--Capítulo 9. Amistad y cuchillos. --

Cuando Claire entró al Gran Salón, para la cena, iba con un vestido sencillo pero elegante, en tono azul con túnica beige. El salón estaba muy iluminado y con muchas mesas dispuestas con jarras de vino y fruta.

En una mesa, estaba Lady Sif, con los 3 Guerreros. Loki, que estaba con ellos también, la miró aparecer.

Thor se cruzó, trayendo una jarra de cerveza.

—¡Lady Claire! —exclamó Thor al verla—. Ven, vamos con los demás.

Thor le ofreció el brazo libre. Claire le sonrió, aceptando. En verdad era muy alto y muy musculoso, pensó ella.

Al llegar a la mesa, vio a Fandral levantarse y hacer una reverencia. Claire se fue a sentar lo más lejos de él, disimuladamente, en la esquina opuesta, quedando frente a Loki y a la par de Lady Sif. Hogun estaba al otro lado de Sif y Volstagg a la par de Loki.

Thor se sentó de ese lado a la cabecera. Ella saludo a todos y ellos le correspondieron. Lo único que impedía a Fandral de besarle la mano a Claire, era que estaba muy lejos en la mesa.

—Que bien que nos acompañas hoy, Lady Claire —dijo Thor dando un trago de su cerveza—. Los Sanadores te acaparan ¿Eh?

Ella miró hacia la mesa donde estaban los Sanadores, con quiénes se había disculpado, ya que ellos también esperaban que estuviera en su mesa. Pero viniendo la invitación del príncipe Thor, no objetaron nada.

—¿Qué tal te va? ¿Qué te parece nuestro tipo de sanación? —preguntó Sif.

—Es fascinante —contestó Claire—. Hay muchas cosas y todas muy interesantes.

—¿Vino? —le ofreció Loki. Claire asintió y él le sirvió en la copa.

—¿Qué exactamente haces en Midgard? —preguntó Volstagg.

—Soy Sanadora también, o Doctora como le decimos allá —contestó Claire, tomando un sorbo de su vino.

—¿Trabajas en un Ala de Sanación, igual que la de aquí? —preguntó Hogun.

—Trabajo en un laboratorio de investigación de medicina, que mezcla tecnología —explicó Claire.

—¿Y que tipo de cosas haces? —preguntó Thor.

—Revisión y análisis de estructuras de alta tecnología, como tipo robots.

—Ah, como Destructor —comentó Loki, bebiendo de su copa.

Claire lo miró interrogante.

—Es una armadura muy grande que tiene mi padre, protege la Cámara de Odín —explicó Thor.

—Padre le da órdenes y obedece —agregó Loki—. ¿Pero que tiene que ver eso con la medicina?

—Mi trabajo, en parte, es verificar la adaptabilidad de las estructuras al organismo humano —contestó Claire sin dar mucho detalle y dando otro trago de vino—. Umm esto es delicioso.

—Nuestros viñedos son los mejores de los Nueve Reinos —dijo Volstagg alzando su copa.

—Pues en Midgard algunos vinos podrían competir con este —afirmó Claire.

Volstagg la miró muy serio.

—Uhhhh —exclamó Hogun alzando las cejas.

—Estas diciendo, Lady Claire, ¿Qué tu vino de Midgard es mejor que el de Asgard? —preguntó Volstagg—. ¿Qué el que han cultivado y preparado mis ancestros desde tiempos inmemorables?

Loki y Thor rieron por lo bajo.

—Estoy diciendo que puede hacerle competencia —aclaró Claire sonriendo—. Pero sin duda, prefiero este delicioso vino.

Volstagg suavizó su semblante. Thor sonrió.

—No le hagas caso —intervino Lady Sif—. Volstagg es muy quisquilloso cuando de comida y bebida se trata.

Claire miró a la mesa donde estaban Odín y Frigga, parecían charlar muy amenos. Odin alimentaba con semillas a los cuervos, que graznaban posados uno a cada lado de la silla del Padre de Todo.

—Dinos, Claire ¿Hay un rey en Midgard? —preguntó Fandral, quién la miraba embelesado.

—No. Bueno no hay un solo rey que gobierne el planeta —contestó Claire negando con la cabeza—. La Tierra... Midgard, quiero decir, tiene diferentes países, hay fronteras y gobiernos de diferente tipo.

—¿Diferentes gobiernos? —preguntó Thor frunciendo el entrecejo—. Sí, bueno, nunca he logrado entender eso de los mortales.

—Es un planeta muy grande, Thor. No esperarás que una persona pueda regir sola todo —contestó Sif.

—¡Ya era hora! —exclamó Volstagg, viendo que la comida había llegado.

Los sirvientes fueron llenando de platos con pollos, pan, quesos, frutas y verduras y mucha carne. Todos empezaron a servirse.

—¿Entonces, hay un rey para cada zona de tu planeta? —preguntó Hogun.

—No un rey. La mayoría de países, tiene un líder, un presidente —contaba Claire, sirviéndose carne y papas en su plato—. El pueblo los elige mediante el voto.

—Eso es algo ridículo de los humanos —intervino Loki, cortando unas piezas de pollo—. ¿Por qué el pueblo debe elegir?

Todos la miraban ahora con rostros interrogantes. Claire entendió que para los asgardianos probablemente el concepto de democracia no era factible. Teniendo en cuenta que desde varios milenios atrás, Asgard había sido gobernada por reyes, que eran dioses, y así, los hijos de sus hijos. Quizá para Thor y Loki, el concepto era más extraño aún, por ser dioses y realeza al mismo tiempo.

Claire les contaba un poco, sobre los sistemas de gobierno actuales, sobre algunas monarquías de algunos países, sobre la democracia y la elección de los regidores por medio del voto.

—¿Y eso debería evitar las guerras? —preguntó Sif.

—No. Siempre las hay —intervino Thor, mordiendo un trozo de carne.

Claire trataba de comer, pero le era difícil dar un bocado, mientras le preguntarán algo sobre La Tierra. Así continuaron un rato más, durante toda la cena. Ellos parecían disfrutar escuchar las extrañas cosas sobre Midgard.

—...entonces, según entiendo, las películas son como nuestras obras de teatro ¿Las ves en una pantalla y puedes repetirlas cuántas veces quieras? —preguntó Thor, mientras mordía un trozo de jabalí.

Claire asintió, comiendo un poco de pollo.

—Sí, prácticamente.

—Vamos, déjenla comer —intervino Sif.

—Lamento si te agobiamos, Lady Claire —dijo Thor tomando un trago de cerveza.

—En verdad nos da mucha curiosidad, Midgard —aclaró Hogun.

—No hay problema —dijo Claire.

Thor se levantó de la mesa y fue hacia donde su madre. Los demás platicaban indistintamente. Loki tomaba su vino calladamente.

En eso, Ulricka se asomó, y se acercó a Claire.

—Claire —dijo con voz suave—. Dejé unas frazadas nuevas en su habitación. Si no me va a necesitar, puedo retirarme.

—Bueno... —empezó a decir Claire.

—Deberias dirigirte a ella como Lady Claire —interrumpió Loki, un poco serio.

Ulricka se puso pálida.

—Lo... lo siento príncipe —balbuceó Ulricka bajando la mirada.

Claire miró a Loki con el ceño fruncido. Tomó a Ulricka del brazo.

—No es necesario. Yo le pedí que me llamara por mi nombre. Ah, y tampoco necesito una reverencia —dijo Claire, amable pero firmemente.

Loki continuó tomando de su copa sin inmutarse y miró hacia otro lado.

—Gracias Ulricka, estaré bien —dijo Claire con una sonrisa. La chica se fue, solo hizo la reverencia a Loki.

Thor había vuelto a la mesa, ya habían terminado de cenar y Volstagg propuso que fueran a la taberna local.

—Una taberna es un lugar donde beber y pasar un rato... —le explicó Thor a Claire.

—Sé lo que es una taberna, Thor. En Midgard las hay —afirmó Claire.

—¿En serio tienen tabernas? —preguntó Volstagg.

Claire asintió.

—Creo que tabernas hay en todos los mundos —comentó Hogun.

—No creo que en Jotunheim tenga tabernas. ¿Qué toman ahí, agua congelada? —rio Fandral.

Todos rieron. Claire no entendió.

—Jotunheim es el reino de los gigantes de hielo —le aclaró Sif a Claire—. ¿Vienes?

Claire lo dudó un poco.

Ellos salieron del castillo, caminando hacia donde estaban unos guardias.

—No puedes decir que no —dijo Thor—. Vamos.

Había un muro, que rodearon, donde estaban unos caballos.

—Oh, nunca he montado un caballo —dijo Claire, un poco asustada.

—No te preocupes —dijo Thor subiendo a uno con agilidad—. Loki, llévala.

Loki lo miró arqueando una ceja y luego a Claire, le hizo una señal con la mano.

—Claro, ven —le dijo Loki.

Fandral intentó decir que él podría llevarla, pero en eso Loki ya estaba ayudando a subir a Claire al caballo.

Los demás montaron los suyos.

—Apóyate en mi hombro cuando coloques el pie izquierdo en el estribo, bien, ahora te impulsaré —dijo Loki mientras la ayudaba y la sostenía de la espalda.

Claire tuvo que sentarse de lado debido al vestido.

Luego, Loki subió al caballo sin mayor problema, colocándose atrás de Claire. Ella estaba un poco rígida.

—Relájate —dijo Loki, pasando sus brazos alrededor de los de ella, para agarrar las riendas, mientras el caballo empezaba a avanzar.

—Tengo miedo... —admitió Claire.

—No muerdo —susurró él con una risita.

Claire giró su cabeza hacia un lado para verlo.

—Del caballo, quiero decir —aclaró Claire, arqueando una ceja.

—Tampoco muerde... —afirmó Loki. Claire rio—. No te preocupes, este es muy tranquilo. Además, aquí estoy yo para sostenerte.

—¿Desde cuando montas? —preguntó Claire.

—Siglos. Espero que eso te haga la idea del ágil jinete que soy y te sientas tranquila —contestó él regodeándose.

El caballo iba a paso lento, pero Claire estaba tensa, más cuando este hacía un giro. Ella sentía los brazos de Loki rodeándola.

—¿Puedes ver sangre, tratar con enfermedades y cosas grotescas y le tienes miedo a un caballo? —dijo Loki en tono divertido.

—No te burles —dijo ella—. No estoy acostumbrada.

Avanzaron un tramo por el sendero.

—¿Qué fue eso con la doncella? —preguntó Loki con curiosidad.

—Me hace sentir incómoda que tenga que dirigirse a mí, como si yo fuera de la realeza.

—¿Qué? ¿Incómoda?

—Sí. Bueno, tú eres un príncipe y estás acostumbrado a todo eso —explicó Claire—. Yo no. Además, estoy acostumbrada a hacer mis cosas.

El caballo relinchó un poco y Claire se puso nerviosa, se agarró instintivamente los brazos de Loki, luego quitó sus manos. Él soltó una risita.

—Deberías dejarla, ese es su trabajo. Algunas personas se sienten felices sirviendo a otros, es su naturaleza —dijo él.

Ella volteó a verlo, arqueando una ceja.

—¿Cómo puedes decir eso?

—Es la realidad.

—Pienso, que si esas personas tuvieran elección, seguramente no eligirían servir a otros —opinó Claire.

—Elegir... una palabra sobrevalorada, sin duda. Elegir engendra vergüenza, incertidumbre y arrepentimiento —dijo Loki.

—No es verdad. Elegir significa valentía, seguridad y convicción.

—¿Lo es? ¿Aún si eliges lo incorrecto?

Claire puso los ojos en blanco y no contestó.

Pasaron en silencio un rato hasta que llegaron al pueblo, unos minutos después, estaban ya, frente a la taberna. Los demás ya habían bajado de sus caballos y habían entrado. Loki bajó primero y luego ayudó a Claire a bajar despacio mientras ella se apoyaba en los hombros él.

—Gracias.

Él la miró a los ojos y luego quitó la vista.

—De nada —dijo él atando el caballo.

Entraron a la taberna. Era como Claire había visto en pinturas, tal como solían ser las tabernas en la edad media. Rústica, con estructura de piedra, techo y vigas de madera, así como el piso. Con decoraciones de escudos y cabezas disecadas de animales y pieles como cuadros. Claire pensó que era un poco más elegante que las usuales tabernas. Había gente, comiendo, bebiendo o charlando. Parecía un lugar muy ameno.

Thor los llamó desde una mesa que estaba al fondo junto a la barra. Habían unos trovadores en una esquina, dos hombres y una mujer cantando una melodía alegre, en lo que obviamente era idioma asgardiano.

Loki y Claire se acercaron. Fandral le ofreció asiento a Claire junto a él. Ella aceptó. Hubiera sido descortés no aceptar.

—Así que ¿nunca has montado un caballo? —preguntó Thor a Claire.

—Hay caballos en Midgard, pero nunca había montado uno. Tenemos vehículos mecánicos allá —contestó ella.

—¿Naves? —cuestionó Sif.

—Bueno, sí, para viajar a otros lugares más lejanos. Pero para conducirte en tierra, están los automóviles. Ya saben, con llantas y motor en su mecanismo eléctrico —respondió Claire.

Los bocadillos para picar llegaron, una bandeja de quesos, carne curada aceitunas y semillas. Las jarras llegaron también.

—Se oyen historias... cosas raras de Midgard —dijo Hogun.

—Bueno, siestuvieras un tiempo en Midgard, no encontrarías tan raro lo que se dice —afirmó Claire, comiendo unas aceitunas.

Comieron y hablaron un poco más. Los trovadores cantaban más canciones y se oía el bullicio de la gente.

Luego Thor, Hogun y Volstagg se retaron para medir su fuerza con los brazos, la gente los observaba. Claire y los demás estuvieron un rato viendo.

Fandral le preguntó a Claire si quería bailar para practicar sus pasos. Loki bajó la mirada a su copa y Sif miró a Claire de reojo.

—Oh no. Gracias, Fandral. Prefiero guardar los pasos para el baile —contestó Claire, amablemente.

—¿Jugamos al tiro al blanco? —preguntó Loki.

Sif le dió una palmadita en el hombro a Fandral, cuando vio que Claire no había querido bailar.

—De acuerdo, tiro al blanco será —dijo Lady Sif.

—Bien ¿Qué apostamos? —preguntó Fandral.

—Una espada —dijo Loki con aire de suficiencia—. Una magnífica y bien forjada espada.

—Hecho. Les voy a ganar —dijo Sif con una sonrisa—. ¿Te nos unes? —preguntó ella dirigiéndose a Claire—. No importa que no tengas espada para apostar.

—De acuerdo. Pero, a parte de espada, tampoco tengo muy buena puntería.

Fandral trajo una caja de madera.

—¡Listo! Creo que son suficientes —comentó Fandral.

Claire miró el contenido de la caja y se asustó.

—¡Cuchillos! ¿Cuchillos reales? —preguntó ella.

—Sí... Bueno, las flechas se dejan para un campo de tiro, dónde hay más espacio —respondió Loki con naturalidad.

Claire tenía una mirada de incredulidad.

—¿No usan cuchillos en Midgard? —preguntó Sif.

—No. Es decir, en las tabernas regulares de mi planeta, no.

—¿Cómo juegan tiro al blanco, entonces? —preguntó Loki.

—Con dardos... —contestó Claire.

—Bueno, aquí preferimos los cuchillos —dijo Fandral.

—... de plástico —agregó Claire.

Hubo un silencio.

—¿Qué es plástico? —cuestionó Sif.

—...caucho, hule... No sé cómo le llaman aquí.

Los 3 la miraron extrañados y luego estallaron en risa. Claire parpadeó sin reír.

—Oh... Creo que ella lo dice en serio —dijo Sif, parando de reír.

Claire asintió con una media sonrisa.

—Es la cosa más extraña que he oído —dijo Fandral.

—¿Por qué usarían dardos de plástico? —preguntó Loki, arqueando una ceja.

—Porque los cuchillos y dardos reales son peligrosos y la gente puede herirse —dijo Claire con seriedad.

Ellos la miraban serios.

—Bueno, no si sabes cómo usarlos —dijo Sif—. Ven te enseñaré como lanzarlos sin lastimarte.

Sif agarró un cuchillo de la caja y le enseñaba su técnica a Claire, y lanzó el primero hacia la pared donde estaba una gran tabla con varios círculos concéntricos. Dio justo en el círculo del centro. Luego Sif lanzó otros tres más. La puntería de Sif era muy buena.

—Inténtalo —dijo Sif con una sonrisa.

Claire agarró con miedo el cuchillo y lo lanzó, imitando la forma en como Sif le indicaba. Lo tiró y fue a caer al suelo, así pasó con los otros 3 intentos. Se preguntaba, que dirían Vicky y Chris, si la vieran lanzando cuchillos.

—Debes hacerlo con propiedad —dijo Loki, acercándose a Claire—. Mejor mira como lo hace un experto: yo.

—¿Y por qué crees que tu técnica funcionará mejor? —preguntó Sif a Loki.

—Porque soy el mejor con las dagas, Lady Sif —dijo Loki con aire de suficiencia.

Sif giró los ojos hacia arriba.

Loki entonces, agarró 3 cuchillos en una mano, se colocó a la par de Claire para que viera. Lanzó uno tras otro con agilidad. Los 3 cayeron en el círculo del centro.

Cerca se oía el bullicio, cuando celebraban quien derrotaba al otro en fuerza de brazos. Thor parecía estarles ganando, según observó Claire.

—Eso fue muy rápido —comentó Claire.

—De acuerdo, ven —le dijo Loki, mientras agarraba otro cuchillo.

Lo colocó en la mano de ella y se puso detrás de Claire, tomando su brazo derecho mientras le indicaba el tipo de movimiento a hacer. Loki estaba muy cerca de ella y le susurraba al oído a Claire.

—Bien, tu brazo debe estar firme, solo hará un movimiento hacia atrás y luego, tu muñeca hará lo demás y pondrá la fuerza —explicaba Loki, colocando sus manos en el brazo y moviendo la muñeca de Claire—. ¿Entendido midgardiana?

Claire asintió. Fandral los miraba frunciendo el entrecejo.

-—Quizá yo deba explicarle mejor... —dijo Fandral.

Loki lo ignoró.

Claire tiró el cuchillo y este fue a caer a una esquina de la tabla.

—Al menos cayó dentro de la tabla. Sigue, prueba con otros —dijo Loki, pasando uno a uno los cuchillos.

Así, Claire intentó nuevamente, logrando que un par de veces, cayeran en la tabla pero en ningún círculo. Los cuchillos eran pesados, al menos, así lo sentía ella.

Luego empezaron con la ronda. Los cuchillos caían dentro de los círculos, excepto los de Claire.

—No te desanimes. Es cuestión de práctica —dijo Sif.

Loki era el que más cuchillos había tirado en el centro. Fandral quitaba los cuchillos y los ponía en la caja cuando la tabla se llenaba.

Claire seguía intentando sin resultado.

Cuando le tocó otra vez el turno. Lo lanzó con demasiada fuerza y en el rápido movimiento, el cuchillo se le soltó antes de lo que debía. Ella dió un grito ahogado. La mano de Claire estaba sangrando. La hoja afilada le había cortado la piel de la palma de su mano derecha. Inmediatamente, con su otra mano apretó la palma muy adolorida.

—¡Oh no! —exclamó Sif, mientras le alcanzó rápidamente una manta de la barra a Claire.

—¡Lady Claire! —dijo Fandral e intentó llegar a dónde estaba ella.

Loki ya se había adelantado. Claire tenía apretada su mano con la manta.

—Déjame ver —le dijo Loki, extendiendo su mano.

—No. Debo presionar la herida —dijo Claire con el rostro que evidenciaba dolor.

—A ver, yo me encargo —insistió Loki, tomando la mano herida de Claire.

—¿Qué vas a hacer? —preguntó ella preocupada-—. ¿A caso sabes primeros auxilios?

Loki arqueó una ceja.

Él quitó despacio la manta de la mano herida y la sostuvo entre sus manos. De pronto un humo de color verde neón salía de las manos de Loki. Ella apretaba sus labios aguantando el dolor.

Claire fue sintiendo, poco a poco, una sensación tibia y calmante en su mano. El dolor aminoraba. Ella miró a Loki con curiosidad. Luego ya no sentía dolor. Loki miró la palma de la mano, pasó rozando sus dedos sobre ella. Ya no había rastro de la herida, solo la mano manchada en sangre.

—Sí, ahora entiendo porque los midgardianos usan dardos de plástico —dijo Loki, mirándola a los ojos sin soltar la mano de Claire.