Hola queridos lectores ya estoy de vueltaaaa. Como dije en el anterior cap, me casé el día 5 de junio y me fui de luna de miel, ahora, recién regresada de mi viaje CUELGO NUEVO CAPÍTULO :D. Lo bueno de no poder dormir en los vuelos como me pasa a mí, es que no me hace falta wifi ni nada más que un teclado y una pantalla para escribir, y el tiempo se pasa en seguida.
Muchísimas gracias por vuestros mensajes privados y reviews, se agradecen muchísimo. Ttaticarr, como no puedo responderte al review lo hago aquí; muchísimas gracias por tus felicitaciones y tus palabras y he de reconocer que durante mucho tiempo me obsesionaba saber qué ocurría para no tener la cantidad de v que tienen otras historias más cortas y sencillas pero al final me dije que aunque tenga pocos comentarios son los de la maravillosa gente que me leéis y apreciáis lo que hago y si más gente quiere venir es bien recibida pero no cambiaría ni uno solo de los reviews que me habéis enviado por el hecho de tener el doble, valéis oro y me hacéis sentir genial.
Poe otro lado, Lucius es que…tiene ese efecto en la gente jajaja. En cuanto al tipo de magia sifónica y de expresión y todas las que mencioné he de decir que en algunas me inspiré en varios libros y series y otras salieron de mi imaginación, me gustaron y fue como "pues lo pongo todo porque no nos han contado lo que hay en los libros de la sección prohibida e igual que Voldy sacó los horrocruxes ¿Quién dice que no existe esto?"
Y en cuanto a Draco, se que os estoy haciendo sufrir a todas, pero me vas a amar mucho cuando leáis este cap. Por cierto, aprovecho para disculparme por si hubiera alguna falta de acentuación llamativa porque al teclado que tenía no le funcionaba el acento ni la ñ. Cuando llegué a casa revisé y corregí, pero por si acaso lo aviso que, en tal caso, es por eso. Ahora a leer.
Capítulo 35.- Tren hacia la perdición
Draco salió del compartimento enfadado con Pansy, desde que se había hecho amiga de Hermione había cambiado mucho con él, antes no le hacía sentir tan culpable, igual que él no juzgaba a quién se llevaba ella a la cama; lo tenían claro, su amistad era distinta, quizá, porque al haber sido novios se conocían el uno al otro más íntimamente de lo que nadie les conocía y no solamente a nivel físico, ambos sabían cómo consolar al otro, ambos sabían cuando solo querían olvidarse del mundo, practicar sexo y no hablar, ambos sabían con una mirada cuando pasaba algo grave, ambos conocían a las respectivas familias del otro.
Pansy sabía que a Lucius le encantaban los halagos, creer que lo admiraban por ser superior, le encantaba la falsa cortesía, siempre y cuando fuera el quien se portase de manera condescendiente con las otras personas y no al revés. A Lucius, si querías ser su perfecta nuera, no podías levantarle la voz, ser malhablada, ser dramática o ser extremadamente emocional, tenías que ser culta, comedida, de modales exquisitos, guapa, adorar a su hijo y, sobre todo, sobre todo, decente. ¿Qué significaba eso? que tenías que ser casta y pura, o al menos aparentarlo lo más que pudieras. Por ello, cuando la pilló haciéndole a su hijo una felación en su despacho, montó en cólera y rompió el acuerdo. En su día todo el mundo creyó que fue Narcissa la escandalizaba, pero ahora Pansy podía saber, gracias a El profeta, que Narcissa proyectaba en ella su culpabilidad y que Lucius se enfadó porque su propia mujer lo engañó con otro y pensaba que el no ser "decente" desembocaría en una infidelidad.
Draco sabía que el padre de Pansy era bastante estricto en valores, no le gustaba la chulería juvenil ni el alarde de poder, tenía clara la jerarquía de los sagrados 28 y no hacía falta que ningún jovenzuelo fuera a explicarle el dinero que tenía su familia, además de que, entendía que hacer eso era de mal gusto y avergonzaría a su hija, por tanto, con él se podía hablar de arte, literatura, política, temas de conversación en general pero no le gustaba la tendencia Malfoy de demostrar lo ricos que eran (o que, hasta ahora habían sido). De hecho, las únicas razones por las que aceptaron en principio su matrimonio, fue la suma de dinero desproporcionada que Lucius prometía y que Pansy le dijo a su padre que estaba enamorada hasta las trancas de Draco. La madre de Pansy, por otra parte, nunca estaba mucho en casa no se parecía al resto de esposas de los sagrados 28, era más similar a la madre de Blaise, con la diferencia de que ella dirigía una ostentosa línea de joyería exclusiva para brujas, hecho que le impidió criar a su hija de una manera más cercana, ello y el estricto marcaje de su padre hicieron de la joven Pansy una adolescente mezquina, que necesitaba descargar su frustración metiéndose con chicas como Hermione. Sin embargo, la guerra lo había cambiado todo, los padres de Pansy eran una reconocida familia de sangre limpia, pero el no querer posicionarse políticamente, les trajo muchos problemas, pues escondían el gran secreto de que su hija, en realidad procedía de muggles y no de ellos. Si Voldemort hubiera sabido eso, probablemente habrían acabado muertos y ese miedo les unió, mantuvieron un perfil bajo y trabajaban en equipo para evitar cualquier tipo de represalia.
Draco, vio roto su mundo rosa con la guerra, todo su estatus, todo su dinero, todo su orgullo, tanto él cómo, la joven Parkinson eran personas distintas, pero su amistad, hasta que Draco divisó a Hermione el primer día de curso y Pansy se hizo su amiga poco después, no había cambiado. Actualmente Draco se sentía un paria, su madre se enfadaba con él por no "querer a Astoria y no tener intención de honrarla" y a él tampoco le apetecía hablarle demasiado después de saber que abandonó a su hermana, su padre no había estado durante todas las vacaciones pero él recordaba que cuando se emborrachó le dijo que no quería casarse, que esa mujer le amargaría la vida y le conminó a cumplir; cuando Pansy supo lo ocurrido en el baile por Hermione, le mandó un vociferador gritándole que se merecía todos los males del infierno; A Lilly la había alejado él, no tenía excusa, era su tabla de salvación a ese vórtice de soledad en el que se sentía y en lugar de agarrarse a ella, la partió en pedazos. Ahora, la única persona que "lo adoraba" había abusado sexualmente de él mediante chantaje "o te acuestas conmigo o dejo a tu familia durmiendo en la calle" esa había sido su gran opción, la desgracia de sus padres o el sexo forzado. Si Astoria no hubiera dicho nada, él le hubiera escondido esta circunstancia a Hermione para siempre, no por miedo a su reacción sino por su propia vergüenza, ahora tenía todo, la vergüenza de su abuso, el recuerdo desagradable, el desprecio de Hermione, haberle roto el corazón, haberla avergonzado ante todos los Weasley y los deseos de ella de que se muriera, visto lo visto, él también lo deseaba.
Llegó al compartimento de prefectos, allí estaba Ron leyendo el periódico; al entrar se miraron con más odio del acostumbrado.
—¿Que mierda miras Malfoy?
— Miro qué parte de tu cara me gustaría más romper Weasley.
—¿Que acaso la última vez no te di suficientemente fuerte que has venido a por más? — Draco pensó en que responder, estaba cansado, frustrado, tenía ganas de gritar, de llorar, de mandar el mundo a pique y Ron se lo estaba poniendo tan, pero tan fácil…
—Imagino que tendrás el ego muy subidito ahora que habrás podido saltar sobre Hermione como un buitre sobre cadáveres, buena jugada he de reconocerlo, esperando a que yo la cagase para llegar tú como el salvador, y claro ahora que Potter no ocupa el lugar protagonista, era tu momento.
—Que tú la ibas a cagar con Hermione era algo más previsible que ver salir el sol cada mañana, Harry y yo le pusimos nombre a vuestra relación '' Crónica de una muerte anunciada", estaba claro que lo vuestro iba a ser pasajero, todos tenemos un borrón en nuestro historial, el mío fue Lavender, el de Hermione eres tú.
—Por lo menos no soy insignificante para ella como tú, pero comprendo lo que dices, mi hermana podría tener al hombre que quisiera y está contigo, tú eres su borrón.
—Dudo que Lilly lo vea así, pero, aunque tuvieras razón, por lo menos yo tengo algo que tú no tienes, se llama honor, yo jamás he engañado a Lilly a pesar de cualquier cosa, pero cuando tu puedas oler algo de honor, significará que Hermione está con alguien que la merece, y no con alguien que se tira a la primera cabeza hueca que pasa por delante, dos veces. Te aconsejo comprarte un buen pensadero, cuando mueras solo, sin nadie que te quiera, podrás revivir el tiempo en el que tenías alguien que era demasiado buena para ti. — lejos de lo que Malfoy había pensado, no golpeó a Ron, cada una de sus palabras eran ciertas. Ron quedó expectante de su respuesta, pero lo único que vio fue a un compungido Malfoy que aguantaba las lágrimas y se marchaba rápidamente; fue algo tan sorpresivo que le hizo pensarse el pedirle perdón que le hizo plantearse si Malfoy realmente tenía un corazón.
Al doblar la esquina del pasillo del tren se secó los ojos y pudo ver el compartimento de Hermione, estaba llorando; por un momento pensó en entrar, luego pensó que no, que sería ridículo. Miró a su derecha y vio a una pareja feliz, besándose, abrazándose y disfrutando de su felicidad; al otro lado vio a Lavender, intentando de entrar al solitario compartimento de prefectos con Ron a arrastrarse una vez más por su atención. Respiró y se dio cuenta de sus opciones, podía ser feliz como esa pareja o podía ser patético, desgraciado y un cobarde anhelante de un amor perdido o no correspondido como lo era Lavender. Mientras pensaba en esto, oyó que Ron le gritaba a Lavender, que no la amaba y que le dejara en paz, que estaba loca y era una acosadora.
—Has sido cobarde toda tu vida, Draco, no vas a permitirte acabar así— se dijo a si mismo; tomó una decisión iba a entrar al compartimento de Hermione, no sabía si estaba llorando por él o por lo que le pasaba a Potter, pero verla le había devuelto la razón sobre su realidad, no podía renunciar a ella, así como así, no quería que pasara lo que Ron decía, no quería que alguien más llegase a ganar su corazón, él llegaría de nuevo a él, sin trampas, sin atajos. Toda la vida lo había tenido todo regalado, pero Hermione no era una de esas cosas, una vez, se vengó de él por hacerle daño, pero la segunda, no albergaba enfado, albergaba solo dolor; no sabía cómo decírselo, pero tenía que hacerle saber que las cosas no eran como ella creía. Abrió el compartimento, lo cerró, puso un hechizo de impasibilidad para que nadie los pudiera oír y oscureció los cristales. Antes siquiera de que Hermione pudiera pronunciar un hechizo para sacarle del lugar, Draco se puso de rodillas.
—Solo te voy a robar un minuto de tu tiempo, vamos a estar juntos en una torre todo el curso, y no quiero que te la pases llorando por las esquinas, porque nada es lo que crees, te amo, es la verdad, ahora no lo crees pero encontraré la manera de que lo entiendas... he hablado con Werasley y por una puta vez en la vida no he podido responderle nada porque tiene razón; eres lo mejor que me ha pasado en la vida Granger, pero lo que creíste ver no es la verdad, sabes que Astoria es la hija de puta más mezquina que hay sobre la faz de la tierra, viste lo que fue capaz de hacer cuando quiso matar a Pansy con Daphne.
—Me admitiste a la cara que te habías acostado con ella, lo vi, no dejo de repetir tu imagen poseyéndola en mi cabeza.
—Te lo admití porque eso era mejor que admitir la verdad, pero he visto lo que destruye a alguien guardarse algo así y.…aunque seguramente no me creas, encontraré la forma de demostrarlo. Puedes creerme o no, y a partir de ahí decidir si merezco tu perdón o el beneficio de la duda, o quizá pienses que mi elección fue egoísta, y me veas más despreciable pero como mínimo sabrás que no te engañe, que no fue lujuria, ni he mentido sobre mis sentimientos por ti. — Hermione cruzó los brazos, no abrió la boca, pero deseaba, necesitaba saber por qué, ella le había dado todo a Draco, su virginidad, sexo, su cerebro, sus inquietudes, sus miedos, y necesitaba saber la razón por la cual, no era suficiente.
—Tienes un minuto, no más.
—La noche del baile, Astoria me dijo que mi familia estaba arruinada— comenzó Draco, Hermione, quien había visto a Narcissa Malfoy suplicar a Sirius un préstamo por esa razón, contuvo su expresión, pues no se había atrevido a decirle nada sobre ese tema— yo no le creí, hasta que me enseñó esto— Draco conjuró un pergamino y se lo entregó — Mi padre les dio poder a los Greengrass sobre todo lo nuestro para poder seguir conservando nuestra posición y ese poder no solo abarcaba mi matrimonio, también un heredero y fidelidad a la que sería mi esposa. Me dijo que si no hacia lo que quería haría mis padres acabarían en la calle. Lo primero que me ordenó fue que entrase al baile y te rompiera el corazón, me negué, el problema fue, que siguió hablando y vi que su amenaza iba completamente en serio, me habló de lo que iba a pasar con mi madre, de que todo el mundo sabría nuestro estado, todo lo que teníamos o es de ellos o es del ministerio así que le supliqué que me pidiera lo que quisiera pero no...hacerte daño y menos, delante de todo el mundo, porque no quería destrozarte….así que…—trago saliva— me exigió que pagase….de otra manera lo que no podía pagar con dinero.
—Para un momento, ¿me estás diciendo que...
—Que, si vuelves a ver lo que te mandó, te fijes en mi cara, el asco que sentí debió reflejarse en mí, y si puedes, leas nuestros labios. Se vengó de mí porque en el pasado fui un cabronazo con ella, Te dije en su día que hice un trío con ella y su hermana, pero no te conté que lo organizó Astoria porque yo le dije que no podía tener una esposa aburrida en la cama que no...me diese espectáculos o montase un trio con su hermana guapa y le cree tanto complejo que fue capaz de ello; quizá me lo merecía, quizás me merezco que siga haciendo conmigo lo que quiere, le tengo miedo y estas vacaciones nos hemos vuelto a acostar porque de nuevo...amenaza con lo mismo, o pone esa mirada de loca que puso cuando le dije que no pensaba hacerte daño, y luego te mando un recuerdo. La última vez se convirtió en mi hermana cuando le dije que no me tocase mientras, lo hacía y le prometí que le daría una oportunidad a la relación si jamás volvía a repetir eso.
—Draco…yo…
—Me quedan 20 segundos, déjame usarlos para decirte que, es cierto que podía haber elegido una vida de pobreza pero seguir manteniéndome fiel a ti, para que no tuviera con qué amenazarme, y si Astoria no te hubiera mandado eso, jamás te lo hubiera contado para mantener mi relación contigo, pero nunca quise acostarme con otra que no fueras tú, aprendí hace tiempo que eres lo mejor que me ha pasado nunca, pero de nuevo, elegí a mi familia, quizá merezcas a alguien que te eligiera sobre todo lo demás, fuera lo que fuera y quizá pienses que ellos no lo merecen, pero al fin y al cabo, son mis padres y les quiero.— Tragó saliva— Se que da risa pensar que después de haber pasado por la cama de casi todas las alumnas del colegio, una me obligo a acostarme con ella, parece una excusa barata, pero si me dieras veritaserum, mi respuesta sería la misma; quizá no tomé la mejor decisión, pero no hice lo que hice porque no te quiera.—Dicho esto, se quedaron en silencio unos segundos, Hermione lo miraba confundida, confundida y culpable, si ella hubiera tenido el valor de decirle a Draco lo que pasaba en su familia quizá hubieran podido encontrar una solución, organizarse bien, hacer cualquier cosa pero calló por miedo a hacerle daño y ahora, por su silencio Astoria había conseguido ponerle en una tesitura tan difícil que se vio obligado a tener sexo con ella, eso no se lo perdonaría jamás a esa rubia retorcida, por muy cabrón que Draco hubiera sido con ella en el pasado.
Draco, debido al silencio de ella, se levantó y se dispuso a marcharse, pero Hermione reaccionó a tiempo.
—Malfoy espera— Draco se giró— te creo
—¿De verdad me crees? — pregunto creyendo que no merecía su suerte.
—No creo que fueras capaz de inventarte algo así, durante siete años me has dado muchas muestras de desprecio, me has faltado más al respeto que nadie y has intentado sabotearme todo lo indecible, pero hay algo que siempre hiciste bien, y es respetar mi inteligencia, le hablaste de mi a tu padre cuando ni si quiera había cruzado una palabra contigo en primero, te apropiabas de mis respuestas en las clases de Snape, fuiste el primero en saber que en segundo use una pocion multijugos mal realizada y sospechaste, tú te diste cuenta de cómo nos comunicábamos en quinto para evitar a Umbridge e imitaste mi sistema del ED para traer a los mortifagos a Hogwarts; serás Slytherin y actuaras en tu propio beneficio y todas esas cosas que vanagloriáis, pero siempre has sabido que soy mucho más inteligente de lo que pudieras esperar de cualquier persona, yo también sé que eres lo suficientemente listo como para intentar decirme eso si fuese mentira.
—Eso...¿qué significa? Para nosotros, quiero decir
—Significa que hemos de fingir que te odio por engañarme con ella, porque si no lo hacemos se dará cuenta, y quizá después de haberte hecho lo que te hizo, os deje en la calle por celos.
—¿Y lo de odiarme realmente lo fingirás o.…me odias por haber elegido el dinero sobre ti? — Hermione se quedó de nuevo en silencio.
—No lo has hecho…no te dijo "tu dinero o Hermione" te dijo que dejaría a tu familia sin techo si no hacías lo que ella te ordenase, eso se llama violación, porque tuviste sexo con ella por coacción, y si alguien que conoces de siempre y que quiere vengarse de ti, es capaz de hacer eso, es normal que le tengas miedo, el problema es que sabe usarlo; tú no eres el mismo Draco del que ella se encaprichó y ella tampoco es la misma. Además, lo entiendo Draco, es tu familia, yo por mis padres hubiera hecho lo mismo, aunque sean diferentes a los tuyos, son quienes te han dado la vida y te han criado.
—Eso no responde a mi pregunta de si tu odio será natural o fingido.
—Draco, ibas a ocultarme el resto de tu vida que tuviste sexo con ella.
—Quería evitar todo lo que ha pasado.
—Lo sé, pero guardarnos ese tipo de secretos no es algo que deba de existir en una relación sana.
—Te prometo que...
—No lo digo solo por ti— interrumpió Hermione— Hay algo que yo también te oculté por miedo a que sufrieras— suspiró y sus ojos se aguaron— Yo sabía lo de...la ruina de tu familia, vimos a tu madre pidiendo un préstamo a Sirius— Draco se quedó sin respiración por unos segundos, se enfadó, se puso triste y nervioso— si hubiera sabido que Astoria usaría eso para coaccionarte, jamás hubiera omitido lo que escuché...por eso te digo que...si ocultarnos las cosas va a ser parte de nuestra relación quizá podemos ser grandes amigos, pero no...lo que éramos.
—Novios, eso es lo que éramos Hermione, no olvides que te pedí matrimonio. — Tras esas palabras Hermione recordó algo y se puso a llorar.
—Dios mío ... ella te había ...y yo te dije ...— se tapó la boca— soy...soy lo peor…no quiero que te pase nada, no quiero que te hagas daño ni que….
—Se que lo dijiste por la situación— dijo Draco, aun sin saber cómo sentirse al saber que Hermione ya conocía la situación de su familia.
—No es excusa, no debí decir algo tan horrible…
—Hermione yo te quiero, a pesar de lo que me dijiste y de que supieras eso sin decírmelo— la corto Draco— odio a Astoria pero tengo que casarme con ella, aunque no hubiera hecho que nos acostáramos, esa sería mi realidad, ahora creo que os dejará en paz a todas porque me tiene como su perro faldero, porque ha conseguido lo que quería de mí; así que lo único que te voy a pedir, para al menos poder continuar lo que será mi desgraciada vida, es saber si me odias y si entiendes que nunca quise hacer lo que hice.
—No te odio, si lo hiciera no habría llorado tanto por ti— dijo ella con los ojos vidriosos luego respiró y adoptó su modo analítico — pero ahora, no puedo pensar en que...te quiero porque si lo hago no podré soportar saber que te va a seguir exigiendo que vayas a su cama y que tendrás que ceder, porque si me pongo a pensarlo, la mataré y tengo que tener la cabeza fría, pero te prometo algo, en cuanto descubra la forma, le haré pagar por lo que te hizo.
—Si descubres la forma de librarme de ella, de librar a mi familia de los Greengrass en realidad, la matare yo mismo, no tienes idea del.…asco que siento Hermione, no sé si alguna vez podré volver a ser el que era...en ese ámbito, porque es pensar en sexo y darme ganas de vomitar.
—Nos ocuparemos de eso también…— dijo Hermione sintiendo un profundo dolor al oír esas palabras, se miraron a los ojos, miraron a la puerta, estaba oscurecida; Hermione no pudo más, su corazón dio saltos de alegría al saber que no la había engañado, pero poco después sintió rabia porque era preferible que le hubiera sido infiel antes de que tuviera que sufrir eso. Tiró de la camisa de Draco hacia ella y lo besó, Draco la abrazó por la cintura, su alma volvió a sentir algo de serenidad; no la había perdido, seguía ahí.
—Entonces ... ¿este será nuestro último beso?
—Hasta que podamos asegurar que Astoria no te tiene vigilado de alguna manera, o a mí, si, deberemos llevar la precaución de fingir que estábamos como antes de que entraras aquí; en teoría nuestra torre debería ser un lugar seguro, pero como ella estuvo allí, quizá dejo algún objeto o transmuto un chivatoscopio en un libro, quien sabe.
—De acuerdo— Draco besó la frente de Hermione y la miró a los ojos— a pesar de lo que veas, o de lo que oigas, por favor no olvides que te quiero.
—No lo haré
—Solo te voy a pedir una cosa, Pansy tiene que saberlo, cuando se pone en plan doña perfecta a darme lecciones no la soporto.
—¿No te gusta que una doña perfecta te de lecciones?
—Soporto y adoro que esta doña perfecta me dé lecciones, pero ella es un coñazo, además así dejara de odiarme. — Hermione sonrió y asintió— al menos así, ya no me odiareis dos de tres
—¿Dos de tres?
—Mi recién estrenada hermana me conto algo, en lo que debí apoyarla incondicionalmente y no lo hice, estaba tan cargado de ira por lo de Astoria que lo pague con ella y ahora no quiere ni verme porque aparte de hacerla sentir una mierda la culpe de lo que me dijo.
—¿Qué te contó?
—No puedo decírtelo, no tengo derecho a contar algo así de ella.
—¿Tiene que ver con Theodore Nott verdad? — Draco la miro sorprendido.
—¿Qué es lo que sabes?
—Creo que lo mismo que tú…— Draco se sentó frente a ella
—Ella no sabe si...le hizo algo, solo lo sospecha, dice que todas las noches suena con él, que le huele, que le...siente, pero, si no recuerda nada, quizá quepa la mínima posibilidad de que no le…
—No Draco, no cabe esa posibilidad…Lilly acierta— Draco se mantuvo en silencio unos segundos, miro por la ventana, la golpeó haciéndose mucho daño, sintió ardor en los ojos, el nudo que tenía en la garganta le estranguló.
—¿Cómo estas tan segura? — preguntó con la voz quebrada, frotando sus ojos.
—Ginny lo vio todo, nos lo contó justo antes de que se la llevaran.
—Joder…—chasqueó la lengua— y yo le dije que nada le hubiera pasado si se hubiese quedado al margen.
—¡Oh dios santo!, ¡ella te conto lo que creía ¡¿y le soltaste eso cuando eras quien mejor podía entenderla?!
—Acabábamos de cortar y me sentía tan...enfadado, tan identificado, frustrado y.…yo debía protegerla pero no lo hice, estaba enfadado con Theo y...en parte con ella por haber hecho lo correcto, quería convencerla de que se lo imaginaba pero cuando se hartó y me preguntó si es que no le creía le dije que sí, pero que por que tenía que pasarle a ella y me lo contaba a mí en lugar de a Weasley— dijo Draco al filo de un ataque de ansiedad.
—Pensaste en cómo te sentías tú en lugar de como se sentía ella, Merlín bendito Draco, por eso antes de ayer estaba tan...rara.
—¿Antes de ayer no estuvo bebiendo?
—Snape solo nos dijo que la había encontrado y estaba a salvo, pero apareció en la Orden de una manera que aún no consigo comprender... —Hermione le conto los detalles a Draco de la escena en la Orden, la profecía de Firenze y la discusión con Snape.
—Hay algo...que Lilly me dijo la mañana siguiente a navidad; fue con mi madre al cementerio y vio a su madre...según me contó cree que paso a otro plaño astral, al de los muertos.
—Eso es imposible y lo sabes, solo podría hacerlo con un tipo de magia extremadamente complicada, y no olvidemos que no puede usar la varita hasta que tengamos clases.
—Algo parecido le dije yo, hasta que me dijo que su madre le había dicho que no se le ocurriera ayudar a Ginny Weasley bajo ningún concepto porque sería su perdición. ¿Sabes lo que paso, justo después? Snape llego diciendo que habían secuestrado a Potter y a Weasley. ¿Puedes encontrarle explicación? Porque yo se la he buscado y no he podido.
—Nnn no...no puedo entenderlo...y eso me da miedo.
—Desde entonces...se obsesionó con que Snape iba a morir, te juro que sus ojos cambiaron cuando supo que el iría a la Orden y ella no, yo estaba delante...ha estado desquiciada los días en los que la profesora Petrova ha estado al cargo, no ha querido comer nada, hubo que atarla para que lo hiciera, mi madre se fue llorando, tres elfos no se atrevieron a tocarla...porque al ser hija de mi madre también es su ama….
—Si, me conozco perfectamente la dinámica de los elfos, Draco — respondió cortante, iba a echarle un sermón diciendo que no creía todavía que perpetuara la esclavitud de los elfos y no los liberase, pero no era el momento.
—La profesora Petrova acabó llorando a escondidas y solo comió porque la desaté y yo le pedí que lo hiciera.
—Obviamente, ¿En la familia Snape—Malfoy no os habéis planteado que quizá el método para que una chica que acaba de perder a su madre, y que está aterrorizada por perder a su padre, entre en razón no es atarla, pegarle o encerrarla? Es como si un niño se hace daño y le pegan por llorar, ¿esperan que pare de llorar así?
—Pienso como tú, y hasta hace dos días estuvo bien conmigo, me aseguraba de que estaba bien, pero...entonces salió la noticia de...una ropa interior que encontraron bajo la baldosa de la cama de Theo en Hogwarts.
—La he leído, pero ¿qué tiene que ver?
—Lo que ella recuerda es que, al despertar del hechizo de Theo, lo hizo sin ropa interior...y ahora piensa que, si una prenda de las que ha salido es suya, todo el mundo lo sabrá, tiene mucho miedo, sobre todo de que Snape lo sepa. — Hermione frunció los labios, ella discrepaba mucho de eso.
—Snape es el primero que debería saberlo...es su hija, si se lo dijera, quizá entendería su comportamiento y se llevarían mejor, créeme, ambos necesitan quererse y poder expresarlo. Podría...abrazarla, decirle que todo está bien, quizá, llevarla a terapia.
—Snape se moriría si lo supiera, se el pacto que tenemos con él, pero eso ya se hizo, no va a cambiar, y Lilly no quiere terapia, quizá, antes de hablar conmigo se lo plantease, pero yo he terminado de destrozarla. Cuando me lo contó, me sentí tan, pero tan frustrado y enfadado de no haberla protegido, quería matar al que fue mi mejor amigo siempre, por hacerle eso a una persona tan dulce como ella, a Pansy la marcó, pero a Lilly la ha roto en pedazos, aunque ahora no se realmente quien, de los dos, es peor si él o yo. No sé cómo arreglarlo Hermione.
—No sé si puedas, yo no soy Lilly, pero...si a mí me pasase algo así, se lo contase a Harry o a Ron y no me creyeran...o me dijeran lo que tu dijiste, probablemente jamás les volvería a confiar nada...de hecho ni siquiera sé, si les volvería a hablar...quizá Pansy…
—Pansy no sabe esto, ni puede saberlo, la conozco y no ha superado lo que Theo le hizo, o sea, ama a Blaise, pero...lo que le hizo fue tan fuerte que es difícil de olvidar, y le angustia pensar que puedan haber tenido algo, lo primero que le ha preguntado al verla es si Theo y ella lo hicieron por lo que dice el Profeta.
—Desde luego, cuando Dios crea a los Slytherin debe dejarse la sensibilidad olvidada dentro de un cajón — espetó Hermione negando con la cabeza.
—Es posible…— dijo Draco, luego de unos minutos se cercioro de que no le había preguntado por algo— Por cierto...siento lo de Potter y zorriweas…. Hmm ... Ginny...de verdad, que lo siento. ¿Se sabe algo de ellos?
—Oficialmente no, extraoficialmente...Snape y Sirius creen que pueden tener escondidos a Harry y a Ginny en Cracovia, en la carta que dejaron los secuestradores y que El profeta publicó, había una especie de emblema, investigando vimos que se trataba de una antigua familia real del siglo XV pero hubo tantos asesinatos entre la propia familia que al final se han quedado circunscritos en una orden secreta que practica magia de sacrificios; al parecer prestaron sus servicios para apoyar a Voldemort pero al caer el, se quedaron atrapados y cercados por su propio ministerio y el nuestro por el apoyo; pero lo extraño es que aún no hayan pedido nada o exigido condiciones, Snape dice que eso no es normal.— A Hermione se le truncó la voz— Tengo tanto miedo de lo que les estén haciendo...no entiendo que Harry tenga siempre que ser el objetivo de todos los locos.
—Pues...por lo que me cuentas...no creo que lo sea— se aventuró a decir Draco.
—¿Perdona?
—Que creo que el objetivo era Weasley, no él
—Eso sí que es ridículo, Ginny nunca ha sido…
—¿Relevante? Que yo recuerde el señor oscuro la utilizo a ella en segundo para abrir la cámara de los secretos con el objeto de atraer a Potter, ella era lo suficientemente poderosa y discreta como para tener a todo el colegio temblando y lo suficientemente importante para Potter por ser hermana de su amigo, ahora piénsalo, cada vez que alguien ha querido hacer daño a Potter, nunca, jamás, se lo ha llevado a él, cualquiera que lo conozca un poquito y me incluyo, sabe que la mejor manera de atraerlo, llamar su atención, o conseguir algo de él, es a través de sus seres queridos; y te digo más, no hace falta ni conocerlo, solo basta con leer sobre él. Weasley ahora era su prometida, Potter tiene mucha influencia y poder, aunque reniegue de ello, si alguien quisiera conseguir que se muevan los hilos era tan fácil como llevársela solo a ella. ¿Por qué llevarte a los dos?
—¿Crees que son un señuelo? — Dijo Hermione encontrando sentido a todo eso.
—Al menos Potter, no lo sé, pero no te parece demasiada casualidad que en un mismo curso Weasley se quede embarazada, Weasley intente suicidarse y Lilly la encuentre, a Lilly le diga su madre muerta que no ayude a Weasley y de repente la secuestren.?
—No creo que Lilly tenga nada que ver en el asunto de Ginny y Harry, es posible que tenga ciertas dotes de videncia y creyera ver a su madre cuando era su subconsciente advirtiéndole y está claro que lo que paso con el supuesto suicidio o accidente de Ginny es algo en lo que nos están mintiendo a todos pero...yo ayer vi a Lilly, lo único que tiene es miedo por Snape; de estar ella involucrada, Snape lo sabría, lo sospecharía o incluso la profesora Petrova habría advertido algo, pero si ni los aurores ni la Orden encuentran nada...no creo que Lilly sin tener si quiera una varita fuese capaz.
—Quizá tengas razón— terminó Draco derrotado, Hermione miro su reloj.
—Llevamos mucho tiempo aquí.
—No quiero salir, en cuanto lo haga...no podré hablar contigo, mirarte ni besarte.
—Lo sé, pero hemos de ser pacientes, nadie debe sospechar, hare lo que sea para que tengas que dejar de estar con ella a la fuerza, si pude con Umbridge, juntos podremos con esa maldita psicópata — Hermione lo besó — lo conseguiremos, ya lo veras.
..
..
Cuando Lilly salió del compartimento de Malfoy iba a dirigirse al de prefectos con Ron, pero luego recordó, que seguramente Hermione estaría con él y no le apetecía discutir con ninguno de los dos por lo ocurrido en la Orden, ni tener que disculparse por desaparecer, sabía que les debía una disculpa por eso y se la daría, pero ahora mismo se encontraba muy débil emocionalmente como para abordarlo. Se metió en los baños del tren, se lavó la cara e intentó concentrarse en Ginny, pero nada funcionaba, la echaba muchísimo de menos, sabía que ella y Harry estaban siendo torturados, que estaban sufriendo y ella no podía ayudarlos, era una sensación horrible.
Salió de los servicios restregándose los ojos y sintió que alguien la agarraba por la cintura.
—Hey preciosa...cuanto tiempo, no he podido dejar de pensar en ti en todas las navidades.
—Cormac…—dijo algo asustada por el imprevisto encuentro, se apartó un poco de él, no quería que nadie la tocase. — qué amable, pero a pesar de las noticias estoy bien, no te preocupes.
—¿Noticias? — cuestionó él — oh ya si, El profeta...me enteré de que decían que tú y yo nos habíamos acostado.
—Si, lo siento por eso, no se quien diría tal cosa.
—No lo sientas, de hecho...me gustó bastante imaginarlo, ya que la noche del baile estuvimos tan...cercanos y no pudimos hacerlo porque me encontraba fatal, podríamos hacer que ese rumor se convirtiera en verdad. — Cormac la acercó fuertemente a su pecho, quedando sus bocas una de la otra a pocos centímetros.
—Lo siento Cormac, pero...no va a ser posible, mmm he vuelto con Ron. — dijo apartándole mientras sentía temblar sus brazos y su voz.
—¿Y qué? Te prometo que no se lo diré...vamos Lilly, si bailabas tan bien, no quiero imaginar como debes de follar. — Le susurró al oído. Lilly solo sintió repugnancia y el corazón a mil.
—Pues imagínalo, imagínalo, guárdalo en tu mente y.…date las alegrías que quieras, con tu imaginación, pero...no vamos a hacer nada. — Contestó atropelladamente, gesticulando con las manos nerviosa. — Cormac la tomó de la muñeca y se metieron dentro del lavabo de las chicas.
—Venga nena, con lo caliente que me pusiste en la fiesta y la forma en la que bailaste conmigo ahora no puedes decirme que no. Me dijiste que otro día, y hoy es otro día.
—He dicho que no. — Contestó tratando de ver poner voz firme.
—Vale, no lo haremos...pero un poquito sí que te agacharás para chupármela, ¿verdad?
—¿Estás sordo?
—Eso no es hacerlo, es compensarme por calentarme el día del baile y luego no hacer nada, eso es muy cruel, es de muy putas. — El chico acorraló a Lilly contra la pared, Lilly comenzó a respirar con dificultad, se estaba bloqueando, intentaba salir, pero Cormac tenía sus brazos a un lado y otro de su cabeza, intentaba darle una patada o un rodillazo, pero sus piernas eran incapaces de moverse.
—Lo siento...no sabía que…no fue mi intención.
—De acuerdo, no fue tu intención, lo entiendo, no te preocupes, podemos arreglarlo— Cormac besó a Lilly, ella estaba estática, hiperventilando, su voz estaba ahogada por sus ganas de llorar, él beso su cuello.
—Cormac por favor para — pidió ella con un hilo de voz
—Relájate, te va a gustar— dicho esto, metió la mano bajo su falda, tocando por encima de la ropa interior todo lo que quiso a su paso, hasta finalmente aposentar su mano en sus glúteos, apretándolos con fuerza. — Uff…un culo maravilloso y braguitas de encaje, mira cómo me tienes preciosa, mira cómo la tengo por tu culpa— Cormac juntó su cadera a la de ella para que notase a través del pantalón, su dureza. Con la otra mano desabrochó parte de la camisa de ella, sujetó su brazo para que ella no se moviera, metió su cara entre sus pechos y empezó a lamer lo que el sostén ofrecía.
—¡Déjame! — se removió— ¡suéltame! — él tapó su boca harto de interrupciones y cuando iba a meter la mano bajo la parte delantera de sus bragas salió despedido hasta la pared contraria, golpeándose muy fuerte.
—Te ha dicho que no, Mcglaggen, ha sido muy clara, lárgate.
—¿Qué haces aquí Greengrass? — dijo enfadado sobándose la cabeza —estábamos en medio de algo por si no te has enterado.
—Soy una chica, tú eres quien no debería estar aquí y no he visto que ella estuviera participando, te ha dicho que la soltaras, si alguien te dice que no le toques simplemente, no le toques. — sonrió peligrosamente.
—Es nuestro juego, ella finge que no quiere, y yo le doy lo que su cuerpo pide a gritos.
—Pues creo que solo tú estabas jugando en la partida, incluso ya la habías declarado perdedora, ahora lárgate de aquí si no quieres que llame a algún profesor. — Cormac se levantó y caminó hacia la salida, se paró ante Lilly y escupió al suelo.
—Me voy a encargar de que todo el mundo sepa lo zorra que eres— empujó a Astoria para abrirse paso y cerró la puerta de un golpe.
—No le hagas caso— dijo Astoria sonriendo— recibirá su merecido, ya lo veras.
—Gracias…— dijo respirando todavía con dificultad
—No hay de qué— Astoria abrochó la camisa de la chica y acomodó su falda y cabello—no iba a permitir que le pasase nada a mi nueva cuñada ¿no crees? Si eres parte de mi familia, yo te cuidaré…
—¿Es que si Draco y yo no hubiéramos descubierto que éramos hermanos hubieras dejado que Cormac siguiera? — dijo todavía con un hilo de voz.
—Claro que no, no iba a permitir que te pasara lo que a mi hermana.
—¿Qué le pasó a tu hermana? — Astoria la miró unos segundos, parecía desconcertada, de pronto forzó una sonrisa como la que le había puesto a Cormac, pero ahora resultaba tétrica.
—Me han dicho que Draco y tu habéis discutido, espero que no fuera por mi...porque no te pareciera bien nuestro matrimonio, me han dicho que eres amiga de Granger— Lilly parpadeó varias veces sin entender ese cambio de cara y tema.
—No somos íntimas, pero me cae bien.
—Aunque ahora es intima de Pansy— comentó Astoria lavándose las manos.
—¿Yo también soy muy amiga de Pansy, implica eso que estoy en peligro?
—No digas bobadas, yo jamás te haría nada, ya lo has visto.
—¿Y por qué me preguntas sobre Hermione y Pansy?
—Porque sé que ellas pueden tener problemas con mi relación con él.
—A una intentaste matarla y a la otra le mandaste un recuerdo de la infidelidad de Draco, es normal que no quieran verte ni en pintura.
—No es del todo así, lo de Pansy...bueno, se malinterpretó por completo, y lo de Granger, en fin, sé que no hice lo más ético del mundo acostándome con Draco en el baile, pero...me parecía justo que supiera como se las gasta Draco, Draco no es para todas, solo algunas sabemos llevar su carácter tenía que...mostrarle que no era bueno para ella. — Salieron del lavabo de las chicas y caminaron por el pasillo.
—Sororidad en estado puro, por supuesto. Me trae sin cuidado lo que Draco y tú hagáis si es lo que te preocupa...es asunto vuestro. — mintió, en realidad no quería verla cerca de él, pero ahora estaba enfadada con Draco y no quería meterse en nada que tuviera que ver con él.
—Me alegra que digas eso, creo que seremos grandes amigas — Lilly se mordió la lengua, no quería decir que no quería ser amiga suya por dos razones, la primera, acababa de salvarle de Cormac, y la segunda, le daba mucho miedo.
—Seguro — Astoria la abrazó.
—Es genial, te hare llegar las instrucciones para dama de honor, como hermana del novio no puedes tener otro estatus.
—Ammm...quizá es muy precipitado, quizá una de tus amigas...y no tengo nada que ponerme.
—Por eso no te preocupes, te hare llegar todo, oh querida que ilusión— volvió a abrazarla— bueno, yo tengo que irme, hablamos en la sala común cuando lleguemos al colegio de los detalles.
..
..
Lilly volvió al compartimento de Blaise y Pansy, se sentía demasiado culpable como para ver a Ron. Era idiota, Cormac le había tocado el trasero, le había lamido el pecho la había besado, le había mordido el cuello y casi le toca la entrepierna y ella, débil de nuevo, no había movido ni un músculo. Ella se había dejado, debía haberlo apartado, pero no lo hizo, era una escoria de novia, infiel, débil y estúpida y encima le debía su salvación a una persona a la que le tenía bastante tirria y de la que iba a ser su dama de honor. Entró llorando al compartimento por la impotencia y el susto.
—¿Qué te pasa? — le pregunto Blaise al verla así, se levantó y se acercó a ella. — ¿Quieres que llame a Pansy? Está en el compartimento de prefectos— Lilly negó con la cabeza— ¿Es por Draco? ¿te ha dicho algo borde? Mira que es mi amigo, pero si te pone así le parto la cara.
—Blaise...no puedo aguantar más…— le dijo Lilly con un hilo de voz, respirando agitada.
—¿Qué no puedes aguantar bonita?
—Nada...estoy cansada de...de todo— Blaise se acercó a ella y la abrazó fuerte, ella descansó en sus brazos y lloró en su pecho sonoramente, se sentaron juntos en uno de los bancos acolchados; Blaise no hizo preguntas, se limitó a mantenerla abrazada y ser su hombro para llorar.
..
..
Cuando horas después Astoria salió de su compartimento a comprar unas ranas de chocolate para endulzar su viaje, se cruzó con un alto y pelirrojo Ron Weasley saliendo a comprar algo del carrito también.
—Vaya Weasley el quidditch te está sentando bien, estas increíble — dijo con una voz seductora, Ron la miró con una mueca de asco.
—Gracias, ahora si me disculpas voy a comprar grageas.
—Oh si, lo olvidaba, ahora que eres un héroe mágico y te van a dar la Orden de Merlin de primera clase tienes dinero.
—¿Que me van a dar qué? —dijo Ron sorprendido.
—Oh, ¿no lo sabias?, mi padre está en los altos mandos del Wizengamot y me lo dijo esta navidad; os la van a dar a ti, a Potter si aparece vivo y a Granger por ''salvar al mundo''. Ese rango conlleva una cuantiosa suma de dinero, algo así como 20.000 galeones.
—¡¿20.000 galeones?!
—Debí decirlo más delicadamente, se me olvidaba que para los pobres eso es mucho; bueno, en fin, como te decía, estas increíble, para llevarte a la cama varias veces, y ahora que vas a tener dinero, sería la ocasión perfecta para...ya sabes, reconquistar a Granger.
—¿Perdona? — dijo riendo
—Si, verás, tú y yo tenemos intereses comunes; tú no quieres que Draco este cerca de Granger, yo tampoco, creo que destrocé lo suficiente su relación, pero donde hubo fuego siempre quedan cenizas, entonces…quería pedirte el favor de que...ya que yo quiero ser la única para Draco y tú, te mueres por Granger, cubrámonos las espaldas.
—Mira Greengrass, aunque te agradezco que hicieras ver la realidad a Hermione porque no quiero que Malfoy se acerque a mi amiga ni para pedirle la hora, estás muy equivocada, lo de Hermione y yo es pasado y mi novia es Lilly Snape, así que olvídalo, y créeme, aunque la situación fuera la que dices, ayudarte a ti es pactar con el diablo y preferiría morirme de celos que guardarte la espalda.
—¿Dices que Lilly Snape es tu novia? ha! eso tiene gracia…—espetó ella cuando él se giraba para ir a comprar dulces.
—¿Por qué tiene gracia?
—Porque la dejas muy desatendida Weasley, si no llega a ser por mí, Cormac se la estaría metiendo a la fuerza en este momento o se la habría metido ya unas cuantas veces.
—Pero ¿qué estás diciendo? — dijo Ron alarmado
—Pues que me he encontrado a tu…''novia'' acorralada en el baño de las chicas por Cormac pidiéndole por favor que no la tocara y que la soltara, pero él le había manoseado ya todo el trasero a sus anchas, le había lamido los pechos, y justo cuando yo sacaba la varita, le estaba metiendo la mano por las bragas con una mano y tapándole la boca con la otra diciéndole que le iba a gustar. Así que lleva cuidado con cómo le hablas al diablo, ¿vale Weas…— Astoria no termino su frase, Ron abandonó el pasillo, los dulces y la razón; recorrió todo el tren buscando a ese desgraciado hasta que al fin lo encontró, en uno de los pasillos hablando con unos niños de primero sobre el partido que capitaneó en sexto por las distracciones de Potter.
—¡Yo te mato hijo de puta!
—Weasley ¿pero qué…?— Ron no le dio tiempo a acabar esa pregunta, lanzándole chispas moradas con la varita que hirieron todo su cuerpo — Agh! — cayó al suelo— ¡¿pero de qué vas?!— Ron le pego tal puñetazo, que le saltó un diente a Cormac, la gente empezó a reunirse a su alrededor coreando ''pelea, pelea''´, otros se marcharon y los más padecedores corrieron a llamar al prefecto, pero dado que era él mismo quien estaba partiendo las costillas de otro alumno, y no encontraban a Hermione, acudieron a los dos que encontraron en el compartimento, Pansy y Draco.
Cuando los chiquillos de primero irrumpieron en el pequeño cubículo donde se encontraban Pansy y Draco hablando con secretismo, casi les lanzan un maleficio, pero oír las palabras ''es un prefecto que esta como loco'', ''sangre'', y ''diente roto volador'' acudieron corriendo. Pansy dispersó a la gente, y ordenó a los presentes buscar a Hermione, y a los prefectos de Hufflepuff y Ravenclaw. Dado que la pelea era tan intensa, no se aventuraron a hacer un hechizo para detenerla porque podía darle a alguien inocente, pues a pesar de los intentos de Pansy, la gente quería ver la reyerta; así que Draco tuvo que intervenir manualmente.
—¡Eh, Weasley, Weasley para! — lo tomó de la camiseta y lo apartó de Mcgglagen— Te van a quitar la prefectura imbécil.
—¡Me da igual! — lo empujó Ron — ¡este hijo de puta hoy no sale vivo de aquí, aunque me cueste azkaban! — intentó lanzarse a él de nuevo, pero Draco lo detuvo.
—¿Que no ves que está sangrando y que le has partido un diente pedazo de animal?!
—¡Ha intentado forzar a Lilly en el lavabo de las chicas! — Draco se quedó blanco al oír esas palabras.
—¿Perdón?
—Que tenía a Lilly arrinconada, le ha metido la mano en las bragas y después le ha tapado la boca para obligarla a follar con él cuando le ha gritado que la suelte; ¡¿te parece poca razón para destrozarlo?!— Draco se giró a Cormac
— ¡Venga ya! Ella lo estaba deseando, lo he notado, es una zorra y una mentirosa. — Dijo Mcgalggen, Draco miro a Ron con un brillo furibundo en los ojos.
—Voy a por sus costillas de la derecha, tu sigue con las de la izquierda, nos encontramos en sus huevos y de postre le hacemos trizas las rodillas. — No hicieron falta más palabras, esta vez fueron los dos juntos contra Cormac; los alumnos empezaron a arremolinarse en esa zona del tren, todo el mundo se enteró de lo que Cormac Mcglaggen le había hecho a Lilly Snape; que era la única, junto con Blaise, que no se había enterado de la gran pelea.
Cuando bajaron, Blaise y Lilly no vieron a ninguno de sus amigos ni novios, por lo que decidieron irse en un carruaje con unas chicas de cuarto año de Hufflepuff hasta el colegio. Una vez dentro, la gente estaba especialmente alterada, Mcgonagall no estaba en su sitio, el discurso de inicio del nuevo año lo dio la profesora Sprout, Madame Pompfrey tampoco estaba, solo se encontraban los jefes de casa y el resto de profesores de otras materias. Conforme avanzaba la cena, Severus y Sirius se levantaron de la mesa premurosos y alterados.
…..
….
Decididamente, Severus tenía un mal día; había despedido a su hija en la mansión Malfoy diciéndole por favor que se portara bien y que no armase ningún escándalo de aquí a Hogwarts del que tuviera que sentirse avergonzado; ella, de forma sarcástica le dijo que no estaba segura de si sería capaz de tal cosa, pero se le noto el temblor en la voz cuando lo dijo; eso le había hecho llorar un poco y aunque Severus hubiera deseado pedirle disculpas para no tener que soportar el peso de que había sido cínico innecesariamente; él no era del tipo de personas que pide disculpas.
Cuando volvió dentro, fue a ver a Irinna a su cuarto; de nuevo sangró por la nariz y esta vez se sumó uno de sus oídos, un mechón de su morado cabello volvió a su rubio original, dejó de poder respirar y hubo que llamar al sanador de nuevo. De nuevo, le pincharon ese medicamento en el cuello y confirmaron que su poder aumentaba, y otra vez le recomendaron que hiciese la menor magia posible y guardase reposo.
—Irinna haz caso al sanador o te pondrás peor— dijo Severus de forma calmada, pero con preocupación mientras la veía hacer la maleta de manera muggle.
—No puedo guardarrr reposo Severrrus, hoy es el primerrrr día de currrso, y mañana tengo que darrrr tu clase en Hogwarts.
—No des mi clase, le diré a Lupin que me sustituya, los alumnos estarán encantados de no tener que hacer prácticamente nada.
—No digas tonterrias, están en séptimo, los EXTASIS son en nada, y además, mañana me tocarrria la reunion con el ministro de magia y como comprenderrrás no quierrro ni verrrle.
—Me preocupa que te pase algo, es todo; de pronto tus poderes se han salido de control y llevas mucho estrés por la situación en la que te he puesto, no esperes que no intente arreglarlo. — Irinna sonrió, se acercó a Severrus y acarició su mejilla.
—Errres demasiado bueno conmigo, perrro soy fuerrrte, estarre bien, tú tienes que irr a Cracovia.
—Sé que tengo que hacerlo, como siempre las cosas vienen cuando menos las necesitas, tengo que ir a Cracovia mientras aquí mi hija esta descontrolada y tu enferma.
—Yo no deberrria estarrr al nivel de tu hija en tus preocupassiones, solo…somos amigos. ¿No? — Severus se aclaró la garganta y metió las manos en los bolsillos de la túnica.
—Por supuesto, no estaba estableciendo una escala, únicamente enumeraba, solo somos amigos, pero me preocupa que mi amiga esté enferma y que el hacerme determinados favores como sustituirme cuando su despido pende sobre su cabeza le afecten el doble.
—Te prrrometo que si no puedo con ello te escribirré.— dijo ella dedicándole una mirada tierna
—Ruin y mentirosa mujer, — rio Severus— tú jamás admitirás que no puedes con algo, en eso eres como yo. Si me pides ayuda probablemente estés a punto de morir.
—Es probable— dijo ella riendo
—No quiero que mueras Irinna, no quiero que te pase nada. — dijo adoptando un tono más serio.
—Yo tampoco quierrro que te pase nada a ti Severrrus, es muy peligroso el sitio al que te vas mañana, no erres el único que tiene miedo de…—Irinna se sujetó a la cama de un mareo repentino, Severus fue a auxiliarla tomándola por ambos codos y quedando a milímetros de ella. — No me mirrres así, estarré bien.
—Irinna…— ella no le dejó continuar, le dio un beso en la boca, un beso largo que él correspondió
— Te hago una prromesa, si no puedo con lo que llevo acudirré a ti y no serrrá cuando sea critico perro has de jurarrme que dejarrrás de preocuparrte y que si tú nesesitasss ayuda harás lo mismo.
—Prometido— le devolvió el beso sin pensar— Nos vemos mañana en Hogwarts a mi partida.
—Nos vemos Severrus— se despidió Irinna, pidió la ayuda de unos elfos para finalizar su equipaje y partir a Durmstrang.
Severus apareció rápido en Hogwarts por la red flu de profesores, pero no dejaba de pensar en los poderes de Irinna, en que le podía estar pasando y en si estaba relacionado con el agotamiento al que su hija le habría sometido. Comenzó a plantearse las palabras de Narcissa, ella era demasiado buena con él, hacia demasiadas cosas por él, poniendo en riesgo su trabajo y su salud y si las cosas eran como la madre de su hija decía, tendría que poner un alto a lo suyo con Irinna.
—Agh, demonios— se dijo al llegar a su cuarto de Hogwarts, no quería que Irinna se enamorase de él, no quería una relación formal ni amorosa, él no era hombre para eso, no estaba preparado para eso y una cosa es el sexo secreto que una mujer pudiera tener con él, pero él no estaba a la altura de ella en una relación y lo sabía; ella era culta, preciosa, inteligente, fuerte, independiente, podía tener al hombre que quisiera y nadie en su sano juicio lo elegiría a él para ser el hombre que quisiera. Sin embargo, no quería separarse de ella, no solo por el sexo, que era increíble, sino porque le encantaba estar con ella, hablar durante horas, compartir aficiones, impresiones, preparar alguna clase, que ella le descubriera cosas nuevas, que le animase a atreverse a ciertas cosas, que fuese tierna pero también estricta, que se preocupase por su hija, que fuera capaz de enfrentarse a su hija sin desesperarse como cualquier ser humano normal habría hecho, que a pesar de todo nunca le hubiera reprochado que el carácter de su hija era debido a que le abandono, que nunca se había enfadado con él por los insultos y menosprecios que Lilly le había hecho. Él además la admiraba, era formidable, era buenísima bruja, una chica prodigio que a los 17 años había sido jefa de la división internacional de aurores, directora a los 29 de un colegio de magia, cuando él estuvo atrapado como maestro de pociones desde los 21 a los 35, le encantaban las pociones y ser maestro, pero siempre quería DCAO y nunca le era concedida, el año anterior fue director, pero su manera de proteger a los alumnos fue limitada para no levantar sospechas con Voldemort. No quería tener esa conversación era mejor ignorar las palabras de Narcissa, ellos estaban bien como estaban, se divertían, era la gente la que no lo podía entender, y fue Irinna la que quiso empezar algo, también fue la misma que rechazo su oferta de matrimonio, si fuera lo que dijo Cissy, la hubiera aceptado sin pensar.
Lo que estaba claro es que no quería empezar el curso, tener que explicarle a su hija que debía ir a Cracovia por una pista de Potter, que Irinna se quedaría en su despacho para protegerla mientras él estuviera fuera, no quería que su hija montara algún espectáculo, no quería que Irinna empeorase y no quería que ninguna de ambas corriera peligro en su ausencia; a pesar de que le había dicho a su amiga que solo enumeraba preocupaciones, lo cierto era que inmediatamente después de su hija estaba ella, pero era normal ¿no? Era su única amiga, junto con Cissy y por ella también se preocupaba, pero era lógico que, si eran las únicas personas importantes en su vida, sus únicas amigas de verdad, quisiera que nada les pasara.
…
…
Nada más bajar los alumnos del tren, Mcognagall fue alertada por San Mungo y el ministerio de la brutal lucha que había tenido lugar en el trayecto de ida al colegio. Inmediatamente, se desapareció en el mismo y acompañó a Ron y a Malfoy hasta su despacho por un pasadizo secreto. Les ordenó sentarse, los cuadros de directores anteriores les gritaban cosas y les echaban sermones, a excepción de Dumbledore, que se hacia el dormido. Durante casi una hora les estuvo leyendo el listado de normas del colegio y especificando cuales habían roto, les estuvo aleccionando sobre las sanciones que aparejaban y advirtiendo de que llegarían a ser expulsados si las lesiones de Cormac resultaban de especial gravedad. El banquete hacia rato que había comenzado y a ambos les crujían las tripas, Mcgonagall llamó a sus jefes de casa correspondientes, informándoles de que había habido una pelea muy grande en el tren en el que sus alumnos ''Draco Malfoy y Ron Weasley estaban involucrados''. Ambos profesores iban criticando al alumno del otro mientras caminaban y cuando fueron a entrar al despacho de Mcgonagall vieron como el resto de prefectos se encontraban sentados en incomodas sillas, en el pequeño rellano que había entre la gárgola y la puerta del despacho, esperando su turno de bronca por inacción.
—¡Inaceptable! ¡es inaceptable el comportamiento de ustedes dos!— grito Mcgonagall— Oh, Severus, Sirius, estáis aquí, os he llamado como jefes de casa para impartir el castigo correspondiente al señor Weasley y al señor Malfoy, y advierto ya, que no descarto la expulsión.
—Minerva, quizá eso es un poco excesivo, Ron es un héroe de la guerra mágica pero también es un crio, las peleas a su edad son normales. — dijo Sirius en defensa de su alumno.
—Draco, por el contrario que Weasley, aporta algo útil a la escuela más allá de ser amigo de un héroe al que le llega el título de rebote, es premio anual, sus notas son comparables a las de la señorita Granger, su expediente es brillante y expulsarle desecharía todas las oportunidades de estudio en universidades prestigiosas por una simple pelea— dijo Snape con calma y gesto de obviedad.
—Señores, ha tenido que venir una alfombra voladora de San mungo con cuatro sanadores para llevarse al señor Mcglaggen al hospital de lo magullado que lo han dejado estos dos animales salvajes.
—Profesora, si deja que le expliquemos…
—Cállese, señor Malfoy, ¡ninguno de ustedes va a volver a abrir su impertinente boca para decir una palabra hasta que yo les de permiso! — Madame Pompfrey entro en ese momento con el informe de los sanadores que le había enviado San Mungo; la directora tomo el pergamino— leo aquí la lista de lesiones — se aclaró la garganta— Rodilla derecha rota por tres secciones, tobillo izquierdo fracturado, cuerpo escrotal destrozado, genitales en estudio de amputación por hemorragia interna, bazo en observación a la espera de trasplantar, pulmón semi perforado por costilla rota, tres costillas rotas, magulladuras en nudillos, cuatro dientes rotos, los dos ojos morados y mandíbula fracturada en 7 partes.
—Merlin bendito…— dijo Sirius mirando a Snape con cara de ''de esta no se libran''
—Creo que la sanción estará muy clara profesores; ya hemos tenido suficiente violencia por medio año, toda ella proveniente de Slytherin o de Gryffindor; hasta que el consejo de profesores decidamos que hacer con ustedes, les quedan retirados todos sus privilegios; señor Malfoy, usted abandonará la torre de premio anual esta misma noche, y dado que no voy a premiar a nadie con una media inferior a excelente, este año Slytherin se queda sin premio anual, queda usted expulsado del equipo de Quidditch, su amigo Zabinni ostentara la capitanía del equipo a partir de ahora, y ni piense que jugará de buscador, y por supuesto, devuelva su insignia de prefecto.
Señor Weasley, más de lo mismo, a usted no puedo quitarle ningún premio anual, pero sus visitas a Hogsmade serán sustituidas por castigos con el profesor Snape y con el señor Filch, queda expulsado del equipo de Quidditch, de hecho, lo más probable es que sin Potter, sin su hermana y sin usted, Gryffindor no participe en los torneos este año, y por supuesto devuelva su insignia de prefecto.
—Vale. ¿sabe qué? — Ron se levantó y le lanzó la insignia a la mesa con rabia— puede quedarse la puta insignia, el puesto, el quidditch y lo que le dé la gana, pero no me pienso arrepentir de lo que he hecho y Malfoy tampoco— este devolvió sus insignias de forma despreciativa— Mcglaggen se ha ganado estar como está, y si no está muerto es porque los sanadores han llegado para salvarlo porque me hubiera dado igual matarlo.
—¡¿Señor Weasley pero que está diciendo?! Usted no es así
—Estoy diciendo que me importa una mierda si él se muere o si acabo en azkaban porque ese hijo de puta ha intentado violar a mi novia en los baños del tren y cuando me he enterado he ido a cargármelo, así que todo lo que le pase lo tiene bien merecido.
—¡¿Como ha dicho?!— Gritó Snape muy alterado, Mcgonagall tenía el gesto descompuesto, ella no sabía ese detalle.
—¿Ron estas seguro de lo que dices? — preguntó Sirius
—Segurísimo, pregúntenle a Astoria Greengrass, ella la encontró acorralada por Cormac suplicando que la soltara mientras él la sobaba y le tapaba la boca para que no gritara.
—Oh dios santo— dijo Mcgonagall horrorizada.
—Pregúntenle a ese gilipollas que es lo que ha dicho cuando le hemos preguntado Malfoy y yo.
—Dijo que era culpa suya por ser una zorra, que lo deseaba— completó Draco— además no es la primera vez que Mcglaggen intenta forzar a una chica— Ron lo miró sorprendido— en mi fiesta de premios anuales, la ilegal por la que nos castigaron, intento obligar a Granger a practicarle una felación, la había tirado al suelo y se estaba bajando los pantalones cuando yo llegue; Hermione no quiso que se dijera nada a nadie porque yo lo aturdí y pensamos que hizo eso porque había bebido mucho pero claramente da igual que este borracho que sobrio; yo intenté parar a Weasley cuando no sabía lo que pasaba, pero cuando me lo conto y oi lo que ese anormal decía de mi hermana me uní a Weasley, y como ha dicho, no me arrepiento de nada y me dan igual los puestos que pierda o si me expulsan porque lo volvería a hacer.
—A ver señores…de eso que cuentan... ¿tienen alguna prueba? — preguntó Mconagall preocupada, eso cambiaba las cosas, si eso era así, Cormac sería el expulsado, pero no podía echarlo del colegio sin pruebas sólidas.
—Astoria Greengrass lo vio todo— dijo Ron— ella evitó que le hiciera algo más— dijo Ron. — y puede preguntarle a Lilly.
—Bien en ese caso, esperen aquí a que lo hagamos, pero tendré que mantener sus castigos hasta dilucidarlo todo con el consejo de profesores.
—No, de eso nada— dijo Severus— ninguno de ellos va a ser si quiera castigado
—Severus, comprendo que el tema te afecta directamente, pero yo soy la directora y no podemos no castigar el acto de violencia que...
—El acto de protección, si los prefectos vieran a un alumno pegando a otro o se lo contaran deberían hacer lo que hiciese falta para evitarlo o castigarlo, esto, es mucho más grave; hablaremos con la señorita Greengrass y con mi hija, pero ni vamos a castigar a Malfoy ni vamos a castigar a Weasley, es más, a partir de este momento yo respondo por los dos — Ron se quedó con una cara de estupefacción completa, al igual que Sirius — y si la idea es castigarlos por lo que han hecho, ten por seguro que renunciare a mi puesto de profesor de defensa contra las artes oscuras porque solo han actuado en el ejercicio de su prefectura.
—¿Y qué propones que hagamos Severus?— dijo Mcgonagall, comprensiva por sus sentimientos pero irritada por el dilema en el que la había colocado.
—En primer lugar que tramitemos la expulsión de Mcglaggen y que esta se haga efectiva una vez hablemos con la señorita Greengrass y con Lilly, así como creo que también sería interesante hablar con la señorita Granger, puesto que si como dice el señor Malfoy, no es la primera vez que Mcglaggen intenta hacerle eso a una alumna, quizá lo haya intentado o consumado con otras muchas y es un peligro para el colegio, pero mientras eso ocurre, ni Malfoy ni Weasley sufrirán consecuencia alguna.— Mcgonagall miró a los ojos de Severus durante unos segundos, fue una mirada muy intensa, pero finalmente suspiro pareciendo ceder.
—Pienso, Minerva, que Snape tiene razón, ellos solo estaban...defendiendo a la víctima del agresor; a posteriori, es cierto, pero quizá si la señorita Greengrass no llega a intervenir…quien sabe la conversación que estaríamos teniendo ahora.
—Yo no sé si tengo voto Minerva, pero...también estoy de acuerdo con eso. — dijo Poppy, observando detenidamente a Severus, quien, a pesar de su inteligente argumentación, presentaba claros síntomas de pre ataque cardiaco.
—De acuerdo, de acuerdo— dijo la directora encontrando lógicas las peticiones — Poppy puedes decirle a la señorita Greengrass que venga aqui por favor y haga pasar a la señorita Granger por favor — Cuando la enfermera se fue, Hermione entro, no sabía a ciencia cierta lo que había pasado porque había oído demasiadas versiones y no le había dado tiempo a hablar con Ron ni con Draco; al verlos se horrorizo, el estado de ambos chicos era deplorable. Por desgracia, Mcgonagall no resolvió sus dudas, sino que se limitó a preguntarle por lo que le hizo Cormac en esa fiesta; ella cohibida confirmo lo que minutos antes había dicho Draco, palabra por palabra y cuando pregunto el porqué de ese interrogatorio la directora solo le dijo que estaban tratando un tema muy delicado.
Cuando salió del despacho se cruzó con Astoria, ambas se taladraron con la mirada; al ver a su prometido y a Ron de la manera en la que estaban ella no se sorprendió; su gesto fue captado por Mcgonagall quien sin perder el tiempo le pregunto lo ocurrido en el lavabo del tren. Astoria no omitió ni un solo detalle, que Lilly estaba casi llorando y rogando que la soltara, que Mcglaggen estaba con la mano entrando en sus bragas, e inmovilizándola con la otra, que previamente al entrar al lavabo creyó al entrar que eran dos amantes mientras él le tocaba el trasero y le lamía el pecho pero cuando oyó las suplicas de Lilly lo noqueó; que Mcglaggen le dijo que ese era su juego, que aunque ella dijera que no en realidad lo quería, que al irse escupió a los pies de Lilly y la llamo zorra y lo afectada que luego estaba la chica. Severus tras esto, tuvo que abandonar el despacho para tomarse un momento de procesar lo escuchado.
Mcgonagall hizo llamar al resto de profesores y mando a los chicos a una sala anexa del despacho de dirección para que esperasen ahí; no quería que si todo había ocurrido de esa manera el rumor fuese corriendo por el castillo. No había dejado que los prefectos de fuera se movieran todavia, no habia dejado que Astoria pasase de la gárgola, no dejaría el tema hasta asegurarse exactamente de todo.
Pasaron tres horas hablando y finalmente convocaron a Lilly al despacho de dirección, tenían prácticamente decidido que iban a expulsar a Cormac pero tenían que tener muy atados todos los argumentos que le echarían encima al señor Mcglaggen y uno de ellos seria la versión de Lilly.
—Bueno señores, váyanse a sus aposentos, díganle a los prefectos y a la señorita Greengrass que mañana recibirán una lechuza de mi parte; yo hablaré a solas con la señorita Snape, Malfoy, Weasley, ustedes quédense. — todos los profesores se marcharon, todos a excepción de uno— Severus, tu hija ya estará de camino, deberías irte.
—¿Irme a dónde? — dijo extrañado.
—A donde quieras, pero no aquí
—Minerva, es mi hija de quien estamos hablando, no voy a dejarla sola en un momento así.
—No estará sola, estaré yo, estará el señor Weasley que es su novio y el señor Malfoy que es su hermano.
—Y estará su padre.
—Severus, querido, es posible que para tu hija sea...muy violento tratar un tema así con su padre delante.
—E irme y que piense que no me importa o que no la creo? Olvidalo.
—Yo le diré que te he echado porque te afecta demasiado de cerca la situación, sabrá que has hecho lo imposible.
—Yo no me muevo de aquí— se plantó Severus.
—Vamos Snape, creo que Lilly agradecerá más hablar con Minerva, es un tema...más fácil de tratar con una mujer— dijo Sirius que se había quedado en la puerta escuchando cuando Snape dijo que no se iba.
—Tú eres un hombre y te ha contado cosas graves, por lo tanto, yo también puedo estar. — respondió Severus harto de que todo el mundo quisiera echarlo.
—Me puedo quedar directora?, por Ron, más que nada— se excusó Sirius, en realidad quería quedarse para proteger a la chica, tenía muy claro que si la presencia de Snape le hacía daño o decía algo que le pudiera afectar, le mandaría un desmaius para que Lilly pudiera hablar con libertad—Mcgonagall suspiro agotada.
—Está bien— respondió ella; pasaron unos minutos y al fin la susodicha apareció. Al ver a Sirius, a su padre y a Mcgonagall junto con Ron y Draco de espaldas a ella se puso en guardia.
—Antes de que empiecen a decirme nada, juro que esta vez la culpa no es mía, ni me he metido en una bañera con nadie ni he hablado con ninguno de los dos en todo el trayecto, si se han matado a maleficios es su maldita culpa.
—Pase señorita Snape, siéntese delante de mí por favor— cuando Lilly obedeció, se asustó tremendamente al ver a los chicos así y en lugar de sentarse fue hacia ellos; Ron tenía la camiseta desgarrada, un ojo morado, los nudillos llenos de heridas, una mejilla llena de arañazos y un hombro en cabestrillo, Draco tenía tres botones de la camisa arrancados, la nariz rota, el labio partido, una mandíbula amoratada y la muñeca vendada.
—Dios mío pero que os habéis hecho?!— dijo inmensamente preocupada— Ron...creía que ya habíamos superado lo de los celos y Draco tú…— suspiro, seguía enfadada, pero verlo así la ablandó un poco— eres idiota, no tenías que haberte peleado.
—Lillian por favor— dijo Severus suavemente — siéntate. — ella no despego la mirada de su padre, ¿qué ocurría?, se le ocurrió mirar a Sirius, pero este estaba evitando su mirada por todos los medios.
—Señorita Snape, la he hecho llamar porque he tenido la desgracia de enterarme de lo que ha ocurrido en el tren, el señor Weasley y el señor Malfoy no se han peleado entre ellos, sino con el señor Mcglaggen. — El lenguaje corporal de Lilly se puso en acción de inmediato; su espalda se puso muy recta, sus dedos se entrelazaron entre sí, agarrotados, su garganta trago saliva, su boca se secó, sus ojos se humedecieron, su respiración se agito. — ¿Quiere usted contarme lo que pasó?
—No pasó nada— dijo Lilly casi antes de que terminaran de preguntarle— no sé a qué viene esto.
—¿No lo sabe? — pregunto Mcgonagall comprensiva.
—No— dijo negando con su cabeza muy fuerte, mirando hacia el suelo.
—Señorita Snape, hemos hablado con la señorita Greengrass y nos ha contado lo que…
—Lo vería mal— interrumpió Lilly, quien sentía ganas de morir teniendo allí a su padre, sabiendo que habían escuchado todo lo que Cormac le había hecho.
—Querida…— dijo la directora—solamente queremos que nos cuentes lo que ocurrió, para finalizar la tramitación de su expulsión.
—He dicho que no pasó nada— dijo muy nerviosa— ¿Me puedo ir?
—Si no pasó nada, entonces, tendremos que proceder a la expulsión del joven Malfoy y del joven Weasley, dado que, en ese caso, la motivación imperiosa para proteger a otra alumna no existiría.
—¡¿Qué?! ¡Lilly venga ya, Cormac nos lo admitió a Malfoy y a mí, cuéntales lo que pasó, no nos importa que nos expulsen por una buena causa, pero nos hemos pegado por un motivo, no ha sido porque si— dijo Ron, no entendiendo por que seguía guardando silencio; bueno, sí lo sabía, pero n comprendía por qué no quería delatarlo cuando le estaban diciendo que lo iban a expulsar.
—¡Nadie os pidió que os pelearais con él! ¡Yo no os pedí que le hicierais nada! y ahora por vuestra pelea todo el mundo lo sabrá! — dijo Lilly de forma histérica, comenzando a llorar. — ¿De verdad los va a expulsar?
—Si usted no nos confirma que ocurriese algo, entra dentro de lo posible, el señor Mcglaggen tiene la rodilla derecha rota por tres secciones, el tobillo izquierdo fracturado, el cuerpo escrotal destrozado, los genitales en estudio de amputación por hemorragia interna, el bazo en observación a la espera de trasplantar, un pulmón semi perforado por costilla rota, tres costillas rotas, magulladuras en nudillos, cuatro dientes rotos, los dos ojos morados y la mandíbula fracturada en 7 partes. Como comprenderá, son lesiones extremadamente graves que, si no aparejan un motivo de la misma envergadura, es simplemente una paliza brutal que sus amigos le han propinado a otro alumno. —el pecho de Lilly empezó a subir y bajar rápidamente, seguía llorando, pero cada vez era un llanto más nervioso. El viento comenzó a mover los elementos colgantes que había de decoración en el despacho, pero todas las ventanas estaban cerradas, Fawkes empezó a agitar las alas nervioso, parte de la madera de la mesa de dirección comenzó a agrietarse.
—Lillian cuéntale lo que pasó— ordenó Severus en tono autoritario, ella lloró con la cara entre sus maños y negó con la cabeza, Severus anduvo hasta quedar a su lado, no soportaba que su hija no lo denunciase, probablemente de no haberla encontrado Greengrass lo de Mcglaggen lo habría encerrado en sus adentros como hacia con lo de Theo, y a saber qué tendría que encerrar esta vez.
—No...no lo sé...sé que estábamos hablando y de repente...él quería...hacer...quería que yo le hiciera…—tragó saliva muy avergonzada— quería que se la chupara y le dije que no, quería tocarme y...le dije que estaba con Ron y que no tendríamos nada y… se enfadó, dijo que la noche del baile yo le había prometido una cosa pero...yo no me acordaba, le pedí perdón y entonces me...exigió que le compensara y antes de que le pudiera decir nada, me besó...y empezó a tocarme y yo…— relataba compungida.
—Te resististe…— finalizo Severus, no soportando ver la escena en su cabeza de su hija acorralada por ese pervertido, muerta de miedo.
—¡No! ¡No lo hice, me quedé quieta…!¡Fui incapaz de moverme! ¡Le pedí por favor que me soltara y no lo hizo!, pero quizá si en el baile yo no hubiera bailado con el cómo lo hice no hubiera...hecho esto — Draco acumuló unas pequeñas lágrimas en los ojos, su hermana se sentía así y era por su culpa; él fue el primero en darle una relación de causalidad a lo que pasó con Theo y ahora ella creía que Mcglaggen había intentado abusar de ella por alguna razón achacable a su culpa que no fuera simplemente que era un cabrón.
—¿Bailaste con él...de forma indecente? — preguntó Severus de forma cínica ¿y eso que importaba? ¿qué acaso que su hija le suplicase que la dejaran en paz no era motivo suficiente?
—¡Sí, estaba triste porque Ron no estaba y porque...le echaba de menos y.…bebi demasiado...—Snape chasqueó la lengua, molesto consigo mismo porque su hija tuviera tan poca autoestima como para creer que bailar con un chico de forma indecente le daba derechos sobre su cuerpo, o que el decirle que no, no valiese para nada porque ella fuese más cariñosa de lo normal la última vez. Sin embargo, el gesto de Snape fue interpretado por Lilly como decepción y vergüenza— ¡pero no sabía que estas serían las consecuencias! — Lloró aún más— ¡Papá lo siento, no quería armar todo este lío!— Severus la miró con los ojos tremendamente abiertos ¡¿armar este lio?! ¡¿Se creía que la estaba culpando a ella?! — ¡Profesora por favor no expulse a Draco y a Ron, ellos no sabían todo esto, solo querían defenderme! ¡Cormac dijo que yo le prometí sexo esa noche para más adelante, pero yo no me acuerdo porque bebi demasiado!, ¡ellos no podían saberlo, he sido estúpida y débil pero por favor no les castigue a ellos por mi culpa! — Suplicó entre llanto, una luz morada atravesó todo el despacho como una onda expansiva, Lilly al estar con los ojos cerrados no la vio; de pronto, algo cayó al suelo haciendo un ruido estruendoroso. Mcgonagall se levantó de su silla como si un líquido se hubiera derramado y fuera a caerle a la ropa, Severus retrocedió, Sirius se tapó la boca, Draco y Ron apenas respiraban de la impresión.
—¡Por las barbas de Merlín! — dijeron dos cuadros al unísono.
—¡¿Como ha podido hacer algo así?! — exclamó Phineas Nigelius
—Esa niña no debería estar aquí, debería estar en las calles poniendo a prueba sus dones. — dijo una ex directora, con la aprobación de cinco cuadros más.
—Inaudito, ni la niña Petrova de Escandinavia conseguía tales cosas. — dijo un exdirector de Durmstrang y Hogwarts.
—No me creo que exista alguien así en esta época— Comentó Armando Dippet.
—¡Basta! — gritó Lilly llorando, tragó saliva para relajarse, pero aún tenía la voz temblorosa — Yo no sabía que esto iba a pasar, ni sabía que podían expulsar a mis amigos, pero no necesito que más gente se cebe conmigo, ¡por favor, paren!
—Eing? — preguntó un cuadro
—¿Pero ¿qué está diciendo esta muchacha? — dijo otro.
—¿Es que no se entera? — anotó otro.
—Señores por favor….— dijo la conocida y resonante voz de Albus Dumbledore, Snape no lo había oído desde que lo mató y le dolía, Draco tenía un sentimiento similar, Ron sintió nostalgia y Mcgonagall, que siempre había tenido una estrecha relación con él, agradeció su intervención; ella misma no tenía claro cómo abordar esto — Creo, que la señorita Snape no se ha dado cuenta de la hazaña mágica que acaba de realizar.— Lilly miró al cuadro de Dumbledore y este le miró sonriendo tras sus gafas de media luna; le indicó que mirase hacia abajo y ella lo hizo, entonces comprendió todo.
—Los...brazaletes...se han…se han….
—Roto y chamuscado, efectivamente…— dijo Albus— y esos brazaletes han estado en muñecas como las mías y las de tu padre, son artilugios que datan de siglos de antigüedad, me parece que el Ministerio tendrá que comprar otros más nuevos. — sugirió Dumbledore con templanza.
—Pe….pero me dijeron que si me los quitaba iría a Azkaban— dijo angustiada, llorando todavía más— ¡No quiero ir a Azkaban!, ¡Papá por favor arréglalos, no quiero ir a Azkaban, por favor no dejes que me lleven por favor, juro que no ha sido adrede, yo…!
—Lilly, Lilly tranquila— Severus se acercó a su hija, se agachó, le acarició las mejillas y le secó las lágrimas— eso que te dijeron se lo dicen a todo el mundo para que no se pasen de listos intentándolo, porque su magia es tan antigua que mataría al que lo intentase, no podrías quitártelos tú misma ni con toda la ayuda del mundo porque son indestructibles, o al menos lo eran, todos hemos visto como ha ocurrido de repente, nadie va a llevarte a Azkaban, ¿está claro? yo no lo permitiré.
—Y nadie va a expulsarte a ti, querida— dijo Mcgonagall— ni a Weasley ni a Malfoy, tu padre ya me ha dejado claro antes de hablar con la señorita Greengrass que respondía por ambos y que renunciaría a su trabajo si osaba castigarles y como no me puedo permitir prescindir de un docente tan valioso, y con lo que he visto y escuchado puedo concluir que actuaban en ejercicio de sus funciones como prefectos, no hay razón para sanción; que usted le prometiera algo al señor Mcglaggen o que usted estuviera paralizada por el miedo, no justifica de ninguna manera que la tocase sin su consentimiento y pretendiese abusar de usted mientras le decía que no quería, tenga claro que nada de lo que le ha ocurrido es culpa suya. Puede irse a descansar, hemos terminado.
Cuando Mcgonagall mandó a todos a dormir, Lilly no pudo soportar sobre sus piernas el peso de sus nervios y la magia contenida, por lo que Severus la cargó en sus brazos hasta su habitación, ahora ya con puerta. La colocó en la cama, y con un hechizo cambió su uniforme por el pijama, la arropó y se sentó a la vera de su hija.
—Ahora que no hay nadie más…tú y yo deberíamos hablar de algo Lillian— dijo con un tono suave.
—Si vas a decirme que por qué no te lo dije, la respuesta es que no quería que sufrieras y porque me daba vergüenza lo que había hecho.
—Pero tú no hiciste nada malo, admito que ciertos traumas de que tu padre te abandone repercuten en tus…llamémoslo, relaciones, pero no entiendo qué se te pasa por la cabeza para creer que tienes la culpa de que te toquen sin tu consentimiento, no sé qué es lo que piensas para creerte que yo te culparía de algo así; si llego a estar en el tren y me entero de que te han hecho eso, Weasley y Malfoy solo le habrían hecho cosquillas comparado con lo que le habría hecho yo, nadie toca a mi hija ni la hace sufrir si yo puedo evitarlo ¿te queda claro?
—Sí— dijo ella mirándolo con tristeza—¿de verdad que le dijiste a Mcgonagall que respondías por Ron y que si lo sancionaba renunciarías a tu trabajo? — Snape puso los ojos en blanco y frunció los labios.
—Se portó como todo un hombre, vi que era digno de ti y le protegí como habría hecho contigo.
—¿Viste que era digno de ti porque le rompió todos los huesos a Mcglaggen? Wow…eso es demasiado cavernícola hasta para ti.
—Vi que era digno de ti porque cuando Mcgonagall le enumeró todos los castigos, renunció a absolutamente todo, por ti. No le importó ni por un segundo que le echaran del quidditch, que le quitaran el puesto de prefecto ni que te expulsaran porque no iba a permitir que el que le había hecho daño a su novia saliera impune.
—¿Significa eso que…apruebas mi relación con Ron?
—Significa que el hecho de que estéis juntos puede dejar de producirme asco, tampoco te emociones, pero tampoco es que mi aprobación te haya importado para salir con él.
—Eres mi padre, ¿Cómo no iba a importarme? — se quedaron callados unos segundos, el reloj de pared de pie dio las doce y sonó una pequeña sintonía.
—Oh maldición…
—¿Qué ocurre?
—Querría haber tenido más tiempo para explicártelo—suspiró— ha habido nuevas pistas en, lo de Potter y Weasley, creemos que pueden tenerlos retenidos en Cracovia, o que de ahí pueden nacer las cosas y…tengo que ir Lillian, hay hechizos y.…cosas que solo se yo.
—¿Cuándo? — dijo Lilly afectada, pero controlándose
—Mañana
—¿Durante cuánto tiempo?
—Una semana— "en principio", pensó Snape. Ella asintió
—Podrías dejar que fuera contigo
—Ya hemos tenido esa conversación, y además tienes clase
—Tú también ¿Quién va a dar las tuyas? — se quedaron en silencio—¿Irina Petrova otra vez? — dijo con molestia.
—Sí, y esto era lo que quería tener tiempo de explicarte, esta vez, se quedará aquí.
—¿Para siempre?
—No, me refiero a, aquí, a este despacho…para protegerte.
—Vigilarme, querrás decir.
—No quiero que te pase nada, pero no es la única razón que tengo para pedirle eso, también quiero, que la vigiles tú a ella—Lilly abrió mucho los ojos.
—¿Insinúas que la crees sospechosa de lo que ha pasado con Harry?
—No, quiero que la vigiles porque, ella no está bien, está enferma, y no quiero que haga esfuerzos innecesarios.
—Eso no es vigilar, es cuidar, me estás pidiendo que cuide yo de ella
—Bueno, yo cuido de tu novio, devuélveme el favor.
—Creía que no la amabas y no era tu novia, según me dijiste no hay nada de amor, solo es una amiga con privilegios.
—Me preocupo porque es mi amiga, al igual que tú te preocupas de las tuyas.
—Yo no me acuesto con mis amigas. — dijo ella por lo bajo.
—Lillian por favor, está arriesgando todo por ti.
—¿De verdad sigues creyendo que es por mí, papá? estás ciego —bufó—…está bien, me portaré bien si es lo que quieres y vigilaré que no enferme más.
—Te pareces tanto a tu madre…— dijo Severus con una leve sonrisa
—¿A cuál?
—En este caso, a ambas. —Lilly sonrió de medio lado. Hablaron muy poco rato más hasta que a Lilly le venció el sueño, Snape le dio un beso en la frente y cerró la nueva puerta del cuarto de su hija con hechizos de protección. En ese instante, la chimenea se iluminó y una ardiente mujer pelirroja con la capucha de la túnica subida, salió de ella.
—¿Quién diantres eres? — preguntó Snape poniendo la varita en ristre, lo cual le duró unos pocos segundos.
—Vaya, me alegrrra saberrr que más mujerrres pueden salirrr de tu chimenea cuando quierrran.
—Irinna…—bajó su varita— ¿qué le ha pasado a tu pelo? — preguntó preocupado y confuso, sus ojos agua marina combinados con el pelo rojo le recordaban a ella, era una sensación extraña.
—Oh, eso, se me había olvidado, he tenido un día horrible y esto forrrma parrrrte de él, resulta que el Ministrrro lo ha apañado todo muy bien parrra prrrresionarrrme, algunos alumnos y prrrofesorrres se han radicalissado bastante, la hostilidad ha sido constante solo en un dia de resepsssión, y algún grassiosso me ha tirrrado polvo de garganta de fénix para ilustrarrrr mi obligasssión de casarrrme para desempeñarrr mi puesto.
—Disculpa, pero me he perdido…
—Oh ya, sí, aquí no se hasse, cuando una mujerrr va a casarrrse en Noruega, se tinta el pelo de rojo porrrque eso se supone que dará suerte, pasión e hijos al futurro matrimonio…como verrás ahorrra soy pelirroja hasta…dentro de unas seis horrras. Son creativos, he de admitirrrlo.
—¿Lilly sabría eso?
—Oh si, le encanta la maldita tradissión, llevarrrás del brazo al altarrr a una pelirroja, te lo digo yo, pero no te prrreocupes, parrra cuando me vea se habrá ido, durará 6 horras más le darrría un ataque si pensase que tú y yo….
—Desde luego…aunque ya sabes que, si te ves en la necesidad, la petición sigue en pie.
—Lo sé, perrro recuerrrda que la aseptarrría una vesss despedida.
—¿Estás segura? No tienes cara de que te convenza mucho esa opción ahora mismo. — los ojos de Irinna se aguaron un momento, arrugó la nariz y tragó saliva. —Te mueres por contarme algo ¿verdad? — ella sonrió triste. — ¿Vodka, hidromiel o whisky?
—Té, tengo el estómago revuelto— Severus asintió y conjuró la tetera para prepararse ambos una infusión— No es nada, me han puesto un sumo inquisidorr que va a desidirr porr mi todo aquello que yo he conseguido cambiarr y mejorrrarr en el colegio, porrr eso he venido antes, no soporrtaba estarrr en mi despacho sin haserrr nada.
—No te preocupes, puedes dormir conmigo sin problema, además Lilly ya está dormida, no te dará dolores de cabeza.
—Porrr cierrrto, ¿se lo has dicho ya?
—Más o menos…—Irinna le miró con reproche— le he dicho que me iría mañana a Cracovia porque tenemos pistas de Potter y que volvería en una semana.
—¡Severrus!, ¿Y qué hay de lo de que vas a intentarrr infiltrarrrte en una secta en la que desuellan a los traidores y extraños? ¿O de que lo primerrro que hassen es quitarrrte la varrita? ¿O de que estarrás bajo tierra y nadie podrá contactarrr contigo? Y una semana es el tiempo que queremos que pase, no el que seguro que durará la misión.
—¿De verdad crees que mi hija necesita saber eso? Has estado cuidándola estas navidades y está obsesionada con que me voy a morir...en serio, es como ponerle un precipicio a los pies de un sonámbulo.
—¡Pero tus posibilidades ahorrra son muy altas Severrrus, que muerras ya no es solo una probabilidad aislada, tiene derrrecho a saberrlo, si muerres y se enterrra de todo, no te lo perrrdonarrá jamás! — dijo conteniendo el grito en susurros.
—Estarás tú para explicarle por qué lo hice, no solo es por Potter, lo sabes.
—Firenze no te asegurrró que ese fuerrra el camino para encontrarrr al que destruirrrrá a Lilly.
—Dijo que el secuestrador de Potter será quien consiga destruirla y la pista de Potter está en esa secta, lo siento, pero si tengo que dar la vida por mi hija no me lo voy a pensar un segundo Irinna.
—Lo sé perro…quizá haya otra manerra…aventurrarr tu vida a un professía…quizá si le explicas esto, ella te confiese quien es el tal Johan, puede que el miedo que le tenga a él no sea tan grande como el miedo que tiene a perderrrrte, deberrías….
—Es mi hija Irinna, no la tuya. —Irinna iba a replicar, pero eso era cierto, le fastidió tener que morderse la lengua, pero en eso, él tenía razón.
—Vale…aunque parrra no serr mi hija me sacrifico más que si lo fuerra—se quedaron callados un rato, Severus sabía que ese argumento era irrebatible, y sabía que Irinna estaba enfadada— ¿Y si a tu hija le ocurre algo con sus poderrres, o le ocurre algo malo y necesita tu ayuda?
—Ya he pensado en eso…—Severus le enseñó un espejo y le entregó algo afilado envuelto en una tela. — Black me lo ha prestado para cuando necesite comunicar novedades a la Orden, él tiene el otro espejo, pero…este, tiene una parte que está rota, y conecta con el mío, si Lilly o tú necesitáis algo, usad el trozo que falta. —Irina lo miró con intensidad, dejó el espejo y el trozo en una mesa y se lanzó a los labios de Severus con avidez—¿no estabas enfadada? — dijo él entre besos.
—Sí, —beso—perro si te muerres no quierro que la última vess que te vea sea discutiendo métodos de crianssa — beso—y la última vess que nos acostamos fue hasse mucho, asi que quítame la túnica y hassme tuya.
—La última vez fue la noche del baile— dijo mientras la desnudaba—aun no puedo creerme que me convencieras para hacerlo en el despacho de Black.
—Él me dijo que si querría buen sexo fuerrra a su habitasión así que le hisse caso y te llevé conmigo. —Rio ella sobre sus labios, Severus besó el cuello de Irinna y esta se puso de puntillas al sentir la corriente eléctrica que ello le producía.
—Eres realmente maravillosa— la volteó, apartó su ahora rojo cabello a un lado y empezó a morder su hombro desde atrás, desató los nudos de su túnica, arrebató el vestido sencillo, largo y negro que llevaba y la contempló en la pequeña combinación que portaba debajo para que su ropa interior no se trasparentase. Severus la repasó de arriba abajo, los tirantes de ese camisón dejaban a la vista su enloquecedor cuello, así como suaves y sugerentes hombros, la seda transparentaba ligeramente sus pezones y dibujaba perfectamente la forma redonda y delicada de sus pechos, esos pechos que a Severus tantísimo le gustaba palpar como si fueran a escapársele de los dedos; sus muslos, se veían casi por completo y sus piernas, brillantes y suaves se doblaban al contacto por la excitación. La cargó en sus brazos y se metieron en su habitación, cerró la puerta con un hechizo y silenció las paredes, la puso bajo su cuerpo mientras la besaba, pero pronto ella quedó arriba, se quitó la pieza que le quedaba dejando a la vista un tanga de encaje y su amado corsé.
—¿Complassido de lo que ves? — dijo ella clavando sus ojos en el mago.
—Lo estaré más cuando te arranque lo que te queda puesto.— Con un rápido movimiento de varita, despojó a su amiga de toda prenda que vistiera su cuerpo y la posicionó en cuatro— Mucho mejor— le dijo al oído, ella suspiró al sentir su voz, Severus sabía mantener el temple ante cualquier situación y esta no era la excepción, sabía que su voz aterciopelada, pausada y firme conseguía que Irinna se humedeciera mucho más; le daba mucho control de la situación y no había nada que le gustase más a Severus Snape que tener el control, le encantaba. — ¿Tanto me has extrañado?
—Sí…—Dijo ella jadeante apoyando su cabeza contra el cuello de su amante.
—¿Y no te has acostado con nadie más que conmigo desde ese día? — Severus condujo la mano desde sus pechos, los había extrañado tanto que parecían más grandes, pasando por su abdomen y vientre, hasta su centro. Estaba caliente, húmedo, receptivo y cuando Severus acarició sus lubricadas puertas, el cuerpo de ella respondió con una corriente eléctrica en su vientre a haber estado esperándolo mucho tiempo, los pezones de ella se endurecieron por completo.
—No…—Irinna gimió de nuevo, Severus notó como su herramienta duplicaba su tamaño con ese pequeño impulso, desabrochó su túnica y sus pantalones e introdujo la mano dentro de los mismos, el voluptuoso miembro pugnaba por entrar a escena; le encantó oír que ella no había yacido con nadie más que con él desde ese día y su reacción inmediata fue introducir un dedo dentro de la chica mientras ella hablaba, algo que le valió un gemido más fuerte. sin embargo, Severus sabía disimular su excitación asombrosamente bien y les encantaba retarse el uno al otro, pero esta vez, Petrova era la clara perdedora, pues sentía las hormonas más encendidas que nunca. La respiración de Irinna, su voz aguda, sus labios carnosos suspirando, la fuerza con la que agarraba las sábanas mientras doblaba ligeramente las piernas de placer y acariciaba el pene de su amigo con la circunferencia de sus posaderas, tenían a Snape al borde del descontrol. ; él situó la punta de su virilidad en la entrada al templo del placer de Irinna pero no entraba, solo lo rozaba; ella lubricaba cada vez más y sentía cortocircuitos cada vez que notaba su "varita" llamando a la puerta—De la noche del baile…recuerrrrdo que me diste un orrgasmo brutal en ese lugarrr….es lo que no paro de repetirrrr en mi mente.
—¿Cuándo te incliné sobre el escritorio y te hice mía mientras arañabas la madera? — dijo susurrando a su oído.
—Ah…Severrrus no puedes desirrrrme eso y no….—suspiró con desesperación y ganas — entrarrrr en mi—protestó tragando saliva, él adentró la punta de su virilidad, lentamente, disfrutando de como su apretado tesoro acogía al nuevo invitado, succionándolo para sí con impaciencia; ella empezó a gemir más fuerte, y entonces Severus la introdujo de golpe; ella gritó, había sido un dolor más que placentero.
Severus comenzó a bombear, agarrando sus caderas y disfrutando de la visión, sus nalgas pegadas a su cadera, las caderas de ella moviéndose al compás, su espalda suave y definida, su pelo, largo, suelto y pelirrojo caía en ondas por ella; él amaba esa visión, amaba tocarlo, olerlo y retorcerlo para adquirir más control; cada vez iba más rápido, cada vez ella gritaba más, cada vez sus pechos se movían con más rapidez y él disfrutaba, ella lo miró de reojo con cara de placer y el sintió que estaba por llegar. Por fin su amiga de la infancia, Lily EVANS estaba con él y no podía creerse la suerte que tenía, estaba en una epifanía.
—Oh Severrus— de pronto volvió a la realidad, no era Evans, era Irinna, la que miraba con deseo, la que suplicaba por su cuerpo, la que conseguía que en menos de un segundo olvidase el mundo y se centrase en disfrutar. De pronto comenzó a experimentar un sentimiento que no le gustó nada, sentía como si estuviera traicionando a Irinna y eso no le gustaba, necesitaba que volviera ella, pues ella era quien le estaba haciendo feliz. Paró de embestir y salió de ella, antes de que se quejase la volteó sobre su espalda y la besó apasionadamente.
—Necesito verte la cara— le dijo, ella sonrió, mordió el labio inferior de él y abrió las piernas, él se introdujo en ella de forma brusca, como a ella le encantaba, el no dejó de disfrutar de su preciosa tez, de sus ojos, de su boca, de sus pechos, de toda su esencia; ella jadeaba cada vez más rápido, gemía cada vez más alto, el ritmo de él aceleraba y finalmente ambos culminaron juntos, sus fluidos se mezclaron, su monte de venus palpitaba sobre su miembro, que exprimía todo su deseo dentro de ella.
—Ha sido…genial— dijo ella sin apenas poder respirar.
—Lo ha sido— coincidió él, salió de ella y se quedó a su lado, respirando cansado, lo que había ocurrido le había contrariado pero también gustado, quizá él en realidad no tenía tan claro lo que quería, estaba claro, quizá en realidad, excitarse sabiendo que solo había estado con él y sentir que la traicionaba cuando la confundió con su amor perdido en pleno acto, significaba que quizá sí que sentía algo por ella, algo más fuerte y más intenso que una amistad de sexo salvaje, su corazón había latido, Irinna había despertado algo más.
….
…
Mientras tanto, en el ministerio de Magia, un auror de complexión ancha, aspecto cansado y fastidiado de no llegar a dar un bocado a su bocata favorito, daba un golpe en su mesa cabreado.
—Aaaagh, mierda, maldita cría….
—¿Qué pasa Terrence?
—Tu novia la niñata, Lumierre, ha hecho magia, llevo todas las navidades, pendiente de esa niña malcriada, oyendo sus lloros, sus gritos, sus discusiones, soportando la dinámica tóxica que tiene con su padre, por cierto, con lo de las carencias paternales que dijiste en el juicio te quedaste cortísimo, no ha hecho magia ningún solo día y justo cuando va a acabar mi turno y se la van a endilgar a otro porque ya no son vacaciones la lía. ¿sabes lo que he deseado comerme este bocadillo?
—Cómetelo tranquilo, déjala disfrutar de su última noche de libertad.
—¿Como dices? Hombre, enviarla a Azkaban por romper una condena menor igual es pasarse, es insoportable pero no es mala chiquilla.
—No lo digo por eso, lo digo porque mañana vamos a detener a Lilly Snape, ¿recuerdas que en el caso Nott había unas prendas íntimas que no estaban identificadas? — Banks le lanzó un informe de análisis. — voilà sorpresa, según los análisis los fluidos pertenecen a Lillian Marie Snape, son de la semana anterior a su desaparición y no son como quien dice, ¨restos normales¨ que pudieran explicar que un pervertido robó su ropa interior, son restos de semen y tejido membranoso, es decir, desvirgó a la chica ¿y qué chica olvida su primera vez?
—Generalmente, ninguna.
—Lo cual significa, que mintió cuando dijo que no lo conocía, mintió cuando le preguntamos si llegó a tener relaciones físicas con él, y mentir en una declaración son dos delitos, falso testimonio y obstrucción de una investigación. Así que mañana, voy a llevármela detenida como sospechosa principal de la desaparición de Theodore Nott, y como es mayor de edad no podrá tener a su papá reventando el interrogatorio cada dos por tres.
—¿Pero no había cuatro muestras no identificadas?
—Correcto, pero con las otras no puedo hacer nada, una es de Pansy Parkinson y reconoció que fue su novia y tuvieron relaciones, sus muestras son de antes del verano, otra es de Ginevra Weasley
—¡¿Weasley?! ¿Pero ella no estaba con Harry Potter?
—Sí, para que luego digan que en El Profeta hay noticias del corazón, son de ella, más o menos de dos o tres semanas antes de desaparecer Nott, pero a ella no podemos interrogarla porque ha desaparecido. Y la última es de Daphne Greengrass y ella...ya sabes cómo está, hablar con ella…
—Completamente imposible, desde luego, pobre chica.
—Por eso te digo, querido amigo, disfruta de tu apetitoso bocata y vete a casa a dormir, no hagas el turno de noche, mañana detendremos a Snape por ambas cosas y será trasladada a los calabozos del Ministerio.
