Pues que volvemos a actualizar, en tiempo record debo agregar, creo que no van ni dos días que subí el capítulo anterior, pero ya tenía este planeado. Verán, el capítulo anterior iba a incluir un poco más de Destra y de Looker que lo poco que se vio, pero como la parte que sigue de la historia se presentó como muy complicada para meterla en pedazos en la historia de Zawako y Yuuji, tuve que dividir el capítulo anterior en dos partes, la primera que ya leyeron, centrada en Zawako y Yuuji, con un ritmo normal, amigable, casi me atrevería a decir que como un shojo. Incluso el final del capítulo anterior es dulce y tierno. Pero eso deja fuera la otra gran premisa de esta historia, una que al parecer llevo varios capítulos ignorando por seguir contando la historia de Zawako y Yuuji, esa premisa que recuerda las razones de Yuuji para estar en Kanto en lugar de Hoenn, que incluye a su madre, y a cierta organización criminal. Pues bueno, llegando a Ciudad Azulona, no podía no mencionar este conflicto, lo malo es que contar la historia en simultaneo que la de Zawako y Yuuji resultó ser todo un reto. Por ello este capítulo, un tanto más largo que los demás, lo que espero que no se haga costumbre, pero que acerca la historia a donde quiero que esté en futuros capítulos. Este capítulo va a sentirse muy raro comparado con la temática habitual, pudiéndose inclusive llamar oscuro, pero prepara la trama para seguir el rumbo de la programación habitual. Así que espero que no desentone mucho a con lo que están acostumbrados.

Postdata: Después de este capítulo pretendo tomarme un pequeño descanso de esta historia para concentrarme en otra historia: "Faller: La dama caída", pero antes del fin de año regresamos con esta. Espero no me extrañen.

Postdata 2: Si te gusta acompañar tu lectura con música, te recomiendo que en este capítulo cuando todo comience a "venirse abajo" (no spoiler pero el logotipo del Equipo Magma te dirá cuando ponerla), pongas la canción: "Battle! Lorekeeper Zinnia remix", de "Aether & Chaos", ¿por qué? Porque soy su fan y más gente debería de conocer su trabajo. En este capítulo no sale Zinnia ni mucho menos, pero es una canción de Hoenn y me gustó para acompañar la escena.

EDITADO: 23/12/2021.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 23: Un enemigo en común.


Región Kanto, Ciudad Azulona. Hotel Real de la Avenida del Juego. Restaurant Buffet.

-¿No te parece romántico Looker? –preguntó Destra a su compañero, mientras observaba desde su mesa a Zawako y a Yuuji, quienes aparentemente habían logrado ignorar sus respectivas vergüenzas y por fin se relajaban y charlaban entre bocados de sus respectivos platos- El primer amor, pensar que la persona frente a ti va a ser la persona con la que compartirás el resto de tu vida. Pensar que lo es todo para ti, que no hay forma de que puedas tener una felicidad más completa. Desearía volver a ser así de inocente –sonrió ella, y entonces se dejó caer sobre el hombro de Looker-. Aunque, ¿cómo puedo llamarlos inocentes si mi primer amor sigue siendo el actual después de 18 años? –sonrió ella.

-Si bueno. Aún tenemos nuestros altos y bajos –respondió Looker, pero de todas formas rodeó a Destra con su brazo-. De alguna forma, y pese a todos los malos entendidos, aquí estamos. Y seguimos jugando a los agentes especiales –comentó él, Destra notó un ligero tono de depresión en su voz- ¿Por qué seguimos haciendo esto, Destra? Podríamos renunciar, hay un edificio en Kalos que me pertenece y personas que nos esperan con ansias –insistió él.

-Looker, basta, no es para mí –se molestó Destra, Looker se deprimió-. Hemos hablado muchas veces de esto, no sirvo para la vida común y corriente. Soy una agente especial, tú eres un detective. Nos hicimos de muchos enemigos. Además, hay cierta condición que no me permite tener una vida normal –se defendió ella.

-No te has reseteado –comentó Looker, Destra lo miró con descontento-. Está bien, una vez te reseteaste. Pero volviste en ti, recordaste –insistió Looker, pero Destra no quería ceder-. Anabel –comentó él, molestando a Destra.

-¡Destra! ¡Mi nombre es Destra! ¡Renuncié al nombre de Anabel cuando me convertí en agente! –se defendió Destra, Looker suspiró y movió su cabeza en negación- Además, te recuerdo que durante el tiempo en que volví a ser la Anabel original, olvidé a la persona más importante de mi vida. Eres mi vida ahora, no voy a volver a olvidarte –insistió.

-¿Estás segura de que no es otra la persona importante a la que temes volver a olvidar? –se quejó Looker. Destra se mordió los labios con molestia- Destra, estoy cansado. Quiero una vida normal, sin estrés. Las cosas que hacemos, los criminales que perseguimos. Solo es cuestión de tiempo para que cometamos un error, y se acabó. Basta de seguir sacrificando tu felicidad por el bien de la Policía Internacional Pokémon. Destra, cuando sugerí que rábano se convirtiera en un Pokémon encubierto, esperaba que te molestara, que me recriminaras, que me dijeras que es tu Pokémon, que es tu amiga, que no renunciarías a ella. Mírala ahora, es cuestión de tiempo para que esa niña Zawako la capture –apuntó Looker.

-Es por el bien de la misión –comentó Destra, Looker lo negó fervientemente-. Looker, no voy a volver a discutir esto contigo. Los dos aceptamos renunciar a lo más importante en nuestras vidas por ser agentes de tiempo completo de la Policía Internacional Pokémon. Si bien tenemos razones distintas para pertenecer a la misma, hasta que una u otra se cumpla, estamos juntos en esto. Tú quieres destruir a la Policía Internacional Pokémon demostrando que son corruptos y sirven secretamente al Equipo Rocket, yo quiero convertirme en la Directora para guiarla por el buen camino. Nuestro objetivo, aunque extrañamente inverso, es el mismo, hacer de las regiones un lugar seguro para que las nuevas generaciones puedan vivir en paz, ¿no es así? –preguntó Destra, Looker bajó la mirada, entristecido-. ¿No crees que a mí no me duele lo que ambos sacrificamos? Estamos tan cerca, Looker, sabes por qué lo hacemos –insistió.

-Sé por qué lo hacemos, lo que temo es que cuando lo logremos todo haya sido en vano, Anabel –mencionó Looker, preocupando a Destra-. Quiero que mires a esa mesa. Ese chico Yuuji, es hijo de una líder criminal inmensamente peligrosa, pero lo hemos visto pasar de ser un entrenador bueno para nada, a ser un entrenador respetable. ¿Por qué él puede sonreír, ser feliz, conseguirse una novia y hacer su vida aún con todas las tragedias que lo rodean? ¿Acaso lo que nosotros sacrificamos es tan frágil que no puede tener el mismo beneficio de la duda? No podemos limpiar al mundo de todo el crimen, Anabel –suspiró Looker.

-Debemos tratar… -respondió ella, Looker suspiró- Sabes que no tienes que acompañarme. Puedes hacer tu vida, regresar a Kalos, encargarte de tu despacho –intentó mediar Destra, pero Looker lo negó.

-No… o regresamos los dos o no regresa ninguno –agregó Looker, y Destra fue la que bajó la mirada esta vez. Por unos minutos, ninguno de los dos dijo nada. Pero no fue necesario continuar con la conversación, ya que uno de los dispositivos de Looker, una especie de medalla que llevaba dentro del bolsillo de su camisa, comenzó a emitir un brillo titilante de color verde-. La agente encubierta está en posición –comentó Looker, Destra asintió, y ambos se pusieron de pie, dejando su mesa, y a Yuuji y a Zawako riendo alegremente en la de ellos.

Casino Esquina del Juego. Azotea del Casino Esquina del Juego.

-Así que… encontraste a otra persona por la cual luchar, y a la cual deseas proteger –justo en frente del Hotel Real, se encontraba el Casino Esquina del Juego. Un inmenso edificio de varios pisos, desde el cual una figura envuelta en gabardina roja espiaba usando unos visores a Yuuji y a Zawako, sonriendo por lo que alcanzaba a apreciar- ¿Será normal sentir envidia de mi propio hijo? Al menos él se consiguió a una linda novia muy cercana a su edad. Además, es evidente que hay amor entre ellos, en mi relación yo era la única tonta que estaba enamorada –se quejó Máxima, dejando de espiar unos instantes, y dejándose caer en la azotea, mirando al cielo bellamente iluminado por la luna- En verdad, ¿qué diantres le vi a Maxie? No era bien parecido, y además tenía la edad de mi padre. ¡Ah, pero allí voy a unirme al Equipo Magma porque el muy idiota era tan gentil conmigo y vio potencial en mis habilidades de entrenadora! ¡Todo parecía ir bien cuando convirtió al Equipo Magma en una organización de beneficencia ambiental! ¡Pero allí vas a dejarte vaporizar por Groudon! ¡Si tan solo me hubieras hecho caso y le hubieras dejado los problemas de salvar el mundo a esos niños, en estos momentos seríamos una familia feliz y unida! –lloró Máxima, rodando en desesperación por la azotea, hasta que la diadema que llevaba puesta comenzó a titilar con una señal entrante- Aquí Líder Máxima –respondió Máxima regresando a su papel de orgullosa Líder del Equipo Magma.

-Nombre clave Tabitha reportándose, Líder Máxima –enunció del otro lado de la línea la mano derecha de Máxima-. No fue fácil, pero logré confirmar nuestras sospechas. Giovanni, el Líder del Equipo Rocket, se encuentra realmente en Ciudad Azulona –explicó Tabitha, y Máxima se incorporó, tomando sus visores, y dirigiéndolos en dirección a la entrada del hotel, donde logró distinguir a Looker y a Destra-. Sin embargo, tengo que aconsejarle desistir de su plan en estos momentos. Mis fuentes me informan que tres miembros de la Policía Internacional Pokémon se encuentran también en los alrededores del Casino Esquina del Juego. Estoy seguro de que, de alguna forma, obtuvieron la misma información que yo, saben que Giovanni se encuentra en Ciudad Azulona, y dentro del casino –informó Tabitha.

-Umm… yo solo veo a dos –se quejó Máxima-. Tabitha, encuentro sospecho que siempre que nuestro informante nos avisa de un avistamiento de Giovanni, la Policía Internacional Pokémon va sobre la misma pista. El par de detectives de pacotilla viene para acá –se molestó Máxima-. ¿Cuál es el nombre de nuestro informante? Sospecho que es el mismo de la Policía Internacional Pokémon –comentó ella.

-He hecho todo lo que ha estado a mi alcance por descubrirlo, Líder Máxima –comentó Tabitha, lo que no era del agrado de Máxima-. Sus informes siempre llegan desde una señal encriptada, jamás lo he visto realmente, y se dirige a sí mismo bajo el nombre clave de Señor 0. Es todo lo que sé –finalizó Tabitha.

-Que nombre clave tan estúpido. Al menos Máxima es un nombre clave lindo, lo uso más que mi verdadero nombre últimamente –se quejó Máxima-. Quiero que averigües quien es ese tal Señor 0, Tabitha. No sé a qué está jugando, solo confío en él porque era el informante de mi marido, pero encuentro en extremo incómodo el que siempre la Policía Internacional Pokémon y nosotros tengamos exactamente la misma información confidencial. Así que, o el Señor 0 es un miembro del Equipo Magma encubierto dentro de la Policía Internacional Pokémon, o es un miembro de la Policía Internacional Pokémon haciéndose pasar por un miembro del Equipo Magma, en cuyo caso, no tengo a un Señor 0 en la nómina, y si lo tengo, exijo una auditoría –sentenció ella.

-Lo tomaré en consideración… Líder Máxima –comentó Tabitha-. En este caso, entiendo que esté molesta por los miembros de la Policía Internacional Pokémon teniendo la misma información que nosotros. Pero considero esto confirmación de que, en efecto, Giovanni se encuentra dentro del Casino Esquina del Juego –Máxima asintió, aunque no había forma de que Tabitha la viera, simplemente lo hizo por reflejo-. Líder Máxima, en estos momentos de lo que no tengo confirmación es de que el miembro del Alto Mando, Blaine, se encuentre también en el casino. Los dispositivos que instalamos en las cercanías del casino tampoco detectan la señal del Prisma Rojo en su interior. ¿Aun así pretende continuar con su infiltración? –preguntó Tabitha.

-Por supuesto, conozco a los tipos como Giovanni. Mi esposo era igual –comentó Máxima con una sonrisa-. El muy tonto sentirá que su fortaleza es impenetrable, que todos quienes estén dentro de su edificio son peones en su juego de ajedrez. Solo debo entrar, y me moveré como un Slugma en un rio de magma, y hablando de Slugma, ¿los nuestros están en posición? –preguntó Máxima sonriente.

-Están en posición y listos para recibir la orden, Líder Máxima. ¿Dónde se encuentra usted en estos momentos? Recibo una señal de su rastreador, pero no me fío de que sea correcta, la muestra en la cima del Casino Esquina del Juego –comentó Tabitha, y Máxima se estiró y descansó la espalda en el suelo de la azotea.

-Eso es porque estoy en la azotea del Casino Esquina del Juego –mencionó ella, por unos instantes hubo silencio del otro lado de la línea, Máxima subió y bajó el volumen pensando que la diadema se había descompuesto, pero entonces Tabitha exclamó con fuerza.

-¿¡A qué se refiere con que está en la azotea del Casino Esquina del Juego!? ¿Cómo Giratinas llegó allí? ¡Al menos se aseguró de que las cámaras de seguridad estuvieran deshabilitadas? –se fastidió Tabitha, Máxima se limpió el oído con molestia por el ruidoso grito de su mano derecha.

-Llegué en helicóptero, más específicamente debajo de uno. La azotea de este edificio es un helipuerto, Tabitha –comentó Máxima, pero del otro lado de la línea, Tabitha solo balbuceó un buen número de veces sin saber qué decir- Y las cámaras no apuntan al interior de la azotea, apuntan al exterior, a las calles. Todo iba bien y planeaba infiltrarme sin tu ayuda, pero la puerta de entrada a la azotea tiene una cerradura magnética con un mecanismo similar al de la oficina de Maxie. Si pongo la clave y equivoco, no solo sabrán que estoy en la azotea, sino que me darán una descarga. Créeme, me escabullí en la oficina de Maxie varias veces en el pasado, duele –comentó ella.

-¡Eso no es lo importante! ¡Está en la azotea de la base del enemigo! ¿Y llegó sosteniéndose de los mecanismos de suspensión de un helicóptero? ¿Cómo supo que ese helicóptero la llevaría al Casino Esquina del Juego? ¿Cómo sabía que el Casino Esquina del Juego era la base de operaciones del Equipo Rocket? –se quejó Tabitha un buen número de veces, y Máxima ya estaba mareada de tantos gritos.

-Adiviné –comentó ella, Tabitha suspiró con molestia-. Por supuesto que no adiviné. Bueno, sí adiviné, pero no a ciegas. Sabemos gracias a que he estado espiando a los detectives que las bases del Equipo Rocket están una en Ciudad Azulona y la otra en Ciudad Azafrán. También sabemos que estos casinos son frecuentados por los peores criminales de Kanto. Solo sumé dos más dos, encontré el helipuerto local, esperé a que un bastardo millonario tomara un vuelo al casino y me aferré a los tubos cuando despegó. ¿Crees que llegué tan lejos en el Equipo Magma siendo una cara bonita? No respondas –se quejó ella sabiendo lo que Tabitha pensaba.

-Líder Máxima… considerando que usted era la miembro más torpe de nuestra organización hace 16 años, bueno… –le explicó Tabitha, fastidiando a Máxima-. Espere allí… hackearé el sistema del Casino Esquina del Juego y mandaré un falso, eso abrirá la cerradura, pero tendrá solo unos segundos antes de que el sistema de energía de emergencia la reactive. Entre, evite las cámaras de seguridad, y busque un escondite lo más rápido que pueda. Es el Equipo Rocket de quien hablamos, mandarán agentes al tejado aún por un falso. Planearé una ruta de escape si todo sale mal –declaró Tabitha.

-Ya tengo una ruta de escape, Tabitha –comentó Máxima, mirando en dirección al Hotel Real, y calculando mientras contaba las ventanas, señalando una-. Pisos 13, 14 y 15 del Hotel Real, por las habitaciones con vista al Casino Esquina del Juego, asegúrate de que alguien me recoja, tal vez tenga algunos huesos rotos o me esté desangrando –comentó ella.

-¿¡Cómo dice!? ¡Líder Máxima! ¡No estará pensando en lo que creo que está pensando! –se quejó Tabitha, pero Máxima lo ignoró, y comenzó a quitarse la capucha del Equipo Magma, escondiéndola dentro de uno de los ductos de ventilación de la azotea, junto con sus guantes, y cualquier prenda que tuviera el logotipo del Equipo Magma, pero conservando su Piedra Llave y una Pokébola oscura- Líder Máxima, tengo que decirle que esto es un suicidio. El Prisma Rojo ni siquiera está en ese edificio –insistió Tabitha.

-Pero Giovanni está allí… -respondió ella, quien ahora solo vestía una blusa negra y su falda roja-. Recuperar el Prisma Rojo solo es la mitad de la misión, Tabitha. Mientras el Equipo Rocket exista, nadie del Equipo Magma estará a salvo. Así que, para exterminar al Equipo Rocket… hace falta ejecutar a su líder… abre la cerradura, Tabitha. Ahora –finalizó Máxima, Tabitha suspiró, mandó el falso, y la cerradura se abrió, permitiendo a Máxima entrar rápidamente y saltar al vacío por las escaleras de espiral evitando las cámaras, colgándose de un barandal tras caer varios pisos, lo que le lastimó la muñeca tras tener que soportar todo su peso-. Ugh… por cosas como esta, los líderes criminales envían a sus esbirros… creo que me acabo de romper algo –lloró Máxima, pero se incorporó y entró en una de las zonas de juego del casino.

Callejones Aledaños al Casino Esquina del Juego.

-¡Tomaré mi descanso! –entre el Hotel Real de la Avenida del Juego y el Casino Esquina del Juego, había un estrecho callejón protegido en ambas entradas por un par de fornidos guardias de seguridad. En medio del callejón había una puerta de servicio por donde salió una muchacha vestida en un extraño conjunto. Uno con el que nadie saldría a la calle, pues constaba de un sensual leotardo color violeta, con largas mangas que terminaban en guantes ajustados; el cuello del conjunto era tipo tortuga y con holanes, los cuales cubrían la parte baja de la barbilla de la mujer. Bajo el leotardo y cubriendo las caderas, se asomaba una extensión de tela blanca también con holanes a manera de falda, tan corta que al caminar mostraba los muslos de la chica. El atuendo era acompañando por un par de botas de tacón, ceñidas y de color violeta, que llegaban justo por debajo del borde de la falda y terminaban en picos. Además, la extraña mujer lucía un larguísimo cabello de color verde hoja, adornado con una pequeña corona en la cima de su cabeza y atado en tres coletas altas, las cuales a su vez se encontraban sujetas en la parte baja con unos anillos similares en diseño a la corona. El extraño atuendo era tan ajustado al cuerpo que dejaba poco a la imaginación y hacía que la chica pareciera un Pokémon de la región Alola, más precisamente un Tsareena en forma humana, lo que para los guardias era un recordatorio de las extrañas cosas que pasaban dentro del Casino Esquina del Juego- Alola bombón –saludó coquetamente la chica a uno de los guardias.

-Tsareena, ¿ya es tu descanso? –preguntó el guardia fornido y calvo, aunque un poco llenito, al cual la chica se acercó con una mirada coqueta- Dime Tsareena, ¿por fin aceptarás la invitación de salir conmigo? He ahorrado mucho, te prometo que te la pasarás muy bien –comentó el guardia posando ante ella, intentando mostrar seguridad para impresionarla.

-Basta Koji, sabes que estoy felizmente casada. El que mi marido apenas y me preste atención no es motivo para serle infiel –comentó de forma coqueta la chica a la que llamaban Tsareena, y el guardia regordete y pelón sonrió como intuyendo que la chica le coqueteaba de regreso. La chica entonces comenzó a jugar con su cabello, sosteniendo una de las esferas que le amarraban una de sus tres coletas, presionando la misma, y tras haber hecho aquello, la cámara de seguridad del callejón que apuntaba a la calle dejó de moverse, manteniéndose fija en una sola dirección. El guardia Koji no se percató de esto mientras la chica vestida de Tsareena le modelaba de forma coqueta- Koji, te estás acercando bastante pequeño pícaro –entrecerró los ojos la chica, mientras el regordete guardia se acercaba, fallando en ver la mano de la chica en leotardo de Tsareena haciendo una señal, y permitiendo a los recién llegados, Looker y Destra, pasar por detrás de la inmensa mole que era Koji, quien estaba completamente embobado mientras miraba a la chica de leotardo de Tsareena a los ojos, y tal vez un poco debajo-. Ojos aquí –se apuntó la chica al rostro, rompiendo todo el juego de coqueteo, lo que sobresaltó a Koji-. Por cierto, la cámara dejó de moverse, ¿no deberías revisar eso? –preguntó ella.

-¿Qué? Oh vamos, ¿por qué ahora? Estaba funcionando perfectamente hace un momento –se quejó Koji, tomando su radio y comunicándose al cuartel-. Mantenimiento, la cámara del callejón presenta un atasco. ¿Pueden probarla? –preguntó Koji, y mientras lo hacía la chica vestida de Tsareena comenzó a regresar a la puerta de servicio. Cuando la cámara volvió a moverse, Koji regresó su atención a la chica- Oye Tsareena, pensaba que podíamos usar lo que queda de tu descanso para… -intentó decir Koji, pero la chica ya había regresado a la puerta de servicio y movía su mano a manera de despedida ya con medio cuerpo de regreso en el casino.

-Lo siento guapo, pero mi esposo tiene más estudios que tu primaria trunca. Trata de coquetearme cuando seas algo más que un guardia de seguridad, besos –se burló la chica, regresando dentro del casino y cerrando la puerta de servicio-. Pueden salir de sus escondites, detectives, en el área de descanso no hay cámaras, y soy la única aquí –comentó la chica, por lo que Looker y Destra salieron del interior del armario de limpieza-. Como siempre puntual, Looker cariño. Nunca fallas –guiñó un ojo la chica.

-Nunca llegaría tarde a una cita, Leaf –respondió Looker, recibiendo una patada entonces de Destra, quien lo miraba con molestia por la forma en que se refirió a la chica-. Ah, Leaf, te presento a mi superior, Destra. Jefa, ella es Leaf, oficial encubierto de la Policía Internacional Pokémon, y Líder de Gimnasio de Ciudad Azulona –presentó Looker.

-¡Alola! –se presentó Leaf en su papel de Tsareena, ofreciendo su mano a Destra, quien la estrechó tras dirigirle una mirada amenazante a Looker- No tenemos mucho tiempo. Conseguí un par de uniformes del Equipo Rocket poniendo especial atención a las medidas que me enviaste anoche –comentó Leaf, entrando en el armario de la limpieza, y sacando una caja del fondo con dos atuendos de miembros del Equipo Rocket en su interior, junto a dos fotografías de los miembros que los vestían, un hombre mayor de cabellera morada y barba de candado del mismo color, y una mujer de cabellera anaranjada y ojos rojos-. Sus nombres son Pretel y Ariana. Ejecutivos de alto rango. Pretel tiene una forma peculiar de caminar, recargado al lado derecho como si la cabeza le pesara, saca el pecho, y tiene una voz rasposa. Esta es una grabación de su voz –comentó Leaf, entregando a Looker una grabadora, quien escuchó la grabación, se aclaró la garganta y comenzó con una imitación de la misma.

-Así que, ¿un ejecutivo del Equipo Rocket eh…? Debió ser complicado convencerlos de tomarse el día. Muy buen trabajo Leaf –actuó Looker, incluso haciendo amaneramientos con brazos y piernas y recargando su peso a la derecha, lo que impresionó tanto a Leaf como a Destra.

-Me aterra que haga eso –comentó Destra, tomando la grabación de voz, escuchándola. Leaf se acercó para escuchar la misma, y ambas se impresionaron- ¡Es el tono exacto de voz! –se estremecieron ambas.

-No es el tono exacto, la grabación genera una pequeña distorsión –comenzó Looker, cambiándose en el atuendo del ejecutivo del Equipo Rocket, por lo que Destra, delimitando su territorio, giró a Leaf previniendo que viera a su pareja vistiéndose, aunque ella no desvió la mirada-. Espero que nadie muy perspicaz pueda distinguir ese pequeño cambio. Jamás he escuchado a ese tal Pretel en persona, las grabaciones siempre agudizan un poco la voz. ¿Alguien de quien deba preocuparme? –preguntó Looker, sacando de su gabardina de detective algunos tintes, con los que comenzó a pintarse el cabello.

-Archer –explicó Leaf-. Él era un ejecutivo por debajo de Ariana cuando trabajaban juntos en los negocios del Equipo Rocket en Johto. Pero hace quince años, cuando Ariana intentó una toma de poder, ella quedó degradada a ejecutivo al igual que Pretel. Ambos terminaron como mano derecha y mano izquierda de Archer. Si alguien puede reconocerlos, ese es Archer –explicó Leaf, mientras Looker trabajaba con algunos maquillajes que le ayudaban a moldear su rostro hasta aparentar los mismos rasgos faciales de Pretel-. Increíble… había escuchado que era un maestro del disfraz, pero es inmensamente más impresionante verlo trabajar su rostro como arcilla, así como lo hace –se impresionó Leaf.

-No es tan fácil como lo hago parecer, mi propio sudor me corre el maquillaje, y necesito mantenerme fresco todo el tiempo –admitió Looker, virándose a ver a Destra, quien había terminado de cambiarse, y se amarraba el cabello para colocarse una peluca anaranjada-. Cuando usamos maquillaje como este, es necesario controlar nuestra respiración y hacer movimientos efectivos, lo que no es fácil cuando tenemos que realizar ademanes para imitar a la perfección a quienes reemplazamos –prosiguió Looker, preparando una mezcla de maquillaje, Destra se posó frente a él y lo dejó trabajar en su rostro-. Necesitaremos que estés cerca en todo momento Leaf, el maquillaje se diluye en el sudor en dos horas, pero al paso de una hora comienza a correrse. Si eso pasa, requeriremos acceso seguro a algún lugar para retocarnos –le explicó Looker, estirando la piel de Destra mientras miraba la foto de Ariana para poder imitar correctamente sus facciones-. ¿Estás segura de que ellos no se aparecerán? –preguntó Looker.

-Tan segura como que están amordazados y en una prisión provisional de la Policía Internacional Pokémon en estos momentos –sonrió Leaf con malicia-. Fue fácil con Pretel, solo tuve que usar mis encantos femeninos y llevarlo a un lugar donde pudiera noquearlo. Con Ariana fue más complicado, ella es muy metódica, sobre analiza todo, pero al final logré engañarla y capturarla –sonrió Leaf.

-Los Líderes de Gimnasio de Kanto dan miedo –se impresionó Destra, mientras Looker le tiraba de los labios para arreglar sus expresiones faciales-. Eso duele –se quejó ella-. Trátame con cariño… soy tu superiora por no decir… -intentó quejarse.

-Pareja laboral, lo sé –se burló Looker, recordando a Destra la confidencialidad de su relación-. Por seguridad, Leaf. Necesito saber si informaste a alguien de la Policía Internacional Pokémon sobre la captura de Pretel y Ariana –preguntó Looker.

-Estamos en el mismo canal sobre la Policía Internacional Pokémon, Looker cariño –guiñó un ojo Leaf, fastidiando a Destra, interrumpiendo a Looker que en esos momentos intentaba ponerle los lentes de contacto rojos-. Esta misión no está dentro de los registros de la Policía Internacional Pokémon. Confío en que tu amante lo entienda –comentó Leaf descaradamente, apenando a Destra-. Por favor, soy un agente encubierto también. Investigué su relación, pero su secreto está a salvo conmigo –sonrió Leaf, y Destra apuntó en su dirección con molestia.

-A riesgo de que te enojes conmigo… confío plenamente en Leaf –Destra en respuesta le dirigió una mirada fulminante-. Si esto es porque no confío en Nanu como tú quieres confiar… –intentó decir Looker.

-No veo porque tú si puedes confiar en quien te da la gana, pero yo tengo que cortar relaciones con mi padrastro –se fastidió Destra, pero Leaf logró calmarlos a ambos al separarlos antes de que pudiese comenzar un conflicto entre ellos.

-Se acaba mi descanso, tomen –prosiguió Leaf, entregando a cada uno un micrófono de oído-. Son micrófonos de una sola vía por seguridad. Pueden escuchar mis instrucciones, pero no pueden comunicarse de regreso. Lo lamento, pero si los atrapan, yo no existo. No llevo cinco años pretendiendo ser una mesera aquí para que arruinen mi cuartada con el Equipo Rocket –guiñó un ojo Leaf-. Por cierto, aquí dentro me conocen como Tsareena, ya saben, peluca verde, leotardo sensual de Pokémon para satisfacer las miradas lascivas de los clientes de Giovanni. Todas las camareras usan el nombre de lo que visten. Además, nadie debe saber mi verdadero nombre. Tú entiendes, ¿verdad 836? –se burló Leaf, Destra se escandalizó, apuntó a Leaf, pero ella tan solo se despidió lazando un beso al aire, dejándolos a ambos en el armario de la limpieza.

-¿Cómo sabe ella tu nombre clave? ¡No lo usas desde que tú y yo nos conocemos y ella no se ve mayor que yo! ¡Se ve de mi edad! ¡Looker! –apuntó Destra muy molesta, y Looker se estremeció y retrocedió.

-Te juro que no hay nada entre Leaf y yo, Destra. ¿Qué edad crees que tiene? No soy un degene… oh si, ella tiene tu edad –recordó Looker, fastidiando a Destra aún más-. Trabajamos en un caso en Johto juntos, es todo. Fue antes de conocerte, y no pasó nada entre nosotros. Ella me conoció como agente 836. Además, de qué te preocupas, ¿después de todo lo que hemos vivido en 18 años aún dudas de mí? –preguntó.

-Hubo periodos en esos 18 años en que te ibas y me dejabas sola. ¿Cómo crees que me hacía sentir eso? –se quejó Destra, pero Looker suspiró, por lo que pidió una pausa con un movimiento de su mano.

-Destra, ella está casada, y aunque nos falte el papel, tú y yo ya estamos demasiado involucrados, así que concéntrate por favor, eres mi jefa por todos los cielos –se quejó Looker, y Destra, un poco apenada, asintió y decidió confiar en él-. Tenemos poco tiempo –prosiguió Looker, buscando en el interior de la caja en la que venían los uniformes del Equipo Rocket y extrayendo un mapa del edificio-. ¿Lista para recordar tus lecciones? Entrenamiento de memoria fotográfica, un minuto por piso, son veinte pisos, comienza ya –ordenó Looker, y ambos comenzaron a memorizar los pasillos del edificio siguiendo los planos.

Casino Esquina del Juego. Piso 12.

-Dentro del Casino Esquina del Juego, se encuentran los más grandes criminales de Kanto –comentaba Tabitha mientras continuaba en comunicación con Máxima, escondida en esos momentos dentro de un cubículo del baño de chicas en el doceavo piso, único lugar donde definitivamente no habría cámaras de seguridad-. Los primeros tres pisos del casino, son la fachada externa. Los empleados de estos pisos son gente común y corriente, sin nexos con el Equipo Rocket, salvo las meseras. Todas las meseras son miembros del Equipo Rocket con acceso especial a las áreas fuera de límite. Si puso atención, habrá notado que el callejón tiene una puerta de servicio, esa área al igual que el helipuerto por el que llegó sin recomendación mía debo agregar, es el área de acceso de los invitados VIP –explicó Tabitha.

-Traficantes de Pokémon, ladrones, y demás escoria de Kanto, ¿no es así? –preguntó Máxima, Tabitha afirmó con un sonido-. Pero yo estoy en el doceavo piso, entré desde la azotea. No veo por qué sea importante el que yo sepa que los primeros tres pisos son una fachada si ya la dejé atrás –comentó ella.

-Las puertas de las escaleras de acceso de los pisos del 20 al 13 estaban cerradas, ¿no es así? Está en el piso 12 porque solo la del piso 12 estaba abierta –le recordó Tabitha-. Para acceder a ciertos pisos se requiere de una llave de acceso. Todas las meseras llevan una. Esta llave abre un elevador especial en los pisos 3 y 13 para acceder a los pisos 4 y 14. Además, esta llave les permite abrir cualquier cerradura, salvo la que pertenece a la oficina de Giovanni en el piso 18. Lo que intento decirle es: si quiere pasearse por el casino sin levantar sospechas y tener una llave que la lleve a salvo a los pisos con control de acceso, necesita un traje de mesera –comentó Tabitha. Máxima entonces escuchó que se abría la puerta del baño, y unas chicas entraban charlando alegremente. Máxima entonces se asomó entre las aperturas de la puerta de su cubículo, viendo a las chicas, un par de meseras, vistiendo leotardos de Pokémon-. ¿Líder Máxima? –preguntó Tabitha, pero Máxima solo esperó a que las chicas dejaran de maquillarse y se retiraran de regreso al casino- ¿Habré perdido la señal? –se preguntó.

-Tabitha… -comenzó Máxima, preocupando a Tabitha al otro lado de la línea-. ¿Por qué Giratinas debería de vestirme en un leotardo para moverme libremente por un casino? Seguro tienes hackeadas las cámaras de seguridad y lo único que quieres es verme paseándome en leotardo, maldito cara de Makuhita degenerado. Te informo que mis mejores días ya pasaron y que no me veo ni la mitad de bien que crees en esa sucia mente tuya –se quejó Máxima.

-Líder Máxima, es verdad que tengo hackeadas las cámaras de seguridad del casino, pero es por ayudarla a encontrar a Giovanni, entienda por favor –se defendió Tabitha, pero Máxima tenía sus dudas-. Escuche, solo tres miembros del Equipo Rocket tienen acceso a la oficina de Giovanni además del mismo Giovanni. Archer, su mano derecha; Pretel, la mano derecha de Archer; y Ariana, quien, pese a caer de la gracia de Giovanni hace casi quince años en un intento de toma de poder, aún conservó ciertos beneficios. Así que no puede simplemente vestirse de cualquier miembro del Equipo Rocket y tener acceso a la oficina de Giovanni, mucho menos si dos de esos tres están en descanso vacacional –le comentó Tabitha.

-¿Y eso como por qué significa que vestida en leotardo tendré mejores resultados? –se molestó Máxima, sintiendo vergüenza por lo que tendría que hacer si es que Tabitha tenía una explicación razonable.

-Piense en las meseras como la servidumbre personal de Giovanni. No cuentan con una llave de acceso para su oficina, pero el mismo Giovanni les abre la puerta –explicó Tabitha, y Máxima continuó esperando a la explicación razonable-. Por favor use su imaginación… -comentó Tabitha.

-¡Obvio no! –se quejó Máxima, pero se dio cuenta de que estaba desperdiciando valioso tiempo- ¿Dónde encuentro uno de estos trajes? –se quejó Máxima saliendo del baño de chicas, y teniendo cuidado con el movimiento de las cámaras, quedándose siempre en el lado al cual las cámaras en movimiento no apuntaban, u ocultando su rostro cuando pasaba por alguna cámara fija fingiendo estornudar o pretendiendo que se secaba el sudor.

-En uno de los cuartos donde no haya cámaras de seguridad –comentó Tabitha. Máxima podía escuchar las teclas de su computadora-. Si solo los baños, los elevadores, el área de descanso y los vestidores están exentos de cámaras entonces… de la vuelta en la siguiente intersección –comentó Tabitha, Máxima obedeció-. Cuente tres puertas y entre –prosiguió Tabitha, y así lo hizo Máxima, asegurándose en primer lugar de que no había nadie que pudiera descubrirla, y en segunda instancia de que realmente se trataran de unos vestidores-. Por cierto, no era necesario que ocultara su rostro. Pasando el cuarto piso todos son considerados invitados. Si alguien la ve solo pensará que es una mesera rumbo a vestirse –le comentó Tabitha.

-¡De modo que realmente hackeaste las cámaras! ¡Seguro solo querías verme en leotardo, pervertido! –se quejó Máxima, dirigiéndose a uno de los casilleros- Tienen una cerradura magnética –comentó Máxima.

-Deme unos minutos y mandaré un falso para… -intentó decir Tabitha, pero Maxima pateó una de las puertas con fuerza, varias veces-. ¿Qué fue ese sonido? –preguntó Tabitha una vez que no escuchó más.

-No necesito un falso, ya la abrí –comentó ella, extrayendo un traje que la apenaba bastante-. Típico, al menos es tipo Fuego –se quejó ella, y comenzó a vestirse-. No hay una llave de acceso aquí –se quejó ella.

-Claro que no, las meseras las necesitan para llegar a su lugar de trabajo, tendrá que robarse una, yo solo le conseguí el traje para infiltrarse sin problemas –exclamó Tabitha, fastidiando a Máxima aún más, pero sabiendo que contaba con poco tiempo, continuó vistiéndose.

Piso 03.

-Según el mapa, el elevador que nos lleva al cuarto piso debería estar por aquí –comentó Looker, guiando a Destra mientras ambos se mantenían en los límites de la fachada, entendiendo de antemano que fuera de la misma, donde se encontraban las máquinas de apuestas, era territorio civil-. Increíble que solo una puerta separa a los civiles de todo un mundo de criminales desalmados. Una auditoria y este lugar debería estar clausurado –se quejó Looker mientras miraba por la ventana circular en la puerta que separaba a la fachada de la organización criminal-. Ni siquiera tiene un seguro, solo un par de guardias del otro lado –continuó con sus quejas Looker.

-Cuando seas el líder de tu propia organización criminal te quejas de la seguridad –insistió Destra, empujando a Looker en dirección a la zona de asesores, donde un miembro del Equipo Rocket hacía guardia-. ¿Tenemos una palabra clave? –preguntó Destra.

-Con entrar por la puerta de servicio basta. No van a sospechar –le comentó Looker, sacando su tarjeta de acceso del bolsillo de su pantalón y acercándose a la puerta del elevador, mientras el miembro del Equipo Rocket que montaba guardia lo observaba.

-¿Pretel? Pensé que era tu descanso –comentó el miembro del Equipo Rocket, quien entonces miró en dirección a Destra. Ella desvió la mirada haciéndose la ruda-. Un momento… -comenzó el miembro del Equipo Rocket, por lo que Looker y Destra comenzaron a preocuparse- Maldito bastardo, ¿con Ariana? Cuando Otto me dijo que era sospechoso que los dos se tomaran el mismo día de descanso le dije que estaba loco. Acabas de hacerme perder 500 créditos –se fastidió el miembro del Equipo Rocket.

-Te lo tienes bien merecido, bastardo, ¿cómo te has atrevido a dudar de mí? –comenzó Looker con su actuación, sorprendiendo a Destra aún más- Las tengo locas, ya lo sabes. Ni Ariana pudo con mis encantos, ¿no es así mi naranjita hermosa? –comentó a tono de burla.

-¡Cómo si eso fuera cierto! ¡Ábreme la puerta, imbécil! –agregó Destra con violencia, intimidando al miembro del Equipo Rocket- ¿Te parece que yo me rebajaría a salir con este bueno para nada? ¿Uh? ¡Hazte a un lado! –sentenció Destra.

-¡Lo siento mucho, señorita Ariana! ¡Adelante! –se estremeció el miembro del Equipo Rocket, abriéndole la puerta- Oye Pretel, no me hagas esas bromas. Estaba genuinamente feliz por ti –se quejó él.

-¿Qué puedo decir? Soy un galán, pero no puedo ser de una sola chica. Tú entiendes –guiñó el ojo Looker, mientras las puertas del elevador se cerraban-. Ya se la había creído, no tenías que desmentirlo tan agresivamente –sonrió Looker.

-Primero, señor gigolo, me fastidia lo bien que te adaptaste a tu papel de seductor –apuntó Destra-. Y en segundo, si vas y aceptas la relación, tendremos a todos los amigotes de Pretel entrevistándonos y levantando sospechas. Por último, si esta tal Ariana hizo un golpe para apoderarse del control del Equipo Rocket y se vio degradada en rango, no me creo que sus aspiraciones sean tan bajas como para salir con eso… -apuntó Destra.

-Eso, soy yo disfrazado, y técnicamente sales conmigo, así que es canon –bromeó Looker, por lo que Destra le tiró del oído-. Era broma, era broma. Me estás corriendo el maquillaje –se quejó Looker, y las puertas del elevador se abrieron, estaban ahora en el piso 13, lo que llamó la atención de Destra-. No creías que era tan fácil como usar el elevador hasta la oficina de Giovanni, ¿verdad? Hay que buscar el otro elevador del otro lado del casino, para tener acceso a los pisos del 14 al 20. Cuestiones de seguridad –comentó Looker.

-Vaya seguridad si ya llegamos hasta aquí –se quejó Destra, viendo a varios miembros del Equipo Rocket caminando como si nada por el lugar, o coqueteándole a las chicas vestidas en leotardo de Pokémon-. ¿Por qué hay un segundo elevador? –preguntó.

-En este nivel solo hay criminales menores, estafadores, ladrones carteristas, los negocios de baja alcurnia –le explicó Looker, y ambos caminaron por las mesas de póker, entre las máquinas tragamonedas, y hasta llegar a la zona del bar- Los pisos del 14 al 20 es donde está el verdadero negocio, donde están los verdaderamente peligrosos: traficantes de Pokémon, científicos descabellados, esa escoria –prosiguió Looker, y entonces notó a una mujer vestida en un leotardo blanco de Scorbunny, que de Scorbunny solo tenía la cola de algodón, un moño anaranjado como gargantilla, y las orejas del Pokémon de fuego como diadema, además de zapatos de tacón naranjas para hacerle juego. Looker la miró por un tiempo prolongado, por lo que Destra, evidentemente celosa, le tiró de la oreja-. ¡Oye! –se quejó Looker.

-Sé que no estoy vistiendo leotardo, cariño, pero me considero más atractiva que una chica vestida de Scorbunny para apelar a la depravación masculina –se quejó Destra, pero Looker en respuesta, la tomó de la cabeza, se la giró en dirección a la chica del leotardo, y Destra lo comprendió tras ver su larga cabellera roja y ojos del mismo color-. ¿Máxima? –comentó ella.

-¿Qué hace ella aquí? –se molestó Looker- No me digas… que nuestro informante y el informante del Equipo Magma… -sospechó Looker, ambos intercambiaron miradas, asintieron, y siguieron a Máxima- Se dirige a la zona de elevadores –susurró Looker.

-Lo que significa que realmente tiene la misma información que nosotros –dedujo Destra, pero entonces ambos notaron a un par de ancianos ebrios que detenían a Máxima en su andar, un anciano en un traje azul, otro en traje rojo.

-Hola linda Scorbunny, ¿te molesta hacerle a un par de pobres ancianos estafados un poco de compañía? –comentó el anciano, evidentemente ebrio. Máxima retrocedió un par de pasos- A mi amigo Stan y a mí nos acaban de estafar. ¿Puedes creerlo? Un sucio niño y su Gastly. ¿Cómo se llamaba…? –preguntó el anciano.

-¿Qué importa cómo se llamaba? No es nuestro trabajo preguntar por el nombre de cada entrenador estafado Rich –se quejó el anciano en el traje rojo, quien ya miraba a Máxima con lujuria-. Solo quiero un abrazo, hic… me chiflan las pelirrojas. ¿Qué tal unos 1000 créditos por servirnos unos tragos, preciosa? –invitó Stan.

-Yuu… Yunichi… Yuki… -meditaba Rich, intentando recordar el nombre del entrenador, mientras Stan acercaba sus manos de forma lujuriosa en dirección a Máxima, quien comenzó a pellizcarle la mano cuando se acercó demasiado mientras soportaba la tentación de partirle el brazo en ese momento al anciano- ¡Yuuji! –exclamó el anciano, y Máxima le prestó atención por fin- Jamás olvidaré ese nombre. Yuuji, el niño del Gastly. Teníamos la estafa perfecta, y la perdimos por un listillo que utilizó a un Gasly de bajo nivel solo para defender a su novia llorona –insultó Rich.

-¿Ah sí? –comentó Máxima, abrazándose del brazo de Rich de forma coqueta, entristeciendo a Stan, y confundiendo a Destra y a Looker- Cuéntame más por favor. ¿Dices que tenían la estafa perfecta, pero que un niño de nombre Yuuji se las arregló para estafar a los estafadores? ¿Qué ocurrió? Cuéntamelo todo con lujo de detalles –prosiguió Máxima, llevándose a Rich hasta la barra, caminando del otro lado, y sirviéndole un trago. Rich alegremente comenzó a contarle la historia, mientras los preocupados de Destra y Looker intercambiaban miradas.

-Creo que eso confirma que es la madre de Yuuji –apuntó Destra, Looker asintió-. Espera, esto es terrible. Si ella está aquí, no creo que sea realmente por ser una empleada del lugar. Seguro ella sabe que Giovanni está en el edificio –insistió Destra.

-Esa es la mitad de las preocupaciones –comentó Looker-. Ambos conocemos su estilo, hizo estallar todo el gimnasio de Ciudad Verde –le recordó Looker, y Destra reaccionó en señal de preocupación, mientras Looker comenzaba a sudar-. Si ella está aquí, sabiendo que Giovanni está aquí… no viene a charlar, Destra. Viene a ponerle fin –le explicó Looker, Destra asintió, y entonces se escandalizó.

-Tu rostro… se te está corriendo el maquillaje –le comentó Destra preocupada-. Leaf, Leaf, ¿dónde está Leaf? –preguntó Destra, mirando en todas direcciones. Notando al par de miembros del Equipo Rocket que actuaban sospechosamente, Máxima dejó de escuchar la historia de Rich por un momento para prestar atención, notando el como el rostro de uno de ellos se derretía.

-¿Podrá ser…? –susurró Máxima para sí misma, notando el pánico en la chica, quien buscaba desesperadamente a alguien, hasta distraerse presionando su oído- Un transmisor de una sola vía. Ya veo, así que son los detectives –sonrió Máxima, y fingió regresar su atención a Rich, mientras continuaba analizando lo que ocurría, notando a una de las meseras, vistiendo de Tsareena, presionando su oído mientras entregaba una bebida a una anciana en una de las máquinas tragamonedas- La tercer agente –dedujo Máxima.

-Tuvo suerte te digo, solo fue suerte –se quejó Rich, y Máxima, regresando su atención al anciano, fingió una sonrisa-. Pero sabes, tengo que admitir que aún si me molesta, ese chiquillo realmente nos jugó una buena. Parecía un novato cualquiera, pero logró darnos una falsa seguridad a nosotros. Nosotros somos los de la falsa seguridad. Pensábamos que teníamos dinero fácil, pero no. Eso nos pasa por subestimar a un mocoso –se quejó Rich.

-Ya hombre, después de esto sabemos que un Pokémon Fantasma con Levitación es nuestro problema –le respondió Stan, intentando animar a su amigo que ya lloraba en su ebriedad-. Además, cualquier mocoso que pueda engañar a un par de estafadores como nosotros, merece nuestro respeto. Salud por Yuuji, el machaca estafadores –declaró Stan.

-¡Salud! –respondió Rich alegremente- Oye Scorbunny, bebe con nosotros. Anda, damos buenas propinas, no te estamos estafando –comentó Rich. Máxima observó de reojo el como la chica en leotardo de Tsareena se acercaba a los detectives, y profesionalmente susurraba sin dirigirles la miraba y regresaba a trabajar. Los supuestos agentes del Equipo Rocket entonces se retiraron en la dirección contraria, aunque la chica dirigió la mirada en dirección a Máxima, quien pretendió no darse cuenta. Máxima entonces sonrió.

-¡Salud! –exclamó con fuerza Máxima, la chica en leotardo de Tsareena la notó, pero los detectives ya no estaban cerca para notar la escena que Máxima estaba comenzando- ¡Por los adorables estafadores estafados! –prosiguió Máxima, pretendiendo estar ebria.

-¡Por los adorables estafadores estafados! –exclamaron Rich y Stan, y vaciaron sus tragos de un solo movimiento, mientras Máxima bailaba tambaleantemente, notando que la chica en leotardo de Tsareena presionaba su oreja nuevamente, antes de acercarse a Máxima con molestia.

-Scorbunny, ¿molestas a los señores? –preguntó Leaf en su papel de empleada del lugar- Lo lamento caballeros, pero las meseras no tenemos permitido beber. Tendrán que disculparme mientras llevo a mi compañera a refrescarse –intentó decir Leaf.

-¡Salud por la bella Tsareena! –gritó Máxima, Rich y Stan exclamaron con fuerza, alzando sus vasos vacíos, y fastidiando a Leaf, quien tuvo que mantener su papel de mesera cuando notó que Rich y Stan bebían de vasos vacíos.

-Tsareena, ¿cómo voy a brindar en tu honor así sin alcohol? –preguntó Rich, y Máxima continuó haciendo brindis tras brindis, levantando su vaso al aire como todo una ebria- ¿Te importaría? Creo que Scorbunny no está cooperativa en estos momentos –declaró Rich, por lo que Leaf tuvo que acceder y tomar una botella del bar, dándole la espalda a Máxima momentáneamente.

-Es extraño… Scorbunny no tomó absolutamente nada y ya está ebria –comentó Stan, Leaf escuchó, se dio la vuelta, pero Máxima ya estaba corriendo en dirección a los elevadores- Mira como corre. ¡Ve por ellos Scorbunny! –gritó Stan demasiado ebrio.

-Espera… -comentó Leaf, buscando su llave de acceso, notando que no la tenía-. ¡Petrel! ¡Ariana! –llamó Leaf por su comunicador de una sola vía, y tanto Looker como Destra, ya nuevamente maquillados y saliendo del área de descanso a donde los había enviado Leaf para el retoque, escucharon-. No sé quién es, pero una chica en leotardo de Scorbunny me robó mi llave de acceso, pensé que debían saberlo –finalizó Leaf, sin unirse a la persecución para mantener su imagen de empleada del local.

-Nos descubrió –concluyó Looker, comenzando a correr en dirección a la zona de elevadores-. ¿Qué hacemos? ¿La delatamos y pedimos ayuda a otros miembros del Equipo Rocket? –preguntó Looker con Destra siguiéndolo de cerca.

-Si hacemos eso, está muerta –le respondió Destra-. O la atrapamos nosotros o no la atrapa nadie –Looker asintió, pasaron por entre las máquinas tragamonedas, y llegaron frente al elevador y ante Máxima charlando con el miembro del Equipo Rocket que montaba guardia.

-¡Es él! ¡El pervertido que me tocó indecentemente! –fingió Máxima apuntando a Looker, el miembro del Equipo Rocket, enamorado por ver a Máxima en su leotardo, decidió hacerse el héroe frente a ella.

-Tranquila Scorbunny, yo me encargo –respondió el miembro del Equipo Rocket, deteniéndose al notar quien era a quien Máxima había apuntado-. Ah, es solo Petrel. Es un pervertido, pero es un pervertido conocido –intentó decir el miembro del Equipo Rocket, pero Máxima ya se despedía de él desde el interior del elevador mientras se cerraban sus puertas-. Am… de nada… -comentó el miembro del Equipo Rocket.

-¡Detén el ascensor! –gritó Looker, el miembro del Equipo Rocket solo vio la puerta cerrarse, y miró a Looker confundido, tomando su radio para alertar en los pisos superiores- Oye no, solo quería su teléfono, no es necesario que llames a nadie, ya sabes, me chiflan las que se hacen las difíciles –intentó convencer Looker, el miembro del Equipo Rocket entonces miró a Destra.

-Me debe dinero –fue todo lo que se le ocurrió, el miembro del Equipo Rocket asintió, y bajó su radio, Looker y Destra suspiraron en señal de alivio, pero Looker comenzó a presionar furiosamente el botón de llamada al elevador.

Piso 18.

-¿Qué es ese ruido? –preguntó un miembro del Equipo Rocket, quien escuchó una especie de pequeña explosión cuando el elevador se detuvo. Momentos más tarde se abrió la puerta, y Máxima salió del mismo tosiendo por el humo-. ¿Está todo bien? –preguntó.

-Es terrible, el tablero de control estalló de repente –fingió Máxima, el miembro del Equipo Rocket se asomó, encontrando el tablero agujerado. Mientras estaba distraído, Máxima se colocó su tacón, ya que lo había usado para destruir el tablero- ¿Cómo vamos a bajar? –preguntó.

-Tranquila, cuando se averían los elevadores nos permiten abrir el acceso a las escaleras de servicio –comentó el miembro del Equipo Rocket, tomando su radio-. Control, aquí piso 18. El ascensor se averió, necesito que abran las puertas de las escaleras de servicio en lo que podemos repararlo –comentó el miembro del Equipo Rocket. Tras haber realizado el anuncio, las puertas de servicio, justo al lado del ascensor, dejaron salir un sonido de desatasco. Máxima empujó la misma, estaba abierta ahora, se asomó por las escaleras, y escuchó como se abría una puerta a varios pisos de distancia.

-Mis viejas enemigas… escaleras –escuchó Máxima a Looker, quien miró arriba, encontrándola asomándose-. Alto, pido tregua –gritó Looker a Máxima, quien se estiró el parpado y le sacó la lengua- ¡Máxi…! –gritó Looker.

-Alto allí –interrumpió Máxima-. Me delatas, yo te delato. ¿Quieres arriesgarte? –se burló Máxima, Destra en respuesta, comenzó a empujar a Looker escaleras arriba. Máxima, sabiendo que tenía poco tiempo, comenzó a comunicarse con Tabitha- Estoy en problemas, los detectives me descubrieron. Necesito encontrar la oficina de Giovanni, ahora mismo –prosiguió Máxima, intentando perderse entre los clientes del casino, sabiendo que el leotardo de Scorbunny no la dejaría esconderse tan fácilmente.

-Líder Máxima, aún si le digo donde está, no hay forma de que entre con la llave que se robó –comentó Tabitha, mirando por todas partes, buscando la oficina de Giovanni-. Tienen que invitarla a entrar, así es como funciona. Sabía que este era un plan ridículo, sabía que era una locura –se quejaba Tabitha.

-Dime donde está la maldita oficina y déjame preocuparme por que me inviten a entrar –se fastidió Máxima, notando a algunas meseras charlando, una vestía de Gardevoir, la otra era una Lopunny.

-Me llevaré toda la botella. El señor Giovanni no quiere interrupciones, así que estaré sirviéndole toda la noche, debí traer zapatos de tacón bajo –se quejaba la Gardevoir, y Máxima, sonriente, se acercó a ellas. Mientras lo hacía, Looker y Destra por fin llegaban, aunque Looker ya estaba agotado, y comenzaba a sudar nuevamente.

-¡Hola! –exclamó Máxima alegremente- Gardevoir, perdona, ¿son bebidas para el jefe? Acabo de recibir la orden de servirle yo misma –comenzó Máxima, la chica vistiendo de Gardevoir la observo con curiosidad.

-¿Eres nueva? –preguntó la chica en leotardo de Gardevoir, y Máxima asintió, notando a los detectives que le seguían el paso, muy lentamente ya que Looker sintió un tirón en su costado por el esfuerzo- Ya veo… mi más sentido pésame, es horrible ser la nueva y tener que servir al jefe. Un consejo, no lo hagas esperar, a todo lo que te diga tú dices que sí, no importa lo que te pida, ¿entendiste? Y si te pregunta si escuchaste algo de su reunión, lo niegas rotundamente. Las meseras del jefe tenemos que fingir ser unas cabezas huecas para conservar nuestro trabajo. Ya sabes que solo hay una forma de salir del Equipo Rocket, ¿verdad? –preguntó ella.

-Lo tengo bien claro, tu bandeja por favor –pidió Máxima, Gardevoir le entregó la misma. Máxima, a paso apresurado y pretendiendo no estar siendo perseguida, caminó a ciegas por el edificio- Tabitha… oficina… ahora… -se quejó Máxima.

-Siga derecho –respondió Tabitha, las puertas del elevador se abrieron, por lo que las escaleras de servicio se cerraron. Máxima comprendió que aquella vía de escape se había perdido, pero aquello era lo menos importante ya que de las puertas del elevador salió Leaf, quien la miraba fijamente-. Doble a la izquierda –prosiguió Máxima, Looker y Destra ya estaban muy cerca-. Toque la puerta y anuncie que es servicio –terminó Tabitha.

-¡Servi…! –intentó decir Máxima, cuando Looker la atrapó por la espalda doblándole la muñeca, forzando a Máxima a equilibrar la bandeja, y a Destra a tomarla momentáneamente para hacerla a un lado y terminar de inutilizar a Máxima.

-¡Ya era hora! ¡Odio que me hagan esperar! –se escuchó del otro lado de la puerta, seguido de un sonido metálico, el del seguro de la puerta abriéndose de forma automática- Está abierto. Ahora entra –se escuchó nuevamente.

-De inmediato jefe –respondió Máxima, fastidiando a Looker y a Destra, mientras se reponía, tomaba su bandeja, y abría la puerta- Lamento haberlo hecho esperar –continuó Máxima, entrando en la oficina de Giovanni, quien se encontraba sentado en su escritorio, acariciando a su Persian. Máxima se dispuso a cerrar la puerta tras de ella, pero Looker la detuvo.

-Oiga jefe, ¿no está muy ocupado? –preguntó Looker, nervioso. Destra se escandalizó en ese momento- Lamento mucho importunarlo jefe. Pero tengo un anuncio importarle que hacerle. Sé que siempre está ocupado, pero realmente no puede esperar –insistió Looker.

-¿Pretel? ¿No me pediste el día? –se escuchó desde un sillón frente al escritorio de Giovanni, desde donde un agente del Equipo Rocket, de cabellera azul, y usando un uniforme blanco de vestir, trabajaba en su computadora- Umm… ¿Ariana también está aquí? ¿Qué ocurre Pretel? –preguntó el hombre.

-¡A-Archer! –exclamó Looker alegremente tras reconocerlo, y haciéndose entrar, incluso empujando a Máxima a un lado- ¡Justo a la persona que quería ver! ¡Esto significa que no tengo que buscarlos y darles la noticia por separado! ¡Jefe, realmente sé que está ocupado, pero le juro que no lo molestaría si no fuera una noticia muy importante! –insistió Looker.

-¿De qué estás hablando? –sentenció Giovanni, preocupando a Looker y a Destra- Ustedes par de descerebrados no necesitan pedir permiso para entrar. Si no estaban en descanso esta reunión les incumbe también, siéntate, escucharé tu anuncio después de una bebida, y más te vale que sea un anuncio que valga la pena. Scorbunny, whisky –ordenó Giovanni, y Looker la miró a manera de burla, Máxima le regresó la mirada, pero llena de molestia, aunque siguió con el juego-. Y cierren la puerta. Esto no es para oídos de nadie. Tú puedes quedarte Scorbunny, jugaré contigo cuando acabe la reunión –comentó Giovanni, enfureciendo a Máxima, pero ella continuó con su papel y le sirvió su bebida, acercándose lo suficiente a Giovanni como para llamar su atención-. ¿No nos hemos visto antes? –preguntó, Máxima se preocupó.

-Oh vamos Giovanni, reconocerías esas curvas donde sea. Todos sabemos que no olvidarías un cuerpo como ese –señaló Looker, Archer se tapó la boca evitando que se le escapara la risa-. Miras donde no es, date la vuelta y enséñale lo que tienes, Scorbunny, Giovanni no es bueno con los rostros, pero seguro te reconoce otra cosa –prosiguió Looker, molestando no solo a Máxima, sino a Destra, mientras Máxima, obediente, modelaba para Giovanni.

-Vaya vaya, me gusta lo que veo –comentó Giovanni, Destra y Máxima ya lo asesinaban en sus respectivas mentes-. Tu anuncio Pretel, soy un hombre ocupado, y quisiera seguir con esta reunión. Scorbunny, sírvele algo a Pretel y a Ariana.

-De inmediato… jefe… -se acercó Máxima, ofreciéndole un vaso y pretendiendo servirle, solo que Máxima fingió fallar, y mojó los pantalones de Looker con el whisky-. Oops… lo lamento… solo soy una mesera torpe… -comentó Máxima con molestia.

-Jajaja, ella me agrada –comentó Giovanni, Archer se burló de igual manera de Looker-. Pero basta de tonterías. Pretel… ¿a qué has venido? –preguntó Giovanni ya desesperado.

-Por supuesto –prosiguió Looker- ¡Archer! ¡Jefe! –continuó Looker, haciendo tiempo para que se le ocurriera algo- ¡Scorbunny! –prosiguió, Giovanni ya comenzaba a molestarse- Me complace el informarles, que… -desvió la mirada Looker, Destra ya temblaba de miedo- Que… ¡Que Ariana y yo nos vamos a casar! –declaró, Máxima y Destra se estremecieron por lo ridículo de la noticia, Archer escupió su bebida, y Giovanni, tras colocar su vaso en la mesa, miró a Looker con molestia.

-Ya veo… -comenzó Giovanni, Looker ya temblaba preocupado, Destra acercaba su mano a su cinturón, buscando su Pokébola-. Pretel, ¿crees que soy un estúpido? –preguntó Giovanni. Destra presionó el mecanismo de su Pokébola, y esta se expandió- ¡Claro que ya venía venir esto! ¿Por qué otra razón ambos me pedirían un día libre al mismo tiempo? –exclamó Giovanni alegremente- Scorbunny, bebidas, esto hay que celebrarlo –declaró Giovanni.

-Perdí mi oportunidad… -se escuchó a Archer, deprimido en su asiento-. Felicidades… maldito engendro del mal. ¿Pero por qué Ariana? Pretel coquetea con todo lo que se mueve, yo solo tenía ojos para ti –declaró Archer entristecido.

-Me hace reír… -respondió Destra aterrada, Archer solo bajó la mirada con dolor-. No puedo creer que eso funcionó –se dijo a sí misma Destra, Máxima solo la miró con molestia, como si hubiera preferido que los descubrieran, que era el caso.

-Ya deja de deprimirte, Archer. Hoy ha sido un día de buenas noticias, y es hora de que los comprometidos las escuchen. Scorbunny, las luces –ordenó Giovanni, y Máxima se acercó a los apagadores, encargándose de las luces. Giovanni entonces encendió un proyector-. Dales el resumen, no planeo volverlo a escuchar todo. Scorbunny, un masaje –ordenó Giovanni, y Máxima, increíblemente molesta, fue al escritorio de Giovanni a darle un masaje, mientras Archer proyectaba en la pared.

-Bueno… Pretel me ayudó con la presentación, así que no hay mucho que explicarle, pero ya que estás aquí, Ariana, te daré el resumen –prosiguió Archer, pasando de diapositiva en diapositiva, hasta llegar a una donde mostraba a un Pokémon que ni Looker, Destra o Máxima, habían visto antes-. Como ya todos saben, el proyecto Mewtwo cumple ya 17 años desde el accidente en Isla Nueva, que cobró la vida de varios de nuestros colaboradores, todos en la nómina del Dr. Fuji, quien se cree muerto tras la explosión, aunque no encontramos su cuerpo –prosiguió Archer, mostrando en las diapositivas el accidente de Isla Nueva, donde unas cámaras de muy baja resolución alcanzaron a grabar a un extraño Pokémon-. Mewtwo-01, el primero de los clones de Mew, nació este día –prosiguió Archer, cambiando diapositivas, a una que mostraba a Blaine, el miembro del Alto Mando-. Independientemente de los esfuerzos de Blaine, no hemos logrado encontrarlo. Sin embargo, Blaine expuso que muy probablemente la materia celular de Mewtwo-01 se disolvió a lo largo de los años, como pasó con los primeros clones que creamos de Pokémon comunes. No es suficiente para dar por muerto a Mewtwo-01, pero fue suficiente para comenzar el proyecto Resurrección, el cual me complace anunciar ha tenido excelentes resultados –continuó Archer, mostrando otra imagen, esta de mejor resolución, en la cual se mostraba al mismo Pokémon, solo que más pequeño, en números superiores, y con varios científicos cuidando de ellos.

-Qué barbaridad en lo que se ha convertido mi inversión –se quejó Giovanni, interrumpiendo momentáneamente la presentación-. Rebajarme a construir guarderías, invertir en centros de cuidado, todo para que mis preciadas máquinas de destrucción no se vuelvan en mi contra –meditó Giovanni al respecto.

-Todo valdrá la pena, jefe –mencionó Archer-. A lo largo de estos 17 años, hemos continuado con la clonación de Mewtwo, con resultados diversos. Algunos se disolvieron tras un tiempo, otros se levantaron en contra de sus creadores y tuvieron que ser exterminados –prosiguió Archer, mostrando un video de varios agentes del Equipo Rocket acorralando con su ejército de Pokémon a uno de esos Mewtwo renegados, y quien rodeado de otros Pokémon al mando del Equipo Rocket, sucumbió ante los brutales ataques. Tanto Destra como Máxima no pudieron ver, era algo horrible-. Blaine sugirió hacer clones más jóvenes, y criarlos como se criaría a otros Pokémon. Los resultados fueron sorprendentes –prosiguió Archer, mostrando un video de un Mewtwo joven, frente a una entrenadora de cabellera larga, vistiendo un traje del Equipo Rocket.

-Trata con una –comenzó la mujer, lanzándole una pelota al Mewtwo, quien la atrapó con sus poderes-. Otra… -prosiguió la mujer en pantalla, y el Mewtwo atrapó la segunda pelota- Gíralas en el aire –ordenó la mujer, y el Mewtwo obedeció- Intentemos con una más –continuó ella, el pequeño Mewtwo ya giraba tres esferas, y comenzaba a flotar, divertido-. Aquí Sabrina, Mewtwo-23 responde correctamente a los estímulos Psíquicos. Está listo para el entrenamiento –comentó la mujer en el video, la pantalla entonces se oscureció, comenzando con otro video-. Aquí Sabrina, Administradora del Equipo Rocket con la prueba de resistencia C-509. Mewtwo-23 ha pasado todos los controles de seguridad, procedemos a realizar una prueba de campo –continuó la mujer. Mewtwo-23, ya un adulto, se encontraba en pantalla frente a un Gyarados. El Gyarados aparentemente era el Pokémon de otro entrenador del Equipo Rocket, quien ordenó a Gyarados usar Hyper Rayo, mismo que Mewtwo resistió-. Ahora, Fuerza Psíquica –ordenó Sabrina, y con un leve movimiento de su mano, Mewtwo lanzó a Gyarados a los aires, segundos más tarde cayó al suelo noqueado-. Prueba de campo C-509 terminada, el Pokémon está listo para su entrega, buen trabajo –terminó Sabrina.

-En efecto, excelente trabajo –comentó Giovanni-. Si me hubieran dicho hace 17 años, que necesitaba invertir tiempo y dinero en la correcta crianza de un Pokémon, los hubiera lanzado por la ventana sin dudarlo –prosiguió Giovanni, orgulloso-. Pero la recompensa, es todo un ejército de Pokémon inmensamente fuertes, obedientes y enteramente leales a mí –continuó Giovanni, Archer pasó a la siguiente diapositiva, en la cual varios Mewtwo se encontraban dormidos dentro de contenedores especiales, a la espera de ser reactivados-. Ahora, dame las buenas noticias, Archer. Dime que lograron replicar la energía del Omega –prosiguió Giovanni.

-Esa… señor… es la mala noticia… -mencionó Archer, y la sonrisa de Giovanni se esfumó-. El Omega no está reaccionando como esperábamos. Los Mewtwo que hemos expuesto al X siguen perdiendo el control –confesó Archer, molestando a Giovanni.

-¿Qué has dicho? –lo tomó Giovanni del cuello, y lo azotó al suelo con fuerza. Looker y Destra intercambiaron miradas, Máxima por su parte, acercó su mano a los brazaletes de tela de su leotardo, que llevaban dentro un par de objetos, en el derecho, una Piedra Llave, en el izquierdo, una Pokébola negra. Tomó ambos objetos, y los ocultó detrás de su espalda mientras accionaba el mecanismo de la Pokébola negra, que se expandió- ¡Me dijiste que tendrías resultados para estas fechas! –insistió Giovanni.

-Jefe, jefe tranquilo –intentó mediar Looker, separando a Giovanni de Archer-. Vamos jefe. Hay que terminar la presentación primero antes de ponernos violentos. Beba algo. Scorbunny, el jefe requiere de un masaje. No quieres que se enoje antes de llegar a lo bueno, ¿o sí? –preguntó Looker, Máxima se mordió los labios, y volvió a guardar ambos objetos.

-No se enoje jefe, le prepararé mi especialidad para ponerle una sonrisa de vuelta en su rostro, le incluiré un masaje también –comentó Máxima. Giovanni en respuesta se acomodó la corbata, se sentó, y Máxima le sirvió otra bebida.

-Dime Archer: ¿De qué me sirve un ejército de Pokémon con poderes Psíquicos impresionantes, si un solo Pokémon de Hoenn puede exterminarlos a todos de un solo ataque? –se quejó Giovanni, y Máxima, en medio de servir su bebida, prestó atención- Díselo Pretel. Que este imbécil entienda que no podemos ir a la guerra sin replicar la fuerza de esos titanes –insistió Giovanni.

-Jefecito, no me meta en esto, yo quiero disfrutar de mi luna de miel antes de hacerle la guerra al mundo –respondió Looker nerviosamente, Giovanni comenzó a molestarse, pero Máxima comenzó a masajearle los hombros nuevamente, tranquilizándolo.

-Oh eres buena… muy buena… -sonrió Giovanni, Looker y Destra suspiraron aliviados-. Tienes experiencia con esto, ¿verdad preciosa? Sabes cómo complacer, ¿qué más sabes hacer? –preguntó Giovanni.

-Tengo experiencia con ancianos jefe, los cuido muy bien –agregó Máxima coquetamente, y Giovanni se alegró de escuchar aquello, Looker y Destra intercambiaron miradas, Máxima solo los miró con molestia.

-Jefecito, mientras más rápido terminemos, más rápido puede regresar a su masaje –comentó Looker, Giovanni asintió, movió su mano, y Archer continuó con la presentación. Esta vez, Máxima ponía más atención todavía.

-El Omega… -comentó Archer, mostrando en pantalla una roca con el símbolo de Omega sobre la misma-. También mal llamado Prisma Rojo por los miembros del Equipo Magma –prosiguió Archer, cambiando diapositivas, y mostrando en pantalla una foto que pertenecía al archivo de la Policía Internacional Pokémon. Tanto Looker como Destra la reconocieron. Máxima también la reconocía, pero no por las mismas razones, sino porque ella era parte de la fotografía- Siguiendo la fotografía que nos proporcionó nuestro infiltrado en el Equipo Magma, reconocimos a los miembros en la fotografía –apuntó Archer, a una fotografía de una miembro del Equipo Magma, y un joven entrenador, estrechando sus manos-. Brendan Yuuki… hijo de Norman, el en ese entonces Líder de Gimnasio en la Región Hoenn. Se pensaba fallecido en el incidente de la Batalla de los Titanes, hasta que reapareció algunos años más tarde bajo el nombre de Brendan Birch, deteniendo al Asteroide Delta de impactar a la Región Hoenn, y enfrentando a un Pokémon misterioso con habilidades muy similares a las de nuestro Mewtwo, a quien vaporizó con ayuda de él –continuó Archer, mostrando un video, uno donde un Pokémon extrañamente veloz escapaba de los ataques llameantes de un Pokémon inmensamente poderoso-. Groudon –presentó Archer, impresionando a Looker y a Destra, quienes estaban sin habla-. Y sobre su cabeza… Brendan Birch… -apuntó Archer.

-El inofensivo coordinador Pokémon, vaya fachada se consiguió el profesor –mencionó Giovanni, Looker y Destra entonces miraron a Máxima, se mordía los labios con ira, pero no entendían la razón de su molestia-. Siendo el entrenador tan bueno que presume ser, me sorprende que haya bajado la guardia y se haya dejado robar –se enorgulleció Giovanni.

-Eliminó él solo a diez de nuestros clones, mi señor, yo no diría que fue fácil –mostró Archer otro video, donde Groudon vaporizaba a varios de los Mewtwo enviados por el Equipo Rocket. Con cada uno que caía, Máxima enfurecía aún más-. La Erupción de Groudon sale de la escala de la Erupción de cualquier Pokémon conocido jefe, no hubo sobrevivientes por parte de los clones, pero al final, logramos extraer el Omega del interior del profesor –mostró otro video Archer, en este se mostraba a Brendan, sometido en el suelo, y con Sabrina, la misma Sabrina que había entrenado a los Mewtwo, usando sus poderes Psíquicos para extraer algo del interior de la mano izquierda de Brendan, mientras el profesor gritaba de dolor, se tomaba el pecho con la mano libre, y unos extraños tatuajes en su brazo reaccionaban con violencia a lo que estaba ocurriendo. Cuando Sabrina logró extraer el Prisma Rojo, el Omega, otros tatuajes en el brazo derecho de Brendan reaccionaron, lanzando a Sabrina lejos de Brendan, quien entró en un frenesí inquietante, que hería a Máxima, quien ya lloraba por lo que estaba presenciando- No entendemos lo que ocurrió en este momento. Solo sabemos que los tatuajes del brazo izquierdo de Brendan llevaban el mismo patrón de los símbolos en el cuerpo de Groudon, y que no son iguales a los patrones del tatuaje en el brazo derecho del profesor. Sabrina además dijo que no sintió otro Prisma en el interior del cuerpo del profesor. En todo caso, ya no podemos acercarnos al profesor, está recluido, con la Campeona de Hoenn a su cuidado en todo momento –le explicó Archer, mostrando otro video, esta vez uno a una distancia considerable, mientras el camarógrafo espiaba a May, la Campeona de Hoenn, quien ya lo había descubierto. El clima entonces se tornaba violento, y el video se cortaba- No se necesita ser un genio para adivinar que el heterocroma de la Campeona de Hoenn también significa que el Prisma Azul reside en su interior –apuntó Archer al ojo derecho de May.

-Un problema a la vez, Archer –se quejó Giovanni-. El Omega, su energía es contraria al X. Si me dices que necesitamos el Alpha para cargar a las Mega Piedras en las que hemos estado trabajando, te lanzo por la ventana –amenazó Giovanni-. Quiero esas Mega Piedras funcionando, y quiero que los Mewtwo no enloquezcan cuando se usan sobre ellas. Más te vale que la investigación de frutos y pronto, Archer. Mewtwo en su forma actual es lo suficientemente fuerte para enfrentar a casi cualquier amenaza, pero un profesor afeminado con un Groudon destruyó a diez –se quejó Giovanni, y Máxima, furiosa, comenzó a acercar sus manos al cuello de Giovanni, lo que Destra y Looker notaron, por lo que Destra, con cuidado, comenzó a rodear al grupo, acercándose a Máxima- Si la Campeona de Hoenn posee al Alpha en su interior, quiero que un solo Mewtwo súper cargado con la energía del X sea suficiente para enfrentar a cualquier cosa que salga del Prisma Azul. ¡Espero que haya quedado claro! ¡Ningún Pokémon Legendario de Hoenn vencerá a nuestro Pokémon de laboratorio! –sentenció Giovanni, Máxima se preparó para estrangular a Giovanni en ese momento, pero Destra logró tomarla de la mano, y alejarla de Giovanni. Archer y Giovanni escucharon un forcejeo, se dieron la vuelta, pero Looker encendiendo la luz les lastimó los ojos, por lo que Destra logró jalar de Máxima hasta la puerta, mientras le estrujaba la muñeca con fuerza para mantenerla a raya.

-Disculpe jefecito, pero ya me estaba doliendo la cabeza con la presentación tan a oscuras –mencionó Looker en su papel de Pretel, mientras Giovanni y Archer se frotaban los ojos por no estar preparados para el cambio de luces-. Espero que no sea molestia, pero Ariana y yo pedimos el día para ir al registro civil y sellar nuestro matrimonio. Mañana tenemos que regresar a trabajar, y quisiéramos disfrutar de lo que queda de la noche –comentó Looker, mientras Destra, aprovechando que Giovanni y Archer seguían entumecidos por el cambio de luces, sacaba a Máxima de la oficina de Giovanni.

-Sí, sí, como sea, Pretel –se quejó Giovanni, ya ajustando su mirada, y pisando la cola de su Persian, dormido hasta esos momentos, por accidente-. ¡Maldición, fuera de aquí! ¡Todos fuera! –ordenó Giovanni en su rabieta, lo que Looker aprovechó para salir antes de que algo pudiera salir mal-. Scorbunny –comenzó Giovanni, notando que ya estaba solo en la habitación con Archer.

-Dijo todos fuera, jefe. Ya salió –comentó Archer, Giovanni hizo una mueca de descontento-. Si la veo la mandaré a su oficina jefe –prosiguió Archer, desconectando su computadora, mientras Giovanni se sentaba en su silla.

-Sí, bastante linda, totalmente mi tipo –comentó Giovanni sonriente, y presionando el comunicador de su escritorio-. Jefa de Meseras, llame a la chica en leotardo de Scorbunny, dígale que se olvidó su bandeja –pidió Giovanni.

-Cherryl no trabaja hoy, amo Giovanni –le respondió la Jefa de Meseras, lo que confundió a Giovanni-. Si se dejó la bandeja en su oficina jefe, debió ser Gardevoir, a ella la asigné para servirle el día de hoy –comentó ella.

-¿Gardevoir? No, la chica pelirroja iba vestida de Scorbunny –insistió Giovanny- No estaba lo suficientemente ebrio para imaginármelo, ¿o sí? –miró Giovanni a Archer, quien alzó sus hombros de arriba abajo sin saber qué responderle- No, nadie olvidaría a una señorita tan atractiva, revise otra vez –comentó Giovanni, pero no se quedó a esperar mientras comenzaba a despedir a Archer- Si la vez, envíala inmediatamente, con una botella del mejor champagne que encuentres. ¿Ya me habrá atendido antes? Suelo recordar esa mirada candente de alguna parte –habló Giovanni para sí mismo, haciendo memoria-. Espera… he visto a esa mujer en alguna parte… Archer, enciende tu computadora, quiero ver la presentación, quiero ver la foto –ordenó Giovanni, teniendo un mal presentimiento.

Piso 19. Dentro del Elevador.

-¿En qué estabas pensando? –reprendió Looker, sometiendo a Máxima contra la pared del elevador, mientras Destra sostenía el botón de cerrar la puerta. En el elevador no había cámaras, haciéndolo el único lugar seguro para intervenir a Máxima- ¿Qué dijiste? ¿Lo estrangulo, y me quedo a merced de los más grandes criminales de toda Kanto? –preguntó molesto, Máxima solo presionó su oído contra la pared del ascensor.

-Ya tengo planeada una ruta de escape, detective, incluye derribar todo este edificio, con Giovanni dentro –aseguró Máxima, y prestando atención a su transmisor-. No hay nada de qué preocuparse, saldré de alguna forma, pero hoy Giovanni se muere –insistió ella.

-Entendido, Líder Máxima, comenzando con el derretimiento de las columnas principales –escuchó Máxima, por lo que sonrió convencida-. La primera capa caerá en aproximadamente diez minutos, comenzando con el protocolo de evacuación segura –terminó él.

-Escuché un transmisor –mencionó Destra, acercando su mano al oído de Máxima, y extrayendo del mismo un artefacto-. ¿A quién llamaste? –preguntó Destra, Máxima no dijo nada- ¿¡A quien llamaste!? –insistió Destra, azotándola contra la pared del elevador- ¿Crees que tenemos tiempo de jugar contigo, niña magma? Giovanni no es ningún tonto, pronto descubrirá quien es su linda chica en traje de Scorbunny –amenazó Destra.

-Yo estaría más preocupada, detective, por no estar presente cuando este edificio se venga abajo –comentó Máxima, sobresaltando a Looker y a Destra-. Así que, pueden perder el tiempo intentando contenerme, o evacuar al menos a la gente de los tres primeros pisos antes de que el edificio comience a caerse a pedazos –sonrió Máxima.

-No está mintiendo –le mencionó Looker, y Destra se mordió los labios con fuerza-. Si nos estás advirtiendo, Máxima, es porque de verdad quieres evitar muertes innecesarias. ¿Qué quieres realmente entonces? Una líder criminal no se preocupa por el daño colateral, ni se arriesga a perder la vida por eliminar a su competencia. ¿Qué haces en Kanto entonces? ¡Habla! Si nos ayudas tendrás la protección de la Policía Internacional Pokémon –insistió Looker.

-¿La misma Policía Internacional Pokémon que nos vendió la misma información? –preguntó Máxima, preocupando a Looker, e impresionando a Destra- A como yo lo veo, detective, ustedes son los peones de alguien en la Policía Internacional Pokémon… si la persona que me dio la información de que Giovanni estaría aquí, es la misma que los envió a ustedes, esa persona sabía que yo venía a matar a Giovanni, y a hundir toda su organización –declaró Máxima. Los temores de Looker comenzaron a volverse una realidad-. No vine a matar a Giovanni solamente, detective. Vine a destruir todo lo que posee, todo lo que es… para asegurar un mundo en el que mi hijo pueda crecer feliz y libre –terminó Máxima. Destra, sorprendida por las palabras de Máxima, la soltó en ese momento-. Ustedes son oficiales, son los buenos, no cruzan líneas que yo sí puedo cruzar al ser la líder de una organización criminal. Esta es la última vez que Giovanni toca a mi familia –declaró Máxima. El edificio entonces se sacudió violentamente, derribando a Destra, quien no logró continuar sosteniendo el botón de cerrado del elevador, permitiendo a Máxima salir por las puertas.

Piso 18. Oficina de Giovanni.

-¡Es ella! –exclamó Giovanni, mirando a la foto en la presentación de Archer, quien estaba igualmente sorprendido- ¡Scorbunny es esa miembro del Equipo Magma! ¡La misma que me atacó en el Gimnasio de Ciudad Verde! –comentó Giovanni furioso, cuando el edificio comenzó a sacudirse- ¿Qué fue eso? ¡Seguridad! ¿Qué está pasando! –preguntó Giovanni mientras accionaba el comunicador de su escritorio, pero antes de que le respondieran, los aspersores de todo el edificio se encendieron.

-¡Jefe, el casino se incendia! –escuchó Giovanni la respuesta, y entonces encendió la pantalla de su oficina, mostrando las cámaras de seguridad, y a un miembro del Equipo Rocket, el que le respondía, en pantalla- ¡Slugmas! ¡Están por todas partes! ¡En los ductos de ventilación, en el alcantarillado! ¡Están derritiendo las columnas principales del edificio! –explicó el miembro del Equipo Rocket, y Giovanni miró a las varias cámaras, y a los Slugma pegados a las paredes quemándolo todo.

-¿Cómo pasó esto? ¿Por dónde entraron? ¡Este edificio es impenetrable! –preguntó Giovanni, pero la pantalla de su oficina perdió la señal del miembro del Equipo Rocket, y en su lugar mostró el logotipo del Equipo Magma.

-Hola, Giovanni –escuchó Giovanni, el logotipo desapareció, y mostró a Máxima ya vestida en su uniforme, quien había llegado a la azotea del edificio, saludando colgada desde una de las cámaras de vigilancia del lugar-. ¿Disfrutaste que te sirviera de beber, anciano inservible? Es sorprendente lo fácil que una mujer con un buen cuerpo puede pasar por todas las medidas de seguridad de tu casino –se burló Máxima, y Giovanni, furioso, le dirigió una mirada asesina-. Oh, ¿el nene se enojó? El poderoso Jefe del Equipo Rocket, eminencia entre los criminales, fue ridiculizado por una mujer. Es hilarante, casi me das pena. Pero oye, al menos te deleitaste de ver en leotardo a alguien totalmente de tu tipo –sonrió ella con malicia.

-Debí exterminar a tu organización de porquería cuando tuve la oportunidad –se quejó Giovanni, pero entonces su edificio volvió a sacudirse-. ¿Qué le hiciste a mi casino? –gritó Giovanni con fuerza, mientras Máxima bailaba trepada en la cámara.

-Se está hundiendo, Giovanni, como un barco –declaró Máxima, sacando un dibujo del casino de Giovanni, evidentemente solo para molestarlo-. Lo hice yo misma, ¿te gusta? Tú estás aquí, bien arriba, yo estoy aquí, más arriba, y aquí abajo, está el drenaje, y un pequeño ejército de Slugma que se encargó de derretir el concreto lentamente hasta entrar a tu edificio, subir por los ductos de ventilación y llegar hasta las columnas principales, las cuales se derriten mientras hablamos, ¿no son lindos? No son clones, los crie a todos y a cada uno con amor, como tú a tus Mewtwo –continuó Máxima, enloquecida.

-¿Matarás a miles solo porque tienes una rencilla personal conmigo? –se quejó Giovanni, quien comenzó a sudar, no por miedo, sino porque comenzaba a sentir el calor- Puedo tener a un helicóptero en minutos allí arriba para destruirte –amenazó Giovanni.

-Me robaste, Giovanni, me robaste algo muy importante, y lastimaste a alguien muy querido mío. Por supuesto que iba a hacerte la vida miserable por eso –comentó Máxima, y entonces mostró su dibujo nuevamente-. Pero no te preocupes, ningún inocente va a morir, los Slugma se concentran en esta parte, en el cuarto piso, donde están reunidos los más grandes criminales de toda Kanto, ¿lo ves? Nadie inocente o importante. En este momento los del tercer piso para abajo están siendo evacuados por un incendio en la cocina del lugar. El edificio se va a venir abajo, contigo y todos los criminales de Kanto dentro, todos ganan –declaró Máxima.

-Si tu plan era ese, ¿por qué te arriesgaste a infiltrarte y venir por mí? ¿Planeabas matarme personalmente? ¿Buscabas el Prisma Rojo? –preguntó Giovanni, no comprendía las motivaciones de Máxima.

-Quería confirmación visual de que estabas aquí dentro, maldito imbécil –insultó Máxima, fastidiando a Giovanni aún más-. Además, si podía llegar a ti, y romperte el cuello personalmente, no requeriría de derribar tu edificio. Tus amiguitos me detuvieron, lastima, Plan B. Pero descuida, aún hay una minúscula posibilidad de que sobrevivas, no soy tan mala como parezco, ¿no estás feliz por eso? –se burló Máxima, mostrando su Piedra Llave y su Pokébola negra- ¿Las recuerdas? Estoy por encender la bengala más grande de toda Kanto. Todo Kanto va a verla, los servicios de emergencia llegarán, y salvarán tu pellejo y tu edificio, a menos que tú quieras detenerlos por mantener los secretos que hay aquí adentro de salir a la luz. ¿Qué será Giovanni? El edificio se viene abajo en 10 minutos, mi bengala la enciendo en unos segundos. ¿Qué es más importante para ti? ¿Que se descubra quien eres y que todo Kanto vea que eres el líder de una malvada organización, salvando tu vida y la de la mayoría de los criminales de Kanto? ¿O te hundirás con tu barco para no aceptar ni la humillación ni la derrota, así como el conocimiento de saber que una mujer, por sí sola, destruyó todo tu imperio? Tic toc, Giovanni, la bengala se enciende ahora –terminó Máxima, cortando la comunicación.

-¡Maldita degenerada! –gritó Giovanni, furioso, comprendiendo que estaba acorralado- ¡Voy a destruirte! ¡Voy a destruir todo lo que has amado! ¡Lo consumiré todo en las llamas! ¡Te mataré, Máxima! –gritó Giovanni, iracundo, y tomando un objeto de su bolsillo mientras sonreía con demencia.

Terraza del Casino Esquina del Juego.

-¡Es la única ruta de escape, apresúrate Destra! –gritaba Looker, subiendo las escaleras hasta la terraza, con Destra pisándole los talones- Leaf, aquí Looker. Sé que dijiste que estas cosas eran de una sola frecuencia, pero en caso de que hayas mentido, tienes que salir del casino. ¡Evacúa a todos los que puedas! –gritó Looker, pero no recibió respuesta, mientras llegaba ante la puerta, y la pateaba con fuerza para abrirla, encontrando a Máxima allí con su Camerupt- ¡Máxima no! ¡Hay otras maneras! –suplicó Looker.

-Otras maneras llenas de corrupción, detective. Giovanni no puede ir preso, no a menos que todo el mundo sepa quién es realmente y la presión social triunfe por sobre la corrupción –enunció Máxima, preparando su Piedra Llave, por lo que Looker y Destra supieron lo que iba a ocurrir-. Si saltan en dirección al Hotel Real, sin titubear, caerán entre los pisos 12, 13 y 14 del hotel, estrellándose y tal vez rompiéndose algo, pero sobreviviendo. Vayan, no tengo nada contra ustedes –ofreció Máxima, mientras su Camerupt terminaba de Mega Evolucionar.

-¡Máxima! –gritó Destra desesperada- ¡No puedes esperar salir impune de esto! ¡Si no te detienes ahora, muchos van a morir! –preparó su Pokébola Destra, Looker se preparó para hacer lo mismo- ¡Estamos del mismo lado! ¡Tenemos al mismo enemigo! –intentó mediar ella.

-¿Tienen hijos, detectives? –preguntó Máxima, Destra se mordió los labios, comprendiendo a dónde quería llegar Máxima con el comentario- Mi hijo es todo lo que me queda en este mundo. ¿Cómo voy a vivir tranquila, sabiendo que un maniaco con un ejército de Pokémon clonados planea conquistar mi región? ¡Usando las mismas herramientas que mi organización planeaba utilizar para mantener la paz en Hoenn además! ¡Gracias a esos imbéciles del Equipo Rocket, Groudon ya no está! ¡Recae en mí ahora el borrarlos a ellos del mapa también! ¡Por el futuro de mi hijo! ¡Ahora largo! ¡Camerupt! ¡Erupción! ¡Qué todo Kanto pose su vista en Ciudad Azulona! –la bengala se encendió, inmensa, brillante, iluminando la noche en Ciudad Azulona de un rojo inquietantemente devastador.

-¡Looker! –llamó Destra, aterrada, ofreciendo su mano a Looker, quien aún se debatía entre detener o no a Máxima- Por un mundo… donde las futuras generaciones puedan vivir en paz –suplicó Destra.

-Maldición –tomó Looker la mano de Destra, ambos corrieron con todas sus fuerzas siguiendo las instrucciones de Máxima, mirándola una última vez mientras ella continuaba alimentando a Camerupt con el poder de la Mega Evolución. Destra y Looker saltaron, gritaron de miedo, y se estrellaron en el Hotel Real, en el piso 13 pasando por las ventanas que se rompieron a su alrededor, justo como Máxima había calculado. Malheridos y en el suelo, y con varios cortes por los trozos de vidrio, ambos miraron por la ventana destrozada a la bengala, que brillaba inmensa y sin extinguirse.

-¡Aquí! –escucharon ambos, mientras varios miembros del Equipo Magma se hacían presente- Están con vida, justo como dijo la Líder Máxima –prosiguió el miembro del Equipo Magma- Amo Tabitha. ¿Qué hacemos con ellos? –preguntó el miembro del Equipo Magma.

-Vean que estén bien, denles prendas civiles y evacúenlos –comentó Tabitha, el regordete asistente de Máxima, a quien Looker y Destra observaron malheridos, mientras los miembros del Equipo Magma los revisaban, y vestían a la fuerza de civiles-. Tranquilo detective, su otra compañera ya fue evacuada también, y ahora con la bengala encendida, la policía no tarda en llegar –continuó Tabitha, quien entonces comenzó a dar más órdenes- ¡El señorito ya debe haberse dado cuenta de lo que ocurre! ¡Quiero al señorito y a su novia fuera del edificio ahora! ¡Disfraces! –ordenó Tabitha, y los miembros del Equipo Magma todos comenzaron a disfrazarse, en este caso de miembros del Equipo Rocket- Comienza la operación bengala. ¡Por Hoenn! –exclamó Tabitha.

-¡Por Hoenn! –exclamaron los miembros del Equipo Magma disfrazados, y comenzaron a sembrar el terror por todo el hotel, pretendiendo ser miembros del Equipo Rocket y amenazando con robarse a los Pokémon de los presentes- Por aquí detectives –señaló uno de los miembros del Equipo Magma encubierto, apuntando a la puerta de la ruta de evacuación. Looker y Destra, aún heridos, pero vistiendo de civiles, intercambiaron miradas y comprendieron que esta situación era una guerra que los rebasaba totalmente.

Hotel Real. Habitación de Zawako.

-¡Zawako! –gritó Yuuji, derribando la puerta de la habitación de Zawako y entrando con Torchic en brazos. Zawako, aterrada y abrazada de su Eevee y con Oddish sobre la cama y observando el incendio, se había quedado viendo a la columna de fuego que salía desde el tejado del Casino Esquina del Juego- ¡Zawako, escucha, tenemos que salir de aquí! –la tomó de la mano Yuuji, y Zawako asintió con sus ojos ahogados en lágrimas.

-¿Qué está pasando, Yuuji? –preguntó Zawako. Yuuji, mirando por la ventana, observó fijamente a su madre, quien le regresaba la mirada desde el tejado varios pisos más abajo que de donde estaba la habitación de Zawako.

-Idioteces de mi madre, Zawako –comentó Yuuji, y Zawako se sorprendió de por fin tener una idea más clara de quien era la madre de Yuuji-. Te dije que al menos tu madre era linda –tiró de su mano Yuuji, evacuando el edificio junto a Zawako, mientras los miembros del Equipo Magma, posando como miembros del Equipo Rocket, forzaban la evacuación por áreas más seguras para todos, áreas que no estuvieran cerca de los límites de la posible área de peligro si el edificio se venía abajo.

Afueras del Hotel Real.

-¡Detectives! –exclamó Leaf, había sido evacuada del casino, junto a casi todas las demás meseras, cuando notó a Looker y a Destra, ya sin su maquillaje, y siendo atendidos por unos paramédicos que intentaron detenerla.

-Déjala, es amiga nuestra –comentó Looker, sosteniéndose la pierna, que muy seguramente estaba rota- Esto es una locura, todos los servicios de emergencia están en alerta –se quejó Looker, viendo a la cantidad de patrullas y policías que auxiliaban en la evacuación, y quienes tras ver a algún miembro del Equipo Rocket, lo capturaban inmediatamente-. Después de esto, todo el mundo sabrá quién es Giovanni… pero… -se preocupó Looker.

-También sabrán que el Equipo Magma está de vuelta, y no necesariamente como ambientalistas –mencionó Destra, la bengala seguía brillando con fuerza, y varios helicópteros ya rodeaban la misma-. No puedo creer hasta dónde puede llegar alguien por su hijo… es… inquietante… y me deprime demasiado… -comentó Destra, abrazando la manta que le habían ofrecido.

-¿Creen que Máxima pueda salir de esta? –preguntó Leaf, y su respuesta fue la de la bengala apagándose, y un helicóptero siendo golpeado por una ráfaga de fuego, momentos antes de que Máxima saltara del edificio, liberara a un Charizard, y volara sobre su lomo lejos del edificio, siendo perseguida por los helicópteros.

-Máxima tiene todo controlado, quien no tiene forma alguna de escapar es… -intentó decir Looker, cuando un estallido de energía desde el piso 18 lo alertó, y un cometa violeta escapó en dirección contraria de Máxima, a una velocidad impresionante-. ¿Qué rayos fue eso? –preguntó Looker sobresaltado.

-Seguramente Giovanni… -dedujo Destra, pero Looker no veía forma de que eso fuera posible-. Máxima hizo todo esto para acorralarlo, y aun así él escapó. Máxima tenía razón, nuestros métodos no están funcionando… la Policía Internacional Pokémon no es suficiente –se estremeció ella, Looker intentó animarla, pero ella lo miró con una sorpresiva determinación-. Looker… quiero hablar con ella –comentó Destra.

-¿Ella? –preguntó Looker, y sus ojos se abrieron de par en par- ¿Estás segura? No has hablado con ella en años –le preguntó Looker, pero Destra asintió. Leaf no entendía nada de lo que ocurría, y miró a Looker con curiosidad-. Leaf… ¿me prestas tu teléfono para una llamada internacional? –preguntó Looker, Leaf asintió y le prestó el mismo- Es tarde, no sé si vayan a contestar, pero es la primera vez que tú me lo pides, Destra, no podría al menos no intentarlo… -prosiguió Looker, esperando del otro lado de la línea, hasta que le respondieron-. ¿Emma? Soy yo, Looker, sé que es un número que no conoces, pero es importante… -esperó Looker, y tras unos instantes continuó- ¿Puedes ver si Lila está despierta? –preguntó Looker, y Destra comenzó a temblar, mientras Looker continuaba esperando- Toma… -le entregó Looker, y Destra, temerosa, se acercó el teléfono al oído.

-¿Hola? –escuchó Destra, y las lágrimas le ahogaron los ojos en ese momento, se tapó la boca, e intentó no hacer ruido- ¿Quién habla? No escucho nada –continuó la voz de la niña del otro lado de la línea-. ¿Mamá? –escuchó, y Destra colgó la llamada.

Esta historia continuará…