OMG, tres reviews… ¿¡Pero qué ha pasado!? (Leer con voz de cierto youtuber). Ya sé que me estoy tardando más de la cuenta en actualizar, aunque estoy haciendo un esfuerzo por ser constante, pregúntenle a mis fans de Saint Seiya, esto es constancia, no como les pasa a ellos. Esta vez mi retraso se debe a que agregamos una nueva historia al universo Pokémon compartido, "Hasta el último momento", nombre más cursi de la historia del mundo mundial, demándenme. Ya saben cómo funciona esto del universo compartido, no es necesario leer otras historias, yo solo me hago auto publicidad. En fin, por eso me tardé, y porque antes de actualizar aquí hay que actualizar "Faller" así que, masomenos cada tres días actualizo una historia, si son tres historias las que estoy trabajando, pues una vez a la semana estoy actualizando, vaya, me sorprendo a mí mismo. Pero ya me explayé, a contestar reviews que ahora hay tres:

Xtractor68: De verdad me sorprende la resistencia de tus corneas, te echaste un muy buen maratón. Precisamente lo que comentas de Espeon es parte de este capítulo, ya sé que fue medio obvio, pero bueno, no todo puede ser sorpresas y conspiraciones, en este capítulo creo que me fui un poco más por el lado cómico, solo un poco. Sobre Zawako siendo mitad Wimpod, de poco en poco va a ir mejorando, este es uno de esos capítulos de superación personal, y donde espero se note un poco más su evolución de personaje. Sobre el caso Looker y Anabel sobre su hija, de poco en poco iré soltando más información, pero la versión completa, probablemente la agregue en otra historia, no necesariamente "Faller", no creo llegar tan lejos en esa. Y bueno, la referencia del cuento si viene de "La chica que quería ser un Pokémon", pero solo sutilmente, me da gusto que hayas entendido la referencia, te mando una medalla al mérito de entender la referencia del Capitán América, muy bien soldado. Sabrina es despiadada, pero no aparecerá en todos los capítulos, ya veremos que más se me ocurre ponerla a hacer, pero sabes, hay un entrenador que la derrotó, y no estoy hablando de red, más de eso en esta entrega. Y claro que Drapion tuvo a sus Zawakos. Que disfrutes de este capítulo.

liuterazagi: Estamos determinados a que esta temporada termine con un mejor crecimiento al menos de uno del par. ¿Quién evoluciona más, la científica cobarde, o el pirómano mono neuronal? Sobre Umbreon, jajaja, yo no elijo a los Pokémon de Zawako, mi esposa es quien los elige, y ella eligió a Espeon, asín que, lo lamento por Umbreon pero no llegó. Así que no hay un plan secreto del porqué Espeon, yo solo me encargo de darle personalidad a los Pokémon de Zawako, aunque un Umbreon hubiera sido divertido. Qué bueno que te de risa la pena de Zawako, es mi alivio cómico personal. Sabrina es dura, muy poderosa la verdad, y no será fácil tumbarla, lo que por cierto tiene muy preocupado a Looker, más de eso en este capítulo. Sobre Faller y Anabel usando movimientos Z, sí, puede que haya sido una referencia a Faller, pero la verdad la escena de Anabel usando un movimiento Z contra Mewtwo viene desde mucho antes de la existencia de Faller, solo que bueno, me decidí a escribir Faller, y ahora tengo que hacer las cosas empatar. Supongo que mientras leas ambas historias irás encontrando referencias cruzadas entre historias. Que disfrutes el capítulo.

TsukihimePrincess: Ya andaba maldiciendo al covid, dije, me desaparecieron a mi Tsuki, me da gusto de saber que me equivoqué, y como siempre es un placer leerte. La primera vez que leí tu comentario de las onomatopeyas leí "tarado" en lugar de "tardado", escupí mi café, jajaja. Tu razonamiento del coraje de Yuuji es correcto, si no aprende a controlar esa cabeza suya, tarde o temprano terminará metiéndose en problemas de los buenos (basado en hechos reales). Máxima por otro lado, ella tiene una personalidad muchísimo más explosiva que Yuuji, y supongo que en este capítulo el choque de titanes me dará la razón. Sobre Red, descuida, no tengo planeado usarlo aún, así que Yuuji está a salvo. Sobre Espeon, estás enteramente en lo correcto. Espero que disfrutes de este capítulo.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 2: Kanto.

Capítulo 27: Zawako en solitario.


Región Kanto. Ciudad Azafrán. Koichi Ramen.

-¡No es el Hoenn Ramen, pero está increíblemente delicioso! –en una tienda de ramen en el centro de Ciudad Azafrán, Anabel y Looker degustaban de algunas delicias culinarias locales, siendo Anabel extremadamente débil al ramen, su platillo favorito, llevando ya tres platos vacíos mientras Looker apenas iba por la mitad del primero- ¡Más por favor! –exclamó Anabel emocionada.

-¡De inmediato señorita comensal! –respondió un hombre moreno y fornido, de barba bien delineada y vistiendo un traje de Karate- ¡No nos rendiremos hasta que preparemos un platillo de ramen que le haga olvidar a ese tal Hoenn Ramen! ¡Hitmonlee! –llamó el hombre moreno, su Hitmonlee en la cocina comenzó a cortar varias verduras velozmente, preparando un ramen más para Anabel, quien se maravillaba de lo que veía.

-Maestro Koichi, no se fije, mi fascinación con el Hoenn Ramen es más algo nostálgico, todo lo que su Hitmonlee prepara es increíblemente delicioso –comentó Anabel, y tanto el Maestro Koichi como Hitmonlee reverenciaron, pero continuaron cocinando-. Es increíble que un Hitmonlee sea el cocinero de un restaurante de ramen –sonrió Anabel.

-Aquella vez seguro estabas muy deprimida como para recordarlo, pero hace años en Kalos, en un lugar llamado el Pokémon Café Mix, un Heliolisk y un Lampent preparaban los alimentos –le comentó Looker mientras leía su periódico, sorprendiendo a Anabel.

-¿Eeeeeh? ¿En Kalos? –preguntó Anabel, y Looker asintió- Si fue en Kalos, o fue después de graduarme, o mientras vivimos en Ciudad Luminaria… -comenzó Anabel, buscando información en su Tablet-. Seguro tengo eso anotado en alguno de mis diarios… ¿qué crisis me pasaba exactamente en ese momento? –preguntó Anabel.

-¿De verdad quieres que abra viejas heridas? Mejor vayamos al Pokémon Café Mix cuando visitemos a Lila. Emma dice que no la ha llevado aún –comentó Looker, Anabel entonces se cohibió un poco-. Oh vamos, ella no te odia –sentenció Looker.

-Pareces olvidar el pequeño detalle de que tres años de mi vida como madre desaparecieron de la nada… -le recordó Anabel- ¿Cuántos años tiene ya Lila de todas formas? –preguntó Anabel, Looker intentó contestarle, pero Koichi llegó con un nuevo ramen, emocionando a Anabel- ¡Este se ve mejor que el anterior! ¡Buen provecho! –continuó Anabel entusiasta.

-Claro, ignora la conversación, ¿por qué no? –comentó Looker, y Anabel se deprimió- Tiene 5 años… -mencionó Looker, y Anabel volvió a deprimirse-. Cumplirá seis dentro de 4 meses. Preguntó si estaremos allí para su cumpleaños, está muy impaciente por verte… -le explicó Looker, y Anabel miró a su ramen con preocupación.

-Iré a verla… -sonrió Anabel entonces, sorprendiendo a Looker-. ¿A qué va esa reacción? No es la primera vez que olvido cosas importantes, y seguramente no será la última. A estas alturas ya me estoy acostumbrando –prosiguió ella, y Looker meditó al respecto.

-Preferentemente, has una anotación especial en tus diarios, Anabel… no me gustaría decirle a Lila que verá a su madre en 4 meses para que, por abusar de tus poderes psíquicos, se te vuelva a olvidar –sentenció Looker de forma molesta, preocupando a Anabel.

-Qué carácter, haré la anotación junto a la nota que dice, "me casé con el extraño que me recogió en aquella Playa de Prado Pony hace 18 años" –se fastidió Anabel, haciendo notas en su Tablet-. Listo, hasta está agendado, ¿feliz? –preguntó Anabel, Looker no respondió- ¿Vas a seguir actuando todo frio conmigo solo porque me decidí a ponerle fin al caso actual infiltrándome en el Equipo Rocket? –preguntó Anabel, Looker hizo una mueca, mirando en dirección a Koichi- Vamos, él y Sabrina son enemigos mortales, ¿y qué si me escucha? –preguntó Anabel divertida.

-Está bien, sí estoy enojado porque vas a hacer esta tontería, sabes lo que está en juego si abusas de tus poderes psíquicos. No me importa todos los respaldos que tengas –se fastidió Looker, Anabel solo hizo una mueca de descontento, y comenzó a comer de su ramen-. Volviendo al tema, recibí información de que uno de los Cazadores Rocket fue derrotado por los chicos en Ciudad Azulona –le mencionó Looker.

-Eso es bueno –respondió Anabel-. Si voy a infiltrarme, espero que Yuuji sea lo suficientemente bueno como para cuidarme la espalda. Si venció a un Cazador Rocket, eso significa que no tienes nada de qué preocuparte, ¿no es así? –preguntó Anabel.

-El caso es que no fue Yuuji quien lo venció, sino Zawako –comentó Looker, y Anabel escupió su bebida por la sorpresa y comenzó a toser. Un Hitmontop con varios trapeadores amarrados a los pies pasó rápidamente limpiando el piso mientras giraba, y un Hitmonchan mesero llegó con un vaso de bebida nuevo para Anabel- Oh sí… el Cazador Rocket demolió al equipo completo de Yuuji. A estas alturas, estaría más tranquilo si Zawako te acompaña y no el chico –finalizó Looker guardando su periódico, y entregándole a Anabel la sección de tiras cómicas, misma que ella tomó con molestia.

-Bien, Zawako es mejor entrenadora de lo que pensábamos, eso es algo que ya veníamos sospechando. Pero olvidas el detalle de que Zawako es una cobarde –le mencionó Anabel, concentrándose nuevamente en su ramen, y tras comer un poco, prosiguió-. Yuuji por otra parte, es buen estratega, y tiene una razón muy importante para sobresalir. Aún con todo eso, ¿sigues dudando de él? –preguntó Anabel.

-El chico es bueno, admitiré eso si es lo que buscas. Pero no lo suficiente para acompañarte a invadir el cuartel general del Equipo Rocket como tan descabelladamente estás pensando –le comentó Looker-. Preferiría esperar a que mi pierna sanara. No seré un entrenador Pokémon muy sobresaliente, pero soy un ex-agente veterano de la Policía Internacional Pokémon –le recordó Looker.

-Eso lo sé amor, pero hasta donde sabemos, la toma de poder del Equipo Rocket, o sea lo que sea que involucra a esos clones, podría pasar inclusive mañana. Tu pierna… ¿en cuánto tiempo te dijo el doctor que sanaba? Creo que el yeso te lo quitan en tres días, pero te recomendaron al menos dos meses de rehabilitación –le recordó Anabel.

-Para tener la memoria atrofiada, parece ser que esta nunca falla cuanto te conviene –se fastidió Looker, Anabel sonrió con dulzura-. Es solo que no me fio de que Yuuji pueda infiltrarse contigo. Anabel, si abusas de tus poderes nuevamente por intentar cuidar del chico –intentó explicarle Looker, pero Anabel lo tomó de la barbilla.

-Comprendo lo que quieres decir, pero salvo los 14 años de mi contusión inicial, todo lo demás es recuperable mientras tenga el recordatorio correcto –insistió Anabel, mostrándole su Tablet, Looker solo suspiró, y estuvo a punto de decir algo-. Oh ya sé qué carta vas a jugarme. Aún no recuerdo a Lila, lo sé, pero no significa que no va a regresar. Solo necesito el detonante correcto. Lo he hecho antes, volveré a lograrlo –insistió Anabel, Looker solo continuó bajando la mirada, y cerrando sus manos fuertemente mientras miraba a su pierna rota-. Está bien. ¿Qué tengo que hacer para demostrarte que Yuuji está capacitado para acompañarme a la infiltración? –preguntó Anabel curiosa.

-No lo sé, Anabel. Quiero confiar en el chico, pero siempre que pienso que ya tiene la habilidad que se necesita, pierde a un equipo entero en una batalla –se quejó Looker-. No está listo, mucho menos si la enemiga número uno a vencer es la mayor usuaria de Pokémon psíquicos de toda Kanto –se quejó Looker.

-Hay alguien que logró hacerle frente una vez –miró Anabel a Koichi, quien servía ramen a otro cliente, Looker alzó una ceja con curiosidad-. Has estado recuperándote amor, y yo he tenido que seguir con la investigación sola. Y no te traje a este restaurante únicamente porque me fascina el ramen. ¡Maestro Koichi! –llamó Anabel.

-A sus órdenes mi estimada comensal –se dirigió Koichi en dirección a Anabel-. ¿En qué puedo servirle? –preguntó él sonriente, Anabel entonces le pidió que viera un par de Ultrabolas en su mano, mismas con las que comenzó a hacer malabares, confundiendo a Koichi- Es un estupendo truco, pero normalmente se hace con tres Pokébolas, mi estimada comensal –sonrió Koichi nerviosamente.

-Normalmente se usan las manos también, ¿no lo cree? –preguntó Anabel, y Koichi notó entonces que Anabel ya no movía las manos, y que las Ultrabolas flotaban por sí mismas girándose una por sobre la otra, Koichi entonces sonrió ante lo que estaba mirando, mientras Anabel le entregaba su tarjeta- Anabel, Investigadora Privada –se presentó ella-. Él es mi compañero y esposo, Looker –presentó, Koichi le ofreció su mano, y compartió un apretón de manos con Looker, quien se quejó por la terrible presión que ejerció Koichi sobre la misma- Te daré un poco de contexto amor. Ciudad Azafrán alguna vez contó con dos gimnasios, el gimnasio tipo Lucha de Koichi, y el gimnasio tipo Psíquico de Sabrina. Pero como solo se permite un gimnasio por ciudad, ambos gimnasios entraron en conflicto, siendo el gimnasio de tipo Lucha de Koichi, el que perdió y fue desafiliado –le explicó Anabel, y Koichi asintió con tristeza, Looker solo esperó al resto de la explicación-. Cuando Sabrina se convirtió en Alto Mando, procuró conservar el gimnasio de todas formas. El Consejo de Líderes de Gimnasio se encontraba en votaciones para permitirlo o no, pero la decisión se tomó por sí misma cuando Koichi derrotó a Sabrina en combate por el derecho a que su gimnasio fuera, nuevamente, reconocido como el gimnasio oficial de Ciudad Azafrán –sonrió Anabel, Looker se mostró impresionado.

-Allí humildemente, señor Investigador Privado –reverenció Koichi, sentándose en la mesa junto con ambos-. Pero, no realiza estas introducciones solo porque quiere el autógrafo del Líder de Gimnasio actual de Ciudad Azafrán, ¿no es así? –preguntó Koichi.

-Queremos pedirle un favor –le comentó Anabel-. Hay un entrenador al cual nuestra compañía de investigación privada desea patrocinar. Pero este entrenador tiene una debilidad extrema al tipo Psíquico. Pensábamos que un entrenador de tipo Lucha que venció a Sabrina en combate por el derecho a ser el Líder de Gimnasio de Ciudad Azafrán, podría darnos la retroalimentación que necesitamos sobre este entrenador y así saber si deberíamos patrocinarlo a él o a alguien más –guiñó el ojo Anabel para Looker, quien comenzó a comprender su plan.

-Ah, comprendo –sonrió Koichi-. El tipo Lucha tiene más debilidades que el tipo Psíquico, señorita Anabel. Por estas debilidades, diseñé mi gimnasio para derrotar a cualquier tipo de Pokémon, no solo a los Pokémon Psíquicos –le explicó Koichi, y Looker se mostró interesado en aquello-. Si quiere evaluar a un entrenador en específico, solo necesito su nombre, y cuando venga a hacer el reto de gimnasio, lo enfrentaré con todas mis habilidades. Si es que llega a vencerme, no solo demostrará ser capaz de hacerle frente a Sabrina como yo hice, sino que obtendrá la TM de mi gimnasio, una TM que, debo agregar, romperá cualquier barrera psíquica que Sabrina pueda utilizar –le explicó Koichi, quien entonces se distrajo tras escuchar a otra comensal a varias mesas pidiendo que le tomaran la orden-. Quisiera indagar más al respecto, Investigadora Privada Anabel, pero me necesitan en las otras mesas. Facilíteme el nombre del entrenador, yo la llamaré en cuanto tenga el reto agendado –apuntó Koichi a la tarjeta.

-Yuuji de Ciudad Lavacalda de la Región Hoenn, y muchas gracias por su apoyo, Maestro Koichi –enunció Anabel, y Koichi se retiró a atender otras mesas-. La victoria de Koichi sobre Sabrina no fue suerte, Looker. Él la tenía estudiada, su estrategia estaba enteramente diseñada para vencerla específicamente a ella. Si Yuuji logra vencer a Koichi, demostrará que puede hacerle frente a Sabrina –aclaró Anabel.

-Es un buen inicio, no voy a negártelo, Anabel –le mencionó Looker, mirando a Koichi y a su grupo de Pokémon trabajadores-. Pero dudo mucho que Koichi haya enfrentado a cierto Pokémon ahora en el arsenal de Sabrina. Cierto Pokémon del cual, independientemente del que posee Sabrina, hay todo un arsenal esperando dentro de Silph Co. Incluso si Koichi estudió a Sabrina lo suficiente para vencerla, no enfrentó a un Mewtwo –aseguró Looker.

-Lo entiendo, pero es lo más preparado que podría estar Yuuji para enfrentar a un Mewtwo en caso de que llegáramos a esas instancias –le explicó Anabel, y Looker, aunque no estaba convencido, asintió-. El vencer a Koichi solo asegurará que Yuuji podría vencer a quien fuera por debajo de Sabrina, y para infiltrarnos en Silph Co. Sabrina ya debería haber sido derrotada si es que voy a hacerme pasar por ella. Lo que intento demostrarte, Looker, es que, si Yuuji vence a Koichi en su mejor momento, cualquier otro entrenador por debajo de Sabrina estará a su nivel, tenga o no tenga un Mewtwo –finalizó Anabel.

-Por el bien de Yuuji, espero que tengas razón, Anabel –comentó Looker, frotándose la barbilla-. Con la tremenda vulnerabilidad de Yuuji al tipo Psíquico. No importa lo bueno que sea. Llevarlo contigo, podría entorpecer la única posibilidad que tenemos de vencer al Equipo Rocket –finalizó Looker, y Anabel aceptó aquella respuesta.

Ruta 07. Estación de Trenes.

-¿Por qué siempre hace lo mismo? –se quejó Zawako, esperando como ya se estaba haciendo costumbre frente a las puertas del tren magnético de la Ruta 07 a que Yuuji llegara, con Cleffa en brazos, y con Espeon a su lado, mientras los pasajeros comenzaban a subir el tren- Dijo que no se tardaba, que llegaría antes de que el tren llegara. Estamos a un par de minutos de salir… -se preocupó Zawako mirando su reloj, y comparándolo con el reloj del tren magnético.

-Última llamada para el tren magnético en dirección a Ciudad Azafrán –resonó la bocina anunciando la salida del tren, lo que escandalizó a Zawako, quien se debatió entre entrar al mismo o no, su Espeon solo sudó frio por lo que observaba. En el andén ya solo quedaba Zawako, además de un par de personas extrañas, un hombre y una mujer, vistiendo gabardinas negras y lentes oscuros, quienes charlaban entre ellos.

-Es un Espeon, y es una niña. ¿Será ella la chica a la que Sabrina está buscando, Preston? –preguntó la mujer del par, de cabellera castaña y larga, mientras observaba a Zawako fijamente-. No me parece una agente de la Policía Internacional Pokémon en absoluto, ni siento poderes psíquicos emanando de ella –le comentó la chica.

-Es obvio que esa es su fachada, y que debe tener barreras psíquicas muy poderosas alrededor de su mente para protegerla de otros psíquicos que pudiéramos detectarla –le respondió otro entrenador, de cabellera morada brillante y ojos rasgados de un amarillo intenso-. Piénsalo, si se viera como una entrenadora fuerte, no pasaría tan desapercibida. En cambio, mostrándose temerosa de todo, oculta su verdadera fuerza. Ella debe ser la agente a la que la Líder Sabrina enfrentó, sin mencionar que, si la Líder Sabrina no pudo detectarla, mucho menos nosotros. Envíale a Jaime nuestro informe, Amanda –pidió Preston, la mujer obedeció, y comenzó a enviar un mensaje de texto-. Atenta, se moviliza –comentó Preston tras ver a Zawako acercarse a las puertas del tren magnético en señal de derrota, y ambos entraron en el tren magnético, buscando un lugar.

-Gracias por guardarnos el lugar señores –comentó Amanda en dirección a un par de hombres de negocio, quienes, al hacer contacto visual con ella, quedaron hipnotizados, y se pusieron de pie, cediéndoles sus lugares al par de miembros del Equipo Rocket encubiertos- Me pregunto qué estará esperando que no sube –se quejó Amanda mirando a Zawako por la ventana.

-¿Dónde está? –se quejó Zawako, notando a la distancia a Yuuji, quien llegaba con Torchic sobre su cabeza- ¡Yuuji! –gritó Zawako, Yuuji la notó y comenzó a correr en dirección a ella, el sonido de las puertas a punto de cerrarse la alertó, por lo que Zawako viró a las puertas, luego a Yuuji, luego a las puertas nuevamente, y se decidió por entrar, mientras Yuuji corría a encuentro con ella, lo que notaron los miembros del Equipo Rocket.

-Ese debe ser el otro detective –sonrió Preston, Amanda asintió- Divide y vencerás dicen –continuó él, rodeándose de una fuerza psíquica. Yuuji logró entrar al tren magnético, lo que alegró y tranquilizó a Zawako, pero Preston, usando sus poderes psíquicos, rodeó con los mismos a la mochila de Yuuji, tirando de ella con fuerza fuera del tren magnético, y en consecuencia sacando a Yuuji del mismo, justo a tiempo para que las puertas se cerraran y lo dejaran afuera- Un detective menos –sonrió Preston.

-¡Yuuji! –exclamó Zawako aterrada y acercándose a la puerta, mientras Yuuji, mareado, intentaba ponerse de pie sin saber lo que había ocurrido. La única que parecía intuir que aquello no fue un accidente, fue Espeon, quien comenzó a buscar por los alrededores, mientras Zawako, aterrada, tomaba su celular y llamaba a Yuuji- ¡Yuuji! ¿Por qué no usas tu celular para hablar con tu criada como una persona normal? ¡Te quedaste afuera! –lloró Zawako en preocupación.

-Créelo o no, algo me jaló afuera –le respondió Yuuji al celular, poniéndose de pie en el andén y limpiándose los pantalones por el violento lanzamiento, mientras Torchic, noqueado porque Yuuji le cayó encima tras el lanzamiento, intentaba recuperar la conciencia- Ya sé que no es excusa, pero de verdad sentí que algo me jaló fuera, aunque no hay nadie a mi alrededor –comentó Yuuji confundido.

-¡Esto no habría pasado si llamaras a tu criada usando tu celular! ¿Ahora qué vamos a hacer? –exclamó Zawako desde dentro del tren bala, ganándose las miradas de todos en el vagón, mientras Zawako lloraba sin descanso nerviosamente, y comenzaba a hiperventilarse- ¡Me quiero bajar! –insistió ella.

-Cálmate, has un ejercicio de respiración o algo –se quejó Yuuji, sentándose en una banca del andén-. Y sobre llamar a Courtney desde el Centro Pokémon, las conexiones a la GTS desde los Centros Pokémon se realizan desde conexiones alámbricas cifradas. Los celulares son más fáciles de intervenir. Eso resume más fácilmente el por qué no puedo llamar a Courtney por celular. Por cierto, si volví a llegar tarde fue por lo robótica de Courtney al hablar, aunque sí llegué a tiempo, algo simplemente me jaló fuera –insistió Yuuji.

-¡Ya estoy lo suficientemente nerviosa como para que comiences con bromas de fantasmas! –exclamó Zawako desde el tren bala. Amanda y Preston ya intercambiaban miradas curiosas, más si tomaban en cuenta que Espeon los miraba fijamente y con molestia- ¿Cuánto tiempo tarda el siguiente tren magnético en llegar? –se quejó Zawako.

-A estas horas solo hay un tren magnético en las vías, y es en el que vas –comentó Yuuji mirando el itinerario de los trenes magnéticos-. Así que, tendré que esperar a la siguiente vuelta del tren. Si el tren magnético en el que vas hace una hora a cada estación. Estará en la estación de Ciudad Azafrán en una hora, de allí va a la estación de la Ruta 08, después va a la estación de la Ruta 05, baja de regreso a Ciudad Azafrán, después baja nuevamente a la estación de la Ruta 06, y de allí se dirige a la Ruta 07… lo que significa que, el próximo tren magnético llegará en 6 horas, estaré en Ciudad Azafrán en 7 horas si no se me vuelve a pasar el tren –declaró Yuuji, y entonces se separó el teléfono sabiendo lo que iba a pasar.

-¿¡7 horas!? ¿¡Esperas que me quede sola por 7 horas!? –exclamó Zawako aterrada dentro del tren bala. Sus gritos de histeria lograron espantar a algunos de los ejecutivos, quienes desocuparon un asiento en el que ella se sentó instintivamente mientras no dejaba de temblar. Ya inclusive comenzaba a sacar su Alivio Bola, molestando a Cleffa, quien miraba la misma con desprecio mientras sabía que Igglybuff no tardaba en materializarse- Yuuji, te juro que me va a dar algo –sentenció ella.

-Si te da algo, entonces le estás dando la razón al imbécil de Gary Oak –comentó Yuuji desde la banca, y Zawako, comprendiendo a lo que se refería, desistió de abrir la Alivio Bola-. Escucha, lo siento si se me fue el tren. Tendré más cuidado la próxima vez, pero esta es la oportunidad perfecta de demostrarte a ti misma que puedes cuidarte sin ayuda de nadie más. Tienes a tus Pokémon contigo, así que técnicamente no estás sola, y ya llevamos casi medio año viajando juntos, 7 horas no te van a hacer ningún daño –le explicó Yuuji.

-Eso lo sé, pero… -intentó decir Zawako, aún estaba nerviosa, pero guardó la Alivio Bola, alegrando a Cleffa, quien se sentía como si hubiera ganado una victoria personal-. Sé que debo valerme por mí misma… pero… preferiría no hacerlo. Desde que viajamos juntos… bueno… pensaba que ya no estaría sola nunca… -comentó Zawako, sonrojándose inmensamente, y ganándose las miradas nerviosas de los que viajaban en su vagón.

-Zawako, hazme un favor y regresa a Cleffa a su Luna Bola antes de que digas más cosas vergonzosas –se apenó Yuuji, Torchic lo notó y le dirigió una mirada de picardía, por lo que Yuuji se quitó la gorra, y tapó la cara de Torchic con la misma rudamente, fastidiando al Pokémon de fuego-. Recuerda que Cleffa magnifica tus emociones. Sé que Igglybuff también te ayuda a calmarte, pero en estos momentos necesitas sentir tus emociones sin intervención de ni una ni la otra. Concéntrate y estarás bien –insistió Yuuji.

-Ya sé que Cleffa tiene parte de la culpa, pero lo que dije lo siento genuinamente –comentó Zawako apenada, extrayendo su Luna Bola, y escandalizando a Cleffa, quien exclamó en su idioma Pokémon, lo que Zawako tradujo como "traición", antes de que fuera llamada de regreso-. Búrlate todo lo que quieras, pero de verdad… cuando iniciamos este viaje… me convencí de que así sería… quedarme sola me aterra mucho –confesó ella.

-Es un pensamiento lindo, pero sabes que terminando mi viaje por Kanto, regreso a Hoenn –le recordó Yuuji, preocupando a Zawako-. Y a menos que tengas algo que hacer en Hoenn, laboralmente hablando, el viaje termina cuando venza a mi madre. Así que, tienes que prepararte para lo que pueda pasar –le recordó Yuuji, y Zawako, en el tren bala, asintió-. Ánimo, no te estoy cortando por teléfono ni mucho menos, solo digo que no puedes esperar a que estemos juntos todo el tiempo. Por más que Gary Oak me saque de mis casillas, él tiene razón, tienes que valerte por ti misma. O, mejor dicho, puedes valerte por ti misma, solo necesitas convencerte de ello –sonrió Yuuji para sí mismo.

-Quisiera tener la confianza en mí misma que tú tienes en mí –aceptó Zawako entristecida-. De verdad no soy para nada fuerte. El tener algo de suerte en las batallas no me hace buena entrenadora. No puedo desprenderme de este miedo Yuuji, es como soy, y yo no soy fuerte… no tengo confianza en mí misma –aceptó ella.

-Pues yo tengo plena confianza en ti, y no soy ningún mentiroso –comentó Yuuji sonriente, y con Torchic intentando picotearlo por haberle tapado la cara, solo que Yuuji lo empujaba lejos sin problemas-. Si yo confío en ti, y tú crees en mí, eso significa que si tú no confías en ti misma estás desconfiando de mí por creer en ti –se burló Yuuji.

-¡Los juegos mentales no funcionan conmigo! Tú bien sabes que no soy fuerte… -comentó Zawako apenada, Yuuji no dijo nada, solo esperó- ¿De verdad crees que soy fuerte? ¿O solo lo dices para hacerme sentir mejor? –preguntó ella.

-Sabes que intento hacerte sentir mejor –enunció Yuuji, y Zawako asintió bajando la cabeza-. Pero también eres fuerte, solo debes confiar en ti misma como yo confío en ti –continuó él, apenando a Zawako en ese momento-. Buscaré una ruta alterna para llegar a Ciudad Azafrán, pero si no la encuentro, debes sobrevivir por ti misma por 7 horas. No hagas que me preocupe mucho –se burló nuevamente Yuuji.

-No me estás ayudando a sentirme mejor –se deprimió Zawako, bajando la cabeza en señal de preocupación, cuando de pronto el tren magnético comenzó a oscurecerse-. ¡Yuuji! ¡Estamos por entrar al subterráneo! ¡Prometo hacer todo lo que pueda, pero no tardes! –comentó ella.

-Cuídate –fue todo lo que Yuuji alcanzó a decir, cuando su celular perdió la señal, por lo que Yuuji se puso de pie, y encaró a Torchic- ¿Qué opinas? ¿Puede sola? –preguntó Yuuji, Torchic dobló un poco la cabeza, y después rascó un par de veces el piso del andén- No te entiendo en absoluto. Lo que sí entiendo es que algo me sacó del vagón del tren, lo que significa que Zawako no está tan sola como ella cree. Si me hubieran querido atrapar a mí, ya tendría a algún detective, policía, o Cazador Rocket a mi alrededor, lo que significa que yo no era el objetivo. Pero, ¿por qué alguien querría atrapar a Zawako? Ella no tiene nada que ver en todo esto –se frotó la barbilla Yuuji, pensativo. Tras unos instantes, tomó su celular, y comenzó a llamar-. Hola Courtney… -comenzó Yuuji.

-¡Señorito…! ¿Es su línea personal? –exclamó la criada de Yuuji del otro lado de la línea, y tras haber hecho aquello, se aclaró la garganta- ¿Puedo ayudarle… señorito Yuuji? –preguntó ella ya más tranquilamente.

-No Courtney, no puedes ayudarme, pero Tabitha puede… –comentó Yuuji, Courtney no respondió- Hola Tabitha… no creas que no sé que tienes mi celular intervenido. ¿No te parecía raro que no lo usara más que para llamar ocasionalmente a Zawako? –sonrió Yuuji. Del otro lado de la línea hubo silencio- Noticias para ti, Tabitha, además de que sé que tú y mi madre están en Ciudad Azafrán en estos momentos, te informo que alguien deliberadamente me sacó del tren magnético a Ciudad Azafrán. Así que, Zawako está sola, en Ciudad Azafrán, muy probablemente con miembros o de la Policía Internacional Pokémon o del Equipo Rocket con ella. Así que, si mamá quiere a un informante, ¿quién mejor que la persona que me separó de Zawako? Y sobre Zawako, sé que ella puede cuidarse sola, pero, por si acaso… esta es una orden directa de Líder Rubí… si Zawako se encuentra en peligro inminente… tienes mi orden de interferir y ponerla a salvo… solo si ella no puede defenderse por sí sola. Tabitha… responde si te ha quedado claro… -sentenció Yuuji, y por unos instantes hubo silencio. Pero el mismo se rompió al poco tiempo.

-Recibido… Líder Rubí… -respondió una voz masculina, y el teléfono se colgó de forma automática. Yuuji esperó, y momentos más tarde el celular de Yuuji volvió a sonar, y él respondió sin decir nada.

-Amo Yuuji… ¿qué ha hecho…? –se escuchó la voz de Courtney- Acaba de confirmar… ante el amo Tabitha… que estoy intervenida… no volverán a compartirme… información que pueda ayudarle… -se quejó Courtney.

-Si Tabitha tenía intervenido mi teléfono, desde un inicio sospechaba de ti, Courtney –le mencionó Yuuji-. Eres mi mano derecha ahora, no la de mi madre. Esto no cambia nada –terminó Yuuji, colgando el teléfono y después mirando a su Torchic- Bien… ¿hambre? –sonrió Yuuji, y Torchic alzó su patita alegremente.

Ciudad Azafrán. Estación de trenes de Ciudad Azafrán.

-Oiga… fíjese… -se quejó Zawako cuando el tren magnético llegó por fin a Ciudad Azafrán, siendo empujada por varios ejecutivos que se dirigían a trabajar en las grandes corporaciones de la misma. Uno de los ejecutivos inclusive, pisó por accidente a Espeon, quien saltó herida a brazos de Zawako, pero el ejecutivo ni siquiera se disculpó, lo que molestó a Zawako-. ¡Oiga! –intentó decir Zawako, deseando hacerse respetar, pero desistió de ello, e inclusive fue empujada nuevamente, por lo que casi cayó al suelo- ¿Qué les pasa en esta ciudad? –se fastidió Zawako.

-¡Firme para regresar la gloria a Ciudad Azafrán! –llegó una chica frente a Zawako, parecía una estudiante universitaria, le entregó una forma a Zawako, y ella la miró confundida- Desde hace 12 años, se le retiró a Ciudad Azafrán el puesto de capital de la Región Kanto para entregárselo a Ciudad Azulona. Firme por favor para apoyar a la causa de regresar a Ciudad Azafrán a sus días de gloria. ¡No somos provincia! –gritaba la chica, Zawako aterrada firmó los papeles- Número de identificación de entrenadora aquí –prosiguió la chica, Zawako asintió y comenzó a escribir su número de identificación de entrenadora- ¡Muchas gracias! ¡Con su apoyo Ciudad Azafrán volverá a ser la capital de Kanto! –terminó la chica, y salió corriendo de allí. Espeon entonces se dirigió a Zawako.

-¿Fraude dices? Eevoli, ¿cómo podría alguien hacer un fraude con solo mi nombre y mi número de identificación de entrenador? –preguntó Zawako, Espeon suspiró intranquila, pero entonces vio a un par de hombres sospechosos acercarse a la chica que había tomado la información de Zawako, un hombre gordito, otro delgado y de cabello fucsia, quienes le arrebataron las formas, y quemaron las mismas antes de salir corriendo mientras el par de hombres encubiertos del Equipo Rocket observaba lo que había acontecido son curiosidad- Estás actuando igual de desconfiada que Yuuji. Solo buscan apoyo para que Ciudad Azafrán vuelva a ser considerada la Capital de Kanto… lo cual, me parece sospechoso que no lo sea. Ciudad Azafrán parece mucho más grande y poblada que Ciudad Azulona –se preocupó Zawako, mirando a la multitud a su alrededor.

-¿Viste lo que yo vi? –preguntó Amanda, la miembro del Equipo Rocket que salía del tren magnético junto con Preston- Dudo que sea la chica a la que estamos buscando, independientemente de si tiene un Espeon. No ha pasado ni un minuto de que se bajó del tren magnético y ya le clonaron su identificación de entrenadora –se quejó Amanda.

-Lo mismo pensé, pero entonces esos sujetos intervinieron a la estafadora –apuntó Preston, y Amanda observó el cómo los hombres en traje tomaban a la chica de la cintura, y la metían a un depósito de basura, donde la amenazaron antes de quemar todos los papeles en su mochila con la ayuda de sus Pokémon de fuego, en este caso un Vulpix y un Charmander-. Sigue siendo parte de su fachada, esos deben ser de la Policía Internacional Pokémon. La agente encuentra a los estafadores, ellos los sacan de las calles. Es nuestra chica –insistió Preston.

-Tu chica está por ser estafada otra vez –comentó Amanda, mientras miraba a Zawako frente a un puesto ambulante, con Espeon preocupada por ella mientras un hombre con un Magikarp en un estanque la intervenía.

-¡Es el rey de las carpas! Este Magikarp es toda una mina de oro Pokémon. Un Magikarp pone 1,000 huevos de una sola vez. Y cada uno de esos 1,000 pone otros 1,000 más. 1,000 veces 1,000 hace 1,000,000. Cada uno de esos del millón pone otros 1,000. Y eso son… ¡un billón de Pokémon! –le comentaba un viejo vendedor a Zawako, quien miraba al Magikarp en el tanque.

-Este Magikarp es macho –comentó Zawako, el vendedor de Magikarp entonces parpadeo un par de veces- Los Magikarp machos tienen los bigotes de color amarillo, mientras los Magikarp hembra los tienen de color blanco –le explicó Zawako, el vendedor de Magikarp entonces se asomó a su tanque de agua-. Además, los Magikarp no ponen 1,000 huevos, sino que tienen ciclos de entre 200 a 540 cada tres años, de los cuales normalmente solo alrededor de 340 son fertilizados con éxito. Aún si fuera un Magikarp hembra, sus cálculos están mal, además de que está cobrando una cantidad muy elevada por un Magikarp básico. Existen 31 variedades distintas de Magikarp, de esas 31 variedades, nueve son Magikarp de color naranja, de los cuales el Magikarp sin franjas, que es el que usted vende, es el más común, por lo que su precio está muy elevado –comentó Zawako, el vendedor de Magikarp comenzó a molestarse-. El de triple franja blanca, el de mancha de aleta, el de doble franja gruesa, son Magikarp más valiosos que podrían venderse por entre 500 y 2,500 créditos dependiendo de la salud del Magikarp, independientemente de que fuera macho o fuera hembra –le explicó Zawako.

-Espera, espera, espera –preguntó el vendedor de Magikarp, cuyo coraje pasó a curiosidad-. ¿Me estás diciendo que, si este Magikarp tuviera tres franjas blancas delgadas o dos franjas gruesas, sería un Magikarp más raro y podría venderlo por 2,500 créditos? –preguntó el vendedor de Magikarp, interesado.

-Si pertenece al grupo de los naranjas sí –comentó Zawako- Hay otros tres Magikarp rosados, pero esos no tienen patrones de líneas blancas, más bien manchas, esos valdrían unos 3,000 créditos. Los Magikarp grises supongo que son más valiosos, alrededor de unos 4,500 créditos. De ambos, los rosas y los grises, hay tres variedades con diferentes patrones, igual que con los morados y marrones, pero esos no son tan valiosos, salvo el Magikarp marrón de patrones amarillos. Los Magikarp enteramente cafés por otra parte, son muy valiosos, hay tres de ellos, esos se venderían por unos 15,000 –comentó Zawako, el vendedor de Magikarp se impresionó-. Pero los más valiosos son los Magikarp azules, hay dos variedades azules celestes, y dos variedades azules marinos. El segundo Magikarp más valioso de todos es el Magikarp Azul Gota de Lluvia, ese podría venderse hasta en unos 300,000 créditos –le explicó Zawako, y el vendedor de Magikarp, además de varios transeúntes, se unieron para escuchar la explicación-. Pero el más raro y más valioso de todos los Magikarp, es la Carpa Dorada, el Magikarp Varicolor, brilla como el oro mismo. Un Magikarp Varicolor podría venderse en unos… 550,000 hasta 750,000 dependiendo de si es macho o hembra. Lo que lo hace tan valioso, además de su color, es que las crías nacidas de este Magikarp por alguna razón siempre son Magikarp de la variedad naranja. Solo un Magikarp entre 4,096 nace dorado, y puede nacer de cualquiera de las otras 30 variantes –terminó Zawako.

-Toda mi vida… he estafado a entrenadores vendiéndoles Magikarp en 300 o 500 créditos… ¿y tú me dices que realmente hay negocio en vender Magikarp? –preguntó el vendedor de Magikarp, Zawako se preocupó un poco, más al notar a la multitud que se reunió a su alrededor.

-Bueno… Magikarp es de los pocos Pokémon domesticados que son tan dóciles que se recomiendan como mascotas de compañía para los no entrenadores… -le explicó Zawako, y su semblante cambió un poco-. Los Pokémon Varicolor, y Pokémon con diversas formas o patrones como los Vivillon, tienen una especie de valor coleccionable… -comenzó Zawako, el Magikarp en el tanque pareció sentir los sentimientos de Zawako, y salió un poco a la superficie, permitiendo que Zawako le acariciara la frente, y pegara la suya contra la del Magikarp-. Soy una aspirante a Bióloga Pokémon, por eso muchas veces siento que mi pensamiento y el de las personas a mi alrededor, simplemente no puede empatar. Pero el valor de un Pokémon, no está en sus patrones, ni en sus colores o que sea o no un Varicolor, sino en el valor del Pokémon por ser eso, un Pokémon… la venta de Pokémon, siempre tendrá un tinte sombrío para mí, y solo puedo desear que el Pokémon que compran pueda encontrar un buen hogar, ser recibido por un buen entrenador, quien pese a utilizar dinero para hacerse con él, en lugar de capturarlo, sea un verdadero amigo para su Pokémon. Si lo pienso fríamente, no hay mucha diferencia entre capturar un Pokémon de forma silvestre, y comprar uno en un tanque afuera de una estación de trenes. Seguro hay quienes quieren un Magikarp, pero no pueden ir al mar o a un rio a tener el suyo… así que yo solo puedo confiar… -terminó Zawako, dándole un gentil beso a Magikarp en la frente, quien se sonrojó en ese momento alegremente.

-Señor… -comenzó un hombre de negocios, ganándose la atención del vendedor de Magikarp-. Le daré 500 créditos por ese Magikarp… yo cuidaré bien de él –comentó el transeúnte que había escuchado la explicación de Zawako, y el vendedor de Magikarp, bajó la mirada.

-No está a la venta… -comentó el vendedor de Magikarp, sorprendiendo a Zawako, mientras él se acercaba al tanque-. Vamos a casa, Magikarp. Y cuando lleguemos allí, vamos a investigar sobre las 31 variedades de Magikarp, y vamos a recorrer el mundo para verlas a todas. ¿Qué opinas, Magikarp? –preguntó el vendedor de Magikarp, y el Magikarp aleteó alegremente. El Vendedor de Magikarp entonces se viró a ver a Zawako, e hizo una reverencia-. Gracias… -terminó él vendedor de Magikarp, retirándose jalando de su carrito con el tanque, y dejando a Zawako confundida. Su Espeon entonces hizo una mueca burlesca, apenando a Zawako.

-No intentaba convencerlo de dejar de vender Pokémon… eso solo fue un feliz accidente –se quejó Zawako, resumiendo la marcha mientras platicaba con Espeon, mientras ambos miembros del Equipo Rocket, Amanda y Preston, se miraban confundidos.

-Desarticulación de vendedores ambulantes de Pokémon… definitivamente es una agente de la Policía Internacional Pokémon –insistió Preston, aunque Amanda no estaba para nada convencida de aquello.

-Claro, porque la Policía Internacional Pokémon entrena a sus agentes para rehabilitar a los miembros de la sociedad con fuentes de ingreso de dudosa legalidad –se quejó Amanda, preocupando a Preston-. Admítelo, Preston. Tenemos a la persona equivocada. No es más que una niña con un Espeon, que además es buena comprendiendo a los Pokémon –comentó Amanda molesta, pero Preston dudaba de aquello.

-Comprende a los Pokémon mejor de lo que crees… mira eso… -apuntó Preston, mientras Zawako distraídamente hablaba con Espeon, olvidando al parecer que estaba en medio de una ajetreada ciudad- Se comunica con su Espeon. Eso solo puede hacerlo un psíquico, o, ¿vas a decirme que puede hablar Pokémon? –se burló Preston.

-Aún tengo mis dudas, pero obviamente ese Espeon está hablando con ella –comentó Amanda, y Preston asintió-. Bien… sigámosla un tiempo más y llamemos a Jaime cuando estemos seguros –concluyó Amanda, y junto a Preston continuó siguiendo a Zawako, sin percatarse de que otros los seguían a ellos.

Centro Pokémon de Ciudad Azafrán.

-Una moneda por favor… -pedía un indigente a Zawako, quien, tras caminar por un buen rato, había logrado llegar al Centro Pokémon de Ciudad Azafrán, donde pretendía buscar hospedaje, cuando un indigente la detuvo, y por la mirada de molestia de Espeon, aparentemente no había sido el primero. Zawako tan solo tomó unas cuantas monedas y se las ofreció al señor, quien ni siquiera le dio las gracias. Zawako entonces entró al Centro Pokémon, ganándose los ladridos de Espeon tras haberlo hecho.

-¿No has escuchado la expresión: has el bien sin mirar a quién? No me afecta en absoluto regalarle unas cuantas monedas a quien tiene hambre –se quejó Zawako, Espeon continuó ladrándole muy molesta-. Suenas como Yuuji… si de entre los 6 indigentes que me pidieron dinero, al menos uno lo necesitaba genuinamente, valió la pena darle dinero a los otros 5. Además, no me hago más pobre por unas cuantas monedas –continuó Zawako, Espeon refunfuñó- Por supuesto que Yuuji me hubiera detenido, él desconfía de todo y de todos. Pero si a mí me sobra algo de dinero no entiendo cuál es el problema –se fastidió Zawako, dirigiéndose entonces a la Enfermera Joy, quien se veía agotada-. Buenas tardes, Enfermera Joy. ¿Tendrá disponible dos habitaciones? –preguntó Zawako.

-Lo lamento, en estos momentos solo tengo una habitación disponible, aunque, vienes sola. ¿Por qué necesitas dos habitaciones? –preguntó la Enfermera Joy curiosa, Zawako entonces se apenó un poco.

-Mi… mi novio necesita habitación también… pero llegará en al menos… unas 4 horas más –se preocupó Zawako, y se puso pensativa- Si solo queda una habitación… podría… -intentó decir, pero Zawako se apenó sobre manera-. Muchas gracias, Enfermera Joy, con su permiso –se despidió Zawako, Espeon le ladró nuevamente-. ¡No voy a compartir una habitación con Yuuji! ¡De por sí me da pena cuando tenemos que compartir su casa de campaña en medio de las rutas! ¡Mi madre no educó a ninguna descarada! –se apenó Zawako, Espeon continuó ladrándole aún más molesta- Solo… buscaré un hotel donde haya dos habitaciones… -comentó Zawako.

-Una moneda por favor… -comentó el indigente, el mismo que le había pedido una moneda a Zawako tras ella llegar, Zawako comenzó a buscar más monedas, pero Espeon se fastidió, rodeó a Zawako con sus poderes psíquicos, y la llevó flotando lejos del indigente.

-¡Está levitando! –se estremeció Amanda, quien continuaba espiando a Zawako junto a Preston- Solo los psíquicos más poderosos pueden levitarse a sí mismos. Preston, creo que tenías razón después de todo –aceptó Amanda.

-Por supuesto que tenía razón –le comentó Preston, preparando su Pokébola-. Terminemos con esto y llevémosla con Jaime –prosiguió él, Amanda asintió. Ambos salieron de sus respectivos escondites y pretendieron ir tras Zawako, el par de agentes del Equipo Magma que seguían a los miembros del Equipo Rocket encubiertos también salieron de sus escondites dispuestos a ayudar a Zawako, pero antes de que cualquiera de ellos pudiera hacer cualquier cosa, dos hombres en trajes de vestir, uno rojo y uno azul, salieron de la nada y se posaron frente a Zawako, por lo que el cuarteto de criminales encubiertos se escondió.

-¡Hola señorita! ¡Escuchamos que tenía una necesidad de hospedaje! –los dos ancianos en trajes y llevando lentes oscuros exclamaron al unísono, sobresaltando a Zawako y a Espeon- Un momento, yo te conozco –comentó el anciano de traje azul, mientras el de traje rojo se frotaba los ojos tratando de descifrar si estos no lo engañaban.

-El anciano del traje rojo, Rich… -apuntó Zawako, molestando a ambos ancianos-. Y el de traje azul, Stan –apuntó Zawako al otro anciano, Espeon solo balbuceó, preocupando a Zawako-. ¿Me equivoqué otra vez? Lo siento, nunca he sido buena identificando a gemelos, en casa tampoco distinguía entre la asistente de mi padre y la chica kimono de mi madre, ambas gemelas –se apenó Zawako.

-Yo soy Rich, el de traje azul y mucho mejor parecido que el anciano de traje rojo cuyo nombre es Stan –se fastidió Rich, apuntando a su hermano, quien se molestó por la ofensa-. Y tú eres esa niña, Zawako. ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está el mocoso de tu novio? –preguntó Rich, Zawako solo se apenó y comenzó a bailotear alegre porque el par de ancianos recordaran su relación con Yuuji- ¿A qué va ese bailecito tan coqueto? –preguntó Rich.

-No lo vez porque estás senil –le respondió Stan-. Está feliz porque recordaste que es la novia del chico. Cuando los conocimos creo que apenas y estaban formalizando –comentó Stan, más animoso que el agresivo de Rich-. Y dinos niña, ¿qué te trae a Ciudad Azafrán? No vienes a tumbarnos el negocio, ¿verdad? Es increíblemente más difícil hacer estafas aquí que en Ciudad Azulona –se quejó Stan.

-La ciudad de las apuestas ya no nos sonríe con buena fortuna desde que, por culpa de aquella demente del Equipo Magma, nos levantaron una carpeta de investigación –se quejó Rich, Zawako se apenó un poco por lo que les había pasado-. Aquí la gente es más desconfiada –le comentó Rich.

-El tiempo compartido que contratamos en Ciudad Azafrán nos hemos visto obligados a usarlo nosotros porque nadie quiere apostar –prosiguió Stan- Aunque… ahora que lo menciono. ¿No tendrá algo que ver con que solo en Ciudad Azulona el juego es legal? –preguntó Stan.

-Que tonterías, si no somos casino, solo dos empresarios de buen corazón buscando engañar a las mentes… -comenzó Rich, y de pronto sonrió con malicia-. Oye Zawako, ¿quieres jugar un juego? –preguntó Rich sombríamente.

-Soy crédula pero no tanto, señor Stan –se molestó Zawako, Espeon le ladró-. Quise decir, Rich… gracias… -susurró para Espeon-. La última vez que jugué uno de sus juegos, perdí mucho dinero, y Yuuji tuvo que recuperarlo por mí. Así que, fue bueno verlos, pero con su permiso… si no encuentro un lugar de hospedaje en 3 horas que faltan para que Yuuji llegue, no le demostraré que puede confiar en mí –prosiguió Zawako, retirándose.

-¡Entonces el chico no estará cerca en 3 horas! –exclamó Stan, apresurándose e interceptando a Zawako- Eso es perfecto, señorita Zawako. Usted tiene que esperar a su novio por 3 horas, debe estar muy aburrida, y nosotros tenemos el entretenimiento adecuado, y la solución a sus problemas de hospedaje –le comentó Stan con entusiasmo, y con tal carisma que llamó la atención de Zawako, mientras Rich rodeaba sus hombros con su brazo, y la guiaba a sentarse en una banca, lo cual le resultó a Espeon sospechosamente similar a lo que ocurrió en Ciudad Azulona, por lo que se mantuvo alerta.

-Resulta, señorita Zawako, que Stan y yo contratamos un tiempo compartido en el Hotel Real de Avenida la Corporativa, que se encuentra allí al lado de ese edificio inmenso, Sliph Co. –apuntó Rich, Zawako miró en la dirección en la cual el anciano le apuntaba, y mientras lo hacía, Amanda y Preston comenzaron a esconderse entre los callejones de la avenida por la cual transitaban los transeúntes, asegurándose de estar lo más cerca posible de Zawako, aunque ambos se sintieron intimidados por la mirada de Espeon, quien ya los había detectado-. Es un hotel muy bonito, tiene piscina, ¿le gustan las piscinas? –preguntó Rich.

-Siendo sincera, la verdad es que no sé nadar –agregó Zawako apenada, y el par de ancianos intercambió miradas de curiosidad-. Así que, me temo que el que un hotel tenga piscina no es un atractivo real para mí. Además, se ve que es bastante caro –comentó Zawako.

-Oh, lo es, pero puede llevárselo gratis –le comentó Stan, Zawako hizo una mueca, sabiendo que ya había caído en la trampa de este par antes, Espeon notó las dudas de Zawako, y se sintió orgullosa de su entrenadora-. Además, Zawako, no necesitas nadar. La excusa de una piscina es perfecta para modelarle a tu novio un bello traje de baño y volverlo loco por ti –le susurró Stan, y la temperatura corporal de Zawako aumentó, lo que no solo la distrajo de concentrarse en la posible estafa, sino que levantó su curiosidad sobre la misma, queriendo alegrar a Yuuji.

-Bu-bueno… a Yuuji le gusta nadar… así que supongo que un hotel con piscina estaría bien… si no es muy caro… -prosiguió ella, Rich y Stan comenzaron a sonreír de oreja a oreja, Espeon refunfuñó con molestia-. ¿Qué hay que hacer? ¿Es otra batalla Pokémon? –preguntó.

-Depende, ¿tienes Pokémon tipo Fantasma? –respondió Stan, Zawako movió su cabeza en negación, pero antes de que Stan pudiera seguir con el supuesto reto, Rich lo empujó a un lado, haciéndolo caer de la banca, y sentándose él en su lugar.

-No se trata de una batalla Pokémon, señorita… -comentó Rich, y entonces se viró a Stan, quien se levantaba del suelo-. Esté el niño o no, ya se sabe ese truco, usaremos el Plan B –le comentó Rich, y Stan asintió en ese momento- Es una competencia que además no es contra nosotros. Sino contra el mayor exponente del poder psíquico que queda en Ciudad Azafrán. ¡El Señor Psíquico! –exclamó Rich mientras posaba.

-¿El Señor Psíquico? –preguntó Zawako, Rich y Stan la tomaron ambos de un brazo cada uno, la levantaron, y la llevaron ante un puesto exotérico en un callejón, donde un hombre regordete con un Golduck se encontraba sentado frente a una mesa con un mantel de terciopelo, con un mazo de cartas sobre la mesa. El hombre regordete vestía como un mago de alguna tierra desértica lejana, tenía inclusive incrustada una joya de fantasía sobre su frente, como si fuera una joya idéntica a la de la frente de su Golduck, llevaba turbante morado, su Golduck uno blanco, y el resto del callejón que bloqueaba, estaba sellado por telas de terciopelo de diversos colores, detrás de las cuales Amanda y Preston se ocultaron.

-¿El Señor Psíquico? ¿El mayor exponente del poder psíquico que queda en Ciudad Azafrán? –preguntó Amanda a su compañero Preston, quien comenzó a rascarse la nuca- Nunca había escuchado hablar de un tal Señor Psíquico, y mucho menos de que existiera en Ciudad Azafrán un controlador del poder psíquico superior a Sabrina –prosiguió Amanda, iluminando sus ojos con el poder psíquico que poseía-. No siento nada psíquico en este sujeto –comentó Amanda.

-Los astros informaron a mi Golduck que vendrías, pequeña Sadako, y él me ha informado a mí –comentó el Señor Psíquico, Zawako parpadeó un par de veces, Rich se estremeció, tomó un pequeño comunicador, y susurró al mismo-. Espera… los astros están comunicándose con mi Golduck nuevamente –exclamó el hombre regordete, Golduck comenzó a concentrarse, y comenzó a hablar en su idioma Pokémon- Golduck dice que están algo distantes, pero puede ver que susurran algo… tu nombre no es Sadako… es Zawako… -corrigió el Señor Psíquico.

-¡Ese es mi nombre! Pero yo no se lo dije –se impresionó Zawako, Amanda se rascó la nuca, y Preston se estremeció, confundiendo a Amanda, quien lo miró fijamente sin saber la razón de su estremecimiento.

-Ese debe ser el sujeto que derrotó a Sabrina –le comentó Preston, Amanda lo miró con una mueca de incredulidad-. A Sabrina no le gusta hablar de esto, pero aparentemente existió un entrenador con el que Sabrina tuvo una rivalidad hace muchos años. Ambos tenían un gimnasio en Ciudad Azafrán, Sabrina lo venció, y cerró el gimnasio de ese sujeto. Años más tarde, cuando Sabrina se convirtió en una miembro del Alto Mando, procuró conservar de todas formas su gimnasio. Escuché que Jaime iba a ser el nuevo líder, pero en lugar de eso, este entrenador derrotó a Sabrina, y la obligó a marcharse. Desde entonces, el gimnasio de Ciudad Azafrán es de tipo Lucha –le comentó Preston.

-¿Eso qué tiene que ver con todo esto? –preguntó Amanda en un susurro- El regordete este no tiene cara ni de entrenador de tipo Lucha, ni de psíquico de ningún tipo. Su Golduck es inclusive un Pokémon de tipo Agua –se molestó Amanda.

-¿Qué acaso no lo entiendes? No importa de qué tipo sea su especialidad, debió tener poderes psíquicos inmensos para vencer a Sabrina. Un entrenador cualquiera no puede hacer eso –le comentó Preston, Amanda aún tenía sus dudas-. Se dice que el entrenador que venció a Sabrina tiene un pequeño negocio muy humilde, además de su negocio como Líder de Gimnasio. Este es un negocio humilde. Además, ellos mencionaron que era el exponente del poder psíquico más grande de Ciudad Azafrán, Golduck es un Pokémon de tipo Agua con inmensos poderes psíquicos, lo que significa que tiene todo el poder del tipo Psíquico sin sus debilidades. Pero si eso no es prueba suficiente, adivinó el nombre de esa niña con el poder de los astros. Solo hay una persona que puede hacer eso además de Sabrina, Olympia de la Región Kalos. Si este sujeto también puede hacerlo, entonces no me sorprende que haya visto en los astros el nombre de esa niña. Este sujeto debe tener un poder superior al de Sabrina como para vencer las barreras psíquicas de esa chica a la que nadie puede detectar –concluyó Preston, y Amanda se impresionó, y miró en dirección al hombre regordete.

-Los astros le hablan a Golduck… -continuó el hombre regordete, su Golduck se presionaba la frente con los dedos mientras se concentraba. Aquello era solo una forma de desviar la atención de Zawako, mientras el Señor Psíquico acercaba su mano a su oído como si quisiera escuchar mejor a Golduck, cuando en realidad estaba escuchando lo que Rich le decía por su transmisor-. Tienes un equipo Pokémon muy variado… un Venonat… un Oddish… un Nidorina y un Jolteon… -prosiguió el Señor Psíquico.

-¡Sí! Además de un Igglybuff, un Cleffa y un Espeon, a Nidorina ya la deposité, pero tiene toda la razón –externó Zawako impresionada, Espeon solo ladró en su dirección- ¿Crédula? –se apuntó Zawako, y Espeon asintió, continuando con la conversación con ella- Ya veo, dices que sabe sobre mis Pokémon porque ya combatí a Rich y a Stan –meditó sobre aquello Zawako, el trio de estafadores entonces se sobresaltó- Ev eev eev eevee vee, Eveeve Eeve vee Eev ev –susurró Zawako, "ya sé que es una estafa, Golduck incluso solo está diciendo incoherencias" mencionó Zawako, y guiñó el ojo a su Espeon-. ¿Cuál es el concurso, Rich? –preguntó Zawako entusiasmada, pero se estaba dirigiendo a Stan.

-Stan… -se apuntó Stan, y Zawako se apenó por nuevamente no poder distinguir entre los gemelos-. El concurso es sencillo, el Señor Psíquico toma cinco cartas del mazo –comenzó Stan, y mientras lo hacía, el Señor Psíquico tomaba las cartas-. Te muestra las mismas –prosiguió él mientras el Señor Psíquico le mostraba la baraja de cartas que extrajo, 3 de diamantes, 4 de diamantes, Rey de corazones, Jack de espadas, y 8 de tréboles en este caso- Tú solo debes de memorizar las cartas mientras Golduck las hace flotar en el aire –prosiguió Stan, Golduck entonces comenzó a elevar las cartas, mientras fingía canticos, mismos que Zawako estaba escuchando, comprendiendo el patrón de los "canticos" de Golduck-. Y si logras recordar las cartas en el orden en que se te fueron mostradas, ganas. Debes adivinar tres veces seguidas. ¿Recuerdas las cartas? –preguntó Stan.

-3 de diamantes, 4 de diamantes, Rey de corazones, Jack de espadas, y 8 de tréboles –comentó Zawako, Golduck giró las cartas con sus poderes Psíquicos, y tanto el Señor Psíquico, como Rich y Stan, aplaudieron celebrando que Zawako había acertado-. De modo que es solo un juego de memoria –exclamó Zawako, detrás de las telas, Amanda y Preston se decepcionaron del supuesto truco psíquico, que de psíquico solo tenía a Golduck levantando las cartas.

-Ah, pero, ¿tienes buena memoria? –preguntó Stan sonriente- El juego es de tres rondas, la primera es de cinco cartas, la segunda es de seis cartas, y la tercera de siete cartas. Entre cada ronda, haremos una apuesta –continuó Stan, muy seguro de su estafa-. En la primera ronda apostaremos, por ejemplo, una semana de hospedaje en el Hotel Real de la Avenida Corporativa, contra, digamos, 50,000 créditos –comentó Stan, Espeon intentó quejarse, pero Zawako tranquilamente la detuvo-. Si ganas te quedas con las noches de hotel, y entonces vamos a la segunda ronda –continuó Stan, Golduck sacó otras seis cartas con sus poderes Psíquicos, aquello le pareció a Zawako sospechoso, mientras recordaba a Yuuji contándole aquel día en el Hotel Real de Ciudad Azulona, durante la cena de gala, sobre otras estafas, detectando Zawako gracias a aquella platica cierto patrón, mientras Golduck le mostraba las cartas-. Apostamos nuevamente, yo subo mi apuesta a buffet desayuno incluido, tú subes la apuesta a 25,000 créditos, sumando ya 75,000 –comentó Stan-. Digamos que ganas nuevamente, ya tienes aseguradas la noche de hotel, y los desayunos buffet, puedes retirarte con todo, o… -sonrió Stan, y Golduck sacó otro set de cartas, en este caso siete cartas-. Jugamos una última vez… yo le incluyo comidas y cenas, tú apuesta solo 25,000 más. Si adivina las cartas, ganas, si no, yo gano 100,000 créditos –declaró Stan.

-En la ronda uno y la ronda dos ustedes no pierden nada porque tienen un tiempo compartido ya contratado, el verdadero riesgo es en la ronda tres donde incluyen comidas y cenas –dedujo Zawako, recordando las explicaciones de Yuuji-. Así que, incluso si decido retirarme sin las comidas y cenas incluidas, yo gano, y ustedes no pierden nada. Por eso el incentivo de las comidas y cenas en la ronda tres, donde ustedes desembolsan 25,000 créditos para aquella apuesta, así que la verdadera apuesta es, 100,000 míos, contra 25,000 suyos –comentó Zawako.

-Bueno… sí… -declaró Stan, preocupado, y entonces le susurró a Rich-. Esta niña viene bien asesorada. Incluso sin el chico, ¿cómo vamos a hacerla llegar a la ronda tres si ya descubrió que puede retirarse en la ronda dos sin riesgo? –preguntó Stan.

-Yo lo arreglo –respondió Rich- Muy bien, Zawako. ¿Sabes? Nos caes muy bien –comenzó a endulzar Rich, y Zawako nuevamente recordó las palabras de Yuuji: "si endulzan el trato eso solo significa que están seguros de ganar"-. Endulcemos esto entonces –comentó Rich-. Una sola ronda, ocho cartas. Nosotros ganamos, nos pagas 100,000 créditos. Nosotros perdemos, te damos dos habitaciones presidenciales, todos los alimentos incluidos, y… dos noches de spa –terminó Rich, Stan se escandalizó.

-Tiempo fuera, el spa es demasiado caro –se fastidió Stan, Rich solo lo silenció, mientras Zawako lo pensaba, y sacaba su licencia de entrenadora, analizando sus fondos- Rich, esto no me gusta, sé que no viene el niño, pero, ¿incluir spa? –preguntó Stan.

-Solo tiene un intento en lugar de tres –le recordó Rich-. ¿Entonces, señorita? –preguntó Rich, Espeon comenzó a ladrarle pidiéndole que no lo hiciera, Zawako por su parte, comenzó a preocuparse un poco.

-Solo tengo 80,000 créditos –les comentó Zawako, Rich se alegró, tomó a Stan, al Señor Psíquico, y comenzaron a hablar entre ellos, Espeon solo continuó quejándose- Si sigues desanimándome voy a comenzar a ponerme nerviosa. Te juro que no tienes nada de qué preocuparte, Yuuji ya me advirtió de este tipo de juegos –le explicó Zawako, Espeon continuó quejándose-. Ya sé que aun así hay un riesgo, pero ellos tienen un pequeño error en su plan –insistió Zawako, Espeon continuó ladrándole, y Zawako se preocupó- Bueno… es verdad que aquella vez también me sentía muy segura y de todas formas perdí, pero esto es diferente. Sin Yuuji, no hay lugar al error –terminó Zawako, y Rich azotó su licencia de entrenador en la mesa del Señor Psíquico.

-Un intento… -exclamó Rich con seguridad, Zawako tragó saliva, perdiendo su valor, pero colocando la cantidad en su licencia de entrenadora- ¡Es todo! ¡Señor Psíquico, tiene una nueva concursante! –apuntó Rich,

-¡Los astros hablan a Golduck! ¡Él ha adivinado tu suerte! –comenzó el Señor Psíquico, Golduck sacó cartas con su Fuerza Psíquica, mostrándole 8 cartas a Zawako, mismas que ella memorizó: 3 de corazones, 8 de tréboles, 4 de espadas, 9 de espadas, Reina de diamantes, As de espadas, 3 de tréboles y Jack de corazones. Golduck, fingiendo que hacía canticos, comenzó a hacer girar las cartas rápidamente en el aire. Zawako cerró los ojos, tomó a Espeon y le tapó el hocico mientras intentaba ladrarle para detenerla, Amanda y Preston prestaron atención, mientras Golduck detenía las cartas, y continuaba enunciando los canticos, mientras Zawako sonreía, y suspiraba aliviada-. Puedes adivinar –pidió el Señor Psíquico.

-En orden de izquierda a derecha –apuntó Zawako a cuál era la izquierda para ella, recordando los consejos de Yuuji, lo que fastidió al Señor Psíquico-. 3 de corazones, 8 de tréboles, 4 de espadas, 9 de espadas, Rey de tréboles, As de espadas, 3 de tréboles y 7 de diamantes –enunció Zawako alegremente. Stan, Rich y el Señor Psíquico celebraron el error, pero Golduck abrió el pico sorprendido.

-Lo siento Zawako, erraste en dos cartas –apuntó el Señor Psíquico a las cartas del Rey de tréboles y 7 de diamantes –Golduck intentó sacudir al Señor Psíquico para advertirle, mientras este colocaba las cartas sobre la mesa.

-Pero Señor Psíquico, me está mostrando las cartas justo como las enuncié –sonrió Zawako, y comenzó a apuntar a las cartas-. 3 de corazones, 8 de tréboles, 4 de espadas, 9 de espadas, Rey de tréboles, As de espadas, 3 de tréboles y 7 de diamantes –sonrió Zawako, y tanto Rich como Stan se sobresaltaron.

-¿Cómo? ¡No es posible! –se estremeció el Señor Psíquico, Zawako rápidamente tomó su licencia de entrenadora y reclamó su dinero de premio- Pero… pe-pe-pero… ¿cómo? –volvió a preguntar el Señor Psíquico, mientras Rich y Stan miraban las cartas en la mesa, apuntaban a las mismas, y recriminaban al Señor Psíquico.

-Un mago nunca revela sus trucos –guiñó el ojo Zawako, levantando a Espeon, quien la miró confundida-. Muchas gracias por solucionar mis problemas de hospedaje, Stan y Rich –apuntó Zawako, nuevamente equivocándose entre ambos, lo que los fastidió, e hizo incluso más confuso el que creyeran que Zawako había ganado-. Hay pues perdón, trataré de recordarlo la próxima vez –se despidió Zawako, y comenzó a retirarse.

-¡No habrá próxima vez! ¡Ya tuve suficiente de ustedes dos! –se fastidió Rich, quien entonces encaró al Señor Psíquico con molestia- ¿Cómo? Teníamos un trato, nosotros conseguíamos a los incautos y tú los estafabas. ¿Cómo es que adivinó el truco de las cartas dobles? –se quejó Rich tomando las cartas de Rey de tréboles y de 7 de diamantes, separándolas de las cartas detrás, la Reina de diamantes y el Jack de corazones. Mientras la discusión ocurría, Amanda y Preston salían de donde estaban ocultos.

-El juego tiene doble truco, la memoria, y las cartas dobles –sentenció Stan muy molesto- Incluso si la memoria es perfecta, la carta doble era, literalmente, la carta del triunfo. ¿Cómo es que adivinó entonces? –insistía Stan, Amanda y Preston ya estaban muy lejos del trio de estafadores.

-Te lo dije, ella posee poderes Psíquicos –comentó Preston, esta vez Amanda estaba convencida de igual manera-. Ese sujeto, el Señor Psíquico, seguro intentó modificar la memoria de Zawako como hace Sabrina con sus víctimas. Planeaba alterar dos cartas en su mente y hacerla equivocar, pero Zawako tiene poderes psíquicos fuera de este mundo, por lo que el Señor Psíquico no pudo modificar las cartas en su memoria –le explicó Preston.

-Hay que alertar a Jaime de esto –resolvió Amanda, pero antes de que pudiera hacerlo, los dos agentes del Equipo Magma que estuvieron siguiéndolos, interrumpieron su marcha-. ¿Quiénes son ustedes? –preguntó Amanda, preparando su Pokébola.

-Nombres clave Tabitha y Blaise –sonrió el regordete del par, quien lo acompañaba era el mismo miembro del Equipo Magma que se infiltró en el S.S. Anne anteriormente- Y él, es nombre clave Rubí –señaló Tabitha, él y Blaise se hicieron a un lado, y Yuuji salió a su encuentro- Señorito Yuuji. ¿Nos encargamos? –preguntó Tabitha.

-¿Contra un par de imbéciles que creen que Zawako tiene poderes psíquicos? ¡Nah! ¡De estos se encarga el Príncipe del Magma! –extrajo Yuuji un par de Ultrabolas, y sonrió entusiasta mientras Torchic celebraba desde su cabeza.

-¡Es el otro detective! ¿Cómo llegó tan rápido? –se quejó Preston, Yuuji, Tabitha y Blaise hicieron una mueca por lo descerebrados que eran el par de cazadores enviados esta vez- Espera, ¿dijo Príncipe del Magma? ¡La Policía Internacional Pokémon trabaja con el Equipo Magma! ¡Hay que avisar a Jaime! –comentó Preston, Amanda sacó su celular, pero este estalló en su mano por el ataque de Torchic.

-Me gustaría corregirlos y decirles la verdad, pero mientras el Equipo Rocket cuente con información tan errónea, mejor para mí. ¿Piensan que Zawako es la agente de la Policía Internacional Pokémon que buscan y que yo soy el detective? Sigan pensándolo entonces –lanzó sus Ultrabolas Yuuji, liberando a Gastly y a Raichu- Sobre cómo llegué tan rápido. En el taxi más caro de la historia, estoy a una batalla del colapso financiero, así que –comentó Yuuji, sacando su licencia de entrenador- Por favor y gracias, Tabitha –comentó Yuuji.

-A la orden, Líder Rubí –comentó Tabitha, sacó una Tablet, y las licencias de entrenadores de Amanda y Preston fueron intervenidas-. Combate dos contra uno, cada equipo solo puede usar dos Pokémon. Esta es una batalla oficial ahora, rompan las reglas, y las autoridades tendrán su información registrada.

-¡Este cara de Makuhita nos hackeó las licencias! –apuntó Amanda molesta, Preston se dio cuenta- ¡Nos está obligando a aceptar la batalla Pokémon! ¡Las autoridades de Ciudad Azafrán ya recibieron nuestra información! –le explicó ella.

-Lo que significa, que deben enfrentarme quieran o no –insistió Yuuji, esperando a Amanda y a Preston- También significa que deben combatir limpiamente. O arriesgarse a que la Policía venga a buscarlos –sonrió Yuuji.

-Mocoso, somos los Cazadores Rocket de Sabrina. ¡Esto no es un juego! ¡Adelante Slowbro! –llamó Preston, su Slowbro se materializó. Amanda siguió detrás de él, enviando a su Pokémon de igual forma.

-¡Ve Jinx! –llamó Amanda, y su Pokémon se hizo presente- ¡No nos importa si son miembros del Equipo Magma o de la Policía Internacional Pokémon! ¡Son enemigos del Equipo Rocket y nosotros somos sus cazadores! ¡La élite del Equipo Rocket! ¡Jinx, Fuerza Psíquica! –ordenó Amanda, Jinx intentó obedecer, pero observó a ambos Pokémon, y luego a su entrenadora.

-Necesitas ser más específica. ¡Raichu, Onda Trueno sobre Jinx! ¡Gastly, Maleficio sobre Jinx! –ambos Pokémon obedecieron, Jinx fue paralizada, y el Maleficio de Gastly potenciado por el cambio de estado de Jinx terminó por debilitarla bastante.

-¡Es una batalla doble! ¡Tienes que ordenarle a tu Pokémon a quien atacar, no solo dar la orden! –se quejó Preston, y rápidamente puso atención-. ¡Slowbro, Fuerza Psíquica sobre Gastly! –ordenó Preston, Gastly recibió el ataque, pero mientras Amanda intentaba concentrarse, Yuuji continuó.

-¡Gastly, Maleficio sobre Jinx! ¡Raichu, Tacleada de Voltios sobre Slowbro! –continuó Yuuji, sus Pokémon obedecieron, y con Amanda confundida, su Jinx cayó, dejando a Slowbro, aún de pie tras la tacleada de Voltios, solo para enfrentar a dos oponentes- Todos ustedes los Cazadores Rocket son iguales. Son unos novatos cuando de batallas dobles se trata, mientras yo, me crie con ellas. ¡Gastly, Anulación! –prosiguió Yuuji, y aunque Preston intentó ordenar a su Slowbro que usara nuevamente su Fuerza Psíquica, era tarde- Eso termina con el reinado del Poder Psíquico. ¡Raichu, Tacleada de Voltios! –prosiguió Yuuji, y sin ataques Psíquicos para defenderse, Slowbro cayó- Ya que me saqué la espina… son todos tuyos, Tabitha –sonrió Yuuji mientras regresaba a sus Pokémon.

-De inmediato, Líder Rubí. ¡A ellos! –ordenó Tabitha, varios miembros del Equipo Magma comenzaron a salir de los callejones, rodeando a Preston y a Amanda, y capturándolos- Señorito… ¿está seguro de lo que está haciendo? –preguntó Tabitha nervioso, y entonces escuchó la risa de alguien, una persona a la que Yuuji conocía bien.

-¡Saludos, Líder Rubí! –comenzó la voz burlesca en el tejado de uno de los edificios del callejón, y Yuuji la miró con molestia. Tabitha y Blaise solo se escandalizaron e intentaron escabullirse, cuando la mujer en el tejado volvió a hablar- ¡Después me encargo de ustedes dos, par de traidores! –se quejó Máxima, preocupando a ambos miembros del Equipo Magma. Máxima entonces saltó del tejado, varios miembros del Equipo Magma extendieron los brazos atrapándola, y colocándola frente a Yuuji- Hola amor, ¿te divertiste jugando al príncipe del crimen? –preguntó Máxima divertida, Yuuji solo miró a su madre, más específico a una herida vendada en su costado que se asomaba por el uniforme roto- Gajes del oficio. ¿Vas a unirte al negocio familiar ahora, Líder Rubí? ¿Quién te crees que eres, mocoso? –cambió de ánimos Máxima, tornándose violenta- Esto no es un juego, no puedes movilizar a mis agentes como hiciste. ¿Qué pasa si la Policía Internacional Pokémon te vincula conmigo? –se quejó Máxima.

-Cómo si eso te importara –respondió Yuuji, empujándola a un lado, lo que la hirió en su costado, y forzó a casi todos los miembros del Equipo Magma a ir a encuentro de su líder preocupados- Yo solo tomé el teléfono, hablé con mi criada, y dije algunas cosas. Si Tabitha ayudó fue por su propia voluntad. Yo no tengo nada que ver con este circo –sentenció.

-Como digas, Líder Rubí –reverenció Máxima burlesca nuevamente- Supongo que, por tu forma de dirigirte a mí, y el darme la espalda, que este no fue un truco para retarme por el liderato, ¿o me equivoco, Líder Rubí? –volvió a burlarse Máxima, Yuuji preparó una Honor Bola, pero Torchic rápidamente saltó, y comenzó a picotearle la cabeza- Hazle caso a Torchic, amor, no estás listo. Y hasta que me venzas, no tienes derecho a usar a mis agentes. Tabitha, Blaise, y todos los presentes aquí que vinieron a auxiliar al Líder Rubí… serán severamente castigados. ¿Lo comprendes? –continuó Máxima, acercándose a Yuuji, tirando de su oreja, y forzándolo a mirarla a los ojos- Tú… no tienes nada que ver… con el Equipo Magma… ¿te queda claro, Líder Rubí? Vuelve a llamarte a ti mismo como tal… y me vas a obligar a hacer cosas que no deseo hacer… ¿lo entiendes? Uno en la familia, al menos, debe estar limpio. ¡No vuelvas a movilizar a mi equipo! –lo abofeteó Máxima, y Yuuji la miró con molestia.

-Descuida, madre… -se molestó Yuuji, acomodándose la gorra que quedó mal puesta tras la cachetada-. No soy como tú, ni como mi padre… pero ten paciencia… ya pronto arreglaremos esto… -continuó con su amenaza Yuuji, mostrándole su Honor Bola-. Aún no puedo vencerte. Pero, cuando lo haga, voy a borrar al Equipo Magma del mapa. Eso, es una amenaza –sentenció Yuuji.

-¡Espero que cumplas esa amenaza, pequeño imbécil! –lo encaró Máxima, y ambos pegaron frentes, empujándose con desprecio, pero el desprecio de Máxima, fue reemplazado por preocupación- No vuelvas a hacer lo que hiciste hoy… por favor… no quiero que te vinculen con nosotros… -susurró Máxima, a punto de romperse en yanto. Yuuji asintió-. Cuídate… sabes que te amo… -terminó ella, Yuuji asintió nuevamente- Perdón por adelantado –sonrió.

-Lo sé… -respondió Yuuji cerrando los ojos y apretando los dientes, Máxima retrocedió, y pateó con fuerza, arrojando a Yuuji y a Torchic a unos basureros cercanos por la patada, antes de darse la vuelta, y con un movimiento de su mano, ordenar la retirada del Equipo Magma, mientras Yuuji se frotaba el brazo que Máxima le pateó, con Torchic genuinamente preocupado por él- Descuida… no me lastimó mucho… -comentó Yuuji, tomando su celular, y llamando- ¡Zawako! –comenzó Yuuji entusiasmado, aunque se frotaba el brazo con fuerza- Adivina, voy llegando a Ciudad Azafrán. Tomé un taxi, ¿dónde estás? –continuó Yuuji, pidiéndole a Torchic que lo siguiera. Su Pokémon saltó sobre su cabeza, y ambos continuaron con su camino- ¿Eh? ¿Hotel Real de la Avenida Corporativa? –preguntó Yuuji, mirando a Torchic- ¿De qué me perdí? –preguntó, pero Torchic no podía responderle- Ah, iré enseguida… -prosiguió Yuuji. Máxima, a distancia prudente, lo miró retirarse, y tras sonreír para sí misma, se viró con ojos de inmenso desprecio en dirección a sus secuaces.

-Líder Máxima, puedo explicarlo –comenzó Tabitha. Máxima, en lugar de escucharlo, lo alzó del cuello de su uniforme y lo forzó a mirarla al rostro- Lo siento… no me ha pedido explicaciones, no tengo derecho a hablar –comentó Tabitha, Máxima entonces lo lanzó a unos basureros.

-¡Jamás se atrevan a desobedecerme! ¡Todos ustedes me han desilusionado! ¡Hasta que Yuuji me venza en batalla, no tiene derecho a darles ordenes! ¡A nadie! ¿¡Ha quedado claro!? –gritó Máxima, todos en su equipo asintieron- ¡Espero que realmente haya quedado claro, imbéciles! ¡Yuuji no tiene ningún poder sobre el Equipo Magma! ¡Métanselo en las diminutas cabezas que tienen! ¡Al que vuelva a atender a una orden del mal llamado Líder Rubí, lo calcino! –terminó Máxima, y entonces se dirigió a Amanda y a Preston, quienes la miraban asustados mientras permanecían amarrados y sentados en el suelo del húmedo callejón- Ahora… como pueden ver, estoy de muy, muy, MUY mal humor… así que, pasemos todo eso de las amenazas, y vayamos directo a la sección de preguntas y respuestas, ¿quieren? –preguntó Máxima, y tanto Preston como Amanda asintieron- Me encanta que sean cooperativos, el Equipo Magma podría beneficiarse de ambos como nuevos miembros, solo deben pasar una pequeña iniciación, que depende de lo que contesten, puede incluir, pero no limitarse a: tortura y dolores inimaginables, quemaduras de tercer grado, huesos rotos, ya saben, el paquete básico. Así que, si no es molestia, espero total sinceridad de su parte –continuó Máxima, estirándoles a cada uno la mejilla-. ¿Dónde…? –comenzó, convirtiendo el estiramiento en la primera de las torturas, mientras tiraba con demasiada fuerza, tanta que Amanda y Preston ya lloraban del dolor- ¿Está…? –continuó, Amanda ya no podía soportarlo, y lloraba con una mezcla de miedo y dolor- ¿La base secreta de Ciudad Azafrán? ¡Les recuerdo que estoy de MUY MAL HUMOR! –sentenció, y los gritos de dolor de ambos se escucharon por todo el callejón.

Hotel Real de la Avenida Corporativa.

-¡Tadah! –exclamó Zawako alegremente y mientras posaba junto a Espeon cuando Yuuji llegó al Hotel Real de la Avenida Corporativa, que era mucho más lujoso que aquel hotel de Ciudad Azulona en el que se habían hospedado antes, por lo que Zawako estaba inmensamente feliz, más porque Yuuji por fin había llegado, por lo que lo abrazó con fuerza, lastimando su brazo, lo que la sorprendió- ¿Estás bien? –preguntó mientras inspeccionaba la herida.

-Estoy bien… no te preocupes –comentó Yuuji, Zawako solo lo miró con una mirada que decía: "me estás ocultando algo", por lo que Yuuji se puso nervioso- Si fuera algo importante o peligroso te lo diría –comentó él. Zawako solo suspiró, pero lo dejó ser- Y bien, ¿cómo te fue en tus…? –comenzó a ver su reloj Yuuji- 5 horas y media sin mí –midió Yuuji.

-¡Fue horrible! –se estremeció Zawako, preocupando tanto a Yuuji como a Espeon, Torchic no prestó atención a la conversación en absoluto- Pero ven, te cuento mientras comemos –al menos hasta ese momento, en el que Torchic comenzó a salivar, mientras Zawako tiraba del brazo de Yuuji hasta el restaurante- Yo invito. De hecho, invito todos los desayunos, comidas y cenas de la semana. ¡No te preocupes, ya todo está pagado! –continuó ella emocionada.

-¿Por qué estás tan feliz mientras admites que estabas aterrada? –preguntó Yuuji, Zawako entonces comenzó a contárselo todo, desde que se separaron en el tren magnético, hasta el incidente con Magikarp, y su reencuentro con Rich y Stan, lo que sorprendió a Yuuji bastante, ya que él recién llegaba al callejón donde todo aquello había pasado, y solo encontró a Amanda y a Preston siguiendo a Zawako, y solo fue tras el resumen rápido de Tabitha, que Yuuji comprendió el peligro en que había estado Zawako sin darse cuenta.

-Eevoli estaba preocupada, pero fue justo como me lo habías dicho –continuó Zawako entusiasmada- El primer tiraje, el de práctica, lo hizo el Señor Psíquico, pero el resto los hizo Golduck. Como tú me dijiste, eso significaba que el primer tiraje estaba bien hecho, pero los que hacía Golduck estaban trucados con cartas dobles. El que Golduck hiciera todos esos canticos no era otra cosa que el querer despistar mi atención mientras giraba las cartas raídamente para que no me diera cuenta de cuando intercambiaba las cartas –le explicó Zawako, y Yuuji asintió, preocupado.

-Pero… yo solo te dije cuál era el truco, nunca te dije cómo descubrirlo… porque, bueno, como yo no caigo, nunca he tenido que salir de ese tipo de trucos –le explicó Yuuji, y allí fue donde Zawako comenzó a regocijarse.

-¡Lo sé! ¡Y Eevoli estaba muy preocupada también por eso! –exclamó Zawako alegremente- La verdad, no tenía pensado aceptar lo que Rich y Stan decían, aunque son carismáticos, no me los podía quitar de encima fácilmente. Pero mientras estaban explicándome el juego, escuché que los canticos de Golduck, eran Golduck nombrando las cartas –le comentó Zawako, y Yuuji se impresionó-. Pensé entonces: "si Golduck dice el nombre de las cartas como parte de sus canticos, y cambia la carta que tengo en mi memoria por la carta doble, entonces estoy a salvo porque diré la carta que Golduck mencione" –le explicó Zawako-. Así que, memoricé las cartas. Cuando tú me explicaste la estafa me dijiste que normalmente eran dos cartas dobles, una para el truco, otra por si adivinaban la primera accidentalmente por un problema de memoria y, probabilidad que me explicaste pero que no te entendí –aceptó Zawako, Yuuji sudó frio-. ¡Y así pasó! ¡Golduck cambió dos cartas cuando hacía los giros con sus poderes! ¡Así que solo tuve que escucharlo decir las cartas nuevas! ¡También me encargué de señalar cual era la izquierda según mi apreciación para que no me voltearan la jugada! ¡Y entonces gané! –terminó Zawako.

-Bien por ti, pero no debiste arriesgarte. ¿Qué tal si el truco era diferente del que yo te decía, o si Golduck decía la primera carta antes de cambiar por la carta doble? En ese caso hubiera dicho lo mismo que memorizaste –le explicó Yuuji, y Zawako cayó en cuenta de lo cerca que estuvo de haber perdido-. Además, ese par de viejos es muy astuto. Sabiendo que ya ibas aconsejada por mí, pudieron cambiar la estafa de último momento, en cuyo caso no hubieras estado lista. Sin mencionar que solo te saliste con la tuya porque Golduck no podía quedarse callado –le explicó.

-Yuuji… -comenzó Zawako, con ojos llorosos y temblorosa, lo que preocupó a Yuuji- Me esforcé… no quiero escuchar críticas, quiero escuchar que lo hice bien… -comenzó ella, Yuuji se preocupó, suspiró, y entonces comenzó a frotarle la cabeza a Zawako.

-Lo hiciste bien… -comenzó Yuuji, Zawako se molestó e infló sus mejillas sin creerle-. No, enserio, lo hiciste muy bien –insistió Yuuji, y Zawako le prestó atención-. La Zawako con quien me reuní hace poco más de medio año en Pueblo Paleta, se hubiera quedado paralizada en la Estación de Trenes de Ciudad Azafrán por 7 horas hasta que yo llegara. En cambio, ahora, aunque cometiste algunos errores en mi opinión, como pagarles a varios indigentes… -comentó Yuuji, Zawako se apenó por eso-. Saliste de la estación… -comentó Yuuji, y Zawako parpadeó un par de veces, sin saber qué era lo importante de ese comentario-. Te pudo haber ido bien, te pudo haber ido mal, pero independientemente del resultado, saliste de la estación tú sola… yo creo que ese es demasiado crecimiento considerando tu personalidad de Wimpod –se burló él.

-¡Ibas muy bien diciéndome cosas bonitas! ¿Por qué tenías que arruinarlo siendo tan ruin? –se fastidió Zawako, Yuuji solo se burló de ella sonoramente- Salí de la estación… de verdad… salí de la estación yo sola… tienes razón… -continuó Zawako, sumamente entusiasmada-. Aunque… y pese a todo… prefiero seguir viajando contigo. ¿Verdad que puedo? –agregó entusiasmada, y Yuuji asintió para ella nuevamente- Entonces… tienes totalmente prohibido volver a dejarme sola en la estación… Yuuji… -agregó con una vena saltada en su frente, mientras pisaba el pie de Yuuji por debajo de la mesa.

-Ouch… está bien… de todas formas ya arreglé el asunto con Courtney –respondió Yuuji, Zawako entonces sonrió con dulzura. En verdad que estaba más feliz de lo que acostumbrada, orgullosa de su logro, y deseosa de seguir avanzando.

Esta historia continuará…