Extrañamente, este capítulo me quedó más largo de lo habitual, pero creo que no podía evitarse, después de todo seguimos preparando el terreno para el cierre de temporada y el fin de los viajes por Kanto. Pero, en fin, no nos adelantemos.

En este capítulo rompí un poco las reglas de las batallas Pokémon, más que nada porque el tipo de batalla Pokémon que aparecerá en este capítulo, no es un estilo de batalla real, así que fue necesario cambiar un poco las reglas a las reglas de batallas del Battle Royal sin ser un Battle Royal, espero eso sirva para justificar el poder de los ataques que, siguiendo las reglas del Battle Royal, son más débiles, y por ende sea más creíble lo que ocurre en este capítulo. En fin, mejor no voy a decir nada para no spoliar. Que lo disfruten.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 2: Kanto.

Capítulo 43: El Camino del Entrenador Pokémon.


Región Kanto. Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.

-¡Zawako! –resonaba por el campamento a tempranas horas de la mañana, el sol apenas salía, y muchos aún dormían dentro de sus tiendas, cuando los sonoros gritos de Mizuki comenzaron a despertar a los perezosos, mientras los madrugadores se reunían alrededor de la fogata del campamento y desayunaban, confundidos por las reacciones de la jefa de la brigada-. ¡Zawako! –entró Mizuki en la tienda de Zawako.

-¡Aaaaahhhhh! –gritó Zawako de improviso, despertando de golpe, y lanzando a Omanyte por los aires hasta estamparse de concha contra el rostro de Mizuki, quien fue derribada por el Pokémon resucitado. El pobre Omanyte había estado dormido sobre el hombro de Zawako, gentilmente metido en su concha, pero cuando Mizuki entró de golpe, fue catapultado a su rostro y, tras salir, sus ventosas se atoraron en el rostro de Mizuki, por lo que la jefa de brigadistas pataleaba por toda la tienda, tumbando todo a su alrededor, mientras Zawako aún intentaba entender lo que estaba ocurriendo- ¡Mizuki me espantaste! Amonite, suelta, Om nyte te nyte –pidió Zawako, a lo que Omanyte respondió en su particular idioma- ¿Cómo que no puedes? A ver, deja te ayudo. ¡Mizuki, deja de moverte! –se quejó Zawako, por fin logrando aferrarse a la concha de Omanyte, y tras apoyarse con su pie contra la pierna de Mizuki, tiró con fuerza hasta desprender a Omanyte.

-¡Ah! ¡Eso me dolió mucho! –se quejó Mizuki mientras se frotaba el rostro enrojecido, Zawako solo le dirigió una mirada de molestia mientras abrazaba a Omanyte, quien movía sus tentáculos en forma frenética como si aún sintiera peligro- Oh, linda Pijama –se distrajo Mizuki apuntando al pijama rosado de Zawako con caras de Slowpoke, aunque Zawako no tardó en ignorar aquello y pedir a Mizuki concentrarse- Oh, cierto. ¡Los grabaron! –comenzó Mizuki emocionada- ¡Las cámaras trampa muestran imágenes de Mewtwo alimentando a sus crías! –explicó Mizuki, Zawako parpadeó un par de veces, pero reaccionó emocionada, y procuró salir de la tienda, cuando, desde fuera, alguien la tomó del cuello de su pijama, impidiéndole seguir.

-Zawako… se un poco más pudorosa y cámbiate primero –habló Christie, también en su pijama, siendo el de ella un vestido de seda translucida negro que dejaba ver un top blanco y short negro de interior, lo que para Zawako fue una visión muy expuesta, y comprendiendo que, aunque su pijama era más pudorosa, ella también se veía algo expuesta, por lo que regresó a su tienda, y comenzó a cambiarse-. Es demasiado temprano para estás tonterías, ni siquiera he desayunado. Iré a cambiarme, y pobre del que me critique mi peinado –terminó Christie, entrando de regreso en su tienda. Quien no estaba en lo más mínimo preocupada por su peinado fue Zawako, quien salió con pantalón negro y bata de laboratorio aún sobre el top de su pijama con el rostro de Slowpoke, lo que preocupó a Christie-. Prioridades… supongo… -se quejó ella.

-Ya tendré tiempo de vestirme correctamente. ¡Tengo que ver las cámaras trampa! –insistió Zawako, mirando a Mizuki fijamente, quien estaba peculiarmente distraída por el Omanyte aún en pánico y moviendo sus tentáculos para hacerse parecer más grande, sobre la cabeza de cabellos despeinados de Zawako, pero, ignorando la peculiar imagen mental, Mizuki accedió y llevó a Zawako hasta el otro lado del campamento, y en dirección a la tienda de Derek, donde varios brigadistas ya estaban viendo las filmaciones que se proyectaban en la computadora de Derek, todos sumamente emocionados.

-¡Ya era hora de que llegaras! ¿¡Cómo puedes dormir en un momento como este!? ¿¡Y que trapos traes puestos!? –reprendió Derek, como siempre buscando únicamente la forma de avergonzar a Zawako. Esta vez, sin embargo, Zawako lo ignoró, y se hizo paso entre los brigadistas hasta llegar a la pantalla, y ver lo que habían grabado- Aún está en vivo –aceptó Derek, esta vez con una sonrisa genuina.

-¡Son tan lindos! –se le escapó a Zawako, mientras observaba la filmación, pero concentrándose, regreso a analizar la misma. En pantalla, Zawako podía observar a un grupo de Mewtwo, al menos unos 4 ejemplares adultos, y un par de Mewtwo más jóvenes, evidente en sus tamaños reducidos, y en los rostros más amables y divertidos que de los rostros de los padres- Es la primera vez que tenemos registrados a tantos Mewtwo en pantalla. Los ejemplares jóvenes solo se distinguen en su tamaño y en su estructura ósea más subdesarrollada, no veo más distingos importantes entre las crías y los adultos –comenzó ella.

-No los hay, en sus etapas infantes los Mewtwo no pueden distinguirse fácilmente, pero los ejemplares maduros muestran un dimorfismo sexual existente en su estructura ósea y muscular –le explicó Derek, enfocando la cámara trampa a un ejemplar, el más cercano a las crías-. Puedes ver los hombros caídos a los costados, y una caja torácica más pequeña en comparación con los machos –continuó mientras movía la cámara y enfocaba a otro Mewtwo en el fondo, un macho. Las piernas de los ejemplares femeninos parecen además ser más anchos que los de su contraparte masculina, pero esos parecen ser los únicos cambios significativos, no hay una variación de tamaño como en la especie humana, más bien los dimorfismos son poco evidentes, como en los Machoke –explicó.

-Eso veo –admitió Zawako, sacando su libreta de apuntes y realizando sus anotaciones, lo que confundió a Derek, quien la miró con descontento. Zawako notó la mirada, y se apenó un poco-. Yo… suelo realizar mis apuntes en libretas y pasar a limpio antes de actualizar la Pokédex –admitió ella, y Derek bufó al respecto-. Además, la Pokédex la lleva Yuuji en estos momentos, así que no podría actualizarla, aunque quisiera –declaró ella.

-¿¡Qué!? –se quejó Derek, mirando a Zawako fijamente- ¿Qué quieres decir con que la Pokédex la lleva ese inútil de tu novio? ¡Te he visto usando tu Pokédex antes! –se fastidió Derek, Zawako solo se espantó por las reacciones violentas de Derek.

-Bueno… esa es mi Pokédex personal, la Pokédex de trabajo la lleva Yuuji. El Profesor Oak dijo que era la forma de asegurar que viajaríamos juntos, ya que no puedo actualizar la Pokédex si Yuuji no está conmigo –admitió ella, enfureciendo a Derek aún más-. ¿Por qué es importante? –preguntó Zawako curiosa.

-¿Me estás diciendo que el inútil de tu novio lleva consigo la Pokédex de trabajo que usas para las actualizaciones, y que no puedes actualizar la Pokédex desde cualquier Pokédex? –prosiguió Derek, con su ceja temblándole por el desprecio.

-Señor Derek, la Pokédex no es Bulbapedia, obvio que no se puede realizar una actualización tan importante como esa en una Pokédex de dominio público –le respondió Zawako, Derek, en su molestia, comenzó a estirarse el cabello de forma impaciente-. No veo el problema –admitió ella.

-¿¡Cómo es que planeas realizar la actualización si tu novio tiene la Pokédex que se utiliza para las actualizaciones!? –enfureció Derek, para ese entonces, Christie ya había llegado a la tienda, y se cepillaba el cabello en esos momentos, pero interrumpió el cepillar para prestar atención a la forma en que Derek se dirigía a Zawako.

-No sé por qué es importante, pero planeo realizar la actualización durante la ceremonia de inauguración de la Liga Pokémon, y solo cuando el profesor Oak la haya avalado –le respondió Zawako, lo que en respuesta enfureció a Derek, quien salió de la tienda haciendo rabietas, dejando a un confundido equipo de trabajo detrás-. ¿Dije algo malo? –se apenó Zawako.

-No que yo sepa –admitió Mizuki, quien no prestó tanta atención al incidente, y en su lugar regresó su atención a las pantallas-. En todo caso, ¿crees que esta información sea suficiente? Hemos comprobado la existencia de crías, y se están alimentando de las bayas Enigma –apuntó Mizuki a las crías de Mewtwo, arrancando las bayas de los arbustos que encontraban.

-Necesitamos recabar la mayor cantidad de horas de metraje posible, pero vamos por buen camino –le sonrió Zawako, Mizuki le regresó la sonrisa-. Ya solo nos hace falta… -intentó decir Zawako, cuando notó algo en pantalla que la escandalizó, de dentro del rio en el cual se alimentaban las crías, un Dratini se alzó y golpeó con su cola el rostro de una de las crías, antes de morder el arbusto e intentar arrancarlo. Los Mewtwo en pantalla se pusieron a la defensiva, lo que sugería un combate, cuando de pronto, los Mewtwo simplemente le dieron distancia al Dratini, mientras la supuesta Mewtwo hembra abrazaba a su herida cría.

-No se están atacando –susurró Mizuki, Zawako asintió, y siguió observando. Para sorpresa de todos los presentes, el Dratini, en un principio agresivo, notó que los Mewtwo no lo atacaban, por lo que dejó de comportarse agresivo también, y en su lugar arrancó, ya más suavemente, las raíces que necesitaba, para regresar entonces a lo profundo del rio, y dejar el arbusto a medio morder en la orilla. Una vez hecho aquello, las crías volvieron a acercarse, aunque en un principios temerosas, a los arbustos, y volvieron a comer tras un poco de apoyo de sus padres-. No lo creo… no se enfrentaron en combate –admitió Mizuki alegremente.

-La harmonía Pokémon de la que Ryuki hablaba –le susurró de regreso Zawako, emocionada, mientras observaba a los Mewtwo continuar alimentándose, antes de que el macho en el grupo enunciara que era tiempo de retirarse, y así lo hiso el pequeño grupo-. Si obtenemos más metrajes como este, tendremos suficiente para que nos autoricen una investigación más profunda –admitió Zawako.

-Pero, ¿qué pasará si los Mewtwo y los Dratini se vuelven a enfrentar? –preguntó Mizuki, Zawako lo pensó. Mizuki prefirió pedirle a Zawako que la siguiera, y Zawako se dejó guiar fuera de la tienda, seguidas ambas por Christie, quien buscaba a Derek con la mirada en todo momento- Zawako, sé que todo se ve bien, demasiado bien si lo pensamos correctamente. Me parece difícil de creer lo rápido que estamos obteniendo resultados, y me da gusto, pero, siento que aún hay varias cosas mal aquí –admitió Mizuki.

-Sospechoso es, cuando mucho, el hecho de que a un día de colocar las cámaras trampa, ya tengamos estos resultados –interrumpió Christie-. No soy bióloga claro, ¿pero no se supone que este tipo de investigaciones toman incluso meses en dar resultados? –preguntó Christie.

-No si sabes dónde buscar –admitió Zawako, notando entonces lo peculiar de su propia oración-. Está bien… admito que es raro el que tengamos resultados tan pronto. Nuevamente pareciera que Derek sabe más de lo que dice, pero, ¿qué tiene que ver eso con los enfrentamientos de los Mewtwo y los Dratini? –preguntó Zawako.

-Todo y nada al mismo tiempo, todo en el sentido de que, es solo gracias a las habilidades de Zawako, el que no existió un enfrentamiento, y eso me hizo pensar en lo fácil que estaba siendo todo esto –le comentó Mizuki, aunque Zawako se mostró aún más confundida-. Mewtwo-01 corrió la voz con tu mensaje al parecer, y por ello no hubo una confrontación. Ese resultado es, por consiguiente, ligeramente esperado. Lo que no me esperaba por otro lado, fue la velocidad con la que quedó todo esto registrado en video. No me parece lógico –admitió.

-Pero funciona para nuestros fines actuales –respondió Zawako-. Créeme, Mizuki, nadie sabe mejor que yo que los resultados no deberían de darse tan rápido, ni por estos medios. Pero estoy haciendo todo lo que puedo por enmendar un error humano que puede derivar en una catástrofe medioambiental… sé que no es ético, ni profesional, pero es lo único que se me ocurre para solucionar esto… -admitió Zawako entristecida.

-Si me preguntan a mí, no veo nada de malo en utilizar todos los medios posibles por lograr un objetivo en concreto, siempre y cuando estos medios posibles no lastimen a nadie –enunció Christie entre cepilladas-. Pero una cosa es que Zawako obtenga estos resultados tan rápidos gracias a sus habilidades, y otra muy diferente el que Derek sin tener estas habilidades lo haga, así que, o Derek habla Pokémon también, o algo más pasa –admitió ella.

-Derek no habla Pokémon, solo las personas de buen corazón pueden… -susurró para sí misma Zawako-. Aunque no me parece de buen corazón admitir eso y declararme a mí misma de buen corazón, pero eso es aparte –admitió apenada-. Lo importante de momento es que las grabaciones funcionan para nuestros fines, pero necesitamos más evidencias, más horas de metraje. Sin mencionar que, aunque los Mewtwo están haciendo su parte, los Dratini no, así que es momento de transmitir el mensaje a la otra vía, los Dratini. Hablaré con ellos y les daré el mismo mensaje que le di a Mewtwo, mientras tanto, Mizuki, hay que recopilar la información del resto de cámaras trampa, y bueno, alguien debe observar a Derek –terminó, y tanto ella como Mizuki miraron a Christie.

-Oye, no es mi culpa que Mizuki se quedará dormida cuando ella lo intentó –se fastidió Christie-. Bien… lo mantendré bajo observación, pero ni loca le voy a coquetear para sacarle la información. Ustedes vayan a hacer sus cosas de biología Pokémon, yo espío al sospechoso –finalizó Christie, y Zawako asintió alegremente-. Y por amor a la decencia, ponte algo más decoroso, niña Slowpoke –le apuntó Christie.

-¡Niña Slowpoke es un cumplido! –se defendió Zawako, Mizuki solo desvió la mirada por lo infantil que podía ser Zawako, mientras ella era, al mismo tiempo, alguna clase de genio con habilidades especiales.

Ciudad Azulona. Tienda Departamental de Ciudad Azulona.

-¡Yuuji! –a la llegada de Yuuji a la tienda departamental de Ciudad Azulona, más específicamente hablando, al área de comidas, tan solo con salir del elevador, Yuuji ya había sido llamado por Anabel, quien movía su mano de un lado al otro por sobre su cabeza en una forma de llamar la atención de Yuuji, quien como siempre llevaba a Torchic anidado sobre su cabeza, aunque este último se emocionó por ver a Anabel, y saltó de la cabeza de Yuuji para correr alegremente en dirección a Anabel- Hola Torchic –se alegró Anabel, levantando a Torchic del suelo, mientras Yuuji caminaba lentamente hasta donde ella estaba-. Hola otra vez, Yuuji. Se ve que tuviste problemas para llegar –se burló Anabel mientras apuntaba a sus piernas.

-Resulta que caminar por toda una región no es equivalente a estar en buena forma… mis piernas están hechas puré –admitió Yuuji, mientras Anabel, sonriente, invitaba a Yuuji a seguirla en dirección al área de comidas-. ¿Y Looker? –preguntó Yuuji.

-Cuidando a la calamidad andante… no tienes idea de lo difícil que ha sido saltar a la maternidad de la absoluta nada –se fastidió Anabel, un poco ojerosa, aunque con una genuina sonrisa en su rostro-. Aunque, no debería sorprenderme. Looker ya es una prueba de maternidad andante –apuntó Anabel.

-Y entonces el inmenso Groudon se encorvó y rugió con vehemencia, haciendo temblar a toda la ciudad –enunciaba Looker en su mesa, posando sobre la silla como si de un Groudon se tratase, manteniendo a su hija Lila ocupada y emocionada por el relato que Looker le estaba contando-. Hacía tanto calor, que Croagunk se secó como una pasa –le mostraba Looker a Lila la Ultrabola de Croagunk, y ella, divertida, se imaginó al Croagunk de su padre todo deshidratado.

-Pobre Croagunk. ¿Y qué pasó después? –preguntaba Lila curiosa, con unos ojos que pedían que Looker continuara con la historia, aunque Looker no tardó en descubrir a Yuuji, quien llegaba igualmente curioso, por lo que Looker hizo una mueca.

-Lo que ocurrió es que elegí la peor historia que contarte considerando las circunstancias. Hola Yuuji –se preocupó Looker, Yuuji lo miró con molestia, Looker sudó frio, y Anabel creyó palpar un poco la tensión, pero esta se rompió cuando Yuuji sonrió de igual manera.

-Lo que ocurrió después, es que un Venomoth gigante apareció en el cielo, y con sus esporas puso a Groudon a dormir –continuó Yuuji, Lila, emocionada, se viró para verlo. No lo conocía por supuesto, pero Lila disfrutaba de que le contaran historias-. La situación la aprovechó un inmenso Tyranitar para sacar ventaja, y derribar a Groudon –aseguró Yuuji.

-¡Wow! ¿Era un Tyranitar Dinamax? –preguntó ella, Yuuji se rascó la nuca, pero asintió en ese momento- Debió ser increíble verlo. ¿Todo eso pasó mientras estabas en Ho…? –intentó preguntar Lila, cuando un aterrado Looker le tapó la boca a su hija.

-Jornada laboral… cuando estaba en jornada laboral… -corrigió Looker, confundiendo a Lila-. Me escapé de mi jornada laboral a ver la película de Groudon contra Tyranitar, no sabía que la habías visto también Yuuji, hola por cierto –le extendió la mano Looker.

-Claro, detective, la película –agregó Yuuji, en un tono de voz que le decía a Looker que Yuuji sabía la verdad-. Así que, tú debes ser Lila –la miró Yuuji, pero para infortunio de él, la atención de Lila estaba puesta en Torchic, aún en brazos de Anabel-. Lila, él es Torchic el Torchic. Yo no le pongo motes a mis Pokémon –presentó Yuuji, y Anabel extendió a Torchic a los brazos de Lila.

-¡Hola Torchic el Torchic! ¡Yo soy Lila la humana! –se presentó Lila, y abrazó a Torchic, un poco fuerte, por lo que Torchic graznó sonoramente- ¡Es tan lindo! –continuó ella.

-¡Lila, lo asfixias! –reprendió Anabel, aunque Yuuji despreocupadamente dejó a Torchic con Lila, y se sentó frente a Looker, quien aún estaba un poco incomodado por haber sido descubierto en una conversación sobre Groudon.

-Dejando a Groudon de lado –lo tranquilizó Yuuji, por lo que Looker suspiró aliviado-. Me sorprendió mucho el que Anabel estuviera presente en la misión de anoche. Tengo que admitir que no me lo esperaba –agregó Yuuji.

-Oye, yo cuido bien de mi personal –respondió Looker alegremente-. ¿Tienes hambre? Nosotros siempre tenemos hambre, vamos por el segundo desayuno –agregó mientras le entregaba la carta, Yuuji aceptó la invitación, y Looker alzó la mano para llamar a una mesera.

-Te noto bastante tranquilo para alguien que tiene solamente 7 medallas –interrumpió Anabel, preocupando a Yuuji, aunque de todas formas informó a la mesera lo que pedía para comer-. Francamente tengo que decir que estoy desilusionada. Te esperaba entrenando para la competencia de la Liga Pokémon, no jugando al ninja en la mansión del enemigo –se quejó ella.

-Calma, calma, Yuuji ya tiene su encuentro de gimnasio pactado para mañana –agregó Looker, igual de despreocupado que Yuuji al parecer. De fondo, Lila corría con Torchic en brazos y fingía que bailaba con él-. Solo debes ganar en tu primer intento y todo listo –admitió Looker.

-Es su única oportunidad… si pierde, adiós Liga Índigo, y adiós patrocinio –insistió Anabel, por lo que Yuuji sudó frio-. Parece que no lo entiendes. Después de renunciar a la Policía Internacional Pokémon nuestros recursos son bastante escasos, y solo es gracias a la reputación de Looker, y a los contactos que mantiene con diferentes agencias de policía en varias regiones, el que hemos logrado consolidar un equipo de trabajo reducido, sin mencionar que la mayoría de los fondos que nos quedan, son del despacho contable de Looker en Kalos administrado por una asociada de nosotros. No podemos seguir financiándonos de esa manera –declaró ella.

-Necesitamos que comiences a tomarte más enserio lo de ser un entrenador Pokémon profesional. Varios de los entrenadores a los que enfrentarás ya tienen un patrocinador –le explicó Looker.

-No van a obligarme a usar una de esas capas ridículas con logotipos, ¿o sí? –preguntó Yuuji, Looker tan solo tomó su maletín, abrió el mismo, y extrajo de su interior una bolsa, y le entregó la misma a Yuuji, quien abrió la misma, encontrando dentro una especie de uniforme deportivo. La primera pieza del uniforme que Yuuji extrajo, era un pantalón deportivo negro con patrones rojos en la parte inferior que asemejaban llamas de un color rojo carmín que terminaban en picos semi-triangulares antes de llegar a la rodilla. La segunda pieza era una camisa deportiva de manga larga de color rojo carmín, que repetía el mismo patrón que el pantalón, pero en colores invertidos, en la zona del pecho, siendo del pecho para debajo de color rojo, y del pecho para arriba de color negro. El cuello en forma de V de la camisa deportiva presumía colores blancos opacos. En los hombros el uniforme presumía el logotipo de una insignia policiaca con el bordado en rojo de BIA Inc. el cuál era el nombre elegido por Looker para su nueva empresa, y una silueta oscurecida en rojo con la cabeza de un Pokémon que le parecía familiar a Yuuji. El uniforme en general no era muy del agrado de Yuuji, pero había algo en este que le resultaba familiar.

-¿Te gusta? Son los patrones de un Mega Blaziken –sonrió Anabel, y solo entonces Yuuji logró ver el parecido del uniforme con el Pokémon que representaba a la forma final de su Torchic, y reconoció el emblema del rostro de un Mega Blaziken sobre su escudo-. BIA Inc. Buró de Investigaciones Avanzadas Incorporadas. En un principio íbamos a vestirte como a un Croagunk, pero Looker pensó que, como siempre llevas un Torchic, y BIA Inc. comienza con B, se asociaría mejor el logotipo con un Blaziken. El que fuera un Mega Blaziken la mascota fue más una decisión de diseño ya que no nos gustaba como se veía el amarillo y el blanco en los diseños provisionales –le explicó Anabel.

-¿BIA Inc.? Hicieron todo un diseño de marca y uniformes en honor a un Blaziken. ¿Están seguros? ¿Qué pasa si no resulto ser el entrenador que ustedes esperan y terminan patrocinando a un don nadie? –preguntó Yuuji preocupado.

-Mi superhéroe favorito es Blaziken Mask, así que no se pierde mucho –respondió Looker, deprimiendo a Yuuji-. Pero fuera de eso, tanto Anabel como yo ya hemos sido capaces de verte en acción varias veces. No sé explicarlo con detenimiento, pero hay algo que me atrae de tu forma de batalla. Te comprometes con tus Pokémon, no solo porque es lo que se espera de un entrenador Pokémon, sino porque encuentras en ellos un complemento diferente. Es como si todo tu equipo Pokémon fuera una máquina que trabaja en conjunto, y ninguno brilla en individualidad sin los otros. Eso es algo que los mejores estrategas hacen, con una peculiaridad, tú no forjas una estrategia y eliges al equipo, más bien incorporas las peculiaridades de cada miembro de tu equipo en una estrategia. Yo pienso que eso es más importante. Cualquiera puede elegir a los mejores miembros de un equipo y hacerlos brillar, pero pocos son los que toman al equipo y lo hacen brillar –le explicó Looker, aunque Yuuji no lo comprendió muy bien.

-Piénsalo de esta forma. Las grandes empresas que patrocinan a equipos de futbol eligen un entrenador y les preguntan: "a qué jugadores necesitas", y forman un equipo con los mejores –comenzó Anabel con la explicación-. Bueno, tú eres el entrenador que la empresa de bajos recursos consigue, y la empresa le dice: "estos son tus jugadores, ahora haznos campeones" –se burló Anabel.

-Encuentro la comparativa ofensiva –se fastidió Yuuji, Anabel solo sonrió, y miró a Looker, su mirada le dio tranquilidad a Yuuji-. Entonces… ¿confías en que yo puedo sacarle el potencial a los Pokémon que capturo, aun si los elijo por razones como, este se ve fuerte, sin concentrarme en lo competitivo de cada uno? –preguntó Yuuji.

-Exactamente –declaró Looker-. Pienso que te motiva más el demostrar que se puede, que básicamente buscar las formas de poder. Eres el entrenador que, al verse acorralado, saca lo mejor de sí, no el que busca lo mejor en su repertorio y se enfrenta a situaciones controladas. He visto a entrenadores que realizan estrategias rebuscadas, y se casan con esa misma estrategia, esperanzados en que el oponente no tenga algo para contrarrestarlo, y luego he visto a otros entrenadores con un Pachirisu, derrotando a un Salamence. En el papel suena ridículo, pero en donde importa, en el factor equipo, es donde los Pachirisu derrotan a los Salamence –declaró Looker.

-Entendí la referencia –se burló Yuuji-. Pero dejemos de llamarme Pachirisu, y concentrémonos en la verdadera estrella, ¿un Torchic? –miró Yuuji a su Torchic, que ya estaba debilitado por los mareos de los bailes de Lila- Es verdad que lo vez y no es la gran cosa, pero tiene un potencial increíble. Yo digo que lo hagamos –pidió Yuuji emocionado.

-Firma aquí, y oficialmente serás patrocinado por BIA Inc. –le entregó Anabel un contrato, mismo que Yuuji se apresuró a leer-. Rayos, va a ver mi clausula especial –sonrió Anabel, cuando de pronto Yuuji alzó una ceja.

-¿Hoenn Ramen Noodle House? –preguntó Yuuji al leer el contrato, y esta vez Anabel fue la que sacó una gorra de su bolsa, una gorra negra con el logotipo de un tazón de ramen y un Poochyena con sombrero de chef en el logotipo- ¿Es enserio? –preguntó Yuuji.

-Estás viendo a la orgullosa dueña de Hoenn Ramen Noodle House, sucursal de Alola –reverenció Anabel, por la cara de Yuuji, era obvio que tenía bastantes dudas sobre el nombre-. Nunca he estado en Hoenn, ¿ok? No en el de este mundo al menos –susurró la última parte para sí misma-. Compré la cadena en Alola con todos mis ahorros porque me fascina el Hoenn Ramen –admitió.

-La cadena original quebró, ella solo es dueña del nombre –explicó Looker, Yuuji parpadeó un par de veces por aquella mención-. Con lo que ganemos de patrocinarte planeamos revivir la marca, es un capricho personal de Anabel, así que no te quejes, firma el documento y toma tu gorra –pidió Looker entregándole una pluma.

-No tengo un Poochyena –se quejó Yuuji, pero Anabel lo miró firmemente, con sus ojos en llamas, como si tuviera un deseo ferviente de resucitar a su cadena de ramen favorita-. Está bien… está bien… debieron ser unos noodles muy buenos –admitió Yuuji, firmando el documento.

-Los mejores –aceptó Anabel-. Y me enorgullezco de decir que la primera sucursal ha sido abierta en Ciudad Azafrán, o más bien ya estaba abierta, logré convencer a Koichi de usar mi nombre de marca –guiñó el ojo Anabel.

-Detectives y empresarios, el paquete completo –se burló Yuuji-. Genuinamente espero que no estén invirtiendo tanto en mí en vano. Haré mi mejor esfuerzo –agregó Yuuji entusiasta, Looker y Anabel asintieron, pero entonces intercambiaron miradas, cuando un entrenador llegó ante su mesa, un entrenador al que Yuuji recordaba bien.

-Me huele a que nos enfrentaremos más pronto de lo que pensé –habló el entrenador, Rinji, quien llegaba en un uniforme morado con contornos blancos, y el escudo de una botella de perfume con los colores y forma de un Gloom cristalino en su pecho-. Veo que conseguiste patrocinador también. ¿BIA Inc.? –preguntó mientras leía la leyenda en el nuevo uniforme de Yuuji.

-¡Rinji! Saliste de Ciudad Lavanda, que sorpresa –se burló de regreso Yuuji, poniéndose de pie y ofreciendo su mano a Rinji, quien egocéntricamente tomó la misma-. Te vez más confiado de lo que recuerdo, y sacando el pecho de esa forma pareces más alto, enano –se burló Yuuji.

-Hablas mucho, para ser un 7 Medallas –regresó la burla Rinji, abriéndose el rompe vientos, y mostrando las 8 medallas colgadas en la parte interior de su rompe vientos, siendo la Medalla Arcoíris la que más llamaba la atención de Yuuji-. Te llevo la delantera –enunció él.

-Claro, yo también presumiría ventaja si mi madre fuera la última líder de gimnasio. Por cierto, lindo patrocinio. ¿Perfumes Gloom? Casi no se nota que te patrocina la empresa para la que trabaja tu madre –prosiguió con la afrenta Yuuji, fastidiando a Rinji.

-Perfumes Gloom es la empresa de Erika, la anterior Líder de Gimnasio de Ciudad Azulona, una empresa bien constituida, no emergente como BIA Inc. –de pronto la alegría de verse de nuevo se esfumó, reemplazada por desprecio el uno por el otro, mientras el par juntaba cabezas.

-¡Basta los dos! –escucharon ambos, mientras una chica en shorts deportivos azules y top del mismo color con contornos blancos, que le descubría el ombligo, llegaba ante ellos y los separaba- Rinji, yo también siento un desprecio especial por Yuuji, pero tienes que ser sincero contigo mismo, esperaste en Ciudad Azulona específicamente porque querías verlo –agregó ella.

-¿Amaya? –preguntó Yuuji, apuntando a la chica, que modeló su uniforme frente a Yuuji- Increíble… ¿conseguiste patrocinio tú también? Y yo pensaba que conseguir patrocinadores era más difícil, ahora resulta que todos tienen uno –se quejó Yuuji.

-Estás viendo a la entrenadora patrocinada por el Teatro de las Hermanas Sensacionales de Ciudad Celeste –tomó una pose de bailarina Amaya, asegurándose de mostrar el logotipo del teatro que la patrocinaba en su espalda, teniendo la forma de un Dewgong con las siglas del teatro: THS, escritas como si fueran holas de mar, y apenando a Rinji y a Yuuji con su pose, el primero por el físico de la chica, el segundo por pena ajena-. La mayoría de los entrenadores con 8 medallas encuentran patrocinadores antes de la competencia de la Liga Pokémon, lo curioso es que uno de 7 medallas obtenga patrocinio. Es una inversión muy arriesgada el patrocinar a alguien que no se ha calificado –se burló ella, Anabel y Looker se preocuparon también.

-Ya se me había olvidado lo mucho que me fastidias –admitió Yuuji, refiriéndose específicamente a Amaya-. Rinji es molesto, pero es molesto tipo rival que me cae bien pero a la vez me cae mal, tú eres molesta nivel señorita perfección me creo mejor que nadie –insultó Yuuji, Amaya se apenó por la comparativa.

-¿Quieres pelear 7 Medallas? –amenazó Amaya, Yuuji hizo un ademán con su mano indicando que aceptaba el reto, pero Rinji se interpuso en el camino, colocándose en medio de ambos- No necesito tu ayuda para encargarme de este brabucón, niño bonito –se quejó ella.

-No te estoy ayudando, estoy reclamando mi derecho de enfrentarlo yo primero, princesita –arremetió él, aunque Yuuji miró a Rinji de forma acusatoria, poniendo nervioso a Rinji-. ¿Qué me miras? –se quejó él.

-Obviamente ustedes dos están saliendo –apuntó Yuuji, y ambos se ruborizaron, uno de vergüenza, la otra del coraje-. Deja que tu novia pelee sus propias batallas, ya después te pongo en tu lugar –se burló Yuuji.

-Estás un poco fuera de tus cabales si crees que este idiota y yo estamos saliendo –agregó Amaya de forma sombría, preocupando sobremanera a Rinji-. El amor es para los débiles, yo tengo mis ojos puestos en la victoria. Si tienes el valor, sube al techo y enfréntame, ya después me disculparé con Zawako por humillarte –sentenció ella de forma tan amenazante, que hasta Yuuji se lo replanteó. Amaya por su lado, no permitió a Yuuji responderle, y en su lugar fue a los elevadores, entró en el mismo, y sacó la lengua mientras se estiraba un parpado inferior haciendo una mueca.

-Bien, admito que Amaya tiene un instinto asesino, ¿qué le hiciste para molestarla tanto? Tan parejitas que se veían –se burló Yuuji, notando entonces la mirada de preocupación de Rinji-. ¿Qué dije? –se preguntó Yuuji.

-Tonto, no porque viajemos juntos somos una pareja –se fastidió Rinji, aunque no tardó en bajar la mirada-. Bueno… tampoco es que pueda culparte por pensar así. Después de todo, tú viajas con tu novia, señor con suerte. Aunque, todo parece indicar que sigue ocupada en el Valle de los Dratini –admitió el.

-Sí, el salvar al mundo del desplazamiento de especies por obra de las especies invasoras no es tarea fácil –admitió Yuuji, cruzándose de brazos, cuando se dio cuenta de lo que Rinji había dicho-. ¿Tú como sabes? –recriminó él.

-Hay varias formas en las que podría enterarme, pero la más obvia es que el Profesor Oak es mi padre –explicó él, y Yuuji asintió, recordando aquello-. Pero no es esa la forma en que me enteré, sino más bien porque mi novia así me lo dijo –le explicó.

-¿Y a Amaya quien le dijo? –preguntó Yuuji, pero Rinji no le respondió, tan solo se cruzó de brazos, y esperó- Un momento, si lo que dices de que Amaya no es tu novia es cierto, pero de todas formas te lo dijo tu novia, entonces tu novia es… -dedujo Yuuji, y Rinji asintió-. No puede ser… -admitió Yuuji, y Rinji suspiró.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.

-¡Kachiu! –de regreso en la Zona Safari, a orillas de la selva, Christie estornudó de una forma algo peculiar, mientras alcanzaba a cubrirse la nariz para no llamar la atención de Derek, quien en esos momentos intentaba adentrarse en la selva buscando privacidad, y quien pareció haber escuchado el estornudo, por lo que se dio la vuelta, buscando la fuente. Christie por su parte, logró esconderse tras el tronco de un árbol.

-¿Hay alguien allí? –preguntó Derek, buscando alrededor de algunos árboles, pero Christie logró moverse silenciosamente y esconderse bien ante cualquier intento de Derek por descubrirla- Debió haber sido mi imaginación –se respondió a sí mismo Derek mientras se rascaba la nuca, y proseguía a adentrarse más en la selva.

-Imagínense el ser descubierta por un estornudo, ¿estaré durmiendo muy destapada y me estaré resfriando, o alguien estará hablando mal de mí a mis espaldas? –se preguntó Christie, incorporándose, y limpiándose la falda. Antes siquiera de salir a espiar a Derek, Christie se había arreglado lo mejor posible, aunque por las temperaturas y la humedad de la selva, ya se estaba arrepintiendo, requiriendo de todo momento de su pañuelo para secarse el sudor- Nadie que no quiera esconder algo se adentraría tanto en la selva, no al menos que tuviera alguna necesidad especial, y si termino descubriendo que seguí a Derek tan profundo en la selva solo para que él pueda hacer sus necesidades, en verdad que me voy a enojar con Zawako por enviarme aquí –continuaba Christie en su rabieta, pero espiando a Derek en todo momento.

El camino por el interior de la selva continuó por un buen tramo más, y mientras esté lo hacía, Christie se sintió observada, se dio la media vuelta, y alcanzó a ver una especie de cola entre blanco y rosada desaparecer de su vista, pero no al Pokémon dueño de dicha cola. Temerosa de que fuera un Mewtwo, Christie miró en varias direcciones una vez más, pero al notar que Derek se le adelantaba, prefirió continuar con su camino.

-¿Mew? –escuchó Christie, se viró nuevamente en la dirección en que pensó escuchar aquella voz, pero solo logró ver a unos cuantos destellos de luz, mismos que confundieron a Christie, y le hicieron perder de vista a Derek.

-Oh no, oh no, oh no, ¿a dónde fue? –se quejó Christie, confundida y virando en varias direcciones, buscando a Derek, y al mismo tiempo preocupada por el Pokémon que Christie juraba que la estaba siguiendo- Debo estar loca, adentrándome solita en la selva como un entrenador Pokémon cualquiera. Soy una dama de alta sociedad, no estoy hecha para esto, me voy al campamento –agregó Christie, se dio la media vuelta, y no supo cuál era el camino de regreso-. Creo… que me perdí… -se preocupó Christie, tomó su celular, y notó la señal en el mismo-. Oh Arceus, sí hay señal. Zawako, responde… -agregó Christie con lágrimas en sus ojos, y para su fortuna, Zawako respondió a la video llamada-. ¡Zawako! ¡Me perdí! –lloró Christie.

-¿Eh? ¿Christie? ¿Dónde estás? –preguntó Zawako, pero de pronto, el rostro de Zawako palideció- ¿Mew? –preguntó Zawako, Christie palideció de igual manera.

-¿¡Mewtwo!? ¿¡Dónde!? –se viró Christie nuevamente, y al hacerlo quedó frente a frente con un Pokémon que ella jamás había visto, gritando Christie de miedo al verlo- ¡Aaaaah! –gritó Christie aterrada.

-¡Mew! –respondió el Pokémon divertido, y voló lejos a gran velocidad, mientras Christie, aterrada, tomaba su Ultra Bola y liberaba a su Gengar, quien se mostró confundido por haber sido llamado de la nada.

-¡Bola Sombra Gengar! ¡Bola Sombrea todo lo que veas! –ordenó Christie, Gengar reaccionó con confusión, pero obedeció y comenzó a lanzar su Bola Sombra por todas partes, escandalizando a Christie aún más por los impactos a los árboles.

-¡Christie! ¡Cálmate! ¡Los árboles no tienen la culpa! ¡Más importante, dije Mew, no Mewtwo! ¡Y lo acabas de ahuyentar! –reprendió Zawako, Christie, aún asustada, parpadeó un par de veces y miró a Zawako en pantalla- No puedo creerlo, un Mew, te encuentras con un Mew, y lo primero que haces es asustarlo. Me pregunto si se grabó la video llamada, tal vez pueda recuperar el registro y las coordenadas… vamos, vamos, ¿dónde está Yuuji cuando necesito ayuda en cuestiones tecnológicas? –se quejó Zawako.

-¡No es momento de traer a tu novio a la conversación! Por si no lo has notado, sigo perdida en medio de la selva, y con un Mewtwo persiguiéndome. Gengar, ya puedes dejar de Bola Sombrearlo todo –pidió Christie, y Gengar así lo hizo.

-No estás muy lejos, los brigadistas afuera ya vieron las explosiones, Mizuki ya va por ti –le enunció Zawako tras intercambiar textos con Mizuki-. Y no era un Mewtwo lo que estaba detrás de ti, era un Mew, uno de los Pokémon más raros que existen –le explicó ella, Christie solo volvió a parpadear un par de veces, Zawako tan solo suspiró-. De lo poco que sabemos de Mewtwo, una de las cosas que sí sabemos, es que fue resucitado de un fósil de Mew, y modificado genéticamente por un tal Dr. Fuji. Pero espera… si Mew se encuentra dentro de la Zona Safari, en el Valle de los Dratini… no es casualidad que los Mewtwo hayan venido aquí… ni tampoco es casualidad que haya bayas Enigma silvestres en la Zona Safari… todo encaja, este es el hábitat natural de los Mew, y está en el código genético de los Mewtwo, por eso huyeron aquí –admitió Zawako emocionada.

-Disculpa Zawako, pero yo sigo perdida, y algo podría salir a comerme en cualquier momento –agregó Christie aterrada, Zawako solo la miró con incredulidad. Christie, ya apenada, y haciendo rulos con su dedo sobre sus chinos, prefirió continuar con la conversación-. ¿Qué decías de los Mew? –preguntó ella apenada.

-Ya va Mizuki por ti, solo quédate allí y ella te encontrará –le respondió Zawako-. Existen algunas especies de Pokémon que logran mantener en su memoria genética conocimientos importantes de su especie, como, por ejemplo, su lugar de nacimiento –le comentó Zawako, lo que Christie no entendía muy bien-. No tengo pruebas para lo que voy a decir, pero creo que el que te toparas con un Mew, dentro de una zona tan poco explorada de la Zona Safari, no es casualidad, así como no es casualidad que los Mewtwo, tras huir de Ciudad Azafrán, se hayan refugiado específicamente en la Zona Safari, todo tiene sentido ahora, los Mewtwo habrán sido creados artificialmente, pero fueron creados artificialmente utilizando un fósil de Mew, y este fósil tenía dentro de su información genética, el mapa magnético de este lugar. Los Mewtwo vinieron aquí, y encontraron alimento, debido a que estaba dentro de su memoria genética el mapa magnético para encontrar este lugar –finalizó Zawako.

-Zawako, no te estoy entendiendo nada –se fastidió Christie, Zawako hizo una mueca, y pensó en una forma más sencilla de explicárselo-. Lo único que entiendo es que me acabo de topar con un Pokémon inmensamente raro, y que tiene relación con los Mewtwo –admitió ella.

-Te lo explicaré de esta forma. Todos los años, durante la temporada cálida, los Gyarados salen de mar abierto de regreso a los ríos y suben por el Puente Silencio hasta su lugar de desove natural –comenzó Zawako, y Christie asintió-. Las crías de Gyarados, los Magikarp, crecen en aguas cálidas, y cuando comienzan a bajar las temperaturas, siguen el rio de Puente Silencio, hasta llegar al mar –Christie volvió a asentir-. Los Magikarp pasan toda su vida en el mar, pero una vez al año, hayan evolucionado a Gyarados o no, y tras alcanzar la madurez, vuelven a realizar el mismo viaje que realizaron sus padres. Sin importar donde estén, ellos siempre regresan a su lugar de nacimiento, porque existe en su memoria genética, un mapa magnético que guía a Magikarp hasta su lugar de nacimiento –terminó Zawako, pero aparentemente Christie se había vuelto a perder un poco por los tecnicismos-. El mapa magnético, es algo así como una firma eléctrica impresa en la memoria no solo de los Magikarp, sino de otras especies como los Butterfree, o los Squirtle, todas estas especies desde su nacimiento saben cómo regresar al lugar donde nacieron, y saben que es allí donde deben tener a sus crías. Aparentemente, los Mew también tienen en su código genético los mapas magnéticos del lugar donde nacieron, es entonces de esa forma que Mewtwo, quien fue clonado de un fósil de Mew, pudo acceder al mismo mapa magnético, y encontrar aquí a las bayas Enigma. No es casualidad, está dentro de la memoria genética de Mewtwo el que Mew aquí nació –terminó Zawako.

-Lo dices como si fuera algo de conocimiento común –se quejó Christie, quien entonces notó a un grupo de brigadistas en las cercanías-. ¡Aquí! ¡Sálvenme! –pidió Christie asustada, y preocupando a Mizuki, en la pantalla del celular, Zawako también hizo una mueca- Lo lamento, perdí a mi objetivo –se disculpó Christie.

-Eso no importa ya, lo importante es que, gracias a que te perdiste, he logrado recabar información muy valiosa –sonrió Zawako, y Christie la miró fijamente-. No sé si pueda extraer el video de esta video llamada, pero aún si no lo logro, podré presentarlo como una hipótesis… la Zona Safari, no es el hábitat adoptivo de los Mewtwo, sino que es el hábitat natural del Pokémon Mítico, Mew… por lo que Mewtwo, al ser un Pokémon clonado de Mew, ha regresado a reclamar el hábitat que, en un pasado muy lejano, perteneció a Mew. Esa es mi conclusión –sonrió Zawako, Christie y Mizuki le regresaron la sonrisa-. Regresen al campamento, ya después indagaremos sobre Derek –pidió Zawako, las chicas sonrieron, y los brigadistas regresaron por donde vinieron.

-Esa es una conclusión muy apresurada e irresponsable, lo sabrías si tuvieras estudios suficientes –una vez que el grupo se retiró, Derek salió de su escondite. Había descubierto a Christie gracias a que entró en pánico y lanzó las Bolas Sombra de Gengar en todas direcciones. En su mano derecha, estaba su celular, con Blaine en pantalla, y habiendo escuchado todo-. ¿Qué hacemos ahora, maestro Blaine? Ya no queda lugar a dudas de que me están siguiendo, y no solo eso, la chica se encontró con uno de los Mew –admitió Derek.

-La chica es lista, la juzgas demasiado duro, Derek. Tal vez incluso la convierta en mi aprendiz –agregó Blaine, escandalizando a Derek-. Tira la llave que cierra las mentes Derek, y abre la mente que reconoce las llaves. Un maestro no es maestro solo para mantener sus conocimientos atrás, sino que lo es porque un verdadero maestro, siempre tiene algo nuevo que aprender –le aconsejó Blaine, pero Derek al parecer no lo entendió-. Desearía que alguien entendiera mis acertijos. Solo déjala ser, Derek, la necesitamos, y mientras más información tenga, más pronto podrá actualizar su Pokédex –admitió Blaine.

-De eso quería hablarle, maestro, la chica no tiene la Pokédex correcta, la tiene el chico, el que atacó la base secreta del Equipo Rocket en Ciudad Azafrán –le susurró Derek, pensando que alguien podría escucharlos en cualquiera de los lados de la línea-. De nada va a servir todo el trabajo que estamos haciendo, si el mocoso tiene la Pokédex.

-Calma Derek, calma. El chico también es parte del plan –le explicó Blaine, aunque Derek no sabía para qué les serviría-. Bueno… lo sabrías si te lo hubiera dicho. En todo caso, yo no le veo problema alguno. Zawako está obteniendo resultados, y con tu ayuda construirá una muy buena tesis. Sobre los Mew, déjalos en paz, ellos pueden cuidarse solos, e igual lo harán los Mewtwo, el que los acepten como Pokémon para usar en competencias no significa que podrán atraparlos. No olvides que nuestro objetivo no es que los atrapen, es que los autoricen –le recordó Blaine.

-Tal parece que el único que sabe lo que está pasando, es usted, amo Blaine –se quejó Derek-. Yo solo sé que quiere la actualización de la Pokédex, pensaba que era porque deseaba usar a su Mewtwo, el Mewtwo original, en la liga Pokémon y volverse el campeón –admitió Derek.

-Tantos estudios, y tan ciego, Derek. ¿Para qué quiero ser Campeón Pokémon a mi edad? –se quejó Blaine, Derek solo hizo una mueca-. Nuestro trato sigue en pie. Consígueme la actualización de la Pokédex a tiempo de inicios de la competencia de la Liga Índigo, y yo te entregaré el puesto de Director de Investigación de la Nueva Isla Canela. Es todo Derek –apagó la comunicación entonces Blaine.

Ruta 25. Fundación Aether.

-No se consiguen buenos asistentes en estos días. ¿No lo crees Bill? –preguntó Blaine, dentro de la oficina de Lusamine, que se le había dicho a Blaine que era realmente la oficina de Bill. Lusamine por su parte, recién llegaba en esos momentos con el almuerzo, y con las mejillas infladas- No me refería a ti –admitió Blaine.

-Déjeme decirle, señor Blaine, que soy una científica reconocida, no una niña de… ¿en cuántos años quedé? –preguntó Lusamine en un susurro, apenando a Bill, quien sacó sus notas del escritorio al lado del de Blaine.

-Estás más cerca de los 15 que de los 14, eres apenas unos días mayor a Zawako, de hecho, podrían compartir el cumpleaños –apuntó Bill, y Lusamine tomó los papeles, sorprendida de las matemáticas de Bill-. Pero es verdad, señor Bill, Lusamine es la mente más brillante de nuestros tiempos, aunque se comporte como su edad actual –se burló Bill-. Volviendo al tema, señor Blaine. No me agrada que use a Zawako y a Yuuji de la forma en que los está usando –admitió Bill, un poco deprimido.

-Oh, yo uso a Zawako y a Yuuji, no como cierto par de científicos que utilizaron a Zawako y a Yuuji para investigar a las Ultrabestias –agregó Blaine, y tanto Bill como Lusamine se apenaron-. Cuando llegué a este laboratorio, me tomó un par de días descubrir la verdad sobre quien era tu asistente, compañero Bill. Además de que me sinceré con ustedes, ambos saben que no soy el enemigo, pero saben que usaré cualquier medio que sea necesario, para salvar a mi amigo –azotó Blaine su mano libre contra la mesa, preocupando a Bill y a Lusamine-. Así que no me repetiré… actualizaremos la Pokédex con la información de Mewtwo antes de la competencia de la Liga Indigo, le guste al Profesor Oak o no, y tú Bill, como parte del equipo de trabajo, vas a hacerlo posible –insistió Blaine.

-Para hacerlo posible en el tiempo que me lo está pidiendo, señor Baline, necesito de los datos de Zawako, y la Pokédex de Yuuji –le recordó Bill, con una gota de sudor recorriéndole el rostro, estaba evidentemente nervioso.

-Sí, detalles que cierto investigador Pokémon no se dignó a compartirme –reprendió Blaine, Bill solo bajó la mirada, incomodado-. Pero ya lo solucionaré. Como miembro del Alto Mando que soy, es mi deber el estar presente para la ceremonia de la Liga Pokémon, además de que, mi plan no servirá de nada si Yuuji no resulta ser lo suficientemente bueno para el mismo –admitió.

-Esa es la parte que no entiendo, señor Blaine –agregó Lusamine, una mirada de determinación se le dibujaba en su rostro, Blaine tan solo le dirigió la propia, sus lentes oscuros brillando con el reflejo de la luz en su computadora, de una forma casi malévola-. Entiendo que necesite a Zawako, lo que no entiendo es por qué necesita a Yuuji. ¿Es una venganza personal? –preguntó.

-¿Venganza? Claro que no –admitió Blaine-. Solo los descerebrados creen en la venganza. Llamémosle una precaución. Soy algo así como el genio de la lámpara, capaz de conceder cualquier deseo, pero tus deseos, por más grandes que sean, tienen consecuencias. Como doy, quito, voy a darle a Giovanni lo que él más quiere, y después… se lo quitaré de una forma en que ni el mismo Giovanni podrá reponerse, y esos dos, Zawako y Yuuji, son los peones perfectos en esta, la madre de todas las estrategias. Ambos, Zawako y Yuuji, son dignos de convertirse en mis aprendices –aseguró Blaine, poniéndose de pie, y preocupando a Lusamine y a Bill-. Bien… ¿quién tiene hambre? –al menos hasta ese momento, en que ambos dejaron de tomarlo enserio.

Ciudad Azulona. Tienda Departamental de Ciudad Azulona.

-¿Cómo es que no te diste cuenta que Amaya gustaba de ti? ¿Estás tonto? –dentro del elevador de la tienda departamental, Yuuji recriminaba a Rinji, mientras Looker y Anabel habían descubierto lo rápido que Yuuji los había mandado a segundo plano. Lila estaba en el elevador también, aun jugando con Torchic, y mientras el elevador subía, Yuuji se colocaba su uniforme nuevo- Denso es lo que eres, Amaya tantas señales que te dio, obviamente iba a estar enojada contigo –admitió Yuuji.

-¡No todos estamos siempre pensando en chicas como tú, depravado! –le apuntó Rinji con molestia- Además… no es mi culpa que haya terminado socializando con el enemigo para evitar que avanzaras en tu viaje, aún si después de eso me apuñaló por la espalda manteniéndome en Ciudad Lavanda por casi dos meses –se quejó Rinji.

-Oh sí, debió haber sido una total tragedia el pasar dos meses en una ciudad con quien terminó siendo tu novia. Y adivinaré, mantuviste a Amaya contigo como compañía –agregó Yuuji, por las reacciones de Rinji, era más que evidente que así fue-. Eres un sin vergüenza. Amaya que tanto te quiso como para esperarte y que continuaran su viaje juntos, y a la primera oportunidad, te involucras con tu rival. ¿Qué fue de la eterna rivalidad Oak vs Agatha? –preguntó Yuuji.

-¡No me juzgues! –se fastidió Rinji, mientras las puertas del elevador se abrían, y ambos continuaban con su rabieta en dirección a las arenas de batalla en el techo de la tienda departamental, seguidos por Anabel y Looker, la primera cargando a Lila, el segundo cubriéndole los oídos pensando que la conversación podría salirse de control- ¡La encaré porque estaba siendo demasiado dura conmigo, ella dijo que si quería ser el mejor debía derrotar a los mejores, así que entrené como loco hasta derrotarla aún si ella estaba usando todas sus habilidades contra mí! Una cosa llevó a la otra… me felicitó por mi victoria, aunque se deprimió un poco… platicamos, hicimos las paces… y bueno… -se apenó Rinji.

-¡Los encontré tomados de las manos y besuqueándose en el parque afuera del hotel en que nos hospedábamos! –escucharon ambos, y hasta Yuuji sintió una molestia en su columna vertebral por lo sombrío que se había escuchado aquello, mientras Amaya, en medio de la arena de batalla, cruzada de brazos, esperaba por ambos- Pero no importa ya. Lo único que importa, es que yo voy a humillarlos en batalla. Por mi vengan los dos juntos contra mí si quieren –aseguró ella con su Pokébola lista.

-Primero, no ventiles tus problemas personales y los confundas con odio hacia mí, y segundo, lo siento por ti, algunos hombres no captamos indirectas, sugerencia, no las des y se directa –admitió Yuuji, fastidiando a Rinji, y forzando a Amaya a soltar aire.

-Si tú lo comprendiste, él podía comprenderlo –se defendió Amaya, apuntando a Rinji en tono de molestia-. Eso solo me dice que el idiota es él, y no te considero exactamente listo. ¿Acaso Zawako no te dio indirectas? –preguntó ella.

-Si las dio, no las capté, pero eso no importa porque, diferente de ustedes, yo no pierdo mi tiempo y me declaro a la primera que me convenzo. Tú problema, es que ilusamente esperaste a que él hiciera el primer movimiento, y perdiste tu oportunidad –resumió Yuuji, molestando a Amaya, quien lo encaró directamente-. ¿Quieres pelear? El que seas una niña no va a detenerme –amenazó Yuuji.

-Oye, oye, no te pases –defendió Rinji a Amaya, aunque ella se cruzó de brazos molesta-. De todas formas, no siempre un par de entrenadores viajando juntos tienen que ser específicamente una pareja. El tarado este es excepción a la regla porque seguro secuestró a Zawako –apuntó Rinji.

-Y si lo hice, ¿qué te importa? Al menos no sale conmigo por pena –regresó el insulto Yuuji, y el par de entrenadores estuvo a punto de irse a los golpes, cuando Anabel llegó para tirar de la oreja de Yuuji- Aw, aw, oye… -se fastidió Yuuji.

-Cuidado con las palabras que diriges a tu jefa, y con la imagen que das de las empresas que te patrocinan, Yuuji –amenazó Anabel, y Yuuji notó a los mirones que se habían reunido alrededor de los tres-. Si vas a discutir mientras usas ese uniforme, te sugiero que sea en una batalla Pokémon. ¿Qué tal un triple encuentro? Dos Pokémon por entrenador, todo se vale –sugirió Anabel, Yuuji miró al otro par, ambos no dijeron nada, y en lugar de discutir, subieron a la arena de batalla, que no estaba diseñada para combates de ese estilo, por lo que los tres se dividieron alrededor del emblema del centro. Anabel, Looker, Lila y Torchic, se sentaron en las bancas, mientras el trio ofrecía los premios del combate, mismos que fastidiaron a Yuuji.

-Oh sí, no son parejita, pero búrlense del 7 Medallas, ¿qué diantres es esta cuota? –preguntó Yuuji mientras apuntaba al premio de batalla apostado, y notando la mirada de desprecio tanto de Rinji como de Amaya- Son tal para cual –se quejó Yuuji.

-Oh, lo siento, pero si quieres aceptar una batalla contra no uno, sino dos 8 Medallas, tienes que demostrarlo con fondos suficientes –se burló Amaya, en la pantalla de su licencia de entrenadora aparecían su nombre y el de Rinji en verde, indicando que Rinji había aceptado el dinero de premio a apostar.

-Adivinaré, tienes tan mal ratio de victorias que, nuevamente, estás a una derrota de la ruina financiera, señor dos patrocinios –apuntó Rinji a la gorra de Yuuji, él patrocinado por la casa de ramen se acomodó la gorra que hacía alusión a la misma.

-Mi ratio de victorias está bien, gracias por preocuparte, preocúpate por el tuyo que seguro bajó exponencialmente por las múltiples derrotas a manos de tu novia –insultó Yuuji, el insulto fue doblemente efectivo, ya que el recuerdo de la novia de Rinji, Christie, había fastidiado a Amaya, Yuuji solo tomó distancia y se acomodó en su lado de la arena-. Además, trata de mantener finanzas saludables con un Aerodactyl que solo puede comer filete sintético de un Pokémon inmensamente raro. Te pediría que te ganaras el almuerzo, pero conociéndote, me pides comida nada más terminado el encuentro –se quejó Yuuji, mirando a su Safari Bola-. Damas primero –pidió Yuuji.

-El 7 Medallas empieza –enunciaron tanto Rinji como Amaya al unísono, fastidiando a Yuuji, quien soltó aire con molestia, tomó su Nido Bola, y liberó a Ivysaur. Ante aquello, tanto Rinji como Amaya intercambiaron miradas-. ¿No has evolucionado a tu Ivysaur? ¿Y ya tienes 7 Medallas? –se quejó Amaya.

-¡Resulta que los gimnasios de esta región no son amigables con los tipo Hierba! ¿¡Ok!? –se molestó Yuuji, Ivysaur tan solo sudó frio por lo molesto que parecía Yuuji- Estoy bien, tu estilo de batalla no es lo mío, pero ya nos hemos acostumbrado. Demostrémoselos –sonrió Yuuji, Ivysaur asintió de forma orgullosa.

-¿Estás pensando lo mismo que yo? –se burló Rinji, Amaya en un principio se molestó, pero alcanzó a reír de forma burlesca, mientras asentía y sostenía su Pokébola- ¡Ve! –lanzó su Pokébola Rinji.

-¡Ve! –lanzó su Pokébola Amaya, ambas estallaron, y tanto el Charizard de Rinji, como el Blastoise de Amaya, se hicieron presentes, y ambos miraron a Ivysaur, quien sudó frio al encontrarse en medio de ambos titanes entre los Pokémon-. Seré gentil, 7 Medallas. ¡Blastoise, Hidro Bomba, a Charizard! –ordenó Amaya, la reacción de sorpresa de Rinji no se hizo a esperar, aunque de cualquier forma su Charizard movió su cuello lejos del ataque de Blastoise, antes de rugir con fuerza por el ataque a traición.

-¡Aliento Dragón Charizard! –respondió Rinji, defendiéndose de los ataques de Blastoise, y tanto el Pokémon de Fuego como el de Agua se evadieron mutuamente, mientras intercambiaban Hidro Bombas y Alientos de Dragón, ignorando a Ivysaur, quien miró a Yuuji confundido.

-Aprovechemos, ¡Drenadoras sobre Charizard! –ordenó Yuuji, Ivysaur obedeció, y aprovechando la distracción, llenó a Charizard de lianas, que comenzaron a extraer su energía- ¡Repite el proceso con Blastoise! –pidió Yuuji.

-¡No si puedo evitarlo, Rayo Hielo! –ordenó Amaya, Blastoise se preparó para obedecer, pero el Pokémon de Agua fue arremetido primero por un ataque eléctrico, proveniente del puño de Charizard de Rinji, quien continuaba priorizando a Blastoise por sobre Ivysaur- ¿De lado de quien estás? –preguntó Amaya, mientras las lianas terminaban de envolver a Blastoise también.

-Ivysaur no es una amenaza, Blastoise sí. ¡Puño Trueno Charizard! –ordenó Rinji, Charizard obedeció, impactó a Blastoise y lo forzó a retroceder, tras lo cual ambos Pokémon recibieron daño por las Drenadoras de Ivysaur, que se sentía bastante bien- Aunque comienzas a tornarte molesto. ¡Lanzallamas sobre Ivysaur, Charizard! –ordenó Rinji.

-¡Rayo Hielo sobre Ivysaur, Blastoise! –prosiguió Amaya, ambos Pokémon atacaron, Ivysaur palideció un poco y fue impactado, y una neblina comenzó a dispersarse por la arena de batalla, producto del choque de ambos ataques.

-Mantener el control en un escenario de triple encuentro no resultó ser tan sencillo como pensé. ¿Estás bien Ivysaur? ¡Si lo estás usa Bomba de Lodo sobre Charizard! –pidió Yuuji, de la densa niebla que se elevó de los ataques de Charizard y Blastoise, una esfera de veneno se desprendió, e impactó a Charizard, obligándolo a retroceder.

-Golpe de suerte porque la niebla no me permite ver. ¡Vuela y usa tus alas para despejar la niebla, Charizard! –pidió Rinji, su Charizard aleteó con fuerza, y tras hacerlo, una potente luz se dejó ver, misma que tras disiparse, no mostró a Ivysaur, sino a Venusaur, que rugió con fuerza.

-Parece que el nivel de Charizard y Blastoise era tan elevado, que tu Ivysaur se vio obligado a emparejarse –sonrió Amaya, mientras su Blastoise volvía a ponerse en posición defensiva, esta vez tomándose a Venusaur enserio.

-Créanlo o no, está vez no lo planee. ¡Bien hecho Venusaur! ¿Quién es la bella bola de sebo y verrugas más hermosa de toda Kanto? –celebró la evolución de su Pokémon Yuuji, Venusaur con una liana abanicó como si aceptara el halago y se sintiera ruborizado por el mismo.

-Si esos son los halagos de Yuuji, ya siento pena por su novia –agregó Rinji algo apenado, y la mención, nuevamente, de la palabra novia, enfureció a Amaya una vez más, lo que Rinji notó-. No estaba intentando… -intentó excusarse.

-¡No me importa lo que querías decir! ¡Está es una batalla Pokémon! ¡Blastoise, Rayo Hielo contra Venusaur! –pidió Amaya, Blastoise obedeció y arremetió contra Venusaur, quien incluso fue lanzado algunos centímetros hacia atrás por el ataque de Blastoise.

-¡Charizard, Vuelo contra Venusaur! –continuó Rinji, aprovechando la debilidad de Venusaur nuevamente, y arremetiendo contra él, notando que Venusaur aún se negaba a rendirse pese a los ataques continuos- Ese Venusaur tiene muy buenas defensas, pero aparentemente es lo único a su favor –dedujo Rinji.

-¡Montoneros es lo que son! ¡Venusaur, Comienza a cargar tu Rayo Solar! –pidió Yuuji, y Venusaur así lo hizo, concentrándose, extendiendo su flor, y buscando los rayos del sol para comenzar a cargarse.

-¡Venusaur no tiene la suficiente salud para completar ese ataque! ¡Rayo Hielo! –pidió Amaya, Blastoise obedeció y atacó, Venusaur, sorpresivamente, resistió- ¿Cómo es posible? ¡Ya debería haber caído! –se quejó Amaya.

-¡Y está a punto, pero yo si entiendo la razón! ¡Charizard, Puño Trueno Sobre Blastoise! –ordenó Rinji, Charizard así lo hizo, nuevamente atrapando a Blastoise desprevenido, pero el Pokémon logró resistirlo.

-¡Rayo Solar! –pidió Yuuji, Venusaur atacó, y el poderoso ataque derribó al Blastoise de Amaya, derrotándolo. Yuuji celebró, pero su alegría no duró mucho, ya que la llamarada de Charizard impactó al distraído de Venusaur, derribándolo de igual manera, siendo Charizard el único de los tres Pokémon iniciales que siguió en pie.

-Amaya puede que no ponga tanta atención como es debido, pero yo no caigo tan fácil, Yuuji. Las Drenadoras tanto en Blastoise como en Charizard mantuvieron la salud de Venusaur pese a los ataques eficaces, pero solo lo suficiente para poder derrotar a Blastoise. Tu Venusaur simplemente no tenía el nivel requerido para hacer más que eso –dedujo Rinji, mientras una molesta Amaya aceptaba la derrota, y regresaba a su Blastoise a su Pokébola.

-Fue lo único que se me ocurrió, no es tan sencillo hacer una estrategia para un combate triple –aceptó Yuuji, caminando hasta su Venusaur, quien miraba a Yuuji entristecido-. Tranquilo grandote, lo hiciste bien. Contigo en tu etapa final, por fin podemos comenzar con las verdaderas estrategias –frotó su cabeza Yuuji, y regresó a Venusaur a su Nido Bola.

-Admito que lo hiciste mejor de lo que pensé –aceptó Amaya, tomando una nueva Pokébola-. Incluso aprovechaste la oportunidad de enseñarle Bola Lodo a tu Ivysaur como preparativo para su evolución, consideraste que la movilidad de Venusaur era más limitada –sonrió Amaya.

-¿Qué te digo? Estamos en la Tienda Departamental de Ciudad Azulona, obviamente iba a invertir en comprar la TM52 –admitió Yuuji, extrayendo un estuche en el que se mostraban sus TMs, donde se encontraba también el TM52 para Bola Lodo-. Ya que eso quedó resuelto, este pequeño quiere revancha –prosiguió Yuuji, tomando una Pokébola, lanzándola, y liberando a su Nidoking.

-Ah, un viejo conocido –sonrió Rinji, Charizard bufó, y algunas llamas escaparon a su nariz, Nidoking movió su cola, y la azotó contra el suelo de la arena, deseoso de que hubiera batalla, y recordando la humillación de hace tiempo, cuando apenas y era un Nidoran.

-Me están ignorando, y no me gusta. ¡Ve! –enunció Amaya, de su Pokébola se materializó un hermoso Pokémon, cuya piel resplandeció de dorado, mientras de la misma se desprendía un destello llameante, que subió al cielo, estallando, y trayendo consigo una luz muy cálida, mientras el Pokémon de las nueve colas, un Ninetales, se fortalecía-. ¡Ninetales, Rayo Solar a Nidoking! –ordenó Amaya, y sin previo aviso, el poderoso ataque se desprendió en dirección a Nidoking, quien se cubrió con sus brazos.

-¡Ni siquiera cargó su ataque! ¿Acaso ese es Día Soleado? –preguntó Yuuji, mientras Nidoking se sacudía el ataque- ¡No importa, Nidoking! ¡Demolición a Ninetales! –pidió Yuuji, Nidoking se lanzó e impactó a Ninetales de lleno, pero el grácil Pokémon no solo resistió, sino que se alejó ganando distancia.

-¡Garra Dragón Charizard! –ordenó Rinji, Charizard apareció velozmente detrás de Ninetales e impactó, o al menos eso le pareció, ya que el cuerpo de Ninetails brillaba con una energía blanquecina tras el impacto- ¿Qué es eso? –preguntó Rinji sorprendido.

-¡Ninetales, Maquinación! –ordenó Amaya, Ninetales entonces comenzó a rodearse a sí misma con energías Siniestras, sobresaltando a Rinji y a Charizard, quienes no entendían lo que estaba pasando.

-¡Es un Sustituto! ¡La protección blanca que rodea a Ninetales se formó con parte de su energía para proteger su cuerpo y poder usar Maquinación y aumentar su ataque especial! –explicó Yuuji, pensando en a quien atacar- ¡Nidoking, Terremoto! –pidió Yuuji, Nidoking abanicó su cola y la azotó a la arena, haciendo temblar la misma, Ninetales fue impactada, pero solo perdió su sustituto, Charizard se alzó un poco, por lo que Terremoto no lo afectó, y a orillas de la arena de batalla, se activaron unos sensores que alzaron unos postes que comenzaron a absorber las vibraciones del Terremoto, evitando daños importantes al edificio como medida de seguridad.

-¡Onda de Calor! –ordenó Amaya, el cuerpo de Ninetales brilló intensamente, y lanzó un poderoso destello en contra tanto de Charizard como de Nidoking. El Pokémon de Yuuji resistió el ataque, aunque su cuerpo presumió varias quemaduras importantes, Charizard por otro lado, quedó derrotado, ya había recibido suficiente daño- No eres el único que compró algunos TMs –presumió Amaya, mientras Charizard caía.

-Y ahora Nidoking está quemado, su Ataque será disminuido, y su salud bajará. ¿Estás bien amigo? –preguntó Yuuji, y pese a las quemaduras, Nidoking respondió con un potente rugido- Supongo que eso también significa que la revancha de Nidoking tendrá que esperar. Tu no novia realmente sabe cómo molestarme –se burló Yuuji.

-Haznos a todos un favor y cierra el buche –insultó Rinji de regreso-. Con su Ataque Especial tan alto, Día Soleado activado, y la velocidad de Ninetales, pocos son los Pokémon lo suficientemente veloces para escapar a su Onda de Calor. Amaya parece que lo planeó todo muy bien, incluso me atrevería a pensar que dispuso de Venusaur lo antes posible, no para proteger a Blastoise, sino para asegurarse de que no tendrías un Pokémon lo suficientemente rápido para vencer a Ninetales en velocidad y poder subir sus estadísticas y acorralarme –sonrió Rinji.

-Es una batalla triple, cariño, y conozco a todos tus Pokémon por todo el tiempo que viajamos juntos, aunque decidieras traicionarme al final –se quejó Amaya, Rinji se preocupó, y Yuuji suspiró incomodado-. Pero no tengo el placer de conocer a todos los Pokémon de Yuuji, tenía que asegurarme de que no traía a alguien más rápido, como a un Gengar –ante el recordatorio del Pokémon de tipo Fantasma, Amaya sintió una vena alzarse en su frente.

-Ya supéralo, ambos sabemos que eres demasiado buena para Rinji –insultó Yuuji, y la batalla campal de insultos volvió a hacerse presente, con los tres lanzando insultos para humillar al otro, lo que mantenía a los espectadores confundidos y preocupados-. En fin, Nidoking no tiene mucha salud, así que lo único que nos queda es esperar al Pokémon de Rinji, y que decidas qué es mejor, usar Onda de Calor para acabar con Nidoking e intentar derrotar al Pokémon de Rinji de un solo golpe, o concentrarte en Rinji con Rayo Solar al él elegir a un Pokémon con un ataque de prioridad, o de un tipo resistente al fuego. En todo caso, si eliges mal, Nidoking te hará pedazos –se burló Yuuji.

-No importa si Nidoking vence a Ninetales al Amaya concentrarse en mí, o si Nidoking cae ante una Onda de Calor, la realidad es la misma, yo gano –sonrió Rinji, mostrándoles a ambos una Ultrabola-. ¡Ve, Snorlax! –materializó Rinji, preocupando tanto a Amaya como a Yuuji- ¡El tanque de Defensa Especial por excelencia de Kanto no necesita ataques de prioridad ni tener un tipo ventajoso! ¡Snorlax, Fuerza Equina sobre Nidoking! –ordenó él.

-¡Ninetales, Onda de Calor! –pidió Amaya preocupada, su Ninetales lanzó su ataque, impactando primero a Snorlax, que ya saltaba con sus piernas listas y rodeadas de tierra que absorbió de la arena de batalla.

-¡Terremoto Nidoking! –pidió Yuuji, Nidoking azotó su cola con fuerza en el suelo, y reinó el caos. Snorlax no fue debilitado por el ataque de Onda de Calor, que sí impactó a Nidoking haciendo más daño, pero aún con los aumentos de poder de Ninetales, al parecer el nivel de Nidoking era más alto del que ella esperaba, por lo que resistió el ser derrotado por la Onda de Calor y logró impactar con Terremoto, que en turno logró derrotar a Ninetales, momentos antes de que Snorlax completara su ataque, y lanzara a Nidoking fuera de la arena, haciéndolo rodar por el suelo derrotado. Al final, solo Snorlax quedó de pie, y rascándose la barriga.

-¡Ganador, Rinji Oak de Pueblo Paleta! ¡Patrocinado por Perfumes Gloom! –enunció Anabel, quien tomó el puesto de réferi del encuentro, mientras Amaya y Yuuji miraban a sus Ninetales y Nidoking derrotados en el suelo.

-Así que… aún si eres un 7 Medallas, tenías un Pokémon de tan alto nivel contigo –se molestó Amaya, mientras Rinji festejaba, y Yuuji intentaba reanimar a su Nidoking, cuyos ojos de espiral seguían rodando por el tremendo golpe de Snorlax-. Ese Nidoking recibió dos Ondas de Calor potenciadas por Día Soleado y un Maquinación. ¿Qué nivel tiene ese Nidoking? –se molestó Amaya, regresando a Ninetales a su Pokébola.

-Bueno, Nidoking es mi primer Pokémon de Kanto, alcanzó un nivel muy alto en muy poco tiempo, y tuve que depositarlo para darle oportunidad a los demás para fortalecerse –admitió Yuuji, mientras Nidoking de poco en poco recuperaba la conciencia, aunque se sentía deprimido por perder-. Y no solo es eso, Zawako lo eligió para mí. El Pokémon más fuerte de su manada, además de que ella lo alimentó, y le dio a Lusamine consejos para su salud. El estar depositado no lo debilitó porque siguió entrenándose a él mismo protegiendo al resto de Pokémon de la Fundación Aether, o al menos eso es lo que Lusamine dijo. Cuando pedí que me lo regresaran para el reto de gimnasio doble, Nidoking ya era increíblemente fuerte, y vas a seguirte haciendo más fuerte amigo, lo prometo –sonrió Yuuji, y Nidoking asintió.

-Ese Terremoto lo compraste aquí también, ¿no es así? No debió salirte barato, seguro por eso te quejaste del monto de la batalla, por cierto, paga –pidió Rinji, Yuuji con tristeza tuvo que liberar los fondos, para deleite de Rinji-. ¿Financieramente acabado, niño noodle? –se burló Rinji por el patrocinio de Yuuji.

-Solo digamos que, si pierdo también mi batalla de gimnasio de mañana, no solo se habrá acabado mi viaje por Kanto, sino también mi dinero –se preocupó Yuuji por sus finanzas, y entonces el trio sintió algo curioso-. ¿Deja vu? –preguntó Yuuji.

-Algo así –admitió Rinji, y el trio de entrenadores sonrió-. Siempre un paso delante de ti, no lo olvides, yo voy a ser el Campeón de Kanto, más te vale ganar tu batalla de mañana y calificar –sacó el pecho Rinji, de forma bastante arrogante, como cuando inició su viaje, engatusando a Yuuji a una batalla con su Charmander, que evolucionó a Charmeleon humillando a su Nidoran.

-Al menos algo no cambió, sigo un paso delante de cierta señorita llantos –se molestó Yuuji, Amaya se apenó, una pequeña lagrimita traicionera y de impotencia se había formado en sus ojos por la derrota, más porque había estado bastante enojada al retarlos a ambos-. Puedes intentar aparentar ser la señorita arrogancia y violencia todo lo que queras, sigues siendo una niñita asustadiza que se deprime a la primera derrota. Anímate, lo hiciste bien –sonrió Yuuji, recordando a aquella niña derrotista que lloró tras perder su batalla de gimnasio contra Forrest, pensando que sus Pokémon tenían algo de malo.

-¡Ya lo sé! ¡Tú sigues siendo igual un fastidioso! –se molestó Amaya, recordando sus pleitos con Yuuji, quien era un tarado que no conocía a los Pokémon a los que enfrentaba, pero con una particularidad que inspiró a Amaya- Tonto que no sabe rendirse, que se adapta a cualquier situación, siempre he admirado y me ha fastidiado eso de ti. No pareces la gran cosa, pero buscas una u otra forma. Me molesta, y no me gusta que, después de ser declarada una niña prodigio, aun así, haya perdido primero que tú cuando era yo quien los tenía a ambos contra las cuerdas. ¡Me fastidias demasiado! –se quejó ella.

-¡A mí me fastidias demasiado niña mocos! ¡Pero me fastidia más este que se adjudica la victoria cuando es más que evidente que solo ganó porque entre tú y yo nos molimos mutuamente! –se quejó Yuuji mientras apuntaba a Rinji.

-¡A mí me molestas más tú fíjate! ¡Con todas esas estrategias de la nada que ni tú te crees que funcionan, pero te funcionan por alguna razón! –pegó frentes Rinji con Yuuji, y el par comenzó a empujarse el uno al otro, pero de pronto, Rinji comenzó a reír, Yuuji lo hizo de igual manera, y al final incluso Amaya estaba riendo- Buena suerte mañana, y nos olemos después –se despidió Rinji, mirando a Amaya, quien ocultó su risa y pretendió estar molesta, pero se despidió de todas formas de Rinji.

-Si pierdes mañana, o si no te inscribes a la Liga Índigo… me voy a enojar… mucho… y no quieres verme enojada de verdad –le apuntó Amaya, Yuuji sonrió al respecto-. Prometamos que uno de los dos le va a borrar esa sonrisa burlona e hipócrita del rostro a Rinji –susurró.

-Oh, ese voy a ser yo –le ofreció su mano Yuuji, y ambos sellaron la promesa-. Los veré en la Liga Índigo, lo prometo. No hay forma de que pierda mañana –aseguró Yuuji, Rinji y Amaya asintieron, y se retiraron a los elevadores.

-Bueno, no lo sé, según mis registros, Ciudad Azulona es tu ciudad de la mala suerte –comenzó Looker, deprimiendo a Yuuji-. Por alguna razón que no me explico, el número de derrotas que se te atribuyen, aumentan exponencialmente en Ciudad Azulona. Las estadísticas dicen que no estás bien preparado para tu batalla de mañana –comentó Looker, mostrándole su Tablet.

-Déjame ver –pidió Anabel, mirando los registros de Yuuji, para molestia del dueño del nombre, quien hacía una mueca de descontento-. Según las estadísticas, tomando en cuenta tu equipo actual y tus Pokémon depositados, además de sus niveles, sus ataques, y tus índices de victoria. Según este estudio que acaba de actualizarse con el resultado de la batalla de hoy, solo tienes un 38% de probabilidad de ganar tu batalla de mañana si utilizas a Flareon –resumió Anabel.

-¿Solo el 38%? –se quejó Yuuji, quitándole la Tablet a Anabel y mirando sus estadísticas- Los que hacen estos análisis son unos tontos. No pueden predecir mi resultado de batalla con solo esto, y no voy a utilizar a Flareon mañana, eso no sería justo considerando que fue el Pokémon de mi madre –se quejó Yuuji.

-Eso baja tus probabilidades a 12% -calculó Looker, Lila, a su lado, intentaba estirarse para ver lo que tenía Looker en su Tablet, pero al no alcanzar, alzó a Torchic pensando que al menos él podría ver-. Pero, de todas formas, pienso igual que tú. La estadística es una cosa, la realidad es otra cosa. Confío en que vas a lograr vencer –aseguró Looker, y Yuuji sonrió-. Pero, para estar seguros, y tomando en cuenta que estás a una batalla del colapso financiero, yo invito la cena, te vas a dormir temprano, y a primera hora te quiero entrenando. No olvides que te estamos patrocinando, tus derrotas son nuestras derrotas, y tus victorias son nuestras victorias. Así que, a comer, a dormir, y a entrenar –ordenó Looker.

-Pero si apenas está anocheciendo –se quejó Yuuji, pero Looker estaba firme, y apuntó a los elevadores-. Está bien, está bien. Qué carácter –se fastidió Yuuji.

-No desobedezca las órdenes directas de sus superiores, soldado Yuuji –agregó Lila militarmente, preocupando a Yuuji-. ¡A comer, a dormir y a entrenar! ¡Rápido, rápido, rápido soldado! ¡La Teniente Coronel Lila se lo ordena! –exigió Lila, y Torchic la imitó divertido.

-A sus órdenes, Teniente Coronel Lila –obedeció Yuuji divertido, mientras Lila se metía en el papel de Teniente Coronel, y ordenaba a Yuuji a marchar, algo a lo que él, divertido, accedió.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.

-Y por eso, los Dratini deben dejar de atacar a los Mewtwo, Tini dra ti, ti Dratini tini dradra ti dra ti Titiniti –a orillas del campamento, en medio de la noche, y con solo Ponyta como fuente de luz, Zawako charlaba con los Dratini en el lago, mientras su Dragonair apoyaba en la conversación para alentar a los Dratini a atender a las palabras de su entrenadora. Omanyte también intentaba participar, pero ningún Dratini parecía prestarle suficiente atención, aunque Zawako se distraía por lo que Omanyte decía-. Amonite, concéntrate, los Mewtwo no son comestibles… -se quejaba Zawako, pero Omanyte seguía inventándose historias, que no ayudaban a Zawako a dar su mensaje-. Solo… déjame hablar a mí, ¿quieres? –pidió Zawako, cuando de pronto, los Dratini se emocionaron, y dejaron la orilla presurosos- ¿Qué dijiste ahora Amonite? –se molestó Zawako.

-¡Holaaaaa! –escuchó Zawako entonces, pidió a Ponyta que se acercara, y Ponyta en respuesta iluminó con mayor intensidad sus flamas hasta que estas adquirieron un color azulado- ¡Vaya! ¿Es un Ponyta varicolor? –preguntaba Ryuki, que llegaba sobre lomos de su Dragonair, y esta vez lo acompañaba también un segundo Dragonair de color rosado.

-¡El Dragonair varicolor! –apuntó Zawako, recordando al extraño Dragonair al que Yuuji se había enfrentado en batalla- Siempre he querido estudiar a las variantes varicolor de los Pokémon, pero no he tenido suerte de tener uno. Bienvenido, señor Ryuki –saludó Zawako, mientras Ryuki bajaba de lomos de su Dragonair.

-¿No es varicolor este Ponyta? –preguntó Ryuki, Ponyta apagó sus flamas azules, y regresó a su color original- ¿Qué Giratinas? Si acabo de ver sus flamas azules. ¿Qué ocurrió? –preguntó Ryuki sorprendido.

-Pyrita es… diferente… -admitió Zawako, acariciando el hocico de su Pokémon-. Cuando era pequeña, comió algunas bayas Kasib, una planta invasora en Kanto, y aquello la enfermó. Las bayas Kasib tienen la característica de resistir los ataques de Pokémon de tipo Fantasma, cosa que Pyrita no necesita ya que de todas formas no es débil al tipo Fantasma. Pero, al parecer las bayas Kasib la afectaron bastante. Comió demasiadas, y enfermó a un grado que casi le cuesta la vida, pero sobrevivió, y ahora sus flamas se encienden azules, como fuego fantasmal, fuego fatuo, cuando su temperatura aumenta demasiado. Aún estoy documentando el fenómeno, lo llamo el fenómeno del Falso Varicolor, peculiaridades en un individuo que, tras sufrir ligeras mutaciones, obtiene propiedades divergentes a los de su especie. Fuera de que Pyrita puede de alguna manera producir estas flamas, no hay deterioros a su salud o cambios de estadísticas o nada que lo diferencie de un Ponyta normal –terminó Zawako.

-Falso Varicolor, ¿verdad? –preguntó Ryuki, y acercó su mano a Ponyta, quien se molestó e incineró sus flamas azules nuevamente, asustando a Ryuki- ¡Tranquilo pequeño! En todo caso, ¿no has pensado que tu Ponyta tal vez, por su dieta diferente de lo habitual, ahora posea afinidad de tipo Fantasma que le permitan una Teracristalización de ese tipo? –preguntó Ryuki.

-¿Teracristalización? ¿Esa cosa extraña que les ocurre a los Pokémon de Paldea? –preguntó Zawako, y Ryuki asintió- No lo había pensado… además de que sé muy poco sobre la Teracristalización… en todo caso, ni Ponyta ni Rapidash conocen ataques de tipo Fantasma, por lo que una Teracristalización de ese tipo no le sirve de nada –admitió Zawako.

-La verdad, yo tampoco sé cómo funciona la Teracristalización exactamente –aceptó Ryuki, y Zawako asintió-. ¿Cómo va mi aprendiz de Maestra Dragón? ¿Conseguiste convencer a los Mewtwo y a los Dratini de hacer las paces? –preguntó Ryuki.

-¿Iba enserio con lo de la Maestra Dragón? Mi tipo favorito sigue siendo el tipo Hada –admitió Zawako, Ryuki se burló un poco de aquello con una sonrisa-. Ni siquiera tengo habilidades de batalla, ¿cómo podría convertirme en una Maestra Dragón? –preguntó ella.

-Los Maestros Dragón no eligen ser Maestros Dragón, simplemente lo son, no le des muchas vueltas, los Dragones, por sí mismos, te buscarán –le explicó Ryuki, Zawako aún tenía sus dudas al respecto-. Mi maestro, Lance, solía ser un entrenador como cualquier otro, que tenía preferencia por los Pokémon que podían surcar los cielos, como Charizard, o Gyarados. También fue de los pocos que lograron ser merecedores de entrenar a un Aerodactyl. Básicamente Lance, igual que tú, solía decir que su tipo de Pokémon favorito era el volador, cuando los Dragones lo eligieron. Lo mismo me pasó a mí, mi tipo predilecto era el Fuego, tuve alguna vez un Turtonator, el pequeño mequetrefe ahora vive tranquilamente en una isla paradisiaca en Alola por… razones que tienen más que ver con cosas de Alola, que con que la Pokédex de Kanto me impidiera conservarlo. Cuando me despedí de mi viejo amigo, el primer Pokémon que me recibió en Kanto fue un Dratini, la cría del Dratini de mi maestro Lance –le comentó Ryuki, liberando a su Dragonite, que se estiró y emocionó a los Dratini presentes-. He tenido muchos Pokémon de tipo Dragón después de eso, de todas las regiones imaginables, pero cuando Lance me nombró Maestro Dragón, me quedé con los Dratini, y lo mismo va a pasarte a ti. Es parte de quien eres, un Dragón –sonrió Ryuki.

-Soy un Dragón… claro… -agregó Zawako de forma poco convencida-. Claro, me transformaré en un Pokémon Dragón como en el cuento de la Princesa Swanna, y comenzaré a lanzar Draco Meteoros por todas partes –se burló Zawako, Ryuki rio con fuerza ante la idea-. Por si no lo ha notado, señor Ryuki, soy una mujer de ciencia, no de magia. Los cuentos de transformarse en Pokémon déjeselos a mi madre, seguro a ella le interesaría, creo que de joven quería ser un Pokémon –se burló un poco Zawako.

-Tu alma es el alma de un Dragón –insistió Ryuki-. Eres una humana, que habla Pokémon, que tiene el interés del bienestar Pokémon por encima de todo, y es capaz inclusive de ignorar la ética humana, por el bienestar Pokémon. ¿No lo vez, eres un Dragón en cuerpo humano? Los Dragones son los que mantienen el equilibrio del mundo protegiendo a las especies que necesitan de ellos. Los Pokémon Dragón, son la comunión perfecta de la naturaleza, desatan el poder de los elementos tanto destructiva como curativamente –terminó Ryuki.

-Eso, es lo más ridículo que jamás he escuchado –se burló Zawako, riéndose inclusive-. Y yo que pensaba que no podía existir persona más densa e imaginativa que Yuuji. Pues esta Dragona insiste en estudiar y evitar que el misticismo domine sobre el sentido común –refutó ella.

-El tiempo me dará la razón. Tu tipo favorito no será el Hada, sino el Dragón –insistió Ryuki-. Pero, mientras seas una cría imprudente e incrédula, apelaré a tu lado mágico de interprete Pokémon. ¿Hay paz entre Mewtwo y Dratini? –preguntó.

-Mewtwo ya entendió el mensaje, Dratini por otra parte, es terco y obstinado, y se niega a entender razones aun cuando todas las evidencias las tiene enfrente –definió Zawako, Ryuki alzó una ceja, Zawako se había auto descrito en ese momento sin que ella lo notara-. Tomará algo más de tiempo el que los Dratini dejen de ver a los Mewtwo como amenazas potenciales, pero pienso que, si nuestros Dragonair y Dragonite trabajan juntos dando el ejemplo, podrán lograrlo –aseguró ella.

-Trabajaremos mañana temprano en eso entonces, pero descansaremos por la tarde, hay una batalla que no pienso perderme –declaró Ryuki, y Zawako sonrió pensando en la misma-. Trabajemos duro para poder verla, aprendiz de Maestra Dragón Zawako –se burló él.

-Deje de llamarme así… -se fastidió ella, Ryuki se burló y siguió con su camino-. Es un poco pesado con eso de la Maestra Dragón, solo porque tengo un Dragonair eso no me hace una Maestra Dragón, o vas a decirme que específicamente me buscaste y saltaste frente a mi Ultra Bola, evitándome tener a mi querido Slowpoke, por voluntad propia, y todo esto no fue un accidente –se burló Zawako, su Dragonair desvió la mirada mientras sudaba frio, evitando contacto visual-. ¿Qué hay con esa reacción tuya? No me digas qué… ¿Saltaste frente a mi Ultra Bola y me quitaste la oportunidad de capturar a ese Slowpoke? ¡Mei! –se quejó Zawako, Dragonair la ignoró y se hundió- ¡Regresa en este instante jovencita! ¡Me debes una explicación! ¡No puedes quedarte bajo el agua por siempre! –reprendió Zawako- Me voy a quedar aquí hasta que salgas Mei. ¡Explícate! ¡Mei! –pero su Pokémon, no se dignó a contestarle.

Esta historia continuará…