Esta vez me tardé más de lo que ya me estoy acostumbrando para actualizar, pero la verdad es que se me complicó un poco el saber cómo continuar con la batalla de gimnasio siguiente. Digamos que probablemente elegí mal el tener un gimnasio de tipo Fantasma, pero, de manera extraña, y con un poco de locura, esto creo que quedó bastante bien.

En fin, antes de pasar a la parte donde contesto a los reviews, quiero hacer un pequeño anuncio. Como saben, la pareja secundaria de esta historia son Destra (Anabel) y Looker, pero como pueden observar, aparentemente el par de detectives está más que involucrado sentimentalmente. Digo, si no se entendió por la escena de despertar en la misma habitación, pero bueno, censura para no subir la clasificación. El punto es que, por si les llega a interesar, subí una historia nueva llamada: "Faller: La dama caída", peor título de la historia por cierto, donde cuento el cómo esta Destra (Anabel), y este Looker, se hicieron parejita, por si quieren darle una leída. En fin, sin más que decir por el momento, a contestar reviews:

TsukihimePrincess: Sorpresa con el Marowak de Alola que aparece en Kanto. Con la poca variedad de Pokémon de Kanto supuse que sería un buen toque. Y sí, Amaya siempre fue hija de Red, aunque se parece más a su madre, ósea Yellow, y no sé porque la manía con los colores. Zawako es insegura, pero es aún más insegura en una ciudad repleta de Fantasmas, así que hay que tenerle un poco de paciencia. No hay más que explicar, simplemente es insegura. Bueno, que disfrutes de este capítulo.

EDITADO: 22/12/2021.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 19: Un caso difícil de resolver.


Región Kanto, Ciudad Lavanda. Centro Pokémon de Ciudad Lavanda.

En el Centro Pokémon de Ciudad Lavanda se encontraban reunidos en esos momentos Zawako, Amaya y Rinji, sentados en los sillones de la recepción. Zawako mantenía a Igglybuff abrazada, quien a su vez se abrazaba de su Blaine Peluche, ante la mirada celosa de Cleffa, en brazos de Amaya, celosa por el Blaine Peluche, pero también celosa porque Zawako, a interpretación de Cleffa, prefería abrazar a Igglybuff que a ella, aunque la realidad era más bien que, siempre que Zawako se sintiera nerviosa, podía abrazar a Igglybuff y sentirse mejor, y en esos momentos, Zawako estaba muy nerviosa.

Eevee intentaba, como siempre, dormir un poco mientras permanecía sobre el sillón. Pero, aparentemente había otra quien estaba igual de nerviosa que Zawako, siendo esta su Nidoran, quien caminaba de un lado al otro, fastidiando a Eevee, quien se molestaba al verla ir y venir. La ida y venida de Nidoran, y el nerviosismo de Zawako, tenían una explicación, mientras el trio de entrenadores miraba a la recepción del Centro Pokémon, donde Yuuji y Christie esperaban nerviosos a la resolución de la Enfermera Joy, en esos momentos con cara de pocos amigos, mientras con sus lentes puestos, inspeccionaba los archivos depositados tanto por Yuuji como por Christie en el repositorio de estudio, calculando a su vez las calificaciones tanto de Yuuji como de Christie, que eran dependientes de que ambos recibieran de regreso sus licencias de entrenadores Pokémon.

-Bien… -comentó la Enfermera Joy, cruzada de brazos y mirando a ambos. Zawako abrazó entonces a Igglybuff con más fuerza, sacándole el aire, lo que despidió un aroma a malvavisco que incluso Cleffa tuvo que admitir que olía bastante bien. Zawako estaba, tal vez, incluso más nerviosa que Yuuji, y eso que ella no estaba en evaluación-. Comenzaré con las evaluaciones de la Líder de Gimnasio local, Agatha Christie… -comentó la Enfermera Joy, añadiendo más tiempo para la resolución de Yuuji, y más pánico a Zawako, mientras los ojos de Igglybuff crecían al ser apretada cada vez más fuerte, ocasionando las burlas de Cleffa-. Se entregó toda la documentación, se ha promediado, y todo está en orden. El Profesor Oak ha autorizado el que recibas nuevamente tu licencia, por lo que he de desbloquearla ahora –sonrió la Enfermera Joy, y Christie lloró agradecida, entregándole su licencia a la Enfermera Joy, quien le quitó el bloqueo a la misma-. Para brindarte a tus Pokémon, solo necesito el pago del hospedaje correspondiente al periodo que los tuvimos en custodia –comentó la Enfermera Joy, entregándole un recibo a Christie, quien se escandalizó.

-¿Eeeeeh? ¿Está es la cuota por el alimento? Oiga, pero son Pokémon Fantasmas, ellos no comen comida Pokémon a menos que quieran… -se quejó Christie, y la Enfermera Joy se limitó a sonreír- Pidieron que les dieras de comer aún si no estaban necesitados de alimento, ¿no es así? –preguntó Christie, y la Enfermera Joy asintió- Cuarteto de bastardos… no puedo quejarme de Marowak si la acabo de capturar y su biología difiere de los demás, pero los otros tres son unos bastardos, ¿creen que soy millonaria? –la Enfermera Joy entonces la miró con curiosidad- Está bien, lo soy, pagaré –se quejó Christie, y Yuuji se asomó por sobre el hombro de Christie, notando la cantidad que habría de pagar, y escandalizándose.

-¿Esa es la cuota por cuatro Pokémon? ¡Yo tengo a siete en custodia! –se quejó Yuuji, y notó a la Enfermera Joy colocándose sus lentes nuevamente, y calculando sobre las calificaciones de Yuuji, poniéndolo nervioso. En los sillones, Amaya tuvo que hacerle cosquillas a Zawako para que dejara a Igglybuff respirar, pero más tardó Igglybuff en inflarse, que Zawako en volverla a estrujar, nerviosa porque la licencia de Yuuji fuera liberada también.

-Umm… no te fue muy bien en algebra –mencionó la Enfermera Joy, y Yuuji sudó frio-. Los últimos ejercicios… parece que solo pusiste números al azar para dar la impresión de que hiciste los cálculos. ¿Algún comentario al respecto? –preguntó la Enfermera Joy.

-No me copié si es lo que piensa, solo estaba cansado, y preferí tener una mala calificación en algebra, a sabiendas de que mi promedio en las demás materias estaría más alto –agregó Yuuji, la Enfermera Joy hizo cálculos, y miró a Yuuji con descontento-. Oiga, no voy a salir a… no sé… calcular cuanta energía necesita un cohete para ir a la luna. Si lo de entrenador no me funciona, seré licenciado en sistemas o algo así… -comentó, la Enfermera Joy desvió la mirada a la computadora, probablemente buscando sus calificaciones en informática-. Solo páseme, prometo no ejercer –bromeó Yuuji.

-Umm… tu promedio realmente da para que te devuelva tu licencia Pokémon… -comentó la Enfermera Joy, pero Yuuji sabía que algo no andaba bien-. Pero, aunque idiomas, computación, jurídico, y el resto de materias tienen promedios aceptables, en matemáticas no estas para nada bien. De hecho, el promedio en todas tus materias de matemáticas solo es pasable si redondeamos, y cuando de redondeos se habla, solo tu Profesor Regional puede establecer si redondeamos o no dependiendo de lo buen estudiante que seas para él. Si no redondea, por una sola materia reprobada que tengas, aunque tu promedio general sea pasable, no puedo regresarte tu licencia hasta que cumplas con los extraordinarios –comentó ella.

-¡Esa es una trampa para exprimirme más dinero! –se quejó Yuuji, pero la Enfermera Joy se mantuvo firme- ¡Está bien! ¡Hablaré con el afeminado! –accedió Yuuji, y su grupo de amigos intercambió miradas de preocupación, mientras la Enfermera Joy marcaba a la Región Hoenn, y encendía la pantalla principal detrás de ella para que todos los presentes escucharan la video llamada con el Profesor Regional de Hoenn.

-¡Reprobado! –se escuchó inmediatamente a un profesor del otro lado de la pantalla. Usaba anteojos deportivos de contornos verdes y negros, un extraño gorro que aparentaba ser cabello blanco, aunque sus patillas negras eran visibles, además de un par de guantes largos que le cubrían todo el brazo desde la punta ligeramente descubierta de los dedos, hasta entrar dentro de sus mangas, siendo el del brazo izquierdo de un color rojo como el rubí, y el derecho de color verde esmeralda, lo cual era un aditamento peculiar por el heterocroma del profesor que pintaba su ojo derecho color de esmeralda, y el izquierdo de un rojo intenso. El profesor, usando su bata abierta y revelando su ropa deportiva de ciclismo en combinación de rojos, verdes y negros, entonces miró a Yuuji con una sonrisa perturbadora, misma que deprimía a Yuuji- Míralo, arrastrándose a pedir disculpas –se burló el profesor.

-¡Nadie se está arrastrando, profesor de pacotilla, afeminado y mujeriego! –exclamó Yuuji, fastidiando al profesor, quien hizo una seña cruzando ambos brazos, informando que reiteraba su compromiso con reprobar a Yuuji- ¿Cuánto quiere? –preguntó Yuuji mostrando su licencia, y Zawako se golpeó la frente al notar que Yuuji estaba intentando sobornar a su Profesor Regional.

-Brendan Birch no se vende –agregó el Profesor Regional, fastidiando a Yuuji-. De todas formas, solo te estoy molestando por llamarme Profesor Afeminado, no tengo problemas con regresarte tu licencia de entrenador, siempre y cuando, no vuelvas a decepcionarme desatendiendo a tus estudios –posó el profesor, como si estuviera en alguna obra de teatro, lo que fastidió a Yuuji aún más-. Oye, ¿esa es la linda chica de la fotografía que me enseñaste? ¿La que fuiste a visitar a Kanto? –apuntó el profesor.

-¡Aaaaah! ¡Ojos aquí! –se quejó Yuuji, alzando los brazos para evitar que el profesor mirara a Zawako, quien se apenó, mientras Amaya, Christie y Rinji la miraban con picardía. Sin embargo, el profesor en la pantalla estaba cubriéndose el rostro en pose, como si pensara algo- ¡No lo diga! –se quejó Yuuji.

-¡Es bellísima! –exclamó Brendan, fastidiando a Yuuji, y apenando a Zawako aún más- ¿Cómo haces para estar siempre rodeado de chicas hermosas todo el tiempo? Como esa jovencita, ¿cómo se llamaba? Lusamine, la de la Fundación Aether. Estaba tan cegado por su belleza, que no me enojé mucho cuando me pidió redirigir tus Pokémon, de mí centro de investigación, a la Fundación Aether, lo que por cierto me hirió y me tiene muy triste, he sentido la traición –se quejó el Profesor Birch, antes de que la mejilla del profesor fuera estirada a la fuerza por una mano en guante anaranjado casi idéntico al del Profesor Regional, salvo por el color.

-Cariño… ¿por quién babeas esta vez? –escuchó Yuuji, y Zawako notó como su amigo de la infancia se paraba derecho, se quitaba la gorra, y se arreglaba rápidamente el cabello, lo que, por alguna razón fastidió a Zawako, mientras la mujer estirándole el cachete al Profesor Birch entraba en pantalla, y una sonrisa que revelaba un colmillo travieso no se hizo esperar en los labios de la mujer- ¡Yuuji! –exclamó la mujer, quien vestía un exótico conjunto de tres piezas, con un velo amplio y largo de un color durazno sobre el cual llevaba una tiara dorada con una esmeralda incrustada como la primera de las tres piezas; la segunda pieza era una blusa de manga corta, que descubría su ombligo, y con el cuello de la blusa anaranjada con patrones dorados casi descubriéndole los hombros; la tercera pieza era una amplia falda de un morado suave que le llegaba a los tobillos, algo que Yuuji podía ver fácilmente ya que el Profesor Birch mantenía la cámara del videoteléfono lo suficientemente lejos para que su narcisismo le permitiera mostrar todo su conjunto. El traje de tres piezas iba a juego con unas sandalias anaranjadas, con una gargantilla que poseía un rubí, y con un cinturón anaranjado de patrones dorados en forma de "V" para sostener la falda. Todo en el conjunto gritaba exotismo, pero había algo en el vestuario que no encajaba, el par de guantes largos y anaranjados, que le llegaban a la mujer hasta los hombros, entrando por la blusa, con una esmeralda en el dorso de la mano izquierda, y un zafiro en el dorso de la mano derecha, peculiar si se consideraba el heterocroma de la mujer cuyo ojo izquierdo era esmeralda, y el derecho azul como el zafiro.

-¿Ambos tienen heterocroma? ¿Cuál es la posibilidad de eso? –exclamó Amaya en un susurro, mientras Zawako se ponía de pie, preocupando a la rubia, y se acercaba silenciosamente a Yuuji, en un intento indirecto de reclamar su territorio al parecer.

-Señorita May, que placer es verla –mencionó Yuuji, y Zawako se acercó incluso más, lo que notaron tanto Brendan como May, quienes sonrieron por lo que estaban presenciando-. No sabía que había vuelto a Villa Raíz. Me sorprende que siga perdiendo el tiempo con el Profesor Afeminado –insultó Yuuji, molestando a Brendan.

-Bueno, me preocuparía si no pudiera perder el tiempo con mi esposo cuando estoy libre de mis responsabilidades de Campeona Regional –declaró May, sobresaltando al grupo de amigos de Yuuji- Aunque, estoy decepcionada de ti, mi aprendiz, no he recibido noticias tuyas. Esa chica te tiene demasiado embobado –se burló May.

-¿Chica? –preguntó Yuuji, virando a su derecha, y notando la mirada de pocos amigos de Zawako- ¿Cuándo llegaste? –preguntó Yuuji, y Zawako lo pisoteó con fuerza- ¡Ouch! Oye… -se quejó un poco Yuuji-. Ah, permítanme presentarla. Profesor, maestra, ella es mi amiga Zawako –presentó Yuuji, aunque Zawako no estaba poniendo atención-. Zawako, ellos son mi Profesor Regional, Brendan Birch, y su esposa y mi maestra, May Yuuki –presentó Yuuji.

-¿Maestra? –preguntó Zawako, de pronto entrando en cuenta de que la admiración de Yuuji por May no era otra cosa que admiración por su trayectoria como Entrenadora Pokémon, y apenándose inmediatamente por sus acciones- ¡Es-es-es un placer! –reverenció Zawako, Amaya, Christie y Rinji se burlaron de ella de fondo.

-¿Zawako? ¿La Zawako asistente del Profesor Oak, e hija de mi maestro, el Profesor Agustín Sycamore? –preguntó Brendan, y Zawako, apenada, asintió en ese momento- Eh… ya veo de donde sacaste ese perfil tan bonito tuyo, y esas piernas tan… ouch… oye… -se quejó Brendan, mientras May tiraba de su oreja con evidentes celos. El Profesor Regional de Hoenn, y la Campeona de Hoenn comenzaron a discutir, por lo que Yuuji, aunque deseoso de seguir conversando con su maestra, tuvo que detenerlos para regresar al tema de su licencia Pokémon.

-Profesor… estoy acostumbrado a tener que soportar sus excentricidades… pero… está en la pantalla del Centro Pokémon… y esto está resultando ser más vergonzoso de lo habitual. Entiendo que sea venganza por dejar que la Fundación Aether cuide de mis Pokémon y no usted… pero… podemos concentrarnos en lo de mi licencia… -preguntó Yuuji, y en respuesta, el Profesor Birch sonrió de oreja a oreja, y Yuuji suspiró-. Está bien… una vez regresando a Hoenn, participaré en los Concursos Pokémon –aceptó Yuuji con molestia.

-¡Excelente! –exclamó Brendan, y tanto Yuuji como May lo miraron con molestia por sobornar de esa forma a un niño, Zawako inclusive, sintió curiosidad por eso a lo que llamaban Concursos Pokémon- Quiero decir… ya que llegamos a un arreglo que beneficia a todas las partes involucradas, he llegado a la conclusión de que redondearé tus calificaciones de matemáticas, bajo la condición de que no vuelvas a desatender tus responsabilidades escolares –le apuntó Brendan, y Yuuji hizo una mueca, pero asintió.

-Yuuji –comentó May, y Yuuji le brindó toda su atención-. No olvides que, tanto Brendan como yo estamos contando contigo. Tenemos todas nuestras esperanzas puestas en ti. Así que apresúrate, termina tus pendientes en Kanto, y regresa a competir en Hoenn, o tal vez yo no sea la campeona cuando llegues –se burló ella.

-¿Y qué, lo será el Profesor Afeminado? –se burló Yuuji, y Brendan se fastidió- Descuide maestra, nadie más que yo será quien le arrebate el título de Campeona Regional. Es una promesa –continuó Yuuji, y May asintió con su colmillo asomándose de entre sus labios. Yuuji se preparó para colgar la llamada, incluso parecía en la pantalla que May se retiraba, pero antes de colgar, Yuuji exclamó con preocupación-. Profesor… -comenzó Yuuji, y Brendan se viró nuevamente para prestarle atención. May, a punto de salir de su oficina, se detuvo en la puerta-. ¿Cómo se siente? Si la Maestra May está allí con usted, solo se me ocurre pensar que no está del todo bien en estos momentos –comentó Yuuji, Zawako lo miró con curiosidad en ese momento.

-¿Seguro que quieres preguntarme eso ahora? ¿No prefieres que lo platiquemos en un momento más privado? –preguntó Brendan, pero Yuuji cerró sus manos en puños, y comenzó a temblar. Brendan suspiró en la pantalla, se incorporó, y por vez primera parecía ser una persona seria- Tu sospecha es correcta, May se tomó un descanso de sus responsabilidades de Campeona Regional para cuidar de mí –agregó Brendan, y Yuuji bajó la mirada, preocupado-. Estoy estable… el dolor lo estamos controlando con sedantes muy efectivos. Unas tres inyecciones al día, suficiente para poder trabajar, aunque sigo encerrado en mi laboratorio bajo observación, y Arceus sabe que ya me estoy fastidiando. Estaré bien siempre y cuando no me esfuerce demasiado, tome mis medicinas, y evite ataques de ira innecesarios… lo que se torna difícil ya que sigues siendo muy imprudente, tomas decisiones cuestionable, y desatiendes tus estudios –continuó Brendan, y May, llegando a sus espaldas, lo abrazó con fuerza-. ¿Algo más que necesites saber? –preguntó.

-Tengo muchas preguntas, profesor, pero le prometí no indagar mucho al respecto… -comentó Yuuji, y Zawako, preocupada por él, intentó tomarlo del hombro para demostrarle que lo apoyaba en lo que fuera que sucediera. Pero desistió al sentir una inmensa barrera entre ellos, sabiendo que Yuuji, aparentemente, aún no confiaba del todo en ella pese al tiempo que habían viajado juntos-. Solo necesito saber si aún hay tiempo –preguntó.

-Por supuesto que hay tiempo, el tiempo no se me va a acabar por una tonta enfermedad degenerativa mientras tenga a alguien cuidándome la espalda –comentó Brendan, apuntando a su ojo verde con heterocroma-. No deja de ser doloroso de todas formas –sonrió de oreja a oreja, preocupando a Yuuji aún más.

-Lo que el tarado de mi esposo intenta decir, Yuuji, es que no va a rendirse –comentó May, y Yuuji asintió-. Sobre si existe un tiempo límite. No lo sabemos, pero su cuerpo comienza a desarrollar inmunidad a los sedantes. Desde que te fuiste hemos cambiado la receta tres veces, cada vez utilizando sedantes más fuertes. Así que, no podemos decirte cuánto tiempo más va a resistir… pero, aunque se parta de dolor, este es un terco y no se va a morir, yo no pienso dejarlo –sonrió May, y Yuuji asintió-. Pero ya dijimos más de lo que deberíamos, estás en un Centro Pokémon. Si quieres más detalles, háblanos en privado la próxima vez –terminó May, guiñándole un ojo, Yuuji simplemente sonrió.

-Yuuji… -comentó el profesor, y Yuuji lo miró fijamente-. Gracias por preocuparte… -fue lo último que dijo, antes de cortar la comunicación, y dejar a Yuuji más preocupado que antes, aunque los presentes sabían que la preocupación de Yuuji era más que solo por su licencia Pokémon. Yuuji pareció perderse en su mente unos instantes, Zawako tenía demasiadas preguntas, y cada vez se sentía más lejos de Yuuji mientras más secretos ella sabía que se guardaba. Y, aun así, sabía que al permitirle estar allí para escuchar aquello, esa era también una forma de Yuuji de decirle que confiaba en ella, por lo que prefirió no indagar al respecto.

-Tu Profesor y Campeona Regionales… son todas unas personalidades… -comentó Zawako, y Yuuji asintió. Zawako entonces prefirió desviar el tema al verdadero objetivo de la llamada- ¡Por fin obtendrás tu licencia de regreso! –exclamó ella alegremente.

-El Profesor Brendan Birch tiene una enfermedad terminal… -susurró Yuuji, sobresaltando a Zawako, quien no se sentía lista para recibir la información-. La tonta de mi madre, vino a Kanto buscando lo que unos sujetos le robaron a mi familia, y que se necesita para salvarle la vida. Es un objeto que Brendan necesita para vivir, y que mi familia juró proteger a toda costa. Así que, mi madre hará hasta lo imposible por recuperar lo que robaron, regresar a Hoenn, y salvarle la vida al Profesor Brendan, quien es más un padre para mí que mi propio padre –prosiguió Yuuji, y Zawako desvió la mirada, sin saber qué decir-. ¿Qué robaron? No puedo decirte. ¿Quién lo robó? Solo tengo sospechas. Pero, mi prisa en volverme fuerte, está ligada a impedir que mi madre cometa una tontería que termine con ella en la cárcel, mientras intento recuperar lo que le robaron a mi familia y que por su ausencia está matando al profesor. Fin del tema, no volveré a hablar al respecto, solo me animé a decirlo porque los detectives no están cerca –finalizo Yuuji. Por lo cerca que estaba Zawako de él, ella fue la única que escuchó toda la explicación. En todo momento, la Enfermera Joy había estado liberando la licencia de Yuuji, dándole espacio por decisión propia, y Amaya, Christie y Rinji estaban muy atrás como para escuchar sus susurros, aunque, por la mirada de Zawako, sabían que Yuuji había compartido algo muy importante con ella-. ¡Bien! –exclamó Yuuji- Todo en orden, ¿verdad? –sonrió Yuuji.

-Todo en orden –comentó la Enfermera Joy, con una mirada deprimida en su rostro. Yuuji sabía que al menos había escuchado parte, pero contaba con que no supiera lo suficiente para hilar las cosas-. Tus Pokémon ya están muy impacientes –abrió la puerta del patio trasero la Enfermera Joy, y de inmediato una estampida de siete Pokémon se hizo presente. Con Torchic y Growlithe siendo los primeros en llegar, saltar, y derribar a Yuuji, aunque Pikachu llegó también tras de ellos y los electrocutó a todos de la emoción. Flareon, Ivysaur y Mankey se mantuvieron al margen, pero sonriendo. Nidorino compartía emociones similares a los tres últimos, pero su prioridad fue dejarse querer por la Nidoran de Zawako, que tenía mucho tiempo sin verlo.

-¡Felicidades por recuperar tu licencia, Yuuji! –enunció Amaya tras notar que Zawako estaba tan inmersa en sus ideas como para actuar con normalidad- ¡Eso también significa que podrán tener ambos su batalla de gimnasio hoy mismo! –miró Amaya a Rinji y a Yuuji, mientras al de Hoenn le pasaban su cuenta, escandalizándolo.

-Lo siento, pero solo podré tener la batalla contra Rinji hoy –corrigió Christie, mientras de fondo Yuuji pagaba su deuda con ojos llorosos-. De mis Pokémon actuales, Marowak no está entrenada. Requiero al menos de un día para ponerla en forma para la batalla contra Yuuji, ya que, si él vendrá a observar mi batalla contra Rinji, necesitaré cambios en mis estrategias para no darle a Yuuji una ventaja –declaró Christie. Zawako por fin despertó de su trance, y prefirió unirse a la conversación para calmar asperezas.

-¿Solo un día para ponerla en forma? ¿No te parece poco tiempo? –preguntó Zawako, ayudando a Yuuji a ponerse de pie tras ser derribado nuevamente por un emocionado Growlithe, mientras Christie observaba a los Pokémon de Yuuji, todos aun fuera de sus Pokébolas.

-Umm… no realmente. Ahora que sé qué Pokémon tiene Yuuji, será sencillo diseñar una estrategia. Solo requiero que Marowak se encuentre en confianza –sonrió Christie, fastidiando a Yuuji, quien la miró con molestia.

-Si solo tienes cinco Pokémon, y uno de ellos es Marowak, solo necesito ver tu batalla contra Rinji y sabré qué Pokémon tienes y qué técnicas utilizan –regresó la afrenta Yuuji, sus siete Pokémon exclamando en acuerdo con él, pero Christie se mostraba muy confiada.

-Oh, allí es donde te equivocas, Yuuji. Porque al haber tan poca variedad de Pokémon Fantasmas en Kanto, todos saben qué Pokémon utilizo –comentó Christie, rodando una Pokébola sobre su dedo como si fuera un balón de basquetbol-. Y es en esa poca variedad, y en el sentimiento de seguridad de mis retadores, donde radica mi verdadera fuerza. Así que, aunque conozcas mis Pokémon, y veas mi batalla, no hay forma posible en que puedas estar listo para mí –guiñó el ojo Christie-. Te veré en el gimnasio en una hora, niño Oak. Prepárate para ser brutalmente aplastado –se burló Christie, y Rinji sonrió.

-Vamos Amaya, voy a cambiar mis Pokémon y me ayudaría mucho tu consejo –comentó Rinji, Amaya asintió, y siguió a Rinji al área de computadoras. Tras quedarse sola con Yuuji nuevamente, y verlo guardar a sus Pokémon en sus Pokébolas, Zawako, que ahora cargaba a Cleffa y a Igglybuff, ambas mirándose con desprecio mutuo, se acercó a Yuuji.

-¿Yuuji? –preguntó Zawako. Por su mirada, Yuuji supo que estaba sumamente preocupada- ¿Hay algo, que pueda hacer para ayudarte? Agradezco que me hayas compartido un poco más de lo que forzó a tu viaje por Kanto… pero… si te estoy retrasando… o si hay algo que pueda hacer… -intentó decir ella.

-Zawako –comentó Yuuji, y Zawako mantuvo su silencio-. Ya no voy a hablar del tema –volvió a sonreír Yuuji, y Zawako se apenó-. Pero, sí hay algo que puedes hacer por mí como preparativo para mi batalla de gimnasio. Aunque estoy completamente seguro de que no te va a gustar –miró Yuuji a Flareon, y este asintió en ese momento-. Flareon por supuesto que está de acuerdo –sonrió Yuuji nuevamente.

-Creo que ya intuí lo que vas a pedirme, y no, definitivamente no va a gustarme –abrazó Zawako con fuerza a Igglybuff y a Cleffa, Igglybuff se desinfló, pero Cleffa comenzó a sentir la presión, razón por la que Igglybuff comenzó a burlarse. Yuuji y Zawako discutieron un poco sobre eso que necesitaba Yuuji, y mientras lo hacían, la Enfermera Joy dejó a Chansey a cargo del Centro Pokémon, mientras iba al área de descanso, y hacía una llamada.

Ciudad Azulona. Hotel Real. Restaurante del Hotel Real.

-¿Y bien? –preguntó Destra a la llegada de Looker al restaurante del hotel en el que se hospedaba en Ciudad Azulona. Se encontraba desayunando en esos momentos, con una taza de café en su mano, y mientras posaba en su parte del sillón en el restaurante, intentando apelar a los instintos de Looker, quien miraba a otro lado avergonzado- ¿Sigues pensándome una agente doble? He escuchado que a las agentes dobles se les da el apelar a los instintos lujuriosos de los investigadores privados, agente 836 –se burló Destra.

-No he usado ese número desde el día en que nos conocimos, Anabel –comentó Looker en venganza, molestando a Destra, quien se acomodó en su sillón de forma monótona, abandonando en su totalidad toda intención de reconciliarse con Looker-. En defensa personal, tú empezaste –se quejó Looker.

-Intentaba que nuestro reencuentro no fuera problemático e incómodo, pero veo que te empeñas mucho en mantener esta… fachada de desconfianza entre nosotros –comentó Destra, mientras Looker pasaba su mano por los bordes de la mesa-. Si tuviera un micrófono, puedes estar seguro de que no sería tan descuidada como para dejarlo en la mesa, Looker –agregó ella.

-Lo comprendo, pero el otro lugar posible no puede tocarse sin llamar la atención –comentó Looker, Destra se apenó, pero abrió los bordes de su camisa, demostrándole a Looker que no llevaba un micrófono puesto-. Solo me estoy metiendo contigo, claro que sé que no eres un agente doble –se burló Looker, y Destra, en respuesta, le lanzó el periódico que hasta esos momentos leía al rostro-. ¿Cómo es que siguen vendiendo periódicos? –se quejó Looker.

-No lo sé, yo solo los leo por las tiras cómicas –se fastidió Destra-. Ya que aclaramos que ninguno de los dos es un agente doble encubierto, lo que es ridículo pensar si hemos pasado por tantas cosas juntos –prosiguió Destra, evidentemente molesta-. ¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Continuaremos siguiendo a esos niños? –preguntó con molestia.

-Siempre y cuando me jures que no le vas a decir nada de esto a Nanu… -comentó Looker, y Destra se mordió el labio-. Destra… Nanu oculta cosas, lo ha hecho siempre. Y si bien ya lo perdoné por todo lo que hizo en el pasado, no me fío de él para muchas cosas –insistió Looker.

-Es mi padrastro, ¿cómo no voy a confiar en él? –se quejó Destra, pero Looker se mantuvo firme- ¿De verdad vas a hacerme decidir entre mi padrastro y mi amante? Ha cuidado de mí desde que me encontraron ese día en la playa de Prado Poni –insistió Destra.

-Yo he cuidado de ti desde que te encontramos ese día en la playa de Prado Poni, él solo fue el iluso que firmó los papeles de tu adopción –se molestó Looker, y una vena se saltó en la frente de Destra-. No quiero discutir esto contigo, solo necesito una confirmación de ti, y todo seguirá como antes. ¿Juras no decirle a Nanu nada de lo que descubramos de esos niños de ahora en adelante? Que te quede claro que, si no lo juras, o si descubro que me engañas y le dices, entregaré mi placa, y nunca me volverás a ver –amenazó Looker, colocando su placa en la mesa, sobresaltando a Destra-. Ambos sabemos que solo hay una razón por la que trabajo para la Policía Internacional Pokémon, "jefa". Y sin esa razón, nada me impide ser un agente libre –amenazó Looker.

-En verdad… no entiendo tu descontento con la Policía Internacional Pokémon… -se mordió los labios Destra, pero aspiró con molestia, y exhaló ya más relajada-. Está bien… tú ganas cariño, no le diré nada a Nanu, aunque puede que no sea sencillo mantenerlo en secreto… -Looker le ofreció su mano, Destra la aceptó de inmediato-. Somos un equipo… -sonrió ella.

-Siempre… -terminó Looker, y entonces extrajo una grabadora de su gabardina, y la colocó en la mesa, mirando a Destra una última vez a los ojos, antes de convencerse de que estaba siendo sincera, y accionar la misma para que ella pudiera escuchar la grabación.

-¿Detective? Aquí la Enfermera Joy de Ciudad Lavanda… -se escuchó en la grabación-. A partir de este momento, el Entrenador Yuuji ha recibido su licencia de entrenador nuevamente. Siguiendo sus instrucciones, bajé las calificaciones de matemáticas del entrenador para forzarlo a ponerse en contacto con su Profesor Regional, el Profesor Birch… -prosiguió la Enfermera Joy, y Destra abrió los ojos de par en par por la noticia-. Sus sospechas fueron correctas… el Profesor Birch está consciente del motivo del viaje de Yuuji, pero no pude escuchar más de la conversación ya que comenzó a susurrarle a su amiga… solo alcancé a escuchar que el Profesor Birch tiene una enfermedad terminal, y que la madre del chico busca una cura aquí en Kanto. Lamento no poder decirle más, pero ese chico, seguro sabe que lo estamos espiando… espero que la información haya sido de ayuda –terminó la grabación.

-¿El Profesor Birch? ¿De cuál de ambos Birch estamos hablando? –preguntó Destra, y Looker extrajo una fotografía del Profesor Birch de su gabardina- ¿Brendan? ¿Tiene una enfermedad terminal? ¿Por qué nadie me dijo nada de esto? –se molestó Destra.

-Porque el Profesor Regional de Hoenn no tiene una enfermedad terminal. Es otra cosa lo que lo está matando, su corazón –comentó Looker, y Destra esperó a que le diera más información-. Hace varios años en Hoenn, ocurrió aquel desastre entre Groudon y Kyogre, en el que se involucró también a Rayquaza… ya sabes, ese que vimos todos en las noticias internacionales –Destra asintió, recordándolo-. Lo que ocurrió en ese evento que detuvo la Batalla de los Titanes es confidencial hasta para nosotros. Solo sabemos que involucró al Equipo Magma, al Equipo Aqua, al en ese entonces Campeón Regional Steven, al en ese entonces Líder de Gimnasio Wallace, a un joven Profesor Regional, y a la actual Campeona de Hoenn, y un par de objetos que ese día desaparecieron de las miradas de la Policía Internacional Pokémon –comentó Looker.

-El Prisma Rojo y el Prisma Azul –enunció Destra, y Looker asintió-. Yo no era parte de la Policía Internacional Pokémon cuando aquello pasó, pero no era como que me mantuvieras muchas cosas en secreto en ese entonces. Sé de los Prismas Rojo y Azul, pero, ¿qué tienen que ver con el corazón del Profesor Birch? –preguntó Destra sin comprenderlo.

-El Profesor Birch… o mejor llamémoslo por su nombre original, Brendan Yuuki, estaba en la lista de defunciones de aquella catástrofe –mencionó Looker, sorprendiendo a Destra-. Y, aun así, se levantó de los muertos para, tiempo después, intercambiar su apellido con el de su novia, y ahora es el Profesor Regional de Hoenn –explicó Looker.

-Eso no es algo exactamente extraño, los forenses suelen equivocarse y confunden un coma con una defunción en ocasiones, solo para que, en la mayoría de los casos, el pensado finado despierte de su coma antes de que ocurra una tragedia –le explicó Destra, pero Looker lo negó fervientemente-. ¿Ahora vas a decirme que no había forma de que Brendan estuviera en coma? –preguntó Destra.

-Yo mismo entregué su cuerpo a su padre –respondió Looker, y Destra se impresionó-. Al día siguiente de eso, o sorpresa, está en mi oficina provisional, con un heterocroma que antes no tenía, posando y diciendo estupideces de que la vida es hermosa, y casi ligándose a mí en ese entonces asistente –le recordó Looker.

-¿Ese chiquillo coqueto era el Profesor Birch? –preguntó Destra, rascándose la cabeza sin entender absolutamente nada- No lo entiendo. Sé que no tengo exactamente la mejor memoria de todas, pero sí recuerdo al chiquillo con heterocroma que me llamó hermosa y a quien sacaste casi a patadas de la oficina. No se veía para nada recién recuperado de un coma de cualquier tipo –declaró Destra.

-Eso es porque no se recuperó de ningún coma de ningún tipo. El corazón de ese niño realmente había dejado de latir. Pero, cuando fue a verme, este latía, y era cálido, no sabía siquiera que los corazones pudieran tener una temperatura corporal tan alta –le explicó Looker, pero Destra no lo comprendía-. Esto va a sonarte como una locura, yo mismo no termino de creérmelo, pero, pienso que es gracias al Prisma Rojo que ese niño sobrevivió. Ese Prisma Rojo, de alguna forma, y por alguna razón que aún no conocemos, ahora está en manos de Blaine. ¿Para qué quiere Blaine, un Alto Mando, y administrador del Equipo Rocket, el Prisma Rojo? Si alguien lo sabe ese es el niño Yuuji, pero está más que claro que prefiere irse a la cárcel que decirnos la razón, y estoy casi seguro de que sé por qué. El Prisma Rojo es lo que mantiene el corazón del Profesor Birch latiendo, y mientras más tiempo pasa el Prisma Rojo lejos de él, más peligro corre el profesor. Yuuji está en esto para salvar al Profesor Birch –dedujo Looker.

-¿Y dónde entra Máxima en todo esto? –preguntó Destra, intentando amarrar los cabos sueltos en la teoría de Looker- Y no solo es Máxima la que no me cuadra en la ecuación. ¿Por qué el Equipo Rocket querría el Prisma Rojo? –continuó ella.

-Nuevamente no tengo más que teorías… -mencionó Looker-. El Prisma Rojo cayó en manos del Equipo Magma, de la misma forma en que el Prisma Azul cayó en manos del Equipo Aqua. Eso detonó en el despertar de los titanes –recordó Looker, frotándose la barbilla-. Desde ese día, tanto el Equipo Magma como el Equipo Aqua se disolvieron, muchos fueron encarcelados, incluyendo al Líder Maxie. Sin embargo, tras cumplir su condena, Maxie forzó a los miembros de su organización a realizar labores asistencialistas, llamémoslo un arrepentimiento de su parte. Pero hace un par de años, hubo un incidente con Groudon –le explicó Looker, sacando una fotografía, en la que se veía a Brendan, ya mayor, y con varios miembros del Equipo Magma a su alrededor-. En este incidente, Maxie perdió la vida, y su organización cayó en manos de su esposa… mira bien aquí –mostró Looker en la foto, se veía a Máxima en ella, en un apretón de manos con Brendan-. El que tomó las fotos era un miembro de la Policía Internacional Pokémon encubierto. Como puedes ver, el Equipo Magma y el Profesor Regional de Hoenn mantienen una relación de amistad al parecer. O al menos, Máxima la mantiene con Brendan –aseguró Looker.

-Entonces… -lo pensó Destra-. Si Brendan requiere del Prisma Rojo para que su corazón siga funcionando, por alguna razón que no entiendo para nada –comentó Destra, pero Looker la dejó continuar-. Y Máxima es amiga o algo del Profesor Birch… y Yuuji está en Kanto buscando una cura para la "enfermedad terminal" del Profesor Birch… -lo pensó Destra, pero Looker fue quien expuso la teoría.

-El Equipo Magma es el guardián del Prisma Rojo, y Máxima accedió a que el Profesor Birch lo conservara –dedujo Looker-. Si el Equipo Rocket robó el Prisma Rojo, obviamente el Equipo Magma iba a resurgir para recuperarlo, con o sin el consentimiento del Profesor Birch, muy seguramente sin, ya que, por lo que entendemos, Yuuji está en Kanto con el propósito de impedir que su madre cometa un error fatal, y al mismo tiempo salvar al Profesor Birch –dedujo Looker.

-Yuuji es el enviado del Profesor Birch entonces… -dedujo Destra-. Entonces, el Equipo Rocket robó el Prisma Rojo, sin el cual el Profesor Birch no puede sobrevivir. El Equipo Magma, guardianes del Prisma Rojo, declara una guerra abierta al Equipo Rocket por el Prisma Rojo, porque saben que no es cuestión de solo recuperarlo, meterse con el Equipo Rocket es muy peligroso. Máxima, no solo viene a recuperar el Prisma Rojo, viene a destruir todo indicio del Equipo Rocket –Looker asintió nuevamente-. Pero, destruir al Equipo Rocket por estos métodos, coloca a Máxima en el ojo del huracán… tendrá que hacer hasta lo impensable para disolver al Equipo Rocket por completo, y no hay lugar para el error… hacer eso, la meterá en muchos problemas. La Policía Internacional Pokémon no puede perdonar a un criminal por exterminar a otros usando métodos criminales. Máxima vino a Kanto, sabiendo de que significaba no regresar jamás –concluyó Destra.

-Y allí entra Yuuji, el niño sin padre y que quiere recuperar a su madre. Dispuesto a hacer todo lo posible por derrotarla, reclamar el liderato del Equipo Magma, y ordenar su disolución inmediata, salvando a su madre de pasar el resto de su vida tras las rejas –prosiguió Looker, y Destra asintió, comprendiéndolo-. Pero, derrotar a su madre y arrebatarle el liderato del Equipo Magma, no soluciona el problema de la situación de salud del Profesor Birch. Así que, Yuuji no solo debe derrotar a su madre, sino encontrar el Prisma Rojo –aseguró Looker.

-Lo que lo pone de vuelta en la línea de fuego del Equipo Rocket –bajó la cabeza Destra, preocupada-. Pobre chico… ahora entiendo la frustración de volverse fuerte lo más rápido posible, pero, hay aún dos incógnitas –prosiguió Destra-. ¿Qué quiere el Equipo Rocket con el Prisma Rojo? –Looker no respondió, solo esperó a la segunda incógnita- Y, si la esposa del Profesor Birch es la Campeona de Hoenn. ¿Por qué no viene ella y se hace cargo en lugar de mandar a un niño sin entrenamiento a derrotar a los líderes de dos organizaciones criminales? No tiene sentido –finalizó Destra.

-No a menos que la Campeona de Hoenn esté imposibilitada de alguna forma –lo pensó Looker, y por alguna razón el Prisma Azul se le vino a la mente-. ¿Y si, así como el Equipo Magma no se disolvió, el Equipo Aqua aún existe? ¿Qué pasaría si ellos tienen el mismo acuerdo con la Campeona de Hoenn que el Equipo Magma con el Profesor Regional? Si el Equipo Rocket por alguna razón necesita del Prisma Rojo… ¿cómo sabemos que no quieren también el Prisma Azul? Eso explicaría el por qué la Campeona de Hoenn no hace nada. Seguramente, no puede simplemente dejar el Prisma Azul desprotegido –aseguró Looker.

-O tal vez la respuesta es más simple y tiene la desdicha de no saber si volverá a ver a su marido con la problemática de su salud vigente –declaró Destra, y Looker asintió al respecto- Sea la que sea la razón, es un avance inmenso en esta investigación. Looker, no estoy segura de que debamos de ocultar esta información de la Policía Internacional Pokémon –se preocupó Destra, pero Looker estaba firme-. Pero, confiaré en ti… -terminó Destra, y Looker sonrió para ella-. ¿Qué sigue entonces? –preguntó ella.

-Lo mismo… atrapamos a la madre del chico, detenemos al Equipo Rocket… solo que ahora, estamos del lado del chico –aseguró Looker, y entre él y Destra hubo ese entendimiento mutuo, que limó cualquier aspereza que pudiera haber quedado entre ellos.

Ciudad Lavanda. Gimnasio de Ciudad Lavanda.

-¿Dónde estaban? ¡La batalla de Rinji está a punto de comenzar! –se quejó Amaya, en primera fila del oscuro gimnasio, cuya duela de batalla brillaba de un morado muy bello por las luces oscuras del gimnasio, que aparentemente Christie no escatimó en gastos en su construcción. Zawako y Yuuji ya llegaban a sentarse junto con Amaya, la primera con todo el cabello despeinado mientras estrujaba a Igglybuff, el segundo con Torchic al hombro y con una caja de palomitas en mano, mismas que accidentalmente dejó caer sobre Zawako cuando el Eevee de la asistente del Profesor Oak saltó para subirse a sus piernas y desde allí treparse a las de Zawako, ahora tan llenas de palomitas como las que se quedaron pegadas a su cabello, mientras Torchic picoteaba para comérselas- Tienes… un poco de palomitas en… todo… -comentó Amaya.

-No sería la primera vez que Yuuji me llena de palomitas… nuestra primera cita en el campamento de Alola básicamente terminó conmigo rodeada de palomitas –comentó Zawako, estaba tan perturbada por alguna razón, que Amaya parpadeó un par de veces por sus comentarios.

-No era una cita, el Profesor Samson Oak nos llevó a todos en el campamento a ver una película al cine, y aquella vez, Eevee también fue la responsable de tumbarme las palomitas –se quejó Yuuji, sentándose junto a Zawako, quien comía palomitas de su cabello por los nervios.

-Es… lindo que ya se llevaran tan bien desde pequeños, pero… ¿qué le pasa a Zawako? ¿Por qué está así de sobresaltada? –preguntó Amaya, pero Yuuji no dijo nada, solo se acomodó para disfrutar del combate de Rinji, mientras las luces se apagaban, y Zawako gritaba aterrada y se abrazaba de Yuuji con fuerza- ¿De qué me perdí? –preguntó Amaya.

-¡Odio Ciudad Lavanda! ¡Ya quiero salir de aquí! –exclamó Zawako, intentando huir, pero Yuujii la sentó a la fuerza- No quiero ver el combate de Rinji… por favor… suficiente tuve con acceder a ayudarte hace rato con tu encargo… -insistió Zawako, y Amaya miró a Yuuji con extrañeza.

-Si le hiciste algo raro a Zawako… -comentó Amaya sumamente molesta, pero antes de que la discusión pudiera iniciar, una luz se encendió en el medio de la arena de la batalla, misma en la que Christie posaba.

-¡Sean todos bienvenidos, a la batalla de gimnasio inaugural del Gimnasio de Ciudad Lavanda, por fin un gimnasio de primera división! –exclamó Christie, y fuegos artificiales se dispararon desde los alrededores de la arena de batalla, alegrando a los presentes, a todos menos a Zawako, quien comenzó a gritar entre los miembros de la multitud.

-¡Los fuegos artificiales son altamente contaminantes! ¿Dónde quedó la promesa que le hiciste a Marowak! –exclamó ella, forzando a Yuuji y a Amaya a hacer que se sentara, y a Christie a preocuparse un poco. Al ellos estar en primera fila, podía escucharlos perfectamente.

-Los compré antes de pensar bien las cosas… perdona… -reverenció Christie, pero se repuso rápidamente-. Sin embargo, es verdad que esta es la última exhibición de este tipo en mi gimnasio. Ahora que este gimnasio pertenece a la primera división, y que se me ha garantizado un lugar en el Consejo de Líderes de Gimnasio de la Región Kanto, me preciso la misión de cambiar la idea de expansionismo de esta ciudad, haciendo el compromiso de lograr la convivencia sana y pacífica, entre humanos y Pokémon. Y es por esto, que este gimnasio donará de ahora en adelante, la mitad de las ganancias obtenidas por las batallas de gimnasio que en este recinto se celebren, a obras de restauración de los hábitats circulantes de nuestra ciudad –exclamó Christie, logrando el apoyo del público, y preocupando a Amaya.

-Eso es lindo, y mi madre estaría orgullosa de que un Líder de Gimnasio haga eso… pero ahora tiene a todo el público en contra de Rinji –se preocupó Amaya, mientras Rinji entraba en la arena, y recibía los abucheos de la mayor parte de los asistentes-. ¡Vamos Rinji! ¡Yuuji, apoya que también te van a abuchear a ti! –apuntó Amaya, Yuuji tan solo la ignoró.

-Soy Rinji de Pueblo Paleta, y he venido por mi cuarta medalla de gimnasio –preparó su Pokébola Rinji, y Christie sonrió, extrayendo la primera de las suyas-. Ponga las reglas, señorita Christie –apuntó Rinji.

-Oh, voy a poner las reglas claro –sonrió malignamente Christie, con una mirada endemoniada en sus ojos-. La batalla será de cuatro contra cuatro, solo el retador tiene permitido sustituir. Aunque he de advertirte, niño Oak, que no me voy a guardar nada en este combate. Sería una pena que el combate inaugural terminara en derrota para la casa, además de que, jamás dejaría ganar a un Oak –prosiguió Christie, lanzando su primera Pokébola-. ¡Ve, Gastly! –el Pokémon Fantasma se hizo presente en la arena, aterrando a Zawako, quien se abrazó de Yuuji.

-Predecible –sonrió Rinji, sabiendo perfectamente sobre la escases de Pokémon Fantasmas en Kanto-. ¡Ve Fearow! –llamó Rinji, y su Pokémon hizo acto de presencia. Yuuji posó toda su atención sobre Rinji, alguien con las artimañas de las que él era capaz, y siendo tan hermético con la identidad de sus Pokémon, solo podía ser analizado en una batalla de gimnasio.

-Déjaselo a un Oak el pensar que la ventaja de tipo lo es todo en una batalla. Gastly, ¡Mirada Maligna! –ordenó Christie, preocupando a Amaya, mientras un ojo de energía era lanzado por Gastly, bloqueando las vías de escape de Fearow.

-¡No teníamos planeado escapar de todas formas! ¡Es Gastly quien está atrapado con Fearow y no al revés! ¡Fearow, Taladradora! –Fearow voló cerca del suelo, y comenzó a girar rápidamente antes de lanzarse en dirección a Gastly, quien no resultó afectado por el movimiento.

-Es inútil, la habilidad de Gastly es Levitar –comentó Zawako, abrazada aún del brazo de Yuuji, pero gracias a Igglybuff en su regazo y limpiando su falda de palomitas al comérselas junto a Eevee, lograba tranquilizarse un poco-. Rinji acertó en que los ataques de tipo Fantasma no afectan a los Pokémon de tipo Normal, pero quiso aprovechar la ventaja de tipo Tierra sobre el tipo Veneno de Gastly, olvidando que Levitar neutraliza los ataques de tipo Tierra –explicó Zawako, sabiendo que Yuuji querría escuchar la explicación.

-Pero, de todas formas, Gastly no puede aprovechar su tipo Fantasma contra Fearow. Es como Rinji dijo, Gastly es quien está atrapado con Fearow tras usar Mirada Maligna –defendió Amaya a Rinji, mientras Christie reía como si estuviera demente.

-Parece que ya todos me creen vencida. Qué pena que no sea así –prosiguió Christie con su siguiente orden-. ¡Gastly, Atactrueno! –ordenó Christie, para sorpresa del público, quien vio a Gastly electrocutar a Fearow, quien cayó al suelo malherido y paralizado- ¿Qué pasó con esa confianza niño Oak? ¡Gastly, repite Atactrueno! –demandó Christie, y Fearow fue derrotado, mientras Christie reía a carcajadas- Al parecer no entiendes el alcance del nivel de los Líderes de Gimnasio todavía, niño Oak. No somos entrenadores comunes. Aún si mi gimnasio perteneció a la segunda división por un tiempo, mi habilidad de batalla siempre ha estado en la primera división. El tipo Normal será inmune al tipo Fantasma, pero a estas alturas del viaje Pokémon desde Pueblo Paleta, solo hay en medio las líneas evolutivas de Pidgey y Spearow, o de Meowth y Rattata. Enseñarle a Gastly Atactrueno simplemente termina con la mitad del problema, y no es como que un Meowth o un Rattata sean realmente una amenaza –se burló Christie.

-Puede ser, pero eso significa que sacrificaste un espacio de movimiento para Mirada Maligna, y otro para Atactrueno –meditó Rinji, regresando a Fearow, y eligiendo a su siguiente Pokémon-. Lo que significa que los últimos dos movimientos son uno de tipo Fantasma y otro del tipo Veneno, y yo tengo al Pokémon perfectamente inmune al tipo Veneno y al Eléctrico, ve Magneton –llamó Rinji, a un Pokémon de muy alto nivel, Christie podía verlo-. ¡Comenzaremos con Pantalla de Luz! –elevó su Pantalla de Luz Magneton.

-¡Disfrútala mientras dura! ¡Gastly, Bola Sombra! –atacó Christie, pero la Pantalla de Luz logró debilitar el ataque, permitiendo a Magneton derribar a Gastly con un Atactrueno propio- ¡Regresa Gastly! –llamó Christie, seleccionando una segunda Pokébola-. ¡Ve, Gastly! –prosiguió Christie, sobresaltando a Yuuji.

-Solo hay tres Pokémon de tipo Fantasma en Kanto –le explicó Zawako, ya un poco más tranquila-. Y todos pertenecen a la misma línea evolutiva. Si Christie requiere de cuatro Pokémon para su batalla de gimnasio, es natural que repita Pokémon, aunque eso la deje en una terrible desventaja –le explicó, pero pronto sintió la mirada maligna de Christie, quien se transformaba cuando entraba en batalla.

-¿Eso crees, Zawako querida? Somos amigas, pero no te permito que llames a mis Pokémon ni predecibles ni débiles. ¡Gastly! ¡Mirada Maligna! –ordenó Christie, repitiendo el mismo procedimiento que con el Gastly anterior.

-Eso no te va a servir de nada. ¡Magneton, Atactrueno! –prosiguió Rinji, aunque este Gastly estaba más descansado, por lo que resistió- ¡Continúa así! –agregó Rinji, mientras Gastly flotaba por toda la arena de batalla.

-¡Solo un poco más, Gastly! ¡Bola Sombra! –prosiguió Christie, pero la Pantalla de Luz continuaba resistiendo los ataques de Gastly, aunque la misma pantalla decayó al poco tiempo- ¡Ahora! ¡Poder Oculto! –ordenó Christie, Gastly entonces reunió su energía en una esfera de fuego, misma que lanzó a Magneton, chamuscándolo.

-Eso… es increíble… -comentó Zawako sorprendida, Yuuji nuevamente no entendió nada-. Poder Oculto es un ataque que varía su tipo dependiendo de los valores individuales del Pokémon que lo utiliza. Es demasiada coincidencia que este supiera el Poder Oculto del tipo Fuego –agregó ella, pero Christie la escuchó.

-Oh, no es ninguna coincidencia, yo misma elegí al Gastly capaz de utilizar el Poder Oculto de tipo Fuego –se burló Christie, mientras Rinji, nerviosamente, regresaba a su Magneton- Cuando perdí mi licencia, solo tenía cuatro Pokémon conmigo en ese momento, pero tengo toda una colección de Gastly para todo tipo de ocasión depositados. Normalmente es un poco más complicado el que yo sepa a cuáles elegir, pero solo debí pensar como un Oak para deducirlo, y Magneton era el Pokémon con mayores inmunidades sobre mis Pokémon Fantasma de camino aquí. Había una alta posibilidad de que Rinji tuviera uno, en especial si pasó por Ciudad Carmín –se burló Christie.

-Me tiene completamente estudiado –tomó otra Pokébola Rinji-. ¡Pero yo también tengo mis estrategias! ¡Graveler! –liberó Rinji, y Yuuji se molestó de ver al mismo Graveler que Rinji le había robado- Graveler es resistente al tipo Veneno, y a tu Poder Oculto de tipo Fuego –comentó Rinji.

-Como si eso me fuera a detener. ¡Gastly, Mirada Maligna! –continuó con su estrategia Christie, evitando que Rinji pudiera reemplazar a sus Pokémon, pero dando oportunidad a Rinji de un ataque directo.

-¡Lanza Roca! –ordenó Rinji, su Graveler atacó, y Gastly hizo lo posible por evadir, e impactar a Graveler con una Bola Sombra. El proceso se repitió, hasta que Graveler salió avante con un Lanza Roca más, y así, el segundo Gastly cayó.

-¡Nada mal! –se quejó Christie, eligiendo otra Pokébola- Y para tu información, el que sigue no es un Gastly. ¡Ve Haunter! –llamó Christie, Rinji se preparó- Y supongo que ya sabes lo que sigue. ¡Mirada Maligna! –repitió el proceso Christie, fastidiando a Rinji.

-¡Aplástalo con tu Rodada, Graveler! –obedeciendo la orden, Graveler se lanzó en dirección a Haunter, quien lo evadió- ¡Si no conectamos los golpes, menos oportunidad tendremos! ¡Concéntrate Graveler! –la desesperación de Rinji era muy obvia.

-Estoy saboreando tu derrota. ¡Ahora Haunter! ¡Bola de Energía! –ordenó Christie, lamiéndose los labios, mientras Haunter atacaba a Graveler, y lo noqueaba de un solo movimiento- Supongo que, usar Mirada Maligna no era necesario esta vez, pero ya sabes, costumbre… y la desesperación de mis víctimas –bailoteó Christie, mientras Rinji sudaba frio por lo que estaba ocurriendo-. ¿Cómo fue que pasé tanto tiempo en Segunda División? La verdad no me lo explico, pero ahora que soy una Líder de Gimnasio de Primera División, tu viaje Pokémon ha terminado, Rinji. Tengo un Pokémon para cada situación, ¿qué importa si todos son Gastly o Haunter? Solo yo sé cuál es la cuarta técnica de cada uno de ellos –sonrió maliciosamente Christie.

-¡Aún tengo a mi Pokémon más poderoso, Charmeleon! –llamó Rinji, y este comenzó a brillar de azul- ¡Furia Dragón! –el ataque de Charmeleon impactó, y Haunter quedó sumamente debilitado- Solo necesito de otro ataque de Furia Dragón y ese Haunter estará fuera, al igual que el siguiente –comentó Rinji nervioso.

-Furia Dragón, un ataque que hace un daño conciso y siempre idéntico. Al nivel actual de mi Haunter, y considerando que no importa lo alto del nivel de tu Charmeleon ya que el ataque siempre causa el mismo daño, se requieren de dos Furia Dragón para derrotar a uno de mis Haunter, vaya, interesante –sonrió Christie, lo que puso nervioso a Rinji-. ¡Sería una lástima que Haunter tuviera una técnica similar, pero con un daño superior al tomarse en cuenta su nivel! ¡Haunter, Sombra Nocturna! –ordenó Christie, y Amaya se puso de pie en pánico tras ver a Charmeleon debilitarse.

-No… Rinji va a perder… -comenzó a llorar Amaya, preocupada por Rinji, quien se mordía los labios nerviosamente-. Sombra Nocturna y Furia Dragón comparten el mismo principio… pero… -miró Amaya a Zawako, quien sabía a lo que se refería.

-El poder de Sombra Nocturna es idéntico al del nivel del Pokémon en todos sus ataques… si Christie está tan confiada es porque… -miró Zawako a Christie, quien sonrió asintiendo, y Amaya se mordió el labio.

-Porque en el siguiente ataque mi Haunter queda fuera, pero el que sigue solo requiere de dos Sombra Nocturnas para acabar con Charmeleon, ya que, para vencerme, Rinji tendría que acertar tres, pero como yo no voy a desperdiciar un turno más en Mirada Maligna al ser Charmeleon su ultimo Pokémon –se burló Christie, mientras Rinji, ya vencido, daba su orden.

-Charmeleon… Furia Dragón –ordenó Rinji, Charmeleon obedeció, y Haunter quedó fuera, pero Christie sacó a un segundo Haunter- Ni siquiera tiene caso averiguar cuál es el ataque secreto de ese Haunter ahora… -se deprimió Rinji, mientras Haunter impactaba a Charmeleon con una Sombra Nocturna, debilitándolo casi por completo-. ¡Solo me queda confiar en un daño crítico o en una intimidación! ¡Charmeleon, Colmillo Ígneo! –se lanzó Charmeleon con las fauces abiertas, impactando a Haunter, elevando una nube oscura alrededor de ambos Pokémon, pero Christie tan solo sonrió.

-Tatah… no funcionó –Haunter salió de entre la nube de humo, debilitado, pero aún listo para más batalla-. Haunter cariño. ¡Sombra Nocturna! –terminó Christie, y tras el ataque de Haunter, Charmeleon cayó rendido- ¡Aaaaah! ¡Siento que todas las Agatha acaban de ser vengadas! –exclamó Christie con orgullo, mientras Rinji caía sobre sus rodillas, y regresaba a Charmeleon a su Pokébola- Te lo advertí, Rinji, que no habría consideraciones. Ahora, debo posar mi atención sobre mi siguiente víctima –miró Christie a Yuuji, quien la miró con molestia- Me pregunto, tras ver a tu equipo Pokémon, joven Yuuji, ¿a qué Gastly y Haunter debería de traer? Porque sabes, tengo muchos más. No importa si ya conoces a los que combatieron hoy, no importa si ya sabes que solo tengo Gastly y Haunter… no hay forma de que sepas, cual es la cuarta técnica secreta, ni si llevan Bola Sombra o Sombra Nocturna… ninguno de mis Fantasmas es igual… -terminó Christie.

-Me quito la gorra, Christie –se quitó la gorra Yuuji, y ella reverenció, aceptando los halagos-. De estratega a estratega, admito que tu estrategia me ha dejado ansioso, y algo aterrado. Pero voy a ganar –finalizó Yuuji, rodando una Ultra Bola en su dedo como hiciera Christie antes-. Te veré mañana, Christie, espero que no vaya a ser desventaja para ti llevar a ese Marowak solo porque piensas que puede darle variación a tu equipo –finalizó Yuuji, y Christie sonrió con malicia ante el desafío.

Esta historia continuará…