Capítulo 49: Amor, sexo y fuego

—Marie, te presento a Regulus—dijo Narcissa, los chicos sonrieron, conectando al instante.—Os dejo solos, tengo que saludar a mucha gente.

Regulus y Marie pasaron dos horas hablando sin parar de la fiesta, de las parejas que asistían, de las personalidades que estaban presentes y de lo buenísima que estaba la comida; bailaron un poco y después hablaron de arte, literatura, música y muchos otros temas antes de comenzar realmente a centrarse en el otro.

—Me ha dicho Cissy que eres una jugadora de quidditch impresionante.—comenzó Regulus.

—Oh, qué va, me sobreestima, soy buena pero nada que no haga otro jugador—respondió Marie metiendo un mechón de pelo tras su oreja, con modestia.

—900 puntos en las pruebas no son algo que todo el mundo pueda hacer.—respondió Regulus con una sonrisa encantadora.

—Bueno, eso fue culpa de un reto —dijo sonrojada—Narcissa me ha dicho que tienes una media de Extraordinario.

—Oh sí, mi madre no me deja ser menos académicamente, me ha tocado ser el orgullo de la familia, suerte que el cerebro acompaña, si no tendría un problema. Según tengo entendido, tu media también es excelente.

—En la mayoría de asignaturas sí, aunque transformaciones e historia me fallan un poco. Eso sí, en pociones no hay mago, bruja o fantasma que me gane.

—Uuuh, que Severus Snape no te oiga decir eso—dijo Regulus con una sonrisa pícara.

—Soy mejor que Severus, pero no le digas que he dicho eso o se enfadará conmigo, nos picamos mucho en las clases—rio Marie—y tampoco se lo digas a Lily Evans, ambos eran el rey y la reina de las pociones peeeero, llegué yo y los destroné a ambos.

—Merlin no quiera que cualquiera de los dos vea salpicado su ego académico, siendo premios anuales se puede cernir el infierno sobre nosotros—comentó Regulus, ambos rieron.

—Veo que conoces bien a Severus.

—Oh, en primero y segundo me ayudó muchísimo, todo lo que un hermano mayor debería hacer lo hizo él; no tenemos muchas cosas en común, salvo la casa, pero le tengo bastante aprecio.

—Oh, ¿eres Slytherin también?

—Como toda mi familia, bueno casi toda. — se aclaró la garganta queriendo desviar el tema —¿y tú?¿ de qué lo conoces?¿de qué casa eres?

—Gryffindor, creía que Cissy te lo habría dicho, espero que no suponga un problema.—dijo Marie con algo de reparo— y conozco a Sev porque…también me ayudó muchísimo al llegar, bueno, siendo sinceros, estoy viva gracias a él, y comprendo lo que dices, es como mi hermano mayor, un gruñón, controlador y sarcástico hermano mayor, que suele decirme que soy increíblemente irritante y ha de velar porque no destruya el mundo solo estornudando.— Regulus rió— es una persona "particular" pero es genial.

—Sí, lo es— afirmó Regulus— Wow ¿Gryffindor? ¿Y eres amiga de Cissy? No me malinterpretes, es que, me impresiona lo que ha cambiado esta chica en pocos años. Me encanta que seas de las personas que es capaz de, ignorar la tontería de las casas, estoy rodeado de gente tremendamente obsesionada con esas diferencias. Me alegra que Cissy, haya "madurado"

—Bueno nos unieron las ganas de "dar su merecido" a un chico y salió medio bien—sonrió Marie— pero…la verdad es que Narcissa es muy buena, se preocupa mucho por mi, y yo por ella, aunque todo el drama con los amores lo tenga yo.—Regulus rió.

—Oh claro, ella está comprometida y enamoradísima de su novio. Aunque si te soy sincero…y que ella no sepa que he dicho esto, su novio no me cae nada bien, es un imbécil, no me gusta como la trata.

—¿Lucius Malfoy verdad? He oído muchas cosas de él.—Regulus tomó dos copas de hidromiel y ofreció uno a su acompañante. Salieron a uno de los patios exteriores que rodeaban el pasillo de la fiesta de Slughorn para mayor intimidad.

—Todas las que sean malas, tómalas por ciertas—dijo Regulus entre dientes mientras se llevaba la copa a los labios disimuladamente.— se cree que por ser un Malfoy, todos vamos a bailar al son de su música y es insoportable, y por si fuera poco, le es infiel.

—¡¿Qué?!— gritó Marie en un susurro.

—Sí y ni intentes decírselo a Narcissa, no se lo va a creer, todo lo que hace Lucius es maravilloso.

—Ahora entiendo muchas cosas de las que me cuenta

—¿Cómo cuales?— se intrigó Regulus. Marie pensó un poco antes de hablar, contar ciertas cosas seria traicionar la confianza de su amiga.

—Es igual…son cosas de chicas.

—Entiendo— Regulus recondujo la situación— a pesar de eso, tiene suerte de quererle, sus padres no le iban a permitir no casarse con el por algo tan… "estúpido" como la falta de amor, así que…a pesar de todo, será feliz, no todos tienen la misma fortuna.

—¿Le obligan a casarse con él?— preguntó la joven Snape horrorizada.

—Ese tipo de obligaciones vienen con el apellido, puedes tener los y las amantes que quieras, pero te casarás con quien te manden y si amas a tu amante ….—hizo una pausa— se ocupan de que no puedas hacerlo más.

—¿Y con los chicos ocurre lo mismo?—dijo con la garganta hecha un nudo, los ojos se le habían aguado, estaba claro, sentía lo que sentía y por mucho que luchase contra lo evidente, seguía teniendo esperanza.

—Conozco casos en los que a ellos les han obligado a matar a su amante.—Regulus advirtió que los ojos de Marie brillaban en demasía, su expresión había cambiado radicalmente. —Oh no…dime que no te vas a unir al club de los corazones rotos por las familias antiguas de sangre pura.

—Perdona, esto da una pésima impresión—Marie pasó un pañuelo de seda bajo su línea de agua— Le dije a Cissy que conocer a alguien no era buena idea, pero creía que yo estaba más distanciada de mis sentimientos de lo que en realidad lo estoy.— Regulus y Marie se sentaron en unas escaleras cercanas, estaban apartadas y tenían vistas al bosque.

—Bienvenida a mi mundo, yo estoy un poco igual, no te preocupes— Regulus hizo una pausa, esa chica le había dado confianza para abrirse—Mi novia….mi ex novia en realidad, me dijo que sus padres ya le habían buscado un marido y….sorpresa no soy yo. Me escapé todas las noches de este verano a escondidas para vernos peeero su hermana pequeña nos descubrió; mis padres por poco me matan, me hicieron un cruccio, menos mal que desde que mi hermano está muerto para ellos soy su única esperanza para la familia pero…mi padre me juró que si volvía a verla…se ocuparía de que le quedara marcado nuestro apellido en el alma para que fuese ella quien me odiara para siempre. A ella la encerraron el resto del verano y le hicieron una "prueba de virginidad" que si no hubiera superado, nos habría valido la muerte.

—Lo siento mucho…—Regulus le dedicó una mirada de agradecimiento.

—Va ahora tú, ¿Cuál es tu drama shakespiriano?

—Es largo de contar, y quizá empieces a pensar que no soy una mujer "respetable" digamos que...he obedecido demasiado mis instintos y muy poco a mi cerebro.

—Querida, las historias de drama y sexo son las mejores, estoy impaciente y tranquila, después de las cosas que he visto, que te acuestes con alguien no me va a escandalizar en absoluto. Habla sin miedo.

—Vale —dijo Marie con más tranquilidad—Pues….cuando te he preguntado si a los chicos os pasa también todo esto que viene con el apellido….es por…el primo de Narcissa, Sirius Black y…—sus garganta volvió a trabarse un poco—bueno, empezamos genial…desde que nos vimos fue todo magnético, quizá porque le dejé fácil lo que buscaba desde el primer momento, me lo advirtieron pero me gustaba tantísimo que fui "otra tonta de su lista" aunque su mejor amigo dice que no…que jamás le había visto así por nadie pero el caso es que, hizo algo realmente mezquino...y empezamos a odiarnos, luego casi lo arreglamos pero su ego gigante nos hizo discutir de nuevo, nos hicimos la vida imposible durante unos meses. Narcissa se enteró por Severus de quién era y por ella fue por lo que hice las pruebas a cazadora y anoté 900 puntos, le superé y después me retiré dejándole claro que si era cazador era gracias a mi pero después de las pruebas vino a verme….discutimos y… "volvimos a caer" pero como me negué a… que se repitiera si no se disculpaba por la mezquindad que hizo, dejó de hablarme durante un mes, y un día paseó a otra por delante de mi. Fue la primera vez que supe que para mi no solo era "algo físico" a mis amigas no se lo he admitido pero tuve tantos celos…que te juro que me hubiera comportado como un animal protegiendo su territorio. —suspiró, Regulus asentía increíblemente atento— Opté por humillarlo y soltar un rumor falso por haberme traído a esa, Narcissa habló conmigo y me dijo que estaba segura de que lo había hecho adrede para llamar mi atención ya que el no hablarme no le había funcionado.

—Sí, pienso lo mismo.—dijo Regulus emitiendo una media sonrisa incrédula.—Él es muy así.

—¿Lo conoces?

—Vagamente —mintió—pero continúa, no quería interrumpirte.

—Narcissa me insistió en que me liara con James porque para él era como su hermano y eso sería lo que más rabia le daría en el mundo—Regulus frunció los labios y levantó las cejas, sintiendo bastante molestia con su prima en ese momento.—Obviamente me negué, porque James está con mi mejor amiga y no creía que realmente fuera a surgir efecto, me dijo que me presentaría a alguien que estudiaba medimagia pero, acabé diciéndole que pasaba de la rabia de Sirius, que si quería que conociese a alguien que me pudiera gustar pero eliminando al "factor Sirius"…porque obviamente no le intereso.

—¿Por qué crees eso?

—Pues…hice el intento de hacerle creer que iba con uno de sus amigos y sí le dio mucha rabia pero…después de ese día volvió a tratarme bien, a ser agradable, divertido y desinteresado, volvió a ser el que me provocaba como un imán y en un partido incluso me besó pero….me dijo que en realidad lo hizo por la emoción del partido y que lo iba a intentar con esa otra chica.—los ojos se le volvieron a aguar— comprendí que no le intereso, que fuimos algo extraño y breve que pudo ser genial pero el destino no ha querido que sea. Creía haberlo aceptado bien pero cuando has dicho lo del apellido de Cissy y la obligación del matrimonio…bueno…me han venido las lágrimas, lo que significa que soy una idiota que aun mantenía esperanzas irreales, porque si por algún milagro acabásemos juntos, todo se iría al carajo cuando le dijeran con quien casarse.

—No habrás de preocuparte nunca por eso, tranquila— dijo Regulus terminado su copa y convocando otra.

—Pero es un Black…has dicho que…el apellido…

—Sí, pero Sirius abandonó a toda su familia y todos están muertos para él—carraspeó—estamos, muertos para él. ¿Cissy no te ha dicho mi apellido verdad?—Marie pensó un momento, ella solo habia dicho "Regulus"

—No…

—Black, Regulus Black, Sirius es mi hermano mayor. No tendrá que casarse con quien no quiera, si quiere estar contigo y no lo hace, solo será porque es magnánimamente idiota.

—Oh….—millones de cosas pasaron por la mente de la joven Snape en ese momento.—Voy a matar a Narcissa, lo…lo siento Regulus de verdad, no sabía eso, te juro que de haberlo sabido hubiera sido más discreta y no te hubiera contado todo esto, qué vergüenza.

—Creo que directamente ni me hubieras querido conocer, tienes más escrúpulos que Cissy, no haberte querido liar con sus amigos lo demuestra; probablemente de haber sabido que tú habías tenido algo con él yo también me hubiera negado. No es que tengamos buena relación pero, una cosa es eso, y otra cosa seducir a su novia.

—Eso son palabras mayores —rio Marie —No soy su novia, no soy…nada en realidad…—Dijo la hija de Snape con un poco de amargura.—Merlín aun no puedo creerme que te haya contado nuestros encuentros.

—Descuida, yo he querido seguir escuchando, no todos los días puedo saber de la vida de mi hermano, a mi prácticamente me ignora desde que me seleccionaron en Slytherin.—hizo una pausa—lamento que estés enamorada de mi hermano, es una putada, en mi familia dicen que cuando te enamoras de un Black, o de una Black ya no hay vuelta atrás.

—Una pena haber empezado por el Black equivocado, seguramente hubiera tenido mejor futuro contigo, pareces más maduro que él a pesar de ser el hermano menor.—dijo Marie castigándose por sus elecciones

—Bueno…mejor futuro…—dudó Regulus—hasta que me hubieran casado con otra, quizá nuestro final hubiera sido el mismo que el de Romeo y Julieta porque nuestras familias no nos permitían amarnos; con Sirius tienes vía libre.—bromeó Regulus—pero no creo que sea el Black equivocado, se te iluminan los ojos cuando hablas de él.

—No sé…no sé si sea amor…quizá…es posible que solo me haya encaprichado.

—Bueno, eso puedes saberlo fácilmente —Marie quedó expectante— ¿Has vuelto a besar a otro desde que te liaste con él?

—No…

—¿Por qué?

—No sé…no he pensado en ello…la verdad es que siempre estaba pensando en cómo podía fastidiarle pero…no había nadie que…me interesase.

—Cuando Cassandra y yo rompimos, estaba devastado, mis amigos me dijeron que "un clavo saca otro clavo", que después de otra u otras la olvidaría pero…me temo que si es amor…eso no funciona, siempre acabas pensando en ella. En lo que llevo de curso, han sido 6, llegando a más niveles que con Cassie pero…nada, aun así, ella siempre aparece.— contó con tristeza— Así que solo tienes que liarte con otro y observar.

—¿Y eso no puede tener que ver con lo buena que sea la otra persona en…."eso"?

—Para besarse no hace falta saber mucho pero…si quieres mi opinión, un beso te dice mil veces más que la lujuria.

—Eres un romántico eeh— dijo Marie con ternura—aunque, me parece que no lo sabré mientras esté en este colegio, dudo que nadie esté interesado; en Gryffindor, todos saben que tuve algo con Sirius, en Slytherin a excepción de Severus, tu prima y ahora tú, no me habla nadie, en Ravenclaw solo conozco a un niño al que le doy clases particulares y en general los de esa casa me parecen bastante petulantes y no conozco a nadie de Hufflepuff, más allá de vernos en clase.

—No te haré suplicar entonces…te ayudaré.

—¿Cómo? ¿Vas a hacer de casamentero?

—Ni muerto, pero en tu casa saben que hay algo, Raven y Huffle son terreno inexplorado, mi prima está prometida, así que tus únicas opciones, por ahora, seriamos un chico de corazón destrozado que sigue enamorado de alguien inalcanzable y cuya prima ha engañado para liarse contigo o Severus.

—Severus es antisexual para mi, es realmente un hermano mayor, mi cerebro no concibe esa posibilidad.

—Haré el esfuerzo entonces—bromeó Regulus, ambos se levantaron de las escaleras.—¿Qué tomará esta noche señorita Mikaelson beso casto, moderado o apasionado?

—Pffff no me hagas reír, me lo pones más difícil y te advierto que mis besos son de locura, rendí a tu hermano en segundos.

—¿Tan mal aliento tienes?—Marie le pegó una palmada en el hombro conteniendo la risa.

—Basta, suficiente absurdo me parece esto…—pidió entre risas, luego respiró—vale…vamos a ello….amm— La joven Snape posó la mano en el pecho de Regulus y se alzó ligeramente de puntillas, mirando los labios de Regulus; estos eran ligeramente más carnosos que los de Sirius; el olor de su perfume era más suave, algo más fresco que el de Sirius cuyo aroma era marcadamente varonil y distinguido, el cual le atraía mucho más.

—¿Sirius no te ha dicho que si no cierras los ojos cuando vas a besar pareces un búho?—dijo Regulus, Marie no pudo evitar estallar en risas y cuando menos lo esperó, Regulus tomó su cabeza enredando su cabello entre los dedos y la acercó a sus labios con fiereza.

…..

Sirius no podía estudiar, desde que vio a Marie con ese vestido, tan increíblemente preciosa y angelical solo podía pensar en sus ojos y su sonrisa, solo podía pensar en lo que se arrepentía de no haberla tomado de la mano y haberle suplicado ir con ella a la fiesta, se arrepentía de no haberla besado, de no haber puesto fin a los silencios incómodos con un "¿Quieres ser mi novia?", y sobre todo, se arrepentía de no haber dicho la verdad el día del partido, de no haber confesado que deseaba darle ese beso a ella, y seguir besándola para siempre.

—Sirius, cuidado con la tinta…—Advirtió Peter—¡Sirius!

—¡¿Qué?!

—Que se ha borrado todo el trabajo de Herbología, has tirado la tinta por estar distraído ¡¿qué te pasa?!—dijo con fastidio. Peter vio que la cara de su amigo tenía un aura de amargura—¿qué…que te pasa?

—¿Me prometes que no me dirás "te lo dije"?

—No te hagas el interesante y suéltalo.—hizo una pausa—Te lo prometo.

—Marie, ella es lo que me pasa. Debía haberle dicho…bueno…algo más.

—Le has dicho que estaba preciosa y no se qué de sus ojos, si te dejábamos hablar más ibas a empezar a coquetear incómodamente.

—No idiota, me refiero a….que…debía…debía haberle dicho que….

—¿Qué la quieres y estás enamorado de ella? Quizá un poco fuerte para decirlo delante de todos—Sirius miró ojiplático a su amigo, no sabiendo bien qué decir.

—¿Enamorado?¿Yo? Pfff qué va, encaprichado tal vez, no hemos tenido una…relación para poder enamorarme de ella.

— No hace falta una relación para enamorarse de alguien pregunta a Quejicus o a James durante 5 años o…

—A ti con Remus— completó Sirius.

—Chsss—pidió silencio—no digas eso en voz alta, podrían oírte— reprendió—Y sí, exacto, y lo mío sí es imposible, tiene más posibilidades Snape con Lily consentido por James que yo con Remus, a quien, a parte de gustarle las chicas, se distanciaría por no hacerme daño si lo supiera. Y mientras, tú, haciendo el tonto con una chica que obviamente te corresponde.

—Quería pedirle que fuera mi novia…lo he pensado, la quería besar y…pedírselo pero….no me he atrevido, creo que ya no piensa en mi como antes. De lo contrario me hubiera pedido ir con ella ¿no crees?

—Quizá cuando le dijiste lo de Maddison creyó que tú ya no querías nada, o piensa que no ha de meterse en una relación.

—Mierda…mierda, se lo dije porque creí que quería escuchar eso, que iba a ser demasiado complicado si lo admitía—se castigó Sirius, nervioso

—¿Complicado para ti o para ella? —Sirius adoptó un semblante de angustia y Peter suspiró con cansancio—Si te doy un consejo, ¿lo seguirás?

—Sí, no puedo parar de pensar en lo que no he hecho.

—Arréglate y vete a la fiesta, James y Lily son invitados sin acompañante, arréglatelas para entrar y cuando la veas bésala y dile la verdad.

—¿Crees que esa cosa tan cursi de novela romántica funcionará?

—Quizá no, pero al menos no te arrepentirás de no haberlo intentado y a las chicas les encantan ese tipo de novelas, y siempre están diciendo que quieren hombres así. Lo cual me intriga porque su idea de hombre ideal casi siempre son hombres escritos por mujeres.

—Deséame suerte—Sirius, se puso una preciosa túnica de seda plateada y azul marino con el traje a juego, se arregló un poco el pelo y se marchó a la fiesta. Tuvo nulos problemas para acceder, la gente sabía que era un Black, y se mimetizaba con el ambiente. Buscaba a Marie por todas partes pero no la encontraba. Finalmente reconoció una cabellera rubia y se dirigió hacia su dueña —Eh, tú, a ti quería encontrarte ¿es cierto que le has presentado alguien a Marie? ¿desde cuándo y por qué eres tú su amiga?

—No me toques—dijo Narcissa zafándose de su agarre—¿qué haces tú aquí? No estás invitado. Debería avisar a Slughorn.

—James y Lily han sido invitados, delátame y te aseguro que no tendrán problema en sacar la cara por mi, Contéstame y me iré.

—Bien—dijo Narcissa con una sonrisa mezquina— soy su amiga porque me enteré de como defendió a Severus por encima de ti y te mandó al carajo, eso me pareció digno de respeto, la conocí, le expliqué como podía fastidiarte más, ya que claramente ella estaba perdiendo vuestra "competición de castigos". Me hizo caso y fue genial hasta que os volvisteis a enrollar y a discutir, y decidiste declarar la guerra besando a esa lerda de Montgomery; por si fuera poco, después la confundes besándola en un partido. Así que decidí presentarle a alguien que seguro que la aprecia como merece, alguien mucho mejor que tú. La verdad, al principio pensé en él para fastidiarte, pero después pudo más mi solidaridad femenina y mi amistad, y con total sinceridad, creo que se pueden hacer mucho bien el uno al otro.

—Como sea alguno de los amigos mortifagos de tu novio te juro que te mato.

—Es Regulus—sonrió Narcissa con maldad. Sirius se quedó pálido, parecía que toda la sangre hubiera abandonado su cuerpo.

—Narcissa, dime que es una broma—dijo con temblor en la voz.

—Oh no, claro que no lo es, ¿y sabes qué? No le he dicho su apellido, sé que de saberlo rechazaría si quiera el conocer a Regulus y él tampoco sabe quien es ella.

—¿Por qué?—dijo con el mismo tono de antes —¿Qué te he hecho yo para que hagas eso? ¿Es porque me quitaron del árbol familiar por lo que os habéis empeñado en hacerme la vida imposible?

—Sabes perfectamente que un borrón en el árbol no es algo que me importe,—dijo Narcissa mirándole fijamente con enfado— al contrario que a ti, que me borraste del tuyo en cuanto el sombrero me puso en Slytherin, y a Regulus también.

—Eso no es cierto—se defendió.

—Por favor, actuabas como si fuéramos una deshonra, te quejas de tus padres pero hiciste con nosotros lo mismo que el resto de la familia hizo contigo ¿qué te ha importado de nuestras vidas en estos 6 años Sirius? Tu padre torturó a Regulus este verano y tú ni te enteraste. Ni siquiera te has preocupado por escribirle; lo tuviste fácil, dejaste la carga de la familia en él y te fuiste a vivir la vida.

—¿Qué torturó a Regulus? — preguntó con horror, Regulus era el favorito, nunca jamás había visto ni que le gritaran—¿Por qué?

—Por enamorarse de la chica equivocada, pero ahora que le he presentando a Marie, todo eso cambiará, un clavo saca otro clavo y ellos son perfectos el uno para el otro, perdiste tu oportunidad.

—Eres mezquina

—No querido, soy lista, quizá Lucius si sepa distinguir el cerebro que hay en mi cabeza del hueco que hay entre mis piernas después de todo ¿no?—soltó sintiéndose tremendamente satisfecha de su reproche—me reclama el profesor Slughorn, nos vemos, primo.—dijo con una falsa sonrisa. Sirius se quedó en shock, todo el mundo que los conocía a ambos siempre acababa prefiriendo a Regulus y seguro que Marie no iba a ser la excepción.

Anduvo por la fiesta buscando a Marie y preguntando a la gente si la había visto pero todo eran negativas, tampoco veía a James ni a Lily, era angustioso, nadie de los que conocían a Marie estaba presente en ese momento, salvo una persona.

—Snape—llamó Sirius—¿has visto a Marie?

—Black, hasta donde no eres invitado consigues colarte como las ratas.

—Sí, como quieras, no pienso discutir ¿has visto a Marie o no?

—Puede—Severus dio un sorbo a su séptima copa de champagne—¿para qué quieres verla?

—¿Y a ti que te importa?

—Es mi amiga…y rondas demasiado cerca de ella

—Ella también quiere que ronde cerca, no te equivoques Snape, lo que sea que tengamos es correspondido.

—¿Lo que sea que tenéis? — rio Severus— Ni siquiera tienes una amistad con ella.

—¿Sabes lo que ocurre? Que no quiero que me pase lo que te ha pasado a ti— Severus frunció el ceño— Muchos pensábamos que tú y Lilly ibais a acabar juntos, yo incluido, pero te portaste tan mal con ella que dejó de hablarte, sin embargo, pasaste años sin confesarle lo que todos sabemos y al final fue tarde.

—No tengo ni idea de qué hablas Black.—dijo bebiendo de nuevo.

—Ya, imagino que negarlo es todo lo que te queda, pero para una vez que aprendo de ti, no me quites el gusto y dime donde está Marie.

—La he visto en las escaleras del pasillo, riéndose mucho con tu hermano, espero que acaben juntos, me encantará verte sufrir.

—A todo mortífago que se precie le gusta el sufrimiento ajeno ¿Cómo no te iba a encantar?—respondió Sirius.

—Yo de ti, me olvidaría de Marie y la dejaría estar con un hombre de verdad, haz lo que se te da bien, ser el perrito faldero de Potter— esgrimió una sonrisa malvada y se tambaleó un poco—literalmente.

—¿A qué te refieres?—Preguntó con temor, Severus terminó su copa y arqueó las cejas con una sonrisa maliciosa.

—Si lo digo en alto, puedes acabar en azkaban y por mucho que eso me satisfaga, hice una promesa. Voy a por otra copa, me deprime haber hablado contigo tanto tiempo.—Severus se marchó, Sirius se quedó muy preocupado, pero decidió abordar más tarde ese tema, ahora le urgía encontrar a Marie; atravesó la fiesta, y llegó al pasillo, caminó hasta las escaleras y allí, vislumbró su pesadilla. Su hermano estaba besando a Marie con pasión y ella estaba respondiendo de la misma forma.

—No…noo noo— susurró sintiendo lágrimas caer, la había fastidiado, había llegado demasiado tarde, había sido un cobarde y un idiota y ahora ella estaba ni más ni menos con la persona que más complejo de inferioridad le generaba, su perfecto hermano pequeño. Siempre había pasado lo mismo, Regulus tenía todo lo bueno de él, pero sin lo malo, Regulus era el responsable, el orgullo de la familia, era comedido, maduro, culto y encantador. Sentía unos celos terribles, quería matar a su hermano, emprender una pelea muggle con él por quitarle a su chica, pero estaba enfadado consigo mismo, él solo la había empujado a los brazos de otro, que fuera Regulus solo era resultado de la manipulación de Narcissa; pensó que ese podría ser él si en lugar de con el orgullo, hubiera pensado con el corazón. Se dio la vuelta, listo para irse a su cuarto a gritar y llorar pero la voz de Marie lo detuvo.

—¿Y bien?—´preguntó su hermano.

—Tenías razón, no he parado de pensar en Sirius—este se giró sintiendo una oleada de esperanza y confusión—es decir, tu beso….ha sido genial pero…no eres él.

—Confirmamos entonces que si es amor, no hay clavo que lo saque de dentro.

—Y que lo digas, supongo que cuando te resignas y buscas diversión esas cosas funcionan pero…lo que sientes es…

—Insustituible —se sonrieron—tu beso también ha sido genial pero no eres Cassandra, solo pienso en ella, la amo.

—Y supongo, que yo amo a tu hermano…—dijo Marie con lástima y resignación.

—Entonces bésame a mi—se atrevió a decir Sirius, le daba igual quien estuviera delante, le daba igual que supieran que había escuchado, la vida le había dado otra oportunidad que no merecía, la había dado por perdida y de pronto, el destino se la devolvía.

—Sirius…—Marie se giró nerviosa, sin saber cuál sería la reacción de él.

—Sirius….no es lo que parece, te lo juro—dijo Regulus; en cuestión de segundos, Marie pudo notar la admiración que Regulus tenía por su hermano, y el miedo que estaba teniendo a que le odiase por besarla— Narcissa nos…

—Lo sé Regulus, Narcissa ya me lo ha contado— dijo con tranquilidad—tenemos pendiente una conversación, pero después de que yo arregle esto—se hizo el silencio y miró a la joven Snape, tomando sus manos—Marie…perdóname.

—¿Cómo has dicho? —dijo esta no dando crédito a las palabras que entraban en sus oídos.

—Perdóname por haber sido tan idiota contigo, por haber sido un cobarde, te besé el día del partido porque deseaba hacerlo, no solo porque te deseo, sino porque….—suspiró—porque te quiero Marie. —los ojos de ella se llenaron de lágrimas de felicidad pero aún tenía miedo.

—Pero…Maddison…¿no habías empezado con…?

—Es mentira…te dije lo de Maddison porque pensaba que no querías que te dijera que fue por ti, y durante mucho tiempo, no quería que te enamoraras de mi porque…soy un gilipollas y me da miedo fastidiarla contigo, Narcissa tiene razón, Regulus es mejor para ti que yo, es mi versión mejorada.

—Vamos no digas eso, no es cierto—pidió Regulus con pena y culpabilidad.

—Deja que continúe, Regulus—pidió Lilly Snape.

—Tú me haces ser mejor aunque yo no quiera serlo, el día que te grité…y te marchaste de la sala común…fui a por ti, tenía miedo de que te pasara algo y…acabé escuchando parte de tu conversación con Snape.—ella tembló al oír eso— Lo estás pasando mal y siempre tienes una sonrisa para todo el mundo, para ayudar y para hacer su vida más feliz; en cambio yo…he usado lo mal que me siento para hacer cosas que no están bien…—hizo una pausa —le pedí perdón a Lily, porque entendí que es mi amiga y le hice daño hablando con James y en cuanto a Snape…—bufó— lo odio pero te salvó la vida, no tienes idea de cuan mezquino puede ser…pero no es excusa para que yo sea peor.

—Exacto….es lo que quería que comprendieras.

—Si Snape es capaz de tener una vida de mierda y aun así ser buena persona con algunos…yo también puedo—Marie sonrió—No aseguro que no nos pelearemos en el futuro, nos odiamos y estamos condenados a chocar, pero por lo de ese dia…y por lo de la grasa en su mochila…que fue gratuito…le he mandado la túnica y el traje que lleva, es anónimo porque obviamente no se fiaría de algo mío, no me verás decirle palabras amables jamás, ni pedirle perd...—Marie le besó sin dejarle terminar, su corazón latió con tantísima fuerza que pareció que se iba a salir de su pecho, Sirius había dado un gran paso, no se había disculpado "por ella" sino porque escuchó sus palabras y comprendió que lo que hizo estuvo mal, valoró su criterio y venció su orgullo, gracias a ella.

—Yo también te quiero Sirius —este le devolvió un fuerte beso, llegando a levantarla del suelo.

—¿Entonces quieres ser mi novia?

—Me encantaría—sonrió Marie.

—Creo que aquí…estoy de más…iré a por un poco de hidromiel—dijo Regulus, alegre por su hermano y Marie, pero triste por no ser él con su novia. Sirius y Marie se miraron, Sirius comprendió en seguida que debía hablar con su hermano, al fin y al cabo, gracias a él, podía ser feliz.

—Espera Reg… yo también quiero un poco…soy el invitado de James, o de Lily o de Mery…—Sirius hizo una floritura con la varita y una botella de hidromiel se apareció en sus manos— creo que tenemos derecho a una botella o algo así, mamá nunca nos dejaba beber ni una gota, hay que aprovechar que no está ¿no?—Marie se retiró dejando a los chicos hablar a solas.

—Supongo que sí—dijo bebiendo de la copa que había vaciado en su charla con Marie.

—Gracias por no…invitarla a salir—rompió el hielo Sirius—¿de verdad no te gusta o lo has hecho por mi?

—Es una chica formidable y guapísima, es difícil no fijarse en ella, pero, me pasa lo mismo que a ella, lo cual en otras no es algo que sea decisivo pero cuando me ha dicho que eras tú...no he tenido que pensar más. No dejo de pensar en quien amo de verdad y si tú te liaras con ella…sería insoportable.

—Jamás me liaría con Cassandra Pine—Regulus lo miró con curiosidad por el hecho de que supiese quien era su amor— llevas enamorado de ella desde que a los seis años te dio un beso en la mejilla por recogerle el lazo que se le había caído del pelo.

—Ignoraba que te hubieras fijado—dijo Regulus con nostalgia y tristeza.

—Le hiciste un poema Regulus…y te he visto besándote con ella dos años, tengo principios ¿sabes? No muchos, pero sí algunos.

—Llevas ignorando mi existencia desde que entré al colegio, ¿cómo voy a saber que sabes quién es mi novia?

—No os he ignorado…Narcissa ha dicho lo mismo y no es cierto

—Sí es cierto.

—El año pasado te dije de escaparte conmigo y no quisiste ¿crees que si te ignorara te lo hubiera dicho?

— Pensé que no lo harías de verdad…pero eso no tiene que ver con que no he tenido a mi hermano desde primero, y Cissy tampoco te tuvo, me cuenta cosas de Lucius que son para molerlo a golpes, yo me preocupo, la intento hacer entrar en razón en vano y mientras tú, te ríes de ella con tus amigos llamándola zopenca.

—Ah…eso era—susurró Sirius para sí mismo, entendiendo el reproche de Cissy. —Reg yo….no sé qué os enseñan en Slytherin, no sé si tenéis reuniones de odio a los traidores a la sangre pero, preferí alejarme cuando os pusieron allí, porque mamá, papá, nuestros tios y abuelos, me tuvieron asco cuando supieron de mi selección, y me despreciaron aun más por querer estar donde estoy, no quise…unirme más a vosotros para que después me doliera más vuestro asco.

—Decidiste protegerte de una idea que te montaste en tu cabeza. Narcissa sigue hablando con Andrómeda, y sé que esa idea fue tuya, te oí ¿por qué iba yo a alejarte a ti?

—Porque eres el hijo perfecto Regulus, eres todo lo que esperaban de mi y mucho más; Bellatrix cumple con los estándares que le exigen y Narcissa también, pero en nuestra casa, desde que cumplí los 11 años, su esperanza fuiste tú. En cualquier momento, podían exigirte que dejaras de hablarme para siempre, de hecho ahora, ni siquiera deberías hablar conmigo porque me quemaron del árbol familiar.

—¿Y de verdad crees que eso me importa?

—Imagino que no…—se quedaron en silencio—Lo siento Regulus.

—Ser "el hijo perfecto" no es fácil Sirius, es tremendamente sacrificado y no es justo que tenga que soportar las expectativas que nuestros padres tuvieran de ti, en mi. No tengo tu carácter, no me atrevo a muchas cosas que quieren que haga, tú puedes plantar cara, tú has podido marcharte, tú no consentirías ciertas cosas y yo…me siento superado. —dijo Regulus con la voz compungida— Mamá llora diariamente desde que te fuiste, papá está todos los días encerrado en su despacho, pero cuando hay algo que trata de mi…es como si todo fuera maravilloso para ellos. Sin embargo, ahora que no me he enamorado de quien quieren….es horrible.

—Narcissa me lo ha contado, te prometo que si hubiera estado allí, hubiera matado a padre. ¿Nuestra madre no intervino para evitarlo?

—Al principio sí, pero cuando padre dijo que por no tener mano dura tú habías salido un traidor a la sangre y te habías escapado, se fue y le permitió torturarme. —Sirius apretó los labios y negó con la cabeza.

—Si te digo que les mandes a la mierda y te vengas conmigo…—Sirius observó el rostro de su hermano—no lo harías…—suspiró— pero si te vuelve a pasar, por favor dímelo. Volveré a casa para verte y me dará igual lo que me hagan, me dará igual si acabo en azkaban, pero a ti no te van a volver a tocar, eso te lo juro por mi vida.

—Gracias Sirius…pero no quiero que te hagan daño.

—Conmigo no has de ser perfecto, déjame a mi las consecuencias de mis actos ¿te queda claro enano?—Regulus rio— al menos escríbeme, estoy viviendo con los Potter.

—Pensábamos que te habías ido con Andrómeda.

—No todos los renegados vivimos juntos—bromeó Sirius—Lo pensé, pero Andie tiene una niña pequeña, no quiero darle más problemas en los que pensar y James es…

—¿Tu hermano? —preguntó Regulus con amargura y envidia. Sirius se sintió avergonzado de sí mismo.

—¿Por qué papá te hizo eso? — cambió de tema— todos supimos siempre de lo que querías a Cassie, no pudo ser una sorpresa.

—Porque sabíamos que ya está prometida, no con quien pero, sí sabíamos que lo estaba, y si ella y yo lo hubiésemos hecho…

—La indemnización a sus padres hubiera sido enorme. —completó Sirius.

—Exacto…además descubrieron que le pedí a Kreacher que se tumbara en mi cama para que no se enterasen de que me escapaba a verla. No la desfloré ni nada de eso, pero…padre creyó que sí y padre sabe que estamos enamorados, así que me amenazó con hacerle algo horrible si volvía a verla. No sabes lo que envidio que tú puedas estar con Marie sin pensar en que un día tendrás que romper por esa obligación o que puedas casarte con ella si te da la gana en un futuro.

—Por primera vez…voy a ejercer de hermano mayor como se debe…—Sirius sacó un frasco de cristal— mete aquí pelo tuyo y vuelve con Cassandra, yo os cubriré cuando estéis juntos.

—¿Qué vas a hacer?

—Me haré pasar por ti con poción multijugos, y transfiguración, nadie sabrá que no estás donde debes mientras estás con ella y dentro del colegio, nadie dirá nada. Solo asegúrate de que Narcissa no le diga nada al pony albino que tiene por prometido, él si que es capaz de chivarse.

—¿De verdad harías eso? Incluye ir a fiestas de los sagrados Veintiocho y tratar con mucha gente que considerarás despreciable.

—Lo que haga falta Reg, es hora de que empieces a romper algunas normas, y como tu hermano mayor, he de enseñarte cómo — Regulus sonrió y abrazó a su hermano.

…..

—Estás aquí—dijo Narcissa—me preocupaba no volver a verte en toda la noche, Slughorn ha preguntado por ti.

—Estaba con Regulus—dijo Marie un poco seria, decidiendo como responder a la manipulación de Cissy

—Oh ¿y qué tal?— sonrió Narcissa.

—Muy bien, después vino Sirius

—Oh oh… ¿y qué pasó?

—Ah, nos montamos un trio, ha sido increíble—A Narcissa por poco se le salen los ojos de las órbitas, escandalizada por lo que visualizaba en su mente.

—Emmm….pero…pero ellos son hermanos y han….es…es incestuoso….y…

—Relájate, te lo he dicho solo para ver la cara que ponías, ¿Cómo se te ocurre presentarme al hermano de Sirius? Te dije que había abandonado la idea de fastidiarle porque no le interesaba.

—Y al principio lo hacía por eso, pero después me di cuenta de que erais bastante compatibles.

—¿Por eso no me dijiste su apellido verdad? Imagina que me llego a acostar con él ¿sabes la sensación que tendría luego?

—Daba por hecho que habrías aprendido a no hacer eso el primer día querida, además sería injusto que no le dieras la oportunidad solo por su apellido.

—Él está enamorado de su ex Cissy, sería un desastre empezar algo mientras los dos estamos enamorados de otras personas.

—Ella no le conviene, corre peligro si sigue intentándolo y no quiero que le pase nada y Sirius….no hace más que marearte.

—Afortunadamente, Sirius ha llegado a tiempo para arreglar las cosas—Marie sonrió—espero que quieras seguir siendo mi amiga a pesar de… haber aceptado ser su novia.

—Supongo que…tendré que soportarlo—dijo Narcissa poniendo los ojos en blanco—te deseo mucha suerte y paciencia con él, es más terco que una mula.

—Yo también, pero adivina quien le ha hecho entender la importancia de disculparse.

—Con Evans lo tendría fácil, pero dudo que con Severus…

—La túnica es su forma anónima de disculparse, pensaba que se la habías comprado tú.

—¿Es en serio?—Marie asintió, Narcissa parpadeó varias veces asimilándolo todo en su cabeza—Pensaba que se la habría regalado Evans.

—Hablando de Lily ¿la has visto? Quiero contárselo.

—No, hace por lo menos una hora y media que no la veo a ella ni a Potter y ahora estoy buscando a Severus, estoy preocupada por él, ha bebido un poco de más.

—¿Severus? Eso no es propio de él

—Lo sé, todo iba genial, Slughorn le presentó al ministro y a algunos investigadores pocionistas, estaba muy contento, luego se retiró a los servicios y al volver empezó a pedir copas de champagne muy seguidas y ahora no sé donde está.

—Te ayudo a buscarlo—dijo Marie.

…..

Severus no podía quitarse esa imagen de la cabeza, iba a ser imposible borrar de sus ojos la visión de Lily cabalgando sobre Potter en la gran bañera de prefectos, cada jadeo de ella era una puñalada para él, el dolor que sentía superaba el hecho de haberla visto desnuda de cintura para arriba. Los besos que le daba a Potter, las exclamaciones de su nombre resonaban en sus oídos; se sentía harto de sufrir, de esperar que Potter la fastidiara para recoger a Lily en sus brazos y lo que había visto le impedía respirar.

Volvió a la fiesta casi todos estaban en parejas, riendo, besándose y siendo asquerosamente felices. Pidió una copa y entró de trago, luego otra, después bebió la tercera, con la quinta ya se sentía mejor, quizá por eso su padre se emborrachaba tanto, ya no le parecía tan mala idea. Después se encontró con Black, y sus palabras terminaron de rematarle, si incluso él le había visto posibilidades con Lily significaba que la culpa era suya, que llegó tarde, que su vida podría haber sido plena y feliz de haber tenido más valor, que esos suspiros de placer podían ser dirigidos a él y no a Potter. Terminada su décima copa de champagne robó una botella de whisky de fuego y se fue a donde nadie iba jamás, los baños de Myrtle a llorona, allí nadie le molestaría; la fantasma evitaba hablarle siempre que aparecía y podría beber solo, como estaba destinado a estar, siempre, solo. Sentado en el suelo duplicó la botella cuando ya quedaba poco de su contenido, sentía su cara tirante de las lágrimas secas que habían rondado sus mejillas, en esos momentos, agradecería desaparecer.

—Sev, estaba preocupada por ti ¿qué haces aquí solo y….?—Lilly Snape observó ambas botellas y la cara de Severus— claramente bebido…

— Marie, ahora no tengo tiempo para tus tonterías de niña pequeña, lárgate.—dijo arrastrando las palabras y dando un trago a la botella.

—Llevo una hora buscándote, pensaba que te había pasado algo.

—Pues ya has visto que no, fuera.

—Pero Sev….

—¡He dicho que fuera!—Severus conjuró unas chispas rojas que casi le dan a Marie, ella se apartó y al rebotar estas en un espejo, impactaron contra la mejilla del chico—¡Mierda!—Marie se acercó, se arrodilló a su lado, le quitó la varita y sacó de su bolso una botellita de díctamo para curarle. Observó como salían gotas silenciosas de los ojos de su amigo, que se mezclaban con la poción.—¿Qué tengo que decirte o hacerte para que me dejes en paz?

—Como siempre dices, soy inagotablemente insistente, así que puedes ser todo lo mezquino y desagradable que quieras, no te voy a dejar solo en el estado en el que estás.

—Estoy bien, Black te estaba buscando, ¿no tienes que ir a perder el culo por él a otra parte o a besar por donde pise?

—No, ya hemos hablado hace rato.

—¿Y qué, ya te has acostado con él?

—¿por qué preguntas eso?¿qué más te da?

—Porque las chicas sois así de estúpidas, esos dos se hacen los buenos, dicen cuatro palabras bonitas y vosotras ya les estáis dando lo que tenéis entre las piernas.

—Creo que eso que dices tiene poco que ver conmigo.

—¡Contéstame! —le gritó Severus, llorando a continuación.

—Sss sí pero…

—Eres una zorra, todas lo sois, dime ¿es lo que tengo que hacer para que Lily se fije en mi? ¿Tratarla como a una mierda? ¿Decepcionarla contantemente, ser un capullo inmaduro, y luego decir mentiras endulzadas?

—Severus no sé por qué estás así pero yo no soy Lily, no puedo responder por ella

—Eres exactamente igual de estúpida que ella, me faltan dedos en las manos para contar las veces que has acabado llorando o enfadada por culpa de Black, pero ahora te confiesa su amor y te bajas las bragas.

—No es verdad, me acosté con él antes de …—empezó Marie, luego enmudeció—bueno no es asunto tuyo—dijo intentando seguir curándole la herida. Severus le retuvo la mano dos veces.

—¿Cómo que antes?¿cuanto antes?

—Venga ya, para ¿por qué quieres saberlo?

—Porque quiero saber con qué tipo de "mujeres" me junto—contestó Severus mirándola con asco.

—Serás imbécil, defenderte a ti fue la razón por la que Sirius y yo no fuimos pareja desde la primera semana.

—¡¿La primera semana?! ¡¿Caíste la primera semana?! Te creía mínimamente inteligente—respondió él con desprecio.

—No voy a tomar en serio lo que estás diciendo porque estás borracho, pero yo no "caí" en nada, quise acostarme con él y lo hice, se lo dije de forma directa desde el principio y él igual. No me engañó, no me engatusó, ni me hizo creer lo que no era.

—Eso es peor, lo hiciste con consciencia y aun viendo su cara más despreciable sigues enganchada a él.

—Me mostró su cara más horrible, pero también me ha demostrado….

—"¿Qué ha cambiado?"— preguntó Severus con burla—Oh ya, son palabras que nunca se han oído en boca de ninguna chica que Black haya conquistado—ironizó creando un silencio incómodo entre ambos—Eres….idiota…siempre he querido protegerte, llevo nueve años amándote pero…dará igual porque Potter siempre será mejor que yo.—dijo Snape con la voz compungida.

—Ah…—comprendió Marie, ya empezaba a mezclar cosas y a confundirla con Lily. Lillian Snape se quitó los zapatos y los apartó a un lado, sentándose al lado del que sería su padre.

—¿Qué haces?

—Ser tu amiga, grítame, insúltame, repróchame todo lo que quieras, quéjate de mi voz, de mi torpeza, de mi ingenuidad, de lo irritante que soy; estás sufriendo por algo, así que me quedo aquí contigo.

—Lárgate a la puta fiesta, tu imbécil absoluto te estará buscando.—dijo dando un trago a la botella de whisky, Marie se la quitó y bebió también.

—Pues que se aguante, ¿crees que voy a dejarte aquí bebiendo y llorando?

—Es lo que llevo pidiéndote todo el rato.

—Severus, eres mi amigo, me salvaste la vida, me ayudas a ponerme al dia con las clases, te pongo nerviosísimo y no me mandas a la mierda, te desvelas en medio de la noche si vengo llorando por una pesadilla.

—Parece que describas más a un padre que a un amigo.

—Mientras no sepa quienes son mis padres, puedes ocupar el lugar, antes le decía a Regulus que eras como mi hermano mayor.

—Eso es lo que soy para los de mi alrededor, un hermano, un mejor amigo, nunca soy nada más. Potter tiene razón, a menos que me toque la lotería y pueda pagar el interés de una mujer nunca….

—No digas eso, James se sentía amenazado y quería bajarte los humos.

—Voy a acabar solo Marie, nadie me va a amar jamás, estaré solo y amargado para siempre, porque si no es Lily, no será ninguna.

—Hay más mujeres a parte de ella Sev….estoy de acuerdo con que Lily tiene muchas virtudes, pero…alguna chica habrá que valore románticamente todo lo que tienes que ofrecer.

—Black creía que yo acabaría con ella, pero fui cobarde y he llegado tarde…después de hoy se acabaron las posibilidades, si es que las había…—dio un trago a la botella y le explicó a Marie lo que había visto y lo que le perturbaba—En un baño…ella es una reina y se hubiera merecido sábanas de seda y algodón egipcio, él se lo podría dar y la trata como una cualquiera, tomándola donde cualquier profesor o alumno puede verla.—sollozó un poco—has de pensar que soy patético.

—No…lo que te ocurre es trágico Severus.

—Me estoy encontrando fatal…—antes de que Marie pudiera reaccionar Severus corrió a uno de los urinarios a vomitar.

—¡Puaj! Odio cuando vomitan ¿tú no?—dijo Myrtle la llorona saliendo del compartimento de al lado.

—¿Quién eres tú?

—Myrtle, he estado escuchandoos ¿Cómo va ella a preferirle a él? Es feísimo y pobre. No es bueno mentir tanto aunque sea tu amigo.

—¡Lárgate!—exigió Marie con enfado.

—Un momento…—Myrtle se puso a milímetros de Marie—yo ya te conozco, te he visto llorar aquí…pero tenías otro pelo y otros ojos.

—Dudo que fuera yo…no sabía ni que este baño existía—Myrtle no le permitió seguir hablando, la atravesó, haciendo que muchas imágenes aparecieran en su cabeza y cortando su respiración unos segundos. Se vio a sí misma con el pelo negro y los ojos negros llorando amargamente en esos baños, sintiendo mucho dolor e impotencia, desconocía la razón pero durante esos segundos se sucedieron multitud de sensaciones horribles que le generaron lágrimas.

—Si lo eras, o lo eres, o lo serás…—dicho esto Myrtle desapareció, Marie decidió resolver ese enigma más tarde e ir a auxiliar a Severus, que se lamentaba de haberse manchado la túnica.

—Tranquilo Sev…—Marie limpió todo lo que se hubiera podido manchar a su alrededor y le sujetó el pelo mientras volvía a vomitar el tiempo que fue necesario. Pasaron lo poco que restaba en esa noche en los lavabos, ninguno tenia a mano una poción purgante por lo que Severus tuvo que experimentar una de sus peores borracheras al estilo muggle.

Al dia siguiente, Severus se despertó dormido en el regazo de Marie, tapado con su túnica a falta de cobijas.

—¿Marie?—dijo Severus sintiendo la boca seca y pastosa.

—Hasta que al fin despiertas ¿Cómo te sientes?

—Como si me estuvieran dado martillazos en la cabeza—dijo incorporándose— ¿Te has quedado aquí toda la noche?— preguntó algo avergonzado.

—No iba a dejarte aquí solo…además, Myrtle no parecía tener muchas ganas de cuidarte.

—No deberías haberte quedado, te fastidié la fiesta.

—No creas, llegué, me presentaron gente, me hice fotos, hice un nuevo amigo increíblemente encantador y culto, Sirius me pidió ser su novia y ayudé a mi amigo en un mal momento, creo que el balance es positivo.

—¿Alguna vez te he dicho que odio tu optimismo? A Black le dijiste que se fuera a la mierda ¿cierto?—hubo un silencio

—No Severus, acepté, es lo que quiero…

—No puedes hablar en serio.

—Ya tuvimos esta conversación anoche, me llamaste zorra unas 15 veces y estúpida unas 39.

—¿Por qué iba a llamarte zorra?—dijo extrañado de que él hubiera usado un lenguaje así con una chica.

—Por confesarte que me acosté con Sirius la primera semana de conocerle

—¡¿Qué?! ¡¿Pero tú eres tonta?!

—Te tenia por una chica minimamente inteligente ¿ como pudiste caer?—repitieron al unísono.—Sí, es lo mismo que dijiste ayer, simplemente me gustó Sev, quise, lo hice y se lo deje claro pero los sentimientos han acabado siendo más fuertes de lo previsto, tanto, que de hecho nos acostamos tras las pruebas de cazador. Tras explicarte esto, empezaste a confundirme con Lily por…lo que habías visto y me echaste en cara cosas que creo que eran vuestras.—Severus cerró los ojos con pesar y dolor.

—Perdona por llamarte zorra Marie, eso no estuvo bien.

—¿Y qué máaaas?—dijo la joven Snape esperando el resto de una disculpa.

—Y ya está, no te pienso pedir perdón por llamarte estúpida, al estar con Black, claramente eres demasiado ingenua, tanto, que eres estúpida.— Marie hizo una mueca, vio el rostro de amargura y tristeza en Severus y acarició su hombro.

—Sev, uno no elige de quien se enamora, es algo que estuve hablando ayer con Regulus; objetivamente, Regulus sería mucho mejor para mi que Sirius; tiene madurez, es paciente, sabe escuchar, es responsable y además es guapísimo, divertido, culto y muy inteligente, lo tiene todo, Si tuviésemos en un pergamino a Regulus y a Sirius, con pros y contras para ser mi pareja la elección sería fácil, pero….el amor es irracional. James y tú tenéis cada uno vuestras virtudes y defectos, pero por algo quizás irracional para Lily. James es el elegido.

—Irracional no, él es rico, yo soy pobre, él es más guapo que yo, tiene muchos amigos y contactos, una familia normal y tanto carisma que rivaliza con su arrogancia.

—Y sin embargo cada vez que estáis juntos en una misma habitación, noto que Lily no puede dejar de mirarte, reírte las gracias, darte la razón y quedarse impresionada con tu nivel de magia, desautorizando a James, incluso ignorándolo por ti, y….no debería decir esto porque es mi amiga también pero, cuando estás con Narcissa….se pone muy celosa.

—¿De verdad?

—No puedes decir que no lo has notado; eso no significa que si estás más con Narcissa se volverá loca por ti, no, como mucho tendrás la desagradable tarea de separarlas y de tomar partido por una de ellas. —Advirtió Lilly Snape viendo el brillo oscuro en los ojos de Severus—si estás enamorado de Lily, sabrás que no es una persona superficial como para solo valorar el dinero, el carisma y la belleza, pero ella tampoco es perfecta, hay algo irracional que te mantiene enamorado de ella, estoy segura de que si le preguntas a Cissy le sacará innumerables defectos que le hacen incomprensible que no seas capaz de pensar en otra chica.

—No creo que ninguna mujer sea capaz de ver en mi, lo que ve Lily

—Estoy segura de que sí, solo has de tener paciencia.

—Señores Petrova, la sanadora les atenderá en seguida —dijo la enfermera de San Mungo.

—Oh él no es…—empezó a decir Irinna sin que la enfermera se quedase a escucharla.

—Es igual Irinna, creo los dos mantendremos nuestro apellido, que nos llamen como quieran.—dijo Severus

—¿No quierrres que sea la señorrra Snape?—preguntó Irinna intrigada

—Quiero que seas quien tú quieras ser, en el futuro me gustaría que mi hija mantuviera mi apellido, pero si al final quiere ser la señora Weasley lo deberá elegir ella, no quiero que la sociedad se lo imponga. Aunque ojalá no sea una Weasley.

—Disculpen la demora—intervino la sanadora—Señorita Petrova, tiene usted un déficit de vitaminas pero todo está correcto, enhorabuena por sus trillizos.

—¡¿Trillizos?!—Se alteraron ambos, Severus comenzaba a sentir como la sangre abandonaba su cerebro y comenzaba a marearse pensando en cómo su sueldo iba a ser suficiente para mantener a cuatro hijos.—Nos dijeron que era un niño.

—Es el otro expediente doctora, ese es de Irma Perkison.—acotó la enfermera

—Oh, perdonen, sin gafas no veo nada—dijo la sanadora ajustándose las lentes— mmm…oh si, Petrova, Irinna, oh sí mucho mejor.

—Dígame que no son cuatrillizos por Merlín—suplicó Snape con desespero.

—No no, es solo un niño, solo uno, que confusión más tonta

—Mi prometido sufrió un infarrrrto hace unas semanas le rogarrrría que no nos de de nuevo estos sustos—dijo Irinna, quien también se había asustado.

—Disculpen señores Petrova, su niño es solo uno y es fuerte como un roble, sus resultados son fantásticos, y los de la madre también.—ambos sonrieron—lo único que podría suponer un problema….

—¿Problema?—preguntó Severus tomando fuertemente la mano de Irinna

—El niño tiene un aura mágica muy potente, eso es bueno para la madre, la protegerá de todos los males externos, por lo que veo aquí, en su última operación, el niño curó muchas de sus heridas graves desde dentro. Durante el embarazo eso asegura mucha tranquilidad pero el parto…puede tener complicaciones por su enfermedad señorita Petrova, puede ser demasiado poder que soportar, y parece que su hijo tiene más que usted.

—¿Y qué se puede hacer para evitar complicaciones?—preguntó Severus.

—En casos normales atamos los poderes de la madre pero en el caso de la señora Petrova sería contraproducente, atar los poderes de personas con tanta magia suele volverlas locas y a veces la magia las destroza desde dentro.—Severus e Irinna se miraron pensando en Lillian.

—¿Y en casos anorrrmales como el mío qué podemos hacerrr?

—Necesitan encontrar a alguien muy poderoso que pueda neutralizar la liberación de magia, absorbiendo parte de la misma para evitarle peligro, estas enfermedades suelen ser genéticas ¿no tiene usted alguna hermana que pudiera asistir al parto para hacer de recipiente humano?

—Soy hija única, mis padres errran muggles.

—Eso sí que es extraño.

—Mi hija, tiene la misma enfermedad que ella, doctora ¿ella tendrá los mismos problemas?

—Si se emparenta con un nacido de muggles o un muggle no tendría que tener problema, esa enfermedad es más peligrosa conforme crece la magia en la historia familiar, si fuera mestizo o hijo de magos, tendrá riesgo, mucho riesgo. Sin embargo, si su hija tiene sus genes, también está emparentada con este niño, ella podría ser el canal perfecto para que su mujer no sufra daños.

—Necesito tomarrrr el airre.— Irinna se retiró de la consulta muy rápidamente. La sanadora no se inmutó, estaba acostumbrada a esas reacciones.

—Señor Petrova, si su hija aceptase ser el recipiente, no sufriría apenas riesgo, en tal caso, estas cosas se preparan durante el embarazo de la madre, es parecido a aguantar un duelo con dos magos que han lanzado el mismo hechizo, requiere concentración y se puede salir herido, pero en este caso siempre habría sanadores alrededor. ¿Su hija es hábil con la magia?

—No se imagina hasta qué punto, el problema es que está desaparecida y su relación con ella no es la mejor del mundo. He de hablar con mi…mujer, buenas tardes.—Severus salió del hospital y encontró a Irinna sollozando discretamente en los escalones de la entrada.—Irinna…

—No me lo pidas Severrrus…no me pidas que no tenga al niño porrrque…

—No te iba a pedir eso, mi hija volverá y te ayudará, nos ayudará.

—No quierrrro ponerrrrla en peligro. Suficiente ha tenido que soporrrtarrr

—No tendrás que poner a mi hija en peligro, ella sola lo hará de buen grado, y visto lo visto, no permitirá que nadie se lo impida. Además, después de lo que ocurrió, sentirá que te lo debe, yo estaré ayudándola y los sanadores también.

—¿Y si no pudiérrramos traerrrla antes de que….dé a luz?¿qué harrremos entonces?—preguntó Irinna.

—Si eso ocurriera…tengo un plan…

….

—¿Y creen entonces que fue él?—preguntó Hermione

—Eso parece, pero yo creo que fue, la hermana, ¿no dijeron Potter y Weasley que ella era peor?—sugirió Draco.

—En efecto, lo dijimos, pero tú eras en plan B, no tendría demasiado sentido intentar capturarte a falta de Lilly a escondidas, eso me suena a que se han rendido y ahora creen que tú desarrollarás los mismos poderes que ella a base de tortura.—dijo Harry.

—Por lo que le hizo a Astoria…y lo que ella me dijo, puede que sea una medida de presión, como le hicieron a ella con vosotros, puede que secuestrarme a mi, fuera una forma de prender la mecha de mi madre y Snape—dijo Draco.—Me pareció oír "ella lo quiere vivo".

—No suelen matar según supimos, suelen torturar, tienen más posibilidades de conseguir lo que quieren.—explicó Harry — o secuestrar…así juegan con el miedo de los demás…le mandaban visiones a Lilly, querían provocarla.

—Secuestrado estoy yo en esta casa Potter, Black no me deja salir de aquí, ni siquiera puedo asomarme a la ventana.— se quejó Draco.

—La Lilly de la otra realidad dijo que esta casa era un lugar seguro, a salvo de su injerencia, al igual que nuestra Lilly lo dijo de San Mungo, he estado analizando y lo único que tienen en común ambos lugares son el hechizo fidelio, tampoco pueden acceder fuera del país por lo que no estarán muy lejos. Es por ello también que sí pueden acceder a Hogwarts, el colegio no puede tener un hechizo fidelio.—expuso Hermone.

—¿Pueden obligar a una multitud con una mirada pero no pueden contra un hechizo fidelio? Eso es absurdo.—dijo Draco.

—Bueno por el momento no te han atacado durante estos días ¿no, Malfoy?—reprochó Ron de mal humor.

—Bueno a todo esto, ¿Cómo habéis conseguido salir del colegio y venir aquí sin que nadie os haya visto?—preguntó Draco.

—Supongo que ser los héroes de este mundo tiene sus ventajas.—dijo Harry

—Pues dado que mi hermana desapareció por encontrarte y salvarte la vida deberíais ir con mucho más cuidado Potter. A mi me pillaron volviendo de San Mungo, ¿Qué os hace pensar que no os pueden pillar en el aire simplemente para sacaros mi paradero?

—Era urgente Draco, se nos ha ocurrido….otra forma de viajar entre realidades quizá más precisa—sugirió Hermione—cuando te transportaste aquí, viniste, según dijo Sirius en una "cortina de sangre", pero esa sangre no era tuya, me colé en el despacho del profesor Snape y busqué un poco…—todos la miraron anonadados—la sangre era de Lilly.

—¡¿Qué?!—preguntó Draco— eso es imposible

—Yo también lo creía, pero entonces pensé, que la noche del portal, ella te mandó a su cuarto y ni tu madre ni el profesor Snape podían salir de allí, había hecho un escudo sanguíneo para evitar que sufrierais daños.

—Entonces creímos que puede ser como la protección que me dio mi madre, sacrificándose por mi. Dijiste que hubo fuego y tú no podías luchar, quizá no fuiste tú quien les noqueó y les carbonizó, quizá, fue Lilly, gracias al anillo vinculado que nos contaste, creemos que o bien, pudo sentirte a distancia y protegerte, o bien, el remanente de su hechizo, al igual que con el de mi madre, hizo su función.—explicó Harry.

—La profesora Petrova ya probó a localizarla con mi sangre, el hechizo de las canicas está hecho con la sangre de mi madre y de Snape, a menos que consiguierais hacer un ritual arcano como hizo Lilly, no sé como lo vamos a lograr.

—Pero la profesora Petrova no ha probado a atacarte—dijo Ginny, quien hasta ahora se había mantenido en silencio por como le afectaba la situación.— tu anillo puede servir para localizarla en un mapa pero dado que está en un plano temporal seria impreciso, pero si ella, o su hechizo te protegen utilizaremos tu anillo y el hechizo de las realidades como conducto.

—Nos llevarían seguramente a la Lilly más parecida a la nuestra.—dijo Hermione

—¿Y qué diferencia hay con el hechizo de los espejos que está haciendo la Orden?— preguntó Draco nada convencido.

—Que no "veremos" a la Lilly de otra realidad, podremos tocarla y quizá nos de algo para ayudar con el hechizo definitivo para ir a por nuestra Lilly.

—¿Pero y si eso altera la línea de la otra? No quiero destrozarle la vida a mi hermana en ninguna de sus realidades.—se quejó Draco.

—Es eso, o seguir buscando sin rumbo. Arriesgarnos a que nos secuestren otra vez para invocarla desde donde esté para que venga; ¿qué crees que iba a hacer Colett contigo si te secuestraba ella? No iban a usarte para resucitar a la tal Lucreccia, según pudimos oír, necesita un no nato de su sangre que sirva como sacrificio invocador y tú por razones obvias no se lo puedes dar.—Explicó Ginny con crudeza— en resumidas cuentas Malfoy, o te atacamos nosotros de forma controlada o te torturan ellos con una simple esperanza.

—Está bien, hagámoslo, pero que conste que me parece demencial.—aceptó Draco.

—Bien, esto será lo que haremos…—Hermione explicó el plan, Draco se quitó el anillo, y se lo dio a Hermione junto con su varita, esta lo mantuvo levitando, Ginny aseguró la puerta, preparada para proteger a Malfoy si su idea no funcionaba o a Harry y a Ron si sí lo hacía. Ella por estar marcada por Johan y Ron por su vinculación amorosa, mantendrían el hechizo desde fuera mientras los demás conseguían viajar a otra realidad. Harry y Ron atacaron a Draco, los maleficios sin importancia no tuvieron protección por lo que tuvieron que optar por algo fuerte que no fuese detectado por el ministerio.

—Sectumsepmpra —dijeron al unísono, sobre Draco se levantó un escudo formado por hélices de sangre, Ginny desvió la misma al anillo que Hermione sostenía levitando, este brilló, Hermione pronunció el hechizo que usaba el resto de la orden, pero en contra de lo que pensaban, no fue a través del espejo, una gran cantidad de agua se formó a sus pies, Hermione pudo ver como el agua no les devolvía su reflejo. El anillo se sumergió en el charco.

—¡Adentro chicos!— Hermione se tapó la nariz y saltó dentro del agua, seguida por Draco y Harry, fue como un tobogán de agua, sufriendo una velocidad extrema y dificultad para respirar de las salpicaduras. En un abrir y cerrar de ojos se encontraban en un lavabo parecido al que los profesores tenían en sus despachos.

—Decidme que no hemos venido por ahí—dijo Draco señalando el urinario con tremendo asco.

—¿Nunca has entrado al ministerio desde Londres muggle verdad?—ironizó Harry

—Ssshh silencio, oigo voces y, Draco, es mejor que ni siquiera te lo plantees—susurró Hermione; abrió un poco la puerta de ese lavabo, los dos chicos miraron por debajo de ella y vieron entrando a una Lilly de su misma edad uniformada con una túnica gris y traje similar al de los capitanes militares muggles pero de color azul marino, en sus ropas llevaba un distintivo de la M del Ministerio y una liga en su larga trenza con una A. Se sentó en la cama, muy alterada.

—Pansy ¿qué voy a hacer?. Como mi padre o mi hermano se enteren me matan.

—Lilly…es que….¿a quién se le ocurre? Ni más ni menos que Potter, creo que no hay persona que el profesor Snape odie más, y Draco….sí, creo que tampoco hay nadie que odie más que a Potter. Además, ahora es algo así como tu superior, lo cual coincido con que es algo que tiene mucha erótica y…

—Pansy guarda tus hormonas para otro momento ¿quieres?—dijo ella con enfado.—Ese es otro problema ¿qué le digo a él? Agh maldito viaje a Saint Tropez.

—¿Qué le dices? Pues la verdad, que apechugue con lo que ha hecho—vanalizó Pansy,

—Dios, mi padre me va a encerrar en una torre y no me va a permitir salir en la vida.—se lamentó.

—¿Y si hablas con tu madre?

—¿Viendo lo que hizo contigo cuando Lucius y ella te pillaron "probando" a mi hermano? Ni hablar, me borrarían del árbol familiar.

—Potter es mestizo al fin y al cabo.

—Dudo que eso les importe, cuando les diga que estoy embarazada de Harry Potter— a Harry, Draco y Hermione se les cortó la respiración con esas palabras— no entiendo cómo ha pasado, cuando lo hacía con alguien en Hogwarts nunca pasaba nada.

—Siempre he tenido la teoría de que tu padre te lanzó un hechizo anticonceptivo, eras demasiado guapa como para respetar "sus normas" y él no era idiota, y por supuesto hablar contigo de sexo no es propio de ninguno de tus progenitores.—dijo Pansy sentándose en la pequeña mesa en frente de la cama.—De todas formas, aún no es nada seguro, solo es un retraso.

—Todo lo que sé de sexo, por desgracia, fue porque os pillé a Draco y a ti "amándoos" porque se te olvidó que compartíamos habitación.

—No fue mi culpa que mirases, ninguno te lo pedimos. Y no me vengas otra vez con que lo hacíamos a plena luz y sin cortinas, podías haberte girado y… haber descolgado el espejo y…cualquier superficie reflectante. Además después tú y yo hemos hablado mucho.

—Ese no es el tema, es…si el resultado es positivo cómo les explico que voy a tener que dejar la academia dentro de unos meses cuando el embarazo ya no sea ocultable, no podré pasar las pruebas de este curso, se darán cuenta de que he roto las normas de abstinencia ¡el primer año!

—En realidad no las has roto, tú no podías saber cuando entraste, y en todo caso, Potter también las habría roto.

—Pero Harry Potter, es, Harry Potter y yo soy una Snape, cuyo padre le ha hecho la vida imposible como profesor a muchos de nuestros mentores. ¿Crees que van a tener la misma deferencia? ¿No has visto como me trata Lumierre Banks? Me odia.

—¿Y si….hablases con tu ex? Sabes que podría interceder y te debe una después de lo que te hizo.

—¡Ja! No, ni de coña, antes prefiero copular con Harry delante de toda mi familia que dirigirme a mi ex.—un ruido sonó en el lavabo, Hermione había perdido el equilibrio y había hecho caer a Draco y a Harry. Pansy entró en el lavabo, custodiando a Lilly.

—¿Granger? ¿qué haces aquí?—Pansy bajó su varita, y abrió la puerta al ver a los otros dos.—Oh vaya Potter, la has liado bien ¿no podías mantener a la espada de Gryffindor dentro de los pantalones?, Oh, hola Draco ¿Cómo has llegado?

—¡¿Draco?!—chilló Lilly, pudiendo ver a su hermano cuando Pansy lo nombró—¡¿Qué haces aquí?! Deberías estar en Alemania con los duendes, ¿nos has….escuchado?—Lilly empezó a sentir un ataque de ansiedad al confundir la perplejidad de Draco con desaprobación o enfado, fue hasta su hermano y le tomó de las manos suplicante— ¡Draco por favor no le digas nada a mamá, ni a mi padre, no sé cómo pasó, bueno sí, pero fue solo una vez y…no pensé que pasaría nada!— Draco la abrazó sin poder resistirlo, no sabía si era su hermana o si era una ilusión pero hablaba igual, olía igual y le miraba igual. No pudo evitar llorar sobre su cuello.

—Perdóname Lilly, perdóname por no poder protegerte y ser un hermano de mierda, perdóname por haber dejado que te hicieran daño, por no haberte creído—sollozó.

—¿Qué?—preguntó Lilly sin comprender.

—Draco, ella no es nuestra Lilly—dijo Hermione observando con pena. Draco se separó lentamente de su otra hermana y acarició su mejilla.

—Lo siento…—le dijo.

—Draco ¿estás en problemas? ¿Qué te ocurre?—preguntó Lilly muy preocupada.

—Si me lo permitís…me gustaría explicaros lo que ocurre—Hermione les contó el hechizo que había hecho y el por qué, lo que había pasado en su mundo, todo lo de Johan, lo de Theo, la desaparición de Lilly, la profecía de Firenze y los portales.

—No puedo daros nada que os ayude….pero puedo ir con vosotros y ayudaros a replicar algún hechizo de los que ella hizo para tener una conexión más profunda—los chicos se quedaron muy esperanzados—si mi homologa no está en su línea temporal no hay peligro, puede que confunda realidades al ir, pero Pansy al ser de mi mundo me hará de ancla, no recordaré nada al volver, es la paradoja del viajero.

—Adelante entonces—dijo Harry.

….

—¡Os pienso tener hasta el día del juicio final haciendo las cosas como muggles—gritó la señora Weasley a unos descubiertos Ron y Ginny

—¡¿Es que no os parece suficiente que haya perdido a mi hija, ahora también a mi hijo?!—reprochó Narcissa llegando a arrodillarse en el suelo por el dolor.

—¡Sin mencionar que Harry, Draco y Hermione podrían estar muertos desde que han cruzado! ¡¿No creéis que pueden haberos tendido una trampa?!—regañó Sirius. En ese momento, Sirius oyó la voz de Snape en el recibidor de su casa y fue para tratar de paliar la cólera que sufriera cuando supiese lo que los chicos habían hecho. Los colores tanto de Severus como de Irinna enrojecían por segundos hasta que oyeron las palabras de Narcissa.

—"¡Lillian, has vuelto, lo habéis conseguido, mi niña!"— Severus fue corriendo hacia la sala del hechizo y vio a su hija abrazando a Narcissa.

—¡Lilly!—Narcissa se apartó y Severus le dio el abrazo más fuerte, sentido y largo que pudo.

—Papá...—dijo ella disfrutando de su abrazo, nunca antes su padre le había dado tal evidente e intensa muestra de cariño en público, sin embargo, no quería que se emocionara, pues ella no era su hija de verdad.

—Profesor, tenemos que decirle una cosa.—dijo Hermione entendiendo que esa situación traería problemas.

—Nada importa Granger… gracias—dijo Severus sin deshacer el abrazo.—¿Dónde has estado?¿Te han hecho daño? ¿Cómo ocurrió todo?

—Estábamos muy preocupados porrrr ti, bienvenida—Irinna también la abrazó pero en el momento en el que sus manos la rozaron, Lilly le dio un fuerte empujón con una rabia enorme, casi haciéndola caer.

—¡Ni te acerques a mi, zorra, o te juro que te volatilizo!—amenazó Lilly invocando una bola de fuego en su mano que asustó a todos.

—Lilly recuerda lo que te hemos dicho, por favor—Dijo Draco, el fuego se apagó.

—No me habíais dicho que iba a estar presente la zorra de mi ex

—¡¿Irinna es tu ex?! —preguntó Ron sin dar crédito.

—Eh Weasley que tú te liaste con mi prima Ninphadora, no estás para hablar— respondió Lilly con rabia.

—¿Qué ocurre aquí? —dijo Sirius apareciendo

—Oh, a ti si que te mato Black, ¿tienes la cara de traerte al hijo de puta con el que me engañaste Irinna?—reclamó Lilly intentando ir a por Irinna, interceptada por Draco y Severus

—¡¿Pero de qué estáis hablando?! ¡¿Qué locura es esta?! ¡¿Qué le habéis hecho?!—vociferó Severus dándose cuenta de que algo no iba bien.—¡Lillian déjala en paz, no la toques!

—¿De qué vais? ¿qué pasa que no se puede defender sola?—dijo Lilly sacando la varita, zafándose con más maestría que ninguno.

—¡Está embarazada!—gritó Severus. Lilly se detuvo unos segundos

—¿ por estar embarazada es débil y cobarde? Yo también estoy embarazada de Potter y aquí sigo— Pansy aprovechó el impacto que le dio a su amiga la cara de Severus y la hizo girar sobre sí misma, le dio una bofetada y seguidamente puso una mano sobre su corazón hablándole calmadamente.

—Es el efecto del viaje…recuerda quien eres, no es tu Irinna ni son tus padres.— le susurró. Lilly pareció relajarse como si se estuviera recuperando de una carrera.

—¿De quien….está embarazada?— preguntó Lilly con poco aliento.

—De mi—dijo Severus. Lilly miró a Hermione

—¿Y os preguntáis por qué la otra se ha ido? Toda chica querría escapar al ver a su ex embarazada de su padre—dijo con pocas fuerzas.

—¿La otra?— preguntó Narcissa.

—Es lo que tratábamos de explicarles, no es nuestra Lilly, es la Lilly de otra realidad que más similitudes tiene con la nuestra, la hemos traído con nosotros, ella nos ayudará.—explicó Harry

—¡¿Sabéis el peligro que tiene eso insensatos?! ¡Podríais hacerla enloquecer, incluso matarla!— se escandalizó Severus.—¡Devolvedla ya!

—No, no se preocupe profesor Snape, esto es normal, la mente tarda unos minutos en estabilizarse del todo— dijo Pansy—Lillian…esto ya nos ocurrió en las prácticas de sexto curso ¿recuerdas?, respira, eres Lillian Marie Snape, tienes 18 años, fuiste galardonada con el premio anual de Slytherin y estás en el primer año de la academia de aurores, tus padres son Narcissa Malfoy y Severus Snape, tu hermano está estudiando banca con los duendes en Alemania, se casó con Astoria Greengrass este verano, y tú estás saliendo con Harry Potter. ¿Recuerdas por qué estás aquí?—Lilly brilló de forma intermitente y dio un respingo profundo.

—Sí….—respiró— perdonadme, estas cosas a veces son así, jamás me comportaría de esta manera.— se disculpó mirando a todos los presentes.—Perdón papá, sé que no te gusta que pierda los nervios.—Sirius entonces pudo observar en los ojos de Lilly, que algo común en todas las realidades era la necesidad de aprobación que tenía esa chica de su padre, si bien, tener un padre como Snape no era nada fácil, no era nadie al que impresionar con facilidad, pero era muy sencillo enfadarle y no cumplir sus expectativas— Mamá…no volverá a pasar, lo prometo.

—¿Quieres un poco de chocolate?—preguntó Remus, que había contemplado todo.

—Tenemos profesor Lupin, como auroras en formación estamos obligadas a llevarlo—agradeció Pansy, haciéndole comer a su amiga su dulce reglamentario.

—Deberíamos sentarnos y….ponernos al día de nuestras realidades para ver como hacer el hechizo, o…valorar si puede realizarse—propuso Ginny; los adultos transigieron la explicación de Hermione sobre lo que habían hecho y lo que "Lilly 2" les había dicho sobre la paradoja del viajero. Severus, decidió entonces conocer las diferencias entre sus mundos, de esa forma podrían averiguar cuan viable era el peligroso plan de Granger.

—Cuando nací, Lucius Malfoy quiso mandarme a un orfanato, mi madre amenazó a su marido con divorciarse, él no la creyó capaz pero cuando vino a vivir a casa de mi padre Lucius quiso recuperarla, por esa razón, mi hermano y yo nos hemos criado alternando cada semana que no estuviéramos en el colegio entre la mansión Malfoy y la mansión Snape.

—¿Mansión Snape?—´se descolocó Narcissa.

—Oh por supuesto, Lucius dijo que no permitiría que su hijo viviese cada dos semanas en una "casucha de barrio muggle" por lo que compró una mansión en Sussex occidental lo suficientemente "digna" para su hijo, y usted le obligó a poner la propiedad a nombre del profesor Snape— explicó Pansy

—Como iba diciendo…—Lilly tomó el relevo, comenzando a narrar su estadía en Hogwarts y el tremendo control que su padre tenía sobre ella, obligando a Draco a ser su sombra, razón por la cual se reveló y comenzó a ser amiga de Harry a finales de primer curso. Siguió contando su historia hasta que Harry la cortó cuando ella relataba el principio de su affair con Cedric Diggory en cuarto curso, cuando este ganó la copa del Torneo de los tres magos.

—¿Voldemort no mató a Cedric?—preguntó el niño que sobrevivió con un sentimiento difícil de definir.

—¿Voldemort? Hace años que está muerto, tú terminaste con él en la cámara de los secretos, de hecho, Peter Pettigrew confesó que él se había retirado a Albania hacía 12 años, porque allí tenia un refugio y lo mataron.

—¿Peter confesó?—Preguntó Remus.

—Oh sí, al final el héroe de todo esto fue el gato de Hermione, hirió de gravedad a esa rata y cuando se transformó en un hombre que se estaba desangrando por el corazón alerté a mi padre y todo el mundo supo quién era, se descubrió lo que Pettigrew hizo y exculparon a Black, de hecho, Harry vivió con él desde entonces.—explicó Lilly—¿Aquí no fue igual?

—Ojalá—dijeron Harry y Sirius a la vez.

—En fin, en las navidades de quinto curso, Lucius me hizo enfadar una barbaridad, así que yo me quise vengar rompiendo algo que le doliera, encontré la entrada a una biblioteca privada y vi un libro bastante interesante.

—¿El libro negro de Grindewald?—peguntó Narcissa con decepción, era ahí donde eran parecidas, en practicar ese tipo de magia.

—Exacto, haciendo caso a mi padre, que me dijo desde pequeña que cuando viera un libro sospechoso nunca lo tocase por si era maldito o venenoso, lo envolví en una manta y me lo llevé. Me absorbió por completo su lectura, la primera semana hice tres rituales arcanos, pero al mes empecé a notar cómo me estaba consumiendo y como temía más la bronca de mi padre si se enteraba de que había robado en casa de Lucius que lo que me pudiera pasar….se lo llevé a Dumbledore y le confesé todo. Él intercedió con mis padres y les dijo que ese libro me había llamado, pero que era importante enseñarme cierto tipo de magia por razones que nunca me contaron. Ellos accedieron, Dumbledore me entrenó y conseguí cosas increíbles; desde entonces el mismo director impartió en Hogwarts la asignatura de Peligros y Precauciones de los viajes a otros planos y tiempos, que de hecho también se impartió para profesores de otros colegios.

—Imagino que así conociste a la profesora Petrova—dijo Ron

—Sí, nada le fascinaba más que ver el control absoluto que tenia sobre mi magia, y enseñarme a aceptar mi grandeza hasta que después le fascinaron otras cosas, pero de Sirius Black.—reprochó Lilly sin mirarlos.

—¿No ha dicho Pansy que estás saliendo con Harry?—preguntó Ginny

—Embarazada de Harry, y salir…bueno, es complicado por nuestros padres—corrigió Lilly—Oh te refieres a….ejemm bueno mis padres nunca se interesaron demasiado por mi educación sexual, ese era un tema tabú, así que lo fui descubriendo sola, o con los descuidos de mi hermano y su lista interminable de tontas o…con las enseñanzas de Pansy, que me abrió mucho los horizontes.

—Merlín bendito—dijo Severus soportando poco esa conversación—¿Y eso en qué nos ayuda en cuanto al hechizo?

—Absolutamente nada, solo respondo preguntas—dijo Lilly con algo de impertinencia que redirigió en seguida—perdón papá— se recompuso.—como decía…se impartió esa asignatura y en ella aprendimos sobre varias paradojas de determinados viajes. La paradoja del viajero, es la que les he explicado a Harry, Hermione y Draco, después de estar aquí, no recordaré lo ocurrido para evitar corromper mi línea temporal, ni Pansy tampoco.

—¿Esas paradojas pueden afectar a la que sí es mi hija aquí?—preguntó Narcissa.

—Por supuesto, pero es algo más fuerte y complicado, según me han dicho, nada ha cambiado en vuestro mundo desde que se fue, lo que implica, o bien que su viaje debía ocurrir para que algo se desarrolle en esta línea o que ha sido una paradoja del pasajero de tipo cero…que…implica…que la persona que viaja….olvida toda su vida y por eso, es incapaz de alterar o comprometer nada.

Perrro tú has dicho que olvidarrrrías todo lo que ocurre aquí por la paradoja del viajerrro, ¿Porrr qué nuestra Lilly iba a olvidarrrr su vida real?—Lilly la miró con suficiencia, con la misma cara que ponía Severus con estudiantes como Neville.

—Porque en la paradoja del viajero, tú viajas a otro lugar voluntariamente con el propósito de volver al acabar, sin alterar tu línea, y es un viaje "en espacio" no en tiempo. En la paradoja del PASAJERO, viajas por accidente, la diferencia está en si eres tú quien decide o quien eres llevado por la magia. Esas paradojas son muy peligrosas porque puedes alterarlo todo sin ni siquiera saberlo, puedes incluso….—miró a su padre con dolor— borrar tu existencia.

Marie entró a la sala común de Gryffindor, con los zapatos en la mano y el peinado un poco deshecho. Allí dentro se encontraban Sirius y James conversando felizmente, James aún vestido de gala pero con las túnicas más desarregladas y Sirius en uniforme.

—Oh, hola—saludó ella, Sirius se acercó y la tomó de las manos

—Marie, discúlpame por no volver a la fiesta, Regulus y yo teníamos muchas cosas de las que hablar y…se nos fue el tiempo. Espero no haberte fastidiado la noche.

—Para nada Sirius…—sonrió—yo…he estado, ejerciendo de amiga con una borrachera.

—Ah, conozco la sensación, cuando James ha bebido de más he pasado noches enteras en vela.

—¡Eh! ¿Y qué hay de ti? ¿Te recuerdo el viaje por Londres muggle en una bici infantil de niña? Tengo una foto tuya atascado en una cesta—reprochó James entre risas.

—No le hagas ni caso.

—Tendrás que contarme esa historia—sonrió Marie, Sirius se acercó a ella y la besó en los labios tiernamente, dejando a James boquiabierto.

—¡¿Y esto?! ¿Qué me he perdido?—preguntó James ilusionado—¿Me cuentas la vida de tu hermano y no me cuentas esta bomba?

—Eso te pasa por estar toda la noche haciendo guarrerías—bromeó Sirius con Marie tomada por la cintura, la contempló con felicidad, aun despeinada y cansada estaba bellísima.—¿Te apetece venir a mi cuarto?

—Quizá más tarde, estoy agotada y necesito dormir un poco.

—Está bien, nos vemos—Sirius la besó de nuevo y esta subió a su habitación, dentro encontró a sus amigas hablando entre risitas agudas.

—Marie, ha pasado, Lilly ya es una mujer sexualmente activa como nosotras—dijo Marlene.

—¿Qué dices?—se hizo la sorprendida—cuéntamelo todo —pidió al ver la cara de emoción de su amiga pelirroja. Lily le relató con detalle como su precioso vestido no paraba de atraer las miradas intensas de James, había despertado su lujuria de una forma que no había visto jamás anteriormente. Contó que James le susurró una cosa muy indecente al oído y eso le hizo vibrar y querer besarse con él a escondidas. Se fueron al baño de prefectos, del cual ella tenía la llave y comenzaron a devorarse el uno al otro, después James quiso hacerle un masaje con los aceites esenciales que se filtraban en la gran bañera y ella se desnudó; él la tocó sensualmente mientras relajaba sus músculos y Lily no pudo evitar suplicarle que se desnudara también; ella le relevó del masaje y cuando ya fue imposible sostener más sus impulsos, James le preguntó si "podía hacer lo que estaba deseando", ella respondió que sí y fue glorioso. La primera vez fue con cuidado, mimo y lentitud, postura tradicional, perfecta para besarse y acariciarse; la segunda vez fue algo más pasional, se metieron en la bañera y ella cabalgó sobre él, sin duda su postura favorita, mientras sentía los chorros de agua y jabón caer sobre su espalda mientras se llenaba la gran bañera mágica; después de eso, no tuvieron ninguna medida ni decencia, no recordaba en cuantas posiciones se habían entregado el uno al otro, lo único que sabía es que no podía andar y se sentía llena de vida.

—Estás llena de otra cosa cariño—dijo Marlene, desatando las risas de las demás—solo digo la verdad, miradla, no ha dormido y tiene una piel radiante.

—¿Y tú que has hecho Marie? llegas bastante tarde —inquirió Alice.

—Oh, pues….Narcissa me presentó al hermano de Sirius sin que yo supiera que era su hermano—todas jadearon sorprendidas—me encantó, estuvimos horas hablando sobre nuestros amores no correspondidos y la posibilidad de sustituirlos, y... nos besamos—todas se taparon la boca— Sirius nos pilló.

—¡¿Qué?!—exclamaron sus amigas

—Pero me oyó decirle a Regulus que solo podía pensar en Sirius, él vino, me confesó su amor, me demostró que se habia disculpado con todos los que yo quise, le besé y me pidió ser su novia…y….dije que…—hizo una pausa dramática—Sí.

—¡Aaaaaah!— chillaron todas emocionadas abrazándola, aplastándola en la cama.

—Pero espera…Sirius llegó antes que tú ¿Dónde estuviste? La fiesta acabó a las dos.—dijo Marlene, todas la miraron expectantes.

—Bueno, Sirius se quedó hablando con su hermano y yo…me puse a buscar a Severus cuando Narcissa me dijo que había bebido de más y no lo encontraba.

—Eso es imposible, Severus no haría eso, tiene mucho rechazo a la bebida por el alcoholico de su padre —dijo Lily muy preocupada, Marie no quiso ahondar en el tema por no comprometer a Severus y trató de ser convincente.

—Creo que bebió rápido y se encontraba bien pero de repente le subió todo el alcohol, no debe estar acostumbrado a beber y le sentó fatal. Así que le estuve ayudando.

—¿Toda la noche?—preguntó Lily sintiéndose culpable.

—Solo estas cuatro horas…una poción restaurativa y estará perfectamente.—sonrió Marie.

—Una así tenemos todos—dijo Marlene restando importancia—Nosotras vamos a bajar a desayunar ¿os venís chicas?

—Yo sí, me muero de hambre— dijo Lily—¿Marie?

—No…estoy agotada, necesito dormir un poco, id vosotras y si podéis evitar venir para algo os lo agradecería, sabéis que tengo el sueño ligero.—sus amigas asintieron y se marcharon, Marie se puso cómoda y en cuestión de minutos calló en los brazos de Morfeo. Las primeras horas todo fue plácido y reparador, sin embargo, transcurrida gran parte del día, sus sueños empezaron a enturbiarse; un chico rubio de ojos grises apareció con un traslador en una especie de grandes almacenes abandonados, se quitó la túnica y caminó por las calles; de pronto, seis hombres lo noquearon, utilizaron un artilugio mágico y lo pegaron a su pecho para quitarle la respiración; le hicieron un hechizo que le provocó mucho dolor y pincharon una poción en el cuello, era claro que buscaban debilitarle.

El chico, consiguió zafarse unos segundos y desaparecerse, pero su pie no lo hizo bien, estaba roto, pero intentaba andar. Los seis hombres le siguieron, estaban organizados y los que parecían tener mayor jerarquía gritaron "que no escape", "tened cuidado, lo quiere vivo" "a por él". Uno de esos magos cerró sus manos e hizo caer al chico, se transportaron a una montaña nevada, haciendo que en su caída se golpease el otro tobillo, el cual pisaron. Entre tres le colocaron un lazo brillante, que congelaba su piel y frustraba sus esfuerzos, ella no conocía a esa banda de matones pero estaba segura de que el chico moriría. El anillo de Marie empezó a emitir una luz granate sin que ella pudiera ser consciente por estar inmersa en su pesadilla; sentía una angustia infernal por pensar que la vida de ese pobre chico estaba en peligro, algo les unía y tenia que salvarlo. De pronto algo prendió fuego a uno de los hombres, un fuego azul que lo cernía en una agonía impía, y lo mismo empezó a ocurrir con los otros cinco y de la misma forma, era fuego maldito, casi imposible de apagar. La mano de Marie que tenía el anillo, expulsó una sutil llamarada que comenzó a incendiar su habitación, mientras ella dormía profundamente sin que nadie la molestara.