¡Feliz Navidad! Este no es un capítulo de Navidad por cierto, pero si es mi regalo de Navidad para todos ustedes, por eso actualicé esta historia a primeras horas del 25 de Diciembre, es una tradición personal mía.

La verdad es que desde el capítulo 23, al parecer me puse a mí mismo en una encrucijada tamaño Giratina, significando que no se me ocurría como continuar con esta historia. Además, al parecer cometí un error garrafal en esta historia, mi esposa me lo hizo saber. Verán, a mediación de la historia, creo que capítulo 17 o algo así, decidí que escribiría la historia de Anabel y Looker como una precuela muchos años antes de cuando esta historia está ambientada, si a alguien le interés leer esa historia, se llama "Faller: La dama caída", en fin, como existe "Faller", pues existe una relación previa de Anabel y Looker que es de lo que trata esa historia, lo que no hace sentido si en esta historia su relación, según la había comenzado a escribir, apenas estaba comenzando, quiero decir, existía la atracción entre ellos desde un inicio, pero no había una formalización. Olvidándome de ese pequeño detalle, desde el capítulo 17 creo, comencé a escribir a los personajes como su la relación existiese desde "Faller", lo que no pasó desapercibido por mi esposa, quien me explicó que estaba mal en mi planteamiento, y considerando el final del capítulo anterior, pues el error era demasiado evidente.

¿Cuál fue mi solución? Bueno, si eres nuevo, y es la primera vez que llegas hasta aquí, pues no hay error, el problema ya está solucionado, el problema es si eres un lector relativamente antiguo, entonces si habrás notado de seguro que el que Anabel y Looker tengan una hija no hace sentido, o en palabras de mi esposa: "A menos que no sea hija de Looker pero sí de Anabel", así que, tengo que admitir en este momento que lo estropeé… y que invertí la última semana en editar toda la historia, en específico en las partes de Looker y Anabel de los primeros capítulos. No edité gran cosa, el único capítulo que puede sentirse "sobre-editado", es el capítulo en el S.S. Anne, así que considero que no es necesario que regresen a ver los cambios, toda la historia continua intacta, pero la relación de Looker y Anabel pasó de ser nueva, a ser "renovada", osea que existió, terminó, y lo están volviendo a intentar. Lamento mucho los inconvenientes de esto, de verdad lo siento, es mi culpa por querer un multiverso Pokémon.

Aprovechando que hice una edición, tuve que hacer otra corrección que mi estimado liuterazagi me hizo el favor de recalcar. Y es verdad, Marowak Alola no es el Pokémon 185, es el Pokémon 188. Verán, en su momento el gimnasio de Visquez iba a permanecer tipo Eléctrico, lo que no hacía sentido si ascendí a Surge a la Elite Cuatro, así que, o cambiaba la especialidad de Surge, o la de su gimnasio. Así fue como terminé con un gimnasio metal, con el problema de que no hay Pokémon metálicos, digo, la actualización de la Pokédex permite a Scisor, y a Steelix, pero eso hubiera sido una brutalidad para el tercer gimnasio, Magnezone lo iba a usar sí o sí, pero Steelix, necesitaba algo más pequeño, ¿un Magnamite? Aburrido, llamemos a un Digglet de Alola, pero si Digglet de Alola entra, pues por consecuencia también Dugtrio, el punto es que olvidé correr el número de 185 a 188, no hubiera sido legal que Visquez tuviera un Digglet de Alola si Zawako actualizaba después de la batalla de gimnasio, así que… si bueno, cambié 185 por 188, perdón otra vez. Y ya me extendí, y humillé a mí mismo, lo suficiente, así que contestaré reviews y suplicaré que dejen como su regalo de Navidad de ustedes para mí el no odiarme por los cambios, de verdad lo siento, a menos que seas un lector nuevo, entonces no lo siento porque bueno, tú ya leíste la versión editada, en fin.

liuterazagi: La trama no estaba exactamente olvidada, pero sí admito que necesitaba prestarle un poco más de atención a la misma, no es mi intención que Yuuji o Zawako sean alguna clase de protas salvamos al mundo, hay otros a su alrededor que harán eso, ellos solo están en el medio, al menos de momento, tal vez si hagan algo importante, solo no quiero que ese sea el foco de la historia. Sé que no te esperabas lo de la hija, culpa de Faller, ya me disculpé, y no es spoiler de Faller, es confuso, yo me entiendo, hay literalmente 18 años entre Faller y esta historia, no me culpen. Aún no sé si la madre de Yuuji tendrá su final feliz, pero conociendo mi estilo probablemente no, lo de los crímenes en su haber pues sí, tiene muchos crímenes, pero aunque el capítulo de los leotardos diga lo contrario, no puedo admitir un contador de muertes para mantener esta historia PG-13. Algunas de las resoluciones que comentas definitivamente se verán en este capítulo, pero la trama del Equipo Rocket quedará momentáneamente pausada por proseguir con los protagonistas actuales, y preparar a los co-protagonistas para su verdadero papel en la historia, espero que esto haga más sentido cuando termines de leer este capítulo, pero los verdaderos "salvaremos el mundo", no son ni Zawako ni Yuuji, sino los detectives. No sé si este capítulo entra dentro de la definición de "oscuro", que tenías en mente, pero espero que lo disfrutes.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 1: Kanto.

Capítulo 24: Bengala.


Región Kanto.

-Alrededor de las 11:00pm se registró una explosión de un ducto de gas en el Casino Esquina del Juego, localizado en la Avenida del Juego, causando afectaciones materiales significativas, y una columna de fuego que fue visible inclusive desde la ciudad vecina, Ciudad Azafrán –Kanto estaba en caos. Las noticias locales presentaban la noticia, como si no fuera más que la explosión de un ducto de gas, un leve accidente, pero Kanto, estaba harta.

-¿De qué estás hablando? –en las noticias ni siquiera los presentadores de noticias estaban conformes con lo que les obligaban a decir en televisión, uno daba la noticia, el otro inmediatamente la refutaba- Lo que vimos no fue una explosión de un ducto de gas, la columna de fuego tenía la forma de un ataque de Erupción a gran escala. ¿Quién es el responsable de esta noticia? –se molestaba uno de los miembros en el reportaje, interrumpiendo el mismo, y forzando a los editores del programa a cortar la transmisión. Pero no era el único, otros reporteros en otros canales presentaban la misma noticia, y se negaban a ser silenciados.

-Damas y caballeros –comentaba el locutor de otro canal-. Acabo de recibir esta documentación, que me obliga a decir que la explosión que se registró el día de ayer por la noche en el Casino Esquina del Juego de Ciudad Azulona, se trató simplemente de una explosión de un ducto de gas. Pues qué lástima, porque este conductor no piensa aceptar esto –exclamaba el reportero, lanzando los papeles, e ignorando las quejas de su director- ¿Qué clase de idiota tiene que ser uno para creer semejante estupidez? La columna de fuego no fue ninguna explosión de un ducto de gas. ¡No van a obligarme a mentirle a toda Kanto! –insistía el reportero, siendo tacleado por la seguridad de la estación de televisión a la que representaba. La gente cambiaba el canal.

-¡Hombres vestidos de negro con una "R" inmensa en sus camisas! –gritaba otra reportera, quien ignoraba las instrucciones de su cadena de televisión, y en su lugar mostraba fotos que ella misma había traído al estudio- ¡Toda Kanto vio lo que pasó! ¡Miren las redes sociales! ¡Intentan silenciarnos! ¡No quieren que se sepa la verdad! –continuaba la conductora, a quien sacaban de cámara a la fuerza. La gente cambiaba el canal.

-¿Por qué nadie habla de lo que se encontró? ¡Los criminales más buscados de toda Kanto, capturados por la policía de Ciudad Azulona, y soltados a las calles como víctimas inocentes! –gritaba otro conductor, quien aparentemente había llegado armado de un bate de béisbol, sabiendo que no le permitirían decir la verdad, pero repeliendo a quienes intentaban silenciarlo de todas formas- ¡No van a callar a los medios! ¡Deben saber la verdad! ¡El Equipo Rocket es real! –exclamó, y lo noquearon en medio de la transmisión. La gente cambió el canal.

-¿Por qué no han cortado la transmisión? –gritaba un hombre en otro reportaje, de otra estación, los conductores habituales ya no estaban en cámara, pero el video seguía como si el reportaje continuara- ¡Apaga esa maldita cámara! –el hombre, aparentemente el director, tuvo que derribar la cámara a la fuerza, y por unos instantes se vio en pantalla a los pies del camarógrafo, mientras forcejeaba con el alto ejecutivo- ¡Estás despedido! ¿Lo entiendes? –gritaba el hombre. La gente cambió el canal.

-Habla DJ Mary… invitada especial para la Kanto Tv en un reportaje especial… a partir de este momento, he dejado de ser conductora de radio para la RBGY, despedida por negarme a dar una noticia impactante, pero falsa –mencionó Mary, mientras se escuchaban los golpes de una puerta cercana a ella.

-Adelante Mary, la puerta está atracada. Pero cortarán la energía si no nos damos prisa –comentaba el camarógrafo, mientras un par de ejecutivos corría por frente a la cámara, con sillas en sus brazos, y aparentemente las usaban para reforzar una barricada-. ¡Rápido! –insistía el camarógrafo, y Mary obedeció.

-Conductores de noticias de toda Kanto se han unido en contra del silenciamiento del que hemos sido víctimas por muchos años –exclamó Mary, temerosa, sabiendo que lo que hacía traería consecuencias muy fuertes-. Algunos de ustedes habrán escuchado de una supuesta explosión de un ducto de gas en un casino en Ciudad Azulona. Pero lo que ocurrió anoche en el Casino la Esquina del Juego no fue un accidente, fue un choque entre organizaciones delictivas, que no ha hecho más que poner en evidencia la existencia de criminales desalmados, que corren impunes por nuestras calles –mostró algunas fotos en pantalla el director de cámara, mostrando tomas aéreas del tejado del Casino la Esquina del Juego, haciendo un acercamiento a Máxima, y a los helicópteros que se acercaban, con miembros del Equipo Rocket en su interior- El Equipo Magma, una organización pensada extinta de la Región Hoenn, y convertidos en activistas medioambientales. ¿Criminales? No lo sabemos con certeza, pero al menos sabemos que están en guerra con el grupo local –cambió la pantalla Mary, mostrando a miembros del Equipo Rocket aterrorizando a las personas en las calles-. Un grupo local que por mucho tiempo ha operado con impunidad –mostró más fotos Mary, esta vez del casino, de los pisos superiores, donde varios miembros del Equipo Rocket habían sido capturados, y se habían descubierto laboratorios y Pokémon enjaulados en otros de sus pisos-. Les diré algo, estas fotografías no fueron tomadas por policías, ni por los medios de comunicación, fueron tomadas por las mismas personas de Ciudad Azulona que presenciaron todo esto. Estas imágenes circulan por internet, pero no las verán en ningún noticiero local porque están controlados por ellos, por el Equipo Rocket –insistió Mary, cuando de pronto un sonido de una puerta rompiéndose, seguido de varias personas corriendo al lugar del sonido, se dejó escuchar.

-¡Mary, termina! –gritó el camarógrafo, mientras más personal de la cadena corría y evitaba que otros hombres llegaran ante Mary, además de que las luces comenzaban a fallar- ¡Muestra las últimas fotos Mary! –comentó el camarógrafo, dejando la cámara rodar, mientras se lanzaba a otros hombres que intentaban detener la grabación.

-Queridos televidentes, y mis queridos radio escucha. Quiero que vean esta imagen, esta bengala en el cielo –mostró la foto Mary del Casino Esquina del Juego con la columna de fuego, y Máxima frente a ella- Quiero que la miren bien y a la persona en el tejado, quiero que la miren, y después miren esta otra foto de meses atrás, una foto que se mostró solo una vez por televisión, y quienes la mostraron, no volvieron a verse nunca, y nunca se volvió a hablar del tema, quedando solamente como una leyenda –mostró Mary una foto justo al lado de la foto del casino, está siendo una foto del gimnasio de Ciudad Verde, con la misma columna de fuego-. La bengala… esta no es la primera vez que se enciende, se encendió antes en Ciudad Verde, se enciende ahora en Ciudad Azulona, y se encenderá una tercera vez. La pregunta es: ¿Dónde va a encenderse, y cuándo vamos a atender a la llamada de la bengala? ¡Nos están llamando! ¡Nadie hace esto, se expone de esta manera, arriesgando su vida, solo por rivalidad entre organizaciones criminales! ¿Es el Equipo Magma una organización criminal realmente? ¿O son la voz de los que sufren? –terminó Mary, mostrando una vez más las fotos de los Pokémon enjaulados, antes de ser tacleada y sometida en pantalla por ejecutivos, que rompieron la cámara, cortando la transmisión.

Ciudad Azulona. Afueras del Casino Esquina del Juego.

-Estos Slugma nos causaron muchos problemas, su fuego es increíblemente difícil de extinguir –señaló Looker, a cargo de los servicios de emergencia en esos momentos, aunque tuviera una pierna rota, lo que lo obligaba a moverse apoyándose en unas muletas-. Lleven a estos Slugma de regreso a Johto, los quiero liberados sin contratiempos –declaró Looker, y la Oficial Jenny saludó de forma militar tras recibir la orden.

-En realidad, esos Slugma son de Hoenn, detective –escuchó Looker a una chica de cabellera castaña, un poco despeinada, y quien vestía falda roja y top verde esmeralda, en un principio Looker no la reconoció, pero su tono de voz se le hizo familiar.

-¿Leaf? –preguntó Looker, y Leaf sonrió, aunque poco entusiasta, saludando militarmente- Vaya, te vez increíblemente diferente sin vestir ese extraño leotardo. Oficial Jenny, cambiaré mi instrucción, envíen a estos Slugma a Hoenn por favor –ordenó Looker, y la Oficial Jenny obedeció-. Por lo que veo te están asignando al caso –comentó Looker, pero Leaf bajó la mirada.

-Detective… en realidad… -comenzó Leaf, lo que preocupó un poco a Looker-. Lo lamento, pero me temo informarle que necesito que tanto usted como la Agente Destra se retiren lo antes posible de la escena del crimen –comentó ella, por lo que Looker dejó caer sus muletas por la sorpresa.

Oficina provisional de la Policía Internacional Pokémon.

-Te lo advertí Destra, pero no quisiste escucharme –debido al caos reinante en las cercanías del Casino Esquina del Juego, se había instalado un remolque, en cuyo interior se encontraba una oficina provisional de la Policía Internacional Pokémon, en esos momentos usada únicamente por Destra, quien sentada con su frente recargada en contra de su mano izquierda, escuchaba la transmisión entrante por el radio de su mano derecha, mientras se deprimía- En verdad no quería hacer esto, pero ustedes forzaron mi mano. Esperen instrucciones para su reasignación –comentó la voz del otro lado de la línea, mientras Destra permanecía en silencio-. Destra… -comenzó la voz, pero Destra no reaccionaba-. ¿Anabel? –preguntó entonces.

-Estoy bien, Nanu… -respondió Destra por fin-. Voy a estar bien –terminó ella, y antes de que Nanu pudiera decir más, ella apagó la radio, justo a tiempo para que Looker entrara en la oficina, aunque no era secreto para él con quien hablaba- Antes de que digas cualquier cosa… yo no lo llamé, ni le dije nada de lo que hemos estado haciendo. Él lo descubrió. Quiero decir, no es como que pueda ocultarle a la Policía Internacional Pokémon algo de esta magnitud… -comenzó Destra, cuyos ojos entonces se llenaron de lágrimas-. Era mi caso… Looker… era el caso que iba a abrirme las puertas a una promoción… trabajé tanto por este caso… -se entregó Destra al llanto, y Looker, a como pudo por su pierna rota, se sentó en la mesa frente a ella- Van a reasignarnos… Nanu dice que van a separarnos… -prosiguió ella.

-Eso es lo que él cree –mencionó Looker, colocado la placa de la Policía Internacional Pokémon en la mesa, misma que Destra observó con curiosidad-. No va a ser fácil sin fondos, pero para nuestra fortuna, he ahorrado la mitad de mi sueldo desde el día en que me convertí en Agente de la Policía Internacional Pokémon. No los necesitamos –declaró Looker.

-¿Y luego qué, Looker? –se quejó Destra- ¿Vamos en contra del Equipo Rocket, del Equipo Magma, y la Policía Internacional Pokémon? Nos cazarán, no quieres a la Policía Internacional Pokémon de enemigos –insistió ella.

-Oh ellos han sido mis enemigos desde que descubrí lo que le hicieron a mi antigua compañera, Anabel –comentó Looker, y Destra se mordió los labios con molestia, comprendiéndolo-. Yo no tengo nombre, pero tú tenías uno, tenías una vida. Inventada o no, por cuatro años Anabel existió, y puede volver a aparecer en el mapa. Creo que es tiempo de que regreses a ser Anabel, olvídate de Destra, olvídate de esto –exclamó Looker, y Destra, tan solo bajó la mirada.

Hotel Real. Zona de restaurante.

-Todo está vuelto un caos allí afuera –mencionó Zawako, desde su mesa en el comedor del restaurante, con Oddish en brazos, y con Eevee sentada en la silla al lado de ella, mientras Zawako miraba por la ventana, en dirección al edificio acordonado y aun con riesgo de venirse abajo- Me sorprende que, aún con todo ese fuego, el casino siga en pie –continuó Zawako, intentando hacer conversación, aunque el entrenador frente a ella, Yuuji, no hacía más que mover su tenedor de un lado de su plato al otro, mientras su Torchic lo miraba con preocupación- ¿Crees que los que estaban en el casino estén bien? –preguntó ella, pero Yuuji nuevamente no reaccionaba, lo que comenzó a molestar a Zawako, Eevee lo notó- ¡Yuuji! –gritó Zawako con fuerza, de la sorpresa Yuuji cayó de su silla, y los comensales alrededor de ellos dirigieron sus miradas en dirección al par- Estoy haciendo un esfuerzo por intentar que todo vuelva a la normalidad después del caos de anoche, pero no me estás ayudando en absoluto. Sé que estás preocupado por lo que pasó, pero no puedes seguir haciéndote esto –se preocupó Zawako, al borde de las lágrimas, Yuuji se incorporó con cara de pocos amigos y la miró fijamente-. Quiero ayudarte, pero no me dejas. ¿Tan mala novia soy? –preguntó entristecida.

-Llevamos alrededor de 12 horas de novios, ¿y ya te estás menospreciando? –preguntó Yuuji, Zawako solo se apenó y bajó la cabeza con temor- No eres una mala novia, tan solo estoy pensando en la manera más convincente de decirte que mi madre es la líder de una organización criminal, y convencerte de que no tengo nada que ver, y que no estás en peligro por relacionarte conmigo. Pero en vista de que no puedo siquiera pensar esto sin que creas que esto, aparentemente, es tu culpa por alguna razón, pues sorpresa, tu suegra es la Líder del Equipo Magma –finalizó Yuuji.

-No estoy ansiosa de conocer a tus padres en estos momentos –respondió Zawako aterrada, y excesivamente confundida, mientras Yuuji se rascaba la nuca, sin saber cómo continuar con la conversación- Si mi padre se entera de esto… de que salgo con un príncipe del crimen, estaré castigada de aquí hasta la eternidad –se quejó ella.

-¿Puedes no volver a llamarme un príncipe del crimen por favor? No me hace feliz –se quejó Yuuji, pero Zawako estaba demasiado asustada en esos momentos- No eres ninguna tonta, Zawako. Detectives me seguían desde Ciudad Verde, una misteriosa mujer veía mis batallas de gimnasio, y hubo no una, sino dos explosiones en lugares cercanos a mí. Sabías que algo andaba mal, ¿no es verdad? –preguntó Yuuji, y Zawako asintió, respirando muy pesadamente- Si crees que es peligroso, lo entiendo, puedo seguir con mi viaje yo solo –intentó decir, pero Zawako inmediatamente lo tomó de la mano, asustándolo-. ¿Qué te pasa? –se aterró Yuuji.

-¡No tienes que vivir bajo la sombra de tu madre! ¡Sé que no soy la mejor persona para decir esto, pero, Yuuji es Yuuji, no eres tu madre! –comentó ella, mientras temblaba descontroladamente- El que tu madre no esté en buenos pasos con la ley… no te hace malo… sé que no eres malo… -continuó Zawako, tomando aire, y respirando como si estuviera por darle un ataque de algún tipo-. No qui-qui-quiero que esto nos separe… eres bueno… enfrentaremos esto juntos… -terminó, mientras sudaba frio, y su Eevee y Oddish hacían lo posible por calmarla.

-Bueno… gracias… supongo… -comentó Yuuji, y Zawako se forzó a sí misma a mirarlo, aunque no dejaba de temblar-. Tus palabras dicen una cosa, pero tus acciones reflejan otra. Me asustas, te va a dar algo –Zawako intentó tranquilizarse, pero solo consiguió mirar abajo, mientras seguía temblando de poco en poco. Yuuji comprendía perfectamente las inquietudes de Zawako, apenas habían comenzado a oficializar su relación, y ahora ella se enteraba de que su madre no solo estaba en malos pasos como ya había deducido ella antes, sino que era la líder de una organización criminal, aquello seguramente había escalado el grado de preocupación de Zawako sobre su seguridad a niveles que ella jamás pensó en que se encontraría. Afortunadamente, Yuuji tenía una solución-. Si te preocupa que los enemigos de mi madre tomen represarías… como hicieron en Ciudad Carmín… -comenzó Yuuji, y Zawako abrió sus ojos hasta sus límites, lo de Ciudad Carmín no había sido solo por unos cazadores de retadores-. Puedo desaparecer en el momento en que yo quiera, porque la persona que tienes frente a ti, no existe –confesó Yuuji, pero Zawako no lo compendia- Te mostraré… aunque seguro vas a odiarme por esto…

Oficina provisional de la Policía Internacional Pokémon.

-Así que… esta fue su resolución, al final de cuentas –comentó Leaf una vez que entró dentro de la oficina provisional, encontrando un par de placas de policía allí, junto a un par de cartas de renuncia. La agente de la Policía Internacional Pokémon sonrió, comprendía perfectamente las razones de Looker y de Destra, pero le entristecía un poco al mismo tiempo el perder a dos elementos tan buenos-. Espero que sepas que de todas formas te voy a ayudar en todo lo que necesites, Looker cariño, a ti y a tu amante, donde quiera que estén –sonrió ella, tomando ambas placas, y guardándolas en un gabinete.

Hotel Real. Habitación de Yuuji.

-Yuuji… sé que oficialmente soy tu novia ahora… pero no creo estar lista para sea lo que sea que estás pensando –comentó Zawako, sumamente apenada, sentada en la cama de Yuuji con Oddish y con Eevee a su izquierda y derecha respectivamente, mientras Yuuji se paseaba en toalla por toda la habitación-. ¿Qué estamos haciendo exactamente? –preguntó Zawako apenada.

-Gracias a las tonterías de mi madre, y a que básicamente hizo estallar un edificio, seguramente un edificio perteneciente al Equipo Rocket, sabes que en cualquier momento puedo meterme en problemas, ¿no es así? –preguntó Yuuji, y Zawako asintió un buen número de veces, temiendo exactamente a eso desde que descubrió que la madre de Yuuji era más que una simple criminal menor- Bueno, estoy tratando de darte tranquilidad al demostrarte que puedo desaparecer en cualquier momento, aunque esto muy seguramente te va a hacer enojar, te vas a deprimir, y vas a decir algo similar a: "nunca has confiado en mí y me has mentido por años", o algo así –continuó Yuuji, sacando un tubo similar a un tubo de dentífrico de su mochila, extrayendo un poco del contenido del mismo, y comenzando a frotárselo en el cabello, haciendo espuma-. Seguro tú sabes más de productos para el cabello que yo, esto es un activador… que se supone que debe despegar un tinte… -comenzó Yuuji, mientras la espuma se volvía negra, por lo que Yuuji comenzó a acercarse al lavamanos de su baño, lavándose las manos antes de tomar un segundo tubo-. Esto, es un oxidante con bicarbonato. No soy estilista, pero creo que es para no quebrarme el cabello o algo así, la verdad yo no entiendo nada de esto, mi padre me dijo que los usara en este orden, así que aquí vamos –se colocó Yuuji el producto, y tras hacer más espuma, comenzó a mojarse la cabeza, y Zawako, sorprendida, se puso de pie de la cama de Yuuji, y comenzó a acercarse, mientras Yuuji tomaba la toalla de manos y comenzaba a secarse el cabello, que ya no era negro.

-¿Rojo? –preguntó Zawako, mientras se acercaba a Yuuji, mirándolo con el cabello de un rojo intenso, mientras la toalla en sus manos estaba negra por el tinte que se había desprendido de la cabellera de Yuuji- ¿Eres pelirrojo? –preguntó ella sorprendida.

-Tal vez no sea la mejor manera de ocultar una identidad, mucha gente se pinta el cabello, la diferencia es que todos los que me conocen, siempre me han visto con el cabello negro –le explicó Yuuji, mientras Zawako continuaba mirándolo, confundida- Mi padre tuvo la idea de Brendan, mi Profesor Regional, quien por cierto sabe lo de mi cabello… su cabello no era blanco como muchos creían cuando él era joven, usaba un sombrero que parecía cabello blanco. Mi padre pensó que la mejor manera de ocultar mi identidad por si alguna vez necesitaba desaparecer, era fingir que mi cabello era negro desde niño. Me conociste en el campamento de Alola con el cabello negro, me acostumbraron a pintarme el cabello de negro constantemente, para que nadie supiera que era pelirrojo como mi madre –sonrió Yuuji nerviosamente, mientras Zawako no decía absolutamente nada, y miraba al cabello de Yuuji, casi sin reaccionar, lo que la incomodó bastante- No es… la única forma en que puedo desaparecer… -comentó Yuuji, dirigiéndose a su mochila mientras Zawako no le quitaba la vista de encima, extrayendo de su interior una carpeta, y entregándosela a Zawako- Este es mi verdadero registro de nacimiento… -comentó Yuuji, y Zawako lo miró con curiosidad-. El nombre de mi madre no es Máxima… estoy registrado como hijo de Máxima ante todos, pero esta documentación es la documentación real, y el único documento que tiene no solamente el nombre real de mi madre, sino el de mi padre –le mostró Yuuji, y Zawako no supo qué hacer-. Puedes leerla… he decidido que no quiero mantener ni un solo secreto contigo… -confesó Yuuji, y Zawako tomó la carpeta en sus manos, la abrió, y leyó lo que decía-. Puedo desaparecer en el momento en que yo quiera… tengo una vida fuera de todo esto… sin Máxima, sin Maxie, sin el Equipo Magma… solo un niño normal de Hoenn, quien despertó de un coma de 15 años –bajó la cabeza Yuuji, sabiendo lo que significaba adoptar su identidad real.

-Eso significa, que todo lo que eres ahora no importa en absoluto… -comentó Zawako, y Yuuji se mordió los labios-. Si tan fácil es para ti desaparecer… es porque toda tu vida es una mentira… eso me incluye a mí… no soy una mentira… -terminó Zawako, dejando la carpeta en la cómoda de Yuuji, y caminando hasta la cama para levantar a Oddish-. Nos vamos, Eevoli… -comentó ella, saliendo de la habitación de Yuuji, sin mirar atrás. Torchic corrió hasta la puerta mientras esta se cerraba, y comenzó a rascar la misma, intentando ir tras Zawako, y después mirando a Yuuji, quien suspiró en su cama, deprimido.

-Ya estás a salvo… Zawako… -susurró Yuuji, poniéndose de pie, y llamando la atención de Torchic-. Torchic, volvemos al plan original –comentó Yuuji, sacando de su mochila un tinte negro, dirigiéndose al baño, y colocándose el mismo. Torchic corrió a su lado, y comenzó a graznar, luego corrió a la puerta y rascó a cómo podía-. Torchic… no… -lo interrumpió Yuuji, y Torchic, con sus ojos humedecidos, graznó para Yuuji-. Ya sé que quieres mucho a Zawako, yo también la quiero mucho, pero en estos momentos es mejor que se aleje de mí. Desde Ciudad Carmín cuando nos atacaron esos sujetos ya lo había pensado, pero ilusamente me dejé llevar. ¿Recuerdas por qué vinimos, Torchic? –preguntó Yuuji, y Torchic bajó la cabeza, pero asintió- Bien… entonces seguimos con el plan original, y cuando esto termine, vamos a buscar a Zawako –sonrió Yuuji, y Torchic lo miró sorprendido-. ¿Qué creías? ¿Qué la iba a dejar que saliera de nuestras vidas? Hice una promesa hace seis años que incluye a Zawako y a un Minior negro, admito que hice trampa y adelanté algunas cosas, pero aún voy a cumplir esa promesa –le explicó Yuuji, y Torchic graznó alegremente, aunque miró a la puerta cerrada con preocupación-. No sé si va a perdonarme, Torchic… pero me humillaré lo que sea necesario, si eso significa tener una mínima posibilidad de recuperarla… mientras tanto –prosiguió Yuuji, vistiéndose, y amarrando su cinturón de Pokébolas-. Hay un Líder de Gimnasio al que enfrentar –tomó Yuuji su celular, investigó por internet, y llamó-. ¿Gimnasio de Ciudad Azulona? Solicito un duelo de gimnasio –terminó Yuuji.

Centro de Ciudad Azulona.

-¡Eev vee eev eev! –llamaba Eevee a Zawako, quien caminaba apresuradamente con Oddish en brazos, y sus ojos humedecidos, mordiéndose los labios para evitar soltarse en llanto. Zawako se sentía traicionada, sabía que la madre de Yuuji era una criminal, pero sentía genuinamente que, a pesar de eso, su amigo era una buena persona. Estaba aterrada por lo que pudiera pasar, temía que malas personas pudieran intentar utilizar a Yuuji para llegar a Máxima, o como quiera que se llamara realmente, después de leer aquella documentación Zawako no estaba segura de nada, pero ver a Yuuji renunciando a su vida actual fue la gota que derramó el vaso. En su mente, si Yuuji podía desprenderse tan fácilmente de su vida actual, con la misma facilidad podía desprenderse de ella- ¡Eev eev! –insistió Eevee, mordiéndole el pantalón a Zawako, plantando sus patitas al concreto, e intentando detenerla.

-¡Eevoli, basta! –se quejó Zawako, virándose para ver a su Eevee, quien la miraba con ojos repletos de lágrimas, mientras se viraba y apuntaba con su patita, pidiéndole a Zawako regresar- ¡No! ¿Qué no entiendes? ¡A Yuuji le importamos tan poco, le importa su vida tan poco, que prefiere desaparecer antes de que arreglar las cosas! –lloró Zawako, gritándole a su Eevee, quien ya lloraba al igual que su dueña- No me importa que la madre de Yuuji sea una criminal… yo lo apoyaba de todas formas, pero él tenía que decir esas cosas, decir que podía desaparecer. ¿No lo entiendes? Si Yuuji puede desaparecer e ignorar a su madre de esa forma, que es su familia, en cualquier momento puede desaparecer de mi vida también que no soy nadie para él –lloró Zawako, cayendo en sus rodillas, sin poderlo soportar más –tanto Eevee como Oddish la miraron con tristeza, pero a Oddish no le duró tanto el sentimiento, pues se viró a ver una sombra que ahora rodeaba a Zawako, y sonreía alegremente.

-Yuuji es un patán, pero no es el patán que tú quieres hacerlo ver –comentó alguien, una chica, Zawako alzó la mirada, y encontró a Destra allí frente a ella, vistiendo pantalón de vestir de un color lila, mismo color de una boina y una pañoleta que llevaba como compañeros de su conjunto, el cual terminaba con una blusa abotonada de color blanco que llevaba desfajada y con las mandas arremangadas. Pese a no llevar su traje, Zawako la reconoció inmediatamente.

-¿Eres… la detective? –preguntó Zawako, Oddish saludó militarmente, pero Destra movió su dedo frente a su labio indicando que no debía decir nada- ¿Qué quiere? Ya no estoy con Yuuji… nos separamos… -comentó Zawako.

-¿Después de un día de novios? –comentó Destra, y Zawako, en su depresión, ni siquiera pudo sentirse apenada por sus palabras- Vas a ensuciarte la ropa, arriba –le ofreció su mano Destra, y ayudó a Zawako a levantarse. Tras hacerlo, Zawako no se dignó a verla-. Si te hace sentir mejor, ya no soy la detective Destra que se la pasaba espiándote a ti y a Yuuji. En estos momentos soy Anabel, o mejor dicho, de ahora en adelante, vuelvo a ser Anabel, vuelvo a ser la verdadera yo –explicó ella, lo que Zawako encontró curioso, después de todo, Yuuji parecía no ser el único que llevaba una doble vida.

Gimnasio de Ciudad Azulona.

-Con todo el desastre que pasó ayer, dudo mucho que mi madre vaya a aparecerse esta vez –le comentó Yuuji a Torchic, quien miraba en dirección al gimnasio, y se sentía incómodo-. Tranquilo, por teléfono nos mencionaron que no había cupo en estos momentos, solo vinimos a conocer el lugar. Sin Zawako la verdad es que me aburro mucho -le explicó Yuuji.

-Disculpa, ¿eres un retador? –preguntó una chica que salía del gimnasio en esos momentos, de cabellera oscura y de hongo, y curiosamente vistiendo un kimono en combinación de rojos y verdes- ¿Estoy equivocada? –preguntó la bella mujer.

-Ah… no estás equivocada, pero llamé para hacer una reservación y me indicaron que no había espacios disponibles en estos momentos para una batalla de gimnasio –respondió Yuuji, y la chica del kimono se mordió los labios, cerró los ojos con fuerza, e inmediatamente después sacó su celular-. Este… -comenzó Yuuji sin saber qué decir.

-Tú tranquilo, yo lo arreglo –comentó la mujer, esperando del otro lado de la línea-. Hola Leaf, habla Erika –comenzó la mujer, confundiendo a Yuuji, quien miró a Torchic sin saber lo que estaba pasando-. Oh sí, yo entiendo que estés ocupada con un retador, solo quiero preguntarte algo… ¿cómo es que estás ocupada con un retador, cuando el gimnasio está cerrado? –preguntó Erika, por su tono de voz, al parecer esta no era la primera vez que pasaba- ¡Leaf! ¡Cuando te entregué el gimnasio confiaba en que podías con esta responsabilidad! ¡No has tenido una batalla de gimnasio en meses! –exclamó Erika, mientras del otro lado de la línea, Leaf parecía estarle suplicando- Tu agenda está vacía, deliberadamente enrutaste el número del gimnasio a tu celular, ¿no es así? Leaf, ¿quieres que perdamos la afiliación? ¡Ven enseguida! ¡Te tengo un retador! –terminó Erika, colgando el teléfono- Lo siento mucho por la confusión, si aún quieres tomar el reto de gimnasio, haré el anuncio correspondiente –reverenció Erika, esta vez con gentileza y con excelsos modales, lo que no contrastaba para nada con la mujer molesta que recién hablaba por teléfono-. Mi aprendiz no tarda en llegar. Puedes pasar a esperarla si quieres, quemaremos unos inciensos, y tendremos una ceremonia de té tradicional mientras esperamos –sonrió ella, y Yuuji y su Torchic intercambiaron miradas, pero aceptaron la invitación.

Centro de Ciudad Azulona.

-Entiendo si no quieres hablar conmigo, pero en verdad creo que necesitas tranquilizarte un poco, estás más tensa de lo normal –comentaba Anabel, sentada en una banca junto a Zawako y frente a una fuente. Tras su comentario, Zawako, con Oddish aún en brazos, y con Eevee a su lado, miró a Anabel con molestia- Sé cómo sonó eso… lo siento por espiarlos, pero era mi trabajo –declaró Anabel.

-¿Era? –preguntó Zawako dudosa, y Anabel se sintió incluso más incómoda- Hasta donde sé, aparentemente nos han estado siguiendo desde Ciudad Verde. No solo eso, sino que han presionado a Yuuji en más de una ocasión, él no tiene nada que ver con lo que sea que creen que está involucrado, solo déjenlo en paz, y déjenme en paz a mí también… yo no tengo nada que ver con él… -terminó Zawako, sin dirigirle la mirada.

-Ambas sabemos que eso es mentira, y no tiene que ver con que siga o no espiándolos –declaró Anabel, pero Zawako no quería hablar con ella-. Debes sentirte muy incómoda después de descubrir la verdadera identidad de la madre de Yuuji, ¿no es así? –preguntó Anabel, pero Zawako continuó negándose a hablar- Sé cómo debe sentirse Yuuji en estos momentos. Por fin tiene el valor de declarársele a la chica que le gusta, y después el casino al lado de su hotel estalla, con su madre en la cima del mismo. Estando en su lugar, yo quisiera desaparecer –comentó ella, lo que enfureció a Zawako.

-¡Cállate! ¡No sabes nada de mí! ¡No sabes nada de Yuuji! –gritó Zawako, entristeciendo un poco a Anabel. Oddish notó aquello, y comenzó a emanar su Dulce Esencia lentamente, lo que comenzó a relajar un poco a Zawako- Todo fue una mentira… Yuuji se rindió… y ahora… lo que tenía con él se terminó. Solo déjenme sola, no estoy con él… -bajó la cabeza Zawako, y tanto Anabel como Oddish intercambiaron miradas de duda.

-Sé más de ustedes de lo que crees… lo suficiente para saber que eso es una mentira… -le mencionó Anabel, colocando su mano gentilmente en su hombro-. Físicamente no estás con él, pero tu corazón está con él. Entiendo que estés molesta conmigo por espiarlos, pero de verdad ya no es mi trabajo espiarlos, renuncié –le explicó, y Zawako la miró con curiosidad-. Ambos lo hicimos. Decidí recuperar mi vida anterior, revivir a Anabel. No más Destra… no más mentiras… -comentó ella, lo que sorprendió a Zawako-. Por fin puedo ser yo misma. Ah… pero esto no se trata de mí… se trata de ti y de Yuuji. Looker y yo… Looker es el detective en caso de que no lo sepas, aún no nos hemos rendido de llevar a los chicos malos ante la justicia. Esos chicos malos pueden o no incluir a la madre de Yuuji. Pero ambos estamos de acuerdo en que Yuuji no es malo solo porque su madre sea mala… -le explicó ella, y Zawako al menos pudo estar de acuerdo en esa parte-. Estoy segura de que… lo único que Yuuji quiere es que todo esto termine y que las cosas comiencen a hacer sentido, y estoy segura de que hará todo lo que pueda por lograrlo –le explicó ella.

-No lo hará… -respondió Zawako, con lágrimas traicioneras en sus ojos, lo que llamó la atención de Anabel-. Va a rendirse… me lo dijo… piensa desaparecer… y no van a encontrarlo porque toda la información que ustedes tienen es falsa. Ni el mejor detective del mundo podría encontrarlo… porque Yuuji no existe… el Yuuji que conozco… no es real… él es… -intentó acomodar sus ideas Zawako, pero no lo conseguía.

-Un niño común y corriente de la Región Hoenn, sin antecedentes criminales, con una madre amorosa que tampoco tiene antecedentes penales –escucharon ambas, mientras Looker llegaba vistiendo un traje negro, aunque llevaba muletas de todas formas-. Discúlpeme usted señorita, pero soy el mejor detective del mundo por una razón, y esa es que siempre descubro la verdad. Si Yuuji quisiera desaparecer, yo lo encontraría, eso te lo garantizo –comentó Looker, acercándose a cómo podía a Zawako-. Para fortuna de todos los presentes, Yuuji no está planeando en desaparecer. En realidad, dudo mucho que alguna vez lo haya considerado –sentenció Looker, sentándose junto a Anabel, y saludando a Oddish, quien sonrió para él.

-Debería revisar su título del mejor detective del mundo entonces, porque está más que equivocado –se quejó Zawako, sumamente triste-. Yuuji prefirió abandonarlo todo, incluso a su madre. Si puede abandonarla a ella, ¿qué le impide abandonarme a mí? –preguntó mientras abrazaba a Oddish.

-¿Exactamente qué es lo que te hace pensar que Yuuji se ha rendido y que va a desaparecer? –preguntó Looker, Zawako no respondió- No me hagas adivinar, porque sabes que voy a dar con la respuesta. Pero para tu tranquilidad, alguien que está pensando en desaparecer, no hace lo que Yuuji está haciendo –apuntó Looker con una sonrisa.

-Oh, que lastima, nos lo vamos a perder –comentó Anabel. Zawako por curiosidad miró a donde Looker apuntaba, encontrando los anuncios digitales anunciando a Yuuji como el retador de Leaf en el gimnasio de Ciudad Azulona, encuentro que según el contador comenzaba en unos 20 minutos-. Yo no lo veo desaparecido del todo –comentó Anabel, y Zawako prestó especial atención en su cabello negro.

-Pero… se despintó el cabello… -comenzó Zawako, parándose de la banca, y acercándose al anuncio luminoso-. Me mostró su verdadera documentación… dijo que sería fácil desaparecer… -prosiguió ella, mirando la imagen de Yuuji sonriente junto a Torchic, como si hubiera posado para su foto lo más entusiasta posible.

-Zawako, ¿cuándo has visto a Yuuji salir por la vía fácil de cualquier situación? –preguntó Anabel con una sonrisa-. Enfrentó a un gimnasio tipo Roca con un Beedrill, venciendo a su vez a un Kabuto, sin saber lo que era -comentó Anabel sonriente.

-Lo que es increíblemente ridículo si lo pensamos con cuidado –comentó Looker, siguiendo sobre la idea de Anabel-. Fiel a su estilo descerebrado, hizo enojar no a cualquier Líder de Gimnasio, sino a la líder de los Líderes de Gimnasio. Su Gyarados no es poca cosa, pero lo enfrentó con un Bulbasaur que nunca había combatido con él antes –recordó Looker.

-Tuvo ayuda de Zawako, no lo olvides –comentó Anabel-. Y bueno, no recuerdo muy bien todo porque en algún momento me desmayé o algo, pero, ¿no enfrentó a Visquez sin estrategia, y con ella en modo aplasta rivales? –preguntó Anabel.

-Después de negarse a evolucionar a su Nidorino a Nidoking, lo que le hubiera dado una tremenda ventaja –le recordó Looker, mientras Zawako se viraba para escucharlos mejor-. Si Yuuji hubiera evolucionado a Nidorino como sugirió Amaya, seguro se hubiera ahorrado muchas molestias. Y hablando de molestias, su encuentro contra Christie no fue poca cosa. Con un Gastly recién capturado, y una estrategia de suerte. Ese niño tenía todas las de perder, y ganó, todavía no me explico cómo –comentó Looker.

-Bueno, en todo ese tiempo tenía a Zawako para apoyarlo. Me pregunto si esta vez el resultado será diferente –comentó Anabel, mirando a la pantalla-. Leaf es una de los tres entrenadores más fuertes de Kanto, solo superada por dos, el Campeón Regional, y el nieto del Profesor Oak. Yuuji tiene todas las de perder, aunque eso no es nada nuevo, lo único nuevo es que al parecer Zawako no está con él en esta ocasión. ¿Será factor? –preguntó Anabel traviesa.

-Tomando en cuenta que el chico se esfuerza demasiado para impresionar a su novia, puede ser –declaró Looker, y Zawako lo observó con detenimiento, sin saber lo que él tramaba-. Pero gane o pierda, podemos concluir una cosa. Ese chico nunca se rinde, siempre lucha por lo que desea, y por proteger a los que quiere –sonrió Looker, y Zawako, conmovida, sonrió para el detective-. Ve con él, y asegúrate de gritarle severamente por mentirte –terminó Looker.

-Lo haré… le voy a gritar tan fuerte, que va a desear jamás haberme engañado de esa forma tan ruin –sonrió ella, secándose las lágrimas a cómo podía, por lo que Anabel le entregó un pañuelo-. Gracias… -terminó de secarse las lágrimas ella, y entonces se dirigió a ambos- ¿Vendrán ustedes también? –preguntó Zawako curiosa.

-Gracias por la invitación, pero ya teníamos un compromiso –comentó Anabel, levantando la curiosidad de Zawako. Anabel sonrió, y viró un poco la vista, mirando en dirección a un establecimiento. Zawako miró en aquella dirección, y se apenó inmediatamente.

-¿El registro civil? –se apenó Zawako, y Anabel se sonrojó y comenzó a rascarse la nuca nerviosamente- Entonces… todo eso que decías sobre revivir a la vieja Anabel… -preguntó ella con la vista.

-Bueno… es una historia complicada, pero el resumen es que abandoné todo lo que amaba para convertirme en una Agente de la Policía Internacional Pokémon… convertirme en Destra… -le explicó Anabel-. Me convertí en Destra… persiguiendo al hombre del que estaba enamorada… pero ahora que he vuelto a ser solamente Anabel, voy a asegurarme de declarar de mi propiedad a aquel hombre por el que me convertí en Destra en primer lugar, me lo debes –señaló Anabel, y Looker se apenó-. Así que, lo siento, pero no veremos el combate de Yuuji esta vez. Lo veremos en la repetición –sonrió Anabel.

-Bueno… fe-felicidades por su boda… o registro… supongo –se apenó Zawako, y entonces Looker señaló a su reloj, Zawako se viró, vio el contador, y se escandalizó-. ¡Aaaaah! ¡Faltan cinco minutos para que empiece el combate! –exclamó Zawako aterrada, comenzó a correr, pero Looker se aclaró la garganta, y apuntó en la dirección contraria- ¡Gracias! –respondió ella, y mientras corría, Oddish se despidió con sus hojitas, mientras Anabel y Looker le regresaban la despedida.

-Sé que Leaf no va a contenerse, pero espero que el chico gane –comentó Looker, poniéndose de pie débilmente, y con Anabel tomándole del brazo-. Terminando esto, volveremos a espiarlos, ¿verdad? –preguntó Looker.

-Por supuesto, con tu despacho en Kalos podemos darnos ese lujo, aunque a Emma puede que no vaya a gustarle mucho que extraigamos dinero de los fondos del despacho –le comentó Anabel, y Looker asintió a sus palabras-. Ah… y están los fondos para la educación de Lila, así que tenemos que encontrar otra fuente de ingreso que no sea el despacho.

-Comienzas a hablar como una madre preocupada –sentenció Looker, ganándose un pellizco en la mejilla por parte de Anabel-. No es que no lo fueras antes… solo eras más fría al respecto –se quejó Looker, sobándose la mejilla.

-Sigue con tus bromas y no me caso –se quejó Anabel, pero Looker la miró con una sonrisa-. Iré a verla… cuando todo este embrollo con esos chicos termine. Tengo que conocer el final de mi novela después de todo… -sonrió ella, y Looker asintió, impaciente de que ese día llegara.

Gimnasio de Ciudad Azulona. Sala de Té.

-Disculpa… Erika… ¿estás despierta? –preguntaba Yuuji arrodillado y con un vaso tradicional con té verde en sus manos. Torchic estaba sentado sobre un cojín negro a su lado, también con un pequeño vaso frente a él, aunque Torchic no podía tomarlo. Cuando Erika llevó a Yuuji a una sala de espera especial, misma que estaba adornada con un tapete muy fino de bellos diseños, y sobre el cual en esos momentos descasaban varios utensilios para tomar el té, entre los que se incluían tazas de cerámica y algunos inciensos ya encendidos, al poco tiempo de haber encendido los mismos, Erika se había quedado profundamente dormida, y no reaccionaba en absoluto a las palabras de Yuuji, quien ya se había armado con un incienso apagado para picotear la frente de Erika intentando despertarla, pero sin obtener resultados.

-¡Disculpa la espera! –exclamó Leaf llegando rápidamente a la sala de té, espantando a Yuuji, y medio despertando a Erika, quien entreabrió los ojos intentando despertar. Leaf llegaba mientras intentaba torpemente amarrarse un kimono verde esmeralda con motivos de hojas de diversas plantas con un tono de verde más oscuro, y con una cinta roja alrededor de su vientre para terminarlo. Su cabello estaba despeinado, pero era evidente al menos para Yuuji de que hizo lo posible por estar lista en el menor tiempo posible- Lamento no estar más presentable para esto. ¿Eres el retador Yuuji? –preguntó ella.

-Ah… sí, soy yo –se presentó Yuuji, pero no se puso de pie al notar que Erika no despertaba, además de que la ceremonia de té improvisada no había terminado exactamente, por lo que Yuuji se debatía entre si era una falta de espeto o no el levantarse del tapete.

-Espera… eres el hijo de… -se susurró a sí misma Leaf, Yuuji no alcanzó a escuchar, pero miró a Leaf con curiosidad, mientras ella lo miraba con determinación-. Sé que me pidieron no contenerme, pero… -volvió a susurrarse a sí misma Leaf, pero no tardó en regresar a su papel de Líder de Gimnasio-. Si eres como todos mis retadores, obstinado y siguiendo esa Ruta de la Medalla, ya tendrás cuatro medallas contigo, ¿no es así? –preguntó, a lo que Yuuji respondió asintiendo- Bien, el combate será de cuatro contra cuatro, alístate –prosiguió Leaf, caminando torpemente en su kimono, lo que significaba que no estaba siquiera acostumbrada a caminar mientras lo vestía, lo que ponía en duda, al menos para Yuuji, la seriedad de la Líder de Gimnasio.

Yuuji dio una última mirada a Erika, quien estaba ligeramente atontada por el incienso. Intentó explicarse nuevamente para no faltarle al respeto, pero la respuesta de Erika fue la de volverse a quedar dormida, preocupando a Yuuji, quien se disculpó a sus adentros, pero interrumpió la ceremonia del té y se dirigió a las arenas de batalla.

Afueras del Gimnasio de Ciudad Azulona.

-¿Por qué hay tanta gente? –exclamó Zawako aterrada, mientras veía la fila de entrada para el gimnasio de Ciudad Azulona, y mirando en dirección a la pantalla publicitaria notando el contador de tiempo que ya iba en cuenta regresiva de escasos dos minutos- He estado allí para todas las batallas de gimnasio de Yuuji, no puedo perderme esta –exclamó ella con Oddish en brazos y su Eevee igualmente preocupada.

-Esa voz es… -escuchó Zawako, se viró a su derecha, y encontró a una mujer de cabellera roja en blusa negra y pantalones del mismo color. Le tomó a Zawako unos segundos para reconocerla, por lo que exclamó aterrada y mientras apuntaba en su dirección-. Tss… ¿a qué va eso? Por si no lo notas no estoy en servicio –declaró ella.

-Fla… -intentó decir, cuando Máxima le tapó la boca inmediatamente, con varias venas saltadas en su frente, y mientras sombrías intenciones parecían rondar en la forma de un aura llameante a su alrededor, lo que aterró a Zawako aún más.

-Voy a tener que pedirte, cariño, que no termines lo que ibas a decir. No llevo desde que Yuuji nació utilizando el nombre de Máxima para que me vengas divulgando la información –declaró Máxima, y Zawako tragó saliva con fuerza- Esto no va a llevar a ningún lado –comentó Máxima, no sobre su conversación con Zawako, sino por la fila de espera, que era demasiado larga. Tras ver que el contador llegaba a cero, se escucharon los gritos de los espectadores, lo que deprimió a Zawako, y disparó su preocupación por encontrar una forma de entrar- ¿Quieres ver la batalla? –preguntó Máxima, y Zawako, intranquila, asintió-. Bueno, espero que no te moleste romper tu record de niña buena. ¡Vamos! –tiró de su brazo Máxima, sacando a Zawako de la fila, y llevándola a la parte trasera del gimnasio, evadiendo las cámaras de vigilancia, llegando ante la puerta de servicio, y calculando la velocidad de las cámaras para girar, sacó herramientas, y abrió la cerradura justo antes de que las cámaras viraran, metiendo a Zawako a tirones de su brazo dentro del área de servicio del gimnasio.

Arena de batalla del Gimnasio de Ciudad Azulona.

Yuuji se sentía más nervioso de lo habitual. Había estado en varios encuentros de gimnasio anteriormente, además de que todos sus combates habían sido televisados. Pero las gradas alrededor de la arena de batalla de Ciudad Azulona, eran del triple del tamaño que las de las demás arenas que había visitado, sin mencionar que presumían un lleno total, y pantallas inmensas a espaldas de los participantes en las batallas, lo que dejaba ver a Yuuji en todo momento el rostro de Leaf, repleto de determinación, y con una mirada inquietante.

-Papá solía decir que se puede saber mucho de la fuerza de una persona por su mirada, Torchic… bueno… la mirada de Leaf es al menos unas diez veces más amenazante que la de Christie –le explicó Yuuji, preocupando a Torchic-. Aun así… tal vez estaría menos nervioso si Zawako estuviera aquí –le explicó, mientras Leaf comenzaba con las introducciones.

-Bienvenidos sean, al Gimnasio de Ciudad Azulona –comenzó Leaf, y la multitud exclamó con fuerza, ensordeciendo un poco a Yuuji, y desmayando a Torchic por el tremendo grito- Mi nombre es Leaf, y desde hace cinco años he defendido orgullosa el Gimnasio de Ciudad Azulona. El retador Yuuji, insiste como muchos hozados en continuar con la Ruta de la Medalla, y yo insisto, y seguiré insistiendo, en que si quieres realizar tu propia leyenda debes seguir tus propios pasos y no imitar los de los demás –prosiguió con su discurso Leaf, mismo que confundía e intimidaba a Yuuji-. Además, Ciudad Azulona es la capital de Kanto. ¿Qué clase de capital no llevaría sus esfuerzos al máximo por conservar su estatus de grandeza? Retador Yuuji, en este momento te informo que siguiendo las reglas de la Liga Pokémon, y conforme a los estatutos delimitados por el Consejo de Líderes de Gimnasio, he de enfrentarte con el número de Pokémon proporcional a las medallas que has obtenido hasta ahora, pero negándome rotundamente a la flexibilidad de los otros líderes. No soy la tercera entrenadora más fuerte de Kanto por nada, Yuuji, además de que tienes la mala fortuna de que me pidieron humillarte –susurró la última parte para sí misma.

-Ese… fue un buen discurso… pero pudiste usar menos palabras para decir que planeas aplastarme –mencionó Yuuji, sorprendiendo a Leaf ya que al parecer no se veía nervioso, al menos no nervioso por las mismas razones que Leaf ponía nerviosos a sus retadores, Yuuji estaba más concentrado en la multitud que en ella siendo la tercer mejor entrenadora de Kanto de todas formas-. Sé que eres fuerte… pero no llegué hasta aquí acobardándome y pensando, "o ella es la tercera entrenadora más fuerte de Kanto, mejor me aseguro de ser el cuarto antes de derrotar al tercero", tengo un objetivo… tengo varios objetivos… ¡y tú solo eres un escalón más! ¡Ponle el nombre que quieras, para mí seguirás siendo el siguiente rival a vencer! ¡Tu título de tercer mejor entrenadora no me interesa! –terminó Yuuji, con una Pokébola lista.

-Looker y Destra tenían razón… -sonrió Leaf, preparando una Pokébola de igual manera-. Es idéntico a su madre… no piensa las cosas, se enfurece con facilidad, toma todo a como viene… y aun así parece que tiene las cosas bajo control mientras por dentro, es tan caótico como el fuego mismo. Muy bien, Yuuji, aplaudo el valor que tienes, aunque no sea más que eso, valor… porque de entrenador te falta demasiado. ¡Comencemos! –el reto fue aceptado, la arena estaba lista, los retadores preparados-. ¡Ve Exeggcute! –llamó Leaf, y el Pokémon semilla se hizo presente.

-Este es un gimnasio de tipo Hierba… se supone que mi equipo es fuerte contra los tipo Hierba… ¿entonces por qué estoy tan nervioso? –preguntó a sus adentros Yuuji, y preparó su Pokébola- ¡Ve Nidorino! –llamó Yuuji a su primer Pokémon, quien resopló orgulloso, listo para la batalla.

Dentro del Gimnasio de Ciudad Azulona.

-¡La batalla ya comenzó! –exclamó Zawako nerviosa, mientras corría siguiendo a Máxima por los pasillos del gimnasio, los gritos de los presentes en la arena resonaban con fuerza, gritaban una y otra vez el nombre de Leaf, lo que Zawako sabía que intimidaría a Yuuji.

-¡Los gritos vienen de esta dirección! –comentó Máxima, tomando de la mano de Zawako, y llevándola a la fuerza por los pasillos, hasta toparse con un guardia- Oh, es verdad, mi boleto, un segundo –comentó Máxima, antes de golpear con fuerza un punto en el cuello del guardia y noquearlo-. Sigamos –sonrió Máxima.

-¡Eso fue muy brusco! ¡Él solo estaba haciendo su trabajo! –se quejó Zawako, intentando convencer a Máxima de su error- ¿Por qué me molesto? ¡Eres la líder de una organización criminal de todas formas! –se quejó ella.

-Y tú la novia de un príncipe criminal, asimílalo niña. ¿Quieres ver la batalla o no? –preguntó Máxima, Zawako lo pensó, bajo estos medios la verdad lo dudaba, pero entonces un par de guardias más comenzó a correr en dirección a Máxima y a Zawako- Decídete, puedo noquearlos en un instante, apenas y les dolerá –comentó Máxima.

-Pero esto está mal… -intentó decir Zawako, cuando Oddish saltó de sus brazos, y roció a los guardias con su Somnífero, durmiéndolos a ambos-. ¡Oddish! –se quejó Zawako, pero el trabajo estaba hecho.

-Oye, no me haría mal conseguirme uno de esos. Vamos niña –la tomó Máxima de la mano, tirando de ella en dirección a la arena, donde los gritos de entusiasmo no dejaban de llegar.

Arena de Batalla.

-¡Nidorino, Golpe Venenoso! –ordenaba Yuuji a Nidorino, quien se lanzaba en dirección a Exeggcute, pero el Pokémon semilla lo evadía con suma facilidad, no importaban los esfuerzos de Nidorino, este simplemente no conectaba los golpes- Concéntrate Nidorino, no te dejes cegar por tu habilidad –pidió Yuuji.

-Tu Nidorino tiene una personalidad que le favorece y una habilidad que fortalece sus ataques físicos, eso te lo reconozco, pero en verdad no tienes oportunidad –enunció Leaf tranquilamente, su tranquilidad impacientaba a Yuuji- ¡Exeggcute, Reflejo! –enunció ella, y cuando Nidorino por fin estuvo cerca de conectar un golpe, este se estrelló en una barrera de luz-. Ahora que está cerca, ¡Confusión! –ordenó ella, y Nidorino fue violentamente impactado por el ataque, estrellándolo a espaldas de Yuuji.

-¿Un ataque Psíquico? –preguntó Yuuji, observando a su Nidorino, quien apenas y se sostenía- Esto está mal… confiaba que las burlas de Zawako sobre ser un entrenador de tipo Veneno me ayudaran al menos en este gimnasio. Pero, en definitiva, soy muy vulnerable al tipo Psíquico –comentó Yuuji, mientras Nidorino se incorporaba-. Alto, Nidorino… descansa por ahora, te necesitare contra rivales más fuertes –pidió Yuuji, regresando a Nidorino, y mostrando una Ultra Bola- ¡Mi única alternativa contra un tipo Psíquico es un Pokémon venenoso que tenga ventaja sobre el tipo Psíquico también! ¡Ve Gastly! –llamó Yuuji, y su burlesco Gastly hizo acto de presencia- ¡Los ataques de Gastly además son de tipo especial, por lo que Reflejo no los debilitará! ¡Gastly usa Bola Sombra! –ordenó Yuuji, y su Gastly obedeció.

-¡Pantalla de Luz! –ordenó Leaf, y su Exeggcute logró levantar la Pantalla de Luz incluso antes de que el ataque de Gastly conectara, lo que sorprendió a Yuuji, mientras Leaf sonreía- Te advertí que las cosas de ahora en adelante serían muy diferentes. ¡Exeggcute, Confusión! –prosiguió Leaf, hiriendo a Gastly mientras Exeggcute mantenía a Gastly atrapado en un campo de fuerza Psíquica.

-¿Cómo? –preguntó Yuuji sobresaltado- Gastly es el doble de rápido que Exeggcute. ¿Acaso tu Exeggcute está en un nivel tan alto que logró levantar la Pantalla de Luz antes de que mi Gastly pudiera atacar? –preguntó confundido.

-Novato, una vez que llegas al quinto gimnasio, las reglas de la Liga Pokémon autorizan el uso de utensilios en combates oficiales. Muéstrale Egg 3 –mencionó Leaf, y de entre las seis semillas que conformaban a Exeggcute, una saltó al frente, mostrando que llevaba una especie de diadema con una cúpula de cristal, en cuyo interior había una especie de garra-. Garra Rápida aumenta la velocidad de mi Exeggcute y tiene un 30% de probabilidad de activarse al enunciar un ataque. Así que Exeggcute fue más rápido que tu Gastly y logró levantar la Pantalla de Luz antes de que Gastly atacara. No eres tan bueno como pensabas, Yuuji, ni siquiera sabes las reglas de la liga. Me sorprendería inclusive que hubieras escuchado antes el que era permitido que tus Pokémon llevaran utensilios –sonrió ella, y volvió a dar sus órdenes-. ¡Ahora Exeggcute, termínalo con Confusión!

-¡Gastly! –exclamó Yuuji con fuerza, mientras la fuerza del ataque estallaba alrededor de Gastly, y este caía noqueado sin poder cumplir su cometido de derrotar al Pokémon Psíquico- Mi ventaja contra los Pokémon Psíquicos… se acabó… -comentó Yuuji anonadado.

Gradas de la Arena de Batalla.

-¡Gastly! –llamó Zawako sorprendida, estaban en las filas más arriba de la arena ahora, por lo que solo alcanzaron a ver a Gastly estallar, y ser derrotado de un movimiento Psíquico- No… Gastly era la única ventaja de Yuuji contra los tipo Psíquicos a los cuales su equipo es débil… sin Gastly… no tiene oportunidad… -se deprimió un poco Zawako, abrazándose de Oddish.

-¡Aaaaah! ¡Tsareena! –apuntó Máxima a la pantalla, Zawako la miró con curiosidad sin saber a lo que ella se refería- ¡No tiene importancia! ¡Desde aquí no puedo ver como mi hijo la destruye! ¡Esa mujer me cabrea como no tienes una idea! ¡Hay que bajar! –tiró de ella Máxima nuevamente, zarandeando a Zawako por toda la arena.

Arena de Batalla.

-¿Qué esperas Yuuji? –preguntó Leaf, mientras Yuuji se quedaba allí, con la Ultra Bola de Gastly en mano, y sin hacer un solo movimiento- Puedes declarar el combate terminado cuando quieras, ya que no importa el Pokémon que elijas, tendré forma de contrarrestarlo. Soy una Líder de Gimnasio después de todo, sería ridículo que no estuviera preparada para Pokémon tipo Veneno, Insecto, Volador o Fuego, incluso si tuvieras un Pokémon de tipo Hielo encontraría la forma. ¿No te parece eso increíble Yuuji? El tipo Hierba es un tipo con una inmensidad de debilidades, unos lo consideran un tipo débil por eso, y por esa razón lo elegí como mi tipo de preferencia. Nadie pensaría que un gimnasio de tipo Hierba pueda ser una amenaza real, y eso que aún no te he mostrado las bondades del tipo Hierba –aclaró ella, y Yuuji la miró con sorpresa- Piénsalo, Yuuji. Confusión, Reflejo, Pantalla de Luz, ninguna es una técnica de tipo Hierba… lo que significa que no has siquiera alcanzado a rasgar la superficie de mi estrategia –comentó ella, sonriente.

-Es verdad… ni siquiera he visto una técnica de tipo Hierba, y todos los gimnasios tienen una técnica insignia… -se deprimió Yuuji, notando la abismal diferencia-. Ella no me considera siquiera un reto… -dedujo Yuuji, tomando una Súperbola, y apretándola con fuerza.

-Esa mirada… -comentó Zawako, mirando el rostro de Yuuji en la pantalla, y recordando su mirada en la habitación de hotel tras decirle la verdad-. Esa es la mirada que Yuuji tenía cuando decidió alejarse de mí… -le comentó Zawako a Máxima, quien detuvo su marcha para prestarle atención, aunque apenas y podía escucharla entre canticos y canticos en honor a Leaf, quien al parecer era demasiado admirada en Ciudad Azulona, una ciudad que hizo propia con su fuerza-. No quiero volver… a ver esa mirada en su rostro… ¡No quiero volver a verlo rendirse! ¡Yuuuuujiiiii! –gritó Zawako desde las gradas, desde casi en medio de la arena, ya que no habían logrado bajar lo suficiente, pero Yuuji no reaccionó.

-No puede escucharte desde aquí, Zawako –comentó Máxima, mientras Zawako volvía a tomar aire, y gritaba con todas sus fuerzas nuevamente, pero su grito se apagaba mientras el nombre de Leaf seguía resonando con fuerza- Zawako… hay que bajar si quieres que te escuche… -insistió.

-¡No llegaré a tiempo! ¡Necesito que me vea ahora! ¡Antes de que Yuuji caiga en el error de admitir la derrota! ¡Si tan solo volteara en esta dirección! –comentó ella, y Máxima sonrió en ese momento.

-¿Cómo usar una bengala? –preguntó Máxima, por lo que Zawako le dirigió la mirada- Oh… yo sé lo que es gritar y que nadie te oiga, Zawako. Grité y grité, y nadie me escuchó, pero las bengalas, siempre llaman mejor la atención. ¡Ve, Charizard! –llamó Máxima en medio de las gradas, lo que por sí solo llamó la atención de algunos de los espectadores- ¡Es hora de una bengala! ¡Lanzallamas! –ordenó Máxima, mientras en pantalla Yuuji se preparaba para lanzar la Súperbola, hasta que la bengala de Máxima lo detuvo.

-¿Madre? –preguntó Yuuji, deteniendo su movimiento, e inmediatamente después notó a Zawako- ¿Qué haces aquí? –preguntó Yuuji, aunque sabía que ella no podía escucharla.

-Yuuji… -comenzó Zawako, ya con el estadio en silencio, por lo que todo mundo le prestaba atención- ¡Eres un idiota! –gritó ella con fuerza, forzando a Máxima a deprimirse un poco, y a algunos en las gradas a reírse- Pero aún si sé que eres un idiota… ¡yo siempre te voy a apoyar! ¡Así que usa la cabeza y no la fuerza bruta! ¡Puedes hacerlo! ¡Yo creo en ti! ¡Creo en la persona que eres ahora mismo! ¡No necesitas desaparecer! –terminó Zawako, hubo un momento de silencio, y Yuuji sonrió.

-¡No tenía planeado desaparecer, Zawako! –se acomodó la gorra Yuuji, y reemplazó la Súperbola de Growlithe, y en su lugar seleccionó una Utra Bola- Una disculpa por las interrupciones Leaf… pero ya estoy listo para mi batalla de gimnasio –prosiguió Yuuji, con una seguridad que no había tenido en todo el combate.

-¿No te parece un poco tarde para eso? –preguntó Leaf, entusiasta, admirando la mirada de Yuuji- Es tarde para esa mirada, muy tarde. Terminemos con esto, Yuuji –invitó Leaf con un movimiento de su mano, mientras Yuuji lanzaba su Ultra Bola.

-¡Ve Pikachu! –ante la selección, Leaf se mostró confundida, Máxima tiró de su cabello con molestia, y Zawako observó la selección con detenimiento, pensando en las razones de tan extraña selección- No has usado un solo ataque tipo Hierba, porque ante tus ojos no soy una amenaza. Pero vamos a cambiar eso. ¡Pikachu, Onda Trueno! –ordenó Yuuji, Pikachu atacó con electricidad azul, lo que paralizó a Exeggcute -. ¡Ahora, Ataque Rápido! –ordenó, Pikachu obedeció, y se estrelló contra la barrera de Exeggcute.

-Las barreras siguen en alto, Yuuji, y aunque no lo estuvieran, Pikachu no puede lastimar a un tipo Hierba. ¡Exeggcute, Confusión! –ordenó Leaf, impactando a Pikachu, y lanzándolo a los pies de Yuuji- Como Líder de Gimnasio debo tratar a mis retadores con el respeto que se merecen, pero como entrenadora, estoy decepcionada de tu elección –aclaró ella.

-Me han dicho cosas peores, Pikachu, Ataque Rápido –ordenó Yuuji nuevamente, el Reflejo se hizo presente, pero se rompió, por lo que Pikachu logró impactar-. Ya está, el tiempo de su Reflejo se acabó, es hora del nuestro. ¡Reflejo! –ordenó Yuuji, y Pikachu levantó la barrera.

-Los ataques de Exeggcute son especiales, ¿vives bajo una roca? ¿Cómo es que llegaste tan lejos? –preguntó Leaf muy molesta- Terminaré contigo, esta batalla es un desperdicio de mi tiempo. ¡Confusión! –Exeggcute lo intentó, pero la parálisis lo detuvo-. Solo tienes suerte –se quejó ella.

-¡Suerte que no tendría si no la hubiera buscado! ¡Regresa Pikachu! –llamó Yuuji, y seleccionó su Súperbola- ¡Ve Growlithe! –lanzó la misma, y el amigable Growlithe se hizo presente, meneando la cola, y rascando la tierra con su exceso de energía- ¡Mordisco! –ordenó Yuuji, Growlithe obedeció, y mordió con fuerza a Exeggcute.

-¿Por qué no usa un ataque de tipo Fuego! ¡Es un Pokémon de tipo Fuego! –se quejó Máxima, pero Yuuji en la pantalla se veía muy seguro de sí mismo, Zawako lo pensó, y de pronto entendió las razones de Yuuji.

-¡Paraintimidación! –declaró Zawako, Máxima la miró confundida- Parálisis… 30% de probabilidad de activarse… Mordisco… 30% de probabilidad de activar una intimidación… es la técnica de la Paraintimidación… -concluyó Zawako, pero Máxima no entendía-. Growlithe puede ser Fuerte a los tipo Hierba, pero Nidorino está débil y a Leaf aún le quedan tres Pokémon además de Exeggcute… Yuuji utilizó a Pikachu para paralizar a Exeggcute, y después atacó físicamente hasta cerciorarse de que Reflejo terminaba. Yuuji quiere a Growlithe sano para enfrentar a los que sigan después de Exeggcute, por eso está utilizando una estrategia de Paraintimidación en lugar de ataques de tipo Fuego –declaró ella.

-¿Paraintimidación? –dedujo Leaf cuando tras ordenar un ataque Exeggcute se intimidó y no pudo atacar- Me sorprende que un novato como tú siquiera haya pensado en la Paraintimidación –aceptó Leaf.

-Tomaré eso como un cumplido. ¡Growlithe, Mordisco! –prosiguió Yuuji con la técnica, Leaf continuó intentando que Exeggcute atacara, pero al final la estrategia dio resultados, y el problemático Pokémon cayó rendido-. ¡Estamos parejos! –exclamó Yuuji con entusiasmo.

-Eso parece… pero eso acaba ahora… -sacó una de sus Pokébolas de debajo de las mangas de su kimono Leaf, y lanzó la misma- ¡Ve, Leafeon! –llamó Leaf, el Eevee de Zawako celebró entusiasta mientras el grupo de Zawako ya iba por la mitad de camino a la arena desde las gradas.

-¡No es momento de animar al enemigo, Eevoli! -reprendió Zawako, Yuuji la miró entusiasta, y ella asintió y continuó bajando junto a Máxima. En la arena, Yuuji regresaba a Growlithe a su Súperbola, y lanzaba nuevamente una Ultra Bola, de la cual salió Pikachu.

-¡El mismo truco no te servirá dos veces! ¡Leafeon, Hoja Sable! –ordenó Leaf, Leafeon se lanzó con su hoja lista, pero esta se estrelló con la barrera de Reflejo antes de que impactara a Pikachu- No está mal –sonrió Leaf.

-¡Onda Trueno! –ordenó Yuuji, Pikachu conectó el ataque, pero se le veía muy débil- Pikachu no resistirá paralizar a otro Pokémon, tengo que atacar y debilitar a Leafeon lo más que pueda –se dijo así mismo Yuuji, cuando notó una esfera dorada que aparecía frente a Pikachu- ¿Bola Luminosa? –sonrió Yuuji, mientras el objeto caía en manos de Pikachu- Eso solo significa una cosa –miró Yuuji a Pikachu, quien lo miró de regreso y asintió-. ¡Tacleada de Voltios! –ordenó Yuuji, Pikachu mordió la Bola Luminosa, y comenzó a correr a toda velocidad mientras rodeaba su cuerpo de electricidad, impactándose con todas sus fuerzas sobre Leafeon.

-¿¡Fabricó su propia Bola Luminosa en medio de una batalla!? –se impresionó Leaf, mientras Pikachu, tras el tremendo esfuerzo, caía rendido, aunque Leafeon no se veía muy bien- Tacleada de Voltios debilita al Pikachu que lo utiliza, Pikachu ya estaba muy herido, se autodestruyó tras el ataque, pero gracias a eso, Leafeon terminó muy lastimado.

-Pikachu, regresa –llamó Yuuji, y miró la Ultra Bola con entusiasmo-. Gracias amigo, Growlithe terminará con esto –llamó Yuuji, y Growlithe regresó para su segunda oportunidad-. ¡No nos arriesgaremos con Mordisco esta vez! ¡Rueda de Fuego! –tras la orden, Growlithe alegremente se lanzó en contra de Leafeon, impactándolo, y lanzándolo a los pies de Leaf, quien ni se inmutó al respecto-. Dos a dos… -comentó Yuuji, sudando frio.

-Para ser un novato que intenta seguir la Ruta de la Medalla en su terquedad, me impresionas, Yuuji –continuó ella, sacando una Bola Amistad de sus mangas-. Solo por respeto a tu esfuerzo, te revelaré la técnica secreta de este gimnasio, el premio de batalla de vencerme. Pero eso no significa que llegarás a disfrutarlo aún. ¡Ve Venusaur! –llamó Leaf, y el inmenso Pokémon se hizo presente frente a un nervioso Growlithe- ¡Poder Terrestre! –ordenó Leaf, impactando a Growlithe y derribándolo, pero no noqueándolo.

-¿Poder Terrestre? ¡Esa es una técnica de tipo Tierra! ¡Dudo que una técnica como esa sea la técnica de premio en este gimnasio! ¡Growlithe, Rueda de Fuego! –insistió Yuuji, Growlithe se impactó con Venusaur, pero pese a ser un tipo Hierba, no pareció afectado del todo.

-Te dije que sería ridículo que una Líder de Gimnasio no estuviera preparada para los tipo Fuego, ¿no es así? –sonrió Leaf, preocupando a Yuuji- La habilidad de Venusaur es Sebo, la grasa corporal en el cuerpo de Venusaur lo fortalece contra los ataques de tipo Fuego y tipo Hielo, reduciendo su daño significativamente –comentó Leaf, extrayendo unos abanicos de debajo de su manga, y comenzando con una danza de movimientos exóticos, mientras miraba a Yuuji con picardía-. ¿Querías que fuera enserio contigo, Yuuji? Ahora vamos enserio, no solo Venusaur puede resistir a los tipo Fuego, sino que puede recuperar su energía. ¡Giga Drenado! –rodeándose de energías esmeraldas, Venusaur comenzó a absorber la energía de Growlithe, restaurando la poca energía que le habían quitado. Growlithe, ya cansado, cayó rendido.

-Esto se ve bastante mal… -aceptó Yuuji, regresando a Growlithe, mientras Leaf continuaba con su danza, y el público aplaudía para ella- Solo me queda Nidorino… y Venusaur tiene un ataque de tipo Tierra, ella es increíble –miró Yuuji a su Pokébola-. Nidorino, ¡Vamos por la victoria! –llamó Yuuji, y su Nidorino rugió con fuerza tras materializarse, listo para el segundo round-. No podemos perder mientras Zawako confíe en nosotros, Nidorino –comentó Yuuji, mientras Zawako, ya cansada de correr, por fin llegaba a primera fila.

-Yuuji. ¡Termínala! –lo animó Zawako, Máxima a su lado, se cruzó de brazos, y esperó a que Yuuji la impresionara nuevamente, él asintió y se preparó. Todo el estadio estaba en su contra, Leaf animaba a las porras con su danza, y Venusaur se veía demasiado fuerte, pero Yuuji aun así lo intentó.

-¡Nidorino! ¡Picotazo! –ordenó Yuuji, y aunque era una técnica de bajo nivel, Sebo no disminuía su eficacia, por lo que Venusaur sintió el golpe- ¡Animo Nidorino! ¡Nosotros no nos rendimos! ¡Derríbalo! –insistió Yuuji, y Nidorino dio todo de sí.

-El no rendirse no significa que no puedes perder. ¡Venusaur, Giga Drenado! –prosiguió Leaf, recuperando la energía perdida, y tras hacerlo empujó a Nidorino, obligándolo a retroceder, Leaf entonces posó con los abanicos listos, como si el siguiente ataque lo lazara ella misma- ¡Poder Terrestre! –ordenó, Venusaur atacó, y Nidorino lo resintió, pero se mantuvo en pie- Terco como su entrenador… aún con todo en contra, él continua –sonrió Leaf.

-¡Yuuji! –gritaba Zawako, Oddish, Eevee y Nidorina, a quien Zawako había sacado de su Pokébola, lo apoyaban sin descanso, gritando a todo pulmón, mientras en la arena, el nombre de Leaf resonaba con más fuerza- ¡Puedes hacerlo! –insistía ella, y Máxima, aún en su silencio, animó a Yuuji de igual manera.

-¡Da todo de ti, Nidorino! ¡Ataque de Cuerno! –dio su instrucción Yuuji, Nidorino se lanzó en contra de Venusaur, y Leaf cerró sus abanicos, dando su última orden antes siquiera de que Nidorino llegara a impactar a Venusaur.

-¡Poder Terrestre! –enunció, la tierra tembló, y la arena ardiente envolvió a Nidorino, quien terminó noqueado- Se terminó –clamó su victoria Leaf, y Yuuji, ya sudando por los nervios y el esfuerzo, tan solo observó a su Nidorino, aunque con una sonrisa en su rostro- Animo, Yuuji. Para ser un novato, llegaste más lejos que muchos. Esperaré ansiosa nuestra revancha –terminó Leaf, regresando a Venusaur, mientras Yuuji, satisfecho, regresaba a Nidorino a su Pokébola.

Afueras del Gimnasio de Ciudad Azulona.

-Yuuji… -comentó Zawako, con sus ojos en lágrimas, su Nidorina compartía la misma expresión mientras miraba al herido de Nidorino, acompañando a Yuuji junto a Torchic a las afueras del gimnasio de Ciudad Azulona, solo para que ambos encontraran a sus respectivas parejas hechos unos paños de lágrimas-. Lo siento… sé que te esforzaste mucho… -continuó ella.

-El que llores de esa forma me hace sentirme peor que la derrota que sufrí –comentó Yuuji, mirándola fijamente-. ¿Estamos bien? –preguntó entonces, y la respuesta de Zawako fue la de abrazarlo con fuerza- Ught… creo que eso significa que estamos bien… -se respondió a sí mismo Yuuji, mientras miraba por todas partes, buscando a su madre-. Por cierto… ¿qué hacías con mi madre? –preguntó él.

-Manchando mi record perfecto de niña buena –lloró Zawako nuevamente, por lo que Yuuji extrajo un pañuelo de su bolsillo y se lo ofreció-. Gracias… -se secó las lágrimas y comenzó a sonarse la nariz-. Cuando me di cuenta, ya no estaba. Tu madre da mucho miedo –aceptó ella.

-Se carga el humor de Groudon, por supuesto que da miedo –sentenció Yuuji, mientras se viraba a ver el gimnasio de Ciudad Azulona-. Ni siquiera pude ver a su cuarto Pokémon… ese Exeggcute me causó muchos problemas, ni siquiera con Gastly pude defenderme. Además, es más que obvio que ella está a un nivel muy superior al resto –se quejó Yuuji.

-Animo, Yuuji –prosiguió Zawako, dispuesta a apoyarlo en todo-. Sé que se ve difícil, pero sé que puedes vencerla. La próxima vez estarás en mejores condiciones –le explicó Zawako, pero Yuuji lo negó.

-Para vencer a Leaf necesitaría a Flareon, y aún así tendría que superar a su Venusaur con Sebo, combinación de barreras, su recuperación con Giga Drenado, y demás trucos que seguro se guardó por no tomarme enserio –recordó Yuuji el momento en que Leaf comenzó con su danza de abanicos, intuyendo que, hasta ese momento, Leaf había comenzado a combatir enserio-. Todo hasta ese momento… fue ella jugando conmigo. Leaf ni siquiera fue al todo contra mí –aceptó Yuuji, y miró a Nidorino, quien asintió en ese momento-. Zawako… voy a depositar a Nidorino –comentó Yuuji, sorprendiendo a Zawako.

-¿Eh? Pero Nidorino hizo un excelente trabajo –respondió ella, con Oddish en brazos, aunque aplastándola un poco por la sorpresa-. Nidorino soportó los ataques Psíquicos de Exeggcute, además de que enfrentó a Venusaur por más tiempo incluso que Growlithe –le comentó ella, sin entender las razones de Yuuji.

-No tengo problemas con el desempeño de Nidorino, lo hizo muy bien –le explicó Yuuji, mirando a Nidorino-. Si de desempeño se trata, Nidorino puede que haya sido el que mejor lo hizo. Pikachu resistió, pero no era lo suficientemente fuerte. Growlithe también lo hizo bien, pero es obvio que le hace falta más entrenamiento. Gastly lleva muy poco tiempo conmigo, estoy seguro de que hubiera hecho más si hubiera tenido más tiempo de entrenamiento. Por eso Nidorino necesita un descanso –comentó Yuuji, y Nidorino asintió-. Para que mi equipo Pokémon se fortalezca, y podamos vencer a Leaf, debo seguir entrenando a los demás –terminó Yuuji.

-Entonces yo depositaré a Needle –comentó Zawako, mirando a su Nidorina-. Después de todo, sería horrible separar a dos que se aman mucho, ¿no lo crees? –Yuuji sintió que el comentario no era únicamente por Nidorino, sino más bien una realización de Zawako de que no deseaba abandonar lo que ya tenía, por lo que asintió un poco apenado-. Además, de esa forma puedo por fin capturar a Kaori –declaró Zawako.

-¿Kaori? –preguntó Yuuji, y Zawako le mostró a Oddish- ¿Enserio? ¿Kaori? Ese es un nombre humano. ¿Por qué no Rábano? Nabo suena bien, ¿qué tal Radish? Es rábano en idioma Tesalio –explicó Yuuji.

-¿Por qué sabes Tesalio? ¡Y se llama Kaori! ¡Respétale su nombre! –se quejó Zawako, Oddish tan solo suspiró con molestia, mientras se resignaba a su nuevo nombre- ¡Uy! ¿Por qué siempre me haces enojar? Mañana apoyaré a Leaf en lugar de a ti –declaró ella.

-Nah, Leaf me destruirá si la vuelvo a retar con mi equipo actual –aceptó Yuuji-. Vayamos a Ciudad Azafrán. Dejaré el gimnasio de Leaf para el final –le explicó Yuuji-. Por cierto, esto no es una rendición, yo jamás me rindo, es una retirada estratégica –le comentó, y Zawako le sonrió.

-Yo sé que nunca te rindes –le comentó ella, sintiéndose ya más tranquila-. Sé que no te rindes… -aceptó nuevamente, y sonrió entusiasta, mirando al futuro, y esperanzada de que pronto todos los problemas se solucionaran.

Esta historia continuará…