Y...por fin nuevo capítulo, lamento haber tardado, pero he estado de mudanza y no encontraba mi PC, pero en fin, más vale tarde que nunca.

Muchas gracias por los reviews y mensajes que recibí del anterior capítulo, son mi gasolina para prender mi imaginación.

El capítulo 37 ya está en proceso y AVISO que se avecina próximamente un "fin de temporada", tuve la idea de partir el fic en dos partes y pregunté qué opinabais y la opinión mayoritaria fue, que era mejor continuar en la misma historia aunque tenga más capítulos. Así que, en el capítulo que cierre esta primera parte será titulado de esa forma, pues va a ocurrir algo en este fic que supondrá un gran cambio (aunque para las más atentas tengo que decir, que he ido dejando pistas escondidas en capítulos anteriores).

Cap 36: Sacrificio

Cuando Irinna llegó de la Mansión Malfoy a su despacho encontró que algo había cambiado, las cosas que solía coleccionar ya no estaban allí, las cortinas eran de un color distinto, en lugar de los acostumbrados colores de su despacho a base de tonos azules y madera oscura, la estética era más osca, todo de colores negros y grises, al lado de su mesa había una especie de uniforme de doble botonadura de esos mismos colores y hacía frio, mucho frío.

—Buenos días Petrrova— dijo una voz que aborrecía

Ministrrro…creí que no nos reunirrríamos hasta mañana—dijo sin disimular su molestia

—Algo me dice que segurrramente le habrría surrrgido algo porrr lo que no pudierrra reunirrrse

—¿En serrrio? No me diga…—contestó Irinna con sarcasmo— Bueno, ya que está aquí, dígame, ¿qué le ha hecho a mi despacho?

—Ya no es su despacho Petrova, perrrtenesse al Ministerrrio, como el colegio, usted es una merrra títere de nuestra gestión y dado que, no puedo echarrrla hasta que se cumplan los 4 meses de tiempo que tiene parrra converrtirrse en una mujerrr casada, he pensado que será mejorr que se acostumbre a las consecuensiass de desafiarrr al ministerio.—Irina rió

—Así que… ¿el castigo del ministerio a mi solterría es…cambiar la decorrrasión y la túnica? De acuerrrdo, asumirré las terribles consecuencias de vestirrr de negro en lugarrr, de vestirrr de rojo.

—No, el castigo del Ministerrio a su desafio, es la disciplina, este serrrá su despacho, perro no puede expresarrrr con sus colorres, preferrensia alguna porrr ninguna casa, aunque usted perrrtenesierra a una, serrrá dirrrectorra perro su única funsión, serrrá que no entren amenassas al colegio y …gestionarrr a su perrrsonal.Lo referrrente a la educación y pan escolarrr, lo desidirrá un sumo inquisidorrr.

—Mi trabajo ha sido impecable, ya le enseñé el avansse que los alumnos…

—Sí, sí lo sé, perrro no podemos perrmitirr que se vea como desobedece las norrrmas y no pase nada, los padres han de saberrr que quien educa a sus hijos no está al marrrgen de la ley.

—Los padres no desían eso cuando Karrkarov dirigía esta escuela.

—Karkarov, a pesarrr de su pasado, hassía todo lo que le desssía el ministerrrio, y los padres se sienten segurrros sabiendo que el ministerrrio lo tiene todo bajo control.

—Si el ministerrrio lo tuvierrra todo bajo control, el colegio no me hubiera necesitado como dirrrectora.

—Como sea Petrova, mientras se empeñe en no cumplir la ley, serrrá una dirrrectorra meramente decorrativa, seguirá sentada en su sillón de directorrra en los banquetes y firrrmarrá las notas de los alumnos, perrro olvidese de parrrtisiparr activamente en la vida escolar. Porr sierrrto, su clase la darrrá otro profesorrr, hemos pensado que lo mejorrr para la reputación del ministerrrio, es que se quede como usted querría, en este despacho. —Irinna sintió ganas de llorar, pero las contuvo, sintió ganas de gritar, pero las contuvo, sintió ganas de asesinar al ministro allí mismo, podría hacerlo parecer un accidente, o incluso una deserción, tenía la capacidad y los conocimientos, pero se contuvo. Dejó sus maletas en una silla, respiró profundamente, y se sentó en su butaca al tiempo que sentía un mareo.

—En definitiva, va a converrrtirr mis últimos cuatro meses de trabajo en un infierrrno, ese es su marrravilloso plan, como no me voy porrr las buenas, quizá me fuerrrra porrr las malas.

—No se lo tome tan perrrsonal Irrina, las leyes son parra todos, que usted sea muy poderrosa o que fuese la aurrorra más joven del siglo, no la convierte en alguien especial, no todo girra en torrno a usted. De hecho, no tendrían que serrr sus últimos meses, de desearrr cumplir la ley y no poderrr porrr no tener un hombrrre que la aguante, el ministerrrio dispone de pretendientes con estandarrres adecuados.

—Vaya, así que ahorrra el ministerio tiene esposos y esposas en nómina parra la gente que no tiene quien la soporrrte ¿es así?

—Exacto querrida, los alumnos la aprressian, y los profesores reconocen su valía, obedessca y su trabajo quedará a salvo.

— Sí, segurrro—se aclaró la garganta—en fin, este sigue siendo mi despacho ¿no es así?

—Oh sí, tal y como usted querrría, todo para usted.

—Genial, lárrrguese de aquí entonces.

—¿Qué ocurre? ¿Está tan afectada que no puede mantenerrr las forrrmas?—dijo el ministro con placer

—No, simplemente no me apetesse fingirrr que me agrada su compañía, y frrrancamente, me da perressa serrr cortés con usted cuando no hay tal nessesidad.

—Bien, me marcho, perro no se ponga demasiado cómoda, es un consejo.

Guarrrde sus consejos parra quien le imporrten—El ministro hizo una mueca desagradable y se marchó. Minutos después Irinna destrozó su despacho llena de rabia, todo por lo que había trabajado, todo por lo que había luchado, todo lo que había conseguido, no valía de nada porque le exigían algo injusto. Debido al esfuerzo de hacer magia que el sanador le dijo que no debía hacer. Acabó exhausta, sentada en el suelo, apoyada en la chimenea, llorando; su trabajo era todo lo que tenía en la vida, y ahora se lo iban a quitar. Pensó seriamente en la proposición de Severus, pero era una locura, ella era solo una cría estúpida encaprichada de un hombre mucho más inteligente que ella, más sagaz, más culto más ducho en batallas que parecían perdidas, todo lo que él hacía, lo pensaba al menos 50 veces antes de hacerlo, pero ella era frontal, pasional y le costaba demasiado dejar sus principios a un lado para conseguir el resultado deseado.

A parte de eso, Severus no se merecía estar con ella, merecía una mujer tranquila, elegante, madura, una a la que no le tuviera que decir que descansase porque no puede con su poder, una por la que no se tuviese que preocupar como hacía con su hija, una como Narcissa Malfoy, una mujer de los pies a la cabeza, nunca perdía los nervios, nunca ponía a Severus a prueba, nunca le daba dolores de cabeza. Quizá con ella se lo pasase bien acostándose y era normal, lo único que podía ofrecerle a Severus, era buen sexo. Ella lo admiraba, cuando entraba en una clase todo era silencio, la gente lo respetaba, impartía mucha disciplina, tenia un inmenso control de la situación casi sin pretenderlo, y era un portentoso mago que ya cargaba a sus espaldas con varias invenciones de pociones y hechizos, mientras que ella, no tenia si quiera una publicación en una revista prestigiosa.

Si se casara con él, sería algo de lo más ridículo, la gente pensaría que ella tenía traumas con su padre y sabría que solo podía ofrecerle una entrepierna activa y cuando él estuviera con ella más asiduamente, eso no sería suficiente y se daría cuenta de que no era tan lista, se daría cuenta de que en ocasiones era caprichosa, de que era terca, de que realmente era un manojo de inseguridades que cargaba aún con el trauma del asesinato de sus padres y con secretos que no le había contado, como que estuvo internada 6 meses en un reformatorio para brujas por ese acto, en lo que el ministerio decidía si les era más útil trabajando como aurora, y que allí había sufrido cosas que le dejaron recuerdos permanentes en su cuerpo.

Aceptar su petición salvaría su trabajo, era cierto, pero también le haría perder al único amigo que poseía, él, pues cuando se diera cuenta de que era demasiado terca y ambiciosa. Huiría o le reprocharía la importancia excesiva que le daba a su trabajo, aunque por primera vez en su vida, había puesto a alguien por delante de su puesto.

—¿Porrr qué tiene que serrr todo tan complicado?— se lamentó, no podía permitirse sentir nada por Severus, él dijo que sin sentimientos y romper esa norma significaría el fin y ella no quería terminar la relación que tenían, funcionaba, les gustaba, hablaban muchísimo, a su lado no se sentía sola en el mundo, a su lado se sentía completa, a su lado sonreía e incluso reía como hacía años no podía y el sexo era maravilloso. Debía hablar con él, algo estaba ocurriendo entre ellos y no quería llegar a un punto en el que estuviera tan enamorada de él, que no hubiera retorno. Quizás era cierto lo que le dijo Narcissa mientras cuidaban a Lilly, que una persona que no amase a Severus no haría por él lo que ella hacía; en ese momento Irinna le espetó que es lo que se hace por los amigos y por una chica que ha sido tu alumna siempre y necesita tu ayuda pero pensándolo detenidamente podría ser que sí sintiera algo por él, quizá solo era el momento de bajón o sus sensación de soledad allí pero tarde o temprano debía abordar el tema.

El colmo de la jornada ocurrió cuando dando un paseo por el colegio que dirigía alguien le lanzó los polvos de garganta de fénix y tuvo que ir a la enfermería para que le retiraran sin peligro los restos de polvo rojo de los ojos. Pasó cinco horas en la enfermería hasta que pudo ver sin escozor, se había perdido la cena y solo podía ir a su despacho a mirar pasar el tiempo. Cuando se dio cuenta eran las 12 de la noche y sintió que ese silencio la agobiaba, miró la vela blanca que usaba como traslador para ver a Severus, era lo único que se había conservado intacto tras el destrozo de su oficina.

Decidió que la conversación que tenían pendiente la dejaría para otro momento, ahora necesitaba simplemente verlo, hablar de otra cosa, olvidarse del dia tan malo que había pasado y del año tan horrible que tenía por delante y así de paso, ya estaría en Hogwarts para sustituirle en su clase. El ministro podía prohibirle impartir clases en Durmstrang pero no tenía jurisdicción, poder o autoridad en Hogwarts, de hecho, si intentase impedirlo, sería relegado de su puesto por incumplir la normativa de cooperación escolar internacional, así que no había otro lugar donde prefiriera estar ahora mismo, que Hogwarts.

A la mañana siguiente, Severus e Irinna despertaron juntos, ella abrió los ojos antes que él y lo contempló con lentitud, un sentimiento cálido invadió su sistema y repasó sus rasgos detenidamente. Sus ojos, ahora cerrados por el sueño, le atrapaban con cada mirada, esos luceros de color azabache le hechizaban con su profundidad. Su nariz aguileña que a otros podía resultarles desagradable, a ella le gustaba, le daba carácter y era parte de su personalidad. Sus finos labios que la besaban con una pasión desmedida cada vez que se encontraban, eran un recuerdo constante de lo bien que se sentía a su lado, incluso, se había acostumbrado a su cabello; recordó que una vez discutieron de forma superficial sobre lo inadecuado de lavarse el pelo con gel de ducha, en lugar de con champú, y se enfrascaron en un bucle de contra argumentaciones en el que Severus terminó por confesarle que en primer año de Hogwarts James Potter lo maldijo con un hechizo para abrillantar las teteras permanentemente, James nunca dijo nada, ni siquiera a sus amigos, porque sabía que utilizar la magia de objetos sobre personas era un delito grave y si alguno se iba de la lengua lo podrían encerrar y Severus siempre calló porque le daba una vergüenza horrorosa reconocer que su enemigo mortal era la causa de su pelo graso permanente, un constante recordatorio de que James ganaba siempre y lo único que mágicamente se le había resistido.

Un ruido interrumpió sus pensamientos, Narcissa acababa de entrar a la habitación del padre de su hija y se había quedado parada en la puerta, sin moverse, con una expresión estupefacta. Irinna se quedó mirándola, se sintió muy incómoda, enrolló una de las mantas alrededor de su cuerpo y salió de la habitación junto con la mujer.

—No grrites, porrr favorrr Lilly no sabe que estoy aquí.

—No pensaba hacerlo querida, ya he visto a Severus de….esas galas por llamarlo así, y verte a ti, da bastante envidia ¿utilizas algún hechizo para mantener a las chicas así de altas o qué?

—No, que yo sepa siemprrre he sido así.

—Con razón Severus está tan contento, con un cuerpo así, hasta yo caería rendida a tus pies en mis épocas más salvajes, pero deberíais tener más cuidado, si mi hija te llega a ver desnuda junto con su padre quizá hubiera acabado sacándote de los pelos.

—Vine vestida.

—Sí, ya veo tu vestido sobre el fregadero—dijo Narcissa con sorna, Irinna se murió de vergüenza, ahora lamentaba la costumbre de Severus de arrancarle la ropa en cualquier parte, aunque en los momentos de pasión eso la volviese loca.— ¿Cuándo estás con tus otros amantes tienes el mismo cuidado?

—No tengo otros amantes

—Oh…hmmm vaya, es interesante—dijo sonriendo ligeramente

—¿Qué es interrresante?— dijo ella poniéndose el vestido y desechando la sabana que la envolvía.

—Que Severus sea el único…tú también eres su única "amante" ¿sabes? —durante un segundo que Narcissa captó, Irinna miró interesada—no entiendo como negáis lo evidente, admitidlo de una vez.

—¿Admitirrr qué?

—Que estáis enamorados, Merlín bendito.

Severrus no está enamorrrado de mi Narsissa —dijo Irinna recogiendo su cabello en un moño.

—¿Qué Severus no está enamorado? Por favor, no le he visto más enganchado a nadie en la vida ¿Qué hay de ti?

—Estar enganchado no es estarrr enamorrado, el sexo engancha, el amorrr…el amorrr amm

—¿Sí?

—Da igual Cissy, aunque yo estuviese enamorrada de él…daría igual porrrque él no me quierrre y tenemos un trato, nada de sentimientos, si eso ocurre, se acabó.—dijo ordenando el desorden que habían organizado ambos esa noche.

—Pero ya ha ocurrido ¿verdad? Es difícil amar a Severus, por eso no quieres admitirlo, porque no quieres separarte de él. No quieres que también te aparte.

—Imaginando que la novela que quierrres montarrr a nuestro alrededorrr fuerrra sierrrta, esta tendría un final muy rápido, ya que abandonaríamos nuestra…relasión de pasión al momento, lo prrrometimos así. Además ¿Qué sabes tú de amarrr a Severrrus? Creía que solo…errrais amigos

—Y lo somos, pero siempre ha sido muy hermético. Sé que es difícil llegar a él y tú has llegado demasiado rápido…eso significa algo. Mira, Severus es mi amigo y sé lo que le cuesta…abrirse pero no quiero que le hagan daño así que te lo preguntaré sin más ¿Estás enamorada de él o no?— se quedaron en silencio unos segundos.

—No sé qué es lo que siento, solo sé, que…ayer me sentí muy triste y necesitaba verrrle, que cuando se siente mal o preocupado yo también me siento mal, cuando leo algo currrioso quierrro comparrrtirrlo con él, cuando un alumno disse una burrada quierrro contárrrsela parra que se ria…sé que me gusta escucharrrle, me gusta que sea sarrrcástico, me gusta que me tome en cuenta, me gusta que me defienda aunque no se lo pida, me gusta lo bueno que es en su trrrabajo, siempre que le veo aparecerrr me alegro y me gusta pasarrr tiempo con él perrro…de ahí a estarrr enamorrada

—No, claro ¿quién diría que querer tener al hombre con el que te acuestas a tu lado en los momentos tristes, compartir los momentos felices, pensar en él todo el tiempo con cada nimiedad, o alegrarte al verle, significa estar enamorada?—espetó Narcissa con sarcasmo.

Justo cuando Narcissa terminó de hablar, la puerta de Severus se abrió y miró extrañado a las dos mujeres que mudaron en el momento.

—Cissy ¿qué haces aquí? — dijo poniéndose la túnica de viaje y los guantes.

—¿Acaso pensabas que te iba a permitir largarte a Cracovia sin oír lo que tengo que decirte? Mi primo me escribió anoche para contarme lo que le pasó a nuestra hija en el tren, y me dijo que te ibas de viaje hoy mismo para seguir una pista por Potter, gracias por cierto, por mantenerme al corriente de las cosas que le ocurren a mi hija, y no decirme que justo después de eso, la dejas completamente sola.

—Lillian ya lo sabe Cissy y no estará sola, estará con Irinna.

—No dudo de la capacidad de Irinna para protegerla, pero a nivel emocional es como si a ti te dejasen al cuidado de Sirius, te necesita, recuerda las cosas que te dijo en mi casa.

—Las recuerdo perfectamente, pero en ese momento se estaba portando como una niña sin criterio ni sentido común, anoche le expliqué que tenía que irme y lo entendió perfectamente, de forma madura, aunque le doliese, tal y como llevo esperando que afronte las cosas durante meses.

—Creo que confundes madurez con sentirse débil, si intentaron violarla y tú le dices que te largas, quizá estaba demasiado débil para discutir ¿no puede ir otra persona Severus?

—No— sentenció él.

—Lillian te necesita ¿Sabes cómo debe de sentirse por lo de Mcglaggen? Si te vas estás abandonando a tu hija, OTRA vez.

—No lo hasse— intervino Irinna defendiéndolo — intenta salvarla.

—¿Salvarla? ¿salvarla de qué?— preguntó Narcissa, Irinna y Severus se miraron.

—De la professsia de Firenze, según él, Lilly va a….— los ojos de Severus penetraron profundamente en los de Irinna— serrr dañada porrr la misma perrrsona que tiene a Harry Potter, y hay una pista en Cracovia.—Narcissa quedó confusa y afectada, no podía decidir qué opción era peor, dejar sola a Lilly, que Severus se quedase y alguien viniera a por ella, o que Severus se fuese y quizá muriera…

—Que soy un mal padre me consta, si para que mi hija se mantenga con vida tengo que pagar el precio de que crea que la abandono, que así sea.

Perrro tu hija te necesita vivo, si muerres es posible que su poderrr se descontrole de forrrma abismal, incluso podría morirrr.Es una misión suissida, deja que tome tu lugarrr— intentó Irinna.

—He dicho que no, ¿de qué lado estás Irinna?

—Del lado en el que no quierrro que muerrras, ya lo sabes.

—¿Y qué hay de lo que hablamos anoche?¿No dijiste que no querías pasar los últimos momentos discutiendo sobre eso?

—Y no quierrro, perrro tú tienes familia que te necesita, yo no, si yo murrriese tendría una medalla al valorrr póstuma, no destrozarré la vida de un ser querido porrr perrrderrr la vida.

—Yo sí sentiría tu muerte.—declaró Severus, el ambiente cambió de tenso a dramático en pocos segundos, el tono y la mirada de Severus eran más suaves, al igual que los gestos y las expresiones de Irinna.

Perrro duele más perderrr un padre que perder una amiga.

—Yo odiaba a mi padre y tú también.

Perro tu hija no— Ambos se quedaron en silencio, hablando solo con la mirada sobre sentimientos que no iban a salir de sus labios.

—La misión está montada para que vaya yo, todo el plan podría caerse y perderíamos la oportunidad de encontrar a Potter y a ese hombre que quiere hacerle daño a Lillian; has sido aurora Irinna, sabes que lo más importante es el objetivo final, aunque eso implique perder la vida, y mi objetivo final es que nadie le haga un mínimo rasguño a mi hija, si tengo la certeza de que le van a hacer daño, de que la van a matar o de que se la van a llevar…

—Nada puede dejarrrse al azarr, todo ha de salirrrr como está milimetrado.— completó Irinna. Narcissa, sabía lo que significaba el fin de esa conversación.

—Despídeme de Lilly Narcissa, anoche tuvimos una buena charla, casi agradable y sé que si lo piensa mucho tratará de impedirme que me vaya.

—De acuerdo—Narcissa lo abrazó consintiendo su marcha, no sin recordarle algo importante— No mueras, o te juro que haré que el primer hijo de Lillian se llame James.

—Sobre mi cadáver Narcissa.

—Exacto, ya lo vas entendiendo y si es niña la llamará Jamie.

—Y volveré de entre los muertos para atormentarte.

—Hazlo como quieras pero que no tengamos que llorarte ni enterrarte ¿está claro?—Severus emitió un gruñido, luego se dirigió a Irinna y no supo que hacer, esa noche había sabido que sentía algo más, pero ambos se habían prometido únicamente hedonismo, no amor. Sin embargo, le había enfadado que intentase detenerlo, pues era algo esperable de su hija o de Narcissa pero no de ella, que siempre estaba de su lado.

—Bueno, cuídate Irinna, haz caso a los sanadores y mejórate—le tendió la mano, Irinna se la estrechó.

—Y tú ten cuidado con esa gente y regresa vivo.

—Prometido—dijo sin soltar su mano todavía.

—No me gustaría ser entrometida o parecer grosera queridos, pero ¿no os parece una actitud algo infantil despediros antes de una misión suicida con un apretón de manos siendo que habéis "dormido" juntos y desnudos?

—A mi me parrresse una despedida muy adecuada ¿no Severrus?—dijo Irinna.

—Totalmente —los tres se quedaron en silencio y Narcissa miró a Severus cuestionando su respuesta—No obstante, ya que Narcissa es tan sensible y parece que vaya a traumatizarse si no nos despedimos como lo hacen los protagonistas de las novelas rosas que lee últimamente, quizá debamos concederle lo que pide.

—Bueno, sus elfos me han atendido muy bien y en su casa me he encontrado como una reina, no es tanto pedirrr— Narcissa frunció los labios conteniendo la risa por la atracción magnética de ambos profesores y su incapacidad para admitir lo enamorados que estaban solo por terquedad; decidió hacerles el favor de ser su excusa.

—Por favor, hacedlo por mi—dijo en un tono tan evidente de ironía que le costaba no voltear los ojos. Severus, que prácticamente tenía un doctorado en sarcasmo, en otra ocasión hubiera respondido alguna bordería, pero esta vez actuó como si fuera incapaz de reconocer que alguien no hablaba en serio.

Tomó a Irinna por la cintura, la acercó a él y la besó intensamente, ella correspondió el beso, abrazándolo por encima de sus hombros. Por unos largos momentos se olvidaron del mundo, eran ellos dos y se besaban con fervor, como si en un instante fuesen a perderse el uno al otro.

—Pero me conformo con la versión para todos los públicos—dijo Narcissa cuando vio que si no intervenía quizá empezaran a quitarse la ropa allí mismo. Ambos terminaron su beso delicadamente.

—Adios Severrrus—le susurró ella

—Adiós Irinna—le contestó él—cuidad de Lilly por mi—ella asintió sin haber soltado todavía sus manos y su despedida finalizó cuando Severus le dio un beso en la mejilla antes de desaparecerse.

Cuando Lilly despertó, Narcissa estaba con ella, le explicó que su padre había tenido que salir con prisa del país e hizo hincapié en que se había enterado de lo de Cormac y la apoyaba completamente, Lilly agradeció el apoyo y se despidió de ella con cierto cariño mientras fingió que la profesora Petrova, allí presente, leyendo el periódico, no existía.

—Cualquier cosa que necesites házmelo saber ¿de acuerdo? Lo que sea, incluso si te vieras en una situación de vida o muerte y yo no te pudiera ayudar, Lucius también estaría para ti, le guste o no, somos tu familia.

—Sí, estoy segura de que por ti y por Draco, Lucius sería capaz de muchas cosas— dijo Lilly, Narcissa lo tomó como un halago aunque realmente, era la forma que Lilly tenia de desahogar el hecho de que Lucius sería demasiado capaz de cualquier cosa, por mezquina que fuera, como lo de robarle todo su dinero.

—Eso es cierto, tendrá defectos pero, hace lo que puede por Draco y por mí.

—En cuanto a Draco…él casi fue expulsado a noche por defenderme, me gustaría saber si, me concederías una petición que le compense.

—¿De qué petición se trata cariño?

—Quisiera que, le permitierais no casarse con Astoria, hablé con él y es algo que solo está haciendo por "cumplir con lo que ambos esperáis que haga". Como amiga, no me hacía gracia que sufriera por eso, como hermana mucho menos.

—Pensaba que habíais discutido y no os hablabais querida.

—Y así es, pero a pesar de eso, él tiene un dedo roto por mi,simplemente no quiero que sufra, seguro que tú has sufrido mucha presión familiar, mi madre siempre me contaba que tenía una hermana que pasó la vida cumpliendo las expectativas de todo el mundo. menos las suyas propias, y…dudo que hablase de Bellatrix.

—Bueno…ammm…—Narcissa carraspeó algo afligida, avergonzada en su medida porque Irinna estuviera escuchando, aunque la chica hacia su mejor esfuerzo por fingir que no se enteraba de nada leyendo el periódico.— No es tan sencillo cariño, hay unos temas económicos que Lucius y yo deberíamos arreglar primero.

—Habla con Lucius, lamento ser indiscreta pero, creo recordar que el día antes de marcharnos de la mansión, le vi hablando con alguien a través de la chimenea sobre un buen negocio que iba a cerrar y por el que iba a percibir una gran suma en breve. Seguro, que él sabe cómo arreglar eso del matrimonio que tanto afecta a Draco.— dijo Lilly asegurándose de que lo primero en lo que Lucius usase su dinero, no fuesen tonterías y si ponía sobre aviso a Narcissa de que su cuenta iba a crecer, podría controlar que Lucius no se pasase de listo.

—¿Estás segura de haber escuchado eso?

—Por descontado.

—Bueno, si eso fuese así, te prometo que lo primero que haremos será liberar a Draco para que…elija por él mismo.

—Gracias Cissy.—La mujer sonrió, acarició la mejilla de su hija, se despidió educadamente de Irinna y se desapareció. Lilly e Irinna se quedaron solas, la alumna iba a abandonar el despacho pero Petrova la detuvo.

—Le has mentido…¿porrr qué?

—No he mentido.

Clarrro que sí, haces un gesto con la mandíbula cuando ocultas inforrmasión, tu padre lo hace también, no le has dicho todo lo que sabes

—¿Y a usted que le importa?

—Lucius es un ex morrrtifago

—Mi padre también ¿no lo sabía?

—Sí, lo que digo es, que Lucius es…lo que en psicología se llama un sociópata… le da igual lo que tenga que hacerrr parrra conseguirrr lo que quierrre, he leído sus inforrrmes del ministerio, es una perrrsona horrible.

—Lo sé perfectamente profesora, me abandonaron por culpa de ese hombre.

—¿Te ha hecho algo?

—No, déjeme en paz.

—Mientes de nuevo—Lilly iba a contestar de mala manera, pero por lo que le había prometido a su padre solo bufó fuerte y se dirigió a la puerta—¡No me des la espalda señorrita Prince!

—¡Es Snape! Ya tuve una madre que me dijera eso, es la que quisiera aquí y está muerta. En su lugar, tengo una madre que no necesito, pero al menos Narcissa me cae bien, ¿pero que lo intente usted? Es patético, ni la quiero, ni la necesito, ni la trago, le prometí a mi padre que me portaría bien con usted y créame que lo estoy intentando, pero no se ponga en modo madre conmigo, porque créame, antes que tener una madre como usted, me suicidaría.— A Irinna, esas palabras le sentaron como un retortijón de estómago, sabía que iba a tener que esforzarse mucho, ya lo había hecho en la mansión, pero ahora no tenía las fuerzas suficientes para estar en guardia, debido a su salud.

—Veo que tienes más de Malfoy de lo que crrreia—Lilly se paró en el umbral de la puerta y se giró con una sonrisa sarcástica.

—Si fuera una Malfoy ya habría comprado unos sicarios que la quitasen de en medio, el veneno viene en el gen Snape y créame, contra usted tengo mucho guardado.

—Pues cuidado no te muerras intoxicada si se te ocurre morderr tu lengua alguna vess, no querremos que te quedes más sola y abandonada de lo que ya estás.—Irinna le cerró la puerta en las narices, se esforzaba, de verdad que sí, pero a veces esa niña detonaba sus nervios. Pocos minutos después sonaron golpes en la puerta. —Esperrro que no vengas llorrando parra quejarrrte de tu injusta vid…—Irina calló al ver que no había sido Lilly quien llamaba— Sirrius…hmm ¿qué hases aquí? ¿Te ha mandado la niña malcriada parrra que interrsedas porr ella?

—No entiendo que Snape la haya dejado a tu cargo, es como si yo le pidiese a él que cuidara de Harry, no le haría eso a mi hijo.

—¿No sobrevivió él más que tú para protegerrr la vida de Potterr y no está arriesgando su vida ahorrra cuando deberías serrr tu quien salve a su ahijado?

—Es igual, Lilly debería estar al cuidado de alguien que no la haga sentir lo que tú. — dijo Sirius sin pararse a rebatir eso, él lo había intentado pero toda la Orden se lo impidió, todos habían preferido que fuera Snape, ya que tenía más experiencia en espionaje y no era tan imprudente e impulsivo como él.

—¿Te refierrres a ti? Si, seguro que con los rumorrres de que te encamas con ella serrrías mejorrr opción.—Sirius enmudeció

—Lilly está viviendo momentos muy duros ¿No te has enterado de lo que le ocurrió ayer?

—Me lo ha contado Narcissa, ¿Cuál es el problema? Al chico le dieron su merresido y ella lo superrarrá con el tiempo, se ha hecho una blanda en este colegio, de haberrr estado en Durmstrang, ella misma le hubiera colgado de los pies.

—No es la primera vez que le pasa algo así Irinna, ya le ha ocurrido algo similar este mismo año y más grave con Theodore Nott, pero Snape no lo sabe— esta vez Irinna enmudeció, eso no lo sabía.

—Bien, tratarrré de tener más pasiensia con ella perrro si me sobrepasa la mando a tu despacho, no sabes lo crueles que son a vesses los adolescentes…aunque disssen que fuiste uno de los peorrres según tengo entendido.

—¿Y eso te lo ha contado el rey de los hechizos oscuros que se metió en las filas de Voldemort apenas una hora después de graduarse?—Ella no supo que responder, realmente no entendía cómo era posible que una de las mejores auroras del mundo mágico hubiera acabado en una relación adictiva con un doble espía ex mortífago, al que seguramente, en algún momento de su vida habría perseguido para detenerlo o matarlo.

—¿Qué es lo que quieres?

—Necesito que me cambies la clase de hoy, he de solucionar unas cosas de la Orden y no me da tiempo a llegar para impartir transformaciones a última hora, tu clase empieza en menos de una hora.

—Está bien, no hay problema, así estudiarré mejorr el plan de estudios que Severrus ha previsto parra esta primera semana.—Él asintió aliviado

—De acuerdo, te veo más tarde.

..

Antes de desayunar Lilly había ido a la sala común de Slytherin a consultar su nuevo horario, la gente que pasaba por su lado la miraba con una mezcla de condescendencia y pena, algunas personas que nunca le habían dicho una palabra, ahora la saludaban y le preguntaban cómo se encontraba, por lo menos todo el mundo era medianamente simpático y eso resultaba mejor que el miedo en sus caras por ser una amenaza declarada por el ministerio.

—¿Buscas algo?—dijo una voz masculina tras de ella, ella se giró y vislumbró el pelo platinado de su hermano parado cerca de la chimenea.

—El horario, no me ha llegado a la mochila y he pensado que podía haberlo perdido.

—No lo has perdido, normalmente lo entregan antes de terminar las vacaciones de navidad, pero con todo lo del secuestro de Potter no creo que hayan tenido tiempo de organizar esto, imagino que iremos al día de momento, y los profesores nos dirán que toca después, probablemente ocurra como en segundo curso y solo nos aparezca en la sala común la clase de primera hora.

—Ah…—se quedaron callados unos segundos

—Lilly…¿podemos hablar un momento?

—Bueno, ahora que tienes un dedo roto por defenderme y estás lleno de moratones supongo que no puedo negarme.

—No lo hice porque tuvieras una deuda conmigo, lo hice porque eres mi amiga y te quiero, si Mcglaggen hubiera osado tocar a Pansy hubiera hecho lo mismo.

—Pansy no hubiera sido tan estúpida y le hubiera pateado el culo ella misma.

—No todos reaccionamos igual cuando nos obligan a algo que no queremos—Lilly miró al suelo—Lilly por favor perdóname, el dia que te dije eso…

—Olvídalo ¿vale? No quiero pensar en lo que hablamos.

—No puedo olvidar como te dejé, ni como volviste después por mi culpa, sobre todo por lo que dijiste ayer.

—¿Lo que dije ayer?

—Que no te hubiera pasado nada si no hubieras bailado con ese desgraciado, quise arrancarme la lengua por hacerte creer si quiera que podías ser culpable de algo así; cuando me contaste "eso" te dije que no te hubiera pasado nada si te hubieras alejado, no sé por qué dije eso, supongo que lo decía por mi mismo.

—¿Por qué ibas a decir por ti mismo algo así?—ambos se quedaron callados, Draco no podía hablar allí, estaban en Slytherin y cualquiera podría oir y relacionar las cosas, todas las familias se conocen y todos hablan.

—Los mortífagos, ya sabes, si yo no…hubiera vivido tan empeñado en seguir a mi padre, si hubiera elegido mejores compañías no habría acabado teniendo que torturar personas o ver como a una profesora del colegio se la comía una serpiente o intentar matar al director…pero fue una mala comparación, a mi me obligaron a ser mortífago y odiaba cada fibra de mi ser cuando Él me ordenaba algo…pero…lo tuyo fue peor. Pensé en lo que me odiaba por no ser capaz de hacer nada bien, no te protegí de Theo, no fui lo suficiente amigo suyo como para darme cuenta de lo que hacía, ni fui lo suficiente amigo tuyo para darme cuenta de lo que te ocurría, para colmo tampoco lo fui para apoyarte cuando lo necesitabas.

—No, no lo fuiste— se quedaron callados—pero puedo entender que te sientas así, a Ginny la han secuestrado y me paso más tiempo castigándome pensando que si no me hubiera ido podría haber evitado que se la llevaran o en que ella podía haberme retenido para que no me fuera y así salvarla o pensando en todo lo que estoy haciendo mal para no encontrarla. Supongo que cuando aprecias a alguien lo suficiente puede más el instinto de protección que la razón—Draco acarició el pelo de Lilly—así has acabado tú…no te he visto tan feo en la vida, las peleas no te sientan bien.

—Idiota—la abrazó, sintiendo como se descargaba tensión en su pecho, que Lilly bromease con algo, significaba su perdón o al menos que estaba abierta a concederlo— salí mucho mejor parado que tu novio, bonita.—dijo esgrimiendo una sonrisa mientras deshacía el abrazo.

—De eso nada, Ron parece un gladiador, es sexy, tú pareces un yonki que ha intentado conseguir la droga gratis y se ha llevado una paliza.

—Oh no, tu eres de esas a las que les gustan los hombres rudos y brutos, no se lo digas a Crabbe o creerá que tiene posibilidades contigo.

—Por favor no me hagas vomitar—Hablaron algo más en el desayuno, Pansy la recibió con un abrazo inmenso y le prometió que siempre podría contar con ella y si cualquiera le hacía algo sufriría su ira. Lilly prefirió no contarle nada y simplemente le dio las gracias. Blaise, por su parte, le dijo que ya entendía lo que pasó, que siempre podría usarlo de hombro para llorar y confesarle lo que fuera porque se pondría de su parte. Ella agradeció a sus amigos su apoyo, buscó a Ron con la mirada y la encontró mucho más cerca de lo que creía, justo detrás él le tocó la espalda. Draco, que normalmente hubiese aprovechado para tomarla con Ron, se apartó dejándole sitio para hablar con su hermana, la mayoría de la mesa de Slytherin empezó a cuchichear y de lejos Hermione había contemplado ese gesto con enorme ilusión, aunque por desgracia para ella, y viendo que Astoria los miraba atenta desde la mesa verde, tuvo que contener las ganas de sonreírle.

En pocos momentos, Ron y Lilly se besaron e incluso compartieron, muy acaramelados, una tostada de mermelada. Draco frenaba sus instintos naturales de hacer cualquier broma o comentario desdeñoso sobre las cosas que decía o hacía Ron, aunque se hubieran aliado contra Cormac no dejaba de odiarlo o de pensar que seguía colado por Hermione. Blaise y Pansy disfrutaban de verlo contenerse; comió más que en la vida para no decir algo desagradable, no quería que Lilly se volviera a enfadar con él. Por fin, algo distrajo su atención de verdad, la profesora Mcgonagall hizo un gesto con la varita y un montón de pergaminos con el horario volaron hasta sus destinatarios, aunque no estuvieran en su mesa correspondiente.

—Lilly nos toca transformaciones con Ravenclaw , deberíamos irnos, la clase está a la otra punta de aquí.— Dijo Draco levantándose, ya harto de oir a Weasley coquetear descaradamente con su amiga y hermana. Lilly sonrió y le dio un beso a Ron.

—Nos vemos a la una, te guardaré sitio.

—Vale— le dio otro beso. Malfoy se llevó de allí a Lilly como si fueran a llegar tarde y salieron del gran comedor junto con los Slytherin y Ravenclaw de su curso.

—La verdad menos mal que no toca DCAO, lo último que me apetece después de desayunar es tener que volver a discutir con la imbécil esa.—Dijo Lilly cuando ya estaban cerca de transformaciones.

—¿Tu padre no está?—Preguntó Blaise, Lilly negó con la cabeza —Uuufff menos mal, me castigó con trabajo extra y se me ha olvidado hacerlo.

—¿Has dicho volver a discutir?— preguntó Pansy

—Oh sí, es que ahora se queda en mi habitación, bueno, en el despacho, y…hemos empezado el día con unas palabritas—suspiró— a veces creo que mi padre quiere que me vuelva loca, peeeero, le he prometido que como está enferma cuidaría de ella, así que por eso no quiero verla, seguro que discutir la estresa—Pansy rió, Sirius llegó a la clase y abrió la puerta, todos los alumnos empezaron a colocarse en sus pupitres.

—¿En serio? ¿Qué viene después, dejar a Draco al cuidado de Weasley? Tu padre está perdiendo la cabeza si cree que os vais a hacer algún bien la una a la otra, la odias.— dijo la chica mientras se sentaba con Lilly delante de Draco y Blaise; Sirius comenzó a escribir en la pizarra y empezó a exponer las lecciones que iban a dar.

—Sí, la odio y por muchos motivos, pero mi padre va a estar una semana en Cracovia porque parece que hay pistas sobre Harry, así que al menos, será por poco tiempo y para un bien mayor y aquí puedo hacer muchas más cosas que estar en casa bajo su vigilancia. —Sirius llamó la atención al grupito de Slytherin parlanchines pero estos no se dieron cuenta.

—¿Por qué la odias? No nos lo has dicho.— terció Blaise, Lilly sonrió son sorna.

—Por hacerme la vida imposible, exigirme más que a los demás castigándome por no dar el nivel que no exigía a nadie, por joderme el futuro laboral impidiéndome participar en los concursos de duelo internacional e impidiéndome alcanzar el TIMO necesario para ser aurora…entre otras cosas, y que se acueste con mi padre no es algo que ayude.

—No es por ofender a tu padre Lilly, pero no entiendo cómo Petrova se acuesta con él, Petrova pega mucho más con Black, ¿no os parece? Bueno…ya sabéis…comparten profesión, es sangre limpia, tiene mucho dinero y está buenísimo.

—Pansy…—dijo Blaise en un tono cortante.

—Blaise no seas hipócrita, cada vez que Petrova pasa por tu lado le miras el trasero, y dices que te la tirarías, pues…querido…yo me tiraría al profesor Black hasta que me quedara sin piernas.—De pronto un carraspeo se oyó a su espalda.

—Pues muchas gracias señorita Parkinson pero usted no es para nada mi estilo, coincido con usted en cuanto a mis virtudes, pero lamento comunicarle que soy demasiado mayor para usted, y aunque es cierto que yo haría mejor pareja con Madame Petrova que ella necesite gafas y sentido del gusto no entra en mi control, así que ¿pueden dejar de hablarlo ya para que pueda impartir mi clase?.—La clase entera comenzó a desternillarse de risa, aunque a Lilly no le había gustado que Sirius humillase a su padre, no había podido evitar reírse un poco de como toda la clase, había escuchado a Pansy relatar sus fantasías sexuales; por suerte, parecía que nadie se acordaba del artículo de El Profeta donde decían que se acostaba con su profesor de transformaciones, y eso la tranquilizó. —Snape, vaya a primera fila, siéntese con Lovegood, y pare de hablar o le pondré tarea extra, usted Parkinson siéntese con Smith y no me mire las posaderas mientras vuelvo al encerado o la mandaré a limpiar las cocinas con los elfos domésticos.

Draco y Blaise no cabían en sí del ataque de risa que les estaba dando, sabían que Pansy se vengaría después, pero la morena tenía la suficiente seguridad en sí misma, para caminar como una diva hasta la tercera fila de la izquierda y fingir que le había hecho gracia la pillada de Sirius.

El resto de la clase transcurrió para Sirius sin más percances, hasta los últimos diez minutos, cuando, mientras se encontraba mandando un trabajo entre las similitudes y diferencias entre la transfiguración humana y la animal, vislumbró a Lumierre Banks entrando con otros tres hombres a la clase.

—¿Qué hacen ustedes aquí? —Los alumnos se giraron para ver quien entraba.

—Perdone la interrupción Black, hemos venido a efectuar una detención, si nos deja hacerla ahora, nos marcharemos en seguida y podrá seguir con su clase.

—¿Una detención? ¿De un alumno?

—Sí

—Pues llamen primero a sus padres auror Banks

—En realidad no necesitamos hacer eso para detener a alguien, no es lo mismo interrogar testigos que detener sospechosos y todos aquí son mayores de edad ¿verdad chicos? —Nadie contestó.

—Entonces, esperen a que acabe la clase, no voy a permitir que se humille a un alumno delante de todo el mundo sin una sentencia de juicio que lo declare culpable.

—Me temo que eso sería obstrucción a la justicia y le tendríamos que detener también a ía una pena, siendo que pasó 12 años injustamente encarcelado que ahora que es profesor y tiene un ahijado que encontrar, no pudiera hacerlo por estar encerrado de nuevo— Sirius iba a hablar pero por una vez en su vida, se mantuvo en silencio, pensó en que si debía ir a salvar a Harry no podía estar en una celda.—Bien hecho.

—A ver ¿Cuál de vosotros es ….— el funcionario sacó un papel para leer el nombre— Lillian Marie Snape?—un jadeo intranquilo se oyó en toda la clase, la cual no dijo nada.—¿Estáis sordos?

—Está aquí Russell— dijo Banks señalando la primera fila y acercándose, puso sus manos a la espalda y se plantó ante la chica.—Nos vemos de nuevo señorita Snape.

—Levántate niña— le ordenó el fornido funcionario.

—Yo…yo no he hecho nada señor Banks…los brazaletes se…rompieron solos, se lo juro…—dijo Lilly angustiada y asustada

—Es cierto Banks, yo estaba delante, Mcgonagall ha debido enviar una carta al ministerio explicando lo ocurrido.—intervino Sirius.

—¡Ella no ha hecho nada, déjela en paz! — intervino Draco, a quien uno de los otros aurores silenció con un hechizo.

—He dicho que te levantes, venga— dijo en un tono muy grosero y autoritario el funcionario Russell, golpeando ligeramente el hombro de Lilly, quien no obedeció, creyendo que todo era un malentendido.

—Lo cierto, señorita Snape es que lo de los brazaletes ya lo sabemos, hemos recibido la carta de Mcgonagall esta misma mañana, pero estamos aquí por otra cosa.—Ponte en pie querida— pidió Banks amablemente, Lilly no reaccionó, Banks indicó al agente que actuara con un chasquido, Lilly pensó que si no eran los brazaletes, tenia que ser…

—'¡Ah!— el agente levantó por la fuerza a la joven Snape y la inmovilizó contra la mesa haciéndole mucho daño en el brazo. Draco se levantó para hechizarlo inmediatamente, pero Pansy, queriendo evitar que dos de sus amigos acabaran en prisión, invocó la varita de Draco y lo petrificó antes de que hiciera algo de lo que arrepentirse. Otro auror le puso unas esposas que llegaban desde las muñecas a los codos, Lilly se removió inquieta por el dolor.

—Son esposas trueno, si te mueves demasiado….— de pronto una descarga eléctrica la hizo doblarse de rodillas— pasa eso.

—¡Basta ya Banks!, os estáis pasando, es una maldita cría no pienso consentirlo.

—Una cría que ha roto unos brazaletes con los que no pudo ni el mismísimo Dumbledore, lo siento, hay que tratarla como una bruja peligrosa, tú de eso sabrás mucho Black— Lumierre se aclaró la garganta— Lillian Marie Snape quedas detenida como sospechosa principal del secuestro de Theodore Nott, por obstrucción a la justicia, y por falsa declaración, tienes derecho a guardar silencio, cualquier cosa que digas podrá ser utilizada en tu contra ante el Wizengamot, tienes derecho a un defensor de leyes mágicas, si no lo tienes el ministerio te proporcionará uno. ¿Tienes algo que decir?

—No digas nada Lilly— intervino Sirius; Lilly, de rodillas en el suelo, llorando porque todos sus miedos se estaban haciendo realidad, solo pudo seguir ese consejo y no abrió la boca ni hizo gesto alguno.

—Chica lista, veremos cómo te sienta el calabozo. Llevárosla muchachos.—ordenó Banks—Profesor Black, buenos días.

—Espere Banks, soy su profesor, yo la acompañaré.— el auror rió

—Esto no es un hospital, es la cárcel , sin acompañantes, a menos que quieras cometer un delito o admitir que te has acostado con ella, que también lo sería, en cuyo caso podéis compartir carruaje pero no compartiréis celda, si te compensa….—Sirius no pudo decir nada, los aurores sacaron a Lilly del aula. La clase entera empezó a cuchichear, no pudiendo dar crédito a lo que oía, Pansy sintió como si el mundo se le cayera ¿era posible que Theo hubiera tenido algo con Lilly y luego le hiciese algo horrible como le hizo a ella pero que, a su diferencia, ella se hubiera vengado? ¿era posible que hubiera tenido secuestrado a Theo y hubiera fingido que no pasaba nada todos estos meses? Eso la convertiría en una psicópata ¿era posible que alguien la estuviera inculpando?.

Justo cuando se oyó el "plop" de los aurores desapareciendo, Pansy deshizo el hechizo sobre Draco y este corrió por donde se habían ido pero ya no había nadie. Sirius dio por terminada la clase y fue corriendo al despacho de Mcgonagall pero un aviso en su puerta versaba que se encontraba en San Mungo. Volvió a su oficina y por medio del espejo de doble contacto intentó hablar con Severus, quizá con un poco de suerte aún no hubiera llegado a su destino y podía cambiar el rumbo, ir él a salvar a Harry y venir Snape a salvar a su hija, pero sus intentos no dieron resultado. Por último, se le ocurrió que Irinna podría ayudar con lo que acababa de pasar, pero no la encontraba por ninguna parte, hasta que finalmente un Gryffindor de primero dijo que habían visto a una profesora muy joven vomitar azul y se le ocurrió que podría estar en la enfermería.

Efectivamente ahí estaba, reconoció el inicio de una cabellera morada tras un biombo, entró para hablar con ella, pero se encontraba dormida

—Irinna despierta, tienes que ayudarme— dijo Sirius llegando al pie de la cama.

—¿Qué crees que estás haciendo Sirius? Ignorar los biombos de tus compañeras cuando estabas en cuarto para llevarles flores y ligar con ellas era una cosa, pero esto es inaceptable.— dijo la enfermera.

—Eso solo lo hice una vez y fue en séptimo, necesito que la despiertes.

—Imposible, Irinna está bajo el hechizo bella addormentata, ha vomitado algo que no se qué es y no paraba, tengo que hacerle unas pruebas que no puede soportar despierta, serán solo dos horas.

—No puedo esperar dos horas Poppy, han detenido a la hija de Snape, por algo muy grave, Irinna fue aurora, podrá hacer algo.

—¿Y Remus?

—No puedo hacer que arriesgue su trabajo, le cuesta mucho que le tomen en serio por su condición, la necesito a ella.

—Sirius…—comentó Poppy angustiada—aunque le hiciese las pruebas despierta, no puedo hacer que vuelva en sí hasta dentro de un mínimo 45 minutos, sospecho que alguien podría haberla envenenado y lo que le he dado tarda ese tiempo en detectar y purificar venenos de mortalidad inminente, si la despierto antes podría matarla.

..

Draco salió de clase y fue corriendo a avisar a Hermione, le daban igual sus planes, le daba igual su venganza, ahora tenía que sacar a Lilly del ministerio, no quería que le dieran la paliza que en su día le propinaron a él, ni le trataran como basura, ni la llevaran a Azkaban. Fue a la biblioteca pero sorprendentemente, allí no estaba, fue a su torre pero allí tampoco apareció, fue a Gryffindor, y a todo el que pasaba le pidió que avisaran a Hermione, pero al ser Slytherin o al ser Draco Malfoy todo el mundo lo ignoró, a excepción de una, Lavender Brown, quien acababa de enterarse por Padma Patil que habían detenido a Lilly y solo se regodeó en la posibilidad maravillosa de que mandaran a su hermana a Azkaban y por supuesto se negó a avisar a Ron o a Hermione. Decidió buscar también a Ron, en el campo de Quidditch, en el club de ajedrez, en el de duelo, en las cocinas, pero nada, también estaba desaparecido. Comenzó a notar un fuerte peso en el corazón, dificultad para respirar y unas irrefrenables ganas de llorar, justo como cuando tenía que desempeñar la horrible misión que le ordenó Voldemort, se deslizó por la pared hasta el suelo y se cubrió la cara desesperado.

—Draco, cariño ¿Qué te ocurre?— dijo una voz que conocía

—Astoria ….— de pronto pensó en algo, Hermione le odiaría por esto pero a ella no la había encontrado y no veía otra manera—¿Cómo te libraste de las acusaciones de Hermione?— el rostro de ella cambió.

—Eso no te importa un sikcle, me libré porque me tenía que librar.

—Me da igual cómo lo hicieras, necesito….necesito…—suspiró—Necesito tu ayuda.

—¿Mi ayuda en qué amor?—dijo tremendamente complacida de escuchar eso.

—Es Lilly, se la han llevado al ministerio detenida, le han puesto unas esposas que la han electrocutado prácticamente, dicen que ella….la acusan de ser la sospechosa principal de la desaparición de Theo …sé que tu hermana quería mucho a Theo pero…seguro que es mentira.

—Está bien, hablaré con mi padre, a ver qué puede hacer.

Pasaron tres horas desde su detención, tres horas que habían sido un infierno y le habían parecido días. Se había cruzado al padre de Ron cuando la llevaban a los calabozos y no fue capaz de decir una palabra, al llegar a los mismos, la empujaron dentro de un cubículo sucio, húmedo y con olor a óxido y orina. La dejaron allí completamente a oscuras, entre cuatro paredes de hormigón y un ventanuco en la puerta, solo pudo sentarse en el suelo, dado que no había silla o colchón donde poder esperar o descansar. Una hora y media después de llorar sin parar, se durmió y en cuanto los aurores se dieron cuenta, la sacaron a rastras para llevarla a la sala de interrogatorios. Una vez allí, la sentaron en una fría silla con las manos esposadas al centro de una mesa. Comenzaron a hacerle preguntas sobre su pasado, sobre Theo, sobre cómo llegó a Inglaterra, sobre su padre. Después de otra hora, Banks entró en la sala, sustituyendo a Luther, su jefe, quien se sentía muy burlado por esa niña a la que Banks señaló desde el primer momento. Tal impotencia sentía, que en un par de ocasiones le había dado una bofetada a la chica.

—Señor, no se preocupe, ya me ocupo yo, déjenos solos. —Luther, salió por la puerta y le deseó suerte a Banks, ya que la información que sacaba de ella era inútil.—Lilly, Lilly , Lilly….¿qué vamos a hacer contigo mmmh?

—¿Ahora me tutea?—dijo ella con una mano en la mejilla por el dolor en el pómulo izquierdo

—Bueno creo que después de la última vez cuando te ofreciste a satisfacerme oralmente, tenemos confianza y podemos ahorrarnos los formalismos. Por lo visto, el Profeta se ha cebado contigo estas navidades, en cuanto leí que tu madre no era tu madre me esperaba una hecatombe, si tus carencias paternales eran dignas de tratamiento, saber que tu madre te abandonó y que tu amiga desapareciese, iba a ser de psiquiátrico. Terrence ya me contó que volviste medio loca a la institutriz que contrató tu padre para controlarte mientras no estaba, él cree que hiciste…magia sin varita ¿Cómo es posible?

—No lo sé…

—¿Crees que hubo algo que te afectó tanto que pudiste llegar a hacer cosas sin querer?

—Es posible.—admitió cansada, no sabía que tenía que ver eso con Nott

—¿Y qué cosas son las que te afectan?

—Ya lo ha dicho antes señor, secuestraron a mi mejor amiga, el profeta dijo quien era mi verdadera madre y me acusaron hasta de acostarme con usted.

—Uff no, Dios me libre..así que….Ginny Weasley es tu mejor amiga…es curioso que la última vez que te interrogué no lo mencionaras cuando dije que su "intento de suicidio" podía ser en realidad el escape in extremis de algo o alguien peligroso y ahora alguien la secuestra a ella y a Harry Potter, justamente cuando te fuiste de esa casa…mucha casualidad.—Luther volvió con dos cafés flotando tras él, dejó su túnica en el perchero y con la varita hizo llegar a Banks su café.

—Yo no he secuestrado a nadie.

—Me encantaría creerte, pero has interferido y saboteado esta investigación desde el principio, está claro que eres una chica temperamental…eso me hace pensar…quizá tú estabas enamorada de Theodore, loca por él, quizá incluso erais novios y de pronto ves que Ginny Weasley se acuesta con él, ella se va corriendo, porque alguien la acaba de descubrir con alguien que no es Harry Potter. Empiezas a discutir con Theodore Nott y las cosas se ponen feas, sin querer, con los poderes que tienes o tu dominio en duelo, le haces daño, mucho daño, le intentas curar pero no puedes, así que lo llevas a un lugar escondido para que nadie vea lo que has hecho y se te ocurra algo mejor. Pasa el tiempo y quizá lo has curado, pero te daba miedo que hablase y ahora sería muy tarde desmemorizarlo.

—Wow…debería dedicarse a escribir novelas de misterio, estoy segura de que serían best sellers…pero…lamento decirle que no es así, yo no tengo secuestrado a Nott .

—Quizá esté siendo demasiado optimista, quizá el pobre Theodore esté muerto, misma historia pero distinto resultado, una relación amorosa de tormento, descubres que te es infiel y tus poderes se salen de control y él acabó muerto…sería normal que entonces lo escondieras, fue un accidente…tú no tendrías la culpa, te pusiste nerviosa y…creiste que irías a Azkaban, después Weasley te pilló y le cortaste la garganta para que no hablara, pero en el último momento te das cuenta de que llamaría demasiado la atención y la llevas al hospital—Lilly cerró los ojos lentamente y estos se llenaron de lágrimas, se sentía todavía culpable de lo que le hizo a Ginny cuando Johan se lo ordenó y de su desaparición.

—¿Por qué lloras Lillian?—preguntó Lumierre con condescendencia

—Ginny es mi mejor amiga… nunca le haría algo así.—contestó temblando un poco.

—A mi me da la impresión de que lloras porque ves que nos estamos acercando…pero tú sola no podrías haberlo hecho todo, necesitabas un cómplice, alguien que guardara el secreto, vigilara o…te hiciera el trabajo sucio porque quizá tu fueras demasiado torpe para ello.

—Quizá tu padre te ayudó— intervino Luther—a esconder el cuerpo, o a esconder al chico, para él sería muy perjudicial, perdería su trabajo si se supiera que su hija ha secuestrado a alguien, quizá lo mató él porque tú no fuiste capaz, lo dejaste malherido por culpa de tu descontrol y papá tuvo que limpiar el desastre.

—¡Mi padre no ha hecho nada!

—Pero tú sí…—completó Banks

—No yo no…yo….—Lilly se ahogaba al hablar

—Tú estás mintiendo…—añadió Luther

—¡No es verdad….no miento!

—¿Niegas que tenías una relación con Theodore Nott?—Preguntó Banks

—¡Sí, por supuesto que lo niego!

—¿Y qué relación tenías con él?

—¡Nula! Yo ni…ni lo conocía hasta que…—Lilly tapó su boca, volviendo a llorar, esta vez sobre la mesa.

—Hasta que ¿Qué?—Antes de que Lilly contestara, la puerta de la sala de interrogatorios se abrió de un portazo, Irinna Petrova salió del umbral, dejando a los dos aurores descolocados, Lilly jamás se había alegrado tantísimo de ver a su odiada profesora.

—Buenos días caballerros, me temo que este iterrogatorrio se ha terrrminado

—¿Quién lo dice?—Dijo Luther, irritado porque esa mujer

Irinna Petrrova, jefa de la división interrrnasional de aurorres en excedencia, teniente de la subdirrrección ministerial europea, condecorrrada ochenta y nueve vesses por misiones de espionaje y salvamento, como sabrrá eso me hasse su superriorr y me faculta parra acabar con este interrogatorio y pienso investigarrr por qué esta chica tiene tan roja su mejilla izquierrrda.

—¿Usted es Irina Petrova?—preguntó Luther— Pero…si es muy joven

—29 años concretamente, 12 años de serrrvissio, ressibí mi primerrrr nombramiento antes de cumplirrr 18, y ahorrra que ya se sabe mi curriculum voy a llevarrrme a la señorrrita Snape de aquí.

—Lo lamento aurora Petrova pero al tratarse de un secuestro y estar detenida como sospechosa principal del mismo, esto no se acaba cuando usted lo diga.—Se opuso Lumierre, miró a Luther y este último fue a consultar la potestad que Irina podía tener.

—Escuche Banks, voy a llevarrrmela de aquí ahorra mismo, cítela para interrogarr cuando no esté al borrrde de un ataque, apenas puede respirrarr ¿no la ve?, deje que vea a sus padres, que se tranquilisse y podrá interrogarrla, o harré que le despidan, le recuerrrdo que estoy porr ensima del ministro inglés en cuanto a la segurrridad nacional del mundo mágico, me rijo porr la Corrte Eurropea Mágica de Magos para que se me impida hacerr lo que estime nessesarrio.

—Escuche Petrova, si se le ocurre poner un pie fuera de esta sala —hizo una bola azul con la varita que atravesó la pared— esa pequeña bolita se volverá roja y se adherirá a la nuca de la señorita Snape, y se dará la alarma de sospechosa fugitiva y le aseguro que eso está muy por encima del nepotismo del que usted pretende valerse para llevársela. Detendremos a esta niña por presunto asesinato y la llevaremos de forma preventiva a Azkaban, ¿y sabe qué? Dado que su madre es esposa de un mortífago y su padre es el profesor que me hizo la vida imposible en Hogwarts, casi consiguiendo que no pudiera ser auror, no dejaré que la vea…me dará igual que traiga al ejercito internacional de aurores, casualmente su hija habrá sido atacada o trasladada a aislamiento y no la podrá ver.

—¿Qué clase de aurorr es usted? vengándose de un simple profesor condenando a una chica inocente al infierrrno solo porrrque es su hija…una hija a la que ha conosssido hasse menos de un año, que no tiene que pagarr toda la vida porrr sus estúpidos traumas infantiles.

—No pagaría toda la vida… únicamente siete años preventivos, siete años de condena como los que viví yo en Hogwarts con Severus Snape, usted verá Petrova, sáquela de aquí si quiere, soy capaz de todo se lo aseguro…adelante…juéguese la libertad de esta chiquilla por orgullo. — Irinna lo miró con odio, ella sí que se vengaría de él pero más adelante, cuando ni se lo esperase, no iba a arriesgar a la hija de su amigo.

—Está bien, usted gana…perrro como aurrora tengo derrrecho a estarrr presente en el interrogatorrrio y recondussirrr las preguntas que estime nesesarrias.

—Eso no puedo impedírselo, adelante tome asiento—Irinna se sentó al lado de Lilly con las piernas y los brazos cruzados. Lilly en ese instante se dio cuenta de que Irinna estaba muy pálida, como enferma, con el pelo sin brillo, las venas de la sien marcadas y aspecto agotado.

—¿Qué pruebas tiene para considerarrrla sospechosa?

—Me alegra que lo diga—Banks caminó hasta una estantería llena de pequeñas portezuelas, similares a las taquillas, giró una pequeña rueda y unas chispas doradas iluminaron los bordes hasta que la portezuela desapareció; de dentro sacó algo en una bolsa hermética y trasparente, y la lanzó a la mesa. —¿Reconoces esta prenda Srta. Snape?— Bajo la atenta mirada de Irinna, Lilly se incorporó un poco en la silla para ver lo que había lanzado, le tembló la mandíbula y asintió con la cabeza a la vez que cerraba los ojos con fuerza—¿De qué?

—Es mi…—Lilly pasó su mano bajo la nariz mientras esnifaba su congestión, el miedo que sintió en la mansión Malfoy al leer lo que se hacía presente—es mi ropa interior…

—Tu ropa interior, bien, ¿sabes donde la encontramos?—Lilly no contestó, solo le sostuvo la mirada— en la habitación de Theodore Nott, dentro de una caja, junto a las de Ginny Weasley.—Irinna observó como el suelo comenzaba a congelarse, exactamente igual que pasó en la Mansión Malfoy el dia que su hermano y ella discutieron. ¿Tendría relación lo que hablaron con esto?

—Eso no prrrueba nada…hay hombres con muchas perrverrsiones que son ajenas a sus víctimas.— dijo Irinna enfadada ante tales acusaciones.

—Eso fue lo primero que pensamos, porque tú nos dijiste que solo lo conocías como compañero de clase pero…supimos que mentiste gracias a un simple detalle…y es que en esto no hay únicamente las muestras normales de una prenda interior—hizo una pausa— sino que a parte de muestras de esperma del desaparecido, hay restos de tejido membranoso.— Irinna abrió los ojos muchísimo, ella lo había captado en seguida.

—¿Eso qué significa? — preguntó Lilly sin entender.

—Bueno, quizá tu madre debió explicarte lo que hay en el cuerpo femenino, pero el tejido membranoso al que me refiero, es el himen querida, significa que esta prenda demuestra que mientes porque él te desvirgó.— recibir esa explicación, dejó a Lilly completamente blanca, las ganas de llorar, de gritar, de romperlo todo, de morirse, se acumularon todas en un bloqueo general, si un dementor hubiera intentado absorber su alma, hubiera quedado famélico, pues se la habían llevado esas palabras, sin que su gesto se alterara un montón de lágrimas surcaron sus mejillas.—Creo, señorita Snape, que es el momento de que dejes el teatro y tomes conciencia de a lo que te enfrentas…ninguna chica olvida ese momento, así que te aconsejo que hables…y nos digas qué pasó entre Theodore y tú …su rastro desaparece una semana antes de que su madre denunciara su desaparición…y estas muestras son justamente de una semana antes…nadie lo vio, nadie supo de él, podemos establecer el momento exacto de estas muestras…fuiste la última en verlo hasta donde sabemos…¿qué pasó?

—Ni siquiera lo sé— dijo con un hilo de voz entre lágrimas, Irinna lo comprendió todo de inmediato.

—Que no lo sabes…aha.., bueno…entonces te llevaremos a Azkaban hasta que se te refresque la memoria—Banks soltó su carpeta de documentos harto de según él, teatro. Irinna rápidamente sacó la varita.

Temporarium—Banks se quedó paralizado con una nube negra envolviéndolo por completo. Lilly la miró confusa y nerviosa, no sabía qué hacer. Irina giró la silla hacia la chica.—¿Lillian…esto es lo que estoy pensando?— ella ni siquiera contestó, solo lloró desconsoladamente, Irinna no pudo resistirse y aunque después la joven Snape quisiera apartarla a patadas, se arriesgó y la abrazó; sin embargo, lejos de lo que pensaba, Lilly correspondió el abrazo y lloró sobre su pecho. Cuando se hubo relajado después de un largo rato, se miraron brevemente, Lilly hipaba un poco del disgusto que cargaba, miró a Banks y por fin habló.

—Cuando lo saque del hechizo, Banks nos va a meter en el agujero más profundo de Azkaban.

—No, de eso nada, no puede vernos ni oírnos,para él no ha pasado ni un solo segundo, le estoy manteniendo atrapado en su mente, cuando lo saque será como si hubiera parpadeado.

—No entiendo por qué no se enseña ese hechizo, es muy bueno.

—Se enseña en la academia de aurorrres, o en Durmnstrang si tu mentor tiene la idea de usarrrte como arma…quizá de no haberrr muerto Karrrkarov lo hubierras aprendido este año. El hechissso, lo inventarrron los parrrtidarrrios de Grindewald parra tener ventaja sobrrre sus captorres y escaparrr, su contrahechissso, "Faustum" se diseñó parrra torrrturarr delincuentes y que el cansassio mental que tuvierran perrmitierra resultados más rápidos, es más, estoy segurra de que lo han usado contigo, debes tenerrr la sensassión de que llevas aquí días.— ella asintió— solo llevas tres horas.

—Banks va a dejar que me pudra…

—No si puedo evitarrrlo perro…necesito saberrr… — Lilly asintió antes de que terminara la frase. La chica clavaba las uñas de una mano en los dedos de la otra y respiraba con miedo, pero finalmente, entre muchas lágrimas, le explicó todo —Lo malo de eso es que no te va a creerr, sería una coarrrtada demasiado buena, deberrrías darrrle acceso a tu mente parrra que vierra tus recuerrrdos.

—No puedo hacer eso, descubrirá lo que hice y entonces iré a Azkaban para siempre y sin juicio.— dijo angustiada todavía sin poder parar de sacudirse por el llanto.

—¿Porr qué?

—Oh vamos…ya lo sabe, mi padre se lo habrá contado.—respondió desesperanzada.

—No, no sé a lo que te refierres, te lo jurro.

—Cuando…me desperté…sin nada bajo la falda…ni siquiera me di cuenta, solo vi que Nott seguía…abusando de Ginny y…no tenía mi varita…cogí una silla y le di con ella en la cabeza—Irinna cerró los ojos y suspiró, tapó su boca y miró atenta a la hija de Severus—solo pretendía herirle pero…se desangró…y…nos asustamos.

—¿Qué hisissteis?

—Rompimos su varita en 4 partes y lo enterramos en el bosque—explicó compungida—Nunca quise matarle…

—Voy a matarrr a Severrrus porr no contarrrme esto.

—Mi padre solo sabe lo que le hice a él…no lo que él me hizo…—tragó saliva—y si dejo que Banks hurgue en mi mente…estoy perdida.—Irinna asintió lentamente, frunció sus labios y chasqueó la lengua.

—Vale…vamos a hasserr lo siguiente…ahorra entraré en tu mente, deberrrás dejarrrme verrr todo lo que ocurrió, perrro necesito que te relajes para que yo pueda controlarrr el hechisso que voy a haserr…conectaré mi mente a la tuya, si a Banks le ofrecemos entrar, no se lo pensará, y cuando lo haga yo le guiaré hasta donde me interrese que llegue.—Lilly sintió miedo porque Irinna viera lo de Johan pero llegados a este punto le daba más miedo Azkaban.

—De acuerdo…

Perro has de saber algo…cuando Banks se meta en tu mente, será extremadamente doloroso, porrrque yo estarré en tu cabeza, sentirás como si arrañarra tu cerrebro, tendrás que aguantarr o se darrrá cuenta y ambas acabarremos en Azkaban. Si logras superrrarrlo, tendrás efectos secundarrios, todo recuerdo sacado a un pensaderro, recuerdo bloqueado, encantamiento o maldisión que afecte a tus memorriasvolverrrá, poco a poco, perro lo harrá.— Lilly asintió

—Legemerens—Irinna surfeó por la cabeza de Lilly, vio las veces que las decisiones que ella había tomado para proteger a la joven eran sufridas por la misma, vio la forma en la que se enteró del asesinato de su madre, la forma en la que conoció a Severus, su primer dia de clase en Hogwarts, su decepción con su padre, su estallido por los ADS, la tortura de Bellatrix, su estado de coma con lo que oía y finalmente…ahí estaba…Nott encima de Ginny Weasley, haciéndole daño. Lilly llegó, apartó a Nott, pero mientras ella ayudaba a Ginny, Theodore la dejó fuera de combate. Al despertar, vio su falda subida a la altura del pecho, su camisa, su camiseta interior, y el tirante de su sujetador rasgados. Lilly hizo lo que le había confesado, le dio con una silla y el chico se desangró, lo envolvieron en una cortina y lo enterraron en el bosque. Le sorprendió la frialdad con la que Lilly había llevado todo, pero pudo entender que fue porque Ginny se encontraba mucho peor y una debía ser fuerte. Cuando fue a asearse tras el asesinato, Irinna se dio cuenta de que Lilly no había llegado a quitarse la ropa interior de abajo porque no la había, habría sido en ese impás de desmayo en el que el chico le habría quitado su flor y trasladado mágicamente sus bragas como trofeo.

Vio que Lilly se asustó por un mensaje en el espejo amenazando, pero entendió que fue una alucinación por el estrés que acababa de soportar. Después de eso, vio como ambas cubrían las huellas de sus actos pero todas las noches se agobiaba y le costaba dormir por haber matado, hasta que finalmente Ginny resultó embarazada, justo después aparecieron los aurores en Hogwarts comunicando la desaparición y fue cuando todo comenzó a descontrolarse. En medio de una humareda varios recuerdos acumulados se sucedieron demasiado rápido, había gritos, sangre, varitas, dolor, tortura, pero nada esclarecedor.

—Te he dicho que me dejes accederrr a todo…— dijo Irinna aún concentrada.

—No estoy haciendo nada, lo juro…—respondió ella en su mente, por alguna razón todo lo que concernía a Johan, pasaba para Irinna como un fantasma en las sombras, ella no se había resistido a su invasión pero Irinna no podía verlo y Lilly tenía una teoría que se confirmó cuando su muñeca ardió al intento de Irinna de volver a acceder; por lo visto, Johan no se había olvidado de ella por completo, la vigilaba o tenía un sensor para detectar si iba a ser descubierto.

—Bueno, no sé por qué no puedo verrrlo todo perro, lo que tengo serrvirrá, aguanta bien, voy a tenerrr que implantarrr un recuerrrdo parra enlazarrr algunas cosas, eso te dolerrá mucho y en dos horrras el recuerrdo saldrá de tu narrrizz como si fuese un gusano, pues tu mente, tratarrrá de expulsarrr un código de ADN mágico exterrrno. Así que, si no salimos de aquí antes…—Irinna se detuvo un momento a pensar —intenta encontrar una excusa para romperrrrte la nariz y que no se note.

—¿Cómo es posible que tenga todo tan bien pensado sin haber sabido antes lo que…?

—Ya has oído mi curriculum, no tendría lo que tengo si mi mente no trabajase a mil porrr hora parra arreglarrr desastres, perrro esta vez, tu padre me debe una muy grande.— Lilly se había hecho sangre en las manos de apretar tanto sus uñas contra la piel, volvía a llorar— Se que no quierrres, perrro Banks tiene que saberrrlo, intenta relajarrrte y no pensarrr en nada.

—¿Y si Banks lo filtra al profeta? ¿O…se ensaña por lo que ha visto? Me odia…me odia por mi padre ¿Y si él mismo se lo dice para hacerle sufrir?

—Eso es precisamente en lo que no tienes que pensarrr— Lilly bufó preocupada— No lo harrá…mirra los aurores a vesses somos viscerrrales porrrque sabemos que existe algo que está oculto a plena vista, está frustrado porrrque sabe que hay algo perrro no lo entiende, solo de esta manerra, te dejará en paz.

—Está bien, lo haré—Irinna, terminó el encantamiento para conectar su mente con la de Lilly y sacó a Banks de su hechizo; este sin consciencia de que había pasado el tiempo, se levantó de la silla e invocó las esposas que a Lilly le habían puesto en el colegio— ¡Le juro que no lo sé, yo jamás he sabido….!—Banks con un rápido movimiento que ninguna esperaba, inmovilizó y llevó a Lilly a estar de cara en el suelo.

—¡Banks!—Gritó Irinna, poniendo su varita en la garganta del auror—Vuelva a tocarrrla y serrrrá lo último que haga en su vida.

—Está usted amenazando a un auror señorita Petrova— dijo Banks en tono amenazante.

—No, estoy parando a un auror que se está propasando con una sospechosa, como sabrá, si eso se descubre, puede suponer la nulidad de la investigación y su despido, solo le estoy previniendo, no me obligue a echar su trabajo de meses por tierra. —Banks lo pensó un momento, la mirada de Irinna era fiera como la de una leona, no era un farol. Levantó a Lilly del suelo y le colocó las esposas de pie, segundos después la sentó de nuevo en la dura silla de madera vieja.

—Esperaremos aquí a que el carruaje de Azkaban venga a por ti.

—Banks, ¿me perrrmite una sugerrrencia?

—¿Tengo acaso opción de rechazarla?

—Temporarium— pronunció Irinna hechizando a Lilly; ante la estupefacción de Banks, prosiguió—En realidad no, preguntaba porr merra corrrtesía, conossco a esta chica desde que tenía 11 años, fui su profesorrra y le puedo asegurrarrr que distingo cuando un alumno miente y cuando dicen la verrrdad

—No me diga…y según su instinto dice la verdad, qué conveniente.

—No, según mi instinto, disse la verrrdad perro protege a alguien, o algo, sabe tan bien como yo que una de las causas más comunes de los delitos de adolescentes no se resuelven debido a la protección que se brindan, porrrque creen que nadie les entiende salvo sus amigos…quizá ella haya hecho un pacto con alguien, quizá alguien le esté chantajeando, quizá ha hecho un jurrramento inquebrantable y tiene miedo a morrrirr o simplemente quizá sabe que alguien ha hecho algo pero ama o aprecia demasiado ese alguien, un hermano, una amiga…quien sabe.

—Sí, yo también veo eso Petrova, sé desde hace tiempo que a esta chica le ocurre algo, sus actitudes son extrañas, cree que le piden cosas que son inmorales e incluso ilegales, pero se resigna a ellas y eso me cuadra con alguien que está perdiendo la cabeza, quizá por culpabilidad, quizá por debilidad…no lo sé pero darle veritaserum o meterme en su mente es una de las cosas que implican "propasarse" ¿o ha cambiado usted de opinión?.

—No, si la vuelve a tocarrr es hombre muerrrto, perrro… es legal si usted se lo propone y ella acepta.—Banks lo pensó unos segundos y finalmente le pareció la decisión más acertada. Lilly estuvo preparada cuando Banks se lo propuso, y aceptó mientras seguía llorando. Un guardia entró en la sala, pues Banks quería asegurarse de que no se la jugaban, le suministraron a Lilly una poción que ya conocía, era la misma que le dio su padre a traición, miró a Irinna y ella le apretó la mano en señal de seguridad.

Banks se encontró dentro de los recuerdos de la joven Snape, Lilly sintió corrientes eléctricas arañando su cerebro, pues Irinna guiaba a Banks por donde quería y como había advertido, era tremendamente doloroso. Primero, Irinna le mostró información irrelevante, como la ruptura con sus novios o su primer dia en Hogwarts para hacer creer a Banks que la mente estaba abierta y tenía que ir escarbando para llegar a lo importante. Por fin, llegó al momento clave, salvo por unos cambios que Irinna había introducido. Banks pudo ver que Lilly intentó ayudar a Ginny pero antes de que pudiera reaccionar, Nott la desmayó.

Cuando Lilly despertó con el sujetador, y la camisa rotas, con la falda subida y nada más que dolor entre sus piernas, vio como Nott seguía violando a Ginny y como esta sangraba por el desgarro que le estaba produciendo. Se cercioró de que no tenía la varita, por lo que tomó una silla y la golpeó sobre la cabeza de ese ser despreciable, el chico cayó boca abajo, sobre Ginny y esta se deslizó para salir de su opresión.

—¿Estás bien?—preguntó Lilly dándole su túnica para cubrirse, Ginny lloraba asustada.

—Tendrías que….haberte ido…..por mi culpa tú…..

—Chss chsss tranquila, ya ha pasado…— intentó tranquilizarla Lilly.

—¿Respira?—cuestionó Ginny, más preocupada por lo que le pudiera pasar Lilly que por él. La joven Snape se inclinó y tocó el cuello de Nott, asintiendo a continuación.

—Sí, pero no creo que tarde en despertarse, no soy muy fuerte, normalmente si tiro cosas sobre alguien suele ser con magia pero mi varita…

—La tiene él…en el bolsillo de la túnica— completó Ginny, Lilly rebuscó y encontró su varita y la de Ginny—¿Qué vamos a hacer?

—Deberíamos denunciarlo…lo que te ha hecho es…horrible y… es un delito.

—No, ni hablar…no no no….si Harry se entera….o mis hermanos….no…no puedo permitirlo.

—Pero….

—¡He dicho que no! Nadie se creería que alguien que sobrevivió a la guerra, que luchó contra mortífagos sin ni siquiera acabar su educación no ha podido contra un simple miserable que….

—Vale…lo entiendo pero….no podemos dejar que se vaya libre ¿y si lo que te ha hecho a ti se lo ha hecho a otras? ¿y si se lo hace a alumnas de segundo o de primero y nadie las ha podido ayudar?

—¿Y qué propones?

—Podriamos…encerrarlo en un armario…he visto un escobero cerca de aquí y quizá…..podriamos decirle a Mcgonagall que me lo ha hecho a mi…y que tú me ayudaste—Ginny la miró con pena y las lágrimas le inundaron los ojos — o….podríamos dejarlo en el armario y decidirlo mañana.—Ginny asintió. Ambas dejaron a Nott dentro del armario del conserje y se fueron a sus respectivas habitaciones.

Irinna mostró como Lilly fue a la ducha y al ir a retirarse la ropa interior bajo la falda, se dio cuenta de que no había nada que retirar y decidió entonces dormir con el uniforme puesto. Banks pudo ver también como al día siguiente, al abrir el armario escobero, no encontraron a nadie y a su vez vio la preocupación en las chicas de Theo que fuera a por ellas o de que mintiera y las expulsaran, pero al pasar los días, empezaron a pensar que quizá supo que Lilly era hija de Snape o creyó que Ginny iba a denunciar y se fue asustado, no se preocuparon hasta que Banks apareció por primera vez y Ginny resultó embarazada de Nott.

—Santo cielo….—Dijo Banks al abandonar la mente de Lilly, esta estaba llorando, tanto por el dolor de la incursión de Irinna como por tener que revivir el peor momento de su año. Lumierre se sintió tremendamente mal por todo lo que le había hecho pasar y ahora le cuadraba todo. — Por eso has sido tan explosiva…tus emociones te desbordan—Banks se sintió tremendamente culpable—Debiste decírmelo la primera vez.

—No sabía si me creería, ni si quiera yo, sabía a ciencia cierta cómo…explicar todo esto— dijo Lilly, llorando todavía

—Lo sospechaste desde el principio…¿verdad? Lo que te había hecho.

—No quería pensarlo….pero cada vez…era más difícil convencerme de lo contrario….hasta hoy.

— ¿Lo sabe alguien más? Lo que sospechabas. —Ella negó con la cabeza, no quería involucrar a nadie.

—Solo Ginny y creo que ella…tenía la certeza, yo no supe lo que pasó mientras estaba inconsciente, ella sí, pero ahora…con esas pruebas de laboratorio….ya está claro— dijo entre lágrimas.

—¿Llegasteis a hablar con Mcgonagall o con algún profesor?—ella negó con la cabeza.—¿Ni siquiera con tu padre?—Lilly abrazó sus hombros y se deslizó un poco en la silla.

—Mi padre es la última persona que quiero que lo sepa— Irinna miró a Lilly de soslayo.

—¿Por qué? — preguntó el auror.

—Porque ya soy una decepción constante para él sin que lo sepa, si lo supiera… creo que no podría volver a mirarle a la cara.

—Eso no es sierrrto….tu padrrre te quierrre y harría lo que fuerrra porrr ti, darrría su vida porrr ti si eso implicase que no sufrras Lillian.—Irinna miró a Lilly con tristeza, encontrando que había verdad en sus palabras, si tan solo supiera lo que Severus la amaba no pensaría eso de él.

—Si yo fuera tu padre….querría matar al que le ha hecho eso a mi hija…—dijo Banks al oír a Irinna, esta se reprendió internamente por no haber retenido su defensa a Severus y Lilly miró a Banks.

—Probablemente, pero mi padre solo cree que mancho su honor saliendo con un Gryffindor, han salido…muchas noticias sobre mi, y él no deja de decirme que me centre en estudiar y menos en los chicos, y con lo que salió en el profeta la última vez en el que me acusaban de acostarme hasta con usted…solo se dedicó a hacerme jurar que no lo había hecho. Él se cree tan intimidante que no creo que si quiera le pase por la cabeza pensar que se han atrevido a tocarme.—Banks se quedó en silencio unos segundos, pensando.

—Creo que…tengo suficiente para excluirte de la investigación Lillian...creíamos buscar a una víctima y estábamos buscando a un delincuente….eso supone un giro en la investigación—hizo una floritura con la varita y las esposas se soltaron— puedes irte.

—Confío en que…harrrrán una rectificación pública, todo el mundo la va a creerr culpable de un delito muy grave en el colegio porr detenerrrrla ante toda su clase.—Reprochó Irinna; en ese momento Banks lamentaba esa puesta en escena que tanto había ansiado y asintió, le afectaba saber todo lo que esa chica había sufrido y cómo sus decisiones habían repercutido en esa pobre niña, aunque fuera la niña de Snape. Cuando Irinna y Lilly cruzaron la puerta, Banks leyó los apuntes que había tomado y se dirigió al guardia que entró en la sala antes de la incursión mental.

—Wilson, avisa a Luther de las novedades…pero dile que a pesar del cambio de rumbo, quiero investigar a Harry Potter cuando lo encontremos y a la familia Weasley al completo, uno de ellos es novio de la chica y también…a Severus Snape…, por mucho que la chica crea…él ha sido espía, tal vez por el bien de su hija y porque no le siguiésemos la pista, le interesó aparentar que no lo sabía, pero no me creo que esto estuviera pasando ante sus narices y jamás se enterase de nada.