Hola a todos, el capítulo de hoy tuvo que ser dividido en dos partes debido a que estamos en la recta final de una de las tramas principales de esta historia, al menos en lo que se refiere a la Liga Kanto, así que, podría parecerles que este capítulo va algo acelerado y raro, además de terminar con un cliffhanger de esos que son muy molestos, pero les prometo actualizar pronto para no dejarlos en ascuas mucho tiempo. En fin, no tengo más que decir por el momento, así que contestaré reviews:
Xtractor68: Me alegra que te haya tomado por sorpresa la notificación del capítulo, de verdad una disculpa por tardarme tanto, pero ya estamos de regreso, y listos para terminar esta segunda temporada, que va a la mitad, pero bueno, it's something. La verdad a mí también me agradó mucho el personaje de Koichi, eso de usar nuevos líderes de gimnasio y que estos vayan bien con el lore de los juegos no está fácil, afortunadamente Koichi es un personaje real, aunque su personalidad me la tuve que inventar un poco. "Suave" y "Yuuji" no pueden ir en la misma oración, hay facetas de los personajes principales que, si bien pueden irse mitigando de poco en poco, forman una parte muy importante del personaje en estos momentos que cambiarlo de golpe sería ir en contra de la evolución de los personajes. En el caso de Zawako, su cobardía continúa, creo que he hecho un buen trabajo en mitigarla, Zawako ya puede relacionarse con otras personas un poco más abiertamente, y tomar valor para defender a Yuuji en especial de Looker, pero su miedo es muy profundo, y no puede desaparecer de la nada. En contraposición está Yuuji, cuya arrogancia y potencial encaminado a la violencia, le impiden por su mismo orgullo el bajar la guardia, si bien ante todos puede decir: "solo confío en ella porque es demasiado inocente para tener malas intenciones", se lee entre líneas al mismo tiempo que confía en ella, el que el resto suene a excusa es lo que dictamina que está cambiando, solo que él mismo se niega a aceptar dicho cambio… es complicado, yo me entiendo, jajaja. Sobre Blaine, le toca descansar un poco en este capítulo, pero lo veremos en el próximo, este capítulo trata un poco más sobre Sabrina, aunque estoy seguro de que algunos estarán desilusionados de ella, solo digamos que yo sé lo que hago con su personaje y tengo grandes planes para ella, solo que esos planes aún necesitan cultivarse correctamente, ténganme paciencia. Ya no tienes que esperar por ver el inicio de la misión de Anabel y Yuuji, está ya está en curso, espero la disfrutes. Postdata: Yo no he descargado Magikarp Jump, pero descubrí que mi negocio es una Pokeparada jajaja.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 30: Infiltrados, Parte 1.
Región Kanto. Ciudad Azafrán. Hotel Real de la Avenida Corporativa. Zona de restaurantes.
-¡Profesor Oak! ¡Líder Leaf! –exclamó Zawako con alegría una vez que a su mesa compartida con Looker llegaban tanto Gary Oak como Leaf, quienes tranquilamente se sentaron en la mesa, aunque tuvieron que correr algunos de los platos del buffet de Looker, quien aparentemente no estaba siquiera próximo a terminar con su desayuno. Antes de hablar, Gary notó que Zawako sostenía en esos momentos a su Igglybuff en brazos, además de que su Espeon, normalmente perezosa, estaba en alerta constante y mirando a su entrenadora, lo que era indicativo para Gary de que algo iba mal.
-Es bueno verte, Zawako, pero noto que no te encuentras del todo bien –comentó Gary, deprimiendo un poco a Zawako, quien tuvo que aferrarse un poco más fuerte a Igglybuff para controlar sus emociones-. ¿Dónde están la detective y el entrenador inepto? –agregó Gary, ganándose un jalón de orejas de su esposa.
-No tienes que dirigirte despectivamente a cada persona que te encuentras solo por creerte superior al resto –reprendió Leaf, notando entonces la mirada distraída de Zawako-. Supongo que esto tiene que ver con la madre del chico –comentó Leaf, ganando la atención de Zawako.
-Están enterados… -enunció Looker para tranquilizarla-. Leaf es una agente encubierto de la Policía Internacional Pokémon… de los buenos al menos… -Zawako inmediatamente miró a los alrededores, notando nuevamente, como pasaba siempre que compartían mesa con Looker, que no se acercaba nadie a la mesa en que se encontraban a no ser que Looker así lo quisiera.
-Veo que sigues teniendo bastante poder a pesar de ya no ser un agente especial, Looker –se impresionó Leaf-. ¿Debemos esperar a Anabel y a Yuuji antes de comenzar a hablar? –preguntó ella nuevamente, Zawako solo miró a Looker con curiosidad, pero quien habló primero fue Gary.
-No deberías involucrar a Zawako en estos temas, Looker –comenzó Gary, aparentemente molesto, lo que forzó a Zawako a apretar con más fuerza a Igglybuff-. Lo del chico lo entiendo. Pero ella no tiene por qué ser parte de todo esto. Es una bióloga y científica en entrenamiento. Lo menos que necesita es meterse en cosas que podrían hacer peligrar su vida y su reputación –insistió Gary.
-Lo entiendo, Profesor Oak, pero esto ha sido petición del chico. Y mientras el par quiera seguir viajando juntos, Zawako es un daño colateral necesario –comentó Looker sin tacto alguno, lo que deprimió demasiado a Zawako-. ¿Quién es la novia del criminal? –se fastidió Looker.
-Soy yo, y oiga, él no es un criminal –defendió Zawako, y entonces miró a Gary en su mesa-. Profesor Oak… si usted quiere que me mantenga al margen… bueno… usted es mi jefe, no me queda más que obedecerle –declaró ella.
-Haz lo que quieras –agregó Gary despreocupadamente, confundiendo a Zawako-. Pero si vas a seguir inmiscuyéndote en los asuntos de ese chico, necesitas aprender a defenderte sola, no a ocultarte en las habilidades de tus Pokémon para que te ayuden a lidiar con las situaciones que enfrentas –se cruzó de brazos Gary, y Zawako, comprendiéndolo, miró a su Igglybuff preocupada.
-No hay nada de malo en confiar en las habilidades de tus Pokémon para ayudarte a lidiar con problemas personales –escuchó el grupo, y tras virarse, encontraron a Anabel y a Yuuji, el ultimo con Torchic en brazos, lo que no era algo muy común, y con unos ojos cansados adornándole el rostro-. Tanto humanos como Pokémon crecen estando juntos. Si Zawako requiere de su Igglybuff, que se aproveche de sus habilidades, por algo las tiene –finalizó Anabel. Gary refunfuñó a sus adentros, pero no dijo más-. Yuuji ya está enterado de la situación, y está de acuerdo en que su madre es perfectamente capaz de protegerse sola… ha prometido no distraerse –declaró Anabel.
-Promesas vagas. Los sentimientos estorban a la hora de realizar una misión encubierta –comentó Looker, molestando a Anabel, pero ella bien sabía que lo que Looker intentaba, era descubrir las reacciones de Yuuji, quien no reaccionó del todo, aunque Zawako sí lo hizo.
-Eso es cruel, detective. Yuuji está accediendo a ayudarles. Lo menos que necesita es que lo insulten, ¿qué le pasa? –se fastidió Zawako. Yuuji por su parte, colocó su mano sobre el hombro de Zawako, tranquilizándola.
-Está provocándome a propósito para ver si soy de fiar –le explicó Yuuji, y Zawako se apenó-. Y descuide, detective, voy a entrar a la boca del Mightyena… por supuesto que no haría algo estúpido –prosiguió Yuuji, entregándole entonces su mochila a Zawako, además de todas sus identificaciones-. Anabel dice que no puedo llevar nada que no sean mis Pokémon, y eso con el riesgo de que, si nos capturan, puedo despedirme de ellos ya que no los volveré a ver. Si me capturan de todas formas estoy condenado así que, llevaré a mi equipo completo, pero como Torchic no puede entrar en una Pokébola, tendrá que quedarse. Él no está contento, me serviría que hablaras con él y le ayudaras a entrar en razón –comentó Yuuji, mientras Torchic en su molestia desviaba la mirada negándose a encarar a su entrenador, Zawako entonces tomó a Torchic en brazos, acomodándolo junto a Igglybuff, quien alegremente lo abrazó dándole la bienvenida, liberando los verdaderos sentimientos de Torchic, quien comenzó a llorar.
-Aw… tranquilo Torchic, todo estará bien. Por cierto, Yuuji… no todos los presentes saben lo que puedo hacer… -agregó Zawako con una vena saltada sobre su frente. Gary y Leaf intercambiaron miradas confundidas-. Pero… veré de qué forma tranquilizo a Torchic. ¿Qué va a pasar ahora, detectives? –preguntó Zawako.
-Ahora comenzamos con el plan, un plan que hasta ahora no se ha discutido con nadie por seguridad –miró Looker su reloj, y después en dirección a los elevadores-. No debe de tardar. ¿Lo trajiste? –preguntó Looker a Anabel.
-No fue sencillo considerando que ya no somos agentes de la Policía Internacional Pokémon, pero Nanu no puede decirme que no de todas formas –comentó Anabel, sacando una Ultra Bola de su cinturón, y liberando a un Pokémon bajo la mesa-. Weavile –llamó Anabel, justo a tiempo para que las puertas del ascensor, del otro lado del comedor en donde se encontraban, se abrieran, y Sabrina, la miembro del Alto Mando, y líder provisional del Equipo Rocket, saliera del mismo, sobresaltando a la mayoría de los que se encontraban en la mesa-. Tranquilos, mientras tengamos a un Pokémon Siniestro de nuestro lado, Sabrina no puede detectarnos. Ya que el tipo Siniestro es un tipo que no está autorizado en la Liga Kanto por no ser un tipo de Pokémon nativo de la región, Sabrina siempre baja sus defensas en Kanto pensándolos prohibidos. Pero, para agentes, o ex-agentes, tenemos nuestras formas –sonrió ella.
-Atentos que solo lo diré una vez –llamó su atención Looker, aunque el grupo estaba ligeramente más preocupado por la mujer que se sentaba a varias mesas y ordenaba un café demasiado cargado-. Sabrina podrá ser una miembro del Alto Mando, pero su residencia actual es Unova al ser una famosa actriz. Fachada o no, Sabrina debe mantener la misma, y se hospeda en el hotel más lujoso de Ciudad Azafrán mientras se encuentra en Kanto. Si bien Sabrina es la líder actual del Equipo Rocket, al ser una famosa figura pública, una vez salga por las puertas del hotel, será imposible intervenirla. Choferes, agentes, paparazi, todos ellos estarán alrededor de Sabrina una vez termine su desayuno, sin mencionar al grupo de espías de cierto ninja rival mío, lo que nos deja poco tiempo para actuar –les explicó Looker.
-Genial, vamos a atacar al Equipo Rocket, la organización criminal más poderosa del mundo, y debemos aprendernos un plan en minutos para ponerlo en práctica al pie de la letra y sin cometer errores, ¿qué podría malir sal? –se quejó Gary sarcásticamente, y además ganándose un codazo de parte de Leaf.
-Tendremos más tiempo si dejas de hablar, cariño –lo interrumpió Leaf-. Si Looker no le adelantó nada a nadie sobre el plan, es porque es el mejor detective del mundo. El Equipo Rocket no puede estar preparado para un plan que nadie conoce –declaró Leaf.
-En especial una usuaria del poder psíquico tan grande, que solo Olympia de la Región Kalos podría pasar inadvertida si se acerca demasiado –les explicó Looker-. En otras palabras, una vez que Weavile no esté cerca de cualquiera de nosotros, nuestra mente será un libro abierto para ella, razón por la que debemos actuar rápido –continuó Looker, mirando a su reloj-. La agenda de Sabrina es muy apretada. En estos momentos, una limusina con el chofer personal de Sabrina se encuentra estacionando en el callejón entre las oficinas de Silph Co. Y este hotel. Silph Co. Es el cuartel general actual del Equipo Rocket. El chofer, de nombre Cameron, además de ser aprendiz directo de Sabrina, es un miembro del Equipo Rocket perteneciente a su élite personal. Al ser agente de Sabrina, y al mismo tiempo un miembro del Equipo Rocket, pasará desapercibido junto a ella tanto dentro como fuera de su fachada. Yuuji, tomarás el lugar de Cameron. ¿sabes manejar? –preguntó Looker.
-Tengo 15 años, ¿usted qué cree? –se fastidió Yuuji, pero Looker lo miró con molestia- Está bien… he manejado… sin licencia… algunas veces… -aceptó Yuuji, Looker asintió en ese momento-. Si ya lo sabía, ¿por qué debía evidenciarme? –preguntó él, y notó entonces la forma en que Zawako lo miraba, como si estuviera decepcionada de él- Oh pues discúlpeme usted por no ser un ciudadano modelo, señorita me fugué de casa –se molestó Yuuji.
-No es justo que me juegues esa carta, yo no tenía opción, príncipe del magma –se fastidió Zawako, y el par pudo haber comenzado con una de sus infantiles discusiones, a no ser por Looker aclarándose la garganta para recuperar el control de la reunión.
-No pierdas la concentración, Yuuji –reprendió Looker-. El primer paso es deshacernos de ese chofer. Las cámaras en el callejón entre el hotel y el edificio de Silph Co. Ya han sido hackeadas y mostrarán una grabación del día de ayer a los guardias dentro del edificio, lo que permitirá que enfrentes en batalla y derrotes a Cameron para después inutilizarlo, amordazarlo, y así poder tomar su lugar –le explicó Looker, Yuuji tan solo parpadeó un par de veces y se apuntó a sí mismo-. No puede ser nadie más que tú. Mi pierna está rota, así que no puedo doblegarlo. Anabel necesita estar aquí para mantener los poderes de Sabrina al margen, y Leaf debe derrotar a Sabrina en batalla ya que es la única con las habilidades suficientes para hacerlo además del Profesor Oak, quien dejó muy en claro que no va a combatir con Sabrina y a arriesgarse a que lo marquen como enemigo del Equipo Rocket –se quejó Looker.
-Puedo aparecerme y ayudar a Yuuji a noquear a ese tipo y deshacernos de él, pero de allí a hacer más, no cuenten con ello –agregó Gary de forma arrogante- Pero hay un problema con el plan, señor Looker. Si es un aprendiz de Sabrina, seguro tiene poderes psíquicos. ¿Qué le impide mandar una señal de auxilio o advertencia a Sabrina? –preguntó Gary.
-Llevarán a Weavile con ustedes para prevenir eso –le comentó Anabel, llamando la atención de Gary-. Mi Espeon deberá quedarse junto a Looker en todo momento para prevenir que Sabrina detecte que algo está mal mientras nos separamos. En mi caso, tengo poderes que me protegen ante cualquier invasión psíquica, aunque… Sabrina podría ser más fuerte que yo y descubrirme antes de tiempo… Zawako… tu Eevoli podría ser la solución. Si nos mantenemos todas juntas, podemos repeler los poderes psíquicos de Sabrina aun si mi Espeon se queda con Looker –explicó Anabel, Zawako solo se apuntó a sí misma en señal de sorpresa y miedo.
-Alto, pensé que no involucraríamos a Zawako de ninguna forma –comentó Yuuji molesto, Looker solo miró a su reloj y comenzó a preocuparse-. Detective, usted lo prometió –insistió Yuuji, Looker solo se mordió los labios con molestia.
-Sé que lo prometí, y no involucraremos a Zawako, solo necesitamos a su Espeon –se fastidió Looker-. El tiempo se acaba. Una vez Sabrina termine con su desayuno, llamará a su hija en la región Unova usando el área de teléfonos. El área de teléfonos ya está intervenida. Bajo mis instrucciones, se le ofrecerá a Sabrina una sala de juntas para que realice su llamada. Conociendo a Sabrina como creo que la conozco, comenzará a sospechar que algo anda mal a partir de ese momento, pero le brindaremos tranquilidad permitiéndole realizar su llamada en paz. Aun así, esto no es garantía, Sabrina ya estará a la defensiva, pero es la única forma de intervenirla sin llamar demasiado la atención. Anabel y Leaf confrontarán a Sabrina dentro de la sala de juntas, Anabel estará muy ocupada usando sus poderes para prevenir ataques psíquicos de Sabrina, por lo que no servirá de apoyo para Leaf. Mientras tanto, Yuuji y Gary deberán haber logrado derrotar e inutilizar a Cameron, haberlo desprovisto de su vestimenta, sus llaves e identificaciones tanto de guardaespaldas como del Equipo Rocket, y Yuuji deberá haber tomado su lugar mientras el Profesor Oak se encarga de subir al amordazado de Cameron por las escaleras de emergencia, y hasta llegar a la habitación 404, donde está instalada la base de operaciones. Una vez que Anabel haya logrado adquirir las credenciales de Sabrina, y haya suplantado su identidad, se reunirá contigo en la limusina para cumplir con su agenda del día. Para entonces los paparazis ya la estarán esperando, deberán comenzar a actuar, cumplir con su agenda que estará dentro de la limusina, y regresar a Silph Co. Para la infiltración. Si no se cumple todo al pie de la letra, cierto grupo de espías de cierto ninja del Equipo Rocket, sospechará que algo va mal –finalizó Looker, lo que el grupo no comprendió del todo-. ¿Alguna duda? –Yuuji inmediatamente apuntó a Zawako en señal de molestia, la chica sudó frio por aquello- Bien, me alegra que no haya dudas, porque Sabrina acaba de terminar su desayuno. A trabajar –declaró Looker, el grupo viró a la mesa de Sabrina, por lo que, aunque inconformes con la rápida explicación, se pusieron en marcha.
-Weavile, sigue a Yuuji y a Gary en todo momento. Espeon –llamó Anabel, y su Espeon se hizo presente, alegrando al Espeon de Zawako- Tú quédate con Looker. ¿Estás lista Leaf? –preguntó Anabel, Leaf asintió, se preparó para retirarse en dirección al área de videoteléfonos, pero Anabel la detuvo.
-Rápido Yuuji, recuerda que estamos confiando en ti, y que disponemos de poco tiempo –insistió Looker, Yuuji se mordió los labios, pero comenzó a dirigirse a las escaleras de emergencia con el Weavile de Anabel y con Gary detrás suyo. Una vez que Yuuji estuvo fuera de vista, Anabel viró en dirección a Zawako, y sonrió con malicia.
-Lo siento y muchas gracias de antemano. Nos vamos, Leaf –Anabel entonces tomó a Zawako de la mano, y comenzó a jalarla en dirección a donde Sabrina se dirigía, confundiendo a Leaf, pero confundiendo aún más a Zawako, mientras el Espeon de Zawako seguía al grupo de chicas.
-¿Eh? –preguntó Zawako sorprendida por lo que estaba pasando- Espera, ¿a dónde voy? –preguntó ella nerviosamente, apretando a Igglybuff con más fuerza. Desafortunadamente, en ese momento Torchic iba en brazos de Zawako también, por lo que Torchic graznó de dolor, llamando la atención de Sabrina, quien comenzó a darse la media vuelta. Anabel, gracias a su entrenamiento, logró prever los movimientos de Sabrina, igual que hizo Leaf, y ambas se pusieron a cubierto escondiéndose tras unas macetas con plantas de gran tamaño y jalando a Zawako con ellas, por lo que Sabrina no logró verlas, y tras creer que todo había sido su imaginación, continuó con su camino.
-Oh, lo siento Zawako, pero también tienes parte en este plan, y si Yuuji se enteraba iba a oponerse rotundamente –sonrió Anabel, Zawako comenzó a temblar aterrada, Leaf solo desvió la mirada sintiendo pena por Zawako-. Verás, Sabrina me reconoce perfectamente porque ya la enfrenté antes, y Leaf es una encubierta del Equipo Rocket. Quiero decir, le pedí que trajera una máscara, pero Sabrina no se fiaría de alguien con máscara llegando a encararla, así que lo siento, pero necesitamos a alguien a quien Sabrina no haya visto antes, llevándola al área de salas de juntas sin llamar su atención –finalizó Anabel.
-¿Eh? –se quejó Zawako nuevamente, Anabel solo se asomó en búsqueda de Sabrina, notando que ya había llegado al área de videoteléfonos, encontrándola acordonada, lo que le parecía curioso- Espera… Anabel… yo… -intentó quejarse Zawako.
-Zawako, rápido. Necesitamos llevar a Sabrina al área de salas de juntas, es la única forma de acorralarla. En las salas de juntas no hay cámaras por seguridad y privacidad, y solo allí podremos asegurarnos de que nadie intervendrá –insistió Anabel.
-Pero… pero… ¿cómo voy a engañar a Sabrina? –preguntó Zawako, Leaf entonces se adelantó, sacó de su mochila un saco de empleada de hotel, convenientemente del mismo hotel, y se lo entregó a Zawako.
-Ya me preguntaba el por qué me pediste traer esto –agregó Leaf divertida-. Solo quítate la bata, ponte este saco, y ve y atiende a Sabrina. Lleva a Espeon contigo para que no lea tu mente, yo me quedo con Torchic e Igglybuff –tomó Leaf a ambos Pokémon en brazos, y el terror de Zawako acrecentó al ya no tener a Igglybuff consigo-. Por favor, Zawako, solo es llevar a Sabrina al área de sala de juntas, incluso dejaremos abierta la puerta de la sala a la cual debes llevarla –pidió Leaf.
-Pero… pero… -trastabilló Zawako. Notando su miedo, Espeon se dirigió a ella, llamando su atención mientras le hablaba en el idioma Pokémon. Tras escucharla, Zawako tomó aire, y lo soltó junto a gran parte de su nerviosismo-. Tienes razón… es para ayudar a Yuuji –aceptó Zawako, se quitó la bata de laboratorio que siempre llevaba puesta, y se colocó el chaleco de empleada del hotel. Leaf se apresuró a recogerle el cabello, y a colocarle unos lentes diferentes a los que siempre usaba. Una vez hecho aquello, Leaf empujó no muy gentilmente a Zawako en dirección a Sabrina, quien la notó llegando.
-¡Ya era hora de que se apareciera un empleado del hotel! –exclamó Sabrina con molestia, aterrorizando aún más a Zawako- ¿Qué es eso de que ningún videoteléfono funciona? ¡Tengo una llamada muy importante que hacer! –recriminó Sabrina, pero una vez que notó a Espeon, su coraje se esfumó- ¿Un Espeon? –preguntó Sabrina, agachándose inclusive, y moviendo su mano para llamar la atención del Espeon de Zawako, invitándola a acercarse. Espeon simplemente miró a su entrenadora con curiosidad.
-Es es es eon es on es… -habló Zawako tartamudeando, confundiendo a Sabrina, a Leaf quien los espiaba de cerca junto a Anabel, y preocupando a la detective. Espeon comprendió lo que su dueña intentaba decirle, y a regañadientes se dejó acariciar-. Señorita huésped… -continuó Zawako una vez que notó que Sabrina se distraía acariciando a su Espeon-. La-lamento que… no pueda usar los videoteléfonos… estamos… bueno… no sirven… -comentó Zawako, Anabel se golpeó la frente en señal de molestia.
-Puedo ver que no sirven. Lo que no me explico es el cómo ninguno de 20 videoteléfonos sirve –se quejó Sabrina, Zawako nerviosamente miró en todas direcciones buscando ayuda, Anabel solo hacía señas para que dijera algo-. ¿Qué ocurre? –preguntó Sabrina.
-Ah… lo siento… es mi primer día como trabajadora aquí… no sé decirle por qué 20 videoteléfonos se descompusieron misteriosamente y al mismo tiempo –comentó Zawako preocupada, Anabel y Leaf hicieron muecas de descontento y comenzaron a temer por el bien de la misión. Afortunadamente, Sabrina estaba tan concentrada en Espeon, que apenas le dio importancia a lo que decía Zawako-. Si… si usted gusta… puedo ofrecerle uno de los teléfonos del área de salas de juntas –comentó Zawako.
-Umm… supongo que no hay otra alternativa –se incorporó Sabrina y miró a Zawako esperando a que la guiara, aunque Zawako solo se quedó allí parada mirando a Sabrina con vergüenza-. ¿Vas a llevarme al área de salas de juntas? –preguntó Sabrina ya molesta.
-Ah… cierto… -miró Zawako en todas direcciones, ella tampoco sabía dónde estaba el área de sala de juntas, por lo que comenzó a caminar en una dirección aleatoria, con Sabrina siguiéndola de cerca.
-Está… caminando en la dirección equivocada… -se preocupó Anabel, Leaf bajó la cabeza igualmente preocupada-. ¿Ahora qué? Si Zawako lleva a Sabrina a dar vueltas por todo el hotel sin rumbo aparente, nos van a descubrir –se quejó Anabel.
-Oye… ¿Looker tiene a más agentes trabajando en esto además de a nosotros? –preguntó Leaf. Anabel solo le dirigió la mirada y lo negó con la cabeza- ¿Entonces quiénes son esos dos que se dirigen a Zawako? –apuntó Leaf a un hombre y a una mujer, ambos vistiendo con uniformes de empleados del hotel, y quienes se acercaron a Zawako como si la hubieran estado observando.
-Las salas de juntas del ala este están cerradas por el mantenimiento de rutina, llévala a las salas de junta del área oeste, por este pasillo. La quinta sala de juntas, la más amplia, ya está preparada para marcar sin código –le explicó la joven empleada, mientras su compañero se dirigía con un maletín de mantenimiento a los 20 supuestos videoteléfonos descompuestos.
-Oh, gracias –agregó Zawako con sorpresa, mientras Espeon mantenía su mirada en dirección a la chica, quien llevaba unos lentes oscuros y el cabello recogido. Espeon también dirigió una mirada de cautela en dirección al empleado reparando los videoteléfonos, y quien ocultaba su extraña cabellera morada debajo de un casco de obrero-. No mires a los demás de forma descortés, Eevoli –reprendió Zawako, y entonces se dirigió a Sabrina-. Por aquí –continuó guiando Zawako a una Sabrina ya demasiado molesta.
-¿Viste eso? –preguntó Leaf, quien salió de su escondite con Igglybuff y Torchic en brazos, notando al mismo tiempo que una vez que Zawako y Sabrina salieron de vista, los empleados dejaron de trabajar, y se retiraron- Actúan… como si solo cumplieran un rol. Son empleados montados –comentó Leaf.
-Pero… Looker no me dijo nada sobre otros agentes involucrados –agregó Anabel curiosa-. Si los hubiera, Looker me lo informaría. No sé quiénes eran esos sujetos, pero será mejor que nos mantengamos en alerta –Leaf asintió, y ambas siguieron a Zawako al área de salas de juntas.
Afueras del Hotel Real de la Avenida Corporativa.
Gary y Yuuji llegaron al callejón entre el hotel y el edificio de Silph Co. Notando a su llegada al chofer y guardaespaldas de Sabrina, quien esperaba bebiendo de su taza de café a que Sabrina llegara para comenzar con su apretada agenda. Junto al chofer se encontraba un Mr. Mime vistiendo un traje negro y lentes oscuros, a juego con los del guardaespaldas de Sabrina. El Mr. Mime bebía de una taza de café inexistente para todos salvo para él.
-Ese Pokémon siempre me ha causado pesadillas –susurró Yuuji, mirando desde la esquina al guardaespaldas junto a Gary y al Weavile de Anabel-. ¿Qué se supone que debo hacer ahora? ¿Ir y retarlo a una batalla Pokémon y después noquearlo mientras está distraído? Es un guardaespaldas, por no decir uno de los aprendices de Sabrina –se quejó Yuuji.
-Estoy tan en desacuerdo con el plan del detective como lo estás tú, pero no veo que tengas muchas opciones –le comentó Gary-. Yo solo vine a ayudar en la parte de someterlo, tú debes idearte todo lo demás. Piensa rápido, entrenador de segunda, que si el guardaespaldas se da cuenta de que Sabrina no baja, irá a buscarla, o más peligroso todavía, alertará a los miembros del Equipo Rocket –se burló Gary.
-Si eres el segundo mejor entrenador de Kanto, deberías al menos darme una mano –respondió Yuuji con molestia, Gary sonrió malévolamente, le mostró sus manos, y comenzó a aplaudir-. ¿Qué diantres haces? –preguntó Yuuji molesto, sin percatarse de que el chofer y el Mr. Mime los descubrieron espiando por el ruido de los aplausos de Gary.
-Oh, estoy usando el movimiento Refuerzo para ayudarte, y es todo lo que voy a hacer, nos olemos luego –terminó Gary, dándose la media vuelta, y dejando a Yuuji y a Weavile confundidos.
-¡Oye! –apuntó Cameron, se quitó los lentes, y estos se iluminaron de azul momentáneamente. Tras aquello, Cameron se mordió los labios- No puedo leer su mente… -se susurró a sí mismo Cameron, aunque Yuuji lo escuchó, mientras el guardaespaldas miraba Weavile-. Un tipo Siniestro. ¡No eres un entrenador ordinario! –Cameron intentó tomar su radio, Yuuji rápidamente tomó su Honor Bola, y la lanzó a la mano del guardaespaldas, tumbándole la radio, y liberando a su Primeape, cuya pata cayó sobre la radio rompiéndola tras materializarse.
-Bueno, funciona para mí. ¡Primeape, Garantía! –ordenó Yuuji, su Primeape obedeció atacando a Mr. Mime, quien recibió el golpe, pero se defendió con su propio ataque de Confusión- Eso debió haber sido más efectivo –se preocupó Yuuji.
-Así que tu Pokémon de tipo Lucha posee ataques Siniestros. Es una lástima que Mr. Mime sea mitad Hada –se burló Cameron, mientras su Mr. Mime se burlaba con varias pantomimas ofensivas en dirección a Primeape, quien enfurecía en todo momento-. ¿Quién eres chico? –preguntó Cameron, mientras Weavile se ponía a la defensiva frente a Yuuji cuando notó que el guardaespaldas pretendía someterlo- No cualquiera tiene un Weavile en Kanto, además de que los Pokémon no atacan a los humanos, pero este parece dispuesto a atacarme de ser necesario por defenderte –continuó Cameron.
-Oh, no soy nadie importante, solo el hijo legítimo de la líder del Equipo Magma, a quienes ustedes del Equipo Rocket mantienen prisionera en Silph Co. –comentó Yuuji de forma arrogante. El guardaespaldas entonces sonrió.
-¿El hijo de la líder del Equipo Magma? ¿Eres tan tonto como tu madre para venir a causar problemas, justo frente a la base secreta del Equipo Rocket? –preguntó Cameron, apuntando a las cámaras de vigilancia del callejón. Mis camaradas no tardarán en venir a ayudarme. Aunque no es que necesite ayuda, solo me encanta ver las caras de terror de los desesperados –sonrió Cameron, pero Yuuji sonreía de igual manera. Cameron continuó esperando, pero nadie vino a servirle de refuerzo, por lo que la sonrisa ya de por sí arrogante de Yuuji creció aún más al igual que hizo la de Primeape.
-Vaya cara de desesperación y terror que tienes por no recibir refuerzos. Supongo que debí haber mencionado el hecho de que tus cámaras de vigilancia están repitiendo la grabación del día de ayer en sus pantallas –se burló Yuuji, molestando a Cameron-. Ahora que he dicho esto, no me queda otra alternativa más que ganarte la batalla. ¡Primeape! ¡Los Pokémon Psíquicos no tienen buenas Defensas Físicas! ¡Termínalo con tu técnica de tipo Lucha! –ordenó Yuuji, Primeape asintió.
-Novato, hay formas en que un Pokémon Psíquico aumente sus Defensas Físicas. ¡Mr. Mime, Reflejo! –ordenó Cameron, Mr. Mime se defendió alzando una barrera, pero esta quedó hecha añicos por el ataque de Primeape, que demolió la misma al momento que también noqueó a Mr. Mime- ¿Qué? ¡Eso fue demolición! –se sorprendió Cameron.
-Sí, aunque Golpe Cruzado es más fuerte que Demolición, esta técnica no solo es más certera, sino que tiene ventajas para un estratega, así que le reemplacé la técnica a Primeape –presumió Yuuji, mientras Cameron regresaba a Mr. Mime a su Pokébola-. Ahora, antes de que algo más pase, hay que noquearte, pero… ni loco puedo hacer eso. ¿Primeape? –preguntó Yuuji, pero Primeape sudó frio y movió su cabeza en negación un buen número de veces.
-Tonto, los Pokémon no atacan a los humanos a menos que sean silvestres –se burló Cameron-. Para que un Pokémon ataque a un humano debes o ser un pésimo entrenador, o haberlo entrenado para atacar a otros humanos, y bueno, yo tengo a mis Pokémon entrenados para atacar a otros humanos –preparó su siguiente Pokébola Cameron, preocupando a Yuuji, pero antes de poder lanzarla, Gary le cayó encima a Cameron, noqueándolo tras el impacto del Profesor Regional que se había lanzado desde una ventana del tercer piso del hotel, sorprendiendo a Yuuji.
-A riesgo de sonar como mi abuelo… ow, mi lumbago… -se quejó Gary, sosteniéndose la parte baja de la espalda, mientras Yuuji lo miraba boquiabierto y apuntaba a la ventana tres pisos arriba y que daba al callejón-. ¿Qué? También fui joven e hice cosas tontas como lanzarme de varios pisos de altura igual a cierto entrenador de segunda el día en que nos conocimos –se burló Gary, fastidiando a Yuuji-. Solo que yo decidí aterrizar sobre alguien para no lastimarme tanto. ¿Creías que iba a enfrentarme mano a mano con un sujeto entrenado para ser guardaespaldas? Esto es lo mejor que se me ocurrió –aceptó Gary.
-Mejor… amarremos a este sujeto con algo antes de que despierte y nos dé a ambos una paliza –comentó Yuuji, pero Weavile se interpuso, miró a los alrededores inspeccionando el área, y entonces, con movimientos de sus manos pidió al par que le ayudaran, apuntando a los contenedores de basura-. Creo que quiere que lo movamos fuera del ojo público –comentó Yuuji.
-Sería inteligente considerando que estamos a solo unos metros de una avenida principal, este plan no está para nada bien planeado –se fastidió Gary, ayudando a Yuuji a llevar al inconsciente de Cameron a rastras hasta posicionarlo entre dos contenedores de basura, cubriéndoles ambos flancos. Weavile entonces comenzó a desprender a Cameron de su uniforme, y apuntó a Yuuji con el mismo-. Te toca, infiltrado, aunque Looker pudo haber hecho un mejor trabajo consiguiéndote algo más de tu talla –se burló Gary, fastidiando a Yuuji.
-Esto no va a terminar bien –se preocupó Yuuji mirando la diferencia de tamaños, y escuchó entonces la risa porcina de Primeape, quien se burlaba de los pantalones que le quedaban bastante amplios a Yuuji, por lo que tuvo que apretarse el cinturón fuertemente para que no se le cayeran además de arremangarlos un poco-. ¿De qué te ríes bola de pelos? Tú vas a acompañarme. Cameron llevaba un guardaespaldas amigo –prosiguió Yuuji, mostrando la Pokébola de Mr. Mime. A Primeape no le hizo gracia.
Hotel Real de la Avenida Corporativa. Área de sala de juntas.
Zawako esperaba incómodamente fuera de una de las salas de juntas, sin saber si se esperaba de ella el que mantuviera a Sabrina vigilada o no. Su Espeon intentaba tranquilizarla, pero era más que evidente que Zawako se sentía demasiado fuera de lugar actuando como una empleada del hotel, más aún cuando los empleados reales que pasaban la saludaban por estar vistiendo el uniforme. Afortunadamente, el nerviosismo de Zawako se apaciguó cuando Anabel y Leaf llegaron ante ella. Zawako entonces no perdió el tiempo en arrebatarle a Igglybuff de sus brazos a Leaf, para abrazarla y que le ayudara a tranquilizarse.
-Pensé que nunca llegarían –se molestó Zawako, tomando también a Torchic en brazos cuando Leaf se lo ofreció-. Sabrina lleva varios minutos hablando por videoteléfono. ¿Qué se supone que debe pasar ahora? –preguntó Zawako preocupada.
-Ahora es cuando Leaf enfrenta a Sabrina y la ponemos en custodia –le explicó Anabel, poniendo aún más nerviosa a Zawako-. Necesitamos que te quedes en el pasillo, y lo mantengas libre de mirones. Es seguro que tendremos una batalla y esta puede salirse de control. Confiamos en ti, Zawako –terminó Anabel, colocando su mano en el pomo de la puerta y mirando a Leaf, quien en esos momentos se colocaba un antifaz con la esperanza de confundir a Sabrina y no arruinar su posición como agente encubierta. Una vez aquello estuvo hecho, Zawako esperó en el pasillo junto a Igglybuff, Torchic y Espeon, mientras Anabel y Leaf entraban rápidamente dentro de la sala de juntas-. ¡Sabrina! –apunto Anabel valientemente, mientras Leaf entraba, cerraba la puerta tras de sí, y con un antifaz similar al que llevaba un Roserade, se colocaba en pose defensiva con una Bola Amistad en mano.
-Ya pensaba que se habían olvidado de mí, detectives –escucharon ambas a Sabrina, quien se mantenía sentada en una silla reclinable y mirado a la entrada desde el otro lado de la mesa de juntas-. Agradezco el que me hayan permitido realizar mi llamada antes de intervenirme, eso fue muy gentil de su parte, pero espero que entiendan que no seré igual de gentil con quienes han tenido el descaro de intentar enfrentarme –sonrió Sabrina.
-De modo que sabías que te seguíamos, ¿y no hiciste nada para impedirlo? –preguntó Anabel curiosa. Sabrina tan solo sonreía entusiasta, extrayendo de su bolsillo una Ultra Bola- Esa debe ser la Ultra Bola de uno de los clones… -susurró Anabel, Leaf asintió y comenzó a sudar frio, a momento que se recogía un poco el cabello, revelando un arete con una Piedra Llave.
-Koga me advirtió que debía permanecer en alerta el día de hoy, sospechaba que sería intervenida de alguna forma –comenzó Sabrina, iluminando sus ojos con su fuerza psíquica, pero en respuesta, Anabel iluminó los suyos con la propia. Un combate de energías psíquicas entonces tuvo a lugar con Leaf confundida y temerosa en el medio, mientras ambas energías se repelían la una a la otra. De pronto la nariz de Anabel comenzó a sangrarle un poco, mientras Sabrina, inmutable pero muy molesta, miraba en su dirección-. A decir verdad, deseaba esta confrontación, detective de la Policía Internacional Pokémon… quería comprobar que tus poderes psíquicos fueran superiores a los míos… después de todo, no importa cuanto lo intenté, no pude encontrarte, pero ahora he comprobado que tus poderes psíquicos apenas y existen. La única ventaja que tienes sobre de mí, o de cualquier usuario de la fuerza psíquica, es que tus ondas psíquicas se mueven en una longitud diferente… casi… como si fueras de otro mundo… tienes poderes psíquicos, pero al mismo tiempo tus poderes no existen en este mundo. ¿Qué diantres significa esto? –se quejó Sabrina.
-Oye bonita, todo esto es muy interesante, pero no vinimos a hablar de poderes psíquicos ni de otros mundos –interrumpió Leaf, molestando a Sabrina aún más-. Vinimos a capturarte. Podemos hacer esto de la forma fácil o… -intentó decir Leaf, pero Sabrina en respuesta activó el mecanismo de su Ultra Bola, y liberó a su Pokémon, Mewtwo-. Será de la forma difícil entonces. ¡Venusaur! –comenzó Leaf, Mewtwo atacó a Leaf sin remordimientos de ningún tipo previniendo que liberara a su Pokémon y manteniendo a Leaf presa de una fuerza de presión psíquica, una fuerza que pudo haber lastimado a Leaf mortalmente, de no ser porque Anabel se apresuró a usar sus poderes psíquicos para molestar a Mewtwo, lo que permitió a Leaf liberar a su Pokémon- Eso ha sido horrible… -se quejó Leaf.
-Se pondrá peor… Mewtwo… -ordenó Sabrina, su Pokémon se preparó para atacar, su fuerza psíquica elevaba las sillas, la mesa, y cualquier objeto a su alrededor, mientras el poderoso Pokémon Psíquico lanzaba su ataque en dirección a Venusaur, doblegándolo-. Impresionante que siga en pie incluso al ser atacado por uno de los Pokémon más poderosos que existen –se impresionó Sabrina, moviendo su mano, forzando a su Mewtwo a seguir sus órdenes y mover la mano de igual forma, presionando con fuerza y apresando a Venusaur con su poder.
-Ayuda bastante ser la tercera mejor entrenadora de Kanto… ¡Venusaur! ¡Siente el corazón de la tierra y acepta su comunión a mi lado! ¡Mega-Evoluciona! –ante el poder de la Mega-Evolución, una fuerza que afortunadamente Sabrina no dominaba, su Mewtwo aparentemente encontró a su igual, mientras las inmensas lianas de Venusaur comenzaron a intentar aplastar a Mewtwo- Anabel, no estoy en las mejores condiciones de batalla en esta sala de juntas. Mega-Venusaur necesita de tierra firme para usar sus habilidades a plenitud –le comentó Leaf preocupada.
-Sus ridículos esfuerzos me divierten. ¡Fuerza Psíquica! –ordenaba Sabrina, y aunque Mega-Venusaur era un Pokémon de un nivel bastante alto, capaz inclusive de resistir varios de los ataques de Mewtwo, era más que evidente que sus defensas por sí mismas no eran suficiente y que de poco en poco, comenzaba a debilitarse, sin poder siquiera hacer daño alguno a Mewtwo por la presión que estaba recibiendo- No importa que seas la tercera entrenadora más fuerte de Kanto, Leaf… Mewtwo simplemente es invencible –sonrió Sabrina con malicia.
-Y allí va la grandiosa idea de mantener mi identidad en secreto con una máscara… yo y mi bocota… -se fastidió Leaf, quitándose la máscara y lanzándola a un lado-. ¡Mega-Venusaur, resiste! ¡Usa Gigadrenado para mantener tus energías! –ordenó Leaf. Mega-Venusaur obedeció, su energía se recuperaba, pero Mewtwo continuaba con la presión de ataques Psíquicos, Sabrina no requería siquiera una estrategia, con solo el mismo ataque una y otra vez bastaba, y de poco en poco, Mega-Venusaur fue sintiendo su energía acabándose pese a los intentos de Gigadrenado de mantenerle la salud, por lo que Leaf ya preparaba a su siguiente Pokémon.
-¡Eevoli, Bola Sombra! –de pronto Zawako entró en la habitación con un zarandeado Torchic en brazos por el violento movimiento de la chica, su Espeon saltó dentro de la habitación también, posicionándose entre Mewtwo y Mega-Venusaur, impactando directamente a Mewtwo con un ataque de Bola Sombra, y rompiendo la concentración de Sabrina sobre él- ¡Leaf! ¡Está aturdido porque se rompió la conexión psíquica! ¡Ordena cualquier cosa antes de que Sabrina vuelva a controlarlo! –pidió Zawako, Leaf no entendió muy bien lo que ocurría, pero asintió.
-¡Mega-Venusaur, Planta Feroz! –ordenó Leaf, su Mega-Venusaur comenzó a brillar color de esmeralda, y sus lianas cubiertas de esta energía se dirigieron a Mewtwo, impactándolo de lleno mientras este se sostenía la cabeza, solo para abrir los ojos confundido sin saber en dónde estaba momentos antes de ser violentamente impactado por el ataque, mismo que derribó a Mewtwo en contra de la mesa de juntas, partiéndola en dos, y quedando noqueado.
-No puedo creerlo… -comenzó Sabrina, mirando a su Mewtwo derribado sobre la mesa e inconsciente-. Mewtwo es invencible. ¿Cómo es que una mocosa como tú logró derrotarlo? –preguntó Sabrina, acercó su mano a su cinturón de Pokébolas, pero Anabel saltó ágilmente en su dirección, sometiendo a Sabrina antes de que lo intentara. Sabrina hizo un último intento por atacar psíquicamente a Anabel, pero ella se defendió con sus propios poderes, y de un fuerte golpe de choque de frentes, Anabel noqueó a Sabrina antes de rodar por el suelo sosteniéndose la cabeza por el fuerte golpe.
-Todo va a estar bien… -escucharon tanto Leaf como Anabel a Zawako, quien acariciaba la frente de un apenas consiente Mewtwo con su mano libre, mientras con la otra mantenía a Torchic abrazado. El Mewtwo, pese a haber recuperado el conocimiento, no hacía nada para enfrentar a Zawako y alejarla de sí mismo. No era que temiera a Espeon o a Venusaur, quien en su agotamiento había perdido su Mega-Evolución, más bien era que Mewtwo tenía muy poco interés en entrar en conflicto-. Nadie va a lastimar a Sabrina. Confía en mí –pidió Zawako, el Mewtwo asintió, Zawako simplemente tomó la Ultra Bola del suelo, y regresó a Mewtwo a su interior.
-¿Qué acaba de ocurrir? –preguntó Leaf, Zawako solo mantuvo su silencio mientras se incorporaba, y daba la espalda a Leaf mientras acariciaba a Torchic intentando ayudarlo a recuperar el conocimiento. Anabel, comprendiendo que Zawako no deseaba hablar de sus habilidades con Leaf, inmediatamente esposó a Sabrina, la levantó estando ella aún aturdida, y la acercó a Leaf.
-Leaf, lleva a Sabrina a la base, que Eevoli vaya contigo. ¿Está bien eso Zawako? –preguntó Anabel, y Zawako asintió sin dirigirle la mirada a Anabel. Leaf preguntó con la mirada a Anabel, pero ella movió su cabeza en negación. Leaf entonces esperó al Espeon de Zawako, y ambos salieron de la sala de juntas, cerrando la puerta mientras llevaban a Sabrina prisionera. Anabel entonces se dirigió a Zawako- ¿Y tu Igglybuff? –preguntó Anabel intentando hacer conversación.
-No quería que se lastimara por accidente, así que la guardé antes de entrar –comentó Zawako, por fin dirigiéndole la mirada a Anabel, aunque se encontraba cabizbaja-. Ese Pokémon… está registrado en la Pokédex, pero no hay nada de información del mismo. En realidad, está dentro de los archivos encriptados como un Pokémon misterioso, su imagen está programada para aparecer en la Pokédex solo si es escaneado. Por muchos años se pensó que el Pokémon 150… era un mito solamente, una leyenda –comentó Zawako sorprendida.
-Y, aun así, aquí está, y escuchaste su voz, ¿no es verdad? –preguntó Anabel, y Zawako se mordió el labio sin saber qué decir- Estoy completamente segura de que sabes que sabemos que tus habilidades son reales, Zawako. Llevamos mucho tiempo siguiéndolos. Tus inusuales habilidades no me son ningún secreto, en especial si consideramos quien es tu madre –declaró Anabel, y Zawako asintió en ese momento-. Solo Looker y yo lo sabemos, no voy a contarle a nadie de esto, pero debo saber. ¿Qué escuchaste a Mewtwo decir que te armaste de valor para atacarlo? Sabías que estaba sufriendo, ¿no es así? –preguntó Anabel.
-Lo único que quiero, detective, es que las cosas vuelvan a ser normales. Ni Yuuji ni yo somos espías, ni queremos tener nada que ver con estas… cosas… -agregó Zawako apuntando al desastre de sala de juntas producto de una batalla Pokémon en un espacio tan reducido-. Pero… cuando escuché la voz de ese Pokémon… no pude evitar querer hacer algo. ¿Qué va a pasar con ese Pokémon? –preguntó Zawako asustada.
-Zawako… no puedes preguntarme eso… no puedo responderte, es confidencial –comentó Anabel, y Zawako, por vez primera, la miró con determinación, algo que sorprendió a Anabel bastante, y que la forzó a suspirar intranquila-. El nombre de ese Pokémon es Mewtwo, un clon del Pokémon mítico Mew. El Equipo Rocket lo ha clonado en masa para convertirlos en máquinas de guerra capaces de vencer a quien sea en batalla, y al ver como ese Pokémon casi derrota al Pokémon más fuerte de la tercera entrenadora más poderosa de Kanto… bueno… no creo que sea seguro dejar a ese Mewtwo, ni a sus hermanos clones, en libertad –comentó Anabel con tristeza.
-No estoy de acuerdo… -comentó Zawako, y Anabel la miró con detenimiento-. Ese Pokémon tiene sentimientos, le suplicaba a su entrenadora que necesitaba parar, que estaba sufriendo mucho dolor. Intervine porque ese Pokémon sentía tanto dolor por usar sus poderes, pero aun así no se detenía por amor a su entrenadora. Si no hubiera roto la conexión psíquica entre ese Pokémon y Sabrina con la Bola Sombra de Eevoli… no sé qué hubiera pasado… Mewtwo dijo que estaba cerca de perder el control… -le comentó Zawako, y Anabel tuvo una especie de recuerdo de su pasado, un recuerdo muy duro, de la primera vez que perdió el control de sus poderes psíquicos, comprendiendo el peligro y el miedo que ese Mewtwo debió haber sentido-. Ese Pokémon siente amor por su entrenadora, aunque esa entrenadora lo estuviera forzando a usar sus poderes de una forma tan peligrosa. Si hay más de esos Pokémon en manos del Equipo Rocket, deben estar sufriendo. Anabel, la voz que escuché proveniente de ese Pokémon, era gentil… incluso… podría decirse que tímida. A ese Pokémon lo estaban forzando a ser violento, y eso lo estaba lastimando –le explicó Zawako con preocupación.
-Lo entiendo… pero… Zawako… -intentó decir Anabel, notando que Zawako se sentía bastante deprimida-. Son Pokémon creados de forma artificial… y cuando eso ocurre, lo normal… pues… bueno… yo… -intentó decirle Anabel, pero Zawako, intuyendo lo que iba a decirle, tomó las manos de Anabel.
-Por favor, no digas lo que creo que vas a decir… -comenzó Zawako, sus ojos humedecidos, y con Torchic al hombro y frotándose en contra de su mejilla para ayudarla a ser fuerte-. Existen muchos Pokémon artificiales creados por los humanos: Magnamite y Magneton, Voltorb y Electrode, Porygon, y muchos más… independientemente de las implicaciones morales de jugar a ser Dios y crear a otros Pokémon, el daño ya está hecho, y si el Pokémon de Sabrina, Mewtwo, ahora existe, vive, y siente, sería inhumano el privarlo de la misma fortuna que los Magnamite, Magneton, Voltorb, Electrode, Porygon, y muchos otros Pokémon creados artificialmente, actualmente tienen –le explicó Zawako, Anabel bajó la mirada, meditando al respecto-. Ese Pokémon… tenía una voz tan gentil… es natural pensar que los demás también la tienen. Creados por humanos o no, usados como armas o no, están vivos… no puedes exterminarlos solo porque no son algo natural… -le comentó Zawako-. Esto… va en contra de todos mis estudios de biología, pero… tienen sentimientos… merecen vivir y encontrar su lugar en el mundo -finalizó Zawako, y Anabel, suspiró ante su resolución.
-Voy a meterme en demasiados problemas por esto… -comenzó Anabel, y Zawako comenzó a sonreírle-. Por el bien de ambas, espero de corazón que el Profesor Oak te tenga en muy alta estima. Porque solo se me ocurre una forma de que esto pueda salir bien –comenzó Anabel, explicándole a Zawako lo que habrían de hacer.
Afueras del Hotel Real de la Avenida Corporativa.
-Deja de resoplar, no está tan apretado –se quejaba Yuuji, ya vestido como chofer, y con su traje muy evidentemente arremangado por ser más bajo que Cameron. El Primeape de Yuuji también vestía un traje de guardaespaldas, el mismo de Mr. Mime, que no le quedaba muy bien, lo que era evidente en los botones que apenas se sostenían, mismos a los que Primeape apuntaba con molestia- No me apuntes con esos, en cualquier momento estallan y le sacas un ojo a alguien –se quejó Yuuji, Primeape refunfuñó con fuerza, tomó una Súper Bola del cinturón de Yuuji, y se la ofreció-. Puede que a Poliwhirl le quede mejor, pero tú te burlaste de mí, así que me acompañas. Ahora ponte los lentes –se quejó Yuuji. Primeape obedeció a regañadientes, aunque una vez que tuvo los Lentes Oscuros puestos, se sintió como un verdadero guardaespaldas, e inclusive comenzó a fingir que vigilaba- Espera, creo que los Lentes Oscuros potencian los ataques de tipo Siniestro… no entiendo la ciencia detrás de eso, pero, puede que los Lentes Oscuros te vayan mejor de lo que pensamos –se frotó la barbilla Yuuji, haciendo estrategia. Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando una multitud comenzó a reunirse a las puertas de cristal del hotel.
-¡Sabrina! ¿Unas palabras sobre su nuevo papel? ¿Es verdad que comenzarán filmaciones en Kanto? –escuchaba Yuuji a un paparazi, que en esos momentos hostigaba a Sabrina y la fotografiaba, lo que Sabrina ignoraba mientras se dirigía a Yuuji- ¡Señorita Sabrina! –insistía el paparazi, a quien comenzaban a seguir otro par de molestos fotógrafos, todos hostigando a Sabrina con preguntas incomodas y fotos desde ángulos muy poco decorosos.
-Nos vamos, Cameron. Atropella a quien debas atropellar –habló Sabrina, Yuuji sudó frio, abrió la puerta del vehículo, y una vez que Sabrina estuvo dentro, tanto Yuuji como Primeape entraron al mismo, y Yuuji inició la marcha, acelerando accidentalmente más de la cuenta al no estar acostumbrado a los controles de un auto desconocido, y casi arrollando a los paparazis, quienes indignados comenzaron a gritar palabras altisonantes a tiempo que se escudaban en la supuesta libertad de prensa-. Eso fue bastante convincente. Al centro de convenciones Cameron –comenzó Sabrina, Yuuji solo sudó frio mientras observaba a Sabrina por el retrovisor.
-Si soy yo, Yuuji. ¿Verdad que es impresionante el maquillaje de Looker? –sonrió Anabel, quitándose los lentes oscuros, por lo que Yuuji logró ver a una "Sabrina", con una mirada entusiasta y divertida, lo que no era para nada normal- Concéntrate en manejar. Si queremos que los espías de Koga piensen que todo está bien, es importante que se cumpla la agenda de Sabrina al pie de la letra hasta que tengamos que entrar al cuartel del Equipo Rocket –le explicó Anabel, sacando una agenda de un compartimiento en la limusina, mientras un nervioso Yuuji intentaba concentrarse en manejar-. Sí has manejado antes, ¿verdad? –preguntó Anabel.
-¿Cuenta el estrellar la camioneta de mamá frente a la cochera del vecino mientras mi madre estaba en el asiento del copiloto enseñándome a manejar? –preguntó Yuuji, Anabel entonces sintió el tremendo frenon de Yuuji cuando paró en un alto, por lo que Anabel pidió a Yuuji que se corriera al asiento junto al de Primeape, antes de treparse al asiento del piloto y manejar ella misma- Lo siento… la última vez que manejé discutí con mi profesor de conducción… él juró que mientras fuera profesor, jamás tendría mi licencia de conducción –declaró Yuuji.
-Oh, eso explica el que estés en la lista negra del instituto de control vehicular de Hoenn con tan solo 15 años. Y yo que pensaba que era un error administrativo –comentó Anabel, Yuuji solo desvió la mirada, apenado-. Está bien, yo conduciré al centro de convenciones. Tú tan solo debes esperar en el auto a que yo termine todos los pendientes de Sabrina. No hables con nadie, preferentemente quédate dentro del auto y solo sal para abrirme la puerta. Koga solo espía a Sabrina cuando ella sale del hotel, y según Looker, sus espías no son muy de fiar –le explicó Anabel.
-No entiendo por qué tenemos que hacer todo esto solo para entrar en la base del Equipo Rocket que se encuentra justo al lado del hotel –se fastidió Yuuji, mientras Anabel tomaba su celular y marcaba. Looker le contestó inmediatamente, por lo que Anabel lo puso en altavoz.
-Supongo que, a estas alturas, Yuuji se está quejando de tener que cumplir la agenda de Sabrina aunque la base del Equipo Rocket esté justo al lado del hotel –comentó Looker, Yuuji se cruzó de brazos molesto, Primeape, quien aún estaba fuera de su Honor Bola y sentado sobre las piernas de Yuuji, solo rio porcinamente sabiendo que Yuuji estaba siendo molestado-. Si Koga no tuviera a sus espías postrados por toda la ciudad manteniéndolo informado de todos los movimientos de su exesposa, estaría totalmente de acuerdo contigo Yuuji. Pero, como sé que Koga está siempre vigilando a Sabrina, es necesario que sus espías la vean cumpliendo con todas sus obligaciones. Los únicos momentos en que Koga respeta la privacidad de Sabrina son, cuando está en el hotel, o cuando entra en el cuartel del Equipo Rocket, y lo último solo ocurre porque Koga la espía personalmente dentro del cuartel –le explicó Looker.
-Koga es un exesposo tóxico, Yuuji… y yo tendré que lidiar con él, lo que no va a ser para nada fácil –le comentó Anabel, y Yuuji asintió en ese momento-. Volviendo al plan, llegaremos al centro de convenciones en unos minutos. ¿Qué hacemos con respecto al rostro de Yuuji y el reciente enanismo de Cameron? –preguntó Anabel, Yuuji se fastidió, y Primeape volvió a reír porcinamente al saber que estaban molestando a Yuuji, lo que no le hacía gracia a él- Quiero decir, los espías de Koga no sospecharan porque Cameron reemplace a su Mr. Mime por un Primeape, pero no estoy tan segura de que no reporten el cambio de rostro y altura de Yuuji a Koga –finalizó Anabel.
-Leaf entrará encubierta a Silph Co. Con ustedes, estará esperando frente a los contenedores con el maquillaje necesario y unos zancos modificados. Ya medimos a Cameron, no está muy cómodo encerrado en el armario –le comentó Looker, Anabel sonrió nerviosamente en respuesta-. Pero, para estar seguros, no puedes salir del vehículo para nada, Yuuji. No podemos arriesgarnos a que alguien te descubra –le explicó Looker.
-¿Qué hay de Leaf? –preguntó entonces Anabel- Desde la caída del Casino de Ciudad Azulona, no ha habido comunicaciones ni instrucciones de Giovanni sobre reasignar a nadie. ¿Cómo va a infiltrarse Leaf si era una mesera en el casino? –agregó curiosa.
-Leaf era Jefa de Personal del Casino la Esquina de Juego, no una simple mesera. Considero creíble el que pueda auto-asignarse, solo deberá actuar convincentemente. Ayudará mucho el que Sabrina le dé el visto bueno –le explicó Looker, Anabel asintió y sonrió al respecto-. Más importante, Yuuji, alguien quiere hablar contigo –continuó Looker, y al poco tiempo, la voz de Zawako se escuchó.
-¿Yuuji? –escuchó él, e inmediatamente después, Primeape se bajó un poco los lentes oscuros para dirigirle una mirada de picardía a su dueño, quien en respuesta le dio un coscorrón, mismo que molestó a Primeape y preocupó a Anabel, aunque para sorpresa de la que posaba como Sabrina, Primeape se limitó a refunfuñar y a cruzarse de brazos en lugar de atacar a Yuuji- ¿Ese es Primeape refunfuñando sobre que solo te envalentonas cuando tu pareja está escuchando? –preguntó Zawako de forma monótona.
-Conociéndote, y conociendo a Primeape, lo que dijo fue más vergonzoso que tu pobre traducción –insultó Yuuji, escuchando del otro lado de la línea el suspiro de molestia de Zawako-. Eso significa que acerté –le aclaró a Anabel.
-No voy a discutir contigo por teléfono sobre las vulgaridades que dice Primeape, y mucho menos en altavoz –se quejó Zawako, Yuuji tan solo sonrió para sí mismo, pero entonces notó el tono de voz preocupado de Zawako-. Yuuji… sé que no puedo decir nada para detenerte… mientras tenga que ver con tu madre, vas a seguir haciendo estas cosas peligrosas, eso lo sé… pero… solo te pido que tengas cuidado –comentó Zawako, incomodando a Yuuji.
-Basta con esa actitud derrotista, nada va a pasarme, yo estoy increíblemente tranquilo –comentó Yuuji, Anabel lo miró frívolamente, Yuuji solo la ignoró y miró por fuera de la ventana, aunque no tardó en virarse a ver a Anabel-. ¡Lo estoy! -agregó molesto.
-Primeape… -comenzó Zawako, Primeape puso atención al escuchar su nombre-. Pri prime apea pe pri me apea pe pri pri, ¿Pri apeap pri? –comenzó Zawako, Anabel sudó frio, Yuuji parpadeó un par de veces, y Primeape comenzó a olisquear a Yuuji de la nada, respondiendo a la voz de Zawako, aunque Primeape no estaba seguro de desde donde provenía- Estás mintiendo Yuuji, Primeape acaba de confirmármelo. Dice que apestas a miedo, pero que de alguna forma físicamente lo estás disimulando muy bien –agregó Zawako, Anabel se tapó la boca con una mano para no reírse, y Yuuji la miró de forma fulminante, y después a Primeape, quien se asustó por la mirada de su entrenador-. Ahora que aclaramos que Primeape está tan preocupado por ti como para cooperar conmigo y responderme sin rodeos, lo que además significa que sabré si me estás mintiendo… Yuuji… ¿qué vas a hacer cuando encuentras a tu madre? ¿Vas a ayudarla a escapar? ¿Desobedecerás a los detectives por ayudarla? –preguntó Zawako, Anabel encontró aquella pregunta bastante curiosa, y dirigió la mirada en dirección a Yuuji, quien se sintió bastante incomodo por la mirada.
-Eso ha sido un truco muy bajo, Zawako. Yo soy un hombre de palabra –comentó Yuuji sin rodeos-. Anabel confió en mí para decirme la verdad sobre mi madre. Yo responderé a su confianza haciendo todo lo que ella me diga sin rechistar. Mi madre puede cuidarse sola –comentó Yuuji, y Zawako, del otro lado de la línea, mantuvo su silencio, por lo que Yuuji comenzó a preocuparse-. ¿No vas a preguntarle a Primeape? –preguntó Yuuji.
-No hace falta… sé que estás diciendo la verdad… -le comentó Zawako, Yuuji se apenó, y tanto Primeape como Anabel le dirigieron miradas de picardía-. Solo ten cuidado, aún tienes que competir en la Liga Kanto. Quieres competir en la Liga Kanto, ¿verdad? –preguntó Zawako nerviosa.
-Será un buen entrenamiento para la Liga Hoenn, tú tranquila –terminó Yuuji, mientras Anabel estacionaba frente al Centro de Convenciones, se trepaba para regresar al asiento trasero, y se colocaba sus lentes oscuros antes de aclararse la garganta-. Debo colgar, Zawako –comentó él.
-Lo sé… buena suerte –terminó Zawako. Yuuji colgó el celular, se lo ofreció a Anabel, y entonces salió de la limusina para caminar a la puerta de Anabel, abrirla, y permitirle salir. Anabel entonces entró en su papel de Sabrina.
-Quédate dentro de la limusina en todo momento, Cameron… terminaré con esto y saldremos de aquí, no quiero retrasos –terminó Anabel, mirando de reojo en dirección a uno de los transeúntes que la miraba con curiosidad. Yuuji simplemente asintió y regresó a la limusina, mientras Anabel entraba en el centro de convenciones, ignorando por completo a los paparazis que habían estado esperando por ella, y tras doblar una esquina con zancadas amplias para ganar velocidad, presionó su oído, abriendo una comunicación con el dispositivo dentro del mismo-. Me vieron. Logré mantener la atención en mi dirección y desviarla de Yuuji. Mientras se quede dentro de la limusina, no corremos riesgo de que sospechen que no es Cameron. ¿Cómo va todo de tu lado? –preguntó Anabel.
Hotel Real de la Avenida Corporativa. Habitación 404.
-Tenemos Rokikos, refrescos, y bastantes dulces, así que todo va de maravilla. Oh, y Sabrina despertó, tiene un mensaje para ti, aunque no estoy seguro de que quieras oírlo, te lo diré de todos modos: "cuando termine contigo no volverás a ver la luz del sol", bastante cliché –comentaba Looker, sentado junto a la mesa de té, donde usaba un computador para escuchar la voz de Anabel mientras miraba por la pantalla en los lentes oscuros que llevaba puestos. Zawako estaba también en la habitación de Looker, nerviosa, y mirando a las puertas abiertas del closet, donde el Croagunk de Looker, con su sombrero de policía, hablaba en el idioma Pokémon en dirección a Sabrina y a Cameron, ambos encadenados al closet, esposados de manos y piernas, y amordazados. Cameron forcejeaba intentando liberarse, Sabrina estaba extrañamente tranquila, lo que fastidiaba a Croagunk.
-Basta Croagunk, no necesitas leerles sus derechos, de todas formas, no pueden entenderte –comentaba Zawako en dirección a Croagunk, quien la ignoró y continuó en su papel de policía, mientras Torchic y Espeon lo miraban con preocupación-. Detective… no sé cómo me siento de tener a dos personas amordazadas en su habitación. ¿No debería llevarlos a un lugar… no sé, más seguro? –preguntó Zawako nerviosamente.
-Cualquier lugar fuera de este hotel será vigilado celosamente por los espías de Koga. Tranquila, podemos manejarlos –comentó despreocupadamente Looker, poniendo más nerviosa a Zawako, en especial por la mirada asesina que le dirigía Sabrina, Looker tan solo volvió a su trabajo como detective monitoreando la pantalla-. Leaf ya está preparando la máscara de Yuuji. El Profesor Oak tan solo dijo: "nos olemos luego", y se marchó –le comentó Looker, antes de meterse unos Rokikos a la boca.
-No mástiques sobre el comunicador. Duele –se quejó Anabel. Looker observó en pantalla a Anabel saludando a algunos ejecutivos, por lo que Looker rápidamente abrió algunos expedientes. Zawako lo observó todo, sumamente curiosa.
-El de la derecha es tu director, el de enfrente no es importante. ¿Estás segura de que leíste suficiente información de la mente de Sabrina para saber cómo contestar a las preguntas que te hagan? Si estás segura, dobla la cabeza a tu derecha un poco –comentó Looker, y la pantalla viró un poco a la derecha-. Es una lástima que no todos los detectives podamos irrumpir en la mente de a quienes suplantamos en las misiones encubiertas. En mis tiempos se requería mayor profesionalismo y espionaje –se fastidió Looker, notando que Zawako miraba por detrás de su cabeza, sin saber lo que estaba ocurriendo. Looker entonces silenció el micrófono y le prestó algo de atención-. Anabel usó sus poderes psíquicos para leer la mente de Sabrina mientras estaba inconsciente, algo que no podría hacer mientras estuviera despierta. Con este conocimiento, Anabel sabe qué respondería Sabrina a cada pregunta de la entrevista, efectivamente haciéndose pasar por ella ante los ojos de los espías de Koga. Este sujeto de aquí, el conserje, es uno de los espías de Koga, lo que me recuerda que debo informarle a Anabel de esto –continuó Looker, encendiendo nuevamente el micrófono-. Sabrina, el conserje es una sombra, asegúrate de que te escuche dando las respuestas correctas, frótate la nariz si entendiste –comentó Looker, y en pantalla, Looker logró ver la mano de Anabel rascándose un poco, por lo que apagó el micrófono.
-¿Cómo es que pueden hacer todo eso? Dudo que Yuuji, por más príncipe criminal que sea, tenga el entrenamiento suficiente para seguirles el ritmo –comentó Zawako preocupada, y Looker sonrió para ella.
-Por supuesto que no lo tiene, llevo casi 30 años como agente especial, 18 siendo detective. Anabel llevará 14 años siendo una agente especial, pero tiene 18 de entrenamiento. Esos espías de Koga son novatos en comparación –le explicó Looker, impresionando a Zawako-. Ayuda bastante que Anabel tenga ciertas habilidades diferentes del agente promedio, aunque por experiencia, no debe abusar de ellas. Podría volver a tener otro episodio de amnesia si abusa de sus poderes psíquicos –comentó él.
-¿Qué clase de personas son ustedes? ¿Acaso nadie puede ser una persona normal? –preguntó Zawako, Looker tan solo se viró a verla, su mirada reflejando incredulidad por el comentario de la chica- No puedo quejarme si puedo hablar con los Pokémon y además salgo con un príncipe del crimen, ¿verdad? –preguntó Zawako, y Looker asintió en ese momento- Volviendo al tema… ¿de verdad tenemos que tenerlos amordazados? Eso es un trato horrible. ¿No puedo al menos quitarles la mordaza? –preguntó ella.
-Claro, y que grite y alerte a alguien, sin mencionar que mi micrófono es de dos vías, si hablamos muy fuerte mientras el micrófono esté encendido, escucharan el mismo y ambos podemos comenzar a buscar nuevas parejas –le comentó Looker, y Zawako comenzó a hiperventilarse por los nervios-. ¿Quieres por favor relajarte? Todo está bien. Somos profesionales. Tengo identificados a todos y a cada uno de… -comenzó Looker, y de pronto comenzó a poner atención a la pantalla nuevamente. Anabel había llegado a un cuarto adornado con posters publicitarios de la nueva película de Sabrina, ya que en la agenda de Sabrina estaba programada una entrevista. Aquello hubiera sido una escena normal para Looker, de no ser porque algunos de los miembros del staff le parecieron sospechosos cuando aparecieron por un momento en pantalla, razón por la que Looker volvió a abrir comunicación-. Anabel, estornuda, necesito que tus lentes caigan y los acomodes levantándolos del suelo de izquierda a derecha, apuntando los lentes a la esquina izquierda del entrevistador –explicó Looker, y acto seguido, Anabel fingió un estornudo que le derribó los lentes. La mano de Anabel se movió a tientas por el suelo para encontrar los mismos, los cuales levantó siguiendo las indicaciones de Looker, y volvió a acomodárselos, continuando con su entrevista. Looker entonces levantó la tableta al lado de la mesa y conectada al ordenador, Zawako lo observó al no tener nada mejor que hacer, y notó el cómo reproducía un video en la tableta del movimiento de los lentes mientras Anabel volvía a colocárselos-. ¿Será posible? –continuó Looker, levantándose de su lugar, y buscando algunos archivos en su cama, la cual era un desastre.
-¿No debería quedarse frente a la pantalla? ¿Qué pasa si Anabel necesita ayuda? –preguntó Zawako nerviosa, su Espeon comenzó a hablarle en el idioma Pokémon, y ella le respondió rápidamente- No puedo calmarme, Eevoli. Toda esta situación es sumamente estresante para mí –le comentó ella. Sabrina notó que Zawako se estaba comunicando perfectamente con Espeon, sin que ella poseyera alguna clase de poder psíquico de ningún tipo, algo que encontró particularmente interesante.
-Veamos –continuó Looker, sentándose frente a la pantalla nuevamente mientras hojeaba un archivo. Zawako notó que el mismo poseía fotos borrosas de miembros del Equipo Magma-. Te tengo –comentó Looker, y entonces abrió la comunicación nuevamente-. Atenta Anabel, entre los presentes, el que ajusta el cableado es MG1-997, tienes a un miembro del Equipo Magma entre los presentes, repito, tienes a un miembro del Equipo Magma entre los presentes. Vira a tu izquierda un poco si has comprendido –comentó Looker, y la pantalla viró en ese momento. Zawako solo observó la carpeta con curiosidad, las imágenes estaban demasiado borrosas, y por más que lo intentaba, no les encontraba facciones a los miembros en la imagen, pero Looker abrió la comunicación nuevamente-. Atenta Anabel, empleado de mantenimiento, MG1-626 –prosiguió Looker, y momentos más tarde volvió a abrir la comunicación-. Alerta Anabel, el entrevistador es nombre clave Blaise, repito, el entrevistador es nombre clave Blaise… -continuó Looker, subiendo el volumen del dispositivo. En la pantalla hubo silencio, mientras Anabel y Blaise, quien posaba como un entrevistador para una de las películas de las cuales Sabrina era protagonista, se miraban fijamente-. Anabel… Blaise sabe que no eres la Sabrina verdadera… lo veo en sus ojos… -declaró Looker.
-Discúlpenme un momento. Requiero de un receso… -habló Anabel, imitando perfectamente la voz de Sabrina, lo que la Sabrina amordazada en la habitación notó. Anabel entonces se dirigió al baño, analizó que el baño fuera una zona segura con algunos dispositivos, y entonces se miró a sí misma al espejo, por lo que Looker podía verla perfectamente a través de las cámaras en los lentes que llevaba puestos-. ¿Qué hace Blaise aquí, Looker? Pensé que el Equipo Magma estaba disuelto –preguntó Anabel.
-Estoy tan sorprendido como tú, y lo único que se me ocurre, es que el ser capturada haya sido parte del plan de Máxima desde un inicio –comentó Looker, Anabel en el espejo, se mordió los labios con molestia-. La bengala se encendía ayer, al menos eso es lo que Tabitha dijo. Tras la captura de Máxima, el Equipo Magma debió disolverse, a menos… que su captura haya sido parte del plan todo el tiempo. Anabel… Máxima está justo donde quiere estar… el Equipo Magma sigue en pie de guerra –le explicó Looker, preocupando a Zawako.
-Ya me parecía que los empleados que ayudaron a Zawako a encontrar la sala de juntas no eran empleados comunes y corrientes… seguro eran miembros del Equipo Magma espiando a Sabrina, lo que significa que ellos sabían que algo tramábamos nosotros también –dedujo Anabel, y Looker estuvo de acuerdo-. ¿Qué debo hacer entonces? –preguntó Anabel- Si lo que dices es cierto, que no dudo que lo sea, Blaise ya sabe que no soy la verdadera Sabrina. ¿Por qué están aquí entonces? –preguntó ella curiosa.
-Supongamos que el plan original era que la tercera bengala se encendiera ayer, y la captura de Máxima sea un plan de contingencia. En ese caso el Equipo Magma buscaría tener en su poder a un rehén lo suficientemente valioso para negociar la liberación de su líder en caso de que las cosas no resultaran a favor de Máxima… el problema, es que el rehén que ellos buscaban… -meditó al respecto Looker.
-Lo capturamos nosotros primero… claro… ellos pretendían atrapar a Sabrina en su entrevista sabiendo que estaría vulnerable y que los espías de Koga la tendrían vigilada. Los mismos espías de Koga le informarían al respecto, y Koga no tendría más opción que negociar –se fastidió Anabel, recargándose y mirando al espejo fijamente-. ¿Ahora qué? ¿Seguimos con el plan? –preguntó Anabel, y Looker lo pensó.
-Es demasiado tarde para dar marcha atrás –le comentó Looker, y Zawako comenzó a ponerse más y más nerviosa-. Si no queremos repetir el caos del casino, tendremos que trabajar juntos. Hay que darle un mensaje en clave a Blaise, algo que entiendan y que puedan identificar como que estamos del mismo lado, al menos de momento –se frotó la barbilla Looker, y entonces tuvo una idea-. Zawako –llamó Looker, Zawako exclamó aterrada- ¿Cuál era el nombre con que te referiste a Yuuji no hace mucho? –preguntó Looker.
-¿Nombre? –preguntó Zawako, Looker solo la apresuró con un movimiento de su mano- ¿Se refieren a la forma en que a veces llamo a Yuuji un príncipe del crimen? Lo llamo así porque es la forma en que su madre se burla de él –respondió Zawako.
-¿La escuchaste? –preguntó Looker, en pantalla Anabel asintió, volvió a acomodarse sus lentes, y salió del baño, dirigiéndose a su entrevistador nuevamente, y sentándose. El entrevistador sonrió, algo en su mirada alertó a Looker- Está intentando deducir quien eres. Solo debes darle el mensaje, y sabrá que seas quien seas, estamos del mismo lado. Si jugamos nuestras cartas correctamente, Blaise le contará a Tabitha, y Tabitha restaurará nuestro trato –le explicó Looker.
-Entonces… Sabrina… -comenzó el entrevistador, haciendo énfasis en el nombre de Sabrina, como si el énfasis fuera acompañado de comillas imaginarias, una forma de Blaise de informarle a la supuesta Sabrina que sabía la verdad-. En tu papel de La Puerta Misteriosa 9, en el cual interpretarás nuevamente a la villana, Bellelba. ¿Qué detalles puedes darnos de la trama? –preguntó el entrevistador.
-No puedo darte detalles que no hayan sido avalados por mi director, Kent –respondió Anabel en su papel de Sabrina, mientras Kent, el papel que Blaise tomaba como parte de la entrevista, seguía el hilo de la conversación con una risa casi fingida-. Solo puedo asegurarte que la trama es atrapante, que mantendrá a la audiencia cautiva. Quien sabe, tal vez la Bellelba que veas en pantalla sea una Bellelba completamente diferente, una Bellelba que podrían, oh, no sé, trabajar junto a un príncipe del crimen emergente –comentó Anabel.
-Oh, un señorito –respondió Kent, y en ese momento, Looker celebró del otro lado de la pantalla-. Entiendo, entiendo. Quieres decir que Bellelba, irreconocible, trabaja junto a un príncipe del crimen en la nueva película. Una idea algo arriesgada, ya que, si es un príncipe, hay una reina, ¿de qué lado estará la reina? –preguntó Blaise, y Looker accionó el micrófono.
-Quiere saber si Máxima estará en custodia. No respondas, mantente ambigua –comentó Looker, la pantalla se movió a la derecha, y después a la izquierda, lo que aparentemente era una señal para Looker-. No podemos prometerle a su organización nada aún. Máxima debe entrar en custodia primero para poder negociar –insistió Looker.
-No estoy de acuerdo –comentó Anabel durante la entrevista, sobresaltando a Looker, y confundiendo a Blaise-. Me refiero, a que no estoy de acuerdo en arruinarle la trama a los espectadores señor Kent. Además, mi director no me lo perdonaría si revelo detalles importantes de la trama. ¿Te sirve Kent, que al menos te prometo que el papel de la reina del crimen, será el ver sus objetivos cumplirse como ella espera? –preguntó Anabel, y por unos instantes hubo silencio, aunque la sonrisa de Blaise, no tardó en hacerse presente.
-Bellelba… me fascina esa idea –comentó Blaise, y a escasos segundos de que Blaise dijera eso en pantalla, el celular de Looker comenzó a sonar, por lo que Looker rápidamente tomó el mismo, mirando el número encriptado.
-Maldición, funcionó –comentó Looker en comunicación abierta, pero rápidamente colgó la misma para atender a la llamada de su celular-. Aquí Looker… -comenzó él, se le veía nervioso, Zawako podía verlo.
-Tiene mi atención, detective… -escuchó Looker del otro lado de la línea, la voz era inconfundible, era la voz de Tabitha-. Pero le advierto… si la bengala no se enciende, todo el peso de la ira del Equipo Magma… recaerá sobre usted…
Esta historia continuará…
