El título de este capítulo es muy meloso, pero no se dejen engañar, no es un capítulo meloso, al menos yo no lo creo. Por cierto, no sé si se nota, pero normalmente un capítulo se trata de Yuuji, y el otro de Zawako, fue accidente, jajaja.
TsukihimePrincess: Me da gusto que extrañaras mis historias, afortunadamente ya tengo un poco más de control de mis horarios, por lo que allí voy agarrando el ritmo. Y wow, Slavery Mark, esa tampoco la he terminado, jajaja, ya me estoy tardando en actualizarla, mejor me pongo a trabajar en ella. Algo tienes de razón sobre lo que dices de Zawako y su habilidad, pero es temprano para abordar las diferencias. De momento no puedo contestarte, pero tú que lees ambas historias seguro lo descubres pronto.
EDITADO: 20/12/2021.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 1: Kanto.
Capítulo 13: El amor de una madre.
Región Kanto, Ruta 05.
-¡Abra! -tras despedirse de Nicolette, Yuuji y Zawako continuaron su camino por la Ruta 05, y para sorpresa de ambos, se toparon con un Abra a mediación del camino a la estación de trenes. Tras una breve explicación de Zawako sobre los Abra, Yuuji optó por intentar capturarlo, aunque el travieso Pokémon usaba su teletransportación para transportarse de un lado al otro de la Ruta 05, entre los campos de flores, confundiendo a Yuuji y a Growlithe, a quien Yuuji había elegido para entrenar- ¡Abra! -exclamaba el Abra tras evadir la Pokébola de Yuuji, que terminaba estrellándose en los árboles- ¡Abra! -continuaba Abra mientras aparecía detrás de Growlithe y le jalaba la cola, enfureciéndolo, y forzándolo a atacar con su ataque de Brazas, que nuevamente terminaría con Yuuji chamuscado, y con Zawako tapándole los ojos a su Cleffa, mientras permanecía sentada en una banca observándolo todo- ¡Abra! -continuaría Abra, transportándose entre Torchic y Eevee, ambos en la banca junto con Zawako, mientras Yuuji reprendía a su Growlithe, que solo meneaba la cola alegremente- ¡Abra! -continuaba Abra apareciendo frente al rostro de Yuuji, y teletransportándose una vez más cuando Growlithe intentó atacarlo, terminando con Yuuji chamuscado de nueva cuenta.
-Llegando a Ciudad Carmín, creo que sería buena idea comprar más Antiquemar -se dijo Zawako a sí misma, con Torchic e Eevee asintiendo a sus palabras. Zawako entonces miró su reloj de pulsera, y comenzó a preocuparse-. ¡Yuuji! ¡Vamos a perder el tren! ¡Los Abras duermen dieciocho horas al día, y tú llevas casi tres intentando capturarlo! ¡No podemos esperar otras tres horas sin que se nos vaya el tren! ¡Y por lo que escucho, Abra no tiene interés en dejarse atrapar! ¡Ni siquiera te considera una amenaza! -insistió Zawako, mientras Abra aparecía sobre una rama, apuntaba en dirección a Yuuji, y se burlaba sonoramente.
-¡Yo le voy a enseñar una amenaza! -enfureció Yuuji, Abra se espantó, se teletransportó, pero no volvió a aparecer en ninguna parte, Yuuji lo buscó por todos lados sin suerte, y Growlithe había dejado de moverse, solo se sentó, lo que era indicativo para Zawako de que Abra ya no estaba en las cercanías ya que Growlithe no podía olfatearlo, lo que la deprimió un poco- ¿Dónde está? -enfureció Yuuji.
-Se fue porque sintió miedo de ti -explicó Zawako, recordando lo que Abra había dicho antes de teletransportarse-. Abra estaba jugando contigo, y si hubieras sido más pasivo se hubiera dejado atrapar. Cuando hiciste esa rabieta, Abra se dio cuenta de que eras una persona muy violenta, y se fue -le explicó Zawako, mientras Yuuji se quitaba la gorra, hundía el rostro dentro de la misma, y gritaba furioso por haber sido ridiculizado por un Abra-. Abra tenía razón, Yuuji tiene un problema de actitud -enunció Zawako, quien entonces escuchó una risa gentil, virando en la dirección en que la escuchaba, y encontrando a Amaya en la orilla del camino.
-Típico de Yuuji el dejarse ridiculizar por un Pokémon salvaje -se burló Amaya, enfureciendo a Yuuji aún más-. Para ser un entrenador que gana sus encuentros de gimnasio con mucha suerte, tienes una pésima suerte en capturar Pokémon -continuó en sus burlas Amaya, y el Growlithe de Yuuji corrió a ella, y comenzó a lamerle las rodillas mientras meneaba la cola-. Hola cosita bonita -mencionó Amaya alegremente.
-Growlithe, no lamas al enemigo -reprendió Yuuji, pero Growlithe ya estaba pansa arriba dejando que Amaya lo acariciara-. Qué vergüenza, tus ancestros estarían desilusionados de ti -se molestó Yuuji, y Growlithe le lamió el rostro una vez que se acercó.
-Bueno, hace años que Growlithe perdió el tipo Roca por la selección artificial -mencionó Zawako, confundiendo a Yuuji, quien miró a su Growlithe tratando de imaginárselo como un tipo Fuego y Roca. Zawako por su parte, fue a saludar a Amaya-. Nos volvemos a ver. ¿Vas de camino a Ciudad Carmín también? -preguntó Zawako curiosa.
-Ya he obtenido la medalla de ese gimnasio, la Medalla Trueno -presumió Amaya, molestando a Yuuji aún más, y por la forma en que Amaya se contoneaba, Zawako sabía que solo intentaba menospreciar a Yuuji.
-Por tu equipo Pokémon, pensé que te sería más difícil -se impresionó Zawako, quien llegaba con Cleffa en brazos, por lo que Amaya, emocionada, cargó a Cleffa mientras daba vueltas con ella alegremente-. Solo te conocemos a cuatro Pokémon, pero de esos cuatro, tres eran débiles al tipo Eléctrico -prosiguió Zawako.
-Así es, solo Paras tenía resistencia de tipo, pero como la buena entrenadora que soy, planeé con antelación, y me hice con un Pokémon de tipo Tierra -liberó de su Pokébola Amaya, y un pequeño Diglett hizo acto de presencia-. Solo fue cuestión de desviarme un poco por la Ruta 11 antes de enfrentar el gimnasio, y con Diglett y Paras, todo fue muy sencillo.
-¡Se te ve muy confiadita para alguien que lloriqueó por perder su primera batalla de gimnasio! -se fastidió Yuuji, molestando a Amaya, quien lo encaró, aunque aún llevaba a Cleffa en brazos al hacerlo, por lo que la aplastó un poco mientras encaraba a Yuuji, sobresaltando a Zawako, que tuvo que rescatar a su pequeña Cleffa- Tal vez deba aplastarte en una batalla para que te deprimas y te vayas llorando a tu casa -argumentó Yuuji, lo que molestó a Zawako, por lo que tiró de su oreja con fuerza.
-No seas grosero. No es lindo hacer llorar a las chicas -se quejó Zawako, mientras Yuuji se frotaba la adolorida oreja-. Volviendo al tema, tienes un Bulbasaur, que es resistente al tipo Eléctrico, además de que Beedrill sabe Taladradora, que es un movimiento de tipo Tierra. Con ellos de tu parte, hasta tú podrías ganar… -comentó Zawako, dándose cuenta inmediatamente de lo que dijo, y sintiendo el fuego de la molestia de Yuuji rodeándola-. Quise decir que… -intentó corregir.
-¡Sé perfectamente lo que quisiste decir! ¡Sigues desconfiando de mis habilidades de entrenador! -alzó la voz Yuuji, los ojos de Zawako se humedecieron por el miedo, y tras ver aquello, Yuuji se tranquilizó- Ya me calmé… lo siento… -se disculpó, y Zawako asintió, aceptando la disculpa.
-Huy, parece que su viaje va mejor de lo que pensé -se burló Amaya, y Yuuji volvió a molestarse mientras Zawako se apenaba, pero no pasó a más de eso-. Como sea, si van a tomar el tren subterráneo a Ciudad Carmín, puedo acompañarlos. Los elegidos de Pueblo Paleta nos reuniremos allí para evaluar nuestro progreso en reunión con el Profesor Oak -exclamó Amaya alegremente.
-¿El Profesor Oak está en Ciudad Carmín? -exclamó Zawako preocupada, y Yuuji comprendió su descontento- Ahora que lo recuerdo, Ciudad Azafrán está al sur, antes que Ciudad Carmín. Podemos ir al gimnasio de Ciudad Azafrán primero, ¿no es así? Después de todo está más cerca -prosiguió Zawako preocupada.
-Espera un momento, pensé que la razón de ir a Ciudad Carmín, además de que hay un gimnasio allí, era porque querías visitar el Club de Fans Pokémon a sugerencia de Nicolette para aprender más sobre crianza -enunció Yuuji, evidenciando a Zawako-. Además, dijiste que un criador reconocido estaría allí de paso tras llegar en el S.S. Anne, y que solo se quedaría un par de días, por eso le dimos prioridad a Ciudad Carmín, sobre Ciudad Lavanda, y encontrar al Pokémon 188. Tus exactas palabras fueron: "El Pokémon 188 no se irá de donde está, pero el criador Arthur solo estará en la ciudad hasta el fin de semana" -finalizó Yuuji, incluso imitando la voz de Zawako.
-Además, la Ruta de la Medalla indica que es mejor seguir en dirección a Ciudad Carmín antes de Ciudad Azafrán -continuó Amaya, sacando una revista de su mochila, donde estaba impreso el mapa de Kanto, mismo que le mostró a Yuuji, aparentemente olvidando su rivalidad-. Se dice que los gimnasios no tienen orden, y que los líderes tienen equipos Pokémon para adecuarse a los retadores. Pero la revista Pokémon Adventure, publicó una columna en la cual entrevistó a Red, el Campeón de Kanto, preguntándole por la ruta que tomó hace 18 años en su viaje Pokémon, el tercer gimnasio que visitó fue el de Ciudad Carmín, así que allí es donde los entrenadores novatos van para seguir los pasos del legendario Red -explicó Amaya, y ambos miraron a Zawako.
-Está bien, iremos a Ciudad Carmín -se quejó Zawako, abrazando a Cleffa intranquilamente-. De todas formas, ya habíamos comprado los boletos del tren. Y con mis fondos congelados no es como que tenga mucho dinero para gastar -se deprimió Zawako, y pidió a Eevee que la siguiera, Yuuji y Amaya ambos regresaron a Growlithe y a Diglett, y tras tomar a Torchic, caminaron en dirección a la estación-. Solo espero no toparme con el Profesor Oak, sería la peor persona con quien me podría topar en Ciudad Carmín -finalizó Zawako, mientras entraba al tren bala de la Ruta 05.
Ciudad Carmín. Restaurante del Centro Pokémon.
-¡Está cerca! -exclamó Valerie de improviso, espantando a Máxima, quien hasta ese momento disfrutaba de su desayuno- Puedo sentirlo, Zawako está cerca. De seguro no tardaré en reunirme con mi querida hija -continuaba Valerie, danzando en su Kimono de Jolteon, haciendo una escena en medio del restaurante.
-¿Quieres sentarte? -ordenó Máxima, jalando de la oreja del kimono de Jolteon, y forzando a Valerie a sentarse- Ya llamas demasiado la atención con tus ropas raras. Además, ¿cómo sabes que Zawako está cerca? -preguntó curiosa.
-Una madre sabe -fue la respuesta de Valerie, misma que molestó a Máxima-. O vamos, no me digas que no puedes sentirlo, si tu hijo y mi hija viajan juntos, es natural que sientas que Yuuji se aproxima.
-Sé que Yuuji viene en camino, porque intervine los equipos de la Policía Internacional Pokémon, y ellos le pusieron un rastreador a la identificación de Yuuji, no porque tenga un sentido maternal especial -explicó Máxima, y Valerie hizo una mueca por la falta de magia en el corazón de Máxima-. Ahora, ¿quieres dejar de llamar la atención? -se quejó Máxima.
-Disculpen, no pude evitar escucharlas -exclamó alguien, sobresaltando a Máxima, quien inmediatamente se puso sus lentes oscuros, mientras un anciano acompañado de un joven de cabellera anaranjada, se acercaba a ellas-. De hecho, nadie en el restaurante pudo evitar escucharlas. Soy el Profesor Oak, quien viene conmigo se llama Rinji, mi bisnieto -presentó el profesor a su deprimido discípulo, quien no decía absolutamente nada-. ¿Es usted la madre de Zawako? -preguntó el Profesor Oak.
-Oh, es el colega de mi marido, mucho gusto, mi nombre es Valerie, que pequeña es Kanto -sonrió Valerie, aceptando el saludo del Profesor Oak-. Le presento a mi amiga, su nombre es… -intentó decir Valerie, cuando notó la mirada de ira de Máxima-. ¿Cuál era el nombre que no debía decir? -preguntó en un susurro.
-Carola -se presentó Máxima, y Valerie se impresionó-. Soy la madre de Yuuji. Lo conoce, ¿verdad? Usted lo registró en la Liga Kanto -prosiguió Máxima, y el profesor asintió, mientras Valerie lo invitaba a sentarse. Oak y Rinji así lo hicieron.
-En efecto, registré a ese chico para que acompañara a Zawako a recorrer Kanto. Lo que no sabía, era que esa niña había falsificado la petición de su esposo para convertirse en mi aprendiz -le explicó el Profesor Oak, y Valerie asintió-. Tras hablar con su marido, él no tiene ningún inconveniente en que Zawako continúe siendo mi aprendiz, tan solo me pidió que permitiera que ambas, usted y su hija, se reencontraran. Y aunque estoy molesto por el engaño de esa niña, Bill, un colega mío, se ha empeñado en hablar maravillas de su hija. Quería que supiera que no planeo echarla, si es que tengo su permiso de que siga trabajando en Kanto -declaró el profesor.
-No tengo problema si eso es lo que Zawako quiere, profesor -le explicó Valerie, levemente entristecida-. Solo quiero poder hablar con mi hija, que entienda que ni su padre ni yo la estamos presionando. Zawako no tiene que hacer otra cosa que no sea lo que ella misma desea, solo me gustaría que escribiera de vez en cuando, es mi única hija después de todo -respondió Valerie, mirando a Máxima con una sonrisa-. Carola también solo desea lo mejor para Yuuji, ¿no es así? -preguntó Valerie.
-Yuuji puede hacer lo que quiera, la verdad es que no me mortifica -respondió Máxima fríamente, preocupando a Valerie-. Ese niño es igual de obstinado que su padre, aunque quisiera no podría detenerlo… pero, resulta que yo soy igual de obstinada, vaya familia que resultamos ser… si Yuuji quiere seguir el viaje por Kanto, que lo haga, no me importa -finalizó Máxima, preocupando tanto al Profesor Oak como a Valerie.
-Bueno, ya que eso ha quedado claro -prosiguió el Profesor Oak-. Quisiera quedarme con ustedes, y esperar a que esos chicos aparezcan. Estoy seguro de que lo primero que harán una vez que lleguen a Ciudad Carmín, será ir al Centro Pokémon -agrego el Profesor Oak entusiasmado.
Ruta 06. Afueras de la Estación de Trenes.
-Lo primero que haremos llegando a Ciudad Carmín, es ir al gimnasio -declaró Zawako, preocupando a Yuuji y a Amaya-. Estás retrasado, no es necesario que lleguemos al Centro Pokémon, si vamos directo al gimnasio ganaremos tiempo. No quieres que Amaya te adelante mucho, ¿o sí? -prosiguió Zawako.
-No me uses para evadir al Profesor Oak por favor -le respondió Yuuji, y Zawako bajó la mirada, apenada-. Si lo que quieres es evadir el Centro Pokémon, porque lo más seguro es que el Profesor Oak te esté esperando allí para regañarte, puedo pagar un hotel, no he perdido muchas batallas, y tengo algo de dinero, pero tarde o temprano tenemos que ir al Centro Pokémon -le explicó Yuuji, y Zawako se mordió los labios con preocupación.
-El Profesor Oak se hospedará en el Centro Pokémon por un par de días. ¿Tienes suficiente dinero para dos días de hotel y alimentos? -preguntó Amaya, y Yuuji comenzó a preocuparse- Entiendo la preocupación de Zawako, pero con sus fondos congelados, dependen financieramente de ti, lo que ya es preocupante -insistió Amaya, fastidiando a Yuuji-. Y si Yuuji combate por dinero de premio, sus Pokémon se van a cansar, y tendrán que recurrir al Centro Pokémon. Te sugiero que dejes de evitar al Profesor Oak y aclaren las cosas, Yuuji no puede mantenerlos a ambos con lo malo que es -terminó Amaya.
-¿Quieres que te demuestre lo malo que puedo llegar a ser, enana? -exclamó Yuuji, sobresaltando a Amaya, más aún cuando Yuuji comenzó a remangarse la ropa, lo que significaba que Yuuji no se refería a una batalla Pokémon.
-¡Yuuji! ¡No seas violento! -reprendió Zawako, mientras el grupo llegaba a la entrada de Ciudad Carmín, cuando, tras escuchar el nombre, un par de entrenadores, un roquero y un marinero, se acercaron al grupo, alertando a Eevee, quien sintió las intenciones de los que se acercaban- ¿Qué ocurre Eevoli? ¿Por qué los gruñidos? -preguntó Zawako, y su Eevee le respondió en el idioma Pokémon- ¿Hueles agresividad? -se preguntó a sí misma Zawako, notando entonces a los entrenadores que se acercaban, y tomando la mano de Yuuji para llamarle la atención, ya que Yuuji estaba muy concentrado en el pique con Amaya.
-¿Qué? -comentó Yuuji molesto, pero tras ver la cara de preocupación de Zawako, aquello lo alertó, y miró a los entrenadores acercándose- Quédense atrás -enunció Yuuji, con su Honor Bola lista.
-Oye niño, eres al que llaman Yuuji, ¿no es así? -exclamó el roquero, con las manos dentro de su chaleco anaranjado, y medio fleco tapándole un ojo, aunque el ojo destapado se veía sumamente agresivo- Te hemos estado esperando, niño. Voy a tener que pedirte que vengas con nosotros -continuó el roquero, dirigiéndose al marinero, quien era regordete pero musculoso al mismo tiempo, lo que preocupó a Yuuji.
-¿Y qué si me niego? -agregó Yuuji, aunque Zawako notó que estaba temblando. Se hacía el valiente como siempre. Yuuji no tenía miedo de recurrir a la violencia siempre que fuera necesaria, pero Zawako sabía también que Yuuji no elegía batallas que no podía ganar, y por la forma en que le temblaban las manos, Zawako sabía que estos tipos eran mucho para él- Tengo cosas más importantes que hacer que lidiar con ustedes -sentenció, el marinero se abalanzó sobre él, y Yuuji pateó su rodilla con fuerza, demasiada fuerza, lo que derribó al marinero, pero el roquero lo atrapó desde atrás, y lo azotó al suelo en una maniobra de sumisión muy violenta.
-¡Yuuji! -se quejó Zawako, mientras el roquero se abalanzaba para golpear a Yuuji, quien no se lo podía quitar de encima. Amaya intentó ayudar a Yuuji con uno de sus Pokémon, pero el marinero se le adelantó, enviando a un Voltorb, obligando a Zawako a detener a Amaya cuando lo vio vibrar- ¡Espera! ¡Ese Voltorb planea autodestruirse! -enunció Zawako, notando que el marinero las dejaba en paz para ayudar al roquero a sujetar a Yuuji, quien logró patear el rosto del roquero, rompiéndole la nariz, pero ganándose un puñetazo al rostro por parte del marinero- ¡Yuuji! -gritó Zawako asustada, tomó la Honor Bola que había caído de manos de Yuuji, y liberó a Mankey, quien se molestó por ser llamado por Zawako- ¡No es el momento! ¡Key Mankey man! -exclamó Zawako, y Mankey, en una rabieta, comenzó a atacar al par de entrenadores, ganándose un ataque de Onda Trueno de Voltorb, y de un Magnamite que llamó el roquero.
-¡Ve por ayuda! -le gritó Yuuji, ya con un ojo negro por el golpe anterior, y mientras se colgaba del cuello del roquero mientras Torchic, preocupado por Yuuji, saltaba en la cabeza del marinero y le daba de picotazos, el marinero de brazos fornidos no podía subirlos a su cabeza para quitarse a Torchic de encima, lo que le daba algo de oportunidad a Yuuji y a Mankey de defenderse- ¡Vete! ¡Trae a la policía! -insistía Yuuji.
-¡Amaya! -exclamó Zawako aterrada, incluso metiendo a la ya asustada Cleffa a su Luna Bola, y levantando a Eevee, quien mordía agresivamente la pantorrilla del marinero, las chicas entonces corrieron en dirección al Centro Pokémon de Ciudad Carmín.
Centro Pokémon.
-¿Oh? Entonces Zawako ha estado actualizando la Pokédex de Kanto con información actualizada de las migraciones Pokémon que, a través de los años, y en parte por la actividad humana, han modificado los patrones de migración de diversas especies -mencionaba Valerie, impresionando a Máxima y al Profesor Oak, Rinji solo continuaba deprimido-. Era de esperarse, Zawako ya estudiaba a los Pokémon de mi marido, y llegó a la conclusión de que algunos seguramente fueron especies introducidas hace muchos años, pero como no se tenía registro, se reprodujeron y desplazaron a otras especies. Además de que ella insiste en que los Pokémon ya presentan cambios muy sutiles entre región y región, desde movimientos que no aprenden en unas regiones y en otras sí, hasta diferencias en sus sistemas digestivos adaptados a la alimentación regional. No es lo mismo un Eevee de Kalos que solo puede comer bayas y raíces, a uno de Kanto que puede digerir cárnicos con mayor facilidad. Después de todo en Kanto son depredadores, mientras que en Kalos fueron mascotas que por selección natural y tras escaparse, adoptaron técnicas de supervivencia diferentes, lo que terminó en sus estómagos adaptándose a la región -finalizó Valerie, y sus compañeros de mesa estaban sorprendidos-. ¿Qué? ¿Pensaron que solo era una cara bonita? -se preguntó Valerie.
-No, no, para nada, ya me habían adelantado el que no debía subestimarla -respondió el Profesor Oak, y Valerie, inocentemente, hizo una mueca de ternura-. Solo que no me esperaba que estuviera tan involucrada en el trabajo de su marido, aunque su campo de estudio es diferente -se rascó la barbilla el profesor.
-Oh, ese era el campo de estudio de Zawako. Ella es una niña genio, aunque es muy tímida y no se le nota -declaró Valerie, enorgulleciendo al profesor-. Ella y mi marido me volvían loca con sus conversaciones científicas, tuve que adaptarme y ponerme a estudiar para poder ser parte de la conversación, siempre hay que involucrarnos en los intereses de nuestros hijos -miró Valerie a Máxima, quien desvió la mirada con molestia.
-¿Looker? -escuchó Máxima, y se escandalizó. Inmediatamente después pretendiendo que era parte de la conversación y que estaba de acuerdo con Valerie. Destra acababa de entrar al restaurante, y buscaba a su pareja por todas partes. Como Máxima sabía que Destra era el genio del par, siempre la mantenía vigilada a ella, por lo que en ocasiones perdía de vista a Looker, a quien encontró rápidamente con la mirada, en una mesa apartada de la zona de restaurantes, jugando cartas con Oddish y Croagunk-. ¿Qué le estás enseñando a mi Oddish? -exclamó Destra furiosa, y Looker, por la sorpresa, alzó las manos asustado.
-Oh, vamos Destra, tenía un par y una tercia, Rábano iba a perder esta ronda -exclamó Looker, cuando Oddish se aclaró la garganta, mostrándole su mano-. ¿Flor Imperial? Está bien, pagaré los Rokikos -pagó Looker, y Oddish usó sus hojas para reclamar su premio, incluso metiéndose uno a lo boca-. ¡No te comas la apuesta! -se molestó Looker.
-Oddish está en entrenamiento para ser un espía Pokémon, no para que lo uses como tu compañero de juegos, y su nombre no es Rábano -reprendió Destra, aunque nadie podía escucharlos, solo Máxima, quien tenía intervenidos los dispositivos de Looker desde aquella vez que dejó su gabardina de detective bajo el Puente Pepita, colocando en su placa un micrófono que usaba para espiarlos-. Pero eso no es importante, Yuuji y Zawako se separaron -explicó Destra, preocupando a Máxima-. Los sensores indican que Yuuji está a la entrada de Ciudad Carmín, pero ni su identificación ni su Torchic se mueven, Zawako está corriendo en dirección al Centro Pokémon, en cualquier momento debería de entrar por la puerta -apuntó Destra, Máxima miró en dirección a la entrada del Centro Pokémon, y vio a Zawako entrando hecha un paño de lágrimas por el miedo, y con Amaya siguiéndola de cerca. Valerie se percató de la presencia de Zawako, se puso de pie, pero tras verla así de aterrada, se detuvo.
-¡Enfermera Joy! -azotó Zawako las manos sobre el escritorio, escandalizando a la Enfermera Joy y a su Chansey, quienes se abrazaron por el miedo- Yuuji… mi amigo Yuuji… ¡lo atacaron en la entrada de la ciudad! ¡Llame a la Oficial Jenny por favor! -suplicó Zawako, pero fue Máxima quien se puso de pie, furiosa.
-¿En la entrada de la ciudad? -preguntó Máxima, a quien Zawako jamás había visto, pero se escandalizó cuando vio a su madre, junto al Profesor Oak. Looker y Destra notaron a Máxima, ahora que no se estaba ocultando fue fácilmente reconocible por los detectives, quienes se sorprendieron de saber que Máxima se había estado hospedando en el Centro Pokémon- Los destruiré… -enunció Máxima, extrajo una Pokébola oscura, liberó a su Charmander, y apuntó a Looker y a Destra-. ¡Cortina de Humo! -ordenó Máxima, Charmander obedeció, y tanto Looker como Destra quedaron cubiertos por el humo, mientras Máxima sacaba una gabardina roja de la bolsa de Valerie, y vestía un nuevo uniforme, mientras Oak y Rinji, cegados por el humo, no lo notaban-. Gracias por la reparación. Ya viste a tu hija, ya no te debo nada -enunció Máxima, regresando a su Charmander, y saliendo del Centro Pokémon, mientras el humo se disipaba, y Zawako quedaba frente a frente con su madre.
Ruta 06. Entrada de Ciudad Carmín.
-¡Debiste ser más cooperativo! -gritó el roquero, pisando la cabeza de Yuuji, todo mallugado en el suelo junto a su Mankey electrificado- No íbamos a lastimarte, mocoso torpe, solo queríamos que vinieras con nosotros -insistió el roquero.
-Claro… y para eso necesitabas al grandulón este… obviamente no iban a aceptar un no por respuesta -se defendió Yuuji, mientras el marinero, sentado sobre su espalda, medio chamuscado por Torchic, sostenía al pequeño Pokémon de Fuego del pico para evitar más ataques-. Cuando me ponga de pie les voy a partir el… -intentó decir, pero el marinero le gritó primero.
-¡Si hubieras accedido como debías hacer y acompañarnos al gimnasio de Ciudad Carmín, no hubiéramos tenido que recurrir a la violencia! -se quejó el marinero, quien entonces se detuvo de aplastar a Yuuji, mientras llamaba la atención del roquero, y junto a su Magnamite, y el Voltorb del roquero, miraban a Máxima frente a ellos.
-¿Del gimnasio de Surge, no es así? Si el tarado del Alto Mando quería mi atención, ya la tiene -exclamó Máxima, Yuuji la notó e intentó ir con ella, pero el marinero volvió a sentarse en él-. Descuiden, seguirán vivos para decirle a Surge que se metió con la madre equivocada. ¡Camerupt! -llamó Máxima, y el furioso de Camerupt, viendo a Yuuji en el suelo, incineró su ira aún más- ¡Poder Terrestre! ¡Y que lo sientan! -ordenó Máxima, y de un movimiento de tierra y arena que se alzó del suelo, Voltorb, Magnamite, y el par de brabucones, fueron enterrados por el tremendo poder de Camerupt, mientras Máxima llegaba ante Yuuji, e intentaba reanimarlo- ¡Yuuji! ¿Estás vivo cariño? -se preocupó Máxima, y en respuesta, Yuuji la abrazó con fuerza, aunque Máxima no tardó en notar que era porque Yuuji se negaba a dejarla escapar- Yuuji… -agregó Máxima preocupada, mientras Torchic salía de entre la tierra, y era recibido por Camerupt, quien se disculpaba por haberlo atrapado en su ataque.
-Regresa a casa… -pidió Yuuji, Máxima solo suspiró, y movió su cabeza en negación-. Dijiste que papá siempre estuvo mal. ¿Por qué lideras a su equipo criminal entonces? -insistió Yuuji, pero estaba tan cansado que no pudo mantener el abrazo sobre Máxima, quien lo empujó de regreso al suelo.
-Para tú tranquilidad, el Equipo Rocket me robó primero -se defendió Máxima, regresando a su Camerupt a su Pokébola-. Ya que confirmé que estás bien, golpeado, pero bien, debo irme. Tengo que encontrar a cierto teniente, y darle una buena golpiza -se tronó los nudillos Máxima.
-Claro, porque mi padre resolvía todo recurriendo a la violencia -se fastidió Yuuji mientras se ponía de pie, molestando a Máxima-. Cambiaste… te volviste agresiva sin razón -agregó Yuuji.
-Ah, eres el menos indicado para decir eso -apuntó Máxima, y Yuuji bajó la mirada-. Además, tu padre era el que decía que no iniciaras batallas que no podías ganar. Mira que agarrarte a golpes con un roquero y un marinero -se quejó Máxima, encarando a su hijo.
-¡Tú no puedes ganar contra el Equipo Rocket, y aquí estás! -prosiguió Yuuji, y preparó su Pokébola- Aquí y ahora, enfréntame. Si yo gano, te demuestro que puedo vencerte y vuelves a casa -ofreció Yuuji.
-¿Y luego qué? ¿Dejamos que Giovanni se quede con el tesoro de la familia? ¡Es el único recuerdo que nos queda de tu padre! ¡Y sabes lo que pasará si no se lo regresamos a su dueño actual! -gritó Máxima, en medio de un llanto, lo que sorprendió a Yuuji- No tienes la fuerza de derrotarme… pero como tu madre, te daré una única oportunidad. Vénceme… y por más que me duela, abandonaré la búsqueda del tesoro de tu padre… ¿puedes vencerme con tus habilidades actuales, Yuuji? -prosiguió Máxima, preparando su Pokébola.
-No puedo… -admitió Yuuji, guardando la suya-. Tu mirada… es más fuerte que la mía… -concluyó, y Máxima se mordió los labios con fuerza, y se secó las lágrimas-. Pero no voy a dejar de perseguirte -insistió Yuuji.
-Me preocuparía si no fuera así -finalizó Máxima, tomó un objeto de su bolsillo, y lo estrelló contra el suelo, cegando a Yuuji con una bola de humo, y desapareciendo en el humo mismo, mientras la Oficial Jenny llegaba en su motocicleta junto a Zawako y Valerie.
-¡Yuuji! -exclamó Zawako, bajando de la motocicleta incluso antes de que la Oficial Jenny se detuviera por completo, por lo que se estrelló contra el suelo- ¡Dolió! -se quejó Zawako, preocupando a Yuuji, quien la miró con pena ajena- Yuuji, ¿estás bien? -preguntó Zawako, mientras la Oficial Jenny esposaba al par de brabucones.
-Estoy bien, aunque Mankey está paralizado -apuntó Yuuji, y Mankey, envuelto en electricidad estática, tembló por el choque eléctrico que le recorría el cuerpo-. Los enviaron del gimnasio de Ciudad Carmín, tal parece que querían llevarme a la fuerza al desafío del gimnasio -los miró Yuuji con desprecio.
-¿Cazadores de retadores eh? -se quejó la Oficial Jenny, mientras el par de brabucones se sentía intimidado- Tal vez el gimnasio reciba una buena multa por esto, a la comisaría ustedes dos -sacó la Oficial Jenny a uno de sus Pokémon, un Machoke, quien cargó a uno de los criminales en cada brazo, y los llevó a la fuerza en dirección a la comisaría-. Nos encargaremos de ellos, ¿requieres de un médico? -preguntó la Oficial Jenny.
-Estoy bien -comentó Yuuji, pero la mirada de preocupación de Zawako, quien miraba intranquila el ojo morado de Yuuji además de su brazo torcido, lo hizo replantearse el ofrecimiento-. Solo… dejen que me atiendan en el Centro Pokémon, es solo un golpe -aclaró, mientras Zawako asentía un buen número de veces.
Centro Pokémon de Ciudad Carmín. Consultorio de la Enfermera Joy.
-¡Chansey! -exclamó el Chansey de la Enfermera Joy, y tiró con fuerza del brazo derecho de Yuuji, acomodándole el mismo, que aparentemente estaba falseado, mientras Yuuji gritaba de dolor con su cinturón entre dientes, mientras Chansey torcía y arreglaba el brazo.
-Te dije que la medicina Pokémon era sin anestesia -le recordó la Enfermera Joy-. La anestesia en el centro difiere mucho de la que se usa en humanos, debiste ir a un doctor -reclamó nuevamente la Enfermera Joy, mientras Chansey terminaba su trabajo, y le ofrecía una paletita a Yuuji, quien la tomó y se la metió a la boca para no decir nada-. ¿Problemas financieros? No eres muy buen entrenador, ¿cierto? -preguntó la Enfermera Joy, molestando a Yuuji, quien se limitó a morder su paleta.
-Por diversas razones, Yuuji me ha estado manteniendo -explicó Zawako, mientras Chansey le vendaba el brazo a Yuuji haciendo un cabestrillo improvisado-. Además, si Yuuji dice que está bien, yo le creo -insistió Zawako, Yuuji solo se dio la vuelta, no queriendo que le viera el rostro lloroso por el dolor de su brazo.
-Entiendo, pero necesitará comprar medicina humana. Te haré una receta, ve que se tome todo lo que le recete -explicó la Enfermera Joy, y en su distracción, Yuuji comenzó a rascarse el vendaje, lo que molestó a Chansey, quien amenazó con darle de bofetadas.
-¿Así tratas a tus pacientes? -se fastidió Yuuji, mientras Torchic se ponía en el medio e intentaba calmar a Chansey, quien le cantó para dormirlo- Gran ayuda Torchic -se quejó Yuuji, y entonces miró a Zawako, quien no dejaba de verle el brazo-. ¿Por qué me miras como Growlithe regañado? Por esta vez no fue tu culpa -agregó Yuuji.
-Estoy preocupada por ti, insensible -se defendió Zawako, aunque Eevee tuvo que hablarle en su idioma para calmarla-. ¿Estás seguro de que eran simples cazadores de retadores? ¿No querían algo más? -preguntó preocupada.
-Mi hígado, y tal vez mis riñones -comentó Yuuji, lo que horrorizó a Zawako-. Era broma, no te lo tomes tan enserio, me atacaron porque no me dejé llevar al gimnasio a la fuerza -explicó Yuuji.
-¿Te importaría no hacer bromas tan de mal gusto? ¡Uy! ¡No sé ni por qué me preocupo por ti! -se apenó Zawako, Yuuji solo terminó de morder su paleta- Pero… el que bromees significa que ya estás mejor -dedujo ella.
-Así es, así que deja de preocuparte por mí, y comienza a preocuparte por la señora llantos que no deja de mirarte por la ventana -apuntó Yuuji, Zawako se dio la vuelta, y encontró a Valerie allí, del otro lado de la ventana, y con los ojos ahogados en lágrimas-. Al menos tu madre es linda, la mía se carga el humor de Groudon -se quejó Yuuji.
-Pero yo le tengo mucho miedo en estos momentos -declaró Zawako, y su madre, del otro lado, pareció llorar con mayor intensidad-. ¡Uweh! ¡Ya voy! -respondió Zawako, aunque viró para ver a Yuuji una última vez- ¿Seguro que estarás bien? -preguntó Zawako, y Yuuji se molestó.
-¡Que estoy bien! ¡Ve y habla con tu madre! -se molestó Yuuji, y Torchic, ya despierto, lo regañó por levantarle la voz. Zawako tan solo asintió, y cuando salió de la habitación, Valerie la abrazó con fuerza.
-¡Mi princesa! -lloró Valerie, dando vueltas y mareando a Zawako, quien no podía respirar por el abrazo de su madre- Mi niña, que cruel, tu padre y yo estábamos muy preocupados por ti. Ven, platiquemos en el comedor -pidió Valerie mientras caminaba, pero no dejaba de abrazar a su hija. Mientras eso pasaba, una enfermera entró en la habitación de Yuuji.
-Tu receta -comentó la enfermera, pero cuando Yuuji la volteó a ver para tomar la misma, la enfermera llevaba una placa de la Policía Internacional Pokémon-. Ahora, testigo protegido Yuuji, hablaremos -enunció Destra, y Yuuji se fastidió.
Comedor del Centro Pokémon.
-Allí vienen, has lo tuyo -ordenó Looker al Oddish de Destra mientras se escondía en el comedor, Oddish saludó militarmente, y caminó por las macetas del comedor hasta posicionarse entre un par de macetas redondas y azules detrás de las cuales el Profesor Oak, Rinji y Amaya charlaban, sentándose para pretender ser una maceta, mientras acercaba una de sus hojas con un transmisor, desde el cual Looker espiaba afuera del comedor y miraba a la calle.
-Ah, allí estabas -exclamó el Profesor Oak cuando Zawako llegó junto a su madre. La asistente del profesor, aterrada, trató de huir, pero su madre la tenía apresada en un poderoso abrazo-. Relájate, ya te descongelé los fondos -enunció el profesor, y Zawako, curiosa, parpadeó un par de veces, y se sentó en la mesa junto a su madre, que le acariciaba la cabeza en todo momento-. Antes de comenzar. ¿Ya arreglaron sus cosas? -preguntó el profesor.
-No hay nada que explicar… -comentó Valerie, y Zawako la miró de reojo-. Mientras Zawako sepa que su padre y yo la apoyamos, sin importar lo que ella elija, es más que suficiente. Nos llamarás de vez en cuando. ¿Verdad hija? -preguntó Valerie.
-¿No estás molesta porque elegí estudiar y seguir los pasos de mi padre? -preguntó Zawako, y Valerie lo negó, abrazándola nuevamente, y besando su mejilla- Les… llamaré de vez en cuando… ¿segura que papá no está enojado? -preguntó.
-Oh, está furioso -respondió Valerie, asustando a Zawako-. Pero es porque se preocupa por ti. Zawako, tu padre no está en contra de que sigas sus pasos, solo quiere lo mejor para ti. Está enojado porque en lugar de platicar, huiste, para tu padre eso no estuvo bien. Pero tranquila, yo hablaré con él, siempre lo hago -guiñó un ojo Valerie, y Zawako asintió un poco más tranquila.
-Bueno, si eso ya quedó claro, solo resta preguntar por ese chico Yuuji -preguntó el profesor, y Oddish acercó su hoja un poco más-. ¿Te dijo algo de lo que ocurrió? ¿Está metido en problemas de algún tipo? Tal vez si nos dices podríamos ayudar -insistió el profesor, y Looker, fuera del Centro Pokémon, dejó de mascar Rokikos para escuchar mejor.
-Hasta donde Yuuji sabe, solo fueron cazadores de retadores para el gimnasio de Ciudad Carmín -declaró Zawako, deprimiendo a Looker, quien estaba esperanzado de que Máxima hubiera hablado con Yuuji, y que Yuuji le contara a Zawako al respecto-. Como Yuuji no se dejó obligar a aceptar el reto, pelearon, Yuuji fue el primero en atacar, y por lo que vi cuando llegamos, parece que ellos sacaron la peor parte -finalizó Zawako.
-Ese sujeto es muy violento -se impresionó Rinji, Amaya asintió de igual manera-. Puedo decirte, que el gimnasio de Ciudad Carmín es muy rudo desde que se oficializó el cambio de tipo. Como los entrenadores no están muy familiarizados con los tipo Acero, no han retado al gimnasio muy seguido, a mí también me fueron a buscar para pelear, aunque yo no llegué a los golpes -le explicó.
-¿Eh? Entonces tuve suerte de llegar cuando no cambiaban la especialidad -se estremeció Amaya, intimidándose al pensar que pudo haber sido víctima de los cazadores de retadores. El Profesor Oak no estaba convencido, pero tuvo que aceptar las conclusiones del grupo.
-Bien, supongo que podemos dejarlo en eso, Yuuji fue víctima de los cazadores de retadores, y por brabucón le dieron una paliza -concluyó el profesor, Zawako asintió a sus palabras, ganándose un respiro de los abrazos de su madre, quien ahora abrazaba a Eevee, quien charlaba con ella en el idioma Pokémon-. Entonces, si no hay más confusiones, continuemos con nuestra reunión. Primero que nada, Zawako, estás recontratada como mi asistente, pero por mentirme, tengo que hacerte una penalización. No recibirás un mes de sueldo -ordenó el profesor, y Zawako aceptó, sintiéndose regañada.
-Tendré que ganar algo de dinero de premio… -se preocupó Zawako, y el Profesor Oak asintió mientras se cruzaba de brazos-. De verdad lo siento mucho por mentirle… profesor… -se disculpó, y el profesor asintió nuevamente.
-El siguiente tema de la agenda va más para Rinji y Amaya. ¿Todo bien en su viaje Pokémon? -preguntó el Profesor Oak, Rinji bajó la cabeza apenado y recordando su derrota, pero Amaya sonrió de oreja a oreja.
-¡Ya tengo tres medallas! ¡Y sesenta y nueve Pokémon registrados en mi Pokédex! -comentó Amaya, sacando un Pokédex azul, mismo que le mostró al Profesor Oak, quien se mostró orgulloso de sus avances.
-Yo solo he visto cincuenta Pokémon… y tengo dos medallas… -exclamó Rinji apenado, lo que preocupó un poco al Profesor Oak-. Pero si sirve de algo, solo llevo una derrota -se defendió Rinji.
-Bueno, eso es impresionante, pero necesitas dejar de entrenar para no perder y comenzar a explorar -recibió el profesor un Pokédex rojo de parte de Rinji, y extrajo uno verde de su bolsillo, mismo que conectó al rojo de Rinji y al azul de Amaya-. El Pokédex de su compañero Sato tuvo que ser formateado, ya que lo he expulsado del equipo -declaró el profesor, sorprendiendo a Rinji y Amaya-. Pero descuiden, con esto, todos tendrán el mismo número de especies registradas, además de que el Pokédex verde irá con el actual dueño de Bulbasaur -terminó con las transferencias el Profesor Oak, y le entregó la Pokédex verde a Zawako-. Recuerdas cómo usarlo, ¿verdad? -preguntó el profesor.
-Lo recuerdo, yo los programé -le recordó Zawako-. Pero profesor… yo no tengo al Bulbasaur de Sato, quien lo encontró fue Yuuji. Además, ¿cómo sabe eso? -preguntó ella, mientras Valerie tomaba la Luna Bola del cinturón de Zawako tras escuchar de Eevee que Zawako había atrapado un Cleffa, por lo que Valerie la liberó, y comenzó a abrazarla y a bailar con ella.
-Bill me llamó con los resultados de tu reporte preliminar, y me informó del abandono de Bulbasaur, además de que Yuuji lo adoptó -le respondió el Profesor Oak, y Zawako asintió, comprendiéndolo-. Ahora que Sato ha sido expulsado por el mal trato que le dio a su Pokémon, tengo un puesto vacío, pero como Yuuji no parece muy confiable, mientras viajes con él, puedes registrar en la cámara de su Pokédex tus hallazgos. Estos se compartirán a Rinji y a Amaya, y cualquier hallazgo que ellos hagan se compartirá contigo, y al ser tú una de los encargados de la recopilación, y el cotejo de la información, podrás solicitar cambios a la Pokédex al momento. Con el aval mío o de Bill bastará para que todos los Pokédex reciban su actualización -terminó.
-Me apena mucho el que confíe tanto en mí después de lo que hice, pero le prometo que no volveré a defraudar su confianza -reverenció Zawako, y el Profesor Oak aceptó la disculpa-. En estos momentos, y dependiendo de Yuuji, nos quedaremos un tiempo en Ciudad Carmín por si desea tomar el reto de gimnasio, pero una vez que eso esté resuelto, iré a Ciudad Lavanda a cumplir con mi encomienda de registrar al Pokémon 188 -finalizó Zawako.
-El S.S. Anne se quedará en puerto un par de días más, por lo menos trata de quedarte conmigo ese tiempo -le pidió Valerie, y Zawako asintió un tanto apenada-. No le molesta, ¿verdad profesor? Soy una madre que lo único que quiere es pasar un par de días con su hijita… y con su Cleffa… pero más con mi hijita -suplicó Valerie.
-Bueno… supongo que no puedo negarme a eso -respondió el profesor preocupado, y Valerie celebró abrazando a su hija con fuerza-. Yo tengo que volver a Pueblo Paleta hoy mismo, pero confío en que ustedes tres podrán continuar con su investigación, estoy contando con ustedes -y el par de entrenadores, y la asistente del profesor, asintieron.
Habitación provisional de Yuuji.
-¿Cazadores de retadores? ¿Estás seguro de que no me estás ocultando algo? -preguntó Destra, mientras tomaba la temperatura de Yuuji, o más bien pretendía que tomaba la temperatura de Yuuji, mientras un Chansey, curioso de no reconocer a Destra como a una enfermera, la miraba fijamente- Te digo que estoy de tu lado, eres un testigo protegido, no podría meterte a la cárcel aunque quisiera -insistió Destra.
-Y yo le digo que los que me atacaron fueron cazadores de retadores, no miembros del Equipo Rocket -se fastidió Yuuji, mientras Destra fingía que tomaba la presión de Yuuji, ante la mirada confusa de Chansey-. ¡Me está apretando demasiado! -se quejó Yuuji.
-No me grites -se fastidió Destra, tomando una lengüeta, y fingiendo que revisaba la garganta de Yuuji-. No soy tu enemigo, pero tenemos un enemigo en común, y ese es el Equipo Rocket. Aunque tu conexión con el Equipo Magma no es un secreto ni para mí, ni para la Policía Internacional Pokémon, los altos mandos están de acuerdo en que no tienes nada que ver. Por cierto, tienes una caries en los dientes -agregó Destra, y Yuuji mordió la lengüeta con fuerza-. Hazme el trabajo más fácil y coopera, de verdad que entiendo que eres inocente y solo un daño colateral en la guerra de organizaciones criminales -aseguró Destra.
-Y yo le digo que no sé de qué guerra está hablando -insistió Yuuji, Destra comenzaba a perder la paciencia-. El par con el que me di de golpes era… -insistió Yuuji.
-¿Cazadores de retadores? -escucharon Yuuji y Destra una poderosa voz femenina, y Destra salió para ver a una mujer de piel oscura y cabellera rubia, sumamente musculosa, estrujando al roquero y al marinero con los que Yuuji había tenido conflicto- ¡De modo que, par de imbéciles, pensaban que yo estaría feliz porque actuaran como cazadores de retadores! ¡No solo les tuve que pagar la fianza! ¡Ahora tengo que humillarme a mí misma y disculparme con el entrenador al que le rompieron el brazo! ¿En qué estaban pensando? -prosiguió la mujer.
-Olvídalo, ya me quedó claro que sí eran cazadores de retadores -enunció Destra apenada, incluso haciendo una reverencia en dirección a Yuuji, quien la miraba con desprecio, mientras Chansey le ofrecía otra paleta, la cual aceptó, Torchic ya comía una también, por eso estaba tan tranquilo.
-¡Enfermera…! ¿Joy? -preguntó la mujer mientras miraba a Destra, quien se apenó y pretendió tomarle la temperatura a Yuuji nuevamente- Que extraño, no parece una Joy, pero eso no importa, enfermera no-Joy, ¿este niño es al que estos idiotas lastimaron? -preguntó, Destra no supo cómo responder, pero la mujer entró en la habitación, lanzando al roquero y al marinero al suelo frente a Yuuji- ¡Le suplico su perdón! -agregó la mujer, intimidando a Yuuji- Mi nombre es Visquez, soy la Líder de Gimnasio de Ciudad Carmín, es verdad que desde que mi gimnasio cambió de especialidad, los retadores han escaseado un poco, tal vez también tiene que ver con la forma en que aplasté a mi último retador, pero eso no es importante. ¡Mil perdones por lo que hicieron mis lacayos Dwayne y Baily! ¡Estoy sumamente apenada! ¡Jamás accedería a que lastimen a mis retadores! ¡Soy brutal en la batalla, pero no soy una mala persona! ¡Por favor perdóname! ¡Tienes mi permiso de romperme el brazo! -ofreció.
-¿Quién podría siquiera hacerlo? -respondió Yuuji mientras apuntaba a su musculatura, la mujer entonces le ofreció un tubo para que la golpeara- ¡No voy a romperte el brazo! ¡Y mi brazo no está roto sino falseado! ¡Si estás arrepentida con eso es suficiente! ¡Tal vez con una paliza a este par! -enunció Yuuji, asustando a Dwayne y a Baily.
-Ah, esa ya está programada -declaró Visquez, y entre ella y Yuuji hubo un entendimiento mutuo, como si ambos se respetaran por sus respectivas formas de ser-. En todo caso, de verdad lo siento mucho, no deseaba que te hicieran daño -aseguró Visquez.
-Yo di el primer golpe, supongo que también tengo la culpa -aceptó Yuuji, y Chansey le ofreció otra paleta-. ¡Suficiente con las paletas! -se quejó Yuuji, aunque Visquez tomó la paleta y se sentó a su lado- No porque te hayas venido a disculpar significa que no voy a ir a retarte, pero me ayudaría mucho si la Detective Joy entiende que no son miembros del Equipo Rocket estos dos -apunto Yuuji.
-¿Equipo Rocket? ¡Odio a esos imbéciles! -exclamó Visquez con un aura oscura rodeándola, mientras observaba a Dwayne y a Baily, ya con paletas en su boca, y abrasándose por el miedo- Si estos dos fueran del Equipo Rocket, ya los habría electrocutado con uno de mis Pokémon Eléctricos -sentenció Visquez, y miró a Destra-. Tengo el antecedente criminal de este par, uno robaba frutas del mercado, el otro desertó de la marina, se los puedo compartir -le explicó Visquez.
-No es necesario, ya despejaron todas mis dudas -respondió Destra, mientras Chansey le ofrecía una paleta-. ¿Puedo tomar dos? -preguntó Destra, y Chansey alegremente le dio otra paleta- Estas libre de sospecha, Yuuji. Pero, si alguna vez quieres hablar con alguien sobre lo que necesites, puedes llamarme a este número -ofreció Destra una de sus tarjetas antes de retirarse, y Yuuji guardó la misma.
-Bueno, si ya todo quedó arreglado, supongo que tengo que irme también -explicó Visquez, ofreciéndole su mano a Yuuji, quien aceptó el apretón de manos-. Puedo hacer una cita para una batalla en el momento que quieras, cuento con muchos horarios libres de momento -aseguró ella.
-Lo pensaré, una amiga tiene un compromiso primero, pero podría ser pronto -exclamó Yuuji, Visquez asintió, y se retiró mientras arrastraba a Dwayne y a Baily de los cuellos de sus camisas. Mientras tanto, Yuuji observó la tarjeta en su mano-. Así que… siguen tras mi rastro… -se dijo Yuuji, se preparó para romper la tarjeta, pero en lugar de eso, guardó la misma-. Supongo que, si no me quedan más alternativas, tendré que entregar a mi madre -finalizó Yuuji, y Torchic se preocupó por aquel comentario.
Afueras del Centro Pokémon.
-Hola, enfermera -coqueteó Looker, molestando a Destra-. Oiga, tengo un tumor en forma de rábano en el hombro -apuntó Looker a Oddish-. Creo que podría extirparlo, y a cambio yo la invitaría a cenar -bromeó Looker, y en respuesta, Destra le tiró de la oreja-. Era broma, era broma -se quejó Looker, mientras Oddish saltaba a brazos de Destra.
-¿Yuuji le dijo algo a Zawako sobre su enfrentamiento con esos sujetos? -preguntó Destra- Yuuji insistió en decir que solo eran cazadores de retadores, y la Líder de Gimnasio, Visquez, corroboró su historia, pero tal vez le dijo algo más a Zawako -insistió Destra.
-Nah, ese niño le dijo exactamente lo mismo, así que, o no confía suficiente en su amiga, o está diciendo la verdad, tal vez ambas y le está diciendo la verdad a medias -sugirió Looker, y Destra asintió-. Pero, conseguí las imágenes de la cámara de seguridad del Centro Pokémon, la mujer que estaba con ellos, era la madre del chico -le mostró Looker una fotografía, y Destra se impresionó-. El perfil facial encaja perfectamente con la madre del chico, pero ella sigue en Hoenn, además, se presentó a sí misma como Carola -aseguró Looker.
-¿Entonces Carola es el nombre real, y Máxima el falso? -preguntó Destra, y Looker asintió- Eso no es posible, no es la información que tenemos. Seguramente es otro alias -aseguró Destra.
-La señorita Valerie parecía convencida de que Carola era su nombre real, a menos que ella también esté involucrada, no es la primera vez que Valerie es sujeto de una de mis investigaciones -recordó Looker, y Destra lo pensó-. ¿Deberíamos investigarla a ella también? -preguntó Looker.
-Valerie no tiene nada que ver, solo es una víctima de las circunstancias -aclaró Destra, y Looker asintió-. No tiene antecedentes penales, y tu investigación sobre si puede o no hablar con los Pokémon no fue concluyente, pero hay una regla inquebrantable -aseguró ella.
-Nadie de corazón impuro podría hablar con los Pokémon -recordó Looker a otro sujeto al que investigó hace años, sacando una foto de él, un joven de cabellera verde suave y larga atada en una coleta-. Fue uno de mis primeros casos como detective. Pero regresando al caso de Valerie, no creo que esté involucrada, o al menos no directamente. ¿Disponemos recursos a investigarla? -preguntó nuevamente.
-No, ya no podemos disponer recursos sin avances sobre el Equipo Rocket o la encomienda sobre el Equipo Magma. Hasta no encontrar nada concluyente, no podemos dividir más esfuerzos -aseguró Destra, y Looker asintió-. Informaré de lo que sabemos a Arthur, Valerie viajará a bordo del S.S. Anne en su regreso a Kalos, deleguemos esa investigación a Arthur -finalizó Destra, y Looker estuvo de acuerdo-. ¿Interviniste el gimnasio? -preguntó Destra.
-Sí, y hará mucho calor -habló Looker en código, Destra lo comprendió-. Pero pese al calor, estoy seguro de que tendremos la cobertura adecuada, solo debemos mantener los ojos abiertos -continuó Looker, mostrándole su placa de Policía Internacional Pokémon, y como detrás de esta había un pequeño chip con la forma de un volcán.
-No podemos hacer nada contra el calor, pero estaremos allí para la batalla de Yuuji -comentó Destra, Looker asintió y guardó su placa-. Aunque, me sorprende que el calor te haya llegado a ti. ¿Pasó algo? -preguntó, Looker se preocupó recordando el día que dejó su gabardina bajo el Puente Pepita.
-Descuidé mi resistencia al calor -aceptó Looker, preocupando a Destra-. Pero no volverá a pasar, ya me acostumbré a este calor, y creo que puedo usarlo a mi ventaja -sonrió Looker, Destra hizo lo mismo, y el entendimiento mutuo los regresó en curso de su investigación.
Esta historia continuará…
