Antes de empezar quiero dar las gracias a mis fieles lectoras Isa (que me dijo que mi fic era uno de sus 5 favoritos) y Sra Malfoy quien después de este tiempo de hiatus me dio la confianza de volver a leerme y me apoyó para seguir. Ahora os dejo el cap 21.

21. Intrigas

Hermione llegaba de San Mungo al colegio destrozada, cerró la puerta de su torre con fuerza y se deslizó hasta el suelo llorando, no podía creer que Ginny había tratado de suicidarse. Después de todo lo que habían sufrido durante la guerra no podía perderla a ella también.

— ¿Granger qué te pasa? — dijo un somnoliento Draco Malfoy agachándose a su altura y poniendo una mano en su rodilla

— Es Ginny, está en San Mungo, se ha…se ha...— lloró un poco antes de poder contestar— intentado suicidar, estaba, llena de sangre y… ha perdido el niño, tenía un aspecto horrible

— ¿La chica Weasley suicidarse? – dijo Draco extrañado— eso no puede ser, el año pasado la torturaban día sí y día también, yo estaba delante, es resistente jamás haría algo así— acarició el pelo de Hermione— No jodas… ¿Estaba embarazada? Potter estará destrozado

— No era de Harry

— Bromeas, ¿Cómo iba a no ser de Potter? Se adoran, son la arquetípica pareja, ya sé que le llamo zorriweasley pero siempre ha bebido los vientos por Potter, es imposible que le engañara.

— Yo pensé lo mismo, pero Ginny confesó que le había engañado, cortaron ayer y hoy…hace esto.

— ¿Escribió una carta o algo despidiéndose?

— No…solo hemos sabido que Lilly la encontró así— Hermione volvió a llorar sin poder hablar— Esta mañana discutimos, le dije lo nuestro y me dijo que, por ayudarme a vengarme de ti, ella lo había perdido todo, no supe que quería decir y la dejé sola ¿y si quería decir algo y yo la abandoné? — volvió a llorar, Draco la abrazó

— No es culpa tuya, le pasaba algo que no quiso decir a nadie, te digo algo, no creo que se haya intentado suicidar, ha de haber otra explicación

— Eso me gustaría pensar, pero Harry le hizo un tercer grado a Lilly, ella acabó llorando y mantenía lo mismo, a mí tampoco me encaja que ella intentara eso pero…si la hubieras visto Draco…

— Hermione, cuando quieres suicidarte, se nota, no es cosa de un día, es algo meditadísimo, normalmente dejas una nota pidiendo perdón a quienes quieres, y normalmente hace falta más que que tu novio te deje para tomar una decisión así. – Hermione se calmó un poco y secó parcialmente sus lágrimas

— ¿Cómo lo sabes? – se quedaron en un silencio incómodo

— El año pasado intenté suicidarme— confesó Draco, Hermione se quedó sin respiración— ¿Recuerdas cuando os apresaron en mi casa? Lo intenté esa misma noche, le dejé una carta a mi madre, otra a Pansy, me encerré en el baño, me metí en la bañera y me corté las muñecas— Draco le mostró unas marcas que Hermione no había llegado a ver antes – las hechizo para que nadie lo sepa, únicamente Pansy que es quien me enseñó el hechizo para maquillarlas; me encontró mi padre, casi le da un infarto, o eso me contaron.

— No…no sabía que tú hubieras querido…morir

— ¿Sabes el miedo que sentía a diario? ¿La culpabilidad? Voldemort estaba aposentado en mi casa, nos trataba como criados, nos humillaba, mató a los que os apresaron, mató a los duendes que os dejaron escapar, mató tanta gente…mis zapatos acabaron llenos de sangre y sentí que no se podía quitar. Pensaba muchas veces que ojalá Potter lo matara, pero después de ese día realmente pensé que no teníais nada que hacer y yo no podía soportar vivir bajo su yugo. Todas las noches soñaba con la muerte de Dumbledore, todos los días me venía a la mente como mataron a la profesora de Estudios Muggles sobre mi comedor, y veía como Nagini se la comía, todos los días oía como torturaban a Olivander y a Lovegood y el colofón fuiste tú, ¿no viste que jamás miré? ¿Qué me tapaba los oídos? Tus gritos se clavaron en mi cabeza como si fuera fuego. Simplemente, no lo soportaba más.

— Es horrible que soportaras todo eso, todos éramos, somos, demasiado jóvenes para afrontar lo que afrontamos.

— Por eso te digo que no me creo lo de Weasley, no es algo que sea decisión de un día.

— ¿Y si fue por el embarazo? Estos dos meses no dejaba de llorar

— Haremos lo siguiente, yo hablaré con Lilly mañana, cuando esté más relajada y pueda dormir, averiguaremos lo que pasó. — Hermione asintió, apoyó su cabeza en el hombro de Draco, hablaron un poco más de rato y cuando a Hermione le venció el sueño, Draco la llevó en brazos a su habitación y se fue a dormir, aunque realmente solo pudo descansar los ojos y no parar de pensar.

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Al día siguiente, Draco fue al despacho de Snape, quería hablar con Lilly, consolarla si realmente las cosas eran como contaba, sofocar su impacto y resolver todas las dudas que tenía. Llegó a la puerta, pero lo que oyó le quitó las ganas de llamar. Snape estaba gritándole a su hija y viceversa y las palabras que oyó, le helaron la sangre.

"— ¡No quiero que vuelvas a hablarme jamás!

Escúchame niña estúpida, no sé en qué andas metida, pero tiene pinta de ser algo muy grave, deja de hacer las estupideces propias de Potter y cuéntaselo a un adulto que te puede ayudar de verdad, no eres una heroína ni espera nadie que lo seas pero lo que está claro es que algo te está pasando, ¿has matado a alguien Lilly?, no lo he visto con claridad pero se unir los puntos y no tengo explicación de por qué le cortaste el cuello a Ginny Weasley y que tienen que ver Bellatrix y Lucius Malfoy en todo esto.

¡Yo no le corté el cuello!

¡Sí lo hiciste! Te he visto.

¡Yo no quería!"

No podía creer lo que acababa de oír, no podía decirle a Hermione que Lilly, a la que sentía como una hermanita pequeña, le había cortado el cuello a Weasley, más aún sin conocer el contexto. En esa turbación de sentimientos, sintió como la puerta comenzaba a vibrar y el cielo, que estaba soleado y despejado comenzó a relampaguear y oscurecer. Se apartó de la puerta y es lo mejor que pudo hacer, Lilly salió de allí como alma que lleva el diablo, Draco se puso a seguirla, pero ella chocó con Banks, Draco se escondió, estuvo a punto de intervenir, pero con ese auror loco era muy arriesgado; perdió a Lilly de vista ¿Dónde se había metido?

—Draco — dijo una voz autoritaria

—Profesor Snape hola qué…que tal ¿cómo le va? — dijo recomponiéndose, él ignoró la pregunta

—¿Has visto a Lilly por aquí?

—Amm no señor, no he visto nada — Mintió Draco, no podía decir que había escuchado tras la puerta, tampoco decir que había seguido a Lilly para preguntar qué pasó esa noche y menos decir que se había cruzado con Banks— ¿Le ocurre algo a Lilly? Parece nervioso

—Le ocurrirá si no viene pronto, pero Draco, te encargo la tarea que te dije al principio de curso, vigílala y si la ves infórmame —ordenó Severus

—Por supuesto señor — dijo Draco, realmente no pensaba hacerlo, más que nada porque Snape entendía de psicología lo mismo que Trelowny y Lilly era más bien, sensible a la presión; todo lo que a su padre le suponía una mirada desdeñosa a ella se le hacía un mundo.

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El mismo día de la pelea con su hija, unas horas más tarde, Severus fue alcanzado por la persona que más despreciaba en la tierra, ese canalla de ojos azules que le caía bien a todo el mundo, que iba pavoneándose de lo graciosillo que era, que era adorado por todos los alumnos y profesores, y que para colmo Azkabán no había hecho mella en su belleza ni en su facilidad de palabra. Dio media vuelta para evitar cruzarse con él, pero eso no parecía estar en los planes de Sirius Black.

—¡Snape! No huyas que te he visto

—¿Huir de ti Black? Ni que yo fuese tú escapando del ministerio para evitar azkaban, no seas ridículo— Sirius iba a soltar una grosería mientras Severus seguía su camino, pero se contuvo por la niña de Snape

—Como sea, tengo que decirte algo de profesor a profesor, mejor será que…nos ocultemos de oídos indiscretos — Severus sin hacer mucho caso entró en la sala de profesores, que a esas horas sabía que estaba vacía, a él le gustaba estar solo, por lo tanto conocía bien a qué horas era mejor entrar.

—¿Académico eh? Espero que no se trate de Potter y su eterno lloriqueo por tener que repetir el trabajo de DCAO, la mitad lo había copiado de Granger por mucho que lo niegue, y la otra mitad se la inventó para rellenar.

—Es sobre tu hija — Cortó Sirius, Severus enmudeció, sintiendo más carga en el pecho ¿Qué más podía haber que no supiera ya? — La he descubierto en una clase a solas con Banks, estaba torturándola a preguntas y ella no paraba de llorar.

—¡¿Qué Banks se ha atrevido a interrogarla sin mi presencia?! ¿Pero qué se ha creído ese anormal?

—Lo mismo le dije yo, pero ese no es el tema que te venía a contar—hizo una pausa— Banks dijo que tu hija estaba drogada.

—Eso es absurdo, mi hija no hace esas cosas.

—Tu hija no, pero tú por el contrario sí te has atrevido a darle una poción para meterte en su mente.

—Lo que yo haga con mi hija no es asunto tuyo Black.

—Lo es si le vale una estadía en Azkaban porque gracias a ti habla más de lo que debe, dijo que Theo Nott ERA un hijo de puta que había hecho daño a su amiga; evidentemente eso ha llamado la atención de Banks y ten por seguro que volverá a interrogarla. Le acusé de haber drogado a tu hija y cuando lo negó ella fue lo suficientemente lista como para decir que sí lo había hecho. Ahora dudo si la odia más a ella que a ti, pero ya podéis ir encontrando una solución porque si no llego a entrar yo, ahora mismo la tendrías con grilletes en el ministerio. — Severus pasó la mano por su frente y bufó con nerviosismo.

—Aun así, el que le diera a mi hija una poción para relajar la mente no es asunto tuyo, hago lo que es mejor para ella le guste o no le guste.

—Sí, claro, lo mejor para ella es que si tiene algo que esconder lo descubra el auror que más inquina te tiene.

—No debía pasar así, la poción tiene de efecto el tiempo que yo quería que tuviera, en cuanto hubiera descubierto lo que buscaba se acabó, pero cuando debía estar inconsciente despertó, me echó de su mente y provocó una tormenta, di por hecho que había consumido todo su poder.

—Aun así, como padre, está mal que revises la mente de tu hija, si quieres saber algo, sería mejor que intentaras ganarte su confianza con apoyo, en lugar de con autoridad, no solo es tu alumna.

—Oh por favor, ¿ahora vas a venir tú a darme consejos de paternidad? Ni siquiera tienes hijos con que las opiniones sobre mi forma de ejercer como padre guárdatelas donde te quepan.

—Tengo a Harry y lo trato como un hijo, gracias a que tú provocaste que fuese huérfano, y que yo sepa, sin obligación ninguna, me he hecho cargo de él más años de los que tú, teniendo una hija te has hecho cargo de Lilly, así que…tengo unos dos años más de experiencia que tú.

—Lo que tú haces no se puede llamar ejercer como padre, lo tratas como si fuera James y adivina, no lo es, es un crio de 18 años, igual de idiota, pero no tiene tu edad, no me hacía la vida imposible a tu lado, no se iba contigo de fiesta ni se convertía en ciervo a tu lado, vives en una absurda fantasía.

—¡Ja! ¿Y eso me lo dice el hombre que llamó a su hija como a la chica que jamás le amó? A la mierda, me he aguantado pero te lo voy a decir, conseguirás que te odie, será un dejavu para ti pero, te lo garantizo, ha sido capaz de contarme algo tremendamente personal que tú ni siquiera sabes y a este paso ni sabrás, así que recuerda mis palabras Snivellus, el día que tu hija se aleje de ti, porque créeme, lo hará, reza para que no la maten como mataron también a la otra Lilly porque otra vez, será culpa tuya.— Sirius no llegó a respirar tras esa frase, pues Severus sacó a flote su furia muggle y le propinó a Sirius el puñetazo más fuerte que había dado en su vida; sin embargo Black no era menos y lo devolvió, Severus se puso en guardia y le apuntó con la varita pero antes de que pudiera pensar en el maleficio entró la profesora Mcgonagall y los desarmó a los dos, llevándose ambos una bronca legendaria.

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Durante el tiempo en el que Ginny había permanecido en el hospital, la relación con los Gryffindor estaba algo tensa, quiso preguntar a Hermione por Ginny pero esta le miraba "raro" era como si sospechase algo, no quiso soltar prenda, le dijo que "no era ella quien debía dar esa información", buscó a Harry pero Sirius le dijo que había obtenido un permiso especial para permanecer en San Mungo con Ginny y que aún no tenían novedades, es por ello que decidió preguntarle a Ron. Su noviazgo con Ron se había tornado algo extraño, había veces que Ron se comportaba como si no hubiera pasado nada, otras se cerraba en banda y no quería hablar, Lilly había tratado de preguntarle por Ginny pero cuando sacaba el tema él le respondía algo del estilo "no quiero hablar de eso, no amarguemos este momento, mejor será que no nos dediquemos a hablar", un día Ron le dijo que "para qué quería saber nada si era ella quien la había encontrado y ya sabía lo que había, que hasta que no le viera vestido de negro se quedara tranquila y no preguntase más", el arrepentimiento la reconcomía por lo que, la nueva idea de noviazgo que Ron tenía tampoco le disgustaba, le hacía olvidarse de lo que había hecho por un rato.

Durante el día, no hablaban pues Snape se las había ingeniado para separar a Slytherin y Gryffindor de todas las clases posibles y cuando no lo conseguía, Ron se sentaba con Hermione, durante las comidas su padre le había bajado puntos a Gryffindor por "retener allí una Slytherin" consiguiendo que fueran el resto de alumnos de la casa roja quienes la echaran para evitar más perjuicios. Sin embargo, las últimas noches, cuando su padre se dormía, ella salía de puntillas a reunirse con Ron, se reunían en los vestidores del equipo de quidditch de Gryffindor, a falta de Ginny y de Harry, Ron estaba capitaneando el equipo; a Lilly, le ponía muy caliente su equipación deportiva por lo que Ron aprovechaba para hacer el amor con ella lo máximo que pudiera mientras se encontraba con ella puesta. Lo habían hecho sobre la mesa de estrategias, en las duchas del equipo, e incluso una vez lo habían intentado en el aire sobre la escoba, pero dado que Lilly no podía evitar moverse cuando alcanzaba el éxtasis, por poco les cuesta una caída de 20 metros completamente desnudos. Esa noche a Ron le tocaba ronda de prefectos con Sltytherin. Al dividirse la vigilancia, Draco se quedó con las mazmorras, cocinas, el segundo y tercer piso, Hermione con el Gran comedor, la biblioteca, el primer piso y el cuarto, Pansy patrulló las torres oeste y sur, la sala de trofeos y el sexto piso y Ron fingió la resignación de quedarse con las áreas más grandes para vigilar las torres norte y este, el séptimo y el quinto piso.

Por supuesto, esa noche, Ron pensaba incumplir sus obligaciones, había quedado con Lilly en el baño de prefectos, que estaba en el quinto piso, justo donde a él le tocaba vigilar. Al verse ni siquiera se saludaron, Lilly había tenido una tarde muy dura y nada más ver a Ron lo besó apasionadamente, entraron en el enorme lavabo, cerraron la puerta con magia, insonorizaron el baño, ella desabrochó la corbata de Ron y la tiró al suelo, él puso las manos en su trasero, lo acarició con tesón, la cargó en sus brazos y la apoyó contra la pared, ella enroscó sus piernas a la cadera de Ron, quien la besó sin vacilación

—¿Estás seguro de que aquí no nos pillan? — Jadeó Lilly mordiendo el cuello de Ron sintiendo como se humedecía al tacto de la mano de Ron con su sexo.

—Segurísimo, esta zona me toca a mi patrullarla y soy prefecto, a nadie se le ocurrirá pasar por aquí — dijo Ron besando los labios de Lilly, a continuación, Ron le rompió los botones de la camisa, vislumbrando su precioso sostén negro de encaje, sin embargo, esta vez se detuvo al ver que Lilly tenía cinco franjas moradas alrededor del estómago y una zona amoratada a la altura de la clavícula. — ¿Qué es todo esto? —Preguntó alarmado

—Nada, tu sigue — dijo Lilly sin querer pensar en el tema, desabrochando el cinturón de Ron

—¡No! — se apartó de ella— ¿Cómo voy a seguir haciendo nada viendo que tienes el cuerpo como si te hubieran torturado? — Preguntó Ron, Lilly cerró los ojos, era cierto que la habían torturado, Johan estaba intentando enseñar a Lilly a sacar sus poderes sin varita pero no lo conseguía y no quería hacerlo, podría volar Hogwarts en pedazos si desataba su magia, por lo cual la retenía. Johan perdió la paciencia, le quitó la varita que él le había dado y conjuró una cuerda que le apretaba las costillas, ella se contuvo lo que pudo, tanto que la cuerda de Johan le rompió las costillas, Johan la curaba chasqueando los dedos y vuelta a empezar, hasta que finalmente la magia que ella retenía se abrió paso para desintegrar la cuerda que le dejaba sin respiración y a dos esbirros de Johan. Por suerte, se dio por satisfecho, reparó la ruptura de sus costillas y la envió al castillo, pero su cuerpo y su sangre no eran como los demás, podía haberle curado los huesos, pero las marcas se habían quedado en su torso, simplemente quería olvidarlo, olvidar el dolor.

—Ron creí que me dijiste que cuando estuviéramos…en esto…no amargásemos el momento, yo no te pregunto por Ginny así que no me preguntes por esto.

—Ginny está bien, y no es lo mismo, no te estoy preguntando por tus hermanos, te pregunto por ti.

—Hagamos un trato, yo te cuento todo lo que quieras, y tú me hablas de lo que yo te pregunte, pero…después— dijo volviéndolo a besar— He tenido un día horrible, solo quiero, divertirme con mi novio lo poco que lo puedo ver — continuó trazando un camino de besos por el pecho de Ron, el se compadeció, pues era cierto que apenas se veían y últimamente casi no le prestaba la atención merecida.

—¿Me prometes que me lo contarás?

—Palabra de Slytherin — mintió ella, Ron pensó en voz alta cuanto valía la palabra de un Slytherin pero se dejaba hacer, cuando Lilly se arrodilló y sacó su miembro del pantalón su disertación perdió fuerza. Ron respiraba cada vez más rápido y Lilly hacía desaparecer la virilidad de Ron en su garganta con tal avidez que el pelirrojo sentía que de morir en ese momento lo haría con gusto. Apartó a Lilly de su labor, le quitó la ropa interior, la subió a sus caderas y se adentró en ella de golpe a petición de su novia. Comenzó a embestirla cada vez más duro, ella gritó pidiendo más, quería agarrarse de algo para dominar la situación pero solo encontraba los azulejos resbaladizos que no le permitían tener ningún tipo de control, cosa que a su vez le divertía.

—No me lo puedo creer— dijo una voz femenina, ambos miraron asustados, habían cerrado ¿Cómo era posible?

—¡Pansy! — dijo Lilly asustada, aún enroscada y unida en todos los sentidos a Ron— esto no…es amm lo que parece solo estábamos…emmm

—¿Practicando el boca a boca Snape? Venga ya, os he pillado.

—¿Y por qué no te largas y nos dejas terminar? —intervino Ron

—Por mi no os cortéis, he pillado a los prefectos de Ravenclaw mil veces, solo tendrás que pagar mi silencio cambiándome el próximo turno. — Lilly se molestó, la diversión había terminado

—¿Te das la vuelta como mínimo para poder vestirnos?

—Ni de coña— Pansy se cruzó de brazos— quiero ver que impulsa a una Slytherin, en especial a una Snape para acostarse con Ron Weasley.

—Estás enferma Parkinson— dijo Ron, también molesto, saliendo de Lilly y poniéndose los pantalones de nuevo.

—Madre….mia….de mi vida…— dijo Pansy al ver a Ron en su esplendor, ignorando su comentario.— Vale Lilly ya lo entiendo, wow….Weasley ¿Cómo es que tu y yo no hemos follado antes?

—¿Porque te desprecio?

—Nah, eso no me hubiera importado, deberías tener más fama…quizá sea por esto que Draco te llama comadreja

—¡Eh! ¡Es mi novio, córtate un poquito! — Pansy iba a contestar una mordacidad, Ron se sintió orgulloso, ella había dicho la palabra novio, y estaba tremendamente celosa, eso le gustaba y a su vez le ponía cachondo, no soportaba a Parkinson pero una pelea entre ella y Lilly rompiéndose el uniforme por él alimentaba fantasías que rescataría en soledad. Sin embargo, el tono pícaro de Pansy y las bromas obscenas pararon de inmediato cuando Pansy observó a su amiga.

—¿Qué coño te ha pasado? —Lilly cruzó su camisa para no dar explicaciones

—Nada, lárgate.

—¿Nada? He visto torturas de Voldemort que dejaban menos marcas ¿Qué? Oh cielos….¡Weasley como le hayas tocado un pelo a mi amiga te juro que acabas bajo tierra!

—¡Yo no he hecho nada!

—¿Y quién ha sido? —oyeron la puerta cerrarse, Lilly se había ido, Pansy y Ron salieron segundos después, pero ella había desaparecido— ¿No te da vergüenza? ¿cómo estabas haciendo el amor con ella con esos moratones en su estómago?

—Intenté pararla, pero es persuasiva me dijo que me lo diría después, que quería disfrutar y me dio su palabra.

—¿Su palabra de Slytherin o solo su palabra? —Ron la miró ceñudo.

—¿Qué importancia tiene? —Pansy miró al cielo desesperada.

—Eso es como prometerte que te mentirá pedazo de idiota, Draco lo usa desde primer curso.

—¡Arrg, malditos seáis los Slytherin, lo sabía!

—Y benditos los tontos Gryffindor, no es que se lo hayas puesto muy difícil ¿dime qué clase de persuasión usó? ¿Acaso te lanzó un imperio o directamente se arrodilló?

—Vete a la mierda

—Así que se arrodilló directamente, magnífico, Weasley, qué gran novio estás hecho.

—¿Y tú qué? Gran amiga que vienes, interrumpes y molestas.

—Da gracias de que os encontrase yo, si hubiera sido Draco o Hermione, en este momento estarías mutilado o castigado.

..

Pasaron casi tres semanas desde que Draco había oído a Severus y a su hija discutir en su cuarto. Desde ese momento, Lilly parecía una sombra de sí misma, parecía un calco en pequeñito de su padre, todo el día callada, todo el día encerrada en sí misma, con unos ojos vacíos y tristes. Parecía que hubiera puesto el piloto automático a dirigir su cuerpo, no participaba en clase, no reía, no hablaba con nadie y nadie la veía desde las seis de la tarde hasta la cena. Se había corrido el rumor en Hogwarts de que su compañera de Slytherin había sido interrogada durísimamente por Banks, que la había hecho llorar y que incluso le había pegado, no sabía cuánto de verdad había en esas palabras, pero ni siquiera podía preguntárselo.

Se tomó más en serio la orden de Snape de vigilar a Lilly desde que acumuló más de tres suspensos en las pruebas prácticas de pociones, runas antiguas y transformaciones y lo más preocupante de todo es que no parecían importarle lo más mínimo.

Una mañana la vio en la sala común de Slytherin mirando el fuego, completamente encogida y con los ojos acuosos, su piel había perdido brillo, su pelo desde que Potter se lo había quemado no mejoró en absoluto y en sus manos se advertían arañazos de rascarse compulsivamente; su ropa también había cambiado, el estilo que tenía brillaba por su ausencia, unos vaqueros desgastados, una camiseta dos tallas más grande y encima una camisa de cuadros vieja, arremangada por el codo, no era que le quedase mal pero Pansy le había enseñado a que cuando una mujer cambia de estilo drásticamente o es algo muy bueno o es algo muy malo y por todo lo que la había observado era sin duda lo segundo.

—Lilly— ella secó sus lágrimas tratando de disimular en vano y lo miró

—Oh, hola Draco

—¿Por qué lloras? — le preguntó sin rodeos

—No lloro, solo estaba, pensando— Draco sacó su pañuelo de seda y limpió una lágrima que alcanzaba su mandíbula.

—Por supuesto— se sentó a su lado— a mi puedes contármelo, no habrá nada que me espante.

—No pasa nada Draco, de verdad— Insistió ella arrugando un papel, Draco sin hacer a penas esfuerzo se lo quitó.

— ¿Banks te interroga hoy con el jefe de aurores? — Lilly asintió.

—¿No te había interrogado ya? Bueno eso se dice por ahí.

—¿Qué se dice por ahí?

—Que Banks te interrogó sola y te hizo llorar, algunos dicen que incluso te pegó.

—No iban desencaminados, me hizo llorar mas no me pegó, solo me dio un tirón en el pelo.

—Menudo desgraciado, cuando interrogó a Pansy estuvo dos días llorando, Banks levantó ampollas desagradables en ella.

—¿En Pansy? Si es la chica más fuerte que conozco.

—Apariencia, Pansy y yo lo llevamos practicando toda la vida. Ten en cuenta que Theo le hizo mucho daño— Lilly lo miró interesada, todavía no había encontrado explicación para las cosas que le dijo a Banks.

—¿En serio?

—Sí, Pansy, Theo, Blaise y yo siempre hemos sido íntimos, cuando Pansy y yo estábamos juntos Theo era su apoyo, era buen chico, incluso le llamábamos el medio Hufflepuff porque era demasiado bueno a veces—Lilly lo miró desconfiada— es cierto, pero desde el año pasado, algo cambió en él.

—¿A qué te refieres?

—Le obligaron a torturar a sus padres, eso le trastocó y desde entonces hizo daño a Pansy, le fue infiel en sus narices, provocó que la atropellaran porque no quería hacerse cargo del niño que esperaban y después la dejó porque descubrió que era hija de muggles.

—Dios… pobre Pansy, no tenía ni idea de que lo había pasado tan mal.

—Imagínate lo que fue para ella tener que contarle su relación a Banks, su relación conmigo y nuestros problemas y luego Theo…

—La verdad es que Banks parece tener una fascinación por ti, a mí también me interrogó sobre si éramos pareja o si follábamos.

—Qué más quisieras— dijo Draco para hacerla reír.

—¡Oye que voy muy bien servida! — "Si Pansy no me interrumpe como ayer" pensó— Quizá eres tú quien quisiera.

—Yo siempre quiero follar pequeña Lilly eso no cuenta.

—¿Qué diría tu novia si te oyera hablar así?

—¿Novia? ¿Qué novia? — fingió Draco con desinterés.

—¿Es que Hermione ya no es tu novia? — Draco se puso nervioso.

— ¿Y tú como lo sabes?

—Ginny me lo dijo.

—Pelirroja indiscreta— dijo Draco, estuvo a punto de preguntarle por lo que le había pasado a Ginny por lo que le prometió a Hermione, pero siendo que hoy iba a ser interrogada, ponerle nerviosa no era lo mejor para ella. Buscaría otro momento. —Bueno es cierto, pero no se lo digas a nadie, queremos mantenerlo en secreto por ahora.

—¿Quién tuvo esa idea? ¿Ella o tú? — prejuzgó Lilly.

—De ella, tiene miedo de como se lo vayan a tomar el estúpido de Potter y el estúpido de Weasley.

—Ron se lo tomará bien, y seguro que Harry también, son sus amigos.

—No es eso lo que pasó cuando creyeron que estábamos liados sin estarlo, casi la tiran de la torre de astronomía.

—Bueno, desde entonces ha pasado tiempo—concluyó Lilly— debería ir yéndome, se hace tarde, seguro que mi padre quiere repasar algunas cosas de mi comportamiento y mi estupidez antes de hablar con Banks. — dijo derrotista, Draco no pudo resistirse a detenerla.

—No irás a ir así ¿verdad?

—¿Así como? — dijo ella algo ofendida

—Mira igual me llevo un bofetón por decirte lo que te voy a decir, pero me arriesgaré, no puedes ir así vestida, con ese pelo y esa pinta en general

—¿Qué le pasa a mi ropa y a mi pelo?

—Te lo diré como cualquier Slytherin debería, pareces tu padre de adolescente, pero con tetas— Lilly le dio un bofetón como Draco bien había augurado— es cierto y para estar aquí en la sala común o deprimiéndote en tu cuarto puedes ir como te dé la gana, pero si vas a hablar con unos aurores no puedes parecer hundida, así pareces más culpable, te lo digo por experiencia, parece que la culpa te reconcome.

—¿Qué te hace pensar que estoy hundida? A lo mejor no me apetece arreglarme y punto.

—Y si no fueras como eres te creería, pero no es solo el no arreglarte, estás suspendiendo, no te vemos el pelo, no hablas con nadie, estás todo el día triste y ausente, ni siquiera te acercas al gran comedor y cuando vienes no comes nada ¿tienes idea de lo que has adelgazado? —Lilly se cruzó de brazos, en esas tres semanas apenas había comido, no podía probar bocado desde que supo lo de que había enterrado vivo a Nott ni desde que casi provoca la muerte de Ginny.

—Bien ¿Y qué propones? — Draco miró a su alrededor comprobando que no hubiera nadie.

—Bueno, ponte el uniforme pero no perfectamente arreglado, no has de parecer la niña perfecta, no te creerían pero si, que vayas como todos, eso te vendrá bien con Mcgonagall y en cuanto a lo demás —aclaró su garganta — para el resto del mundo, yo no te he hecho esto y si te preguntas como lo aprendí, Pansy necesitaba maquillarse cuando la atropellaron y tenía el brazo roto. — Draco hizo un movimiento de varita y una nube rosa cubrió el rostro de Lilly, de esa nube salió una chica con los ojos demasiado sombreados para su gusto, con unas pestañas que le quedaban bien y probaría más adelante, una base que le tapó las ojeras que tenía y unos labios de color Nude

—¿No crees que te has pasado un poquito? Estamos en el colegio no en una gala benéfica de millonarios — dijo Lilly mirándose en un espejo.

—Estás perfecta, tengo un toque magistral, os maquillo mejor que vosotras mismas, Pansy tenía envidia de mi hechizo de delineado— Lilly rio un poco.

—Deberías mostrar esta faceta de ti más a menudo, caerías mejor.

—No me interesa caer bien, estoy bien como estoy y esa es la lección que tienes que aprender para hablar con Banks — dijo haciendo otro movimiento de varita, arreglando las puntas quemadas que tenía por la pelea de pociones con Potter— dime ¿qué hace tu padre cuando una pregunta le parece inaceptable o irritante?

—¿Hace como si fueras imbécil, insignificante y estúpida acompañada de sarcasmo?

—Exactamente, no tienes más que hacer lo mismo, se sarcástica, y trátalo como si fuera un insecto insignificante, que es lo que es; no tienes que ir deprimida como vas ni de angelito porque te demonizan en cuestión de segundos, solo tienes que ir con actitud Snape, es lo que hacemos Pansy y yo.

—Actitud Snape, esa actitud que odio cuando mi padre habla conmigo, creo que sabré imitarlo a la perfección. — dijo con un poco de amargura, Draco sacó un frasquito de suero que llevaba para un proyecto que estaba preparando como premio anual y se lo brindó a Lilly.

—Esto es una poción de confianza que he hecho para mi proyecto final de premio anual, Hermione dice que es una de las mejores creaciones que ha visto, así que, tómatela y aplasta a ese malnacido de Banks, véngate de Pansy por las dos. — Lilly asintió, se bebió la poción que su amigo le había dado, besó a Draco en la mejilla y tras cambiarse el uniforme fue hasta el despacho de la directora; respiró antes de entrar, sentía la poción apoderarse de su cuerpo "actitud Snape" se repetía "me va en la sangre, si ellos pueden hacerla, yo también".

Lilly llamó a la puerta para no enfadar a Mcgonagall pero cuando le dieron el pase entró como si fuera la ama del lugar; dentro estaban los dos aurores (Banks y su jefe) la directora, su padre y Sirius Black, cuya presencia agradecía Lilly, pues le aseguraba que Banks no iba a decir nada que pudiera incriminarle.

—¿Me ha llamado directora? — dijo con una calma que no sentía.

—Señorita Snape, buenos días, siéntese por favor — Lilly subió los tres escalones sin ninguna prisa y se sentó en la silla que en medio de la estancia cruzando una pierna sobre la otra.

—Lillian Marie Snape Black ¿conocía a Theodore Nott? — empezó Banks sin rodeos.

—Pare, pare, pare — dijo Lilly— Señor Banks yo pensaba que ya éramos amigos, ¿no me da ni los buenos días? ¿No le parece un poco brusco? — dijo mirando al jefe de aurores; este, dio una mirada discreta a Banks, claramente no iba a darle la razón a la niña pero tampoco quería que nada pusiera en riesgo el interrogatorio; Banks respiró impaciente.

—¿Tu nombre es Lillian Marie Snape Black? —Lilly iba a contestar que sí, pero aprovecharía la ocasión para sacarle algo a su padre y poder discutirle sus castigos.

—No, mi nombre es Lillian Marie Snape Prince

—¿Esta no era tu madre? — dijo Banks poniendo prácticamente una foto de Andrómeda en su nariz, mostrándola al resto, evitando que ella la tocara.

—Andrómeda Prince, sí

—Pues no, jovencita, es Andrómeda Black, y para comprobar que no me equivoco, quizá el profesor Snape pueda identificar a la mujer a quien dejó embarazada de usted — Banks se dirigió al grasiento profesor — ¿Y bien profesor Snape? ¿Es esta Andrómeda Black o Andrómeda Prince como dice su hija?— Lilly miraba intensamente a su padre, él desvió la mirada de ella por primera vez.

—Es Andrómeda Black — Lilly lo miró con odio, ella ya lo sabía, pero él no tenía ni idea que lo había estado rumiando 3 semanas en su mente, Sirius le echó una mirada de reproche a Severus.

—Vaya, parece que no van las cosas muy bien entre padre e hija ¿no querida? — insinuó Banks poniendo recta en el respaldo a Lilly — los secretos son muy malos — le dijo casi al oído, Lilly recuperó su compostura, confiaba en la creación de Draco.

—No se preocupe señor Banks, supongo que eso significa que en navidad tendremos al profesor Black cenando con nosotros, ¿qué serían las navidades sin la familia no? — dijo cínica.

—Aclarado el estúpido tema de su apellido, señorita Snape Black, pasemos a lo importante ¿conoce usted a Theodore Nott?

—Lo conozco— Banks mostró un poco de satisfacción— es de mi casa.

—¿Y lo ha visto habitualmente por allí? ¿o no pisa demasiado la sala común?

—Supongo que lo he visto pero veo mucha gente en clase, supongo que por la sala común también.

—¿No es cierto que usted duerme en el despacho de su padre con dormitorio privado a diferencia de sus compañeros?

—¿Dormitorio privado? No, eso no es cierto, mi dormitorio tiene una puerta, pero mi toque de queda es a las seis, no tengo varita fuera de clase y apenas puedo salir a la biblioteca, en serio señor Banks dice lo de dormir con el jefe de la casa Slytherin fuera algo bueno, ¿Cuándo usted estaba en Gryffindor de alumno hubiera preferido dormir con mi padre o con sus amigos?

—Le he hecho una pregunta de sí o no señorita Snape.

—Y yo se la he respondido clarísimamente, si su respuesta es diferente a la mía quizá debería ordenar sus prioridades— Banks se ponía nervioso.

—Entonces con tanto control, no lo vería mucho, ni tampoco vería a sus amigos Draco Malfoy, Pansy Parkinson y Blaise Zabinni.

—A ellos sí los veo, Draco y Pansy son los prefectos de mi casa y son muy buenos amigos y Zabinni es su novio.

—¿Cómo es posible que los viera a ellos y no al señor Nott?

—Porque por lo que tengo entendido este año ya no eran amigos, según se, Pansy y Theodore rompieron su relación sentimental durante el verano.

—Pero hay algo que no me cuadra señorita Snape, ¿Cómo es posible que si su toque de queda es a las seis y el de los demás a las diez y media sean amigos suyos? No me diga que la amistad se forja durante las comidas.— Lilly se quedó en silencio, no sabiendo que contestar lo que le dio tiempo a Banks para hacer más preguntas — solo me encajaría que tuviera usted una relación sexual con alguno de ellos y de eso se conocieran ¿Tiene o ha tenido usted una relación sexual con Draco Malfoy, Pansy Parkinson o Theodore Nott?

—Sí con todos — soltó de golpe, haciendo que su padre pusiera los ojos como platos— también con Blaise Zabinni, es negro ¿sabe? Y calza bastante bien…Zabinni es para el lunes, para alegrarme la semana, Theodore para el martes, Draco para el miércoles, Pansy para el jueves para romper un poco la monotonía y los viernes me doy un paseo por Gryffindor para que Harry Potter visite mi cámara de los secretos, el sábado ya voy con mi novio Ron, y el domingo me lo tomo de descanso, ya sabe, no hay que forzar, pero ya que me tiro a todo lo que se mueve, como le veo tan insistente en mi vida sexual le puedo hacer un hueco en mi agenda — finalizó sarcástica, Mcgonagall estaba sorprendida por semejante respuesta, Sirius sonreía, le había hecho gracia lo ácida que había sido y le hizo una seña de aprobación, Severus estaba escandalizado y enfadado aunque no sabía muy bien si por la pregunta que le habían hecho a su hija o por haberse imaginado todo lo que ella mencionaba.

—Lilly— la cortó Snape, el sarcasmo era una cosa, escuchar la vida sexual, aunque fuera mentira de su hija era otra.

—Oh papá perdona no tenías que oírlo, pero es que el señor Banks parece interesadísimo en lo que hago por las noches, no sé por qué.

—Señorita Snape — intervino el jefe de aurores retomando el rumbo— nos queda claro que su vida sexual es algo privado, Banks se ha expresado mal, quería decir que en su última conversación informal...

—Querrá decir, interrogatorio ilegal —interrumpió Sirius para dejarlo patente.

—En su último encuentro, usted le comentó algo que le dejó muy preocupado, según nos expresó, usted dijo que Theodore Nott ERA un hijo de puta, que había hecho daño a su amiga.

—La verdad es que ese día tenía mucho sueño y me había tomado mi medicación para la ansiedad, mi padre puede enseñarle el reporte de Madame Pompfrey y San Mungo como que debo tomarla después de una crisis, por tanto, lo que le dije el otro día no lo recuerdo.

—¿Qué casualidad no señorita Snape?— intervino Banks.

—Pero…— Lilly se volvió a dirigir al jefe de aurores— es muy cierto, Theodore Nott, era un hijo de puta, y así era para sus antiguos amigos antes de desaparecer, dejó a mi amiga Pansy embarazada, la citó en una calle muggle para hacerle ver cómo le era infiel con otra, provocando así que la atropellaran y perdiera al hijo que esperaba de ambos, si eso no es ser un hijo de puta no sé cómo llamarlo. — El jefe de aurores pareció complacido por la respuesta y envió una mirada fulminante a Lumierre Banks como reprimenda.

—Hablando de perder hijos y de San Mungo, ¿Usted no fue quien encontró a Ginny Weasley antes de llevarla a los sanadores?

—¿Qué tiene que ver eso con Theodore Nott?— intervino el jefe, sin comprender a qué venía esa pregunta.

—Confíe en mi jefe, esto podría ser un plan trazado por alguien para secuestrar alumnos y hacer un ejército y la señorita Snape cuando fue atacada por una mortífaga hizo temblar los cimientos de esta escuela ¿Quién nos dice que ella no está controlada por mortífagos que usan su poder para acometer secuestros o asesinatos por medio de una chica que parece un angelito? — El jefe de aurores vio algo de lógica en ese razonamiento y lo dejó proseguir — contesta niña

—Sí ¿Y?

—¿Dónde la encontró y como pasó todo? sigue siendo un misterio— Severus se inquietó.

—No lo recuerdo.

—¿Ve a una amiga suicidarse y no recuerda nada?

—Nunca me he enfrentado a algo así, no recuerdo nada lo único de lo que puedo acordarme es de que estábamos llorando y ella tenía el cuello rajado, nos llenamos de sangre y la llevé.

—Ese mismo día en San Mungo le diagnosticaron shock postraumático— intervino Severus entregando el informe médico que se había encargado de conseguir por si acaso estaban cerca de descubrir algo— tiene amnesia temporal.

—Venga ya, su hija no es ninguna víctima, es simplemente una cría impertinente y mentirosa que ejerce un gran papel de actriz, lo está fingiendo todo, deberíamos llevarla al ministerio, quizá allí sería más respetuosa y se acordaría más de todo — dijo Banks perdiendo los nervios.

—Suficiente, aurores — terminó la directora— esta alumna ya ha dicho todo lo que tenía que decir, y queda claro que no tiene nada que ver en la desaparición de un alumno que apenas se ha cruzado en la sala común. Luther, querido, yo no soy aurora pero siento que a pesar de sus concienzudos intentos esto se asemeja más a una cruzada personal contra uno de mis profesores que en si a dirigir sus esfuerzos al hallazgo del chico— le comentó Mcgonagall a Luther, el jefe de aurores y antiguo Ravenclaw.

—Pienso lo mismo Minerva — dijo callando los reclamos de Banks — señorita Snape hemos terminado, no volverá a ser interrogada por nadie del ministerio

—Gracias — respondió ella. Los aurores desaparecieron por la chimenea y Mcgonagall se fue a atender una urgencia con la profesora Sprout. En el despacho quedaron Lilly, su padre y Sirius Black.

—Casi me mondo de la risa cuando le has dicho que guardabas a Zabinni para el lunes para empezar la semana con alegría — dijo Sirius.

—Casi le digo que le guardaba a usted para el domingo por aquello de tener buenas notas, pero me ha parecido excesivo — dijo Lilly riéndose, y ese colegueo no le hizo a Severus ninguna gracia.

—Oh sí, muy gracioso cariño, tú haz bromitas de tirarte al inútil de tu profesor de transformaciones que estuvo encarcelado 12 años, sigue sus consejos y puede que acabes como él —dijo hirviendo de celos de que su hija hablase con esa confianza hacia Black.

—¿Cómo, papá? ¿Graciosa, guapa y profesora de Hogwarts? No me importaría demasiado la verdad.

—Encarcelada porque seas tan descerebrada y lo crean todo tan posible que te manden a Azkaban sin juicio, veríamos lo graciosa que te volvías ¿Estás demente? ¿Quién te ha dicho que burlarte del auror que lleva este caso te iba a ayudar en esto?

—Me lo dijo Draco, me dijo que fuera como tú, tratándolo como si fuera un insecto que no merece mi tiempo, así es como tú tratas a todo el mundo y es lo que he hecho.

—Quizá debió decirte que si él no acabó en Azkaban fue porque la novia de Gran Bretaña, San Harry Potter declaró a su favor, no se libró por ser imbécil ¿Querías hundirlo? Podías hacerlo, pero siendo inteligente.

—Creo que es lo que ha hecho la chiquilla, Snape, quizá no de la forma que te hubiera gustado, pero ha dejado a Banks sin crédito alguno, su jefe ha dejado bien claro que no la volverán a interrogar y ya has oído a Mcgonagall.

—Mcgonagall le ha salvado el culo porque no interrogarla no significa dejar de investigarla.

—Quizá si tú no me hubieras drogado para abrir la mente la última vez no tendrían que haberme vuelto a interrogar— se defendió Lilly.

—Te lo dije — reprochó Sirius al grasiento profesor—claramente ha salido a ti, no dice una palabra sin causar el máximo impacto.

—Dios me libre de haber salido a él — Severus apretó los dientes de rabia, lo último que le faltaba es que también a su hija le cayera mejor Sirius que él.

—Sigue pareciéndote a Black, haciéndole caso y siguiendo sus estupideces, verás que bien te va en la vida.

—Por lo menos él no me trata como si fuera una decepción perpetua.

—Ya está bien de victimismos Lillian, lo que tengas que hablar conmigo lo hablaremos en privado, los trapos sucios se lavan en casa.

—Interesante que digas eso cuando yo he tenido que enterarme por Banks de que mi madre es una Black…igual que lo era Bellatrix Lestrange ¿no es cierto? Antes Bellatrix Black— Sirius se quedó callado, en esto sí que no quería meterse y Severus sabía que esa conversación iba a salir en cuanto Banks se fuera, solo que no esperaba que fuera en ese clima ni delante de su peor enemigo.

—Es lo que tienen los Black, salvo tu madre, toda una panda de locos y convictos. — contestó Snape.

—Pues prefiero a la parte Black de la familia, por lo menos a él le puedo contar cosas que a ti ni soñaría poder contarte, y él no necesita una poción que me haga hablar. — Severus sintió lo dicho por su hija como una gran ofensa, por lo que cruzó el despacho y se marchó de un portazo, no rebajándose a dar una respuesta a tan irrespetuosa afirmación y en especial, dejándole preocupado por lo que le habría contado a Black y no a él que tanto se afanaba en protegerla.

—Te has pasado querida, hasta yo sé que eso no se lo puedes decir, yo puedo, pero tú no. — aleccionó Sirius

—Lo sé — dijo Lilly arrepentida — no quería decirle eso, pero me ha puesto tan nerviosa que…he sacado todo el veneno que me guardaba— dijo ella pasándose la mano por el pelo culpable.

—Te lo he dicho antes, te pareces mucho a él; a la única relación sana que tuvo la apartó de su lado por ser venenoso cuando ella solo pretendía ayudar, bueno, la apartó por eso y otras cosas, pero…si en algo tenéis un don los Snape es en hundir con esa lengua viperina.

—¿Debería pedirle perdón?

—Yo nunca le he pedido disculpas, pero tú eres su hija no su enemigo, deberías hacerlo.

..

..

Severus salió como alma que lleva el diablo de Hogwarts, caminó hasta su despacho, clausuró la puerta y deshizo la anulación para la chimenea, que había puesto para su hija, desapareciéndose en la mansión Malfoy como el año anterior hizo tantas veces, debía hablar con Narcissa, era hora de confesarle la verdad a su hija.

—Oh Lucius ¿Cómo las has conseguido? Te habrá costado mucho recuperarlas— decía Narcissa con un tono vanidoso que extrañaba usar.

—Siempre he tenido mano para los negocios querida, lo sabes bien. — mintió Lucius con altivez mientras acariciaba el hombro de Narcisa desde atrás, contemplándose en un espejo.

—Lamento interrumpir — dijo Severus haciendo que el matrimonio se girara a verle.

—Seguro…no se si he de recordarte que este ya no es el cuartel general del señor oscuro por lo que antes de presentarte deberías avisar. — espetó Lucius molesto.

—Cuando se trata de un hijo tuyo nunca he tenido que avisar — contestó Severus.

—¿Qué le ha pasado a mi hijo? — preguntó Narcissa preocupada.

—Más bien, a tu hija Narcissa, tenemos que hablar seriamente.

—Lo dicho, avisa antes de venir— intervino Lucius.

—Ella es tan hija mía como Draco así que lo atenderé con la misma urgencia Lucius. — dijo Narcissa con un tono calmado queriendo evitar una pelea— Dime Severus ¿qué es lo que le ocurre?

—Verás nuestra hija está pasando por una fase en la que… ¿de dónde has sacado esas joyas? — se interrumpió Severus al ver en la garganta de Narcissa el collar que vio en la mente de Lilly.

—¿Las joyas? — dijo Narcissa contrariada— Me las regaló Lucius ¿qué tiene que ver eso con Lilly?

— Las tenía Lilly en la mano la otra noche — recordó Severus, Narcissa miró a Lucius interrogante. La cara de Lucius adquirió un tono bermellón del enfado que tenía ahora hacia Snape.

—Mientes, sería una baratija, una burda imitación, repasemos, sigues llevando la misma ropa desde hace 20 años, tu casa es una choza y de tu pelo no voy a pararme ni a hablar porque mataría a mi estilista de un infarto ¿de dónde iba a sacar tu hija el dinero para pagar joyas que pertenecieron a la reina de Dinamarca?

—De Borguin y Burke porque sería el único sitio donde no sabrían su precio real— intervino Narcissa — las empeñé por 1400 galeones, ese ignorante de Bernard no tenía ni idea de lo que valían y aunque pensé que después me aumentaría el precio las recuperaría por muchísimo menos de lo que valen. Tu fuiste a Borguin y Burke ¿acaso te encontraste a Lilly?

—No sabía que era ella, demasiado guapa para venir de la semilla de este idiota, si se tintara de rubia hasta pasaría por hija mía.

—¿Entonces mi hija estuvo sola en Borguin y Burke y a ti no se te ocurrió decir nada? ¿Ni siquiera por tu mujer? — dijo Severus preocupado y enfadado a la vez.

—No dije nada porque quería ahorrarle a mi mujer la decepción de tener una hija que se escapa de su padre y hace cosas cuestionables…si no ya me dirás qué hacía con la chica Weasley, toda vestida de negro para pasar desapercibida. Ella compró las joyas, no sé de dónde pudo sacar tres mil galeones pero lo hizo, yo simplemente tomé lo que era mío, quise sacarla de allí pero entonces ese chico rubio con pinta de millonario me sacó de allí, imagino que era el nuevo dueño. Solo sé que entraron a la trastienda con él y al día siguiente, Weasley estaba en San Mungo a las puertas de la muerte.

—¡Lucius! ¡¿Y si está metida en algún lio?! ¡Le podrían haber hecho daño, la podrían haber matado! — gritó Narcissa escandalizada.

—No es mi problema, no soy su padre.

—Y aunque lo fueras tampoco le habrías evitado nada, así como hiciste con Draco al que, sin ser su padre, tuve que salvar yo — dijo Severus enfadado.

—¡Lo hiciste porque eres un traidor!¡ Dumbledore te lo pidió!

—¡Dumbledore me pidió que terminara la tarea si Draco no podía, no que protegiera a tu hijo de la muerte! ¡Eso me lo vino a suplicar Narcissa e hice el juramento inquebrantable por él! Te permito muchas cosas, pero no que me acuses de no preocuparme o de no proteger a tu hijo.

—¡Basta! — cortó Narcissa — Basta, no quiero volver a oír reproches de ninguno de los dos, nuestros hijos son nuestra vida y ahora que podemos los protegeremos si está en nuestra mano — Narcissa se quitó las joyas y las puso en la mano de Severus — Si estas joyas las pagó mi hija, suyas son, con ellas puedes preguntarle qué hacía en esa tienda de mala muerte.

—Otra cosa más que añadir a la lista de cosas que le queda explicar.

—¿A qué te refieres? — preguntó Narcissa, Severus miró a Lucius con desconfianza y este se marchó airado, esa niña le importaba menos que sus elfos domésticos y suponía una ofensa para su honra.

—Lilly ha descubierto el apellido de su parte materna es Black, sigue creyendo que su madre es Andrómeda pero me da miedo lo que siga descubriendo, y temo que se revele, más aún si cabe, contra mi si descubre quien es su verdadera madre. Antes de dejar que lo descubra y se pegue otra decepción prefiero ser sincero con ella.

—Severus, sabes lo que Lucius opina al respecto, amo a nuestra hija pero nunca la aceptarán en nuestros círculos si descubren que no viene de Lucius por mucho que sea una Black.

—¿Y a mí eso que me importa? Cada vez es más inestable, más dramática, más desconfiada y no quiero que acabe alejándose de mí, no quiero que esté sola, hoy mientras le interrogaba un auror he tenido que confesar el apellido de Andrómeda y su mirada ha sido…— Severus echó los ojos al cielo— Lo peor, cada día descubre nuevas formas de odiarme.

—No sé Severus… — dijo indecisa

—Me ha dicho que le ha confesado cosas al chucho de tu primo que a mi jamás me contará, llevo meses preocupado por ella, entré en su mente porque cuando la recogí de San Mungo tuvo el descaro de mentirme sobre lo ocurrido, imagino que lo de Borguin y Burke tendrá que ver. Hice una poción para estar en su mente sin limitaciones y consiguió echarme, a mí, Narcissa, me echó a mí.

—¿Has entrado en la mente de nuestra hija sin su consentimiento? — dijo Narcissa anonadada.

—¿Por qué todo el mundo reacciona como si hubiese asfixiado a un bebé panda? Es mi hija, soy su padre si me preocupo por ella y no me quiere contar lo que ocurre y que pone en riesgo su propia vida tendré que intervenir, no os oí quejaros cuando usaba mis dones para interrogar prisioneros.

—¡Tu hija no es un prisionero Severus! Hacer eso…Dios es lo peor que se le puede hacer a una adolescente. ¿Y si la hubieras visto…en algo intimo con algún chico?

—La vi y créeme es lo peor que he visto en mucho tiempo.

—¿Cómo no quieres que te odie? Se estará muriendo de vergüenza.

—Prefiero que se muera de vergüenza a que se muera de verdad—sentenció Severus, Narcissa enmudeció— está metida en algo muy grande Cissy y me paso el día paranoico pensando si mañana seguirá viva. En su mente vi que fue ella quien le cortó la garganta a Ginny Weasley, no fue un suicidio fallido.

—¡Ay por Dios! ¡¿Cómo que fue ella?! ¡¿Por qué haría eso?!

—Eso es lo que quise averiguar, pero pudo echarme de su mente, no sé ni como lo consiguió, me dijo que no quería hacerlo, que fue inconscientemente y le creo pero sigue sin decir palabra de todo lo demás, cuando quise incidir…hizo que el tiempo cambiara, no solo conjuró viento, era una tormenta horrible.

—Controlar el tiempo de esa forma no puede ser bueno para su resistencia.

—Lo sé, la castigué por mentirosa para tenerla más controlada, no me quedo tranquilo sin saber a dónde va y qué hace, pero si va sumando decepciones…no se si podré evitar que se aleje de mí, quizá dando un paso nosotros consigamos evitar males mayores.

—Está bien, pero, esto no concierne solo a Lilly, Draco tiene derecho a saber que tiene una hermana.

—Ya la trata como tal, cosa que me complace, la cuida mucho, pero coincido contigo.

—Las navidades están cerca, Lucius va a ir a visitar a su madre este año y lo iba a pasar yo sola con Draco pero si venís Lilly y tú podemos…decírselo a ambos y que se puedan sentir en confianza de reaccionar como quieran, si les citamos en horario escolar lo verán raro y estarán a la defensiva.

—De acuerdo, pero navidad es el límite, no esperaremos más.

..

..

Lilly había estado buscando a su padre todo el día sin éxito, la puerta estaba clausurada, ni siquiera podía entrar a su propia habitación por lo que tuvo que esperar para verlo a la última clase.

En DCAO aprendieron hechizos avanzados, Snape incidió mucho en que se memorizaran bien, pues los EXTASIS de final de curso tendrían varias preguntas al respecto. En una de las cuestiones generales que Severus hizo a la clase, Lilly y Hermione levantaron la mano y para sorpresa de todos fue Hermione quien tuvo la palabra y obtuvo 5 puntos para Gryffindor.

—¿Qué mierda le has hecho? ¿No puedes ser buena hija y portarte bien? — le susurró Millicent Bullstrode girándose indignada desde el asiento de delante.

—Piérdete Bullstrode— la defendió Pansy que estaba a su lado, Millicent no le volvió a decir nada— ahora en serio ¿Qué mierda le has hecho? — dijo en voz baja.

—Nada ¿a qué viene esto?

—A que ha dejado contestar a Granger sobre un Slytherin, la Slytherin eres tú y les ha dado puntos ¿no ves la gravedad?

—Mmmm no, ha contestado bien, mejor de lo que yo lo habría hecho, son justos.

—Ese es el problema, Hermione siempre contesta mejor que nadie, pero tu padre no le ha dado la palabra en seis años de escuela y mucho menos le ha dado puntos a Gryffindor, este día será histórico así que…confiesa tus pecados pequeña Lilly. — La hija de Snape puso los ojos en blanco.

—¿Alguna vez has desafiado a tu padre en favor de otro hombre? — Pansy asintió— Esta mañana le dije que al profesor Black le puedo contar cosas que a él no le contaría jamás.

—Dime algo querida ¿te tiras al profesor Black?

—Pansy por favor tiene la edad de mi padre, fue a clase con él ¿a qué viene eso?

—Pero está bueno y es muy guapo.

—Sí lo es, pero te repito que me dobla la edad.

—Eso no es impedimento si te pone cachonda…aún no he oído un no.

—Categórica e inequívocamente NO.

—Entonces si no te lo tiras ¿a qué viene desafiar a tu padre por él? ¿No sabes que lo de ponerte de parte del peor enemigo de un hombre se hace para picar a un chico que te gusta?

—Pues no, yo soy normal y si me gusta un chico voy a por él no a por su enemigo o su amigo y evidentemente no lo hice adrede, fue solo que me puso nerviosa, y solté eso, llevo tres semanas enfadada con él porque se metió en mi mente y no se…a veces soy tóxica para los de mi alrededor si estoy enfadada.

—Tranquila eso es parte de ser una Slytherin, nos pasa a todos, en cuanto a lo que ha hecho tu padre he ganado una apuesta, era cuestión de tiempo y como amiga te comprendo perfectamente, pero como prefecta que representa nuestra casa te digo que si perdemos el favor de Snape por tu culpa estás muerta.

—Exageras.

—A mí me caes bien y yo te aceptaría, pero los demás… te tratarían como Milicent.

Lilly no volvió a intervenir en toda la clase que restaba. Cuando acabó, esperó a que todos se fueran y se acercó a su padre con cuidado, le dejó su varita en la mesa, Severus la miró de reojo y la guardó en un cajón con desdén.

—¿Ni siquiera vas a mirarme?

—¿Tengo que ver algo reseñable? Porque de lo contrario no pienso dejar de leer todo lo que tengo por corregir.

—Solo quiero disculparme papá. — Severus miró a su hija con fingido desinterés.

—No me digas…

— No quise decir eso— Severus devolvió la mirada a sus pergaminos—de acuerdo, sí quería, estaba cabreada por lo de mi apellido, y, a pesar de que aplasté a Banks tú seguías reprochándome todo, dije lo primero que me vino a la cabeza — respiró profundamente— muchas veces o hablo o me enveneno después me arrepiento, lo siento.— Dijo Lilly incómoda, no le resultaban fáciles las disculpas, pues al igual que su padre, era tremendamente orgullosa.

—¿Es cierto que le has contado a Black algo que yo no sepa?

—Es cierto— Lilly pudo divisar la envidia y el dolor en los ojos de su padre

— Bien, eso es todo, lárgate

—Padre, no tienes derecho a enfadarte porque no te cuente cosas, tu eres el primero que me las oculta— Severus volvió a corregir y Lilly cayó en la cuenta — Oooh, ya, no es porque no te lo cuente, es porque se lo conté a él.

— Bobadas Lillian, solo me decepciona tu ingenuidad, sí, Black es muy gracioso, cercano y atractivo, todos le bailan el agua pero a la hora de dar soluciones te diría que te sirve mejor tu osito de peluche que él.

—Quizá no busco soluciones, es bastante fácil hablar con el profesor Black, él no juzga.

— Ah…— Severus hizo una mueca de disgusto—por favor Lilly, no puedo creer que te hayas tragado esa estupidez, es el primero que juzga, siempre lo ha hecho, por el aspecto por la casa por los amigos que tienes, por lo que comes, da igual, siempre encontará una excusa para juzgar lo que hagan los demás y por supuesto enseñarte que su criterio es el único que vale.

— ¿Y eso no te suena? Me paso la vida oyendo lo mal que lo hago todo según tu criterio.

— Soy tu padre y tengo que enseñarte ciertas cosas, ¿sabes lo único que ha aprendido Potter de Black? A montar en moto, eso es todo el legado que le puede dejar, yo sin embargo trato de que seas una adulta útil para el mundo, aunque no lo sepas apreciar.

— Se que esperarías otro tipo de hija, una persona más lista y, una por la que no tuvieras que sufrir cada semana pero le dije cosas a Black que no te he dicho a ti porque lo que tú pienses me importa, lo que él piense no. — Severus se quedó callado más rato de lo aceptable para su hija, estaba asimilándolo todo y le costaba encajar el puzle y esa declaración tan significativa. Lilly comenzó a irse, pero cuando le dio la espalda la detuvo.

—Siempre sufriré por ti Lilly. —ella se giró— aunque fueras la chica más dócil y obediente del mundo sufriría por ti, es cierto que no eres la hija que esperaba, eres mucho más lista, mucho más poderosa y mucho más parecida a mí de lo que jamás me hubiera imaginado. Por eso…somos tan difíciles el uno para el otro— Lilly sonrió como hacía meses no lo hacía, esas palabras habían llenado su corazón.

—Tienes que entender que, nos conocemos poco y supongo que eso dificulta las cosas, aunque me gustaría que fueran más fáciles.

—A mí también, pero como buena Slytherin siempre tratarás de salirte con la tuya.

—¿Tú también fuiste Slytherin verdad? — dijo con retintín.

—Exacto.

—Quizá hubiera sido mejor que me pusieran en Gryffindor— bromeó Lilly.

—Te hubiera repudiado como hija de ser así—ambos rieron un poco.

—Bueno quien sabe, ahora que les das puntos…lo mismo te sentías orgulloso, toda mi casa me ha dicho que como pierdan tu favor por mi culpa estoy muerta—Severus esta vez dio una risotada, Lilly creía que era la primera vez que veía reír de verdad a su padre.

—Si eso te conmina a portarte mejor no seré yo quien lo impida, pero solo lo he hecho porque no les durarán demasiado, quizá ahora ganen 5 pero lo ponen demasiado fácil para perder 10 en una hora.— Lilly sonrió y Severus volvió a corregir pergaminos más calmado.

—Papá, ahora que…hemos aclarado esto quiero…decirte…que quiero salir de Hogwarts.

—¿Quieres cambiar de colegio?

—No, quiero que me dejes salir de Hogwarts.

—¿Olvidas acaso que sigues castigada?

—Lo sé, y no te estoy pidiendo que me levantes el castigo, solo quiero ir a San Mungo y ver a Ginny.

—¿Su hermano no te basta como fuente de información?

—No, últimamente Ron solo quiere…—Severus miró con enfado a Lilly y ella cortó su inconsciente confesión y rectificó— hablar de quidditch, pero…cuando le he preguntado por Ginny solo me dice que no quiere hablar de ello y Hermione me evita. Papá por favor solo quiero ver como está, no puedo dejar de pensar en lo que hice, me reconcome y necesito saber que está bien.

—El problema Lilly es que sabes cuál es la solución a todo esto y no quieres usarla, puedes librarte de tu castigo en cuanto me cuentes quien te hizo rajarle el cuello a tu amiga, porque sé que tú nunca matarías a nadie. — Eso retumbó en la mente de Lilly hiriéndola por dentro.

—¿Y si te dijera que te lo contaré todo? — Severus arqueó una ceja expectante— Pero no ahora, no de momento, necesito que confíes en mi

—No puedes pedirme eso después de todo lo que me has mentido y de cómo tus mentiras te ponen en peligro.

—¿Tus mentiras nunca pusieron en peligro a nadie?— Severus cayó, sus mentiras habían puesto en peligro a Narcissa, a Andrómeda, a Draco y a su hija— Permíteme la confianza para que te lo cuente cuando esté preparada, cuando no ponga en peligro la vida de nadie.— Severus respiró, sabía que por las buenas no conseguiría nada más y por las malas menos aún, al menos, su hija intentaba ganar su confianza de nuevo, dejar a un lado las mentiras.

—Está bien, te firmaré un permiso para que vayas por la chimenea del gran comedor, Mcgonagall acompañará hoy a todos los que tenéis que hacer algún traslado.

— ¡Gracias papá! — dijo abrazándolo muy fuerte, Severus disfrutó del abrazo unos segundos, no tenía oportunidad de gozar de ese cariño de padre, pero había de mantenerse firme también. Snape sacó un pergamino en blanco y escribió unas palabras, firmó y se lo dio a su hija.

—Una hora Lillian, te quiero de vuelta en una hora.

—Sí sí, una hora, prometido— dijo volviendo a abrazar a Severus. Lilly fue corriendo hacia el gran Comedor y juntándose a los que ya se iban viajó hasta San Mungo.

..

Ginny estaba con Harry en la habitación del hospital tenían las manos entrelazadas y estaban abrazados sobre la cama, Harry besaba su pelo con cariño y vio a Lilly andando por el pasillo.

—Ginny ahora vuelvo— Harry salió y llamó la atención de una desorientada Lilly Snape— Aquí.

—Harry…¿Cómo está Ginny? Querría haber venido antes a verla, pero mi padre me castigó— dijo apurada, Harry la tomó de los hombros con cariño

—Estate tranquila, ha despertado y está bien, la operaron dos veces, pero ya está fuera de peligro.

—Menos mal— dijo aliviada— Harry yo…siento lo del otro día no quería que te enterases así.

—¿Estás tonta? No me pidas perdón, yo soy quien debería disculparme, jamás debí tratarte así ni mucho menos arrinconarte contra la pared, es algo que aún me planteo como pude hacer.

—Ginny es tu vida, si alguien me hiciera algo así, imagino que…Ron…se portaría igual, o bueno sino Ron, quizá mi padre,, pero…el caso es que es comprensible— dijo con una sonrisa triste, envidiando la relación que Ginny y Harry tenían.

—Ron te quiere Lilly, créeme lo conozco.

—Le gusto, se preocupa por mí, pero de ahí a que me quiera…lo dudo Harry últimamente con lo de Ginny nos hemos alejado un poco, solo hemos tenido sexo y más sexo pero…no hemos profundizado en el nosotros.

—Ron se ofusca cuando algo le preocupa, seguro que estaba mal por lo de Ginny y quiso no pensar, pero hazme caso, cuando tú estuviste en la enfermería no paraba de hablar y pensar en ti.

—Supongo que es más fácil idealizar a alguien cuando el otro se debate entre la vida y la muerte— dijo Lilly con cierta melancolía— ¿doy por hecho que Ginny y tú lo habéis arreglado?

—Ajá, hemos vuelto.

—Me alegro tanto — dijo sonriendo—voy a pasar a verla, la he echado mucho de menos— Harry asintió, Lilly entró y corriendo abrazó a Ginny, quien le devolvió el abrazo con fuerza, Ginny le indicó a Harry que las dejara solas.

—Ya pensaba que no vendrías

—Mi padre me castigó

—¿Por qué?

—No se tragó lo del suicidio y al interrogarme y no conseguir nada me prohibió venir a verte, estar con tu hermano, tener varita fuera de clases…

—Wow, jamás pensé que el Snape padre pudiera ser peor que el Snape profesor, pero vaya, sí lo es.

—Ginny lo siento tanto — dijo con la voz quebrada— te juro que jamás permitiré que Johan vuelva a hacerte nada, te juro que va a pagar por lo que ha hecho. No solo casi te mata, esta semana me ha estado torturando casi todas las noches y te juro que solo me mantenían cuerda mis ganas de devolverle todo el sufrimiento que nos está causando.

—¡¿Ese cabrón te ha torturado?!— Lilly se levantó la camisa discretamente, enseñando sus marcas— ¡hijo de puta! ¡Dijo que solo quería tu sangre!

—Al parecer le ha dado por enseñarme a hacer magia controlada sin varita, pero le jode que la reprima, me he cargado dos de sus guardaespaldas al tratar de librarme de él, pero…le da igual el desastre que pueda causar, es más, diría que busca que lo cause.

—La última vez que no te reprimiste los cimientos de Hogwarts temblaron, estando cerca de él podrías matarlo ¿Por qué se arriesgaría?

—No lo sé, pero hoy he decidido una cosa —hizo una pausa dramática— voy a matar a Johan.

—¡Chsss! ¿estás loca? Baja la voz ¿y si puede oírnos? No creo que le importe que le llamemos hijo de puta, pero decir eso es muy arriesgado.

—Que me oiga Ginny, no sé por qué quiere mi sangre ni por qué quiere soltar mi poder pero tengo algo claro, me necesita y mientras eso sea así, tú y yo estaremos vivas, cuando le devuelva todo el sufrimiento que nos ha hecho y que nos hará pasar pienso disfrutar de su muerte y quiero que sepa que no le mata otra cosa que mi varita.

—Lilly decir que vas a matar a alguien y hacerlo son dos cosas distintas.

—Lo sé, es lo único que le agradeceré a ese malnacido de Nott, ya me he quitado la primera vez, pero Johan será la última, sin embargo, su muerte pienso hacerla lenta y dolorosa y sobre todo pienso disfrutarla.

—Ese tipo de pensamientos, no traen nada bueno.

—Ahora mismo dudo que haya muchas cosas buenas en mi interior Ginny, él me está alejando de todo, no puedo ni echar un polvo con Ron porque me detiene al ver mi cuerpo, Johan sabría quitar esto y no lo hace porque quiere tenerme siempre histérica, siempre alerta siempre al límite para sus estúpidos planes, pero eso se va a acabar. Hoy, podría haber tenido un momento padre e hija que, hubiera hecho avanzar nuestra relación a pasos agigantados, pero no lo he tenido por culpa de Johan, y en ese momento, he decidido que lo mataré porque no pienso condicionar mi vida, si cedemos, nos tendrá siempre a su merced.

—Tienes razón— dijo Ginny— no podemos dejar que nos asuste o seremos como mortifagos al servicio de Voldemort y yo vencí a uno, no pienso servir a su imitador.

..

Lilly volvió del hospital a la hora prometida, su padre se sintió aliviado de que hubiera cumplido, ese día fue más fácil para ambos. Tanto Lilly como su padre fueron a cenar al Gran comedor, Lilly se acercó hacia Draco y Pansy, quienes llevaban rato conversando.

—¿Entonces no debería decírselo a Snape? — preguntaba Pansy preocupada.

—No todavía, deja que yo hable con ella, hace tiempo que quiero tratar unos temas, pero aún no he tenido ocasión, esta mañana la ayudé con lo de Banks, usaré eso de excusa para tener un momento a solas esta noche.

—¿Y qué pretendes hacer para que te enseñe el enrejado que tiene en el estómago? Dudo que la convenzas para que se quite la camisa.

—Pansy querida esa es mi especialidad.

—¿Conseguir que una chica se desnude sin intentar acostarte con ella y teniendo novia? No lo creo.

—Bueno no hace falta ser tan técnicos, algo inventaré, como si tengo que usar alguno de esos artilugios de sortilegios Weasley para que crea que se le ha metido una avispa de fuego.

—Más vale que te salga bien, no creo que sea tan necia como Melinda Washinton creyendo que tu pene concede deseos para quitarse la ropa.

—Eso fue solo una broma, no es culpa mía que se lo creyera, estando en Ravenclaw esperaba más de su cerebro.

—Hola chicos— llegó Lilly.

—Hola — dijo Draco— te veo mucho mejor que esta mañana ¿Buenas noticias entonces?

—De las mejores, gracias por tu suero de la confianza, ojalá pudiera tomarlo todos los días.

—Perdón — intervino Pansy —¿suero de qué? —Lilly explicó lo ocurrido esa mañana y Pansy miró a Draco escrutadora —Sí, quizá puedas decirle lo mismo que a Melinda Washinton.

—Cállate— le espetó Draco.

—¿Me he perdido algo? — Pansy azuzó a Draco para que dijera la verdad.

—Bueno, el suero de la confianza no existe, solo era suero fisiológico, me lo dieron del almacén de pociones para mi proyecto de premio anual, creí que necesitabas un empujón…un poco de estimulación positiva.

—¿Entonces…todo lo que he dicho y hecho hoy he sido yo? Lo borde que he sido con mi padre y el valor para disculparme…el convencerle de ciertas cosas… ¿lo hice yo?

—Si cariño, eres una Snape, y una Slytherin, borde y perseverante son tu nombre y apellidos, por cierto, me encanta que seas mordaz, no pierdas eso por juntarte con…

—Sí lo he entendido — interrumpió a Pansy, Draco no sabía o al menos no tenía confirmado lo de Ron y no quería tener esa conversación ahora — sea como sea… ha sido para bien, gracias Draco, necesitaba un poco de eso, me ha ayudado mucho.

—Me alegro — Lilly le dio un beso en la mejilla, algo que no pasó inadvertido para Ron.

—¿Por qué le da un beso a ese idiota? — Hermione miró hacia detrás, sintió celos unos segundos, pero luego usó la cabeza.

—Son amigos, no están haciendo nada malo.

—Tu nunca me has dado un beso en la mejilla en el gran comedor siendo mi amiga.

—Vamos Ron, no me digas que estás celoso de Malfoy, ¿acaso no te fías de Lilly?

—Claro que me fio, pero es que…ellos son…muy amiguitos, vamos Hermione ¿es que no los ves? Él la está abrazando y ella le ha dado un beso en la mejilla, parecen novios, su padre no le pone limitaciones de tiempo para estar con él, no le cambia las clases ni hace que la echen de su mesa, a él lo aprueba, estaría encantado de esa relación.

—¿Tienes celos de como Snape aprueba a Draco para su hija, pero no a ti?

—¿Cómo te sentirías tú si el padre de tu novio te odiase a muerte y prácticamente le animara para quedarse con otra chica que odias? — Hermione vaciló, la verdad es que ni siquiera había llegado a pensar que el padre de su novio la odiaba, le conminaba a casarse con Astoria Greengrass a quien Hermione odiaba.

—Puedo imaginármelo Ron, pero, si crees que a Lilly le importa la aprobación de su padre estás muy equivocado.

—¿Equivocado? Quizá no conozcas a mi novia, pero la aprobación de su padre la desespera, busca más aprobación en él que tú en todo el profesorado.

—Pues lo demuestra muy mal Ron, quizá quiera la aprobación de Snape, pero se ha besado contigo en público, Snape os pilló más de una vez besándoos y ella no ha intentado ocultarlo ni se ha avergonzado por ello, por lo tanto, igual busca la aprobación de su padre en muchas cosas, pero en su corazón decide ella, diría que te quiere.

—Yo también la quiero a ella…pero a veces pienso….

—¿Sí?

—A veces pienso que estaría mejor si saliera con Malfoy, ellos son de la misma casa, son amigos, sus padres tienen los mismos círculos, lo suyo sería aceptado y celebrado, a ella la llaman princesa de Slytherin y a él príncipe, son como…los equivalentes de Harry y Ginny en Slytherin. —Hermione empatizó con Ron, no podía decir que jamás lo había pensado, apartó su comida de delante y tomó las manos de Ron.

—Escucha, entiendo lo que sientes pero, si Lilly quisiera estar con Malfoy estaría con él, tu creías que yo elegiría a Cormac, a Viktor , incluso a Harry sobre ti, pero te elegí a ti porque para mí, tenías cosas que ellos no tenían y que para mí eran necesarias.

—Pero el tiempo acabó dándome la razón y al final, a mi me dejaste por nadie— esas palabras dolieron a Hermione en el alma.

—Te dejé porque te quería lo suficiente como para odiarnos por no ser compatibles como novios, no soportaría perderte como amigo, y tu amistad no la cambio por un noviazgo disfuncional — dijo con lágrimas en los ojos, levantándose de la mesa y marchándose del Gran comedor, Draco vio desde su mesa que Hermione se marchaba llorando, tuvo ganas de saltar desde su asiento al cuello de Ron, pero por respeto a Hermione no lo haría, esperó cinco minutos para no destapar sospechas y fue en su busca.

—Lilly, tengo que irme, ¿te veo esta noche al pie de la torre de Ravenclaw, en el quinto piso, sobre las 11 y me cuentas lo de Banks vale?

—¿Vale pero por qué no en Slytherin? — Pansy ya se imaginó el plan de Draco, le parecía estúpido pero no perdía nada por intentarlo.

—Reunión con los prefectos de Ravenclaw— ayudó Pansy mientras Draco estaba ansioso por irse.

—Oh vale, de acuerdo— dijo Lilly segundos antes de que Draco se fuera, Lilly miró a Ron derrotado por algo ocurrido con Hermione y sintió muchos celos.

Terminó de cenar y se marchó al despacho de su padre, hizo unos deberes de herbología y después le pidió permiso a Severus para ver a Draco, le dijo que le había pedido reunirse con ella para no sé qué de un informe de prefectos sobre los nuevos alumnos. Snape, que sabía que Draco había aceptado vigilarla por él le permitió ir, diciendo que al menos con Malfoy sabía que estaba segura pero que no llegara tarde porque ni él podría librarla de un castigo de Filch.

Caminó hasta la torre de Ravenclaw y recibió una lechuza de Draco "Ven al baño de prefectos", anduvo unos metros más y entró a donde horas antes casi había tenido un polvazo con Ron.

Al entrar el olor fue tremendamente agradable, el enorme vaso de esa piscina circular llena de espuma emitía humo del calor, los jabones con olores relajantes y colores brillantes terminaban de vaciarse. Las velas aromáticas que había en la porcelana coronando la bañera combinaban a la perfección con el olor de los jabones.

—Qué rápida, quería que me diera tiempo a terminar — dijo el eco de la voz de Draco, del vapor salió su prefecto, sin camiseta, solo con los pantalones del uniforme, Lilly, que nunca había visto a Draco sin la camisa se quedó contemplándolo descaradamente, mordió su labio inferior sin darse cuenta, la boca se le secaba, enroscó las puntas de su pelo alrededor de sus dedos, los brazos de Draco la hechizaban, su espalda la volvía loca, y su abdomen la ponía tremendamente cachonda, deseaba repasarlo con la lengua, no sabía si era el olor de las esencias, Draco sin camiseta o el vapor del baño pero estaba sudando.

Draco pareció notar algo porque al devolverle la mirada notó el deseo en los ojos de Lilly, en otra época, en otro año, la habría hecho suya inmediatamente, esa lujuria que despedía su lenguaje no verbal era fuego sobre gas para su apetito sexual. Sin embargo, se contuvo, ahora tenía novia y Severus le había encargado que la protegiera, ella era diferente y lo sabía, había sido un momento de debilidad, solo eso.

—¿Admirando las vistas? — dijo Draco con una sonrisa, sin embargo, no era un tono que la hiciera sentir incómoda o tremendamente avergonzada. Lilly despertó de su trance y al caer en la cuenta de que la había pillado enrojeció.

—No, solo es que…no veo bien con tanto vapor — se recompuso, ahora agradecería una ducha fría— ¿Qué es todo esto? ¿Por qué querías que nos viéramos aquí? ¿No sería más prudente…no vernos en un baño en el que tu no estés semi desnudo?

—Es un lugar privado, aquí nadie nos escuchará ni nos interrumpirá.

—Bueno…— Lilly iba a decir que eso no era cierto, pero no podría explicar que hacía allí la noche anterior. — pero no pienso desnudarme y tú tampoco.

—¿Y vas a meterte en el agua con el uniforme entero? ¿Túnica incluida?

—Es que no pensaba meterme en un baño contigo cuando me dijiste de hablar.

—Es cierto, debí decírtelo, pero quería darte una sorpresa, llevas un mes estresante, como te he dicho esta mañana, necesitas un poco de tranquilidad, y quizás esto te relajara, quédate tranquila jamás haría nada contigo.

—¿Por qué no? — dijo Lilly ligeramente ofendida ¿Qué tenia ella de malo?

—Porque tengo novia y la respeto y… porque si se me ocurre poner los ojos en ti tu padre me castra.

—Oh…— dijo Lilly un poco arrepentida de haber pensado mal, quizás era cierto que necesitaba relajarse — está bien, pero nos meteremos con ropa interior.

—Vale — dijo Draco divertido, se quitó los pantalones y se metió en el agua, Lilly al quitarse la ropa se miró molesta —¿Qué ocurre? — dijo pensando que había caído en la cuenta de las marcas que Pansy le había dicho.

—Que de saber que alguien iba a verme la ropa interior hoy no me hubiera puesto el sujetador y las bragas de perritos— Draco rio sonoramente y la atrajo hacia sí haciendo que se cayera.

—Ahora son perritos mojados —Lilly lo salpicó —¡Eh! Más cuidado, me he planchado el pelo— ella tosió el agua que había tragado.

—Gracias Draco ahora me sabe la boca a margaritas silvestres — dijo tosiendo, echando su pelo hacia detrás y sentándose al lado de su amigo

—Entonces te ha ido bien con Banks ¿no?

—Según mi padre he sido demasiado impertinente, pero yo creo que ha estado bien, lo he aplastado — Lilly le relató todo lo ocurrido conforme se iba acordando, ilusionada de haber vencido en el interrogatorio, Draco se sorprendía y reía —Oh y llegó a preguntarme si me acostaba contigo y con Pansy.

—¿Delante de tu padre?

—Sí, era obvio que pretendía humillarme, así que le dije que me acostaba no solo con los dos sino con Blaise los lunes para alegrarme la semana, contigo y con Theodore martes y miércoles, jueves con Pansy, viernes con Harry Potter, sábado para mi novio y el domingo descansaba pero que le podía hacer un hueco. — Draco se carcajeó hasta ponerse rojo, casi no podía respirar, chocó la mano con ella.

—En nombre de nuestra casa quedas coronada como princesa de Slytherin honorifica — Draco conjuró una corona de flores alrededor de la cabeza de Lilly e hizo una fingida reverencia — Aunque bueno…—Draco se puso un dedo en la mandíbula pensativo—Pansy me ha dicho que por tu culpa tu padre le ha dado puntos a Gryffindor, que, gracias a mí, se los han quitado en Herbología, así que la corona me la quedo yo— dijo poniéndosela él.

—Eh! ¡Dame mi corona! — Draco se alejó para fastidiarla, ella lo placó dentro del agua, Draco consiguió ahogarla de vuelta y cuando hubo salido del agua Lilly atenazó sus piernas a las caderas de Draco para conseguir arrebatarle su corona de flores y lo hubiera conseguido de no haber perdido Draco el equilibrio. Ambos volvieron a hundirse y cuando salieron a respirar lo hicieron abrazados y riéndose.

—Sabía que estabais liados— dijo una voz lúgubre y furibunda desde la puerta, era Ron, su puño estaba blanco de la fuerza con la que se contenía, su mandíbula prácticamente temblaba de rabia. —Tanto besito, tanto abrazo en el Gran Comedor, estaba claro, y yo como un idiota queriendo pensar que me querías a mí.— le soltó a Lilly con la más profunda decepción.