Hola a todos, aqui les traigo otro cap. Por lo que ven, no es sencillo hacerlos dada la premisa que quiero darles.


Sekiryuutei Supremo Ascension

Arco 11: La Guerra del Apocalipsis

Capítulo 142: Cambio Indeseado

Mientras que el Olimpo era atacado, en Grigori, los miembros de DxD, descansaban todo lo que podían, ya que eran conscientes de que tarde o temprano, deben de salir a luchar contra lo que sería lo que queda de Qlippoth, a la vez que debían de hacerse cargo de Trixeha.

Pero la cosa, es que ahí yacía el problema de todo esto. ¿Cómo pueden hacerse cargo ellos de la enorme bestia? Debían de tener un plan. Algo que los ayude a poder hacer frente a la bestia que se menciona en el Apocalipsis.

No sólo ello, estaban seguros de que para eso, deben de estar al 100%. No, debían de ir más allá. Y eso era lo que tenían que hacer…

Ahora mismo, muchos estaban durmiendo, dado que el estrés de lo que fue la misión, estaba sobre ellos. No solo eso, estaban con la certeza de que pasara lo que pasara, deben de…

-¿No vas a dormir?

Rias, quien era de las pocas personas que no había estado durmiendo en estos momentos, pasó a ver como Yang se le acercaba. Estaban en la recamara donde estaba la máquina que estaba tratando a Ise de lo que fue el poder del DxD.

-… No puedo. Al menos no ahora. Ya dormí unas horas… - La pelirroja pasó a ver a su novio, quien estaba dormido con esa máscara y esos cables que revisaban su estado vital. – Y no quiero dejarlo solo.

-… Ya veo. – Yang pasó a ver al muchacho, no pudiendo negar que… - Ruby y Blake querían hacer lo mismo, pero Weiss y yo las convencimos de que descansar era lo mejor. Es más… No creo que lo mejor sea que se saturen.

Rias sonrió al oír ello… Ella…

-… No puedo creer que esto esté pasando. – Yang pasó a ver a la chica. – Cuando conocí a Ise hace casi un año, jamás pensé que… me metería en algo así. En pelear por el destino del mundo. Yo… Siempre pensé que mi vida sería relativamente normal para un demonio de clase alta. Pero…

-Pero el mundo tuvo otros planes. Quien sabe Rias, quizás sea así… Sino mal recuerdo, Ise siempre ha dicho que tú eres quien lo ayudó a ser quien es ahora. Y sin eso, no tendría el poder que tiene ahora.

-… No lo sé Yang. Yo le debo más a él que…

-No pienses en esas cosas. No pienses en deber algo. – Yang le dio un ligero golpe en el hombro a la demonio. – Ise no lo ve así. Y… Ahora, necesita más de ti de lo que crees.

-¿Desde cuándo eres tan buena en estas cosas?

Yang rodó los ojos con una sonrisa, notando la mirada de burla de Rias, a lo que la rubia solo negó con la cabeza.

-… Quizás solo tengo envidia de ti y de las demás… de que tienen alguien a quien…

-Ya hallarás ese alguien Yang. Quizás ya lo hayas visto y no lo sabes aún.

Quizás. Pero, de todos modos, no estaba desesperada. Ya no… Así que, solo se le ocurrió ponerse al lado de Rias, a seguir viendo como Ise seguía durmiendo. Ambas solo quedaban en silencio, ya que no sabían que más decir para…

-… ¿Sabes que ha estado haciendo Twilight? – Rias miró a la rubia con duda. – Ella estuvo aquí antes que tú. Y Weiss le hizo compañía… No solo eso, la miró hacer cálculos con círculos mágicos, ya casi parecía Ajuka.

-Ajuka-sama… Y si… lo sé. – Rias tocó el vidrio que separaba a Ise del mundo. – Hace meses, en la lucha contra Loki, ella y las demás usaron la energía que Loki quería usar para hacer evolucionar los Elementos de la Armonía. Lo que las hizo más fuertes… Pero…

-Pero Twilight desea llevar eso a un nivel, ¿no? – Rias asintió. – Mmm. La cerebrito es persistente.

-Ni te lo imaginas. Pero eso es lo que la hace capas de grandes cosas. Como no te puedes imaginar. – Rias soltó un suspiro. – Según ella, si logra emular lo de esa vez, puede hacer que los Elementos de la Armonía pierdan todas sus limitaciones y ellas puedan pelear a un nuevo nivel.

-Eehhh. La suerte de algunas… Nosotras 4 solo podemos usar nuestras habilidades y nada más.

-Jaja. Bueno, ustedes son talentos únicos. No lo puedes negar Yang. – La rubia le dio la razón. – Pero… cada uno busca su manera de ser más fuerte, a su modo. Yo digo que cada uno… sigue su propio camino a la grandeza.

-… Eso lo decía él… ¿No?

Rias sonrió con tristeza. Si, eso le dijo él, cuando ella dio la sugerencia para un estilo de lucha, cosa que él aceptó.

-… Ya me hice a la idea, pero a veces es raro pensar que ya no está.

-Si, pienso igual. Rean era… peculiar. Pero espero que sea donde esté, haya visto a mamá. Por lo que sabemos, él la quería mucho.

-Si… Esperemos que este en paz. – Rias soltó un suspiro. – Quizás deba dormir un poco, dado que mañana quiero hablar con mi madre, a la vez que deseo hablar con mi sequito de algunas cosas, así como es que nos moveremos para la batalla.

-Igual. Una lucha contra la bestia del Apocalipsis, pensar que viviría un pasaje bíblico.

Rias sonrió al oír ello. Ambas se dieron vuelta para irse, no sin antes ver a Ise, quien seguía durmiendo. Ambas sonrieron al verlo tan tranquilo y en paz, este descanso era lo que él necesitaba.

Una vez salieron de la habitación, caminaron por el pasillo, para así… poder llegar a una de las salas más grandes, donde algunos estaban despiertos. El resto del equipo RWBY estaba ahí, así como Kiba, Xenovia y Gasper.

-¿Y los demás?

-Durmiendo. Dado lo que ha pasado, si estaban cansados. Y Twilight no ha dejado de tratar de completar su teoría. Pero al menos, eso la tiene lejos de preocuparse por Ise. – Xenovia le dijo a Rias lo que pasaba, a lo que la pelirroja asintió.

-¿Y ustedes? Pensé que les dije que se fueran a dormir. – Yang miró a su hermana y Blake, quienes…

-No pudimos.

-Weiss estaba murmurando cosas de lo que Twilight le decía.

Ambas miraron a la culpable, quien se mostraba ofendida. No era su culpa que las teorías de Twilight sean tan buenas. Es más, hasta la quería ayudar más, que se olvidó de dormir. ¿¡Acaso estaba mal el buscar el conocimiento!?

Los demás rieron al ver la cara de la chica, a lo que Rias solo pudo ponerse a pensar que las cosas, estaban en calma, por ahora. Eso sí, dormir sería lo más recomendable. Tenía sueño. Y justo cuando estaba por dar la idea…

-¡Qué bueno que los encuentro! – Penemue apareció, se le veía angustiada. - ¡Tenemos información de las actividades de Qlippoth! ¡Están atacando el Olimpo!

Esa información, fue como un golpe para ellos. ¿El Olimpo? Pero… se supone que es de las zonas de la mitología que pocos conocen la entrada. ¿Cómo es que…?

-Trixeha… su poder debe de ser capaz de incluso romper esas barreras que las deidades dejan para que nada ni nadie pueda entrar, sin sus permisos. – Weiss podía notar que… estaban en un aprieto más que grande. Muy grande.

-¿Qué podemos hacer? ¿Mandamos ayuda?

-Sé que están cansados… Pero… ¿Pueden ir ustedes a ayudar? – Los presentes vieron a Penemue, no sabían que decir. – Vali y su equipo están en otra misión, están reuniéndose con Millium, para informar de la situación y poner a los gobiernos del mundo en alerta.

No era un mal plan. Pero… ¿Estaban con las fuerzas para pelear? Ngh… no es que les quede otra. Rias miró a los siervos que estaban con ella, estos asintieron. El equipo RWBY hizo lo mismo. Si, es lo que deben de hacer. Quizás puedan ayudar en algo.

Dejarán que los demás duerman un poco, ellos…

-¡Díganos como llegar!

Penemue sonrió, muy bien….


De nuevo en la zona de batalla en la que se había vuelto el Olimpo, se podía ver como los Grimms y los Evil Dragones seguían destruyendo todo. Tanto, que en verdad, era el choque de dos colosos…

Apophis estaba en su forma real, claro que su tamaño era solo la mitad de su tamaño real. Pero a la vez, no afectaba su enorme poder. Su control sobre el agua… sumado a la oscuridad, solo hacía que el agua se mueva como si fuera parte de él. Claro, no tiene ese control de hidroquinesis al nivel del Dios del Mar Griego, Poseidón.

-¡Pensar que llegarías a usar este poder contra mí, Dios Poseidón! ¿¡Tanto te afecta el no poder acabar conmigo!?

Apophis se rio de la desesperación presente en la cara del Dios, quien estaba en una forma gigante, creada por el uso del agua del mar, que estaba cerca de ellos, a lo que creó un enorme Avatar de agua de su persona, encima de lo que eran como caballos. Enormes caballos, así como enormes torrentes de agua, que lo envolvían, que sería el uso del escudo perfecto para los ataques de Apophis.

Las ráfagas de oscuridad que salían del cuerpo de Apophis, impactaban contras las columnas de agua que el Dios usaba para defenderse, a la vez que este le lanzaba ráfagas de agua, usando un enorme tridente, lo que lo ayudaba en el control del Elemento.

Apophis se envolvió en oscuridad, deteniendo el ataque, a la vez que atrapaba grandes cantidades de agua con su oscuridad, para usarla luego. Debía de seguir así, debe de mantener su estrategia.

Abrió la boca y lanzó una llamarada tan grande, que en verdad, era gracioso el pensar como evaporó el agua que trató de evitar el ataque. Hasta Poseidón sintió el impacto en su cuerpo hecho de agua. ¿¡Como era eso posible!?

-¿¡Cómo es posible!?

-Ustedes los Dioses se han dormido en sus laureles. – Apophis pareció burlarse del Dios, dado el tono que uso en su voz. Su sonrisa, era macabra dado como la oscuridad lo estaba envolviendo y daba ese efecto tan… cruel. – Puede que hayan sido los más poderosos 2000 años atrás, pero nosotros los Dragones… quienes hemos estado encerrados o sellados, nos hemos visto en la obligación de hacernos más fuertes de otras maneras.

Apophis siguió lanzando ráfagas de oscuridad de su boca y de su cuerpo, poco a poco atrapando más agua para su gran plan. Avanzaba, su cuerpo como el de una serpiente, atrapó a uno de los caballos de agua que estaban apoyando a la deidad en su lucha.

Como si fuera una boa… y a su vez, lo aplastó… La criatura de agua se volvió eso, agua, a lo que Apophis añadió esas reservas a su ya enorme colección. Con un movimiento de su cuerpo, Apophis se puso a solo unos metros de Poseidón, quien lo atacó con su tridente de agua, pero la cola del dragón repelió el ataque y con un movimiento rápido, abrió la boca para atrapar a otro caballo de agua y destrozarlo con sus fauces.

El Dios del Mar retrocedió un poco, no creyendo lo que estaba pasando. Que él, una deidad, una de las más poderosas de la mitología griega, este siendo llevada a este extremo. Estaba siendo acorralado a estos extremos. No solo ello, el dragón se estaba dando el lujo de burlarse de él. Como si en su cara, le estuviera diciendo que no puede hacer nada. Como que… solo estaba jugando.

-¡Maldito dragón! – Poseidón se lanzó al ataque, esta vez yendo por el combate cuerpo a cuerpo. Algo que Apophis, intuyó, ya eran los signos claro de la desesperación. Estaba perdiendo la paciencia. - ¿¡Acaso creen que pueden ustedes venir y ponerse a destruir nuestro hogar!? ¿¡Quienes se creen!?

Apophis esquivó, se movió con la agilidad de un ser de su tamaño, no debería tener. A la vez, que estaba pensando en como acabar con esto. Si, solo debe de esperar ese momento. Si… Sonrió al ver que esta batalla ya la tiene ganada.

Giró la mirada para ver que Aži Dahāka se estaba divirtiendo. Había creado sus clones, había creado solo 10, si hubiera querido, pudo crear más… y vaya que de hacerlo, las cosas habrían acabado ya. Pero lo estaba dando el tiempo de pelear y divertirse, eso era bueno.

De todas maneras, se giró para ver que… Poseidón se lanzó al ataque, esta vez lanzando un ataque con un brazo… Lo tenía.

Esquivó el ataque y se enroscó al brazo, como una serpiente, envolvió su cuerpo con la oscuridad que tenía encerrada el agua que había estado acumulando y dejó salir, la técnica con la que puede derretir hasta a los Dioses.

-¿¡Que es…!? ¡AAAAAAAAAAAAAH!

Poseidón sintió como el brazo izquierdo, el que usó para atacar y estaba envuelto por el cuerpo del dragón, empezaba a quemar… ¿¡Cómo era posible!? ¡Se supone que estaba bajo el agua!

Apophis soltó a su oponente, para que pueda ver el daño que había recibido. Se notaba como el brazo de agua del Avatar, se estaba… derritiendo. ¡Es imposible!

-¿Sabes para que estuve acumulando tanta agua que me lanzabas? Simple… Para esto… - Apophis atacó de nuevo con su cola, hacia el cuerpo de Poseidón, quien alzó su tridente para bloquear el ataque, pero su sorpresa fue grande al ver como… como su arma se estaba derritiendo. ¿¡Que estaba pasando!?

-Primordial Water. Mi elemento de oscuridad, sumado al agua, me permite crear lo que… puede ser considerado un poderoso ácido, que puede derretir a los Dioses. Y tú, me has dado esa capacidad con toda el agua que me lanzabas. Si estuvieras en tu apogeo, te habrías puesto a pensar, ¿por qué acumula agua? Pero no, no lo hiciste. Lo obviaste y seguiste atacando con más agua. Jajaja. Te has vuelto patético Poseidón… y ahora, tengo suficiente agua, como para derretirte a ti y tu Avatar. Pero… ¿Para que apresurar las cosas? Lo mejor se logra con calma…

Poseidón sentía que estaba hundido… que estaba… contra la pared. No solo ello, estaba más que seguro de que… Apophis, hará de esta batalla, algo que solo… lo matará de la manera más lenta posible. ¿Cómo…?

-¿Sabes que planeas hacer? ¿¡En serio deseas matar a un Dios!?

-… Hace años, un humano lo hizo. Eso los puso a raya… Ahora, será para que sea un ejemplo de una verdad absoluta… que ni ustedes, los Dioses, se salvan de la mediocridad. Que estar en el poder tanto tiempo, los ha vuelto débiles y conformistas… Así que… ¿Iniciamos con tu larga agonía?

Apophis dio una sonrisa cruel, pero a la vez que demostraba, que estaba listo para lo que sea… listo para dejar una marca más en el mundo. Que un Dios, no es inmortal… que hasta ellos, pueden morir. Y que un Dragón, estaba encima de todos.


De vuelta en el Olimpo, se veía como la pelea seguía. Hefesto y el equipo JNR estaba tratando de evitar, de caer a manos del humano que había recibido el poder de un Dios, a la vez que estaba con lo que uno llamaría, una mezcla con la biología Grimm y algo de los poderes del Santo Grial… Pues, si, estaban jodidos.

-¡Agh, su defensa es superior a la que tenía prevista!

Hefesto dio un golpe con su martillo, siendo bloqueado por las alas de la armadura dorada del sujeto, las cuales brillaron para repeler al Dios. Nora lanzó varias granadas, a la vez que Ren disparaba para que las explosiones pasen antes, para confundir al sujeto, pero este lo previó y se movió para ponerse a una buena distancia, a la vez que notaba como el rubio que los acompaña, quien parecía analizar la información que estaba viendo.

Debe de ser un estratega, eso debe de ser… Parece que se deberá de hacer cargo de él, antes que idee un plan, que lo ponga mal parado. A la vez, que debe de moverse para esquivar el ataque de esa mujer.

-Pensar que unos humanos se meterían. Supongo que deben de ser parte de DxD… - Kahim hizo la suposición, a lo que los 3 no dijeron nada. – Ya veo… pensar que llegarían tan rápido. No… no deben de ser de la fuerza central. Pero… no importa. Deben de morir, así como todos…

-Se nota que tienes un odio claro hacia todos… Vaya que eres resentido. – Nora le dio una sonrisa burlona al sujeto, a la vez que se ponía en guardia.

-… Ni te imaginas cuanto…

La chica no vio cuando el sujeto se movió y le dio una patada que la mandó a un lado, ante la sorpresa de sus amigos y del Dios. La chica estaba a punto de caer al abismo, ya que la había mandado más lejos de la construcción. Nora estaba pensando a toda velocidad que hacer para evitar caer, pero nada se le venía a la mente… ella…

En eso, se vio como una ráfaga de pétalos, apareció y se la llevó de nuevo al suelo, para evitar que caiga. Nora parpadeó al verse a salvo, a la vez que miraba a su salvadora y notaba que era…

-… ¿Ruby…?

-Nora.

Las chicas se sonrieron al verse… si bien tenían ganas de abrazarse, sabían que no era el momento. Ya que Kahim se lanzó hacia ellas, Ruby volvió a moverse a toda velocidad, esta vez llegando al lado de los demás, que…

-¡Jaune, Ren! ¡No saben lo mucho que me alegro de verlos!

-¡Igualmente Ruby!

Jaune también estaba feliz de ver a su querida amiga, pero Kahim en verdad estaba perdiendo la paciencia con esos mocosos, pero en eso, se vio como una criatura de oscuridad se le lanzó encima. Era como un lobo, con dos bocas. Agitó su lanza, para poder destruir a la criatura, a la vez que notaba como Hefesto atacaba con su arma.

-Con que este es el ser que Aniki derrotó. Pensé que estaba muerto.

-Dado que es Qilppoth, ya nada me sorprende.

Gasper era el que estaba con Ruby, la chica se alegraba de ver que el chico estaba usando el poder de Balor, eso era algo que los podía ayudar. Pero hasta ella era capaz de sentir el enorme poder de este sujeto. Era enorme… duda que puedan hacer algo.

Pero pueden detenerlo hasta que… alguien más venga a ayudarlo, al menos ese es el plan inicial. El segundo, pues… para eso tienen a Gasper y Balor.

La batalla, solo debía de seguir.


En otro lado, Sombra se estaba defendiendo de los ataques de Rahab, el demonio de Sangre estaba demostrando ser un oponente de cuidado. Estaba usando el máximo de su poder que puede controlar, sin perderse en la ira. Y eso era mucho que decir, a la vez que trataba de evitar que los ataques le den de lleno. Esa sangre, era mortal. Vaya que lo era.

Pero no por eso, se estaba rindiendo, para nada. No, estaba dispuesto a seguir con la lucha. Pero no se estaba haciendo más fácil. Para nada. Lo que estaba pasando en estos momentos, era que el demonio Rahab, lanzó ráfagas de su magia hacia Sombra, quien las repelió con sus puños. Era lo que necesitaba, al menos un descanso. Y con un movimiento más… y puede que tenga que idear un nuevo plan. Es más… No ayudaba que estaban en un espacio cerrado, si solo Hope estuviera aquí, podría sacar más poder sin perder el control, pero ahora.

-Veo que le tienes miedo a perder el control. Parece que los reportes de tu persona, son ciertos. Ja. Patético. No eres tan letal como dicen. Así que, puedo matarte… mejor así, dado que no quiero que nos des más problemas.

El demonio se movió a toda velocidad hacia el humano, que concentró oscuridad en su cuerpo, listo para atacar, pero en eso, se vio como varias armaduras móviles con características de dragón, aparecieron, Estas portaban espadas, algunas se usaron de escudo, las otras atacaron, logrando hacerle un corte al demonio, quien retrocedió. Acto seguido, un dragón de energía se lanzó al ataque. Rahab saltó y voló para esquivar el ataque.

-Buen movimiento Weiss.

-Gracias. Pero se nota que ese sujeto es más fuerte de lo que habíamos pensado en un inicio.

Weiss y Kiba bajaron del dragón de energía, para ponerse al lado de Sombra, quien se asombró al ver…

-Pensar que estaríamos luchando del mismo lado, Sombra.

Kiba recordaba al sujeto, que había luchado mano a mano con Ise y Vali, además de que los había superado y que solo fue por el hecho del genio de Vali y la resistencia de Ise, que lograron hallar una técnica para derrotarlo. A la vez, que las cosas ponían difíciles… No pensó que pelearía mano a mano con el sujeto que casi mata a su amigo, pero… así es la vida. Llena de sorpresas. Eso sí, lo que quiere ver ahora es…

-¿Rahab?

-Con que el niño de la otra vez, sigue con vida. Pensar que estarías aquí… Jajaja. Puedo sentir el incremento de tu poder niño. Es increíble.

-¿Lo conoces? – Weiss le hizo la pregunta al chico, quien…

-Si… Una vez, Ise-kun, Vali, Sairaorg-san, Saji y yo peleamos con él… nos derrotó a los 5. – Weiss se sorprendió al oír ello. – Fue una derrota que nos ayudó mucho, ya que nos dio la capacidad de crecer y despertó el instinto X-Rounder en nosotros. Pero… jamás pensé, que lo vería de nuevo. Debe de ser una jugada muy rara del destino, hacer que… este tipo este aquí.

Kiba sonrió al ver que… Puede que este sea el momento de una pequeña venganza. Weiss no dijo nada, estaba segura que este tipo, debe de ser poderoso. Ella ya había leído los reportes del ser que llaman Sombra. Si estaba teniendo problemas, era por algo. A la vez que…

Pasó a ver al demonio sangriento… ¿Era un demonio? Puede ver en él, cosas de Grimms, esencias y poderes… Ha estudiado a esas cosas toda la vida, dado lo que era su trabajo. Lo que quería hacer, por lo que puede ver, lo que estaba pasando. Puede ver que… ese sujeto, tenía dotes de Grimm. Pero la pregunta real de todo esto, era… ¿Cómo era eso posible? No lo sabía, pero no le importa. Lo que deben de hacer ahora, es pelear.

-… Pensar que mandarían ayuda.

-No han venido muchos. Dado que aun estamos cansados por la misión que tuvimos, pero… Los que estamos aquí, sirven. – Kiba hizo que 4 de los caballeros porten 4 de las 5 espadas demoniacas que tiene. No sacó a Gram, dado el riesgo que es usarla… además, de que usarla, sería un suicidio.

-Muy bien, tengo interés en pelear contra este demonio. – Weiss invocó de nuevo al dragón de energía, el cual rugió, listo para la lucha.

Rahab miró a los dos mocosos que se metieron en la lucha, a la vez que Sombra estaba poniéndose en guardia, para poder pelear con sus poderes. El demonio era consciente de que el plan era otro, pero la idea de huir y demostrar debilidad ante estos niños, era un gran No.

Es más, ya había peleado contra uno de ellos… y si bien se ve que es más fuerte que antes, él también lo es. Lanzó ráfagas de energía a los 3, Weiss creó varios escudos mágicos, que a pesar de que cayeron, sirvieran su meta.

Sombra y KIba se lanzaron al ataque contra el demonio, quien bloqueó el ataque de los 2 sujetos, a la vez que ponía en posición tras retroceder por la fuerza del impacto. Lo que llevó, a que se mueva de otra manera. Pero los caballeros con las espadas demoniacas se lanzaron al ataque, llevando a que… tenga que moverse.

Reconoce a esas espadas… pensar que un niño las tiene en su poder. Vaya locura, pero a la vez, hacía que esto sea más… interesante. Mucho…

Sonrió con malicia… puede divertirse un poco más. Nadie le puede… decir que no puede…


En lo que sería la batalla por otro lado del Olimpo, Se podía ver como las cosas se seguían poniendo color de hormiga para los que estaba peleando. Y eso era decir mucho, a decir verdad, Hera trataba de alejarse todo lo que podía de lo que serían esas dos locas que iban tras ella y lo que sería su cabeza, si eso era lo que estaba pasando en realidad en estos momentos y ella, como la Reina del Olimpo, no estaba logrando nada, solo estaba obligada de quedarse relegada y tratar de huir de lo que sería un enemigo invencible.

-Mira como corre, la supuesta reina de los olímpicos. Que patético. – Cinder estaba riendo al verlo que la mujer no era capaz de hacer, era como si disfrutara con un placer que bordeaba el sadismo lo que era esta situación.

-Tranquila querida Cinder, lo que debemos de hacer es lo que el buen doctor nos dijo que hagamos. Detener a la Diosa y que no se reúna con su esposo. – Salem sonaba tranquila, pero podía el ligero tono sádico en su voz.

No era para menos, lo que estaba pasado era algo que jamás se pensó posible, el que los Dioses del Opimo, sufran por lo que sería un acto que hace años era un tabú, no porque fuera en si prohibid, sino porque era en si algo imposible, la simple idea de que eso suceda era algo que jamás pasaría por la cabeza de los humanos en el pasado, porque les tenían miedo, pero estos sujetos, no… Estaban como si nada, era casi una locura el ver que se movían y los atacaban.

Hera tuvo que esquivar los ataques de esas bestias que eran como masas de oscuridad, así como a su vez, los ataques de esas dos locas. Era casi una tortura el tener que hacer esto… Vaya manera de que las cosas avancen hacia lo que parecía ser su inevitable muerte. Demonios….

En eso, cuando esas dos atacaron, se vio como lo que parecía ser una ráfaga de luz. Una que destruyó a varias de esas cosas, esa aura, era la de una espada santa, la puede reconocer. Años que no…

-¿¡Está bien!? – Esa voz…

Se giró para verse con la sorpresa de que se trataba de una chica que llevaba esa espada, que si no mal recuerda o piensa mal, es Durandal. Y con ella, estaba una chica rubia que estaba dando golpes a todo lo que mueve. ¿Quiénes eran?

Esto era algo que ella no había esperado ver, al menos…

-Oh, la usuaria de Durandal. Que sopresa…

-Y trajo a la chica de Beacon, significa que DxD está ya en movimiento. - Salem dijo ello con un torno de burla, pero que a la vez demostraba lo serio que era todo esto. - Aunque es una verdadera lástima que el Sekiryuutei no este aquí. Supongo que debe de estar durmiendo para poder prepararse para lo que sería el gran acto.

¿Gran acto? ¿De que estaba hablando esta mujer? Es más, les dio la indirecta de que algo más grane estaba por pasar y que ellos debían de estar en medio de esto. Vaya manera de dar información al enemigo, pero no lo ven de mala manera. Para nada, es información más que valiosa para ellos.

Y con eso, las dos chicas se pusieron en guardia….

-¿En verdad crees puedes hacer algo Yang? – Cinder se burló en algo e la chica. – Sino mal recuerdo, lo que pasaste y viviste luego de… ese día no fue lindo.

-No caeré de nuevo en una trampa tuya Cinder… - Yang estaba lista para lo que sea, además… - Y esta vez, no tienes a esos dos para ayudarte, si no oí mal ahora están muertos.

La ligera burla de Yang no le vino en gracia a lo que sería la Falla Maiden. Si, se notaba que no estaba nada feliz, más al ver como es que les lanzó una ráfaga de fuego que Xenovia logró cortar gracias a Durandal.

No solo eso, se pudo ver que Salem también se lanzó al ataque, Xenovia sacó a Excalibur y la usó en conjunto a Durandal. Eso ayudó a que cortar las ráfagas de poder de Salem, no sean un gran problema, a largo plazo. La chica miró a Hera, quien parecía aun no caer en la cuenta de que estaba siendo salvada, vaya manera de que las cosas avancen de otro modo.

-Que está esperando, ¡Váyase ya! – Xenovia le dijo eso a la Diosa para que despabile, no puede quedarse aquí más tiempo, debe de irse.

Y si bien en situaciones que ella llamaría normal, que una mortal le diga que debe de hacer la habría molestado en gran medida, Hera asintió, ya que sabe que en estos momentos, ella es solo un estorbo para estas chicas. Y sin más que decir que un rápido gracias, Hera se largó de ahí.

Y Salem vio eso con fastidio….

-Pensar que una ex exorcista estaría ayudando y salvando a una deidad de una religión pagana.

-Que puedo decir, hay cosas que en verdad, no se pueden mantener como en el pasado. Y esta es una de ellas. – Xenovia se preparó para usar a Durandal, al notar que Salem se estaba poniendo en guardia. – Ok bruja, veamos de los que eres capaz.

Salem, no dijo nada, solo cargó magia oscura en sus manos, no cabe duda de que el nivel e esa mujer era fuera de serie y a su vez, era como si estuviera…. Tratando de decir algo. No sabe que es, pero si tiene la certeza de que… no es bueno. Debe de estar planeando algo, lo puede sentir, su experiencia en estas situaciones, siempre vienen bien en estos momentos, Y que eran muchos, a decir verdad. Vaya manera en que la vida de uno se vuelve tanta locura, que ya estas acostumbrado

Al mismo tiempo, se podía ver cómo es que Yang Y Cinder estaban metidas en una pelea que uno puede considerar, personal. Muy personal. Yang sabe que han pasado muchas cosas que han hecho que su vida sea un infierno, pero… si algo está segura, es esta loca tiene gran parte de la culpa de lo que pasó en Beacon. Y la iba a hacer pagar por ello una y mil veces, eso lo jura. A su vez, desea poder…

-¿Qué pasa? ¿¡Es todo lo que puedes hacer niña!?

Yang esquivó los ataques de Cinder hacia su persona, esas ráfagas de fuego no son algo que debe de tomar a la ligera, para nada. Es más, debe de tener cuidado con otros ataques pueden costarle caro, si debe de tener mucho cuidado. Uso sus guantes para poder moverse y así esquivar los ataques. Si, eso era lo que debía de hacer para no dejar que las cosas se le salgan de control, Yang no era tonta para nada, impetuosa, si, pero no tonta.

Decidió mantener la distancia, tiene que tener cuidado con lo que se viene, mucho. Sabe que no le puede ganar a esta loca fuera, pero al menos la puede tener ocupada el tiempo más que necesario para que las cosas mejoren en otro lado. Dios, espera que a los demás les esté yendo bien.


En otro lado del Olimpo, se puede ver como Apollo estaba luchando al lao e Hope, quien estaba actuando más como la defensa, mientras que el Dios era el encargado del ataque, eso era lo que hacía que las cosas no se salieran del control de ambos.

-¿¡Cuántas de estas cosas hay en verdad!? – Hope estaba segura de que sea lo que trija este mundo, la odia a más no poder… es decir, estuvo dormida 1000 años, despierta y ahora estaba metida e l que sería un asunto en donde el destino del mundo estaba en juego, vaya cambio en el estilo de vida de uno… Ya parece sacado de uno de esos comics que Jaune la hizo leer…Dios…

Apollo por su lado le de debía de dar la razón a la mujer, que estaba tratando con todas sus fuerzas, el defenderse contra los ataques de esas cosas y vaya que estaba siendo una molestia en todo esto… esos Grimms eran peor que la plaga. No solo resisten todo lo que les lanzan, sino que emergen más y más. ¿Qué era lo que podían hacer para poder superar esto?

El Dios estaba más que seguro de que con todo lo que estaban pasando, las cosas no pueden hacer más que…

-Pensar que hasta un Dios tiene problemas para hacerse cargo de estas cosas que no son más que fallas.

Una nueva voz se hizo presente para ellos… Los dos se giraron para verse con la sorpresa de que…

Es un hombre corpulento, bien formado, con músculos definidos, mandíbula cuadrada y piel oscura con marcas rojas. También posee vello facial con forma de patillas, que se junta en un bigote y deja la barbilla al descubierto. Su ropa esta deshilachada y rasgada, posiblemente debido a daños en peleas o por vivir en condiciones difíciles. O ambos…. Pero lo más llamativo era el brazo derecho que tiene, que se nota, ya no era humano para nada.

-… Con que tú debes de ser Raidou… - Hope miró al hombre con un desdén que no era normal en ella.

-Pesar que sería reconocido por una de las que sirven bajo la Diosa Atenea, es un honor.

Hope sabía que el tipo se estaba burlando de ella, eso es más que notorio. Pero lo que llamaba la atención en realidad era que… ¿¡Cómo es que estaba aquí este sujeto!? Parece que la barrera del Olimpo, ya no sirve de nada…

Lo que si estaban seguros, era que no estaba solo, para nada…

A su lado estaban dos personas que Apollo reconocía muy bien, pero que no había visto en años. Eran dos hombres que si lo tomas en el criterio humano, estaban e sus 30. Sus cabellos rojizos, pero que llevaban con peinados diferentes, dado que se notaba que uno lo tenía muy corto y el otro largo y desaliñado. Llevaban ropas como cualquier miembro de la facción del Olimpo, pero a vez, se notaba que tenían cosas que no eran comunes en los que visten así… dado que llevaban telas negras.

-¿¡Fobos y Deimos!?

Si, estos eran los hijos de Ares… En la mitología griega se cuenta que estos dos hermanos acompañaban a Ares a sus batallas. Siempre.

Deimos y Fobos. Personificación del horror y del temor, los gemelos eran hijos de Ares, dios de la guerra y de Afrodita, diosa del amor. También del amor nace el espanto, como parecen decirnos unos versos de Borges: "No nos une el amor sino el espanto; será por eso que la quiero tanto". Vaya ironía del destino…

En el campo de batalla aparecía primero Fobos, sembrando el terror, poniendo en fuga a los combatientes. Después entraba Deimos, paralizando a los guerreros ante la inminencia del dolor o de la muerte. El primer impulso del miedo es la huida. El segundo, la parálisis.

Si lo ponemos en las palabras de Hesíodo, en su Teogonía, se refiere a estos gemelos y su bien articulada estrategia de la siguiente manera: "Dioses terribles que conducen en desorden a las filas cercanas de los hombres en una guerra insensible, con la ayuda de Ares, saqueador de ciudades".

En pocas palabras, estos dos eran los que impulsaban ese sentimiento que nace batalla, el miedo a la batalla, la muerte y lo que pasara en esta, el terror tras ver las consecuencias de la batalla, eso era lo que lleva a que sean deidades que no han sido tan bien… apreciada, menos en estos tiempos de paz, donde la guerra de por si… ya no es necesaria. No tanto.

-¿¡Que hacen los hijos de Ares aquí!?

Hope era consciente de lo que le pasó a Ares hace 2000 años. Atenea siempre habló de lo que le pasó a la deidad con dolor, ya que la muerte de este, significo muchas cosas para ella y al que fue el responsable de ellos. Si, era un recuerdo nada amable para ella, para nada.

Apollo pensaba lo mismo que ella, ¿¡Que era lo que estaba pasando!?

Si, esos dos no siempre estaban con ellos, ya que en si, no estaban siempre de acuerdo con sus ideas. Eran como Ares en varias cosas y nadie quería repetir lo que pasó hace 2000 años… de ninguna manera.

Zeus era exigente tras la personalidad que trata de dar antes las demás facciones, de que era alguien que se toma las cosas a la ligera o que en verdad, todo puede salir muy bien. No, Zeus era muchas veces, como se le planta en los relatos mitológicos, no todo era falso ahí.

Pero lo que si no puede negar es que su padre, tenía una fuerte razón para… hacer esto y más… Estaba asustado, no quería repetir lo que pasó con Ares, de ninguna manera, el que un mortal haya hecho lo que el Rey Supremo pudo hacer.

De todas maneras, era una locura que…. ¿¡Cómo es que dos Dioses del Olimpo pueden estar haciendo esto!? ¿¡A su propio panteón!?

-¿¡Que es lo que están haciendo!? – Apollo hizo la pregunta que Hope estaba esperando hacer desde hace rato.

-¿No lo ves Apollo? Estamos eligiendo el bando que nos permite ser nosotros al fin.

-Si… Se nota que has estado mucho tiempo con esos tontos de las otras facciones, que has olvidado lo que significa ser un Dios.

Ambos Dioses hermanos rieron al ver la cara de sorpresa, así como de incredulidad del Dios Apollo. Esto no era posible…

-¿Es por lo de Ares? ¿¡Por eso es que están haciendo esto!?

-Lo que nuestro padre pasó, no es algo que nos importe ya. – Ok, esa no era la respuesta que estaba esperando. Deimos solo sonrió… - Más allá de eso, el ver el horror de lo que esta por pasar, es algo que si me importa y mucho…

-Además, padre hubiera visto esto como una gran oportunidad de que… el mundo vea de lo que somos capaces. Si, eso es lo que deseamos hacer con esto… Y sentir este miedo, es placentero. Hasta los Dioses sienten miedo, ¿No crees? – Fobos parecía estar feliz con el ambiente que embarga el Olimpo.

Esto era absurdo, sabía de antemano que esos dos eran unos miserables, pero el llegar a este nivel, era insano. Una locura que no tenía palabras para…

Hope notaba la confusión, así como…. La decepción, el sentimiento de traición que debe de estar sintiendo, es algo que uno jamás debería de sentir. Si, eso era lo que estaba pasando en estos momentos… el que… esto esté pasando, demuestra que hay varias cosas que nadie sabía de antemano. Que esto estaba bien planeado, que los pasos que estaban dando en estos momentos, ya habían sido previstos… Ya nada… era algo que el líder de este grupo, no haya visto en ningún momento.

Demonios, ¿Cómo es que pueden salir de esta situación? Duda que sus habilidades le permitan el poder defenderse de estos tres sujetos, sería un suicidio. Puede tener un gran poder defensivo, pero dos de sus oponentes son Dioses… ella…

-De todas maneras, no vinimos a pelear con ustedes. No aún, la razón es que queríamos ganar tiempo… de que vean la verdad de este mundo… De que es el final de una larga y decadente era…

¿De que estaba hablando este sujeto? Lo que los dos oyeron, fue el rugido de un dragón, un rugido que les heló la sangre, no por el sonido o la fuerza de este, sino por el sentimiento que esa voz dio a cada ser que lo escuchó.

Y cuando giraron las vistas para ver el origen de ese rugido, se sintió como es que… sintieron pavor… no solo ellos, sino cada miembro del Olimpo y sus aliados sintieron algo que un dragón bien puede generar con su mera presencia. Miedo….


Por el lado de Zeus con Atenea, se veía como ambos estaban tratando de soportar el feroz ataque del dragón Aži Dahāka. Los clones que creó, eran igual de fastidiosos que él.

-¡Si no fuera porque se están resistiendo, diría que esto es como una terapia para el control de la ira!

-¡Si, no es fácil tener que crear otro clon una vez acaban con uno! ¡Sean considerados!

-¡AH! ¡Acabaron con otro! ¡Kage Bunshin! … ¿Por qué me ven de ese modo? ¿Qué dije?

Las dos cabezas de Aži Dahāka no dijeron nada, solo siguieron con lo suyo hasta que en verdad, las cosas parecen estarse saliendo de control, esos dos Dioses en verdad estaban demostrando su poder. Maldito Apophis, cuanto se va a tardar, no puede hacer esto todo el día sin tener que ir con más poder, pero eso conlleva a que tenga que ir en serio, lo que puede llevar a que se salgan del plan del doctor.

Debe de hacer algo, de lo contrario, las cosas se pueden poner color de hormiga. Aži Dahāka se movió a un lado, para ponerse a usar más ataques mágicos que limiten a esos dos, que otra cosa, debe de tener cuidado con lo que hace…es más, no quiere temer mostrar todas sus habilidades aun. O mejor siempre se guarda para el final. Eso si, admite una cosa…

-Se ve el porque los Dioses del Olimpo son tan bien reconocidos aun en lo que sería el mundo de los humanos, pero… No basta para que me detengan… para nada.

Aži Dahāka lanzó varias ráfagas de magia que Atenea logró bloquear gracias a su poderoso escudo, pero a la vez tuvo que esforzarse para poder resistir el impacto del ataque. Si, esto no era sencillo y la Diosa era capaz de ver que aun con todo el poder que ha logrado acumular con los años, el poder de un dragón sigue siendo algo que da pavor… Los seres que pueden cambiar el mundo…

-Por eso los respetabas tanto, ¿verdad? Himmel… - La mujer no pudo evitar sonreír un poco al recordar una de las tantas charlas que tuvo con el amor de su vida y lo mucho que hablaba de los Dragones.

Pero tenía que regresar a lo que era lo importante, la Diosa lanzó una ráfaga de energía hacia el Dragón de su lanza, la cual fue bloqueada por Aži Dahāka. Se notaba que la magia defensiva del Dragón era algo que uno no puede dejar de lado, era como si trataras de superar lo que era un muro de acero con un palo de madera. Si, a ese nivel de comparación lo lleva, ya que eso es de lo que es capaz el Evil Dragon.

En eso, cuando estaba por lanzar una ráfaga de magia hacia ellos, se vio como una lluvia de espadas de energía impacto en el clon que estaba por atacar, se vio como este se vio vaporizado, por el sorpresivo ataque. No solo eso, se vio como una granada de luz impacto en el suelo, haciendo que los dragones se vean cegados por una fracción de segundo, pero…. Era algo más que necesario.

-¡Ahora Rias!

La heredera de la casa Gremory se lanzó hacia los dragones clones con su espada roja y blanca para decapitarlos, tal como lo hizo Heracles con la Hidra en el mito. El efecto fue inmediato….

-Vale, eso no lo espere….

-¡Esto menos!

Aži Dahāka giró para ver que le lanzaron una bomba con propiedades mágicas y sintió el impacto en toda la cara.

-¡MIS OJOS!

-¡ARDE!

-¡MI BELLO PERFIL!

Aži Dahāka se quejó al sentir sus tres caras ser afectadas por lo que le habían lanzado… ¿¡Quien fue!?

-¡Muy bien Blake! – Rias felicitó a la chica, quien apareció a su lado. La Hanyou alzó un pulgar en señal de que agradece el gesto. Si, se notaba que los de Grigori saben lo que hacen… vaya que le dieron cosas muy interesantes. Había oído que los ojos son el punto débil o vulnerable de estos, al menos con el equipo necesario.

-Que bueno que han llegado, me temía lo peor. – Atenea se alegraba de ver a una cara conocida. – Oh, supongo que tú eres de las nuevas integrantes.

Blake se sorprendió al ver a la deidad, se sabía que ella era de los Dioses que tratan de estar siempre en contacto con el mundo humano, el decir que estar frente a ella no era un honor, sería mentir. Rias sonrió por sus palabras, no va a negar que Atenea es de las deidades que ella más respeta por obvias razones. Pero volviendo a lo que importa…

-AGH… ¡Mocosas, no espere que me atacaran de ese modo!

-¡Menos con esa espada!

-¡Y la granada! ¡Eso fue como que te dieran una patada en los testículos!

Eso sonó muy vulgar, pero la verdad de las cosas era que…. No lo pueden negar. Rias y Blake se pusieron en guardia, litas para pelear. La pelirroja con la espada creada por el poder de la Destrucción y la Magia de la Harmonía. Blake preparó los aditamentos que le dieron para pelear, dado que son estas cosas lo que sería su mejor arma. Vaya.

Pero en eso, se oyó el rugido de algo… eso era…

-Ya se había tardado… - Aži Dahāka sonrió al oír ello…

Los 4 se giraron para ver que…

-… No puede ser…

Rias y Blake no lo podían creer, es más… Atenea y Zeus sintieron un… Deja vu…


La batalla se volvió unilateral… Apophis había ganado la ventaja absoluta con lo que sería el ácido que puede crear gracias a sus poderes y vaya que eso era mucho. Si, el poder del Dragón, sumado a su buena estrategia y a sus grandes habilidades, es que había logrado lo impensable…

Tener al Dios del Mar, a sus pies… El enorme dragón estaba exprimiendo el cuerpo de Avatar de Agua de Poseidón sin la capacidad de que se pueda mover, de que no pueda huir, Eso era lo que estaban viendo. Era como si una serpiente estuviera aplastando a un ser que estaba encima de él…. Como si la serpiente que creó el pecado original, este cumpliendo su venganza.

-¿¡Que pasa!? ¿¡Es todo!? – Apophis dio más fuerza en su agarre, a la vez que… estaba más que seguro de que… - ¡Si este es el límite de los Dioses, entonces, estaba más que bien que esto pase! ¡El mundo en verdad está condenado con seres como ustedes a la cabeza!

Había un tono de decepción en su voz que uno puede identificar como el de alguien, que esperaba más, pero solo se llevó la decepción de su vida. Poniendo más fuerza en su agarre, Apophis hizo lo que debía… abrió la boca y mordió la zona donde el verdadero Poseidón estaba y con un movimiento de su cuello, es que lo sacó de donde había estado escondido este tiempo, a la vez que lo sacaba de ahí con una fuerza y facilidad, más que increíbles. El cuerpo del Dios impactó lo que sería una zona alta del Olimpo, a la vez que el cuerpo de agua que había creado se estaba desvaneciendo…

Apophis con un movimiento de su cuerpo, fue donde cayó su oponente y volvió a su forma humana. El Dios era similar a Zeus, pero tenía la apariencia más de un nadador. Además de que tenía marcas celestes en el cuerpo.

-Tú… ¿Cómo…? – La sangre que salió de su boca solo hizo que Poseidón no pueda hacer más que toser y tratar de respirar, el daño en su cuerpo era más que severo, no solo eso, se notaban las quemaduras que el ácido había creado en su ser. Si. Vaya que se veía patético para Apophis.

Pero esa era la realidad de las cosas para el dragón que había logrado llegar al nivel de un Dragón Celestial. Para ellos, el poder era lo que había llevado a este mundo a lo que es…. Fue el poder lo que forzó a 3 bandos a unirse para acaba con un enemigo común.

Si, esa era la realidad. El mundo siempre cambia con algo en medio de este… poder…. Y el poder de los Dioses, no hizo ese cambio en el pasado. Fueron los Dragones Celestiales, que cambiaron las cosas en la guerra al meterse en medio de la guerra… y fue un humano que aterrorizó a los Dioses.

Si, esos eran los que guiaron al mundo a lo que es hoy… por eso…

Se acercó a Poseidón y….

-¿Qué estás…?

Apophis no dijo nada. No había nada que decir, no había más que hacer, más que hacer una cosa… la cara de pavor de Poseidón, solo hizo que Apophis haga lo que nadie más haría en su sano juicio… El tabú más grande en este mundo. El tabú que cambiaba el mundo.

Volvió su mano la garra de forma dragón y la clavó en el pecho del Dios que ni gritar pudo, ya que la otra garra fue a su cabeza y la tomó con fuerza, usando una mano como sostén y la otra para jalar… Apophis, con un movimiento simple, pero sencillo… Le arrancó la cabeza.

El sonido de la piel ser desagarrada con músculos, tendones y huesos, se oyó… al mismo tiempo que el cuerpo caía al suelo. La cabeza de Poseión en su garra, con la eterna expresión de miedo en su rostro…. Si, el miedo… eso era lo que los controla, lo que los hace ser cobardes… Pues que sientan más miedo… ellos y el mundo.

Apophis dio un rugido, alzando la cabeza, tal como un trofeo de guerra para que el mundo entero lo vea. Que un Dios, hoy había muerto a manos de un Dragón.

Y todos los que vieron eso tenían sentimientos encontrados, dado lo que habían visto… los que habían venido a defender el Olimpo, sentían que habían perdido y visto algo horrible, pero los que vinieron para invadir, sintieron… gozo. Una meta se había cumplido.

Trixeha, como sintiendo que la batalla o la razón por la que estaban aquí, ya se había cumplido, simplemente dio un rugido., como ordenando a todos de que se vayan.

Grimms y Evil Dragons obedecieron a la poderosa bestia, la cual simplemente se pusieron en marcha. Y en medio de todo ese desastre, que era la movilización de los Grimms, se pudo ver que los que ayudaron en la invasión hicieron lo mismo.

Nadie trató de detenerlos, ya que el shock de lo que habían visto era enorme. Si, en verdad… no sabían que decir, ni que pensar. Era… extraño, pero a la vez, se sentía que… era como una jugada cruel.

Hace 2000 años, el mundo cambió por la muerte de un Dios Olímpico.

Hoy…. pasaba lo mismo.

El Olimpo, era ruinas, la destrucción era tal, que sería prácticamente imposible, el pensar que una vez fue un poderoso panteón. Si, eso era lo que pasaba por la cabeza de cada Dios que estaba en el lugar.

Los integrantes de DXD estaban en silencio, al mismo tiempo que Zeus y otros Dioses iban donde estaba el cuerpo decapitado de Poseidón. Apophis se llevó la cabeza, su trofeo… Atenea solo pudo ver lo que había pasado, con que… así inician las cosas… con una clara derrota para ellos, como deidades, como un panteón.

-Atenea-sama… - Rias se acercó a la Diosa.

Se sumaba a ella los demás, el equipo RWBY, sus siervos, Sombra, Hope y el equipo JNR. Lo que había pasado hoy, era algo horrible en verdad. Ya que…

-… Es el inicio del fin der una era… de nuevo.

La mujer paso a ver la lejanía, el mar más cercano a ellos… el agua estaba actuando rara. Parecía perder el control… Rayos, ya empezó.

-¡Debemos controlar el flujo de energía, a este paso los océanos del mundo empezaran a verse afectados!

Apollo tenía razón, como una de las deidades que rige el mar, en especial el mar que estaba en la zona de Europa, la muerte de Poseidón trajo la primera gran catástrofe al mundo de los humanos… el mar, había perdido el balance que lo había regido miles de años.

-… Les pido que regresen a Grigori, jóvenes. – Atenea miró a todos los miembros de DxD. – Deben de estar alerta para lo que sea… Sombra, Hope, denle a Azazel lo que tienen, es de vital importancia. Equipo JNR, vayan con ellos, tengo la certeza de que sus talentos serán más que necesarios para lo que se viene.

Tras decir ello, la Diosa se fue con sus iguales, de seguro para hablar, aunque quizás, también, lamentar la pérdida del Dios del Mar.

-Vamos, Hay cosas que debemos de hacer, todos. – Rias dio la orden, sabiendo que era el momento de la verdad.

El trabajo no había acabado, pero lo que estaba pasando, era solo el inicio de algo más. Mucho más grande….


En medio de la oscuridad, se pudo sentir como algo había… destruido el balance del mundo. Y no sabe que fue, pero estaba seguro de que era importante, tanto como para afectarlo a él, que aún no sabía que estaba pasando con exactitud.

-Yo… - Trataba de simplemente recordar que era lo que estaba pasando, pero no estaba seguro aun. - ¿Qué es lo que estoy buscando? En verdad, ¿Quién soy?

Sus recuerdos, era como si tratara de ver lo que era, una ensalada… pero una cosa estaba clara en su cabeza… Tiene que salir de aquí, pero para eso, debe de saber su nombre… Eso sería un comienzo. Es más….

-…Quiero que vida de manera honesta en todo lo que hace.

-… Siempre tú y tus ideas raras. Pero… me gusta….

Honestidad… honesto… si, eso significa su nombre…. Si, eso es… él era….

-Issei…. Issei Hyoudo, ese es mi nombre….

Ise siguió caminado en medio de la oscuridad en la que estaba, siendo su única luz, un destello rojo en su mano izquierda. Pero debía de avanzar, es lo que debe de hacer.