--Capítulo 12. Entre tropiezos y música (Midsummarblòt parte II)--

Ella aceptó y bailaron un poco. Thor era muy amable, parecía disfrutar los bailes más que Loki. También era paciente con sus pisotones. Estuvieron hablando de la estadía de ella, de su madre y lo felíz que estaba con el proyecto. Le preguntó más sobre Midgard.

Claire notó a muchas chicas decepcionadas al verlo bailando con ella. Thor contaba alguna batalla. Ella se dio cuenta que era muy amistoso y jovial, diferente a Loki.

Cuando la música de la pieza concluyó, se acercaron por bebida. Ahí estaba Loki en una esquina de la mesa tomando un poco de vino de una copa.

Muchas chicas se acercaron de inmediato a Thor, para ver quién era la afortunada con quién bailaría después. Claire tuvo que apartarse rápidamente, para dar paso al grupito de chicas bulliciosas.

Ella agarró una copa y bebió un sorbo. El vino era realmente delicioso. Claire vio a Loki acercarse.

—Dijiste que me defenderías de esas mujeres locas que quisieran asesinarme. ¿Eso incluye a las que siguen a Thor? —dijo Claire, señalando con la mano la chicas que lo rodeaban.

Loki soltó una risita, dando otro trago a su copa.

Lady Sif y Hogun se acercaron por bebida también.

—Siempre es así en cada baile, lo rodean como papalotillas alrededor de la luz —dijo Sif, sirviéndose una copa.

—No lo puede evitar —dijo Hogun, llenando su vaso.

—Ni que él quisiera evitarlo —agregó Lady Sif riendo y mirando a Thor.

—Siempre le gusta llamar la atención —afirmó Loki. Sif miró a Loki, arqueando una ceja.

—No es peor que Fandral —comentó Hogun.

—Oh, Lady Claire, el vestido en verdad te queda muy lindo —dijo Sif sonriendo.

—Te agradezco mucho.

Loki la miró de reojo y luego miró hacia el frente.

El baile continuaba y la música sonaba de nuevo, la gente volvía a distribuirse.

El ambiente era muy animado. Muchas chicas se paseaban por el salón muy alegres. Muchas parejas bailaban en el centro del mismo.

Entonces, Odin y Frigga caminaron hacia la pista para bailar muy ceremoniosos. La gente se apartó para darles lugar a los reyes.

Claire los observaba y pensaba, en lo que todo ese reino maravilloso era. Ella tomaba de su vino distraidamente. Volstagg se acercó por una jarra de cerveza con su esposa de la mano.

—¿Te estás divirtiendo, Lady Claire? —le preguntó Volstagg.

—Mucho —contestó Claire con una sonrisa, mientras Volstagg se alejaba levantando su jarra.

—Mentirosa —susurró Loki acercando su cabeza a ella.

—En realidad puedo divertirme con solo observar —dijo Claire mirándolo.

—¿Vas seguido a fiestas como esta en Midgard? —preguntó Loki.

—¿Así? No. Pero voy a fiestas muy similares —respondió ella—. Mi jefe... mi mentor, quiero decir, hace fiestas de gala y benéficas. Y debo asistir también.

Claire miró a Fandral acercarse entre los que bailaban.

—Rápido, bailemos —dijo Claire a Loki tomándolo del brazo.

—¿Quieres más? Pensé que no te gustaban estos bailes. Ah, ya entendí, es tu forma de coquetearme ¿No? —dijo Loki con una sonrisa de satisfacción.

—Sí, seguro, Loki —dijo ella arqueando una ceja—. ¡Vamos! Solo... ayúdame a alejarme de Fandral ¿Quieres?

Loki la miró, la tomó de la mano y continuaron bailando un rato, con alguno que otro pisotón de Claire.

—Quizá debas decirle a Fandral que ya no te siga —sugirió Loki.

—Creo que él no entiende indirectas.

—Así que, ¿También huyes en las fiestas de tu mentor, de los que quieren bailar contigo? —preguntó Loki.

—Solo de los que son fastidiosos —dijo ella riendo—. Pero en realidad, a veces bailo, y a veces me gusta observar. Me gusta más tomar una copa y conversar.

—Ya veo —dijo Loki—. A mí me gusta observar también. Las fiestas son muy ruidosas a veces.

Pasaron bailando un rato más y cuando hubo una pausa en la música. Loki fue a traer unas copas de vino. Le indicó a Claire que fueran hacia el balcón más próximo.

—Aquí no te verá —dijo Loki.

Ella lo miró, dio un suspiro y bebió de su copa. Luego de un momento de silencio, Claire habló:

—Que hace un asgardiano con los 5 mil años de vida. Es decir... ¿Qué haces tú con tu vida?

—¿Que quieres decir? Hago mucho —contestó Loki, tomando un sorbo de su copa—. ¿Que haces tú con la tuya, que es tan corta?

—Sí, bueno, en Midgard sabemos que la vida es corta. Eso nos pone en que pensar para aprovechar cada momento al máximo.

—La vida de ustedes, los midgardianos, es como una brisa, pasa y ya —comentó él—. ¿No te asusta?

Claire lo miró y parpadeó.

—Si la mía es como una brisa ¿La tuya qué es? ¿Un gran huracán? —preguntó ella dando otro trago de su vino—. No, no me asusta, sabiendo que trato de hacer lo mejor en mi vida.

Loki la miró.

—Yo estaría asustado de que mi vida acabe tan rápido.

—Yo estaría asustada que la mía durara tanto —dijo Claire mirándolo directamente—. Ya en serio ¿Qué has hecho en mil años? Digo ¿No te aburres?

—¿Aburrirme? Soy un dios, tengo mucho que hacer.

—¿Que pasa cuando ustedes llegan los 5 mil años? Cuando llega su tiempo.

—Nos transformamos para ir al Valhalla —afirmó Loki.

—¿Mueren?

—No. Vamos al Valhalla —dijo él con el ceño fruncido, bebiendo un sorbo de su copa.

—Es decir que... ¿Tu vida tiene un plazo?

Él la miró serio, sin contestar.

—Aún siendo un dios, tu vida sí tiene un plazo, entonces —concluyó Claire, entrecerrando los ojos.

—Pues no es...

—¡Lady Claire! —dijo la voz de Fandral detrás de ellos—. Te he buscado por todos lados.

Claire y Loki lo voltearon a ver. Fandral estaba muy elegantemente vestido de azul y dorado. La miró con una gran sonrisa.

—¡Estás deslumbrantemente hermosa! —dijo Fandral muy galante.

Claire medio sonrió. Loki alzó ambas cejas y apretó los labios.

—¿Me permites este baile, Lady Claire? —añadió Fandral, haciendo una reverencia—. Con tu permiso, Loki.

Loki lo miró parpadeando un par de veces. Claire miró a Loki en busca de ayuda.

—Lo que desee Lady Claire —respondió Loki formalmente.

Fandral la miró muy sonriente. Claire sonrió apretando un poco los labios y asintió. Él la tomó de la mano y se la llevó a bailar.

Loki los miró y dio un resoplido. Vio a Thor caminar hacia él, sin el séquito de chicas.

—¿Cómo va tu noche, hermano? —preguntó Thor, chocando su jarra de cerveza con la copa de Loki.

—Bien, aunque no mejor que la tuya —dijo Loki, haciendo un gesto con su cabeza.

Varias chicas esperaban que Thor regresará a elegir a alguien para bailar.

—¿Así qué, Fandral te quitó ya a tu compañera de baile? —preguntó Thor con una risita.

Thor le guiñaba un ojo a una chica que estaba a unos metros de ellos, sonriendo con todos sus dientes.

—Hay más compañeras de baile —dijo Loki sin darle importancia.

—Ah, mira. Fandral ha hecho esperar a muchas chicas por bailar con ella —comentó Thor, dando un sorbo a su jarra—. Me cae muy bien esa chica, ¿Qué me dices tú?

Loki tomaba de su copa.

—¿Te gusta Lady Claire? —preguntó Thor mirando a su hermano—. ¿No te parece bonita, Loki?

Loki se atragantó y tosió.

—¡¿Qué?! —dijo mirando a Thor con el entrecejo fruncido—. ¿Cómo se te ocurre que pueda gustarme una mortal?

—De acuerdo, solo preguntaba —dijo Thor riendo—. Es que últimamente te veo muy seguido con ella.

—¿Qué quieres que haga? —bufó Loki—. Madre me obligó a ayudarle con su invitada. "Deberes de príncipe" como lo llama mamá.

—Uh sí, debe ser muy tedioso, supongo. En especial cuando "la obligación" es muy simpática —rio Thor con sarcasmo.

—Si tanto te gusta, ve y acompáñala tú, en todas las cosas que mamá pida —contestó Loki de mal humor.

—No seas amargado, Loki. Además, ustedes dos se llevan muy bien, al parecer —dijo Thor, dando con el puño al brazo de Loki—. Me esperan para seguir bailando, hermano. Tú deberías buscar otra compañera porque... creo que Fandral ya la acaparó a ella.

Thor se fue y Loki se quedó ahí en el balcón, giró los ojos hacia arriba, pensando en lo tonto que era su hermano. Miró hacia donde estaba Fandral y Claire bailando. Ella se veía evidentemente incómoda.

Loki se acabó la copa de vino y fue por otra.

—Creo que un hijo mío me debe un baile.

—¡Madre! —exclamó Loki volteando a ver a Frigga que se había asomado a la mesa de las bebidas.

Loki le ofreció una copa a su madre y platicaron un rato viendo la fiesta.

Frigga sonrió luego de tomar la copa y tomó el brazo de Loki. Ambos caminaron hacia el salón para bailar.

—Ha sido una larga semana —comentó la reina.

—Supongo que tú y padre estarán cansados —dijo Loki. Frigga asintió.

Loki miró a Claire y Fandral cerca, bailando. Fandral se veía entusiasmado hablando y hablando. Claire parecía un poco exasperada.

—... y es lo que siempre he creído, la espada siempre debe estar afilada y brillante. Por supuesto con mi capacidad de blandirla, soy muy experto... —contaba Fandral.

Claire miraba a otro lado y por ratos lo miraba y asentía. ¿Era solo ella que creía que los príncipes y los guerreros de Asgard eran unos engreídos? Pero hasta ahora, al menos Thor, Loki y Fandral le parecía que sí lo eran. Aunque no se parecían para nada entre sí.

—... y si tú quisieras, yo podría ser el hombre que buscas —dijo Fandral mirando a Claire a los ojos—. Una chica hermosa como tú, necesita a un galán como yo.

—Fandral, eres muy amable, pero yo no ando buscando ningún hombre —dijo Claire seria.

—Todavía no lo sabes, Lady Claire. Pero, me buscas a mí —contestó Fandral.

—Oh, ¿No lo sé aún? De acuerdo —dijo ella mirando hacia otro lado.

La música continuó por un rato. La pieza había concluído. Y sonaba otra.

—Creo que iré a sentarme un rato, hijo —dijo Frigga.

Loki acompaño a su madre hasta el trono. Pasaron por dónde Claire y Fandral estaban bailando. Claire se veía mortificada.

—Alguien debería rescatar a esa pobre chica —dijo la reina mirando a Loki. Él asintió.

Fue entonces que Loki se dirigió a donde estaban ellos.

—Si me permites Fandral —le dijo Loki extendiendo la mano a Claire—. Vengo a recuperar a mi compañera de baile. Si estás de acuerdo Lady Claire.

Fandral se quedó confundido.

Claire asintió, dándole inmediatamente la mano a Loki y éste se la llevó para bailar otra pieza musical.

—¡Ya era hora! Gracias —dijo ella aliviada.

—No me lo agradezcas. Madre me pidió que te rescatara de Fandral —dijo Loki.

—¿En serio? —dijo Claire, viendo por encima del hombro de Loki hacia el trono—. Oh, vaya. Y yo pensando que podía ofender a la Reina si no bailaba con quién me dió las clases de baile.

Loki rio, ya se había quitado el casco. Estando tan cerca de él, Claire pudo apreciar las facciones de su rostro, con su ángulo de la mandíbula muy marcado, sus cejas oscuras y sus ojos verdes, su cabello azabache, con corte hasta el cuello, muy bien peinado hacia atrás. En verdad resultaba atractivo, pensó ella. Claro que no se lo diría.

—Pensé que no te despegabas de él porque empezaba a gustarte —dijo Loki chasqueando su lengua.

—¿Qué? No. Ahora dice que él es el hombre para mí, solo que yo aún no lo sé —dijo ella, poniendo los ojos en blanco.

—Puede ser... a lo mejor no lo sabes —comentó Loki en tono de burla.

—No te burles. Es algo incómodo en verdad —dijo ella.

Después de un rato, a Claire le dolían los pies y se fue a sentar. Eso sí, buscó un lugar apartado, para que Fandral no la viera. A Loki se le acercaron unas chicas, que llevaban un rato mirándolo y bailó con una que otra.

Claire tomaba agua, mientras miraba el baile. Para entonces ya se sentía un poco cansada. Nana Helga llegó a sentarse junto a ella.

—¿Te ha gustado el baile, Lady Claire? —preguntó la señora.

—En general, sí —respondió Claire con una sonrisa.

—Recuerdo estos bailes cuando los príncipes eran pequeños —contó nana Helga—. Solo estaban un rato, para ser presentados y acompañar a sus padres, luego yo debía acostarlos. Les contaba una historia. Pero no sé dormían tan fácilmente.

—Ya me imagino —dijo Claire, escuchando a nana Helga.

—A veces pensaba que ya estaban dormidos en sus camas y me iba —prosiguió la señora—. De repente oía sonidos de animales en la habitación de ellos y salía corriendo. Entraba y miraba toda clase de animales salvajes, tigres, jabalíes, osos, por ponerte un ejemplo. Thor con cara de asustado y enojado. Loki riendo sin parar. A Loki le gustaba despertar a su hermano en la noche o la madrugada y ver qué se sobresaltara ante los animales que hacía con magia.

—¡No! ¿En serio? —reía Claire.

—Sí, mi niño Loki era muy bromista desde entonces. Tenía como 6 años... —Sonrió nana Helga al recordar—. No puedo creer que haya pasado tanto tiempo. Míralos, ambos unos guapos y jóvenes príncipes.

—Usted los quiso mucho, ¿No es así? —preguntó Claire.

—No. Aún lo quiero —afirmó nana Helga con ojos brillantes—. Cómo a unos hijos ¿sabes?

Claire sonrió.

—¿Usted nunca tuvo hijos?

—No. ¡Cómo hubiera querido! —dijo la señora—. Pero fue lo mejor, poder cuidar a los príncipes. Ayudar a mi señora. Aunque ella siempre estaba ahí para ellos. Ha sido una maravillosa madre. Loki siempre fue más cercano a ella. Y Thor a su padre.

Claire escuchaba a nana Helga, expresarse siempre con tanto cariño sobre Thor y Loki y toda la familia real. La señora era tan amable y simpática, resultaba muy agradable platicar con ella, pensó Claire, parecía la nana perfecta.

Galt se acercó a Claire a pedirle que bailaran.

—Ve querida —le dijo nana Helga.

Ella aceptó, a pesar de lo cansada que se sentía. Fueron cerca, dónde Valeska e Inga, quienes usaban unos lindos vestidos, la primera en celeste, y la segunda en verde limón. Ambas bailaban con sus parejas de baile. Platicaron un poco cuando la música terminó. Luego volvía otra pieza a sonar. Galt y Claire siguieron bailando, Galt no se quejó de los tropiezos de Claire, y reía con ella. En eso, Claire vio que Ulricka apareció en el salón en un bonito vestido de un rosa pálido, con capas de vuelos en su falda. Notó que Galt la había visto también.

—¿Galt, te gustaría bailar con Ulricka? —preguntó Claire.

Galt la miró alzando las cejas.

—Este... yo —dijo él, un poco nervioso, quitando la vista de ella.

—Creo que podrían bailar, platicar y conocerse —dijo ella—. ¿Quieres que le diga?

—Claire, no quiero quitar los deberes de tu dama de compañía —dijo el sanador apenado.

—No para nada. Le dije a Ulricka que su único deber era divertirse esta noche —dijo Claire. A Galt se le iluminaron los ojos—. Ulricka es una buena chica, ¿sabes?

—Eso parece —contestó Galt con una sonrisa.

Claire se llevó a Galt de la mano, hacia donde estaba Ulricka. Ulricka los vio aproximarse.

—Ulricka, que bien que viniste. Luces muy linda —dijo Claire.

—Claire —dijo Ulricka, viendo a Galt un poco apenada—. ¿Vas a necesitar algo?

—Sí. Has venido justo a tiempo. Mira, me duelen los pies y no quisiera dejar al galante Galt solo. Necesito que lo acompañes a bailar ¿Puedes?

Ulricka no se esperaba esa petición, se quedó muda por unos segundos, viendo a Galt.

El sanador se adelantó y con una reverencia, invitó a Ulricka a bailar y está sonrió.

Claire fue a sentarse nuevamente, volteando a verlos con una sonrisa de satisfacción. Ya casi era media noche. Nana Helga, que había estado bailando con Thor, regresó a su silla.

—¿No tiene sueño? —preguntó Claire a la señora.

—Un poco, querida. Pero yo disfruto de estás fiestas —contestó la nana—. ¿Piensas que estoy muy vieja para esto?

—No. No quise decir eso.

Nana Helga rio a carcajadas.

Claire vio a Loki aproximarse. Llevaba una copa de vino en su mano.

—¿Quién está vieja para qué? —preguntó él que medio había escuchado.

—¡Yo, claro! —rio la señora—. Lady Claire piensa que soy una anciana que ya debe estar dormida.

—No. No, porsupuesto que no, nana Helga —dijo Claire apenada.

—¿Nana Helga, una anciana? —interrogó Loki—. Es la persona con casi 5 mil años, más jovial que conozco —agregó Loki, poniendo su mano en el hombro de la señora.

La señora sonrió. Loki se sentó junto a Claire.

—Te vi traicionando a Fandral con ese Sanador —bromeó Loki.

Claire lo miró arqueando una ceja y luego estalló en risa. Loki sonrió con una mueca.

—¡No inventes! —seguía riendo Claire.

Nana Helga los miraba de reojo.

—¿Quieres una copa? —preguntó él.

—Sí, porfavor.

—Ay, no quiero levantarme —dijo Loki en tono cansino.

—Bien. Yo voy —dijo Claire, quien iba a ponerse de pie.

—No, espera, no he dicho que vayas tú... permíteme —dijo Loki moviendo su mano y haciendo aparecer con magia una copa de vino que ofreció a Claire.

—Vaya... Gracias —dijo ella tomando la copa.

Siguieron viendo hacia la pista de baile La gente bailando muy alegre, gente degustando los deliciosos postres y comida, muchos bebiendo de sus copas.

Claire pensaba en lo majestuoso que era todo aquello. Los sirvientes pasaron con bocadillos, y nana Helga, Claire y Loki tomaron unos.

Loki miró a Ulricka y Galt que bailan muy sonrientes.

—¿Qué fue lo que hiciste con ese sanador y tu doncella? ¿Ahora te dedicas a emparejar gente? —preguntó él.

Claire miró a Loki con una sonrisa.

—Ellos se gustan —respondió ella—. ¿Sabes?, a veces debes ayudarle al destino, dándole un empujóncito.