Cap 27: El peor de los castigos

Bueno aquí vengo con un nuevo capítulo, muchas gracias por todo el apoyo que he recibido por vuestra parte. Os adelanto ya que el próximo capítulo es el baile y el capítulo 29 ya está a puntito de salir del horno :D.

En el capítulo siguiente, tengo pensado enseñaros como imagino yo a los personajes (Lilly, Irinna, Johan, Banks etc), me gustaría que compartierais impresiones, si coincidís conmigo, si teníais otros "avatares" en mente, esas cosas.

En fin, aquí va el 27, AVISO a los lectores de que hay contenido sexual explicito, por lo que si eres menor de edad, has de saber que existe parte de fantasia y magnificencia del acto sexual en estas líneas y es recomendable que consultéis con vuestros padres, profesores o centros de salud.

Ahora a leer ^^.

Esa noche, Severus se sentía nervioso, era la primera vez que tenía una cita y desconocía como actuar. Con Irinna era muy fácil hablar, el tiempo pasaba sin darse cuenta, su conversación era interesante, culta y distraída. Realmente era la única persona que conseguía hacerle reír. Hacía veinte años que no se sentía completamente a gusto con alguien sin que detrás hubiese una misión que cumplir.

Cambió su acostumbrada túnica abotonada negra por otra algo más elegante de un color granate muy oscuro y se encaminó a recoger a su acompañante a sus aposentos. Mientras caminaba, pensaba en el restaurante al que iba a llevarla a cenar, él no conocía ningún sitio, por lo que le pidió referencias al profesor Siughorn, pues al ser invitado de honor en tantos eventos y cenas al año, conocía cuales eran los mejores lugares a los que acudir, en especial aquellos en los que, en palabras de Horace, eran maravillosos para agasajar a una dama.

Al abrir la puerta, Irinna le saludó con una inclinación de cabeza muy coqueta; Severus no pudo evitar admirar lo bella que estaba, llevaba un vestido largo con los hombros descubiertos, cuyo escote se pronunciaba en forma de corazón, dejando a la vista lo justo y elegante. Su vestido era acoplado, pero a su vez discreto, de un color azul marino que hacía brillar su cabello, ahora recogido en una cola baja.

—Estás maravillosa Irinna— ella se sonrojó y metió un mechón de pelo imaginario tras la oreja, tomó el brazo de Severus y pusieron rumbo hasta el restaurante. En el camino hasta la chimenea de la sala de profesores se cruzaron con Sirius, que se moría tanto de la envidia que no le salieron las palabras.

En aquella cita, hablaron muy animadamente, compartieron tantas opiniones de tantos tipos, que sentían como si estuvieran hablando con el espejo de Oesed, complacidos con todo lo que recibían del otro.

—Oh Severrus, me pasarría la vida hablando contigo, es tan exxitante…— dijo Irinna aventurándose a rozar la mano de Severus y a echarle la mirada más descaradamente lujuriosa del mundo.

—Creo que eres literalmente la única persona del mundo que piensa eso. — contestó Severus fingiendo no haber notado el roce de su piel.

—Eso es porrrrque norrrmalmente el mundo es ignorrrante querrrido, y estamos rodeados de estúpidos. — dijo ella irguiéndose para que Severus tuviera mejor visión de sus pechos, cosa, que funcionó pero que Severus caballerosamente disimuló.

—Acabas de resumir la razón de por qué no me llevo bien con casi nadie en una sola frase.

—Sí, eso es algo que tenemos en común.

—No me lo creo— contestó Severus al instante— tú eres joven, inteligente y preciosa, por fuerza tienes que llevarte bien con todo el mundo.

—Oh querrrido, olvidas que soy una perrrsona que impongo demasiado, no mucha gente y sobrrretodo, no muchos hombrrres llevan bien que una mujerrr joven inteligente y preciosa tenga opiniones tan discrrrepantes. Igorr me bajó el sueldo dos veces porrr negarrrme a su voluntad y muchos de mis compañerrrros me tildaban de implacable porrrque no trato a los alumnos como si fuerrran pollitos resssien salidos del huevo.

—Yo te hubiera apoyado en todo, hacen falta más como tú en el mundo. — Irinna sonrió.

Severrus ¿Puedo prrreguntarrrte algo? — dijo con una voz encantadora.

—Por supuesto Irinna.

—¿Te atrrraigo sexualmente Severrus?— Severus se atragantó con el café que terminaba su cena; Irinna prosiguió— porrrque tú a mí sí, me gustas mucho, erres la única perrrsona con la que me siento complementada y eso me gusta y me pone a mil. Si tu respuesta es no, olvidarremos que te he dicho nada y tendrrremos una estrecha relassion de amistad, perro si es que sí…tengo la intensssion de terrminarr esta cena y que no salgas de entrrre mis piernas hasta que salga el sol. — Irinna mordió su labio inferior y miró seductoramente a Severus, quien todavía intentaba asimilar lo que acababa de oír.

—Irinna, eres preciosa y tendría que ser ciego y sordo para no sentirme atraído por ti, pero no creo que yo sea lo que buscas, tengo casi 40 años y tú aun no has cumplido los 30, no soy lo que se dice, guapo o, divertido, ni siquiera simpático y…no buscaré contigo una relación sentimental, no estoy preparado para ello ni creo que pueda estarlo nunca.

Severrus, yo tampoco busco nada sentimental, perrrrdí al amorrr de mi vida cuando tenía 25 años y desde entonces supe que no podrrría volverrr a amarr a nadie. Perrrro eso no significa que no me hagas sentir mentalmente comprrrrendida, tu inteligencia me marrravilla, tu forrrma de pensar reta mis sentidos, tu sarcasmo me da ganas de besarte sin parar y… ¿Qué no erres divertido? Hay muchas forrrrmas de humorrr, está el ser un payaso o está el humorrr inteligente, el humor negro, ese…me va a mí y es el que tú tienes. Y, por cierto, tu edad, parra mí, es algo bueno, los chicos de mi edad no llenan mis expectativas de madurrez, tú si lo hases y deseo que llenes mucho más. — El camarero vino a llevarse los últimos platos, Severus pagó y se levantó para retirar la silla de Irinna.

—¿De verdad que tienes la intención de que no haya lugar para dormir esta noche? — puso el abrigo sobre los hombros de Irinna, ella se levantó y besó los labios de Snape de la forma más sensual que conocía.

—¿Es sufisiente respuesta? — Severus la miró un par de segundos y besó sus labios de vuelta. Esa noche no volverían a Hogwarts, fueron al hostal más cercano y pidieron una habitación. Nada más entrar, ella retiró su túnica, le quitó a Severus la suya y volvió a besarlo. Severus la cargó en sus caderas y la aprisionó contra la pared mientras la besaba. Ella soltó un gemido, esa violencia le encantaba; mordió el cuello de Severus y con una mano rozó su virilidad notando como la dureza aumentaba todavía más. Severus la volvió a bajar al suelo y de un rápido movimiento desabrochó el vestido de Irinna.

La profesora Petrova lució orgullosa su corsé de color azabache, disfrutando de la mirada excitante de Severus al recorrer su cuerpo con los ojos.

—Aún no me puedo creer que seas real— Irinna lo besó y colocó las manos de él en su trasero desnudo, decorado solo con un elegante tanga de encaje, al tiempo que ella desabrochaba la túnica de botones que siempre llevaba Snape para facilitar su movilidad.

—¿Te parressco lo sufisientemente real ahorra? — Severus la apretó contra sí, parecía que su erección iba a destrozar sus pantalones. Irinna lo notó; sentó a Severus en una silla y liberó a la bestia. Sin que a Severus le diera tiempo a reaccionar Irinna se arrodilló, tomó su miembro y se lo introdujo en la boca. Él, no pudo evitar soltar un jadeo de placer, jamás en la vida había disfrutado de algo así plenamente, Narcissa fue un despecho y apenas recordaba lo que pasó, y el resto de mujeres con las que había estado, lo hacía por dinero no por pasión, pero a Irinna se le notaba la pasión a kilómetros. Ella lo miraba, sin dejar de hacer lo que hacía y en el momento en el que su virilidad había crecido todo lo posible Irinna estiró un cordón de su corsé y dejó sus pechos al descubierto.

Severus no pudo más, quería introducirse en ella cuanto antes, la levantó del suelo y ella se sentó a horcajadas sobre él, él rompió el tanga de encaje de Irinna de un sencillo tirón y ella se posicionó para sentir en su entrada perversa la punta de su miembro viril. Solo el simple roce parecía liberar electricidad, se necesitaban, se llamaban, se humedecían; Irina bajó entonces de golpe y emitió un grito de placer al sentir a Severus dentro de sí. Severus se extremeció; los adentros de Irinna estaban tan calientes, tan apretados, tan acogedores que perdió el sentido por unos segundos. Ella comenzó a cabalgar, gritaba y eso a Severus le encantaba, no sabía por qué, pero oírla chillar su nombre y suplicar que la embistiera con más rapidez, provocando nuevos gritos, era tan sumamente maravilloso que cada vez la penetraba con más ritmo y más fuerza. Sus pechos se movían al compás del bamboleo de sus caderas, sus pezones estaban erizados y con una tonalidad rojiza que invitaba a morderlos. Así lo hizo, Severus devoró los pechos de Irinna y ella cabalgó más y más rápido hasta que soltó el gemido más potente, acompañado de una humedad que delataba su orgasmo. Las uñas de ella se clavaron en los hombros de él. Ella le suplicaba que no parase, que quería más que quería sentir su placer dentro de ella; la silla en la que copulaban acabó cediendo del peso. Severus calló encima de Irinna y siguió penetrándola, esta vez con más fuerza, ella gritaba, el jadeaba, notaba lo que hacía mucho tiempo no sentía, estaba próximo cada vez más, Irina chilló de nuevo como antes y esta vez Severus culminó entre las piernas de la chica, apretándola contra sí mientras sentía su orgasmo.

Se quedaron respirando entrecortadamente unos minutos, pero la noche no había acabado, Irinna era insaciable y Severus tenía muchos años que recuperar, no iban a quedarse ninguno de los dos en un solo asalto. El resto de la noche continuaron explorando todas las posibilidades de la habitación para tener sexo, del suelo pasaron a la cama, de la cama a la mesa, de la mesa a la ducha y de la ducha a la cama de nuevo. Los gritos de Irinna eran tan agudos que podrían resonar en Hogsmade y en Hogwarts y la sonrisa que tenían los dos en las caras al terminar era más amplia que ninguna que se hubiera visto.

..

..

Al día siguiente, Severus despertó agitado, era la hora del desayuno y era el momento en el que Mcgonagall iba a presentar a Irinna a los alumnos.

—Irinna— dijo meciéndole el brazo, ella se giró, abrió los ojos y sonrió al recordar la noche que habían pasado.

—Buenos días— dijo ella desperezándose.

—Tenemos que irnos, nos estamos perdiendo el desayuno. — Irinna, orgullosa de su desnudez se puso encima de Severus, juntó sus caderas con las de él e hizo uso de la fricción para excitarlo.

—No te prreocupes yo puedo desayunarrr aquí mismo— comenzó a trazar un camino de besos para llegar a su entrepierna, pero Severus, con disgusto en sus adentros por ser responsable, la detuvo.

—Por mucho que me encantase hacerte mía aquí y ahora, Mcgonagall montará en cólera si no estamos allí y odia la impuntualidad, además, hoy va a presentarte a los alumnos ¿recuerdas?

—Es sierrto…— besó a Snape y mordió propio su labio inferior mientras apoyaba su frente en la de él— aunque…podrrrias hacerme tuya rápido parra que no vayas…tan exxitado al colegio — Severus miró hacia abajo y se dio cuenta de que tenía razón. Irinna le mandaba una mirada encendida y estaba húmeda, encima de él; en cuestión de segundos había conseguido duplicar el tamaño de su virilidad, esa chica era puro pecado. Sin mediar palabra la volteó, quedando él encima de ella, se situó entre sus piernas y se introdujo en ella lentamente.

—Aaah…— gimió ella, sintiendo como Severus ocupaba su cavidad del placer, sintiendo estremecerse todo su cuerpo. Él volvió a introducirse lentamente, ella arqueó su espalda agarrando la sábana con fuerza, Severus de nuevo repitió esta acción, ella entrelazó sus manos con las de él y notó que sus ingles temblaran— ¿No teníamos prrisa?— dijo con una voz aguda y entrecortada por las sensaciones.

—Me encanta ver como lo deseas— Severus ejerció algo de fuerza en la última embestida y ella le estiró del pelo.

—Se….Severus…ah….— dijo volviendo a arquear su espalda—fóllame fuerrte, por favor— Él clavó su miembro a fondo, Irinna arañó su espalda, y sus cuerpos comenzaron un compás rápido y apasionado que culminó en un éxtasis coordinado. Esta vez, Severus dio por acabado el acto lanzándose a besarla y siendo correspondido.

..

Draco, Pansy y Blaise cuchicheaban en la mesa de Slytherin, el atril de los discursos estaba al frente de la tarima de madera, pero a contrario que siempre, los discursos no habían empezado antes de comer.

Lilly llegó al gran comedor con expresión de desagrado, se sentó al lado de Draco, los tres Slytherin enmudecieron al advertir su llegada.

—¿Qué ocurre? — dijo ella notando el cambio.

—No es…nada— excusó Blaise.

—Mentira— repuso Lilly—¿De qué hablabais?

—Hablábamos de…que…Mcgonagall parecía querer dar un discurso y de que…Snape no estaba en la mesa de profesores hoy— dijo Pansy tratando de ser delicada.

—Bueno, muchas veces, desayuna en su despacho — dijo queriendo autoconvencerse de que todo tenía una explicación.

—Sí pero…hay otra silla vacía al lado de Black y no falta ningún profesor— dijo Pansy, la cara de Lilly adquirió un gesto duro, parecía que quisiera asesinar a alguien con la mirada. De pronto, oyeron la puerta de las cocinas abrirse y de ella salió Irinna seguida por Snape. Irinna se sentó en una silla vacía junto a Sirius Black y Severus en su sitio junto a la profesora Mcgonagall. Lilly entrelazó sus manos con fuerza, los celos y la indignación estaban superando su paciencia

—Merlín bendito, tu padre va vestido de granate, no va de negro Lilly— susurró Pansy, al tiempo que el resto de gente que comenzaba a murmurar, todos habían notado que Severus no iba de negro.

—Ya lo veo Pansy….— dijo Lilly mordiéndose la lengua— ¿alguno de vosotros sabe hacer una maldición crucciatus? Es para una amiga…

—Va muy elegante, y ella…también, bueno no le he mirado la ropa, pero…es una diosa— susurró Blaise, maravillado mientras Irinna era presentada y comenzaba a hablarle a los alumnos.

—Blaise te vas a quedar sin huevos si hablas así de otras mujeres delante de Pansy— dijo Draco

—Te equivocas Draco, no me molesta que mi novio mire a otras, me molesta que se acueste con otras que es lo que hacías tú. — susurró Pansy.

—¿Me lo vas a recordar siempre?

—Siempre.

—¿Creéis que es medio veela o algo? — preguntó Blaise ignorando las pullas de Draco y Pansy.

—Nah, sería rubia, pero…en serio… ¿Por qué ese reto innecesario a mi heterosexualidad? Es increíble, hasta yo me la follaría sobre la mesa de profesores ahora mismo— dijo Pansy dando un sorbito a su zumo.

—Y yo te ayudaría amor, no hay nada más bonito que compartir fantasías sexuales— Blaise besó a Pansy.

—No puedes culpar a tu padre Lilly, es humano sentirse atraído por esa mujer— Dijo Draco.

—Es humano y seguro que célibe— dijo Pansy— es decir, necesitará…descargar tensión.

—¿Célibe? Ni de coña— dijeron Draco y Blaise al mismo tiempo.

—Ningún hombre aguanta tantos años sin sexo, seguro que…pagó algunas pu…— Pansy le dio un codazo a Blaise, acababa de acordarse de que estaban diciendo todas esas barbaridades delante de su hija y su cara le dijo todo a Blaise—puuulcras y respetables señoritas para que…— Pansy entornó los ojos, Blaise miró a Lilly y prácticamente podía quemarle vivo con los ojos como dijera una palabra más, así que se dio por vencido— Pansy ya la he cagado no hay forma de arreglarlo, putas, ya está— Pansy le dio una patada.

—Venga chicos Lilly ya es mayorcita para saber eso ¿Verdad Lil? — dijo Draco girándose justo cuando la gente volvía a hablar en un tono normal y a levantarse.

—¿Sabéis qué? No pienso permitirlo, puede que hayan echado un polvo pero tendrán que pasar por encima de mi cadáver para volver a juntarse.

—¿Y qué vas a hacer?

—Dejarle claro a esa zorra que mi padre y yo ya estamos bien como estamos y no necesitamos una integrante nueva en la familia y a mi padre le recordaré que su momento de ligar ya pasó, y que tiene responsabilidades que ha eludido durante 17 años—Lilly se levantó y se rápidamente del gran comedor, esperaría en la puerta de la habitación de Irinna.

—Lo siento por ella, pero si me dieran a elegir entre tirarme a esa o calmar la rabieta de mi hija, ya podría patalear y volver Hogwarts del revés que yo me la seguiría tirando y creo que Snape pensará lo mismo. — dijo Blaise despreocupado, a lo que Pansy y Draco asintieron.

—¿No deberíamos…impedirle que haga alguna estupidez? — preguntó Pansy

—Deberíamos, pero hasta que no se dé de bruces contra la realidad no va a parar.

En ese mismo momento en la mesa de profesores, Sirius observaba a Irinna detenidamente, estaba seguro de lo que pensaba, pero no le parecía posible, era del todo delirante creer que eso podría haber tenido lugar.

—Irinna… ¿es posible que, a noche, fueses con la misma ropa a cenar que con la que estás desayunando? — Irinna rio.

—Oh Sirriusss…parrra venir de una familia de tan alta cuna errres indiscrrreto como una vieja adivina. — dijo dando un sorbo a su zumo.

—Me gusta creer que soy adorablemente sincero.

—Oh, no errres nada adorrrable querrido, cada uno tiene que saberrrr conoserrrse a sí mismo. — Irinna sonrió— Lo que deberrias crrreerr y confirrrmarrr de ti mismo es que errres ególatra, por ello no te imporrrta que rechasasse tu invitasssion , perro sí, te imporrrta que aseptarra la de Severrus. Crrreo que lo que deseass prreguntarrme es si me acosté con él. ¿me equivoco? — Sirius se atragantó.

—Yo nunca sería tan grosero Madame Petrova. — en ese momento, Sirius vio a Lilly salir del gran comedor con una cara terrible —¿Por qué habrá abandonado el desayuno de esa manera? — dijo pensando en voz alta, Irinna vio en seguida a lo que se refería.

—Es más mayorrr y fuerrte de lo que os crrreeis, perro admito que es parra preocuparse.

—Quizá le cueste aceptar que su padre salga con una mujer cuando nunca lo hizo con su madre, quizá no quiere que nadie la sustituya. — sugirió Sirius en tono de reproche

—No sé qué tenga que verrrr que tenga una nueva maddrre con que yo me acostase con Severrus hasta el amanesser. — Sirius se quedó boquiabierto y miró a Snape, aún no podía llegar a explicárselo.

—¿Por qué él y no yo Irinna? Por curiosidad.

—Bueno Sirrius, me gustan los hombres que respetan mi mando, escuchan mis palabras y aprresian mi inteligenssia sin la intensión de llevarrrme a la cama. Severrus vino pidiendo ayuda por su hija y a pesar de tenerrr muchas oporrrtunidades no intentó nada conmigo. Además de eso, simplemente…él me gusta y me exxita y tú no— Irinna finalizó su desayuno y fue a prepararse para su primera clase dejando a un Sirius con un tipo de respuesta que nunca había recibido de una mujer, "Tú no me gustas y él sí".

Irinna subió al séptimo piso, estaba loca por ir a su cuarto, darse un baño caliente y descansar hasta que tuviera que dar su primera clase, estaba de muy buen humor, la noche había sido maravillosa pero estaba exhausta, solo le apetecía dormir un poco, pero alguien frustró sus planes.

Señorrita Prrince….dedussco que no viene a darrrme los buenos días— dijo con sarcasmo.

—Es Snape, y no, la verdad es que vengo a hablar con usted y a pedirle amablemente que se largue de Hogwartts, del país si es posible.

—¿Sabes lo que significa…amablemente? — contestó Irinna disponiéndose a colocar la llave en la cerradura para abrir su puerta pero Lilly se interpuso.

—Hablo en serio, no necesitamos que esté aquí, pierde el tiempo.

—Tu padrrrre no disse lo mismo, y si un colega nessesita mi ayuda la prresrarré encantada, aunque eso suponga alguna piedrrrra en el camino. — Lilly abrió la boca indignada.

—¡¿Y yo soy la piedra?!

—Más bien un pedregal— dijo con el mismo toque de desprecio que Severus ponía cada vez que intentaba dejar en mal lugar a un alumno.

—No quiero que se acerque a él—espetó Lilly sintiendo impotencia; Irinna rio sin poder creerse lo que estaba escuchando.

—Me aserrcaré a quien quierra querida, te guste o no, y te sugierro que te adaptes rápido o lo vas a pasarrr realmente mal, no puedes desirrrle a dos adultos lo que deben haserrr.— Irinna apartó a Lilly para entrar a su habitación.

—¿Cómo se atreve a robarme a mi padre? — Dijo Lillian resistiéndose a llorar Irinna se giró haciendo acopio de la máxima paciencia y comprensión que tenía.

—Yo no te robo nada Lillian, tu padrrre seguirá siendo tu padrrre y queriéndote igual, esté yo en su vida o no.

—A mi padre no le hace falta que una mujer le corresponda para abandonarme, ya lo hizo con una que no le correspondía, si tú le abres las piernas quizá se olvide hasta de mi nombre. — Lilly no terminó de hablar cuando una bofetada de Irinna le cruzó la cara dejándola roja.

—Escúchame pequeña desagradessida, tu padrrre se juega la vida por prrrotegerte cada dia y tú no hasses más que ponerrrle obstáculos, quejarte y minorizarr su labor, lleva prrrotegiendote desde que nasiste y puede que no te guste perrrro grassias a él estás viva. Puede fastidiarrrte que me acueste con él y me da igual, porrrque harremos lo que nos apetessca, perro atreverrte a dessirrr que va a abandonarrrte porrr una chica es escupirr en su esfuerzo y eso no te lo pienso perrrmitirrr. ¿Lo he dejado clarrro?

—….

—Bien…como vuelva a oírrrte desirr una estupidess similarrr te castigarré a la antigua usanssa de Durmstrang, quedas avisada.

—En Hogwarts no permiten ese tipo de disciplina— dijo Lilly con el orgullo herido.

—¿Y quién disse que serrría tan tonta de castigarrrte dentro de la escuela? Fui coorrdinadorra de la división interrnassional de aurrorres con 17 años, conosssco sitios que no aparresen en los mapas parra ejerrrcerr la disciplina nesessaria.— Lilly bufó y se marchó de allí algo asustada, Irinna contuvo su risa, le encantaba sonar como una mafiosa cuando jamás le haría nada a una mosca, aunque la mosca fuera especialmente fastidiosa.

La noticia de que Irinna le había cruzado la cara a Lilly Snape corrió como la pólvora, unos alumnos de Ravenclaw lo habían visto, no habían oído el por qué y eso era casi peor, ahora abundaban las teorías, una de ellas, la que a Lilly le dio más rabia, era que Irinna era su profesora y su ex amante, y que por eso discutían. Draco, Pansy y Blaise se comportaron como amigos cuando ella les contó lo que ocurrió, por lo que intentaron acallar los rumores diciendo que Irinna era muy temperamental.

Harry se imaginaba lo ocurrido en base a la reacción que tuvo el día anterior y Hermione no se planteó la razón por la cual Irinna le dio una bofetada, por muy buena docente o persona que fuese no podía defender la violencia, no le gustaba, igual que le parecía mal que Umbridge lo hiciera, le parecía mal esta vez.

Severus se enteró de que su hija había recibido una bofetada por la propia Irinna y se enfadó muchísimo, pero no con ella, sino con su hija por ser tan irrespetuosa, Irinna no le había contado las palabras que dijo Lilly exactamente por no herir sus sentimientos, solo le dijo que la pequeña Snape le había exigido que se fuera y que cuando recibió un no por respuesta le dijo que entonces "le abriera las piernas a otro que no fuera su padre", cosa que fue inaceptable para Severus.

Cuando llegó la noche Severus esperaba pillarla antes de la cena, pero ese día ella decidió cenar en la torre de premio anual con Draco, Pansy y Blaise, pero eso no le iba a hacer librarse.

Lilly entró por la puerta y lo primero que vio fue a su padre sentado en su butaca mirando hacia la puerta con el rostro más severo que nunca. Tragó saliva

—Papá…— Severus levantó un dedo para hacerla callar, bebió el resto del whisky de fuego que quedaba en su vaso. Una botella estaba consumida, era patente que había bebido, pero lo soportaba con mucha entereza.

—¿Cómo te has atrevido a avergonzarme de esta manera?

—Ella fue quien me dio la bofetada…—Severus se acercó amenazante— Lilly bajó la cabeza—Lo….siento.

—Es irónico, siempre dices que lo sientes, pero cada vez que suelto un poco la mano contigo, me enseñas nuevas formas de fracasar como padre —Severus se sirvió un poco más de whisky de fuego— ni si quiera te cabe en la cabeza algo tan básico como el debido respeto a una profesora.

—No…fracasas es solo que…— Lilly se sintió fatal al oír eso —Castígame ya y acabemos con esto, siento, haberle dicho eso, yo solo…no quiero que esté cerca de ti.

—No voy a castigarte Lillian, no serviría de nada, eres un caso perdido— los ojos de Lilly se llenaron de lágrimas, Severus le dio la espalda—yo nunca quise tener hijos, eres hija de un mortífago, ha sido traerte a mi lado y has pasado de ser una chica normal a ser…una asesina, eso sumado a lo que te hizo Bellatrix y lo que te hizo Theodore Nott, ha tenido que afectarte tanto que no eres capaz de discernir cosas de sentido común.— A Lilly se le cortó la respiración

—¿Qué sabes…de lo que me hizo Theodore Nott?— dijo dejando que dos lágrimas surcaran sus mejillas. Severus enmudeció, el alcohol le había hecho decir más cosas que las que deseaba, dejó el vaso en la bandeja, el silencio terrible que se había creado solo fue invadido por el ruido del cristal.

—Es igual, como decía, no voy a castigarte, pero avergüénzame una sola vez más e irás de vuelta a Durmstrang, Irinna ya está al tanto por si tiene que trasladar tu matricula, pero esta vez, cuando salgas de allí, no querré que vuelvas nunca, harás tu vida al margen de mí, tendrás la herencia de tu madre a tu completa disposición pero nuestras vidas serán como antes de conocernos.

—No…quiero…una vida al margen de ti…estuve toda mi vida sin padre… ¿y ahora me dices que si la cago de nuevo no te veré más? ¿Tan…fácil te sería olvidar mi existencia? — dijo Lilly llorando.

—Nadie ha dicho que fuera fácil, pero alejarte de mi siendo un bebé tampoco lo fue—Severus abrió la puerta— Esta noche no te quiero aquí

—¿Y donde se supone que dormiré? Me quitaste mi habitación en slytherin

—He dispuesto la antigua habitación de las hermanas Greengrass, tienes cama, calor y un baño, no necesitas más— Severus le puso el pijama en los brazos, Lilly lo miró dolida, a continuación miró al suelo y se marchó sin decir una palabra más.

Esa noche, mientras Hogwarts dormía profundamente, un príncipe de Noctem secuestraba una niña que ahora estaba desprotegida, una niña de cuya existencia dependía la permanencia de su reino y de su poder. Su deber, era conseguir una unión que diera al clan la magia y la fuerza suficiente como para seguir existiendo y prevaleciendo sobre los magos corrientes, aunque fuera en la sombra. Él, siempre había conseguido lo que quería mediante la seducción o el temor, pero esta niña era especial; por el momento, nada había funcionado con ella como debía. En cuanto ella vio que su sangre era una necesidad para él, equilibró un poco la partida, por lo tanto, había llegado el momento de tomar medidas más drásticas.

Lilly estaba profundamente dormida, tendida sobre una mesa, parecida a las que los muggles usaban en las autopsias, atada con correas mágicas de pies y manos, Johan había ordenado dejarla en paños menores, necesitaba explorar su cuerpo, conocerlo de memoria, pues un día ese cuerpo sería el huésped perfecto para Lucreccia, su querida y perdida esposa. A la altura de sus manos, estaba Johan concentrado en contemplar la pelvis de la chiquilla.

A la altura del cuello estaba Bellatrix, disfrutando de hacerle a la niña cortes no mortales, en las clavículas. Eso le ayudaba a relajarse, aunque hubiera disfrutado mucho más si la niña gritase de dolor y suplicase, pero no lo hacía porque Johan la había hechizado para que no despertara. En los sueños estaría sintiendo el dolor, pero no podía exteriorizarlo.

A la altura de sus pies, estaba una mujer rubia, alta, de ojos granates y gesto escéptico, era Colett Lihebert, la hermanastra mayor de Johan; ella miraba a Lilly con desagrado, ocultando sus preocupaciones en el lenguaje no verbal de sus brazos cruzados y con una expresión de repugnancia en su cara dirigida a su hermano.

—Entonces…lo has decidido…ella será la reina.

—Hasta que adquiera el suficiente poder para resucitar a los muertos y haya cumplido nuestro pacto con Bella, sí, será la reina, pero una vez cumpla con la resurrección de Voldemort.

—¡No digas el nombre de mi señor!— interrumpió Bellatrix, Johan puso los ojos en blanco.

—Una vez cumpla con eso para que Bella siga ayudando en nuestros planes, utilizaré a la chiquilla para resucitar a Lucreccia, entonces, Lucreccia la matará a ella.

—Pero sabes que su poder no es suficiente para resucitar a los muertos, aunque la lleves al límite, hace falta un mestizaje, unos componentes de sangre que pueda absorber para no morir en el intento y ella solo es una bruja, extremadamente poderosa, sí, pero una simple bruja.

—Es por ello…que voy a iniciar…el ritual de apareamiento hermanita— Colette dio un respingo ahogado.

—No puedes hablar en serio, ¿Vas a dejarla embarazada para que de tu propio hijo obtenga el poder?

—De mi sangre, tengo la esperanza que desde que mi sangre y mi semilla entren en su cuerpo se complete su transición a ser superior y en ese impás pueda darle a nuestra amiga Bella lo que quiere y a nuestro reino lo que se merece.

—¡Perdonad! — interrumpió Bella— yo estuve casada ¿nadie os ha explicado como funciona el sexo queridos? — Johan rio.

—Bella querida Bella, el ritual de apareamiento de nuestra especie es un evento que vuestras mentes de mago no pueden comprender. No es solo sexo, además, yo ya he tenido sexo con ella, aunque claro— sonrió cínico— ella no lo sabe. —Colette le dedicó un gesto de repugnancia.

—Muy noble, follartela cuando no puede ni abrir los ojos. — interrumpió ella.

—Tenia que ver lo que me perdía hermanita, no veía que lo de la violación te importase tanto cuando me violaste a los 13 años, siendo yo tan joven e inocente...—Bellatrix abrió los ojos interesada por esa revelación, no le importaba, pero un cotilleo siempre era divertido.

—Joven sí, inocente, no. La situación era muy diferente Johan, yo era la heredera y sabes que si las mujeres queremos acceder a la corona con nuestro padre vivo debemos yacer con alguien antes de casarnos para demostrar al reino que seré una reina fecunda para las necesidades de natalidad que nuestra especie requiere y tú estabas encantado de ser consorte.

—Una lástima que padre muriera mientras te embestía, no terminaste de consumar— la cortó Johan acercándose amenazante— con él, muerto, la corona y el poder pasan a mí, y si yo te digo que le sujetes las manos a esta zorra mientras me da por ordenar a todo nuestro clan que se la follen, tú lo harás con una sonrisa si me da la gana ¿está claro? — dijo a milímetros de su nariz, Colett bajó su mirada.

—Sí, alteza.

—Me alegra que tengas claro tu sitio hermana— dijo acariciando su mejilla— no te tomes a mal que te lo recuerde, solo me sorprende que tengas empatía con esta estúpida pero no la tuvieras cuando iba a por Ginny Weasley o la chica Greengrass.

—Ginny Weasley tenía la vida perfecta y era fuerte, podía aguantar y la chica Greengrass— Colett elevó sus ojos al cielo— esa solo quería un pene con la etiqueta del apellido Malfoy colgando de él, le hubiera dado igual que fuese el hijo que el padre, solo quería ser una putilla arribista más —Bellatrix rio estruendorosamente ante esa descripción de Astoria— pero esta…es simplemente una desgraciada.

—No es desgraciada, solo, no tiene la suerte que ella quiere, va a ser reina, estará mejor que tú— dijo con desprecio, luego miró a Bellatrix y recordó lo que le iba a explicar— Oh querida, lo que te decía, el ritual de apareamiento de nuestra especie es un evento en sí mismo, es un ritual de tres pasos— Johan anduvo alrededor de la mesa y acarició el pelo de Lilly— primero, invado su mente, para conocer sus más profundos deseos y oscuros secretos y temores— Johan besó la frente de la chica y anduvo acariciando la piel descubierta de la chica— Luego, impregnaré su piel con mi sangre— besó la mano de ella, y dio la vuelta a la mesa hasta pararse en la otra parte de sus caderas— Y por último — Johan deslizó su dedo corazón y anular por encima del pubis de la chica Snape —poseeré sus entrañas hasta hartarme…y cuando culmine…su útero me dará un heredero y eso me permitirá ser rey.— Johan se inclinó sobre el vientre de Lilly y aspiró su aroma como si de rosas se tratasen, depositó un ósculo con los ojos cerrados y susurró unas palabras inaudibles.— En fin queridas…empecemos, solo tenemos unas horas para volver a trasladarla a su cuarto, cuanto más trabajemos, antes conseguiremos desquiciar su mente para el acto final. ¿Bellatrix tienes lo que te pedí?

—Claro, teníamos que divertirnos — dijo cediéndole una botella caliente de color traslúcido.

—¿Qué es eso? — preguntó Colett.

—Esto, es un fragmento derretido del espejo de Oesed y lo vamos a usar para que esta niña nos desvele sus puntos más débiles— Johan frotó sus dedos con la botellita y la pasó a Bella y a Colett. A continuación, Johan situó las manos en las sienes de Lilly, Bellatrix tomó una de sus manos y Colette la otra, los tres se concentraron y se embarcaron en un viaje a los pensamientos más vulnerables de Lilly Snape.

Lilly bajó las escaleras de su antiguo piso, olía a desayuno recién hecho, oía el reverberar de los cacharros en la cocina ¿qué estaba pasando? ¿Cómo había llegado allí? Al doblar la esquina, se quedó en el umbral de la puerta y sin poder evitarlo formó una sonrisa boba. Su madre estaba sentada leyendo el periódico y su padre servía el desayuno, Andrómeda pinchó con su tenedor un trozo de lo que había en el plato y cerró los ojos complacida mientras masticaba.

Oh Sev, me encanta que fueras profesor de pociones, cocinas tan bien que no me dolerá cuando me ponga gorda por tu culpa. — Andrómeda besó a Severus en los labios, Severus rió.

El día que deje de cocinar manjares para vosotras podrás preocuparte Andie— contestó Severus, después este miró al frente y le dedicó una tierna sonrisa a Lilly— Ya estás aquí dormilona…pensábamos que serían tus amigos quienes tuvieran que despertarte, a este ritmo no despertabas para la fiesta.

¿Despertar? ¿Fiesta? — dijo confusa, se miró en un espejo, llevaba el pelo ondulado y de un brillante rubio.

Mírala Sev, cumple los 18 y ya tiene pérdidas de memoria — bromeó Andrómeda invitándola a sentarse a la mesa y acariciando su mano.

Por mí podemos suspender la fiesta y regresar a cuando tenía cinco, aún me acuerdo cuando venia a recibirme con su pijama de rana de chocolate cuando llegaba de trabajar. — recordó melancólicamente Severus sentándose a la mesa.

La verdad es que Dumbledore se portó muy bien, dejándote el horario reducido.

Dijo que la niñez es el regalo más preciado e inolvidable que te puede dar un niño— besó la coronilla de Lilly — y tenía razón— suspiró— no me creo que ya seas toda una mujer, el año que viene ya estarás en la universidad.

Cariño, lleva dos años con Weasley, mujer…seguro que ya es hace tiempo.

¡Andie! — dijo Severus— mi hija es un ángel, no hace esas cosas, todavía es un bebé— Andrómeda miró divertida a Lilly mientras Severus se concentraba en su comida.

¿Estás bien querida? — preguntó Andrómeda.

Es solo que…he tenido un sueño…muy raro…era horrible…tú estabas muerta mamá y papá…nunca había estado con nosotras, nos había abandonado y…solo lo conocía porque estabas muerta, me llevó a Hogwarts y, hacía amigos, pero siempre me sentía desgraciada…porque me enteraba de que habían matado a papá el año pasado por proteger a Harry Potter como… deuda a su madre muerta y que le daba igual que yo me quedase huérfana…

Cariño…— Andrómeda suspiró con pesar— Sé que la aventura de tu padre con la señora Potter te afectó mucho porque…los viste besarse— Severus mantuvo el temple aceptando las culpas— pero estábamos divorciándonos, él…estuvo con ella y yo, me refugié en Lucius Malfoy como ya sabrás, pero…lo tenemos superado, no tienes por qué preocuparte— Lilly pareció confundida.

Tu madre tiene razón princesa, a veces el matrimonio no es fácil, pero…en fin, si no fuera por la profesora Petrova quien sabe cómo serían nuestras vidas ahora.

Merlín bendiga a Irinna Petrova— dijo su madre alzando su taza de café.

Sí, me alegro de que la retiraran de la docencia para siempre, pero gracias a dejarte inconsciente cinco días, tu madre y yo tuvimos mucho tiempo para hablar y resolver nuestros problemas, tú eres lo mejor que nos ha pasado y nos pasará, jamás en mi sano juicio arriesgaría tu felicidad por la madre de Potter, y menos si eso te dejara sin mí. —Lilly lo pensó todo, tenía lógica ¿qué padre pensaría antes en honrar a la mujer muerta de su peor enemigo que en la orfandad de su propia hija?

Bueno, el caso es que…en mi sueño papá siempre me castigaba, parecía que fuese una decepción continua para él yo intentaba hacer las cosas bien, pero era tan torpe que parecía que cada vez que hacía algo lo que intentase fuese, alejarme de él y…encima…mis relaciones sociales eran un desastre. Quería ser amiga de todo el mundo, pero notaba que no encajaba con nadie, solo con Draco Malfoy o con Harry Potter.

Bueno, de pequeña no tenías muchas amigas…igual recordaste como te sentías. — dijo su padre, Lilly comenzó a llorar— Cielo… ¿qué más ocurría?

Theodore Nott…me violaba cuando estaba inconsciente, soñaba que tenía sueños constantes de las…guarradas que me hacía y…no podía contárselo a nadie porque…por culpa de eso yo le maté y era una asesina, la presión me estaba pudiendo y había alguien que…me aterrorizaba…un tipo malo, se llamaba Johan…él me amedrentaba, quería conseguir mi poder y matarme, me hacía hacer cosas horribles y tenía la sensación de que acabaría siendo su prisionera.

Oh amor…— dijo Andrómeda— teníamos la esperanza de que lo hubieras olvidado— Severus asintió— antes de ser novia de Ron tuviste un exnovio llamado Johan, te hizo mucho daño, era agresivo y manipulador, te pegó muchas veces, tuvo un ataque de celos con un chico de tu clase, Theodore, y lo mató porque…tenía la absurda idea de que le habías engañado con él. Intentó que mintieras al ministerio diciendo que te habías defendido porque intentó violarte y cuando te negaste él te pegó una paliza.

¿Y por qué no me acuerdo de eso? — dijo Lilly confusa.

Porque tenías tanto dolor en el corazón que me suplicaste que me metiera en tu mente y lo sacara de ahí…así que eso hice. — explicó Severus— después por supuesto de meterle en Azkaban. Por suerte, en una pelea una desequilibrada llamada Bellatrix Lestrange le cortó el cuello y acabó con su vida. — Lilly respiró.

No sabéis la alegría que me dais, me siento tan afortunada de que mi vida sea esta…— dijo abrazando a sus padres.

Recuerda eso la próxima vez que te recuerde que no me gusta tu tinte de pelo o vuelvas a pedirme un coche muggle y te diga que no— contestó Severus, Lilly rio y besó a su padre en la mejilla— te lo prometo papá, te quiero.

Yo también te quiero hija— ambos se abrazaron.

Unas nubes espesas sacaron a los tres magos más indeseables de la cabeza de Lilly Snape, Bellatrix vomitó en seguida, Johan se reía y Colett no daba crédito a la vida tan simple y tonta que la futura reina deseaba o hubiera deseado.

—¿Ahora puedo ser creativa? — dijo Bellatrix, Johan la animó a ello.

—Métele en la cabeza lo más macabro que se te ocurra querida amiga, mientras sueña contigo la trasladaré de nuevo, esperemos que cuando despierte en el colegio mucha gente la vea desquiciada.

Bellatrix aprovechando el final de la utopía de la niña Snape se concentró para retorcer sus ilusiones, provocó que ella misma apareciera en el salón donde ocurría ese tierno abrazo e hizo explotar a su hermana Andrómeda desde dentro mientras se abrazaban. Los gritos de Lilly resonaron incluso fuera de su mente mientras Bellatrix le decía que tenía parte del intestino delgado de su madre en el pelo. Severus fue cruelmente maldecido y Lilly apresada sin poder moverse, presenciando la tortura de su padre, suplicando entre gritos y lágrimas porque la torturasen a ella. Bellatrix no tuvo que oírlo dos veces y concedió ese deseo, así que conjuró a Naginni y le cortó el cuello a Severus. La tortura de la pequeña Snape fue presenciar como Naginni se comía el cadáver de su padre delante de ella con todo lujo de detalles (espectáculo basado en el festín que Naginni se dio con Charity Barbich, y que Bellatrix y Snape visionaron hasta que se la hubo zampado entera).

Finalmente, Lilly rogaba por morir, porque la matase, entre océanos de lágrimas y Bellatrix, mostrando solo un poco de misericordia conjuró un barril, le dijo que la ahogaría para morir, Lilly avanzó débil, pero al llegar al lado de Bellatrix el líquido era rojo; estaba lleno de la sangre de sus padres. Antes de que pudiera reaccionar, la mortífaga hundió su cabeza, Lilly se ahogaba, Bellatrix era muy fuerte, quería llorar, pero no podía, quería salir, pero no podía, quería morir y no podía.

—¡Eh tú! — Un golpe en la cara la despertó; sin poder ver quien le había sacado de esa pesadilla vomitó arrodillada sobre el suelo — Joder Snape , ¿estás bien? — Lilly abrió los ojos con dificultad, había vomitado sangre. ¿La pesadilla no había terminado? ¿Sus padres seguían vivos? Entonces se vio el pelo, de nuevo largo y negro y supo que su vida real no era la de esos padres amorosos y estabilidad familiar sino la otra vida en la cual se sentía inadaptada, torpe y decepcionante. No pudo pensar mucho más, el charco desapareció, la persona que había con ella lo acababa de limpiar mágicamente. Lilly desvió la mirada y lo que vio, la sorprendió mucho, pero después de lo que había vivido creía haber perdido la capacidad de asustarse.

—¿As…Astoria Greengrass? — dijo extrañada— ¿Tú me has salvado? —dijo con una voz débil

—Bueeeeno si lo quieres ver así… solo te he despertado de una pesadilla, te hubiera ignorado, pero…al ver esos brazaletes y las quemaduras que te han hecho…y después de leer sobre ti lo que he leído, he pensado que debía intervenir…más que nada porque no saliésemos volando por los aires así que yo diría que he salvado el colegio.

—Gra….gracias supongo— dijo recomponiéndose como podía al ver las horribles quemaduras que Astoria le había señalado—¿Pe…pero qué haces aquí? ¿No te habían expulsado por intentar asesinar a Pansy?

—La puerta estaba abierta, y es mi antiguo cuarto

—¿Y por qué has entrado?

—Quería rememorar viejos tiempo y…encontrar después a Pansy para disculparme— dijo con una sonrisa

—Por intentar matarla…claro— Lilly tragó saliva— no tomes esto como un mal agradecimiento por salvarme, pero, demostraron que lo planeaste todo, quisiste matarla.

—Eso no es del todo cierto, demostraron que lo planeé todo, pero no, que no estuviese obligada por la maldición imperius.

—Por supuesto, qué conveniente.

—Oye, es cierto, puede que me ponga en plan…digámosle… tóxica o me vuelva un poco loca si creo que mi novio me engaña, pero…de ahí a matarla…hay un paso, yo jamás he estado en problemas, ni siquiera me han bajado puntos en clase ¿y de repente mato? Tuvieron que obligarme.

—Si estás intentando que te crea y me ponga de tu parte para que Pansy te perdone…

—Me trae sin cuidado que me creas Snape, me trae sin cuidado que Pansy me perdone, pero he vuelto porque mi obligación y la de mi familia es mantener la cabeza alta, quizá te resulte extraño pero se lo que soy y no soy capaz de hacer— la rubia se dirigió a la puerta y antes de irse le dedicó unas palabras— Solo me gustaría que todo el mundo se planteara por un segundo "¿Siempre he sido consciente o he querido hacer lo que he hecho pero aún así me he sentido obligada a serlo?"— Lilly pensó en cuando le cortó el cuello a Ginny y su mirada le dijo todo— Eso pensaba…— se aclaró la garganta— por si acaso…ten cuidado, hay algo oscuro rondando en Hogwarts pero la gente lo negará por siempre porque afecta a personas que no somos Harry Potter.— Astoria cerró la puerta y Lilly se quedó pensativa ¿estaba tratando de advertirle de algo?

A la mañana siguiente, en el gran comedor, Lilly estaba sentada desde buena mañana con la mirada desencajada, su piel, blanca como la nieve había adquirido una tonalidad casi azulada, llevaba casi una hora mirando la comida sin probarla hasta que llegaron sus amigos. Ella decidió no contar nada, no quería que la tomaran por loca, tampoco quería hablar de lo que su padre le dijo, pues el hecho de pensarlo le transportaba a su pesadilla.

—¿Blaise sigues teniendo esos cigarrillos rosas? Me vendría muy bien uno ahora mismo.— Dijo Lilly interrumpiendo la conversación que tenían este, Malfoy y Pansy. Draco miró a la mesa de profesores, allí el profesor Snape y la profesora Irinna se habían sentado juntos, ella le susurraba algo al oído que a él le hacía gracia, cosa que llamó la atención en el resto de profesores, pues Severus jamás reía.

—Los tiene, pero no para ti, te prohíbo consumirlos porque si lo haces me pondré en plan prefecto, te castigaré y te bajaré puntos.

—Venga Draco ¿desde cuando haces eso? — la defendió Blaise.

—Desde que vosotros os podréis meter la mierda que queráis, pero ella por si no os acordáis tiene capacidades superiores, y entre los brazaletes y lo que ha tenido que estar en la enfermería no sabemos cómo le puede afectar.

—Te portas como si fueras mi hermano mayor y se te olvida que puedo hacer lo que quiera.— respiraba con dificultad, notaba como si el corazón se le detuviera, pues cada vez que parpadeaba veía esas imágenes

—Para ti, como si lo fuese, intenta hacer lo que quieras y sacaré un Draco Malfoy que no te gustará. —

—Draco tú no lo entiendes— dijo compungida.

—Entendería que llorases si a tu padre lo hubieran metido en azkaban como hicieron con el mío, pero ¿llorar porque tu papaíto tiene novia? Es no saber apreciar la suerte que tienes. — Draco se levantó y se marchó, últimamente sentía que Lilly sentía demasiado profundos los problemas y eso le hacía ver las cosas peores de lo que eran. Había tenido más paciencia y tacto con ella del que lo había tenido con nadie y aunque la quería con locura como amiga, su función como amigo también era trasmitirle cuando exageraba, aunque en este caso estuviera completamente equivocado.

—Lo siento, pero esta vez, estoy de acuerdo con él, estás siendo muy dramática— Pansy se levantó y se fue tras Draco. Blaise esperó un poco a que se fueran y se acercó a Lilly, le tomó la mano y ella notó como algo con la forma de cigarrillo rosa se cerraba en su palma.

—Se que al principio es duro, pero acabarás acostumbrándote— Blaise se levantó y caminó, pero luego volvió sobre sus pasos— Si sientes la necesidad de…ser mala por quitarte atención o cosas tuyas ponle pimienta en las bragas si alguna vez las encuentras por ahí, yo lo hice con un novio de mi madre y fue muy divertido, era todo un gilipollas y lo odiaba. — En otra ocasión Lilly se habría reído o habría tomado en serio los consejos de Blaise pero en este momento solo quería llorar.

A lo largo del día las clases transcurrieron como si fuesen ajenas a ella. Se martirizaba por estar tan desanimada y débil, solo había sido un maldito sueño, pero ese maldito sueño la estaba destrozando.

Tras su acostumbrada comparecencia ante el auror en turno para que le pusieran los brazaletes como a una delincuente, Lilly fue a la sala de los menesteres para esperar a Harry habían acordado practicar algo para el baile, aunque fuese una semana. Ella se había adelantado para tener un rato a solas, pero quizá había sido mala idea, tanto silencio la mataba, comenzó de nuevo a recordar y terminó llorando, sentada en el suelo abrazando sus rodillas. Estaba al filo de un ataque de ansiedad nuevamente, intentó fumar algo del cigarrillo rosa que Blaise le había dado, pero ni siquiera conseguía dejar de llorar un momento para aspirar el humo. Por lo que, enfadada arrojó el cigarrillo al suelo y sollozó tanto que no se dio cuenta de que Harry había entrado.

—Lilly…— dijo acercándose con cautela, no le iba a preguntar si estaba bien cuando era obvio que no, se agachó a su altura y tomó su mano. Lilly tenia los puños de la camisa abiertos y Harry pudo ver las quemaduras tan graves que tenía tras los brazaletes— Dios mío Lilly ¿Quién te ha hecho esto?

—Creo que…he sido yo— dijo llorando— tuve un sueño horrible un sueño tan real que no me despego de él Harry, al tener los brazaletes…debí hacerme esto a mí misma.

—¿Qué soñaste? — Harry sabía mucho de sueños reales y recordaba que tuvo uno con ella y estaba seguro de que era una premonición. Lilly comenzó a contarle como había empezado todo, Harry sintió mucha lástima, no sabía que se sintiera tan fuera de lugar, no sabía que lo de su padre le hubiera afectado tanto, no sabía que uno de sus deseos más profundos era tan parecido al suyo, tener una familia a la que abrazar cuando tienes un mal sueño y ser reconfortado.

—Pero entonces…todo cambió— dijo entre lágrimas—Bellatrix apareció y…— relató las macabras acciones que había visto y sentido, Harry tuvo que contener las ganas de vomitar, tuvo que hacer un esfuerzo para no llorar recordando como él le sujetaba el cuello a Severus cuando se desangraba por el ataque de la serpiente, pero todo era tan sumamente exacto a lo ocurrido que a Harry le parecía imposible que fuese solo un sueño, pero, por otro lado, había sido algo puntual, quizá estaba relacionado con que el día anterior hubiese visto la casa de los gritos, donde de esa forma murió su padre, quizá él mismo se lo había contado.

—Lo siento mucho Lilly.

—Pero eso no es todo Harry…— Lilly secaba sus lágrimas en vano— en momentos como este echo de menos a Ron, a él podía contarle lo que fuera e incluso lograba hacerme reir.

—Mujer, yo también echo de menos a Ginny, pero la semana que viene estarán en su casa, es normal que eches de menos a tu novio— Lilly negó con la cabeza.

—Nos hemos dado un tiempo— Él no supo qué decir, le gustaría que Ron se lo hubiese contado para no parecer idiota — y antes de tu siguiente pregunta, fue después de que vendiera a Draco a Banks y no he querido decírselo a nadie para no tener que soportar más lástima pero le quiero y no soporto estar lejos de él— Harry abrazó a Lilly, entendía que lo que hizo Ron era merecedor de una ruptura, entendía que no lo había querido contar, quizá Ron no le había dicho nada porque creía que iba a tener posibilidades de volver pues él sabía que Ron la amaba profundamente y no se rendiría por un error.

Tras un rato de llanto y consuelo, Lilly se mostró más relajada, llorar tanto y tener un hombro para ello había sido muy terapéutico. Hablaron de muchas cosas, sobre todo de quidditch y Harry se prometió que su talento no quedaría enterrado por miedos del pasado. Finalmente se decidieron a bailar, Lilly ya estaba mucho más animada, aunque seguía teniendo miedo en los ojos se notaba que hacía esfuerzos por desterrar esos pensamientos y achacarlos a que estaba siendo una época difícil y su mente le jugaba una mala pasada, no obstante, Harry se lo contaría a Hermione nada más pudiera, para ir sobre seguro.

—Vale…el problema es que enfocas el baile como…una danza y eso…te genera rechazo. — dijo Lilly ya de pie, descalza y sin túnica

—No, me genera rechazo el recuerdo de Padma Patil amenazando con amputarme el pie si volvía a pisarla o la cara de Vicktor Krum avergonzado por empujar a Hermione por culpa de que casi me caigo.

—¿Fuiste con Padma Patil?

—Sí

—¿Teníais un rollo o algo? — Harry negó —¿erais amigos? — Harry negó de nuevo.

—Ese es el principal problema, si no tienes ningún tipo de conexión con quien bailas es imposible que memorices los pasos como si fuera una lección de historia de la magia, hubieras bailado mejor con Neville. — Harry rio

—Te sorprenderá, pero Neville baila muy bien— Lilly sonrió

—Como te decía, enfocas el baile como una danza que aprenderte, pero has de enfocarla como…un duelo—Harry la miró dubitativo— Cuando luchas, la postura de tus pies va de la mano con la intuición y el momento, ¿Has pensado alguna vez como mover tus pies cuando te batías?

—La verdad es que no

—Pues aquí es similar, tienes que sentir la música y… hacer lo que te dicte el momento, pero tienes que mover a otra persona, imagina que la has de salvar…tienes que conseguir que no se haga daño pero para eso primero has de saber como protegerte tú y es ahí donde entro yo, descálzate Potter— A Harry le extrañó pero lo hizo— ahora, dime un grupo o una canción que te guste.— Harry pensó un momento y rió

—No puedo elegir el grupo que me gusta, es un baile formal

—Lo es, pero primero he de enseñarte a identificar el baile con sentimiento y un minué no te va a hacer sentir nada de primeras.

—Bueno…es un grupo muggle…— Lilly asintió— Se llaman Spice Girls.

—Está bien, conjura la canción en el tocadiscos y pongámonos manos a la obra— Harry y Lilly se pusieron a bailar, en el estribillo comenzaron a cantar la canción y de cantarla pasaron a gesticular, a moverse y a sentirla; Harry entendió a qué se refería la hija de Snape cuando Lilly le preguntó por qué se había movido de determinada forma cuando cantó "Friendship never eeends", ese era el sentimiento y eso era lo que tenían que trabajar.

Pasaron por muchas canciones, pop, rock, incluso alguna sin letra cuyo instrumental inspiraba movimiento.

Pasó la semana, Lilly no había hablado con nadie más que con Harry del sueño que tuvo, no le dirigió la palabra a Draco, tampoco él se mostraba receptivo y menos después de la sarta de adjetivos que le dijo cuando la pilló fumando el humo rosa; Draco pensaba que Lilly estaba siendo una cabezota por una chorrada y no pensaba dar su brazo a torcer si ella no daba el primer paso. Eso fue al principio, pero cuando Draco realmente le retiró la palabra fue cuando la vio fumar ese cigarrillo que tenía Blaise, se lo quitó de la boca sin mediar palabra, le quitó 10 puntos a Slytherin y prometió notificarlo a Mcgonagall, aunque no lo hizo.

Lilly pensó en hablar con Pansy de lo de Astoria pero no había vuelto a ver a la rubia desde esa vez en el cuarto, ni en la sala común, ni en clase, ni en los pasillos, ni en el comedor, por lo que lo achacó a que había alucinado, además de eso, Pansy estaba enfadada con Lilly por haberle pedido a su novio el humo de Slytherin, Draco discutió con ambos y eso no le había gustado nada.

En cuanto a Irinna parecía que todos los estudiantes la adoraban, todos a excepción de una, la cual, cada vez que Irinna compartía una mirada con su padre le daban ganas de darle un puñetazo por lo cual se las había ingeniado para saltarse las clases de DCAO; iba a la enfermería por una tontería, se quedaba dormida, se quedaba encerrada en su cuarto sin la varita. Había pensado en hablar con Severus, pero este no le hablaba estaba muy enfadado por la actitud de Lilly en el gran comedor el primer día y le ardía la sangre de ver que su hija estaba faltando a todas las clases donde Irinna estuviera presente.

Lilly estuvo aislada de todos, tuvo pesadillas todos los días, aunque ninguna como la que le hizo vomitar, en Slytherin comía sola y en el resto de clases había decidido sentarse con Hermione para no pensar en otra cosa que en la lección. La hora favorita de Lilly era tras la cena, podía reunirse con Harry y solo bailar durante unas horas. Harry se sorprendía de lo increíblemente bien que podía moverse y de cuanto había mejorado, le costaron un poco las canciones románticas hasta que Lilly aligeró la incomodidad de Harry diciéndole que para poder sentirla pensara que ella era Ginny, pues solo así podría bailar con la delicadeza requerida.

—Ginny no se va a creer lo que he hecho…ahora quiero bailar con ella y eso le va a encantar, cada vez que vamos a un evento con música bailable le fastidia tener que quedarse sentada, pero en París va a alucinar.

— ¿París? — preguntó recogiéndose el pelo, un poco exhausta del baile

— Bueno tengo una sorpresa preparada para Ginny, cuando los Weasley vuelvan me llevaré a Ginny a París en navidad y allí…le pediré matrimonio

—¡¿Qué dices?!— dijo Lilly emocionada

—Sí, pensaba llevarla a la torre Eiffel para pedírselo, pero ahora, no solo haré eso, sino que me la llevaré a bailar para celebrarlo

—¡Oh Harry eso es maravilloso! — Lilly lo abrazó— Me alegro tanto y me alegro de haber contribuido a una maravillosa velada.

—Te compensaré por ello créeme, estoy deseando que pase el baile solo para poder prometernos. — Lilly sonrió, le enternecía como habían sido las cosas para Harry y Ginny.

—¿Le has dicho ya a tu padre que vas a ir conmigo? — ella rio

—No sabe ni siquiera que voy a ir, estoy castigada ¿recuerdas?

—Bueno, pero ahora que está más contento gracias a la profesora Petrova quizá cambie de opinión. — Lilly sintió como esas palabras le hervían la sangre, no era culpa de Harry, era un hecho, Snape no había retirado puntos a Gryffindor en una semana y estaba claro por qué, mejor dicho, por quien.

—Dejemos que sea una sorpresa, si se lo digo y me dice que no, pondrá todos los métodos para que no lo haga. Yo no le he hablado del baile por lo tanto creo que asume que he aceptado el castigo.

—Pero si no se lo dices y vas quizá se enfade más— Lilly se encogió de hombros

—Esperemos entonces que la profesora Petrova sepa calmarle el enfado.

Al otro lado del castillo, dos horas después de la cena, Draco se encontraba leyendo en el salón frente a la chimenea, Hermione, tras la isla de la cocina repasaba unas anotaciones. Miraba a Draco desde atrás y su corazón palpitaba fuertemente, no podía dejar de pensar en la conversación que tuvo con Snape. Bellatrix estaba viva, esa nota lo había confirmado, y amenazaba la vida de Lilly, quien era la hermana de Draco. Sentía dolorido el labio de tanto morderlo por los nervios, él merecía saberlo, pero esta semana no había querido que le mencionaran el nombre de ella. Sabiendo lo que Snape le había pedido al principio de curso, que cuidara de su hija, Hermione entendía que se frustrara, era muy difícil proteger a alguien que tenía un imán para los psicópatas, ella lo sabía, lo había pasado con Harry y también sabía que era peligroso dejar que personas como Harry o Lilly, estuvieran demasiado tiempo aisladas. Esa semana ella había estado junto a Lilly en clase, sus ojos denotaban haber llorado, denotaban terror y frustración y a Hermione le asustaba que desapareciese durante las clases de DCAO ¿Qué hacía? ¿Por qué nadie había preguntado por su presencia?

Pero la última noticia que había tenido por Harry le dejaba inquieta, no se lo había contado a Snape porque no estaba segura de lo que era y si iba a su profesor diciéndole que su hija había tenido una pesadilla la mandaría de vuelta a primer curso. Ese sueño tan macabro que tuvo Lilly, que despertarse vomitando sangre y sus quemaduras en los brazos le daban muy mala espina, quería investigar más para asegurarse de qué decir; si todo iba bien sería solo una pesadilla que había afectado a una niña extremadamente poderosa y había tenido una mala reacción mágica por culpa de los brazaletes antimagia pero si todo iba mal…

—Draco…— comenzó Hermione— ¿sigues enfadado con la hija de Snape?— Draco se giró parcialmente y volvió a su libro.

—Sí ¿por qué lo preguntas?

—Bueno…esta semana ni tú ni Pansy ni Blaise le habéis hablado, come sola en el comedor y…ya sabes que desde que Ginny estuvo en el hospital está muy sola.

—¿Y no tiene a la comadreja para paliar su soledad? — dijo sin despegar la vista del libro, Draco se había guardado muchas cosas que habían pasado con Lilly para proteger a Hermione, por su culpa tenía secretos con su novia y eso no le gustaba.

—Ron se fue a Rumania con su hermano Charlie hará dos semanas.

—Oh no, ninguna mujer ha estado lejos de su novio dos semanas— contestó con sarcasmo. — Seguro que sobrevive no te preocupes.

—Ya…—dijo Hermione sentándose al lado de Draco— aunque…no me ha quedado claro… ¿por qué os enfadasteis? — Draco apretó los labios, quería leer y la conversación infructuosa que intentaba entablar Hermione no se lo permitía.

—Por una tontería.

—Vamos… ¿Y le dejáis de hablar todos por una tontería?

—Ya sabes nena, si te metes con el alfa te metes con la manada— Hermione le obligó a mirarle.

—El alfa es Pansy, tú solo eres la cara bonita, venga cuéntame qué pasó. — Draco cerró el libro con hartazgo.

—Vale, si tanto interés te genera el salseo Slytherin satisfaré tu curiosidad, pero después me dejarás leer ¿vale mi amor? — dijo un poco irritado.

—Por supuesto— Dijo Hermione con tranquilidad.

—¿Recuerdas el día que llegó la profesora de apoyo de DCAO, la profesora Petrova?— Hermione asintió— bien pues Lilly la conoce.

—Obvio, ahora es la directora de Durmnstrang.

—Sí, bueno, pues no solo eso, ella la odia y al parecer el profesor Snape y la profesora Petrova tienen….algo— Hermione abrió los ojos como platos— la noche de antes de presentarla se fue a cenar con él y Lilly estaba muy afectada por eso, se quedó a dormir con Pansy para no tener que presenciar "nada" aunque según supimos por el varón sanguinario, esa noche Snape no durmió en su despacho.

—Me dejas muerta…¿Snape y la profesora Petrova? Me extraña no…no pegan para nada.

—Eso pensábamos, queríamos hablar con ella al día siguiente pero ya sabes, le dijo algo a Madame Petrova y ella le dio una bofetada, no se qué le dijo pero al parecer la bronca que le echó Snape fue antológica. Al día siguiente Snape y Petrova se sentaron juntos y ella estaba casi llorando.

—Un poco dramático.

—Eso le dije, que era una egoista y no valoraba su suerte, que no tenía razones para llorar, que podría tener a su padre en Azkaban o muerto y ella llorando porque su padre se había acostado con una mujer.

—¿Y ya está? ¿por eso no os habláis?

—Exacto. — Draco volvió a su libro

—Me ocultas algo— afirmó Hermione, Draco ni siquiera la miró— dímelo Draco, por favor.

—Hermione ¿eres consciente de que hay cosas que si te las digo serían una traición a los de mi casa?

—¿Traición? ¿De qué hablas? — dijo preocupada, Draco no contestó — te prometo que no diré nada a nadie.

—¿Ni a Potter ni a Weasley? — Hermione pensó unos segundos, pero terminó cediendo.

—Te lo prometo.

—¿Y me prometes que te cuente lo que te cuente no darás cuenta a Mcgonagall o a algún otro profesor ni harás nada?

—Dios santo Draco, sí, te lo prometo, cuéntame qué es.

—Vale, en mi casa…la gran mayoría tienen a sus padres en Azkaban y al final del verano un alquimista fabricó un cigarrillo que…te serena pero si te lo fumas más de cinco veces a la semana te quedas en coma. Según leí, lo que hacen es congelar la poción de la euforia, congelar el filtro de muertos en vida en una proporción de 70-30, embadurnan un papel de liar en amortentia muy rebajada y envuelven los trozos congelados. Cuando lo enciendes voilá, todo lo que te hacía sentir desgraciado desaparece.

—¡¿Droga en el colegio?!— dijo Hermione escandalizada—¿Y Pansy y tú lo habéis permitido? ¡Sois los prefectos!.

—Pansy fue de las primeras en usarlo, con lo que le pasó no podía decirle que no lo hiciera.

—¿Y tú? ¿Lo has probado? — preguntó Hermione, Draco respiró hondo.

—Fue lo que me llevó a intentar suicidarme— Hermione sintió un mazazo en el corazón— esa cosa, te hace sentir genial mientras la fumas pero después vuelves a tu desgracia y el golpe es más fuerte porque en lugar de tener un estado de ánimo más o menos equilibrado, vas a picos. Pansy lo dejó al poco de empezar el curso pero Blaise no tiene tantos problemas y le sirve para…estar de mejor humor en general, el problema…fue que Lilly lo probó, no me hizo ninguna gracia pero estábamos los tres para controlar que no se pasara y lo dejé correr, pero después le advertí que si lo volvía a hacer me pondría en plan prefecto y que no iba a permitir que volviera a probar esa cosa.

—¿Y….lo volvió a hacer no? — preguntó Hermione.

—Sí, primero lo pidió cuando vio susurrarse algo a su padre y a la profesora Petrova; eso me asustó pero luego la pillé saltándose la clase de DCAO fumando un cigarrillo de esos casi consumido. Así que le dije de todo, le quité todo lo que tenía, le bajé 10 puntos y le dije que se lo diría a Mcgonagall. Luego supe que Blaise se los había dado, discutí con Blaise y al hacerlo discutí con Pansy y después discutieron ellos, así que, por eso estoy enfadado con ella porque por si fuera poco, si le digo a Snape que su hija está tonteando con un producto prohibido, ella tendrá problemas y no quiero que los tenga pero si no se lo digo le estoy fallando a un hombre que me pidió expresamente que la cuidara y me protegió cuando yo tenía un Avada pendiendo de un hilo en mi cabeza.

—Draco…has hecho bien— Draco se sorprendió del temple de Hermione— no me parece bien que consintáis eso los prefectos en Slytherin pero, has cuidado a Lilly como un buen amigo, eso es lo que hacemos los mejores, ¿sabes la de veces que me dejé de hablar con Ron y Harry? A veces es necesario.

—Lo sé, pero me ha puesto en una situación que no me gusta — dijo Draco mirando al fuego— No sé por qué últimamente se comporta así. — Hermione no pudo más, tenía que decirlo.2

—Draco, creo que algo que no sabemos le está ocurriendo a Lilly, quizá ni ella misma lo sepa.

—¿A qué te refieres?

—A que Snape me llamó el otro día a su despacho y me interrogó sobre su hija, sobre sus actividades, sobre si sabía que te había encargado protegerla...

—¿Pero por qué haría eso? ¿Y por qué tú? Apenas tienes relación con ella.

—Lo mismo pensé yo, pero me dijo que eras tú quien le preocupaba también por algo que había descubierto…

—¿Yo? — dijo extrañado—Hermione me estás asustando ¿de qué se trata? — Hermione respiró hondo

—El día de la vista disciplinaria, por la tarde, alguien torturó a Lilly — Draco iba a reaccionar, pero Hermione quería que lo sufriese solo una vez— y Snape cree que, fue Bellatrix, dice que él, Sirius y Lupin han encontrado evidencias de ello. Snape está preocupado por ti porque según él, tú y Lilly seréis sus primeros objetivos y si a ella ya la han torturado y no parecía ser consciente quizá…

—Esté bajo la maldición imperius— acabó Draco— mierda Granger esto es serio…si Bellatrix usa a Lilly para dañar a Snape podría utilizarte a ti para dañarme a mi. — Hermione asintió.

—Pero eso no es todo…me preocupa que la mente de Lilly se esté resintiendo si la han hechizado…Harry me contó el otro día algo que…

—Por supuesto, como algo que afecta a tres Slytherin no iba a tener que ver con Potter— dijo Draco irritado.

—¡Calla y escucha!— dijo Hermione molesta por los celos que Draco tenía de su amigo—Harry me contó que esta semana vio a Lilly llorando sin parar pero no era por la relación de Petrova y Snape sino porque tuvo una pesadilla que la aterrorizó— Hermione le contó a Draco lo que Harry le había dicho, detalle por detalle, tuvo que beber agua para calmar las nauseas que le producía relatarlo— Y cuando despertó, vomitó sangre y según Harry tiene unas quemaduras en los brazos terribles.— Draco se levantó como si el sofá fuera fuego.

—¡Oh mierda! Tengo que ir a hablar con ella, pensaba que estaba así por lo de su padre no porque le hubieran hecho la peor tortura que existe, para una vez que me pongo moralista y la fastidio de esta manera…

—¿Qué? ¿De qué hablas Draco? Fue un sueño.

—¡No!, ¡No lo fue!, Es la peor prueba que le hacen a un mortífago para ser iniciado, ella no tuvo una pesadilla con Bellatrix, Bellatrix le provocó esa pesadilla, se proyectó astralmente a su cabeza, ni el mejor oclumante puede librar una invasión tan directa.

—Pero Draco eso no puede ser, las proyecciones astrales requieren de contacto directo con la persona, para que fuese lo que dices Bellatrix tendría que haber tocado a Lilly y para haberla tocado, tendría que haber entrado en Hogwarts, sin ser vista.

—¿Black lo hizo no?

—Es cierto, pero con lo que está pasando seguro que Snape ha protegido su despacho más que Gringotts sus cámaras, imaginemos que logra entrar en la escuela, está bien, pero Snape también fue mortífago, conoce los métodos de tortura ¿no? Y si han torturado a su hija físicamente también lo intentarían psicológicamente, seguro que es algo que ha previsto, pase lo que pase, estoy segura de que tiene su despacho blindado, por dentro y por fuera entonces ¿Cómo se explica? No podría haber accedido a ella— Draco sopesó la situación unos instantes, luego abrió los ojos como platos.

—A menos…que no durmiera en el despacho de Snape…Lilly y su padre suelen venir a desayunar a la vez pero el otro día ella ya estaba dentro cuando él llegó mucho después…quizá se enfadaron y ella durmió en otro lugar

—Vamos, hay que decírselo a Snape.