Por fin llegó el cap del baile ^^ . Este capítulo es un tanto especial, si queréis buscar los enlaces y escuchar la música tendréis una experiencia como la que siento yo al escribirlo. Veréis un asterisco indicativo, era mi señal para pinchar en los enlaces en el momento concreto, pero como ff no me deja copiar el enlace os describiré como buscarlo si teneis tiempo y ganas (que espero que sí)

Lilly Snape: Es Emily Rudd con el pelo negro

Vestido de Lilly: Es el que portó Nina dobrev en su papel de Elena Gilbert en la serie TVD Temporada 3 capitulo 14

Vestido de Astoria: El del live action de cenicienta

Vestido de Hermione: Live action de La bella y la bestia.

Irinna Petrova: Esta es más difícil de encontrar, buscad en google "Drizzela la princesa purpura" y la chica que parece más una persona de pelo morado y vestido morado con ojos turquesas es la elegida

Celeste Within: Esta va más a la imaginación de cada una, no recuerdo como la encontré pero poniendo chica guapa de pelo azul en google seguro que la encontrais.

Canción de apertura: watch?v=gset79KMmt0&feature=emb_title

Ceilí: watch?v=y1Wax0bKKhk

Playlist del baile completo:

Parte formal: Marcha Turca de Bethoven, Dmitri Shostakovich - The Second Waltz, Erik Satie-Gymnópedie nº1, Tchaikovsky - Swan Lake, Sir Neville Marriner - Canon

Parte informal: "Zumo de mandrágora"- Peter G; Lista de Spotify: "Harry Potter tik tok songs"

Capítulo 28: El baile

Llegó la mañana del baile, en el gran Comedor todos estaban como locos por saber qué se pondrían, con quien irían, qué grupo tocaría, cómo sería la decoración, entre otras muchas cosas. Dos personas eran ajenas a todo aquello, en el umbral de la puerta, los premios anuales se miraron para poner en marcha su plan; la noche anterior Hermione y Draco decidieron trazar una estrategia, Draco abordaría el tema de la tortura directamente con Lilly, y durante el desayuno, Hermione se acercaría a la mesa de profesores para pedir audiencia con el profesor Snape y contárselo todo.

Al entrar en el comedor, Lilly se sentó sola como había hecho toda la semana y Draco se desplazó para sentarse con ella.

—Tenemos que hablar— empezó él

—Oh no, cariño no quiero cortar esta relación de amor tan bonita que tenemos— dijo Lilly con sarcasmo

—Va en serio

—No me digas… ¿Qué te ha impulsado a hablarle a la niñata más dramáticamente estúpida que has conocido en el mundo, la enfermita irresponsable y manipuladora la que se juega la vida para llamar la atención y si no puede hacerlo se tira a las drogas?

—Yo no dije eso…

—Palabra por palabra, lo recuerdo bien, Draco.

—Vale, me pasé, no quise decir eso, es solo que…no quiero que te enganches a esa mierda, es muy peligroso.

—Ya, capté el mensaje cuando metiste la mano bajo mi falda para comprobar si escondía cigarrillos en los pantys

—¡Es que los escondías!

—No era asunto tuyo— dijo ella comiendo una cucharada de avena

—Mírame—dijo tomándola de los hombros— Te quiero Lilly, te quiero como a una hermana y no quiero que te hagas daño, yo sufrí las consecuencias de engancharme a eso y no quiero que te pase nada; ahora sé que ese día los necesitabas, pensé que cuando los pediste era por ver a tu padre con Madame Petrova, no se me ocurrió pensar que habías sufrido algo horrible esa noche.

—No sé a qué te refieres— dijo desviando la mirada

—Potter se lo contó a Hermione, y ella a mi… ¿Cómo no me dijiste nada después de cómo te hablé? ¿Por qué no me lo explicaste cuando te registré o cuando te sancioné?

—Porque no querías escucharme, te dije que no lo entendías, te dije que me escucharas, pero disté por hecho que era lo otro; además solo fue un sueño.

—Quizás lo fue…o quizás no — Draco controló que decirle no quería asustarla—Bellatrix sabia crear…experiencias falsas en la mente de otros, era parte de los ritos de iniciación y las torturas— hizo una pausa— cuando… tu padre la mató en el bosque, la forma de morir fue rara ¿verdad? Quizá …como fantasma te quiera atormentar.

—No creo que sea eso…— dijo Lilly asustada, Bellatrix estaba vivita y coleando a la sombra de Johan— pero solo…estaba un poco traumatizada nada más.

—¿Y tus brazos? — Lilly miró sus antebrazos avergonzada y los cruzó cohibida.

—Ya se lo dije a Harry…debió ser…culpa de los brazaletes, todos sabíamos que si a una persona como yo le pones un freno mágico quizá ocurran cosas en su cuerpo.

—De acuerdo— estaba claro que Lilly necesitaba hacerse la fuerte, y como Slytherin no iba a quitarle eso y Hermione iba a conseguirle la protección que necesitaba— pero si esto vuelve a pasar dame una bofetada para que cierre mi pico venenoso, para que discutir conmigo no te ponga peor y puedas tirar de amigos en lugar de tirar de productos que me obligan a requisar ¿vale? — Lilly sonrió y abrazó a Draco

—Vale— de pronto unas chicas de la mesa de Hufflepuff hicieron aparecer un vestido maravilloso que Lilly miró con envidia, ella no tenía un vestido ni la mitad de bonito, se estaba pasando las noches cosiendo a lo muggle por culpa de los brazaletes para lograr algo mínimamente decente, y ello con el vestido que Draco ya le había regalado para la pasada fiesta.

Pasaron las horas y el gran baile se acercaba, Harry se había decidido a llevarle a Lilly unas flores para la muñeca, como agradecimiento a que le acompañase al baile, sabía que, para ella, con todos los rumores, su castigo y lo de Ron no debía ser fácil. Rezó porque Severus no estuviera dentro del despacho o tendría mucho que explicar. La puerta se abrió, Lilly le recibió en bata con los ojos llorosos e hinchados.

—Hey… ¿Qué ocurre? — dijo Harry

—Que soy un desastre de muggle, he…intentado rehacer el vestido que llevé a la fiesta de Draco y Hermione, pero sin magia…me ha quedado fatal

—¿Por qué sin magia? — Lilly le enseñó los brazaletes— Oh ya…—Lilly le mostró el vestido

—Es un desastre, he querido hacer un cuello de barco, con mangas para tapar los brazaletes, pero no me han quedado bien porque el original era de tirantes

—Ya veo lo que pasa, mi tia Petunia se hacía su propia ropa, te has equivocado en el patronaje, tenías que haber sacado más de esta parte y haber metido por detrás unos…tres centímetros más o menos— Lilly lo miró extrañada— ¿He mencionado que me obligaba a ayudarla a coser?

—Te lo suplico, ayúdame a coser a mí, tengo las manos como si hubiese aplastado un puerco espín. —Pidió Lilly

—¿Para qué? Yo sí puedo usar magia ¿no? — Los ojos de Lilly brillaron, Harry movió su varita y las mangas quedaron exactamente como debían. Lilly le pidió que cambiara el color del vestido turquesa por rosa, para que se viera diferente. Harry no dijo nada, pero en su opinión el vestido no era demasiado bonito, no obstante, eso a él le daba igual, que a ella le gustara era lo importante. Se despidieron en espera de la hora del baile donde se juntarían en las escaleras anteriores a la entrada del gran comedor.

Dos horas después de la marcha de Harry, Lilly se fue al baño para prepararse, no quería que su padre le descubriese arreglándose para un baile al que no le estaba permitido asistir. Cuando se hubo peinado y maquillado se decidió a vestirse, pero el resultado no era el esperado, el no dormir, el ser la bolsa de sangre humana de Johan y el estrés le habían hecho adelgazar y el vestido le quedaba ancho. Suspiró con resignación, no quedaba otra cosa que hacer. Abrió la puerta, comprobó que su padre no estuviera y corrió a su habitación para ponerse los zapatos, pero algo distrajo su atención. Un paquete encima de su cama que brillaba, acompañado de una nota

"Querida Lilly:

Se que no querías que te regalara un vestido, pero estoy seguro de que merecerá la pena, estás pasando por mucho y lo menos que podía hacer era tener un detalle.

Por cierto, sé que querías tapar los brazaletes así que te he acompañado un par de guantes largos.

Te veo esta noche."

Lilly pegó un gritito agudo y saltó abrazando su nuevo vestido, jamás se habría imaginado que sentaría tan bien que no le hicieran caso; esa pieza de artesanía era de color negro y dorado pálido. El pecho se acoplaba en un palabra de honor con escote corazón, adornado con pedrería negra, la falda del vestido estaba repleta de pequeñísimas lentejuelas de un tono dorado pálido, que eran apagadas en la perfecta medida por una sobrefalda de tul negro. Por detrás, la espalda simulada el abrochado de un corsé, acabado en un distinguido lazo negro. La caja adjuntaba un cancán para darle volumen al vestido; Lilly no dudó ni dos minutos tras observarlo en ponerlo sobre su cuerpo. Se miró al espejo, estaba maravillosa, jamás se había visto más guapa, parecía una princesa.

Hermione había intentado pedir audiencia con el profesor Snape, pero Mcgonagall le había dicho que volvería bien entrada la tarde, pues estaba de viaje por motivos personales. Cuando tuvo noticia de su llegada se dirigió a encontrarlo en la sala de profesores.

—Profesor Snape— dijo con la respiración algo entrecortada por la carrera.

—¿Ocurre algo señorita Granger? — dijo Snape cuando ni siquiera hubo podido quitarse la túnica de viaje, la cual, al igual que su pelo y sus zapatos se encontraba empapada. — Tenía la intención de secarme antes de hablar con nadie.

—Lo lamento señor, pero se trata de su hija— Severus suspiró, le había encargado a Hermione vigilar lo que hacía, por lo que esperaba alguna razón más para volver a disculparse con Mcgonagall. — ¿Qué ha hecho ahora?

—No ha hecho nada señor, pero creo haber pasado algo grave por alto —Severus la miró con alarmismo.

—¿Cuánto de grave?

—Creo…que Bellatrix ha entrado en el castillo, no sé cómo ni se cuándo pero estoy segura de que ha accedido directamente a Lilly— Severus contuvo la respiración.

—¿Por qué cree eso?

—Hace unos días, Lilly le confesó algo a Harry…tuvo un sueño que era…por decirlo de alguna forma…su vida soñada…pero de repente Bellatrix apareció—Hermione empezó a narrar los detalles que Harry le había contado, cubriéndose la boca de vez en cuando para no vomitar— Y cuando Lilly despertó, vomitó sangre y tenía quemaduras graves en los brazos.

—Eso es extraño— dijo Severus temiendo acertar con la conclusión a la que había llegado.

—Draco piensa que Bellatrix podría haberse proyectado astralmente en la mente de Lilly como se hacía en las iniciaciones con los mortífagos pero yo no estoy segura, para hacerlo necesitaría haber tenido contacto físico con Lilly y eso es imposible porque dentro de su despacho usted debe de tener infinidad de protecciones.— Severus comenzó a sentir dolor en el corazón y se llevó la mano al pecho, acababa de recordar que la noche donde se describía esa proyección fue la misma en la que echó a Lilly de su despacho, y la culpabilidad le estaba destrozando.

—Profesor…profesor ¿está bien? — preguntó Hermione preocupada por el gesto de Severus, que se esforzaba por respirar pausadamente.

—Sí…todo bien Granger— dijo deteniendo el avance de su alumna. — es posible que sea lo que ambos dicen, no sabemos cómo Bellatrix volvió de la muerte, tal vez haya desarrollado alguna manera de burlar mis contra hechizos— inventó avergonzado, sentía que había puesto a su hija en bandeja de plata para Bellatrix.

—¿Está seguro de que se encuentra bien? ¿quiere que avise a Madamme Pompfrey?

—No se preocupe Granger — cortó Snape— gracias por su labor, me pondré en marcha— Hermione asintió y se marchó.

Severus se esforzó por respirar, estaba tremendamente cansado, había pasado la noche anterior viajando a Grecia para hablar con un sanador experto en casos como los de su hija. Buscaba la forma de justificar médicamente que su hija podía enfermar por culpa de los brazaletes, pues todo lo que dijo Irinna que podía pasar, a consecuencia de su exceso y represión de poder, estaba empezando a ocurrir. En una ocasión, había visto como el cabello de su hija se volvía castaño, pero ella no se dio ni cuenta, siguió haciendo los deberes, en otra ocasión, mientras lloraba, sus ojos se volvieron azules. Desde la primera vez que había visto a Irinna, se estaba recorriendo el mundo buscando sanadores, asentamientos de culturas que explicasen el origen de su magia, se había gastado una fortuna para averiguar exactamente todos los antepasados de su familia por si hubiera algún antecedente como Lilly o si hubiese alguna maldición que hubiese repercutido en ella; incluso, había viajado hasta Brasil y consultado con la catedrática de Herbología de Caxteloburgo,(el colegio de magia más especializado en herbología del mundo) la cual le había recomendado la administración de determinadas hierbas que resolverían su problema en un mes. El problema, era que debían introducirla en un estado de coma profundo durante ese periodo y paralizar su corazón cada tres días, algo sumamente arriesgado para la vida de su hija.

Sentía que nada lo hacía bien, sentía que no llegaba a todo, sentía que su hija se estaba dando cuenta de que nunca había estado preparado para ser padre.

..

..

Llegó la hora del gran baile, Draco se había vestido con sus mejores galas, su pelo rubio, más brillante que nunca, su chaleco de seda gris azulado resaltaba sus ojos, su camisa era más blanca que la nieve que inundaba los terrenos del colegio, su traje, así como su túnica, eran de un azul profundo, solo el cielo estrellado de esa agradable noche le hacía comparación.

Estaba tan ilusionado por aquella noche, Hermione y él por fin iban a hacer su relación oficial, e iba a ser maravilloso. Nunca se había sentido más orgulloso de lo que hacía y era irónico que se tratase de aquello que toda la vida se habían empeñado en que despreciara.

Hermione llegó tarde pero no importaba, lo bueno de la magia es que, aunque fueras con el tiempo justo a un baile, podías remediarlo en un periquete. A Draco se le iluminaron los ojos cuando la vio bajar de su habitación, era maravillosa. Su pelo tenía un semirrecogido alto que dejaba ver parte de su melena cayendo en sus hombros, su vestido era amarillo brillante con volantes en la falda, estaba encorsetado en la cintura y contaba con unos tirantes de tul que adornaban sus hombros y enmarcaban la vista a su escote cuadrado. **

—¿Puedo casarme contigo? — dijo Draco embobado, Hermione rio

—No estaba segura de si me quedaría bien este color, pero quería un vestido así desde que era una niña, de pequeña me leían el cuento de una princesa que llevaba un vestido así y siempre quise "parecerme a ella"— dijo con algo de vergüenza.

—La princesa de ese cuento te tendría envidia si te viera ahora mismo— dijo Draco tomando sus manos un momento para contemplarla, después acarició su mejilla y el final de su cabello— Tengo algo para ti— Draco metió la mano en su bolsillo y sacó un colgante de oro con una pequeña rosa.

—Oh Draco no tenías que haber…—Hermione se miró al espejo, jamás se había visto tan guapa ni se había sentido tan feliz, Draco la miraba enamorado, acariciaba una de sus manos y su hombro. Ella se giró y le dio un beso.

—¿Estás segura de que quieres hacer público lo nuestro?

—Nunca he estado más segura de nada— Draco enterró una mano en el pelo de ella y se acercó para besar una vez más los perfectos labios de Hermione.

..

..

En el hall, la profesora Mcgonagall comenzaba a dar la bienvenida a las personalidades que esa noche disfrutarían del gran baile de Hogwarts, advirtió con dureza a los periodistas de ser respetuosos, de no propasarse en sus funciones de esa noche, muchos de los asistentes, sobre todo los de Slytherin, tenían padres que estaban en Azkaban, que habían muerto, que habían colaborado con Voldemort o que habían sido altos cargos en el ministerio del terror que creó, otros, eran hijos de las víctimas, de los que jamás recuperarían la cordura por haber sido torturados, de los que habían muerto por defender a Harry Potter, y Mcgonagall no quería que los medios hicieran presión para crear odio.

Por otro lado, vio al guitarrista de las brujas de Salem, este, antiguo alumno de Ravenclaw, guardaba mucho cariño a la profesora y le prometió cantar "zumo de mandrágora" una de las canciones del repertorio que a Minerva más le gustaban.

Minerva quiso saludar a la vocalista del grupo, tenía una voz preciosa y había querido conocerla hacia tiempo. La vio apoyada en la puerta, y cuando iba a decir su nombre pudo ver que estaba con un pretendiente que la besaba ávidamente, con estrecha colaboración de la muchacha.

—¡Sirius! Por el amor de Merlín, ¿qué significa esto? — dijo Mcgonagall altamente sorprendida

—Profesora— Sirius se recompuso— esta es…Celeste Within la vocalista de…**

—Sé quién es Sirius, mucho gusto querida— dijo Mcgonagall un poco incómoda.

—Le agradeceríamos si no…se lo dijera a la prensa, están muy pesados con emparejarme con el capitán de los Falmouth Falcons y no quisiéramos que acosaran a Sirius de nuevo.

—Descuide srta. Within, soy una tumba— dijo la profesora con cordialidad— Su mesa es la de la runa del viento, confío en que sabrá encontrarla, si me disculpa, tengo que hablar un momento con el profesor Black— La chica asintió y marchó a su mesa con sus compañeros de grupo, Mcgonagall salió del umbral de la puerta y alejó a Sirius unos metros más.

—Creí, que cuando tenían dieciséis años les dejé muy claro al señor Potter y a usted, las normas de corrección en la escuela cuando les capturé bajo las faldas de las hermanas Jenkins. ¿Lo recuerda? — dijo ceñuda

—Oh sí— dijo Sirius esbozando una media sonrisa recordando con diversión todo lo que hizo con las hermanas Jenkins, James estaba enamorado de Lily, por lo que al final las dos hermanas decidieron acostarse con él. — Mcgonagall conjuró unos periódicos enrollados que le dieron en la cabeza

—Si en ese momento era obligatorio que mantuviesen la lujuria encerrada en su imaginación, ahora es imperioso Black, es usted profesor, no puede comportarse como si tuviera el…vigor de un colegial— trató de decir elegantemente.

—Lo comprendo profesora, he estado mucho tiempo encerrado y solo quiero disfrutar de la vida, pero no se preocupe, seré más cuidadoso

—Me alegra oír eso— sonrió Mcgonagall— por cierto, tengo algo para usted, se quedó en Hogwarts debido a que su familia no lo quiso recibir — Mcgonagall hizo un hechizo convocador y de pronto un gordo libro apareció en sus manos.

—¿Esto es el anuario de mi promoción? — Sirius lo recibió con ilusión sus ojos emitían una luz que hacía años que no se veia, Mcgonagall asintió, Sirius lo revisó con cariño y melancolía— Muchas gracias Minerva — Sirius abrazó a la profesora, quien no era muy dada a los abrazos, pero le tenía cariño a Sirius y solo pudo sonreír comedidamente. En ese momento Sirius vio algo a lo lejos que cambió su gesto— Profesora creo…que tendrá que ir a controlar los…vigores colegiales que van a alzarse en armas al paso de Madamme Petrova.**

Mcgonagall se giró, Irinna iba con un vestido largo de color morado, a juego con su pelo, con un escote demasiado pronunciado que finalizaba casi en la boca del estómago y una túnica de seda cristalizada. Junto a ella estaba Severus, vestido con un conjunto verde casi tan oscuro como el negro. —Mcgonagall miró a Sirius con una expresión divertida.

—Sirius querido, ¿recuerda cómo iba vestida la chica que estaba devorando hace unos minutos? — Sirius pensó— No puedo controlar como visten mis profesoras ni mis invitadas en una noche como esta, pero sí le diré que su acompañante tiene tres lunares a la altura de la ingle y demasiadas trasparencias que no disfruto de ver. Alégrese por el pobre Severus , ha estado mucho tiempo solo— Mcgonagall se despidió con un gesto cortés y se acercó a saludar a Irinna, a Severus y al ministro que acababa de llegar.

—Ya, pero él se lo merecía— completó Sirius, mirándolo con desprecio y envidia. Remus apareció en ese instante, comentó lo contento que se había quedado Teddy con su abuelo y lo agradable que era estar en un baile de Hogwarts otra vez, aunque fuera "por trabajo". Esa noche le había tocado vigilar a Lilly, aunque más bien, él lo había pedido, recordaba lo épicos que fueron los bailes que se daban en Hogwarts y lo bien que se lo pasaba con sus amigos. Ahora faltaban dos, uno por traidor y otro por traicionado, pero le quedaba Sirius y estaba seguro de que volverían a sentir esa chispa de la juventud.

Sirius le enseñó el anuario que Mcgonagall le había dado, Remus sonreía, hacía mucho tiempo que no abría ese libro. Estaban sus fotos de todos los años, las copas de quidditch ganadas, las copas de las casas, los trofeos conseguidos, los bailes que hicieron, los nombramientos de Lily y de James como prefectos y delegados de su curso, el nombramiento de Sirius como " el más golfo del último año", testimonios de profesores y buenos deseos para el futuro. Si tan solo hubieran sabido lo que unos años después les depararía la vida, se hubieran encerrado a vivir en ese anuario.

Lupin saludó a Severus cuando lo vio, este, con su acostumbrado gesto frio le devolvió el saludo. Irinna, educadamente saludó a Remus, Sirius le había hablado de ella y de "los problemas con su papi" que debía tener para que le gustara Severus, pero Lupin, conocía muy bien a su amigo. Aunque él tenía una acompañante preciosa, esa mujer le había rechazado y por si fuera poco lo había hecho prefiriendo a Severus y en esos ámbitos, Canuto, tenía mucho orgullo.

A Remus le pareció que Irinna era una mujer muy agradable y se alegró de que Severus conociera a alguien, él sabía lo duro que era estar solo tanto tiempo, él sabía lo doloroso que es perder al amor de tu vida y pensar que jamás volverás a encontrarla, por lo que, en cierto modo, se alegraba de que avanzara en su duelo por Lilly, y más tratándose de alguien tan fresco, juvenil y dulce como Irinna. Cuando la profesora Sprout llegó, halagó el vestido de Irinna y le dijo que sabía de un cargamento de tofee salado que había llegado para el coctel de bienvenida. Irinna abrió los ojos como una niña en una tienda de caramelos e informó a los tres hombres de que iba a acompañar a Sprout a localizar lo que serían sus sueldos en tofee.

—¿No os parece increíble? De nuevo en el baile de Hogwarts, menudos recuerdos me trae todo esto, mirad qué ilusionados y qué enamorados parecen todos los alumnos ¿No os parece?

—Claro que están ilusionados Remus, muchos creen y otros saben que tendrán un "final feliz" esta noche— dijo Sirius con sorna, Severus rodó los ojos, algo que a Sirius no se le escapó— Oh no te preocupes Snivellus, siempre podrás hacer a una pareja tan desgraciada como lo eras tú fastidiándoles el calentón en algún pasillo.

—Sirius no empieces— masculló Lupin

—Al contrario que tú Black, muchos tenemos consciencia de que esto es un colegio no un club de orgías para menores de edad.

—¿Y lo dices tú? Se comenta entre algunos alumnos que los de Slytherin han conseguido burlar los hechizos de las escaleras deslizantes y los chicos y chicas van a verse como quieren. Incluso se habla de que hay fiestas clandestinas que tú consientes.

—Por supuesto, yo concedo todo a los Slytherin— dijo con sarcasmo— por qué mantener mi puesto de trabajo si infringiendo las normas consigo que un puñado de alumnos me puede considerar "su profe guay"

—¿Y cómo te crees que te ven los de Slytherin? — dijo Sirius no dándose cuenta que lo que él veía como una crítica Severus lo percibía como un halago.

—A ver Black, si a estos críos les vas prohibiendo directamente cualquier cosa que vuelva locas a sus hormonas lo querrán hacer el triple, mira los Gryffindor, se rumorea que a la sala de los menesteres le falta stock de camas de lo que la usan los de Gryffindor.

—Entonces no niegas que hayan burlado la seguridad en tu casa

—No puedo hacerle nada si mis alumnos son más listos que los tuyos— contestó Severus con arrogancia.

—Te recuerdo que nosotros tenemos a Hermione Granger

—Cuyo cerebro se pudre entre tanto descerebrado, claramente debería pertenecer a Ravenclaw.

—Caballeros…caballeros— intervino Lupin para mediar— todos sabemos cómo acaba esto y esta noche no es la más adecuada para un espectáculo.

—A todo esto… ¿tú que haces aquí Lupin? Ya no eres profesor y que yo sepa, tampoco acompañante.

—Soy el auror de guardia de tu hija esta noche Severus

—¿En serio? ¿Ni siquiera esta noche la van a dejar tranquila? — dijo con molestia recordando lo que Hermione le había dicho.

—Especialmente esta noche Severus, con tanta magia, tantas emociones, y tanta euforia es cuando más infracciones se cometen.

—Bueno pues mi hija no está aquí, está castigada, por lo que si debes vigilarla habrás de ir a hacer los deberes con ella a mi despacho.

—¿En serio has castigado a tu hija adolescente sin el baile de navidad? —Cuestionó Sirius— ¿Por qué tener a un Snape para vestir santos cuando puedes tener dos?, ¿verdad? —preguntó retórica y cínicamente— Pobre niña.

—Ya, verás Black es que en los libros para padres no viene el apartado de "qué hacer si tu hija se carga a alguien" por lo que dejarla sin baile me pareció lo más adecuado— Sirius tuvo que callar ¿qué hubiera hecho él si fuese el padre de Lilly?

—Señores el baile está por comenzar, vayan entrando antes del baile de apertura— dijo Mcgonagall a los tres hombres, pero sin darle tiempo a regresar a la puerta llevó la mano a su pecho impresionada—Oh Severus, ¿qué

ha pasado con tu hija?

—Como le decía a Black, Minerva, Lilly está castigada sin venir.

—Eso lo sé, Severus, lo decía porque…sí ha venido, y está arrebatadora— dijo señalando a lo lejos, de espaldas a Snape y a Sirius. Severus se giró y se le cortó la respiración, su hija bajaba las escaleras luciendo su largo cabello negro recogido hacia un lado, ondulado, con un brillo maravilloso, llevaba un vestido que arrastraba todas las miradas a su paso y lucía una sonrisa cautivadora. Severus sintió que se emocionaba, aunque se contuvo, estaba guapísima, tan guapa que no le salían las palabras. Sirius y Remus también quedaron impresionados con la belleza que esgrimía. **

—Snivellus, una pregunta…no es por menospreciar tu capacidad, pero ¿Cómo has podido permitirte pagar ese vestido tan caro? — Dijo Sirius no cupiendo en sí del asombro. A Snape, se le esfumó el candil de padre de pronto, empezó a pensar, cómo había podido ir a comprar un vestido, si estaba castigada sin salir y ahora Sirius le hablaba del precio.

—¿Cómo de caro? — preguntó Severus.

—Pues ahora no se especificarlo exactamente, pero ese vestido perteneció a mi familia durante generaciones y es el que usó la hermana de la reina al comprometerse con mi tataratatarabuelo , el cual, más tarde usaría la reina para su primera recepción del ministro del mundo mágico, así que más o menos rondará los cien mil galeones.—Severus, Minerva y Remus se quedaron blancos. ¿Cómo un estúpido vestido podía costar más que sus casas?

—Bueno…quizá no lo ha comprado ella, quizá si pertenecía a la familia de Sirius sea herencia de Andrómeda—trató de explicar Remus, Severus se relajó un poco.

—Te aseguro que no. — dijo Sirius sin prestar atención.

—Quizá se lo ha comprado su acompañante ¿no decías que tu hija y el señor Malfoy se llevaban bien? Cien mil galeones para ellos serían calderilla. — intervino Mcgonagall al ver que Severus estaba al borde del colapso.

—Es…posible sí…ha de ser eso, Malfoy— dijo Severus respirando con la mano de Mcgonagall entrelazada. Pero esa calma le duró poco, pues vieron como entraban al gran salón Hermione y Draco con los brazos entrelazados

—¿Señor Malfoy? ¿Señorita Granger? — dijo Mcgonagall sin dar crédito— ¿Ustedes dos? — Hermione sonrió y miró a Draco con dulzura, el cual le devolvía la mirada.

—Verá profesora, es que…digamos que nos tomamos en serio lo de…llevarnos bien y…una cosa llevó a la otra— dijo Draco con una sonrisa pícara

—Bueno…me…alegro, supongo— dijo todavía sin poder creerlo— Vayan pasando, el baile está a punto de comenzar— indicó la directora— caballeros he de preparar la apertura, si me disculpan…— comentó Mcgonagall retirándose.

Lilly terminó de bajar las escaleras y de parlotear con compañeras que le decían lo guapa que estaba, cruzó la mirada con Severus y apretó los carrillos, dudaba de si ir a hablar con su padre, pero Filch le dio la respuesta cuando hizo pasar a Remus Sirius y Severus al salón y cerró la puerta tras de ellos. Filch la miró con desprecio, e iba a decirle que moviera el culo para dentro hasta que Harry apareció, Filch sabía que Potter abría el baile y era el último en entrar así que se encaminó al gran salón y cerró las puertas.

—¡Wow! —exclamó Harry— ¡estás preciosa! — Lilly sonrió por el piropo

—Gracias, pero si no fuera por ti no lo habría conseguido, te dije que no quería un vestido, pero aun así, me has dado uno y joder como te lo agradezco— dijo mirando su falda con ilusión.

—No sé de qué me hablas—Lilly sonrió y enroscó su brazo al de Harry mientras se situaban en el centro de las puertas, oyendo a Mcgonagall dentro de la sala recitar las palabras de bienvenida a los invitados y personalidades.

—Ya, claro— dijo Lilly con sarcasmo y una sonrisa, le gustaba que Harry le dejase mantener su orgullo intacto, fingiendo no tener nada que ver. Las puertas se abrieron, ambos respiraron hondo.

Una melodía a piano comenzó a sonar, las miradas les perseguían, algunos pensando qué habría pasado con Ginny, otros pensaban que Lilly trataba de dar "el braguetazo" primero Malfoy, ahora Potter, otros pensaron que era inaudito que un Gryffindor y una Slytherin fuesen juntos al baile y muchos otros comentaban el chisme de que Potter se estaba vengando del profesor Snape por todos los años de desprecios que le había tocado pasar.

Pero los profesores, en especial dos de ellos, apenas parpadeaban del asombro.

Celeste Within se preparaba para comenzar con la letra. Harry y Lilly se posicionaron en el centro de la pista, uno en frente del otro, sin tocarse. La voz comenzó: **

"Don't cry, snowman, not in front of me
Who'll catch your tears if you can't catch me, darling
If you can't catch me, Darling"

Harry y Lilly se acercaron e hicieron mutuas reverencias, después levantaron un brazo a la altura del codo y se acercaron, y con sus palmas a milímetros de tocarse dieron una vuelta lenta. Al terminarla, realizaron el mismo movimiento con el brazo contrario

Don't cry, snowman, don't leave me this way

A puddle of water can't hold me close, baby

Levantaron ambos brazos y de nuevo con las palmas a milímetros manteniendo fija la mirada dieron una vuelta más lenta, esta vez, dos veces.

Can't hold me close, baby

Al final de la última palabra se detuvieron, Lilly tomó la mano de Potter y él puso la mano en su cintura, el vals comenzó

I want you to know that I'm never leaving

'Cause I'm miss Snow till death will be freezing

Yeah, you are my home, my home for all seasons

So come on, let's go.

Harry tomó a Lilly de la cintura con las dos manos y la levantó sobre sus hombros dando una vuelta

Let's go below zero and hide from the Sun

I love you forever and we'll have some fun

Yes, let's hit the North Pole and live happily

Please, don't cry, no tears now

It's Christmas, baby

My snowman and me

Lilly con la sujeción de la mano de Harry en su cintura, se inclinó hacia atrás ejecutando un Port de Bras con su brazo, dando fluidez a la danza con ese delicado y fluido movimiento que repitió segundos después.

My snowman and me.

Volvieron a la posición en la que estaban frente a frente a pocos centímetros uno del otro, él con la mano en la cintura de ella, ella con la mano en el hombro de él, ambos un poco agitados por el movimiento.

Baby

Don't cry, snowman, don't you fear the Sun

Who'll carry me without legs to run, honey?

Without legs to run, honey

Don't cry, snowman, don't you shed a tear

Who'll hear my secrets if you don't have ears, baby

If you don't have ears, baby

I want you to know that I'm never leaving

'Cause I'm Mrs. Snow till death will be freezing

You are my home, my home for all seasons

So come on, let's go

Let's go below zero and hide from the Sun

I love you forever where we'll have some fun

Yes, let's hit the North Pole and live happily

Please, don't cry, no tears now

It's Christmas, baby

My snowman and me

My snowman and me

Baby

La letra terminó y volvieron a sonar las notas del piano, Harry y Lilly reducían el ritmo de su balanceo hasta que la melodía hubo finalizado. Ambos se quedaron quietos y se sonrieron, la gente comenzó a aplaudir por el término del espectáculo.

—¿Ves? Lo has hecho genial— le susurró Lilly emocionada cuando aún no se habían girado a mirar a la multitud

—No lo habría conseguido sin ti— Le contestó Harry dándole un beso en la mejilla.

—Harry Potter y Lillian Snape damas y caballeros — dijo Mcgonagall, subiendo al escenario y poniéndose frente al micrófono; los periodistas hicieron fotos y ambos empezaron a enrojecer— Merlín sabe que yo soy de gustos más clásicos pero, buena elección de la música muchachos, un vals con un toque diferente y una precisión táctica que deja en muy buen lugar el espíritu de las casas de Godric Gryffindor y Salazar Slytherin y cimienta el respeto adquirido del mundo mágico por nuestro colegio— Mcgonagall sonrió — Aunque sin duda la escuela de Durmstrang estará muy orgullosa de la representación de su exalumna— dijo Mcgonagall inclinando la cabeza con respeto hacia la directora Petrova, la cual devolvió el gesto a pesar de que días antes hubiera cruzado la cara a su orgullosa ex alumna.

En unos instantes, tras nuestra tradicional sinfonía de los fantasmas de Hogwarts presentaremos a nuestros premios anuales a la comunidad mágica, los cuatro jóvenes que dejan de relieve a las mentes más excelentes de la década.

Harry y Lilly salieron de la pista, el bullicio comenzó de nuevo mientras los fantasmas preparaban sus instrumentos fantasmales.

—¡Harry! — Parvati Patil les cortó el paso— ¿me puedes explicar por qué diantres tuve que desear que me amputaran los pies en cuarto año cuando resulta que bailas así? ¿acaso yo te hice algún daño? — dijo molesta

—Parvati yo…— empezó Harry rascándose la nuca como siempre hacía cuando estaba nervioso.

—Se trata de poder practicar Patil— le defendió Lilly— según me han contado Harry apenas pudo practicar para el baile anterior, nunca le enseñaron a bailar, yo me he interesado por enseñarle y Harry es un chico listo, aprende rápido pero claro, todo se trata de paciencia, la primera vez yo también llegué a mi cuarto con los dedos hechos papilla. —Parvati relajó el gesto y olvidó su molestia, pero no olvidaba la pelea que tuvo con ella y el daño que había sufrido Lavender.

—Nadie te ha preguntado Snape— Parvati se giró y se marchó no dejando a Lilly replicar. Los Gryffindor se acercaron a Harry para hablar con él y se deshacían en halagos hacia Lilly, Neville felicitó a su amigo por cómo había bailado y le preguntó a Lilly por un paso de baile que le había gustado. Sin embargo, ese buen ambiente peligró en el momento en el que Dean Thomas se vio que Snape padre atravesaba la multitud y se dirigía hacia Neville y Lilly

—Yo también tuve ese problema, casi acabo con las costillas rotas al intentar levantarme, pero el truco es muy sencillo Neville

—Pues tendrás que decírmelo, bailo en concursos de muggles con Hannah, de 2

Hufflepuff y lo de levantarla en el aire es nuestra asignatura pendiente, me sale en los ensayos, pero cuando está vestida de gala todo cambia.

—Es fácil, dobla un poco las rodillas, de la misma forma que harías si fueras a coger impulso para levantarme—Lilly puso las manos sobre sus hombros y la punta del pie sobre la rodilla de Neville—Ahora coloca las manos en mis caderas y…

—Si se te ocurre tocar las caderas de mi hija convertiré tus manos en garfios y te las engancharé en las cadenas de las mazmorras Longbotton— intervino Snape cuando las manos de Neville estaban a milímetros de las caderas de Lilly, Neville ni siquiera miró a Severus y retiró las manos, Lilly le lanzó una mirada de odio a su padre. —Tenemos que hablar

—Estoy con mis amigos—dijo Lilly, la cara de Seamus, Dean, Neville, Harry y Katy Bell fue de completo miedo por la vida de la Slytherin ¿Cómo se había atrevido a decirle eso a Snape con lo que él odiaba a los Gryffindor? Severus, que tenía la vaga esperanza de que su hija no rechistara, atajó fácilmente la situación, la tomó del brazo y la arrastró en contra de su voluntad fuera del gran salón.

—La echaré de menos — dijo Seamus

—Tengo que ir con ellos— suspiró Harry

—¿Estás loco? Vale que te enfrentases a Voldemort, pero has bailado con la hija de Snape y él está enfadado, disfruta de que no te haya dejado sin cabeza— dijo Seamus.

—Lo sé, pero es mi culpa, ella estaba castigada y le pedí que viniera— antes de que Harry se pusiera en camino, la mano de Sirius se posó en su hombro—Harry ¿podemos hablar un momento por favor?

—Tengo que arreglar una cosa primero, Lilly se ha metido en un lio por mi culpa

—Seguro que sobrevivirá— dijo amablemente— solo serán unos minutos— la mirada de Sirius le hizo saber a Harry que era algo importante, y fue con él.

—Snape debería aprender un poco de Black— dijo Katy—¿habéis visto la diferencia?

—Snape debería aprender de cualquier persona o criatura, hasta los centauros son más agradables que él— dijo Neville provocando la risa de sus amigos

..

Snape llevó a Lilly a los terrenos donde minutos antes Mcgonagall y Sirius habían conversado y soltó su brazo

—¿Vas a llevarme a Dumstrang por desobedecerte? — dijo con resignación. En otras circunstancias la hubiera metido en un tren para darle una lección, pero con lo que Granger le había contado, no se arriesgaba a alejarla de él.

—Debería porque estabas castigada, tenía la confianza de que estabas madurando un poco, y más después de nuestra última conversación.

—Y mi intención era no venir, pero, Potter me dio muy buenas razones y no pude negarme. Los amigos se hacen favores ¿sabes?

—Sí, ahí es a donde voy ¿qué clase de favor le has hecho a Potter para conseguir el vestido que llevas puesto?

—¿Perdona? — dijo confusa

—Lillian ¿Te has acostado con Potter? Y la pregunta va completamente en serio

—Eso no te incumbe— dijo enfadada por esa intromisión y esa insinuación

—Si mi hija anda por el colegio haciéndole favores sexuales a Harry Potter a cambio de vestidos, sí, me incumbe muchísimo.

—¡Eh! ¡¿pero qué poción te has bebido?! ¡¿de verdad me crees capaz de prostituirme por un vestido?!

—¿Por un vestido de 100.000 galeones? Sí, me lo planteo

—¡¿100.000 galeones?!— gritó ella— Vaaale entiendo…que te lo hayas planteado, pero, aunque lo hiciese no soy tan buena como para valer 100.000 galeones.

—¡Lillian! — reprendió Snape— te he hecho una pregunta

—¡La respuesta es no, papá! —Severus la miró dudoso—¡Te lo juro! No me he acostado con nadie, y menos por un vestido, solo le hice el favor a Harry porque no tenía pareja y…lo de sentirse solo y el centro de las miradas me lo conozco bien así que le dije que me las ingeniaría para ir, yo ya tenía un vestido, pero él me envió este y…era mucho mejor que el que yo había cosido.

—De acuerdo — respiró Snape— pero cuando acabe el baile se lo devolverá, no quiero ningún regalo de ningún Potter cerca de mi

—Ni hablar, este vestido es lo más bonito de mi armario

—Con lo que cuesta será lo más bonito de todos los armarios, no me cabe duda, pero no lo vas a devolver porque yo te lo diga, lo vas a devolver si quieres conservar a tu novio y a tu… ¿consideras a Weasley tu mejor amiga?

—¿Me estás amenazando? — preguntó Lilly

—No, solo te digo que…puede que a Ginny Weasley no le importe que vengas al baile con su novio, pero ¿crees que le gustará saber que su novio se ha gastado en ti ese dineral? Pensará que hay algo más que amistad, en todo lo que conozco la relación de Potter con ella nunca he visto que le hiciera un regalo tan caro, si te lo hace a ti, quizá le estés dando algo que ella no le da y como ambos estais aquí y ella y su hermano están lejos…— sugirió Snape

—No lo había pensado— dijo Lilly cayendo en la cuenta

—Claro que no, y tampoco habrás pensado que Weasley creerá que te acuestas con su mejor amigo, el cual deshonra a su hermana y traiciona su amistad…vendió a Draco para que lo metieran en azkaban sin una pizca de duda. Si cree que Potter le quita a su novia y engaña a su hermana…

—Vale…lo he pillado— su voz sonó suave y baja, hablar de Ron le dolía.

—Me alegro, ya sabes qué hacer—Lilly asintió, Severus se retiró y tras respirar unos minutos Lilly regresó al mágico comedor

..

La pista de baile estaba encuadrada por los alumnos, el profesor Slughorn nombró a los premios anuales de cada casa y en fila india recorrieron el pasillo hasta situarse en el centro del cuadrado que formaban los montones de personas que los miraban. A parte de que debían llevar puesta su insignia, el profesor Slughorn comentó que estos alumnos en particular habían mantenido muy alto el nivel de la escuela a pesar de las desgraciadas circunstancias que habían acaecido. La gente, sobre todo la que no era de Slytherin miraba a Draco con desprecio, a él que siempre le había encantado ser el centro de atención, ahora no había cosa que odiase más por lo que se limitó a agachar la cabeza y contar cuantos puntos de luz se reflejaban en sus brillantes zapatos.

Draco no oyó el discurso de Slughorn, únicamente escuchó el final, donde se anunciaba que sus jefes de casa les impondrían una banda como reconocimiento al orgullo que suponen para sus respectivas casas. Comenzó una música ceremonial

Flitwick, Sprout y Severus salieron con una banda negra que llevaba el emblema de Hogwarts con el nombre del colegio en letras muy finas y doradas.

Zacharias Smith hincó una rodilla en el suelo para que Flitwick le pusiera la banda en el hombro, los ojos resplandecían de orgullo. Todos aplaudieron

Susan Bones tapó su boca mientras se deshacía en llanto con la profesora Sprout, a la cual abrazó efusivamente cuando de forma muy delicada la banda pasó a formar parte de su cuerpo. Todos aplaudieron

Draco Malfoy agachó la cabeza mientras Severus le imponía la banda

—Levanta la cabeza Draco, eres el orgullo de Slytherin, no te dejes amedrentar por las miradas envidiosas— Dijo Snape, Draco levantó la cabeza y sonrió. Severus le dio un apretón de manos. Solo la casa Slytherin, Harry Potter, Lilly Snape, Irina Petrova y algún Ravenclaw, que defendía que se premiaba la inteligencia, no la persona, aplaudió. Pansy hizo el hechizo sonorus para que sus aplausos se oyeran más fuerte y no se notase la diferencia con los demás.

Por último, Sirius debía colocarle a Hermione su banda de distinción, pero nadie lo veía, Hermione tenía ganas de asesinarlo, hasta que vio el porqué de su retraso, llevaba a la profesora Mcgonagall del brazo

—Creo que ella ha influido en tu éxito, es una excelente bruja que ha educado a una excelente alumna— dijo Sirius, Hermione sonrió con los ojos acuosos. Sirius le hizo una reverencia a la profesora Mcgonagall ofreciéndole la banda para ponérsela a su alumna predilecta. Toda la casa arrancó en aplausos y chiflidos. Mcgonagall frunció los labios en una sonrisa, sobre el hombro de Hermione colocó la última banda, ambas quedaron cogidas de las manos con mucho orgullo y cariño, todos aplaudieron, a excepción de Severus que pensaba que Sirius había hecho eso por mero afán de protagonismo.

Todos los premios anuales hicieron una reverencia general a todo el colegio que les felicitaba respetuosamente con un aplauso.

La música comenzó a sonar, Susan y Zacharias sacaron de entre el gentío a sus acompañantes y la multitud se quedó esperando a que lo hicieran también los premios anuales de Gryffindor y Slytherin. Draco y Hermione se miraron con complicidad, había llegado el momento, Hermione sonrió y Draco comenzó a caminar hasta ella. Ella se quedó parada esperando a que Draco la tomara de la cintura y de la mano para empezar a bailar, o esperando un beso, lo que el momento le pidiera.

—Encantada, mi amor— **dijo una voz interponiéndose entre ambos al tiempo de que atrapaba la mano de Draco y la asía hacia el centro de la pista, Astoria Greengrass había salido de la nada, luciendo una melena rubia recogida y un vestido azul empolvado. Susurró algo a Draco que le hizo quedar en shok y Hermione se bloqueó sin saber si dejar sin cabeza a Astoria por robarle a su novio o a Draco por no empujarla lejos de ellos.

—Voy a ir— le dijo Harry a Lilly queriendo evitar que Hermione pasase vergüenza por estar sola, Lilly asintió sintiéndose culpable, todos veían a Astoria y ella era la culpable de no haber dicho nada, creía de verdad que se trataba de una alucinación y no había dicho ni una palabra porque todos pensarían que estaría loca. Pansy salió del baile entre gritos al ver con quien bailaba Draco, Lilly se marchó a la barra de bebidas, no quería ver y oir nada de lo que seguramente fuera en parte culpa suya por creer que Astoria había sido producto de su imaginación .

Harry se puso detrás de Hermione y la tomó de la mano, le dio una vuelta sobre sí misma para que pareciese un paso ensayado, los ojos color miel de Hermione estaban llenos de lágrimas.

—¿Qué le pasa a ese imbécil? — dijo Harry; Hermione reprimía sus palabras, estaba convencida de que si abría la boca rompería a llorar —Si Ron estuviera aquí le habría hecho la cara trocitos

—¿Por qué está aquí ella?, La habían expulsado, intentó matar a Pansy y casi lo consigue.

—No lo sé, pero ahora mismo Pansy no me importa, ella y Blaise acaban de salir del salón— dijo Harry observándolos entre toda la gente que se unía a bailar—¿os ha pasado algo antes de venir?

—No, teníamos preparado que todo el mundo lo supiera cuando terminasen de darnos las bandas, ya has visto como nos han mirado al entrar, no me lo explico ¿qué hace aquí esa zorra?

—Por lo visto no eres la única a la que le desagrada, la vena de tu novio en la frente va a estallar

—¿Sí? ¿y por qué no la ha empujado conforme ha venido?

—¿Lo hubieras hecho tú? — preguntó Harry, Hermione respiró

—No…pero él es Slytherin, él hubiera empujado, ¿qué le estará diciendo? — dijo mordiéndose el labio.

—Por lo que veo…— dijo Harry estirando la cabeza para ver por encima de Hermione "disimuladamente" nada bueno, Malfoy tiene una cara de estar a punta de varita. Hermione se giró y vio la cara de angustia de Draco.

—Se acabó, voy a intervenir.

..

—Encantada, mi amor— dijo una voz interponiéndose entre ambos al tiempo de que atrapaba la mano de Draco y la asía hacia el centro de la pista, Astoria Greengrass había salido de la nada, luciendo una melena rubia recogida y un vestido azul empolvado. —Tengo unas cápsulas venenosas en la cinturilla del vestido, solo necesito arrojar una contra Granger para que muera en 30 segundos, sigue caminando o te arrepentirás. —Draco anduvo hasta la pista de baile, el lago de los cisnes enmascaraba la tortuosa situación que Draco estaba atravesando.

—¿Qué haces aquí maldita loca?

—Oh, baila, querido, o la gente sospechará y yo empezaré a envenenar a lo loco. —Draco obedeció

—Astoria eso no contesta a mi pregunta

—Verás Draco, siempre he querido que me amaras, pero en estos meses no me has dicho ni una palabra desde que me expulsaron, ni siquiera pensaste en mi inocencia ni reparaste en cómo me podía sentir.

—¿Cómo te podías sentir por casi matar a mi mejor amiga?

—Amiga y ex novia, se te olvida ese pequeño detalle, el caso es, que terminé de entender el desprecio que me tenías cuando mis fuentes me informaron de que tenías una relación con esa sangre sucia. — Draco la atrajo hacia su pecho de un golpe seco, apretando tan fuerte la mano de Astoria que casi podía romperla.

—No la llames así.

—La llamaré como me plazca, y tú harás lo mismo porque voy a ser tu esposa y despreciarás lo que yo desprecie

—¿Esposa? — rio Draco— me casaría con Potter antes que contigo

—Me consta, pero eso va a cambiar, porque vas a empezar a venerarme en seguida. —hizo una pausa— Me sentía destrozada cuando supe de esta deshonra, pero mi hermana me contó algo taaaan jugoso que entendí que gracias a eso podría tener lo que quiera de ti.

—¿Jugoso? — dijo Draco con hastío.

—Oh sí, no todos los días los Malfoy se quedan en la más absoluta miseria y ruina. — Draco se quedó clavado en el suelo como un palo, pero Astoria lo obligó a moverse

—Mientes, de ser así, no podía ni haberme comprado esta túnica para el baile

—Es que no te la has comprado tú, te la he comprado yo— sonrió con malicia— ¿No te pareció raro que tu padre te dijera que ocupabais una nueva cámara en Gringotts? ¿La 486? La de Astoria Greengrass amor. —Draco sintió su respiración agitarse, su padre si le había notificado ese cambio, dijo que simplemente pasaban a tener una más grande, lo que jamás le hizo sospechar que no les perteneciera, sabía que les había costado recuperarse tras los juicios de la segunda caída de Voldemort, que habían tenido que pagar sanciones enormes, pero ¿la ruina?

—Eso es imposible

—Oh y también he comprado tus regalos de navidad, gracias por el anillo de diamantes rosas que me has regalado mi vida, aunque…no sé para qué otra zorra será el anillo de plata y azabache.

—El anillo de diamantes es de Hermione— dijo entre dientes, comenzando a alterarse mucho porque no le había dicho a nadie lo que había comprado para navidad. Astoria rio

—No, ya no, ahora es mío, para eso lo he pagado yo. Empezaré desde el principio porque veo que estás confundido. —Se aclaró la garganta— Tu padre se presentó en mi casa hace como un mes, suplicando a mi padre un adelanto de mi dote, mi padre estaba muy ofendido por tu actitud en la cena de compromiso y estaba muy reticente hasta que tu padre…lo pidió de rodillas, llorando…— Astoria sonrió con malicia— no sabes qué patético fue; mi padre se sorprendió mucho como es evidente, ¿Lucius Malfoy suplicando dinero? Y la gran sorpresa vino …estáis arruinados, ahora mismo si los Weasley os dejasen ese jardín lleno de gnomos para dormir os estarían haciendo un favor. — dijo cruelmente—así que…llegamos a un acuerdo

—Se acabó, voy a intervenir. — Dijo Hermione encaminándose hacia Draco y Astoria, tratando de no fastidiar al resto de parejas; sin embargo, Astoria visionó a Granger a lo lejos y supo cómo dejarla paralizada. Mientras Draco procesaba toda esa información Astoria lo besó, Hermione se detuvo como si un muro se hubiera erguido entre la pareja y ella, pero al cabo de unos segundos le dio igual, empujó a Astoria con fuerza, por supuesto, simulando que había sido un accidente. —Vaya Greengrass, deberías tener más cuidado, a alguien se le podría romper una copa y podrías haber caído sobre cristales.

—Menos mal que no lo he hecho Granger, me hubiera enfadado si me hago daño y Draco sabre como me pongo cuando me enfado, y más cuando hablábamos de algo tan interesante ¿Verdad querido? —Astoria miró a Draco tocándose la cinturilla del vestido, Hermione estaba demasiado cerca y Draco temió por su vida, además necesitaba saber cuál era ese acuerdo.

—Hermione, ahora no es buen momento, hablamos más tarde— la voz de Draco sonó fría y distante, tomó a una distante Astoria del brazo y se fueron por la puerta trasera del gran comedor, Hermione se quedó pasmada, se marchó de la pista y se quedó sentada en una de las mesas que había preparadas para la cena, Harry y Lilly la acompañaron, estaban tan sorprendidos como ella, aunque Lilly intuía algo muy raro.

—No puedo creer que no se haya librado de ella— dijo Hermione

—¿Quieres que te sea sincero? Tengo la sensación de que deben estar hablando de su matrimonio, ¿no dijiste que se lo habían concertado?

—Sí, pero después de expulsarla tuvieron una cena y Draco dijo que fue muy incómoda, que estaba seguro de que se iba a cancelar.

—Ya conoces a Lucius Malfoy —dijo Harry. —Lilly llegó con unos cócteles, lo bueno de un baile para mayores de edad es que había un poquito de alcohol en algunas bebidas

—¿Tu padre no te ha dicho por qué la han admitido de nuevo en el colegio? —Lilly negó con la cabeza.

—¿Debería? — preguntó Lilly bebiendo a la vez que Hermione

—Es vuestro jefe de casa, te castigó por ayudarme a descubrirla ¿recuerdas?

—Oh sí, llevaba solo unos días aquí y le robé pociones— le explicó a Harry— supongo que ahí empezó a darse cuenta de la decepción de hija que soy— Harry y Hermione se miraron extrañados.

—¿Cuántos cócteles has bebido? — preguntaron los Gryffindor

—Dos chupitos mientras esperaba la cola para los vuestros y uno por el camino.

—No es tanto— dijo Harry, Lilly se encogió de hombros—¿Por qué dices eso?

—Vamos Harry, tú fuiste su hija por una mañana ¿Me vas a decir que lo consideras un padre orgulloso de mi?—Harry iba a hablar pero enmudeció, quería encontrar buenas palabras pero de momento no las hallaba

—¿Cómo que fuiste su hija por una mañana? —preguntó Hermione interesada, Harry y Lilly le explicaron lo de la mañana de Hogsmade, de que Harry le dejó la capa invisible, de la transformación en mujer de Harry, del constante atropello de las intenciones que Severus procuraba de su hija y de como Harry casi tuvo que ir de la manita con Snape a sufrir un examen ginecológico. Hermione estalló en carcajadas.

—Hubiera dado un brazo porque te hubieras hecho ese examen, podrías haber aguantado una hora más a ver qué pasaba — dijo Hermione lagrimeando de risa.

—Hubiera muerto porque intentaba darme lecciones obre las ETS e imagínate la sorpresa si mientras Madame Pompfrey me examina me crece un miembro nuevo.

—Aún me cuesta mucho imaginar a Snape dando clases de sexo, me resulta….eeeww— Dijo Hermione

—Amén— dijo Lilly levantando la copa— imagina lo que es que el primer dia que pisé Hogwarts me preguntara, si yo era "inmaculada"

—¿Qué significa eso? — preguntó Harry

—Si era virgen— dijeron ambas chicas a la vez.

—No puedo creerme que te preguntase eso ¿Cuánto hacía que había aparecido en tu vida? — dijo Hermione

—Un verano creo recordar, unos meses si contáis desde que lo vi la primera vez en enero, hasta que volvió en mayo.

—Bueno, a mi me interrogó sobre si habías hecho "cosas" con tus ex— dijo Harry

—Eso no me lo habías contado ¿Y qué le dijiste?

—Que Ron era el primero en absolutamente todo y que con tus ex solo te habías besado— Lilly se rio

—Sí, claro, prueba a darle solo besitos a un chico de Durmstrang y verás cuánto dura tu noviazgo—Negó con la cabeza— ojalá fuese así.

—Eh, eso no es cierto, yo estuve con Viktor Krum y…solo nos besamos

—Los chicos con los que yo me lie, no eran como Viktor en absoluto, él era un hombre de la cabeza a los pies, aunque…sí que es verdad, que Ron fue el primero en lo más importante. — Los ojos se le humedecieron, Harry le dio la mano

—Eeeeh ¿por qué lloras? — dijo delicadamente Hermione acariciando su hombro— mañana regresa de Rumanía, podréis veros en la madriguera

—Ron y yo hemos roto—dijo Lilly bebiendo un poco más de su coctel— bueno, nos dimos un tiempo, pero…ha sido la estupidez más grande que he hecho, le echo de menos, y…no lo sé quizás exageré con lo de sus celos, yo no tendría que haberme metido en la bañera con Draco, lo siento Hermione, nunca me disculpé contigo, estoy segura de que, debió cabrearte. —se sonó la nariz en un pañuelo—soy estúpida, una decepción para mi padre, una exagerada para mis amigos y una dramática insufrible para mi novio…perdón, ex novio.

—Vaale— dijo Hermione retirándole la copa— has bebido poco pero tu tolerancia al alcohol es horrible, veamos— Hermione recapituló todo en su cabeza, era cierto que se había molestado al saber que habían estado juntos, semidesnudos y sin ropa en la gran tina de los prefectos, pero supo por qué Draco lo hizo, tenia que averiguar sobre las marcas de Lilly en su abdomen y entendió el por qué, y además, sabiendo ahora que ellos eran hermanos no podía reprocharle nada— Ron se excedió enormemente, a nosotros nos decepcionó mucho que fuese capaz de hacer lo que hizo, más aún después de lo que Sirius sufrió al ser encarcelado injustamente, yo también hubiera puesto distancia, lo quiso arreglar después, pero fue inaceptable…además si no recuerdo mal, tuviste que suplicarle a tu padre que arreglara el desastre, eso nos dijo al menos.

—Es cierto, pero….joder Hermione, después de eso, te dejé en la enfermería, hice rodajas a Lavender, le quité a un auror su varita, llevo brazaletes antimagia y tengo un reporte de oscuridad, si Ron quiere mirarme ya debería de darme por contenta, igual romper haya sido lo mejor, siempre lo fastidio todo y no quiero fastidiar a Ron, además seguro que pronto me trasladaré de colegio.

—¡¿Qué?!— se sobresaltaron

—¿Cómo que te cambiarás de colegio? ¿Por qué? — preguntó Hermione

—¿Os acordáis de cuando se supo que la profesora Petrova me dio una bofetada? — ambos asintieron— ¿sabéis por qué me la dio?— Hermione negó con la cabeza, Harry rehuyó su mirada, se lo imaginaba.

—Le dije que dejara de abrirle las piernas a mi padre, que no intentase robármelo porque sin ser correspondido ya me abandonó por una mujer, y si ella tenia sexo con él …seguro que se olvidaba de mi nombre.

—Lilly….oh….—Hermione miró a Harry que se sentía culpable de que Snape la hubiera abandonado a ella por protegerlo a él—pero eso….no es verdad…tu padre te quiere….te quiere mucho, es solo que….ammm ¿Harry?

—Es solo que….le cuesta….expresarlo mejor— intentó.

—Mi padre se enteró— siguió Lilly— me dijo que le avergonzaba, que era una decepción, que soy una as…— mordió su lengua, no podía revelar eso— absoluta muestra del fracaso que es como padre y que…él nunca quiso tener hijos y que si volvía a avergonzarle, me borraría de su vida para siempre, volvería a casa de mi madre y me quedaría sola, y no me dejaría volver a tener contacto con él nunca más…como si nunca le hubiera conocido

—Maldito Snape, se me hace tremendamente difícil justificar eso—le susurró Hermione a Harry— seguro que no lo decía en serio Lilly, estaba enfadado.

—Claro que lo estaba…por esa razón Irinna Petrova tiene orden de trasladar mi expediente a Durmnstrang si vuelvo a fastidiarla una sola vez y por ley de probabilidad seguro que ocurre pronto—Hermione miró a Harry cómplice, sabían que eso no era cierto y menos después de lo de su sueño y de lo que Snape sabía, era imposible que se plantease alejarla después de saber eso.

—Y… ¿qué le dijiste? —preguntó Harry

—Le pedí por favor que me perdonara, le dije que no podía hacerme eso, que no podía abandonarme otra vez pero…me dio el pijama y me mandó a dormir a la habitación de las Greengrass.

—Un momento…esa noche que te mandó a dormir a esa habitación ¿fue la que tuviste esa pesadilla tan horrible? — Lilly asintió, Hermione cruzó los brazos molesta con el profesor Snape, ella estaba preocupada por como Bellatrix había podido burlar la seguridad de su despacho y resulta que no lo había hecho.

—Y eso no es todo…que Astoria esté aquí…— bufó— debí decíroslo o decírselo a Pansy pero…creí…que había sido yo…

—Rebobina…¿qué tiene que ver Greengrass en esta historia?— Dijo Hermione confundida

—Astoria fue quien me sacó de esa pesadilla, me estaba ahogando y… "me salvó " de morir ahogada en mi sueño, me dijo que quería disculparse con Pansy, que le habían obligado a asesinarla.

—Eso es mentira— dijo Hermione— maldita víbora retorcida

—Lo sé, me pareció absurdo, pero no dije nada porque…después no volví a verla ni en las clases, ni en la sala común, ni en el comedor…pensé que…había alucinado, o que era parte del sueño…no estaba segura de lo que era real y lo que no.

—No fue culpa tuya, todo este asunto de Greengrass no tiene sentido—dijo Hermione— y voy a encontrárselo— Hermione se disculpó y se retiró en busca de Astoria; Harry y Lilly se quedaron solos.

—Venga anímate, estás en el baile y tu padre no te ha castigado, estás guapísima, eres un pivón con ese vestido, hemos bailado genial, vale, no estás con Ron pero yo soy un buenísimo hombro para llorar—Lilly rio con ternura— Vamos a hacer una cosa—Harry se levantó ofreciéndole la mano y la levantó de la silla. — Vamos al campo de quidditch.

—¿Por qué al campo de quidditch?

—Porque quiero ver ese talento que rivalizaba con Viktor Krumm con mis propios ojos y porque si te gustaba tanto, echarás de menos volar.

—No sé Harry…la última vez casi sale mucha gente herida—respondió dubitativa

—¿Qué suerte que todo el mundo esté en el baile de navidad no? Vamos, solo estaremos tú y yo, y yo he sobrevivido dos veces a la maldición asesina, creo que si me caigo de la escoba podré soportarlo. — Lilly rio y aceptó por fin.

Salieron tomados del brazo como las parejas que iban a tomar el aire; por supuesto, no pudo evitar recibir una mirada de desaprobación y desdén de su padre, no sabía si le había leído la mente o si se lo había imaginado pero en su cabeza, con la voz de su padre resonó algo así como: "Sobran hombres en el mundo y tiene que aparecer en un baile con Potter y ser novia Weasley ¿qué retorcido castigo del destino es este?". Lilly cerró los ojos y decidió ignorar lo que creyó escuchar; anduvo hasta el campo de quidditch con el elegido y cuando se hallaron en el centro, Harry convocó dos escobas del almacén de Gryffindor y el baúl de las pelotas de juego.

Lilly dio un golpe en el suelo y se elevó en el aire, la sensación fue tan refrescante, echaba tanto de menos volar que ni si quiera sabía las ganas que había tenido. La última vez que se había alejado tanto de tierra firme fue cuando tuvo relaciones sexuales con Ron en el aire pero había sido un accidente, comenzaron en el suelo después de un entrenamiento de Ron y la escoba quiso participar elevándolos 10 metros, a cualquiera le hubiera espantado pero a ellos les subió la adrenalina. Esta vez la adrenalina era diferente, sentía control, sentía esa sensación que se tiene cuando ves a un viejo amigo después de muchísimo tiempo, sentía reconciliarse con las alturas cuanto más se movía su cabello al son del viento.

—¿Qué tal te sientes?— le preguntó Harry llegando a su nivel y parándose con ella a observar la luna. Lilly sonrió relajada y exhaló.

—Me siento libre— sonrió enseñando los dientes y a Harry le dio mucha ternura, podía imaginar como se sentía, el año que Umbridge le prohibió jugar al Quidditch lo pasó realmente mal.

—¿Cuánto llevabas sin volar?

—Pues…lo dejé tras el último partido de quinto año, en sexto no jugué y el año pasado, lo pasé encerrada en un sótano así que te podrás imaginar la sensación.

—Vamos a refrescarte la memoria entonces— desde arriba, Harry abrió el baúl con su varita—¿Cuál era tu posición?

—Buscadora, aunque en ocasiones, fui cazadora sustituta.

—Humm, veamos entonces — Harry soltó la snitch, ambos dieron unas vueltas al campo hasta que la vieron. Lilly era tremendamente rápida, aunque no más que Harry, su técnica era diferente, metódico, calculaba distancias; en lugar de ir a por la snitch calculaba su trayectoria, había estudiado los movimientos de esas pelotitas mil millones de veces y había observado un patrón. Siempre que la snitch subía mucho para ser alcanzada, su próximo movimiento era virar a la derecha, lo cual no quería decir que de repente no desapareciera pero cosas como esa le habían hecho ganar varios partidos cuando se posicionaba a la derecha del buscador contrario en subida.

También, si la snitch hacía una picada hacia abajo su trayectoria era lineal y más lenta, razón por la cual aunque un buscador estuviera a nada de alcanzarla las probabilidades eran mayores si en lugar de perseguirla te cruzabas en su camino. Igualmente, por alguna razón que no comprendía, la snitch era sensiblemente más lenta cuando se encontraba cerca del césped, hecho que permitió que en un partido alcanzara la snitch corriendo cuando su escoba se partió por la mitad a causa de una bludger.

Como era de esperar, Harry alcanzó la snitch, pero se lo había pasado increíblemente bien, e increíblemente mal compitiendo con ella. Era fabulosa a pesar de la lentitud de una barredora 7 y de cierto óxido por no jugar.

—Me inclino ante ti— dijo con dificultad para respirar— mis respetos

—¿Qué dices? He perdido Potter— dijo ella bajando de la escoba— eres muy buen volador, de los mejores que he visto.

—Bueno, por una vez no voy a ser modesto, no se lo digas a nadie, pero adoro el quidditch y a veces me gustaría poder gritar que soy la hostia como buscador.

—Oh, Gryffindors, solo vosotros podríais sentiros mal por ser los mejores en algo, no verás a ningún Slytherin que sea el mejor en algo callárselo…y probablemente tampoco conocerás un Ravenclaw que lo haga. — Harry rio

—Bueno, nunca se lo he dicho a nadie, pero el sombrero seleccionador quería ponerme en Slytherin.

—¡Cien centellas! ¿pero qué estás diciendo? —Harry asintió

— Me imagino la cara de Malfoy si lo supiera, seguro que creería que rechacé Slytherin por llamar la atención.

—Seguro— Lilly rio— Enhorabuena por el partido señor Potter —Lilly le ofreció su mano

—Dime la verdad, tú pediste Gryffindor, jamás un Slytherin ha dado la mano tras perder un partido.

—Bueno…estoy oxidada, si te hubiese ganado pensaría mal de tu fama, quizá con un poco de práctica muestre el mal perder que tengo.

—Eso del mal perder sí es muy Slytherin.— dijo Harry guardando la snitch en la caja—Pero tu movilidad es impresionante, llevas un maldito vestido de gala que además era sin tirantes, cuando has bajado tenia miedo de que se te salieran las…ejemmm..los pechos.

—Jajaja, antes de jugar les he hecho un hechizo antigravedad, es lo que hacíamos en las Quiddilimpiadas de Durmnstrang

—¿Quiddilimpiadas?— preguntó Harry muy interesado

—Oh sí, son geniales, hay 4 a lo largo del año y son a parte de los partidos del curso, justo el penúltimo día de curso, al ser tiempo de verano, jugamos en bañador, en otoño añadíamos hojas secas a las cerdas de la escoba, las frenaban y era horrible, de lo que sudábamos acabábamos deshidratados. En la de primavera la equipación de quidditch se hacía de flores, y las alergias y las abejas eran lo peor, pero en las de invierno se jugaba como lo hemos hecho tú y yo hoy.

—Creo que voy a empezar a suspender todas las asignaturas para implantar eso en este colegio—ambos rieron, Harry realmente se lo planteó queriendo estar más años en Hogwarte ¿Por qué Wood no supo nunca nada de eso?; los chicos se refrescaron con magia, aunque Harry tuvo que hacer el hechizo sobre Lilly debido a sus brazaletes, cosa que ella asumía con resignación, pero cada vez se le hacía más difícil.

Volvieron al gran salón, algunos les miraron con estupor, llevaban el pelo algo alborotado, ¿qué habían hecho todo ese tiempo que desaparecieron?

Draco arrastró a su despreciable futura esposa bien lejos del comedor, casi llegando a su torre de premios anuales para que nadie, pasara quien pasara, pudiera encontrárselos por casualidad.

— ¿A qué maldito acuerdo habéis llegado? — enfadado, Draco estampó a Astoria contra la puerta; Astoria sonrió con ese tinte de mezquindad que tenía su tía Bellatrix

—Bueno, han sido varias cosas en realidad, para empezar, mi dote completa no os será concedida hasta que me des un heredero; mi padre no es idiota, sabe que te fallarías a todas las chicas que quisieras nada más decir el sí quiero porque no me amas, contraído el matrimonio tu familia recibiría la dote e incluso me podrías repudiar más tarde, pero de esta forma…dependeréis de nuestro dinero hasta que me des un hijo y créeme…pienso tardar mucho en quedarme embarazada.

—¿Y si tienes un trágico accidente la noche de bodas? — preguntó Draco haciendo una mueca de asco.

—También he previsto eso, si yo muero te casarás con mi hermana y hasta que no le des un hijo a ella…no obtendréis nada. Y si mi hermana muriera también…bueno, digamos que sería sospechoso y aparte de acabar en Azkaban os quedaríais sin nada.

—¿Y qué pasaría si por alguna razón no pudiéramos tener hijos?

—Tendrías que otorgarme un mínimo de ocho años de plena vida matrimonial y de absoluta fidelidad…— dijo encogiéndose de hombros con una risita aguda.

—¿Y por qué no coges de paso mis testículos y te haces un bolso con ellos?

—Bueno…yo podría relajar los términos de ese acuerdo…siempre y cuando te portes bien conmigo…

—Vale, prometo ser más agradable—Astoria rió

—No no no….eso no me vale, ¿quieres que el acuerdo sea algo más…justo? Pues es muy fácil…—hizo una pausa— rompe tu relación con Granger, ahora mismo.— Draco se acercó a Astoria amenazante, colocó los brazos a ambos lados de la cabeza de la rubia, apoyando las manos en la pared, había llegado el momento de sacar su veneno.

— Hermione, saca lo mejor de mi, tú sacas lo peor, así que voy a hacerte un spoiler de lo que será tu vida. Van a ser ocho años muy duros de matrimonio para ti, quizá no me acueste con nadie, pero nunca te querré y nunca tendré un hijo contigo, puedo masturbarme durante ocho años, estoy seguro incluso, de que serás la primera voluntaria en comérmelo todo para sacar una mínima muestra de contacto humano, e igual te dejo que me lo hagas para descargar, pero en cuanto me corra en tu estúpida cara me marcharé a otra habitación. Vas a desear no estar casada con Draco Malfoy.— Draco se alejó de ella, Astoria lo miró con odio, iba a darle a probar su propia medicina.

—¡¿He mencionado que la Mansión Malfoy ahora es… la mansión Greengrass?!— Draco se detuvo en seco y volvió a encararse con su futura esposa.

—¿Qué acabas de decir? —Astoria sacó de su corsé un pergamino enrollado, la firma de Lucius y del Sr. Greengrass estaba estampada en él, el Sr. Greengrass era el nuevo dueño de la casa y permitía a los Malfoy disfrutar de su propiedad, los Malfoy podrían disponer de su cámara de Gringotts con cierta mesura, y cuando el heredero contrajera matrimonio, la casa pertenecería a la futura señora Malfoy y a su descendencia.

—Quiero decir que una palabra mía a mi padre y tus padres se encontrarán mendigando en el callejón Nockturn en menos de lo que se dice ruina. — El corazón de Draco se aceleró, ¿Cómo podían haberse turbado las cosas de esa forma?

—Astoria no puedes hacer eso…vamos, tú no eres así.

—Tienes razón, antes no tenía poder, ahora lo tengo y como veo que no tiene influencia sobre ti, lo ejerceré sin más. — Draco la detuvo

—Astoria por favor, conoces a mis padres desde que eras una niña, no puedes hacerles esto, no puedes hacérmelo a mí.

—De acuerdo…—Astoria cruzó los brazos— Entra ahí y pártele el corazón a Granger, quiero verla llorar.

—No, eso no, pídeme lo que sea, pero eso no. —imploró Draco

—¿Lo que sea?

—Lo que sea— Astoria sonrió, tomó a Draco de la mano y lo condujo hasta la torre de premios anuales, Draco rezaba en su interior porque no fuese lo que pensaba, pero la intención era evidente. Con la mirada le ordenó que abriera y Malfoy lo hizo. Astoria contempló la estancia detenidamente, se dirigió a las escaleras todavía con Draco tomado de la mano. Subieron la escalera de caracol de hierro forjado negro y Astoria abrió la puerta de la derecha. Draco se quedó en el umbral de la puerta.

—Un poco empalagoso para mi gusto, pero servirá— dijo ella sentándose en la cama

—Esta no es mi habitación, levántate — Astoria arrastró su cuerpo hacia atrás, apoyó los codos en la cama y negó con la cabeza.

—Verás…has dicho lo que sea…y esto entra dentro de ese concepto.

—Haré lo que quieres, pero aquí no, es faltarle al respeto todavía más, y no se lo merece. — Astoria se levantó, le mostró a Draco el pergamino que hablaba de su casa de nuevo

—Voy a explicártelo de forma que lo entiendas, ¿sabes que hay personas que cuando no pueden pagar con dinero…pagan con su cuerpo? Tú quieres que tu casa siga siendo el techo de tus padres, y has rechazado la opción A, así que ahora eres mi puta y haces lo que yo te diga, así que…pasa, cierra esa puerta y quítate la camisa. Draco mordió su labio inferior, respiró profundamente, no quería que sus padres no tuvieran donde dormir, no quería traicionar a Hermione, no quería follarse a otra y sobretodo no quería hacerlo en la cama de ella. No reconocía los ojos de Astoria, siempre había sido repelente, pero esto cruzaba un nivel de mezquindad impropio.

Astoria se levantó de la cama enfadada, se quitó el aplique que sujetaba su recogido y lo dejó en la mesita de noche, los bucles de su pelo cayeron con gracia sobre su busto, se quitó el vestido y agarró a Draco de la camisa. Cerró la puerta con la varita y lo arrastró con ella a la cama de Hermione.

—Está bien— dijo Draco, le dio la vuelta a Astoria, la empujó sobre la cama y rasgó sus bragas ¿quería follar? De acuerdo, pero no quería verle la cara ni lo haría delicado. No obstante Astoria se dio la vuelta rápido, Draco se bloqueó, ella le miró a la cara con un corsé apretado que exhibia sus pechos y sus piernas, abiertas de par en par estaban de cara a él.

—¿Te crees que soy estúpida? Vas a mirarme, quiero verte esa carita de ángel todo el rato— Astoria empezó a sobar el miembro de Draco, que no podía estar más en huelga por lo poco que le apetecía la situación, pero la rubia apeló a la biología y su amigo se puso en guardia en pocos segundos. — Si no recuerdo mal, has dicho que nuestro matrimonio… ¿se basaría en que yo te pediría comértelo todo?— negó con la cabeza— arrodíllate Draco, Pansy siempre alardeaba de que…hacias un sexo oral maravilloso así que más vale que tengas saliva para gastar porque quiero tener un orgasmo y quiero que me lo des tú.— enrolló su mano en el cuello de la camisa de Draco y abrió los primeros botones, después rompió el resto—¿recuerdas la primera vez que te la chupé Draco? Estábamos justo al revés que ahora, tú sentado en la cama con tu bestia acechando…y yo arrodillada, sin sujetador y…algo asustada…porque nunca lo había hecho antes y tú lo sabias, pero yo quería impresionarte, quería que entendieras que tus padres habían tomado una buena decisión eligiéndome como tu esposa, te dejé hacerme de todo, me tragué lo que Pansy jamás hizo, pero aun así te di igual.

—¿A dónde quieres llegar? — Dijo Draco mentalizándose de lo que le iba a tocar hacer.

—A que, yo esperaba que tú me hicieras algo esa noche pero te quedaste muy tumbado en la cama sin la más mínima intención de hacerme disfrutar y dijiste que aún tenía que mejorar para eso, que el día que fuese más creativa te pensarías si el cambio había sido bueno y…yo estaba tan loca por ti que fui capaz de darte un trio con mi propia hermana…¿sabes lo incómodo que es tener que acostarte con tu hermana porque tu no eres suficiente para el tio al que amas?

—Era un cabrón, lo has dejado bastante claro.

—Sí cariño, lo eras, pero no te preocupes— Astoria se recostó en la cama de Hermione, doblando las rodillas y clavando los tacones en el armazón de madera que sujetaba el dosel— porque ahora me lo vas a compensar — Draco, cohibido y obligado, se acercó a la entrepierna de Astoria y hundió su cara en ella, comenzó lamiendo sus labios inferiores, después lamió la zona del clítoris muy despacio, Astoria empezó a gemir, Draco con sus propios labios pellizcó la zona superior de la vulva y besó acuosamente la misma, Astoria volvía a gemir; él separó las piernas de la chica aún más e introdujo su lengua en la vagina de Greengrass; estaba húmeda y caliente. Eso, le gustó a su miembro, el cual se endurecía al recibir el dulce olor de las feromonas de Astoria; continuó lamiendo, Greengrass cada vez gritaba más, él besaba, succionaba, aceleraba su lengua intensamente hasta qué, al fin, Astoria elevó levemente sus caderas mientras arrugaba las sábanas de Hermione con fuerza y llegó al éxtasis. Draco limpió su boca con el dorso de su mano, Astoria, antes de que se apartara sujetó la mandíbula de Draco

—Oh, se te ha quedado un poco de mí, aquí— dijo retirando con el pulgar los restos aceitosos y brillantes del pómulo de Draco. Malfoy se levantó con ademán de marcharse, pero Astoria lo detuvo—¿Dónde crees que vas? No hemos acabado…— tomó a Draco del cinturón de su pantalón y lo desabrochó, de dentro sobresalía un bulto muy hinchado; Astoria se retiró el corsé, quedó completamente desnuda y el bulto creció algo más

—He hecho lo que querías ¿no? Ahora me voy

—El caso es que yo no te he dicho que fuera solo eso, tú sigues en la ruina y yo sigo queriendo que me la metas así que cumple con tu obligación Draco. — En ese momento, Malfoy supo que había cometido un gran error, ceder al chantaje, ahora no podía saber cuántas veces se aprovecharía de él. Ella tenía razón en algo, ahora tenía poder y él era su súbdito. Se sintió más asqueado de si mismo de lo que se había sentido segundos antes al recibir la eyaculación de Astoria en la cara, era como si le hubiesen echado estiercol por encima, se había sentido tremendamente humillado, no por el acto en sí, pues lo había hecho muchas veces con otras chicas sino porque esta, era la primera vez que lo había hecho sintiéndose obligado.

Astoria le bajó los pantalones, le sacó su miembro y lo lubricó lo justo; en otra ocasión le hubiera gustado la imagen de ver como se atragantaba con la longitud de su virilidad, pero esta vez solo deseaba que terminara. Se puso encima de ella, ella le obligó a mirarla, no quería que lo hicieran con los ojos cerrados, estaba disfrutando de vengarse por "acostarse con otra que no fuera su futura esposa". Draco se limitó a mirarle los pechos a Greengrass mientras se introducía una y otra vez en ella, no quería verle la cara, no quería ver su pelo, no quería ver la foto de Hermione de la mesilla, se sentía miserable, se sentía un cerdo por hacerle esto a la mujer que amaba, se sentía asqueado por tenerla dura y se sintió todavía peor cuando, producto de las rapidísimas embestidas eyaculó con Astoria. Sentía que le habían quitado algo, que su cuerpo no era suyo, sentía que no merecía a la mujer que era dueña de ese cuarto y de esa cama, sentía también que esto era un castigo por ser tan cabrón en el pasado, que quizá esto fuese el despertar a la realidad del sueño que había sido Hermione, no la merecía y la culpa de lo que Astoria le había hecho era suya por no haber sido nunca el hombre que merecía Hermione.

—Bien hecho Draco — Astoria besó sus labios, volvió a recoger su pelo, se vistió y se marchó, Draco sintió ganas de vomitar, tenía la certeza de que había sentido menos vergüenza de si mismo cuando fue su tia Bellatrix la que le felicitó por reparar el armario evanescente.

Sin que Astoria hubiera llegado a abandonar la torre, Draco quemó las sabanas con un hechizo, convocó unas nuevas y limpias, abrió las ventanas y cuando el aire del norte le heló el corazón, lloró amargamente sobre el alfeizar de la ventana de Hermione, después de un rato convocó su escoba y se marchó volando, necesitaba repsirar.

..

..

Hermione estaba en la puerta de la sala común de Slytherin, ignorando los insultos e improperios que le dedicaba Peeves y soportando que el varón sanguinario gritara al molesto poltergeist.

A lo lejos divisó a Astoria, se encaminó a su encuentro, la rubia sonrió triunfante.

—Granger ¿te has perdido o es que vienes a espiarme como la última vez?

—Vengo a saber qué pretendes Greengrass, tú no estás aquí por casualidad, ya has molestado a Draco y has hecho que Pansy abandone el baile.

—Oh no, menuda tragedia— dijo Astoria— en cuanto a MI prometido, yo no lo llamaría…molestar, Draco ha querido estar conmigo ¿recuerdas? Te lo ha dicho claro.

—Y eso es lo alarmante, dado que te desprecia, ¿es que no tienes ni pizca de amor propio?

—Ahora sí, mucho y creo que voy a disfrutar utilizándolo ¿querías algo más? Si pretendiese algo sería estúpido pensar que te lo diría.

—¿Dónde está tu hermana? —preguntó Hermione, Astoria pareció cortocircuitarse, la expresión de su cara adquirió una neutralidad impropia y extraña y tras unos segundos parpadeó rápidamente.

—Curándose, lo ha pasado muy mal desde que tú pusiste todo tu empeño en expulsarnos.

—No tanto empeño como pusisteis vosotras en matar a Pansy.

—Mi hermana defendía lo que era suyo y la familia se apoya

—Pues Draco es mio, si vas a intentar matarme te sugiero que tengas el valor de hacerlo cara a cara y no como una serpiente rastrera.

—Oh querida, el error de mi hermana fue pensar que acabar con Pansy pasaba por asesinarla, hay muchas formas de romper a alguien que no pasan por la muerte. Tranquila, no quiero matarte, no voy a intentar ni siquiera callarte esa boca de zorra que tienes, esa boca que tanto habrá rozado el cuerpo y los labios de mi futuro marido; pero calma Granger, no te culpo por tocar lo que no te pertenece, Draco tiene ese efecto imán en las mujeres.— Astoria sonrió y metió un mechón de pelo tras la oreja de Hemione— Al contrario que Daphne, yo quiero ser amiga de la exnovia de mi marido, hasta te haré un regalo en navidad para congraciarnos.— Sonrió de la misma forma irritante que lo hacía Umbridge.

—Si viene algo de ti a mis manos lo lanzaré a 20 metros y esperaré el boom, no soy tan estúpida.

—Oh por favor, yo soy partidaria de regalar libros o joyas, gustan más.

—Pues no esperes un anillo de pedida de Draco porque nunca se casará contigo y además, por mucho que eso te haga enloquecer más, has de saber que soy su novia, no su ex.

—Lo serás querida, todo a su tiempo.

..

..

Hermione volvió al Gran Comedor, no encontraba a Draco por ninguna parte, ni en su torre, ni en los baños, ni en la torre de astronomía, ni en la sala de los menesteres, ni por supuesto, en el baile. Tampoco había vuelto a ver a Pansy ni a Blaise, por lo que acabó dando por hecho que estaría consolando a su amiga junto con Blaise en Slytherin, donde ella no podía entrar. Intentó que algunos alumnos que salían le dijesen la contraseña o avisasen a Draco, pero nadie la quiso ayudar. Fue de nuevo a su torre, abrió la habitación de él a ver si encontraba algo que le diese alguna pista, pero nada funcionaba. Le mandó una lechuza, a ver si la recibía allá donde estuviera, pero quedó sin respuesta.

Estaba convencida, Astoria y él planeaban algo ¿Y si todo había sido una apuesta? ¿Una venganza? No, Draco no le haría eso a Pansy pero… ¿y si Pansy estaba también en el ajo? ¿Se estaba volviendo paranoica? Igual se habían hecho amigas muy pronto, igual todo era una trampa. Tomó otro trozo de papel y le escribió una carta a ella, pero pasaron dos horas y tampoco hubo respuesta. Estaba claro, Pansy estaría discutiendo con Draco porque le habría pillado besando a Astoria y no había querido contestarle. ¿Y si no solo se habían besado? ¿Y si se habían marchado para casarse? Draco le dijo que tendría que casarse con Astoria pero no cuándo y Astoria estaba taaaan segura de que ellos romperían ¿sabía algo que ella no sabía? ¿Qué le estaban ocultando? Intentó leer, no podía, intentó meditar, no podía, intentó encontrar explicaciones lógicas, pero no podía.

Se sentía avergonzada, sentía que Astoria había salvado a Draco de algo que él no quería hacer, por eso le había pedido que se fuera, qué idiota había sido ¿Cómo había podido pensar que la amaba? Ella era una sabelotodo, una chica que nunca había sabido de tratar con la gente más que por lo que ponía en los libros, una pesada, una perfeccionista, repelente, y no sentía que fuera tan guapa como Pansy o Astoria, y además, era una sangre sucia. Finalmente, decidió volver al baile, si ella no podía distraerse, otros lo harían, su cabeza la estaba torturando demasiado. Aprovechando que nadie creía que ella fuese a hacer algo contra las normas, robó una botella de tequila de la barra de los profesores sin que la viera nadie y le dio unos buenos tragos antes de reunirse con el gentío de la pista, quizá si estaba borracha la noche pasaría rápido.

El ministro de magia en persona quiso hablar con ella, la invitó a dos bebidas refrescantes y le comunicó que, en breve, ella, Ron y Harry recibirían maravillosas noticias del ministerio, ella asentía educada, aunque no le interesaba lo que tuviera que decir, en cuanto el ministro volviera la vista pegaría otros lingotazos más, ¿seguía pensando en Draco no? Pues entonces no había bebido lo suficiente. Cuando lo pasara bien sin pensar en las preocupaciones que le acusaban sería cuando el tequila habría hecho el efecto.

Neville acabó bailando con Lilly y esta le sugirió a Harry que le diera a Parvati un baile como Dios manda; lo cual, hizo que esta última se diera por compensada por los pisotones que recibió en cuarto curso. Mientras, Hermione bailó con dos chicos de Ravenclaw que le dieron la enhorabuena por su nombramiento e hicieron una disertación de lo increíble que habría sido tenerla en la casa azul, insistiendo en que no entendían como una chica tan brillante no fue seleccionada para la casa de los sabios.

Hermione bailó con Harry y después con Lilly. los tres juntos danzaron más tarde, en grupo junto con Neville, Seamus, Dean, Katie Bell, las gemelas Patil, con las gemelas Hestia y Flora Carrow (de Slytherin), Tracey Davis (también de Slytherin), con Leanne Moon, y Susan Bones (de Hufflepuff ) así como con Michael Corner y Anthony Goldstein (de Ravenclaw) , bailaron la típica céilí irlandesa hasta que hubieron sudado y reído como nunca. La música cada vez se aceleraba más y mantener el ritmo con las largas túnicas y los abultados vestidos era todo un reto.

Las horas pasaron y el baile acabó, Hermione, por primera vez, sin poner ningún reparo, se animó a hacer lo que en su sano juicio no haría, ser inconsciente. Por lo que, fue con Harry y Lilly a continuar la fiesta en Gryffindor que había montado Seamus en secreto; Sirius era demasiado permisivo como jefe de casa, y si bien no había autorizado esa "Post fiesta" no la iba a impedir, ya que él estaba demasiado ocupado en su fiesta privada con Celeste Within en su suite de las tres escobas.

La post fiesta fue un descontrol, Sirius nunca apareció, Lilly estaba borrachísima y subió con Harry a su habitación medio inconsciente, Neville se quemó las cejas cuando creyó que el fuego era una bella señorita que quería bailar, Dean, fumó algo que los Gryffindor no conocían y pasó la noche echando agua a las paredes con su varita porque estaba convencido de que se derretían. Hermione, contra todo pronóstico, se quedó hablando nada menos que con Lavender Brown, entre tequila, Ginebra, y pociones que la hija de Snape había preparado gustosa a todo Gryffindor para animar la fiesta; el punto de coma etílico fue tal, que les dio igual acabar tiradas sobre la alfombra que estaba frente al fuego de la sala común, Lavender durmió con la oreja apoyada sobre el pastel de cumpleaños de alguien y Hermione, cayó rendida sobre el estómago de su eterna enemiga. Quien sabía cómo sería la mañana siguiente, pero al menos, había conseguido su objetivo, no volver a pensar en Draco Malfoy.