¿Cuántos años han pasado? Casi toda la pandemia seguramente. Pero bueno, la vida es difícil, así como está como para poder actualizar a cada instante. En fin, ahora que tengo un negocio que me da un poco de tiempo para escribir, es probable que actualice un tanto más seguido, pero veremos qué pasa, no es como que pueda ponerme a escribir todo el tiempo y a descuidar el negocio, de eso vivo.
TsukihimePrincess: Ya vi que tienes 1000 preguntas, me gustaría contestártelas, pero sí tienes que esperar a que actualice la otra historia, aunque ya no me falta mucho, ya terminé el capítulo, solo me falta editarlo, creo… pero ya casi jajaja. Amaya no es hija de Ash y Serena, ni una ni otra salen en los juegos o mangas, al menos no en los que se basa la historia, Misty hablaba de Red, pero sí, Amaya es hija de Red, que es lo más parecido a Ash, pero no es él. Y bueno, a ver si es que sigues leyendo esto, ya sé que soy un mal autor por no ser constante, lo siento.
EDITADO: 20/12/2021.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 1: Kanto.
Capítulo 11: Celos Pokémon.
Región Kanto, Ciudad Celeste. Habitación de Zawako en el Centro Pokémon.
-Veamos, ya tracé la ruta en el mapa… doblé mi ropa, me sequé el cabello… ¿qué me falta? ¿Qué me falta? -por fin había llegado el día de dejar Ciudad Celeste y de continuar el camino en dirección a Ciudad Carmín. Pero Zawako aparentemente aún no estaba lista, se paseaba de un lado de la habitación al otro con solo una calceta, y buscando por todas partes la que le hacía falta, inclusive deshaciendo su mochila de viajes buscando la misma- ¿Dónde está? -se quejaba ella, mientras Eevee, Nidoran, Cleffa y Venonat la miraban con preocupación por lo desordenada que era su entrenadora.
-¡Veno! ¡Veno! ¡Venonat! -llamaba su Venonat, ganándose la atención de Zawako, quien lo miraba con preocupación mientras el Pokémon intentaba comunicarse con ella, pero al parecer no lo lograba- ¡Veno! ¡Venonat! -insistía, y el Eevee de Zawako intentó comunicarse con su entrenadora, pero ella lo detuvo.
-No, no, a ti ya te comprendo perfectamente, tengo que aprender el idioma de Venonat también. ¿Dónde están mis apuntes? -buscó Zawako en su mochila, extrayendo una de sus libretas, que comenzó a leer- Veamos… Veno… veno… pausa, tono agudo y después Venonat… -leyó Zawako, y una vez tradujo, se miró la espalda en el espejo, donde estaba pegada la calceta que estaba buscando-. Gracias Venonat… no espera, esa palabra no existe en el idioma Pokémon, aunque de todas formas la entienden, ¿verdad? -agradeció ella, mientras se quitaba la calceta de la espalda y se la ponía, colocándose sus tenis de igual manera- Perdona si no me comunico contigo en tu idioma todavía, no soy como mi madre, a mí me cuesta mucho trabajo hacer lo que ella hace con naturalidad. Pero me estoy esforzando mucho, ya domino alrededor de 50 lenguajes Pokémon distintos, y puedo hablar otros 30, no fluidamente, pero me hago entender. Pero sé que llegará el día, que no haya un solo Pokémon con el que no pueda comunicarme, te lo prometo, Venonat -agregó entusiasmada, y Venonat asintió en ese momento.
-¡Zawako! ¡Ya es tarde! -escuchó Zawako desde el otro lado de la puerta- ¿Estás visible? Si no dices nada voy a pasar -agregó Yuuji de forma acelerada, aunque no esperó a que Zawako dijera nada, cuando ya estaba dentro de la habitación de Zawako, con Torchic descansando en su hombro.
-Podría estarme vistiendo, ¿lo sabías? ¡No puedes simplemente entrar a la habitación de una chica así como así! -se quejó Zawako, medio apenada, aunque Yuuji le dio muy poca importancia.
-Entregué mi habitación hace un par de horas, no tengo donde sentarme y estoy cansado, dame un respiro. A este ritmo estaré agotado antes siquiera de que empecemos el camino a Ciudad Carmín -se quejó Yuuji con una mirada de dolor, seguramente por estar parado tanto tiempo-. Si me siento en el pasillo todos me miran como a un pordiosero, solo pido unos minutos en una silla -se quejó.
-Que infantil eres, tú tienes la culpa por entregar tu habitación tan rápido. Anda y siéntate, ya casi estoy lista de todas formas -prosiguió Zawako, escogiendo entre su selección de aretes, y probándose todos y cada uno de ellos, mientras Yuuji se desplomaba en la cama de Zawako, lo que la apenaba mucho-. Esta mojada, no hace mucho me terminé de bañar -se quejó.
-Con razón huele a bayas Nanab, Mankey -sacó Yuuji a su Mankey, quien tras salir se sonrojó por el olor a bayas Nanab-. ¿Te gusta verdad? ¿Sabes de donde viene el olor? -peguntó Yuuji mientras le mostraba la almohada de Zawako, y Mankey perseguía el olor, hasta toparse con Zawako, y olfatear su caballera, forzando a Mankey a sonrojarse y juguetear con el cabello de Zawako- Deberías usar ese shampoo más seguido, Mankey se llevaría mejor contigo -se burló Yuuji.
-Si vas a estar molestando, vete a sentar al pasillo -se molestó Zawako, pero Yuuji la ignoró, estirándose a sus anchas en su cama-. Esto, es de verdad vergonzoso, aunque a ti parece que ni te molesta. Pero ni hablar. Venonat, ¿me pasas mi fragancia de lila? -pidió Zawako, y Venonat alegremente fue a llevarle el frasco a Zawako.
-Oye, siempre le pones motes a tus Pokémon. ¿Qué pasa con eso de llamar Venonat a Venonat? -preguntó Yuuji, mientras Zawako se colocaba algo de fragancia en el cuerpo, y Venonat llegaba con una toalla al poco tiempo, misma que Zawako tomó, y comenzó a limpiarse los excesos de fragancia- Además parece más un mayordomo que Pokémon -concluyó Yuuji.
-Bueno, es que no se me han ocurrido buenos motes -aclaró Zawako, y en ese momento, Yuuji intentó hablar-. Y no, no se va a llamar ni Mothra, ni Battra, ni Venopanzer o Venostache -enunció Zawako, antes de que Yuuji diera su opinión-. ¿De dónde te sacas esos nombres tan ridículos? Casi me siento agradecida de que no le pongas nombres a tus Pokémon.
-King Pork hubiera sido un buen nombre para Mankey -lo pensó Yuuji, y su Mankey le golpeó la nuca en señal de molestia-. ¡Vuélveme a Golpe Karatear y de verdad te pongo mote! -amenazó Yuuji, mientras Mankey se cruzaba de brazos, y él lo regresaba a su Honor Bola- Volviendo al tema, ese Venonat parece muy servicial -prosiguió Yuuji, mientras veía a Venonat acercarle su bolsa a Zawako, quien la tomó con entusiasmo.
-Es mi adoración actual -lo levantó Zawako, frotándose contra Venonat, quien emocionado comenzó a liberar un poco de sus esporas, forzando a Zawako a ponerlo en el suelo rápidamente-. Aunque, hay que tener cuidado al manejarlo -tomó un paño Zawako, y comenzó a limpiarse las esporas-. Solo lavaré este paño y podremos irnos -terminó Zawako.
-¡Venordomo! -llamó Yuuji, ganándose un almohadazo de parte de Zawako, quien se fastidió por los intentos de Yuuji de ponerle nombre a Venonat- Conociéndote, le vas a poner un mote muy aburrido -señaló Yuuji.
-¡Que no le voy a poner Mothra! ¡Deja de insistir! -se molestó Zawako, recogiendo sus cosas, y dirigiéndose a la salida de la habitación- ¿Vienes o te dejo encerrado? -se quejó mientras regresaba a sus Pokémon, aunque dejó fuera a Eevee, quien disfrutaba más de acompañar a Zawako al seguirla fielmente, y a Venonat, ya que Zawako tenía la costumbre de dejarse acompañar un tiempo por sus nuevos Pokémon.
-Ya voy, ya voy. Si yo ya estoy listo desde hace dos horas. Qué carácter -se fastidió Yuuji, acompañado de su Torchic, y siguiendo a Zawako a la recepción del Centro Pokémon. Una vez que doblaron la esquina, Looker y Destra salieron de la habitación de al lado.
-A mí me gusta Mothra, aunque Venostache suena muy elegante y de buen gusto, con un monóculo y un sombrero de copa haría muy buen juego con el mote -comentó Looker, lo que forzó a Destra a desviar la mirada por lo infantil de su pareja-. ¿Ahora qué vamos a hacer? No tenemos razones para ir a Ciudad Carmín -le recordó Looker.
-Oh, allí es donde te equivocas amor -le comentó Destra, entusiasmada-. El S.S. Anne llegó a puerto ayer, y permanecerá en Ciudad Carmín por lo menos una semana. Y mientras el S.S. Anne esté en puerto, tenemos una razón para estar en Ciudad Carmín, y esa razón es el informante de la Policía Internacional Pokémon que prácticamente vive en el S.S. Anne, que es el barco por excelencia que frecuentan los líderes de las organizaciones criminales -le explicó Destra, y Looker la miró entusiasmado- ¿Ya entiendes lo importante de ir a Ciudad Carmín? -preguntó ella alegremente.
-¡Por supuesto! ¡Comida de buffet gratis! -exclamó Looker, preocupando a Destra- Solo bromeo, aunque no sería mala idea pasar una inocente noche en el S.S. Anne. Si el informante de la Policía Internacional Pokémon está interesado en nuestra investigación, quien sabe, tal vez nos invite la cena. Además de que se atraviesa el fin de semana, podríamos disfrutar un poco del crucero, si sabes a lo que me refiero -se burló él.
-No tienes remedio, ¿verdad? -le preguntó Destra, y Looker le sonrió con entusiasmo- Bien, veré qué puedo hacer con los viáticos que nos quedan. ¡Pero solo al buffet! ¡Vinimos a trabajar! -le recordó.
-Es una pena, yo quería entrar al jacuzzi, escuché que es bueno para la piel y para los dolores de espalda -prosiguió Looker, molestando a Destra, quien se apenó un poco-. Oh vamos, será divertido -le pidió.
-Lo pensaré, solo deja de mirarme con esa cara de Growlithe regañado -enunció Destra, mientras Looker celebraba-. Pero solo será una vez que las habitaciones de esos dos estén intervenidas. Vamos, no requerimos espiarlos en las rutas, tomaremos el transporte de personal y acortaremos camino por Ciudad Azafrán -comentó, y el par resumió su operación.
Ruta 05.
-¿Qué tal Duster? Parece un cepillo de limpieza, le quedaría perfecto -continuó Yuuji mientras la pareja caminaba por la Ruta 05, y la conversación volvía a rondar alrededor del mote de Venonat, lo que ya comenzaba a fastidiar a Zawako-. Barbas también le quedaría bien, o Peludito, incluso tal vez Estropajo -sugirió Yuuji.
-¡Que no! -le gritó Zawako ya fastidiada, aunque Yuuji solamente intentaba ayudar- Agradezco la intención, pero me estás fastidiado. Desiste, cuando encuentre un buen mote lo sabré. Con tan pésimas sugerencias estoy preocupada de cómo le pondrías a Torchic -agregó curiosa.
-¡Rosty! -declaró Yuuji, y Torchic se imaginó a sí mismo como un Torchic rostizado, lo que lo hizo llorar pensando que su entrenador se lo quería comer- Tranquilo, era broma, no te comería, aunque seguro estás sabroso -se burló Yuuji, perturbando a Torchic aún más, quien lloró con fuerza y lo atacó con su ataque de Brazas-. ¡Oye! -se molestó Yuuji.
-¡Ah! ¡Yuuji! -se preocupó Zawako, sacando de su mochila algo de alcohol y un trapo, y limpiándole el rostro a Yuuji, quien tocía humo negro- ¡Eso no fue agradable, Torchic! ¡Sé que se lo merecía, pero pudiste haberle causado quemaduras importantes! -reprendió Zawako.
-Tranquila, ya estoy acostumbrado, no es la primera vez que Torchic me hace a las brasas -se burló Yuuji, sacando un ungüento de su bolsa, y colocándose algo del mismo en las quemaduras-. Como los Pokémon de tipo Fuego son mis favoritos, no es raro el que me anden quemando todo el tiempo. El Camerupt de mi padre era especialmente peligroso, comparado con Torchic, su ataque de Brazas no es más que una quemadura con un fosforo -continuó Yuuji, terminando con la cara blanca por el ungüento.
-Es verdad, tu especialidad son los Pokémon de tipo Fuego -recordó la batalla de Yuuji contra el Charmeleon de Rinji, y después la batalla de parejas contra Growlithe y Vulpix, y el cómo no requirió de mucha ayuda de Zawako para enfrentarlos-. En estos momentos tienes un equipo Pokémon con muchas debilidades, constando tres de ellos con el tipo Veneno, solo Mankey es tipo Lucha, y como es tu otro tipo favorito, parece que tienes un mejor desempeño con Mankey que con los demás… si tuvieras un Pokémon de tipo Fuego… -meditó Zawako al respecto, y se alegró en ese momento-. ¡Growlithe o Vulpix! -recordó nuevamente a los Pokémon que enfrentaron- Ese entrenador en el Puente Pepita los tenía a ambos, y eso es porque de seguro deben de habitar en las cercanías, dame un momento -comenzó a sacar sus notas Zawako, alegrándose de lo que encontró-. ¡Los Growlithe y los Vulpix habitan en la Ruta 05! ¡Podrías hacerte con alguno de ellos! -prosiguió Zawako con entusiasmo.
-Growlithe era ese pequeño al que enfrente con Mankey, y Vulpix el de las colas, ¿no es así? -preguntó Yuuji, a lo que Zawako respondió asintiendo-. El primero era bastante simpático, si hay oportunidad, no veo por qué no tener uno -aseguró Yuuji, aunque tras hacerlo, sintió la mirada dolida de Torchic, quien lo miraba en señal de descontento y con lágrimas traicioneras en sus ojos-. ¿A qué va esa reacción? -preguntó Yuuji, y de forma improvisa, Torchic atacó a Yuuji, y la explosión resultante no solo lo dejó aturdido, sino que levantó una nube de humo oscuro alrededor de ellos.
-¡Yuuji! -exclamó nuevamente Zawako con preocupación, ayudando a Yuuji a ponerse de pie, tomando el ungüento de su bolsillo, y colocándole el mismo sobre las heridas- ¡Torchic! ¡Eso fue muy grosero de tu parte! ¡La piel humana no está hecha para recibir ataques Pokémon! -exclamó Zawako, buscando a Torchic para reprenderlo, notando entonces que no estaba por ningún lado- ¿Torchic? ¡No está! -se espantó Zawako.
-¿Cómo dices? -se repuso Yuuji, buscando a Torchic por los alrededores, notando que no estaba por ninguna parte- Ese vago, lo volvió a hacer -agregó Yuuji con molestia más que con preocupación, mientras Zawako buscaba a Torchic por todos lados, con Eevee reaccionando de igual manera, y Venonat intentando limpiarse los ojos por el polvo levantado tras el ataque de Brazas de Torchic- Relájate, no es la primera vez que Torchic hace una escena, siempre hace lo mismo cuando hablo de otros Pokémon de tipo Fuego -le explicó.
-Pero… ¿no estás preocupado? Si Eevoli desapareciera de esa forma yo estaría aterrada, además, es un Pokémon de una región ajena a Kanto, en la Ruta 05. No sabemos si otros Pokémon lo verían como una presa, o si otros entrenadores no lo intentarán capturar -agregó Zawako en preocupación, y Yuuji nuevamente soltó aire tranquilamente.
-Como dije, no es la primera vez que Torchic hace una escena -declaró Yuuji-. No es que no esté preocupado porque Torchic ande solo por allí. No conoce Kanto, puede toparse con Pokémon peligrosos, pero si me tenso y salgo por allí corriendo buscando a mi Torchic, solo terminaré perdiéndome yo también -la calmó Yuuji, mientras Zawako aún buscaba con la mirada a Torchic en todas direcciones-. Torchic está capturado, si otros entrenadores lo intentan no lo podrán capturar. Además, tiene un censor en su pata específicamente para este tipo de casos, tú se lo pusiste, solo debemos pedirle al Profesor Oak que lo active y nos permita rastrearlo -le pidió Yuuji.
-¿Al Profesor Oak? -se escandalizó Zawako, haciendo memoria de la última vez que llamó al profesor, la cual fue esa misma mañana- En estos momentos no pienso que sea buena idea llamar al Profesor Oak, está muy ocupado, y no me gustaría molestarlo -se apenó Zawako, y Yuuji la miró con incredulidad-. Pero es verdad que podemos usar el rastreador de Torchic para saber dónde está. Si tienes el número de serie, podemos ingresarlo en una terminal y pasar la señal a la Pokédex, ¿sabes el número de serie? -preguntó.
-Tú le pusiste el rastreador, quien se lo debería de saber eres tú -declaró Yuuji, y Zawako se escandalizó-. El Profesor Oak seguro lo tiene anotado por allí, ¿segura que no puedes molestarlo en estos momentos? -preguntó Yuuji.
-A como están las cosas, solo me atrevería a molestarlo tras encontrar al Pokémon 188 para ver si así me descongela mis fondos -se susurró a sí misma Zawako, pero Yuuji la escuchó-. Problemas laborales sin importancia, a ver, déjame pensar. ¡Venonat! -exclamó Zawako, virándose para ver a su Venonat- ¡Los ojos compuestos de un Venonat, son excelentes para la percepción de movimiento! ¡Su agudeza visual es de las mejores entre los Pokémon de tipo Insecto por la cantidad de omatidios que componen sus ojos! ¡Esto le permite percibir, detectar o identificar objetos a largas distancias! ¡En otras palabras, Venonat puede encontrar a Torchic fácilmente! -declaró Zawako orgullosa.
-No creo que Mothrastach esté disponible para semejante proeza en este momento -declaró Yuuji, lo que molestó a Zawako por el nombre.
-¡Que no le voy a poner ni Mothra, ni Venostach, mucho menos una combinación de los dos! -se fastidió Zawako- ¿Y a qué te refieres con que no crees que Venonat esté disponible en este momento? -le preguntó, viró para ver a Venonat, y lo encontró con sus ojos compuestos sucios y Venonat intentando limpiárselos- ¡Venonat! -exclamó Zawako preocupada, y cargando a su Pokémon con tristeza- Ow… lo siento… Venonat no puede encontrar a Torchic bajo estas condiciones -declaró Zawako, preocupada.
-Torchic estará bien, sabe cuidarse solo -agregó Yuuji, aunque Zawako notó que mientras decía aquello último, Yuuji desviaba la mirada, algo que nunca hacía, por lo que Zawako sabía que estaba preocupado aún si intentaba aparentar no estarlo, por lo que Zawako optó determinación, sabiendo que tenía que hacer todo lo posible por ayudar a su amigo.
-El Criadero de Nicolette -agregó Zawako entusiasmada-. En la Ruta 05, se encuentra el Criadero de Nicolette. Ella es amiga de Brock, y seguro si le pido acceso a un ordenador me permite conectar tu Pokédex, y acceder a los registros donde está el folio del rastreador de Torchic. No sé mucho de computadores, pero estoy segura de que debe estar por allí en algún lado, y con este podremos rastrear a Torchic -finalizó ella.
-Insisto en que Torchic estará bien -agregó Yuuji, pero al ver la determinación de Zawako, se contagió de la misma-. Está bien entonces, si de algo sé es de computadoras, si me consigues un ordenador, podré encontrar el folio del rastreador fácilmente -aseguró, y Zawako sonrió, guiando a Yuuji en dirección al Criadero de Nicolette.
Sin embargo, en dirección contraria al Criadero de Nicolette, Torchic caminaba en su depresión, cabizbajo, con los ojos llorosos, y decepcionado de su entrenador. En su mente, Yuuji capturaba a un Pokémon de Fuego sin forma aparente, solo era una silueta inmensa con la forma de un dragón que lanzaba llamas por su inmenso hocico, y vencía fácilmente a un Onix, que era el Pokémon más grande que Torchic había visto en su vida, y a su propia conclusión debía ser uno de los más poderosos, y mientras el Pokémon misterioso derrotaba a Onix, Yuuji sonreía.
-Por fin soy un Campeón Regional, todo gracias a mi poderoso Pokémon de tipo Fuego -hablaba el Yuuji en los sueños de Torchic, llenándolo de más sentimientos de depresión-. No necesito de un inútil Torchic. Cuando llegue a Hoenn haré la liga con mi súper Pokémon de Fuego -continuaba el Yuuji en su mente, mientras Torchic lloraba a cascadas.
-Entre los Pokémon de tipo Fuego, Torchic está entre los más débiles -imaginó Torchic a Zawako decir, lo que lo deprimía aún más-. Cualquier Pokémon de tipo Fuego es mejor que ese pequeño bueno para nada. Hiciste bien en deshacerte de él -continuaba Zawako, y ambos reían con malicia, mientras Torchic se deprimía aún más.
-¡Tooooor! -graznó Torchic con fuerza, y comenzó a lanzar el ataque Brazas en todas direcciones en medio de una rabieta, y al hacerlo, terminó golpeando a una entrenadora que en esos momentos realizaba un entrenamiento Pokémon.
-¡Quema! ¡Quema! ¡Quema! ¡Quema! ¡Quema! -escuchó Torchic, mientras Máxima, la entrenadora que en esos momentos realizaba un entrenamiento por los interiores de la Ruta 05, corría buscando donde apagar el fuego que en esos momentos consumía su uniforme del Equipo Magma- ¡Apáguenme! ¡Apáguenme! -gritaba corriendo con su capucha en llamas, y el Charmander que la acompañaba, sin saber qué hacer, le lanzó un ataque intentando ayudar, solo para terminar con ella más chamuscada todavía- ¡No ayudas! -se quejó la mujer, que comenzó a rodar en el suelo hasta apagarse la ropa, y revelar su cabellera escarlata y sus ojos rojos- Que irónico… Líder del Equipo Magma y casi muero consumida por las llamas. ¿Qué diantres te pasa? -recriminó Máxima al Torchic, notando entonces a quien le estaba gritado- ¿Torchic? ¡Eso significa que Yuuji está por aquí! -exclamó Máxima, y Torchic, al escuchar el nombre de su entrenador, lloró con fuerza y se lanzó a brazos de Máxima- ¿Torchic? -se tranquilizó Máxima una vez que notó que Yuuji no estaba en los alrededores, y tomó a Torchic en sus brazos- Espera, no estás con Yuuji, ¿verdad? ¿Te perdiste? -preguntó, a lo que Torchic reaccionó negando con la cabeza- Adivinaré… Yuuji volvió a hablar de capturar otros Pokémon de tipo Fuego -dedujo Máxima, mientras Torchic movía su cabeza ignorando el contacto visual-. Hay Torchic… Yuuji no intenta reemplazarte, solo quiere tener variedad en su equipo y el tipo Fuego es su favorito -le explicó Máxima, poniendo a Torchic en el suelo, y peinándose la cabellera roja y lacia-. Te ayudaría a llegar con Yuuji, pero ambos sabemos lo que pasaría si lo hiciera, tienes que regresar con él, ¿por dónde está? -preguntó Máxima, pero Torchic comenzó a preocuparse- Además de que discutieron, te perdiste, ¿verdad? -preguntó Máxima, y Torchic asintió- Qué remedio, usaré el rastreador que le puse a su identificación de entrenador entonces… -prosiguió Máxima, mirando las cenizas de lo que alguna vez fue su uniforme, ya que ahora solo vestía una blusa negra y su falda roja-. Cosa que no puedo hacer, porque ambos quemaron mis cosas. Oigan, ¿creen que me gusta ir por todas partes vestida como miembro del Equipo Magma y llamando la atención de todos los policías en los alrededores? Mis artilugios estaban en esa cosa, ¿ahora qué voy a hacer contigo? -preguntó Máxima, agachándose y buscando entre las cenizas lo que hubiera sobrevivido-. Al menos el rastreador y mi micrófono aún funcionan. Mira el lío en que me metiste, Torchic –se quejó ella, y Torchic bajó la cabeza en depresión- Umm… tendré que ir a un Centro Pokémon. Solo espero que esos detectives estén más interesados en buscar a Yuuji que a mí -declaró la mujer, pidiéndole a Torchic que la siguiera.
Criadero Pokémon de la Ruta 05.
-¿Hola? ¿Hay alguien en casa? -Zawako se las había arreglado para llevar a Yuuji hasta el criadero que Brock le había marcado en el mapa, pero la mala fortuna parecía estarlos persiguiendo, ya que el criadero aparentemente estaba cerrado- ¿Cómo es que podemos tener tan mala suerte? No puede estar cerrado, por favor abran, es una emergencia Pokémon -insistía Zawako, y mientras más tiempo pasaba, más se desesperaba Yuuji, Zawako lo sabía, pues lo veía mover su pie de arriba a abajo rápidamente-. Nadie abre… ¿qué vamos a hacer? -preguntó Zawako en su preocupación, su Eevee la miraba igualmente preocupada, pero su preocupación pasó a segundo plano, cuando Eevee divisó un par de ojos amarillos que lo miraban desde la esquina de la cabaña que era el Criadero de Nicolette, Eevee entonces gritó con fuerza, y comenzó a correr asustada- ¿Eevoli? -preguntó Zawako, mientras Eevee corría aterrada al tiempo que era perseguida por un Growlithe, que le daba mucho miedo a Eevee al parecer- ¡Oye! ¡Ese es mi Eevee! -gritaba Zawako mientras perseguía a Growlithe.
-Lo que faltaba -se quejó Yuuji, quien comenzó a perseguir a Growlithe de igual manera, mientras Growlithe guiaba a Eevee por debajo de una cerca, y a unos pastizales, donde tanto Yuuji como Zawako se sorprendieron cuando una estampida de Eevees se tragó al de Zawako, mientras Growlithe ladraba y los guiaba por los pastizales-. Espera, creo que ya entiendo lo que está pasando -detuvo Yuuji a Zawako-. Ese Growlithe confundió a Eevoli con uno de los Eevees que debía pastorear -le explicó, señalando a las cercas de madera de los alrededores, con varios Pokémon de diversas especies, y al Growlithe persiguiendo a los Eevee hasta una cerca abierta, en la cual una muchacha vestida de granjera encerró a los Eevee cuando Growlithe los atrajo.
-¡Bien hecho Growlithe! -expresó la granjera con un acento campirano muy bien marcado, acompañada de otro Growlithe más cachorro, que movía su cola impacientemente, mientras el Growlithe mayor daba sus órdenes, aunque el más cachorro no le prestaba mucha atención- Deja de menear las posaderas así criatura, es tu culpa que espabilaran los Eevee en primer lugar. Trasero a suelo -insistía la mujer, pero Growlithe solo se perseguía la cola divertidamente-. ¿Por qué no entiendes nada de lo que te digo? -se molestó la mujer de cabellera azulada.
-¡Oiga! ¡Devuélvame a mi Eevee! -gritó Zawako mientras corría en dirección al cercado. El Growlithe que perseguía a Eevee entonces se paró frente a Zawako, intimidándola, el cachorro por otra parte también la intimidó con la mirada, pero saltó a lamerle el rostro a Zawako- ¡Espera! ¡No! ¡Me haces cosquillas! -lloró por las cosquillas Zawako.
-Increíble, ambos Growlithe saben Intimidación -se alegró Yuuji, pero rápidamente tomó al cachorro de los pliegos de piel en su nuca, levantándolo, y forzando al cachorro a ser aún más sumiso, el Growlithe más agresivo por otro lado, se le lanzó encima queriendo defender a la cría, pero Yuuji logró evadirlo, y comenzó a acariciarle el lomo, y de pronto, el agresivo Growlithe estaba en el suelo moviendo su pata queriéndose rascar, pero no atacaba a Yuuji- Tranquilo tú, no quiero hacerte daño, quítemelo antes de que se le pase lo sorprendido -agregó Yuuji preocupado.
-¡Ah! ¡Growlithe parale! -lo tomó la mujer, justo a tiempo para que Growlithe se recuperara de la rascada de lomo e intentara morder a Yuuji- ¡No debieron traspasar la cerca huercos! ¿Qué diantres hacen aquí? -reprendió la mujer, mientras Yuuji retrocedía, aún con el Growlithe cachorro bailoteando alegremente y lamiéndole el rostro.
-Solo quiero que me regresen a mi Eevee -apuntó Zawako, y cuando la mujer se dio la vuelta, encontró a un Eevee que lloraba queriendo salir de su encierro, en medio de una manada de Eevees que la miraban en desconcierto, sin saber quién era y por qué estaba allí-. Ese del collar dorado es mío, Growlithe lo persiguió hasta aquí -exclamó Zawako, mientras Eevee le hablaba en su idioma Pokémon-. No es una prisión, te sacaré en cuanto pueda, solo resiste -tradujo para sí misma Zawako, mientras Eevee lloraba aterrada.
Momentos más tarde, el grupo se encontraba dentro de la cabaña de Nicolette, la mujer que se disculpaba apenada por lo ocurrido con Eevee, quien aún estaba traumatizada, y no se desprendía del brazo de Zawako, mientras Zawako intentaba limpiarle los ojos a Venonat.
-Lo siento mucho, verdad de Arceus -reverenciaba Nicolette-. Los entrenadores Pokémon rara vez dejan a sus Pokémon fuera de sus Pokébolas, por ello Growlithe rara vez mete la pata de esa forma, de verdad lo siento mucho -prosiguió Nicolette, y Zawako, ya más tranquila, asintió aceptando las disculpas, aunque Eevee continuaba perturbada.
-No hiciste nada malo ni Growlithe te ve como su presa, ya tranquila -le susurraba Zawako a Eevee, quien de todas formas no quería estar cerca del Growlithe agresivo, que más bien le prestaba toda su atención a Yuuji, y al como el Growlithe cachorro no se quería desprender de él-. En ocasiones llevo a algunos de mis Pokémon fuera para que se estiren, Nicolette, no es tu culpa, no te preocupes. Más importante, necesitamos de tu ayuda en estos momentos, mi amigo Yuuji perdió a uno de sus Pokémon, que tiene un rastreador. Si fueras tan amable de prestarnos una computadora, podríamos ver donde se encuentra. Por cierto, mi nombre es Zawako -recordó ella que no se había presentado.
-¿La tipa esa de la que Brock no paraba de parlotear? Un placer -agregó ella, pero entonces miró a Yuuji- Pero me temo que no tenemos una computadora aquí en el criadero. Tenemos mucho trabajo como para invertirlo en esas cosas tecnológicas. Teníamos una muy vieja antes, pero incluso la pantalla estaba en blanco y negro, tiene muchos años que dejó de funcionar -agregó Nicolette, y tanto Zawako como Yuuji se deprimieron.
-Está bien, buscaré a Torchic de otra forma entonces -se puso de pie Yuuji, y pese a que todo el tiempo intentó mantener la calma sobre el escape de Torchic, para Zawako no era secreto el que estaba visiblemente preocupado. Yuuji colocó al cachorro de Growlithe en el suelo, y comenzó a retirarse-. Te veré en el Centro Pokémon de Ciudad Carmín más tarde, Zawako -sonrió Yuuji, y se preparó para irse.
-Yo voy a ayudarte a encontrar a Torchic también, Yuuji. También es mi amigo -continuó Zawako, siguiendo a Yuuji, pero Nicolette rápidamente los detuvo-. Nicolette, lo siento, sé que Brock pidió que me brindaras algo de tiempo para aprender de ti, pero de verdad tenemos que ir -le pidió.
-Están de broma si creen que la Ruta 05 es sencilla de explorar, además que no tarda en anochecer, se perderán -les explicó Nicolette, pero Yuuji estaba ya muy impaciente-. Si van a salir tan tarde, necesitarán a alguien que los guíe de vuelta a casa. Este cachorro de Growlithe puede que tenga problemas de atención, pero puede traerlos de regreso al rancho sin problema alguno con la instrucción "casa", si se pierden por cualquier motivo, yo y Growlithe podemos encontrarlos siguiendo el aroma del escuincle este -les explicó Nicolette, entregándole una correa para que llevaran al Growlithe cachorro consigo.
-Te lo agradezco, Nicolette -reverenció Yuuji y se acercó al Growlithe cachorro con la correa en mano, pero Growlithe, tras ver la correa, comenzó a correr por todas partes emocionado y pensando que lo iban a llevar de paseo. Tan emocionado estaba, que corría por todas partes sin dejarse atrapar-. Oye, tranquilo -pidió Yuuji, mientras el cachorro intentaba correr a donde prefería, por lo que Zawako tuvo una idea.
-Yuuji, antes de irnos, sería buena idea que llamáramos a la Oficial Jenny de Ciudad Carmín -lo interrumpió Zawako, y Yuuji alzó una ceja en señal de curiosidad-. ¿La Oficial Jenny de Ciudad Celeste no te dijo que, si requerías ayuda de cualquier tipo, se lo pidieras directamente a alguna Jenny? -le preguntó Zawako, y Yuuji asintió.
-Vale la pena llamar, espera aquí un momento, Zawako. Nicolette, ¿me prestas tu teléfono? -preguntó Yuuji tras darle la correa del cachorro a Zawako, y Nicolette lo llevó hasta la cocina, donde había un teléfono que podían utilizar.
-Bien… aquí vamos de nuevo… Growlithe, Grow grow, growwwwlithe -exclamó Zawako, llamando la atención del cachorro, y la del Growlithe adulto, mientras Zawako continuaba comunicándose, y el cachorro de Growlithe asentía, comprendiendo lo que le decían, y permitiendo que Zawako le pusiera la correa-. Que bien, eres suficientemente grande para entenderlo, ahora, cuento contigo, ¿sí? -guiñó el ojo Zawako, y Growlithe ladró, el Growlithe adulto por su parte, estaba sumamente sorprendido.
Ciudad Carmín. Centro Pokémon.
-Al fin pude limpiarme la ceniza del cabello -se quejaba Máxima, quien salía con el cabello largo ya bien peinado en un alaciado improvisado tras haber entrado en el Centro Pokémon para limpiarse un poco. Torchic, quien la había estado esperando, ya se encontraba rodeado de varios entrenadores que jamás lo habían visto antes, y tenían a Torchic sumamente nervioso- Oigan, déjenlo en paz, me lo están asustando -se molestó Máxima, notando entonces cuando la multitud se disipó, que Torchic estaba sentado en el regazo de una mujer, una a la que Máxima conocía bien- ¡Valerie! -se estremeció la mujer.
-Ya decía yo que este Torchic no podía ser de alguien que no fuera tu hijo, amiga -se burló Valerie, mientras Máxima actuaba nerviosamente, y miraba a Valerie con temor-. Torchic me contó también varias cosas, algunas muy interesantes. Tal vez tú quieras contarme algunas cosas también, Má-xi-ma -agregó Valerie sombríamente.
-Te agradecería que no usaras ese nombre en público, por favor, no sea que algunas personas no deseadas lo escuchen -se estremeció Máxima, mientras Valerie sonreía con sombrías intenciones-. ¿Qué haces aquí, Valerie? -preguntó Máxima, arrebatándole a Torchic de los brazos.
-Zawako, vas a decirme dónde está -se molestó Valerie, mirando a Máxima fijamente-. Cuando fui a buscarla a Hoenn, ya pensaba que era sospechoso el que solo tu criada me atendiera, ni señales ni de ti, ni de tu esposo, ni de Yuuji. Y ahora gracias a Torchic, sé que ella y Yuuji han estado viajando juntos. Dime por favor que no estás ayudando a tu hijo a fugarse con mi hija -sentenció Valerie sombríamente.
-¿Qué clase de madre crees que soy? Por supuesto que no -declaró Máxima, pero Valerie ya se había puesto de pie, y miraba a la pelirroja fijamente-. Exactamente, ¿qué tanto te dijo Torchic? Valerie, somos amigas, ¿no es así? -se estremeció Máxima.
-¿Lo somos, Máxima? ¿Qué otros secretos ibas a ocultarme? Dame una buena razón para no ir a contarle a la policía lo que Torchic me dijo -prosiguió Valerie, poniendo nerviosa a Máxima, quien ya hacía muecas de descontento, cuando escuchó entonces a Torchic hablar, y Valerie le prestó toda su atención.
-Por favor dime que está diciendo cosas buenas de mí y de la buena madre que soy, no de mi cuestionable, aunque innegable, antecedente criminal, y puedes por favor dejar de usar mi nombre en público, me vas a meter en muchos problemas -miró Máxima en dirección a Looker y a Destra, quienes se encontraban comiendo en una de las mesas del restaurante, y tras virar la vista, Valerie dedujo lo que estaba pasando.
-Vas a decirme todo lo que sabes, sobre Zawako, y del por qué está viajando con tu hijo, y si lo que escucho no me convence, voy a irle con el chisme a los detectives, ¿ha quedado claro? -preguntó Valerie, y Máxima asintió- Por cierto… perdón por actuar toda mala y grosera, pero es que de verdad estoy preocupada por mi princesa… -venció su verdadera personalidad a Valerie, cuyos ojos ya estaban humedecidos por extrañar a su hija.
-¿Es enserio? ¿Después de amenazarme de esa forma tan ruin? -agregó Máxima con incertidumbre, y con un aura oscura rodeándola por lo delicada de su situación- Hablemos, en las mesas de fondo, lo más lejos de los detectives como sea posible -le pidió Máxima mientras caminaba con Valerie en dirección a las mesas, y de reojo veía a la Oficial Jenny, en videollamada con Yuuji desde la Ruta 05, lo que llamó la atención de Máxima.
-De modo que el Torchic que se extravió tiene un rastreador, pero no sabes el número del mismo, ¿es correcto? -preguntó la Oficial Jenny, y Yuuji asintió con Nicolette a su lado-. Descuida, no debe haber muchos Torchic registrados con permisos especiales, bastará con revisar la base de datos y cotejar con los que se encuentren en las cercanías de la Ruta 05. En estos momentos estoy mandando la señal, será cuestión de analizar las respuestas y tendremos la ubicación de Torchic en breve -señaló la Oficial Jenny, y tras haber mandado la señal, el dispositivo en la pata de Torchic comenzó a reaccionar, lo que preocupó a Máxima, pero su preocupación acrecentó aún más cuando en la mesa de Looker y de Destra, Looker recibió una señal en uno de sus dispositivos de la Policía Internacional Pokémon, aparentemente interceptando la señal de Torchic ya que Looker mantenía vigilado a Yuuji en todo momento.
-Hay no -se preocupó Máxima, quien entonces miró a Valerie atentamente-. Te diré todo lo que quieras saber, absolutamente todo, pero a cambio, dile a este Torchic que regrese con Yuuji -suplicó Máxima, y Valerie, de reojo, vio a Looker intentando calibrar la señal de su rastreador pensando que estaba equivocado-. Por favor… -suplicó Máxima, y Valerie suspiró.
-Tor tor, chic, chic, chic, tor -enunció Valerie, tomando a Torchic y acercándolo a una ventana, desde la cual Torchic saltó, asintió, y utilizó Ataque Rápido para huir tan rápido como le era posible. Tras unos instantes, Looker miró nuevamente la pantalla de su dispositivo, al igual que la Oficial Jenny, y ambos anotaron unas coordenadas, que comunicaron el primero a Destra, y la segunda a Nicolette.
-Vaya, ya decía yo que debía estar equivocada esta cosa -se susurró a sí misma la Oficial Jenny-. Según los registros, tu Torchic se mueve a una velocidad impresionante por los caminos de la Ruta 05 cercanos a Ciudad Carmín. Estaremos al pendiente si lo vemos cerca -finalizó la Oficial Jenny, cortando la transmisión y preparándose para salir a buscar a Torchic, Máxima entonces respiró aliviada.
-Ahora, mi querida amiga -sonrió Valerie con malicia, preocupando a Máxima nuevamente-. ¿Qué haces en Kanto, y en qué lío está metida mi princesita que los miembros de la Policía Internacional Pokémon mantienen al Torchic de tu hijo vigilado? -exclamó sumamente molesta, y Máxima, sintiéndose derrotada, accedió a contarle.
Ruta 05.
-¿¡Puedes ver algo Sphinx!? -gritaba Zawako en medio del bosque, a la copa de un árbol, desde la cual Venonat sondeaba todo el bosque, haciendo su mejor esfuerzo para encontrar algo. Venonat respondió en su idioma, y Zawako comenzó a preocuparse- Nada por el sur tampoco -declaró Zawako a Yuuji, quien la miraba con incredulidad mientras buscaba a Torchic con la ayuda del Growlithe cachorro, quien olfateaba los alrededores ya más obedientemente gracias a la conversación que tuvo con Zawako.
-¿Sphinx? ¿Te di varios nombres muy buenos y le pones Sphinx? -declaró Yuuji en señal de molestia, mientras Growlithe olfateaba a los alrededores intentado encontrar una pista mientras regresaba de tanto en tanto a olfatear nuevamente la Gloria Bola de Torchic, tirando siempre en la misma dirección- Pero dejando de lado lo del mote, Growlithe sigue tirando en esta dirección. Tal vez no es muy buen rastreador -se preocupó Yuuji.
-Eso es ridículo. Aun siendo un cachorro, Growlithe está dentro de los Pokémon con mejor olfato que hay -declaró Zawako, mientras Growlithe le ladraba, indicando que estaba seguro de lo que rastreaba-. Tienes que confiar en Growlithe, Yuuji, es el mejor olfato de Kanto, y está combinado con la mejor visión también gracias a Sphinx. Van a encontrarlo, estoy segura -insistió Zawako, y Yuuji asintió, aunque caminaba cabizbajo, mientras seguía a Growlithe, quien sentía la tensión de Yuuji en su correa, y entraba en pánico él mismo-. Yuuji, tienes que relajarte -comentó Zawako, tomando la mano de Yuuji, y ganándose su atención, mientras el cachorro de Growlithe miraba a ambos y lloraba entristecido-. Los Growlithe sienten las emociones de sus entrenadores. Le estás transmitiendo a Growlithe tu tristeza, y él está deprimiéndose también -le explicó Zawako.
-¿Tristeza? Pero si estoy perfectamente bien -mintió, Growlithe se lo ladró a Zawako, quien se mordió los labios por unos instantes, y miró a Yuuji con preocupación-. Torchic va a estar bien, solo sobreactúa -insistió Yuuji.
-Yuuji, no tienes que hacerte el fuerte conmigo -comentó Zawako, y Yuuji se mordió el labio-. No tienes que aparentar ser rudo todo el tiempo, la verdad es que estás preocupado por Torchic, ¿no es así? -preguntó Zawako, y tras hacerlo, escuchó a su Venonat llamando, saltaba de arriba abajo desde la rama del árbol desde el cual vigilaba, lo que significaba que había divisado a Torchic. Zawako reaccionó con entusiasmo tras escuchar lo que Venonat le comunicaba, pero no alcanzó a decírselo a Yuuji, ya que él había comenzado a hablar.
-Torchic es demasiado terco, muchas veces me saca de quicio -exclamó Yuuji, lo que sobresaltó a Zawako, más aún cuando notó a Torchic saliendo de entre los arbustos, y mirando a Growlithe fijamente, sintiéndose traicionado tras hacerlo, aunque Growlithe solo se limitó a ladrar y a menear la cola al verlo, como si lo hubiera encontrado él mismo-. La verdad es que, siempre he querido tener más Pokémon de tipo Fuego en mi equipo, pero Torchic se enfada y hace rabietas siempre que tengo la posibilidad de capturar uno, es algo que me molesta mucho, me enfada lo egoísta que es -prosiguió Yuuji, y Zawako, mirando a Torchic entre los arbustos, se estresó sobremanera pues Torchic estaba escuchando todo lo que Yuuji decía-. ¡No entiendo por qué Torchic no comprende, que no importa cuántos Pokémon de Fuego pudiera llegar a tener, él siempre va a ser mi preferido! -exclamó Yuuji, Torchic se sorprendió, y Zawako respiró aliviada por la corrección en el rumbo de la conversación- El tipo Fuego es mi tipo favorito, quiero tener muchos Pokémon de tipo Fuego, pero Torchic no tiene nada de qué sentirse celoso, él es mi Pokémon favorito, no importa cuántos Pokémon capture, todos serán especiales, pero solo Torchic es mi inicial, y voy a ser Campeón Regional con él, eso no cambia sin importar cuantos tipo Fuego capture -finalizó Yuuji, quien entonces escuchó los sollozos de Torchic, quien saltó a sus brazos en medio de las lágrimas-. ¿Torchic? -se sobresaltó Yuuji, y Zawako lloró aliviada- ¿Cuánto tiempo llevabas escuchando sabandija? -aunque Yuuji arruinó el momento mientras le estiraba las mejillas.
-Vaya forma de romper la reunión sentimental -se quejó Zawako, pero Torchic al parecer no estaba molesto por el estiramiento de mejillas, y permanecía alegre de haber escuchado lo que Yuuji había dicho, aunque Yuuji le diera la espalda y pretendiera no haber dicho nada-. Supongo que mientras se entiendan todo está bien -agregó Zawako, quien entonces notó una luz que provenía del camino principal en dirección a Ciudad Celeste, y encontró a Nicolette sobre el lomo de un Rapidash, con su Growlithe adulto corriendo a su izquierda.
-¡Oh Rapidash! ¡Oh! -exclamó Nicolette, y Zawako se maravilló ante la vista del hermoso Pokémon de tipo Fuego- ¡Qué bueno que los encuentro! ¡El desesperado de Yuuji salió a buscar al Torchic justo cuando la Oficial Jenny decía que lo rastrearon en las cercanías de Ciudad Carmín! ¡Pero vaya que lo encontraron antes de que los alcanzara con mi Rapidash! ¡Growlithe debe haberles sido de mucha ayuda! -se alegró la mujer, y el Growlithe ladró orgulloso, aunque la verdad era que no había sido de ayuda del todo.
-Supongo que nos hizo compañía -sonrió Yuuji, acariciando la cabeza de Growlithe, quien movió su patita alegremente intentando rascarse también-. Al menos nos guio en la dirección correcta, muchas gracias por el apoyo, Nicolette. Torchic está a salvo gracias a tu ayuda -declaró Yuuji, y entonces notó a Zawako acercando su mano a Rapidash-. ¡Espera no! -la jaloneó Yuuji, justo a tiempo para evitar que el fuego de Rapidash quemara la mano de Zawako- ¡Boba! ¡No puedes tocar a cualquier Pokémon que vez solo porque es bonito! ¡Rapidash te mandó varias señales de advertencia para decirte que no la tocaras! -se quejó Yuuji.
-¿Eh? Pero en ningún momento me dijo nada de eso, además, ¿cómo sabes eso? Nunca habías visto uno en tu vida -se preguntó Zawako, mientras Nicolette analizaba todo lo que escuchaba.
-No necesito conocerlo, todos los Pokémon de tipo Fuego tienen patrones de comportamiento similares, basta con sentir el aumento gradual de la temperatura para saber que Rapidash no te quería cerca -le explicó Yuuji-. ¿Cuántas veces tenemos que tener esta conversación? No puedes ir tocando todo Pokémon que miras -intentó continuar Yuuji, cuando Nicolette exclamó alegremente.
-Vaya, así que tenemos a un entrenador de Fuego natural, ni cómo defenderte de que Torchic se haya sentido celoso, si ya pensaba que lo reemplazabas por un Growlithe -prosiguió Nicolette-. Te diré algo mijo, los Pokémon de Fuego son difíciles de tratar, dímelo a mí que tengo un rancho lleno de ellos, y de entre ellos, los Growlithe son mis favoritos. Este cachorro tristemente, no tiene lo que se necesita para ser un Pokémon de rancho, se distrae porque vuelan los Pidgey, y es demasiado torpe, por lo que ya había pensado conseguirle un cambio de carrera. Apuesto a que un entrenador de Fuego como tú, podría manejarlo, eso si tu Torchic no se pone como novia de rancho, yo sé de esas, fui una yo misma -se apuntó a sí misma.
-¿Que me quede con Growlithe? -preguntó Yuuji, y el Growlithe ladró un par de veces y movió la cola alegremente, además de lamerle la mano a Yuuji de tanto en tanto- Me agrada Growlithe, pero… Torchic… -se preguntó Yuuji, a lo que Torchic respondió con una mueca.
-Torchic -enunció Zawako, ganándose la atención de Torchic-. Tor tor, chic tor -susurró ella, y Torchic bajó la cabeza, apenado, y respondió en su dirección-. Creo que Torchic dice que está bien, y que no tiene nada por lo que sentirse celoso, ya llegará su momento -le comentó Zawako.
-¿Seguro? -preguntó Yuuji suspicaz, y Torchic, aunque de mala gana, asintió- Bueno, si no hay objeciones, tengo la Pokébola perfecta -enunció Yuuji, sacando una Súperbola, misma que lanzó en dirección a Growlithe, quien emocionado la atrapó en su hocico-. No, la cosa no funciona así -le mencionó Yuuji, intentó quitarle la Súperbola, pero Growlithe ya no quería dársela y forcejeaba mientras gruñía alegremente-. Dámela… oye, dámela, Growlithe, suelta -tras forcejear unos instantes, Yuuji por fin se hizo con la Súperbola, y golpeó la frente de Growlithe con ella, terminando con la captura-. ¡Perfecto! ¡Ya tengo un tipo Fuego! ¡Además de ti por supuesto! -exclamo Yuuji, y Torchic, aunque celoso, asintió- Ya llegará nuestro momento, amigo, y cuando llegue, seré mucho mejor entrenador de tipo Fuego -le explicó, y entre ambos, sellaron una silenciosa promesa.
-¡No se diga más que ya es tarde! -exclamó sonoramente Nicolette- ¿Por qué no vienen y se quedan en mi rancho esta noche? Brock dijo que querían conocer mi criadero de todas formas. Rebueno ese Brock para pedir favores. Ah, pero bien que te deja en el altar el mujeriego ese -exclamó Nicolette en señal de molestia.
-¿Eh? ¿Lo de novia de pueblo era enserio? -se sorprendió Zawako, y Nicolette tan solo desvió la mirada y comenzó a silbar desviando la atención- Se me acaba de caer un héroe -declaró Zawako preocupada, Yuuji le prestó poca atención y tan solo levantó a su Torchic, agradecido de que los malos entendidos hubieran quedado en el pasado, aunque otros malos entendido continuaban vigentes en Ciudad Carmín.
Ciudad Carmín. Centro Pokémon. Área de Comedores.
-¡Teniente Surge, señor! -en el Centro Pokémon de Ciudad Carmín, Valerie esperaba en una mesa a que Máxima trajera algo de comer como parte de su castigo por involucrar a Zawako con la Policía Internacional Pokémon, aunque fuera solamente daño colateral y a quien buscaban realmente, según entendía Valerie, era a Yuuji para dar con Máxima, cuando a un par de mesas de donde ella esperaba, la sorpresiva voz de una mujer musculosa y de tez morena y cabellera rubia, terminó por asustarla bastante. La poderosa mujer vestía uniforme militar, y saludaba a otro hombre de uniforme militar igual de sonoro que ella.
-¡Cabo Visquez! ¡En descanso soldado! -exclamó el hombre al que llamaban Surge, quien entonces atrapó a la mujer en un tremendo abrazo, y ambos se estrujaron el uno a la otra como el par de buenos amigos que eran. Toda la escena, Valerie la observó pensando que era mejor cambiarse de mesa, pero como Máxima todavía no llegaba, tuvo que soportar la molestia- Me llegó la noticia cabo, el viejo Profesor Oak actualizó la Pokédex de Kanto, no creo que quede un alma que no se haya enterado ya de la noticia. Pero cabo, ¿estás segura de tu decisión? Por años Ciudad Carmín tuvo un Gimnasio Eléctrico, ¿cambiarlo a Gimnasio Metal no te parece un poco…? -intentó decir Surge, y Valerie trató de taparse los oídos con su sombrero para no escuchar tan sonora conversación, sin llegar a lograrlo. Las voces del par eran muy sonoras.
-Con todo respeto, Teniente Coronel Surge, ahora que usted es miembro del Alto Mando, me parece ridículo que usted maneje el tipo Eléctrico, con un gimnasio de la misma especialidad en la región -prosiguió Visquez, y Valerie se resignó a que iba a tener que escuchar la conversación-. Además, no me desprenderé verdaderamente del tipo Eléctrico con la combinación de Pokémon que mi gimnasio manejará. Verá que estará orgulloso -insistió Visquez.
-Siempre he estado orgulloso de los miembros de mi unidad, Visquez, tan orgulloso que te traje un autógrafo enmarcado solo para ti -le entregó Surge un autógrafo, sonrojando a Visquez, Valerie por su parte intentó distraer su mente mientras por fin veía a Máxima cargando una bandeja llena de postres-. Pero he de contarte, Visquez, que el mequetrefe hijo de la rufián esa del Equipo Magma recién capturó un Growlithe, me parece el peor momento para cambiar la especialidad del gimnasio -declaró Surge, y en ese momento Valerie reaccionó con sorpresa y temor-. No tenemos nada contra el chico claro, es solo un niño que quiere encontrar a su mamá, pero eso no cambia el hecho de que quiero que la batalla sea intensa, ¡lo suficiente para que esa mujer ponga sus posaderas en una banca para ver a su hijo el tiempo suficiente para capturarla! ¡Se que siempre terminamos a nuestros oponentes de un golpe fuerte y directo sin piedad! Pero esta vez has que dure, Visquez -exclamó Surge, y cuando Máxima llegó, Valerie le tapó la boca antes de que hablara, y la hizo agacharse a la fuerza, escondiéndola debajo de la mesa.
-No prometo nada, pero lo intentaré. Pero Teniente Coronel Surge, ¿tan importante es capturar a una miembro de una extinta organización criminal? Si ese fuera el caso la habrían capturado en Ciudad Celeste cuando anduvo de turista viendo el encuentro de su hijo -dedujo Visquez mientras admiraba la foto autografiada de su héroe.
-Vah, lo intentamos. La primera vez en Ciudad Plateada, pero el descerebrado del Croagunk de la Policía Internacional Pokémon andaba entre el público, y en Ciudad Celeste pusieron cámaras en todo el lugar -explicó Surge, y tanto Valerie como Máxima intercambiaron miradas-. No sé qué traen esos de la Policía Internacional Pokémon que siguen a un par de niños por todo Kanto, pero si sospechan del chico como el jefe sospecha, entonces se vuelve más difícil atrapar a esa mujer. Teníamos una emboscada lista en la Ruta 05, pero solo encontramos su uniforme hecho cenizas, y como nadie sabe cómo se ve bajo la capucha, no podemos ir por allí deteniendo a cada entrenadora buscándola. Pero el jefe está tan furioso que me envió a hacerme cargo -le explicó Surge.
-Me gustaría saber quién es ese jefe del que habla, Teniente, ¿es verdad que controla a todo Kanto? Si no lo conociera, pensaría que se pasó al bando ilegal, mi Teniente -prosiguió Visquez, pero Surge no le respondió-. En todo caso, el Consejo de Líderes de Gimnasio también tiene sus propios problemas. No nos han informado mucho, pero aparentemente encontraron una base del Equipo Rocket o algo así. No puedo creer que existan esos perdedores todavía -declaró Visquez.
-Te sorprenderías, muchacha -sonrió Surge-. En todo caso, la organización para la que yo trabajo, quiere a esa miembro del Equipo Magma, y nuestros rivales, la Policía Internacional Pokémon, la quieren también. Así que, sé una buena ciudadana, hazle un favor a tu país, y mantén a ese niño ocupado. Nada de ganar el encuentro de un solo golpe -insistió Surge.
-Está bien, me ahorraré mis mejores ataques para el sorpresivo final -declaró Visquez mientras Surge le entregaba una fotografía de su siguiente objetivo-. ¿Este mequetrefe? Pero parece un hijo de mami -se quejó Visquez.
-Y estoy contando con ello -respondió Surge-. Extrañamente, los nombres de sus padres no concuerdan con el nombre de la mujer a la que perseguimos, lo que seguramente significa que el nombre de su madre no es más que un alias. ¿Cuál de los dos nombres es el alias? Eso no lo sabemos, pero ninguno de esos nombres se ha vuelto a escuchar. Seguro este niño no sabe siquiera el verdadero nombre de su madre. Todo es muy confuso, mi organización no tiene nexos suficientes en Hoenn para saberlo, por eso debemos intervenir tu gimnasio y encontrar a la persona cuyos rasgos físicos más se parezcan a este niño, mantén los ojos abiertos por si vez a alguien que se le parezca -insistió Surge, y Visquez asintió.
-Claro, supongo que hubiera sido muy estúpido que se paseara por allí vistiendo un uniforme del Equipo Magma y usando su nombre real -declaró Visquez, por lo que Valerie miró a Máxima con desprecio, mientras la mujer tan solo sonreía de forma ridícula-. Me mantendré atenta. En cuanto al niño, si no está involucrado, me divertiré en mi batalla de gimnasio, aunque no planeo darle tregua, Misty estaba muy molesta cuando la derrotaron, y el honor de los Líderes de Gimnasio de Kanto está en juego. Tienes tus razones Surge, yo tengo las mías, considera a este tal Yuuji, derrotado -finalizó Visquez, se puso de pie, guardó la foto de Yuuji en su chaleco, y salió del lugar junto con Surge.
-¿Ahora el Alto Mando y los Líderes de Gimnasio? -se fastidió Valerie, y una apenada Máxima salió de debajo de la mesa, sintiéndose preocupada- ¿Cuál de los dos nombres es el alias? -prosiguió Valerie en señal de molestia.
-Te sabes los dos, ¿acaso importa? -se defendió Máxima- Oye, no soy tan de mal corazón para mentirle a mi hijo sobre mi verdadero nombre. Además, era de esperarse que el Alto Mando me buscara, todos los miembros del Alto Mando pertenecen al Equipo Rocket -le explicó, y Valerie parpadeó un par de veces en señal de incredulidad-. ¿Quieres la verdad? Aquí te va la verdad: Kanto es la región más corrupta que existe, porque está controlada por la organización criminal conocida como el Equipo Rocket. Hasta allí todo bien, si ellos se quedaban en Kanto, las otras organizaciones no nos metíamos en sus asuntos, pero no se quedaron en Kanto, robaron algo, algo muy importante para mí organización, algo que mi esposo murió protegiendo. ¿Para qué? No lo sé todavía, pero vine a recuperarlo. Sabiendo que estaba metiéndome con la organización criminal más peligrosa de todas, vine yo misma en lugar de enviar a un lacayo, pero como tengo Equipo Magma rodeándome por todas partes, no vine en son de paz. Encuentro lo que busco, los destruyo, y todos viven felices para siempre -declaró Máxima.
-¿Y el Equipo Magma se convierte en la nueva organización criminal más grande de todas? -apuntó Valerie, y Máxima trastabilló un poco- La verdad… Máxima, no soy de las que se involucran con criminales o los protegen. Solo te doy el beneficio de la duda por el pasado que compartimos juntas. Dime la verdad -insistió Valerie.
-¿O qué? ¿Se la sacarás a mis Pokémon y los usarás en un juicio? -se burló Máxima- El Equipo Magma no existe más… solo existe para recuperar lo que robaron… después de eso, no más Equipo Magma, tenemos una deuda con la sociedad, mi esposo murió arrepentido de todas las cosas que hizo, créeme. ¿Crees que voy a volver a cometer sus mismos errores? ¿Crees que arruinaría la vida de mi hijo? Ya perdí a un esposo, no voy a perder a un hijo -finalizó ella, y Valerie suspiró.
-Prométeme que nada le pasará a Zawako -suplicó Valerie, y Máxima asintió sellando su promesa-. ¿Qué vas a hacer ahora? Espero que nada peligroso -prosiguió Valerie en su nerviosismo.
-Solo el Alto Mando me puede decir donde se esconde Giovanni. Ah, por cierto, nunca menciones ese nombre, solo te traerá problemas -explicó Máxima, sobresaltando a Valerie-. Si Surge quiere capturarme, supongo que sería muy grosero de mi parte no dejarme atrapar -finalizó ella, y Valerie se deprimió más y más-. Aunque antes de eso, hay un par de detectives que parecen tener una mejor idea de donde conseguir información –sonrió Máxima, su rastreador aún funcionaba perfectamente después de todo.
Esta historia continuará…
