En el Gran Comedor, Ron se encontraba devorando seis tostadas de mermelada, huevos fritos, bacon y bollos, Hermione llegaba con una cara derrotada de hablar con Ginny en la mesa de Slytherin y Harry comiendo algo distraído mientras observaba a Ginny y a Lilly de reojo.
— Ron, ¿puedes por favor comer como una persona y dejar de engullir como si fueras un pato? — inquirió Hermione irritada.
— ¡Eh! Anoche no cené, ten un poco de piedad ¿quieres? — respondió Ron molesto.
—Es verdad, ayer no estaba a la hora de la cena, Neville me estuvo dando un sermón impresionante sobre lo importante que son las algas para el mundo y por qué no deberíamos comerlas, eché de menos a mi mejor amiga premio anual que ahora cena en su torre y a mi mejor amigo con quien poder hablar de Quidditch.
—Lo siento Harry, me dormí — se excusó una Hermione que se sentía culpable, era cierto que últimamente ya no bajaba a las cenas, le era mucho más cómodo hacerlo en la torre. — Un momento ¿Ron no fue a cenar? Vería más posible que estuviera estudiando por adelantado ¿pero no cenar?
—Lo mismo pensé yo— insinuó Harry curioso.
—Es que tuve…cosas que hacer —Hermione rio.
—Venga ya Ron, por nada que tuvieras que hacer renunciarías tú a la cena.
—Hermione tiene razón ¿qué nos estamos perdiendo?.
—Está bien, pero no se lo digáis a nadie — comió el trozo de huevo frito y miró a la mesa de profesores, al ver allí a Severus se tapó la boca para evitar que le leyera los labios— anoche…Lilly y yo…lo hicimos y fue…una pasada.
— ¿Qué dices? ¿Lilly Snape?.
—No Hermione, Lily Potter, la madre de Harry— dijo Ron con sarcasmo.
—Pero ¿Dónde lo hicisteis? En Gryffindor no pudo ser yo estuve allí toda la tarde.
—Y Ron no se arriesgaría a cometer esa infracción siendo prefecto de Gryffindor.
—Harry y Ron se miraron divertidos e ignoraron el comentario de su amiga.
—En su cuarto.
—Es una broma — aseveró Harry, Ron, mientras bebía, negó con la cabeza — ¿Estáis locos? ¿Qué hubiera pasado si…os pilla su padre?
—Que lo hubiera castigado hasta los 40 y Gryffindor hubiera acabado el año con cero puntos gracias a él, no debéis ser tan descuidados — sermoneó Hermione.
—El caso es que casi nos pilla — sus amigos quedaron boquiabiertos— me tuve que esconder bajo la cama, oír como Snape me insultaba porque claramente odia que esté con su hija y después de obligar a Lilly a bajar a cenar el no quiso bajar, yo ya me veía crucificado en su despacho, pero por suerte no, solo le vi cambiarse de ropa.
—Gracias por la imagen — dijo Harry con cara de asco apartando su desayuno.
—Total, que no cené, Lilly me trajo lo que pudo, pero fue como si nada y como Snape se queda corrigiendo hasta tarde no pude salir hasta el amanecer, por cierto Harry creo que te ha suspendido el trabajo.
—No me digas, qué sorpresa.
—Ron, visto que la prudencia no es tu fuerte y que ignoras todo lo que "se debe hacer" me veo en la obligación de preguntar ¿tomasteis precauciones verdad? — preguntó Hermione, Ron empezó a balbucear Hermione se llevó una mano a la frente, Harry se atragantó con su zumo— fantástico Ronald, cuando Snape sepa que tiene un nieto pelirrojo nos castigará por tu culpa para el resto de nuestras vidas.
—No pasa nada, está ahora fundando con Ginny el club de las embarazadas— dijo Harry con cinismo.
— Tío siento lo de Ginny, jamás me hubiera imaginado que haría eso y en cuanto a lo otro…es que pasó muy de repente no me dio tiempo a pensar.
—A ver dos cosas, la primera y más urgente, Ron, si solo han pasado unas horas, dale una poción anticonceptiva, Pansy tiene varias, le pondré en antecedentes, si Lilly abre el armario de su padre para cogerla él se dará cuenta, y en cuanto a ti, Harry, deberías escuchar a Ginny, no ha parado de llorar desde hace horas ni siquiera ha podido explicarse contigo— dijo Hermione.
— Hermione no te metas ¿vale? — la cortó Harry.
En ese momento la profesora Mcgonaggal se puso frente a todos los alumnos a notificar la desaparición de Theodore Nott, la mesa de Gryffindor parecía un tanto ajena, era de Slytherin y ninguna casa tenía demasiada relación con ellos, aunque se les veía bastante afectados.
—Nott es el exnovio de Pansy— dijo Hermione preocupada, desviando la mirada hacia su nueva amiga, cuya cara era un poema, Harry sin embargo trasladó sus ojos hacia Ginny, no podía dejar de pensar en ella, en el olor de su pelo y en el tacto de sus labrios y en como la había perdido, y sobre todo, ¿qué había necesitado de otro que no le daba él? ¿En qué había fallado?.
En un instante dado, Harry observó como Lilly intentaba levantarse y Ginny la detenía con brusquedad ¿qué pasaba? ¿Qué relación tenían ellas dos con lo de Nott? ¿Sería Nott el amante de Ginny y al saber que él era el padre había decidido largarse? El resto del día ambas estuvieron juntas sin parar de cuchichear en las clases, las llegaron a separar un par de veces, y Snape le había llamado la atención a su hija por no dejar de hablar en lugar de a Ginny, algo estaban escondiendo.
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—Srta. Parkinson, nadie la está acusando de nada. — dijo Mcgonaggal a una llorosa Pansy Parkinson, en el despacho de dirección, la chica se sentía presionada por la presencia de dos aurores en la sala, estaba segura de que la prejuzgaban por su apellido, ella fue mortífaga, era cierto, pero jamás hizo nada, solo fue una muchacha más obligada a convertirse por influencia de su familia. Llevaban ya una hora interrogándola sobre Theodore, y ella solo respondía negativas algo que no gustaba a los agentes de la autoridad.
—Srta. Parkinson, compañeros suyos nos han dicho que antes de desaparecer el sr. Nott usted y el sr. Draco Malfoy discutieron acaloradamente con él en la sala de Slytherin.
—Soplones de mierda— murmuró Pansy respirando con hastío; secó unas lágrimas de su mejilla con los dedos— Pues… le han informado mal, no fue una discusión acalorada fue, lo normal, ya le he dicho que Nott fue mi novio y, se puso a enseñarle unas fotos mías a Vincent Crabbe que tenía de cuando estábamos juntos, Draco lo vio y al llegar, yo lo vi también, me enfadé y le di una bofetada, le grité pero no pasó nada más.
—¿Nada más? Su compañera Milicent Bullstrode nos ha dicho que Malfoy sacó su varita contra Nott y le dijo "que le mataría" ¿es mentira? —Pansy cruzó los brazos y las piernas cohibida, luchando porque no se quebrase su voz.
—Draco, solo me defendía.
—Pero él no esgrimió su varita contra el señor Malfoy y contra usted ¿cierto? — Pansy mordió su labio.
—No, solo me devolvió la bofetada y me tiró al suelo del impulso; Draco sacó su varita y le dijo que no se le ocurriera volver a ponerme un dedo encima o le mataría, no es lo mismo.
—¿Y Malfoy cumplió su amenaza? ¿o fue usted? Los ex novios a veces discuten de más y acaba en desgracia — Preguntó el auror, pero antes de que Pansy respondiera con enfado un clarísimo "no", Snape intervino.
—Suficiente sr. Banks, no voy a permitir que siga interrogando a mi alumna de esa manera.
—¿Por qué no Profesor Snape?— Preguntó Lumiere Banks con odio en la mirada, odio merecido, él era un exGryffindor bastante torpe al que Snape había hecho la vida imposible en su tiempo como alumno— es conocido por todos que usted tiene preferencia por los alumnos de Slytherin, pero ella es sospechosa y como tal tengo derecho a preguntarle de los hechos, pero si lo prefiere, puedo llamar directamente a su hija, por lo que veo en la lista también es de Slytherin y siendo una Snape está claro que uno nunca sabe a qué atenerse.
—Ella ni conoce a Nott idiota— defendió Pansy — le he dicho ya que Daphne Greengrass, quien por cierto fue expulsada por tratar de asesinarme era la actual novia de Theo, quizá se está equivocando de chica.
—Ya hemos interrogado a la Srta. Greengrass Srta. Parkinson, pero eso no es asunto suyo, vuelvo a repetirle la pregunta, ¿cumplió Malfoy su amenaza o fue usted?
—¡Nadie cumplió nada! ¡El profesor Snape llegó cuando Theo y Draco empezaron a zurrarse como muggles, nos bajó puntos y nos castigó a todos en las cocinas, pero Theo nunca acudió al castigo, puede verlo en los registros de puntos, la profesora Mcgonagall bajó puntos a Slytherin por culpa de su ausencia! — Dijo Pansy con ansiedad, Snape miró a Banks con superioridad y desprecio.
—Es cierto señor Banks, el elfo Pete, me comunicó que solo tres de los cuatro alumnos habían acudido al castigo y por culpa de ello no pudo preparar su estofado de castañas. — Explicó la directora.
— Bien — el auror apuntó ese hecho en sus notas.
—¿Puedo irme ya?, me he perdido toda la maldita clase de pociones con este interrogatorio y ahora tendré que hacer un trabajo de recuperación por su culpa.
—Entonces dispóngase a repetir curso señorita Parkinson porque la interrogaré las veces que me haga falta y dígales lo mismo a todos sus compañeros de Slytherin — el hombre miró a Snape con desdén— Yo que usted me iría olvidando de ganar la copa de las casas. Profesora Mcgonagall volveré más tarde para interrogar más sospechosos.
—Son alumnos señor Banks no se le olvide— advirtió Minerva viendo la inclinación negativa del auror por la casa Slytherin. El auror desapareció por la chimenea, Snape le indicó a Pansy que se fuera y ella obedeció.
—Minerva ¿de verdad crees que un alumno habría hecho desaparecer o habría matado a Nott sin que nos diéramos cuenta? —la directora suspiró.
—Si me hubieras preguntado eso hace unos años te hubiera respondido que no, pero si de algo me ha servido la guerra han sido para darme cuenta es que los alumnos son capaces de cosas extraordinarias y horribles — respondió no dejándole muy claro a Severus si hablaba de él cuando era joven o hablaba genéricamente — vigila a tu hija de cerca Severus, Banks está nervioso y ha dejado claro que no dará tregua a ningún Slytherin pero me parece que tenía especial interés por hacerle pasar el mismo mal rato a ella que a la señorita Parkinson quizá como venganza.
—¿Venganza de qué? — dijo Severus un poco ofendido.
—Querido, nunca he criticado el modo de docencia de un profesor, pero no pocas veces los alumnos se han quejado de lo estricto que eres, especialmente con los Gryffindor.
—No es culpa mía que la mayoría de Gryffindor sean unos mediocres absolutos como lo era Banks.
—Banks era un mediocre absoluto en todas las materias y de no haber gozado de la influencia de su padre en el ministerio jamás habría sido auror, en eso estamos de acuerdo, pero no lo digo por él.
—Potter— dijo con amargura— sigue siendo mediocre por muy salvador del mundo que se crea, la única salvable de tu casa es Granger y aun así se lo tiene muy creído.
—En realidad me refería a Longbotton Severus, y de tu poca transigencia con quienes no son, por decirlo de alguna manera, destacables en tus asignaturas.
—No voy a cambiar mi forma de enseñar porque haya Gryffindors inútiles que me tengan rencor y no superen su propia estupidez. — Mcgonagall adoptó un gesto amable, cada vez entendía más al difunto profesor Dumbledore, Severus era extremadamente terco.
—Por supuesto que no, es por ello que los maestros de Hogwarts no solemos tener familia, nada nos condiciona nuestra forma de ser…pero tú ahora tienes una hija y, el resentimiento que siembres puede recogerlo ella— Mcgonagall se abrochó la túnica de viaje que tenía en el perchero y se fue a la chimenea para viajar a una reunión en el ministerio, Snape se quedó en el que un día fue su despacho pensando en lo que su colega había dicho.
..
En la clase de pociones con Slughorn, Ginny había decidido que no haría aparición, le parecía más importante averiguar ciertas cosas del tal Johan, además, como en todo lo que llevaban de curso había hecho pareja con Harry prefería no acudir. Lilly, por otro lado, necesitaba liberar ansiedad y no pensar, llegó la primera a clase de pociones y esperó a que Pansy, con quien hacía las clases prácticas de pociones, apareciera, pero por alguna razón, no venía. Aguantó la clase teórica de Slughorn sin las acostumbradas distracciones divertidas de Pansy que tan necesarias le eran hoy; al cambiar a la clase práctica y encontrarse sola, y al no estar Ginny tampoco, Slughorn juntó a Harry con ella, Harry a mala gana se cambió de sitio.
—Hola — saludó ella apartando sus pertenencias para que él pudiera trabajar, Harry solo respondió con un movimiento sarcástico de cejas que a ella le chocó — ¿Sigues enfadado por decirte que escucharas a tu novia un segundo?
—Ex novia — recalcó Harry en el mismo tono de susurro para no llamar la atención de Slughorn— ¿y tú? ¿sigues empeñada en meterte donde no te llaman?
—Pues resulta que sí porque no me parece justo que después de que tú la abandonaras el año pasado ni te dignes a escuchar lo que ha pasado.
—Claro que como tú de ser abandonada sabes bastante empatizas, ilumíname por favor, ¿qué tengo que escuchar? —Lilly, en contra de los deseos de Ginny tuvo ganas de soltarle todo en la cara, pero Harry se había pasado cargando contra ella y ella no iba a quedarse callada, si quería veneno tendría veneno.
—Eres, un imbécil arrogante ¿lo sabías? Normal que Ginny te engañase con otro ninguna chica querría estar con el capullo que no deja de reclamar atención por ser el elegido. — contestó ella haciendo uso de su carácter de serpiente, Harry apretó la mandíbula y la miró enfadado.
—¿No es eso lo que haces tú? ¿Reclamar atención porque tu padre eligiera estar pendiente de mi y no de ti? — Lilly, herida y sorprendida de que Harry supiera ser tan cínico dijo algo de lo que se arrepintió al instante.
—Al menos yo tengo padre, no como tú.
—¿Y por culpa de quién? Si no recuerdo mal, tu padre fue mortífago y por él me buscaron a mí, ahora que recuerdo ¿no fueron también los mortífagos quienes mataron a tu madre? — Harry devolvió el golpe que le había caído segundos antes, Lilly era inexperta y Harry no estaba orgulloso de lo que había dicho, pero él se había entrenado con Malfoy durante mucho tiempo en esos lares.
A Lilly se le humedecieron los ojos, había jugado a un juego que le venía demasiado grande y lo de su madre aún era muy reciente, la rabia le pudo, no iba a montar una escena pero no iba a dejar que Harry la viera llorar, tampoco quería complicarle la vida a Ron así que hizo lo único que podía hacer, aplastó " por accidente" un escarabajo de Tasmania sobre la camisa de Harry haciendo que Potter se tuviera que quitar la camisa de lo que le picaba la piel.
Harry, enfadado, apartó a Lilly de un empujón para ir a lavarse rápidamente la sangre de escarabajo que le producía tanta picazón, con tan mala suerte que, al empujar a la chica Snape, parte de su cabello acabó dentro del caldero de Seamus y Dean y se le empezó a quemar. Ella chilló, Hermione, quien había observado la escena acudió rauda y veloz con su varita y con un hechizo cortó el cabello de Lilly antes de que se quemara más. Lilly se miró, el pelo que antes le llegaba por la cintura, apenas llegaba a sus axilas ahora.
—¡Potter te vas a enterar! — gritó ella.
—¡Potter, Snape, deténganse ya! — interrumpió Slughorn harto de que le reventaran la clase, al segundo se calmó— uy, vaya, que dejavú, pensaba que nunca tendría que volver a decir esto — dijo para sí, pero oído por toda la clase. — Quiero decir, están castigados 10 puntos menos para Gryffindor y Slytherin — las quejas generales se hicieron oír.
—¡Pero señor, ha sido culpa suya! — dijeron al unísono.
—No quiero pamplinas, ambos se quedarán al terminar la clase para limpiar todo esto ¡sin magia! y espero que terminen la poción a tiempo, tarda 40 minutos en hacerse y les quedan 20, no les conviene bajar sus notas con lo próximos que quedan los EXTASIS— Lilly no escuchó más allá del tener que quedarse tras la clase, y tembló por esas palabras, no era buena idea hacer esperar a quien te ha citado porque te ha visto asesinar a quien todos están buscando.
—Se…señor — le llamó Lilly para que el profesor se acercara a su mesa, donde también estaba Harry— — eso no puede ser, yo no puedo quedarme, tengo…cosas que hacer y emm…. Seguro que mi padre se asusta si no estoy a la hora en mi cuarto, ya sabe, porque trataron de matarme y eso— le dijo en voz baja al profesor un poco desesperada.
—Señorita Snape, si el que alguien trate de matarle fuera excusa para no cumplir un castigo el señor Potter se hubiera librado de todas las sanciones que le cayeron durante 7 años, no se preocupe, yo le diré a su padre que está aquí castigada con el señor Potter para que no tema su ausencia — Slughorn se retiró.
—Wow, eso de usar tu influencia para librarte de algo me lo esperaba de Malfoy pero no de ti, debe ser cosa de Slytherin. — dijo Harry sin acritud, pero sin pensar en lo que acababa de ocurrir, Lilly no contestó, sus ojos se humedecieron del miedo por faltar a esa cita que podía llevarle a Azkaban.
El miedo y la angustia que sentía hicieron que Harry fuera el bueno en pociones de la pareja, ella estaba torpe, distraída, nerviosa y muy muy asustada por dentro. Por si fuera poco, Slughorn le puso un "Insatisfactorio" en la poción y eso le valdría una regañina de Severus.
Al terminar la clase todos se fueron incluido Slughorn, quien les dijo que podían quedarse solos ya que tenían mucho que resolver, pero que había puesto un chivatoscopio especial para saber si hacían trampa y usaban la magia. Lily se recogió el pelo, se dobló las mangas y empezó a limpiar sin cruzar palabra con Harry; este la observaba, todo el rato mirando el reloj ¿Por qué Lilly tenía tanta prisa? No llegaba a limpiar bien los utensilios, se daba cuenta al rato y se desesperaba más, a Harry le dio pena, él estaba enfadado y herido con lo de Ginny pero en el fondo Lilly solo había querido ayudar y fue quien lo había saludado a buenas y había sido amable con él, algo que ningún Slytherin había hecho nunca, por lo que esta vez decidió dar su brazo a torcer.
—Podrías decirle a tu padre que el Insatisfactorio que te ha puesto Slughorn es culpa mía, que yo saboteé la poción, así no se enfadará contigo — Lilly dejó el estropajo de golpe y puso una mano en su rostro tratando de contener el llanto, asintió levemente y por fin abrió la boca.
—Vale, aunque eso con él no servirá de nada, pero se lo diré— dijo con la voz quebrada, Harry se acercó a ella.
—Oye siento lo que he dicho, algunas cosas me han salido solas porque es mi discusión habitual con Malfoy pero, me he pasado, no debería haberte dicho lo de tu madre, lo tienes muy reciente—Lilly rompió en llanto volver a recordar a su madre era lo que detonaba sus defensas; Harry sin saber hacer otra cosa la abrazó y ella lloró en su pecho, la culpa de lo que había hecho con Nott aunque fuera justificado la reconcomía por dentro, desconocer lo que le hizo mientras estuvo inconsciente añadía presión silenciosa en su corazón, que Ginny sufriera tanto por culpa de él la destrozaba, pues se habían hecho muy amigas en estos dos meses, y ahora tenía muchísimo miedo, miedo de que los aurores la descubrieran y la llevasen a Azkaban, miedo a decepcionar a su padre si se enteraba de lo que había hecho, miedo a que él se entregase al Ministerio por ella para protegerla, miedo de quien la hubiera visto, miedo de quien fuera ese tal Johan.
—¿Esto no es por nuestra pelea verdad? — Lilly negó con la cabeza sin separarse del hombro de Harry — ¿Es porque crees estar embarazada verdad? — Lilly se separó como si hubieran conjurado un depulso sobre ella.
—¿Qué….qué estás diciendo?— dijo ella pausada y confundida, aún con la voz compungida.
—Bueno Ron me ha contado que ayer él y tú….bueno….lo hicisteis — la cara de Lilly empezó a tornarse de un rojo muy intenso—y que… se os olvidó tomar precauciones— la respiración de Lilly se cortó, ni siquiera había reparado en ese detalle, otra cosa más que añadir a la lista, se tomaba la píldora muggle pero siempre había un margen de error, Harry se sintió muy incómodo y trató de arreglarlo en valde — pero no te preocupes, nos pasa a todos la primera vez si no es algo planeado y siendo tu primera vez es normal que
—¡¿Ron te ha contado que fue mi primera vez?! — preguntó escandalizada.
—Bueno, no adrede, es que como no vino a cenar nos preocupamos, le interrogamos esta mañana y nos lo contó, pero no lo hizo presumiendo ni nada, ni siquiera lo hubiera contado si Hermione y yo no le hubiéramos presionado.
—¿Qué clase de héroe mágico cede ante la presión a la primera de cambio? ¿es que nunca os han torturado para hablar? — preguntó nerviosa.
—No lo hizo con mala intención, y es solo que…en fin, se dio cuenta de que no os cuidasteis y…creí que de eso hablabas con Ginny esta mañana— la cara de Lilly cambió, su escandalo se convirtió de nuevo en miedo.
—¿Me…me viste hablar con Ginny?
—En realidad miraba a Ginny hablar contigo y, pensaba que estabas nerviosa por eso, porque en nuestra primera vez nos pasó igual.
—Oh— Lilly se sintió a salvo por un momento— em… sí hablábamos de eso y de… de ti, por eso quería que, hablases con ella — inventó reconduciendo la conversación.
—Tienes que entender que es un tema delicado para mi y que no estoy listo.
—Sí, supongo que, no debí meterme, ella no quería que hablara contigo que lo sepas, es que, bueno, supongo que he heredado de mi padre la terquedad por lo que creo que es lo mejor, pero no me corresponde a mi.
—Dicho eso, doy por hecho que estamos en paz ¿no?
—Me costará olvidar que has echado a perder mi cuidadísima melena pero sí estamos en paz — dijo Lilly con una media sonrisa.
—Entonces todo arreglado, voy a llevar estos calderos limpios al armario y te ayudo con los que te quedan — Lilly sonrió agradecida pero la calma le duró poco, Ginny entró poco después como alma que lleva el diablo en la clase.
—Merlín estás aquí, te he estado buscando por todas partes, tenemos que irnos.
—Lo sé, pero aún no puedo, Slughorn me castigó y estoy yendo lo más rápido que puedo, tendrá que esperar.
—No, no es eso joder — la cortó Ginny angustiada—No está Lilly, por ninguna parte, lo he buscado debajo de cada maldita piedra y no está es como si se hubiera evaporado — en ese momento Harry apareció de detrás del armario con un trapo y Ginny enmudeció, se miraron y desviaron los ojos mutuamente.
—¿De qué estás hablando Gin? — preguntó la morena.
—De "eso" que tu y yo…guardamos hace 60 días, eso tan importante por lo que no me hubiera ensuciado si no fuera vital — dijo Ginny en clave, Harry miraba de reojo y estaba delante, podía escucharlas. Lilly tensó todo su cuerpo al escuchar eso, no podía ser.
—No, eso…no puede ser Ginny, seguro que te has equivocado de sitio, allí todo es muy parecido ha de ser un error lo…guardamos muy bien.
—He buscado en el sitio correcto, dejé una señal para encontrarlo y hoy ya no había nada, alguien nos lo ha quitado, tenemos que irnos —Lilly comenzó a hiperventilar, todo le daba vueltas se apoyó en una silla, pero no sirvió de nada, pues acabó desmayándose. Ginny tenía un semblante más cinico que nunca y solo pudo pensar en lo que esto les retrasaba— Y luego soy yo la que está sensible.
—¿Pero ¿qué…? ¿Qué ha pasado? — Preguntó Harry dirigiéndose a Ginny por primera vez en muchas horas.
—Pues que se ha desmayado ¿No lo ves? — Harry le tomó el pulso.
— Hay que llevarla a la enfermería está muy mal.
—Nah, solo ha sido un ataque de ansiedad, oliendo un poco de ajenjo se le pasa — dijo Ginny yendo al armario de las pociones preparadas.
—Por si ya estaba nerviosa con lo de tener un hijo de Ron has tenido que venir a ponerla peor —recriminó el chico.
—Qué persona más horrible soy, y qué pendiente estás de otras embarazadas eeh— dijo Ginny algo celosa agarrando el ajenjo de un frasco.
—Al menos ella lo tendrá del único con el que se ha acostado, no de otro— dijo sin mirarla mientras ella se acercaba a Lilly.
—¡Qué más quisiera Ron! Ella no está esperando un hijo, idiota, se toma la píldora muggle para controlar su ciclo, eso impide que te quedes embarazada— Harry se quedó callado, ahí estaba pasando algo raro, Lilly había fingido estar preocupada por algo que claramente ya sabía que no pasaba ¿qué estaban ocultando?
—¿Y qué es lo que ha desaparecido que os ha puesto de esta manera?
—No creo que te importe, es más, no te importa, metete en tus asuntos — Dijo Ginny pasando el ajenjo por debajo de la nariz de Lilly, consiguiendo que volviera en sí, abrió los ojos y con ayuda de ambos se incorporó de nuevo.
—Qué mal me encuentro — dijo Lilly tocándose el estómago.
—Los nervios, ven conmigo te llevaré a las cocinas y pediremos un té. — dijo Ginny en clave, pues obviamente se les acababa el tiempo para acudir a su cita.
—Pero tengo que acabar el castigo — dijo con voz débil .
—Vete, ya me ocupo yo — dijo Harry, algo estaba pasando y él iba a descubrirlo pero por el momento lo mejor era no atosigarlas en exceso, Lilly le dio las gracias y la pelirroja y ella desaparecieron del aula.
Tanto Ginny como Lilly habían pasado un día cargado de ansiedad e incertidumbre, Lilly había vuelto al bosque y en efecto Ginny estaba en lo cierto, el cuerpo de Theo ya no estaba donde lo dejaron por lo que corriendo fue a su cuarto a revisar si había algo que ayudase en los libros de su padre. Ginny fue a hacer más averiguaciones y cuando hubo terminado se reunió con Lilly de nuevo.
—¿Has averiguado algo? —preguntó Lilly haciéndola pasar.
—En Gryffindor solo hay un Johan, es un chiquillo de primero más torpe que mi hermano, y la nota que nos llegó necesita como mínimo un encantamiento de cuarto curso, en Huffelpuff hay tres, uno es amigo mío desde siempre y le salvé la vida el año pasado, jamás haría nada contra mi, otro es una niña llamada Johana y el tercero es un chico de intercambio de Beauxbatons que lleva aquí dos semanas por tanto es imposible que nos viera. En Ravenclaw ningún Johan— Lilly suspiró nerviosa —¿Qué hay de Slytherin?
—Nada, he revisado la lista que mi padre tiene de jefe de casa y no hay ningún Slytherin llamado o apellidado Johan en los siete cursos, lo he revisado tres veces y he hecho un hechizo por si se me hubiese pasado algún nombre, pero nada.
— O sea que estamos como al principio y tenemos que ir al maldito callejón Nocturn a ciegas.
—Me temo que sí— dijo Lilly nerviosa— tendremos que ir a verle, podemos usar la chimenea de mi padre pero hemos de tener cuidado, que no note que la hemos usado porque me caerá la bronca de mi vida.
—No, la bronca de tu vida la tendrás si esto es una trampa de los aurores y tenemos que salir corriendo y contarle todo para que nos ayude— Lilly adquirió un semblante amargado.
Con un movimiento de varita, Ginny cambió a negro el color de su pelo, a su amiga nadie la iba a reconocer pero oficialmente ella seguía siendo la novia de Harry Potter y una Weasley, algo bastante inconfundible para la sociedad mágica.
Lilly le prestó a Ginny algo de ropa negra para evitar llamar la atención con el uniforme, ella vistió el mismo color y se puso la túnica que su madre le había regalado hacía un año. Mediante polvos flú se trasladaron al callejón Diagon y después fueron andando hasta Borgin&Burke.
Un hombre viejo y ajado las recibió, por su tono de voz se notaba que fingía la amabilidad para vender, era una de esas personas que hacen patente su odio por el mundo.
— ¿En qué puedo ayudarlas señoritas ¿algún colgante embrujado tal vez para enamorar a algún muchacho?, ¿una pulsera protectora tal vez?, ¿una poción embellecedora que vuelva trolls a las demás?
— No, gracias, suena interesante, pero, nos ha citado…Johan— dijo Lilly con algo de temor.
— Aaaah, Johan, muy bien voy a informarlo de su presencia esperen aquí— Ellas obedecieron, pero antes de que el hombre les informase, Ginny vio a través del escaparate de la tienda una larga cabellera rubia acompañada de un característico báculo con la cabeza de serpiente se disponía a entrar.
— Oh mierda, no mires— Le dijo a su amiga volteándose para no verse las caras.
— ¿Por qué? ¿quién es ese? — dijo Lilly mirando poco disimuladamente.
— No me digas que su cara no te suena de nada— Lilly lo volvió a mirar— es … ¿el padre de Draco?
— Sí y como nos vea aquí seguro que lo cuenta y nos expone— susurró Ginny.
— Señoritas abran paso— dijo Lucius empujándolas y poniéndose delante de las chicas— ¿Bernard estás aquí? — el hombre de antes salió.
— Buenos días señor Malfoy ¿qué le trae por aquí?
— Una venta Bernard, ya te lo dije por red flu la semana pasada.
— Lo siento señor Malfoy pero pensé que esa venta la hizo su mujer por usted ayer.
— ¿Mi mujer?
— Si señor, la bella Narcissa me vendió ayer un collar de pedrería de agua marina con piedras preciosas rodeado de diamantes, una pieza exquisita por cierto que vino acompañada de una sortija de rubíes sobre oro blanco, su mujer tiene el gusto de una verdadera reina…pero tanta venta me hace sospechar que su familia no pasa por una buena época, a veces su mujer viene muy cargada de objetos.
— Déjeme ver lo que le vendió— el tendero se lo enseñó y Lucius se puso furibundo— ¡Pero será necia! ¿¡Cómo se le ocurre vender esto?! ¡¿Y a ti como se te ocurre comprarlo estúpido?!
— Tranquilícese señor Malfoy, yo se lo devolveré gustoso, por ser usted tan usual cliente le dejo el anillo en 3000 galeones.
— No te voy a dar un solo galeón, devuélveme esas joyas o te juro que lo vas a lamentar — dijo Lucius enseñando su varita.
—Señor Malfoy supongo que será consciente de que hay dos aurores que siguen sus pasos, y dada su reputación no le recomiendo que atente contra un pobre comerciante, podría ir a Azkaban, otra vez…— Lucius apretó la mandíbula de impotencia, sus puños estaban blancos de rabia, estaba claro que si su esposa había ido a vender no lo podía recomprar.
— No se preocupe señor Malfoy, yo abonaré la cantidad— dijo Lilly dejando a todos pasmados, sacó una bolsita de monedas, le dio la mitad al tendero y cogió las joyas ofreciéndoselas a Lucius— tenga
— ¿Quién demonios eres tú niña? — Dijo cogiendo de forma maleducada las joyas de la mano de Lilly.
— Más respeto señor Malfoy, que ha pagado lo que usted debía— dijo Ginny volviéndose, irritada por lo insufrible que era ese hombre.
— Vaya vaya mira quien tenemos aquí, a la novia de Potter en el callejón Nockturn ¿no crees que deberías estar en el colegio? ¿Tu novio sabe que vienes por aquí?
— ¿Y los aurores que le siguen saben que debajo de su túnica lleva enganchados objetos prohibidos? Quizá si salgo y se lo digo le trasladen a Azkaban que es donde debería estar usted.— Lucius saco su varita amenazante, no sin antes lanzarle a la pelirroja un improperio. Antes de que pudiera siquiera pronunciar un hechizo un hombre encapuchado en una túnica de color granate lo desarmó.
— Bernard, saca a este impresentable de aquí, no quiero que mis niñas se vean involucradas con gente de su calaña.
— ¿Sabes con quien hablas niñato? Soy Lucius Abraxas Malfoy, presidente de los Sagrados Veintiocho, sangre pura, mi familia está vinculada con la realeza británica y…
—Y una vieja gloria, sin duda en otro tiempo hubieras significado algo, pero ahora mismo…eres poco menos que un insecto, Bernard — el chico chasqueó los dedos y el tendero echó a Lucius a la calle; Ginny y Lilly contemplaban la escena y no abrieron la boca, si ese joven era capaz de echar a Lucius Malfoy sin ningún reparo no sería alguien de quien hacerse amiga. — Por aquí señoritas.
Las chicas entraron por la puertecita que parecía de almacén, pero quedaron sorprendidas al ver que acababan de cruzar un portal que las había trasladado a una especie de castillo medieval.
—¿Ya no estamos en Borguin & Burke verdad? — preguntó Lilly
— Muy aguda niña Snape, espero que lo seas igual para tratar conmigo— el chico subió a un trono situado al final de tres escalones— estáis en Noctem, el reino de los magos superiores, y ante vuestra siguiente pregunta, soy Johan vuestro jefe a partir de ahora.
—Perdona ¿magos superiores? — preguntó Lilly.
—Una facción de pirados que se creen superiores a los magos porque han follado entre primos y han estado años haciendo magia prohibida para modificar su genética— explicó Ginny despectivamente—El ministerio los busca porque sus tratos con demonios y su procreación con ellos trunca el equilibrio mágico.
—Más bien, somos magos con poderes demoníacos, con la fuerza de hombres lobo, con la capacidad de compulsión mental de los vampiros, con la capacidad de predecir el futuro de los centauros, con voz para hechizar como las sirenas….en resumen somos a vosotros lo que los magos normaluchos sois a los muggles—matizó Johan.
— Vayamos al grano ¿Qué quieres a cambio de tu silencio? — dijo Ginny con impaciencia.
— Cautela pequeña Weasley, lo último que quiero es perder el tiempo pero antes de contratar vuestros servicios quiero conoceros un poco.
—Entonces lo pones fácil, no nos contrates, no queremos tener nada que ver contigo ni con los tuyos— intervino Lilly.
—¿Eres consciente de que tu padre vive gracias al mío? — Lilly se quedó pálida — Veo que no, mi padre que en paz descanse salvó al tuyo de morir agonizando, y no, Severus no es ningún mago superior, si es vuestra duda, pero nos debe mucho, y tú querida vas a ser parte del pago, que mi padre no quisiera cobrar no significa que yo no lo haga — sonrió cínico— mi padre fue sacrificado por su atrevimiento, no salvamos magos y brujas normales, los matamos o nos reproducimos con ellos si se entregan y nos rinden pleitesía.
—¿Es para eso para lo que querías que viniéramos? ¿Para matarnos? — dijo Lilly agarrando fuerte su varita.
—En absoluto querida, debí matizar, los matamos si se están muriendo, toda magia deja una huella en el universo, eso hace que los magos os fortalezcáis, porque sois "guardianes de la naturaleza", nosotros los supremos somos como quien dice "abominaciones" y de ese equilibrio cósmico nos aprovechamos, si agonizáis os matamos, y absorbemos vuestros poderes, y eso nos hace criaturas mejores.
—¿Qué tiene que ver eso con Theodore Nott y con el chantaje que nos estás haciendo?
— Oh sí, eso, os vi, imagino que no lo sabéis pero los confines de Noctem ligan con los de Hogwarts y vuestra torpeza me llamó la atención, eso y el olor a muerte anunciada que hacía Theodore, que…para que lo sepáis, seguía vivo cuando le enterrasteis, ¿os imagináis lo que debe de ser estar enterrado con vida?— Ginny sintió el olor a sangre que Nott desprendía ese día, sintió el olor a tierra mojada y sudor que soportaron mientras lo enterraban y se imaginó enterrada viva, odiaba a Theodore Nott, lo odiaba, pero aquello le revolvió tanto las tripas que acabó vomitando.
—Ginny— dijo Lilly preocupada sujetándole el pelo— déjala tranquila ¿vale? Si mi padre tiene una deuda contigo déjame que sea yo quien la salde, yo maté a Nott, Ginny no hizo nada, no tiene por qué pagar el precio, ese imbécil le arruinó la vida, le quitó a Harry y la violó, yo lo maté y no me arrepiento de nada así que déjala al margen.
—Nobles palabras pero no, veréis, yo desenterré a Nott por eso esta tarde no lo habéis encontrado ni lo encontraréis jamás, si os dejase libraros tan fácilmente de las pruebas no tendría con qué chantajearos pero vamos al por qué os necesito ¿ok—se acomodó en su trono— Bellatrix querida, ven aquí. —Bellatrix apareció pausadamente, vestida con una túnica granate y bien peinada.
A ambas chicas se les cortó la respiración cuando vieron aparecer a la loca homicida que intentó matarlas y sacaron las varitas.
—No os preocupéis, no os hará nada, a menos que yo quiera, en realidad su cuerpo está vivo pero su mente está dormida, la puedo despertar como aquella fatídica noche que, sin duda, la pequeña Snape recordará, pero no veo que eso sea buen inicio para los negocios.
—¿Tú la soltaste contra mi? —preguntó Lilly indignada— ¿Por qué? Yo no te he hecho nada.
—Oh cariño no es nada personal, me interesa tu sangre, es la más poderosa que he visto nunca y la quiero para mi reino, Bellatrix es una gran guerrera, le ordené llevarte al límite para observar lo que eras capaz de hacer y si por el camino quería matar a tu padre o a todo tu colegio no era mi problema — explicó Johan encogiéndose de hombros— eres una bomba de relojería y eso es demasiado poder para una bruja vulgar.
—Mientes. Esa no fue nunca Bellatrix, mi madre la mató lo recuerdo bien— se enfrentó Ginny.
—Oh claro que sí, veréis Voldemort en una ocasión vino a observar nuestras costumbres y con ello pudo crear horrocruxes, no creeríais que aprendió de leer en la biblioteca ¿no? no es lo mismo leer de ellos que hacerlos y estuvimos encantados de enseñarle y cuando la cosa se puso fea trajo a Bellatrix para aprender algunas cosas, ella bebió nuestra sangre sagrada, y eso le posibilitó volver a pesar de haber explotado, una pena que Voldemort rehusara, se creía más poderoso que nosotros y dijo que solo le haría falta a sus esbirros, se creía más superior que nosotros y así acabo….vencido por un crío de 17 años— rio— Lo que le pasa a Bellatrix es que es…demasiado explosiva por ello mis siervos la controlan, para que lo sepáis podemos tomar el cuerpo de cualquier persona, poseerla, podemos controlar solo su mente, o solo su cuerpo podemos incluso, despertarlos por completo o manteneros en hibernación. Os cuento todo esto para que no se os ocurra pensar que tenéis opción contra nosotros.
—¿Y si sois tan superiores para qué nos queréis? — dijo Lilly.
—Pues veréis como ha dicho tu amiga, el ministerio intenta cazarnos, tiene espías por todas partes y nos dificulta la extensión, nos dificulta los negocios dirijo una red de distribución de pociones ilegales pero el ministerio de Magia me sigue de cerca la pista y es por ello que tú me vas a ayudar en ese trabajo, nadie pensará que la novia de Potter, es capaz de proporcionar productos de maléfico poder. En cuanto a ti Lilly, mi clan se nutre de sangre, magia, sacrificios, y no es gratis, por lo tanto, a cambio de mis pociones hay numerosas especies que ofrecen su oro rojo en pago pero en esta ocasión tengo a mi disposición poderosa sangre mágica mezclada con sangre inferí—Johan se acercó a Lilly y le olió el cuello, ella ni se movía, a continuación lo lamió— detrás de este cuello de cisne se esconde la sangre más poderosa de todos los tiempos, una sangre que cambiará el mundo y gracias a mi querida Bellatrix sin trabas—Bellatrix hizo una reverencia.— La sangre inferí que te introdujo al hacerte esta marca— Johan acarició el brazo de la pequeña Snape—me proporcionará todo lo que quiero.
—Se equivoca, me la quitaron para salvarme.
—Oh no querida, eso no se va de la noche a la mañana ni con unas cuantas transfusiones, se queda años dentro de ti, hasta que el poder es liberado y tú…mmmh tú me vas a traer tanta gloria—dijo excitado.
— ¿De qué habla? Usted esta loco si piensa que…
— Silencio Lilly— volvió a lamer— silencio, guarda tu saliva para el final.
—¿Qué quiere? — dijo Lilly con miedo e impotencia.
—Por el momento, solo me alimentarás a mi y a mis secuaces más leales y tú te encargarás de lo que yo te vaya ordenando— dijo mirando a Ginny— y os advierto, no se os ocurra negaros alguna vez porque sufriréis las consecuencias …— hizo un movimiento con la mano y apareció un tatuaje en forma de hiedra en la muñeca de las muchachas que les quemó y les dolió.
— Ah— se quejaron al unísono.
— Estos tatuajes os protegerán de cualquier sospecha trasladándola a otra persona con la que pegue más vuestro asesinato, pero ojo con lo que hacéis o me joderéis el negocio.
—Cuanto sentiría que eso pasara— dijo Lilly sarcástica, Johan levantó las cejas divertido.
—Ginny contén la respiración— Ginny sin querer hacerlo dejó de respirar, no sabía lo que estaba pasando pero no podía evitar hacer lo que estaba haciendo. De pronto, Johan hizo aparecer un cuchillo en las manos de Lilly— Lilly, si Ginny respira, córtale el cuello.
—¿Estás loco? No pienso hacer eso — La pelirroja acabó exhalando y Lilly sin darse cuenta ya tenía las manos manchadas de sangre y a Ginny entre sus brazos— ¡No! ¡Ginny! Ginny no te mueras! ¡Por favor Ginny! — Lilly miró a Johan desesperada— ¡Sálvala! ¡Por favor sálvala!
—Mmmmh….no sé, no parecía tener muchas ganas de vivir… ha respirado ¿sabes? No me motiva mucho una persona tan negativa, puedo conseguir otra negociadora, quizá su amiga Granger, dicen que es mucho más inteligente.
—¡No! ¡Por favor haré lo que quieras, no la dejes morir!
—Mujer, tranquilízate, sólo le quedan unos 50 segundos de vida, déjala morir en calma— Lilly se arrodilló ante Johan hecha un mar de lágrimas.
—Te juro que te obedeceré, haré lo que me pidas, que te seré leal, seré la mejor sierva que hayas tenido jamás pero no la mates, te lo suplico.
—¿Lo juras por su vida? — Lilly asintió rogándole, Johan se levantó de su trono y se acercó a la pequeña de los Weasley, chasqueó los dedos y Ginny dejó de sangrar, abrió los ojos un poco y respiraba con dificultad.
—¡Ginny! —Lilly corrió a abrazarla, Johan cogió del pelo a Lilly.
—¿Has entendido como va esto? ¿Has entendido que no me puedes desafiar? — De nuevo asintió llorando — Bien — la soltó bruscamente— ahora, será mejor que ayudes a tu amiga, como le has cortado el cuello, me parece que baby Nott no ha sobrevivido— dijo Johan mirando con desprecio como de debajo de la falda de Ginny empezaba a salir sangre y ella empezaba a doblarse de dolor— que te sirva de lección Lilly Snape, tu arrogancia casi le cuesta la vida, eres una asesina y contra mí no puedes jugar.
—¡Arreglalo! Por favor, está sufriendo.
—¡No!, búscate la vida solucionándolo, así sabré qué tal trabajarás para mí. Espero que no se os pase por la cabeza desobedecerme a alguna de las dos, porque pasará algo horrible y además mataré a un inocente como castigo. Seré bueno y os avisaré de que os estáis pasando, una quemazón significará un aviso, dos una amenaza y tres— rio con sorna — mejor que no lleguéis a los tres. — Ginny se desmayó del dolor.
—Johan por fav….— Johan movió el brazo y en un segundo habían vuelto a Hogwarts, era ya de noche, miró el reloj de su habitación, había acabado la hora de cenar, en breve la puerta se abriría y no tendría como explicar la escena. Lilly tomó a Ginny enroscando el brazo de ella a su cuello y caminó unos pasos hasta la chimenea de su padre, cogió unos polvos rojos, su padre le había explicado al principio de curso que solo los podía usar en casos de máxima urgencia.
—¡San Mungo! — tiró los polvos y apareció en el hospital. Cuando los sanadores las vieron a ambas cubiertas de sangre desde la mandíbula hasta los pies procedieron a atenderlas y por supuesto alertaron a los aurores del ministerio. Una hora después Ginny había sido llevada a cuidados intensivos, Lilly se quedó en la puerta esperando, aún cubierta de sangre.
Estaba enfrascada en sus pensamientos hasta que los periodistas empezaron a agolparse en la puerta de San Mungo, segundos después apareció una pareja pelirroja histérica, gritando por su hija, y de la misma chimenea que ella había aparecido antes aparecieron Ron, Hermione y Harry, quien se encontraba al borde del llanto, miró a Lilly confuso y ella no sabía dónde mirar. Harry se acercó a ella.
—¿Qué le ha pasado? ¿Qué mierda os traéis entre manos?
—Familia de Ginebra Weasley— llamó una doctora, Harry entró con Ron, Hermione y los Sres Weasley.
—Doctora ¿qué le ha ocurrido a mi hermana? — preguntó Ron nervioso.
—Hemos hecho lo que hemos podido— Harry empezó a soltar unas lágrimas ella no, ojalá no hubiera sido una persona tan horrible con Ginny, ojalá la hubiera escuchado, todo le daba vueltas, el corazón se le detenía— Pero no hemos podido salvar a su hijo señor Potter, lo lamentamos mucho.
—¿Qué? — dijo Harry sin creerse lo que oía.
—Cuando la señorita Snape trajo a su novia ya había perdido mucha sangre y no pudimos hacer nada, hemos reparado sus heridas, pero costará tiempo que vuelva a hablar con normalidad, al haber intentado suicidarse cortándose la garganta, sus heridas tardarán en sanar.
—¡Eso es imposible! ¡Mi hija jamás se suicidaría! ¡Es una niña feliz, una heroína de guerra y si fuera a tener un hijo sabe que tendría nuestro apoyo, ella deseaba formar una familia con Harry!
—No era mío Molly— cortó Harry triste — me lo confesó ayer y…— Ron rodeó a Harry con el brazo en señal de apoyo, no hacía falta que dijera más. Harry amaba a Ginny y todos lo sabían— cortamos…pero….solo estaba enfadado, me…me hubiera hecho cargo— Hermione le abrazó llorando también— Ne…necesito tomar el aire— salió de la sala y divisó a Lilly sentada con los codos en las rodillas mirando hacia abajo con pena. Harry anduvo hacia ella, la tomó de un brazo con brusquedad y dobló la esquina con ella para que nadie lo viese — Se acabó, cuéntame la verdad ¿qué narices os traéis entre manos? No me creo nada, Ginny jamás se suicidaría y menos por un hombre, pude ser lo más capullo del mundo con ella pero ella es lo suficientemente fuerte como para hacer eso.
—¿Qué quieres que te diga? Es lo que pasó— dijo ella desviando la mirada.
—¿Ah sí? Dime, ¿Dónde la encontraste? ¿Cómo impediste que se muriera tras cortarse el cuello? ¿estabas delante? Porque si no lo estabas hubiera sido imposible que la salvaras a tiempo ¿Por qué Ginny se suicidaría?
— Porque la dejaste, te había perdido y sabía que la odiabas, no lo pudo soportar Harry, estaba embarazada de otro que no quería saber nada, se culpaba de lo que pasó y no fue culpa suya. — dijo comenzando a llorar.
—¡Para! ¿Cómo que no fue culpa suya? ¿Acaso es mía? — Lilly negó con la cabeza— ¿de su amante? — Lilly lloraba sin articular palabra— ¡Responde!
—¡No era su amante! ¡ella nunca te engañó Harry! Ella siempre te fue fiel pero…no pudo hacer nada…es tan orgullosa que se sintió tan avergonzada de no poder evitarlo que prefirió hacerte creer que te había engañado— Harry quiso morirse.
—Quieres decir que…— Lilly asintió, Harry dio un golpe a la pared tan fuerte que dejó un hueco — Tú sabes quién es ¿verdad? —Ella negó con la cabeza enérgicamente, ahora debía cambiar la historia y hacerla creíble.
—Una noche…oí ruidos en un aula vacía y, entré a ver qué pasaba, Ginny estaba contra el suelo con él encima y le grité que parara, pero cuando fui a ayudarla él me noqueó, no vi quien era y cuando desperté, Ginny estaba con la ropa rota y…llorando…no me contó nunca quien fue, lo…lo siento mucho Harry debí…ser más rápida, debí impedirlo — se quedaron en silencio, Lilly estaba acorralada por los brazos de Harry apoyados en la pared alrededor suyo, miró hacia el suelo, incapaz de continuar.
—Potter — Interrumpió una voz autoritaria, Severus Snape había acudido a San Mungo al enterarse de que su hija estaba allí, sintió alivio al verla de pie con Potter pero no terminaba de entender por qué lloraba ni por qué estaba llena de sangre — suelta a mi hija —Harry se apartó de Lilly sin girar la cara hacia Snape, Severus se llevó a Lilly de la misma forma que Harry la había arrastrado momentos antes.
Llegaron a la habitación de Snape en Hogwarts y la niña vio como el suelo estaba manchado de sangre, algunas cosas estaban caídas, la ceniza de la chimenea estaba esparcida con desdén, había sido tremendamente descuidada. Severus tiró su túnica furibundo.
—Papá yo… lo siento mucho… no quería asustarte.
—Asustarme — bufó con sarcasmo— eso hubiera sido si solo hubieras desaparecido cuando te tocaba el castigo de Slughorn o cuando no viniste a cenar…pero encontrar mi despacho lleno de sangre, con tu uniforme tirado de cualquier manera y la chimenea como si hubieran tirado una bomba ha sido sublime. ¿Ves el caldero que está bullendo? Ya estaba haciendo una poción localizadora de sangre, pensando que te habían secuestrado y que mañana te encontraría muerta, pero resulta que estabas a saber dónde con tu amiga Weasley y lo más inteligente que se te ocurre es… ¿Qué se ha intentado suicidar?
—Pero es cierto yo solo…salvé a Ginny.
—Has de creerte que soy igual de estúpido que Potter si piensas que me voy a tragar un desgraciado accidente y que estés llena de sangre, pero ilesa. Se te olvida que he sido espía, que he sido mortífago y que soy profesor en esta escuela, conozco cuando un alumno miente descaradamente.
—¡Yo no miento! — se defendió.
—¿Ah no? Pues es muy conveniente que encontrases tú a Weasley siendo que sois de casas diferentes, que omitas donde la encontraste y sea mi despacho el que está lleno de sangre. Primero, faltas a la comida, después Slughorn me dice que te has peleado con Potter en plena clase como una desquiciada, después me dice que te pasas el resto de la clase lloriqueando, me dice que estáis en un castigo y cuando voy a buscarte me encuentro a Potter solo, pues tú habías desaparecido con la chica Weasley e ignorado un castigo y cuando llego aquí me encuentro esto, me alertan de San Mungo porque has llegado cubierta de sangre hasta la cara con una chica medio muerta que ha resultado ser ella y cuando llego te veo llevando esa ropa de mortífaga, lo que quiere decir que te habías escapado con todo conocimiento. ¿A qué diablos estás jugando? — Lilly solo pudo llorar en silencio, no tenía respuesta, ella había creído que podía burlar a todo el mundo, había creído que su padre estaba tan cegado por su aventura paternal que no se daba cuenta de nada y estaba tremendamente equivocada, no era tan buena ocultando evidencias ni era más lista que Severus Snape.
—Solo quería….so…solo quería — balbuceó— solo quería encontrar a quien quiso matarme pero todo salió mal, convencí a Ginny de acompañarme pero todo pasó muy rápido y después de traerla aquí solo se me ocurrió ir a San Mungo, soy estúpida papá solo intentaba….hacer algo.
—Sí, eres estúpida — Lilly miró a su padre con los ojos rojos, mientras la mirada de él era fría y despectiva— muy estúpida si piensas que vas a convencerme mintiéndome otra vez, con algo que fue tan duro para los dos. — la joven ya no sabía dónde meterse ni que hacer o decir, de haber podido hubiera confesado que asesinó a alguien, que le había enterrado vivo sin saberlo, que la culpa le reconcomía y le impedía dormir, que se sentía hipócrita condenando las acciones de su padre mientras ella ya había matado y seguido con su vida, pero eso le había costado estar chantajeada por un mago demonio psicópata que la obligaba a ser su comida.
—Lo siento— se disculpó con un deje de voz.
—Yo también Lillian — Snape sacó su varita y desarmó a su hija — como no me puedo fiar de ti, te devolveré la varita para las clases pero antes y después la tendré yo, tu toque de queda empieza a las seis de la tarde, si tienes que estudiar estudiarás aquí o en la sala común de Slytherin, la chimenea queda anulada a partir de ahora, te prohíbo ir a Hogsmade, te prohíbo ir a los bailes que se hagan en la escuela y por supuesto olvídate de salir con Weasley con cualquiera de los dos Weasleys, no son buena influencia para ti.
—¡Tú no puedes decidir eso! ¡No puedes quitarme mi varita! ¡No puedes decirme con quien puedo o no salir!¡No tienes derecho a aparecer en mi vida después de 16 años y decirme que novio y qué amigos puedo tener y no puedes castigarme así, me anularás socialmente!
—Bueno, te doy una oportunidad, dime la verdad y me lo pensaré.
—¡No voy a decirte nada!¡No tienes derecho a hacerme esto! — gritó indignada y asustada, la realidad era que no podía.
—Entonces mejor que disfrutes la luz del sol porque no la verás en mucho tiempo, ahora vete a tu cuarto, no quiero verte hasta el desayuno. —Espetó Severus decepcionado.
—Pero papá…— Snape la miró impasible y con un hechizo no verbal la impulsó a su cuarto y le cerró la puerta.
—¡Ábreme! — gritó golpeando la puerta —¡Ábreme! — repetía. En el centro de su desesperación un cuervo picó su ventana, Lilly se acercó temerosa y recibió el paquete y la carta que lo acompañaba. Se sentó en su cama y empezó a leer.
"Querida Lillian Snape,
A mi merced jamás te faltará de nada, aquí tienes otra varita y un traslador a Borguin y Burke por si necesitas algo o tienes que cumplir alguna misión. Los castigos de tu padre no te librarán de mi, tenlo por seguro, yo seré la constante en tu vida.
Te acompaño también un broche, a estas alturas ya te habrá saltado a la yugular y estará recogiendo tu sangre para mi, ponte cómoda, esto no será agradable, durará un rato y no me conviene que te hagas daño.
Buenas noches querida
Besos, Johan.
Lilly cayó desmayada en su cama, aún con la carta en la mano, esa especie de broche sanguijuela le causaba mucho dolor y a ella ya no le quedaban energías para soportar más cosas. Se dejó vencer por el mareo y aun llena de la sangre de Ginny de cuello a pies consintió que Johan le quitara la sangre que deseara.
..
Al día siguiente Lilly despertó todavía vestida y con la sangre seca, sentía su cuello dolorido, tenía una fea marca del broche sanguijuela que Johan le había mandado. Se dirigió a la ducha sin cruzar palabra con su padre al pasar por la zona común entre los dos; al volver, un sabroso desayuno la esperaba con su padre leyendo el periódico.
—Siéntate Lilian— ella hizo caso sospechando de su desayuno.
—Creía que no querías saber nada de mi.
—Es posible que anoche me excediera contigo, a veces no recuerdo que contigo no soy solo tu profesor aunque tu comportamiento fue inexcusable.
—Lo sé— dijo triste, volvían a aguársele los ojos de recordarlo—Papá perdóname yo no quería preocuparte, no pensé que las cosas fueran a descontrolarse tanto.
—Se que lo sientes Lilian— dijo Severus con un ápice de comprensión, conjuró la cafetera para que sirviera su taza y la de su hija; sin embargo, Lilly no se fio, intercambió las tazas, algo que no pasó inadvertido para Severus.
—¿Significa eso que me perdonas y que…ya no me vas a castigar con todo lo que me dijiste?
—Significa eso que acepto tus disculpas, pero ni pienses que te vas a librar de tus castigos— Severus bebió de su café y retiró el periódico de su vista — Hablemos de otra cosa ¿de acuerdo? — su hija asintió —¿Por qué llevas el pelo más corto?
—Oh, eso, fue por la pelea que tuve con Potter en pociones, me empujó y caí en la poción de Dean Thomas y Seamus Finnegan.
—¿Potter osó tocarte? — dijo algo irritado.
—Bueno, en su defensa diré que, me empujó para lavarse el pecho porque yo….exploté un escarabajo de Tasmania en su camisa— dijo Lilly empezando a desayunar con normalidad.
—Ufff…eso debió de doler— dijo Severus orgulloso de que su hija fuese tan mezquina—Tendrá la irritación durante semanas.
—Lo sé— Severus esbozó una sonrisita maquiavélica.
—Y dime… ¿qué demonios hiciste anoche? — Lilly se puso a la defensiva.
—¿No habías dicho qué…? — ella empezó a sentirse mareada —¿Qué me has hecho?
—Lo que todo padre debe hacer, intervenir cuando su hija hace una estupidez.
—El uso de veritaserum en un alumno está…prohibido…— dijo ella viendo borroso, Severus la cargó en brazos y la recostó en el sofá.
—Lo sé, por eso lo que he hecho es dejar que tu mente me permita el paso, si no me quieres decir nada está bien, no hables.
—Te odio…
—Perfecto, ódiame — Severus, se sentó en el sofá y puso una mano en la frente de su hija— Aperime animo — pronunció, Lilly se revolvía un poco, intentaba resistirse, pero no era rival contra su padre, Severus pudo ver muchas cosas de su infancia, lo bueno de esa poción y ese conjuro era la permanencia sin límite de tiempo, lo malo que podías ver cosas que no querías ver.
Severus estaba seguro de que este comportamiento en su hija tenía un origen por lo que se remontó al punto más dramático de su vida, la muerte de Andromeda, vio su dolor cuando se enteró de su fallecimiento, vio de nuevo cuando se conocieron , vio como su hija tenía cierta tensión con Malfoy, vio como su hija le había desobedecido más veces de las que se había enterado, vio que Weasley había yacido con ella.
—Maldito Weasley voy a castigarle hasta que se muera — dijo con asco. Un destello desvió su rabia, unas imágenes pasaron muy rápido, Lilly recibió un golpe, un desmaius, otro golpe, gritos de fondo, sangre, mucha sangre, tierra, los recuerdos de su hija se emborronaban ¿Qué estaba pasando? Eso no debía ocurrir. Una frase resonó "Ginny ese hijo de puta te violó, casi te mata, tuve que hacerlo".
Severus puso sus dos manos en las sienes de su hija, algo o alguien estaba bloqueando su mente e impidiendo que viera lo que realmente estaba pasando y su hija había dejado de resistirse. Repitió el conjuro, pero solo vio oscuridad. Sacó la varita de su túnica, solo le quedaba el método tradicional—Legeremens— una nube gris se abrió paso en la oscuridad, pero Snape solo pudo ver cinco cosas, a Lucius Malfoy en una tienda cogiendo unas joyas de la mano de su hija, a Bellatrix en un castillo, alguien sin rostro que lamía el cuello de su hija en contra de su voluntad y por último, lo que más le chocó, Lilly cortando el cuello de Ginny sin ninguna piedad ni emoción en sus ojos, para luego arrepentirse al segundo.
—Para — Lilly lo sacó de su mente mirándolo con odio — O conseguirás que nos maten a todos.
—¿Cómo es que estás despierta todavía? deberías estar inconsciente— se sorprendió Severus sin dar crédito.
— Quizá soy más buena que tú— se incorporó— No quiero que vuelvas a hablarme jamás….
—Escúchame niña estúpida — cortó Severus tomándola de los hombros harto de tanto secretismo— no sé en qué andas metida, pero tiene pinta de ser algo muy grave, deja de hacer las estupideces propias de Potter y cuéntaselo a un adulto que te puede ayudar de verdad, no eres una heroína ni espera nadie que lo seas pero lo que está claro es que algo te está pasando, ¿has matado a alguien Lilly?, no lo he visto con claridad pero se unir los puntos y no tengo explicación de por qué le cortaste el cuello a Ginny Weasley y que tienen que ver Bellatrix y Lucius Malfoy en todo esto.
—¡Yo no le corté el cuello! — se defendió histérica.
—¡Sí lo hiciste! Te he visto.
—¡Yo no quería! — gritó llorando—No fui consciente— Severus cerró los ojos y hizo el esfuerzo de calmarse por su hija, era demasiado niña para afrontar esto, cuando él se unió a Voldemort tenía mucha más oscuridad en el corazón, mucho más control, pero Lilly no lo tenía y ella era buena, algo la estaba superando.
—Está bien…está bien, no querías, te creo. Lilly si Bellatrix no está muerta y te está haciendo esto tienes que decírmelo, lo que te hizo la última vez casi te mata y la conozco, no parará hasta desquiciarte, y no puedes permitírtelo Lilly, tú no, tus poderes te matarán, Black, Draco y yo conseguimos parar lo que te hizo la sangre inferi, pero no es suficiente con eso — Lilly tembló al escuchar esas palabras, era lo mismo que había dicho Johan, deseaba rendirse, deseaba confesarle todo a su padre y librarse de esa carga pero pensó en Ginny, Johan había dejado claro que con él no valían las medias tintas, la insolencia ni la deslealtad y ella le juró obedecerle para salvar a Ginny ¿Pero y si al hablar lo traicionaba y mataba definitivamente a Ginny? Sabía cosas que no podía prever, supo que discutió con su padre, supo que la había castigado ¿Y si sabía que estaba acercándose demasiado?
—Bellatrix está muerta y si soy tan poderosa…entonces déjame tranquila, sabré defenderme— dijo aterrada de pensar que Johan la observaba y se dirigió a la puerta huyendo de su padre.
—Merlín santo, eres igual de estúpida que el estúpido de Potter, no me dejas otra opción— Severus clausuró la puerta con magia— De aquí no nos moveremos hasta que me lo cuentes todo.
—¡Déjame salir! — Severus no cedió, Lilly se fue poniendo cada vez más nerviosa, intentaba irse pero era su padre quien tenía su varita, intentó usar la fuerza pero no servía y algo detonó sus nervios, sintió que su muñeca quemaba, Johan le estaba dando el primer aviso. —¡Abre la puerta! — chilló asustada, Severus solo se cruzó de brazos, Lilly repitió su exigencia, el cielo empezó a oscurecer, un día soleado se acababa de tornar negro y relampagueante, Severus dudó un segundo, su hija lo estaba volviendo a hacer.
—Puedes controlarlo Lilly, no dejes que te venza tu poder —Dijo él intentando que no se viera superada, un rayo impactó en la ventana del despacho de Snape.
— ¡Disciplínate!
—¡Cállate y deja que me vaya! —El viento entró por la ventana.
—He dicho que no— Lilly se llevó las manos a la cabeza, le dolía su poder. El viento se volvió más fuerte, consiguiendo que la cerradura de la puerta se rompiera y que Severus retrocediera un poco. La chica no lo pensó, tenía que huir, no quería provocar otro desastre, salió corriendo, dejando a Snape estupefacto y preocupado. Corrió por los pasillos para alejarse lo máximo posible, chocó con alguien y cayó al suelo, su turbación se desvaneció, la muñeca dejó de quemarle.
—Perdón— se disculpó, el hombre con el que había chocado ofreció su mano para levantarla.
—No pasa nada, Lumiere Banks, auror del ministerio.
—Ammm….—Lilly lo miró, le daba mala espina, no tenía una mirada limpia— Vale, si me disculpa, tengo que ir al gran comedor, me he dormido y me voy a perder el desayuno — Se excusó para marcharse pero él le cortó el paso.
—Identifícate.
—¿Perdone?
—Soy una autoridad niña, si te pido que te identifiques, hazlo, es por el bien del colegio— dijo chulesco.
—Me llamo Lillian— él le hizo un gesto para que continuara — Lillian Marie Snape.
—¿Snape eh? Justo te estaba buscando— dijo con malicia.
—¿A mí? ¿Por qué? Yo no he hecho nada.
—Tranquila, solo es que, eres la siguiente de la lista, pura formalidad— el hombre la tomó del hombro, Lilly se sentía muy incómoda — Mira esta aula está vacía, dado que es pura formalidad solo serán unos minutos.
—¿No tendría que estar delante la profesora Mcgonaggal? —dijo desconfiada.
—Así me lo dijo, pero está en Alemania, si lo prefieres podemos esperar juntos a que llegue.
—¿Y no debería estar mi padre delante si me va a interrogar?
—Los demás no han tenido a sus padres delante ¿además eres mayor de edad no? No necesitas a tu padre— dijo el hombre, se había informado bien para hacérselo pasar mal a la niña, Severus le hizo la vida imposible, por lo que se vengaría un poco.
—Entonces, quiero un abogado.
—Solo los culpables piden abogado, como te digo es una mera formalidad, a menos que seas culpable de algo…no lo necesitas ¿o tengo que tener motivos para pensar que sí? Hasta donde yo sé…no eres sospechosa, solo una alumna que puede ayudar a resolver un misterio…pero si quieres…pediré al ministerio que te asigne un abogado— chasqueó la lengua— Claro que…no podré evitar que entres en la lista de sospechosos— Lilly se angustió no quería que más flechas señalaran a ella y si pedía un abogado daría más razones para ello.
—¿Solo…es una formalidad no? — preguntó temerosa.
—Por supuesto, nada más lejos—Lilly asintió y entró al aula vacía pero lamentaría haberlo hecho. Lumiere sacó su carpeta del maletín, tenía un montón de información acerca de Lilian, hechizó una pluma y un bloc de notas para que transcribieran el interrogatorio.
—Interrogatorio número 49 Lilian Marie Snape Black.
—Perdone, eso está mal— intervino Lilly— mi nombre es Lilian Marie Snape Prince.
—No es eso lo que yo tengo, ¿Tu madre no era Andrómeda Black?
—Mmm no, mi madre era Andrómeda Prince — Lumiere Banks sacó una fotografía del archivo de Lilly y se la enseñó.
—¿Esta mujer era tu madre? — Lilly asintió —Pues esa mujer es Andrómeda Black.
—No, eso, no es cierto, tiene que estar confundiéndose de nombre— Lumiere Banks le tendió el archivo de su madre.
—Andromeda Black, hermana de Narcissa y Bellatrix Black hija de…
—¡Pare! ¿Ha dicho Bellatrix?
—Ahora conocida como Bellatrix Lestrange.
—No, eso no…no puede ser, no pudo haberme ocultado eso—dijo en voz alta.
—Me parece que tu padre tiene mucho que explicarte— dijo Banks con regodeo— como sea, Lilian Marie Snape Black, ¿de qué conoces a Theodore Nott? — Lilly había recibido demasiada información de golpe, la debilidad que había sentido minutos antes con la poción de su padre se apoderó de su cuerpo, no era mentalmente fuerte para lo que estaba por llegar.
—No le he hecho nada — Banks la miró ceñudo, esa respuesta le hizo sospechar, interrogaba a esa niña para vengarse de Snape ¿pero y si tenía algo que ver?
—No te he preguntado eso, ¿Por qué crees que pienso que le has hecho algo?
—La profesora Mcgonagall dijo que había desaparecido, yo no he sido, eso quería decir— se defendió.
—¿Entonces le conoces?
—No.
—¿Conoces a Draco Malfoy?
—Sí, es de mis mejores amigos.
—Curioso…—Lilly levantó la mirada— Nott y Malfoy siempre han sido íntimos amigos, pero Malfoy es de tus mejores amigos ¿y no conoces a Theodore?
—Yo…sé que es de Slytherin pero, no he visto que fueran amigos.
—¿No presenciaste sus peleas en la sala común desde el inicio de curso?
—Es que yo no duermo…en Slytherin, es decir, si duermo en Slytherin pero no en las torres de dormitorios así que no…no piso demasiado la sala común.
—¿Y dónde duermes querida?
—En…el despacho de mi padre, antes estaba en el dormitorio de séptimo pero mi padre consideró que debía controlarme más y me cambió.
—Así que la hija del jefe de casa de Slytherin no es como todos los alumnos y además tiene dormitorio privado…interesante—Banks sacó otra carpeta— ¿conoces a Pansy Parkinson?
—Sí, somos amigas
—¿Y siendo tan amiga de Malfoy y de Parkinson nunca te enteraste de la relación que tenían con Nott?—Ella negó con la cabeza— qué conveniente— le dijo a su pluma— ¿Tienes una relación sexual con Draco Malfoy?
—¿Qué? ¡No! ¿Por qué me pregunta eso?
—¿Tienes una relación sexual con Pansy Parkinson?
—Tampoco, solo son amigos míos, nada más, de hecho, mi novio es Ron Weasley
—¿Ron Weasley? Qué curioso, Weasley, te habrás enterado de lo que le ha pasado a su hermana —Lilly asintió — De hecho…la descubriste tú ¿No es cierto?
—¿Qué tiene eso que ver con Theodore Nott?
—Verás, nadie se cree que Weasley se haya intentado suicidar, quizá hay alguien que está matando alumnos o secuestrándolos y pueda fingir ser buena samaritana, tu encuentras a Ginny Weasley desangrándose pero no recuerdas donde ni cuándo pero sí el por qué, es muy…extraño.
—Se llama shock postraumático.
—Ajá — dijo escéptico— ¿Dónde estabas el 17 de octubre a las ocho de la tarde?
—Estudiando, acababa de salir del coma y tenía muchos deberes retrasados.
—¿Alguien lo puede corroborar? —Lilly negó con la cabeza, cada vez se sentía más y más mareada, odiaba la poción que su padre le había dado, le impedía estar alerta.
—Estaba en el despacho de mi padre, estudiando
—Otra vez qué conveniente—Lilly no respondió esa provocación, le costaba mantener los ojos abiertos —¿Te aburre tanto esto que te estás quedando dormida jovencita?
—No…—Banks se acercó a ella.
—¿Está drogada señorita Snape?
—Nnno— dijo sin enfocarle demasiado.
—En fin, creo que hemos terminado, rellena este pergamino con tu nombre y tus apellidos diciendo que no tienes nada que ver con Theodore Nott — Banks sacó un pergamino y una pluma de su maletín y se los dio a Lilly, quien obedeció, después de ello Banks embadurnó la pluma de un polvo y esta cambió de color — Me has mentido jovencita, estás drogada.
—Solo es una poción para la ansiedad— dijo Lilly usando su último cartucho.
—¿Ansiedad porque tu forma de escribir Theodore Nott es sospechosamente parecida a las cartas que Theodore envió a su familia y al colegio? — dijo Banks enseñándole una de las cartas, el corazón de Lilly se aceleró.
—Las letras pueden parecerse.
—¿Sabes qué pienso? Que es muy conveniente como estás en todo y a la vez en nada, pienso que tú tenías una relación secreta con Theodore Nott, que él te dejó, tú lo hiciste desaparecer, quizá con ayuda paterna, que Ginny Weasley te descubrió, tú te enfadaste mucho porque eres incapaz de controlarte y la intentaste asesinar, pero te arrepentiste y la salvaste in extremis para no delatarte y te inventaste lo del suicidio.
—Eso no es cierto—dijo Lilly llorando.
—¿Tenias una relación con Nott?
—¡No! ¡Era un hijo de puta! Le…le hizo daño a mi amiga y yo…no pude…no pude…—Dijo sollozando.
—¿Era un hijo de puta Lilian? ¿Era? Creí que no le conocías— dijo atosigándola, colocándose muy cerca de ella para intimidarla.
—¡Banks! — gritó un hombre—¿Se puede saber qué estás haciendo?
—Vaya vaya, el que faltaba, Sirius Black.
—¿Me puedes explicar por qué le estás gritando a una alumna mientras llora? — Intervino el padrino de Harry andando hasta el puesto de Lilly.
—Es sospechosa, seguro que sabes cómo va eso.
—Ciertamente sí, por eso sé que os saltáis las normas con tal de poner un culpable en vuestro harén de casos resueltos, Mcgonagall te lo dijo claro, no puedes interrogar a un sospechoso sin presencia de la directora o de su jefe de casa.
—Ella no era sospechosa, era una formalidad hasta que ha hablado.
—Entonces deberías haber parado el interrogatorio hasta que estuviera un abogado delante o un profesor.
—Es mayor de edad, en el ministerio con lo que ha dicho ya estaría encerrada en una sala de interrogatorios, está drogada Black, ni siquiera sabe cómo se llama y está a punto de confesar.
—Oh mejor aún ¿drogas a una alumna para que te diga lo que quieres? No creo que eso sea muy válido y dado que estoy delante y que como dices está drogada— dijo Sirius viendo como Lilly apenas sostenía el equilibrio no permito que sigas preguntando nada.
—¡Yo no la he drogado, soy un profesional! — Lilly en ese momento sacó a relucir su carácter Slytherin.
—Sí lo ha hecho —Intervino Lilly— Yo estaba bien hasta que toqué la foto que él me dio— Banks enganchó a Lilly del pelo con rabia.
—Escúchame niña mentirosa— Sirius entonces apartó a Banks de un empujón.
—Vuelve a ponerle la mano encima y te prometo que no volverás a trabajar en tu vida, sé que su padre te hizo la vida imposible, McGonagall me informó de ello y odio a su padre como el que más pero ella es una niña, no tiene culpa de nada y si está drogada bien porque lo hayas hecho tú, o bien porque se lo haya hecho ella, no puedes dar crédito a nada de lo que diga, acúsala y informaré al ministerio de todo lo que he visto y oído. —Banks lo miró con desprecio y se fue pateando la mesa donde estaba Lilly y dando un portazo. Sirius se agachó a la altura de Lilly quien seguía sentada en su silla.
—¿Estás bien? — ella negó con la cabeza — Ahora dime la verdad ¿Te ha drogado él?
—No…
—¿Te has drogado tú?
—Mi padre, quería averiguar por qué ayer llegué llena de sangre al hospital de San Mungo y como me negué a decirle nada usó una poción para meterse en mi mente, pero me descontrolé y me fui corriendo— resumió.
—Desde luego le van a dar el premio al padre del año—criticó Sirius, conjuró un finite incantatem para que la magia de la poción desapareciera de ella—vale haremos lo siguiente, Banks intentará volver a interrogarte, lo último que has dicho le ha llamado demasiado la atención así que le contaré a tu padre que te ha interrogado y que como estabas en el estado que estás has dicho cosas que pueden haberte puesto en su punto de mira, a Mcgonagall le diré que te interrogó sola y que estabas llorando y muy nerviosa cuando llegué, pero tienes que asegurarte de encontrarle una buena explicación a lo que has dicho, has llamado hijo de puta al chico que está desaparecido, que hizo daño a tu amiga, eso no es lo mejor para no ser sospechosa cuéntame…si puedes, a qué te referías.—Lilly iba a seguir mintiendo pero no podía guardarse lo que ese hijo de mil demonios había hecho.
—Violó a Ginny, Theodore Nott violó a Ginny y yo no pude ayudarla —Tapó su rostro con las manos sollozando amargamente, el semblante de Sirius se llenó de pesar.
—Lilly, has estado cargando con algo muy duro, no fue culpa tuya, es trágico, pero, muchas veces no podemos ayudar a quienes queremos—dijo tomando su mano en señal de apoyo.
—Ginny me prohibió decir nada, pero anoche…se lo conté a Harry, no pude aguantar, le dije que no sabía quién era porque no quería que fuera sospechoso de su desaparición, pero, Nott le hizo cosas horribles y creo que también…—apretó la mano de Sirius y miró hacia el suelo— creo que también me las hizo a mi, me noqueó y cuando desperté…mi ropa estaba…—Sirius la abrazó sin mediar más palabra, ojalá hubiera estado Remus allí para saber qué decir, él tenía siempre las palabras perfectas para reconfortar pero él solo supo hacer eso, no era correcto abrazar a un alumno, los compañeros le habían echado en cara que se comportase como en la Orden más que como un profesor, pero no veía otra forma de consolarla. Notaba como sus llantos se iban calmando, necesitaba llorarlo todo, había muchas cosas que no había dicho pero que Sirius no pensaba preguntar, no necesitaba saberlas y si su interés por Nott ya era poco ahora era completamente nulo.
—¿Le has contado esto que me dices a mí, a tu padre? —Ella negó con la cabeza.
—No quiero, darle más quebraderos de cabeza, soy una hija horrible, él es todo organización y estrategia y yo…fui a campo abierto y…ni siquiera puedo acordarme, en lo que llevo de curso casi me matan, casi matan a quienes quiero, tengo un poder que no quiero ni controlo y siento que rebaso su paciencia constantemente, no soy lo que él quiere, y lo último que quiero es que sufra más por mis acciones.
—Voy a decirte una cosa, que negaré haber dicho toda mi vida, pero tu padre, no es tan…malo—Sirius se sorprendió de no haberse desintegrado al pronunciar eso— cuando estuviste en la enfermería estaba desesperado por ayudarte, jamás le había visto tan hundido, si hay algo seguro es que te quiere con locura. Yo fui el hijo de la vergüenza en mi familia se como te puedes sentir respecto a él, pero lo que he visto es que eres su mundo y que haría cualquier cosa por procurar tu protección y felicidad, siempre sufrirá por ti aunque no tenga por qué, igual que yo siempre me preocuparé por Harry ¿entiendes?
—Supongo— dijo alzando los hombros.
—No tienes por qué contárselo si no te sientes lista, pero cuentas conmigo si vuelves a sentirte mal, si tu quieres, será nuestro secreto, no le contaré nada a Harry, como dices no es lo más recomendable que sepa de esto ahora mismo, él también está hundido y que ese idiota venga a cabrearle no le hará ningún bien y te agradezco que hayas pensado en él.
—Harry es bueno conmigo, se que él ama a Ginny y que ambos estuvieran sufriendo no…no me parecía bien, pero lo hice por Ginny sin embargo ayer…no pude mentirle más.
—Está bien — la reconfortó Sirius acariciándole la cabeza —Yo me ocuparé de eso ¿de acuerdo? —Lilly asintió—Ahora tengo que dar una clase pero si me necesitas estaré en mi despacho o en la sala de profesores, tú deberías ir a tu sala común y descansar un poco, por un día que te pierdas las clases no se va a acabar el mundo, luego ve al campo de quidditch y despéjate y como diría Remus — sacó una tableta fina de su chaleco — comer chocolate te ayudará.
..
..
Habían pasado casi tres semanas desde que Ginny había intentado suicidarse, aún no se creía que él le hubiera provocado eso, debía haber sido más comprensivo, era cierto solo habían pasado un día con su relación rota (aunque ahora ya casi contaban 3 semanas que no habían reparado su relación). Si se paraba a pensarlo, Ginny estaba mal desde hacía mucho tiempo; no entendía como no se había dado cuenta, había estado tan pendiente de que no tenían sexo y del haber resucitado a Sirius y a Lupin que no le había prestado la atención que merecía.
Es cierto que pensó que ver a Sirius y a Lupin vivos le estaba trayendo amargos recuerdos de la muerte de Fred pero fue tan egoísta que ni siquiera se lo preguntó, quizá de haber estado más pendiente de ella no le hubiera pasado lo que le pasó. No se quitaba las palabras de Lilly de la cabeza "Ginny estaba contra el suelo con él encima y le grité que parara, pero cuando fui a ayudarla él me noqueó, y cuando desperté, Ginny estaba con la ropa rota y llorando"; sus gafas se empañaron y de sus ojos verdes volvían a salir lágrimas, Ginny había preferido parecer infiel que parecer una victima aunque seguía sin encajarle que se hubiera intentado suicidar.
Un tintineo le sacó de sus pensamientos, el chivatoscopio de los sanadores había empezado a tintinear y a vibrar, Ginny estaba despertando, le habían tenido que operar el cuello para que pudiera volver a hablar, había perdido tanta sangre cuando perdió al niño que tuvieron que hacerle una transfusión. Harry se prestó a donar su sangre para salvarla pero el cuerpo de Ginny la rechazó y de nuevo tuvieron que meterla a quirófano sin embargo al no tener sangre suficiente tuvieron que citar a todos los Weasley para un hechizo de cesión de glóbulos rojos.
—Ginny…— Harry tomó su mano.
—¿Harry? — Dijo con voz muy débil— ¿estoy muerta?
—No…Dios, menos mal que no — dijo apoyando su cabeza en la mano que tenía tomada, besando está a continuación.
—¿Me has perdonado? — dijo ella extrañada, Harry pareció sorprenderse de la pregunta, luego cayó en la cuenta.
—No hay nada que perdonar— Ginny se incorporó un poco en la cama.
—Harry…te engañé con otro y me quedé embarazada, ¿Cómo no vas a tener que perdonarme?
—Ginny basta —Harry se sentó en la cama frente a Ginny— Lilly me lo ha contado todo— El gesto de Ginny se endureció.
—¿Y…qué te ha contado exactamente?
—Lo que te pasó, no me lo quería contar porque tú se lo habías prohibido pero cuando me enteré de que estabas aquí, quizá…fuí muy duro con ella y…le obligué a decirme lo que ocurría. Al final no pudo aguantar más y me lo contó.
—No tenía derecho a contártelo ella — Dijo Ginny enfadada.
—Tal vez no, pero Ginny tú tampoco tenías derecho a hacerme pensar que me habías engañado cuando no hiciste nada, no fue culpa tuya ¿Por qué no dijiste nada?
—¿Por qué quien iba a creerme? He vencido a mortífagos, a Trolls, he luchado contra Bellatrix, he vencido en todo partido de quidditch que he jugado, he visto gente morir a mi alrededor y he podido con ello ¿Pero no puedo contra un hijo de puta que se propasa? ¿Quién se cree eso?
—¡Yo Ginny! Yo me lo hubiera creído, te hubiera creído, te hubiera apoyado joder y hubiera matado a quien te ha hecho eso, no puedo entender como fuiste capaz de callarte algo tan grave durante dos meses, ¿por qué me dijiste que me habías engañado?
—Porque me sentí así — dijo ella conteniendo el llanto— fui débil, fui incapaz de evitarlo, la primera vez me quitó la varita, la segunda me inmovilizó y no puedo entender como lo consiguió y cuando Pompfrey dijo que estaba embarazada, y te vi la cara…dije eso porque pienso que quizá pude hacer más y por tanto si estaba embarazada de él…era mi culpa.
—Lilly no me había contado que fueron dos veces — dijo Harry sintiéndose aún peor deseando asesinar a quien la hizo sufrir.
—Ella solo presenció una y sirvió para que al intentar ayudarme Nott la agrediera a ella mientras estaba inconsciente, ni si quiera se lo he dicho.
—¡¿Nott fue quien os hizo eso?!— Ginny asintió con dolor, Harry la abrazó y cuando Ginny comenzó a llorar y Harry se contagió a los pocos segundos— Ginny hay algo más que debes saber — empezó Harry— Llevas aquí tres semanas y sangraste tanto al llegar que…tu hijo, bueno el hijo de Nott….no sobrevivió— Trató de explicar con tacto.
—Ufff— Ginny hiperventiló un poco — sinceramente…no sé cómo tomar la noticia, dices que llevo aquí tres semanas pero para mí, me dijeron antes de ayer que estaba embarazada ni siquiera he podido— se le hizo un nudo en la garganta— asimilarlo, siempre he querido ser madre joven aunque no creía que sería así, pero no creo que quisieras volver conmigo si…no estoy embarazada de otro — dijo triste.
—Ginny, a pesar de que fuera de otro, me hubiera hecho cargo, te quiero, y querré siempre todo lo que sea parte de ti, estaba enfadado, muy enfadado, pero solo unas horas sin ti me hicieron darme cuenta de que tarde o temprano volveríamos juntos, porque me siento mejor y soy mejor a tu lado. —Ginny exhibió una leve sonrisa— Y ya cuando Mcgonagall nos dijo a Ron, Hermione y a mí que estabas en San Mungo muy grave pensé que haría mi enfado a un lado, que le llamaría Harry Junior si hacía falta, que compraría su cuna y una casa y que lo criaríamos con el amor que nos tenemos.
—Te amo Harry— dijo contra su cuello— aunque nunca le pondría Harry Junior — rieron un poco— cuando me estaba desangrando sobre Lilly ay…hace tres semanas solo pensaba en que no quería morir sin que supieras lo que te quiero, que no podía soportar perderte.
—Pues no vuelvas jamás a intentar suicidarte, fui alguien que tú no merecías, pero ni yo, ni desde luego Nott valemos tu vida —Ginny deshizo el abrazo.
—¿Qué yo intenté qué? ¿Quién te ha dicho semejante estupidez?
—Fue lo que dijo Lilly cuando te trajo aquí —Ginny entonces pensó en que había sido la idea más tonta que Lilly había podido tener, si bien es cierto que se conocían de poco tiempo ¿pero quien iba a creerse que ella se suicidaría?, por otra parte lógicamente Lilly no sabría como explicar que fue ella quien le cortó el cuello por orden de Johan. Johan, el maldito "mago superior" les había puesto a prueba para ver como cubrían sus huellas.
—No…no jamás intentaría suicidarme… ¿recuerdas que Lilly y yo perdimos algo en el bosque? —Harry asintió recordando lo que oyó en el castigo— pues fui a buscarlo con la escoba pero me persiguieron las criaturas del bosque, tiré a volar rápido, choqué contra un árbol y la corbata se enganchó en una rama, no podía hacer un hechizo porque me estaba ahorcando así que usé la daga que me regaló Sirius hace tres años pero fallé y me corté la garganta, recuerdo a Lilly acercarse a mi muy nerviosa y luego….me desmayé, debió pensar que me quise suicidar— inventó Ginny, no iba a permitir que Johan osara poner los ojos sobre Harry o le utilizara como elemento de extorsión.
—No sabes el alivio que me supone saber eso, no sabes el alivio que será para tus padres saberlo, ninguno podíamos creer que hubieras llegado a eso.— Harry sonrió y Ginny con él.
—Tú sabes que soy dura Harry, y te amo con el alma pero…antes de suicidarme por haberte perdido intentaría recuperarte y si aun así no pudiera no me quitaría la vida, quizá me convirtiera en la versión Weasley de Snape pero nunca os haría tal cosa.
—Hablando de Snape ¿Qué es eso que Lilly y tú estabais buscando que casi te mata? — Ginny apretó los labios un poco.
—No quiero ni puedo mentirte Harry pero no puedo decírtelo, por Lilly — dijo echándole el marrón— le juré guardar el secreto, y te prometo que cuando pueda te lo contaré pero tienes que confiar en mi. — Harry se removió un poco inquieto pero lo respetó.
—Confío en ti y te amo Ginny.
—Yo también te amo Harry.
