Ahora no alcanzaron a dejarme review, que triste, pero igual no escribo esta historia por los reviews, sino para llevar un diario Pokémon, jajaja. Para este capítulo, me despego un poco de lo lineal que es seguir el mapa de los videojuegos, para tomar un desvío con fines de introducción de varios Pokémon. Se podría decir que este capítulo sería algo así como un OVA, llamémoslo el equivalente al episodio de la playa de todos los animes. Espero que los que sigan leyendo esta historia lo disfruten.

EDITADO: 22/12/2021.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 21: Vacaciones en Puente Silencio.


Región Kanto, Ciudad Lavanda. Centro Pokémon de Ciudad Lavanda. Habitación de Zawako.

-¿Entonces… debería…? –exclamó Amaya, en su pijama azul, y haciendo poses mientras pestañeaba burlándose de Zawako, sonrojada y estrujando a Cleffa por la vergüenza, olvidando que ella no podía desinflarse como sí podía Igglybuff, por lo que Eevee tuvo que saltar entre los brazos de Zawako, envistiendo a Cleffa fuera del mortal abrazo de vergüenza de Zawako, y ser estrujada ella misma.

-No enfrente de mi madre… Zawako… -comentó Christie, también en su pijama de un morado oscuro, y entonces tanto Amaya como Christie comenzaron a reírse de forma infantil- ¿Qué diablos fue eso? ¿Pretendía hacerse el cool? Solo quedó como un niño de mami –se burló Christie, sujetándose el estómago por la pena ajena.

-¡Ajajajaja! ¡Siempre que parece que Yuuji ha avanzado, termina demostrando lo infantil que puede llegar a ser! –continuó Amaya, Zawako solo tembló por la vergüenza que sentía- Pobre Zawako, se quedó con las ganas de entregar aquel beso de premio que nunca llegó –se burló Amaya, haciendo sonidos de besos.

-Basta… estaba aterrada, Yuuji lo notó, y se inventó una excusa para salvarme de la vergüenza –comentó Zawako, mientras Eevee se debilitaba por completo por el fuerte abrazo del que fue víctima, Cleffa tan solo lo abanicó con una servilleta que encontró en la habitación intentando reanimarla-. Además… si no saben por lo que pasa Yuuji, no deberían burlarse de su situación. Pare él es un gran logro el que su madre se haya dado el tiempo de verlo en su batalla de gimnasio. Y burlarte de quien te derrotó solo resalta lo mucho que te dolió perder –terminó Zawako, y esta vez, Christie actuó como si hubiera recibido un golpe directo en el corazón, y se dejó caer al suelo de forma dramática.

-No lloren por mí, ya estoy muerta… me retiraré de mi trayectoria de Líder de Gimnasio con una victoria y una derrota –sacó la lengua Christie, pero entonces se incorporó y abrazó a Zawako, quien seguía muy apenada-. Oh vamos, no es nuestra culpa que seas tan adorable que solo podemos pensar en molestarte. Y he de admitir que evitarte la vergüenza fue un gesto muy caballeroso de parte de Yuuji –comentó Christie.

-No, de hecho, solo hizo el ridículo. Podían esperar a regresar a la sala de espera para el beso de premio –declaró Amaya, deprimiendo a Zawako, quien sentía energías fantasmales rodearla- Tú tienes la culpa por fijarte en alguien tan descerebrado como Yuuji –se burló Amaya.

-Un descerebrado que te levantó el ánimo cuando perdiste tu batalla contra Forrest, mientras llorabas gritando: "qué tienen de malo mis Pokémon", o algo así –defendió Zawako, y esta vez fue Amaya quien fingió que le clavaban una flecha en el corazón y se dejó caer-. Y ya basta de burlarse de mi amigo. Es repulsivo, no les doy permiso de burlarse así de Yuuji –se quejó ella.

-No es que necesitemos permiso… pero de todas formas solo estamos jugando –declaró Christie, levantando a Eevee y colocándola en la cama tras verla noqueada, y permitiendo a Igglybuff, también fuera de su Pokébola, subirse en su regazo mientras Cleffa sacaba su lengua y subía al de Zawako-. Además, dame un respiro… ser derrotada por alguien que no sabía siquiera cómo funcionaba Canto Sombrío es inquietantemente vergonzoso… ¿cómo puede ese entrenador de poca monta sacarse estrategias de la nada con lo deficiente de su atención? –preguntó Christie.

-Yuuji se esfuerza mucho… es distraído, pero de verdad se esfuerza… ¿podemos dejar de hablar de él? Me está dando mucha pena –se quejó Zawako, abrazando a Cleffa gentilmente, quien se restregó contra ella, ruborizándola-. Es solo que… hablar de Yuuji me pone nerviosa… tanto que tuve que crear una escala para que entendiera que no me gusta que vea a otras chicas… pero sin admitir que quiero tener algo más que amistad con él… y mientras más hablamos de él, más incómoda me siento… -se apenó Zawako, ruborizando a Amaya y a Christie.

-Que linda… -exclamaron Amaya y Christie al unísono, pero Christie le quitó a Cleffa de los brazos, sobresaltando a Zawako-. ¿Recuerdas como abrazas a Igglybuff siempre que necesitas sentir valor? No todos los Igglybuff pueden hacer eso, si tienen la habilidad Gran Encanto, tienen el efecto contrario, y producen en el ser humano una sensación de enamoramiento. Tu Igglybuff tiene la habilidad Competitivo, Cleffa tiene Gran Encanto. Abrazando a Cleffa, se magnifican tus sentimientos de enamoramiento, así que, antes de que digas más ridiculeces, tienes prohibido abrazar a Cleffa hoy –sentenció Christie.

-¡Yo la abrazo por ti! –comentó Amaya, abrazó a Cleffa, y de pronto comenzó a sonrojarse- Rinji… -salivó un poco, por lo que Christie le quitó a Cleffa también-. Acabo de concluir que Cleffa es un Pokémon peligroso en brazos de una chica enamorada –dedujo Amaya, notando que Christie, quien ahora abrazaba a Cleffa, no se ruborizaba-. ¿Por qué contigo no tiene efecto? –preguntó.

-Mi corazón es tan frio que no puedo sentir amor –declaró Christie, Amaya se sobresaltó- Es broma… soy mayor que ambas, claro que tengo mejor control de mis emociones… -Christie entonces notó a Zawako tomando notas, lo que la molestó-. ¡No vas a trabajar hoy! ¡Es noche de chicas! ¡La pijama aquí significa que no se permite trabajar! –se quejó Christie.

-Si lo único que van a hacer es burlarse de mí y de Yuuji, podemos cancelar la pijamada –se molestó Zawako, y en respuesta, Christie le entregó a Cleffa, lo que la apenó bastante- ¡Basta! –declaró Zawako, Amaya y Christie entonces rieron con fuerza.

-Bueno, eso fue divertido, y la pizza no tarda en llegar. ¿Te pinto las uñas mientras me cuentas cual es el plan ahora? –preguntó Amaya, tomando esmalte, y uno de los pies de Zawako, quien comenzó a reírse por las cosquillas- Tal parece que Rinji y yo estaremos aquí en Ciudad Lavanda por un tiempo más… tengo mi batalla de gimnasio mañana por la noche, y Rinji requerirá de una revancha, y tras ver que Christie aparentemente tiene más trucos ocultos, puede que vayamos a retrasarnos bastante. La Ruta de la Medalla implicaría que podrían dirigirse a Ciudad Azulona usando el tren bala que pasa por debajo de Ciudad Azafrán, o podrían ignorar la ruta de la Medalla e ir directamente a Ciudad Azafrán, o dirigirse al sur desde aquí a Ciudad Fucsia primero. ¿Tienen alguna preferencia? –preguntó Amaya.

-No tengo idea… Yuuji apenas me ha contado de su objetivo y de perseguir a su madre… -comentó Zawako, acariciando a Cleffa, quien estaba sumamente feliz de volver a ser el centro de atención después de que el estrés de Zawako la ancló a Igglybuff por tanto tiempo al ser Ciudad Lavanda una ciudad que la aterraba mucho-. Dudo inclusive que Yuuji tenga la menor idea de qué hacer ahora. Supongo que deberíamos seguir la Ruta de la Medalla, hasta saber qué más hacer. Mi misión solo especifica actualizar la Pokédex lo mejor que pueda, realmente este es su viaje –explicó Zawako.

-La Ruta de la Medalla ya no puede seguirse al pie de la letra de todas formas. Los gimnasios han cambiado mucho desde que Red hizo el viaje. Mi gimnasio, por ejemplo, no existía –le explicó Christie, y Amaya asintió. Zakawo, que era extranjera, no sabía nada de eso-. En la Ruta de la Medalla original, el cuarto gimnasio era el gimnasio de Ciudad Azulona. Lo más parecido a la Ruta de la Medalla sería tomar el tren bala en la Ruta 8 y dirigirse a Ciudad Azulona. Allí no solo Yuuji podrá comprar Piedras Evolutivas, sino que enfrentará a un gimnasio más manejable para él –explicó Christie, y Eevee de pronto exclamó alegremente, llamando la atención de Zawako, quien lo negó rotundamente.

-¡No! ¡No compraré una Piedra Evolutiva para ti! –se defendió Zawako, y su Eevee exclamó con molestia- Dejando lo de las Piedras Evolutivas de lado –Zawako ignoró a Eevee, quien se cruzó de patas y le dio la espalda desde la cima de su cama-. Si no hay problema con Yuuji, supongo que podemos tomar el tren bala a Ciudad Azulona, de allí regresar a pie a Ciudad Azafrán, y regresar a Ciudad Lavanda para tomar la Ruta 12 a Ciudad Fucsia. Si todo sale bien en el recorrido, solo bastará con tomar un ferry a Nueva Isla Canela, y habremos completado la Ruta de la Medalla –comentó Zawako.

-Van bien de tiempo –sonrió Christie-. Al ser Rinji y Yuuji mis primeros retadores, eso significa que llevan una muy buena ventaja por sobre los demás. Falta medio año para la Conferencia Plateada, y ya van a la mitad del camino. Créelo o no, Yuuji tiene potencial. Seguro lograrán todos sus objetivos –agregó con entusiasmo Christie, y Zawako sonrió ante sus palabras-. Pero… voy a extrañarlas mucho, me divertí mucho con ustedes. Visítenme de regreso, no sean crueles –continuó Christie, abrazando a Zawako.

-Lamento decir esto, pero odio Ciudad Lavanda –admitió Zawako, lo que hirió a Christie-. Pero… supongo que Ciudad Lavanda no es tan mala si tengo una amiga a la cual visitar –continuó Zawako, abrazando a Cleffa con gentileza, y Christie, conmovida, la tacleó al suelo en un abrazo.

-¡Aaaaah! ¡Me salí de la uña por tu culpa! –se quejó Amaya apuntando al pie ahora manchado de esmalte de Zawako, pero las tres chicas tan solo rieron con fuerza por ver la mancha en el pie de Zawako.

Zona de Restaurante.

-Coloco a Spearow sobre mi banca, y una energía Psíquica sobre mi Gastly –en la zona de restaurantes, ya solo quedaban Yuuji y Rinji, además de un molesto conserje que se la pasaba dirigiéndoles miradas de molestia, esperando a que desocuparan la mesa para poder limpiarla e irse a casa. Pero, en esos momentos, Yuuji y Rinji se encontraban jugando un juego de cartas, mismo que habían estado jugando desde hace buen rato, fastidiando al conserje aún más-. Agrego una energía Psíquica más y utilizo Lengüetazo, tomas 10 de daño, y lanzo una moneda para ver si se activa la parálisis, y… la parálisis se activará en tu siguiente turno –comentó Yuuji.

-¿También tienes suerte en el juego de cartas? Si es la primera vez que lo juegas –se quejó Rinji, tomando una carta y pensando en su estrategia-. Coloco una energía Lucha sobre mi Hitmonlee… y no puedo hacer nada porque es tipo Lucha, digo, no es como que mi Hitmonlee tenga Garantía o algo así –se quejó Rinji.

-Ah, no eran 10 de daño, eran 20, porque en este juego aparentemente los ataques Fantasma son efectivos a los tipo Lucha –recordó Yuuji, y Rinji se fastidió, rebobinando en su jugada y lanzando a su Hitmonlee a la pila de cartas a su lado-. ¿Es verdad que en este juego el tipo Insecto es efectivo al tipo Veneno? Porque si es así, tu Beedrill en la banca me preocupa –se quejó Yuuji.

-Si bueno, no es como que este juego lo inventara alguien con muchos conocimientos en batallas… aunque ahora que lo mencionas… no me acuerdo… pero creo que no existe el tipo Hada y hay que poner energía Psíquica en tu Cleffary –apuntó Rinji.

-Sabes qué, ya me aburrí de este juego. Primero me dices que use energía Normal en Cleffary, lo que no tiene sentido si es tipo Hada, y ahora me dices que use energía Psíquica, pero sus ataques aquí dicen que requiere energía Normal –se quejó Yuuji apuntando a su carta.

-Es un juego viejo, demándame, con Amaya ocupada tenía que buscar algo que hacer contigo. Olvídalo, dame mis cartas –se quejó Rinji, guardando su juego de cartas-. Al menos podrías hacer un esfuerzo, Amaya quiere estar todo el tiempo con Zawako, lo que nos deja a ti y a mí el tener que tolerarnos. Si vamos a estar de las greñas del otro, la vamos a pasar muy mal –se quejó Rinji.

-Lo dice el que me engañó para evolucionar a su Charmander con Furia Dragón… y el que intercambió a su Graveler por un Haunter para complicarme mi batalla de gimnasio –se quejó Yuuji, pero Rinji le prestó muy poca importancia a aquello-. Suficiente, me voy a dormir, Torchic ya se me adelantó de todas formas –apuntó Yuuji a su Torchic, ya dormido y mientras usaba su gorra como nido-. Suerte en tu revancha de gimnasio –continuó Yuuji, cargando a Torchic. Rinji terminó de guardar sus cartas y siguió a Yuuji a la zona de habitaciones, donde Yuuji se detuvo al escuchar las risas provenientes de la habitación de Zawako, justo al lado de la suya.

-Sabes que no tienes por qué ser tan amargado, ¿verdad? ¿Cuál es la prisa de volverte fuerte? No parece siquiera que estés disfrutando del viaje –comentó Rinji, fastidiando a Yuuji- Oye, no somos amigos, pero puedo pretender que lo somos –declaró Rinji.

-Tampoco es que no esté disfrutando del viaje… solo… me gustaría hacerlo sin sentirme estresado por obtener resultados rápidos… sería divertido despreocuparme, y hacer algo inocente y ridículo para variar –aceptó Yuuji, Rinji pensó en intentar nuevamente socializar con Yuuji para animarlo, pero el de rojo no parecía siquiera querer intentarlo-. Bueno, hasta mañana, nos vemos –prosiguió Yuuji, entró en su habitación, y Rinji se quedó allí afuera, pensativo. Fue entonces que Rinji tomó su celular, y comenzó a escribirle a Amaya mientras entraba en su habitación.

Habitación de Zawako.

-Oye, no se permiten celulares en una pijamada –se quejó Christie, quien en esos momentos colocaba una mascarilla en el rostro de Zawako, quien cerraba los ojos lo mejor que podía para que no le cayera mezcla en los mismos.

-Rinji dice que Yuuji está deprimido –comentó Amaya con media rebanada de pizza aún en la mano, Zawako abrió sus ojos entonces, moviéndose por el cuarto en mascarilla hasta sentarse al lado de Amaya-. Rinji dice que intentó socializar con Yuuji, pero que no le fue muy bien. Jugaron cartas un rato, pero Yuuji lo descartó y se encerró en su cuarto. Parece ser que Rinji está preocupado por Yuuji. Serán rivales, pero la verdad es que Rinji disfruta discutir con Yuuji, el que Yuuji no se preste ni para eso le molesta –terminó Amaya.

-Bueno… no creo que Yuuji siquiera quiera socializar con alguien que le tendió una trampa con un Charmander con Furia Dragón… y quien cambió a su Graveler por un Haunter temporalmente para complicarle a Yuuji su batalla de gimnasio –comentó Zawako, Amaya se preocupó un poco por el comentario, pero recibió otro mensaje y comenzó a leerlo.

-Rinji dice… que cree que Yuuji no está disfrutando su viaje Pokémon –explicó Amaya, y Zawako se escandalizó, e inclusive comenzó a deprimirse-. Dudo mucho que tenga algo que ver contigo, Zawako –comentó Amaya.

-Pero… si estamos viajando juntos… y Yuuji no lo está disfrutando… ¿significa que le desagrado y que solo me tolera por necesidad? ¿Qué pasa si me está utilizando solo para obtener Pokémon fuertes? –se preocupó Zawako, inmediatamente buscado a Igglybuff, abrazándola, y fastidiando a Cleffa, quien reiteraba que era su turno.

-Definitivamente no es eso… -comentó Christie, pero Zawako ya se hacía horribles ideas sobre Yuuji solamente utilizándola para capturar Pokémon fuertes, justo como cuando la obligó a ayudarle a capturar un Gastly en contra de su voluntad-. Lo que Yuuji necesita es relajarse. Está bajo mucho estrés. Si no es que le quitan la licencia, es que su madre aparentemente es alguna clase de maniaca criminal, o tiene prisa por encontrar la cura a una enfermedad terminal de su profesor y figura paterna de reemplazo. Con todo eso, ese chico es un manojo de estrés que se libera en estallidos de enojo y molestia, y si la memoria no me falla, lo está investigando un detective o algo así –resumió Christie.

-Me… deprime un poco que sepas todo eso… ¿Yuuji de verdad te contó tanto mientras estudiaban? –preguntó Zawako, y Christie asintió- Entonces yo soy el problema… siempre tengo que andar adivinando las cosas… Yuuji no me cuenta nada… -se deprimió Zawako.

-Exageras otra vez –declaró Amaya-. Yuuji oculta cosas, pero todos sabemos que es más abierto contigo que con nadie más. El que Rinji esté preocupado, y me esté escribiendo para contártelo, debería ser prueba de que nadie más que tú lo puede ayudar. ¿Qué sabes de Yuuji que pueda ayudarlo a relajarse? –preguntó Amaya.

-¿Qué sé de Yuuji? Esa pregunta es deprimentemente difícil de contestar… Yuuji y yo no hablamos de nuestros gustos del todo… -admitió Zawako, y tanto Amaya como Christie se deprimieron por lo que Zawako decía-. Veamos… sé que su color favorito es el rojo… que sus tipos de Pokémon favorito son el Fuego y el Lucha… sé que es bueno con las computadoras, y que tiene buenas calificaciones en derecho, pero pésimas en matemáticas… sé que le gusta la mitología Pokémon… y cuando está en su habitación solo le gusta ver caricaturas, o la lucha libre… toma mucha agua, y no le gustan los refrescos ni las frituras… prefiere el frio aunque venga de Ciudad Lavacalda, no le gustan las montañas, lo que es deprimente porque a mí me gustan mucho… y cuando hace mucho calor, le gusta nadar e ir a la playa, además de que disfruta mucho de la comida del mar –resumió Zawako.

-Eso… no es no saber absolutamente nada de Yuuji… de hecho es más de lo que yo sé de Rinji –esta vez fue Amaya la que se deprimió, pensando que era ella la que no sabía nada de Rinji, no al menos al nivel de Zawako.

-Espera, espera, espera, ¿dices que a Yuuji le gusta nadar? –preguntó Christie, y Zawako asintió- ¡Es perfecto! Zawako, creo que tengo una forma de animar a Yuuji para que disfrute más su viaje Pokémon. Además… de que es la oportunidad perfecta para burlarme aún más de ustedes, parejitas adorables –comentó Christie, preocupando a Amaya y a Zawako.

Afueras del Centro Pokémon.

A la mañana siguiente, Yuuji y Rinji esperaban fuera del Centro Pokémon, era evidente en Yuuji que ya estaba fastidiado de esperar, ya que movía su pie de arriba a abajo rápidamente, lo que mareaba a Torchic, quien de forma obstinada se había dado a la tarea de seguir el movimiento del pie de Yuuji de arriba a abajo solo para matar su propio aburrimiento.

-¿Qué le está tomando tanto el tiempo para estar lista? ¿Por qué las mujeres se tardan tanto en asearse? –prosiguió con sus quejas Yuuji, esta vez externándolas, lo que significaba que estaba muy molesto- Hace mucho calor, y hay que comprar los boletos del tren bala –continuó él.

-Podíamos esperar en la recepción… pero obstinadamente dijiste que esperar aquí afuera era ejercer presión –respondió Rinji, mientras Yuuji seguía moviendo su pie desesperadamente-. ¿Cuál es la prisa? Ya tienes una medalla más que Amaya y yo –continuó Rinji.

-No hay prisa… solo… -meditó Yuuji al respecto, recordando a su madre sobre las gradas, mirándolo fijamente, con unos ojos que no denotaban emoción alguna, como si su avance actual no significara nada para su madre. Aquel gesto había logrado incinerar la desesperación de Yuuji como no había pasado en mucho tiempo, recordándole que estaba muy lejos de siquiera acercarse al nivel de su madre- No quiero que Zawako se preocupe por esto… ¿entiendes? –comenzó Yuuji, y Rinji lo miró sorprendido, y asintió- Cuando vencí a Christie… me sentí realizado, independientemente de si mi estrategia llevaba implícita una enorme dependencia del factor suerte. Cuando Mankey evolucionó, me sentí aún mejor, me sentía fuerte, me sentía entusiasmado… pero… -recordó nuevamente Yuuji, y bajó la mirada-. Mi madre me miró… como si estuviera decepcionada de mí. Su mirada, aunque inexpresiva, decía algo similar a: "no puedo creer que estés orgulloso de haber ganado de esa manera tan infantil", y bueno… perdí todo mi entusiasmo, sentí que mi victoria no había sido más que suerte –terminó Yuuji.

-Pero… tu victoria fue suerte… -comentó Rinji, y Yuuji se deprimió-. Creo que prefiero que reacciones con violencia… -prosiguió Rinji, y entonces comenzó a rascarse la nuca-. Escucha… esto va a sonar muy mal viniendo de mí. Pero, pienso que fue una estrategia excelente –le comentó Rinji, ganándose la atención de Yuuji-. Sé lo que se siente vivir en la sombra de alguien más. Amaya es la hija del Campeón de Kanto, quien venció a mi padre por el título. Desde entonces, he sentido la presión de tener que ser fuerte rápidamente. La razón por la que me volví entrenador junto con Amaya, es porque no quería que me sobrepasara. Comencé a hacer estrategia, como esperar a los novatos frente al Bosque Verde con mi Charmander, para pulverizarlos y ganar experiencia, postergando su evolución hasta que supiera Furia Dragón. Cuando lo logré, no importaba el rival, todos caían ante mi Charmeleon. Luego me venció Visquez, y sentí que algo estaba haciendo mal. Comencé a entrenar a otros Pokémon, y volví a avanzar invicto, y luego me humilló Christie. Cuando eso pasó, lo que menos quería es que me volvieras a adelantar, así que hice las paces con Christie con tal de hacerte la vida miserable a ti… luego venciste a Christie… y me sentí peor –bajó la mirada Rinji, mostrando una debilidad que Yuuji no sabía que él tenía-. Me di cuenta de que yo no solo era un ruin entrenador que prefería la derrota ajena para justificar que yo era bueno, sino que no me estaba divirtiendo entrenando a mis Pokémon. A lo que quiero llegar es que… ganar o perder… ¿qué importa si te estás divirtiendo? Aún quiero se mejor que tú, pero si gano, siguiendo solo el camino de la fuerza, no crearé un vínculo con mis Pokémon, ni con nadie a mi alrededor. En aquella batalla contra Christie, yo me sentía como un fanfarrón, y ella me venció cuando admití mi derrota. Tú, por otra parte, sonreías, te burlabas, la molestabas, y aunque en el fondo sabías que tenías las de perder… te las arreglaste. Si hubieras perdido, si Marowak no se hubiera golpeado a sí misma. ¿Estarías satisfecho con tu desempeño? –preguntó Rinji.

-Bueno… la verdad creo que una parte de mí ya había admitido la derrota, hasta que Zawako confió en mí –admitió Yuuji-. Si hubiera perdido, supongo que no me hubiera sentido tan mal… incluso seguro me hubiera enojado y le hubiera dicho algo similar a: "la próxima vez te voy a destrozar", o algo así –admitió Yuuji, y Rinji asintió-. Creo… que todo iba bien hasta que vi a mi madre. Ella no dijo nada. Tal vez el que está interpretando mal las cosas soy yo –aceptó Yuuji.

-Si ella hubiera dicho algo así como: "buen trabajo", seguro se te hubiera subido a la cabeza y hubieras dejado de esforzarte –comentó Rinji, sorprendiendo a Yuuji-. Puede que, en su silencio, te estuviera mostrando respeto, pero no queriendo que se te subiera a la cabeza –Yuuji lo pensó, la explicación de Rinji tenía sentido si se consideraba la personalidad de su madre-. Así que, mi recomendación es que sigas haciendo lo que estabas haciendo, te diviertas un poco, te relajes un poco. El que tiene presión soy yo porque un descerebrado como tú va más adelantado que yo –se burló Rinji.

-Ah, ya me estabas cayendo bien, enano –se fastidió Yuuji, tomando a Rinji del cuello y estrujándolo en una maniobra de lucha libre-. Gracias por las palabras de aliento, pero ahora me cabreaste y te voy a lastimar –sentenció Yuuji.

-¡Policía! ¡Policía! –llamó Rinji, pero nadie vino en su auxilio, aunque Christie aclarándose la garganta le llamó la atención al par- Apelo a la nueva no enemistad Oak-Agatha solicitando auxilio –comentó Rinji.

-La nueva no enemistad Oak-Agatha solo significa que no somos enemigos, no que somos amigos –exclamó Christie, quien sorprendió al par presentándose ante ambos con un traje de baño de una pieza color negro, con una tela negra alrededor de la cintura, y cargando una sombrilla para protegerse de los rayos del sol-. Lamento la tardanza, pero sus respectivas acompañantes no se decidían sobre qué traje de baño comprar en la tienda de regalos del Centro Pokémon. Zawako estaba potencialmente incomodada, pero ya estamos listas –finalizó Christie. Rinji y Yuuji intentaron preguntar, pero Amaya llegó rápidamente con top de traje de baño azul suave, y con un short de mezclilla puesto, además de con una hielera en manos.

-¡Rinji, carga esto! –pidió Amaya, colocándole a Rinji la hielera en los brazos, Rinji y Yuuji volvieron a intercambiar miradas confundidas, mientras Amaya le entregaba unas bolsas a Yuuji- Tú ayúdame con estas. Zawako, ya vámonos –insistió Amaya.

-Ya… ya voy… -escuchó Yuuji, quien miró entonces a Christie, quien le regresaba la mirada con malicia y burla-. Solo… déjenme amarrarme bien esto… -prosiguió Zawako, saliendo en su bata de laboratorio bien amarrada, pero sin pantalón, y en sandalias, lo que fue evidencia para Yuuji de que también usaba bañador- No me mires así… me da pena… -comentó Zawako, mientras Eevee llegaba con flotadores en sus patitas delanteras.

-¿Qué está pasando? –preguntó Yuuji, pero las chicas lo ignoraron y comenzaron a caminar a la salida de Ciudad Lavanda, en dirección a la Ruta 12- ¿No íbamos a tomar el tren bala en la Ruta 8? –preguntó Yuuji, Zawako se paró en seco, y tanto Christie como Amaya se burlaron de ella.

-Estás… muy estresado… nos tomaremos un día para relajarnos… iremos a Puente Silencio a pasar el día… -comentó Zawako, Yuuji simplemente parpadeó un par de veces en señal de incredulidad-. ¡Solo síguenos! ¡Seguimos en la ciudad y me da vergüenza solo tener mi bata para protegerme de los mirones! –se quejó Zawako.

-¿Por qué se pusieron el bañador desde ahora si eso iba a preocuparles? –se quejó Yuuji, pero Zawako, fastidiada, tomó de la mano de Yuuji, y tiró de él a la fuerza para llevarlo a la Ruta 12 y al Puente Silencio sin querer darle explicaciones.

Ruta 12. Puente Silencio.

-¡Hace tiempo que no venía a Puente Silencio! –exclamó Christie alegremente a la llegada del grupo a un enorme puente de madera, que asemejaba a un muelle más que a un puente, suspendido sobre un rio con desembocadura próxima al mar. Las aguas del rio eran cristalinas, y el rio mismo era de poca profundidad, pero era posible ver a varios Pokémon de Agua nadando en sus aguas-. Puente Silencio solía ser únicamente un amplio puente de madera sobre el rio donde los pescadores se reunían, hasta la desembocadura del rio en el mar que es donde comienza la Ruta 13, que sí cuenta con caminos de arena para transitar. Al tratarse de la desembocadura del rio, existe una extraña proliferación de Pokémon de agua dulce y Pokémon de agua salada, muy atractiva para los pescadores, pero no solía ser nada más que eso, un puente enorme de madera sobre el rio. Parte del expansionismo de Ciudad Lavanda transformó el Puente Silencio en un paraíso vacacional, se construyeron algunas palapas sobre el río, y aún se permite la pesca, pero se puede nadar en el rio aunque con controles de seguridad muy estrictos, mismos controles que se hicieron aún más rigurosos cuando entrenadores irresponsables soltaron en estas aguas a unos Qwilfish, convirtiéndolo en una especie invasora –apuntó Christie a unos letreros, que contenían fotografías de un Qwilfish, un Pokémon nativo de Johto, por lo que Zawako comenzó a leer la información del letrero, mientras Christie y Amaya colocaban sus cosas en los camastros de madera de una de las palapas.

-"Atención entrenadores, el Puente Silencio es hogar de especies nativas de Pokémon de agua dulce como los Poliwag y Psyduck, además de especies de agua salada como lo son Tentacool, Horsea, Krabby y Magikarp. El Puente Silencio también cuenta con la presencia de especies adaptadas para la vida en ambos medios como los Goldeen, y es famoso por ser la ruta migratoria de Farfetch'd, quien pasó de ser una especie en peligro en extinción a ser una especie protegida. Queda prohibida la liberación de Pokémon en las aguas de este rio, salvo con permiso especial de la Reserva de Puente Silencio. Queda también prohibida la captura del Pokémon Farfetch'd durante las temporadas de migración, cualquier persona que sea sorprendida rompiendo estas reglas será acreedora de una multa, y el retiro de las instalaciones. Se prohíbe el uso de bloqueador solar no ecológico" –prosiguió Zawako, sonriente al notar que el lugar, pese a ser una zona turística, contaba con reglas específicas para el cuidado del lugar-. "La introducción de especies invasoras a este rio, puede producir cambios irreversibles a la biodiversidad local. El Pokémon Qwilfish, liberado como una mascota en este rio, ha desplazado a especies como Slowpoke y Shellder, y es actualmente considerado una plaga. Queda prohibida la captura de Qwilfish en estas aguas, de avistar alguno, comunicarse con la Reserva Puente Silencio para su segura reincorporación. El Pokémon Qwilfish no es permitido en competiciones oficiales de la Liga Kanto al considerarse una especie invasora" –terminó de leer Zawako, sacó su Pokédex, y comenzó a hacer anotaciones-. Tendré que investigar esto más a fondo, el impacto medio ambiental y las políticas de cuidado, rehabilitación y reincorporación del Puente Silencio, además de que no estoy segura de que sea buena idea nadar en un rio que sirve como ruta migratoria de un Pokémon que no hace mucho estaba en peligro de extinción –comenzó Zawako realizando anotaciones en su Pokédex, pero Christie le quitó el mismo, forzando a Zawako a intentar recuperarlo.

-Yo me encargaré de la protección y rehabilitación de los sitios turísticos de Ciudad Lavanda… hoy no puedes trabajar –se quejó Christie, regresando a los camastros, y guardando la Pokédex de Zawako en su mochila-. Yuuji, Rinji, vayan a cambiarse y a disfrutar del Puente Silencio antes de que la señorita ecología decida prohibirnos a todos nadar en el rio. Las chicas y yo iremos a darnos un refrescante chapuzón –comentó Christie, mirando a Amaya y a Zawako, la segunda escandalizándose.

-¡Bloqueador! –comentó Zawako, extremadamente ruborizada- Tengo que ponerme bloqueador primero… además de que, al ser un bloqueador ecológico, se tarda más en secar. Pueden adelantarse si quieren –comentó Zawako, Christie, en respuesta, alzó y bajó los hombros, se dirigió a la orilla del puente, y bajó por unas escaleras de madera en dirección al rio, entrando, y siendo recibida por unos curiosos Goldeen, que comenzaron a nadar alrededor de ella.

-No tengo nada contra el bloqueador, pero… está nublado, no creo que lo necesitemos –comentó Amaya, quitándose el short de mezclilla y esperando a Zawako, quien lo negó rotundamente-. Zawako… tienes que quitarte la bata para ponerte el bloqueador… tarde o temprano Yuuji te va a ver, y no hay que dejar esperando a Christie –comentó Amaya, dirigiendo una mirada molesta al par de chicos, Yuuji y Rinji intercambiaron miradas, y fueron a cambiarse. Una vez lo hicieron, Amaya regresó su atención a Zawako-. No es momento de acobardarse, anda, te esperamos abajo –prosiguió Amaya, corriendo al puente, saltando, y echándose al rio-. ¡Aaaaah! ¡Está fría! –se escuchó el grito de Amaya, y Zawako se quedó atrás en un camastro, observando a Eevee con vergüenza, quien comenzó a hablarle en el idioma Pokémon.

-No lo entenderías… no eres humana… -le respondió Zawako, sentándose en el camastro, y mirando a Torchic, quien estaba deprimido-. Te entiendo Torchic, estoy en el mismo barco. Estamos totalmente fuera de lugar –se preocupó Zawako, y comenzó a colocarse bloqueador solar. Yuuji y Rinji no tardaron en llegar.

-Entonces, ¿solo nos lanzamos al agua? No parece que haya salvavidas en ninguna parte –comentó Rinji, y Zawako se estresó aún más. De pronto, un Squirtle se acercó a Rinji, y le entregó un menú-. ¿Y esto? –preguntó Rinji, y Yuuji, a quien Zawako se apenó de ver en sus bermudas rojas para nadar, se acercó a Rinji.

-Parece un menú de alimentos y bebidas… -comentó Yuuji, leyendo el mismo, y una nota hasta abajo-. "Bienvenidos a Puente Silencio, los Squirtle están entrenados para brindarles servicio. Si quieren pedir algo solo anótenlo en las libretas de los Squirtle junto a su número de palapa, y un mesero vendrá a atenderlos. Si requieren servicios de salvavidas, los Squirtle están entrenados para auxiliarlos. No se permiten batallas Pokémon. Si van a pescar y requieren de una caña, dirigirse a la cabaña del Gurú de la Pesca. Si van a nadar, favor de mantenerse fuera del área de pesca. No se permiten alimentos ni bebidas fuera de los ofrecidos en este resort. Esta zona es conocida como zona de migración de Snorlax, los alimentos que ofrecemos están fuera de la dieta de los Snorlax, y no incurren en riesgo alguno. No alimente a los Snorlax." –tras terminar de leer, Rinji y Yuuji miraron a la hielera que habían traído-. Mejor… no tomamos nada de la hielera… -comentó Yuuji.

-Debieron informarse bien antes de traer una hielera –se quejó Zawako, pero inmediatamente después se apenó tras recordar que se había quitado la bata para ponerse bloqueador, revelando su traje de baño rosa de dos piezas, y gritando de la vergüenza-. ¡No me mires! –se quejó Zawako, cubriéndose el cuerpo.

-Está bien… iré a nadar junto con Rinji… -se apenó un poco Yuuji mientras Rinji se adelantaba, pero antes de poder irse, Zawako lo tomó de la mano y lo jaló de regreso al camastro-. ¿Qué pasa? –se quejó Yuuji, sintiendo la mano de Zawako en el rostro mientras ella le ponía bloqueador- No es necesario que hagas eso… no me gusta el bloqueador y está nublado. ¿Además no es mejor para el rio no usarlo? –se quejó Yuuji.

-Es ecológico, no hace daño, y aunque esté nublado te tienes que poner –prosiguió Zawako, incomodando a Yuuji, quien se resignó a ponerse bloqueador de todas formas-. Además… así no puedes entrar al agua hasta que se seque –comentó ella.

-De modo que era una trampa para que no fuera y me echara al agua –dedujo Yuuji, mirando al rio, y al cómo se divertían los demás, Eevee inclusive estaba desesperada por meterse al agua, diferente de Torchic, que se quedaba en el camastro disfrutando el poco sol. Yuuji notó que Zawako no le dirigía la mirada, y que se mantenía cubriéndose lo mejor que podía, lo cual era algo a lo que él ya se estaba acostumbrando, por lo que, respetuosamente, se resignó a no verla-. ¿De verdad me veía tan estresado? –preguntó de repente.

-A-algo… -respondió Zawako-. Perdón por no preguntar si querías venir a Puente Silencio… Amaya y Christie me convencieron, no es que no quisiera venir, pero debí preguntarte. Si soy una molestia por favor solo dímelo –continuó Zawako, sumamente nerviosa. Yuuji no dijo nada, solo se quedó allí con ella, esperando a que el bloqueador se secara para poderse meter al rio. Zawako nerviosamente miró en todas direcciones, intentando distraer su mente-. Me pregunto… si veremos algún Farfetch'd… ¿sabías que estaban en peligro de extinción hasta hace un par de años? –preguntó ella incomodada.

-Literal te soltaste a leer en voz alta el letrero –mencionó Yuuji, y Zawako bajó la cabeza, apenada. Sin saber qué añadir a la conversación. Yuuji tomó la botella de bloqueador solar y comenzó a leerla-. Aquí dice que el bloqueador se seca en cinco minutos, podemos ir a nadar ahora sin problema –se puso de pie Yuuji, pero Zawako exclamó con miedo, tomó de su mano, y no lo dejó irse, aunque Eevee le ladraba desesperada-. ¿Ahora qué? –se quejó Yuuji.

-No quiero… que veas mucho ni a Amaya ni a Christie… ¿ok? –comentó Zawako, causando una mueca en Yuuji- Y… bueno… no vayas a irte muy lejos… ni mucho tiempo… solo… -prosiguió ella, Yuuji continuó mirándola con curiosidad-. Diviértete… -terminó.

-¿No vienes? –preguntó Yuuji, y Zawako se deprimió aún más- Espera… -continuó Yuuji, incomodando a Zawako-. ¿No sabes nadar? –comentó, y Zawako se deprimió- ¿Fuiste a un campamento de verano a Alola conmigo y no sabías nadar? –se quejó Yuuji.

-No fui contigo, te conocí allí, y llevaba flotadores… es solo… que no quiero usar flotadores ahora… me daría mucha vergüenza… -continuó ella, Yuuji solo cerró los ojos, se cruzó de brazos, y pensó al respecto-. Solo… ve y nada un poco… leeré un libro o algo por mientras… -agregó buscando en su mochila, pero Yuuji la tomó de la mano, y comenzó a dirigirse al rio tirando de ella- ¡No espera! ¡Me da miedo! –gritó Zawako, ganándose la atención de Christie, Amaya y Rinji- ¡Ve tú, yo te espero! –insistió ella.

-Eso no, vas a meterte, y te voy a enseñar a nadar –comentó Yuuji, Zawako se apenó aún más, Christie, Amaya y Rinji entonces comprendieron la difícil situación en la que inadvertidamente colocaron a Zawako, quien se abrazó de la orilla del puente previo a las escaleras que bajaban al rio para que Yuuji ya no pudiera jalarla. Eevee inclusive, le ladraba a Zawako para animarla a meterse al rio-. No te va a pasar nada, es un rio, no hay corriente fuerte en estos momentos, y hay Squirtle salvavidas –insistió Yuuji, ya con el agua hasta las rodillas, pero Zawako solo tembló, con lágrimas en sus ojos, y movió su cabeza en negación.

-Perdón… -comentó Christie, mirando a Zawako desde el agua. En la parte en la que se encontraban, el agua no le llegaba al pecho todavía, aunque ella era más alta que Zawako, si Zawako entraba, el agua le llegaría al cuello-. No pregunté si Zawako sabía nadar o no cuando convencí a Amaya de postergar su batalla de gimnasio para que pudiéramos venir al Puente Silencio. De haber sabido que Zawako iba a estar así de aterrada, aún si era un plan para que Yuuji se sintiera mejor, no lo hubiera sugerido. ¿Deberíamos irnos a otro lugar? –preguntó ella.

-No es necesario… si Zawako está así de aterrada de nadar, puedo quedarme con ella en los camastros –comentó Yuuji, incomodando a Zawako aún más-. Hice mal en forzarla, solo quería que se divirtiera, pero aparentemente, ni eso puedo hacer bien –la soltó Yuuji, y Zawako se mordió el labio con preocupación, tomó aire, y saltó al agua-. ¡Aaaaah! ¡Zawako! –saltó Yuuji tras de ella, sacándola del agua, Zawako, con una mezcla de frio y miedo, se aferró al cuello de Yuuji- ¡Avísame si vas a hacer algo así! –se quejó Yuuji.

-¡Suelo! ¡Suelo! ¡Si puedo tocar suelo estaré bien! –se quejó ella, por lo que Yuuji buscó a tientas un lugar donde ella pudiera pisar, y la ayudó a pararse allí- Aquí estoy bien… es mi pequeña zona segura… -comentó ella, notando entonces a los Pokémon a su alrededor-. ¡Poliwag! –exclamó Zawako emocionada, mientras varios Poliwag nadaban alrededor de ella- ¡Es la primera vez que veo Poliwag! –continuó, intentando tocar uno, sintiendo la resbalosa sensación de sus cuerpos y sonriendo- Son tan suaves –exclamó alegre.

-Y así de fácil, Zawako perdió el miedo –comentó Amaya, pero entonces salpicó con fuerza sobre el rostro de Yuuji- ¡Y tú eres un bruto! ¡Obligarla así a meterse al agua cuando tiene miedo no fue gentil! –se quejó Amaya.

-¡No me fastidies! –se quejó Yuuji y le regresó la salpicada a Amaya, Rinji se molestó y salpicó a Yuuji, y de pronto el grupo estaba salpicándose sin cuartel, todos menos Zawako, que solo se quedaba en el mismo lugar con el agua hasta los hombros, mientras miraba a los alrededores a los Pokémon, en este caso a un Horsea, al cual intentaba tocar, aunque este no se lo permitía, y cuando estuvo muy próxima a tocarlo, el Horsea le disparó tinta, manchándole una mejilla- Y allí vas a tocar a los Pokémon que no quieren que los toques –se quejó Yuuji, Zawako tan solo se rio un poco- ¿Segura que estás bien allí en tu… pequeña zona segura? –preguntó Yuuji.

-Bueno… -comenzó Zawako, apenada, y viendo a más Pokémon a la distancia, entre ellos un grupo de Magikarp, y un Psyduck flotando panza para arriba dejándose llevar por la corriente-. Me da vergüenza que me enseñes a nadar… con los demás mirando… así que, supongo que me quedaré aquí a esperar a que un Pokémon se acerque o algo… -terminó ella.

-O… puedo jalarte por el agua y acercarte a ellos –comentó Yuuji, la idea nuevamente aterró a Zawako, pero Yuuji le ofreció la mano-. Si te abrazas a mi espalda, puedo mantener tu cabeza a flote, me dices a donde ir, y yo te llevo. Soy de Hoenn, básicamente me arrojaron al agua de bebé a aprender a nadar a la fuerza –ofreció Yuuji, Zawako lo pensó, Eevee, esperando aún desde las escaleras de madera, tan solo comenzó a ladrar en el idioma Pokémon-. ¿Qué dijo? –preguntó Yuuji.

-Me está recordando que prometí ayudarle a aprender a nadar… y que seré una mentirosa si no le ayudo… -tradujo Zawako, y Yuuji lo pensó-. Dice que, para poder enseñarle a nadar, primero necesitas enseñarme tú a mí… -continuó Zawako traduciendo los ladridos.

-O, puedo enseñarle yo. ¡Torchic! –llamó Yuuji, Torchic, perezosamente, se acercó a la orilla- ¡Lánzame la correa de Growlithe! –ordenó Yuuji, Torchic, tras un bostezo, se dirigió a la mochila de Yuuji, y momentos más tarde le lanzó la correa- Listo… -la tomó Yuuji, se acercó a Eevee, y le amarró la misma-. Con la correa de Growlithe, puedo guiar a Eevoli mientras te llevo a la espalda –sonrió Yuuji. Eevee, emocionada, se lanzó al agua, donde comenzó a chapotear torpemente, pero con Yuuji tirando de la correa, logró mantenerla a flote-. Ahora, ¿a dónde puedo llevarla, señorita? –preguntó Yuuji.

-Bueno… si no es molestia… -lo pensó Zawako, aunque se apenó aún más cuando notó a Christie, Amaya y Rinji mirándola con sonrisas burlonas-. Al Psyduck… lo más lejos de estos tres que sea posible –respondió Zawako, y Yuuji comenzó a nadar lentamente, teniendo cuidado de no hundir la cabeza de Zawako, o de permitir que Eevee se hundiera mientras esta pataleaba para mantenerse a flote.

Mientras el grupo se divertía, Torchic los miró sentado desde la orilla del puente, disfrutando cada vez que el sol se asomaba entre las nubes para acomodarse y recibir unos cuantos rayos de sol. Tristemente, al no poder disfrutar del agua por ser un Pokémon de Fuego, comenzó a aburrirse, y el aburrimiento pronto se transformó en hambre, por lo que comenzó a graznar en dirección a Yuuji y a Zawako, quienes ya estaban muy lejos como para escucharlo, mientras miraban al Psyduck dormido panza para arriba en el agua, y mientras Eevee se las había arreglado para subirse a un Magikarp para mantenerse a flote.

Torchic intentó graznar nuevamente para llamarles la atención, obteniendo tristemente el mismo resultado. El estómago de Torchic continuaba quejándose, y nadie estaba presente para atenderlo. De pronto, Torchic viró a los camastros encontrando a un Krabby que intentaba abrir la hielera de Amaya con sus pinzas, Torchic rápidamente lo ahuyentó cuando el cansado de Krabby por fin había logrado abrir la tapa de la misma, pero no siendo lo suficientemente rápido para extraer cualquier cosa.

En un intento por evitar que el Krabby, que rodeaba la hielera esperando a que Torchic se distrajera, lo sorprendiera sacando algo de la misma, Torchic intentó cerrar la tapa empujándola con su cabeza, cuando, al intentar hacerlo, miró en el interior de la hielera, encontrando varios emparedados envueltos en servilletas para consumir más tarde. Torchic, hambriento, decidió sacar uno para comérselo, antes de cerrar la tapa de la hielera a base de cabezazos, lo cual consiguió tras unos instantes, virándose para encontrar a aquel Krabby en el camastro y con el emparedado en su pinza. Así fue como Torchic terminó persiguiendo al Krabby queriendo recuperar su emparedado, sin percatarse de que, al hacerlo, ambos golpearon la hielera nuevamente, derribándola, y dejando varios emparedados más fuera de la misma.

-¡Yuuji, mira! –de regreso en el rio, una parvada de Farfetch'd acuatizó en los alrededores de Yuuji y Zawako, en lo que parecía formar parte de su migración anual. Al menos unos treinta Farfetch'd habían llegado, descansaban en el agua, y se daban de golpes con sus poros de forma juguetona, pero Zawako no pretendía simplemente admirarlos- ¡Necesito mi Pokédex! –exclamó intentando llegar a la orilla, pero estaban muy adentro en el rio, y del miedo terminó abrazándose de Yuuji- ¡No siento el suelo! –se quejó Zawako, abrazándose tan fuerte del cuello de Yuuji que comenzó a asfixiarlo.

-¡Me hundes! –se quejó Yuuji, tomando a Zawako de la cintura para acomodársela mejor, lo que la apenó bastante- ¡Deja de moverte así que nos vas a hundir! Si tanto quieres la Pokédex te llevo a la orilla, pero necesito que te tranquilices –reprendió Yuuji.

-Ah… sí… por favor… -se apenó ella, lo que en turno apenó a Yuuji, quien la acomodó con cuidado a su espalda y comenzó a nadar de regreso a la estructura de madera, tirando gentilmente de un Eevee cuyo descanso sobre el Magikarp había terminado, requiriendo de ella que volviera a nadar, lo que aparentemente ya no le era muy agradable-. Oye… -comentó Zawako, mientras Yuuji seguía nadando- Gracias… por hacer esto por mí… otro me hubiera dejado en la orilla aburrida y sola –concluyó ella.

-Y luego estoy yo, que iba a meterte a la fuerza –le recordó, apenando a Zawako-. Sabes, es divertido pasar un día así de vez en cuando. Me sirvió para dejar de pensar en mi madre y todo eso. Además, es gracioso molestarte –terminó él.

-No me hace feliz que te burles de mí mientras estoy colgada de tu cuello. Me suelto y me hundo como roca –declaró ella, Yuuji tan solo se burló por el comentario. Cuando por fin llegaron a una parte del rio donde Yuuji podía caminar sin requerir de nadar, Zawako, en lugar de soltarse, continuó colgada, incluso jalando a Yuuji al agua, y derribándolo usando todo su peso, sabiendo que podía salir a flote por sí misma-. Esa es venganza por las burlas –rio Zawako, Yuuji tan solo escupió agua, y le lanzó un poco a Zawako, quien alegremente le regresó la salpicada-. Ah, los Farfetch'd –recordó Zawako, acercándose a la escalera de madera, pero más tardó en librar el agua hasta la altura de la cintura, que su vergüenza en volverla a forzar a zambullirse-. Voltéate… -se apenó Zawako.

-Llevas toda la tarde colgada de mi espalda en traje de baño, el agua es muy cristalina aquí, y ya tuve una muy buena vista, no sé ni por qué te apenas –se burló Yuuji, y en respuesta, obtuvo una nueva salpicada de Zawako, que incluso pataleó con fuerza para cegarlo-. ¡Bueno ya, me volteo! –se quejó Yuuji, y Zawako solo se dignó a salir cuando supo que Yuuji no la estaba mirando, con su Eevee totalmente agotada por haber nadado tanto detrás de ella, y sacudiéndose para secarse, lo que mojó aún más a Yuuji- Es solo un traje de baño de todas formas –se quejó él.

-¡De todas formas me da vergüenza! –se quejó Zawako, colocándose sus sandalias, y quitándole la correa a su Eevee, que se desplomó en la madera- Ya no quieres ser una Vaporeon, ¿verdad? –se burló Zawako, su Eevee le habló en el idioma Pokémon- ¿Aún prefieres ser una Vaporeon a una Sylveon? Que terca eres… -se quejó Zawako, tomándose de la cintura mientras lo hacía, y notando entonces que Yuuji la estaba mirando-. ¡Te dije que no me vieras! –se quejó Zawako.

-¡Olvida eso! ¡Zawako! ¡Detrás de ti! –apuntó Yuuji, apresurándose a salir del agua, y llamando la atención de Christie, de Amaya y de Rinji, quienes jugaban con una pelota de playa en ese momento. Zawako solo se cubrió el cuerpo.

-¡Solo quieres que me voltee para verme lascivamente! –se quejó Zawako, apenando a Yuuji, pero el molesto joven la viró a la fuerza- ¡Oye! –se quejó ella, pero tras estar volteada, pudo ver en dirección a los camastros, y al enorme Pokémon detrás de ella en ese momento- ¿Snorlax? –preguntó Zawako sobresaltada, mientras veía a Torchic desde la cima de un camastro, intentando graznar para asustar a un Snorlax que en esos momentos comía los emparedados dentro de la hielera de Amaya.

-¡Hay no, nuestro almuerzo! –se quejó Amaya, llegando con Rinji y Christie, mientras el Snorlax, rodeado por varios Squirtle que intentaban alejarlo de la comida, eran rudamente levantados de sus caparazones y lanzados al rio por Snorlax.

-¡Espera, Snorlax! ¡Esa no es comida que puedas comer! –corrió Zawako en dirección a la hielera, intentando arrebatársela, pero el molesto de Snorlax la empujó, haciéndola caer por la orilla del puente y al agua, aterrando a Yuuji, quien se lanzó al agua por ella- ¡Aaaaah! –gritó Zawako desesperada, mientras unos Poliwag intentaban ayudarla a mantenerse a flote, pero ella estaba tan aterrada por estar dentro del agua sin quien la ayudara, que los lastimaba aun cuando los Poliwag solo intentaban ayudarla.

-¡Ya voy, Zawako! –gritó Yuuji, llegando hasta donde ella estaba, aunque por el miedo de Zawako, le dio un codazo en la nariz, por lo que, tras rescatarla y ayudarla a calmarse, el rostro de Yuuji estaba manchado de sangre- Deja de patalear, ya te tengo… -habló Yuuji limpiándose la sangre, lo que alertó a los Poliwag, quienes intentaron limpiarle la sangre del rostro con sus colas- Oigan… alto… estoy bien, dejen eso –se quejó Yuuji, por lo que tuvo que soltar a Zawako al dejarla junto a una columna en la parte de abajo del muelle, misma a la que se aferró con fuerza.

-¡Zawako! ¡Yuuji! ¿Están bien? –preguntó Amaya, con Eevee aterrada y ladrando buscando a Zawako desde la otra parte de puente de madera. Zawako intentó responder, pero pronto se alertó por el sonido de las columnas de madera venciéndose.

-¡Ah! ¡Amaya! –gritó Zawako, Yuuji, con un Poliwag en sus manos aun intentando limpiarle la ensangrentada nariz, escuchó el crujir de la madera de igual manera- ¡El puente! ¡Snorlax pesa demasiado! ¡Las columnas se están venciendo! ¡Tienen que sacar a Snorlax del puente! –insistió ella, mientras Yuuji llegaba ante Zawako y la acomodaba en su espalda para sacarla del agua.

-¿Cómo? ¡Nuestros Pokémon están en los camastros! ¡Y Snorlax no nos deja acercarnos! –intentó explicarle Amaya, cuando de pronto Christie fue lanzada al agua- ¿Estás bien? –preguntó Amaya, y un par de Squirtle cayeron a derecha e izquierda de donde Christie cayó.

-¡Aterricé en una parte profunda, pero eso fue demasiado peligroso! –comentó Christie, dejándose ayudar por Yuuji, quien la colocó contra una de las columnas de madera- Intenté llegar a mis Pokébolas, pero Snorlax pensó que le quería quitar la comida y me lanzó al agua, ese par de Squirtle corrió con la misma suerte –explicó Christie, preocupando a Zawako.

-El puente no resistirá mucho. ¿Dónde están los salvavidas? –preguntó Zawako, y escuchó a uno de los Squirtle- ¿Squi tlesqui squir? –preguntó Zawako, asustando al Squirtle, pero como siempre pasaba, los Pokémon se reponían de la sorpresa rápidamente, y comenzaron a responderle- Los Squirtle dicen que, al haber poca gente por el clima, solo los Squirtle están en servicio además del personal del restaurante. Pero ninguno tiene Pokémon que puedan ayudar –explicó ella, y Yuuji asintió en ese momento.

-Entonces, tendremos que usar a Eevee y Torchic –comentó Yuuji, pero Zawako lo negó rotundamente- Son los únicos Pokémon que tenemos. Y a menos que pueda llegar a mis Pokébolas y liberar a Primeape, no veo otra alternativa… basta… -se quejó Yuuji, cuando Poliwag volvió a intentar limpiarle la nariz ensangrentada a Yuuji.

-Espera, Poliwag… Poliwag sabe Hipnosis –se alegró Zawako teniendo una idea-. Si convenzo a Poliwag de que te deje darle ordenes, puedes combatir a Snorlax, dormirlo, y capturarlo para sacarlo del puente –comentó Zawako.

-No tengo ninguna Pokébola en mi traje de baño, ¿cómo voy a capturar a Snorlax? –se quejó Yuuji, y de pronto el grito de Rinji se escuchó, mientras él, y posteriormente Amaya, caían al agua junto con otro grupo de Squirtle-. Adivino, no llegaron a sus Pokébolas –dedujo Yuuji, mientras Rinji ayudaba a Amaya a sostenerse de una columna.

-Llegué hasta mi mochila antes de que Snorlax me lanzara, pero no me sostuve de ella y mis Pokébolas terminaron regadas por todas partes en el lanzamiento –apuntó Rinji al agua, donde algunas de sus Pokébolas flotaban, nadó hasta ellas, pero se molestó-. Son mis Pokébolas vacías –le mostró Rinji.

-Que bien, ahora voy a tener que renunciar a un Snorlax –se fastidió Yuuji, y miró a Zawako en ese momento-. Si puedes decirle a Poliwag que me ayude, entre Rinji y yo capturaremos a ese Snorlax antes de que el puente se venza y nos caiga encima, aplastando a su paso a los Pokémon que viven debajo y probablemente ahogando a Snorlax –explicó Yuuji, quien entonces tuvo que quitarse a Poliwag de encima nuevamente al muy terco intentar curarlo.

-Poliwag –llamó Zawako, el Poliwag se viró, y Zawako comenzó a comunicarse con el-. Poli, wagwag poli poli, wag poli wag? –preguntó Zawako, se repitió el proceso de la sorpresa, y la asimilación de lo que ocurría, mientras Poliwag hablaba con Zawako, y apuntaba a la nariz de Yuuji-. Él va a estar bien, wag poliwawag –comentó Zawako nuevamente, tranquilizando a Poliwag, y la conversación continuó-. Poliwag dice que puede ayudar, sus técnicas son Hipnosis, Rayo Burbuja, Doble Bofetón y Danza Lluvia –le explicó Zawako.

-No es mucho para enfrentar a un Snorlax, pero peor es nada –comentó Yuuji, y miró a Zawako con curiosidad-. ¿Me hará caso? –preguntó Yuuji, y Zawako le preguntó a Poliwag en el idioma Pokémon, ella asintió en ese momento- Bien, vamos Rinji, que te vamos a atrapar a un Snorlax –nadó Yuuji hasta la escalera, momentos antes de ver a otro par de Squirtle siendo lanzados al rio, y de ver al molesto de Snorlax cubriéndose de un ataque de brazas de Torchic, a quien Snorlax tomó y hubiera lanzado al agua, de no ser por Eevee que le mordió a Snorlax la pata, forzándolo a soltar a Torchic e intentar aplastar a Eevee con una Plancha que estremeció todo el puente, y seguramente partió algunas columnas, aunque afortunadamente Eevee lo evadió-. ¡Oye montón de grasa! ¡Comete los integrales, los necesitas! –insultó Yuuji, molestando a Snorlax, quien dejó la hielera y se posó frente a él y a Poliwag, mientras Rinji mantenía la distancia- ¿Qué me vez bola de cebo? ¿Envidia porque soy esbelto? –Snorlax corrió en dirección a Yuuji, quien miró a Poliwag nervioso- ¡Rayo Burbuja a su rostro! –ordenó Yuuji, y Poliwag lo obedeció, aunque su ataque no era muy fuerte, y Snorlax continuó en su carrera hasta, con su prominente panza, lanzar tanto a Yuuji como a Poliwag por el puente de madera.

-¿Estás bien? –preguntó Rinji, con todas las Pokébolas que pudo rescatar en sus brazos, y mientras Snorlax iniciaba otra carrera, y de un salto intentaba aplastar a Yuuji y a Poliwag- ¡Pokébola! –lanzó Rinji, la Pokébola absorbió a Snorlax, pero esta estalló sin siquiera temblar, aunque aquel movimiento de Rinji canceló la Plancha con la que pretendía lastimar a Yuuji.

-Tu ataque de Rayo Burbuja no es muy fuerte, y necesitamos debilitar a Snorlax antes de dormirlo. ¡Usa Danza Lluvia! –ordenó Yuuji, Poliwag entonces comenzó a bailar, y una pequeña llovizna comenzó a caer. Snorlax nuevamente intentó una Plancha, pero una segunda Pokébola de Rinji lo detuvo al absorberlo, la Pokébola estalló casi de inmediato, pero aquello le dio oportunidad a Yuuji de continuar- ¡Rayo Burbuja! –ordenó Yuuji, Poliwag atacó nuevamente, y esta vez gracias a Danza Lluvia, Snorlax sintió el ataque, intentó un Cabezazo, pero Rinji volvió a ayudar lanzando otra Pokébola para interrumpirlo, misma que estalló casi de inmediato-. ¡Doble Bofetón! –Poliwag saltó a la altura del rostro de Snorlax, lo impactó con su cola un par de veces, y Snorlax respondió con un Cabezazo-. ¡Resiste allí! ¡Rayo Burbuja otra vez! –Poliwag atacó, Snorlax se debilitó un poco, y una de las columnas del puente se venció, aterrado a Yuuji, mientras el puente comenzaba a hundirse-. ¡Zawako! ¿Están bien? –preguntó Yuuji.

-¡Una de las columnas se partió! ¡No les queda mucho tiempo! –gritó Zawako. En la distracción, Snorlax se acercó demasiado, pero para fortuna de Yuuji y de Poliwag, Eevee le mordió la pata a Snorlax y Torchic logró subirse a su cabeza pese a la llovizna para darle de picotazos, dándole un respiro a Poliwag, quien casi sintió la Plancha de Snorlax.

-¡Yuuji! –llamó Rinji, preparando una Ultra Bola- Solo tengo una de estas. Necesito que Snorlax se duerma o no va a funcionar –le pidió Rinji, mientras Snorlax lanzaba a Torchic y a Eevee al rio, Eevee cayó al agua, pero salió a flote rápidamente recordando su entrenamiento, Torchic logró sostenerse con una de sus patas, pero estaba de cabeza viendo al agua y llorando del miedo, Yuuji lo notó, pero Snorlax era la prioridad en esos momentos.

-¡Oye! –llamó Yuuji, aunque no se le ocurría nada para llamar la atención de Snorlax, que se dirigía a Torchic para lanzarlo al agua- ¿Qué digo ahora? ¡Tu mamá era tan gorda, que los Wailord se sintieron cómodos con sus pesos! –insultó Yuuji, pero el Snorlax no reaccionó, aunque Rinji y Poliwag lo miraron con desdén- ¿Qué? No se me ocurrió otra cosa, y parece que Snorlax no conoce a los Wailord –se defendió Yuuji, cuando un tremendo pisotón sacudió todo el puente, y Snorlax, con sus ojos rasgados brillando con desprecio, encaró a Yuuji con molestia-. Parece que sí sabe lo que es un Wailord –se estremeció Yuuji, mientras el furioso Snorlax comenzaba a correr en su dirección con una Plancha lista-. ¡Poliwag, Hipnosis! –ordenó Yuuji, el vientre de Poliwag comenzó a brillar, y Snorlax comenzó a perder velocidad, tambaleándose cada vez más lentamente, hasta estrellarse con todo su peso en el puente, rompiendo otra columna antes de caer dormido- ¡Rinji! –gritó Yuuji.

-¡Ultra Bola! –lanzó Rinji, y el Snorlax entró en la Ultra Bola. La Ultra Bola se sacudió una, dos, tres veces, y por fin se cerró, sacando a Snorlax del Puente Silencio al transportarse la Ultra Bola al Rinji ya llevar seis Pokémon en esos momentos- Lo hicimos… -comentó Rinji, él y Yuuji intercambiaron miradas y celebraron juntos, aunque la celebración duró poco, mientras una parte del Puente Silencio se venía abajo, la misma en la que Torchic aún se sostenía, pero Yuuji logró atraparlo y sacarlo de peligro antes de que el puente se cayera.

-¡Zawako! –gritó Yuuji buscando a su amiga en el agua, notando para su suerte que Zawako, Amaya y Christie estaban saliendo del agua usando las escaleras en ese momento, y cuando Zawako estuvo por fin en suelo firme, Yuuji corrió a ella, y la aterrada de Zawako se abrazó de él mientras temblaba de miedo- ¿Estás bien? –preguntó Yuuji.

-Odio el agua… no quiero nadar nunca más… -lloró Zawako, y Yuuji, tras suspirar, le acarició la cabeza para intentar tranquilizarla- Muchas gracias por ayudarnos, Poliwag, no lo habríamos logrado sin tu ayuda –comentó Zawako una vez que logró separarse de Yuuji, arrodillándose, y acariciando a Poliwag, quien movía su cola con alegría, mientras Yuuji caminaba hasta su mochila, y extraía una Súperbola.

-¿Poliwag? –preguntó Yuuji, mostrándole su Súperbola, Poliwag la notó- Admito que no era parte del plan, y que no sé qué tan poderoso sea un Poliwag o no. Pero se necesitan agallas para pararse frente a un Snorlax en una rabieta, y yo respeto mucho eso. ¿Qué me dices, Poliwag? ¿Quieres venir conmigo y con Torchic? –preguntó Yuuji, Zawako entonces le tradujo a Poliwag quien, tras entender, se emocionó y saltó de arriba a abajo.

-Creo que Poliwag está encantado de acompañarte –exclamó Zawako, y Yuuji, tras asentir, lanzó la Súperbola a Poliwag, quien quedó capturado, y fue transportado a la Fundación Aether-. Felicidades por hacer un nuevo amigo, Yuuji –sonrió Zawako, aunque más tardó en su felicitación, que en un grupo de oficiales en llegar para rodear a Yuuji-. Oh no… -se quejó Zawako.

Oficinas de la Reserva Natural de Puente Silencio.

-Si… yo me responsabilizo de los daños… -escasos minutos más tarde, los guardias llevaron al grupo a las Oficinas de la Reserva Natural de Puente Silencio, donde los sentaron en la sala de espera, mientras Christie, declarándose la encargada del grupo, contestaba a las preguntas del encargado de la reserva natural, quien la reprendía severamente por todo lo que había pasado. Les habían retenido a todos sus pertenencias, por lo que los cuatro permanecían en traje de baño, incomodando a Zawako más que a nadie, mientras Christie firmaba todo lo que le ponían en frente-. Si… pagaré la multa correspondiente por introducir alimentos a la reserva, y la multa por capturar a un Snorlax y a un Poliwag dentro de un área natural protegida, y la multa de tener una batalla Pokémon dentro de los límites del Puente Silencio, y la multa por los daños, así como el deducible del seguro de la reserva, y los costos extra de reparación. Sí, yo misma cubriré los daños –prosiguió Christie, preocupando al grupo-. Sí… continuaré apoyando en el programa de restauración de las áreas protegidas, no cancelaré solo porque me estén multando, aunque deberían de tener más consideración conmigo, soy una de los principales donantes a la reserva… -se molestó Christie, pero el encargado dijo algo similar a: "una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa", fastidiando a Christie-. Bien… pagaré… -terminó de firmar Christie, pasó su licencia de entrenador, y le realizaron el cobro, por lo que el grupo fue libre para retirarse.

-¿Cuánto… te debemos…? –preguntó Yuuji, pero Christie solo hizo una mueca- No puedo hablar por los demás, pero puedo trabajar un tiempo para el gimnasio para pagarte. Tengo un Gastly después de todo –se preocupó Yuuji.

-Estarías pagando varios años sin sueldo, ni los cuatro juntos podrían pagarme al corto plazo –se quejó Christie-. La buena noticia es, que ya tenía planeada una inversión a la Reserva Natural de Puente Silencio, así que, solo cambió de nombre de ser un donativo, a ser el pago de varias multas. La otra buena noticia es, que pueden conservar a Snorlax y a Poliwag, y que no los vetarán si quieren venir nuevamente, pero ya tienen un registro como visitantes problemáticos para su próxima visita –declaró Christie.

-Mi reputación perfecta… arruinada por un Snorlax… -lloró Zawako, quien ya no se cubría el cuerpo al haber desistido al no poder cubrirse con su bata- Lamento mucho que el día que elegimos ayudarte a que te animaras resultara en algo tan problemático, Yuuji –se disculpó Zawako.

-¿Bromeas? Pude nadar, capturé a un Poliwag, y limé asperezas con Rinji –sonrió Yuuji, compartiendo un apretón de manos con Rinji-. Si a eso le sumamos que tuve la oportunidad de escanearte en traje de baño por varias horas seguidas, fue un día sumamente gratificante –se burló Yuuji.

-¡Eres un pervertido! –se quejó Zawako, Yuuji tan solo rio por la vergüenza de Zawako. La chica entonces reclamó sus pertenencias cuando los guardias se las entregaron tras liberarlos de custodia, y se enterró dentro de su bata- ¡Sabía que me estabas viendo de esa forma tan indecente, pero no, decidí darte el beneficio de la duda! –se quejó ella.

-Cuando viajemos juntos por Hoenn, básicamente vas a vivir en traje de baño, vete acostumbrando –continuó con sus burlas Yuuji, mientras miraba la Súperbola de su Poliwag ahora en sus manos-. Y ahora que tengo más variedad en mi equipo, y que tengo un Pokémon capaz de hacerle frente a mi madre, por más que Primeape se haya enojado por depositarlo, tengo el presentimiento de que vamos a llegar a Hoenn antes de lo que pensamos –sonrió Yuuji, y aunque Zawako estaba enojada un poco con él, sonrió de igual manera-. Mañana continuaremos con nuestro viaje… -terminó Yuuji.

-Sí… -se apenó Zawako-. Continuaremos con nuestro viaje… ya no puedo esperar –terminó ella, sintiéndose más cerca de Yuuji, todo gracias a un pequeño cambio de planes.

Esta historia continuará…