No hay mucho que decir, afortunadamente ya tengo un poco más de tiempo para continuar con esta historia, así que espero estar actualizando una vez cada una o dos semanas si el tiempo lo permite. Por lo pronto, ya nos acercamos al fin del viaje por la región Kanto, espero que quienes continúen leyendo esto lo estén disfrutando, mi esposa y yo al menos continuamos animados. Espero que lo disfruten, y perdón si en este capítulo toco temas sensibles. Un saludo.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 41: Una cuestión de honor.
Ciudad Azulona. Gimnasio de Ciudad Azulona.
Desde que Leaf se había convertido en la Líder de Gimnasio de Ciudad Azulona, el gimnasio de la ahora conocida como Ciudad Capital de Kanto, había sufrido varias renovaciones, pasando de ser un gimnasio cuyo techo presumía la forma de los pétalos en desarrollo de un Gloom, a verse como la inmensa flor de un Venusaur, cuya circunferencia de semillas había sido construida con la forma de una ventana amplia y redonda, que en esos momentos era la única fuente de luz del gimnasio que permanecía cerrado al haberse terminado los eventos programados.
No hace mucho en este gimnasio se había librado una batalla Pokémon que, pese a no ser la batalla con mayores índices de audiencia de esa noche, sí que había gozado de gran atención mediática por parte de la prensa local, ya que aquella noche había competido una persona que, aunque con investigaciones criminales pendientes, figuraba en esos momentos como favorito en la competencia de la Liga Índigo por comenzar en menos de un mes.
Grandes expectativas se encontraban puestas en ese combate que, además, tenía a la tercer mejor entrenadora de la región Kanto como coprotagonista, antagonista, o heroína, dependiendo del punto de vista de los que presenciaron aquella batalla. Leaf, la Líder de Gimnasio derrotada, en esos momentos estaría sumida en una oscuridad tan profunda como su estado de ánimo actual, de no ser por la luz de la luna que se filtraba por la ventana en el techo, y la bañaba en su luz, mientras ella permanecía sentada en el suelo de la arena de batalla, en el centro, humillada, y confundida.
La oscuridad había estado acompañada del silencio, al menos hasta el resonar de unos pasos de zapato de vestir, cuyo tacón resonaba con fuerza proveniente de los vestidores, forzando a Leaf a suspirar en señal de molestia, mientras su esposo, el Profesor Oak, entraba en la arena de batalla con una sonrisa burlona.
-Te vez terrible –enunciaba Gary burlesco, mientras Leaf inflaba sus mejillas y hacía movimientos con su mano indicando que quería que la dejaran sola-. No eres del tipo que se deja decaer por perder una batalla, deberías estar orgullosa de haber resistido tanto con un equipo limitado por el tipo. Vi tu batalla, estuviste excelente, no hay razón para esta depresión –le aseguró su esposo, en un pobre intento de hacerla sentir mejor.
-Tenía ventaja de tipo, y aun así perdí, ¿cómo crees que debería sentirme? –agregó Leaf fastidiada, Gary solo alzó y bajó sus hombros indicando que no tenía ni idea, o tal vez que no le interesaba lo suficiente-. No solo eso… lo sabe… sabe que estuve infiltrada en el Equipo Rocket, y también que formé parte de la Policía Internacional Pokémon –agregó con sus manos cerradas en puños, con un inmenso coraje creciendo en ella.
-Formas parte –corrigió Gary, pero Leaf lo miró en señal de descontento-. No estarás pensando que todas esas cosas que Looker dijo son ciertas, ¿o sí? Eso convertiría a Giovanni… -intentó decir, pero Leaf se le adelantó.
-En el hombre más poderoso de Kanto –lo interrumpió ella, Gary se burló de aquello al cruzarse de brazos, mientras se sentaba a su lado-. Esto no es un juego, señor Profesor Pokémon. Mientras tú decidiste ignorar tus responsabilidades a con tu región, yo arriesgué mi cuello todos estos años para llevar a Giovanni ante la justicia, solo para darme cuenta de que todo era inútil. Pensé que, si al menos lo derrotaba, podría retrasar sus planes –se deprimió ella.
-¿Y cuáles son esos planes? ¿Calificar a la Liga Pokémon para reunir al Alto Mando en un solo lugar y poder vengarse de ellos? Tiene que ganar la competencia por el derecho a enfrentar al Alto Mando primero –desacreditó sus preocupaciones Gary, pero Leaf seguía enojada-. Para calificar necesitan tu medalla, Giovanni te venció, gran cosa, otros 200 entrenadores también. ¿O me equivoco? –preguntó él.
-Es diferente. Con otros entrenadores no había algo tan importante en la línea –se fastidió Leaf-. Pero no era como que pudiera romper las reglas tampoco, y llevar a mi equipo Pokémon más fuerte solo por impedir que Giovanni calificara. Estoy sujeta a ciertas reglas, y aun así di lo mejor de mí, por lo que ahora, sea lo que sea que Giovanni planea, ya va un paso más delante de concretarse, y parezco ser la única preocupada al respecto, contigo jugando al profesor, Yellow retirada siendo una ama de casa amorosa, y Red con el cerebro lavado pensando que Giovanni es su querido amigo –se fastidió ella.
-Yo no dije que yo no estuviera preocupado, pero solo Red conoció y enfrentó a Giovanni hace 20 años, y él asegura que ese Giovanni, y el Líder del Equipo Rocket, no son la misma persona. La única que piensa eso eres tú –le comentó él, Leaf se fastidió, se puso de pie, y comenzó a retirarse, cuando Gary, en tono burlesco, continuó hablando-. Aunque claro, no hay nadie en quien confíe más que en mi esposa. Así que, si tú piensas que ambos Giovannis son el mismo Giovanni, yo te creo. Y me lo estoy tomando muy enserio también –admitió, Leaf lo miró curiosa, y entonces alcanzó a sonreír-. Habiendo dicho esto, al no tener pruebas no podemos hacer nada más que vigilarlo. Aun teniendo las 8 medallas de Kanto, y ser un antiguo campeón, no creo que pueda mover influencias para competir, sin mencionar que Red no me lo permitiría. Me temo que nada podemos hacer –admitió.
-Podría utilizar mi derecho de Líder de Gimnasio y participar en la Liga Índigo, pero… Giovanni me tiene amenazada. Si vuelvo a levantarme en su contra, estoy segura de que tomará represalias. Además… la forma en que me enfrentó… era evidente que tenía la seguridad de ganar… -se molestó Leaf, recordando su batalla, y el cómo se sintió humillada-. Por alguna razón simplemente lo sé, aún si hubiera enfrentado a Giovanni con mi equipo completo, me habría vencido. ¿Cómo es que Red lo venció? –se preguntó ella deprimida.
-Oye, yo también podría enfrentarlo, ¿no crees que podría vencerlo? –se fastidió Gary, Leaf hizo una mueca, como si lo dudara genuinamente- Gracias por el voto de confianza –admitió Gary sarcásticamente-. Pero concentrándonos en lo verdaderamente importante, si ni tú ni yo podemos hacer nada, se de algunos entrenadores que sí, uno que, convenientemente, está listo para su reto de gimnasio –declaró Gary, y las luces del gimnasio se encendieron en ese momento, por lo que Leaf logró ver a un entrenador detrás de Gary, uno que llamó bastante la atención de Leaf.
-No puedes estar hablando enserio… Gary… él no… -intentó enunciar Leaf, Gary tan solo sonrió de oreja a oreja-. No me digas que… ¿lo has estado entrenando? –preguntó ella molesta, mientras el entrenador comenzaba a caminar en su dirección.
-A inicios de año, tres entrenadores salieron de Pueblo Paleta, llevando consigo las esperanzas de las nuevas generaciones –comenzó Gary, mientras el entrenador tomaba su posición en un lado de la arena, y esperaba-. Uno de ellos, el que eligió a Bulbasaur, fue una vergüenza, no solo abandonó a su Pokémon, sino que optó un método de entrenamiento brutal que logró calificarlo a la Liga Pokémon –le recordó Gary, mientras Leaf lo miraba fijamente, con una mezcla de molestia e intriga-. La que eligió a Squirtle, resultó ser toda una prodigio, igual que su padre, logrando calificar a la Liga Pokémon en un tiempo impresionante, por muy poco siendo incapaz de igualar el record de los 80 días, pero venciéndote de igual manera. Una joven promesa que se perfila para Campeona Regional –sonrió Gary, por lo que Leaf suspiró en señal de derrota-. El entrenador que eligió a Charmander, se ha entrenado desde antes de convertirse en un entrenador, no fue el más rápido, ni el más contundente, su método de entrenamiento no es exactamente gentil, pero tampoco el más brutal que se ha escuchado, un entrenador que planea, cuidadosamente, metódicamente, y que, por supuesto, sin contar a Giovanni a quien no conozco ni he enfrentado, considero el cuarto entrenador Pokémon más poderoso de Kanto, y podría convertirse en el tercero muy pronto –se burló Gary.
-Gracioso, no puedo con la risa –agregó Leaf sarcásticamente-. Así que, el Profesor Oak te considera digno de enfrentarme, y no solo eso, te ha traído aquí personalmente, sin darme posibilidad a televisar el enfrentamiento, ni beneficiarme económicamente… aunque bueno, no sería muy justo lucrar con la familia –se quejó ella.
-A mí también me da gusto verte, madre –sonrió el retador, un joven no muy alto, de cabellera naranja, y con una mirada fiera en su rostro-. He madurado mucho, y voy a demostrarlo. ¡Charizard! –liberó Rinji, a un Pokémon violento, poderoso, ante el cual Leaf no se hizo a esperar.
-¡Venusaur! –llamó Leaf, y la tierra tembló tras liberar a su Pokémon- No creas que por tener ventaja de tipo, te será fácil, ni creas que por ser tu madre voy a tenerte compasión. Si en verdad quieres ser el mejor entrenador de Kanto, y convertirte en el Campeón Regional, no basta con tener suerte ni habilidad, debes ser capaz de predecir, planear, y ejecutar una estrategia para la victoria. Demuéstrame entonces, Rinji, el poder de tu equipo –procuró Leaf, y la batalla entre madre e hijo comenzó.
-Estrategia, ¿verdad? –se preguntó Gary a sí mismo, mirando por fuera de la ventana, y a la luna creciente- El poder no lo es todo, poder sin estrategia no lleva a la victoria, no en la mayoría de las veces por supuesto –se dijo a sí mismo Gary, mientras el Lanzallamas de Charizard se estrellaba con el Rayo Solar lanzado por Venusaur, forzando al gimnasio a temblar-. Pero, si lo que he escuchado es cierto, ese tal Giovanni, sea el mismo líder del Equipo Rocket o no, posee un poder tal que no requiere siquiera de una estrategia. Me pregunto si habrá estrategia suficiente para salir avante incluso en contra del poder ilimitado –se preguntó Gary, mientras las explosiones en el campo de batalla continuaban haciéndose presente-. Mi apuesta está en que la estrategia podrá incluso contra el poder ilimitado, y solo hay dos estrategas en quienes veo ese potencial, Rinji… y el inútil… -sonrió Gary, recordando a cierto entrenador.
Ciudad Fucsia. Centro Pokémon de Ciudad Fucsia. Habitación de Zawako y Yuuji.
-¡Wachoo! –estornudó Yuuji con fuerza, despertando de su sueño, y espantando de muerte tanto a Torchic, a Zawako, y a Espeon, todos en la habitación. Omanyte, también presente, tenía aparentemente el sueño más pesado, por lo que no salió de su concha en un principio, pero lo hizo tras escuchar los gritos de Zawako, quien furiosa tomó la almohada de su cama, y la lanzó con todas sus fuerzas al rostro de Yuuji, en una cama separada.
-¡Idiota me asustaste! ¿¡No puedes estornudar más sutilmente!? ¡Por fin había logrado conciliar el sueño tras desacostumbrarme a tus ronquidos! –se fastidió Zawako, Espeon a su lado estaba igualmente molesta, Omanyte y Torchic, perezosamente, volvieron a intentar dormir.
-Oye… yo no fui el que insistió en compartir una habitación de Centro Pokémon… además, has silencio, la puerta está abierta porque la Enfermera Joy no permite puertas cerradas para menores compartiendo habitación –apuntó Yuuji a las puertas abiertas de la habitación, y Zawako notó a los otros entrenadores del centro, asomándose desde sus literas, sumamente molestos por ser despertados, por lo que Zawako se apenó.
-No es mi culpa que casi me dieras un infarto del susto tampoco –se molestó Zawako, momentos antes de que su rostro fuera iluminado por la luz de la lámpara de mano de un Chansey, que empezó a reprenderla y a ordenarle que fuera a dormir y dejara de hacer ruido-. Ya voy, ya voy. Por cierto, esa es una forma muy poco femenina de hablar, Cha chansey cha-sey –declaró Zawako, sorprendiendo a Chansey, Yuuji solo sonrió recordando las onomatopeyas de su novia-. ¿De qué te ríes? –se quejó ella.
-¿Además del hecho de que eres adorable cuando estás enojada? Pues de tus cha Chansey sey Chansey –se burló Yuuji, ganándose otro almohadazo por parte de Zawako-. ¿Qué dije? –se quejó Yuuji.
-Qué quieres bailar con Chansey toda la noche –apuntó Zawako, Yuuji viró a ver a Chansey, quien se sonrojó e hizo un ademán con su mano-. Y ella acaba de llamarte atrevido, aunque con un tono que no me gustó para nada. ¡Oye que él es mi novio! –se molestó Zawako, Chansey se defendió con su lámpara, y ordenó a Zawako regresar a su cama- Ya voy, ya voy –se fastidió Zawako, regresando a su cama, y una vez hizo aquello, Espeon se recostó sobre sus piernas, se hizo bola, e intentó dormir, Yuuji entonces tomó a Torchic en brazos, lo abrazó con fuerza, y se dejó caer, ignorando las protestas de Torchic porque lo liberaran.
-No te defiendas, eres mi Pokémon y hago lo que me viene en gana contigo, déjate abrazar –recriminó Yuuji, por lo que Torchic supo que sería una larga noche para él. Una vez que el orden estuvo reestablecido, Chansey apagó su lámpara y procuró retirarse, aunque no sin antes lanzarle un beso coqueto a Yuuji.
-¡Eso está mal en demasiados sentidos! –se quejó Zawako, Chansey la volvió a aluzar en señal de defensa- Ya, me duermo, me duermo –se quejó Zawako, y Chansey por fin se retiró-. Ya hemos compartido una tienda de campaña por varios meses, no veo porque deba mantener la puerta abierta –se fastidió Zawako.
-Voy a ahorrarme mis comentarios al respecto y limitarme a decir que es reconfortante volver a tener compañía humana decente para charlar. Al menos tú puedes charlar con tus Pokémon –comentó Yuuji, Zawako sonrió al respecto.
-Secundo el que te ahorres tus comentarios, porque si no lo haces, Chansey me dejará ciega con su lámpara –le respondió Zawako, Yuuji sonrió ante el comentario-. Es una lástima que solo pueda ser por hoy, yo debo regresar a mi investigación, y tú debes dirigirte a Ciudad Azulona por tu ultima medalla. ¿Vas a extrañarme? –preguntó coquetamente.
-Sobreviviré –aunque Yuuji no tardó en arruinar el ambiente-. Por supuesto que voy a extrañarte boba, ¿qué pregunta es esa? ¿Irás al menos a verme competir en la Liga Índigo? –preguntó Yuuji.
-Primero gana tu medalla, ya después vemos si compro un boleto para ir a verte –le respondió. La conversación pudo haberse extendido un poco más, pero los entrenadores en el resto de habitaciones, comenzaron a silbar pidiendo el silencio de los dos-. Eso es muy grosero –se quejó Zawako.
-Déjalos, están celosos de que tengo una novia con la cual hablar –se burló Yuuji, ganándose esta vez un grito de "ya cállate", de uno de los entrenadores, Zawako esperó un "ven y cállame", de parte de Yuuji, pero se sorprendió al ver a Yuuji tan tranquilo-. ¿Qué? Preguntó él.
-Normalmente, cuando alguien te alza la voz, te armas de palabras y termino preocupada por si vas a terminar en la cárcel con cargos de asalto, o en el hospital porque te metiste con quien no debías –le comentó Zawako, Yuuji tan solo la miró con molestia-. ¿Qué pasó con el señor "nadie me dice lo que tengo o no tengo que hacer"? –arremedó Zawako la voz de Yuuji.
-Aquí sigue, pero prefiero no arruinar los pocos momentos que me quedan de disfrute con mi novia, e ignorar a los celosos –respondió Yuuji de una forma arrogante, ganándose un: "te estás buscando que te parta el rostro", por parte del chico de la habitación de al lado.
-No encuentro la arrogancia atractiva –reprendió ella, Yuuji la miró con una sonrisa burlona-. En definitiva, no sé lo que veo en ti –se fastidió ella, Yuuji solo sonrió de oreja a oreja, sonrisa que logró ruborizar a Zawako.
-Yo sé que soy hermoso, no necesito que tú lo digas, simplemente lo sé –continuó con sus burlas Yuuji, arrebatándole una sonrisa a Zawako, quien no comprendía el cómo podía llevarse bien con alguien tan opuesto a ella.
-¡Suficiente los dos! –escucharon ambos a la Enfermera Joy, que llegaba en su pijama al pasillo tras no soportar más las quejas de los otros entrenadores que intentaban dormir- Si no van a dormirse por las buenas, se van a dormir por las malas –enunció, tomando una Pokébola en su mano, y liberando al Pokémon dentro de la misma-. ¡Jigglypuff, usa Canto! –ordenó la Enfermera Joy, y procedió a taparse los oídos con unos protectores, Zawako y Yuuji entraron en pánico, pero nada pudieron hacer. En breve, ambos cayeron dormidos por la canción de sueño de Jigglyuff.
Comedor del Centro Pokémon de Ciudad Fucsia (8 horas más tarde).
-En conclusión… -enunciaba Zawako, con la mirada algo perdida en esos momentos, con su desayuno a medio comer, y mientras sostenía su taza de café con Espeon a su lado más perezosa de lo habitual. Se le miraba cansada y ojerosa, al igual que a varios presentes alrededor del restaurante del Centro Pokémon. El único que parecía no estar cansado era Omanyte, que dibujaba en una servilleta con una pajilla que remojaba en el vaso de jugo que Zawako aún se estaba tomando, pero que ignoraba mientras realizaba anotaciones con su pluma digital en la pantalla de la Pokédex-. La longitud de onda del ataque de Canto de un Jigglypuff se ajusta en concordancia a las ondas cerebrales de los individuos que escuchan su canción, forzando al individuo a entrar directamente en la fase dos de las cuatro fases del sueño, saltándose la fase uno, el adormecimiento y la somnolencia, para entrar directamente a la etapa dos, el sueño ligero. El cuerpo humano, al ser forzado a entrar en sueño ligero sin la preparación del estado de somnolencia, consume más energía de la necesaria en la regulación de la respiración, ritmo cardiaco, y relajamiento motor, causando alucinaciones en la mayoría de los casos. Al requerir de más esfuerzo y energía para regular al cuerpo por saltarse una etapa, y tomando en cuenta la lectura de husos del sueño que nuestro cerebro marca como experiencia previa para despertar, el cuerpo humano termina saltándose la fase tres, el sueño profundo, el sueño que es el reparador, el que es la fase reconstructiva del sueño, los veinte minutos más importante del sueño y que son más efectivos que el resto de las ocho horas que normalmente duerme un humano, y pasa directamente a la fase cuatro, la fase REM, en que el cerebro está más activo en un chequeo general previo a despertar. Básicamente, despertar de la canción de sueño de un Jigglypuff, equivale a despertar de golpe en la noche por un estornudo de tu compañero de cuarto, no descansamos absolutamente nada –se quejó Zawako.
-¿Quieres dejar lo del estornudo por favor? Creo que me duele la cabeza –se quejó Yuuji, haciéndose lo que al parecer era una tercera taza de café, y con Torchic dormido sobre su plato de comida por la falta de sueño-. Pero es extraño, despertamos de tan buen humor… además de que en las caricaturas después de que un Jigglypuff te pintarrajea la cara porque te quedas dormido en medio de su canción, todos parecen estar de muy buen humor –se quejó Yuuji.
-Son caricaturas, no se apegan a la realidad –se molestó Zawako, realizando sus anotaciones en la página de la Pokédex de Jigglypuff, más como si estuviera escribiendo una muy mala reseña por el coraje, que por requerir actualizar la página en sí-. Si un Jigglypuff tuviera el potencial de forzar al sueño reparador, todo mundo tendría uno, se acabaría la dependencia farmacéutica a las medicinas para el sueño, y no beberíamos la cantidad de café que bebemos. El usar a los Jigglypuff para tratar los trastornos de sueño equivale a usar aires acondicionados para intentar frenar el calentamiento global, es inverosímil –se quejó ella.
-Oye… de niño ese era mi plan para frenar el calentamiento global… junto a acabar con las sequias usando a los Pokémon… -se quejó Yuuji, Zawako solo lo miró con descontento-. ¿No es un buen plan? –preguntó.
-Limítate a las estrategias de batalla mejor. ¿De dónde crees que consiguen los Pokémon de Agua el líquido para sus ataques? ¿De generación espontánea? –se quejó Zawako, que entonces comenzó a frotarse la frente- Lo lamento… no quiero que nuestro último desayuno juntos en quien sabe cuánto tiempo termine en tan mala nota. Pero dormir mis 8 horas no significan nada si no se tiene un sueño reparador, y eso me pone de mal humor… -se quejó ella.
-Yo solo espero no quedarme dormido otra vez a lomos de Aerodactyl… -se fastidió Yuuji, sacando su mapa, ante lo cual Zawako reaccionó con sorpresa-. Llevo un arnés, si me caigo de mi montura quedo colgado con un horrible dolor de espalda por el tirón, y solo me ha pasado dos veces –se defendió Yuuji.
-¡Son dos veces más de las que debería pasarte! –se fastidió Zawako- ¿Cómo es que llegaste tú solo de Hoenn a Kanto? Dime que al menos tienes un plan para llegar a Ciudad Azulona a tiempo –pidió Zawako preocupada.
-Tranquila, aún sin ir a lomos de un Aerodactyl tengo el tiempo suficiente, mira –le mostró Yuuji el mapa de la región en su celular, y Zawako prestó atención-. Esta vez tomaré la Ruta 18 por el oeste de Ciudad Fucsia, y subiré por el Puente Ciclista de la Ruta 17, hay varias paradas de descanso, y es un recorrido de una semana. Después tomaré la bifurcación por la Ruta 16 y listo, estaré en Ciudad Azulona para mi batalla de gimnasio, misma que ya agendé para dentro de semana y media en caso de que tenga algún retraso –le mostró Yuuji a Zawako en su celular.
-Bajo el supuesto de que vences a Leaf al primer intento, eso te deja con solamente dos semanas para llegar a la inscripción para la Liga Índigo en la Meseta Añil –se preocupó Zawako, buscando la información sobre la Liga Índigo en su celular-. Cada año se aceptan entre 250 y 300 participantes para el torneo, entre los cuales 50 puestos están separados para retadores veteranos, ellos quienes compitieron antes y no lograron calificar compiten en un torneo aparte para calificarse en uno de estos 50 puestos. Tú no eres un entrenador veterano en la Liga Índigo, así que solo te corresponde uno de los 250 puestos disponibles, y en estos momentos… solo quedan 16 plazas –le explicó Zawako, lo que en ese momento preocupó a Yuuji, mientras Zawako continuaba buscando a los entrenadores con más medallas aun no inscritos-. Corres con la ventaja de que actualmente al menos no hay entrenadores con 8 medallas que no hayan sido inscritos, pero si hay al menos unos 38 entrenadores con 7 medallas además de ti, lo que significa que, el gimnasio de Leaf va a estar abarrotado por estas fechas. ¿Seguro de que tienes tiempo suficien…? –intentó preguntar Zawako, cuando notó a Yuuji tomándose su café de un solo intento, sin importarle que este estuviera aún caliente, y después sacando su celular para pagar su cuenta- ¿Yuuji? –preguntó Zawako curiosa.
-¡No sabía que había cupo limitado! ¡De nada me va a servir obtener la octava medalla si no alcanzo cupo! ¡Torchic despierta! –recriminó Yuuji, asustando a Torchic, quien graznó sobresaltado por la sorpresa, y atacó a Yuuji con su ataque de brazas, preocupando a Zawako que se puso de pie con una servilleta para limpiarle el rostro- ¡Debo irme ya! –se preocupó él.
-¡Quieto allí! ¡Primero te limpio el rostro! –reprendió Zawako, limpiando el rostro lleno de hollín de Yuuji- No te lo mencionaba para asustarte, sino para que no te confíes. Ya sé cómo eres, te dejas llevar y a la larga se te olvidan tus objetivos, concéntrate como lo hiciste para el reto de gimnasio doble, y nos veremos en la Conferencia Plateada para tu competencia –lo tranquilizó Zawako, guardando su pañuelo en su bata, y sirviendo como un calmante para Yuuji que de la nada, y por sus emociones siempre explosivas, terminaba cometiendo errores que, de pensar bien las cosas, podría evitarse-. Ya demostraste que tienes la capacidad, ahora solo debes demostrar que tienes la mentalidad para hacerlo. Cree un poco en ti mismo –agregó sonriente.
-¿No te mordiste la lengua? Eso es lo que siempre te estoy diciendo yo a ti –la miró Yuuji a manera de burla, Zawako hizo una mueca, dándose cuenta de que era verdad-. Lo tomaré con calma entonces. Aunque, no es por presionar, pero me serviría de mucho otra actualización de esta cosa. Quien sabe, tal vez me saque otra estrategia tipo Beedrill con Enfado –sonrió Yuuji mientras apuntaba a su Pokédex.
-Gracias por poner la presión de mi lado de la cancha. La competencia de la Liga Pokémon es en menos de un mes, y debo publicar la información actualizada de la Pokédex antes para que se publique la actualización del reglamento con tiempo suficiente –se quejó Zawako, Yuuji no pudo evitar sentirse un poco regañado-. No me culpes si después de la actualización del reglamento sales perjudicado –se burló ella.
-¿Bromeas? Te diré un pequeño secreto, salgo con la chica que actualiza la Pokédex. Así que tengo una ventaja competitiva por sobre los demás –bromeó Yuuji, y Zawako entró de lleno en el juego.
-Oh, de manera que solo la usas por esta ventaja competitiva. Pobre chica, siento tanta pena por ella, que poca vergüenza tienes –se burló ella, Espeon, aun intentando conciliar el sueño, refunfuñó en el idioma Pokémon alguna barbaridad que molestó a Zawako, pero ella prefirió seguir con el juego.
-¿Vergüenza yo? Tú sales con un príncipe criminal buscado en al menos dos regiones, y yo soy el malo –se burló Yuuji, aunque esta vez Zawako no le siguió el juego, y en su lugar le estiró la oreja-. Aw, aw, oye que eso es violencia domestica –se quejó Yuuji.
-Mire señor príncipe del crimen buscado en dos regiones, yo era una niña decente, tímida, y de buenos modales, encasillarme en, "la novia del príncipe criminal", me resulta ofensivo –se quejó ella.
-Énfasis en "era" –se burló Yuuji, por lo que Zawako tiró de su oreja con más fuerza-. Ouch, ouch, eres… sigues siendo, trátame con amor –se quejó Yuuji, Zawako suspiró, se apenó un poco, y le dio un beso gentil, aunque muy rápido por estar en público-. ¿Otro? –se burló él.
-Se te va el Aerodactyl –respondió Zawako de forma cortante, por lo que Yuuji, ya acostumbrado a sus cambios de ánimo, aceptó aquello y se retiró tras levantar a su Torchic. Zawako lo vio salir del Centro Pokémon, llamar a su Aerodactyl, y emprender el vuelo. Al poco tiempo de que aquello pasó, se viró, y se sorprendió de escuchar la risa burlona de una conocida de ella.
-Oh cielos, eso fue demasiado meloso –se trataba de Christie, quien al parecer había estado espiando a Zawako desde unas cuantas mesas detrás de la suya, y se había parado para burlarse cuando Yuuji por fin se fue. Zawako reaccionó apenada tras verla abanicándose como si intentara bajarse la temperatura corporal, por lo que Zawako inmediatamente pensó que había sido demasiado expresiva y se apenó sobremanera-. Aunque, qué se podía esperar de la chica que se rehusó a besar a su novio en televisión nacional –continuó burlándose ella.
-¡Basta! ¡No fue meloso! ¡Fue lindo! –se apenó Zawako, mientras Christie se reía de Zawako sonoramente, y se sentaba en el asiento que antes ocupó Yuuji- ¿Cuándo llegaste? –preguntó Zawako curiosa e intentando cambiar el tema.
-Desde ayer, pero el verlos a ustedes dos siendo todo pasivo-amorosos, fue un deleite que tuve que seguir disfrutando desde la distancia –se burló Christie, mostrándole su celular, y todas las fotos que había tomado a escondidas de Zawako y de Yuuji mientras interactuaban como novios penosos que apenas habían comenzado a salir-. El tiempo que estuvieron separados no habrá sido mucho, pero la tensión es palpable. Esa tención de: "no puedo ser tan abierto contigo en estos momentos porque no quiero entrometerme en tus objetivos actuales, pero secretamente me muero de ganas de pasar tiempo a solas contigo" es tan gratificante de ver –continuó con sus burlas.
-Eres una acosadora… -insultó Zawako tras perder la paciencia, lo que molestó a Christie hasta el punto de que una vena se le había saltado en la frente-. Y no es tensión pasivo-amorosa… es respeto por la situación actual de cada uno… no quiero distraerlo en su objetivo, y él no quiere distraerme del mío –se excusó Zawako, mientras Christie se deleitaba en el bailoteo que ella hacía, inadvertidamente, son sus brazos. Christie y Espeon tan solo intercambiaron miradas burlonas-. ¿Qué va con esa mirada de ustedes dos? Es más… ¿por qué diantres me estoy dando cuenta de que Christie es un Espeon en forma humana? –dedujo Zawako.
-Oh, de modo que Eevoli y yo pensamos igual. Debe ser todo un deleite el ver a tu ama siendo todo un manojo de nervios –comentó Christie, Espeon le respondió en el lenguaje Pokémon, fastidiando con el comentario a Zawako. Christie no entendía Pokémon, pero al parecer era lo suficientemente empática para comprender un poco del lenguaje corporal de Espeon-. Tienes razón, yo también me molestaría si el estado natural anímico de Zawako fuera siempre el de un Wimpod –le respondió.
-¡Que no soy un Wimpod! Más importante, ¿cómo adivinaste lo que Eevoli dijo? –se fastidió Zawako, Christie y Espeon intercambiaron miradas, y chocaron mano con pata- Conspiración es lo que es. Al menos Amonite me comprende –se defendió Zawako, levando a Omanyte y abrazándole la concha, aunque Omanyte seguía estirando sus tentáculos queriendo seguir manchando su hoja con jugo de naranja.
-Sobrevivirás, eres mucho más fuerte que el día en que nos conocimos después de todo –aceptó Christie, y Zawako sintió un cálido sentimiento en su pecho, mientras asentía-. Pero dejando eso de lado, lamento si tardé más de la cuenta en regresar, pero oficialmente mi gimnasio ya está cerrado. Matemáticamente hablando, ya todos los retadores con posibilidades de participar en la competencia de la Liga Índigo de este año han obtenido mi medalla. Priam ha cerrado convocatorias también, solo los gimnasios de Ryuki y de Leaf continúan abiertos en estos momentos, y el de Ryuki solo lo estará por una semana más –le aseguró Christie.
-Ya decía yo que el número de entrenadores en el Centro Pokémon de Ciudad Fucsia era exageradamente alto últimamente, aunque no me había estado hospedando en el Centro Pokémon –le explicó Zawako, Christie sonrió de oreja a oreja nuevamente, apenando a Zawako-. Yuuji… prefirió no toparse con Jacxon en el edificio de Control de la Zona Safari… dijo algo sobre ahorrarse un sermón –aceptó ella.
-Excusas, excusas, no las necesito, me basta y sobra con verte a la cara para saber que querías que estos preciados momentos fueran solo para los dos, no por nada me mantuve a raya por todo un día, aunque el resultado final es algo, insípido –resumió Christie, apenando a Zawako aún más-. Pero tengo mis esperanzas puestas en la próxima reunión, y esta vez no me la voy a perder. Acéptalo Zawako, con mi gimnasio cerrado, tienes toda mi atención. Amenos que no la requieras, y por cierto… ¿qué hace la Bióloga Pokémon con una especie resucitada in vitro en un laboratorio? –preguntó Christie apuntando a Omanyte.
-¿Amonite? Es artista, está pasando por su etapa abstracta –le explicó Zawako, Omanyte entonces tomó su servilleta, y estiró la misma frente a Christie, quien inspeccionó los garabatos de Omanyte-. Por favor no hieras sus sentimientos… es sensible… -pidió Zawako.
-¿A quién se parecerá? –se burló Christie- En todo caso, es un buen esfuerzo. Un poco más de geometría te vendría bien, y variedad de colores, limitarte solo al naranja no ayuda. Prueba el morado de mi rímel –ofreció Christie, Omanyte se emocionó, y comenzó a garabatear su servilleta con el rímel de Christie unos instantes, y tras terminar, le mostró su nuevo garabato-. Sublime –aplaudió Christie.
-Espera, ¿qué? No lo entiendo –se quejó Zawako, tomando la servilleta de Omanyte y mirando las manchas en la misma-. Son solo salpicaduras de jugo de naranja y rímel morado al azar. ¿Qué tiene de artístico esto? –preguntó ella.
-Lo que le hagas a la gente pensar. Vivimos en los tiempos de la expresión artística sobrevalorada. Créeme, podría vender esta servilleta a precio de pepita con el convencimiento correcto, tal vez lo haga. Pero, mientras yo hago negocios con Omanyte –prosiguió Christie, guardando la servilleta en su bolso-. Tú tienes tareas pendientes, y si queremos quedar bien con el Profesor Oak, y pasar a la fase dos de tu viaje Pokémon, lo mejor es apresurar el paso. ¿Qué avance tienes en lo de los Mewtwo? –preguntó ella, y Zawako comenzó a ponerla a corriente.
Cielos de la Ruta 18.
-¡A este ritmo, llegaremos a Ciudad Azulona en tiempo record, Torchic! –sonrió Yuuji sobre lomos de su Aerodactyl, disfrutando ya de un mejor manejo de su Pokémontura. Torchic por otra parte, no disfrutaba al mismo nivel de Yuuji, ya que su reducido tamaño siempre terminaba con potentes ráfagas de viento erizándole las plumas, y por más protegido que se encontrara dentro de la chamarra rompe vientos de Yuuji, misma que solo usaba cuando volaban sobre Aerodactyl, Torchic permanecía la mayor parte del tiempo con los ojos cerrados- ¡Te entiendo un poco amigo, el viento también me nubla la vista a veces, pero ya estoy un poco acostumbrado! ¿¡Necesitas de un descanso!? –preguntó Yuuji, Torchic graznó, más como una súplica que como una afirmación- ¡Está bien, qué carácter! ¡Aerodactyl, busca un lugar para aterrizar! –ordenó Yuuji, y así lo hizo Aerodactyl, buscando alguna apertura entre los árboles que sobrevolaban, encontrando un claro en los mismos, en lo profundo del bosque, y aterrizando frente a una especie de mansión tradicional, con una arquitectura muy diferente de la del resto de Kanto, más parecida a una mansión que podría pasar por un punto turístico muy importante de Johto- Vaya, ¿qué es este lugar? –se preguntó Yuuji a momento de bajar de Aerodactyl, y una vez en suelo firme, Torchic saltó fuera del rompe vientos de Yuuji, mismo que él procedió a quitarse y a guardar dentro de su mochila, antes de recibir una mordida por parte de Aerodactyl, que exigía con mordidas de advertencia a Yuuji el ser alimentado- ¡Ya voy, ya voy! Tienes que aprender a no ser tan exigente de la comida, tengo que pagar estos filetes sintéticos en cada Centro Pokémon a donde llego, y no son nada baratos. Así que te recomiendo ser menos exigente –se fastidió Yuuji, pero lanzó el filete al aire de todas formas, por lo que Aerodactyl comió.
-¿Quién está allí? –escuchó Yuuji, y acto seguido, tras virarse en la dirección en la que había escuchado la voz femenina, tuvo que evadir un objeto filoso y negro que voló muy cerca de su rostro, otro de esos objetos cayó a pies de Torchic, quien se desmayó del susto cuando este quedó encajado en el pasto cerca de donde él pastaba.
-¡Oiga! ¡Eso fue peligroso! –recriminó Yuuji a la persona que lo había atacado, quien se encontraba a las puertas de la mansión. El Aerodactyl de Yuuji entonces sintió la agresión de la chica, y se abalanzó en contra de ella, rugiendo con fuerza- ¡Aerodactyl, no! –recriminó Yuuji, cuando Aerodactyl derribó a la mujer en una especie de traje de ninja negro y bufanda morado oscuro, y cuyo rostro estaba parcialmente cubierto por un pañuelo del mismo color hasta llegar a sus ojos. La chica de cabellera morada atada en una coleta crespa, sin embargo, se las arregló para atar el hocico de Aerodactyl con una cuerda que llevaba, y tirar de la misma para mantener su hocico a suelo- ¡Oiga! ¡Lo lástima! –se preocupó Yuuji.
-¿Quién eres? –insistió la chica, saltando en dirección al desmayado de Torchic, levantándolo, y tomándolo de rehén, mientras colocaba una daga negra, que Yuuji reconoció como un kunai, cerca del rostro desmayado de Torchic. Yuuji entonces notó que los objetos que la chica le había lanzado eran precisamente kunais- Habla o lo hago brocheta –insistió ella.
-Por más sabroso que eso suene, voy a tener que pedirle que libere a mi brocheta, antes de que me enoje realmente. ¡Aerodactyl, Triturar! –ordenó Yuuji, Aerodactyl obedeció y, con algo de esfuerzo, logró romper las cuerdas de su hocico, y rugir con fuerza.
-¿Eres del Equipo Rocket niño? ¿Es por eso que viajas con un par de Pokémon raros? –se quejó la mujer, subiendo la guardia, y continuando con su amenaza de acabar con Torchic si Yuuji se aproximaba demasiado.
-Tienes la idea completamente opuesta. No trabajo para el Equipo Rocket –se molestó aún más Yuuji, un coraje interno creciendo en él por la mención del Equipo Rocket. Sin embargo, logró tranquilizarse-. Soy entrenador de la Región Hoenn, por eso tengo un Torchic con un permiso especial, está amarrado a su pata derecha, y tengo un Aerodactyl porque soy un Guardia Pokémon. Guardia Pokémon Yuuji de la Brigada Aérea, número de identificación BA-227 –reveló Yuuji su Pokédex, en cuya pantalla se mostró su identificación-. ¿Ya me devuelves a mi Pokémon? Aquí el único que tiene derecho a verlo como comida potencial soy yo –se quejó Yuuji, Torchic solo lo miró con desprecio y una vena saltada en su cabeza.
-Si no estás con el Equipo Rocket, ¿qué haces aquí, Guardia Pokémon? –se fastidió la mujer, aunque pronto se dio cuenta de que su rehén ya no tenía miedo a ser empalado, y solo intercambiaba miradas de desprecio a con su entrenador- Esta área es propiedad privada –insistió ella, pero liberó a Torchic cuando notó que ni Yuuji ni él le estaban prestando la suficiente atención.
-No es mi culpa que te veas sabroso –enunció Yuuji poniéndose de cuclillas, Torchic saltó y comenzó a darle de picotazos-. ¡Ouch! ¡Oye! ¡Ya basta! –se lo quitó de encima Yuuji, la mujer vestida de ninja los miró a ambos con preocupación- Me disculpo por entrar en propiedad privada, pero buscábamos un lugar para descansar un poco. Pensábamos que esta mansión estaba abandonada –se defendió Yuuji.
-Está abandonada, pero sigue siendo propiedad privada. Ahora largo –amenazó la chica, molestando a Yuuji nuevamente, quien se viró y comenzó a buscar su rompe vientos en su mochila, pese a las quejas de Torchic por saber que volvían a emprender el vuelo.
-Ya la oíste, estamos en propiedad privada, y no voy a meterme en problemas con tan poco tiempo previo a la competencia de la Liga Pokémon –declaró Yuuji abriendo su chamarra. Torchic con tristeza entró dentro de la misma, sabiendo que sus ojos se iban a volver a lastimar. Yuuji estuvo por subir sobre su Aerodactyl, cuando prefirió salir de dudas-. No estoy con el Equipo Rocket, pero sea lo que sea que te hicieron, ya puedes dejarlo pasar. El Equipo Rocket ya no existe –le explicó Yuuji.
-Como si eso fuera posible… -respondió la chica, entrando en la mansión e ignorando a Yuuji, quien se fastidió y volvió a subir a lomos de su Aerodactyl, preparándose para continuar con su viaje, cuando escuchó el grito de la chica desde los interiores de la mansión, seguido de una explosión-. ¡Aaaaah! –resonó su grito.
-¡Oye! –se espantó Yuuji, corriendo en dirección a la mansión, entrando en la misma, y encontrando a la joven en el suelo de rodillas, con electricidad estática rodeándola- ¿Estás bien? –preguntó Yuuji, notando al Pokémon responsable del ataque, un Voltorb que aun soltaba chispas por el coraje- Atrás, yo me encargo –enunció Yuuji, tomando su Nido Bola, y liberando a su Ivysaur-. ¡Ivysaur, Hojas Navaja! –ordenó, Ivysaur obedeció, y el ataque debilitó a Voltorb, que huyó rodando dentro de la mansión- ¿Estás bien? –preguntó Yuuji.
-¡Estoy bien! –lo empujó a un lado la chica cuando Yuuji intentó ayudarla a pararse- No necesito de tu ayuda. Soy un ninja y puedo cuidarme so… -intentó decir mientras se alejaba de Yuuji, solo para terminar estampándose de cara contra una especie de pared-. ¿Qué diantres…? –se quejó frotándose la nariz.
-¿Un ninja? ¿Enserio? –agregó Yuuji con incredulidad, pero se acercó al lugar donde la chica se había estrellado, y tocó la pared invisible- Pantalla de Luz… espera allí. ¡Raichu, Demolición! –liberó Yuuji a su Raichu que, tras materializarse, obedeció e impactó la Pantalla de Luz con un ataque de tipo Lucha, destrozando la misma, y forzando a un Mr. Mime a salir de su escondite detrás de una pared falsa de madera, y correr a lo profundo de la mansión-. Los Voltorb y los Mr. Mime no son Pokémon silvestres en esta ruta. ¿Qué hacen aquí? –se preguntó Yuuji.
-No son Pokémon silvestres, ese Voltorb estaba oculto debajo del suelo y salió para electrocutarme en cuanto pisé la duela –apuntó la chica al agujero en la duela-. Y ese Mr. Mime estaba oculto detrás de una pared falsa de madera. Como ninja que soy no debí haber caído en trampas tan baratas, pero no pensé que Koga mantendría protecciones en este lugar –se dijo a sí misma la última parte, pero Yuuji logró escucharla.
-¿Koga? ¿Cómo el miembro del Alto Mando? –preguntó Yuuji, mirando a la chica fijamente- Antes mencionaste al Equipo Rocket, entonces lo sabes –dedujo Yuuji, ganándose la atención de la chica-. ¿De qué lado estás? –preguntó Yuuji preparando su Súper Bola.
-Entonces tú también lo sabes. Deberías ser más cuidadoso niño. El Equipo Rocket tiene oídos incluso en los lugares más insospechados –admitió la mujer, Yuuji mantuvo la guardia en alto-. Para tu fortuna, no estoy con ellos, sino en contra de ellos. Mi nombre es Janine, Líder de Gimnasio de la Región Johto –se quitó la máscara la chica para mostrar su rostro, y entonces le enseñó su identificación para demostrar su identidad-. Y sé perfectamente quien eres, Yuuji de Ciudad Lavacalda, y sé quien es tu madre. Ambos fuimos malditos con familiares asociados a organizaciones criminales. Tu madre y tu padre líderes del Equipo Magma, y mi padre siendo Koga del Alto Mando y un Administrador Rocket. Confiaré en que esta información te haga bajar la guardia frente a mí –admitió ella.
-Eso suena a algo que diría un villano para engañarme –admitió Yuuji, Janine sonrió, y preparó una Pokébola-. No será necesario. El Equipo Rocket ya no existe, ni tú ni yo tenemos nada por lo que luchar –admitió Yuuji.
-El Equipo Rocket no se ha extinto –refutó Janine, Yuuji se cruzó de brazos sin creerle-. Aunque he de admitir que, todo eso que ocurrió aquí en Kanto, hace relativamente inviable el que las operaciones del Equipo Rocket continúen en Kanto. Ellos posarán sus esfuerzos en la filial, en Johto. Y si quiero enfrentarlos, necesito el tesoro de mi familia para obtener una ventaja definitiva en contra de la nueva líder. Puedes acompañarme si quieres, yo no tengo un Pokémon con Demolición, me los deportaron a todos menos a mi Weepinbell –admitió Janine, liberando a su Weepinbell de su Pokébola, este hizo algunos movimientos extravagantes con sus hojas, como imitando movimientos ninja.
-Extraña manera de pedirle a un completo extraño ayuda. ¿Por qué habría de ayudarte? –preguntó Yuuji, Janine sonrió, tomó su celular, y comenzó a buscar en este, Yuuji alzó una ceja, pero pronto escuchó la Pokémontura de su Aerodactyl, aún afuera de la mansión por no caber por la puerta, dando pitidos de alerta.
-Dijiste que eres un Guardia Pokémon, y hasta me diste tu número de identificación. Así que puedo usar la App de los Guardias Pokémon para contratarte para una misión –se burló Janine, Yuuji se fastidió, caminó hasta Aerodactyl, y tomó la tableta de la Pokémontura, comenzando a leer la misión en su tablero de misiones.
-Escoltar a la cliente Janine alrededor de la Mansión del Clan Alma en la Ruta 18 –leyó Yuuji, y Janine asintió-. Bien… espero que esto no me retrase mucho. Regresen, Aerodactyl y Ivysaur, Raichu, tú te quedas por posibles Pantallas de Luz –pidió Yuuji, Raichu asintió, y Torchic salió de la chamarra de Yuuji nuevamente-. Así que, supongo que eres mi nueva clienta. ¿Para qué soy bueno? –se quejó él.
-Suficiente con esa actitud. Voltorb y Mr. Mime son solo el inicio. Si bien caí en estas trampas fue solamente porque no pensé que mi padre fuera a poner protecciones en nuestro hogar original, ahora que estoy en alerta puedo ver que hay más trampas en esta mansión tan solo en este cuarto, y habrán más seguramente esperando mientras más cerca estemos de mi objetivo, así que quédate cerca –pidió Janine, comenzando nuevamente su camino por la mansión.
-No entiendo la necesidad de poner trampas en un lugar abandonado. No hay nada aquí –se fastidió Yuuji, pero al llegar a la siguiente habitación, Janine se detuvo frente a una pintura de Koga. A su izquierda estaba una mujer sosteniendo en brazos a un bebé, pero el rostro de la mujer había sido arrancado de la pintura-. ¿Vándalos? –preguntó Yuuji.
-No, mi padre fue quien rompió esta pintura y la dejó abandonada, junto con todo vestigio de mi madre, y lo que representaba. Es por eso que sé que no tuvo el valor de llevarse consigo aquel tesoro de la familia de mi madre –admitió Janine, y continuó guiando a Yuuji, tirando de él en algunas ocasiones cuando pisaba secciones en la duela con pisos falsos, impidiendo que más trampas se activaran-. Este lugar lleva más de 30 años abandonado, pero las trampas no son para proteger el lugar de que alguien robe las pertenencias de mi madre, que son lo único que dejamos cuando nos mudamos de aquí, sino para proteger el tesoro del Clan Diamante, que mi padre juró proteger el día que desposó a mi madre. Aún si mi padre quiere borrar todo rastro de mi madre de su vida, su deuda de honor le impedía dejar esta mansión desprotegida. Por eso las trampas –le explicó ella, levantando la curiosidad de Yuuji.
-¿Tesoro de la familia de tu madre? ¿Clan Diamante? –preguntó Yuuji, y Janine asintió, pero empujo a Yuuji a un lado momentos antes de que un Pokémon de tipo insecto, un Pinsir, cayera del techo, donde se había estado camuflando al ser del mismo color que la madera en el techo- ¿Un Pinsir aquí? –se sobresaltó Yuuji y preparó su Súper Bola.
-Entrenado por mi padre seguramente, yo me encargo. ¡Weepinbell! ¡Somnífero! –ordenó Janine, su Weepinbell obedeció, y el Pinsir comenzó a quedarse dormido, solo que antes de hacerlo extrajo una baya Chesto y la comió, evitando el caer dormido.
-¿Pueden usar utensilios sin un entrenador? –se sorprendió Yuuji, cuando la duela de madera comenzó a temblar detrás de él, producto de un segundo Pinsir, a quien se le unió un tercero, después un cuarto, y más y más Pinsir comenzaron a caer alrededor de ellos- ¿A todos estos los entrenó tu padre? –preguntó Yuuji.
-Ahora ya entiendes por qué contraté tus servicios. Mi Weepinbell es fuerte, pero ellos siguen siendo tipo Bicho –admitió Janine, Yuuji asintió, y preparó su Súper Bola y su Safari Bola para enfrentar a los Pinsir.
-¡Arcanine! ¡Aerodactyl! –llamó Yuuji, y ambos Pokémon se hicieron presentes- ¡Arcanine, Lanzallamas! ¡Aerodactyl, Caída Libre! ¡Raichu, Tacleada de Voltios! –dio sus órdenes Yuuji, y los Pinsir comenzaron a defenderse.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini. Campamento provisional de la Zona Safari.
-¡Mizuki! –un Lapras llegaba a orillas de los campamentos del Valle de los Dratini, sobre su concha iban Zawako y Christie, ambas vistiendo trajes de buzo con Zawako vistiendo su bata de laboratorio sobre el mismo. Omanyte iba sobre la cabeza de Lapras acariciándole el cuerno, ante las quejas de Lapras que había tenido que soportar sus tentáculos todo el camino.
-¡Hola Zawako! –celebró Mizuki la llegada de Zawako, y se acercó a los atracaderos provisionales, donde un grupo de brigadistas ayudó a Zawako a bajar, e hicieron lo mismo con Christie- ¿Ella es…? –preguntó Mizuki.
-Agatha Christie Tercera, Líder de Gimnasio de Ciudad Lavanda, pero pueden llamarme Christie, mi abuela es la Agatha más famosa, y mi madre la escritora de novelas de detective que usa ambos nombres, así que yo me llamo a mí misma Christie a secas –se presentó Christie, Zawako sudó frio por la soberbia introducción.
-Lo siento, Mizuki. Ya que no soy muy buena entrenadora, y ni Yuuji ni Ryuki pueden venir conmigo, Christie insistió en que requería protección. Ella es usuaria del Tipo Fantasma, lo cual nos podría dar una ventaja contra los Mewtwo si las cosas se ponen feas –explicó Zawako apenada.
-Sería buena idea si los Pokémon ajenos al área no estuvieran prohibidos en la Zona Safari –reprendió Mizuki-. Zawako, tú sabes eso. No puedes siquiera entrar con tu Espeon a la Zona Safari –se molestó ella.
-Lo sé, lo sé, por eso tramité un permiso especial para el Gengar de Christie –le explicó Zawako-. Sé que está prohibido, pero incluso Jacxon está de acuerdo. Si encontramos y enfrentamos a un Mewtwo tenemos las de perder, y Christie como Líder de Gimnasio tiene la autoridad de tramitar un permiso especial. Yo me responsabilizo de Gengar… no puedo creer que dije eso… -comenzó a temblar Zawako recordando su pavor por los Pokémon Fantasma.
-Permíteme, Zawako –interrumpió Christie, extrayendo su Pokédex, y mostrando sus credenciales-. Actualmente, soy la principal inversora de Puente Silencio, y he sido capacitada en la reserva natural del mismo nombre sobre la forma correcta de mantener el equilibrio poblacional, manejo de residuos, y mantenimiento de un área natural protegida. Puedo asegurarle que mi Gengar solo saldrá de su Pokébola cuando sea estrictamente necesario –aseguró Christie, mientras Mizuki leía la documentación.
-Bueno… la reserva natural de Puente Silencio y la de la Zona Safari tienen administraciones muy distintas, pero… supongo que Zawako es la Bióloga en Jefe –declaró Mizuki, Christie apuntó a Zawako en señal de incredulidad.
-Oye, ya siento suficiente presión como para tenerte juzgándome a ti también –se fastidió Zawako, abrazando la concha de su Omanyte-. Todos son críticos –se fastidió ella, pero entonces recordó algo-. Ah, Jacxon mandó de regreso a Mewtwo-01. El pobre estaba algo débil por la falta de alimento, pero las Bayas Enigma rápidamente le ayudaron a recuperarse –le explicó Zawako mientras le entregaba la Safari Bola a Mizuki-. Tuve oportunidad de estudiarlo un poco más mientras se alimentaba y recuperaba sus fuerzas, y he llegado a la conclusión de que está listo para ayudarnos a encontrar el hábitat de los Mewtwo –explicó ella.
-Es bueno saber que Mewtwo-01 ya está listo para ser liberado, pero no creo que lo necesitemos para encontrar el hábitat de los Mewtwo -comunicó Mizuki, llamando la atención de Zawako-. Mientras no estuviste, Derek estuvo trabajando a marchas forzadas para recabar toda la información posible, y cuadrar un área de búsqueda para el hábitat de los Mewtwo. Derek piensa que logró cuadrar la posición de los Mewtwo, tan solo esperábamos a que tú y Ryuki regresaran para comenzar con la expedición. ¿Hay noticias de Ryuki? –preguntó Mizuki.
-Tiene la agenda totalmente llena. Me dio algunos consejos para resolver el conflicto entre los Mewtwo y los Dratini pero, dudo que vaya a tener oportunidad de acompañarnos –le comentó Zawako, preocupando a Mizuki-. ¿Estás segura de que Derek logró cuadrar la posición de los Mewtwo? –preguntó curiosa.
-Una vez que te fuiste, Derek comenzó con una rabieta sobre avanzar sin ti –comenzó Mizuki, pidiendo a Zawako y a Christie que la siguieran-. Lo ignoramos por supuesto, tú eres la Bióloga en Jefe asignada, y cuando Control le preguntó al Profesor Baoba, él reiteró que seguías a cargo. Derek se molestó, y amenazó con regresar a Control a primera hora de la mañana, pero llegada la hora, lo encontramos trabajando frenéticamente y siendo extrañamente cooperativo. No sabemos qué le pasa, pero no nos quejamos, está más tolerable. Pero no me creas a mí, velo por ti misma –invitó Mizuki a Zawako y a Christie a entrar dentro de una tienda, y tras hacerlo, encontraron a Derek corriendo de un lado de la tienda al otro con varias notas en sus brazos, y aparentemente trabajando frenéticamente en material muy importante-. Derek… -comenzó Mizuki, espantando a Derek, que lanzó sus papeles por los aires.
-¡Aaaaah! ¿¡Quién osa interrumpirme!? –se fastidió Derek mientras perseguía sus papeles, pero entonces notó a las recién llegadas, posando su atención en Zawako- ¡Zawako! ¡Por fin! –enunció Derek alegremente, corrió hasta Zawako, quien intentó esconderse detrás de Christie, pero no fue lo suficientemente rápida, por lo que Derek logró tomarla de la mano, y forzarla a sentarse frente a la mesa de trabajo- Que bueno que llegas, te haré un resumen. Los Mewtwo atacaron el campamento en tres ocasiones distintas, las primeras dos solo con la ayuda de un Mewtwo explorador, pero en la tercera ya fue con dos, fue difícil repelerlos, pero Mizuki se las arregló de alguna forma –explicaba Derek, mientras colocaba los papeles con los registros de los ataques, que registraban la hora, las medidas de los Mewtwo que llegaron, sus ataques, incluso diagramas de sus movimientos-. Los ataques fueron coordinados, y efectivos, al parecer tienen instintos artificiales muy bien desarrollados, se mueven como una unidad militar, con uno al frente usando ataques físicos, mientras el explorador principal usa ataques a distancia. Hasta ahora solo pensábamos que los Mewtwo eran especialistas en el Ataque Especial, pero al parecer en su sociedad actúan como una dupla, siendo el soporte un Atacante Físico –le explicó Derek.
-Justo como Mewtwo-01 dijo –susurró Zawako, pero rápidamente regresó en sí-. Quiero decir, en mis estudios del Mewtwo-01 ya había descubierto algo similar, pero no tenía pruebas. Según tengo entendido… por mis estudios… los Mewtwo Exploradores son los que tienen más Ataque Especial de la manada –explicó Zawako, Christie puso atención en las muecas de Derek, notando como le temblaba una ceja en señal de desprecio, pero se sorprendió de ver que actuaba de forma entusiasta de todas formas.
-Así es, pero como complemento, y basándonos en el tercer ataque, podemos concluir que, cuando el Mewtwo Explorador se ve sobrepasado, es auxiliado por un segundo Mewtwo con potencialidades ofensivas físicas que cubran las fallas del Mewtwo Explorador principal –le explicó Derek, confundiendo un poco a Zawako-. Es una forma eficiente de defender a la manada –explicaba Derek.
-Una forma eficiente tal vez, pero no natural –respondió Zawako, la ceja de Derek comenzó a temblarle en señal de molestia nuevamente, lo que Christie observó con detenimiento-. Sé que los Mewtwo son una especie pensante muy avanzada creada artificialmente, pero no creo que sean lo suficientemente inteligentes para diseñar una estrategia como esa. Lo que dices es más parecido a una estrategia militar prediseñada –declaró ella.
-Exacto… son Pokémon creados artificialmente… está en su ADN… -insistió Derek, y Zawako se tornó pensativa al respecto, mientras Derek sonreía falsamente-. No importa si no es natural, es su comportamiento programado, puede que en varias generaciones posteriores este comportamiento cambie, pero hoy esa es su actualidad, y debemos aceptarla como tal –insistió Derek, y Zawako, tras leer algunas de las anotaciones, comenzó a pensar que así era. Después de todo, las anotaciones que le compartía Derek eran muy convincentes-. En todo caso, tras los primeros dos ataques ya había trazado en el mapa una posible zona de búsqueda para el hábitat de los Mewtwo, pero no fue hasta el tercer ataque que lo descubrí. El segundo Mewtwo era más lento, tal vez porque no podía usar tan efectivamente sus poderes Psíquicos al ser un Atacante Físico, como sí lo hacía el Mewtwo explorador inicial. Así que, cuando emprendieron la retirada, tuve una idea un poco más clara de la ruta de escape. Guiándome por los lugares de inicio de los tres ataques, y las retiradas al termino de los mismos, puedo reducir la zona de búsqueda a esta área de aquí –marcó en el mapa Derek, aunque Zawako tenía sus dudas-. ¿Qué ocurre? –preguntó Derek.
-Lo que ocurre es que, aunque tu documentación parece precisa, pienso que debemos hacer más pruebas antes de tomarlo como un hecho –le explicó Zawako, molestando a Derek aún más-. Quiero decir, todo parece correcto en tus anotaciones, pero… no parece el comportamiento de un Pokémon silvestre, sino una estrategia militar de flaqueo, mira –le mostró Zawako a Derek en el mapa-. Según lo que me comentas de los tres ataques, primero atacaron por aquí, el segundo ataque fue por aquí, y el tercero por en medio de los dos. Es como si los Mewtwo intentaran confundirnos sobre la verdadera ubicación que deberíamos proteger. Atacan una vez, protegemos esa área, ellos atacan por otra área distinta y nos fuerzan a movilizarnos en esa dirección, solo para que ataquen por una tercera parte muy distinta, y así sucesivamente, asegurándose de que nunca estaremos verdaderamente preparados para sus ataques. Parece una estrategia militar más que natural, un animal silvestre delimita una zona, en la mayoría de los casos circular, con la finalidad de mantener a sus crías en el centro, así que… si los tres ataques vienen de diferentes partes, como si fueran los bordes de un círculo –comenzó Zawako, realizando un círculo en el mapa de Derek con un marcador-. Entonces… las madrigueras de los Mewtwo… o lo que usen para cuidar a sus crías, estarían varios kilómetros más al sur, como estaría la madriguera de cualquier otro Pokémon territorial –le explicó.
-Zawako… -comenzó Derek, preocupando a Zawako pues el tono de voz que utilizó parecía molesto, pero Derek logró tomar aire y tranquilizarse-. Estás pensando como una Bióloga Pokémon, y eso no es malo, es bueno, cuando nos referimos a patrones de comportamiento de animales silvestres, cosa que los Mewtwo no son –le explicó Derek, Zawako pensó al respecto, estaba utilizando todo lo que sabía de biología para intentar rastrear a un Pokémon silvestre, pero evidentemente los Mewtwo, aunque en libertad en esos momentos, habían sido criados en un laboratorio-. Si tomamos en consideración tu idea, requeriríamos de más ataques para marcar en el mapa una circunferencia más precisa, lo que pone en peligro a los campamentos. Es cuestión de tiempo para que los Mewtwo se sientan más amenazados de lo que ya están, y cuando eso pase, los ataques serán más agresivos, y vidas podrían comenzar a peligrar. Vidas que son tu responsabilidad –aseguró él.
-Zawako, te está manipulando –interrumpió Christie, molestando a Derek-. No soy Bióloga Pokémon, y no sé cuál de los dos tiene la idea más acertada. Pero sé cuándo una persona intenta manipular a otra utilizando la excusa de la jerarquía y su responsabilidad por sobre los demás. Intenta convencerte de acceder a lo que él cree bajo la excusa de que, si algo sale mal por no tomarlo en cuenta, todos sufrirán la consecuencia de tus decisiones. Pues adivina qué, señor científico, lo mismo aplica si lo escuchan a usted y todo sale horriblemente mal –se quejó Christie.
-Disculpe, ¿es parte del equipo de trabajo? Si no lo es no opine –se quejó Derek, Christie intentó quejarse, pero Zawako la detuvo.
-Christie, lo siento, pero tiene razón –comentó Zawako, intentando ser lo más diplomática posible, antes de volver a posar su atención en dirección a Derek-. Yo solo digo, señor Derek, que necesitamos más información. No estoy diciendo que usted esté mal. Solo me gustaría contar con más evidencia antes de comenzar una expedición sin fundamentos –aclaró.
-Lo entiendo, lo entiendo, y la verdad es que no me preocuparía tanto, de no ser porque la fecha de inicio de la Liga Índigo está muy próxima –manipuló nuevamente Derek, confundiendo a Zawako-. Oiga, mi hija va a competir. Quiero ir a verla, pero no podré si sigo atrapado aquí con usted –agregó Derek ya más molesto, lo que era una actitud más convincente para Zawako-. Si esperamos a que los Mewtwo continúen atacándonos únicamente para tener una idea más aproximada de la ubicación de su hábitat, podríamos pasar semanas, tal vez meses aquí, y yo quiero ver a mi hija competir, ¿no quiere ver usted al ridículo de su novio competir? –se fastidió Derek.
-Ya decía yo que había un motivo oculto para todo esto. Por allí hubiera empezado –dedujo Zawako, sorprendiendo a Christie. Zawako ya no era tan crédula-. Pero pese a eso, me temo que no podemos adelantar la excursión sin el cuidado debido. No a menos que tenga una evidencia convincente –insistió Zawako.
-La evidencia está por todas partes, son Pokémon creados genéticamente en un laboratorio, igual que su Omanyte –apuntó Derek, fastidiando a Omanyte que movió sus tentáculos mientras decía en el idioma Pokémon: "respétame hermano"-. Los Pokémon genéticamente creados se comportan como todo menos Pokémon silvestres. Se comportan exactamente de la forma en que han sido programados –insistía Derek, y al menos aquello último, era algo con lo que Zawako podía estar de acuerdo. Los Mewtwo eran Pokémon creados en un laboratorio, que se quedaron juntos por un deseo de supervivencia. Los Mewtwo además estaban buscando su lugar en el mundo, un hábitat al cual pertenecer, y al jamás haber existido antes en el entorno natural, probablemente no era sensato el pensar en ellos como cualquier otro Pokémon silvestre-. Yo he cumplido mi parte dándote toda la información que he recabado, pero tristemente tú eres la Bióloga en Jefe –se fastidió Derek, saliendo incluso de la tienda.
-No confío en ese sujeto en lo más mínimo –declaró Christie molesta, Mizuki sudó frio, aunque no podía culpar a Christie, Zawako por otro lado, estaba pensativa-. No vas a decirme que le crees todo eso de una hija compitiendo en la Liga Índigo, ¿o sí? Obviamente oculta algo más –aseguró Christie.
-¿Por qué todo mundo desconfía siempre de todo mundo? Derek ya dijo que es por su hija –agregó Zawako, mirando las notas de Derek-. Además… Derek se esforzó mucho en recabar esta información, más de lo que yo hago al menos… -admitió Zawako. Ante aquel comentario, Christie miró a Mizuki, quien sintió la mirada, parpadeó un par de veces, pero decidió salir de la tienda para dejar a Zawako sola con Christie.
-Zawako, no me parece correcto el que te sientas obligada a acceder a lo que ese tal Derek dice, solo porque él se esforzó –intercedió Christie, entendiendo perfectamente lo que Zawako estaba pensando en esos momentos-. Si tienes una ventaja, debes usarla, aún si significa descalificar el trabajo de alguien más. Quien sabe, tal vez si usas tu habilidad inclusive solo termines reiterando el esfuerzo de Derek –agregó Christie.
-Mewtwo no va a decirme dónde están los demás, me lo dejó muy en claro –comentó Zawako, y Christie la miró fijamente-. Él dijo: "pueden intentar seguirme, pero no garantizo su seguridad", cuando le pedí que nos guiara hasta donde estaban los demás de su especie. En todo el tiempo que llevaba platicando con Mewtwo, él comprendió que yo no era una amenaza, pero nunca dejó de ver a los demás, en especial a Derek, como amenazas. Mewtwo me dijo que "accedía" a que lo siguiéramos, porque sabía que podía escaparse, no porque quisiera ayudarnos –le explicó Zawako-. Además, tengo otro problema, si quiero acompañar a Yuuji en la Liga Índigo, y en sus viajes posteriores, necesito encontrar ese hábitat –aseguró.
-Y eso es precisamente lo que Derek quiere –aseguró Christie-. Zawako, sé que quieres ser profesional al mismo tiempo de que prefieres respetar el esfuerzo de Derek, y que sientes cierto grado de culpa porque piensas que tus habilidades son una ventaja injusta. Pero si puedes usarlas para estar segura… ¿no es mejor eso que arriesgarte a que te engañen? –preguntó Christie, y Zawako pensó al respecto- No quiero sonar como Derek, ni manipularte de forma alguna, yo te voy a apoyar elijas lo que elijas. Pero sí pienso que, si tienes una habilidad, debes usarla para estar segura, muchos confían en ti –finalizó, y Zawako meditó al respecto.
Ruta 18. Mansión del Clan Alma.
-¡Arcanine! ¡Lanzallamas! –ordenó Yuuji, y con el potente ataque de Fuego, el último de los Pinsir quedó derrotado, permitiendo al agotado de Arcanine descansar. Aerodactyl y Raichu estaban igualmente cansados por el esfuerzo, y a la defensiva, pero ya todo estaba bajo control.
-¡Carga Tóxica Weepinbell! –ordenó Janine, su Weepinbell obedeció, y atacó a un Pinsir ya envenenado, noqueándolo, junto a varios otros Pinsir ya derrotados- Eres bueno… los Pinsir de mi padre no son exactamente fáciles de derrotar –aseguró Janine.
-¿¡Por qué tu padre dejó abandonados por más de 30 años a un grupo de Pokémon como este!? ¡Eso me parece inmensamente irresponsable de su parte! –se fastidió Yuuji, Janine se sorprendió por su molestia.
-Los Pokémon ninja tienen una misión y deben cumplirla, este es el hogar de estos Pinsir, y los Voltorb y Mr. Mime son sus amigos –continuó Janine, llamando de regreso a su Weepinbell-. Así será hasta que aquello que protegen deje esta mansión. Una vez que tomemos lo que buscamos, ellos volverán a la naturaleza –le explicó.
-¡Ni Voltorb, ni Mr. Mime, ni Pinsir, son Pokémon que pertenezcan al hábitat de la Ruta 18! –apuntó Yuuji en su Pokédex, preocupando a Janine- ¡Esto es introducción de especies! ¡Es un crimen! –insistió él.
-Mi padre es un criminal, ¿qué esperabas? –se defendió Janine, Yuuji solo bajó la cabeza en señal de molestia- Andando, según recuerdo estos fueron los últimos Pokémon de mi padre. Ya no debemos encontrar resistencia. Una vez encontremos la Púa Tóxica, puedes llamar a los Guardias Pokémon y pedirles que lleven a estos Pinsir, Voltorb, y Mr. Mime, a sus respectivos hábitats –declaró ella.
-¡Es precisamente lo que voy a hacer! –se quejó Yuuji, y entonces se deprimió- De no ser por Zawako, yo no sabría siquiera todas estas cosas… ahora estoy preocupado por lo insensible de los entrenadores que liberan sin escrúpulos a sus Pokémon en áreas en las que no deberían hacerlo –se deprimió Yuuji, Janine sudó frio, pero comenzó a adelantarse-. ¿Qué es una Púa Tóxica de todas formas? –preguntó.
-Es parte de un Pokémon que existió hace muchos años al que llamaban el Demonio del Mar, en la Región Hisui, ahora llamada la Región Sinnoh, y que se extinguió hace algunos años de los océanos tanto de Sinnoh, como de Johto, debido a una enfermedad que arrasó con la población –le explicó ella, y Yuuji alzó una ceja en señal de curiosidad-. O al menos esa es la versión que es mayormente conocida, la realidad es que mi familia, el Clan Alma, es responsable de la extinción de ese Pokémon –le explicó ella.
-Tu familia es la responsable de la extinción de toda una especie, ¿cómo es eso? –preguntó Yuuji, Janine asintió en ese momento-. ¿Y por qué es esta Púa Tóxica tan importante de todas formas? –continuó con sus preguntas.
-Es la única forma de resucitar a la especie –le respondió Janine, y Yuuji, tras haber pasado tanto tiempo con Zawako, comenzó a pensar en todo lo que podría salir mal-. Mi familia, el Clan Alma, es producto de la unión de dos ramas ninja muy antiguas de dos clanes distintos, el Clan Mahogany de la Región Johto, y el Clan Diamante de la región Sinnoh. Yo nací en Kanto, pero eso es indistinto. Solo digamos que en Sinnoh proliferaba la especie, es de allí de donde la especie se originó en primer lugar, en Johto sin embargo, la especie evolucionó a los Qwilfish que hoy proliferan en sus mares… probablemente como un mecanismo de defensa por la pesca excesiva que el Clan Mahogany practicaba con la finalidad de obtener las toxinas necesarias para fabricar las medicinas que tanto poder dieron a ese clan en el pasado -se deprimió Janine, Yuuji eligió permanecer en silencio para escuchar el resto de la historia-. La Clan Mahogany al que pertenecía mi padre Koga, se caracterizaba por la creación de medicinas utilizando venenos muy poderosos, específicamente el veneno de un Pokémon llamado Overqwil, la en ese entonces forma evolucionada de Qwilfish –le explicó ella.
-¿Qwilfish evoluciona? –se sorprendió Yuuji, Janine asintió- Espera, espera, espera. ¿Quieres decir que tu familia pescó a los Qwilfish hasta la extinción? Sé que eres de Kanto, pero incluso tú deberías saber que los Qwilfish son una plaga en Puente Silencio –le explicó Yuuji.
-No son el mismo Qwilfish, pero admito que la proliferación de Qwilfish también tiene que ver con mi familia –admitió Janine-. Verás Yuuji, Qwilfish solía ser un Pokémon más agresivo, e incluso más venenoso que su variante actual. Es porque la familia de mi padre, el Clan Mahogany, abusó de la pesca por varias generaciones de la especie, que pensamos que la especie evolucionó para producir un veneno menos dañino. El Qwilfish antes era un Pokémon Siniestro y Veneno, pero con el paso de las generaciones, y con la pesca sin restricciones, Qwilfish se volvió un Pokémon algo más dócil, y menos venenoso. Perdió la capacidad de evolucionar, así como el tipo Siniestro. Por generaciones la familia Mahogany intentó por todos los medios recuperar a la especie, y en un intento por hacerlo, trataron de secuestrar ilegalmente a Qwilfish de la región Sinnoh, pero la especie ya se había extinto en Sinnoh por la enfermedad que se menciona que fue la causante real de su extinción. Lo único que quedaba de la especie, era una Púa Tóxica del último de los Overqwil, perteneciente a la familia de mi madre, el Clan Diamante, y un pergamino de entrenamiento para entrenar correctamente a los Qwilfish… y bueno… la ambición de mi padre, fue más grande que el amor que sentía por mi madre. Sin decirle nada, los ninjas del Clan Mahogany atacaron el santuario del Clan Diamante de Sinnoh, donde mantenían la Púa Tóxica y el pergamino sagrado de los Qwilfish, los robaron, y los trajeron a Kanto, donde mi padre inició una nueva escuela, sabiendo que sería buscado en Jotho por el Clan Diamante –le explicó ella, ligeramente deprimida-. Mi madre… pese a enterarse, intentó apoyar a mi padre en sus intentos de resucitar a la especie. Crio a tatos Qwilfish que se convirtieron en una plaga en Kanto. Mi madre intentó hacer una vida ignorando los crímenes de mi padre contra el Clan Diamante, para un ninja eso significaba que mi madre había fallado a su honor, pero ella siguió adelante por mi padre, al menos hasta que… bueno… como una forma de buscar protección, ya que mi padre era un hombre buscado por una rama de la organización criminal de Sinnoh, mi padre se unió al Equipo Rocket… mi madre lo sabía, yo lo sabía, pero ambas creíamos que era un mal necesario, y bueno… dentro del Equipo Rocket, mi padre conoció a alguien… y mi madre no lo soportó… -se deprimió Janine, y Yuuji lo comprendió perfectamente.
-Lo lamento… -se deprimió Yuuji, mientras Janine llegaba hasta el patio trasero de la mansión, donde había una pequeña tumba, justo en frente de un santuario al estilo de Sinnoh feudal-. ¿Es por eso que esta mansión terminó abandonada? ¿Tu padre no deseaba recordar a tu madre? –preguntó Yuuji.
-Es extraño, aunque mi padre encontró un nuevo amor, él seguía amando a mi madre… ilusamente pensó que podía conservarlas a ambas, era un imbécil –admitió Janine, deprimiendo a Yuuji aún más-. Y lo peor es que… yo no me enteré de nada, hasta que ya era demasiado tarde. Debí sospechar cuando mi padre dejó de ser un Líder de Gimnasio y se unió al Alto Mando, debí sospechar cuando esa tal Sabrina lo contrataba para ser su guardaespaldas personal siempre que estaba fuera en una filmación de alguna película… para mí… papá seguía siendo un héroe… no fue hasta que me presentó a mi hermanastra que lo comprendí… mi madre… se fue por depresión… ella enfermó por depresión, y se extinguió, como un Overqwil… -admitió, y Yuuji no supo qué decirle, mientras Janine caminaba hasta el pequeño santuario tras hacer una reverencia frente a la tumba de su madre, y abría con una llave que llevaba bajo su guante la puertecilla del santuario, extrayendo de dentro una púa de un tamaño descomunal, así como un pergamino muy antiguo-. No es la primera vez que intento regresar aquí a visitar a mi madre, y recuperar este tesoro y esta púa. Por años los ninjas de mi padre custodiaron esta área impidiendo que alguien se acercara, solo estaban permitidos los Pokémon entrenados por mi padre. Pero hace unos tres o cuatro meses, los agentes de mi padre desaparecieron, y por fin puedo recuperar estos tesoros, e intentar resucitar a la especie –aseguró ella, virando para ver a Yuuji, quien hizo una mueca por lo que estaba escuchando-. Sé lo que estás pensando… Overqwil se extinguió, ¿quién soy yo para intentar traerlo de vuelta? Te diré quién soy para tomar esta decisión, soy Janine del Clan Alma… descendiente del clan Mahogany que pescó a los Qwilfish Siniestros hasta la extinción… Overqwil no se extinguió por no ser lo suficientemente apto para sobrevivir o por una enfermedad, los humanos lo extinguimos, mi clan lo exterminó… es mi responsabilidad, por mi honor de ninja, el traerlo de vuelta, y ahora que mi padre ha abandonado Kanto, por fin pude regresar por este pergamino, y por esta Púa Tóxica… con ellas puedo revivir a la especie –insistió ella.
-Si bueno… creo que Zawako tendría muchos comentarios en contra de hacer eso –refutó Yuuji, preocupando a Janine-. Escucha… no soy Biólogo Pokémon ni nada de eso, solo un chico con una novia que habla de esto todo el tiempo, pero pienso… que las cosas no son tan sencillas como elegir resucitar a una especie solo porque sí –intentó explicar Yuuji.
-Dices eso, pero posees un Aerodactyl, un Pokémon que se supone que está extinto desde tiempos mucho más antiguos que los Overqwil –se quejó Janine, Yuuji se deprimió por saber que aquello era cierto-. Los científicos resucitan a Pokémon de fósiles todo el tiempo. Lo llaman ciencia, es un juego para ellos. Pero para mí, esto no es un juego, es mi responsabilidad. Overqwil no se hubiera extinto de no ser por el Can Mahogany. Solo intento regresarle a la naturaleza aquello que mi familia le arrebató –insistió ella, pero Yuuji estaba demasiado confundido como para apoyar o no aquello-. Si tú hubieras acabado con toda una especie, ¿no harías lo mismo? –preguntó ella.
-Han pasado cuanto, ¿100 años de que se extinguió el ultimo Overqwil? Ni siquiera tu padre alcanzó a verlos vivos –declaró Yuuji, pero no se sentía del todo convencido de sus propias palabras-. Además, tú no extinguiste a los Overqwil, ¿por qué sientes la necesidad de traerlos de vuelta? –preguntó él.
-Lo necesito para limpiar mi honor, y cambiar la idea que los otros clanes tienen de mi familia… -le explicó ella con tristeza-. No creo que logres entenderlo. Todos piensas que el Clan Alma es horrible, mi padre es horrible, pero mi madre formó parte del Clan Alma también y pasó a la historia del Clan Diamante como una traidora que permitió el robo de los tesoros del Clan Diamante. Hay una mancha muy profunda en mi familia que intento limpiar. ¿El ser la hija de un criminal me vuelve una criminal a mí? –preguntó ella.
-Golpe bajo. Y sumado a que tengo un Aerodactyl, me estás despedazando –le apuntó Yuuji molesto, y entonces suspiró-. Escucha… puedo empatizar con parte de tu situación, pero no enteramente. Yo también sé lo que es cargar una responsabilidad familiar tremenda… no al nivel de extinguir a una especie, es un poco más destructivo que eso, pero lo entiendo… -admitió Yuuji, Janine no lo comprendió, pero lo dejó continuar-. Podemos… bueno… ¿podrías por favor al menos discutir esto con tu Profesor Regional? No creo que sea una decisión que debas tomar sola, y bueno, quien sabe. Tal vez pueda ayudarte con eso en el futuro… -ofreció Yuuji, Janine lo pensó, y guardó el pergamino en su traje.
-Expresaré mi deseo a con el Profesor Elm en la Región Johto… pero solo eso… -declaró Janine-. No aceptaré un no como respuesta, Yuuji. Overqwil va a regresar, lo voy a traer de regreso, no me importa nada más… pero al menos, te prometo preparar a otros para recibirlo –terminó Janine, lo que no agrado a Yuuji.
-Oye, espera, no tomes una decisión como esa tan a la ligera –pidió Yuuji, pero la respuesta de Janine, fue estrellar una bomba de humo al suelo, y cegar a Yuuji con la misma- ¡Janine! –se quejó Yuuji, pero Janine no estaba por ninguna parte, y su Pokémontura registraba ahora su misión como completada satisfactoriamente- No, no, no, ¡Janine! Maldición, ¿por qué todas mis misiones de Guardia Pokémon hasta ahora han terminado en potenciales amenazas biológicas? ¡Zawako va a matarme cuando se entere! –se fastidió Yuuji.
Esta historia continuará…
