Sé que tardé una eternidad, como siempre, en actualizar esta historia, pero eso es porque tengo demasiadas historias pendientes, y aunque sé que esta no es del todo importante para muchos, para mí lo es, y aprovechando que Anita y yo comenzamos a jugar Pokémon nuevamente, y a escasos meses de Sword y Shield, pues el hype Pokémon está que arde, y hay que aprovecharlo antes de que se extinga.

TsukihimePrincess: Aw, a mí sí me gusta Mankey, se me hace simpático y divertido, además que se me pone al brinco y yo que sí le doy calor, jajaja. Pues no sé si Yuuji se portó como Ash o no, pero el estándar de protagonista de anime es ese comportamiento, así que ni cómo hacerle, en algo se debían de parecer. Y lo de denso es más porque yo soy denso más que nada, lo que desespera a mi novia mucho, jajaja. Muchas gracias por seguir esta historia.

ScarSteban: Muchas gracias por tus comentarios, como mi novia es bióloga, ella me ha enseñado mucho sobre el cómo los animales se comportan y se esconden, y como es muy difícil encontrarlos en su habitad natural. Por estas razones Zawako es como es, e intento hacer que los Pokémon se vean más como criaturas en un ecosistema, que como encuentros aleatorios. Básicamente, el encuentro e interacción con los Pokémon, es más importante para mí que la historia en sí misma. Lo de los problemas económicos también es algo que me interesó mucho explorar, digo, si todos los niños son entrenadores Pokémon, ¿Quién estudia y se hace profesionista? Preferí ver esa faceta de los entrenadores como el deportista que se dedica de lleno a su profesión, jugar futbol o algún otro deporte, los que son buenos, pueden dedicarse a eso y ganar mucho dinero, los que no, pues a regresar a estudiar y ser algo de la vida. En el caso de Zawako, ella no está interesada en eso y continua con un empleo en su viaje de investigación, en el caso de Yuuji, él está allí por otras razones, pero debe sobrevivir de alguna manera, se hace bueno por necesidad, no por gusto. Jajaja, puede que Looker y Destra sean algo recurrentes, pero no a los niveles de Jessie y Jamememes, Meowth, así es. Por último, te pido una disculpa por no actualizar a tiempo esta vez, la verdad he tenido un año medio movido por la planeación de mi boda y no me ha quedado mucho tiempo libre, pero ya estoy retomando el control y espero poder actualizar más recurrentemente. Gracias, y espero que aún sigas esta historia.

EDITADO: 19/12/2021.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 5: Evolución contra extinción.


Ciudad Plateada. Arena de batalla del Centro Pokémon.

-¡Kakuna Fortaleza! -ordenaba Yuuji a su Pokémon mientras era impactado con fuerza por el Ataque Furia de un Spearow que pertenecía a un entrenador de Ciudad Plateada. Combatían a las afueras del Centro Pokémon con Brock sirviendo de árbitro en todo momento. Zawako estaba allí también, trabajando en su investigación como era costumbre, solo que en esta ocasión había trasladado su puesto de trabajo del museo a una de las mesas al aire libre del comedor del Centro Pokémon desde la cual podía observar las batallas de Yuuji.

Habían pasado tres días ya desde que Weedle había evolucionado, y Yuuji había comenzado a concentrar su entrenamiento en que Kakuna ganara batallas para de esta forma acelerar su proceso evolutivo. Al Kakuna ser un Pokémon con acceso al movimiento Fortaleza, y usando una estrategia más defensiva que ofensiva, Yuuji había sido capaz de conseguir varias victorias al hilo, lo que logró sacarlo de su crisis económica y, por consiguiente, dejó de depender de su trabajo en el Museo de Ciencias para concentrarse en su entrenamiento de batalla.

Tristemente, el que Yuuji no dependiera del Museo de Ciencias para sobrevivir económicamente, le había costado a Zawako su lugar de trabajo en el Museo de Ciencias para así poder estar cerca de Yuuji. Zawako era la criadora de los Pokémon de Yuuji después de todo, y debía mantenerlos cerca del lugar en donde Yuuji combatía para así poder rotarlos en su entrenamiento, y al mismo tiempo seguir con su actualización de la Pokédex.

-Mankey man… key key man man… -en esos momentos Zawako realizaba uno de sus estudios de campo, más específico sobre el comportamiento social de los Mankey, un campo, según ella, no muy explorado debido a la agresividad de los Mankey y que seguro el Profesor Oak estaría muy interesado en estudiar. Si es que el Mankey sentado frente a ella compartiendo la mesa de trabajo se dignaba a cooperar-. Vamos… mi acento no puede sonar tan malo. Solo responde a mis preguntas -se quejaba Zawako, con el Torchic de Yuuji y su Eevee sentados cada uno en las dos sillas restantes, sirviéndole a Zawako como posibles guardaespaldas en caso de que Mankey se tornara violento-. ¿Cuánto más tiempo piensas ignorarme? -se fastidió Zawako.

-¿Ya desocupaste a Mankey? -se dirigió Yuuji a ella, tomando a su Torchic y sentándolo en su regazo para así poder sentarse él. Brock por otra parte, esperó a que Eevee saltara al regazo de Zawako para sentarse también- No entiendo qué tanto haces con Mankey. También necesito entrenarlo a él para la batalla de gimnasio -se quejó Yuuji.

-Es la poca cooperación de Mankey la que hace que no avance en mi investigación -infló sus mejillas Zawako, y Mankey viró su rostro para ignorarla-. ¿Cómo te fue en la batalla? Tu oponente era un Spearow, estabas en desventaja -cambió el tema ella.

-Por poco me vence, pero Kakuna logró envenenarlo a tiempo -le enseñó la Pokébola de Kakuna alegremente, aunque no tardó en tener que empujar al hambriento Torchic, que intentaba hacerse con el manjar que se encontraba dentro-. Ya basta Torchic… en fin, sé que el entrenamiento de Kakuna es importante, pero… planeaba utilizar a Mankey para las próximas batallas. Han pasado tres días desde que lo capturé, pero aún no hemos tenido nuestra primera batalla y estoy algo impaciente -miró en dirección a su nuevo Pokémon.

-Pues seguirás esperando -reaccionó de forma molesta Zawako-. El trato es que yo te ayudo a encontrar Pokémon fuertes y a criarlos, mientras los pueda utilizar para mi investigación primero -se cruzó de brazos ella, y Yuuji no pudo hacer más que suspirar en señal de derrota-. Y hasta saber lo que necesito saber, ese Mankey no se va a ningún lado. Algunos tenemos entregables laborales, señor entrenador Pokémon -insistió ella-. Toma la Pokébola de Nidoran, él también necesita entrenamiento, puedes seguir entrenando a Kakuna y a Nidoran en paralelo -negoció ella.

-Eres una practicante, no una científica certificada. Hacerte trabajar así con tu edad debería ser ilegal -se susurró a sí mismo Yuuji, mientras se ponía de pie y se dirigía a la arena de batalla-. ¿Vas a supervisarme otra vez? -preguntó Yuuji a Brock.

-Ya te he dado todos los consejos que pueden ayudarte -le respondió Brock-. Solo me resta esperar a que tu Kakuna evolucione para poder seguirte ayudando. Me quedaré un poco a descansar del sol con Zawako -Yuuji asintió, y regresó a la arena de batalla con Nidoran, Brock entonces aprovechó para hablar con Zawako-. ¿Cuál es el problema entre tú y Mankey? Llevas tres días interrogándolo.

-Mi problema es que es un grosero -miró Zawako a Mankey directamente, el peludo por su parte, la ignoró rotundamente mientras se acomodaba en la silla de una forma más relajada-. Te sonará ridículo, pero la razón por la que no avanzo en mi investigación es porque este Mankey insiste en que mi acento no es lo suficientemente claro para esforzarse en entenderlo. Eso es discriminación. ¡Por supuesto que mi acento suena a extranjero porque no soy un Pokémon! -insistió ella en señal de molestia. Mankey por su parte, la siguió ignorando.

-¿Ya intentaste utilizar más tu nariz para comunicarte? -le preguntó Brock, ganándose una mirada de curiosidad de Zawako- Yo no hablo Pokémon, en eso puede que seas única, pero se me ocurre que lo que Yuuji llama tus: 'sonidos de Pokémon', son un tanto diferentes a los que hace Mankey normalmente, porque Mankey usa más la nariz para realizar sus gruñidos que la boca, y tú usas más la boca -concluyó Brock.

-En otras palabras, debo taparme la nariz mientras digo: 'Mankey man… key key man man' -se tapó la nariz Zawako a manera de ejemplo, sorprendiéndose momentos más tarde cuando Mankey le respondió en su idioma-. ¡Me respondió! -se emocionó Zawako, Mankey por su parte, le dio la espalda nuevamente- Dijo: 'eso sonó mejor', no me ha respondido a mi pregunta, pero ya por lo menos se digna a dirigirme la palabra. De ahora en adelante me taparé la nariz para hablar con Mankey. ¡Key, keykey! -se comunicó ella emocionada, y el Mankey refunfuñó y le respondió, aunque no de muy buena gana- Dice que tengo que esforzarme más o no me responderá. Solamente te estaba saludando, Pokémon malcriado -se fastidió Zawako.

-Lo sigo viendo… y sigo sin poder creerlo del todo -la interrumpió Brock. Zawako entonces le dirigió la mirada en señal de curiosidad-. ¿Cómo puede alguien realmente comunicarse con los Pokémon? Al verte hacerlo uno podría pensar que los Pokémon tienen alguna especie de idioma que nosotros los humanos podemos aprender a hablar. Pero eso no es posible, ¿o sí? Los Pokémon no tienen nuestra misma capacidad intelectual, son más… ¿cómo decirlo? -se preguntó Brock.

-¿Primitivos? -dedujo lo que pensaba ella, y Brock asintió- Es verdad que lo hago parecer como si todo fuera cuestión de compartir un dialecto, como aprender otro idioma o algo así. Pero eso es tan solo una fracción de lo que conlleva comunicarme con ellos. Al final de todo, ni yo sé el cómo lo hago, simplemente lo hago. Me comunico con ellos, pero no puedo enseñarle a nadie a hacerlo. Yo los entiendo y ellos me entienden, es todo lo que sé -terminó de explicar.

-Pero, ¿cómo lo haces? ¿Cómo fue que lograste este entendimiento? -insistía en sus preguntas Brock, pero Zawako simplemente no podía contestarle algo que ni ella misma sabía- Si cualquiera tuviera las habilidades que tú posees. Si yo las tuviera… no solo deduciría por experiencia los mejores métodos de crianza Pokémon, sino que también los compartiría con los Pokémon para saber su opinión. A lo que me refiero es… si alguien fuera capaz de comunicarse con los Pokémon como tú lo haces. Esa persona podría hacer una gran diferencia en el campo de la crianza Pokémon. Tú inclusive podrías ser esa persona, la única capaz de poder comprender las necesidades de los Pokémon en su totalidad -terminó de decir Brock.

-Eso… -bajó la mirada Zawako-. Suena muy interesante, pero no es lo que se espera de mí -concluyó ella, y aquel comentario ganó la atención de Brock, quien podía ver en ese momento que el arduo trabajo de Zawako en su investigación, probablemente no era lo que ella deseaba, sino lo que alguien esperaba de ella-. Cuando era niña en la Región Kalos, encontré un cuaderno con garabatos mientras mi madre limpiaba el ático. Me llamó mucho la atención y comencé a leerlo porque los garabatos sonaban como mi Eevee al hablar. Pronto me di cuenta… de que esos garabatos, Eevoli podía entenderlos, era algo así como… un diccionario Pokémon -le explicó Zawako, a lo que Brock reaccionó con sorpresa-. Le pregunté a mi madre sobre ello, pero ella me pidió no preocuparme al respecto, me quitó el cuadernillo, y lo metió en una caja que guardó en el ático. La curiosidad me embargó, y volví a buscar ese cuaderno, subí al ático, y encontré la caja. Estaba llena de libretas, no solo de la que estaba buscando, había otras con otros leguajes, y yo las leí todas -Zawako entristeció entonces-. Obviamente me descubrieron leyendo esos apuntes. Con mi madre no hubo problemas… pero… mi padre… jamás había visto a mi padre y a mi madre discutir como ese día. Mi padre dijo algo sobre que esos cuadernos deberían permanecer en secreto, y me prohibió rotundamente volver a leerlos, y yo prometí no volver a buscarlos, porque no me atrevía a que mi padre y mi madre volvieran a pelear como aquella vez, aunque, de todas formas, no los necesité más… verás… ya los había memorizado, y no los necesitaba más para poder comunicarme. Pensaba que, si aprendía a comunicarme con los Pokémon, haría muchos buenos amigos, como Yuuji… aunque… todo me salió mal desde entonces -se apenó ella, con una lágrima traicionera cayéndole del rostro -Brock estaba conmovido, más antes de poder indagar al respecto, una poderosa luz proveniente de la arena de batalla cegó momentáneamente al par.

Frente a Yuuji, Kakuna comenzaba el último proceso de su evolución. El capullo de Kakuna se abría, y de este salió Beedrill completamente evolucionado, y pese a que Yuuji se encontraba muy complacido, el gusto le duró muy poco mientras Beedrill embestía fuertemente al Pidgey con el que había estado peleando, e inclusive arremetía contra la entrenadora que era su dueña.

-¡Lo siento mucho! -se disculpó Yuuji mientras perseguía a su Pokémon- ¡Eso no fue gentil, Beedrill! ¡Discúlpate en este instante! -exigió Yuuji, pero su Beedrill estaba tan incontrolable que continuó persiguiendo al pobre y asustado Pidgey por toda la arena, o al menos así fue hasta que Zawako se paró en medio de la arena sosteniendo una baya Pecha, que Beedrill de inmediato bajó para comer- ¿Cómo lo calmaste tan fácilmente? -se sorprendió Yuuji.

-Escuchando sus 'sonidos de Pokémon' y deduciendo con base a ellos que tenía hambre -respondió Zawako sombríamente, recordando el cómo Yuuji había malinterpretado sus acciones de hace tres días con los Mankey, pero tranquilizándose rápidamente-. Tú también tendrías un pésimo humor si no hubieras comido absolutamente nada en tres días. Pobre Beedrill, estaba famélico -le explicó ella, Beedrill entonces enfureció de la nada nuevamente, y comenzó a perseguir a Torchic, quien asustado corrió por su vida mientras Eevee tan solo se burlaba del Pokémon de tipo Fuego-. Eso es karma… Beedrill al parecer está molesto con Torchic por todas las veces que trató de comérselo cuando era un Weedle y un Kakuna. Pero ahora con ese tamaño la ventaja la tiene Beedrill -le explicó Zawako, y Yuuji corrió a intentar separar a su Beedrill y a su Torchic mientras tiraban varias mesas y sillas en la persecución.

Brock se tomó unos instantes para observar a Zawako, y la forma en que usaba sus habilidades para entender a los Pokémon para auxiliar a Yuuji en calmar a Torchic y a Beedrill, e inclusive para reprender a Eevee por burlarse de la situación. A su parecer, Zawako estaba desperdiciando el potencial que tenía, pero eso no le correspondía a él, sino a ella.

Viendo por fuera de la ventana del segundo piso se encontraba Looker, en su mano tenía una especie de antena parabólica conectada a una computadora portátil que en esos momentos utilizaba Destra. Looker apuntaba la antena en dirección a Zawako en todo momento, y con esta amplificaba todos los sonidos que ella emitía, inclusive los susurros que le daba a Beedrill para calmarlo y evitar que atacara a Torchic nuevamente. Estos sonidos ingresaban a la computadora, donde Destra los comparaba con los sonidos de los Pokémon con los que Zawako se comunicaba, que eran también rastreados por Looker con una segunda antena.

-¿Y bien? -le preguntaba Looker mientras Destra analizaba los patrones de los sonidos utilizando las herramientas de su computadora que dibujaban picos auditivos de los sonidos generados por Zawako- ¿Puede o no puede hablar Pokémon? -insistía él.

-El que pueda o no pueda hacerlo, es algo que no puedo descifrar aún -fue su respuesta mientras analizaba los datos y señalaba los picos auditivos de su ordenador-. Lo que sí puedo deducir, es que los Pokémon parecen responderle. Los picos auditivos están enfocados en una sola dirección, en su dirección, como si ella fuera la receptora a la que los Pokémon intentan alcanzar. Pero eso es todo lo que puedo deducir. No hay una estructura en la comunicación, ella emite sonidos, los Pokémon responden a los mismos, pero no puedo llamarlo una conversación si los picos auditivos no son ni remotamente parecidos. En conclusión… lo que sea que Zawako emite al comunicarse con los Pokémon no se puede traducir como un idioma Pokémon, sino como un lenguaje que ella misma está desarrollando y que los Pokémon al parecer entienden. Pero usa un lenguaje diferente para cada Pokémon, lo que significa que Zawako está comunicándose como si conociera cientos de idiomas diferentes que ella misma ha inventado y son altamente comprensibles para los Pokémon. Es totalmente ilógico, ningún humano tiene esa capacidad mental -concluyó Destra.

-Pues según su expediente escolar no es muy buena con los idiomas que digamos, apenas y puede hablar un inglés entendible -le mostró el expediente a Destra, quien ya tenía ojeras en sus ojos, pero de todas maneras se esforzó para leerlo sin quedarse dormida-. Deberías descansar, has estado intentando dar con una respuesta de la supuesta capacidad de esa niña de comunicarse con los Pokémon por tres días sin parar. Y no solo eso, al mismo tiempo estas llevando a cabo la otra investigación sobre ese niño que ni vale la pena -sentenció Looker.

-Logré convencer a Nanu de que nos diera tiempo fuera de la investigación sobre el caso de Ciudad Verde para concentrar nuestros esfuerzos en investigar a Zawako y su aparente habilidad de comunicarse con los Pokémon, pero si no le doy resultados, me sacará de este proyecto y me obligará a concentrarme en encontrar al líder del Equipo Rocket -le explicó ella, mientras volvía a posar su atención en la computadora y a estudiar los patrones de sonido-. Estoy en una encrucijada… necesito dar resultados sobre la investigación de Zawako, pero realmente quiero concentrarme en investigar a Yuuji y su posible involucramiento criminal con el Equipo Rocket. Pero ese entrenador no ha salido de Ciudad Plateada y no hay nada que nos guíe en dirección al Equipo Rocket. Comienzo a convencerme a mí misma de que estoy perdiendo el tiempo, pero algo no me deja rendirme -concluyó ella.

-Sé que estás estresada, pero Nanu me asesinará si se entera de que te estoy descuidando. Será mejor que vayas a dormir, puedes ir por las buenas o me obligarás a llevarte a cuestas -le recriminó Looker, pero Destra tan solo lo ignoró y continuó trabajando-. Fuiste advertida, tienes derecho a dormir todo el día, te recomiendo que utilices ese derecho -la forzó a dejar de trabajar Looker, cargándola como a una princesa y obligándola a recostarse en la cama, inclusive la tapó a la fuerza envolviéndola como a un rollo de sushi-. Ahora, sé un buen rollo de sushi y quédate allí. Yo continuaré con tu estudio -aseguró Looker.

-Pero, ¿y si se mueven de su lugar? -se preocupó Destra, intentando deshacer el rollo en que Looker la había aprisionado- Si se mueven y no estamos allí para espiarlos, podrían descubrir alguna base secreta del Equipo Rocket, ¿qué tal si ellos son miembros del Equipo Rocket? ¡Tenemos que seguirlos! -continuó quejándose Destra.

-Dormir es lo que tienes que hacer, y no me voy a mover de aquí hasta que te duermas -la obligó a recostarse nuevamente Looker, y Destra tan solo infló sus mejillas en señal de descontento-. Mi Croagunk se encargará de espiar a esos niños, está entrenado para misiones de espionaje -lo sacó de su Ultra Bola Looker, y el Pokémon Veneno y Lucha saludó al estilo policiaco-. Ya sabes qué hacer. Repórtate conmigo si algo requiere de nuestra atención -el Croagunk obedeció, y salió por la ventana. Looker entonces comenzó a trabajar en descifrar los patrones de los picos auditivos en la computadora de Destra, quien miró a Looker sintiéndose apenada, pero poco a poco comenzó a quedarse dormida.

Centro Pokémon.

-Mira como dejaste a Torchic, debería darte vergüenza -reprendió Yuuji a su Beedrill, mientras su Torchic, hinchado por el veneno de los picotazos de Beedrill, era llevado por un par de Chansey a la parte trasera del Centro Pokémon para ser curado-. Sé que intentó comerte en más de una ocasión, y no lo estoy defendiendo, pero creo que te pasaste -insistía Yuuji.

-Además, en la persecución hicimos un desastre en el área de comidas -se apenó Zawako al ver las sillas y mesas regadas por todas partes por el incontrolable desprecio de Beedrill por Torchic, y cuando la Enfermera Joy llegó de aplicarle algo de medicamento a Torchic, Zawako inmediatamente se disculpó-. De verdad lo sentimos, si tiene algunas escobas y recogedores le ayudaremos a limpiar el lugar -se ofreció, aunque Yuuji no estaba muy feliz de escuchar eso.

-Descuiden, la verdad es que tenemos manos de sobra en estos momentos -le respondió la Enfermera Joy, señalando a los jóvenes que trabajaban por todo el Centro Pokémon limpiando el lugar-. Últimamente, el gimnasio de Ciudad Plateada ha tenido una racha ganadora muy amplia, así que nos sobran entrenadores para las labores de limpieza, por favor no se preocupen -insistió ella.

-Aun así… nosotros lo ensuciamos, nosotros deberíamos limpiarlo -tomó Zawako a Yuuji de la mano, y lo forzó a ayudarla a limpiar el desastre ocasionado por su Beedrill-. Felicidades por tu Beedrill, pero realmente hizo un desastre -reprendió ella mientras ayudaba a limpiar.

-Que poco me duró el gusto. Beedrill, regresa -lo regresó Yuuji a su Pokébola, y tras haberlo hecho comenzó a ayudar a Zawako con la limpieza-. Por cierto, yo no tengo un Pokédex, pero tengo a una auxiliar del Profesor Oak para educarme sobre mi Beedrill. ¿Hay algo que debería saber? -preguntó entusiasmado.

-Ya sé que soy tu enciclopedia andante, pero dímelo de una forma menos ofensiva. Al menos pídemelo por favor -se quejó Zawako, y Yuuji se apenó un poco, pero de todas formas no lo pidió por favor-. Ya que. Beebrill es un Pokémon de tipo Insecto y Veneno. Puede volar, pero no se muestra debilitado por los ataques que son eficientes contra los tipo Volador. Son territoriales cuando están en sus colmenas, y protegen siempre a los Kakuna de su enjambre ya que en su forma de capullo son indefensos ante los depredadores. Posee tres aguijones, todos con veneno. Los aguijones en sus brazos contienen un veneno de acción rápida, ya que con esos defiende a la colmena. El veneno del aguijón de su abdomen es más bien un veneno de acción retardada, inofensivo en un principio, y mortal en sucesión, lo utiliza para evitar que alguna víctima escape. Los envenenamientos por picaduras de Beedrill deben tratarse con cuidado porque son dos tipos de envenenamientos diferentes. Pocos Pokémon cargan con dos tipos de veneno y Beedrill puede hacerlo. En batalla es considerado como un Pokémon 'cañón de cristal', porque su ataque y velocidad son sorprendentes, pero carece de potencial defensivo. Eso significa que puedes golpear con él muy duro y rápido, pero casi cualquier ataque directo lo doblegará -terminó con su explicación, y por el rostro pensativo de Yuuji, Zawako comprendió que ya estaba formulando estrategias en su mente-. De verdad te gustan mucho las batallas -sonrió ella, pero entonces continuó limpiando el desastre.

-Solían gustarme mucho a mí también -se susurró a sí misma una chica de cabellera rubia y corta, con la mirada de sus ojos azules perdida, y que aparentaba ser un par de años más joven que Yuuji y Zawako. Limpiaba una mesa junto a la de ellos, seguramente era una entrenadora novata también. Continuó su limpieza barriendo los pedazos de vidrio en el suelo y terminó cortándose al levantar con los dedos un pedazo muy pequeño que su escoba parecía no poder levantar, Zawako lo notó, y de inmediato fue en su auxilio, dejando que Yuuji terminara con la limpieza de la mesa continua.

-¿Te cortaste? -se apresuró a auxiliarla Zawako, buscando en su mochila algo de ungüento, alcohol y algunas vendas- Ayúdala a limpiar el resto, Yuuji. Tú lo ensuciaste después de todo -ordenó ella.

-Eres medio mandona cuando te lo propones, ¿no crees? -respondió Yuuji, pero de todas formas ayudó a limpiar el lugar mientras Zawako terminaba de limpiarle la herida a la niña-. Por cierto, este es un Centro Pokémon, seguro tienen utensilios para curarla de sobra -le mencionó Yuuji mientras barría los pedazos de vidrio.

-Se llama cortesía, tal vez alguien debería enseñarte sobre eso -reprendió Zawako, levantando las sillas en el suelo-. No le hagas caso. Está enojado porque hace tres días estuvo en la misma situación que tú. Pero no te desanimes, te repondrás pronto -sonrió Zawako.

-Eso no importa… nadie podría derrotar a ese Líder de Gimnasio de todas formas -respondió la niña entristecida, por lo que Zawako dejó de limpiar y le prestó atención-. Solo quiero trabajar para reunir suficiente dinero para regresar a casa. Ya no quiero ser una entrenadora Pokémon. Quiero regresar a Pueblo Paleta con mi madre -lloró ella en su depresión.

-¿Pueblo Paleta? ¿Significa que eres una de los tres entrenadores que salieron de Pueblo Paleta hace un par de semanas? -preguntó Zawako, secándole las lágrimas a la niña que se encontraba mentalmente débil- ¿Entonces perdiste contra el Líder de Gimnasio? No te desanimes, a cualquiera le pasa -intentó animarla Zawako-. Seguro puedes volverlo a intentar una vez que te recuperes de tu derrota -insistió ella con una sonrisa.

-¿De qué sirve? Nadie podría derrotar a un Pokémon que se supone que no existe -sollozó ella nuevamente, y Yuuji intentó prestar atención a lo que la niña decía, pero alguien se le adelantó en ese momento.

-La arena ya está disponible -llamó Brock a Yuuji-. Es tiempo de que le enseñe a Beedrill la técnica que podría hacer una diferencia en el gimnasio de mi hermano Forrest -lo invitó a seguirlo Brock, pero al escuchar el nombre de Forrest, la niña a la que Zawako atendía se puso de pie y admiró a Brock.

-¿Usted sabe cómo derrotar a Forrest? ¿Puede enseñarme? Yo no pude derrotarlo ni con mi Squirtle -lanzó su Pokébola la niña, y el mencionado Pokémon salió de esta-. ¡Mírelo! ¡Es un Pokémon de tipo Agua y perdió contra un Pokémon de tipo Roca! ¿Qué hice mal? ¿Qué tiene de malo mi Squirtle? ¿Por qué ni con todos mis Pokémon pude derrotar a ese Pokémon tan raro? -sacó la niña al resto de sus Pokémon, un Buterfree y un Pidgeotto- Ya sé que Buterfree y Pidgeotto son débiles contra los tipo Roca, pero con Squirtle se suponía que todo iba a estar bien. Alguien que por favor me diga lo que estoy haciendo mal -sollozó con más fuerza la niña.

-Por favor, a todos nos derrotan, ni que fueras perfecta -se fastidió Yuuji, y Zawako, preocupada por la niña, intentó detener a Yuuji de decir más-. Si te derrotan, te levantas y lo vuelves a intentar. Pero tú estás tan preocupada intentando lograr que los demás sientan pena por ti, en lugar de esforzarte por corregir tus faltas. Andando Brock… -empujó Yuuji a Brock fuera del Centro Pokémon y en dirección a la arena, Zawako por su parte, estaba molesta.

-¡Podrías ser menos antipático! ¡Ni siquiera conoces la situación y ya sacaste tus deducciones! -le gritó Zawako con molestia- No le hagas caso… se cree la gran cosa porque tiene una buena racha, pero igual él también perdió. Y tus Pokémon son muy bonitos y se ve que están muy bien cuidados, anímate, mejorarás -sonrió nuevamente Zawako, mientras la niña abrazaba a su Squirtle, su Buterfree aterrizaba sobre su cabeza, y Pidgeotto le daba ánimos al frotar su pico contra ella-. Si te sirve de algo, ¿por qué no vienes a ver la batalla de entrenamiento conmigo? Sé que Yuuji puede ser muy pesado la mayoría del tiempo, pero puede que aprendas algo de su batalla. Por cierto, no me he presentado, mi nombre es Zawako -le ofreció la mano ella, mientras la niña terminaba de secarse las lágrimas.

-Amaya… -aspiró con fuerza la niña-. Mi nombre es Amaya de Bosque Verde, aunque me educaron en Pueblo Paleta -terminó de presentarse la niña, y permitió a Zawako que la ayudara a pararse-. Pero ya no sé si quiero volverlo a intentar. Estaba muy feliz de ser una entrenadora, pero después de perder de esa forma tan desagradable, ya no sé si podría con otra derrota igual… -se deprimió ella.

-No pierdes nada con observar… -la convenció Zawako, tirando de su brazo y guiándola afuera, en dirección a la arena de batalla, donde Yuuji y Beedrill esperaban las instrucciones de Brock, quien preparaba una de sus Pokébolas.

-Esta será solamente una batalla de práctica -mencionó Brock. Varios espectadores se acercaron a la arena, pero nadie se percató de un Pokémon, el Croagunk de Looker, que se había ocultado entre los árboles, y con una cámara tomaba fotos de todo lo que pasaba alrededor de Yuuji mientras iniciaba la batalla, inclusive se tomó el tiempo de tomarse una selfie-. ¡Ve, Sandslash! -llamó a su Pokémon Brock, y el Pokémon preparó sus garras para la batalla- Mi especialidad siempre han sido los Pokémon de tipo Roca, pero para esta ocasión, tuve que transferir uno de mis Pokémon de tipo Tierra, ya que la técnica que voy a enseñarte es una técnica que muy pocos Pokémon pueden aprender en su estado natural. Incluso Sandslash es incapaz de aprenderlo por sí mismo y no existe una TM que enseñe esta técnica. Sandslash tuvo que aprender esta técnica de un tutor, y yo voy a enseñársela a tu Beedrill de la misma manera -explicó Brock-. ¡El movimiento del que te hablo es Taladradora! -el Sandslash de Brock obedeció, saltó y comenzó a rodar rápidamente en forma de taladro, rodeando su cuerpo de tierra mientras lo hacía y lanzándose a toda velocidad en dirección a Beedrill, quien evadió el ataque sorprendido- Taladradora es un ataque de tipo Tierra que es muy eficaz contra los tipo Roca. No te digo que Beedrill podrá ganar con solo saber este ataque, en especial con su desventaja de tipo, pero ciertamente es un elemento sorpresa a tu favor -concluyó Brock.

-Se ve como un ataque muy poderoso -se impresionó Yuuji-. Pero, ¿puede un Pokémon aprender un ataque solo con mirarlo? -se preguntó él, y mientras lo hacía, Zawako se sentaba en la banca detrás de él junto a Amaya, quien aún tenía los ojos rojos por el llanto. Croagunk aprovechó para tomarle fotos a las chicas desde su escondite.

-Taladradora es un ataque muy eficaz contra los tipo Roca, pero uno no puede ganar batallas solo con ataques muy eficaces. Incluso con este ataque, el resto dependerá de ti. Ahora dile a tu Beedrill que ruede en su eje lo más rápido que pueda, y lo más cercano del suelo posible. Pídele que imite a Sandslash -le ordenó Brock, mientras su Sandslash volvía a realizar el ataque Taladradora muy cerca de Beedrill.

-¡Hagámoslo entonces! ¡Beedrill, Taladradora! -ordenó Yuuji, y Beedrill comenzó a rodar lo más rápido posible, pero solo terminó mareándose y colapsando contra el suelo- Eso no salió muy bien, vamos Beedrill, si queremos volvernos más fuertes hay que hacerlo, tu orgullo de Pokémon Insecto está en juego -insistió Yuuji, y Beedrill lo volvió a intentar, con el mismo resultado-. ¡Otra vez! -ordenó Yuuji, y el resultado no varió mucho- ¡Otra vez! -le insistió, y Beedrill volvió a caer mareado contra el suelo.

-¿No es emocionante, Amaya? Si Beedrill aprende el ataque Taladradora, seguro que puede vencer incluso a Forrest -intentó nuevamente darle ánimos Zawako, pero Amaya simplemente bajó la mirada mientras abrazaba a su Squirtle, y sus Pokémon le dirigían miradas de preocupación-. ¿Qué te pasa, Amaya? Intenta animarte un poco, estás preocupando a tus Pokémon -le pidió Zawako, deprimiéndose un poco por ella.

-Yuuji no va a ganarle a Forrest… nadie puede ganarle a Forrest -agregó Amaya en depresión-. Es que no lo entiendes, no importa las técnicas que use, Forrest tiene un Pokémon que no debería de existir. ¿Cómo se puede pelear contra eso? -prosiguió ella, y entonces sintió el poderoso viento a su alrededor, y vio a Beedrill lanzarse en forma de torbellino café suave en dirección a Sandslash.

-¡Ya lo tienes! -se emocionó Brock mientras veía a Beedrill desacelerar y marearse- Bueno, casi -sonrió él, mientras Beedrill bailoteaba mareadamente por la arena de batalla-. A Beedrill le tomará un tiempo aprender a usar la Taladradora de forma eficiente. En su condición actual, no puedes esperar abusar de esta técnica. Pero si esperas el momento correcto, y usas el factor sorpresa a tu beneficio, puede que logres derrotar a Forrest, pero no te prometo nada -terminó.

-Es la única oportunidad que tengo entonces -dedujo Yuuji-. Si uso la Taladradora y fallo, Beedrill será derrotado de un solo golpe, y si la usa efectivamente y su oponente no está lo suficientemente cansado, Beedrill habrá perdido su única oportunidad de hacer verdadero daño -Brock asintió nuevamente a sus palabras, y Amaya se deprimió aún más al escuchar las escasas posibilidades-. Además, si a pesar de esto Forrest me derrota, la Taladradora no servirá de nada en una revancha ya que para el próximo encuentro él estará preparado para contrarrestar el movimiento -aseguró.

-Además de que debes retarlo lo antes posible -explicó Brock, apuntando a los alrededores-. La mayoría de los que están aquí presentes perdieron contra mi hermano Forrest, algunos seguramente también tienen un Beedrill. Te recomendaría ir a retarlo antes de que pierdas el beneficio del factor sorpresa. Si al menos un entrenador reta a mi hermano con esta técnica, estará preparado para ti -terminó su explicación Brock, y llamó de regreso a su Sandslash-. ¿Qué harás ahora que sabes esto? -le preguntó.

-Perfeccionar la técnica en medio de la batalla por supuesto -sonrió Yuuji, mirando en dirección a Zawako-. Mi criadora personal escogió a este Beedrill para mí y me ayudó a criarlo. Confío plenamente en su potencial y sé que dominará la técnica en batalla. ¿No es así, Zawako? -le preguntó, a lo que ella respondió con una apenada sonrisa.

-Confías mucho en mis escasos conocimientos, en especial considerando que tu Weedle no lo elegí, fue el primero en aparecerse… -le respondió Zawako, y entonces recordó a Amaya y su depresión, comprendiendo que podía animarla con más que solo palabras de aliento, sino confiando en que Yuuji podía ganar aun con tan poca preparación-. ¡Estoy segura! ¡Completamente segura de que puedes hacerlo! -animó Zawako a Yuuji, y el de cabellera roja se alegró también.

-¡Ya está! ¡Si Zawako dice que podemos entonces podemos! ¡Vamos, Beedrill! -se alegró aún más Yuuji, como un niño al que su mamá le daba permiso de escoger un juguete en la juguetería, incluso la imagen mental se dibujó en la mente de Zawako, por lo que no pudo evitar sentirse apenada y preocupada por la idea.

Gimnasio de Ciudad Plateada.

Un par de horas más tarde, Yuuji, Zawako, Brock y Amaya, a quien Zawako había invitado a acompañarlos, se encontraban a las puertas del gimnasio de Ciudad Plateada. Torchic ya estaba en brazos de Zawako, sintiéndose mucho mejor tras ser atendido del ataque de Beedrill, y a sugerencia de Zawako, los Pokémon de Amaya iban también fuera de sus Pokébolas para así observar la batalla y animarse por la misma.

-Mi hermano seguramente ya te estará esperando. Me tomé la libertad de decirle que tenía a un retador para él -explicó Brock, Yuuji tan solo asintió a sus palabras-. Piensa tus movimientos claramente y mantén la calma. Recuerda que sigues en desventaja de tipo, y no quemes todas tus cartas antes de tiempo -le dio los últimos consejos Brock.

-Haré mi mejor esfuerzo, y aun si pierdo, solo me servirá para animarme más a lograrlo, ya lo verás -exclamó con energía Yuuji, sorprendiendo a Amaya bastante. Ella simplemente no podía sentir el mismo entusiasmo que Yuuji, quien ya entraba al gimnasio con la frente en alto.

-¡Yuuji! -lo detuvo Zawako, y Yuuji viró para mirarla- ¡Sé que puedes! ¡Estaré animándote en todo momento! -terminó con una sonrisa genuina, lo que apenó a Yuuji, quien ocultó su rostro bajo su gorra y solo alzó el pulgar en su dirección- Ya sé. ¡Eevoli! ¡Needle! -sacó Zawako a sus Pokémon, quienes comenzaron a estirarse al llevar ya mucho tiempo dentro de sus Pokébolas- Vamos todos a apoyar a Yuuji, vamos también nosotras, Amaya -jaló Zawako a Amaya, y la llevó a las gradas del gimnasio, mientras Yuuji y Brock seguían de frente.

De poco en poco, más entrenadores comenzaron a reunirse en el gimnasio, la mayoría entrenadores que habían asistido a la sesión de práctica de Yuuji. El Croagunk de Looker llegó también, acompañado de un bote de palomitas y su fiel cámara para capturar el momento, y claro, su selfie no podía faltar. Cuando ya hubo un grupo significativo de gente esperando, las puertas frente a la arena se abrieron, y Forrest hizo acto de presencia.

-Así que eres el entrenador apadrinado por mi hermano. Oh, pero si eres el chico con el que me topé en el Museo de Ciencias. Algo en tu mirada me decía que no tardarías en venir a retarme -se alegró Forrest por ver quién era su oponente-. Soy Forrest, el Líder de Gimnasio de Ciudad Plateada, y gustoso aceptaré tu desafío. Será una batalla de tres contra tres, y si me vences, además del dinero de premio te harás merecedor de la Medalla Granito, y de la TM de mi gimnasio -explicó Forrest, colocándose de su lado de la arena.

-Soy Yuuji de Pueblo Lavacalda en la Región Hoenn -se presentó Yuuji, sorprendiendo al Líder de Gimnasio por lo distante de la región de la cual provenía Yuuji-. Y esta es mi primera batalla de gimnasio. Estoy impaciente, empecemos -se preparó Yuuji también, Brock por su parte, se postró en el lugar del juez.

-La batalla entre Forrest, el Líder de Gimnasio de Ciudad Plateada, y Yuuji, el retador de Pueblo Lavacalda de la Región Hoenn, está por comenzar -anunció Brock, mirando a ambos contendientes-. Ambos podrán usar tres Pokémon para la batalla, y solo el retador podrá sustituir a sus Pokémon. Empezará Forrest, el Líder de Gimnasio.

-Prepárate entrenador de Hoenn, estás por ver el poder de los Líderes de Gimnasio de Kanto. ¡Ve Rhyhorn! -llamó Forrest, y de su Pokébola salió el pesado y agresivo Pokémon, que rugió con fuerza.

-Esperen… acabo de recordar algo… -se horrorizó Zawako-. Yuuji no es de la Región Kanto, lo más probable es que no tenga idea de qué clase de Pokémon es un Rhyhorn -aquello sorprendió a Amaya, Yuuji, un entrenador de una región diferente, comenzaba su viaje de novato en una región que no le era familiar.

-¡Ve Nidoran! -llamó Yuuji, y su Pokémon salió repleto de energía y entusiasmo, ganándose las porras del Nidoran de Zawako- Ese Rhyhorn parece un Pokémon muy grande y poderoso, pero no le tenemos miedo, ¡Doble Patada! -ordenó Yuuji, y su Pokémon corrió a encuentro de Rhyhorn mientras el Nidoran de Zawako lo animaba desde las gradas.

-¡Embístelo, Rhyhorn! -ordenó Forrest sin dejar a Nidoran completar el movimiento, el pequeño Pokémon fue arrollado por el poderoso Rhyhorn- ¡Ahora, Terratemblor! -Rhyhorn saltó, y tras su caída, todo el gimnasio comenzó a temblar, debilitando a su vez a Nidoran, quien no podía moverse por la tremenda sacudida.

-¡Nidoran, Ataque Furia! -ordenó Yuuji, y el Rhyhorn de Forrest realizó el mismo movimiento de Nidoran, ambos chocaron sus cuernos y comenzaron a empujarse el uno al otro. Desgraciadamente para Yuuji, Rhyhorn era más fuerte, además de ser tipo Roca, lo que lo hacía casi invulnerable a los inútiles intentos de Nidoran.

-¡Antiaéreo, ahora! -Rhyhorn abrió su hocico tras la orden, y de este salió disparada una roca, que impactó a Nidoran en el rostro, noqueándolo momentáneamente y preocupando al Nidoran de Zawako- Terminemos con ese Nidoran de peluche. ¡Embístelo! -ordenó.

-¡Te voy a dar tu Nidoran de peluche! ¡Doble Patada! -Nidoran logró impactar esta vez, y el ataque de tipo Lucha hirió de gravedad a Rhyhorn, quien sacudió su cabeza atontado- ¡Ahora usa Picotazos Venenosos! -Nidoran obedeció, y bombardeó a Rhyhorn con los picotazos, pero estos apenas y molestaban a Rhyhorn.

-¡Terratemblor! -con un salto más, la tierra fue sacudida, y Nidoran volvió a ver su velocidad afectada- ¡Antiaéreo ahora! -ordenó Forrest, el proyectil salió disparado y derribó a Nidoran violentamente, quien no pudo más, la Nidoran de Zawako lloró asustada, y Zawako tuvo que ayudarla a tranquilizarse- Sabías que Nidoran estaba perdiendo y cambiaste tu estrategia para intentar envenenar a Rhyhorn, pero no te funcionó -se burló Forrest.

-Regresa -llamó Yuuji a su Nidoran-. Lo hiciste muy bien -sacó entonces su Honor Bola-. ¡Ve, Mankey! -llamó Yuuji a su segundo Pokémon, sorprendiendo a Brock y a Zawako.

-¿Tan pronto? ¡Pero Mankey es su carta del triunfo! -se preocupó Zawako, mientras el tranquilo Mankey era llamado a la batalla- Además… Yuuji nunca ha usado a Mankey en batalla. ¿Sabe siquiera sus técnicas? Pensándolo mejor, tal vez Yuuji no está lo suficientemente preparado -su preocupación deprimió a Amaya aún más, era más que evidente que Yuuji perdería-. ¡Vamos Mankey! ¡Vamos Yuuji! -pero, aun así, Zawako siguió apoyando.

-¿Oíste eso Mankey? ¡Zawako cree en ti! ¡Demostrémosle que no se equivoca! ¡Mankey, Golpe de Karate! -de repente el rostro gentil de Mankey desapareció, reemplazado por su mirada aguerrida y violenta, Mankey se lanzó en dirección a Rhyhorn y lo impactó en medio de la frente con violencia, lanzándolo un par de metros hacia atrás.

-Que fuerza -se sorprendió Forrest-. ¡Rhyhorn, Terratemblor! -ordenó, y nuevamente Rhyhorn hizo temblar la tierra, pero esta vez, pese a que Mankey sintió que su velocidad le flaqueaba, el coraje hizo que su rostro se iluminara de rojo, y su fuerza aumentara- ¿Desafío? ¡Acabalo ahora Rhyhorn! ¡Embestida! -ordenó de forma desesperada.

-¡Patada Baja! -respondió Yuuji, y su Mankey pateó a Rhyhorn con fuerza, noqueándolo al instante- ¡Bien hecho! ¡Ya estamos parejos! -celebró Yuuji, y Zawako, quien se había puesto de pie por la preocupación, por fin respiró y se dejó caer sobre su asiento- Mankey puede ser mi carta del triunfo, pero tengo que utilizarla ahora y aligerarle la carga a Beedrill -se susurró a sí mismo Yuuji, y desafió a Forrest con la mirada-. Anda, estamos listos para el que venga -la emoción era más que evidente en el rostro de Yuuji, y Forrest tan solo respondió con una carcajada-. ¿Qué es tan gracioso? -se fastidió Yuuji, y su Mankey compartía la molestia.

-El que creas que esto es una simple batalla cualquiera -se cruzó de brazos Forrest-. ¿Sabes por qué existen los gimnasios, Yuuji? ¡Existen porque solo los entrenadores más fuertes pueden mantenerlos! No soy un entrenador cualquiera, a este gimnasio vienen a retarme una multitud de entrenadores porque tengo habilidades superiores al resto. ¡Por eso los entrenadores me buscan a mí y no al revés! ¡Pero parece que tengo que enseñarte esto a las malas! ¡Ve, Onix! -llamó Forrest a su segundo Pokémon, y su tamaño impresionó tanto a Yuuji como a Mankey- ¡Onix, Lanzarocas! -el inmenso Pokémon lanzó rocas de los interiores de su hocico a manera de una lluvia de rocas, que impactaron a Mankey de lleno- ¡Ahora usa agarre! -con su enorme cola, Onix intentó atrapar a Mankey, pero el pequeño Pokémon peludo logró escabullirse.

-¡Mankey, Golpe de Karate! -su Mankey saltó y golpeó a Onix en medio de su frente, obligándolo a retroceder por el tremendo impacto- ¡Aprovecha ahora y usa Foco Energía! -enunció comenzando con una de sus estrategias mayormente dominadas.

-Quieres acabarme con un daño crítico, pero mientras te concentras, Onix se hará más fuerte. ¡Onix, utiliza Venganza! -Onix comenzó a brillar de escarlata entonces, lo que alertó a Zawako.

-¡Patada Baja! -ordenó Yuuji, y Mankey pateó a Onix, inclusive lo elevó del suelo- ¿Qué pasa? ¿Por qué no me ataca? -se preguntó Yuuji al ver que Onix solo resistía sus ataques- No importa. ¡Patada Baja otra vez! -su Mankey obedeció, y nuevamente derribó a Onix, quien apenas se mantenía en pie- Rayos, no fue un golpe critico tampoco, pero de todas formas Onix ya está casi acabado -se dijo a sí mismo, pero Forrest lo escuchó.

-¿Eso crees? Si es tu Mankey quien acaba de cavar su propia tumba -se burló Forrest-. ¡Libera la energía que has reunido! ¡Usa Venganza! -con su cuerpo brillando de un rojo intenso, Onix se lanzó en una poderosa embestida, una que Mankey no pudo evitar, y por la que fue lanzado a las puertas del gimnasio, donde quedó clavado, con sus ojos en espiral, lo que dejó a Yuuji anonadado- Venganza reúne la fuerza de los dos ataques consecutivos de su oponente y los regresa con el doble de potencia. ¿Crees que es la primera vez que enfrento a un Mankey? Puede que este haya tenido la habilidad Desafío, pero eso solo ayudó a Onix a doblegarlo más fácilmente. Saca tu ultimo Pokémon y terminemos con esto -sentenció Forrest.

-Mankey, regresa -llamó Yuuji a su Mankey-. Aun así, Onix está muy débil. Sé que no es muy fuerte con los tipos Roca pero es lo que me queda. ¡Ve, Beedrill! -llamó Yuuji a su ultimo Pokémon, sorprendiendo a Forrest por el tipo de Pokémon que era, y deprimiendo a Amaya, que comenzaba a ponerse de pie para retirarse.

-¡Espera! -la llamó Zawako- ¿Vas a irte ahora? Sé que se ve mal, pero Yuuji puede hacerlo, estoy segura -la animó Zawako, pero Amaya tan solo movió su cabeza en negación.

-Es un tipo Insecto. No importa lo que Brock le haya enseñado, Beedrill no puede derrotar a Onix -le espetó con inseguridad, temblando por el recuerdo del ultimo Pokémon de Forrest-. Yo también estaba emocionada en mi primera batalla de gimnasio, incluso logré vencer a Onix después de mucho esfuerzo. Pero yo tenía a un Squirtle, no a un Beedrill -se defendió Amaya.

-¡Si no sabes lo fuerte que son mis Pokémon, entonces guárdate tus opiniones! -le gritó Yuuji desde la arena- El que a ti te hayan derrotado no significa que a mí me espera lo mismo. Pero si así es. ¿Qué importa? ¡Lo volveré a intentar! ¡Al menos no me he dado por vencido cuando estoy con la espalda contra la pared! ¡Vete si quieres, pero yo voy a ganar! ¡Beedrill, Picotazos Venenosos! -continuó con su técnica habitual.

-¿Desperdicias tu única oportunidad de vencer a Onix usando Picotazos Venenosos? ¡Tristemente para ti, yo no soy tan condescendiente! ¡Onix, Lanzaroca! -ordenó, y Beedrill logró evadir por muy poco- ¡Eso ha sido suerte! -se quejó Forrest.

-¡Toma un poco más de mi suerte! ¡Doble Ataque! -Beedrill entonces lanzó un par de agujas de energía, la primera impactó a Onix causándole muy poco daño, pero la segunda fue un golpe crítico, y Onix cayó, por lo que Yuuji celebró con alegría, y una Zawako que apenas y podía creer lo afortunado que era Yuuji, celebró también- Ahora estamos uno contra uno, y mi Beedrill no recibió daño -se alegró Yuuji.

-Al parecer no eres tan hablador como pensaba. Realmente me estás sorprendiendo -sacó su última Pokébola Forrest-. Pero ahora es mi turno de darte una sorpresa. Este Pokémon por sí mismo ha derrotado incluso a mis rivales más fuertes solo con su presencia. ¡Ahora ve, Kabuto! -llamó Forrest a su ultimo Pokémon, y tanto Brock como Zawako se mostraron anonadados.

-¿Vez por qué te dije que era imposible? -mencionó Amaya entristecida- Ese Pokémon que no debería de existir me tomó por sorpresa. ¿Cómo puedes vencer a algo así? Algo que no se ha visto en millones de años -susurró ella con molestia, preparándose a salir de allí.

-¡Bien! ¡Es el último Pokémon y no se ve tan rudo! ¡Podemos hacerlo, Beedrill! -pero aquella actitud despreocupada sorprendió a Amaya, quien se dio la vuelta para mirar el rostro lleno de emoción de Yuuji, y el de incredulidad de Forrest.

-Espera, espera, tiempo fuera. ¿No estás sorprendido? -le preguntó Forrest, y Yuuji parpadeó un par de veces sin comprenderlo- Frente a ti hay un Pokémon que nadie ha visto en millones de años. Me esperaba una reacción un tanto más… sorprendida -se rascó la nuca Forrest.

-Pero esa cosa apenas y es atemorizante -apuntó Yuuji, y el Kabuto se molestó-. No me lo tomes a mal, se ve fuerte y rudo, pero, aunque es verdad que nunca había visto a uno de esos, tampoco había visto antes a un Rhyhorn ni a un Onix, básicamente la mayoría de los Pokémon de Kanto son Pokémon que nunca he visto. ¿Por qué habría de sorprenderme por esa cosita? -se preguntó Yuuji.

-Esto no es lo mismo que jamás haber visto a un Rhyhorn o a un Onix, este es un Kabuto, ¿sabes lo que significa tener un Kabuto frente a ti? -le preguntó algo molesto, pero Yuuji no comprendía su molestia- ¿Acaso no trabajabas en el museo? -se fastidió Forrest.

-No veo qué importancia tiene, pero si lo dices porque allí me iba a enterar de los Kabuto pues la verdad es que no puse atención -exclamó Yuuji, y tanto Forrest como Zawako y medio estadio se sobresaltaron-. Hubiera sido injusto, Zawako quiere visitar el museo conmigo así que, desconecté mi cerebro mientras limpiaba el lugar y no tengo absolutamente ni idea de qué exhibiciones tiene -se alegró Yuuji, y esta vez hasta Zawako se golpeó la frente en señal de descontento-. Eso no importa de todas formas. Un Pokémon es un Pokémon, y si lo tengo que enfrentar. ¿Qué importa lo raro que sea? Lo especial no lo demuestra la rareza del Pokémon, sino su valía en la batalla. ¡Beedrill, Doble Ataque! -ordenó Yuuji, sorprendiendo a Forrest y a Amaya, quien no creía que alguien actuara con semejante tranquilidad ante un Pokémon extinto.

-¿Es enserio? -reaccionó Forrest con una risotada, y emocionado comenzó a darle órdenes a su Kabuto bombardeado por los ataques de Beedrill- No sé si eres denso o un genio de la batalla, pero si el factor sorpresa no fue suficiente para doblegarte, mi habilidad de batalla tendrá que ser suficiente. ¡Aqua Jet! -ordenó, su Kabuto se envolvió a sí mismo en un torrente de agua, antes de lanzarse en dirección a Beedrill y envestirlo con fuerza- No importa qué tan rápido seas, con un ataque de prioridad como este no puedes vencer -insistía Forrest, sumamente seguro de sí mismo.

-¡Usa Persecución, Beedrill! -envuelto en una energía oscura, Beedrill embistió a Kabuto de regreso, el Pokémon extinto entonces comenzó a moverse rápidamente por la arena con Beedrill en perfecta persecución tras de él- ¡Ahora, Picotazos Venenosos! -insistió.

-¿Crees que no me he dado cuenta de tu estrategia? El envenenar pueden funcionar contra otros tipos de Pokémon, pero los tipo Roca son más resistentes. ¡Usa Poder Ancestral! -alrededor de Kabuto, varias rocas envueltas de una energía azulada comenzaron a alzarse, antes de salir disparadas en dirección a Beedrill, quien las evadió a duras penas- Es un insecto difícil de atrapar, pero no te será suficiente, ¡Aqua Jet! -Kabuto nuevamente se envolvió en agua y se lanzó sobre Beedrill.

-¡Resiste allí Beedrill! -fue la instrucción que le dio Yuuji, y el Pokémon prehistórico impactó a Beedrill de lleno, debilitándolo bastante- ¡Brock dijo que no quemara todas mis cartas y así lo he hecho! ¡Ahora que Kabuto está tan cerca, no importa que tan inexperto seas con esta técnica, no puedes fallarla a esta distancia! ¡Taladradora! -Beedrill obedeció, girando su cuerpo rápidamente mientras este volaba muy cerca del suelo, rodeando su cuerpo de arena y pequeños fragmentos de piedra antes de lanzarse en forma de un taladro de tierra en dirección a un indefenso Kabuto, que recibió el impacto de lleno.

-¿Taladradora? ¡Es una técnica de tipo Tierra! -se sorprendió Forrest, mientras Kabuto era derribado al suelo, y sus ojos se apagaban al perder el conocimiento- ¿Mi Pokémon invencible perdió? -se sobresaltó Forrest, ligeramente inquieto.

-¡Lo hizo! ¡No puedo creerlo! ¡Lo hizo! -gritó Zawako emocionada, sus Pokémon celebraban igualmente, pero Zawako fue la que saltó de las gradas en dirección a Yuuji, y lo tacleó en un poderoso abrazo- ¡Lo hiciste! ¡Lo hiciste! ¡Lo hiciste! -pero pronto se repuso, se ruborizó un poco, y se hizo hacia atrás.

-Si alguien me hubiera dicho antes que perdería una batalla contra un Beedrill, hubiera tachado a esa persona de loco e ignorante -se acercó Forrest a Yuuji, ofreciéndole su mano para estrecharla, Yuuji la estrechó alegremente-. Pero ahora, mi fortaleza dura como roca ha sido mermada, no por una gentil llovizna, sino por los duros golpes de la realidad de que sin humildad la caída es más fuerte. Te hago entrega de la Medalla Granito, el dinero del premio, y la TM23, el Antiaéreo. Con esta técnica, podrás derribar a los Pokémon de las alturas y serán vulnerables a los ataques de tipo Tierra -explicó Forrest.

-Muchas gracias -se alegró Yuuji de recibir los premios, y emocionado celebró con todos sus Pokémon, incluso con Torchic, quien olvidándose de su altercado con Beedrill, festejó también.

-Lo hiciste muy bien, Yuuji -se acercó a él Brock, ofreciéndole un amistoso apretón de manos-. Tienes un estilo de batalla muy agresivo para mi gusto, pero tus Pokémon confían en ti y eso es algo que no se ve muy a menudo. Llegarás lejos. Pero intenta cambiar un poco esa actitud -le sugirió Brock.

-¿Por qué cambiar lo que me está funcionando bien? -se alegró Yuuji, preocupando a Brock un poco- De todas formas, Zawako está aquí para ayudarme a criar a mis Pokémon correctamente. Sin ellos en tan buen estado físico, no lo hubiera conseguido, estoy en deuda, Zawako -elogió Yuuji, ruborizando a Zawako aún más.

-Ya no sigas que me da pena -se quejó ella, y Yuuji se rio con fuerza en señal de felicidad. Zawako entonces notó a Amaya, y el cómo ella miraba a Yuuji fijamente-. ¿No te lo dije? Yuuji logró vencer al Pokémon invencible. Si él puede, tú también puedes -la animó Zawako.

-No me gusta su estilo… es salvaje… desordenado… -se quejó Amaya mientras abrazaba a su Squirtle. Yuuji por su parte, mostró molestia-. No admitiré que alguien como tú pueda ser mejor que yo. La gracia y la elegancia siempre deberán prevalecer sobre el salvajismo. Voy a entrenar muy duro y lo volveré a intentar. No permitiré que me sobrepases -lo apuntó ella.

-¿Y eso a mí como en qué me afecta? -se quejó Yuuji, y sus Pokemon se quejaron de igual manera. Amaya, sin embargo, alcanzó a sonreírle a Yuuji, antes de salir corriendo del gimnasio y dejarlos a todos allí- ¿Quién se cree que es? -se fastidió Yuuji aún más, ganándose las burlas tanto de Forrest como de Brock. Zawako por su parte, suspiró agradecida por la victoria de Yuuji, y se encontraba extrañamente alegre por haber marcado una diferencia en la batalla tan solo por ayudar a criar a los Pokémon de su amigo.

Centro Pokémon. Habitación de Destra.

-¿Eran necesarias las selfies? -preguntó Looker a su Croagunk un par de horas más tarde, cuando regresó a la habitación de Destra, quien dormía pacíficamente, para mostrarle las fotos de su investigación. Croagunk tan solo sonrió apenado, pero sin arrepentimiento en su rostro- Nada me parece fuera de lo normal, solo un niño jugando a ser entrenador Pokémon y un Croagunk comiendo palomi… -se detuvo Looker mientras miraba una de las fotografías, la selfie de Croagunk en el gimnasio más específicamente, y en esta, detrás de Croagunk y en la parte más alta de las gradas, se observaba a una mujer que ocultaba su rostro bajo una capucha roja, con una mega piedra en su mano derecha, y una Pokébola negra en su cinturón con un logotipo que a Looker le era familiar-. ¿Equipo Magma? -se preguntó Looker mientras miraba a la mujer- ¿Qué hace el equipo Magma en la Región Kanto? ¿Habrá venido esa mujer por ese chico? No me parece una simple espectadora cualquiera. ¿Por qué se arriesgaría tanto a ser vista en público usando ese uniforme? A menos… que se haya enterado de la batalla de gimnasio y algo la atrajera al lugar… tal vez ese niño Yuuji -dedujo Looker, mirando fotos de la batalla de Yuuji, y de Zawako con Torchic en brazos-. Una criminal de una organización delictiva creída extinta en la Región Hoenn, aparece en Kanto, y curiosamente un entrenador de Hoenn inicia su viaje en Kanto. No puede ser una simple coincidencia. Parece que tu corazonada no estaba tan equivocada, Destra. Algo está pasando, y ese niño está involucrado de alguna manera -concluyó Looker, colocando las fotos sobre la mesa, y comenzando un nuevo reporte de investigación.

Esta historia continuará…