Hola a todos, la verdad es que llegué de vacaciones hace una semana, pero me fue un poco complicado el volver a adecuarme al estilo de vida común y corriente, y al calor, y a la sequía, pero bueno, ya regresamos. Para este capítulo estoy haciendo una especie de tributo a la labor que desempeña mi esposa en su lugar de trabajo, ella es Bióloga por si se les ha olvidado, y si bien ella no es la responsable de lo que quiero ejemplificar en este capítulo, su función apoya en mucho a los temas que trato en este capítulo, temas que, además, tuve que ponerme a estudiar para el caso de que, si escribo una burrada al pretenderme Biólogo, no sea una burrada tan garrafal, así que sí, estudié biología para poder escribir este capítulo, aprécienlo.
Liuterazagi: Espero que el tiempo que pasó no te haya repelido de continuar leyendo esta historia. Nuevamente habrá explicaciones científicas, y de verdad que estudié para no decir una burrada, la reputación de Zawako depende de mis estudios… o Arceus por favor que no haya escrito una burrada. Supongo que Zawako si está más desarrollada que otros personajes, más porque Yuuji es unidimensional, es ira en todo sentido de la palabra. Los Mewtwo en efecto tendrán un alto nivel al, como dices, estar entrenados por Sabrina, pero también ese entrenamiento los hace frenéticos y reactivos, explicaré esto en capítulos futuros, pero resumiéndote, aún si son de los Pokémon más poderosos que existen, fueron entrenados para recibir órdenes, si no reciben órdenes, solo se entregan al miedo, al caos, y a la destrucción. Y bueno es verdad que Giovanni está usando su dinero para moverse más rápidamente, seguro rompe el record de 80 días de Brendan y May, aunque ese fue en Hoenn. Tengo el presentimiento de que me van a arruinar a Ryuki como personaje, o al menos la trama que tengo para él, por culpa de Pokémon Scarlet y Violet, ya que aparentemente uno de los legendarios tiene relación con Ryuki. De momento esto solo es un rumor, y no me voy a esperar a que salga el juego para averiguarlo, y si todo me sale mal pues un Mismagius lo hizo (referencia a los Simpson). Postdata, ya corregí lo de Galar, perdón por eso.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 35: La Zona Safari.
Región Kanto. Ciudad Fucsia.
-¡Al fin…! –el arco de bienvenida que cortaba de tajo el sendero de la Ruta 15, y daba la bienvenida a Ciudad Fucsia, se alzaba alto y hermoso ante los ojos llorosos de Zawako, quien simplemente estaba hecha toda un desastre, llevando su bata sucia y mugrienta, llena de hojas que también habían anidado en su cabello tras las largas noches de dormir a la intemperie. Su Espeon, a su lado, estaba igualmente mugriento- ¡Después de tres largas semanas… por fin llegamos! –celebró Zawako, sus ojos llenándose de lágrimas de la emoción.
-No fue tan malo, exagerada –le recriminó Yuuji, con sus prendas llenas de suciedad de igual manera, y llegando con los brazos detrás de su nuca. Su Torchic, perezosamente anidado sobre su cabeza, compartía la expresión de arrogancia en el rostro de su entrenador-. Tres semanas acampando a la intemperie no hace daño a nadie, hasta se sintieron como vacaciones –prosiguió Yuuji, Zawako solo lo miró con monotonía, al igual que Espeon. Momentos más tarde ambas escucharon el sonido de los estómagos de Yuuji y de Torchic resonar, y notaron el sudor que caía de sus rostros-. ¿Comemos algo? –preguntó Yuuji fingiendo demencia.
-Pensé que preferías las bayas silvestres y frutas de los alrededores –se burló Zawako. Yuuji, de forma orgullosa, no dijo nada por las acusaciones-. Por supuesto que quiero comer algo, pero no puedo simplemente entrar a un puesto de comida estando así de mugrosa. Busquemos habitaciones en el Centro Pokémon antes de buscar algo de comer –Yuuji estuvo de acuerdo, ambos entraron por el arco que daba la bienvenida a la ciudad, pero más tardaron en dar sus primeros pasos, que retroceder asustados por el grito de un Pokémon inquietantemente agresivo que los recibió en la entrada-. ¡Aaaaah! –gritó Zawako aterrada, escudándose tras Yuuji, quien se mostró igualmente intimidado por el inmenso Pokémon que ahora le rugía al rostro- Es-es-ese es un… ¡Aerodactyl! –exclamó Zawako con fuerza, ganándose las miradas confundidas de los pobladores de Ciudad Fucsia, quienes no reaccionaban con temor ante la presencia del Pokémon supuestamente extinto, mientras en lomos del mismo, y víctimas de un ataque de risa, se encontraban dos entrenadores sobre la Pokémontura de Aerodactyl, algo que Yuuji y Zawako recordaban haber visto en el campamento de hace tantos años en Alola. O al menos lo recordarían si no estuvieran petrificados del miedo, Torchic y Espeon inclusive se habían debilitado del susto.
-¡Bienvenidos a Ciudad Fucsia! –exclamó uno de los entrenadores, bajando de su Aerodactyl, y ayudando a la entrenadora femenina a bajar de igual manera- Ustedes deben ser Yuuji y Zawako, los hemos estado esperando. Mi nombre es Mac, ella es mi compañera Mizuki, el Administrador Baoba nos ha pedido venir a recibirlos –les explicó el joven.
-¿Están bien? Mac normalmente no tiene reparo en recibir de esta forma a los visitantes –preguntó Mizuki, Yuuji por fin reaccionó, violentamente además, intentando alzar el brazo para golpear al adulto frente a él, solo que Zawako logró colgarse de su brazo-. Cuanta violencia, no puedo decir que no amerita la reacción, pero, aun así, pensé que habían dicho que el entrenador Yuuji era un entrenador experimentado –se quejó Mizuki, haciendo rublos con su coleta color capuchino de forma despreocupada.
-Ah, cuando quieras te demuestro mis habilidades de batalla, mismas que nada tienen que ver con querer moler a este a puñetazos por su bromita –apuntó Yuuji, el Aerodactyl, sintiendo la agresión contra su entrenador, rugió nuevamente, solo que esta vez Yuuji estaba tan enfadado que se atrevió a encarar al Pokémon- ¡Silencio Zubat en esteroides! –insultó Yuuji, la Honor Bola en su cinturón estalló, y su Primeape, un Pokémon igualmente furioso, encaró al Pokémon.
-Primeape debe ser algo así como tu Pokémon espiritual… cálmate por favor, Yuuji –pidió Zawako, Yuuji a regañadientes se cruzó de brazos y comenzó a calmarse- ¿Es un Aerodactyl real? ¿No es un robot o algo así? ¿Cómo? –preguntó Zawako sorprendida.
-Aerodactyl es uno de tres Pokémon que se entregan como iniciales para los Guardianes Pokémon que se forman en Ciudad Fucsia. Es algo así como nuestra medalla de presentación, ya que a muy pocos entrenadores se les permite tener uno –comentó Mac, tomando una baya de su mochila, y lanzándosela a Aerodactyl, quien gustoso la comió- Pero les contaremos más detalles en las oficinas de la Zona Safari. Lo de recién fue solo la novatada para el nuevo recluta, ¿no es así, Guardia Pokémon Yuuji? –saludó Mac de forma militar, Yuuji solo hizo una mueca y se apuntó a sí mismo en señal de incredulidad.
Aeropuerto Internacional de Ciudad Azafrán.
-¿Cómo te sientes? ¿No tienes secuelas? ¿Puedes pisar bien? ¿Sientes que tu movilidad ha quedado parcialmente, pero permanentemente, limitada por tus heridas? –caminando por el Aeropuerto Internacional de Ciudad Azafrán se encontraba una incómodamente preocupada Anabel, vistiendo ropa vacacional, siguiendo a su marido Looker, quien vestía su gabardina de detective, mientras su preocupada esposa no dejaba de rodearlo y bombardearlo de incómodas preguntas sobre su pierna ya desprovista de vendajes.
-La última pregunta fue demasiado específica, y me siento perfectamente bien, relájate –insistía Looker, mientras Anabel temblaba intranquila en todo momento-. Anabel… -comenzó Looker, pero su esposa en pánico habló primero.
-¡Te duele! ¡Lo sabía! ¡Llamaré al doctor inmediatamente! –comenzó Anabel, buscando su celular, pero Looker la tomó de la muñeca en ese momento- No tienes que hacerte el fuerte conmigo, yo entiendo que romperte la pierna cayendo de un edificio no es cosa simple –sonrió ella nerviosamente.
-No tienes que hacerte la tonta, sabes al igual que yo que mi pierna ya sanó perfectamente, y que me he recuperado de peores lesiones –le comentó Looker, Anabel solo tragó saliva-. Y sabes además, que soy el mejor detective del mundo, aunque no necesito de mis habilidades de deducción para saber que tienes pánico a subirte a nuestro avión, no necesariamente por un miedo irracional a las alturas, sino por miedo a ver a cierta niña de cabello lila –le comentó Looker de forma fulminante, por lo que Anabel desvió la mirada.
-Sabes que Emma es más una madre para ella que yo… aún no la recuerdo Looker… ¿qué pasa si me odia? O peor aún, ¿qué pasa si no me odia y quiere que sea su madre? –preguntó Anabel, Looker hizo una mueca ante el comentario- No me pongas esa cara, me dolió decirlo tanto como a ti escucharlo, pero Looker, no recuerdo haber estado embarazada, no recuerdo haber dado a luz, no recuerdo 3 años perdidos de mi vida, me veré de 32, pero mentalmente tengo 29, no tengo idea de lo que transcurrió en esos 3 años viviendo en Kalos –insistió Anabel aterrada.
-Lo que en resumidas cuentas significa que solo recuerdas los 15 años de vida desde que Nanu y yo te encontramos inconsciente en aquella playa de Alola, hasta escasos momentos antes de mudarnos a Kalos de tiempo completo, lo sé –se fastidió Looker, Anabel solo bajó la mirada entristecida-. No puedes seguir ignorando a tu hija, el que no la recuerdes no significa que no pasó. Además, Lila te ama, ella sí que te recuerda –comentó Looker.
-Entiende una cosa, Looker, siento tanto pánico de volver a ver a Lila, que fui tan lejos como para divorciarme de ti para no tener que afrontar el volver a verla… luego nos asignaron al mismo caso en Kanto y el resto es historia, pero… a ese nivel llega mi miedo… -insistió Anabel, Looker tan solo suspiró incomodado-. Sé que debes odiarme por esto, pero… no sé si sea buena idea realizar este viaje a Kalos. ¿Qué hay del Equipo Rocket? Giovanni, tú sabes que él ha… -intentó decir Anabel, pero Looker le cubrió la boca, antes de mirar en todas direcciones.
-Más cuidado con lo que dices, desde que Nanu se metió en el medio, es más difícil poder hablar con libertad –le recordó Looker, y tras cerciorarse de que nadie los observaba, Looker la tomó del brazo y la obligó a seguirlo al área de abordaje, desde donde ya daban la primera llamada para abordar el avión con destino a Kalos-. No he quitado el dedo del renglón sobre el Equipo Rocket, pero la mejor forma de desviar la atención de Nanu, es haciendo lo que él menos se espera, abandonar la misión, por reunirte con la hija que olvidaste. Así que estoy golpeando a dos tipo Volador con el mismo ataque Antiaéreo, te llevo a ver a tu hija, y desvío la atención de Nanu, piensa que esto también es por el bien de la misión –insistió Looker.
-¿No te da vergüenza usar a tu propia hija para los fines de tu investigación? Looker, enserio, no quiero ir… -suplicó Anabel, Looker tan solo se viró a verla, Anabel temblaba sin control alguno-. Looker, te lo suplico… no puedo ir… -insistió Anabel.
-Umm… Lila va a estar muy triste… -comentó Looker, Anabel se deprimió un poco, pero estaba firme en su decisión-. Está bien… -declaró Looker, Anabel respiró aliviada, pero entonces Looker le soltó la mano- Le diré a Lila que sufriste de una terrible diarrea y no pudiste venir –bromeó Looker, Anabel se fastidió.
-¡No le digas a nuestra hija cosas tan ruines que me hagan ver como una mala madre! –se quejó Anabel, Looker solo sonrió por las palabras de Anabel, quien se ruborizó en ese momento- No es que… esté admitiendo que es mi hija… aunque sé que es mi hija… el ADN no miente… es solo que… ya no sé qué decir… -se fastidió Anabel.
-Anabel, Lila tiene 5 años ya, pronto cumplirá 6 –insistió Looker, Anabel solo se mordió los labios incomoda por el rumbo de la conversación- Son los mejores años de la vida de un niño. ¿Qué pasa si la recuerdas y te das cuenta después de que tu hija ya no quiere tener nada que ver contigo? ¿No crees que eso es peor que pretender que la recuerdas? –le preguntó Looker, Anabel no supo qué decir- Ella es tu hija biológica la recuerdes o no, nada de lo que pase en el futuro puede cambiar eso. Seguir ignorándola no borrará la relación sanguínea… solo te borrará de su vida. Además de que, al privarte a ti misma de ella, me estás privando a mí también de estar con mi hija –declaró Looker, lo que terminó de apuñalarle el corazón a Anabel-. Preferiría no tener que renunciar a mi esposa o a mi hija, y tenerlas a ambas, pero solo puedo hacer eso si tú cooperas con esto –terminó Looker.
-Ow… ¿por qué siempre dices las cosas con tan poco tacto? Me lastimas, idiota… -lloró un poco Anabel, Looker solo sonrió sabiendo que Anabel se estaba replanteando las cosas- ¡Está bien! ¡Por Arceus! ¡Si puedo infiltrarme en bases criminales por todo el mundo y sobrevivir a la ira primordial de Groudon, supongo que puedo sobrevivir a una niña de 5 años! –se fastidió Anabel, caminando en dirección a la zona de abordaje, pero tras llegar ante Looker, se aferró a su mano con fuerza- Júrame que no me vas a dejar escapar… tienes prohibido soltarme hasta que estemos a 10,000 metros de altura sobre el nivel del mar –insistió ella.
-No sé si eso vaya a ser posible, pero prometo no dejarte escapar tan fácilmente –le comentó Looker, mientras ambos llegaban ante la fila de abordaje, y mientras más personas pasaban por el túnel de abordaje, más nerviosa se ponía Anabel, quien no sacaba su identificación ni boletos, por lo que Looker tuvo que tomarlos de su bolso por ella- Necesitas estos… -le recordó.
-¿Cuál era el nombre que tenía que usar? ¿Soy Destra o soy Anabel? –preguntó nerviosamente, Looker la miró con molestia- Ya sé, ya sé, lo siento, estoy nerviosa… hazme la plática para no acobardarme –insistió ella.
-Lo peor que le puedes pedir a alguien es hacer la plática, no sabes la inmensa presión que pones en uno al tener que elegir de la nada un tema de conversación… -se fastidió Looker, Anabel solo se aferró aún más fuerte de su brazo-. Está bien… veamos… según mis informantes, Yuuji y Zawako ya llegaron a Ciudad Fucsia. Llegaron a salvo, hambrientos y sucios, pero a salvo –le comentó Looker.
-¿A Ciudad Fucsia? Es un alivio que llegaran vivos considerando que Yuuji encaró a los rufianes del Sendero Laberinto… pensé que habría represarías –comentó Anabel, Looker asintió-. Espera… enviaste a tus agentes a desarticularlos, ¿no es verdad? –preguntó Anabel curiosa, mientras la fila continuaba avanzando- Looker, no puedes seguir usando recursos de la Policía Internacional Pokémon sin pertenecer a la Policía Internacional Pokémon. ¿Qué pasa si Nanu se da cuenta? –preguntó Anabel.
-Ah, yo no me preocuparía. Ellos no saben que yo los envíe. Nanu solo cree que eliminó a una banda rival del Equipo Rocket –le comentó Looker, Anabel parpadeó un par de veces sin entender a lo que se refería-. Dos pueden jugar el juego de los informantes falsos, Anabel. Solo digamos que, anónimamente claro está, informé a uno de los miembros de la Policía Internacional Pokémon sobre las actividades de los rufianes del Sendero Laberinto, más específicamente de que su líder Zeek clamaba ser un ex-miembro del Equipo Rocket. Nanu no investigó siquiera, los detuvo a todos, y desmanteló el laberinto, hice lo que Koga no hizo en tantos años –le comentó Looker, notando que ya llegaban ante la entrega de boletos, por lo que en medio de la conversación le había quitado su boleto y su identificación a Anabel, entregándolas él mismo, mientras Anabel no se percataba de que ya habían pasado el punto de control y se dirigían al túnel de abordaje.
-No entiendo tu rivalidad con Koga… ¿se conocieron años antes de que yo te conociera? ¿Por qué es tan importante el demostrar que puedes hacer siempre algo mejor que Koga? –preguntó Anabel, Looker no contestó, solo sonrió con malicia mientras a las puertas del avión las azafatas la saludaban- Ah, sí, buenos días –respondió al saludo Anabel de forma distraída-. ¿No vas a contestarme? –preguntó Anabel.
-Claro, solo que antes de hacerlo, ¿quieres la ventanilla? –preguntó Looker, Anabel alzó una ceja, y por fin se dio cuenta de que estaba dentro del avión- Por cierto, espero que hayas traído audífonos, el viaje es de 16 horas –le comentó Looker.
-¿Cuándo pasamos el punto de control? –preguntó Anabel mortificada, Looker solo se hizo a un lado y la invitó a sentarse- Creo que me voy a enfermar –declaró Anabel, pero se sentó de todas formas, aunque mantenía la bolsa para mareos cerca de su pecho en todo momento.
Ciudad Fucsia. Laboratorio de control de la Zona Safari.
-¡Bienvenidos al Laboratorio de control de la Zona Safari! ¡Yo soy el Profesor Baoba! Díganme, ¿son niños o niñas? –a la llegada de Zawako y Yuuji a la Zona Safari, en el laboratorio fueron recibidos por el excéntrico Profesor Baoba, un curioso anciano de cabellera enteramente blanca, bigote en forma de cepillo, y lentes redondos, quien les había hecho una broma que ni Zawako ni Yuuji comprendieron, pero ante la cual Mac y Mizuki suspiraron en señal de molestia, tal vez por haberla escuchado ya varias veces antes. El profesor entonces sonrió, mostrando una dentadura de oro sólido, que impresionó a Zawako y a Yuuji más que el mal chiste del profesor.
-¿Sus dientes son de oro? ¿No le preocupan los matones que se los quieran quitar? –apuntó Yuuji, el profesor solo sudó frio en ese momento. Los estómagos de Yuuji y Torchic entonces se quejaron, y a estos le siguieron los de Zawako y Espeon, lo que preocupó al profesor tras escucharlos- ¿De verdad esta reunión no puede esperar? Estoy famélico en estos momentos –se quejó Yuuji.
-Oh, lo lamento por eso, pero la situación es bastante preocupante, y la verdad es que estábamos impacientes de que llegaran, en especial la líder del grupo de investigación –comentó el profesor, aterrando a Zawako por la mención-. Pero si tanta hambre tienen, podemos tener la reunión en la cafetería de la reserva, por aquí –les pidió el Profesor Baoba, a quien Zawako, Yuuji, sus respectivos Pokémon, además de Mac y Mizuki, siguieron por unos cuantos cuartos hasta llegar a una increíble cafetería con una de sus paredes teniendo una impresionante vista a la reserva al esta pared estar confeccionada con vidrio de alta resistencia, que permitía ver a la reserva natural que era la Zona Safari, y a los Pokémon pastando en los alrededores.
-¡Mira eso, Yuuji! ¡Kangaskhan! –le mostró Zawako, acercándose lo más que podía al vidrio, y mirando del otro lado a una gran manada de Pokémon de la reserva, olvidando por completo su hambre, aunque Yuuji tenía sus prioridades bien puestas, y tiró de la bata de Zawako hasta sentarla en una mesa junto al profesor y sus dos asistentes- Jamás había visto a tantos Kangaskhan en un mismo sitio. Kangaskhan es uno de los Pokémon más raros, no solo por el número de especímenes, sino porque es de los pocos Pokémon que se conoce que sus ejemplares más jóvenes, poseen una apariencia tan diferente de sus versiones adultas –le explicó Zawako, y Yuuji, resignado, dejó el menú y puso atención a Zawako-. El Pokémon en la bolsa de las Kangaskhan adulto, es un Kangaskhan joven, pero no se trata de una pre-evolución, sino de un Pokémon bebé que al crecer se convierte en una Kangaskhan adulta mediante un proceso muy similar al crecimiento del ser humano. En otras palabras, no evoluciona, crece –le explicó Zawako, y cuando notó a la mesera, apuntó a un platillo en el menú y a una bebida al azar y volvió a entrar en modo profesora, encontrando más importancia en la explicación sobre los Kangaskhan que a su hambre.
-Al menos ponle atención a la mesera… -se quejó Yuuji, pero la mirada de Zawako le hacía ver que estaba impaciente en seguir explicando, lo que incomodó a Yuuji-. Lo mismo… -comentó Yuuji monótonamente, la mesera nerviosamente asintió, y procedió a servirle de comer a los ya bastante hambrientos Pokémon de Zawako y de Yuuji, de quienes recibió el cinturón de Pokébolas para alimentar al resto de sus Pokémon-. Entonces… los Kangaskhan no evolucionan, aunque se vean muy diferentes… -incentivó Yuuji a Zawako a continuar.
-Las Kangaskhan, no los Kangaskhan, todas las Kangaskhan son hembras –le explicó Zawako, Yuuji solo la miró con incredulidad-. Sé cómo suena, pero es la verdad. Existen Pokémon que son solo machos o hembras pero que evolutivamente alguna vez fueron parte de una misma especie, como por ejemplo los Tauros y las Miltank. Se teoriza que alguna vez en el pasado, antes de que su especie divergiera en dos vertientes diferentes, formaron parte de una misma especie. Esto está comprobado en cierta forma por Pokémon que existen actualmente, como por ejemplo en Sinnoh con la existencia de Burmy, un Pokémon que al ser hembra evoluciona a Wormadam, y al ser macho evoluciona en Mothim. Se cree que en algún punto en el pasado o existían Wormadam machos, o Mothim hembras, o también se teoriza que esto no es así. Algunos estudios indican que seguramente a miles de años en el futuro, Burmy dejará de existir y solo existirán los Wormadam y los Mothim ya que ambas vertientes se están separando la una de la otra, pero claro esto es solo una hipótesis, misma hipótesis que apunta a que, tal vez, existió una forma pre-evolucionada de Tauros y Miltank como un ancestro en común que se extinguió cuando la especie evolucionó a ser solamente Tauros y Miltank –le explicó Zawako, y en todo momento de la explicación, el Profesor Baoba se mostró curioso de Zawako.
-Momento… eso significa que debe haber un macho de Kangaskhan en alguna parte, aún si no se llama Kangaskhan –dedujo Yuuji, Zawako sonrió en ese momento, notando que Yuuji le ponía atención, al menos lo que se puede llamar atención viniendo de él.
-La teoría dice que, muy probablemente, existen Kangaskhan machos, pero son tan pocos y elusivos que simplemente no se han documentado. Pero la verdad es que, incluso si ese fuera el caso, toda la biología de Kangaskhan indica lo contrario –continuó Zawako, confundiendo aún más a Yuuji-. Existe algo que se conoce como el Grupo de Huevos, que contiene a toda una gama de Pokémon de diferentes especies que pueden reproducirse unos con otros. Por ejemplo, un Growlithe y un Vulpix pueden reproducirse, pero el Pokémon resultante, por alguna razón, siempre será de la especie de la hembra. En otras palabras, si un Growlithe macho y un Vulpix hembra tienen una cría, esta cría siempre será un Vulpix, y este Vulpix puede ser macho o hembra pero jamás un Growlithe. Esto es algo que se repite con casi el 100% de Pokémon con excepciones muy radicales como en los casos de los Nidorino y Nidorina, Tauros y Miltank, Illumise y Volbeat, entre muchos otros casos, que siempre terminan con las hembras naciendo de una especie y los machos de otra. Son excepciones a las reglas que los Biólogos Pokémon aún no pueden explicar y que ha impulsado a memes en las comunidades no científicas sobre criaderos Pokémon que van más o menos como: "oye, encontramos un huevo Pokémon, no sabemos cómo llegó aquí, pero, ¿quieres hacerte cargo de él?" obviamente sabemos cómo llegó el huevo, lo que no sabemos es explicarlo correctamente por todas las variantes que se suscitan entre los Pokémon y sus diversos grupos de huevo –le explicó Zawako.
-Está bien… supongo que entiendo… algo… -comentó Yuuji, mientras la mesera ponía frente a él una torta y una bebida, colocando una más frente a Zawako, quien apenas y puso atención y a tientas tomó la misma, mientras le daba una mordida, la volvía a poner en el plato, y seguía observando a los Kangaskhan-. ¿Quién es el macho de los Kangaskhan entonces? –volvió a preguntar Yuuji confundido.
-Cualquier Pokémon que pertenezca al Grupo de Huevos denominado como "Monstruos". En todo caso, no importa quién sea el padre, por alguna razón la cría siempre será un Kangaskhan, y este Kangaskhan siempre será hembra. Lo mismo pasa con Chansey –desvió la mirada Zawako a todo un grupo de Chansey, y Yuuji hizo una mueca temiendo que ahora continuara una explicación sobre los Chansey.
-Vaya, el Profesor Oak tenía razón –interrumpió el Profesor Baoba. Zawako inmediatamente se apenó, notando que había ignorado por completo al profesor al entrar en modo profesora e intentar instruir a Yuuji- Cuando el Profesor Oak me comentó que me enviaría a una joven estudiante que no estaba certificada todavía, la verdad es que no estaba seguro de que el profesor estuviera hablando o no enserio. ¿Una novata sin certificación, liderando a un grupo de científicos ambientales? La verdad no voy a mentirte, me burlé del profesor en plena conferencia, lo que, ahora que te escucho hablar, seguramente fue un error de mi parte el juzgar sin conocer –aceptó el Profesor Baoba. Zawako, en respuesta, tan solo se apenó y se sentó en su lugar, el profesor entonces continuó-. ¿Cómo es que sabes tanto de estos Pokémon? No solo mencionaste a los Kangaskhan que, aunque no sean nativos de Kanto, se sabe que aquí sus números son mayores que en todo el mundo por la existencia de la Zona Safari, sino que mencionaste a Pokémon de Hoenn, y de Sinnoh. ¿O tal vez Kalos sea tan rica en biodiversidad que me estoy perdiendo de algo? –preguntó el profesor.
-Parcialmente puede ser –aceptó Zawako-. Kalos es tan basta, que la Pokédex Regional está dividida en 3 secciones, pero no es por eso que sé todas estas cosas… mi padre… bueno… él es muy apasionado de la Biología Pokémon, y me instruyó desde que era muy joven –confesó Zawako con una sonrisa nostálgica en sus labios.
-Ah, el Profesor Agustín Sycamore. Ya me habían comentado de tu relación con él –meditó al respecto el Profesor Baoba, mientras el grupo continuaba poniendo atención entre mordidas a sus respectivas comidas-. Escuché que, por polémicas diversas, se le obligó a dejar el puesto de Profesor Regional a su discípulo el Profesor Dexio… -comentó el Profesor Baoba, la expresión en el rostro de Zawako, antes emocionada por ver la reserva natural, cambió a una llena de tristeza, algo que Yuuji notó mientras comía-. Nunca indagué al respecto… ¿qué ocurrió? –preguntó el profesor.
-Lo que ocurrió es que el mundo de la ciencia no existe para complacer ni al turismo ni al deseo de los pobladores de una región… sino que existe para encontrar la verdad, aún si esta verdad duele… -comentó Zawako sombríamente, lo que impresionó a Yuuji, momentos antes de que Zawako se quejara de un dolor en su pantorrilla donde Espeon la había mordido-. ¡Aw! Lo siento, Eevoli, me dejé llevar –se disculpó Zawako, pero Yuuji estaba demasiado curioso. Con esta ya eran dos veces las que Zawako perdía el control.
-Ah, ya recuerdo –comentó el Profesor Baoba, notando que el tema de conversación incomodaba a Zawako-. De cualquier forma, espero que sepas que, pese al deterioro de la imagen pública de tu padre por sus declaraciones, ante los ojos de la comunidad científica él sigue siendo toda una autoridad para nosotros, y lo admiramos bastante. El tiempo le dará la razón –explicó el Profesor Baoba, y Zawako, sintiéndose mejor, sonrió de igual manera-. Volviendo al tema, la pasión que demuestras por lo que haces, aún si es solo para instruir a tu compañero, me da cierta confianza de que lo que el Profesor Oak ha comentado sobre ti, es genuino. Realmente siento que puedes liderar al equipo de científicos de la Zona Safari –le comentó el.
-Le agradezco el voto de confianza, pero, ¿cómo podría? –agregó Zawako apenada-. No estoy certificada, solo soy una aspirante a la que le gusta mucho aprender e investigar, y aquí reviven a Aerodactyl de fósiles, no puedo competir con ese nivel de conocimiento –declaró Zawako.
-Revivir es una palabra compleja, más bien es una clonación –le recordó el Profesor Baoba, Zawako solo aceptó la corrección-. Es verdad que no podemos comparar algo tan complejo como la extracción del material genético de los fósiles Pokémon, con la labor Biológica, pero allí es donde radica la diferencia –le explicó el Profesor Baoba-. Los científicos que trabajan actualmente en la Zona Safari alguna vez trabajaron en la Isla Canela, antes de la erupción, y aunque la Isla Canela ya ha sido rehabilitada, la mayoría de los científicos se quedaron aquí, científicos excéntricos que velan más por la ciencia y el descubrimiento, que por la protección de estos hábitats y el trabajo que se intenta hacer aquí. De hecho, es por culpa de estos científicos que la Zona Safari se ha tenido que cerrar en diversas ocasiones. Se nos han revocado permisos, hemos perdido hectáreas de la zona, todo porque el grupo de científicos está más empeñado en descubrir, clonar, y en casos muy extremos forzar a la adaptación de especies, que en crear hábitats protegidos donde las especies puedan prosperar. Kanto es una región egoísta en muchos aspectos, la búsqueda del avance tecnológico supera a la preservación de los hábitats y las especies. Ninguno de estos científicos tiene el interés genuino de que la Zona Safari se convierta y mantenga su nombre de reserva natural protegida, por eso es importante que los lidere una persona que, aunque no tenga las certificaciones ni estudios pertinentes, posea la visión que tenemos para la Zona Safari. La visión de que sea por siempre un área natural protegida –le explicó.
-Los hábitats de los Pokémon que rehabilitamos aquí podrán ser hábitats generados artificialmente hace más de 50 años, pero formaron un pulmón natural para la región Kanto –agregó a la conversación Mizuki-. Cuando la Zona Safari fue fundada, no se tenían suficientes conocimientos o interés en la preservación de las especies, era más un campo de reproducción para especies en peligro de extinción que poco a poco se convirtió en una reserva natural, y una de las últimas áreas verdes sin intervención humana que no ha sido destruida por el expansionismo de las grandes ciudades –le explicó Mizuki.
-Pero el trabajo de la Zona Safari aparentemente ya no es tan importante para la gente –prosiguió esta vez Mac-. Las especies antiguamente en peligro de extinción que protegíamos y criamos, ya no están en peligro en las otras regiones. Kangaskhan era la última especie en peligro real, pero hace diez años pasó de ser una especie en peligro y protegida, a una especie en peligro moderado, y hace dos años, a perder el estatus de "en peligro", en general –terminó Mac, por lo que Zawako comenzó a comprender la problemática.
-Entre los esfuerzos de los científicos por clonar especímenes, y la falta de depredadores naturales, la Zona Safari perdió enteramente lo que la hacía especial –continuó esta vez Baoba-. El gobierno ya no nos da subsidio al no tener una especie que deba ser protegida. La Zona Safari aún es un área privada de la cual yo soy dueño, pero con todos los gastos, y tanto personal, no podré mantener este lugar por mucho tiempo. Me veré obligado a vender, y si vendo… creo que todos sabemos lo que pasará con el pulmón de Kanto. Después de todo, a los kantoneses no les interesa la naturaleza, solo la tecnología –declaró Baoba.
-Ya veo… por eso quieren reunir a los Mewtwo en la Zona Safari –dedujo Zawako-. No solo resuelve la problemática de un posible desastre medio ambiental, sino que vuelve a poner a una especie desconocida en la Zona Safari, y al ser una especie creada por el hombre… podría declararse endémica de la Zona Safari –resumió Zawako, Yuuji solo la miró confundido. Zawako, notando la mirada, se dispuso a explicarle-. Si se descubre una especie que solo existe de forma natural en una región geográfica en específico, se declara a esta especie como endémica, y las leyes internacionales de protección de la flora y fauna establecen que los hábitats en los cuales dichas especies existen no pueden ser perturbados por el hombre. Mewtwo es un ser artificial, no posee un hábitat natural, pero, en el hipotético caso de que la Zona Safari tuviera las condiciones idóneas para albergar a los Mewtwo, y además los Mewtwo no se reprodujeran fuera de esta zona, la Zona Safari podría obtener una certificación de área natural protegida, y firmarse un acuerdo para la conservación de esta área que sería de interés internacional, lo que significa que, no importa el gobierno vigente en Kanto y si a este le importa o no la conservación, con leyes internacionales protegiendo a la Zona Safari, no pueden destruir la zona, y además, el gobierno estaría obligado a mantenerla y subsidiarla –terminó ella.
-Es como ella dice –continuó Baoba-. En un intento por conseguir esto, y mantener a los científicos de la Zona Safari ocupados e interesados en la labor, se nos ocurrió el acceder a sus demandas de revivir a Pokémon de fósiles y encontrarles hábitats en nuestra reserva –explicó Baoba, ganándose la mirada de molestia de Zawako.
-Resucitar especies antiguas sin control debido es jugar a ser Arceus… no debieron hacer eso, las implicaciones ambientales son demasiado severas, literal hay 2 trilogías de películas que explican por qué eso es una mala idea –comentó Zawako a manera de reprimenda, Yuuji solo chascó los dedos y apuntó a Zawako a manera de decir "entendí la referencia"-. Aunque… supongo que entiendo el razonamiento… especies que no existen en ningún lugar, habitando en la Zona Safari… es el mismo caso de Mewtwo pero a la inversa, en lugar de un Pokémon clonado que jamás existió antes, es un Pokémon clonado que solía existir. ¿Qué paso para que esto no protegiera a la Zona Safari? –indagó ella.
-Galar ocurrió –se fastidió Baoba, Mac y Mizuki sudaron frio-. Esos imbéciles de los científicos de Galar, no solo hicieron aberraciones resucitando a Pokémon y combinándolos para crear a esos monstruos, sino que los muy imbéciles introdujeron a Pokémon extintos en un lugar llamado "Las nieves de la corona", donde se adaptaron y reprodujeron sin control. ¡Si a Kanto no le importa el medio ambiente y solo vela por la tecnología, Galar es peor todavía, solo importa el dinero! ¡No se detienen a responder a la pregunta: "¿Debería de?", más bien piensan: "¿Podría? ¿Cuánto dinero ganaría si es así?", imbéciles es lo que son –insistió Baoba.
-Dice el que quería hacer exactamente lo mismo –susurró Zawako en dirección a Yuuji, Baoba solo se deprimió por el comentario que alcanzó a escuchar-. Independientemente de lo… cuestionable de todas estas decisiones… -comenzó Zawako, notando entonces la mirada picara de Yuuji, ya que Zawako formó parte de una de esas "decisiones cuestionables", razón por la que ella se aclaró la garganta-. La solución sigue siendo la misma: para detener el posible desastre ecológico, los Mewtwo necesitan un hábitat natural, y si ese hábitat es la Zona Safari, se solucionan los problemas de la Zona Safari. ¿Cuál es el plan entonces? –preguntó ella.
-Allí es donde entramos los Guardias Pokémon –comentó Mac-. Nuestro deber es capturar y traer aquí a todos los Mewtwo que podamos encontrar –se apuntó a sí mismo Mac, en un evidente coqueteo en dirección a Zawako, la chica miró a Yuuji esperando una reacción, este ni se dio cuenta, o no le importó lo suficiente-. Teniendo a Mewtwo a los cuales investigar, el equipo de biólogos de la Zona Safari puede comenzar a indagar en las necesidades de los Mewtwo, y comenzarán a construirse hábitats propicios para los Mewtwo. Para capturarlos los Guardias Pokémon movilizaremos a las tres brigadas que existen para atraparlos a todos –terminó Mac.
-Los Guardias Pokémon solíamos estar divididos en dos brigadas específicas –continuó Mizuki, mirando al Profesor Baoba, quien asintió en ese momento, por lo que Mizuki extrajo de su mochila un estuche que, al abrirlo, mostró tres Pokébolas-. Antes, las brigadas solo eran terrestres y marítimas, a los miembros de las Brigadas Terrestres se les asigna a un Tauros de compañero, el líder de la Brigada Terrestre es Jacxon –apuntó a la ventana Mizuki, Zawako y Yuuji se asomaron de igual manera, y encontraron a un grupo de Tauros, todos con un jinete encima, y guiando a las manadas de diversos Pokémon de la Zona Safari a movilizarse, siendo el líder del grupo, el tal Jacxon, un hombre de piel oscura, fornido, y a quien todos respetaban y obedecían-. Jacxon siempre está ocupado, por eso no pudo venir a recibirlos, es lo más cercano a un líder para los Guardias Pokémon, aunque técnicamente su brigada solo sea la terrestre. Como pueden deducir, Mac es el líder de la Brigada Aérea, y por consiguiente de los Aerodactyl recientemente introducidos por los científicos de la Zona Safari empeñados en revivirlos. Yo soy la líder de la Brigada Marítima, y en mi brigada el Pokémon inicial compañero son los Lapras –apuntó Mizuki a lo lejos, muy al fondo donde apenas era visible un lago, y donde algunos Guardias Pokémon alimentaban a los Lapras con algunas algas marinas-. ¿A qué brigada quieres pertenecer, Yuuji? Te entregaremos un Pokémon de trabajo, pero podrás conservarlo si resultas ser un buen Guardia Pokémon –ofreció Mizuki.
-¿Me van a dar un Pokémon? –preguntó Yuuji, Mizuki asintió en ese momento, la sonrisa que le dirigía a Yuuji no agradó a Zawako, quien comenzó a molestarse, sentimiento que no pasó desapercibido por Espeon.
-Si eliges a Lapras trabajaremos juntos –sonrió ella nuevamente, la molestia de Zawako creció-. Pero de momento, será mejor que salgamos a la reserva para que conozcas a tu posible Pokémon compañero –guiñó el ojo, y Zawako se mordió el labio con fuerza.
Zona Safari. Área 1.
-¡Vayan! –llamó Mizuki a los Pokémon, como si se tratase de alguna profesora entregando a un prospecto de entrenador a su Pokémon inicial, los Pokémon salieron de sus Safari Bolas, unas Pokébolas específicas de la Zona Safari, de colores predominantemente verdes pero con tintes amarillos y cafés, creando una ilusión de camuflaje. De las Safari Bolas fueron liberados un Tauros, un Lapras, y un Aerodactyl-. Recuerda Yuuji, el Pokémon que elijas definirá a la brigada a la que habrás de pertenecer, así que elige con cuidado –sonrió Mizuki, mientras veía a Yuuji con el rostro morado por alguna razón-. ¿Pasa algo? –preguntó Mizuki mirando a Zawako, quien estaba igualmente afectada.
-Haunter no se mostró muy complacido por ser depositado… -comenzó Zawako temblorosa-. Creo que intentó robarse el alma de Yuuji cuando se lo dijo… los Pokémon Fantasma son demasiado horribles… -prosiguió ella.
-No intentó robarme el alma, exagerada… solo me Bola Sombreó la cara –se quejó Yuuji, y entonces miró a los Pokémon que le ofrecían-. Tauros, Lapras y Aerodactyl… no había tenido una elección como esta nunca, incluso Torchic fue un regalo de cumpleaños, no un inicial al que elegí –comentó Yuuji, mirando a Torchic sobre su cabeza, quien se frotó contra la misma alegremente-. Veamos… Tauros es un Pokémon inmensamente fuerte pese a ser tipo Normal… he escuchado que los entrenadores más fuertes de Kanto tienen un Tauros –agregó Yuuji, Tauros bufó con orgullo-. Lapras era un Pokémon en peligro de extinción… escuché que un niño crio una cantidad exagerada de ellos para recuperar a la especie, aunque no sé si eso es solo un mito. De todas formas… aunque prefiero el mar… no sé si Lapras… -pensó al respecto Yuuji.
-Lapras es un Pokémon muy fuerte –comenzó Mizuki, lo que levantó las alertas de Zawako, quien la miró con molestia pensando que le coqueteaba a Yuuji-. No hay nada mejor que nadar con Lapras por los diferentes cuerpos de agua de la Zona Safari. Estaría encantada de mostrarte estos lugares –insistió ella.
-Si antes pensaba que podría estar sobreactuando, ese ha sido un ataque directo… -susurró Zawako para sí misma, y entonces miró a Espeon, quien sudó frio-. Corrobora mis sospechas… ¿qué hueles, Eevoli? –preguntó Zawako, Espeon continuó sudando, esta vez a borbotones, pero respondió a Zawako de todas formas- ¿Qué quieres decir con que no es lo mismo el cómo los humanos y los Pokémon entienden el romance? Mi madre te pidió que me dijeras eso cuando te preguntara, ¿verdad? –indagó Zawako, Espeon ya sudaba tanto que parecía un ataque de Pokémon de tipo Agua.
-Creo que mi brigada favorita es la Brigada Acuática –comenzó Yuuji, Zawako abrió su boca hasta sus límites en señal de sorpresa, Mizuki eligió la Safari Bola de Lapras del grupo y se preparó para registrarla, pero Yuuji no había terminado-. Pero… debería estar loco para no elegir a Aerodactyl –sonrió Yuuji, Zawako se alegró, y Mizuki registró la Safari Bola al nombre de Yuuji, entregándole la misma-. Me esforzaré por ser digno de tu confianza, Aerodactyl –sonrió Yuuji.
-Y yo voy a divertirme mucho –comenzó Mac, entregando a Yuuji un artefacto similar a un control remoto con una pantalla y de un color verde suave-. Este es un Buscamontura. Originalmente creado en la región Alola, pero el Profesor Baoba llegó a un arreglo para autorizar su uso únicamente a los Guardias Pokémon –le mostró Mac a Yuuji, mientras un grupo de Guardias Pokémon de la brigada de Mac, quienes habían estado presentes para la entrega de Pokémon de Yuuji, comenzaban a colocarle una silla de montura a Aerodactyl-. Normalmente los Pokémon de los brigadistas permanecen fuera de sus Safari Bolas, lo que hace de esto muy importante, ya que está conectado a la silla de tu Aerodactyl, por lo que Aerodactyl vendrá de donde quiera que esté para transportarte –le explicó Mac, y solo entonces Yuuji comenzó a sudar frio, lo que llamó la atención de Mac-. No me digas que elegiste a Aerodactyl sin saber que ibas a montarlo –dedujo Mac.
-¿Montarlo? –preguntó Yuuji, cuando sintió sus hombros ser rodeados por las manos de otros brigadistas, mismos que forzaron a Yuuji a subir al lomo de su Aerodactyl, además de comenzar a colocarle hombreras, rodilleras, y demás aditamentos como si fuera a patinar- ¿De qué me sirve todo esto si me caigo? No la cuento aún si llevo hombreras puestas –se estremeció Yuuji, Zawako se escandalizó al notar que los brigadistas llamaban a sus Aerodactyl y se preparaban para salir a vuelo. Torchic, aterrado, saltó de la gorra de Yuuji a momento que le colocaban su casco, y saludó alegremente desde el suelo- ¡Pequeña sabandija traidora! –se quejó Yuuji.
-La mejor manera de aprender a montar un Aerodactyl, es volando. ¡A vuelo todos! –prosiguió Mac emocionado y liderando el vuelo, el resto de los brigadistas voló tras de él sobre lomos de sus propios Aerodactyl, el de Yuuji los siguió sin prestar atención a los gritos de terror de su entrenador. Zawako, Espeon y Torchic permanecieron en tierra firme junto a Mizuki, preocupados por la seguridad de Yuuji.
-Qué lástima, hubiera preferido que Yuuji se uniera a la Brigada Marítima –comentó Mizuki, lo que fastidió a Zawako-. Bueno, independientemente de la brigada que elijas, Zawako, tú vienes conmigo, así lo declaró el Profesor Baoba –comentó Mizuki.
-¿¡Yo!? –se apuntó Zawako, mirado a Tauros y a Lapras, quienes emocionados esperaron a la elección de Zawako- Pero pensé que yo no iba a ser una brigadista. Oh Arceus, si me caigo de Lapras me ahogo, pero Tauros está feo –comentó Zawako aterrada, tanto Tauros como Lapras, quienes podían entender a Zawako por las habilidades especiales de la chica, se deprimieron, por lo que Espeon comenzó a ladrarle a Zawako a manera de reprimenda, misma que ella comprendió-. ¡Lo lamento! ¡No quería herir sus sentimientos! Especialmente los tuyos Tauros, estuvo mal decirte feo, es solo que… no eres mi tipo… -intentó remediar las cosas Zawako, pero solo terminó deprimiendo a Tauros aún más.
-No entiendo muy bien lo que acaba de pasar, casi parece que Tauros y Lapras te hubieran entendido –se preocupó un poco Mizuki, Zawako aún se sentía culpable y quería reconfortar a Tauros, pero el Pokémon ya le daba la espalda con un aura oscura rodeándolo por la depresión-. De todas formas, según entiendo, ya tienes una Pokémontura asignada, solo debía entregarte tu Buscamontura –le ofreció Mizuki, y Zawako reaccionó con curiosidad-. Solo acciónala –guiñó el ojo Mizuki, y Zawako, curiosa, así lo hizo-. No tardará en llegar –declaró Mizuki.
-¿Quién? –preguntó Zawako, escuchando entonces un galope, y al perseguir el sonido del mismo con la mirada, encontrando una nube de polvo que se dirigía en su dirección con un resplandor en su interior que asemejaba a una puesta de sol, mismo que ardió más intensamente mientras la velocidad de la nube de polvo disminuía, revelando a un Pokémon que Zawako no había visto en mucho tiempo- ¡Pyrita! –reaccionó Zawako emocionada, mientras el Ponyta que había adoptado a las pocas semanas de haber iniciado su viaje junto a Yuuji, se detenía de golpe frente a Zawako, reconociéndola, y lamiéndole el rostro arrebatándole la risa- ¡No! ¡Qué asco! ¡Te huele el hocico! –Espeon reprendió a Zawako, pero a Ponyta no parecieron afectarle los insultos de defensa de Zawako, y en lugar de eso, resumió sus lamidas con mayor intensidad- ¿De verdad eres tú, Pyrita? Pero pensé que… Nicolette dijo que… -comenzó ella.
-Que recibirías a Pyrita una vez que pasara el tiempo necesario con su madre y pudiera independizarse –le mencionó Mizuki, y Zawako asintió-. Te explico. Cuando adoptaste a Pyrita desde ese entonces él ya estaba registrado en tu Pokédex. Tras ponerse en contacto con nosotros, el Profesor Oak nos dio acceso a tu Pokédex, y por consiguiente a la información de Pyrita, y el lugar donde estaba depositado. Sabiendo que un Tauros era muy agresivo para una novata, y comprendiendo que necesitarías un medio de transporte por las largas hectáreas de la Zona Safari, nos pusimos en contacto con el Rancho de Nicolette para preguntarle si era posible entrenar a tu Ponyta como Pokémontura. Nicolette nos informó que Ponyta no estaba entrenada aún, y que además ya había terminado su ciclo de socialización, por lo que estaba lista para entregártela, pero había tenido tanto trabajo que no había logrado ponerse en contacto contigo. Tras hablar con ella, y explicarle que queríamos entrenar a Ponyta para convertirla en una Pokémontura, Nicolette estuvo de acuerdo en transportarla y que te la entregáramos. Por cierto, esto fue un acuerdo entre Nicolette, esa chica Lusamine, y el Profesor Baoba, donde todos acordaron que sería una sorpresa –terminó Mizuki.
-¡Es la mejor sorpresa de todas! ¡Estoy tan feliz de verte, Pyrita! –continuó Zawako abrazando a Ponyta, y notando que Ponyta retraía sus llamas donde Zawako intentaba tocar, notando a su vez que, en algunas partes de su cuerpo, las flamas no eran naranjas, sino azules-. ¿Flamas azules? –preguntó Zawako sorprendida.
-Nicolette dice que es una condición algo rara, pero que no afecta la salud de Pyrita –le comentó Mizuki-. En determinadas ocasiones, el cuerpo de Pyrita emite flamas azules de mayor temperatura de lo habitual, aunque normalmente pasa cuando está muy emocionado. Nicolette piensa que tiene que ver con la alimentación de recibió desde que era bebé, no sé a lo que se refiere con eso –le explicó Mizuki.
-Las Bayas Kasib… -comentó Zawako mientras acariciaba la cabeza de Ponyta-. Cuando era un bebé, Pyrita comió algunas Bayas Kasib, unas bayas que normalmente no crecen en la región Kanto y que tienen la propiedad especial de disminuir la fuerza de los ataques de Pokémon de tipo Fantasma. Me pregunto si estas bayas tendrán algo que ver con los destellos azules, como si fuera… fuego fatuo… -dedujo Zawako, Ponyta solo la miró fijamente-. No tiene importancia. Si Nicolette dice que estás bien de salud, entonces eso es suficiente –agregó Zawako, ganándose una lamida más en el rostro por parte de su Pokémon.
-Bien, ya que eso ha quedado arreglado, es hora de que aprendas a montar –declaró Mizuki, y Zawako comenzó a preocuparse-. Odio admitirlo, pero Mac tiene razón. La mejor manera de aprender, es cabalgando, súbanla –ordenó Mizuki, y al igual que pasó con Yuuji, los hombros de Zawako fueron apresados por las manos de las brigadistas al cargo de Mizuki, quienes levantaron a Zawako y la colocaron en la silla de Ponyta-. Tomaré uno de los Tauros de Jacxon, creo que el pequeño rechazado por Zawako servirá –se burló un poco Mizuki mientras montaba al Tauros, quien miraba con tristeza en dirección a Zawako, quien comenzaba a sentir la presión, mientras Mizuki tomaba la radio portátil de su cinturón-. Mizuki a Control. Me movilizo a Área 4, llevaré a la Bióloga asignada al Hábitat Hélix –informó Mizuki.
-Entendido líder Mizuki –se escuchó una voz profunda respondiendo a las palabras de Mizuki, quien comenzó a mover su brazo alegremente a manera de despedida en dirección a la brigada Tauros, y al hombre moreno con la radio en mano, Jacxon-. Infórmanos si requieres apoyo, y alguien llévese a ese Torchic y a ese Espeon a la base. ¡Está prohibido introducir especies no autorizadas a la Zona Safari! –recriminó el líder de los brigadistas, Mizuki fingió demencia y comenzó a liderar la marcha, seguida de una nerviosa Zawako, quien no sabía dirigir a Ponyta. Ponyta afortunadamente había sido entrenada con anterioridad para ser una Pokémontura, y comenzó a seguir al Tauros de Mizuki, Torchic intentó subir a Ponyta sin comprender que lo tenía prohibido, pero una brigadista lo atrapó y lo llevó de regreso al edificio mientras Torchic graznaba que lo secuestraban según lo traducido por Zawako en su mente. Espeon por su parte, sabiendo que todo estaba bien, intentó tranquilizar a Torchic, quien ya lloraba del miedo, mientras regresaba por si misma al edificio.
Zona Safari. Área 2.
-Adelante Control, estamos aterrizando en el Área 2, seguiremos a pie al Hábitat Enjambre –en otra zona apartada de donde Zawako y Mizuki se encontraban, Mac y la Brigada Aérea habían aterrizado sobre la cima de unos montes escarpados con vista a un pequeño lago. El Aerodactyl de Yuuji aterrizó de igual manera, mirando nerviosamente a su nuevo dueño, quien, tras haber aterrizado, se soltó de la Pokémontura de Aerodactyl y se desplomo contra el suelo, preocupando al Aerodactyl-. Confirmo que el nuevo recluta sobrevivió al vuelo de prueba. Un par de vuelos de prueba más y saldremos de la zona a nuestra cacería de Mewtwo –terminó Mac.
-No lo fuerces, Mac. El que sea un buen entrenador no lo convierte en un buen brigadista. En especial si los rumores de su temperamento son ciertos –respondió Jacxon por la radio. Yuuji, víctima de una rabieta, estuvo a punto de encarar a Mac cuando escuchó el comentario sobre su temperamento, por lo que se cruzó de brazos tragándose el coraje con tal de no darle la razón.
-Estará bien –respondió Mac, quien notó perfectamente la molestia de Yuuji y sonrió ante ella-. Solo peinaremos el área buscando disturbios, seguro un entrenador del calibre de Yuuji podrá con eso –terminó Mac, guardando la radio-. Bien equipo, montaremos campamento. Yuuji y su Aerodactyl vendrán conmigo, peinaremos el área alrededor del lago buscando disturbios –ordenó Mac, y los brigadistas se pusieron a trabajar-. Vamos, Yuuji, no te separes –comentó Mac.
-Te recuerdo que nadie me ha dado una inducción para todo esto –se fastidió Yuuji, comenzó a caminar, pero la pata de Aerodactyl sobre su hombro lo detuvo, mientras el Pokémon abría la boca y apuntaba con su ala a la misma.
-Ya vamos, tranquilo, Yuuji no se sabe el protocolo –sonrió Mac, mientras preparaba una riñonera para Yuuji, misma que le entregó-. Los Aerodactyl no son exactamente los Pokémon más domesticados que existen. No obedecerán las ordenes de cualquiera, pero afortunadamente, encontramos una forma de condicionarlos –le explicó Mac, sacando de la riñonera de Yuuji un trozo de carne envuelto en trapos, lo que hizo salivar a Aerodactyl-. La dieta de un Aerodactyl es complicada, específicamente porque el Pokémon del que se alimentaba hace millones de años, Relicanth, aún existe, pero es muy difícil de capturar –le explicó Mac, lo que escandalizó a Yuuji-. Tranquilo, no es un filete de Relicanth real… los científicos de Isla Canela que trabajan en la Zona Safari se encargan de crear estos filetes de forma artificial en el laboratorio usando técnicas de clonación. No es lo único que los Aerodactyl comen, pueden comer algunas bayas, pero estas normalmente los indigestan, por lo que solo se las damos en contadas ocasiones –le explicó Mac, moviendo el filete de un lado al otro, demostrándole a Yuuji que Aerodactyl lo seguía con la mirada-. La única razón por la que los Aerodactyl obedecen a los humanos, es porque no encuentran comida de otra forma. Cuesta mucho crear un vínculo entre un Aerodactyl y un humano, así que, en lo que ese vínculo se establece, solo obedecerán por comida. Así que debes cargar contigo siempre varios de estos en una riñonera, o en una mochila, y premiar a Aerodactyl siempre por seguir tus órdenes. Esto significa dos cosas, la primera, dependencia a siempre cargar estos filetes, que solo se consiguen en los laboratorios de la Zona Safari, y que cuando Aerodactyl se llene, no te obedecerá más, así que deberás mantenerlo ocupado y volando para que siempre queme energía y tenga hambre –le entregó el filete Mac a Yuuji, y Aerodactyl, ya desesperado, comenzó a mover sus alas de arriba abajo impaciente, creando una corriente de aire –lánzaselo por encima de la cabeza o te morderá, lo que duele mucho además, la mitad de la Brigada Aérea solo tiene una mano –apuntó Mac, los miembros de la Brigada Aérea alzaron sus muñones, escandalizando a Yuuji quien lanzó el filete al aire, donde Aerodactyl lo atrapó alegremente, lo que ocasionó las risas de los brigadistas, quienes revelaron que solo ocultaban sus manos dentro de las mangas de sus uniformes- ¡Era broma! ¡La mordida de Aerodactyl duele mucho pero solo come Relicanth y algunas bayas! ¡Cuando muerde algo que no le gusta lo suelta inmediatamente! –se burló Mac.
-¡Comienzas a fastidiarme, brigadista de pacotilla! –se fastidió Yuuji, notando que el Aerodactyl de Mac no pedía comida como si pedía el de Yuuji- ¿Por qué tu Aerodactyl no te pide comida? ¿Ya está lleno? ¿Significa eso que no obedecerá? –preguntó Yuuji.
-Se dice que el primer Pokémon que un humano domesticó fue un Lycanroc –comenzó Mac, acariciando la cabeza de su Aerodactyl, quien se agachó para recibir la caricia-. Aquello ocurrió porque fue un Lycanroc quien vio en el humano la oportunidad de conseguir alimento, pero una vez que la necesidad de alimento quedó saldada, el Lycanroc se quedó –le explicó Mac con orgullo-. Se piensa que fue un desperfecto genético, y que este se traspasó al resto de Pokémon con el tiempo, lo que hubiera sido creíble si todos los Pokémon pertenecieran al mismo grupo de huevos de Lycanroc, cosa que no es así. Así que, el Profesor Baoba dedujo que no era un desperfecto genético lo que obligó a ese primer Lycanroc a acercarse a los humanos, sino que los Pokémon poseen más inteligencia, y sentimientos de los que les dábamos crédito. Así pues, una vez que Aerodactyl entendió que los humanos son, de momento al menos, su única fuente de alimento, y que una vez saciada esta necesidad, tenía que tolerarnos por su bien, se convirtió en una especie sociable, o al menos eso es lo que indican las observaciones del Profesor Baoba. Yo pienso que pasó de pensar: "los humanos me dan comida" a: "los humanos no son tan malos", y finalmente a: "los humanos son amigos", y esto es algo que se repite con cada brigadista –le comentó Mac, señalando a sus compañeros, todos con sus Aerodactyl tranquilos y sumisos-. Seguro que tu Aerodactyl pronto deja de verte como una fuente de alimento obligada, y se convierte en tu amigo también –sonrió Mac.
-Estoy seguro de que Zawako diría algo similar a: "la relación nació de la dependencia, no del amor" –sentenció Yuuji, Mac solo sonrió nerviosamente-. Pero igual seguramente Zawako prefiere creer en que los Aerodactyl al final terminaron por vernos como amigos –insistió Yuuji, y Mac se mostró agradecido por aquella respuesta.
-Bueno, es suficiente de esta conversación, es hora de trabajar –prosiguió Mac, colocándose su mochila, y guiando a Yuuji lejos del campamento que se estaba montando. Yuuji lo siguió algo confundido, y notando que su Aerodactyl volaba, al igual que el Aerodactyl de Mac, y que ambos rodeaban al par, manteniéndolos vigilados en todo momento-. Tranquilo, sé que parece que nos están cazando, pero es la forma en que ellos vigilan a su fuente de alimento. Después de todo son torpes caminando –le explicó Mac, y Yuuji asintió nerviosamente-. Ahora, a nuestras funciones. Como miembros de los Guardias Pokémon nuestra misión, al menos dentro de la Zona Safari, consiste en mantener a las especies Pokémon que habitan aquí dentro bajo observación. Hoy vigilaremos a los Scyther –apuntó Mac, y Yuuji no tardó en ver a los Pokémon Insecto en acalorados combates de cuchillas entre los árboles.
-Están combatiendo. ¿Deberíamos detenerlos? –preguntó Yuuji, preparando su Honor Bola, pero Mac lo detuvo y le entregó unos binoculares, con los cuales Yuuji observó a los Scyther, reunidos alrededor de los Scyther que combatían, lo que recordó a Yuuji del día que los Mankey lo rodearon tanto a él como a Zawako en una especie de celebración de combate- ¿Están teniendo una competencia deportiva? –preguntó Yuuji.
-Vaya, qué rápido lo dedujiste –se sorprendió Mac-. Los Scyther compiten entre ellos para mantenerse en forma. Al menos así lo hacen los de Kanto ya que aquí no tienen depredadores naturales como en otras regiones. Para mantenerse en forma los Scyther sostienen estos enfrentamientos, y estos normalmente terminan sin contratiempos –le explicó Mac, mientras Yuuji miraba al resto de Scyther, encontrando que la mayoría tenía unas placas de color amarillo atadas a sus talones, pero que algunos cuantos tenían placas ya fueran verdes o azules.
Los Scyther de placas amarillas, que eran la gran mayoría, se encontraban muy cerca del circulo de combate que ellos mismos habían delimitado, los de placas verdes algunos estaban entre ellos, otros un poco más apartados de los de placas amarillas, pero igualmente cerca. Los de placas azules por otra parte, estaban lejos del grupo, haciendo lo suyo, sin importarles lo demás. Yuuji bajó los binoculares, y notó que Mac lo observaba, como si esperara a que Yuuji dedujera algo por sí mismo.
-Las placas en sus tobillos, tratan de diferenciar a los Scyther por alguna razón, ¿no es así? –preguntó Yuuji, y Mac asintió- No creo que diferencie a machos de hembras, Zawako es fanática de los Scyther, ella me ha dicho que los de abdomen pronunciado son hembras, así que no veo otro distingo evidente además de lo integrados que están a los Scyther de placas amarillas –dedujo Yuuji, mirando nuevamente.
-Esa es precisamente la realidad de esas placas –continuó Mac-. Las placas amarillas se refieren a los Pokémon nacidos dentro de la Zona Safarí, lo que significa que son los más adaptados a los hábitats, y quienes básicamente no necesitan de cuidados. Encuentran su propio alimento, viven en sociedad. Todas las especies de Pokémon de toda la Zona Safari tienen estas placas que nos permiten monitorearlos, al menos que acaben de nacer y tengamos que separarlos para colocarles su respectiva placa –apuntó Mac a un Scyther más pequeño en el grupo, que aún estaba junto a su madre-. Ese de allí no tiene placa, y aún es muy joven como para capturarlo y ponerle la misma, además de que, para capturarlo y ver su estado de salud, es preciso hacerlo en un momento en que la madre lo deje solo, lo que varía de especie a especie. En el caso de Scyther, hay un momento en que las madres llevan a los Scyther a campo abierto y los abandonan, obligándolos a encontrar por sí mismos el camino de regreso al enjambre. Es en ese momento en que los Guardias Pokémon los capturamos, chequeamos su salud, y los volvemos a dejar donde los encontramos. Como son muy jóvenes se acostumbran a su placa y no suelen quitárselas –terminó de explicarle Mac, y Yuuji asintió, comprendiéndolo-. Los que suelen quitarse las placas son los azules. Los Pokémon de placas azules son Pokémon cuyos entrenadores los abandonaron por alguna razón, y cuyos chips, incrustados el mismo día que les ponemos sus placas amarillas, nos avisan que han sido liberados. Es allí cuando la Brigada Aérea o Terrestre es enviada a reclamar al Pokémon, y transportarlo de regreso a la reserva, como fue en el caso de tu Torchic –le explicó Mac.
-¿Torchic? –preguntó Yuuji e hizo memoria- Es verdad… en alguna ocasión Torchic salió del rango de mi Pokédex… ah, en estos momentos no está conmigo, ¿eso significa que recibieron la señal como si lo hubiera abandonado? –preguntó Yuuji preocupado.
-Tranquilo, la Pokédex de Zawako también está programada para recibir la señal de la tobillera de Torchic, pero sí hubo una ocasión en la que se solicitó a la Brigada Aerodactyl a ir en busca de un Torchic, solo adiviné que era el tuyo –le comentó Mac-. De todas formas, íbamos a medio camino cuando se nos notificó que Torchic había regresado con su dueño y tuvimos que regresar. El punto es que la Brigada Aerodactyl no solo monitorea a los Pokémon que se entregan a entrenadores con 6 o más medallas, y los regresa a la reserva, sino que monitoreamos a todos los Pokémon con permisos especiales, sin importar la región de la que vienen –continuó Mac-. Cuando recogemos a un Pokémon con esas condiciones, siempre y cuando no sea un Pokémon perteneciente a la Zona Safari, lo resguardamos en un área especial, nos comunicamos con los Guardias Pokémon de otras regiones, y programamos el envío seguro del Pokémon a su hábitat natural. Si no actuamos rápidamente, podemos tener desastres naturales como los Qwilfish de Puente Silencio –Yuuji reconoció aquel evento–. Volviendo a las placas azules, los Pokémon que las llevan son Pokémon abandonados por sus entrenadores que necesitan volver a reintroducirse a la Zona Safari. Si el Pokémon se adapta, tiempo después se vuelve a capturar para colocarle una placa verde. Un Pokémon con placa verde ya fue abandonado y rehabilitado, y por consiguiente no puede volver a darse en adopción. Mientras tenga la placa azul, aún puede ser reclamado por su entrenador original una vez que pague su respectiva multa por abandono, o hasta que se le coloque la placa verde. Lo que no te he dicho aún es que hay una cuarta placa, la placa roja –le comentó.
–No necesito ser un genio para saber lo que significa la placa roja –declaró Yuuji, y Mac esperó–. Se le coloca a los Pokémon abandonados que no pudieron adaptarse a la Zona Safari, y son tan violentos, dependientes, o cualquier otra razón como tener heridas muy graves, y que estas les impiden poder valerse por sí mismos –comentó Yuuji.
–Así es… y hay bastantes Pokémon en esas condiciones, la mayoría en el Zoológico de Ciudad Fucsia –le comentó Mac, y Yuuji asintió–. Los del Zoológico de Ciudad Fucsia son los afortunados, constan de aquellos Pokémon cuya interacción con el ser humano fue tanta, que ya no son capaces de vivir libres. Dependen del humano por alimento, o por mimos, y no sobrevivirían en el estado silvestre –aquello deprimió a Yuuji un poco–. Hay otros de placa roja que simplemente son muy agresivos, y no saben vivir en sociedad. A esos tristemente, no nos queda más que encerrarlos en hábitats artificiales solo para ellos, donde tratamos de que vivan dignamente, aunque vivan solos –apuntó entonces Mac a un Scyther, y Yuuji se colocó los binoculares rápidamente, presenciando como un Scyther de placa azul atacaba salvajemente a un sumiso Scyther de placa verde, a quien otros Scyther de placa amarilla intentaban proteger–. Es el 68… –comentó Mac, tomando su radio–. Control, aquí Mac. Scyther-68 volvió a atacar al grupo, procedo a captura. ¡Aerodactyl! –llamó Mac, su Aerodactyl comenzó a volar bajo, aterrizó ante el grupo de Scyther, quienes aterrados se reunieron y protegieron unos a otros. Los Scyther de placas amarillas y verdes se mantuvieron juntos, los de placas azules se dispersaron– ¡Aerodactyl, sigue al que estoy apuntando! –de su riñonera Mac extrajo un tubo no más grande que el dedo de una mano, y con un foco rojo en su punta, encendió el mismo, y esta emitió una luz de láser que iluminó con un punto el pecho del Scyther con la placa azul con el número 68– ¡Antiaéreo, ahora! –ordenó Mac, su Aerodactyl atacó, y noqueó al Scyther en ese momento– ¡Safari Bola! –lanzó la misma Mac, capturando al Scyther. El resto del enjambre huyó del Aerodactyl– A esto es a lo que me refiero con mantener el orden –le explicó Mac mientras la Safari Bola se transportaba.
–¿Van a ponerle una placa roja a ese Scyther? –preguntó Yuuji entristecido, y Mac asintió en ese momento– ¿Estás seguro de que no hay forma alguna de rehabilitarlo? Tal vez si se le entrega a otro entrenador que pueda hacerse cargo –insistió Yuuji.
–¿Recuerdas la historia del Lycanroc que se acercó a los humanos? –preguntó Mac, y Yuuji asintió– No fue el único que lo intentó. No todos los Lycanroc fueron aceptador por los humanos. Hoy en día hay, inclusive, una variante de Lycanroc que, aunque ya convive con los humanos, sigue siendo más agresiva. Se dice que esa variante de Lycanroc nació del odio a los humanos. Aún si ese no es el caso ahora, ese fue su origen legítimo. No podemos arriesgarnos a que otro humano adopte y rehabilite a este Scyther, y que Scyther vuelva a sufrir abandono, no Yuuji, se requirió de mucho para que la relación humano y Pokémon se convirtiera en lo que es hoy… no podemos permitir que un Pokémon que hoy ya siente odio, enfurezca aún más. Lo mejor para Scyther-68 es vivir lo que le resta de vida en un hábitat controlado solo para él, y donde no propague su odio a los demás Pokémon –terminó Mac, y Yuuji, aunque poco convencido, tuvo que aceptar que así era como funcionaban las cosas–. Toma, 30 Safari Bolas –le ofreció Mac–. Un Pokémon capturado por una Safari Bola no queda registrado en la Pokédex de la persona que lo capturó a menos que desde Control realicen el registro, lo que significa que solo sirven para transportar a los Pokémon capturados a la central. Llevarás 30 de estas en cada misión, y Control será quien decida qué Pokémon puede rehabilitarse, y cual no, a nosotros no se nos permite decidir. Scyther-68 tuvo 5 oportunidades, 2 más de las que se otorgan porque hay quienes no queremos dejar de confiar –la última parte la mencionó, mientras ocultaba su mirada debajo de su gorra, lo que fue indicativo para Yuuji de que Mac había decidido darle más oportunidades a ese Scyther–. Una cosa más… los Guardias Pokémon solo usamos a nuestros Pokémon de brigada dentro de la Zona Safari. Nos hemos empeñado en que los Pokémon de la Zona Safari vean a los Aerodactyl como depredadores, a los Tauros como dominantes, y a los Lapras como socialmente superiores. Introducir a otro Pokémon en esta fórmula rompería la imagen que hemos logrado dar ante los Pokémon de la Zona Safari, así que tienes prohibido usar a tus otros Pokémon dentro de la Zona Safari –terminó Mac, y Yuuji lo siguió, intentando aprender todo lo que pudiera.
Área 4.
–Aquí Mizuki, estamos llegando al Área 4. Estamos a cinco minutos de Hábitat Hélix –llamó Mizuki por la radio, recibiendo momentos más tarde la respuesta desde central, por lo que volvió a colocarse la radio al cinturón, y miró a Zawako, ya un tanto más tranquila sobre lomos de Ponyta, a quien acariciaba de tanto en tanto–. Sé que eres una Bióloga Pokémon, pero, sabes a lo que nos referimos con Hábitat Hélix, ¿no es así? –preguntó Mizuki.
–¡Omanyte y Omastar! –apuntó Zawako emocionada, mientras a orillas de un lago en medio de la Área 4 de la Zona Safari, se veían los caparazones de Pokémon que se creían extintos, o que estuvieron extintos hasta que fueron colados por aquellos científicos de la Isla Canela– El Fósil Hélix es el fósil del cual se resucita a Omanyte. La resurrección por clonación Pokémon tiene años que se conoce que existe, pero siguen siendo Pokémon increíblemente raros. ¡No puedo creer que estoy viendo unos! O al menos que estoy viendo sus corazas –comentó ella.
–Tranquila, solo duermen. En realidad, los Omanyte y los Omastar son Pokémon muy sociables, y hablando de Pokémon sociables. ¡Ve, Lapras! –liberó Mizuki de su Safari Bola al inmenso Pokémon, que cayó con un chapuzón, despertando a los Omanyte y a los Omastar, varios de los cuales comenzaron a caminar torpemente en dirección al cuerpo de agua sobre el cual Lapras se había materializado, nadaron a su encuentro, y comenzaron a treparlo, divirtiendo al Pokémon– ¿Lo ves? Son muy curiosos. Puedes tocarlos si quie… –intentó decir Mizuki, pero tras virarse, encontró a Zawako rodeada por Omanyte y Omastar, quienes sentían mucha curiosidad por la Bióloga Pokémon, quien ya llevaba a al menos unos 3 Omanyte en brazos, a 2 Omastar colgados de sus piernas, y a un último de sombrero jugando con su cabello.
–Creo que les agrado –sonrió Zawako emocionada, Ponyta relinchó, y los Omanyte y Omastar, asustados, se separaron de Zawako y regresaron al agua–. Aw… eso fue grosero, Pyrita –recriminó Zawako, al parecer su nuevo Pokémon era muy posesivo de ella–. El Profesor Oak dijo que podía aprender mucho sobre adaptación e introducción de Pokémon aquí en la Zona Safari. Obviamente los Omanyte y Omastar fueron introducidos a este hábitat. ¿Cómo es que lo lograron? ¿Por qué no compitieron con otras especies o se volvieron una plaga? –preguntó Zawako curiosa, y sintió un movimiento en su cinturón de Pokébolas, más específicamente en la Ultrabola de Dratini.
–La Zona Safari está dividida en 4 Áreas y, a decir verdad, en sus inicios solo se introdujeron Pokémon sin el debido cuidado y se plantaron especies de flora de sus respectivas regiones para intentar crear un hábitat para todos los Pokémon. Como comprenderás, aquello no funcionó –Zawako estaba curiosa del movimiento de su Ultrabola, pero decidió ignorarlo de momento y prestarle atención a Mizuki–. Todo fue un desastre, los Pokémon introducidos se separaron entre las 4 Áreas, hubo conflictos entre ellos, pero al mismo tiempo existió una especie de división selectiva. Por ejemplo, aquí, en el Área 4, se reunieron la mayor cantidad de Chansey y de Kangaskhan –apuntó Mizuki, y Zawako notó a aquellos Pokémon siendo mayoría de entre los demás–. De allí fuimos adaptando el hábitat para que fuera aún más aceptable para los Chansey y Kangaskhan, lo que a su vez movilizó a los Scyther a otras áreas. Los Tauros resultaron ser más adaptables y se encontraban en casi todas las áreas, pero el punto es, que observamos la distribución de los Pokémon, y estudiamos sus comportamientos, encontrando que el Área 4 era donde se reunían los Pokémon menos agresivos y más sociables, y en las Área los más territoriales y problemáticos –le comentó ella.
–De modo que el método de creación de hábitats comenzó como un prueba y error –comenzó Zawako, notando a una manada de Rhyhorn que se acercaba, y comenzando a hacer anotaciones, observando el cómo reaccionaban el resto de Pokémon a la presencia de los recién llegados, notando que les daban espacio para que los Rhyhorn se hidrataran en el lago, mientras los pequeños Omanyte, curiosos, llegaban y se trepaban de los cuernos de los Rhyhorn quienes en la mayoría de los casos los dejaban hacer lo que quisieran, aunque algunas veces un Rhyhorn se fastidiaba y lanzaba a los Omanyte de regreso al agua, donde los curiosos Omanyte volvían a salir y a elegir a un Rhyhorn a quien acariciar–. Los Omanyte parecen tener un muy deficiente instinto de supervivencia… me sorprende que hayan vivido por tantos años hasta extinguirse –declaró Zawako preocupada.
–Lo mismo comentaron los biólogos que los observaron, y quienes definieron con base a ello que introducirlos al Área 4 era lo mejor –le explicó Mizuki–. La Zona Safari en sus inicios, como bien dijiste, se creó a base de prueba y error. No era suficiente con tener una extensión tan grande de tierra y vegetación exótica, se tuvo que reinvertir mucho en crear toda esta área como un área controlada. Pero una vez que se logró, fue más importante que nunca el que las nuevas especies introducidas o se adaptaran a las que ya vivían aquí, o se les construyeran nuevas áreas –le explicó Mizuki, y Zawako tomó notas de todo lo que escuchaba–. Los primeros Omanyte que se clonaron, fueron puestos bajo observación, se crearon mini hábitats controlados dentro de los laboratorios tomando en cuenta la información teórica de los paleontólogos sobre su alimentación y comportamiento, y al final se eligió este lago, el cual tiene un parecido del 60% a los lagos en que los Omanyte de agua dulce habitaron en tiempos prehistóricos. Claro que la introducción no viene sin sacrificio, muchos no se adaptaron, y no lo lograron, pero los que sí lo consiguieron no afectan a las poblaciones de Chansey y Kangaskhan, por lo que lo llamamos una introducción exitosa –terminó Mizuki.
–¿Qué hay de las poblaciones dentro del lago? –preguntó Zawako, Mizuki la observó con curiosidad– ¿Cabe la posibilidad de que se haya desplazado a alguna especie por la introducción de los Omanyte y Omastar? –preguntó preocupada, sosteniendo en su cinturón la Ultrabola de Dratini.
–Los estudios del lago indican que antes de la introducción de los Omanyte solo habían Magikarp, Poliwag, y unos Seaking de temporada que vienen a desovar, lo que también significa que posteriormente hay Goldeen –comenzó a explicarle Mizuki–. No encontramos ninguna afectación negativa, todo lo contrario, el número de Goldeen del lago aumentó ya que los Omanyte aparentemente purificaron del agua hasta cambiar su PH natural. El Profesor Baoba pensó que eso afectaría a los Pokémon del lago, pero el resultado fue contrario, los Pokémon aparentemente aceptaron el cambio –declaró ella.
–Eso no es posible, no puede hacerse una introducción sin afectación alguna, el impacto puede mitigarse, no desaparecerse –comentó Zawako, lo que confundió a Mizuki–. Un cambio en el PH del agua normalmente es negativo para Pokémon marítimos, la población debió reducir, no acrecentar. El PH de un lago de agua dulce normalmente debería oscilar entre 6.5 y 8.3. ¿Cuál era el PH previo a la introducción de los Omanyte y los Omastar? –preguntó Zawako. Desafortunadamente, Mizuki no tenía tanto conocimiento, por lo que tuvo que preguntar por radio a la central.
–El PH del agua antes de la introducción de los Omanyte era de 7.5, pero subió 0.5 puntos desde que fueron introducidos hace dos años –le explicó Mizuki, lo que preocupó a Zawako–. No entiendo. ¿Cuál es el problema? –preguntó Mizuki.
–Necesito más información para hacer conjeturas… –comentó Zawako, lo que preocupó a Mizuki–. El PH de un cuerpo de agua puede variar por cuestiones como las temperaturas estacionales, cuando hace más frio el PH aumenta, lo que desincentiva que los Pokémon desoven. Por el contrario, en tiempo de altas temperaturas el PH baja, lo que significa que los Pokémon desoven más. Mizuki, ¿alguien ha mantenido un monitoreo de la temperatura del agua a través de las estaciones? –preguntó Zawako.
–Ah… sí… la temperatura bajó alrededor de unos cinco grados, pero de todas formas las poblaciones de Goldeen no disminuyeron –le explicó Mizuki, por lo que Zawako comenzó a idear sus hipótesis–. Vagamente recuerdo al Profesor Baoba mencionar algo al respecto, de que le parecía extraño que, si la temperatura del agua promedio disminuyó tanto, no debía haber tantos Goldeen, pero pasó lo contrario, hay más –explicó ella.
–No hay más Goldeen, hay menos, solo piensan que hay más porque el depredador natural de los Goldeen que habitaba en este lago, fue desplazado por las bajas temperaturas en el agua –dedujo Zawako, sosteniendo la Ultrabola de su Dratini, lo que no comprendió Mizuki–. Es imposible que con un incremento de PH de 0.5%, en lugar de disminuir la población de Goldeen, esta haya aumentado… es solo una teoría, pero si pudiéramos medir la cantidad de huevecillos que ponen los Goldeen, estoy casi segura que el número sería menor que el de otros años, con la diferencia de que más de esos Goldeen sobreviven al no ser depredados. En otras palabras, hay una ilusión de que hay más Goldeen, pero nacen menos Goldeen desde que introdujeron a los Omanyte, solo que los que quedan, no son depredados, por eso parece que hay más… –continuó Zawako, y comenzó a rascarse la cabeza, mientras observaba su Ultrabola–. No hay introducción que no impacte de alguna manera, Mizuki. Como dice el Profesor Oak, el daño ya está hecho, solo hace falta medirlo, y documentarlo. Si el Profesor Baoba quiere que comience a dar órdenes, eso haré, quiero que se investiguen los registros de desove de los Seaking, quiero saber cuántos Goldeen bebés nacen, no cuantos Goldeen hay. Necesito un porcentaje –le pidió Zawako. Mizuki no lo entendía muy bien, pero comenzó a transmitir las instrucciones de Zawako por radio, mientras Zawako continuaba mirando a su Ultrabola con tristeza–. Esta era tu casa, hace varios años, ¿no es así, Mei? –preguntó, pegando su frente a la Ultrabola– Y ahora los Mewtwo también te arrebataron el hogar al cual apenas te estabas adaptando… no hay introducción sin consecuencias, y estas consecuencias, ya te golpearon dos veces… lo siento mucho, Mei… –finalizó Zawako, secándose una lágrima traicionera, pero siguiendo adelante.
Área 2. Campamento provisional de la Brigada Aérea.
–Déjame ver si entiendo… –comenzó Yuuji, recostado en una bolsa para dormir dentro de una tienda de campaña improvisada, mientras aburridamente aluzaba el techo de la misma con la lámpara que le habían dado los brigadistas, y hablaba por el celular con Zawako, quien diferente de él estaba ya en su pijama en el Edificio Central, junto a Espeon, y un Torchic desesperado y buscando a Yuuji por todas partes–. Mei nadaba por el rio de Puente Silencio, huyendo de un Pokémon que nunca había visto, y que se apropió de su hábitat natural, y tú piensas que ese Pokémon que Mei nunca había visto, era Mewtwo, y que este Mewtwo que se apropió de su hábitat natural ahora vive en alguna parte de la Zona Safari, cerca del Área 4 –resumió Yuuji, pero del otro lado de la línea no recibió respuesta–. ¿Cómo sabes que el Pokémon que la desplazó no fue Omanyte? ¿Por qué apresurarte tanto a culpar a Mewtwo? –preguntó Yuuji.
–En primer lugar, la primera vez que Mei fue desplazada fue por Omanyte hace un año, y no precisamente porque Omanyte fuera malo –comenzó Zawako–. Aún estoy esperando a que me entreguen los documentos que pedí, por lo que solo tengo teorías, y el testimonio de Mei –le comentó Zawako, tomando a Torchic en brazos y aplastándolo en un abrazo para que dejara de revolotear buscando a Yuuji.
–Así que, solo tienes a un testigo visual del crimen, no creo que sea suficiente para convencer a un juez –bromeó Yuuji, molestando a Zawako–. Era broma –comentó Yuuji monótonamente al notar el silencio de Zawako.
–Una broma muy mala, ponme atención. Parece que no te importa lo que te estoy diciendo –se quejó Zawako, Yuuji solo suspiró molesto por la reprimenda–. El hábitat de Mei era el lago en el Área 4 de la Zona Safari, pero entonces el agua se volvió muy fría gracias a los Omanytes que afectaron el PH de la misma. Mei y su familia, que depredaban a los Goldeen, tuvieron que subir rio arriba, y según los mapas que encontré… hay un espacio sin nombre en las áreas de la Zona Safari, llamemos a ese lugar Zona 5 a falta de otro nombre –tomó una foto Zawako, y se la envió a Yuuji, quien abrió el mapa–. Si ves la imagen que te mandé, hay un área dentro de la Zona Safari que no está nombrada ni cercada, principalmente porque está rodeada por montañas. Supongo que no se ha bardeado por lo inaccesible del lugar, solo podrían entrar por Pokémon Volador –le explicó Zawako.
–Si yo fuera un cazador furtivo de Pokémon por allí es por donde entraría –comentó Yuuji, lo que molestó a Zawako–. Hablo enserio, Zawako. Si esta zona existe de verdad, entonces debería bardarse de alguna forma. ¿Le comentaste al Profesor Baoba de esto? –preguntó Yuuji.
–Se limitó a decir que era una parte de la reserva de tan difícil acceso, que ningún cazador furtivo intentaría entrar por allí –le comentó Zawako–. ¿No lo ves? Es el lugar perfecto para un Pokémon como Mewtwo. El problema es que ese lugar era la segunda casa de Mei –le explicó Zawako preocupada.
–¿Cómo puede ser la segunda casa de Mei si tú misma acabas de decir que no hay forma posible de llegar allí? Quiero decir, supongo que Mewtwo vuela o flota o algo así, pero Dratini no me parece muy aerodinámico –le comentó Yuuji.
–Yuuji, no pienso explicarte hidrología, eso te lo debería de explicar el Profesor Brendan… ya entiendo por qué eres el peor de su clase –insultó Zawako, Yuuji solo se tragó el coraje de defenderse del insulto porque era Zawako–. Solo hay dos formas de que los lagos que aparentemente no están conectados a ríos se generen. El impacto de un meteoro creando un cráter tan grande que con el tiempo se llenara de agua de lluvia, o a través de canales de agua subterráneos. Siendo Dratini el Pokémon tan raro que es, ¿no crees que llegó a la Zona 5 a través de canales de agua subterráneos? –preguntó Zawako.
–¿Por qué descartas a los extraterrestres tan de golpe? Eso es racismo, Dratini bien pudo haber llegado en ese meteoro que comentas –se burló Yuuji, y Zawako le colgó el teléfono, por lo que Yuuji le volvió a marcar–. Operadora, se cortó, comuníqueme con mi novia enojada por favor –continuó bromeando Yuuji.
–¡Estoy hablado enserio, Yuuji! De verdad no te importa, ¿no es así? –se fastidió Zawako, inflando sus mejillas en señal de molestia. Del otro lado de la línea, Yuuji suspiró intranquilo.
–Si me importa, Zawako… solo bromeo, por Arceus, relájate un poco –se fastidió Yuuji, pero Zawako se sentía tan responsable por el desplazamiento de la familia de su Dratini, que no se sentía de ánimos para las bromas de mal gusto de Yuuji–. Bien… te diré lo que voy a hacer. Entrenaré con Aerodactyl, y una vez que pueda controlarlo bien, y que no me vea solo como una fuente de alimento, volaré a esta hipotética Zona 5, y veré si hay Mewtwo o Dratini que prueben tu teoría. ¿Te parece bien? –preguntó Yuuji.
–Está bien… solo… ten cuidado… –pidió Zawako, Yuuji asintió, y habiendo terminado aquella parte de la conversación, Zawako cambió de tema–. Es la primera vez… en casi un año, que dormimos tan lejos uno del otro… –comentó Zawako, y Yuuji no dijo nada, solo esperó–. Supongo que debo volver a acostumbrarme a esto… ¿verdad? –preguntó ella con tristeza.
–Vuelves a pensar en el futuro, concéntrate en el presente. Sigo aquí, ¿no es así? –comentó Yuuji, y entonces le aluzaron la cara con una lámpara– ¡Aght! ¡Ya entendí, ya entendí! ¡Ya voy a colgar! –se quejó Yuuji, Zawako solo parpadeó un par de veces en su habitación– Lo siento, Zawako, el tarado del velador, que seguro no tiene novia, quiere que cuelgue por envidioso –alzó la voz Yuuji, quejándose de su compañero, que volvió a aluzarle la cara–. Hablamos mañana, Zawako, descansa –terminó Yuuji.
–Sí… hablamos mañana… –se deprimió un poco Zawako y colgó el teléfono, luego abrazó a Torchic, y se dejó caer sobre su almohada–. Normalmente hacemos todo juntos… Yuuji… pero ahora… siento que cada uno tiene sus prioridades… –agregó Zawako preocupada, por lo que Espeon, notando la tristeza de Zawako, comenzó a meterse entre los brazos de Zawako y de Torchic, acomodándose también en el abrazo de Zawako, lo que la hizo sonreír mientras Espeon le susurraba en el idioma Pokémon–. Tienes razón… Yuuji es un cabeza hueca, pero es mi cabeza hueca… y aún si nos separamos… estoy segura de que seguiremos juntos… de alguna manera… –y con aquello último, Zawako se quedó dormida.
Esta historia continuará…
