Casi dos meses habían pasado desde que Ginny y Lillian mataron a Nott, la hija de Snape se estaba empezando a preocupar, habían hecho todo con mucho cuidado para aparentar un abandono, mandaron cartas falsas en nombre de Theo diciendo que se había ido pero la gente ya empezaba a sospechar que ahí había pasado algo, y no se equivocaban. Lilly desde lo del baño de su cuarto no salía de ningún sitio si no era acompañada y si era sola corría para llegar a su destino.
Ginny, sin embargo, parecía llevarlo bastante bien dentro de lo que cabía en su tristeza de ser violada y casi no poder besar a su novio del recuerdo. Ella estaba muy rara, desde esa noche no era la misma: había ganado kilos, estaba tremendamente irritable, y tenía nauseas por las mañanas; vomitaba y comía mezclas extrañas como tarta de frambuesa y piña con Kétchup y café. Lilly ya se estaba imaginando algo, no se quería poner en lo peor pero pronto se supo lo que le pasaba. Una tarde, en la cual Hermione y Lilly acompañaron a Harry Ginny y Ron a las prácticas de quidditch, Ginny se desmayó, la llevaron a la enfermería y cuando despertó no se acordaba de nada, pero no hizo demasiada falta, Madame Pomfrey vino a dar el diagnóstico y lo que hubiera ocurrido en el campo de quidditch quedó en segundo plano.
— Señora Pomfrey ¿qué le pasa a Ginn? — Dijo Harry.
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— Solamente le está pasando factura la pasión adolescente— Lilly se llevó una mano a la frente y maldijo su suerte, era lo que se estaba imaginando, rezó para que Harry y Ron no pillaran eso, sabía perfectamente que Hermione lo había captado, se quedó boquiabierta y por desgracia la enfermera aunque trató de decírselo con tacto pero la cara interrogante del héroe del mundo mágico no le dejó más opción que decírselo "a las bravas"— Lo que quiero decir es que la señorita Weasley está embarazada Potter, concretamente de algo más de mes y medio, la próxima vez tenga más cuidado y controle sus instintos— La enfermera se fue y Ron con una cara de furia indomable se fue pegando a Harry en el hombro.
— No me puedo creer que me hayas hecho esto Ginny...
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— Harry, pero ¿qué dices? — intervino Hermione— ¿Por qué le hablas así? En todo caso será qué habéis hecho los dos, ella no se queda embarazada así sin más, algo habrás tenido que intervenir — Intervino Hermione queriendo defender a su amiga y herida por lo que ella creía irresponsabilidad de Harry.
— Pues resulta que no Hermione, he ahí el problema, yo no he intervenido en por lo menos tres meses, por lo tanto, ese bebé no es mío — dijo secamente paralizando a Hermione, Ginny temblaba.
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— Harry, yo...tú…es que…— Ginny se encontraba destruida por dentro, no quería decirle la verdad, le daba demasiada vergüenza, después de haber liderado un ejército contra Lord Voldemort había sido doblegada por un imbécil de uniforme verde, todo por una estúpida foto, se reprendía a sí misma por haber creído que una foto incriminatoria le arruinaría la vida, qué ilusa había sido, un hijo de su violador, eso si que era un recuerdo constante de su ultraje y de su asesinato, los cuales se podían haber evitado si hubiera sido más fuerte, más lista, más rápida. Tomó una dura decisión, diría lo que se estaba esperando, ¿Quién la creería? ¿Quién creería realmente que una heroína de guerra había podido con más de 100 hombres durante todo su año anterior y la gran batalla, pero no había podido solo con uno? A su parecer, nadie. — Es cierto, te he engañado Harry, no lo pensé, fue un calentón estúpido, después me sentí muy culpable y me avergonzaba decírtelo. — finalizó Ginny manteniendo la voz lo menos quebrada que podía y escondiendo sus ojos en su pecho para que no se le notaran las lágrimas.
— ¿Ha sido Zabinni verdad? Esa rata ya quiso conquistarte en el pasado— Intentó adivinar Harry, sin embargo, decidió que tenía más dignidad que eso.
— Harry… — Empezó Ginny, mirándolo con los ojos acuosos.
— No hace falta que me expliques nada Ginny, hemos terminado — sentenció él.
— Harry escúchala te puedes estar equivocando, seguro que no ha querido decir solo eso…que hay más detrás — Insistió Lilly estupefacta por la explicación de Ginny, la pelirroja no tenía ninguna culpa y no solo se creía eso sino que estaba haciendo creer al amor de su vida que le había sido infiel.
— Sí, otro hombre, detrás, delante, por donde ella quiera ¿qué tal si te metes en tus asuntos mmh? — terminó Potter, mirando a la hija de Snape con desprecio como diciendo "encima que soy yo el ofendido, ella recibe el beneficio de la duda". Hermione miró a Lilly, y esta vio que la inteligente Gryffindor suponía que sabía algo del asunto, sin embargo, no le dijo nada, se quedó consolando a Ginny (quien ahora lloraba con mucho dolor) el resto de la tarde.
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Horas después, Lilly se encontró con Ron y le contó lo sucedido en la enfermería, Ron quedó muy sorprendido, Harry y Ginny, aunque le molestara, eran el prototipo de pareja perfecta, por un lado se culpaba a sí mismo por haberse marchado molesto con Harry y no quedarse allí para consolar a su mejor amigo, y por otra parte se sentía contrariado, no se tenía que meter en los actos de su hermana pero le resultaba injusta con el pobre Harry. Dado que Hermione y Ginny estaban en la enfermería Ron pasó el resto de la jornada con Lilly, hablaron de muchas cosas, fueron a las gradas de Quidditch y discutieron técnicas deportivas, equipos internacionales, Ron le enseñó el lago negro, le contó cuando estuvo allí sumergido en el Torneo de los 3 magos, que Hermione salió con Viktor Krum, pasearon por los jardines, por los pasadizos a Honeydunkes y cuando estuvieron más cansados fueron a la habitación de Lilly a "estudiar".
— Oye tu forma de estudiar, es mucho más divertida que la de Hermione — dijo Ron embobado en los ojos azules de Lilly.
— No me digas — contestó divertida la morena volviendo a besar al pelirrojo por enésima vez.
— Adoro tus besos — dijo él en un susurro varonil que resultó irresistible.
— Ufff — bufó ella — Me has puesto muy, muy caliente hablando de esa manera Ron.
— Si quieres que te siga poniendo más caliente…no tienes más que decirlo— Retó el pelirrojo entre besos, ella lo pensó, para ser sincera con ella misma nunca había estado tan caliente, estaba acalorada de tanto besarse con él, en sus bajos sentía un calor húmedo constante cada vez que su lengua se juntaba con la suya y cada vez que él besaba su cuello y sus orejas. Lilly decidió dejarse llevar por la pasión y que pasara lo que tuviera que pasar.
—Hazlo — contestó acalorada
—¿Cómo dices? — dijo él visiblemente contento, pero con una encantadora mirada seductora
—Que me pongas más caliente Ron, de hecho, — Lilly abrió su camisa y se sentó sobre Ron, notó como su miembro estaba endurecido a través del pantalón, y empezó a ejercer fricción entre sus zonas y notó como sus braguitas se humedecían considerablemente — de hecho, — repitió con dificultad— quiero que me hagas tuya.
Acto seguido a estas palabras Ron hundió la cabeza entre sus pechos, lamiendo estos con avidez, desabrochando con los dientes el sostén, aprovechando que tenía cierre por delante, bajo la falda, introdujo su mano y tras unos precisos movimientos circulares hundió un dedo en los adentros de Lillian, obteniendo un sonoro gemido por parte de ella. Llegados a este punto estaban casi desnudos, con muchas ganas de poseerse el uno al otro.
— ¿Estás completamente segura? — preguntó él mientras seguía jugando con sus dedos en la lubricada cavidad de la chica, ella, a su vez metió la mano en su ropa interior por indicación del pelirrojo y entre los dedos de él jugueteando por sus adentros y los de ella rozando la parte externa, alcanzó a confirmar entre gemidos los deseos más salvajes que tenía
—Al 100% — seguido introdujo un dedo más en ella — ¡Ah!— gritó— Me encanta, dame más, por favor Ron, dame más — pidió Lilly sin importarle sus gemidos audibles, estos cada vez se hicieron más y más altos hasta que estuvo lo suficientemente ardiente para ser poseída por el indomable león en el que Ron se habría transformado en cuestión de segundos; Ron se deshizo de sus boxers y Lilly contempló su miembro, no hicieron falta indicaciones, la biología se apoderó de sus actos, ella se puso encima, del chico y dejándole una vista completa de sus posaderas a la altura de la lengua metió su virilidad en la garganta, ahora era el turno del prefecto de Gryffindor, quien disfrutaba de la succión que Lillian acometía, siendo agradablemente atraído desde el glande hasta el tronco por los ávidos labios, la húmeda saliva y la acogedora boca de Lilly Snape.
A punto de culminar, Ron atrajo de forma salvaje las piernas de su amante a su boca, haciendo que ella arqueara la espalda y anunciara su orgasmo en breves momentos, él movió su lengua de forma rítmica y rápido y cuando los gritos de la morena resonaban en todo Hogwarts, volteó sus posiciones, quedando encima de ella, cara a cara; sin pensarlo dos veces ella abrió las piernas lo máximo que pudo, lista para recibir " la espada de Gryffindor en todo su esplendor".
Ron comenzó a embestirla y ella lo disfrutó, enormemente pese a su sorpresa de creer ser virgen y no sentir ningún dolor, solo sintió unos fuertes latidos estallando en su vagina, tirando de ella para que soltara toda su pasión, Ron se movía acompasadamente, sin descanso, viendo la pasión en sus ojos, mordiendo sus pezones, ella arqueaba la espalda, y sin darse cuenta pidió más fuerza, más rapidez, hundirse más profundo, y de pronto, un torrente de placer inundó sus adentros rodeando el miembro de Ronald, aún erecto y bombeante, ella seguía pidiendo más, arañando la espalda del chico, enroscando sus piernas a su cintura hasta que por fin, notó que de él salía una fuente caliente que calmó la sed de sus paredes.
Ambos quedaron extasiados, mirándose y sonriendo, mojados por el sudor que su pasión había producido, había sido increíble, sin embargo, pronto su calma se tornó alerta al oír la puerta de la estancia general abrirse.
—¡Dios, mi padre! — dijo Lilly en un susurro ahogado — escóndete corre— Ron se metió bajo la cama, ella recogió sus pertenencias y las empujó junto con él, corrió al armario para sacar una toalla y se la enrolló al cuerpo, otra al pelo y se recostó en la cama para que no se notara lo deshecha que estaba.
— ¿Estás bien? — preguntó Snape entrando a la habitación de su hija con una mirada escrutadora
— Sí, muy bien, ¿Por qué lo preguntas? — dijo ella recuperando la compostura que pudo y haciendo una actuación de Oscar
—He oído ruidos
— Ammm…— ella subió los hombros mientras pensaba qué decir, se levantó quitándose la toalla del pelo para darle tiempo a pensar — Oh…ya sé qué ha sido, he sacado mi plancha de cabello muggle y he movido el escritorio para buscar si había un enchufe, pero de pronto he recordado que aquí no hay electricidad
—Quizá sea porque somos magos y no la necesitamos — contestó su padre con acostumbrado sarcasmo —¿no pensaste en una poción alisadora?
—Nnnno…— En ese momento Severus salió de la habitación para dirigirse a un armario, Lilly aprovechó para respirar, había divisado los boxers de Ron en el suelo y por algún milagro su padre no se había dado cuenta, los cogió rápidamente y los impulsó bajo la cama con el pie, al tiempo que Severus volvía a entrar y le lanzaba un frasco de color rosa.
—Ahí tienes, poción alisadora, aunque personalmente preferiría que fueras normal y corriente, ya sabes, un poco discreta, sin llamar la atención. — Lilly decidió ignorar las "preferencias" de su padre y desviar el tema para que se fuera cuanto antes.
— ¿Como es que tú tienes de esto? ¿También te alisas el pelo? — Severus le dedicó una mirada de irritación, no era que le gustase hablar con su pelo precisamente.
—Tengo de eso y de muchas más cosas porque me he pasado la vida siendo profesor de pociones y tengo mi arsenal privado como es normal, ahora vístete y baja al Gran Comedor, la cena será en breve y la puntualidad es importante, especialmente si te sientas en la mesa de Gryffindor como sueles hacer, a Weasley no le importará que seas su novia si se trata de hincarle el diente al pollo frito. — ante la palabra novio Lilly se puso tensa, lo de las etiquetas no era algo que le hubiera dado tiempo a tratar con Ron.
—Ron no es… bueno sí es…bueno no hemos definido, no hemos hablado si…
— No quiero detalles Lillian, ya te vi besándote con él y perpetuaste mis pesadillas para el resto del año, aunque sí te diré que mi esperanza es que te canses de él en cuestión de semanas y dejes de sentarte con Gryffindors, eres la única Slytherin que se cambia de mesa.
—Pero es que son mis amigos — se defendió.
—Por el amor de Merlín, nunca creí que diría esto, pero pareces una Gryffindor Lillian, puedes ser amiga suya, cuando no te vea nadie, todos tenemos secretos, pero por tu bien y el aprecio de tu casa permanece con Slytherin, nunca podrás llegar a ser grande juntándote con…Potter y sus amiguitos.
—Lo dices como si creyeras que los Slytherin somos superiores, ¿no se supone que tenemos que aparcar nuestras diferencias y unir nuestros dones?
—No digas tonterías, no creo que seamos superiores, es que somos superiores y lo de las diferencias y los dones solo es lo que Dumbledore decía para que el resto de casas no se desanimen, hasta llegar Harry Potter a este bendito colegio siempre ganaba Slytherin, después él se puso a regalarles puntos.
—Y tú a quitárselos indiscriminadamente, Ron me contó que le quitaste 10 puntos a su casa porque se le cayó la pluma al suelo.
—No es culpa mía que Weasley no sepa mantener sus manazas en el pupitre y no ser un desastre por naturaleza — la cama se movió un poco, Ron por debajo no había podido contenerse el enfado ante tales ataques, padre e hija se quedaron inmóviles, Lilly quiso matar a Ron en sus adentros
—¿Ves lo que haces papá? Me atacas los nervios, has tenido suerte de que solo he movido la cama y no haya explotado la ventana, ahora deja que me vista y bajo a cenar ¿de acuerdo? — no esperó la respuesta, directamente cerró la puerta, esperó a que su padre se alejara para poder hablar con Ron.
—¿Estás loco? — susurró— casi nos pilla, ¿Cómo se te ocurre moverte?
—¿Estabas delante cuando me insultaba?
—¿Y qué ibas a hacer? ¿Enfrentarte a él por insultarte y cuando supiera que nos hemos acostado salir corriendo?
—Bueno no había pensado en eso, pero no es cierto que me importaras menos que el pollo frito, siempre te guardaría un trozo—Lilly no pudo hacer otra cosa más que reír bajito ante esa respuesta
—Vale, voy a vestirme, tú escóndete, bajaremos a cenar y entonces sales ¿ok? — Ron asintió y volvió a su posición anterior.
Lilly se alisó el pelo para aparentar porque ella lo prefería rizado, pero solo se le había ocurrido esa mierda de excusa, se puso el uniforme salió de la habitación y se presentó de nuevo ante su padre, quien había colgado su túnica en el perchero.
—Estoy lista, bajemos a cenar
—Yo pediré algo a los elfos domésticos, tengo muchos exámenes que corregir y muchos Gryffindors que suspender — Lilly se puso muy tensa
—¿Cómo que no vas a bajar a cenar? — dijo en un tono en el que Ron lo pudiera oír desde el cuarto de ella — ¿Y por qué me has hecho vestirme si ibas a cenar aquí? — preguntó intentando presionar para que él se fuera
—Porque tú eres una alumna y tu obligación es cumplir con las normas de este colegio, en el cual a la hora de cenar se baja a cenar y yo, soy profesor y si quiero puedo ordenar a un elfo que me traiga la cena, por lo tanto, señorita Snape vaya usted al Gran Comedor que es donde le toca estar ahora — dijo Severus adoptando su tono de docente, guiándola a la puerta y echándola de la estancia.
Lilly no paró de pensar en Ron durante toda la cena ¿y si Severus no se había creido que lo de la cama lo hizo ella, y había descubierto a Ron? ¿Y si lo había descubierto y lo había metido en formol? ¿Y si le quitaba 100 puntos a Gryffindor y la gente descubría el por qué? Comió lo más rápido que pudo y enrollado en una servilleta le trajo al pelirrojo todo lo que pudo sustraer de la mesa. Al llegar a su cuarto su padre estaba en pijama, tachando con algo de enfado algunos pergaminos y murmurando palabras como "inútil, troll, idiota", saludó a su hija con normalidad, y la virilidad de Ron no estaba en un altar como sacrificio a los dioses, lo cual significaba que Ron estaba a salvo.
Sin dilación Lilly se metió en su cuarto, lo insonorizó el tiempo justo para que su padre no sospechara, Ron salió de debajo de la cama, le contó con trauma que había tenido que ver a Severus cambiarse de ropa, y que tenía mucha hambre, Lilly le dio lo que se había llevado de la cena y este lo devoró como si llevara meses sin comer; estaba claro que Ron esa noche no saldría de allí, Lilly le prestó una almohada y una manta para que durmiera algo cómodo aunque fuera en el suelo. Al día siguiente, cuando la pequeña Snape se hubo asegurado de que su padre estaba aún roncando hizo salir a Ron de la oficina del profesor de DCAO; al fin se despidieron y pudieron respirar sabiendo que nadie les había pillado.
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En la otra parte del castillo Hermione acababa de hacer el desayuno, había hecho demasiada comida así que decidió que la compartiría con Draco bueno, mejor dicho, Malfoy, era Malfoy no Draco, no ese rubiazo de ojazos grises de torax perfecto, ella era Hermione Granger, premio anual, prefecta de Gryffindor, no una niña tonta que se dejaba impresionar fácilmente, si había tenido algún escarceo sexual con Malfoy era porque se lo pedía el cuerpo, era una mujer libre e independiente, ¿podía darse un gusto no?, era obvio, no estaba sintiendo nada por Draco Malfoy y estaba convencida de ello o quería convencerse. Llamó a Malfoy a desayunar, pero este no le oyó, subió la escalera de caracol hacia el cuarto de su compañero y como la puerta estaba abierta pasó dentro él estaba durmiendo en bóxers, y a Hermione se le ocurrió pensar que debió ser lo único en lo que Narcissa Malfoy hizo un buen trabajo. Se acercó a él, tenía carita de ángel, se sentó en la cama y se quedó contemplándolo, él se despertó y vio a su castaña preferida
—¿Admirando la obra de los dioses Granger?— dijo con sorna
—Si...dijo con voz de boba, pero al segundo se percató — Es decir ¡NO!, ¿qué dices Mafoy?
—Habías dicho que si
— Ha sido un estúpido lapsus, no te lo creas tanto
—Claro te sabes todas las propiedades de la Mimbulus Mimbletonia pero te equivocas en una estúpida pregunta de si o no…espera déjame que recuerde la clase de ayer, donde tras una disertación de la profesora Sprout donde preguntaba si alguien sabía de una estúpida planta tú contestaste— Draco se puso a imitar la voz de Hermione — "Mmm Profesora, la Mimbulus Mimbletonia es una planta que vibra, y que tiene aspecto de órgano interno enfermo. Tiene un maravilloso sistema de defensa que consiste en unos furúnculos, por los cuales expulsa un líquido verde oscuro, el cual sale a chorro y tiene olor a estiércol podrido. El líquido que expulsa la mimbulus no es venenoso, así que solo sirve para alejar a enemigos si se siente amenazada" — concluyó Draco — pero a la pregunta de si admiras una obra de arte te equivocas…no finjas Granger te ha traicionado el subconsciente
—Oj por dios cállate ya egocéntrico
— Soy egocéntrico porque puedo Granger, no te preocupes haré como si nada hubiera ocurrido, será nuestro pequeño secreto — Hermione puso los ojos en blanco y salió de la habitación de nuevo al salón junto con Malfoy —Oye ¿qué es eso que huele tan bien?
—Es el desayuno, he hecho demasiado podemos repartirlo — sugirió Hermione poniendo la comida en dos platos
—¿Me estas ofreciendo tus sobras? Ah no no Granger yo voy siempre a todo lujo no mendigando de nadie—dijo Draco, Hermione calló en la cuenta de que Narcissa no debía haberle dicho a su hijo que estaban arruinados, ya que de ser así no tendría esos aires superiores de niño rico malcriado sino que estaría sumido en una depresión
—Muy bien, pues vete al Gran Comedor, me gustaría desayunar tranquila —dijo ella tirando el plato de él a la basura. Draco se sintió mal, no tenía que haberla tratado así, le había hecho el desayuno y le había despertado con dulzura, sintió remordimiento, algo que jamás había sentido
—Granger lo siento
—Lárgate—dijo con voz quebrada, cada vez que intentaba ver algo positivo en él, él le acababa devolviendo a la realidad de un plumazo, ¿por qué se empeñaba en ver en Draco algo que no era?
—Escucha no sé por qué te he hablado así
—Porque eres un gilipollas
—No te lo discuto...Hermione...yo...es que ayer tuve un día realmente malo y por desgracia yo siempre lo pago con quien no debo—La chica rio irónica
—Ahora soy Hermione ¿verdad?, cuando me enfado vienes a mi cual perro faldero, pero cuando estoy contenta o te aprovechas para terminar en la cama o me tratas como una mierda, no tienes término medio
—Perdóname, créeme si supieras lo que me dijeron mis padres ayer — Hermione reaccionó, a lo mejor lo que había pasado fue que Draco sabiendo que era pobre se había sentido ofendido pensando que le ofrecía limosna y la había tratado así
—Lo sé perfectamente Malfoy pero yo también he pasado por eso, bueno no a tu nivel pero si se lo que se siente
—No creo que lo sepas Granger, además creía que eso con los muggles no pasaba
—Claro que pasa Draco, mis padres, por ejemplo, a ellos les pasó
—¿Y qué tal es su vida matrimonial a pesar un suceso así?
—Pues en su momento les fue duro, pero...se termina superando
—No sé, estoy pensando en largarme de casa, yo no quiero vivir mi futuro así, en el que me tenga que conformar con que "terminaré superándolo"
—Oh venga ya Malfoy, no seas inmaduro
—Inmaduro no, previsor paso de que mi vida sea una porquería
—¿Y se puede saber de qué vas a vivir?
—De mi fideicomiso, obviamente — dijo Draco como si fuese lo más evidente del mundo, algo que enfadó a Hermione
—No seas egoísta, tus padres lo necesitan más que tú
—Si pues que se lo pidan a otro, es mi vida y hago no que me da la gana ya soy mayor de edad
—Pues siento informarle al señor mayor de edad de que no vas a llegar muy lejos sin tener los EXTASIS sin hacer, como mucho a celador de Hogwartts y de momento ese puesto lo ocupa Filch, así que como no te metas a gigoló no sé qué vas a hacer
—Eso quisieras tu que me dedicase a eso para darte placer y no poder decir una palabra porque si no, no me pagas, lo siento Granger pero quien tiene cuerpo lo sabe usar y ya me han ofrecido varias veces ser modelo de la revista Corazón de Bruja ¿te imaginas? causaría sensación a las niñas de este colegio con solo que echaran un vistazo a mis fotos.
—Draco...basta ya de estupideces, esto es serio, no sé cómo te tomas así que tu familia se arruine
—¡¿Que mi qué qué...!?, oye Granger que esas bromas no tienen gracia, no trates de hacerme creer pobretón para que me enamore de ti porque no cuela eehh—dijo nervioso, Hermione puso una cara que casi se le salen los ojos, había metido la pata hasta el fondo, pero supo rectificarlo.
—Eso te pasa por ofenderme antes, tenías que haberte visto la cara, otra vez te enfrentas a gente de tu nivel
—Y luego la serpiente rastrera soy yo, no sé cómo estás en Gryffindor porque con lo que haces conmigo cuando te enfadas juraría, si no te conociera, que perteneces a Slytherin, eres mezquina y mala
—Es que Pansy es muy buena maestra
—Odio vuestra amistad ¿lo sabias?
—Pues no parecía eso cuando nos desnudamos las dos delante de ti
—Eso me gustó mucho, y si quieres puedes repetirlo tú ahora que a mí no me importa —dijo con sonrisa seductora
—¿No estabas tan mal por algo que te habían dicho tus padres?
—Sí y lo sigo estando por eso necesito consuelo
—Pues yo no te voy a ayudar
—Mira que eres mala eeeh, no ayudar a una persona triste...tú me discriminas, si yo fuese Potter ya te habrías volcado a ayudarme.
—No creo que sea tan malo lo que te pasa, rey del drama — dijo ella comenzando a beber su jugo de calabaza
—Mis padres me obligan a casarme con Astoria y han concertado mi boda para cuando termine el curso— Hermione escupió el zumo
—¿Disculpa?
—Lo que oyes
—Pero...no pueden hacerte eso está loca, tiene instintos asesinos y es una práctica medieval
—Eso les dije yo, pero ellos...como si oyeran llover
—No puedo creerme que te hagan esto, es super injusto, ¿no dijeron nada ni aun con esas explicaciones?
—Sí, dijeron que daba igual porque era lo que más me convenía a mí y a toda la familia—Hermione entendió eso, los Malfoy iban a romper el compromiso de su hijo con la loca de Astoria pero al arruinarse se han agarrado a la primera tabla de salvación que han visto, los Greengrass, ellos tienen dinero y una loca desquiciada por hija, y los Malfoy arruinados pero con un bombón de primogénito — ¿le encuentras sentido?
—No —titubeó — está claro que para ellos solo es una transacción comercial y vosotros una mercancía, no significa que os tengáis que amar pero ¿no han pensado en emparejarte con otra? ¿Pansy, por ejemplo?
—Estábamos comprometidos, pero por lo que te conté de que nos pillaron haciéndolo lo disolvieron todo, les propuse a Lilly como mi esposa, es una chica que a sus ojos tiene que ser perfecta, a mi padre le había gustado mi idea, creí que me había librado pero mi madre se negó rotundamente sin explicación alguna
—Eso sí que es raro
—Pues sí, te hubiera propuesto a ti antes que a esa loca, pero ya sabes cómo es mi padre
—Vaya no sé cómo tomarme eso de "ser tu último recurso"
—No seas mema Granger, si fuera por mi te habría propuesto la primera—dijo inconscientemente
—¿Como has dicho?
—Nada
—Has dicho que me elegirías la primera
—¿Tanto te agrada eso?
—Hombre, me consuela ver que no me ves simplemente como la chica a la que tratas mal y tocas de vez en cuando
—Nunca he dicho que fueras eso para mi
—¿Que significa eso?
—Significa que...Pansy tiene su vida y a Lilly la tengo como una hermana y tú, bueno tú...eres muy lista, guapa, tienes buena reputación, me caes bien, tienes todo lo que yo necesito y bueno no me importaría que fueras tu con quien compartir mi vida.
—¿Es una proposición? —Dijo Hermione complacida, disfrutando de que le regalaran los oídos
—¿Quieres tú que lo sea? —dijo Draco siguiéndole el juego y acercándose a ella a escasos milímetros
—No se si tu quieres...quizá—susurró la castaña mientras tampoco paraba de acercarse, Draco la besó, no fue un beso pasional ni competitivo, fue dulce, tremendamente dulce y tierno, cargado de buenas intenciones, se daba ahora cuenta de por qué le había dolido hablarle así antes, de por qué no paraba de imaginarse que Astoria era Hermione en aquella reunión, de imaginarse un futuro con ella, de su alegría de verla todas las mañanas...era por eso...que creía estar enamorándose de Hermione Granger
—¿Responde esto a tu pregunta? —dijo separándose mientras sonreía ella asintió—Hermione, ¿te gustaría salir conmigo, como novios?
— ¿Tu y yo, juntos?, es de locos
—Sabes que soy muy dado a las locuras y tú no te quedas atrás
—Me encantaría salir contigo Malfoy
—Tenemos que quitarnos esa costumbre de los apellidos eh Granger—ella rio y le dio un beso
—Nada me gustaría más que ser tu novia, pero...pienso que podríamos mantenerlo en secreto, al menos por un tiempo, quiero pensar como se lo digo a mis amigos y todo eso, si no te importa...
—Claro que no. ¿pero Pansy si que puede no? es que le juré que sería la primera en saberlo si llegábamos a tener algo, en aquel entonces le dije que nunca se enteraría porque no pasaría, pero ya ves cómo cambian las cosas.
—De acuerdo, entonces yo se lo diré a Ginny, le encantan los cotilleos y seguro que esto la anima.— Miró su reloj — pero deberíamos hacerlo ya si no queremos llegar tarde a las clases, no queda mucho para que acabe la hora del desayuno en el Gran Comedor.
—Tú y tu puntualidad impecable Granger — se rio Draco con una media sonrisa— De acuerdo, vamos así podré hablar un poco con mis amigos, desde que estoy en esta torre siento que no me entero de ningún chisme jugoso.
…
…
…
En el gran Comedor Draco y Hermione fingieron perfectamente no soportarse y cada uno se dirigió a su respectiva mesa, sin embargo, para sorpresa de Hermione Ginny no se encontraba en su respectiva; buscó por toda la sala y al final la vislumbró en Slytherin, cosa que le chocó bastante.
—Ginny— saludó Hermione sentándose en la mesa verde ignorando las miradas de desprecio que se clavaban en su persona —¿Qué haces aquí?
—Pues todo el mundo se ha enterado de mi ruptura con Harry y lo que antes era envidia ahora es odio de sus fans, la única mesa que le odia y por tanto no me mira como si fuese una puta es esta, aunque claro, el uniforme no ayuda a que me sienta precisamente bienvenida — Explicó la pelirroja pinchando un trozo de tortilla con desgana; Hermione miró a sus amigos, los cuales le devolvían la mirada con algo de recelo.
—Ya se les pasará, bueno a Harry, Ron no tiene nada que decir, pero, Harry y tú saldréis adelante, estoy segura, sois Harry y Ginny, sois la pareja de Hogwarts.
—Veo que te afecta compartir torre con Malfoy, y sus lecturas de Corazón de Bruja, no sabes la tontería que acabas de decir. — Hermione decidió ignorar las borderías de Ginny, estaba demasiado contenta para ello.
—En cuanto a Malfoy, hay algo que te quiero decir
—¿Qué ha hecho ahora el desgraciado?
—Bueno, se que vas a alucinar en colores pero…estamos saliendo, como novios — A Ginny le chirrió la punta del tenedor con el plato
—¿Disculpa? — preguntó Ginny empezando a sentir como la sangre le hervía, todos sus problemas habían comenzado por ayudar a Hermione a vengarse de ese idiota, de no haberlo hecho nunca la hubieran fotografiado, nunca hubiera tenido que pelear con Nott, y él nunca la hubiera forzado. Si ahora todo eso no había servido de nada su enfado sería monumental por lo que esperaba haber oído mal.
—Lo que oyes, eres la única que lo sabe, acaba de proponérmelo y le he dicho que sí, y se lo que vas a decirme, que intenta aprovecharse de mí, que es un imbécil egocéntrico y en eso último tienes razón, pero…creo que me gusta y no pierdo nada por probar ¿no crees?
—Hermione, te voy a decir una cosa y luego te vas a largar de mi vista — amenazó Ginny a una muy sorprendida Granger — es comprensible que quieras follarte a Draco Malfoy, todas lo hemos pensado alguna vez y eso no está mal porque responde a un impulso básico del cuerpo, pero salir con él es una puta decisión que primero ha de pasar por tu cerebro y si decides hacer esto, estás siendo muy estúpida ¿sabes lo que tuve que hacer para vengarme de él? ¿sabes lo que me ha costado?
—Creí que como mi mejor amiga me apoyarías…que mínimamente te gustaría saberlo.
—¿Tu mejor amiga? Ja…eso lo éramos hasta principio de curso cuando me sustituiste por Parkinson, que ahora parece que no te hizo la vida imposible durante 7 años ni parece que propusiera entregar a Harry nada más llegar, no, ahora es tu suuuper amiguita, ve a decírselo, seguro que a ella le gustará que os tiréis al mismo chico y podáis compartir experiencias. — Hermione no quiso decir nada, esperaba esa reacción de Harry o de Ron pero no de Ginny pero no dijo nada, si que era cierto que había dejado a Ginny de lado últimamente pero es que ella no se despegaba de Harry, quien había sido siempre su amigo. Antes de irse quiso decir una última cosa para no tener que discutir con nadie más
—Vale, no te parece bien, te agradecería que no le dijeras nada a
—¿Harry y Ron? No te preocupes no me hablo con ellos, tu secreto está a salvo conmigo, a pesar de saberlo no me interesa en absoluto — Hermione se fue a la mesa de Gryffindor y toda la alegría que llevaba encima se desinfló ante la reacción de la pelirroja.
…
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Lillian Snape apareció en el Gran Comedor y tras la charlita que había tenido con su padre de las normas del colegio y de lo que le irritaba verla en la mesa de los leones se fue a donde le tocaba, con la sorpresa de que de allí se levantaba Hermione y se quedaba una Ginny triste y llorosa. Ginny tenía el alma rota, lo de Hermione sabía que cuando se encontrase de mejor humor pero al girar la cabeza y ver a su exnovio la remató, no sabía cómo asumir que había perdido a Harry , no podía ni mirarle a la cara, se sentía avergonzada, sentía que era la culpable de todo eso, y soltó un par de lágrimas amargas. Oyó que alguien se sentaba, por fortuna era la única persona con la que por el momento se sentía comprendida o al menos respaldada, había matado por ella, la había protegido.
—¿Va todo bien con Hermione? — preguntó Lilly extrañada, Ginny negó con la cabeza
—¿Recuerdas que te expliqué que Nott me chantajeó con una foto mía con Malfoy que se hizo cuando ayudaba a Hermione a vengarse de él?
—Sí
—Pues…no sirvió de nada— lloró con una sonrisa cínica — ahora resulta que Hermione y Malfoy están saliendo juntos, se han hecho novios, lo que significa que ni siquiera que la ayudara a vengarse ha servido de nada, me chantajearon por ayudarla, me violaron por impedir que esa foto saliera a la luz, he perdido a Harry por nada, estoy embarazada de un hijo de puta que he asesinado y que me tortura en pesadillas y no tengo a nadie, si Hermione se hubiera apañado sola….nada hubiera pasado.
—Debes contárselo a Potter Ginny, no puedes dejar que algo tan bonito se rompa así como así, si le explicas esto, te apoyará, no es tu culpa
—Si lo es Lilly, si yo no hubiera hecho lo que no debía, Nott no me habría podido chantajear y no hubiera pasado nada
—Ginny ese malnacido tenía fijación contigo, no podrías haberlo evitado, y está claro que Hermione pudo haberse apañado con Draco sola pero decidiste ayudarla porque es tu amiga igual que ella hubiera hecho por ti, me dejas patidifusa con lo de que es novia de Draco pero ella no tiene la culpa de que unos terroristas nos espíen y nos hagan la vida imposible ni de que un violador sea un violador, quizá de no haber sido esa publicación hubiera sido que te pillara sola en un pasillo como la última vez, tienes que contarle la verdad a Harry o al menos déjame decírselo a mí.
—No puedo Snape no puedo, ya te dije lo que Nott me obligó a ver la primera vez, no puedo mirarle a la cara, me siento sucia y traidora cada vez que le veo
—¿No vas a luchar por él?
—No se puede luchar contra lo que no tiene remedio, él no quiere verme y yo no me siento digna de ello, es mejor dejarlo. Harry encontrará a alguien tan débil como yo —Lilly no aguantó y le propinó una bofetada.
—¿Te das cuenta de que has pegado a una embarazada? — dijo Ginny ofendida.
—No, he pegado a una idiota, lo de embarazada es un añadido, vamos a ver Ginny ¿Tu eres gilipollas?, me contaste que estuviste 6 años detrás de él, cuando lo consigues se va a luchar contra Voldemort arriesgando su vida, y después de vencerlo volvió contigo, ¿después de todo lo que has pasado para conseguirlo y ahora vas a dejarlo pasar tan fácil?
—Es mi decisión Lilly.
—Te vas a arrepentir de ella, sabes que si se enterara de la verdad volvería contigo.
—Lo se pero yo me sentiría una porquería a su lado después de todo lo bien que me trata y yo le engañé
—¡No le engañaste! TE VIOLARON
—Pero fue por mi culpa—Lilly dio un leve golpe a la mesa de impotencia
—Imbécil, ¿no ves que está pasando lo que él quería?, Nott quería que estuvieras destrozada por su culpa y lo está consiguiendo aun estando muerto, te está maltratando psicológicamente desde la tumba y tú le sigues el juego ¿y sabes qué? que si le maté fue para que dejara de hacerte daño y ya que no puedo matar a un muerto me encargaré personalmente de volver a encarrilar tu vida, después de eso necesitas gente que te quiera a tu lado. Mira yo no quería decírtelo porque no sabía cómo ibas a reaccionar pero ayer me acosté con tu hermano—Ginny abrió la boca cual túnel— y decidí hacerlo porque estamos saliendo y me gusta muchísimo y porque a pesar de que me esté volviendo loca viendo a Nott muerto persiguiéndome por todas partes, no voy a dejar que ese maldito me amargue la vida después de muerto y tú tampoco así que Harry va a saber la verdad sea por tu boca o no la sabrá y no trates de detenerme porque no lo vas a conseguir.
En ese momento la profesora Mcggonagal interrumpió su conversación al dirigirse al púlpito central para decir unas palabras.
—Préstenme atención alumnos, hay una noticia que deben saber, uno de sus compañeros Theodore Nott ha desaparecido, hace un mes que no se le ha visto por la escuela y sus familia no sabe de su paradero, alguna persona envió cartas contradictorias a su familia y a este centro escolar con el objetivo de desviar la atención, los aurores están en labores de investigació ruego por favor que las personas cercanas a él vengan a mi despacho para proporcionarme la información que pueda ser de ayuda, así como cualquier persona que pueda aportar algo que colabore con la investigación de las autoridades.
Lilly y Ginny se miraron con terror, algo que no pasó inadvertido para Harry, que aunque estaba enfadadísimo no podía sacarse a Ginny de la cabeza ni un segundo, Lilly iba a levantarse para salir rápidamente pero Ginny clavó la muñeca de la pequeña Snape a la mesa impidiéndole moverse.
—Ni lo pienses —susurró la pelirroja— si te levantas ahora llamarás la atención, los aurores de ambas puertas nos están observando, si te mueves y te vas levantarás sospechas y eres una Slytherin, hija de un agente doble pestañea y acabarás en Azkaban en cinco minutos — Lilly se contuvo
—Pero Ginny….
—Hazme caso, mi padre trabaja en el ministerio, se como van estas cosas, observa a Malfoy y a Parkinson, saben que no tienen que mover un músculo, los aurores, están escrutando con la mirada a todo aquel que se altere para pillarlo en una trampa, ni…te…muevas, desayuna como si todo fuera normal y calla.
Lilly obedeció y pasó un rato realmente malo, la comida le sabía a sangre, esa sangre cuyo olor se le atoró en la nariz cuando le abrió la cabeza a Theodore, tenía unas terribles ganas de vomitar, sudaba y por si fuera ya poca tortura, debía hacerlo todo lento para que nadie pensase nada raro. Al hacerse la hora de acudir a clase, las chicas anduvieron para mezclarse con el gentío y una vez hecho eso se metieron al baño de las chicas, comprobaron que no hubiera nadie en los cubículos y Lilly pudo vomitar el desayuno y soltar los nervios que cargaba, lavó su boca y se lavó la cara
—¿Ginny ahora que hacemos?
—Pues que vamos a hacer, callarnos cerrar la boca y desentendernos
—Pero Ginn las personas más cercanas a Nott son mis mejores amigos y seguro que les acusan a ellos de su desaparición, Pansy es su ex novia y Draco le amenazó con matarle muchas veces delante de mucha gente antes de que desapareciera porque insultó a Pansy.
—Pues mira así recordará viejos tiempos cuando le acusaban de matar
—¿Pero tú estás tonta? no puedo dejar que le hagan eso a mis amigos, no puedes hacer eso, yo quiero a Draco como a un hermano y él ha sufrido muchísimo, Draco no es ningún asesino asesinas somos nosotras, Ginny no puedes ser tan egoísta
—Mira Lilly estoy harta de padecer por ese inútil de Malfoy y pagar caro todo lo que apareje el apellido Nott, ya he perdido suficiente.
—Vale pues entonces ya me dirás que hacemos— En ese momento una llamarada atravesó el espacio que había entre las dos y a la altura de sus ojos levitaba una nota:
"Se lo que hicisteis, si queréis que vuestro secreto se mantenga acudid a Borguin & Burkes, después de las clases, preguntad por Johan."
