Capítulo 38.- Insuperable
Al salir del despacho de Snape, mientras andaban a la sala de profesores, Sirius, Irinna y Lupin siguieron la conversación que tenían antes de ser interrumpidos.
—Aún no me lo puedo creer…si hubiera insistido más, quizá ella me lo hubiera contado y no tendría que haber soportado esto.—Dijo Sirius.
—Yo era su auror de vigilancia muchas veces, la oí hablar con sus amigas de algo que la alteró pude haberle preguntado pero no lo hice.
—Yo fui su profesorrra cinco años, soy la que más la conoce de todos y no fui capasss de verrr lo que sufría, lo reduje a debilidad. De haberrr sabido que ella mató a Nott hubierrra podido saberrr porr qué, sin que ella tuvierrra que desirrrlo y haserrr frente a que Banks le dierrra la notissia.
—Imagino que Snape no te lo quiso contar porque no quería que pensaras que no era capaz de dominar la situación.—dijo Lupin intentado animarla, ya que notaba que le dolía que Severus no le hubiera confiado eso.
—Me insinuó que le preocupaba qué debía hacerrr con su hija si mataba a alguien, perrro realmente creí que errra una hipótesis. Qué idiota fui.
—Snape debía habértelo contado, si como decías, sabes lo que es matar a alguien, quizá hubieras programado como entrar en el colegio o hablar con ella de algo que entendías. —dijo Sirius.
—Prácticamente acaba de cumplirrr la mayoría de edad, es muy joven para todo esto.—A Irinna se le empañaron los ojos un momento—No sé cómo se lo voy a decirrr a Severrus…
—No puedes decirle esto a Severus— dijo Lupin— solo sabe, la versión muy reducida de lo que ocurrió porque Sirius, tuvo que decirle algo cuando vino desesperado por saber lo que Lilly le contó. Saberlo no le va a aportar nada, solo dolor.—Sirius le aclaró que solo le había dicho a Snape, que Nott la humilló, la desnudó y tocó su cuerpo en contra de su voluntad.
—Perrrro no puedo mentirrrrle sobre algo así, es su padre.
—Precisamente, si a mi hija le pasara eso, me sentiría el peor padre del mundo.—dijo Sirius—Snape y yo no nos llevamos bien, ya lo sabes, pero incluso yo, tuve miedo de decirle lo que su hija me reveló porque se puso demasiado mal y tendrías que haberle visto la cara ayer cuando supo lo de Cormac.
—Cuando se sepa, que lo sabrá, entenderrrá que le hemos mentido, y no quierrro que piense que le escondo cosas, Madame Pompfrey ya me ha dicho que nadie me ha envenenado, lo que solo puede significar que mis poderres ya han superado mis capacidades y me estoy murrriendo. — Se quedaron en silencio, la voz de Irinna tembló ligeramente—No quiero morirrrrme y que descubra eso, jamás podré explicarrrselo.
—Joder…dos de dos, mujer en la que se fija, mujer que se muere, normal que esté amargado.— Comentó Sirius sin pensar.
—¡Sirius!— reprendió Remus— ¿cómo eres tan insensible?
—Déjalo Remus, deja que se regodee en la desgracia de un hombre que tiene una hija con mi misma enferrrmedad y de golpe puede llegarrr a saberrr que la han violado y que quizá no llegue a cumplir los treinta.—Lupin le lanzó una mirada dura a Sirius y el pasillo quedó en silencio.
—Lo siento — contestó Sirius dejando un silencio incomodo—¿Lo de los poderes de Lilly es lo mismo que lo tuyo?
—Sí, por eso Severrus vino a pedirrrme ayuda— dijo Irinna no queriendo discutir.—Pero eso ahorrrra no importa, no es honesto callarrrnos esta inforrrmasión, ¿Cómo os sentirrríais si todos vuestros compañerrros supieran que algo horrible le ha pasado a vuestros hijos y vosotros no? ¿Cómo os sentirrríais si supierrrais que todos lo sabían?
—¿Cómo te sentirías tú sabiendo que a tu hija le han hecho algo así en tus propias narices? ¿Cómo te sentirías sabiendo que después de traerla tú a este colegio, le han hecho eso y aun durmiendo con ella en tu despacho, no has sido capaz de protegerla?—intervino Sirius.
—Hablas como si fuerrrra culpa suya, Sirrrius— contestó Irinna con enfado.
—No lo es, pero él lo verá así.
—Lupin, tu errres padre, porr favorrr...dile que eso es una bobada —pidió Irinna irritada.
—En realidad Irinna, creo que Sirius tiene razón, como padre, yo me sentiría así.
—Oh, es increíble —Irinna los miró con impotencia—los hombres sois idiotas.
—Una pena que Snape sea hombre también y se sienta en la obligación biológica de proteger a su hija de otros hombres—contestó Sirius burlándose de su indignación.
—Dime Black, ¿acaso entrenas parrra serrr tan tremendamente insoporrrtable?
—No es necesario ser insoportable cuando tú eres tremendamente intransigente ¿nadie te ha dicho nunca que eres una niñata engreida y que te adaptes?—Irinna lo miró con odio, sí, ese comentario lo había recibido en cuantiosas ocasiones, y, últimamente acostumbraba a recibirlo del primer ministro de Noruega. Irinna se detuvo en seco, iba a vengarse, sacó un pergamino y con la varita hizo tres florituras, terminado eso, sonrió cínicamente— ¿A qué viene esa sonrisa?
—A que mañana te vas a acordarrrr de esta niñata engreída, me debías un interrrcambio de clase, como Slughorn me ha cambiado la de hoy, me tocaba su horrra de mañana, y ahorra, es parrra ti, me quedo con la comodísima terrrcerra clase, disfruta de la ultima horrra con los niños de primerrro, que antes de tu clase tienen herrrbologia y….quizá huelan mal, están aprendiendo los bubotuberrrculos.
—Eh, eso es injusto— se quejó Sirius
—Oh, vaya Sirrrius, ya he enviado el horrrario a los alumnos, perrro no te preocupes, la solución es fácil, sólo, adáptate.— sonrió de nuevo y se retiró grácilmente, Remus no pudo contener una risita y Sirius lo miró molesto.
—¡No te rias, se supone que eres mi amigo, no el suyo!
—Vamos Canuto, ha tenido gracia, además, me ha recordado a alguien, teníais la misma tensión al principio.
—¿Tensión? ¿las transformaciones te impiden distinguir el desprecio? Hay un odio manifiesto, no me extraña que esté con Snape, son tal para cual, mejor que se casen y destilen su odio entre serpientes, a ver si con algo de suerte se envenenan el uno al otro.
—Esa frase me suena, también había algo así con quien estoy pensando, antes de enamorarte de ella, claro.
—No sé de quién me hablas.—dijo Sirius con orgullo, algo que a Remus no se le escapó.
—Nadie especial, solo la chica por la que metiste un elefante en el gran comedor para que te perdonara una estupidez, esa a la que le pediste matrimonio.—Reprochó.
—¿Y me lo vas a recordar siempre?¿No tuve bastante con enterarme de que la había contratado mi madre para humillarme y que se largó con una joya familiar con la que podría haberme comprado mi propia mansión?
—Bueno, eso te dijo James, yo no me lo creo—dijo Remus.
—Sí, tú siempre te has inclinado por creer antes a los demás que a tus amigos. Crees a esa pécora que no volviste jamás a ver, antes que a James y creíste al Ministerio antes que a mi con su asesinato...
—Tú creíste que yo era un espía por mi condición de hombre lobo, y confiaste su seguridad al más inútil de nosotros, no eres quien para aleccionarme en ese sentido.—contestó Remus, él ya se reprochaba a sí mismo lo suficiente por haber pasado 12 años de su vida pensando así de uno de sus mejores amigos, pero si algo le había enseñado Tonks, era que merecía respeto y consideración, aunque fuera el bastión de la templanza de Sirius, no iba a ser el que aguantase todos sus defectos, ya eran mayores.
—Wow está bien, tranquilo…—dijo Sirius anonadado—No sabía que le tenías tanto aprecio a "esa".
—Le tenía aprecio porque te quería de verdad, te hacía feliz y estaba consiguiendo que sentaras la cabeza.
—Obviamente, como buena estafadora debía aparentar y conseguir todo eso.
—Como te digo, es lo que te dijo James. — Sirius no discutió más, no le interesaba, además él siempre había sido un alma libre, quizá pensó en sentar la cabeza una vez por un capricho, pero fue mejor no hacerlo, había tenido a muchas mujeres y ahora tenía un bombón de 23 años, fogosa y famosa que se divertía mucho con él cuando quedaban.
…
Hermione llegó agotada de la clase de DCAO, cerró la puerta de su torre y recostó su cabeza sobre ella. Draco la miró desde el sofá del salón donde se encontraba leyendo, pero pronto recordó que por seguridad, por si Astoria había camuflado algo por donde pudiera espiarlos, no debía de entablar ni una mirada. Hermione por el contrario, se tumbó en el sofá y apoyó la cabeza en la rodilla de Draco.
—¿Vienes a suplicar un revolcón Granger? ¿Tan nefasto es la comadreja que te arrastras por mi a pesar de todo?
—¿Qué carajjj…? Oh, ya—recordó con cansancio— tranquilo ya me he ocupado de eso, no hay nada.
—No sé de qué me hablas.
—Tu prometida psicópata no puede espiarnos, he hecho un hechizo después de comer, uno que saqué de la sección prohibida, y no ha revelado nada, he enharinado la torre con harina de rábano y polvo de hada y nada, he conjurado runas y no han expulsado nada, y por si acaso, he conjurado unas runas nuevas para protegernos de cualquier espionaje.
—¿Dices que el miedo que teníamos en el tren no puede actuar en esta torre?
—Quizá, pero deberemos hacer comprobaciones diarias, ella podría querer entrar aquí, contigo o sin que la vean, no te voy a mentir, será complicado, pero al menos, no tendremos que estar 24 horas fingiendo y podremos hablar de cómo exponerla. Sin embargo, serán pocas las ocasiones donde podamos quedarnos solos, nadie va a creerse que después de lo que me hiciste soporto estar más de tres minutos contigo, por lo que deberemos comer fuera de la torre, al menos uno de nosotros, ir a la biblioteca de fuera…
—Sí, lo capto— dijo Draco comprensivo.—Oye ¿y por qué has tardado tanto tiempo en venir? La clase acabó hace media hora.
—Le estaba preguntando a la profesora Petrova si las prácticas de hoy contaban para nota, no nos había avisado de que examinaría nuestra capacidad para cerrar la mente, yo siempre le decía a Harry que practicara y yo hacía ejercicios para vaciar mi mente, pero no tenía ni idea de lo fuerte que se sentía una incursión externa, me ha recordado a los Imperius de Moody, quiero decir…de Barty Crouch. Ojalá pudiera pedirle perdón a Harry por presionarle tanto sin saber lo que era realmente.
—Podrás hacerlo, ya lo verás, Snape los encontrará— Hermione le sonrió con ternura y los ojos se le llenaron de lágrimas pensando en Harry— aunque, piénsalo, si le dices a Potter que estabas equivocada se lo contará a Weasley y ninguno te dejará olvidar que reconociste que te equivocabas, seguramente hagan un aniversario o lo anoten en un pergamino y lo enmarquen.—Hermione rió de verdad, imaginaba muy probable esa actuación de sus mejores amigos. Draco había conseguido su objetivo, que era que no llorase.
—Puede que tengas razón, tendré que practicar más para que cuando me digan que es difícil, poder decirles que se lo parece porque no estudian suficiente—Draco sonrió de medio lado y acarició el pelo de Hermione.
—¿Bueno y…entonces cuenta para nota?
—No lo sé, la profesora Petrova me ha echado una mirada muy parecida a las de Snape, como si la nota no importase y me ha dicho que descanse si quiero rendir en la clase de mañana, eso me pone aún más nerviosa, porque no sé si significa que lo he hecho mal y debo estudiar, o que lo he hecho bien pero quizá, mañana no lo haga tan bien, la conclusión es que debo estudiar.
—Petrova no es Snape — dijo Draco — ella dirige Durmstrang, Snape aún se contiene por las reglas de aquí pero por lo que he visto, sí, es muy parecida a Moody, es muy práctica. Por lo que Lilly me ha contado algunas veces, es muy exigente en la ejecución, a ella le importa que aprendas lo que debes hacer y a su manera, lo de la nota es mucho más secundario.
—Lo de la nota no puede ser secundario, esto es un colegio, y además no lo creo, la he investigado en la prensa internacional y me he carteado con Viktor Krum sobre ella. Me ha dicho que es la mejor directora que ha habido en su colegio, que desde que está en el cargo ha elevado 3 puntos la media de sus alumnos, y que sus alumnos han entrado en todos los campeonatos internacionales con unos conocimientos muy superiores. Eso no puede ser si no te importan las notas.
—Bueno, en realidad tiene sentido Hermione, si tú te centras en aprender un hechizo sin la presión inicial de una nota, con el único objetivo de aprenderlo por necesidad, los resultados son muy distintos.
—Eso es cierto, así era el E.D.—Añoró ella.
—¿Y…te carteas mucho con Krum?
—Oh pues…no sé, lo normal— Draco frunció los labios. Hermione tomó el libro que Draco leía cuando entró y comenzó a ojearlo.
—¿Lo normal cuanto es?
—Pues…no lo sé ¿qué importa?
—Bueno, que mi novia se cartee con su ex, el que resulta ser un jugador profesional de quidditch, guapo, con millones y un futuro lleno de gloria, fiestas y contactos pues….importa.
—No es mi ex, ¿me besé con él? Sí, ¿bailé con él? Sí, pero no… hubo una relación es un amigo con el que tuve un trato cercano.
—Venga ya, no puedes hablar en serio. — dijo molesto, sin creerla del todo.
—Draco si de ex vamos a hablar, yo tengo a la tuya pegada a nosotros casi cada vez que te veo. La cual, me ha contado detalladamente vuestras noches de pasión y vuestra tormentosa relación.
—Pero eres amiga de Pansy
—Hazte amigo de Krum, a ti también te gusta el quidditch—Draco torció el gesto
—Muy graciosa. No me gusta que te cartees con Krum, seguro que sigue queriendo algo contigo.
—Oh vaya Ron ¿qué haces disfrazado de Draco?
—Bueno quizá la comadreja tenía razones para sentirse amenazado.
—No lo llames así, es mi amigo—reprendió Hermione.
—Amigo que también es tu ex por cierto—dijo Draco sin obviar ese detalle.
—Bueno, no te preocupes, tú sigue así y podrás entrar también en el club de los ex.
—Venga Hermione, entiende que no sea fácil para mi. — Hermione dejó el libro volteado sobre el sofá.
—Oh ¿y para mi sí es fácil? Veamos, tengo que lidiar con la psicópata de tu prometida que también es tu ex….
—Eso no es culpa mía y lo sabes— interrumpió Draco muy ofendido.
—Déjame acabar —hizo un silencio— lo que pasó recientemente obviamente no es culpa tuya, pero la relación que tuvisteis hace unos años sí existió, también te acostaste con su hermana Daphne, también con Pansy que es tu ex y tu mejor amiga, justo como Ron conmigo, solo que yo no me acosté con él; también con Amanda Becker compañera tuya de clase, también con las gemelas Carrow, también con dos o tres de Ravenclaw.
—Oye oye, estás contando como ex, las infidelidades que cometí con Pansy, eso no cuenta. — se defendió Draco.
—¿Entonces Viktor cuenta como ex porque nos besamos un par de veces y bailamos pero con las que tú te acuestas no cuentan?
—Bueno ammmm….—Draco no sabía justificarse.
—Si quieres también puedes contar como ex a un chico que conocí en una discoteca y con el que me lié al acabar las vacaciones, quizá eso también te haga sentir amenazado.— Se burló Hermione.
—¿Te liaste con un muggle en verano? No me lo habías contado.
—Pues la verdad, era mago, pero con lo guapo que era, me hubiese dado completamente igual si tenía origen mágico o no, y no tengo por qué contártelo porque solo fueron unos besos de un chico muy amable que visitaba el mundo muggle la primera vez y me ayudó a llevar a Ginny borracha a mi casa para que nada nos pasara.
—Ý tú se lo agradeciste, claro.— dijo Draco con sarcasmo.
—Créeme, me hubiera encantado agradecérselo como era debido, pero Ginny nos interrumpió y no pudo ser, pero seguramente me hubiera acostado con él, quizá le escriba para saber qué tal le va la vida.
—Un momento, ¿redujiste mi pene a tamaño infantil porque no valoré tu primera vez y a ese se la hubieras entregado sin conocerle?
—Ese chico dijo que me veía sexy hablando de puertas, siento decirlo, pero era perfecto, guapo, gracioso, considerado, inteligente…en una noche consiguió reunir todas mis expectativas.
—¿Hablaste de puertas con alguien con quien intentabas ligar?—preguntó Draco divertido.
—No, él dijo que la puerta verde de mi casa le gustaba y yo le dije que a mi no tanto, y Ginny dijo en voz alta que no iba a ligar con un hombre si le hablaba de puertas y él me dijo que….
—La gente no sabe lo sexy que es una mujer que habla de puertas…—finalizó Draco
—Sí…—la cara de Hermione adquirió un gesto de decepción—dime que no es una técnica típica para conquistar tontas.
—De típica nada, era sincero, eras muy sexy hablando de puertas.
—Espera, ¿qué?—ambos se miraron —¿eras tú?—Draco sonrió y le pidió que esperara, fue a su cuarto un momento y volvió con una carta.
—Mi lechuza devolvió la carta, no había nadie en casa, lo intenté varias veces, pero nada.— Hermione observó la carta dirigida a " la rubia que se preocupa por todos" de " el chico misterioso que no necesita abuela".
—No me lo puedo creer ¿eras tú? Y… ¿y me escribiste? ¿Por qué?— preguntó con una sonrisa.
—Me llamaste la atención.
—Pero si eras encantador ¿Cómo puede ser?
—Hey…yo soy encantador, estaba de vacaciones con Blaise, sin problemas, sin presiones y conocí alguien interesada en hablar conmigo sin juzgarme por mi pasado, por mi familia o por mi físico, fue refrescante.
—Oh Draco…—Hermione le besó, luego miró la carta.—¿te importa que la lea?
—¿Me harías caso si te digo que la dejes cerrada?
—Probablemente intente leerla cuando no mires—Draco hizo un gesto afirmativo y Hermione la abrió.
1 de septiembre de 1999
Querida rubia de la casa con la puerta verde,
Espero que estés bien, y que tu amiga soportase la resaca del día siguiente. Después de nuestra apasionante conversación sobre tu puerta, volví al pub a por mi amigo, fuimos a su casa muy tarde y su madre nos castigó por escaparnos al mundo muggle y trasnochar tanto, él está enfadado, pero en mi opinión mereció mucho la pena. No dejo de pensar en ti, me gustó mucho conocerte como bien dijiste, es refrescante que alguien te llene a nivel intelectual. Si te soy sincero, es posible que nunca haya tenido una conversación tan larga con nadie. Eso me ha hecho pensar en que, quiero seguir haciéndolo, besarte me gustó, llegar a más me hubiera encantado, creo que ambos queríamos, pero hablar contigo, conectar así, es algo que nunca me había pasado con nadie y quiero continuarlo. Perdona si mis formas te parecen un tanto anticuadas, no sé hacer esto, estoy acostumbrado a una via más fácil.
Siguiendo tu consejo, en cuanto a quien no importa quienes seamos, podemos seguir manteniendo el anonimato; si recibes esta carta de mi lechuza Pandora mándame tu respuesta con ella, si no, escribe a la mansión de Thunderbird ville, en Wiltshire, Inglaterra.
Con mis mejores deseos.
Chico misterioso.
—Oh Draco…esto es precioso, si la hubiera recibido me hubiera hecho tan feliz…
—No puedo creer que fueras tú…es decir, me recordó en algún momento a ti pero…eras mucho más simpática de lo que has sido siempre.
—No Draco, yo era como siempre, la diferencia estaba en ti, nunca me diste la oportunidad de conocerte, me despreciaste en seguida por mi estatus de sangre; simplemente fíjate como Pansy y yo nos hicimos amigas, me pidió perdón y me dio la oportunidad de mostrarle como soy.
—¿Y yo no te la di?—dijo dudando de si sentirse ofendido.
—Lo tuyo fue diferente…digamos que gracias al consejo que me diste como ese chico y a un sueño que tuve, decidí hacer más caso a mis impulsos y menos a mi cerebro, tú y yo, comenzamos de forma animal, lo sentimental vino después.— Draco sonrió de medio lado.—¿Por qué te recordé a mi?
—Bueno, aparte de, por ser, según tú, la friki sabionda de la clase, cuando dijiste que tus amigos no valoraban lo que te preocupabas y hacías por ellos, me viniste a la cabeza. Siempre he pensado que esos dos, sin ti, no hubieran llegado vivos a tercer año y a pesar de eso, muchas veces te dejaban de hablar, te hacían llorar y se comportaban como verdaderos idiotas. A pesar de odiarte, me daba pena.
—Supongo que es cierto eso de que eras capaz de apreciar mi inteligencia o las cosas buenas que tenia.
—Al fin me crees— celebró Draco con una sonrisa—¿Y yo? ¿por qué te acordaste de mi?
—Bueno, él sabía que era guapo y no necesitaba de modestia para esconderlo, proclamaba que era guapo y popular, eso es muy tú —ambos rieron—y…bueno no sé, quizá en cursos pasados identifiqué que eras una persona inteligente a la que nadie se había molestado en conocer y que siempre habían rodeado por algún interés, aunque este fuera físico; supongo que aunque te odiara, me daba cuenta de que nadie era capaz de apreciarte por algo que no fuera tu físico o tu dinero, aunque sinceramente yo solo apreciaba que aparte de eso, solo tenías cerebro académico y en sexto me di cuenta, y de verdad me entristeció ver, que no tenías verdaderos amigos, si te soy sincera me preocupé mucho por ti, y Harry también.
—Eso me lo creo menos, que seas mi novia no hace que tengas que inventar compasión en el pasado y menos por Potter.—dijo Draco en un tono cariñoso.
—Te prometo que me preocupé, lo comenté con Harry y Ron, que me parecía horrible que estuvieses tan enfermo como parecías estar y nadie te ayudara, Pansy había sido tu novia y Theo y Blaise siempre estaban solos o con ella, y tus gorilas no estaban en ninguna parte. Harry estaba obsesionado contigo, le llamó demasiado la atención que no te metieras con él y bueno, fue el primero en adivinar que te habían hecho mortífago. Yo no te creía capaz y Ron no creía que ya sabes quién necesitase un inútil como tú.
—Es increíble que quien errase fueses tú, sexto fue el peor año de mi vida, yo estaba con la paranoia de que todo el mundo lo sabía, que Potter lo sabía y se iba a hacer público y me mandarían a Azkaban con mi padre y el señor Tenebroso mataría a mi madre y tenia que evitarlo. En cuanto a mis amigos, me enfadé mucho con Pansy por estar saliendo con Theo, era mi mejor amigo y ella era mi ex y a pesar de que yo le fui infiel me sentía traicionado por estar con mi amigo…—A Draco entonces se le secó la garganta pensando en Theo, él había cambiado tanto, jamás haría daño a una mosca y ahora era el hombre que le había jodido la vida a su hermana— Así que me vengué, me acosté con toda aquella que había sido amiga de Pansy alguna vez, me volví a acostar con las que le fui infiel y ella dijo que no quería saber nada más de mi en la vida, Theo y Blaise se pusieron de su parte, me peleé con ellos y…así terminó el primer mes de sexto para mi.
—Es…impresionante lo insana que era tu relación con Pansy, si lo hubiera sabido antes, probablemente hubiera dudado mucho de estar contigo.
—Pansy y yo somos personas muy orgullosas, muy impulsivas, muy vengativas y muy radicales, como amigos somos geniales pero como novios, somos lo peor, digamos que somos dos lobos alfa y, lo que ocurre cuando eso se junta, es la destrucción mutua. La cosa es que, mis opciones románticas eran ella o Astoria, que en ese momento no parecía tan peligrosamente loca como ha resultado, aunque debí ver, que haciendo lo que hacía para complacerme, no debía estar muy bien de la cabeza.
—Hablando de ella…Pansy me ha dicho que le has pedido ayuda a Astoria por la detención de Lilly— Draco dejó caer la cabeza sobre el respaldo del sofá y respiró.
—¿Te dijo también que antes de eso os estuve buscando a Weasley y a ti por todo el castillo?
—Eso no importa, cualquier persona es mejor que….
—¿Qué querías que hiciera Hermione? Pensé en qué haría yo si me detuvieran, hablar con mi padre, mi padre ya no es nadie, pero el de Astoria sí lo es y ella se ha librado de intentar asesinar a Pansy, y Lilly….—Draco contuvo un sollozo—Mira, no sé cómo afrontar esto…Theo ha sido mi mejor amigo casi desde que nací, cuando se portó así con Pansy me sorprendió mucho, pero jamás me hubiera creído que él hizo…"eso", si no llega a ser Lilly quien lo sufrió. Y ahora, tengo que actuar para proteger a mi nueva hermana de algo, que me aterroriza que haya hecho y que a su vez, arde, porque él era importante para mí. Por lo que sea, Astoria parece que la aprecia…y, no puedo olvidar que la salvó de Mcglaggen. — Hermione, con su natural gesto analítico, escudriñaba a Draco dándose cuenta de algo que no le gustaba.
—¿Pues sabes que pienso yo? Que Astoria quiere ganarse tu cariño a través de tu hermana, y hoy, se lo has servido en bandeja. Ve que tu empeño en protegerla es una forma muy fácil de llegar a ti, no me extrañaría que ella hubiera montado todo lo de Cormac. Qué casualidad que nadie más entrase al baño, qué casualidad que detuviera a Cormac en el momento preciso para parecer la heroína, el momento justo para que Lilly se sintiera lo suficientemente protegida pero no, lo suficientemente fuerte, qué casualidad que le dijese a Ron lo que había pasado, en lugar de a ti, qué casualidad que solo ella lo vio, así se gana el favor de Snape por salvar a su hija, el de Mcgonagall como directora pareciendo buena, el agradecimiento de Ron por salvar a su novia, el de Lilly por salvarla y tu confianza por ayudar a alguien que te importa, a pesar de las cosas que ha hecho. ¿No lo entiendes? Esa maldita zorra es la persona más peligrosa que Lilly puede tener a su lado, se encargará de procurar que sufra desgracias cuando esté cerca para poder salvarla.
—Hermione…
—No puedes confiar en ella Draco, recuerda lo manipuladora que es, lo hemos…lo has sufrido.
—Si Hermione, me acuerdo perfectamente de que gracias a ella no podré volver a tener sexo sin pensar en lo que me hizo, no dejaré de pensar que no fui un hombre de verdad y en que si alguien se entera seré el hazmereir, ya que nadie creerá jamás que un chico que ha sido tan cabrón con las mujeres como lo he sido yo, fue obligado a tener sexo por dinero como una vulgar puta. —Draco se levantó rumbo a su habitación con el ego herido, pero Hermione lo persiguió.
—Draco eso no es lo que quería decir— el chico cerró su puerta de golpe, Hermione se apoyó en ella—Draco por favor… no me refería a eso…quería recordarte que no es persona de fiar porque…—Hermione se dio cuenta de su error, era obvio que Draco lo iba a recordar toda la vida, y por un gesto que esa serpiente tuviera eso no iba a hacerle olvidar algo que le había marcado. Astoria le avisó esa noche del baile de que había muchas maneras de destrozar a una persona y que ella se encargaría de mostrárselo ¿era esto un castigo para ambos?¿sabría ella que estarían juntos pase lo que pase y había encontrado la forma de que jamás fuera lo mismo?¿habia sido un castigo para ella por acercarse a Draco?¿habria sido un castigo para él por no detener el trio con Daphne? Sea como fuere, ahora tendrían muchas más adversidades que superar. Astoria se había asegurado de ser inolvidable, pero Hermione, se iba a asegurar de que fuese Astoria quien recordase el apellido Granger de por vida.
—Lo siento Draco, sé que sabes lo que haces, y si quieres puedo hacer que te olvides de ello porque no te lo mereces, te quiero y…no quiero que sufras.—Draco no contestó, Hermione se dio por vencida y decidió que era mejor abordar el tema otro dia y de otra forma. Tendría que hablar con Pansy, Draco no le había dicho lo que Astoria le hizo, y entendía el por qué, al fin y al cabo, Pansy era su amiga pero también su ex, le daba miedo pensar que no le creería o quizá no se sentía listo para decírselo. Sin embargo, Hermione necesitaba alguien que le ayudase a exponer a Astoria y entendiera el por qué de su empeño.
….
Lucius llegó a la habitación de Snape a través de la chimenea que su hija había despejado, miró con desprecio a Lilly y se notaba que estaba gozando de su aspecto pordiosero.
—La próxima vez que te veas conmigo procura estar más presentable—Lilly se miró a sí misma y se avergonzó de que él la hubiera visto tan mal—Veo que has probado las mieles de los calabozos del ministerio, da gracias que Narcissa no se ha enterado o habría venido a matarte por preocupar a mi esposa.
—¿Cree que si se entera de lo que estamos haciendo y acabo muriendo no se preocupará?
—Sí, pero no tendrá remedio, estarás muerta y ya no darás problemas.
—¿Y usted como se ha enterado de lo del calabozo?
—Intercepté la lechuza del ministerio mientras ella se estaba duchando. Has tenido suerte de salir indemne ¿Cómo lo has hecho?
—La profesora Petrova sigue teniendo rango de aurora internacional y me ayudó.
—Nadie puede ser tan ayudado con los cargos de los que te acusaban si no goza de poder y ella es una simple profesora al fin y al cabo.— se quedaron en silencio—¿Era esto lo "ilegal" que tú y tu amiguita hicisteis no? Secuestrar a ese pobre chico.
—Ese "pobre chico" era un psicópata malnacido y no, yo no he secuestrado a nadie, no tengo por qué darle detalles innecesarios, los aurores ya están haciendo su trabajo.
—Pero te han devuelto la varita sin más…eso es…extraño.
—Eso ha sido gracias a Guideon Greengrass, Draco le pidió a Astoria que intercediera.
—Eso ya es más lógico— sonrió Lucius, sentía el orgullo romperse pero no lo iba a demostrar, le estaba hiriendo profundamente que su hijo acudiese a otro por ayuda y no a él— Guideon sí tiene muchísimo poder, casi tanto como el que yo tenía…—Lucius se sentó en la cama de la chica y la observó con malicia—¿Le has dicho a Astoria que mientras ella te ayudaba, tú donabas tu dinero para cancelar lo que más ilusión le hace en la vida?
—¿Y usted le ha dicho a su hijo que ya tiene el dinero para librarle de un matrimonio que no quiere, pero que a usted no le importa que sea infeliz toda la vida, y lo va a condenar a ello?—dijo Lilly a cierta distancia con los brazos muy cruzados y pegados al cuerpo por los nervios y la impotencia.
—Draco sabe lo que se espera de él, mi matrimonio fue concertado, el de mi padre lo fue, y el de su padre antes que él. Los matrimonios concertados son difíciles, pero uno se adapta a las circunstancias. Tú por el contrario, mírate, ennoviada de un Weasley—hizo una mueca de asco— Es normal que hasta sus compañeros de casa te vean tan necesitada que te interceptan por los trenes y tiene que salvarte una mujer que sabe lo que hay que hacer, como mi preciosa futura nuera, e ir a darle su merecido, un hombre que sabe lo que hacer, como mi hijo.
—Es usted un hijo de la grandísima…
—Por eso me has contratado ¿no? Porque otra persona se preocuparía si supiera lo que estás a punto de intentar—Lilly no pudo negar eso —aséate, iré preparándolo todo y empezaremos. —La joven Snape odiaba a ese hombre, lo odiaba casi tanto como a Johan pero, para su desgracia, era el único que le podía enseñar todo lo que necesitaba saber. Se duchó y se cambió de ropa y salió del lavabo terminado de secarse las puntas del pelo con una toalla. En su cuarto, Lilly vió como el libro del que hablaron la última vez, estaba dentro de un círculo de sal, con velas negras alrededor y sobre su cama, todos los libros que había consultado a escondidas en la Mansión Malfoy.
—¿Qué es todo esto?
—Ese libro ha de manipularse con sumo cuidado, es un círculo de protección oscuro.
—Esos dos conceptos parecen contradictorios.
—Que repelente eres…—dijo Lucius irritado—los hechizos que vayas a hacer serán oscuros, ese libro lleva más de cien años intacto, si algo sale mal se protegerá a sí mismo y todo rebotará sobre ti, dado que la magia que vas a hacer no es la habitual y no se puede evitar con un simple "protego" o " finite" hay que utilizar métodos más antiguos, que son, la esencia de esta magia. Aunque claro, si lo prefieres, siempre nos podemos arriesgar y que te mueras, tú realizas el hechizo, yo miro e instruyo. —Lillly no respondió, simplemente entró en el círculo con Lucius y se sentó frente a él.
—¿Qué tengo que hacer?—Lucius abrió tres libros
—Tienes que hacer un ritual de expresión, y otro de sangre.
—La expresión no consigo dominarla, conectar con los elementos no es mi fuerte y la magia de sangre si no estoy en un cementerio no…
—La magia de sangre no siempre ha de provenir de los antepasados muertos, puede provenir de objetos, o lugares que pertenezcan a consanguíneos tuyos, por eso, el ritual de sangre lo haremos aquí, en el despacho de tu padre. Piensa en tres cosas que puedan pertenecer a tu padre, cosas con poder.
—¿Se refiere a amuletos o…a objetos mágicos poderosos?
—Me refiero a cosas que use de diario, o signifiquen algo fuerte en su vida. Por ejemplo, si Draco fuera a hacer este ritual conmigo, un objeto sería, mi anillo de casado, mi báculo o la carta del primer día de clase de mi hijo. Si fuera de su madre, sería su collar de esmeraldas, su vestido de boda o algo de vuestro nacimiento.
—Vale, creo que puedo…—Lilly se puso a recordar—uno es…esta pulsera, era de mi abuela, otro es, un cofre que tiene fotos viejas de una chica de la que se enamoró y cartas, se enfadó mucho cuando lo encontré, y el último…un libro antiguo de anotaciones para mejorar pociones.
—Bien, vamos a empezar con telequinesis, es lo más básico. Ahora, te haré unos cortes en los antebrazos, recuerda que es magia oscura y no se curarán fácilmente —Lilly asintió— Cuando sientas la sangre llegar a las palmas de tus manos, piensa en esos objetos, uno por uno, visualiza su atracción y cuando lo hayas hecho, repite este conjuro "Sanguis sanguinis mei, potentia maiorum, virtus animae meae; Ego mágica elicio ex vestigium tuum"¿está claro? —Lilly asintió, respiró para lo que se venía, Lucius hizo dos cortes mágicos en la cara interna de sus codos y la joven notó brotar la sangre caliente hasta la palma de sus manos, cerró los ojos con fuerza y siguió las indicaciones.
—"Sanguis sanguinis mei, potentia maiorum, virtus animae meae; Ego mágica elicio ex vestigium tuum"— Lo más fácil, acudió a su mano en seguida, la pulsera de su abuela estaba en su muñeca y se desplazó fácil y rápidamente, el libro de pociones fue arrastrándose por el suelo con dificultad, pero finalmente llegó a ella, sin embargo el cofre no acudía.
—Repite el conjuro, no rompas la concentración— ordenó Lucius, Lilly obedeció pero nada ocurría, oían un ligero tintineo, lo que significaba que Lilly no podía dejar de repetir el hechizo porque podía funcionar. Lucius revisó los libros de nuevo con rapidez.—No tienes suficiente conexión con tu padre, para acceder a lo que quieres…
—Pero..
—¡Repite el conjuro, tú solo escucha, pero no pares, niña!— Advirtió Malfoy, ella no se planteó contradecirlo y siguió recitando; Lucius finalmente encontró lo que buscaba—Si falta conexión, solo puede suplirse con más sangre…—Lucius no vaciló, con un conjuro abrió heridas en la espalda de la chica, en las piernas y en su estómago, Lilly lo estaba sufriendo mucho, quizá en la misma medida que Lucius lo disfrutaba. Finalmente el pequeño cofre llegó a las manos de la chica, un pequeño torbellino se formó alrededor de ella, el cofre emitió una luz morada muy intensa y su tapa explotó. Cuando Lilly notó las tres cosas en sus manos, abrió los ojos, miró a Lucius y a sí misma con una débil sonrisa.
—Lo he conseguido…
—No me digas que has sido tan estúpida como para atraer precisamente un objeto que tenía un hechizo de protección.—La sonrisa se le borró de inmediato— No sé si eres tonta, una suicida o tienes una ambición muy grande. No esperaba que lo consiguieras, menos probable era aún, si había un hechizo de protección que tu padre puso, la próxima vez transporta algo que no sea un peligro potencial para los dos, recuerda que estoy en el mismo círculo que tú.—reprendió Lucius.
—No sé de otra cosa que sea importante para mi padre— Lilly examinó el cofre, ya conocía las fotos, pero las cartas…esas no eran todas de Lilly Evans, eran de Andrómeda y dentro, tenían fotografías suyas de niña. Sus ojos se aguaron ¿era parte de sus recuerdos importantes? ¿Por qué nunca le hacía sentir como tal?¿Por qué no le había dicho que siempre pensó en ella?
—Eh—Lucius le arrebató una de las cartas y puso un gesto de desprecio al ver la remitente, la lanzó con desdén y prosiguió—No estamos aquí para arreglar tus carencias paternales, concéntrate. —Lilly siguió revisando disimuladamente lo que el cofre contenía, le daba igual lo que dijera; él advirtió esto—Muy bien…te iba a pedir que ahora trasladases esos objetos a otra parte pero ya que eres tan curiosa, vamos a ir a por un objetivo más difícil y si acabas en San Mungo, te aguantas.
—Me encantaría acabar tan mal como para ir a San Mungo, solo para saber cómo se las apañaría usted con su mujer, con su hijo, con mi padre, con Irinna Petrova, con Mcgonagall y con el ministerio para explicar cómo tengo estas heridas y cómo usted no hizo nada. Seria muy pero que muy interesante que hurgaran en mis recuerdos….
—Eres odiosa
—Intente entenderme señor Malfoy ¿de acuerdo? Veamos, se ha quedado todo mi dinero, mi herencia, mi único sustento es lo poco que exista en la cámara de mi padre, el cual, está arriesgando su vida por Harry Potter alrededor del mundo. Hoy, me han detenido y he descubierto que me hicieron algo horrible que no pude evitar, mientras a su vez, mis amigos dudan de mi y mis profesores no creen en mis visiones y me he visto obligada a recurrir y a humillarme ante el hombre que provocó que me abandonaran. Además, por supuesto, tengo que arriesgar mi vida contra un psicópata que nadie salvo usted sabe que existe ya que, si le hablo de él a alguien que aprecio, es probable que ese alguien acabe muerto.
—No te olvides del peligro en el que pones a tu hermano por el camino ¿crees que esto lo hago solo por tu dinero?—ella le miró desdeñosa— en gran parte sí, pero, sobre todo es, que si yo no te prestaba mi ayuda acabarías pidiéndosela a Draco, si tú no le sirves a ese psicópata, lo más inteligente es pensar que tu poder también residirá en tu hermano gemelo y eso, no voy a permitirlo. Para mi familia eres un peligro mortal y no pienso permitir que los involucres en tus problemas, ya han sufrido bastante. Si alguien arriesga su trasero en tu temeraria lucha por llamar la atención de tu padre, seré yo, y si resultas un peligro para la vida, no me temblará el pulso salvando al mundo mágico de ti, no por honor y esas porquerías, sino porque con eso, me libraría de ti, mi familia también, el ministerio me rendiría pleitesía de nuevo y nadie tendría que estar pendiente de que la bombita de relojería que tienes en tus venas, estalle.— Lilly reflexionó las palabras de Lucius, ni siquiera había pensado que en defecto de ella, Johan podía ir a por Draco, y probablemente fuese cierto que la desesperación le llevase a pedir la ayuda de su hermano. No comprendía como ese hombre era capaz de tocar las teclas exactas para hacerle daño. Secó sus ojos, y se manchó la cara, pues seguía sangrando un poco, pero le daba igual. Decidió concentrarse y pensó en los objetos del hechizo para no ponerse más triste; la lógica le decía que tenía que visualizar otro lugar donde llevarlos y sin esperarlo tan siquiera los tres objetos acabaron junto a la puerta principal del despacho.
—¿Qué hechizo tengo que hacer ahora?— Se secó la nariz con la manga de su túnica y desvió la mirada. Lucius la miró con suspicacia y asombro, el traslado inmediato debía haberle costado mucho más que la atracción, pero lo había conseguido sin instrucciones; esa niña le generaba odio pero también mucha curiosidad mágica.
—Ahora, tendrás que mimetizar la energía de esos objetos, no absorberla, solo sentirla y entenderla…la forma de entenderla es a través de la historia, lo que este hechizo pretende es que sientas por qué tienen el poder que tienen. Cuando logres eso, la magia sifónica que has aprendido, mejorará enormemente, porque podrás identificar qué tipo de magia extraer, donde extraerla e incluso, donde trasladarla.
—No lo entiendo.
—El primer paso, es que veas el por qué esos objetos son importantes, tu mente se trasladará a la memoria de energía mágica que ha rodeado estos objetos y podrás ver cosas. Una vez hagas eso, podrás practicar y hacerlo con este despacho, terrenos, espacios grandes.
—Pero yo ya sé hacer eso, extraje de su mansión mucha magia con los rituales de sifonía ¿por qué tengo que retroceder?—Lucius señaló una página del libro de Grindewald con la varita.
—Porque, cuando absorbes magia, corres riesgo de atraer más de un tipo de magia, puedes atraer energía espectral, y volverte loca, puedes atraer energías negativas que te paralicen, te anulen o te destruyan, puedes extraer energías demoníacas y acabar muerta, o como un inferí. Con esta disciplina puedes identificar qué magia debes seleccionar y con cual no te debes meter. ¿Queda claro?
—Un momento…cuando estuve con Narcissa en el cementerio de Winchester yo, hablé con mi madre, hablé y la toqué…creía que había…pasado de plano o algo así…¿significa eso que…no lo hice? ¿Qué absorbí energía espectral y me estoy volviendo loca?
—Pueden ser ambas cosas, la energía espectral puede hacer que te comuniques con ellos, pero lo más normal, según estos libros, es que sean los espectros quienes utilicen tu cuerpo, en otras palabras, corres el riesgo de dejar que te posean. Siendo que viste a tu madre, que la tocaste, es posible que pasaras de plano y una absorbiera la energía de la otra, pero como era una magia blanca no sufriste consecuencias.
—La cocina….
—¿Cómo dices?
—Su cocina, Draco y yo estábamos allí hablando de…planos y….de pronto todo explotó, según Petrova y Narcissa había como…un velo negro que impedía vernos u oírnos desde fuera y tuvieron que provocar una explosión.
—Comprendo…¿habías empezado ya a hacer hechizos de mis libros?
—No, empecé esa misma noche.
—Magia sifónica por accidente…que hizo trasladar las energías que absorbieras a mi casa….—chasqueó la lengua— veré a ver cómo es posible…pero tú ve empezando con este hechizo antes de que eso vuelva a pasar y nos mates a todos.—Lilly bufó molesta, siguió las indicaciones de Lucius y realizó el siguiente hechizo; esta vez no se necesitó sangre, sino mucha entereza, las emociones no debían romper la total concentración que el hechizo exigía mantener.
Lilly tuvo que ver la historia de cada uno de los objetos que invocó, el primero, fue el libro de anotaciones de Severus. Tras pronunciar el hechizo, se adentró en una especie de neblina, estaba en Hogwarts, en una habitación de Slytherin y sentado en una de las camas había un chico de pelo largo, grasiento y descuidado, era muy delgado y tenía marcadas ojeras y parecía extremadamente concentrado en sus tareas.
—Tienes que entenderlo, el Señor Tenebroso sabe de tu potencial, pero ¿crees que un idiota que se deja humillar por esos cuatro va a formar parte de sus filas? Despierta, tienes que hacer algo ya. — dijo otro chico.
—No me dejo humillar Rodolphus, simplemente me han pillado en el baño mientras me lavaba las manos, obviamente no he podido hacer nada, eran 4 contra mi, y yo, sin varita.
—Me vas a hacer pensar que en verdad necesitabas que tu amiga la sangre sucia pelirroja te defendiera de ellos. —Severus le lanzó un hechizó que chamuscó la túnica del chico.
—No llames así a Lily, llámaselo a quien quieras menos a ella, te lo prohíbo.
—¿Crees de verdad que modificando tu lenguaje te va a perdonar? Mira, el señor tenebroso puede hacer excepciones, pero ella te odia, más aún desde que está saliendo con Potter, seguro que formarán parte de la Orden del Fénix, ella no dudaría en matarte o llevarte a Azkaban, es una debilidad para ti, lo mejor que puedes hacer por ti mismo es matarla u olvidarte para siempre, porque si no, su existencia te condenará y cuando se case con Potter ten seguro que irán a por ti.
—No va a casarse con ese, es algo pasajero, cuando termine Hogwarts irá a la universidad y conocerá a alguien a su altura.
—Potter le pidió matrimonio este verano, todo el mundo lo sabe, ¿no te has enterado?¿no has visto su dedo? Bella me ha dicho que Narcissa está celosísima porque Lucius no le regaló un diamante tan grande.— Severus adquirió un cáliz oscuro, apartó la tarea que hacía, mandó fuera de su cuarto al otro chico y se puso a escribir en un libro, mientras lloraba contenidamente. Lilly Snape veía a través de los ojos de su padre y leía el cuaderno, eran detalles muy crueles de hechizos oscuros y pociones venenosas.
Lo siguiente que viófue a su padre, algo más mayor, quizá tendría 19 años, con quien suponía, que era Voldemort, aprobando ese libro tan creativo con admiración. También vio a mucha gente siendo torturada bajo las recomendaciones que Snape había aportado al conocimiento de sus mortifagos. Salió de ese "recuerdo" decepcionada, supo identificar que el poder de ese objeto, radicaba en el nacimiento o auge, de la oscuridad de su padre, era algo muy poderoso pero había podido resistir el impulso de absorberlo.
A continuación, la concentración de Lilly fue para el cofre que contenía fotos y cartas. Algunas de ellas almacenaban buenos recuerdos, se notaba por la letra de algunas cartas, que fueron hechas siendo niños y el sentimiento y la energía que emanaban eran hermosos. Otras partes, eran devastadoras como el gran disgusto de Severus al no ser perdonado de nuevo por Lilly en la fiesta de graduación. Lucius le insistió a la joven Snape en que pasara al siguiente objeto, pero ella quería ver más cosas. Seleccionó la primera de las cartas que remitía su madre, recibida por Severus el 5 de junio de 1981 con la foto de su bebé. Lilly vio a su padre al borde del suicidio, soportaba mucha tensión y mucho miedo por ser un doble espía, vio a su hija por primera vez tras un año y casi muere si Andrómeda no llega a hacerle una visita.
—¡Severus! Me asustaste al no contestar, han pasado horas, acordamos que….oh dios mío ¿pero qué estás haciendo?
—Estoy preparando…una poción para desaparecer….para siempre—dijo claramente perjudicado por el alcohol— Es mejor así….mi niña me lo agradecerá, tener un padre como yo, solo le destrozará la vida….eso…—bebió de una botella de whisky de fuego unos tragos seguidos— eso… si no la matan primero porque su padre ande jugando a la ruleta rusa.
—Severus tu hija crecerá contigo…ya lo verás, esto es temporal, él no conseguirá encontrar al hijo de Lily, lo tienen todo pensado, ya se han escondido, están protegidos.—En un momento dado, Andrómeda alejó a Severus de la explosión que iba a producir el caldero, cayendo los dos al piso. Ambos se miraron intensamente, Severus, se incorporó un poco, sentándose y apoyando su cabeza en la piedra de la chimenea.
—No será así, él siempre encuentra la forma de ganar— con la varita recompuso la botella y bebió de nuevo—Lo mejor para ella es que no crezca conmigo, gane el señor Oscuro o no, lo mejor para esa preciosidad de niña— dijo Severus deteniéndose a mirar una foto de su hija— es crecer lejos de un inútil de 20 años que seguramente acabe en Azkaban si gana la Orden o muerto si me descubren.
—Dumbledore prometió protegerte.
—Dumbledore no me protegerá si no le puedo aportar nada, muerto el señor tenebroso, no sirvo para nada.
—Eso es lo que haría Voldemort, no Dumbledore, lo sabrías si conocieras más el lado correcto.
—Si muero…o me encierran, dile a mi hija que la quiero y no le cuentes quien soy, invéntate una historia con la que pueda crecer sin sufrir, yo tuve un padre de mierda y ella merece algo mejor, merece un padre de verdad.
—Deja de decir tonterías, entregaste a tu bebé para protegerla, no hay mayor sacrificio que ese.
—¿Y para qué? —bebió de nuevo un lingotazo— Para que Lucius celebre hoy el cumpleaños de su hijo y yo tenga que presenciar cómo no voy a poder estar con la mia…en su cumpleaños…al final, me he sacrificado para deberle a Lucius la vida de mi hija porque todo…depende de su silencio…llevo un año sin ella para que, si le niego algo a "mi amigo" hable en cualquier momento y mi hija quedará expuesta y el señor Tenebroso exigirá conocerla y…
—Vale, detén el bucle de premoniciones negativas…mi cuñado es un hijo de la grandísima….Morgana y….no hablará porque milagrosamente, Narcissa le importa más que nada en el mundo, pero, eso no implica que puedas bajar la guardia, lo cual implica que, sí, vas a estar al servicio del cabrón de Lucius hasta no estar 100% seguros de que Voldemort muere y de que sus seguidores están encerrados y muertos pero enfócalo de otra manera ¿vale?
—¡¿Y qué manera es esa?! ¡¿Aceptar que mi hija tendrá que pedir perdón por vivir?! ¡¿Aceptar que voy a estar siempre pendiente de Draco y al servicio de Lucius en lugar de estar para mi hija?! ¡¿Aceptar que soy peor padre que mi padre y que la he abandonado como me hizo mi madre?! —Severus arrojó la botella al fuego y el sonido de los cristales rompiéndose insonorizó lo que parecía ser un sollozo del joven Snape.
—¡Basta! ¡¿Quieres ser el hombre que tu hija merece como padre?! ¡Es sencillo, arrepentirte y rumiar tus errores no te servirá de nada, sé frio, sé inteligente, y manipula como hacías en el colegio!— Andrómeda respiró un poco— Lucius está enamorado de sí mismo, mi pobre sobrino va a ser su pequeño proyecto de arcilla, y si su hijo está feliz contigo o a salvo, Lucius solo mirará eso, se olvidará de vuestro desliz, se olvidará de la niña y su prioridad absoluta , a parte de su imagen, será Draco, lo mimará y lo consentirá tantísimo que querrá que siga sus pasos.
—Y si Voldemort gana, nadarán en dinero y honores y cada vez será más difícil decirle que no, me planteo incluso que Narcissa esté en tal nube de felicidad que ni se acuerde de Lilly, mi hija siempre será lo último para ella.— Andrómeda se compadeció de él y lo abrazó.
—A mi hermana le duele esto mucho más de lo que crees, la conozco y no tener a Lily, la destruye. Incluso, si Voldemort gana, Lucius querrá que el niño sea mortífago, y ahí será el momento en el que perderá a mi hermana, porque ella habrá abandonado a una hija y condenado a un hijo, créeme, es una Black, no permitirá eso, y lo arriesgará todo por sus hijos.
—Ojalá pudiera creerte.
—Creeme, Draco será tu llave para proteger a tu hija, mientras él esté a salvo, Lucius estará complacido, si está complacido, bajará la guardia y no hablará. Mientras Draco esté bien, Narcissa siempre pensará que ha hecho las cosas por algo, mientras Draco esté protegido, nadie podrá acceder a tu hija a través de él, porque los mellizos tienen una conexión cósmica y si alguna vez corren peligro, serás el primero al que mi hermana acuda porque confiará en ti como amigo y como padre.
El recuerdo se disipó, Lilly volvió en sí con lágrimas en los ojos, ese cofre era donde Severus había encerrado todo por lo que alguna vez había sentido amor y era una magia más poderosa que la oscuridad del anterior. Ojalá desde el principio su padre le hubiera explicado lo que sufrió, ojalá no le hubiera dicho que no se arrepentía de abandonarla, ojalá le hubiera dicho todo por lo que tuvo que pasar, le hubiera entendido tanto y se habrían ahorrado tantos problemas…
—Has tardado dos horas—dijo Lucius, Lilly lo miró a los ojos, todo lo que su madre había dicho sobre él se había cumplido, palabra por palabra.—¿Qué has visto?
—Amor….y es más poderoso que lo anterior— dijo Lilly, resentida con Lucius por lo que acababa de ver.
—No para la magia oscura querida, si te quedas mucho tiempo dentro del recuerdo residual que compone la energía de un objeto, te puedes quedar atrapada para siempre, solo porque te hace sentir "amor" —se burló Lucius.
—Es imposible que pueda controlar el tiempo que estoy dentro.
—Pero sí las veces que entras, tenías que inmersionarte tocando el cofre, no lo de dentro, y lo has hecho tres veces, la última te ha llevado dos horas, para la magia oscura el amor no es más que una debilidad, la magia oscura tiene una especie de personalidad propia. Despliega tu amor y tu alma y te absorberá tan rápido que morirás.
—Vale, lo he pillado, deme el siguiente objeto…— dijo extendiendo la mano; el que quedaba era la pulsera de su abuela. Esta le mostró el tortuoso matrimonio que esta tuvo, lleno de violencia, amenazas y gritos. La inmersión fue tan intensa, que Lilly empezó a presentar los cortes y moratones que sentía su abuela y minutos después comenzó convulsionar. Lucius se vio obligado a detener el hechizo, rompió el círculo de sal y sacó a Lilly de él, separó la pulsera de la chica y le administró un tónico curativo en el cuello. Pasados unos segundos, la joven Snape despertó agitada.
—¿Qué ha pasado?
—Que ha sido demasiado para ti, lo dejaremos para el próximo día.
—¿Me ha…me ha salvado?
—Obviamente…siendo una Snape me consta que eres lo suficientemente lista como para asegurarte que se sabe que te ayudo si algo te pasa. ¿Quieres perder la vida? Perfecto, pero que sea lejos de mi.
—Necesito hacer esto…necesito dominar esta magia para acabar con Johan, salvar a mis amigos y alejar a mi padre del peligro, nadie quiere escucharme, esa gente que persigue, quiere atraerlo a una trampa y no voy a permitirlo —balbuceó todavía apoyada en Lucius—volvamos a intentarlo.
—Ni de broma niña, no estás fuerte, te desplomarás.
—No me creo, que un mortífago no tenga medios…o maneras de permanecer fuerte a pesar del cansancio o de la derrota. Dudo mucho que Quien Usted Sabe respetase turnos. — Se miraron, Lucius sacó un pequeño frasco con un líquido de color naranja.
—Muy bien, pero no es gratis.
—Ya le he pagado, y usted tiene todo mi dinero ¿Cómo pretende que pague nada más?
—Me has pagado por mis conocimientos y por enseñarte artes extremadamente oscuras, no por ser tu proveedor de drogas ilegales. Si quieres esto, págame con secretos, dime algo que si te mueres sea lo suficientemente grande para asegurarme la espalda de que no dirás nada de mi ayuda.—Lilly suspiró, ni en mil vidas iba a contarle a ese hombre su secreto más grande, implicaría a Ginny, a Irinna, a Ron y a su padre, todos ellos acabarían en azkaban; pero no podía decir una tontería que no convenciera a Lucius o que no fuera lo suficientemente grave.
— Le ofrecí favores sexuales al auror Banks a cambio de que no declarase contra mi en la vista del Ministerio. Me rechazó y le horrorizó que estuviese dispuesta a ello, aunque no perdió la oportunidad de humillarme y señalar que eso era por mis carencias de abandono. Pero si se supiera, a parte de la vergüenza, podría tener problemas— Lucius sonrió complacido, al parecer le hizo gracia lo que escuchó.
—Zorra, suicida y ahora…dependiente de drogas…lo tienes todo para ser la hija perfecta eeeh, toma solo tres gotas — Lucius le lanzó el frasco, ella, ignorándolo, se bebió su contenido y consiguió lo que quería, pudo seguir adelante, volvió a realizar la inmersión en la pulsera de su abuela y salió sin un rasguño. Tras esto, pudo realizar más de siete hechizos del libro negro de Grindewald, todos dirigidos a aumentar poder, a obtener y reproducir la magia de objetos y personas, y a retorcer la magia lo que fuera necesario para sus objetivos. La diferencia que el mismísimo Lucius observaba entre Grindewald y Voldemort, era que todo lo que Grindewald enseñaba era dirigido a ser insuperable, no a ser inmortal; él entendía la muerte como una posibilidad real y quiso extender su legado para que personas como la hija del que fue su mejor amigo, fueran capaces de continuarla.
Llegada la noche, habían avanzado todo lo que el señor Malfoy esperaba avanzar en un mes, no sabía si era por el líquido naranja y la alarmante metabolización del frasco entero o si se trataba del preludio a una sobredosis, pero lo conseguido era asombroso. Finalmente, el hechizo más complicado en cuanto a este tipo de magia, pudo obrarse: la invocación de tu antepasado más cercano a un círculo de energía. El aspecto del fantasma invocado debía ser corpóreo y si se hacía el hechizo a la perfección, sería posible incluso, tocarlo.
—Lo he conseguido— dijo Lilly maravillada. Una mujer de pelo lacio y negro se dibujó ante ellos, su piel era cetrina y su nariz era casi tan desproporcionada como la de su hijo, sus ojos eran de color ámbar y su aspecto era trémulo y desconcertante, pero era de carne y hueso. Portaba un vestido ajado de color violeta, se notaba desteñido y muy remendado, al igual que su túnica negra. No era una anciana, parecía tener algunos años más que Lucius, probablemente, habría muerto a esa edad.
—¿Don…dónde estoy? ¿Quiénes sois?— preguntó confundida y recelosa
—¿Es usted Eileen Snape?— preguntó Lilly
—Claro que lo es ¿Qué acaso no ves el gran parecido niña?— preguntó Lucius con desprecio.
—Tú me resultas familiar….¿te conozco de algo?—dijo la mujer al señor Malfoy
—Soy Lucius Malfoy señora Snape — Eileen sonrió y a Lilly le chocó mucho esa reacción.
—Oh…tú eres el amigo de mi hijo….Lucius…sí…vinisteis a mi casa a practicar unos hechizos, le dije a Sev que te mostrara todo lo que le enseñé, que eras una buena influencia, que debía hacerte caso porque le iría bien a tu lado.
—Oh, por favor…—susurró Lilly sin dar crédito a lo que oía. Lucius y el fantasma la ignoraron por completo, Lucius se sintió henchido, como antaño cuando reconocían su poder.
—Le honrará saber que le hizo caso, llegó a ser uno de los mejores…
—Héroes del mundo mágico—interrumpió Lilly cruzando una mirada asesina con Lucius. Ella no conocía nada de su abuela, pero imaginaba que a una madre no le gustaría saber que su hijo fue secuaz de un asesino.
—¿Mi hijo, un héroe?—sonrió —le enseñé lo que a mí me enseñaron, quería que fuera más listo que la mayoría , me alegra saber que lo usó para el bien a pesar de su padre y de su situación en el colegio.— Eileen pareció emocionarse.—¿Y tú quien eres?—La observó fijamente— ¿Cómo llevas puesta mi pulsera de protección?
—Me llamo Lilly, señora, Lilly Snape, soy su….nieta.
—Ooooh Lilly….—los dientes oscurecidos y amarillentos de la mujer se mostraron en una sonrisa aliviada—¿al final mi hijo se casó con esa chica muggle que amaba tanto? Eran tan dulces el uno con el otro, de niños jugaban sin parar por el barrio…
—Algo no va bien, los muertos ven el mundo que han dejado atrás, no es normal que no sepa nada, o miente o has hecho algo mal —susurró Lucius al oído de la joven Snape mientras Eileen se deshacía en halagos hacia la joven Evans.
—No, no soy hija de… Lilly Evans, mi padre nunca estuvo con ella. Mi madre es…
—Narcissa Black es su madre señora Snape, verá, su hijo se juntó tanto a mí, y éramos tan amigos que de pronto, olvidó donde estaban los límites y se acostó con mi esposa, y de ella nació esta bastarda que tiene delante. —El gesto de la mujer y su tono de voz cambiaron por completo.
—Un momento…¿Severus tuvo descendencia con una sangre limpia?—El gesto de Lucius le dio a entender que sí, la mujer miró a su nieta—dime, que no has hecho magia de sangre.
—La estoy haciendo en este momento.
—No…no no ¡para! ¡Devuélveme ahora mismo y detén esta locura y será horrible para ti!
—Primero, díganos por qué no parece saber nada de lo que ha ocurrido en la vida de su hijo y su nieta, los muertos lo ven todo ¿Qué esconde usted sra. Snape?—Preguntó Lucius.
—¡No veo nada porque Tobias me mató y enterró mi cuerpo en una zona muggle de Liverpool, después se libró de mis cosas y se marchó!. No estoy en ningún santuario, no puedo ver más que oscuridad o los edificios que construyen sobre mi improvisada tumba, y si mis seres queridos me olvidan o evitan pensarme…cada vez me desvanezco más….—Lilly sintió una pena extrema al escuchar eso, seguramente se trataba de lo que vio en la pulsera y la hizo convulsionar.—¡pero eso ahora da igual, mi nieta tiene que detener ese hechizo y no intentar nada similar jamás!.
—No voy a parar el hechizo.— dijo la chica con calma
—¡¿Pero estás loca querida?! ¡Haciendo esto estás firmando tu sentencia de muerte!
—Sé que es peligroso pero controlo el hechizo.
—¡Sé que lo controlas, no se trata de eso!—La señora Snape parecía desesperada—Escúchame, tu poder es tu peor maldición, las mujeres de nuestra familia han acabado locas o muertas por culpa de la magia extrema, los hombres solo transmiten este inmenso poder pero no lo tienen, por eso, cuando me contaron las leyendas y mi probable destino, me casé con un muggle, para cercenar mi árbol mágico, yo encerré mi poder en mi hijo, y le enseñé control extremo, pero nunca pensé que tendría hijos, siempre repudió tenerlos y en el caso de hacerlo, solo había una chica con posibilidades, una bruja hija de muggles, pero si tú eres hija de una Black, todo lo que yo hice, todo lo que mi familia hizo… no habrá servido de nada. Te perseguirá para invadirte.
—¿Quién?
—Lucrecia Blishwick….según las leyendas era una bruja muy muy poderosa que se quedó embarazada de un ser demoníaco que le dio aún más poder…pero se volvió loca, degolló niños para lograr hazañas de la magia oscura que había leído en libros como los que estás utilizando, dejó que experimentaran con ella para adquirir mayores habilidades, pero cuando la capturaron se aseguró de hacer un horrocrux inmaterial, un hechizo sobre su línea de sangre para que cuando llegara el momento y hubiera una bruja lo suficientemente poderosa, poder volver en su cuerpo y terminar lo que empezó.
—¿Y qué empezó?
—Nadie habla de ello…pero no era nada bueno, es lo único que se…líbrate de ese poder….no te traerá nada bueno, busca recipientes de magia…tantos como sea posible. —El hechizo comenzó a desvanecerse y cuando la señora Snape ya era casi toralmente transparente se oyó su voz resonando en las paredes— Sálvate…
—No le hagas ni caso—dijo Lucius con desdén al ver la estupefacción de la joven.—Lo que haces es peligrosísimo, ya lo sabes y que tienes mucho poder también, muy probablemente provienes de esa línea porque los Blishwick son antecesores directos de los Black, pero lo que te ha contado tu abuela es absurdo.
—¿Por qué es absurdo? Yo he visto que todo tenía mucho sentido.
—Cuentos de viejas, sabes que yo tengo libros y acceso a información que no sabe nadie y puedo asegurarte que lo único que pasó fue que una chica muy portentosa y poderosa como lo eres tú, aceptó la mano de un Malfoy en lugar de la de un Potter, mi antepasado la adoraba, y la dejó embarazada estando prometidos, los Blishwick se enfrentaron entre ellos, las familias que la pretendieron lo consideraron un ultraje porque pensaban que querían casar a una maculada con sus hijos y eso les había traído la deshonra. La raptaron, seguramente la violaron y torturaron y cuando nació su hijo ni siquiera se lo dieron a su padre…lo escondieron…las leyendas cuentan que Lucreccia maldijo a las familias que la ultrajaron y hechizó a su descendencia para que su poder les permitiera canalizar su rastro mágico y no perecer como ella lo hizo. Obviamente, al ser una bruja tan poderosa, a sus atacantes les dio miedo lo que pudiera hacer desde el más allá e inventaron historias que se oyeron más alto que la verdad; te traeré el diario de mi antepasado dejó en herencia, su prometido, por si cuando termines de hacer lo importante quieres leer algo de historia; verás que…solo era una chica con un poder extraordinario que la gente quiso eliminar por sentirse amenazada….
—Eso me suena…—dijo Lilly con lástima.
—Y por cierto, tu abuela siempre ha estado loca, si ella hubiera tenido el poder de Lucreccia no la habría matado un simple muggle, aunque fuera accidentalmente, le hubiera matado ella para proteger su vida— En ese momento, la cerradura del despacho comenzó a girar, se había pasado la hora de la cena, Irinna estaría entrando para dormir o comprobar si ella estaba bien, Lucius desapareció por la chimenea en seguida y con un movimiento de varita, Lilly recogió todo justo antes de que Irinna atravesase la puerta.
—Lillian…estás levantada— afirmó con extrañeza —y vestida con el uniforrrme ¿A dónde ibas?
—Tenía hambre y quería bajar al gran comedor.— inventó
—Aquí tienes comida, podías cenarrr aquí.
—Me tuvo que atar a la silla hace solo unos días para que comiera ¿de verdad es un problema que quiera ir al comedor?
—No lo es— dijo Irinna con paciencia, tomando en cuenta la paz firmada con la hija de su amante— perrro lamentablemente la cena terrrminó hace 20 minutos.
—Oh…vaya…supongo que no vi pasar el tiempo mientras me bañaba.— Irinna consultó su reloj y respiró.
—Yo cocinarré algo.— Se quitó la túnica de diario y la cambió por un delantal.
—No es necesario, iré a las cocinas y…
—Habiendo comida aquí, yo me ocuparré, come y después descansa, no quierrro que salgas hoy, has pasado porrr mucho. Además he de mantenerrrme despierrrta, sigo siendo la dirrectorra en otro colegio y tengo trabajo que hacerrr. Además, así me asegurrro de que comes.—Lilly no pudo oponerse para no resultar sospechosa. Se quedaron en silencio mientras Irinna cortaba unas verduras y trozos de carne.
—¿Por qué no lo hace con magia?
—Porrrque yo también he de limitarrr mi uso de la magia, el hechizo fue muy fuerrrte y mis condiciones tampoco son las mejorrres, así que solo la usarrré para acelerrrar la cocción.—La chica calló, si Irinna supiera la de hechizos que había practicado esa tarde le daría un ataque.
—¿Y….qué tal va todo en Durmstrang?—Irinna echó las verduras en un caldero y la miró mientras se cocinaban, le costaba mucho morderse la lengua.
—Pues han…cambiado la decorrración de mi despacho por exigencias del Ministerrio, no quierrren que se sospeche favorrritismo porrr ninguna casa, incluso mi túnica de directorrra es diferrrente ahorrra.
—Al director Karkarov no le pidieron nada de eso, él era muy hortera, tenia predilección por mi casa y el Ministro era el mismo.
—Pero Igorrr no era una mujerrr joven que desafía al Ministerrio y se opone a cumplirrr exigencias absurrrdas. De todas forrrmas, no durrarré demasiado en el carrrgo.— Irinna abrió el armario de las especias y seleccionó unos cuantas para el guiso que estaba haciendo, movió la varita y el guiso empezó a oler bien en pocos minutos.
—¿Va a trasladarse a Hogwarts?—Irinna la miró fijamente sin saber qué contestar, no quería contarle sus sospechas sobre enfermedad terminal, no quería decirle que salvaría su puesto si se casaba con su padre, pero tampoco quería parecer débil.
—No, me despedirrrrán por desafiarrr al machista del Ministro pero…si los padres, los alumnos y los profesorrres están de acuerrrdo…entonces…les desearrré mucha suerrrrte.
—Durmstrang necesita mano dura, paciencia e…inteligencia. Usted sabe que nunca fue mi profesora favorita pero, sabía que de ser usted la directora al colegio le iría mucho mejor, pero sin Karkarov ni usted…y en manos del ministro….ese colegio sería una catástrofe.
—Lo siento porrrr el colegio perrro, me niego a aceptarrr las condiciones del Ministro, condiciones que no te puedo revelarrr por cuestiones obvias, tendrá que apañarrrse.
—Me imagino que tipo de condiciones exigirá—Irinna la miró alarmada y preocupada—no piense cosas raras, salí con Marcus Besthoren-Jakobsen
—¿Saliste con el hijo del ministro?—Lilly asintió.
—Sí y él…bueno, era gracioso, guapo, rico y tierno pero…le preocupaba mucho la opinión de su padre. Un día fui a cenar a su casa, el Ministro me recibió bien y parecía simpático hasta que le hablé de mis logros académicos y del club de duelo…entonces, cuando su hijo se excusó para ir al lavabo, me dijo a la cara que le importaban una mierda mis capacidades si no eran dirigidas a cocinar, limpiar y tener hijos porque eso era lo que un Besthoren-Jakobsen necesitaba, una mujer callada y dispuesta, nada más.
—"O bozhe"— se indignó Irinna en su lengua natal—¿Y qué le dijiste?
—Nada, ,me fui llorando de esa casa y al día siguiente, en el colegio, fui a dejar a Marcus y me lo encontré en el cuarto de los chicos teniendo relaciones con un alumno de séptimo…así que digamos que, no tuve dramas para terminar lo nuestro pero, me compadezco de la pobre que tenga que soportar ese suegro y vivir esa mentira de matrimonio. Me imagino que a usted, siendo que el colegio depende del Ministerio le exigirá un montón de estupideces y como usted tiene carácter se negará a soportarlas, y hace bien, es un imbécil.
—Has resumido los últimos 5 meses de mi trrrabajo en una frase. Ya verrremos qué pasa finalmente, porr ahorra, me estoy centrando en la colaborrración con Hogwarts.—la tapa del caldero tintineó, el guiso estaba listo, Irinna vertió su contenido en un cuenco y se lo acercó a Lilly —Ten cuidado, está caliente.
—Tranquila—Lilly tomó el cuenco de las manos de Irinna y al tocar su piel, unas imágenes asaltaron su cabeza. Vio, entre flashes, muchísima sangre, y unas manos ensangrentadas entrelazadas con otras, a su padre y a la profesora Petrova muy preocupados.
—Severrus…no voy a poder soporrrtarlo más…esta vez no resistiré—decía una débil y jadeante Irinna. Estaba tumbada sobre algo y Severus aguantaba su mano mientras juntaba su cara a la de ella.
—No voy a permitir que te pase nada, no vas a morir ¿me oyes?
—Severrrus, tu hija…
—Ya lo sé, ya lo sé, pero no vas a morir, todo acabará pronto, traeré a esa niña aquí aunque sea lo último que haga.
—Eso si lo que me he desangrado no me mata antes.
—Maldita seas Irinna, deja de decir eso, os amo a las dos y no voy a perderos.
—Cabrón orrrgulloso ¿tenias que decir finalmente que me amas justo cuando me estoy retorciendo de dolor y rogando por pasarrr a la otra vida? ¿Es una jodida broma?
—Tenía que habértelo dicho antes—Los ojos de Irinna empezaron a cerrarse mientras sonreía—Irinna no te vayas…Irinna mírame, ¡Irinna!
—¡Lillian!—El cuenco se cayó al suelo, tanto Irinna como Lilly tenían quemaduras en las palmas de las manos al contacto, Lilly temblaba ¿había visto lo que creía? ¿Qué Irinna moriría en los brazos de su padre por su culpa?—¿Tú también lo has visto?
—No…no he visto nada de nada —mintió Lilly apretando la mandíbula acto seguido —lo siento….yo….ammm creo que el hechizo de esta mañana me tiene más cansada de lo que creía….iré a dormir.
—No—Dijo Irinna con rotundidad, reparó el recipiente y sirvió otro cazo—Come, eso ayudará, luego te irás a la cama.
—Creo que es mejor que…
—¡Que comas!—gritó Irinna perdiendo la paciencia, Lilly no se atrevió a replicar, al fin y al cabo ella moriría por su culpa. Terminó el plato en silencio y se fue a su cuarto, la joven Snape dio vueltas toda la noche, teniendo pesadillas, soñando con Nott, con los calabozos, con esa visión, con su abuela, con su padre, caos, muerte y destrucción. Irinna sabía que la niña había mentido, que algo estaba haciendo a escondidas, y que tendría que vigilarla muy bien. Decidió bañarse e intentar relajarse, pero solo le salieron lágrimas, el día también había sido durísimo para ella y saber seguro que iba a morir no la alentaba a ser fuerte en absoluto.
De pronto el cristal que Snape le había dado y guardaba en su túnica empezó a brillar, Irinna alargó el brazo y al tocar el espejo, la imagen de Severus apareció frente a ella.
—Hola Irinna
—Severrus…—Irinna se esforzó por recuperar un tono de voz normal—¿va todo bien?
—Por el momento sí…Quería contactar para que supierais que la inmersión ha sido un éxito, me han aceptado con facilidad.
—Me alegrra mucho saberrrlo. ¿Black ya lo sabe?
—Sí, aunque no le ha gustado mucho verme, estaba entretenido con esa cantante en su despacho y les he fastidiado.
—Ah...—Severus se extrañó ante su falta de reacción, normalmente la chica apoyaba su inquina contra Sirius.
—¿Cómo ha ido el día por allí?
—Amm…un poco….complicado perrro…bien—Severus clavó su mirada en la chica.
—Irinna, estás llorando.
—No…no qué va…—sonrió forzadamente— estoy bien…estoy en la bañerrra y por eso parecerrrá que llorrro perro solo es…agua.— Severus enmudeció unos segundos que bastaron para comprobar que mentía.
—Por mucho que me encante verte desnuda no me vas a distraer de lo que ven mis ojos, y estabas llorando, creí que teníamos una promesa.
—Solo estoy…un poco agobiada porr las cirrrcunstancias, nada más.
—¿Mi hija te ha puesto así? Si es así, ponte un albornoz, llévale el cristal y deja que hable con ella.—exigió en tono protector.
—Tu hija ya ha tenido bastante porrr un día, qué digo un día, ha tenido bastante parrra el mes enterrro.
—¿Qué ha pasado?—Preguntó preocupado, Irinna pasó la mano por su frente con resignación.
—Nada…da igual, puedo controlarrrlo, tú debes concentrarrrte en la misión.
—Irinna, si a mi hija le está pasando algo, debo saberlo, soy su padre y he sacrificado mucho para mantenerla a salvo—Irinna mordió su labio con nerviosismo, ahora que sabía que iba a morir en sus brazos no podía mentirle pero tampoco podía destrozarlo y desestabilizar su mente en plena misión.
—Banks detuvo a tu hija en plena clase esta mañana.
—¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!
—Por Theodore Nott— Severus palideció— Debiste contarrrmelo.
—No quería que te enterases de que soy un padre horrible.
—¿Y Black y Lupin sí podían saberrrlo cuando yo soy la que está cuidando de que el poderrr de tu hija no la mate?—preguntó alterada— asesinarrr a alguien erra un factorrr imporrrtante en el hecho de que sus poderres desborrrden y de que enloquezca.
—No me importa lo que ellos piensen, ellos conocen lo peor de mi y era muy pronto para que tu lo conocieras.
—¿Crees que no sé lo peor? ¿Cómo que fuiste morrrtifago? Obviamente, lo supe antes de verrrte porrr primera vez. Segurramente te perrrseguí en algún punto de mi carrera como aurora, que tienes oscurrridad y muchos errores a tu espalda, es algo que sabía cuando te propuse nuestra…amistad intensa.
—No me refería a mi pasado como mortifago, daba por hecho que una bruja como tú, me investigaría antes de recibirme, me refería a mi incapacidad para proteger a mi propia hija—Los ojos de Irinna se encharcaron de nuevo, pensó en lo que sabía de Nott y no podía decirle a Severus. Lupin y Black tenían razón, saberlo le destrozaría y decírselo para no tener la culpa de morirse habiéndole mentido era egoísta; miró al techo, respiró y luego fijó los ojos de nuevo en el trozo de espejo que la conectaba con Severus.
—Lillian está bien…ya….ya está a salvo.
—¿Cómo has logrado sacarla de eso?
—Hechizando al auror y utilizando mi carrrrgo de aurora interrrnacional para intervenirrr en el caso.
—Sé que habrás odiado tener que hacer eso.
—Es igual….sé que ella está arrepentida de lo que hizo a pesarrr de…lo que sufrió.
—¿Te ha contado algo? Creo que ni siquiera con Black fue del todo sincera—Irinna asintió.
—Ha sido sincera…—le mintió Irinna— Es normal su comporrrtamiento Severrus…ella se sentía ultrajada y tenia tanto miedo de que se repitiera que…le rompió una silla en la cabeza…fue un accidente, pero le daba verrrrgüenza contarrrte que le pasó algo así.
—¿Y ahora Banks lo sabe?
—Ahora Banks cree que Nott le hizo algo peor y que ha escapado para que tu hija no lo denuncie…o tú no lo mates. Le buscan como delincuente y tu hija es la víctima.
—Te agradezco que…le hayas quitado a mi hija ese peso de encima. —Irinna asintió.
—Ella también me lo agradeció, estuvimos hablando mucho rato y…todo está bien.
—¿Llorabas por ella?
—No…bueno…han sido muchas cosas…ammm….es que hoy estuve con Madame Pompfrey y…aún no sabe lo que tengo…me frustra y me asusta no saberlo.
—Es comprensible, yo también estoy preocupado.
—¿Severrus puedo….preguntarrte algo profundo? —Irinna pensaba en decirle que estaba sintiendo algo por él y que se iba a morir, en esa visión él decía que la amaba y que debía haberlo dicho antes por lo cual, quizá era correspondida y podían aprovechar el tiempo.
—Lo que tú quieras, no tengo derecho a negarte nada después de todo lo que haces por mi.
—¿Sí tu y yo tuviérrramos una …?—Severus puso una cara extraña y la chica quiso replantearlo—¿Si yo te dijerra que siento…—vio como Severus se tensaba y recondujo la conversación, no era capaz de decirlo— que siento…un miedo atroz a….morrrrirr sola….tú…me prometerrrías que estarrrrás allí conmigo aunque ya no seamos amigos?
—No vas a morir sola, eres maravillosa y cualquier hombre moriría porque te enamoraras de él y le dieras una familia — "Pero tú no lo harías" pensó Irinna.
—Me refería a que…quierrro que me prrrrometas que…si me estuviera murrriendo tú acudirrrías a acompañarrrme…incluso si ya no fuérrramos amigos.
—No se me ocurre un escenario en el que ya no fuésemos amigos, pero ¿por qué me preguntas esto?¿hay algo que no me estás queriendo decir?—Irinna secó una lágrima debajo de su ojo izquierdo.
—Solo…que…tuve un sueño en el que me estaba murrriendo y…tenía muchísimo miedo, no tengo familia y…no tengo lo que se dice, demasiados amigos y….al menos…si tú estuvierrras…no me sentirría tan abrumada, y sola.
—Sé lo que es morir solo, sintiendo todo eso.—hizo una pausa—así que te prometo que dentro de décadas, aunque por lo que sea te odiase en lo más profundo de mi ser, estaré contigo si te estás muriendo.
—Es bueno saberrrlo…—dijo Irinna sintiendo algo de consuelo.
—Aunque Narcissa no permitría que te murieras sola, te lo aviso, le caes muy bien.—ambos sonrieron, Severus de pronto oyó algo—Tengo que cortar la comunicación, iré informando.
—Buena suerte—dijo ella cuando ya había desaparecido, le estaba carcomiendo todo lo que le escondía a Severus y ya no tenía tan claro si lo que vio era real pero por si acaso le quedaba poco, prefirió no fastidiar lo que tenían y ocultarle lo demás, era por su propio bien.
FIN DEL CAPÍTULO
* COMUNICADO IMPORTANTE *: Si has llegado hasta aquí te doy las gracias. He querido poner este mensaje al final porque queria que pudierais leer directamente este capitulo que tanto tiempo ha tardado. En cuanto a ello, he de decir que una de las razones por las que me ha costado tanto es porque tras el último capítulo, no recibí ningún mensaje ni review y esa circunstancia, me deprimió mucho porque tuve la sensación de que no había gustado o de que quizá sentís que algo falla. Os agradezco infinitamente a los que me leéis aunque no me escribáis pero apoyaríais mucho mi escritura si me dejaseis algún comentario, por corto que sea ( como guest o con cuenta en fanfiction). En fin, mi idea es publicar el próximo capitulo en breve y terminar por fin la "primera temporada" de este fic.
Saludos.
