Antes de que me digan que los extrañan, Looker y Anabel se tomaron unas vacaciones, unas muy merecidas vacaciones, y hablando de vacaciones, su muy estimado autor hoy sale de vacaciones, así que, es probable que tarde un poco más de la cuenta en actualizar, lo siento, pero el descanso viene primero. Ahora, tengo que ir a hacer mis maletas, por lo que contestaré reviews y los dejaré con su lectura.
liuterazagui: Zawako definitivamente sabe darle un toque distinto a la historia, cuando hay un capítulo enfocado en Yuuji es más con tintes comunes de la serie, el entrenador que quiere ser campeón, y si nos desviamos a Looker y a Anabel entramos en el ámbito policiaco y la acción, pero Zawako le da un tono muy diferente, mi esposa Ana, en quien está inspirada Zawako, solía decir: "Pokémon es Introducción a la Biología para niños", y bueno, todo el personaje de Zawako gira alrededor de eso. Pero el personaje de Zawako también se divide en dos vertientes, una científica, y una un tanto… no lo sé, ¿mágica? En este capítulo abarcamos en gran medida la vertiente científica, pero también quiero darle un poco de protagonismo al otro tinte "mágico", así que enfocaremos una muy pequeña parte de este capítulo a eso. Tengo curiosidad por la serie que mencionas, espero hayas recordado el nombre ya. Y vaya, Zawako estará feliz de saber que hay otro fan de Slowpoke, que simpático y curioso. Igglybuff y Cleffa aún no tendrán mucho desarrollo, lo estoy planeando, pero no quiero que el desarrollo de Zawako como entrenadora se vea muy apelmazado, así que tendré que dejar a esas dos en segundo plano para concentrarme en un nuevo mini arco argumental más enfocado en Dratini, quien va a ser muy importante en el desarrollo de entrenadora de Zawako, por razones que explicaré en capítulos futuros. Conozco la historia del científico del gato, y bueno, no quiero herir susceptibilidades, pero los gatos son un problema muy serio si no están bien supervisados, de hecho, si la memoria no me falla agregué un poco de eso en este capítulo. Sobre el papel de Mewtwo, estoy trabajando en ello, pero sí considero que podría llegar a compararse con tener un Dragonite. Los Mewtwo como dices, están debilitados artificialmente, siendo Mewtwo-01 el único con los poderes al 100%, aunque también me interesa dejar en claro que las Mewtwonit restauran mientras estén Megaevolucionados el poder de Mewtwo, pero eso será mucho después. Sobre Looker y Anabel, este episodio descansan, pero ya les estoy planeando su nuevo arco argumental, y sobre Lusamine, tengo planes para ella, solo no he terminado de concretarlos del todo, tal vez sea muy pronto para considerarla "curada". Blaine, él también creo que será recurrente, me cae muy bien. Espero que disfrutes este capítulo.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 34: El sendero de camino laberinto.
Región Kanto. Ruta 12. Posada el Gurú de la Pesca. Área de Videoteléfonos.
-¡No! ¡Sphinx no! ¡Acaba de evolucionar! ¡Al menos déjame disfrutarlo un poco! –en la recepción de la Posada el Gurú de la Pesca, Zawako forcejeaba con Christie, quien tenía la Pokébola de Venomoth en su mano, e intentaba colocarla en la máquina transportadora, mientras Lusamine, en pantalla del videoteléfono, parpadeaba un par de veces sin entender realmente lo que estaba ocurriendo- Vamos, Christie, prometo esforzarme mucho entrenando a Kaori y a Mei, pero déjame conservar a Sphinx –suplicaba Zawako, haciendo una escena en el Centro Pokémon, una escena ante la cual Espeon se tapaba el rostro con su pata por la vergüenza, mientras el Torchic de Yuuji le colocaba su patita sobre la espalda como una forma de decirle que comprendía su dolor-. ¡Déjame al menos disfrutarlo unos días! –suplicó ella.
-¡Basta Zawako! ¡Es por tu bien! –insistía Christie, estirándose lo más que podía para mantener la Pokébola de Venonath en alto, Zawako era más bajita que Christie, por lo que incluso si recurría a intentar saltar para alcanzar la Pokébola, no llegaba muy alto- Esta mañana pretendía darte el beneficio de la duda y permitirte entrenar a Venomoth, pero entonces me enteré de que convenciste a Yuuji de ir a buscarte un Slowpoke. Si no puedes capturar tus propios Pokémon, no puedo confiarte el entrenamiento de Venomoth todavía –insistió Christie.
-Pero Christie, yo capturé a Mei –suplicó Zawako-. Si le pedía a Yuuji ayuda para capturar a un Slowpoke es específicamente porque no sé nadar… y por el hecho de que terminé horriblemente decepcionada del resultado de ayer… -se quejó Zawako, Christie sudó frio, y en pantalla, una de las cejas de Lusamine tembló un par de veces.
-Déjame ver si entiendo… -comenzó Lusamine-. Ayer buscabas un Slowpoke, pero accidentalmente terminaste capturando a un Dratini, uno de los Pokémon más raros que existen –comenzó Lusamine, y Zawako asintió un par de veces-. Y en lugar de estar feliz por la increíble captura… ¿estás decepcionada y le pediste a Yuuji que fuera a conseguirte un Slowpoke, a pesar de tener ya a un Dratini? –continuó en las indagatorias Lusamine, y Zawako volvió a asentir- Abriendo transferencia, estoy lista para recibir a Venomoth… -agregó Lusamine de forma monótona.
-¿Qué? Lusamine, también quiero a Mei, pero de verdad quiero un Slowpoke –insistió Zawako. En la distracción, Christie logró colocar la Pokébola de Venomoth en la transportadora, por lo que esta fue transportada rápidamente. En pantalla, tras recibir la Pokébola, Lusamine abrió la misma, y Venomoth, sorprendido, viró a ver la pantalla con ojos llorosos, mismos que Zawako compartía-. ¡Ellas me obligaron! ¡Yo no quería! ¡Veno moth veno! ¡Veno moth moth! –enunció Zawako, pegando su frente a la pantalla mientras Venomoth hacía lo mismo que ella.
-Zawako, me estás avergonzando, y a Eevoli también –apuntó Christie. Espeon se quejó en el idioma Pokémon. Zawako solo se separó de la pantalla con tristeza-. Gracias por el apoyo, Lusamine. Realmente necesitaba separar a Zawako de ese Venomoth –comentó Christie.
-Normalmente pensaría que eres cruel, pero con solo ver a Venomoth, creo que entiendo tu razonamiento… ¿ansiedad por separación? –preguntó Lusamine, y Christie asintió- Aun pienso que eres un poco extrema, pero entiendo que es por el bien de Zawako –concluyó Lusamine.
-Si no mejora, te enviaremos a Eevoli también –comentó Christie, y ante el comentario, Zawako inmediatamente levantó a Espeon y comenzó a abrazarla con fuerza-. Puedes verme feo todo lo que quieras, Zawako. Pero lo que hago lo hago por tu bien, eres demasiado dependiente de Venomoth, y no me refiero a nivel batalla, esta mañana te estaba haciendo la maleta, es un Pokémon, no un mayordomo –sentenció Christie.
-Lo dices por celos de que tus Pokémon no hacen más que asustar a los demás. Yo me esforcé por enseñarle a Sphinx a ser así de servicial –recriminó Zawako, Christie solo suspiró incomodada por la aparente bipolaridad de Zawako, que iba de ser un paño de lágrimas a dar respuestas molestas y arrogantes como aquella en un parpadeo-. Envidia es lo que tienes, porque tienes que guardar todas tus cosas tú misma… envidiosa… -continuó Zawako, dándole la espalda a Christie mientras continuaba abrazando a Espeon.
-Claro Zawako, soy una envidiosa y por eso quiero que seas una entrenadora que se haga respetar –agregó Christie sarcásticamente, antes de regresar su atención a la pantalla-. Lusamine, ¿verdad? Muchas gracias por el apoyo, debo colgar ya que Zawako parece muy enojada y no piensa despedirse –comentó Christie.
-Adiós Zawako, cuidaré bien de Sphinx –declaró Lusamine, Venomoth se pegó una vez más a la pantalla a manera de súplica-. Sphinx, estás llenando la pantalla de tus escamas, hazte a un lado –continuó Lusamine, intentando quitar a Venomoth de la pantalla, Christie dedujo que lo mejor era terminar con la llamada, y así lo hizo.
-Perfecto, ya que eso ha quedado resuelto, iremos a buscar a Yuuji. No debiste pedirle que fuera a buscarte un Slowpoke. Un entrenador que se respeta captura a sus propios Pokémon –reprendió Christie, Zawako solo hizo una mueca de descontento, pero el mismo pasó a segundo plano, cuando por las puertas de entrada a la posada, un Poliwhirl entraba aterrado y gritando mientras corría aparentemente buscando a alguien.
-Es el Poliwhirl de Yuuji –comentó Zawako, el Poliwhirl de Yuuji la escuchó, corrió en su dirección, y comenzó a mover sus brazos de arriba a abajo rápidamente mientras intentaba comunicarse con Zawako-. Más despacio, más despacio, aún no soy fluida en Poliwhirl, me cosquillea la lengua por el esfuerzo de hablar Poliwhirl –comentó Zawako, pero Poliwhirl estaba muy nervioso, lo que comenzó a poner nerviosa a Zawako también-. ¿Dónde está Yuuji? –preguntó Zawako, Poliwhirl continuó contándole, lo que los presentes veían con extrañeza, todos menos Christie, quien sabía de las habilidades de Zawako- ¿Herido? ¿Dónde? –exclamó Zawako, Christie la escuchó y comenzó a preocuparse, al igual que Torchic, quien comenzó a graznar desesperadamente- No… ¡Yuuji! –exclamó Zawako tras escuchar a Poliwhirl, levantó a Torchic, y corrió siguiendo a Poliwhirl fuera de la posada y por el puente de madera y con Espeon siguiéndola de cerca. Christie intentó seguirla de igual manera, pero lo hizo a un ritmo más lento pues su vestido al estilo gótico antiguo no le permitía correr con facilidad. Mientras tanto, Zawako continuaba indagando en lo que había ocurrido mientras le preguntaba a Poliwhirl al respecto- ¿Gyarados? No hay Gyarados en la Ruta 12 en estas fechas, este es un rio de agua dulce, los Gyarados prefieren el agua salada –intentó decir Zawako, cuando un inmenso Gyarados se alzó del agua asustándola a ella, y a los turistas, quienes corrieron asustados a buscar refugio no solo de un Gyarados, sino de todo un cardumen-. Los Gyarados son Pokémon solitarios, ¿por qué hay tantos? ¿Qué hacen en un rio de agua dulce? –se preguntó Zawako, pero lo más importante era encontrar a Yuuji- ¿Por dónde? –preguntó Zawako, pero Torchic se zafó de sus brazos, sabiendo perfectamente dónde estaba Yuuji, encontrándolo tras saltar del puente y aterrizar torpemente sobre suelo fangoso, Yuuji estaba a un par de metros de donde Torchic había caído, tosiendo agua a orillas del rio- ¡Yuuji! –gritó Zawako, bajó las escaleras de madera, y fue a donde Yuuji, quien tenía las rodillas ensangrentadas, además de que estaba cubierto de diversos raspones por todo su cuerpo- ¿Estás bien? ¿Qué ocurrió? –preguntó asustada.
-Son solo raspones… estoy bien –se levantó Yuuji débilmente, pero Zawako no pensaba que estuviera del todo bien y prefirió ayudarle a sentarse. Poliwhirl a su lado comenzó con una serie de disculpas, al menos Zawako entendía que eran disculpas. Yuuji afortunadamente no necesitó traducción-. Tranquilo, Poliwhirl. He nadado con Sharpedo antes, en Hoenn. Si ellos no pudieron conmigo, un maremoto de Gyarados asustados no va a ahogarme –enunció Yuuji, pero un eructo de su parte demostró que había tragado demasiada agua-. Al menos es agua dulce –se quejó él.
-¡Yuuji! –escucharon ambos a Christie, quien llegó asustada de igual manera y tras haber forcejeado con su vestido por un buen rato- ¿Qué ocurrió? ¿Estás bien? ¡Vimos a un grupo muy numeroso de Gyarados nadando rio arriba! –se preocupó Christie, notando entonces los raspones en todo el cuerpo de Yuuji.
-Estoy bien, no sé lo que pasó, pero afortunadamente era el único en el rio cuando ocurrió –les mencionó Yuuji, limpiándose algo de la sangre de sus raspones-. Nadaba junto a Poliwhirl buscando un Slowpoke para Zawako, pero por más que buscábamos no los encontrábamos. En realidad, no encontrábamos ningún tipo de Pokémon, el rio estaba vacío. O al menos parecía vacío antes de que un grupo numeroso de Gyarados pasara nadando a toda velocidad. Logré ordenarle a Poliwhirl que se pusiera a cubierto, yo terminé rodando por el rio mientras la corriente de los Gyarados me zarandeaba por todas partes. Es extraño, no se supone que haya Gyarados en este rio. ¿O sí? –preguntó Yuuji.
-No en estas épocas del año cuando la temperatura comienza a bajar –le explicó Zawako, con un tono de voz algo deprimido-. En estas fechas, los Gyarados deberían viajar al suroeste, a mar abierto, buscando aguas cálidas. Estamos a mediados del otoño, las temperaturas marítimas están disminuyendo rápidamente, el que los Gyarados hayan regresado a los ríos no es natural. Solo viajan por los ríos previo a la temporada de apareamiento, por eso los ríos siempre están llenos de Magikarp cuando inicia el verano –le explicó Zawako.
-Primero un Dratini en una ruta que no frecuenta, y ahora Gyarados viajando rio arriba a solo un mes de que inicie el invierno. ¿Qué está pasando? –se quejó Yuuji, pero tras notar la mirada de preocupación de Zawako, tuvo un mal presentimiento. Intentó preguntarle a Zawako al respecto, pero el celular de Zawako sonó antes de que pudiera hacerlo.
-Es el Profesor Oak… -comentó Zawako con tristeza, tomando el teléfono, y atendiendo a la llamada-. ¿Hola? –comenzó Zawako, del otro lado de la línea se escuchaba la voz agitada de Gary Oak- Estoy enterada… buscaré una sala en la posada donde me hospedo, y estaré lista para la llamada… -prosiguió Zawako, más tras recibir instrucciones adicionales, miró en dirección a Yuuji con sorpresa-. ¿Yuuji también? Pero él no es Biólogo Pokémon –comentó Zawako sorprendida, y tanto ella como Yuuji, parpadearon un par de veces.
Posada el Guru de la Pesca. Sala de Juntas.
No hubo tiempo siquiera para que Yuuji se cambiara a su ropa de diario, tomó la primera camisa que encontró, y siguió a Zawako a la sala de juntas que le habían proporcionado en la recepción con ayuda de Christie. La líder de gimnasio ingresó junto con ellos a la sala de juntas, más que nada porque a Zawako le pareció grosero que, si Yuuji estaba invitado a la reunión, Christie se quedara fuera siendo que ella era la que pagaba el hospedaje. Una vez que el pequeño grupo estuvo reunido en la sala de juntas, Zawako torpemente intentó conectar su laptop a los proyectores de la sala, sin conseguirlo, por lo que Yuuji, quien era más diestro con la tecnología, tuvo que intervenir y ayudar con la conexión. Más tardó Yuuji en conectar el proyector, que el Profesor Oak en aparecer en pantalla con una mirada de decepción y molestia.
-Tengo que decir que, aún con el currículo que manejas tan favorable, me encuentro bastante desilusionado de ti, Zawako –antes siquiera de saludarla, el Profesor Oak fue directo al grano con la reprimenda, lo que preocupó a Zawako. Apenas empezaba la reunión y ya habían empezado mal-. Espero que al menos estés consiente del desastre que ocasionaste con tu debilidad de corazón –insistió Gary, Zawako no podía decir nada para defenderse. Yuuji, molesto por las palabras de Gary, adicionado a su desprecio por los Oak, intentó intervenir, cuando una segunda pantalla de sesión se abrió interrumpiéndolo.
-Eso es demasiado duro, Profesor Oak, no es la primera, y seguramente no será la última vez, que los Pokémon cambian sus hábitos por culpa del ser humano –exclamó la voz en la segunda pantalla, que aún no se conectaba correctamente, por lo que era solo voz la que transmitía, pero la voz era fácilmente identificable por Yuuji, quien abrió su boca sorprendido, y no pudo ocultar su sorpresa cuando la pantalla se desplegó por completo-. ¡Ya estoy visible y soy hermoso! –se desplegó en pantalla la imagen del Profesor Birch, incomodando a Zawako, a Christie, y a Gary, pero alegrando a Yuuji- ¿Cómo está mi repulsivo estudiante con deficientes conocimientos sobre moda? –insultó el Profesor Birch.
-Mejor que usted, Profesor Afeminado –regresó el insulto Yuuji, aunque con una sonrisa en su rostro. Brendan Birch sonrió de oreja a oreja, y colocó su mano derecha sobre su pecho, en el lugar donde se encontraba su corazón-. Me alegra verlo con bien… -agregó Yuuji conmovido.
-¡Por muy poco debo agregar! –agregó el Profesor Birch con molestia- ¡Te tomaste tu lindo tiempo con eso de tu viaje Pokémon por Kanto! Está bien que no había fecha límite aparente, pero Arceus, cada día que pasé sin el Prisma Rojo, fueron días de inmenso dolor… espero que entiendas que, aunque agradecido, sigo inmensamente molesto y te voy a castigar –apuntó Brendan, Yuuji tragó saliva con fuerza ante la ira reflejada en las palabras del Profesor Birch-. Pero todo a su debido tiempo. Por cierto, saludos, hija de mi maestro –saludó Brendan.
-No sabía que estaría en la llamada, Profesor Birch –reverenció Zawako, Brendan solo continuó con su excéntrica sonrisa-. Aprovecho que tengo la palabra para disculparme, pero me pareció grosero dejar a mi amiga Christie, la Líder de Gimnasio de Ciudad Lavanda, fuera de la llamada –comentó Zawako, notando entonces la vena saltada en la frente de Gary, misma que pasó a verse en la frente de Christie, mientras la rivalidad Agatha vs Oak se presentaba al parecer, también en la generación de Gary.
-Te vez igual de horrible que siempre, Christie –comentó Gary con un aura sombría, misma que rodeó a Christie, escandalizando a Zawako, ya que podía sentir las intenciones fantasmales emanando del cuerpo de su amiga-. ¿Cómo está tu madre? –preguntó Gary.
-Continúa con sus estudios sobre el vudú, aunque no estoy segura de qué tanto ha avanzado –sonrió malévolamente Christie-. Quiero decir, algunos atribuirían el dolor lumbar a la edad. ¿Ha sentido dolor lumbar últimamente, Profesor Oak? –preguntó Christie, Gary sintió aún más venas saltándose en su frente.
-Zawako, la próxima vez, antes de invitar a alguien a nuestras reuniones, haz el favor de discutirlo previamente conmigo, no sea que tenga a la hija de mi exnovia en llamadas incómodas –prosiguió Gary, y Zawako sintió aún más tensión por todo lo que ocurría, notando su error de invitar a Christie a la reunión-. Pero no es momento de todas estas tonterías, llamé a esta reunión, e invité al Profesor Brendan Birch por su conocimiento en el estudio de la migración Pokémon. Yuuji está invitado por sugerencia del Profesor Birch, aunque no entiendo qué puede aportar a la reunión –continuó Gary curioso.
-¿Aportar este? Nada de nada, es el peor de mis estudiantes, sus calificaciones son incluso para llorar –insultó Brendan, Yuuji comenzó a fastidiarse-. Solo quería presumirle que estoy de un excelente estado de salud, además de agradecerle por lo que ha hecho por mí –agregó Brendan con entusiasmo la última parte, lo que alegró a Yuuji-. Oh, y debo corregir un poco mi insulto anterior, Yuuji no es tan malo, es estudioso de la mitología Pokémon que, si bien no es mi fuerte, también es importante. Pero no venimos a hablar de eso, sino de la preocupante situación en Kanto. Zawako, me enteré de que cierto Pokémon, a quien ya tuve la oportunidad de conocer hace varios años, apareció en grandes números en la Región Kanto. ¿Es correcto? –preguntó Brendan, ya entrando en modo profesor.
-Es correcto, Profesor Birch –comenzó Zawako, mirando a Gary en pantalla, quien asintió y le permitió explicar-. Hace algunos días se registraron diversas explosiones en un laboratorio llamado Silph Co. De Ciudad Azafrán. No puedo entrar mucho en detalle, pero de ese laboratorio escaparon en números preocupantes varios ejemplares del Pokémon llamado Mewtwo –prosiguió Zawako, bajando la mirada-. Me enteré de que el protocolo habitual para manejar la situación, por parte de una conocida que trabajaba en el control de daños… -intentó explicar lo mejor que podía Zawako, sabiendo que no debía revelar información de más sobre el Equipo Rocket, o sobre los detectives, pero aceptando su responsabilidad en la situación-. Era el exterminio de los ejemplares que escaparon. Sin embargo… a sugerencia mía… no se inició con el protocolo de exterminio… comparé al Pokémon con los Magnamite y los Electrode, y la persona a la que me refiero, pero cuya identidad no puedo revelar, abortó el protocolo de exterminio –resumió ella.
-Uh… palabras clave para ocultarme la verdad, muy bien –sonrió Brendan, Zawako se apenó, y Gary se molestó-. En otras palabras, conocías a alguien importante en una misión de control de daños, pero la convenciste de no matar a los Mewtwo –dedujo Brendan, Zawako se apenó.
-Dejó que su corazón decidiera sobre su responsabilidad, y causó un desastre –reprendió Gary, Yuuji y Christie ya estaban inmensamente molestos, Espeon, quien no entendía a Gary, pero sentía perfectamente las emociones de Zawako, comenzaba a molestarse también, Torchic solo dormía anidado sobre una silla-. Un Biólogo Pokémon no interfiere. Sugiere sobre método de control poblacional y prevención de plagas, no compromete hábitats naturales enteros. Desde que esos Mewtwo escaparon, se han reportado avistamientos de Pokémon silvestres en lugares en los que no habitan habitualmente. Y solo ha pasado una semana del incidente. Imagina lo que pasará a largo plazo –insistió Gary.
-Colega, eres muy duro, relájate un poco –interrumpió Brendan, Gary solo se cruzó de brazos molesto-. Zawako, no voy a mentirte, el Profesor Oak tiene razones de peso para mostrar su molestia, algunos calificarían tus acciones de irresponsables –inició Brendan, Zawako bajó la cabeza, y asintió-. Pero yo las califico de humanas, y por eso estoy en esta llamada –continuó Brendan, y Zawako lo miró fijamente-. El Profesor Oak y yo ya tuvimos esta platica, y llegamos a la conclusión de que tanto él como yo, hubiéramos hecho lo mismo. El dilema moral nos vence como seres humanos, y así como es responsabilidad de los humanos el mantener un equilibrio que nos permita seguir existiendo como especie, y convivir con el mundo que nos rodea, es también nuestra responsabilidad permitir a la vida seguir su curso –declaró Brendan.
-En otras palabras, Zawako, tú no creaste a los Mewtwo, el impacto de su existencia se hubiera mostrado con o sin tu participación… -agregó Gary-. No te podemos culpar por haber sugerido su liberación, pero podemos culparte por la forma. Tienes mucho que aprender aún, y mucho que investigar para enmendar tus errores, pero Brendan tiene razón en decir que estando en la misma situación, con las mismas condiciones, seguramente hubiera obrado igual de mal –concluyó Gary, y aunque Zawako sabía que aún la estaba juzgando, se sintió un poco mejor al saber que Gary hubiera hecho lo mismo, aún si estaba mal-. El daño ya se hizo, ahora solo queda estudiarlo, y por ello he solicitado que el Profesor Brendan, que ya tiene experiencia en desastres como estos, te guíe un poco –comentó Gary.
-Eso sonó como si también me recriminaras a mí… -sudó frio Brendan, Gary no dijo nada, por lo que Brendan se aclaró la garganta medio molesto-. Si bueno, como Profesores Regionales que somos, es nuestra responsabilidad el analizar los cambios en nuestras respectivas regiones, y comunicarlos, así como sugerir medidas de control ante desastres. En estos momentos lo que está ocurriendo en la Región Kanto es que los Mewtwo están buscando un lugar al cual llamar hogar, y hasta que lo encuentren, y a falta de un depredador natural que se haga cargo de controlarlos, el desplazamiento de especies continuará sin control alguno –le explicó Brendan, y Zawako asintió esperando el resto de la explicación-. Pokémon como los Magnamite, los Voltorb y los Porygon, creados artificialmente o no, carecen de necesidades alimenticias comunes, por lo que no desplazan especies. Aun así, encontraron su hogar cerca de la Planta de Energía al norte de Ciudad Lavanda, y la Planta de Energía cercana a Ciudad Carmín –prosiguió Brendan, mostrando un mapa de Kanto en pantalla-. Los Porygon fueron otro caso aparte, viviendo en el ciberespacio y sin afectar a la fauna local. Lo que está pasando con los Mewtwo es diferente, por lo que es vital encontrar un hábitat para ellos, preferentemente uno controlable –agregó él.
-Afortunadamente, hay un hábitat en las cercanías con las condiciones perfectas, y con perfectas, me refiero a que pueden adaptarse a encajar con los Mewtwo –prosiguió Gary-. En Kanto existe una reserva natural protegida cuya función principal desde que fue fundada hace más de un siglo, es la de auxiliar a otras regiones en la reproducción de especies consideradas en peligro de extinción. Reserva natural que crea sus propios hábitats naturales, y donde Biólogos Pokémon de todo el mundo se reúnen para estudiar a especies exóticas. La Zona Safari –continuó Gary, mostrando en pantalla imágenes de la reserva-. Solo el 40% de las especies que existen actualmente en la Zona Safari de Ciudad Fucsia, son consideradas especies originarias de Kanto. El otro 60% de las especies fueron introducidas desde otras regiones para entrar en los programas de reproducción de la Zona Safari –le explicó Gary, lo que sorprendió a Zawako-. Los programas reproductivos de la Zona Safari resultaron ser tan efectivos, que pronto existió una sobrepoblación de especies introducidas en Kanto, suficiente para agregarlas a la Pokédex local. Incluso, la cantidad de especies que existen dentro de la reserva natural excede actualmente a la cantidad de la misma especie en otras regiones, lo que ha dado la concepción errónea a los Kantoneses de que Pokémon como Doduo, Exeggcute, Rhyhorn, Chansey, Kangaskhan, Scyther, Pinsir, Tauros, entre otros en los que incluyo a la mayoría de sus líneas evolutivas, son nativos de Kanto, siendo que en realidad todos ellos son especies introducidas –finalizó Gary.
-¿Introducidas? –preguntó Zawako, y comenzó a meditar al respecto- Lo entendería de Pokémon como Rhyhorn, Kangaskhan, Scyther y Pinsir que no existen fuera de la Zona Safari, pero he visto a Doduo y Exeggcute en otras partes de Kanto, sin mencionar a Chansey que está en cada Centro Pokémon de la región –prosiguió ella.
-Los Meowth también son una especie introducida que es originaria de los mares al norte de Galar, pero los hay por toda Kanto y se ven muy diferentes –le mostró Gary la imagen de un Meowth de Galar a Zawako, quien no los había visto antes-. Algunas especies Pokémon como los Doduo y, en una menor extensión Exeggcute, se adaptaron tanto a Kanto que pueden existir fuera de las reservas. Por otro lado, está Meowth, que fue introducido como mascota, y cuya introducción sin cuidado desplazó, e inclusive extinguió, a otras especies Pokémon en Kanto. Allí es donde entra la correcta introducción de especies –reprendió nuevamente Gary, y Zawako bajó la cabeza aceptando el regaño-. No es poco común que otros entrenadores posean Pokémon de la Zona Safari y realicen su viaje con ellos, después de todo hay un exceso de especies dentro de la Zona Zafari al no tener depredadores naturales al ser especies introducidas, pero se lleva un control estricto de ellos. Solo entrenadores que tengan al menos seis medallas pueden capturar un Pokémon de la Zona Safari legalmente, deben pagar una cuota por Pokémon capturado, y el Pokémon capturado se registra y se le da seguimiento constantemente, llegando incluso a incrustarse chips rastreadores bajo las pieles de estos Pokémon para evitar que se propaguen sin supervisión. Si un entrenador por alguna razón no puede hacerse cargo del Pokémon o desea liberarlo, este es reintroducido a la Zona Safari. Lo que esperamos de ti, Zawako, es que apliques el mismo control de cualquier Pokémon de la Zona Safari, a los Mewtwo, y para eso debes estudiarlos a fondo, y ayudar a los encargados de la reserva a construir un hábitat que sea de su agrado –terminó Gary.
-Y hasta que esto ocurra, el desplazamiento de especies se seguirá produciendo –prosiguió Brendan-. En estos momentos tenemos identificados la mayoría de los puntos de migración forzada de los Pokémon, como, por ejemplo, un cardumen de Gyarados con el que muy seguramente te topaste –volvió al mapa Brendan, señalando los movimientos de los Gyarados en el mapa-. De momento estas migraciones son pocas, y se están llevando a cabo los protocolos pertinentes para regresar a cada Pokémon a su hábitat natural, hábitats de los cuales los Mewtwo seguramente se están apropiando. Para evitar que esto escale a un nivel que ya no podamos controlar, es muy importante que el grupo de científicos que estamos formando, se reúna en la Zona Safari, y bajo tu cargo construyan el hábitat de los Mewtwo –señaló Brendan.
-¿¡A mí cargo!? –se apuntó Zawako a sí misma, Gary y Brendan se cruzaron de brazos al unísono, y asintieron un buen número de veces- Pero yo ni siquiera he terminado con mis estudios… no tengo ni título, ¿cómo voy a liderar a un equipo de científicos? –preguntó Zawako.
-Si tienes las capacidades de crear un desastre ecológico, tienes las capacidades de arreglarlo –agregó Gary monótonamente, Brendan solo sudó frio, pensando que Gary, en definitiva, era demasiado duro-. Ya que hemos terminado con este tema, pasamos al siguiente. Yuuji, también tienes un papel en todo esto a sugerencia de Brendan –comentó Gary, y Yuuji se apuntó a sí mismo en incredulidad.
-¡Te inscribí al programa de rescate y relocalización de especies! –agregó Brendan entusiasta, lo que fastidió a Yuuji, quien lo miró con molestia- No puedes quejarte… es parte del castigo por dejarme sufriendo por tanto tiempo mientras andabas de novio por Kanto –señaló Brendan.
-No viene a buscar novia, solo pasó, Profesor Afeminado –se molestó Yuuji, y esta vez fue Gary quien reaccionó con sorpresa al notar que Brendan permitía que le hablaran de esa manera-. ¿Qué hay que hacer? –se cruzó de brazos Yuuji.
-En la Zona Safari existe un equipo de trabajo que se dedica a monitorear, rescatar, y relocalizar especies exóticas, los mismos que pusieron el rastreador en el talón de Torchic –apuntó Brendan, Yuuji alzó a su Torchic, despertándolo, y girándolo de cabeza para verle la tobillera, lo que mareó a Torchic, quien molesto se incorporó y comenzó a picotear a Yuuji por el trato tan grosero que le daba-. Esa sí te la mereces –señaló Brendan, mientras Yuuji, molesto, estrujaba a Torchic y le daba un coscorrón-. Dejando el maltrato animal de lado, mientras Zawako trabaja con el equipo que estamos formando, alguien debe ayudar a capturar a los Mewtwo para relocalizarlos. No te estoy pidiendo que los captures a todos claro, solo que les des tu apoyo. Después de todo, necesitarán a un entrenador habilidoso para capturar a Pokémon tan fuertes que no están acostumbrados a cazar –sonrió Brendan.
-¿Habilidoso yo? –preguntó Yuuji, Brendan asintió, Yuuji sonrió entonces con orgullo- ¡Cuente conmigo, Profesor Birch! –saludó Yuuji militarmente, el ridículo de Brendan regresó el saludo militar, Zawako y Gary solo sudaron frio, aunque parte de Zawako deseaba que la relación profesor alumno que ella llevaba con Gary se pareciera al menos un poco a la de Yuuji y Brendan.
-Si… bueno, ya me fastidié de esta reunión –comentó Gary monótonamente-. Vayan a Ciudad Fucsia, reúnanse con sus respectivos equipos, y nos olemos luego –terminó Gary, colgando la sesión, aunque Zawako aún tenía demasiadas preguntas.
-Vaya líos en los que se meten ustedes… -agregó Christie, Zawako bajó la cabeza, a Yuuji no le importó mucho-. Supongo que puedo acompañarlos hasta llegar a Ciudad Fucsia. Después de todo, no es como que tenga muchos retadores últimamente –agregó Christie.
-¿No tienes muchos retadores? –preguntó Yuuji- Supongo que, tras la batalla que sostuvimos, y el que aplastaras a Rinji en cinco ocasiones, otros entrenadores han decidido dejarte para después –agregó Yuuji.
-Lindas palabras, pero solo fui al todo contra ti y contra Rinji. La realidad es que a estas alturas ya casi todos los inscritos en la Liga Índigo han pasado por mi gimnasio, así que tengo bastante tiempo libre. Si hay un retador interesado, me llamarán desde el gimnasio y lo agendaré para cuando llegue –le explicó Christie, lo que impresionó a Yuuji-. Esto también significa, que los entrenadores en su mayoría solo esperan al momento en que se realice la competencia de la Liga Pokémon, hay que ir con cuidado Yuuji, los gimnasios de Ciudad Fucsia y Nueva Isla Canela son los últimos en la lista de muchos quienes siguen la Ruta de la Medalla. Lo que significa que podrías encontrarte en el camino con entrenadores de niveles muy altos, buscando aplastar a la competencia desde ahora para tener menos rivales una vez que empiece la Liga Pokémon –aseguró Christie.
-No quiero sonar arrogante, pero si quiero llegar lejos como entrenador, debo poder derrotar incluso a los que tengan ocho medallas –prosiguió Yuuji, Christie asintió a sus palabras, Zawako solo se mostró preocupada-. Iré a cambiarme para iniciar el camino a Ciudad Fucsia –terminó.
-Te esperaremos en la recepción –se despidió Christie, y una vez que Yuuji salió de la sala de juntas, Christie se dirigió a Zawako-. El comentario no era solo para Yuuji, sino para ti también –comenzó Christie, y Zawako le dirigió la mirada mientras terminaba de guardar sus cosas-. Por las fechas tan cercanas a la inauguración de la Liga Pokémon, vamos a encontrarnos a entrenadores muy fuertes a lo largo de todo el camino. Entrenadores que no disfrutan de la sana competencia y solo quieren enfrentamiento. Si pueden humillar a sus oponentes en batalla, mejor para ellos. Eliminan a los entrenadores antes siquiera de que lleguen a la Liga Pokémon, se hacen llamar los "Entrenadores Maestros", que de maestros no tienen nada, se especializan únicamente en pulverizar a entrenadores más débiles. ¿Vas a dejarte pulverizar, Zawako? Gary no está tan contento con tu desempeño después de todo. Será un Oak, pero al menos tengo que admitir que tiene sus prioridades muy en orden –Zawako pensó al respecto, meditando en las palabras de Christie-. Entonces… ¿qué vas a hacer? –preguntó Christie nuevamente.
Recepción de la Posada el Gurú de la Pesca.
-Ya estoy listo, ¿dónde está Zawako? –preguntó Yuuji una vez que llegó a la recepción. Ya vestía su ropa de diario, y llevaba varias bandas en su rostro y brazos donde había sido herido por los Gyarados. Torchic, como ya era costumbre, se encontraba anidando sobre la cabeza de Yuuji como todo buen Pokémon compañero. Otro Pokémon compañero por otro lado, no estaba junto a su dueña, ya que Espeon se encontraba descansando sobre el regazo de Christie, quien esperaba por Yuuji en la recepción- ¿Está en el baño? –indagó al respecto Yuuji.
-Umm… no exactamente –comentó Christie, señalando con la mirada a las puertas de cristal que separaban a la recepción de un pequeño balcón con vista al Puente Silencio. Detrás de las puertas de cristal, Zawako parecía tener una conversación con Dratini-. Hay mucho pasando en la cabeza de Zawako en estos momentos, todo parece indicar que Dratini fue desplazado de su hábitat natural por los Mewtwo, o al menos eso es lo que Zawako me ha dado a entender –le explicó Christie, y Yuuji asintió-. Sé que puedo ser muy dura con Zawako, está algo molesta conmigo por obligarla a depositar a su Venomoth. Pero sabes que lo hago por su bien, ¿no es así? –preguntó Christie.
-Zawako puede tener mucha habilidad de batalla, pero no disfruta las batallas como tú y yo las disfrutamos, ella es feliz simplemente estando con sus Pokémon –le comentó Yuuji, lo que impresionó a Christie- De todas formas, concuerdo contigo en que Zawako al menos debe fortalecer a sus Pokémon, y no lo sé, tal vez el empezar de nuevo sea lo que necesita. Antes dependía mucho de Jolteon para las batallas, y Venomoth no habrá tenido mucha acción, pero hacía todo por Zawako. Pienso que esto va a ayudarle mucho a Zawako –le comentó Yuuji, mientras tras las puertas de cristal, Zawako abrazaba a su Dratini, antes de llamarlo de regreso a su Ultra Bola, y salir para reunirse con Yuuji y Christie.
-Ya… ya sé los ataques de Mei, y cuál es su habilidad… además de que Mei accedió a ser mi Pokémon. Estamos listas para nuestro entrenamiento, Christie –declaró Zawako, y Christie asintió y se puso de pie.
-Me da gusto escuchar eso –comentó ella-. Cleffa e Igglybuff siguen siendo Pokémon bebés, y evolucionarán cuando alcancen la madures necesaria. Así que vamos a concentrarnos en Oddish y en Dratini –le comentó Christie, y entonces miró a Espeon-. Eevoli puede descansar, ya es suficientemente fuerte de momento –comentó ella, y Espeon alegremente se frotó contra la mejilla de Christie.
-Bien, si eso ya quedó arreglado, el camino a Ciudad Fucsia es muy largo –les comentó Yuuji, Zawako asintió y comenzó a seguirlo, Christie se incorporó también, pero recibió una llamada a su celular-. ¿Pasa algo? –preguntó Yuuji.
-Es del gimnasio, seguro es un retador, pero ustedes tranquilos, solo le diré a mis aprendices que posterguen la batalla, o si está muy desesperado, que combata contra una de mis aprendices –comenzó Christie, tomando su celular-. Hola –comenzó Christie, estuchando lo que le decían del otro lado de la línea-. ¿Cuántas medallas tiene ya el retador? –preguntó Christie, y asintió en ese momento- Ya veo, va bastante retrasado, ¿acaba de iniciar su viaje? Comprendo su prisa, pero tendrá que esperar… -le comentó Christie al teléfono, pero del otro lado de la línea seguían hablando-. Si tanta prisa tiene, que combata a alguna de ustedes, yo estoy ocupada –intentó decir Christie, pero del otro lado, insistieron-. ¿Cómo dices? –preguntó Christie sorprendida- A Forrest lo entiendo, pero… ¿a Misty? –del otro lado de la línea, la conversación continuó- Entiendo… estaré allí por la noche –terminó Christie, y colgó su teléfono. Inmediatamente después cerró sus manos en forma de disculpa-. Lo lamento mucho, en serio lo lamento, sé que dije que los llevaría hasta Ciudad Fucsia, pero algo se presentó –comentó Christie.
-Tienes un retador, gran cosa, es tu trabajo –comenzó Yuuji, pero Christie lo negó-. ¿Ocurre algo? Te noto algo preocupada –preguntó Yuuji, y Zawako compartió su curiosidad, mientras Christie se frotaba la barbilla con extrañeza.
-Tal vez no sea nada, pero la Líder Misty, quien es la Líder del Consejo de Líderes de Gimnasio, envió la señal al resto de líderes de combatir a este entrenador como si ya poseyera 7 medallas –comentó Christie, lo que no comprendieron Yuuji y Zawako al principio-. Los Líderes de Gimnasio criamos a varios Pokémon del mismo tipo con la finalidad de tener equipos adecuados al número de medallas de nuestros retadores. No es lo mismo enfrentarme a un entrenador de Pueblo Paleta que debe pasar por al menos 3 gimnasios antes de llegar al mío, que a un entrenador de Ciudad Lavanda que apenas inicia su viaje. Por eso los Líderes de Gimnasio siempre preguntan por la cantidad de medallas en el haber de un entrenador antes de la batalla. El número de medallas dictamina que tan fuerte son los Pokémon que debemos utilizar. Si siempre combatiera con todas mis capacidades no habría concursantes en la Liga Índigo después de todo –agregó aquella parte con un ligero toque de orgullo.
-Eso lo entiendo, pero, ¿qué hace a este entrenador tan importante que no puede esperar a que lleguemos a Ciudad Fucsia? –preguntó Yuuji, no porque quisiera que Christie los acompañara, sino por curiosidad.
-Aparentemente este entrenador le pidió a Forrest el ir con todo, cosa que Forrest no hizo ya que el entrenador no tenía ninguna medalla, y en respuesta, el entrenador lo aplastó con un solo Pokémon –le explicó Christie, Yuuji comenzó a sudar frio imaginándose el enfrentamiento, en especial contra el Kabuto de Forrest-. Tras el encuentro, Forrest informó a Misty sobre un posible entrenador al que no habría de subestimarse, tal parece que Misty lo reconoció, y por respeto fue a con todo contra él con sus 3 Pokémon más fuertes. Me informan que Misty perdió a todos sus Pokémon contra uno solo del entrenador que tenía, además, desventaja de tipo –informó Christie, lo que sorprendió tanto a Zawako como a Yuuji-. Después siguió Visquez, ella ya estaba informada, aunque no es como que le tengas que decir dos veces a Visquez que no se contenga. El entrenador nuevamente combatió con un solo Pokémon, esta vez teniendo ventaja contra Visquez. El tener ventaja de tipo contra un Líder de Gimnasio en definitiva no es garantía de que el líder vaya a perder, pero… bueno… según me informan, el retador no tuvo piedad, no solo venció, sino que humilló a Visquez, probablemente por una rencilla personal de algún tipo –les informó Christie-. En todo caso, la instrucción que tengo es clara, dar prioridad a la batalla de gimnasio contra este entrenador misterioso, y no darle consideración alguna. Tengo la instrucción directa de Misty de acabar con él. Si fuera cualquier otro entrenador esperaría, pero… no puedo desatender a la orden directa de la Líder del Consejo de Líderes de Gimnasio –terminó.
-Ow, de verdad quería que nos acompañaras, Christie –comentó Zawako, Christie la miró con una mezcla de tristeza y preocupación, tristeza por no poder acompañarlos, preocupación por lo que había escuchado sobre este supuesto retador invencible-. ¿Te veremos después en Ciudad Fucsia? –preguntó Zawako.
-Claro, solo es cuestión de tener mi batalla y recorrer el camino por las Rutas 12, 13 y 14. Llegarán a Ciudad Fucsia con dos días de ventaja sobre mí –sonrió Christie, y el par de entrenadores asintió-. Antes de que se vayan, una pequeña recomendación. Yuuji, en caso de que no regrese a tiempo, no enfrentes aún al Líder de Gimnasio de Ciudad Fucsia –comentó Christie, y Yuuji la miró con curiosidad-. Tranquilo, no es que quiera ver la batalla, es solo una recomendación considerando lo fuerte que es Ryuki, el Maestro Dragón –comentó Christie, Yuuji esperó el resto de la explicación-. Ryuki es un individuo sumamente orgulloso, viajó por todas las regiones perfeccionando su técnica, incluso participó en la Competencia de la Liga Pokémon de Alola donde solo perdió contra el Campeón Defensor. No es un individuo al que debas tomar a la ligera, y en realidad, sus habilidades son comparables a las de Leaf –le explicó Christie, y Yuuji recordó su batalla contra Leaf-. Sigue mi consejo, enfrentar sin estrategia a Ryuki es una derrota segura, y no olvides que, después de la cuarta medalla, tanto Líderes de Gimnasio como retadores pueden usar utensilios de batalla. Como Líder de Gimnasio que soy no puedo revelarte la naturaleza del utensilio que utiliza Ryuki por respeto a mi colega, pero sí puedo decirte que pocos son los Líderes de Gimnasio de Kanto que poseen esa habilidad –terminó ella. Yuuji la observó momentáneamente, su mirada era de intriga, como la de alguien que estaba sumamente interesada en conocer los límites de sus adversarios. Yuuji sabía, como le había enseñado su padre, que la mirada de una persona develaba sus verdaderas intenciones, y las intenciones de Christie, eran una preocupación genuina.
-Seguiré tu consejo, Christie –le ofreció su mano Yuuji, misma que Christie estrechó alegremente-. ¿A dónde debo dirigirme entonces antes de enfrentar a Ryuki? –preguntó curioso, y Christie no tardó en responderle.
-A donde vive el rival de Ryuki, Priam –le comentó ella-. Priam es… un muy buen amigo mío por razones que comprenderás cuando lo conozcas. Solo me basta con decirte que es el rival de Ryuki para que entiendas lo fuerte que es… vence a Priam… y tal vez puedas vencer a Ryuki. No olvides que a la Liga Pokémon solo llegan los mejores –Yuuji asintió a sus palabras, y Christie entonces se dirigió a Zawako-. Continuaremos con tu entrenamiento más tarde, Zawako. Y recuerda… mientras más fuerte seas, más podrás ayudar a Yuuji a superarse –terminó, reverenció, y se retiró de regreso a Ciudad Lavanda.
Ruta 13. El sendero de Camino Laberinto.
-Christie parecía más preocupada de lo que aparentaba –tras caminar por un rato por la ahora Ruta 13, Zawako se decidió a hacer algo de conversación con Yuuji, quien aparentemente había estado algo distraído de igual manera, mientras pensaba en el misterioso entrenador por el cual forzaron a Christie a volver a defender su gimnasio-. ¿Quién podría ser tan fuerte como para pedir que lo enfrentaran con todas sus fuerzas? –preguntó ella.
-Al principio me pareció que probablemente era un entrenador que participó en la competencia de la Liga Pokémon en otra región, pero ese no puede ser el caso –comentó Yuuji-. Cuando te inscribes a una liga, lo primero que te dicen es que solo puedes utilizar Pokémon autorizados en la liga de la región en la que llegas a concursar, lo que de entrada ya merma las posibilidades que tienes de formar un equipo fuerte de inicio. Si esa restricción no es suficiente, cualquier Pokémon que inscribas a la competencia de la Liga Pokémon, y que se utilice ya sea en fase de eliminatorias, o fase de grupos, contra el Alto Mando o en competencia directa contra el Campeón Regional, no puede utilizarse hasta que tengas 8 medallas de la región a la que llegas. Básicamente, te obligan a iniciar de cero para evitar que entrenadores con mucha experiencia monopolicen la competencia de liga. Aunque hay ligas más competitivas como la de Galar que requieren de una recomendación, o de haber quedado Campeón en una Liga para que te admitan, es una liga de alto rendimiento –le explicó Yuuji.
-Pero si hay tantas restricciones para poder competir en una liga, la única otra alternativa es que haya entrenado a sus Pokémon por muchos años sin inscribirse a ninguna competencia –le comentó Zawako, y Yuuji asintió mientras acariciaba la cabeza de su Torchic, evidentemente despreocupado de lo que Zawako decía mientras ella miraba a su Espeon-. Eso significa que alguien podría entrenar a su Pokémon por años hasta que sea increíblemente fuerte, y participar en una liga arrasando con la competencia –pensó Zawako.
-Me parece demasiado tiempo desperdiciado solo para asegurar un lugar en la competencia de la Liga Pokémon… pero supongo que es posible –le comentó Yuuji-. De todas formas, incluso si alguien se tomara la molestia de entrenar a sus Pokémon a niveles tan exagerados, todos los entrenadores que aspiramos a participar en la Liga Pokémon, en cualquier Liga Pokémon, tenemos el mismo objetivo, ganar… -declaró Yuuji, deteniendo su marcha, encontrando frente a él una edificación algo extraña, parecía un laberinto de madera pintada de color blanco-. ¿Qué es esto? –preguntó Yuuji mirando a Zawako, quien comenzó a buscar en su mochila su guía de entrenadora, solo para ser interrumpida por el grito de un entrenador que salía del laberinto.
-¡No más! ¡Me rindo! –se quejó el entrenador, cayendo de bruces frente a Yuuji, quien se agachó para ayudarlo a ponerse de pie- ¿Eres entrenador? Hazte un favor a ti mismo y toma el camino largo desde Ciudad Azulona y por el Camino Ciclista si es que pretendes llegar a Ciudad Fucsia, es más sencillo que intentar pasar esa trampa mortal –agregó el entrenador malherido, aceptando la ayuda de Yuuji quien lo apoyó en ponerse de pie.
-¿Trampa mortal? –preguntó Yuuji, asomándose nuevamente a la extraña estructura laberíntica- Parecen bardas que alguien parchó con yeso para hacer un laberinto de dudosa resistencia, hubieran usado tabla roca mejor –se fastidió Yuuji.
-¿Qué importa el material de lo que está hecho? Es lo que hay adentro lo que debería preocuparte –comentó el entrenador, quien continuaba limpiándose la ropa tras su caída-. Hace muchos años, la Ruta 13 estaba llena de parcelas y árboles de bayas que un anciano plantaba para subsistir, pero cada cierto tiempo, la migración de Farfetch'd desviaba su ruta migratoria, para comerse las bayas del viejo –explicó el entrenador, Zawako y Yuuji comenzaron a imaginarse la escena-. La cosa empeoró a medida que Farfetch'd se convirtió en una especie en peligro, por lo que se le prohibió al anciano dañar a los Farfetch'd. Dicen que el anciano se mudó más cerca del rio y se convirtió en un Gurú de la Pesca, yo que sé, el punto es que sus parcelas quedaron abandonadas y este camino por años fue un punto de reunión de entrenadores que tenían batallas pacíficas en lo que comenzó a llamarse el Sendero Laberinto –les explicó.
-No me parecen batallas tan pacíficas si saliste de este laberinto gritando "No más, me rindo" –interrumpió Yuuji, Zawako solo le codeó el pecho para que no fuera grosero con el entrenador, lo que molestó a Yuuji, pero lo resistió por ser Zawako.
-Eso era antes y mientras algún miembro de la familia de Koga del Alto Mando era Líder de Gimnasio de Ciudad Fucsia –prosiguió el entrenador. Al escuchar el nombre de Koga, Yuuji se molestó aún más, Zawako apenas y recordaba el nombre, pero pronto lo reconoció como el nombre de aquel rival de Looker, Administrador del Equipo Rocket, segundo mejor detective del mundo, y miembro del Alto Mando-. Antes de que Koga llegara existía una banda de motociclistas muy violentos en Ciudad Fucsia, Koga los derrotó y los mantuvo a raya antes de volverse el Líder de Gimnasio de Ciudad Fucsia hace unos 20 años. Cuando Koga se volvió un miembro del Alto Mando, Janine, su hija, mantuvo Ciudad Fucsia protegida de esa banda. Pero de pronto, Janine dejó a Ciudad Fucsia sin Líder de Gimnasio, y la banda regresó de las sombras. Se apropiaron de las Rutas 13 y 14, y convirtieron el sendero de Camino Laberinto en una zona de peaje. Si les pagas la cuota que te piden te dejan pasar, pero si te rehúsas, te atacan con sus Pokémon por el laberinto, acosándote al doblar cada esquina. Nadie sabe cuántos miembros son, pero si por suerte logras vencer a los miembros de la banda, entonces te toca combatir a Zeek, el líder. Nadie ha derrotado a Zeek, sus Pokémon están demasiado cansados para enfrentarlo –comentó el entrenador.
-Honor de matones, vaya, quien lo diría –comentó Yuuji, y Zawako lo miró con curiosidad-. En Hoenn hay una banda de delincuentes llamados los Plus & Minus, un grupo de delincuentes juveniles que llevan chalecos con Plusle en el caso de los hombres y Minun en el caso de las mujeres, como escudo de banda. Realmente no son delincuentes en el estricto sentido de la palabra, solo un grupo de inadaptados sociales que se reúnen en callejones o bares para quejarse del mundo todos juntos, y probablemente molestar a alguien que se metió con ellos –Zawako de pronto miró a Yuuji de forma acusatoria, por lo que Yuuji suspiró-. Es… posible… que me haya metido con ellos antes… lo admito. Pero ese no es el punto. El punto es que entre ellos hay un "honor de matones", serán autoproclamados delincuentes, pero no quieren problemas con la policía, así que, lo arreglan todo deportivamente, uniéndose de forma injusta a enfrentarte a batallas Pokémon una tras otra sin descanso, y si los vences, te dejan en paz. Si no los vences, debes acceder a sus exigencias o te dan una paliza en algún lugar lejos del ojo público –le explicó Yuuji, Zawako comenzó a preocuparse por eso.
-Así es –continuó el entrenador-. Si pagas su cuota te dejan pasar, si no quieres pagar su cuota, debes enfrentarlos. Si los vences te dejan pasar, si no los vences debes regresar o te darán una paliza. Y como la pandilla está cómodamente instalada dentro de un laberinto, si la policía viene a poner orden, cosa que nunca hacen, se escabullen por el laberinto. Ha habido varios intentos de tumbar este lugar, pero algunos de los miembros de la banda dicen tener nexos con el Equipo Rocket, y eso ahuyenta a los contratistas –le explicó el entrenador.
-No tienen nexos con el Equipo Rocket, y si los tenían, el Equipo Rocket ya no existe –comentó Yuuji, Zawako lo miró con curiosidad por la afirmación-. Oye, mi madre lo sabría, y si ella lo supiera, yo lo sabría también… solo, dejemos de hablar del Equipo Rocket, eso se acabó –comentó Yuuji, y Zawako asintió-. El punto es que, si queremos llegar a Ciudad Fucsia, tenemos que pasar por el laberinto. Al menos tengo que admitir que son listos, construyeron el laberinto contra una montaña escarpada, y al lado de un rio. O escalas o nadas si no quieres usar el camino principal –dedujo Yuuji.
-¿Por qué te muestras orgulloso como si fueras parte de una pandilla tú mismo y envidiaras lo que se les ocurrió a ellos? –recriminó Zawako, Yuuji solo fingió demencia, aunque Torchic sobre la cabeza de Yuuji se burló un poco, lo que Zawako notó- Yuuji… si me dices que formas parte de los Plus & Minus… -comenzó Zawako.
-No formo parte de los Plus & Minus… mi banda es un tanto más agresiva por si lo has olvidado –comentó Yuuji, Zawako de pronto recordó que Yuuji era parte, de cierta forma, del Equipo Magma-. En fin, gracias por la explicación. ¿Nos vamos, Zawako? –preguntó Yuuji.
-Oye, espera, ¿qué no escuchaste nada de lo que dije? –preguntó el entrenador- Es mejor que rodees para llegar a Ciudad Fucsia –insistió el entrenador, pero Yuuji no le prestó atención, Zawako nerviosamente miró a su Espeon, a quien no le importaba nada de lo que ocurría a su alrededor, pero tuvo la decencia de acariciarse contra las piernas de Zawako para darle valor y que Zawako siguiera el camino al interior del laberinto-. ¿Pagarás la cuota? –preguntó el entrenador.
-¿Y dejarme pisotear por un grupo de cobardes que se esconden detrás de una estrategia de intimidación? No gracias. Antes prefiero que me den una paliza que darles el gusto –agregó Yuuji, a punto de entrar en el laberinto, cuando Zawako lo detuvo estirándole la oreja.
-¡Te recuerdo que no vienes solo! ¡Yo no quiero que me den una paliza! –recriminó Zawako, Yuuji y Torchic intercambiaron miradas de preocupación. Era verdad, a Yuuji no le importaba meterse en problemas, pero no viajaba solo, y no podía poner a Zawako en riesgo.
-¿Cobardes que se esconden detrás de una estrategia de intimidación eh? –interrumpió el entrenador, una mirada maliciosa apareciendo en su rostro mientras preparaba una de sus Pokébolas- Me parece que ya decidiste que no quieres pagar. ¡Golbat! –llamó el entrenador- ¡Supersónico, ahora! –prosiguió el entrenador, su Golbat atacó tanto a Torchic como a Espeon, confundiéndolos, Zawako reaccionó rápidamente regresando a Espeon a su Pokébola, el Torchic de Yuuji por otra parte no podía ser regresado a su Gloria Bola, por lo que comenzó a darle de picotazos a Yuuji.
-¡Oye! ¿Qué estás haciendo? –se quejó Zawako, mientras el entrenador metía su mano dentro de su mochila, y sacaba un chaleco rojo sin mangas, mismo que se puso mientras se revolvía la cabellera roja y la amarraba en una coleta, Zawako no entendió en ese momento, pero Yuuji liberando a su Raichu interrumpió los pensamientos de la chica de todas formas.
-¡Es uno de los miembros de la banda! ¡Se hizo pasar por un entrenador recién derrotado para intimidarnos y que pagáramos la cuota! ¡O atacarnos a traición si nos negábamos! ¡Raichu, Tacleada de Voltios! –ordenó Yuuji, con Torchic apresado en su axila mientras intentaba seguir picoteandolo por su confusión, Raichu obedeció a Yuuji y se lanzó sobre Golbat, derribándolo de un solo movimiento- ¡Te voy a…! –intentó decir Yuuji, pero el entrenador lo interrumpió.
-Alto allí, mocoso, eres más fuerte de lo que pensé, pero me pones un dedo encima y los miembros de mi banda te vapulearemos en defensa personal –intentó decir el entrenador, pero Yuuji ya lo tomaba del cuello de su camisa-. ¿Seguro que quieres hacer esto? No viajas solo, ¿lo olvidaste? –sonrió el entrenador, y Yuuji, molesto, lo soltó mientras recordaba que Zawako viajaba con él- Ultima oportunidad de pagar la cuota, o retirarte… -amenazó el entrenador.
-No voy a pagarte absolutamente nada –amenazó Yuuji, su Raichu centelló electricidad, pero Yuuji solo tomó su Ultra Bola, y lo llamó de regreso-. Gracias Raichu, pero no combatiremos hoy… -prosiguió Yuuji, posó su atención sobre Torchic, y le dio un tremendo coscorrón, despertándolo de su confusión, aunque el pobre Pokémon ya tenía un ojo adornado por una lagrimita por el impacto-. Quedan tres meses para la Liga Pokémon, no tenemos tanta prisa… -continuó Yuuji, sacando su mapa y alejándose del entrenador, Zawako solo lo miró preocupada-. Si regresamos por Puente Silencio por la Ruta 12… podemos tomar la Ruta 11 en dirección a Ciudad Carmín… de allí subimos por la Ruta 6 hasta llegar a Ciudad Azafrán, y tomamos el tren bala a Ciudad Azulona en la Ruta 7… de allí tomamos la Ruta 16, y bajamos por el Camino Ciclista hasta llegar a Ciudad Fucsia… umm… ¿qué opinas, Zawako? También podemos regresar a Ciudad Lavanda y tomar el tren bala, aunque eso significaría una noche de hospedaje en una ciudad que odias –comentó Yuuji.
-Yo… -lo pensó Zawako, siguiendo a Yuuji unos metros, mientras el entrenador que protegía la entrada del Camino Laberinto despedía de forma burlona. Si fuera por Yuuji, él hubiera entrado sin pagar la cuota, se habría enfrentado obstinadamente a los entrenadores adentro, aun sabiendo que iría con desventaja, e inclusive llegaría a los golpes con tal de defender su orgullo. Zawako odiaba el orgullo de Yuuji, y la forma en que siempre se metía en problemas por, según él: "no dejarse pisotear por los demás", era la forma en que Yuuji hacía las cosas, y aún si había consecuencias negativas, las asumía. Zawako nunca asumía esos riesgos, ella tampoco pagaría la cuota, pero rodearía con tal de no tener problemas. Rodear para llegar a Ciudad Fucsia les llevaría al menos un par de semanas si corrían con suerte, trenes bala o no, la Ruta 17, el Camino Ciclista, era demasiado larga, pero Yuuji asumía ese tiempo por viajar con Zawako. Era lo que ella haría, Zawako estaba convencida de ello, pero, aún si iba en contra de todo lo que Yuuji pensaba, aún si Yuuji tenía el tiempo en su contra, él asumía el cambio por no complicar a Zawako-. Y aun así… piensa en mí al no querer hospedarse en Ciudad Lavanda porque me provoca muy malos recuerdos… -susurró para sí misma Zawako, Yuuji la escuchó y se viró para verla-. Soy una carga, ¿verdad? –preguntó Zawako.
-No eres una carga… -se molestó Yuuji-. Vamos, se hace tarde, y no me apetece dormir en campamento en estos momentos –prosiguió Yuuji, intentó regresar por donde venía, pero Zawako lo detuvo tomándolo de la camisa.
-Solo dime una cosa… si no fuera por mí, entrarías al Camino Laberinto, ¿aún si tienes todo en contra? –preguntó Zawako, Yuuji hizo una mueca- La verdad… Yuuji… -pidió Zawako con determinación, por lo que Yuuji suspiró.
-Si no fuera por ti… este tipo ni siquiera seguiría consiente, porque estoy increíblemente molesto y deseoso de violencia en estos momentos –agregó Yuuji con una vena saltada en su frente, lo que preocupó a Zawako-. La verdad, no tengo el tiempo que perder si quiero participar en la Liga Índigo, pero prefiero rodear, que alimentar a este tarado muerto de hambre, consíguete un trabajo de verdad, malandro de segunda –insultó Yuuji, el entrenador en la entrada se molestó, y Zawako volvió a jalarle la oreja a Yuuji.
-Necesitas controlar tu temperamento… uno de estos días te van a lastimar mucho, y te lo vas a tener muy bien merecido –comentó Zawako, antes de soltar aire con fuerza-. Ya me cansé de ser una carga –le comentó Zawako, mostrándole una Pokébola a Yuuji, quien sonrió para ella- Pero si me pasa algo… tú vas a tener toda la culpa, y me voy a enojar mucho contigo –amenazó Zawako, por lo que Yuuji sudó frio.
-No va a pasarte nada –aseguró Yuuji, y regresó junto con Zawako al laberinto, pasando por frente al entrenador y estirándose la ojera y sacándole la lengua al entrenador de la entrada, su Torchic imitó la mueca estirándose la ojera también, Zawako solo suspiró incomodada por lo infantil que era Yuuji, pero viró el rostro al pasar frente al entrenador, pasando de forma digna-. ¿Segura que estás bien? –preguntó Yuuji.
-Estoy increíblemente nerviosa, y a punto de entrar en pánico, así que por favor no me distraigas ni me hagas dudar de mí misma –le comentó Zawako, mientras Yuuji intentaba escoger un camino por el laberinto, pero Zawako lo detuvo al tomarlo de la mano-. No me sueltes, voy a enseñarte un truco… -le comentó Zawako, dirigiéndose a una pared del laberinto y colocando su mano sobre la misma-. Si viajas a ciegas por un laberinto, lo más seguro es que encuentras pasajes sin salida, y pierdas mucho tiempo intentando recordar por donde viniste, pero si mantienes una mano sobre la pared de un laberinto, y sigues el camino sin despegarte, tarde o temprano darás con la salida –le explicó Zawako, Yuuji hizo una mueca-. ¿Nunca hiciste un laberinto de cereal? Así se hacen –comentó ella.
-¿Enserio? Yo solo seguía la ruta desde el final hasta el inicio sin perder de vista… oooooh… -comentó Yuuji, Zawako asintió-. Ahora me siento más estúpido que de costumbre… te sigo –admitió Yuuji, Zawako lideró la marcha, pero a un par de pasos, encontraron a un entrenador quien sin siquiera decir nada, sacó a un par de Raticate para hacerles frente, por lo que Zawako se abrazó del brazo de Yuuji-. Ahora sigo yo de darte un consejo. El honor de matones es un código no escrito en las reglas de una banda. Si no sigues el código, insultas el honor de tu banda, y te sacan de la misma. Así que, mientras juguemos el juego de la banda, y yo soporte la tentación que es romperles la… -se descarriló un poco Yuuji, pero Zawako le apretó la mano para calmarlo-. Si ganamos nuestras batallas nos van a dejar pasar –tomó Yuuji su Nido Bola-. Por cierto, no sabemos cuántos entrenadores son, así que mantén una estrategia defensiva. ¡Ve Ivysaur! –llamó Yuuji.
-Estrategia defensiva… lo tengo… -tomó Zawako su Pokébola, y asintió con determinación-. Sé que no tienes el nivel de Ion, ni la fortaleza de Sphinx… pero confío en ti, ¡Kaori! –llamó Zawako, y su Oddish se materializó- ¡Somnífero! –ordenó Zawako.
-¡Drenadoras Ivysaur! –ordenó Yuuji, el Somnífero de Oddish durmió a uno de los dos Raticate, el otro quedó rodeado por las Drenadoras pero atacó con un Ataque Rápido, mismo que Ivysaur resistió bastante bien- ¡Hojas Navaja! –continuó Yuuji, atacando a ambos Raticate al unísono.
-¡Gigadrenado! –continuó Zawako, y ambos Raticate cayeron, uno de ellos noqueado, el otro pasó de sueño ligero a sueño profundo por los golpes. El entrenador de los Raticate se molestó, pero se cruzó de brazos y los dejó pasar- ¿Enserio no va a hacernos nada? –preguntó Zawako nerviosa y tras levantar a Oddish.
-Honor de matones –insistió Yuuji, el entrenador asintió y les permitió pasar-. ¿Por dónde íbamos? –preguntó Yuuji, Zawako volvió a colocar la mano sobre la pared, y continuó guiando a Yuuji, quien mantuvo a Ivysaur fuera de su Nido Bola hasta que, tras un buen rato de andar por el laberinto, una llamarada amenazó con golpear a Ivysaur, quien del susto retrocedió a dos patas por la sorpresa- ¡Eso ha sido demasiado peligroso! –recriminó Zawako molesta, encontrando a un Magmar con intensiones sombrías y a su entrenador frente a ella, entrenador que al notar que eran dos, sacó un segundo Pokémon, un Rhyhorn.
-Ivysaur, regresa –llamó Yuuji, y tomó una Súper Bola-. ¡Ve, Poliwhirl! –eligió Yuuji, su Poliwhirl se materializó, y el entrenador del Magmar y el Rhyhorn esperó- ¿Usarás a Oddish nuevamente? –preguntó Yuuji.
-Desafortunadamente, solo Oddish tiene experiencia de batalla, aunque me preocupa su Magmar –comentó Zawako nerviosamente, Oddish sudó frio al ver al Pokémon de tipo Fuego, no quería enfrentarlo, pero gracias a su entrenamiento, Oddish decidió ser valiente por el equipo, lo que le comunicó a Zawako- ¿Estás segura, Kaori? –preguntó Zawako, aunque de pronto comenzó a sentir calor, mientras el entrenador, impaciente, ordenaba a Magmar a atacar, forzando a Zawako a retroceder, y al Poliwhirl de Yuuji a usar su Rayo Burbuja para intentar disipar el fuego.
-¡Ya sacaste boleto! ¡Poliwhirl, Hipnosis sobre Magmar! –ordenó Yuuji, Poliwhirl comenzó con el ataque, Magmar comenzó a cansarse, pero sacudió la cabeza rápidamente y volvió a atacar con su Lanzallamas- ¡Rayos, falló! –se quejó Yuuji momentos antes de sentir la estampida de Rhyhorn, quien se encontraba en medio de un ataque de derribo.
-¡Kaori, Gigadrenado sobre Rhyhorn! –ordenó Zawako, Oddish obedeció y absorbió la energía de Rhyhorn interrumpiendo su ataque de derribo, derrotándolo. Magmar por otra parte, parecía mucho más fuerte, y comenzó con una serie de pantallas de humo para ocultarse de Poliwhirl y de Oddish, atacando con un Puño Trueno sobre Poliwhirl, que debilitó bastante a Poliwhirl, pero no lo derrotó.
-¡Kaori, Somnífero! –volvió a ordenar Zawako, Oddish obedeció, y durmió a Magmar- ¡Ahora Yuuji! –pidió Zawako, Poliwhirl se sacudió y esperó instrucciones, mismas que Yuuji le dio sin darse a esperar.
-¡Rayo Burbuja! –ordenó, bañando a Magmar en el ataque, y derribándolo, lo que alegró a Zawako, al menos por unos instantes ya que Yuuji, molesto por el ataque de Lanzallamas dirigido a Zawako, intentó ir a golpear al entrenador, solo que Zawako logró abrazarlo por la cintura, y jalarlo para seguir caminando por el laberinto, aunque Torchic alcanzó a darle un par de picotazos antes de ser levantado por Zawako, quien lo llevó en brazos, mientras Oddish y un agotado Poliwhirl caminaban juntos siguiendo al par de entrenadores- Debiste dejarme darle un buen golpe –se quejó Yuuji.
-Sé que se lo merecía, pero lo golpeas, y se acabó eso del honor entre matones –se fastidió Zawako, quien dirigió la mirada a Poliwhirl-. El Puño Trueno de Magmar fue inesperado, Magmar es un Atacante Especial, por eso Poliwhirl logró resistirlo, pero está muy débil –le comentó Zawako a Yuuji en su preocupación.
-Aún tengo más Pokémon, me preocupas más tú. ¿Estás segura de que seguirás utilizando a Oddish? Sé que Cleffa e Igglybuff no pueden combatir, pero te quedan Eevoli y como sea que le pusiste a tu Dratini –le explicó Yuuji.
-Eevoli está en el mismo barco de Torchic, no quiero que pelee hasta saber si quiero convertirme en una entrenadora o no –le comentó Zawako, preocupando a Yuuji-. Sobre Mei… hablé con ella, conozco sus ataques… pero… -recordó Zawako el temor de su Pokémon-. Ella… es muy tímida… no creo que sea una buena idea que combata –intentó explicarle, cuando de las sombras Poliwhirl recibió un ataque combinado de Fuego, Hielo y Trueno-. ¡Tri Ataque! –se sorprendió Zawako, mientras Poliwhirl caía derrotado, y otro entrenador, esta vez una chica, se posaba orgullosa frente a ambos con un Dodrio y un Vaporeon. Yuuji intentó tomar otra Ultra Bola, pero la mujer lo detuvo.
-Es una batalla doble de dos contra dos, chico, y perdiste a tu Poliwhirl. Eso deja al pobre Oddish a merced de mi Dodrio y mi Vaporeon –apuntó la mujer, Yuuji ya tenía demasiabas venas saltadas en su frente.
-Yuuji, no, mal Yuuji, además es una chica… -intentó mediar Zawako cuando Yuuji, ya totalmente falto de paciencia, comenzó a remangarse la camisa, solo que Zawako lo detuvo, mientras la chica del Vaporeon y el Dodrio le sacaba la lengua de forma burlesca-. Kaori, ¿crees poder con ellos? –preguntó Zawako, Oddish abrió su boca en señal de horror, pero recordando su entrenamiento, se envalentonó y saludó militarmente con una de sus hojas, aunque temblaba del miedo- Yo también estoy nerviosa… -aceptó Zawako, mientras Oddish se colocaba frente a Zawako- ¡Volador es fuerte contra Hierba, así que hay que dormir a Dodrio! ¡Somnífero! –ordenó Zawako, pero Dodrio fue más rápido y atacó primero con un ataque de As Aéreo, noqueando a Oddish en el proceso- ¡Kaori! –exclamó Zawako asustada, y levantando al pequeño Oddish, que aunque fuera el Pokémon con más experiencia de batalla después del Jolteon de Zawako, no tenía el nivel necesario para hacer mucho.
-Oh, qué pena, parece que se quedaron sin Pokémon –se burló la chica, Yuuji tomó su Honor Bola, estaba demasiado molesto, pero Zawako insistió en tranquilizarlo-. Te diré algo, la verdad es que me quedé con ganas de batalla. Te doy esta oportunidad de escoger a otro Pokémon y hacer esto un tres contra tres –ofreció la mujer, Yuuji se preparó para responder-. Tú no, la chica –apuntó la entrenadora, Zawako palideció-. Considera esto venganza por electrocutar al Pokémon de mi novio en la entrada, chico rudo. Si te metes con mi novio, yo me meto con tu novia –amenazó la mujer.
-¡Yo me meto con quien me viene en gana, maldita tramposa! –amenazó Yuuji, pero Zawako volvió a abrazarle el brazo- ¡Zawako! ¡No me pidas que me quede sin hacer nada mientras estas personas se meten contigo por abusivas! ¡No me importa si me voy a meter en problemas con todos estos buenos para nada! ¡Nadie se mete contigo y sale impune! –insistió Yuuji.
-Es suficiente… Yuuji… -comentó Zawako, en un tono que sorprendió a Yuuji, mientras Zawako se incorporaba, y miraba a la chica con una mirada que Yuuji no se imaginó que pudiera existir en la tímida de Zawako-. Ya llegué a mi límite… un Pokémon más, ¿verdad? –preguntó Zawako, la entrenadora del Dodrio y del Vaporeon parpadeó un par de veces por la forma en que Zawako hablaba, Torchic inclusive se mostró preocupado, y se ocultó detrás de Yuuji-. Me queda un Pokémon que puede combatir. ¡Dratini! –llamó Zawako, cuando su Dratini salió de su Ultra Bola, compartía una mirada de molestia con Zawako- ¡Cola Dragón sobre Dodrio! –enunció Zawako, Dratini obedeció, y de un sorpresivo coletazo lleno de energías de tipo Dragón que reaccionaron con las Pokébolas en el cinturón de la entrenadora, impactó a Dodrio, lanzándolo de regreso a su Pokébola y forzando a otra de las Pokébolas de la entrenadora a abrirse por sí misma, mostrando a un confundido Sandslash- ¡Ciclón! –continuó Zawako, su Dratini obedeció, levantando vientos muy agresivos con un coletazo, mismos que envolvieron a Vaporeon y al confundido de Sandslash, ambos Pokémon terminaron confundidos tras varios giros y no lograron atender a las órdenes de su entrenadora- ¡Cola Dragón sobre Sandslash! –continuó Zawako, el confundido Sandslash fue impactado con fuerza y obligado a la sustitución, y cuando Dodrio salió en respuesta a las energías Dragón, se encontraba noqueado- Ahora estás obligada a sustituir por Sandslash… -agregó Zawako con molestia
-¿Eh? Pero… yo no elegí a Sandslash en ningún momento… no puedes… -intentó decir la mujer, pero Zawako la miró con suma molestia, por lo que ella, nerviosamente, sacó a Sandslash, quien estaba igual de noqueado que Dodrio-. ¿Cómo se convirtió esto en un uno contra uno? –se impresionó la entrenadora, Torchic saltó a ocultarse dentro de la camisa de Yuuji, tembloroso por la forma en que Zawako se estaba comportando.
-¡Onda Trueno sobre Vaporeon! –continuó con sus órdenes Zawako, Dratini le obedeció, paralizando a Vaporeon- ¡Ciclón! –repitió Zawako, no solo zarandeando a Vaporeon con los giros, sino que lo confundió, y si eso no era suficiente, la parálisis se accionó impidiéndole atacar- ¡Termínalo con Cola de Agua! –finalizó Zawako, Dratini impactó, y Vaporeon quedó noqueado- ¡Anda! ¿Quieres sacar a otro Pokémon? ¡Sácalo entonces! –continuó Zawako molesta.
-No… estoy bien, la batalla que acabamos de sostener me satisfizo bastante… -comentó la entrenadora, regresando a todos sus Pokémon-. Chico, calma a tu novia, dale un dulce o algo –declaró la mujer, antes de correr y dejar a un sumamente confundido Yuuji con una Zawako que gritó con fuerza, liberando todo su estrés mientras caía de rodillas con la mirada cansada, el cabello hecho un desastre, y con su Dratini preocupada por su entrenadora, rodeándola como en una especie de abrazo.
-Creo que acabo de liberar el estrés acumulado de todo el viaje… -declaró Zawako, Yuuji y Torchic intercambiaron miradas de preocupación. Zawako de pronto se escandalizó nuevamente de la nada, buscó la Pokébola de Espeon, y lo liberó inmediatamente-. Di algo, lo que sea… -suplicó Zawako, Espeon alzó una ceja y dijo algunas cosas en el idioma Pokémon, Zawako entonces exclamó alegremente-. Arceus mío, puedo escucharte todavía. Mei, di algo –pidió Zawako, su Dratini habló en el idioma Pokémon, Zawako sonrió alegremente-. Ya estoy bien, gracias por defenderme Mei, realmente me ayudaste mucho, y tranquila, sé que no eres un Pokémon violento, sé que eres gentil, tu aura es muy hermosa –la abrazó Zawako, Yuuji solo se le quedó viendo con demasiadas dudas dibujadas en su rostro, igual que en el de Torchic-. Me estresé… liberé todo mi estrés, ¿ok? Tiene bastante tiempo que estoy sumamente estresada, supongo que lo liberé todo de golpe… -aceptó Zawako apenada.
-Nada de "liberé todo mi estrés de golpe", conozco las rabietas tipo Groudon, son de familia, y de esa que hiciste, Groudon hubiera estado orgulloso. Dime la verdad… -se molestó Yuuji, Zawako solo trastabilló un poco, sin saber qué decir.
-No es mentira lo del estrés… es solo… que normalmente hago todo lo que puedo por no enojarme… esta vez no pude contenerme… lo siento… -se disculpó Zawako, Yuuji solo se cruzó de brazos, incrédulo-. También me enojo, ¿ok? Y bueno, mis enojos no van a traer consigo terremotos que destruyan toda Kanto como los de tu madre… pero… cuando me enojo puedo ser muy destructiva, y bueno… digamos… que cuando me enojo realmente… dejo de escuchar a los Pokémon… ha pasado antes. Por eso suelo evitar confrontaciones… no sabes cómo quisiera enojarme y dejar fluir mis emociones como tú… si yo me enojo hay consecuencias… -aceptó Zawako, y Yuuji lo comprendió.
-Entonces… eres una bomba de tiempo… -comentó Yuuji, Zawako se mordió el labio por la comparativa-. Pero, ya te sientes mejor, ¿verdad? –preguntó Yuuji, y Zawako asintió- Es porque concentraste todo tu estrés en la batalla –le explicó Yuuji, y Zawako hizo una mueca, y se rascó la cabeza confundida-. ¿No lo ves? Siempre que estás en una batalla Pokémon pareces una persona totalmente diferente. Normalmente no das tanto miedo como ahora, pero siempre me pareció curioso el que te transformaras de la forma en que lo haces cuando estás en batalla. Las batallas Pokémon liberan tu estrés… -le explicó Yuuji, y Zawako meditó al respecto-. Te apuesto a que después de esta rabieta, ya vez las cosas con mayor claridad. Es lo que pasa después de soltar una buena rabieta –sonrió Yuuji.
-No estoy orgullosa de haber soltado una rabieta, mucho menos por involucrar a Mei en la misma –abrazó Zawako a su Pokémon-. Pero admito que siento como si me hubieran quitado varios kilos de encima, creo que hasta me siento mucho mejor de ánimos… pero insisto en que no debo permitir que esto vuelva a pasar, no quiero dejar de escuchar la voz de los Pokémon, Yuuji. Para hablar Pokémon, tu corazón debe ser puro, el dejarme llevar por mi enojo no me parece muy puro –terminó ella.
-Entonces, te sugiero que dejes de rehuirle a las batallas Pokémon, y comiences a tomártelas enserio –le ofreció su mano Yuuji, Zawako la tomó y se dejó ayudarse a levantar-. Después del escarmiento que le diste a esa chica, seguro que no van a querer pasarse de listos. ¿Aún recuerdas como salir de aquí? –preguntó Yuuji.
-Lo recuerdo… y mejor nos apuramos, quiero algo dulce… hacer corajes me abre el apetito también, y necesito azúcar para volver a ser la dulce chica tímida de siempre –le respondió Zawako, liderando la marcha nuevamente, con Dratini y Espeon siguiéndola por el laberinto. Zawako notó que ya no llegaban entrenadores a atacarla por sorpresa, de hecho, lograron recorrer un tramo más extenso sin complicaciones.
-¡Es ella jefe! –al menos hasta que llegaron a la salida del laberinto, donde la mujer que había combatido con Zawako esperaba, junto a un hombre regordete, calvo, y con pantalones y chaleco de motociclista. Varios miembros de la banda también esperaban en la salida, lo que puso a Yuuji a la defensiva. Zawako afortunadamente estaba en una zona extraña donde, por vez primera en mucho tiempo, su mente estaba tan dispersa que no alcanzó a preocuparla, solo seguía a Yuuji por acto reflejo- Esa entrenadora y ese Dratini del demonio. ¡Debe ser una entrenadora legendaria! ¡Una de los Entrenadores Maestros! ¡Tiene un Dratini! –insistía la mujer, y el líder de la banda se acercó a Zawako, quien distraídamente apenas le dirigió la mirada.
-Soy Zeek, el líder de la Banda del Laberinto. Me han dicho que eres una entrenadora muy fuerte –le apuntó el regordete hombre pelón, Yuuji solo observó a Zawako, quien apenas y reaccionaba-. ¿Cuántas medallas tienes, niña? –preguntó.
-¿Yo? –se apuntó Zawako, Zeek asintió- Ninguna… no soy entrenadora… al menos no profesionalmente –respondió Zawako, Zeek se viró para ver a la mujer que le había informado con molestia. Ella, preocupada, intentó volver a decirle que Zawako era una gran entrenadora-. Yuuji tiene cinco medallas –apuntó Zawako.
-Genial, la Zawako post-rabieta es chismosa –sonrió Yuuji, Zawako solo se frotó la cabeza confundida-. ¿Eres Zeek? El novio de esta chica dijo algo sobre que eras el jefe final a vencer. ¿Podemos terminar con esto? Mi novia está tan dispersa en estos momentos que comienzo a preocuparme, y ya hace hambre –se quejó Yuuji.
-¿Segura que no fue el chico quien te vapuleó? –preguntó Zeek, la chica que enfrentó a Zawako asintió- Yo soy Zeek –se presentó el grandulón frente a Yuuji-. No quisieron pagar para pasar por mi laberinto, así que, si quieres pasar tienes que enfrentarme, y diferente del resto de mis compañeros, yo tengo una licencia de entrenador esperando por dinero de premio –declaró Zeek.
-Ya veo, no era honor de matones. Si llegan ante ti, la batalla es una batalla oficial, y pones un costo mayor al del peaje –dedujo Yuuji, el líder de la banda asintió, y preparó una Ultra Bola-. Todos ustedes son un fastidio. ¿No tienes una rabieta que te sobre, Zawako? –preguntó Yuuji.
-Si sigues burlándote de mí, vas a desatarme una –se quejó Zawako-. Yuuji, ya estoy cansada, tú estás cansado, y solo te quedan tres Pokémon con salud suficiente para una batalla. Sé que va contra tus principios, pero, ¿podemos pagar e irnos ya? –preguntó Zawako.
-Oh no, ya es tarde para eso –respondió Zeek-. 10,000 créditos en batalla o regresan por donde vinieron –ofreció Zeek sosteniendo su licencia de entrenador, lo que molestó a Yuuji-. Normalmente pido 5000, pero ustedes son dos. No voy a pedirle a la chica que me enfrente, se nota que no tiene experiencia de batalla, pero tú tienes 5 medallas –apuntó él.
-Oh, no te conviene subestimarla –comentó Yuuji-. Acepto, pero será una batalla de uno contra uno –pidió Yuuji, Zeek sonrió, asintió, y ambos unieron sus licencias de entrenadores-. Bueno, solo me quedan Haunter, Growlithe o Primeape… -susurró Yuuji para sí mismo, mientras esperaba a que Zeek lanzara su Ultra Bola, liberando a un Machamp-. Haunter entonces… ¡Ve! –llamó Yuuji, y su Haunter, de un tamaño inmenso para el Haunter promedio, reunió energías fantasmales a su alrededor de forma amenazadora. Tras aquello tanto Haunter como Yuuji voltearon a ver a Zawako, quien saludó alegremente a Haunter-. Increíble, aún con Haunter sigue en la zona –se impresionó Yuuji, su Haunter lloró por no poderla asustar-. Basta de eso, concéntrate, tengo hambre, estoy cansado y quiero terminar con esto –recriminó Yuuji.
-Oh, permíteme terminarlo por ti –comenzó Zeek, abriendo su chaleco, y mostrando 8 medallas de gimnasio, lo que sorprendió a Yuuji- ¡Desarme Machamp! –ordenó Zeek un ataque de tipo Siniestro, lo que debilitó bastante a Haunter, cuyos ojos se saltaron bastante tras el impacto-. Pensaste que al Machamp ser un tipo Lucha, sus ataques no afectarían a tu Haunter, ¿no es así? Chico, Ciudad Lavanda es la ciudad que nos queda más cerca después de Ciudad Fucsia, por supuesto que he enfrentado a Pokémon Fantasma antes –se burló Zeek.
-Las defensas de Haunter no son muy buenas, si ese Machamp tiene ataques físicos que puedan golpearte, estás en muchos problemas Haunter –le comentó Yuuji, mientras Haunter seguía sobándose la cabeza-. Además, tiene 8 medallas ya, lo que significa que su Machamp está a un nivel muy alto, de milagro no te noqueó a la primera –señaló Yuuji.
-Así es chico, yo también estoy en el desafío de la Liga Pokémon. Monté este pequeño laberinto para eliminar a la competencia –aceptó Zeek-. Al montar este laberinto, me aseguro que los retadores no lleguen a Ciudad Fucsia por la Ruta 13. Los retadores entonces rodean pensando que será más fácil por el Camino Ciclista, pero oh sorpresa, mi banda también controla el Camino Ciclista. Cuando llegue el momento de la competencia de la Liga Pokémon, ya habré eliminado a gran parte de la competencia –aseguró Zeek.
-Umm… ya sé cómo vamos a lidiar contigo… -sonrió Yuuji, su Haunter esperó ordenes-. Rayo de Confusión –ordenó Yuuji, Haunter obedeció, el ataque logró confundir a Machamp-. Puede que tengas 8 medallas ya, pero no te comportas como un entrenador de 8 medallas, más bien te comportas como un entrenador novato que ha fracasado tantas veces que recurre a este tipo de artimañas para eliminar a la competencia. Nosotros sí nos ganamos nuestro lugar. ¡Haunter, Lengüetazo! –ordenó Yuuji.
-¡Machamp, Desarme! –ordenó Zeek, pero Machamp tan solo abanicó y terminó golpeándose a sí mismo- ¿Qué fue eso Machamp? –preguntó Zeek, y Machamp recibió el lengüetazo de Haunter, lo que lo perturbó al punto de la parálisis- ¿Qué es esa técnica cobarde? ¿Confundes a mi Pokémon y luego lo paralizas para evitar que te aplaste? ¡Enfréntame como un hombre! ¡Desarme Machamp! –ordenó nuevamente Zeek.
-¡Anulación! –ordenó Yuuji, Haunter obedeció, y Machamp, despertando de su confusión, no logró completar el ataque- No más ataques Siniestros. Todo tuyo Haunter. ¡Maleficio! –ordenó Yuuji, Haunter sonrió con malicia, y comenzó con su ataque de maleficio, que hirió a Machamp aún más por estar paralizado.
-¿Anulaste Desarme? ¡Solo es cuestión de tiempo para que Machamp recupere su movimiento! ¡Machamp, haz algo, lo que sea mientras recuperas Desarme! –ordenó Zeek, su Machamp nerviosamente intentó golpear a Haunter con sus cuatro brazos con repetidos ataques de Golpe Cruzado, que pasaban a través de Haunter, quien fingió bostezar, lo que enfureció a Machamp, quien siguió insistiendo, cansándose en el proceso.
-Haunter, preparado, Machamp no tarda en recuperarse de la Anulación. Rayo de Confusión –prosiguió Yuuji, Haunter lanzó el ataque, y Machamp nuevamente quedó confundido-. ¡Maleficio! –continuó ordenando Yuuji.
-¡Machamp, Desarme ahora! –enunció nuevamente Zeek, pese a la confusión Machamp obedeció, pero la parálisis no le permitió atacar- ¡Eres un tramposo! –apuntó Zeek molesto.
-Anulación, has perdido Desarme otra vez –ordenó Yuuji, Haunter volvió a anular el ataque de Machamp-. Maleficio –ordenó Yuuji, Haunter atacó, Machamp hizo lo que se le ocurría al no tener ataques capaces de afectar a Haunter, y terminó golpeándose a sí mismo-. Maleficio –continuó Yuuji, extrañamente tranquilo-. Anulación –continuó él cuando Machamp recobró Desarme, pero no logró usarlo al golpearse a sí mismo, por lo que volvió a ser anulado-. Maleficio –continuó Yuuji, desesperando a Zeek-. Rayo de Confusión –prosiguió Yuuji con su estrategia, no permitía a Machamp hacer absolutamente nada-. Maleficio… -ordenó una última vez, y Machamp cayó-. Es todo –declaró Yuuji, Zawako celebró y fue a abrazarlo, Haunter estaba tan feliz de su victoria que no intentó siquiera asustarla, aunque tomando en cuenta el estado actual de Zawako, tal vez no le hubiera resultado de todas formas.
-¡Eres un cobarde! –le apuntó Zeek con desprecio- ¡Solo me venciste porque usaste una estrategia sucia y cobarde! ¡Tengo 8 medallas! ¡Es obvio que soy mejor que tú! ¡Machamp era más rápido y más fuerte! –insistió él.
-Lo era, por eso lo paralicé y mantuve una estrategia de Confusión, solo necesitabas dos golpes para vencer a Haunter, y supuse que alguien tan cobarde como tú, solo tendría movimientos de cobertura básicos –le comentó Yuuji, reclamando su dinero de premio-. Ahora, con tu permiso o sin este, nos vamos, Zawako –comentó Yuuji, pero Zeek se puso en su camino.
-No vas a ir a ningún lado, pequeñín, vas a devolverme el dinero de premio –amenazó Zeek, tomando a Yuuji del cuello de su camisa, y recibiendo los picotazos de Torchic-. ¡Me atacaste! ¡Ahora puedo aludir a defensa personal! ¡Sométanlo chicos! –ordenó Zeek.
-¿Quién eres tú para darnos ordenes, escoria cobarde? –habló la chica que enfrentó a Zawako, sorprendiendo a Yuuji- ¿Qué no tienes honor Zeek? El que no cumple con el código de honor, no puede pertenecer a la banda. Si vas a hacer algo, hazlo tú solo, escoria sin honor –insultó la chica, su novio, el chico del Golbat que había atacado a Yuuji, asintió.
-Vaya, el honor entre matones sigue existiendo –sonrió Yuuji, la chica que enfrentó a Zawako asintió-. ¿Qué vas a hacer, pelón? ¿Vas a golpearme? Tengo la información de tu licencia de entrenador gracias a tu pequeña batalla legal. Tócame… y se la entregaré a la Oficial Jenny cuando llegue a Ciudad Fucsia, porque te aseguro que voy a llegar… -amenazó Yuuji, sosteniendo su Honor Bola. Zeek se mordió los labios, pero le dio la espalda, y se retiró- Bueno, supongo que esa es nuestra señal para irnos –se viró Yuuji, y encontró a Zawako abrazada de su Dratini y temblando por el miedo-. ¿Y ahora qué te pasa? –preguntó Yuuji.
-Creo que me volví a estresar… -declaró Zawako, Yuuji hizo una mueca-. Yuuji, ¿por qué no usas la cabeza? Pudo haberte golpeado. He encontrado mi fuente de estrés, eres mi fuente de estrés, no es saludable estar cerca de ti –apuntó Zawako.
-Bueno, si quieres me voy solo –respondió Yuuji, Zawako solo se apresuró a ponerse de pie y tomarle la mano-. ¿Eres masoquista? –preguntó Yuuji, Zawako solo movió su cabeza en negación, Yuuji suspiró mientras intercambiaba miradas de preocupación con Torchic- Vamos, queda mucho tramo para llegar a Ciudad Fucsia, busquemos un lugar donde acampar –sugirió Yuuji, Zawako asintió, y se dejó guiar por Yuuji por la Ruta 13.
Ciudad Lavanda. Gimnasio de Ciudad Lavanda.
-¡Gengar! –en el Gimnasio de Ciudad Lavanda, un incómodo silencio se hizo presente, mientras el Gengar de Christie caía al suelo malherido, tras una batalla que ninguno de los asistentes al gimnasio se pensó que fuera tan dispareja. Frente al Gengar de Christie permanecía imponente un inmenso Pokémon, un Rhyperior, detrás del cual brillaba la pantalla de enfrentamientos donde Christie había perdido a seis Pokémon ya, dos Gastly, dos Haunter, a su Marowak, y ahora a su Gengar, declarando a Rhyperior, el único Pokémon que había sido utilizado por su oponente, y a su entrenador, como los ganadores de la batalla- Misty me lo advirtió… pero… no pensé que realmente fueras tan fuerte… -cayó en sus rodillas Christie, derrotada, humillada.
-No es mi culpa que los Líderes de Gimnasio actuales sean tan débiles –insulto el retador, caminando en dirección a Christie, quien lo miró con odio reflejado en su mirada-. En mis tiempos los Líderes de Gimnasio se hacían respetar, lo sé muy bien, yo era uno de ellos, y mis oponentes siempre terminan por verme desde abajo –sonrió Giovanni, extendiendo su mano, pero no deportivamente-. Mi medalla, si eres tan amable –pidió Giovanni.
-Te entrego tu medalla, Giovanni, pero no mis respetos… -le entregó Christie la medalla, y Giovanni se mostró sonriente-. También es mi deber como Líder de Gimnasio, entregarte la TM30, Bola Sombra –ofreció ella.
-Ahórrate las baratijas inútiles, no necesito de movimientos de novatos, yo soy un estratega de elite –declaró Giovanni, molestando a Christie, quien volvió a guardar su TM-. Ciudad Lavanda, he vencido a su líder, marquen este día en sus memorias, como el día en que Giovanni, pasó por su ciudad haciendo historia. Ya que, en tres meses, me llamarán por lo que estoy destinado a ser… su campeón… -sonrió Giovanni, dejando a una humillada Christie en la arena de batalla.
Esta historia continuará…
