Uff… creo que me tardé en actualizar, otra vez. Bueno pero no fue tanto tiempo. La verdad en mi opinión personal, me gustó más el Casino que todo este embrollo de Silph Co. No solo en mi historia, sino que también en los juegos. Pero en fín, quienes tienen la última palabra son ustedes, y al menos espero que la conclusión del tercer acto de "Infiltrados" sea de su agrado. Que lo disfruten.

Xtractor68: No me imagino a un Blaine tipo psíquico, pero le podemos dar un Darmanitan con habilidad oculta, jajaja. Lo de Blaine, toma tus propias conclusiones en este capítulo, digo él ya no sale en el mismo, pero veamos si el plan le salió como lo pensó. Sobre Sabrina, supongo que ya todos saben a dónde quiero llegar con ella, pero no será a corto plazo, primero hay que terminar la saga actual. La Zawako de principio de temporada yo creo que sí se hubiera desmayado, la actual es un poco más fuerte, pero solo un poco. Estos últimos tres capítulos más han sido una mezcla de Yuuji y los detectives más que de Zawako, espero poder regresar a historias más centradas en Zawako después de este capítulo.

liuterazagi: Menos mal que se puso más interesante, porque yo lo catalogo de complejo, creo que me estoy pasando un poco con el drama en esta historia… y lo que falta… ejem. No sé si "Neo Equipo Rocket" sea muy cliché, pero hasta ahora esa es la idea… mejor que Team Rainbow Rocket definitivamente sí suena, ¿enserio Giovanni? ¿Rainbow Rocket? Si quieres te conseguimos también un Ponyta de Gallar para que haga juego. No había pensado en eso de plan vs plan vs plan, jajaja pero suena divertido. Sobre Blaine, el pobre es tan bueno que nadie se la cree que sea villano, dígase esto en manga, video juegos o anime, pero tal vez en un universo alternativo sería Dr. Eggman. Máxima no "pareció" loca, "está" desquiciada. A decir verdad, la participación de Máxima a estas alturas va ligada a una historia no escrita, de esas que menciono que son para "entender la referencia", no he llegado a esa parte todavía, pero la conclusión es que Máxima no está bien de la cabeza, poco de eso está en el último capítulo de "La chica que quería ser un Pokémon", que, si bien es solo un cameo, toca ese tema. Para que no te tengas que leer esa historia, que no es mi intención, Máxima apenas se estaba reintegrando a la sociedad tras ser madre ausente por años. Sobre su ataque para destruir Silph Co. No la justifico, ella, definitivamente, ordenó el ataque, pero también tiene que ver con su poca cordura cuando el Prisma Rojo está cerca de ella. Sobre Giovanni, está todo fríamente calculado, tú tranquilo.

Postdata: Después de varios capítulos de tención policiaca, después de esto quiero regresar a la historia un poco sobre la senda de la "normalidad". La historia está dividida en dos partes, la historia de Looker y Destra, y la de Zawako y Yuuji, pueden converger como en estos últimos 5 capítulos, pero mi intención es mantener ambas historias separadas unas de otras, como lo fue toda la primera temporada, las cosas podrán complicarse y verse involucradas, después de todo el punto en común es Máxima, pero pretendo que ese foco se mantenga separado, así que Yuuji no será un agente secreto ni nada de eso, y después de este capítulo espero poder lograr separar ambas historias. Supongo que solo el tiempo lo dirá.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 2: Kanto.

Capítulo 32: Infiltrados, Parte 3.


Región Kanto. Ciudad Azafrán. Silph Co. Área de celdas.

-El magma hirviente… es mucho más peligroso de lo que comentó Blaine –la queja de Mary interrumpió el sombrío silencio que se había apoderado del área de prisioneros, donde no hace mucho se había estado librando una batalla entre los Pokémon de Yuuji, y los de los guardias que pertenecían al Equipo Rocket.

Los prisioneros, ya libres de sus celdas, se escondían detrás de Mary y de Yuuji. Los aterrados miembros del Equipo Rocket y sus Pokémon ganaron cuanta distancia pudieron, y en el centro de todo aquello, la desquiciada mujer, Máxima, con una sonrisa de dientes para afuera, parecía intentar contenerse una risa de lo más macabra.

-¿Madre? –preguntó Yuuji preocupado, intentó acercarse, pero Primeape, Haunter, Ivysaur y Flareon se lo impidieron, incluso el Oddish de Zawako, quien estaba en brazos de Yuuji, sabía que acercarse era una mala idea, por lo que se colgó del brazo de Yuuji imitando una pesa de mano para detenerlo. Yuuji tuvo que quedarse y observar el cómo el cuerpo de su madre temblaba de tanto en tanto, en convulsiones esporádicas que ella intentaba remediar con ejercicios de respiración continuos.

-¿Qué Giratinas está ocurriendo aquí? –escuchó el grupo, mientras al área de celdas llegaba Surge, acompañado de todo un batallón de otros miembros del Equipo Rocket, todos con sus Pokébolas listas para comenzar con una batalla, aunque Surge, por primera vez precavido, los detuvo y observó a Máxima, y a la forma maniática con que viraba su rostro en su dirección.

-¡Nadie se mueva! –resonó otro grito, este proveniente de fuera del edificio, auxiliado por un megáfono para dejarse escuchar mejor. Entre las diversas grietas del edificio que apenas y se sostenía, y por las ventanas destruidas, el grupo encontró el origen de aquella voz proveniente desde la cima del Hotel Real de la Avenida Corporativa. Looker y Zawako, quienes veían al edificio desde el balcón de una de las suites, también se asomaron encontrando a un grupo numeroso de personas en el techo del hotel, guiados por un individuo regordete con megáfono- Equipo Rocket, hemos descubierto sus operaciones en Silph Co. La bengala se ha encendido en el cielo de Ciudad Azafrán. Toda Ciudad Azafrán, toda Kanto, tiene sus ojos posados en Silph Co. Y en ustedes… -continuó Tabitha, el administrador del Equipo Magma, mientras un muy molesto Surge se asomaba por las destruidas ventanas-. El Equipo Magma por fin tiene lo que desea, y ustedes ya lo han perdido todo. Les recomiendo, por su bien, y por el bien de Ciudad Azafrán, que no se acerquen a nuestra líder –terminó Tabitha.

-¡Ven y dímelo a la cara, regordete! ¡Surge no se somete ante nadie! –recalcó Surge furioso, tomó una Ultra Bola en su mano, y procuró enfrentar a Máxima junto a todos sus secuaces. Antes siquiera de poder lanzarla y llamar a su primer Pokémon sin embargo, un Weavile llegó ante Surge y de un Puño Hielo le congeló la Ultra Bola a la mano.

-¡Buen trabajo Weavile! –llamó Anabel, llegando ante el área de prisioneros junto a Leaf. La Líder de Gimnasio y miembro de la Policía Internacional Pokémon, ya preparaba su Bola Amistad y su Piedra Llave para una confrontación, cuando el edificio entero se sacudió fuertemente.

-¡Desistan! ¡El que ese edificio siga en pie depende enteramente de la estabilidad emocional de nuestra líder! –declaró Tabitha nuevamente. Anabel inmediatamente miró a Yuuji buscando respuestas, pero tras ver a Máxima, y los tatuajes en su brazo derecho, sumado a la inmensa locura que se dibujaba en su mirada, Anabel comprendió que el enemigo en ese momento no era Surge, sino Máxima.

-¿Algo que quieras compartir con nosotros, Yuuji? No siento que tu madre esté del todo comunicativa en estos momentos –enunció Anabel, acercándose caminando de espaldas en dirección a Yuuji, no deseando que Surge tuviera una oportunidad de ningún tipo.

-Va a sonar muy ridículo viniendo de mí, pero necesito que todos mantengan la calma. Equipo Rocket incluido –miró Yuuji en dirección a Surge, quien se mordía los labios con rabia-. Mi familia ha protegido el Prisma Rojo solo por dos generaciones, pero sabemos más del Prisma Rojo que cualquiera de los presentes, así que necesito que me escuches, Surge, porque lo único que mantiene a mi madre de perder el control y derribar este edificio con todos dentro, soy yo. ¿Lo comprendes? –preguntó Yuuji.

-Claro, claro, totalmente creíble. Y mientras nos explicas, todos nos quedamos aquí paradotes sin hacer nada hasta que lleguen las autoridades, ¿no es así? –se fastidió Surge, azotando su mano congelada contra una pared, y liberando la misma del hielo por el tremendo golpe- ¡Prefiero caer luchando si no te molesta! ¡Ve Raichu! –llamó Surge, su Raichu se materializó, y tan rápido lo hizo, el edificio volvió a sacudirse, y una inmensa estalagmita de tierra atravesó todo el edificio, pasando terriblemente cerca de Raichu, quien se desmayó del susto- ¡Raichu! –se escandalizó Surge, notando entonces que Máxima le dirigía la mirada con ira- Ok equipo… todos quédense aquí paradotes hasta que nos expliquen lo que está pasando. Por favor bebé –pidió Surge, fastidiando a Yuuji.

-No me digas bebé… -se quejó él-. Como dije, el Prisma Rojo ha sido resguardado por mi familia por dos generaciones. Mi padre y mi madre se han unido al Prisma Rojo en el pasado, pero ninguno de los dos ha podido controlar su poder correctamente –les explicó Yuuji. Nadie se atrevió a interrumpirlo en ese momento-. El Prisma Rojo es el Corazón de la Tierra, y ese corazón es Groudon Primigenio. El Prisma Rojo es al mismo tiempo Groudon como la forma de llamarlo, y Groudon tiene un temperamento muy frágil. La única persona que ha logrado controlar y calmar a Groudon, es el profesor al que le extrajeron el Prisma Rojo a la fuerza. Todos los demás que se unen a Groudon son consumidos por una inmensa ira que Groudon libera a su alrededor intentando materializarse. En otras palabras que entiendas mejor, Surge. Si mi madre se enoja, y pierde el control, este edificio se viene abajo, y mi madre siente un especial desprecio por ti, así que mucho cuidado con lo que dices y haces –agregó Yuuji.

-Oh vamos, ¿solo porque envié a unos sujetos a darte una paliza e intenté asesinarla? –comentó Surge, el edificio se sacudió una vez más en respuesta- Está bien, está bien, no lo volveré a hacer. ¿Feliz? ¿Ya puedo moverme? –preguntó Surge.

-Nadie puede, no hasta que mi madre recupere el control sobre el Prisma Rojo –le explicó Yuuji-. En realidad, Surge, es una suerte que yo haya estado aquí. Lo único que mantiene este edificio en pie, es que yo esté presente. Soy al único al que mi madre no lastimaría… no a propósito al menos. Pero, si ella no logra calmar a Groudon, ni mi presencia será suficiente –le explicó Yuuji.

-Lo que, ahora que lo mencionas, me parece muy curioso –comentó Anabel-. Casi como si alguien deliberadamente hubiera querido que estuvieras aquí, para evitar que el Prisma Rojo se apoderara de Máxima y nos destruyera a todos. Presiento que alguien nos ha estado manipulando a todos todo este tiempo –concluyó ella.

-Eso no importa en estos momentos –interrumpió Yuuji-. Nadie se mueva, ni un centímetro. De preferencia, llamen a sus Pokémon de regreso a sus Pokébolas antes de que algo salga mal –pidió Yuuji, los miembros del Equipo Rocket todos miraron a Surge.

-Maldición… hagan lo que dice –ordenó Surge, y sus secuaces llamaron de regreso a sus Pokémon- Vaya contrariedad. Quien sea que planeó todo esto nos tendió una buena. Con el desastre que causó esta mujer, la policía ya debe estar en camino, y no nos podemos mover de aquí porque si lo hacemos la bruja nos derriba el edificio en la cara. Comienzo a pensar que fue una pésima idea el hacer la guerra al Equipo Magma… tan descerebrados que me parecían –insultó Surge, y el edificio se sacudió.

-¿Quieres callarte de una buena vez? –recriminó Leaf, Surge hizo un movimiento frente a sus labios como si cerrara un cierre, y no dijo más- Anabel, Yuuji, ustedes también regresen a sus Pokémon –pidió Leaf. Anabel y Yuuji asintieron y regresaron a sus Pokémon. A todos menos a Oddish, quien no era Pokémon de Yuuji-. ¿Escuchan eso? Sirenas de Policía. Vienen en camino –explicó Leaf.

-Pues alguien va a tener que detenerlos, porque si suben aquí, solo habrá más detonantes para que este edificio se venga abajo –se quejó Yuuji. Al escuchar aquello, uno de los miembros del Equipo Rocket comenzó a preocuparse, Surge lo notó.

-Oye, tú eres de la unidad de Koga, ¿no es cierto? Pensé que los entrenados por Koga eran todos unos valientes –se burló Surge cruzándose de brazos, el miembro del Equipo Rocket de la unidad de Koga intentó escaparse, lo que forzó una tremenda sacudida del edificio mientras Máxima levantaba una nueva estalagmita de tierra que le cortó el paso y que comenzó a desmoronar aún más al edificio, que se sacudió más violentamente que antes-. Oye imbécil, yo tampoco quiero que me atrapen, pero prefiero el traje de rayas que un edificio entero sobre de mí –se fastidió Surge.

-¡Todos estamos muertos si no salimos de aquí! –en el pánico de la situación, el miembro del Equipo Rocket que pertenecía a la unidad de Koga no vio otra salida que no fuera confesar- Koga… él sabía que no importaba lo que hiciéramos, no podríamos detener al Equipo Magma… me dio órdenes de evacuar a todos los miembros del Equipo Rocket que pertenecieran a su unidad, y plantar explosivos en las cápsulas de hibernación de los Mewtwo. Las capsulas estallarán en una hora, señor Surge –declaró él.

-¿Qué has dicho? –se fastidió Surge- Ya decía yo que me era sospechoso que nadie de la unidad de Koga estuviera en servicio. ¿Por qué haría Koga semejante estupidez? A no ser que… ¡ese hijo de…! –intentó decir Surge, y el edificio se sacudió nuevamente, mientras Máxima caía en una rodilla, sudando más que de costumbre mientras sus ojos brillaban como el magma.

-¡Deja de hablar de una buena vez! –se fastidió Yuuji, Surge tuvo que tragarse su odio en ese momento y no pulverizar al miembro del Equipo Rocket que pertenecía a la unidad de Koga, y quien los había puesto en semejante situación- ¿Qué es eso de una bomba? –preguntó Yuuji.

-Tal parece que la mitad de la organización abandonó el barco, tomó lo que les servía, y prefirió hacer estallar lo que quedaba con tal de salvar sus traseros –recriminó Surge furioso-. No hay respeto en esta organización, y yo que pensaba que éramos amigos. Ahora entiendo que no hay código entre criminales, forzados a esto o no –se fastidió Surge.

-¡Surge! –interrumpió Anabel- ¿Qué es eso de una bomba? Deja de perder el tiempo o en una hora no habrá nada de lo que te puedas quejar –terminó Anabel molesta, Surge solo la miró sonriente pese a las circunstancias.

-En el piso de arriba no solo está la oficina de nuestro líder, sino un laboratorio de clonación repleto de lo que nuestro líder ha dicho que es el Pokémon más poderoso que existe, Mewtwo –comenzó a explicarle Surge, lo que Anabel ya sabía, pero que algunos de los presentes desconocían-. El Mewtwo original, Mewtwo-01, era demasiado agresivo y poderoso, así que se criaron por años a versiones más débiles de Mewtwo, anteponiendo la cantidad a la calidad de los clones. Estos clones se pusieron a prueba en una misión de campo en Hoenn con resultados desastrosos, por lo que nuestro líder los puso en animación suspendida, mientras investigaba una forma de fortalecerlos temporalmente, y sin que los muy ingratos nos destruyeran a todos como en el accidente de Isla Nueva –prosiguió Surge, y a estas alturas, solo Anabel parecía seguir el hilo de conversación, aunque Mary veía una increíble historia en todo esto-. Esos clones representan todo en lo que el Equipo Rocket ha trabajado por muchos años y, a decir verdad, tengo entendido que nuestro científico en jefe, Blaine, ya tenía la solución. Solo esperábamos a que terminara de fabricarla, y que nuestro líder despertara de su coma tras los eventos en el casino, y el Equipo Rocket sería imparable. Bueno, Koga y Sabrina me atrevo a adivinar, se llevaron la solución, tomaron al Mewtwo de Sabrina, y se largaron, dejándome "a cargo", solo para explotar con los clones, y los enemigos del Equipo Rocket. Bueno, este Teniente Coronel Surge no va a permitirlo. ¿Quieres vivir detective? Solo los miembros del Alto Mando tenemos acceso al laboratorio de clonación de los Mewtwo, o al menos así debía de ser, ya que Koga al parecer no siente reparos en compartir su contraseña –se fastidió Surge.

-¿Pretendes que confíe en que vas a ir a desactivar las bombas puestas por el agente de Koga? Aunque fuera cierto, Surge, dudo que tengas el conocimiento de desarmar una bomba, y aunque lo tuvieras, no te creo –amenazó Anabel, Surge comenzó a fastidiarse, y el tiempo, a agotarse.

-¡Detective! ¡Bien mayor! ¡Si la policía sube estamos condenados! ¡Si la bomba estalla estamos condenados! ¡Si mi madre se enoja, lo que es sumamente fácil de lograr, estamos condenados! ¡Trabajen juntos ahora y discutan después! –se fastidió Yuuji, y Anabel se mordió los labios en señal de odio en dirección a Surge.

-Bien… -se fastidió Anabel-. Yo desactivaré la bomba, pero necesito esa clave de acceso, y por lo visto, Surge no pretende dárnosla –comentó Anabel, mientras el miembro del Alto Mando se cruzaba de brazos-. También tenemos el tema de la policía que viene en camino, y la única con autoridad para mantener a cualquier clase de policía libre del área, es Leaf. Así que esto es lo que vamos a hacer… -continuó Anabel, mirando a Yuuji-. Leaf, bajas a los pisos inferiores, y mantienes a la policía fuera del edificio, y preferentemente preparando un perímetro seguro en caso de que esto se venga abajo. Yo acompañaré a Surge al laboratorio de clonación mientras tú, Yuuji, te quedas con tu madre, y con el resto de miembros del Equipo Rocket… -le explicó Anabel, aunque aquello no agradó a Yuuji-. Si tu madre te pierde de vista, pierde el control. Además de que tienes suficientes Pokémon para repartir entre los colaboradores de Mary. Si las cosas se ponen serias, podrás defenderte, confío en tus habilidades –le sonrió Anabel.

-Claro –agregó Yuuji, tomando las Pokébolas de su cinturón, y repartiéndolas entre los colaboradores de Mary, entregándole una Pokébola a Mary también-. Pero no te vas a quedar con ese armatoste tú sola. Mary, este es el Flareon de mi madre. Es un Pokémon de un nivel muy alto, incluso Surge tendría problemas si se atreve a enfrentarlo. Sus ataques son Enviste Ígneo, Superpoder, Excavar y Fachada. Su habilidad es Agallas, si te paraliza con uno de sus Pokémon eléctricos, toma ventaja de ello con Fachada –le susurró Yuuji, y Mary asintió.

-Ustedes, que el traidor no vaya a escaparse. Si los agarran que los agarren a todos –apuntó Surge, y los preocupados miembros del Equipo Rocket asintieron, mientras mantenían al agente de Koga sometido en contra del suelo-. Vamos entonces –prosiguió Surge, pero más tardó en dar el primer paso, que Máxima en atacarlo con una estalagmita de tierra hirviente. Afortunadamente para él, Anabel lo necesitaba vivo, por lo que tiró del cuello de su camisa evitando que se quemara-. Eso estuvo cerca –se preocupó Surge.

-¡Madre, detente! –pidió Yuuji, mientras Máxima se estremecía, intentando soportar el dolor de los tatuajes que le rompían la piel extendiéndose ya por su otro brazo, y comenzar a descender por sus piernas- ¡Anabel, deben darse prisa! ¡Groudon normalmente solo manifiesta sus tatuajes en uno de los brazos y se conecta con el corazón de su anfitrión! ¡Pero si el anfitrión no es del agrado de Groudon, lo poseerá por completo! –explicó Yuuji.

-¡Más te vale que esto funcione, Surge! ¡Leaf, haz lo que puedas por mantener a todos fuera del edificio! –comentó Anabel. El grupo se separó entonces, con Leaf bajando a los pisos inferiores, y Surge, Anabel y Mary subiendo a los superiores. Cuando ellos se fueron, los miembros del Equipo Rocket acercaron sus manos a sus Pokébolas, aunque Yuuji mostró ya tener su Honor Bola lista. Los compañeros de Mary también prepararon las Pokébolas prestadas por Yuuji, e incluso Oddish ya estaba en modo agente especial, saltando de brazos de Yuuji, y preparándose para la violencia, aunque esta nunca llegó.

Hotel Real de la Avenida Corporativa. Habitación de Zawako.

-Respira dentro de la bolsa, y sopla, ignora el sabor a papas fritas –le comentaba Looker a Zawako, quien se encontraba sentada sobre la cama con Igglybuff en brazos, su Espeon sentada a su lado y observándola preocupada, y Torchic anidado en la almohada al lado de la suya, mientras Zawako inflaba y desinflaba una bolsa de cartón, haciendo varios ejercicios de respiración para tranquilizarse. El ver el edificio donde se encontraba su novio siendo atravesado por varias estalagmitas al rojo vivo, había sido demasiado para ella, y ni Igglybuff podía ayudarla a tranquilizarse-. Él está bien, puedo verlo usando mis visores. Podrías verlo si quisieras asomarte –le comentó Looker.

-En primer lugar… siento un pánico inmenso a las alturas, no puedo acercarme al balcón –le comentó Zawako, haciendo sus ejercicios de respiración nuevamente-. Segundo… ¡la tierra se levantó y perforó ese edificio! ¡Había magma cayendo a borbotones desde el techo! ¡Milagro y nadie se quemó allí abajo! ¿¡En qué diantres está pensando la madre de Yuuji!? –recriminó Zawako, hiperventilándose, por lo que Igglybuff rápidamente le volvió a colocar la bolsa en la boca, e hizo varios movimientos de respiración animando a su dueña a imitarlos.

-No es Máxima, es Groudon –comentó Looker, Zawako solo lo miró con incredulidad. El comentario había sido tan ridículo para Zawako, que incluso había recuperado el control de su respiración-. Sé cómo suena, pero es la verdad –intentó explicarle Looker, cuando la puerta de la habitación de Zawako comenzó a ser golpeada gentilmente-. ¿Esperas visitas? –preguntó Looker precavido.

-Cuento a mis amistades con los dedos de una mano. El más importante de todos está que se hace carbón en el edificio de al lado –insistió Zawako temblorosa, Igglybuff se fastidió, volvió a ponerle la bolsa en la boca, tomó la Luna Bola en el cinturón de Zawako, y liberó a Cleffa, hablando con ella en el idioma Pokémon, y ambas haciendo ejercicios de respiración animosamente para ayudar a Zawako a calmarse-. ¿Cómo que esto es una intervención? ¡Yuuji está en peligro! –insistió Zawako tras traducir los comentarios tanto de Igglybuff como de Cleffa.

-El señorito es el único que puede salvarse a sí mismo en estos momentos me temo –escucharon Zawako y Looker, mientras la puerta de la habitación de Zawako era abierta por una llave maestra, y Tabitha, acompañado de un par de miembros del Equipo Magma, una chica y un chico, entraban en su habitación-. La llave maestra funcionó perfectamente, buen trabajo, MG2-773 –agregó Tabitha.

-¿Oíste eso, MG2-772? El amo Tabitha me acaba de felicitar –se alegró Amanda, su compañero Preston la miró con extrañeza-. El edificio ha sido evacuado en su totalidad, amo Tabitha. Siguiendo sus instrucciones, solo esta habitación queda pendiente. Sobre las autoridades, no logramos retrasarlos más –agregó Amanda.

-De eso se encargarán los de la Policía Internacional Pokémon, nuestro trabajo es evitar casualidades –le recordó Tabitha, y Amanda saludó, mientras Tabitha se dirigía a un precavido Looker, y a una Zawako que era un manojo de nervios. Igglybuff y Cleffa inclusive, se colocaron en pose de batalla dispuestas a defender a su ama. Espeon solo las miró preocupada, sabiendo que no corrían peligro en absoluto-. Por fin nos conocemos, novia del señorito –reverenció Tabitha, apenando a Zawako.

-No me vas a comprar con halagos… ¿qué quieres en mi habitación? –preguntó Zawako apenada, Cleffa sonrió con picardía al sentir las emociones de su entrenadora- Looker, ¿estamos seguros con ellos aquí? –preguntó Zawako.

-Sí… Amanda y Preston, MG2-773 y MG2-772 respectivamente. Incluso intervinieron para ayudarte a llevar a Sabrina a la sala de juntas. No lo entendí al principio porque eran miembros del Equipo Rocket, pero ahora todo está un poco más claro… ¿encubiertos? –preguntó Looker curioso, a lo que Tabitha negó con la cabeza.

-No realmente. El carisma de nuestra líder actual excede incluso el carisma de nuestro anterior líder, Maxie. La señora solía lograr conquistar el corazón de quien fuera aun siendo el esbirro más mediocre en la organización –comentó Tabitha, preocupando a Looker-. MG2-772 y MG2-773 no son la excepción. El carisma de la señorita, tristemente, ha sido acompañado de una gran ira desde su primera unión con Groudon. La ira de Groudon es demasiado peligrosa, detective, suficiente para lograr que una madre deje a su hijo sin su padre… -le explicó Tabitha, aquella noticia sobresaltó a Looker, y logró arrebatarle el aliento a Zawako-. He de suponer que ha escuchado del Incidente Groudon –preguntó Tabitha.

-Supongo que se refiere a aquel evento en que Groudon se salió de control e intentó destruir Ciudad Malvalona –comentó Looker, Tabitha asintió-. ¿Intentas decirme que, durante ese evento que cobró la vida de Maxie, fue Máxima quien…? –intentó decir Looker.

-Esto es algo que desconozco si nuestra líder le ha informado al señorito, detective, y es algo que espero que no salga de aquí –miró Tabitha a Amanda y a Preston, les tomó un par de minutos comprender el significado de la mirada, por lo que ambos salieron de la habitación en ese momento, y solo entonces, Tabitha continuó-. Hace casi ya 3 años, el Equipo Rocket atacó la Región Hoenn con un ejército de Mewtwo buscando apoderarse del Prisma Rojo, en ese entonces bajo custodia del Profesor Regional, Brendan Birch… -comenzó Tabitha, la tristeza evidente en su mirada-. No lo consiguieron por supuesto, 15 años antes el Profesor Birch había sido aceptado como el recipiente de Groudon tras un fallido intento de fusión con él por parte de nuestro en ese entonces líder, Maxie. Debido a este dominio del Profesor Birch sobre Groudon, y tras cumplir sentencia por nuestros crímenes, el Equipo Magma se puso a disposición del Profesor Birch, quisiera él o no… el Equipo Magma eligió servir a Birch. Y así, cuando el Equipo Rocket fue a por el profesor, el Equipo Magma estaba listo –le comentó Tabitha.

-Poco se sabe del incidente Groudon, no me esperaba que fuera una guerra tan abierta –aceptó Looker-. Lo único que se sabe del incidente es que, desde ese día, la Policía Internacional Pokémon declaró a Maxie como muerto –comentó Looker.

-Es como usted lo dice, detective –agregó Tabitha con tristeza-. Antes de explicarle del Incidente Groudon con mayor detalle, hay algo que debe de entender. Fusionarse con Groudon, destruye la mente. Cuando el líder Maxie lo consiguió, casi destruye toda Hoenn. Y años después de la Batalla de los Titanes que casi lo destruye todo, durante los eventos del Asteroide Delta que ocurrieron también en Hoenn, por precaución, el aún conocido como Brendan Yuuki, buscó un reemplazo para el contenedor de Groudon. Maxie llevaba un año que había salido de prisión e intentaba rehacer su vida, por lo que se negó rotundamente a volverse a involucrar con el Equipo Magma. Máxima por otro lado… acababa de dar a luz al señorito… tenía solo tres meses de nacido, y pensar que no viviría tras la caída del Asteroide Delta, la rompió. Ella aceptó ser el reemplazo de Brendan Yuuki, se fusionó con Groudon, y desde entonces, todo salió mal –llegados a esta parte, Zawako ya abrazaba a Igglybuff y a Cleffa cerca de su pecho. Era muy poco lo que sabía realmente del pasado de Yuuji, él simplemente no se lo compartía, o tal vez no lo conocía muy bien. Zawako no sentía que debiera seguir escuchando, pero al mismo tiempo sentía curiosidad-. Con la ayuda de Rayquaza, señor de los cielos, el profesor logró destruir el Asteroide Delta. A su regreso, Groudon estaba fuera de control, y en batalla con Kyogre nuevamente. El ciclo se repetía, quedó claro en ese momento que solo uno podía ser el contenedor de Groudon… Máxima, además, terminó con muchas secuelas tras su fusión temporal… su mente colapsó. Estuvo internada por 8 años en una institución psiquiátrica, mientras Maxie criaba él solo a su hijo. Cuando Máxima volvió, intentó ser una madre para el señorito, sin mucho éxito. Fueron tiempos muy difíciles, en especial si consideramos que, tras volver, Maxie le entregó por completo el liderazgo de la organización, y se convirtió en un activista ambiental junto con la mayor parte del Equipo Magma. No sé realmente lo que pensaba nuestro amado líder dejando a Máxima sola con un hijo que no la quería, sus administradores, y un muy reducido número de miembros del Equipo Magma. Aunque creo que él sabía que Groudon lo odiaba, y que terminaría con él algún día. Supongo que el Líder Maxie comprendió que era imposible ser guardián de alguien quien te odia a muerte. Llegamos por fin al Incidente de Groudon, 5 años después de que Máxima fue dada de alta del psiquiatra, y con Maxie liderando una organización de activistas ambientales, el Equipo Rocket realiza el primer ataque. Maxie no está por ninguna parte, y una inexperta Máxima debe liderar a un Equipo Magma en decadencia, contra una de las fuerzas criminales más poderosas del mundo. Groudon vaporiza a la mayor parte del ejercito de Mewtwo, pero logran separar al Profesor Brendan Birch del Prisma Rojo. El Equipo Rocket hubiera tenido el Prisma Rojo entonces, si Máxima no se usaba a ella misma como sacrificio, robándoles de regreso el Prisma Rojo, que se apoderó de ella. El Equipo Rocket fue derrotado ese día, Hoenn estaba a salvo, pero Groudon, no estaba satisfecho. Hubo una exigencia en esa batalla, una muerte que debía saciarse antes de que Groudon estuviera listo para liberar a Máxima, y regresar al profesor… Maxie… -terminó Tabitha, y Zawako se tapó la boca con sorpresa-. Solo el Profesor Regional, el Líder del Equipo Aqua, y yo, estuvimos presentes en ese momento, en la Cueva Terrana, en la que Maxie suplicó a Groudon el que liberara a su esposa. La condición ya todos la saben. Máxima se empeña en decir que Groudon aceptó a Maxie como un defensor de la tierra más… y que vive en algún lugar a su servicio. ¿Cómo podría decirle la verdad, detective, de que Máxima misma, fue quien ordenó el ataque de Erupción que vaporizó a su esposo, y dejó sin un padre a su propio hijo? –terminó Tabitha, y Zawako ya lloraba por lo que acababa de escuchar. Looker por otra parte, estaba confundido.

-Es triste, no lo niego… y comprendo que esto que me cuentas, detonó en la locura parcial de Máxima –comentó Looker, Tabitha asintió en ese momento, pero le permitió continuar-. Lo que no entiendo es la razón por la que me dices todo esto… es como si supieras que algo va a pasar, e intentas justificar la culpa en Groudon, y no en Máxima… -comentó él.

-Son planes de contingencia, detective, el amo Maxie educó bien a la ama Máxima en tenerlos, no por nada esta noche la Tercera Bengala se encendió –le comentó Tabitha, y Looker asintió-. Le cuento esto porque necesito que evite a toda costa que la ama Máxima libere a Groudon. En el momento en que los tatuajes la rodeen por completo, no será ella, sino Groudon quien estará desatando su ira. Si sus amigos policías irrumpen en Silph Co. Todo terminó… tendrá a un Titán Primordial suelto en su ciudad sin control alguno –le comentó Tabitha-. Al mismo tiempo, le cuento esto para que no intente quedarse con el Prisma Rojo… Máxima no puede tenerlo, eso está claro, pero el Prisma Rojo necesita un recipiente, alguien que piense con el corazón, y no con la ira como lo hace Groudon… el Prisma Rojo debe regresar al Profesor Birch, o esto va a repetirse cuando Groudon se apodere de alguien, podría ser cualquiera, ¿lo comprende? El Prisma Rojo no puede tocarse sin precauciones –continuó Tabitha, y Looker lo comprendió-. La ultima razón, es más un justificante que espero que entienda… el Prisma Rojo enloquece a nuestra líder, Groudon la controla, Groudon la llama. Le tomó 8 años a Máxima recuperarse la primera vez, la segunda vez asesinó a su propio esposo, y solo el auto-convencerse de que Groudon eligió a Maxie para algo más grande, y el amor por su hijo, la mantienen cuerda en estos momentos. Esta noche, nuevamente alguien se las arregló para unir a Groudon y a Máxima… nadie sabe cómo va a terminar esto –declaró él.

-Y supongo que esta es la razón por la que el Equipo Magma solo observa, y no hace nada. Máxima les ordenó únicamente mitigar el daño que ella misma va a causar, ¿no es así? –preguntó Looker, Tabitha asintió- Esa mujer… su mente está por colapsar… haré todo lo que pueda, Tabitha… pero tienes que saber que no tengo el mismo poder que antes a con la Policía Internacional Pokémon… -declaró Looker.

-Pero conoce a la persona que sí lo tiene –le comentó Tabitha, Looker lo pensó-. Nosotros lo conocemos como Charcoal… ustedes lo conocen como el Informante Cero. Su verdadero nombre no existe, pero antes solía usar el código 000… -le explicó Tabitha, y la mirada de Looker, se llenó de ira.

Silph Co. Piso 15.

-Desearía que Looker estuviera aquí… -comenzó Anabel preocupada, siguiendo a Surge por el piso 15 de Silph Co. Manteniendo la Ultrabola de Weavile en su mano, mientras la temerosa de Mary mantenía también la Pokébola de Flareon preparada-. Hay demasiado silencio. ¿Cómo sé que tus hombres no están escondidos intentando emboscarnos, Surge? –preguntó Anabel.

-Cálmese, detective bebé. Quiero vivir tanto como usted. ¿Cree que tengo el tiempo de pasearme por un edificio que se viene abajo, con el techo lleno de magma petrificado, la policía rodeando el edificio, y una bomba a minutos de estallarme encima, mientras me dirijo específicamente al lugar de la posible explosión? –declaró Surge molesto.

-Tiene que admitir que tiene un punto, detective –comentó Mary, aunque Anabel sabía que no debía bajar la guardia en ningún momento-. Ya no escucho las sirenas… ¿qué cree que está ocurriendo allí afuera? –preguntó Mary curiosa.

-Si no hay sirenas, solo se me ocurre que Leaf logró convencer a las autoridades de no involucrarse de alguna manera… no debió ser algo fácil –le respondió Anabel, mientras Surge doblaba la esquina, por lo que Anabel detuvo a Mary, y le pidió rodear junto con ella en un arco más amplio, encontrando a Surge cruzado de brazos y mirando en dirección a ella.

-¿Enserio? Detective, tengo que insistirle en que no voy a traicionarlos mientras esa bomba esté activa. Al menos tengo la decencia de decirle que no me comprometo después de que esté desactivada –le comentó Surge, lo que, en lugar de ayudar, mantuvo a Anabel aún más a la defensiva que antes-. Por Arceus, solo es una esquina más, y no voy a esconderme tras ella y noquearla. Si quiere puede ir adelante –invitó Surge.

-No pienso quitarte la mirada de encima, Surge –respondió Anabel, Surge solo se fastidió aún más por la desconfianza de Anabel, y sin previo aviso, el edificio volvió a sacudirse, e inclusive una sección del mismo comenzó a colapsar, fue evidente para Anabel cuando el suelo bajo sus pies comenzó a agrietarse y a sumirse, haciendo que ella y Mary estuvieran a punto de caer al piso inferior, y de no ser por Surge, quien sujetó a cada una de un brazo, ambas hubieran caído al piso inferior-. ¿Por qué? –se impresionó Anabel.

-Oiga, ya me cansé de explicárselos, soy del Equipo Rocket en contra de mi voluntad –insistió Surge, levantándolas a ambas, y colocándolas sobre suelo firme-. Además, creo que Mary es mi tipo –sonrió Surge, Mary se apenó por el descarado coqueteo. Anabel solo tomó a Mary del hombro, y la apartó, poniéndose frente a Surge con cara de pocos amigos-. Ya enserio, si no tengo una orden directa, no tengo razones para lastimarlos. Y como soy el líder provisional, he decidido ordenarme a mí mismo a ser cooperativo –sonrió Surge.

-Claro, y debo creerte solo porque insistes que haces esto en contra de tu voluntad… después de ti –insistió Anabel, Surge hizo una mueca, pero lideró la marcha, Anabel solo se viró un poco a ver a Mary, quien estaba ruborizada-. No estás enserio pensando en… -se quejó Anabel.

-Oiga, tiene años que nadie me coquetea, y el señor Surge está muy bien conservado –agregó Mary, Anabel suspiró en señal de molestia, pero continuó siguiendo a Surge hasta llegar al laboratorio de clonación. Una vez llegaron al mismo, Surge colocó su clave de acceso, e invitó a las chicas a pasar. Mary gustosa aceptó la cortesía de Surge, pero Anabel no pasó hasta que Surge lo hizo, y una vez dentro, la sorpresa la invadió, aunque no tanto como a Mary-. ¿¡Qué es todo esto!? –se escandalizó Mary, y Anabel compartió su preocupación.

El laboratorio de clonación no era lo que Anabel se había imaginado, en su mente debía ser como en aquellos programas de ciencia ficción donde hay unos cuantos tubos de líquido con algunos clones medio procesados, y al menos un par ya completos y rodeados de cables para medir sus signos vitales, sumando a lo mucho unos ocho tubos. Anabel al menos acertó en la parte de los clones perfectos siendo monitoreados por cables pegados a sus cuerpos, pero erró increíblemente en la cantidad, ya que, en el laboratorio, que abarcaba al menos la mitad de todo el piso, había cientos de tubos con clones perfectos de Mewtwo en animación suspendida, había más clones de los que Anabel podía contar.

-No te molestes, son 758, al menos lo eran en el último conteo –le comentó Surge-. Nuestro líder quería llegar a los 1,000 antes de comenzar con las invasiones, pero Sabrina tenía una película que filmar, y dejaron de producir infantes porque no había quien los entrenara. Quedarán unos 130 Mewtwo jóvenes. El resto, unos 200 machos, los demás son hembras. El líder quería más hembras porque son más maternales y dóciles, los machos son más agresivos –le explicó Surge, y Anabel tragó saliva con fuerza.

-¿Pueden… tú sabes…? –se apenó Anabel por notar lo que estaba por preguntar, Surge miró a Anabel con picardía, como intuyendo lo que iba a decir- Es… para una amiga… necesito saber si ellos pueden… -intentó decir.

-¿Ponerse amorosos? Pueden, no lo han intentado porque están bajo estricto control protocolario, pero ganas no les falta –bromeó Surge, Anabel estaba más roja que una baya Tamato- ¿Por qué le interesa saberlo? –preguntó Surge.

-No miento cuando digo que es para una amiga –se fastidió Anabel-. Pero primero lo primero, la bomba, hay que encontrarla –comentó, Surge de pronto reaccionó preocupado, lo había olvidado, y no había forma de saber cuánto tiempo tenían antes de que la bomba estallara, por lo que Surge comenzó a buscar en pánico, levantando papeles de la mesa y buscando en el bote de basura- Surge… estamos hablando de una bomba plantada por un ninja entrenado por el segundo mejor detective del mundo… definitivamente no estará dentro de un bote de basura… -comentó Anabel molesta.

-¿Es esta? Estaba dentro de un bote de basura debajo del escritorio –preguntó Mary con un artefacto en mano con un contador, Anabel solo la miró con incredulidad-. Espera… ¡tengo una bomba en mis manos! –se aterró Mary, lanzó la misma. Anabel palideció, Surge se lanzó a forma de clavado a atraparla, consiguiéndolo mientras miraba el contador.

-No quiero alarmarlas señoritas, pero en cinco minutos van a decir: "se llamaban", si no hacemos algo con esto –le comentó Surge, Anabel solo le quitó la bomba, que no era más que un objeto rectangular negro con un contador, y lo colocó sobre la mesa de trabajo, sacando sus herramientas para trabajar en la misma-. ¿Debo buscar más? –preguntó Surge con otro bote de basura en manos.

-Es un explosivo plástico de demolición a gran escala, el radio de la explosión es de aproximadamente 8,000 metros cuadrados, suficiente para volar no solo este piso, sino todo el edificio, así que no, Surge, este explosivo no necesita ayuda para destruir todo esto –comentó Anabel, sudando frío mientras abría la tapa trasera y miraba dentro.

-Oye, aquí no hay cables ni rojos ni azules. ¡Pokéwood me ha mentido! –se fastidió Surge, Anabel en respuesta lo miró de forma fulminante- ¿Qué pasó con lo de cortar los cables en el orden correcto? –preguntó Surge.

-¡No es una película! ¡Es una bomba real! ¡Lo que necesito hacer es encontrar el circuito que mantiene el contador activo! ¡Quemando ese circuito, la bomba no sabrá el momento en que debe unir el catalizador con la mezcla! ¡Manteniendo ambos tubos separados! –se quejó Anabel. Surge y Mary intercambiaron miradas- Miren… no tengo tiempo de explicarles cómo funciona una bomba… solo… debo encontrar la unidad de control que mande la señal desde el contador al catalizador… -prosiguió Anabel, analizando los chips en el dispositivo, encontrando la unidad de control, y quemándola con un punzón eléctrico, lo que dejó escapar algo de humo de la bomba, escandalizando a Surge y a Mary, quienes se abrazaron pensando lo peor. Anabel entonces volteó la bomba, mostrando el contador-. Ya está… y mira, me sobraron 3 minutos, te dije que no era como en las películas –comentó Anabel, más entonces se puso a la defensiva, dejando la bomba en la mesa, y optando una pose de artes marciales mientras Surge seguía abrazando a Mary-. Ni se te ocurra tomarla de rehén… sé al menos 8 artes marciales mixtas distintas, te tendré sometido aún si cuentas con un rehén –amenazó Anabel.

-¿Rehén? –preguntó Surge, notando a Mary en sus brazos- Oh vamos, los ayudé, lo menos que espero es un: "gracias Teniente Coronel Surge", seguido de un: "por cooperar le reduciremos la sentencia a tres meses y servicio social. Tal vez una multa a meses sin intereses." –se defendió Surge, soltando a Mary, quien apenada ganó algo de distancia.

-Las cosas no funcionan así, pero aceptaré negociar, si te pones estas –comentó Anabel, mostrándole unas esposas, Surge las apuntó, y luego a sus inmensas muñecas, ni abriéndolas en su totalidad las esposas le rodearían las mismas-. Sabes qué… te creo, tengo cosas más importantes que hacer en estos momentos –comenzó Anabel, dirigiéndose a la computadora-. Mantenlo vigilado, Mary –comentó Anabel.

-¿¡Yo!? –se apuntó Mary a sí misma, Surge solo se cruzó de brazos sonriente- ¡Espere detective! ¿Qué es tan importante que tengo que cuidarla yo a usted de él? ¡Flareon! –llamó Mary aterrada, el Flareon de Yuuji miró a Surge con odio, y Surge comenzó a retroceder asustado.

-Hola Flareon bebé… sin resentimientos por lo de Electrode, ¿verdad? –preguntó Surge, mientras Flareon gruñía, manteniendo a Surge contra la pared- Oiga, yo me estoy portando bien. ¿Quiere al menos explicarme qué es tan importante? –preguntó Surge, mientras Anabel analizaba el tablero de control.

-Libero a los Magnamite… -respondió Anabel recordando la analogía de Zawako sobre el derecho de los Pokémon artificiales a la vida. Surge alzó una ceja, Mary se mostró igualmente confundida-. Si pueden reproducirse, eso va a complicar mucho las cosas… pero, Zawako es la Bióloga Pokémon, no yo. Que ella se encargue de dar las explicaciones del desastre medioambiental. Es esto… o tener que matarlos a todos… lo que no sería justo… aquí está –continuó Anabel, presionando un botón en el tablero, mismo que comenzó a vaciar los tubos conteniendo a los Mewtwo, y despertándolos-. Ahora… solo resta pensar en la forma de sacarlos a todos de aquí… -se preguntó Anabel.

-Oh, yo puedo arreglar eso –escuchó Anabel, se viró en ese momento, y Surge preparó una Ultra Bola a momento en que Flareon se lanzaba a Surge y le mordía el brazo intentando detenerlo-. Ahora que sé lo que quieres realmente, permíteme ayudarte a arruinarle los planes a mis excompañeros… por cierto eso duele. ¡Ve Electrode! –llamó Surge, lanzando la Ultra Bola aún con Flareon colgado de fauces a su brazo- ¡Boom nene! –terminó Surge, Anabel en pánico tomó a Mary y corrió debajo de la mesa, Flareon asustado soltó a Surge y se reunió con ellas, Surge entonces lanzó a su Electrode al otro extremo del laboratorio, donde estaba la computadora y no había clones, Electrode estalló, y agujeró la pared, mostrando a Ciudad Azafrán detrás, además de que la explosión fue seguida de una tremenda sacudida- Servido nenas, y ahora Surge fuera, fue un placer trabajar con ustedes. ¡Magnezone! –llamó Surge, saltó sobre su Magnezone, y este flotó fuera del edificio, que comenzó a sacudirse, alertando a los Mewtwo, quienes comenzaron a romper sus tubos contenedores, y a salir del edificio confundidos por no encontrar a sus amos por ninguna parte.

Hotel Real de la Avenida Corporativa. Habitación de Zawako.

-¿Qué rayos…? –preguntó Looker, corriendo en dirección al balcón de la habitación del Zawako, notando la explosión en el piso 15 del edificio de Silph Co. Y notando a los Mewtwo saliendo por la grieta del mismo- ¡Los Mewtwo están escapando! ¿Qué diantres está pasando en Silph Co.? –preguntó Looker sorprendido, Tabitha se unió a él confundido, Amanda y Preston tras escuchar la explosión entraron aterrados también, todos se encontraban confundidos, menos Zawako, quien sabía las razones detrás de aquello, aunque no deseaba verlo, con una mezcla de culpa, y preocupación. Los Mewtwo estaban a salvo, pero Yuuji, aún no sabía nada de él.

Región Kanto. Ciudad Azafrán. Silph Co. Área de celdas.

-¿Qué fue esa explosión? ¡Madre! –se preocupó Yuuji, y con tan solo moverse en dirección a Máxima, los miembros del Equipo Rocket, preocupados por la explosión, liberaron a sus Pokémon. Los reporteros que tenían a los Pokémon de Yuuji liberaron a los suyos en respuesta, y la tremenda batalla Pokémon dio a inicio entre los Pokémon de Yuuji, y los del Equipo Rocket- ¡No es el momento para esto! ¡Solo van a enfurecer más a Groudon! –sentenció Yuuji, pero sus Pokémon, aunque querían obedecerlo, se vieron obligados a defenderse- ¡Rayos…! ¡Primeape! –llamó Yuuji, su Pokémon se materializó, e inmediatamente entró en combate con un Arbok. Yuuji entonces intentó ir a donde se encontraba su madre, pero un Marowak se puso en su camino, mismo que fue tacleado por el Oddish de Zawako, quien valientemente le dio el tiempo a Yuuji para correr en dirección a su madre, arrodillada en el suelo, y sujetándose la cabeza con dolor por la ira de Groudon- Madre, resiste… -pidió Yuuji.

-Aléjate antes de que haga algo que me marcará de por vida… -comentó Máxima, sosteniéndose la cabeza con ambas manos, mordiéndose los labios, e intentando contener su ira- ¡Largo! ¡No voy a lastimarte! –insistió ella temerosa.

-Lo sé… tú jamás lastimarías a nadie a quien ames… -le susurró Yuuji, Máxima abrió sus ojos de par en par ante ese comentario-. Groudon es capaz de una terrible ira, pero tú no eres Groudon madre… por más que Groudon quiera, no vas a hacer su voluntad… no lo hiciste antes, no lo harás ahora, solo debes resistir… -pidió Yuuji.

-¿Quién te lo dijo? ¿Courtney? –preguntó Máxima, sabiendo perfectamente a lo que se refería su hijo. Yuuji no dijo nada, solo miró a su madre con determinación- Tienes la misma mirada… de tu padre… ¿lo sabías? –comenzó ella, tranquilizándose, al igual que los temblores alrededor del edificio- Tendrás mis ojos… pero tu mirada es la misma de él… y que bueno que tienes mis ojos, y mis facciones… tu padre era feo… -sonrió Máxima, Yuuji le regresó la sonrisa.

-Vamos, no era la gran cosa, pero tampoco lo llamaría feo, y recuerda que puedo crecer para parecerme más a él –se fastidió Yuuji, Máxima alcanzó a reírse un poco de aquel comentario, aunque sentía dolor de cuanto en cuanto, mientras la ira de Groudon intentaba apoderarse de ella nuevamente-. Lo amabas, ¿cierto? Algunos me han dicho que solo querías una posición de poder, y la verdad, pocas fueron las veces en las que los vi convivir. Él era demasiado estoico contigo, con todo mundo, y parecía que le tenías miedo. Por años pensé que papá no nos amaba, pero no era eso, ¿verdad? Había algo más –insistió Yuuji, intentando desviar la atención de su madre lo más lejos de la ira que le fuera posible.

-Ah… para dominar a Groudon hace falta poder dominar la ira… Maxie lo descubrió tiempo después, pero sabía que Groudon… le hace cosas a tu mente… -comentó Máxima, mientras se convulsionaba un par de veces, aterrando a Yuuji-. Por eso dejó al Equipo Magma… por eso discutimos… por eso soy la líder del Equipo Magma… para mantener a la única persona incapaz de ser corrompido por la ira… libre de estas presiones. Tu padre nunca me perdonó cuando elegí esta vida en lugar de seguir su sendero de redención… era duro conmigo… porque temía perderme bajo la ira de Groudon… -continuó ella, respirando muy pesadamente, como si el aire mismo de sus pulmones estuviera tan caliente que no podía mantener el aliento-. Al final… él me perdonó… lo sabes, ¿verdad? –lloró Máxima, sus lágrimas evaporándose al contacto con su piel.

-Lo sé… -sonrió Yuuji-. Tú no lo hiciste… deja de culparte… y vamos a casa… madre… -pidió Yuuji. Máxima sonrió, asintió, y tras una bocanada de aire inquietantemente ahogada, perdió el conocimiento. Yuuji se quedó con ella, mientras observaba los tatuajes en su cuerpo dejar de brillar, convirtiéndose únicamente en manchas de hollín a momento que el Prisma Rojo, salía del cuerpo de Máxima.

Afueras de Silph Co.

-¡No podemos seguir esperando! –gritaba la Oficial Jenny frente a Leaf, a las puertas de Silph Co. Mientras Leaf mantenía su placa de la Policía Internacional Pokémon en alto para que la multitud de policías, bomberos, enfermeros, y transeúntes curiosos presentes, pudieran verla- A riesgo de perder mi placa por desobedecer una orden directa, la seguridad ciudadana va primero que cualquier investigación. Más cuando Pokémon extraños han salido flotado de los pisos superiores de Silph Co. Quítese ahora o quedará arrestada –insistió la Oficial Jenny.

-¡Esta misión está a cargo de la Policía Internacional Pokémon! –le robó alguien las palabras a Leaf, quien se quedó con ellas en la boca, al momento en que un grupo de agentes especiales llegaba a Silph Co. Rompiendo el sello policiaco, poniendo en alerta a los oficiales de policía presentes mientras el agente de mayor edad, canoso, y con la mirada cansada, se posaba ante la Oficial Jenny con un documento en mano- Este edificio, y todo lo que está dentro, será investigado únicamente por la Policía Internacional Pokémon –prosiguió el agente.

-¿Bajo qué autoridad? –preguntó la Oficial Jenny, el agente apuntó a la documentación que le estaba proporcionando- Oh… -se preocupó la Oficial Jenny-. Aun así… lo más importante es la seguridad de los civiles. Tenga una orden o no, mi deber es mantener el orden público –insistió ella, aunque algo temerosa.

-Entonces le recomiendo mantener el orden público, ampliando el perímetro, hay demasiados espectadores –apuntó el agente, la Oficial Jenny se molestó, pero asintió, y ordenó a sus hombres a retirarse de las inmediaciones, ampliando el perímetro y permitiendo a los agentes de la Policía Internacional Pokémon acercarse-. Agente Leaf –saludó el agente.

-Director Nanu… no esperaba verlo específicamente a usted… -se molestó Leaf, mientras el agente se quitaba sus anteojos oscuros, y miraba a Leaf con una mezcla de autoridad, decepción, y cansancio-. Puedo explicar las razones de estar aquí… -comentó Leaf.

-No es necesario… quedas liberada de tu cargo. Recibirás tus últimos honorarios, veré que sean cuantiosos por tus años de servicio –finalizó Nanu, entrando en el edificio junto a sus agentes, mientras Leaf se mordía los labios con una mezcla de rabia e impotencia, encontrando detrás de la multitud a Looker sentado en una banca, cabizbajo, y con Zawako a su lado, quien llevaba a Torchic en brazos, y a Espeon a su izquierda.

-No entiendo muy bien lo que ha pasado, pero… la policía se retira, unos extraños hombres en traje entran a Silph Co. Y tanto usted como Leaf se ven bastante abatidos. ¿Qué ocurrió? –preguntó Zawako preocupada.

-Subestimé a mis oponentes, es lo que ocurrió –comentó Looker, mientras Leaf se reunía con él y cruzada de brazos lo miraba fijamente-. Créeme que lo hice por un bien mayor, no es nada personal –se quejó Looker.

-Lo sé, pero me debes un trabajo –se fastidió Leaf, Looker asintió, Zawako solo miró a Leaf, luego a Looker, luego a Leaf nuevamente, y no entendió absolutamente nada. Leaf, notando que Looker no pretendía explicarle nada a Zawako por encontrarse algo deprimido, se dignó a explicarle-. La situación se salió de control al grado de que, si la policía local entraba en el edificio, podrían causar un desastre de proporciones catastróficas –comenzó Leaf, y Zawako asintió un par de veces-. Tuve que salir del edificio para prevenir a las autoridades de entrar lo más que pude, usando mi rango para mantenerlos afuera. Pero con los Mewtwo saliendo del edificio, las explosiones, y los temblores ocasionales, era cuestión de tiempo para que los grupos de control desestimaran mi autoridad. Solo se me ocurre que Looker, para evitar eso, negociara con la Policía Internacional Pokémon. En otras palabras, vendió el caso por el bien de la ciudad –explicó Leaf, y Looker asintió-. Todo lo que encuentren dentro, pertenecerá a la investigación de la Policía Internacional Pokémon, aún si nosotros hicimos todo el trabajo. Sé que no deberíamos verlo como una competencia, pero en las organizaciones así es como ganas renombre y casos importantes. Aunque la única afectada soy yo que perdí mi trabajo –se quejó ella.

-No fue personal. Y tampoco perdiste tu trabajo por lo que crees –le comentó Looker, y Leaf volvió a cruzarse de brazos-. Tabitha me reveló la identidad de su informarte, que al mismo tiempo era el informante de la Policía Internacional Pokémon… -le comentó Looker, y Leaf comenzó a frotarse su barbilla, curiosa-. Desde lo ocurrido en el Casino Esquina del Juego de Ciudad Azulona, ya temíamos que nuestros informantes fueran los mismos. Sin embargo, el problema resultó ser más complicado, y lo descubrí mientras negociaba con Nanu. A cambio de ignorar la presencia del Prisma Rojo, y de involucrar al Equipo Magma en la investigación, lo que no me agrada, pero es la única forma de asegurarnos de que la Policía Internacional Pokémon no se apoderará del Prisma Rojo, me pidió entregarle el caso y… darle el nombre de la soplona que ha estado filtrando información del Equipo Rocket a la Policía Internacional Pokémon –finalizó Looker, sobresaltando a Leaf.

-¿Un alto funcionario de la Policía Internacional Pokémon… pidiendo que le revelen el nombre del agente encubierto infiltrado en el Equipo Rocket… que trabaja para ellos y les da información sobre las actividades del Equipo Rocket, a la Policía Internacional Pokémon? –preguntó Zawako confundida, Looker asintió, y Leaf suspiró exasperada- Déjenme replantear la pregunta: ¿Un miembro de la Policía Internacional Pokémon, pidió a un ex-miembro de la Policía Internacional Pokémon, que le revelaran la identidad de otro miembro de la Policía Internacional Pokémon? ¿No debería saberla desde un principio? –se quejó Zawako.

-Hay diferentes niveles en la Policía Internacional Pokémon… yo pertenecía a la jurisdicción de Kanto, Looker y Anabel a la de Alola. Nos llamamos Policía Internacional Pokémon porque operamos internacionalmente, pero le rendimos cuentas a servicios de investigación distintos –le explicó Leaf, Zawako aun así no terminaba de entender-. Pero, si Nanu quería saber específicamente mi identidad, y está en estos momentos en Kanto… -comentó ella curiosa, aunque tras un desvío de la mirada, pareció replantearse lo que estaba pensando- Bueno… es el Director de la Policía Internacional Pokémon… seguro tendrá sus razones –agregó ella.

-Es precisamente porque es el Director de la Policía Internacional Pokémon el que me preocupa… -comentó Looker, una mirada de molestia le dibujaba al rostro-. No es la primera vez que me arrebata un caso, ni la primera vez que interfiere en mis investigaciones. El que haya pedido tu identidad es la pieza final que necesitaba, para confirmar lo podrida que está la Policía Internacional Pokémon… -comentó Looker, un resentimiento muy fuerte creciendo en su interior-. Un Director de la Policía Internacional Pokémon… no se toma las molestias de convertirse en un simple informante para grupos criminales, a no ser que lo hiciera para proteger al que le paga la nómina –sentenció Looker, lo que llamó bastante la atención de Leaf.

Silph Co. Área de celdas.

-Cuando llegamos, los miembros del Equipo Rocket estaban derrotados y amordazados, los prisioneros no dijeron más, solo que una detective y otra reportera, acompañados de un administrador del Equipo Rocket, subieron a los pisos superiores, y algo sobre una bomba –le explicaba uno de los agentes a Nanu, quien miraba a los derrotados miembros del Equipo Rocket y a sus Pokémon, todos ya en custodia de la Policía Internacional Pokémon. Los reporteros, antes prisioneros, parecían tener energías renovadas, y estaban ansiosos de revelar todo lo que habían visto al mundo-. Salvo el supuesto administrador, creo que tenemos a todos los miembros del Equipo Rocket. Podemos declarar a esta organización disuelta, Director Nanu –comentó el agente.

-¿Disuelta? Con qué poco se conforman, esto no es una banda clandestina de criminales de poca monta, y esta no es ni la cuarta parte de la organización –comentó Nanu con molestia, mirando a los miembros del Equipo Rocket amordazados-. Aunque admito que todos los puntos estratégicos en Kanto han quedado desmantelados, y con la liberación de los Mewtwo, ni hablar, se necesitaría demasiado para levantar a esta organización –susurró para sí mismo Nanu, y entonces se dirigió a sus agentes-. Los quiero encerrados en un lugar donde nadie sepa jamás de ellos –ordenó Nanu, sus agentes obedecieron-. Ah, y sobre los reporteros… aliméntenlos, que se den un baño, háganlos sentir atendidos… pero no pueden llamar a nadie, ni hablar con nadie, hasta que yo lo diga, ¿comprenden? –finalizó Nanu, y los reporteros fueron escoltados fuera de Silph Co.

-¿Procedemos al siguiente piso señor? ¿No prefiere esperar al escuadrón antibombas? –preguntó otro de sus agentes, pero Nanu ya caminaba perezosamente a las escaleras de servicio, subiendo al siguiente piso. Otros agentes intentaron ir detrás de él, pero el agente principal los detuvo- Alto. Si el Director Nanu no solicita que lo sigamos, se le deja solo, así es como funciona –les recordó el agente, y Nanu siguió por sí solo.

Llegado al piso 15, Nanu llegó ante las ruinas del laboratorio de clonación, donde su actitud calmada se perdió unos instantes mientras descubría a Anabel inconsciente en el suelo, aparentemente arrastrada hasta el lugar en el que yacía ya que cerca de ella se veía la suciedad indicando indicios de arrastre y montículos pequeños de escombros reunidos como si alguien hubiera excavado cerca del cuerpo de Anabel. Anabel no se movía, lo que hizo que Nanu se imaginara lo peor, pero su corazón volvió a latir en el momento en que Anabel, débilmente, comenzó a recuperar el conocimiento, y a usar lo que le quedaba de fuerzas para incorporarse, despertando sus sentidos, y colocándose rápidamente a la defensiva.

-¿Quién…? ¿Eres tú Yuuji…? –preguntó Anabel con uno de sus ojos cerrados por una herida sobre su ceja derecha, pero enfocando lo suficiente el ojo restante para ver a Nanu- ¿Tío Nanu? No eres exactamente la persona a la que esperaba ver… -comentó Anabel ya más tranquila.

-También me alegra verte, Anabel. ¿Tienes algo roto? –preguntó Nanu. Anabel lo negó con la cabeza- Excelente… ahora es cuando te reprendo severamente. ¿¡Qué crees que estabas pensando!? ¡Te casaste con Looker y vas por allí metiendo tus narices y sus narices en cosas de la Policía Internacional Pokémon como si no hubiera consecuencias! ¡Mira el desastre que tengo que limpiar por ustedes, par de ingratos! –se fastidió Nanu.

-Decídete, ¿estás enojado por mi matrimonio, o por meterme en asuntos de la Policía Internacional Pokémon sin decírtelo? –se molestó Anabel también, Nanu solo se cruzó de brazos, sumamente molesto- No es el momento de esta conversación. Antes necesito encontrar ayuda para Mary –viró su rostro Anabel en dirección a los restos de la mesa donde se habían refugiado de la explosión, Mary había sido recostada allí también por alguien. Nanu no tuvo que esperar mucho para recibir el nombre de a quien le debía el bienestar de su sobrina adoptiva-. Yuuji dijo que iría por ayuda, pero si tú estás aquí, deduzco que tuvo que huir para proteger a su acompañante –comentó Anabel, por lo que Nanu alzó una ceja-. Eso no es importante. Hay que llevar a Mary a que la atiendan. No tendré nada roto, pero no puedo arrastrarla hasta un médico, y solo tengo a Weavile conmigo, así que dependo de otros para atender a Mary –comentó Anabel.

-No… -comenzó Nanu, Anabel lo miró con curiosidad-. Ese es mi trabajo, no el tuyo. Además, hice un trato con Looker. Sales de aquí por la escalera de servicio, y nadie dirá absolutamente nada de que estuviste involucrada en esta tontería. Ahora vete, yo me encargaré de limpiar –se quejó Nanu. Anabel se molestó por aquello, pretendió quejarse, pero en lugar de hacerlo, comenzó a retirarse orgullosa, mientras Nanu revisaba a Mary-. Anabel… -comenzó Nanu tras pectarse de que Mary estaba bien, por lo que Anabel se detuvo momentáneamente-. Estoy orgulloso de ti… y deseo lo mejor para ti… pero Looker… debe aprender a no meter sus narices en mis asuntos. Si quieres que sigamos siendo una familia… debes convencerlo de dejar de antagonizar a la Policía Internacional Pokémon… nosotros somos los buenos, y ustedes siempre tendrán un lugar en la fuerza, mientras se apeguen a nuestros códigos… -finalizó Nanu.

-Claro… lo sé… -respondió Anabel bajando la mirada-. Te veré luego, Nanu –terminó Anabel, y se retiró del lugar, dejando a Nanu en el laboratorio de clonación, y caminando a la deteriorada computadora principal.

Tejado de Silph Co.

-Looker va a matarme en cuanto se entere de que dejé a Anabel y a Mary a su suerte por huir contigo –tras la confusión en la batalla entre los miembros del Equipo Rocket contra los reporteros con los Pokémon de Yuuji prestados, y tras calmar a Máxima y asegurarse de que Anabel no estaba en peligro mortal, Yuuji y su madre huyeron con Oddish y Flareon al techo de Silph Co. Ninguno de los dos supo por qué decidieron huir en dirección al techo, que era la peor elección posible, aunque en esos momentos, ya recostados en el suelo del techo de Silph Co. Y mirando al cielo que comenzaba a iluminarse trayendo consigo un nuevo día, con Oddish en brazos de Yuuji y Máxima usando a Flareon como almohada, al menos a ambos les pareció la elección correcta- Todo terminó, ¿no es cierto? –preguntó Yuuji desanimado.

-En parte… -respondió Máxima a las palabras de su hijo-. Tengo el Prisma Rojo, y Groudon parece que está ya más tranquilo. Creo que le sirvió el escucharnos hablar como si fuéramos una familia funcional –le comentó Máxima, lo que molestó a Yuuji-. Sabes que lamento profundamente haber estado encerrada en un psiquiátrico mientras tu padre recién salido de prisión te criaba, ¿no es así? De verdad intenté ser una buena madre… supongo que al menos tenías a Courtney, ella sí fue una madre para ti, no como yo… -admitió Máxima con tristeza.

-Estás neurótica, y mentalmente desquiciada, pero aun así eres mi madre, y te quiero como tal –agregó Yuuji apenado. Su Flareon, a quien Máxima usaba de almohada, hizo una mueca en dirección a Yuuji-. ¿De qué te ríes? –se quejó Yuuji.

-Oh vamos, yo también pienso que fue un lindo comentario –agregó Máxima sonriente-. La mayoría de las familias con miembros lunáticos que han estado internados en psiquiátricos, y que tienen antecedentes criminales, suelen cortar de tajo la relación familiar, Yuuji. No necesitas aceptar a toda tu familia, sé que no soy una buena madre –declaró Máxima.

-Sé que no eres una buena madre –comentó Yuuji, Máxima hizo una mueca-. Eres una criminal buscada en al menos tres regiones, me metes en cosas que un chico normal no debería hacer, estás desquiciada, no piensas las cosas, y en más de una ocasión haz puesto a muchas personas en peligro… -continuó Yuuji, Máxima continuó con sus muecas de descontento-. Pero, aun así, heme aquí, sintiéndome tan en paz por tan solo mirar el amanecer en el techo de un edificio que se viene abajo, mientras la policía no tarda en llegar y con el conocimiento de que abandoné a mi compañera a su suerte… la verdad es que estoy extrañamente tranquilo pese a todo, tal vez me siento un poco culpable, pero tú eras mi prioridad. ¿Por qué no podemos pasar más momentos madre e hijo como este? –preguntó Yuuji.

-¿Momentos madre e hijo dices? Debes estar falto de neuronas si después de todas estas tonterías en lugar de odiarme me haces sentir como que genuinamente te importo… -se incorporó un poco Máxima, hasta sentarse y virarse para ver a Yuuji, quien se incorporó de igual manera para verla-. Seamos claros en algo… no me odias… -comentó Máxima.

-No hubiera abandonado mi viaje Pokémon para intentar salvarte de ir presa si fuera el caso. ¿Creías que solo vine por el profesor afeminado? Si me importa, pero no tanto para meterme en estos problemas –declaró Yuuji, ganándose un coscorrón de parte de su madre.

-Al afeminado me lo respetas… y en verdad que necesitas poner en orden tus prioridades. Abandonar a tu compañera no fue para nada responsable, aún si esa compañera tuviera de prioridad enjuiciarme por mis crímenes –se quejó Máxima, mientras Yuuji se frotaba la adolorida cabeza por el coscorrón-. Anteponerlo todo, a tus amigos, y la seguridad del mundo, ¿por tu madre? Vaya, algunos lo llamarían egoísta. Yo pienso que fue sumamente egoísta –se quejó Máxima, Yuuji solo viró el rostro para no admitir que muy probablemente tenía sus prioridades muy cuestionablemente erradas-. Sobre si esto se terminó… la verdad no pensé que llegaría tan lejos. Pensaba que Groudon iba a obligarme a ponerle fin, y que habría cierto líder criminal carbonizado… la realidad es que, ni Groudon me obligó a terminar el trabajo, ni dicho líder criminal está carbonizado. ¿Dónde me deja eso? –preguntó Máxima, tomando un montón de trapos rojos en los que se encontraba amarrado el Prisma Rojo- Si vuelvo a Hoenn con el Prisma Rojo, salvo a Brendan y a Groudon Primigenio, no se acaba la vida en la tierra ni nada de lo que inició el Equipo Rocket… pero… con Giovanni aún con vida, no puedo regresar a tener una vida normal. Lo siento Yuuji, pero soy una criminal, haya tenido buenas intenciones o no, así que, no puedo ser tu madre… en realidad, se suponía que Courtney debía adoptarte cuando esto terminara, no planeaba volver, y antes de que te hagas ideas, no es porque no quiera, es porque no puedo… no hay forma alguna de que yo tenga una vida normal… solo quiero que tú tengas una vida normal… -finalizó Máxima.

-En eso ambos estamos de acuerdo. No estoy hecho para ser un agente especial –se quejó Yuuji, Máxima asintió-. Tú si… -comentó, Máxima hizo una mueca-. ¿Quieres arreglar las cosas y que yo esté orgulloso de ti? Porque sabes que te amo, de allí a estar orgulloso de lo que haces, bueno, no estoy muy orgulloso –confesó Yuuji, Máxima volvió a hacer una mueca-. Únete a Looker… es lo más cercano a una vida normal a la que puedes aspirar… -comentó Yuuji.

-Oh sí, solo debo ir, tocar la puerta y decir: "hola detective, ¿ya sanó su pierna? Por cierto, perdón por casi causar su muerte y la de su esposa en varias ocasiones. Ahora que eso ha quedado arreglado, ¿me da trabajo? Solo debemos olvidar todo mi historial criminal, incluyéndose, pero no limitándose a, hacer estallar tres importantes edificios en ataques que podrían o no considerarse terroristas" Looker jamás me admitiría en el bando de los buenos, Yuuji –comentó Máxima, Yuuji solo sonrió-. No me digas que… ¿ya hablaste esto con él? –preguntó Máxima.

-Y si lo hice, ¿serás una agente especial? Porque, eso me haría sentirme muy orgulloso de ti –sonrió Yuuji divertido, Máxima intentó decir algo, pero nada se le venía a la mente-. Gracias estaría bien… -comentó Yuuji.

-Gracias… no es suficiente –respondió Máxima, abrazando a Yuuji, quien le regresó el abrazo con fuerza-. Está bien… Yuuji… regresaré el Prisma Rojo a Brendan… dejaré al Equipo Magma en manos de Courtney para que continúe el ideal de ambientalismo de tu padre… y, si Looker no está increíblemente molesto del hecho de que abandonaste a su esposa en las ruinas de un laboratorio de clonación Pokémon… -se burló Máxima, preocupando a Yuuji aún más-. Hablaré con Looker… aunque no te prometo no volverme a meter en problemas –sonrió ella.

-Madre… me preocuparía si no te metieras en alguna barbaridad… rayos, esto es lo que se siente ser Zawako… supongo que debo ser más comprensivo de lo que la hago sufrir, no como cierta madre desnaturalizada –se burló Yuuji, Máxima se burló de él de igual manera-. ¿Ahora qué? Estamos en el tejado, y la policía no debe tardar en llegar –comentó Yuuji.

-Estamos descerebrados por venir al techo para escapar, ¿no es así? –preguntó Máxima, y Yuuji asintió- Bueno, tú estarás bien, tienes contactos con los detectives, y yo… tengo una habitación rentada a nombre de Tabitha en el Hotel Real de la Avenida Corporativa –miró Máxima al hotel, y Yuuji se escandalizó-. Definitivamente me voy a romper algo –sonrió Máxima.

-¿¡Estás demente!? –se quejó Yuuji, Máxima asintió con una sonrisa, Yuuji solo suspiró, y desistió de intentar hacerla entrar en razón- ¿Al menos Tabitha conoce tu grandioso plan de escape? –Máxima volvió a asentir- Esta bien. Flareon… cuida a mamá por mí –pidió Yuuji, Flareon asintió en ese momento.

-Oh no, Flareon ya está muy viejo para este tipo de emociones –declaró Máxima, y tanto Flareon como Yuuji miraron a la mujer-. Si no quieres usarlo para tu competencia de liga, está bien… pero prefiero que tengas una parte de mí contigo. Cuídense mucho los dos –comentó Máxima, corriendo entonces hasta el otro extremo del edificio, y regresando a toda velocidad, saltando, escandalizando a Yuuji, a Oddish y a Flareon, y aterrizando sobre un Charizard en pleno vuelo-. ¡Caíste! –se burló Máxima mientras volaba sobre lomos de su Charizard, mientras Yuuji, ya un manojo de ira, gritaba incoherencias en dirección a su madre- Controla esa ira Yuuji, créeme, puede ser muy destructiva –se burló Máxima tras unas cuantas piruetas.

-¡Cambié de opinión! ¡Eres la madre más demente de toda la historia! –la apuntó Yuuji, Máxima solo sonrió con fuerza, mientras los ojos de Yuuji comenzaban a humedecerse- ¡Y no puedo esperar por volverte a ver! Cuídate… -terminó Yuuji, secándose las lágrimas.

-Esa es mi línea, hijo imbécil. Cuídate tú también… -terminó Máxima, volando lejos con su Charizard, justo a tiempo para que Nanu llegara al techo, y la viera volando lejos. Nanu tomó un comunicador de su cinturón, notando también a Yuuji en la azotea con Oddish al hombro, y con Flareon gruñendo en su dirección.

-Aquí Nanu, la azotea está despejada –habló Nanu, llamando la atención de Yuuji-. ¿El Charizard? Son solo mirones, déjenlo en paz. Cuando yo digo que un área está asegurada, no quiero que me contradigan, ¿ha quedado claro? –preguntó Nanu, y después colgó el comunicador- Usa las escaleras de emergencia, habrá un agente esperando solo para vigilar que nadie te intervenga. Pasarás por el callejón, y entrarás por la puerta de servicio del hotel. No sabes nada, no viste nada, si alguien pregunta, ni siquiera sabes lo que es Silph Co. ¿Ha quedado claro, o debo hacer una aclaración sobre cierto Charizard? Y te advierto que no me gusta retractarme –finalizó Nanu, y Yuuji lo miró con desprecio-. Así es, mocoso. O sigues mi juego o yo haré el tuyo imposible. Tómalo o déjalo, pero decide ya, que no me gusta que me cobren favores del pasado, y estoy a nada de olvidarme de las cordialidades –sentenció Nanu, y tras un intercambio de miradas de amenaza, Yuuji se retiró a las escaleras de emergencia.

Hotel Real de la Avenida Corporativa. Habitación de Zawako.

Gracias a Nanu, quien no lo hizo de buena gana, Yuuji logró regresar sano y salvo al hotel, con Oddish en brazos, y ambos con rostros de nerviosismo, mientras fuera de las puertas abiertas de una de las habitaciones, cierta chica con un tembloroso Torchic en brazos, miraba a Yuuji con una mezcla de coraje y alivio.

-Zawako… me asustas… es imposible para mí saber si estás molesta, triste, aliviada, o todas las anteriores… ¿qué se supone que debo sentir en este momento además de un profundo terror porque te de un ataque? –preguntó Yuuji aterrado.

-¡Idiota! –gritó Zawako, asustando a Yuuji aún más, pero lo que no se esperó Yuuji fue recibir un fuerte abrazo de Zawako, quien además lo besó con fuerza- ¡Estaba increíblemente preocupada! ¿Por qué tardaste tanto? –preguntó ella molesta, pero sin romper el abrazo.

-Bueno, perdón, la próxima vez que me vaya de infiltrado me aseguraré de decirle a los malos que mi novia me quiere de regreso antes de las 10 o algo así –se fastidió Yuuji, pero desistió de enojarse cuando Zawako lo miró con ojos llorosos-. Ya estoy aquí… perdón por preocuparte –agregó Yuuji, Zawako asintió-. ¿Y Torchic? –preguntó Yuuji, sintiendo entonces los débiles arañazos de su Pokémon, quien había quedado aplastado, igual que Oddish, tras el abrazo de Zawako- Muy mal Torchic, no perteneces siquiera al grupo de huevos de Oddish –se burló Yuuji.

-Oh cielos, Kaori… -se preocupó Zawako, cuando tras desprenderse del abrazo, tanto Zawako como Yuuji notaron a Torchic y a Oddish aplastados con pico y labios unidos tras ser aplastados-. Bueno, sería una mala madre si no aprobara la relación –se burló un poco Zawako, pero la molesta de Oddish cacheteó a Torchic con su hoja-. Oh vaya –se preocupó Zawako, y tanto ella como Yuuji rieron ante lo ocurrido.

-Me alegra que al menos algunas cosas hayan regresado a la normalidad –comentó Anabel, quien llevaba una toalla amarrada alrededor de su cabello pese a vestir su ropa de diario, lo que significaba que no hace mucho había salido de bañarse-. Lamento la irrupción en la habitación de Zawako, ya estamos levantando la oficina, y gracias por dejarme bañarme aquí, la tina es fabulosa –sonrió Anabel, pero entonces ella y Yuuji intercambiaron miradas, con Yuuji increíblemente preocupado-. Espero que de tu lado las cosas hayan salido mejor que del mío… -se apenó Anabel.

-¿Eh? –comentó Yuuji, y después se escandalizó- ¿No estás enfadada por…? –intentó decir Yuuji, recordando que abandonó a Anabel a su suerte por huir con su madre al tejado. Anabel solo colocó su dedo sobre sus labios silenciándolo. Yuuji nerviosamente, solo se viró a ver a Looker- La… la misión… este… -comenzó Yuuji nervioso.

-Los resultados fueron variados, entre el éxito y el fracaso –respondió Looker, quien continuaba sentado guardando sus cosas en la mesita de té-. Perdimos contacto con ustedes, pero por lo que Anabel pudo compartirme, por la información que me proporcionó Tabitha, además de mi intervención, podemos concluir que no todo salió mal. El Equipo Rocket quedó desmantelado en la Región Kanto, se sospecha que hay grupos aislados, pero la Policía Internacional Pokémon los tiene identificados. Sin embargo, lo más importante, pese a no poder concluir que definitivamente no volveremos a escuchar del Equipo Rocket, es que te cercioraras, por órdenes de Anabel, de que Máxima escapara con el Prisma Rojo, por lo que la Policía Internacional Pokémon no irá tras de ella… -resumió Looker, Anabel asintió, guiñándole un ojo a Yuuji, lo que lo conmovió un poco-. Sobre tu participación en la misión… -comentó Looker, Yuuji se estremeció y sudó frio. Looker era un detective, aún con las palabras de Anabel, nada le decía a Yuuji que él no sospecharía la verdad, por lo que Yuuji se mostró sumamente intranquilo-. Fuiste una ayuda excepcional, y no desatendiste tu misión en ningún momento por priorizar tus problemas –Yuuji tragó saliva nerviosamente, Anabel continuó sonriendo en su dirección-. Como daño colateral, que no será fácilmente mitigado, todas las noticias están hablando de los "extraños Pokémon" que escaparon de Silph Co. El Profesor Oak ya se encuentra en conferencia intentando calmar a las masas, Leaf está con él, le ha explicado la situación, y se acordó tratar el tema como un re-descubrimiento de una especie Pokémon que se pensaba extinta, y la fuga masiva como un criadero Pokémon certificado que buscaba reintroducir a la especie. Claro que la población no se cree el cuento, pero es la versión oficial, y de momento, gracias al Profesor Oak, se abordará el tema con una prohibición de captura hasta que la especie se adapte sin contratiempos biológicos importantes –finalizó Looker.

-Todo lo que dijo sonó inmensamente complicado y no tengo idea de si es algo bueno o algo malo –declaró Yuuji, Anabel y Zawako sudaron frio por él-. ¿Qué hay del Equipo Rocket? –preguntó Yuuji, y Looker suspiró.

-La versión que se está dando al público, es que Silph Co. No tiene relación alguna con el Equipo Rocket, y que la explosión y posterior liberación de los Mewtwo, fue un ataque fallido del Equipo Rocket para apoderarse de la especie redescubierta, para venderlos en el mercado negro Pokémon a precios exagerados –le explicó Looker, Yuuji se molestó por aquella respuesta-. Todos los que estamos aquí sabemos la verdad… pero si la decimos, la Policía Internacional Pokémon no nos dejará en paz… odio decirlo, pero nos tienen silenciados –comentó Looker.

-Para poder evitar que Máxima y el Prisma Rojo cayeran en manos de la Policía Internacional Pokémon, fue necesario hacer un trato con ellos… -comenzó a explicarle Anabel-. Nosotros entregábamos el caso… y ellos daban la versión "oficial" que más conviniera a los intereses de su organización. Fue la única forma de que el Prisma Rojo y Máxima no fueran procesados –terminó.

-No voy a decir que no me conviene eso, pero… ¿no significa eso que alguien está protegiendo al Equipo Rocket aún ahora? –preguntó Yuuji, Zawako notó la tensión en la conversación, y se deprimió un poco por ella- Esto me ayuda a mí… básicamente termina con mis problemas. Entonces, ¿por qué presiento que los problemas apenas y están comenzando? –preguntó él.

-Tus problemas terminaron, Yuuji –comenzó Looker-. Los de Anabel y míos persisten, y han empeorado –comentó Looker, y Anabel bajó la mirada con preocupación-. A partir de este momento, puedes continuar con tu viaje Pokémon, e ignorar que todo esto pasó –le ofreció su mano Looker a Yuuji, quien la miró con preocupación-. Claro… hasta nuevo aviso… trabajas para mí, ¿no es así? –sonrió Looker, y Yuuji parpadeó un par de veces, miró a Anabel, y ella asintió mientras sonreía.

-Un pequeño desliz no nos saca del juego. Además, estamos conscientes del daño que hicimos –prosiguió Anabel, alegrando a Yuuji-. Puede que parezca que nos derrotaron, y que debemos conformarnos con la versión "oficial", pero lo que demostramos realmente, es que la Policía Internacional Pokémon es corrupta, y que tiene mucho que temer de nosotros, y del nuevo compañero en quien confío plenamente –terminó Anabel, conmoviendo a Yuuji, quien aceptó el apretón de manos de Looker-. Los atraparemos la próxima vez –finalizó ella, y ayudó a Looker a salir de la habitación de Zawako.

Ubicación desconocida.

-Entonces, señorita Mary… ¿estamos de acuerdo? –en alguno de los cuarteles secretos de la Policía Internacional Pokémon, dentro de una habitación oscura, Mary formaba parte de un interrogatorio por parte de Nanu. Sobre la mesa, había un conjunto de fotografías, mismas que causaban temor en Mary- Oh, no me vea así. Yo entiendo perfectamente que es tarea de los reporteros el buscar la verdad y hacérsela conocer al mundo. Pero en ocasiones la verdad es dura, y puede generar pánico en las masas. Más ahora que está cerca de celebrarse la ceremonia de la Liga Pokémon, estoy seguro de que no quiere arruinar el evento. Yo tampoco quiero arruinar su carrera Mary, todos cometemos errores, todos queremos ocultarlos. Entonces Mary, quiero que me repita… ¿qué ocurrió en Silph Co.? –preguntó Nanu.

-Cubríamos un reportaje… de varias semanas… sobre la introducción de una especie pensada extinta… de vuelta a la naturaleza… -comenzó Mary, lágrimas en sus ojos mientras miraba las fotografías sobre la mesa, Nanu comenzó a sonreír para sí mismo-. Nuestros jefes estaban enterados… era un reportaje confidencial… no podíamos decirle a nuestras familias ni amigos… así que no estábamos desaparecidos… estábamos trabajando… -continuó Mary, llorando con más fuerza-. Entonces… el Equipo Rocket atacó… los Pokémon escaparon… la policía nos salvó… -terminó Mary, y Nanu asintió.

-¿Qué hay de los daños al edificio? –continuó Nanu- Estaban dentro del edificio cuando ocurrieron. Todos vimos las inmensas rocas hirvientes. Seguro algo muy malo estaba pasando. ¿Qué puedes decirme al respecto? –preguntó Nanu.

-El Equipo Rocket… amenazó con derribar el edificio… si los científicos de Silph Co. No les entregaban a los Pokémon… -comentó Mary asustada, y Nanu asintió-. Ellos… usaron Pokémon de Tierra y Fuego para destruir el lugar, y obligar a los empleados de Silph Co. A darles acceso al área de crianza… -continuó Mary.

-Muy bien… ¿qué hay de los miembros del Alto Mando? Hubo quienes los vieron, en especial al Teniente Coronel Surge. Hay testigos visuales de que salió sobre un Magnezone de los pisos más altos. ¿Puedes decirme algo de eso? –continuó con el interrogatorio Nanu.

-Sabrina estaba hospedada en el hotel de al lado con su esposo Koga… el señor Blaine trabajaba con Silph Co. En la crianza de aquellos Pokémon. Y el Teniente Coronel Surge… él nos salvó, estaba allí como amigo de Blaine de visita, todos son buenas personas… -finalizó Mary, demacrada por el estrés, y mirando a Nanu con tristeza y miedo.

-Perfecto, mantén esa versión, Mary. Tú y tus amigos reporteros… -miró Nanu detrás de Mary, donde el resto de reporteros, abatidos por haber sido intervenidos de la misma manera, se encontraban sentados en una banca, todos con carpetas en sus manos con fotografías o información preocupante para ellos-. Y escúchenme bien todos ustedes. Si uno de ustedes, el que sea, se contradice de esta versión, todos lo pagan, y esta información que cuidadosamente recolectamos sobre ustedes, se filtra. Sus esposas sabrán con quienes viajan por negocio, sus jefes sabrán cuanto les deben a las nóminas tras pedir "prestamos" no autorizados, sus hijos sabrán que sus padres no siempre han sido buenos ciudadanos… y otras personas con reputaciones más… "limpias" –continuó Nanu, mirando a Mary fijamente-. Bueno, a veces hay que escarbar de más, pero el que busca encuentra, ¿no es así Mary? O al menos, eso es lo que quieres que tus "padres" crean –apuntó Nanu a una fotografía de la chica, junto a un extraño Pokémon que no existía en ese mundo-. Estaremos en contacto, "Mary", la Policía Internacional Pokémon nunca deja a los Faller descuidados –sonrió Nanu, y Mary lloró con mayor fuerza, mientras Nanu salía de la oficina en la que estaba, y tomaba su celular-. Está hecho… nadie vinculará a ninguno de los miembros del Alto Mando, ni a tu jefe, con el Equipo Rocket… -finalizó Nanu.

Ciudad Verde. Ubicación desconocida.

-Buen trabajo Nanu… -comentó alguien al teléfono. Alguien en una habitación similar a una habitación de hospital. Vestía un traje blanco, y tenía el cabello azul suave-. El jefe estará complacido por todas tus atenciones. Le informaré de todo en cuanto esté mejor de salud –terminó el hombre, colgando su teléfono-. Está hecho, amo Giovanni –terminó el hombre.

-Excelente, Archer –respondió Giovanni, el líder autentico del Equipo Rocket, sentado en su cama de hospital, con medio rostro cubierto de vendajes, y una mirada de odio en su ojo descubierto- ¿Qué hay de la mujer? ¿Nanu dijo algo sobre ella? –preguntó Giovanni.

-Nada, mi señor –le respondió Archer, molestando a Giovanni aún más-. Máxima nuevamente nos ha eludido. Además de que hemos perdido contacto con Blaine, Koga, y Sabrina –sentenció Archer.

-Obviamente has perdido contacto con ese trio. De no ser por esa bruja de Sabrina, no hubiera entrado en coma. Es solo porque la malnacida salió del radio en que sus poderes me afectan, que he despertado –se quejó Giovanni, viendo una Master Bola en la cómoda al lado de su cama-. Esa bruja… el Mewtwo que entrenó me traicionó, y por ello el malnacido se quedará encerrado hasta que obtenga la Mewtwonita que creó Blaine para controlarlo. ¿Lo has localizado? –preguntó Giovanni, sumamente molesto.

-Sé que frecuenta la Cueva Celeste, tenemos la misma rodeada con los pocos miembros que nos quedan –le comentó Archer, Giovanni asintió-. Mi señor, lamento tener que darle aún más malas noticias, pero… el Equipo Rocket está acabado. ¿Qué planea hacer ahora? –preguntó Archer.

-Primero, Archer, recuperar mi reputación ante los ojos del mundo, y sé cómo voy a hacerlo –comentó Giovanni, mientras la perilla de la puerta de su habitación comenzaba a girar-. Una vez que mi reputación quede limpia, levantaré un imperio más grande que el Equipo Rocket –finalizó, y por la puerta entró una bella mujer rubia, vistiendo un traje tradicional de color amarillo, leggings negros, y su cabello amarrado en una coleta.

-Lamento interrumpirlo, señor Giovanni, pero mi esposo llamó. Quiere saber cómo se encuentra, además de que le traigo el desayuno. Debe estar hambriento tras haber estado en coma tanto tiempo –sonrió la bella mujer, Giovanni le regresó la sonrisa.

-Ah, mi querida Yellow, tú y tu esposo Red siempre tan serviciales, me encuentro muy bien, gracias –sonrió Giovanni, alegrando a Yellow, y fastidiando a Archer, quien hizo una mueca-. Me siento de maravilla, y estoy impaciente de poder hablar con mi querido amigo Red, y espero que tu marido no se moleste cuando le diga, que he decidido, convertirme en el próximo Campeón Regional de Kanto –sonrió Giovanni, Archer escupió su bebida, y Yellow, parpadeó un par de veces en señal de incredulidad.

Esta historia continuará…