Ya estoy actualizando más rápido, miren, que diferencia. En fin, actualicé la ortografía de toda la historia, muchas gracias a los que aún la siguen.
TsukihimePrincess: Para tu sorpresa, y espero deleite, pienso actualizar esta historia al mismo tiempo que la de "la chica que quería ser un Pokémon" (Que tiene también relación con esta historia, tú comprenderás), espero te sean gratas las lecturas. Por cierto, yo cuando jugaba los juegos, hacía hasta lo imposible por no espoliarme sobre los Pokémon que existían, así que, básicamente, como Yuuji, aprendía conforme a la marcha, en el Rojo y Azul original ni por enterado yo de que Gastly, Haunter y Gengar eran de la misma línea evolutiva, imagínate, jajaja.
EDITADO: 19/12/2021.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 1: Kanto.
Capítulo 6: El misterio del Monte Luna.
Centro Pokémon de Ciudad Plateada. Habitación de Destra.
-¿Una miembro del Equipo Magma, dicen? -tras recopilar las evidencias de las fotos de Croagunk, Looker y Destra llamaron al cuartel general de la Policía Internacional Pokémon, donde fueron recibidos por Nanu, uno de los más altos miembros de la organización, y quien se frotaba la barbilla por lo que el equipo acababa de descubrir- Déjenme ver si entiendo. Dejaron sus puestos en Ciudad Verde, a pesar de que se encontraron pruebas fehacientes de que Giovanni, el Líder de Gimnasio de Ciudad Verde, mantenía una red de tráfico Pokémon y experimentaba con ellos, solo porque sospechaban de un niño y su Torchic, además de que a este niño aparentemente lo sigue una miembro del Equipo Magma, mientras viaja con una jovencita que dice hablar con los Pokémon, ¿es correcto? -preguntó Nanu, mientras Destra asentía con determinación, y Looker se preocupaba por la continuidad de su empleo- Bien hecho -sonrió Nanu en dirección a Destra, y Looker abrió su boca en señal de sorpresa-. Recuperamos las cámaras de vigilancia cercanas al gimnasio y, en efecto, una miembro del Equipo Magma parece estar involucrada. Pero, no son razones suficientes para continuar con su investigación. Debo movilizarlos a Ciudad Celeste, recibimos un reporte de una Líder de Gimnasio que aparentemente tiene pruebas de una red de reclutamiento de miembros para el Equipo Rocket cerca de su ciudad -aseguró Nanu.
-¿Movilizarnos a Ciudad Celeste? Pero, Nanu… -intentó decir Destra, corrigiendo sus modales en ese momento-. Quiero decir… Comisionado Nanu, nuestra investigación podría esclarecer el por qué aquella miembro del Equipo Magma sigue a ese entrenador, Yuuji, tan de cerca. Además de que la sujeto Zawako posee… -intentó continuar.
-Es suficiente, Destra… -reprendió Nanu, leyendo algunos archivos de su mesa-. Esa chica es la hija de la Líder de Gimnasio de Ciudad Romantis en la región Kalos, Valerie creo que se llama, y hace 15 años, Looker demostró en una de sus investigaciones que la supuesta comunicación que esta Líder de Gimnasio sostenía con los Pokémon, era falsa -le explicó, y Destra entonces miró a su compañero con molestia.
-Eso… fue dos años antes de que te unieras a la Policía Internacional Pokémon, Destra, no me lo tomes a mal por no contarte -se preocupó Looker tras ver la mirada de incertidumbre de su compañera, quien se encontraba dolida de que no le hubiera externado aquello-. Te lo contaré con más detalle después, es solo que yo… -pero Destra lo ignoró rotundamente.
-Y bueno… –interrumpió Nanu-. Sobre el joven Yuuji… su nexo con el Equipo Magma es muy evidente si tomamos en cuenta la identidad de su padre -presentó una foto Nanu frente a la pantalla donde el par pudiera verla. Ambos se sorprendieron por la revelación-. Obviamente la madre no estaba involucrada, o al menos eso pensábamos, las pruebas que tenemos ahora muestran lo contrario, pero no cambian el hecho de que el chico no tiene por qué ser juzgado por los crímenes de sus padres. Tiene el historial limpio, así que están buscando en la dirección equivocada. Es por esto, que niego su petición de abrir un nuevo caso de investigación. Ambos están asignados al caso del Equipo Rocket, punto final -Destra intentó quejarse, pero Nanu se mostró firme-. He dicho punto final, Destra, no me obligues a tener que ser más claro. No hay pruebas suficientes para establecer que este niño causó el desastre de Ciudad Verde. Su madre, por otra parte, digamos que ya tenemos a varios agentes al tanto, y que será mejor que la encontremos antes de que Giovanni lo haga. Ese sujeto, no se está con juegos, no por nada hemos sido incapaces de atraparlo. Es todo, buen trabajo, y repórtense en Ciudad Celeste lo antes posible -finalizó, y cortó la comunicación.
-Destra… -intentó decir Looker, pero la mujer de cabello lila estaba muy molesta-. No dije nada porque aquella investigación fue hace mucho tiempo. Yo no sabía que esa niña Zawako era la hija de Valerie en primer lugar, pero escucha, la investigación de hace 15 años fue… -intentó decir Looker, pero Destra lo silenció con una mirada fría.
-Eso ya no importa, Looker -aseguró Destra, y aunque Looker pensaba que Destra lo estaba perdonado, la realidad era muy diferente-. Hemos sido compañeros de trabajo por 13 años, y durante todo ese tiempo siempre ha sido lo mismo, tú guardándote secretos –prosiguió ella, cruzada de brazos-. Siempre ignoré aquello porque entendía que eras un detective, que había cosas que no podías decirme por tu profesión, por nuestra profesión –corrigió, pero entonces miró a Looker con molestia-. Pero tiene tiempo que cruzamos la línea de la profesión ¿no es así? ¿Y sigues guardándote secretos? Pensaba que después de todo lo que hemos vivido podía confiar en ti. Aparentemente me equivoqué, no volveré a cometer ese error. De ahora en adelante, se acabó, lo nuestro, es estrictamente profesional, ¿te quedó claro? -finalizó.
-¿Estrictamente profesional? Destra, exageras. Enójate con Nanu por no darte el caso, no te desquites conmigo por pensar que todo eso de hablar con los Pokémon no son más que patrañas -se defendió Looker-. He investigado a las personas que se jactan de que pueden hablar con los Pokémon por muchos años, Destra… nadie puede… -comentó Looker, recordando un caso en particular de su pasado, que terminó en tragedia cuando una persona cercana a él intentó razonar con un Pokémon enloquecido, y no funcionó-. Te diré algo, ¿por qué no vamos por unos Rokikos? Son unas frituras que se venden específicamente en Ciudad Plateada. Yo invito, vamos… -intentó tomarla de la mano Looker, sintiéndose herido cuando Destra le arrebató su mano-. Destra… -entristeció Looker.
-Estrictamente profesional, Looker, ¿qué parte de eso no te ha quedado claro? Soy tu superior, y no veo con buenos ojos estos acercamientos tuyos, así que desiste de ellos -finalizó Destra, tomando su teléfono-. Aquí Destra, solicito transporte para Ciudad Celeste… gracias… -finalizó, y viró a ver a Looker-. Alístate, nos vamos inmediatamente -terminó, y se retiró de la habitación, dejando atrás a un entristecido Looker.
Ciudad Plateada. Museo de Ciencias.
-Y este es el Dome Conchyliorum, también conocido como el Kabutops Maximus, o simplemente Kabutops, uno de los depredadores más efectivos de la antigua era primaria conocida como el Paleozoico, más específicamente hablando, en el periodo Cámbrico, que tuvo su origen hace poco más de 540 millones de años -explicaba Zawako de forma emocionada, con su Eevee colgada de su bata de laboratorio, y una multitud a su alrededor, quienes pensaban que ella era alguna de las empleadas del museo, aunque la realidad era que Zawako simplemente intentaba servir de guía para Yuuji, quien se sentía algo incómodo por la pequeña multitud a su alrededor-. Erróneamente, muchos piensan que los Pokémon fósil de Kanto: Omanyte, Omastar, Kabuto, Kabutops y Aerodactyl, coexistieron en la misma era geológica, solo por el simple hecho de que los 3 son fósiles descubiertos en la región Kanto. La realidad es muy diferente, todos ellos pertenecen a diferentes periodos del tiempo geológico, con Kabuto existiendo desde el Cámbrico, como dije antes, hace 540 millones de años, hasta el Permo-Tríasico, cuando la Gran Mortandad acabó por extinguir a su especie hace casi 300 millones de años. De hecho, para la llegada del Permo-Tríasico, Kabuto había logrado la evolución a Kabutops, y se preparaba para poder vivir en tierra, debido a que su presa ya había alcanzado ese grado de adaptación. Pero tristemente, no se adaptó a tiempo, esto significa que ni siquiera los Kabuto y Kabutops existieron dentro del mismo periodo de tiempo, hasta hace 50 millones de años antes de su extinción -aseguró Zawako, orgullosa.
-Espera, espera, espera, vas demasiado rápido, dame un respiro -se quejaba Yuuji, frotándose la cabeza por toda la información, y con su Torchic con los ojos en espiral por tratar de procesar tantas palabras desconocidas-. Ya entendí que debí haberme mostrado sorprendido cuando Forrest utilizó un Pokémon que llevaba casi 300 millones de años extinto en mi batalla de gimnasio, pero, ¿cómo está eso de que Kabuto y Kabutops no existieron juntos hasta 50 millones de años previo a su extinción, si uno es la evolución del otro? -se preguntó Yuuji.
-Porque antes de Kabutops, no había ningún Pokémon capaz de evolucionar. Kabuto podría ser algo así como el primer Pokémon que existió, mitologías aparte -agregó Zawako en señal de molestia, y antes de que Yuuji pudiera quejarse, ella continuó-. La primera evolución Pokémon de la que se tiene registro científico, ocurrió hace 250 millones de años durante el Permo-Tríasico cuando Kabuto evolucionó en Kabutops, convirtiéndose en el máximo depredador de su tiempo. Omanyte apareció en el Devónico-Medio, hace 400 millones de años. Para ese entonces, Kabuto ya llevaba 140 millones de años de existencia. Sí, es verdad que en algún momento ambos existieron durante el mismo periodo, pero Kabuto es 140 millones de años más antiguo, y los Omanyte continuaron existiendo cuando Kabuto y Kabutops se extinguieron, incluso hasta hace 66 millones de años durante el Cretácico. La evolución de Omanyte, Omastar, es la razón. Kabutops depredaba a los Omanyte, aunque no eran su presa habitual, pero se vio obligado a cazarlos cuando su presa habitual logró salir a tierra firme y de poco en poco dejó de frecuentar los océanos. Como Kabutops no podía salir a tierra aún, enfocó su cacería a los Omanyte, pero cuando Omanyte logró su evolución a Omastar, aproximadamente unos 10 millones de años después de que Kabutops logró asentarse como el máximo depredador de su tiempo según los registros fósiles, se convirtió en una presa muy difícil para Kabutops, quien, por la problemática que sugería cazar a los Omastar, optó por seguir a su antigua presa a tierra firme, Anorith -aclaró ella con orgullo.
-Pensé que Anorith era un Pokémon de la Región Hoenn, ¿cómo que era la presa de los Kabuto y Kabutops de Kanto? -se quejaba Yuuji, y mientras más dudas él tenía, más se enorgullecía Zawako de sus conocimientos.
-Mi querido Yuuji, los continentes no siempre fueron como lo son ahora -aclaró ella mientras movía su dedo en una negativa, misma que su Eevee imitaba por el orgullo que sentía de su entrenadora-. Los Anorith aparecieron hace 467 millones de años, y eran la principal competencia de los Kabuto en la evolución de las especies. Tristemente, no pudo hacer nada contra Kabuto, hasta que logró salir a tierra durante el Permo-Tríasico, donde continuó con su evolución. Kabutops apenas se estaba preparando para la vida en tierra, por lo que comenzó a cazar a los Omanyte, y cuando estos evolucionaron a Omastar, mucho más difíciles de cazar, la población de Kabutops comenzó a disminuir significativamente. Eventualmente, Kabutops logró adaptarse para la vida en tierra, pero los altos niveles de oxígeno del Permo-Tríasico lograron ayudar a Anorith a evolucionar a Armaldo, quien era demasiado para Kabutops, por los que Kabutops terminó por extinguirse -prosiguió ella con una sonrisa.
-Entonces, Kabuto, Kabutops, Omanyte, Omastar, Anorith y Armaldo, no comenzaron a existir durante el mismo periodo, pero hubo un pequeño lapso del tiempo en el que todos ellos existieron juntos -dedujo Yuuji, sorprendido.
-Miles de años no es un periodo pequeño, pero, en definitiva, en ninguno de esos años los Kabuto y Kabutops compartieron el mundo con Aerodactyl -prosiguió ella, señalando a un fósil de Aerodactyl sobre sus cabezas-. De hecho, Aerodactyl solamente pudo haber conocido a Omanyte y a Omastar, ya que Kabuto, Kabutops, Anorith y Armaldo, se extinguieron todos antes del Cretácico. Aerodactyl apareció hace 228 millones de años, 72 millones de años antes se habían extinto Kabuto, Kabutops, Anorith y Armaldo. Aerodactyl fue más predominante durante el periodo Mezozoico, donde convivió con Omaytes, Omastar, Lileep, Cradily, Cranidos, Rampardos, Shieldon, Bastiodon, Tirtoga, Carracostas, Amaura, Aurorus, Tyrunt y Tyrantrum. De hecho, todos ellos vivieron hasta casi el mismo periodo de tiempo, con Carracosta siendo el máximo depredador de los océanos, alimentándose de los Omastar, mientras que Aerodactyl gobernó los cielos, y Tyrantrum la tierra. Archen y Archeops aparecieron hace 150 millones de años también, siendo el prototipo de los Pokémon volador modernos, lo que significa que todos ellos convivieron durante el mismo periodo de tiempo, junto a otras especies como los Relicanth, los Shellder primigenios, más similares a Shellder cuando evoluciona al morder la cola de un Slowpoke, Yanmegas, inmensos Aggron de acero puro, Tropius y Krookodile, e inclusive versiones más primitivas e inmensas de las líneas evolutivas de Salamence, Flygon, Garchomp, Haxorus, Druddigon y Kommo-o. Al final, hace 66 millones de años, los Omanyte y Omastar dieron paso a los Octillery, ya que sus corazas se hicieron tan pesadas que no podían sobrevivir con ellas, y una subespecie dio origen a Octillery al desprenderse de ellas. Los Tirtoga se dividieron en varias subespecies también, algunas se adaptaron a la tierra como los Torkoal y Turtwig; otras se mantuvieron más similares a los Squirtle, y hay una fuerte teoría de que los Archeops se transformaron en todas las variantes de tipo Volador hoy conocidas -terminó Zawako, recibiendo los aplausos de los presentes.
-Todo eso es impresionante y todo, pero… -comenzó Yuuji, frotándose la barbilla, e intercambiando miradas con su Torchic-. ¿Dónde entran Groudon, Kyogre, y Rayquaza en la creación del mundo antiguo Pokémon? ¿Antes del primer Kabuto? -preguntó, ganándose la mirada de ira de Zawako y de su Eevee.
-¡En ninguna parte! ¡Esa es mitología Pokémon! ¡Yo te estoy hablando de hechos científicos irrefutables! -enfureció Zawako, lo que molestó a Yuuji y a su Torchic- ¿Cómo puedes confundir un mito con la realidad científica y comprobada? -se quejó.
-¡Toda mi región se basa en ese mito y algo de verdad debe de tener! ¿Cómo sabes que Kyogre y Groudon no crearon el Océano Primordial del que nació el primer Kabuto? -se quejó Yuuji, pegando la frente con Zawako, quien empujó la misma con molestia, Torchic y Eevee se empujaban el uno a la otra de igual forma.
-Primero, porque son seres pluricelulares muy avanzados para un periodo de tiempo donde los seres unicelulares apenas se estaban formando -prosiguió ella-. Segundo, porque es absurdo el pensar que un Pokémon, o conjunto de ellos, creó el mundo en una batalla Pokémon -insistió ella con molestia-. Tercero, porque no existe evidencia científica sobre ello -aseguró.
-Eso no significa que no existieron y se creó el mundo Pokémon de esa manera -prosiguió Yuuji, y el par continuó empujando frentes el uno con la otra, cuando ambos fueron separados por el recién llegado Brock.
-Es bueno ver que se siguen llevando tan bien -habló Brock con sarcasmo, molestando a Yuuji, aunque Zawako se mostraba muy agradecida de verlo-. Fuera de eso, es bueno saber que alcancé a encontrarme con ustedes antes de que salieran de la ciudad. Zawako, ¿has decidido ya lo que deseas hacer de tu viaje Pokémon? ¿O sigues empeñada en hacer lo que se espera de ti? -comentó Brock, entristeciendo a Zawako, y logrando ganar la atención de Yuuji- Ya veo… -continuó Brock, sin querer indagar más al respecto-. Puedo ver que no estás muy convencida aún, pero si me lo permites, quisiera darte un consejo -miró entonces a Yuuji, desconfiando de él, Yuuji igualmente no sentía empatía por Brock-. Si vas a seguir enfrentando a los Líderes de Gimnasio, el siguiente se encuentra en Ciudad Celeste, allí enfrentarán a una buena amiga que, diferente de mí, aún pretende continuar siendo la Líder de Gimnasio porque es lo que 'se espera de ella', Zawako seguramente podrá aprender mucho de alguien que renuncia a sus sueños por hacer lo que ella piensa que es su deber. Yo al menos pretendo que mantengas tus oportunidades abiertas, y que sigas lo que dicta tu corazón, por ello te recomiendo que tras el reto de gimnasio de Yuuji en Ciudad Celeste, tomen un desvío a la Ruta 05 y busquen el Criadero de Nicolette. Quién sabe, puede que te ayude a decidirte mejor -le sonrió Brock.
-Le agradezco mucho su consejo, maestro Brock. Lo tomaré en cuenta -sonrió ella con ternura, y su Eevee exclamó alegremente también-. Aún tengo mucho que pensar al respecto, pero lo haré con gusto mientras viajamos por el Monte Luna rumbo a Ciudad Celeste -aseguró.
-Con que lo pienses me es suficiente, tienes potencial para mucho, pero preferiría que fuera algo que te complaciera, no lo que te fue impuesto -aseguró Brock, molestando a Yuuji aún más, quien pensaba que Brock se estaba metiendo donde no lo llamaban-. Yo me dirigiré hoy al Monte Luna, tengo de pasatiempo buscar fósiles allí. Si gustan, pueden venir conmigo, los esperaré en la Tienda Pokémon de la ciudad si es que quieren acompañarme -finalizó, emocionando a Zawako mientras salía del museo.
-¡Estaremos encantados de ir con usted! -exclamó Zawako, y tanto ella como su Eevee reverenciaron en señal de respeto. Yuuji por su parte, se cruzó de brazos muy molesto- Perdón por no preguntarte si querías que fuéramos con él -se apenó ella.
-Ese sujeto me desagrada mucho, me mira de una forma que me hace sentir como alguna clase de criminal -sentenció mientras se mordía los labios en señal de coraje, preocupando a Zawako bastante por el desprecio que Yuuji se cargaba contra Brock.
-Juzgas demasiado pronto y sin conocer, Brock es una buena persona con un amor inmenso por los Pokémon. Simplemente está preocupado porque parece que tú solo capturas y entrenas por poder -le explicó Zawako, y en respuesta, Yuuji se cruzó de brazos-. Pero Brock también te juzga muy rápido, seguro tienes una razón de peso, pero eso ni le incumbe a él ni a mí. ¿Nos vamos entonces? -preguntó Zawako con entusiasmo.
-Aún falta la exhibición del espacio, ¿por qué la prisa? -se preguntó Yuuji, mientras levantaba a Torchic del suelo- Estabas muy emocionada por la exhibición del espacio, pero nos desviamos porque insististe que era muy importante que yo comprendiera lo sorprendente del Kabuto de Forrest -prosiguió él, dirigiéndose a la exhibición del espacio, con Zawako levantando a su Eevee y siguiéndolo, algo deprimida.
-Me emocionaba mucho la exhibición del espacio, pero entonces descubrí que la exhibición temporal era una tontería -apuntó Zawako al nombre en el marco que daba entrada a la exhibición del espacio-. Panspermia, una hipótesis que dice que la vida llegó del espacio, o como yo la llamo, una excusa para negarse a buscar la verdad y querer delegarle la responsabilidad de la creación de la vida a una entidad extraterrestre -se quejó ella.
-Esa es una crítica muy cerrada de mente -exclamó uno de los encargados en turno, quien saludó a los recién llegados con una mirada algo cansada pero entusiasta-. Si bien la postura científica sobre la Panspermia puede llegar a ser criticada por intentar delegar la creación de la vida a entidades fuera de este mundo, puedo asegurarte que hay muchas pruebas, solo basta con ver a los Pokémon que habitan en el Monte Luna -aseguró el alto y delgado hombre, de piel algo pálida y cabellera rubia y corta-. Bienvenidos sean a la exhibición de la Panspermia, mi nombre es Molayne, y soy el guía de esta exhibición temporal -aseguró el hombre.
-Creo que ya fue suficiente de aprendizaje por hoy -recalcó Yuuji con sus ojos en espiral, al igual que Torchic-. Yo soy más un amante de la mitología, y hoy me bombardean primero con prehistoria, y después con que la vida viene de los extraterrestres -se frotó la frente Yuuji.
-Ah, pero es verdad -prosiguió Molayne-. Y hay extraterrestres más cerca de lo que crees. Hace aproximadamente unos 500 años, un inmenso meteoro se estrelló en la punta del Monte Luna, a las afueras de la Ruta 04. Desde entonces, un Pokémon nunca antes visto comenzó a aparecer en la región, los Clefairy… -le explicó Molayne, más en ese momento, Zawako miró a Molayne con tal molestia, que el hombre se asustó.
-¡Yuuji! ¡Ya debemos irnos! ¡No me voy a quedar aquí escuchado el cómo le dicen a mí Pokémon favorito, una monstruosidad del espacio exterior! -prosiguió ella, sumamente molesta, sobresaltando tanto a Yuuji como a Molayne.
-Pero Zawako, Molayne en ningún momento ha dicho que… -intentó defenderlo Yuuji, pero Zawako se dio la vuelta y dejó a Yuuji solo con Molayne-. Y luego yo soy el que juzga a otros sin conocer. Por cierto, Molayne, ¿acaso estuviste en la Región Alola hace seis años durante el campamento Pokémon del Profesor Samson Oak en el Monte Hokulani? -preguntó Yuuji, y tras ver al Torchic que llevaba en brazos, Molayne se impresionó, y entonces miró a la chica que caminaba muy molesta a las afueras del museo con un Eevee igualmente molesto caminando tras de ella.
-¡Ah…! ¡Los niños que vieron al Minior varicolor! -señaló Molayne con sorpresa- ¿Cuántos años han pasado ya y sus Pokémon continúan en sus formas primarias? En efecto, yo estuve en ese campamento, o más bien, el campamento fue en mi observatorio en el Monte Hokulani, y básicamente, estoy aquí en Kanto con la misma razón que en ese entonces, no solo para compartir la teoría de la Panspermia como exhibición temporal, más bien, como parte de mi investigación personal sobre un fenómeno que solía ocurrir únicamente en la Región Alola, y que hoy parece presentarse en los cielos de Kanto, más específicamente, en la cima del Monte Luna -prosiguió él-. En realidad, la razón por la que salí a recibirlos no era para invitarlos a la presentación, sino para declararla cerrada. Verás, voy en dirección al Monte Luna para realizar mi investigación sobre los Minior -le explicó.
-¿Minior? ¿Aquí en Kanto? -se sorprendió Yuuji- Espere, si va a investigar el mismo fenómeno que cuando Zawako y yo éramos niños, ¿eso significa que ese Minior negro podría aparecer en el Monte Luna? -se preguntó Yuuji, a lo que Molayne no supo qué decir, y tan solo miró a Yuuji con extrañeza- ¿Podría ir con usted por favor? Es muy importante para mí el volver a encontrarme con ese Minior negro -suplicó Yuuji, y Torchic miró a Molayne con determinación, lo que lo preocupó un poco.
Tienda Pokémon de Ciudad Plateada.
-Me alegra que hayan decidido venir conmigo -recalcó Brock a la llegada de Zawako a la Tienda Pokémon, donde Zawako comenzó a ver todo lo que se vendía en el lugar, sumamente emocionada-. ¿Y Yuuji? -preguntó Brock entonces.
-En la exhibición de la Panspermia, pero descuida, se aburre fácilmente, seguro no tarda en llegar -agregó ella con molestia, preocupando un poco a Brock-. ¿Qué es esa Pokébola que se ve tan hermosa? -señaló Zawako a uno de los objetos del mostrador, en el cual se veía una Pokébola pintada la mitad de su parte superior de azul, y la otra de negro, con una media luna de color amarillo en la parte superior.
-Esa es una Luna Bola -le respondió el dueño de la tienda-. Es una Pokébola que se especializa en la captura de Pokémon que usan la Piedra Lunar como instrumento de evolución. Es un artículo muy popular aquí en Ciudad Plateada por su cercanía con el Monte Luna. Aunque es poco popular por su limitado uso, cuesta apenas unos 150 créditos -terminó el empleado.
-Es muy barata, deme una -le presentó su identificación de entrenadora Zawako, y el empleado de la tienda asintió, sacando el objeto, pero tras pasar la identificación de Zawako, esta no pasó el cobro-. ¿Qué ocurre? Aún tengo fondos -se preocupó ella.
-Hay artículos que solo pueden comprarse en las Tiendas Pokémon tras ganar medallas, Zawako -escuchó ella a Yuuji, quien se acercó al mostrador-. Es una restricción que se coloca para que los entrenadores novatos no tengan acceso a los instrumentos más efectivos de captura hasta volverse merecedores de ellos, aquí tiene -se dirigió entonces al empleado, entregándole su identificación de entrenador-. ¿Puede registrarla a nombre de ella? -pidió Yuuji, y el empleado lo pensó unos instantes- También compraré 10 Pokébolas -agregó él.
-Bueno, pero no le digan a nadie -susurró el empleado de la tienda, entregándole las 10 Pokébolas, la Luna Bola, y una Honor Bola-. Aquí tienes también una Honor Bola como un bono -agregó con entusiasmo, Yuuji entonces intentó entregarle la Luna Bola a Zawako, cuando la chica notó a Molayne entrar a la tienda.
-Perdona la tardanza, Yuuji, el equipo de expedición es algo pesado -exclamó en cansancio Molayne, y tras notarlo, Zawako retiró su mano, negándose a aceptar el obsequio de Yuuji-. Espero no les moleste que los acompañe -agregó Molayne, extendiendo su mano a Brock-. Molayne, astrónomo e investigador de Alola -reverenció.
-Brock, anterior Líder de Gimnasio, Doctor y Criador Pokémon, aficionado a la excavación -estrechó su mano Brock, Zawako simplemente miró a Yuuji y a su Torchic con molestia.
-Perdón por no preguntarte si querías que Molayne nos acompañara -se preocupó Yuuji, sabiendo que con sus acciones había molestado a Zawako bastante. Aunque no se esperó que Zakawo estuviese tan molesta, que lo ignoraría rotundamente, e inclusive lo dejaría con la Luna Bola en su mano.
-Se está haciendo tarde, mejor vámonos Brock -prosiguió Zawako, y Brock sudó frio por la forma tan molesta de Zawako de dirigirse a él, y mientras veía a Zawako meter a su Eevee a su Pokébola, dispuesta a no perder el tiempo.
-¿Ahora qué hice? -se fastidió Yuuji, guardando la Luna Bola que le había comprado a Zawako- Que va, no vale siquiera la pena molestarme. Vamos, Molayne -prosiguió Yuuji, siguiendo a Zakawo, quien aceleraba el paso para no dejarse alcanzar por Yuuji.
Ruta 03.
La mayor parte del viaje en dirección al Monte Luna, se realizó en silencio, principalmente porque Zawako se encontraba muy molesta, y en segunda instancia porque Yuuji era demasiado orgulloso como para disculparse. Aunque, a decir verdad, Yuuji sentía que no tenía razón alguna para que se le exigiese una disculpa, y cuando se sintió más tranquilo, incluso charlaba con Molayne y Brock como si nada hubiera pasado, acto que solo acrecentó la molestia de Zawako, quien los ignoraba en todo momento.
-¿Taladradora? Eso es sorprendente -le respondía Molayne cuando Yuuji le contó sobre su victoria contra Forrest-. Con el respeto que se merecen los Líderes de Gimnasio de Ciudad Plateada, normalmente no es muy difícil ganar la primera batalla de gimnasio allí, ya que una vez al año, el Profesor Oak envía a tres de sus estudiantes a la aventura, y normalmente llevan un Bulbasaur o un Squirtle, quien la tendría más difícil es quien llevara a un Charmander.
-Con el nuevo formato de la Liga Pokémon ya no es tan sencillo -defendió Brock a su hermano-. Antes, la batalla de gimnasio era de dos Pokémon, pero ahora el número subió a tres por el aumento de competencia de la liga. Además de que ahora los gimnasios están regidos por normas más estrictas. Si un líder pierde tres batallas consecutivas, entra en evaluación por el Comité de Líderes de Gimnasio, quienes pueden suspender el gimnasio de forma indefinida hasta que el líder apruebe nuevamente la calificación, o se asigne a un nuevo líder. Ser un Líder de Gimnasio es una labor que implica demasiada dedicación -aseguró.
-Aun así, es impresionante que Yuuji haya ganado la medalla con solo un Nidoran, un Mankey, y un Beedrill. Deberías aprovechar esta oportunidad para capturar y entrenar más Pokémon antes de llegar a Ciudad Celeste -le explicó Molayne.
-Supongo que debería -se lo pensó Yuuji-. Oye, Zawako, ¿qué Pokémon habitan en la Ruta 03? ¿Hay alguno que me sirva para retar al Líder de Gimnasio de Ciudad Celeste? -le preguntó Yuuji con entusiasmo, aparentemente olvidando que su amiga estaba enojada.
-¿Por qué no se lo preguntas al señor Panspermia? Puede que algún Pokémon de los que se encuentran por aquí sea en realidad un extraterrestre -agregó Zawako con molestia, y un sarcasmo muy molesto-. ¿Qué pasa si los Jigglypuff, Pidgey o Spearow de los alrededores son en realidad seres extraterrestres? Podrían contener radiación espacial, o querer secuestrarnos para hacer experimentos con nosotros, sería mejor que el experto en Panspermia nos ayudara a identificar qué es una forma de vida terrestre y cual nos ve como sujetos de estudio -finalizó.
-En realidad… la Panspermia solamente dice que la vida llegó del espacio, no que los Pokémon sean extraterrestres… -intentó defenderse Molayne, pero Zawako lo ignoró rotundamente-. También puedes encontrar Zubats, Geodudes y Parras dentro del Monte Luna, y tal vez, con algo de suerte, a algún Clefairy -le explicó mientras llegaban a la entrada del Monte Luna-. Bueno, creo que aquí es donde comenzamos a escalar, ¿vendrán con nosotros? -preguntó Molayne.
-¿Escalar? El Monte Luna no se recomienda que sea escalado, a menos que cuenten con un permiso especial -exclamó Brock, cuando recibió de Molayne el mencionado permiso-. ¿Realizarán una investigación? -preguntó Brock.
-Es el plan, y a Zawako podría llegar a interesarle si tan solo dejara de comportarse como una chiquilla malcriada -se quejó Yuuji, a lo que su Torchic reaccionó abriendo su pico, incrédulo de lo que acababa de escuchar.
-Oh, perdóname por ser tan malcriada que me preocupo en mayor medida por mi trayectoria profesional, que por la mitología Pokémon y las teorías conspiracioncitas. No me importa si quieres creer en la ciencia ficción, pero me molesta mucho que seas tan ciego como para no querer ver los hechos cuando estos se te presentan a la cara -refutó.
-¡Nadie te está diciendo que no te crea! ¡Solo digo que puede haber otras cosas que la ciencia no ha sido capaz de explicar! -se defendió Yuuji, y ambos volvieron a pegar frentes y a empujarse el uno a la otra.
-Bien, ya vi suficiente -intercedió Brock, separado a Zawako, mientras Molayne separaba a Yuuji-. Creo que es tiempo de que se den un respiro el uno al otro, nosotros cruzaremos el Monte Luna por las cuevas, después nos hospedaremos en el Centro Pokémon.
-Entonces nosotros comenzaremos a escalar -prosiguió Molayne, brindándole a Yuuji el equipo de alpinismo-. Será mejor que nos demos prisa si queremos tener el equipo de investigación listo antes del anochecer. Amárrate este arnés, no soy ningún experto, y no tengo condición física, así que cuento contigo para escalar -aseguró Molayne, preocupando a Yuuji, y a Zawako también, pero tras intercambiar miradas, el par volvió a molestarse y a ignorarse el uno al otro.
Interiores del Monte Luna.
-Bien, ya es tiempo de que te ventiles un poco y dejes de actuar de una forma tan infantil -se quejó Brock a unos minutos de entrar a la cueva, guiando a Zawako con una antorcha por los interiores de la misma, y asustando a los Pokémon, quienes se ocultaban de la luz-. Tengo muy poco de conocerte, pero fácilmente puedo deducir que no te compartas así normalmente. ¿Qué pasó ahora entre tú y Yuuji? -le preguntó, y Zawako se viró con el rostro lleno de molestia y la boca entreabierta, pero entonces se deprimió y bajó la mirada- Esa es una Zawako que me parece más familiar -aseguró Brock.
-No es que quisiera discutir con Yuuji, discutimos todo el tiempo por cosas sin sentido, pero siempre nos contentamos… es solo que… -intentó decir ella, sintiéndose apenada en todo momento-. Yo… estaba disfrutando mucho siendo la guía de Yuuji. Cuando llegó Molayne y me arrebató el rol protagónico de esa manera, me enojé mucho. Sé que Yuuji no tiene la culpa de eso, pero cuando se puso de su lado en lo de la Panspermia… me dolió, pensé que Yuuji me apoyaría y no fue así -confesó.
-Yuuji no tiene la capacidad intelectual de seguirte muchas conversaciones, Zawako -se preocupó Brock, y Zawako se apenó aún más-. Pero eso no significa que no lo intente. Te diste cuenta cuando conversaban de los fósiles, ¿no es así? El cómo Yuuji intentó meterse a tu conversación con lo de los mitos de su región -le recordó Brock.
-¡Lo cual es una ridiculez! -se molestó Zawako- No tenía nada que ver con lo que yo le estaba diciendo. Yo le estoy hablando con hechos científicos, y él viene y se mete con sus mitos y leyendas, y después con lo de los extraterrestres, ¡ught! ¡De solo recordarlo ya me volví a enojar! -agregó ella.
-No tienen por qué pensar igual -le recordó Brock, a lo que Zawako reaccionó al dirigirle una mirada de curiosidad-. Te puedo apostar a que Yuuji ni siquiera sabe por qué estás enojada. Él simplemente sabe que estás enojada con él, y quiere remediarlo, pero no sabe cómo -le explicó, lo que logró poner a Zawako pensativa-. Además, seguramente la intención de Yuuji no era la de molestarte, sino la de hacer conversación -concluyó él.
-¿Hacer conversación? -se preguntó Zawako- Si eso era todo lo que quería hacer, pudo haber seguido el hilo de la conversación en lugar de cambiar el tema. Eso solo me dice que lo que yo le estaba contando, realmente no le interesaba -se molestó ella, metiendo las manos a su bata.
-Seguramente no sabía qué más decir -se burló un poco Brock-. Si a Yuuji no le interesara lo que le estabas diciendo, se limitaría a mantener silencio y a asentir, no aportaría en la conversación, porque simplemente querría que se acabara. Aunque admito que cambiar tan radicalmente la conversación por su desconocimiento puede llegar a serte molesto, no lo hizo con esa intención. Le importas mucho, Zawako, y a riesgo de ser despectivo, Yuuji simplemente no puede pensar como tú. Él es más… distraído, vive el momento, no se preocupa por los detalles, pero se esfuerza… -aclaró.
-Esforzarse no es suficiente… -se molestó Zawako, y Brock suspiró, pero entonces notó que Zawako se mostraba aún más entristecida-. No… ese no es el problema… el problema es que, mientras más tiempo pasamos juntos, más nos damos cuenta de que somos opuestos perfectos. A mí me gustan las cosas lindas, él prefiere todo lo rudo; a mí me gusta la tranquilidad y el silencio, y a él hacer un escándalo donde quiera que va; a mí me gusta planear las cosas con cuidado, incluso los acercamientos con otras personas, él toma las cosas como vienen y juzga a las personas a la primera oportunidad, o le gustan o no le gustan, así de sencillo, sin más, sin dar la oportunidad, juzgando a los libros por las portadas -se fastidió ella.
-Eso es verdad, son opuestos en todo, una es una persona muy madura para su edad, y el otro se porta como un niño la mayoría de las veces -concluyó Brock, y Zawako asintió a sus palabras-. ¿No crees que es mejor así? -preguntó, y Zawako parpadeó un par de veces sin saber a lo que se refería- Si los dos fueran exactamente iguales, sería muy aburrido, ¿no lo crees? En lugar de eso, se complementan siempre que no están del cuello del otro. Yuuji te saca de esa monotonía en la que siempre pareces estar envuelta, y tú lo frenas de no hacer una tontería como… practicar alpinismo en un monte al que se requiere de un permiso especial para escalar, con una persona que apenas conoció esta mañana, y que parece estar peor físicamente que un Bellsprout -ante el recordatorio, Zawako se preocupó, y Brock le sonrió ante su reacción-. ¿Ya vez como sí te preocupas por él? -agregó, y Zawako, aunque apenada, asintió a sus palabras- Cuando dejen de interponer sus propias necesidades y creencias, y sean abiertos a la opinión del otro, yo creo que se van a llevar muy bien. Ahora, ¿te molestaría ayudarme con algo? -le ofreció la antorcha Brock a Zawako, mientras sacaba de su mochila algunos artefactos- Cuando se extraen fósiles, se debe de hacer con mucho cuidado, en especial cuando los Zubat se encuentran dormidos sobre tu cabeza -miró Brock al techo de la cueva, y Zawako se impresionó de encontrar a un extenso grupo de Zubats, todos durmiendo de cabeza y suspendidos sobre ellos.
-Zubats… -se impresionó Zawako, observándolos a todos, mientras Brock sacaba un cincel y un pequeño martillo-. Los machos tienen los colmillos más amplios que los de las hembras, evolucionaron para requerir únicamente de la eco localización en lugar de la vista. Están perfectamente adaptados a la vida nocturna, tanto, que la luz solar en tiempos prolongados puede llegar a causarles quemaduras importantes por lo frágil de su piel. Tienen un comportamiento social tan evolucionado, que en bajas temperaturas se juntan para compartir el calor, y comparten su alimento con los cazadores menos experimentados -sonrió Zawako al observar a los Pokémon.
-He visto Zubats casi toda mi vida, no requería de esa explicación -se burló un poco Brock, y Zawako se apenó-. A no ser que lo hubieras explicado con tal lujo de detalle, para que Yuuji aprendiera -continuó con su burla, apenando a Zawako aún más-. Pero, volviendo al tema, requiero que dirijas la luz de este lado, no quiero dañar el fósil -continuó Brock, mostrándole a Zawako el lugar donde yacía un fósil a medio desenterrar-. Ya había encontrado a este pequeño hace unas semanas, llevo tiempo desenterrándolo, y hoy parece que por fin va a salir. Hay otro par de fósiles detrás de este, no creo poder sacarlos a todos en una sola sesión, pero este, saldrá hoy, puedo asegurarlo. Pero hay que darnos prisa, si los Zubat se despiertan al caer la noche, vamos a tener muchos problemas -sonrió Brock nuevamente, y Zawako comenzó a preocuparse.
Cima del Monte Luna.
-¡Está lista! ¡La estación de monitoreo celestial ya está montada! -celebró Molayne, mirando al telescopio que habían montado, y que estaba conectado a varias pantallas que en esos momentos registraban varias gráficas e imágenes del cielo casi nocturno- No lo habría podido haber logrado sin tu ayuda, Yuuji. ¿Listo para un nuevo avistamiento Pokémon? -le preguntó.
-La verdad es que yo solo vine con la esperanza de poder encontrar a ese Minior negro -se apenó un poco Yuuji, aunque Molayne ya se esperaba aquello-. Pero, ya que estamos aquí, me preguntaba si podría usar lo aprendido el día de hoy para ayudar a Zawako con la actualización de la Pokédex -pidió a modo de súplica.
-Solo si prometes que me darán el crédito que me corresponde -agregó Molayne, a lo que Yuuji no supo qué responder-. Solo díselo así a Zawako, ella entenderá. Ahora, los Minior ya están en la capa de ozono, directamente sobre el Monte Luna. Esto es un acontecimiento nunca antes visto, y que hoy pretendo documentar -se alegró Molayne.
-Yo no veo nada -se esforzó Yuuji por mirar al cielo, pero solo terminaba con el sol molestándole la vista mientras este se ocultaba-. ¿Estás seguro de que veremos algo, Molayne? Según entendí, los Minior no han bajado por el Monte Luna nunca antes -aseguró Yuuji.
-Allí es donde te equivocas, Yuuji -sonrió Molayne-. Según mi investigación, los Minior sí que bajaron antes por el Monte Luna, hace 500 años exactamente, cuando cayó aquel meteorito en el Monte Luna que creó este cráter en el cual estamos parados -le explicó, mientras apuntaba al cráter-. Ese mismo día aparecieron los Clefairy, mi investigación está enfocada en que los Minior y los Clefairy mantienen una relación, exactamente cual relación, eso no lo sé. Pero en el Monte Hokulani, donde se encuentran los Minior, se encuentran los Cleffa, y los Cleffa son la forma previa a Clefairy -le explicó Molayne, mientras preparaba su telescopio-. Cleffa es un Pokémon muy raro, y el Monte Hokulani no tiene ninguna pista del por qué los Cleffa aparecen allí, pero, si mi teoría es correcta, los Cleffa aparecen donde hay Minior, lo que no resulta coherente si aquí, en Kanto, donde hay la mayor concentración de Clefairy de todo el mundo, no hay Minior. Incluso en Hoenn hay Clefairy, y aunque allí no hay avistamientos de Minior, hay avistamientos de otros dos Pokémon muy similares, Solrock y Lunatone, quienes también se alimentan de los mismos gases de los cuales se alimentan los Minior antes de caer de la capa de ozono cuando sus corazas se vuelven muy pesadas. La diferencia es que Solrock y Lunatone tienen control total de sus corazas. Entonces, la razón por la que Clefairy aparece en Hoenn es porque se alimenta de esos mismos polvos cósmicos, pero eso no explica entonces cómo se alimentan de esos polvos aquí en Kanto donde proliferan más, a menos… -sonrió Molayne, acomodándose los lentes-. Que una vez cada cierto tiempo, cientos de Minior cayeran del cielo justamente aquí, en el Monte Luna, y los Clefairy se reunieran aquí para recibirlos -finalizó.
-O uno sumamente grande -observó Yuuji el cráter, y Molayne se frotó la barbilla con curiosidad-. Zawako habló del gigantismo en los Pokémon cuando hace miles de años existían niveles de oxígeno muy diferentes. ¿Podría ser que un Minior aprovechara que había mayores concentraciones de los polvos cósmicos y creciera hasta casi reventar y estrellarse en el Monte Luna? -le preguntó curioso.
-Veo que le prestas mucha atención a las explicaciones de Zawako -le sonrió Molayne-. Además de que no pareces realmente estar enojado con ella. Pero, contestando a tu pregunta, los niveles de oxígeno, o en este caso, de polvos cósmicos, no pueden variar tan drásticamente en tan poco periodo de tiempo. Pero, podría ser que en algún tiempo existiera un Minior tan grande -le explicó, lo que hacía volar la imaginación de Yuuji-. ¡Ya está oscureciendo! ¡Observa el cielo! -prosiguió Molayne, y tras ocultarse el sol, comenzó un acontecimiento que maravilló a Yuuji, y emocionó a Molayne- ¡Está ocurriendo! ¡Lo que estás viendo no puede verse en las ciudades Yuuji, porque las luces de la ciudad no permiten que se vea tan fácilmente! ¡Pero aquí afuera, apenas y requerimos del telescopio! -extendió sus brazos Molayne, emocionado, mientras el cielo se llenaba de meteoros con estelas de diferentes colores, lo que regresó a Yuuji en el tiempo, a aquel día en el Monte Hokulani, en el que él y Zawako divisaron a aquel Minior con el núcleo negro.
-¡Esto es increíble! -se alegró Yuuji, y su Torchic, quien hasta esos momentos intentaba dormir al estar recostado sobre una roca, se despertó para admirar el espectáculo junto a Yuuji, como hicieron aquella vez hace tantos años- ¡Nidoran! ¡Beedrill! ¡Mankey! -llamó Yuuji, y sus Pokémon inicialmente se aturdieron por ser despertados tan de improviso, pero no tardaron en reaccionar con sorpresa ante el espectáculo de luces- Quiero que vean esto conmigo, es igual a aquella noche en el que conocí a Zawako… -más entonces, Yuuji se deprimió un poco-. Aunque, aquella vez lo vi con Zawako… -prosiguió Yuuji, y su Torchic lo miró con tristeza, mas poco le duró la misma, y esta se reemplazó con sorpresa, cuando un Clefairy saltó frente a ambos- ¿Eh? ¡Molayne! -llamó Yuuji sobresaltado, mientras más y más Clefairy salían de alguna parte, y se reunían para ver a los Minior caer- ¡Molayne! -insistía Yuuji.
-¡Espera Yuuji! ¡Estoy realizando una observación nunca antes vista! ¡Hay algo sobre los Minior! Creo que son… ¿Cleffa? -se preguntó Molayne, antes de morderse los labios y empujar su telescopio a un lado, mientras un Minior se estrellaba en el cráter, y tras levantar una nube de humo y polvo del color de su estela, en este caso verde, un Cleffa se levantó, sacudiéndose el polvo, y saludando al Minior de núcleo verde, quien, tras despedirse, volvió a elevarse rumbo al cielo- ¡Increíble! Desde hace tiempo, se ha creído que los Cleffa llegaron a la tierra montando cometas, pero jamás pensé que esos cometas fueran los Minior -se impresionó Molayne, documentando todo lo que observaba, tomando video, e inclusive entregando una cámara a Yuuji-. ¡Toma todas las fotos que puedas! ¡Hay que documentar esto! -prosiguió Molayne.
Yuuji preparó su cámara, y notó el cómo un Clefairy llegaba y recogía al pequeño Cleffa, quien hasta esos momentos se alimentaba del polvo estelar dejado atrás por el impacto del Minior del núcleo verde. Otros Minior se estrellaron en el cráter, levantando nubes de polvo de varios colores, mismos que servían de alimento para los Cleffa, mientras los Minior, desprovistos de sus corazas por el tremendo impacto, se despedían de los Cleffa, sonrientes, y se elevaban de regreso al cielo. Yuuji registró los impactos, uno de cada color que encontraba, incluso tomó algunas fotos de los Cleffa que se alimentaban de los polvos que quedaban de las estelas de los Minior, y a los Clefairy llevándose a un Cleffa cada uno. El registro continuó sin contratiempos, los impactos de los Minior no eran tan fuertes ni para lastimar a los Cleffa tras la caída, ni para lastimar a Yuuji o a Molayne. Alrededor de unos treinta Minior habían caído, y se dirigían al cielo nuevamente, cuando una explosión de diversos colores cayó cerca de la orilla del cráter. Aquel destello de colores llamó la atención de Yuuji, quien inmediatamente corrió junto a sus Pokémon en dirección a aquel impacto, y cuando el Minior que se estrelló rompió su coraza, Yuuji se quedó perplejo.
-¡El Minior con el núcleo negro! -se sobresaltó Yuuji, mientras el Minior de núcleo negro se despedía del Cleffa que había llevado consigo, e intentaba regresar al cielo- ¡Alto! ¡No puedes irte! ¡Beedrill! ¡Córtale el camino! -ordenó Yuuji, y Beedrill obedeció, asustando al Minior. Molayne se impresionó también, y comenzó a grabar al Minior del núcleo negro, mientras Yuuji preparaba una Pokébola- Uno de mis objetivos era encontrarte y capturarte… no pensé que podría cumplir ese objetivo en Kanto, pero esta es la oportunidad perfecta, y no te voy a dejar escapar. ¡Mankey! -llamó Yuuji, y su Mankey se apresuró a encarar al Minior. Yuuji estaba listo para la batalla, pero antes de que esta pudiera dar a inicio, escuchó el yanto del Cleffa que había llegado junto al Minior del núcleo negro.
-¿Cleffa? -resonó la voz del Pokémon, quien extendía sus pequeños brazos, esperanzada en que algún Clefairy llegara por ella, pero ningún Clefairy lo hacía, ya no quedaban más, todos se habían ido- ¡Cleffa! -continuaba el pequeño Cleffa, llamando a alguien, a quien fuera, pero nadie parecía venir por ella- ¡Cleffa! -continuaba, comenzaba a desesperarse, pequeñas lágrimas ya aparecían en sus ojos, mientras la pequeña Cleffa comenzaba a correr por todo el cráter, llamando a quien fuera que pudiera venir por ella, pero nadie venía.
-Parece ser que Cleffa no encontró quien la cuidara… -se deprimió Molayne, mientras la pequeña Cleffa corría de un lado del cráter al otro, desconsolada-. Tengo muy pocos datos para asegurarlo, pero parece ser que el número de Minior que cayó, es idéntico al número de Clefairy que deberían de recibirlos. No sé quién hace los números ni por qué razón, pero si estoy en lo correcto, eso solo puede significar que algún Clefairy fue capturado por un entrenador, y no pudo estar presente para recibir a este Cleffa, quien es apenas una bebé, y no sabe cómo defenderse -continuó explicándole Molayne, mientras el Cleffa corría y se alejaba de ellos-. Haya va… espero que pueda sobrevivir por sí misma -se preocupó Molayne.
-Es solo una bebé, no lo conseguirá sin una figura materna -se preocupó Yuuji, quien entonces notó que el Minior intentaba huir, esta vez más descontroladamente-. ¿A dónde vas? ¡Tú y yo tendremos una batalla en la cual al final vas a ser mi Pokémon! -exclamó Yuuji.
-¡Debes darte prisa! -le gritó Molayne- ¡Minior está muy débil por estrellarse y romper su coraza! ¡Necesita subir al cielo a reconstruirla! ¡Si no lo hace, morirá! -ante aquella revelación, Yuuji se sobresaltó- Los Minior de niveles más altos pueden sobrevivir por tiempos prolongados en la tierra sin requerir de sus corazas, este Minior aparentemente no es lo suficientemente fuerte. Si no regresa a la capa de ozono a reconstruir su coraza, se apagará y morirá. Dentro de una Pokébola, puede llegar a un Centro Pokémon, donde pueden reconstruir su coraza por medios artificiales, pero debes hacerlo rápido -finalizó.
-¡Cleffa! -escuchó Yuuji a Cleffa, quien corría por los bordes del cráter peligrosamente y en pánico, buscando a alguien que la cuidara. Yuuji observó entonces a Minior, parecía que se le dificultaba respirar, y su rostro reflejaba dolor.
-He esperado encontrarme contigo… por muchos años… -se molestó Yuuji, cerró sus ojos, presionó el agarre de su Pokébola con fuerza, y se mordió los labios-. ¡Déjalo ir, Beedrill! -ordenó, Beedrill se hizo a un lado, y Minior miró a Yuuji momentáneamente, antes de hacer lo que parecía ser una reverencia, y volar a toda velocidad en dirección al cielo- ¡Voy a encontrarte! ¡Y cuando lo haga, espero que seas lo suficientemente fuerte para sobrevivir en la tierra! -le gritó Yuuji, y por unos instantes Minior se detuvo, lo miró, y entonces regresó al cielo- ¡Maldita sea! -se frustró Yuuji y comenzó a correr tras el Cleffa que se mostraba aterrado, y que comenzó a caer por el borde del cráter al otro lado del monte y al vacío, solo que Yuuji la atrapó en sus manos justo a tiempo, y la aterrada Cleffa movió sus pequeñas extremidades asustada- Tranquila, no soy un depredador… -agregó Yuuji con cautela, y volteó a la pequeña Cleffa para que esta lo pudiera ver-. Te quedaste sola, y yo… no soy el mejor entrenador del mundo como para saber cómo cuidarte, pero… si me lo permites, sé de una persona que sí tiene los conocimientos suficientes, y que puede cuidarte, y quererte, como una verdadera madre Clefairy lo haría -le explicó Yuuji, sacando de su mochila una Luna Bola, misma que le enseñó a Cleffa-. No soy una mala persona, te lo prometo, me enojo mucho, y no soy muy confiable, soy extremista y necesito pensar las cosas mejor. En realidad, no soy una persona para nada confiable, pero… ella sí lo es… ella va a cuidarte bien… ella es la persona más confiable e inteligente que conozco, ¿quieres venir conmigo y conocerla? -preguntó finalmente, y en todo momento, Molayne lo observó con entusiasmo.
Centro Pokémon de Ciudad Celeste.
-Ya es muy tarde, ¿y si algo le pasó a Yuuji? -se preocupó Zawako, esperando en el restaurante del Centro Pokémon, hecha un manojo de nervios, y con su Eevee y su Nidoran intentando tranquilizarla. Brock estaba con ellos, igualmente preocupado por lo frágil que en esos momentos se veía Zawako- ¡Iré a buscarlo! -se apresuró Zawako, pero Brock la detuvo y la obligó a sentarse.
-Si vas al Monte Luna, a estas horas, lo único que vas a hacer es perderte -se quejó Brock, y Zawako se apenó y se resignó a quedarse allí sentada-. Escucha, tengo un compromiso, no puedo quedarme contigo más tiempo, pero tu insistencia por ir a correr al Monte Luna a buscar a Yuuji me está carcomiendo los nervios. ¿puedes prometerme que te vas a quedar aquí a esperarlo? Yo te llamaré mañana por la mañana, y si Yuuji no ha aparecido para entonces, te acompañaré a buscarlo -aseguró.
-Pero… pero… ¿y si Molayne es un secuestrador y le ha hecho algo malo a Yuuji? -se preocupó Zawako, y tanto Brock como los Pokémon de Zawako, se preocuparon por el ridículo comentario- Esta bien… yo… esperaré aquí… -se apenó. Brock asintió, se puso de pie, y dejó a Zawako allí en el restaurante, pensativa-. Yuuji sabe cuidarse solo, ¿verdad? -le preguntó a Eevee y a Nidoran, quienes asintieron en ese momento- Sí… vino desde Hoenn hasta Kanto después de todo. Por supuesto que sabe cuidarse. Es más, sabe cuidarse tan bien que, seguramente… se está hospedando en algún otro lugar… y la única razón por la que no ha llegado… podría ser que es porque no quiere verme… porque mi actitud es molesta, y está enojado conmigo… -Eevee y Nidoran intercambiaron miradas de preocupación, e intentaron comunicarse con Zawako, pero ella no les prestaba atención-. No quiero que eso pase… no quiero que mi único amigo se vaya… no quiero eso… no quiero volver a quedarme sola… -comenzó a llorar Zawako.
-¿Qué tanto balbuceas? -escuchó ella, y alzó la cabeza, encontrando a Yuuji frente a ella, y con su Torchic sobre su cabeza como era habitual- ¿Eh? ¿Estás llorando? No llores, no era mi intención lastimarte así. Perdón por sea lo que sea lo que hice, solo no te enojes conmigo -se apenó Yuuji, y Zawako comenzó a llorar más fuerte.
-¡Idiota! ¡Estaba preocupada por ti! -exclamó con tanta fuerza, que todos los presentes en el restaurante viraron a ver a Yuuji con sombrías intenciones, pensando que estaba molestando a Zawako de alguna forma- ¿Tienes idea de lo asustada que estaba? Ni siquiera tengo tu número de celular para llamarte si algo malo pasa. Además de que tenía miedo de que no te volvería a ver -finalizó ella.
-¿Entonces estabas llorando porque pensabas que algo me había pasado? -se apuntó a sí mismo Yuuji, y Zawako asintió un buen número de veces- Oye… no soy tan de poco fiar, vine solo desde Hoenn, dame algo de crédito -se quejó Yuuji, sentándose frente a Zawako-. Ustedes deberían tranquilizarla también -se fastidió mientras veía a Eevee y a Nidoran, y entonces Yuuji colocó la Luna Bola sobre la mesa-. Ten… -agregó apenado, mientras Zawako se secaba las lágrimas-. La conseguí para ti -agregó mientras desviaba la mirada.
-Ya sé… y me porté como una malvada contigo, lo siento mucho, sé que actué mal, no me merezco tus atenciones -prosiguió ella, devolviéndole la Luna Bola, lo que molestó a Yuuji, quien accionó el mecanismo de la Luna Bola, liberando a Cleffa-. ¿Eh? -se sobresaltó.
-Pues qué lástima, porque Cleffa está registrada a tu nombre -le explicó Yuuji, mientras Cleffa miraba a Yuuji con preocupación, y Zawako se le quedaba viendo a la pequeña Pokémon, que le regresaba la mirada, extrañada-. Le prometí a Cleffa que la llevaría con la persona más confiable e inteligente que conozco, esa persona eres tú. Además, es tu Pokémon favorito, ¿no es así? -exclamó, y en ese momento Eevee reaccionó con lágrimas en sus ojos- ¡Especie favorita! -se apresuró a corregir Yuuji- Porque si de Pokémon favorito hablamos, obviamente eres tú que eres su primer Pokémon -tranquilizó Yuuji a Eevee.
-¿Me conseguiste un Cleffa? -se ruborizó Zawako, aunque seguía llorando- Espera… ¿sabías que Cleffa era mi Pokémon favorito? ¿Estabas poniéndome atención? -se impresionó.
-¡Por supuesto que te estaba poniendo atención! ¿Qué clase de persona crees que soy? -se fastidió Yuuji, asustando a Cleffa, quien instintivamente se lanzó a los brazos de Zawako buscando su protección.
-Yo… yo… yo… -intentó decir Zawako, pero las palabras no le salían de la garganta, por lo que tuvo que recurrir a las acciones, levantándose, corriendo junto a Yuuji, y abrazándolo con fuerza-. ¡Eres mi amigo! ¡Mi mejor amigo! ¡Y te quiero mucho! -proseguía Zawako en medio de su llanto, apenando y preocupando a Yuuji, quien suspiró en incredulidad, y comenzó a frotar la cabeza de Zawako, intentando tranquilizarla.
-Sí, sí, soy tu amigo, yo también te quiero, ahora, puedes por favor dejar de llorar, antes de que alguien aquí piense que te hago daño o algo así -tristemente para Yuuji, Zawako se encontraba muy conmovida, y se limitaba a mover la cabeza en negación-. Esta va a ser una noche muy larga -se preocupó Yuuji.
Entre todos los presentes viendo lo que ocurría, se encontraba Looker, con una dona a medio comer en su boca, y con una taza de café en su mano. Miraba sumamente interesado al par, frotándose la barbilla mientras lo hacía.
-Vaya golpe de suerte -exclamó tras tragarse la dona de un solo intento-. Puede que podamos continuar con la investigación sobre el Equipo Rocket, mientras mantengo vigilado a este par. Tal vez así Destra deje de ser tan fría conmigo y me perdone -se dijo a sí mismo Looker, dirigiéndose a la recepción, y a la Enfermera Joy-. Looker de la Policía Internacional Pokémon, me hospedo aquí con mi superior -le mostró su placa a la enfermera, quien se mostró algo preocupada-. Usted y yo tenemos que hablar sobre ciertos huéspedes que tiene o va a tener, necesito de su entera cooperación.
Esta historia continuará…
