Este capítulo es más largo que los anteriores, además de quedarme un poco raro al parecer. Mucho pasó en muy poco tiempo, pero lo considero necesario, ya que si no hay un capítulo así de vez en cuando, esta historia, que de por sí será muy larga, será eterna. Pero en fin, a darle que es mole de olla.
TsukihimePrincess: Estoy seguro de que, aunque a Surge le haya quedado claro, el cabeza dura seguirá sin entenderlo. Looker es un detective, no hay que olvidar eso, y aunque Destra está allí, pese a ser su superior lo es porque tiene una intuición psíquica, pero depende mucho de Looker, lo que me hizo darle un papel un poco más serio en el capítulo anterior. Zawako por otra parte, tiene un problema diferente, es habilidosa, pero no es segura de sí misma, ya veré si exploro un poco más sus habilidades de entrenadora. En fin, espero disfrutes este capítulo, y descuida, la próxima actualización es de la otra historia, solo quería que fueran parejo por eso le di prioridad a esta.
EDITADO: 21/12/2021.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 1: Kanto.
Capítulo 15: Caos en Ciudad Carmín.
Región Kanto, Ciudad Carmín. Centro Pokémon. Habitación de Zawako.
-¡Aaaaah! -el grito de terror de Zawako despertó a su Eevee, a su Cleffa, y a Valerie, quien dormía junto a Zawako y cayó de su cama por el susto. Cleffa comenzó a llorar por haber sido despertada de esa forma, y Valerie se levantó para encontrar a Zawako envuelta en sus sabanas, lo que preocupó a Valerie quien, tras escuchar un trueno, entendió el miedo de su hija e intentó tranquilizarla, mientras Eevee hacía lo propio con Cleffa.
-¡Zawako! -se escuchó el grito de Yuuji del otro lado de la puerta de su habitación, y el violento joven entró pateando la puerta con fuerza, con Flareon y Torchic buscando algún intruso dentro de la habitación de su amiga, notando a Valerie abrazando a Zawako- ¿Todo bien? -preguntó Yuuji.
-Todo menos tus pijamas, ¿qué es eso joven Yuuji? -apuntó Valerie burlescamente a Yuuji, quien solo usaba unos shorts negros y camisa interior blanca de pijama- Dejando eso de lado, a Zawako le aterran los truenos. Incluso ataques Eléctricos muy fuertes la asustan. Tranquila mi niña, mamá está aquí. Yuuji, se lindo y cierra la ventana -pidió Valerie, y Yuuji, apenado por venir tan rápido a ayudar para solo ver a Zawako temblando por los truenos, fue a cerrar la ventana, cuando algo llamó su atención.
-¡Zawako! ¡Miedo a los truenos o no, tienes que ver esto! -interrumpió Yuuji, tomando a Zawako de la mano a la fuerza y sacándola de la cama con violencia, luego empujándola pese a sus quejas y apuntando al cielo aún oscuro- ¡Deja de quejarte y mira! ¡Allí arriba! -exclamó Yuuji, y Valerie se asomó de igual manera, sintiendo curiosidad.
-¿Eh? -exclamó Zawako en señal de sorpresa, permitiendo que la multitud de eventos le llenaran la mente. Las nubes negras de tormenta, estaban acompañadas de una tremenda ventisca invernal, además de la aurora boreal. Ambos eventos eran ridículos, estaban en medio del verano, y la aurora no debería ser visible desde donde estaban, aún en invierno. Los inviernos en Kanto además eran muy cálidos y en pocas partes nevaba, lo que a Zawako le daba a entender que esta no era una nevada natural. Pero lo que Yuuji señalaba en el cielo, no era ni la aurora, ni la tormenta, sino a la silueta de un Pokémon que aparecía cada vez que un trueno se hacía presente- ¿Zapdos? -exclamó Zawako, saltó a su cama, al otro lado buscando su cómoda, y sacando de allí su Pokédex para correr fuera del Centro Pokémon, pero antes de hacerlo, tomó de la mano de Yuuji con miedo- Si no vienes, me va a dar mucho miedo -agregó ella en medio de lágrimas, Yuuji asintió, y fue con ella fuera del Centro Pokémon.
-Oh claro, yo soy la madre, pero que el novio te acompañe porque te sientes más segura así. No me hirió en absoluto -hizo un puchero Valerie, pero tomó a Cleffa quien sí le pedía un abrazo, y salió junto a Eevee detrás del par.
Todos en el Centro Pokémon estaban despiertos, tal vez incluso en toda la ciudad. Salían de sus casas, miraban al cielo, y pocos daban crédito a lo que veían. Zawako preparó la cámara de la Pokédex de Yuuji, y comenzó a filmar, haciendo zoom, y teniendo una increíble toma del furioso Pokémon Legendario, quien lanzaba ataques alrededor de toda la ciudad, aparentemente en persecución de algo, o de alguien, ya que, desde el suelo, se veían Rayos Hielo intentar repeler a Zapdos, quien volaba cada vez más bajo.
-Parece que… persigue a alguien… -se dijo a sí misma Zawako, hizo zoom a los techos de unos edificios cercanos a los puertos, y alcanzó a ver la borrosa imagen de una niña de cabellera blanca subiendo por unas escaleras de servicio, y saltando entre edificios, mientras el Pokémon en sus brazos atacaba a Zapdos. En un instante, Zapdos logró impactar a la niña, lo que horrorizó a Zawako, pero logró concentrarse lo suficiente para seguir filmando el cómo Zapdos aterrizaba en el tejado del edificio que había impactado, y se preparaba para terminar el trabajo, cuando de pronto, lo más insólito ocurrió-. ¡Hay un segundo Zapdos! -exclamó Zawako, pero nadie podía verlo, solo ella, quien contaba con una cámara muy buena.
Zawako pudo ver a un segundo Zapdos, de menor tamaño, graznando al Zapdos de mayor tamaño. Estaban demasiado lejos, pero había tal silencio en la ciudad, y los relámpagos dejaban de caer, que Zawako logró escuchar algo de lo que los Pokémon decían, solo una palabra, aunque Zawako dudaba de haberla escuchado bien.
-¿Madre? -exclamó Valerie, y Zawako la volteó a ver por unos instantes, pero regresó su atención al par de Pokémon Legendarios, mientras el Zapdos más grande alzaba el vuelo, y el pequeño lo seguía por los cielos, ambos desapareciendo detrás de las nubes. Zawako entonces buscó a la niña atacada por Zapdos, y alcanzó a ver su silueta bajando del edificio- ¿Zawako? Lo escuchaste, ¿verdad? El Pokémon Legendario dijo… -intentó decir Valerie.
-No conozco el lenguaje de los Pokémon Legendario, madre… ¿cómo podría entenderles? -preguntó Zawako, recordando que Yuuji estaba con ella, escandalizándose, y mirándolo fijamente, aunque inmediatamente después cambió el tema- ¿Qué llevas puesto? -se apenó Zawako, tapándose los ojos.
-¿Un Zapdos acaba de aparecer en medio de la ciudad y eso es en lo único que te puedes concentrar? -se quejó Yuuji, pero Zawako ya no podía dirigirle la mirada- Tenía calor, ¿ok? -se defendió Yuuji, quien entonces notó a Torchic empapado, y tosiendo con un leve resfriado, y Yuuji se preocupó por notar que Torchic lo siguió a la tormenta, y probablemente se había enfermado- Tengo… que llevar a Torchic a que lo atiendan. ¿Estarás bien? -preguntó.
-¡No me preguntes esas cosas mientras estás en ropa interior! -se quejó Zawako, recordando que ella también estaba en pijama, y cubriéndose de Yuuji, quien le dio poca importancia, y junto a Torchic y Flareon regresó al Centro Pokémon. Valerie tan solo observó a Zawako con curiosidad.
-Zawako… -comentó, notando que Zawako le rehuía la mirada-. Zawako… sé que estás incomodada, pero, estoy segura de que entendiste un lenguaje Pokémon incluso cuando es la primera vez que lo escuchas. Ese Zapdos dijo: "madre" -insistió Valerie.
-Yo no escuché nada -se defendió Zawako, y Valerie la miró con preocupación-. Pero… sí vi a dos Zapdos… uno… era pequeño. ¿Es eso posible? Hasta donde sabemos, los Pokémon Legendarios son únicos. Además, había una niña… -intentó decir Zawako.
-¿De cabellera blanca y piel morena? -preguntó Valerie, y Zawako asintió- Increíble, entonces lo que dijo esa niña era enserio -meditó Valerie al respecto, pero el gracioso estornudo de Zawako le llamó más la atención-. Será mejor que te bañes… vamos… -prosiguió Valerie, Zawako asintió, y regresó al Centro Pokémon.
Gimnasio de Ciudad Carmín.
-¿Teniente Surge? -exclamó Visquez, quien había salido a ver la tormenta mientras vestía una pijama con patrones de Pikachu, sorprendiéndose de encontrar a Surge, con su brazo izquierdo medio congelado, llegando al gimnasio- ¿Se encuentra bien? ¿Qué ha ocurrido? -preguntó Visquez mortificada.
-No tiene importancia… solo… prepara mi camioneta… tengo que perseguir a ese Zapdos lo antes posible -comentó Surge, y Visquez, preocupada por Surge, intentó quejarse-. ¡Obedece soldado! -gritó Surge, y Visquez inmediatamente, fue a preparar su camioneta, mientras Surge extraía de su bolsillo un extraño transmisor con una 'R', y abría una comunicación encriptada con el mismo-. Jefe, le tengo malas noticias… la niña liberó al espécimen -comentó Surge.
-¿Qué has dicho? -se escuchó del otro lado de la línea, mientras Surge se frotaba el brazo intentando descongelarlo- Primero esa mujer del Equipo Magma destruye mi laboratorio y expone a mi organización, y ahora esa niña libera a uno de mis Pokémon Legendarios. ¡Ve por ese Pokémon inmediatamente! -continuaba el hombre del otro lado de la línea.
-¿Qué hay de la Líder del Equipo Magma? -preguntó Surge, estrellando su brazo congelado contra la pared, y liberando el mismo del hielo, aunque estaba todo azul por el frio- Entiendo el valor de los Pokémon Legendarios, pero esa mujer le declaró la guerra -insistió Surge.
-Esa mujer es una tonta que solo persigue la memoria de su difunto esposo, no es siquiera una amenaza -sentenció el hombre del otro lado de la línea-. Que esa inútil haga lo que quiera, cuando la vea la destruiré, y mientras yo tenga lo que ella quiere, ella vendrá por sí misma. Pero Zapdos… si se escapa no tenemos suficientes recursos para encontrarlo nuevamente. ¡Ve por ese Pokémon! -insistió, y Surge obedeció.
-Visquez -comentó Surge al verla llegar con las llaves de su camioneta, mismas que ella le entregó-. No estaré para ver tu batalla de gimnasio con el chico, pero hazme un favor y pulverízalo, no le des tregua -terminó Surge, entrando en su camioneta.
-Realmente no entiendo qué tiene de importante ese chico, pero… lo haré… Teniente Coronel Surge -finalizó Visquez, y Surge saludó militarmente, antes de retirarse a toda velocidad-. ¿Qué diantres está pasando? No tengo nada en contra de aplastar a mis rivales, pero ese niño no tiene nada de especial -finalizó Visquez, y volvió a su gimnasio.
Centro Pokémon de Ciudad Carmín.
-¿Han visto alguna vez un anime en el que básicamente se está acabando el mundo por cosas que involucran al protagonista, y toda la gente común y corriente solo ve un desastre ocurriendo y no sabe qué está pasando ni por qué? Bueno, me siento como esa gente -se quejó Yuuji horas más tarde, mientras compartía la mesa con Amaya y con Rinji, quienes asintieron a sus palabras-. Quiero decir, es peor que ser un personaje secundario, al menos los personajes secundarios son importantes para la trama, hoy me siento como un extra cualquiera -continuó quejándose Yuuji, y su Torchic, aún enfermo por haber salido a la lluvia tras de su entrenador, asintió comprendiendo el sentimiento de no ser protagónico.
-Pobre, no siempre se puede ser protagonista, supéralo -se burló Amaya, y Rinji asintió a sus palabras-. De todas formas, vimos un Zapdos, eso debería ser lo más importante. Aunque, eso no es lo que te tiene de mal humor, sino que ya no eres el centro de atención de cierta personita -prosiguió Amaya, y Yuuji se fastidió.
-Tan poco importante eres que tu novia le da más importancia a su investigación -continuó Rinji con las burlas, mientras él y Amaya miraban en dirección a Zawako, envuelta en una videoconferencia con el Profesor Oak, Bill, y otros investigadores Pokémon, mientras les compartía el video de los dos Zapdos. Su madre, Valerie, solo se sentaba en una silla cerca de su hija con Cleffa e Eevee como su única compañía.
-¿Un Zapdos joven? -preguntaba Bill mientras veía el video- Los Pokémon Legendarios son uno de los campos de investigación menos explorados, por ello no se sabe si son únicos, o si en verdad tienen forma de reproducirse. Pero el hallazgo de Zawako, parece indicar que pueden hacerlo, no son únicos -continuó Bill impresionado, y con Lusamine viendo por detrás de su hombro-. ¡Lusamine! ¡Pesas! -se quejaba Bill.
-Ya que la reunión fue de emergencia, no logramos contactar a todos los Profesores Regionales -explicó el Profesor Oak, frotándose la barbilla con interés-. Pero, si la memoria no me falla, no estaba la hija del Profesor Kukui involucrada en ese tipo de investigaciones -preguntó el Profesor Oak, y el grupo dirigió su mirada a una de las profesoras en el equipo.
-Para los que no me conocen, mi nombre es Burnet -se presentó la profesora, y Zawako puso atención al color de su cabello y su tonalidad de piel, encontrando cierto parentesco con la niña en su video-. Me conecté a nombre de mi esposo, el Profesor Kukui, quien no pudo estar presente en la reunión. Pero en efecto, nuestra hija al parecer está interesada en el tema, pero, ella no es ninguna profesora, toda investigación que ella haga es simple juego de niños sin bases científicas. Nadie nunca ha arriesgado su profesión por investigar a los Pokémon Legendarios. El que curiosamente Kim esté en Kanto en estos momentos, es mera coincidencia, es imposible que sea la niña del video, además de que, si lo fuera, ella no es científica -finalizó.
-Oh, pero Kim estuvo en Ciudad Carmín no hace mucho, bien podría ser ella -agregó Valerie, y el grupo le prestó atención-. Lo siento, no quería interrumpir. Pero en el S.S. Anne tuve el placer de conocer a su hija, Profesora Burnet, y ella realmente estaba interesada en descubrir más sobre los Pokémon Legendarios. Tal vez deberían darle el crédito correspondiente -aclaró Valerie, y el Profesor Oak lo pensó.
-No lo sé, ya tenemos a una investigadora menor de edad en el equipo -miró el profesor a Zawako, quien se apenó un poco-. Aunque Zawako sí tiene la formación correcta. De cualquier forma, no podemos esperar a que, mágicamente, la hija de la Profesora Burnet cruce por la puerta para que nos dé su versión -prosiguió el Profesor Oak, todos los presentes entonces se sorprendieron de improviso, todos menos Zawako, quien no entendía las reacciones del grupo de profesores.
-¡Kim! ¡Ven aquí en este instante! -exclamó la Profesora Burnet, y Zawako se dio la vuelta, para ver a una chica, con su ropa enteramente chamuscada, y su cabello hecho una maraña de estática, caminando como si nada por detrás de Zawako.
-¿Mamá? -preguntó la niña, y Zawako se escandalizó por verla con todas esas heridas y electricidad estática envolviéndola. Tanta era la estática, que los cabellos de Zawako, Valerie, e Eevee se erizaron, Cleffa se deprimió al ver que ella no se erizaba en absoluto- Que coincidencia, eres tú. Madre, dile a padre que lo conseguí, un Zapdos de verdad me electrocutó -exclamó la niña, alegre de haber recibido el ataque Pokémon.
-De modo que… de verdad eras tú… -exclamó la Profesora Burnet, aunque la comunicación comenzó a perderse-. Estás despidiendo demasiada estática… podríamos perder la comunicación en cualquier momento. ¿Qué debemos hacer, Profesor Oak? -preguntó la Profesora Burnet.
-Zawako, ya que estás allí, consigue toda la información sobre Zapdos que puedas, me comunicaré contigo después para compartir la información con los demás. Y sobre Kim y darle un lugar en el equipo, dependiendo de los hallazgos discutiremos al respecto. Te lo encargo, Zawako -finalizó el Profesor Oak, y la transmisión se cortó.
-¿Eh? Genial, ahora tengo más trabajo -se preocupó Zawako, y miró a Kim con extrañeza-. Hola, mi nombre es Zawako, un gusto… supongo -le ofreció su mano Zawako, y Kim la aceptó con alegría, aunque un choque eléctrico se desprendió de su cuerpo, dándole toques a Zawako, quien se frotó la mano adolorida.
-Ah, lo siento, aún tengo algo de la corriente de Zapdos -apuntó Kim a su cabello, y Zawako se preocupó por lo que veía-. Tranquila, logré pasar la mayor parte de la descarga a tierra, aunque, era más energía de la que estoy acostumbrada a recibir -Kim entonces notó a Valerie, quien le sonrió con dulzura-. Espere, ¿esa es su hija? ¿La encontró? -exclamó emocionada.
-Así es. Por cierto, no sabía que eras hija de la Profesora Burnet -declaró Valerie, y Kim sonrió de oreja a oreja- ¿Estás segura de que estás bien? Estás despeinando a medio Centro Pokémon -apuntó Valerie, y Kim miró a los alrededores, notando los cabellos erizados de todos a su alrededor-. Por precaución, no te metas a bañar hasta que la electricidad estática termine de disiparse -agregó Valerie preocupada.
-Creo que sería lo mejor -dedujo Kim, notando que todo lo que tocaba disparaba un poco de electricidad de sus dedos-. ¿De qué hablábamos? -agregó ella entusiasmada.
-De nada aún, pero Zawako seguro que tiene muchas preguntas para ti -se puso de pie Valerie, colocando a Cleffa en el escritorio, y tomando su maleta-. Por mi parte, mi barco sale en una hora. Ya debo regresar a casa -le recordó Valerie a su hija.
-¿Eh? Pero… yo quería ir a despedirte… pero… -miró Zawako a su escritorio en el Centro Pokémon, y al desastre de anotaciones-. ¡Me apresuraré para que podamos ir a despedirte! -agregó Zawako en pánico, guardando todas sus cosas.
-Zawako, estás ocupada, yo lo entiendo -insistió Valerie, y Zawako la miró con tristeza-. Además, si vas a despedirme, ambas vamos a terminar llorando, mejor nos despedimos ahora, y prometemos hablarnos de vez en cuando. ¿Te parece? -la abrazó Valerie, dándole un gentil beso en su frente, Zawako asintió, aunque algo triste- Me voy entonces. ¡Yuuji! ¡Si la tocas, sé dónde vives! -amenazó Valerie, y Yuuji, apenado, escupió su bebida sobre Rinji por la vergüenza- Pórtate bien, si veo a tu madre le daré tus saludos -terminó Valerie, y salió del Centro Pokémon.
Valerie invitó a Kim a sentarse, y Kim le contó todo lo que había ocurrido, Yuuji, molesto porque Zawako estaba demasiado envuelta en su investigación, ignoró todo lo que ocurría mientras seguía desayunando, ignorando a su vez las quejas de Rinji porque le escupió su bebida encima. Mientras todo eso ocurría, Destra y Looker, compartiendo una mesa a distancia prudente, solo se limitaban a desayunar.
-El día comenzó muy movido para esos chicos, ¿no te parece? -comentó Destra, con varios reportes al lado de su café, mismos que llenaba entre bocados- Aunque también fue muy movido para nosotros, mira que ver a un Zapdos por la ventana, casi te lo pierdes por querer seguir durmiendo -le recordó Destra.
-Tuvimos mucho trabajo de investigación y papeleo anoche, ni un Zapdos me hubiera despertado, pero insististe demasiado, que ya llevo tres cafés -agregó Looker, y Destra suspiró intranquila por lo poco impresionable que era Looker-. Sin embargo, noté algo… estabas en extremo ansiosa mientras insistías en que viera por la ventana. ¿Qué ocurrió? -preguntó Looker.
-No lo sé… -dejó de trabajar Destra, mientras miraba sus manos, que temblaban aún por el recuerdo de Zapdos-. La cantidad de electricidad en el cielo… supongo… que de alguna manera me hizo recordar algo de mi pasado… no estoy segura de qué… -aseguró Destra, y Looker se frotó la barbilla con curiosidad-. De pronto, sentía como si hubiera sentido esa cantidad de electricidad antes, pero yo jamás he tenido un Pokémon Eléctrico, y si lo tuviera, ¿qué Pokémon además de Zapdos podría generar esa cantidad de electricidad? -preguntó asustada.
-Probablemente se trate de tu memoria física… -enunció Looker, y Destra le prestó toda su atención-. ¿Te ha pasado alguna vez, que te mueves o haces cosas del día a día, pero tu mente está dispersa y distraída? Como si condujeras un día al trabajo, y de repente tu mente despierta y piensas: "¿a qué hora me subí en mi carro?", notando que pensabas en algo más -preguntó Looker, y Destra lo pensó.
-Los doctores que me han atendido mi caso de amnesia lo han mencionado en algunas ocasiones –recordó Destra, mientras continuaba mirando a sus manos-. Reaccionar a eventos que se presentan a mi alrededor sin estar concentrada en ellos, mis rutinas de todas las mañanas tras levantarme, y la forma en que me desempeño en una batalla Pokémon como si fuera una entrenadora prodigio, solo para que, cuando termina la batalla, no tenga idea de lo que pasó –le explicó Destra con cierto temor.
-Esa es la memoria física -le explicó Looker-. No solo la mente recuerda, el cuerpo también lo hace. Sensaciones familiares al tocar ciertas cosas, hacer algo mecánicamente que has hecho una y otra vez, y que haces sin darte cuenta. Tal vez, tu memoria física se disparó tras estar rodeada de tanta electricidad. Probablemente algún evento de tu pasado, tal vez inclusive, el mismo evento que te hizo perder la memoria en primer lugar -terminó Looker, y Destra le tomó la mano, aunque ésta aún le temblaba.
-Me da miedo recordar, Looker -admitió Destra, preocupando a Looker-. Tal vez lo mejor sería que hoy nos tomáramos las cosas con calma. A menos que no haya otra opción claro… -agregó Destra, Looker asintió, pero tristemente, todo parecía indicar que no sería tan sencillo como ella esperaba.
-¡Yuuji! -resonó el grito de Visquez, quien llegaba al Centro Pokémon, llamando la atención de todos los presentes- Veo que ya no estás usando el cabestrillo, eso significa que estás recuperado, es perfecto. Porque hoy tendremos nuestra batalla de gimnasio -finalizó Visquez, y Yuuji solo parpadeó un par de veces en incredulidad.
Arenas de Batalla del Centro Pokémon.
-¡Están pasando tantas cosas al mismo tiempo, que no me puedo concentrar en nada! -se quejó Zawako, en esos momentos compartiendo una mesa a las afueras del Centro Pokémon, donde estaban construidas las arenas de batalla, con Amaya y Kim junto a ella, mientras Eevee y Cleffa jugaban alegremente correteándose alrededor de la mesa- Zapdos ataca la ciudad, mi madre se va de regreso a Kalos, aún no me han dicho nada sobre el Club de Fans Pokémon que me perdí anoche, y ahora Yuuji tiene su batalla de gimnasio, que por cierto debió rechazar, no está listo, y por lo que veo ni concentrado está -apuntó Zawako, mientras Yuuji, en la Arena de Batalla, ordenaba a su Beedrill a evadir los ataques de Charmeleon, siendo Beedrill la peor de las elecciones para combatir al Pokémon de Fuego.
-Si lo pones de ese modo, realmente parece que todo es un caos a tu alrededor -agregó Amaya, intentando peinarse, ya que la electricidad estática de Kim aún no se disipaba-. Si te preocupa mucho lo ocurrido en el Club de Fans Pokémon, solo nos regalaron unas bufandas de concurso, la verdad es que no te perdiste de mucho -aseguró Amaya.
-Pero yo quería ir… -entristeció Zawako, y tanto Amaya como Kim intercambiaron miradas de nerviosismo-. En todo caso, trabajo es trabajo, y no puedo negar que no estoy interesada en saber por qué había dos Zapdos, uno más pequeño que el otro. Kim, si no es molestia, ¿puedes empezar desde el principio? -preguntó Zawako curiosa.
-Bueno… hay ciertas cosas que no puedo decir… pero sí puedo decirte que parte de mi propio campo de investigación Pokémon, es el de descubrir el cómo proliferan los Pokémon Legendarios -explicó Kim, mientras Zawako grababa todo lo que escuchaba, y tomaba notas aparte-. La verdad, todo comenzó como mi propio capricho personal de dedicarme a un campo de investigación diferente del de mis padres y mi hermano mayor, además de que en Alola los Pokémon Legendarios son algo más… comunes… -aseguró, y Zawako asintió mientras continuaba anotando-. Por eso decidí empezar en Kanto, además de que hace años un fotógrafo de nombre Tom Snap fotografió esto… -prosiguió Kim, mostrándole a Zawako una copia de una foto de hace muchos años, donde se mostraba a un Moltres, otro Pokémon Legendario de Kanto, aunque la foto era borrosa-. El fotógrafo Tom Snap logró tomar esta foto de Moltres, es una foto famosa, muchos la han visto, pero eso no es lo que a mí me llamó la atención, sino que este Moltres me parecía muy pequeño -sacó una regla Kim, y comenzó a medir alrededor de la foto-. En esta foto, hay un volcán, y Moltres sale del volcán, pero, si tomamos el tamaño de la boca del volcán, que es el volcán de Isla Canela, y lo comparamos con el tamaño de Moltres, este Moltres apenas y mide un metro por tres de envergadura, muy pequeño para un Moltres -aclaró Kim.
-No creo que alguien alguna vez haya estado tan cerca de un Moltres como para medirlo -agregó Amaya curiosa-. ¿Qué pasa si ese es el tamaño normal de un Moltres? -preguntó ella, pero Kim no estaba segura.
-Hay muy poca documentación para saberlo con certeza, pero, la razón por la que decidí investigar a los Pokémon Legendarios, es porque genuinamente creo que este Moltres es un Pokémon bebé, y esta es la prueba que tengo -apuntó Kim, y tanto Amaya como Zawako se acercaron-. Cerca de la cola de Moltres, está lo que parece ser un resto de cascaron -apuntó nuevamente Kim.
-Es una foto muy vieja… y borrosa… podría ser solo una piedra que se coló en la foto -explicó Zawako, pero Kim estaba absolutamente segura de que el Moltres en la foto era un Moltres recién nacido-. Pero… también es cierto que vimos a dos Zapdos, y uno era más pequeño -recordó Zawako, además de que Valerie le había dicho que lo que enunció el Zapdos pequeño en ese momento había sido la palabra "Madre".
-Vine para corroborarlo, pero el S.S. Anne llegaba primero a Ciudad Carmín -declaró Kim, y entonces sacó varias carpetas, que llevaban impresas varias fotografías satelitales del clima-. Además, Moltres no es el único Pokémon Legendario, y tras seguir este mapa de tormentas, supuse que encontraría a Zapdos aquí -apuntó a un punto específico Kim, y Zawako lo observó con detenimiento-. Todos los años una tormenta eléctrica se presenta en los territorios cercanos a la Planta de Energía a las afueras de Ciudad Carmín, por la Ruta 10. El epicentro de las tormentas eléctricas y las fechas de las tormentas se repetían año con año, así que, supuse que la tormenta era artificial, y que Zapdos la producía. No solo aquello resultó ser verdad, sino que también tenía mucho que ver con la razón de que construyeran una Planta de Energía tan lejos de la ciudad. Los que construyeron la planta sabían de Zapdos, la construyeron para aparentar y vigilarlo, ya que Zapdos no solo aparecía una vez al año allí, sino que tenía un nido allí. Zapdos ponía sus huevos Pokémon allí -explicó Kim, lo que Zawako encontraba incomprensible-. Encontré un huevo de Zapdos -exclamó Kim, sacando un trozo de cáscara de su mochila-. Otras personas lo tenían dentro de la Planta de Energía. No sé quiénes eran, pero querían el huevo, pero el huevo solo eclosiona con una cantidad de energía eléctrica absurda. Los que tenían el huevo llevaban varios años con él, estaban esperando a que Zapdos regresara para capturarlo, y eclosionar el huevo… aunque… no se los permití… -declaró Kim, y tanto Zawako como Amaya la miraron fijamente-. Los Pokémon Legendarios mantienen una estrecha relación con el medio ambiente. Zapdos trae la primavera con sus tormentas, y regula las mareas. Obviamente es mucho trabajo para un solo Pokémon, así que debía haber más. Pienso que el Zapdos que regresó al nido era una hembra, lo que significa que en alguna parte hay un macho de la misma especie, pero nunca permanecen juntos, ya que deben controlar el clima, o hacer cosas de Pokémon Legendarios. Tal vez ese Zapdos hembra está en los últimos días de su ciclo de vida, y necesita que el recién nacido tome su lugar y continúe haciendo su labor de Pokémon Legendario. Por eso no pueden ser capturados, por eso liberé a ese Zapdos bebé, aunque, la mamá pensaba que lo estaba secuestrando y me dio tremenda descarga -aseguró Kim.
-Comprendo tus sentimientos, pero no puedes simplemente hacerlos pasar como hallazgos científicos -comentó Zawako, y Kim la miró con preocupación-. Es muy aventurado decir que un Pokémon, por más Legendario que sea, tiene un rol que cumplir. El atribuirle a Zapdos la llegada del verano, no es algo científicamente comprobado. Comprendo que el liberar a un Pokémon Legendario es importante, porque son Pokémon con un poder destructivo muy fuerte, pero uno no puede simplemente asumir que son deidades de la naturaleza, eso no tiene nada de científico -agregó Zawako, lo que molestó un poco a Kim-. No me lo tomes a mal, si yo hubiera estado en tu lugar seguro hubiera hecho lo mismo… pero… mi trabajo también es descubrir la verdad, y si podemos comprobar de alguna forma que los Pokémon Legendarios se reproducen, es posible que podamos exponer una ley que también los proteja, pero para ello, debemos demostrar sus capacidades reproductivas, y estudiar bien sus patrones migratorios e importancia con el medio ambiente. Con base a lo que me has contado, lo más que puedo hacer es intentar exponer la teoría de que los Pokémon Legendarios se reproducen. Para que la teoría pase a ser una ley comprobable, habría que demostrar que esa pieza de cascaron es en verdad el cascarón de un Pokémon no registrado en los laboratorios por su ADN -le explicó Zawako.
-¿ADN de la cáscara de un huevo? No soy científica, pero, pensé que las cáscaras de huevo solo eran calcio -enunció Amaya, mirando la cáscara de huevo en manos de Kim, mientras Zawako sacaba unos guantes de su mochila, y tomaba la cáscara.
-Por fuera solo es calcio, por dentro, estuvo en contacto con el líquido amniótico del Pokémon -apuntó Zawako-. Es probable que, por la manipulación sin cuidado, la muestra se haya estropeado. Pero, si queda algo de líquido amniótico, si se sella al vacío en un recipiente, y se lleva a un laboratorio especializado, es posible que puedan extraer el ADN del mismo. Si se extrae ADN de aquí, y no concuerda con ninguna de las cadenas de ADN registradas en las bases de datos actuales, se podría asignar este ADN tentativamente al Pokémon Zapdos, ya que se requeriría de más coincidencias para declararlo como ADN de Zapdos. En todo caso, es un paso muy importante para poder declarar su pertenencia a la cáscara de huevo y, por consiguiente, sería una prueba de que Zapdos se puede reproducir -finalizó Zawako, y Kim se frotó la cabeza varias veces sin comprenderlo.
-¿Por qué es tan difícil comprobar lo obvio? Si existe el Pokémon entonces se puede reproducir, no nació de generación espontánea -se quejó Kim, y Zawako compartió un poco su sentimiento, pero ella era científica, y los científicos necesitaban pruebas.
-Bueno… siempre hay la posibilidad de que Zapdos sea in Pokémon creado artificialmente por los seres humanos, así que, en teoría, podría existir como ser no reproducible -le explicó Zawako, y Kim no lograba comprenderlo-. Piénsalo de esta forma, existen los Magnamite, y se les considera Pokémon, pero los Magnamite son creados artificialmente. Existen Magnamite silvestres claro, pero su origen es artificial, y de alguna forma se lograron multiplicar. Decir que se reproducen sería una contradicción terrible, pero de que existen, sienten como los Pokémon orgánicos, piensan, y se multiplican de alguna forma, de eso no existe ninguna duda. Así que, Zapdos no puede clasificarse como un Pokémon capaz de reproducirse, aunque a toda lógica uno piense que sí. Si no hay pruebas no se puede dar por sentado. Es complicado, pero así funciona la ciencia -finalizó Zawako.
-¿Le falta mucho a esta conversación? Ya me duele la cabeza -se quejó Amaya, y Zawako se burló un poco de ella, tapándose los labios detrás de las mangas de su bata de laboratorio, lo que le recordó un poco a su madre.
-Entonces, llevaré este cascaron con cuidado a un laboratorio -respondió Kim, mientras Zawako colocaba la pieza con cuidado dentro de un recipiente esterilizado, y entonces se lo entregaba a ella-. Y para la próxima, no dañaré la muestra -aseguró.
-¿Próxima? -preguntó Zawako, pero Kim ya estaba impaciente de llevar su muestra a un laboratorio, y salió corriendo con ella sin siquiera despedirse- Es… una niña muy enérgica. No sé si todo lo que nos dijo fue de ayuda o no, pero seguramente tuvo una muy grata aventura para haber descubierto no a uno, sino a dos Zapdos -finalizó Zawako, Amaya asintió, y con el tema de Zapdos terminado, Zawako se concentró en Yuuji, y en el cómo Nidorino perdía su batalla contra el Charmeleon de Rinji.
-No estás para nada concentrado, novato -se burló Rinji, mientras Yuuji corría al lado de su Nidorino y le frotaba la espalda para ayudarle a recuperar el conocimiento-. Visquez va a aplastarte, aun si llegas a concentrarte. Si yo no pude vencerla, y tú no pasas de mi Charmeleon, ¿qué esperanzas tienes tú? -preguntó Rinji, mientras Yuuji se frotaba la frente como si estuviera formulando estrategias en su cabeza-. ¿Has al menos enfrentado a un tipo Acero antes? -preguntó Rinji.
-En estos momentos ninguno se me viene a la mente -respondió Yuuji-. La batalla de gimnasio es en un par de horas, y yo no tengo ni idea de cómo enfrentar a Visquez -se quejó Yuuji, y entonces notó a Zawako sentándose a su lado-. ¿Ya existo para ti? -se quejó Yuuji.
-¿Estás enojado? -preguntó Zawako inocentemente, y Yuuji se cruzó de brazos e hizo una mueca- Perdón si tengo cosas que hacer que no te involucren, pero ya tienes mi atención -se burló Zawako, molestando a Yuuji.
-¡No estoy molesto por eso! -se quejó Yuuji, Amaya y Zawako solo intercambiaron miradas de complicidad, y rieron a expensas de Yuuji, aunque Zawako se puso nerviosa cuando notó la forma en que Yuuji la miraba.
-¿Por qué me miras así? -preguntó Zawako apenada, y Yuuji y Torchic intercambiaron miradas, asintieron, y Yuuji tras ponerse de pie, caminó pensativo alrededor de la arena- ¿Qué fue eso? -preguntó Zawako a Rinji.
-Ha estado haciendo eso toda la mañana -le explicó Rinji-. Por lo que entiendo ha estado repasando el combate de ayer una y otra vez. Está tan centrado en el combate de ayer, que no se concentra en los actuales. Yuuji se siente sobrepasado -finalizó Rinji.
-¿Sobrepasado? ¿Por quién? -preguntó Zawako, y tanto Rinji como Amaya la miraron fijamente- ¿Por mí? Apenas y recuerdo la batalla de ayer. No sé ni cómo tuve siquiera el valor de pararme frente a Yuuji, mucho menos saber cómo fue que empatamos -aseguró ella.
-Lo importante es que empatamos -comentó Yuuji, molesto, y preocupando a Zawako-. Y al ser tu primera batalla individual oficial, me encuentro ofendido por el resultado. Hubiera preferido perder -declaró, y Zawako se apenó nuevamente.
-Con Yuuji con la cabeza en las nubes, y Visquez en modo aplastar novatos, a Yuuji le espera una aplastante derrota, a menos que use a su Flareon -explicó Rinji, y Yuuji lo miró fijamente-. Ese Flareon es de tan alto nivel, y tiene técnicas tan impresionantes, que Visquez quedaría humillada. Si usas a Flareon, no podrás perder -aclaró Rinji.
-Flareon solo viene de compañía -miró Yuuji a Flareon, quien dormía junto a su Growlithe a orillas de la arena de batalla, ambos Pokémon de Fuego aparentemente se llevaban muy bien-. Es el Pokémon de mi madre, y si tiene tan alto nivel es porque ella lo entrenó. No usaré a Flareon en batalla, pienso incluso depositarlo a la primera oportunidad. No es que no me agrade Flareon, pero incluso Flareon sabe que sería injusto que lo usara en batalla -miró Yuuji a Flareon, quien bostezó, pero asintió como si comprendiera perfectamente a Yuuji-. Growlithe es el Pokémon de Fuego que usaré en esta liga, eso no solo Torchic, sino Flareon, lo saben -finalizó.
-Con un Growlithe que seguro le meneará la cola a Visquez a la primera oportunidad, ya siento pena por ti -agregó Amaya, molestando a Yuuji-. Pero si me lo pides por favor, tal vez te ayude -prosiguió Amaya, sacando una piedra evolutiva de su mochila.
-¿Piedra Luna? -se impresionó Zawako, y Yuuji la miró confundido- La Piedra Luna es una de las piedras evolutivas más raras que hay. Se utiliza para evolucionar a ciertos Pokémon al contacto con ellas, y de entre tus Pokémon, Nidorino evoluciona al contacto con una Piedra Luna. La evolución de un Pokémon por sí misma lo hace más fuerte, pero en casos excepcionales, la evolución trae consigo un tipo secundario nuevo. Si Nidorino evoluciona en un Nidoking, adquirirá el tipo Tierra como tipo secundario, lo que lo haría una mejor opción para enfrentar un gimnasio de tipo Acero, para el cual Nidorino es prácticamente inútil -aseguró, y Nidorino, aún fuera de su Pokébola, se quejó-. Lo siento, es la verdad, los ataques de tipo Veneno ni siquiera afectan a los Pokémon de Acero -le explicó Zawako. Yuuji lo pensó, pero mientras meditaba al respecto, la alarma de su celular le indicó que era hora de irse.
-Rayos, pensé que habría más tiempo para pensar en una estrategia -se quejó Yuuji, y entonces notó la mirada de preocupación de Zawako-. El que me mires así, como si supieras que no tengo oportunidad, me ofende -declaró.
-¿De qué hablas? Yo confío plenamente en ti -aseguró Zawako, lo que sorprendió a Yuuji-. Sé que no lo aparento muchas veces, y tal vez no lo digo muy seguido, pero de verdad, pienso que eres un buen entrenador. Aunque el que yo lo diga, seguro no tiene importancia -se apenó un poco Zawako, y Yuuji lo pensó, y entonces sonrió.
-Sabes que, es la única opinión que me importa -aceptó Yuuji, y Zawako se apenó un poco-. Además, si Rinji tiene tanto miedo de enfrentarte, y yo empaté contigo, eso significa que Rinji no es mejor que yo, y lo demostraré derrotando a Visquez sin evolucionar a Nidorino, es más, Nidorino será una de mis elecciones -aseguró Yuuji.
-¿Estás demente? -se quejó Rinji- No pudiste vencerme a mí, y ni siquiera tienes una estrategia de batalla para enfrentar a Visquez. ¿Qué te pasa? -se quejó.
-Formularé una estrategia en ese momento, ni siquiera sé qué Pokémon usa Visquez, solo sé que son de tipo Acero -prosiguió Yuuji, tronó los dedos, y Growlithe se emocionó y corrió pensando que saldrían a pasear-. Y el Acero es débil al Fuego, Growlithe me tendrá cubierto -aseguró Yuuji.
-Growlithe no puede ni mantenerse cubierto él mismo -se quejó Amaya-. Si fuera silvestre, y se le aparece un depredador, seguro le menea la cola antes de que se lo coman. Entiende Yuuji, Growlithe no nació para las batallas, es un poco lento -intentó convencerlo Amaya.
-Yuuji enfrentó a un Pokémon extinto, sin saber que era ni cómo enfrentarlo -enunció Zawako, y el par la miró mientras Yuuji levantaba a Growlithe-. También venció al Gyarados de Misty sin que ella le diera tregua, con un Bulbasaur que nunca había usado antes. Tal vez Yuuji no sea el entrenador más listo, ni el más confiable -prosiguió Zawako, enfadando a Yuuji-. Pero puede concentrarse cuando se lo propone, y yo sé que va a ganar -sonrió Zawako, apenando a Yuuji, quien asintió sintiéndose seguro de sí mismo.
Gimnasio de Ciudad Carmín.
-¿Palomitas? -preguntó Looker, quien llegaba con palomitas y demás consumibles a su asiento en el gimnasio, aunque Destra estaba muy distraída- Me las comeré todas yo solo entonces -se burló Looker, pero Destra hundió su mano en las palomitas y comió algunas-. No estás concentrada, si la madre del chico aparece… -intentó decir Looker.
-Estoy concentrada -respondió Destra, apuntando en dirección a Zawako, Amaya y Rinji, quienes ya se sentaban en sus respectivos asientos. Zawako llevaba a Torchic en brazos esta vez, y a su Eevee dentro de su Pokébola para no tener que cuidar a tantos Pokémon-. Es solo que no puedo quitarme esa extraña sensación de la cabeza -insistió Destra.
-Anabel… -comenzó Looker preocupado, por lo que Destra hundió la mano en las palomitas, y se las metió a Looker a la boca sumamente molesta, por lo que Looker tragó rápidamente para continuar-. Sé que quieres huir de tu pasado, pero este quiere resurgir. Solo déjalo salir -insistió Looker.
-Una palabra más sobre eso, y terminamos otra vez -amenazó Destra con sombrías intenciones, preocupando a Looker-. Ahora, atento a las pantallas. Si la vemos, debemos actuar inmediatamente -aseguró Destra, mientras la multitud aclamaba a Visquez, quien ya entraba a la arena, Yuuji entró por la puerta contraria de igual manera-. Que extraño, su madre ya debería estar aquí, pero no se ve entre el público. ¿Y si sabe que estamos aquí y ha decidido no venir? -preguntó Destra.
-Estoy seguro de que vendría de todas formas, estemos o no estemos entre el público -declaró Looker, buscando por los alrededores, sabiendo que Máxima estaba allí, en alguna parte entre el público, o probablemente detrás de alguna columna. Después de todo, Looker sabía que Máxima estaría herida por la explosión del día anterior.
-Gracias por el cálido recibimiento, Ciudad Carmín -exclamó Visquez, y fuegos artificiales eléctricos rodearon la arena de batalla, aunque sonaban más como disparos de metralleta para Yuuji, quien se cubrió unos instantes pensando que estaba bajo fuego-. ¡Ajajaja! -se burló Visquez- ¿Qué pasa entrenador bebé? En una verdadera guerra te hubieras mojado los pantalones -se burló Visquez.
-Debí haberle roto el brazo con el tubo -se dijo a sí mismo Yuuji, mientras preparaba su primera Pokébola-. Tengo dos medallas. ¿Cuántos Pokémon usaremos para competir? -preguntó Yuuji.
-¡Legalmente tres, pero yo solo requeriré uno! -se burló Visquez, y el público enloqueció, sabiendo que Visquez estaba hablando muy enserio- Derrotaste a Misty, y ella es la Líder de los Líderes de Gimnasio, así que los Líderes de Gimnasio de Kanto tenemos una reputación que recuperar, niño Hoenn. Además, mi maestro me pidió no ser condescendiente contigo, así que, lo siento pero te voy a aplastar -se burló Visquez, y preparó su primera Pokébola-. ¡Comencemos entonces! ¡Ve! -llamó Visquez, la Pokébola estalló en medio de la arena, y un Pokémon de apariencia familiar salió frente a Yuuji.
-¿Un Diglett? -se preguntó Yuuji- Pero se supone que este es un gimnasio Acero. No importa, si no es un Pokémon de Acero, los ataques de Nidorino sí surtirán efecto -lanzó Yuuji su Pokébola, y de esta salió Nidorino listo para la batalla.
-Un momento… ese Diglett es diferente -observó Zawako, y se preocupó mientras Yuuji se preparaba para realizar el primer ataque-. ¡Espera Yuuij! ¡Ese no es un Diglett ordinario! -intentó advertir Zawako, pero Yuuji ya iba a media orden.
-¡Nidorino, Picotazos Venenosos! -ordenó Yuuji, Nidorino obedeció, y se lanzó con su cuerno brillando de morado en dirección a Diglett, pero Diglett no resultó afectado- ¿Qué pasa? -se quejó Yuuji, y Nidorino parpadeó un par de veces sintiéndose confundido, mientras unas tiras similares a cabellos se envolvían en su cuerpo.
-Este no es un Diglett kantones, bebé -se burló Visquez-. Gracias a la actualización de la Pokédex, hay más variedad en los Pokémon que podemos utilizar los Líderes de Gimnasio, yo me aproveché de esto y traje a un Diglett de Alola. El peor enemigo de los líderes de tipo Eléctrico ahora es el mejor aliado para la líder de tipo Acero. Diglett es tipo Tierra y Acero, lo que significa que tu Nidorino bebé tiene doble desventaja al su ataque de tipo Veneno no hacerle nada a su lado Acero, mientras los de tipo Tierra son muy eficaces a Nidorino -apuntó Visquez, lo que preocupó a Yuuji- ¡Diglett, Terratemblor! -ordenó Visquez, y tras hacer vibrar la tierra, Nidorino fue fuertemente impactado por el ataque.
-Rayos, no sabía que había diferentes tipos de Diglett -se quejó Yuuji-. Además, Terratemblor baja la velocidad de mis Pokémon, pero ahora que sé que Diglett es mitad Acero, sé que es vulnerable a Doble Patada -ordenó Yuuji, Nidorino inició la carrera, pero se movía muy lento-. ¿Qué ocurre? Eso es muy lento incluso con las consecuencias de Terratemblor -dedujo Yuuji.
-¡Diglett, Cabeza de Hierro! -ordenó Visquez, y Nidorino salió volando por el tremendo cabezazo de Diglett, noqueándolo tras el ataque- ¡Ya perdiste a uno de tus Pokémon bebé! -se burló Visquez.
-¡Nidorino! -exclamó Yuuji, llegando a donde su Nidorino, quien estaba muy malherido- No lo entiendo, Nidorino debió ser lo suficientemente rápido para al menos debilitar a Diglett -se estremeció Yuuji de preocupación.
-¡Es por su habilidad, Risos Rebeldes! -gritó Zawako, y Yuuji le dirigió la mirada- La variante de Diglett de Alola tiene la habilidad Risos Rebeldes. Cuando Diglett es alcanzado por un ataque físico, suelta unas tiras de fibra similar al vidrio derretido, que envuelve a sus oponentes, disminuyendo su velocidad. Risos Rebeldes, sumado a Terratemblor, bajó demasiado la velocidad de Nidorino, tanto, que no pudo acertar ningún ataque -finalizó Zawako.
-¿Risos Rebeldes? Si esa cosa solo tiene tres pelos. ¿Cómo que Risos Rebeldes? -se quejó Yuuji mientras regresaba a Nidorino a su Pokébola, Visquez entonces detuvo a Yuuji antes de que pudiera elegir otro Pokémon.
-Oye bebé, si vas a recibir ayuda externa, podemos dar por concluida esta batalla -se quejó Visquez, y Yuuji se sobresaltó- ¡Esta es tu batalla! ¡No de esa niña! ¡Me importa un cuerno tus nulos conocimientos de habilidades de Pokémon fuera de Kanto! ¡Eso solo significa que no has estudiado lo suficiente! ¡Una intervención más y quedas descalificado! -se quejó Visquez, Zawako intentó quejarse, pero Yuuji la detuvo.
-Tiene razón… si me ayudan, ¿qué merito tendría mi victoria? -se dijo a sí mismo Yuuji, y miró a Visquez con decisión- Me disculpo por la intervención de Zawako, aunque no puedo hacer nada para cambiar el conocimiento que ya adquirí gracias a ella. Voy a aprovecharme del mismo si no te importa -sonrió Yuuji.
-¿Aprovecharte de este conocimiento? -se preguntó Visquez, mientras Yuuji sonreía con malicia- Pareces muy seguro de ti mismo, bebé. Anda y aprovéchate, de todas formas, te voy a mandar a casa llorando con mamá -insistió Visquez.
-Oh, vas a llevarte una sorpresa. ¡Ve, Mankey! -agregó Yuuji con malicia evidente en su mirada, Mankey apareció con una mirada gentil en la suya, aquello confundió un poco a Visquez- Ahora Mankey, no vayas a ser muy brusco con ese pequeño Diglett, después de todo lo necesitamos. ¡Garantía! -ordenó, Mankey rodeó sus manos de oscuridad, e impactó a Diglett, lo que confundía a Visquez, mientras los Risos Rebeldes de Diglett bajaban la velocidad de Mankey y lo enfurecían.
-¿Qué hace ese idiota? -preguntó Rinji, Amaya compartía una expresión similar- Mankey es un tipo Lucha, y los movimientos de tipo Lucha son efectivos contra los tipo Acero, ¿por qué usa un movimiento de tipo Oscuridad? -preguntó Rinji, y Zawako lo comprendió.
-Porque Yuuji… es un estratega por excelencia, aún si él mismo no se ha dado cuenta. Simplemente le sale natural -sonrió Zawako, comprendiendo lo que Yuuji hacía-. Puede que solo lo esté haciendo por poner a Visquez en su lugar, pero Yuuji, realmente está usando la cabeza -terminó Zawako, mientras Visquez daba sus órdenes.
-No eres muy listo, ¿verdad niño? ¡Terratemblor! -ordenó Visquez, y la risa malévola de Yuuji creció cuando la velocidad de Mankey se vio mermada nuevamente- ¿Por qué te ríes de esa forma tan perturbadora? Aun si tu estrategia es usar Garantía como respuesta, estás idiota si piensas que ese ataque es mejor que cualquiera de tipo Lucha de Mankey -se quejó Visquez, cuando notó a Mankey con sus ojos rojos repletos de ira, y sus músculos tensándose-. ¿Qué pasó con esa expresión de tu Mankey? -se preocupó Visquez.
-¡Golpe Karate, Mankey! -ordenó Yuuji, Mankey obedeció, y de un solo golpe, Diglett salió disparado, labrando la tierra por la cual pasaba, hasta estrellarse al lado de Visquez con sus ojos en espiral- ¡Eso es! ¡Cavaste tu propia tumba, Visquez! -se burló Yuuji, y los músculos de Mankey crecieron aún más que antes al nuevamente ver su velocidad mermada.
-¿Qué está pasando? Si sabías que Golpe Karate era eficaz contra Diglett, ¿por qué usarlo hasta ahora…? -preguntó Visquez, y entonces, notó la fortaleza en los músculos de Mankey- Un momento… ese Mankey… su ataque está totalmente maximizado -se percató Visquez.
-¿Qué ocurre? No me digas que no conocías la habilidad secreta de Mankey, Desafío -se burló Yuuji, y Visquez comenzó a molestarse- Aunque la verdad me importa un cuerno tus nulos conocimientos de habilidades de mis Pokémon, eso solo significa que no has estudiado lo suficiente -continuó en sus burlas Yuuji.
-Ah, así que así es como quieres jugar -se fastidió Visquez, mientras Yuuji y Mankey se contoneaban- Esta es tu venganza por llamarte entrenador bebé, ¿verdad? Bien, me lo merezco, pero tú me estás subestimando si piensas que un Pokémon con ataque maximizado va a vencerme -sacó Visquez otra Pokébola, y la envió a la arena-. ¡Scizor! -el poderoso Pokémon salió, y por alguna razón, aún con Mankey teniendo su ataque maximizado, Visquez estaba tranquila- Supongo que, alguien con tus estudios, sabrá que Scizor es mitad Bicho y mitad Acero, lo que significa que los ataques de tipo Luchador solo son neutros contra él. Lo que significa que aún con Mankey teniendo un ataque maximizado, no lo terminarás en un solo golpe. ¡Scizor! ¡Danza de Espadas! -ordenó Visquez, y Yuuji se sobresaltó.
-Si Scizor usa otra Danza de Espadas, estaremos en problemas, y seguramente tiene un ataque de prioridad, o no habría desperdiciado el tiempo fortaleciéndose. ¡Mankey, Golpe Karate! -ordenó Yuuji, Mankey obedeció, e impactó a Scizor con todas sus fuerzas, lo que debilitó bastante a Scizor- Maldición, aún con su ataque maximizado no lo derribó, pero a pesar de estar herido, Mankey es resistente a los ataques Acero y Bicho -sonrió Yuuji.
-¡Scizor! ¡Puño Bala! -ordenó Visquez, Scizor desapareció, Mankey lo buscó por todas partes, pero fue noqueado de un tremendo golpe de Scizor, lo que impresionó a Yuuji- Oye, ¿escuchas eso? Es tu estrategia yéndose por el caño, bursh -imitó Visquez el sonido de un escusado, lo que molestaba a Yuuji.
-Ah, esta es tu venganza por mi burla anterior, ¿verdad? -se quejó Yuuji, regresando a su Mankey a su Honor Bola- Ahora vas a decirme, que Scizor tenía una habilidad que magnificaba sus ataques de prioridad -dedujo Yuuji.
-¿Qué escucho? ¿Es tu ignorancia? -prosiguió Visquez, enfureciendo a Yuuji más y más- Solo para mi satisfacción personal te lo diré, Scizor tiene la habilidad Experto, lo que significa que, incluso los movimientos más débiles adquieren más poder. Solo bastó una Danza de Espadas, y listo, knockout instantáneo. ¿Dónde quedó tu Mankey de ataque maximizado? -se burló Visquez.
-Oh, en el mismo lugar que tu Scizor de ataque aumentado. ¡Growlithe! -prosiguió Yuuji, sacando a Growlithe, quien meneó la cola alegremente, y pretendió ir a saludar a Visquez- ¡Gruñido, ahora! -ordenó Yuuji, y Growlithe obedeció, rugió con fuerza, y Scizor regresó a su Pokébola, sobresaltando a Visquez-. Ah, el Scizor de ataque aumentado se fue, que lastima, perdió todo su aumento de ataque al regresar a su Pokébola -se contoneó Yuuji, y Visquez se fastidió e hizo una rabieta.
-Esta batalla… es una burla… -comentó Zawako, Rinji y Amaya asintieron-. Pero, eso es bueno para Yuuji, se ve tan confiado en estos momentos. Tal vez lo suficiente para ganar -se animó Zawako, pero Rinji no estaba tranquilo.
-Admito que Yuuji lo está haciendo bien, aunque no se lo tome enserio, pero… -miró Rinji a Visquez, quien reía con malignas intenciones mientras miraba a su siguiente Pokémon-. Aunque Growlithe tenga doble eficacia de tipo, y sea más rápido que su ultimo Pokémon. Ese Pokémon, es sumamente resistente, soportó a Charmeleon, y soportará a Growlithe -terminó Rinji.
-¿Te sientes muy seguro de ti mismo? -comentó Visquez, y entonces miró a Growlithe pansa arriba, pidiéndole a Visquez que lo acariciara- Oye, me está cortando el dramatismo -apuntó Visquez.
-Growlithe… -tronó los dedos Yuuji, y Growlithe regresó a su lado de la arena-. Compórtate, me estás avergonzando -reprendió Yuuji, y entonces miró a Visquez-. Las reglas dicen que el Líder de Gimnasio no puede reemplazar Pokémon, pero como fue producto de un ataque de Growlithe, eso significa que Scizor aún no pierde. Pero al ser Bicho y Acero, Growlithe lo derrotará incluso si vuelves a intentar la combinación de Danza Espadas con Puño Bala. Eso significa que, si venzo a tu siguiente Pokémon, solo bastará un ataque de Growlithe -sonrió Yuuji.
-Fanfarroncito el niño, no sabe que ya perdió. ¡Ve! -liberó Visquez, y frente a Growlithe apareció un Pokémon que Yuuji nunca había visto- Este es Magnezone, uno de los tipos Acero y Eléctrico más resistentes. Te tomará más de un ataque el tumbar a este, y yo solo necesito dos turnos. ¡Magnezone! ¡Fijar Blanco! -ordenó Visquez, y Magnezon lanzó un haz de luz roja alrededor de Growlithe.
-Eso no se ve bien -se preocupó Yuuji, pero volvió a concentrarse-. ¡Growlithe, Rueda de Fuego! -ordenó Yuuji, Growlithe sorpresivamente obedeció, se lanzó contra Magnezone, lo impactó con fuerza, pero Magnezon lo resistió- Es fuerte -se sorprendió Yuuji.
-¡Muy fuerte! ¡Electrocañón! -ordenó Visquez, y obedeciendo, Magnezone cargó una esfera de rayos en medio de sus imanes, una esfera que llenó toda la arena de electricidad estática, y que, en las gradas, intimidó a Destra, algo que Looker notó- ¡Electrocañón es uno de los ataques Eléctricos más poderosos! ¡Pero tiene muy pocas posibilidades de acertar! ¡Sin embargo, gracias a Fijar Blanco, no importa donde se esconda tu Growlithe bebé! ¡Lo alcanzará! -explicó Visquez, y Yuuji se mordió los labios.
-¡Si ese es el caso, no huiremos! ¡Resiste Growlithe! -ordenó Yuuji, y la tremenda fuerza de energía eléctrica impactó a Growlithe, quien apenas se sostuvo, mientras los remanentes del ataque lo afectaban con el efecto de parálisis- ¡Inversión! -prosiguió Yuuji, y Growlithe, aun estando débil y con parálisis afectándolo, saltó con un aura marrón rodeándolo, y embistió a Magnezone, enterrándolo en el suelo.
-¿Qué diantres? -se quejó Visquez, viendo a Magnezone noqueado en el suelo, y a Growlithe aún de pie, con una mirada determinada en su rostro- ¿Ese es el mismo Growlithe que me pidió caricias de pansa arriba? -se preocupó Visquez.
-La mayoría de mis Pokémon los selecciona Zawako para mí, Growlithe es un extraño caso que ella no eligió, pero es un Pokémon de criadero, por lo que confié en que resistiría tu ataque -explicó Yuuji, mientras Growlithe hacía lo que podía por permanecer de pie- No sabía lo que iba a pasar, pero sabía que si Growlithe resistía tu mejor ataque, no había forma de que tu Magnezon resistiera Inversión, que es de tipo Peleador, y más poderoso mientras más débil esté Growlithe -señaló Yuuji, aunque sudaba frio, sabiendo que también tuvo suerte.
-Ah, me estás cabreando demasiado, mocoso, pero aún me queda Scizor -respondió Visquez, volviendo a llamar a su Scizor-. Un ataque de tipo Fuego y Scizor está acabado, pero Electrocañón paraliza el 100% de las veces. Solo debo golpear fuerte, y esperar que la parálisis de Growlithe te impida atacar. ¡Cabeza de Hierro! -ordenó Visquez.
-¡Rueda de Fuego! -ordenó Yuuji, Scizor se lanzó contra Growlithe, el cachorro de fuego hizo lo mismo envuelto en llamas, lo que significaba que la parálisis no se había activado, ambos colisionaron, una nube de humo se alzó cegando a Visquez y a Yuuji, y cuando ésta se disipó, Scizor estaba noqueado, pero Growlithe, pansa arriba, no se movía tampoco- ¡No otro empate! -se preocupó Yuuji, pero entonces, notó a Growlithe mover su pata sobre su cabeza, pidiéndole a Visquez acariciarlo- No inventes Growlithe -se molestó Yuuji, mientras Growlithe se incorporaba, y meneaba la cola, aunque vibraba con su parálisis de tanto en tanto.
-¡No puede ser! ¡Perdí contra un Growlithe bebé! ¡No puedo con la ironía! -se quejó Visquez, mientras Zawako celebraba sorprendida, bajaba a la arena, y tacleaba a Yuuji al suelo, todo el tiempo Growlithe insistió en que le rascaran la pansa, por lo que Visquez terminó accediendo.
-¡Lo hiciste! ¡Lo hiciste! ¡Lo hiciste! -celebró Zawako, apenando a Yuuji, quien se levantó y ocultó su vergüenza bajo su gorra- Es increíble, tu estrategia… -comentó Zawako.
-No la hubiera pensado si no empatamos ayer… -comentó Yuuji, apenado, y Zawako parpadeó un par de veces-. Puede que no la recuerdes, pero me tenías contra las cuerdas. Si no me hubiera sentido así al enfrentarte, seguramente hubiera perdido al rendirme cuando noquearon a Nidorino -aceptó Yuuji, y Zawako se alegró por saber que había sido de ayuda.
-¡No me ignores, mocoso! -exclamó Visquez, atrapando a Yuuji en una llave, y revolviéndole el cabello con fuerza- Me cabreas mucho, pero me venciste. No me queda más que darte mi Medalla Acero -ofreció Visquez, entregando a Yuuji una medalla casi idéntica a la de Amaya, solo que esta era de color plateado-. Como ganaste, también te entrego la TM174, Cabeza de Hierro, un cabezón como tú seguro le da un buen uso -se quejó Visquez, y Yuuji comenzó a forcejear con ella, pero ella era mucho más fuerte.
-Felicidades, Yuuji -comentó Zawako nuevamente de forma tierna, lo que sonrojó a Yuuji, y ocasionó que Visquez se burlara de él, entendiendo lo que sucedía, por lo que Yuuji forcejeó con más fuerza, hasta que ambos terminaron en el suelo en diferentes maniobras de lucha libre-. No lo lastime mucho por favor, Líder Visquez -suplicó Zawako, pero Yuuji ya estaba golpeando el piso tres veces en señal de rendición.
-¡Hay una señal! -en las gradas, Looker había detectado una señal en uno de sus dispositivos, pero estaba sorprendido de que este hubiera funcionado solo hasta el fin del combate de Yuuji, y cuando Looker miró a los alrededores, divisó a una mujer de cabellera roja, con un cabestrillo, huyendo de la arena- ¡Destra! -intentó decir Looker, pero encontró a Destra en mal estado, sosteniéndose la cabeza, y con los ojos ahogados en lágrimas- Su memoria física… está fuera de control… -dedujo Looker, miró en dirección a donde Máxima había huido, pero le dio prioridad a Destra, levantándola y ayudándola a caminar, mientras en la arena, el festejo continuaba en honor a Yuuji-. Tienes mucha suerte niño… demasiada… vamos Destra, quédate conmigo… -prosiguió Looker, sacando a Destra de la arena.
Esta historia continuará…
