Me tardé más de la cuenta, pero ya estoy aquí con la siguiente entrega de los viajes de Yuuji y Zawako. En fin, no pienso tomarme mucho tiempo en este previo a la historia, más que para agradecer a quienes leyeron y comentaron sobre esta historia. Lo dije antes y lo repito, no espero mucha audiencia para esta historia pero aun así les agradezco a todos quienes se tomaron el tiempo para comentar.

Para los que no me conocen, suelo contestar a los reviews en las actualizaciones de la siguiente manera:

TsukihimePrincess: Tan fiel seguidora como de costumbre mi estimada amiga, me da gusto seguir recibiendo reviews de ti aunque no esté escribiendo de Saint Seiya. Espero que sea de tu agrado esta historia.

ScarSteban: Gracias por tu review Scar, y espero darle el realismo a esta historia respondiendo a las dudas que la serie ha dejado en el aire. Como, por ejemplo, ¿nadie se preguntó cómo en el anime los protagonistas tenían siempre dinero para comer? Digo ya sé que en el juego hablan del dinero de premio pero eso nunca se toca en la serie. En fin, espero sigas esta historia y que sea de tu agrado.

Un exusuario: Mucho dialogo y poca narrativa suena como mi estilo de escritura, de verdad lamento que no sea muy bueno indagando en la narrativa, no es que no pueda hacerlo, simplemente es que en un fanfiction no le veo mucho caso. Comprendo lo que dices de que se siente un poco frenética la historia e intentaré pausarla un poco para que no avance tan rápido. De todas formas, agradezco mucho que te hayas tomado la libertad de dejar una crítica constructiva e intentaré mejorar con base a ella. Si lees esto te estoy muy agradecido.

Sin más que responder, adelante con la historia.

EDITADO: 18/12/2021.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 2: Secretos Criminales.


Ciudad Verde.

-¡Yuuji! ¡Espera, Yuuji! ¡Eres la primera persona que conozco que corre al lugar de un incendio y no lejos del mismo! -se quejaba Zawako mientras perseguía a Yuuji por la ciudad en dirección al Gimnasio de Ciudad Verde, el lugar donde se había presentado la repentina explosión que mantenía a la ciudad envuelta en una nube de humo oscuro- Este es el trabajo de la policía y de los bomberos, no de dos novatos -insistía Zawako mientras el humo comenzaba a impedirle ver con claridad.

-Tal parece que ni la policía ni los bomberos tienen mucho interés en auxiliar en este incendio -le mencionó Yuuji, y sólo entonces Zawako notó que no se escuchaban las sirenas, únicamente los gritos de los asustados civiles llenaban los alrededores-. Si quieres quédate, yo necesito saber qué fue lo que pasó -respondía Yuuji con el preocupado Torchic en su hombro.

-Si es por hacerte el héroe, hay formas menos peligrosas, como ayudar a una viejecita a cruzar la calle -suplicó Zawako antes de frenarse para toser por el humo que le entraba en la garganta. Yuuji notó que aquella era su oportunidad de escapar de ella, y aceleró el paso lo más que pudo hasta dejarla atrás. Después de todo, Yuuji no deseaba que Zawako se enterara de la verdadera razón por la que estaba en la Región Kanto.

Llegando al Gimnasio de Ciudad Verde, el incendio ya era bastante intenso y el calor aturdía los sentidos de Yuuji. Torchic, al ser un Pokémon de Fuego, estaba más acostumbrado a la sofocante sensación y podía concentrarse con mayor facilidad. Gracias a él, Yuuji encontró a quién estaba buscando.

-Creo que exageré un poco con la Mega-Evolución… estoy agotada… -se quejaba la mujer que había ocasionado el incendio mientras permanecía sentada sobre las escalinatas que daban al gimnasio-. Y aun así Giovanni se las arregló para escaparse frente a mis narices -hizo una rabieta mientras pataleaba de forma infantil.

-De eso sabes mucho, ¿no es así, madre? -le interrumpió sus pensamientos Yuuji, y la mujer de la capucha roja se sobresaltó- Eres muy buena para escaparte frente a las narices de otros… lo has hecho toda mi vida después de todo, siempre escapando. ¿Pensabas que nunca iba a enterarme de que te habías unido al Equipo Magma? -recriminaba Yuuji.

-Amm… hola cariño… -se alegró la mujer. Por su parte, Yuuji se colocó a la defensiva, dispuesto a no dejarla escapar-. Has cambiado bastante desde la última vez que nos vimos, te veo mucho más grande y tan apuesto como yo -bromeó la mujer.

-Sea lo que sea que estés haciendo, debes detenerte ahora que todavía hay tiempo -le pidió Yuuji-. Ven a casa conmigo. Vine a Kanto sólo por ti. Ven a casa y olvidémonos de esto -insistió con tristeza evidente en su rostro.

-Tienes que volverte más fuerte antes de poder enfrentarme y ponerte exigente, Yuuji -le sonrió la mujer e intentó correr para escapar, pero Yuuji logró cortarle el camino-. La única razón por la que me encontraste, es porque estoy montando guardia evitando que los hombres de Giovanni logren llegar y limpiar la zona antes de que la policía o los bomberos lleguen. Es mi deseo que el mundo sepa lo que ocurre en Kanto. Pero eso también significa que yo misma debo escapar antes de que las autoridades se enteren -aseguró ella.

-¿Porque lo que tú haces también es ilegal? -se molestó Yuuji, y su madre tan sólo le sonrió con picardía- Te lo suplico… aún puedes parar esto. No me obligues a detenerte -le apuntó Yuuji con la Pokébola que contenía a su Nidoran.

-No podrías aunque lo intentaras -respondió ella-. No eres tan fuerte -continuó-. Pero lo puedes intentar si quieres, aunque no sé si sea muy saludable para tu amiga. Tú estás un poco más acostumbrado al calor intenso, pero, ¿qué me dices de ella? -preguntó mientras apuntaba en dirección a una mareada Zawako, quien llegaba con los ojos de espiral.

-Yuuji… -comenzó a balbucear la aturdida asistente del Profesor Oak-. No me gusta mucho el calor… -continuó y se desplomó contra el suelo, preocupando a Yuuji, quien corrió en su encuentro.

-¡Zawako! -intentó reanimarla. La distracción la aprovechó su madre para huir- Tranquila Zawako, te llevaré a un lugar seguro -la cargó Yuuji, llevándola en dirección al Centro Pokémon más cercano mientras mascullaba con rabia.

Centro Pokémon de Ciudad Verde.

-No solemos atender a humanos en el Centro Pokémon, pero… vas a estar muy bien -respondió la enfermera Joy mientras su Chansey empujaba delicadamente una silla de ruedas con Zawako sentada sobre ella, lo que sobresaltó a Yuuji-. No te asustes, la silla es porque sigue un poco mareada -le explicó mientras Chansey ayudaba a la niña a ponerse de pie.

-Qué alivio -suspiró Yuuji, y Eevee, quien en esos momentos se encontraba en los brazos de Yuuji, inmediatamente saltó a encuentro de su entrenadora con sus ojos llorosos-. Tu Eevee estaba muy preocupada, y seguro que tu Nidoran también -le sonrió Yuuji.

-Ya estoy aquí, Eevoli -le agradeció sus atenciones con un abrazo Zawako, y Eevee comenzó a hablarle en su peculiar idioma-. La enfermera dijo que estaré bien, fue sólo mareo por aspirar tanto humo -le explicó, la Eevee continuó hablándole en su idioma, como si supiera que Zawako la entendía perfectamente-. No te estoy mintiendo, de verdad estoy bien. Aunque me costará caminar rápido por un par de horas -insistió.

-Supongo que eso significa que nos quedaremos en Ciudad Verde por un rato -dedujo Yuuji, pero Zawako se puso de pie y comenzó a caminar por sí misma-. No tenemos ninguna prisa, no te esfuerces -insistió Yuuji.

-Si vamos lento, no debe haber ningún problema, no te preocupes -prosiguió Zawako, y probó su punto al tomar sus cosas de manos de Yuuji y cargarlas ella misma-. Ciudad Verde de seguro se encuentra muy conmocionada con las noticias del incendio como para que sea una buena parada turística. Aún es temprano, y si salimos ahora podemos estar en la Ruta 02 antes de que comience a oscurecer -finalizó.

Yuuji dudó por unos instantes, incluso volteo a ver a la enfermera Joy, quien sólo se encogió de hombros dejando la decisión a los dos niños. Pero sabiendo que Zawako estaba haciendo un esfuerzo por no preocuparlo fingiendo ser fuerte, decidió respetarle el sacrificio y tomó sus cosas de igual manera, preparándose para salir del Centro Pokémon.

Justo cuando las puertas automáticas del Centro Pokémon se abrían, los chicos viraron su mirada hacía el restaurante donde había reunida una multitud de entrenadores que miraban las noticias, horrorizados.

-Aún se desconoce la razón por la cual las autoridades tardaron tanto en reaccionar al incendio, más esta respuesta tardía no evitó el tenebroso descubrimiento –los entrenadores escuchaban el reportaje y veían a un grupo de oficiales recorrer las ruinas del Gimnasio de Ciudad Verde-. Una red de túneles debajo del Gimnasio de Ciudad Verde que llevan directamente a lo que sólo podría describirse como una prisión Pokémon. Cientos y cientos de Pokémon enjaulados, la mayoría con registro de pertenencia a otros entrenadores Pokémon en lo que se conoce actualmente como la red de tráfico Pokémon más grande jamás descubierta. Más adelante inclusive, se descubrió un laboratorio en el cual se sospecha realizaban experimentos tortuosos para los Pokémon con motivos aún desconocidos. ¿Los responsables? Se sospecha del Líder de Gimnasio de nombre Giovanni, y de un supuesto vínculo con la organización criminal hasta no hace mucho considerada como leyenda urbana y de la cual por primera vez se tienen pruebas fehacientes de su existencia. Estoy hablando del Equipo Rocket -apuntó la reportera a un logotipo de una 'R' inmensa, el cual Yuuji observó con curiosidad.

-Su atención por favor -interrumpió la Enfermera Joy apagando el televisor-. Por órdenes de la Policía Internacional Pokémon, a todos los entrenadores presentes se les tiene prohibido salir de las instalaciones hasta finalizada una inspección especial -tras el anuncio, un hombre con traje de detective, y una mujer de cabellera lila pálido vistiendo un traje negro, entraron en el Centro Pokémon con un Espeon.

-¡Mira eso Eevoli! ¡Un Espeon! ¡Una de las formas en que puedes evolucionar! -se alegró Zawako, aunque muy pronto recuperó la compostura y se mostró a la expectativa- Pero… jamás había escuchado de la Policía Internacional Pokémon… ni de que hubiera un Espeon en Kanto -le susurró a Yuuji.

-Yo tampoco, pero… ¿no te parece que están actuando como si hubiesen descubierto a una organización terrorista en Kanto? -agregó Yuuji curioso, preguntándose a sí mismo en qué líos estaría involucrada su madre.

Los miembros de la Policía Internacional Pokémon entrevistaron a varias personas en el lugar, pero todas las atenciones se posaron en Yuuji cuando el Espeon de la mujer posó su mirada en él fijamente.

-Espeon parece intrigado por este entrenador -mencionó la mujer, acercándose a Yuuji y olfateando sus cercanías-. Hay un ligero aroma a humo que lo rodea también -prosiguió, lo que preocupó al chico-. Soy la Agente Destra de la Policía Internacional Pokémon, este es mi compañero el Detective Looker. Quisiéramos hacerte unas cuantas preguntas si eres tan amable de seguirnos -mencionó mientras le mostraba su placa.

Ruta 02. Dos horas más tarde.

-Ya es muy tarde… -gracias a la intervención de la Policía Internacional Pokémon, les tomó a Yuuji y a Zawako más tiempo del pensado el salir del Centro Pokémon para resumir su aventura. El sol ya se ocultaba, y debido a que ninguno tenía suficiente dinero, habría que acampar en el bosque, lo cual no era un recordatorio muy agradable para Zawako-. Esos miembros de la Policía Internacional Pokémon nos quitaron mucho tiempo. Ni siquiera pudimos hospedarnos en el Centro Pokémon por la conmoción. Además de que parecían tratarte como a un criminal. ¿Qué les pasa? -continuaba quejándose la de cabellera azulada, evidentemente malhumorada. Tampoco había logrado avanzar lo suficiente en su investigación, por lo que se sentía aún más en deuda con el Profesor Oak- ¿Qué tantas preguntas te hicieron? -continuó en su rabieta.

-Básicamente me preguntaron mi nombre, mis razones para estar en Kanto siendo que estoy registrado en Hoenn. Me pidieron mi documentación, investigaron mis antecedentes penales, y hasta que se dieron cuenta de que no era un criminal que se escapó de algún reclusorio infantil, me preguntaron sobre por qué olía a humo y sobre el qué estaba haciendo cerca del lugar del incendio. ¡Oh!, y registraron todas mis cosas en búsqueda de materiales incendiarios -le explicó Yuuji con su Torchic durmiendo sobre su cabeza. Después de todo, gracias a la banda en su pata derecha, no podía entrar en su Gloria Bola-. El tal Looker intentó acusarme del incendio insistiendo que Torchic era capaz de iniciar uno, pero la señorita Destra tuvo que admitir que ni en sus niveles más altos podría ocasionar una explosión como la que se vio, a no ser que estuviera completamente evolucionado, y no lo está -finalizó Yuuji.

-Sea como sea… todo este inconveniente me quitó mucho tiempo de investigación. Y aún no hemos encontrado a más Pokémon que aporten datos importantes para continuar con mi actualización de la Pokédex. Tampoco hemos tenido la oportunidad de encontramos con entrenadores para ganar dinero de batalla, y sin dinero, tuvimos que elegir comprar provisiones para tener una buena cena, en lugar de usarlo para pagar hospedaje en alguna posada, ya que por la conmoción el Centro Pokémon se llenó y no conseguimos hospedaje -se preocupó Zawako nuevamente, y Yuuji suspiró por el exceso de preocupación de la niña- Tú no pareces tan consternado -se cruzó de brazos ella, evidentemente molesta.

-Las cosas son como son, no vale la pena darle vueltas al asunto -agregó con suma tranquilidad Yuuji-. Además, seguro encontramos algo de fruta en el bosque de Viridian y nos ahorramos la comida que compramos para cuando sea una verdadera emergencia. Y el encontrar a entrenadores no asegura nada de dinero, puedo perder los enfrentamientos, y con todo lo que invertí para viajar desde Hoenn a Kanto, créeme que estoy a una sola batalla de entrar en una verdadera crisis económica -Zawako por su parte, no parecía contenta con la idea ni de alimentarse de los frutos del bosque, ni de que Yuuji perdiera su próxima batalla-. Anímate. Capturemos a unos cuantos Pokémon y cambiemos un poco lo tenso del ambiente -la niña le dirigió una mirada de molestia a Yuuji, pero al ver su sonrisa tranquila, se le dibujó una también.

-Eres demasiado despreocupado de nuestra situación, capturar más Pokémon también significa más bocas que alimentar -viró la cabeza en señal de descontento un par de veces, pero se convenció a sí misma de animarse-. Pero está bien. Mientras más Pokémon capturemos, más sujetos de investigación tendré… emm… en el buen sentido, no experimento con ellos ni nada de eso -sacó su libreta de apuntes y comenzó a hojearla rápidamente, y mientras lo hacía, se adentraban al Bosque de Viridian.

A una distancia prudente, los miembros de la Policía Internacional Pokémon los espiaban con cautela utilizando sus visores para detectar cualquiera de sus movimientos. Destra parecía muy interesada en Yuuji pese a que lo había descartado como sospechoso frente a su compañero Looker, quien no entendía entonces el por qué los seguían.

-Destra… -comenzó a preguntarle mientras comía un emparedado-. Todavía hay mucho trabajo en Ciudad Verde, no todos los días se descubre un cuartel secreto del Equipo Rocket… ¿por qué estamos perdiendo el tiempo en seguir a alguien que fue descartado de la lista de sospechosos en lugar de concentrarnos donde realmente se nos necesita? -se aventuró a preguntar.

-Yo no he descartado a nadie de mi lista de sospechosos, Looker -le contestó Destra, frotando la cabeza de Espeon, quien no le quitaba los ojos de encima a Yuuji-. Espeon tiene sospechas contra ese entrenador, y no me creo mucho su historia sobre que ha venido a Kanto a conocer a su amiga de la infancia -insistió ella afilando la mirada-. Espeon puede ver el futuro, aunque no pueda comunicármelo. Pero lo que sí pudo decirme, es que, en un futuro no muy lejano, más incidentes como el de hoy ocurrirán cerca de este entrenador. El que eso lo haga responsable, o alguien con muy mala suerte, es algo que está por verse -finalizó ella, y comenzó a dirigirse al automóvil policiaco que manejaba junto a su compañero, encerrándose dentro-. Voy a cambiarme -le comentó Destra.

-No es como que tengas algo que no haya visto antes -se burló Looker, pero respetuosamente, le dio la espalda al vehículo- Destra, eres mi superior, y como tal debo obedecer a tus instrucciones, pero… ¿no crees que sea más importante investigar al Líder de Gimnasio de Ciudad Verde, en lugar de a un entrenador novato? Hemos buscado pistas del paradero del Equipo Rocket por muchos años -insistió, y Destra abrió la puerta mostrando un atuendo más juvenil, compuesto de pantalones color lila suave, una camisa blanca sin mangas, y una pañoleta lila alrededor de su cuello.

-Me sorprende que siendo el gran detective que eres, no pienses en el beneficio de las intuiciones -respondió Destra mientras se ajustaba la pañoleta en el cuello-. Entiendo la urgencia que tienes de encontrar pistas que dirijan la investigación de la Policía Internacional Pokémon al Equipo Rocket, pero una corazonada me dice que, si ponemos atención en ese jovencito, descubriremos algo más que un escondite del Equipo Rocket. Podríamos inclusive encontrarnos con el líder de la organización criminal que por mucho tiempo nos ha eludido e inclusive, con algo más diabólico que ha estado oculto frente a nuestras narices todo el tiempo -concluyó mientras pedía a Espeon que regresara a su Pokébola-. Ahora es tu turno de cambiarte. A partir de este momento, somos oficiales encubiertos en una importante misión de seguridad nacional -finalizó.

-Lo único que te digo es que no tengo idea de cómo vas a justificar esto a los altos mandos -concluyó Looker con cierta molestia al tiempo que entraba en el coche patrulla y se cambiaba también. Destra respondió con una media sonrisa. Más en lugar de esperar a que su compañero terminara de cambiarse, se adentró ella misma en el bosque, deseosa de conocer más del entrenador que intrigaba tanto a su Espeon.

Bosque de Viridian.

-Creo que ya estamos lo suficientemente profundo en el bosque -mencionó Zawako sabiendo que por fin podría avanzar en su investigación, aunque con cierto miedo por las zonas oscuras que se asomaban en los árboles-. En Kalos, en un sitio llamado Senda Melancolía, dicen que existe el espíritu de un niño que secuestra a otros niños llevándoselos para siempre lejos de sus familias -comentó haciendo que el vello de la nuca de Yuuji se erizara.

-¿Qué clase de comentario es ese en este momento? -respondió el pelinegro con una mirada molesta, Zawako por su parte, sacó a Eevoli para que le cubriera la espalda, cosa que sólo hizo que resaltara más la vena que tenía Yuuji en su frente- Si te daba miedo acampar o salir al bosque de noche, debiste decirme -Zawako sacudió la cabeza negando fuertemente, y haciendo acopio de valor para continuar caminando por la vereda, miró a Eevoli, y este le gruñó animosamente.

-Como sea, a lo que nos importa. El bosque de Viridian es famoso por su variedad de Pokémon tipo Insecto, en concreto las familias evolutivas completas de Caterpie y de Weedle -comentó, relajándose un poco y pasando las páginas digitales con la pluma del Pokédex. A estas alturas, Yuuji comenzaba a comprender lo mucho que le gustaba a su amiga hablar de todo lo que sabía sobre Pokémon-. Puede que no parezcan mucho, pero los Pokémon de tipo Insecto son los que evolucionan con mayor rapidez. Por esta razón son muy manejables para los entrenadores novatos -le explicó a Yuuji, quien en esos momentos colocaba a su adormilado Torchic en contra de un tronco hueco, y dejaba allí su mochila y objetos personales también, llevando únicamente sus Pokébolas y a Nidoran, a quien llamó fuera de su Pokébola.

-No soy un gran fanático de los Pokémon de tipo Insecto, a decir verdad -le contestó él recordando en ese momento a su madre y su poderío sobre los Pokémon de tipo Fuego, sabiendo que un Pokémon de tipo Insecto no le favorecía. Pero al ver la cara de decepción de Zawako, y el cómo se desanimaba, se forzó a sí mismo a cambiar de parecer-. ¡Ah! ¡Pero eso es sólo porque no los conozco bien! Seguro que un Pokémon Insecto sería una buena adición a mi equipo -aseguró Yuuji, sintiéndose tonto por ser convencido de esa manera. Ahora comprendía un poco la estrategia de Zawako con los Nidoran.

-¿Verdad que sí? -se alegró Zawako- Comencemos entonces con Caterpie -apuntó Zawako a una rama de un árbol cercano en la cual un Caterpie dormía tranquilamente-. La formación roja en su cabeza se llama osmeterio, y de ésta emana una fragancia desagradable que le ayuda a ahuyentar a sus depredadores, en su mayoría Pidgey o Pidgeotto. Se encuentra constantemente comiendo a manera de preparación para su evolución, y su alimento favorito es la flor de vermilo que tiene los nutrientes esenciales para generar el hilo con el que necesita envolver todo su cuerpo cuando evoluciona -dijo animadamente-. Caterpie, como los otros Pokémon de su tipo, sufren un cambio llamado metamorfosis, pero comúnmente se usa el termino evolución, erróneamente, pero es el término utilizado de todas formas por razones que la comunidad científica no ha terminado de debatir -reaccionó con inconformidad ante el mal uso de la palabra.

-¿Y… se metamorfisa en algo poderoso? -preguntó Yuuji, y Zawako lo observó como si se tratase de alguna especie de criminal por utilizar semejante palabra- ¿Eso quiere decir que no? -se aventuró a decir, ya un tanto nervioso.

-¡Metamorfosea! -le apuntó Zawako muy molesta- Como sea… supongo que es por atrocidades gramáticas como esa, el que se usa el término evolución… -habló con superioridad la asistente de investigador Pokémon. Yuuji por su parte, se disgustó un poco de lo fanática gramatical que resultó ser su amiga de la infancia, aunque el que Zawako supiera tantas cosas aún era una gran ventaja que él sabía apreciar-. Caterpie evoluciona en un Metapod, es fácil encontrarlos pegados a las cortezas de los árboles más frondosos. Bueno, fácil para quien sabe dónde buscar -lo tomó de la mano y guio a unos árboles en específico, en cuyos troncos estaban amontonados varios Metapod que intentaban camuflarse con las hojas caídas de los mismos-. Mientras es una crisálida, Metapod no puede defenderse de sus depredadores más que endureciéndose, así que antes de evolucionar hace un nido de hojas en el cual poder ocultarse. Bueno, si te interesa capturar alguno, yo recomiendo hacerlo desde su etapa de Caterpie -le sugirió.

-Creo que son demasiado… tiernos para mi estilo… -le respondió Yuuji mientras miraba al Caterpie con una pequeña bombilla de moco saliendo de su rostro, gesto que provocó en él una cara de desagrado-. ¿En qué evoluciona un Metapod? -trató de continuar con la plática.

-¿Recuerdas a los Beautifly de la Región Hoenn? -le preguntó Zawako, y Yuuji asintió- Metapod evoluciona en un Pokémon llamado Butterfree, que es muy similar a los Beautifly. La verdad es un Pokémon de lo más lindo que… -intentó explicar.

-Perdí mi interés en los Caterpie, muchas gracias… -la interrumpió Yuuji, y Zawako parpadeó varias veces sorprendida-. Omíteme los detalles de cualquier Pokémon que entre dentro de la categoría lindo. ¿Cuál era mi otra opción? -le preguntó mientras cruzaba los brazos detrás de su cabeza.

-Weedle -respondió ella con una ceja vibrándole en señal de descontento por el poco tacto de su amigo-. Weedle además de ser un tipo Insecto, como tipo secundario tiene el tipo Veneno -retomó la de cabellera azulada mientras buscaba en los alrededores e inspeccionaba las hojas, hasta que encontró algunas que estaban agujeradas-. Weedle también es un comedor de hojas compulsivo, ya que evoluciona de la misma forma que Caterpie, con la diferencia de que es menos vulnerable en su forma de crisálida -agregó mientras revisaba las hojas perforadas con una lupa portátil que tenía luz integrada, y deducía el tipo de árbol al que pertenecían. Caminó un poco, pero al ver lo difícil de la labor, resolvió buscar su lámpara de mano en la mochila. Cuando la encontró, divisó el árbol que buscaba, y le hizo una seña a Yuuji, que hasta entonces avanzó en su dirección con su Nidoran siguiéndolo de cerca-. Caterpie come casi todo lo que se le pone enfrente, pero Weedle es más selectivo y utiliza su olfato para encontrar las únicas hojas que no les gustan a los Caterpie. ¿Recuerdas que Caterpie emite un aroma desagradable para sus depredadores? Ese aroma a Weedle no le agrada, y por eso sólo puede comer las hojas que a Caterpie no le gustan, y por lo que veo, son las hojas de árboles como estos, hojas espinosas -le mostró a Yuuji sacando el Pokédex para apuntar su nuevo conocimiento-. ¡Ah!, pero al intentar capturar a un Weedle hay que tener mucho cuidado, sus aguijones son muy venenosos, lo que me recuerda… tú ya tienes un Nidoran, y si capturas un Weedle, sería tu segundo Pokémon de tipo Veneno. Lo que te pone en desventaja contra los Pokémon Psíquicos o tipo Tierra -le explicó un poco alarmada.

-De momento no tengo muchas opciones -recriminó Yuuji, encogiéndose de hombros-. Después me preocuparé por la variedad de mis Pokémon, pero primero, necesito cantidad. Supongo que ahora me llevarás a donde están las crisálidas de los Weedle -dedujo, llevando la mano al cinturón, donde descansaban el resto de sus Pokébolas vacías.

-Si quieres morir… -agregó sombríamente Zawako, cruzándose de brazos-. Los Kakuna no se ocultan. Diferente de Metapod, pueden utilizar ataques como los Picotazos Venenosos, eso sin contar que son protegidos por su última evolución, Beedrill, un Pokémon con una velocidad letal, sumamente venenoso, y con un carácter peor que el del Profesor Oak cuando le toca alimentar a los Snorlax. No me acercaría bajo ninguna circunstancia a un enjambre de Beedrill. Pican, y muy duro -aseguró.

-Entonces capturaré a mi propio Weedle, y lo evolucionaré a Beedrill -se decidió Yuuji, aunque Zawako no estaba tan feliz ni convencida-. Pero no veo ningún Weedle en los árboles que mencionas -los buscó ayudándose de la lámpara de Zawako.

-Esa es la otra parte de la historia, chico listo -declaró la de cabellera azulada, quitándole la linterna y apagándola-. Los Pokémon tipo Insecto sólo están activos en el día, es muy raro que encuentres a alguno de noche. Son mucho más débiles que la mayoría de los tipos elementales, así que se ocultan de sus depredadores naturales cuando duermen o están comiendo, especialmente las formas menos evolucionadas.

-Antes de todo el discurso, debiste decirme que son Pokémon débiles -se desanimó un poco su compañero, dando media vuelta dispuesto a recoger a su Torchic y seguir con el camino-. Ni caso tiene que haga el esfuerzo.

-Primero que nada, no me preguntaste. Segundo, esa regla aplica para todos los Pokémon tipo Insecto, y en Hoenn también los hay así que deberías saberlo. Y tercero, todo Pokémon bien entrenado puede llegar a ser muy fuerte -remató ella poniendo una cara de rabieta infantil ante lo descortés que podía ser el chico con ella, aunque, al mismo tiempo, se lo esperaba ya que ella sabía desde niña que él era así.

-Jamás me han interesado los tipo Insecto, siempre quise ser entrenador tipo Fuego. Pregúntame lo que quieras sobre ellos y te daré clases, cerebrito -habló Yuuji con un tono fanfarrón, haciendo que Zawako inflara los cachetes y le sacara la lengua a espaldas.

-Ya quiero verte con tu equipo de tipo Fuego siendo derrotado horrendamente por tipos Agua, Roca y Tierra -regresó la afrenta Zawako, y mientras el par de supuestos amigos de la infancia discutían, Nidoran e Eevee intercambiaban miradas de preocupación. Nidoran entonces tuvo una idea y comenzó a pisotear las hojas que Zawako había indicado que eran la comida favorita de los Weedle, y pidió a Eevee que oliera la fragancia que despedían al ser pulverizadas, Eevee entonces comenzó a buscar un rastro de las mismas comprendiendo la idea de Nidoran. Mientras tanto, la discusión proseguía-. Necesitas variedad en tu equipo Pokémon, de verdad que eres un novato. Además, a estas alturas y con un Weedle en tu equipo, terminarás siendo un entrenador de tipo Veneno -aseguró.

-¿Y qué tienen de malo los tipo Veneno? -se fastidió Yuuji- No importa el tipo mientras se pueda diseñar una estrategia alrededor de los Pokémon que usas. Si los tipo Veneno son tan débiles como parece que dices que son, ¿por qué hay entrenadores que se especializan en ellos? Además, te recuerdo que tu Nidoran es tipo Veneno -proseguía Yuuji en descontento.

-¡No metas a Needle en esto! ¡Yo solo digo que necesitas más diversidad en tu equipo Pokémon! -continuó la discusión, pero esta se interrumpió cuando Eevee llamó a ambos desde lejos, y Nidoran desenterraba a patadas algo de la tierra- ¿Qué ocurre, Eevoli? -preguntaba Zawako, y su Eevee comenzó a dirigirse a ella en su peculiar idioma Pokémon- Imposible, imposible -señaló Zawako de manera incrédula.

-¿Qué es imposible? -preguntó Yuuji, quien al igual que Zawako, había olvidado la discusión gracias a la interrupción de Eevee, y se mostraba interesado en el escarbar de Nidoran.

-Eevoli cree que hay un Weedle enterrado en la tierra cercana, y Nidoran intenta desenterrarlo, pero eso es imposi… -comentó Zawako, y entonces se paralizó mientras se percataba de la mirada acusatoria de Yuuji-. No dije nada -se defendió.

-Tiene tiempo de que me he dado cuenta de que hablas con tu Eevee como si de verdad pudieras entenderla -se cruzó de brazos Yuuji, a lo que Zawako reaccionó sudando frio-. Podría ser que tú… -comenzó a frotarse la barbilla Yuuji, y Zawako a preocuparse-. ¿Tienes tan pocos amigos que pretendes que puedes hablar con Eevee? Yo también soy tu amigo, puedes dejar ese mal hábito -le aseguró Yuuji, y esta vez Zawako fue quien sintió una vena saltarse en su frente.

-No sé si sentirme aliviada por tu ingenuidad… o insultada por tus palabras… -suspiró Zawako en señal de descontento, y entonces, para sorpresa de ambos, un Weedle salió disparado de una patada en la tierra de Nidoran-. ¡No es verdad! ¿Un Weedle que se refugia bajo la tierra? -se sobresaltó Zawako- Eso no tiene ninguna lógica. ¿Cómo es posible? -se preguntó ella.

-Tal parece que ni los investigadores Pokémon lo saben todo acerca de sus sujetos de estudio -agregó Yuuji mientras miraba al aturdido Weedle sacudiendo su cabeza con molestia, y colorearse de un rojo intenso por el rudo despertar-. No soy fanático de los Pokémon Insecto, pero esa actitud aguerrida me agrada. ¡Nidoran, Picotazo! -ordenó Yuuji, y su Nidoran se lanzó al ataque, derribando por sorpresa a Weedle, quien salió disparado a los árboles. Weedle intentó defenderse de todas formas, lanzando un ataque de Picotazos Venenosos, mismos que recibió Nidoran sin prestarle mucha importancia- Weedle ya está muy lastimado por el ataque anterior, pero le respetaremos el esfuerzo, ¡usa también Picotazos Venenosos! -el cuerno de Nidoran se iluminó de morado, y de este salieron disparadas las agujas venenosas, que molestaron a Weedle, aunque no le causaron mucho daño, pero así lo prefería Yuuji, pues entonces le apuntó la Pokébola que portaba en la mano en su dirección- Diste una dura batalla, Weedle, y lamento el rudo despertar. Pero necesito Pokémon fuertes en mi equipo y tu actitud de combate me parece suficiente para agregarte a mi equipo. Así que, ¡es hora de capturarte! -lanzó su Pokébola, y el abatido Weedle entró a la misma. La Pokébola rebotó un par de veces, y luego comenzó a moverse con los últimos esfuerzos de defenderse de Weedle, pero le resultó inútil, y terminó con la Pokébola sellándose-. ¡Eso es! -celebró Yuuji.

-¡Sí! -celebró Zawako la captura también, por lo que Yuuji viró a verla. En ese momento, Zawako recordó que estaba molesta con Yuuji, y le dio la espalda con evidente molestia- Quiero decir… ya tienes a tu Weedle, entrenador ponzoñoso. Y no me refiero a tu elección de compañeros… lengua floja… grosero, desconsiderado… -susurró los últimos comentarios.

-Perdón… -bajó la cabeza Yuuji mientras miraba la Pokébola de Weedle. Zawako por su parte, le dirigió la mirada-. Sé que no es excusa, pero… he estado bajo mucha presión últimamente -le explicó, y Zawako mantuvo su silencio, prestando atención a las palabras de su amigo-. No puedo decirte aún las razones por las cuales me es importante volverme fuerte lo más rápido posible. Pero si sigo comportándome así, solo voy a terminar amargado, y apartando de mí a las personas que me importan. No quise decir esas cosas de ti. Te estoy agradecido con tu ayuda, y me disculpo si dije algo que te molestara. ¿Puedes perdonarme? -le pidió Yuuji con una ligera reverencia, y Zawako se lo pensó, sorprendida.

-Me molesta mucho que la gente me grite y me alce la voz -fue su respuesta, y Yuuji asintió como un niño regañado-. Pero yo también tengo una actitud algo… descortés… no debí actuar como una sabelotodo. Yo te perdono si tú me perdonas -se ruborizó ella, y Yuuji le sonrió gentilmente-. Pero me vuelves a gritar y te cacheteo con fuerza.

-Entendido y anotado. No quiero a la linda Zawako frunciéndome el ceño todo el tiempo, te vez más bonita con una sonrisa -se burló Yuuji, y Zawako se ruborizó fuertemente por el comentario. Yuuji sin embargo, le dio muy poca importancia a su rubor, y comenzó a dirigirse al lugar donde habían dejado a Torchic y el resto de sus pertenencias-. Arriba Torchic, necesitamos una fogata -despertó a su Pokémon, quien de forma perezosa comenzó a estirar sus patitas-. Eres un holgazán, mientras dormías, Nidoran y yo capturamos a un Weedle -le mostró la Pokébola a Torchic, quien empezó a salivar-. ¡Los amigos no son comida! -lo reprendió Yuuji- Nidoran, estás a cargo de mantener al perezoso y goloso de Torchic lejos de Weedle -ordenó Yuuji, y Nidoran asintió en obediencia.

-Supongo que así de rápido vuelven las cosas a la normalidad con este chico… -se rascó la nuca Zawako, mientras Yuuji sacaba a Weedle de su Pokébola y lo presentaba con un amigable Nidoran, y con un Torchic que lo veía como su próxima cena-. Primero estamos peleando, luego él actúa como si nada. No sé si puedo con ese ritmo tan despreocupado, pero… es un ritmo… agradable… -confesó Zawako, y sacó a su Nidoran de su Pokébola-. No olvides presentar a Needle. Tenemos toda una colección de Pokémon de tipo Veneno para hacer sentir a Weedle bienvenido -aseguró Zawako, y tanto Nidoran como Eevee se acercaron a Weedle y se presentaron-. Por cierto, Yuuji. ¿Me prestas a tus Pokémon para actualizar los datos de la Pokédex? Quisiera charlar… quiero decir, realizar algunas mediciones con ellos para la actualización que me solicitó el Profesor Oak -le pidió, a lo que Yuuji asintió-. Qué bien -sonrió ella-. No se ha dado cuenta aún… es algo ingenuo, pero, es mejor así -se dijo a sí misma, y comenzó a montar el campamento.

Un par de horas más tarde, Zawako se encontraba dentro de su saco de dormir un tanto conmocionada por un evento que no había contemplado antes, el grupo de cinco Pokémon estaban con ella e igualmente conmocionados. Yuuji roncaba, y no de una manera que pudiera llamarse silenciosa, tampoco era muy sonora, pero definitivamente sería algo que le quitaría el sueño a Zawako.

-Poco a poco me desilusiono más de Yuuji… no me dejará dormir a gusto… -dedujo ella, y los Pokémon asintieron a sus palabras-. Pero eso no importa mucho. Mientras Yuuji duerme, yo puedo aprovechar la situación para hacer esto que no puedo delante de él, y por esta razón quería reunirlos a todos aquí esta noche -comentó Zawako, y los Pokémon la miraron fijamente, todos menos Torchic, quien salivaba ante la idea de degustar un platillo extranjero-. Está comprobado científicamente, que los Pokémon por su largo periodo de interacción con los seres humanos comprenden alrededor del 60% de las palabras que los humanos decimos. En casos excepcionales, inclusive, logran entendernos en su totalidad. Pero… no ocurre lo mismo con los humanos, nosotros no podemos entenderlos a ustedes y eso es muy triste. ¿Por qué no podemos comunicarnos nosotros también? -los Pokémon intercambiaron miradas, todos menos Torchic, quien cada vez estaba más cerca de Weedle- Lo que intento decir es… -suspiró, tomó aire, y entonces hizo algo que sorprendió a todos-. Eev ev… Eeveeve Ev Eevee –enunció ella, los Pokémon se sorprendieron, incluso Torchic dejó de intentar comerse a Weedle y se quedó con el pico abierto. El único que no se sorprendió era Eevee, quien ya sabía de estas habilidades de Zawako-. Existen muy pocas personas capaces de hablar el idioma de los Pokémon… y yo soy una de ellas… todo gracias a mi madre, quien me enseñó todo lo que sé -les confesó, y el grupo volvió a intercambiar miradas-. Es un don extraño que no puedo compartir, alguna vez lo hice y nadie quería acercárseme porque pensaban que era un fenómeno -la expresión de Eevoli se tornó triste entonces, recordando aquellos días-. Pero bueno, eso ya no importa. Pienso que, si los Pokémon pueden entenderme, y yo puedo entenderlos a ellos… podría aportar mucho a la investigación Pokémon. Es por eso… que quiero que me ayuden a comprender el mundo a través de los ojos de los Pokémon -les pidió Zawako-. Pero también quiero pedirles un favor. No hablen conmigo frente a Yuuji. Si él se enterara… seguramente se alejaría de mí, y yo volvería a estar sola. Así que este será nuestro secreto -sonrió ella, aunque sus ojos reflejaban una profunda tristeza. La pequeña Eevee y Nidoran se acercaron a su entrenadora, y frotaron sus cuerpos contra ella tratando de reconfortarla, en cuanto a los Pokémon de Yuuji, sólo asintieron sellando la promesa con la niña de Kalos.

En ese momento, sin embargo, Zawako no sabía que su secreto acababa de caer en oídos de una sorprendida Destra, quien se había adelantado dejando a Looker atrás para continuar con su investigación secreta, sin saber que eso la llevaría a descubrir mucho más de lo que en un principio ella se había planteado.

Esta historia continuará…