Bueno, de nuevo aquí otro capítulo más, gracias a mis lectores/as por los mensajes privados y los reviews.
Leslie08, tu review fue muy ilustrativo, me encanta que mis lectores me hagan un análisis de los puntos que más y menos les gustan y lo que esperan de mis personajes y tú me diste todo, muchísimas gracias, fue genial leerte y espero seguir haciéndolo en los sucesivos caps. ^^
En fin, no me entretengo más que estaréis ansiosos por leer, aquí lo tenéis.
Cap 24: Y de repente Sybill
Severus llegó a Hogwartts al día siguiente de la pelea de Lilly con Lavender. A las 6 de la mañana llamó a la puerta de Black, gracias a las claves que Irinna le había dado sabía que solo podía hablar sinceramente con él del tema " su hija" al fin y al cabo, Black era un profesor que Lilly respetaba mucho y con el que se llevaba excesivamente bien. Sirius abrió la puerta desganado.
—¿A ti de pequeño no te dijeron que los monstruos salen de los armarios y no de la puerta principal? — dijo Sirius odiando que Snape fuera lo primero que había visto en el día.
—¿A ti no te han dicho que eres profesor y que a las 8 tienes la primera clase?
—Lamento ser yo quien tiene que decírtelo Snivellus pero los que somos guapos no necesitamos dos horas para que nos vean más feos cada día como te pasa a ti, me sobra con lavarme la cara. Si emplearas ese tiempo en lavarte el pelo, en lugar de en "prepararte a saber qué" los alumnos te lo agradecerían.
—Cuánto daño haces a la estela de Mcgonagall Black, ¿no son tus alumnos de primero quienes aún no saben transformar un botón en una moneda? Creo que al menos Guilderoy Lockhart les hacía leer, pero ¿tú a qué te dedicas? ¿a contarles las peripecias de la ducha en Azkaban? Deja de dedicar tanto tiempo a mirarte el ombligo y más a enseñarles, te lo agradecerán. — Sirius insultó de nuevo a Severus de una forma que a este le hizo reír, se notaba que Snape llevaba horas levantado y Sirius no había puesto el cerebro a funcionar todavía.
—¿Has venido por Lilly? —preguntó Sirius refiriéndose a algo que Snape no sabía
—Ob….viamente— dijo Severus con hastío— no sé si lo has notado estos años Black pero no somos tan amigos como para quedar a desayunar.
—¿Entonces por qué no vas con tu hija?
—Porque yo soy quien decide sobre ella y quien vela por su seguridad, que a ella no le guste es indiferente. — Sirius le abrió paso a Severus a su despacho.
—Voy a hacer café— Severus entró, ¿granate en las paredes? Le parecía cargante, todo lleno de velitas flotantes, qué poco inteligente, aunque sería divertido que por tenerlas a Black se le quemara el pelo y se quedase calvo. Los sillones alrededor de la chimenea, qué hogareño y qué ideal para que la tela de los sillones acabara apestando a hoguera y los zapatos se te llenaran de ceniza. Luego vio el escaso árbol genealógico que había en un gran marco, por favor, era ridículo, si no supiera que a Black le pirraban las mujeres pensaría que era a él a quien le hubiera gustado casarse con James y quedarse embarazado de él.
Por último, echó un vistazo a las fotos…oh…los merodeadores, sus caras las tenía grabaditas a fuego en la mente, la cara de idiota de James, la cara de hiena de Sirius, la cara de hipócrita de Remus "defensor de los débiles pero luego participo en el acoso colectivo porque si no me dejarán de lado por no ser cool" faltaba Peter obviamente, quien siempre tenía la mirada cobarde y rastrera. Por último y sin querer vio una foto de ellos tres en la boda de Lilly y James, Lilly estaba maginifica, con ese pelo rojo recogido y los mechones cayendo a un lado, esa corona de flores que resaltaba el verde de sus ojos, ese vestido blanco con mangas de tul que le hacían parecer un ángel. Al lado, la foto más tierna que había visto nunca, Lilly en bata rosa de hospital cargando a un Harry recién nacido y lanzando un beso al fotógrafo, que obviamente era James. Sí, decididamente James le había robado la vida que él soñaba, cuanto deseaba ser él quien tuviera tomada la mano de Lily en su boda, cuanto deseaba ser él quien hiciese esa foto al que Lily le lanzaba un beso, cuanto deseaba que ese niño fuera de él y no de James.
—Tú ya tienes una hija, apréciala como se merece— dijo Sirius pillando a Snape con esa foto mientras tomaba una taza de café y ya vestido, demasiado elegante para dar clase, a su gusto. Severus se sintió avergonzado, ni siquiera había pensado que él ya tenía un bebé con otra mujer, un bebé que había crecido sin padre mientras él protegía al hijo de Lily. Ni siquiera había pensado que su hija no existiría en esa recreación de mundo perfecto; eran él, Lily Evans y los hijos que pudieran o no tener, quizá era por cosas como esas por lo que nunca mereció a su amiga, porque ni teniendo una hija que lo adoraba y buscaba su atención, valoraba su suerte. Dejó el retrato en el aparador de fotos y por primera vez en su vida no rebatió a Black.
—Hablando de ella — se sentó en frente de Black mientras este tomaba su café matutino— sabrás que he estado investigando lo que le pasó la noche que vimos a Bellatrix de nuevo y eso me llevó a Durmstrang, hablé con una de sus antiguas profesoras y me contó cosas bastante interesantes que desconocía.
—¿Y donde entro yo en todas esas cosas interesantes ?
— Bueno, no es un secreto para nadie que mi hija te aprecia, imagino que por aquello de que es adolescente y en toda acción que haga ha de fastidiarme pero…tanto tú como ella me dijisteis que hablasteis de sus…cosas personales.
—Ajá….— dijo Sirius esperando a ver donde llegaba todo esto.
—Necesito, que antes de que le ocurra algo peor, me cuentes todo lo que te ha dicho, para así poder manejarla correctamente.
—Voy a explicarte de que trata la confianza Quejicus, porque veo que no tienes mucha práctica, si ella me cuenta algo que necesita contar pero que no le cuenta a su padre, yo le puedo ayudar desde mi posición, sin embargo si te lo cuento todo ella se enterara, me odiará más de lo que te odia a ti y entonces no nos contará nada a ninguno de los dos, es más, puede que no confíe de nuevo en nadie.
—Bueno, la diferencia entre tú y yo, es que al final del día soy yo quien la mantiene con vida y me dará igual que me odie por ello. En eso tengo mucha práctica con tu ahijado, pero a ti solo te preocupa caer bien y el colegueo y eso no la salvará de morir o de estar en peligro.
—Quizá es por el tiempo que pasaste con Voldemort pero cuando quieres conseguir lealtad o quieres que las personas se abran y confíen en ti, no vale cualquier método, la diferencia entre tener a la gente convencida de confiarte su vida por amistad o por amor y querer conseguir algo de ellos por la vía del miedo y la imposición….como meterte en su mente ¿Cómo te fue eso? Oh si, me acabó contando cosas que a ti no quiso decirte ni con una poción.
—Mi hija mató a Theodore Nott — dijo sin rodeos, Sirius escupió su café
— ¿Estás de coña? — Preguntó Sirius alertado.
—¿Sabes cómo lo sé? — preguntó Severus ignorando la pregunta de Sirius— Porque cuando necesita algo sabe a quién acudir, quizá seas muy bueno para compartir confidencias de chicas de 17 años ya que es tu edad mental, pero a quien viene a buscar para que le de SOLUCIONES y para que salve la vida y del peligro es a su ogro de padre quien a pesar de utilizar métodos suuuper indignantes para sus secretos consigue resultados.
—¿En serio no te afecta que haya matado a una persona con 17 años? ¿qué quieres que sea a tu imagen y semejanza? — dijo Sirius muy afectado por la nueva información.
—¿Crees que habría osado entrar a tu despacho de chucho pulgoso para preguntarte qué te cuenta mi hija que a mi no me cuenta si no me afectara?
—No sé qué te puedo decir que te ayude con eso.
—Cuéntame que te dijo el día que Banks la interrogó.— Sirius recordó acontecimientos e hiló todo. He ahí el motivo de Lilly pero no podía decirle a Snape lo que ella le había contado, no era algo que le fuera a reportar algo positivo a ninguno de los dos Snapes, incluso, podría ser peor, se le ocurrió decir algo que no era cierto pero que constituía también un acto deleznable que pudo causarle vergüenza a su hija pero que no implicaba algo que los hiciera sentir tan mal.
—Está bien…— empezó Sirius— sabes que Nott estuvo abusando de Ginny y que Lilly lo descubrió— Severus asintió— tu hija peleó con Nott pero él fue más rápido…— rezó en sus adentros para que Snape se creyera lo que le iba a contar— la paralizó, le pegó y…la humilló…imagino que después de eso, al acabarse el efecto del hechizo Lilly lo mató, esa parte…de que acabó con él no me la contó.
—¿A qué te refieres con que la humilló? — preguntó incisivo Severus, Sirius suspiró, era una media verdad.
—La desnudó mientras estaba inmovilizada …y…sobó sus pechos y sus partes íntimas.
—¡Maldito Bastardo! —gritó Severus pateando la mesa de Sirius , se tiró del pelo para atrás y caminó rápidamente por la estancia— ¡Ese malnacido se atrevió a desnudarla! ¡Se atrevió a tocar a mi hija!¡Tiene suerte de que Lilly lo haya matado porque si yo me llego a enterar, primero le corto los huevos, después le hago crucciatus hasta que mi varita se quede sin magia, le hubiera hecho agonizar tanto que hubiera suplicado que lo matara un dementor! Merlín ahora lo entiendo todo, las mentiras, los secretitos, las lesiones, la…—Sirius sintió que había hecho lo correcto, odiaba a Snape pero el dolor de saber lo que Nott le hizo a su hija tampoco lo merecía y su hija no deseaba que él lo supiera para no hacerle sufrir, no iba a contrariar sus deseos.
—¿Ira irrefrenable? — Severus tapó su boca bufando, no quería gritar más pero le costaba contenerse, asintió a lo que dijo Sirius—estoy seguro de que agradecerá que entiendas su descontrol, con la vista disciplinaria que tiene con Banks agradecerá el apoyo.
—¿Vista qué? — dijo Severus alarmado
—¿No habías venido tan pronto por eso?
—¡No tenía ni idea de que había una vista! ¿Como Mcgonagall no me ha dicho nada? ¿Por qué tiene una vista? ¿Qué ha hecho? —Sirius miró el reloj y vio que si no se daba prisa llegaría tarde.
—Bueno no hay mucho tiempo, pero…en versión resumida, en un mismo duelo utilizó artes oscuras, maleficios avanzados y acabó quitándole la varita a Banks— Severus se llevó una mano al pecho
—Dime que quieres torturarme y que es una de tus bromitas estúpidas.
—Claro, me gustan tanto las bromas que incluso he montado una vista disciplinaria
—¿Y a qué esperas? ¡vamos! — Se metieron en la chimenea y viajaron al ministerio de Magia.
—Creo que Lilly le pidió a Mcgonagall que no te dijera nada para no verte allí y como es mayor de edad…— comentó Sirius cuando se acercaban a los elevadores, a Lilly le tocaba la sala de vistas 26, en el piso más alto.
—…Y vive bajo mi techo hará lo que yo diga, se que para ti la rebeldía resulta muy romántica pero la realidad es que cuanto más obediente aparentes ser, más bajo mantengas tu perfil, menos posibilidades tendrás de que te condenen. Por eso todos creyeron que Petigrew era el pobre niño gordito victima de su amigo y que tú eras un asesino…por supuesto quien os conociera sabría que eso era imposible pero la imagen que das lo es todo.
—No me hagas reír, ¿Ahora va a resultar que tú creíste en mi inocencia? — Sirius rio con sorna. Llegaron a la última planta.
—Inocente no fuiste nunca Black, pero sí demasiado pasional y estúpido como para traicionar a Potter.
—Claro, Peter fue listo— dijo con sarcasmo
—Toda la vida fue una rata cobarde y vivió como una rata cobarde, pero fue lo suficientemente listo para que tú fueras a Azkaban y tú lo suficiente imbécil para que cuando te cogieron en lugar de mantener la calma gritaras como un loco. — dijo Severus enseñándole uno de los pergaminos viejos que había en los corchos de la planta del ministerio con el título "Preso fugado, asesino en serie, Sirius Black"
—Por supuesto Snivellus, cuanta sabiduría ha perdido el mundo sin tus aportaciones a las investigaciones ¿ahora resulta que estabas al tanto de todo?. — se burló Sirius
—No, pero tu enamoramiento enfermizo por Potter era más cursi que una mandrágora con biberón, ni en mil vidas le hubieras traicionado, era evidente.
—Podías haber dicho algo y no dijiste nada — dijo Sirius enfadado pensando que de haber dicho algo Snape quizá se hubieran replanteado su encarcelamiento.
—Tú pudiste no hacerme la vida imposible y lo hiciste…merecías estar allí, aunque no hubieras sido tú, no sabes lo que me regodeaba saberte preso.
—Bueno ahora veremos si te regodea que tu hija lo pueda estar — dijo llamando y entrando en la sala de vistas, Mcgonagall le dirigió una mirada severa a ambos hombres y Lilly una mirada de terror al ver a su padre y Snape sintió el miedo recorrer su columna al verla vestida como iba, debía de estar sumamente atemorizada para haberse puesto como una muñeca de porcelana.
La sala estaba presidida por tres jueces, la primera, la jefa del comisionado de magia de menores de edad, el jefe de aurores y el juez ejecutor ministerial, a cada uno de los jueces le acompañaban 4 asistentes, Remus Lupin acompañaba al jefe de aurores pero por medio de Sirius estaba informado de todo y en recuerdo a su mujer, y en deferencia a las peticiones de Sirius inclinaría las cosas a favor de Lilly lo que pudiese.
Lilly se encontraba sentada en una silla, enfrente de los tres jueces pero 6 escalones más abajo. A la derecha se encontraba Mcgonagall, como representante de Hogwarts y a la izquierda debían estar los testigos, en este caso Banks y Sirius Black. Minerva indicó a Severus que se sentara a su lado. Toda la calma que había podido conseguir Lilly hasta ese momento se había esfumado al ver a su padre allí. El juez ministerial habló en primer lugar.
—Vista disciplinaria contra Lillian Marie Snape Black, antes conocida como Lilian Marie Prince, hija de Andrómeda Black y Severus Snape, nacida el 5 de junio de 1980 en el hospital de San Mungo, Inglaterra. Los primeros años de colegio ha cursado sus estudios en el colegio Durmnstrang y actualmente cursa su último año de de enseñanza en el colegio Hogwarts de Magia y hechicería en el seno de la casa Slytherin. Comparece aquí en referencia a los actos del día 10 de este mismo mes contra la compañera de colegio Lavender Brown, alumna de la casa Gryffindor, en Hogwarts nacida el 3 de diciembre de 1979, hija de Anitta y Arnold Brown, ambos secretarios de la oficina del control del mantenimiento del estatuto del secreto del Ministerio de magia.— el juez dejó de leer — Señorita Snape, cuéntenos qué ocurrió hace dos días.
—No lo recuerdo muy bien señor, se que me encontraba leyendo cerca del lago cuando la señorita Brown se acercó para molestarme por un artículo malicioso que rodó por el colegio. Ella y yo no tenemos buena relación porque mi actual pareja es su exnovio.
—¿Quién es su actual pareja? — preguntó la jefa del comisionado de menores
—Ronald Weasley señora. — los asistentes de los tres jueces empezaron a murumurar.
—¿Ronald Weasley el héroe de guerra? ¿la mano derecha de Harry Potter?
—Sí señora. — de nuevo murmuraron
—De acuerdo, continúe.
—La señorita Brown y yo nos llevamos mal desde hace tiempo porque ella pretende volver con él, pero él no ha mostrado ese interés desde hace tiempo.
—Prosiga con lo ocurrido el día de los hechos por favor— la cortó el juez ministerial.
—Ella, tiene muchas amigas, había mucha gente y comenzó a leer ese artículo malicioso que hablaba de mi vida sexual, me acusaba de ser infiel a mi novio, ponía en ridículo a mi padre y se metía con amigos míos. Se que debí entender que era una provocación intencionada, pero, la señorita Brown, se atrevió a hablar de mi madre y…—soltó una lágrima— perdí los papeles, no pude ir a su funeral y ella…me lo recordó.
—Y empezó con las artes oscuras y maleficios avanzados— dijo el jefe de aurores.
— ¿Por qué no avisó a algunos de sus profesores? — siguió la jefa del comisionado de menores.
—Debí hacerlo…es cierto, sin embargo, cuando estudiaba en Durmstrang los conflictos se resolvían entre los estudiantes, la filosofía era que cada uno debe resolver sus propios problemas, es cierto que debí pensarlo mejor, pero…actué por instinto. —se defendió Lilly— en cuanto a la naturaleza de mis hechizos…durante años fui campeona nacional de duelo en Durmstrang, me dejé llevar por la práctica…algunos hechizos jamás los había practicado, los leí u oí que eran usados en competiciones, pero…no conocía su efecto real.
—¿Es consciente de lo peligroso que es usar hechizos que se han leído por ahí? —preguntó la juez, Lilly pensó su respuesta, tanto si decía que si como si decía que no podían ponerle un reporte de oscuridad.
—Soy consciente de que fue muy imprudente y prometo que jamás lo volvería a hacer.—Lilly fingió unas lágrimas— No soy una mortífaga que quiso practicar maleficios en una chica con la que se lleva mal, únicamente, tuve miedo, la señorita Brown y las gemelas Patil eran tres y yo solo una, venían con público que le podía ayudar y…solo quise…que no me metieran en el lago o que me ataran a algún árbol a merced de las criaturas del bosque…ya lo intentaron en el pasado, pero no quería hacerles daño, solo quería que se olvidasen de mi.— Severus se removió inquieto, ¿su hija decía la verdad o estaba contando la historia de él?
—¿Se arrepiente entonces de lo que le hizo a la señorita Brown y a las gemelas Patil? — preguntó el jefe de aurores
—Profundamente— mintió.
—¿Por qué le arrebató al auror Lumierre Alexander Banks su varita? — preguntó el mismo juez
—No lo sé, ni siquiera me di cuenta de lo que hice, estaba muy enfadada y quería mi varita…no se si me confundí o cogí la primera varita que noté, pero realmente no vi quien me estaba sujetando, no supe si era el profesor Banks, un profesor o un alumno, se que en ese momento quería hechizarla.
—¿Qué pretendía conseguir con su hechizo? —le preguntó el juez ministerial, en ese momento no podía decir que no lo sabía, debía, como le había dicho Mcgonagal, ser humilde y reconocer su responsabilidad.
—Supongo que…quería darle una lección…quería que no volviera a meterse conmigo, solo quería que me dejara en paz, no pretendía malherirla ni nada, solo que me dejase tranquila.
—En ese duelo usted utilizó hechizos muy avanzados, algunos se enseñan en el último año de la academia de aurores, sin embargo, el hechizo que usó con la varita del señor Banks fue "Sectumsempra", un hechizo desconocido por nuestro diccionario de hechizos, maleficios y encantamientos…pero su forma y formulación sugieren artes oscuras ¿creó usted ese hechizo? — preguntó el jefe de aurores.
—No eminencia….
—¿Entonces se lo confió alguien que practica artes oscuras? ¿Qué efectos tiene tal conjuro?
—No eminencia…yo solo leí ese hechizo en un libro…decía que era para enemigos (dijo recordando lo que Ron le contó en la enfermería cuando le ayudaba en los deberes de DCAO) me dijeron que Harry Potter lo usó en una ocasión, pero yo no sabía lo que provocaba…solo…lo dije porque lo recordé.
—¿Y qué provocó?
—Nunca lo supe señor, la profesora Mcgonagall intervino antes de que pudiera lanzarlo.
—Sra. Mcgonagall— empezó la juez de menores— ¿conoce usted el efecto que provoca esa maldición o conjuro que la señorita Snape intentó lanzar?—La profesora Mcgonagall se levantó, por supuesto que lo conocía, su propio compañero lo había inventado.
—Si le soy sincera ni tan siquiera oí el hechizo que pronunció, solo vine a parar la pelea, en cuanto a si conozco ese hechizo, no lo recuerdo, he conocido muchos hechizos en todos mis años de profesorado, pero ese en concreto no lo recuerdo.
—Bien, aclarado eso, pasemos entonces a la propuesta de escarmiento del colegio Hogwarts de magia y hechicería— dijo el juez ministerial. —¿directora Mcgonagall? — Minerva se levantó de nuevo
—Buenos días eminencias…— comenzó la directora— se me ha relatado lo ocurrido por numerosas fuentes, la señorita Snape me contó esto mismo en mi despacho cuando la reprendí por su absurda pelea, la señorita Brown me contó una historia muy distinta, sin embargo, cuando pregunté a la señorita Hermione Granger, prefecta de Gryffindor, y hablé con la señorita Parkinson, prefecta de Slytherin, quienes fueron a atajar el enfrentamiento, me contaron lo que aquí dice la señorita Snape; igualmente, al solicitar el testimonio del resto de alumnos que como bobos babuinos contemplaban esa demostración medieval de poder que tenían estas señoritas, me contaron lo mismo que la señorita Snape, la cual firmó este documento aceptando tomar veritaserum de cualquier profesor o autoridad que lo requiriera si necesitaban estar seguros de sus palabras.— dijo Mcgonagall haciendo llegar el documento a los jueces con un elegante posado del escrito en la mesa.—Por ello, viendo que fue un problema de dos crías inmaduras, no se les expulsará pero estarán bajo apercibimiento, ambas ofrecerán una disculpa pública a todos sus compañeros por el ejemplo tan lamentable que han dado y por supuesto, ayudarán en sus labores a nuestro guardabosques el resto del curso dos horas tras las clases para que aprendan disciplina.
A parte de ello, la señorita Snape recibirá una reeducación supervisada por mi, de los hechizos que no están aceptados fuera de la disciplina de Durmstrang.
—Este tribunal acepta todas las propuestas de escarmiento del Colegio Hogwarts de magia y hechicería. —Dijo el juez ministerial—En cuanto a los testigos presentes…Sirius Black, profesor de Transformaciones y transfiguraciones en el colegio Hogwarts de magia y hechicería, usted presenció los actos ocurridos el día 10 de este mes, ¿Puede decirnos como ocurrieron los acontecimientos el día que se juzga?
—Buenos días eminencias, ese día, salí de dar la clase de transformaciones de tercer curso, y al acudir a la sala de profesores me crucé con el auror Banks, me comentó que había visto movimientos extraños en los límites del castillo, fuimos hasta el confín de los terrenos porque dijo que había mediciones de un incremento de rastro mágico que…
—La conversación que tuviera con el auror Banks no nos importa señor Black, vaya al grano— dijo el jefe de aurores, Sirius calló, respiró hondo, debia contenerse, las vistas le traían malos recuerdos.
—Una alumna de Ravenclaw vino a alertarnos de que había un duelo junto al lago negro, que dos prefectas habían tratado de detener pero les había sido imposible. Cuando llegamos, el auror desarmó a las chicas pero…—miró a Lilly un segundo, decir que ella se lanzó sobre Lavender no le ayudaría— comenzaron a pelearse como muggles, arañazos, puñetazos…el auror Banks trató de separarlas, la señorita Brown pateó a la señorita Snape aprovechando que estaba siendo inmovilizada por el señor Banks y entonces…ella cogió su varita —se hizo un silencio sepulcral— sin embargo, creo que no fue consciente de lo que hizo, pues cuando la llevé al despacho de la directora y le dije que quitarle a un auror su varita es un delito, reaccionó como si no recordara que lo había hecho. En mi opinión…no quiso hacer lo que hizo, creo que esa acción fue producto del calor del momento.
—¿Describiría usted a la señorita Snape como una persona violenta? — preguntó la jefa del comisionado de menores, Sirius miró a Lilly, se fijó entonces en su ropa y llegó a la misma conclusión que Snape, ella lo miraba con ojos de corderito ¿violenta? No, pero tenía el mismo temperamento que su padre, si la intentabas amedrentar respondería y su respuesta sería tres veces peor y por sus circunstancias acumulaba mucha ira en su interior.
—Considero que la señorita Snape, a pesar de no ser una persona tranquila, actuaba como lo hubiera hecho cualquier adolescente que se viera acorralado por tres compañeras que le quieren amedrentar, con miedo. —los tres jueces murmuraron cosas.
—Por último, Lumierre Alexander Banks, auror de primer destacamento, condecorado nueve veces por sus servicios al frente de un total de trescientas diez operaciones, como víctima del delito contra la autoridad tiene usted derecho a proponer un escarmiento para la acusada.— Lumierre se levantó con una sonrisa maliciosa, le había encantado que Snape padre sin estar citado hubiera aparecido y sufriera la situación, estaba encantado de verlo sentirse en inferioridad, estaba encantado de provocarle miedo.
—Buenos días eminencias— dijo colocándose el chaleco a juego con la túnica en su sitio, parecía que fuese más a una boda que a una vista disciplinaria. — En efecto, dentro de mi derecho estaría proponer un escarmiento a la acusada ajustado al delito, bien podría ser su expulsión de Hogwarts, la ruptura de su varita, el pago de una sanción por encima de los 30.000 galeones o su internamiento en un centro reformatorio de brujas rebeldes durante cuatro años— empezó Banks, observó como Lilly lloraba en silencio y clavaba sus uñas en los brazos de la silla de madera en la que estaba sentada, después observó la cara de Severus, fija en su hija con una mano tapándose la boca y con la otra arrugando un papel del nerviosismo. — No obstante, la señorita Snape vino a hablar conmigo y en esa conversación pude ver que no existe maldad en ella, únicamente es una pobre muchacha con unas enormes carencias afectivas paternas, que ha crecido sin padre y que ahora que lo ha conocido afronta demasiadas emociones negativas; además reconoció que lo que hizo no estuvo bien y pidió disculpas como una buena chica — en ese momento Snape y Sirius miraron a Lilly quien mantenía la mirada fija en el suelo y abrazaba sus brazos, se miraron entre ellos y luego a la chica otra vez.
—¿En conclusión señor Banks? — preguntó la jueza de menores
—En conclusión, eminencias no presentaré cargos contra la señorita Snape por los hechos ocurridos—Lilly respiró profundamente, si Banks no presentaba cargos era algo bueno. Los jueces y asistentes hablaron entre ellos.
—A favor de condenar a la señorita Snape a dos años en el centro reformatorio para brujas rebeldes y de que le sea requisada la varita durante ese periodo. —Cinco de los 12 asistentes votaron a favor.
—A favor de que se retiren a la acusada todos los cargos delictuales — siete personas, entre ellas Remus Lupin votaron esta opción. Los jueces hablaron entre ellos.
—Se retiran todos los cargos por cometer el delito de arrebatar la varita a una figura de la autoridad. No obstante, señorita Snape, usted ha cometido infracciones severas en cuanto al uso reglamentario de la magia, por tanto siguiendo la petición del comisionado de menores, en consonancia con lo expresado por el auror Banks y por el señor Black se le aplicará un reporte de oscuridad de nivel elevado para su edad, un nivel 7 sobre 10.
Tras las clases estará sometida a la vigilancia de un auror de alto destacamento, y al terminar las tareas que requieran práctica de hechizos se le pondrán brazaletes mugglelizadores.
Siendo que usted nos dice que no controla su propia magia, este tribunal acuerda que en periodos vacacionales los brazaletes queden adheridos a usted. —El juez ministerial culminó la sentencia dando un golpe con el mazo, Lilly sintió un nudo en la garganta, pensó en Johan, pensó en Lavender pensó en qué pasaba si se descontrolaba y al no poder cambiar el tiempo su propio cuerpo le hacia algo.
—¿Pero eminencia y si alguien me ataca fuera del horario escolar y llevo los brazaletes?— preguntó levantándose de la silla de acusada
—Es función de su padre educarla en la gestión de conflictos y protegerla, acuda a él o algún profesor si la atacan, como cualquier otro alumno haría. —dijo con calmael juez ministerial —Esta tarde se le abrocharán los brazaletes, la sentencia es firme señorita Snape—.
Los aurores, jueces y asistentes comenzaron a desaparecerse hasta que solo quedaron en la sala Mcgonagall, Sirius, Severus y Mcgonagall.
Lilly miró Sirius quien, ese día no estaba demasiado contento después de lo que había hablado con Severus. Le indicó con un gesto a Mcgonagall que se iba, Mcgonagall le dijo a Lilly que ya podía prepararse esa misma tarde para su castigo y le indicó a Severus que los dejaba solos. Lilly se acercó a Severus con miedo.
—Bueno soy una vergüenza de hija que con 17 tiene un reporte de oscuridad pero…¿podría ser peor no?— Severus no dijo una palabra— Se que solo te doy disgustos, que soy la peor hija del mundo, pero te juro que no quise…— Severus la abrazó y cortó su explicación, dejando a Lilly completamente estupefacta.
—Cállate y déjame disfrutar de que no te hayan enviado a un reformatorio—Lilly sonrió y devolvió el abrazo muy fuerte —Confío en que no te meterás en un lio así otra vez, pero si lo hicieras, no vuelvas a mantenerme al margen ¿Entendido?
—Entendido— dijo Lilly disfrutando del apoyo que le estaba brindando su padre y de un abrazo suyo, algo, que desde que salió del coma a principio de curso no había vuelto a tener. Severus empezó a deshacer el abrazo, pero Lilly lo retuvo—Un poquito más…—Severus se conmovió, pero lo ocultó bien, demasiada sensibilidad le haría bajar la guardia y con esa cría eso era un peligro.
..
..
Blaise Zabinni esperaba a Draco en su torre de premios anuales, estaba en el sofá delante de la chimenea y ojeaba un libro con el que se divertía. Draco llegó de pasar la noche en la enfermería cuidando a Hermione, Lilly Snape le había hecho daño, mucho daño cuando rechazó mal el hechizo de Hermione.
—¿Qué haces aquí Blaise? — dijo Draco sorprendido.
—Esperarte…ayer no viniste a clase, a noche no fuiste a cenar y hoy no te he visto.
—¿En serio viniste a mi torre solo por preocupación por mi persona?
—¿Y si te habían violado y secuestrado? Tenía que asegurarme.
—¿Viniste por comida y luego la torre no te dejaba salir de aquí no? — Dijo Draco divertido no creyéndose una palabra
—Tío, el castigo de Mcgonagall por la pelea de comida campal fue desproporcionado, tenía hambre, este cuerpo no puede sobrevivir del aire.
—Ya habrás visto entonces que a los premios anuales nos han castigado también.
—Tranquilo he podido sobrevivir con tu reserva de golosinas y ranas de chocolate, eso y la lectura tan interesante que tienes me han salvado de la paranoia del confinamiento.
—¿Lectura? — Dijo Draco extrañado hasta que vio el libro que Blaise tenía en sus manos — ¡Maldito obseso sexual desgraciado, dame eso! — dijo Draco tratando de alcanzarle, Blaise lo esquivó y Draco cayó al suelo.
—Eso te pasa por no venir a los entrenamientos de Quidditch, pierdes facultades. — dijo volviendo los ojos al libro.
—¡Te prohíbo seguir leyendo eso!— dijo levantándose y tratando de coger el libro.
—¡La culpa es tuya Draco! ¿Quien escribe sus encuentros sexuales en un diario? " Hermione se quitó el sujetador, un sujetador azul, semitransparente desde el que se le veían los pezones, la había excitado discutiendo, cada vez que se siente retada se excita y eso me encanta y me pierde, esos pezones me estaban llamando, tenía la obligación de meterme sus tetas en la boca, lo pedían, solo con una caricia toda la piel se le erizó, tenía tantas ganas de morderlos que cuando la prenda dejó de tocar su espalda no pude hacer otra cosa que no fuera devorarlos, me encanta como gime, como grita mi nombre cuando lo hacemos"— Leía Blaise
—¡Cállate! — dijo corriendo tras él, pero Blaise seguía escapándose y leyendo páginas más adelante y páginas mas atrás.
—"Hoy he descubierto que hay cosas que Hermione come mejor que los libros, definitivamente ha sido la mejor mamada de mi vida, hasta en esto, siendo inexperta saca mejor nota que nadie, y yo tenía a Pansy en un altar, nada que ver ¿Cómo se le ocurrió hechizar su respiración? Ese cerebro sirve incluso para cumplir fantasías que no sabía que tenía, bajo el agua, con el jacuzzi encendido, me ató y succionó tanto que creía que me iba a fusionar con ella, hechizó su respiración para que pudiera experimentar una felación completa bajo el agua. ¡Bendita genio!"
—¡Blaise dame ese libro o te juro que te dejo ciego! — Blaise pasó unas páginas atrás, casi a las del principio.
—"Y entonces, después de tres horas discutiendo decidimos que íbamos a follar…menuda es Granger, me cogió de la corbata, me quitó la camisa y me dijo que esto solo era sexo, en mi mente algo así siempre habría sonado como algo impensable pero no voy a negar que he tenido pensamientos y me he tocado con ella pero de ahí a hacerlo realidad, era como vivir un sueño. Por supuesto que solo era sexo, le dije, me dijo que me odiaba, yo le respondí lo mismo, me desabroché el pantalón, la empujé a la cama, le rompí las bragas y le subí la falda, y se la metí con fuerza, ella gimió y me pidió que le diera más fuerte, sus deseos fueron órdenes, le di sin piedad hasta que se corrió, después la puse en cuatro, era mi turno. Desde hoy he renunciado a meterme con su pelo para siempre, verlo caer en su espalda me la ponía más dura, cogerlo para embestirla era lo mejor, ella me lo pedía, gimió tan fuerte…cada vez que le daba un estirón lo hacía más alto y cuando al tiempo de ofrecerme su trasero más y más cerca pronunció "Malfoy" no pude evitar correrme"
—¡Inmovilus! — conjuró Draco, Blaise se quedó quieto con una sonrisa maliciosa en los labios, Draco le quitó el libro, lo guardó y deshizo el hechizo
—Me he puesto cachondo de leer el último pasaje— dijo Blaise
—Eres un pervertido.
—¿Pervertido yo? Los chicos normales nos compramos porno Draco, no escribimos nuestras vivencias sexuales como una muchacha del siglo XIX que quiere escandalizar a la sociedad ¿Acaso no has visto el último número de la revista "Entrepierna de bruja"? Sale Celeste Within, la cantante de las brujas de salem y te dice unas cosas..y hace unas posturas…
—Bueno, tengo gustos más finos— dijo Draco
—Pero si yo era quien te quitaba las revistas cuando compartíamos cuarto.
—¿Eras tú? ¿No era Crabbe?
—Crabbe no era lo bastante listo para decir los contrahechizos del doble fondo de tu baúl.
—Bueno, está bien, digamos que en una torre con alguien que odiaba al principio tenía reservas por si encontraba mis revistas y me chantajeaba y ahora que somos novios, me da miedo tenerlas, que las encuentre y se enfade.
—¿Así que Granger es celosa? Wow quien lo hubiera dicho.
—No se si es celosa, pero la última vez que se enfadó ella y Pansy hicieron que mi pene viajase en el tiempo hasta mi nacimiento. — Blaise se rio tanto que acabó en el suelo— Ríete como Pansy se enfade veremos que te hace.
—Pansy no puede vivir sin mi caña de azúcar moreno, es la diferencia, es como si yo le cosiera la boca con un hechizo ¡sería más un castigo para mi! A Pansy le gusta mucho el sexo, no se castigaría de esa forma.
—A Hermione le gusta pero ella si que aguanta, así vuelva a ser virgen como quiera vengarse lo hace de lo lindo.
—¿Y no se enfadaría si encuentra ese libro?
—Es mi oda hacia su sensualidad
—Eso y que ella nunca miraría un diario, pero si una revista, por tanto no lo sabe.
—Eso también, ojalá otros fueran tan discretos.
—Yo solo me quería reír de ti un rato, cuando vi eso en tu arcón de golosinas dije "oh vamos a ver sus secretos" pero cuando vi que era algo guarro me puse a leer, me alivié un par de veces y me tenía que reír de ti un poco.— Draco frunció el ceño—Da gracias que lo he encontrado yo, imagínate que en una de esas viene Potter con su novia y lo encuentran.
—Para ello tendrían que venir a mi torre, follar en mi cama, registrar mi baúl encontrar el doble fondo, y saber el contrahechizo para poder sacarlo.
—Todo es posible, imagina que haces un trío con Potter o mejor, con la chica Weasley, Pansy tiene la teoría de que se lo montaban en trios el año pasado.
—Antes de hacer algo con Potter me corto los huevos. ¿Por cierto, como sabías la contraseña? — se quedaron en silencio —¿Pansy?
—Sep
—Odio que folleis.
—Oye es más profundo que eso, somos novios.
—¿Novios? ¿Tu y ella poniendo etiquetas?
—Eh ella ya conoce a mi madre y yo a sus padres— Draco se rio
—¡Y yo desde los 5 años! ¿Eso me hace tu novia?
—No, tú no has ido a comprarte ropa con mi madre, Pansy le encanta, tú no.
—Bueno más vale que la hagas feliz o te mato.
—Gracias por el consejo, déjame darte uno , deja de escribir estas cosas, eres bueno escribiéndolas pero si no quieres que alguien lo encuentre por accidente y se sepan vuestras intimidades deberías destruirlo.
—Bien, lo haré —dijo Draco desviando el tema—pero en serio, pórtate bien con Pansy, lo está pasando mal desde que Theo desapareció.
—¿Crees que no lo sé? Tú estás aquí con tu Gryffindor en la torre que os regalan para follar por haber tenido buenas notas, pero yo soy quien está con ella en Slytherin, somos todos amigos desde pequeños, pero ¿Cómo nos ha cambiado la vida? Crabbe y Goyle a su bola como si sumaran un cerebro, Daphne y Astoria expulsadas, Theo, que siempre había sido nuestro mejor amigo, el más cabal de todos, el que siempre nos intentaba convencer de que las ideas de la sangre eran malas, está desaparecido, quien sabe si muerto.
—Blaise, Theo se volvió loco después de que le hicieran torturar a sus padres, lo que le hizo a Pansy en verano, provocar que la atropellaran para perder a su hijo, pregonar que es adoptada e hija de muggles, liarse con la psicópata de Greengrass…quizá ella, o Astoria le hicieron algo cuando las expulsaron.
—Sigo sin creerme como le trastocó la cabeza. Hablando de Astoria, ¿al final te libraste del compromiso verdad? Cuando las expulsaron — Draco bufó
—Ojalá, mis padres me interrumpieron un polvo para citarme con su familia, y confirmar que a pesar de las circunstancias el matrimonio seguía en pie, hicieron una ridícula velada, me largué, pero dudo que permitan que las cosas queden así.
—¿Qué polvo? — Preguntó Blaise
—¿Qué acaso no lo has leído ya? — dijo Draco reprochando su indiscreción
—Pensaba que igual no era de los que figuraban en el libro— Draco le hizo un gesto de extrañeza— Bueno… ¿no te estás acostando también con la hija de Snape? A veces te admiro por como te juegas el cuello, sobre todo porque luego me puedo reír mucho cuando te quieren cortar los huevos, pero aquí no debes temer solo la ira de ellas cuando vean que eres un cabrón, habrás de temer la de Snape y yo ahí temería por mis huevos de verdad.
— ¡No me acuesto con la hija de Snape! ¿En serio te creíste eso?
—Bueno, tienes antecedentes en estas cosas…y hacéis buena pareja.
—Tengo novia Blaise
—Y eso ha sido un gran impedimento en tu vida amorosa — dijo Blaise con sarcasmo.
—No Blaise, va en serio, le soy fiel, y Lilly solo es mi amiga además, sale con la comadreja, cosa que no me explico.
—¿Entonces lo del baño de prefectos?
—Bueno es cierto que estábamos allí—Blaise rió
—No tienes remedio, dices que le eres fiel pero te bañas con otra, lo de que tu no sabias que eso no se podía hacer teniendo novia dudo que le valga a Granger.
—Hermione ya sabe lo que pasó —Draco suspiró— Blaise, Lilly está en problemas, no se aun cuales pero, Snape me encargó velar por ella y Pansy me contó que tenía unas cicatrices bajo el pecho y…solo se me ocurrió aprovechar mi posición de prefecto.
—¿Y bien? ¿Descubriste algo?
—¡Qué va, el idiota de Weasley llegó para fastidiarlo todo!
—Bueno, si yo te viera con mi chica en una bañera…te pegaría ¿No has vuelto a intentar sonsacarle?
—No pude, me llevaron al ministerio, me dieron una paliza, luego sacaron el artículo ese y desde entonces Lilly me evita, por si fuera poco, ahora me preocupa más que le rompan la varita por esa pelea con Brown.
—Esa pelea fue brutal, Amanda Keppler me la contó, dicen que Lilly usó hechizos que se usan en la academia de aurores, hechizos oscuros y que usó un hechizo inventado.
—¿Se ha inventado un hechizo solo con 17 años? — dijo Draco impresionado.
—Sí, no saben qué hace porque Mcgonagall lo paró pero debía de ser potente…creo que se llamaba Sectumsempra—Recordó Blaise, Draco abrió la mirada tanto que casi se le salen los ojos de las órbitas, él recordaba ese hechizo, recordó lo que le hizo, lo débil que estaba y lo cerca que vio la muerte de no ser por Severus.
—No se lo ha inventado ella— dijo Draco cogiendo unas cosas de sus cajones y metiéndolas en la túnica rápidamente.
—¿A dónde vas?
—A buscar a Lilly, ya es hora de resolver todo esto, ya es hora de saber qué ha pasado y en qué está metida— dijo saliendo por la puerta, dejándola abierta para que Blaise pudiera salir; Blaise se fue al campo de quidditch a mirar algunos entrenamientos y Draco se fue al despacho de su jefe de casa, allí nadie contestaba, se desesperó un poco y pensó que igual se estaba escondiendo en la sala común, sin embargo allí solo encontró a Pansy.
—Buenos días— dijo Pansy— ya pensaba que ibas a perderte nuestra coordinación de rondas de la semana.
—Ahora no estoy para eso Pansy ¿has visto a Lilly?
—¿Es una broma?
—¿Tengo pinta de bromear?
—Oh dios, no lo sabes— dijo ella preocupada, dejando a un lado los papeles de la coordinación de guardias de prefectos
—¿Qué no sé?
—Lilly hoy tenía una vista disciplinaria en el ministerio, por la pelea con Brown y quitarle a Banks la varita.
—¡Mierda! ¡¿Por qué no me dijo nada?! ¡Estará histerica!
—Estaba muy nerviosa no pudo dormir y le dije que se quedara conmigo, está muy sensible Draco y no me extraña, Snape no para de castigarla, se siente la hija más decepcionante del mundo, no controla su magia, su mejor amiga está en San Mungo todavía, provoca desastres sin querer y encima comete un delito sin darse cuenta. No sabes lo humillada que estaba…
—¿Por qué? ¿Quién la humilló?— Pansy suspiró
—Lilly…tenía mucho miedo y se disculpó con Banks, Banks quiso aprovechar la situación y la hizo suplicarle perdón de rodillas y besarle los zapatos.
—Pero ella no lo hizo y Banks….?—dijo Draco esperando el resto del relato, Pansy negó con la cabeza
—Oh no Draco, claro que lo hizo, se arrodilló, le suplicó perdón casi hasta por haber nacido y le besó los pies.
—Dime que hay más y que después de besarle los pies le hizo una llave de lucha libre y le pateó todo lo que pudo.
—Eso no es lo peor
—¿Puede haber algo peor?
—Que cuando él le dijo que se arrodillara, ella pensó que era para otra cosa y le desabrochó el pantalón—Draco se golpeó la frente con la palma de la mano
—Tengo que decir que yo eso lo hubiera hecho también pero ¿disculparme de rodillas? Muy desesperado tendría que estar.
—Imagínate como se tenía que sentir.
—Espero que todo le salga bien, yo venía buscándola por el hechizo que le lanzó a Brown, el que bloqueó Mcgonagall
—Sectumsempra, dicen que lo inventó ella
—Mentira, no lo hizo, ¿recuerdas cuando Potter y yo tuvimos un duelo en el baño en sexto curso?
—¿Ese por el que me pasé 4 dias llorando en la enfermería porque casí te mueres? Sí, vagamente— dijo sarcástica.
—Potter usó ese hechizo contra mí, eso me ha hecho pensar en qué debe de estar metida Lilly, y en que iba a descubrirlo directamente.
—Si no le rompen la varita o acaba en un reformatorio te ayudaré con eso.
..
Los dos Snape volvían del ministerio, Severus decidió hacer el camino largo por Londres muggle para tener algo de tiempo para hablar con su hija, mientras andaban las tripas de Lillian crujieron y Severus a pesar de las miradas indiscretas decidió entrar a una cafetería muggle cercana al Big Ben, la camarera les preguntó si estaban grabando una película medieval por las túnicas que vestían, Severus se enfadó pero solo dijo que no podían hablar de eso para que les dejaran entrar.
—Dentro de unos días, es el partido de Slytherin contra Gryffindor— empezó Severus, la camarera vino con dos tés y unos huevos revueltos para Lilly— deberías venir
—Creí que estaba castigada para siempre para las actividades lúdicas—Severus recordó lo que le había contado Sirius, solo pensar como se habría sentido su pequeña al ser humillada de esa manera y como encima de sufrir eso él la había castigado por no decir la verdad le rompía el corazón, pues ahora sabía que no se lo merecía. Sin embargo, también recordó lo que dijo Irinna, ella debía de sentirse normal y mentir a tu padre era una cosa normal por lo que ser castigada y aun no le había dicho por qué Ginny Weasley acabó realmente en San Mungo.
—Oh, claro que lo estás pero, Draco se reincorpora como buscador de nuestra casa y seguro que se alegra de verte dándole apoyo.
—Por mucho que diga ese artículo de mierda no me acosté con Draco papá, ni tengo intención de tener nada con él, se que te encantaría que mis elecciones amorosas fueran en su dirección pero no será así.
—[Por Merlín que así lo cumplas, sois hermanos]—Pensó Severus— Lo decía porque…sois buenos amigos y los amigos deben apoyarse entre ellos aunque se sientan incómodos— dijo Severus evocando recuerdos
—Oh…emmm…bueno no me interesa demasiado el quidditch— dijo Lilly mirando por el ventanal de la cafetería y bebiendo un poco de té
—¿Ah no? Pues…fíjate que pensaba que habías sido rival de Viktor Krumm poniendo en peligro su selección profesional.
—¿Cómo sabes eso?— dijo ella nerviosa.
—Hija no he dedicado 20 años de mi vida al espionaje para no saber algo que salió en prensa— se reprendió a sí mismo, pues de no ser por Irinna no lo sabría.
—Prensa internacional
—¿De verdad crees que no es más cosas de ti de las que piensas?
—Sinceramente espero que no—ambos desviaron las miradas, se hizo un silencio incómodo interrumpido por la camarera que traía dos pedazos de pastel.
—Oferta de desayuno familiar regalamos un trozo de pastel a las familias—la camarera observó el silencio de ambos y se dirigió a Lilly—Compartir profesión con tu padre es duro querida, vosotros actores, yo camarera y mi padre es el dueño, cuesta pero al final…te alegras de poder compartir tantas cosas con él— le guiñó un ojo a la chica, no había dado una pero su intención hizo que Lilly hablara.
—Familia…creo que es la primera vez que nos llaman así—Severus dio un sorbo a su té, incómodo.—¿puedo preguntar algo? — Severus la miró con reservas pero asintió.
—¿Cuándo moriste…o casi moriste…por proteger a Potter…pensaste en…
—No voy a responder esa pregunta
—Pero si aún no has escuchado lo que…
—No lo necesito—Lilly gimió de frustración, Snape bebió su té— Lillian, se que en el fondo esperas que te diga que me arrepiento de haberte abandonado, pero no es así— Lilly soltó una lágrima dolida por esas palabras— tenerte a ti y dejarte al cargo de Andrómeda quizá fue lo único que hice bien en esa época de mi vida.
—¿Cómo puedes decir que desaparecer de la vida de tu hija está bien?
—Porque hacerlo me garantizaba que estabas viva. El mayor peligro para ti era que alguien descubriera que eras mi hija, tu peligro era yo, pero no tener a Andrómeda fue más peligroso aún, por eso tuve que esconderte con la señora Egrid. ¿Qué si me considero buen padre? No, eso está claro, incluso Banks lo sabe ver y así se lo ha dicho a los jueces pero no me arrepiento de hacer lo que había que hacer.
—Banks es gilipollas, no tengo…carencias afectivas paternas muy serias ni estupideces de esas
—Claro que las tienes, es lo único verdadero que ha dicho ese anormal —dijo con frialdad— pero es normal Lillian a quienes nuestros padres nos abandonan nos pasa eso, es algo que esperaba. Bueno, esperaba que me odiases o que ni me necesitases y te hubiera bastado con tu madre pero para tu desgracia me echaste de menos.
—¿Tus padres…mis abuelos… te abandonaron? No me has hablado de ellos.
—Bueno, no hay mucho que decir, cuando tenía 17 años se fueron de casa y jamás los volví a ver, se esfumaron, sin más, los 16 de antes fueron un conjunto de gritos golpes pobreza y estruendo, como ves no hay demasiado.
—¿Y qué hiciste? — Severus la miró alzando las cejas —Oh ya…lo de los mortífagos…supongo que…es comprensible...no tenías nada a tu favor.
—Pero tú no eres yo, Lillian —empezó Snape, había que sacar el tema— a pesar de lo que hagas, tendrás mi ayuda.
—Eso lo sé papá, ya lo has demostrado. — dijo huidiza— aunque me castigues por todo lo que haga, lo sé.
—Te castigué por mentirosa, por irte por la noche a mis espaldas, por correr riesgos innecesarios y por no confiar en mi, porque si no llegas a contarme el por qué Draco no secuestró a Nott estarías en Azkaban y sería gracias a mi. Tú tienes la oportunidad de no cometer mis errores, eres una bruja, increíblemente poderosa, más de lo que muchos soñarían, sabes más magia que muchos aurores, no te creas sola, no lo estás, no tienes que tomar decisiones drásticas ni sirves a nadie, eres libre.
—[Me encantaría decirle eso a Johan] —pensó ella—Seré más cuidadosa
—Eso espero…tienes que decirme qué poción o maldición has usado para que Banks no presente ningún cargo.
—Le di lo que quería de mi—Severus empezó a adquirir un color rojizo, sus puños se tornaron blancos y dio un golpe a la mesa
—¡¿Se acostó contigo aun teniendo tú 17 años?!—La camarera que se acercaba a recoger su mesa soltó los platos que llevaba de la impresión de las palabras de Severus, ambos la miraron y ella se puso a recoger y escuchar.
—Papá relájate— pidió Lilly asustada
—¡¿Qué me relaje?! ¿En el ministerio tienen a un pederasta jefe de operaciones que se aprovecha de mi hija y quieres que me relaje?¡Ahora mismo vamos a denunciar a ese mal nacido!
—¡No no no no, espera por favor!
—¡Ay querida…tu padre tiene razón, tienes que denunciar eso!
—¿Qué?'¡No! ¡cállese! Papá, él es homosexual.
—¡Ja! Eso dicen todos los aprovechados cuando no quieren levantar sospechas—dijo la camarera—No se preocupe señor voy a llamar a la policía su hija es menor de edad, a ese cabrón lo vamos a encerrar.—Lilly se quedó qa helada, no se había percatado de que estaba en el mundo muggle y, en el mundo de los muggles era menor de edad, por lo tanto, su voluntad allí no valía de nada, su padre había perdido los nervios, la camarera estaba intentando retenerla para que no se fuera, el dueño estaba llamando a la policía, los clientes se volvían todo el mundo prestó atención a su espectáculo, todo eran gritos presión, si Banks se enteraba del lío seguro que se retractaba, sus sienes le dolieron, estaban hinchadas, su brazo quemaba, la cabeza le estallaba y de repente…silencio.
La cafetería estaba paralizada, el café cayendo de la máquina detuvo su goteo, el helado de los brownies había dejado de derretirse, los pájaros de fuera habían dejado de volar, la lluvia había dejado de caer, todos estaban paralizados, Londres estaba congelado, todo lo estaba, excepto Severus, quien había detenido sus palabras al ver lo que pasó.
—Lilly…has….paralizado el tiempo…sin varita— dijo sintiéndose a su vez impresionado y asustado.
—Entonces seamos rápidos y desmemorizalos a todos
—¿No entiendes la gravedad de lo que Banks te ha hecho?
—¡No pasó nada! ¡Pensé que iba a pasar, me dijo que me pusiera de rodillas y cuando lo hice, le desabroché los pantalones y…!
—¡No quiero oírlo Lillian Marie, no voy a denunciarlo, lo voy a matar!
—¡Y me apartó de él! — gritó Lilly—¡me dijo que yo era una puta cria, que jamás pediría eso y que él es gay!— Severus dudó un momento
—¿Entonces por qué te dijo que te pusieras de rodillas?
—Porque quería que le suplicase perdón, me hizo repetir mi apellido varias veces, mi casa y pedirle perdón por todo lo que se le ocurriera y me hizo besarle los zapatos. — dijo con asco, Severus con tres movimientos de varita modificó la memoria de todos los que estaban dentro de la cafetería (haciéndoles creer que eran un padre y su hija discutiendo porque a él no le gustaba el novio de ella) no sabía lo que durarían paralizados, pero por si acaso todo se debía calmar, Severus apretó los dientes, se sabía derrotado por Banks, su hija lo había descrito bien, le dio lo que quería.
—Al final se ha vengado.
—Olvídalo, gracias a eso, no estoy en un reformatorio y no me han roto la varita, es lo importante.— Severus cambió de tema pero no iba a olvidarse de eso, ya se vengaría de Banks como pudiera.
—Lilly ¿el hechizo que usaste…como sabías de su existencia?
—Ron me lo dijo una vez pero, no lo volveré a usar, Sirius ya me explicó que lo inventaste tú y lo que hace— se quedaron callados—¿Por qué hiciste un hechizo así?
—Por lo mismo que tú querías hechizar a Brown, ob…viamente.— la cafetería se descongeló, todo el mundo volvió a la normalidad.
—Yo solo quería que se callara…que me dejara en paz.
—No me digas…— dijo Severus comiendo un trozo del pastel gratis que les habían traído con la oferta.—Lilly yo también fui joven, también quería que se callaran.
—Lo sé, el retrato….—Lilly se corrigió cuando los muggles comenzaron a moverse de nuevo—el viejo director Dumbledore me dijo que tú pasabas muchos días en su despacho por pelearte—Severus sonrió con nostalgia por Albus Dumbledore y pensó que él le aconsejaría paciencia y mostrar un poco de amor a una niña que no sabía pedirlo de forma sana.—Imagino que ahora es cuando me dices mi castigo por…liarla así en el colegio.
—Sabes que en mi filosofía no entra castigarte por defenderte, se que Brown es…una niña problemática, llevo dándole clase ocho años, y ya se que la primera vez que te peleaste con ella te dije que usaras la ...palabra…— dijo en clave por los muggles—las palabras…que tu ya sabes porque son tu fuerte, pero, no era consciente de que tu nivel era tan alto, para la próxima…evita que haya próxima.
—Me habló de mamá y…de su funeral en el cual no estuve y ...perdí los papeles. No pude ir…no me despedí y…ni siquiera se dónde está…— Lilly empezó a recordar y a llorar, un llanto que fue en aumento Severus quiso reconfortarla, pero no sabía como y menos en un lugar público lleno de muggles.
—Bueno…venga, no llores…estamos en un lugar público…y… llevas un…¿vestido bonito?—Lilly le puso un gesto de estupefacción mientras hundía su cara en las manos— ¿Un pelo bonito?...zapatos…
—¡¿Te crees que es un concurso de adivinanzas?! ¡¿No puedes entender como me siento?! — dijo ella enfadada volviendo a llorar
—Amigo, no lo intente, ella no entenderá que la proteja de un idiota sin futuro, pero no se preocupe, cuando venga con un churumbel de tres años, esté embarazada de otro y su vida en una maleta apreciará su intento — dijo el dueño del lugar al llegar a la mesa, dándoles la cuenta.
—Cállese— le dijo Lilly mirándolo con esa mirada fulminante que había heredado de Severus. El señor se fue, ella respiró profundamente como pudo— papá se que me dijiste que no estaba preparada, pero necesito saber donde está enterrada mamá, necesito poder visitarla y despedirme.
—Lo tienes muy reciente, no es la mejor idea— su hija le suplicó con la mirada—bueno…será mejor que sea la señora Malfoy quien te responda a esas preguntas…ella…pagó un mausoleo para tu madre. — dijo Severus librándose un poco, Narcissa tendría que hacerse cargo también de algo, no solo él.
—¿La madre de Draco pagó un mausoleo para mi madre? — Severus asintió— ¿Por qué haría eso? ¿Eran amigas o algo? — Severus calló, le alegraba que su hija hubiera contenido ciertas preguntas, y de que Draco ni siquiera hubiese prestado atención pues con poco que hubieran investigado sabrían que muchas cosas estaban interrelacionadas, pero para su suerte, Draco no tenía oídos para lo que no fuera él mismo y Lilly creía con fe ciega a su "madre" Andrómeda y ella jamás le habló de sus hermanas ni sus abuelos maternos y solo por Banks se enteró de que Andrómeda estaba emparentada con Bellatrix.
—Ella te lo contará, este año, Narcissa nos ha invitado a pasar las navidades en la mansión Malfoy.
—Pero el señor Malfoy no me soporta y no he hablado con Draco desde hace tres días por lo del artículo.
—El señor Malfoy estará de viaje y respecto a Draco…él sabe que todo eso no fue culpa tuya, sois amigos, hablad de ello y resolvedlo.
—Pero herí a Hermione en la pelea, está en la enfermería por mi culpa y no he ido a verla…por vergüenza, ellos dos son…
—Lo sé y de verdad que no entiendo que os pasa por la cabeza a vuestra generación, aún así, si alguien entiende lo que es herir a alguien sin querer, ese es Draco. Ve a ver a Granger, discúlpate y habla con él.
..
..
Hermione despertaba en la enfermería dolorida, desde la pelea que intentó detener sentía los huesos vibrar por culpa del contrahechizo de Lilly y se encontraba tan mal que no había podido ir a clase y aunque era fin de semana era casi la hora de comer y no había ido a la biblioteca.
Harry estaba a su lado diciéndole que estaba planteándose como serían este año sus navidades, con todo lo de Ginny habían decidido visitar a Charlie en Rumanía cuando Ron acabara las clases antes de vacaciones. Por supuesto él era un eterno invitado, pero pensaba que necesitaban estar en familia.
—Podrías venirte conmigo, me aterran los dragones aún más que antes y no me apetece ver ni uno. — dijo Hermione
—Creo que me pasa un poco lo mismo— rio Harry. La puerta de la enfermería se abrió y Lilly entró acercándose a ellos, Harry la notó extraña, vestida como si fuera a dar un recital de canto en una función de la escuela primaria—Hola Lilly
—Hola Harry…—miró a Hermione, la saludó y miró al suelo con vergüenza—¿Ron no está?
—Está cuidando a Ginny en San Mungo y yo estoy aquí —Lilly asintió nerviosa—¿Puedo preguntar por qué vas así vestida?
—Vista disciplinaria por la pelea que tuve con Lavender y por quitarle la varita a Banks…
—¿Te han hecho una vista? —preguntó Harry preocupado
—¿Y qué esperabas Harry? Le quitó su varita a un auror, y usó artes oscuras la suerte es que no la hayan expulsado.
—Así es…— dijo Lilly— aunque no recuerdo como se la quité si os soy sincera pero por lo menos no me han expulsado ni me han roto la varita, ni me han enviado a un reformatorio, Banks no presentó cargos, tengo un montón de castigos de Mcgonagall, me han puesto un reporte de oscuridad y hasta que lo estimen oportuno me pondrán brazaletes mugglelizadores tras las clases y voy a estar vigilada por un auror.
—Al menos tu varita sigue intacta y no te han expulsado— dijo Harry, Hermione estaba callada y Lilly se dio cuenta de lo incómoda que era la situación.
—Hermione…siento mucho lo que te hice.
—Podrías haber usado un expelliarmus en lugar de hacer lo que fuera que hicieras.
—No sé qué hechizo usé.
—Venga ya Lilly, usaste hechizos muy avanzados, ni siquiera yo, ni Harry seríamos capaces de hacerlos todavía ¿y tú invocas uno mental sin saber cuál es? — la enfermería se quedó en silencio, Harry intervino.
—Hermione, no creo que lo hiciera adrede
—No he dicho eso, digo que es imposible que no conozca el hechizo que hizo, si lo supiéramos Madame Pompfrey me curaría más rápido.
—Fui…campeona nacional de duelo cuando estudiaba en Durmstrang…me entrenaron para actuar muy rápido, de verdad que no…supe qué es lo que hacía, los contra hechizos los di en primero, en segundo los hacíamos no verbales y en tercero me salían naturales, de verdad que no se cual usé, ojalá te pudiera compensar. —Hermione cruzó los brazos con impotencia, Harry le daba pequeños toquecitos para que viera que eso no estaba bien.— Hoy he congelado el centro de Londres muggle con un dolor de cabeza, si te digo que hay cosas que no se cómo hago es así, créeme por favor.
—Yo no sabía cómo podía hablar parsel Hermione, puede que le ocurra lo mismo.
—¿Hace contra hechizos por accidente?— dijo Hermione con sarcasmo.
—Es igual— dijo Lilly cortando esa historia—Solo he venido para ver como estabas y decirte que lo siento mucho, que de haber estado más calmada jamás me hubiera dejado llevar, no me quito culpa pero…yo no quiero hacer daño a nadie, yo misma también me doy miedo. En fin si me disculpáis…— Lilly caminó con paso ligero fuera de la enfermería, Harry miró a Hermione, esta acababa de comprender que se había excedido.
—Luego no te quejes si Ron se pasa con Malfoy— le dijo Harry, Hermione se sintió avergonzada, Harry caminó hasta el final del pasillo y encontró a Lilly sentada en una zona de césped. —Hey —Lilly lo miró— oye Hermione no quería decir eso, no te tenemos miedo.
—Pues deberíais, a cada persona que me acerco sufre un accidente, tengo un imán para las ocurrencias extrañas.
—Estás hablando con el rey de ser el peligro para los que lo rodean, ¿qué me vas a contar? Se cómo te sientes cuando no sabes por qué ocurren las cosas— Lilly lo miró escéptica— Va en serio, en segundo todo aquel hijo de muggles al que me acerqué acababa petrificado, incluida Hermione, por no hablar de que todo el mundo me tenía miedo, era un apestado, llegué a dudar de si de verdad yo hacía esas cosas sin saberlo.
—¿Y qué hiciste?
—Dejar de dar explicaciones, si alguien quería creer que era el heredero de Slytherin adelante, ¿que creía que les iba a petrificar? Adelante, ¿Qué creían que iba a conjurar serpientes por la noche de quienes hablaban mal de mi? Ojalá hubiera podido pero…si yo hacía algo de lo que no me diera cuenta no podía controlarlo, si hablaban mal de mi, no podía controlarlo, si creían que yo escribía con sangre en las paredes tampoco podía controlarlo. Mis amigos estuvieron a mi lado y confiaron en mi, me apoyaron y me creyeron, Ron de hecho, fue quien me hizo comprender que si los demás pensaban que era el heredero de Slytherin ¿qué pasaba? Dejó de afectarme.
—Pues me sorprende entonces que Hermione te apoyara viendo lo visto.
—Está dolorida por la vibración de los huesos, pero Hermione te tiene mucho aprecio, la ayudaste con lo de Greengrass aun a pesar de buscarte un problema con Snape y a penas la conocías. Es desconfiada con lo que no conoce, hasta que no se convence por si misma de lo contrario quiere tener razón, aún me sigue diciendo que los científicos magos chilenos que trajeron a Sirius y a Lupin de vuelta a través del velo son estafadores. Está segura de que habrá consecuencias inesperadas en letra pequeña. — Lilly sonrió levemente.
—Tenle paciencia, ella fue la primera en defenderte cuando Ron nos contó lo inseguro que estaba y también…no puede evitar estar celosa por Malfoy.
—¿Ella se cree lo del artículo ese? — dijo decepcionada
—Para nada, pero noté que se puso muy celosa cuando Ron vino a contarnos lo de Malfoy y Banks y mencionó que Malfoy y tú estabais semi desnudos en el baño de prefectos.
—Lamentaré eso toda mi vida, no siento nada por Malfoy, está bueno, tengo ojos, pero no hay ninguna pretensión de ningún tipo.
—Lo sé, ella y yo estamos en esa misma situación, todo el mundo cree que hay o debería haber algo o que lo ha habido, pero…a pesar de que Hermione es una chica preciosa y de que ella verá que en el fondo no estoy mal, nos queremos mucho y jamás pasaría nada, somos como hermanos. —Lilly rio
—Es exactamente lo que me pasa a mí con Draco— se quedaron en silencio, pues Harry era el único, aparte de Severus Snape, que sabía que en realidad, Draco y Lilly sí eran hermanos— pero no seas modesto Potter, tú también estás muy bueno, menos mal que no vas con ropa deportiva, Ron sabe lo tonta que me pongo con el uniforme de quidditch—bromeó Lilly, ambos rieron de nuevo.
—Hablando de eso, ¿vendrás al partido de Slytherin contra Gryffindor? Seguro que a Ron le gusta verte allí— Lilly mordió su labio, Ron no les había contado nada de su "descanso temporal", aun así no tenía pensado ir.
—¿Puedo contarte algo que no le he contado a nadie en…consideración a que sabes lo jodido que es hacer cosas sin querer, que nadie puede señalarte pero que sabes que es culpa tuya? — Harry asintió
—Yo era capitana de quidditch en Durmstrang, llegué a rivalizar con Krum bastante, en cuanto a quidditch se refiere, él como persona era un encanto.
—¡¿Qué dices?! ¡¿En serio?! ¿competías contra Krum y eras capitana? Nunca te he visto interesarte por el quidditch, Ron o Ginny me lo hubieran dicho.
—Ellos no lo saben…cuarto fue un curso muy duro para mi, y quinto aún fue peor, dejé a una profesora mía en coma en un duelo, la odiaba pero nunca quise hacerle daño…y cuando mi novio se enteró, me dejó porque me tenía miedo, esas fueron sus palabras, yo era rara, era demasiado y quien sabía si el día de mañana explotaba en pedacitos porque estuviese en mis días.
—Tenías que haberle hecho pedacitos, menudo capullo. —Lilly asintió
—Supongo que eso fue lo que una parte de mi debió pensar, me dejó la tarde de antes del último partido y cuando su equipo y el mío se enfrentaron en el campo, empezó a granizar… curiosamente, el granizo solo hirió a mi ex y a todo su equipo, no supe como, pero todo el equipo, cayó de sus escobas desde 20 metros de altura—Harry se tapó la boca de la impresión.
—Por suerte, no les pasó nada grave, los salvaron de la caída, pero yo supe que había sido yo, cuando cayeron sentí alivio inmediato y después mucho miedo, no volví a jugar ni a verlo, prefiero no enfadarme con la gente ni emocionarme demasiado por los partidos por si acaso provoco el caos.
—Bueno en mis partidos también pasaban cosas extrañas, en mi primer año Voldemort trató de matarme de una forma similar, y tu padre lo impidió y en segundo casi me mata una bludger y Hermione lo impidió, en tercero atraje dementores y Dumbledore me salvó, entiendo tu miedo pero…si un día quieres volver a sentir la relajación de volar…en Gryffindor tienes a los mejores, lo siento por Malfoy y Slytherin pero lo somos—Lily rio y apoyó la cabeza en el hombro de Harry.
—Gracias Harry.— dijo cerrándo los ojos y sintiendo la brisa en su pelo
—¡Potter!— dijo una voz que arrastraba palabras — ¿Ya vuelves a contar tu desgraciada vida a las chicas para darles penita?— preguntó Draco, caminando altanero, por alguna razón no quería ver a Potter junto a Lilly, ella era amiga suya, no de Potter.
—Piérdete Malfoy, no molestes— Lilly se calló y miró al suelo, no quería meterse en peleas, sabía que tenía que hablar con Draco pero ¿tan pronto?
—¿Y tú qué? — No hubo respuesta— ¡Lillian!— Lilly subió la cabeza
—Ammm yo…emmm
—¿Weasley te ha pegado su estupidez? Joder ya te vale, ¿tenías una vista y no me lo dices? Soy tu amigo, ¿no piensas que me lo podías haber contado? — Harry supo que tenía que retirarse, se despidió de Lilly pero se quedó en el umbral del arco que estaba tras ellos, desde que tuvo esos sueños preocupantes sobre ella, desde que estuvo en coma se prometió observar en la distancia cercana. Draco se sentó en la hierba con su amiga—¿Vas a hablar o te lo tengo que sacar con legeremancia?
—Sss sí tenía una vista
—¡¿Y?! ¡¿Qué ha pasado?!
—Oh…emm han retirado los cargos por el delito pero por usar artes oscuras llevaré brazaletes que me impedirán hacer magia, tendré un reporte de oscuridad y me vigilará un auror— Malfoy suspiró y la abrazó sin importarle la gente que pasaba y los rumores que se encendían— Pero me van a poner vigilancia para evaluar si me ponen un reporte de oscuridad.
—Estás con nosotros, es lo que importa—Lilly sonrió levemente no despegando la mirada del suelo—¿qué te pasa? —Lilly no quiso mirarle
—No quiero que digan más cosas sobre nosotros, estoy harta de rumores, eres mi amigo y todo lo están convirtiendo en algo sucio. — Draco asintió con comprensión.
—¿Quieres acabar con un rumor? —Lilly asintió— Entonces dales tanta información que no sepan qué es verdad y qué no, dejarán de hablar. ¿Confías en mi?
—Supongo— Draco se levantó y levantó a su amiga con él.
—¡Eh gente de Hogwarts!— alumnos de todas las casas se pararon a ver que estaba pasando, qué gritaba Draco Malfoy —¡¿Queréis más noticias? Bien aquí os va una — Tomó a Lilly de a cintura y en un abrir y cerrar de ojos la inclinó sobre su brazo y le dio un beso de película romántica muggle— ¡Sí, como dicen los ADS, me he follado a Lilly Snape, tenemos coitos diarios, por eso la beso cuando y como quiero!¡ventajas de que ella sea hija del jefe de casa y yo prefecto, hacemos lo que queremos!. Pero no os cuentan bien las noticias, porque también, lo hago…con Hermione Granger, sí yo siempre la he llamado sangre sucia pero nos acostamos, ser premio anual es mucha presión para ambos, pero la intimidad de nuestra torre nos permite hacer como los conejos— la gente empezó a reírse, Lilly aún no tenía claro lo que hacía— Yo no discrimino, los ADS se pierden muchas cosas…porque a pesar de hacerlo a plena vista ni una foto nos han hecho ¡Profesora Trelowny ¿Cómo está? Este es mi secreto, siempre que la veo le doy un beso— Draco juntó sus labios con los de Sybil juntando sus cabezas enredando los dedos en sus rizos — la gente se quedó pasmada y asqueada y algunos, entre ellos Lilly se reían, la profesora Trellowny lo miró con indiferencia.
—Ya lo sabía, mis predicciones me advirtieron de que un muchacho nacido a principios de junio querría besarme por amor fraternal — dijo la profesora yéndose como si nada hubiera pasado.
—¿Pero sabéis lo que no estoy confesando?—miró alrededor y tuvo una idea, Lilly debería amarlo y perdonarle todo de por vida pues esto solo lo haría una vez como medida desesperada— que mi amor verdadero lo he camuflado por miedo a represalias porque nadie lo aceptaría pero ya está bien, si todo se escribe quiero que esto perdure en la historia ¡Potter!— se acercó a Harry— cariño, que se les clave en la memoria— Draco acercó a Harry impulsando su cuello hacia él y fundió sus labios
—"¡Venga ya! "¿En serio?" "¡Lo sabía se veía venir!" "¡Te lo dije!" "No me lo creo" "Su padre sí se enterará de esto jajaja""Tenían mucha tensión sexual" "Del odio al amor hay una línea muy fina"— Fueron comentarios que oyeron mientras Draco sentía dar el beso más largo de su vida aunque solo duró unos segundos.
—Vámonos de aquí ojazos— dijo Draco arrastrando a Harry del brazo, con Trelowny le había sonreído la suerte pero con Potter no lo tenía tan claro. La marabunta se disipó y Lilly pudo seguirlos.
—¿Eres idiota? —le dijo Harry limpiando sus labios con la manga de la túnica cuando ya se hubieron alejado— ¿Se te olvida que tengo novia?
—Tu novia me debe una muy grande Potter si te reclama dile que ella me petrificó sin pantalones delante de Filch.
—¿Pero por qué yo? ¿Qué te he hecho?¡¿Por qué sabes a canela?!—preguntó Harry. Draco sonrió con ese aire seductor y superior que ponía muchas veces
—Es que uso un perfume dental especial, me alegra que te guste
—¡¿Pero por qué usas el mismo que Ginny?! —reclamó odiando la confusión que su subconsciente le había generado.
—Se llama fragancia unisex Potter y es carísima, dudo que sea la misma, aunque dicen que la imitación es bastante convincente.
—¡Aaaaarrgg cállate Malfoy!
—Cálmate Potter, yo provoco ese efecto, aunque desconocía que también lo hacía en los hombres.
—Draco— dijo Lilly alcanzándolo—te quiero mucho, muchas gracias por hacer lo que has hecho—lo abrazó—Harry lo siento y…gracias —dijo abrazándolo y dándole un beso en la mejilla
—Odio a los Slytherin, ¡mucho! … ¡que lo sepáis! —Harry se fue, Lilly y Draco rieron. Se fueron juntos a la sala común, allí los esperaban Pansy y Blaise.
—¿Qué tal la vista? ¿Te han condenado? — preguntó Pansy
—¿De verdad has besado a Trellawny y a Potter?
—Qué rápido vuelan las noticias ¿Eh? — dijo Draco, Pansy abrazó a Lilly, esta le contó lo ocurrido en el ministerio y su nueva rutina de castigos.
—Bueno, si te consuela, lo de los castigos del colegio lo imaginaba, seguro que como prefecta tendré que supervisar algunos, lo cual significa que Brown limpiará de rodillas mientras tú me ayudas a preparar el baile de navidad.
—No sé qué es peor— dijeron Lilly, Blaise y Draco a la vez
—Callaros— dijo Pansy medio en broma medio en serio.
—Bueno, voy a cambiarme este look de hija de 7 años perfecta y vuelvo con vosotros— Lilly caminó al despacho de su padre desde el pasadizo de Slytherin y cuando entró, lo que vio le heló la sangre, el suelo del despacho de su padre estaba cubierto de rosas, rosas negras, las cuales conducían hasta su cama, la cual se encontraba rodeada por las mismas rosas como si se tratara de un velatorio. Sobre la cama había una carta levitando, Lilly la abrió.
"Adorada Lilly:
Espero que las rosas te hayan gustado, a qué mujer no le gusta que la guíen con flores a la cama ¿no? Nuestra amiga Bella dice que una niña como tú lo puede considerar perverso, un hombre que te vigila llenándote la habitación de rosas pero solo quiero tener un detalle después del tiempo que llevamos sin vernos. Lamentablemente para ti, tus vacaciones se han acabado, y has de volver al trabajo, este tiempo sin verme te ha soltado demasiado la lengua y habrá que ponerte remedio, menos mal que Bellatrix conoce muchas fórmulas para que empieces a guardar silencio.
Por el jardín que tienes en tu cuarto no te preocupes, desapareceréis en breve, tú solo déjate llevar.
Nos vemos pronto querida.
Con amor, Johan."
Lilly estaba tan atemorizada por el hecho de ver la caligrafía de Johan que no reparó en que en el corto espacio de tiempo en el que leía, las rosas habían creado un muro a su alrededor, un muro que al despegar su vista del pergamino la engulló. Sentía estar en un ataúd, las espinas la pinchaban, las raíces le ataban las muñecas los pétalos la ahogaban, hubo una ventolera, movimientos bruscos, las espinas se apretaban contra su piel, y de pronto pudo ver candiles encendidos; el muro de rosas había deshecho una de sus cuatro paredes.
—Ya pensaba que no vendrías— dijo una voz aterradora, ella se giró, allí estaba Johan, en su trono. —¿Me echabas de menos? — Lilly calló. —¿Qué te ocurre querida?¿Te ha comido la lengua el gato? Últimamente te gusta mucho hablar…a pesar de que te dije que no lo hicieras.
—Ttttú no vas a controlar mi vida— dijo Lilly aterrorizada, Johan rio
—Pero ya lo hago…estás tan asustada por lo que te haré por desobedecerme…que tu ira…está desbocada, tienes tanto miedo que no consigues hacer nada bien… ¿Lo único que te ha resultado? La humillación, porque es lo único que has controlado tú. Yo empecé esto, yo te desaté, quise que fueras tú misma en tu esplendor, pero te niegas. Así que cada día que pase te forzaré un poquito más…no creas que vas a tener un final feliz, tu poder se notará en el mundo.
—¿Quieres mi poder? ¡Tómalo! No lo quiero, solo quiero ser una bruja normal, salir con mis amigos, divertirme, estudiar y tener un futuro, no quiero un poder que puede matar a 1000 personas con solo parpadear. Libérame de ti y te daré todo mi poder encantada.
—¿Crees que si fuera tan sencillo no lo habría tomado ya? — dijo acariciando su mandíbula— Para poder acceder a tu poder, primero has de sacarlo, pero no quieres.
—Si quiero, dime que he de hacer para que te lo quedes y lo haré
—Mata gente…— dijo Johan despreocupado— es lo único que te provoca una explosión central, es lo único que me hace sentirlo…o…dejaré que alguien se lleve por sus instintos y…te fuerce sexualmente…eso también saca la Lilly que yo necesito.
—No pienso matar a nadie, y si haces que me hagan algo me suicidaré y no obtendrás nada, no se para qué quieres mi poder ni mi sangre ni por qué me quieres viva pero me necesitas y mientras me necesites, que me quite la vida no es una opción para ti.
—Entonces quizá necesite darle a tu padre motivos para abandonarte o llevarte a los recuerdos de Bella…esos sueños húmedos en los que mataba a tu estúpida madre.— Lilly sacó la varita y se la puso a Johan en el cuello
—Voy a matarte Johan, no se como ni se cuando pero créeme que te mataré aunque eso me lleve por delante, no oses tocar a mi padre ni mancillar el recuerdo de mi madre porque te juro que te arrepentirás.
—Sigue…quizá si te muestro la noche en la que te abandonaron tengas más ganas de matarme.
—¡Cierra la boca!— hundió su varita en el cuello de Johan otra vez, esta empezó a quemar, Johan ni se inmutó
—¿Sabes que cuando recuperé el cadáver de Nott pude acceder a todos sus recuerdos? Se todo lo que te hizo…¿no te gustaría saberlo?
—¡Cállate! —dijo tapándose los oídos
—¿Quieres saber lo que le obligó a hacer a Ginny Weasley cuando tú estabas inconsciente?
—¡Cierra la maldita boca! — De la mano de Lilly salió fuego, ese fuego rodeó a Johan en un círculo maldito.
—¿Ves cómo has mejorado mucho? solo necesitabas incentivos — Johan atravesó el fuego volando por encima— eres más lista de lo que creía, quise acceder a Ginny para conseguir tu sangre pero no pude…¿Sabes por qué?—Lilly desvió la mirada.—San Mungo está llena de protecciones mágicas que yo no puedo romper desde aquí…de haberla llevado a sanar hubiera estado de nuevo en el colegio en tres días, no obstante, ya hace casi un mes que está ingresada ¿Por qué? Porque nadie se cree lo del suicidio en ella…nadie salvo los sanadores, que lo deben creer por seguridad y aplicar un protocolo. ¿Lo sabías verdad? — Lilly levantó la cabeza altiva.
—Por supuesto, cualquiera que conociera Ginny sabe que no se suicidaría, pero debía parecer una mentira demasiado torpe, me asustaste tanto que pensé que si le hacías eso para doblegarme ¿Qué sería lo siguiente? ¿Cómo iba a no fallarte teniendo un padre que había sido espía? ¿Cómo iba a callarme algo que me destrozaba tanto? ¿Cómo esquivar las sospechas sin desobedecerte a ti? Sabía que tarde o temprano fallaría, así que decidí parecer estúpida, decir algo que nadie creería pero que, a pesar de eso, se debiera guardar un ingreso prudencial, como mínimo me libraría de ti un mes, ella también necesitaba creer que fui torpe y gracias a eso…tú no has podido acceder a ella y no estás teniendo mi sangre, así que ahora estás débil y desesperado.
—No te preocupes, lo de la sangre lo obtendré rápido— Johan chasqueó los dedos, el vestido y la camisa de Lilly se rasgaron por la espalda, el anterior muro de rosales la golpeó como si se tratara de miles de latigazos. — que confesaras lo de Nott no me importaba, solo quise probar tu lealtad, la cual no vale de nada, porque a la mínima que alguien que quieres corre peligro se te suelta la lengua. ¿Qué sería de mi pueblo si hablaras de nosotros? ¿De mi? ¿De donde estamos?
—¿Crees que tengo ganas de hablar de ti? ¡Eres un jodido psicópata, un malnacido obsesionado con una cria que dice ser superior pero que no sabe hacer otra cosa que infundir miedo para compensar un poder que no tiene! —Johan le propinó a Lilly una bofetada tan fuerte que la tiró al suelo.
—No oses volver a hablarme así delante de mis súbditos — dijo mirando a sus criados y guardias— Si fueras uno de ellos, ya estaría obligando a tus seres queridos a desollarte.
—Si eso es lo que le haces a tus súbditos por desafiarte quizá deberían tener otro rey, o seguirme a mi…ya que soy quien tiene el poder que tú quieres — Que Lilly plantara esa idea peligrosa en las cabezas de los súbditos fue algo que merecía un castigo ejemplar.
—Bella querida — Johan chasqueó los dedos y Bellatrix salió del final de unas escaleras— ¿Por qué no terminas de hacerle lo que no te dejaron la primera vez? — Lilly sintió como sus piernas temblaban, dos guardias la sujetaron, Bellatrix para saludar la recibió con un cruccio, Lilly gritó.
—Oh…por favor niña mira que eres escandalosa…—Johan cerró el puño y los labios de Lilly se sellaron, su voz ya no existía, no podía chillar, expulsar su dolor. Después de unas horas de torturas psicológicas y físicas de la sádica varita de Bellatrix Johan se acercó a Lilly desligó sus labios y le acarició el pelo— ¿Qué decías amor?
—Nada…— dijo agotada y atemorizada.
—Pequeña Lilly…tan bocazas…tendrías que recibir golpes más a menudo por impertinente, así aprenderías—rio—En realidad tienes razón— dijo sonriendo malicioso—quiero tu poder, pero tú no quieres hacer nada para dármelo así que me obligarás a conseguirlo, mi gente…es como una colmena, todo lo que yo reciba sirve para nutrirlos a ellos, pero si no hay néctar, las abejas se mueren y si las abejas mueren morís todos los humanos. Tu eres es el néctar de mi colmena amor y si te resistes habré de sacártelo a la fuerza. — El rosal de nuevo golpeó fuertemente la espalda de Lilly y la hizo caer al suelo.
—¿Lilly estás bien? —oyó la voz de su padre que la ayudaba a levantarse de la fría madera, ella miró alrededor, Johan la había transportado de nuevo, sus ojos denotaban terror, y no podía levantarse de lo dolorido que sentía su cuerpo—Lilly ¿Qué te ocurre? ¿Qué es esto? —Severus cogió lo que Lilly tenía en las manos, una caja de rosas negras. —¿Quién te envía una caja de rosas negras? — Lilly, aún en shock del dolor que sentía en la espalda vio que su padre sostenía el otro extremo de la caja, la cual, era claramente un recordatorio del ataúd de rosas que Johan le tenía preparado.
