Como lo bueno se hace esperar pues aquí llegó el 42, me gustaría haberlo subido antes pero el trabajo me ha tenido absorbida, os leo en comentarios. Aprovecho para dar las gracias Tatiana y Leslie08 por vuestros reviews, me encanta debatir y fangirlear y que os guste lo que escribo.

CAP 42

FAR FROM HOME

—¿No te acuerdas de tu nombre? —`Preguntó Lily; Lilly negó con la cabeza, no sabía dónde estaba ni quien era ni qué hacía allí.

—¿Recuerdas de dónde eres? —preguntó Severus, la chica negó con la cabeza. —¿Y a tu padre?

—Tengo la cabeza hecha un lío…recuerdo haberle dicho a alguien que "era mi padre y no dejaría que muriera" pero…no recuerdo su cara ni…nada de él.

—¿Qué hay de tu madre? —preguntó la pelirroja.

—Algo similar…recuerdo…pelo rubio y…ojos azules pero, nada más.

—¿Recuerdas si tienes novio? — preguntó Severus, en su mente la había visto besarse con un pelirrojo, igual era su novio.

—Empiezas fuerte eh Snape…no se acuerda ni de su nombre y ya te interesas por eso—dijo James.

—Cierra la boca Potter—La chica miró a los dos muchachos discutir y luego miró a Lily, después volvió a fijarse en James.

—Tú…me resultas familiar…por alguna razón recuerdo… ¿abrazarte? —Lily miró a su novio.

—No, créeme no te he visto jamás, me acordaría de una chica tan guapa como tú. —La extraña sonrió enrojeciendo un poco.

—Qué estilazo Potter, ligando con la chica amnésica en las narices de tu novia. —aprovechó Severus.

—Se llama ser agradable Snape, es normal que un amargado como tú no lo distinga, no estaba ligando.

—Sí lo hacías—cortó Lily, provocando una inmensa satisfacción en Severus.

—No sois muy amigos los tres, ¿verdad? —concluyó la desconocida.

—Es complicado. —dijo Lily.

—Ella y yo somos novios— dijo James extendiendo el brazo hacia la cintura de Lily Evans— él…ERA amigo de ella, pero la fastidió, sin embargo, te ha salvado la vida, así que tiene que estar aquí—explicó James.

—En realidad nos hemos reconciliado, así que SOMOS amigos pero este casanova, que no tiene ni el respeto de no ligar con otras en la cara de su novia, es un encantador acosador que me ha hecho la vida imposible durante siete años, aunque, por supuesto, se las da de héroe.

—Chicos tenemos una chica que no recuerda ni su nombre a la que alguien ha atacado y queremos ayudarla para que encuentre a sus padres y pueda retomar su vida, ¿podéis dejar de competir entre vosotros para centrarnos en lo importante POR FAVOR?—Dijo Lily sin mirar a ninguno y regresando la mirada a la chica de la cama, pidiendo disculpas con su gesto.

—No te preocupes—le susurró la chica.

—¿Querrías bañarte y comer algo antes de continuar? — preguntó Lily

—Sí por favor—la chica salió de la cama y se dirigió a lo que parecía el servicio, pero se detuvo a mitad—Ammm…no puedo bañarme…no tengo más ropa, al menos eso creo.

—Oooh…amm no te preocupes, ve calentando el agua, te traeremos algo —dijo Lily, la chica reemprendió su camino y cerró la puerta. —Bueno…habrá que comprar ropa, creo que la tienda de túnicas de Flora Frederington está a una manzana—comentó la pelirroja, los dos chicos la miraron interrogantes. —Yo tengo que quedarme aquí por si necesita algo.

—¿Y qué se compra en estos casos? ¿Y qué talla tiene? No sabemos nada—preguntó James.

—Pues…ropa interior, una túnica, un pantalón, una camisa, o un vestido….y no sé…más o menos la misma talla que yo.

—¿Y esa cual es? — preguntó James, Severus rio.

—Vale, yo iré Lily, no hace falta decir más.

—Eh eh eh…—James le cortó el paso—Si alguien va a comprar ropa de la talla de MI NOVIA, mejor dicho MI PROMETIDA, seré yo, Snivellus.

—¿Y qué talla es esa Potter? —el merodeador se quedó callado y se enfadó por ese comentario, por lo que decidió contraatacar.

—Una cosa Snape ¿Con qué dinero vas a pagar la ropa si eres más pobre que una rata? —Snape le dedicó una mirada furibunda, James tenía mucho dinero y él tenía lo justo para pagar los útiles escolares, gracias a la ayuda de Dumbledore con el fondo para alumnos sin recursos.

—¿Sabéis qué? Dejadlo, no va a ir ninguno. —se hartó Lily, enfadada con ambos.

—¿Vas a ir tú? —preguntó James.

—¿Y dejaros solos y que esta habitación y la chica que hay dentro, salten por los aires en cuanto me dé la vuelta, porque os estaréis matando? No, ni hablar, clonaré mi ropa. —se quitó la falda y comenzó a desabrocharse la camisa.

—¡Eh eh eh! ¿pero qué haces? ¿No ves que está ese delante?—Se escandalizó James poniéndose delante de ella para que Severus no la viera.

—Agh por favor, James, Severus me ha visto mil veces en bikini en la piscina de Cokeworth, es lo mismo.

—No, no lo es—afirmó James. La puerta se cerró, Severus había salido al rellano por respeto, por celos y porque pensaba igual que James, no era lo mismo; sí, las prendas tal vez eran parecidas, pero la ropa interior era su intimidad, y a él le encantaría formar parte de ella, pero no lo era. Potter tenía el derecho de verla así y eso le enervaba tantísimo que prefería salir para evitar un problema que no podría remediar y perdería de nuevo a Lily.

—¿Puedes dejar de ser tan borde con él? —pidió Lily, James insonorizó la habitación.

—Veo que decía la verdad, os habéis reconciliado y mucho en un momento. —afirmó preocupado y celoso.

—No ha sido planeado, simplemente ha ocurrido.

—¿Quién podría haberlo previsto? Ah, sí, yo lo hice.

—Vale James, quizá yo tenía más ganas de las que pensaba de arreglar las cosas, pero él no es mortífago, he visto su brazo, sigue teniendo buen corazón y le importo muchísimo. Creo que está convencido de que si se mete en las filas de Quien Tú Sabes, no le harán matar a nadie y de que podrá oponerse a hacerlo.

—Ah bueno, si piensa que Quien Tú Sabes hace picnics los domingos y solo da mítines políticos, entonces será de los primeros en morir por ser tan inocente. —dijo con sarcasmo— Lily por favor, despierta, te está mintiendo y si de verdad piensa eso, es idiota.

— Tú lo odiaste desde que le viste, pero nunca le diste la oportunidad de ser otra cosa que no fuera tu víctima o tu enemigo, era buen amigo, es buen amigo, no me está mintiendo James, yo tampoco me podría oponer a entregarlo si la Orden lo capturara…¿O sí?

—Podrías ¿pero quien en su sano juicio se opondría a la entrega de un mortífago? Matan y torturan muggles e hijos de muggles Lily, no se les persigue porque quieran presentarse a las elecciones a Ministros de Magia.

—Puede que si se da cuenta de que puede tener amigos mejores y conservarme, no se meta en eso, puede que recapacite y se ponga de nuestro lado.

—Snape nunca se pondrá de parte de la Orden.

—Quizá sí con la motivación y los amigos adecuados, por supuesto, no hablo de vosotros pero, reconciliarnos puede cambiar las cosas, yo…necesito intentarlo James…imagina por un momento que Sirius se pasa de bando, que todo el mundo dice que es un mortífago cuando no lo es y tú lo conoces, sabes quién es tu amigo, sabes ver su interior ¿No intentarías todo?—James suspiró y abrazó a Lily.

—No sabía que lo echabas tanto de menos o que te preocupaba tanto su vida.

—Supongo que hasta hoy, no había querido pensarlo, creo que lo daba por perdido pero…las cosas que me ha dicho, el salvar a esa chica, el entender que lo dejamos en la enfermería porque te amo y quería evitaros problemas…me han hecho plantearme si de verdad estaba todo tan perdido, creo que ha madurado y no quiero negarle la oportunidad de demostrarlo.

—Está bien…dale…la oportunidad que consideres…—suspiró—seré bueno con él, lo prometo, pero eso sí, otra situación como la de "tu talla" y le pego un puñetazo, entre hombres nos conocemos, eso ha sido un "mira Lily, yo sería mejor novio, el tuyo ni siquiera sabe tu talla de túnica" y por ahí no paso.

—En realidad deberías saberla —rio Lily, James gruñó— y como vuelvas a ligar con otra en mis narices desearás no haber nacido ¿entendido?

—No lo he hecho adrede, lo prometo.

—Está bien…y…por favor James…no vuelvas a burlarte de su familia o de su dinero…su situación no es mejor que la de Sirius y ya sabes lo que le duele a Sirius la forma en la que lo han despreciado.

—De acuerdo, ya te he dicho que seré bueno—Lily le dio un beso en los labios y terminó de clonar su ropa; después le abrió la puerta a Severus.

—No quería incomodarte, suponía que como ya me has visto en bikini no importaba—le dijo en voz baja, antes de que entrara.

—No importa, pero ahora tienes novio…¿no?, si fueras mi novia…—La miró imaginando eso — a mí también me molestaría.

—Gracias por entenderlo—le sonrió—pasa por favor. —Severus se quedó junto a la puerta, James había oído lo de que si él fuera su novio también se molestaría por esa situación, por unos segundos agradeció la empatía, pero luego pensó en las palabras "si fueras mi novia", ¡ja! Que siguiera soñando.

—¿Qué vamos a hacer cuando salga? ¿seguir preguntando? — dijo Severus.

— Sev ¿Podrías detallar un poco lo que has visto en su mente? Lo prudente sería no contárselo, pero quizá así sepamos qué preguntar. — sugirió Lily.

—Sí, por eso le he preguntado lo del novio, en su mente se daba un beso con un pelirrojo y quizá lo recordara a él, antes de eso, he visto a un hombre vestido de negro con el pelo largo, al que le decía eso, que era su padre y no iba a dejar que muriera, y la madre era rubia, algo ocurría y ella les encerraba en una zona de protección, o eso me pareció; después también he visto como hacia un hechizo con un hombre parecido a Lucius Malfoy, bueno…parecía su padre pero…con el pelo largo. Después….mmm discutía con un chico que juraría al 90% que era Lucius, él le pedía que le dijera la verdad pero no sé de qué….sí que la vi abrazar a Potter, y a una pelirroja pero no eras tú, ella le decía que "volviera" y….ah, peleaba en duelo con una mujer guapísima que tenía como…acento ruso, ella le decía que recapacitara, pero nuevamente no tengo contexto de eso. Lo último que vi, fue a una loca de pelo negro que le hacia un cruccio y a un hombre de cara derretida que la asustaba muchísimo, se puso a gritar, así que supongo que también la torturó. Después de eso fue cuando me aventó, quizá ese ser la esté buscando.

—Vale, es bruja, eso es algo que podemos estar seguros. — dijo James

—El problema es…¿Cómo le dices a una bruja que no recuerda ni su nombre, que es bruja?—preguntó Lily.

Lilly Snape se adentró en la modesta bañera de porcelana, abrió la llave y dejó el agua caer sobre su cabello castaño; por alguna razón, mientras esparcía el jabón por sus brazos, notaba pequeños pinchazos en sus extremidades, parecidos a la mordedura de un insecto. Lo último que tenía en su cabeza era una imagen horrenda de una cara quemada que por alguna razón, le inspiraba muchísimo terror, quizá culpa de una pesadilla. El agua caliente calmaba su sensación de entumecimiento en el cuello y en los músculos de su espalda y relajaba su dolor de cabeza. Al salir se miró al espejo, ni siquiera reconocía a la chica que le devolvía la mirada ¿Quién era ella? No lo sabía, acercó su cara al cristal para observarse, piel muy blanca, algunas pecas por la zona de la nariz, orejas pequeñas y ojos azules con motas verdes. Tenía la sensación de que algo estaba mal, que no debería verse de esa manera, pero en fría lógica, eso resultaba absurdo, su cabello era de un color claro, castaño y precioso, le gustaba su cuerpo y su cara, en palabras de James, era muy guapa, pero algo no debería estar ahí ¿sería su instinto de protección?. Intentó ahuyentar los pensamientos extraños, veía retazos de recuerdos mezclados y no le podía dar ningún sentido ¿Quién era ella? ¿Le habría hecho daño a alguien o alguien a ella? ¿Alguien la estaría buscando?

La chica salió del baño con una toalla anudada al pecho, Lily le dio la ropa y la chica se quedó mirándola unos segundos con curiosidad.

—Gracias—dijo cerrando la puerta para cambiarse.

—Mi teoría es la siguiente—dijo Severus Snape en voz baja— quizá su padre tenía alguna enfermedad o algo incurable, y alguien le hizo creer que tenia la forma milagrosa de conseguir salvarle si…hacia algunos hechizos, cuando sus cercanos lo supieron le dijeron que era una locura, ella no escuchó a nadie y la engañaron, la torturaron y la secuestraron, e igual al escapar le dieron un golpe en la cabeza o le obligaron a olvidar y por eso no recuerda nada.

—Yo creo que es algo más que eso…—sugirió James— si la hubieran obligado tú no habrías visto cosas en su mente— se dirigió a Severus— y la gente normal suele recordar su nombre, sería muy estúpido que un mago hiciera olvidar y dejara un rastro tan claro como que la persona no recuerde ni su propio nombre…creo que es más complicado— expuso—¿os acordáis de las lecciones de aparición? El instructor dijo que a veces podíamos sufrir desparticiones, que normalmente son físicas pero a veces pueden ser mentales también, que es muy raro pero que puede ocurrir, puede haber olvidado la información relacionada con su…"vida emocional" y conservar conocimientos, algo así como si una sección de su cerebro estuviera aquí y otra en otra parte. Si no sabía aparecerse bien y estaba nerviosa o asustada, podría haber ocurrido.

—Es posible—reconoció Severus. Lilly Snape terminó de vestirse y salió del servicio. Se acarició la ropa y se colocó todo en su lugar. Bajaron al restaurante del hostal, Lily se sentó en una mesa rectangular, Severus se sentó a su lado, por lo que James se vio obligado a sentarse a la diestra de su novia en la cabecera de la mesa, la chica desconocida, se sentó al lado de James, en frente de Severus y Lily. James pidió unos cuantos sándwiches y zumo, aunque eso implicara invitar a Snape, quien, por orgullo, no estaba comiendo ni bebiendo absolutamente nada, sería pobre pero no se dejaría invitar por James Potter. Lily intentaba sacar conversación y empezó a contarle a la chica amnésica su vida y la de James; este, poco después le contó la historia de la solución alisadora del cabello que inventaron sus antepasados por la cual habían amasado fortuna, cosa que no hizo más que sacar muecas de disgusto de Severus.

—Está todo muy bueno James, gracias por invitarme.—agradeció Lilly Snape.

—No hay de qué ¿te encuentras algo mejor del dolor de cabeza?—preguntó amablemente el chico de gafas.

—Sí, por cierto— Lilly miró a Lily—gracias por la ropa… antes me he quedado algo…extrañada al ponérmela porque…me resultaba familiar.

—¿Has recordado algo?—preguntó Lily Evans con intriga, la otra Lilly asintió.

—Bueno, no sé si es un recuerdo, era más como un flash…me vi a mi misma con esto pero…

—¿Pero…?

—Pero…las líneas…la corbata, la falda y el suéter, no eran rojas y amarilas…eran verdes y plateadas, como…la ropa de Severus.

—O sea que eres una Slytherin—dijo James cruzando los brazos incómodo.

—¿Eso qué significa? —antes de que ninguno de los chicos interviniera, lo hizo Lily.

—Que eres ambiciosa, astuta, perseverante, y eres capaz de todo por quien quieres y conseguir lo que deseas.

—Oh…—sonrió— eso es bonito.

—Y que puedes tener un fuerte amor por las artes oscuras—añadió James.

—Amm…— se aclaró la garganta— ¿Y qué significa ser de los que visten de rojo?

—Coraje, osadía, caballerosidad, gran sentido de la justicia y lealtad. —dijo James con orgullo.

—¿Pero…lo primero no es…como…lo segundo, pero más completo? Quiero decir…

—Esta chica me cae bien—dijo Severus sonriendo divertido.

—¿Perdón? —preguntó James extrañado por esa conclusión, ignorando a Severus.

—Si los de verde son capaces de todo por conseguir lo que quieren y por quien quieren, eso implica valentía, y también lealtad, si además eso fuera algo peligroso, porque son perseverantes, también sería osado, y la justicia a veces puede ser muy relativa….

—¿Has oído Potter? Ella cree que Slytherin es Gryffindor pero mucho más completo y útil—picó Severus complacido de ver como las facciones de James se desencajaban y tenía que luchar mucho para no cargar con su discurso de orgullo Gryffindor contra una pobre chica amnésica natamente Slytherin.

—Bueno, en realidad nos seleccionan siendo muy pequeños, la gente madura, cambia, son mantras que nos dicen, pero conforme se crece te preguntas ¿qué hace esta persona aquí si no tiene esas cualidades? Quizá las tuvieran de niños pero no de adultos…—intermedió Lily antes de que James explotara y de que Severus siguiera reuniendo munición contra él.

—Oh, o sea que es como un deporte, te dan un color, te dicen lo que tienes que hacer, pero cuando terminas, vuelves a la normalidad.

—Solo que la partida en este caso dura todo un curso escolar y estás "con tus colores" separados al comer, al dormir, al estudiar, prácticamente para todo. —dijo Severus.

—Eso es curioso…hay algo que me vino al ver la ropa, otros flashes…

—Cuéntame—dijo Lily

—Me vi besando a un chico de rojo…

—Eso sí que es raro, Slytherin y Gryffindor están destinados a odiarse. —explicó James.

—Eso es solo un cliché—dijo Lily Evans

—Aunque también me vi besando a un chico de verde.

—Eso ya me encaja más en una Slytherin—interrumpió James, si era Slytherin era obvio que la fidelidad no iba a ser uno de sus fuertes o valores.

—Aunque luego él besaba a un chico de rojo que llevaba gafas y se parecía mucho a James.

—Querida, cuando recuerdes quien eres, aléjate de ese chico, no te conviene, si te besa a ti y tan pronto a otro, es que no es una persona fiel, seguro que tendrás muchos más chicos que gusten de tu compañía.—aconsejó Lily.

—Todo esto es tan extraño…tengo muchas cosas en la cabeza y no sé ordenarlas ni lo que significan. —dijo la desconocida con molestias en la cabeza.

—Yo podría ayudarte en eso…—dijo Severus— ¿sabes lo que es la legeremancia?

—Severus habíamos acordado ir poco a poco—reprendió Lily

—Oclumancia…—dijo la joven—no…no sé lo que es pero…por alguna razón es la palabra que he pensado cuando has dicho eso…—Severus se inclinó hacia ella con muchísima curiosidad y fascinación.

—Vale, vamos un poco más despacio, lo que has dicho son conceptos relacionados pero a su vez contrarios…piensa.

—No lo sé….

—Snape si no lo sabe…—empezó James tratando de proteger a la chica, Severus lo cortó de un chistido, él estaba viendo como podía sacarlo.

—Piensa bien, has sacado esa palabra porque conoces lo que es, piensa en tu cerebro como una marioneta, la legeremancia es el hilo del que hemos tirado y ha salido oclumancia, estira un poco más del hilo y podrás mover tus recuerdos—Severus la miró atento, la chica asintió, cerró los ojos y respiró.

—Ocultar…la mente…—dijo la chica, Snape sonrió —proviene del latín oclude mens, significa cerrar la mente a los leregemantes, capaces de inmiscuirse en tus recuerdos, para practicar bien la oclumancia se requiere vaciar la mente de todo tipo de pensamientos, para que nadie pueda averiguarlos. Mientras que los leregemantes son capaces de inmiscuirse en tu cabeza y averiguar tus más profundos secretos— recitó la chica de carrera….Lily y James se quedaron boquiabiertos.

—Muy bien— aprobó Snape.

—¿Sabes lo que es una varita? —preguntó Lily

—Es…el arma de los magos—la pelirroja asintió— un momento…¿soy yo?...

—¿Bruja?, sí, pero te encontramos sin varita, ¿recuerdas algún hechizo? —preguntó James.

—No…

—¿Para qué sirve un rictusempra?—preguntó Snape

—Para hacer cosquillas a tu enemigo—respondió la muchacha, los chicos concluyeron que por si misma era difícil que recordara algo, pero las preguntas concretas, tipo examen, eran las que agitaban sus neuronas.

—¿Qué hechizo usarías si quieres ahuyentar a un boggart?—preguntó Lily

—Ridickulus

—¿Y para desarmar a alguien? —preguntó James

—Expeliarmus

—¿Cuáles son las tres maldiciones imperdonables y para qué sirven? —preguntó Severus.

—Las maldiciones imperdonables son usadas por magos oscuros o por aurores en el ejercicio de su cargo, si la ocasión lo requiere, Imperius, sirve para controlar la mente de tu adversario, Cruccio, para torturarlo y Avada Kedavra para matarlo.

—¿Cómo ahuyentarías a un dementor?—preguntó James

—Expecto Patronum

—¿Qué obtendrías si mezcláramos raíz de asfódelo con una infusión de ajenjo? —probó Lily

—Filtro de muertos en vida.

—¿Dónde naciste? —preguntó James con la esperanza de que la batería de preguntas acertadas hubiera removido lo suficiente la mente y sacado información.

—Mmmm…ah….—cerró los ojos para poder concentrarse—no…no lo sé.

—¿Cómo se llama tu madre? —preguntó Severus, la chica repitió el gesto y se esforzó muchísimo.

—Ni idea…—contestó triste—¿Cómo puedo ser así? ¿Cómo puedo retener toda esa información que me habéis preguntado y no…recordar a mi familia ni…mi nombre? — miró al suelo frustrada, Lily le dio la mano con ternura y quiso tranquilizarla.

—Ya te saldrá, no hay prisa. Hagamos algo...vamos a ponerte un nombre provisional ¿vale? Para no llamarte "eh tú" o "chica" y si en algún momento lo recuerdas, nos lo dices y te llamaremos así ¿de acuerdo? —Lilly Snape pareció más aliviada y agradecía la solución de Lily Evans, por lo que aceptó—¿Te gustan las pociones?

—Sí, supongo, no sé por qué pero, tengo mucha información de pociones, estoy viendo aparecer en mi cabeza curiosidades de ingredientes que dudo que supiera si no me gustaran.

—¿Qué te parece si te llamamos como la pocionista Marie Curie? Fue toda una ilustre bruja en nuestro mundo, tantísimo que hasta los muggles reconocieron sus descubrimientos y le confirieron premios Nobel—propuso Lily Evans

—No sé si merezco ser tan honrada pero…Marie me gusta, es un nombre muy bonito—sonrió Lillian Snape.

—Necesitarás también un apellido, en Slytherin tendrás problemas si no tienes padres magos. —acotó Severus.

—No creo que sea lo más prudente que vaya a Slytherin, y aunque lo sea, es algo que debemos guardar los tres en secreto, en Gryffindor puede pasar por una alumna más, yo le daría ropa y la podría alejar de sospechas, presentarla como alumna nueva, y James estaría allí para controlar que todo vaya bien también. —dijo Lily.

—Aún así, si no quiere que nadie se meta con ella, y que pase desapercibida para toda la escuela y todas las casas, es mejor encontrar un apellido mestizo, familias con descendencia poco conocida o que vivan en el extranjero, pero tampoco muy famosas para que se conozcan todos los nombres.—explicó Snape

—En eso creo que tiene razón—dijo James— si Slytherin sabe de una chica nueva, lo primero que querrán saber es su origen y si es diferente la señalarán, una prima de mi madre, Lisbeth Fleamaunt se casó con un hombre de sangre mestiza, George Mikaelson, se mudaron a Escocia hace 25 años, son sanadores así que no tienen demasiado tiempo para relacionarse con la gente….adopta su apellido.—Lily miró a Snape de reojo y no había puesto mala cara, lo que significaba que era un buen plan

—Marie Mikaelson, me gusta pero…

—Bien. ahora solo tendremos que inventar tu historia.—Dijo James.

—Te habrán tenido que educar en casa, porque todo estudiante de Reino Unido va a nuestro colegio a menos que sus padres lo decidan de otra forma, y si alguien tuviera familiares o amigos en otros colegios nos podrían pillar—dijo Severus, Lily pensó en sus palabras, siempre había admirado la inteligencia de su amigo, pero siempre le daba cierto miedo cómo era capaz de crear coartadas tan bien construidas.

—Sí, podríamos decir que no tenias buena salud y que ahora que por fin estás bien querías venir a Hogwarts, que tus padres te llevaron con 11 años y llegaste a la ceremonia de selección pero tu salud se resintió esa misma noche, pero que te seleccionaron en Gryffindor.— sugirió la pelirroja.

—Mmmh…no sé—dijo James no muy convencido.

—Nadie se acuerda de todos los nombres de los recién seleccionados—apoyó Severus—si fuera una chica nueva que se incorpora ya empezado el curso deberían seleccionarla públicamente y eso llamaría la atención de Dumbledore si alguien llegase a sugerirlo, además, en Gryffindor no sois precisamente discretos. Aunque bueno, por lo menos ella contará con la suerte de que tú y tus amiguitos no la estaréis martirizando públicamente para que todo el mundo ponga el ojo en vuestro objeto de burlas.

—¡Hey! ¿Alguien puede escucharme por favor? —pidió la joven Snape.— Creía que lo del nombre era algo entre nosotros pero…¿por qué tengo que inventarme un apellido e ir a vuestra escuela? ¿No se supone que alguien me estará buscando? ¿No deberíamos hablar con…alguien que se dedique a encontrar gente desaparecida o esas cosas?—´preguntó nerviosa.

—Eres de nuestra escuela, pero no te acuerdas, si no, no recordarías un uniforme verde. —contestó Severus imperturbable.

—¿Y si soy de vuestra escuela y soy de los verdes por qué no me recuerdas tú? Quizá tú no me recuerdas porque ni nos hayamos cruzado y seamos de cursos distintos, pero quizá tenga amigas o a alguien — Lily miró a Severus preocupada, no quería que supiera lo del pergamino y lo de la pulsera lo quería investigar él.

—Soy prefecto, eso significa que soy como…el encargado de controlar a toda mi "casa de los verdes" que por cierto, se llama Slytherin y tú no estás en ninguna de mis listas, las cuales vienen con foto, lo comprobé mientras estabas inconsciente y te salvaba la vida, Lily es prefecta de Gryffindor y ha comprobado lo mismo, y él….—se aclaró la garganta— es un idiota que se cree guapo y es popular, conoce a todo el mundo, y ya te ha dicho que te recordaría por guapa, de hecho, seguro que el memo de su mejor amigo hubiera intentado algo contigo. En resumen, eres de la escuela pero es como si fueras menos que un fantasma.—explicó Severus. Lily quiso suavizar sus palabras y explicarle de forma más amable la situación.

—Además te encontramos inconsciente en un sitio muy peligroso, tenias heridas muy graves de magia oscura que Severus pudo curar con mucho esfuerzo, eso puede significar que alguien quiso matarte y no pudo, podrías estar en peligro, de hecho, si Severus no llega a venir, quizá estarías muerta, no sabemos por qué siendo de nuestra escuela no nos recuerdas ni te recordamos, quizá se trate de un hechizo colectivo pero, puede que lo más seguro sea esto.— La pelirroja intentó no sonar muy alarmista pero el gesto de "Marie" le hizo ver que lo había comprendido, aunque segundos después se preocupó.

—El hombre de la cara derretida…—su pecho subía y bajaba con más velocidad de la normal, los tres sabían por Severus de lo que hablaba, pero no querían que se diera cuenta.

—¿Hombre de cara derretida?—preguntó Severus— ¿has recordado algo?

—Cuando me duchaba….solo podía tener en mi mente la imagen de un hombre con la cara llena de quemaduras graves, incluso visualicé un trozo de piel desprendiéndose de su mandíbula, no sé quien es, creía que era una pesadilla pero, por alguna razón me daba mucho miedo…

—Por si acaso ese ser te estuviera persiguiendo….lo mejor es que pases desapercibida—dijo James. Lilly Snape suspiró con miedo.

—¿Y no hay ningún adulto en quien…podamos confiar para que nos ayude?

—Bueno…quizá Hagrid…—empezó James.

—Ha dicho un adulto, no un niño con talla de gigante—interrumpió Severus despreciando el increíble concepto de James de lo que era un adulto.

—Di algo en contra de Hagrid y te las verás con mi varita Snivellus.

—Oooh ¿y vas a concederme el honor de pelear solo contra ti o me tienes tanto miedo que vas a llamar a tus 3 amigos?

—Ah ¿qué quieres pelea? Ningún problema— ambos chicos hicieron ademán de levantarse y tenían la varita preparada, Lily les tomó a ambos de los brazos fuertemente y les impidió continuar.

—Os juro a los dos que como montéis un espectáculo y tratéis de pelearos aquí, me tintaré el pelo, me iré del país, me infiltraré en el mundo muggle y no volveréis a saber de mi en lo que os queda de vida ¿lo habéis entendido?—ambos chicos se miraron con odio visceral y se quedaron quietos—He hecho una pregunta.

—Sí— dijeron con desgana a la vez.—Lilly Snape sentía pena de la pelirroja, no se conocían ni de dos horas y ya había detenido al menos tres enfrentamientos, estaba claro que ellos se odiaban, el chico de pelo negro estaba enamoradísimo de la chica y el de gafas también la amaba pero era su novio, trataba de "marcar su territorio" queriendo dejarle claro al de Slytherin quien era el macho alfa, pero era evidente que se sentía amenazado por Severus, dado que se vislumbraba una clara debilidad de la chica por él; él veía posibilidad real de que ella fuera conquistada en su perjuicio. Sin embargo, la única que no parecía darse cuenta de que su amigo estaba perdidamente enamorado de ella, era ella, quien trataba la situación como si fueran simples celos entre el novio y el mejor amigo.

—Verás Marie…hay una razón por la que no podemos hacer eso…cuando te encontramos…nosotros estábamos en un lugar…amm controvertido, y si alguien descubre que estábamos allí y lo que estábamos haciendo, nos podrían expulsar y encarcelar.

—¿Por….conductas lascivas en sitios peligrosos entre….los tres o algo así?—preguntó extrañada.

—Pediría que me amputaran todas las partes de mi cuerpo antes que hacer algo de ese estilo que implique a este orangután.— contestó Snape con asco.

—Dudo que en Hogwarts quisieran envenenar a los animales con tus restos y para lo "otro" antes tendrías que dejar de ser virgen y dudo que eso pase a menos que te toque la lotería del ministerio y puedas comprar el interés de alguna chica, o que una puta te tenga la suficiente pena como para dejar que la toques.

—James, eso ha sido muy cruel—reprendió Lily dolida por ese comentario contra su amigo, el cual no supo qué contestar porque era algo que le atormentaba constantemente y que él mismo pensaba, todos sus amigos ya "se habían estrenado" mientras que a él, todas las chicas lo miraban con asco y pavonearse de ser un futuro mortífago solo levantaba la aprobación de Lucius Malfoy, pero ninguna falda.

—A ver si me entero Lilian ¿me insulta él a mi pero el culpable soy yo?—James se levantó airado— cuando recuerdes quien de los dos es tu novio, me avisas.—James abandonó la mesa. Lily se levantó para seguirle, Severus la detuvo.

—Deja que se vaya, no le necesitamos, no aporta nada a esta situación.—Lily se enfadó por la coyuntura en la que ambos la estaban poniendo.

—Sois igual de idiotas— se soltó de su agarre y fue tras James, Severus y su futura hija se quedaron solos en la mesa.

—Lamento haber preguntado eso, no sabía que reaccionaríais así—se disculpó.

—Para la próxima, intenta no tocar esos temas, él tiene la sensibilidad en el trasero, ella es muy reservada con su intimidad y yo….no hablo de eso.

—¿Crees que debería ir a disculparme? Yo no sé qué es lo que ocurre entre vosotros dos o…tres o si tú has tenido algo con ella o…

—Te repito, no hables de eso—Lilly Snape asintió y se quedó callada desviando la mirada, a Severus le dio pena y quiso agregar algo de información—pero para que tengas un contexto, ella y yo hemos sido mejores amigos desde los nueve a los dieciseis, llevaba dos años sin hablarme porque le dije algo muy ofensivo y hoy nos hemos reconciliado, algo que ese idiota no soporta, porque me odia desde que me conoce solo por existir, nunca me ataca si no son cuatro contra uno, pero cuando ha tenido miedo de que tus heridas fueran por su culpa, ha manipulado a su novia para que ella recurra a mi, lo que no esperaba era que volviéramos a ser amigos.

—Vaya, no parece…ese tipo de persona, me había resultado amable y atento. De hecho ella no parece de las que soportarían gente tan…indeseable.

—Sí, es que Potter tiene muchas caras y a ella le muestra la mejor, la versión más falsa de sí mismo. — dijo Severus muerto de envidia y rencor.

—¿Y nunca le has preguntado por qué está con él?

—Llevan poco tiempo…y su relación ha coincidido con que ella no me hablaba, supongo que… ella cree que es alguien noble y sincero, porque es un manipulador, igual es bueno en la cama, quien sabe. —dijo Severus tratando de no envenenarse con su propio veneno.

—Ah…—asintió Lilly Snape, no se creía del todo la versión de Severus, era patente que se odiaban y toda historia tenía dos versiones, además, la pelirroja le había parecido lista, de las que no se dejan conquistar o engañar fácilmente. Por la puerta entraron Lily y James cogidos de la mano, James se sentó y obvió la existencia de Severus.

—Severus, hablemos arriba—dijo Lily sin dar opción a réplica. James y la joven Snape se quedaron a solas.

—Discúlpame, no quería marcharme así, pero ese idiota me pone de los nervios y que Lily lo defienda…simplemente no es justo.

—¿Por qué te llevas mal con él? —preguntó "Marie" para conocer su versión.

—Por tantas razones…—bufó—es un idiota, que siempre está lloriqueando y persiguiéndonos a mis amigos y a mí para que nos castiguen, y quiere conquistar a mi novia en mis narices jugando la carta del "mejor amigo", y con esa premisa, trata de hacerme quedar como un patán o de dar lástima, no es que la pena sea algo que seduzca a Lily, pero él piensa que ella sigue siendo una inocente cría de nueve años que no se da cuenta de quien tiene a su lado.

—¿Y eso que ha dicho de que…vas con tus amigos a batirte en duelo contra él es verdad o era por intentar dar lástima? —James rodó los ojos asintiendo un poco dando a entender que no todo era incierto.

—Bueno, nos odiamos, es una realidad, y cuando peleamos es cierto que mis amigos vienen a vernos…nunca toman partido…bueno….es verdad que en el pasado nos excedimos burlándonos de él y que estuvo en desventaja en alguna ocasión, pero me hace mucha gracia como omite el hecho de que él tiene un conocimiento enorme de artes oscuras y que a la mínima amenaza que advirtiera, podría dejarme muerto o muy herido con sus pociones o hechizos de magia negra. También obvia que aterroriza a niños de 12 y 13 años pavoneándose de que es, o será mortífago o que tiene amigos mortífagos que perseguirán a quien se porte mal con él.

—Mortífagos….—repitió ella

—¿Sabes qué es un mortífago? —Preguntó James a modo académico.

—No lo tengo demasiado claro, sé lo que son pero no lo que quieren…sé que son gente que lleva un tatuaje en el brazo y que ha trabajado para Voldem…

—No digas ese nombre—advirtió James mirando alrededor— aquí no, es peligroso, en el colegio nuestro director nos protege pero aquí, hay riesgos.— se aclaró la garganta.— Ese….ser es un loco que persigue gente con padres muggles, los llama "sangres sucias", quiere erradicar a todos aquellos que no sean sangres puras como yo, o mestizos como Snape, pero existe una excepción y es que si gente como él o yo, nos oponemos a esa "caza de brujas" nos llamarían traidores a la sangre y nos ejecutarían también. Los mortífagos trabajan para él y lo que quieren pues es, torturar y matar gente que no sean mágicos y personas cuyos padres no sean magos, como Lily por ejemplo, sus padres son lo que llamamos muggles, gente no mágica, y ese imbécil se pavonea diciendo que formará parte de los psicópatas que quieren torturar y matar gente como Lily.

—Pero si a él le gusta ella, bueno…más que gustar diría yo— comentó extrañada la chica.

—¿Tú también lo ves? Menos mal que no soy yo el loco.— se expresó complacido.—¿Te lo ha dicho mientras hablabais?

—No, él solo me ha dicho que no hable del tema sexo o de amor cuando estéis juntos los tres—omitió para no echar más leña al fuego—pero cuando desperté, pensé que los novios eran ellos por como él la mira…sería muy raro que de verdad pensase lo que dices cuando…es su amigo y…siente algo.

—Ese es el paradigma de lloricus Snape….y es la hipocresía que yo no soporto, quien sabe lo que le habrá dicho a mi novia para que lo perdone. Básicamente, para él, mientras Lilly esté viva e intacta no le importa cuántos como ella caigan en el camino, si de verdad no piensa así ¿qué hace falta, que Lily muera para que se dé cuenta de que lo que hace está mal? Pongamos que la quiere, Lily cree que no es más que amistad, pero yo creo que la quiere en la misma forma que yo, para mi desgracia, pero la quiere muy mal, tanto si es su amigo como si quiere algo más. Si él tiene planeado realmente, tomar partido por sus amiguitos entonces debería tener la responsabilidad de alejarse de ella por su bien, porque ello implicará que el día de mañana se enfrenten para que uno de los dos sea prisionero o cadáver y sé que eso destrozará a mi novia porque ella lo aprecia muchísimo.

—O sea que, por una parte odias que sean amigos porque él la quiere, pero por otra, deseas que sea sincero en lo que le haya dicho para reconciliarse y deseas no tener razón porque si no, Lily puede morir o tener que matarle.

—Yo quiero ser auror, lo peor que podría pasar es tener que hacerlo yo, que tendría muchas ganas de apresarle, pero sé que a pesar de que Lily lo entendería, le destrozaría. —Explicó James un poco frustrado, Lilly Snape asintió, creía a los dos pero ninguno era mejor que el otro.

—James….estoy pensando….que ¿y si el hombre que tengo en mis recuerdos es….quien tú sabes?—preguntó asustada— ¿y si soy hija de muggles o una traidora y me quería matar?

—Me lo he planteado, pero imagino que de ser así, Snape no querría mantener tu identidad en secreto porque habría reconocido al hombre, estoy seguro de que conoce al Señor Tenebroso y hubiera sabido si era él.

—¿Cómo va a saber que es él si solo lo he descrito? —James supo que había hablado de más, por lo que tuvo que pensar rápido.

—Bueno, ¿recuerdas lo de la legeremancia?, hay gente que dice que Snape es un legeremante, es decir, que puede leer tu mente con solo mirarte aunque no quiera, probablemente lo haya hecho cuando lo has descrito, o quizá no, pero estoy seguro de que de alguna forma, sabe del aspecto de Quien tú Sabes y no creo que coincida; pocas veces sonríe y estoy seguro de que si supiera que Él te busca estaría muy contento.

—Bien, ya estamos aquí—dijo Lily—perdona Maríe, ¿Severus querías decirle algo a James?

Perdonporllamarteorangutan—dijo tan rápido y susurrado que apenas se distinguía, James lo oyó perfectamente, pero quería disfrutar.

—¿Cómo dices? No te he escuchado— dijo tocándose el oído. Severus miró a Lily y esta le indicó que lo repitiera.

—Perdón por llamarte orangután—dijo odiando cada fibra de su ser, lo hacía por Lily, solo por ella.

—Aaaah, ahora sí, tranquilo, acepto tus disculpas, acepta los sándwiches que he pedido y come, tendrás hambre…—antes de que Lily dijera nada por volver a meterse con su poco dinero agregó— nos estamos perdiendo la comida en Hogwarts y te estás curando de la herida del brazo, no comer no es bueno.

—¿James no tienes nada más que añadir? —preguntó Lily, esta vez él tenía razón, pero el comentario había sido muy desproporcionado, pero James le había dicho a su novia que si él no se disculpaba primero no diría una palabra.

—Perdón por lo de…los restos y las putas— "aunque tengo toda la razón del mundo y lo sabes, engendro" pensó James por si acaso Snape legemeraba sus pensamientos.

—Daros la mano—dijo Lily; ambos se quejaron— que os deis la mano, he dicho— repitió cruzando los brazos con enfado, no pensaba tolerar más tonterías. Los chicos apenas llegaron a rozarse los dedos, pero era todo lo que estaban dispuestos a conceder. —Perdona Marie, estas cosas pasan cuando dos personas no saben no comportarse como niños de 5 años; en respuesta a tu pregunta de antes, estábamos en un lugar que el colegio nos tiene prohibido, James…anoche bebió demasiado y….se transformó en un animal….

—Eso, son…animagos ¿verdad?

—Exacto, y no está registrado, lo cual es un delito; cuando despertó, tú estabas herida, le daba miedo haberte hecho daño sin ser consciente, me llamó a mí y me di cuenta de que tenias heridas que no se podían curar con magia normal, así que llamé a Severus, pero él tuvo que hacer magia oscura para poder curarte o habrías muerto, pero eso también es delito y yo les he encubierto a los dos, lo cual es otro delito más. Por eso, no podemos decir nada a nadie.

—No os preocupéis, me habéis salvado la vida, no le diré nada a nadie.

—Te ayudaremos a encontrar a tu familia—contestó Lily

—Y a averiguar quién te persigue y por qué, pero necesitarás saber defenderte y tener una varita si no, en las clases no podrás participar. — añadió Severus.

—Es cierto ¿Cómo no se me ha ocurrido? —se reprendió Lily. —Tendremos que ir a Londres—estuvieron discutiendo largo rato sobre la forma de actuar, no podían traer a una nueva alumna al colegio y que no pudiera practicar magia; finalmente decidieron invocar dos escobas, Lily iría con James y Marie con Severus. Un par de veces, mientras la joven Snape se abrazaba a Severus en la escoba, su olor le provocó algunos flashes, en uno, alguien la abrazaba en una especie de hospital y en el otro, unas manos la levantaban del suelo y le apartaban una caja de rosas negras para darle una poción que le hacía sentir mejor. No supo identificar nada, creyó que quizá algo pasó en Londres y algo se había despertado en ella. Llegaron al callejón Diagon intentando pasar desapercibidos, lo que no era nada fácil, dado que iban con el uniforme y todos sabían que debían tener clases. Para que Olivander no hiciera muchas preguntas, porque nunca olvidaba las varitas y sus clientes, le dijeron a la chica que entrase sola, Olivander la escrutó y le fue muy complicado encontrar una varita, decía que "las varitas pocas veces conocen a su dueño si ella no tenía claro quién era", algo revelador, ya que ella solo había dicho su nombre falso.

Finalmente, salió con una varita que tanto Olivander, como Snape calificaron de extraordinaria, aunque por motivos distintos; Olivander no solía vender varitas de otros fabricantes, salvo excepciones, y las cualidades que la chica mostró en pocos minutos, le animaron a probar con una varita de la fabricante Violetta Beauvais, madera de pino negro americano, razonablemente flexible, y núcleo de pelo rougarou.

Severus estaba fascinado por una varita de pelo de rougarou, eran extremadamente escasas y decían que en duelo, eran formidables, y el pino negro era una madera que favorecía el aprendizaje veloz y complicado, la suya, de hecho, era de la misma madera.

—¿Eres consciente de por qué está tan fascinado por esa varita verdad? — dijo James al oído de Lily mientras Severus y su nueva amiga caminaban unos pasos por delante.

—Por el pelo de rougarou, ya se sabe lo que dicen—contestó Lily preocupada.

—Que las varitas con ese núcleo tienen una extraordinaria afinidad con las artes oscuras. Súmale a eso que la chica es natural de Slytherin y es una biblioteca andante. Hay que protegerla de él.

—Él no le hará ningún daño. —respondió Lily segura defendiendo a Severus.

—Al contrario, me preocupa que la quiera demasiado para sí, estoy convencido de que la tomará como su protegida, y eso es malo, a saber qué intenta enseñarle o si la intenta estudiar, parece buena persona, no quiero que se la presente a sus amigos. Es el perfil que cualquier mago oscuro querría en sus filas, alguien con una necesidad, saber quién es, o proteger a su familia, hermosa para no levantar sospechas, lista y con dones especiales, de otra forma, Olivander no le hubiera dado una varita así.

—Comprendo lo que dices James— se miraron— y tienes razón, Severus cuando comparte una pasión por algo que le interesa no mide, nos la llevaremos a Gryffindor, rodearla de los nuestros le vendrá bien.

…..

….

Una bofetada resonó en el eco del refugio bajo tierra donde se encontraban los restos de población que sobrevivía. Todos heridos, algunos quemados, otros desaparecidos, la situación de sus súbditos era lamentable y sus fuerzas estaban mermadas.

—¡Te lo dije! ¡Te dije que si la presionabas demasiado nos pondrías a todos en peligro! ¡Mira lo que has hecho!— gritaba una mujer de pelo rubio y ojos rojos.

—Vuelve a ponerme la mano encima y te juro que te quemaré viva yo mismo— amenazó Johan con enfado, sintiendo gran debilidad por el diezmo de su reino.

—¿Ah sí Johan?— se arriesgó a propinarle otra bofetada— adelante majestad, mátame, a ver cuánto tardan tus súbditos en revelarse; han visto como les he salvado la vida, te la he salvado a ti, y soy la única con conocimientos superiores para recuperarnos por completo sin la sangre de esa desgraciada.

—Casi parece que estés deseando que lo intente para coronarte como la reina por aclamación popular.—aseveró Johan entre dientes.

—¿Y reinar sobre escombros? No, gracias, no me compensa ser reina a toda costa como a ti, mi prioridad es curar a los heridos y resucitar a quien se pueda.

—¿Te has golpeado la cabeza Colett? Solo podemos resucitar magos y brujas totales y que acaben de morir, no a los nuestros, un bonito recuerdo de nuestra maldición.

—Hay gente que es mitad maga, con eso y algo de alquimia podemos intentarlo antes de que ella vuelva; ya has visto lo que ha hecho tu querida esposa, era un portal temporal, quien sabe lo que puede hacer.

—¿Le tienes miedo a esa necia?— La hermana de Johan lo arrastró a la estancia contigua para que contemplase a su gente.

—Míralos, esa "necia" ha matado a sus hijos, a sus padres y madres, a sus hermanos y sin ni siquiera darse cuenta; ha caminado a través de sus cadáveres sin ser consciente de lo que había hecho ¿esperas que la traigamos de vuelta? En cuanto haya señales de ella hay que matarla, has creado un arma tan poderosa que el poder se ha vuelto en nuestra contra…y ellos querrán venganza.—susurró Colett, Johan caminó sus pasos anteriores, volviendo a un lugar más privado para hablar con su hermana.

—Me da igual lo que esa panda de idiotas quiera, ella es mi medio para llegar a Lucreccia y sin ella y su magia no puedo traerla de vuelta.

—¡Olvídate de esa mujer!¡No puede costar nuestro reino Johan!, enamora a cualquier otra bruja, una más tonta que te siga con fe ciega, haz con ella lo que quieras y reina con sus herederos. ¿Quieres una bruja relacionada con su línea? Tienes dos Greengrass para elegir, una de ellas está desquiciada, moldea su mente, experimenta igual que con Lucreccia y mata al monstruo que has creado, se te ha ido de las manos, incluso esa esbirra de Bellatrix puede ser tu reina, es una Black, está claro que es fiel y sádica como a ti te gustan, detén esta locura ahora que estás a tiempo.

—¿He conseguido oro y quieres que elija piedras en su lugar? Esa zorra ya está preparada para lo que yo quiero, Lucreccia era el amor de mi vida, no voy a renunciar a ella por unos cuantos críos muertos.

—Trescientos veintisiete niños han muerto Johan—dijo Colett muy seriamente— ciento cuarenta y ocho mujeres y más de seiscientos treinta hombres según he contado hasta ahora, entre innumerables heridos graves—hizo una pausa mientras parecía que su hermano pensaba—nos debilitamos y fortalecemos como una colmena, esa niña no vale nuestro reino entero, hay que matarla antes de que haga más daño. Quien sabe de lo que ahora será capaz, has visto el portal, era azul, eso es tiempo, si ha viajado al pasado podría aniquilarnos siendo niños o impedir nuestro nacimiento.—Johan pareció preocuparse.

—Si viene del pasado quizá envejezca tanto con el viaje temporal que sea cenizas al volver….hay que encontrarla rápido.

—¡¿Es que no has escuchado nada de lo que te he dicho?!—se frustró Colett

—Perdona Colett—dijo una malherida Bellatrix apareciendo tras ella— tenemos un trato ¿recuerdas? Esa niña tiene que volver para resucitar a mi señor.

—Tu señor no es más importante que mi reino, bruja— respondió Colett.

—Quizá debería matar a más gente para demostrarte que si no respetas nuestro trato, vas a desear que Snape sea la que haga otra masacre, yo no los mataré sin dolor…

—¡Basta, las dos! —ordenó Johan, respiró profundamente y miró a las dos mujeres— Los acuerdos se respetan Colett, buscadla, encontradla allá donde o cuando esté, aseguraros de que vuelva sana y salva.

—¡Pero Johan…!

—¡Majestad para ti, hermana! Tengo mucha tolerancia pero jamás le he permitido a nadie que me cuestione y tú estás llevando muy lejos las cosas—dijo Johan apretando el cuello de su hermana, que segundos después soltó con desprecio— encontradla, traedla ante mi, jurará sobre el libro sagrado, la preñaré , después de eso, resucitará a su señor y, por último invocaremos a Lucreccia; después de eso, se la entregaremos al pueblo, que la torturen y la maten como quieran, por mi como si acaban con su vida a patadas.

—¿Cómo piensas hacer que tu amorcito sobreviva sin un cuerpo?

—La preservaré temporalmente en un espejo especial, cuando el pueblo acabe con la chica Snape solo un alma podrá habitar su cuerpo, la de Lucreccia,

—Eso es tremendamente arriesgado.

—Es la forma en la que tendré todo lo que quiero—Colett se contuvo furiosa.

—Con permiso, majestad, que sea Bellatrix la que busque a tu reina, dado que la mayoría de nuestros sanadores están gravemente heridos, muertos o desaparecidos, alguien tiene que ocuparse de que no acabes reinando únicamente sobre nosotras dos.—respondió la chica Liehbert con sarcasmo.

—Tienes dos días para ocuparte de eso, después ayudarás a Bélatrix, ella puede ir a su caza mientras tú abres el portal, pero localizarla no va a ser algo fácil.

—Dos días es una miseria hermano, para recuperar por completo a la mitad al menos necesitaría tres meses.

—Pues entonces actúa rápido, con las correcciones temporales, mientras aquí pasa un dia, en el tiempo en el que se encuentre, pasará una semana. Darle dos semanas de libertad ya es excesivo, ello sumado a lo que te cueste encontrarla, si espero tres meses más el tiempo de su búsqueda, eso le daría más de un año preparándose para volver y derrotarnos, es inviable.

—Está bien, pero que te quede claro, si tus súbditos deciden dar un golpe de estado, no me quedaré para salvarte de él.—dicho esto se retiró furiosa, odiaba que su hermano fuera el rey, era caprichoso, estúpido e impulsivo, todo lo que su padre no quería para el reino, un reino que se destruiría a sí mismo si él seguía priorizando sus deseos.

.….

Irinna se encontraba en la habitación de Severus muy afligida, se había enterado de todo lo que Severus había tenido que escuchar, sabía que llevaba tiempo con dolores en el pecho cuando se trataba de que su hija estuviera en peligro, ella había logrado calmarlo, pero después de confesarle lo que ella pensaba que le ocurrió a Lilly, creía que el peligro se había reducido un poco.

—Hola—dijo una voz serena pero también triste, Irinna se limpió las lágrimas traicioneras y recuperó la compostura.

Narrrcisa, hola…—Irinna la miró, la señora Malfoy tenía los ojos rojos de llorar.—¿Cómo estás?

—Considerando que alguien que creía un buen chico, que ha estado siempre con Draco, violó brutalmente a mi hija, y que ella, ha estado guardando ese dolor y vergüenza durante meses mientras su padre y yo, solo hacíamos que castigarla e ignorábamos todo lo que la atormentaba…y que mi hijo sabía que había empezado a drogarse y le guardó el secreto, en lugar de alertarnos para ayudarla, y considerando también, que seguramente la hayan obligado a casarse con un secuestrador psicópata y que le habrán hecho mucho daño ….bien….estoy bien….no he matado a nadie por el momento—dijo con amargura pero sin perder la elegancia que le caracterizaba.

—Te has enterrrado de todo.

—Sí, y me enfada muchísimo que creyeras saber algo y no me dijeras nada, lo mismo Severus pero a él, no puedo reprocharle nada porque ha tenido un infarto.

—Ella me lo suplicó y….hasta donde ambas creíamos, se lo habían hecho mientras estaba inconsciente.

—Me da igual, de la misma manera es horrible—Narcissa se sentó derrotada— evidentemente yo no era digna de su confianza, no me conoce pero…. Tengo la sensación de que si mi hermana siguiera viva, no le hubiera pasado eso.

—O sí, esas cosas…no dependen de cómo te críen tus padres, pasa y ya está.

—Sí, pero a ella se lo hubiera contado, hubiera denunciado y no habría hecho falta todo esto.

—Bueno, tu hija lo mató, según Severus tuvo suerrrte de que eso ocurriera, porque él le habría dado un destino peorrr que la muerte.

—Yo también—se quedaron en silencio—La señora Weasley me ha dicho que su hijo….el que es el…novio de mi hija…te ha dado un libro que encontró cuando escapó.— Irinna asintió y deshizo el hechizo de ocultamiento, mostrándole a lo que se estaba refiriendo—El libro negro de Grindewald…. —reconoció Narcissa conteniendo su furia.

—Buenos días señorita Petrova—dijo una voz que arrastraba palabras. Narcissa se giró lentamente a ver a su marido, no podía creer lo que estaba pasando por su cabeza.—¿Cómo está Severus?

—Todavía no ha desperrrtado….el infarrrto ha sido muy fuerrrte—Dijo triste, Lucius escuchaba mientras posaba sus ojos en los pechos de Irinna, aún no comprendía como Severus se acostaba con ese monumento de mujer.

—Severus ha llegado a sobrevivir a la propia muerte….seguro que saldrá de esta situación.—animó Lucius.—pero será necesario controlar a esa niña incorregible, empezó a sufrir del corazón cuando su hija llegó a su vida.

—Lucius hablemos fuera un momento— ordenó Narcissa mientras no daba opción a su marido a responder y lo sacaba con ella de la habitación—¿Sabes que mi hija utilizó un libro tremendamente peligroso para abrir ese portal que se la tragó para salvar a Potter y a su novia?

—Me imagino, no es magia muy normal, seguramente tenía un pase de su padre para la sección prohibida.— Narcissa rió irónica.

—Solo que se trata de un libro que no está en la escuela, en concreto, el libro negro de Grindewald— Lucius no reaccionó —¿De dónde crees que podría haber salido? —interrogó clavando sus ojos en él, este se mantuvo altivo.

—¿No me contaste que Draco te dijo que ella había robado unos libros de mi despacho? Si tu hija es una ladrona….es posible que…

—Salvo que ese libro no estaba en tu despacho, sino tras una puerta secreta en nuestra habitación, a la cual ni siquiera puedo entrar yo, porque se requiere exclusivamente de tu sangre para entrar, porque le guardabas ese libro al Señor Tenebroso y que yo sepa solo queda una copia en el mundo, la nuestra. —Lucius la miró altivo, se aclaró la garganta y elaboró en pocos segundos una historia creible.

—No sé qué insinúas amor mio, pero yo a esa niña no quiero darle ni los buenos días, pero para que te relajes te diré que cuando Draco estaba en segundo y el botarate de Arthur Weasley hacía redadas en nuestra casa, hice copias muy convincentes de ese libro y las vendí para ganar un dinero extra y sobornar al ministro.

—¿Hiciste copias del libro más peligroso del mundo?¿De un libro que el señor Tenebroso te confió para que lo guardaras en sumo secreto?—se escandalizó Narcissa.

—No podía prever que había vuelto, y nunca se enteró.

—¡¿Y si lo hubiera hecho?! ¡Tu hijo y yo estaríamos muertos!—la gente se giró observando el escándalo que los Malfoy estaban haciendo en ese hospital. Narcissa moderó su tono y recompuso su túnica elegantemente. —¿Cuántas hiciste?

—Unas diez o doce, salieron muchos interesados.

—Merlín bendito—se contuvo Narcissa— Entonces, ¿si voy, y toco ese libro sin ninguna protección no me pasará nada porque es una copia?

—Oh no no, por favor, ni se te ocurra, los impregné con polvos y pociones alucinógenas y algo venenosas, debía ser convincente por si a algún comprador lo intentaba comprobar.

—Mi hija tocó ese libro, según su novio y Draco, sin protección de ningún tipo, si a su salud le ha pasado algo por tu culpa, te juro que vas a acordarte de quien es tu esposa hasta el día de tu muerte.

—La salud de tu hija ya estaba afectada desde antes Narcissa, si está loca, no es mi culpa, le viene de su abuela paterna. —Narcissa le dio una bofetada a Lucius, este se quedó petrificado con esa acción, al igual que todos los presentes en el pasillo, Narcissa decidió que tendría más privacidad en la habitación aunque Irinna escuchara.

—Óyeme bien, mi hija ha sufrido lo indecible este año ¿recuerdas a Nott, el amigo de nuestro hijo? Violó brutalmente a Lillian, y es algo que ella nos ha estado ocultando durante meses mientras le condenaban con unos brazaletes, mientras hablaban de ella en la prensa, mientras descubría las mentiras de su familia y mientras la detenían en los calabozos del ministerio. Draco me ha dicho que se ha estado drogando con Semperteptum que le vendieron en Borguin&Burke para aguantar hacer hechizos oscuros de un libro que tú decidiste copiar y vender a quien sabe qué gente y qué tuvo que hacer para obtenerlo. Creó un portal sin ninguna protección porque es capaz de hacer magia sin varita, salvó a Potter y su novia y después la interceptaron, está secuestrada con un psicópata que seguramente la ha obligado a casarse con él y a consumar el matrimonio. ¡Es el equivalente a que a Draco le hubieran hecho casarse con el Señor Tenebroso! ¡¿ y ves la Aurora Boreal?! No es un fenómeno atmosférico, es mi hija sufriendo Merlín sabe qué atrocidades, ahora a su padre le ha dado un infarto y lleva dos días sin despertarse ni dar señales de mejoría,—hizo una pausa para respirar y poder seguir su advertencia— te exijo Lucius, que empieces a mostrar RESPETO por mi hija porque si Severus muere, Lilly vendrá a vivir con nosotros y me dará igual que sea mayor de edad y todo lo que no te guste, porque esta vez, si tengo que elegir entre mi hija y tú, elegiré a mi hija ¿te queda claro?—Lucius mostró una mirada de desprecio, esa niña estúpida había desoído los consejos más esenciales que le dio para practicar esta magia, y ahora, si Severus moría tendría que cargar con ella.

—Muy bien Cissy, haremos lo que tú quieras, si Severus muere, que espero que no, la niña vendrá a vivir con nosotros, ojalá podamos….encontrarla si Severus no está para buscarla—dijo con un ligero toque de veneno que Irinna captó.

—No se preocupe señorrr Malfoy, parrra eso estoy yo, encontrarrremos a su hijastra—Lucius puso una mueca de asco que se obligó a transformar en sonrisa.

—Fantástico.— Lucius hizo un movimiento con su capa y se marchó. Narcissa se sentó al otro lado de la cama de Severus, en frente de Irinna, mientras negaba con la cabeza negando algo en sus pensamientos. Irinna sintió cansancio y recostó el sillón un poco.

—Te prometo que la encontrarrremos.

—¡Señorita Petrova! ¡¿Qué hace aquí?! ¡¿Y en esa silla tan incómoda?!— interrumpió la ginecosanadora.

—Pues acompañarrr a…—miró a Narcissa—mi prometido, ha tenido un infarrrto— la señora Malfoy no se sorprendió de ese título, supuso que era el pretexto y antaño Severus le dijo que le había pedido matrimonio pero nunca la respuesta de ella, mas no consideraba que fuera más que una mentira para callar al personal sanitario.

—¿Se ha tomado las pociones que le receté?

—Sí doctorrra, todas.

—¿Ha dormido usted en ese sillón del demonio acompañando a su prometido? —preguntó la sanadora con una mirada intensa, a Narcissa ya le estaba molestando, era bonito que los sanadores se implicaran, pero le parecían maleducadas esas atenciones.

—Sí, no es incómodo, he dorrrmido en sitios peorrres ¿se acuerrrda que le dije que fui aurrrorra?—Contestó Irinna un poco irritada.

—Eso me da igual Señorita Petrova, le dije que debía cuidarse—dijo con un tono elevado, Narcissa se dispuso a hablar con la sanadora para decirle que las dejara tranquilas pero las siguientes palabras ahogaron por completo sus intenciones—Voy a pedir que le traigan una cama mientras su prometido esté ingresado, ese sillón no es lugar para que descanse una embarazada. Con permiso. —la sanadora cerró la puerta y dejó solas a ambas mujeres.

—¿Ha dicho…embarazada? —preguntó Narcissa. Irinna maldijo en sus adentros a la implicada sanadora y frunció los labios mientras bajaba la mirada—¿Estás embarazada? ¿De él?—peguntó mirando a Severus intermitentemente para volver a enfrentarla.

—No quería que lo supierrrras así, y…sí, Severrus es el padre.

—Con todo lo que le ha pasado a nuestra hija…y con lo contenido que es Severus para sus emociones, enterarse de que va a ser padre de otra criatura de nuevo, habrá sido una bomba…normal que le haya dado un infarto, llevaba tiempo delicado. —ambas se quedaron en silencio. Narcissa, recordando que esa mujer era la única con la que había trabado algo parecido a una amistad, dejó de pensar en voz alta y se dispuso a hacer lo que debía—Enhorabuena querida, un hijo es lo más bonito que te puede pasar en la vida.

—Lo sé, ya tuve una—Narcissa la miró muy sorprendida—sé porrr lo que ambos estáis pasando, perrro yo llegué al nivel de perrrderrla, es porrr eso que no le dije nada del embarrrazo, ahorrra debe centrarrrse en Lilly, ella es la prioridad.

—Oh querida no sabía que tú…— ante la desviación de la mirada de Irinna, Narcissa decidió dejar el tema— ¿Cuánto hace que lo sabes? —preguntó la señora Malfoy conmovida.

—Desde que Lilly desapareció, estoy de diez semanas, me han dicho que serrrá un niño.

—Un niño—sonrió Narcissa—Sigo teniendo cosas de cuando Draco era un bebé. Nunca quise tirarlas, me alegraría que le pudieran servir a tu hijo.

—Gracias Cissy—agradeció Irinna, esta miró a Severus y suspiró.

—¿Tienes miedo de como vaya a reaccionar Severus verdad?

—Tengo miedo de que no sobreviva.

—Como ha dicho Lucius, burló a la propia muerte una vez, es fuerte. —Irinna asintió.

Perrro sí, tengo miedo de como reaccione, sé que los bebés no le gustan y su hija ya le cuesta mucho, temo que su insegurrridad….le haga creer incapaz o de que piense que le he oculté que estoy embarrazada cuando me pidió matrimonio, o que ese es el motivo porrr el que me caso con él.

—¿Lo de que estáis prometidos es verdad? —preguntó Narcissa que sentía rotos sus esquemas. Irinna asintió.

—Me lo pidió cuando desperrrté, todo vino porrrrque en mi trabajo me obligan a casarrrme parrra mantenerrr el puesto, él dijo que podía solucionarlo casándose conmigo y le dije que no, que si se atrevían a echarrrme y me lo quería pedirrr después le dirrría que sí. Al desperrrtarrr me dijo que habló contigo y me dijo….que me amaba—los ojos se le aguaron—parrressco una tonta de 15 años…

—No querida, eso es que le quieres….pero, comprendo tus inquietudes. Severus es buen padre a pesar de todo pero…no tiene unos referentes de buena paternidad y no siente que lo haga bien con Lilly, mucho menos después de lo ocurrido, probablemente cuando se lo digas le aterrará pero pasado un tiempo tomará las riendas de su inseguridad y hará las cosas bien.

—Gracias Cissy— se sonrieron.

—¿Y cuándo será la boda?

Severrrus dijo que, en tres meses, siempre y cuando todo se arregle, supongo. —Narcissa contó con los dedos.

—Mmmh…bueno, tendrás abultado el vientre para entonces, puedes comprar un vestido más ancho o….hacer un hechizo de ocultamiento.

—Vaya, ni siquierrrra había pensado en eso—Irinna pensó que ese hechizo sería buena idea mientras Lilly estuviera desaparecida, no quería que Severus se preocupara más de lo que ya lo hacía, se lo iba a decir, obviamente, pero después de sufrir un infarto no quería darle más motivos para sufrir por el bienestar de un ser querido.

—¿Tienes damas de honor? ¿Padrinos? ¿Testigos? ¿Has pensado en el cocktail, la fiesta de pedida, la despedida de soltera y el ensayo? Oh, y los votos, no puedes olvidarte de los votos.

—Nunca he orrrrrganizado una boda, solo cuento con el novio y….si son tantas cosas quizá me plantee casarrrrme en secreto, todo eso me estresa.

—Oh no, no no, el estrés es malo para tu estado, yo me encargo, tú dime qué boda quieres, estoy montando también la boda de Draco, puedo con ambas.

—Conoces a Severrrus y yo no soy muy diferrrente, algo discreto y sencillo, sin opulencia. — Narcissa asintió. Por lo menos esas cosas la distraían de su mayor dolor, cada vez que había silencio tenía ganas de llorar por su hija.

—Tengo en mente lo perfecto. ¿Qué hay del anillo de pedida? Severus te habrá pedido matrimonio con un anillo digno ¿verdad?

—Te lo dije…—dijo una voz ronca, las dos mujeres se giraron y vieron que Severus había despertado.

Astoria se encontraba en su habitación de Slytherin haciendo los deberes de transformaciones cuando un ruido sordo irrumpió su concentración.

—Hola querida…

—¿Qué haces tú aquí?—´preguntó asustada— He hecho todo lo que me dijiste, puedes amenazarme lo que quieras pero no pienso perjudicar más a nadie , mentiste sobre curar a mi hermana para que guiase a la hija de Snape y ahora...¿la habéis….qué…qué le habéis hecho? Mi jefe de casa ha sufrido un infarto pensando en qué habrá sido de su hija.

—Di mejor qué nos ha hecho ella ha nosotros, ha dejado mi palacio reducido a cenizas y ha matado a muchísimas personas, mi gente quiere su cabeza.

—Eso no me cuadra, ella no haría eso…solo creer que había matado a Nott le corroía.

—No lo hizo adrede, claramente, pero por eso estoy aquí…vengo a ofrecerte una vida…"digna", dentro de tus posibilidades, si tú me ayudas a que esa niña no vuelva a aparecer por mi reino.

—No voy a matar a Lilly si es lo que estás diciendo, es la hermana de mi prometido y, es de las pocas personas que me tiene aprecio, incluso diría que nos estamos haciendo amigas.— Colett rio.

—Tu amiga es la primera que ha conspirado a tus espaldas para darte lo que más amas.

—¿A qué te refieres?

—Mi hermano me ordenó vigilar los movimientos de esa chiquilla, ella le suplicó a Lucius Malfoy que le enseñara magia oscura y él para humillarla le quitó todo su dinero y patrimonio, la única condición que Lilly puso fue que Lucius cancelara tu matrimonio con su hijo; lo hizo antes de que le salvaras de Mcglaggen claro, y de que tu padre la ayudara con su detención pero…nunca ha desistido en su objetivo.— Astoria se vio muy ofendida por ese relato queriendo no creer esas palabras.

—Draco decidió darme una oportunidad porque él quiso, conseguirá amarme.

—No, qué va…al menos no con el ritmo que llevas y sobretodo, no recordando que le violaste obviamente…

—Tú invadiste mi mente, yo no hice nada de eso— se quiso convencer Astoria.

-—Uy claro que sí….empecé yo por simple diversión y una cuenta pendiente que tengo con los Malfoy, pero terminaste tú, cuando mi hermano poseyó a Nott, él no era consciente, cuando yo poseí a tu hermana, tampoco lo era, pero tu mente es más fuerte Greengrass, siempre encontraba resistencia por tu parte, por miedo a acabar como tu hermana, pero esa noche me dejaste, abandoné tu cuerpo cuando terminaste de humillarlo "oralmente" pero todo lo demás, lo hiciste tú y lo de enviarle el recuerdo a Granger también fue cosa tuya….por eso luego quisiste compensarle con la transfiguración humana, hay que ser patética.

—¡¿Qué tiene que ver eso con Lilly?!— cortó ofuscada.

—Mi hermano quiere encontrarla para hacerla su reina y después matarla, mi pueblo quiere matarla por la masacre que ha ocasionado, yo considero que es un peligro que siga respirando pero el reino respetará lo que Johan ordene, por lo que me valdrá con evitar que la encuentre; me han dado dos días para empezar a buscarla. Ofrezco una tercera via, vosotros encontráis a Lilly, y os buscáis la vida para que tenga una nueva identidad con su familia, yo podría proporcionarles la protección suficiente para que jamás les localizaran.

—¿ Y por qué me ofreces esto a mi y no a su padre o a Draco directamente?

—Porque nadie puede saber que soy yo quien os ayuda o me cortarían en pedazos, tú has estado muy cerca de Lilly, todos lo saben y encontrarla te daría muchos puntos con Draco, pero para que creyera que quieres ayudarle tendrías que hacerle creer que te hechicé y que renuncias a él porque no le quieres forzar a nada.

—No…no de eso ni hablar…Draco….Draco es todo lo que tengo en la vida, sin él no me queda nada, mis padres apenas me hablan y mi hermana sigue en el psiquiátrico por vuestra culpa, él me perdonará, me amará, sin él no soy nada.

—Permíteme un consejo que debió darte tu madre o tu hermana, olvídate de que te quiera Astoria, porque te han educado para ser a medida de sus padres, pero él tenía alguien que era compatible con su personalidad y en su lugar, te colocaron a ti, una cría sin experiencia que le aburría y ahora, una psicópata que le fuerza a acostarse con él y a tener una relación, a cambio de no dejar en la indigencia a sus suegros. Nunca te han dejado tener una personalidad querida, y si a pesar de eso, lo quieres a tu forma; hazle pensar que está equivocado, pero dudo que le quieras, quieres la idea que te crearon de él ¿ por qué si no siendo guapa, rica e inteligente te rebajarías a un hombre que te desprecia?—Astoria lo meditó unos segundos y acabó llorando, aunque se contuvo bastante, no quería consejos de la mujer que había acabado volviendo loca a su hermana y que le había incumplido tantas promesas de sanarla.

—Primero sanarás a mi hermana y después te ayudaré con Lilly.— Colett, hizo un movimiento con la mano y una muda, desquiciada y despellejada Daphne apareció en la habitación, se revolvió al ver a Colett y quiso saltar por la ventana, pero un chasquido de dedos de Colett sirvió para que su lengua volviera, su aspecto fuera el de antaño y su mente recuperara la cordura.

—¿Tori?—dijo Daphne al girarse, podía hablar, su pelo volvía a tener vida, su cara a recuperar sus facciones, su respiración no dolía como mil cuchillas en la garganta.

—¡Daph!— Astoria corrió hacia su hermana y ambas se abrazaron y lloraron; tras un momento dramático y precioso Colett congeló a Daphne en una especie de cilindro —¿Qué haces?— preguntó Astoria asustada.

—Asegurarme de que cumples, la he sanado, te la devolveré cuando transmitas mi mensaje a Malfoy, no podré fingir ante mi hermano que me cuesta encontrarla demasiado tiempo.

—De acuerdo ¿dónde está Lilly?

—Abrió un portal temporal, no es donde, es cuando, ha viajado al pasado pero no sabemos a qué punto.

—¿Y cómo se supone que vamos a encontrarla con lo amplio que es el pasado?

—Tenéis una profesora con una magia como la suya, tenéis a su gemelo, ella puede abrir su conexión mística, tenéis a sus padres con su sangre y a una chica que es una biblioteca parlante, escúchame atentamente porque esto es lo que les vas a decir…..

….

…..

—Es una locura, según he leído, es el libro más peligroso del mundo, si lo usó, quien sabe las habilidades o las fatalidades que habrá adquirido con él—dijo Hermione rodeada en su cuarto de la torre anual por Harry, Ginny y Ron.

—No sé cómo no me di cuenta de lo que estaba haciendo —se reprendió Ron— debería haberme fijado más.—concluyó pasándose la mano por el pelo nerviosamente.

—Si te consuela Ron, ella se estaba tomando una cosa que le permitía "llegar a todos sus objetivos", si estar contigo como si nada era uno de ellos…—empezó Ginny

—Ella me dijo que tenía que estudiar mucho porque lo de Mcglaggen, lo de Nott y lo de su detención, la habían alterado mucho e iba retrasada en las tareas; le ofrecí la ayuda de Hermione pero no la quiso, creí que necesitaba espacio, y mientras todo eso ocurría, Hermione y yo estábamos buscándoos, no me fijé en ella lo que debí, debería haberla incluido.—se lamentó Ron

—Snape nos había prohibido que ella se inmiscuyera, Sirius incluso la echó de la Orden para que no corriera pelig…

—Espera Hermione ¿Cómo que Sirius la echó de la Orden?—preguntó Harry escandalizado, eso no se lo había contado su padrino.

—Lilly se presentó un día en la Orden sin necesidad de varita, se trasladó solo con pociones, puso a Snape en una situación complicadísima, dijo que ella quería ayudar pero, con lo que Snape ya nos advirtió antes de navidad… no queríamos que por buscaros, acabase ella en peligro y cuando Snape y ella discutieron delante de todos, ella reivindicó que tú hablaste con Sirius para su entrada y él revocó esa invitación, para colmo…Firenze hizo una profecía sobre ella…—explicó Hermione contando con más detalle las palabras del profesor de adivinación.

—Malditas profecías—dijo Harry

—¿Y qué es lo de Mcglaggen y lo de la detención?—preguntó Ginny, ella y Harry habían pedido el alta voluntaria en San Mungo, no querían esperar ni un minuto para encontrar a su amiga; de ella, Johan les había mostrado lo que había querido, ignoraban si eran alucinaciones o verdades, pero evidentemente se habían perdido muchas cosas. Hermione les relató lo que ocurrió en el tren y lo que pasó el dia de su detención, relato que no les dejó indiferentes.

—Creo que Johan nos mostró algo de eso, solo retazos de su sufrimiento mientras nos torturaban…—comentó Harry

—Lo que yo no logro explicarme es cómo habéis sobrevivido Lilly y tú tantos meses con ese psicópata en la espalda.—inquirió Hermione.

—En realidad, gracias a Lilly, yo tuve que lidiar poco tiempo con él, entre San Mungo, Rumania y su obsesión por el poder de ella, apenas se fijaba en mi o me ordenaba algo, entiendo la razón de que su comportamiento con todo el mundo fuera tan extraño. Probablemente, Ron, nunca te dijo nada porque contigo pasaba los pocos momentos que sentía felices, decir algo de él, no solo te hubiera puesto en peligro, sino que hubiera arruinado todo el buen clima que pudierais tener.

—Uno no puede hacer como si las cosas malas no existieran Ginny—contestó Ron; en ese momento, Hermione escuchó la puerta de entrada y la voz de Pansy "Te prometo que saldrá bien, Draco, está todo hablado, a Blaise le parece bien, nos ayudará a mantener la farsa".

— Perdonadme, chicos.

—Es una absoluta locura, ella lo sabrá.—contestó Draco.

—Pansy—la llamó Hermione— creí que esa conversación la íbamos a tener más tarde, con todo lo que está ocurriendo…amm…es arriesgado hablar de eso aquí.

—Es igual, no pienso poneros en riesgo de esa manera — Draco se encaminó a la salida y justo al abrir la puerta, encontró a una llorosa Astoria a punto de llamar.

—No tengo tiempo ahora Astoria—dijo pensándoselo mejor e intentando cerrar la puerta.

—Necesito que me escuches…—Astoria entró aun a sabiendas de la negativa de Draco.

—Mira, mi hermana está desaparecida, tengo cosas más importantes que hacer que acostarme contigo.— Interrumpió Draco indicándole con la mano que se fuera; de fondo, Hermione y Pansy disfrutaban de la auto humillación de Astoria.

—¡No vengo a acostarme contigo!— Harry, Ron y Ginny, salieron a la escalera por la tardanza de Hermione, al oír la voz de Astoria.

—¿Ya te has decepcionado? Genial, así me dejarás en paz.

—¡Draco, es por Lilly por lo que estoy aquí, hay algo que tienes que saber!

—Déjame adivinar, organizaste tú lo de Mcglaggen— aventuró Hermione.

—Por supuesto que no Granger, yo nunca haría algo así.—respondió mirándola con desprecio.

—Mira que lo dudo Greengrass—intervino Pansy.

—Dejadla hablar— interrumpió Ron; este, Harry y Ginny bajaron las escaleras interesados por lo que Astoria tenía que decir, pero esta solo miraba a Draco, suplicante de su atención.

—Habla entonces.— dijo el rubio.

—Desde antes que me expulsaran de Hogwarts he estado como en una especie de sueño extraño, era como si yo no fuera realmente yo, como si estuviera viendo mi vida a través de mis ojos pero sin tener el control; de repente me despertaba en sitios a los que no recordaba cómo había llegado, o estaba con gente con la que no recordaba haber hablado…pero, cuando esa… "aurora boreal" apareció en el cielo de pronto fui consciente de mi misma…y recordé cosas que estoy segura de no haber vivido y entre esas cosas está el haber conocido a una mujer… que guiaba todos mis pasos y me hablaba de Lilly.

—Oh, tiene que ser una broma — dijo Pansy riendo— ahora que el ministerio va a investigar más de cerca las amistades de Lilly, te da miedo que saquen a la luz las cosas que hiciste y sacas el cuento de una imperius, primero intentaste matarme a mi, luego a Hermione, luego…chantajeaste a Draco…y todo el mundo ha visto como has estado cerca de Lcilly; seguro que tú le diste ese libro horrible que Weasley encontró.

—Pansy, te prometo que nunca quise hacerte daño, ni a ti ni a nadie, mucho menos a Draco, no me acuerdo de muchas cosas, lo juro—dijo Astoria con la mano en el corazón.

—¿Lo juras? ¿Si te hago una maldición crucciatus seguirás diciendo lo mismo?— preguntó Pansy sacando la varita para atacarla.

—Pansy déjala en paz—intervino Draco conteniéndola.

—Gracias Draco— agradeció Astoria.

—Cállate, no lo hago por ti, no quiero que encarcelen a mi amiga, pienso exactamente igual que ella, lo que no sé es, por qué vienes aquí a mentirme a la cara.

—Escúchame, Lilly me habló de ese tal Johan del que todo el mundo está hablando, el dia que la detuvieron, se le escapó ese nombre y….estuvimos conversando al respecto porque yo sé quien es…

—¿Cómo que sabes quién es? — preguntó Harry.

—Mi hermana…gritaba su nombre cuando tenía pesadillas, cuando nos expulsaron por lo de Pansy…tuvo un shock nervioso porque repetía que "él la iba a matar"….—los ojos se le abnegaron en lágrimas recordando lo ocurrido—se cortó la lengua y se prendió fuego a sí misma, pero no murió, lleva todo este tiempo confinada en un psiquiátrico.—Los Gryffindor se sintieron mal por ambas chicas, pero los Slytherin, a pesar de que, en principio tenían sentimientos, no parecieron inmutarse.— pero ella llevaba tiempo….perdiendo la cabeza.

—Al grano por favor—dijo Draco.

—Johan tiene una hermana….se llama Colett…y es igual o peor que él, ha invadido mi mente y mi cuerpo cuando ha querido, y…cuando me soltaba no recordaba nada o lo recordaba pero era como si no hubiera hecho yo. Una vez se me presentó en un espejo y me dijo que iba a hacer lo que ella ordenara, cuando le dije que no, se rió y me dijo que no tenía opción.

—Mientes—le dijo Draco mirándola intensamente, no podía creerse que Astoria sugiriera lo que sugerían ¿intentaba decirle que ella no le había forzado a tener sexo por el dinero de su familia?.

—No, no creo que lo haga—intervino Harry — Johan tiene una hermana que se llama Colett, y ella no nos torturó tanto, pero no porque fuera mejor persona, sino porque era más lista, Ginny y yo creemos que ella quería impedir la boda de Lilly con su hermano, que es ella quien quiere reinar a base de los errores de Johan.

—A parte que lo que describe Astoria es justo lo que yo sentí cuando Voldemort me poseyó, exactamente lo mismo.

—Bueno ¿pero en qué momento va a tener esto relación con Lilly?— preguntó Ron impaciente.

—Poco después de que Potter y su novia volvieran, empecé a tener visiones, creo que acabé yo, en la cabeza de Colett, vi como ella discutía con el que imaginé que es su hermano, le decía que Lilly había masacrado a su reino y que estaban débiles, después dijeron que el portal de Lilly era de color azul y que eso significa que es un portal al pasado, Colett insistió en dejarla allí porque Lilly es peligrosa o en encontrarla y matarla pero Johan ordenó que debían buscarla y traerla de vuelta porque debía hacerla su reina, tener herederos e invocar a una tal Lucreccia o algo así….después todo fue un poco borroso pero, no ha dejado de repetirse eso en mi cabeza, no sé si es real pero…al saber que de verdad se habia ido y que Snape ha tenido un infarto…no podía no decir nada.

—Qué conveniente…—dijo Hermione— Si lo que dijeras fuera verdad ¿Cómo sabemos entonces que no eres Colett dándonos información falsa para que busquemos en la dirección opuesta? ¿Cómo sabemos que no te ha poseído o que te está dejando recordar lo que ella quiere que recuerdes?—Astoria se quedó sin saber qué decir, evidentemente, la información para Draco sería más fácil de transmitir porque le tocaba muy cercana, pero Granger era demasiado lista —¿ Como sabemos incluso que no fuiste tú o Colett o quien seas, la que le dio ese libro para que hiciera esa magia?

—No lo podéis saber, pero dudo que fuera yo….porque….yo no ayudaría a quien intenta quitarme lo que más quiero y apoya a quienes desean verme bajo tierra como vosotras dos.

—Depende de si ayudarla podía matarla— intervino Pansy— ambas sabemos que "a quien más quieres" es a quien más daño has hecho

—Pansy aquí y delante de estos no saques ese tema.—ordenó Draco, sabiendo que Hermione le había contado su secreto.

—Draco, vamos a tu cuarto, deja que hable contigo a solas, por favor—pidió Astoria, Draco miró a todos y a Hermione de reojo, no se fiaba ni un pelo de su prometida pero no quería que le hiciera nada si estaba planeando algo contra él.

—Draco si vais a iros a tu cuarto, pienso seguiros y estar delante, no podemos fiarnos de ella— dijo Pansy, quien habia entendido la mirada entre Draco y Hermione.

—Me parece bien— contestó el chico, Astoria tomó la delantera, tras ella fue Pansy, y tras ella, Draco quien, sin que el resto se dieran cuenta, rozó la mano de Hermione para trasmitirle que nada cambiaría entre ambos, subió las escaleras y cerró la puerta. —Ya estamos solos….habla.

—Como bien sabes…los Greengrass tienen el control de vuestras cámaras de Gringotts

—Sí, es algo que no me has dejado olvidar—respondió Draco con hastío.

—Hace unos días…los duendes alertaron a mi padre de que la cuenta de Draco Malfoy había tenido un incremento de cincuenta millones trescientos mil galeones y una propiedad.

—¿Perdón?—dijo este sin poder creer lo que había oído, compartiendo estupefacción con su amiga.

—Al parecer, es una donación hecha por la renuncia de Lillian Snape a su herencia, a la cual se acompañan trescientos mil galeones y una casa en Noruega. Lo curioso es que los 50 millones vienen de una cuenta a nombre de Andrómeda Black, cuya única heredera es Lilly y los trescientos mil y la casa, provienen de la cuenta propia de Lilly.

—Pero ¿por qué?— dijo Draco sin entender nada.

—Para librarte del matrimonio con esta, lo más seguro—dijo Pansy, Astoria limpió sus lágrimas, esto tenia que hacerlo, prefería recuperar a su hermana, y al menos así, quizá tuviera el aprecio de Draco.

—Pero ella no renunciaría a la casa de su madre…—negó el joven Malfoy con la cabeza.

—Los duendes me dieron este certificado, Draco — le tendió un pergamino— fue tu padre quien consignó la renuncia de Lilly a su herencia en el banco, y lo hizo el día de regreso a Hogwarts.

—Pero eso…, eso es imposible no nos hablábamos cuando veníamos en el tren.

—¿Es su firma y su letra no? Lee lo que pone—dijo Astoria con tristeza, Draco asintió, conmoviéndose al leer "Con el expreso deseo de que esta renuncia libere a Draco Malfoy de su matrimonio concertado".— Mi padre ha seguido el rastro del dinero, un poco fue usado para la recuperación de joyas y reliquias de fiadores y en whisky de fuego. No sé si yo le di ese libro horrible o no a Lilly, lo dudo porque mi familia no tiene objetos oscuros y no sé como lo habría conseguido pero….la cuenta de los millones había ido creciendo por ingresos que había hecho tu madre durante años y de esos 50, solo 3 os harían falta para no deberle nada a mi familia, tu padre sabía de esa cuenta y tu padre tramitó la renuncia…en mi opinión…quizá fue él quien se lo dio…y quizá esa renuncia fue…un pago por el riesgo, soy consciente de que tu padre no aceptaría limosnas y menos viniendo de ella, pero si lo tomaba como un negocio….

—¿Y por qué iba a hacer eso?¿Y si tenía el dinero por qué no hizo nada con las deudas?—preguntó Pansy sin fiarse del todo, Astoria se encogió de hombros.

—Imagino que, Lilly sabía que no iba a conseguir que nadie que la apreciase le ayudara a realizar magia tan oscura, y si le contó algo a Lucius sobre Johan, no le sería difícil llegar a la conclusión de que si ella no era capaz de defenderse o de atacar, irían a por ti porque sois gemelos. —Los tres se quedaron en silencio, Draco no sabía qué pensar—o quizá él sabía que era algo que podía matarla y le vino bien, porque la odia.

—No… no sé como asimilar esto…es demasiado.—dijo Draco sentándose en la cama. Astoria se arrodilló a su lado y Pansy hacia guardia en la puerta.

—Lo siento tanto Draco…de verdad que lo siento, no quería que pasaras por nada de esto, imaginaba que si reuníais el dinero lo primero que harías sería cancelar nuestro matrimonio.

—Obviamente, si no lo ha hecho es porque no sabía que Lilly le había dado toda esa riqueza—le defendió Pansy, Astoria se mordió el labio.

—Sé que Draco no la hubiera aceptado—le tocó la rodilla y Draco miró hacia otro lado.

—Ni le toques Astoria, o te prometo que saldrás de esta habitación con muñones.—amenazó Pansy, Astoria retiró la mano de la rodilla de Draco y le tomó las manos.

—Draco, no quiero obligarte a nada— los ojos se le llenaron de lágrimas— nunca he querido, te lo juro, eres todo lo que tengo…pero…recuerdo cosas que te hice que me repugnan….y lo siento muchísimo.

—Astoria cierra la boca—Dijo Draco con voz lúgubre, se levantó avergonzado por tener a Pansy delante y ansioso por la conversación, quería marcharse pero Astoria siguió de rodillas.

—Por favor, te juro que no era yo, te amo Draco, siempre has sido el amor de mi vida, a pesar de todo, yo jamás te hubiera obligado a lo que te obligué.

—Perra miserable y mentirosa—dijo Pansy con gesto de desprecio, negando con la cabeza. Colett le habia advertido de que una disculpa y echar la culpa a su posesión no funcionarían, que para que todos creyeran que todas sus palabras eran reales debía ser consecuente.

—Créeme, por favor, te prometo que yo no lo hice, esa mujer me estaba volviendo loca, yo te quiero.—dijo llorando.

—Aunque creyese que no fuiste tú, eso no cambia el hecho de que solo te importa tenerme y casarte, si me quisieras lo demostrarías— le dijo Draco; Astoria se cubrió la cara con las manos y con todo el dolor de su corazón, las ganas de recuperar a su hermana y toda la culpabilidad que la invadía, sacó un pergamino de su túnica y se lo tendió a Draco.

—¿Qué es esto?

—Mi renuncia firmada a nuestro matrimonio concertado— contestó en llanto, Pansy abrió los ojos como platos y luego repitió esas palabras en su cabeza como si no hubiera escuchado bien. Draco leía y leía acompañado de Pansy, en su boca casi se dibujaba una sonrisa pero no sabia si creerlo.

—¿A cambio de qué?

—De nada, solo de que sepas que, siempre te he amado y que nunca quise hacer lo que hice.— Draco se apresuró a firmar y las manos de Astoria y de él se iluminaron en un color blanco, el concierto estaba roto oficialmente.

—Gracias— dijo Draco, Astoria le dio un abrazo que él correspondió por culpa de la sorpresa, segundos después, la pequeña de las Greengrass se apresuró a marcharse entre lágrimas de la torre ante la estupefacción de todos. Al tiempo que la puerta se cerraba Draco y Pansy bajaron, y no importando qué opinaran los demás y que no fuera el momento más adecuado, besó a Hermione en los labios.

—Dra…Malfoy ¿pero qué…?— comenzó Hermione temiendo por sus planes bien fabricados.

—Soy libre Hermione, al fin soy libre.