¿Ya vamos en siete capítulos? Se me hacen muchos, pensé que serían menos. En fin, no hay mucho que contar, solo les recuerdo para los curiosos que todos los personajes que salen y sus Pokémon, son basados en los juegos de la generación en que fueron introducidos, lo que significa, que salvo casos especiales como Renji y Amaya, (que representan a Red y a Green/Blue en cierta medida), todos los personajes son personajes del videojuego y, por consiguiente, tienen a los Pokémon que salen en dichos juegos.

Habiendo dicho esto, el lore de las ciudades también es el lore de los juegos, así que, pese a que yo hubiera preferido esperar más capítulos para la evolución de los personajes, el lore de los juegos es el que pone las pautas para los eventos, así que puede que esta entrega parezca algo apresurada en el desarrollo de los personajes, pero así tiene que ser. Sin más que decir por el momento, a contestar reviews:

TsukihimePrincess: Para fines prácticos, sí, Zawako es hija de la Líder Valery de la región Kalos, aunque esto no es con la finalidad de crear a un personaje cliché, como sabes, Yuuji representa a mi personaje de la aventura, mientras que Zawako representa al personaje de mi novia Ana. Así pues, si ella me dice que Zawako tiene una familia y le pone nombre y apellido a la familia, yo tengo que adecuar la historia a eso. Por ello puedo confirmarte que Zawako es hija de Valerie, ahora, sobre el padre, eso es una moneda al aire, es cierto que para mí la historia de: "La chica que quería ser un Pokémon", sirve de precuela 15 años antes de esta, pero eso no significa que Ana piense lo mismo, así que esa parte queda abierta hasta que Ana me dicte la pauta sobre quien es el padre de Zawako, así que no nos emocionemos. Los cuadernos de igual manera, al menos para mí, son los apuntes que Valerie tomó mientras intentaba hablar con los Pokémon, descubiertos por Zawako, que aprendió a hablar con ellos con base en ellos, pero su habilidad no es mágica como la de Valerie o N, sino que proviene de una base científica, así que, técnicamente, Zawako realmente no puede hablar con los Pokémon, pero se encuentra realizando una investigación, y desarrollando un lenguaje a prueba y error. En contra posición tenemos a Yuuji, que es el entrenador que no destaca mucho. Verás, Yuuji representa mi inexperiencia en los primeros juegos, cuando yo encontraba Carbos, Iron, y todos esos ítems y se los daba de comer a mi Pokémon sin estrategia, y pensando solo en la fuerza bruta, si tienes super efectivo para la mayor cantidad de tipos es suficiente, me decía. Así que sí, puede que Yuuji sea un impulsivo, pero es un impulsivo que, a prueba y error, ira mejorando. Eso es todo lo que puedo decir. En fin, me extendí mucho en la respuesta a tu review, aunque no es como que tenga muchos reviews que responder de todas formas. Por cierto, si quieres aportar con un personaje de tu propia creación, estoy abierto a ello, usar todo el tiempo a los mismos personajes es complicado después de todo.

EDITADO: 19/12/2012.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 7: El desafío del Puente Pepita.


Centro Pokémon de Ciudad Celeste. Zona de Restaurante.

-Oh, vamos Destra, seguro que te queda espacio para el postre -en el restaurante del Centro Pokémon, Looker se estaba quedando sin excusas para lograr que Destra permaneciera sentada mientras él esperaba a que Yuuji y Zawako bajaran a desayunar. Ya llevarían casi una hora sentados allí desde que abrieron el restaurante, lo que parecía no haber sido una muy buena idea ya que Looker había esperado a que el par fuera puntual al despertarse, dándose cuenta que era lo contrario-. ¡Señorita, sírvale un poco más de café a mi compañera! -pedía Looker a gritos.

-¡Es suficiente, Looker! -azotaba la mano cerrada en un puño Destra, quien seguía muy molesta con Looker- Antes podía quedarme horas y horas desayunando contigo, pero en estos momentos sigo decepcionada de ti. Por lo profesional no puedo alejarme de ti porque seguimos siendo compañeros de trabajo, pero en lo personal, deja de fastidiarme. Si tú quieres quedarte más tiempo, adelante, pagaré mi parte y me retiraré -sentenció ella, sacando algo de dinero y colocándolo en la mesa, antes de ponerse de pie y prepararse para irse. Looker estaba desesperado, era su única oportunidad de reconciliarse con Destra, pero cuando todo parecía perdido, una luz de esperanza se asomó por la entrada al restaurante, en la forma de Zawako cargando a Cleffa-. Esa es… -se sorprendió Destra.

-¿Quién desayuna a las nueve de la mañana? Esa niña me hizo pasar un momento muy incómodo -soltó aire Looker, llamando la atención de Destra, mientras Looker llamaba a la mesera, quien asintió, y se acercó a Zawako mientras ella intentaba sentarse en una mesa.

-Señorita, esa mesa está reservada, por favor sígame -pidió la mesera, mientras invitaba a Zawako a sentarse en una mesa cerca de ellos, a sus espaldas, y donde unas masetas los dejaban ocultos a la vista de Zawako, quien se sentó y comenzó a leer el menú-. ¿Espera compañía? -preguntó la mesera.

-Mi compañero no tarda, está al videoteléfono -escucharon ambos sin problema alguno, saliendo de una pequeña bocina que Looker colocaba en la mesa, y tras verla, Destra se sentó, interesada en lo que Looker tenía que decir.

-Hace 16 años, investigué a una mujer que decía que podía hablar con los Pokémon -le explicó Looker, mientras Destra escuchaba pacientemente-. El resultado de la investigación no fue concluyente, pero Nanu decidió que era mentira, y que la Líder de Gimnasio, Valerie, solo fingía hablar con los Pokémon por turismo en la Región Kalos –le explicó Looker con seriedad, y Destra asintió, sin querer interrumpirlo-. También investigué a otro sujeto, Natural Harmonia Gropius, de la Región Unova, un año antes de investigar a Valerie. El resultado fue muy interesante, pero no concluyente. Pero incluso antes de investigar a Natural Harmonia Gropius, investigué a una chica de la Región Kanto, un años después de que tú y yo nos conociéramos. Su nombre era Yellow del Bosque Verde. Lo que intento decirte, Destra, es que llevo años obsesionado con encontrar a alguien que verdaderamente pueda hablar con los Pokémon. Todas estas investigaciones han resultado ser no concluyentes, además de que no realizo estas investigaciones a nombre de la Policía Internacional Pokémon, sino por motivos personales que no he logrado zanjar –comentó él, y Destra se sintió un poco herida por aquel comentario-. Hasta ahora no he encontrado a ningún humano que sea capaz de hablar con los Pokémon, y de encontrarlo, esa es información que no compartiré con la Policía Internacional Pokémon. Si un humano así existiese, no quiero pensar en lo que ellos le harían. Es por eso que decidí el mantener mi investigación personal en secreto, Nanu solo conoce detalles menores, y si descubro algo verdaderamente importante, créeme que no se lo diré. Perdóname si mantuve esto en secreto incluso de ti, pero el que yo quiera encontrar a alguien con estas habilidades, no significa que deseo que la Policía Internacional Pokémon se entere. Mi motivo es personal –terminó Looker.

-Creo… que comprendo… -admitió Destra, sintiéndose mal por la forma en que reaccionó a los secretos de Looker-. Es solo que, siempre estás intentando desacreditar a la Policía Internacional Pokémon, y yo deseo seguir avanzando en la organización. Si pudiera probar que ella puede en verdad hablar con los Pokémon –comentó Destra, desesperada.

-¿Sabes lo que yo creo, Destra? –la interrumpió Looker, y Destra mantuvo su silencio-. Yo creo que todas esas personas pueden hablar con los Pokémon realmente, aún si los resultados no han sido concluyentes. Pero insisto en que la Policía Internacional Pokémon no debe enterarse -confesó Looker, pero Destra no respondió-. Pienso que tu investigación va en un rumbo correcto. Pero preferiría concentrar nuestros esfuerzos en encontrar al Equipo Rocket. Si quieres seguir investigando a esa chica yo no te detendré, en realidad quisiera seguirla investigando también. Solo espero que entiendas que no reportaré nada de estos hallazgos, a menos que encontremos algo que tenga que ver con el Equipo Rocket. Y por lo que he estado escuchando, ese niño Yuuji al menos no es tan inocente como pensábamos -prosiguió Looker, colocando una segunda bocina, desde la cual la voz de Yuuji se dejó escuchar.

-Sí, estamos bien -escuchaba Destra salir de la bocina, y desvió la mirada por unos instantes para encontrar a Yuuji charlando por el videoteléfono con una joven criada de ojos amarillos y cabello morado, quien lo miraba con una sonrisa genuina-. Recibí tu reporte, Courtney. Veré la forma de dirigirme al Puente Pepita de Ciudad Celeste. Pero no tengo la fuerza de derrotar a mi madre todavía. Y si ella sabe que me estás ayudando, estarás en muchos problemas -proseguía Yuuji en voz baja, asegurándose de que nadie lo escuchaba, pero Looker y Destra lo hacían-. ¿Por qué quiere mi madre llegar al Puente Pepita? -preguntó.

-Ya se lo dije… amo Yuuji. No estoy autorizada… a decir más -le respondió Courtney, la criada de Yuuji en la Región Hoenn-. La frecuencia… no es segura… y aunque lo fuera, usted no sabe nada. ¿Lo ha olvidado? Es por su seguridad. Su madre… tiene razones… para su estadía en Kanto. Ya está muy molesta… conmigo… por decirle donde estaba la primera vez. Pero yo estoy más molesta… con ella… por ya sabe qué -se burló Courtney.

-Ya basta con ese tema tan vergonzoso. De todas formas, no me das detalles al respecto -se fastidió Yuuji-. Voy a volverme más fuerte… y cuando lo haga, la traeré de regreso, a la fuerza de ser necesario. Haré lo posible por desviar el curso al Puente Pepita, pero no estoy viajando solo -aseguró.

-Eso lo sé… tengo ojos en Kanto… amo Yuuji -se burló Courtney-. En todo caso… hay una forma… en que puede aprovechar… la situación… para desviarse del camino… al Puente Pepita. Solo basta… que le pregunte a su acompañante… si querría ir con usted. Pero ya he dicho… suficiente… debo regresar… a mis responsabilidades. Hasta pronto, amo Yuuji -finalizó Courtney, cortando la transmisión.

-¿Por qué no puedes hablar con claridad? -se fastidió Yuuji, levantándose, y dirigiéndose a la mesa que compartía con Zawako, donde comenzaron a hacer conversación común y corriente, sin que una diera indicios de poder hablar con los Pokémon, o el otro de que pertenecía secretamente a una organización criminal.

-Son conversaciones curiosas las que uno puede registrar si interviene los teléfonos con tecnología de la Policía Internacional Pokémon, ¿no te parece? -preguntó Looker, rascándose la nuca, y mirando a Destra de reojo, quien lo miraba con determinación- ¿Ya me perdonas? -preguntó Looker con temor.

-Nuestro trabajo, es encontrar al Equipo Rocket -fue la respuesta de Destra, misma que deprimió a Looker-. Aunque… -prosiguió Destra, tomando su taza de café-. Puede esperar a que me termine mi taza de café… mientras comparto el momento con mi pareja de hace ya poco más de trece años… la pareja en la que confío plenamente, aunque a veces me porte como una chiquilla malcriada y egoísta… -prosiguió ella, ocultando su rubor con su taza de café, y Looker le sonrió en ese momento.

-Pediré más café -sonrió Looker, llamando a la mesera, quien amablemente les trajo más café, mientras Looker le pedía algunos postres de la barra de igual manera, ya que pretendía quedarse un buen tiempo.

-Abre esa boquita -en la mesa de Zawako, la aspirante a bióloga Pokémon alimentaba a su Cleffa con postres y dulces, para desgracia de su Eevee, quien sentada al lado de Zawako bajaba la mirada sintiéndose traicionada-. No me pongas esa cara, Eevoli. Tú no puedes comer dulces, y los Cleffa requieren de diversos tipos de azucares para desarrollarse plenamente. No tienes por qué sentir celos de Pixie, es adorable y mi Pokémon favorito, pero tú eres especial -aclaró ella con entusiasmo.

-¿Pixie? Te quebraste mucho la cabeza con el mote, ¿verdad? -recriminó Yuuji, lo que hubiese ocasionado alguna discusión antes. Pero Zawako estaba tan enamorada de su Cleffa, que nada podía hacerla enojar en esos momentos- Qué remedio… oye… se supone que deberías de darle este polvo de comer, no tus postres -aclaró Yuuji, entregándole a Zawako una bolsa con polvos de diversos colores, mismos que ella observó curiosa, y sacando la Pokédex para realizar las anotaciones pertinentes-. Molayne me pidió que te pidiera que le dieras crédito -le recordó.

-Oh, le daré el crédito pertinente, sin mención alguna de Panspermia en ninguna parte -se molestó un poco Zawako, pero con tan solo ver a su Cleffa, sus ojos se llenaban de lágrimas de emoción, y terminaba frotando sus mejillas con ella, para tristeza de Eevee, quien lloraba sintiéndose traicionada.

-Zawako… estás deprimiendo a Eevoli… -le recordó Yuuji, pero Zawako no tardó en tomar a su Eevee, acomodarlo en su regazo, y acariciarlo de una forma que logró hacer que Eevee olvidara todas sus preocupaciones, y se entregara al masaje de Zawako-. Que rápido te rendiste -se fastidió Yuuji tras mirar a Eevee, quien movía su cola sumamente feliz por el masaje-. Como sea, ¿qué hay que hacer aquí en Ciudad Celeste? Mis fondos se agotan -le explicó Yuuji, mirando sus finanzas.

-Pues… está el Museo de la Bicicleta al sur de la ciudad, y el Centro de Adopción de Melanie a dos establecimientos de aquí, donde Melanie, la dueña del lugar, da en adopción a los Pokémon abandonados por otros entrenadores. Puede que allí encuentres un Pokémon que te sea de utilidad -le respondió Zawako, mientras continuaba con el masaje de Eevee, y su Cleffa se degustaba una rebanada de pastel solo para ella. También está el Puente Pepita al norte, que lleva a la Ruta 24. Pero lo que a ti te interesa es, sin lugar a dudas, el gimnasio de Ciudad Celeste. Es un gimnasio de tipo Agua, aunque no tienes Pokémon que sean buenos contra el tipo Agua en estos momentos. Podríamos buscar algunos en las cercanías -sonrió ella con entusiasmo.

-El gimnasio puede esperar -aclaró Yuuji, lo que sorprendió a Zawako, quien pensaba que Yuuji querría retar al gimnasio de Ciudad Celeste lo antes posible para así poder hacerse más fuerte-. Pensé que podríamos turistear un poco. Podríamos, por ejemplo, ir al Puente Pepita, si quieres… -agregó él, y de improviso, Destra escupió su café a unas mesas de distancia, mientras Zawako apretó tan fuerte el masaje de Eevee que la terminó lastimando y obligándola a saltar a brazos de Yuuji, buscando su protección-. ¿Qué dije ahora? -se perturbó Yuuji.

-¿El Puente Pepita? ¿Me estás invitando al Puente Pepita? -se estremeció Zawako, pero Yuuji no comprendía las reacciones de su amiga- No, definitivamente estoy mal, no es posible. Seguramente escuché mal, o puede que solo quieras capturar los Pokémon de la Ruta 24 y 25, sí, eso debe ser. Por un momento me asusté -se tomó del pecho Zawako, y tanto Yuuji como su Torchic intercambiaron miradas-. Dímelo con palabras más compresibles a la próxima, en la Ruta 24 hay Bellsprout y Oddish, son tipos Hierba y Veneno, y te pueden ayudar en el gimnasio -aseguró ella, algo apenada.

-Alto… -la detuvo Yuuji, y la miró fijamente con los brazos cruzados-. ¿Exactamente qué significa cuando un chico invita a una chica al Puente Pepita, que te hizo reaccionar de esa forma tan rara, y desacreditarme por completo? -preguntó con molestia.

-Ya sabía que no sabías lo que significaba, aunque es algo un poco deprimente -se susurró la última parte, aunque Yuuji la alcanzó a escuchar-. El Puente Pepita de Ciudad Celeste, es famoso en esta ciudad por ser el lugar al que las parejas enamoradas van en su primera cita. Se dice que, si dos personas enamoradas lo cruzan tomados de la mano y sin separarse, tendrán una relación duradera y nunca faltará el amor. Por supuesto que no me lo estabas pidiendo por esa razón tan vergonzosa -aclaró ella, apenando a Yuuji, quien maldijo a Courtney en ese momento-. Pero si quieres visitarlo, del otro lado hay Pokémon de tipo Hierba que te servirían mucho para la batalla de gimnasio. No sería mala idea ir -aseguró.

-Ah, de modo que piensas que mi única razón para ir allí es el capturar Pokémon -agregó Yuuji con molestia, y con el rostro ruborizado-. Que poca estima me tienes. ¡Tal vez quería cruzar ese puente contigo! -se fastidio, y en ese momento el temple de Zawako se desbordó, y tanto Torchic como Eevee sintieron sus hocicos abrirse hasta sus límites- Pero tal parece, que la sola idea te parece repugnante -lo molestó ella.

-¡Na-nadie ha dicho que la idea me parece repugnante! -se defendió ella, y en ese momento, el par quedó en una situación muy incómoda, en la cual los egos de cada uno los acorralaron a ambos- No puedo creer que dije lo que acabo de decir -se estremeció Zawako, y Yuuji desvió la mirada, concentrándola fuera de la ventana. Zawako se sentó en ese momento, con la mirada perdida en lo que acababa de suceder, y entre ambos hubo un silencio muy incómodo. En la mesa de Looker y Destra, Looker intentó burlarse de lo que estaba pasando, pero Destra lo detuvo inmediatamente, como si no quisiera que le interrumpieran la novela. El silencio se extendió un rato más, hasta que Yuuji se frotó el cabello furiosamente, más molesto que avergonzado, y miró a Zawako con fiereza.

-Yo no me ando con juegos -aclaró él, sobresaltando a Zawako-. ¿Vas a cruzar el Puente Pepita conmigo o no? Es una simple pregunta de sí o no. Solo responde de una vez, ¿quieres o no quieres? -insistió con molestia, aunque sumamente apenado.

-Aún no he asimilado la petición, lo directo que eres me tiene aturdida -prosiguió ella, jugueteando con su falda-. Bueno… no me gustaría arrepentirme después… sin al menos intentarlo… -se apenó ella aún más, y el silencio incomodo prosiguió entre los dos-. Creo… creo que iré a pagar mi cuenta… ya regreso… -se disculpó ella, y corrió a pagar su cuenta, y solo cuando Yuuji estuvo solo, azotó la cabeza contra la mesa.

-¡No digas nada! -apuntó a su Torchic, quien estaba a punto de estallar en una carcajada, y terminó siendo perseguido por Yuuji por todo el restaurante, mientras Torchic se burlaba sonoramente con sus graznidos.

-Los jóvenes de hoy en día y sus cuentos de amores eternos. Casi me dan pena, ¿no es así, Destra? -preguntó Looker, sobresaltando a Destra, quien estaba sumamente ruborizada- Destra… no me digas que te creíste el cuento del Puente Pepita -se preocupó Looker, molestando a Destra.

-Obvio que no -se cruzó ella de brazos, aunque por el rubor en el rostro de Destra, era más que evidente para Looker el que sí estaba pensando en ello-. Hay que alistar nuestros disfraces para seguirlos. Vístete como si fueras a una cita, y no es porque yo crea en esas cosas, pero si desentonamos, nos van a descubrir -le recordó, apenada en todo momento, antes de retirarse a su habitación.

Ruta 24. Puente Pepita.

-Tabitha, aquí líder Máxima, ¿me copias? -en las cercanías de la Ruta 24, oculta entre las ramas de unos árboles, se encontraba la madre de Yuuji, envuelta en su capucha, con apenas unos cuantos mechones escarlatas escapando de su gorro, mientras utilizaba unos visores especiales para analizar a la gente en el puente- Estoy escaneando los rostros de todos los que se encuentran en el puente. ¿Cuál es mi objetivo? -preguntó la mujer.

-Su nombre es Vito, líder Máxima -le respondía Tabitha, uno de los miembros del Equipo Magma, a Máxima. Máxima podía escucharlo perfectamente por el comunicador que estaba aferrado a su oído-. Es un reclutador clandestino que utiliza el Puente Pepita para buscar a los miembros potenciales del Equipo Rocket. Coloca a los entrenadores un reto sencillo pero complejo, aprovechándose de la creencia local que dice que una pareja que cruce el Puente Pepita, derrotando a los cinco entrenadores en batallas Pokémon consecutivas, tomados de las manos y sin separarse, encontrarán el amor verdadero en su relación -le explicó, por lo que Máxima hizo una mueca de descontento-. Estos cinco entrenadores que retan a las parejas son secretamente otros cinco miembros del Equipo Rocket. Como los miembros del Equipo Rocket siempre van en pares, si el desafío es completado con éxito, Vito se acerca a ellos y les hace una oferta de reclutamiento. El punto del reclutamiento es que, al ser una pareja que logra cruzar el puente, tendrán la sincronía adecuada para sus trabajos de organización criminal. Además, claro, si se rehúsan, son amenazados de formas no muy placenteras. En algunos casos, no basta con solo palabras de amenaza, si sabe a lo que me refiero -aclaró.

-¿Cinco batallas consecutivas en pareja…? -se frotó la barbilla Máxima- Si quiero sacar a Vito de su escondite para obligarlo a decirme dónde está la base central del Equipo Rocket, necesito cumplir con ese desafío. Pero no tengo exactamente un compañero para poder realizar la prueba -meditó ella.

-Los miembros en el Puente Pepita realizan el desafío vengan o no vengan en pareja los posibles reclutas -le externó Tabitha en ese momento-. Si un entrenador en solitario intenta cruzar el puente, es retado a combates individuales, después de los cuales Vito se acerca para reclutarlo si sale victorioso. Los reclutas son enviados al Gimnasio de Ciudad Verde para su entrenamiento y asignación de una pareja en caso de no tenerla -finalizó.

-Lo que ya no puede ocurrir ya que destruí el lugar -le recordó Máxima-. En todo caso, podría intentar el reto, ser reclutada, y descubrir su nueva base de operaciones, antes de destruirla como hice con el gimnasio, pero… solamente poseo un Pokémon en estos momentos, no es de la región, y puede mega-evolucionar. Sé que podría vencer a esos entrenadores fácilmente, pero si lo intento con mi Camerupt, solo terminaré por delatarme ante ellos como la misma que atacó el Gimnasio de Ciudad Verde. Podría intentar atrapar un Pokémon de Fuego o Tierra de los alrededores, pero sin entrenamiento, sería muy complicado pasar el desafío -aseguró.

-En los alrededores de la Ruta 04 puede encontrar al Pokémon de Fuego, Charmander, líder Máxima -aclaró Tabitha, y Máxima meditó al respecto-. Con un poco de entrenamiento, estoy seguro de que podrá cruzar el puente y encontrar a Vito -aseguró.

-Puede que lo intente. Gracias, Tabitha -finalizó Máxima, y cortó la transmisión. Pero antes de bajar del árbol y dirigirse a la Ruta 04, algo llamó su atención-. ¿Yuuji? -se preguntó Máxima, mientras lo miraba caminar en dirección al Puente Pepita, con Zawako, sumamente nerviosa, a su lado- Podría ser… Yuuji tiene… -sonrió entonces Máxima, y exclamó de alegría, antes de caerse del árbol por la emoción, y asustar a otra mujer, que al parecer mantenía vigilado al Puente Pepita de igual manera, pero se había sobresaltado tanto, que corrió rápidamente al rio, dando un clavado, y nadando lejos del lugar. Máxima solo logró ver unos mechones anaranjados mientras la mujer huía sin desear ser vista-. ¿Qué ha sido eso? -se preguntó Máxima, y entonces se escondió en los arbustos, observando a Yuuji con su visor.

-Llegamos -habló Zawako con vergüenza una vez que ambos llegaron al Puente Pepita, y aunque Yuuji sabía que su madre debía estar cerca, en esos momentos no podía concentrarse en buscarla ya que se sentía incomodado. Zawako tampoco podía decir nada, y se mantenía abrazando a Eevee con vergüenza, como buscando ayuda de su amiga.

-¿Qué sigue entonces? -preguntó Yuuji, y Zawako se sintió bastante intimidada, no podía siquiera concentrarse- Si no quieres hacerlo, solo dilo -se fastidió Yuuji, pero de inmediato Zawako le tomó la mano, dejando a Eevee en el suelo para poder hacerlo mejor, Torchic incluso saltó de la cabeza de Yuuji para no incomodar.

-Cruzamos el puente… sin soltarnos las manos… y si lo logramos entonces tendremos… una… relación… bueno… -intentó decir ella, pero las palabras no le salían del pecho, por lo que Yuuji suspiró, y tiró de la mano de Zawako-. ¿Yuuji? -preguntó ella.

-Ya te dije que yo no me ando con rodeos. Cuando me decido a hacer las cosas, las hago y listo -agregó sin siquiera voltearla a ver, y ambos comenzaron a caminar por el puente en silencio, aunque a medio camino, Yuuji sintió que el cruzar aquel puente no era tan mágico como los locales lo hacían parecer-. ¿Solo esto hay que hacer? ¿Cruzar de un lado del puente al otro? ¿No te parece ridículamente sencillo? -preguntó curioso.

-Esa es solo una parte de la prueba -escucharon ambos, encontrando a un joven vistiendo pantalón de mezclilla y camisa blanca sin mangas, con un sombrero de paja y sombra de barba-. Yo soy el atrapa bichos Cale, y los reto a una batalla -enunció, liberando un par de Pokébolas, de las cuales salieron un Beedrill y un Butterfree-. Saquen a sus Pokémon y enfréntenme -se preparó con su red de atrapar bichos lista.

-¿Te importa? Estoy ocupado, y no tengo tiempo para batallas. Lee la atmosfera, soquete -insultó Yuuji, sobresaltando al atrapa bichos Cale, y apenando a Zawako, quien reverenció en dirección al joven-. ¿Por qué te disculpas? -se molestó Yuuji.

-Es parte de la tradición del puente -aclaró Zawako-. Si fuera solo cuestión de pasar de un lado del Puente Pepita al otro, no tendría sentido. Hay que luchar contra cinco entrenadores consecutivamente. Sin separarse del agarre de las manos. En ocasiones las parejas pierden porque no están en sincronía, y la relación termina. Otras veces porque uno de los dos celebra y se olvida de las reglas. Algunas… como puede ser en este caso, porque uno de los dos no es bueno en batallas -se apenó ella.

-Más vale que ese al que te refieres no sea yo -recordó Yuuji las burlas de Zawako por sus habilidades-. De modo que solo hay que ganar cinco batallas consecutivas. Por mí está bien. ¡Nidoran! -llamó Yuuji, y su Nidoran se preparó para la batalla- Anda, Zawako. Será nuestra primera batalla doble -le sonrió Yuuji.

-Pero yo ni siquiera sé… -intentó decir ella, cuando su Pokébola estalló, y su Nidoran corrió a encuentro de su compañero, deprimiendo a Eevee, quien estaba a punto de saltar en auxilio de Zawako, y terminó siendo confortado por Torchic, quien igual no podía combatir al ser un Pokémon ilegal-. ¿Needle? -se apenó Zawako, mientras Nidoran le sonreía alegremente, y pegaba su cuerno con el Nidoran de Yuuji- Es verdad… la razón por la que quería que ambos tuviéramos un Nidoran era… -recordó Zawako, y entonces apretó la mano de Yuuji con fuerza-. Si pierdes… me voy a enojar mucho, ¿entendiste? -prosiguió Zawako, entusiasmada.

-Ah, no voy a perder, voy a cruzar el puente de princesitas, y te vas a tener que acostumbrar -recriminó Yuuji, listo para la batalla-. ¡Será una batalla larga, Nidoran! ¡Foco Energía! -ordenó Yuuji, y su Nidoran concentró su energía.

-¡Needle! ¡Golpe de Cola! -ordenó Zawako, y su Nidoran comenzó una danza, meneando la cola, que pronto afectó tanto a Beedrill como a Butterfree- Atento, Yuuji. Aunque Beedrill sea más fuerte, hay que derrotar a Butterfree primero -Yuuji dudó, pero entonces descubrió la razón.

-¡Butterfree, usa Confusión sobre Nidoran macho! -ordenó Cale, impactando a Nidoran directamente, quien se sintió sumamente debilitado por el ataque del Butterfree- Esto es demasiado sencillo. ¡Doble Ataque! -exclamó ordenando a su Beedrill, quien bajó en picada y atacó en un par de ocasiones a Nidoran con uno de sus aguijones, repitiendo el proceso con el otro, preocupando al Nidoran de Zawako.

-Los ataques de Beedrill no son muy efectivos, resiste. ¡Needle! ¡Refuerzo! -ordenó Zawako, y el Nidoran de Zawako comenzó a aplaudir, llenando de energía a Nidoran, quien preparó su cuerno - Rrecuerda, Butterfree es el peligroso -aclaró ella.

-Lo sé, ¡Picotazo! -exclamó Yuuji. Gracias a la combinación de Foco Energía y Refuerzo, el cuerno de Nidoran brilló intensamente, y de un tremendo brinco impactó a Butterfree, chocando su cuerno en su contra, y derribándolo fácilmente.

-¿Cómo pasó eso? Este par de niños es bueno -se impresionó Cale, dando sus órdenes, y su Beedrill salió a intentar hacer una diferencia en contra del Nidoran de Yuuji, pero sus ataques no eran efectivos.

-Con Butterfree fuera, nuestros Nidoran son resistentes a los ataques Insecto y Veneno, Beedrill no puede hacer nada -exclamó Zawako, aunque la Pokébola en el cinturón de Yuuji se estremeció de molestia-. Ese Beedrill -corrigió Zawako, pero rápidamente regresó al combate-. ¡Needle! ¡Picotazo! -ordenó Zawako.

-¡Nidoran! ¡Picotazo! -prosiguió Yuuji, y en un instante, ambos impactaron al unísono a Beedrill, derrotándolo. Yuuji sonrió de forma arrogante, aunque Zawako, que ganaba su primera batalla, estaba sumamente emocionada e intentó alzar los brazos al aire, cuando Yuuji la detuvo- ¡Oye! ¡Tu mano! -le recodó Yuuji.

-Ah… estaba tan emocionada de ganar mi primera batalla que casi te suelto… -se apenó Zawako, aunque sintió una sensación agradable al darse cuenta de que Yuuji no se había distraído sobre ese objetivo, lo que la motivó bastante.

-Parece que esta vez llegó un par decente -interrumpió el momento otra entrenadora, una chica en uniforme escolar, de falda azul y blusa blanca-. Mi nombre es Ali, seré su siguiente oponente. ¡Ve, Pidgey! ¡Ve, Spearow! -llamó la chica, y esperó- ¿Van a reemplazar a sus Pokémon? -preguntó curiosa. Ambos miraron a sus Pokémon, quienes asintieron en complicidad.

-¡Seguiremos! -entonaron ambos al mismo tiempo, y tras aquello, los ataques de Pidgey, y Spearon prosiguieron, con Pidgey usando Ráfaga de Viento, y Spearow Picotazo. Zawako y Yuuji se mantuvieron en una estrategia similar, constando del Nidoran de Zawako sirviendo de apoyo, y el de Yuuji como la fuerza ofensiva, y en poco tiempo, se hicieron con la victoria, mientras Máxima observaba todo con interés.

-Se ha vuelto fuerte, aunque sus estrategias son muy básicas… -concluyó la mujer, mientras Yuuji y Zawako eran recibidos por un tercer entrenador, de nombre Timmy, un joven de pantalón color caqui, playera azul turbio, y una gorra naranja, quien dejó salir a un Sandshrew y un Ekans, lo que confundió a Yuuji unos instantes, mientras Zawako, comprendiendo lo que ocurría, sacaba sus lentes con la mano libre, se los colocaba, y entraba en modo profesora, explicando a Yuuji la biología de los Sandshrew y los Ekans, ante la mirada confundida de Timmy-. Alguien tan cabeza caliente como Yuuji no se hace tan bueno en tan poco tiempo. Lo entrené muchas veces, y él siempre daba valor a la fuerza en lugar de la estrategia. Solo aprendió una sola estrategia de Foco Energía y atacar rápida y certeramente, nada más. Pero ahora… parece como si hubiera aprendido otros trucos. Esa niña parece todo menos entrenadora, ¿cómo hizo para que Yuuji mejorara tanto? -se preguntó, mientras veía a ambos tomados de la mano- Supongo que la gente cambia por amor, ¿no es así, cariño? -sonrió ella, recordando a su esposo.

-Entonces, Sandshrew es la forma previa de Sandslash, su coraza es muy fuerte, pero su barriga es débil. Y como estamos en un puente, no puede enterrarse bajo tierra, lo que lo hace el eslabón débil, porque… -interrumpió Zawako, permitiendo a Yuuji que intuyera el resto, confiando en que él podía.

-Porque, aunque la edad de un Ekans pueda medirse por su longitud, y este sea razonablemente largo y por consiguiente fuerte, es un tipo Veneno y nuestros Nidoran lo resisten fácilmente. Solamente hay que tener cuidado con el ataque de Ácido -concluyó Yuuji, y Zawako sonrió en señal de aprobación-. Bien, seguiremos con ustedes si pueden hacerlo -agregó Yuuji, aunque su Nidoran ya estaba bastante cansado-. Resiste solo este combate, Nidoran, ¡Doble Patada sobre Sandshrew! ¡Ataca por su derecha! -ordenó Yuuji.

-¡Needle! ¡Arañazo sobre la cola de Ekans! -se lanzó el Nidoran de Zawako sobre la cola de Ekans, rasguñándola, por lo que Ekans abrió su hocico en señal de dolor, mientras el Nidoran de Yuuji llegaba ante Sandshrew, y se preparaba para patear con fuerza.

-¡No podrás hacer nada una vez que Sandshrew se proteja! -exclamó el joven Timmy, quien tras observar a su Sandshrew adquirir la forma de una bola, pensó que resistiría el golpe, y así lo hizo, hasta salir disparado por la tremenda Patada Doble al hocico abierto de Ekans, donde quedó atrapado- ¡No, Ekans! ¡Sandshrew no es comida! -reaccionó con temor Timmy, y regresó a sus Pokémon. Solo entonces, ambos Nidoran cayeron agotados.

-Supongo que es todo… -se apenó Zawako, agachándose a cómo podía ya que Yuuji no le soltaba la mano, y acariciando la cabeza de su Nidoran, antes de regresarla a su Pokébola. Su Eevee entonces se colocó frente a ella, desafiante ante la joven que llegaba-. ¿Eevoli? -se preguntó ella, y su Eevee le habló en su propio idioma, y tras escucharlo, Zawako se conmovió- Haré todo lo que pueda, Eevoli -celebró ella, mientras veía a Yuuji llamar a su Nidoran-. Vamos a seguir, ¿verdad? -agregó ella alegremente.

-No me hagas esas caras que me das pena -viró el rostro Yuuji, tomando la Honor Bola de Mankey-. ¡Ve! -llamó a su Mankey, quien optó una mirada gentil, hasta que vio a Zawako junto a Yuuji, y su mirada cambió a una mirada agresiva, antes de resoplar en su idioma- Creo que no le agradas mucho -se preocupó Yuuji.

-Esa es una forma muy gentil de decirlo si tomamos en cuenta el cómo me llamó -le respondió Zawako, mientras Eevee le recriminaba a Mankey por las palabras tan poco gentiles que le dirigió a Zawako-. Con Mankey en mi contra, no sé si podremos la verdad -se preocupó ella.

-Mankey, se gentil -recriminó Yuuji, y Mankey, aunque de mala gana, se posó frente a la retadora, que apenas y comprendía el cómo habían llegado tan lejos-. Estamos listos -le aseguró Yuuji con determinación.

-Si llegaron tan lejos, eso parece -se preparó la chica-. Mi nombre es Reli, su penúltima oponente -enunció, y liberó de sus Pokébolas a un Bellsprout y a un Oddish, Yuuji no los conocía, por lo que Zawako estuvo a punto de explicarle, pero Reli no se hizo esperar-. ¡Oddish! ¡Aroma Dulce! ¡Bellsprout! ¡Polvo Venenoso! -el ataque de Aroma Dulce los alcanzó a ambos, y el de Polvo Venenoso envolvió a Mankey, quien terminó envenenado, lo que lo enfureció- Las enciclopedias Pokémon se leen antes de los combates -agregó ella con malicia.

-¡Yuuji no es de Kanto! ¡Al menos deberías tener la decencia de dejarme explicarle! -intentó defender Zawako, pero Yuuji la tranquilizó, apretando su mano gentilmente- Pero no los conoces… -se preocupó ella.

-Por supuesto que los conozco, Oddish y Bellsprout, tipo Hierba y Veneno. Me los recomendaste para el gimnasio de Ciudad Celeste -se preparó Yuuji, y su Mankey esperó ordenes-. ¡Y es todo lo que necesito saber de momento! ¡Mankey! ¡Contoneo! -ordenó Yuuji, mientras su Mankey, pese a estar envenenado, sonreía y se golpeaba el pecho con orgullo, incluso invitando a Bellsprout a ir tras de él, lo que no solo enfureció a Bellsprout, sino que lo confundió- Vamos, Eevee está más que ansioso -le recordó, y Zawako, tras ver a su Eevee, y el cómo le daba fuerzas al asentir, se llenó de determinación.

-¡Contoneo aumenta la fuerza de ataque de Bellsprout! ¡Evitemos daño colateral! ¡Ataque de Arena! -Eevee obedeció, y lanzó su ataque de arena a Bellsprout, quien furioso, no obedecía las ordenes de su entrenadora, y lanzaba sus látigos por todas partes, incluso en contra de Oddish.

-¡Ataque Furia sobre Oddish! -a la mención del movimiento, Mankey se lanzó sobre Oddish, Bellsprout estaba inutilizado de todas formas, por lo que el pequeño Pokémon fue noqueado rápidamente.

-¡Ataque Rápido sobre Bellsprout! -prosiguió Zawako, y una embestida tremenda noqueó a Bellsprout, y ambos Pokémon fueron derrotados, alegrando a Zawako, quien apenas y podía contener la emoción- ¡Solo uno más! -abrazó a Yuuji, antes de escuchar el eructo de Mankey, quien lidiaba con su envenenamiento.

-Soy el ultimo, mi nombre es Kevin -agregó un entrenador vestido de campista, preparó sus Pokébolas, y las lanzó al unísono, liberando a un Vulpix y a un Growlithe, y como había pasado antes, el entrenador no dejó a Zawako explicar-. ¡Lanzallamas! -enunció, pero más tardo en dar la orden, que Yuuji en dar su respuesta.

-¡Mankey! ¡Toma a Eevee y salta enteramente vertical! -ordenó Yuuji, y Mankey tomó a Eevee de la cola, aunque con muy poca gentileza, mientras evadía ambos ataques por muy poco. En todo momento, Máxima miró a Yuuji con sorpresa, y con una sonrisa en sus labios- No necesito que Zawako me explique las fortalezas y debilidades del tipo Fuego -se burló Yuuji, mirando a su Torchic-. El tipo Fuego es mi especialidad. ¡Golpe Karate! ¡Directo al cuello de Growlithe! -ordenó, y rápidamente Mankey llegó ante Growlithe, azotándole el cuello. Growlithe, tras el tremendo golpe, no pudo lanzar más fuego.

-¡Eevoli! ¡Velocidad contra Vulpix! ¡Cubre a Mankey! -reaccionó rápidamente Zawako al notar que Vulpix apuntaba su lanzallamas contra Mankey, quien sintiéndose débil por el veneno, no podía reaccionar tan rápidamente- ¡Yuuji! ¡La debilidad de Vulpix está en sus colas! -apuntó Zawako, y Yuuji asintió.

-¡Las colas entonces! ¡Patada Baja! -tras la orden, Mankey pateó las colas de Vulpix, quien retrocedió e hizo caras de dolor- Eso alentará a Vulpix, ahora usa Golpe Karate contra… -intentó ordenar Yuuji, más al momento en que Mankey le dio la espalda a Vulpix para atacar a Growlithe, Vulpix intentó atacarlo con su Lanzallamas, pero Eevee lo embistió a tiempo-. Pero pensé… -se sorprendió Yuuji.

-Cuando un Vulpix se encuentra con un oponente muy fuerte, se hace el herido para atacar a traición -le explicó Zawako, mirando a Vulpix, quien se resistía a caer-. Vulpix es muy lindo, y puede generar vínculos muy profundos con su entrenador, pero también es quisquilloso y astuto. ¡Termínalo con Ataque Rápido! -enunció, y tras la potente envestida, Vulpix cayó.

-¡Golpe Karate a Growlithe! -prosiguió Yuuji, y tras el tremendo golpe, Growlithe cayó de igual manera. Ante la emoción ambos celebraron, aunque apretaron bien las manos cuando se dieron cuenta de que estuvieron a punto de soltarse. Máxima lo observó todo, orgullosa, pero no tardó en posar su atención contra el hombre al final del puente, que comenzó a aplaudirles a ambos.

-Bravo, bravo, lograron completar el desafío del Puente Pepita -agregó el hombre, dirigiéndose al par, mientras ambos llegaban al otro lado del puente, sumamente agradecidos de haber terminado la prueba, aunque igualmente apenados-. No es nada fácil cruzar este puente y cumplir con el desafío. Se requiere de mucho esfuerzo, dedicación, y por supuesto, habilidad -prosiguió el hombre, y mientras hablaba, Máxima se preparaba, acercándose al hombre-. Un par de entrenadores tan buenos como ustedes, le vendrían muy bien a la organización a la que represento. Díganme, jovencitos, ¿estarían dispuestos a unirse al Equipo Rocket? -preguntó el hombre, con una sonrisa siniestra. La pregunta sorprendió a ambos, quienes no daban crédito a lo que estaban escuchando- Espero que sepan, que el Equipo Rocket no acepta un no por respuesta. No querrán que les haga una oferta que no podrán rechazar, ¿verdad? -se preparó el hombre, sacando un objeto punzante de su bolsillo, sobresaltando a Máxima, quien aún no se encontraba en posición, pero salió de su escondite cuando supo que su hijo estaba en peligro.

-¡Yuuji! -gritó ella, sorprendiendo a Yuuji y al hombre, quien inmediatamente se preparó para atacar al distraído joven, cuando un torrente de agua salió disparado en su dirección, derribándole el cuchillo de la mano, cuando este estuvo a escasos centímetros de herir a Yuuji.

-Lo sabía, no tenía pruebas ya que nadie había pasado el desafío del Puente Pepita en mucho tiempo, pero el Puente Pepita era de verdad una forma de reclutamiento para el Equipo Rocket -habló una mujer, de cabellera anaranjada, vistiendo traje de baño, y con una bata blanca sobre ella. Se trataba de la misma mujer a la que Máxima le había caído encima, y tras la confusión, Máxima intentó huir-. ¡También he venido a detenerte a ti! ¡Líder del Equipo Magma! -exclamó la mujer, quien con su Starmie saliendo del agua, acortó la ruta de escape de Máxima. Más antes de poder detenerla, el Torchic de Yuuji embistió a Starmie, sacándolo de balance, y permitiendo a Máxima huir.

-¡Gracias Torchic cariño! -enunció Máxima mientras huía, y miraba a Yuuji con una sonrisa- ¡Por cierto! ¡Hacen una linda pareja! -se burló Máxima, huyendo del lugar. La mujer de cabellera anaranjada se mostró molesta, pero cuando el reclutador del Equipo Rocket intentó huir junto con el resto de entrenadores que pertenecían a la organización, la mujer tuvo que tomar una decisión, y aquella fue el concentrar su ataque en dirección al reclutador del Equipo Rocket.

-¡Psico Onda! -ordenó la mujer, atrapando al hombre, y mirando a Yuuji fijamente- Tu Pokémon acaba de dejar escapar a una criminal -miró la mujer a Yuuji con molestia-. ¿Por qué interferiste? -le preguntó.

-Oh, lo lamento mucho, pero yo no le dije a mi Torchic que atacara a tu Pokémon -se cruzó de brazos Yuuji, por vez primera soltando la mano de Zawako, y mostrándose desafiante a la mujer- En todo caso, estaba más preocupado por el cuchillo que casi me arranca el ojo. No puedes culparme por lo que pasó, Torchic simplemente hizo lo que pensó que era correcto -insistió Yuuji, tomando a su Torchic, y ambos miraron a la mujer con cautela.

-Vas a acompañarme a la comisaría de todos modos -lo tomó del brazo la mujer, aunque Yuuji se defendió-. Tengo la autoridad para hacerlo, y te recomiendo no resistirte si quieres probar tu inocencia. Te lo ordena la Líder de Gimnasio de Ciudad Celeste, Misty. Tengo la autoridad de hacer arrestos, y desobedecer mis instrucciones, es ir contra la ley -aseguró ella, por lo que Yuuji desistió, mientras Misty miraba a una confundida Zawako, que permanecía con Eevee y el furioso de Mankey en incredulidad-. Toma esta baya Pecha y dásela a Mankey -agregó Misty con gentileza, confundiendo a Zawako aún más-. Lo lamento por interrumpir tu cita, pero tu amigo irrumpió en la captura de una criminal, y debe testificar para probar su inocencia. Lo lamento mucho -se retiró entonces Misty, tirando del brazo de Yuuji, mientras Zawako intentaba comprender todo lo que había pasado.

-No te quejes y comete esto -se dirigió rápidamente a Mankey, quien de mala gana se comió la baya Pecha-. ¡Esperen! ¡Voy con ustedes! ¡Sea lo que sea lo que está pasando! ¡Les aseguro que es solo un malentendido! -exclamaba Zawako, persiguiendo a Misty, al paralizado reclutador del Equipo Rocket, y a un muy molesto Yuuji, que obedecía de muy mala gana.

Mientras tanto, Máxima se había vuelto a refugiar entre los árboles, y miraba a Yuuji con tristeza mientras se lo llevaban. No pretendía involucrar a Yuuji, esta era su misión, él simplemente se convirtió en un medio, pero ahora, todo se había complicado demasiado.

-¡Oh vaya! ¿Cómo se supone que le voy a explicar a Destra todo lo que acaba de pasar? -exclamó alguien, por lo que Máxima volvió a ocultarse en los árboles, encontrando a Looker bajo el puente- Estaba esperando el momento perfecto para atrapar a ese reclutador, pero todo se complicó cuando la líder del Equipo Magma apareció, y ahora el joven Yuuji está en problemas, esto no puede ser, dependemos de él para encontrar a esa mujer -salió Looker de debajo del puente, tomó un celular, y comenzó a hacer llamadas-. ¿Emma? ¿Me escuchas? Necesito que por favor te pongas en contacto con la comisaría de Ciudad Celeste en la Región Kanto, y emitas un reporte de que el joven Yuuji de la Región Hoenn es un testigo protegido. No se le debe hacer pregunta alguna, no importa las insistencias de la Líder de Gimnasio de Ciudad Celeste. Ese joven debe ser liberado, sin importar qué, ¿puedes hacerlo? -pidió Looker, esperó del otro lado de la línea, y entonces asintió- Gracias, Emma -colgó el teléfono, y entonces miró del otro lado del puente, encontrando a Destra esperando, vistiendo un atuendo formal, siendo este un vestido azul, como si fuera a una cita. Se mostraba nerviosa y pensativa, y tras verla, Looker se sintió terrible por venir únicamente con su gabardina de detective-. Ah, ¿era enserio lo de la vestimenta para una cita? -se sobresaltó Looker, quitándose la gabardina de detective, y lanzándola bajo el puente- Después vengo por ella. ¡Destra! -llamó Looker, corriendo al otro lado del puente, donde Destra lo esperó, apenada- Perdona, pasaron algunas cosas… -se apenó Looker, quien entonces escaneó a Destra, quien se sintió sumamente incomoda por las miradas de Looker-. Tengo… mucho que contarte… -se apenó Looker.

-Me imagino… pero… ya no es horario laboral -recalcó Destra, jugueteando con su cabello-. Hace mucho que no teníamos una cita… por eso tardé un poco en arreglarme… pero… si necesitas decirme algo laboral, supongo que puedo esperar un poco más… veníamos en plan laboral de todas formas… -se apenó ella, y bajó la mirada, sintiéndose ridícula. Máxima lo observó todo con curiosidad.

-Bueno… sí tengo mucho que contarte… pero… puede esperar… supongo… -se rascó la nuca Looker, sintiéndose sumamente incómodo, y mirando en dirección al Puente Pepita, vacío en esos momentos ya que los reclutadores del Equipo Rocket habían huido en el momento en que la Líder de Gimnasio de Ciudad Celeste había hecho acto de presencia-. No sé si sabías que… las parejas que cruzan este puente tomados de las manos, se dice que llegan a tener una relación duradera y plena, o algo así, es lo que dicen los lugareños -se apenó Looker.

-Creo que ya lo había escuchado… sí… -contestó Destra, y entre ambos se hizo un silencio muy incómodo-. Pensé que ambos habíamos acordado hace tiempo, en no volver a involucrarnos sentimentalmente. ¿Estás seguro de que quieres volver a intentarlo? La última vez no terminamos muy bien… -comentó ella, ruborizada.

-Tampoco terminamos tan mal –se defendió Looker- Mientras estemos los dos conformes en que nadie además de nosotros sabrá de esto. No veo por qué no volverlo a intentar –prosiguió Looker, apenando a Destra-. Además, tal vez el hechizo del Puente Pepita sea lo que necesitábamos para cambiar un poco nuestra mala suerte –guiñó el ojo Looker.

-¿Mala suerte? –sonrió Destra, moviendo su cabeza en negación- Es verdad que cuando tú y Nanu me encontraron inconsciente en aquella playa de Alola hace 14 años, realmente lo consideraba mala suerte –recordó ella, pero entonces miró a Looker con una sonrisa genuina-. Pero de todas formas me volví una agente con el único propósito de impresionar al detective que me gustaba, así que, ¿quieres cruzar conmigo, y volverlo a intentar? –preguntó sonrojada.

-Viéndote vestida así, estaría loco si me negara -respondió Looker, tomando su mano, y comenzó a cruzar el Puente Pepita con Destra, todo el tiempo en silencio, y hasta llegar al otro lado sin ningún contratiempo ya que, aunque debían enfrentar a cinco entrenadores, estos ya no se encontraban en el puente, por lo que al llegar al otro lado, solo se miraron el uno a la otra en silencio por unos instantes, sin saber exactamente qué hacer. Aunque Looker fue el primero en notar que la situación se estaba tornando incómoda, por lo que tomó la iniciativa-. Bueno… eso fue sencillo… pero no tenemos por qué dejarlo hasta aquí. ¿Qué te parece si cenamos algo en Cabo Celeste? Escuché que hay un restaurante con una bella vista al faro -invitó él.

-¿Todo siempre tiene que ver con comida contigo? -desvió la mirada un poco Destra, deprimiendo a Looker, aunque Destra solo se estaba burlando- Vamos entonces, una cena me caería muy bien en estos momentos, y no me arreglé solo para cruzar un puente –aseguró ella, rodeando a Looker con sus brazos-. No tienes idea, de cuanto extrañé esto –prosiguió ella, besando a Looker por unos instantes, antes de reírse como una chiquilla enamorada y tirar de él en dirección a la Ruta 25, aunque Looker se mostraba un poco preocupado por su gabardina.

Una vez que Looker y Destra estuvieron fuera de su rango visual, y que Máxima se percató de que no había más mirones en los alrededores, se dignó a salir de su escondite y bajar al puente, donde se encontraba la gabardina de Looker. Teniendo el suficiente cuidado, miró en los interiores de la misma, encontrando una placa policial.

-La Policía Internacional Pokémon -se dijo a sí misma al leer la placa-. Tal parece que mi pequeña intervención en el gimnasio de Ciudad Verde rindió frutos. Aunque no se suponía que Yuuji fuera involucrado. ¿Qué clase de madre soy, involucrando a mi hijo en esta guerra del crimen organizado? -se fastidió ella, y comenzó a indagar en la gabardina- Gracias a la intervención de esa Líder de Gimnasio, ahora tendré que buscar otros medios para descubrir las bases secretas del Equipo Rocket. ¿Qué mejor forma que teniendo la misma información que la Policía Internacional Pokémon? –sonrió Máxima, extrayendo un dispositivo de su capa, y colocándolo detrás de la placa de policía de Looker- Sabré todos sus secretos, detectives, aunque creo que ya sé el más importante. Así que, si tocan a mi hijo, voy a golpearlos donde realmente puedan sentirlo -finalizó ella, volvió a acomodar todo, y dejó la gabardina bajo el puente.

Comisaría de Ciudad Celeste.

-Lo siento mucho, Líder Misty, pero no podemos aceptar los cargos -una vez que llegaron a la comisaría de Ciudad Celeste, la Líder de Gimnasio de la ciudad fue recibida por la Oficial Jenny, quien rápidamente se encargó de encerrar al reclutador del Equipo Rocket en el cuarto de interrogatorio, pero se negaba rotundamente a hacer lo mismo con Yuuji-. Son las instrucciones del cuartel general. El entrenador conocido como Yuuji, no cuenta con antecedentes penales, además de ser un testigo protegido. No puede ser procesado -aseguró la Oficial Jenny, sorprendiendo a Yuuji, quien esperaba en una silla a que la discusión entre la Líder de Gimnasio y la Oficial Jenny terminara.

-¿A qué se refiere con testigo protegido? Este entrenador facilitó el escape de una criminal -señaló Misty con autoridad-. He defendido Ciudad Celeste por mucho tiempo de organizaciones criminales como el Equipo Rocket, y pese al poder que ellos tienen en Kanto, jamás se me había presentado un caso de supuestos testigos protegidos. Exijo que me informen al respecto, tengo la autoridad para saberlo -aseguró Misty.

-Tiene la autoridad de saber sobre los registros policiales de la Región Kanto, Líder Misty, pero este caso sobrepasa su jurisdicción -le aseguró la Oficial Jenny, con un expediente en su mano, y leyéndolo como si en su interior se encontraran redactadas todas las respuestas a las posibles preguntas de Misty-. Revelarle esta información, no solo sería irresponsable, sino una falta a la información confidencial de otros casos policiacos foráneos, e involucraría entregarle información sensible sobre la situación familiar del joven Yuuji. Puede apelar en una corte civil a la resolución, pero no puede, bajo ningún motivo, retener al joven en contra de su voluntad, a menos de que tenga pruebas fehacientes de su asociación en algún delito. Dígame, Líder Misty, ¿tiene pruebas de video, audio, o de testigos, que puedan servir como evidencia en las acusaciones que remite? -le pidió la oficial.

-Está usando lenguaje legal para desviar mi atención, ¿no es así? ¿Cree que nací ayer? -se fastidió Misty, y la oficial trastabilló un poco- No tengo pruebas. Por alguna razón, todas las cámaras de seguridad que se han instalado en el Puente Pepita han sido neutralizadas, no importa cuántas veces sean reparadas, siempre se rompen. ¿No le parece esto sospechoso, oficial? Sin mencionar que atrapé a un reclutador del Equipo Rocket que sí está siendo entrevistado bajo mi solicitud. ¿Por qué él puede ser intervenido oficialmente y este niño no? ¿Qué esconden? -prosiguió muy molesta.

-Como le dije, solo sigo instrucciones -cerró su carpeta la oficial, sabiendo que esta ya de nada le servía-. La fuente que dio la orden, es una fuente confiable, aunque confidencial. Cualquier orden de esta fuente se sigue sin cuestionarse. Así que, al menos que obtenga evidencias concretas, no puedo retener a un menor de edad. Absténgase de insistir por favor -finalizó la Oficial Jenny, liberando a Yuuji de las esposas que le habían colocado tras ingresar a la comisaría-. He dicho todo eso, pero si llegas a tener un problema serio, puedes dirigirte a cualquier Oficial Jenny. ¿Comprendes? Solo a las Oficiales Jenny. Cualquier otro oficial podría estar comprometido. Es muy peligroso involucrarse con el Equipo Rocket -le informó la oficial en un susurro, y Yuuji se frotó las muñecas una vez que fue liberado.

-Lo tomaré en cuenta. Pero solo estaba en el momento y lugar equivocados -le aseguró, y aquello fue suficiente para la oficial, quien se retiró en ese momento-. Eres la Líder de Gimnasio de Ciudad Celeste, ¿verdad? ¿Significa todo esto que no vas a aceptar mi reto de gimnasio? No me gustaría que este pequeño incidente me retrasara en mi viaje -se burló Yuuji.

-Te crees intocable, ¿verdad? -le respondió Misty, mirándolo fijamente- Como Líder de Gimnasio, no puedo decirle que no a un reto. Pero eso no importa en estos momentos, no puedo retenerte, pero exijo que me digas lo que sabes. ¿Por qué esa miembro del equipo Magma te conocía? -preguntó Misty, muy molesta.

-Se lo dije a la Oficial Jenny, y te lo digo a ti. Estaba en el momento y lugar equivocados -se molestó Yuuji, cruzándose de brazos-. Además, que un criminal conozca mi nombre, no me hace un criminal. ¿Si un miembro de tu familia le roba a alguien, deberían procesarte a ti? -le preguntó, sorprendiendo a Misty, quien se percató de que Yuuji estaba a punto de soltarse en llanto y desesperación- En todo caso, no vas a hacerme hablar. Aparentemente soy un testigo protegido, ya sabes de lo que me protegen. Iré a tu gimnasio, obtendré tu medalla, y no me volverás a ver -finalizó Yuuji, metiendo sus manos en sus bolsillos, y retirándose.

-Eso, si cuando tengamos nuestra batalla, me convences de que dices la verdad -señaló Misty en tono de amenaza, lo que molestó a Yuuji aún más-. Jamás perdería contra alguien mal intencionado. Si de verdad eres inocente de todo esto, lo demostrarás en el campo de batalla. Hasta entonces, ante mí siempre serás un criminal, y pondré todo mi esfuerzo en ponerte tras las rejas -le aseguró. Yuuji la ignoró, y salió a la recepción de la comisaría, donde encontró a Zawako, y fue recibido por sus preocupados Torchic y Mankey, y curiosamente, encontró a Brock también junto a Zawako.

-¡Yuuji! -exclamó Zawako preocupada, mientras Yuuji bajaba la cabeza, no sabiendo qué decir- ¿Estás bien? ¿Qué fue todo eso? -le preguntó preocupada, y abrazando a Eevee demasiado fuerte en su preocupación.

-Vine en cuanto Zawako me lo contó todo. ¿Todo está bien? -le preguntó Brock a Yuuji, quien mantenía su silencio. Brock entonces notó a Misty salir, y ambos se miraron el uno al otro- ¿Misty? ¿Tú lo detuviste? -peguntó Brock.

-¿Brock? ¿Conoces a este niño? -le preguntó Misty, sorprendida, y juzgando a Yuuji con la mirada- Para mí no existe mejor juicio que el tuyo. Este niño, dime… ¿confías en él? -le preguntó Misty, y Brock la miró fijamente.

-No es alguien malo, es lo único que puedo decir -fue la respuesta de Brock, misma por la que Misty meditó al respecto-. Te vez bien, parece que te has tomado tu rol de Líder Maestra demasiado enserio -se alegró Brock.

-¿Lo notaste? Me enorgullezco de mi decisión de seguir a cargo del gimnasio. Debiste quedarte como líder también -se distrajo Misty, quien aparentemente estaba alegre por ver a Brock-. No sé qué creer de ti, Yuuji, pero si Brock lo dice, no puedes ser tan malo. Pero, aun así no pienso serte flexible en la batalla -finalizó y se retiró, con una mirada de fiereza en su rostro, que solo dejaba pasar al ver a Brock-. Un placer volver a verte -sonrió, y salió de la comisaría.

-Nos vemos luego -se despidió Brock, y entonces encaró a Yuuji, cruzándose de brazos, y sobresaltándolo-. Yuuji… no es nada difícil el cambiar el temperamento de Misty a su modo Gyarados, pero normalmente se le pasa rápido. ¿Algo que quieras compartir con nosotros? -le preguntó Brock, pero Yuuji mantuvo su silencio, lo que preocupó a Zawako.

-Realmente no pasó nada grave, Brock -intercedió Zawako, sonriendo ante él-. Estábamos en una cita en el Puente Pepita, cuando un hombre se nos acercó diciendo que quería reclutarnos para el Equipo Rocket. Después de eso, todo fue un alboroto, y Yuuji terminó en medio de todo. Aunque es muy orgulloso como para admitir que lo confundieron con un criminal -le sacó la lengua Zawako, molestando a Yuuji, y calmando a Brock un poco.

-¿A quién estás llamando criminal? -se fastidió Yuuji, persiguiendo a Zawako, que comenzó a correr alrededor de Brock y a esconderse tras de él. Brock por su parte, se sintió más tranquilo, y los separó a ambos.

-Ya entendí, todo fue un malentendido. Misty suele malentender mucho las cosas -reconoció Brock-. Estaré en el pueblo unos días antes de regresar a Ciudad Plateada. No se metan en problemas, pero no duden en llamarme tampoco si necesitan algo, ¿está bien? -terminó Brock, despidiéndose de ambos mientras salían de la comisaría, y dejándolos atrás, con Zawako despidiéndose bastante entusiasta, moviendo su brazo de un lado a otro.

-Sobreactúas -leyó sus intenciones Yuuji, apenando a Zawako, quien entonces sintió la mirada penetrante de Yuuji-. ¿No vas a preguntarme sobre el porqué aquella mujer del Equipo Magma sabía mi nombre? -le preguntó Yuuji, cruzándose de brazos.

-¿Lo sabía? Ni me di cuenta -mintió ella, lo que era muy evidente para Yuuji, por lo que ella bajó la mirada-. Yuuji, somos amigos, ¿verdad? -le preguntó ella, confundiendo a Yuuji- Cruzamos el Puente Pepita juntos, ¿verdad? -volvió a preguntarle, apenando a Yuuji, pero él asintió- Eso significa que confiamos el uno en el otro… y no requerimos de explicaciones incomodas, ¿verdad? Si fuera algo que quisieras que supiera, me lo dirías, y eso no significa que no confías en mí, significa que hay cosas que son difíciles de decir, ¿verdad? -le sonrió nuevamente Zawako, sabiendo que ella también tenía secretos, que sin importar qué tan cercana fuera a Yuuji, no se sentía lista para compartir- Al menos… es lo que creo… -finalizó.

-Boba, si me hiciste cruzar el puente, lo de amigos ya es poco -la fastidió Yuuji, y ella se ruborizó por el recordatorio-. Pero eso ya no importa, tengo hambre, y necesito entrenar muy duro para el reto de gimnasio. Las batallas en el Puente Pepita también me dejaron buenas ganancias, así que, aprovechemos para cenar bien y enterrar este incidente tan desagradable. ¿Te parece? -le preguntó con entusiasmo.

-Está bien, olvidemos que casi terminas en la cárcel -lo molestó Zawako, por lo que Yuuji la tomó de las mejillas y se las estiró-. ¡Oye! ¡Me lastimas! ¡Esa no es forma de tratar a tu más que amiga! -se fastidió ella.

-Yo te trato como me viene en gana -recriminó él, y comenzó a caminar, acompañado de Zawako, quien se frotaba las mejillas en todo momento, y seguía a Yuuji con suma molestia. Ambos fallando nuevamente en darse cuenta, de que siempre eran observados por una mujer, que estaba orgullosa de su hijo.

Esta historia continuará…