CAP 45
UNA TORTURA, UNA VENGANZA Y UN PASADO EQUIVOCADO
—Mamá….—dijo Severus casi en shock por estar viendo a su madre después de veintitrés años.
—Sev…¿eres tú cariño?—preguntó la señora Snape con los ojos encharcados, su piel era como la de antaño y sus rasgos eran fácilmente distinguibles. Severus e Irina habían replicado el hechizo de Lilly mediante velas blancas y un conjuro; la señora Snape pudo salir de ese perímetro y al fin abrazar a su hijo—Merlín eres tú….mi querido niño…cómo has crecido, no te pareces en nada a tu padre…te has convertido en un hombre alto y bien parecido…y…—decía mientras acariciaba sus mejillas.
—No te he llamado a propósito. —se atrevió por fin a articular palabra, separándola de sí.
—Da igual…da igual lo que hayas hecho…—volvió a abrazarlo— te quiero tanto mi niño…ojalá te hubiera visto crecer…
—No haberte ido, lo hubieras visto todo—reprochó Severus con veneno, Eileen lo enfrentó a los ojos, lloró y acarició el pelo de su hijo.
—Severus, noo…¿Cómo pensaste que te haría algo así? Nunca quise hacerlo…tu padre me mató….se asustó al ver lo que había hecho y se deshizo de mis cosas y de las suyas, haciéndote creer que me había ido con él…me enterró en Liverpool…bajo un edificio muggle….he pasado toda esta vida fantasmal lamentándome de no poder encontrarte, perder a mi hijo fue peor que morir.— Severus se quedó pálido, sus ojos negros se abnegaron en lágrimas, todo lo que había creído durante años, todo el complejo de abandono, toda esa sensación de sobrar, de no ser amado era mentira.
—Madre, yo….creí que…creí que…—ella no le dejó hablar, simplemente recuperó un inmenso abrazo, Severus se derrumbó en el suelo de rodillas, entre la desaparición repentina de su hija, el saber el ultraje que le habían hecho, que se había drogado y jugado con las artes oscuras sin importar nada más, y ver a su madre y saber que jamás lo había abandonado, sus defensas emocionales estaban caídas.
—Tu túnica no está raída…tienes ropa de buena calidad….oh Sev….y esta habitación es…..—Eileen contempló todo unos instantes, viendo las líneas del suelo y las paredes— bueno, tiene una decoración extraña pero está bien…—Irinna se acercó a ambos y tocó el hombro de Severus con delicadeza.
—Severrrus….no quierrro interrumpirrr perrro….—Dijo Irinna con suavidad
—¿Quién eres tú querida?—preguntó la mujer, sorprendida de verla
—Soy…ammm, soy….—Irinna miró a Severus, no sabía lo que debía y no decir, se iban a casar y estaba embarazada, vale, pero no tenía previsto conocer al fantasma de su suegra.
—Es Irinna, madre, mi prometida—dijo Severus con orgullo mientras se recomponía.—pero tiene razón, deberíamos…
—¿Prometida?¿Tienes una prometida? Oh y es tan guapa…aunque…muy joven…¿Cuántos años…?
—29 madre…—dijo advirtiendo con su tono que no preguntase más sintiendo como si el tiempo entre ellos no hubiera pasado—es la directora de Durmstrang…y fue aurora internacional
—Y además es lista. Oh Sev, mi Sev—lloró la mujer— has triunfado en la vida, estoy tan contenta...
—Su hijo tiene mucho porrr lo que sentirrrse orrrgullosa señorrra Snape, perrro ahorrra mismo estamos intentando encontrarrrr a su nieta y necesitamos su ayuda….—La cara de la señora cambió, algo le estaba viniendo a la cabeza.— Lillian, usted la debe conocerrr, hemos descubierrrrto que hizo este hechizo para invocarrrla y…
—Yo…tuve a mi hija poco antes de cumplir los 20…—le explicó Severus tomándola de las manos—pero no pude criarla, la hermana de su madre lo hizo…
—Lilly…..mi nieta…sí….¡oh Merlín santo!—la señora comenzó a hiperventilar—esa niña está en peligro Severus, no sabe lo que hace, tienes que detenerla, está haciendo hechizos muy oscuros ¿Cómo se te ocurrió liarte con una sangre limpia? Ahora la maldición volverá, irán a por ella.
—¿Maldición? ¿qué maldición madre?
—La maldición del legado de Lucreccia Blishwick, era una jovencita muy parecida a tu hija, poder desmedido, mucha astucia y potencial, pero el poder se le subió a la cabeza, fue seducida por un ser demoniaco que la consumió, y cuando se quedó embarazada encerró su poder en su línea de sangre, para que cuando volviera una descendiente Blishwick lo suficientemente poderosa regresaría para ocupar su lugar después de la muerte; nosotros descendemos de ellos, es un poder que se transmite entre mujeres, los hombres sois portadores pero no lo desarrolláis. Yo me casé con un muggle sabiendo que cortaría las ramas mágicas y así libraba a mis futuros hijos…pero tú… has hecho que descienda de una Black, la familia más pura de todas y otros descendientes de los Blishwick, es una mezcla demasiado propicia para que Lucreccia vuelva en ella.
—He oído de esa mujerrrr perrro dicen que es una leyenda…que nunca existió.
—Claro que existió, cuando era joven yo la vi…en sueños, eran unos sueños muy reales; en la sección prohibida de Hogwarts hay un libro que la menciona en la parte de los seres malditos; un demonio la engatusó y ella perdió la cabeza, degolló a cinco niños para hacer un horrocrux y conseguir la inmortalidad pero nunca terminó. Yo intenté invocarla, era joven y estúpida y me obsesioné con ella, jamás lo conseguí, era demasiado lejana a mi…pero una vez vi algo, mis investigaciones me llevaron a una cueva cercana y encontré unas runas; una vez traducidas las leí y de pronto estaba en otro lugar, todo estaba en llamas y había mucha sangre y muerte; la única persona que estaba allí era una chica con mi pulsera de protección. Me asusté, pensé que era mi futuro, nunca vi a la muchacha pero fue suficiente para parar.
—¿Y si fue una proyección astral? —Concluyó Irinna—Tu hija la tuvo, nos dijo que cuando estaba en el cementerrrrio velando a su madre pudo hablar con ella y tocarrrrla sin hacerrrr nada y la visión que tuvo sobre ti…no sé como lo consiguió pero quizá sea un don hereditarrrio.
—Es una maldición tener tanto poder y saber que puedes destruir el mundo sin ni siquiera pretenderlo. — Irinna se sintió bastante identificada con esa afirmación de Eileen; Severus caminó por la estancia no muy convencido.
—Yo no tengo ese don Irinna, si fuera hereditario….
—¿La maldición no era solo para las mujerrrres?
—Sí, en efecto— respondió la Sra. Snape— puede venirle de mi o puede venirle de su madre, que es una Black.
—Medio mundo mágico está emparentado con los Black, madre.
—Emparentado sí, pero si es su madre puede ser mucho más fuerte.
—Su madre no es así…su magia no es nada fuera de lo extraordinario—aseguró Severus.
—¿Su madre era la única mujer descendiente de su linea?
—No, eran tres.—respondió Irinna
—Es posible que esa generación se librara, probablemente todo el poder se dividiría en tres, saldrían brujas muy buenas, pero su poder no sería distinto al de un varón Black, por lo que la siguiente mujer en la línea lo heredaría todo si no se "contaminaba" con sangre muggle.
—No entiendo eso— dijo Irinna.
—La gente me llamaba loca, pero siempre tuve mucho poder hasta que me quedé embarazada de Severus, durante ese tiempo, fui una bruja normal, incluso mediocre, y cuando vi el potencial de Severus tuve claro que él lo había heredado, pero…con el ejemplo de Tobias me relajé, pensé que Severus no querría ser padre jamás y si lo era, sería con esa chica muggle del barrio de la que estaba enamorado, no habría peligro. Nunca creí que sería con la esposa de tu amigo, una sangre pura, la niña tuvo suerte de no morir al nacer. —la habitación se quedó en silencio unos segundos—Severus, déjame decirte que eso no está bien, tuviste una hija muy guapa, pero no está bien meterte en la cama con esposas ajenas. — Severus enrojeció.
—¿Eso te lo contó Lillian?—preguntó avergonzado.
—Oh, no querido, me lo contó su padrastro.
—¿Padrastro? ¿Qué padrastro?—cuestionaron Irinna y Severus preocupados.
—Pues el marido de su madre, tu amigo Lucius querido. Estaba con ella cuando me invocó, tenían ese libro que tienes ahí, rodeado de velas negras y sal, diría que le estaba enseñando. Cuando le dije a mi nieta que se detuviera con la magia de sangre, él no pareció impresionarse de lo que estaba haciendo, es más, le susurró algunas cosas. —El gesto de Severus se torció como nunca antes, sus dientes se apretaban tanto que dolían, y sus nudillos se pusieron blancos de la fuerza con la que cerraba sus puños.
—Discúlpame, madre, tengo que ir a matar a alguien. Irinna ¿puedes encargarte de averiguar el resto de hechizos? Gracias— Irinna iba a contestar que sin la magia de sangre no era posible, pero Severus se fue tan rápido que no tuvo opción a réplica. Ambas mujeres se quedaron solas y se miraron con cierta incomodidad.
—Antes de desconvocarme, respóndeme algo querida….mi hijo te ha dejado embarazada ¿verdad? No ha tenido cuidado y por eso te casas con él ¿cierto?.
—¿Qué? No, no parrrra nada, yo quierrro a su hijo.
—¿Entonces no estás embarazada?
—Amm…..
—Lo sabía….lo estaba sintiendo, una madre lo sabe. Mi suegra me lo dijo en su día, y tenía razón, Tobias, el padre de Severus era un hombre guapo, se casó conmigo porque me quedé encinta y nuestros padres eran tradicionales.
—Señorrra Snape, acepté casarrrme con su hijo antes de saberrr que estaba embarrrazada, ni si quierra podía imaginarrrrme estarrrlo, perrro él no lo sabe, no quierrro decirrrselo hasta que encontremos a su nieta, esa es la máxima priorrridad ahorrra.
—¿Y cómo os conocisteis?—cuestionó la señora, satisfecha por la respuesta anterior, aunque no lo mostraría.
—No tengo tiempo parrra esto, tengo que interrrvenirr o Severrrus acabarrrá en azkaban porrr asesinato.—Eileen cruzó los brazos en señal de desaprobación, Irinna respiró hondo— Yo errra profesorrra de Lillian en Durmstrang, este año que ella está en Hogwarts su magia empezaba a explotarrr, y vino a verrrrme parra consultarrrme como ayudarrrla; nos hicimos buenos amigos, tuvimos citas y una cosa llevó a la otra, nos prometimos y querremos casarrrnos perrro yo descubrí tras casi morrrirrr porrr lucharrr contra su nieta y su plan suicida de abrirrr un porrrtal, que estaba embarrrazada y como su nieta desaparrreció, no he querido decirrrr nada hasta que la encontremos.
—¿Y si no la encontráis?
—Entonces serrrá inevitable que su hijo lo sepa. —se quedaron calladas, Irinna empezó a recoger la habitación y a despejarla de libros, no sabía cómo despedirse de su suegra después de esa conversación.
—¿Has dicho que mi nieta hizo un portal?
—Más de uno al parecerrr….una gente que va detrás de su poderrr, secuestró a sus amigos, eso hizo que su hijo como profesorrr y espía, salierrra a buscarrrlos perrro su nieta tenia terrrorrr a que su padre no sobrevivierrra, estaba obsesionada y tuvo una visión donde vió su tumba. Empezó a hacerrr magia oscurra sin varrrita porrrque el ministerrrio la tenia vigilada, encontró y liberrró a sus amigos, protegió a Severrrus perro ella no consiguió volverrrr; una infiltrada nos dijo que al intentarrr volverrr algo salió mal e hizo un porrtal temporrral.
—¿Tienes pergamino y pluma?—Irinna asintió y acercó a Eileen un pergamino que Seveus tenía arrugado en su mesa. La señora escribió unas líneas y se las tendió a Irinna.— Cuando Severus estaba en el colegio y Tobhias me encerraba en casa o en mi habitación, usaba este hechizo para evadirme, cualquier persona unida a ella por sangre lo puede lanzar, y tendrá que hacerlo delante de un espejo. Lleva a realidades diferentes, a veces incluso a tiempos pasados donde algo muy relevante lo cambió todo. Quizá si encuentras a su yo de otro sitio, puedas preguntar.— Irinna entonces recordó lo que Granger dijo de que los espejos podían ser ventanas, pero nadie que conociera lo había puesto en práctica, solo eran leyendas, al menos hasta ese momento.
—Gracias Señorrra Snape.
—De nada—respondió—me gustas para mi hijo, pareces buena muchacha, espero que seáis muy felices.— Irinna sonrió.
—Gracias señorrra.
—Llámame Eileen.
…..
Narcissa se encontraba mirando por la ventana a los animales que plagaban su jardín mientras tomaba un té; no había podido dormir, había tenido una pesadilla con su hija, moría y era culpa suya.
—¡Lucius! ¡Ven aquí hijo de mil banshees!—oyó gritar a Severus; alarmada fue hasta la sala para averiguar qué pasaba; oyó que su marido le gritaba algo y forcejeaban—¡Sectumsempra!
—¡Protego!—gritó Narcissa evitando que ese maleficio impactara en su marido—¿Se puede saber qué ocurre?
—Díselo, díselo a tu mujer pedazo de hijo de puta—amenazó Severus mientras apuntaba a un Lucius desarmado en el suelo.
—¿Decirme qué?—le preguntó a su marido, Lucius parecía un animal acorralado.
—Lo que hizo con nuestra hija, cuéntaselo o un cruccio lo hará por ti.
—No puedes, vendrían los del ministerio— intentó salvarse Lucius
—Una suerte tener una novia aurora ¿no te parece?—Lucius enmudeció—tú lo has querido…
—Vale, vale, vale….ese dinero era mío, Narcissa se lo había estado enviando a su hermana y no era justo que fuera para esa bastarda, así que cuando tuve la oportunidad lo recuperé y le quité su herencia, se lo merecía por dejarme en un hospital muggle.
—¡¿Qué qué?!— dijeron Narcissa y Severus.
—¡¿Le quitaste la herencia a mi hija?!¡¿Cómo fuiste capaz?!— recriminó Narcissa.
—Lo hice por nosotros Cissy, con ese dinero saldábamos todas nuestras cuentas, recuperábamos la casa y los Greengrass perdían su control sobre nuestra familia.
—¡Mi hija también es mi familia y le vas a devolver hasta el último galeón!—repuso Narcissa enfadada
—¡De eso nada, firmó la cesión y es mayor de edad, se cotejó en Gringotts, que tu hija sea idiota no es mi problema!
—Tú mismo, o se lo devuelves, o nuestro matrimonio se termina aquí.—dijo decidida.
—Cissy, amor, lo hice por Draco, ya no tendrá que casarse con esa chica, y tendremos nuestra casa de vuelta.
—Pues arréglatelas, me hiciste renunciar a mi hija hace años, si Draco o tú tenéis que hacer sacrificios por ella o por mí, os aguantáis.
—¡¿Podemos dejar de hablar de vuestro matrimonio?! —Estalló Severus.—¡Yo no me refería a nada de dinero, me refería a que tú le diste ese maldito libro, tú le enseñaste a hacer esos malditos hechizos y ahora está perdida, desaparecida en el tiempo, quién sabe si muerta!.
—No, él no lo hizo, Lucius hizo copias Lilly debió conseguirlo de otra forma—defendió Narcissa, asintiendo este seguidamente.
—¿Eso te ha dicho?—puso una sonrisa maquiavélica—¿sabes con quien he hablado hoy Lucius? Con mi madre…y me ha contado cosas muy interesantes….—El gesto chulesco de Malfoy se tornó en miedo.
—¿Después de tanto tiempo la has encontrado?
—Invocado más bien…repetí los hechizos de mi hija en su versión normal, y dio la casualidad, de que uno de ellos, era invocar al ancestro más cercano. No hubiera sabido nada si no me hubiera sermoneado sobre lo mal que estuvo acostarme con la esposa de mi amigo….pensé que Lilly se lo había dicho, pero cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que lo confesó su padrastro, el marido de la madre de mi hija, que él tenía ese libro rodeado de velas y sal y que le estaba enseñando hechizos, que cuando le pidió que detuviera la magia de sangre ni siquiera reaccionaste, que le transmitiste enseñanzas…—Los ojos de Narcissa se llenaron de lágrimas
—¿Lucius cómo pudiste?
—Narcissa, la niña dijo que iban a por ella por su sangre; si se moría irían a por ti o a por Draco, tuve que entrenarla para evitarlo, no podía permitirlo, no soy como Severus, mi familia va antes que nadie.
— ¡¿Y le diste el libro más peligroso del mundo para ello?!
—El único que podía serle útil sin usar la varita, no creí que fuera a conseguir nada, pensé que todo eran palabras o exageraciones, pero me equivoqué, y cada vez iba a más, se excedió con el sempertertum y sus proezas cada día eran mayores.
—¡¿Sabias lo del sempertertum?!
—Se lo di racionado y…— sin que Lucius llegara a contestar más cosas, Severus le dio un puñetazo en la boca, partiéndole un diente y haciéndole sangrar.
—He protegido a tu hijo toda mi vida aun a pesar de que tú me privaste de la mía y UNA vez que tienes que ejercer de amigo, UNA vez que tenias la oportunidad de corresponder a haberme jugado la vida por él ¿y lo que haces es drogar a mi hija, y enseñarle hechizos que la podían matar?
—Era el acuerdo al que ella y yo llegamos, es mayorcita para decidir.
—Perrro enseñarrr arrrtes oscurrrras a una alumna, darrrrle drogas ilegales, y alentarrr conjurrros que pueden serrrrvirrr parrra darrr un golpe de estado, son actos ilegales que impiden una efectiva realización de un contrato, es nulo porrrr su ilegalidad.—dijo Irinna a espaldas de todos— Y tu confesión es suficiente parrrra llevarrrte detenido porrr haberrr vulnerrrado la ley británica…y en principio yo no podría detenerrrte, perrro al tenerrr Lillian la doble nacionalidad noruega y británica y serrr ella el objeto de tu delito, eso lo convierrrte en un asunto interrrnacional, y como tengo rango de teniente puedo llevarrrte a prisión.— Irinna hizo una floritura con la varita y unas cuerdas ataron las manos de Lucius a la espalda.—Lucius Malfoy quedas detenido porrr corrupción de menores y/o alumnos de colegio, traición al ministerio británico, tráfico de pociones ilegales, y práctica de artes oscuras prohibidas.
—Cissy, Cissy dile algo ¿es tu amiga no? No permitas que me lleve a prisión, esto, nos pondrá de nuevo en la ruina, piensa Cissy.— suplicó Lucius al tiempo que forcejeaba. Narcissa desvió la mirada.
—Andie y Bella me dijeron en su día que eras una persona miserable, todo el mundo me decía cosas horribles de ti, pero siempre pensé que hicieras lo que hicieras, yo estaba por encima de todo eso porque me amabas. Pero veo que todo ese amor no era suficiente para decirme que mi hija se jugaba la vida y se drogaba; ahora mismo, por mi puedes pudrirte. Iré a vivir con mi primo, no quiero verte. — Narcissa se retiró entre dignas y discretas lagrimas, sintiendo el corazón romperse.
—Severus, Severus, ¡tu hija estaba preocupada por ti, solo quería encontrarte, estaba convencida de que ibas a morir, vimos el futuro, esta estaba llorando sobre tu tumba y tenía un hijo tuyo al que habías dejado huérfano, ella se rompió porque eso justificaba sus sospechas, todo lo que quería era salvarte, fue nuestro objetivo común!— intentó Lucius con desesperación.
—Irinna, ¿tú puedes torturarle sin que eso te suponga un delito?—preguntó Severus disfrutando de las súplicas de Lucius
—Sí mi amorrr.
—Pues añade torturas de mi parte— Irinna asintió, le dio un beso en los labios a su prometido y desapareció con Lucius. Severus por su parte iba a marcharse, pero decidió subir a la habitación a ayudar a su amiga. Al llegar, encontró a Narcissa, embrujando varias maletas y ropa.— Si lo detienen la casa es tuya, no tendrías por qué irte.
—La casa es de los Greengrass, prometimos a Draco para pagarles deudas que crecieron más y más hasta que la compraron dejándonos vivir aquí por caridad. Lucius les ha pagado con el dinero de Lilly y ese dinero va a volver a ella. —Sollozó sonoramente, Severus se acercó y puso una mano en su hombro, Narcissa se giró y abrazó a su amigo.
—No sabía que teníais esos problemas tan graves.
—Estamos en la ruina Severus….tenemos dinero pero está congelado por el ministerio, los Greengras se hicieron cargo a cambio del matrimonio de Draco y Astoria, no quería darles a mi hijo pero….pero….no vi otra opción.
—Nunca me dijiste que ingresabas dinero en la cuenta de Lillian— Narcissa asintió —De haberlo sabido, le hubiera dicho que os ayudara económicamente, que os devolviera una parte, pero esa otra opción a Draco que tú dices ya la contempló Lucius, para él era mucho más digno robarle a mi hija.— Narcissa lloró en el pecho de Severus.
— Lo siento, lo siento, estoy tan avergonzada, quería ver que Lucius era diferente, pensé que yo sería suficiente pero me equivoqué; soy una madre horrible. Siempre lo he sido con ella, te juro que la amo, no la amo menos que a Draco y Draco la adora, sé que tendrías motivos suficientes para no dejarme verla nunca más pero…..
—No voy a hacer eso Narcissa, eres su madre.
—Yo la abandoné.
—Y yo también— dijo Severus con serenidad— ambos éramos unos críos con demasiado miedo y demasiado que perder como para tomar una buena decisión; pero como ya te dije una vez, todo lo bueno que Draco pueda tener en sí mismo, es gracias a ti. Lilly sabe que la quieres, yo tuve la suerte de que nadie llenó mi hueco y es por lo que me necesita más, no porque lo haga mejor que tú. Lucius ha tenido razón en una cosa, he puesto a Potter y a Weasley y también a tu hijo en ocasiones, por delante de ella y ella debía haber ido primero; supuse que la educación de Adrómeda sería suficiente para que lo entendiera, pero es una niña, una niña a la cual— la voz de Severus se truncó— violaron en el mismo colegio en el que yo estaba y no…pude proteger, ni siquiera me di cuenta. Ella debería ser la que no nos permitiera verla de nuevo jamás. —Narcissa asintió desconsolada.
…..
Volvieron de Hogsmade conversando como si nada, Lily Evans le comentaba alegremente la buena velada que había tenido esa tarde, mientras que Lilly Snape simplemente escuchaba y asentía. Al regresar a la sala común encontraron a James, quien le pidió a Marie espacio para hablar en privado con su novia. Sus amigas estaban dormidas y ella no paraba de repasar la tarde dando vueltas en la cama; Sirius había sido encantador al principio, el sexo había sido absolutamente increíble, de solo pensarlo su cuerpo rememoraba el calor, después se comportaron como una pareja de tortolitos y estaban teniendo una buena cita en las tres escobas pero de repente, Sirius parecía ser otra persona, abusón, machista, ególatra, manipulador, autoritario y despectivo; no entendía nada ¿tan mal le había sentado que le afeara su actitud? Decidió que hablaría con el y aclararía las cosas. En un momento dado, salió de sus pensamientos, Lily y James llevaban dos horas discutiendo y había oído un par de gritos entre ellos. Con cautela entre abrió la puerta e intentó escuchar algo.
—¡Es que no entiendo por qué tenias que irte precisamente con él! ¡Y a mis espaldas, Lily!
—¡No era ni a tus espaldas ni a tu frente, me fui porque no tenía por qué quedarme aquí cuando tú estabas justificadísimamente castigado!
—¡¿Y no te podías haber ido con otra persona que no fuera él?! ¡Deberías habérmelo dicho!
—¡Ah! ¡¿Ahora tengo que pedirte permiso sobre con quien puedo tomarme una cerveza?!
—Pues siendo con él quizá sí, soy tu novio y él es…
—¡Mi amigo, James nada más! ¡Y no tengo que pedirte permiso para nada, pienso hacer lo que me dé la gana!
—¡No es tu amigo, es mi repuesto!
—¡¿Tu qué?!
— ¡La persona con la que te vas a quedar si lo nuestro no sale bien! Él sabe cosas de ti que yo no, te conoce más y aprovecha vuestra nueva amistad recuperada y lo que me odia para acabar con nuestra relación y cuando lo haya hecho, él será el nuevo novio.
—¡Estás paranoico!¡Si lo nuestro no funciona únicamente será por tus estúpidos celos!
—¿Ah sí? ¿Cuántas veces has repetido que no eres mi prometida?
—¡Es que no lo soy! ¡Tu madre lo sacó de contexto, llamó a toda la familia y llamaron a la prensa!
—¡¿Y para qué tenemos una relación si no es para pensar en estar toda la vida juntos eh?!
—¡James solo tenemos 17 años!
—¡¿Y?! ¡Mira Lily yo tengo muy claro que estoy contigo porque te amo y eso implica pensar en un futuro juntos. Si tú no eres capaz o no quieres pensar en ese futuro, quizá sea bueno que te quedes con Snape y me dejes hacer mi vida con alguien que sí quiera que forme parte de su vida para siempre.—Finalizó James marchándose rápidamente.
—James… no, no es eso, vuelve por favor…—segundos después oyó un sollozo, Lilly Snape volvió de puntillas a su cama y fingió despertarse con el portazo de Lily Evans.
—Hey ¿ va todo bien?—Lily le contó a Marie toda la discusión desde el principio, que alguien le había dicho que les vio juntos, que estuvieron toda la tarde haciendo cosas y que parecían novios. James se había muerto de celos y había reprochado muchas cosas y a ella eso le hartaba, hasta que finalmente le mencionó sus últimas frases.
—Y no es que no quiera casarme con él ni piense en él, James es el hombre de mi vida pero…todo esto me asusta, los muggles son más tradicionales, aquí se casan muy jóvenes y la reacción de su familia me dejó en una posición muy incómoda, no pude decir que no, pero querría que la petición de James no hubiera sido así, que hubiera sido más intima y romántica y por culpa de querer que fuera algo nuestro, tengo a media sociedad mágica dudando de mi amor porque su anillo era carísimo; resulta agotador y ahora él duda y se pone celoso de Severus, él es solo mi amigo, pero jolín también lo necesito, él es diferente a James y hay veces que yo también necesito saber cosas sobre la perspectiva masculina y ….lo echo de menos, fue mi mejor amigo durante años y su amistad es pura, no sé si yo habría sido capaz de callarme un secreto tan grande como la animagia sobre las personas que odio por la persona que fue mi mejor amiga desde los 9.
—Comprendo…es natural que te sientas así Lily, si quieres mi opinión imparcial, se nota que James y tú estáis enamorados y que ellos dos se odian y compiten por ti dentro de sus posibilidades, pero no puedes condicionar tu forma de actuar a sus inseguridades, mal que les pese, tendrán que aguantarse y superarlo solos. — Lily se emocionó con esas palabras.
—Eres la primera que no trata de hacerme entender la psicología de los hombres para que actúe en consecuencia o me dice cómo debería comportarme o intenta animarme con palabras vacías—la abrazó— Gracias.
—De nada, supongo que tengo una mente más abierta o más moderna por alguna razón, tú también me animaste el otro día cuando me empecé a sentir una zorra por querer lo que quería con Sirius.
—Lo pienso realmente, Sirius es un chico complicado pero tiene buen fondo y lo que más agradece es la sinceridad, no tienes por qué desear nada más que algo físico si no te apetece y sobre todo, si vas de frente con él tendrás mucho más éxito que el que te puedas esperar.— Lilly Snape sonrió.
—Gracias Lil —las chicas se abrazaron de nuevo y hablaron hasta caer rendidas por el sueño, Lily, cada vez que sabia un detalle nuevo sobre su nueva amiga a través de sus opiniones, se hacia un mapa mental de su vida; si había crecido con muggles o con magos o ambos, si tenía figuras muy autoritarias, si era más consentida o se buscaba la vida…cosas que le dieran pistas pero cada vez era más sorprendida gratamente; era claro que había sido influenciada por una potente figura femenina pero buscaba congraciarse con los varones y le gustaba Sirius, que podría ser todo lo contrario a lo que un padre desease para su hija, por lo que quizá su padre era alguien muy difícil de complacer pero ausente, algo que provocaba rebelión para captar la atención. Eran muchas las teorías que hacia sobre Marie, pero se había propuesto calma para ir descubriéndolo.
Al día siguiente, Marie bajó temprano a la sala común, por la hora que era, los chicos debían estar a punto de irse al entrenamiento de quidditch. James bajó el primero, saludó a Marie y se marchó para evitar cualquier conversación, después Remus y Peter bajaban bastante cansados a desayunar y por último, estaba él.
—Sirius —lo abordó ella, el gesto de él denotaba algo de rencor— ¿podemos hablar un momento por favor?
—¿De qué?—preguntó cruzando los brazos en señal de impaciencia.
—Mira…ayer fue un día genial, me lo pasé muy bien contigo, compartimos más que palabras y…no me arrepiento porque creo que es algo que los dos buscábamos y estábamos de acuerdo en tener, nos reímos bastante y estuvimos como dos bobos acaramelados por todo Hogsmade cuando volvimos del campo…y la cita iba fenomenal hasta…lo que pasó en las tres escobas.
—Ajá, así era.
—He…hablado con Lily muy genéricamente pero me ha dicho que eres una persona que prefiere ir de frente, que agradeces la sinceridad y que tienes buen fondo y le creo porque al principio me transmitiste todo eso…y por lo que sea me fio de mi instinto—suspiró un poco nerviosa—creo que…hay cosas que no estuvieron bien y….quizá con una disculpa se arregle todo y…podamos volver al punto anterior a que todo se fastidiara—finalizó Lilly Snape, hubo un silencio entre ambos y ella lo enfrentaba esperando una respuesta.
—Wow…emmm….la verdad no me esperaba esto— dijo rascándose la nuca— ninguna chica me había hablado con esa sinceridad y Lily tiene razón, la agradezco…—pensó unos momentos— pero tienes razón, lo pasamos muy bien y estuvimos muy a gusto y no me refiero a "ya sabes qué"…. —se aclaró la garganta— No es un secreto que me gustas, de lo contrario no te hubiera propuesto una cita ni…todo lo demás.
—¿Entonces estás de acuerdo?— preguntó ella con cautela.
—Sí…creo que sí —ambos sonrieron y Sirius no se contuvo para darle un beso en los labios—¿pero lo que…hicimos…lo seguiremos haciendo?— Ella sonrió
—Bueno ya hemos empezado la casa por el tejado ¿por qué parar?
—Me encantas Marie….de verdad eres perfecta— le dio otro beso— no te preocupes por nada, no hacen falta las disculpas, te perdono por todo— Sirius iba a besarla de nuevo pero ella puso su índice y su dedo corazón en los labios del mayor de los Black.
—Espera, espera… ¿Has dicho que ME perdonas?
—Pues claro, tienes razón, lo pasamos muy bien hasta las tres escobas, no me sentó bien que eligieras a Snivellus pero en realidad puedo entender que al verle pienses que él es la victima de todo, porque es feo, debilucho, escuchimizado, poca cosa, pobre y tiene un aspecto que da bastante lástima o asco según se mire…no pensé que quizá te saldría ese instinto de protección de los débiles pero puedo llegar a comprenderlo.
—Oh ho ho…Dios qué fuerte es todo lo que acabas de decir— expresó sorprendida de su egocentrismo—.no no no… a ver, NO te estaba pidiendo disculpas, decía que todo se podía arreglar con una disculpa, pero me refería a que TÚ te disculparas.
—¿Yo? ¿Disculparme yo? ¿Por qué exactamente?
—Oh pues no sé, por llamarme puta veladamente diciendo que te había dado todo lo interesante que podía ofrecerte…
—Bueno, de acuerdo, eso estuvo mal, tienes muchas cosas más que ofrecerme.
—Y…—prosiguió tras ser interrumpida— sobre todo disculparte con Severus por lo que hiciste.
—Ja ja ja —rió— tu sueñas querida, no hice nada malo, no pienso disculparme.
—Sirius le tiraste una cerveza por encima porque estaba tomando algo con su amiga, eso está mal, no es propio de una buena persona ¿no eres un Gryffindor?¿Defensor de los débiles, caballeroso, honesto y valiente? ¿Qué hay de valiente y de defensor en humillar a una persona tan gratuitamente?
—No me intentes vender los valores de mi propia casa ¿quieres? Él aprovechó que James estaba castigado para quedar con ella, seguramente decirle cosas malas de James y destrozar su relación desde dentro "como amigo" que es. Eso es lo que no está bien, es una serpiente rastrera y cobarde. Si quería a Lily que hubiera luchado por ella.
—Claro porque lo que ella tenga que decir, su raciocinio y a quien ame no os lo planteáis ¿no? qué más da, mejor que se maten y el que quede vivo se la lleva a la cama, por dios Sirius, ¿es que no ves que eres más alto, más fuerte y que lo pillaste desprevenido?, estabas siendo un abusón y él tu víctima.
—Si piensas que "pelo de grasa" es el débil de esta historia estás muy equivocada, y no es de mala persona, él es la mala persona, es un mortífago.
—No, no lo es, le pregunté.
—Oh claro — se burló Sirius— le preguntaste, perdona, no sabía que la gente pudiera simplemente mentir.
—¿De verdad crees que Voldemort querría algo de un niñato como Severus?—A Sirius le chocó una barbaridad y le pareció una temeridad admirable decir el nombre de tal villano en alto y en el colegio, no quiso admitirlo pero le encantó, involuntariamente encontró otra razón más para que le gustara.
—¿Te atreves a decir el nombre de Ya Sabes Quien? No sé si eres muy valiente o una suicida.
—Oh wow ¿qué me va a pasar por decir Voldemort?
—¿Qué los mortifagos vengan a por ti pedazo de inconsciente?
—Pues aquí les espero—cruzó los brazos y le mantuvo la mirada, Sirius sintió unas ganas irrefrenables de besarla, esa valentía y ese afán por correr riesgos era apasionante, pero su orgullo podía más.
— Te voy a decir lo que Él quiere de Quejicus, un tonto útil, mientras sus amiguitos de sangre pura dirigen el cotarro, él será el imbécil que se manche las manos, siempre hacen falta sirvientes que hagan el trabajo sucio, ¿y sabes en qué consiste? En matar gente como Lily y como tú, porque con esas ideas eres tan traidora a la sangre como James y yo, por lo que te aconsejo que te alejes del villano del cuento princesa, porque te estás metiendo en la boca del lobo.
—Pues fíjate que aquí el villano me pareces tú, no él—respondió con fiereza ante su condescendencia. El resto de alumnos comenzó a bajar para el desayuno y las clases, siendo testigos de los resquicios de la discusión que tenían.
—Como quieras—Sirius iba a marcharse pero se le ocurrió una maldad producto de sus celos— Por cierto, no me importa que te acostases conmigo en nuestra primera cita para darle celos a Snape porque estás enamorada de él, pero por favor no lo vuelvas a hacer conmigo si acabas en su cama, no quiero que me puedas pegar la cantidad de bichos que tenga. — La joven Snape se quedó con la boca abierta, indignada por el murmullo que esas palabras habían creado.
—¿Eewww prefieres a Snape en lugar de a Sirius? ¿Acaso eres ciega?— dijo una niña de tercero rubia con rasgos angulosos.
—¡Es mentira, lo ha dicho para que lo oigáis y fastidiarme!
—¿Pero lo de que te acostaste con él es cierto?— preguntó la misma niña acompañada de otra chica de pelo azul.
—¿Acaso te conozco niña? No tengo por qué decirte nada, lárgate. —Marie se disponía a volver a su cuarto enfadada cuando se encontró con Marlene al pie de las escaleras.
—Eso que he oído….amm
—Tú también no, Marlene, por favor.
—Perdona— se disculpó— aunque esa chica es Margerite Reteeks es lo más cotilla y chismosa que puede existir en este colegio.
—Oh mierda ¿en serio?— preguntó fastidiada—por eso lo ha dicho delante de ella, será cabrón….—Lilly Snape bufó.—No quería que nadie lo supiera, quería llevarlo con discreción y ahora…lo sabrán todos, creerán que me gusta Snape y seré la golfa del colegio.—se lamentó empezando a andar a la salida de la sala común con su amiga.
—No reina ese puesto lo tengo yo, no me lo vas a quitar, además, ¿crees que ese rumor importa? Sirius se ha acostado con una chica más, pffff, vaya cosa—La cara de Marie entristeció y Marlene se dio cuenta de sus desafortunadas palabras—O sea… no quería decir que eres una más, no es que tú seas otra de esas tontas…que se acuest…— Marlene se calló sabiendo que la estaba fastidiando.
—Continua lo estás arreglando —dijo Lilly Snape con sarcasmo — Es injusto Marlene, si él se acuesta con una la primera cita es un ganador, si lo hago yo soy una zorra; tanto él como yo nos gustábamos y queríamos hacerlo ¿por qué en mi es peor?—Marlene pensó.
—No sé responderte a eso, aunque tienes razón, no es justo.
—Es un celoso de mierda, estábamos genial, después de "eso" estuvimos paseando, besándonos y tuvimos una cita súper buena, hasta que fuimos a las tres escobas y vio a Lily tomando algo con Severus. Dijo que tenía que defender el honor de James y fue contra Snape a tirarle una cerveza encima y a pegarle, no me pareció bien esa actitud y me metí en medio; se puso idiota y me dijo que si quería estar con él no podía ser amiga de Severus; me reboté y le mandé a la mierda.
—¿Quién se cree que es para hacerte elegir? Si a mi me hacen eso también me quedo con Snape.
—¡Exacto! Además él también es mi amigo y lo que hizo Sirius estuvo mal— Marlene la apoyó. Entraron en el gran comedor y se sentaron en su mesa, agradeciendo que ninguno de los merodeadores estuviera por ahí.
…..
—Ya estoy aquí, ya estoy aquí— dijo Sirius llegando al campo con la equipación de quidditch a medio poner, la mirada de James desde el aire lo atravesó. James voló hasta la altura de su amigo.
—¡¿Dónde coño estabas?!—Sirius abrió la boca para contestar— ¡¿sabes qué? No quiero saberlo, al banquillo!.—ordenó.
—¿Qué? pero si acabo de llegar James, venga no te pongas en plan capitán conmigo, solo me he retrasado siete minutos.—protestó Sirius enseñándole su reloj.
—Aquí soy el capitán del equipo, para ti y para todo el mundo, me dan igual siete que setenta, esto es una disciplina, si no eres capaz de asumirla y tomarla en serio mejor siéntate, hay más gente que quiere hacer las pruebas.
—¡Pero soy el primero en la lista!
—¡Pues ahora eres el último, por mi como si tienes que pasarte sentado hasta las tres de la tarde, la próxima vez te lo piensas y vienes antes, ahora fuera de mi campo!—gritó James. Sirius se marchó cabreado a las gradas con Remus y Peter.
—¿Qué leches le pasa a este?
—Lily— contestaron al unísono, y ante la mirada de Sirius, Remus prosiguió.—¿recuerdas cuando ayer le dijiste que habías visto a Lily con Severus en las tres escobas? Pues para él fue el colmo, durante la tarde varias personas le dijeron que les habían visto paseando, o en Honeydukes o riéndose en el lago, y no supo si creerlo hasta que se lo dijiste tú.
—Tuvo una discusión gigante con Lily, prácticamente la dejó, lo oí todo anoche.— acotó Peter
—¡¿Que James dejó a Lily?!
—¡Chssss!— le callaron sus amigos—¿puedes dejar de reaccionar a lo que te cuentan como una vieja maruja? — afeó Peter.
—Perdón— se disculpó de mala gana—Pero no puede ser, él la adora, es la mujer de su vida.
—Sí pero…por lo visto empezaron a discutir de lo del compromiso y la reacción de Lily y…bueno James le dijo que si no era capaz de ver un futuro con él, que le dejara espacio para otra que sí lo quisiera, o sea que no lo han dejado pero…la discusión se terminó ahí.
—Vaya…con razón está tan idiota…
—Bueno, James de capitán siempre es así pero sí, hoy tiene peor carácter.—añadió Remus.—¿Y tú con Marie qué? No nos contaste nada— Sirius entonces desahogó todo lo que tenía en sus adentros, ambos se quedaron anonadados de que hubiera conseguido acostarse con ella, se sorprendieron aún más de que siguieran la cita, y sospecharon de que fuera algo más serio cuando lo escucharon cargando contra Snape varias veces; sin embargo, lo más surrealista fue la razón por la que había llegado tarde y cómo habían finalizado las cosas.
—A ver si me entero, tenias a una chica preciosa la cual te reconoce abiertamente que le gustas y que te gusta a ti, consigues algo que ni en tus sueños pensabas conseguir tan rápido, luego te portas como un gañán y la haces elegir cuando no tienes ninguna autoridad para ello ¿y cuando ella intenta reconducir las cosas y perdonarte aún crees que quien tiene que disculparse es ella y pregonas vuestra intimidad y una mentira? —repasó el hombre lobo—De verdad, la vida es injusta, a mi las chicas ni me miran y luego todas dicen que "ojalá tuviera un novio como tú, dulce, comprensivo, atento" pero luego les gustan tipos como tú que son unos cabrones y se portan como cerdos con ellas y ni te rompen el corazón, ni se vengan de ti, ni nada de nada.—se quejó Remus.
—A mi me pegaron entre 9 chicas cuando causé un viento accidental y les levantó la falda, tú te portas así y ni una bofetada te llevas.—se lamentó Peter.
—¡Venga ya, no me puedo creer que le deis la razón!
—Eres bobo Sirius, mas te vale arrastrarte y suplicar perdón porque no durará mucho soltera.—dijo Peter.
—Eso si a estas alturas el perdón le sirve de algo, si yo fuera ella te lo haría pasar mal y más soltando que le gusta Snape delante de esa chismosa.
—Agh, callaros—dijo Sirius finalizando la conversación y recargándose en las gradas sin querer hablar más.
Después de eso, las semanas transcurrieron con un poco de tensión. La primera de ellas, la gente se reía de Marie y le hacía comentarios de mal gusto referentes a Severus, la segunda semana habló con Severus para asegurarle que los rumores eran mentira, lo cual él ya sabía conociendo que la fuente del rumor era Sirius y le explicó las múltiples veces que Sirius había lanzado rumores crueles, como que tenia piojos o que les pegaría la peste si se juntaban con él, o esa vez que le hechizó con un picor horrible en las piernas y brazos y propagó que tenia pulgas. James y Lilly se reconciliaron pero tardaron poco en volver a discutir cuando este se peleó a golpes con Severus a causa de una travesura delatada. Lily volvió a defender a Severus como antaño y se volvieron a enfadar, lo cual acabó en un duelo entre Potter y Snape hasta que Severus amenazó con contar su secretito animal a alguien, lo cual le valió una discusión con la pelirroja que le reconcilió con su novio. La tercera semana Lilly Snape y Sirius entraron también en una guerra abierta, se fastidiaban en clase como podían, le conseguían castigos al otro, soltaban rumores etc, sin embargo, Sirius siempre acababa ganando por experiencia.
Una tarde, mientras Marie fregaba el suelo de las cocinas con un cepillo y de rodillas al estilo muggle por culpa de un castigo provocado por Sirius, unos bonitos zapatos de una alumna de Slytherin irrumpieron su labor.
—¿Puedes apartarte? Estoy limpiando y la suciedad te va a ensuciar los zapatos. — dijo ella anudándose el pelo en una cola.
—Es igual, los elfos los limpiarán, he venido aquí porque quería hablar contigo— dijo la chica sentándose en una silla.
—¿Acaso nos conocemos?— dijo la joven Snape algo esperanzada por conocer su identidad verdadera.
—Tú a mi no, pero yo te conozco indirectamente, por Severus.
—Ah, claro, eres de Slytherin.— concluyó ella
—Sí lo soy, y soy amiga de Sev, me comentó lo que hiciste por él en las tres escobas y como el idiota de mi primo te trató como una mierda.
—¿Tu primo?
—Oh, perdona qué tonta soy, Narcissa Black, prefecta de Slytherin, amiga de Sev y enemiga del idiota de Sirius.—ofreció su mano, y Lilly Snape se la estrechó.
—Que es tu primo
—Correcto, supe lo que te dijo ese día en Hogsmade, encima justo después de acostarte con él, es un machista y un imbécil y he estado preparando varias cosas, lo que pasa es que cada vez que te hacia algo más, me decía "Cissy, no es suficiente, tienes que pensar en algo más grande" y no se me estaba ocurriendo nada, hasta hoy.
—Así que… ¿eres algo así como mi ángel de la guarda secreto de la venganza?
—Hmm, me gusta ese nombre, sí, mi primo se merece una lección, siempre se ha comportado igual, él es superior moralmente a todos, él es el más listo y el que sabe cómo se deben hacer las cosas, él es el más guapo, el más todo y como no le presten la atención que quiere, se porta como un crio pequeño.
—¿Y por qué quieres ayudarme a mí? Hay muchas chicas que se querrían vengar de él.
—Porque me ha dicho un pajarito que de verdad le gustas y resulta que tienes cualidades que sirven para amargarle—Marie la interrogó con la mirada—te oí hablar de Quidditch con Evans y el destino ha querido que yo, capitana del equipo de Slytherin haya escuchado cosas que me hacen saber que tú has sido jugadora.
—¿Y qué tiene que ver eso con él?
—Gryffindor sigue con las pruebas de cazador y suplente de buscador, mañana es la última y hasta el último momento sigue pudiendo presentarse gente, mi primo es bueno pero tampoco se puede decir que haya tenido rivales que amenacen su puesto, si hay algo que le desquiciaría es que le quitaras la plaza, y como todos han de verte jugar, no vale solo la opinión del capitán.
—Bueno, sé mucho pero de ahí a jugar….es distinto, no recuerdo mucho de…
—Comprobémoslo, ven esta noche al campo de quidditch, simularé partidas pasadas con unos hechizos y te veré jugar.
—¿Y si resulta que soy muy buena y pongo en peligro que Slytherin gane la copa?¿Puede más tu orgullo como capitana o tu sed de venganza?—Narcissa rio.
—Oh querida, yo siempre gano, en Slytherin tenemos nuestros métodos, no te preocupes, no habrá conflicto de intereses.
—Entonces….nos vemos esta noche— acordó Marie sonriendo, recibiendo de Narcissa una perfecta sonrisa.
…
Irinna se ocupó de dormir a Lucius mientras lo llevaba a un lugar específicamente reservado para prisioneros difíciles; hacía años que no ponía en práctica esos métodos pero era una situación especial. Llegó a un muelle abandonado y tocó el suelo con los nudillos siete veces. El agua que les rodeaba formó una burbuja gigante en la que ambos se metieron, dentro de la misma había una barca que llevaba hasta una antigua prisión del siglo XI en Escocia. Tras una travesía de una hora Irinna se bajó manchando sus zapatos de barro, pues la entrada estaba interna en una cueva rodeada por un río.
—Señorita Petrova, cuánto tiempo—dijo uno de los guardias de la fortificación con simpatía. Era un hombre de melena castaña y canosa, robusto y bonachón, pero con porte intimidante.
—Stefan, un gusto verrrrte ¿Qué tal Susan y los niños?—respondió Irinna de la misma manera.
—Oh mejor que nunca, ¿ha vuelto a su trabajo de aurora? Me dijeron que dirigía Durmstrang.
—Así es, dirrrijo Durmstrang, pero traigo un prisionerrro que ha cometido tres delitos, afectando a una niña con doble nacionalidad, lo que me perrrmite usarrr el rango de teniente.
—¿Un cigarro para la tortura?
—No puedo querrrido, estoy embarrrazada
—¡Oh enhorabuena, me alegro mucho!—ambos se sonrieron—¿cigarrillos de vapor de manzana entonces?— La chica asintió resignada, tomando la cajetilla que ofrecía el guardia. Dentro de la fortificación había un personal llamado "mooners" eran la fuerza secreta de los aurores, las fuerzas especiales que los ministerios se veían obligados a utilizar cuando había cosas que excedían de la capacidad de los aurores. Irinna dio instrucciones de que desnudaran a Lucius y lo despertaran a base de chorros de agua fría. Si él había tratado a Lillian como un despojo, ahora se tomaría venganza. Miró su reloj, y después de 10 minutos oyó la palabra "por favor" en boca de Lucius. Irinna tomó una toalla pequeña y entró en la celda.
—Muchachos ya sigo yo….—ordenó. Estos no dijeron una palabra, abandonaron la celda y esperaron fuera. La celda eran 4 pareces y una puerta blindada con una abertura deslizante, la única luz que había era la que daban 4 antorchas ubicadas en cada esquina. Irinna caminó observando a un desnudo y empapado Lucius a cuatro patas sobre el acuoso suelo, tosiendo. Irinna se sentó en una silla en frente de él, cruzó las piernas y encendió su cigarrillo de vapor. Lucius, avergonzado y algo repuesto abandonó la posición que tenia para intentar adoptar una postura menos expuesta. —Vaaaya, ¿acaso lo larrrgo que llevas el cabello es una compensación de lo demás? ya entiendo porrr qué Narrcissa necesitó una noche con Severrrus….la diferencia de tamaño es bastante considerrrable—rió y le lanzó esa minúscula toalla que apenas cubría sus partes—tápate ese cacahuete, es desagradable de mirrrarrr.
—¿No tienes una toalla más grande? —dijo con rabia por la humillación, tapándose la entrepierna.
—La toallita tiene mayorrr tamaño que tu pene, no lo necesitas. —Se burló ella—Perro si te lo ganas la harrré más grande, mientras, tú y yo tenemos que hablarrrr.
—Fue culpa de la mocosa, ella quiso que le ayudara, yo solo quise dejar a mi hijo al margen.
—Empiezas mal querrrido. —Dio una calada—Cuando rescaté a Lillian del ministerrrio, fuimos al calderrro chorreante a recuperrarrnos, y Tom, dijo algo que me llamó la atención; trató a Lillian como si hubierrra sido una prostituta que te hacia serrrrvicios, Lillian no me quiso contarrr nada perrro me quedé con la duda. ¿Te cobraste la ayuda con su cuerrrrpo?
—¿Qué? ¿Le das veracidad a ese zopenco de Tom? Ese idiota no sabe distinguir la p….— un chorro de agua fría impactó en su cara al punto de casi ahogarlo.
—Segunda oporrrtunidad Lucius, voy a serrr más directa, ¿Te follaste a Lilly parra darrrle tu ayuda?— Lucius tosió y respiró con dificultad.
—No…me lo ofreció pero le dije que no…. —miró a Irinna con odio— le dije que yo no me acuesto con chiquillas….
—¿La golpeaste?— Lucius tardó en contestar.
—¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?—Irinna conjuró una bludger invisible que impactó en el brazo de Lucius—¡Ah! ¡Puta!
—Las preguntas aquí las hago yo, responde.
—Sí, alguna vez….siempre que se lo tuvo merecido— reconoció entre dientes
—¿Y cuando fue eso?—Lucius dudó pero prefirió responder.
—Como correctivo después de dejarme en un hospital muggle, como advertencia cuando quería engañarme con el contrato, cuando desoyó mis órdenes con la protección del libro y mi hijo lo tocó por su culpa y…cuando se ponía impertinente.
—Conozco muy bien a Lillian, ponerrrse imperrrtinente es algo que ocurre con asiduidad, es muy arrogante cuando quierrre.
—Hasta tú lo reconoces…
—Sí, lo cual implica que te diverrtias golpeándola muy a menudo.
—Nunca le di una paliza si es lo que preguntas, una bofetada o un golpe en el estómago eran suficiente para hacerle entrar en razón, muestra de que nunca le enseñaron disciplina como necesitaba. Conmigo, hubiera estado bien educada.
—Una pena que amenazarrras a sus padres con meterrrles en la carrrcel o exponerrrles a Voldemort si la niña estaba cerrrca de ti. —Respondió Irinna.—¿Le hiciste consumir polvo de hada asiática el día que la trajiste borracha a casa?— los ojos de Lucius confesaron la verdad.
—Ella no se acordaría de eso…
—Cierrrto, ella no igual no se acorrrdaba perrro yo, sé distinguirrrrlo; pasé un año en el deparrrtamento eurrropeo de drogas mágicas y pociones ilegales. Distingo droga en cualquierrra de sus estados y ese día, Lilly le vomitó a su padre en los zapatos; en seguida lo sospeché por los brillos azules, el polvo de hada asiática siempre deja esos restos. Obviamente no le dije nada a Severrrus.—hizo un silencio—te podías haberrrr aprovechado de ella, hacerrrle de todo y no lo recordaría.—acusó
—No lo hice…es una puta niña—dijo con enfado
—¿Y porrr qué obligarrrla a esnifarrr eso? Es la droga de los violadorrres—Lucius no abrió la boca, solo la miró con odio. Irinna se levantó, abrió la puerta y pidió algo al oído de uno de los "mooners". En seguida, recibió un pequeño fardo de polvo verde y una cuerda. Conjuró una mesa baja y la cuerda que portaba se enroscó al cuello de Lucius y a su muñeca. Este se vio arrastrado como un perro con correa hasta donde Irinna quiso, pasó la correa bajo la mesa y estiró mientras sujetaba su cabeza contra el polvo verde. Irinna, oía sus quejidos y contó mentalmente hasta sesenta; después lo liberó.
—¡No puedes hacerme esto, tengo derechos!
—Y si estuvierramos en Azkaban ya me habrrían expedientado porrr torrturarrte así, perrro estamos en un lugarrr que no aparrece en los mapas, uno especial parrra hijos de puta como tú. Aquí puedo hacerrrte comerrr excrementos de hipogrifo si me apetece, puedo hacerrrr que te violen hasta que tengas el traserrro como un vorrrtice, puedo provocarrrte parrros carrrdíacos y resucitarrrte las veces que me dé la gana, puedo amputarrrte ese pene microscópico que tienes, segurrro que tu mujerrrr no notarrría la diferrrencia ¿y sabes qué me harían? Segurrramente un masaje y una copa porrr mi arrrduo trabajo; es lo que tiene mi rango, puedo hacerrr lo que considerrre necesarrrio.
—¿Y Severus cree que eres una buena chica? Si viera esto te dejaría al instante— Irinna rio
—¿Te refierrres a si vierrra que estoy torrrturrrando a un cabrón que hizo consumir a su hija una de las drogas más peligrosas y adictivas que existen?¿Al que le dio el libro que la ha hecho perderse en el tiempo y el espacio? Creo que reprobarrría que no estuvierrras gritando desde hace rato. Te lo vuelvo a preguntarrr, ¿porrrr qué la obligaste a consumirrr eso?—Lucius mantuvo silencio. —Muy bien, si no quieres colaborrrarrr…tú mismo—Irinna practicó al menos 5 crucciatus sobre él, y otros hechizos creativos durante tres horas. Cuando parecía más débil abrió un armario oculto que había en la celda, se puso unos guantes y sacó unos alicates.
—¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer?—preguntó asustado, ella le miró impasible y lo inmovilizó boca arriba.
—Te lo he dicho, aquí se usan los métodos que sean necesarrrios. Los muggles nos han ilustrado mucho en forrrmas de torrrturra; la falta de magia, les vuelve creativos.—Irinna pinzó la nariz de Lucius y le sacó una muela de cuajo, él gritó y lloró, pero siguió sin contestar, Irinna lo repitió.
—¡¿Te crees que el señor tenebroso no me ha torturado nunca maldita cría?! ¡Como tenga la oportunidad te lo haré pagar muy muy caro, te haré suplicarme!
—No harrrás nada si quierrrres volverrrr a verrrr a tu mujerrr y a tu hijo. No me gustarrría tenerrr que decirrrles que los presos acabarrron contigo. Cuanto antes hables, antes terrrminarrá todo esto. —Irinna se dio cuenta de que Lucius no claudicaba y entendió que debía ir un paso más allá— Muy bien, tú lo has querrrido— Irinna se puso otros guantes encima de los que llevaba, cogió el miembro de Lucius desde el glande y posicionó los alicates en la base.
—¡Eh eh eh! ¡¿Qué vas hacer?! ¡No no no! ¡Aaaaaah aaaah para! para, para por favor! ¡Para te lo suplico, para! — Pidió cuando empezó a notar una fuerza en la herramienta muy amenazadora—¡Me daba placer verla sufrir!—Irinna lo miró, seguía haciendo fuerza pero no fue a más— ¡Era mi venganza contra Severus, encima de follarse a mi mujer….— lloró un poco — le había salido una hija que hubiera sido el orgullo del señor Tenebroso, era muy poderosa y no era justo, aprendía rapidísimo, sus resultados se salían de lo increíble y era asquerosamente arrogante, así que verla sufrir era mi único consuelo, mi única forma de sentirme superior a esa maldita niña que hubiera supuesto mi gloria hace años!¡Le hice perder todo su dinero a cambio de mi ayuda, le hice beber porque se notaba que lo odiaba, le sentaba fatal el alcohol y le hice esnifar eso por diversión, creí que no iba a ser capaz pero estaba tan borracha que me suplicó llorando no hacerlo y eso…fue superior a mí, la obligué a hacerlo porque me divertía ver al retoño de Severus a mis pies!.
—Errres asquerrroso—Irina soltó los alicates— Draco tiene suerrrte de no haberrr tenido su poderrrr, si no, lo hubierrras utilizado como moneda de cambio para tu reputación y le serrría muy triste saberrr que su padre solo lo quierrre parrra ascenderrr y no porrr amorrr. Me das lástima. —Lucius empezó a llorar con fuerza, el polvo verde ya había hecho efecto, Irinna tenía experiencia en la tortura pero sabía que si los sentimientos estaban a flor de piel, no era tan necesaria la tortura física. Todo vendría solo. — ¿Al menos te arrepientes?
—Sí…ella solo quería evitar que su padre muriera y él protegió a mi hijo y hasta que no te vimos en su tumba no…no comprendí lo fuerte que era todo para ella y no me sentí mal, pero cuando me di cuenta ya era tarde.—dijo apesadumbrado—Mi hijo me ha dicho que él no haría por mí lo que ella hacía por Severus y eso fue horrible porque él la abandonó, yo me quedé con mi hijo y le di todo lo que quería y más y aún así no fue suficiente.—Contó sollozando.
—Agh creo que me he pasado con el polvo de la empatía—comentó en voz baja poniendo los ojos en blanco—Podías haberrrla matado, yo le estuve dando porrr orrrden de sus padres poción chupaesencia en la comida, perrro ella lo notó y se negó a comerrr, así que lo conseguí porrr la fuerrrza, esa poción junto con ese polvo, le podían haberrr provocado la muerrrte; menos mal que lo vomitó todo.
—Eso no lo sabía, no me lo contó…nunca he querido matarla, la salvé muchas veces….la salvé muchas veces—lloró.
—Ya basta —ordenó, hizo más grande la toalla de Lucius para que le cubriera hasta las rodillas, este se recompuso— vuelve a lo de que me visteis en la tumba de Severrrus. ¿Cómo es eso posible y qué has dicho acerca de que tenía que cuidar un hijo suyo huérfano?
—Proyección astral con anclaje de sangre, —se dio unos minutos para calmarse y explicar— ella dominaba la proyección astral espacial pero solo con esa no bastaba para abrir portales, lo habíamos intentado pero siempre se desmayaba así que le dije que tenía que hacerlo temporal y que usara su sangre para viajar a algún punto. Primero fue el pasado, luego el futuro, en ese futuro te vimos con Lupin en la tumba de Severus, tú llorabas lamentándote de no haber creído a la niña, que estaba encerrada en no sé qué sitio y él te decía que ella era como tu hija y tenias otro hijo que cuidar. Debía ser un bebé porque tú parecías muy embarazada, quizá acabaras de ser madre y en la tumba de Severus ponía este año.
—Porrrr lo que más o menos serrría dentro de seis meses…. —pensó en voz alta inconscientemente.
—Los embarazos duran 9 meses.
—Ya lo sé— dijo con desdén.
—Un momento….¿Estás….?
—¿Te parrrece que te haya invitado a tomarrr un té parrra hablarrr de mi vida perrrsonal? —Preguntó retóricamente—Si se adelantó seis meses quizá volvierra atrás seis meses, en cuyo caso serrría más fácil encontrarrrla.
—Pero cuando viajamos al pasado no fueron seis meses— explicó Lucius— fueron casi veinte años.
—¡¿Veinte años?! ¡¿Estás segurrrro de eso? ¿Cómo pudiste calcularrrlo?!
—Porque me llevó al día siguiente de su concepción.
—Mierrrda, así no podremos encontrarrrla, si eso lo consiguió en su primerrrra vez quizá haya viajado siglos.
—¿Por qué pensáis que ha viajado en el tiempo?
—Porrrrque una infiltrada de los que le quieren matarrr oyó decir que como el portal errrra azul, eso significaba que errra temporrral.
—No necesariamente, —Irinna se sorprendió y prestó atención—según Grindewald, depende del tono exacto de azul, también podría ser otro plano como el de los espíritus u otra realidad.—Irinna anotó eso mentalmente.
—¿Y Grindewald tiene un hechizo parrra viajarrr entre realidades?
— No que me conste, él siempre velaba por la utilidad; el futuro, el pasado, siempre tienen algo que enseñar, pero otras realidades obvian nuestros escenarios, sin embargo, los contempla porque hay formas tradicionales de viajar entre realidades.
—Necesito saberrr todo lo que le enseñaste a Lillian.
—Mis conocimientos tienen un precio, no le salieron gratis—Irinna negó con la cabeza, el efecto del polvo verde ya se había pasado.
—El precio es que no estás muerrrrto, deberrrías darrr las gracias.
—Pero me llevarás a Azkaban o a Numengard que son peores que la muerte.
—No, Lucius, allí no me sirrrrves de nada, fuerrra, me errres útil parrra encontrarrr a Lillian.
—¿ Y cuando ya no te sea útil qué pasará?—Irinna sonrió sarcástica
—Parrrece que Voldemorrrt te enseñó mucho
—Mi familia y yo sufrimos el ser inútiles para la causa, sé el peligro que es dejar de servir para quien tiene mi destino en sus manos.
—Cuando Lillian vuelva…si vuelve viva, dependerrrá de tu mujerrrr, y solo perrrmito eso porrrque Narrrcissa es buena perrrsona y es mi amiga; porrrque si no lo fuerrra, dejarría tu sino en manos de Severrrrus, y lo conoces bien parrra saberrr qué tan horrible serrría. Severrrus abandonó a Lillian porrrr tu culpa perrro no hay nada en el mundo que proteja y ame más que a su hija.
—¿Y eso no te molesta? Eres su novia, ¿qué pasará cuando tengas a su hijo? Severus, sigue echándome la culpa a mí, pero la realidad es que no le echó huevos para escapar con su hija y criarla; yo es lo que hubiera hecho por mi hijo. Cuando se entere ¿Qué irá primero, su hija o tu hijo?
—Cállate—ordenó empezando a pensar en esas preguntas
—Debe ser difícil, saber que seguramente te mande a la mierda cuando tengas un bombo, quizá a ti te haga como a su hija y te abandone también; es posible que se haga cargo de tu hijo cuando tú ya estés muerta— los ojos de Irinna enrojecieron.
—¡Valnik! — el guardia entró en la celda a la orden de Irinna— Cuarenta minutos de torturrra extrema, a verrr si se le quitan las ganas de serrrr arrogante. — dijo ella dando fuertes pasos con sus tacones.
—A la orden teniente. —respondió el mooner; Irinna fue a una sala privada para los aurores, vomitó un poco por la presión y lloró un rato, no podía entender como esas palabras le estaban afectando tantísimo, ella tenía claro que si Severus no quería nada era lo suficiente capaz de criar a su hijo sin nadie. Pensó en Lilly y en como el veneno de Lucius pudo afectarle emocionalmente; Lillian era una cria y ella una mujer hecha y derecha, con experiencia de aurora y profesora, tenia tablas para aguantar lo que fuera y había derribado sus defensas.
—¿Un sospechoso difícil? —dijo una aurora que fumaba en una esquina de la sala, contemplando las vistas de las montañas de Escocia. Se notaba que ese lugar había sido diseñado por su gremio, había un ventanal gigante, una terraza, lugares de descanso, dispensadores de café, cigarrillos, pociones relajantes, comida, todo estaba pensado.
—Sí, difícil y miserrrable que ha provocado la desaparición de una cría.
—Malnacido…—dio una calada— Esos son los peores, los que meten a los niños en medio de sus mierdas o les hacen daño. —Se aclaró la garganta—eres joven mi amor, ya fortalecerás el carácter, no te preocupes.
—Soy teniente, empecé a los 17, he hecho esto muchas veces y aunque no me gusta torrrturrrarr, porrr alguna razón este idiota puede conmigo.
—Eres Irinna Petrova ¿No? —Ella asintió— Yo también soy teniente, jefa de la división internacional iberoamericana, soy Ana, aunque mis amigos me llaman Leslie; en nuestras academias se te estudia como ejemplo para los más novatos; si antes de los 20 quieren formar parte de los equipos especiales, tienen que superar tus marcas.
—¿Y que hay de las tuyas? Tienes el mismo rango
—Yo escalé en mi profesión rápido pero a los 17 todavía estaba haciendo mi tesis en CaxteloBrusso, me condecoraron con 25.
—Muchas veces pienso que fui demasiado rápido, cometí demasiados errores que con más forrrrmación no hubierrran ocurrido, segurrro que tú aprendiste y actuaste mejorrr en tus casos.
—No te lo puedo negar, tengo un expediente impecable. —Se sonrieron— ¿y qué le pasa a tu detenido?
—Es el marrrido de una amiga mia y….
—Uff….mala cosa….no tengo que explicarte, por qué nos dicen que nos abstengamos de tratar con gente cercana, nos condiciona.—Irinna sacó sus cigarrillos de manzana y acompañó a fumar a su compañera.—Oh por dios ¿estás embarazada?
—Wow, errres realmente buena… ¿Cómo…?
—Los cigarrillos, nadie fuma esa cosa a menos que sea un auror cuya mujer le ha obligado a dejar de fumar o esté embarazada.
—Pues…acierrrtas, lo estoy. — comentó sintiéndose vulnerable
—Obvio, por eso lloraste tanto, estás más sensible, cosas que no te afectan son un drama, con mi segundo hijo me pasé los interrogatorios llorando ¿Cómo, por qué corriste el riesgo? Esto estresa.
—La niña desaparrrrecida….es la hija de mi prometido, y ese hombre que estaba torturando es su padrastro y marido de mi amiga, la madre—La aurora en seguida comprendió como se sentía Irinna.
—Conflicto de intereses en este caso es decir poco
—Casi le corrrto la polla al desgraciado, la ha torrturado física y psicológicamente, la ha drogado, ha usado arrrtes oscurras con ella y porrr su culpa, acabó retenida porrr un psicópata que seguramente la haya obligado a casarrrse con él y…a saberrr qué más.
—Yo se la cortaría y se la haría tragar, pues es lo que merece la gente así. —Irinna asintió. — ¿Tenéis pistas de la nena?
—Sí, perrro cada una es peor que la anterrrrior, todo apunta a que ha viajado en el tiempo, perrro no sabemos cuánto ni a donde, ahorrrra parrrrece que puede haberrr viajado a otra realidad.
—No quiero decir esto pero…por experiencia es que lo más probable es que la niña…
—Lo sé….lo sé y me destroza saberrrrlo, sus padres y todos los que la quierrren confían en que esté viva, hay un centaurrro que dice que sigue viva, perrro las estrellas cada vez cambian más rápido.
—Los centauros son buenos videntes, son la fuente más fiable, pero si es cierto que viajó en el tiempo y se adapta le perderéis el rastro— Irinna asintió.
—Teniente Petrova,— llamó Valnik, exactamente 40 minutos después de torturarle cuadrándose ante ella— el detenido se ha hecho sus necesidades encima por culpa de la tortura; suplica hablar con usted. ¿Desea que le limpiemos o que se quede así?
—¿Me permites sugerir?—preguntó Ana, Irinna asintió.—Revuelquen a ese asqueroso en su suciedad, que sienta las consecuencias de haberse comportado como un cerdo con una niña, que suplique más, y cuando tenga restos de sí mismo hasta en el alma, le limpian y perrfuman, mi amiga está embarazada y puede ser susceptible a los olores.— Valnik miró a Irinna.
—Me parrrrece perrrrfecto.— dijo Irinna.
—A sus órdenes tenientes— el guardia desapareció; media hora después informaron a Irinna de que las instrucciones habían sido cumplidas. Ella rebuscó entre los enseres personales que le habían quitado a Lucius antes de meterlo en la celda y embrujó el anillo familiar con la M de Malfoy antes de entrar. Cuando volvió a la celda Lucius estaba de nuevo llorando, acurrucado en una esquina.
—Has de tenerrr la sensación de que llevas aquí días…solo llevas una horrra, te han hecho el hechizo Faustum parra cansarrr tu mente.
—No tienes idea de lo que me han hecho esos monstruos….
—Clarrro que la tengo, se lo he orrrdenado yo— La cara de Lucius fue diferente a la de antes, ahora tomaba a la aurora en serio— te dije que aquí podía hacerrr lo que quisierrra— Le lanzó el anillo familiar y al tocarlo su dueño salieron los recordatorios de su tortura escatológica— A parrrtirrr de ahorra, todos los días este anillo elegirá un momento en el que estés solo parrra mostrarrrte lleno de mierrrrda como el cerrrdo que errres; dará igual que lo destruyas o lo escondas, volverrrá a ti, parrra que te acuerrrdes de las consecuencias de tus actos y el anillo, no te dejarrrá desviarrr la mirrrada., si puedes hacerrrlo ahorra es porrrque estoy aquí. ¿Te queda clarrro el precio de tus actos Lucius?
—Sí— dijo sintiéndose tremendamente humillado
—¿Me vas a dar acceso a tu mente parrra que vea todo lo que necesite?
—Sí….
—¿Y tienes clarrro que te merrreces más que todo esto porrr haberrr humillado a Lillian solo porrr tu ego?
—Sí…—dijo de manera temerosa.
—Muy bien, tómate esto— le lanzó un frasquito transparente— permitirrrá que vea todo lo que considerrre— Lucius no replicó, la tortura y la humillación escatológica le habían bastado para someterse. Irinna contempló absolutamente todo, todos los hechizos, todos los golpes, humillaciones y gritos; cómo hacer sufrir a la hija de su amigo le hizo tener increíble vigor con Narcissa cuando la niña estaba borracha; como oyó sus lloros entre las paredes y se excitó por ellos; cómo le dio el libro de Grindewald y el sempertertum, como estuvo a punto de matarla tantas veces que los hechizos pudieron con ella pero decidió no hacerlo; como la forzaba a llegar a su límite mágico para concluir las enseñanzas y por último, como tuvo ese ápice mínimo de compasión cuando vio la tumba de Severus.
—Erres aun peorrr de lo que creía—dijo Irinna con asco; se acercó a Lucius y le puso una tobillera que tras unos segundos se incrustró en la piel de Lucius. —Esto es parrra que no se te ocurra escaparrr mientras estés fuerrra, está adherida a tus venas, si se te ocurre quitarrtela morrirrás desangrado. —Irinna le lanzó su ropa con despreció y tomó su varita para volver a dormir a Lucius para el viaje de vuelta.
—Espera…— pidió Lucius — ¿Qué …qué me pasará si Lillian está muerta?
—Reza…porrr que no lo esté, porrrque si es así, traerrré a Severrrus aquí contigo, os dejarrré solos, me irrré y no harrré preguntas, y lo que quede de ti, los moonerrrs lo arrojarrrán a los cocodrilos.
…..
—¿Estás lista?— preguntó su nueva amiga
—Nací lista según tú ¿de verdad crees que lo hago tan bien?
—Eres maravillosa, en serio, ¿recuerdas lo que dijiste del conflicto de intereses? Ya me lo empiezo a plantear, como te quedes con la plaza de cazadora le vas a dar una paliza a Slytherin en todos los partidos, y todo será culpa mía.
—Puedo no hacerlo, de verdad no me importa
—Nada de eso, mira querida, te lo voy a poner de esta forma, toda chica que se acuesta con Sirius, para la gente es una tonta facilona, pero mi primo, no solo te ha creado esa fama, sino que encima la gente cree que te gusta Severus, lo cual, crea muchas opiniones, ninguna buena, casi todas dirigidas a que tienes problemas con papá, es mi amigo, lo quiero un montón pero, no es que sea excesivamente…popular; mi primo sí lo es, tiene la capacidad de que la gente le siga solo porque cae bien y es guapo, pero tu función es que todos vean lo crio y lo inmaduro que es.—Lilly asintió; Narcissa, escondida en los andamios de las gradas, la "empujó" para que prendiera la marcha hasta el centro del campo, donde ya todos parecían felicitar a Sirius porque sería la nueva incorporación, pues los otros candidatos no eran rivales ya.
—Ejem ejem— todo el equipo la miró, ataviada con el uniforme de quiditch—Hola….soy Marie Mikaelson, vengo a las pruebas para cazador y sustituto de buscador, me han convencido a última hora. —Sirius la miró con interés y molestia
—Una pena que ya hayan acabado y el ganador sea yo— Lilly Snape sacó un pergamino que contenía las normas de quidditch del colegio.
—Bueno Sirius, eso no es…. —empezó James, Sirius chistó para que se callara.
—Norma número seis, párrafo cuarto "Las pruebas para puestos vacantes en el equipo se realizarán desde las siete de la mañana hasta las nueve de la noche durante los seis primeros sábados de la temporada, pudiendo cualquier alumno del colegio, presentarse a los puestos libres del equipo de su casa en este horario y hasta el último de los días. Si este derecho fuera negado, el jefe de casa expulsará del equipo a quien lo haya impedido, ya se trate del capitán o de cualquier otro miembro."— Marie terminó de leer— He rellenado la solicitud y traido todos los papeles— se los dio a James, que la miraba con ira—Si quieres le preguntamos a Mcgonagall o le explicas a ella por qué no quieres dejarme participar.
—Tiene razón Sirius— dijo James enfadado con Marie por no haberle dicho nada anteriormente y por la posición tan incómoda en la que le habia colocado.
—¡Pero no es justo, nadie se ha presentado en toda la mañana, no puede presentarse a dos horas de que acaben!—se quejó Sirius.
—Son las normas—concluyó James, haciendo ver que no estaba de acuerdo.
—Dame eso— Sirius le arrebató el pergamino de normas y encontró algo, se lo llevó a James y este asintió—"Norma 234, a la hora de decidir un candidato, cuando se traten de rivales directos del mismo puesto, ambos tendrán derecho a que se les evalúe el mismo número de veces si empataran." Yo he practicado todos los días de pruebas, por lo que mi marca es de 15 anotaciones al día. Así que si quieres quedarte con el puesto deberás superar eso.
—¿Quince goles? ¿En serio quieres el puesto?—preguntó burlona cuando la noche anterior practicando con Narcissa había anotado 26.
—Se ve que la grasa de tu enamorado Snape te ha colapsado los oídos o el cerebro, no, yo he hecho de media 15 pases diarios, cada gol son 10 puntos así que son 150 puntos en total. Lo que implica que si quieres el puesto tendrás que hacer 90 pases, eso son 900 puntos.
—Si son de media significa que unos días habrás hecho más y otros menos, así que 90 implicaría una dificultad extra para mí que no han tenido los demás. —Sirius sonrió retándola, creyéndola incapaz, James desvió la mirada— Pero vale, aunque, para evitar que Sirius haga trampas con algún hechizo no verbal para confundirme, exijo que se le retire la varita.—James accedió, era una petición justa dado que la de Sirius ya era desproporcionada, pero la había aceptado por amistad y eso como capitán lo irritaba.
James dio inicio al partido, todos los miembros del equipo se posicionaron, Lilly estaba atenta, la quaffle y ella parecían imantadas, aplicó las técnicas que sabía y alguna que Narcissa le había recomendado y se sentía como un pez dentro del agua. Solo en los primeros veinte minutos ya había conseguido 18 pases y Sirius comenzaba a asustarse.
—¿Quién diantres le ha enseñado a jugar así?—Se quejaba Sirius desde las gradas acompañado de Remus.—¡¿Desde cuándo sabe jugar así?!
—Ay Sirius, me parece que has cabreado a una mujer que se hizo la tonta para que tú sintieras que sabías más.
—No, eso no puede ser, dijo que era una biblioteca, biblioteca no es el maldito Ritchie Coote; tú también sabes mucho, y juegas fatal—comentó nervioso; en ese momento Marie consiguió un pase doble con elevación espiral— ¡Vamos no me jodas!
—Eso le suma 5 puntos más al gol normal.
—¡Ya lo sé, maldita sea!
—Recuerda que James dijo que las observaciones que hacia Marie no eran propias de quien solo mira, que esa era perspectiva de una jugadora.—recordó Remus, Sirius movía las rodillas más rápido que si llevara una lancha a pedales.
—¡James! ¡¿Es que nunca le vais a sacar las bludgers o qué?!— Gritó Sirius, llevándose una mirada asesina de su mejor amigo.
—¡O te callas o hago que la bludger acabe en tu boca para que te calles!—Gritó James, que estaba haciendo todo lo posible por pensar excusas para no aceptarla en el equipo, pero más allá de no ponerse las protecciones en el brazo correcto no podía encontrar nada que inclinara la balanza a favor de Sirius, su técnica, aunque un poco agresiva y arriesgada era limpia y precisa; su rapidez era la indicada y sus reflejos muy buenos.
—300 puntos y no le ha dado ni una bludger.
—Sé contar lunático— respondió Sirius estirándose del pelo. — ¿Y si le ha enseñado Snivellus? Para hacer esto, se está vengando de mi por ignorarla después de follármela, le ha pedido ayuda a ese cabrón retorcido y este es el resultado, este teatro tiene la firma de una serpiente, seguro.
—La verdad es que presentarse a última hora para quitarte lo que más ansías cuadraría bastante con Snape, el problema es que si yo sé de quidditch y soy malo él tiene suerte de no caerse de la escoba a dos metros del suelo.
—Mierda es verdad, es malísimo, es imposible…
—A lo mejor ha sido tu prima, ¿no es capitana de Slytherin? Sería la única capaz de enseñarle, es amiga de Snape, por lo que puede que él le contara lo que le hiciste en las tres escobas y por eso y por solidaridad femenina de acostarte con Marie y después desecharla, haya decidido ayudarla. —Sirius bufó.
—Antes me convierto yo en el respetable primogénito que espera la familia Black, que mi prima piense en hablar a una Gryffindor. — El sonido del gol volvía a sonar una y otra vez; cuando llevaba 80 pases, James decidió interrumpir para decirle que la prueba también era de suplente de buscador y que un buen jugador y suplente sabia adaptarse, por lo que ahora perseguiría la snitch y después volvería a los goles.
Sirius había atrapado en cuestión de tres minutos la snitch, en tres de los seis entrenamientos para ello, James depositó sus esperanzas en eso para poder excluir a Marie, ya no solo por Sirius, sino por el pacto de irrelevancia que Lily, Snape y él habían contraído para con Marie, no debía de llamar demasiado la atención y quizá, si esto se le daba mal, todo quedaría en un partido reñido. No obstante, para desgracia de ambos, Marie agarró la snitch cuatro de las seis veces que fue lanzada, si bien tardó 10 minutos más que Sirius en alcanzarla, habían sido cuatro de seis. El árbitro tocó el silbato, y tras el cambio, la joven Snape, del mareo y el esfuerzo falló el primero de los pases en todo el partido.
—¡Pero si ese era facilísimo!—gritó Sirius para desanimarla, la cara de desaprobación de Remus le valió tanta vergüenza que tuvo que explicarse—Bueno, esto es lo que hacen los jugadores ¿vale? En los partidos no solo oirá ánimos, también tendrá que oír insultos y cosas que no le gusten.
—Aja…. —dijo Remus nada convencido
—Está cansada Remus, perdona si me aprovecho para seguir en el equipo.— Las campanas de final de partido sonaron, en el marcador, había 895 puntos, Sirius bajó victorioso, pavoneándose de que el esfuerzo no le había servido de nada a la pobre chica. —Bueno, mala suerte princesa, no has llegado a los 900, lo cual implica que sigo siendo el indiscutible ganador del título de cazador de quidditch de Gryffindor.
—En realidad no, Sirius—dijo una chica de tercero que había arbitrado el partido. Haciendo que todas las miradas se volvieran a ella mientras consultaba una tabla— El primer día metiste 15 goles, el segundo10, el tercero 10 también, el cuarto 18, el quinto 20 y hoy 10 también, eso hace un total de todos los días de 83 goles, has calculado mal, tu media no son 15 al día son 13.8; ella solo ha fallado un tiro. Lo cual os deja con una puntuación de 830 de ti, frente a 895 de ella, y si contamos los puntos de las snitches…tú tendrías 1280 puntos y ella 1495. Salvo que los datos sean incorrectos….Marie es la ganadora indiscutible y merecedora del puesto.
—¡Ja!—dijo ella sonriendo con placer a Sirius.
—¡Di que sí Marie, te lo has ganado! —dijo un golpeador
—¡Eres impresionante, jamás había visto algo semejante!—dijeron las bateadoras
—¡¿Dónde está el distintivo de cazadora y por qué no lo tiene ya en la túnica?!—comentó con emoción una guardiana.
—¡¿Has pensado en dedicarte al quidditch profesional?!— preguntó otro golpeador.
—¡Esperad, esperad, no podéis dárselo!—se quejó Sirius
—¿Por qué no? —dijeron algunos miembros del equipo.
—Tu quedaste por encima del resto de candidatos, pero ella ha quedado por encima de ti, se lo merece ella— repuso una bateadora
—Pues…porque el capitán no ha dicho nada ¿verdad James?—dijo Sirius desesperado.
—Sirius… en caso de empate, la última palabra la tiene el equipo entero.—dijo James metiendo sus manos en los bolsillos y mirando al suelo, muy fastidiado por tener que responder como capitán.
—No hay empate de ningún tipo James— dijo uno de los cazadores con puesto propio—Vale, Sirius quizá pueda ser mejor buscador suplente porque fue más rápido y en un partido el otro puede coger antes la snitch, pero aunque hubieran atrapado la snitch las mismas veces, ella le sacaría 10 puntos y aún así, los goles son los que son, 895 puntos a 830, es la clara ganadora. Deberías ir a por el distintivo como dicta el protocolo— James caminó unos pasos pensando en un plan mientras tomaba el distintivo, nada parecía posible.
—Esperad esperad—dijo Sirius jadeando con nerviosismo, dando vergüenza ajena a muchos—¿Nadie le ha hecho la prueba de pociones ilegales? Se podría haber tomado felix felicis o alguna poción que acelerase la rapidez y la percepción.—Valorando eso, la arbitro trajo un algodón untado en una poción detectora y se lo pasó a Marie por la palma de la mano.
—Esperad chicos…Sirius tiene razón—fingió Marie sorprendiendo a todos— sabiendo que me iba a presentar, esta mañana he desayunado algo especial.— antes de que pudiera proseguir todos miraron anonadados como la poción no detectaba nada, Marie miró a Sirius— Se llama TALENTO, unas nacen con él y otros, solo os esforzáis mucho — algunos rieron por ese corte— pero no te preocupes Sirius, siempre puedes ser mi suplente, ser el segundo tampoco es malo.— Comentó Lilly Snape sacando su pura vena Slytherin. La cara de Sirius fue un poema, Narcissa a lo lejos, acompañada por Severus al que había mandado una lechuza para contemplar la gran humillación, se reía a carcajadas en el suelo junto a su amigo, protegidos por un hechizo silenciador para que no pensaran que le habían ayudado hechizando la quaffle.
James por su parte, no podía permitir que Marie jugara, Lily lo mataría y le daba pena por su amigo; se juró en su momento que jamás haría nada parecido, pero era Sirius, su mejor amigo en el mundo, literalmente su hermano; así que, en contra de sus principios hizo algo que Sirius jamás sabría.
—Un momento…. —pidió James, fingiendo consultar unos papeles—Marie…ammm….ven, tengo que preguntarte por esto que dicen tus datos médicos. —todos se quedaron en silencio, un motivo médico era lo que había apartado al anterior cazador, su brazo se había roto tantas veces por las bludgers que San Mungo le prohibió jugar, advirtiéndole de que si lo hacía perdería el brazo para siempre; James se apartó bastantes metros de los demás para que nadie le oyera.
—¿De qué va esto?—preguntó Lilly en voz baja— sabes que es imposible que tengas el más mínimo dato médico.
—Y por eso mismo, por los datos falsos ya podría expulsarte, pero vamos a decir que tu sanador y padre, entre otros más, te prohíben jugar por un problema grave en el corazón y vas a dejarle el puesto a Sirius.
—¿Disculpa? No, me lo he ganado, ¿has visto el partidazo que he hecho? No has hecho más que ponerme trabas y excusas, como capitán deberías suplicarme que estuviera en tu equipo.
—Es cierto, y en otras circunstancias lo haría, no lo dudes.
—¿Otras circunstancias es que Sirius no sea quien quiere el puesto que claramente debería ser mío?
—No, otras circunstancias son que todos tus datos son falsos, y que cuando te salvé la vida…
—Ah, ya, me salvaste y te lo quieres cobrar; wow, eres mucho peor de lo que Severus dice.
—No, calla y escucha que no me has dejado terminar. — Lillian guardó silencio de mala gana—cuando te salvé la vida…me prometí protegerte, Marie, soy tu amigo, no quiero que te pase nada, si te persigue alguien, que digan tu nombre en un megáfono a oídos de alumnos, profesores y familiares que quieran ver a sus hijos, no es lo más prudente ni lo más discreto.
—Mi nombre es falso ¿te olvidas?
—Pero tu cara no lo es. —Lilly se removió fastidiada.
—¿Como me hablas de discreción si tu mejor amigo me ha expuesto como objeto de abre fácil de usar y tirar? Gracias a él, hace dos semanas mucha gente que ni sé quién es, me conoce; no sé cuantas veces me preguntaron si de verdad me acosté con Sirius y si me gusta Snape.
—Nadie se cree eso Marie, por favor…
—No, nadie se cree que me guste Snape, y quien se lo cree piensa que tengo graves problemas con mi papi, pero lo otro sí— James mordió su labio, no podía excusar la actuación de su amigo— ¿me hablas de discreción y de amistad cuando Sirius es capaz de acostarse conmigo y propagar nuestra intimidad y no haces nada?
—Espera ¿pero eso es verdad?¿os acostasteis en la cita de Hogsmade?— dijo anonadado.
—Has de ser el único del colegio que no lo ha oído— respondió Lilly sin creérselo.
—No de él, no me contó nada de la cita, solo oí el rumor, supuse que diría o haría algo inconveniente, lo mandarías a la mierda y él soltó ese rumor, pero que Sirius se vaya a la cama con alguien no es noticia ni es algo que focalice la atención de nadie. De verdad, no creí que hubiera sido tan capullo contigo, no lo entiendo, le gustas de verdad, el día de antes estaba muy emocionado y nervioso, no eres como las demás para él.
—O no lo era para él hasta que le di lo que buscaba.
—Te prometo que él no pensaba en eso, y aunque se lo hubieras dado, Sirius no juzga así, para él si a ambos os apetece es perfecto.
—James, no estoy preocupada porque piensen que soy una zorra, me apetecía hacerlo, lo hice y me gustó, punto; lo que no me gustó fue que fuera diciendo que si me acostaba con él para darle celos a Snape no se me ocurriera volver a hacerlo si acababa en su cama para no pegarle sus bichos. Ha hecho que me castiguen innumerables veces y me ha jugado bromas pesadas.
—Sirius…no es él, lo está pasando muy mal desde que se fue de casa, ve aquí a media familia suya, recibe cartas muy duras de su madre y sus tíos, está muy presionado y….
—Me da igual James, que esté mal no le faculta para ser el mayor imbécil del reino y déjame decirte que piensas que es puntual porque te cuento yo, tu amiga, lo que me ha hecho, pero ¿Cuántas veces ha soltado rumores crueles sobre si Severus tenía pulgas o la peste para simplemente humillarlo? El día de nuestra cita le tiró una cerveza en la cabeza a Snape por…
—Ya sé por qué se la tiró, me lo contó después de que ocurriera….no entremos en eso—Dijo James no queriendo reabrir viejas heridas—Mira, vale, mi mejor amigo es idiota, se ha portado fatal contigo y con Snape y…lo siento en su nombre ¿de acuerdo? Pero…joder no quiero que sufra más, tú no le oyes llorar todas las noches, ni le has oído decir que debería desaparecer del mundo para no avergonzar a su familia, ni has presenciado sus gritos en pesadillas, ni has visto como le mandaban a mi casa sus fotos de la infancia quemadas; no puedo soportar que esté así, y me juré que sería un capitán imparcial pero, por favor….si no lo haces por él, hazlo por mi, y no le digas que te lo he pedido.—Marie suspiró con pena.
—Está bien…..pero que sepas que SOLO lo hago por ti y únicamente por ti, él me da igual, todos tenemos problemas y no vamos por la vida como él.
—Gracias —dijo James sinceramente, sonriéndole.
—Pero que sepas que pienso decirle algo cruel cuando volvamos, no ha parado de chincharme y se lo merece. —James rió muy discretamente y asintió, esa frase era muy propia del mismo Sirius, quería meterse para arreglar a esos dos, tenían una tensión y una química explosiva, por lo que hablaría con Sirius para enterarse de todo y hacerle entrar en razón. Definió lo que le dirían al equipo como excusa y volvieron al corro donde todos estaban reunidos.
—Muchachos, lo lamento, pero Marie no puede jugar—dijo James volviendo al equipo, viendo la esperanza en los ojos de Sirius, ¿trampas?¿ayuda externa? ¿Trucar el marcador? ¿Qué habría hecho?
—¡¿Qué?! ¡¿Por quéeee?! Noooo, pero si es la mejor!— se quejaron los jugadores.
—Resulta que durante el partido, como sabéis, la solicitud se examina a sí misma para comprobar que todo lo puesto es cierto, y por lo visto, Marie tiene prohibido el quidditch por los sanadores por problemas graves de corazón.
—Aclaro que el sanador principal es mi padre y el resto de firmantes sus compañeros; exagera, no es tan grave— actuó Marie. Todos murmuraron fastidiados, pero se resignaron porque era comprensible; sin embargo, se ganó la simpatía del equipo al completo por su destreza.
—Venga, todos a la ducha, que oléis fatal— dijo James dando por finalizado todo.
—En fin…—Marie tomó el distintivo de la mesa y se lo tendió a Sirius con dos dedos, soltándolo en sus manos como si fuera una piel de plátano pocho— debe de ser un fastidio ser el segundón, que te haya robado la atención y admiración de todos y esas cosas, pero deseo de verdad que puedas disfrutar de los partidos sabiendo que todos me elegirían a mi sobre ti….y con lo que te molesta que no te elijan lo vas a tener difícil.— suspiró— Pero no pasa nada, me quedo con la felicidad de que siempre sabrás que tienes el puesto gracias a que yo no lo tomo, y no porque seas mejor que yo, ya que has perdido estrepitosamente. Enhorabuena Sirius. — Marie se encaminó a los vestuarios y allí todo fueron felicitaciones y conversaciones animadas sobre sus virtudes, alguna incluso ofreció falsificar los informes porque les había encantado su juego. Cuando todas se fueron y al fin pudo dejar de ser interceptada procedió a ducharse; al principio todo había sido por fastidiar a Sirius pero pasada la primera media hora se sentía en el cielo, el aire era su medio natural, la escoba, el equipo, la quaffle, había sido durísimo, pero había sido genial. Confirmaba otra cosa de su yo real, le encantaba el quidditch, era muy competitiva y lo jugaba de miedo.
Cuando ya se había enroscado en la toalla tras la ducha, se encontró a Sirius entrando.
—¿Acaso te crees que por habernos acostado una vez eso te da derecho a entrar en el vestuario de las chicas mientras me ducho?
—Con el tiempo que ha pasado desde que te has ido daba por hecho que ya te habrías duchado y cambiado.
—Pues no— se quedaron en silencio, Sirius se distrajo observando cómo las gotas de agua de su cabello resbalaban por su canalillo, recordó entonces ese día, y eso le excitó, aunque no quería— ¿Te largas o qué?—Sirius iba a irse, pero la incertidumbre era superior. Cerró la puerta del vestuario y se acercó a ella.
—Cuando me respondas a esto, después me iré—Marie arqueó las cejas, y se giró para arreglarse; tomó un cepillo y empezó a desenredar su pelo mirándose en el espejo y observando a Sirius desde el mismo.
—Tú dirás.
—¿James te ha pedido que renuncies al puesto por mi?
—Oh, ¿De verdad me lo preguntas?—cuestionó burlona.
—Sí. —Lilly dejó el cepillo en la pila de mala gana y se giró; meditó unos segundos qué decir y prosiguió.
—Me encantaría decirte que sí, que James me ha suplicado que renuncie por favoritismo hacia ti, porque eres su mejor amigo y su hermano y que no quería verte más humillado de lo que ya te has humillado tú, poniéndome marcas imposibles, que he cumplido, calculando mal tu media cuando te supero por mucho y demostrando que lo único que corre por mis venas es habilidad y no mediocridad sin competencia. Que me ha pedido que mienta porque sabe que por ti mismo sería imposible y que encima todos me prefieren a mi….—calló disfrutando de su mirada de reproche— pero no….lo del informe médico es cierto. James no me ha pedido nada.
—¿Estás segura?— cuestionó de nuevo.
—¿Crees que te iba a dar un puesto que tan duramente me he ganado después de todo lo que me has hecho solo porque James me lo pide?
—No, imagino que no…—Se quedaron mirándose, Lilly sentía ahora mismo mucha rabia, James había sacado su lado sensible pero veía a Sirius y le daban ganas de tirarle cosas y de ser cruel con sus palabras.
—Yo también tengo una pregunta para ti…—Sirius quedó expectante. —Ahora que sabes que todos me eligen a mi ¿Vas a prohibirles hablarme si quieren que juegues en el equipo o…. me vas a tirar zumo de calabaza por la cabeza en cada desayuno?
—Venga ya, ¿sigues con esa chorrada?—ironizó Sirius.
—¿Te parece una chorrada ser un abusón?
—Sí joder, y más cuando si no estuvieras obsesionada con eso podríamos haber pasado estas semanas sin parar de follar, porque ambos queríamos pero no hemos podido por tu jodido orgullo.
—¡¿Mi jodido orgullo?! ¡Tú te niegas a disculparte por orgullo, fui yo la que quiso arreglar las cosas!¡¿Y qué hiciste?! ¡Exponer mi vida sexual y decir que estaba enamorada de quien defendí solo por tus estúpidos celos de niñato mimado!
—No soy un niñato mimado.
—¡Claro que sí gran Sirius de la Antigua y Noble casa de los Black!, eres un niñato al que le han enseñado que tiene que ser contemplado por todos, el más listo, el más guapo, el que más razón tiene, el más divertido...y cuando no te dan lo que quieres, montas una escena….porque esa es la forma de obtener tus objetivos, TE LO CONSIENTEN, si la fastidias, solo hay que dejar el tiempo pasar porque tu encanto y popularidad borrarán el resto.—Sirius escuchaba esas palabras con enfado, pero una vocecita interna, muy parecida a la de Lupin, le decía que todo era cierto— Y para que lo sepas…preferiría que me metieran a la fuerza el bate de la golpeadora antes que volver a follar contigo.
—No lo dices en serio... —dijo acercándose a ella seductoramente—No me creo que no te mojes cuando piensas en ese día. Estabas excitadísima.
—Evito pensar en los malos recuerdos, y puede que estuviera mojadísima, y aunque a día de hoy ocurriera, que no es así, ¿crees acaso que me atrae mínimamente la idea de acostarme contigo sabiendo que después lo propagarás?
—¿Y si yo….te compensara por…exponer lo que pasó?
—No veo cómo, pero dime, me intriga la locura que pase por tu cabeza, seguro que me voy a reír.
—Bueno, la gente sabe que tú y yo nos acostamos, pero no sabe nada más.
—Porque tampoco lo hubo…es decir…nos besamos, nos desnudamos y lo hicimos, no es que no sepan algo porque hayas sido discreto.
—A eso me refiero…—Lilly lo miró intrigada— Hice mal en decir eso…y como no puedo asegurar no fastidiarla con mis palabras en el futuro….te propongo darte algo para que puedas contar si te vieras harta de tener que responder a lo que yo te expuse, de esta forma me expondrás a mí y te dejarán en paz.
—¿De qué se trataría?—preguntó más receptiva, Sirius juntó sus caderas a las de ella, puso la mano de la joven sobre su pecho que portaba el jersey que tanto le gustaba y se acercó con intención de besarla—Ni pienses que me voy a acostar contigo.—dijo sin separarse, hablando a escasos centímetros de su oído.
—No te estoy pidiendo que lo hagas—dijo en voz baja—No si tú no quieres— Sirius se arrodilló lentamente, acarició las piernas de Marie con delicadeza, primero hacia abajo y luego hacia arriba, trazó un camino de besos desde sus rodillas hasta la cara interna de sus muslos.
—¿Qué…qué haces?—dijo comenzando a sentirse excitada.
—Besarte….—dijo con delicadeza, acarició su pubis mojando su dorso con su humedad—acariciarte si me dejas…—los calores de la joven Snape tiñeron sus mejillas de rojo, Sirius no metía nada, y eso hacía que goteara más, solo deslizaba su dorso con suavidad. Cuando vio que Marie abría muy poquito sus muslos ante sus delicados toques decidió empezar su "penitencia" besando su monte de venus.
—¿Qué…qué es eso…?—dijo sintiendo como se empapaba, amarró sus manos a la pila con fuerza, era una corriente de excitación demasiado fuerte.
—¿Esto? Algo que te encantará, estoy siendo bueno…—besó aún más su pubis, pasando de besitos castos a besos más fuertes, chocando sus labios contra los de ella y por último lamiendo sus ingles.—solo voy a darte placer…a ti…si me das permiso para seguir compensándote.—Antes de que ella pudiera articular una palabra, Sirius deslizó la lengua repasando cada centímetro de sus labios, terminando con un beso en el clítoris.
—Vale….puedes…compensarme—Sirius volvió a besar su clítoris con algo más de saliva y ella jadeó fuertemente.
—Si te sientas en la pila….lameré todo mucho mejor—ella no dudó ni se planteó otra cosa; en el momento en el que permitió más acceso a su entrepierna, Sirius lamió con maestría. Estimuló más su centro metiendo un dedo que la hizo suspirar, y tras ello, se dirigió a su clítoris; primero lo rodeó son la lengua lentamente, luego lo acarició con la misma como si necesitara memorizarlo, hasta que finalmente comenzó a trabajar rápido; el pecho de Lilly Snape subia y bajaba entre gemidos ahogados, la lengua de Sirius iba tan rápido como las alas de una snitch, su clítoris crecía de tamaño; lo besó de nuevo, lo succionó un poquito, y cuando estuvo lo suficientemente hinchado, Sirius volvió a lamer rápido, más y más rápido, a un ritmo que sus respiraciones no pudieron seguir, hasta que finalmente una contracción precedió a la expulsión de sus fluidos, que fueron bien recibidos por una lengua experta.
Marie se quedó jadeando con la espalda apoyada en el espejo, la toalla aún anudada a su pecho y sin poder mover las piernas de lo que le temblaban. Sirius se levantó y enjuagó su boca en la pila de al lado.
—Supongo que….por la sonrisa que tienes…te entiendes compensada… ¿no?—Marie lo miró; había tenido un orgasmo brutal, sí pero sus adentros pedían carne y no se iban a conformar con la de sus manos. Tomó a Sirius del jersey que tan bien le quedaba y lo llevó a la parte de las duchas.
—Ya veremos, la has fastidiado mucho…—sin mediar palabra lo besó, ambos se resbalaron un poco. Las duchas mágicas, se encendieron al detectar cuerpos debajo, los empaparon por completo; ella quedó encima de él. La toalla de Lilly quedó inservible y toda la ropa de Sirius se mojó; ella arrojó la toalla quedándose completamente desnuda para deleite de Sirius.
—Mmmh…estás buenísima….— Sirius se aventuró a lamer y estrujar sus pechos tanto como había soñado muchas noches de soledad; ella desabrochó sus pantalones, y no hizo falta más que retirar los bóxers para que su pene saliera con intención de prestar batalla; era la primera vez que pudo fijarse, mordió su labio recordando lo que ese miembro la hizo sentir la ultima vez—puedes tocarla o chuparla todo lo que quieras, solo embiste, no muerde— dijo él entre sonrisas mientras tocaba de nuevo su clítoris.
—Otro día— ella lo empujó, se miraron con lujuria, a él le había gustado, Marie miró su pecho e hizo lo que deseó la ultima vez, lamer cada centímetro del mismo, empezando por los abdominales marcados, siguiendo por sus pectorales, repasando su tatuaje en el hombro, sus clavículas y finalmente su cuello. Sirius gimió un poco y le dio una nalgada que hizo arder aún más los adentros de Lilly; él posó entonces las dos manos en su firme trasero y ella se introdujo en él comenzando a cabalgar.
—Que sepas…que tener tu polla….dentro…no significa…ah… que…—perdió el hilo de su discurso, toda la sangre de su cuerpo trabajaba en otra cosa— No me gusta, que sueltes rumores, ni que te creas mejor que yo, ni que pienses que….me puedes hacer elegir…..ególatra…
—A mi no me gusta…que seas tan engreída….ni tan dramática….ni tan orgullosa…que ni me mires cuando hablo…ni que ganes en mi territorio.
—¿Te jode que gane….o que sea mejor que tú?—Lillian empezó a cabalgar más rápido, por alguna razón, competir y enfrentarse estaba aferrándola más a él.
—Me pone que ganes y que seas tan buena, me jode que me desees y en lugar de admitirlo y follar, me des lecciones que no te pido...—Sirius comenzó a clavar más su miembro, haciéndola botar sobre él más fuertemente.
—Te falta mucho que compensar para eso—la excitación llegó a tal punto que tuvieron que callarse y solo prestar su voz para los gemidos, el agua caía sobre sus cuerpos, Lillian estaba empapada, sus pechos estaban brillantes y resbaladizos, rebotaban sobre las manos de Sirius cuando ella decidió dar el remate final arqueando la espalda y chillando el nombre de su amante, mientras este, presa de la excitación, al sentir la contracción de sus paredes, derramó en ella, coordinando sus orgasmos. Apenas podían respirar; estaban todavía unidos por sus partes pero evitaban mirarse; Marie del cansancio se tumbó sobre el chico y él acarició su espalda. Se quedaron unos segundos descansando, Sirius decidió ser el primero en hablar.
—¿Entonces, iras a verme al próximo partido Mery? —Ella apoyó su codo en el pecho de él.
—No creo….ver que alguien hace algo que tú sabes que haces mucho mejor seguramente me ponga de mal genio… y es Marie.—dijo con un tono sereno y relajado que hizo pensar a Sirius que habían firmado la paz.
—Bueno Mery Marie…no vengas, me conformo con que me felicites o me consueles de esta forma después del partido— ella rió.
—Claro, en cuanto tú le pidas disculpas a Lilly por contarle a James que estaba con Severus en las tres escobas, le pidas perdón a Severus por comportarte así o me reconozcas que te portaste como un abusón imbécil y no le vuelvas a hacer nada, correré a abrirte las piernas.—salió de él y empezó a ponerse la ropa.
—No pienso hacer nada de eso.
—Pues olvídate de acostarnos…—dijo terminando de vestirse y volviendo a peinarse
—¿Cómo ahora, dices? Creía que ya estaba arreglado, que te entendías compensada.—repuso él, levantándose de las baldosas encharcadas.
—¿Por exponer mi vida y nuestra intimidad? Sí, estoy compensada, ¿por darte una confianza y suponerte una madurez que no merecías? Tienes mucho que hacer para eso, y se arregla como te he dicho.
—Pues otra vez en guerra…mejor no aparezcas en los partidos, no sea que los vítores del público hacia mí se te atraganten.
—Pensándolo mejor…Sirius, si vendré, pero antes del partido…hablaré con el equipo para que no piensen todo el rato en lo bien que lo podría estar haciendo yo mientras te ven a ti….las comparaciones son odiosas.
—Que te follen…—dijo Sirius con rabia. Ella sonrió e hizo un gesto de diva con su pelo.
—Ya lo has hecho tú cariño…no tan bien como la otra vez, pero me servirá para dormir del tirón—él se quedó sin saber qué replicar y ella le lanzó un beso— que pases buenas noches, has de coger energías para afrontar que eres el nuevo cazador de rebote. Chaoo—Marie abandonó los vestuarios sintiendo el dulce sabor de una venganza que encima le había dado orgasmos.
