Hola queridas lectoras, lamento muchisimo no haber escrito en tanto tiempo. Os cuento, en estos meses de parón, tuve que terminar mi master y me tocó buscar trabajo, algo que me costó muchísimo por como está la situación laboral aquí; posteriormente tuve problemas muy graves con mis padres que con mucho tiempo se han logrado calmar, me independicé ( lo que supuso una mudanza) con mi novio, algo alegre y conseguí trabajo, algo bueno pero me comió mucho tiempo. Por si fuera poco, al principio del verano a mi abuelo le encontraron un cancer en el colon y otro en la vegiga, con lo cual mis ánimos estaban por los suelos, poco después a mi tío le encontraron también otro cancer en fase de mestástasis con lo cual no sabemos lo que puede pasar. Este septiembre, al volver de viaje mi novio se puso enfermo y lo ingresaron en el hospital por una miopericarditis, que para quien no lo sepa es una inflamación muy aguda del corazón causada por una infección ( y todo le empezó con una simple gastroenteritis) ahora ya está mucho mejor y a mi abuelo le han operado para extirpar una parte del tumor asi que en cierto modo me encuentro mejor y puedo seguir escribiendo y publicando caps. Gracias a todas las que me habéis esperado y ojalá sigáis a mi lado, apoyando este fic en el que tanto amor pongo. Sin más dilación aquí teneis el capítulo 17.
Capítulo 17
OSCURIDAD
*AVISO* Este capítulo tiene contenido sexual explícito y violencia y puede herir la sensibilidad del lector. Se recomienda su lectura a partir de los 18 años.
La mañana siguiente a su despertar, Lily se quedó mirando la ventana de la enfermería, contemplando el día nublado, lo cual después de tanto tiempo de oscuridad resultaba beneficioso. La noche anterior, a penas había podido hablar con su padre de todo lo que había pasado días antes, Madame Pompfrey estuvo mucho tiempo haciéndole numerosas pruebas de sangre, de coordinación, de memoria, de fuerza mágica, los resultados parecían normales, era como si nada hubiese pasado, tan pronto estuvo a punto de destruir el mundo como de no ser capaz de mover un dedo por culpa del mismo motivo: la magia.
Severus entró a la enfermería, su hija se quedó callada mientras le sostenía la mirada; a su vez, el exmortífago avanzaba hasta su camilla y ella tragó saliva, su padre, tanto gritando como en silencio resultaba muy intimidante pues, el Severus preocupado de la noche anterior se había escondido de nuevo en esa coraza de miradas indiferentes y tonos toscos de voz.
-¿Cómo te encuentras? – dijo sin mirarla demasiado
-Ammm…bien…supongo, algo cansada por las pruebas pero bien
-Deberías dormir entonces – dijo mirando hacia la ventana intermitentemente para no hacer mucho contacto visual con su hija
-Llevo durmiendo mucho tiempo padre, me gustaría estar despierta un poco más
-Lo que te guste es irrelevante Lilian, tienes que cuidar tu salud
-No quiero cuidar mi salud si eso implica no ver a nadie, ni hablar con nadie ni hacer nada, y después de tantos días durmiendo, haber pasado una noche en vela no me va a afectar
-¿Ahora eres medimaga?
-No, pero la señora Pompfrey me hizo pruebas y estoy bien del todo
-Eso es imposible – dijo extrañado, aunque al parecer de su hija lo decía de forma despectiva a su declaración.
-Ahí tienes la historia – dijo ella señalando la tablilla que había al final de su cama, Snape no dudó en revisarla
-¿Está todo en orden?- preguntó retóricamente con una voz dura sin creerse el aparente bien estar de su hija
-Lo dices como si eso fuese algo malo
-Malo no, extraño, abre la boca – ella dudosa se cruzó de brazos
-¿Por qué?
-Tú y tus eternas preguntas, ábrela, quiero comprobar que a Madame Pompfrey no se le haya pasado una cosa – ella finalmente obedeció y su padre ponía caras raras mientras examinaba su boca con palitos, difusores y pociones
-¿Puedez decidme paga qué eztaz haciéndome ezto? – preguntó ella con dificultad
-Chss calla – Severus echó una gota de un liquido trasparente que traía en un frasco y su mirada se extrañó – estoy comprobando que la medicación de estos días no esté encubriendo un posible problema; Snape observó los resultados de sus indagaciones pero todo indicaba que Madame Pompfrey había acertado en sus pruebas, su hija estaba alarmantemente bien.
-¿Has terminado?
-De momento sí – se hizo un silencio incomodo entre los dos, el profesor carraspeó, no sabía cómo iniciar el tema – Espero que entiendas que, no pienso dejar que vuelvas a hacer una tontería como la que hiciste…salir sola del castillo…meterte en el bosque prohibido que…la propia palabra lo dice, prohibido y…quedarte hasta plena noche…no sé qué hubiera sido peor si…que te hubieran encontrado las arañas o…los centauros o…esa maldita bruja que te asaltó…debiste correr cuando apareció, una bruja desconocida que aparece en el bosque y se acerca a ti son pistas suficientes para correr – dijo el hombre preocupado
-Creí que era mamá – confesó Lily con la cabeza agachada y los ojos a punto de desbordarse, una lagrima surcó su mejilla y la apartó violentamente - ¡Es un insulto! – dijo mirando hacia arriba y dejando correr más lagrimas – no sé cómo pude confundir a mi madre con su asesina….era….- la voz de Lily se quebró – una cara muy similar, la voz parecida…estaba más aguda de como recordaba la de mi madre y…ese toque psicópata que creí oir…pensé que solo era producto de haberme despertado recientemente…creí que era ella y…cuando vi que no, fue demasiado tarde…si mi madre estuviera aquí me odiaría por confundirla con ese monstruo- dijo enterrando la cabeza entre sus rodillas; Severus como cero a la izquierda que era en cuanto a sentimientos solo supo acariciarle el pelo
-Ea ea…- su hija levantó la cabeza mirándolo extrañada
-¿ea ea? ¿qué mierda de consuelo es ese? – volvió a llorar, de nuevo a la posición anterior, Severus solo sabía hacer eso, no estaba acostumbrado a ver a niñas llorar, bueno si, había hecho llorar a muchas Gryffindors en su vida pero salvo una, ninguna otra le importó y nunca tuvo que quedarse a consolarlas.
No podía hacerlo, no podía decirle que la verdadera identidad de esa bruja malvada era la de hermana de su madre, tanto de la biológica como la de la adoptiva – todos los brujos de…sangre limpia…están emparentados entre sí….tu madre era sangre pura y para guardar esa pureza muchas familias se casaban entre ellas, haciendo así que todos los magos como Malfoy o Weasley estén emparentados…en realidad todos lo están…el parecido es producto de tanta mezcla entre los mismos genes…no es…un insulto ni…algo extraño que las confundieras…tu madre no te odiaría…estaría orgullosa de ti por haber luchado
-No…- dijo ella enjugando sus lágrimas – casi muero si no…llegáis a intervenir Luna, tú, Lupin y Black ahora estaría en un ataúd… no es nada para sentirse orgullosa
-Tu madre murió contra ella… ¿te avergüenzas de eso? – preguntó el peligrasiento con mucho acierto
-No….ella era perfecta…es…perfecta pero yo debí ser mejor…en Durmnstrang nos entrenaban bien para cosas como esta y…casi me vence
-Lily, hizo falta que Black Lupin y yo luchásemos juntos para reducirla, Bellatrix Lestrange no es una bruja cualquiera, era la mano derecha del señor tenebroso, la mortifaga más desequilibrada y la que más vidas inocentes carga a su espalda
-Como mi madre – dijo la chica con amargura
-Como tu madre – confirmó Severus – pero no has de preocuparte más por ella, está muerta…al menos eso creo, el único...que ha sobrevivido a un Avada hasta ahora ha sido Potter y cuando se lo lancé hubo una explosión y no quedó ni rastro de ella
-Eso no significa nada, pudo haber escapado
-Lo mismo pensé, pero tanto Black y Lupin fueron testigos de que la maldición la alcanzó, eso debió haberla matado
-Volvió de la muerte una vez, ¿Qué te hace creer que no volverá una segunda? Y lo más importante… ¿cómo volvió y nadie se dio cuenta si todo el mundo aquí la conoce? ¿Cómo entró en Hogwarts? ¿Por qué vino a por mi?
-Son cosas que estoy investigando con Black y Lupin, ellos siendo aurores tendrían que haberse dado cuenta de que algo no iba como debía...pero por supuesto Black estaría lamentándose de lo injusta que ha sido su vida o...detrás de una falda y Lupin velando por su moralidad para hacerse el héroe - Lily obvió ese comentario
-Así que puede que se trate de algo aún más peligroso – balbuceó la chica
-¿Cómo dices?
-Pues…que si ella ha entrado y nadie se ha dado cuenta ¿Quién dice que no haya más mortifagos escondidos en cualquier parte del castillo? – Snape frunció el ceño, ella tenía razón, si Bella había entrado otros podrían hacerlo también, podrían ir a por Potter y ese chico no sabía dar un paso sin ponerse en peligro pero también le preocupaba de sobremanera la pregunta que su hija le había hecho ¿por qué fue a por ella? Lo normal hubiera sido que Lestrange se hubiera ido directamente a por Potter o a por Granger o a por Ginny o Ron Weasley, pero no, fue a por su hija, lo cual le hacía preguntarse ¿Había ido a por ella en venganza contra él por su traición al señor tenebroso o la necesitaba para algo? Solo esperaba que no fuese la segunda opción, podía lidiar con una venganza pero si Bellatrix tenía un plan no estaría sola. – Padre… ¡Padre! – Snape despertó de su ensimismamiento
-¿Qué? – dijo molesto porque interrumpieran sus pensamientos
-¿No vas a responderme? – Snape suspiró apesadumbrado
-No todo tiene respuesta, al menos no por el momento pero la Orden lo investigará
-Yo quiero participar en esa investigación
-Ni hablar, tu no vas a salir de este castillo más que para ir a los partidos de quidditch acompañada por mi
-¿Y Hogsmade?
-No es seguro, podrían atacarte, aquí podemos protegerte
-¿Ah si? Pues las semanas que me he pasado en esta cama dicen lo contrario, no sé por qué este colegio tiene fama de seguro, Durmstrang estaba lleno de brutos y clubes de duelo pero las propias instalaciones no eran trampas mortales para sus alumnos. No creo que me puedas proteger cuando hay un bosque lleno de monstruos y puede entrar cualquiera – esas palabras fueron un golpe bajo y muy duro para Snape, no había podido proteger a su hija y esas palabras no hacían más que reforzar su resistencia para perdonarse por ello
-Me da igual lo que pienses Lilian, no te separarás de mi lado
-Parece que quieras ponerme el cartel de NERD en la frente para que todo el colegio lo vea, si crees que voy a ir contigo de la manita a todas partes estás muy equivocado, puedo ser lo que quieras pero no soy una cobarde, puedo enfrentarme sola a lo que sea
-Tus semanas en esta cama dicen todo lo contrario – devolvió Snape
-He oído algunas de tus conversaciones, estaba dormida pero podía escuchar como hablabas con Black o con Mcgonagall o con Madame Pompfrey, y como todos admitisteis que tengo más poder que todo este colegio junto, si tengo ese poder dentro de mi, puedo vencer
-Y con ello destruirnos a todos Lilian, casi derruyes el colegio, Merlín sabe lo que pasaría si te dejo enfrentarte a esa gente con ansias de venganza
-¿Y qué se supone que debo hacer? ¿esperar sentada a ver que pasa?
-No, lo que tienes que hacer es seguir con tu vida y ser una chica normal, tener amigos y sacar adelante tus estudios
-¿Matan a mi madre, identifico a su asesina y quieres que siga con mi vida? – dijo anonadada, clavando con indignación sus ojos sobre los de su padre
-La mayoría de los alumnos que están en este colegio han perdido a sus padres, identificado a su asesino y seguido con su vida, nadie ha dicho que eso fuera fácil, pero una guerra precedida de un periodo oscuro de secuestros y asesinatos es lo que trae
-Eso no es justo – se quejó
-La vida no es justa hija mía, no siempre que matan a alguien que quieres puedes hacer algo para reclamar justicia – dijo Severus pensando en aquella pelirroja que le robó el corazón desde el instante en que la conoció- Matar a Bellatrix no te traerá paz, solo te hará más oscura, pregúntate si realmente tu madre querría verte como una asesina.
-Quien mata a un asesino, no es alguien malvado, y si así fuera, todos en este colegio lo serían
-Tal vez sí, pero no todos son capaces de soportar el segar otra vida, para eso hay que ser muy frío, muy inteligente y saber luchar contra tu propia mente
-¿Y tú como lo sabes? – Preguntó la pequeña Snape – Hablas como si hubieses lidiado con todo eso – preguntó indirectamente, sintiendo curiosidad por la respuesta, pero también miedo ¿podría soportar que su padre fuese un asesino capaz de vivir con ello? Aunque claro, matando mala gente, no lo podría culpar
-Ya habrás oído los rumores sobre mí – empezó Severus con la esperanza de que los cuchicheos de los alumnos hubieran llegado a su hija para facilitarle su historia
-No – contestó su hija cortante, no era cierto, algo habia oído, poco, pero quería oir toda la historia- de ti solo sé que eres mi padre, que estabas enamorado de la madre de Potter, cosa de la que me enteré por el profesor Black y que odias a los Gryffindor sin razón, lo único que conozco de ti aparte de eso es lo que me contaste en casa de la señora Egrid, la gente no va hablando de tus aventuras por los pasillos que se diga. –El profesor de pelo grasiento suspiró con pesar, esto iba a ser más difícil de lo que creía y la reacción de ella era lo que más miedo le daba, nunca le había importado "ser el malo, el cabrón, el hijo de puta, el cobarde, el traidor, el ser más odioso sobre la faz de la tierra" nunca se había dejado juzgar por nadie más que por el hombre al que mató y nunca le había importado lo que los de su alrededor pensaran de él pero ahora, sería juzgado por su hija, quien, al contrario que el profesor Dumbledore, no sería comprensiva
-Hace mucho tiempo – comenzó – conocí a una chica que me gustaba mucho, éramos muy amigos, pero las circunstancias nos separaron, yo me junté con mala gente, gente oscura y eso me hizo cambiar mi forma de ser, a tal punto que cometí un error que ella nunca me perdonó, ella siguió gustándome, la quería, pero era demasiado orgulloso como para admitirlo y mi vida se descarriló – Severus se levantó de la cama de su hija, donde momentos antes había estado sentado, y empezó a narrar los relatos siguientes dando pequeños paseos a su alrededor, producto de los nervios, que por supuesto escondía – Me uní a los mortífagos
-¡¿QUÉ?! – Lo interrumpió ella histérica- ¡¿Te uniste a los que mataron a mi madre?! Yo yo…siempre pensé que…jugabas con las artes oscuras, que supiste moverte entre dos bandos para salir ileso que por eso no me dijiste en casa de la señora Egrid en qué bando estabas para no ponernos en peligo pero ¡jamás pensé que fueses uno de ellos!
-Callate- dijo Severus con ese tono frío e intimidatorio que solía usar con Neville Longbottom para amedrentarle, tanto fue así que su hija mantuvo silencio a pesar de morirse por gritarle – Como iba diciendo, me uní a ellos, a mi no me gustaba mancharme las manos de sangre, por tal razón yo me dedicaba más a las pociones, intromisiones mentales y estrategias de combate, pero hubo algo que me hizo cambiar- tragó saliva – Cuando Voldemort alcanzó su punto álgido, quiso asegurarse de que jamás hubiera nadie que le pudiera vencer, por eso, acudió a videntes que le revelaron parte de una profecía que yo escuché, tenía que matar a un niño nacido a finales de julio al que reconocería como su igual en un futuro, él podría vencerle y esa posibilidad Voldemort no la aceptaba, asi que...investigó qué familias de sangre mágica iban a tener un hijo por esas fechas, y eran dos, los Potter y los Longbottom. Al casarse Potter con una mujer hija de muggles, su linaje se había convertido en mestizo y eso fue lo que Voldemort identificó como un signo de igualdad con el niño y pensó que él sería quien lo venciera.
En ese momento vi el error que había cometido al unirme a él, no podía dejar que mataran a un bebé solo por poder, aunque no la mataran a ella, era una barbaridad…así que hablé con Albus Dumbledore para cambiar las cosas y me convertí en doble espía a sus órdenes.- el rostro de Severus adquirió un semblante triste, oscuro y desgarrador – Por desgracia las cosas salieron mal, Lily murió y Harry Potter había quedado marcado de por vida para ser perseguido por Voldemort. El resto de la historia de Potter te la contaron los periódicos y la señora Egrid, estuve protegiendo en la sombra a ese niño arrogante desde que nació, Voldemort resurgió y obedeciendo a Dumbledore me hice pasar por siervo de Voldemort, filtrando información para la Orden, pero tantos años al servicio del exdirector de este colegio hacían que el señor Tenebroso no confiase al 100% en mi. Por eso, Albus tramó un plan, él, como consecuencia de una maldición, se estaba muriendo, y eso dejaría a Potter sin muchas posibilidades, asi que había que trazar rápido los planes. Ese mismo año, Draco, tu amigo, fue chantajeado con la vida de sus padres si no cumplía la misión que el señor Tenebroso le había impuesto: Matar a Dumbledore.
-Para – lo cortó Lily – ¿Draco también formaba parte de eso?
-No voluntariamente pero tuvo que hacerlo para proteger a su madre y a su padre. Él no iba a poder cumplir la misión, eso era algo muy claro, todos sabíamos que Draco no era un asesino, era un niño, con mucha arrogancia y pasión por alardear pero no tenía el corazón de un asesino como si lo tenía su tía Bellatrix
-¡¿Bellatrix es tia de Draco?!
-Veo que no te has informado mucho sobre la familia de tus amigos, sí lo es, es hermana de su madre igual que…-Severus calló, no podía revelarle a su hija que quien creía su madre le había mentido acerca de su identidad y de su historia, al menos no podía contárselo ahora, pues sería un gran shock. – igual que….es pariente de muchos sangres limpia.
-No es que tú me hayas dado mucha información tampoco. – contestó ella, Severus bufó
-Como iba diciendo… todos sabíamos que Draco no podría matar al director de Hogwarts, al mago más grande de todos los tiempos, era una misión suicida, él fallaría y Voldemort borraría a toda la familia Malfoy del mapa. Dumbledore era un hombre bueno, sabía que Draco no era un asesino y sabia que si llegase a cumplir su misión, su mente y su corazón no podrían soportarlo, así que me pidió, que cuando el momento llegase fuese yo quien lo asesinara pues solo así Voldemort confiaría por completo en mi. No quise hacerlo, traté de convencerle para trazar otro plan, pero el no quiso, y yo a ese hombre se lo debía todo, asi que…lo hice a pesar del dolor que eso me causaba. Matar a alguien, segar una vida no es como tu crees Lily, luchar contra tu propia mente, pensar en que tendrás sangre en las manos para siempre y saber que no podrás resarcir eso nunca no es algo que una cria pueda soportar. Te considero muy lista pero no te considero capaz de matar a alguien y seguir pensando que tu vida es igual y que te consideras buena persona
-¿Tú….te consideras buena persona? – preguntó ella con un tono duro que a Snape le extrañaba
-Supongo…no todo es blanco o negro Lilian, se puede ser buena persona a pesar de haber hecho cosas malas
-Pero es que tú, no te cambiaste de bando porque te dieses cuenta de que lo que hacías te convertía en mala persona ni porque matar muggles e hijos de muggles estuviera mal, te cambiaste de bando porque tocaron lo más sagrado para ti, esa mujer…viste el peligro, aunque no te hablaras con ella la querías, y si ella siguiera viva e infeliz tampoco te lo hubieras perdonado y te hubieras cambiado de bando para luchar por lo sagrado para ella, protegiste más a su hijo que a tu propia hija, vale, veo que eres capaz de amar muy profundamente y que a esa mujer jamás la amará nadie como lo haces tú…pero lo que me da miedo…lo que me llena de incertidumbre es….qué hubieras hecho…si Quien Tú Sabe hubiera elegido a la familia Longbotton, a la madre de ese niño no la amabas... – Lily suspiró – si Vv…Voldemort te hubiera garantizado la protección de esa mujer, o de alguna forma la familia Potter no hubiera estado en los planes de ese tirano…¿la historia hubiera sido igual? ¿O Viviríamos en un mundo donde matar muggles, sangres sucias y traidores a la sangre estaría bien? -Severus se quedó callado, nunca se había hecho esa pregunta, simplemente había jurado proteger a ese niño por la memoria de Lily Evans y era lo que había hecho sin importar los riesgos que eso supusiera, pero su hija lo acababa de colocar en un supuesto complicado, algo que no sabía responder, algo de lo que tal vez no quería saber la respuesta.
- Lily, la realidad es la que es, las cosas no son blancas o negras, hay una amplia gama de grises, el mundo no se divide entre buenos y malos, la muchas veces proteger a alguien no es tan fácil, muchas veces no es fácil ser valiente ni reconocer cuando te has equivocado, y muchas veces a pesar de que no quieras, puedes acabar con sangre en las manos y una vida a tus espaldas - finalizó Severus sintiéndose incómodo
-No creo que elegir el camino correcto sea tan difícil, o que se necesite una gran revelación interna para darse cuenta de lo que está bien y lo que no
-Espero que nunca tengas que verte en la situación de tener que elegir, que todo sea tan absoluto como tus limitadas miras te hacen creer te haríann imposible vivir con tus acciones– dijo Severus realmente esperanzado, la forma de hablar de su hija le recordaba mucho a la de Lily Evans cuando ella le reprendía por ser sarcástico o cruel con su hermana o con el grupo de los merodeadores.- ahora, antes de que pierdas más tiempo, te he traído tus tareas de estas semanas…para que las hagas y te vuelvas a poner al día – dijo tendiéndole una serie de pergaminos
-Un momento… ¿Qué las haga?...he estado…en coma mucho tiempo
-Lo sé, me consta que lo has estado, yo te he acompañado
-Entonces…¿Cómo me pones tarea?
-No te la he puesto a ti, se la he puesto a todos los alumnos
-Pero ellos no han estado en la enfermería
-Algunos lo estuvieron, nunca he dispensado a un alumno de su tarea por estar enfermo, o haber sido atacado, he retrasado la entrega pero no cancelado sus obligaciones, de ser así Potter no me hubiera entregado un solo pergamino en seis años, no sería justo con los demás – dijo Severus con convencimiento, él era su profesor y debía actuar en igualdad con ella que con el resto de alumnos, esa fue la condición que pactó con McGonagall , no darle prebendas por el hecho de compartir parentesco
-¿Y desde cuando te importa la justicia? Quitas puntos a Gryffindor indiscriminadamente, los dejas en desigualdad y…yo no soy los demás…soy tu hija – dijo Lily no siendo capaz de creer que su padre la obligase a hacer los deberes pendientes
-Eres mi hija sí, por eso sé que no eres menos capaz que nadie
-Menuda razón más barata – dijo ella cruzando los brazos
-Lilian Marie – inició Snape con esa perturbadora calma que le caracterizaba - comportarte como una niña mimada no te servirá….conmigo, soy consciente de que has estado en coma, todo el colegio es consciente de ello, pero no pienso permitir que tus… imprudencias te dispensen de obligaciones, de ser así… todos correrían a sufrir un accidente para no hacer los deberes y en eso tus queridos amiguitos Gryffindor tienen bastante práctica
-¿Por qué odias tanto a los Gryffindor?
-Interesante pregunta viniendo de quien le apasionan ¿se puede saber que tienes con ese Weasley?
-Ammm - cerró los ojos un segundo y parpadeó rápido por nerviosismo – No es...nada...- realmente ni ella misma sabia qué eran ahora mismo, era una conversación que gracias a su padre había quedado pendiente la noche anterior – No es nada que sea de tu incumbencia
-Que mi hija, MI hija - enfatizó - esté con Weasley es de mi incumbencia por supuesto que si
-De ser así también serían de tu incumbencia Aaron Smetley, Marcus Besthoren o Devon Listkaryan
-¿Quiénes son esos? ¿En qué curso están? - preguntó Severus con recelo al no reconocer esos nombres
-Esos son los nombres de mis exnovios, a los cuales no has conocido ni vas a conocer porque durante 16 años no has sido parte de mi vida, se llevar una relación o al menos he estado en ellas y si hasta ahora no te ha importado con quien se junte TU hija, ahora no tienes voz en este asunto - declaró la morena, clavando sus ojos penetrantes en los de su padre. Severus dio un gruñido y se fue con enfado de la enfermería , a parte de su hija nadie le devolvia respuestas de su mismo estilo, pues a ningún otro alumno se lo permitiría y Narcissa tenia una forma de responder más elegante que cínica.
Los rayos de sol entraron por su ventana, Hermione abrió los ojos, deleitándose con la luz dorada que iluminaba su cama. Respiró profundamente, y se puso a pensar, rió un poco recordando la reducción de pene que Pansy y ella le habian hecho a Draco la noche anterior...tal vez le diera un poquito de pena *No Hermione, se lo tenia bien merecido* , pensó. Su reloj la sacó de su ensimismamiento, marcaba las seis de la mañana una hora que a ella le encantaba porque era perfecta para estudiar en la biblioteca del colegio; si bien en su torre tenia una pero por desgracia allí no cabían los libros de toda la escuela. Se recogió el pelo en un moño y bajó a la cocina con una camiseta larga y sus shorts de dormir , no le hacia falta arreglarse para desayunar y dadas las horas Malfoy no estaría alli para molestarla
-¿Te han despertado los remordimientos Granger? - dijo una voz que arrastraba palabras, Hermione dio un bote sobresaltándose pues no se esperaba encontrar al rubio levantado
-Maldita sea Malfoy, ¿eres un gato? ¿Cómo has llegado aquí? No te he visto al bajar – le preguntó ella algo agitada por el susto
-No es que "haya llegado" es que no me he ido
-¿Y que has hecho? ¿Esperar a que yo pasara para hacer una entrada dramática? - contestó la Gryffindor deduciendo que Draco la volvía a llamar Granger por su orgullo herido
-Me gusta entrar a lo grande, no espero que entiendas mi estilo
-¿Te refieres al estilo consistente en ser idiota?- ambos compartieron una mirada cínica - tienes razón, no lo comparto, la idiotez no es parte de mi
-Y luego el ególatra soy yo – dijo Draco
-Oye ¿por qué no te vas a dormir? Tienes una cara horrible
-Me pregunto por qué...- dijo el rubio con sarcasmo – oye...Granger en serio...como broma estuvo bien pero...dejémonos de juegos...devuélvemelo
-¿Qué te devuelva qué? - dijo ella fingiendo no saber de qué hablaba su compañero de torre
-Ya sabes... a mi amigo
-¿Tienes amigos? Woow me alegro por ti en serio...y yo que creía que solo te soportaba Pansy - dijo riendo
-No me refiero a eso...
-Nooooo ¿en serio? - contestó Hermione con sarcasmo
-Vamos he estado toda la noche tratando de devolverlo a su tamaño normal, un engorgio contraria el reductio pero no ha servido de nada.
-Malfoy, no me apetece hablar de tu pene mientras desayuno - contestó Hermione mientras conjuraba la jarra de leche y los cereales para prepararse la comida mas importante del día
-Mi pene es gusto para todas las mujeres
-Di mejor que lo era - terció Hermione no pudiendo contener la risa
-¿En serio? - preguntó Draco haciéndose el digno - ¿Quién es ahora la idiota?
-Me temo que sigues siendo tú - respondió ella
-¿Se puede saber que hiciste para que no se pueda contrarrestar el hechizo? - Hermione chasqueó la lengua y puso el dedo índice en el mentón como si pensara
-Buff... no sé... es como si me hubieran lanzado un obliviate
-Granger...- dijo él clavando sus ojos grises en Hermione
-El vino llevaba una poción muy complicada, razón por la cual...tus únicas opciones son...esperar a que te perdone o bajarte los pantalones delante de Snape – Draco suspiró en sus adentros, bajarse los pantalones para que Snape le arreglara "su problema" no era una opción ni aunque le hubieran convertido en mujer, así que solo le quedaba ella...pero debía ser cauteloso, pues no se había olvidado de que desde hacía un tiempo sentía cosas por la Gryffindor así que el perdón no era su único objetivo. Ella no era una tonta más a la que decirle cuatro palabras bonitas con las que conseguir el perdón...pero tal vez su atractivo le pudiese abrir las puertas a ese duro camino de expiación
-¿Sabes? Tu crees que esto que me has hecho me impide conquistar a las mujeres...pero yo soy mucho más que un pene que trabaja muy bien – se acercó a ella y le apartó un mechón de pelo de la cara, colocándolo detrás de la oreja
-Te lo tienes muy creído ¿no Draco? - "Draco" adoraba oírla pronunciar su nombre; el rubio arqueó las cejas de forma seductora y paseó su grisácea mirada por todas sus finas facciones
-Pienso demostrarte que este hándicap no me quita sexapil en absoluto, si yo quiero alguien se rinde a mis pies –Hermione terminó de desayunar y dejó su tazón y su cuchara en el fregadero. Hizo una floritura con la varita y los platos comenzaron a limpiarse, no le daría trabajo de más a los elfos
-¿Y que vas a hacer? ¿intentar conquistar a una mujer cada noche para demostrarlo?- preguntó incisiva sin mirarlo, contemplando la vajilla ahora limpia; Draco la tomó por una mano y la volteó, quedando cara a cara y a pocos centímetros de ella
-No voy a conquistar a una mujer...voy a conquistar a "la mujer" te voy a conquistar a ti Granger y no habrá nada que me lo impida...así me conviertas en una bella y hermosa jovencita, tu corazón será mío - Hermione se quedó helada ante esta declaración de intenciones, no lo iba a negar, le había encantado saber eso, pero hacérselo saber sería ponérselo demasiado fácil por lo que solo emitió una sonrisa de condescendencia
-Creo que dentro de poco tendré que irme...no sea que tu ego se hinche tanto que acabe con el oxígeno de esta torre
-Créeme nadie te habrá hecho sentir como yo, jamás y no solo me refiero al placer
-Aja...- dijo ella retándole con la mirada, obviamente le gustaba lo que oía pero Hermione Granger no era una chica fácilmente impresionable
-Hazme caso Granger...al final de este año estarás enamorada de mi – dijo el Slytherin guiñándole un ojo, gesto que a ella le habría parecido irresistible de no haber empezado a jugar con él a este peligroso y excitante juego
-Bueno...eso ya lo veremos – dijo manteniéndole la mirada luchando contra él para seducir al otro – Me voy a la biblioteca – Hermione pasó la varita alrededor de su cuerpo y sustituyendo a su vestimenta de dormir apareció su uniforme de Gryffindor. Se alejó contemplando como él no le quitaba la mirada de encima - Deberías dormir... si pretendes conquistarme no empezarás bien con esa cara de troll desvelado que llevas – Draco debido a su vanidad no pudo evitar comprobar si la chica tenía razón y buscó la primera superficie reflectante que hubiera para evaluar su aspecto. En ese momento Hermione tomó el pomo de la puerta y lo giró, al ver a Draco emitió una risotada - Hurón pretencioso – dijo con cariño antes de desaparecer por la puerta.
-Estaremos juntos ratona, créeme que así será - dijo en voz alta para sí mismo cuando ella ya hubo desaparecido, el camino estaba trazado y ella había aceptado que él lo intentara solo con sonreírle, eso ya era mucho trabajo conseguido, le arrancaría todas las sonrisas posibles y así le costara mil vidas, estaba decidido a enamorarla.
Narcissa llegó a su mansión encontró a su marido sentado en un sillón con las piernas extendidas en la mesita de café.
-Lucius por mucho zapato italiano que tengas la mesa se ensucia igual-Dijo la mujer apartando los pies de su marido del lugar, Lucius le contestó de forma vana diciendo que no importaba ya que ella no era la que limpiaba. Narcissa ignoró su comentario pero vio como en esa misma mesita había dos botellas de brandy vacías además de una de whisky de fuego a la mitad al lado del sillón
-Me prometiste que lo habías dejado - Dijo ella con preocupación, Lucius rio y recibió una mirada asesnia de su mujer
-Como quieres que este Cissy, si todos los días te vas a ver a ese narigudo para fornicar con él.
-¡Lucius!
-¡Narcissa!, que pasa, ¿acaso te creías que me iba a tragar lo de Draco y sus malas calificaciones?¡JA! He consultado sus notas y no le va mal ni en estudios muggles, además de que no me habías dicho que tu hijo es premio anual, por lo que utilizaste a Draco de excusa para trajinarte a ese desgraciado de Snape noche sí y noche también-Dijo Lucius con rabia y alguna lagrima - ¿Qué te creías? Que no se que me ves débil y desgraciado? ¿Qué no te has dado cuenta de que ya no significo nada a nivel social?
-Lucius - dijo ella con pena – yo te quiero, y estamos pasando un momento horrible pero...lo superaremos juntos... si te dejas – dijo ella apretando los labios con pesar – pero que quede claro que nada de lo que has dicho es excusa para mentirme con tu adicción, y para que bebas como si te fuera la vida en ello y aaahhhh - expiró desesperada por sus acusaciones - que te quede claro, que yo SOLO me acuesto contigo
-Di mejor que te acostABAS conmigo porque hace siglos que no lo hacemos
-Que tu huelas a whisky cada vez que te acercas me espanta la libido y...no estoy para pensar en el sexo, por si no lo sabes...sigo llorando la muerte de mi hermana
-No es que sea una gran pérdida -Dijo él burlón, en el fondo se alegraba de la muerte de su cuñada y mucho, Narcisa ignoró la "según ella" cruel intervención de su cónyuge
-Además mi hija casi se muere, y tu sabes lo que es eso, mi hija casi se muere, este verano nuestro hijo casi se suicida ¿recuerdas como te sentiste? Pues imagina añadirle el reproche de que tú lo metiste a ser un mortífago...no lo hice porque no es justo, igual que no es justo que desde que Lily reapareció tu me recrimines diariamente lo de Severus...¡cuando es algo que pasó hace casi 20 años! Soporto más de lo que puedo, yo soy la que debería beber ¡no tú!
-Pues ya puedes empezar, mira esta carta de Gringotts-Dijo Lucius teniendo una carta en dos dedos, ella la leyó
-¿Que son estos números negativos, y estos en tinta roja?-Dijo sumamente nerviosa haciendo el pergamino temblar
-Eso querida es nuestro dinero, lo de tinta negra es el oro que tenemos
-¿Pero qué dices? Aquí no hay tinta negra
-Exacto – le confirmó a su esposa mirándola con los ojos vidriosos por el alcohol
-¿Eso quiere decir que estamos...que estamos...
-ARRUINADOS, Cissy estamos arruinados, somos ahora mismo más pobres que los Weasley
-No, no puedo, creer lo que me dices no...no puede ser
-¿Un poquito de whisky?, reduce los efectos de shock
-Pero, Lucius,¿que...que vamos a hacer, como hemos llegado a esto?
-Nadie quiere hacer negocios con nosotros Cissy, hemos agotado nuestras reservas para sobrevivir desde la guerra y lo peor no es eso querida, lo peor es como se lo decimos a Draco, en poco tiempo visitarán Hogsmade-Recordó Lucius
-No podemos decírselo...pobrecito...le destrozará y quiero que mi niño sea feliz
-¿Y crees que yo no quiero? Me he pasado la vida haciendo lo imposible para darle lo mejor pero no podemos permitirnos su nivel de gasto, menos mal que no nos salió una niña.
-Daría igual Lucius, las túnicas, las escobas y los relojes que le gusta coleccionar a tu hijo para luego no usar la mitad de todas sus pertenencias sale más caro que cualquier joya o vestidos que pudiera pedir una niña; además, no conoce el valor del dinero-Dijo la mujer con preocupación - pero si lo sabe reaccionará muy mal, algo debemos de poder hacer
-Malcrías a tu hijo Cissy - cortó el rubio
-¿Qué lo malcrío? ¿Quién lo llevó a ver Irlanda vs Bulgaria en el palco del ministro de Magia?
-¿Y quien le compra todo lo que pide? Cissy, Draco es más fuerte de lo que piensas, si ha resistido la guerra puede resistir esto
-Por eso intentó suicidarse ¿no?
-Debilidad momentánea- contestó Lucius bebiendo un trago de su botella
-¿Sabes? Tal vez yo veo a Draco más debil de lo que es pero tú sobrevaloras su fuerza, le hicieron la marca tenebrosa y tú creiste que podría con ello y no pudo así que pienso proteger a mi hijo de todo lo que pueda – Narcissa se dirigió al perchero de la entrada y cogió su túnica de viaje.
-¿A dónde vas? - dijo su marido contrariado
-A Hogwarts, a ponerle una solución a esto.
-De eso nada Narcissa - Dijo Lucius levantándose de mala manera por el mareo que el whisky le producía, emparanoiado por si su esposa se veía de nuevo con Snape - Como se te ocurra ir, le haré descubrir a Draco que tiene por ahí una hermanita gemela perdida-Narcissa siguió su camino, ignorando a su marido turbado por el alcohol-¿No creerás acaso que Snape te va a dar el dinero que nos falta verdad? sabes perfectamente como vive, ya estuviste en su casa cuando le pediste ayuda con Draco y además ahora añádele los gastos de mantener a vuestro pequeño retoño, probablemente ahora este incluso peor que nosotros ¿o qué pasa? ¿te ha dicho que te va a pagar si te acuestas con él?
-Ambos sabemos que eso no le hace falta - contestó cínica, harta de tanta acusación estúpida, Lucius bajó la cabeza emitiendo un gruñido de indignación -No voy a ir a ver a Severus, sino a mi primo
-¿¡Black!?, ¿tú has perdido la cabeza Cissy?, ni hablar, antes de aceptar dinero de Black prefiero vivir de mendigo en el Callejón Nockturn
-Pues yo prefiero ponerme a trabajar de prostituta antes de que a mi hijo le falte de nada, yo puedo quitarme de comer pero no le puedo hacer eso a Draco
-Draco ya es mayorcito, puede ponerse a trabajar mientras estudia
-Y tú puedes empezar a vender tanta opulencia que nos rodea para que podamos sobrevivir, Lucius por una vez en tu vida, deja el orgullo de un lado, Sirius es nuestra única opción, él tiene dinero, mucho, muchísimo dinero, Lucius,si no lo haces por ti, hazlo por mi, por tu hijo...no quiero que tenga que pasar esta vergüenza, él no se enterará pero de algo tendremos que vivir tu y yo ¿o piensas comerte a los elfos para no gastar?-Lucius la abrazó, algo que tomó a Cissy por sorpresa, pero la reconfortó ese contacto sincero con su marido, sintiendo por primera vez en mucho tiempo que se mostraba como realmente era, sin su mascara de orgullo implacable; Luciusse sentía muy mal, él tampoco lo estaba pasando bien. Estuvieron así un largo rato, hasta que al señor Malfoy le entró el sueño, Narcissa lo acostó con cuidado, dejando que durmiera y metiéndose a continuación en su chimenea con polvos flú para ir a Hogwarts, Sirius era su única oportunidad.
Esa tarde, después de las clases Ron se decidió a ir la enfermería. Tenía miedo, `pues la noche anterior había pasado algo muy bonito entre Lily y él, tuvieron una conexión única y muy especial y dado que su padre la interrumpió al llegar tenían una conversación pendiente ¿Lily pensaría en frío lo que dijo al despertar o solo fue el furor del momento? Abrió la puerta de madera y recorrió todas las camas hasta vislumbrar la de ella. Por suerte no estaba dormida, pero quizá no era el mejor momento para llegar Lily estaba sentada apoyando la espalda en el cabecero de la cama, con un montón de pergaminos sobre sus muslos, mordiéndose el labio mientras pensaba y con un semblante molesto, como si no estuviera logrando resolver algo que quería.
-¿Vengo en mal momento? - preguntó el pelirrojo acercándose a los pies de su cama. La pequeña Snape levantó la mirada y su cara cambió por completo
-Ron – dijo ella sonriente – me alegro de verte
-Yo también...¿como estás?
-Físicamente mejor, de lo demás ando un poco mosqueada...mi padre, ya sabes
-¿Tan pronto os habéis enfadado?
-Me ha puesto tarea casi nada más levantarme ¿te lo puedes creer?
-Oh si, es la historia académica de Harry, después de enfrentarse a Voldemort en la cámara de los secretos, estuvo tres días enclaustrado haciendo los deberes de Snape, y lo peor fue que como Hermione se estaba recuperando de ser petrificada no nos pudo dejar sus tareas
-¿Nos? - preguntó Lily divertida - ¿No se enfrentó Harry?
-Yo le ayudé, bueno siempre le ayudábamos, Voldemort secuestró a mi hermana y fuimos a la cámara secreta a rescatarla, pero hubo un derrumbamiento y Harry y yo nos separamos, en fin, de normal cuando hacíamos planes con Harry yo no me preocupaba por los deberes pero Hermione siempre estaba a todo.
-Por lo que en ese año, ambos estabais super agobiados con los deberes ¿Cómo es posible que superaseis los exámenes?
-Dumbledore los canceló, menos mal – ambos rieron – Tal vez pueda ayudarte ¿Qué tienes?
-Maldiciones quasiimperdonables
-¿Quasiimperdonables?
-Sí, son aquellas que usan los aurores para reducir a los delincuentes sin que eso les suponga un problema legal
-Aaaaah ya, creo que Hermione los tenia hechos puedo pedirle que...
-No Ron – dijo ella con dulzura- lo agradezco de verdad pero mi padre no es idiota, sabría que los he copiado
-De acuerdo, pero ¿me dejas ayudarte?
-Bueno, está bien- ella se apartó un poco – siéntate conmigo – Ron, un poco sorprendido pero a la vez complacido
-Podrías probar "Sectumsempra" - sugirió Ron pensativo
-¿Sectumsepra? - preguntó Lily extrañada, se inclinó para alcanzar el libro de DCAO, su mano rozó la de Ron, ambos dieron un suspiro ahogado, se sonrieron, se sonrojaron; Lily se aclaró la garganta y tomó el libro para consultarlo, aún pensativa por el roce de su piel con la del pelirrojo – No encuentro esa maldición por ningún lado ¿para qué sirve?
-Desgarra a tu enemigo al punto de desangrarse - contestó Ron
-¿Cómo es que no...?
-Porque la inventó tu padre – ambos se miraron – Harry, la usó...en una pelea contra Draco- Lily abrió la boca sorprendida, no se imaginaba a Potter agrediendo a alguien de esa forma – Pero...no sabia para qué era, la leyó en un libro antiguo que resultó ser de tu padre pero él no lo sabia
-Ya me habia imaginado lo peor - admitió ella, devolviendo la mirada a su pergamino – entonces la escribiré, a ver que hace.
-Oye...Lily...ammm ¿podrías apartar esto un momento?- dijo bajando su pergamino a las rodillas – Yo ….esto...no se como decirlo...ayer...te dije que...bueno dije muchas cosas y... me preguntaba si...bueno en fin...¿sigues pensando...sigues queriendo emmm...me has perdonado?
-Ah, Ron, lo siento de verdad...se que debía haberte mandado una lechuza o algo, darte alguna explicación pero no sabia si...me habias dicho eso por verme así de mal o si lo sentías en serio
-Lo dije totalmente en serio...bueno si te parece bien sino...olvídalo...mejor si olvídalo - dijo Ron triste e inseguro bajando la cabeza a continuación
-No!...no...quiero olvidarlo – dijo ella levantándole el mentón con el dedo indice – Ron...tuve mucho tiempo para pensar, y oírte fue...muy especial para mi...en su dia te dije que me gustabas mucho y cuando me rechazaste pensé...bueno me puse fatal
-Fui un idiota, me arrepentí justo después pero no te encontré y luego pasó lo de esos malditos aprendices de Skeeter...te prometo que averiguaré quienes son
-Da igual...no quiero saber de ellos...me comporté como una idiota, en ese momento que me llamaran zorra y que mi padre viera que me besé contigo era lo más grave del mundo, no porque me diera vergüenza sino porque tú me dijiste que no querías nada conmigo y que mi padre lo supiera habría sido humillante - suspiró- pero después de lo de Bellatrix pasé tanto miedo que me di cuenta de la magnitud de las cosas...y oir a todos cuando vinisteis a visitarme, mi padre incluido, oíros preocuparos y sufrir...me afectó mucho asi que...si esos aprendices quieren hablar de mi, que hablen, supongo que debe ser una de las consecuencias de ser la hija del profesor más odiado de la escuela
-Si te consuela, no es solo contigo, también se han cebado con Hermione y con Malfoy
-Sí, algo me han contado... ¿de verdad os peleasteis?
-Fue muy raro, como si una rabia oscura y desconocida se hubiera apoderado de mi, Hermione descubrió que los pergaminos estaban impregnados de polvos de banshee, que al contacto con la piel provoca furia ¿crees que te pudo pasar eso?
-No se, yo no me peleé con nadie...-reflexionó Lily-bueno sí, con esa zorra asesina...Bellatrix; la odio, no sabes lo que la odio, mi padre dice que la mataron pero yo no estoy tan segura, si volvió de la muerte una vez puede volver dos, y sobre todo, si ha entrado sin ser vista, quien sabe de quién podemos estar rodeados – A Ron le recorrió una sensación helada por el cuerpo, Lily tenía toda la razón, en cualquier momento, en cualquier lugar podía aparecer alguien con ganas de sangre – Ron, tu formas parte de la Orden del Fénix, mi padre ha dicho que la Orden lo investigaría, y yo quiero participar en eso, mataron a mi madre, han tratado de matarme a mi, y me dejaron muy claro que buscaban también a mi padre, tenemos que proteger lo que es nuestro, sea cual sea el precio y no podemos permitir que nos aparten de ello solo por ser jóvenes, Harry, Hermione y tú lo sois y vencisteis a Voldemort, ellos son adultos, muchos de ellos aurores y ni siquiera han podido evitar que una mortífaga supuestamente muerta entre en el colegio.
-Estoy de acuerdo, hablaré con Harry y con Hermione, los miembros del ED seguro que también quieren colaborar y todos ellos merecen estar ahí también
-¿El ED?
-Ejército de Dumbledore, lo formamos en quinto año, teníamos una pesadilla de profesora que se negaba a enseñarnos magia, es como un club de duelo, aprendemos a defendernos y ayudamos a aquellos que necesitan refuerzo en DCAO
-¿Un club de duelo donde el Niño Que Vivió es el profesor? Me apunto –dijo la pequeña Snape emocionada
-Bueno hace mucho que no nos reunimos pero no creo que hubiera problemas, aunque, serías la única Slytherin
-¿Y eso por qué?
-Todo el mundo odia a los Slytherins, no te ofendas – Dijo Ron con una ligera sonrisa
-¿Cómo que todo el mundo odia a los Slytherin? ¿por qué?
-Porque son idiotas
-Así que estás saliendo con una idiota….hmmm ¿eso no te hace aún más idiota? – dijo Lily conectando su mirada con los ojos azules de Ron, con cierto aire seductor.
-Probablemente – se acercó – pero en este caso ser más idiota merece la pena -Ron, sin vacilar la besó en los pequeña Snape sonrió para sus adentros, llevaba deseando eso algún tiempo, ya que su primer beso con él se vio empañado por esa amarga discusión, sustituir ese recuerdo era algo que la reconfortaba. Fue un beso tierno, un beso que por unos segundos la hizo olvidar todos sus problemas y la dejó completamente desarmada; tras unos segundos sin respirar juntaron sus frentes y se sonrieron – Ese beso ya estaba tardando
-Más vale tarde que nunca ¿no crees?
-Supongo…- dijo ella con una media sonrisa
-Señor Weasley un poco de decencia por favor- dijo la directora entrando por la puerta de la enfermería
-Profesora Mcgonagall- dijo el chico saliendo torpemente de la cama de Lily, aumentando la mirada de desaprobación de la profesora
-Arréglese esa camisa por Merlín, parece usted un andrajoso y aléjese de la señorita Snape, necesita descansar, no encender las hormonas- dijo Mcgonagall dirigiendo la misma mirada a la hija de su colega; Ron avergonzado, se despidió de Lily torpemente mientras se marchaba y las dejó solas -¿Cómo se encuentra querida? – dijo la profesora apaciguando el tono, a Lily le caía bien esa mujer aunque le confundía su capacidad para cambiar de tono rápidamente
-Mucho mejor profesora Mcgonagall, la verdad estoy deseando salir de aquí cuanto antes, ir a clase, hacer vida normal – contestó
-Me complace oír esas palabras jovencita, esa actitud le ayudará a acoplarse al ritmo de las clases que han avanzado en su ausencia; veo que ya ha empezado a estudiar, solo he visto en la señorita Granger ese empeño por destacar
-Creáme profesora, me gustaría ser como Granger pero esto no lo hago por hambre de conocimientos, son los deberes que mi padre me tenia guardados para cuando despertara, por lo visto tengo que entregar todos los trabajos que mis compañeros han hecho – Mcgonagall reprimió una sonrisa pensando en Snape, siempre fiel a su profesión y a sus principios, a veces quizá se excedía en su severidad como profesor, pero no iba a ser ella quien le dijera que no aplicase las normas con su hija a pesar de su opinión.
-En ese caso, le recomiendo que no se deje aconsejar por el señor Weasley, es mejor en la vertiente práctica de DCAO pero acerca de la teoría, no sé qué sería de él o de Potter si la señorita Granger no le dejase sus deberes
-No se preocupe, me ha ayudado en lo que necesitaba, con el resto puedo yo sola, e imagino que con el resto de asignaturas organizándome un poco puedo ponerme al día
-Me alegro que saque el tema, he estado pensando que su retraso en las materias será considerable, por lo que he hablado con la señorita Weasley para que sea su tutora de estudios
-Creí que Granger era la mejor – dijo Lily escéptica, solo conocía a la hermana de Ron de vista y de oida por lo que la había visitado estando inconsciente
-Lo es, pero la señorita Granger ya tiene suficiente ocupándose de Weasley y de Potter además de de ella misma; pero no se apure, la señorita Weasley también tiene un expediente excelente al igual que tres de sus hermanos mayores, le ayudará con lo que necesite en los estudios y quizá haya suerte y se hagan amigas
-Seeh – dijo la hija de Snape no muy convencida, no se cerraba a que Ginny y ella pudieran llevarse bien pero dudaba de que pudiera haber una amistad así de fácil pues a ella nunca se la había dado demasiado bien hacer amigas
-Anímese, seguro que si avanza lo suficiente tendrá tiempo de prepararse para el baile - ¡el baile! Se le había olvidado que habían organizado uno, ella había desechado la idea de ir, pues no sabia si se habría curado para entonces, pero eso era casi una invitación de la directora y eso no iba a dejarlo pasar
-Allí me verá profesora – sonrió.
Llovía, estaba todo muy oscuro, ella jadeaba de miedo sin cesar, había corrido muchos kilómetros dobló la esquina de un callejón lúgubre, se arrodilló en un rincón,y se puso a llorar del terror y la rabia que sentía. Lilly Snape, tenía los ojos enrojecidos del llanto, estaba sola, perdida y en la calle, tenía frío y hambre, se puso a rezar en susurros, oyó unos pasos, era Draco, vestido totalmente de negro con una túnica del mismo color
-¿Qué haces tú aquí Malfoy? - dijo ella con un llanto nervioso
-¿Pensabas acaso que te di ese anillo y lo embrujé para que no te lo pudieras quitar solo porque me apetecía Snape?- ella miró su dedo
-¡Eres un jodido controlador, no tenías derecho a esto!, ¡Lárgate de aquí, no quiero verte y… quítame esto!- dijo ella mirando a los lados emparanoiada
-No pienso hacerlo, no volveré a pasar un solo día pensando en que te pueden haber asesinado, la última vez que te fuiste te hicieron cosas horribles
-¡Y sin embargo no te importó hacerme sufrir meses junto con tu jodida novia! Todo lo que me pasó, todo lo que soporté, todo lo que lloré!¡Gritaba por ayuda y me disteis la espalda! - le reclamó llorando - ¡Te necesitaba a mi lado y todos me disteis la espalda! ¡VETE!
-¡Nos engañaron lo sabes bien! Creimos lo que no era
-¡Pudiste haber creído en mí, pudiste haber solo confiado en mí! ¡ me quedé sin mi padre y necesitaba a mi hermano a mi lado y no pudiste dejar tu odio de lado! ¡No quiero nada tuyo, desaparece de mi maldita vida vete vete!
-¡He dicho que no! Mi madre me abandonó a mi también, yo también estaba mal, y fui un gilipollas pero no es momento de hablar de esto ¡ven conmigo por favor Lily, eres mi hermana y te quiero, por favor!
-¡Soy peligrosa! ¡¿Qué coño no entiendes de eso?! ¡Estar cerca de mi solo hace que te expongas a la desgracia! - Lily oyó un ruido- Malfoy, vete de aquí rápido, podrían volver déjame sola
-Si he venido es porque estas en peligro y a pesar de que me odies no me pienso ir de esta cloaca sin ti -en ese momento aparecieron unos encapuchados con túnicas granates
-Mirad que tenemos aquí, dos ratas traidoras reunidas en una cloaca - Sin que Draco y Lily pudieran evitarlo los desarmaron. Los chicos se miraron con miedo - Mejor todavía, mataremos dos pájaros de un tiro, ¡Avada Kedavra!, un rayo verde se dirigió hacia los dos hermanos impactando en ambos e impulsándolos al frio suelo, quedando los dos mirándose el uno al otro sin realmente mirar
Unos ojos verdes se abrieron con un semblante bastante asustado, Harry Potter había vuelto a tener esa sensación extraña que antaño tuvo con los sueños de Voldemort, respiraba agitado, sudado y confuso, era una sensación horrible de revivir; se recostó de nuevo tenia que dormir, seguro que esto solo eran secuelas de todo lo que sufrió en el pasado, quiso convencerse de que solo era un sueño estúpido. Sin embargo, su conciencia no lo dejaba dormir, sus sueños nunca le habían fallado, pero también era cierto que nunca fueron sueños en realidad, sino intromisiones en su mente del alma de Voldemort. Empezó a desfragmentarlo todo en fases, había soñado con la hija de Snape, quizá eso denotaba culpabilidad por todo lo que Severus se había sacrificado por él, lo que decía de que todo el que se acercara a ella sufria desgracias…conocía muy bien esa sensación, el terapeuta al que Hermione le obligó a ir en verano le hubiera dicho que solo proyectaba sus sentimientos en la forma de otra persona, la hija de Snape, que se hubiera quedado sin padre por su culpa. Luego estaba Malfoy, bueno, eran bastante amigos no era de extrañar que él acudiera en ayuda de ella como Ron y Hermione fueron a su rescate; Draco dijo que era su hermana, bueno eso podía ser una elaboración de su mente al escuchar de Snape quien era la madre de su hija; luego Bellatrix….que soñara con ella no era raro, era una amenaza que había vuelto a su vida aunque lo extraño había sido que no lo perseguía a él, y después de soñar con su muerte inminente….
-Bfffff- bufó claramente su conciencia no le dejaría pasar esas posibles señales así como así, su instinto casi nunca fallaba, avisó a Ron, quien entre pasos torpes le acompañó a la torre norte para hablar con su inteligente amiga
-Tóc toc toc, ¡Hermione abre! – llamaron varias veces – ¡Hermione necesitamos hablar contigo ¡-estuvieron aporreando la puerta mucho tiempo, a pesar de los insultos de los cuadros de ese pasillo; Draco abrió la puerta cabreado, con el pelo revuelto, molesto por recibir una bocanada de frio desde fuera de la torre en su pecho desnudo
-Maldita sea Potter, ¿qué no puedes tratar de dejar de ser el centro del mundo ni cuando la gente duerme? Lárgate – dijo el rubio volviendo a cerrar la puerta
-Oh callate y déjanos pasar-lo empujó Ron-¡Hermione, baja!-Draco le dio una colleja al pelirrojo, algo que le valió un empujón de vuelta de Ron
-¿Qué no sabes ir a su puerta y llamar pobretón? A ver si te queda claro que esto es una torre de intelectuales no el ambiente verdulero en el que te mueves-Ron iba a matarlo pero en ese momento apareció Hermione
-¿Es que no podéis dejar de portaros como críos ni un solo minuto, o segundo?-Dijo Hermione cabreada, pudo notar la erección de los tres chicos al verla en sus galas de noche. Hermione estaba con el pelo revuelto, lo que le daba un aire sexy, una camiseta que insinuaba su cintura estrecha y unos shorts negros que no cubrían el final de sus glúteos.
-Hermione, he tenido una pesadilla-dijo Harry preocupado
-No me digas que te has traído al pelirrojo para dormir con ella porque tienes miedo de los sueños Potter, al menos respeta los espacios, si quieres a alguien que te acurruque en la teta vete con zorriweasley que tiene un buen par o cuenta ovejas
-¿Qué has dicho de mi hermana? – preguntó Ron enfadado
-Decir que tiene buenas tetas ¿acaso te molesta zanahoria?
-¡Pues claro que si!
-Como se nota que no te has parado a mirárselas para variar – dijo Draco con su acostumbrado aire de superioridad
-¡Yo lo mato!
-¡Ron para!-Dijo Hermione-No merece la pena – dijo mirando a Draco con desdén – Harry, cuéntame que ha pasado – Harry aunque estaba incómodo con la presencia de Malfoy decidió que sería más importante lo que tenía que contar que su molestia
-Es sobre Lily
-¿Como que sobre Lilly?-dijo el rubio-¿Qué pasa con ella?- Harry comenzó su relato, omitiendo lo que él consideraba que no debía decir; El trío de oro decidió contar con gente de confianza para tratar el tema, quizá podía ser un sueño sin importancia, pero quizá o no; salieron de la torre sin dar opción a Draco de intervenir o de participar, se notaba que tenían costumbre de actuar así. Se quedó en la torre meditando lo que acababa de escuchar, pero tras un rato se fue a dormir, haciendo caso a su mente, Potter siempre había querido llamar la atención, quizá ahora que la perseguida y herida por el mal era Lily y no él, quería hacerse de notar y ser el niño bonito problemático de la escuela otra vez; algo en su cabeza le decía que esa treta era muy sucia, pero viniendo de San Potter no le terminaba de extrañar.
Harry, Ron y Hermione fueron a buscar a Sirius, él siempre había tenido una especial sensibilidad con todas las sensaciones de Harry, al igual que Dumbledore, pero por desgracia el sabio anciano no les podía ayudar. Vieron que en la puerta de su cuarto este había luz, al menos no lo despertarían, la puerta estaba entreabierta, Hermione puso la mano en el picaporte pero se detuvo al escuchar la voz de una mujer
-Por favor Sirius lo necesito
-No pequeña no pienso dejarte nada, tu ya tienes todo el dinero que quieres y más-Sirius entonces vio como a su prima se le inundaban los ojos
-No Sirius, no lo tengo..., esto no no lo sabe nadie,ni siquiera Severus-dijo ella soltando pequeñas lágrimas-Lucius y yo...Lucius y yo...ah...estamos arruinados-Dijo la rubia mujer estallando en llanto
-¿Arruinados?-preguntó preocupado por ella
-Si, Sirius, completamente, no nos queda nada, ni un galeón, no se como se lo voy a decir a mi hijo, por favor primo, ayúdame, necesito dinero, sino...no se de qué vamos a comer mi marido y yo, ya está preparado lo que vamos a vender, ni nuestras joyas mas caras y preciosas consiguen abordar la mitad de las facturas, no se que hacer Sirius
-Y ¿por qué no os ponéis a trabajar?
-¿Quién crees que contratarían a dos ex mortífagos?, yo aun podría ponerme a hacer un trabajo...no muy decente pero...¿Lucius?,tengo miedo de que lo maten si sale más allá del jardín
-De acuerdo Narcissa, te ayudaré pero pienso vigilar los actos de tu marido como si de ello dependiera mi vida, él junto con tu hermana fueron culpables de que muriera en su día y no me fío de los negocios sucios que se pueda traer además yo tengo un ahijado que alimentar
-¡Tu ahijado es rico! – reprochó Narcissa
-Me gusta consentirlo ¿vale?, este año tengo pensado comprarle una moto por navidad y quiero que tenga la mejor
-Nosotros tenemos que comer – dijo ella siendo capaz de conservar esa altivez que le caracterizaba a pesar de estar suplicando dinero al primo que siempre le habían hecho odiar
-Y porque eres mi prima y tengo compasión de ti comerás pero tu marido y mi sobrino no son precisamente santos de mi devoción como para que les tenga que regalar nada – Harry, Ron y Hermione escuchaban tras la puerta con sorpresa, no podían creerse lo que oían, los Malfoy arruinados, Harry, sentía admiración y a la vez mucha pena de Narcissa por el tipo de vida que le había tocado vivir con ese marido y ese hijo, probablemente ella se sintiera con ellos como él con los Dusley; Hermione sentía mucha pena por Draco e incluso por sus padres, amigos suyos muggles habían pasado por lo mismo y su situación era muy triste; sin embargo Ron no sentía lástima alguna, es más en el fondo se alegraba, pues Malfoy ahora sufriría en carne viva lo que era ser pobre y no podría volver a burlarse de él por su situación económica y más siendo la suya peor, porque si Narcissa había tenido que pedirle dinero a Sirius porque no tenían ni para comer siendo que en su familia eran tres, significaba que hasta él tenía más dinero que Malfoy, ya que a ellos comida no les faltaba a ninguno,su madre siempre conseguía duplicar la comida y se quedaban siempre más que satisfechos. Ronald sentía que ahí había habido justicia divina.
-¿No saben que es de mala educación espiar conversaciones ajenas Potter?-Dijo una voz conocida y gélida que les sobresaltó
-Profesor Snape -dijeron al unísono los tres- Estábamos...- se miraron- buscándole-Dijo Hermione
-¿La guerra les dio tantos golpes en la cabeza que ya no saben ni cuál es mi despacho Granger?
-Ammm…pensamos que quizá…emmm- miró a Harry para que dijera algo
-He soñado con Lily – soltó Harry a bocajarro
-Muy bien Potter no tenia suficiente con el cabeza de chorlito de su amigo acosando a mi hija en la enfermería para que usted ahora me diga que sueña con ella, ¿quiere un consejo? Aplíquese más en clase, cánsese un poco estudiando y verá como no tiene tiempo de soñar tonterías – la situación hizo enrojecer a Ron y Harry, no sabían de qué hablaba, Hermione no pudo reprimir una risa discreta al ver a Snape en el papel de padre celoso con la escopeta ahuyentando a los posibles pretendientes de su hija. Snape la mató con la mirada, Harry lo entendió todo
-¡No! ¡No he soñado de esa forma yo…!- se cubrió la cara de vergüenza – yo soñé que Bellatrix mataba a su hija, le lanzaba un avada
-Eso fue lo que intentó Potter, solo ha creado la imagen en su cerebro, no invente fantasmas donde no existen
-Señor, en ese sueño…no solo mataba a su hija, mataba a Malfoy también – añadió Hermione de la forma más serena que pudo – en ese sueño ella decía que…quien se acercaba a ella sufría grandes daños porque no podía controlar su poder y…creo que…Lily tiene mucho de eso…ninguno creemos que fuese casualidad que lanzaran esa noticia de ella y todos los ventanales estallaran
-Pues así fue Granger – dijo Snape protegiendo el secreto de su hija o al menos intentándolo – Potter sus intentos de llamar la atención son patéticos, vuelva a la cama – ordenó Snape negándose a preocuparse y volteando para andar en sentido contrario; al igual que Malfoy, él pensaba que el afán de protagonismo de Harry le había llevado a dar falsas alarmas, ya no era un horrocrux con lo cual sus sueños no significaban nada.
-Si ignora lo que le digo y le pasa algo, su madre no se lo perdonará- espetó Harry, Snape se dio la vuelta y lo miró a los ojos, eran los de su madre pero su prepotencia seguía poniendo el fantasma de su padre ante él
-Harry, dirás que su madre no se lo perdonaría, ella falleció- acotó con tacto Hermione en voz baja pero perfectamente audible; Snape observó entonces a Harry, no se había corregido ante el comentario de la sabelotodo, él sabía algo, él sabía la verdad, era muy consciente de lo que había dicho, quería enfadarse con él por su amenaza pero sabía que no podía reprocharle nada por querer proteger a su hija, al fin y al cabo, parecía que el minimo de decencia que Lily Potter le había legado, hacía al chico sentirse responsable de la protección de su hija, y eso no era malo, aunque sí peligroso y bien que lo sabía por propia experiencia.
-Bien Potter, prestaré atención a cualquier señal, pero dado que los chicos de tu edad sois tan increíblemente impertinentes explícale tú que su padre va a convertirse en su sombra permanente porque tú has tenido una pesadilla – concluyó marchándose, ciertamente ese sueño sobre su hija podía ser un presagio y eso le asustaba considerablemente.
Ginny Weasley caminaba por los pasillos de Hogwarts, Mcgonagall había decidido sustituir temporalmente a Hermione como prefecta ante sus obligaciones de Premio Anual, así que ahora le tocaba a ella patrullar hasta que se decidiera si la sustitución se hacía definitiva. Con la varita iluminada y tanto silencio a cualquiera le produciría un poco de miedo caminar con tanta oscuridad y con los secretos que guardaba ese castillo. Ella, por lo general no tenía miedo, pues sus hermanos se habían pasado la vida curtiéndola en sustos y bromas pesadas lo suficiente para estar preparada ante todo. De pronto sintió que pisaba un pergamino y algo le llamó la atención, ese pergamino tenía una foto suya con...¡Malfoy! Eso la puso nerviosa ¿como era posible que la hubieran pillado el día que ayudó a Hermione a vengarse de Malgoy?, seguro que eran esos asquerosos Aprendices de Skeeter. De nuevo oyó unos ruidos que momentos antes había ignorado, eran pasos así que decidió seguirlos, ese pergamino no estaba ahí por casualidad. Los pasos acelerados la llevaron hasta la sala de los menesteres donde vio una túnica de Slytherin adentrarse en dicha sala, corrió para que la puerta no se cerrara y entró; allí estaba uno de ellos
-¡TU!
-¡Ah!, Weasley
-¡Así que tú eres la cima de la pirámide de todo esto!
-No en eso te equivocas, yo soy solo un esbirro
-Te vas a cagar, verás cuando la gente se entere de que tú escribes toda esta mierda, has jodido a mucha gente, te van a linchar
-Yo de ti sería más prudente Weasley, que me pillen no hará que esto no se publique pequeña zorra
-¿Me estás amenazando? – irguió la varita contra él – pelea contra mi si te atreves pedazo de cobarde
-Cuidado…mis amigos y yo tenemos un código, si ese pergamino lo hacemos desaparecer, aparece en la habitación de otro de los nuestros y esa es la señal de publicación, asi que yo no me pondría tan chula, puedo hacerte mucho daño
-¡No puedes publicar esto,¡me jodes la vida y mi relación!¡eso solo fue una venganza contra Malfoy no otra cosa!
-Ahórrate las explicaciones Weasley, en ADS, no concedemos entrevistas
-Y así de falso os sale todo
-Ahí te equivocas zanahoria, nosotros solo comentamos la imagen y tu aquí estás con un modelito muy fresco agachada y tocándole el pene a Malfoy, dale las explicaciones a Potter
-Te voy a….- se contuvo, si se excedía podía salirle caro - Esto no puede salir a la luz ¿vale?
-Bueeno, puede que pueda interceder en la redacción por ti, pero eso tiene un precio
-Sí, ese precio es que tú no publicas ese artículo y yo no le digo a todo el mundo que estás metido en esto para que no vayan a cazar tu cabeza.
-Mi cabeza no me preocupa en absoluto…puedes señalarme pero, en las mentes y prejuicios de todos quedaran grabadas palabras como…- cogió el pergamino y se puso a leer - "A Ginerva Weasley solo le importa el dinero, eso se sabe, todo el mundo es conocedor de la pobreza de su familia; pero ¿felaciones Ginevra? Creíamos que tendrías más clase para asegurar una buena posición. Como vemos aquí la furcia pelirroja solo busca dar el braguetazo con alguien que tenga fama, dinero y poder y ya que Potter está muy solicitado por el mundo mágico, se quiere asegurar el vivir como una reina haciendole favores sexuales a Draco Malfoy. Weasley, siguiendo el ejemplo de su hermano mayor necesita cazar una presa con más dinero que ella ( aunque no es difícil) pero a esta chica le gusta abrirse de piernas en sabanas de seda,no se conforma con cualquier cosa, y para lograrlo tiene a Potter de principal, y a Malfoy de reserva ¿y cómo iba Malfoy a negarse si sabe que con unas pocas monedas que suelte a sus pies la última de las comadrejas se la chupará cuando ordene?
-¡Cállate, cállate, cállate! – gritó ella desesperada -¡No puedes publicar eso!,amo a Harry haré lo que sea
-¿Lo que sea?
-Sí, yo…yo.. te haré los deberes, te llevaré los libros, te dejaré ganar en quidditch, perderé apropósito, me…me portaré mal, haré que mi casa pierda, pero no publiques eso, no es lo que dices, yo amo a Harry, no busco cazar nada….si quieres dinero…puedo pedírselo, por tu silencio
-De acuerdo…ya se lo que quiero-El chico miró con deseo a la pelirroja, la estampó contra una pared y le tocó los pechos con desesperación
-¡¿Pero qué…?! – se removió ella
-Has dicho lo que sea, y esto es lo que quiero - acto seguido le arrancó la camiseta y le mordió los pezones de forma muy dolorosa
-¡Apártate! – lo empujó ella – eso no te lo pienso dar por nada del mundo publica lo que quieras, encontraré la forma de explicarlo – le espeto ella indignada
-¡Expeliarmus! – la desarmó y le apuntó con su varita, se la clavó en el cuello mientras apretaba su cabeza con fuerza contra la pared. Se acercó a su oído y le habló con violencia – Vamos a ver si te enteras comadreja de mierda, ahora tienes dos opciones, primera opción, te follo cuanto y como quiera hasta que me canse, tu harás todo lo que yo te diga por las buenas y yo, como regalo, no publicaré este desliz tuyo. Segunda opción: te follo, cuanto y como quiera hasta que me canse, harás todo lo que yo te diga por las malas y luego lo publico todo.
-No fue un desliz… no pasó nada- dijo ella entre lágrimas, sintiendo que él tenía demasiada fuerza para poder contrarrestarla.
-A mi eso me da igual, nadie te creería, bien Weasley ¿qué va a ser? – Ginny sollozó un poco, no era capaz de hablar, de elegir conscientemente como traicionar a fácil, por lo que simplemente dejó de forcejear contra él – Buena elección- desgarró la ropa de la chica, ella trató de taparse lo que podía pero él apartó sus brazos de un manotazo – Jajajaja, pelirroja natural, he perdido una apuesta…ahora ni se te ocurra cubrirte; el chico comenzó a sobarse su virilidad- Al suelo puta – Ginny se quedó plantada sin moverse, no sabía como reaccionar ante esa situación, el chico se enfadó y le dio tal bofetada que la tiró al suelo – He dicho que seas dócil, no estúpida – Se puso encima de ella apretando su cuello – Abre las piernas – le ordenó, pero ella aun no se reponía del golpe. Ese desgraciado sacó una poción de su túnica y se la echó en las manos, le abrió las piernas a la chica y le metió tres dedos, ella gimió de dolor - No te quejes pelirroja, que aquí te han metido cosas más grandes, además esto solo es para que tengas un orgasmo conmigo, no sabes lo bien que me lo voy a pasar
-Haz… lo que te de la gana pero no….pienso…disfrutar contigo- dijo ella con dificultad y rabia
-Por desgracia para ti, eso no es de tu elección gracias a lo que te acabo de hacer – La penetró sin miramientos con fuertes embestidas, estuvo un largo rato así, al menos a Ginny se le hizo eterno – que mojadita estás ahora comadreja…me gusta este tesoro que tienes entre las piernas…pero seguro que Potter ha entrado tantas veces aquí que sentirás poco….probemos otra cosa -El chico sacó su miembro, le dio la vuelta a Ginny y la puso sobre una mesa cercana, desde atrás le tocaba los senos, minutos más tarde hizo algo que a la hermana menor de los Weasley no le gustó nada
-¡Aaaaahhh!-El Slytherin la había penetrado el principio de su pene por detrás-¡Para, para, por favor me haces daño! Ahhh! – suplicó llorando
-¡Vaaaya terreno inexplorado! ¡Qué idiota que es Potter, si hubiese sido un hombre y te hubiera follado como es debido ahora no serías una llorona! – se jactó de ella hasta que se hartó de sus sollozos-¡Silencio Ginny Weasley o será peor! – se acercó a su oído,haciéndole sentir su húmedo aliento en la oreja -no será rápido-La envistió metiendo un poco más-no te va a gustar-Volvió a repetirlo-y te acordarás de esto siempre porque yo no soy Potter y no voy a ser benevolente contigo-esta vez hizo una embestida bestial metiéndolo todo por completo, Ginny se deshacía en lágrimas por el tremendo dolor. El Slytherin pasó una hora, tal vez dos envistiéndola sin piedad, ella decidió no pensar, aislandose en su mente hasta que acabara, sentía mucho dolor, muchísimo por culpa de sus brutas formas, sintió que cada vez aumentaba el ritmo a la par que su sufrimiento pero al menos ya estaría cerca del final; sin embargo el chico paró y la bajó de la mesa
-Agáchate
-Pero...-Antes de que pudiera hablar la empujó dejándola sentada en el suelo
-Abre la boca Weasley-Dijo burlándose de ella
-Por favor...no...-No pudo seguir su súplica,la serpiente introdujo su miembro en su cavidad bucal, empezó a moverse muy rápido dentro de ella, dándole ganas de vomitar,pues casi no podía respirar y, el prepucio del chico rozaba su úgula provocándole arcadas, se quejaba pero no tenía éxito, el chico apoyó sus brazos en la pared mientras Ginny "le hacía" sexo oral
-Mírame-Ella lo hizo, esperaba que sacara eso de ahí, pero no fue así-ohhh, la chupas bien Weasley, Potter debe de estar que se sale de gozo haciendole esto todos los días, le veía muy contento después de las noches que pasabais aquí, y yo me preguntaba como sería una felación contigo, ahora entiendo porque llevaba esa sonrisita de bobo todo el día, mmmh me pregunto qué diría Potter si te viera abriéndome tu garganta y viéndote como realmente eres.. una zorra, MI zorra ahora.- Su chantajista aumentó el ritmo hasta derramar su semilla en ella, aprentando su cabeza contra el tronco de su miembro – Traga si no quieres lamentar haber nacido – Ella muy a su pesar lo hizo, no podía respirar, se estaba ahogando y encima la estaba amenazando; sintió que era lo peor que había ingerido en su vida y sentía asco de ella misma.- Mmmh muy bien, la separó de sí y le limpió la comisura de la boca con una expresión burlona. Se puso en cuclillas y tomó su mentón delicadamente, para obligarla a mirarlo; ella tenia los ojos más rojos que en su vida,no había parado de llorar un solo segundo- ¿Sabes Weasley? Me siento mal por esto, yo he disfrutado muchísimo pero tú sin embargo no has gemindo nada seductoramente y no has llegado al orgasmo…eso no me gusta
-Ya has hecho conmigo lo que te ha apetecido, no tengo que disfrutar con esto, ya me has usado como querías, déjame en paz ahora – dijo ella con un tono lúgubre y dolido
-Meh….eso no sería divertido- estiró de su cabello y la volvió a poner encima de la mesa a cuatro patas, se deshizo de su corbata y la ató a los ojos de Ginny para que no viera nada; la penetró, esta vez por la vía tradicional -¿Recuerdas la semana pasada cuando sacamos el articulo de Potter? Yo lo escribí, era mi primera vez redactando mis amigos de la redacción se mofaron de mi por tu culpa, me acuerdo de tu intervención en el Gran Comendor "el artículo más patético de mi vida"dijiste, bueno pues ahora que tenia el mejor artículo del mes vienes tú, de nuevo y me impides publicarlo porque he prometido no sacarlo por follarte, ¿ves lo que me obligas a hacer? – dio una embestida fuerte y de nuevo, ese liquido rosa que había usado al principio lo volvía a usar, ella lo distinguió por lo frío que estaba; en ese momento empezó a sentir placer y no pudo evitar gemir, sintiéndose miserable por disfrutar algo tan horrible – muy bien zorra gime para mi – en ese momento Ginny sintió que el chico hacia algo en sus sienes con la varita, retiró la corbata que le tapaba los ojos y lo que vio la hizo sentir como si le clavaran mil puñales en su corazón y su dignidad: la mitad de ese gran espejo estaba ocupado por la foto de Harry que había en el artículo de la semana pasada, que había sido un completo fracaso
-¡No! ¡no puedes...no puedes ponerme eso ahí! ¡quítalo!-dijo llorando entre gritos y revolviéndose. Su violador, la tomó del pelo y estampó su cabeza en la mesa impidiéndole moverse y procurando que viera el espejo. Ginny se dio cuenta de que él le había hecho un hechizo que no le dejaba cerrar los ojos.
-Ahora le encuentro mucha gracia yo también-la penetró haciendo que se mirara al espejo mientras era penetrada bestialmente por ese desgraciado ante la mirada de Harry, para su mayor desgracia no podía dejar de gemir, en parte por el dolor de la humillación, y de las duras embestidas y en parte por placer, estaba segura de que esa poción tenía efectos afrodisíacos, como esa tal "viagra" de la que le habló Hermione pero para mujeres -Me encanta esto Weasley, eso es mírate, me encanta ver como parece que tu novio ve que te estoy follando como a una vulgar puta, lastima que no tenga fotos de tus hermanos para que vieran como la cerda de su hermana es tratada como una sucia ramera y encima disfruta con ello – el chico de la túnica verde empezó a acelerar el ritmo provocando que las paredes genitales de la chica lo atrayeran, ella iba a llegar a un éxtasis no deseado-Míralo Ginny míralo, estoy copulando contigo y estas a punto de llegar al extasis viendo como tu novio nos mira mientras le engañas-Por desgracia Ginny tuvo un orgasmo y él llegó después marcando su territorio en ella.
Cuando terminaron, ella calló al suelo sin fuerzas,el chico se inclinó le susurró al oído unas palabras -Lo has hecho muy bien zorrita mía, ojala se vuelva a repetir algún día pero tranquila, no publicaré eso, soy un Slytherin de palabra- La estancia se transformó en una habitación negra que alimentaba la depresión con la que se encontraba en esos momentos, del techo empezó a caer agua caliente jabonosa, la sala sabía que ella necesitaba limpiarse de alguna forma pero sentía que nada lo haría, no paraba de llorar, recordar todo eso y pensar que podía perder a Harry la quemaba por dentro. Esa noche tuvo miedo de dormir pues no quería soñar con él, con su chantajista, estaba segura de que desde aquel momento en adelante sus pesadillas tendrían nombre y apellidos: Theodore Nott.
