Vamos a paso lento en el avance de la historia, pero afortunadamente no me he retrasado mucho con las actualizaciones, se podría decir que estoy inspirado. En fin, no nos entretengamos tanto:

TsukihimePrincess: La relación madre e hijo entre Yuuji y Máxima es complicada. Puede que sea pronto, pero Yuuji realmente fue criado por su padre, su madre, estaba y no estaba al mismo tiempo, pero de eso hablaremos conforme avancen los capítulos. Sobre Destra, ella sabe que lo atacaron, pero ella tiene la certeza de que fue a causa del Equipo Rocket, aunque las evidencias digan lo contrario. En fin, veremos un poco más de su papel detectivesco.

EDITADO: 21/12/2021.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 14: La molestia de Eevee.


Región Kanto, Ciudad Carmín. Gimnasio de Ciudad Carmín.

-Déjenme ver si entiendo -dentro del Gimnasio de Ciudad Carmín, Surge tenía su propia oficina. En ésta, se encontraba recostado sobre su sillón reclinable, con sus botas sobre el escritorio, mientras frente a él, el marinero Dwayne, y el roquero Baily, quienes el día anterior habían atacado a Yuuji violentamente, esperaban preocupados-. Esperaron a las afueras de la ciudad, y vieron al entrenador bebé, junto a dos bebitas, y, respetuosamente, extendieron la invitación para el encuentro de gimnasio. Pero el entrenador bebé respondió con golpes. ¿Es correcto? -preguntó Surge, y el par de entrenadores asintió con miedo- Bien, eso lo entiendo, se vio rodeado y superado, y no quería mostrar debilidad ante las bebitas. Sin embargo, lo que no entiendo es: ¿¡cómo dos hombres adultos se dejaron aporrear por un entrenador bebé!? -exclamó Surge, tomando a ambos del cuello de su camisa, y forzándolos a verlo directamente.

-Pero Teniente, no fue el entrenador quien nos derrotó… quiero decir, sí nos dio un par de veces, y su Mankey y Torchic lo apoyaron, pero… no fue él -intentó defenderse el roquero Baily, y su compañero asintió rápidamente.

-Es verdad, incluso con las mordidas de ese Eevee en mi tobillo, ese entrenador no hubiera podido con nosotros -continuó el marinero, y Surge esperó pacientemente al resto de la información-. Fue la mujer, una miembro del Equipo Magma, quien nos derrotó -finalizó.

-Oh, ya veo -sonrió Surge, soltando los cuellos de ambos-. Así que no fue el entrenador bebé quien los derrotó, sino que fue una mujer del Equipo Magma, así cambia totalmente la cosa -continuó, Baily y Dwayne intercambiaron miradas de alivio y asintieron, hasta que Surge pateó a ambos al suelo, primero al marinero, después al roquero- ¿Creen que admitir que una mujer los derrotó es menos preocupante que un entrenador tan joven? ¡Ustedes eran dos! -insistió Surge, más violento que antes.

-Pero ella atacó con su Pokémon -intentó defenderse el roquero Baily, mientras el Teniente Surge los levantaba a ambos nuevamente, a cada uno con un brazo diferente, y les apretaba el cuello-. Su Camerupt… fue su Camerupt… podía megaevolucionar -insistía.

-Por mí podía traer a un Groudon entre sus Pokémon, ¡ustedes eran dos! ¡No son más que unos incompetentes! -los lanzó nuevamente Surge, a la entrada de la puerta abierta de su oficina, donde ambos quedaron frente a las botas de una recién llegada.

-Lástima, yo encantada de combatirte con Groudon, pero tu jefe se encargó de que ya no pueda convocarlo -exclamó la recién llegada, vistiendo el uniforme del Equipo Magma, mismo que Surge observó con sorpresa mientras reía entusiasmado-. Entiendo, Teniente Coronel Surge, que le debo a usted el haber enviado a estos ineptos a lastimar a mi hijo -prosiguió Máxima, mirando al par en el suelo, quienes aterrados no sabían a donde huir, ya que estaban entre Surge y Máxima-. Bueno, me he tomado la molestia de visitarlo para devolverle el favor -prosiguió Máxima, liberando a cuatro de sus Pokémon, en los cuales se incluía a su Camerupt, a un Charmander, un Flareon, y un Geodude-. Una disculpa, no logré evolucionarlos a tiempo, pero saben lastimar igualmente. Geodude, Flareon, saquen a estos imbéciles de aquí -ordenó Máxima, Geodude tomó al marinero y lo lanzó por la ventana, fuera del gimnasio y en dirección al mar, Flareon corrió en dirección al roquero, le mordió la bota, y el aterrado roquero huyó con Flareon corriendo tras de él, Máxima entonces se quedó a solas con Surge.

-Qué bonito, la mamá piensa que puede conmigo, aunque tengo que decirte que eres totalmente mi tipo, tal vez tu hijo quiera un nuevo padrastro -se burló Surge, Máxima enfureció, movió su mano, y Charmander lanzó su ataque de Brasas en dirección a Surge, quien se hizo a un lado, pateó el escritorio, y éste cayó sobre Máxima y Camerupt-. Ve Raichu -llamó Surge, y su Pokémon salió dando un Mega Golpe a Charmander, a quien Máxima atrapó en pleno vuelo, Geodude fue a enfrentar a Raichu, pero una Cola de Hierro del Pokémon Eléctrico lo derribó, por lo que Máxima tuvo que regresar a ambos Pokémon-. En Kanto no tenemos mega piedras, pero nuestros Pokémon son muy fuertes así como son. Electrode -llamó Surge, sobresaltando a Máxima, mientras Surge comenzaba a salir por la ventana junto a su Raichu-. Boom -ordenó, Electrode comenzó a brillar, Surge salió del gimnasio, Máxima tomó su Pokébola y regresó a su Camerupt, corrió a la entrada de la oficina, se reunió con su Flareon, sacando su Pokébola para regresarlo, cuando Electrode estalló lanzando a Máxima y a Flareon por los aires, mientras la Pokébola en su mano estallaba en pedazos, y ambos, Pokémon y entrenadora, caían al agua junto con los restos de la oficina de Surge.

-¡Teniente! -llegó Visquez una vez que escuchó la explosión, encontrando a Surge mareado a las afueras del gimnasio, con su Electrode y su Raichu, ambos con los ojos de espiral por quedarse sin energía tras la Explosión de Electrode-. ¿Se encuentra bien? ¿Qué ha ocurrido? -preguntó Visquez aterrada.

-No es nada, Visquez, solo una idiota que trató de pasarse de lista conmigo, y pagó el precio -se levantó Surge del suelo con la ayuda de Visquez, mientras veía la capucha del Equipo Magma en el agua, totalmente consumida por el fuego, mientras los trapos oscuros que quedaban se hundían en el mar-. Lamento haber hecho estallar tu gimnasio, llama a la policía, diles que una batalla Pokémon se salió de control y que mi Electrode explotó en un sitio que no soportó su ataque Pokémon. Me disculparé, pagaré mi multa, y asunto arreglado -mencionó Surge, Visquez intentó indagar al respecto, pero Surge la detuvo-. ¡Es todo, soldado! ¡No se hablará más de este tema! -finalizó Surge, mientras Visquez saludaba militarmente.

Lejos del lugar de la explosión, cerca del faro de Ciudad Carmín, Máxima salió del agua con Flareon en su brazo, y nadando con el brazo libre, que se encontraba lleno de sangre. Máxima nadó hasta las rocas que formaban los rompeolas y ayudó a su Flareon a llegar a la orilla, donde el Pokémon de Fuego, débil por haber caído al agua, temblaba sin poder recuperar su temperatura habitual.

-Flareon… -comentó Máxima, vomitando algo de agua, su Flareon no estaba en mejores condiciones- Lo siento amigo… tu Pokébola estalló… no puedo regresarte para que entres en animación suspendida hasta llevarte a un Centro Pokémon… y tampoco… es como que pueda ir a uno y esperar a que te atiendan -comentó Máxima, y su Flareon observó su brazo lleno de sangre y quemaduras-. Haznos un favor a ambos… ve con Yuuji… quédate con él y mantenlo a salvo… él cuidará de ti… y yo sabré que él estará bien contigo protegiéndolo… cuídense mutuamente… Flareon… -pidió Máxima, pero su Flareon se negaba, y ladraba buscando ayuda-. ¡No puedo ir a un hospital, Flareon! ¡Y si no te atiendes tú, podría darte una hipotermia! -insistió Máxima, y Flareon se acarició contra ella, preocupado- Ve… estaré bien… -terminó ella, se puso de pie, y comenzó a caminar con sangre cayéndole del brazo y manchando la arena-. Si estás con Yuuji, al menos sabré que estará bien, con un Pokémon de alto nivel en su arsenal -y sin decir más, Flareon se sentó, y lloró por su entrenadora malherida.

Centro Pokémon de Ciudad Carmín. Habitación de Zawako.

-Vaya, estoy muy impresionada -comentaba Valerie, en esos momentos vistiendo un kimono de Flareon, con Cleffa en brazos, y viendo a Venonat ir y venir de un lado de la habitación al otro, mientras llevaba a Zawako todo lo que requería para peinarse, desde un cepillo y sus esencias para el cabello, hasta unos pines que sacó de su mochila para que Zawako pudiera terminar de peinarse. Zawako entonces fue a probarse aretes, y mientras lo hacía, su Venonat ya estaba guardando todo nuevamente dentro de la mochila de Zawako en perfecto orden-. ¿Es un Pokémon o un mayordomo? ¿Puedo quedármelo? -preguntó Valerie emocionada.

-¿Qué? ¡No! Entrena a tus propios Pokémon mayordomos -declaró Zawako, pasándole a Venonat su caja de aretes tras haber elegido unos en forma de media luna. El Eevee de Zawako tan solo observó perezosamente a Venonat desde su cama, y masculló un poco- No seas grosera, Eevoli -se quejó Zawako.

-Vaya, vaya, ¿con ese hociquito lames a tu mamá Sylveon? -enunció Valerie mientras le tapaba los oídos a Cleffa, Venonat solamente miró a Eevee con tristeza- Tienes que ser gentil con tus compañeros Pokémon, Eevoli. Llamarlos lambiscones no es correcto. Sphinx solamente está agradecido de haber sido adoptado, discúlpate por favor -pidió Valerie, pero Eevee solo balbuceó en su idioma Pokémon- Te entiendo, pero no a todos los Pokémon les gusta combatir, y como Zawako no es entrenadora, me parece muy bien que sus Pokémon hagan otras cosas por ella. Tú podrías ayudar un poco también -refirió Valerie, pero Eevee solo continuó quejándose-. Yo sé, a mí también me gustaría que combatieras, ganaras experiencia, y evolucionaras -continuó Valerie.

-Deja de poner a mi madre de tu lado, Eevoli, ya te dije que no voy a hacer el viaje por medallas como hace Yuuji -se quejó Zawako, mientras Eevee continuaba con sus quejas-. No pienso que seas débil, ni creo que las batallas Pokémon sean malas… simplemente… no tengo confianza en poder ser buena en ellas… -aclaró ella, y su Eevee comenzó una rabieta nuevamente, preocupando a Zawako-. ¿Qué pasa contigo hoy? No es no, es suficiente de tus quejas -insistió Zawako.

-Calmados los dos. Pokémon y entrenadora no deberían pelear -se colocó Valerie en el medio-. Ambos necesitan ceder. Tanto Eevoli, tienes que comprender que Zawako no quiere dedicarse a ser entrenadora, como tú, Zawako, tienes que entender las necesidades de tu Pokémon -reprendió Valerie, y Zawako se preocupó-. Tu padre diría que tu Eevee está alto de peso, su pelaje tendrá buen lustre, pero se le cae demasiado, lo que significa acumulación de estrés, además, se muerde las patas muy seguido -apuntó Valerie, y Eevee, apenada, dejó de morderse las patas-. Todos son síntomas de exceso de energía. Eevoli necesita combatir, o se volverá un Pokémon violento -terminó de explicarle Valerie.

-Si Eevoli combate, evolucionará… -se susurró a sí misma Zawako, aunque Valerie la escuchó-. No tiene importancia… -continuó Zawako, sentándose en su cama, y mirando a Eevee fijamente-. Sé que quieres combatir, pero tienes que confiar en mí como tu entrenadora. No es el momento, y no es bueno que te desquites con Sphinx solo porque tú estás enojada -reprendió Zawako, y su Eevee se quejó, aunque ya más tranquilamente-. Pronto… lo prometo… solo… que no ahora. Además, tú sabes que no pretendo ser una entrenadora -le recordó.

-Lo que no quieres es que Eevoli evolucione, y te desanimes con el resultado -susurró Valerie, aunque esta vez Zawako la escuchó-. Si no quieres batallar, hay cinco tipos diferentes de piedras evolutivas -le recordó.

-No se trata de eso -se quejó Zawako, pero antes de que la discusión pudiera continuar, se escuchó un escándalo por los pasillos de las habitaciones-. Ah, ese debe ser Yuuji. Continuaremos con esta conversación después, Eevoli -prosiguió Zawako, regresando a Venonat a su Pokébola, abriendo la puerta de su habitación, y casi terminando estrellándose con Yuuji, quien corría por los pasillos en toalla y cabestrillo, lo que la apenó demasiado-. ¿Qué haces en toalla? -preguntó apenada, y tras confrontarlo, sintió algo húmedo restregándose en su pierna, y mojándole el pantalón, y tras mirar abajo, encontró a Growlithe frotándose contra ella, contra las paredes, y contra todo lo que podía encontrar, incluso contra Eevee, antes de notar a Yuuji furioso, y correr aterrado.

-¡Vuelve aquí! ¡No hemos terminado con tu baño! -se quejó Yuuji, corrió tras de Growlithe, pero el cachorro Pokémon no se dejaba atrapar, mientras Zawako veía apenada a Yuuji correr por los corredores, con varios entrenadores saliendo a ver de qué se trataba el alboroto, entre los cuales se incluían a Amaya y a Rinji, quienes sintieron pena ajena por ver a Yuuji corriendo en toalla y cabestrillo- ¡Growlithe! -se quejó Yuuji, mientras Growlithe pasaba por debajo de sus piernas y huía nuevamente en dirección a Zawako, quien lo atrapó, pero terminó empapada cuando Growlithe se sacudió- Buena atrapada… -declaró Yuuji, tomando a Growlithe de sus pliegues del cuello, pero escandalizándose tras ver a Zawako molesta.

-¡Ya había terminado de arreglarme! -enfureció Zawako, Yuuji se espantó, pocas veces había visto a Zawako así de molesta- Me dejaste toda mojada, además, ¿qué no tienes pudor? ¡Todo el Centro Pokémon te está viendo en toalla! -continuó quejándose.

-Mientras no se me caiga, ¿cuál es el problema? Es como usar traje de baño, lo importante sigue cubierto -se defendió Yuuji, y Zawako enfureció aún más- ¿Estás enojada? -apuntó a lo obvio, y Zawako azotó la puerta en respuesta, dejándolo afuera- No me va a hablar en todo el día al parecer -se preocupó Yuuji, y entonces miró a Growlithe con molestia-. Tú tienes la culpa, ahora te tengo que volver a bañar -sentenció Yuuji, Growlithe le lamió la nariz, por lo que Yuuji se tranquilizó un poco y regresó a su cuarto también. Todo aquello fue presenciado por Looker y Destra, ambos en medio del pasillo, aparentemente dirigiéndose al trabajo.

-A veces… siento que perdemos el tiempo siguiendo a estos dos -se quejó Destra, Looker asintió, y ambos continuaron su camino por los pasillos del hotel, mientras todos los entrenadores volvían a sus respectivas habitaciones-. Ambos tienen sus habitaciones rentadas por un par de días más, Yuuji no tendrá su batalla el día de hoy, además de que Arthur los espiará en el Club de Fans -le explicó Destra a Looker, quien bebió de su vaso de café.

-Es una lástima, hoy podría ser nuestro día libre, pero tenía que explotar algo en el gimnasio de Ciudad Carmín -se quejó Looker, y Destra asintió, mientras ambos llegaban a la recepción del Centro Pokémon, y salían del edificio-. Según la policía local, todo se debió a la explosión de un Electrode. Pusieron una multa para el gimnasio, ya se ha pagado la misma, para la policía local es caso cerrado -le recordó Looker.

-Para nosotros, es un caso nuevo -prosiguió Destra-. Una explosión en el gimnasio de un sospechoso de ser miembro del Equipo Rocket, podría significar muchas cosas, pero, ¿sabes lo que pienso? -preguntó Destra.

-Qué no me rasuré bien, ya que no dejas de verme la barbilla -se frotó la barbilla Looker, y Destra suspiró incomodada-. Esa reacción significa que acerté, pero tú preguntabas sobre el caso. Si tuviera que adivinar, sospechas que la explosión tiene más que ver con cierta miembro del Equipo Magma, en represaría por golpear a su hijo -dedujo Looker, y Destra asintió.

-Una Explosión de Electrode de esa magnitud no es un accidente, sino un intento de homicidio -explicó Destra, y Looker asintió-. Habrá que ir con cuidado, los Pokémon normalmente no desean dañar a los humanos, el que un Pokémon haya aceptado la orden de estallar frente a un humano significa que el entrenador que lo maneja es brutal. Además, seguro la policía local está comprada. Estate listo para todo -le pidió.

-No te preocupes, sé cuidarme, te enseñé todo lo que sabes, ¿no es así? -aseguró Looker, tirando su café a la basura, y caminando junto a Destra a la bahía, donde se encontraba el gimnasio de Ciudad Carmín.

Comedor del Centro Pokémon.

-¿Vas a seguir ignorándome? -Tras volver a ducharse y vestirse, Zawako y su madre llegaron al comedor, donde se reunieron con Amaya y Rinji. Yuuji llegó más tarde, junto a su Torchic, quien llevaba en el pico la correa de Growlithe, ya bañado y deseándose revolcar, cosa que Torchic le impedía. Pero cuando Yuuji llegó con su comida, se dio cuenta de que Zawako no le dirigía la palabra y lo ignoraba fríamente- No entiendo tu molestia -prosiguió Yuuji, molestando a Zawako aún más.

-Bueno, si el chico que me gusta saliera en toalla a que todos lo vieran, yo también estaría molesta -se burló Valerie, quien hasta esos momentos daba de comer algo a Cleffa, hasta que el comentario apenó a Zawako, quien le hundió algo de su comida en la boca para que dejara de hablar, Amaya solo se burló un poco, Rinji ignoró todo lo que ocurría, Yuuji al parecer ni se inmutó por el comentario.

-Madre… Eev eev Eevee ev -enunció Zawako, sin importarle si los presentes se daban cuenta de que estaba hablando en idioma Pokémon. Tan molesta estaba Zawako, que no le prestaba atención a eso siquiera, Amaya por otra parte, se mostró impresionada, Rinji no le dio importancia, y Yuuji alzó una ceja en señal de curiosidad.

-¡Ev eev! -respondió Valerie tras tragar- Pero sabes, si no eres sincera contigo misma, se te va a escapar -continuó Valerie, y Zawako le hundió más comida en la boca, Cleffa abrió su boca indicando que ella también quería, y Zawako accedió.

-¿Qué fue eso? -preguntó Yuuji, mirando a Amaya, quien solo se río un poco de la ignorancia de Yuuji- Por cierto, ¿qué le pasa a Eevoli? No ha tocado su comida -se agachó Yuuji a ver a Eevee, quien estaba cruzada de patas e ignorando a todo el mundo, incluso a Torchic, quien seleccionaba croquetas para darle algunas a Eevee pensando que le gustarían las más grandes, Growlithe solo comenzó a comerse su comida-. ¡Eso no es tuyo! -reprendió Yuuji.

-Oh, Eevoli está enojada porque quiere evolucionar -comentó Valerie, y Zawako volvió a ignorar el tema y a concentrarse en su comida-. Pero es la verdad, tal vez deberías cambiarle a Eevee a Yuuji por su Growlithe, a Growlithe no le interesa combatir por lo que veo -explicó Valerie, y Growlithe meneó la cola.

-No voy a cambiar a Eevoli. ¿Cómo puedes siquiera sugerirlo, madre? -se molestó Zawako, y Valerie comenzó a burlarse mientras escondía su sonrisa tras las mangas de su kimono.

-Vamos, tu padre se quedó con varios de mis Pokémon, pero ahora son de ambos, si es que me entiendes -continuó burlándose Valerie, y Zawako, apenada, hizo un puchero por las burlas de su madre.

-La madre de Zawako no esconde su deseo de emparejar a Zawako -susurró Amaya a Rinji, quien le dio muy poca importancia-. Yuuji, ¿retarás al gimnasio? A Rinji lo apalearon, así que debes tener cuidado -cambió el tema Amaya, aunque Rinji se fastidió.

-Ah, no planeo retar a Visquez hoy, me hace falta entrenamiento, y Zawako quería ir al Club de Fans Pokémon hoy -enunció Yuuji, lo que apenó un poco a Zawako-. Además, con el cambio de especialidad del gimnasio, mi mejor estrategia sería usar a Growlithe… pero… -miró Yuuji a su Growlithe, entendiendo que era un caso perdido-. Tengo a Mankey, pero no puedo depender de él siempre -concluyó Yuuji.

-Visquez va a aplastarte -enunció Rinji, fastidiando a Yuuji-. Mi Charmeleon fue derrotado por su Pokémon raro, y tiene un nivel muy superior al de tu Growlithe -continuó Rinji, usando su Pokédex para leer las estadísticas de Growlithe-. Los puntos fuertes de tu Growlithe son la velocidad y el ataque, pero ni siquiera conoce Rueda de Fuego, su nivel es muy bajo, no tienes oportunidad, además de que Intimidación no le servirá contra su Pokémon que usa ataques especiales -explicó Rinji.

-¿Y cómo es que sabes de mis Pokémon y sus ataques? -se quejó Yuuji, y Zawako suspiró, comprendiendo que Yuuji era demasiado idiota como para preocuparse por su enojo actual, y cedió por fin.

-Growlithe está registrado en tu Pokédex, y este está conectado a los de Rinji y Amaya -señaló Zawako, mostrándole a Yuuji el Pokédex verde-. Todo Pokémon que tengas registrado, Rinji y Amaya pueden verlo. Fue una especie de acuerdo entre los tres entrenadores de Pueblo Paleta, y cuando Sato fue expulsado, se te asignó a ti como su reemplazo, lo que significa que el acuerdo se traspasó a ti -terminó de explicarle.

-¿De modo que este va a saber todo de mis Pokémon? -preguntó, Zawako asintió, y Rinji sonrió- Aun así puedo darte una paliza cuando sea -se quejó Yuuji, y los ánimos comenzaron a encenderse, cuando una conmoción fuera del Centro Pokémon llamó la atención del grupo, ya que varios entrenadores salían del mismo apresuradamente-. ¿Qué está ocurriendo? -salió Yuuji junto a su Torchic y Growlithe, Zawako lo siguió de inmediato, cargando al molesto de Eevee. Valerie, Rinji y Amaya los siguieron también- ¿Un Flareon silvestre? -preguntó Yuuji afuera del Centro Pokémon.

-¡Raticate! ¡Usa Excavar! -ordenaba un entrenador, con una multitud rodeándolo, mientras el Flareon frente a él temblaba por intentar mantenerse en cuatro patas, y Raticate salía del suelo, impactando a Flareon con fuerza- ¡Eres mío! ¡Pokébola! -lanzó el objeto el entrenador, golpeando a Flareon, que entró en la Pokébola del entrenador, misma que estalló al Flareon no dejarse capturar- ¡Rayos! ¡Ni siquiera estuvo cerca! -se quejó el entrenador, mientras Flareon fortalecía sus músculos con un aura marrón rodeándolo, se lanzaba en dirección a Raticate, y lo envestía con una fuerza tan tremenda, que Raticate quedó noqueado de un solo movimiento- ¿Eso fue Súper Poder? -se impresionó el entrenador, y mientras preparaba otra Pokébola, otro entrenador lo empujó y se posó frente a Flareon.

-Perdiste tu oportunidad, es mi turno, ese Flareon de alto nivel será mío -exclamó el otro entrenador, lanzando su Pokébola, de la cual salió un Shellder-. Ahora Shellder, usa Chorro de Agua -ordenó el entrenador, Flareon, aterrado, saltó, abrió la boca, extendió flamas de sus fauces, y mordió con fuerza, incluso rompiendo un poco de la coraza de Shellder-. ¡Oh no! ¡Shellder! -exclamó el entrenador, y una entrenadora lo empujó para continuar con los intentos de capturar a Flareon, aunque ella no envió a ningún Pokémon, solo lanzó una Súper Bola, que intentó capturar a Flareon, quien rompió la misma casi inmediatamente.

-¡Eso cuenta como un intento! ¡Es mi turno! -se quejó otro entrenador, que comenzó a discutir con la chica, pero mientras discutían, otro entrenador sacó a un Ekans, y este intentó usar Mordida sobre Flareon, quien regresó la Mordida y derrotó al Ekans de un solo golpe-. ¡Es mi turno! -volvió a insistir el entrenador.

-Mordida, Súper Poder y Colmillo Ígneo -se sorprendió Rinji, mirando a Flareon, quien entonces derribó a un Machoke de una poderosa tacleada llena de energía dorada, que entonces lo paralizó por unos instantes- Ese último ataque fue Giga Impacto, ese Flareon no tiene técnicas comunes, son de muy alto nivel, y en estado silvestre no podría aprenderlas todas. Ese Flareon además de tener muy alto nivel, está muy bien entrenado -explicó Rinji, y de pronto Torchic comenzó a graznar aterrado.

-¿Torchic? -preguntó Yuuji, mientras Torchic graznaba más y más, hasta que ambas, Valerie y Zawako, intercambiaron miradas de preocupación- ¿Qué te pasa Torchic? ¿Por qué actúas de esa manera? -preguntó Yuuji, y Zawako trastabilló varias veces, sin saber cómo comunicarle a Yuuji lo que Torchic decía.

-¡Yuuji! -llamó su atención Zawako, y Yuuji la miró, mientras Torchic continuaba graznando impacientemente- Ah… bueno… es solo que… parece ser que Torchic está muy preocupado por ese Flareon… -intentó decir, sin poder acomodar sus ideas. Amaya lo notó, y podía sentir algo sobre lo que Torchic intentaba decir-. ¿Podría ser que Torchic conozca a ese Flareon? No lo sé… tal vez era un Flareon de alguien a quien enfrentaste -se apenó Zawako, y Yuuji se preocupó por lo raro que actuaba su amiga.

-Nunca he combatido a un Flareon antes -explicó Yuuji, mientras Torchic seguía graznando furiosamente- El único Flareon que conozco es el Flareon de mí… -prosiguió Yuuji, y de pronto se viró a ver a Flareon, quien pareció reconocerlo, y ladró en su dirección antes de ser golpeado fuertemente en su rostro por el ataque de Chorro de Agua de un Tentacruel de alto nivel -. ¿Eres tú Flareon? -preguntó Yuuji, y Flareon ladró repetidamente, intentando llamar la atención de Yuuji- ¿Cómo puede ser? Si fuera el mismo Flareon, las Pokébolas no funcionarían en él -se preocupó Yuuji.

-La única forma en que un Pokémon capturado pueda volver a capturarse, es tras ser liberado o que su Pokébola original se averiara -explicó Amaya, y Yuuji se mordió los labios, visiblemente preocupado-. Si ese Flareon es de un conocido tuyo, puede que se haya perdido y su Pokébola se haya roto -prosiguió Amaya.

-O algo malo le pasó a mi madre -se estremeció Yuuji, mientras Flareon, ya muy cansado, quedaba a merced del Tentacruel, que ya preparaba su pico para terminar con él-. ¡Flareon! -llamó Yuuji, y Flareon paró orejas- ¡Giga Impacto! -ordenó, Flareon obedeció, y Tentacruel estalló con la explosión del ataque de Flareon, para descontento del entrenador- ¡Flareon! -exclamó Yuuji, sacando una Pokébola, Flareon asintió, Yuuji lanzó la Pokébola, y Flareon se permitió capturar, aunque Yuuji terminó con su rostro golpeado por el agresivo entrenador que pretendía capturar a Flareon.

-¡Ese es mi Pokémon! -se quejó el joven, de cabellera negra de hongo y con una bandana roja alrededor de su frente, poseía una mirada bastante agresiva- ¿Cómo te atreves a meterte en mi batalla? -se quejó el joven.

-¿Sato? -lo reconoció Amaya, mientras Zawako iba por Yuuji y lo ayudaba a ponerse de pie, aunque Yuuji le dio prioridad a recoger la Pokébola de Flareon y guardarla- Oye Sato, no deberías golpear a otros. Además, ese Flareon obedeció la orden de Yuuji, obviamente es su Pokémon y su Pokébola se averió -explicó Amaya, y el furioso joven la encaró.

-¿Sato? ¿El entrenador que abandonó a Bulbasaur? -se sorprendió Zawako, Yuuji escuchó aquello, pero su prioridad actual era Flareon- ¿Por qué seguirá Sato aquí? ¿Habrá venido a la reunión con el Profesor Oak pese a haber sido expulsado? -se preguntó Zawako.

-¿Su Pokébola se averió? ¿Qué clase de idiota rompe la Pokébola de su Pokémon? -se quejó Sato, mirando a Yuuji fijamente, quien sintió desafío en su mirada- Entrenadores basura como tú no pueden tener a un Pokémon de tan alto nivel. Mientes, ese Flareon no es tuyo -declaró.

-Está en mi Pokébola, es mío -se defendió Yuuji, Torchic graznó en señal de desafío también, Growlithe, por vez primera, gruñó en defensa de Yuuji de igual manera- No voy a perder el tiempo con un entrenador que abandona a sus Pokémon -insistió Yuuji.

-Habló el imbécil que pretende admitir que averió la Pokébola de su Flareon -insistió Sato, y Yuuji comenzaba a enfurecer-. Tal vez debería romperte el otro brazo -agregó Sato, Yuuji se preparó para una pelea, pero Valerie, tirando de la oreja de Sato, interrumpió la confrontación-. ¿Qué le pasa señora? -se quejó Sato, pero se preocupó por la mirada agresiva de Valerie.

-Los niños malos suelen ser castigados, ¿quieres ser castigado? -sacó una Pokébola Valerie, y de esta emanaban energías sombrías que intimidaron a Sato- También tengo un lado Siniestro, ¿quieres verlo? Anda di que sí -exclamó Valerie de forma malvada, lo que sobresaltó a Sato.

-Tsk, no perderé mi tiempo con entrenadores basura -llamó Sato a su Tentacruel, y se fue sin decir más. Valerie entonces miró a Yuuji y sonrió, Yuuji asintió y corrió dentro del Centro Pokémon, llevando a Flareon ante el mostrador.

-¡Enfermera! -pidió Yuuji, y la Enfermera Joy lo atendió-. Por favor ayude a mi Flareon, él está muy mal -pidió, y la Enfermera Joy llevó a Flareon a emergencias.

Muelles Cercanos al Gimnasio de Ciudad Carmín.

-¿Qué hacen violando el cerco policiaco? -exclamó la Oficial Jenny, mientras Destra y Looker, habiendo pasado por debajo de la línea policiaca, investigaban los alrededores de la explosión- ¿Tienen permiso para realizar esta operación? Están destruyendo evidencia -se quejaba la Oficial Jenny.

-A como lo veo yo, la evidencia ya está suficientemente destruida -comentó Looker, mientras sacaba su placa de la Policía Internacional Pokémon, al igual que Destra. La Oficial Jenny observó las placas y se preocupó, después de todo le había alzado la voz a sus superiores-. Sea quien sea quien vino antes, intentó hacer parecer que la escena del crimen asemejara a una batalla Pokémon -declaró Looker, apuntando a varios montones de ceniza-. Esta estructura no está destrozada por una explosión, alguien vino después a quemar el lugar para hacerlo parecer un accidente producto de una batalla. Pero lo que yo veo, es a un Geodude, un Flareon, un Charmander, y lo que parece ser un Camerupt, contra un Raichu, y un Electrode. No en momentos distintos de un enfrentamiento, sino al mismo tiempo -señaló Looker a un conjunto de huellas, a las cuales Destra fotografió-. Hay además restos de vidrio esparcidos en forma circular, seguramente por el quiebre de los vidrios por la Explosión de Electrode, provenientes de este epicentro. El entrenador de Electrode estaba parado aquí, salió por la ventana, la explosión le dio aquí, pero sobrevivió al estar del otro lado de la pared. La persona que recibió la explosión, la recibió aquí, y aparentemente su Flareon no se salvó tampoco, lo que significa que ambos fueron lanzados por aquí, y cayeron por aquí, en dirección al mar -explicó Looker, y Destra apuntó todo.

-Una Explosión desde tan cerca se podría tomar como una tentativa de homicidio. ¿Crees que hayan sobrevivido? -preguntó Destra, y Looker comenzó a calcular la trayectoria del cuerpo, sumado al radio de la explosión- Sinceramente, yo lo dudo, está muy cerca -declaró Destra.

-La Explosión fue muy poderosa, pero sobrevivió, ambos lo hicieron -explicó Looker, lo que sorprendió a Destra-. Si mi intuición es correcta, y por el tamaño de las huellas de los zapatos, la persona que recibió la explosión era una mujer. Ella recibió la explosión y se llevó la mayor parte del daño. Los restos de esta Pokébola indican que estaba parada aquí cuando estalló. A esta distancia, y de espaldas, seguro tendrá quemaduras graves en espalda y brazo izquierdo, pero, al estar en la posición correcta, la onda de choque la derribó antes que los componentes explosivos pudieran hacer daño irreversible. Con esas heridas, pudo haber salido a flote en las cercanías del gimnasio, pero no lo hizo, no hay sangre en los alrededores -explicó Looker.

-Pudo haberse ahogado -miró Destra al mar, pero Looker lo negó-. ¿Estás diciéndome que, aún malherida, y cargando a un Pokémon, nadó fuera del agua? -preguntó, y Looker asintió.

-La adrenalina del momento, impulsado por el miedo de perder a su Pokémon, seguramente le dio la fuerza suficiente -dedujo Looker-. Si se hubiera ahogado, su cuerpo habría salido a flote ya en esta dirección por las mareas. Pero como no salió a flote, eso significa que sobrevivió, y si yo fuera una víctima de una Explosión de esta magnitud, con el conocimiento de que tras salir a flote seguro acabarían con el trabajo, y tomando en cuenta que la explosión fue de noche, nadaría lejos de la explosión, y en dirección a la luz más brillante que pudiera ver -dedujo Looker.

-¿El Faro? Eso está demasiado lejos, en especial con un brazo herido y un Pokémon moribundo -Looker comenzó a caminar en dirección al faro, Destra lo siguió, la Oficial Jenny, curiosa, los siguió también-. Entiendo por la escena del crimen que la explosión fue deliberada como sospechábamos, esto no fue una batalla Pokémon, fue un intento de homicidio, pero… ¿qué hay de las pruebas de quien lo hizo? -preguntó Destra.

-Quemadas -respondió Looker-. Quien lo hizo tenía experiencia cubriendo sus crímenes. No hay huellas del responsable, no hay cabellos. Por supuesto todo apunta a que Surge lo hizo, fue en su oficina, pero no hay testigos, ni hay nada que lo inculpe. Surge tiene un Raichu y un Electrode, pero estamos cerca de la Planta Eléctrica, el 50% de los habitantes de Ciudad Carmín tienen un Raichu y un Electrode. Además, ya fue entrevistado, y no tenía heridas, ni había restos de la explosión en su ropa. Al menos, eso dice la declaración oficial -sentenció Looker.

-¿Está dudando de la credibilidad del Departamento de Policía de Ciudad Carmín, detective? -se molestó la Oficial Jenny, pero Looker no continuó con sus acusaciones- Puedo asegurarle que todos los elementos de la ciudad son leales a los ideales de justicia -finalizó.

-Solo son deducciones, Oficial Jenny, aunque normalmente mis deducciones son correctas -llegó Looker hasta el rompeolas, donde había manchas de sangre, lo que impresionó a la Oficial Jenny-. Está muy seca, no creo que podamos hacer una prueba de ADN, el agua salada también ha afectado a la muestra -señaló Looker.

-Lo que significa que muy probablemente no sepamos si es realmente de quien sospechamos -prosiguió Destra, pero tomó una muestra de todas formas-. ¿Hay algo más que puedas deducir? -preguntó.

-Solo que la sospechosa, es más lista de lo que pensé -señaló Looker, mirando en dos direcciones distintas-. Por una parte, las huellas de su Pokémon van en esa dirección, lo que indicaría que ella fue por allí, pero, sus huellas no aparecen en ninguna parte, sus huellas llegan hasta aquí, están profundas, lo que significa que esperó aquí un tiempo, y después, simplemente no hay más huellas. Enviar a su Flareon en esa dirección, significa que sabía que estábamos tras de ella, y nos quería enviar un rastro falso. Flareon era el señuelo, pero, de todas formas esperó aquí, hasta que alguien vino por ella, a esta distancia, seguro saltó dentro de una embarcación pequeña… el problema es… -mencionó Looker.

-Que el agua no deja huellas -dedujo Destra-. Pediré el registro de todas las embarcaciones pequeñas que entraron y salieron de los muelles, con suerte alguna de ellas tendrá alguna pista que podamos seguir -sugirió Destra.

-No servirá de nada -exclamó Looker, y Destra lo miró con curiosidad-. Una embarcación pequeña, al lado de los rompeolas, se hubiera despedazado. De noche la marea es muy fuerte, estando tan cerca se hubiera estrellado con el rompeolas, a menos que fuera una embarcación de dimensiones considerables, lo cual es imposible que haya llegado tan cerca del faro sin que se diera aviso a la autoridad naval, lo que significa una última alternativa, tan ridícula, que simplemente no puede ser un error -se frotó la barbilla Looker-. Un submarino… nuestra sospechosa escapó en un submarino -finalizó.

-Looker, ¿sabes lo ridículo que suena eso? -Looker asintió, y Destra se preocupó- Pero… eres el mejor detective del mundo, y nos llevaste hasta aquí. Digamos que fue un submarino, ¿podríamos encontrar submarinos en algún puerto cercano? -preguntó.

-Solo hay dos posibles puertos donde podrían desembarcar submarinos -meditó Looker al respecto-. En la Isla Canela, lo que requeriría de mucho combustible, y un tiempo de respuesta muy extenso. O al sur de Ciudad Lavanda, lo que me parece más aceptable -finalizó.

-¿Ciudad Lavanda? Para cuando lleguemos, ya se habrán ido de allí -finalizó Destra en señal de descontento-. Además, no podemos abandonar nuestra misión actual. Regresemos al Centro Pokémon, enviaré el resumen, y dejaremos que otro agente más cercano haga las indagatorias correspondientes. Buen trabajo, pareja -sonrió Destra.

-Me comunicaré con la Policía de Ciudad Lavanda inmediatamente, detectives -saludó la Oficial Jenny militarmente, y se retiró a continuar con su labor, Looker entonces tomó su placa, además de un imán de su bolsillo, y acercó el mismo al transmisor del Equipo Magma.

-Entonces… -comentó Destra curiosa-. ¿Cuál parte era la mentira? -sonrió Destra- Eres tan bueno en esto, que no importa mi entrenamiento, no me percaté de ella. ¿El submarino va en dirección a Isla Canela? -preguntó curiosa.

-No, el submarino se quedará en puerto, pero irá a Isla Canela después, no tiene suficiente combustible para llegar a Isla Canela sin cargar combustible en Ciudad Lavanda primero -le explicó Looker, y Destra asintió-. No había una mentira, solo una corazonada. Esa mujer sabe que su hijo tendrá un duelo de gimnasio, y sabe que Surge estará allí. No se irá de Ciudad Carmín sin cerciorarse de que su hijo no corre peligro. Así pues, la Oficial Jenny investigará en Ciudad Lavanda, o alertará a los otros corruptos de Ciudad Lavanda pensando que hace su deber, la verdad es que aún no sé si está involucrada o no. Mientras tanto, nuestra sospechosa, habiendo escuchado mi diagnóstico, ya sabe que la esperamos en Ciudad Lavanda, y pensará que iremos de camino inmediatamente, bajará la guardia, e irá al encuentro de gimnasio de su hijo, aunque quien vino por ella seguro que intentará detenerla. Sin embargo, eso no es lo que me preocupa, si hay un submarino, hay una tripulación -finalizó Looker.

-Lo que significa que no solo es Máxima, sino todo un pequeño ejército de miembros del Equipo Magma que aún no sabemos qué quieren -dedujo Destra-. Definitivamente esta situación se está complicando demasiado, los miembros del Equipo magma van a Isla Canela por alguna razón, pero Máxima no parece estar siguiendo esa ruta sino la de su hijo. ¡Es un señuelo como en el caso de Flareon! -finalizó Destra, Looker asintió y quitó el imán de su placa-. ¿Ahora qué? -preguntó Destra.

-Ahora nos tomamos el resto del día, estoy cansado y tengo hambre -terminó Looker, y Destra bajó la cabeza, entristecida por el cambio en Looker-. Enviemos nuestro reporte y cenemos algo, yo invito -agregó él.

-Es tan desilusionante como tus momentos de lucidez y determinación profesional solo duran hasta que te da hambre -se preocupó Destra, Looker se limitó a sonreír-. ¿Buffet del S.S. Anne? -agregó apenada.

-Solo si hay postre -sonrió Looker, y Destra, apenada, accedió-. ¡Lotería! ¡Buffet del S.S. Anne aquí vamos! -celebró Looker.

Centro Pokémon de Ciudad Carmín. Habitación de Yuuji.

-Estaba muy hambriento -se sorprendió Zawako mientras veía a Flareon devorar la comida en su plato de comida Pokémon, sobresaltando a los Pokémon de Yuuji y de Zawako, mientras Flareon terminaba su plato, e inmediatamente después comenzaba con el plato de Torchic, quien lloró por ver como devoraban su comida-. Te serviré más comida, Torchic, descuida, hay para todos -agregó Zawako, sirviéndole más de comer a Torchic, aunque Flareon comenzó a comer directamente de la bolsa-. ¡Oye! -se sorprendió Zawako.

-Definitivamente es el Flareon de mamá -expresó Yuuji, acariciando su pelaje, y preocupándose por los vendajes que llevaba alrededor de su lomo y pata delantera derecha. Una vez que Flareon fue atendido por la Enfermera Joy, Yuuji, Zawako y Valerie volvieron al cuarto de Yuuji. Rinji y Amaya se habían ido al Club de Fans Pokémon, lo que ya incomodaba a Yuuji-. Pensé que querías ir al Club de Fans Pokémon. ¿Qué hay del criador que solo estaría hoy? -preguntó Yuuji preocupado.

-Obviamente eres más importante que eso, aunque me pongas de mal humor -declaró Zawako, y Valerie se burló un poco mientras escondía sus labios detrás de sus largas mangas, lo que apenó a Zawako-. Si estás seguro de que es el Flareon de tu madre, y viniste a Kanto buscándola. Tal vez ella envió a Flareon para cuidarte. No hay razones para pensar que algo malo le pasó a tu madre. ¿O sí? -preguntó curiosa, Yuuji solo bajó la mirada entristecido.

-Zawako… -comenzó Valerie, y Zawako miró a su madre con curiosidad-. Sabes, si le dices a él, estoy segura de que lo va a entender. ¿Por qué no se lo dices? -preguntó Valerie, pero Zawako lo negó fervientemente- O vamos, si se nota que él te quiere mucho. Él no se burlaría de ti -insistió Valerie.

-¡Mamá! ¡Deja de molestarme con eso! -exclamó Zawako, Valerie solo se rio malévolamente. Para fortuna de Zawako sin embargo, Yuuji apenas y ponía atención- Yuuji… -comenzó Zawako, y solo entonces Yuuji la volteó a ver-. Sabes que puedes decirme lo que sea… ¿verdad? -preguntó Zawako, quien entonces sintió la mirada de su madre, que le recriminaba el pedir sinceridad, pero no sincerarse.

-Sé que puedo hablar contigo de lo que sea, solo que no puedo hacerlo por respeto a mi madre -le mencionó Yuuji, y Zawako asintió-. No es falta de confianza, pero tienes que entender que lo hago por mi madre. Sacándote de dudas, este es indudablemente el Flareon de mi madre, pero actúa tan despreocupadamente que solo por eso sé que mi madre está bien -explicó Yuuji, y Flareon terminó de devorar el plato de Torchic, aunque su estómago aún le gruñía, Eevee entonces, con entusiasmo, le ofreció su comida-. ¿Eso a que va? -preguntó Yuuji.

-Parece que Eevoli siente tremenda admiración por Flareon -comentó Valerie, mientras Eevee movía su colita alegremente, mientras Flareon devoraba su comida-. Um… creo que Eevoli… está pensando en evolucionar en un Flareon -concluyó Valerie.

-¿Eh? ¿Por qué? -se estremeció Zawako, Eevee entonces saltó entusiasmada, deseando ser como Flareon, quien solo comía y comía sin importarle lo demás- Espera, no es el momento de preocuparnos por eso. Yuuji está deprimido, un problema a la vez -se quejó Zawako.

-Por mí no te preocupes, ya se me pasó -contestó Yuuji, y Zawako suspiró por lo poco que Yuuji se preocupaba-. Digo eso, pero la verdad es que quiero apresurar la batalla de gimnasio contra Visquez. Entiendo que quieres visitar el Club de Fans Pokémon, pero… -apretó Yuuji la Pokébola de Flareon, y Zawako lo comprendió de inmediato.

-Lo entiendo, pero no vamos a separarnos -sonrió Zawako, y Yuuji la miró con curiosidad-. Estamos en este viaje juntos. Así que, vamos a poner a tus Pokémon en forma. Mis sueños son importantes, pero también los tuyos. Tengamos una batalla de preparación, usaré a Eevoli en el combate -aclaró Zawako, y Eevee, tras escuchar aquello, se emocionó.

-¿Estás segura? ¿Pero qué pasa si Eevee evoluciona? Es de noche -explicó Yuuji, Zawako se preocupó, y Valerie se conmovió, por lo que se puso de pie, y comenzó a buscar algo en su mochila.

-Aunque Zawako no me lo diga, yo sé que ella quiere tener un Sylveon, y se decepcionaría si no fuera así -declaró Valerie, y Zawako se apenó-. Por eso tiene miedo de que Eevoli evolucione en un Espeon o en un Umbreon. Pero saben, creo que tengo una solución -explicó Valerie, sacando una roca redonda de su mochila.

-¿Piedra Eterna? -preguntó Zawako, mientras Valerie se agachaba, tomaba el collar de Eevee, y con aguja e hilo, comenzaba a cocerle la Piedra Eterna al mismo, la cual coció a un boquete de plata a la ranura del cinto de Eevee- La Piedra Eterna evitará que Eevoli evolucione por accidente, aunque, no se supone que supieras que quería un Sylveon -se apenó Zawako.

-Una madre sabe -finalizó Valerie, arreglando el collar de Eevee-. Aunque Eevoli no quiere ser un Sylveon -susurró Valerie, lo que Zawako no pudo escuchar-. Como sea, con esto Eevoli no evolucionará por accidente aun si le cae una Piedra Fuego encima o toca una Piedra Hielo, créeme, lo he comprobado personalmente -aclaró Valerie, e Eevee se quejó por no poder evolucionar en un Flareon-. Tranquila cariño, ya evolucionarás, confía en mí -finalizó Valerie.

-Pero mientras el día llega, con la Piedra Eterna ya no necesitamos temerles a las batallas -aseguró Zawako con entusiasmo, y su Eevee asintió, sintiéndose confiada-. Tengamos esa batalla, Yuuji -finalizó Zawako, y Yuuji asintió entusiasmado.

Arena de Batalla del Centro Pokémon.

-¡Fue increíble, aprendí muchas cosas sobre crianza Pokémon del señor Arthur! -exclamó Amaya felizmente, aunque Rinji no se mostraba tan entusiasmado- Además nos regaló todas esas bufandas de concurso, pobre Zawako, se lo perdió -entristeció un poco Amaya.

-Es su culpa por darle más importancia a su novio que a sus intereses personales, si yo me viera en la misma situación, jamás accedería a hacer algo que no quiero por una chica -aclaró Rinji, aunque Amaya lo miró con picardía, lo que lo apenó-. ¿Soy o me parezco? -preguntó.

-Pero sabes, a ti no te gustan los concursos Pokémon, y te veías muy aburrido en el Club de Fans Pokémon -se burló Amaya, y Rinji se estremeció por el comentario-. Y, aun así, me acompañaste -sonrió ella.

-Eso… fue porque es de noche y es muy peligroso… no tenía intenciones escondidas -comentó Rinji y desvió la mirada, Amaya solo mantuvo su risa entusiasta-. Mira… alguien va a usar la arena de batalla, vamos a ver -enunció Rinji cambiando el tema, aunque al llegar a la arena, se impresionó al ver a Yuuji y a Zawako listos para una batalla-. ¿Yuuji va a combatir? -se preguntó Rinji.

-¿Eh? Pero Zawako no es entrenadora -se sorprendió Amaya, ella y Rinji intercambiaron miradas, y fueron a sentarse en las gradas junto al resto de espectadores, mientras Valerie entraba al medio de la arena, y hacía los anuncios.

-Con ustedes, Yuuji de Ciudad Lavacalda, contra Zawako de Ciudad Romantis, yo soy la hermosa Valerie, y seré la jueza, aunque no hay favoritismo, ojojojojo -se burló un poco Valerie, lo que preocupó a Yuuji-. La batalla será de tres contra tres, no se permite sustituir, y no habrá dinero de premio -terminó Valerie.

-Bien… -comenzó Zawako para sí misma, temblando un poco del miedo, pero haciendo lo posible por concentrarse-. Yuuji ha estado deprimido, Eevoli necesita ejercicio, y mi madre… -continuó Zawako para sí misma, y miró a su madre, en extremo divertida e impaciente-. Necesito demostrarle a mi madre que estoy bien… y que puedo cuidarme sola -se convenció a sí misma, y miró en dirección a sus Pokémon-. Eevoli, esperarás al final, ¡porque empezaré con Sphinx! -llamó Zawako, Eevee se quejó sonoramente, pero tuvo que aceptarlo, mientras el Pokémon se aproximaba a la arena, con el resto de Pokémon de Zawako sirviéndole de porristas.

-Mitad Bicho y mitad Veneno -comenzó Yuuji, mirando a sus Pokémon-. Pero conoce ataques Psíquicos, así que, esperarás tu turno Mankey -declaró Yuuji, mientras Mankey refunfuñaba-. Empezaré contigo Growlithe, concentrado -pidió Yuuji, y Growlithe se apresuró a la arena, aunque meneaba la cola demasiado emocionado, lo que comenzó a molestar a Flareon, quien lo miraba todo con tranquilidad-. Primero las damas -agregó Yuuji.

-Oh, no te daré trato preferencial solo porque estés siendo lindo -se burló Zawako, lo que no era habitual en ella-. Sphinx, comencemos con Paralizador -ordenó Zawako, y Venonat comenzó a hacer vibrar su cuerpo, emanando el Paralizador.

-Growlithe, usa Brasas -ordenó Yuuji, aunque el distraído de Growlithe solo miraba el brillo del Paralizador emocionado-. ¡Growlithe! -se molestó Yuuji, y Flareon reaccionó con violencia, ladrando a Growlithe, quien, espantado, puso atención y miró a Yuuji- ¡Brasas! ¡Ahora! -ordenó Yuuji, y Growlithe obedeció, justo a tiempo para quemar las esporas.

-¡Sphinx! ¡Anulación! -exclamó Zawako, y Venonat, usando una mirada centellante, atacó a Growlithe, quien de pronto sintió que el fuego no escapaba de su hocico- ¡Bien hecho! ¡Paralizador otra vez! -ordenó Zawako, y esta vez, Growlithe fue paralizado.

-Esa es una técnica bastante avanzada -se impresionó Rinji, y Amaya lo miró curiosa-. Venonat es tipo Insecto, Zawako deliberadamente obligó a Growlithe a usar Brasas contra su Paralizador, para obligarlo a atacar sin recibir el fuego directamente, así logró deshabilitar el ataque de Brasas con Anulación -se impresionó Rinji, y Amaya lo comprendió.

-Oye, oye, ¿qué acaba de pasar? -Se preocupó Yuuji, y Growlithe lo volteó a ver, sin saber qué hacer- Así que quieres jugar sucio, Growlithe, ¡Rugido! -ordenó Yuuji, y Growlithe obedeció, rugiendo con fuerza, lo que espantó a Venonat, y lo obligó a replegarse. Por el tremendo rugido, la Nidoran de Zawako instintivamente corrió, dirigiéndose a la arena-. Adiós Venodromo -se burló Yuuji.

-¡Que no se llama Venodromo! ¡Uy! ¡Y encima sacaste a Needle a la fuerza! -se quejó Zawako, pero pronto se concentró, lo que impresionó a Valerie, quien se estaba divirtiendo mucho- Iba a terminar a Growlithe con Confusión, pero ya que sacaste a Needle a la fuerza, confórmate con su Doble Patada -ordenó Zawako, y Nidoran corrió obedeciendo.

-Ahora, ¡Malicioso! -ordenó Yuuji, y con una mirada seria, Growlithe asustó a Nidoran, quien de todas formas atacó, pero Growlithe resistió el ataque-. Ahora, ¡Mordida! -ordenó Yuuji, aunque Nidorino se quejó y gritó para que Nidoran evadiera, aunque no fue necesario, ya que la parálisis de Growlithe evitó que completara su ataque- Oye, ¿tú de qué lado estás? -se quejó Yuuji, reprendiendo las porras de Nidorino.

-Nidorino es un amor también, pero podemos con Growlithe. Needle, ¡Picotazos Venenosos! -ordenó Zawako, y Nidoran así lo hizo, y tras su ataque, Growlithe se debilitó-. ¡Acabalo con Doble Patada! -prosiguió Zawako.

-¡Growlithe! ¡Brasas! -ordenó Yuuji, pero Growlithe seguía sin fuego, además que su parálisis volvió a accionarse, por lo que Nidoran lo pateó fuertemente hasta derribarlo- ¡Vamos Growlithe! ¡Ponte de pie! -pidió Yuuji, y Flareon comenzó a ladrar de igual manera, dándole ánimos a Growlithe, quien comenzó a rodearse a sí mismo de fuego- Ese ataque es… -miró Yuuji a Flareon, quien asintió-. Entiendo, Growlithe es atacante físico. ¡Growlithe! ¡Rueda de Fuego! -ordenó Yuuji, y Growlithe, ya más concentrado, se envolvió a sí mismo en llamas, y rodó en dirección a Nidoran, tacleándola con fuerza y derrotándola, lo que enfureció a Nidorino quien intentó ir a golpear a Growlithe, aunque Beedrill y Bulbasaur lo detuvieron.

-Ow, Needle -la abrazó Zawako, y Nidoran se disculpó-. Tranquila, lo solucionaremos. ¡Es tu turno Eevoli! -ordenó Zawako, y Eevee, emocionada, salió a la arena-. ¡Ataque Rápido! -ordenó Zawako, y su Eevee impactó rápida y certeramente a Growlithe, noqueándolo.

-No pensé que Growlithe estuvieran tan herido -se preocupó Yuuji, notando entonces el accionar del Paralizador nuevamente-. Atendamos eso antes de continuar, este Antiparalizador será suficiente -curó Yuuji a Growlithe, y entonces lo recostó junto a Flareon-. Mankey -agregó Yuuji, y Mankey, emocionado, salió a la arena.

-Bien, tengo el plan perfecto para derrotar a Mankey -sonrió Zawako, mostrando una seguridad que ni Yuuji se creía-. ¡Ataque de Arena! -ordenó Zawako, Eevee obedeció, cegando a Mankey.

-¡Golpe Karate! -ordenó Yuuji, pero Eevee lo evadió, y tras hacerlo, Mankey se frotó los ojos furiosamente, mientras Eevee, abusando de su velocidad, se movía de un lado al otro de forma divertida- Eevoli es demasiado rápido -se quejó Yuuji.

-¡Ataque de Arena otra vez! -prosiguió Zawako, Eevee, divertida, volvió a acertar- ¡Ahora bombardéalo con Ataques Rápidos! -prosiguió Zawako, y su Eevee continuó con la lluvia de Ataques Rápidos, mientras Yuuji no daba órdenes siquiera-. ¿Qué ocurre? ¿Por qué no ataca? -se preguntó Zawako.

-¡Ahora! ¡Garantía! -ordenó Yuuji, los ojos de Mankey brillaron de rojo, sus manos se llenaron de oscuridad, y a palmas abiertas empujó a Eevee con fuerza, con tanta fuerza, que Eevee quedó noqueado, aunque estaba extrañamente feliz- Caíste -se burló Yuuji, y Mankey se entusiasmó.

-¿Qué? ¿Cómo? Garantía es un ataque de tipo Siniestro, y Mankey llevaba dos Ataques de Arena al rostro -meditó al respecto Zawako, mientras cargaba a Eevee. Mankey entonces presumió sus músculos-. ¿Desafío? Ataque de Arena bajó la puntería de Mankey, pero con dos al hilo casi maximizó su ataque, Garantía además es más fuerte si Mankey es atacado primero, lo que significa que, esa Garantía fue casi a ataque maximizado -se impresionó Zawako, y Yuuji sonrió con malicia-. Pero, aun así… fue un movimiento riesgoso, tenías pocas posibilidades de acertar -dedujo Zawako.

-Por eso no esperamos al tercer Ataque de Arena -aseguró Yuuji-. Maximizar el ataque de Mankey era muy tentador, pero un tercer Ataque de Arena hubiera significado que Mankey probablemente no acertaría su Garantía. También por eso usamos Garantía en lugar de Golpe Karate, aún con el aumento de ataque, tu Eevee está en un alto nivel, lo hubiera resistido, pero Garantía golpea al doble al recibir primero un ataque -le comentó Yuuji.

-Un Golpe Karate hubiera sido también muy efectivo, pero Yuuji tiene sus matemáticas correctas, aun siendo súper efectivo, Garantía probablemente fue la mejor opción -meditó Zawako, mientras Venonat entraba en la arena nuevamente-. ¡No volverá a funcionar! ¡Sphinx! ¡Anulación! -ordenó Zawako, y nuevamente su estrategia tomó a lugar- ¡Mankey solo sabe Golpe Karate! ¡Mofa! ¡Y Foco Energía! ¡Lo que significa que solo Garantía no era resistido por Sphinx! ¡Ahora usa Confusión! -ordenó, y Venonat atacó.

-¡Mankey está muy débil para Foco Energía! ¡Usa Golpe Karate! -ordenó Yuuji, Mankey atacó, Venonat evadió, y su Confusión derribó a Mankey- Rayos… falló… -se quejó Yuuji, y ayudó a Mankey de regreso a su lado del campo-. Bien, Bulbasaur y Beedrill ambos son resistentes al tipo Bicho y Veneno, pero Mothra sabe Confusión… -meditó Yuuji.

-¡Que no se llama Mothra! -se quejó Zawako, preocupando a Venonat- No importa lo que envíes, Venonat es resistente a cualquiera de tus Pokémon, la victoria será mía -agregó, lo que impresionó a Yuuji.

-Así que, tenías este lado competitivo que te estabas guardando, vaya sorpresa -declaró Yuuji, y miró a Beedrill-. Lo siento Bulbasaur, pero ante Zawako, necesito una estrategia agresiva que ni ella pueda predecir. ¡Beedrill! -ordenó, y Beedrill voló entusiasmado.

-¿Usarás el combo de Foco Energía y un ataque? ¡No me vencerás con una estrategia de novatos! ¡Confusión! -agregó Zawako, con una seguridad que impresionaba a todos quienes la escuchaban. Confusión golpeó fuerte, y Beedrill casi fue derrotado- Es todo, Beedrill no soportará otro ataque -sonrió Zawako.

-¡Cañón de cristal significa que pega fuerte y certero! ¡Esfuerzo! -ordenó Yuuji, y Beedrill, rodeado en un aura escarlata, rodeó a Venonat, quien se sintió en extremo débil- Ya estamos parejos, gracias por el daño a Beedrill -sonrió Yuuji.

-¿Cuándo le enseñaste a Beedrill Esfuerzo? -se preocupó Zawako, con su Venonat mareado por la debilidad, aunque Beedrill no se sentía mejor- Esfuerzo iguala el daño de batalla de Beedrill y lo aplica a Sphinx… pero… Beedrill no tiene un ataque de prioridad. ¡Solo debo atacar antes que tú! ¡Confusión! -ordenó Zawako.

-¡Persecución! -ordenó Yuuji, el ataque de Venonat golpeó, pero Beedrill a medio vuelo se estrelló en contra de Venonat, lo que terminó en un doble desmayo-. Creo que fue un empate… -sonrió Yuuji, aunque se miraba preocupado por el resultado, Zawako cayó de rodillas y comenzó a temblar de miedo-. ¿A qué va eso? Si antes estabas a punto de aplastarme en batalla -se quejó Yuuji.

-¿Empaté? ¿Empaté en mi primera batalla Pokémon individual oficial? -se preocupó Zawako, molestando a Yuuji- Increíble… apenas puedo creer que llegué tan lejos… pensé que me destruirías -confesó Zawako.

-¿Es broma verdad? Esas estrategias… pondrían en problemas hasta a los veteranos -se dijo a sí mismo Yuuji, mientras ayudaba a su triste Beedrill a incorporarse-. Animo Beedrill, lo hiciste bien -prosiguió Yuuji, viendo a sus compañeros-. Aunque, Zawako es más de lo que pensé -sonrió Yuuji, mientras Zawako, temblando en nerviosismo, trataba de despertar de su trance, mientras su madre la abrazaba alegremente-. ¿Qué clase de entrenadora eres, Zawako? Tuve que usar toda mi estrategia, y solo empatamos… de pronto, me siento como si debiera sobrepasarte -sonrió Yuuji con entusiasmo, y entonces se viró a ver a Rinji y a Amaya, ambos boquiabiertos-. ¿Qué pasa, Rinji? ¿Crees que no estoy listo? ¿Por qué no bajas y te enfrentas a Zawako y me das una lección? -preguntó soberbio Yuuji.

-¿Es broma? Ella es monstruosa, y tú, ¿qué clase de entrenador eres para seguirle el paso? -apuntó Rinji, y Yuuji alzó sus hombros de arriba abajo, sin saber qué decir.

-No lo sé realmente… solo… no quise perder contra ella -sonrió Yuuji, ya más determinado en volverse un mejor entrenador, y deseoso de volver a presenciar la seguridad de Zawako.

Esta historia continuará…