Me tomó una eternidad, pero al fin. Este inicio de año ha sido horrible, nos pidieron nuestra casa a mi esposa y a mí, nos tuvimos que cambiar de emergencia, el negocio se quedó sin mercancía (por un tiempo pensé que me habían robado el dinero del pedido para surtirlo), se retrasó la mercancía del negocio, se descompuso mi refrigerador, oh, y Zawako chocó su Pokémontura, así que apenas ahora puedo tener un respiro para escribir, ya que las cosas están un poco más controladas. Espero que después de esto pueda retomar las actualizaciones una vez por semana, ya que todo está, de poco en poco, arreglándose, pero ya veremos. De momento, que disfruten de esta entrega.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 39: El Valle de los Dratini.
Región Kanto. Nueva Isla Canela.
-¡Esto se ve muy diferente de lo que me había imaginado! –Yuuji viajaba sobre lomos de su Aerodactyl, con Torchic enteramente acurrucado contra el pecho de su entrenador mientras los gélidos vientos invernales, sumados a la velocidad de vuelo del Pokémon resucitado, impedían que el pequeño Pokémon de tipo Fuego ganara calor. Yuuji sobrevolaba ahora la Nueva Isla Canela, anteriormente destruida por una erupción volcánica sin precedentes en la Región Kanto, que terminó por sepultar a la isla en magma hirviente, y dejarla abandonada por bastante tiempo. Sin embargo ahora, casi 20 años después de la erupción, la isla estaba rodeada de nieve, aunque con caminos de roca caliza, que conectaban a diversas edificaciones muy avanzadas tecnológicamente hablando, ya que estaban construidas casi en su totalidad de metal de colores grisáceos, con solo el Centro Pokémon presumiendo colores rojizos.
-¡Es lo que todos los turistas dicen! –recalcó Priam desde su Lapras, mismo en el cual también llevaba a una más que mareada Kim- ¡La Isla Canela ya contaba con laboratorios tecnológicos de gran renombre antes de la erupción, siendo el Líder de Gimnasio de ese entonces, Blaine, uno de los científicos en jefe! –continuó explicando Priam, por lo que Yuuji tuvo que ordenar a su Aerodactyl a volar más bajo para escucharlo mejor, mientras ambos se acercaban a los muelles- ¡Al unirse al Alto Mando, Blaine abandonó la isla! ¡Todo lo que vez fue construido por el Dr. Lowell, discípulo de Blaine! –terminó Priam, mientras Lapras por fin bajaba la velocidad, y se detenía por completo en los muelles, Aerodactyl aterrizó de igual manera, no muy gentilmente ya que, al hacerlo, la arena con nieve cristalizada demostró ser muy problemática e inestable para el Pokémon, que terminó resbalando, y estrellándose contra un árbol, lanzando a Yuuji y a Torchic por los aires momentáneamente, y hasta dejarlos enterrados en una mezcla de ceniza volcánica y nieve- Eso debió doler… -se burló Priam.
-Quiero vomitar… -se quejó Kim, Yuuji tan solo se levantó de forma adolorida, y con un debilitado Torchic al pecho por haber quedado aplastado por Yuuji en la caída-. Odio surfear sobre lomos de un Pokémon. ¡Ve Vulpix! –liberó Kim, y su Vulpix, alegremente, se lanzó a la nieve y comenzó a dar vueltas sobre la misma, enterrándose y salpicando por todas partes.
-Hay algo que quería preguntarte desde hace tiempo… -comenzó Yuuji, tronándose la espalda, antes de intentar ayudar a su Aerodactyl a incorporarse tras el horrible aterrizaje, y sacar un filete de su carrillera para alimentarlo-. Los Vuplix que he visto antes son naranjas. ¿El tuyo es varicolor? –preguntó mientras se limpiaba la nieve de la ropa.
-Es un Vulpix de Alola, igual que los Digglet de la Nueva Isla Canela que son de Alola, lo que me recuerda que estás en problemas –sonrió Kim con malicia, a momento en que Yuuji, su Aerodactyl, y el aún mareado Torchic, eran rodeados por un grupo de Digglet, todos con miradas enojadas, y con tres pelos rubios saliéndoles de la cima de sus cabezas.
-¡Digglet! –se impresionó Yuuji, e intentó tomar una de sus Pokébolas, cuando el sonido de un silbato de policía resonó con fuerza, y una oficial de policía en una moto para la nieve llegaba, frenaba su moto para la nieve en horizontal y apoyándose de su bota para la nieve para frenar más rápidamente, levantando a su vez una avalancha de nieve, que terminó por sepultar a Torchic, a Aerodactyl, y a Yuuji- ¡Oiga! –se fastidió Yuuji.
-¡Espero que tengas un muy buen abogado, destructor de ecosistemas! ¡Porque en la Nueva Isla Canela tomamos muy enserio el vandalismo a la vegetación! –le apuntó la oficial de policía, mientras los Digglet intentaban restaurar el árbol casi derribado con el cual se había estrellado el Aerodactyl de Yuuji- Quedas bajo arresto por destrucción de vegetación en un área natural protegida. ¡Tienes derecho a guardar silencio! –insistió ella.
-Espera, ¿qué? –se quejó Yuuji, mientras la violenta oficial de policía lo derribaba al suelo, y sin darse a esperar lo esposaba- ¡Están frías! ¡Oye! ¿Qué está pasando aquí? –se quejó Yuuji, mientras la oficial se llevaba a Yuuji a la comisaría.
-Oficial Jenny, fue un accidente –intentó interferir Priam, pero la Oficial Jenny aparentemente prefería apresurar el paso para no escuchar razonamiento alguno-. Oficial Jenny, soy el Líder de Gimnasio de Nueva Isla Canela, y tengo injerencia en estos casos. Solicito que se libere a este Guardia Pokémon –intentó insistir Priam. El Torchic de Yuuji y su Aerodactyl salieron de la nieve molestos, pero la Oficial Jenny se apresuró a extraer 5 Pokébolas, lanzarlas, y liberar a 5 Pokémon que Yuuji no había visto antes, Ditto.
-Ditto, transfórmense en Aerodactyl –ordenó la Oficial Jenny, y así lo hicieron los 5 Pokémon, intimidando a Aerodactyl, quien se vio sobrepasado y confundido al ver a 5 de su misma especie rugiéndole agresivamente para mantenerlo en su sitio, Torchic solo se desmayó por el susto-. Líder Priam, puede conservar a los Pokémon del detenido, pero es todo, tengo mis órdenes –sentenció la Oficial Jenny malhumorada.
-¿Ordenes? ¡Ya entendí lo que está pasando! ¡Kim! –se apresuró a decir Yuuji, mientras la Oficial Jenny lo obligaba a sentarse en la moto nieve, y lo esposaba al asiento trasero de la misma- ¡Tienes el celular de Zawako! ¡Llámala y pídele que llame a la detective! ¡Ella sabrá qué hacer! –se quejó Yuuji, mientras la Oficial Jenny terminaba de afianzar a Yuuji a la parte trasera de la moto nieve, y se retiraba con Yuuji detrás de la misma. Torchic y Aerodactyl solo fueron testigos, mientras el grupo de 5 Aerodactyl, en realidad Ditto transformados, emprendían el vuelo detrás de su entrenadora. Aerodactyl inmediatamente enfureció e intentó ir tras ellos, pero Priam intercedió primero.
-¡Lapras, Rayo Hielo! –pidió Priam, Lapras obedeció, y tras el ataque, Aerodactyl quedó congelado, Kim tan solo se apresuró a atrapar a Torchic momentos antes de que el Pokémon de Fuego pudiera correr tras la motonieve- Lo siento Aerodactyl, pero solo vas a empeorar las cosas. Kim, ¿qué fue eso de una detective? –preguntó Priam preocupado.
-No tengo la menor idea, pero tengo el celular de la novia de Yuuji –le explicó Kim, e inmediatamente tomó su celular e intentó marcar el número de Zawako, solo para percatarse de que la llamada no entraba-. No entra la llamada –comentó ella.
-Sigue intentando. Mientras tanto, vayamos al Centro Pokémon. Llamaré a los Guardias Pokémon de la Zona Safari y les informaré sobre lo que ha ocurrido –agregó Priam-. Lapras, tú mantén a Aerodactyl vigilado, enviaré a las Chansey de las enfermeras por él más tarde –pidió Priam, su Lapras asintió, y el molesto de Priam se dirigió al Centro Pokémon, mientras Kim continuaba tratando de comunicarse con Zawako.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. Área 5. Excavación de las Rocallosas.
-¡Rhydon, Taladradora! –ordenó Mizuki a su Rhydon, y tras la orden la pared de la montaña en la que escavaban por fin cedió. El grupo de trabajadores Pokémon se vio forzado a retroceder, mientras grandes trozos de piedra caían por todas partes y salpicaban en el agua detrás de la pared derrumbada, asustando a varios de los Pokémon del otro lado, entre los cuales se incluían a varios Zubat y Golbat que salieron de los interiores de la montaña aterrorizados por el ruido, aterrando a Zawako, entre el grupo de brigadistas, quien se abrazó de su Omanyte con fuerza, pero cuyo terror pasó a alegría cuando notó entre los escombros a varios Pokémon de agua saltando lejos del derrumbe de la pared, Pokémon que Zawako esperaba ver.
-¡Seaking! –exclamó Zawako alegremente, y se apresuró, pese a que Mizuki intentó detenerla pues aún había rocas cayendo por los alrededores, hasta el hueco en la pared, encontrando un inmenso lago en el interior de la montaña, en una bóveda de aire, justo como Ryuki había dicho. El Líder de Gimnasio de Ciudad Fucsia tan solo suspiró. Aún estaba preocupado sobre lo que ocurriría- ¡Hay Seaking en estas aguas! ¡Y a simple vista son de tamaños muy diversos! ¡Más importante todavía, hay un lago justo como Ryuki dijo! ¡No tendré que bucear! –exclamó Zawako alegremente.
-Bien por ti, pero aún hay que encontrar a esos Dratini –le recordó Mizuki, lo que comenzó a preocupar a Zawako nuevamente-. ¡Bien equipo! ¡Levanten el campamento! ¡Continuaremos sobre lomos de Lapras! –declaró Mizuki, el grupo de brigadistas comenzó a levantar el campamento, y Zawako alegremente llamó a su Lapras y a su Dratini, quienes al materializarse chapotearon alegremente- ¡Control, aquí BM-009! ¡Encontramos el rio, repito, encontramos el rio! ¡Justo en la posición geográfica que habíamos teorizado! –exclamó ella alegremente.
-Entendido BM-009, y muchas felicidades, pero lamento tener que arruinar el momento –respondió Jacxon, preocupando a Mizuki, mientras Zawako, quitándose la bata y en su traje de buzo, comenzaba a hacer ejercicios de respiración para subir a lomos de su Lapras, mientras Omanyte celebraba a manera de echarle porras con un "tu puedes hermana", mientras movía sus tentáculos-. Recibimos noticias del Líder de Gimnasio Priam, en Nueva Isla Canela, que podrían ser del interés de Zawako –comentó Jacxon. Ante la mención del nombre de Priam, Ryuki alzó una ceja en señal de curiosidad, mientras de fondo Zawako temblaba mientras se sujetaba de las protuberancias en la concha de Lapras, y su Dratini intentaba empujarle los pies desde abajo para ayudarla a subir-. Aparentemente, Yuuji fue arrestado en Nueva Isla Canela –termino Jacxon.
-¿¡QUÉ!? –agregó Zawako sorprendida, perdiendo el agarre y cayendo al agua, Omanyte, Lapras y Dratini entraron en pánico, y fue la última quien la sacó a flote- ¿¡Qué quieren decir con que Yuuji fue arrestado!? –Zawako estaba tan preocupada por la noticia, que ni el miedo al agua pudo detenerla, salió por la orilla, se dirigió a su mochila, sacó su celular, y más tardó en encender el mismo, que este en sonar- ¿¡Yuuji!? –preguntó Zawako, pero la persona del otro lado de la línea no era Yuuji- ¿Kim? Lo siento, ¿podemos hablar más tarde? Yuuji está… -intentó decir Zawako, cuando del otro lado de la línea, Kim logró explicarle a Zawako lo que ocurría, por lo que Zawako prestó atención-. Entiendo… veré qué puedo hacer… gracias… -meditó Zawako, notando entonces las miradas de preocupación tanto de Mizuki como de Ryuki-. Arrestaron a Yuuji recién llegado a Nueva Isla Canela porque se estrelló junto a su Aerodactyl contra un árbol, casi derribándolo. La Oficial Jenny dijo que lo arrestaban por destrucción de flora en un área natural protegida –les explicó Zawako.
-Destrucción de… eso es ridículo –se quejó Ryuki-. La Nueva Isla Canela después de 20 años apenas y se está recuperando de la erupción volcánica que sepultó a la isla, y que requirió de la introducción de Digglet de Alola para volver a rehabilitar la tierra tras la erupción. Es verdad que hay políticas muy estrictas sobre la captura de Pokémon y el daño a la flora local que apenas está recuperándose, pero nada tan exagerado como arrestar a alguien por estrellarse con un árbol. ¿Estaba Yuuji con Priam? Me pareció escuchar que así era –preguntó Ryuki.
-Según lo que dijo Kim, ella era la cliente de la misión de Yuuji y se encontraron en las Islas Espuma, donde se toparon con Priam –le respondió Zawako-. Kim dice que Priam intentó utilizar su autoridad de Líder de Gimnasio para liberar a Yuuji, pero que no lo consiguió, la Oficial Jenny simplemente lo ignoró –le explicó Zawako.
-Seguramente, el violento del bueno para nada de tu novio, se resistió al arresto y se metió en más problemas –se burló Derek, llegando con sus flotadores listos para continuar con la investigación, lo que levantó las sospechas de Ryuki-. He de suponer entonces, que el inútil de tu novio requiere que la inútil de su noviecita vaya a pagar su fianza –se burló él.
-Sería lo más responsable –meditó Zawako al respecto, y suspiró con fuerza-. ¡Pyrita! –materializó Zawako a su Ponyta, que relinchó alegremente- Lo siento mucho, Mizuki –comenzó Zawako, mientras regresaba al mismo tiempo a Dratini y a Lapras a su Ultrabola y Safaribola respectivamente-. Pero me temo que Yuuji necesita de mi ayuda en estos momentos. Tendré que abandonar la investigación por lo pronto –se deprimió Zawako. Ante la mención, Derek sonrió de oreja a oreja, lo que nuevamente no pasó desapercibido por parte de Ryuki.
-Alto –comenzó Ryuki, interponiéndose frente a Zawako, y fastidiando a Derek-. Como Líder de Gimnasio de Ciudad Fucsia, tengo la autoridad de cancelar esta expedición si no se cumplen mis exigencias. Y por este medio les hago saber que, si Zawako no lidera la expedición, prohíbo fervientemente el que se continúe con la misma –declaró Ryuki.
-¿Qué? –se molestó Derek, lo que Ryuki intuía que pasaría- ¿Con qué autoridad se atreve a decir semejante barbaridad? ¡No puede cancelar la expedición poniendo tan ridículas condicionantes! –recriminó Derek.
-Tiene la autoridad del Concejo de Líderes de Gimnasio de su parte –le explicó Mizuki-. Sin mencionar que Ryuki es el Líder de Gimnasio de Ciudad Fucsia, y como tal posee una gran autoridad en lo referente a todo lo que ocurre en Ciudad Fucsia, y la Zona Safari está bajo la jurisdicción de Ciudad Fucsia. Lo que significa que, sin Zawako, no podemos continuar con la expedición –declaró ella.
-¡Esto es ridículo! –se fastidió nuevamente Derek- ¡Es una mocosa sin estudios que pretende que puede hablar Pokémon! ¡Nada en esta mocosa es remotamente importante para la comunidad científica! ¡Agustín Sycamore se asquearía de semejante insulto a la labor de un verdadero científico! –insultó nuevamente Derek, deprimiendo a Zawako.
-Aquí el que manda soy yo, y como autoridad en el tipo Dragón, avalo los conocimientos de esta niña –apuntó Ryuki. Zawako no sabía cómo sentirse al respecto, pero las flamas de su Ponyta ya crepitaban con destellos azulados por la molestia del Pokémon sobre las acusaciones de Derek, igual que Omanyte con sus movimientos de tentáculos pidiendo pelea-. Así que, al menos que Zawako tenga una mejor idea, todos nos vamos a quedar aquí esperando a su regreso. Además, si Priam no pudo hacer nada para evitar el arresto, menos podría Zawako, sin ofender –se disculpó Ryuki.
-No, tiene razón, Líder Ryuki. No tengo esa autoridad –reverenció Zawako-. Pero… Yuuji sabe quién sí la tiene –recordó Zawako, y comenzó a buscar en su lista de contactos, lo que no le tomó mucho tiempo-. Solo espero que la detective responda… -se preocupó Zawako mientras llamaba, Derek se mordió los labios con fuerza, y Ryuki lo observó de reojo, curioso.
Región Kalos. Ciudad Luminalia. Boulevard del Norte. Plaza Roja. Despacho de Looker.
-¿Mamá? –en la Región Kalos eran 8 horas de diferencia, siendo en Kalos alrededor de las cuatro de la mañana, mientras que en Kanto ya era mediodía. Lila, la hija de Anabel, llegaba adormilada en ese momento a la habitación de sus padres, ambos durmiendo en esos momentos. Su Swirlix, igual de cansado que Lila, iba tras de ella, mientras la pequeña caminaba con celular en mano a la cama, trepando del lado de su padre, aplastándole la panza, despertándolo, mientras Lila a gatas llegaba ante su madre y comenzaba a sacudirle el hombro- Mamá… tu celular está sonando… -comentaba Lila adormilada, y con el celular en mano.
-Unght… mi contrato dice que las tareas de madre empiezan a las siete… me quedan tres horas de sueño, hasta las siete no tengo hija… -respondió Anabel malhumorada, momentos antes de enterrar nuevamente su cara en su almohada. Lila miró a su padre con curiosidad, Looker, suspiró, movió su cabeza en negación, y tomó el celular de manos de Lila, mismo que dejó de sonar. Habiendo cumplido con su responsabilidad, Lila se tumbó entre sus padres junto a su Swirlix, y comenzó a dormitar.
-¿Dejaste tu celular en la habitación de Lila? Sí sabes que darle tu celular a Lila para que se distraiga viendo caricaturas, es muy irresponsable, ¿verdad? –preguntó Looker, desbloqueando el celular de Anabel.
-¿Quién te dijo mi clave? Sabes qué, no respondas, eres el mejor detective del mundo, obviamente la dedujiste –se fastidió Anabel, incorporándose, y notando que Lila ya estaba abrazada de su brazo-. Sobre distraer a Lila con mi celular poniéndole caricaturas, no es mi culpa que esta pequeña calamidad quiera recuperar los años perdidos estando 24/7 sobre de mí. Necesitaba un respiro, llevo poco más de un mes siendo la madre de una niña de 5 –insistió ella, pero Looker estaba decidido-. Está bien… no más ponerle caricaturas en el celular para tener al menos un par de episodios para mí misma. ¿Cuándo empiezan las clases? Necesito el regreso a clases urgentemente –se quejó Anabel.
-Cuando Lila tenga 14 y no quiera estar con su madre, solo quiero que sepas que tú te lo buscaste –reprendió Looker, Anabel hizo una mueca por la reprimenda, pero aceptó que Looker tenía razón, y se acurrucó junto a su hija-. Tienes una llamada perdida de Zawako –le mostró Looker en su celular.
-¿De Zawako? –extendió su brazo Anabel, y miró su celular, tallándose los ojos por la intensa luz del mismo- ¿Habrá marcado por error? –se quejó Anabel, pero devolvió la llamada de todas formas- Bonjour, Zawako… ah, espera, hablé en Kaliense… -se apenó Anabel-. Oh, oui, oui, eres de Kalos, lo olvidé. ¿Qué ocurre, Zawako? –preguntó Anabel, pero entonces parpadeó un par de veces- ¿Comme tu dis? ¿Eh? ¿Arrestado? –preguntó Anabel nuevamente, incluso confundiendo idiomas por la sorpresa- Ah, espera, Zawako, yo lo resuelvo. No sé cómo lo voy a resolver desde Kalos, pero tú tranquila, yo me encargo –intentó tranquilizarla Anabel, pero pronto notó que le había dado más preocupaciones a Zawako-. Sí, estoy en Kalos, pero algo podré hacer, confía en mí… -pidió Anabel, y entonces colgó el teléfono-. ¡Cet idiot! –gritó entonces Anabel, asustando a Lila, quien despertó de golpe, Looker se apresuró a taparle los oídos, mientras Anabel comenzaba una rabieta en un Kaliense muy vulgar- ¡Falta menos de un mes para que se cierren las inscripciones a la Liga Índigo! ¡Y al muy idiota lo arrestan en Nueva Isla Canela por dañar la flora local! ¿Sabe al menos el muy tonto que planeamos patrocinarlo? –se fastidió Anabel.
-Uno, no lo sabe, no se lo he dicho, y dos, controla tu lenguaje frente a tu hija –reprendió Looker, Anabel solo hizo una mueca de descontento-. Y sobre ser arrestado en Nueva Isla Canela, eso es ridículo, a lo mucho podrían ponerle una multa, no arrestarlo, algo no anda bien –agregó Looker, sacando su laptop de la cómoda al lado de su cama, y liberando los oídos de Lila, quien se tapó los oídos pensando que no debía escuchar.
-¿Es confidencial? –preguntó Lila curiosa, Anabel suspiró, apenada por sus gritos, pero liberó los oídos de Lila, quien por toda la conmoción ya no podía dormir, lo que Anabel sabía que era malo para ella y su cansancio maternal actual considerando que eran las cuatro de la mañana. Cuando Lila despertó a su Swirlix queriendo jugar, supo que su sueño de aquella madrugada había terminado- ¡Vamos Swirlix! ¡Preparemos el desayuno! –prosiguió Lila, bajando corriendo con un ya espabilado Swirlix que Anabel sabía que atacaría la nevera.
-Tal vez debería ir a cuidar que Swirlix no se acabe toda la comida, pero lo de Yuuji es primero –se sentó Anabel junto a Looker, y observó lo que hacía en la computadora-. ¿Te conectas remotamente a la comisaría de Nueva Isla Canela? –sonrió Anabel.
-Claro, justo como los supuestos policías de esos ridículos programas de televisión que en segundos tienen acceso a toda la base de datos de todos los criminales alrededor del mundo –respondió Looker con sarcasmo, lo que molestó a Anabel-. Quiero decir, sí podría conectarme, solo no en tan poco tiempo, al menos necesitaría un par de días, no unos minutos –le explicó Looker, mientras Anabel continuaba prestando atención-. Tengo registros policiales falsos en al menos 12 regiones. Tan solo necesito conectarme vía VPN a una dirección segura en Kanto, ingresar mis credenciales, y voilá, estamos conectados a la comisaría de la Nueva Isla Canela –le explicó Looker.
-Oye, yo solo tengo credenciales en Alola y en Teselia. ¿Por qué yo no tengo credenciales en otras 10 regiones como tú? No me parece justo, fui tu superiora –se quejó Anabel. Pero sin importar los títulos, era más que evidente que el verdadero Detective Maestro era Looker-. ¿Revisas los expedientes del día de hoy? –preguntó.
-Cualquier captura debe documentarse. Aquí podremos leer los supuestos crímenes que le imputan a Yuuji –agregó Looker, buscando los últimos registros capturados, y encontrando el de Yuuji-. Captura bajo sospecha de colaboración con organizaciones terroristas internacionales. Vaya, no se están midiendo, lo quieren tras las rejas –se burló Looker.
-Aunque, no es mentira –se preocupó Anabel-. Espera, Zawako dijo que lo arrestaron por supuesto daño a la flora local de un área natural protegida. Nadie mencionó nada sobre una organización terrorista cuando lo capturaron –se quejó Anabel.
-Obviamente la Oficial Jenny que lo intervino ya lo esperaba –mostró Looker la foto de la Oficial Jenny en pantalla tras dar clic en su número de placa, adjunto en el registro-. Su historial está totalmente limpio, nada de corrupción, nada de sospechas ni investigaciones en su contra en curso. De hecho, es una policía modelo, líder del Escuadrón Ditto de Nueva Isla Canela. Podemos deducir entonces que ella solo sigue ordenes, probablemente de un informante –se frotó la barbilla Looker, pensando al respecto.
-¿Quién querría meter en problemas a Yuuji? ¿Y por qué? –se preguntó Anabel, y ambos inmediatamente tuvieron la misma revelación- ¡Giovanni! –enunciaron ambos al unísono- Leaf comentó algo sobre Giovanni realizando en tiempo record el desafío de la Liga Índigo. Hasta donde recuerdo, solo falta su gimnasio, y Leaf no planea darle tregua alguna –le mencionó Anabel.
-Dejamos a Leaf a cargo de la investigación para despistar a Nanu. Pero todo parece indicar que Giovanni aún mueve los hilos en Kanto pese a todo –meditó Looker al respecto-. Entiendo la necesidad de Giovanni de competir en la Liga Índigo, ¿qué mejor forma de mantener una imagen de empresario y emprendedor que convertirse en el Campeón Regional de Kanto al mismo tiempo que hay una investigación en su contra de la cual todas las pruebas que lo relacionan con el Equipo Rocket fueron intervenidas y destruidas por Nanu? Lo que no entiendo es, ¿por qué pretende sacar a Yuuji de la ecuación? –se preguntó Looker.
-Yuuji no es tan buen entrenador como para que Giovanni busque eliminar a la competencia. Más bien pienso que es algo personal, no contra él, sino contra cierta Líder del Equipo Magma –dedujo Anabel-. Con todo el desastre de la guerra entre el Equipo Rocket y el Equipo Magma, Giovanni debe estar en una situación muy problemática entre mantenerse en el ojo público para demostrar su inocencia al dejarse ver en todo momento, mientras quiere vengarse de todos quienes le han hecho daño –dedujo Anabel.
-Ya veo… en la competencia de la Liga Pokémon, el Alto Mando actual debe reunirse, y Giovanni tiene una oportunidad de enfrentarlos y castigarlos a todos –comprendió Looker-. Al mismo tiempo Giovanni, al ser el mal perdedor y egocéntrico que todos sabemos que es, pretende no solo arruinarle la competencia a Yuuji al aprisionarlo, sino que, por los crímenes que se le imputan, sacar a cierta madre furiosa de su escondite, permitiendo a Giovanni mover contactos para capturarla –se preocupó Looker, pero Anabel sonrió.
-Pero eso no es posible. Ella regresó a Hoenn con el Prisma Rojo, ¿no es así? –agregó Anabel con seguridad, pero Looker la miró con cautela- ¿No es así? –insistió Anabel, compartiendo su preocupación.
-Eso es lo que Giovanni debería creer. Pero al parecer no mordió el cebo –le respondió Looker-. El Prisma Rojo viajó con Tabitha a Hoenn. Máxima no viajó con él, se quedó a erradicar a las células remanentes del Equipo Rocket en Kanto junto con Leaf. Pero eso es algo que solo nosotros tres debíamos saber. De alguna forma, Giovanni sabe la verdad –se molestó Looker.
-Entonces… la razón por la que Giovanni hizo todo esto es para obligarnos a llamar a Máxima, ¿no es así? Giovanni entonces, sabe que Máxima sigue en Kanto –Looker asintió-. Seguramente solo lo sospecha. No hay forma en que te hayan burlado Looker, nadie es tan bueno –sonrió Anabel.
-Oh, hay alguien que lo es, porque él me enseñó todo lo que sé –se fastidió Looker, y Anabel se mordió los labios con molestia-. Giovanni tiene al informante más poderoso de todos, Anabel, al actual Director de la Policía Internacional Pokémon. Nanu sabe que Máxima trabaja para nosotros ahora, pero Máxima es tan buena ocultándose, que Nanu no sabe dónde está. Giovanni quiere la cabeza de Máxima, y solo hay una forma de sacar a Máxima de donde está oculta… a través de su hijo… -sacó su celular Looker, y realizó una llamada-. Agente M… -comenzó Looker.
Región Kanto. Nueva Isla Canela. Afueras de la Estación de Policía de Nueva Isla Canela.
-Looker… -respondió alguien, su voz era femenina, pero su apariencia era la de un joven de ojos escarlata, cabello corto de hongo, y vestía un traje negro. Lo acompañaban dos agentes más, una mujer de cabellera castaña, y un joven de cabellera morada-. Antes de que digas cualquier cosa, ya estoy enterada. Estoy en Nueva Isla Canela, esperaba poder ver la batalla de gimnasio de Yuuji… o al menos ese era el plan. Tener a dos psíquicos en mi equipo es muy conveniente para pasar desapercibida e informarme bien de lo que ocurre a donde sea que llego, en especial si dicho par de psíquicos conocen los procedimientos del Equipo Rocket –sonrió el hombre de voz femenina.
-La ama Máxima habló positivamente de mí… soy tan feliz… -susurró para sí misma una de los agentes junto al hombre de voz femenina. Era Amanda, junto a ella estaba Preston, quien suspiraba contrariado por el fanatismo de Amanda.
-¿Sabes? Lo tuyo tiene un nombre, síndrome de Estocolmo –insultó Preston, fastidiando a Amanda, quien lo miró con desprecio-. De todas formas, la ama Máxima también habló bien de mí –posó Preston orgulloso. Máxima, en esos momentos encubierta y haciéndose pasar por un hombre, los miró a ambos con incredulidad.
-Me viera Maxie, ganándome el corazón hasta de mis enemigos –se burló un poco Máxima-. Escuche detective, accedí a trabajar para usted, lo que tristemente me pone en una encrucijada, ya que usted es el único que me mantiene fuera del ojo de la ley mientras yo coopere. Pero si el muy imbécil de Giovanni se mete con mi hijo, no me molestaría abrirle una cuarta bengala en el agujero donde no brilla el… –se fastidió Máxima.
-Lenguaje, Máxima –reprendió Looker-. Lo que vas a hacer no es exactamente lícito, pero mientras te apegues a ello, aún podré protegerte. Trata de no dejar que tus emociones te nublen el juicio –pidió Looker desde el otro lado de la línea, pero por la mueca en el rostro de Máxima, era evidente que muy poco le faltaba para liberar a su hijo de la comisaría y, muy probablemente, volver a desatar la erupción del volcán de la isla-. Tienes credenciales en el maletín que te proporcioné, elige una credencial, preséntate como un miembro de la Policía Internacional Pokémon, y coméntale a la Oficial Jenny, solo a la Oficial Jenny, que vienes de parte de 000. Ella entonces sabrá que eres el informante que la contactó. Juega tus cartas correctamente, y podrás llevarte a tu hijo sin violencia –finalizó Looker.
-El método sin violencia es demasiado aburrido, puedo tener a seis Slugma derritiendo el concreto y sacando a mi hijo por los tubos de drenaje en aproximadamente una hora, ya tengo los planos del drenaje –se quejó Máxima, pero del otro lado de la línea, Looker tan solo se aclaró la garganta-. Está bien… lo haremos a su aburrido modo, detective. Se cancelan los juegos artificiales chicos –enunció Máxima mientras colgaba su teléfono.
-¿Cómo hizo para conseguir los planos del drenaje de Nueva Isla Canela, ama Máxima? –preguntó Preston, a lo que Máxima sonrió de oreja a oreja- Ama Máxima… si el detective se entera de que sigue manteniendo a miembros del Equipo Magma en Kanto, y que el equipo no se ha disuelto –reprendió Preston.
-No me contradigas, MG2-772 –reprendió Máxima, con sombrías intenciones en su mirada, misma mirada que intimidó a Preston, mientras Amanda se regocijaba en aquella mirada amenazante, enamorada de su líder-. Y descuida, Looker sabe que sigo siendo la Líder del Equipo Magma. Y lo seguiré siendo hasta que el patético de mi hijo me quite el puesto. Pero, en lo que eso ocurre, MG2-773, plan de escape AI-5 –pidió Máxima, pero ni Amanda ni Preston lo comprendieron-. Es igual al plan de escape MAGMA-32, pero de la Agencia de Investigación de Looker, y sin cortinas de humo –explicó.
-¿Quiere decir que… nos quedemos aquí a montar vigilancia, y si todo sale mal tan solo corremos sin cortinas de humo? –preguntó Amanda, y Máxima asintió- Pero espere, ya no tiene un Mightyena para protegerle de otros psíquicos. Al menos déjeme ir con usted –pidió Amanda.
-Tranquila, la última psíquica que intentó entrar aquí no la pasó muy bien –agregó Máxima, golpeándose la frente un par de veces-. No necesito a un Pokémon Siniestro protegiéndome de posibles miembros del Equipo Rocket que puedan leer mi mente. Mi mente es ira primigenia, eso seguro hará que me descubran, pero les daré un susto de muerte, y me dará tiempo de pensar en algo. Chaito –se despidió Máxima, tomando una identificación de su maletín, aclarándose la garganta, y dirigiéndose a la comisaría.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. Área 5. Río de las Rocallosas.
-Espero que los Detectives puedan hacer algo para ayudar a Yuuji –se preocupó Zawako, mientras su Lapras surcaba el río subterráneo siguiendo al Dratini de Zawako, quien conocía perfectamente el camino. Omanyte estaba sobre la cabeza de Zawako, jugando con su cabello, mientras la escuela de Lapras continuaba con el recorrido por el rio subterráneo, todos trabajando desde lomos de sus respectivos Lapras para escanear el rio, lo que incluía a Derek, desde el Lapras de Mizuki, y mirando a Zawako con desprecio. Ryuki notó as miradas de Derek mientras descansaba sobre lomos del Lapras de Zawako-. Tal vez debería dejar al grupo e ir a con Yuuji, me tiene muy preocupada –se dijo a sí misma.
-Tienes un muy mal hábito de hablar contigo misma, ¿lo sabías? –la interrumpió Ryuki. Zawako reaccionó con sorpresa, recordando que Ryuki estaba en su Lapras- Oye tranquila. Solo me llama la atención tu mal hábito. ¿He de suponer que lo tienes porque siempre estás hablando con tus Pokémon? –preguntó Ryuki.
-Es eso precisamente… -se apenó Zawako-. Mei y Aoi están ocupados charlando entre ellos sobre el camino correcto, y el vocabulario de Amonite es… bueno… primitivo… normalmente Eevoli está conmigo lista para charlar, pero… a ella no la permiten dentro de la Zona Safari. Así que termino hablando sola –agregó apenada.
-O con Yuuji me imagino –agregó Ryuki, apenando a Zawako aún más-. Puedo ver que no eres muy buena socializando con los demás. Estoy aquí pero no me diriges la palabra, no es que me moleste claro, todos tienen su ritmo y yo me considero muy extrovertido. Pero sí creo que, mientras más tiempo permaneces fuera de tu zona de confort, rodeada de tus amigos y familiares, más frágil me pareces. ¿Te aterra no estar con él? –preguntó sin rodeos.
-No es eso… -aclaró Zawako, una mirada triste en su rostro-. Sería ridículo el pensar que tengo miedo de estar sola, cuando tomé la drástica decisión de escapar de casa para evadir lo que yo en ese entonces pensaba que eran mis responsabilidades como hija de una eminencia científica, y una Líder de Gimnasio. Así que sé lo que es estar sola, y valerme por mí misma, quiera Yuuji entenderlo o no –admitió, lo que impresionó a Ryuki-. Pero es diferente el saber que puedo valerme por mí misma, que el querer estar sola. Ya he decidido que quiero estar con Yuuji, seguirlo en su viaje de ser necesario, pero… al mismo tiempo, quiero estar aquí, donde me siento importante, donde siento que lo que hago vale, y hace la diferencia –admitió Zawako.
-Entonces sigue tu propio camino, no el de él –le espetó Ryuki, sorprendiendo a Zawako-. Hace un par de horas, estabas dispuesta a abandonar tu investigación, y entregársela en bandeja de plata a ese tal Derek, con tal de ir a donde tu novio. No es que esté diciendo que no te preocupes por él, pero abandonar tu arduo trabajo, y darle todo el crédito a alguien más, solo porque tu novio siempre se está metiendo en problemas, bueno, no considero eso una relación saludable –enunció, Zawako se molestó y estuvo por recriminar, pero Ryuki la detuvo-. Cada uno tiene sus metas y objetivos, y cada uno debe saber cuidarse por sí mismo. En lugar de eso, uno sacrifica sus objetivos por ayudar a su novia, retrasándose en su viaje Pokémon, y la novia prefiere abandonar los frutos de su trabajo, estando tan cerca de lograr hacer la diferencia, porque no confía en su novio lo suficiente. Él te pidió algo, llamar a la detective, ya lo hiciste, deja de preocuparte y sigue con lo tuyo. Si Yuuji hubiera querido que fueras a salvarlo, te lo habría pedido, ¿no lo crees? –preguntó, y Zawako se quedó pensativa- Confía en el cabeza hueca de tu novio. Ya hiciste lo que te pidió. Es tiempo de prestar atención a tus objetivos, no a sus problemas. Cuando tengas una ventana de tiempo, hablarás con él, pero no sacrifiques tus objetivos por resolver sus problemas. Quien sabe, podrías perderte algo importante como, por ejemplo, encontrar el Valle de los Dratini –terminó Ryuki, poniéndose de pie, y moviéndose hasta estar al lado de Zawako, mientras el Dratini de Zawako comenzaba a saltar felizmente, chapoteando con fuerza.
-Por Arceus… son… ¡Dratini! –se impresionó Zawako, mientras Lapras salía de la montaña tras seguir a su Dratini, y una tremenda luz cegaba al grupo momentáneamente. El sol brillaba intenso sobre un lago cristalino, en el cual los Dratini saltaban y jugaban, chapoteando y divirtiéndose. La expedición al mando de Zawako interrumpió todo lo que habían estado haciendo, o al menos así fue hasta que los Dratini notaron a la escuela de Lapras, y comenzaron a reunirse, asustados. Momentos más tarde, un Dragonair inmenso salió de los interiores del lago, y furioso se posó frente a la escuela de Lapras, preocupando a todos, menos a Omanyte que exclamó: "no te tengo miedo hermano", en su idioma particular- ¡Es un Dragonair inmenso! –apuntó Zawako aterrada.
-Claro que es inmenso, yo lo entrené. Hola Dragonair –saludó Ryuki, y su Dragonair, tras notar su presencia, dejó de comportarse agresivamente, y se acercó a Ryuki, frotándose contra su barba roja-. También te extrañé. Me hiciste mucha falta contra cierto retador que se pasó de listo –le explicó Ryuki.
-¡Espere un momento! ¡Líder Ryuki! –se fastidió Mizuki mientras llegaba con su Lapras- ¿¡Usted ha sabido todo este tiempo sobre este lugar!? ¿¡Ese es su Dragonair!? ¿¡Por qué en todos estos años no nos ayudó a llegar aquí!? –reprendió Mizuki.
-Bueno, en primer lugar, porque soy partidario de que dejen a los Dratini en paz –explicó Ryuki-. En segundo lugar, nadie me lo pidió amablemente –continuó Ryuki, molestando a Mizuki aún más-. Y, en tercer lugar, por científicos tarados como ese que ya está pensando más en el valor de un Dratini en el mercado negro, que en el valor de un Dratini en libertad –apuntó Ryuki a Derek, quien había estado contando a los Dratini y haciendo cálculos-. Ahórrate las molestias, Derek, mi Dragonair está muy bien entrenado. Aún si vienen con un ejército, él protegerá a los Dratini de lo que sea –amenazó Ryuki, cuando el Dragonair se viró-. Y hablando de lo que sea. ¡Dragonair, Furia Dragón! –ordenó Ryuki, Dragonair obedeció, y repelió el poderoso ataque de un Pokémon que se dirigía en su dirección, un Mewtwo- Algo me dice que ese Mewtwo estaba esperando a que Dragonair saliera del agua. ¡Vuela Dragonair! –pidió Ryuki, su Dragonair obedeció, y evadió al violento Mewtwo, que lo persiguió por los aires.
-¡Es un explorador! ¡Justo como el Mewtwo en Control dijo! –exclamó Zawako, mientras frente a los ojos de los brigadistas, una tremenda batalla entre el Mewtwo explorador y Dragonair comenzaba. Dragonair, al ser de tipo Dragón, podía resistir los ataques de tipo Psíquico del Mewtwo explorador, aunque de todas formas el Mewtwo parecía ya estar muy acostumbrado a batallar con Dragonair, por lo que lo repelía con facilidad.
Mientras la batalla entre Dragonair y Mewtwo continuaba, los Dratini ganaban distancia, ninguno estando dispuesto a enfrentar a Mewtwo, lo que entristeció al Dratini de Zawako, quien comenzó a llorar temeroso igual que el resto de su especie.
-¡Mei! ¡Cola Dragón! –ordenó Zawako, ganando la atención de su Dratini, quien reaccionó ante la orden de Zawako, saltó al aire, e impactó al distraído Mewtwo, lanzándolo al agua. Aunque el nivel de Dratini no era tan alto, y Mewtwo rápidamente salió del agua, y atacó a Dratini, quien fue protegido por el cuerpo de Dragonair, resistiendo el ataque.
-Agradezco la ayuda, pero Dragonair puede con este y con muchos más Mewtwo. ¡Dragonair Carga Dragón! –ordenó Ryuki, el cuerpo de Dragonair se iluminó de energías tipo Dragón, y como un ser de flamas azuladas, se lanzó en dirección a Mewtwo, lanzándolo lejos y en dirección a los bosques del otro lado del cráter, estrellándolo contra los mismos- Eso es todo. El tipo Dragón nuevamente demuestra ser el tipo superior –se alegró Ryuki, cuando un buen número de ataques de Bola Sombra salieron del interior de los bosques, bombardeando a Dragonair con aquellos ataques, distrayéndolo, y permitiendo al Mewtwo explorador el recuperarse, y lanzarse a Dragonair, cuyas Defensas Especiales habían sido debilitadas, evidente por las salpicaduras de flamas moradas que le rodeaban el cuerpo. El Mewtwo explorador pretendió atacar con su fuerza Psíquica, cuando el Dratini de Zawako volvió a impactarlo con su Cola Dragón y lo derribó al agua nuevamente-. Te dije que puedo encargarme de ellos yo mismo –se quejó Ryuki.
-Sé que Dragonair puede. Pero, ¿qué pasará cuando Dragonair no pueda cuidar de los Dratini? –preguntó Zawako, determinada desde la concha de su Lapras, reflejando una mirada fiera, misma mirada que se dibujaba en el rostro de su Dratini-. Mientras los Dratini no entiendan que ellos pueden también defenderse de los Mewtwo, ellos seguirán atacando. La razón de que solo existe un Mewtwo explorador es porque solo hay un Dragonair defendiendo a los Dratini, eso me lo dijo el Mewtwo capturado en Control. El Mewtwo más fuerte del grupo es el Mewtwo explorador, y solo es reemplazado cuando el Mewtwo explorador anterior es derrotado, porque los Mewtwo, no son agresivos, quieren que los dejen solos. Solo atacarán en grandes números cuando se estén cerca de sus crías, dentro de esos bosques –apuntó Zawako, y Ryuki notó a los Mewtwo entre los árboles. No atacaban, solo se mantenían expectantes-. El problema es que los Mewtwo pretenden tomar un hábitat ajeno, y les gusta este no solo porque hay árboles de Bayas Enigma, sino porque los Dratini no se defienden. Pero si los Dratini se defendieran, los Mewtwo no tendrían otra alternativa que pelear por el hábitat que desean o retirarse. Así que, queda en los Dratini el defender su hábitat. ¡Mei! ¡Cola Dragón! –ordenó Zawako nuevamente, Dratini se lanzó a Mewtwo con su cola lista, pero esta vez fue derribada por un ataque del Mewtwo explorador, aunque se levantó después del mismo de todas formas, y abofeteó a Mewtwo de regreso al bosque, desde donde más Bolas Sombra fueron lanzadas, impactando a Dratini, quien pese a aquello se volvió a incorporar y a flotar débilmente.
-Vas a terminar lastimando a tu Pokémon de gravedad –enunció Ryuki preocupado, cuando notó al resto de los Dratini a la expectativa de lo que uno de su especie intentaba hacer-. Comprendo el que quieras inspirar a los Dratini a pelear, ¿pero no se supone que un Biólogo Pokémon no influye en el entorno natural? –preguntó Ryuki curioso.
-Un Biólogo Pokémon no debería de interferir de forma alguna. Si las especies son desplazadas por otras es simplemente algo natural, o lo sería, si Mewtwo no hubiera sido creado de forma artificial por los seres humanos, y se hubiera convertido en una especie invasora. ¡Mei! ¡Cola Dragón una vez más! –comentó Zawako, el Mewtwo explorador volvió a intentarlo, pero Dratini fue más rápido y volvió a repelerlo, inspirando a los Dratini, que comenzaban a saltar y a chapotear emocionados- En este caso, aunque la comunidad científica decida después tacharme de imprudente, la mejor alternativa es mantener el hábitat de los Dratini a salvo. ¡El control de daños en este caso es mejor que la alternativa! ¡Mei! ¡Cola Dragón! –insistió Zawako, Dratini así lo hizo, pero su ataque esta vez fue auxiliado por un remolino de agua que comenzaba a formarse.
-Esa es… -comenzó Ryuki sonriente-. ¡Dragonair, Danza de Lluvia! –ordenó Ryuki, Dragonair obedeció, usando la gema en su cuello para traer la lluvia. El movimiento realizado por Dratini entonces conectó, potenciado por la Danza Lluvia de Dragonair, por lo que Mewtwo fue derribado, noqueado por el Dratini de Zawako. El Mewtwo explorador cayó a orillas de los bosques, sin poder continuar con la batalla- Esa no fue una Cola Dragón, Zawako, fue una Acua Cola, un movimiento de tipo Agua que normalmente los Dratini no aprenden, ya que evolucionan antes de aprenderlo. Tu Dratini sin embargo, postergó su evolución de forma natural, y con esta victoria, lo más probable es que… -comenzó Ryuki, mientras el Dratini de Zawako comenzaba a brillar, desencadenando una evolución bastante inesperada para Zawako, una evolución que alegró a los Dratini en el Valle de los Dratini, quienes comenzaron a ponerse a la defensiva-. ¿Quién lo diría? Al parecer ha nacido una nueva Maestra Dragón –sonrió Ryuki, mientras Zawako se mantenía anonadada, con su nuevo Dragonair orgullosa y rugiendo ante los Mewtwo.
Nueva Isla Canela. Estación de Policía de Nueva Isla Canela.
-Siguiendo sus instrucciones, Agente 000, intercepté exitosamente al sospechoso. Fue una fortuna el que se haya estrellado con ese árbol al llegar en su Aerodactyl, ya que me dio la oportunidad perfecta para apresarlo –comentaba la Oficial Jenny, quien guiaba a Máxima, posando como el Agente 000 de la Policía Internacional Pokémon, hasta donde Yuuji se encontraba encarcelado con cara de pocos amigos. Llevaba a uno de sus Ditto al hombro, mismo que llevaba una gorra de policía-. Lo que no me explico es el cómo un Guardia Pokémon caería tan bajo. Los pensábamos a todos muy honorables –susurraba la Oficial Jenny, ya que la misión que se le había encomendado era confidencial.
-Lo son, Oficial Jenny. Puedo asegurarle que este chico no tiene vínculo alguno con el Equipo Magma –le respondió Máxima, con un tono de voz algo ronco al pretender una voz más masculina, lo que no pasó desapercibido por Yuuji-. Como miembro de la Policía Internacional Pokémon, espero que entienda que mantenemos detalles en secrecía sobre nuestros métodos. No le dije toda la verdad cuando le pedí detener a este chico, no será miembro del Equipo Magma, pero posee información importante para atrapar a su líder. He de entrevistarlo en el cuarto de interrogatorios, y dicha entrevista no deberá ser grabada ni monitoreada, mantenga la habitación sin intervención, y a su Escuadrón Ditto alerta, estoy a la espera de un impostor –le aseguró Máxima.
-¿Un impostor? –preguntó la Oficial Jenny- ¿Quiere decir que hay otras personas interesadas en este chico? Me temo que necesitaré más información, Agente 000 –pidió la Oficial Jenny, entrando en la celda de Yuuji, y sacándolo a la fuerza mientras lo dirigía a una habitación privada, la habitación de interrogatorios. Una vez dentro, la Oficial Jenny se viró a ver a Máxima nuevamente-. ¿Qué quiere decir con que espera a un impostor? –preguntó la Oficial Jenny.
-Precisamente lo que digo, Oficial Jenny. Cualquier miembro de la Policía Internacional Pokémon debe presentar sus credenciales –le mostró las mismas Máxima, mismas que la Oficial Jenny inspeccionó cuidadosamente, como si intuyera que querían engañarla-. Organizaciones rivales, sin embargo, se darán a la tarea de falsificar estas credenciales, las cuales serán fácilmente identificables. Solo las credenciales genuinas de la Policía Internacional Pokémon poseen un código cifrado en clave braille, numerado al reverso con el número de identificación del agente, mismo que solo puede ver a través de un espejo, o de una superficie reflectora –le mostró Máxima, poniendo el reverso de la credencial contra el cristal de la sala de interrogatorios, y mostrándole los números en clave braille para 000-. Si el agente de la Policía Internacional Pokémon que se identifica ante usted no posee este código en el reverso de sus credenciales, ese agente pertenece a una organización criminal rival que desea entorpecer la labor de la Policía Internacional Pokémon. ¿Sabe braille Oficial Jenny? –preguntó Máxima.
-No tengo el placer, pero las tres marcas consecutivas del mismo tipo creo que me dicen que allí dice 000 –admitió la Oficial Jenny nerviosamente, mientras sacaba su celular y buscaba instrucciones para aprender braille-. Me encargaré de aprender braille para identificar posibles agentes falsos. Prosiga Agente 000 –respondió Jenny, mientras Máxima entraba en la sala de interrogatorios.
-¿El truco del código Braille detrás de las credenciales auténticas? –preguntó Yuuji sonriente, y Máxima le regresó la misma sonrisa- Siempre me he preguntado de dónde te sacaste esa tontería madre –preguntó Yuuji, ligeramente conmovido de volver a ver a su madre.
-Bueno, es un método de identificación genuino, solo no de la Policía Internacional Pokémon, sino del Equipo Magma. Supuse que me serviría para ganar tiempo –guiñó el ojo Máxima, mientras Yuuji la miraba de arriba abajo en su uniforme-. Prefiero el rojo, por cierto, y hablando de rojo. ¡Rojas te voy a dejar las orejas cuando termine contigo! –comenzó Máxima, estirándole las orejas a Yuuji. La Oficial Jenny, del otro lado de la sala de interrogatorios, observó todo desde las ventanas blindadas, pero sin poder escuchar nada ya que se le fue prohibido grabar, aunque aquello no impidió que se impresionara de los métodos de Máxima.
-La Policía Internacional Pokémon no se anda con juegos, mira que iniciar con la tortura antes de que con la entrevista –agregó la Oficial Jenny, sorbiendo de su taza de café mientras estudiaba braille en su celular, y mientras su Ditto mordía una rosquilla. De regreso en la habitación, Yuuji se frotó las adoloridas y enrojecidas orejas.
-De todas formas, ¿qué está pasando? ¿Y por qué estás posando como un miembro de la Policía Internacional Pokémon? Amenos que esto signifique lo que creo que significa, después de todo, solo le pedí a Zawako el llamar a la detective –sonrió Yuuji conmovido.
-Quita esa cara de Poochyena mal alimentado, mocoso. No he dejado de ser la Líder del Equipo Magma, y no dejaré de serlo hasta que me venzas –le apuntó Máxima molesta-. Pero, sí estoy trabajando para Looker, y es bastante aburrido, no me deja explotar cosas –lloró Máxima, fuera de la celda, y a través de la ventana de interrogatorios, la Oficial Jenny sudó frio al ver al supuesto Agente 000 llorar, e intercambió miradas de confusión con su Ditto, mientras Yuuji, ya más tranquilo, le respondía a su madre.
-No deberías estar haciendo explotar cosas en primer lugar –reprendió Yuuji, Máxima tan solo le dio nuevamente un golpe en la cabeza a mano cerrada, forzando a Yuuji a frotarse la cabeza, y a la Oficial Jenny del otro lado de la ventana a sudar frio sin entender lo que estaba pasando-. ¡Ya deja de golpearme! ¡Debería denunciarte por violencia doméstica! –apuntó Yuuji.
-Adelante, no existo, no puedes llevarme ante tribunales –se burló Máxima, pero entonces regresó a la seriedad que requería el momento-. Lo único que sé en estos momentos es que Giovanni ha movido sus influencias para que te capturen, muy seguramente en un esfuerzo por hacerme salir de mi escondite –aceptó Máxima.
-Por lo visto le funcionó. Es una imprudencia que estés aquí –aseguró Yuuji molesto, pero Máxima sonrió de oreja a oreja- ¿A qué va la sonrisa? Hiciste exactamente lo que Giovanni quería que hicieras, ¿no es así? –preguntó Yuuji.
-Exacto, porque Giovanni piensa que soy así de predecible y descerebrada, así que estoy haciendo justo lo que ellos piensan que yo haría –sonrió Máxima de oreja a oreja, lo que Yuuji no comprendía-. ¿No lo ves? Me subestiman, justo como hizo tu padre. ¿Quién mejor para comprender el cómo actúan los criminales, que quien sedujo al líder de la organización criminal terrorista más importante de Hoenn? –aun así, Yuuji no lo comprendía, y miraba a su madre con incredulidad- Tú déjaselo todo a mamá –sonrió ella, y entonces salió de la sala de interrogatorios, encontrando a la Oficial Jenny y a su Ditto comiendo rosquillas, mientras miraban por la ventana de una sola vía-. Espero, Oficial Jenny, que no haya estado escuchando –se cruzó de brazos Máxima mientras se forzaba a sí misma a una voz masculina.
-Para nada agente 000 –aseguró la Oficial Jenny-. El protocolo policiaco es el de obedecer las instrucciones de nuestros superiores mientras dichas instrucciones no dañen a inocentes o a terceros. Puede confiar en mi confidencialidad –aseguró ella.
-Perfecto, porque requiero de tu ayuda para los siguientes pasos de nuestra misión conjunta, Oficial Jenny –sonrió Máxima, mientras comenzaba a explicarle el plan a la Oficial Jenny.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. Área 5. El Valle de los Dratini.
-¿Evolucionó? ¿Mei evolucionó? –se estremeció Zawako sorprendida, mientras su ahora Dragonair, no tan grande como el Dragonair de Ryuki, pero alto de todas formas, miraba en dirección a los bosques al lado del lago, donde el Mewtwo explorador apenas se recuperaba del golpe, y sabiendo que la lluvia traída por la Danza Lluvia del Dragonair de Ryuki complicaba todo. Adicional a aquello, al ser dos Dragonair ahora quienes defendían a los Dratini, los Dratini se habían armado de valor de igual manera, y se habían comenzado a reunir a derecha e izquierda de los Dragonair- No puedo creerlo, rara vez he usado a Mei en batalla. No me esperaba esto para nada… -se impresionó Zawako, sin saber aún cómo reaccionar a la evolución de su Pokémon, mientras Omanyte, aún sobre su cabeza, le echaba porras a Dragonair con un: "te ves bien hermana"
-Bueno, ayuda bastante el hecho de que Mei era uno de los Dratini más viejos en el valle, no por nada logró surcar los ríos subterráneos buscando alimento –le explicó Ryuki, lo que sorprendió a Zawako-. Oh, creo que debí mencionarlo. Conozco perfectamente la ubicación del rio subterráneo que lleva a Puente Silencio, tan solo no pensé que uno de mis Dratini lo usaría para escaparse. Los Dratini son de agua dulce, el agua salada les lastima las escamas –declaró Ryuki.
-¿Tus Dratini? –se quejó Mizuki- Esto es una locura, Líder Ryuki. Si sabía todo esto pudo habernos ahorrado bastante tiempo –reprendió Mizuki molesta, pero Ryuki tan solo la ignoró-. ¡Increíble que sea tan egoísta para guardarse todo esto! ¡La Zona Safari peligró por su culpa! –le apuntó Mizuki molesta.
-¿Mi culpa? En primer lugar, los Dratini no se habrían recluido al Área 5 si el muy necio del Profesor Baoba no hubiera introducido especies exóticas a Kanto. Toda la Zona Safari, era el hábitat de los Dratini –reprendió Ryuki, y Mizuki no pudo defenderse de estas acusaciones-. Obviamente yo no tengo tanto tiempo siendo el guardián del Valle de los Dratini como para saber cómo era el Valle de los Dratini antes de que se crearan las zonas de la Zona Safari, pero Lance mi maestro sí lo sabía. Los Dratini proliferaban en todos los cuerpos de agua de la Zona Safari, y fueron de poco a poco siendo desplazados por las especies introducidas, hasta llegar aquí –les explicó Ryuki, aunque sin quitar su atención del Mewtwo explorador que ya se recuperaba-. Cuando los Dratini encontraron este valle, lo aceptaron como su ultimo hogar. Los Pokémon introducidos no los molestaban, y ellos no los molestaban a ellos, en otras palabras, los Dratini prefirieron sacrificar la mayor parte de su hábitat tan solo para que los dejaran en paz. Pero ahora, estos Pokémon, estos Mewtwo, invaden el ultimo hogar que les queda, y se ven en la necesidad de defender lo poco que tienen, o salir a mar abierto por los ríos subterráneos. El tuyo Zawako, fue el primero en realizar el viaje, y afortunadamente lo capturaste, ya que no hubiera sobrevivido por mucho con Gyarados como un posible depredador –le mencionó Ryuki, y Zawako recordó entonces a los Gyarados que aparecieron en Puente Silencio-. Si los humanos se hubieran mantenido fuera del Valle Dratini, todo hubiera terminado en eso, un sacrificio por parte de los Dratini por vivir en paz. Pero no, los humanos continuaron introduciendo especies, a los Omanyte por ejemplo, que enfriaron sus aguas, y ahora los Mewtwo les impiden conseguir las raíces que requieren para construir sus madrigueras marinas y alimentar a sus crías. Es por eso que siempre defendí el que dejaran a los Dratini en paz –se molestó Ryuki.
-Pero, aun así, sabiendo esto, me guiaste hasta aquí –comentó Zawako curiosa, y Ryuki asintió ante aquellas palabras. El Dragonair de Zawako volvió a cantar en señal de desafío al Mewtwo explorador, a su canto se unió el canto del Dragonair de Ryuki, y al canto de este, los cantos de los Dratini. Al final, el Mewtwo explorador se retiró dentro de los bosques, igual que hicieron el resto de Mewtwo, mientras Mei, la Dragonair de Zawako, alegremente nadaba hasta Zawako, y se frotaba a sí misma contra su mejilla-. Estás… extrañamente suave Mei… yo también te quiero, lo hiciste muy bien… es solo que… aún estoy muy confundida de las intenciones de Ryuki como para entregarme al momento, tenme paciencia, ¿quieres? –pidió Zawako, y Dragonair asintió, dirigiéndose al Dragonair de Ryuki, y a los Dratini que se acariciaban contra ella- ¿Qué le hizo cambiar de parecer, Líder Ryuki? –preguntó Zawako confundida.
-No he cambiado de parecer, aún quiero que dejen a los Dratini en paz –sentenció Ryuki, mirando a Zawako fijamente-. Tan solo te permití llegar hasta aquí porque tu Dratini estaba muy apegada a ti, y gracias a ella he confirmado que tienes el potencial de ser una Maestra de Dragones. No te hubiera permitido llegar aquí de no ser ese el caso. Y una Maestra de Dragones, defiende a los Dragones –aseguró Ryuki.
-¿Maestra de Dragones? ¿Yo? –se apuntó Zawako confundida- Líder Ryuki, creo que está equivocado, mi tipo de Pokémon favorito es el Hada, no el Dragón. Soy la total opuesto de una Maestra Dragón –aseguró Zawako, cuando sintió nuevamente a Dragonair llegar ante ella y acariciarse en contra de su rostro-. Espera, Mei… yo también te quiero, pero esto es serio –pidió Zawako.
-Indistintamente de todo eso del Maestro de Dragones o no, estamos en una misión, Líder Ryuki. Y nuestra misión incluye asegurar un hábitat para los Mewtwo, y bloquear el rio subterráneo que lleva a Puente Silencio –le espetó Mizuki, evidentemente molesta con Ryuki por haber mantenido la secrecía por tanto tiempo.
-Oh, créeme Mizuki, esto se va a solucionar. Pero no del método que aquellos no iniciados en el arte de ser un Maestro Dragón piensan que se resuelven las cosas –se cruzó de brazos Ryuki, y se viró a ver a Zawako directamente-. Hay tres formas de resolver este conflicto. En primer lugar, está el método humano, el método del control de daños y la manipulación artificial. El método humano no busca el bienestar Pokémon, sino el poner fin a un conflicto antes de que escale a mayores, ya sea mediante el control poblacional, delimitar áreas, o forzar a los Pokémon a aceptar cambios de forma antinatural. Si controlas a la especie, y seleccionas a las crías obedientes, el método humano funciona, pero crea especies débiles y dependientes, como la mayoría de Dratini de este valle –aseguró Ryuki, y Zawako recordó el miedo en su Dratini cuando se conocieron-. El segundo método, es el método Pokémon. El método de la supervivencia del más apto, el método de permitir a los Pokémon enfrentarse, y evolucionar. Este método tiene condiciones más catastróficas, como el desplazamiento de especies, la invasión de hábitats, pero podría decirse que es el método más natural de todos, el método más justo en el que los más fuertes sobreviven. Y hoy, les guste o no, los humanos accidentalmente dieron pie a ese método. Los Dratini, ahora quieren defender su hábitat, y lo han hecho al ver a uno de los suyos evolucionar –miró Ryuki al Dragonair de Zawako, y después a los Dratini inspirados en defender lo suyo.
-El método humano y el método de la supervivencia –meditó Zawako al respecto-. Como mujer de ciencia que soy, pienso que el método humano es el correcto. Porque evitaría una catástrofe natural como la que produciría el método de la supervivencia… pero… -meditó nuevamente Zawako sobre lo que ocurría-. También pienso que es injusto para los Pokémon el que, por culpa del ser humano, por la introducción de especies, y la existencia de un Pokémon artificial como lo es Mewtwo, el que se produzca un desplazamiento descontrolado de especies. En este caso, el control de las poblaciones parece el método correcto –aseguró ella.
-No para una Maestra Dragón, que es lo que estás destinada a ser –aseguró Ryuki, confundiendo a Zawako-. Deja de pensar en ridículos cuentos de Hadas, o en la lógica humana. Hay un tercer método, el método de la armonía Pokémon. Comprender las necesidades de los Pokémon, y ayudarlos a solucionarlas –le aseguró Ryuki.
-Eso es lo mismo que una intervención humana –declaró Zawako, defendiendo su punto-. El ayudar a los Pokémon a sobrevivir solventando sus necesidades, no es diferente del método humano ni de la domesticación. Es manipular a los Pokémon a hacer lo que los humanos queremos que hagan por sobrevivir –aseguró ella.
-Allí es exactamente donde radica el problema del ser humano, niña tonta –reprendió Ryuki, hiriendo a Zawako por la brusquedad del comentario-. Comentarios como "la intervención humana", "domesticación", y "la manipulación de los Pokémon", no son otra cosa que frases divisoras, provenientes de una especie que se ve a sí misma como la superior, solo por haber evolucionado en sociedad antes. Perdiendo el foco de que la sociedad entre los Pokémon también existe. El problema de los seres humanos actualmente, es que no aprenden que la no-intervención, es imposible. Mientras el humano exista, el humano seguirá afectando a los Pokémon, y mientras los Pokémon existan lo mismo pasará a con los humanos. Esto es algo que los humanos ya deberían tener claro, ¿acaso no capturan y entrenan Pokémon? El humano se beneficia del Pokémon, pero el Pokémon también se beneficia del humano. Y hasta que esa estúpida línea divisoria de la no-intervención no sea borrada y sea reemplazada por la de la armonía y la convivencia mutua, generación tras generación estos conflictos seguirán ocurriendo –le explicaba Ryuki, pero, aunque sus comentarios tenían cierta lógica, la mentalidad científica de Zawako le impedía cruzar ciertas líneas-. Sé que cuesta darse cuenta de lo obvio, pero, dejaste la no-intervención muy detrás hace mucho tiempo niña. La dejaste desde el momento en que aceptaste a tu primer Pokémon –le aseguró Ryuki, y Zawako recordó el día en que su padre y madre le entregaron a su Eevee, y el como aquel hecho detonó en todas sus futuras relaciones con otros Pokémon, hasta el punto de tener sobre su cabeza a un Pokémon básicamente creado en un laboratorio.
-Aun no comprendo con certeza dónde debería estar la línea, maestro Ryuki… pero entiendo que usted pretende que yo participe en este tercer método, el de la armonía –declaró Zawako, y Ryuki asintió-. ¿Porque? –preguntó Zawako curiosa- ¿Y qué tiene esto que ver con su idea de que yo podría convertirme en una Maestra Dragón? –insistió ella.
-Lo tiene que ver todo niña –se cruzó de brazos Ryuki-. Después de todo, los Pokémon Dragón solo obedecen a los humanos de buen corazón. Podrán decir que varía de especie en especie, o decir que hay Pokémon Dragón que son indignos del tipo Dragón como los pays de manzana de Gallar o la nube traidora a su especie que existe en Hoenn y que adoptó el tipo Hada. Pero sostengo el punto, de que solo en manos de un entrenador de buen corazón, el Pokémon Dragón puede convertirse en una leyenda sin precedentes –aseguró Ryuki, y Zawako meditó al respecto-. Y claro, también está el hecho de que ningún humano que se considere maligno podría comunicarse con los Pokémon como tú lo haces. Después de todo, el humano perdió la habilidad de hablar con los Pokémon, cuando comenzó a verse como un ser superior a ellos… -susurró la última parte Ryuki, y aquello llamó poderosamente la atención de Zawako.
-¿Zawako? –preguntó Mizuki, llamando la atención de Zawako- No apruebo para nada la poca cooperación del Líder Ryuki, pero básicamente, tenemos las manos atadas. No solo él es un miembro del Comité de Líderes de Gimnasio, con autoridad para frenar nuestra investigación, sino que básicamente el Profesor Baoba te puso a cargo de la expedición… así que… ¿qué debemos hacer? Comienza a oscurecer –miró Mizuki por sobre la boca de la montaña, por donde el sol se ocultaba. Zawako meditó al respecto, pero rápidamente se decidió.
-Montaremos campamento a orillas del lago de vista al bosque –enunció Zawako, sobresaltando al equipo de investigación-. Mantendremos a la mayor cantidad de Pokémon que nos sea posible fuera de sus Pokébolas para desincentivar a los Mewtwo de atacarnos. Y en cuanto al método para ayudar a los Dratini… -miró Zawako entonces a su Dragonair, un Pokémon que no solo había sido desplazado de su hábitat por un Pokémon genéticamente creado en un laboratorio como lo es Mewtwo, sino por otro Pokémon, también genéticamente creado, y que jugaba con su cabello con curiosidad. Las palabras de Ryuki tomaron un poco más de sentido entonces, si el humano no hubiera interferido, ni Mewtwo, ni Omanyte estarían presentes en el Valle de los Dratini. Básicamente cualquier cosa que hiciera el ser humano, aún algo tan simple como dejar a los Pokémon solos como defendía Ryuki, afectaba. Tal vez Ryuki tenía razón, no intervenir era imposible, pero en la mente de Zawako el conflicto imperaba, todas sus enseñanzas la orillaron a crear la línea divisoria, y estudiar, pero no interferir. Sin importar la razón o el método, el impacto existía, pero de momento, a Zawako no se le ocurría una solución clara-. Al menos puedo escuchar a Ryuki, e intentar entender su punto de vista… montaremos campamento, estudiaremos la situación, y escucharé a Ryuki, es todo por ahora –finalizó Zawako, Derek se mordió los labios con molestia y desprecio, Ryuki sonrió, y Mizuki suspiró consternada.
-Ya oyeron a la Bióloga en Jefe. Monten el campamento, y preparen las estaciones de monitoreo. Comenzaremos con recabar la información necesaria sobre la salud de los Dratini, y nos preocuparemos por los Mewtwo después –comenzó Mizuki, dando sus órdenes, y mientras lo hacía, el estrés de Zawako crecía. Estaba en medio del conflicto entre los Dratini y los Mewtwo, se debatía entre el alcance de su escolaridad científica y su realidad objetiva, caía en cuanta que, muy probablemente, tenía las facultades de convertirse en una Maestra Dragón, sin saber absolutamente nada de lo que significaba eso, todo mientras su novio seguramente seguía en prisión, y se preocupaba por su bienestar. De pronto abrazar a su Igglypuff era inmensamente necesario para ella, pero se resignó a tener que abrazar la concha de Omanyte como acto reflejo, e intentar acomodar sus ideas.
Nueva Isla Canela. Estación de Policía de Nueva Isla Canela.
-¿Qué haces Jenny? –preguntaba un oficial de policía a la Oficial Jenny, quien leía una guía de braille en su celular, mientras en la celda a su lado, Yuuji se mantenía aburrido y esperando a que se resolviera su situación, sin Máxima cerca para ayudarle.
-Estudio braille –respondió la Oficial Jenny, bebiendo de su taza de café mientras esperaba. El oficial que recién llegaba se limitó a rascarse la nuca confundido-. Es muy interesante… tal vez debería aprender lenguaje de señas también –insistió ella.
-Deja eso, te busca un agente de la Policía Internacional Pokémon –le mencionó el oficial, y Jenny miró de reojo a Yuuji, quien le regresó la mirada con molestia-. No me dio más detalles, simplemente dijo que lo que tenía que decir, te lo diría a ti y solo a ti –aseguró él.
-Comprendo –se puso de pie la Oficial Jenny, dejando su taza en la mesa frente a la celda de Yuuji, y abandonando su estudio sobre el braille. Acto seguido, abrió la puerta, y tomó a Yuuji del brazo, sacándolo a la fuerza y esposándole las manos tras la nuca. Tras aquello, la Oficial Jenny llegó a la recepción, donde Nanu esperaba a su llegada-. Antes que cualquier cosa, su identificación –pidió la Oficial Jenny.
-Claro… -enunció Nanu, mostrándole la misma. La Oficial Jenny observó la identificación, y no encontró ninguna inscripción en braille en la misma-. ¿Pasa algo? –preguntó Nanu, mientras la Oficial Jenny sonreía.
-No pasa nada agente –regresó la identificación la Oficial Jenny, y entonces miró a sus compañeros, quienes asintieron y la dejaron sola-. Siguiendo sus instrucciones, hemos llenado el formulario de ingreso del sospechoso, pero espero entienda que no podemos mantener su registro activo. Ficharemos su caso como cerrado una vez haya salido por esas puertas –aseguró la Oficial Jenny.
-No espero otra cosa. Usted no me vio, sus oficiales no me vieron, nadie estuvo aquí, se realizó una captura, y una liberación, el joven Yuuji no está siendo buscado por nadie –terminó Nanu, la Oficial Jenny asintió, le quitó las esposas a Yuuji, y lo empujó hasta donde se encontraba Nanu, quien lo tomó del brazo, lo sometió, y comenzó a llevárselo.
-Nadie estuvo aquí, lo comprendo –saludó la Oficial Jenny de forma militar. Nanu entonces se llevó a Yuuji a un automóvil negro, metiéndolo a la fuerza a la parte trasera del mismo, y después arrancando el vehículo sin decir más, simplemente se fue tan rápido como llegó, sin ser visto por nadie. La Oficial Jenny entonces regresó a su despacho, se sentó, y tomó de su taza de café, notando entonces que varios oficiales la miraban con curiosidad.
-¿Eso es todo? –preguntó el mismo oficial que había venido a buscarla- ¿Un miembro de la INTERPOL se presenta, se identifica, le entregas al chico, y listo? ¿No vas a decirnos de qué va todo esto? –insistió el oficial, mientras la Oficial Jenny entraba al registro policial en su computadora, y marcaba a Yuuji como liberado- ¿No tienes curiosidad de saber qué pasó? –preguntó el oficial, mientras Jenny cerraba el caso.
-¿Miembro de la INTERPOL? ¿De qué hablan? Nadie estuvo aquí, solo salí a tomar aire fresco –sonrió la Oficial Jenny, y los confundidos de sus compañeros intercambiaron miradas de preocupación-. Ahora, hay mucho trabajo, todos fuera de mi despacho –insistió la Oficial Jenny, y aunque molestos, los oficiales se retiraron. Una vez que aquello quedó resuelto, la Oficial Jenny tomó su celular, y realizó una llamada-. Agente 000, su impostor se ha retirado con el señuelo –enunció la Oficial Jenny, y sin más, colgó el teléfono.
Centro Pokémon de Nueva Isla Canela.
-Está hecho –sonrió Máxima, en el restaurante del Centro Pokémon de Nueva Isla Canela, y con Yuuji mirándola con curiosidad mientras ella devoraba varios postres en su mesa-. Nanu tiene al señuelo, justo como Looker dijo que ocurriría, ya no tienes nada de qué preocuparte –guiñó el ojo Máxima.
-Claro… solo del hecho de que la Policía Internacional Pokémon me está buscando –declaró Yuuji, a lo que Máxima respondió con una sonrisa burlona-. No es gracioso. Soy un criminal buscado –se quejó Yuuji.
-Habla más bajo, sesos de Slugma –se quejó Máxima, buscando a tientas una servilleta, cuando sintió que Amanda le limpiaba los labios con una servilleta-. Sabes… de todos mis esbirros, eres la más perturbadora, MG2-773 –se quejó Máxima, Amanda tan solo sonrió apenada-. En primer lugar, la Policía Internacional Pokémon no te estaba buscando, solo Nanu, quien trabaja para Giovanni –le explicó en voz baja Máxima, y Yuui asintió al respecto-. Todo lo que conllevó a tu captura, fue un intento por sacarme de mi escondite, lo que consiguieron hacer. Solo que Giovanni no contaba con que Looker está de tu lado, y que ahora trabajo para él. Así que Nanu tenía la guardia baja, dio algunas ordenes, y vino por ti personalmente, ¿por qué el Director de la Policía Internacional Pokémon vendría por ti personalmente en lugar de mandar a alguien más? Es simple, toda esta operación está fuera de la jurisdicción de la Policía Internacional Pokémon, de hecho, ya te exoneraron –enunció mientras tomaba su tablet, y mostraba en pantalla el estatus de "liberado", de Yuuji-. Estás limpio –finalizó ella.
-¿Y qué pasará con Nanu? No me fio de que no vaya a volver a intentar ir a por mí –se fastidió Yuuji, a lo que Máxima asintió-. ¿Lo ves? Incluso tú lo crees –se fastidió Yuuji.
-Tranquilo, mientras hablamos, el Ditto de la Oficial Jenny se está derritiendo dentro del auto de Nanu, y él indudablemente sabrá lo que ha ocurrido –miró Máxima por fuera de la ventana, Yuuji hizo lo mismo siguiendo la mirada de su madre, notando afuera, en la nieve, a un automóvil deteniendo la marcha, mientras Nanu salía furioso del mismo, abría la puerta, y veía a un Ditto salir de detrás de la misma y huir por entre la nieve-. Nanu comenzará a armar el rompecabezas, y sabrá que Looker es el responsable, no podrá tomar represarías contra la Oficial Jenny, ya que ella no ha hecho nada malo, solo capturó a un sospechoso de crimen organizado, y lo liberó cuando todo quedó aclarado. Nanu también sabrá que solo Looker se le pudo haber adelantado, por lo que no volverá a buscarte sin las debidas precauciones. Nanu no es ningún tonto, esta vez Looker lo venció únicamente porque Nanu bajó la guardia, lo que no va a pasar más, si te vuelve a atrapar, será algo más definitivo –sonrió Máxima.
-Oh, eso me hace sentirme muchísimo mejor –agregó Yuuji con sarcasmo-. Tendré el consuelo de que la Policía Internacional Pokémon no me persigue, solo un matón de un líder del crimen organizado, con demasiado poder, y habilidades iguales, o tal vez superiores, que las de Looker –se preocupó Yuuji.
-Yo te dije que no te metieras en mi viaje por Kanto, pero no, mamá es mala y no sabe lo que hace, yo niño fuerte e independiente macho alfa pelo en pecho debo actuar, uga uga –se burló Máxima, y Yuuji suspiró molesto-. Tranquilo, estaré cerca y vigilándote. Al menos hasta que me descubran o algo. Por cierto, pagas la cuenta, yo no estuve aquí. Nos vamos Amanda –sonrió Máxima, y Amanda asintió, tomando del brazo a Máxima como si fuera su novia, y dejándose llevar-. Estás disfrutando esto demasiado… y me asusta… -se quejó Máxima.
-Todo esto es sumamente ridículo. ¿Ahora qué se supone que voy a hacer? –se quejó Yuuji, pero no tardó en recibir sobre su cabeza el peso de su Torchic, quien emocionado anidó sobre su cabeza y lloró con fuerza- ¿Torchic? –se quejó Yuuji.
-Inaudito, era verdad y estás aquí –mencionó Priam, a quien Yuuji miró con confusión y sorprendido de encontrarlo en el Centro Pokémon, Kim estaba a su lado, y alegremente le entregó su cinturón de Pokébolas a Yuuji, quien las aceptó agradecido-. No pasaron ni 10 minutos de que terminé de hablar con los Guardias Pokémon, cuando un tipo raro de cabello morado se nos acercó y nos dijo que estarías bien, y que te esperáramos en el Centro Pokémon –se quejó Priam.
-Oye, tú también tienes el pelo morado –fue lo único que dijo Yuuji, molestado a Priam-. Pero eso no importa, estoy fuera, ya tengo a mi Torchic, a mis Pokémon, y me debes una batalla. Mañana inclusive se cumple el plazo que Ryuki me dio para retarlo, así que debo enfrentarte y regresar lo antes posible –se quejó Yuuji.
-¿De modo que no me vas a explicar nada de lo que pasó? –preguntó Priam, y Yuuji asintió- ¿Sabes qué…? No quiero saberlo de todas formas. Mientras más tiempo paso contigo, más neuronas pierdo. Gustoso te daré la batalla que me pides… pero será mañana por la mañana –se cruzó de brazos Priam.
-¿Qué? –se quejó Yuuji- ¡Tiene que ser ahora! ¡Mañana por la tarde es mi batalla con Ryuki! Él fue increíblemente molesto cuando dijo que no tendría una batalla sin venta de boletos conmigo, y anunció nuestra batalla con bastante antelación, no le puedo quedar mal –se fastidió Yuuji.
-Pues lo siento mucho, pero yo también tengo la agenda llena, y te recuerdo que nuestra batalla era recién llegando a Nueva Isla Canela –se fastidió Priam-. Lo más que puedo hacer por ti es ponerte como mi primer combate del día, ese es tiempo suficiente para que tu Aerodactyl se recupere, lo que me recuerda, que te recomiendo no usarlo en nuestra batalla –agregó Priam.
-¿Que mi Aerodactyl se recupere? –preguntó Yuuji, Kim lo interrumpió y señaló a un par de Chansey, quienes cargaban al Aerodactyl de Yuuji, dentro de un tempano de hielo, producto del ataque de Lapras, y lo llevaban a emergencias- ¿¡Qué le hiciste a mi Aerodactyl!? –se quejó Yuuji.
-Estará bien, tuve que congelarlo con el Rayo Hielo de Lapras para que no hiciera alguna tontería –le explicó Priam, fastidiando a Yuuji-. De todas formas, reitero el que no debes usarlo en nuestra batalla de mañana. Solo estando Aerodactyl en buenas condiciones podrías usarlo para volar desde Nueva Isla Canela hasta Ciudad Fucsia a tiempo para tu combate con Ryuki, el cual, por cierto, te hice el favor de reprogramar cuando me comuniqué con él. Había muy poca cobertura, pero él aclaró que estaba a favor de ponerte como el ultimo combate de mañana. Así que, si se te ocurre utilizar a Aerodactyl para nuestro combate de mañana, y en caso de que ganes, no tendrá energía para el viaje de regreso. Usa a Arcanine, a tu Primeape y a tu Raichu, son los Pokémon que tienes que más te pueden servir –enunció Priam, confundiendo a Yuuji-. Ivysaur no te servirá de mucho, y Aerodactyl pudiera serte útil por su tipo Roca, pero de cualquier forma es débil por ser también tipo Volador. Hazte un favor, y evita usarlo. Ahora, con tu permiso –reverenció Priam, y comenzó a retirarse.
-Es verdad… Priam conoce a todos mis Pokémon, por lo que el factor sorpresa no está a mi favor –se frotó la barbilla Yuuji en señal de preocupación, pero entonces notó que Kim aún no se retiraba-. ¿Nada que hacer? –preguntó Yuuji.
-El Doctor Lowell no estaba en su laboratorio, así que no mucho, ¿porque? –preguntó Kim, por lo que Yuuji tuvo una idea, Kim lo notó en su mirada- Si puedo ayudar en la derrota del tonto de Priam, cuenta conmigo –sonrió ella.
-Perfecto, porque tengo un plan para poner a Priam en su lugar, y necesito una compañera de entrenamiento –le espetó él. Kim tomó su cinturón de Pokébolas y preparó una de ellas, pero antes de dirigirse a la arena de batallas, Yuuji la detuvo-. Después, primero necesito hablar con Zawako y decirle que todo está bien. Solo espero que haya señal –agregó Yuuji, y entonces se dirigió junto a su Torchic al área de videoteléfonos.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. Área 5. El Valle de los Dratini. Tienda de Zawako.
-No puedo dormir… -se quejó Zawako dentro de su tienda. Ya vestía un pijama azul de cuerpo completo con patrones de Jigglypuff y Clefairy, además de que abrazaba un Pokémuñeco de Clefairy. Pero por más que hacía, y aunque Omanyte ya estaba durmiendo dentro de su concha y, por alguna razón, sobre su cabeza, Zawako no podía conciliar el sueño-. Me pregunto si todo estará bien con Yuuji… -tomó su celular Zawako para ver la hora, cuando este le sonó en la mano, por lo que perdió el agarre del mismo, a momento de que caía con la pantalla sobre su rostro, por lo que su nariz colgó la llamada-. Oh no, espero que no se haya perdido la señal. ¿Yuuji? –marcó Zawako, e inmediatamente le contestaron.
-Zawako, hace frio y me siento solo, por favor paga mi fianza –resonó la voz de Yuuji, escandalizando a Zawako, quien rápidamente comenzó a buscar su ropa y la Pokébola de Ponyta para ir en auxilio de Yuuji-. Es broma, ya no estoy detenido –se burló Yuuji.
-¡Idiota! ¡No bromees así! ¡Tengo todo el día preocupada por ti! –gritó Zawako, despertando a Omanyte, y forzando al Ponyta de Zawako a asomarse dentro de la tienda. La risa de Yuuji siguió a los gritos de Zawako, por lo que la estresada Bióloga Pokémon suspiró recordando que Yuuji era más sufrimientos para ella que otra cosa- Voy a colgar… -amenazó Zawako.
-Uy, alguien no está muy de humor –se burló Yuuji, Zawako colgó por el coraje, pero su celular no tardó en sonar nuevamente, por lo que Zawako, molesta, le respondió-. Operadora, se cortó, ¿me comunica con la Doctora Sycamore? –preguntó Yuuji de forma burlesca.
-Lo sentimos joven, pero la Doctora Sycamore tiene toda su agenda ocupada, le puedo hacer una cita para dentro de mes y medio –respondió de forma burlesca Zawako.
-Oh, qué lástima, dentro de mes y medio estaré compitiendo en la Liga Índigo. Dígale a la Doctora Sycamore que tristemente no podremos agendar esa cita –continuó con las burlas Yuuji.
-Oh que pena joven, pero supongo que la Doctora Sycamore tendrá que asimilarlo mientras busca su crecimiento profesional, como una de las mentes científicas más sobresalientes del nuevo milenio, estoy segura de que lo superará –afirmó Zawako.
-Modesta la Doctora Sycamore, pero oiga, ¿usted a qué hora sale a almorzar? Si la Doctora Sycamore no puede, tal vez su secretaria quiera salir conmigo –se burló Yuuji.
-Ah, ósea que me cambias por mi secretaria –agregó Zawako burlesca-. Y yo que creía que era alguien especial para ti. Atesoraré los bellos momentos, que no fueron muchos, que vivimos juntos, mientras me corto las venas con un pan remojado en leche de Miltank –posó Zawako, aunque nadie podía verla.
-¡Me hackearon! –se burló Yuuji, y ambos se soltaron a carcajadas, aunque Zawako rápidamente recordó que estaba en medio de un campamento, y que estaba molestando a los demás, por lo que bajó la voz- Solo tú me sigues en mis tonterías –se burló Yuuji.
-Sí bueno… no estoy orgullosa de eso… ahora que se baja el ímpetu, me desconozco a mí misma… -se apenó Zawako, notando entonces las miradas de picardía de su Omanyte y su Ponyta-. No me juzguen… -susurró Zawako-. Volviendo al tema, ¿estás bien? Si estás desperdiciando tu única llamada desde la cárcel en hacer bromas estúpidas… -declaró ella molesta.
-Calma, calma, estoy libre, Looker lo arregló, no puedo decir más por teléfono –aquello tristemente, no ayudó a Zawako a tranquilizarse-. ¿No estás en la Zona Safari? Me sorprende que haya señal –declaró Yuuji.
-Seguro es porque el equipo de Mizuki terminó de instalar los repetidores de señal, estás comunicándote al Área 5 de la Zona Safari, más específicamente, desde el interior del Valle de los Dratini –sonrió ella.
-¿Lo encontraste? –preguntó Yuuji, y Zawako de pronto olvidó todo su estrés, mientras pataleaba como una niña emocionada que le enseñaba sus calificaciones a su papá y se sentía orgullosa de sus logros- No puedo creerlo, felicidades –felicitó Yuuji.
-¡Y eso no es lo mejor! ¡Mei evolucionó! –continuó Zawako emocionada, y la conversación entre ellos continuó, fluidamente, alegremente, como si hubieran regresado a aquel campamento de Alola de hace ya tantos años. Yuuji no dijo mucho sobre lo acontecido con su madre, más que nada porque sabía que su conversación podía ser intervenida por Nanu, pero sí le mencionó sobre Kim y Priam y su expedición dentro de las Islas Espuma, omitiendo los detalles importantes sobre Articuno por simple protección. Una vez que ambos lograron ponerse al corriente con sus respectivas acciones, Zawako estaba ya más relajada, aunque al mismo tiempo se sentía nostálgica- ¿Eh? ¿Mañana tendrás tu batalla con Priam en la mañana, y además planeas regresar para enfrentar a Ryuki? –preguntó Zawako sorprendida.
-Tengo el tiempo en contra. Solo si logro conseguir ambas medallas, la Medalla Tempano de Priam, y la Medalla Colmillo de Ryuki, en el mismo día, tendré el tiempo suficiente para regresar a Ciudad Azulona y combatir a Leaf –le mencionó Yuuji, por lo que Zawako se mostró preocupada-. Y no solo eso, Priam conoce a todos mis Pokémon, lo que no me da mucho tiempo de planear una estrategia para enfrentarlo… ya tengo algunas ideas, pero es mucho riesgo, aunque no es como que pueda hacer algo al respecto, Kim me está esperando para ayudarme a entrenar –le comentó Yuuji.
-Pero… si tienes tu batalla mañana… yo… no podré verla… -comentó Zawako, y del otro lado de la línea, Yuuji mantuvo su silencio-. Hasta ahora… había visto todas tus batallas, esperaba terminar aquí a tiempo para poder ver la tuya contra Priam, aunque fuera por televisión, y ver tu batalla contra Ryuki en vivo –aseguró ella.
-Es solo una batalla Zawako, no es importante, podrás verla en alguna repetición –aseguró Yuuji, por lo que Zawako asintió un poco triste-. Además, no es como que puedas ver siempre todas mis batallas. Si me dirijo a alguna región importante tras esto, tal vez los cambios de horario no lo permitan –aseguró él.
-Puede ser, al menos que vaya contigo… -le comentó Zawako apenada, y preocupada. Del otro lado de la línea, Yuuji no dijo nada-. ¿Sigues allí? –preguntó, pero Yuuji no respondió- ¿Yuuji? ¿Se cortó? Eso sería lo más cliché que podría pasar… -se quejó Zawako.
-No se cortó, y escuché eso… -declaró Yuuji, Zawako se apenó, incluso se puso más roja que una vaya Tamato-. Y sobre acompañarme, yo encantado, pero no sabemos si tu trabajo lo permita. Así que, mejor ambos nos concentramos en las cosas que tenemos que hacer, y volvemos a tener esta conversación en otra ocasión –agregó Yuuji, y Zawako sonrió ante el comentario. La conversación pudo haber continuado, pero del otro lado de la línea se escucharon los gritos molestos de Kim, y los quejidos de Yuuji-. ¡Oye! ¡Suelta mi oreja ya voy! ¡Hablamos mañana Zawako! ¡O Kim me arrancará la oreja! –pidió Yuuji.
-¿Ah? ¡Sí! ¡Buena suer…! –intentó decir Zawako, pero tristemente la llamada se había cortado- Oh… -se preocupó un poco Zawako, pero alcanzó a sonreír-. Se lo dije… le dije que quería seguir viajando con él, y a él no le molestó… -sonrió Zawako alegremente, y se tumbó contra su almohada, emocionada-. Bueno… más razones para terminar aquí lo antes posible, ¿no lo creen? –prosiguió ella, deseosa de dar todo de sí, para poder avanzar en sus metas personales. Aún si no las tenía claras del todo, al menos Zawako tenía una meta en particular.
Esta historia continuará…
