COMUNICADO IMPORTANTE: Me ha llegado el rumor de que Fan fiction va a cerrar, no sé si será cierto, pero dado lo ocurrido con Potterfics no me fio. Por esta razón voy a trasladar esta historia a Wattpad y AO3, aunque seguiré publicando aquí todos los capitulos si la plataforma lo permite. En breve colgaré los links cuando las suba para que podáis seguir leyéndome. Dicho esto, me gustaría saber si este nuevo giro de temporada os está gustando, no estoy recibiendo reviews y quisiera saber si hay algo que echéis en falta para seguir mejorando. Besos.
CAP 43
ANOTHER LOVE
—Hermione ¿es que ya te has olvidado de lo que te hizo? — dijo Ron algo enfadado. Hermione lo ignoró.
—¿Qué ha pasado ahí arriba? — preguntó Hermione.
—Ha renunciado a su matrimonio, por escrito, el acuerdo está roto—se apresuró Pansy.
—¿Te ibas a casar con ella? — preguntó Ron descolocado.
—Lo obligaban a ello, Weasley ¿ves cómo nuestra vida no es tan bonita como la pintáis los gryffindor? A Draco y a mí también nos prometieron, solo con doce años, luego me cambiaron por esa psicópata.
—Que sea ella quien lo haya cancelado preocupa todavía más ¿Por qué haría algo así? —cuestionó Hermione nada convencida
—Al parecer la deuda está saldada, Lilly la pagó— dijo Pansy
—¿No eran millones de galeones? —preguntó Hermione
—¿Que mi novia tiene millones de galeones? ¿Desde cuándo? —preguntó Ron.
—De la herencia de su madre, según parece—prosiguió Pansy— al parecer tu novia era más rica que los Greengrass.
—No lo creo—dijo Harry, todos lo miraron extrañados— es decir, quizá lo fuera, pero ella no podía disponer de ese dinero; cuando le pedí ir al baile me dijo que repetiría el vestido que Malfoy le regaló porque no tenía dinero para uno nuevo porque su padre controlaba sus cuentas, que había sacado algo de dinero en efectivo antes de que Snape controlara, pero...que no tenia.
—Bueno, por lo que Draco y yo sabemos, cuando hay herencias muy altas, tus padres pueden elegir tener el control cuando cumples diecisiete si sigues viviendo en su casa, pero aun así el propio titular, en este caso, Lilly, puede donarlo sin que sus padres se puedan oponer porque es mayor de edad. Cuando Andrómeda murió, puede que a Gringotts no le constara otro tutor y si le añadimos lo de Narcissa….—comenzó Pansy.
—Pansy—dijo Draco en un tono que ella conocía muy bien, le indicaba silencio, Draco no era idiota y quería encontrar a su hermana, pero había cosas que no le encajaban; sabía que si mecionaba algo de su padre, la Orden iria a por él y él no diría nada, por lo que necesitaba interrogarlo, de hijo a padre. — Nunca le dije que pagara nada, de hecho, le insistí en lo contrario, pero ya sabemos como es, solo se hace caso ella misma—dijo Draco con un deje de rencor. Estaba preocupado por su hermana, preocupadísimo, pero también muy enfadado porque creyó que iba a confiar en él, creyó que ella habia sido sincera en sus promesas y se fue, arriesgó su vida, se marchó, hizo lo que juró hacer y no volvió. Sus sentimientos estaban muy enfrentados.
—Vale, pero ¿por qué os ha subido arriba? Eso lo podía decir aquí. —dijo Hermione sin comprender.
—Porque la zorra dice que todo lo horrible que hizo fue culpa de la tal Colett.—contestó Pansy.
—Oh venga ya… ¿no la habréis creído verdad? —preguntó Hermione.
—Ni hablar ¿a qué no, Draco? —buscó apoyo Pansy.
—Ahora mismo, eso me da igual, tengo que hablar con mis padres ¿Me acompañas Pansy? — esta asintió, Hermione y ella entendieron que quizá no estaban tratando el tema con la delicadeza debida; cuando atravesaron la puerta, los Gryffindor asediaron a Hermione con preguntas.
—Hermione ¿por qué no le has dado una bofetada cuando te ha besado después de lo que viste en navidad? — preguntó Ginny.
—Es complicado de explicar Ginny, no todo es lo que parece.
—¿A qué se refería Parkinson con que culpa a la tal Colett de todo lo horrible que hizo? —preguntó Ron; después de muchas evasivas, Hermione les tuvo que dar una respuesta, que, si bien no era la verdad y sabia que sus amigos no lo iban a creer, cuadraría con la idea que tenían de Malfoy.
—No puedes hablar en serio —dijo Ron.
—Lo sé, él se compadeció de Astoria por su situación familiar, la escuchó, tomaron algo y tuvieron sexo por culpa del alcohol. Astoria quería que pasara.
—No Hermione, Malfoy te está mintiendo para convencerte de que no te ha sido infiel, cuando supo que te habías enterado, te pidió matrimonio y te trajo diamantes, luego envió cartas preocupado por Harry y por Ginny, y luego como vio que sería imposible recuperarse llegó a venderte eso.
—No, no haría eso me ha enseñado su recuerdo
—Es Slytherin, manipularía el recuerdo, el fin justifica los medios para ellos.
—Oh ¿lo dices por tu novia a la cual no le ha importado nada ni nadie con tal de ejecutar sus planes?
—¡BASTA! — Interrumpió Harry— dejad de pelearos —Ambos se quedaron mudos, a Hermione se le llenaron los ojos de lágrimas.
—Harry, dile que entre en razón y me deje en paz— pidió Hermione.
—Pues no lo sé Hermione, una cosa es guardarme mi opinión respecto a tu noviazgo con él, que nunca me ha gustado, pero la verdad es que me parece una excusa muy conveniente, sinceramente, eso de "yo no quería y estaba borracho cuando te engañé parece el argumento de una película porno muggle. Malfoy es una persona que nos ha hecho la vida imposible desde primero y que ha llegado a fingir un brazo roto para que le cortaran la cabeza a un animal, solo por pura envidia, de él no me parecería raro intentar eso por recuperarte.
—Él ha cambiado, tú lo dijiste el año pasado Harry, le salvaste la vida.
—Hay una gran diferencia entre que me caiga bien y desear su muerte; es pretencioso, egoísta, manipulador, envidioso y cobarde, pero no merece morir. —contestó Harry.
—¿Sois conscientes de que estáis creyendo a la persona que quería matarme verdad? Astoria es una cucaracha mentirosa que….
—Que nos alertó de lo de Mcglaggen, ¿eres consciente de que defiendes a alguien que presenció cómo te torturaban sin inmutarse? Lo siento, pero prefiero creerle a ella que ha venido a decir que la poseyeron y ha renunciado a lo que más quería, que era su matrimonio con Malfoy, para ayudarnos a encontrar a Lilly. —discutió Ron.
—Tenemos reunión con la Orden— interrumpió Ginny— les he mandado un patronus contando lo que Astoria ha dicho mientras perdíais el tiempo discutiendo por Malfoy.
…..
Lilly Snape estaba encantada con sus nuevas amigas; Lily Evans, le había dado todas las facilidades para procurarle una estadía cómoda; había clonado sus uniformes y en su habitación había una cama más, le había comprado material escolar para sus clases y la había puesto al día de las lecciones que impartían en clase, siempre se preocupaba mucho por ella. Pasada la primera semana en el colegio, las amigas más antiguas de su amiga pelirroja quisieron saber más de ella y poco después de haber hecho las presentaciones, "Marie" supo que Alice Fortescue y Marlene Mckinon eran dos personas que iban a caerle muy bien. Marlene era una chica con una larga y cuidada melena rubia, de ojos marrones, corpulenta, con una sonrisa preciosa y una capacidad innata para seducir a los chicos y hacer amistades; Alice era una chica muy delgada, de cabello color chocolate, muy cortito y ojos azules, ella era muy reservada y discreta, pero era la amiga más intima e incondicional de la anterior, juntas se complementaban. Nadie pareció notar que "Marie" antes no estaba en el colegio, ni siquiera los profesores, salvo Minerva Mcgonagall, que le había mirado de forma extraña, por lo que Lily le advirtió que se sentara en las filas más alejadas y mantuviera un perfil muy bajo para no llamar demasiado su atención.
Un día, estudiando en los terrenos de Hogwarts Lilly Snape, se vio sorprendida por un tema de conversación que hasta ahora no se le había planteado y que no sabía si podría responder.
—¿Entonces vas a salir el fin de semana con Frank, Alice? —preguntó Marlene
— Me gusta desde quinto, ya lo sabes, no sé por qué insistes tanto en que no es bueno para mí.
—Frank es bueno ¿pero estás segura de que quieres aguantar a su madre por el resto de tu vida? Dicen que es un ogro y que ninguna es demasiado buena para su "Frankie"
—Por favor Marlene, es solo una cita, no me voy a casar con él.
—Quien sabe, es completamente tu estilo. —comentó Marlene
—¿A qué te refieres con eso?
—Es un nerd Alice, por favor, toma clases extras de herbología por placer.
—A mí también me gusta la herbología. —se defendió Alice
—Por eso digo que es tu estilo y que eso de que no te vas a casar con él, está por ver.
—Al menos los chicos que me gustan tienen sensibilidad, inteligencia, respeto, no como los que te gustan a ti, que son zopencos.
— Gilderoy no es un zopenco, está en Ravenclaw. Solo es, que le da vergüenza que le pregunten cosas en público porque no quiere dejar en mal lugar a nadie, y le gusta hacer reír—se excusó Marlene.
—Eso lo consigue, desde luego, nada me ha provocado más risa que su exposición de historia de la magia, tiene una excelente imaginación para acabar siendo pariente de todos los héroes de las guerras mágicas— dijo Alice con tono sarcástico.
—Pero es que tiene muchos parientes famosos, e insisto, no puede ser un bobo, es Ravenclaw, Lily, apóyame. —pidió Marlene— el sombrero nunca se equivoca. —Lily levantó la cabeza del libro que estaba ojeando mientras escuchaba la conversación de sus amigas.
—Ah, no, a mi no me metáis en esto que después os enfadáis conmigo—dijo subrayando el texto de una página. —Pero Frank es un excelente chico, es respetuoso, atento, inteligente, divertido y le gusta Alice, yo creo que tiene todo lo necesario— Alice sonrió.
—Siempre te pones de su parte— se quejó su amiga.
—No es así, pero ya te dije que Lockhart me parecía un Lucius Malfoy venido a menos, y tú sabes que es cierto, te queremos Marlene, pero ambas sabemos que te gusta porque es guapo, y no hay nada de malo, pero…creo que el sombrero seleccionador se ahogó con el champú que lleva y dijo la primera casa que le vino a la cabeza — Alice se desternilló de risa ante esa frase; Marlene quiso hacerse la ofendida, pero contenía una sonrisa.
—¿Y tú de qué equipo eres Marie? ¿de las que busca desfilar ya ante el altar como Lily o de las que quieren vivir y pasarlo bien como yo? —preguntó Marlene.
—Oh, emmm, no lo sé, no…me lo he planteado nunca creo. — contestó la recién llegada.
—Vamos, al menos físicamente tendrás alguna preferencia…—insistió Marlene.
—Bueno…—Lilly Snape se puso a pensar y oteó un poco a los alumnos de sexo masculino que caminaban por las cercanías—me gusta el pelo claro…castaño o pelirrojo, los ojos…me gustan azules, tengo que admitir que me llaman mucho la atención los chicos de ojos azules, pero…que tengan cierto aire…rebelde, es decir, no el típico niño de mamá, un chico que parezca…ammm ¿Cómo decirlo?
—¿Un malote? —preguntó Marlene sonriendo.
—No…—contestó Marie riendo con ella—pero sí un poco descarado, con chispa, no sé si me entiendes, digamos que…aquel que esté en la línea entre lo gracioso y lo peligroso.
—Oh oh…a Marie le van los chicos rebeldes, cuidado con quien te juntas o Lily podría castigarte por actos lascivos o peligrosos—bromeó Alice, Lilly miró a Lily y esta, asintió divertida—Oh mira, hablando de castigados, ahí van los cuatro mosqueteros que van a ganarse un castigo de nuestra prefecta, de Mcgonagall y de Dumbledore por saltarse una semana de clases para ir a los mundiales de Quidditch.
—Por el amor de Merlín, ni siquiera esconden las túnicas de merchandising del partido. —observó Lily molesta.
—¿Ese es James, tu novio James? —preguntó Lilly Snape sorprendida de que el novio de una prefecta, que le podía castigar, se saltase las normas de esa manera.
—Sí, James y sus tres amigos, se hacen llamar a sí mismos "los merodeadores". Porque siempre están merodeando por el castillo, buscando pasadizos secretos y encontrando nuevas maneras de romper las reglas. —explicó Marlene—el que va al lado de él, es Remus Lupin, es el otro prefecto de Gryffindor, es super amable y listo, sacó las notas más altas en los TIMOS; el de detrás es Peter, está enamorado de Remus…
—Marlene, venga, eso no lo sabes, solo porque no haya tenido novia nunca no quiere decir que esté enamorado de Remus—reprendió Alice.
—No, que no haya tenido novia nunca se debe a que es feo, no se ducha y siempre está comiendo snaks de ajo, que está enamorado de Remus se le ve en la mirada. —replicó Marlene.
—¿Y quién es el que está hablando con él? —preguntó Lilly Snape.
—Es Sirius Black, el mejor amigo de James— contestó Lily Evans.
—Sí, lo verás mucho por los terrenos, siempre y cuando no esté castigado, o en la enfermería o haciendo alguna broma de las suyas. Es un espíritu libre, hace lo que quiere, y más desde que se mudó con James por enfadarse con su familia. — relató Marlene.
—¿Cómo debes de enfadarte para mudarte con su edad? — preguntó "Marie".
—Mucho, Sirius es el único Gryffindor de su familia, todos los demás son Slytherin y él quiere ser lo contrario a ellos, y ellos constantemente le dicen que es una decepción y le comparan con su hermano, no sé qué pasó, James no me lo ha dicho, pero Sirius se presentó en casa de James con una mochila y no habló de lo que ocurrió en su familia durante dos días. —le explicó Lily Evans.
—No da la sensación a primera vista de ser de los que se enfadan mucho. —dijo Lilly Snape sin quitar la mirada de Sirius.
—No lo es, Sirius tiene bastante buen humor en realidad—explicó Lily Evans, Marlene en ese momento le susurró algo a Alice, ambas miraron a Sirius y se rieron un poco.
—Mi lady — dijo James socarronamente sentándose al lado de Lily Evans y mostrando un collar de oro con la forma de una snitch.
—Un collar no comprará mi perdón James, te dije que te iba a castigar si te ibas una semana a la final de la copa, quien sabe los puntos que nos descontará Mcgonagall…
—Y yo te dije que la próxima final no se jugará aquí hasta dentro de 20 años, era una oportunidad única. —Lily apretó los labios nada convencida de que eso fuera una razón para faltar una semana.
—Al menos esta vez inventaros excusas creíbles, Mcgonagall me ha preguntado y le dije que ya le había mandado una carta a tus padres porque iba a hacerlo ella, no quiero que piense que os cubro.
—No te preocupes futura señora Potter, está todo controlado. —dijo Sirius sentándose junto con su amigo, acompañado de los demás. —Hola chicas. —saludó a Marlene y a Alice, se quedó mirando a la nueva chica.
—Más os vale Sirius porque…—empezó Lily
—Hola, soy Sirius Black— Sirius se cambió de sitio y se sentó entre ambas Lillys estrechando la mano a la joven Snape —no te he visto antes por aquí, ¿eres nueva? —por un segundo, "Marie" miró a James y este asintió levemente, realmente si se hubieran perdido una semana no hubieran estado en una supuesta selección.
—Sí, amm soy, Marie. Marie Mikaelson.— dijo Lilly, Marlene y Alice volvieron a cuchichear y reírse, ese chico era tal cual había descrito en su discurso anterior y ambas chicas se habían dado cuenta.
—Me encanta tu nombre— Sirius besó la mano de su nueva compañera, y esta enrojeció como un tomate.
—Nosotras nos vamos a la biblioteca— dijo Marlene, ella y Alice se fueron tomadas del brazo sin oportunidad a réplica.
—Nosotros vamos a…negociar nuestro castigo ¿vale amor? —propuso James.
—Nada te librará de una semana con Filch pero como quieras—Lily Evans encogió los hombros y le susurró algo a James, este le dijo que no se preocupara y anduvieron en la dirección opuesta.
—Te reto a una partida de naipes explosivos—le dijo Remus a Peter, este último sonrió.
—Está bien, si quieres recibir una paliza de mi gran maestría con la baraja no seré yo quien te lo impida. — Peter se levantó y Remus miró a Sirius sugiriéndole decencia, ya había tenido que castigarlo en el pasado por actos lascivos tras los matorrales y no le hacía ninguna gracia que eso pudiera repetirse.
—¿Y cuanto llevas aquí?
—Una semana, más o menos…—se limitó a contestar con un poco de vergüenza— Lily dice que…eres el mejor amigo de su novio…—dijo tratando de sacar conversación.
—El mejor, así es, para mi es mi hermano y Lily por extensión también lo es, es un poco resabiada y marimandona pero si alguien la toca o se mete con ella tendrá que vérselas con mi varita.—"Marie" sonrió tiernamente— ¿Tú tienes hermanos?
—Pues…. —pensó, no sabía responder, su memoria estaba en blanco, sentía remordimiento por no saberlo, tenía la sensación de que le fallaría a alguien si así era— no, que yo sepa, y como me educaron en casa tampoco he hecho "amigos hermanos".
—Bueno, siempre los puedes hacer, la familia muchas veces se elige, no necesariamente hay que conformarse con la de sangre, yo lo sé bien, tengo un hermano que está en Slytherin el muy imbécil, y por supuesto, es el preferido de nuestra madre, que también era Slytherin, como toda mi "familia".—hizo un gesto de disgusto.—son todos unos cerdos.
—Oh…—Marie no supo si ofenderse o alegrarse por ser Slytherin en secreto—Bueno seguro que hay alguna excepción, conozco a un chico de allí que me cae bien.
—Pocas son las excepciones, yo aún no las he conocido. —dijo con gesto despreocupado.
—Vamos, seguro que un chico como tú…ha tenido algo con alguna chica de Slytherin. — Sirius esgrimió una sonrisa traviesa que hizo derretirse a la joven Snape.
—No, que yo recuerde nunca con una Slytherin, si no me caen bien, mis primas y mi hermano ya se habrán encargado de que todas me odien—encogió los hombros, acrecentó la cercanía entre ellos y fingió colocarle bien la solapa de la túnica— ¿a qué te refieres con "un chico como yo"?
—Oh yo…no quería decir…bueno…—se puso roja como el pelo de un Weasley y se recogió el cabello en un moño, nerviosa—…e…eres atractivo y eso…o sea…tienes espejos en tu cuarto y lo sabrás…quiero decir, que…a todo el mundo le gustan los…guapos…creo…
—Jajaja—Sirius emitió una risotada muy sexy y volvió a mirarla, los ojos de ella lo fascinaban y el aura que desprendía le generaba mucha armonía. —bueno, no lo sé si a todo el mundo le gustan los guapos, me lo tendrás que decir tú, una chica tan preciosa seguro que ha de tener una gran lista de chicos que la pretenden.
—Ammm aaah… yo…ni idea…no…tengo….—al segundo se corrigió, no quería parecer una pringada—quiero decir que…aún no conozco mucha gente….
—Entonces es mi día de suerte—Sirius se acostó en la hierba de lado, consciente de que, a través de la camisa en esa posición, se le marcaban más los abdominales— si no conoces mucha gente quizá exista la posibilidad de que tengas un hueco para venir conmigo, a Hogsmade este fin de semana, a tomar unas cervezas de mantequilla.
—Me encantaría, pero…según ha dicho Lily, seguramente os vayan a castigar… ¿eso no es un obstáculo para ir a Hogsmade?
—No para mi, conozco muchos pasadizos y hay gente que me debe una que puede hacerse pasar por mí en un castigo—Sirius movió su melena rizada muy seductoramente— y si me pillan, tengo una moto voladora para escapar rápido. —Lilly, inconscientemente se mordió el labio inferior; sin saber por qué, imaginar todo ello la había excitado y ahora entendía las risitas de Marlene y Alice. —entonces… ¿aceptas?
—Depende…—dijo ella consciente de que él había captado que le gustaba por sus torpes frases de antes y no quería ponérselo tan fácil—si consigues escapar del castigo y me enseñas que esa moto voladora es real, quizá deje que Marlene continúe sola mirando tiendas de túnicas y vaya contigo.
—Trato hecho Mery…—dijo él guiñándole un ojo y sonriendo.
—Es Marie…—lo corrigió ella, Sirius se levantó consciente de que debería ir a hablar con James para conocer su castigo e ingeniárselas para escapar.
—Ambos te sientan bien— Marie se levantó con él y Sirius besó su mano para despedirse mientras disfrutaba de haber coloreado sus mejillas— Nos vemos en la sala común, Mery Marie.
—Nos vemos, Sirius— dijo ella, conteniendo la sonrisa con las mejillas encendidas mientras el muchacho se alejaba. Se encaminó entonces en la dirección opuesta pensando en esos ojos y en ese aire rebelde que el muchacho tenía. Mientras andaba ensimismada, un golpe de unos Slytherin de primero que llegaban tarde, la hicieron recordar que había quedado con el prefecto de esa casa para practicar algunos hechizos, por lo que se apresuró a correr. Al desempeñar clases prácticas en DCAO, Lily Evans acordó darle clases particulares con Severus, por si la atacaba alguien o le hacían participar activamente en clase.
—Perdón, perdón—dijo llegando al punto de encuentro algo aturullada— me he retrasado…—observó las paredes de piedra y la oscuridad del lugar, agradeció que se estuviera fresco, Severus la había citado en las mazmorras y casi se dobla un tobillo bajando por las estrechas escaleras, pero al menos el frío calmaba el sofoco de su carrera.
—Sí, eso ya lo he visto cuando habíamos quedado a en punto y son y media—dijo el chico con enfado mirando su reloj—tienes suerte de que Lily me haya pedido que te dé yo esta clase porque si no, ya me hubiera ido, no aguanto la impuntualidad.
—Lo siento caray, me entretuve hablando con alguien, soy nueva, tengo que hacer amigos. —se excusó.
—¿Esos amigos son de Slytherin?
—No…
—Entonces son idiotas que no merecen tu tiempo y muchísimo menos, el mío. ¿te ha quedado claro?
—¿Siempre eres tan gruñón? —él no se dignó a responder a esa pregunta tan pueril—además, yendo con la túnica de Gryffindor los de Slytherin me evitan, ya has visto como al sentarme con uno esta mañana se ha levantado con cara de asco y se ha ido a otra parte.
—Bueno, eso es verdad, Lily decidió llevarte a donde tu talento se desaprovecha y los de Slytherin no queremos juntarnos con gente así. Además, te has sentado junto a Rodolphus Lestrange, y aparte de que es un imbécil que está cursando séptimo por tercera vez, todo el que no porte esta túnica, para él es basura. —Lilly pensó en como Sirius había descrito a los Slytherin como cerdos y en la descripción de ese chico que acababa de dar Severus.
—¿Y tú qué piensas? —Severus la miró de arriba abajo con cierta sorpresa y bufó con una sonrisa discreta, no esperaba esa pregunta.
—¿Acaso te importa lo que piense yo? —Severus abrió la puerta del aula vacía de pociones donde iban a practicar las lecciones.
—Bueno, me salvaste la vida y me das clases para que no me descubran y me maten, eso te convierte en algo así como mi amigo, ¿no? Supongo que eso implica que me importe si crees que soy basura. — Lilly Snape dejó la mochila en una de las mesas y se giró hacia él.
—Veo que Gryffindor te está narcotizando el cerebro muy rápido, lo que piense yo, o cualquiera, como Slytherin que eres, aunque sea en secreto, te debería de importar una mierda. —la joven Snape rió.
—¿Y lo dices tú que te desvives pensando lo que Lily opinará de ti? —el gesto de Severus cambió por completo a un desagrado producido por la vergüenza, dejó la mochila y cruzó los brazos a la defensiva.
—Eso es mentira no sé de donde te sacas esa estupidez.
—¿Quizá del hecho de que me hayas esperado media hora solo porque ella te ha pedido que me des la clase hoy, cuando no soportas la impuntualidad?
—Eso es diferente, le estoy haciendo un favor a una amiga. —se defendió.
—La cual, hubiera entendido que te marcharas porque es una persona tremendamente puntual, a la que le molesta mucho que alguien tarde cinco minutos, porque lo considera una falta de respeto. Lo que me dice, que no te has marchado porque te importa lo que ella piense.
— Bobadas, te he esperado porque no quiero que tu amnesia produzca un accidente mortal si estornudas con la varita en la mano, quítate la túnica y posiciónate para entrenar, tengo cosas que hacer. —intentó cortar Severus.
—Cuando intentaste enseñarme hechizos más avanzados la semana pasada y ella te puso una cara rara, tú reculaste en seguida…le diste la razón cuando sabías que yo podía hacer más…por tanto…
—No, no pienso que seas basura ¿contenta? Pienso que tu casa falsa lo es y que hay contadas excepciones allí que no lo son, una es Lily y la otra eres tú porque eres Slytherin realmente.
—¿O sea…que de no ser porque soy Slytherin realmente sería basura?
—Eres irritante y me estás poniendo de los nervios, me estoy arrepintiendo de haberte salvado.
—Vamos que solo te importa lo que piense quien sea Slytherin o Lily porque estás enamorado de ella. —sin que pasara un segundo tras decir esas palabras Lilly Snape se vio en el suelo atada por cuerdas. Severus se acercó a ella y la miró desde arriba, con unos ojos llenos de una mezcla de impotencia y vergüenza que arrojaban una sensación oscura.
—Te dije ya que hay cosas de las que no puedes hablar, y eso que has dicho es absurdo, pero como se te ocurra mencionarlo delante de Lily, te juro que te mato. —De la mochila de Severus salió disparada la pulsera que antaño le quitó a la amnésica chica, esta se enrolló en la muñeca de Marie e impulsó s Severus como si un campo de fuerza detonara entre ellos. Milisegundos después, otra pulsera idéntica, pero con aspecto más nuevo se enroscó en la muñeca de Severus y pugnó con la energía que emanaba de la muñeca de su futura hija, rompiendo todos los tarros de pociones del aula.
—¿Qué ha…qué ha pasado? — preguntó ella levantándose ya sin ataduras y sintiendo algo de dolor por los cristales que habían arañado su cara.
—No…no tengo ni idea…—reconoció Severus levantándose, luego se aclaró la garganta e inventó algo ante el susto de la chica— ha debido de ser mi trabajo de transformaciones, no recordaba que, si no exponía estas cosas al sol, harían algo como esto— dijo Severus, sacándose la pulsera de su madre del brazo y tomando el de ella para quitársela.
—Pues parecía un amuleto de protección—dijo ella mirando ese objeto con curiosidad mientras se lo quitaba y luego mirando a Severus muy seriamente—pero no puede ser ¿no? Porque eso significaría que tu amenaza seria lo suficientemente real como para que esto percibiera el peligro.
—No es un objeto de protección, ya te lo he dicho, es un experimento de transformaciones, no seas ridícula— dijo girándose, llevando ambas pulseras a su mochila y sintiéndose muy avergonzado por lo ocurrido, la pulsera de su madre se había vuelto contra él ¿ella lo estaría observando? ¿si eso se ponía en su contra significaba que era igual que su padre? No no no, eso no podía ser, solo la vez que casi la mata esa pulsera se trasladó desde la caja fuerte donde estaba escondida hasta la muñeca de su madre. No se atrevía a mirar a esa chica, ¿es que acaso podría ser igual que su padre si quien estaba en frente no eran Lily o su amiga Narcissa?
—No quería excederme—dijo ella a sus espaldas— perdona Severus…—el tono en el que lo dijo fue insoportable para el chico, "perdona Tobias" escuchaba él, de la boca de su madre, maldita sea... ¿qué le estaba pasando? No podía permitirse esos arranques, no si quería ser reconocido por la élite de la magia y ser realmente grande, debía ser comedido, inalterable y sobre todo, distinguir cuando lo que le molestaba era producido por inocencia irritable que no suponía ninguna amenaza o de inquina que trataba de desquiciarle y esta vez, al contrario que su experiencia con Gryffindors, no era el segundo caso.
—No tiene importancia, era una expresión. —dijo de espaldas, fingiendo seguir guardando esas cosas y haciendo florituras con la varita para reparar los tarros rotos.
—Ya…—dijo la chica queriendo creerlo, se quedaron en silencio.
—No le digas a Lily nada de esto ¿de acuerdo? No me lo perdonaría.
—No te preocupes, queda entre nosotros, prometido. —Severus se giró para enfrentar sus ojos, le relajó la mirada cálida de la chica y le compartió una pequeña sonrisa. Se quedaron en silencio y Severus no pudo evitar hacer una pregunta que le rondaba la mente.
—Lo de que "estoy enamorado de ella"—gesticuló— ¿es algo que te ha dicho ella? — preguntó preocupado. Lilly negó con la cabeza.
—Es algo que yo creía percibir por como la miras y por cómo le hablas, pero, igual es solo…el cariño que le tienes por haber sido tanto tiempo amigos; aunque… James piensa que estás enamorado de ella y que eres una amenaza para su relación. — los ojos de Severus se iluminaron unos segundos, Marie confirmaba su teoría.
—¿Perdona, ¿qué has dicho? —cuestionó sin creerlo.
—Bueno…James cree que estás enamorado de ella y que intentarás quitársela, y tiene miedo de que ella no te vea como él cree que eres…creo que le da miedo que Lily se enamore de ti o que…sepa que estás por ella por si eso os acerca más.
—No me digas— dijo con expresión satisfecha.
—Pero esto que quede entre nosotros, James me cae bien, si se te ocurre soltar o aprovechar lo que te he dicho me chivo a Lily de lo de hoy. —Severus la miró con curiosidad, tenía que reconocer que le hacía cierta gracia.
—Chantaje y cabos atados, ya empieza a surgir la Slytherin que me cae mejor. —Marie rió y se concentró para comenzar las lecciones; primero comenzaron con hechizos avanzados de defensa, incluso, sin que fuera necesaria la explicación, consiguió formular conjuros no verbales, algo que impresionó favorablemente a Snape. Posteriormente siguieron con hechizos de ataque y aunque estos costaron más porque requerían un primer paso por parte de ella, Severus consiguió que visualizara un escenario amenazante en el que era atacar o morir.
—Estoy agotada—dijo Marie, respirando profundo—¿Cuánto ha pasado?
—Cuatro horas— dijo Severus conjurando agua de su varita para poder beber—tengo que reconocer…que es tremendamente estimulante enseñarte a pelear, tu técnica de duelo es impecable; sinceramente, creo que sabes más que yo, si no tuvieras amnesia probablemente me habrías tumbado en cinco segundos.
—¿Eso que oigo es un piropo? —dijo la joven Snape sonriendo.
—Sí, atesóralo en la mente y que no se te olvide, no los suelo hacer.
—¿Por qué no?
—Porque no es nada fácil impresionarme.
—Compadezcámonos de tus futuros hijos si intentan cumplir tus expectativas. —dijo con sorna realizando a continuación el mismo hechizo que Severus para hidratarse.
—Suerte que no pienso tener hijos jamás...—respondió Severus con desdén.
—¿Por qué no?
—Punto 1, odio a los críos, punto 2 me gusta el silencio, punto 3 mi referente paterno es peor que un troll, no sería buen padre, punto 4, me interesa hacer grandes cosas y no quiero obstáculos.
— Dicen que quien más se niega suele ser quien primero los tiene. —Chinchó ella, Severus rió.
—¿Pero tú me has visto? ¿Tú de verdad crees que me podría hacer cargo de una cosa indefensa, dependiente de mi protección, molesta e irritante?
—Bueeeno, me salvaste la vida nada más conocerme, me enseñas magia para que no la lie si estornudo con la varita en la mano y me sueles decir que soy irritante…
—Vale, eso no puedo rebatirlo, —esgrimió una sonrisa—pero repito que odio a los críos.
—Lo siento Severus pero me generas una necesidad extraordinaria de discutirte, no sé por qué, te conozco de…¿Cuánto?¿ dos semanas? Pero es como si no pudiera dejarte tener razón.
—Eso se llama ser Slytherin…casi un poco Ravenclaw. Yo no dejo que nadie me quite la razón señorita Mikaelson, lo vas a tener complicado, y más en un tema como ese.
—Hagamos una apuesta, si tienes hijos….
—No los tendré
—Si tienes una niña, deberás ponerle mi nombre.
—¿Cuál? ¿amnésica o tu nombre falso?
—Eres un cabrón —rió ella.
—Vale, si tengo una niña le pondré Marie, pero si tú tienes un niño antes que yo…le pondrás mi nombre.
—Definitivamente odias a los niños, no te ofendas, pero tu nombre es horrible.
—Lo sé, yo soy consciente de que no tendré hijos, pero tú…tienes pinta de querer ser una mamá en potencia.
—La verdad es que sí —se retaron con la mirada—está bien, trato hecho— se estrecharon la mano. —¿Y cuáles son tus grandes planes por los que no quieres bebés estorbando? —Severus sonrió por la inocencia de la chica.
—Es complicado de explicar, pero digamos que…tener poder, ser reconocido y cambiar las cosas tienen mucho que ver.
—Ah ya entiendo, bueno, hay gente que tiene carácter para eso, aunque te hacen falta contactos con dinero y fama, tú solo sin nadie que te promocione tendrás difícil el reconocimiento que mereces.
—Lo que dices suena muy similar a lo que yo pienso, pero creo que no hablamos de lo mismo. — comentó extrañado.
—No es que comparta su forma de actuar y de llegar al poder, pero alguien tiene que ser el que lo haga.
—¿A qué te refieres?
—Dilo claro Severus, quieres dedicarte a la política…me parece un aburrimiento tremendo y un pozo de corrupción, pero, en fin, si te presentas a las elecciones del ministerio te votaré.
—Política….—asintió sarcástico—sí, algo así quiero hacer, te agradezco el apoyo Marie.— miró su reloj— deberíamos ir al gran comedor, no quiero que los glotones me lo quiten todo.
—De acuerdo, vamos.
…
Estaba en Godric´s Hollow, sus ojos visionaban con horror la casa derruida, sabía que dentro iba a encontrar muerte, pero rezaba porque no fuera la de ella. Cruzó la puerta, en el salón no habia nadie, solo una varita que reconocía, esa varita que tanto lo habia torturado en sus años de estudiante, no habia signos de lucha, fue a todas las estancias de la planta baja y no habia nadie. Sintió verdadero terror cuando vio que de las escaleras sobresalían unos zapatos de hombre; allí estaba, James Potter, muerto en el suelo mirándole con los ojos vacíos de vida. Subió presurosamente la escalera, el viento que entraba del techo deceleraba su paso, cuando por fin la vio, sintió su corazón romperse, se arrodilló en el suelo, la abrazó y lloró amargamente, pidiéndole perdón.
—Mmmmh….
—¿¡Lily!? ¿estás bien? Contéstame por favor, por favor vuelve, tienes un hijo que cuidar, vuelve…no te vayas por favor, te amo, no te vayas, Dios llévame a mi, deja que ella viva, Lily, respóndeme…—la cabellera roja de Lily Evans tocó el suelo y sus ojos verdes estaban blanquecinos, estaba muerta, ella no le había hablado.
—Ayúdame…—dijo una voz débil, Severus se giró, su hija estaba tras él, en el suelo, vestida con harapos negros y rotos tratando de alcanzar su túnica.
—Lilly—Severus dejó a la pelirroja delicadamente y se arrastró hasta su niña la incorporó de la espalda y tomó su mano— Lilly hija mia, estás aquí…creía que te había perdido. — la abrazó.
—No estoy aquí, no sé donde estoy…—comenzó a ahogarse y a sollozar— Papá tengo miedo…me han torturado…me duele…nadie vendrá a ayudarme—lloró.
—Tranquila…no llores, papá irá a buscarte, te lo juro cariño…no volverás a sufrir nunca. Te protegeré, te lo prometo.
—¿Estás seguro? — dijo una voz a su espalda, Sirius estaba de pie, apoyado en el umbral de la puerta—Mira lo que has hecho Snivellus…te lo advertí, te dije que ambas Lillys morirían por tu culpa— su hija soltó su mano, dando un golpe sordo en el suelo, su respiración se detuvo, estaba muerta.
—¡Lilly, no! ¡No te mueras, por favor responde, Lilly cielo, por favor no me hagas esto!
—"No me hagas esto"— se burló Sirius —seguro que es lo que debió de suplicar tu hija a Nott cuando la violaba en tus narices— en la estancia sonaron sus gritos de auxilio— seguro que te llamaba para que la ayudaras, seguro que su nuevo marido le hizo lo mismo y mientras, tú lloriqueando como siempre.
—¡BASTA!
—Perrro tiene razón…— dijo una voz tras Sirius, era Irinna — Evans, está muerrrrta, tu hija también, tu madre también, se fue porrrque no sabias protegerrrla y segurrro que tu padre la mató, no la buscaste…no la encontraste, como a tu hija, no la encontrarás, errres un inútil. —Se arrodilló a la altura de Severus—Yo….estuve a punto de morrrirr, estoy viva gracias a Sirrrius, si no, estaría junto a los cadáveres que dejas — al cadáver de su hija y de Lily Evans se le añadió Eileen Snape— necesito un hombre que me proteja de verrrrdad. Debiste quitarrrte de en medio hace años, hubierrrra sido lo mejorrrr parrra tu hija.
—Ojalá hubiera tenido un hijo fuerte como James, así, no estaría muerta —dijo el cadáver de su madre hablando con voz de ultratumba.
—Ojalá nunca le hubieras dicho a Voldemort la profecía que escuchaste, por tu culpa he dejado a un niño huérfano, yo te quería y tú me condenaste, si estoy muerta es por tu culpa— dijo con un tono distorsionado el cadáver de Lily Evans.
—Ojalá nunca hubieras regresado a mi vida, estaba bien solo con mamá, por tu culpa fui al colegio donde me violaron, no lo evitaste y por tu culpa maté a Nott, por tu culpa Bellatrix me buscó, por tu culpa me quedé en coma, por tu culpa me detuvieron, por tu culpa soy un peligro, por tu culpa me casé con un psicópata, por tu culpa, me mataron…no me encontraste, por tu culpa es posible que ya esté muerta—dijo el cuerpo de su hija, palideciendo poco a poco hasta pudrirse.
—¡NO!—Severus despertó agitado, sudando a chorros y respirando mal.
—Sev…Sev…¿qué te pasa? ¿Qué te pasa?—preguntó Irinna despertando con él; Severus vio los ojos de Irinna, y como ella iluminaba la habitación con su varita. Estaban en su cuarto, en la última casa de la Calle de la Hilandera de Cokeworth; ambos profesores se habían instalado en casa de Severus tras salir del hospital, pues convinieron que Hogwarts supondría demasiado estrés para Severus en estos momentos.
—¡Dame el libro, dame el libro ya!— ordenó Severus
—¿Qué libro? Severrrus tranquilízate, ¿qué has soñado?
—El libro de mi hija, el que usó para irse, voy a encontrarla como sea, yo también sé hacer rituales arcanos, haré lo mismo que ella y la encontraré, la traeré de vuelta, ningún ser querido volverá a morir por mi culpa.—Irinna salió de la cama y le cortó el paso a Severus, que se había levantado para ir a su biblioteca a repasar ese libro maldito, lo hizo sentarse en la cama de nuevo y ella decidió sentarse encima de sus piernas para que no tuviera el impulso de levantarse.
—Severrrus —Irinna rodeó las mejillas de Snape con sus delicadas manos— cálmate porrr favorrr, cuéntame qué ha ocurrido —el toque y la voz de Irinna tuvieron un efecto tranquilizador en Severus, casi mágico; él le fue relatando su sueño con detalle, Irinna escuchaba atentamente, reaccionando correctamente a todo lo que oía y sopesando las teorías que Severus tenia al respecto.
—No creo que tu hija se haya metido en tus sueños parrra adverrrtirrte de nada; creo que son tus miedos creándote una pesadilla, el recuerrrrdo de la muerrrte de tu amiga y la culpa que sientes porrr ella, han atraído todo lo demás…lo de tu madre no fue tu culpa, no tuvimos buenos padres perrro tú sigues pensando que fue culpa tuya que se fuerrra , perrro dudo que sea así, nunca quisiste averrriguarrr lo ocurrido; lo de tu amiga intentaste evitarrrlo, nadie podía saberrr que Dumbledore y ellos confiarrron en la perrrsona equivocada, y en cuanto a a tu hija, nada es tu culpa, te has desvivido porrr protegerrrla, has pedido tres préstamos a Gringotts parra encontrarrr una currra a sus poderrres desmedidos, todo lo has investigado, perrro no errres Dios, Severrrus, no puedes preverrrlo todo, errres un buen padre…de verrrdad lo pienso.
Una bola de luz atravesó la casa de Severus, y ambos sacaron sus varitas en defensa, de esa bola de luz se entrevió un caballo, del cual salía la voz de Ginny comunicando las novedades que habían recibido de Astoria. Solo hicieron falta unos pocos minutos para que Mcgonagall convocara una reunión de urgencia de la Orden del Fénix y Severus e Irinna se pusieron en camino al número 12 de Grinmuld Place; se habían trasladado mediante polvos flu hasta Londres (pues aconsejaron a ambos no aparecerse por sus respectivas situaciones), habían pasado los cortos trayectos discutiendo y una vez dentro de la casa de los Black, se instalaron en el comedor, a la cabeza de la mesa larga de madera maciza.
—Me da igual lo que digas, voy a ir a donde haga falta, si alguien va a viajar en el tiempo para recuperarla, voy a ser yo.—dijo un terco Snape.
—Severrus, entra en razón, porr favorrr, solo hace unos días que desperrrtaste y pediste el alta voluntarrria, no has descansado nada, no quierrro que te pueda pasarrr nada malo. Ni siquierrra sabemos en qué punto del tiempo está—arguyó Irinna.
—Tú no lo entiendes Irinna, la alejé de mi para protegerla, Andrómeda la mantuvo a salvo durante toda la infancia y adolescencia, sin percances, y cuando es mi turno de hacerme cargo de ella la torturan, la dejan en coma, la ultrajan, la secuestran y la obligan a casarse con un psicópata; decididamente, cuando quise afrontar la paternidad fue lo peor que pude hacer. Cuando Lilly vuelva la mandaré de vuelta a Durmstrang, contigo, allí siempre ha estado bien y después habrá de hacer su vida a parte de mi, de esa forma no sufrirá, estará segura. Creía que mantenerla en un perímetro controlado la mantendría a salvo pero mi cercanía es peligrosa para ella—Irinna solo pudo sentir indignación ante esas palabras y más aún con lo que estaba por venir.
—Me niego rotundamente a que vuelva a Durmstrang, si se te ocurre enviarrr su matricula te la voy a denegarrr—cruzó los brazos.
—¿Le harías eso a tu futuro marido?—intentó manipular Severus
—Me da igual quien seas, como si por esta decisión quierrres serrr mi ex, no la aceptarrré en mi colegio, eso que dices de que estuvo bien en Durmstrang, sin perrrrcances, no es cierrrrto. Los problemas no errran tan graves como aquí, perrrro tu hija tenia constantes arranques de tristeza, ira o venganza contra las afrentas si "le quitaban un lazo del pelo", si "interrumpían sus entrenamientos de quidditch" o, en especial si sus compañerrros usaban cualquierrr discusión para hacerle comentarios como que "su padre no la quería" o de que "por eso su padre la había abandonado", y estaba con una constante necesidad de mostrar que era mejor que nadie aunque eso costara su salud o la de los demás; dejarrrme en coma o tirarrr a un equipo de quidditch enterrro de sus escobas yo lo llamaría perrrrcances — respondió molesta.
—La mandaré a Beauxbatons entonces, ser su padre ha sido lo peor que he hecho en esta vida — Irinna sabía que era su percepción, nublada por el pesimismo de la situación y su horrible pesadilla, pero le preocupaba tremendamente que cuando supiera la noticia reaccionase mal. Irinna se bastaba ella sola para criar un hijo, no obstante, no quería perder a Severus.
—Estoy segurrra de que Lillian no piensa lo mismo, ella te adorrrra, no creo que piense que es lo peorrr que has hecho, siempre ha esperrrado estarrr contigo.
—Y su decepción fue enorme, tendrías que haberla visto; toda la vida esperé que alguien decente ocupara mi lugar y que si Andrómeda moría, la niña sintiera rechazo y odio por mi, porque para ella iba a ser lo mejor —hizo una pausa— nunca estuve preparado para ser padre y sigo sin estarlo ahora, no todos los hombres estamos hechos para la paternidad Irinna.
—Veo que ya se lo has dicho—dijo Sirius entrando a la sala, colgando su túnica de viaje y procediendo a quitarse los guantes con desaprobación.
—¿Decirme qué?— interrogó Severus mirando a su futura esposa.
—Nada….Black está nerrrvioso porque cree que te he contado que la cantante con la que está saliendo le ha dicho que cree estarrrr embarrazada y que igual es el padre.—Inventó Irinna, mirando a Sirius fijamente y haciéndole gestos cuando Severus no miraba. En ese preciso momento, por el pasillo de la entrada de la casa de los Black se habia aparecido el trio de oro junto con Ginny, autorizados por Mcgonagall a saltarse las clases de ese momento para colaborar, y caminaron en silencio al oír que Sirius y Severus discutían por algo.
—¿Tan difícil era usar un hechizo anticonceptivo? Esa chica tenía toda una carrera musical por delante, es una cria y tú un adulto ¿qué tiene…diecinueve años?
—Tiene veintitrés— se defendió.
—Podría ser tu hija—criticó Severus, Sirius rio.
—¿Eres capaz tú de hablarme de anticonceptivos y de diferencia de edad?—retó Sirius riéndose.
—Irinna tiene veintinueve, y yo no le he condenado su carrera profesional por un crio, como tú a esa niñata.— Ron y Hermione miraron a Harry y a Ginny, que devolvieron la mirada con extrañeza. Harry no sabia nada de que Sirius fuera a tener un hijo.
—Tu cara ha sido un implacable anticonceptivo muchos años, pero por lo que sea, eso no funciona con Irinna, le dije que debe revisarse la vista pero no quiere, yo de ti iría con cuidado, no sea que te sorprendas.—respondió Sirius muy tentado a soltar las verdades que sabia. Ron y Harry contuvieron la risa ante ese comentario— de todas formas creo que Celeste tiene una hermana, siempre podemos hacer como tú y abandonar al bebé con su tía si la paternidad nos viene grande. —Hermione y Ginny, pusieron los ojos en blanco, ese comentario no habia estado bien.
—Basta porrr favorrrr — pidió Irinna con los ojos húmedos, los dos hombres la miraron, Sirius recordó que ella estaba embarazada y no quería alterarla y Severus iba a soltar su veneno, hasta que la vio.
—¿Qué te pasa Irinna?— dijo tomando su mano.
—Nada….es la medicación que me pone más sensible, no olvidemos porrrr qué estamos aquí, y tú no deberías discutirrr, acabas de tenerrr un infarrrto, no quierrro que te alterrres.
—Ha sido él ¿esperas que me calle cuando…
—Esperrro que no os embauquéis en discusiones estúpidas porrrque ya no tenéis quince años y tú empezaste reprochando su cuidado y su edad…su respuesta errra de esperrarrr.
—Irinna tiene razón, tenemos que centrarnos en lo importante, que es encontrar a tu hija—alivió Sirius, Severus respiró hondo y decidió ser práctico.
—Buenas noches profesores—dijo Hermione entrando, haciendo parecer que no habían presenciado la conversación anterior.—¿podemos pasar?
—Adelante Grangerr, siéntense— dijo Irinna, haciendo un gesto para que entraran y secándose las lágrimas.
—Espero que se encuentren mejor, me alegro de que les hayan dado el alta, sus clases son muy instructivas—dijo Hermione queriendo aliviar a la profesora y sorprendida de que ya se hubiera recuperado su profesor.
—El profesorrrr Snape en realidad pidió el alta antes de lo recomendado y yo sigo recuperrandome, asi que porrr ahorrra serrrá el profesorrr Lupin quien les enseñe.— Los demás miembros de la Orden fueron llegando, cuando estuvieron todos, Hermione volvió a contar lo que Astoria les dijo palabra por palabra, generando un debate intenso.
—Hay que interrogar a Lucius…siendo que él fue el único que la vio en ese lugar, cualquier detalle que aporte es de suma importancia.—completó Severus.
—¿Ha dicho que la herrrrmana de esa chica está en un psiquiátrico?—preguntó Irinna, Hermione asintió.—¿Y que ha liberrrado al señorrrr Malfoy de su matrimonio?
—Sí pero…¿qué importa eso?— preguntó Ron —Tenemos que empezar ya a buscarla en donde….cuando sea que esté.
—Señorrr Weasley, imporrrrta y mucho…una de las cosas más imporrrtantes de una desaparición son los cabos sueltos, pensemos en la señorrrita Greengrass un segundo, errra popularrr, con una familia poderrrosa y con su prometido de en sueño, según me cuentan, perrro su vida cambió con la expulsión, porrrr la cual su hermana, que estaba poseída por esa mujerrrr, acabó loca y desfigurrrada. Y resulta que la herrrmana pequeña descubre que le están haciendo lo mismo y de pronto renuncia a todo y confiesa todo…no me parrrece lógico.
—La estabilidad de la señorita Grenngrass nunca ha sido algo intachable —intervino Snape — me parecería acorde su actuación con su personalidad.
— Imaginemos que todo es como ella cuenta, una perrrsona norrrmal tendría miedo de que le pasarrra lo mismo que a su herrrmana, o de que matarrran a su herrrmana si se le ocurria interrrvenirrr; lo lógico serrría irrrse lejos sin mirrarr atrás.
—La señorita Greengrass tiene devoción por su hermana mayor—intervino Mcgonagall—desde pequeñas se han protegido y cubierto la una a la otra, dudo mucho que la abandonara.
—Además…su lealtad mutua llega a puntos escalofriantes y repugnantes— dijo Hermione pensando en el pasado que Draco le contó.
—Acláreme eso Granger— dijo Irinna, Hermione entonces maldijo su indiscreción, pues era algo privado que Draco le había contado.
—Es igual…solo era un comentario desafortunado porque no las soporto, baste con decir lo que ha dicho la directora.
—No, lo ha dicho por algo concreto, hable.—dictaminó Irinna, todos se quedaron expectantes, incluso Harry y Ron.
—Bien... —dijo incómoda— cuando cancelaron el matrimonio de Malfoy con Pansy y contrajeron el de Astoria hace tres años, ella estaba como loca por demostrarle a Draco que era la mujer que necesitaba, pero él era un…cabrón y…todo se lo hacía de menos; comparó a Pansy con ella diciendo que sería un desgraciado casándose con alguien que no le podía dar el nivel de satisfacción de su ex, así que Astoria se lo dijo a Daphne, y ambas se acostaron con él solo por el complejo y la intranquilidad de Astoria.— todos rehuyeron la mirada incómodos— ¿Lo ve? No tiene relevancia.
—Creo que comienzo a entender que Astoria se comporte como una psicópata con Malfoy, después de eso la mente no puede quedarse muy equilibrada.— comentó Ron.
—Incorrecto, Granger, tiene mucha relevancia, si su lealtad llega a un punto tan extremo quiere decirrr que si una amenaza pesarrra sobre la otra herrrmana harrrían lo imposible, porrr lo que, o bien, esa tal Colett ha amenazado la vida de Daphne, o bien le ha ofrecido un trato lo suficiente beneficioso parrra que Astorrria diga lo que le orrrdenen. Me inclino porrrr lo segundo.
—¿Por qué razón? — preguntó Kingsley
—Por haberrr liberrado a Malfoy de su matrimonio, si según los jóvenes eso errra lo que ella más deseaba en la vida, solo se renunciaría porrr algo más grande, su herrrmana en este caso; quizá errra una forrrma de despedirrrse. —hizo una pausa— por lo que pudiera ocurrir, impidan que la señorita Greengrass salga de la ciudad, mejorrr dicho, del colegio. Quizá le ofrecierrrron sanarrr a Daphne y marcharse lejos sin que nadie las moleste a cambio de decir lo que le ordenen.
—Eso imaginando que no fuera la propia Colett quien hablase a través de Astoria.—dijo Sirius— yo me ocuparé, buscaré algún pretexto para castigarla y tenerla controlada.
—No estoy segura— dijo Ginny—Colett es fría, y mucho más lista que…."él"…es posible que todo sea como Astoria dice y que nos quiera mandar al pasado para encontrarla.
—Señorrrita Weasley, si alguien liquidase a todo su reino, no querría encontrar a la perrrsona parrra esconderrrla, querría encontrarrrla para matarrrla, si todo es cierrrto, solo hay una razón porrr la que nos indicaría el lugar correcto donde buscarrr, y es que ellos estén demasiado débiles para hacerrrlo.
—Pongamos que es así— dijo Harry—¿cómo vamos al pasado? ¿a qué punto del tiempo acudimos para encontrarla?.
—Creo que en el libro ese hay indicaciones de como conseguirlo pero….es muy oscuro, creo que solo podría sobrevivir a hechizos así, alguien con mucho poder y que pudiera hacer magia sin varita—dijo Hermione, todas las miradas fueron hacia la futura esposa de Snape, quien por desgracia, sabía a ciencia cierta que era capaz de ello, pero no podía arriesgar tantísimo la criatura que crecía en su vientre.
—No, no puedo, mi estado de salud no me lo permite; no obstante…quizá haya una forrrma más sencilla—miró a Severus— el hechizo que realicé cuando desapareció de esta casa y la localicé en el Caldero Chorreante, a través de Draco pude encontrarrr su huella de sangre, quizás, esta vez, para que tenga más alcance, haga falta que toda su línea familiar realice el hechizo.
—Dalo por hecho— respondió Severus.
—Perdone profesora pero…¿Cómo vamos a localizarla si esta vez no se trata de un punto en un mapa? —preguntó Ron.
—Las estrellas son ventanas a otros tiempos ¿no es cierrrrto profesorrr Firenze?— preguntó Irinna.— quizá con el mismo hechizo y la sangre de su familia, las estrellas puedan indicarnos una posición en un mapa de constelaciones.
—Es un planteamiento interesante— se limitó a decir el profesor—pero los cambios que pueda producir la niña con su presencia cambiarán constantemente la astronomía.— Como aquella vez que Lilly irrumpió, Firenze invocó una proyección celestial— No está muerta Severus….eso os lo puedo asegurar…al menos por el momento.
—Júrame que eso es cierto—dijo Severus sintiendo un alivio enorme.
—Las estrellas muestran eventos "nexus", eventos que cambian la historia….nuestro evento se sigue moviendo, esté donde esté ya han pasado dos semanas para ella, quizá más…
—¿Insinuas que puedes seguir su rastro?— Preguntó Sirius.
—Su excedente más bien…pero todo depende de sus errores, aciertos o capacidad de adaptación, su rastro, al haber producido esa aurora boreal, ahora es brillante, si cambia la historia, quizá simplemente alguno de nosotros deje de existir, o haya muertos que resuciten, o cambie nuestra realidad,pero seguirá brillando; sin embargo, si se adapta o no cambia la historia, o si muere…su estela se apagará. Únicamente podré predecir si su existencia o su muerte provocan algo en nuestro futuro en ese caso.
—Si cambia la historia y no somos conscientes ¿Cómo podremos encontrarla o saber que la está modificando?— preguntó Harry.
—No podréis joven Potter, a menos que en el momento de producirse un cambio en el que la historia se reescriba abismalmente, solo encontrarse en mitad de un viaje temporal protegería la mente de quienes pertenecemos a este tiempo, o que por ejemplo resucite alguien que no tiene línea temporal en nuestro plano.
—¿Entonces si ella se adapta al tiempo en el que haya aterrizado significará que será imposible saber si se trata de eso o de su muerte?—preguntó Severus
—Lo siento Severus…pero así es, incluso podría envejecer allí y al volver, encontrar la muerte por el shock temporal.— respondió el centauro.
—Disculpadme, tengo que salir a tomar el aire—Severus se levantó con rapidez y abandonó la sala para poder desahogarse en privado.
—Señorita Granger, ya que usted comparrrte torre con el señor Malfoy, dígale que esta noche venga a mi despacho, compartirrr el útero con la señorita Snape, dota de una conexión mística de reflejo que quizá podamos aprovecharrr.—dijo Irinna, deseando empezar a trabajar y deseando salir a consolar a Severus. Hermione asintió.
—Profesora Petrova, ahora que lo pienso, mucha mitología y ciencias de ocultismo afirman que los espejos a veces funcionan como las estrellas, son ventanas a otras realidades u otros planos….—dijo Hermione, Irinna miró a Firenze y este asintió con vehemencia.
—Eso serrrría buena idea, inforrrrmese de ello todo lo que pueda Granger, es otra cosa que podemos intentarrr.—Irinna salió de la sala y se dirigió a la puerta, una vez fuera, vio a Severus sentado en el banco que habia en el parque de enfrente. Estaba consternado, tenia los codos sobre sus piernas y la cabeza mirando al suelo. Irinna se sentó a su lado, mirando hacia el frente, dejando espacio a su amante para enfrentar sus sentimientos.
—Deberías alejarte de mi…mis pesadillas trataban de advertirme, perdí a mi madre, siempre intenté protegerla del ogro de mi padre, pero un dia se marchó y jamás volví a saber de ella, perdí al amor de mi vida porque no fui capaz de comprender que la gente con la que me juntaba acabaría matándola, y ahora mi hija….está perdida en un punto desconocido del tiempo y no sé si es mejor que permanezca allí aunque eso signifique desconocer si ha muerto o simplemente es feliz, o que vuelva conmigo, donde le esperan unos psicópatas que quieren usarla para dios sabe qué objetivos y matarla, y lo peor es que no creo ser capaz de protegerla.—miró a su diosa de pelo violeta— sé que te dije que nos casaríamos pero….si la siguiente eres tú, no puedo permitirlo, no lo soportaré.
—Severrrus, si quierrrres dejarrrrme puedes hacerrrrlo, perrro ya te dije que estuvierrrramos juntos o no, te ayudarrrría incondicionalmente con tu hija. Lo cual implicarrrrría estarrr cerrrca de ti inevitablemente. Así que tú decides.
—Irinna tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida a parte de mi hija, no estar contigo me destrozaría pero quiero poder proteger vuestras vidas, y evidente es que eso solo lo consigo si estáis lejos de mi.
—Esa misma forrrma de pensarrr ha llevado a tu hija a donde está….—Severus la miró—ella quería salvarrrrrte aun a su propia costa, cuando nos peleamos, fue ella quien quería parar, me suplicó que dejase de atacarrrrla porrrque había visto que ibas a morirrr, me dijo que había hecho un viaje astral al futuro y me habia visto destrozada velando tu tumba. Eso fue lo que me debilitó, quería protegeros a los dos, si lo que ella decía era cierrrto, te perrrderría, y si no, es posible que murierrra ella, y al final, me venció, porrrque ella en realidad es la que nos estaba protegiendo a todos perrrdiendose en el camino. Lo que quiero decirrr es que, estamos juntos en esto porque todos sentimos esa responsabilidad de serrr quien parrre los golpes, los hechizos y los magos oscurrros, pero si nos convencemos de que es mejorrr estarrrr lejos aún será peor. Si hubiéramos perrrmitido actuarrr a Lilly parrra protegerrrrte, quizá todo serrría distinto, quizá hubierrramos sabido lo que hacia, supongo que ni tú ni yo, somos realmente conscientes de lo que haríamos por protegerrr al otro.
—No tienes idea de lo que llegaría a hacer por ti — dijo Severus tomando la mano de Irinna pero sin mirarla
—Ni tú…de lo que yo harrría.—una brisa acarició sus rostros—Tengo que contarrrte algo Severrrus y es porrr lo que te pido que no te alejes de mi parrra "protegerrrme" porrrque al menos hasta encontrarrr a tu hija, estarrrré a tu lado, siempre lo estarré si se trata de ella.
—Te escucho.
—Voy a hacerrr lo imposible porrr encontrar a Lillian porrrque no quierrro que jamás tengas que sufrir lo que yo.
—No te comprendo—Irinna sollozó.
—Yo…tuve una hija también.
—¿Disculpa?—preguntó sorprendido —¿Tú?¿Cuando?
—Hace cinco años, me quedé embarrrazada; yo siempre habia querrrido serrr madre y me alegré mucho cuando lo supe; tenia todo preparado parrra cuando dierra a luz, sin embarrrgo….me llamaron de una misión que debí rechazarrrr perrro…. "yo siempre podía con todo". Me hirieron con cinco meses de embarazo y jamás pude verrrr su carrrita—Irina se tapó la cara llorando—el dolorrrr que es eso, perderrr un hijo….no quiero que tú lo sufras, porrrr eso cuando tuviste el infarrrto pensé también que Lilly….—Severus la abrazó con fuerza.
—Gracias por proteger siempre a mi hija.
—No, yo la perrrdí, ni siquiera supe que se estaba drogando, ni siquierrra pude noquearrrla.
—Fuiste su profesora, ha aprendido de la mejor—Severus abrazó a Irinna y de nuevo se quedaron callados mirando la inmensidad—¿por qué no me lo habías contado?.
—No quería que sintieras lástima porrr mi, odio la lástima y sé que tú también perrro con todo lo de Lilly, no quería que te sintierrras solo, nadie puede saber lo que sientes realmente salvo si has vivido algo así.
—No sé cómo le voy a explicar esto a Narcissa, Irinna, menos mal que Andrómeda está muerta para no ver lo que ha sido de su hija—Irinna apoyó la cabeza en el hombro de su amado.— ¿Cómo le dijiste tú a….su padre….—carraspeó— al padre de tu hija que…
—Nunca supo que estaba embarazada, de hecho ni si quierrrra sé quien errra el padre—Severus la miró entre preocupado y sorprendido— Tenia 24, un sueldo muy alto y vacaciones salvajes….y los hombres en Arrrgentina son muy seductorrrres. No pienses mal de mi porrr favorrr, yo antes no errra más….alocada, no tan firrrrme y controladorrra como ahorrra—dijo preocupada por lo que le pudiera venir a la mente a Severus cuando le confesase su embarazo actual, aunque siendo justos, él nunca se había preocupado o preguntado por tomar precauciones con ella.
—No, tranquila, si juntas todo eso a que eres la diosa de la sensualidad, era el resultado lógico, en mi caso hubiera sido imposible ni con veinticuatro, ni con diecisiete…ni con ninguna edad, pasara algo similar, salvo tú, no ha habido ninguna mujer que haya sentido…ganas reales de acostarse conmigo, el maldito Potter ya me profetizó que o ganaba la lotería del ministerio para atraer interés o tendría que pagar por eso.
—¿Y Narrrcissa?
—Eso es diferente, no quiero que Lilly lo sepa pero, la concebimos por culpa de mucho alcohol y despecho. Su madre estaba desencantada de su matrimonio con Lucius, yo estaba hecho polvo porque la mujer que amaba se acababa de casar con mi peor enemigo…bebimos y acabamos en la cama.
—Yo también concebí a Kat por una noche de alcohol, no hay diferencia— hizo una pausa al ver la cara de Severus, Irinna tomó la cara de su amante entre las manos—escucha sé que ahorrra mismo todas las insegurrridades y traumas están a florrr de piel, perrro vivirrr en el pasado solo te impedirrá disfrutarrr del presente, y si bien el presente está siendo complicado, tienes cosas muy buenas y las que no lo son, serrrran mejorrres, Potterrr no debió decirrrte algo tan cruel, perrro si ambos luchabais porrr la misma chica es norrrmal que quisierrra hacerrrrte sentirrr un engendro —Severus parpadeó como si algo acabara de explotar en su mente, ese razonamiento era abismalmente lógico, nunca habia pensado que James Potter podía tener estrategia.— ¿sabes? Si vivierrra me pondría lo más sexy que tengo parrra demostrarrr lo equivocado que estaba, ni soy una prostituta ni tú, erres millonario y al contrario de lo que dice el idiota de Black, mi vista es perrrfecta, nuestra conexión es marrravillosa y el sexo también. —Severus sonrió, cuanto le gustaría restregarle a James por la cara ese pedazo de mujer perfecta y hacerle saber que era su futura esposa. Se levantaron de la bancada para ir al caldero chorreante a trasladarse por polvos flú, y anduvieron tomados de la mano.
—Te diría que eres muy joven e ingenua y a dia de hoy sigo sin saber qué te gusta de mi o por qué me quieres. —Irina temió que cuando pasaran unos meses, Severus pensara que se habia casado con él por su hijo, no porque realmente le quisiera.
—La primerrra vez que te vi, ya sabía de ti porrr cualidades como la imposición de disciplina, te había investigado y me intrigabas porrrque había muchos misterios en tu conducta, cuando me pediste ayuda con tu hija y me explicaste vuestra historrria, supe que a parrrte de disciplinado y buen espía, errras un buen padre, sin mencionarrrr que me encanta tu parrrticularr sentido del humorrr y que errrres tremendamente inteligente y eso me pone a mil. Esas semanas que estuviste en Durmstrang sentí gran interés sexual en ti porrr esas cualidades y el resto…bueno, ya lo sabes, no puedo resistirrrme a tu gran….
—¡Irinna, por favor! —dijo Severus un poco escandalizado, Irinna sonrió, había conseguido distraerlo un poco de la tristeza por Lilly y había sonreído por primera vez en muchos días.
—Gran maestría en las pociones, iba a decirrrr— Severus se relajó por unos momentos, agradecía tener a Irinna a su lado, siempre habia sabido que era mejor mago que los demás y como todo humano, tenia temores, pero ella conseguía que estos parecieran mucho más fáciles de superar.
….
Todos los miembros de la Orden se marcharon, a excepción de Harry, Ginny, Ron y Hermione, que se quedaron junto con Sirius y Remus, pues el primero les habia pedido que permanecieran allí tras la reunión.
—¿Lo veis? Una de las mejores auroras del mundo, jefa internacional de aurores no confía en Astoria, quizá no sea yo la que está equivocada…
—Que estuviera loca no te lo hemos negado, no obstante, ahora en serio Hermione, ¿de verdad vas a seguir con un tio capaz de hacerle a su novia acostarse con su hermana? No sé pero por mucho que yo ame a Lilly jamás me acostaría con ninguno de mis hermanos por ella. —Argumentó Ron, consiguiendo una mueca de asco de Ginny.
—Ahí estoy de acuerdo con mi hermano— intervino la pelirroja, Sirius entró a la sala sin que los chicos se percataran, seguido por Remus.
—Yo no he negado que en el pasado no fuera un cabrón, pero ha cambiado. — Lo defendió Hermione.
—¿Qué ha cambiado? ¿No te puso los cuernos con Amanda Baker nada más iniciar tu relación con él, solo por una discusión? — dijo Ron
—Sí, pero…
—¿Y no te chantajeó con contarles a Harry y a Ron que le habías practicado sexo oral para que le hicieras los deberes cuando en realidad no habíais hecho nada? — dijo Ginny, lo horrible que le hubiera pasado a Draco no borraba lo idiota que habia sido.
—Eso fue antes de que….
—¿Y no nos contaste que pudiste darle una lección reduciéndole el pene a tamaño microscópico porque creyó que Parkinson iba a satisfacerle y se lo permitió cuando por otra parte te pedia perdón por lo de Becker?— preguntó Harry.
—Todo el mundo comete errores— dijo Hermione no queriendo pensar en todo eso ¿estaba realmente haciendo Malfoy las cosas bien como novio o ella se habia enamorado porque era mejor persona que antes?
—Da igual Hermione, al final lo importante es lo que tú quieras creer de él— dijo Ron con inquina, odiaba a Malfoy y odiaba que Hermione se hiciera la ciega ante las evidencias. —Quizá eso haga que te lleves bien con tu futura suegra, dicen que la señora Malfoy lleva siendo una cornuda que consiente durante todo su matrimonio, puedes seguir su ejemplo.
—Ah, a ti lo que te pasa es que estás celoso porque perdí la virginidad con Draco y no contigo.
—Ey ey ey ey ¿pero ¿qué pasa aquí? —intervino Sirius — ¿estáis oyendo como os estáis hablando? Por el amor de Merlín, sois amigos, así no se hablan los amigos, mucho menos los Gryffindor.
—Será que alguien está atrayendo demasiada energía Slytherin al grupo— reprochó Ron cruzando los brazos con enfado.
—Recuérdame de qué casa es tu novia Ron —respondió Hermione.
—¡Basta! — ordenó Sirius—Ron, Hermione es tu ex, cualquier cosa que digas sobre su nuevo novio va a ser automáticamente desechado, aunque puedas tener razón, Hermione, Ron es tu ex, no le hagas ni caso cuando hable de tu novio o dudarás de todo lo que hagas. Harry y Ginny, vosotros teneis vuestra pareja, no se os ocurra meteros entre ex parejas aunque sean amigos. Haced las paces ya ¿está claro? —Los chicos no hablaron. Lupin supo que eso no iba a funcionar, se sirvió una taza de té y comenzó a hablar.
—En mi opinión, muchachos, creo que deberíais ser más indulgentes con el joven Malfoy—a Hermione le brilló la mirada mientras los demás alucinaban— Sirius también tenía actitudes moralmente muy cuestionables con las mujeres y sus sentimientos hasta que se enamoró de verdad, el cambio fue abismal, aunque nadie le creía al principio, obviamente.
—Yo no era tan cabrón— se defendió Sirius.
—Claro que lo eras, de hecho ¿no te acostaste tú con dos hermanas también? — dijo Remus bebiendo té.
—Yo no les dije a las Jenkins que se acostaran para impresionarme, ellas decidieron deleitarme. — explicó Sirius sirviéndose un vaso de whisky de fuego.
—¿No le dijiste a la mayor que le hablarías muy bien de ella a James si lo hacía cuando sabias perfectamente que James estaba empezando a salir con Lily?
—¿Y tú como sabes eso? — preguntó sorprendido
—Porque cuando la tuve que castigar por patearte la entrepierna me lo contó llorando.
—Bueno, tuve alguna aventurilla suelta pero no era tan mujeriego—dijo Sirius restando importancia al discurso de su amigo.
—Permíteme corregirte — Remus sacó un libro de la estantería, el anuario, lo abrió y se lo brindó a Harry. Mirad la foto de Sirius ¿podéis leer lo que pone debajo?
—El más golfo de la promoción —leyó Harry entre sonrisas, aunque sus ojos se fueron a su padre y a su madre.
—¿Y al enamorarse eso cambió? — preguntó Hermione haciendo caso omiso de la descripción, esperanzada.
—Metió un elefante en el gran comedor para disculparse por…¿qué fue lo que hiciste?—Sirius encogió los hombros y bebió de su whisky
—¿Y de quien te enamoraste? —preguntó Ginny.
—De la zorra más retorcida y sibilina que os podáis imaginar— Sirius bebió el resto de su vaso— a pesar de que Remus sigue siendo un inocente prefecto de séptimo y no lo cree, resultó que mi madre la había contratado para que regresara a casa y cumpliera las expectativas "sentando la cabeza con una buena chica". Casi le sale bien si no llega a ser porque cuando le pedí matrimonio y le di la joya más valiosa de mi familia, se largó para siempre. Además, era amiga de Snape y una Slytherin a la que "disfrazaron" de Gryffindor ¿Qué casualidad no Remus?
—También era amiga de James y Lily, Lily de hecho estaba muy unida a ella. —repuso lunático.
—¿A qué os referís con que era de Slytherin y la disfrazaron de Gryffindor? — preguntó Harry interesado, dudaba que alguien que fuera amiga tanto de su padre como de su madre fuera así.
—A nada—dijeron al unísono. Tras eso, Sirius tomó la palabra.
—Voy a dejar algo muy claro, a Mery Marie, no se la va a volver a mencionar en esta casa, ni en mi presencia, porque sí Hermione, cambié muchísimo por ella, la adoraba, la amaba con toda mi alma, hubiera estado dispuesto a convertirme en Slytherin y en un hijo modelo por ella, porque tenia una capacidad increíble para retarme y hacerme caer en su juego, para convencerme, para hacerme creer que sacaba lo mejor de mi, pero luego, se fue con mi dinero, aunque bueno, como el anillo se lo robé al idiota de mi hermano, en el fondo me alegré de que no les hubiera salido bien el montaje. Por lo que, los cabrones cambiamos, pero si nos dan a probar nuestra propia medicina, será imposible volverse a enamorar, piénsalo para Malfoy.
—¿Entonces no estás enamorado de Celeste Within?— preguntó Ginny
—¿Qué es esto? ¿La revista corazón de bruja? ¿Qué te hace pensar eso querida? — preguntó Sirius
—¿No vas a tener un hijo con ella? — preguntó Harry
—¿De dónde habéis…? — Sirius llegó a la conclusión— no puedo fiarme de vosotros para que no escuchéis indiscretamente eeeh — se relajó un poco— no, la que está embarazada es Irinna.
—¡Sirius, eso era un secreto! — reprendió Remus
—¡¿Vas a tener un hijo con la profesora Petrova?!— se escandalizó Hermione sintiendo verdadera lástima por Severus— Pobre profesor Snape, lo que le faltaba.
—¡¿Qué?! ¡No!, no odio tanto a Snape, por favor, chicos, la profesora Petrova está embarazada del profesor Snape, van a tener un niño, por eso estaba tan débil últimamente y no pudo vencer a Lilly. Pero ella, no le ha querido decir nada de su embarazo porque no quiere que se distraiga de su búsqueda, mucho menos después de haber sufrido un infarto. Lo que pasa, es que al llegar aquí habia escuchado como Snape le decía que no estaba preparado para la paternidad, le he preguntado si ya se lo habia dicho, pensando en soltarle cuatro verdades a Snape y resulta que hablaban de otra cosa, así que Irinna se ha inventado lo de Celeste.
—Aaaah— comprendieron
—Bueno ¿puedo contarles ya a los chicos lo que les iba a contar antes de que decidas hacer un especial sobre mi vida con Rita Skeeter, Remus? — Remus se sentó, le quitó el vaso de whisky a Sirius y se lo cambió por un té.
—Bien…—se quedaron en silencio unos segundos, Sirius sacó una varita y la puso sobre la mesa.
—Es la varita de Lilly ¿de dónde la has sacado? —preguntó Ron
—La encontré y la escondí el día que se marchó, no quería que pudiera tener más problemas con el ministerio.
—¿Y lo sabe el profesor Snape?
—Nadie, solo Lupin; veréis, en azkaban a veces interrogaban a los presos atando recuerdos ajenos en sus varitas para que estas mostraran lo que habia pasado si el culpable de un delito no era claro, era similar a una proyección, por eso la cogí, a veces ocurría que con muchos recuerdos la varita se volvia loca y mostraba pistas. Creo que es justo lo que necesitamos, como investigación paralela a la de Snape, por si descubriéramos algo importante, que sea demasiado fuerte para él, la profesora Petrova me pidió que toda información nueva que averigüemos pase primero por ella.
—No creo que tenga potestad para hacer eso, quiero decir, lo entiendo, pero Snape ha sido un doble espía que nos engañó a todos siguiendo un plan maestro, tiene capacidad suficiente para afrontar las cosas—dijo Harry pensando en qué pasaría si Snape se enterara de esa petición.
—Es su futura esposa, y va a tener a su hijo, entiendo que esté preocupada, y ella da más miedo que Snape cuando se enfada, así que vamos a ello.
—¿Futura esposa? — preguntó Ron, pensando que todo eso a Lilly no le gustaría —¿van a tener un hijo y encima se van a casar?
—Muy bien Sirius pregona todo por lo que nos han pedido discreción. — reprendió Remus. — Sí, Snape se lo pidió cuando despertó de la operación tras la pelea con Lilly, después nosotros nos enteramos de lo del embarazo por accidente, a la vez que ella, la doctora pensó que Sirius era su novio.— explicó el hombre lobo. Sin más interrupciones, Sirius pidió a Ron que introdujera los recuerdos donde peor habia observado a Lilly, a continuación a Hermione, Harry y Ginny tenían bastantes pero Sirius les pidió que sacaran aquellos más relacionados con Johan, por último Remus introdujo la conversación que pudo tener con Lilly cuando la llevaba a su casa el dia del secuestro y Sirius introdujo el suyo en la última reunión de la orden.
Las hebras de todos los recuerdos se entrelazaron y de pronto hubo un estallido que iluminó la estancia en color púrpura, líneas y líneas de luz, comenzaron a extenderse por la casa, Harry, Ginny, Ron, Hermione, Sirius y Remus las siguieron, llegando a la sala del árbol genealógico, deteniéndose en Lucius Malfoy, cuya voz, junto con la de Lilly comenzó a resonar en las paredes.
—¿Ves Lillian? Y tú pensando en el dinero… ¿es acaso tan horrible sacrificarte por tu hermano? ¿por los que quieres? Piensa en todo lo que puedes perder por avaricia y egoísmo. Solo con mi ayuda podrás obtener las respuestas que buscas y salvarlos a todos, a Draco...a tus amigos, a tu padre…piénsalo un momento… es muy posible que muera si tú no haces algo, ¿Qué es un poco de dinero, comparado con la vida de tu padre? —se oyó a Lilly llorar
—Está bien…lo haré, firmaré la renuncia a mi herencia.
—Buena chica; Tu padre debería sentirse orgulloso de la hija que tiene.
—Mi padre no se sentiría orgulloso de mi, ni, aunque yo acabase con el hambre en el mundo.
—Oh, qué lástima,verás cómo lo consigues.
Una imagen a modo de pantalla de cine se mostró en la pared, era un callejón estrecho, Lucius se rodaba y recolocaba los anillos de su mano
—¿No puede hacer eso luego? Pueden descubrirnos en cualquier momento.
—Oh solo me estoy acomodando, no te preocupes, se lo que tengo que hacer.
—Pues dese prisa.
—Muy bien—una bofetada le cruzó la cara tan fuerte que hizo perder el equilibrio sobre un charco. Acto seguido Lucius la enganchó del cuello de la camisa y juntó su cara con la de ella— No vuelvas a hacerte la listilla conmigo nunca más ¿te queda claro? — Lilly aún se recuperaba del dolor y no podía procesar toda la información desde su cerebro a sus labios, pero por suerte, Malfoy interpretó su silencio como sumisión.
—Maldito malnacido—dijeron Harry y Ron apretando los dientes con rabia, la imagen cambió, era el caldero chorreante, Lilly tenía delante una botella de whisky de fuego y negaba con la cabeza
—¿Acaso no le ha bastado con desposeerme de todos los bienes por los que mi madre luchó? ¿O con desencajarme la mandíbula de un golpe?
—Oh, estás entendiéndolo mal todo Snape, lo del dinero, es mi precio por instruirte en algo que nadie más se prestaría a enseñarte, la bofetada es por herirme y casi matarme, hubieras dejado viuda a una mujer y huerfano de padre a un niño. ¿Sabes lo que hubiera sido eso para ellos? — preguntó con malicia.
—Eso fue un accidente.
—Uno perfectamente evitable con un control que no has querido practicar hasta ahora. Lo de la botella, sí que es una venganza…quiero ver como lo pasas mal, como voy a debilitarte tanto que podría hacer lo que quisiera contigo sin que opusieras resistencia, quiero que vomites, que no puedas andar, que no sepas a dónde vas, y cuando estés al borde del coma etílico te llevaré a MI casa y te lanzaré a los brazos de tu padre, para que vea lo patética que eres.— Lilly esgrimió un gesto de dolor por esas palabras y Lucius se acercó a su oído para hablarle violentamente— Agradece que no estamos en 1920, si en esa época la bastarda de mi mujer fuera insumisa te desnudaría en una plaza pública y te azotaría hasta que sangraras y suplicaras clemencia; tras eso, cuando todo el mundo hubiera visto que aprendes la lección, te hubiera vendido a cualquier granjero o mercader de esclavos por un precio menor de lo que vendería a un cerdo, porque es…lo que valdrías…y para mi…lo que hoy en dia sigues valiendo, y si no fuera por lo que amo a tu madre, lo estarías pasando mucho peor, así que beberás hasta que tengas más alcohol que sangre en las venas muchacha desagradecida. ¿Te queda claro? — A Lilly le temblaron los labios mientras le caían las lágrimas—Te he hecho una pregunta…
—Me queda claro…— Lucius sonrió y conjuró un pergamino y una pluma.
—Firma la renuncia a tu herencia, no me he olvidado de esto…no te daré ni una sola respuesta sin que tú cumplas primero— Lilly firmó.
Después de eso se sucedieron muchas imágenes en las cuales Lucius le propinaba golpes a Lilly yle enseñaba hechizos oscuros, vieron como habían estado practicando en el despacho de su padre y como Lucius le otrogaba el libro de Grindewald y le proporcionaba sempertertum. Sirius lo capturó todo en una bola de cristal, todos se quedaron boquiabiertos, ¿cómo todo lo habían mantenido en secreto? ¿Cómo ella no habia advertido el peligro que suponía asociarse con Lucius Malfoy?; volvieron al comedor y se sentaron en silencio.
—Es culpa nuestra— se castigó Sirius— debimos prever que haría algo gordo, pero a pesar de todas las señales y de todo lo que le ocurría la subestimamos.
—Yo nunca la subestimé, ella quería ayudar, pero Snape no nos dejó. — dijo Ron con enfado, no sabía si podría perdonar a Lilly por haber confiado en Lucius antes que en él.
—Pero tú quisiste protegerla al igual que todos los demás y ese ha sido el problema, ella no quería protección, quería hacer lo imposible.
—No puedes justificar su actitud, Sirius— dijo Hermione— ella no iba a conformarse dentro de la Orden con dar mensajes, se rebelaría tarde o temprano y alguien habría salido herido.
—Hermione piensa bien que hubiera pasado si os hubiéramos dicho a Ron y a ti que no podíais colaborar en la búsqueda de Harry o de vuestros padres, sé que Harry hubiera hecho lo impensable también— este asintió.
—Pero ella pactó con el mismísimo diablo Sirius. — recordó Remus
—Remus ¿si a nosotros nos hubieran dado la oportunidad de salvar a Lily y a James no habrías pactado?, si nos hubieran obligado a quedarnos a parte porque hubieran estado desaparecidos ¿lo hubiéramos hecho? Piensa bien— Remus suspiró y acabó dándole la razón.
—Habríamos hecho lo que fuera necesario, incluso pactar con el diablo. —se quedaron pensativos— le llevaré la bola a Irinna, Snape no puede ver esto o matará a Lucius antes de que pueda hablar —Sirus asintió. — Chicos, en especial, Hermione, es recomendable que por el momento no comentéis nada de esto a nadie.
—No te preocupes Sirius, no diré nada— aseguró Hermione que luchaba en sus adentros sobre cómo abordar el tema con Draco, mientras se lo prohibieran, su mente tendría un chance, pero ahora su novio, sabia por Astoria lo de la renuncia, iba a ser difícil que Lucius le explicase algo convincente.
