Acabo de notar que es muchísimo más sencillo escribir historias de Pokémon que de Saint Seiya, lo que es decepcionante, porque quiero escribir de Saint Seiya pero nada se me ocurre. En fin, mejor aprovecho que sigo inspirado para seguir escribiendo.
TsukihimePrincess: Sobre Misty, hay una historia muy curiosa, me compré el Let's go Pikachu para Switch, cosa que solo hice porque era de dos jugadores, pero jugar de dos era demasiado abusivo, así que lo jugué por nostalgia. Pasa que el mismo equipo de Yuuji, es el que estoy usando en el juego, por lo que Pikachu es relegado a segundo plano. Pasa también que, para subir de nivel, tienes que capturar muchos Pokémon, estúpido sistema tipo Pokémon Go, así pues, como no puedo entrenar en batallas, solo capturo, libero, capturo, libero, capturo, libero, y así hasta que tengo el nivel que pienso es necesario. En el caso del segundo gimnasio, nivel 15 (porque en Azul y Rojo original con eso era suficiente), pues como era de esperarse, fui destrozado, humillado, y acribillado por Misty, cuyos Pokémon sobrepasan el nivel 20 en Let's go Pikachu, así pues, me di cuenta que Misty era más de lo que alguna vez le di crédito. Por ello le estoy dando un carácter violento (que sé que tiene), pero al mismo tiempo, una maestría en el uso de sus Pokémon (que nunca pensé que realmente tuviera hasta la humillación que me dio). Sobre Máxima, no quiero abusar mucho de su personaje aún. Y sobre tu entrenadora, entendido y anotado, aunque no saldrá a corto plazo. Espero disfrutes esta entrega.
EDITADO: 19/12/2021.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 1: Kanto.
Capítulo 8: La encomienda de Zawako.
Ruta 25.
-¡Alcánzalo Beedrill! -la mañana había comenzado bastante atareada, y Zawako, sentada a la sombra de un árbol de la Ruta 25 mientras intentaba trabajar, no podía concentrarse en sus notas para actualizar la Pokédex, ya que a la primera oportunidad en que un Pokémon de tipo Hierba se cruzaba por el lugar en que Yuuji entrenaba con sus Pokémon, el violento batir de las alas de Beedrill se encargaba de mandar a volar sus apuntes, que terminaban siendo perseguidos por ella, por su Eevee, y por su Nidoran, mientras su Cleffa simplemente celebraba el cómo todo salía volando, mientras Yuuji, Torchic y su Beedrill, perseguían a un aterrado Bellsprout por los senderos cercanos a los caminos de la Ruta 25.
-¡Algunos tenemos responsabilidades laborales, Yuuji! ¡Ten más cuidado! -se quejaba Zawako, mientras levantaba sus apuntes, y nuevamente intentaba acomodarse en el lugar donde había colocado su área de trabajo, con la espalda pegada a un árbol, mientras colocaba nuevamente sus apuntes sobre los restos de un tronco viejo- Entiendo la prisa que tienes de capturar un Pokémon de tipo Hierba, pero tus Pokémon no son efectivos contra ellos, usa a Torchic -insistía Zawako mientras continuaba trabajando.
-¡No voy a usar a Torchic! ¡Él es mi inicial de Hoenn, y no lo usaré hasta regresar a casa! -insistía Yuuji, mientras Beedrill por fin se las había arreglado para acorralar a Bellsprout- Esta vez no se nos va a escapar, Beedrill. Tus ataques de tipo Veneno e Insecto puede que no funcionen contra Bellsprout efectivamente, pero él tampoco puede hacernos mucho daño. ¡Persecución! -insistía Yuuji, por lo que Beedrill se lanzaba con un aura oscura rodeándolo, pero como ya había pasado en varias ocasiones, los Bellsprout que intentaba capturar se defendían usando Somnífero, por lo que Beedrill cayó dormido- ¡No otra vez! -enfureció Yuuji.
-Y ahora Beedrill también está dormido… -sonrió nerviosamente Zawako, virando a un árbol cercano, en el cual el Nidoran y el Mankey de Yuuji permanecían durmiendo-. Lástima que este Mankey no tiene Espíritu Vital, porque eso te serviría mucho en estos momentos -agregó ella con nervios, mientras veía a Yuuji tirarse del cabello con molestia, y lo miraba intentar despertar a Beedrill al sacudirlo, aunque Bellsprout ya había huido-. Eso no va a funcionar, ya te lo dije. El Somnífero funciona como un anestésico, no solo están dormidos, están noqueados -le recordó.
-¿Cómo se supone que atrape a un Pokémon de tipo Hierba si tanto Bellsprout como Oddish saben Somnífero? -llevó Yuuji a su Beedrill hasta el árbol donde descansaban el resto de sus Pokémon, y lo recostó con ellos- Atrapar Pokémon no debería ser tan complicado -se quejó él.
-Atrapar Pokémon siempre es complicado, pero tú te niegas a usar a Torchic, quien fácilmente podría quemar las esporas del ataque Somnífero -insistía Zawako, quien no dejaba de trabajar en la actualización de la Pokédex, mientras Yuuji se sentaba a su lado, incomodándola un poco, por lo que ella no pudo concentrarse más en la actualización-. Sé que te sientes molesto porque otros entrenadores parecen ir más rápido que tú, pero solo te comparas con otros que recibieron un inicial, es lógico que ellos parten con ventaja -le recordó.
-No solo parte con ventaja, sino que se empeña en recordármelo -se fastidió aún más Yuuji, quien estaba de un humor muy volátil-. Créeme que lo que menos quería era toparme con Rinji en el Centro Pokémon de Ciudad Celeste, también tuve que soportar sus burlas de que él ya tenía dos medallas, ya que derrotó a Misty, y tiene un inicial de Fuego -continuó Yuuji en su rabieta, ya que aquella mañana se había topado con Rinji en el desayuno, incinerando el ya de por sí volátil temperamento de Yuuji.
-Un inicial de Fuego que sabe Furia Dragón, que no se te olvide -agregó Zawako, aunque aquello no le ayudaba en nada a Yuuji en tranquilizase-. Los iniciales de Kanto son Bulbasaur, Charmander y Squirtle. El único que tiene ventaja sobre el gimnasio de Misty es Bulbasaur, Squirtle es neutral, y Charmander es débil. En todo caso, Rinji venció a Misty porque tiene la habilidad, no la ventaja de tipo -le recordó, lo que deprimió sobremanera a Yuuji-. ¡Pero no estoy diciendo que tú no tengas la habilidad! ¡No has retado al gimnasio de Misty aún! ¿Cómo podría saber si eres o no capaz? -agregó ella.
-No voy a retar a Misty a una batalla en la que no puedo ganar -le respondió Yuuji, y aunque Zawako intentó animarlo, esta vez Yuuji no se lo permitió-. No puedo ganarle, no aún -insistió Yuuji-. Mi padre no me crio por mucho tiempo, hasta donde recuerdo, mi madre era la que siempre estaba conmigo -comenzó él, y tras escuchar a Yuuji hablar de su pasado, Zawako dejó todo lo que estaba haciendo, y decidió prestarle atención-. Mi padre era un entrenador muy habilidoso, él siempre decía que no debía iniciar peleas que no podía ganar. Me enseñó a prepararme antes de cualquier batalla, y no simplemente a salir y retar a cualquier entrenador. Él decía que se podía deducir mucho de un entrenador con tan solo ver sus ojos. Zawako, cuando vi los ojos de Misty, supe que ella no solo es más fuerte que yo, sino que la diferencia, es abismal -le confesó Yuuji.
-¿Abismal? Yuuji, los Líderes de Gimnasio combaten al nivel de sus retadores -le explicó Zawako, y aunque Yuuji lo sabía, no se sentía listo-. Los Líderes de Gimnasio son increíblemente fuertes, pero si demostraran toda su fuerza, nadie los vencería nunca. Ellos utilizan Pokémon cuyos niveles están ajustados al número de medallas que tienen los retadores, y adecúan sus estrategias a ellos. No me refiero a que no combatan con todas sus fuerzas, solo digo que seguramente tienen Pokémon más fuertes en sus equipos que no usan contra los retadores menos experimentados. Misty de seguro tomará eso en cuenta al enfrentarte -le aseguró.
-Misty no me va a dar tregua alguna y me lanzará lo mejor que tiene, te lo aseguro -le respondió Yuuji, y Zawako, aunque prefería mostrarse optimista, sabía que Yuuji tenía razón-. Es por eso que sé que no estoy listo. Necesito más entrenamiento, con mi nivel actual no basta, necesito variedad en mi equipo, con ellos no es suficiente -la desesperación de Yuuji era demasiado incomoda.
-No… no tenemos ninguna prisa en dejar Ciudad Celeste… -prosiguió Zawako, y Yuuji la miró, no muy convencido. Él sí que tenía prisa-. Además, yo tengo encargos del Profesor Oak. Puedes seguir entrenando y buscando Pokémon mientras realizo mis encargos -le ofreció, extendiéndole su mano para ayudarle a levantarse, y una vez que así lo hizo, Yuuji la acompañó-. Casi al final de la Ruta 25, está el laboratorio de Bill, uno de los inventores más grandes de Kanto, y quien es reconocido mundialmente por crear el sistema de almacenamiento Pokémon, o ser uno de los creadores, es confuso. Mi encargo consiste en brindarle los resultados de mi investigación hasta ahora para que así los Pokédex actuales puedan ser actualizados de forma automática una vez que se haya realizado la transferencia de los hallazgos. La verdad es que gracias a ti he descubierto muchas cosas muy interesantes, en especial de los Minior y los Cleffa -recordó ella mientras cargaba a su Cleffa como a un bebé, y regresaba a Nidoran a su Pokébola, lo que hizo Yuuji también con los suyos-. Esta información está haciendo que el Profesor Oak se muestre agradecido de enviarme en este viaje -aseguró.
Zawako estaba tan emocionada, que se soltó hablando de su investigación, lo que preocupó a Yuuji un poco, pues cuando Zawako comenzaba, nada podía pararla, por lo que sabía que iba a recibir una cantidad de información nueva sobre los Pokémon que seguramente no se encontraba listo para digerir. Mientras el par se alejaba, Destra y Looker salieron de su escondite entre los arbustos, aparentemente cansados por estar ocultos durante tanto tiempo.
-Por fin puedo estirar mis cansados músculos -se quejaba Looker estirándose, Destra hacía lo mismo-. Las posiciones de espionaje son muy incomodas, más si tuvimos que mantenerla porque ese niño no es capaz de atrapar a un Pokémon -se fastidió Looker.
-El que atrape o no Pokémon, no es lo importante. Yuuji parece no tener ni la más mínima idea del paradero de su madre, y si no la encontramos a ella, no encontraremos al Equipo Rocket -le recordaba Destra, y Looker comenzó a darle un masaje para ayudarla a recuperarse de la mala postura-. Mientras más tiempo perdemos, las pistas se enfrían, y Nanu comenzará a pedir resultados -le recordó.
-Entonces será mejor no perderlos de vista -respondió Looker e intentó ir tras el par, cuando Destra sintió algo que la intimidó, y tomó de la mano de Looker, quien, tras perder el equilibrio, terminó en el suelo-. ¿Qué ocurre ahora? -se preocupó Looker.
-Yo… no lo sé… de pronto sentí una sensación horrible, y no quise seguir en esa dirección… -le comentó Destra en su preocupación, se encontraba inclusive temblado de miedo-. ¿Qué me ocurre? No me había sentido así de débil en mucho tiempo desde… desde… que tenía catorce años y había perdido mis memorias… -confesó ella, sintiéndose mentalmente abatida.
-¿Desde aquella vez? ¿Podría ser…? -se dijo a sí mismo Looker, mirando en la dirección a donde se habían dirigido tanto Yuuji como Zawako- Seguramente te sientes enferma, comimos mucho anoche. Creo que es mejor si abandonamos la investigación por hoy, los chicos están hospedados en el Centro Pokémon de todas formas. Te llevaré a que descanses -le insistió Looker, y aunque Destra no pretendía abandonar la investigación, tristemente tuvo que acceder.
La Casa del Mar.
-Qué extraño, parece que Bill no se encuentra en casa -enunció Zawako mientras tocaba el timbre por segunda ocasión, esperando a que alguien le contestara. Pero el silencio imperaba dentro de la pequeña casa conocida como la Casa del Mar, que era al mismo tiempo el laboratorio de investigación de Bill-. Pero si llamé esta mañana y la secretaria de Bill dijo que estaría encantado de recibirnos -aclaró ella.
-Tal vez tuvo que salir de compras a la ciudad -intuyó Yuuji, mirando a los alrededores en búsqueda de algún Bellsprout, ya que estaba terco en intentar capturar alguno. En lo que miraba a los alrededores, notó a una niña rubia que miraba con ojos de emoción al Cleffa en brazos de Zawako, pero quien, tras notar la mirada de Yuuji, se sobresaltó y escondió tras la esquina-. Oye… -exclamó Yuuji, llamando la atención de Zawako, quien siguió a Yuuji a doblar la esquina, donde descubrieron a la niña, que aparentaba la misma edad que ellos, pero que vestía como una adulta, usando leggings blancos, zapatos de tacón, y un vestido blanco con ligeros toques amarillos a la altura de la falda, y cuya blusa le descubría los hombros totalmente. Su cabellera rubia era muy larga y sobrepasaba su cintura, y tenía unos ojos de un verde muy llamativo-. Disculpa, ¿sabes si Bill se encuentra en casa? -preguntó Yuuji.
-¡Aaaaah! -gritó ella con fuerza, forzando a Yuuji a cubrirse los oídos, y a Torchic a salir corriendo en terror- Lo siento… ah… Bill… fue al pueblo por provisiones, pero no tarda el llegar -respondió ella sobresaltada, mientras Yuuji se frotaba los oídos por su potente grito-. ¿Tenían algún pendiente con Bill? -prosiguió ella.
-¿Eres la asistente de Bill? -preguntó Zawako, mirando a la chica con curiosidad por la forma en que iba vestida- Vaya, eres muy joven. Sonabas más adulta por teléfono -aceptó Zawako, por lo que la chica comenzó a sonreír apenada y a ruborizarse, y a mirar de reojo en todo momento a Cleffa, y Zawako, al notarlo, le prestó a su Cleffa-. Su nombre es Pixie -sonrió Zawako, y la chica, emocionada, tomó a Cleffa y se frotó las mejillas con ella-. Pero que groseros, no nos hemos presentado. Soy Zawako, la asistente del Profesor Oak, y este es mi compañero de viajes, Yuuji, ¿y tú eres? -preguntó curiosa.
-Lusamine -se presentó la niña, quien no dejaba de abrazar y jugar con Cleffa-. Asistente de Bill, mucho gusto -se presentó ella, notando al Eevee de Zawako, y emocionándose al verlo-. ¡Tienes Pokémon tan lindos! -levantó Lusamine a Eevee, y comenzó a abrazarlo y a frotarse el rostro con ella, lo que la incomodaba un poco- Oh, lo siento, no pedí siquiera permiso de tomar a tu Pokémon -se preocupó Lusamine.
-No te preocupes. Son tan lindos que uno no puede evitar querer abrazarlos todo el tiempo -agregó Zawako, haciéndose amiga de Lusamine inmediatamente, para descontento de Yuuji, quien se sentía muy incómodo por las reacciones de ambas-. Ah, pero me distraje. ¿Crees que Bill llegue pronto? ¿Podríamos esperarlo? -preguntó Zawako.
-No creo que tarde mucho… aunque no sé si debería dejarlos pasar… Bill es algo celoso de la investigación que hace… -se dijo a sí misma Lusamine, pensativa sobre lo que debía hacer. Más al tener a Cleffa en brazos, todo pareció olvidársele-. ¡Por supuesto que pueden pasar! -prosiguió ella, abrió la puerta de la Casa del Mar, y los invitó a pasar emocionada- Después de todo, casi nunca tenemos visitas, y es muy aburrido. Un cambio es bienvenido de vez en cuando, póngase cómodos, ¿quieren algo de beber? ¿Quieren algo de comer? ¿Sus Pokémon están bien? ¡Puedo curarlos si quieren! -prosiguió ella.
-Eres demasiado enérgica -se fastidió Yuuji, pero sacó sus Pokébolas, y se las entregó-. Si no es molestia, mis Pokémon fueron afectados por el Somnífero de unos Bellsprout, me ayudarías mucho si pudieras curarlos -le pidió, y ella asintió un buen número de veces y a alta velocidad, lo que preocupó a Yuuji.
-¡Será un placer! ¡Ahora regreso! -corrió Lusamine a la parte trasera del laboratorio, donde había una máquina para curar a los Pokémon, misma que empezó a calibrar, y a utilizar para curar el estado de los Pokémon de Yuuji.
-Mira todos estos instrumentos -se emocionó Zawako, mirando todas las maquinas alrededor del laboratorio de Bill, y las fotografías de Pokémon raros que adornaban las paredes, así como los diplomas de Bill por sus continuas investigaciones-. Imagínate poder tener las capacidades de sustentar tu estilo de vida con base a la investigación científica, y dedicarte de lleno a lo que te apasiona -continuó Zawako, sentándose sobre el escritorio de Bill, y mirando los planos de diversas maquinas en la pared-. Debe ser fantástico dedicarte a tus sueños.
-Hay muchos Pokémon que jamás había visto en estas fotografías -prosiguió Yuuji, mirando las fotos del lugar, aunque la foto que más le llamó la atención no estaba en la pared, sino entre un montón de papeles en el escritorio de Bill, por lo que Yuuji se acercó, levantó la foto, y leyó el nombre escrito en el mismo-. ¿Nihilego? -se preguntó Yuuji mirando la foto, y enseñándosela a Zawako, quien la analizó con cuidado, antes de que esta le fuera rudamente arrebatada por una aterrada Lusamine.
-¡No vieron nada! ¡Es solo una foto de un dibujo que hice! ¡Por favor no anden de mirones! -agregó Lusamine con violencia y evidente molestia, lo que sobresaltó al par, ya que al parecer Lusamine era bipolar- Oh, lo siento, alcé la voz, no era mi intención -se preocupó ella, pero de todas formas escondió todos los papeles que ella creía que eran importantes dentro del escritorio de Bill-. Por favor no digan nada de lo que vieron -suplicó.
-¿Lusamine? -escucharon todos, y viraron a la entrada, encontrando a un hombre de cabellera naranja y sombra de barba, que llegaba con un par de bolsas de mandado, y con un Pokémon que Yuuji nunca había visto flotando detrás de él, con un cuerpo poligonal y extraño- ¿Quiénes son ellos? ¿Qué hacen en mi escritorio? -agregó Bill con molestia.
-¿Ah? ¡No estaban en tu escritorio! -se defendió Lusamine, pero pronto recuperó la compostura- Amo Bill, le presento a Zawako, ella es la asistente del Profesor Oak que se puso en contacto conmigo esta mañana, la chica de la que le hablé. Y él es Yuuji, viaja con ella -presentó Lusamine.
-Ya los esperaba, pero debiste esperar a que limpiara este desastre antes de dejarlos pasar -reprendió Bill, lo que no fue del agrado de Lusamine, quien hizo una mueca de descontento-. Bienvenidos, Zawako y Yuuji. Espero disculpen a mi asistente, es un tanto desordenada, pero es una buena persona. Espero que no hayan esperado mucho.
-Descuide, acabamos de llegar -confesó Zawako, aunque estaba demasiado distraída mirando al Pokémon que flotaba alrededor de ella-. ¿Podría ser…? ¡Es uno de los Pokémon más raros que existen! ¡Porygon! ¡Tengo que documentar esto! -se impresionó Zawako, sacando la Pokédex y escribiendo notas, además de haber bocetos electrónicos rápidos- Porygon… uno de los Pokémon creados artificialmente por el ser humano. Creado a partir de códigos de programación que fueron incrustados a partes cibernéticas que dieron vida a este Pokémon. El primer Porygon se construyó en la Isla Canela por el renombrado científico e investigador Pokémon, Blaine, hace unos 40 años. ¡Es impresionante! ¡Seguramente no existen muchos de ellos! -se impresionó Zawako, acercando su mano para tocar a Porygon, quien gustoso se acercó a ella- ¡Debo ser de las pocas afortunadas en tocar un Porygon! -se alegró, aunque se cortó por los bordes de Porygon-. ¡Auch! -exclamó.
-¡Boba! ¡Siempre estás tocando todo sin tomar en cuenta los peligros! -se molestó Yuuji, sacando de su bolsillo una caja de bandas, y algo de alcohol de su mochila para atender a la herida de Zawako- Siempre es lo mismo, cuando eras niña inclusive te picó un Skorupi -le recordó muy molesto.
-En mi defensa, eso fue totalmente un accidente. Me senté en él en un viaje de prácticas y no me lo perdonó -se defendió ella, mientras Yuuji terminaba de vendarle la herida. Porygon se mostró entristecido y retrocedió, pero Zawako inmediatamente lo detuvo-. No, espera, no fue tu culpa, no sabía que tus bordes eran tan afilados, pondré una mención al respecto en la actualización de la Pokédex, de esa forma, todos lo sabrán y te podrán frotar la frente con cuidado -acarició nuevamente Zawako a Porygon, alegrándolo, aunque molestado a Yuuji.
-Ahora entiendo lo que el Profesor Oak vio en ti -interrumpió el momento Bill, mientras con la ayuda de Lusamine limpiaba el lugar-. Será para mí un placer el validar la información que has recolectado hasta ahora, y actualizar la Pokédex con ella. ¿Puedo ver tus registros? -continuó Bill, sentándose en su escritorio, y Zawako, gustosa, le entregó su Pokédex- Tomen asiento. Lusamine, ¿puedes traerles algo de beber? Y Yuuji, si te aburres, puede que quieras intentar suerte atrapando algún Pokémon de los alrededores, algo me dice que la investigación no es lo tuyo -le sonrió Bill.
-¿Qué se supone que significa eso? -se molestó Yuuji, aunque Zawako se empeñó en intentar tranquilizarlo, ya que ella sabía que Bill no lo decía como una ofensa- Perdónenme por no recibir un inicial como los afortunados que fueron enviados por el Profesor Oak. Mi inicial de Kanto fue un Nidoran -refutó él con molestia.
-¿Quieres un inicial? Nosotros tenemos uno -lo interrumpió Lusamine, quien recibió la mirada de molestia de Bill, preocupándola-. Solo… solo digo que es posible que un entrenador Pokémon pueda apoyar en la rehabilitación de ya sabe quién -prosiguió Lusamine.
-Lusamine, ya hablamos de esto… -se molestó Bill, pero entonces notó la mirada de súplica de Lusamine, por lo que Bill bajó la cabeza, derrotado-. Está bien… -terminó, y Lusamine exclamó en señal de alegría-. Puede intentarlo mientras actualizamos la información de la Pokédex. Pero, si para entonces no hay resultados, se queda con nosotros -le recordó.
-Es todo lo que pido, ven Yuuji -tomó Lusamine del brazo a Yuuji, escandalizando a Zawako, mientras Yuuji era llevado a la fuerza al patio trasero de la Casa del Mar-. Sé que eres el indicado, lo veo en tus ojos. Esa furia interna, sé que tú puedes hacer la diferencia -continuaba Lusamine, y Zawako se molestó, pero decidió concentrarse en su investigación.
-No te preocupes, Lusamine no tiene interés en alguien tan joven, simplemente es demasiado expresiva -dedujo lo que ocurría Bill, apenando a Zawako-. ¿Minior en Kanto? -se sorprendió Bill tras leer los registros, y se rascó la barbilla con interés- La documentación parece estar en orden, supongo que eso significa que podemos ingresarlo a la Pokédex de Kanto -prosiguió Bill, conectado la Pokédex de Zawako a su computadora.
-¿A la Pokédex de Kanto? Pero yo pensaba que mi investigación sobre Minior solo serviría para complementar la información de la Pokédex de Alola. ¿No se supone que Minior fue descubierto y prolifera en Alola? -preguntó ella curiosa.
-Es correcto, Minior fue descubierto en Alola, pero no significa que sea exclusivo de la región -le recordó Bill, actualizando los datos de la Pokédex-. Hay Pokémon que fueron descubiertos en otras regiones, pero no significa que sean exclusivos de esas regiones. Tu Cleffa por ejemplo, fue descubierta en la Región Johto, pero en brazos llevas a una que llegó a Kanto montada en un Minior de la Región Alola -le recordó, y Zawako miró a su Cleffa, curiosa-. Además, tienes un Eevee, uno de mis Pokémon favoritos, por cierto -se agachó Bill a acariciar la cabeza de Eevee, antes de encender un viejo cañón, de esos que ya no se ven hoy en día, y mostrar un diagrama de las evoluciones de Eevee, lo que llamó bastante la atención del Eevee de Zawako-. En Kanto, se descubrió que Eevee podía evolucionar en tres especies: Vaporeon, Jolteon, y Flareon -les apuntó a las diversas evoluciones de Eevee con un láser-. Estos tres fueron descubiertos en la Región Kanto, debido a que en Kanto hay minas de piedras evolutivas, pero no son las únicas evoluciones de Eevee -cambió la diapositiva Bill, mostrando a otro par de evoluciones-. Espeon y Umbreon, descubiertos en la Región Johto. Pero el que hayan sido descubiertos allí, no significa que no puedan evolucionar aquí en Kanto. Entonces, ¿por qué los entrenadores no pueden utilizar a un Espeon y a un Umbreon legalmente en Kanto, pero pueden usar un Vaporeon, un Jolteon o un Flareon en Johto sin problemas? -le preguntó Bill.
-Eso es sencillo, porque ni Espeon ni Umbreon aparecen en la Pokédex de Kanto -le contestó Zawako, y Bill asintió-. Cuando un entrenador se registra, se le da una licencia y un Pokédex. Antes las Pokédex eran algo más exclusivo, pero ahora casi todos los entrenadores oficiales tienen una. Cuando se entra a una liga, la Pokédex es actualizada con la información de los Pokémon de la región, y como Espeon y Umbreon no pertenecen a la Pokédex de Kanto, simplemente no pueden ser usados -aclaró.
-Lo cual es ridículo -se cruzó de brazos Bill-. Si quisieras entrar a la Liga de Kanto, bajo esas premisas, si tu Eevee evolucionara accidentalmente en un Espeon o un Umbreon, aún si lo capturaste aquí en Kanto, no podrías usarlo porque la Pokédex no está actualizada. ¿Te parece justo eso? Viajar por varios meses con tu compañero Pokémon y que, por un accidente en su evolución, no puedas llevarlo contigo a la Liga Pokémon -le preguntó.
-Yo no estoy haciendo mi viaje para concursar en la Liga Pokémon, pero… -meditó Zawako al respecto-. Si eso le llegara a pasar a alguien, supongo que se enojaría mucho -aclaró ella, y Bill asintió un buen número de veces-. Pero entonces, digamos que alguien trae a un Pokémon no regional a Kanto, como por ejemplo el Torchic de Yuuji. Si lo usara en batalla, podría tener una ventaja muy significativa contra otros que solo usan Pokémon de la región. ¿Dónde se dibuja la línea? -preguntó Zawako.
-Primero que nada, para ingresar a Torchic a la Región Kanto, Yuuji tuvo que haber cumplido con varios requisitos de sanidad, papeleos legales, entre otras cosas -le recordó Bill-. Uno no puede simplemente ingresar a una especie exótica, sin tomar en cuenta los impactos ambientales. Podría reproducirse, y deteriorar el ecosistema de Kanto. Por eso tiene un monitor puesto, está enlazado a la identificación de entrenador de Yuuji. De esta forma, si se separan, podemos encontrar a Torchic donde quiera que esté y separarlo de las especies con que podría entrar en contacto con poca supervisión. Lo que intento decir es que, no podemos abrir la Pokédex y permitir que todas las especies entren a Kanto, sería un desastre medioambiental sin precedentes. Pero, podemos actualizar la Pokédex actual, para que las especies nativas puedan existir en todas sus formas en competencias oficiales. Esa, es la verdadera importancia de tu labor, Zawako -le explicó Bill, y ante aquello, Zawako se emocionó al sentirse de utilidad-. Con los datos que has recabado hasta ahora, la Pokédex de Kanto puede actualizarse para albergar a 187 especies regionales, lo que incluye todas las posibles evoluciones de Eevee descubiertas hasta ahora -señaló Bill, mientras Eevee continuaba impresionada por ver a Espeon y a Umbreon en la proyección de la pared-. Y conforme sigas viajando y actualizando, más especies podrían o no estarse ingresando. La Pokédex, en general, está demasiado desactualizada. Inclusive en algunos casos parece haber sido escrita por un niño que no sabía absolutamente nada de lo que hacía. Toma por ejemplo la entrada #219 de la Pokédex de Johto, Magcargo: "Su temperatura corporal alcanza los 18,000 grados Farenheit", ¿te parece lógico? La temperatura del sol es de 9,941 grados Farenheit, ¿vas a decirme que un Magcargo es casi dos veces más caliente que el Sol? Es ridículo, ¿cómo se permitió que semejantes errores fueran introducidos en la Pokédex en primer lugar? -se fastidió Bill, y ante la mención, Zawako se mostró igualmente impresionada- La Pokédex no solo de Kanto, sino de todas las regiones, debe ser actualizada con información científica de investigación comprobada, y validada -prosiguió, desconectando la Pokédex, y entregándosela a Zawako-. A partir de este momento, y gracias a tus aportes, la Pokédex de Kanto autoriza el uso de 187 especies declaradas de naturaleza nativa a partir de hoy. Pero podrían ser 188, si logras comprobar un encargo de mi parte, ¿te interesa? -le preguntó.
-Estoy anonadada por todo lo que significa mi investigación, por supuesto que me interesa -aseguró Zawako, abrazando su Pokédex de forma entusiasta-. No perdería la oportunidad de poder seguir participando en esto, dígame qué debo hacer -le pidió, y Bill sonrió.
-En Ciudad Lavanda, se dice que hay un Pokémon hasta ahora no identificado que ha causado estragos en los alrededores -le explicó Bill, y Zawako asintió-. No sabemos si es un Pokémon regional, o uno que se escapó de algún turista y continúa viviendo aquí en Kanto. Hasta ahora nadie se ha atrevido a comprobarlo, más que nada porque se pensaba que era solamente un rumor. Pero, no hace mucho, hubo un avistamiento, de alguien que tuvo el valor suficiente de tomarle una fotografía, aunque no se ve muy bien -le explicó, entregándole una fotografía a Zawako, donde se veía una figura negra-. Pensaba que era un Snorlax, pero el color de piel y el tamaño no encajan. Como parte de tu investigación me gustaría que lo buscaras, podría ser un Umbreon, o podría ser otra especie. Necesitamos que lo encuentres y averigües si hay más de uno. Si los hay, podríamos hablar de un Pokémon 188 en la Pokédex de Kanto -finalizó.
-Eso si no ha desplazado otras especies en su proliferación -concluyó Zawako, y Bill asintió con orgullo de su profesionalismo-. ¡Lo haré! ¡Buscaré a ese Pokémon! Aunque no sé si a Yuuji le atraiga ir a Ciudad Lavanda. No tiene razones para ir allí -se preocupó Zawako.
-Oh, las tendrá, porque gracias a tu actualización, hay dos gimnasios nuevos que pueden abrirse ahora -le recomendó Bill, enseñándole en la pantalla de su computadora a Zawako-. El primer gimnasio de tipo Acero en Ciudad Carmín -le apuntó a un mapa que estaba desplegado en la pantalla-. Y el primer gimnasio de tipo Fantasma en Ciudad Lavanda -terminó, apuntando a otro sitio en el mapa-. Ahora Yuuji tiene razones para ir allí.
Ruta 25. Faro Celeste.
-Es por aquí -le pedía Lusamine a Yuuji el que la siguiera. Se habían alejado bastante de la Casa del Mar, hasta una pequeña área protegida en las cercanías del Faro Celeste que aún se encontraba en construcción. Se habían montado algunas cercas, había establos, y un lago artificial a medio construir. Varios Machop y Machoke ayudaban a los albañiles a continuar con la adecuación del lugar, moviendo varias rocas para preparar hábitats artificiales, y asegurándose que todos los servicios estuvieran disponibles-. Este es el Paraíso Aether, sucursal de Kanto. La primera de un extenso grupo de fundaciones dedicadas a la rehabilitación de los Pokémon abandonados o heridos -le explicaba Lusamine, mientras se dirigía a la entrada, y tras colocar el código de acceso, se abrió la puerta automática, permitiendo la entrada al único lugar en que no laboraban los albañiles en esos momentos-. Este es el Hábitat de Hierba, donde pretendemos rehabilitar a Pokémon de ese tipo. Es algo pequeña, porque no planeábamos tenerla lista todavía, se está preparando una extensión de ese lado para que tenga el tamaño más adecuado, pero tuvimos que acondicionarla de emergencia para albergar a un Pokémon abandonado, quien curiosamente es un inicial -agregó con entusiasmo.
-¿Es algo así como un Centro de Adopción Pokémon? -preguntó Yuuji, a lo que Lusamine asintió. Torchic bajó entones de su hombro, y comenzó a inspeccionar el área con curiosidad- Había escuchado de estos centros, Zawako me dijo que había uno en Ciudad Celeste, y un tal Brock mencionó la existencia de otro en la Ruta 05 -agregó Yuuji.
-Es verdad, hay un Centro de Adopción en Ciudad Celeste, pero allí no rehabilitan, allí simplemente buscan dueños para los Pokémon ya rehabilitados, los que ya están listos para nuevos hogares -le explicó Lusamine, buscando por los alrededores-. El de la Ruta 05 es diferente, es un Criadero Pokémon, que también funciona como guardería. Es verdad que planeamos trabajar en conjunto con el Centro de Adopción de Ciudad Celeste y con el Criadero Pokémon de la Ruta 05, pero aquí pretendemos lograr algo más, rehabilitar a los Pokémon en situación de abandono o heridos de gravedad -continuó Lusamine, quien tras notar a Torchic picoteando algo semienterrado en el hábitat, encontró lo que estaba buscando, e hizo un ademán con su mano para que Yuuji se acercara-. Aquí está… -cuando Yuuji se acercó, encontró una especie de brote medio enterrado en la tierra, Lusamine se colocó unos guantes de trabajo, desplegó un pañuelo en el suelo cercano al brote, en el cual se hincó, y comenzó a desenterrar el brote. Torchic, sintiéndose emocionado, le ayudó a desenterrar.
-Esa no me parece ropa de trabajo para nada, menos si vas de tacón alto -le apuntó Yuuji, pero Lusamine lo ignoró y continuó desenterrando el brote con la ayuda de Torchic, hasta que este se movió e intentó enterrarse aún más, por lo que Lusamine comenzó a trabajar más rápidamente-. Se nota a leguas que nunca has hecho trabajo manual -se burló Yuuji, quien comenzó a ayudarla a desenterrar al brote, y cuando lo hizo, un Pokémon temeroso se puso a la defensiva-. ¿Un Bulbasaur? -sonrió Yuuji. Pero al ver la mirada depresiva y asustada de Bulbasaur, quien intentaba volverse a enterrar, Yuuji se sintió deprimido- ¿Qué le ocurrió? -preguntó Yuuji mientras lo miraba a los ojos- Este Bulbasaur, parece como si hubiera perdido toda la luz de su mirada -agregó él.
-Esa es la mirada de un Pokémon que no puede confiar en los seres humanos -le respondió Lusamine-. Este Bulbasaur es uno de los que se crían en el criadero de la Ruta 05, y que se entregan al laboratorio del Profesor Oak para que sean asignados como Pokémon iniciales a un entrenador novato. Normalmente, cuando se entregan estos Pokémon, no llevan mucho tiempo de nacidos, solo cuestión de un par de meses a lo mucho, por lo que las primeras semanas con su entrenador son vitales para el desarrollo de un vínculo de confianza… pero… este pequeño, al parecer a su entrenador no le agradaba. Lo que alcancé a entender es que el entrenador no deseaba tener un Bulbasaur, queriendo en su lugar a otro de los Pokémon iniciales que ya no se encontraban disponibles. Además, la personalidad de este Bulbasaur no encajaba con la forma de batalla de su entrenador. Así que, una vez que el entrenador obtuvo la medalla del gimnasio de Ciudad Celeste, lo reemplazó por un Bellsprout con características más afines a su estilo de batalla: agresivo, directo, sin lugar a debilidades -ante la mención, Yuuji se preocupó un poco, pues habían descrito su estilo de batalla.
-No es raro que un entrenador reemplace a sus Pokémon en un equipo -se defendió Yuuji por compartir la mentalidad del antiguo entrenador de Bulbasaur-. Hay muchos Pokémon, limitarse a un equipo de seis no es competitivo en absoluto. Los que queremos hacer carrera de esto lo sabemos -le explicó Yuuji.
-Eso es verdad, pero es diferente el depositar a un Pokémon en el Centro Pokémon, y que este sea enviado a locaciones especiales para su cuidado, como por ejemplo esta, que abandonarlo a su suerte -le explicó Lusamine, por lo que Yuuji se deprimió, y miró al aterrado Bulbasaur.
-Incluso el tener Pokémon en depósito cuesta a los entrenadores… su alimento y sus cuidados no son gratis. Pero entiendo perfectamente lo que dices, ¿por qué atrapar un Pokémon si no vas a hacerte cargo de él? -se preguntó Yuuji, y Lusamine le sonrió, sabiendo que lo había comprendido- Uno no puede ir simplemente por allí capturando cada Pokémon que se encuentra, eres responsable de ellos. Este entrenador aceptó a Bulbasaur sabiendo eso.
-Este entrenador aceptó a Bulbasaur cuando se dio cuenta de que no tenía otra opción -corrigió Lusamine-. Cuando Bulbasaur fue traído aquí con nosotros, básicamente la persona que lo recogió nos dijo que el entrenador lo había desechado porque no contaba con la habilidad de batalla que él deseaba. Este Bulbasaur, como todos los criados para entrenadores novatos, tiene la habilidad Espesura, que aumenta la potencia de los movimientos tipo Hierba cuando el Pokémon está en apuros. Los Bulbasaur más raros tienen Clorofila, que aumenta la velocidad del Pokémon cuando el clima es soleado. En otras palabras, el entrenador anterior de Bulbasaur no lo quería porque no se ajustaba a su estilo de batalla. Incluso, el desprecio del entrenador era tal, que la Pokébola con la que capturó a Bulbasaur era una Nido Bola -sacó el mencionado objeto Lusamine de su bolsillo, y se la mostró a Yuuji-. Las Nido Bolas, facilitan la captura de un Pokémon cuando se enfrenta a uno mayormente entrenado, pero al ser un Pokémon inicial, no tenía Pokémon con el cual compararse en ese momento, lo que significa que, solamente uso esta bola como un insulto a Bulbasaur -le explicó.
-¡Eso es simplemente horrible! -enfureció Yuuji, asustando a Bulbasaur, quien salió corriendo en búsqueda de refugio, pero el hábitat no estaba terminado, por lo que no tenía donde esconderse. Yuuji observó a Bulbasaur en ese momento, el terror que sentía era indescriptible. Solo el estar en presencia de humanos le era aterrador. Torchic se mostró deprimido también por lo que Bulbasaur había pasado, y se acercó a él con cautela. Bulbasaur en un principio le temió, pero al no ser un humano, le permitió acercarse mientras estuviera a una distancia prudente. El trauma de Bulbasaur parecía demasiado grande, Yuuji quería ayudar, pero no se sentía listo para semejante carga- Lusamine, no creo poder ser un buen entrenador para Bulbasaur -confesó, lo que deprimió a Lusamine-. Soy el primero en pensar que solo debería de capturar Pokémon fuertes que complementen a mi equipo. No soy como ese entrenador, no abandonaría a un Pokémon, pero eso es porque los elijo conforme a mis necesidades. Bulbasaur, aunque sea un tipo Hierba, y me sea de utilidad para el siguiente gimnasio… no sé si congenie con mi estilo de batalla -aseguró, y Lusamine meditó sobre aquellas palabras.
-Este centro… pretendo que exista para rehabilitar a los Pokémon -comenzó Lusamine, mirando a Bulbasaur, ya pegado sobre las mallas protectoras, lo más lejos posible de ambos, pero permitiendo a Torchic acercarse-. Quiero darle la oportunidad a los Pokémon de tener buenos dueños, no solo que los quieran, pero que les den lo que necesitan. Este Pokémon fue criado para ser un Pokémon de batallas, se supone que formara ese vínculo con su entrenador. Bulbasaur necesita a un entrenador que esté dispuesto a sacarle el mayor provecho, que le ayude a subirle la autoestima, y hacerle ver que no lo abandonaron por ser un inútil -le explicó Lusamine, mirando a Yuuji directamente-. Tú tienes la mirada de alguien que no se da por vencido sin importar qué… de alguien terco, que no se detiene hasta ver sus objetivos cumplirse. La mirada de alguien que sabe sacar lo mejor de los demás, y eso lo sé, porque yo tengo la misma mirada. Se puede saber mucho de una persona por su mirada -finalizó Lusamine, y aquella simple expresión, regresó a Yuuji en el tiempo, al momento en que su padre cuidaba de él, y le daba aquella pequeña lección-. Necesito a alguien con esa mirada, no a alguien que se haga cargo de Bulbasaur, y se rinda tras no poder comprenderlo. Pensé que tenías esa mirada, parece ser que me equivoqué -señaló.
-La psicología inversa no funciona conmigo -dedujo Yuuji, preocupando a Lusamine, quien notó que Yuuji había leído sus intenciones-. Sin embargo, tengo que aceptar que soy una persona muy terca, y que si me hiciera cargo de este Bulbasaur, no sería para nada gentil ni condescendiente con él -lo miró Yuuji, y Bulbasaur simplemente esperó en la zona que consideraba segura, ya incluso con Torchic anidado a su lado-. No le tengo miedo a entrenar a un Pokémon, pero si lo hago, él tendrá que ajustarse a mí y no al revés. ¿Quieres someter a Bulbasaur a ese trauma? ¿Después de un abandono? -Lusamine lo pensó, y entonces sonrió de una forma algo malévola.
-Pero mi querido Yuuji… -comenzó ella-. El que alguien haga lo necesario por el bienestar de los demás, es la expresión más grande de amor que existe -le aseguró-. La rehabilitación, no es hacer lo que sea más gentil para un Pokémon. La rehabilitación, es hacer lo que sea necesario. Y solo quien sea capaz de hacer lo necesario en una rehabilitación, está demostrando verdadero amor por un Pokémon. Y los Pokémon, en su inmensa empatía, sabrán apreciarlo -terminó ella, ofreciéndole la Nido Bola de Bulbasaur.
-Eso lo entiendo, pero tampoco se puede ayudar a quien no quiere ser ayudado -le respondió Yuuji, aunque de todas formas tomó la Nido Bola, y encaró a Bulbasaur-. Bulbasaur -comenzó, y el Bulbasaur se espantó, aunque Torchic hizo lo posible por tranquilizarlo-. A Zawako seguro se le facilitaría más comunicarse con los Pokémon, pero si soy lo suficientemente empático, debería de poder darle mi mensaje… -se dijo a sí mismo Yuuji, poniéndose en cuclillas, y observando a Bulbasaur directamente-. Yo también fui abandonado… -le explicó Yuuji, lo que sorprendió a Bulbasaur-. Mi padre me dejó cuando era muy joven, y mi madre le siguió al poco tiempo. Cuando esas cosas pasan, uno solamente puede, o sentir pena por sí mismo y odiar a los demás por no ser agraciado con una familia comprensiva y amorosa, o crecer y demostrarles que no los necesitas, y que eres fuerte por ser tú mismo -Yuuji desvió la mirada un par de veces, intentando encontrar la forma más correcta de entregar su mensaje-. La familia… está donde están ellos quienes te quieren… puedo ser tu familia, pero solamente si tú quieres intentarlo. Porque en este equipo, a nadie se le obliga a nada -finalizó Yuuji, se puso de pie, y movió su cabeza para que Torchic lo siguiera. El Pokémon graznó alegremente, y se dirigió a Bulbasaur y le habló en su idioma, invitándolo a seguirlos-. Si quieres venir, eres bienvenido. Si no, espero que encuentres al entrenador que pueda hacerte ver lo valioso que eres -le sonrió Yuuji, levantó a su Torchic, lo acomodó en su hombro, y siguió caminando.
-Espera, no es eso lo que tenía en mente -se quejó un poco Lusamine, pero para su sorpresa, Bulbasaur comenzó a seguir a Yuuji, aún temeroso y nervioso, incluso rodeando a Lusamine para seguirlo, pero se movía a fin de cuentas-. ¿Cómo? Siempre que alguien lo intenta, Bulbasaur los ignora o huye de ellos -se impresionó.
-Bulbasaur al parecer sí quiere que le ayuden -le sonrió Yuuji-. Pero no le gusta que lo obliguen. El primer paso para superar un trauma, es admitir que necesitas ayuda. El resto, supongo que poco a poco lo averiguaremos -aclaró, e invitó a Bulbasaur a que continuara siguiéndolo, y Bulbasaur aceleró el paso, pero no se acercaba demasiado de todas formas.
-Es solo un niño -sonrió Lusamine, mientras veía a Bulbasaur seguir a Yuuji, y a Torchic echándole porras a Bulbasaur desde la cima de su cabeza-. Pero supongo, que los niños son más empáticos que los adultos… yo lo hubiera obligado a seguirme, pensado que es lo mejor para él. No sería cruel, pero sí lo obligaría a ciertas cosas. Tal parece que no importa si me veo como una niña, hace mucho dejé de pensar como una, tal vez por eso Bulbasaur nunca confió en mí -dedujo Lusamine, y entonces se decidió a seguir a Yuuji.
La Casa del Mar.
-Esa es toda la información que hemos podido recabar sobre este misterioso Pokémon de Ciudad Lavanda -le explicaba Bill a Zawako, quien leía toda la documentación que Bill le había proporcionado-. La líder de Gimnasio de Ciudad Lavanda está muy interesada en este Pokémon, y tiene una teoría sobre su identidad. Peculiarmente está interesada en que este Pokémon pueda servirle para darle variedad a su gimnasio, en una región donde básicamente el tipo de Pokémon del cual se especializará su gimnasio, es relativamente raro, así que, a la primera oportunidad, sería recomendable que te pusieras en contacto con ella -le pidió.
-¡Lo haré! -le sonrió Zawako, hojeando más de los documentos, hasta que llegó a una página que parecía no formar parte de la documentación, pero que leyó de todas formas- UB-01: Parásito -leyó en voz baja, y estuvo a punto de preguntar a Bill al respecto, cuando el timbre de la Casa del Mar sonó, y Bill se levantó para atenderlo-. Disculpa… Bill… -intentó llamar Zawako, pero Bill ya se dirigía a la parte trasera de la Casa del Mar-. Esta página no corresponde, ¿se habrá traspapelado? O tal vez UB-01 es el nombre del Pokémon misterioso de Ciudad Lavanda -se preguntó y continuó leyendo-. "UB-01: Parásito. Aún no hemos descubierto la razón por la que busca desesperadamente anclarse a los seres humanos, pero consideramos que se debe a la falta de estabilidad en el campo electromagnético de las grietas o Ultra Umbrales" -prosiguió leyendo, y aunque ahora estaba convencida de que la página no correspondía a su investigación actual, no podía dejar de leer el reporte-. "Son escasos los reportes de humanos que han entrado en contacto con los UB-01: Parásitos, en estos casos los involucrados normalmente son diagnosticados con una amnesia severa, de la cual se desconocen casos que se hayan recuperado. Sin embargo, existe un caso en particular, en el que el individuo parasitado no sufrió de pérdida de memoria como se había esperado, sino que, se combinó en relación de simbiosis con un espécimen maduro de UB-01, obteniendo de la denominada Ultra Bestia características físicamente imposibles para un ser humano ordinario. Entre estas características se detecta una alteración en la enzima telomerasa, que ha comenzado a reconstruirse en el individuo parasitado como reacción a la simbiosis registrada y prolongada con la UB-01, así como el reversible proceso de oxidación natural. Estas anomalías morfológicas, han producido en el individuo un cambió sin precedentes. Por años se ha buscado la forma de detener el deterioro que produce el envejecimiento en los seres vivos, pero jamás me fui a imaginar que este deterioro no solo pudiera ralentizarse, sino… revertirse. Con base a mi estudio molecular, he logrado suprimir el continuo rejuvenecimiento de los órganos del sujeto de investigación, con la aparente ventaja de que la regeneración celular del individuo, continúa siendo inmediata. En otras palabras, el individuo es ahora, incapaz de envejecer" -meditó al respecto de lo que había leído Zawako, y se preguntó si debía continuar con la lectura. Su curiosidad pudo más que su prudencia-. "La sujeto en observación, piensa en esto más como una maldición que una bendición, y he de concordar con ella. Si el secreto de la vida eterna se oculta en un Pokémon, ¿deberíamos explotarlo? No imagino un mundo, donde la vida prolifera a expensas de la muerte, sería un mundo horrible" -terminó su lectura, y entonces escuchó a Bill regresar, por lo que inmediatamente dejó el documento del lado del escritorio de Bill.
-¿Cómo se te pudieron olvidar las llaves nuevamente, Lusamine? ¿Qué edad crees que tienes? -reprendía Bill a Lusamine, quien llegaba a la habitación junto con Yuuji, y cuando Bill se sentó nuevamente en su escritorio, y notó la página allí, se escandalizó, y la ocultó inmediatamente- ¿Terminaste, con tu lectura, Zawako? -agregó Bill con nerviosismo.
-He terminado, muchas gracias por todo, señor Bill -se apresuró Zawako, y de inmediato tomó el brazo de Yuuji-. ¡Ya debemos irnos! ¡Les hemos quitado mucho tiempo! ¡Continuaré con mi investigación de regreso en el Centro Pokémon! -prosiguió ella, sumamente nerviosa.
-¿A que va esa reacción tan rara? -se molestó Yuuji, sabiendo que Zawako estaba actuando de forma extraña, más aún mientras miraba a Lusamine- No estás celosa, ¿verdad? -se burló Yuuji, apenando a Zawako.
-Hay, que linda, piensa que Yuuji es mi tipo -agregó Lusamine, molestando a Yuuji-. Tranquilo cariño, yo ya tengo novio, o alguien así -se apenó Lusamine, quien entonces caminó al lado de Bill, y le entregó la identificación de entrenador de Yuuji a Bill-. Por favor y gracias -agregó con entusiasmo.
-¿De verdad? -se impresionó Bill, encontrando al nervioso de Bulbasaur siguiendo a Yuuji- No puedo creerlo, realizaré el registro de Bulbasaur a tu nombre inmediatamente -se alegró Bill, y solo entonces Zawako notó a Bulbasaur, quien, tras verla, se cohibió un poco.
-Vete acostumbrando, ella viene con nosotros -apuntó Yuuji, y con Torchic animándolo, y el Eevee de Zawako acercándose para saludar. De poco en poco Bulbasaur se fue sintiendo más tranquilo, y asintió.
-Por cierto, Yuuji, ¿te habló Lusamine de la Fundación Aether? -le preguntó Bill, a lo que Yuuji asintió en ese momento- Es perfecto. Para ayudar a rehabilitar a los Pokémon de la fundación, requerimos del apoyo de Pokémon que tengan confianza con los seres humanos y nos ayuden a integrarlos. Normalmente cuando un entrenador captura a más de 6 Pokémon, el resto es transportado utilizando un sistema, de mi propia invención debo agregar, al lugar donde recibiste tu Pokédex. ¿Y tú Pokédex? -preguntó Bill.
-Técnicamente hablando, tengo uno, me lo entregó el Profesor B. Birch de la región Hoenn -se lo mostró Yuuji-. Aunque la verdad es que Zawako es más mi Pokédex que esta cosa, aprendo más cosas escuchándola que leyendo lo que dice aquí -aseguró.
-Lo que pienso cambiar con la ayuda de Zawako -prosiguió Bill-. En todo caso, como vamos abriendo la sucursal de la Fundación Aether en Kanto, no contamos con Pokémon rehabilitados que nos apoyen en la rehabilitación de otros Pokémon, y como ni Lusamine ni yo somos entrenadores, al menos ya no lo somos, no tenemos quien nos ayude, por lo que te propongo un trato -tomó la Pokédex de Yuuji Bill, y la conectó a su computadora-. Si me permites reescribir el destino de tus Pokémon, para que en la Fundación Aether podamos utilizarlos en la rehabilitación Pokémon, nosotros cubriremos todos los gastos de alimentación y cuidados de tus Pokémon -le ofreció.
-Espere, ¿eso significa que no tendré que pagar cuotas extra por cada Pokémon que sea depositado? -le preguntó Yuuji, y Bill asintió en ese momento- Podría… capturar todos los Pokémon que quisiera, sin temer el tener que ser un buen entrenador para mantenerlos. No es que no planee ser un buen entrenador, pero he tenido varios tropiezos, no tener que pagar por el cuidado de mis Pokémon depositados sería increíble -aseguró Yuuji.
-Tiene una condición -prosiguió Bill-. En la fundación, nos interesa mucho apoyar a la investigación del Profesor Oak, por lo que nuestros sistemas están conectados. Si capturas un Pokémon, y lo requerimos para investigación, nos serviría mucho si accedieras a depositarlo -le pidió Bill.
-Todos menos Torchic y tenemos un trato -le extendió la mano Yuuji, y Bill no tuvo problemas en aceptar-. ¿No es perfecto, Zawako? Tengo vía libre para capturar Pokémon sin contratiempos económicos -se alegró Yuuji.
-Ah, sí, es perfecto -agregó Zawako distraída, y sin dejar de ver a Lusamine, quien le regresaba la mirada, curiosa-. Quiero decir, con tus pobres habilidades de batalla, una ayuda te servirá de mucho -agregó sin pensarlo.
-¿A qué va eso? ¡Si no soy tan malo! -le pellizcó las mejillas Yuuji, y comenzó a estirarle los cachetes, por lo que por fin Zawako reaccionó y volvió a sus cinco sentidos- Oh, pero si algún día me piden a mi Nidoran, el de Zawako se pondría triste -aseguró Yuuji.
-Descuida, la Pokédex de Zawako también está conectada a la Fundación Aether, le hice el ofrecimiento a ella primero -le aseguró Bill, y la conversación hubiese continuado, si Zawako no desconectaba la Pokédex de Yuuji al término de la transferencia, y tomaba a Yuuji de la mano para tirar de él a la entrada.
-Le agradecemos su hospitalidad, señor Bill, pero ya tenemos que irnos. Ven, Eevoli -prosiguió Zawako, jaloneando a Yuuji, y abriendo la puerta con nerviosismo-. Le llamaré si tengo más datos que actualizar, gracias por todo -finalizó, y dejó a Bill y a Lusamine confundidos.
-¿Qué fue todo eso? -se preocupó Bill, mientras Lusamine se rascaba la barbilla, pensativa- Bueno, de todas formas ya es hora de tu tratamiento, no tardaba en decirles que tenían que irse. Alístate, la regeneración celular solo se detiene si tomas el tratamiento. Hay que apurarnos o volverás a rejuvenecer como la última vez -le recordó.
-¡No! ¡Si vuelvo a rejuvenecer, no tendré edad para beber! -se apresuró a decir, aunque Bill la miró con desprecio- Oh, vamos, ¿acaso tú no tomabas a los quince? -se molestó Lusamine, y entró en una capsula al final del pasillo, donde Bill comenzó a trabajar- Algo me dice que Zawako se dio cuenta. ¿Qué pasará cuando sepa que no tengo 15, y que tengo en realidad 54? -le preguntó Lusamine.
-Tarde o temprano va a enterarse -le respondió Bill, mientras accionaba la máquina e iniciaba el tratamiento-. Escucha, el Profesor Oak no puede viajar por el mundo por su edad, y yo no puedo hacerlo tampoco porque si lo hago, nadie puede controlar esta máquina y evitar que sigas rejuveneciendo. No me queda otra alternativa que aprovecharme de la asistente del Profesor Oak, y que se encargue de buscar por nosotros a las Ultra Bestias -le aseguró.
-¿Y si el Pokémon 188 de la Pokédex de Kanto, no resulta ser una Ultra Bestia? -le preguntó Lusamine, y Bill pensó en ello con cuidado-. O mejor aún, ¿y si lo es? Las Ultra Bestias son muy peligrosas, y Ultra Bestias negras solo conocemos a tres, y están entre las más violentas -le recordó Lusamine.
-No es una Ultra Bestia -concluyo Bill, sorprendiendo a Lusamine-. Pero si Zawako logra encontrar al Pokémon 188, eso significa que podrá encontrar a las Ultra Bestias, más específico a UB-01: Parásito. La única forma de sacar todos los componentes del UB-01 con el que te fusionaste hace 15 años, es el estudiar a uno vivo. Es eso, o estaré cambiando tus pañales dentro de poco -le recordó Bill.
-¡Definitivamente no! -se fastidió Lusamine, ruborizada- Dime, Bill. ¿Por eso les ofreciste cuidar a sus Pokémon? ¿Para que tengan la salud suficiente para enfrentarse a esas cosas? -volvió a preguntarle, y Bill mantuvo su silencio- ¿Por eso me permitiste construir la sucursal de Aether en Kanto, para tener donde cuidar de los Pokémon del entrenador que elegirías? -insistió.
-Lo dice la que le regaló un Bulbasaur a un completo extraño -se fastidió Bill-. Si no te conociera, pensaría que tú también elegiste a Yuuji como el guardaespaldas de Zawako. ¿Viste algo en él que te llamó la atención? -preguntó.
-Obstinación, terquedad, y un profundo deseo por no ser menospreciado. Los componentes necesarios para tener a un estratega de primera clase -aclaró Lusamine, y esta vez fue Bill el que estuvo pensativo-. No sé si Yuuji será un entrenador medianamente decente, pero sí puedo decirte que va a cuidar bien de Zawako, esa mirada de celos de Zawako no venía gratis, ¿lo sabías? -se burló ella, recostándose en el tubo a esperar a que finalizara el tratamiento.
Ruta 25.
-Y por eso me dejó cuidar de Bulbasaur, aunque no estoy muy convencido de que sea una buena idea -comentaba Yuuji, mientras caminaba con Zawako por la Ruta 25, de regreso a Ciudad Celeste. Aunque Zawako solamente asentía, ni siquiera se había dado cuenta de que era seguida por un Bulbasaur al parecer, por lo que Yuuji comenzó a molestarse-. Que, por cierto, Lusamine dijo que ella era la madre de Bulbasaur, y que, al elegirme a mí como el padre, eso nos hacía pareja, y que esperaría ansiosa mi regreso -finalizó Yuuji en tono de burla.
-Espera, ¿qué? -reaccionó Zawako, aparentemente molesta- ¿Cuál Bulbasaur? ¿Cómo que padre y madre de ese Bulbasaur? -exclamó Zawako con desprecio, y el pequeño Bulbasaur se asustó y retrocedió, forzando a Torchic y a Eevee a ir tras de él- Un momento… ¿me estás…? -entró en razón Zawako.
-¿Molestándote porque no me prestas atención pese a ser tu más que amigo? Sí, es lo que estoy haciendo -enunció Yuuji, ganándose el sonrojo de Zawako- Ahora, ¿vas a decirme lo que te pasa o no? Tengo un Bulbasaur, y tú actúas como si no existiera. Ya tiene suficientes problemas de autoestima, ¿sabes?-se quejó Yuuji.
-Supongo que estoy algo distraída, felicidades por el Bulbasaur -se agachó Zawako, pero Bulbasaur no se acercó-. Parece algo… tímido -se preocupó ella-. No pretendía ignorarlos, es solo que… Yuuji, ¿crees que Bill y Lusamine sean malas personas? -preguntó ella, y Yuuji la miró fijamente- Me preocupa… que estén haciendo experimentos extraños… y que involucren a Lusamine… como sujeto de pruebas… -confesó ella.
-Eso es totalmente ridículo -los defendió Yuuji-. Uno es un inventor e investigador que trabaja con el Profesor Oak, la otra, una activista no extremista que se dedica a rehabilitar Pokémon, ¿de dónde sacaste semejante idea? -le preguntó, por lo que Zawako se apenó un poco, aunque no podía olvidarse de la nota que había leído- No deberías juzgar tan rápido a la gente. ¿De verdad estás preocupada por eso? -preguntó Yuuji.
-No, seguramente es una tontería -se rascó la cabeza Zawako, sintiéndose apenada-. Ayer me desvelé un poco viendo programas de criminales, supongo que tengo un poco de miedo por desvelarme viendo esos programas -aseguró ella.
-Así que era eso… -se cruzó de brazos Yuuji-. Bueno, es bueno saber que ya regresaste a la realidad, porque necesito de tu ayuda con Bulbasaur, voy a enfrentar a Misty, y voy a hacerlo con este Bulbasaur -se viró Yuuji a ver a Bulbasaur, quien le regresó la mirada, intranquilo-. Confío en que puedes hacerlo, ya derrotaste a Misty una vez. ¡Sé que puedes, Bulbasaur! -insistió Yuuji, y Bulbasaur de pronto sonrió, y asintió- ¡Ya está! ¡Misty no sabrá qué la golpeó! ¡Zawako! ¡Quiero saber todo lo que se deba saber sobre Bulbasaur! -agregó Yuuji, emocionado, y su entusiasmo logró contagiar a Zawako.
-Oh, de modo que Lusamine no te contó nada de Bulbasaur -agregó con cierto tono de celos, que no pasó desapercibido por Yuuji pero, aun así, Zawako continuó-. Te lo contaré si invitas la cena -amenazó, y Yuuji, pese a temer por sus finanzas, aceptó, y todo el camino Zawako comenzó a instruir a Yuuji en el arte de criar a Bulbasaur.
Esta historia continuará…
