Pues qué me he tardado. Diciembre es una época complicada, en especial cuando se tiene un negocio, ando vuelto loco aquí, y bueno, también me distraje un poco jugando God of War, demándenme, pero ya lo terminé (malditas Valkirias), así que a continuar con esta historia.

liuterazagi: Gracias por tus palabras, afortunadamente ya estoy mejor, en ocasiones me acuerdo y me deprimo un poco pero ya va siendo más llevadero, y como bien dices, tal vez es algo que no se supera, pero aprendes a vivir con ello, y bueno, creo que llevo buen aprendizaje de momento. Afortunadamente, ya recuperé las ganas de escribir, y de jugar videojuegos, así que me tardé en actualizar, pero ya estoy mejor, y decidido a terminar esta historia. Me pregunto si podré empezar al año con Johto… apresuraré el paso. En este capítulo la hija de Kukui muestra colores que no son muy gratos, pero es por la ambición que ella misma tiene, espero que no se ensucie mucho su reputación con lo determinante que puede llegar a ser. En fin, que lo disfrutes.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 2: Kanto.

Capítulo 38: Protectores de los Pokémon.


Región Kanto. Ciudad Fucsia. Zona Safari. Área 4. Hábitat Hélix.

-¡No puedo hacerlo! –resonó el aterrado grito de Zawako, quien ya vestía un traje de buceo, e intentaba correr torpemente con las aletas de natación aún puestas, tropezándose con las mismas y casi cayendo de bruces contra el suelo. Para su fortuna, Mizuki la atrapó antes de que eso ocurriera. Ella también vestía su traje de buceo, aunque no se había colocado las aletas todavía, por lo que pudo correr a auxiliar a Zawako antes de que se cayera.

-Zawako, tranquila. Mi equipo está perfectamente capacitado para bucear en estas aguas –le insistía Mizuki, con su equipo de brigadistas esperando junto a sus Lapras a orillas del lago de los Omanyte, y con Ryuki, el Líder de Gimnasio y experto en el tipo Dragón, también vestido con un traje de buceo, esperándolas-. Además, hicimos un trato. Accederías a esto si te dejaba quedarte con tu nuevo Lapras, mismo Lapras al que estás apenando en estos momentos –apuntó Mizuki, y Zawako se viró un poco para observar a un joven Lapras, quien agachaba su cabeza e intentaba cubrirse el rostro con su aleta, mientras el Omanyte de Zawako, sobre la cabeza de Lapras, le acariciaba la misma intentando animarlo-. Los Lapras son Pokémon altamente inteligentes y sociables, Zawako. Trata de no apenarlo –aseguró Mizuki.

-Lo siento mucho, Aoi, pero tras considerarlo cuidadosamente, creo que me conformo con un Slowpoke. No eres tú, soy yo –intentó huir nuevamente Zawako, pero Mizuki continuó deteniéndola. Zawako forcejeó, o al menos así lo hiso, hasta escuchar las quejas de Omanyte sobre la cabeza de Lapras-. Aw… está bien, lo siento, no intentaba ser grosera con Aoi… -respondió Zawako. Una vez que Mizuki notó que Zawako dejaba de forcejear, la soltó, y una apenada Zawako se quitó las aletas, y caminó descalza hasta donde estaba su nuevo Lapras, mientras Omanyte se cruzaba de tentáculos y la miraba molesto mientras apuntaba al Pokémon sobre el cual estaba con un "discúlpate hermana", en el idioma Pokémon-. Lo siento, Aoi, sé que no fue una buena primera impresión… es solo qué… siento un pánico sobrehumano al agua… -se disculpó Zawako.

-¿Qué fue todo eso? ¿Qué pasó con toda esa basura de: Lapras La praspras? –se burló alguien, Omanyte se enojó y comenzó a mover sus tentáculos de forma amenazante, Zawako suspiró incomodada, y Mizuki se cruzó de brazos de forma molesta, mientras Derek, el científico que mantenía una relación antagónica con Zawako, llegaba con un traje de buceo, aunque llevando una dona amarilla como flotador- Insisto en que no eres más que una vergüenza, ni siquiera eres consistente con tus fantasías de onomatopeyas Pokémon –se quejó Derek.

-Eso es porque los Lapras entienden el lenguaje humano casi perfectamente… no es que no pueda usar el lenguaje Pokémon, simplemente es innecesario esta vez –susurró para sí misma Zawako, incluso inflando sus mejillas a manera de puchero, pero sin tener el valor de decir aquello en voz alta-. Pero, más importante, ¿qué hace aquí, señor Derek? –preguntó Zawako curiosa, estaba más molesta en esos momentos que incomodada.

-Como el científico de mayor renombre en la Zona Safari, no podía dejar pasar esta oportunidad de realizar una exploración al Área 5 –aseguró Derek, orgulloso-. Además de que no puedo esperar al momento en que se demuestre que no eres más que una farsa. ¡No hay Dratini en la Zona Safari! ¡Yo lo sabría! –le apuntó Derek.

-¡Ja! –se burló sonoramente Ryuki, ganándose la atención de los presentes. El Líder de Gimnasio se dio cuenta de su sonora burla, y se aclaró la garganta- Quiero decir… como maestro del tipo Dragón que soy, también puedo confirmar que no hay pruebas de que los tipo Dragón existan en la Zona Safari, pero esa no es razón para ser tan grosero con una colega –corrigió Ryuki.

-El tipo Dragón existe en la Zona Safari, y voy a encontrarlo… -agregó Zawako, determinada, y ganándose la atención de Ryuki-. Es la única forma de salvarlos después de todo. ¡Mei! –llamó Zawako, sorprendiendo a los presentes, la mayoría veía a un Dratini real por vez primera, mientras la Dratini de Zawako chapoteaba alegremente, ante la mirada preocupada de Ryuki- Este es el hábitat natural de Mei. Ella nos guiará a los Dratini, ¿verdad Mei? –preguntó Zawako, y su Dratini, confiando plenamente en su entrenadora, asintió.

-¿No puedo creer que esta niña genuinamente tenga un Dratini? ¿Dónde es que lo has capturado? ¿No te basta con tener a un Omanyte y a un Lapras? ¿Acaso debes acaparar a todos los Pokémon raros, niña? –preguntó Derek muy molesto, el Omanyte de Zawako tuvo suficiente y lanzó su Chorro de Agua en dirección a Derek, molestándolo- ¡Todos lo vieron! ¡Me atacó! –apuntó Derek.

-Lo que vi, fue a un Pokémon defendiendo a su entrenadora –respondió Mizuki, poniéndose del lado de Zawako-. Deja de hostigarla, Derek. Zawako, si Dratini realmente puede guiarnos a donde los Dratini viven, es necesario que tu Lapras actúe como el líder de la escuela para que el resto le siga. Debes subir a tu Lapras –pidió Mizuki.

-Lo había olvidado… -se estremeció Zawako nerviosamente, mirando a su Lapras, quien la invitó a subir con un movimiento de su cabeza-. Ow… eso me pasa por actuar valientemente cuando genuinamente me estoy muriendo de miedo. Amonite, si me caigo me voy al fondo, confío en ti, ¿está bien? –preguntó Zawako, a lo que Omanyte saludó militarmente mientras exclamaba "confía en mí hermana", en el idioma Pokémon, Zawako sonrió un tanto apenada, y comenzó su tembloroso asenso a la coraza de Lapras, resbalando y comenzando a caer al agua, lo que normalmente no preocuparía a nadie ya que estaban en la orilla, pero que aterraba a Zawako de todas formas, quien comenzó a gritar asustada, aunque notó que solo sus pies se mojaban y que había dejado de caer.

-Esto no va a terminar bien, lo presiento –comentó Ryuki, quien había evitado la caída de Zawako al tomarla de la mano, y entonces la ayudó a subir. Si no te molesta, subiré contigo, no tengo un Pokémon que me ayude con el viaje –le comentó Ryuki, subiendo detrás de Zawako y acomodándose sobre la montura de Lapras, mientras Zawako se acomodaba temblorosamente enfrente y tomaba de las riendas de su Lapras.

-Ah, Mizuki… -comenzó Derek apenado, Mizuki suspiró intuyendo lo que iba a pasar-. Yo tampoco tengo un Pokémon de montura. ¿Te importaría si…? –preguntó Derek sonrojado, con un flechazo más que evidente sobre Mizuki.

-Sube… pero a la primera aproximación, te lanzo al agua –amenazó Mizuki, y Derek, nerviosamente, comenzó a subir por la espalda de un Lapras que lo miraba despectivamente. Mizuki entonces tomó su radio-. Control, aquí BM-009, comenzamos el peinado del Lago Hélix rumbo a las rocallosas. El BM-361 de Zawako será nuestro guía, la unidad de Pokémontura de BM-361 mantendrá su radar activo para comunicar sus coordenadas en todo momento. Además de BM-361, BM-009 trasmitirá coordenadas, los BM-225, 428 y 626 vienen con nosotros –terminó Mizuki.

-Entendido BM-009 –respondió Jacxon al llamado de Mizuki-. No lo apruebo, pero he realizado el registro. Espero, por tu bien, BM-009, que tu protegida no termine ahogada –finalizó Jacxon, y la mención puso aún más nerviosa a Zawako.

-No le prestes atención –comenzó Mizuki, subiendo a su Lapras y tomando las riendas-. Te seguimos, Zawako –insistió ella, aunque Zawako se replanteaba todo nuevamente, mientras miraba al agua y temblaba, preocupando a su Lapras, quien intentó comunicarse con ella.

-Estoy bien, Aoi… solo… desearía que Yuuji estuviera aquí para ayudarme si caigo al agua –comentó Zawako, sorprendiendo a Lapras, Omanyte entonces comenzó a explicarle a Lapras que Zawako podía entender todo lo que él decía, sorprendiendo al Pokémon-. Mei… -comenzó Zawako, su Dratini la miró desde el agua, y se estiró a como le fue posible para encararla. Después de todo, Zawako requería darle instrucciones-. Tini dradra tini… -susurró Zawako, Ryuki, que estaba cerca, se sorprendió, más aún al escuchar a Dratini responderle-. Confía en mí, Mei… nada va a pasarle a tu familia… tini Dratini tini… -susurró nuevamente Zawako. Dratini lo pensó, asintió confiando en su entrenadora, y comenzó a nadar-. Ya estamos listos, Dratini va a guiarnos. Síganme por favor. Aoi, sigue a Dratini por favor –pidió Zawako, y Lapras, aún algo incomodado por la forma de comunicarse de Zawako, lo pensó, pero accedió cuando Omanyte, sintiéndose inmensamente superior, repitió la orden de Zawako a Lapras.

-Oye, oye, ¿es enserio? –se preguntó Ryuki, Zawako pareció escucharlo y se viró un poco, pero Ryuki tan solo le dio la espalda, mientras la escuela de Lapras, compuesta de 5 Lapras en total, cada uno con dos brigadistas a bordo, comenzaba a seguir al Lapras de Zawako, que mantenía una distancia prudente de Dratini- Ese Dratini es de los más maduros del cardumen, sabe muy bien lo que está en juego. ¿Aun así está cooperando? –se mordió los labios Ryuki, preocupado- Por más que haya avanzado la tecnología, es imposible que sobre lomos de un Lapras encuentren la entrada al rio subterráneo, pero si es un Dratini quien los guía… esto está mal… muy mal… tengo que detenerlos a toda costa –se dijo a sí mismo Ryuki, convencido de que Zawako podría encontrar el rio que él por tanto tiempo había protegido en secreto.

Ruta 20. Islas Espuma.

-Ahora sé lo que se siente ser Ryuki… -se susurraba a sí mismo Priam, mientras seguía a Yuuji y a Kim a una distancia prudente, el primero bien envuelto en su cobija roja y con Torchic tembloroso en sus brazos mientras ambos intentaban ganar calor y Yuuji seguía el mapa por los interiores congelados de la cueva, la segunda emocionada y mirando a los Pokémon dentro de la cueva, encontrando en la cima, y entre las estalactitas congeladas, a grupos de Zubat y de Golbat, todos durmiendo cerca unos de otros para compartir su calor.

Además de los Zubat y los Golbat, a orillas del río congelado había otros Pokémon, en su mayoría Seel, quienes aplaudían tontamente a los recién llegados, y más al fondo, sobre pendientes de nieve, bailaban unos Jinx, acompañados de sus crías, unos Smoochum, quienes tiraban besos desde la cima de sus madrigueras congeladas.

-¡Son adorables! –resonó el grito de alegría de Kim, mismo que hiso eco en toda la cueva y amenazó con despertar a los Zubat y a los Golbat, lo que preocupó tanto a Priam como a Yuuji, ambos tapando la boca de Kim inmediatamente, incluso el Vulpix de Kim se limitó a ladrarle en un tono bajo para reprenderla, y Torchic la miró con molestia.

-Kim, ten más cuidado. Los Zubat y los Golbat tienen oídos muy sensibles. Es solo porque están en un letargo profundo el que no lograste despertarlos –reprendió Yuuji, sorprendiendo a Priam. Kim simplemente sonrió apenada una vez que Yuuji dejó de taparle la boca-. Trata de no hacer ruido. Los Zubat y los Golbat requieren de mucha energía para mantener su letargo en estas fechas. Despertarlos no solo sería peligroso para nosotros, sino para ellos. No estarán invernando, pero con la escases de alimento por las bajas temperaturas, podría ser muy perjudicial para ellos el despertarse en estos momentos –le explicó Yuuji, y continuó con su camino liderando al grupo.

-¿Eso significa que no puedo provocarlos para que me ataquen? Tenía tantas ganas de medir sus Supersónicos –se quejó ella, molestando tanto a Yuuji como a Priam-. De haber sabido que iban a restringirme tanto, me hubiera escabullido sin un Guardia Pokémon –se quejó ella.

-Me tendrías a mí o a alguien de mi familia deteniéndote. Es solo porque vienes con un Guardia Pokémon que te permito esta intromisión –reprendió Priam, Kim tan solo inflo sus mejillas en señal de descontento. Priam entonces se adelantó un poco para charlar con Yuuji-. Admito que no me agrada incluso el que un Guardia Pokémon entre en las Islas Espuma, pero me parece sorprendente el que sepas del letargo de los Zubat y los Golbat. Me disculpo por haber dudado de ti –reverenció Priam.

-No, haces bien en dudar, lo del letargo de los Zubat y los Golbat no me lo enseñaron en la zona Safari, lo aprendí de Zawako, ella me lo explicó –declaró Yuuji, confundiendo a Priam-. Zawako es… mi novia… ella es una Bióloga Pokémon que trabaja actualmente en la Zona Safari… aunque lo de Bióloga es un título en trámite, aún está en entrenamiento, yo solo repito lo que ella siempre me dice –le explicó Yuuji.

-Es más de lo que el brigadista promedio que me envían hace. Siempre tengo que estar lidiando con Guardias Pokémon que no entienden a los Pokémon, al menos tú pareces entender aquello –aceptó Priam, mirando de reojo a Kim, quien hacía muecas mientras miraba a los Jinx, como si abanicara golpes imaginarios. Era evidente que deseaba que la golpearan con un Puño Hielo.

-¿Cuál es tu historia, Priam? –comenzó Yuuji, y Priam le prestó atención- ¿Cómo te volviste guardián de las Islas Espuma? ¿Hay algo de lo que deba preocuparme? –preguntó Yuuji curioso, Priam entonces alzó sus defensas.

-Mi familia siempre ha protegido a las especies en el archipiélago, y ese archipiélago incluye a las Islas Espuma –agregó Priam mientras se cruzaba de brazos-. Es simplemente eso. Así como en Ciudad Fucsia los brigadistas cuidan de la Zona Safari, yo cuido de las Islas Espuma –aseguró Priam orgulloso.

-Con la diferencia de que las Islas Espuma no tienen una organización de Guardias Pokémon impidiendo el paso a los entrenadores –le comentó Yuuji, lo que molestó un poco a Priam-. ¿Qué ocultas, Priam? Sé que soy un novato en lo que se refiere a las Brigadas Pokémon, pero si hay algo en estas cuevas que deba protegerse… podemos… -intentó decir Yuuji, pero Priam lo interrumpió.

-No hay nada en estas islas que necesite de la protección de nadie –respondió Priam-. Solo hay Seel, Dewgong, Smoochum, Jinx, Zubat y Golbat en estas cuevas… tal vez algunos Slowpoke y Slowbro cuando es temporada, pero nada más –le aseguró Priam-. Pero cuando se involucran a niñas que molestan a los Pokémon deseando ser atacados por ellos, por supuesto que voy a involucrarme… -terminó él, a la defensiva en todo momento. Yuuji simplemente hizo una mueca.

-Sé que no me conoces, pero entiendo perfectamente lo que es mantener un secreto por un bien mayor –le aseguró Yuuji mientras recordaba a su propia familia siendo la guardiana del Prisma Rojo y, por consiguiente, de Groudon Primigenio, pero Priam se burló un poco a sus adentros-. Hablo enserio… y si quieres que te ayude a mantener tu secreto a salvo, necesito que confíes en mí… ¿dónde está Articuno? Tengo que saberlo para no guiarlos por el camino que lleve a donde está… -le pidió Yuuji sin rodeos, sabiendo perfectamente lo que Priam intentaba proteger. Priam por su parte, se mordió el labio con molestia, pero continuó en su negativa.

-No sé de lo que hablas, aquí no hay ningún Articuno. ¿Por qué lo habría? –preguntó Priam. Yuuji se preparó para responder, cuando ambos escucharon una exclamación sorprendida de Kim, y se horrorizaron, mirando a los Zubat y a los Golbat, quienes continuaban durmiendo, aunque se movían algo molestos.

-Lo siento… -respondió Kim cerca de la orilla del rio congelado, cubriéndose la boca además tras recordar que no debía hacer ruido-. Tan solo, necesito que esperen un poco, encontré algo importante para mi investigación –agregó entusiasta y mientras dejaba su mochila en el suelo y comenzaba a buscar en su interior, sacando unos guantes, una pequeña bolsa, y unas pinzas metálicas, mismas con las que comenzó a recoger algo en el suelo, y a reunirlo dentro de su bolsa emocionada.

-¿Qué es eso? –preguntó Yuuji curioso, Priam por su parte se escandalizó, lo que no pasó desapercibido por parte de Yuuji- Olvídalo, creo que ya sé lo que es. Ella en verdad está cerca, ¿no es así? –preguntó Yuuji curioso, Priam simplemente fingió que no entendía de lo que Yuuji hablaba.

-No sé si debería, pero me chifla todo esto, y si no lo comparto con alguien me voy a emocionar de más y voy a despertar a los Zubat y a los Golbat –agregó Kim emocionada, y con sus ojos brillando como estrellas-. ¿Ves estos cristales morados? –apuntó Kim, y Yuuji asintió- Va a sonar totalmente descabellado, pero no son cristales realmente, son una especie de cáscara, como de un huevo. Encontré de estas mismas en una Planta de Energía cercana a Ciudad Carmín, mismas que entregué al Dr. Lowell en Nueva Isla Canela –le explicó Kim, sorprendiendo a Yuuji, quien recordó el día en que vieron a Zapdos, y a la cría de Zapdos. Priam por su parte, estaba preocupado, y preparaba una de sus Ultrabolas-. Esta es, definitivamente, la cáscara de un huevo de Articuno. Con esta cáscara de evidencia junto a la cáscara de huevo de Zapdos, y encontrando la cascara de huevo de Moltres. ¡Estoy por comprobar que los Pokémon Legendarios pueden reproducirse! –declaró Kim orgullosa, alzando la voz, y despertando a los Zubat y a los Golbat, lo que no solo interrumpió el intento de ataque de Priam, sino que lo preocupó aún más- Oh oh… -se preocupó Kim, tapándose la boca, pero el daño ya estaba hecho.

-¡Bien hecho escandalosa! –reprendió Yuuji, tomó una Súperbola de su cinturón de Pokébolas, y liberó a Growlithe, quien tras materializarse, alegremente intentó ir a donde Yuuji- ¡Después jugamos! ¡Gruñido, ahora! –apuntó Yuuji, Growlithe se dio la vuelta, miró al inmenso grupo de Zubat y Golbat, se escandalizó, pero obedeció, gruñendo con todas sus fuerzas.

Gracias al eco en el lugar, el gruñido de Growlithe se extendió a todos los Zubat y a los Golbat, quienes nerviosos y asustados, comenzaron a huir de los interiores de la Isla Espuma, y al exterior. El eco de la cueva tristemente, también guio los Supersónicos de los Zubat y los Golbat por toda la cueva, confundiendo al resto de Pokémon presentes. Los Seel comenzaron a aplaudir torpemente, los Smoochum y los Jinx a liberar sus ataques psíquicos por todas partes, y al hacerlo, algo pareció reaccionar a los mismos, algo que Priam conocía muy bien.

-Tontos… ¿qué han hecho? Lo han despertado –comenzó Priam preocupado, mientras una niebla inquietante se alzaba, y un par de ojos brillantes y rasgados, azules y con extraños contornos violetas, comenzaban a iluminar la profundidad de la niebla- ¡Detente! ¡No van a hacerte daño! ¡No lo permitiré! –exclamó Priam preocupado, pero el poderoso graznido del Pokémon dentro de la niebla, demostró que quienes estaban en peligro eran ellos.

-De modo que realmente había un Articuno en estas cuevas… lo siento Priam, pero debiste haberme informado al respecto. ¡Growlithe! –llamó Yuuji, Growlithe, preocupado y temeroso, lo volteó a ver con sus orejas agachadas por el miedo mientras temblaba- ¡Lo sé amigo! ¡Un Articuno es demasiado para un Growlithe, pero tal vez no lo sea para un Arcanine! –declaró, sacando una Roca Fuego de su mochila, lo que llenó a Growlithe de valor- ¡Hubiera preferido postergar tu evolución un poco más, pero no nos queda otra opción! ¡Growlithe! –lanzó Yuuji, Growlithe saltó, y atrapó la Roca Fuego con su hocico, absorbiendo las energías de la misma, que lo envolvieron detonando su evolución.

El cuerpo de Growlithe creció, rodeado por la luz de la evolución y las llamas de las Piedra Fuego, y tras terminar con la misma, Arcanine se posó furioso, y rugió con fuerza, mirando además en dirección a la niebla, desde cuyos interiores, el Pokémon pareció fortalecerse.

-¡No me digas que tu Arcanine posee la habilidad intimidación! –se molestó Priam, pero Yuuji no le estaba prestando atención- Esto es malo, muy malo –tomó nuevamente su Ultrabola Priam, y liberó la misma-. ¡Cloyster! –su Pokémon se materializó frente a Arcanine, llamándole la atención- ¡Protección! –ordenó Priam, justo a tiempo para recibir el ataque del Pokémon dentro de la neblina, un ataque diferente al que Yuuji se había imaginado, ya que no era un ataque de tipo Hielo, más bien parecía alguna clase de láser.

-Eso no me pareció un Rayo Hielo –enunció Yuuji curioso, mirando a Priam fijamente. Kim no se dio a la espera, sacó una Pokébola de su bolsa, y llamó a uno de sus Pokémon, un Pidgeot, lo que confundió a Yuuji-. ¡Pidgeot es débil al tipo Hielo! –recriminó él.

-Pero es uno de los pocos Pokémon que saben despejar la niebla. Y como investigadora de los Pokémon legendarios que soy, no puedo dejar que la niebla me ciegue –agregó Kim orgullosa, liberando además a su Electabuzz-. Todos mis Pokémon, poseen Técnicas Ocultas, enfocadas en revelar a los Pokémon que intentan ocultarse. ¡Pidgeot, Despejar! ¡Electabuzz, Destello! –ordenó Kim, sus Pokémon obedecieron, Pidgeot utilizó sus alas para disipar la niebla, Electabuzz hizo lo propio iluminando toda la cueva. Una vez que aquello estuvo hecho, el Pokémon que se ocultaba, fue visible para todos dentro de la cueva- Ese es… -se preocupó Kim.

-Es un poco diferente de lo que había imaginado –aceptó Yuuji colocándose a la defensiva, y con su ahora Arcanine gruñendo en señal de desafío-. Priam… no considero que sea el momento de que insistas en que no sabes nada de lo que está pasando –insistió Yuuji.

-Bien… -se fastidió Priam-. ¿Quieren la verdad? Esta es la verdad. Sí hay un Articuno en las Islas Espuma… solo que no es el Articuno que ustedes estaban buscando –sentenció Priam, mientras el Pokémon frente a ellos, elevado a escasos metros del suelo, graznaba con fuerza y elegancia, y parecía flotar más que aletear para mantenerse en el aire-. Este es el Articuno que habita en la Región de Galar, y es de tipo Psíquico y Volador –declaró, mientras el Articuno atacaba con un láser salido de sus ojos de apariencia enmascarada.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. Área 4. Lago Hélix.

-Control, aquí BM-009, llegamos a las rocallosas –comenzó Mizuki una vez que el grupo de 5 Lapras llegó a una playa del Lago Hélix cercana a la falda de una montaña escarpada y de piedra blanca, mismo sitio en el cual el grupo dio un pequeño descanso a sus Lapras para alimentarlos con algas secas. Zawako observó lo que hacían los demás, y los imitó con la finalidad de alimentar a su Lapras, quien chapoteaba un poco pidiendo comida, lo que forzaba a la nerviosa de Zawako a aferrarse a la Pokémontura temiendo que se caería-. Tranquila, Zawako, ya te explico. Solo necesito que Control me notifique que ha recibido las coordenadas –se burló un poco Mizuki, mientras Zawako y Ryuki se mareaban un poco al Lapras de Zawako, desesperado por comer como todos los demás, giraba en su eje intentando acercar su cabeza a la parte inferior de la montura y alimentarse él mismo.

-Aquí Jacxon, tenemos las coordenadas –aceptó Jacxon desde el otro lado de la línea-. Milagrosamente no has perdido a tu protegida. Buen trabajo BM-009 –felicitó Jacxon, aunque Mizuki ya sudaba frio mientras el Lapras de Zawako, de tantos giros intentando alimentarse a sí mismo, ya había causado un pequeño remolino, por lo que Zawako, Ryuki, y Omanyte ya estaban muy mareados por los giros.

-Aoi… me mareo con mucha facilidad… lo que haces me está enfermando todavía más… -admitió Zawako ya con el rostro verde por los giros, Lapras sudó frio por las reacciones de su entrenadora. Mizuki se apresuró a cortar la comunicación y saltar desde su Lapras hasta la montura del Lapras de Zawako, pero tras hacerlo, encontró a Ryuki a punto de vomitar por los mareos, mientras Zawako ya preparaba las algas humedeciéndolas con el apoyo de Omanyte, mientras su Lapras salivaba un poco-. Solo espera un poco, ya casi están lo suficientemente húmedas, y por Arceus, no más giros… -pidió Zawako, y por fin alimentó a su quisquilloso Lapras.

-Vaya, encontraste por ti misma las algas, y supiste que debías humedecerlas para rehidratarlas antes de dárselas a tu Lapras –agregó Mizuki impresionada, Zawako solo hizo una mueca, como si escondiera algo-. Si no es porque sé que eres una Bióloga Pokémon, pensaría que Aoi, desesperado por comer, te chismeó el cómo alimentarlo –se burló Mizuki, Ryuki dirigió una mirada acusatoria a Zawako, la aspirante a Bióloga Pokémon tan solo sudó frio por las acusaciones.

-Solo… observé lo que los demás hacían… -le explicó Zawako a Mizuki, Omanyte y Lapras la miraron con picardía sabiendo la verdad-. En todo caso, Mizuki, ¿Jacxon está cuidando bien de Eevoli? ¿Te dijo algo? –preguntó Zawako.

-Tu Espeon está bien, no pregunté, pero la última vez que lo hice, Jacxon dijo que no hace más que dormir –le explicó Mizuki, lo que entristeció un poco a Zawako-. Oh vamos, uno pensaría que la que tiene ansiedad por separación no es Eevoli, sino tú –se burló Mizuki, y Zawako bajó la cabeza aún más-. ¿Eh? ¿Es enserio? –preguntó Mizuki curiosa.

-Am… estoy bien… Amonite y Aoi están conmigo –comentó Zawako, acariciando la concha de su Omanyte, y la frente de su Lapras-. Claro que sé que no todo el tiempo voy a estar junto a Yuuji y Eevoli… tan solo me está costando un poco acostumbrarme –susurró para sí misma, pero sacudió su rostro, y dirigió su mirada al agua, donde Dratini chapoteaba molesta-. Por supuesto que no me olvidé de ti, Mei –se burló un poco Zawako, y su Dratini chapoteó alegremente.

-Claro que no te has olvidado de ella… la usas para tus fines egoístas… -susurró Ryuki para sí mismo, aunque Zawako pareció escucharlo, y dirigió su mirada en su dirección, aunque por la confusión en su rostro, era evidente que Zawako no alcanzó a escuchar lo que Ryuki había dicho-. Así que, este es el supuesto hogar de los Dratini. Lo imaginaba más poblado –se burló un poco Ryuki.

-Aún seguimos en el Área 4, Ryuki, pero descuida, estamos muy cerca de donde pensamos que está el rio subterráneo al Área 5 –le sonrió Mizuki, mientras sacaba una Tablet, y mostraba lo que se proyectaba en la misma a Zawako. Ryuki, curioso, se alzó de puntas para intentar ver por detrás del hombro de Mizuki-. Mira esto, Zawako. Siguiendo a Dratini, llegamos justo al punto que te tracé en el mapa, el punto donde yo pienso que está el acceso al rio subterráneo –le mostró Mizuki las imágenes satelitales, y Zawako sonrió.

-Me alegra escucharlo, Mizuki. Todo parece indicar que tenías razón –le sonrió Zawako de igual manera-. Aunque eso significa que… ¿tendré que bucear? –comenzó a temblar Zawako, y Mizuki hizo una pequeña mueca de preocupación.

-Bueno, no veo ninguna apertura en las rocallosas, lo que significa al menos que no podemos seguir el camino que proyectamos por la superficie –le explicó Mizuki, mientras Zawako comenzaba a hiperventilarse por los nervios-. No tenemos otra alternativa que bajar, y comenzar a buscar una corriente. La otra alternativa la verdad, preferiría no tomarla –agregó Mizuki, levemente preocupada.

-¿Otra alternativa? –preguntó Zawako, Mizuki nerviosamente se viró a su propio Lapras, y en dirección a Derek, quien ya preparaba un dispositivo extraño y de forma cilíndrica, mismo que conectaba a una pantalla que medía la profundidad- ¿¡Una carga de profundidad!? –exclamó Zawako molesta, asustando a Derek- ¡Señor Derek! ¿¡En qué está pensando!? ¡No puede simplemente detonar un explosivo en un lago! ¡Lastimará a los Pokémon que habitan en su interior! –se quejó Zawako.

-¿Lastimar a los Pokémon? ¡Eso qué importa! –refutó Derek desde el Lapras de Mizuki, mismo que continuaba observando a Derek con desprecio- ¡Escucha niña! ¡Entiendo que eres de una generación que se preocupa por estupideces como el ecosistema y los sentimientos de los Pokémon! ¡Pero yo no voy a desperdiciar el tiempo esperando a que los buzos de la Brigada Marítima encuentren la corriente al Área 5! ¡Una explosión de una carga de profundidad, y tendré mapeado todo el lago en 5 minutos! –espetó Derek.

-¡A costa de lastimar a los Pokémon que viven en el lago! ¡Los Lapras de la Brigada Marítima incluidos! –defendió Zawako, nuevamente ganándose la atención de Ryuki, quien no sabía qué pensar de Zawako todavía- ¡Una carga de profundidad podría inclusive herir mortalmente a los Pokémon en el lago! ¡Debe haber otra forma! –insistió Zawako.

-Claro que hay otra forma, ¡una forma que desperdicia mucho tiempo! –pataleó Derek desde el Lapras de Mizuki, quien ya tenía una vena saltada en su frente- Los científicos han utilizado por muchos años las cargas de profundidad para mapear los lagos. ¿Por qué cambiar ahora? –insistió Derek.

-Porque antes se desconocían los efectos nocivos de usar semejantes explosivos para mapear los lagos. Efectos que hoy conocemos, y por ello la comunidad de Biólogos actualmente repudia el uso de semejantes métodos tan nocivos con los Pokémon –insistió Zawako, alegrando a Ryuki, quien asintió en ese momento.

-Adoctrinados es cómo están los inútiles de los Biólogos actuales –sentenció Derek-. La alternativa por si no te has dado cuenta, es buscar a ciegas por un lago cuya profundidad desconocemos, con buzos que arriesgan sus vidas contra peligros que no pueden ver, exponiéndose a cambios de presión repentinos, a corrientes que podrían lastimarlos o peor. Si me pides elegir entre lastimar a unos inútiles Pokémon, y poner en peligro a mis colegas humanos, adivina, elijo a los humanos. ¿Qué otra opción tenemos? ¿Preguntarle a los Pokémon? –se burló Derek.

-Oh, curioso que lo digas. ¡Es precisamente lo que voy a hacer! –se molestó Zawako, comenzando a bajar de los lomos de su Lapras, y saltar a la playa, caminando entonces hasta acercarse a su Dratini, quien la miraba confundida.

-¿Estás segura niña? –comenzó Ryuki desde el Lapras de Zawako, aparentemente divertido- Quiero decir, no es como que sepa lo que vas a intentar hacer. Pero supongamos que haces lo que tienes pensado hacer. ¿Te arriesgarías al ridículo, con tal de salvar a unos Pokémon de aturdirse con la explosión de una carga de profundidad? –le preguntó Ryuki, y Zawako dudó, y se mordió los labios preocupada.

-No entiendo nada de lo que está pasando –se rascó la nuca Mizuki confundida-. Zawako, no quiero ponerme del lado de Derek, pero las cargas de profundidad ya son menos nocivas para los Pokémon, además de que el sol está bajando. Si nos tardamos mucho, la corriente podría empeorar, y la visión para los buzos podría convertirse en un problema. O bajamos ahora y buscamos la corriente, o usamos la carga de profundidad para ahorrar tiempo, no hay una tercera opción –agregó Mizuki.

-Hay una tercera opción –agregó Zawako, confundiendo a Mizuki aún más-. Yuuji diría que, si puedo usar mis habilidades para obtener una ventaja, debería usarlas… diría algo incluso tan ridículo como el comparar el negarme a usar mis habilidades, con el negarme a mí misma a usar una calculadora en un examen de matemáticas con tal de estar al mismo nivel de los que hacen el mismo examen que yo sin tener ellos una calculadora –recordó Zawako sus conversaciones con Yuuji, sobre sus habilidades, y sobre el cómo ella misma se ponía barreras con tal de respetar sus propios principios de justicia-. Esto es muy diferente a usar una calculadora en un examen… muy diferente, y con repercusiones que no quiero ni imaginar… pero prefiero que me tilden de loca, que permitir a otros lastimar a los Pokémon por algo tan ridículo como el ahorrar tiempo… -sentenció Zawako, se agachó hasta estar a la altura de Dratini, y comenzó con aquello que se había obligado a sí misma a no hacer, revelar su secreto ante los demás-. Dratini… tini dra tinitini… -comenzó, Mizuki hizo una mueca, Derek se molestó, el resto de brigadistas intercambió miradas de preocupación, y Ryuki lo observó todo con una inmensa curiosidad.

-¡Otra vez con esas tonterías de Dratini dra dra! –se quejó Derek, continuando con la programación del dispositivo. Zawako solo se mordió el labio molesta, pero lo ignoró y continuó charlando con Dratini- Solo ignórenla, no es más que una chiquilla quisquillosa. Tendré la carga de profundidad lista en cinco minutos, Mizuki. Saquen a sus Lapras del radio de la explosión, y preparen a un equipo para inmersión en cuanto tenga las coordenadas –pidió Derek.

-Pero… Zawako se supone que es la líder de la expedición… si ella no me da la orden yo… no puedo… -comenzó Mizuki. Pero el ver a Zawako haciendo algo tan ridículo, incomodó a Mizuki, quien suspiró, y tomó su radio-. Control… aquí BM-009… nos encontramos en medio de los preparativos para soltar una carga de profundidad y escanear lo zona… solicito permiso para lanzar la misma… -pidió Mizuki.

-Aquí control, ¿permiso? ¿Qué ha ocurrido con tu protegida, BM-009? –preguntó Jacxon. Mizuki miró en dirección a Zawako, quien dolida por la desconfianza de Mizuki, bajó la cabeza, suspiró, pero continuó con su plan, charlando con su Dratini-. La última vez que revisé, el Profesor Baoba había asignado a Zawako como la líder de la investigación de Área 5, y la búsqueda de los Dratini. ¿Hay alguna razón por la que Zawako esté indispuesta a dar sus órdenes? –preguntó Jacxon confundido.

-Bueno Jacxon… verás… -comenzó Mizuki, mirando a Zawako nuevamente, quien la miró de reojo, pero continuó con su conversación. Mizuki bajó la mirada momentáneamente, pero entonces, la determinación se dibujó en su rostro-. Lamento la confusión, Control… -comenzó Mizuki, confundiendo a los presentes-. Si la líder del grupo dice que las cargas de profundidad son nocivas para los Pokémon, independientemente de que las cargas sean ahora menos dañinas… entonces debo escuchar a lo que mi líder de expedición dice… me disculpo… continuamos con nuestra expedición –colgó Mizuki, Zawako sonrió agradecida.

-¿Qué estás haciendo, Mizuki? –se quejó Derek- Obviamente a esta niña se le ha zafado un tornillo. ¿Vamos a quedarnos aquí a verla haciendo el ridículo mientras insiste en tan vergonzoso espectáculo? –apuntó Derek.

-Sí, Derek… vamos a quedarnos aquí hasta que la Bióloga en Jefe, dictamine lo que vamos a hacer –se cruzó de brazos Mizuki, y miró a Zawako fijamente-. No soy Bióloga, pero soy una Guardia Pokémon, y en mi descripción de puesto dice que mi deber es cuidar de los Pokémon. Una carga de profundidad no es cuidar a los Pokémon –terminó ella con una mirada fulminante, preocupando a Derek-. Además, aunque no sé lo que Zawako intenta, sé que ella es una buena persona. No nos haría perder el tiempo, ¿verdad? –sonrió Mizuki.

-No lo haría… -le sonrió Zawako, pero entonces bajó la mirada-. No sé si vas a creerme lo que voy a decirte, Mizuki… pero sé dónde está la corriente que lleva al rio que conecta al Área 4 con el Área 5… y bueno… es posible que… incluso sepa de una cámara de aire a la cual podemos acceder sin necesidad de hacer estallar nada, ni de bucear… solo tendríamos que perforar una pared –le explicó Zawako, y Mizuki sonrió-. Si pudiéramos traer equipo de perforación, podríamos perforar esta pared y abrir el camino a la cámara de aire, desde donde podríamos continuar con el viaje a lomos de Lapras, y más importante, sin Pokémon lastimados o buceos de por medio –sonrió Zawako.

-Es una fortuna entonces, el que todos los brigadistas contemos con un equipo de perforación personal –enunció Mizuki, extrayendo una Safari Bola, y mirando a sus compañeros, todos asintieron, y liberaron a sus Pokémon-. ¡Ve Rhydon! –liberó Mizuki, su Pokémon se materializó, y su cuerno como taladro giró intensamente. Los brigadistas de Mizuki liberaron a dos Rhydon más, y a 5 Rhyhorn- Los picos de los Rhydon nos ayudarán con la perforación, y los Rhyhorn trasladarán las rocas fuera del camino, solo necesitamos saber dónde comenzar a trabajar.

-¡Muchas gracias, Mizuki! –reverenció Zawako conmovida- Mei me dijo que la entrada a la corriente está muy cerca de donde estamos. No pudo explicarme muy bien, pero lo que entendí es que es aproximadamente a medio kilómetro siguiendo la playa en esa dirección. Mei nos señalará el lugar donde ella se sumerge para tomar la corriente, de allí nosotros tendremos que caminar recto hasta la pared de la montaña y perforar hasta encontrar la cámara de aire, desde la cual podremos volver a seguir el rio a lomos de Lapras, Mei dice que el espacio es lo suficientemente amplio… -terminó Zawako, cuando se dio cuenta de lo que estaba diciendo, y de la mirada confundida de Mizuki-. Quiero decir… bueno… la forma en que Mei me lo hiso saber… pues… -se preocupó Zawako, Mizuki tan solo sonrió.

-No necesito explicaciones, no soy Bióloga –le sonrió Mizuki, confundiendo a Zawako-. Ninguno de nosotros es Biólogo, por lo que no podemos estar seguros del cómo lo dedujiste, pero confiamos en que, con tus habilidades de Bióloga, lo descubriste, ¿verdad chicos? –preguntó Mizuki, y su equipo de brigadistas asintió. Mizuki entonces le guiñó el ojo a Zawako- ¡Regresen a sus Lapras! ¡Seguiremos a Dratini a pie por la orilla de la playa! –ordenó Mizuki, y su equipo comenzó a regresar a sus Lapras, Zawako hiso lo mismo con el suyo, y Omanyte, sobre la cabeza de Lapras, comenzó a caer tras perder a su compañero Pokémon, aunque Zawako logró atraparlo a tiempo.

-¿Es enserio, Mizuki? –se quejó Derek desde la cima del Laprasde Mizuki- ¿Piensas escucharla a ella, quien prácticamente está lunática y piensa que puede hablar con los Pokémon, en lugar de a mí que llevo años realizado estudios científicos? –se quejó Derek.

-Lo siento, Derek, no entiendo el idioma idiota. Lapras, regresa –llamó Mizuki, y una vez que su Lapras regresó, Derek, al no tener donde pararse, cayó al agua con todo y su equipo que quedó estropeado-. Oops… creo que se mojó el equipo de cargas de profundidad, aunque queramos usarlo, me temo que eso ya no es posible –se burló Mizuki.

-Eso no fue gentil, Mizuki –reprendió Zawako, mientras Derek chapoteaba aferrándose a su flotador amarillo-. Amonite, por favor ayuda a Derek –le pidió Zawako, Omanyte se cruzó de tentáculos refunfuñando-. Por favor, Amonite, sé que no te agrada Derek, pero no es gentil tratar a los demás mal solo porque no empatamos en nuestros puntos de vista, ve y ayuda a Derek –pidió Zawako, y Omanyte, aunque malhumorado, accedió con un: "está bien hermana", en el idioma Pokémon, y tras bajar de brazos de Zawako, entró al agua, y arrastró a Derek hasta la orilla, no muy gentilmente, y mientras exclamaba: "pero no lo mereces hermano".

-Levántate Derek, nos vamos –agregó Mizuki, quien miró a Zawako entonces, quien se cohibió un poco al ser el centro de atención-. Te seguimos –le recordó Mizuki, por lo que Zawako se preocupó, pero asintió.

-Mei, guía el camino por favor. Dra tini tini –pidió Zawako, su Dratini entonces comenzó a nadar cerca de la orilla. Zawako levantó nuevamente a su Omanyte y comenzó a seguir a Dratini, quien esperaba de tiempo en tiempo a que el grupo que Zawako lideraba le siguiera el paso. Zawako volvió a sentirse nerviosa por tener la atención de todos los brigadistas, y por escuchar las sonoras quejas de Derek, aunque se sintió aún más incómoda cuando notó que Ryuki caminaba a su lado.

-Eso ha sido bastante interesante, no creí que te arriesgarías a hacer el ridículo utilizando el idioma Pokémon, con tal de proteger a los Pokémon de una carga de profundidad –se burló Ryuki, Zawako abrió su boca impresionada.

-¿Lo sabes? ¿Sabe del idioma Pokémon? –preguntó Zawako sorprendida, Ryuki asintió en ese momento- ¿Eso significa que puede hablarlo? –preguntó Zawako, mientras abrazaba la concha de Omanyte con una mezcla de emoción y miedo.

-¿Hablarlo? No, ni siquiera mi maestro Lance podía hablarlo –le comentó Ryuki. Zawako lo miró con preocupación- En Kanto hay una leyenda que dice, que quienes han nacido dentro del Bosque Verde, son capaces de entender los corazones de los Pokémon, y comunicarse con ellos. Lance, mi maestro, nació en el Bosque Verde, y con sus habilidades logró comunicarse con los Pokémon, más específicamente hablando, con los Pokémon Dragón. No podía comunicarse al nivel en que tú lo haces, pero Lance podía entender sus corazones, y los Pokémon Dragón podían entender el corazón de Lance –le explicó Ryuki, y Zawako se deprimió un poco, descubriendo que, nuevamente, la habilidad de hablar con los Pokémon parecía ser algo exclusivo de su madre, y de ella misma-. Además de Lance, hay una chica, Yellow, la esposa del Campeón Regional actual de Kanto, Red, quien posee la habilidad de hablar con los Pokémon, aunque Lance siempre sospechó que había una tercera persona… tú… ¿no serás esa persona? –preguntó Ryuki confundido.

-No soy siquiera de Kanto, nací en Ciudad Romantis, en la Región Kalos –le explicó Zawako, y Ryuki meditó al respecto-. Mi madre, la Líder de Gimnasio Valerie… ella fue nacida en Ciudad Ecruteak en la región Johto… me temo que no tenemos nada que ver con la historia de los Hijos del Bosque Verde –le comentó Zawako.

-Otro callejón sin salida en mi búsqueda del tercer hijo del Bosque Verde entonces –se fastidió Ryuki-. Pero eso no importa… si algo me enseñó mi maestro Lance, es que nadie que pueda hablar con los Pokémon puede ser una persona de mal. Pero lo que haces no me parece del todo bueno de todas formas –le comentó Ryuki, confundiendo a Zawako-. Guiar a un equipo de brigadistas a donde viven los Dratini, solo causará que otros quieran encontrarlos, y hacerse con un Dratini para sus equipos… -le explicó.

-Con todo respeto, Líder Ryuki… ¿Por qué usted si podría tener un Dratini y otros no? –preguntó Zawako, incomodando a Ryuki, quien sudó frio- Si es el Líder de Gimnasio de tipo Dragón de la Región Kanto, los Pokémon a los que podría tener acceso son muy limitados. Seguro tiene a la familia completa de Dratini. ¿No cree que es egoísta el que usted pueda tenerlos y a otros entrenadores se les niegue tenerlos? –preguntó Zawako.

-Diferente de otros entrenadores, niña que puedes hablar con los Pokémon, yo me gané el derecho –le respondió Ryuki molesto-. Si se sabe de la existencia de otros Dratini en la Zona Safari, que no estoy diciendo que los haya, lo único que conseguirás es que otros entrenadores egoístas busquen hacerse con el suyo –le explicó él.

-No se puede prohibir a los entrenadores el intentar tener un Dratini –concluyó Zawako, lo que molestó a Ryuki-. Pero puede mediarse… -continuó ella, volviendo a ganarse la atención de Ryuki-. El mundo en el que vivimos, es un mundo en el cual la relación humano-Pokémon ha avanzado tanto, que los Pokémon llevan inherentemente en sus genes una confianza por el ser humano, que permite que casi cualquier especie de Pokémon pueda ser domesticada por nosotros. ¿Es eso algo bueno o algo malo? A decir verdad, ya pasamos el umbral social donde se podía dibujar una línea. Cruzamos esa línea hace muchas generaciones, y no podemos borrar esa línea ahora. Pero podemos controlarla… mediarla, encontrar un equilibrio… -le explicó.

-¿Encontrar un equilibrio en un mundo donde los ambiciosos humanos buscarán hacerse con el Pokémon más fuerte? Para algunos podría parecer utópico, para mí es risible –sentenció Ryuki, preocupando a Zawako-. Los humanos ven a los Pokémon como herramientas, y como deporte. Si abres esa puerta y le das acceso a los humanos a los Dratini… solo los lastimarás –aseguró.

-Es fácil juzgar a los demás cuando usted ya tiene Pokémon de tipo Dragón –declaró Zawako, molestando a Ryuki nuevamente-. El que usted, Líder Ryuki, se piense el único capaz de cuidar correctamente de un Pokémon raro, no lo hace defensor de los Dratini, lo hace un egoísta –ante el comentario, Ryuki intentó refutar, pero Zawako habló primero-. Se lo dije antes, y se lo repito: el ser humano ya cruzó el umbral de la interacción humano-Pokémon. No puede prohibirse, pero puede mediarse. Quiera o no, los humanos buscarán capturar a su propio Dratini, y quienes se hagan con uno, como yo, no podrá criarlo correctamente si no se estudian –le explicó Zawako, y Ryuki lo pensó-. ¿Qué pueden comer? ¿Cómo saber si están bien nutridos o no? ¿Cómo interactuar con ellos? ¿Cómo saber si han enfermado? Son preguntas que no podemos responder si no estudiamos a los Dratini. Además, al conocer las respuestas a estas preguntas, se puede abogar por el correcto cuidado de un Dratini, y se puede declarar a la especie, dependiendo de sus números, como sujeta a entrenadores merecedores, como los Aerodactyl que solo se les entrega a los Guardias Pokémon, o como la Zona Safari media el acceso de ciertos Pokémon a entrenadores que cuenten con un determinado número de medallas, y se les retira el Pokémon si se demuestra que no se ha cuidado correctamente. Prohibir es muy fácil, líder Ryuki… enseñar a los demás, es lo complicado. El humano no entenderá sus límites, si no se les permite al menos intentarlo –aseguró ella.

-Esto es un error… -insistió Ryuki, deprimiendo a Zawako por lo cerrado de mente que le parecía-. Por más que quiera creer en los humanos, no puedo hacerlo. Esto es porque conozco lo oscuro del corazón humano. Debería detenerte ahora que puedo… -señaló Ryuki, deteniendo la marcha, momentos antes inclusive de que Dratini, quien nadaba a su lado, se detuviera también. Zawako notó entonces lo que significaba eso, Ryuki sabía dónde estaba la corriente, Ryuki sabía dónde estaban los Dratini.

-Pero no me detiene… -susurró para sí misma Zawako, mirando a Ryuki fijamente-. Me dijo todo eso, pero la verdad, es que desea confiar. ¿No es así? –preguntó Zawako, Ryuki tan solo cerró los ojos, y suspiró.

-¿Es aquí, Zawako? –preguntó Mizuki, quien era ajena a toda la conversación entre Zawako y Ryuki, ajena al dilema moral, que significaba guiar a los humanos al santuario de los Dratini- ¿Zawako? –preguntó Mizuki nuevamente.

-Si no los guío yo, otra persona, tarde o temprano terminará encontrándolos de todas formas, Ryuki… no puedes protegerlos por siempre… -susurró Zawako, y Ryuki, cabizbajo, asintió en ese momento-. Es aquí… -respondió Zawako, y miró a la falda de la montaña-. Si seguimos recto por aquí, e iniciamos perforaciones en la falda de la montaña, tarde o temprano daremos con la cámara de aire que conoce Mei, y con el río que llevará al Área 5 –aseguró Zawako.

-Está muy profundo, y es un rio muy violento –comenzó Ryuki, llamando la atención de Mizuki-. Sugiero que monte campamento, señorita Mizuki, y que las excavaciones comiencen con luz de día. Si un Rhydon cae al agua, aunque sepa nadar, la corriente se lo llevará. Después de todo, ese río cruza toda la cadena montañosa y desemboca en Puente Silencio –terminó Ryuki.

-Líder Ryuki, ¿usted lo sabía? –preguntó Mizuki sorprendida, Ryuki tan solo suspiró, y miró a Zawako en señal de derrota- Si lo sabía, ¿por qué nunca nos ayudó a llegar a ese rio? –preguntó Mizuki, ligeramente molesta.

-No tientes a tu suerte, brigadista. El que yo sepa dónde está ese rio, y lo esté admitiendo, no significa que voy a dejarlos apoderarse de los Dratini que allí habitan –sentenció Ryuki, tomando una Ultrabola, desafiante-. Soy el guardián de los Dratini como lo fue mi maestro Lance antes de mí… y si yo lo considero necesario, me encargaré de todos ustedes para que no puedan decirle a nadie nada, ¿lo han comprendido? Lo que puedan ver, lo que puedan investigar, lo que puedan hacer, seré yo quien se los autorice –amenazó Ryuki, molestando a Mizuki, quien intentó refutar.

-Aceptamos las condiciones –respondió Zawako antes de que Mizuki pudiera decir cualquier cosa-. Ryuki es un experto en el tipo Dragón, una autoridad reconocida. Y los Biólogos Pokémon siempre requieren de la opinión de los expertos en la materia. Si esas son las condiciones, las acataremos. Todos los presentes, tenemos el mismo interés en la protección de los Dratini, y de sus hábitats –le sonrió Zawako, y Ryuki aceptó aquella decisión.

-Está bien… supongo que Zawako tiene la autoridad para tomar este tipo de decisiones… creo… -aceptó Mizuki, ignorando al mismo tiempo la rabieta de Derek, quien deseaba refutar-. ¡Monten campamento! ¡Informaré a Control sobre nuestras coordenadas y nuestro accionar! Zawako, Ryuki, una vez que mi tienda esté lista, necesitaré poner orden en esto. Autoridad o no, el área pertenece al Profesor Baoba, y debe estar informado de todo esto –les recordó Mizuki.

-El consejo de Líderes de Gimnasio está por encima de la autoridad del Profesor Baoba, y ellos están enterados de los Dratini –declaró Ryuki, sorprendiendo a Zawako-. Mediaré, pero solo hasta donde el Consejo de Líderes de Gimnasio esté de acuerdo. Después de todo… los Dratini no son los únicos Pokémon a los que protegemos –aseguró Ryuki.

Ruta 20. Islas Espuma.

-Escucha Yuuji, el Consejo de Líderes de Gimnasio se encarga de proteger la estabilidad de la región a la que representan… lo que significa que tengo autoridad sobre los Guardias Pokémon, y te prohíbo, fervientemente, el intentar capturar a Articuno, o el documentar de cualquier forma lo que has visto –amenazó Priam, colocándose entre Cloyster y Arcanine. Cloyster en esos momentos mantenía una barrera de Protección en alto, y Priam mantenía una segunda Ultrabola en mano, dispuesto a enfrentar a Yuuji y a Kim de ser necesario.

-Lo entiendo, lo entiendo, no tienes nada que explicarme, pero en este momento, la seguridad de mi cliente es la prioridad –le respondió Yuuji-. Si Articuno nos ataca, no me queda otra alternativa que defenderme –insistió él.

-Articuno no va a atacarte mientras no te acerques, él solo defiende su nido –le explicó Priam, aunque el graznido de Articuno demostraba lo contrario- ¡Regresen a sus Pokémon! ¡Articuno está molesto porque asustaron a los Pokémon de la Isla Espuma! ¡Además de que la Intimidación de tu Arcanine lo tiene en alerta! –le comentó Priam, lo que Yuuji no comprendía- Gracias a la habilidad de Articuno, que es Competitivo, la Intimidación de tu Arcanine disparó su Ataque Especial que se ha incrementado. Una batalla entre Articuno y Arcanine ya de por sí era dispareja, con el aumento de su Ataque Especial lo destruirá todo si entran en combate nuevamente –le explicó Priam preocupado, mientras Articuno atacaba una vez más, venciendo por fin a la protección de Cloyster, quien quedó noqueado-. ¡Regresen a sus Pokémon! –insistió Priam.

-Kim, has lo que dice –le pidió Yuuji, aunque Kim se fastidio he hizo un puchero-. ¡Solo hazlo! ¡Arcanine, regresa! –pidió Yuuji, regresando a su Arcanine- Ahora tú Kim –pidió Yuuji. Kim infló sus mejillas, pero obedeció, regresando a sus Pokébolas a Pidgeot, Electabuzz e incluso a su Vulpix-. Está hecho –agregó Yuuji.

-A todos, Yuuji –refutó Priam mientras regresaba a su Cloyster noqueado a su Ultrabola, Yuuji entonces recordó a Torchic, quien se asomaba desde debajo de su frazada-. Articuno no dejará de atacarnos hasta que deje de verlos como una amenaza –aseguró.

-Bueno, ese es un problema, porque Torchic no puede regresar a su Gloria Bola por el dispositivo en su pata –le respondió Yuuji, sacando a Torchic de debajo de su frazada, tomándolo de la pata, y mostrándole a Priam con Torchic boca abajo-. Así que, o le explicas a Articuno que Torchic no es una amenaza, o nos vaporiza a todos con su rayo láser –se quejó Yuuji.

-¡Yo no puedo comunicarme con Articuno! ¡Solo lo protejo! ¡Si conoces a alguien que hable Pokémon, no me desagradaría que le explicara! –comenzó Priam, molesto por lo ridículo que sonaba Yuuji.

-Claro, un segundo –comenzó Yuuji, tomando su teléfono y llamando a Zawako, mientras miraba a Priam monótonamente-. Oh, vaya, no tengo señal. Qué sorpresa en medio de una cueva –recriminó Yuuji.

-Ahórrate el sarcasmo, con señal o no, nadie puede hablar Pokémon, no seas tonto –se fastidió Priam, pero la discusión entre ellos tuvo que esperar, ya que Articuno volvía a preparar su ataque- ¡Regresa a Torchic! –insistió Priam.

-¡No puedo! ¡Torchic, explícale! –lo alzó Yuuji, forzando a Torchic a mirar a Articuno fijamente, por el miedo, Torchic se desmayó- ¿Ves? No es siquiera una amenaza. Hasta se debilitó por el miedo –apuntó Yuuji. Sorpresivamente, Articuno apagó sus ojos, y se mantuvo flotando frente al grupo, analizándolos-. Bueno, eso funcionó… de alguna forma… -se rascó la nuca Yuuji.

-Menos mal… -suspiró Priam aliviado, mientras Articuno flotaba, hasta un nido cristalino que el grupo no había visto antes, pero que gracias a la falta de niebla por los aleteos del Pidgeot de Kim, era visible.

-¡Es un Articuno! –exclamó Kim de improviso, Yuuji solo la miró con incredulidad- ¡No el Articuno que lanza rayos de los ojos! ¡El otro Articuno que está recostado en el nido! –se defendió Kim, Yuuji parpadeó un par de veces, prestó atención, y al hacerlo logró ver a un Articuno más, uno más parecido a los que Yuuji conocía, de un color azul celeste, y sentado en el nido, desde donde había estado observándolos a todos.

-Supongo que ya no tiene caso ocultarlo –suspiró Priam preocupado, y mirando a Yuuji y a Kim directamente, sabiendo que, aunque el Articuno que los había atacado continuaba flotando frente a ellos, este no era más una amenaza-. Kim es tu nombre, ¿no es así? Sé que quieres ser una estudiosa de los Pokémon Legendarios, pero voy a tener que apelar a la razón. No puedes, bajo ninguna circunstancia, publicar tus hallazgos. Los Pokémon Legendario no son Pokémon que puedan ser capturados por los entrenadores. Diferente de otros Pokémon que podrían catalogarse como raros, los Pokémon Legendarios tienen una función en el equilibrio de nuestro mundo. Si se sabe que Articuno habita las Islas Espuma, muchos vendrán a intentar capturarlo, y eso desestabilizará el equilibrio que Articuno mantiene con las otras Aves Legendarias –le explicó Priam.

-Mi intención no es que la gente venga a intentar capturar a los Articuno, sino demostrar que pueden reproducirse –le comentó Kim como autodefensa-. El estudiar a los Pokémon, y comprenderlos, es la mejor forma de protegerlos –aseguró ella.

-Odio estar del lado de la loca que quiere ser atacada por los Pokémon, pero eso es algo que Zawako diría, estoy con ella en este caso –aceptó Yuuji, preocupado por tener que ponerse del lado de Kim-. ¿Qué tiene de malo el que Kim demuestre que los Articuno pueden reproducirse? –le preguntó Yuuji.

-El que la comunidad científica pedirá pruebas, mismas que buscarán aquí –le respondió Priam-. Si fuera tan sencillo como dar una respuesta de sí o no, puedo dártela sin rodeos. Sí, los Articuno pueden reproducirse, los azules que existen en Kanto son las hembras de la especie, los machos, son los que lanzan rayos de los ojos. Si ya está satisfecha tu curiosidad, te pido que me entregues las cascaras que encontrarte, y te vayas de aquí –le espetó Priam con molestia.

-Eeeeeh… pero… mi investigación… -se defendió Kim, escondiendo su bolsa con los trozos de cáscara-. No puedes pedirme que renuncie a mi investigación. Si tengo pruebas de que los Articuno pueden reproducirse, es natural que las publique –insistió ella.

-¡No si el que las publiques significa poner en peligro a los Articuno! –se defendió Priam, intentando quitarle las cáscaras a Kim a la fuerza, pero Yuuji se interpuso- No voy a discutir con ustedes. Tengo a la autoridad del Consejo de Líderes de Gimnasio de mi lado. Y si yo digo que no publicarán esas pruebas, no lo harán –declaró él.

-Te entiendo Priam, pero Zawako también diría que el conocer a los Pokémon es la mejor forma de protegerlos –le comentó Yuuji, mientras desviaba un poco la mirada, y observaba al Articuno macho, ya más tranquilo, dejarlos en paz y reunirse con la Articuno hembra, quien alzó su ala revelando a un Articuno de menor tamaño, a quien la madre Articuno protegía en esos momentos, antes de abrir su pico, del cual se liberó la misma neblina que había rodeado a la cueva no hace mucho, y ocultando a la familia de Pokémon Legendarios de los ojos del grupo-. Además… todo parece indicar que los Articuno pueden protegerse por sí mismos –comentó Yuuji.

-No lo niego, los Articuno pueden protegerse por sí mismos, pero si más personas saben de la existencia de Articuno en las Islas Espuma, otros intentarán atraparlos –defendió Priam, Yuuji meditó al respecto-. No lo entenderías… esto es algo que solo los miembros del Consejo de Líderes de Gimnasio pueden saber –le explicó Priam.

-Claro, por eso Surge pudo capturar a Zapdos, ¿no es así? –preguntó Kim molesta, lo que sorprendió tanto a Yuuji como a Priam- Yo sé lo que es proteger a los Pokémon Legendarios. Liberé a Zapdos de la Planta de Energía en la que Surge, un ex-Líder de Gimnasio, lo tenía atrapado. ¿Cómo crees que me hice con cáscaras de huevo de Zapdos? Estuve allí –le explicó Kim, y Yuuji recordó el día en que avistaron a Zapdos en Ciudad Carmín, y el cómo Kim, impactada por un ataque eléctrico muy poderoso, había llegado al Centro Pokémon de la ciudad rodeada de estática-. ¿De qué sirve que solo el Consejo de Líderes de Gimnasio sepa sobre la existencia de los Pokémon Legendarios y de dónde encontrarlos, si los van a capturar ustedes mismos? –refutó Kim.

-Lo de Surge era una sospecha, no teníamos forma de saberlo, y no tenemos pruebas de que él estaba involucrado –le respondió Priam-. Aunque… Ryuki si dijo que Janine desconfiaba de su padre… y él era buen amigo de Surge -susurró Priam para sí mismo, pero entonces encaró a Kim-. Los Líderes de Gimnasio protegemos a Kanto de la mejor forma que podemos, y cometemos errores, no lo niego. Además, no hay pruebas para incriminar a Surge –aseguró.

-Calma, calma, no puedo creer que sea yo el que esté pidiendo calma en esta situación –se preocupó Yuuji, levantando a su Torchic del suelo tras ver que había recobrado el conocimiento, y acomodándoselo en el hombro-. Opino que todos debemos de tranquilizarnos un poco y hablar de esto cuando los ánimos se hayan calmado. Kim, si ya obtuviste lo que requerías en las Islas Espuma, salgamos y dejemos a los Articuno en paz –le pidió Yuuji, Kim intentó quejarse, pero se limitó a cruzarse de brazos-. En cuanto a ti, Priam, no creo que debas seguir ocultando lo de Articuno, y pienso que Kim puede conservar las cáscaras que ha encontrado –le comentó Yuuji, alegrando a Kim, pero fastidiando a Priam-. Escucha, no conozco lo suficiente a Kim como para decirte que confío en que ella es lo suficientemente lista para no publicar sobre dónde encontrar a los Articuno, pero si me lo permites, pienso que tengo una solución tanto para ti, como para ella, solo te pido que me escuches… y que preparemos algo de comer, me estoy muriendo de hambre… -terminó Yuuji, con su estómago, y el de Torchic, gruñendo con fuerza. Kim y Priam decidieron al unísono entonces el mantener una pequeña tregua.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. Área 4. Campamento de las Rocallosas.

-¡Ve, Aoi! –ya había caído la noche en la Zona Safari, los campamentos habían sido montados, y los brigadistas se encontraban descansando. Sin embargo, Zawako no podía dormir. A la primera oportunidad que tuvo, salió en su pijama, que no era más que un pantalón afelpado de color rosa y una blusa morada sin mangas, a la orilla, donde liberó a su Lapras, quien confundido miró en todas direcciones preguntándose lo que ocurría- ¡Ve, Mei! –prosiguió Zawako, liberando también a su Dratini, quien nadó más alegremente que su Lapras. Omanyte también estaba presente, aunque adormilado, Zawako inclusive le había prestado un gorrito para dormir, mismo que llevaba puesto sobre su concha, mientras el ahora perezoso Pokémon refunfuñaba por querer dormir- Te dije que podías quedarte en la tienda si querías, Amonite, no tienes que estarme cuidando todo el tiempo, solo quería hablar con Aoi para conocerlo mejor –le comentó Zawako, pero Omanyte disipó las preocupaciones de Zawako con un: "estoy bien hermana", mientras se posaba con orgullo frente a Zawako.

-Ese es un Omanyte bastante curioso –escuchó Zawako, preocupándose y poniéndose a la defensiva, mientras Ryuki salía de unos arbustos cercanos-. Perdona por asustarte, buscaba el baño. No es secreto para nadie que no lo encontré, pero si vas en aquella dirección solo ten cuidado donde pisas –se burló un poco Ryuki.

-Am… ew… -respondió Zawako, Ryuki solo se burló sonoramente-. Me aseguraré de no ir en esa dirección… Líder Ryuki… -comentó Zawako, quien entonces observó a Ryuki caminar hasta una palmera, y recostarse sobre esta-. ¿Le importaría? –preguntó Zawako sintiéndose observada.

-Adelante, yo solo me recostaré aquí a observar las estrellas –le respondió Ryuki, Zawako tan solo hiso una mueca, e intercambió miradas incómodas con sus Pokémon-. Claro que, si es una conversación privada, puedes usar el lenguaje Pokémon, pero yo no regreso a mi tienda mientras una chica en su pijama se pasea por un área natural con depredadores asechando en las sombras –declaró él.

-Puedo cuidarme por mí misma… -se molestó Zawako, pero Ryuki alzó y bajó los hombros indicando que aquello no le importaba-. Es peor que Yuuji… -se susurró a sí misma, pero entonces encaró a su Lapras-. Aoi… La lap, lapras la bras lap… -comenzó Zawako, charlando en el idioma Pokémon con su Lapras, quien curioso, tardó un poco en reaccionar, pero respondió a su conversación. Zawako miró de reojo a Ryuki, quien se quedó allí recostado contra la palmera, y mirando a las estrellas, Zawako suspiró, e intentó continuar con la conversación, y por un tiempo así lo hizo, con Lapras respondiéndole, Dratini nadando alegremente, y Omanyte encontrando una piedra pequeña que usó de almohada tras entrar dentro de su coraza y dejarse caer sobre la misma. Zawako intentó ignorar a Ryuki, y continuar socializando con su nuevo Lapras, pero al notar que no obtendría privacidad, se despidió de él, y lo llamó de regreso a su Pokébola, haciendo lo mismo con Dratini, y levantando a su Omanyte del suelo para intentar regresar al campamento, sumamente molesta.

-¿Tan pronto? Yo quería saber más sobre ese Oddish del que tanto hablabas –comentó Ryuki, escandalizando a Zawako, quien se viró rápidamente a observar a Ryuki boquiabierta.

-Pensé que había dicho que no entendía el idioma Pokémon –declaró Zawako nerviosa, y cohibiéndose, desconociendo si debía huir, o si iba a ser juzgada por lo que había dicho- Me disculpo por haberlo llamado un excéntrico cabeza de Turtonator –reverenció Zawako.

-Así que era un Turtonator. No me extraña que Lapras no supiera de lo que estabas hablando –se burló Ryuki, confundiendo a Zawako aún más-. Y para tu información, no puedo hablar Pokémon, ni traducir las extrañas cosas que dices. Yo tan solo aprendí algunos trucos de Lance. Él solía decir que gran parte del comprender a los Pokémon, era a través de los sentimientos, y que cuando estos no eran suficiente, los humanos podían deducir algo de la fonética Pokémon si los escuchaba constantemente. Y como yo he escuchado a los Lapras por muchos años, bueno… digamos que sé cómo un Lapras dice Oddish, pero nada más –guiñó el ojo Ryuki.

-De modo que solo eso pudo deducir de mi conversación con Aoi… -se deprimió Zawako-. Y yo pensando que había otros que podían entender el lenguaje Pokémon. Que ilusa fui –se apenó ella, mientras Ryuki se ponía de pie, y la miraba fijamente, incomodándola.

-Si te sirve de algo, yo sí creo que puedes hablar con los Pokémon… y te envidio por eso –admitió Ryuki-. Si yo supiera lo que los Dratini desean, tal vez podría tomar una postura más relajada sobre el permitir a los humanos encontrarlos. En estos momentos yo solo sé que los Dratini tienen miedo de ser encontrados, pero no puedo saber más. Lance solía decir que, si los Dratini lo quisieran, se mostrarían ellos mismos ante los humanos. Pero… eso no ha hecho más que avivar el deseo de los codiciosos por atraparlos, ¿no es así? Las interacciones humano-Pokémon, son demasiado complicadas –aseguró Ryuki, y Zawako bajó la cabeza, comprendiendo que así era-. Si yo tuviera el poder que tú tienes, niña… lo usaría para protegerlos a todos… después de todo… pocos son los humanos que pueden saber a ciencia cierta, los deseos de los Pokémon… solo espero que sepas interpretar ese deseo correctamente… es todo lo que quería decir… lo que pase de ahora en adelante, y una vez que encuentres a los Dratini, caerá en tus hombros, no en los míos… -finalizó Ryuki, y sin más, regresó a su tienda.

-No lo entiendo… -suspiró Zawako, deprimida-. Parte de mí me dice que usar mis habilidades para encontrar las respuestas, facilita las cosas, pero… otra parte de mí me dice, que solo estoy complicándolo todo aún más –se dijo a sí misma Zawako, mirando a las estrellas-. Ya me equivoqué con los Mewtwo. ¿Qué pasa si me equivoco con los Dratini también? Casi se siente como si lo mejor fuera no hacer nada, y dejar las cosas como están. ¿Qué pensaría Yuuji de lo que estoy haciendo? –meditó Zawako al respecto, y regresó a su tienda.

Ruta 20. Islas Espuma.

-Me pregunto qué pensaría Zawako de que me esté metiendo en estos consensos sobre Pokémon Legendarios. Es demasiado problemático, y siento una inmensa responsabilidad en mis hombros… -se fastidió Yuuji, frente a una fogata a las afueras de la cueva en que habían enfrentado a Articuno, sentado sobre un leño, y asando malvaviscos. Torchic estaba anidado muy cerca de la fogata, intentando ganar calor, Ryuki y Kim estaban sentados a izquierda y derecha de Yuuji, en silencio, y con sus respectivos malvaviscos también-. ¿Están enojados porque no les doy por su lado, o porque lo único que tenía para comer son unos malvaviscos? En todo caso, si van a criticarme bien podían traer su propia comida –se fastidió Yuuji.

-El Aerodactyl está comiendo filete, mientras nosotros unos simples malvaviscos… -recriminó Kim. Yuuji había liberado a su Aerodactyl para alimentarlo, al igual que al resto de sus Pokémon, la mayoría comiendo bayas, mientras observaban al inmenso Arcanine, quien permanecía sentado con la lengua de fuera y meneando la cola. Los Pokémon de Yuuji, entre los cuales se encontraban Ivysaur, Primeape, Raichu y Poliwhirl, alternaban miradas entre ver a Arcanine, y ver a Yuuji, siendo Primeape el único que se aventuró a apuntar a Arcanine con molestia mientras juzgaba a Yuuji con la vista, momentos antes de que el Pokémon de tipo Fuego se le lanzara encima, tumbándole los Lentes Oscuros que desde la infiltración a la Base del Equipo Rocket de Ciudad Azafrán, Primeape se había apropiado, por lo que el furioso de Primeape recriminó a Arcanine por tumbarle los lentes.

-Basta Primeape, y Arcanine, ya sabes que Primeape quiere mucho sus Lentes Oscuros –reprendió Yuuji, momentos antes de ser tacleado a la arena por el inmenso de Arcanine- ¡Evolucionarte fue un error! ¡Basta los dos! –se quejó Yuuji, empujando a Arcanine, mientras Primeape quería pelea por sus lentes que se habían llenado de la arena de la playa.

-Si vas a darles utensilios de batalla a tus Pokémon, deberías llevarlos en una Pokécapsula –le comentó Priam, Yuuji tan solo parpadeó un par de veces, sin saber a lo que se refería-. No me digas que… no sabes lo que son las Pokécapsulas. ¿Cuántas medallas tienes? –preguntó Priam molesto.

-Cinco –respondió Yuuji, y tanto Kim como Priam se escandalizaron-. ¿A qué va esa mirada acusatoria tan rara de ustedes dos? –se molestó Yuuji al ver las miradas de incredulidad tanto de Kim como de Priam.

-¿¡Cinco medallas!? ¡Falta un mes para la competencia de la Liga Índigo! ¿Qué diantres estabas pensando aceptando una misión de los Guardias Pokémon? –se quejó Priam, Yuuji se apenó un poco- No importa… como favor especial, programaré tu encuentro de gimnasio para el día de mañana –comenzó Priam, tomando su celular-. Hola, aquí Priam. ¿Cómo está mi agenda? –continuó él, Yuuji tan solo sudó frio ya que, aunque ya tenía un combate agendado, su curiosidad por lo que eran las Pokécapsulas no había sido saciada, y ahora que Yuuji estaba distraído, Primeape y Arcanine habían vuelto a pelearse, o al menos Primeape pensaba que así era, ya que Arcanine lo zarandeaba divertidamente.

-Buen ataque de Juego Rudo… al menos Growlithe Aprendió ese ataque antes de evolucionar –le comentó Kim, y Yuuji sonrió entusiasta-. ¿Estabas postergando su evolución? –preguntó Kim curiosa.

-Hasta que aprendiera Envite Ígneo, pero por lo visto, tendré que conformarme con Colmillo Ígneo… evolucioné a Growlithe antes de tiempo pensando en un combate contra Articuno que nunca llegó, ahora gracias a eso me he perdido de uno de los ataques más poderosos de un Arcanine –se deprimió un poco Yuuji, pero entonces se impresionó de ver a Primeape noqueado- ¡Oye! –se preocupó Yuuji, corriendo hasta Primeape y reanimándolo, Primeape se despertó y comenzó con una rabieta más, pero Arcanine solo le lamió el rostro.

-Juego Rudo es un ataque de tipo Hada, muy eficaz contra los tipo Lucha que son rudos y aborrecen la ternura –le explicó Kim-. Y sobre los Lentes Oscuros de Primeape. Esos son un aditamento que potencian los ataques de tipo Oscuridad. ¿De dónde los sacaste? –preguntó ella.

-Pensé que eran unos lentes comunes y corrientes. ¿Quieres decir que esta cosa es un Aditamento de Batalla? –preguntó Yuuji, levantando los Lentes Oscuros de la arena, mismos que le arrebató Primeape, se los puso, y se sintió más tranquilo.

-No todos los Lentes Oscuros son un Aditamento de Batalla, pero da la casualidad que esos lo son –le comentó Priam, acercándose con una especie de pulsera negra, con una especie de cristal esférico, y apuntando el mismo a los Lentes Oscuros de Primeape, mismos que fueron absorbidos por el instrumento en manos de Priam, como si de una Pokébola se tratase, por lo que Primeape comenzó a humedecer sus ojos al perder sus lentes-. Toma, esta es una Pokécapsula. Absorbe los Aditamentos de Batalla para permitir a los Pokémon obtener una ventaja competitiva. Los entrenadores solo pueden usar estas capsulas tras obtener su cuarta medalla, momento en que los Líderes de Gimnasio también pueden usar Aditamentos de Batalla, toma eso en consideración cuando tengamos nuestro duelo mañana –le ofreció.

-Oh… gracias… -observó Yuuji reflejado en la capsula del brazalete negro a los Lentes Oscuros, Primeape tan solo observó el mismo con ojos llorosos-. Lo siento amigo, sé que no se ve tan genial como llevarlos puestos, pero no puedes ir perdiendo tus lentes por donde vallas mientras te peleas con Arcanine –se burló Yuuji, amarrándole el brazalete a Primeape al brazo, Primeape solo miró el mismo monótonamente-. Sobre la batalla, gracias por programarla. Ahora, quisiera ofrecerle algo a ambos para resolver la situación de los Articuno –comenzó Yuuji, y tanto Priam como Kim mantuvieron su silencio para escucharlo-. Al igual que tú, Priam, que proteges a los Articuno, mi familia también ha protegido a otro Pokémon de mi nativa Hoenn, de quienes quieren apoderarse de su poder, el poder de Groudon Primigenio –le explicó Yuuji, sorprendiendo a Priam y a Kim-. Comprendo también todo lo que me has dicho sobre el Consejo de Líderes de Gimnasio protegiendo a Kanto y a los Pokémon Legendarios… después de todo, el primer Consejo de Líderes de Gimnasio se fundó en Hoenn cuando los Titanes Primordiales, Groudon y Kyogre, casi destruyen a la región. Es por esto que puedo entender que los Líderes de Gimnasio protejan a los Articuno, y seguramente a Zapdos y a Moltres también. Pero reitero también, que no deberías prohibirles a otros investigar sobre ellos –aseguró Yuuji.

-Entonces lo que decía Leaf era verdad… el chico que se vio involucrado con el Equipo Rocket y con Groudon eras… -Yuuji asintió, Kim solo miró a ambos sin entender nada de lo que ocurría-. Digamos que te creo y entiendes lo que hacemos en el Consejo de Líderes de Gimnasio… ¿por qué debería de permitir a esta niña llevarse esos cascarones, y evidenciar que Articuno existe en estas islas? –preguntó Priam.

-Porque es la mejor forma de protegerlo –le explicó, Priam solo hiso una mueca-. Sé que suena ridículo, si yo no hubiera conocido a Zawako, quien es una Bióloga Pokémon, seguramente habría continuado con las formas de mis padres de mantener a Groudon en secreto del ojo público. En lugar de eso, gente malvada se robó a Groudon, y casi destruyen a toda Kanto por no saber controlar su poder, ni la repercusión de despertarlo –le explicó Yuuji, y Priam esperó al resto de la explicación-. Pero ahora pienso que, si el público en general lo supiera, lo peligroso que puede ser Groudon, la importancia de Groudon Primigenio para el equilibrio del mundo, y el por qué no debería ser capturado, entonces pienso que se puede llegar a un consenso para que lo dejen en paz –terminó Yuuji.

-Un pensamiento demasiado utópico, pero para mí, es risible –se cruzó de brazos Priam, pero era más que evidente que pensaba al respecto-. Pero… si tuviera pruebas de que eso puede llegar a pasar. Tal vez permitiría a otros científicos, de verdadero renombre, no como esta aficionada, realizar sus publicaciones –insultó Priam.

-¿¡Aficionada!? ¡Tengo más estudios en mi mano derecha que tú que vives de las Batallas Pokémon! –enfureció Kim, Priam la miró con molestia, y centellas salieron de los ojos de ambos, chocando en el medio, por lo que Yuuji los volvió a separar a ambos.

-Lo que me lleva al ofrecimiento que tengo que hacerle a Kim –interrumpió Yuuji-. Kim… tú quieres investigar a todos los Pokémon Legendarios, ¿no es así? –preguntó Yuuji, y Kim asintió- Da la casualidad, de que yo puedo llevarte con Groudon –apuntó Yuuji, Torchic, quien hasta esos momentos había estado calentándose frente a la fogata, reaccionó, y graznó con violencia-. No me hables en ese tono que de todas formas no te entiendo. Además, yo sé lo que estoy haciendo –recriminó Yuuji a Torchic.

-¿De verdad puedes llevarme con Groudon? –preguntó Kim, y Yuuji asintió- Supongamos que te creo que puedes llevarme con Groudon. ¿Qué garantía tengo de que vas a hacerlo? Además, ¿Cuál es el precio? –preguntó ella.

-El precio, es que tienes prohibido decir dónde encontraste los cascarones del huevo de Articuno, y si no te queda otra opción que dar indicios, los enviarás lo más lejos de las Islas Espuma que te sea posible –pidió Yuuji, sorprendiendo a Priam-. En otras palabras, puedes entregar los fragmentos de cascaron para su estudio, pero mantener el secreto de dónde los encontraste. ¿Te sirve eso para comprobar tu tesis? –preguntó Yuuji.

-Muy apenas… pero… supongo que es posible –admitió Kim, mirando a Priam fijamente-. ¿Si accedo a esto, me dejarás entregar estos fragmentos al Dr. Lowell en Nueva Isla Canela para su análisis? –preguntó ella, y Priam lo pensó, pero asintió- Entonces, mantendré el secreto, siempre que me lleves con Groudon –apuntó ella.

-A su tiempo, el que lleva la mano en las negociaciones soy yo –le apuntó Yuuji, fastidiando a Kim-. Tengo cosas que hacer, y no es como que pueda convocar a Groudon así como así. Además de que, a la primera que me entero de cazadores de Articuno en Isla Espuma, se acaba el trato –le apuntó Yuuji.

-Eso lo entiendo, pero aún no me has dicho el cómo vas a cumplirme el llevarme con Groudon –insistió Kim, Yuuji suspiró, y pensó al respecto, pero la verdad era que nada se le venía a la mente-. ¡No tienes nada! –se quejó Kim.

-No, pero yo puedo hacer otro trato contigo –comentó Priam, interrumpiendo las negociaciones-. Groudon aparte, el que tiene el mayor interés en que se deje en paz a Articuo, soy yo. Te daré acceso a Articuno, una vez al año, durante su época de apareamiento, a cambio de que no difundas el sitio de donde encontraste las cáscaras de huevo… -pidió Priam, y Kim lo pensó.

-Es un trato… -aceptó Kim, ofreciéndole su mano a Priam, quien intentó tomarla, pero Kim la retiró primero-. Pero, si Yuuji no cumple el llevarme con Groudon, lo revelaré. No sé qué pendientes tengas, Yuuji, pero yo tengo mucho que investigar también. ¿Cuánto tiempo? –preguntó Kim molesta.

-¿Cuánto tiempo? ¿Cómo voy a saberlo? Se supone que iba a estar en Kanto solo un par de semanas y ya voy para el año –se quejó Yuuji, Kim mantuvo su mirada fijamente-. Dame un par de años –pidió Yuuji, fastidiando a Kim-. Hablo enserio… he tenido un año de locos, por razones que no te puedo explicar. Estoy a nada de perder mi oportunidad de entrar a la Liga Índigo, una liga que no era mi objetivo, pero que en estos momentos significa una muy buena oportunidad. Así que, lo que quiero es terminar mis pendientes en Kanto, y regresar a Hoenn, para así participar en la Liga Hoenn… hasta que eso no ocurra, no te llevaré con Groudon –finalizó Yuuji.

-Tómalo o déjalo, pero decide ya –pidió Priam con determinación-. Pero te advierto, si no lo tomas, se acabaron las negociaciones, te quito esos fragmentos, y te veto de regresar a esta isla, y créeme, tengo el poder para hacerlo –aseguró Priam.

-¡Bien! –se quejó Kim, mostrándoles su celular- Su información de contacto, los tres intercambiaremos números –pidió Kim, Yuuji y Priam sacaron sus celulares, y el registro quedó hecho- Más te vale cumplir tu parte –amenazó Kim, y se retiró a la playa haciendo una rabieta.

-Esa chica es un problema, espero que no nos salga contraproducente este trato –se quejó Priam, Yuuji compartía su preocupación-. Yuuji… -comenzó entonces Priam, ganándose la atención de Yuuji-. Gracias por lo que haces… admito que me es muy difícil confiar en que los humanos están preparados para entender y respetar a los Pokémon Legendarios, pero eso no significa que no quiera creer que es posible… me pregunto lo que haría Ryuki en esta situación… -se preguntó Priam.

-No lo sé, pero será divertido averiguarlo, cuando regrese a patearle el trasero después de hacerme con tu medalla, Priam –se burló un poco Yuuji, a lo que Priam respondió con una sonrisa genuina-. Yo también me pregunto si hice bien… aunque, conociendo a Zawako me da una reprimenda por meterme donde no me llaman… -admitió Yuuji, mirando a sus Pokémon, a su Ivysaur, que dormía separado del grupo, aunque cerca de Torchic, como queriendo compartirle un poco de su calor al Pokémon que tenía tanto frio, a Poliwhirl y a Raichu, quienes comían bayas sin preocuparse de nada que no fuera comer, aunque de tanto en tanto Poliwhirl limpiaba las mejillas de Raichu, dándose de toques por las descargas eléctricas de Raichu, pero queriendo mantener a su amigo limpio, o al menos lo más limpio que le fuera posible mientras Arcanine, quien disfrutaba de molestar a Priameape, no corriera alzando arena y ensuciando todo a su alrededor, mientras el furioso de Primeape lo perseguía mientras apuntaba a su Pokécapsula llena de arena. Aerodactyl solo los miraba a todos, sin saber cómo convivir con ellos, después de todo, Aerodactyl normalmente convivía en un ambiente muy hermético, pero parecía muy curioso de Arcanine, quien le traía piedras, palos, o cualquier cosa que encontrara, incluso a Primeape, intentando hacerse su amigo, lo que logró hacer a Yuuji sonreír-. Así que… ya solo me falta un mes para la competencia de la Liga Índigo, ¿verdad? –se preguntó Yuuji, algo incomodado, y pensando al respecto- Y poco después de eso, regresaré a casa… me pregunto, genuinamente, si Zawako podrá cuidarse sola… -meditó Yuuji, pero le dedicó poco tiempo a su meditación sobre aquel tema, sabiendo que tenía otras cosas por las cuales preocuparse en ese momento.

Esta historia continuará…