Algo me dice que esta historia va a ser eterna, haré lo posible por no pasar de 50 capítulos, jajaja, uy eso suena bastante esperanzador o amenazante. En fin, vamos a contestar reviews para que puedan continuar con su lectura.
liuterazagi: Disfruté de mis vacaciones, pero ya me hacen falta otras, preferentemente a un lugar donde haya mucha agua, jajaja, quiero playa. Ni me recuerdes lo de las historias sin concluir, de hecho, tengo varias, pero al menos esta la he mantenido con actualizaciones medianamente constantes. Me esforzaré porque mis "ilógicos" suenen lo suficientemente lógicos, por lo pronto no creo haber cometido un error imperdonable, pero tampoco soy biólogo. Tomaré en consideración el no ofenderme si me arruinan a Ryuki, jajaja, por lo pronto, ha llegado la hora de darle un poco de protagonismos, por cierto hay que imaginarlo con una barba roja estilo Green Arrow de DC Comics, no hay que olvidar que esta historia está 15 años en el futuro de la mayoría de los juegos (10 en promedio). Definitivamente los fosiles de Galar son manipulaciones científicas, ¿a quién creen que engañan esos científicos de poca monta? Sobre Lila, es poco, pero espero que la disfrutes.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 36: La supremacía de las especies.
Región Kalos. Aeropuerto Internacional de Ciudad Luminalia.
-No puedo, no estoy lista, estoy en pánico desde que divisé la Torre Prisma desde la ventana del avión –en la zona de desembarque, y tras recuperar sus pertenencias, Anabel se congeló a escasos metros de la salida en pánico por saber que Lila, su hija, se encontraba ya afuera y esperando por ver a su madre tras muchos años de no verla. Looker, nuevamente, intentaba calmar a Anabel. Ambos tenían el rostro lleno de ojeras por el cansancio de estar por tantas horas dentro de un avión, y por el cambio de usos horarios ya que, en Kalos al menos, ya era de madrugada, mientras en Kanto era la hora de dormir. La mezcla de cansancio y pánico aparentemente estaba por darle a Anabel un verdadero colapso nervioso.
-Anabel, solo debes saludarla, y podremos llegar al despacho y dormir un poco, Emma ya lo preparó todo –insistía Looker, una pequeña multitud ya se había amontonado alrededor de ambos, lo que no agradaba a Looker, quien siempre intentaba pasar desapercibido-. Tengo hambre, ¿no tienes hambre? Hay un lugar muy bueno de crepas no muy lejos de aquí –sonrió Looker intentando convencerla.
-No me compres con comida, se comprensivo conmigo, estoy aterrada de saber lo que va a pasar cruzando esas puertas –insistía Anabel, apuntando a las puertas de cristal, desde donde parecía estarse asomando una pequeña niña de cabellos del mismo color que los de Anabel y de ojos color grisáceo mientras abrazaba a un Swirlix en sus brazos-. Necesito unos minutos –pidió Anabel, caminando de un lado a otro nerviosamente.
-Bueno, no tenemos mucho tiempo, la seguridad del lugar está por desalojarnos –le recordó Looker mientras miraba en dirección a un grupo de oficiales, mismos que Anabel divisó de igual manera-. Eres una agente especial, la mejor en el mundo tal vez. ¿De verdad una niña de 5 años va a poder más que tu profesionalismo? Si quieres yo la sostengo mientras tú la interrogas –se burló Looker.
-No es gracioso –se quejó Anabel, mirando a Looker fijamente-. Sé que me veo como una lunática en estos momentos, pero… ¿debería maquillarme? Tal vez una peinada antes de salir. ¿Y si no le gusta cómo me veo? –Looker desvió la mirada un poco, Anabel había pasado de la negación a la aceptación y directamente al miedo por las reacciones de la niña que ya estaba desesperada y jalando la gabardina de Emma, su tutora legal y quien nerviosamente y con su Espurr a su lado, intentaba tranquilizar a la ya impaciente niña.
-Anabel, después de 17 horas dentro de un avión para llegar de Kanto a Kalos, en definitiva, no hay nada que puedas hacer para verte mejor –finalizó Looker, Anabel solo bajó la cabeza en señal de derrota-. Mi consejo es que crucemos esas puertas, y esperemos a la reacción de Lila. Nadie más que Lila sabe cómo va a reaccionar. Solo deja que pase –insistió Looker, tomando de la mano de Anabel, y acariciándola gentilmente. Anabel suspiró, asintió, y se paró recta, como una agente especial lista para aceptar una misión, usando todo su entrenamiento para controlar sus emociones-. Increíble cómo puedes mantener tu postura frente a criminales peligrosos como el Equipo Rocket, pero una niña de 5 años te tiene tan intimidada. Tal vez debería entrenarla e ingresarla en la fuerza –se burló Looker.
-No juegues con eso, y no me pongas nerviosa –reprendió Anabel, Looker solo sonrió e invitó a Anabel a pasar por las puertas que se abrieron inmediatamente frente a ellos. Anabel aspiró con fuerza, intentando mostrar profesionalismo, dio el primer paso, y tras hacerlo, sintió una pequeña presión en su vientre mientras una pequeña niña de cabello lila, pareciendo más una Anabel en miniatura, pero de ojos grisáceos como los de su padre, se lanzaba sobre ella con un poderoso abrazo que congeló a Anabel en el sitio y forzó a una tremenda sensación de incomodidad a hacerle temblar la columna.
-¡Bienvenida a casa, mamá! –enunció Lila, cuya sonrisa tranquilizó inmediatamente a Anabel, mientras la niña enterraba su rostro contra el vientre de su madre, y reía de una forma tan amena, que Emma frente a Anabel se tapaba el rostro intentando ocultar su sonrisa y sus ojos llorosos por la escena. Anabel, aún con cierta incomodidad, pero enternecida por las reacciones de la niña, acarició un par de veces su cabeza y alcanzó a sonreír.
-Oye, yo también estoy aquí –se burló un poco Looker, Lila rompió el abrazo a su madre momentáneamente, y saltó a brazos de Looker, quien la cargó y le dio un abrazo a su hija-. Pero mira cuanto has crecido, mi pequeña detective –prosiguió Looker, lanzando a Lila al aire y atrapándola, lo que forzó al instinto maternal de Anabel a activarse e intentar atraparla, aunque Looker la atrapó sin problema de todas formas, dejando al descubierto a una apenada Anabel quien había estirado los brazos para atraparla también, apenándose tras ser descubierta en la pose-. Hola Emma –desvió las atenciones Looker.
-Un placer verlo de nuevo, jefe –sonrió Emma, y entonces le dirigió la mirada a Anabel, quien trastabilló un poco-. Aún no me recuerda, ¿verdad? –preguntó Emma, Anabel solo bajó la cabeza, apenada- Pensé que el volver a ver a su hija dispararía sus recuerdos… -continuó Emma un tanto preocupada.
-Su memoria regresará cuando deba regresar… -comentó Looker, mirando a Anabel fijamente. Anabel se sentía inmensamente culpable, intentó decir algo, pero la pequeña mano de Lila tirando de su blusa, llamó la atención de Anabel poderosamente.
-Mamá, ¿mano? –preguntó Lila, mientras Looker bajaba a Lila y le ofrecía su propia mano. Anabel lo pensó unos instantes, pero aceptó la mano de Lila, la niña alegremente saltó y se colgó de sus padres, columpiándose, y llenando el corazón de Anabel de calidez. Tal vez no recordaba a Lila, pero su cuerpo, y su corazón, parecían decirle que realmente eran familia.
Región Kanto. Ciudad Fucsia. Laboratorio de control de la Zona Safari.
-¿¡Se está burlando de nosotros!? ¿¡Por qué tenemos que rendirle cuentas a esta niña!? –dentro del Laboratorio de Control de la Zona Safari, uno de los científicos que trabajaba analizado muestras junto a su Magmar, miraba de forma furiosa al Profesor Baoba, quien se mantenía entre el furioso científico de cabello negro y largo y lentes tan opacos que no permitían verle los ojos, y Zawako, quien abrazaba a Igglybuff en esos momentos intentando tranquilizarse debido al agresivo científico que no dejaba de gritarle, mientras Torchic mordía con su pico la cola de Espeon intentando detenerla de atacar al profesor y defender a su dueña. A tal grado habían llegado los gritos del violento científico, que en algún momento sacó a su Magmar de su Pokébola para intimidar a Zawako, y este intercambiaba miradas de desprecio con Espeon, lo que solo se había sumado al estrés de Zawako, quien estaba al borde del colapso nervioso por los gritos del violento profesor, y un posible enfrentamiento entre Magmar y Espeon- ¡Es una mocosa sin estudios que no sabe nada! ¡He trabajado para científicos de renombre como Blaine y el Señor Fuji! ¿Por qué tendría que dejar que una niña sin diplomas me diga qué hacer? –insistía el hombre.
-Porque soy tu jefe Derek, y no te permito que le hables así a ninguno de tus colegas –insistía el Profesor Baoba, mientras Zawako, sin habla, y sintiéndose intimidada por el resto de científicos que la miraban con desprecio, no podía hacer otra cosa que abrazar a su Igglybuff, quien ya estaba inflada por la molestia y por la forma en que le hablaban a su entrenadora-. Es la hija del Profesor Agustín Sycamore, y la discípula tanto del Profesor Samuel Oak, como del Profesor Gary Oak, y recomendada por el Profesor Brendan Birch, y si ella te pide que le muestres los informes de natalidad de los Goldeen, por Arceus que se los tienes que dar, en especial si te los pidió amablemente –insistía el Profesor Baoba.
-¡No me importa quién sea! ¡Es una niña sin estudios! ¡No me partí la espalda estudiando y convirtiéndome en uno de los mejores investigadores de clonación de Kanto para que esta simplona me diga que le entregue unos reportes! –continuaba en su molestia el científico Derek, Zawako ya estaba al borde de las lágrimas, aunque Igglybuff podía sentir una especie de sentimiento obscuro haciéndose presente, mismo sentimiento que Espeon comenzó a sentir, por lo que desvió la atención de Magmar para intentar calmar a Zawako, distracción que Magmar aprovechó para impactar a Espeon con su cola, lanzando a Espeon a los aires y, en consecuencia, a Torchic, quien aún mordía de la cola de Espeon con su pico, lanzándolos a ambos a la entrada del laboratorio, por la cual Mizuki entraba en esos momentos, al menos hasta ser derribada por el peso combinado de Espeon y Torchic. Zawako notó aquello, su miedo comenzó a pasar a coraje, pero para fortuna de ella, de la bolsa de su bata saltó un Omanyte muy molesto, quien atacó al Magmar de Derek con su ataque de Chorro de Agua, debilitando, pero fastidiando a Magmar quien quería pelea.
-Amonite, no –atrapó Zawako a Omanyte en pleno vuelo, y este cayó sobre Igglybuff, quien se sintió inmensamente incomoda por los tentáculos de Omanyte mientras este se movía furiosamente queriendo pelea.
-¡Está robando propiedad de la Zona Safari! ¡Ya hasta le puso mote a ese Pokémon que no le pertenece! –apuntó Derek, sumamente molesto. El Omanyte movió sus tentáculos como si dijera: "ven por mí hermano", lo que Zawako tradujo para sí misma tras comprenderlo.
-¡No es eso! ¡No me estoy robando a Amonite! ¡Y solo lo llamo así porque Omanyte dice que ese es el nombre de su especie! –intentó explicar Zawako, lo que ninguno de los presentes comprendió- Déjenme corregir lo que acabo de decir… me desperté esta mañana, y este Omanyte estaba en mi cama jugando con mi cabello. No sé por qué, pero no quiere desprenderse de mí, yo no me lo robé, tal vez se escondió en mi bolsillo, les juro que no estoy robándome nada. Y si le puse mote, pues… es porque… bueno, la verdad no puedo explicar esa parte, solo digamos que Omanyte quiere que lo llame así –insistió Zawako.
-¡Se está robando ese Pokémon! –insistió Derek, cuando notó a la sumamente molesta de Mizuki detrás de Zawako, por lo que Derek sudó frio- Pero… ella tiene la prueba en sus manos. La atrapé con el Omanyte sobre el Igglybuff –apuntó Derek.
-¡Es la científica asignada a investigar el hábitat de los Omanyte! ¡Por supuesto que puede tomar a un Omanyte para analizarlo si ella quiere mientras no lo extraiga de la Zona Safari! –gritó Mizuki, intimidando a Derek- No sé cuál es tu problema, Derek, pero si no quieres problemas conmigo le darás a Zawako la información que te pida. ¿Entendiste? –recriminó Mizuki, y Derek asintió un buen número de veces- ¿Qué información necesitas, Zawako? –preguntó Mizuki.
-Los… los informes de natalidad de los Goldeen de los últimos 5 años… por favor… -pidió Zawako, Mizuki entonces miró a Derek con intenciones asesinas, y Derek, nerviosamente, buscó en su escritorio una memoria USB, entregándole la misma a regañadientes a Zawako-. Gracias –reverenció Zawako.
-¿Era tan difícil Derek? ¡Ahora lárgate a trabajar! –recriminó Mizuki, y Derek, asustado, regresó a su Magmar a su Pokébola mientras Omanyte apuntaba a sus ojos con un par de sus tentáculos y balbuceaba en el idioma Pokémon: "te estaré vigilando hermano", lo que Zawako entendió perfectamente, mientras separaba a Omanyte de Igglybuff, quien estaba ya cubierta de baba de Omanyte y seguramente traumatizada por esta, por lo que Zawako la regresó a su Alivio Bola- No le hagas caso, Zawako. Los científicos que trabajaban en el Laboratorio de Isla Canela podrán creerse eminencias, pero tienen una actitud terrible –se cruzó de brazos Mizuki, Zawako solo se dirigió al escritorio que le habían asignado, y colocó a Omanyte sobre el mismo, mientras los preocupados de Espeon y Torchic saltaban al escritorio y la observaban intranquilos mientras Zawako colocaba la USB en la laptop en relativo silencio. Mizuki y el Profesor Baoba intercambiaron miradas, y tras un entendimiento mutuo, el Profesor Baoba dejó a Mizuki con Zawako, quien se dirigió a ella-. Sé que Derek puede ser intimidante, pero si le haces frente es un cobarde. Tienes mi permiso de plantarle cara cuando lo necesites –sonrió Mizuki.
-No se trata de plantarle cara a nadie… nadie tendría que hablarle así a nadie en primer lugar… -susurró Zawako para sí misma, aunque Mizuki la escuchó y estuvo de acuerdo-. Además… no debo enojarme… si me enojo pueden pasar cosas malas que no le importan a nadie más que a mí… así que no debo enojarme… lo siento si no puedo defenderme por mí misma… -intentó decir Zawako, y entonces miró a Omanyte-. No me robé a Amonite –insistió Zawako.
-Nadie te está acusando de robar a nadie… bueno, la opinión de Derek no cuenta –insistió Mizuki-. En todo caso, necesitas un equipo de trabajo completo mientras estés en la Zona Safari. Tu Ponyta te ayuda en tierra, pero si quieres acceder al resto de zonas necesitas un Pokémon marítimo. Omanyte no es exactamente una Pokémontura, pero… puede ayudar –agregó ella.
-Ni siquiera tengo una medalla, sería injusto que me dejaran conservar a un Omanyte –continuó Zawako, acariciando la concha de Omanyte, quien alegremente le tomó de la mano con sus tentáculos a Zawako-. Esta es precisamente la información que necesitaba. Mira esto… desde que los Omanyte aparecieron, no solo los niveles de PH cambiaron, sino que los Goldeen dejaron de desovar en las cantidades que lo hacían antes –apuntó Zawako a una gráfica que, aunque Mizuki no podía entender, parecía corroborar la teoría de Zawako-. Esto comprueba mi hipótesis inicial. El número de Goldeen que está naciendo es inferior, pero los Goldeen que quedan son más que en otros años porque el depredador que habitaba en el Área 4, se desplazó a aguas más cálidas. Solo es cuestión de encontrar a qué área de la Zona Safari se desplazó –continuó Zawako, observando un mapa de la Zona Safari-. Si seguimos los ríos visibles, solo es cuestión de analizar las propiedades del agua, su PH, y la cantidad de Goldeen en comparación con otros años, y podríamos encontrar al depredador de los Goldeen que migró –explicó Zawako.
-Dices todo esto como si supieras cual es el depredador de esos Goldeen. Hasta donde sé, todas las especies marinas en estas aguas se alimentan de algas, y las especies terrestres no son conocidas por pescar –le comentó Mizuki-. Quiero decir, hay casos de Rhyhorn que nadan en los ríos previo a evolucionar en Rhydon, pero son comedores de bayas y hierbas –terminó Mizuki.
-El depredador del que hablo es Dratini –le explicó Zawako, liberando a su Dratini de su Ultra Bola, lo que sorprendió a los científicos en el laboratorio, incluyendo a Derek, quien se sintió increíblemente celoso-. Esta es Mei, la capturé accidentalmente en el Puente Silencio de la Ruta 12, lo que está exageradamente lejos de la Zona Safari –comenzó a explicarle Zawako, mientras Mizuki, sorprendida, acercaba su mano a Dratini, quien temerosa retrocedió y se escondió detrás de Zawako-. Dratini es un Pokémon increíblemente raro, y según los registros que tengo, hace muchos años se creía que habitaban en la Zona Safari, lo que a su vez trajo a muchos entrenadores deseosos de capturarlos, por lo que estoy segura de que se negó la existencia de Dratini en su momento para protegerlos –comentó Zawako, y momentos más tarde, el Profesor Baoba volvió a entrar en el laboratorio tras haber recibido la noticia de que Zawako tenía a un Dratini, por lo que el Profesor Baoba corrió para asegurarse de ello-. Estoy en lo correcto, ¿no es así? Usted sabía que había Dratini en algún lugar de la Zona Safari, pero mantuvo su existencia en secreto para protegerlos –dedujo Zawako.
-No tengo idea de cómo es que lo descubriste, pero es verdad –le comentó el Profesor Baoba-. Hace casi 30 años alguien encontró a un Dratini en la Zona Safari, y tiempo después entrenadores de todas partes de Kanto, incluso de otras regiones, invadieron la Zona Safari buscándolos –admitió el Profesor Baoba-. Afortunadamente, no tuvieron mucha suerte, y logramos convencerlos de que era solo un rumor –le explicó el Profesor Baoba.
-Entonces ahora debe convencerlos de lo contrario, encontrando a esos Dratini, y no solo eso, invitándolos a volver –le comentó Zawako, lo que el Profesor Baoba no entendía bien-. Hace años, la Zona Safari era una reserva de crianza Pokémon enfocada a la conservación, no era un área natural protegida, por lo que capturar Pokémon, aun siendo Pokémon raros y en peligro, estaba permitido –comenzó Zawako, y el Profesor Baoba asintió-. Ahora la Zona Safari intenta convertirse en un área natural protegida, y la forma más rápida de lograrlo, es demostrar la existencia de especies endémicas de la Zona Safari. Si lo de Mewtwo falla, encontrar a Dratini y demostrar su reproducción en la Zona Safari, automáticamente cumple con los requisitos para proteger a la Zona Safari. El problema es que este Dratini apareció en el Puente Silencio, porque fue desplazado por los Mewtwo quienes se apropiaron de su hábitat –les explicó Zawako.
-¿Estás segura? –le preguntó el Profesor Baoba- Quiero decir, no hay duda de que este es un Dratini, y es verdad que hace muchos años un entrenador de nombre Lance encontró a un Dratini en la Zona Safari, pero… nadie más encontró uno que yo sepa, y ahora intentas decirnos que fueron desplazados por los Mewtwo. ¿Por qué estás tan segura? –preguntó él.
-Es… complicado de explicar… -aceptó Zawako, mirando a su Dratini con cautela-. Pero el punto viene siendo el mismo, Profesor Baoba. Con Pokémon resucitados de fósiles, sumado a la presencia de Mewtwo y de Dratini en la Zona Safari, tendrá más que los componentes necesarios para convertir a la Zona Safari en una verdadera área natural protegida. Pero para ello debemos actuar rápido –insistió Zawako, y por vez primera, el resto de científicos le prestó atención, lo que fastidiaba a Derek aún más-. El que Dratini haya aparecido en el Puente Silencio no solo significa que Mewtwo lo desplazó, sino que significa dos cosas más. La primera, es que Mewtwo encontró el hábitat de Dratini lo suficientemente agradable para desplazar a Dratini del mismo –comentó Zawako, lo que alegró al Profesor Baoba y a Mizuki-. La segunda, y mala noticia, es que hay un rio, muy probablemente un rio subterráneo, que conecta a la Zona Safari con el Puente Silencio. No solo hay que encontrar el hábitat de los Dratini y controlar a los Mewtwo que se apropiaron del mismo… hay que encontrar ese rio, y controlarlo de alguna manera. Si nadie sabe de la existencia de ese rio, podría convertirse en el acceso perfecto para cazadores ilegales de Pokémon, además de ser la forma de escape de Dratini de la Zona Safari, y si eso ocurre, y Dratini se reproduce fuera de la Zona Safari, no solo eso romperá su estatus de endémico de la Zona Safari, sino que el desplazamiento de especies se propagará a otra área que está actualmente declarada como área natural protegida. En resumen, varios hábitats dependen de que encontremos ese rio –terminó Zawako, y el grupo de científicos por fin se puso a sus órdenes.
Área 4.
-¡Lo haces bien Yuuji! ¡Ya solo debes abrir los ojos! –se burlaba Mac sobre su Aerodactyl, volando junto al Aerodactyl de Yuuji, quien se aferraba a la Pokémontura con miedo por las alturas, aun no estando acostumbrado a la adrenalina de volar sobre lomos de un Pokémon, más aún si ese Pokémon se supone que estaba extinto- Pero nos estamos alejando del Área 4. Se supone que debemos vigilar a los Kabuto y Kabutops –apuntó Mac en dirección a tierra firme, aunque Yuuji apenas y prestaba atención por el miedo a caerse- ¡Los Kabutops son muy violentos y territoriales, y solamente le temen a los Aerodactyl, pensaba que esta era una misión que sería del interés de un entrenador! –se burló Mac.
-¡Solo quiero volar más cerca de las montañas! –apuntó Yuuji, soltando un poco la montura, lo que su Aerodactyl sintió y comenzó a virar obedientemente, lo que comenzó a hacerlo volar en picada, razón por la que Mac tuvo que ordenar a su Aerodactyl a volar bajo el Aerodactyl de Yuuji, forzándolo a subir antes de estrellarse dentro del agua, lo que espantó a los Kabuto y Kabutops en la superficie, los primeros se hundieron escapando de los Aerodactyl, los segundos agresivamente comenzaron a partir rocas con sus poderosas cuchillas, y lanzar las mismas a los Aerodactyl, mientras Mac ordenaba a su Aerodactyl a subir, empujando al de Yuuji a volar más alto mientras Yuuji se tomaba del pecho aterrado- ¡Odio las alturas! ¿¡En qué estaba pensando eligiendo esta brigada!? –se estremeció Yuuji.
-¡En tener un Aerodactyl seguramente! –se fastidió Mac- ¡O te acostumbras a volar, o cambiamos a tu Aerodactyl por un Lapras! ¡Pero mientras estés en vuelo, concéntrate! –reprendió Mac, Yuuji asintió y estabilizó a su Aerodactyl, ambos entonces comenzaron a subir nuevamente con poderosos aleteos de sus Pokémon- ¡Siente el viento y vira a su favor! ¡Mientras más cerca de la montaña los vientos van más en picada! ¡Hay que ganar más altura si quieres surcar los cielos sobre la montaña, y eso cuesta mucha energía para Aerodactyl! ¡Te aconsejo quedarte a nivel de rio hasta que te acostumbres! –insistió Mac, pero Yuuji, en su obstinación, comenzó a ordenar a Aerodactyl a ganar altura, lo que el pobre Pokémon intentó hacer aleteando con fuerza contra el viento- ¿¡Qué haces!? –se quejó Mac.
-¡Estamos muy cerca del área que Zawako marcó en su mapa! –prosiguió Yuuji, sujetándose la gorra que amenazaba con volársele por los aleteos de Aerodactyl- ¡Si ya estoy aquí, lo menos que puedo hacer es echar un vistazo! ¡Vamos amigo! ¡Te daré un inmenso filete de Relicanth sintético por esto! ¡Incluso añadiré algunas bayas! –ofreció Yuuji, y Aerodactyl logró alcanzar la altura apropiada, surcando los vientos ya más calmos tras el tremendo esfuerzo.
-¡Yuuji! –llamó Mac nuevamente, con su Aerodactyl más experimentado acoplándose al vuelo junto a Yuuji sin problemas. Estaban a una altura superior a la normal, y volaban con viento a favor ahora, por lo que ambos pudieron dejar de gritar- ¿Qué es todo esto? ¡Los Kabutops están a nivel de rio! Las especies que suben por la montaña son solitarias, o madres con crías que buscan refugio. No tenemos razones para volar estas montañas –insistió Mac.
-Exacto, no hay razones, los Aerodactyl son enormes y podrían ser considerados máximos depredadores, pero ante los ojos de los Pokémon que habitan en la Zona Safari, los Aerodactyl no vuelan por sobre la montaña –comenzó a explicarle Yuuji, lo que Mac por supuesto que no entendía-. Si yo fuera un Pokémon inteligente buscando un hogar, buscaría precisamente el lugar donde un Pokémon tan enorme como Aerodactyl no vuela –comentó Yuuji, pero Mac continuaba sin entenderlo, por lo que Yuuji se dignó a explicarle lo que Zawako teorizaba-. Escucha Mac, no soy Biólogo Pokémon, pero, aunque Zawako se empeñe en decir que no le pongo atención, la verdad es que sí lo hago, y no solo eso, sino que aprendo de ella. Así que si Zawako dice que ella piensa que atravesando estás montañas llegaremos a una hipotética Área 5 habitada por Dratini y conquistada por Mewtwo, y estoy literalmente cerca, lo voy a investigar –le explicó Yuuji.
-Bueno, si eso es lo que querías, ¿por qué no me lo dijiste? Pudimos haber realizado un plan de peinado de la zona –comentó Mac, Yuuji sonrió para él-. Oh, eres de esos, ignoras la burocracia y haces las cosas a tu manera. Está bien, respeto eso, pero estarás cortando filetes de Relicanth para los Aerodactyl como castigo porque Jacxon me va a reprender por no cumplir los protocolos –se fastidió Mac.
-Cortaré todos los filetes de Relicanth que necesite si eso me ahorra tiempo –prosiguió Yuuji, Mac solo lo miró con molestia-. Vamos Mac, todo lo demás es burocracia, invéntate algo, di que vimos algo extraño y fuimos a investigar –insistió Yuuji.
-Las cosas no funcionan así, la Zona Safari es inmensa, siempre debes informar a tus superiores de donde estás y a dónde vas por si algo pasa y se requiere un rescate –reprendió Mac, Yuuji solo hizo una mueca de descontento-. Regresaremos al campamento provisional e informaremos como debemos hacer. Si es por la investigación de Zawako puedes estar seguro de que nos darán el permiso, pero hasta entonces, tienes que obedecerme, Yuuji –insistió Mac, tomando su radio, lo que fastidió a Yuuji-. Control, nos desviamos un poco de curso, creímos ver algo de interés, pero ya estamos regresando a Hábitat Domo en Área 4, cambio… -comenzó Mac, jalando la montura de su Aerodactyl, y empujando al de Yuuji a regresar. Yuuji solo se apresuró a mirar por los alrededores de la montaña intentando encontrar algo de interés, notando un destello oscuro que comenzó a volar en dirección de Mac, lo que forzó a Yuuji a mover la montura de su Aerodactyl violentamente, y a empujar a Mac con fuerza- ¿¡Qué diantres…!? –perdió el equilibrio Mac y forcejeó por estabilizar a su Aerodactyl, pero al hacerlo, notó la esfera de energía oscura que por poco lo impacta- ¡Eso fue Bola Sombra! –se quejó Mac.
-¡Bola Sombra es uno de los ataques que se les enseña a los Mewtwo que han terminado su entrenamiento! –comentó Yuuji, Mac solo lo miró confundido, lo que Yuuji notó- Solo digamos que no es mi primera experiencia con los Mewtwo. Confía en mí Mac –pidió Yuuji, Mac lo pensó-. ¡Vamos, no hay tiempo para esto! ¡El ataque vino de esa dirección y ya no ha atacado más! ¡Eso significa que quería derribarnos de un solo golpe y está huyendo ahora! –insistió Yuuji.
-¡Está bien! ¡Eres demasiado problemático! –se quejó Mac, y comenzó a ordenar a su Aerodactyl a volar en dirección al ataque- ¡Control! ¡Aquí Mac! ¡Aerodactyl BA-005 y BA-227 sobrevolamos las montañas en persecución de un posible 39, repito, tenemos un posible 39 –Yuuji miró a Mac confundido mientras lo seguía sobre su Aerodactyl- Aprende los códigos, Yuuji, 39 significa especie no identificada –se quejó Mac.
-¡Lo sabía¡ ¡Definitivamente lo sabía! –mintió Yuuji, volando más bajo junto con Mac, pero no lograba ver nada- ¡Los árboles son muy densos aquí, no puedo ver nada! –prosiguió Yuuji, notando entonces que Aerodactyl viraba sin ordenes de Yuuji, esquivando por muy poco otra Bola Sombra- ¡Bien hecho Aerodactyl! –se alegró Yuuji, mientras su Aerodactyl entraba en modo persecución, ignorando las ordenes de Yuuji y volando por cuenta propia- ¡Oye espera! –se quejó Yuuji.
-¡Yuuji! ¡Tira de tu arnés! –ordenó Mac, mostrando en el pecho de su chaleco el arnés que estaba amarrado a la Pokémontura de su Aerodactyl, tirando de la misma, y jalándose hasta quedar firme sobre la Pokémontura, una posición incómoda para el jinete, pero más aerodinámica para el Aerodactyl- ¡Los Aerodactyl comenzarán una persecución! ¡Ellos pueden ver al Pokémon mejor que nosotros! ¡Aférrate a la montura y déjalos guiar! –terminó Mac, Yuuji así lo hizo, y tiró del arnés hasta quedar pegado a la montura, Mac y Yuuji entonces se aferraron con sus manos a los manubrios, que ahora no eran más que adornos mientras los Aerodactyl perseguían entre los árboles al Pokémon que lanzaba más Bolas Sombra intentando ahuyentarlos. La velocidad de vuelo de los Aerodactyl al tener a sus jinetes pegados a sus cuerpos aumentó tanto, que el Pokémon al que perseguían no pudo conservar las distancias, y tuvo que salir de la protección de los árboles para enfrentarlos- ¡Control! ¡Aquí Aerodactyl BA-005! ¡39 identificado! ¡39 identificado! ¡Tenemos a un Mewtwo en los límites del Área 4! –prosiguió Mac.
-¡Aerodactyl, Antiaéreo! –comenzó Yuuji, sacando su Pokédex, e ingresando la TM23 con el ataque mencionado, mismo que al accionarse conectó con la Safari Bola de Aerodactyl, que Yuuji apuntó a Aerodactyl, y una vez el rayo de la misma lo golpeó, Aerodactyl aprendió el ataque, lanzando una roca de su hocico que impactó en el pecho de Mewtwo, y lo lanzó como proyectil a tierra- ¡Eso lo dejará a nivel de suelo! ¡Vamos! –ordenó Yuuji, su Aerodactyl obedeció, y aterrizó en el bosque cerca de un lago, mientras el Mewtwo intentaba reponerse- Buen Aerodactyl, no estoy acostumbrado a combatir contigo, pero no queda de otra, tenemos que hacer esto juntos –miró Yuuji su Pokédex, encontrando los ataques de Aerodactyl-. ¡Demoledor, ahora! –ordenó Yuuji, Aerodactyl obedeció, sus colmillos se llenaron de energías de tipo Siniestro, y lanzándose a Mewtwo, mordió con fuerza. El Mewtwo resistió el ataque eficaz, y con sus poderes Psíquicos bloqueó las fauces de Aerodactyl- ¿Deshabilitar? Definitivamente es uno de los Mewtwo entrenados por Sabrina, sabe precisamente qué técnicas usar para evitar ataques de tipo Siniestro, esto no va a ser fácil –aceptó Yuuji, Aerodactyl esperó instrucciones. ¡Ataque de Ala! –ordenó, Aerodactyl atacó impactando, y Mewtwo retrocedió adolorido.
-¡Tu Aerodactyl es de bajo nivel, yo me encargo! ¡Aerodactyl, Roca Afilada! –ordenó Mac tras bajar de su Aerodactyl, mismo que rugió con fuerza antes de azotar su cola al suelo, levantando rocas del mismo que impactaron al Mewtwo y lo derribaron- ¡Safari Bola! –lanzó Mac, la misma impactó a Mewtwo, pero estalló rápidamente- Eso es inesperado, las Safari Bolas tienen una ratio de captura superior incluso a las Ultra Bolas justamente porque en la Zona Safari no se permiten las batallas. Debilitar a Mewtwo y después lanzarle una Safari Bola debió haberlo doblegado –concluyó Mac impresionado.
-Es un clon del Pokémon Mew. Si yo hubiera pagado millones por un clon, estaría preocupado de que fuera sencillo –declaró Yuuji, y momentos más tarde, Mewtwo rodeó al Aerodactyl de Mac con su ataque Psíquico, lanzándolo al rio y debilitándolo por completo-. Bueno… eso nos deja a nosotros, los de bajo nivel –comentó Yuuji, preocupando a su Aerodactyl. El Mewtwo se preparó para atacar, cuando del lago salió un Pokémon. En un principio Yuuji pensó que era el Aerodactyl de Mac, pero el Aerodactyl de Mac ya chapoteaba a la orilla desde otra parte, el Pokémon que había salido del agua, aún rodeado por la explosión de agua que siguió a su salida al exterior, era un Dragonair, uno que brillaba de un escarlata intenso mientras preparaba un ataque-. ¡Ese es Enfado! ¡Aerodactyl, sácanos de aquí! –ordenó Yuuji mientras subía a lomos de su Aerodactyl, quien voló tomando a Mac de su mochila con su hocico, mientras Dragonair impactaba a Mewtwo con el ataque de Enfado y lo derribaba, mientras Yuuji maniobraba a Aerodactyl hasta llegar al de Mac, que se encontraba débil pero fuera del agua-. Enfado es un ataque de tipo Dragón que envuelve al Pokémon en una ira tremenda, por lo que continuará usando ese ataque consecutivamente hasta calmarse. Nunca pensé llegar a ver ese ataque en acción –explicó Yuuji, mientras el Dragonair, de un tamaño inmenso, se posaba furioso frente a Mewtwo quien lo atacó con su ataque Psíquico, mismo que no surtió mucho efecto sobre Dragonair, quien arremetió contra Mewtwo nuevamente-. Con ese ya van dos ataques de Enfado y ese Mewtwo sigue en pie… es increíble… -se sorprendió Yuuji.
-Increíble es ver a un Dragonair en estas aguas… se rumoraba que existían Dratini en las aguas de la Zona Safari, pero un Dragonair no es normal –le explicó Mac, mientras ambos continuaban viendo el enfrentamiento entre Dragonair y Mewtwo-. Lo hemos mantenido en secreto para evitar a entrenadores deseosos de capturar a estos Pokémon tan raros, pero según los pocos registros que hay, todos los supuestos avistamientos han sido de Dratini, no de Dragonair. Además, los Dragonair no suelen ser violentos, esto está fuera de lo que yo llamaría normal –le explicó Mac, mientras el tercer ataque de Enfado conectaba, y Mewtwo caía rendido. Dragonair además había terminado confundido, y se lanzó de regreso al agua, escapando, seguido de varios destellos multicolores en el agua.
-Tengo que averiguar más de esto. ¡Encárgate de Mewtwo, Mac! –prosiguió Yuuji, lanzándose al agua, fastidiando a Mac quien estaba ya desesperado de que Yuuji simplemente no siguiera ordenes, pero aprovechando que Mewtwo había quedado noqueado, lanzó su Safari Bola, capturando al Pokémon.
Debajo del agua, había demasiadas burbujas como para que Yuuji comprendiera bien lo que ocurría, pero podía sentir movimiento a su alrededor, por lo que abrió los ojos lo mejor que pudo e intentó comprender lo que pasaba debajo del agua, notando unos profundos ojos escarlata mirándolo desde el fondo, los ojos del Dragonair aún confundido, y quien era rodeado de otros Pokémon, tantos que Yuuji no podía contarlos, pero cuyas siluetas Yuuji logró distinguir, eran Dratini, cientos de ellos, todos resguardándose detrás del Dragonair, quien nadó furiosamente en dirección a Yuuji amenazándolo con su cuerno, Yuuji no nadaba tan rápido como para lograr esquivarlo, pero para su fortuna, las garras de Aerodactyl entraron al agua y lo sacaron a tiempo, lanzando a Yuuji a tierra firme, donde Mac lo recibió.
-¿Estás bien? –preguntó Mac, Yuuji comenzó a toser agua, pero asintió. Dragonair volvió a salir del agua, sus furiosos ojos observando al Aerodactyl de Yuuji, quien con varios aleteos logró mantenerse firme sobre el agua. Parecía que una nueva batalla iba a librarse, pero en lugar de aquello, Dragonair regresó al agua, y se retiró sin más-. ¿Qué ha sido todo eso? –preguntó Mac sorprendido.
-No lo sé… pero Dragonair no me parecía que quisiera hacerme daño realmente –comentó Yuuji, mientras su Aerodactyl se reunía junto a él-. Pienso que solo me atacó de esa forma por su confusión gracias al ataque de Enfado, incluso se mantuvo en el fondo del lago lo más que pudo, rodeado de cientos de Dratini –le explicó Yuuji.
-¿Cientos? –comentó Mac preocupado- Quiero decir, sabíamos que habían Dratini en la Zona Safari, pero… ¿tantos? Y por sobre todo además, ¿un Dragonair en la Zona Safari? –meditó Mac al respecto- Creo que lo mejor es hablar con Zawako, y ver qué teorías tiene al respecto –Yuuji asintió, y ambos volvieron a intentar subir a sus Aerodactyl, aunque el de Yuuji no se lo permitió, primero quería filete, lo que demostró apuntando a sus fauces abiertas.
Área de control de la Zona Safari.
-¡Yuuji! –a la llegada de Yuuji a la base de operaciones principal, Zawako no perdió el tiempo en llegar ante él y abrazarlo con fuerza, seguida de Espeon, y de un sumamente desesperado Torchic quien rascaba la pierna de Yuuji exigiendo atención, aunque la atención de Yuuji estaba más enfocada en el grupo de tentáculos azules que no solo jugaba con el cabello de Zawako, sino que ahora tiraban del cabello de Yuuji llenándolo de una baba azulada, misma que ya había lubricado bastante el cabello de Zawako, que brillaba por la misma- Oh, este es Amonite, creo que le agradas –sonrió Zawako, pero su sonrisa se perdió cuando el Aerodactyl de Yuuji atrapó la concha de Omanyte en sus fauces e intentó comerlo- ¡Amonite! –lloró Zawako.
-Aerodactyl, no, mal Aerodactyl, suelta –ordenó Yuuji, Aerodactyl lo pensó, pero refunfuñó y viró el hocico para alejarlo de Yuuji, quien en respuesta tomó a Aerodactyl de la mandíbula y lo bajó a su nivel- Suelta dije… -ordenó Yuuji, y el nervioso de Aerodactyl abrió la mandíbula, liberando a Omanyte, quien al parecer ni se había asustado e incluso intentaba acariciar a Aerodactyl, aunque Zawako abrazándolo lejos le impido hacerlo-. ¿Cómo sobrevivió esa cosa a la extinción por tantos años? –preguntó Yuuji tras notar que Omanyte insistía en estirar sus tentáculos para alcanzar a Aerodactyl.
-Aerodactyl no era buen pescador… pero estudiando el comportamiento de los Omanyte… tengo las mismas dudas que tú –declaró Zawako, mientras Yuuji se limpiaba la baba de Omanyte del cabello-. Ah, no es toxico, de hecho, funciona como un buen gel –sonrió Zawako, y Yuuji de pronto sintió unos tremendos picotazos en la pierna-. Creo que alguien te extrañó más que yo –se burló Zawako, mientras Yuuji levantaba a Torchic al tomarlo de la cabeza, forzándolo a encararlo-. No lo cargues así, lo lastimas –se quejó Zawako.
-Ese es el punto –se fastidió Yuuji mientras se sobaba la pierna por los picotazos, Torchic solo se las arregló para saltar a la cabeza de Yuuji y anidar allí, mientras Aerodactyl se relamía el hocico pensando en probar a Torchic-. Quieto allí, no eres el único que siente curiosidad sobre el sabor de Torchic, pero ambos tendremos que vivir con el hecho de que no podemos comernos a nuestros amigos –reprendió Yuuji, Torchic lloró porque Yuuji insistía en tratarlo como posible alimento, Yuuji solo lo ignoró, hundió la mano en su riñonera, y lanzó un trozo de filete de Relicanth sintético sobre la cabeza de Aerodactyl, quien lo devoró de un solo intento-. Vuela cerca, y no te comas a nadie, hay que reunirnos con Mac cuando terminemos –le explicó Yuuji, y Aerodactyl comenzó a volar lejos.
-¿No vino Mac contigo? –preguntó Mizuki, y Yuuji lo negó rotundamente, pero le entregó la Safari Bola de Mewtwo a Mizuki- Vaya… ¿es lo que creo que es? –preguntó Mizuki impresionada, y Yuuji asintió.
-Los Kabutops comenzaron a mostrarse agresivos contra los Aerodactyl, y Mac comenzó a liderar un ataque controlado para desincentivarlos de ponerse agresivos. En estos momentos el Área 4 es una mini zona de guerra entre los Aerodactyl y los Kabutops del Hábitat Domo –le explicó Yuuji, y Mizuki lo comprendió-. Mac piensa que los Aerodactyl están perdiendo el respeto, por lo que no puede moverse de su posición –terminó él, antes de recibir un potente coscorrón por parte de un recién llegado.
-Sí, Mac ya me lo contó todo, el cómo gracias a ti los Kabutops iniciaron una rebelión –se quejó Jacxon, mientras Yuuji se sobaba la cabeza y enfurecía, aunque se la pensó dos veces de buscar pleito con Jacxon, quien era bastante fornido-. ¿Ese es Mewtwo? –preguntó Jacxon.
-Lo llevaremos a un hábitat de contención y lo monitorearemos un poco antes de estudiarlo –respondió Mizuki, invitando al grupo a seguirla dentro del edificio, y el grupo así lo hizo-. ¿Qué herramientas necesitas para estudiar a Mewtwo, Zawako? –preguntó Mizuki.
-Mewtwo es un Pokémon artificial, no creo que tengan un hábitat provisional que le sirva. Pero según las notas de una amiga, mientras haya un refugio, como una cueva, deberá bastar –le explicó Zawako.
-Llévalo a uno de los refugios de los Rhyhorn entonces –le pidió Jacxon, Mizuki asintió, y se retiró, dejando a Zawako y a Yuuji con Jacxon-. No he tenido el placer, soy Jacxon, yo estoy a cargo. El Profesor Baoba ya me adelantó algo de sus funciones, pero lo que ahora necesito saber es si hay un plan para tratar con los Mewtwo, además de que recibí preocupantes reportes de Mac sobre un Dragonair –le comentó Jacxon, y en el laboratorio, todos los científicos se viraron a ver a Jacxon con sorpresa.
-Aquí no, en mi oficina –apuntó Zawako temerosa, Yuuji la miró con sorpresa-. Me… asignaron una oficina… ¿es tan raro? –preguntó ella, Yuuji asintió un buen número de veces. Zawako hizo lo posible por ignorar su vergüenza, y llevó tanto a Jacxon como a Yuuji a su oficina. Una vez allí, se quitó a Omanyte de la cabeza, con una lágrima de dolor pues Omanyte logro arrancarle un pequeño mechón por andar jugando con el cabello de Zawako, y entonces lo depositó dentro de una pecera, que alegró a Omanyte-. Bueno… bienvenidos a mi oficina… provisional… pero mi oficina a fin de cuentas… amm… pueden sentarse –continuó ella nerviosamente.
-Te van a comer viva… -respondió Yuuji, Zawako se preocupó, y fue a cerrar la puerta tras notar las miradas de celos de los científicos fuera de su oficina, y entonces regresó a sentarse en su lugar-. Mac dice que puedo hablar de lo que sea con Jacxon, así que aquí va el resumen: encontramos a un Mewtwo justo en el área que teorizaste, Zawako, este nos atacó a distancia, así que supongo que quería delimitar su territorio. No vimos a más Mewtwo, pero vimos a un Dragonair, y a bastantes Dratini –le explicó Yuuji.
-Eso no es bueno… Mei dijo que no había Dragonair en la Zona Safari –meditó al respecto Zawako, Jacxon entonces la miró con curiosidad-. Amm… Mei es… bueno… una importante conocedora de los Dratini, y me ha platicado algunas cosas –comentó Zawako nerviosamente, Yuuji solo hizo una mueca de descontento, misma que compartió con Espeon, quien estaba igual de preocupada por Zawako que Yuuji-. Tengo fuentes diversas para estudiar a los Dratini, ¿ok? –se quejó Zawako.
-Eso no importa, el trabajo de científicos es de los científicos, a mí solo díganme qué hay que hacer para arreglar esta situación –se quejó Jacxon-. ¿Qué más descubriste, Yuuji? –le preguntó Jacxon mientras se cruzaba de brazos.
-¿Descubrí? Solo llegamos, combatimos a un Mewtwo que nos hizo pedazos, y sobrevivimos por un Dragonair muy enfadado, no sé qué más decirles –le comentó Yuuji, preocupado por las miradas de Jacxon.
-¿Un Dragonair muy enfadado? –preguntó Zawako curiosa- Eso no es normal. Los Dratini, Dragonair, e incluso los Dragonite, son Pokémon altamente sensibles y pacíficos. Quiero decir, es verdad que hay documentación de Dragonite más agresivos, pero, normalmente esa agresividad es por la interacción con el ser humano y la competencia, no porque esté dentro de su naturaleza. ¿Qué ataques utilizó ese Dragonair? –preguntó Zawako.
-Solamente usó Enfado –le explicó Yuuji, por lo que el semblante de Zawako mostró cierto grado de tristeza-. No entiendo, ¿qué tiene de malo eso? Se estaba defendiendo de Mewtwo, y Enfado me parece un ataque muy poderoso. Ese Mewtwo se lo pensará dos veces antes de subestimar a un Dragonair –le comentó Yuuji.
-Ese es el problema… -comentó Zawako, moviendo la mano a la pecera, para que Omanyte pudiera jugar con sus manos-. Hay ciertos patrones de comportamiento en todos los tipos de Pokémon, patrones que están más arraigados en la conducta inherente de un Pokémon, que en su propia personalidad. Por ejemplo, los Omanyte, ellos sienten una curiosidad extrema a todo lo que los rodea, lo que los hace inmensamente empáticos. Puede que Omanyte sea un mal ejemplo ya que los Omanyte son criados en laboratorio, y por ello interactúan con nosotros los humanos en condiciones que hace millones de años serían imposibles, pero basándonos en la observación, podemos definir que los Omanyte no son peligrosos, son empáticos, cariñosos, curiosos, y todos los Omanyte comparten estas características de comportamiento, lo mismo se aplica a los Dratini –le explicó Zawako, acariciando un poco a Omanyte, quien divertidamente intentó atrapar sus dedos-. Los Dratini son tímidos, rehúyen a los humanos, pero bajo ciertas circunstancias pueden tornarse agresivos –recordó aquella vez que utilizó a Dratini en batalla, y la agresividad que desplegó por proteger a su dueña-. Pero estas variaciones en el comportamiento, son disparadas por factores externos. Lo que intento decir es que, un Pokémon tendrá patrones de comportamiento preestablecidos por su especie, siempre que no existan variaciones que fuercen otros comportamientos. El que un Dragonair se comporte tan agresivamente, lo único que me dice es que es un comportamiento adquirido por necesidad, y si esta necesidad se continúa presentando… -meditó Zawako al respecto.
-Los Dratini se volverán agresivos en general… ya entiendo… -dedujo Jacxon, y Zawako asintió a sus palabras-. La presencia de los Mewtwo en la Zona Safari seguro desplazó a los Dratini más débiles. Los que se quedaron, se han visto obligados a evolucionar para defender su hogar –prosiguió Jacxon, Zawako se mostró ligeramente molesta por el comentario. Después de todo, habían llamado a su Dratini débil.
-Bueno, dejando de lado el qué tan fuertes son los Dratini que escaparon –comenzó Yuuji sudando frio, notando la molestia de su novia-. Si los Dratini que se quedaron logran evolucionar en Dragonair, eso significa que pueden conservar su hogar. ¿No es eso adaptación? –preguntó Yuuji curioso.
-Bajo circunstancias normales lo sería, pero hablamos de un Pokémon invasor muy poderoso, y que no tiene depredadores naturales –le explicó Zawako-. Si el número de Dratini que evolucionan en Dragonair se eleva, no solo los Pokémon evolucionados requerirán de más alimento que los que no han evolucionado, sino que comenzará a competir con Mewtwo por el alimento, la zona, por todo, y cuando ni Mewtwo ni Dragonair encuentren ese alimento, lo buscarán en otra parte, además de que a Dragonair le falta evolucionar una vez más –declaró Zawako, y Jacxon se frotó la barbilla.
-Sí, tener Dragonites surcando los cielos de la Zona Safari es un problema –meditó Jacxon al respecto-. Cuando integramos a los Aerodactyl, obviamente no había Pokémon que le hiciera frente en el aire. Si los Dragonair continúan apareciendo y enfrentando a los Mewtwo, llegará el momento en que entrarán en conflicto con nuestros brigadistas. Si perdemos el control del cielo, no podremos proteger la Zona Safari con la misma eficiencia, sin mencionar que serán más fácilmente visibles, y que podrían buscar otras áreas en su batalla por territorio. Por donde lo mires esto es un problema, y no le veo solución –se quejó Jacxon.
-Toda integración de especies tiene un efecto negativo, pero estos efectos negativos pueden mitigarse –meditó al respecto Zawako, acercándose a la pizarra, y anotando todas las problemáticas-. La población de Goldeen disminuye porque el PH del agua ha cambiado. Los Dratini escapan por alguna parte en dirección al Puente Silencio. Los Dratini que no huyen están evolucionando y tornándose agresivos. Y Mewtwo al parecer ha encontrado predilección por el hábitat de estos Dratini –resumió Zawako, mirando a la pizarra con estrés-. Si a eso le sumamos que no sabemos si los Mewtwo se están asentando en esta nueva área al norte del Área 4, y que pueden salir de la zona… la verdad no le veo solución… -se molestó Zawako.
-¿Por qué no le preguntas al Mewtwo que capturamos? –preguntó Yuuji, Jacxon alzó una ceja, y Zawako se preocupó- A lo que me refiero es que, hay algo que atrae a los Mewtwo a ese lugar, y ese algo es tan importante que por ello desplazan a los Dratini. Si supiéramos qué es ese algo, y lo conseguimos para los Mewtwo, tal vez podríamos mover a los Mewtwo a un lugar menos problemático –concluyó Yuuji.
-Para detectar lo que es ese algo, necesitaríamos mucho tiempo de observación, tiempo que no tenemos –se quejó Jacxon, Yuuji solo miró a Zawako, ella desvió la mirada-. No es como que podamos preguntarle a Mewtwo directamente –continuó en sus quejas Jacxon.
-No, claro que no, qué locura, ¿verdad? –se burló Yuuji, Zawako no dijo nada, sino que continuó desviando la mirada- Pero, si la memoria no me falla, hay en Ciudad Fucsia un especialista del tipo Dragón. ¿No es así? ¿Qué pasa si él puede aconsejarnos al respecto? –preguntó Yuuji, desviando la conversación.
-Oye, eso sí puede ser –apuntó Jacxon con una sonrisa-. El Líder de Gimnasio que sustituyó a Janine es un entrenador del tipo Dragón, Ryuki. Ha viajado por varias regiones, desde Kanto hasta Alola, estudiando al tipo Dragón. No deja de ser un entrenador bastante excéntrico, pero si alguien puede aconsejarnos sobre los Dratini y los Dragonair, ese es Ryuki –concluyó Jacxon.
-Supongo que podría ayudarnos –agregó Zawako incomodada, Jacxon asintió, y sin darse a esperar, se levantó, y se retiró, dejando a Zawako y a Yuuji en la oficina-. Yuuji… el que yo sea descuidada con mi secreto, no significa que lo vayas divulgando. Pregúntame primero antes de decidir estas cosas –se molestó Zawako.
-Estábamos en una reunión que lo ameritaba, y como no te has preocupado mucho últimamente por mantenerlo en secreto, pensé que sería buena idea –continuó Yuuji, Zawako lo negó fervientemente-. Puedes hablar Pokémon, y puedes usar esta habilidad para hacer un cambio genuino, evitar la crisis de los Mewtwo –insistió Yuuji.
-Oh, claro, tan solo debo hablar la lengua de un Pokémon que no debería de existir –se fastidió Zawako, Yuuji miró de reojo a la pecera de Omanyte, incomodando a Zawako aún más-. Es… diferente, no metas a Amonite en esto –se quejó Zawako.
-Yo solo digo que no tengo el tiempo de esperar a una observación científica de varios meses, debo competir en la Liga Kanto, y debo regresar a Hoenn a tiempo para mi propia liga –le explicó Yuuji, lo que deprimió a Zawako aún más-. Si tú quieres hacer la investigación usando el método científico tradicional, puedes hacerlo, yo solo digo que tienes una ventaja que nadie tiene –le recordó Yuuji.
-Las cosas no se hacen así. Científicamente hablando no podría hacer eso –se quejó ella, Yuuji en definitiva no entendía el por qué no-. Si quiero ser reconocida en mi trabajo, tengo que hacer las cosas como se deben. No puedo simplemente preguntarle a Mewtwo, aún si supiera la lengua que habla. Las cosas no funcionan así –insistió ella.
-Si tienes una ventaja que te facilite las cosas, úsala, lo que dices es lo mismo que hacer un examen de matemáticas sin usar una calculadora porque consideras que la calculadora es hacer trampa –le explicó Yuuji, pero Zawako seguía firme-. Entiendo que quieras "seguir las reglas" –hizo comillas imaginarias Yuuji-. Pero si puedes hacerlo, no veo por qué no lo hagas –insistió.
-¿Usarías a Aerodactyl en la competencia de la Liga Pokémon? –preguntó Zawako, Yuuji no comprendió la pregunta- Oficialmente perteneces a los Guardias Pokémon, incluso se te asignó un Aerodactyl, un Pokémon insignia de los Guardias Pokémon en la brigada aérea y, por consiguiente, un Pokémon al que no muchos tienen acceso. Siendo un Pokémon tan raro, pocos son los que los han enfrentado, muchos ni siquiera han visto uno jamás. ¿Usarías esa ventaja en contra de otros solo porque puedes hacerlo? –preguntó Zawako.
-No veo por qué no, todo mi viaje ha sido a ciegas después de todo –comentó Yuuji, sorprendiendo a Zawako-. Soy de Hoenn, básicamente cada Pokémon que veo en Kanto es un Pokémon que nunca había visto, incluso enfrenté a un Kabuto en mi primera batalla de gimnasio mientras otros lloraban desesperados por la "injusticia" de enfrentar a un Pokémon que jamás habían visto, mientras yo básicamente lidié con alrededor de 100 a estas alturas, tal vez más –insistió Yuuji-. Además, Aerodactyl no es un Pokémon legendario, y aunque lo fuera, bien podría enfrentarme a uno en la Liga Pokémon, por Arceus, podría enfrentarme incluso a un entrenador que fue lo suficientemente bueno o astuto para hacerse con un Pokémon legendario, y si eso llegara a pasar, no voy a llorar ni a quejarme de que es "injusto", el que alguien posea un Pokémon al cual yo no tenga acceso. Simplemente lo enfrentaré, y aceptaré lo que sea que pase. Y lo mismo deberías pensar tú, en lugar de pensar en que los demás podrían considerarlo "injusto" –le comentó Yuuji, y Zawako pensó al respecto. Yuuji tan solo dedujo de donde había salido esta conversación-. Los científicos con los que estás trabajando, dijeron algo similar a: "¿por qué tengo que trabajar con esta mocosa?" ¿No es así? Por eso te asignaron de la nada una oficina, para evitar conflictos –la atrapó Yuuji.
-Ellos son científicos reconocidos, con diplomas, y años de experiencia… -le respondió Zawako, bajando la mirada-. No me parece justo que la ventaja que yo tengo por hablar Pokémon, la explote para mi beneficio personal. No lo entenderías, no puedo escupir en el trabajo duro que ellos han mostrado por años –insistió Zawako.
-No sé qué tanto han trabajado ellos por llegar hasta donde llegaron, pero no aprendiste Pokémon por arte de magia. Lo aprendiste con trabajo duro y esfuerzo –le recordó Yuuji, aunque Zawako sabía que había algo de magia en todo aquello de todas formas-. Y bueno, si todo esto no te convence, sé de algo que sí lo hará. Todo este embrollo de los Mewtwo comenzó porque cierta señorita creyó que los Mewtwo merecían vivir, ¿no es así? –sonrió Yuuji, Zawako se mordió los labios sintiendo la reprimenda- Mewtwo no tiene la culpa de ser el Pokémon tan inmensamente poderoso que es, usa los poderes y el entrenamiento que le dieron para obtener una ventaja por sobre su competidor actual: Dragonair. Dragonair por otro lado, es el Pokémon que siendo un Dratini, no tenía la necesidad de evolucionar porque tenía todo en la vida. Entonces, Mewtwo representa a Zawako, que tiene una habilidad excepcional, y los Dratini… -continuó sonriendo Yuuji.
-Representan al científico que se adaptó a la competencia y evolucionó para no dejarse vencer… ya entendí… -se molestó Zawako, y comenzó a frotarse la frente-. ¿Tienes idea de lo mucho que me molestas, y lo mucho que te odio cuando me haces ver como la mala? ¿Te molestaría una vez en tu vida decir: "oh, tienes razón Zawako"? ¿Por qué siempre tienes que tener la última palabra? –se fastidió ella, Yuuji intentó hablar- No digas nada… solo quiero que quede claro que me molestas mucho a veces… pero… hablaré con Mewtwo… -se apenó Zawako, Yuuji tan solo sonrió.
Ciudad Fucsia. Gimnasio de Ciudad Fucsia.
-¿Un Dragonair en la Zona Safari? –dentro del gimnasio de Ciudad Fucsia se encontraba Jacxon, quien en esos momentos charlaba con un excéntrico Líder de Gimnasio de cabello pintado de colores blancos y rojos, además de estos estar bastante despeinados. Se encontraba afinando su guitarra, y con varios miembros de su banda dispuestos a comenzar a ensayar, ensayo que se vio interrumpido cuando Jacxon y su Tauros llegaron de visita al nuevo gimnasio de tipo Dragón de Ciudad Fucsia, cuyo interior no era más que una especie de recinto para grabar música sobre una arena de batalla de duela- ¿De qué tamaño son los Dratini? Si miden más de un metro ya son Dratini que pueden cuidarse solos. Las Dragonair madres no suelen quedarse mucho tiempo con sus crías, y normalmente solo tienen una cría al año –le explicó el Líder de Gimnasio, Ryuki.
-Sabía que un Líder de Gimnasio de tipo Dragón sabría más de lo que cualquier novato con bata –se alegró Jacxon, aunque Ryuki aún prestaba más atención al afinamiento de su guitarra que a Jacxon-. Vaya coincidencia que haya un usuario de tipo Dragón en Ciudad Fucsia –sonrió Jacxon.
-No es coincidencia, instalé mi gimnasio aquí por la cercanía a la Zona Safari, y para proteger a los Pokémon de tipo Dragón, y te recomiendo que los dejes solos –sentenció Ryuki, Jacxon solo se cruzó de brazos molesto-. Nada puede vencer a un Dragón en la naturaleza. No tienen depredadores naturales… bueno, hay uno en Galar que es muy sabroso, pero no es como que sea un Dragón muy confiable de todas formas. Solo déjalos solos. Si no los molestan, ellos no los molestarán –insistió Ryuki.
-Nosotros no los estamos molestando, pero un Pokémon de tipo Psíquico se apoderó de su territorio –intentó explicarle Jacxon, y tras aquella mención, la cuerda en la guitarra de Ryuki se rompió, y el hombre que llevaba antifaz negro alrededor de sus ojos, comenzó a frotarse la barba escarlata con sorpresa-. Ese Pokémon del que te hablo es tan poderoso que ni los Pokémon de tipo Dragón pueden amedrentarlo, hay una guerra entre ese Pokémon y los Dratini que nos está causando demasiados problemas, y necesitamos al experto del tipo Dragón para que nos ayude a encontrar una solución –insistió Jacxon.
-Escucha amigo, el cuento es bastante interesante, pero no sabes de lo que estás hablando –aseguró Ryuki, poniéndose de pie-. No hay forma de que un Pokémon Dragón, pueda ser derrotado por un Pokémon Psíquico. Los Dragones solo son débiles al Hielo, a otros Dragones, y a esas estúpidas Hadas. Así que, al menos que un ejército de Cleffairy con Rayo Hielo haya invadido la Zona Safari, no debes preocuparte por los Dratini, ellos estarán bien. Quiero decir, no es como que sea fácil derribar a un Dragón –sonrió Ryuki.
-Me gusta lo que oigo, pero considero que los tipo Tierra pueden derrotar a los Dragones –escucharon Jacxon y Ryuki a un recién llegado, Giovanni-. ¿Eres el Líder de Gimnasio de Ciudad Fucsia? ¿Ese al que llaman el más grande Maestro Dragón después de Lance? –preguntó Giovanni, girando una Pokébola en su dedo.
-¿Un admirador? –sonrió Ryuki- Desde que me deje crecer la barba los admiradores de mi banda dejaron de limitarse a ser solo adolescentes enamoradas, pero creo que exageré, pareces bastante mayor para ser un admirador –sonrió Ryuki.
-Oh, no he tenido la desdicha de escucharte cantar, pero he venido a escucharte gritar en desesperación cuando tus Dragones encuentren que el tipo Tierra también resulta ser muy efectivo en contra de ellos –sentenció Giovanni, dirigiéndose a la arena de batalla.
-No recuerdo haber aceptado su desafío, misterioso retador. Me encuentro en conversaciones que disponen de mi tiempo –lo ignoró Ryuki, regresando su atención a Jacxon-. Supongo que no está de más ver de lo que se trata todo esto, Jacxon. Iré al laboratorio a… -intentó continuar con su conversación Ryuki, cuando Giovanni lo interrumpió.
-No me gusta que me hagan perder el tiempo, Ryuki. Pensé que Misty les había ordenado a todos ustedes no tomarme a la ligera… he de admitir que no me impresionas en absoluto –declaró Giovanni, molestando a Ryuki.
-No suelo prestarle atención a esa molesta mujer, poco me importa lo que tenga que decir –aceptó Ryuki, pero de todas formas encaró a Giovanni-. Trapearé el suelo contigo. Tengo cosas más importantes a las cuales dedicar mi atención después de todo. ¿Cuántas medallas tienes, anciano? –preguntó Ryuki, acomodándose en su lado de la arena de batalla.
-Seis –se abrió el abrigo Giovanni, mostrando las medallas en su haber, una de las cuales llamó la atención de Ryuki-. Escuché que el soberbio líder de tipo Dragón, no enfrenta a nadie que no tenga esta medalla… he de admitir que el joven Priam resultó ser un verdadero reto, en especial por mi desventaja de tipo. Me costó dos Pokémon el vencerlo –sonrió Giovanni.
-Espera… ¿intentas decirme que venciste a Priam, solo con dos Pokémon de tipo Tierra? ¿Esperas realmente que me crea semejante estupidez? –comenzó a fastidiarse Ryuki- Con cinco medallas, tu batalla debió de ser de 4 contra 4. ¿Y me dices que lo derrotaste solo con dos? –preguntó Ryuki nuevamente.
-Oh, yo no desperdicio mi tiempo con batallas insignificantes con números ajustados –sonrió sombríamente Giovanni-. Mi batalla fue de 6 contra 6, como todas mis batallas de gimnasio hasta ahora. Y he de decir que, la de Priam es la primera en la que no puedo vencer con un solo Pokémon, y por las absurdas reglas que elegiste para obtener retadores, espero que al menos tú me hagas superar la marca de dos –continuó con sus burlas Giovanni.
-No sé si lo que dices es cierto, retador –respondió Ryuki, moviendo sus manos a su cinturón de Pokébolas, y después cruzando sus brazos con 6 Pokébolas, 3 en cada mano y entre sus dedos, como muestra de que aceptaba el desafío- ¡Prepárate a ser aniquilado por mi ejército de Dragones! –sentenció Ryuki, y la batalla comenzó.
Zona Safari. Hábitat provisional de Tierra.
-¡Estoy dudando horriblemente sobre esto! –se estremeció Zawako, quien llegaba al área de hábitats provisionales, donde detrás de varios cristales podía ver los diferentes hábitats destinados para la rehabilitación de los Pokémon heridos de la Zona Safari, lugar donde también se contenía a los Pokémon de placa roja que ya no podían ser introducidos a los demás hábitats. Mizuki, fuera del hábitat de tierra, tan solo sonreía nerviosamente para Zawako, mientras con un grupo de guardias Pokémon se mantenía en alerta por un posible escape, en este caso del furioso Mewtwo que lanzaba Bolas Sombra por todas partes, destruyendo su hábitat provisional- Yuuji, he cambiado de opinión, utilizaré el método de estudio tradicional –declaró Zawako, Yuuji intentó hablar, pero entonces notó que el Mewtwo llegaba ante la pared de cristal y la golpeaba con fuerza, en este caso en dirección a Yuuji, como si quisiera lastimarlo.
-Normalmente intentaría convencerte de lo contrario, pero, creo que esta vez tienes razón… -comentó Yuuji, Zawako asintió, pero Espeon se molestó por la cobardía de su entrenadora, y comenzó a ladrarle a Zawako-. Eevoli, esta vez estoy del lado de Zawako, no creo que sea seguro –comentó Yuuji, pero entonces notó el rostro de Zawako que denotaba intranquilidad-. ¿Qué le dijiste, Eevoli? –se molestó Yuuji, Espeon solo lo miró con molestia.
-Es verdad que yo dije que iba a esforzarme por ser valiente, pero… creo que esto cuenta como escenario de excepción –insistió Zawako, Espeon solo continuó con su labor de convencimiento-. Esto no se trata de que sepas Bola Sombra, es un Mewtwo… y me da miedo –insistió Zawako, Espeon continuó hablando, lo que ya llamó la atención de Mizuki, y de Omanyte dentro del bolsillo de Zawako, quien también comenzó a hablar-. No, Amonite, no puedes tocar a Mewtwo… y sobre lo otro… no es que no confíe en ti, pero… ¡es un Mewtwo! –insistió Zawako, una vena se saltó en la frente de Espeon- Está bien… ya voy… -prosiguió Zawako, mirando a Mizuki, Mewtwo entonces comenzó a mirar en dirección a la puerta, como sabiendo que por allí entraban los humanos-. No puedo si me está mirando… -declaró Zawako.
-No estoy de acuerdo con esto a pesar de haberlo sugerido, pero… yo lo arreglo –mencionó Yuuji, tomó su Honor Bola, y llamó a Primeape-. Contonéate Primeape –ordenó Yuuji, Primeape miró a Mewtwo, luego observó la placa de vidrio reforzado, la golpeó un par de veces comprobando su dureza, y entonces sonrió con malicia, comenzando con el contoneo sobre el vidrio, mismo que distrajo a Mewtwo, quien intentó atacar a Primeape, pero el vidrio lo resistió, por lo que Primeape se contoneó con mayor burla-. Que impresionantes vidrios –aceptó Yuuji.
-Soportan el ataque de un Rhyperior, pero tengo que sugerirles no tentar a la suerte –comentó Mizuki, Zawako entonces suspiró con fuerza, y entró junto a Espeon y Omanyte al hábitat de Tierra, lo que Mewtwo notó, pero para fortuna de Zawako, un Bola Sombra de Espeon fue suficiente para obligar a Mewtwo a retroceder mientras Mizuki cerraba la puerta tras de Zawako, quien una vez adentro comenzó a hablar, solo que ya nadie más que Mewtwo la escuchaba, y vaya que Mewtwo escuchó, Yuuji notó cómo Mewtwo se calmaba, y miraba a Zawako con incredulidad, movía las manos, y Zawako asentía, Mewtwo entonces comenzaba con una rabieta, pero no atacaba a Zawako, más que nada porque también se encontraba amenazado por Espeon, y por Omanyte, quien movía sus tentáculos como diciendo: "Ven por mí hermano", y por las reacciones de Zawako, era evidente que eso había dicho-. ¿Qué está pasando? –preguntó Mizuki sin saber cómo reaccionar.
-No tengo forma de explicarte sin que Zawako me grite por hablar de más, así que solo observa –respondió Yuuji, mientras Zawako continuaba, ya un poco más calmada, comunicandose con Mewtwo, cuya cola comenzaba a moverse ya más tranquilamente, y cuyos ojos dejaron de brillar. Mewtwo aparentemente ya no representaba una amenaza.
-¿¡Qué están haciendo!? ¿¡Ese es un Mewtwo!? –preguntó el Profesor Baoba a su llegada, Mizuki se horrorizó, después de todo, lo que estaban haciendo era sumamente peligroso. Por el escándalo, varios de los científicos que trabajaban en otros hábitats de rehabilitación comenzaron a salir de los mismos, y todos se dirigieron a las afueras del hábitat en que se encontraba Zawako- ¡Va a salir lastimada! ¡Preparen las pistolas de anestesia! –ordenó Baoba.
-Oiga, usted la aceptó en su equipo de trabajo, déjela trabajar –defendió Yuuji. El Profesor Baoba intentó quejarse, pero de pronto encontró a Zawako y al Mewtwo sentados en el suelo del hábitat, charlando, Mewtwo incluso llevaba a Omanyte en brazos y le permitía tocarlo. Espeon aún estaba a la defensiva, pero era evidente que Zawako estaba controlando la situación, incluso comenzaba a tomar notas-. Déjenla hacer su trabajo, ella puede –insistió Yuuji sonriente, y el grupo de científicos no daba crédito a lo que estaba ocurriendo.
El tiempo pasó, el sol comenzó a ocultarse, Zawako ya llevaba varias horas dentro del hábitat, y estaba obteniendo información muy valiosa. Apuntaba todo lo que podía, Mewtwo ya no mostraba muestra alguna de molestia, y Espeon por fin estaba tan tranquila que amenazaba con quedarse dormida, Omanyte jugaba y acariciaba la cola de Mewtwo. Tras unos minutos más, Zawako apuntó a Mewtwo, tomó una hoja en blanco de su libreta, y comenzó a hacer preguntas. Mewtwo parecía responderle, y con cada respuesta, Zawako comenzaba a realizar un dibujo, hasta que por fin le mostró el dibujo a Mewtwo, y el Pokémon asintió. Zawako se puso de pie, tomó a Omanyte, despertó a Espeon, y comenzó a hacer un buen número de reverencias, y antes de comenzar a retroceder, comenzó a suplicarle a Mewtwo, quien se fastidió, comenzó a flotar, y se dirigió al refugio tipo cueva de la instalación, donde se metió ignorando a todo mundo. Zawako suspiró aliviada, y a paso lento comenzó a salir del hábitat, notando entonces a la multitud reunida afuera de las puertas blindadas del mismo, por lo que Zawako, cohibida por toda la atención, se viró a ver a Yuuji temblorosa.
-¡Acabas de pasar casi tres horas con un Mewtwo agresivo dentro de su hábitat provisional! ¿Cómo te cohíbes por una multitud de curiosos? –preguntó Yuuji, Zawako solo comenzó a juguetear con sus dedos de forma nerviosa- Olvídalo… ¿qué descubriste? ¿Hay algo que pueda ayudarnos a arreglar este embrollo? –preguntó Yuuji.
-Ah, sí… -comenzó a buscar en sus apuntes Zawako-. ¡Esto! –apuntó Zawako a un dibujo, el ultimo que había hecho, mostrando una extraña fruta de color negro- Mewtwo no es depredador, Mewtwo ni siquiera tiene una dentadura suficiente amplia para rasgar carne. Se alimenta del jugo de esta fruta, o al menos, esta es la única fruta que ha encontrado que le gusta, y que lo nutre correctamente, aunque de esa última parte no estoy segura, Mewtwo no es ningún nutricionista Pokémon, por lo que tengo mis dudas de si esta fruta realmente… -se desvió del tema Zawako, por lo que Yuuji se aclaró la garganta, ganando su atención-. El punto es que… el único lugar donde Mewtwo descubrió que esta fruta crece, es en las montañas cercanas al lago. El problema es que allí donde esta fruta crece, es donde los Dratini tienen sus madrigueras. Mewtwo no tiene nada en contra de Dratini, ni siquiera se alimentan de lo mismo. El problema radica en que la madera de los árboles donde crece esta fruta es la misma madera que los Dratini utilizan para construir sus madrigueras, y como hay bastantes Mewtwo hambrientos en esas montañas, no hay suficientes árboles de fruta para alimentarlos y para que los Dratini hagan sus madrigueras, por lo que comenzaron a pelearse por estos árboles de fruta –le explicó Zawako, los científicos a su alrededor comenzaron a preguntarse el cómo llegó Zawako a esa conclusión, por lo que Zawako volvió a cohibirse por la atención.
-¿Si Mewtwo tuviera reservas suficientes de esta fruta, dejaría en paz a los Dratini? –preguntó Yuuji, y a él fue al único al que Zawako le prestó atención- ¿No hay otra cosa que Mewtwo quiera para estar tranquilo? –preguntó Yuuji.
-Le expliqué a Mewtwo que esta es una reserva Pokémon, y que podemos construir el hábitat para su conveniencia –prosiguió Zawako, los científicos a su alrededor comenzaron a quejarse nuevamente, llamando a Zawako loca por "explicarle algo" a un Pokémon. Para fortuna de Zawako, Yuuji se estaba concentrando en tener toda su atención, por lo que Zawako no escuchó las quejas-. Según Mewtwo, mientras tengan suficientes cuevas para ocultarse de los rayos del sol, ya que sus pieles blancas se irritan si están en tiempos prolongados a las afueras, tengan una fuente de agua dulce lo suficientemente grande, y suficientes de estas frutas, no tienen razones para ir a ninguna otra parte. De hecho, ni siquiera son muy sociables, si los dejan en paz ellos estarán bien. El problema es que no hay otro lugar donde esta fruta crezca, y mientras Dratini la siga usando para construir sus madrigueras, bueno… los Mewtwo seguirán enfrentándolos, pero realmente no tienen inconveniente con ellos, ni con nadie, solo atacaron a Aerodactyl porque estaba volando cerca de donde se alimentaban sus crías –comentó Zawako.
-¿¡Crías!? –exclamaron todos alrededor de Zawako, por lo que ella se espantó y se abrazó del brazo de Yuuji- ¿Quieres decir que Mewtwo se reprodujo dentro de la Zona Safari? ¿Viste a las crías? –interrogó el Profesor Baoba.
-No las vi… pero ese Mewtwo es un explorador. Digamos que… es como los Nidoran vigilantes. Su deber es alejar a las amenazas potenciales de las crías, por eso atacó a Yuuji –le explicó Zawako, y volvió a mirar su dibujo-. Si logramos construir un hábitat para los Mewtwo que tenga suficiente alimento, ellos gustosos dejarían el hogar de los Dratini, solo quieren que los dejen en paz, y comer de estas –apuntó nuevamente Zawako.
-¿Qué es esta fruta? Seguro la inventaste –se quejó Derek, el científico con el que Zawako ya tenía bastantes problemas-. Jamás en toda mi vida había visto esta baya, y tengo un diploma en botánica Pokémon –sentenció él.
-Es una Baya Enigma –comentó Yuuji, ganándose la atención de todos los presentes-. En Hoenn son muy raras, solo existen en las Islas Espejismos. No puedo creer que existan también en Kanto –se rascó la nuca Yuuji, Zawako lo miró con curiosidad, su rostro indicaba que quería saber más, lo que apenó a Yuuji-. Las Islas Espejismo son un conjunto de islas que, por alguna razón, desaparecen sin previo aviso. No me preguntes, no sé explicarlo, son leyendas de Hoenn. Pero el punto es, que en esas leyendas se describe perfectamente a esta fruta. Si esta fruta existe también en Kanto, y es lo único que los Mewtwo pueden comer, solo se me ocurre que crearon a los Mewtwo específicamente para alimentarse de esta fruta. Es el mismo caso que con los Aerodactyl, solo pueden comer filete de Relicanth, y obedecen a sus dueños solamente porque ellos son la única fuente de alimento que tienen. De esa forma controlaban a los Mewtwo –le explicó Yuuji.
-Es lo único que pueden comer… -concluyó Zawako-. Profesor Baoba, esa es la solución. Hay que encontrar esta baya, y plantarla en un hábitat controlado. De esa forma tendremos la mitad del problema resuelto –le explicó Zawako, el Profesor Baoba intentó preguntar por la otra mitad, pero Zawako respondió primero-. Los Mewtwo se quedaron juntos cuando escaparon de aquel laboratorio de Ciudad Azafrán, pero sus números son muy amplios. Los Dratini comenzaron a movilizarse, y muchos ya han salido de la Zona Safari. Si queremos evitar que Dratini se reproduzca fuera de la Zona Safari, hay que reubicar a todos los Dratini que encontremos fuera de la Zona Safari de vuelta a la misma y, además, hay que encontrar el rio por el cual están escapando, y evitar que sigan saliendo por allí de alguna manera –les explicó Zawako.
-Me suena como un plan, reuniré a los líderes de brigada y comenzaremos a trabajar, buen trabajo Zawako –felicitó el Profesor Baoba, algunos de los científicos también la felicitaron, por lo que Zawako comenzó a sentirse mejor consigo misma, aunque había un científico que no estaba feliz con aquello, Derek.
Gimnasio de Ciudad Fucsia.
-¡Fisura! –se escuchó el grito de Giovanni, y tras este la tierra tembló con tal intensidad, que el gimnasio mismo comenzó a desmoronarse en varias secciones. El suelo de duela no existía más, solo existían surcos y surcos de tierra, frente a las cuales Ryuki observaba anonadado el cómo su ultimo Pokémon caía derrotado, mientras el de Giovanni, rugía con fuerza- Nunca estuve de acuerdo con la forma en que Koga había construido su gimnasio. El suelo de duela está hecho para batallas de niños, el verdadero potencial destructivo… bueno… espero que la redecoración te lo deje ver mejor, Ryuki –sonrió Giovanni, regresando a su Pokémon.
-¿Cómo es posible? –se quejó Ryuki, mirando a Giovanni con desprecio, mientras regresaba a su ultimo Pokémon- ¿Cómo pudiste derrotarme tan fácilmente? –se quejó Ryuki, Giovanni solo lo miró con desprecio.
-No fue una victoria fácil para mí, requirió de tres de mis cartas del triunfo –le explicó Giovanni, sacando un trio de naipes de su chaleco-. Hasta enfrentar a Priam, solo había requerido del Jack –le mostró la carta del Jack a Ryuki, lo que el Líder de Gimnasio de tipo Dragón no comprendía-. Priam me obligó a usar a la Reina, pero tú, Ryuki, me obligaste a utilizar a mi rey, y por eso te aplaudo –sentenció Giovanni, aplaudiendo con el trio de cartas en manos.
-¿Pretendes que me sienta orgulloso solo porque pude ver a tu rey? No me hagas favores, Giovanni –se molestó Ryuki-. No estoy para nada orgulloso de haber perdido, aún si te forcé a utilizar a tu Pokémon más poderoso –apuntó Ryuki.
-Oh, pero no utilicé a mi Pokémon más poderoso –comenzó Giovanni, y Ryuki se sintió aún más humillado-. En el juego de Póker, hay una carta más poderosa que el Rey, el As –le enunció Giovanni, mostrándole la carta del As de diamantes-. Y hasta ahora, no existe entrenador alguno, que haya visto a mi As… y pretendo que siga siendo así –le explicó Giovanni, guardando sus cartas, y extendiendo su mano-. Mi medalla… -ordenó Giovanni, Ryuki se mordió los labios, pero le entregó la misma-. Te felicito, Ryuki, realmente eres fuerte… pero para mí es una vergüenza. Si requerí de 3 Pokémon para vencer a un Líder de Gimnasio que ha ido a por todo, entonces me hace falta demasiado entrenamiento –finalizó Giovanni, y comenzó a retirarse.
Esta historia continuará…
