Hola lectores queridos, lamento haber tardado tanto en actualizar, ahora que se aproximan las vacaciones tendré tiempo para recuperar mi ritmo.
Muchas gracias por los mensajes privados y los reviews. Espero que os guste este capítulo.
Cap.26: Invisible
A la mañana siguiente, Lilly había descansado muchísimo, se había dormido llorando por Ron y se las había ingeniado para llegar bastante tarde a su cuarto, por lo que al tocar la cama cayó rendida. Al despertar, respiró profundamente y recordó que, por primera vez en mucho tiempo, podría pasar una mañana tranquila, ir de compras y ser invisible para el mundo entero, sin más compañía que el dinero en efectivo que había conseguido retirar antes de que Severus tomara el control de su cuenta bancaria. Se animó al pensar que quizá podía comprarse un vestido para el baile, o alguna poción que le dejara el pelo espectacular, aunque, por supuesto, había una gran partida para dulces y chocolate. Se levantó y se vistió para irse, y preparó una tetera. Miró el reloj y cogió ropa limpia de su armario, había quedado con Harry y debía darle su ropa para hacerse pasar por ella.
Comprobó que su padre estuviera dormido y abrió la puerta del despacho para recibir a Harry.
—Hola— susurró Harry, Lilly le devolvió el saludo
— ¿Dónde me cambio? No tienes puerta— dijo Harry extrañado
—Vamos al baño, ya te lo dije ¿recuerdas? mi padre piensa que la privacidad me hace mentir y me la quitó.
—Pensé que era una broma— Lilly rio.
—¿Bromas con él? Te aseguro que no—cerró la puerta del baño, le dio a Harry su uniforme y vio cómo se quitaba la camiseta e intentaba ponerse su camisa.
—Esto no me entra, voy a acabar rompiendo la camisa— dijo Harry haciendo su mejor esfuerzo por no reventar con sus brazos la ropa de su amiga— oye, he pensado que es mejor que me transforme en ti con transfiguración, la poción multijugos puede fallar si tardas más de lo esperado.
—¿Cómo no se me había ocurrido? — se reprendió a sí misma—está bien, pero deja esto en el doble fondo de la despensa o se dará cuenta, junto a la poción de muertos en vida, no te equivoques, he cogido una poción para modular la voz y esa está al lado de la poción curafoliculos.
—Entendido, vamos con la transformación entonces…dame la mano, o acabaré haciendo cachitos la camisa en cuestión de segundos.
—¿Qué? No no no seguro que te cabe solo hay que…dejar de respirar un poco— intentó abrochar la prenda, pero era imposible.
—Sin tu figura esto no me va a entrar, dame la maldita mano— Lilly lo miró reticente, pero al final se la dio, Harry comenzó a transformarse en una persona más bajita, con el pelo mucho más largo, con cinturita, órganos femeninos y pechos.
—Wow, tengo tetas— dijo Harry palpándolas y mirándolas con ilusión, Lilly le dio un manotazo.
— ¡Potter, que me estás tocando las tetas a mí!
—Perdona es que nunca había tenido pechos antes, ¿Cómo no te pasas el día tocándotelas?
— ¿Por qué todos los hombres hacéis esa pregunta? Ponte el sostén y deja de mirarlas ¿quieres? — Harry con ayuda de ella se puso uno de los sostenes de Lilly, la falda del uniforme y se pudo abrochar la camisa. —Lilly le dio la poción para imitar la voz a Harry, Harry le dio la capa para que se marchara y disfrutara de Hogsmade.
Una vez se quedó solo en la oficina, Harry no sabía bien qué hacer, así que aprovechó para hacer deberes atrasados mientras tomaba un té que Lilly le había preparado como cortesía. Una hora después, Severus salió de su habitación, iba con su acostumbrado "outfit" negro abotonado, pero sin la gran capa que le hacía parecer un murciélago gigante. Fue a la tetera y se sirvió una taza.
—¿Has comido algo? —le dijo Severus, Harry tragó saliva ahora le tocaba contestar como Lilly y esa pregunta en Severus no era algo de clase.
—Nnno…— dijo Harry. Severus hizo un ruido sordo con su taza
— Pensaba que tu madre como mínimo te había enseñado a no saltarte comidas — le preparó unos huevos fritos y bacon, algo de pan y fruta y se lo dio como cuando Hermione le devolvía a Ron un trabajo sabiendo que lo había hecho mal a propósito para que ella lo completara.
—Agradecería que no me hablaras de mi madre.
—Y yo que no fueras tan arrogante como tu amiguito Potter pero en la vida no siempre tenemos lo que queremos hija mía, apréndelo cuanto antes. — Se acercó a Harry y leyó lo que este estaba escribiendo— Cuatro de las seis respuestas que has dado en ese ejercicio de pociones están mal, si yo fuera tu profesor ya habría incendiado esos pergaminos.
—¿Siempre te levantas con tanta alegría? — dijo Harry con sarcasmo
— Come, a ver si así nutres tu mente para responder bien —le ordenó ignorando su impertinencia— últimamente te las arreglas para saltarte comidas y te recuerdo que estás con medicación desde que saliste del coma y desde que esas marcas empezaron a aparecer en tu brazo, si bajas un solo kilo más te empiezo a engordar como un cerdo, primer aviso.
—Entendido— dijo Harry comiendo, el desayuno estaba buenísimo, ese bacon y esos huevos fritos eran esplendidos, el sándwich que le había hecho era mil veces mejor que los que hacía tía Petunia cuando le cocinaba a Dudley en su cumpleaños ¿Snape sabia cocinar?, bueno, en pura lógica si era bueno en pociones, algo que consiste en integrar los ingredientes a la perfección con unas instrucciones, debía ser bueno en la cocina.
— Black me envió una lechuza diciéndome que no te había visto a la hora de cenar ¿Dónde estuviste? —Harry no supo muy bien qué decir, pero se acordó de que Ron le comentó que había tenido un "momento" con Lilly, pero fue muy breve.
—No debió verme bien, yo estuve, Ron te lo puede confirmar, me despedí de él porque se marchaba a Rumania.
— ¿Así que ahora Black es un mentiroso? — Harry recibió con sorpresa esa pregunta
— ¿Acaso te crees más la palabra de Sirius que la de tu hija? — preguntó como Lilly
—Por supuesto, Black es idiota, pero no es un mentiroso como tú— wow Snape era más severo como padre que como profesor ¿Qué le había hecho pensar que sería más agradable? — ¿Y? ¿Dónde estuviste?
—En la biblioteca, no tenía hambre y me fui a la biblioteca para no oír a nadie masticar y molestarme— contestó como creyó que lo haría un Slytherin. A Snape le bastó por el momento.
—¿Eres consciente de que sin poder usar tu varita estás expuesta a miles de peligros?
—¿Por irme a la biblioteca? — preguntó Harry irritado por no poder desayunar sin ser sometido a un interrogatorio constante.
—Te atacaron en los terrenos, no puedes arriesgarte a ir sin protección. —Harry asintió, por una parte, le parecía tierna la preocupación de Snape. Por otra, le descolocaba su dureza inicial y su preocupación de ahora, era un padre preocupado, eso estaba claro, pero eso le hacía entender por qué su amiga tenía una relación paternofilial tan disfuncional, era complicado entender a Snape y era complicado entenderla a ella.
—Bueno, el ministerio me ha puesto un auror de vigilancia ¿no? Tengo más protección que Harry Potter— dijo riéndose en el interior, Snape soltó un bufido.
—Potter estaba protegido por mí y por Dumbledore, constantemente, no respiraba sin que alguno de los dos lo supiera y en última instancia tenía a Granger ¿pero tú? Te escabulles, te escondes, y pareces empeñada en frustrar toda ayuda que se te pueda brindar y las consecuencias son terribles así que ve acompañada.
—¿Pretendes que tenga una niñera?
—Quizá te haga falta, ya que no parece que vayas a darme el gusto de dejar a Weasley y juntarte con alguien…de tu casa o de mi agrado, si estás con él asegúrate de que lleva la varita, en pociones era lo peor, pero…en la guerra luchó bien.
—Ron está en Rumanía, con su hermano, hasta después de las vacaciones, es una pena que no me hubieras recomendado estar con él desde que empezamos a salir— dijo Harry no pudiendo quedarse con eso dentro, Ron había sufrido mucho a Snape, la inseguridad que le daba en su relación saber que sería imposible que Severus le aceptara se lo había puesto muy difícil.
—Entonces trata de ir con gente que tenga un mínimo dominio de los duelos y con quien no te acuestes, Granger, Malfoy …incluso…aunque ayer vinieras diciendo lo contrario…Potter— Harry se quedó a medio masticar, asimilando que Snape le pedía a su hija que se juntara con él, pero, un momento ¿Cómo que vino diciendo lo contrario?
—Así que…quieres que me junte…con Potter— repitió Harry.
—Mera conveniencia…no me gusta, pero a veces es necesario juntarse con quien odias por un fin mayor, yo me junto con Black en la orden. Para una cosa para la que Potter vale, utilízala.
—Me encanta tu concepto de la amistad, las mil maneras de retorcerla para usarla en beneficio propio— dijo Harry no pudiendo entender como su madre había sido amiga de alguien que pensaba así.
—Dumbledore era un gran maestro, él nunca tenía una amistad que no fuese útil.
—Eso es muy cínico, Dumbledore era un gran hombre y todo lo que hizo siempre fue para lograr un bien superior. — saltó Harry sin poder evitarlo
—¿Y tú qué sabes? No le conocías— Harry se calló unos segundos, era cierto Lilly no conocía a Dumbledore más allá de lo que hubiera leído o hablado con su retrato, no podía ponerse a defenderle o a discutir sus métodos con Snape como si fuera él mismo.
—No le conocía, pero he leído mucho, y creo que siempre defendió que el poder del amor lo podía todo.
—Amor no es amistad.
—Claro que sí.
—¿Te has levantado muy filosófica eh? Bueno, me encanta eso, espero que esa epifanía reflexiva te sirviera para reflexionar sobre nuestra conversación de anoche y sobre el respeto que le debes tener a un padre que busca lo mejor para ti.
—Ah, vamos— Snape le colmaba los nervios, cuando le interesaba cambiaba de tema y no había nada que se pudiera hacer para volver al punto que querías, sabía desviarlo todo y si no podía te invitaba a largarte o se largaba
—Una advertencia Lilian, si vuelves a ponerte tan impertinente como ayer, te prometo que te educaré en casa y no tendrás oportunidad de volver a decir que vienes de acostarte con Potter en la sala de los menesteres— Harry se atragantó ¿de verdad Lilly le había dicho eso? ¿Pretendía que Snape lo crucificara?
—Eeee…eso fue mentira
—Ya sé que fue mentira, eres demasiado ingenua como para engañar a Weasley así, para mi desgracia.
— ¿No querrás decir leal y fiel en lugar de ingenua? — preguntó molesto Harry, ¿de verdad Severus "alentaba" a su hija a ser infiel? Severus ignoró dicha pregunta como si fuese la más tonta del mundo.
—En fin, vistas tus carencias, y que tu madre no debió hablarte más allá de la menstruación, me tocará a mi abordar ciertos temas incómodos para ambos, Madame Pompfrey me ha ayudado a informarme de ciertos temas femeninos—hizo una pausa— así que lo mejor, será empezar esta conversación y terminarla cuanto antes. — Oh no, ¿de qué hablaba Snape? ¿iba a darle "la charla" del sexo? ¿en serio? ¿la única ventaja de no tener padres era ahorrarse esa charla y ahora se la iba a dar Snape?
—Prefiero que no, muchas gracias— alcanzó a decir Harry
—Te aguantas, lo que no voy a soportar es un espectáculo lacrimógeno de "Papá estoy embarazada, no sé cómo ha podido pasar" y para evitar eso hay que hacer esto.
—Pero si yo ya se…
—Sí, yo también sabía y fíjate, al final fui padre con 19 años. Ahora calla y escucha—Harry se cubrió la cara y gimió de impotencia, esto no podía estar pasando.
—Oh Merlín…
—Bueno… cuando hablamos el primer día que estuviste aquí me dijiste que eras virgen— empezó Severus, Harry no quería escuchar eso, y ¿en serio Snape le había llegado a preguntar a su hija tal cosa? —Pero ahora me pregunto si me mentiste así que…haciendo un gran esfuerzo te pregunto qué trato…físico tuviste con Aaron Smetley, Marcus Besthoren, y Devon Listkaryan.
—¿Quién? — dijo Harry desubicado, Snape le miró ceñudo
—Tus exnovios, me dijiste su nombre hace tiempo. —contestó Severus extrañado.
—Ah…esos, ya…—Dijo Harry para ganar tiempo y saber que decir, él sabía que la primera vez de Lilly había sido con Ron, pero no tenía por costumbre preguntarles a sus amigas qué hacían con sus novios anteriores, ni siquiera se lo había preguntado a Ginny. Se aclaró la garganta—Nada, no hice nada
—¿Te crees que soy idiota? ¿que solo te diste besitos con tres exnovios?
—Es cierto…papá— dijo pronunciando esa palabra con dificultad, siempre había querido decirla, pero no a Snape precisamente—Ron fue el primero, en todo, te…te recuerdo que solo tengo 17 años— dijo Harry escandalizado, él solo había tenido dos novias y solo había hecho cosas con la segunda.
—De acuerdo, solo Weasley, eso lo facilita todo…pero eso no significa que no puedas estar expuesta a muchos peligros. Confío que eres mínim bcfeamente responsable y tomasteis las…—hizo una pausa—precauciones mágicas debidas—Harry abrió los ojos muchísimo, precisamente esa respuesta la sabía por Ron y era que no. Severus captó esta reacción y taladró a su hija con la mirada.
—Lillian por Dios…dime que no fuiste tan estúpida —Dijo Snape, Harry tragó saliva, sabía que por su cara ya la había liado— Dime al menos que tomasteis precauciones muggles— A Harry se le encendió la bombilla, Ginny se lo dijo ese día en el que él y Lilly discutieron en pociones.
—¡Sí!, Sí, obvio que sí, ¡me…me tomo la píldora muggle! —El gesto de Snape no se relajó en absoluto, Harry sentía venir un ataque de ansiedad ¿qué pasaba ahora?
—¿Y las enfermedades?
—¿Qué enfermedades? — preguntó angustiado
—Ay por Merlín— Severus se cubrió la cara—las enfermedades de transmisión sexual.
—¿Qué pasa con ellas?
—¿Cómo te protegiste contra ellas solo con la píldora muggle?
—Ammm— Maldita Lilly ¿Cuándo narices iba a volver?
—No lo hiciste…—aseveró Snape desesperandose
—No hizo falta, Ron no tiene enfermedades— se excusó Harry
—¿Y eso lo sabes porque te lo ha dicho él? De hecho, ¿le has preguntado si quiera?
—Sé que no tiene nada
—Tú lo… sabes
—Sí— respondió secamente Harry como solía hacer a en cursos pasados si Snape dudaba de él. Severus emitió una mueca de disgusto, pero al contrario que a él, "a su hija" no le dijo nada por contestar de esa forma tan arrogante.
—¿Y si tú le hubieras pegado algo a él?
—Vuelvo a decirte que Ron fue el primero
—Y yo vuelvo a decirte y a comprobar que no sabes nada de educación sexual, puedes tener una ETS sin necesidad de tener contacto sexual, puedes contraerlas como consecuencia de infecciones, como consecuencia de besos como…picores— Snape seguía hablando, pero Harry dejó de escuchar, esto era un infierno, deseaba que terminase cuanto antes. —¡Lillian! — dijo Severus captando la desatención.
—¡Te estaba escuchando!
—Lo dudo
—Claro que sí, es solo que esto es tremendamente incómodo, iré a informarme con Madame Pompfrey pero deja el tema por favor. — suplicó Harry.
—Esa es una buena idea— dijo Severus asintiendo
—¡Claro que sí, yo hablo con ella y nos ahorramos una conversación que ninguno quiere seguir!
—No, lo decía por ver a Madame Pompfrey, le pediremos que te haga una revisión ginecológica y así nos quedaremos tranquilos
—¡¿Qué?! ¡No no no no por favor eso no!¡para! — dijo Harry asustado cuando Snape le tomó del brazo para encaminarse a la enfermería. En ese instante llamaron a la puerta, Severus abrió, y divisó al hombre que más odiaba en el mundo, su eterno enemigo de gesto canalla, pelo perfecto y ojos azules.
— ¿Está aquí mi ahijado? —entró directamente sin saludar —Habíamos quedado para ir a Hogsmade y no se ha presentado, un pajarito me ha dicho que estaba aquí.
—Claro Black, le invito a tomar té con pastas todos los días, ahora somos amigos —dijo Severus con marcado sarcasmo. Sirius saludó a Lilly y luego se giró hacia Snape. Harry pudo observar como en la cintura del pantalón llevaba doblado el mapa del merodeador, oh mierda, el mapa le diría que estaba ahí. Severus miró a su hija. —No te habrás traído a Potter a mis espaldas ¿verdad?
—Pfff…claro que no—dijo en un tono nada convincente
—Voy a por un mapa para hacer un hechizo de localización— Severus fue a su cuarto,Lilly se acercó a Sirius
—Sirius, sácame de aquí, quiere que Madame Pompfrey me haga un examen ginecológico— dijo con susurros ahogados, Sirius adoptó un semblante incómodo, pero también se reía.
—Bueno…es tu padre Lilly, entra dentro de lo normal que se preocupe de esas cosas.
—No me jodas Canuto— susurró Harry con irritación.
—¿Disculpa?
—Mira el mapa que tienes, el mapa— Sirius miró el mapa del merodeador y vio que Harry Potter estaba en frente de Sirius Black dentro del despacho de Severus Snape y sin la presencia de su hija Lilly
—¿Pero ¿qué…?
—Te lo explico luego, sácame de aquí, ya. — Sirius asintió, guardó el mapa y fue al cuarto del otro profesor.
—Snape, ya no hace falta que busques nada, acabo de acordarme de que Harry dijo que iba a ir con Hermione a unas tiendas para que le ayudara en no sé qué y que tardaría.
—¿Black tu idea de día festivo es hacerme perder el tiempo?
—Fallo mío, lo siento Snape—ambos se quedaron callados, algo no le cuadraba a Severus, pues en la vida Sirius había pedido disculpas por nada. — Oh por cierto, necesito llevarme a tu hija, su examen y el del otro alumno son idénticos y tengo que comprobar quien ha copiado de quien, ya que Harry volverá más tarde aprovecharé para quitarme eso de encima.
—¿En serio has de comprobarlo? Vuelve a decirme esa frase Black, estás hablando de mi hija, ella no copia, no lo necesita, tiene la inteligencia suficiente, le da mil vueltas al que sea—dijo Severus con una petulancia propia de Lucius Malfoy.
—Obviamente yo no he copiado— dijo Harry amanerando sus expresiones, fingiendo ser tan orgullosa como era Lilly, como Snape esperaba que fuera en un momento así— no entiendo que el profesor Black dude de mi, es como si no me considerase lo suficientemente lista como para valerme por mí misma en un simple examen teórico. — dijo Harry compartiendo una mirada cómplice con Sirius.
—Bueno señorita Snape, muchos son listos y muchos de ellos copian, no eres Hermione Granger, así que sintiéndolo mucho he de comprobarlo.
—Claro que vas a comprobarlo— dijo Snape cruzando los brazos y alentando a Harry a que fuera con el profesor de transformaciones — y te tragarás tus palabras.
—Bueno…eso ya lo veremos— retó Sirius
—Muy bien, hagámoslo interesante, cuando efectivamente Lillian demuestre que no ha copiado, le darás ochenta puntos a Slytherin. — dijo Snape con suficiencia
—Y si demuestro lo contrario, tú, le darás cien puntos a Gryffindor. — dijo Sirius sonriendo, Snape rio con sarcasmo.
—Muy bien…— se aclaró la garganta y tomó a su hija de los hombros— hazme sentir orgulloso y que se trague esa estúpida sonrisa— susurró; Harry asintió, atacar a Snape en el orgullo sobre su hija y su casa había sido buena idea y Sirius la había pillado en seguida.
— Vale, dime por qué acabamos de regalarle ochenta puntos a Slytherin— dijo Sirius cuando "Lilly y él" se hubieron alejado.
—¿No hay posibilidad ninguna de que Lilly haya copiado? Me encantaría ver a Snape dándole cien puntos a Gryffindor.
—La habría si no fuera porque Lilly tiene un Extraordinario en el último examen. —dijo Sirius con molestia, llegaron a su despacho y Sirius le miró extrañado— ¿no piensas transformarte?
—Mi ropa se ha quedado en el despacho de Snape, en mi mochila—dijo reprendiéndose mentalmente, Sirius rió fuertemente mientras iba a su armario para prestarle algo de ropa masculina a Harry. Harry se quitó la camisa y la falda para cambiarse.
—Harry…que sigues siendo Lilly y te estoy viendo en sostén. — dijo Sirius desviando respetuosamente la mirada.
—Ups…— Harry tomó la varita, la cual llevaba escondida en medio del sujetador a falta de bolsillos y deshizo la transformación— Es una pena, era un escondite útil.
—En estos momentos me recuerdas tanto a tu padre Harry…él también montaba líos de esta índole…una vez, cuando estábamos en cuarto curso, Cassidy Simons le encerró en el baño de las chicas y se vengó de él por haberla engañado con su mejor amiga, lo sedujo, le quitó toda la ropa y solo le dejó para salir una falda y unos tacones.
—¿Y qué hizo? — preguntó Harry sonriendo
—Llegó divino a Gryffindor, fue una de las pocas veces en las que tu madre se rio de alguien, pero es que era inevitable, Peter, Remus y yo estábamos en el suelo muriéndonos de risa, así que tu padre, haciendo gala de su carisma, dijo que ya le gustaría a cualquier chica lucir tan bien en falda y tacones como lucía él, y subió las escaleras con sus zapatos de 12 centímetros muy dignamente. —Harry rio con melancolía, le encantaría tanto haber estado con su padre en esa época, haberlo conocido.
—Menos mal que Lilly no me ha hecho ponerme tacones entonces, no creo que yo luciese bien— rieron— Oh mierda, tengo que avisarla, habíamos quedado en el despacho de su padre y no sabrá nada.
—Nosotros usábamos una cosa…para los exámenes, pero tú eres buen chico, así que no la uses.
—No puedo prometerte nada, tengo que aprobar adivinación. — Sirius puso una mueca reprobatoria pero no podía impedírselo. Tomó un papel y escribió un mensaje— extiende la mano, pon el mensaje sobre ella, luego pon la otra mano encima y cuando pronuncie el hechizo piensa en la persona que quieres que lo reciba, aparecerá en sus manos— Harry asintió e hizo lo indicado. Sirius puso la varita sobre las manos de Harry, respiró y pronunció el hechizo — Mitte nuntius amico — el mensaje desapareció de las manos de Harry.
—Vale, eso lo tengo que aprender, espero que le llegue pronto.
—Es inmediato, gracias a eso aprobé el EXTASIS de historia de la magia, Remus nos salvó del suspenso a todos. — Harry rio— ¿Oye Harry… cambiando un poco de tema ¿puedo…hacerte una pregunta algo personal? — el chico asintió.
—¿Tú y Lilly Snape… tenéis algo? Es decir, sé que estás con Ginny, pero hacer lo que has hecho por ella, lo que me contaste del baile, vuestras…conversaciones…la forma de hablaros…
—No Sirius no hay nada…Ginny es la única para mí, y Lilly está con Ron. — dijo algo sonrojado.
—Vale vale…lo digo porque ayer me pareció observar, algo de tensión sexual entre vosotros.
—No, para nada, es decir, es sexy claro, y tiene carácter, eso me gusta, pero para mí, Lilly…es…como un cachorrito en peligro, no se si me entiendes, y además, Snape la presiona mucho.
—No creo que lo haga Harry, Lilly se mete en muchos líos, le desobedece constantemente y se pasa la vida retándole y sus circunstancias son un peligro mortal…— Sirius hizo una pausa y rio— es como si tú fueras su hijo, eso a Snape le viene grande.
—Tiene buena intención, eso no lo dudo, pero en tres horas que he estado con él me he sentido tan estresado como ella. Primero, se preocupa por su alimentación y al minuto le suelta que es una decepción y que es una mentirosa, le amenaza con educarla en casa, pero luego quiere que confíe en el para hablarle de las relaciones que ha tenido, y por supuesto darle la charla del sexo como si tuvieran buen rollo, es para acabar volviéndose loca.
—A Snape nunca se le ha dado bien la gente, tu madre era la única que lo soportaba hasta que se hartó de él. Siempre prefirió que le regalasen los oídos con lo bueno que era en las artes oscuras y más tarde espiando, que realmente hacer amigos como una persona normal.
—Bueno…—Harry recordó aquella fatídica clase de oclumancia donde consiguió ver el peor recuerdo de Snape y recordó lo decepcionado que se sintió, tanto de su padre como de Sirius— en su día no hablamos de esto, pero una vez logré entrar en la mente de Snape y no es que papá y tú se lo pusierais fácil.
—Harry, solo éramos críos y Snape y yo siempre nos hemos odiado, igual que Malfoy y tú, pero la diferencia es, que sus circunstancias no eran impeditivas para mantener amistades de verdad, como la que tenía con tu madre. Remus tenía una vida mucho más complicada y nunca ha dejado de mantener sus amistades ni ha amargado al resto del mundo por no tener lo que quiere. Snape pudo haber mantenido la amistad con Lilly e incluso hacer nuevos amigos de verdad, pero prefirió la adulación a sus habilidades. De no haber sido así quizá tú no existirías, yo odiaba a Snivellus por existir, tu padre porque le tenía celos.
—¿A Snape?
—Tu padre estaba enamorado de tu madre desde que la vio, pero ella siempre estaba pegada a Snape y él estaba enamoradísimo de ella, ella tomaba muy en cuenta sus opiniones y lo calmaba, lo defendía, siempre estaban juntos. De hecho, en Gryffindor se decía que iban a desafiar la rivalidad de las casas cuando se hicieran novios.
—¿De verdad se decía eso?
—Por supuesto, de hecho, mucha gente, entre ellos yo, pensaba que acabarían casándose. Yo animaba a tu padre diciéndole que jamás en la vida pasaría, que Snape no era rival para él, pero no me lo creía, hasta que milagrosamente Snape la cagó tantísimo que jamás pudo repararlo y tu padre tuvo el camino despejado.
—¿Pero mi madre amaba a Snape?
—No lo sé… pero Alice Longbottom y Marlene Mckinon, decían una cosa, con la que estoy de acuerdo, ellas siempre siempre estaban con tu madre y según su opinión, ellos tenían una amistad muy especial y esa amistad se acabaría convirtiendo en romance si Snape daba el primer paso.
—Bueno, eso no tiene por qué ser así, yo soy muy amigo de Hermione y nunca pasó nada.
—Porque Ron y Ginny estaban ahí ¿pero asegurarías al 100% que de haber estado solo vosotros dos, no hubiera acabado pasando algo? — Harry titubeó, hacía un año, cuando Ron se fue y él no sabía qué había sido de Ginny, se había planteado la misma pregunta.
—Supongo, que es posible, que hubiera pasado algo…
—Pues tu padre tenía esa misma duda cada vez que los veía juntos— Sirius dio un respingo—pero bueno, por suerte, no fue así, sino tú y la pequeña busca líos que Snape tiene por hija, no estaríais aquí. Por cierto, ¿Dónde está realmente? ¿De viaje secreto con Ron en Rumania?
—No, en Hogsmade.
—¿Ella sola? — preguntó alarmado.
—Sí ¿Cuál es el problema?
—Oh diantres…te lo quise decir ayer pero no pude, Snape nos pidió ayuda a Remus y a mí para vigilar a su hija.
—¿No crees que os estáis pasando un poco? No tiene 5 años y, además, Snape me ha protegido a mí siempre, creo que con su hija será más fácil.
—No es así Harry, siempre que tú tenías un problema estabas con Ron y Hermione y Dumbledore sabía qué hacer si las cosas se ponían feas, pero Lilly va sola y cada vez que se descuida la atacan, ayer cuando Snape y ella volvieron de la vista Snape la encontró en el suelo temblando y consiguió leer esta nota— Sirius le dio a Harry una copia de la nota que Snape les había enseñado— como ves, Bellatrix no está muerta, Lilly estaba muy débil, y según su padre averiguó, la habían torturado, el patrón era el de mi prima, quien por lo visto ahora tiene un nuevo señor llamado Johan.
—Conozco ese nombre— intervino muy preocupado—Ginny no paraba de repetirlo cuando tenía pesadillas— se quedó pensando un segundo— ahora que me doy cuenta, antes de que Ginny acabara en el hospital, ella iba con Lilly a todas partes, el día que "Ginny intentó suicidarse", le dijo a la hija de Snape que habían perdido algo y Lilly se desmayó, luego fueron a buscar lo que fuese y esa noche Ginny acabó en el hospital ¿pero y si todo fue mentira?¿Y si el tal Johan las utilizó a las dos?¿Y si al no poder acceder a Ginny se ha cebado con Lilly?
—Hay que decírselo a Snape, probablemente sea así, pero antes que nada, tenemos que encontrar a su hija.
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Snape se dirigía a la biblioteca tenía claro con quien debía hablar, así lo había acordado con Lupin y Black; en parte le fastidiaba, pues sentía que esta era una forma de reconocer que no podía proteger solo a su hija. A lo lejos la divisó, una inocente y estudiosa chica castaña mordiendo su lápiz con nerviosismo, con la cabeza prácticamente hundida en los cuatro libros que ojeaba a la vez.
—Granger— dijo Snape, Hermione se sorprendió y se puso de pie.
—Profesor Snape ¿ocurre algo señor?
—Venga a mi despacho, ahora mismo.
—Sí señor— Hermione asintió y empezó a recoger los libros.
—Déjelos ahí, los castigados reorganizarán los libros que ha sacado y no tardaremos demasiado— Hermione asintió, siguió al grasiento profesor a través de los pasillos y se mantuvo callada hasta que entró en su despacho. — Siéntese — Hermione obedeció.
—¿He hecho algo malo profesor Snape?
—Nada de eso Granger, si la he citado aquí es porque tengo que encargarle una misión. Siendo que usted ya es miembro de la orden del fénix y la alumna más lista de este colegio, he de confiarle una tarea— Hermione contuvo su sonrisa lo que pudo ¿reconocimiento académico y táctico de Snape? Era de los mejores halagos que podía recibir.
—Le escucho— dijo atentamente.
—Bien, en primer lugar, ¿Qué nivel de amistad tiene con mi hija? — Hermione sintió extraña dicha pregunta.
—Bueno, cuando entró al colegio traté de que estudiara conmigo y de hacer buena relación, pero ella se unió más a Draco y empezó a salir con Ron.
—Entonces… ¿no se llevan bien?
—Amm yo no diría exactamente eso, es buena chica, nos falta conocernos, ¿Qué tiene que ver eso con la misión que me iba a encargar? — Severus la miró con el semblante gélido de siempre, no iba a contestarle a la pregunta y lo sabía—Está bien…— bufó— supongo que podríamos ser más amigas si lo intentáramos, pero últimamente se ha metido en tantos problemas que…—bufó sintiéndose culpable— solo quiero un año tranquilo, no tener que preocuparme de que nos maten.—Snape meditó un poco lo que iba a decir, comprendía que Hermione había pasado por mucho, él mismo el año anterior sentía diariamente la angustia de no saber si llegaría vivo al día siguiente y sabía que la Gryffindor había sido lo suficientemente lista como para adelantar todo lo que pasaría tras la muerte de Dumbledore, aparte de la increíble valentía que demostró desmemorizando a sus padres. No quería cargarle con una misión que arriesgase su vida de nuevo, pero también necesitaba proteger a su hija. Pensó unos segundos y respiró profundamente, quizá decirle esto a ella era arriesgado, pero supondría un medio necesario para un fin mejor.
—Su relación con Malfoy, parece ir en serio, imagino que él le habrá contado que al principio de curso le puse tras la pista de mi hija para averiguar lo que yo no pudiera. — Hermione mordió su mejilla por dentro, dudando qué responder.
—Sí, me lo contó, pero si me lo permite, creo que no debería haberlo hecho, su hija tiene derecho a la intimidad y Draco no debería tener que mentirle a Lilly.
—Srta. Granger, el señor Malfoy ha filtrado la información que ha considerado necesaria, nunca le he pedido que me informe sobre las aventuras amorosas, la ruptura de reglas o del rendimiento académico de mi hija, únicamente le pedí que la protegiera, cuando una alumna entra nueva en un colegio necesita amigos y el señor Malfoy al ser prefecto, premio anual y popular en la casa Slytherin suavizaría su comienzo; encargo que él aceptó gustoso, y que incluso el señor Potter parece haber aceptado sin pedírselo.
—Harry se siente responsable de que usted no haya estado con ella ejerciendo de padre cuando lo tenía— dijo sin pensar— lo siento…no debí decir eso, no es asunto mío…—se disculpó avergonzada.
—Lo será en adelante Granger, si usted ama al señor Malfoy habrá de conocer una información que él sabrá en navidad, no sé cómo él y mi hija recibirán la noticia, pero cuando ocurra necesitaran de una mente clara y sé que el profesor Dumbledore confiaba en usted para el cometido de guardar la calma y la cordura cuando tuvo que ayudar a Potter.
—Profesor…me está asustando… ¿Qué es lo que debería saber? — dijo Hermione temiéndose lo peor ¿él se moría? ¿la madre de Draco se moría? ¿Lucius volvería a Azkaban? ¿Astoria había tenido un ataque de locura y había matado a sus futuros suegros?
—Bellatrix sigue viva, Black, Lupin y yo hemos encontrado evidencias de ello. Ayer, cuando llegué a mi despacho, mi hija estaba casi desmayada, alguien la había torturado y el patrón de tortura era el de Bellatrix lo conozco bien. —Severus decidió omitir por el momento lo de la carta de Johan—Por ese motivo, me gustaría que usted, que es algo más objetiva, vigilase sus acciones, empiezo a pensar que quizá no esté siendo consciente de muchas de ellas.
—¿Cree que han practicado sobre ella la maldición imperius?
—Eso o algo similar, no sería la primera vez que no recuerda como o por qué ha hecho algo— dijo Snape recordando el episodio de Ginny. — A parte de ello, eso pone en peligro no solo a Lilly por ser hija de un traidor, sino al señor Malfoy por cambiar de bando, al señor Weasley, al señor Potter y a usted misma. — Hermione se quedó más blanca que Nick casi decapitado— su aparición me hace recordar el sueño que tuvo Potter hace unos meses ¿lo recuerda?
—Sí, Harry se asustó muchísimo, dijo que Bellatrix perseguía a Draco y a Lilly y que conseguía matarlos.
—Exacto, pero hubo alguien que tuvo el mismo sueño que Potter —Hermione lo miró alarmada, esa parte no la sabía— Narcissa Malfoy soñó eso la misma noche que Potter y la única explicación que se me ocurre que relacione las tres cosas es que Bellatrix conozca el hecho de que Draco y Lillian son hermanos, y antes de que lo pregunte, no, Lucius sí es el padre del señor Malfoy.
— Fecundación múltiple hetero parental, solo se conocen diez casos en todo el mundo— concluyó Hermione sorprendida, Severus agradeció no tener que explicarlo.
—Ellos no lo saben aún, pero cuando lo sepan es posible que Bellatrix o algún otro ser se aproveche de ello, usted lo sabe bien, aprovechar la familia para debilitar al enemigo. —Hermione pensó en sus padres y en qué hubiera hecho si les llegan a capturar, pensó también en el padre de Luna y como les traicionó por evitarle a su hija la muerte.
—Draco jamás se perdonaría si algo le pasa a su familia por su culpa, si supiera que Lilly es su hermana y a ella le pasa algo, tendrán un arma más con la que chantajearle.
—¿No se olvida de alguien? — preguntó Snape suspicaz— es una de las razones por las que la he hecho llamar, usted es experta en fijarse en los detalles y la misión que le encargo es que se fije en detalles que indiquen si mi hija está metida en algo turbio por voluntad propia o por voluntad ajena, si hace cosas extrañas o si suceden fenómenos anti naturales por algo relacionado a su estado de ánimo. Que Draco sea su familia no es solo un peligro mutuo para ellos, sino que, usted misma, ahora, sería motivo suficiente para que Draco cumpliese ordenes que, de otra forma, no cumpliría. —Hermione asintió, eso que decía Severus era muy cierto.
—Entendido profesor Snape, vigilaré también la seguridad de Lilly y…Draco y yo tendremos cuidado. — Severus asintió y la premio anual salió del despacho de su profesor. Hermione suspiró profundamente cayendo en la cuenta ¿Cuánto peligro le suponía a ella Draco? ¿Qué sería capaz de hacer por ella? ¿Cuánto arriesgaría su vida, su integridad y su libertad porque a ella no le ocurriese nada? Eso no era sano, ni era seguro ¿Cómo ni siquiera se había dado cuenta? Draco tendría muchos enemigos por haber abandonado a Voldemort, era considerado un traidor, y si ese círculo de mortifagos vengativos escondidos o sus familias iban contra él, ella sería la primera sobre la que pondrían la diana, seguida de Lilly y de Pansy.
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Sirius y Harry se aparecieron en Hogsmade, buscaron en todos los establecimientos, pero no la encontraban por ninguna parte, mantenían la vaga esperanza de que se hubiera quitado la capa para llevar bolsas o para tomar una cerveza de mantequilla con alguien, pero gracias a él, ahora Lilly era invisible.
Finalmente, en mitad del concurrido centro, Harry optó por convocar su capa de invisibilidad y mientras veían venir la translucida prenda de lejos, Sirius visionó a Lilly encandilada con la mirada en el horizonte, ensimismada como si tuviera un hechizo sobre ella.
—¡Lillian! — dijo Sirius corriendo desde unos metros atrás.
—Oh, menos mal que estás bien— dijo Harry abrazando a una Lilly errática.
—¿Tienes idea del tiempo que llevas fuera de Hogwarts? — dijo Sirius enfadado—¿En qué pensabas? — Lilly miró su reloj.
—Lo siento, no había…visto la hora
—¿La hora? Las horas querrás decir, llevas toda la mañana fuera.
—Lo siento Sirius, no era mi intención.
—Lo sabemos— dijo Harry queriendo calmar los ánimos— Venga vámonos— dijo Harry tirando del brazo de Lilly, pero ella no se movió, volvía a mirar al horizonte — ¿Qué estás mirando? — Lilly señaló algo a través de los árboles y Harry de inmediato comprendió.
—Desde que la he visto no he podido dejar de mirarla, es como si una especie de energía no me dejase apartar la mirada de ahí…o igual es que…soy masoquista y me torturo yo sola— hizo una pausa—murió allí ¿verdad? Mi padre…— dijo Lilly angustiada.
—La casa de los gritos siempre tiene ese efecto perturbador en la gente, no es agradable mirarla y menos para ti, olvida esos pensamientos, solo te harán daño— dijo Harry respondiendo la pregunta de su amiga.
—No se te habrá ocurrido entrar…—inquirió Sirius
—No soy idiota— contestó Lilly— solo…acababa de terminar las compras de navidad y…de repente…oí mi nombre y caminé porque creía que alguien me llamaba y cuando vi la casa…me entraron muchos escalofríos, seguí oyendo que me llamaban, pero…debió ser cosa de mi imaginación porque era imposible que alguien me llamara cuando no me estaba viendo, tenía la capa puesta.
—Estás sometida a mucha presión, y estamos a final de curso, terminando exámenes, esas cosas pasan— atajó Harry asustado, él sabía que oír voces no era producto de la imaginación, en segundo él creyó estar volviéndose loco y tuvo razón y en quinto sintió la voz de Voldemort y tampoco se lo imaginaba, pero era mejor que ella no le diera demasiadas vueltas por su bien.
—Volvamos al colegio— ordenó Sirius tomando de la mano a Lilly, quien, debido a sus brazaletes, no podía hacer magia y por tanto no podía aparecerse.
Una vez en Hogwarts, aparentaron la coartada que le habían dicho a Snape y desde la clase de transformaciones salieron al pasillo, Lilly delante, detrás de ella, en paralelo, Sirius y Harry. Al fondo del corredor, inesperadamente se encontraba Severus saliendo de la clase de pociones.
—¿Y bien? — dijo el grasiento profesor, Lilly se giró hacia Sirius y este con todo el dolor de su corazón y rabia interior pronunció las palabras que Snape recibió con sumo placer
—Ochenta puntos para Slytherin señorita Snape— dijo con desgana, Snape sonrió con superioridad y dio un golpecito en el hombro de su hija en señal de felicitación.
—Te lo dije Black, mi hija le da mil vueltas a quien sea que haya copiado ese examen y además…— sus palabras fueron interrumpidas por unos pasos con tacones que provenían de dentro de la clase, Severus no estaba solo. Al abrirse la puerta, todos vislumbraron a una mujer joven de 29 años, con piel nívea, ojos turquesas y cabello morado, Harry quedó fascinado por su belleza, Sirius olvidó que estaba saliendo con Celeste Within y pensó en hacer honor a su legendaria galantería proponiéndole una cena y Lilly se llenó de furia, odiaba a aquella mujer, la odiaba con todo su ser, siempre tan perfecta, siempre tan tranquila, siempre tan elegante, siempre tan lista, siempre hablándole como si comprendiera lo que le pasaba y castigándole por no permitírselo, ella le hacía recordar que había mucho que no dominaba, ella fue la primera en Durmstrang que le hizo sentir que no tenía todo controlado y la primera en ser atacada por ella sin querer, haciendo que la gente comenzara a tenerle miedo.
—Me encanta tu prrrograma de enseñanssa Severrus, crreo que tus alumnos adquirrirrán un nivel exsselente y la coorrrdinassion que has prrreparrado con Slughorn parra combinarrrr pociones agrrresivas con hechizos de DCAO es sublime— dijo la mujer saliendo del aula.
—¿Qué hace esta aquí? — dijo Lilly con enfado avergonzando a Severus y sorprendiendo a Harry y a Sirius.
—Muestra respeto Lillian, es tu profesora—dijo Severus autoritariamente
—ERA mi profesora— corrigió Lillian en el mismo tono de rabieta infantil
—Pues ahora también lo será, la señorita Petrova va a ser la docente de apoyo para algunas clases compartidas o sustituta si tuviera que ausentarme.
—Vaya, es un placer conocerle profesora Petrova— dijo Harry encantado por el cambio provisional o puntual, cualquier situación que implicara no ver a Snape le parecía buena idea.
—Tú debes serrr Harry Potterr he oído hablarrr mucho de ti.
—Cosas buenas espero— dijo Harry conociendo ya la acostumbrada frase.
—Bueno…—Irina miró a Severus y por primera vez Harry recibió una respuesta que le sorprendió— digamos que el 50% son cosas buenas.
—¿Por qué ibas a tener que marcharte papá? — Interrumpió Lilly con mucha impertinencia, solamente la presencia de Irina la irritaba.
—Tu padrrre irrá a darrr alguna clase de oclumansia a los alumnos de primer curso— contestó Irina para disgusto de Lilly.
—Bueno entonces puede esperar todavía dos años, ya que la oclumancia en Durmstrang se enseña en tercero— rebatió.
—No desde que yo soy la dirrectorra— a Lilly se le atragantó esa noticia.
—Vaya qué prudente, así si hay algún mago oscuro podrá ocultar sus secretos desde primer curso.
—Interresante que seas tú quien lo diga, ya que aprrrendiste oclumanssia la primerrra de tu prrromosión en segundo año parrra tenerrr ventaja en los duelos. — contestó Irina con una sonrisa vencedora.
—¿Aprendiste oclumancia en segundo? — preguntó Harry muy impresionado.
—Bueno tú la aprenderías en tercero no es para tanto. — dijo Lilly cohibida.
—No…la aprendí en quinto.
—¿Que la aprendiste Potter? ¿cuándo fue eso? — dijo Severus con sarcasmo.
—Bueno, la oclumancia no lo es todo— intervino Sirius ofreciéndole la mano a Irinna— Sirius Black, Madame Petrova— la chica le tendió la mano educadamente y Sirius besó sus nudillos.
—Oh sí, sobrrre usted he leído.
—Bueno, entonces tendrá una opinión horrible sobre mi gracias a la prensa.
—Me gusta forrrrmareeme mi propia opinión.
—Eso me gusta, quizá pueda formársela esta noche mientras cenamos— dijo Sirius guiñando el ojo seductoramente para sorpresa de Lilly y Harry y disgusto de Severus.
—La verrrdad es que estaba a punto de asseptarr senarr con el profesorrr Snape. — dijo Irina mirando a Severus, quien no había hecho nada, pero le gustaba que ella tuviese esa iniciativa, realmente había querido hacerlo, pero no se había atrevido.
—Bueno, ahora tienes la excusa perfecta para no hacerlo y venir a cenar conmigo— contestó Sirius con descaro sin importarle humillar a Snape.
—La verrrdad, prrrefierro cenarrr con Severrus— dijo ella cogiendo el brazo de Snape mientras sonreía condescendiente a Sirius. Lilly, quien no soportaba a esa profesora, se marchó airada sin cruzar palabra con nadie y golpeando los respectivos hombros de Sirius y Harry.
Abandonó el pasillo de las clases y se dirigió a Slytherin, si no tenía a Ron, ni a Ginny, al menos podría desahogarse con los de su casa; subió las escaleras de la torre de las chicas y llamó a la puerta de Pansy, esta abrió muy feliz.
—¡Lilly pasa! —entró al cuarto y allí se encontró con Draco y con Blaise— estábamos decidiendo qué haríamos en nuestra fiesta de navidad anual.
—Este año en casa de Blaise, su madre se va a Saint-Tropez y la tenemos entera para nosotros. —prosiguió Draco con la conversación que tenían.
—¿Puedo contaros una cosa? No se si estoy loca ni se si es normal que me sienta así, pero si me aguanto lo que acabo de presenciar reviento — dijo Lilly alterada, los chicos callaron unos segundos y asintieron, Lilly les contó todo lo que había pasado minutos antes, quien era esa nueva profesora, todo lo que la había odiado en Durmstrang, como la había hecho sentir de insegura y como la había hecho enfadar en cuestión de segundos.
—No sé Lilly…parece que te fastidie más que tenga similitudes contigo, que el hecho de que fuese la única que no te lo pusiera fácil para acudir a los campeonatos nacionales. — dijo Pansy
—No es que no me lo pusiera fácil es que ella no quería que yo participase, ella había sido la mejor en su época, seguro que no quería que una niñata como yo superase sus records y por eso me saboteaba.
—Pero te salvó de participar en el torneo— dijo Draco.
—¿Salvarme? ¿sabes el ridículo que hice? Ella se encargó de que no fuera.
—No hubieras podido cambiar nada, hubieras llegado a Hogwarts y te hubieras quedado destrozada cuando descubrieras que Dumbledore impidió participar a los menores de diecisiete. — contestó el rubio.
—Ese fue el peor año que tuve, durante los tres anteriores lo había conseguido todo, era la primera y ella, consiguió echar por tierra mi promedio.
—Si Hermione estuviera aquí te diría que si consiguió echar tu promedio por tierra no eras tan buena, ella consiguió un Extraordinario incluso con Umbridge — Lilly fulminó a Draco con la mirada.
—¿Tú también?
—Yo solo sé por mi padre, que, para participar en los duelos nacionales de allí, el alumno que compite ha de ser extraordinario en todo y que Durmstrang se lleva muchos beneficios ministeriales por participar, aún mayores por ganar, si Igor quería esos beneficios, le interesaba que tuvieras las mejores notas y quizá la tal Petrova no quisiera que le ordenaran como evaluar, entre nosotros Lilly, en muchas asignaturas eres de las mejores, pero en otras flojeas, como todos los alumnos.
—Gracias por tus ánimos Draco— respondió Lilly aún más impotente
—Venga chicos yo entiendo a Lilly, en realidad esto no es por la nueva profesora, es por su padre, son celos de hija. — intervino Blaise con naturalidad
—¿Disculpa? — preguntó la pequeña Snape confundida.
—Que a ti lo que te cabrea es que tu padre pase su tiempo y le de amor a otra mujer que no eres tú. ¿y sabes qué? Estoy contigo, mi madre hace exactamente lo mismo, es normal que te joda que tu padre le dedique tiempo a otra persona que no seas tú, porque has pasado 16 años de su vida sin él y ahora que se le ocurre aparecer en tu vida ni siquiera te dedica todo lo que "te debe" y encima…si tenía tiempo para salir con mujeres ¿por qué nunca fue contigo y con tu madre?
—¡Exacto! ¡¿Qué le costaba intentarlo?! ¡¿Todo el mundo alabando su profundo y ridículo amor no correspondido y ahora resulta que podía salir con otras y nunca vino a intentarlo con mi madre?! — dijo cruzando los brazos, hiperventilando y gimiendo de impotencia.
—¿Pero tu madre quería? — preguntó Pansy.
—¿Y eso qué importa? Me debían una maldita familia normal.
—¿Y qué es normal? Mis padres me adoptaron porque a los biológicos les asustaba, y Draco…bueno…su padre tiene mejor cabello que su madre, toleraba que en su casa se mate gente pero no que se haga una felación sin matrimonio y su madre quiere casarle con una lunática que por poco me manda al más allá, cada uno tiene sus cosas y yo creo que en tu caso tiene gran importancia la voluntad de tu madre, igual era ella quien no quería — contestó la prefecta de Slytherin.
—No, mi madre me dijo que tuvieron un lio y que él se fue por su trabajo ¿Si podía salir con otras mujeres y no guardar luto por qué no intentó darme una familia normal? ¿Por qué no fue mi padre? ¿Por qué no estuvo en mi vida? — dijo con los ojos aguados, Blaise la abrazó.0
—Pansy esta chica necesita de tu alegría mágica— Pansy rodó los ojos y de un cajón sacó un cigarrillo de color rosa, lo encendió con la varita y Blaise se lo puso a Lilly en los labios.
—Eh no le des esa mierda, esto es una bobada, puede pasar perfectamente sin ayudas mágicas— intervino Draco encarándose a Blaise; Lilly no hizo caso a Draco y aspiró.
—¿Qué es esta cosa? — dijo compungida todavía.
—Lo llamamos humo Slytherin, ayuda a casi todos los de esta casa a relajarse cuando tienen una crisis de ansiedad— explicó Pansy— la mayoría de los de nuestra casa tienen padres mortífagos muertos, encarcelados o locos, o han sido mortífagos y han quedado traumatizados, otros incluso fueron perseguidos por ellos; a finales del verano un alquimista inventó estos cigarrillos, te serenan mucho, pero no puedes tomarte más de cinco en una semana porque probablemente te quedases en coma tres meses. Aquí muchos…se lo toman.
—Otros seguimos con nuestras vidas y lo afrontamos como adultos— dijo Draco negando con la cabeza.
—Creo que con todo lo que le ha pasado este año ya hace mucho esfuerzo— dijo Blaise— además yo la entiendo, mi madre ha tenido ya siete maridos, nunca me ha dado una vida normal, sus novios y maridos son lo peor, luego soy yo quien se come sus desamores, luego no se siente amada ni se siente realizada pero soy yo quien se ilusionaba de niño con que ese iba a ser mi padre y luego no y al que más odio parece que es con quien más años está durando.
—Yo odio a Irinna Petrova ¿Por qué tenía que ser con Irinna? ¿no podía ser otra?— dijo apoyándose en Blaise
—Bueno tu padre tiene buen gusto en cuanto a mujeres se refiere— analizó Pansy, Lilly la miró interrogante— No hace falta fijarse mucho ¿has visto fotos de la madre de Potter? Era guapísima, tu madre también lo era ¿y ahora le intenta seducir una chica de 29 años con el pelo morado, los ojos turquesa que tiene un cuerpo exhuberante, una inteligencia brillante y unas habilidades superiores a las normales? Parece hecha adrede para gustarle.
—Pero si incluso el profesor Black le ha pedido una cita y Potter se ha quedado embobado con ella, teníais que haber visto el espectáculo, era patético.
—¿Y tú que has hecho?
—Me he ido.
—Una forma muy madura de dejarle claro que no será tu nueva mamá. — dijo Draco con un poco de crueldad.
—Bueno, a ti no te gusta su novia y a tu padre no le gusta tu novio, ahora estáis empatados— sopesó Pansy, Lilly calló y guardó el dolor de escuchar esas palabras en un hueco de su corazón; aun no se había atrevido a decir nada de su "tiempo" con Ron pues le estaba necesitando mucho pero no quería exponer sus problemas con su novio al público. Aspiró un poco de ese cigarro rosa sintiendo algo más de calma.
—Pero no tiene por qué ser nada importante, quizá solo era una cena de trabajo, siendo que la va a incorporar a algunas clases igual quiere ponerla al día o compartir metodologías de enseñanza— dijo Blaise tratando de tranquilizarla.
—En los años que conocéis a mi padre ¿alguna vez ha cenado con alguien? — todos se miraron y negaron con la cabeza — además es…el cómo se miraban…ya lo veréis, era como si tuvieran química y…no lo soporto, preferiría que saliera con Trelawny os lo juro.
—Merlín nos libre de ver esa atrocidad querida— dijo Pansy— pero para que no te traumatices si resulta que esa cena acaba en algo más, esta noche será mejor que te quedes a dormir conmigo, ampliaré la cama un poquito.
—Por favor y gracias, si les veo o les oigo no podrá irse de mi cabeza en la vida, prefiero que me torturen antes que soportar ese trauma.
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Poco después de saludar a todos los profesores y hablar largo y tendido con Mcgonagall, Severus acompañó a Irinna a inspeccionar la sección prohibida de la biblioteca.
—Has sido rápida con lo de las clases de oclumancia, ni siquiera yo lo habría pensado mejor— reconoció Severus
—Oh ya, me esperrraba encontrarrrme con Lillian y sabia que no le iba a gustarrr, porrr supuesto si en realidad supierrra que lo que vas a hassserr es investigarrr al tal Johan te pondrrría una cantidad infinita de obstáculos; de esta forrrma mientras tú descubrrres quien es ese mago que amenaza su vida, yo controlarrré su magia aunque eso de los brrrrazaletes..no me gusta, pueden ponerrr en riesgo su vida reprimirrr sus poderrres no serrrá bueno.
—Lo sé, por ello cuanto antes descubra esto y pueda demostrar que es otro mago quien la está manipulando, antes la libraré de esos grilletes.
—Segurro que lo consigues— animó Irinna
—Gracias— dijo Severus cortésmente — por cierto, eso de la cena… ¿lo decías en serio?
—Ya te dije que querría un hueco en tu agenda… ¿te viene bien…recogerrrme a las ocho?
—Pasaré a por ti a las ocho— dijo Severus sin poder creerse no solo que esa chica quisiera pasar su tiempo con él sino que lo hubiera elegido sobre el implacable derretidor de mujeres Sirius Black.
