¡Arriba mis Tigres du Oro! Sé que a la mayoría que lee esto ni le interesa el futbol, pero a mí sí, y mis Tigres son campeones del Futbol Mexicano. En fin, dejando eso de lado, parte de este episodio está inspirado en mi emoción por la dramática final del fin de semana pasado. Pero bueno, eso no les interesa, y yo estoy monologando solito, en fin.
liuterazagi: Ouch, por una parte, estoy feliz de volver a recibir reviews de tu parte, por otra parte, siento miedo por la crítica del final de temporada, jajaja. Pero para eso estamos, no publicaría esta historia en línea, a pesar de que mayoritariamente es solo un diario compartido de mi esposa y mío sobre nuestro hipotético viaje Pokémon juntos, para no esperar recibir críticas constructivas, las cuales aprecio. En fin, yo sé que Yuuji no es santo de tu devoción, aunque a Ana le gusta, así que bueno, it's something. Sobre los "villanos", bueno, yo no descartaría a Giovanni todavía. La verdad es que ni en la serie ni en los juegos Giovanni ha demostrado ser un malo muy malote que digamos, pero sí entiendo que puede parecer que está resultando ser algo, no sé, patético. Bueno, no lo considero como tal aún, solo creo que tiene muchos enemigos muy poderosos que ya están acostumbrados a enfrentarse a él y le llevan cierta ventaja, pero veremos cómo evoluciona la situación. En fin, muchas gracias por regresar y seguir la historia… y sí tengo miedo de la crítica final jajaja.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 44: La Región del Arcoíris.
Región Kanto. Ruta 07.
A las afueras de Ciudad Azulona, había una zona de campismo adecuada para todos aquellos entrenadores que no habían conseguido hospedaje en el Centro Pokémon, o en algún hotel dentro de la ciudad. Ciudad Azulona era, después de todo, la nueva capital de Kanto, por lo que no era descabellado el encontrar problemas de hospedaje en la misma. Había varias tiendas de campaña acomodadas por toda la zona de campismo, algunas fogatas apagadas por aquí y por allí, y uno que otro Pokémon entrenado pastando en libertad, aunque por las tempranas horas de la mañana, no había entrenadores fuera de sus tiendas.
Solo una persona parecía recorrer las tiendas de campaña en esos momentos, Anabel, quien tenía hospedaje en Ciudad Azulona, pero que llegaba de todas formas, vistiendo ropa deportiva, leggings negros y blusa morada sin mangas, además de una visera morada, hasta una tienda de campaña roja, misma que abrió sin problemas, entró a la misma, tomó su celular, seleccionó una canción, y subió el volumen al máximo, antes de ponerle play.
-¡Aaaaah! –gritó Yuuji, su Torchic se unió a él en el grito, mientras ambos rodaban dentro de la tienda asustados, y salían de la tienda pensando que estaban siendo atacados, despertando además a varios entrenadores en el campamento, quienes salieron de sus tiendas curiosos, y molestos- ¿¡Qué Giratinas te pasa!? –recriminó Yuuji molesto.
-Buenos días, holgazán –respondió Anabel, una sonrisa malévola se le dibujaba en el rostro-. Vístete, vamos a entrenar –ordenó ella, Yuuji tan solo la miró con molestia, miró la hora en su celular, se molestó, entró en su tienda, y se dejó caer sobre su bolsa de dormir, Torchic lo imitó en sus movimientos-. No está a discusión. Perteneces oficialmente a BIA Inc. Y como tal, tienes a una empresa a la cual representar –insistió Anabel.
-Lo sé, lo sé… entrenaré… cuando salga el sol… ¡apenas van a ser las 6 de la mañana! –recriminó Yuuji, cubriéndose la cabeza con su almohada inflable. Anabel le quitó la misma, y lo forzó a incorporarse- ¿Por qué la insistencia? Mi combate es el último de la temporada. Está pactado para esta noche, tengo suficiente tiempo para entrenar –insistió.
-No es entrenamiento Pokémon al que me refiero –se cruzó de brazos Anabel, Yuuji suspiró, se incorporó, cruzándose de piernas, y la miró con molestia-. Looker y yo estuvimos hablando. Después del incidente con su pierna, y por su edad, es más que evidente que él ya no está hecho para las misiones de campo. Tú y yo trabajamos juntos en la infiltración al cuartel del Equipo Rocket, además de que es obvio que tu madre te dio cierto entrenamiento, cuestionable, pero entrenamiento a fin de cuentas –agregó, lo que molestó un poco a Yuuji-. Tienes talento para realizar misiones de campo como brigadista de los Guardias Pokémon. Sin mencionar que, como entrenador Pokémon, eres decente. Toda esta suma de cualidades te convierten en un agente de campo potencial, y como BIA Inc. Pretende rivalizar con la Policía Internacional Pokémon, entenderás que estamos en la necesidad de contar con agentes especiales –ofreció.
-¿Yo? ¿Un Agente Especial? –preguntó Yuuji en incredulidad, y Anabel asintió- No sé si te has percatado, pero tengo 15 años. Involucrarme en todas estas cosas de organizaciones criminales, incluso siendo un adulto me lo pensaría. No es algo que esté exactamente en mis prioridades actuales –admitió Yuuji.
-Créelo o no, yo era incluso más joven cuando Looker empezó a entrenarme. Mi entrenamiento comenzó a la tierna edad de 14 años –presumió ella, Yuuji se impresionó por aquello-. Y bueno, yo era algo así como una niña prodigio, con una memoria fotográfica impresionante para alguien de mi edad, producto de unos cuantos episodios de amnesia que vuelven mi memoria fotográfica cuestionable, pero eso es punto y aparte –admitió ella para sí misma, Yuuji solo parpadeó un par de veces por el pequeño trozo de información irrelevante-. El punto es que, mientras más joven, mejor para aprender. Además de que ya noté que tienes una pésima condición física –agregó.
-Ni me lo recuerdes –se fastidió Yuuji, y pensó al respecto-. Sé que Looker me considera para misiones específicas, pero nunca pensé involucrarme tan a fondo. No creo que sea algo que Zawako aceptaría que yo hiciera, ya tiene suficiente con lo del novio príncipe del crimen –meditó Yuuji al respecto.
-¿Piensan seguir viajando juntos cuando tu viaje por Kanto termine? –preguntó Anabel, Yuuji lo pensó, pero no tenía una respuesta concreta- Zawako tiene sus propios planes, lo sabes, ¿no es así? Toda su investigación con los Mewtwo, no me suena a algo que vaya a terminar a corto plazo. Su carrera la está llamando, y ella está respondiendo –le recordó Anabel.
-Lo sé, y yo tengo que regresar a Hoenn a refrescársela a cierto profesor afeminado –declaró Yuuji, preocupando a Anabel-. No lo sé… ser un brigadista es un trabajo ocasional, lo realizo cuando necesito fondos, nada más. Lo de ser Entrenador Pokémon Profesional es lo que me entrené para ser. No he pensado exactamente en a qué dedicarme si eso no me funciona, la verdad, diferente de Zawako, no considero tener una vocación, solo voy con la corriente –admitió Yuuji, Torchic notó la preocupación en Yuuji, y se acarició contra su pierna, Yuuji le regresó el afecto-. Mi padre cuando vivía, solía decirme que debía acomodarme en una empresa o algo así. Estudiar y ser alguien en la vida. En cambio, yo, bueno… solo digamos que le doy más valor al tiempo, y a disfrutar la vida… ser un Agente Especial… no me suena para nada a disfrutar la vida, me suena a arriesgarla –concluyó él.
-Algo hay de eso, no lo voy a negar –aseguró Anabel-. Pero, en estos momentos eres un barco sin rumbo. Dices que te dejas llevar por la corriente, y eso puede llevarte a buen puerto, o terminar contigo perdiéndose en el olvido –admitió, y Yuuji bajó la cabeza en señal de preocupación-. No creo que lo de ser un Entrenador Pokémon Profesional no te resulte. Pero incluso los entrenadores más habilidosos, tarde o temprano se retiran. ¿Qué vas a hacer cuando te retires de ser un Entrenador Pokémon? Comprendo que no sea algo que tengas muy presente, eres joven, y tienes toda una vida por delante. Pero siempre es importante abrir el abanico de oportunidades. ¿No lo crees? –preguntó, y Yuuji se frotó la barbilla, meditando al respecto- Zawako parece tener una idea mucho más centrada que tú sobre quien quiere ser en la vida. Tú estás explorando diversas posibilidades. Si quieres, puedo ayudarte a explorar esta posibilidad. Pero claro que, es decisión tuya. Yo solo vine a despejarte tu mente un poco, y ayudarte a concentrarte –sonrió ella.
-Claro, ayudarme a despejar mi mente sobre la batalla del día de hoy, que podría significar mi fracaso en la Liga Índigo, mientras al mismo tiempo me pones dilemas existenciales que no quería tener, sobre un futuro en el que no quería pensar, poniéndome presiones que no quería admitir que tenía. Eso es de mucha ayuda –se quejó Yuuji, Anabel sudó frio por la comparativa-. Sal de mi tienda, ya me espantaste el sueño, estaré listo en unos minutos para salir –se quejó Yuuji, Anabel obedeció, y salió de la tienda, dándole espacio a Yuuji para cambiarse en su uniforme-. ¿Puedo usar el uniforme de BIA Inc. para entrenar? –preguntó Yuuji mientras se cambiaba de ropa.
-Para eso fue diseñado. ¿Pensabas que los uniformes deportivos eran simple marketing? Igual que en Galar, los entrenadores necesitan estar en buena forma –se burló Anabel, Yuuji salió de la tienda, vistiendo su uniforme, y comenzó a deshacer la misma-. Te ayudo –continuó Anabel, ayudándole a Yuuji a doblar la tienda, y meterla en su mochila, que cada vez estaba más gorda-. Necesitas una nueva mochila, esta está a punto de estallar –admitió Anabel.
-Solo tenía dos cambios de ropa y un pijama. Viajaba más ligero antes de viajar con Zawako, quien me obligó a comprarme una pijama decente, y antes no tenía este uniforme. Claro que mi mochila actual ya no rinde lo que rendía antes –terminó Yuuji, amarrándose su mochila-. ¿A dónde? –preguntó Yuuji.
-A Ciudad Azafrán –agregó Anabel, sobresaltando a Yuuji-. Trotaremos hasta Ciudad Azafrán y repetiremos el proceso para el regreso, con nuestros Pokémon. Así que, si no te esfuerzas, corres el riesgo de perderte tu encuentro de gimnasio. ¡Vayan! –liberó Anabel a su Weavile y a su Espeon, Yuuji solo la miró con incredulidad.
-¿A Ciudad Azafrán y de regreso? ¿Qué parte de: "es el último día de competencias del Gimnasio de Ciudad Azulona" no entendiste? –preguntó Yuuji, Anabel insistió mientras mostraba su reloj de pulsera- Está bien, está bien… ¡Vayan! –liberó Yuuji a sus Pokémon: Venusaur, Raichu, Nidoking, Arcanine, Poliwrath y Aerodactyl. El Pokémon de Fuego no tardó en lanzarse a Yuuji y derribarlo, lamiéndole toda la cara- ¡Arcanine! ¡No! ¡Mal Arcanine! –se quejó Yuuji.
-Precisamente la disciplina de tus Pokémon es algo con lo que necesitamos trabajar también. Todos van a seguirnos el paso, Aerodactyl incluido –agregó Anabel, Aerodactyl ya había tomado a Arcanine de los pliegues de piel de su nuca para separarlo de Yuuji, lo que, igual que cuando era un Growlithe, había vuelto sumiso a Arcanine-. Él nos seguirá por aire. Todos tus Pokémon necesitan disciplina, y por Arceus, voy a dárselas. ¡Andando todos! –declaró Anabel, y comenzó a liderar la marcha, los Pokémon de Yuuji lo observaron, todos confundidos.
-Ya la oyeron –comenzó Yuuji molesto, sintiendo entonces a Torchic anidando sobre su cabeza, las miradas acusatorias del resto de Pokémon no se hicieron esperar, todos acusando a Torchic de pereza-. Entiendo la molestia, pero este no entrena hasta llegar a Hoenn. Andando, ya nos vengaremos todos de Torchic de alguna manera –terminó Yuuji, y comenzó a trotar siguiendo a Anabel. Aerodactyl emprendió el vuelo, y el resto de Pokémon comenzó a seguirlos también, algunos con más dificultades que los demás, como en el caso de Venusaur, quien se vio obligado a dar saltos para seguirles el paso.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-Ya era hora de que despertaras –se quejó Ryuki a la llegada de una perezosa Zawako, un poco despeinada por culpa de Omanyte, quien tiraba del cabello de Zawako pretendiendo que era el que manejaba a la chica, que llegaba con un par de cubetas para alimentar a sus Pokémon, Dragonair y Lapras, entregando una cubeta a cada uno-. ¿Siempre les das alimento especial? –preguntó Ryuki sorprendido.
-Buenos días –comenzó Zawako molesta, Ryuki parpadeó un par de veces y la miró fijamente, Zawako no dijo nada, se mantuvo silenciosa, y con la mirada de molestia en dirección a Ryuki, quien comenzó a sudar frio.
-Buenos días… -respondió Ryuki incomodado, Zawako asintió orgullosa, y continuó alimentando a sus Pokémon, en este caso a Ponyta, quien tras ser liberado, relinchó alegremente. Zawako extrajo una alimentadora de su bata, y amarró la misma al hocico de Ponyta, quien relinchó nuevamente, solo que esta vez algo molesta.
-Nada de quejas, es lo que es más saludable para ti, no puedes siempre comer solamente alpaca –sentenció Zawako, y Ponyta siguió comiendo en silencio-. La buena nutrición de los Pokémon es de suma importancia. Los Pokémon no pueden alcanzar su mejor potencial de batalla si no se alimentan con los nutrientes correctos, ni se ejercitan constantemente. Cada Pokémon lleva una dieta específica. Darles dulces para obligarlos a comer, solo los vuelve quisquillosos, Pyrita fue consentida por los miembros de la Guardia Pokémon, así que siempre se está quejando a la hora de comer. Es un mal hábito que no he podido quitarle –admitió ella cruzada de brazos y moviendo su cabeza en negación, Omanyte la imitó e incluso se cruzó de tentáculos-. Tú también debes alimentarte mejor. Toma –continuó Zawako, ofreciendo a Omanyte una Baya Rindo, misma que Omanyte no quería comer-. ¿Ves lo que pasa cuando alimentas a un Pokémon con alimento que no está dentro de su dieta? Ahora se rehúsan a comer lo que sí deben de comer. Comete la baya Rindo. Om nyte man onyte –reprendió Zawako, Omanyte obedeció, sintiéndose regañado.
-Me cuesta un poco creerte considerando que Omanyte es genéticamente creado y solo una aproximación del Omanyte original que nadie sabe cómo era –defendió Ryuki, pero Zawako se mantuvo firme en su método de alimentación Pokémon-. Creo que llegué a conocer a cierto líder de gimnasio y criador Pokémon… -intentó decir Ryuki.
-Brock, y estaba terriblemente mal –se quejó Zawako-. El que las papilas gustativas de los Pokémon estén más evolucionadas de lo que pensábamos, no significa que podamos ir por allí machacando bayas en el alimento de los Pokémon para obligarlos a comer. Ciertos alimentos no están hechos para ciertos Pokémon, y los alimentos que funcionan en ciertas regiones para el mismo Pokémon no necesariamente funcionarán en su dieta en otra región. El romper el delicado balance alimenticio, aprovechándonos de las papilas gustativas de los Pokémon, no significa que sea algo saludable –reprendió Zawako.
-¿Te gusta el chocolate? –pregunto Ryuki, Zawako se apenó, pero asintió- Descanso mi caso señoría, los Pokémon también tienen derechos a golosinas, no seas tan dura, Brock tampoco decía que los alimentaras siempre con golosinas, leí su libro –admitió Ryuki, sacando el mismo de su mochila-. ¿Lo conociste entonces? –agregó él curioso.
-Tuve el placer, me dio algunos consejos, y he de decir que no empato del todo con sus métodos, pero sí tiene algunos puntos a favor –admitió Zawako, Ryuki sintió cierto entendimiento de aquello.
-Por lo que veo, sin importar la experiencia de las personas a tu alrededor, siempre tienes la última palabra, ¿no es así? –agregó Ryuki, apenando a Zawako, había dado en el clavo- Presiento que, de cualquier cosa que yo pueda decir sobre el camino a convertirte en una Maestra Dragón, también vas a refutarme varias cosas –dedujo él.
-Le repito que no tengo interés en forjarme como Maestra Dragón… no es lo que se espera de mí… -susurró ella, Ryuki alzó una ceja-. Solo… olvídelo. Soy una mujer de ciencia, mi padre es una eminencia en la ciencia, y quiero que esté orgulloso de mí. Así que, aunque a mi madre le moleste, no tengo tiempo de concentrarme en fantasías como el ser una Maestra Dragón –admitió ella.
-Dice la que habla Pokémon –sudó frio Ryuki-. En todo caso, como te dije antes, el camino a ser una Maestra Dragón no lo eliges tú, los Dragones te eligen. Lo que me regresa al tema. ¿Los Dragones, más específicamente hablando, los Dratini, seguirán causando problemas a los Mewtwo? –preguntó por fin.
-Que no voy a ser una Maestra Dragón –insistió Zawako en su terquedad, pero, aparentemente, Ryuki era igual de terco-. Lo único que sé de momento, es que los Dratini tienen sentimientos encontrados al respecto. La sociedad de los Dratini parece regirse por una especie de relación de subordinación a un alfa, quien es quien dicta lo que el resto de Dratini debe de hacer. El problema es que en este lago no hay un alfa, sino que han comenzado a ver a tanto su Dragonair, quien los defendió por tanto tiempo, como a mi Mei, como alfas potenciales. Si uno de nuestros alfas los liderara, ellos aceptarán lo que ellos decidan que es mejor para el cardumen, y el resto obedecerá. El problema es que los Dratini esperan que uno de nuestros Dragonair tome el pesto de alfa y los lidere –le explicó ella.
-¿Uno de los nuestros? ¿Acaso no pueden elegir a un alfa de entre los suyos? –preguntó Ryuki, frotándose la barba escarlata y tirándose de la misma mientras hacía rublos con su dedo- Me temo que, aunque soy el autoproclamado guardián del Valle de los Dratini, mis responsabilidades de Líder de Gimnasio exigen que me ausente. Puedo dejar a mi Dragonair a cargo en algunas ocasiones, pero con la falta de Dragones en Kanto, no puedo disponer de ellos todo el tiempo. Además, ya tengo varias quejas por negarme a combatir a menos que traigan la medalla de Priam consigo. Misty, la líder de Consejo de Líderes de Gimnasio, insiste en que para la próxima temporada participe en más batallas de gimnasio –le explicó él.
-Tal vez podrías entrenar a otro Dratini en el cardumen –declaró Zawako, preocupada de que aquello significara lo que ella pensaba que significaba-. Seguro que lo has pensado también. El entrenar a un Dragonair diferente de los tuyos que se haga cargo –agregó ella.
-Era el plan, pero entonces la pequeña mequetrefe se escapó por los túneles subterráneos de sus responsabilidades –observó Ryuki al Dragonair de Zawako, quien desvió la mirada, Zawako se sorprendió de la revelación-. Aunque no puedo culparla. Te lo dije, Zawako, un entrenador no elige a sus Dragones… los Dragones eligen a su entrenador. Esta pequeña escapó a su entrenamiento para buscar a su maestra, y te encontró. No es casualidad el que la hayas capturado. Mei te buscó –aseguró Ryuki.
-¿Es eso cierto Mei? ¿Porqué? –preguntó Zawako, su Dragonair no respondió, y prefirió sumergirse hasta ocultar su hocico- Oye, Mei. No tienes por qué ocultarte de mí. Ayer sí estaba molesta porque te interpusiste entre yo y mi oportunidad de tener un Slowpoke, pero ya lo superé. Somos amigas –sonrió Zawako, por lo que su Dragonair salió del agua, y la rodeó con su cuerpo, acariciándose su cabeza contra la de Zawako, y molestado a Omanyte, quien declaraba dominio sobre la cabeza de Zawako-. ¡Basta! ¡Me estás mojando la ropa! –sonrió Zawako, Omanyte ya empujaba con sus tentáculos a Dragonair lejos de la cabeza de Zawako.
-Mei fue el Dratini más largo y fuerte del cardumen, por eso la elegí –comenzó Ryuki, mirando a Dragonair fijamente, ella se sintió algo triste-. El problema de Mei, es que no confía para nada en sí misma. Le he dicho en infinidad de ocasiones que es más fuerte de lo que ella cree, pero insiste en negar que es así, y evade el conflicto –le recordó Ryuki, Dragonair desvió la mirada, fingiendo que no lo entendía.
-Bueno, los Dratini son pacíficos, no me sorprende –admitió Zawako, meditando al respecto-. Si Mei no quiere hacerlo, yo la apoyo. Solo debemos buscar a otro Dratini que sí esté dispuesto a convertirse en el líder del cardumen –admitió ella.
-Eso tomaría demasiado tiempo. Mismo que te recuerdo que no tenemos –le recordó Ryuki-. Ya son demasiadas las personas que saben de la existencia de los Dratini en la Zona Safari, y más los que saben de la existencia de los Mewtwo. Es cuestión de tiempo para que esta información se filtre, y si lo hace, y la Zona Safari no ha sido declarada un área natural protegida, y la especie de Mewtwo no ha sido declarada como protegida, entonces entrenadores vendrán en masa a la Zona Safari a buscar tan codiciados premios –aseguró Ryuki.
-Pero, nadie en el equipo de brigadistas diría nada –defendió Zawako, pero Ryuki no estaba convencido, y miraba en dirección a cierto científico que en esos momentos discutía con los brigadistas de regreso en el campamento-. No usted también, señor Ryuki. Derek es un profesional –admitió ella.
-Un profesional que se escabulle por la noche a hacer video llamadas secretas en medio de la selva –comentó Ryuki, por lo que Zawako supo que Ryuki había estado espiando a Derek-. Mizuki también ha mencionado que, aparentemente, sabe más de los Mewtwo de lo que es normal… como si alguien le estuviera dando indicaciones sobre dónde encontrarlos –prosiguió.
-Derek solo quiere que se le dé crédito en la investigación, y actualizar la Pokédex a tiempo para la competencia de la Liga Pokémon porque desea ir a ver competir a su hija, no sean mal pensados todos ustedes –insistió Zawako, Ryuki tan solo soltó aire, molesto por la inocencia de la chica-. Cuando inicie la competencia de la Liga Pokémon, y Derek esté allí en primera fila apoyando a su hija, todos quienes desconfiaron de él le deberán una disculpa –insistió.
-Cómo sea, el punto sigue siendo el mismo. Esto se filtra, y tanto Dratini como Mewtwo serán cazados por los entrenadores que quieren hacerse con su poder –insistió Ryuki, y Zawako miró a su Dragonair con cierta tristeza-. Tu Dragonair es joven, pertenece al mismo cardumen que el resto de Dratini, y comprende tus sentimientos mejor que nadie. Si hay un Dragonair que puede mantener el orden en el Valle de los Dratini, ese es el tuyo. Esta es su familia. Mis Dragonair son todos hijos de los Dragonite de mi maestro Lance, son más agresivos, y no tienen un apego real a estos Dratini, solo siguen mis órdenes. Cuando me llevé a mi Dragonair a combatir contra Yuuji, ni siquiera se inmutó, ya que solo siguió mis instrucciones. No hay mejor candidato que Mei para liderar a este cardumen –insistió Ryuki.
-Pero… Mei es mi amiga… -la acarició Zawako, y Dragonair, sintiendo inmenso apego por su entrenadora, se rodeó gentilmente alrededor de Zawako-. Y dijiste que Mei me había buscado, que no era casualidad –insistió.
-Porque Mei buscó a una Maestra Dragón, y el trabajo de la Maestra Dragón, es comprender a los Dragones y sus verdaderos sentimientos. ¿Qué sentiste cuando conociste a Mei? –preguntó Ryuki, Zawako hizo memoria, y recordó a un Pokémon temeroso e inseguro, pero con un sentido de protección por aquellos a quienes amaba, como lo demostró en el Sendero Laberinto, mostrándose furiosa y valiente cuando Zawako se molestó con aquellos brabucones que intentaban menospreciar a Yuuji. También recordó el momento en que evolucionó, combatiendo a un Mewtwo ella misma, deseando proteger a los suyos, a su cardumen, incluso si aquello la hería al ser muy inexperta en el combate.
-Mei vino a mí… buscando su valor… el valor de hacer lo que debe hacerse para proteger a quienes ama, a su familia –miró Zawako en dirección al lago, encontrando a varios Dratini allí, mirando al Dragonair de Zawako, expectantes-. Pero… si eso es verdad, ¿entonces por qué Mei…? –intentó preguntar Zawako.
-Porque Mei prefiere que te quedes, y cuides de los Dratini con ella –le explicó Ryuki, sorprendiendo a Zawako-. Yo no hablo Pokémon, mi habilidad es diferente, siento una inmensa empatía a con los Pokémon, principalmente a con los tipo Dragón. Siempre he sabido que Mei, tiene ese deseo de proteger a los demás bien impreso en su corazón, pero es cobarde, y se menosprecia a sí misma. El primer Dragón representa siempre al alma del Maestro Dragón, en tu caso una persona que se menosprecia, pero que busca superarse. Zawako, Mei y tú son iguales, comparten sus bondades, y sus decadencias. ¿Entiendes entonces el miedo de Mei? –preguntó Ryuki, y la imagen de Yuuji apareció en la mente de Zawako.
-Desprendimiento… -dedujo ella, deprimida-. Un miedo inmenso, a separarse de aquellos a los que ama. Mei dio el primer paso, alejándose de su familia, justo como yo lo hice… -recordó Zawako aquella vez que escapó de casa, saliendo de Kalos y dirigiéndose en secreto a la Región Kanto, el conocer a alguien, y viajar con esa persona, y el tremendo miedo que le daba el desprenderse de esa persona, y hacer todo lo posible por seguirlo, pero descubriendo que al hacerlo se hería a sí misma, y dejaba de seguir sus propios sueños-. Mei… no puedo quedarme en el Valle de los Dratini… mis ambiciones, son más grandes que eso –comenzó Zawako, virándose para ver a Dragonair fijamente-. Quiero convertirme en la persona que pueda comprender a los Pokémon, a todos los Pokémon, mejor que nadie. Y quedarme aquí, solo va a permitirme conocer a los Dratini mejor que nadie. Mi mundo es más amplio que eso, sé que no es lo que quieres escuchar, pero mi lugar no es aquí, tienes que desprenderte de mí –pidió Zawako, y los ojos de Mei comenzaron a humedecerse-. Sé que lo entiendes Mei… tú y yo somos iguales, por eso me elegiste, porque sabías que yo podía comprenderte… ¿verdad? –Dragonair asintió, y Zawako pegó su frente a la de Dragonair, como si entre ambas hubiera un entendimiento mutuo, uno que incluso contagió a Omanyte, aún sobre la cabeza de Zawako, quien lloraba conmovido-. Mejor paramos ya antes de que yo también me ponga a llorar –sonrió Zawako, y Dragonair asintió-. Entonces, ambas ya sabemos lo que tenemos que hacer… vas a quedarte en el Valle de los Dratini a ser la alfa, ¿verdad? –sonrió Zawako, y Dragonair asintió.
-Oh, yo no dije que eso iba a permitírtelo tan fácil mente –respondió Ryuki, sorprendiendo a Zawako, mientras Ryuki lanzaba su Ultra Bola y liberaba de la misma a uno de sus Dragonair, quien en su adultez era más grande y largo que el Dragonair de Zawako-. Verás, Zawako, hay un pequeño detalle. Y ese es que, aunque yo sé que la solución más sencilla es la de permitir a tu Dragonair ser la alfa de este cardumen, resulta que como Maestro Dragón que soy, no puedo permitirlo tampoco –admitió Ryuki, tronándose el cuello-. Mi responsabilidad como Maestro Dragón, va por encima de mis responsabilidades de Líder de Gimnasio. Y quiera el consejo de Líderes de Gimnasio o no, sigo siendo el guardián del Valle de los Dratini –insistió él.
-No lo entiendo, pero acaba de decirme que… –intentó decir Zawako, cuando el Dragonair de Ryuki azotó su cola contra el agua, elevando una cortina de agua que mojó a Zawako y le derribó a Omanyte, el Dragonair de Zawako se molestó, pero se sintió increíblemente intimidado-. ¿Qué quiere realmente, maestro Ryuki? –se preocupó Zawako.
-¡Lo que quiero es que el alfa que lidere a estos Dratini, sea digno! –insistió Ryuki, caminando unos metros hasta posarse sobre una piedra, y cruzarse de brazos- ¡No cualquiera puede ser un líder para estos Dratini, y a menos que un líder digno se alce, yo sigo siendo el alfa aquí! –se apuntó a sí mismo Ryuki, y Zawako comprendió lo que Ryuki quería- ¡Para que un alfa se alce, el alfa anterior debe caer! ¡La solución la tienes frente a ti, Zawako, aspirante a Maestra Dragón! Ayuda a tu Dragón a cumplir con su destino, y reinará la harmonía que tanto te he prometido en el Valle de los Dratini. Pierde, y volvemos al estatus quo. Nada, ni nadie entra en mi valle. Eso incluye a los Mewtwo. ¿Creíste realmente que todo este tiempo estaba buscando ayudar a la Zona Safari a convertirse en un área natural protegida? Eso fue apenas una parte. Lo que realmente estoy haciendo, es encontrando a mi sucesor. Ven y reclama tu valle, si te atreves –apuntó Ryuki al Dragonair de Zawako.
Para ese momento, la conmoción y los gritos de Ryuki habían atraído a los brigadistas, a Christie, y a Derek. Mizuki incluso ya preparaba su Pokébola para un encuentro, pero Ryuki en ningún momento la miró a ella, sino que se concentró en Zawako, y en su Dragonair.
-¿Mei? –preguntó Zawako, su Dragonair se mostraba insegura, aunque su mirada era fiera, como si se debatiera entre ambas partes de su personalidad, el Pokémon que quería combatir, proteger, y reclamar su territorio, al mismo tiempo que apoyaba a su cardumen, y el Pokémon sumiso y temeroso, que deseaba pertenecer y permanecer al lado de su entrenadora- Hay que hacerlo… Mei… -continuó Zawako, ganando la atención de su Pokémon-. A veces… solo hace falta un empujón… no es casualidad el que nos hayamos encontrado, tú y yo… somos iguales… -sonrió ella, y su sonrisa llenó de determinación a Dragonair-. Y ambas… no nos conformamos… hagámoslo… ¡Mei! –pidió Zawako, Dragonair obedeció- ¡Cola Dragón! –ordenó Zawako.
-¡Aliento de Dragón! –ordenó Ryuki, y ante los rostros atónitos de todos los presentes, ambos ataques colisionaron, manteniendo a la expectativa no solo a los brigadistas presentes, sino a los Dratini, y a un Mewtwo que lo observaba todo desde los árboles contra los cuales descansaba.
Ciudad Azafrán. Centro Pokémon de Ciudad Azafrán.
A las afueras del Centro Pokémon de Ciudad Azafrán, Anabel se encontraba secándose el sudor mientras llenaba su botella de agua con ayuda de los bebederos instalados en el área de descanso. Se le veía cansada, pero satisfecha por su esfuerzo, muy diferente de Yuuji, noqueado sobre una banca, con Torchic picoteándole la frente intentando obtener alguna reacción de su entrenador, siendo Torchic el único de sus Pokémon que no se ejercitó.
Los Pokémon de Yuuji se encontraban regados por los alrededores, también sudorosos y cansados, al menos en el caso de la mayoría. Raichu, Poliwhirl y Venusaur, especialmente Venusaur, estaban agotados. Nidoking fingía que no lo estaba, aunque respiraba de forma acelerada, y Aerodactyl se mostraba arrogante como siempre, aunque ligeramente adormilado. El ejercicio de Aerodactyl, diferente del ejercicio del resto, era algo más sencillo al siempre estar en los cielos, pero indudablemente se había cansado un poco. El menos afectado, aparentemente, era Arcanine, quien respiraba jadeante frente a la banca en la que Yuuji descansaba, pero se mostraba tan alegre como siempre. Los Pokémon de Anabel, Espeon y Weavile, no se mostraron incomodados en absoluto.
-Te apesta el hocico, Arcanine –se fastidió Yuuji, alejando a Arcanine de su lado, mientras se incorporaba. Anabel entonces le ofreció de su bote de agua-. Gracias… sabía que tenía mala forma, pero no me imaginé que tanto –admitió él.
-Yo estoy más sorprendida de lo terco que eres. Estabas agotado, pero preferiste seguir por orgullo. ¿Tanto te molesta que una mujer te lleve la delantera? –se burló Anabel, dando en el clavo y fastidiando a Yuuji- Tus Pokémon también necesitan hidratarse, o no resistirán el viaje de regreso –continuó ella.
-No creo poder soportar el viaje de regreso. ¿No podemos usar el tren bala? –se quejó Yuuji, Anabel estuvo por hablar, pero al parecer Yuuji se adelantó a interrumpirla, o más específicamente, su estómago- Lo siento… no he desayunado –admitió él.
-De hecho, ya ni siquiera son horas de desayunar, lo que es malo, nunca debes saltarte ninguna comida, ni siquiera por ejercicio –comentó ella, lo que terminó por fastidiar a Yuuji aún más. Era su culpa el que Yuuji no hubiera desayunado-. Está bien, lo admito, subestimé lo lejos que estaba Ciudad Azafrán, pero llegamos. ¿No es así? Vamos, te invito la comida –continuó Anabel, mirando a su Espeon y a su Weavile, quienes asintieron, y ambas comenzaron a trotar nuevamente detrás de Anabel.
-¿Más trote? Ten piedad –se quejó Yuuji, pero se puso de pie de todas formas, y continuó siguiendo a Anabel, sus Pokémon lo siguieron de igual manera, todos menos Torchic, quien pese a no alcanzar a subirse a la cabeza de Yuuji, si lo hizo al lomo de Arcanine, quien era el más feliz del grupo en esos momentos-. ¿Siempre te ejercitas tanto? –se quejó Yuuji.
-Si hablas mientras trotas te vas a cansar más rápido –se burló Anabel, Yuuji asintió y decidió dejar de hablar-. Pero respondiéndote, no, tiene mucho tiempo que no me ejercito así. Cuando joven, todas las mañanas salía a la playa en Alola a entrenar artes marciales mixtas como el Krav magá con Looker. Al menos hasta que Looker pudo darse el lujo de entrenar conmigo. Él ya no es tan joven –le recordó ella-. Tuve que cortar mis entrenamientos a algo más de oficina, usar caminadora, bicicleta estática, un costal de boxeo, cosas así. De hecho, tiene bastante tiempo que no salgo a correr como ahora, así que voy a estar resentida mañana –sonrió ella.
-¿Cómo crees que voy a estar yo? –se molestó Yuuji, cuando Anabel frenó en medio de la ciudad, obligando a Yuuji y a sus Pokémon a detenerse- No quiero… mostrar debilidad… pero… no puedes esperar que te siga el ritmo… a una sola sesión de entrenamiento… sin mencionar que debo entrenar a mis Pokémon para la batalla de hoy… -apuntó Yuuji.
-Ellos no se ven muy listos para la batalla de hoy –los miró Anabel, Yuuji se viró, solo Arcanine seguía con energía, sentado frente a Yuuji, y meneando la cola frenéticamente. El resto, ya estaba desplomado en el suelo, incluso el orgulloso de Nidoking. Aerodactyl, nuevamente, solo tenía sueño ya que su ejercicio no era tan duro para él-. Parte del entrenamiento Pokémon no es solamente el entrenamiento de batalla. Tus Pokémon están fuera de forma. Zawako al parecer los ha mantenido a todos muy bien alimentados, lo que explica el cómo has llegado tan lejos sin darles un entrenamiento más estricto. A lo que quiero llegar, Yuuji, es que lo que te falta, no es una mente estratégica, sino disciplina. Tanto tú como tus Pokémon requieren de disciplina. ¿Por qué crees que no lograste derrotar a Leaf la primera vez? Sus Pokémon estaban en una forma mucho mejor que la de los tuyos –le explicó.
-Ella fue al todo contra mí, los líderes de gimnasio tienen varios Pokémon dependiendo del nivel de sus contrincantes –le recordó Yuuji, a lo que Anabel respondió con una sonrisa-. No entiendo lo que es tan gracioso –admitió él.
-Leaf solamente tiene un nivel de batalla. El más óptimo –escuchó Yuuji, y del establecimiento frente al cual se encontraban, una cara familiar se hizo presente-. Hola Anabel, hola Yuuji –sonrió un hombre vestido en un traje de karate, que salía con tres Pokémon vistiendo delantales, un Hitmonlee, un Hitmonchan, y un Hitmontop.
-¿Maestro Koichi? –preguntó Yuuji, y no tardó en descubrir el nombre del establecimiento, y sudar frio al verlo- ¿Hoenn Ramen Noodle House? Entonces era enserio lo de asociarte con Koichi. Pero la mascota del local sigue siendo un Poochyena –apuntó Yuuji.
-Ven Poochy –llamó Koichi, Hitmonlee, Hitmonchan y Hitmontop rieron, mientras un Tyrogue, vistiendo una botarga de un Poochyena, se presentaba ante ellos apenado-. La comida está lista, incluyendo la comida de los Pokémon del chico, adelante –invitó Koichi.
-Vamos –invitó Anabel, Yuuji asintió, y entró dentro del establecimiento. Los Pokémon de Koichi entonces comenzaron a servirles sus respectivas comidas, como si ya los hubieran estado esperando. Incluso colocaban platos de ramen especiales para Pokémon para todos, salvo Aerodactyl, quien solo veía liquido de ramen en su plato y algunos fideos-. Yuuji, la comida de Aerodactyl –pidió Anabel.
-Oh, es verdad… -recordó Yuuji, buscando en su carrillera, y extrayendo uno de los filetes, que le entregó a Hitmonlee, quien lo llevó a la cocina, y comenzó a preparar la comida de Aerodactyl, quien ya salivaba emocionado-. Ese era el último… cargo muy pocos porque se echan a perder si no se refrigeran. Tendré que pasar al Centro Pokémon por más… -revisó sus finanzas Yuuji, y se preocupó por ver a sus Pokémon comer alegremente.
-Tranquilo, la casa invita. Eres, después de todo, el patrocinado por nuestro local –le recordó Anabel, comiendo sus fideos, y emocionándose por el sabor-. ¡El ramen es lo mejor después de hacer ejercicio! –se emocionó ella.
-Ya estoy demasiado sudoroso, el ramen me va a hacer sudar más –se quejó Yuuji, pero su estómago se quejó, por lo que accedió a comerlo-. Oye… no está nada mal… de hecho es delicioso –se emocionó Yuuji.
-¿Verdad? Koichi se esforzó por aprender a hacer el Hoenn Ramen. ¡Es exactamente el mismo sabor que recuerdo de mi infancia! –aseguró Anabel. Yuuji por supuesto que no conocía el Hoenn Ramen de la infancia de Anabel. Pero se alegró por ella- Después de esto, volvemos al entrenamiento –agregó ella, Yuuji se preocupó.
-¿Más entrenamiento? Ya estoy hecho una sopa. ¿Cuándo se va a acabar el entrenamiento? –se preocupó Yuuji, Anabel solo sonrió con malicia- Tienes una cara que dice: "el entrenamiento nunca termina" –se quejó él.
-Más bien el entrenamiento terminará, cuando no tenga que ir arrastrándote al mismo y lo hagas por ti mismo –reprendió Anabel, Yuuji se preocupó por la acusación-. A lo largo del tiempo que llevo conociéndote, Yuuji, he notado que eres una persona reactiva. Esperas a que ocurran las cosas para actuar en consecuencia a ellas, no llevas una planeación, y si sigues así, no vas a llegar muy lejos en la competencia de la Liga Pokémon –declaró ella.
-¿Cómo quieres que piense en la Liga Pokémon si sigo con una Batalla de Gimnasio pendiente? –recriminó Yuuji, cuando notó a Koichi llegar y servirle algo de té- Gracias –reverenció Yuuji.
-El ser un Entrenador Pokémon es un trabajo constante –le recordó Koichi-. No basta con pensar estrategias. Si los Pokémon que entrenas no tienen la fortaleza física de lograrlas, por mejor estrategia que tengas, ellos simplemente no podrán llevarla a cabo –le explicó Koichi-. Sin mencionar que, para motivar a tus Pokémon a entrenar, tú debes ser un ejemplo a seguir. En lugar de eso, estás más llenito que la última vez que te vi –le apuntó Koichi.
-¿Me estás llamando gordo? Dímelo a la… -comenzó Yuuji con violencia, cuando notó a Koichi flexionando sus músculos, por lo que se replanteó sus palabras-. Puede que sí me haya descuidado un poco –agregó apenado, y tanto Anabel como Koichi se burlaron de él.
-Las batallas se ganan incluso antes de tenerlas. Aunque admito que tu actitud de: "no tomar parte en batallas que no puedo ganar." Me resulta muy interesante –insistió Koichi, fastidiando a Yuuji aún más-. Si de verdad quieres ser un Entrenador Pokémon respetable, debes trabajar también en ti mismo. ¿Quieres ser una inspiración para los demás? Comienza siendo una inspiración para ti mismo, ¿no es ese tu objetivo, Yuuji? El ser una inspiración para los demás –le apuntó Koichi.
-¿Y cómo sabe usted eso? –agregó Yuuji apenado, y mirando a Anabel de forma acusatoria- ¿Acaso es otro de los psicoanálisis de Looker? –preguntó él.
-Este más bien es personal –admitió Anabel-. Verás Yuuji, eres una persona hasta cierto punto fácil de leer. Si alguien te va en contra, haces todo lo posible por demostrar que esa persona se equivoca. Tu capacidad de adaptación a las circunstancias es sorprendente, pero no cambia el hecho de que eres una persona reactiva, y que solo brilla cuando lo retan o lo ponen en duda. Con esa actitud, sin embargo, no vas a llegar muy lejos –admitió ella, Yuuji estuvo a punto de hablar-. Y ahora vas a decirme que te mire y me trague mis palabras –dedujo ella, y Yuuji se mordió la lengua, evitando hablar al ser descubierto.
-La actitud desafiante es solo el primer paso en aquellos que desean superarse –comenzó Koichi, ganándose la atención de Yuuji-. Es una poderosa herramienta de motivación, pero con una falla terrible. ¿Quién es Yuuji cuando nadie lo reta a superarse? Si lo que te motiva a superarte es demostrar que los demás se equivocan cuando se dirigen a tus fallas, ¿qué queda cuando no hay quien te rete a superarte? –preguntó.
-No mucho, a decir verdad –respondió Anabel, menospreciando a Yuuji, quien se molestó por el comentario-. Admítelo, Yuuji. Tu principal motivación, es demostrar que los demás se equivocan, eso no es solo soberbio, sino inefectivo. A quien tienes que demostrarle algo, no es a los demás, es a ti mismo, y cuando comiences a demostrarte a ti mismo que puedes hacer las cosas, los demás te seguirán como siguen a tu madre, y como siguieron a tu padre –terminó Anabel.
-Golpe bajo traer a mi viejo a la conversación –le apuntó Yuuji, Anabel solo sacó la lengua de forma burlona-. Pero tengo que admitir que tienes razón… adaptarme no es suficiente, me ha servido hasta ahora, pero adaptarme no siempre me va a resultar, no me funcionó la primera vez que enfrente a Leaf, y no me sirvió ayer en el combate con Amaya y Rinji –admitió Yuuji-. Sin mencionar que, ¿qué clase de entrenador soy si exijo a mis Pokémon, pero no pongo de mi parte? Entendí el mensaje, me esforzaré más en mejorarme a mí mismo, pero ahora estoy en una paradoja, ¿lo estoy haciendo porque me estás retando a ello? –se confundió Yuuji.
-Si esa es la forma de motivarte, considéralo como tal –respondió Anabel, mientras Yuuji se frotaba la frente intentando deducir si había caído en el juego de Anabel, o si había alcanzado un nivel de auto convencimiento-. Mientras te debates entre una cosa o la otra, yo puedo ayudarte a mejorar, siempre y cuando tú quieras mejorar. ¿Qué me dices? –ofreció Anabel.
-No veo que tenga mucha opción, ya me siento comprometido con esto –admitió Yuuji, aceptando el apretón de manos-. Estoy a sus humildes servicios, maestra –reverenció Yuuji.
-Oh, eso se escuchó particularmente bien –sonrió ella-. Entonces, realizaremos un entrenamiento ligero para bajar la comida, continuaremos con algunos estiramientos, y recorreremos la ciudad. ¿Estás listo? –preguntó Anabel, Yuuji asintió, y así salieron del establecimiento, seguido por sus respectivos Pokémon.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-¡Cola Dragón! –en la Zona Safari, tanto el Dragonair de Zawako como el Dragonair de Ryuki habían estado enfrentándose violentamente, con los expectantes Dratini a la espera de saber quién de ambos se convertiría en el Pokémon Alfa, fallando en darse cuenta que solo la victoria de uno de los dos les daría un Alfa, y que este Dragonair en esos momentos estaba perdiendo.
-Demasiado débil, Dragonair, ¡Aliento de Dragón! –ordenó Ryuki, su Dragonair le obedeció, y quemó el cuerpo del Dragonair de Zawako con llamas esmeralda, que adicional al daño ocasionaron en Dragonair una parálisis. El Dragonair de Zawako comenzó a intentar desprenderse de su piel actual, pero la parálisis no parecía permitírselo- Es todo, tu Dragonair no podrá con lo que sigue. ¡Enfado! –ordenó Ryuki, su Dragonair respondió rodeando su cuerpo con energías oscuras, y lanzándose en dirección al Dragonair de Zawako con aquel ataque que ella había presenciado al Beedrill de Yuuji realizar, quedando la Dragonair de Zawako noqueada.
-¡Mei! –gritó Zawako asustada, mientras su Dragonair flotaba en el lago, con sus ojos en espiral, y debilitada- ¡Mei! ¿Estás bien? ¡Mei! –proseguía Zawako, sacudiendo a Dragonair, quien reaccionó con debilidad, e intentó incorporarse, pero no lo consiguió, y se mantuvo flotando a orillas del lago, débil, y mientras los Dratini se acercaban a rodear al Dragonair de Ryuki, quien los miró sin sentimentalismo alguno, y en su lugar viró para observar a su entrenador.
-Buen trabajo Dragonair –enunció Ryuki, regresando a su Dragonair a su Ultra Bola, ante la mirada intranquila y confundida de los Dratini-. Eso no estuvo nada mal. Fue mejor incluso de lo que me esperaba, pero me temo que no lo suficientemente bueno-. Le explicó Ryuki, mientras Zawako, dolida, continuaba frotando la piel de su Dragonair. Si quieres que Mei reclame su lugar, debes seguirlo intentando, y demostrar que es digna –le comentó Ryuki.
-¿Qué caso tiene? Lo de recién no fue una simple derrota, fue una paliza –le respondió Zawako, entristecida, y nuevamente dudando de sí misma, sin darse cuenta de que, al hacerlo, estaba transmitiendo aquellas dudas también a su Pokémon, algo que el resto de sus Pokémon sí entendían, tanto Omanyte, como Ponyta y Lapras, intentaban animar a Dragonair, pero sin el apoyo de Zawako, Dragonair simplemente no se sentía motivado-. No estuve siquiera cerca… -insistió ella.
-Entonces supongo que las cosas seguirán como hasta ahora –le respondió Ryuki-. Ya que no tengo nada mejor que hacer, seguiré aquí a ver si algo cambia. Aunque tengo que decir, que va a ser un poco difícil si adoptas esa actitud tan derrotista por una simple derrota –le mencionó Ryuki, le dio la espalda a Zawako, y caminó lejos de ella, los Dratini confundidos, siguieron a Ryuki, esperanzados en que el Dragonair dentro de su Ultra Bola los liderada.
-¡Zawako! –llegó Christie al lado de Zawako, quien la ignoró y abrazó a Dragonair con fuerza- Zawako, ¿qué fue todo eso? ¿Por qué estabas combatiendo a Ryuki? –preguntó Christie, Mizuki a su lado parecía igualmente confundida, pero en el grupo, una persona no lo estaba.
-Porque Zawako creía que su Dragonair podía convertirse en un alfa para el cardumen de Dratini –escucharon todas, y viraron para ver a Derek, Zawako bajó la cabeza, entristecida. Lo que menos necesitaba ahora era un sermón de Derek-. Desafortunadamente, la motivación de Zawako no fue suficiente, aún si ambos Pokémon estaban nivelados –admitió él.
-¡Ya sé que no soy lo suficientemente buena! No tienen que decírmelo… -prosiguió Zawako deprimida, Dragonair mostró el mismo nivel de depresión por su derrota. Tanto, que comenzó a llover- Lo siento, Mei… te fallé… no soy una buena entrenadora. ¿Cómo se me ocurre? –se quejó ella mientras lloraba.
-Dragonair no falló por su nivel, en ese aspecto ambos estaban parejos. Falló porque no confiaste en ella –le mencionó Derek, molestando a Christie, quien se dio la vuelta para encarar a Derek, pero antes de que pudiera decir cualquier cosa, Zawako detuvo a Christie-. En estos momentos, tu Dragonair está usando Danza Lluvia, una técnica que solo los Dragonair de alto nivel pueden llegar a dominar. El ataque que usó el Dragonair de Ryuki, Enfado, también es un ataque de muy alto nivel, y seguramente el nivel del Dragonair de Ryuki es superior al de tu Dragonair, pero si tu Dragonair ya conoce Danza Lluvia, entonces sus niveles no están tan disparejos, no para una derrota tan aplastante al menos –dedujo Derek.
-Pero, aun así, perdí la batalla… -se deprimió aún más Zawako-. Sé que no soy una Entrenadora Pokémon, la mayoría de mis Pokémon ni siquiera están evolucionados. Pero Yuuji dijo que era mejor de lo que yo creía, y de verdad lo pensé. ¿Entonces por qué perdí? Realmente me esforcé –admitió ella.
-No se ganan las batallas con buenos deseos –continuó Derek-. Escucha… sé que no siempre estamos en los mejores conceptos el uno del otro. En lo profesional tendremos roses, pero no considero que seas una mala persona. Tienes un interés genuino por los Pokémon, y eso es admirable. Te preocupas por su alimentación, por su bienestar, y muchas otras cosas que me resultan fastidiosas, pero no malas. Perdiste únicamente porque dudaste –aseguró él.
-¿Derek dando consejos y palabras de aliento? Esa sí no me la esperaba –admitió Mizuki en dirección a Christie, y la de cabello rubio y enchinado asintió-. Derek tiene razón, Zawako, todos vimos tu batalla. No fue tan dispareja como piensas, Ryuki simplemente tiene más experiencia que tú –comentó Mizuki.
-Así es –continuó Christie-. Un entrenador puede ser bueno, pero sucumbir ante la presión. El problema en tu batalla es que estabas tan preocupada por derrotar al Dragonair de Ryuki lo antes posible, que descuidaste la salud de tu Pokémon. Pensabas que acabar lo más rápido posible era la forma de cuidar de tu Dragonair, y no te concentraste en las peculiaridades que podrían darte la ventaja –explicó ella.
-Solo debes volverlo a intentar, y poner atención en las fortalezas de tu Dragonair que lo distinguen del Dragonair de Ryuki –insistió Mizuki, pero por las muecas de tristeza de Zawako, ambas sabían que no estaban logrando convencerla. Antes de que Mizuki pudiera decir más, el reloj de mano de Mizuki comenzó a emitir una alarma-. Ya va a empezar la previa del combate de Yuuji, pasarán un resumen de su batalla anterior contra Leaf como preparativo para la batalla actual. ¿Quieres verla? –preguntó Mizuki.
-Es verdad, Yuuji perdió su primera batalla contra la líder Leaf –apuntó Christie-. Seguro que el ver su batalla va a animarte. Después de todo, ¿qué mejor ejemplo de convencimiento que el ver a tu novio, quien ya perdió contra Leaf, ganando la revancha? –agregó Christie.
-Pueden ver el combate en mi tienda, soy el que tiene la pantalla más grande después de todo –agregó Derek, tanto Mizuki como Christie se mostraron impresionadas por Derek, y comenzaron a dudar que fuera tan malo como ellas habían pensado-. Aunque debo decir, que no tengo confianza en el inútil de tu novio. Tiene demasiada suerte si me preguntan –admitió, rompiendo en parte la nueva imagen que ambas tenían sobre él.
-Bueno… no dice mentiras, las estrategas de Yuuji tienden a llevar bastante factor suerte –admitió Christie, preocupando a Mizuki-. Vamos, Zawako. Haremos que Mei vea la batalla también. Quien sabe, tal vez te cambie un poco el semblante –prosiguió ella.
-Supongo… que necesito animarme un poco… -admitió Zawako, mirando a Dragonair, quien le regresó la mirada algo entristecida-. Vamos… Mei… hay que apoyar a Yuuji, aún si él no sabe que lo estamos apoyando –alcanzó Zawako a sonreír, y Dragonair comenzó a sentirse mejor.
Ciudad Azulona. Afueras del Gimnasio de Ciudad Azulona.
-¡Maldición, maldición, maldición! ¡Dijiste que llegaríamos a tiempo! –resonaron los gritos de Yuuji, quien ya no trotaba, corría, mientras miraba en el reloj de su celular lo tarde que se había hecho. Anabel corría a su lado, ligeramente nerviosa también, y sus Pokémon, ya cansados, los seguían a cómo podían. Venusaur estaba peculiarmente cansado, el resto se veía algo cansado, pero no tanto como el Pokémon verrugoso. El único que sí se veía en condiciones favorables era Arcanine- ¡Rayos, rayos, rayos! ¡Ni siquiera pude entrenar ni preparar una estrategia! –se quejó Yuuji.
-Ninguna estrategia te pudo haber preparado para este momento –escuchó Yuuji cuando frenó de golpe a las afueras del gimnasio, encontrando a Looker allí, con Lila dormida en sus brazos. Después de todo ya era tarde, por lo que la pequeña no logró mantenerse despierta-. Llegan tarde… -se molestó Looker, una vena se saltó en la frente de Yuuji, y se viró a ver a Anabel con molestia.
-Subestimé también el camino de regreso… lo siento mucho… -se disculpó Anabel mientras juntaba sus manos a manera de plegaria-. Pero sabes, logré mi objetivo, mira a tus Pokémon y dime que el arduo trabajo no dio frutos –agregó sonriente.
-¡Están agotados! –los apuntó Yuuji, estando él igualmente agotado. Para sorpresa de Yuuji sin embargo, Arcanine ladró con fuerza y orgullo, Nidoking rugió también con fuerza sintiéndose listo, Aerodactyl aterrizó y extendió sus alas, Poliwrath forzó sus músculos, y Raichu saltó alegremente un par de veces. El único que no reaccionó con emoción fue Venusaur, pero se sacudió de cualquier forma con determinación- ¿Qué se supone que debo interpretar de todo esto? –se preguntó Yuuji.
-¿No lo ves? Están motivados –le mencionó Looker, y sus Pokémon todos asintieron, Venusaur incluido-. Quiero que pongas atención en Arcanine, solo míralo, ¿no ves la diferencia? –preguntó Looker, y Yuuji se impresionó. Arcanine no se comportaba como un cachorro hiperactivo, meneaba la cola claro, pero sacaba el pecho, y controlaba su respiración, que soltaba chispas de tanto en tanto. Los ojos de Arcanine estaban, inclusive, bien enfocados-. El problema que tenías con tu Arcanine, es que siempre ha tenido un exceso de energía que le impedía concentrarse. Con este ejercicio, está bien enfocado y listo –le explicó Looker.
-Poliwrath es un Pokémon de tipo Lucha, el esfuerzo del entrenamiento lo tiene sumamente motivado y listo, y Nidoking es un guerrero, el esforzarse en el ejercicio lo ha centrado y tiene sus sentidos agudizados –prosiguió Anabel apuntando a ambos Pokémon.
-Aerodactyl es un Pokémon difícil de manejar, y que tiende a dejarse llevar por sus instintos primitivos, pero ahora está concentrado también, y receptivo a recibir órdenes –apuntó Looker-. En el caso de Raichu, el correr carga su electricidad, sus descargas serán ahora más potentes que antes –prosiguió Looker llegando ante Raichu.
-El único perjudicado es Venusaur, el pobre recién evolucionó, y no está del todo acostumbrado a su nuevo tamaño –admitió Anabel un poco preocupada-. Pero está motivado al verte esforzarte, y al ver esforzarse a sus amigos. Estoy segura de que, si decides utilizarlo, le irá bien –sonrió ella.
-De modo que, al impedirme entrenar, y forzarme a este ejercicio, me ayudaron a que mis Pokémon se concentraran mejor –dedujo Yuuji, y tanto Anabel como Looker asintieron-. Admito que yo también siento la cabeza algo ligera, como si me hubiera quitado un gran peso de encima. Pero tengo el presentimiento de que esto va a durar muy poco… estoy agotado, y todo el cuerpo me duele –admitió Yuuji.
-Mayor razón para darte prisa, entrar allí, y aprovechar que todavía estás centrado –agregó Looker, Yuuji asintió, y se apresuró dentro del gimnasio, donde una preocupada Erika, la anterior Líder de Gimnasio, lo reconoció.
-Yuuji –lo llamó Erika, Yuuji la escuchó, frenó un poco, y terminó derribado por todos sus Pokémon que lo perseguían, Erika se apresuró a ir a su encuentro-. Nos tenías preocupadas, tan preocupada estaba que ni he podido conciliar el sueño. Leaf ya te está esperando en la arena de batalla. Por cierto, apestas a sudor –se quejó ella, sacando un frasco de perfume con la imagen de un Gloom de su túnica, y rociando a Yuuji con el mismo.
-Lamento llegar tarde, culpe a mis representantes –agregó él poniéndose de pie, y tomando a Torchic del suelo-. Por favor cuídelo –pidió él, Erika asintió y tomó a Torchic en brazos, Yuuji entonces se apresuró a la arena de batalla, seguido de todos sus Pokémon.
-¿¡Dónde está ese idiota!? –se quejaba Rinji desde las gradas, el público ya estaba molesto y cansado de esperar, el combate se supone que ya debería haber iniciado, pero Yuuji no aparecía- Es el ultimo combate de la temporada, no puede terminar así –se quejaba Rinji.
-No creo que Yuuji sea tan idiota como para perderse su propio combate… -intentó calmarlo Amaya-. Olvídalo, si pienso que Yuuji es lo suficientemente idiota para perderse su propio combate. Aunque me preocupa más tu madre que va a terminar furiosa si termina regresando el precio de las entradas –comentó Amaya.
-¡Llegas tarde! –enunció entonces Leaf, el público entonces viró a la entrada de retadores, y notó a Yuuji entrando, sudoroso y cansado, seguido de sus Pokémon, quienes también tomaban aire por el esfuerzo.
-¿¡Qué está haciendo!? –recriminó Rinji en ese momento, Amaya compartía una expresión muy similar en su rostro- ¡Yuuji idiota! ¿¡Por qué llegas con tus Pokémon al descubierto!? –se quejaba Rinji, Yuuji, pese al escándalo de la multitud, quien en su mayoría le recriminaba por llegar tarde, escuchó las quejas de Rinji.
-¡Esta es posiblemente mi última batalla en Kanto! ¡Voy a ganar o a caer con ellos a mi lado! –le respondió Yuuji molesto, pero entonces posó su atención en Leaf- Lamento haber llegado tarde, pero ya estamos listos –reverenció Yuuji en señal de respeto.
-Puedo verlo –agregó Leaf, aparentemente molesta, lo que preocupó un poco a Yuuji, pero Leaf alcanzó a sonreír-. Una flama muy distinta se presenta en tus ojos. El viaje te ha sentado bien –admitió ella, mientras el espectáculo de luces iniciaba, con los reflectores en combinaciones de luces amarillas y esmeraldas rodeando a Leaf-. ¡El Camino de la Medalla marcado por Red no es el camino que tú debas seguir! ¿Quieres de verdad ser tu propia leyenda? ¡Entonces muéstrame quien es Yuuji de Ciudad Lavacalda de la Región Hoenn! ¡La primera vez que nos enfrentamos me mostrarte a un imitador! ¡Deseoso de alcanzar el sueño ajeno que alguna vez Red forjó! ¡Es momento de ver al entrenador que eres realmente! ¡En este escenario he de juzgar lo digno que eres de participar en la Liga Índigo! –prosiguió Leaf, sacando de su manga la medalla de su gimnasio- ¡Arcoíris! ¡El Arcoiris representa a la Región Kanto! ¡Ciudad Plateada! –comenzó, las luces de los reflectores cambiaron a un tono grisáceo- ¡Ciudad Celeste! –los reflectores cambiaron a aquel color también- ¡Ciudad Carmín, Ciudad Lavanda, Ciudad Azafrán, Ciudad Fucsia, Nueva Isla Canela! –con cada nombre, los reflectores cambiaban, mostrando a Yuuji una realidad oculta entre los nombres de las ciudades- Con el Profesor Regional avalando el viaje de todos los entrenadores desde Pueblo Paleta, cada entrenador es un lienzo, y cada lienzo deberá pintarse en sus propios colores, culminando en el Arcoiris. ¡Esa es la única gran realidad de cada viaje! ¡Todas tus experiencias en la Región Kanto, unirán su luz en la Medalla Arcoíris! ¡La prueba que Kanto dejará en ti! ¡Muéstrame tu gran pintura! ¡En tú último gran encuentro de Gimnasio, 5 contra 5! ¡Ve Leafeon! –llamó Leaf, y dio por inaugurado el juicio, el último gran combate por la gloria.
-Está bien, lo admito, ese fue un gran discurso –fue todo lo que Yuuji logró decir, mientras miraba a sus Pokémon-. Comencemos, ¡Poliwrath! –pidió Yuuji, sorprendiendo a los presentes, mientras Poliwrath flexionaba los músculos, y se dirigía a la arena de batalla.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-¿Poliwrath? ¿En un gimnasio de tipo Hierba? –resonó el grito de Mizuki. El grupo de brigadistas se había acomodado dentro de la tienda de Derek, quien intentaba trabajar en su escritorio ignorando a todo el mundo, pero sorprendiéndose de la elección al igual que el resto de brigadistas acomodados dentro de la tienda- ¡Es el ultimo combate de la temporada! ¡Si pierdes todo acabó! ¡Yuuji idiota! –se quejó Mizuki, Christie, a su lado, jaló de su pantalón obligándola a sentarse, Mizuki entonces notó la mirada de molestia de Christie, quien apuntó a una Zawako demasiado intranquila mientras cerraba sus manos en forma de plegaria, con Dragonair aún deprimida y junto a ella ya que Zawako había preferido que ella también viera el combate de Yuuji. Omanyte tan solo acariciaba a ambas con sus tentáculos, comprendiendo que tanto Pokémon como entrenadora no estaban del todo bien- Se-seguro que Yuuji tiene un plan. ¡Aunque tiene a un Arcanine y a un Aerodactyl! ¡Dos perfectas elecciones! –le ganó el coraje a Mizuki, lo que puso aún más nerviosa a Zawako.
-En realidad, considerando su equipo Pokémon actual… creo que es la elección correcta –interrumpió Ryuki, sentado junto a Zawako-. Este combate va a ser muy interesante. Yuuji sabe lo que tiene que hacer, y Leaf sabe lo que significa que un Pokémon de Agua se haga presente de un inicio. Yuuji simplemente no está ocultando sus cartas, va por todo –sonrió Ryuki.
-Lo que no es normal en él –recalcó Christie, como si ella también supiera lo que Yuuji planeaba-. Lo normal en Yuuji es calcular su combate metódicamente. Exponer de una forma tan arriesgada su estrategia. No creo que Leaf caiga tan fácilmente en su juego –admitió ella.
-Oh, yo no estaría tan seguro de quien va a caer en el juego de quien –le respondió Ryuki-. Ambos ya están armando el combate en su mente, no olvides que Leaf es la tercer mejor entrenadora de toda Kanto. Ella lo sabe, y Yuuji sabe que ella sabe –terminó Ryuki.
-¿Ella sabe qué? ¿De qué me perdí? ¿Tú entiendes, Zawako? –preguntó Mizuki, pero Zawako no sabía qué decirle- Conoces a Yuuji mejor que nadie. ¿Sabes qué estrategia va a utilizar? –preguntó ella.
-Tiene un tiempo que no viajo con él, no sabría decirte –admitió Zawako, por lo que Mizuki se deprimió-. Las ansias me tienen bastante nerviosa. Esta es la tercera batalla de gimnasio en la que no sé lo que va a pasar. Yuuji ya perdió contra Leaf antes, no cometerá los mismos errores de aquella vez. Quisiera decirte que eso significa que va a estar bien, pero la verdad… ya no sé qué estrategia utilizará, ni si tiene utensilios de batalla suficientes, o si ha comprado TMs para favorecer a sus Pokémon. Ni siquiera sé si están bien cuidados. Todo lo que pase ahora… no sé si será lo más óptimo… no sé si Yuuji está listo para esto –aseguró ella.
-Lo está… -respondieron tanto Ryuki como Christie, aparentemente leyendo lo que pasaría en el combate-. Ya llegó hasta aquí después de todo –ambos enunciaron nuevamente al unísono, como si revivieran sus propios combates también.
-¡Poliwrath, Rayo de Hielo! –escucharon en la pantalla, lo que para los brigadistas que presenciaban la batalla por fin dio sentido a la elección de Poliwrath en un gimnasio de tipo Hierba.
Ciudad Azulona. Gimnasio de Ciudad Azulona.
-¡Leafeon, Día Soleado! –al mismo tiempo que Yuuji había dado su orden de Rayo Hielo, Leaf había dado la suya de activar Día Soleado, por lo que ambos Pokémon obedecieron sus órdenes al unísono, con las hojas de Leafeon brillando de dorado mientras lanzaba energía en la forma de una esfera de luz al techo del estadio, activando el Día Soleado, momentos antes de ser golpeado por el Rayo Hielo de Poliwrath- Un ataque más fuerte de lo que pensé –sonrió Leaf.
-No tenía una baya para resistir los ataques de tipo Hielo, lo que significa que Día Soleado es la verdadera estrategia. ¡Usa Rayo de Hielo otra vez! –pidió Yuuji, Poliwrath no se dio a esperar y lanzó el ataque.
-¡Tendrás que encontrarlo primero! ¡Doble Equipo Leafeon! –ordenó Leaf. Leafeon se movió aún más rápido que antes, y creó clones de sí mismo, evadiendo el ataque de Rayo Hielo- Esto no será como la primera vez. ¡Hoja Sable! –ordenó Leaf, la hoja de uno de los Leafeon creció, se lanzó a Poliwrath, e impactó con fuerza. La Defensa de Poliwrath resultó ser lo suficientemente alta como para permitirle seguir en pie, pero Yuuji notó que había iniciado de forma deficiente el combate.
-¡Defiéndete Poliwrath, Tiro Circular! –pidió Yuuji, Poliwrath logró atrapar a Leafeon, comenzó a girarlo rápidamente, rodeándolo de energía marrón que se desprendía de su cuerpo que comenzaba a transpirar acaloradamente, y lanzó a Leafeon en dirección a Leaf, forzando a la sustitución, y a una de sus Pokébolas a estallar, liberando a un Exeggutor.
-Perfecto, Exeggutor es más lento que Poliwrath, eso significa un Rayo Hielo gratis para Yuuji –comentó Amaya emocionada, pero notando que Yuuji no daba sus órdenes, y en su lugar analizaba la situación mientras miraba al orbe de luz cálida que traía consigo el Día Soleado.
-¡Regresa Poliwrath! –pidió Yuuji, sin llamarlo de regreso a su Súperbola. Poliwrath, ya cansado, asintió y regresó con Yuuji- Tu turno, Raichu –pidió Yuuji, Raichu asintió alegremente, y corrió al campo de batalla.
-Muy observador, Raichu tiene exactamente la misma velocidad de Exeggutor ahora. ¡Exeggutor, Pantalla de Luz! –ordenó Leaf, levantando las barreras de protección alrededor de su equipo Pokémon.
-¿Por qué sustituyó? –preguntó Amaya curiosa- La velocidad de un Exeggutor es menor a la de Poliwrath, ¿por qué no usó Rayo Hielo? Sé que las defensas de Exeggutor lo habrían ayudado a resistir un Rayo Hielo, y al siguiente ataque Poliwrath habría quedado derrotado, pero… era una buena oportunidad. Ahora que Exeggutor ha alzado su Pantalla de Luz, esa ventaja se esfumó –resumió Amaya.
-El Exeggutor de mi madre tiene Clorofila por habilidad –le explicó Rinji-. Con Clorofila, la velocidad de Exeggutor se duplica, mantener a Poliwrath al frente solo significaba un Rayo Solar al rostro si Yuuji elegía continuar con él –le explicó, y Amaya logró comprender el razonamiento de Yuuji-. Puede que haya parecido que Yuuji iniciaba su batalla a base de Rayos Hielo solo porque tenía un ataque ventajoso, pero no fue así. Yuuji forzó a mi madre a elegir entre organizar su estrategia, y un ataque de Rayo Hielo frontal sobre su primer Pokémon. En este caso, el no tener estrategia y lanzar un ataque suicida fue lo que marcó la diferencia. Yuuji ahora sabe que la estrategia de mi madre gira en torno a Día Soleado, y jugará a la defensiva hasta que Día Soleado se extinga, lo que no será pronto, seguro que Yuuji ya se dio cuenta de que Leafeon tenía la Roca Calor equipada. Manteniendo a Poliwrath como primera opción, además, logró cambiar el campo de batalla con Movimiento Circular esperando arruinar la estrategia de mi madre, pero no le resultó ya que todo el equipo de mi madre se beneficia de Día Soleado –le explicó Rinji.
-No recuerdo que tu madre usara la estrategia de Día Soleado conmigo –se quejó Amaya-. Más bien usó una estrategia de recuperación, manteniendo alta la salud de sus Pokémon con una combinación de Drenadoras y Giga Drenado –recordó ella.
-Una Líder de Gimnasio respetable, no se casa con una sola estrategia –le recordó Rinji-. La primera vez que mi madre combatió a Yuuji, utilizó una estrategia de barreras, contigo utilizó una estrategia de mantener la salud de sus Pokémon, y conmigo utilizó una estrategia muy diferente de resistencia al Hielo y al Fuego con su arma del triunfo. Lo que me molesta, sin embargo, es que mi madre haya elegido usar las tres contra Yuuji… como si él fuera un oponente más peligroso que yo… -se quejó Rinji.
-¿Más peligroso que tú? –preguntó Amaya, notando las barreras enfrente de Exeggutor- No sé si Yuuji sea más peligroso que tú, pero… sí creo que viene mejor preparado –admitió Amaya, sabiendo lo que seguía.
-¡Raichu, Demolición! –ordenó Yuuji, Raichu saltó con el puño en alto, e impactó la barrera con el mismo, rompiendo la protección en forma de cristal tornasolado, aunque quedando a merced de Exeggutor al hacerlo.
-¡Rayo Solar! –continuó Leaf, derribando a Raichu, quien rodó por el suelo adolorido- ¡Ahora usa Fuerza Psíquica! –prosiguió Leaf, su Exeggutor resultó ser más rápido que Raichu, por lo que tras el segundo ataque, Raichu quedó noqueado-. Si lo que querías era derribar mis barreras, no te sirvió de mucho. Exeggutor al ser mitad Psíquico resistió sin problemas Demolición. ¿Qué harás ahora? Sin importar qué, las barreras subirán y no importará qué tan fuertes sean tus Pokémon, todos ellos caerán –amenazó ella, Yuuji tan solo miró a su Raichu, quien se sentía deprimido por su pobre desempeño.
-Tranquilo amigo, hiciste todo lo que pudiste –agregó Yuuji, cargando a Raichu y llevándolo con el resto de sus Pokémon-. Arcanine –pidió Yuuji, y Arcanine ladró alegremente-. Es tu turno compañero. ¡Envite Ígneo! –ordenó Yuuji, Arcanine rugió con fuerza, y se lanzó en dirección a Exeggutor, Leaf se mordió los labios pensando en qué hacer mientras observaba a los Pokémon de Yuuji.
-¡Reflejo! –ordenó ella, Exeggutor fue lo suficientemente rápido para elevar la barrera defensiva, antes de que Arcanine chocaran con este y lo terminara noqueando- Era la mejor alternativa. Con día Soleado aun potenciando los ataques de tipo Fuego, y Arcanine teniendo un ataque tan poderoso como Envite Ígneo, la barrera defensiva normal era la mejor opción –se dijo a sí misma Leaf, molesta por el resultado.
-Una barrera de Defensa, ¿verdad? –observó Yuuji a Leaf, quien regresaba a su Exeggutor a su Pokébola, además de que posó su atención sobre el Día Soleado, aún activo- Con la Roca Calor de Leafeon, Día Soleado aún durará un poco más, por lo que podría seguir usando a Arcanine pese a Reflejo, pero… eso me haría caer en su juego. Leaf ya había usado la estrategia de barreras contra mí antes, así que hay una gran posibilidad de que ese Exeggutor haya tenido equipada Refleluz –dedujo Yuuji.
-Así es, lo tiene –respondió Leaf, Yuuji se sorprendió y se tapó la boca-. Realmente no te escuché, Yuuji, pero sé lo que estabas pensando. Te preguntabas si mi Exeggutor tenía equipado un aditamento de batalla. La respuesta es que sí, Refleluz, así que, además de que Día Soleado durará más tiempo, Reflejo durará más tiempo de igual manera. Supongo que sabes lo que eso significa-. Sonrió ella, sacando su siguiente Pokébola.
-Que tu siguiente Pokémon será un Pokémon defensivo, y no solo eso, ya descubrí tu estrategia –dedujo Yuuji, Leaf solo sonrió divertida, mientras llamaba a su siguiente Pokémon, un Vileplume-. ¡Arcanine, regresa! –pidió Yuuji, mientras Leaf preparaba su siguiente movimiento- ¡Ve, Nidoking! –continuó con sus órdenes mientras Arcanine regresaba, y Vileplume lanzaba su ataque, solo que este no era un ataque ofensivo, sino de soporte.
-¡Campo de Hierba Vileplume! –pidió Leaf divertida, mientras su Vileplume iniciaba una bella danza, rodeándose a sí mismo de energía esmeralda, que se desprendió de su cuerpo llenando el campo de batalla de hierba, que comenzó a restaurar la energía de los Pokémon en el campo.
-Genial, y no necesito ser un genio para adivinar que el utensilio de batalla de Vileplume es Cubresuelos –se fastidió Yuuji, Leaf tan solo se cubrió el rostro con las mangas de su kimono, divertida por los corajes de Yuuji.
-¿Cubresuelos? –preguntó Amaya, a su lado, Rinji se sentía molesto, y cerraba sus puños con fuerza- Cubresuelos extiende la duración de los movimientos de terreno… Día Soleado sumado a la Roca Calor, Reflejo sumado a Refleluz, y Campo de Hierba sumado a Cubresuelos… Leaf está… -dedujo Amaya, sobresaltada.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-¡Leaf está fortaleciendo a su Pokémon insignia! –enunció Zawako de repente, sobresaltando a quienes estaban a su alrededor- Con Campo Hierba mantendrá la salud de sus Pokémon, con Reflejo se mantendrá protegida de los ataques físicos de Arcanine y de Aerodactyl, que son los únicos que tienen técnicas que preocupen a Leaf tanto de tipo Fuego como Voladoras, y con Día Soleado, tiene acceso ilimitado a Rayo Solar, y no solo a eso, seguro su Pokémon insignia tiene más ventajas bajo Día Soleado –se preocupó ella.
-La habilidad secreta de Venusaur es Clorofila –mencionó Christie, comprobando las sospechas de Zawako-. El escenario de batalla está siendo preparado para soltar a Venusaur y sembrar la destrucción de todo el equipo de Yuuji. Leaf no se está conteniendo del todo, planea aplastarlo –aseguró Christie, sudando frio.
-Ah, pero Yuuji ya lo notó, hizo la elección correcta enviando a Nidoking y manteniendo a Poliwrath atrás –le mencionó Ryuki, y Christie asintió, Mizuki parecía ser la única en el pequeño grupo que no entendía, aunque la confusión se extendía hasta los demás brigadistas, e incluso a Derek, quien no podía concentrarse en su trabajo-. Con la combinación de técnicas de Leaf, lo más recomendable era enviar a Poliwrath para atacar con Rayo Hielo y debilitar a Vileplume, pero es precisamente lo que Leaf quería que Yuuji hiciera. Rayo Hielo es una técnica de Ataque Especial, Reflejo no lo afecta. Era una opción tentadora, pero Yuuji no podía arriesgarse a que Vileplume también tuviera Cloforila, en cuyo caso Poliwrath habría caído al ver su velocidad sobrepasada. En su lugar, Yuuji eligió a Nidoking, quien realmente no puede hacer mucho, pero la combinación de ataques de Vileplume tampoco puede hacer mucho contra él. Yuuji, con su cambio, sacrificó a Nidoking para una estrategia de frenado, en la cual ninguno de los Pokémon puede hacer la gran cosa de daño contra el otro, más que nada por Reflejo, ya que, sin Reflejo, Nidoking podría salir avante –resumió Ryuki.
-Aunque, si el Nidoking de Yuuji tiene el ataque Demolición, lo cual sería lógico pensar porque venció ya a Koichi y esa es su TM, podría demoler el Reflejo que protege a Vileplume y tomar la delantera a base de Golpe Venenoso, sería un ataque neutral considerando la combinación de tipos de Vileplume –admitió Christie.
-La habilidad de Nidoking es Potencia Brutal, aunque impactara con Demolición, su habilidad le impide romper la barrera de Reflejo –les explicó Zawako, por lo que Christie se deprimió un poco-. No creo que Yuuji haya hecho mal en mantener a Poliwrath, pero sí pienso que debió haber utilizado a Aerodactyl en lugar de a Nidoking, Aerodactyl sí tendría más posibilidades –admitió Zawako.
-No bajo las condiciones en las que Yuuji está jugando –se burló Ryuki, Zawako lo volteó a ver curiosa-. Si Yuuji no hubiera recorrido ya todos los gimnasios, sería natural el pensar que la mejor opción era llamar a Aerodactyl, pero claro, Yuuji ya pasó por mi gimnasio… -sonrió Ryuki.
-¿Por tu gimnasio? ¿Qué tiene que ver el gimnasio de tipo Dragón con el gimnasio de tipo Hierba que convenció a Yuuji de reservarse a Aerodactyl? –preguntó Zawako, Ryuki solo rio con fuerza, emocionado, y sabiendo lo que podría llegar a pasar.
Ciudad Azulona. Gimnasio de Ciudad Azulona.
-¡Golpe Venenoso! –ordenaba Yuuji, Nidoking rugió con fuerza, se lanzó a Vileplume, e impactó con todas sus fuerzas. La barrera de Reflejo debilitó el ataque de Nidoking, pero por la reacción en el rostro de Vileplume, y la preocupación de Leaf, era más que evidente que Vileplume había resentido el golpe.
-¡Mantén tu salud con Giga Drenado! –ordenó Leaf, Vileplume, determinado, absorbió la energía de Nidoking, además de que el Terreno de Hierba mantenía también su salud alta, por lo que Yuuji hizo una mueca de molestia, pero siguió adelante.
-¡No te rindas! ¡Golpe Venenoso! –insistía Yuuji, el ataque resintió a Vileplume nuevamente, era más que evidente que Nidoking era una bestia. Lo que no estaba escrito, sin embargo, era si sería suficiente ya que la combinación de Leaf la mantenía con una terrible ventaja de recuperación.
-¡Ese Nidoking se está tornando una molestia! ¡Su estrategia de frenado nos está doblegando! ¡Pero no nos queda más opción que seguir manteniendo tu salud! ¡Giga Drenado! –insistía Leaf, Vileplume, ya cansado, volvió a recuperar su energía, Yuuji por su parte, mantuvo la mirada puesta en Día Soleado- Ya se dio cuenta –se mordió el labio Leaf.
-¡Se está terminando, Nidoking! ¡Prepárate! –pidió Yuuji, Nidoking rugió con fuerza, por lo que Leaf tuvo que decidir entre continuar con su estrategia de mantener su salud, o cambiar la misma, al ver a Nidoking repetir el ataque de Golpe Venenoso, Leaf se decantó por cambiarla.
-Vileplume puede resistir perfectamente Golpe Venenoso. ¡Reactiva Día Soleado! –pidió Leaf, Vileplume asintió, reunió su energía, y justo cuando el Día Soleado de Leafeon terminó, el de Vileplume llegó a reemplazarlo.
-¡Lo tenemos, Terremoto! –sonrió Yuuji, Leaf se sorprendió, Nidoking entonces azotó su cola con fuerza contra la arena, y Vileplume lo resintió. Los postes de emergencia salieron del interior de la arena, en sus vértices, y comenzaron a resonar, mitigando el poder del ataque de Terremoto, y protegiendo a los espectadores del mismo. Quien no logró sobreponerse fue Vileplume, quien quedó derrotado, ante la mirada ya cansada de Nidoking.
-Truco sucio… le enseñaste Terremoto a Nidoking, un ataque más poderoso que Golpe Venenoso, pero lo mantuviste oculto haciéndome pensar que Golpe Veneno era tu técnica más poderosa sobre Nidoking, engañándome a una falsa seguridad de que Vileplume podía volver a activar Día Soleado, y recuperarse después por su aumento de velocidad –se fastidió Leaf, aunque sonreía de todas formas.
-Oye, deberías visitar la tienda departamental local, así sabrías que venden la TM149, Terremoto, allí –se burló Yuuji, aunque sudaba frio. Era evidente que se había sacado la estrategia de último momento.
-Nada mal, nada mal –sonrió Anabel en las gradas, Yuuji se viró para verla, Looker por otra parte no se veía por ningún lado-. Looker se disculpa, pero alguien tenía que cuidar de Lila. Y yo no iba a perderme el ver a una compañera a la que considero mi igual en batallas Pokémon, enfrentando a mi nuevo pupilo –sonrió Anabel.
-Así que Yuuji tiene tu validación, honestamente, no me sorprende. Eres un entrenador muy diferente al mocoso de la estrategia de la Paraintimidación –admitió Leaf, sacando sus abanicos de debajo de las mangas de su kimono, lo que Yuuji recordaba que era cuando Leaf se tornaba seria-. Te felicito, retador Yuuji –apuntó con sus abanicos Leaf-. De alguna forma, te las has arreglado para perder a solo un Pokémon, mientras yo he perdido ya a dos. Pero mi estrategia principal, aún sigue en pie –aseguró ella.
-Y es una estrategia demasiado agresiva. Al menos tengo el consuelo de que ese Vileplume no tenía una Roca Calor, ese Día Soleado durará menos –admitió Yuuji, pero, de cualquier forma, el terreno continuaba radiante de energías de tipo Hierba-. Aprovechemos esta situación a nuestro favor, Nidoking. Continuaré contigo –aseguró Yuuji, y Nidoking rugió orgulloso.
-No voy a mentirte, fue la mejor elección, ¡Leafeon! –llamó Leaf, por vez primera al parecer, Yuuji tenía una ventaja- ¡Bola Climática! –aunque eso no significaba que no tuviera una sorpresa más en su haber, ya que el Pokémon de tipo Hierba, consiguió lanzar un ataque de tipo Fuego, que Nidoking resintió por el poder de Día Soleado potenciando el ataque.
-¡Vamos Nidoking! ¡Leafeon ya está débil! ¡Golpe Venenoso! –prosiguió Yuuji, Leafeon se movía demasiado rápido, pero de cualquier forma resultó impactado por Nidoking, quien logró noquear a Leafeon de un solo golpe- ¡Eso es! –celebró Yuuji, de manera impresionante, había logrado mantenerse aún con 4 Pokémon, mientras Leaf ya había perdido a 3 de los suyos. Además de aquello, Reflejo dejó de funcionar- Tus defensas se están desmoronando –apuntó Yuuji.
-Tranquilo Yuuji, te estás emocionando antes de tiempo. Aún me quedan dos Pokémon –enunció Leaf, llamando a su siguiente Pokémon-. ¡Ve, Victreebel! –llamó Leaf, su Pokémon se materializó, y chirrió con fuerza- ¡Reflejo! –continuó ella.
-¿Otra vez? ¡Nidoking, regresa! –pidió Yuuji, Nidoking obedeció, sorprendiendo a Leaf- Hay que mantener la ventaja. ¡Aerodactyl, es tu turno! –pidió Yuuji, su ultimo Pokémon fue elegido, y voló al campo de batalla- ¡Caída Libre Aerodactyl! –pidió Yuuji.
-Cayó en la trampa… -susurró Leaf, pero continuó con sus órdenes-. ¡Rayo Solar Victreebel! –ordenó ella, gracias a Día Soleado, Victreebel logró lanzar el ataque, hiriendo a Aerodactyl, quien de cualquier forma logró atrapar con sus garras a Victreebel y elevarlo.
-¡Ahora Aerodactyl! ¡Azótalo! –Aerodactyl cargó con velocidad, y soltó a Victreebel con fuerza, con demasiada fuerza, pero Victreebel seguía en pie, Yuuji volvió a observar el Día Soleado, este se mantenía con fuerza- Se ve mal… pero el Terreno de Hierba ya pronto termina, a menos que Victreebel también pueda volver a colocarlo –se preocupó Yuuji.
-Victreebel no puede colocar el Terreno de Hierba, esa no es su función –confesó Leaf, Victreebel chirrió con fuerza, y lanzó su liana, atrapando a Aerodactyl con la misma, y azotándolo en el suelo-. Su función es atrapar a los Pokémon más problemáticos de mi oponente con su técnica Envoltura, lo que impide que Aerodactyl escape. Y por cierto, Victreebel también posee un utensilio de batalla, una Banda Atadura, que fortalece el agarre de Victreebel, permitiendo apresar a Aerodactyl con mayor facilidad –declaró ella, Yuuji logró ver la Banda Atadura en la punta del látigo de Victreebel, fortaleciendo su ataque.
-Ajustó su estrategia –dedujo Yuuji, notando que Aerodactyl estaba atrapado-. ¡Aerodactyl, Caída Libre! –pidió Yuuji, Aerodactyl obedeció, tomando a Victreebel con su pata, aunque la atadura de Envoltura de cualquier forma hirió a Aerodactyl-. ¡Resiste! –pidió Yuuji.
-Es inútil, Aerodactyl recibió un Rayo Solar directo, y Envoltura funcionará incluso mientras Victreebel está atrapado en el ataque de Caída Libre –enunció Leaf, mientras Aerodactyl estrellaba a Victreebel en el suelo-. Gracias a Reflejo que continúa activo, y a Terreno de Hierba que restaura la energía de Victreebel, sumado a Envoltura que causa daño continuo además de que impide a Aerodactyl ser reemplazado, estás obligado a seguir combatiendo con Aerodactyl mientras la salud de Victreebel continúa llenándose. En otras palabras, por más que lo intentes, Aerodactyl se debilitará mientras la salud de Victreebel se mantiene –le explicó ella.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-Fiu –silbó Ryuki impresionado-. Leaf no se está guardando nada. Todo este tiempo Yuuji mantuvo a Arcanine y a Aerodactyl a salvo pensando en combatir al Pokémon insignia de Leaf, su Venusaur. Mientras Leaf estuvo moviendo sus piezas obligando a Yuuji a utilizarlos de todos modos –sonrió Ryuki, emocionado por la estrategia de Leaf.
-Si Yuuji hubiera mantenido a Nidoking, gracias a Terreno Hierba que también restaura la energía de Nidoking, ambos hubieran continuado dentro del ciclo de la estrategia de frenado. Repitiendo lo visto en la batalla contra Vileplume –prosiguió Christie, igualmente impresionada-. Con la diferencia de que Nidoking no contaba con suficiente energía, Yuuji se vio obligado a cambiar, pero eligió mal. Debió haber usado a Arcanine –aseguró Christie.
-No, si usaba a Arcanine vencía a Victreebel, pero el Venusaur de Leaf conoce Poder Terrestre –le recordó Ryuki, y Christie se frotó la barbilla, comprendiéndolo-. El mejor Pokémon que Yuuji tenía para enfrentar a Venusaur era Aerodactyl, tanto él como Leaf lo sabían. Leaf también sabía que Yuuji recordaría el Poder Terrestre de Venusaur, y con Día Soleado aún activo, y el Venusaur de Leaf teniendo la habilidad Clorofila también, lo mejor que Yuuji podría haber hecho era usar Velocidad Extrema, ya que gracias a Clorofila, Venusaur sería más rápido, y Arcanine hubiera caído. Queriendo prevenir ese escenario, Yuuji eligió a Aerodactyl, quien es inmune a Poder Terrestre, cayendo redondito en la trampa de Leaf –terminó Ryuki.
-Yuuji fue atraído a una trampa… el plan de Leaf nunca fue el de potenciar a su Pokémon insignia, siempre fue el de atrapar a Aerodactyl –finalizó Zawako, impresionada, mientras veía a Yuuji en pantalla algo desesperado-. La estrategia era prepararlo todo, para que Victreebel pudiera usar Envoltura, y debilitar al Pokémon que tenía mayor ventaja sobre Venusaur. Leaf siempre tuvo el control del campo de batalla, todos esos utensilios de batalla, eran preparativos con el único fin de presionar a Yuuji a utilizar a Aerodactyl –aseguró ella.
-Hay un truco también en todo esto, Yuuji se puso de pecho y permitió que esta estrategia proliferara desde un inicio –agregó Ryuki, evidentemente decepcionado, Zawako lo miró fijamente, sin saber a lo que se refería-. Yuuji sacó una flor imperial en el juego de póker, pero estaba jugando a mano abierta –comentó él, lo que fue una analogía que solo Christie entendió.
-El muy idiota llegó con todos sus Pokémon visibles –se quejó Christie, Zawako entonces lo comprendió-. Esta estrategia solo fue posible, porque Leaf sabía que había un Aerodactyl en el equipo de Yuuji. Probablemente Leaf hubiera estado preparada para cualquier Pokémon de tipo Volador indistintamente si Yuuji mantenía a todos sus Pokémon dentro de sus Pokébolas, pero no es secreto para nadie que, el ver los Pokémon de Yuuji antes de tiempo, le dio la ventaja a Leaf –admitió ella.
-Un error bastante estúpido, aunque no lo culpo, él tenía una muy buena intención –admitió Ryuki-. Yuuji sabe lo gran entrenadora que es Leaf. Sabe que esta es, probablemente, su batalla más importante. Prefirió dar a sus Pokémon la oportunidad de presenciarla, y está pagando el precio –aseguró Ryuki.
-Yuuji no está vencido aún –susurró Zawako, Ryuki y Christie la escucharon, y su Dragonair se viró un poco para verla-. No está vencido… Yuuji es muy diferente a mí… mientras en esta situación, yo me acobardaría, esta situación no lo intimida. Yuuji puede ser muchas cosas, un cabeza hueca, un grosero, pero no va a rendirse, lo veo en su rostro… ese rostro que me inspira, a querer ser una mejor persona… -admitió Zawako, sonriente, y con una determinación que no se esperaba sentir-. Va a ganar… Yuuji va a ganar… solo espera, Mei… él va a ganar… mientras más fuerte el oponente… más fuerte se vuelve él… -aseguró Zawako, una sonrisa dibujada en su rostro.
Ciudad Azulona. Gimnasio de Ciudad Azulona.
-¡Caída Libre! –ordenó Yuuji una última vez, Aerodactyl azotó a Victreebel contra el suelo, y este por fin perdió su agarre, soltando a Aerodactyl, y quedando derrotado, pero a un costo demasiado alto, ya que Aerodactyl estaba demasiado débil- El Terreno de Hierba, y Reflejo… se han terminado… -observó Yuuji.
-Puedo verlo –agregó Leaf sonriente, llamando a su Victreebel de regreso a su Pokébola, y extrayendo su Bola Amistad-. Y todo pareciera indicar que tienes la ventaja. Tu Aerodactyl sigue en pie, Nidoking sigue en pie, Arcanine sigue en pie, Poliwrath sigue en pie… entonces, Yuuji. ¿Por qué estoy tan confiada en mi victoria? –preguntó ella divertida.
-Porque la combinación de técnicas… nunca fue para Venusaur –dedujo Yuuji, Leaf extendió sus abanicos, y en la cara de uno de ellos, Yuuji descubrió la verdad-. Es verdad, después de todo, Ryuki ya me había atrapado de esa forma. Debí haberlo visto venir –sentenció Yuuji.
-Pero no lo hiciste –sonrió ella, y llamó a su ultimo Pokémon-. ¡Ve, Venusaur! –llamó ella, Yuuji comenzó a replantear sus ideas- ¡Piensa rápido! –se burló ella.
-¡Aerodactyl, atrás! ¡Ve Nidoking! ¡Terremoto! –ordenó él, pero Leaf ya había dado su orden de igual manera, y Venusaur estaba más que listo.
-¡Rayo Solar! –ordenó, el poderoso ataque se desprendió de la flor de Venusaur, y Nidoking fue lanzado por la arena de batalla, rodando por todas partes- ¡Sacrificar a Nidoking por mantener a Aerodactyl no va a servirte de nada! ¡Está acabado! –terminó ella.
-¡Mira bien! ¡Terremoto! –ordenó Yuuji, sorprendiendo a Leaf, mientras Nidoking, aún de pie, azotaba su cola al suelo, liberando un tremendo Terremoto, que impactó a Venusaur, y obligó a las alarmas a encenderse. Los postes volvieron a alzarse, y mitigaron el poder del ataque.
-¿Cómo? –preguntó Leaf, mientras el Día Soleado terminaba por extinguirse. Nidoking entonces eructó en medio del campo de batalla, y Leaf logró ver los restos de una baya Sitrus a los pies de Nidoking- ¿Una… baya Sitrus…? ¿Tu gran estrategia es una baya Sitrus? –preguntó Leaf, era más que evidente que estaba sorprendida, el público estaba en silencio, Amaya y Rinji intercambiaron miradas confundidas, y Leaf, comenzó a reírse a carcajadas- ¡Una baya Sitrus! ¡Mi gran momento de soberbia interrumpido por una baya Sitrus! ¡No puedo creer que caí en una estrategia tan ridícula! –continuó riendo ella.
-Bueno… lo siento señorita tengo todo el dinero para comprar todos los utensilios de batalla que yo quiera… algunos no tenemos tanto dinero para comprar Rocas Calor, Refleluz, Cubresuelos y Banda Atadura. La pobreza me respira en la nuca por si no te has dado cuenta –se fastidió Yuuji, Leaf continuó riendo con fuerza.
-Ay… hace mucho que no me reía así… -se secó las lágrimas Leaf-. Pero el daño está hecho, Nidoking logró asestar un Terremoto, y Día Soleado por fin se ha terminado. Pero puedes estar tranquilo, Venusaur no conoce Día Soleado –sonrió ella, pero Yuuji no estaba para nada relajado-. Sabes que Nidoking está perdido, aunque sepas que Venusaur puede utilizar Poder Terrestre, no voy a arriesgarme esta vez. Voy a terminar a Nidoking, o a cualquier Pokémon que quieras ponerme enfrente –declaró Leaf, mostrando al público su abanico, conteniendo una Piedra Llave-. Algunos dicen que es injusto que los Líderes de Gimnasio aprovechemos una herramienta de otra región a nuestro favor, yo digo que es hora de que la Liga Kanto, se vuelva una liga más competitiva. Felicidades Yuuji, utilizo esto con muy pocos entrenadores, pero tú te lo mereces. ¡Venusaur! ¡Siente el corazón de la tierra y acepta su comunión a mi lado! ¡Mega-Evoluciona! –de la flor de Venusaur, se extendió la luz de la Mega-Evolución, transformando a Venusaur, un Pokémon que ya de por sí era poderoso, en una versión incluso más problemática. El Venusaur de Yuuji, espectador durante toda la batalla, lo observó todo maravillado, comprendiendo el vínculo que podría llegar a nacer entre Pokémon y entrenador, cuando Mega-Venusaur se hizo presente-. ¡Es todo! ¡Hyper Rayo! –ordenó Leaf, un ataque que, aunque Yuuji hubiera sustituido, significaría la derrota incluso de Aerodactyl por su pobre salud.
-¡Nidoking! –se preocupó Yuuji, mientras su Pokémon salía disparado, y se estrellaba en la entrada del túnel proveniente de los vestidores- ¡Descansa amigo! ¡Poliwrath, tenemos dos tiros ya que Mega-Venusaur debe recargar! ¡Rayo Hielo! –pidió Yuuji, Poliwrath se adelantó y lanzó el ataque, Mega-Venusaur apenas lo sintió, incluso se sacudió el mismo.
-Cuando Venusaur Mega-Evoluciona, su habilidad, Clorofila, es sustituida por Sebo –explicó Leaf-. Sebo utiliza la grasa corporal de Mega-Venusaur para debilitar los ataques de los tipos Hielo y Fuego, tu ataque apenas y refrescó a Mega-Venusaur.
-¿Quieres refrescarte? ¡Démosle algo de agua Poliwrath! ¡Escaldar! –cambió su estrategia Yuuji, lanzando agua hirviente, pero esta no afectó a Mega-Venusaur- No funcionó… -se preocupó Yuuji.
-Claro que no, Sebo también previene el congelamiento y las quemaduras. Desperdiciaste el último ataque de Poliwrath. ¡Venusaur, Giga Drenado! –prosiguió Leaf, debilitando a Poliwrath con su ataque- Muchas gracias por la salud adicional –se burló ella.
-Ese Pokémon es demasiado resistente… -se preocupó Yuuji, fue a donde Poliwrath, lo cargó, y lo regresó al grupo-. Bien… sé que se ve mal, pero aún hay una oportunidad… nos queda un truco, solo uno, y un solo error, y todo terminó –les explicó Yuuji a Arcanine y a Aerodactyl, quienes asintieron en ese momento-. Tú primero, Arcanine –ordenó Yuuji, Arcanine, determinado y concentrado por haber quemado energía con el ejercicio, ladró con fuerza-. ¡Mordisco! –pidió Yuuji.
-¿Mordisco? Arcanine tiene técnicas más fuertes que esa –se dijo a sí misma Leaf, cuando el ataque impactó a Mega-Venusaur-. ¡Poder Terrestre Venusaur! –ordenó ella, pero Mega-Venusaur retrocedía adolorido- Apostar a la intimidación no va a servirte de mucho, estás tentando a la suerte –aseguró ella.
-Leaf, llegué tan lejos confiando en la suerte, ya es lo único que me queda –se burló Yuuji, Leaf se molestó y dio su orden- ¡Atrás Arcanine! ¡Vas Aerodactyl! –ordenó Yuuji la sustitución.
-¡Poder Te…! ¡Oye! –se molestó Leaf, Mega-Venusaur ya había lanzado su Poder Terrestre, pero Aerodactyl, al poder volar, no lo recibió- ¡Eres demasiado molesto! ¡Bomba de Lodo! –ordenó.
-¡Desliz de Roca! –ordenó Yuuji, Aerodactyl azotó el suelo, rompiendo el mismo, y creando una avalancha de rocas, que nuevamente forzaron a Mega-Venusaur a retroceder- Vamos… su salud está bajando, y Giga Drenado no puede ayudarle tanto. ¡Repite Desliz de Roca! –insistía Yuuji.
-¡Bola de Lodo! –ordenó Leaf, Venusaur fue impactado por las rocas, pero esta vez Mega-Venusaur no se dejó intimidar, abrió el hocico, y lanzó el ataque, mismo que derribó a Aerodactyl, y lo dejó tumbado en el suelo- Si piensas que Mordisco te va a volver a funcionar, realmente estás tentando demasiado a tu suerte –aseguró ella.
-Tiene razón… -respondió Yuuji, mirando a su Arcanine, quien ya comenzaba a llorar preocupado-. Si intentamos Mordisco, podríamos volver a tener suerte e intimidar a Mega-Venusaur, pero si no lo conseguimos, no sé si puedas resistir un Poder Terrestre –admitió Yuuji, Arcanine ladró intentando animar a Yuuji-. Sé que quieres intentarlo, pero a estas alturas solo tenemos una única oportunidad… sé que Mega-Venusaur tiene la habilidad Sebo, pero un ataque de tipo Fuego definitivo, es lo único que podría vencerlo, aún con Sebo… pero si no eres lo suficientemente fuerte, se acabó… ¿qué dices? –preguntó Yuuji, Arcanine por su parte, le lamió el rostro- Asco… -se quejó Yuuji, Arcanine meneó la cola-. ¡Todo o nada Arcanine! ¡Envite Ígneo! –ordenó Yuuji.
-¡Venusaur, Poder Terrestre! –ordenó Leaf, Arcanine se lanzó en dirección a Mega-Venusaur, su cuerpo rodeándose de llamas, su hocico incinerado de igual manera. Mega-Venusaur se alzó, bajó su cuerpo intentando crear el Poder Terrestre, ambos Pokémon colisionaron, hubo una explosión, y tanto Arcanine como Mega-Venusaur salieron desprendidos a diferentes lados de la arena. Arcanine intentó mantenerse en pie, pero el daño de retroceso resultó ser demasiado para él, y ante la mirada incrédula de Yuuji, Arcanine cayó, derrotado- Se acabó… -comenzó Leaf, sonriente-. Fue una batalla increíble… -aseguró ella, comenzaba a alzar su mano con su abanico, cuando la tierra se sacudió, recibiendo el peso de Mega-Venusaur, que perdió su Mega-Evolución, y también cayó rendido-. ¿Venusaur…? –enunció Leaf sorprendida, su Pokémon insignia, estaba noqueado- ¿Cómo? Pero Arcanine cayó… -apuntó Leaf.
-Víctima de su ataque de retroceso, Mega-Venusaur no alcanzó a completar su ataque –escuchó Leaf, se viró, y vio a Erika llegando con el Torchic de Yuuji en brazos. Los jueces discutían lo que había sucedido, revisaban las grabaciones, las mostraban en pantalla, y veían a Arcanine impactar, y a Mega-Venusaur no lograr conectar su ataque-. Esta es una de esas extrañas situaciones que solo ocurren con los ataques de retroceso. Arcanine impactó, Mega-Venusaur quedó noqueado, pero al mismo tiempo, Arcanine perdió el conocimiento por el impacto de su ataque de retroceso, fue una batalla tan intensa, que no me pude ni quedar dormida –admitió Erika, sonriente.
-¿Un empate? –preguntó Leaf, mientras Yuuji frotaba el cuerpo de su Arcanine, que aunque débil, alcanzaba a mover su cola, forzando una sonrisa en Yuuji- Un empate… ¿qué ocurre en un combate de Líderes de Gimnasio cuando hay un empate? –preguntó Leaf confundida.
-En una competencia común y corriente, el empate termina con ambos entrenadores recuperando su propio dinero de premio. En las competencias oficiales, sin embargo, es un poco más complicado que eso –le explicó Erika, virando a ver a los jueces, y el cómo repetían el video una y otra vez sin dar a un ganador-. En este tipo de circunstancias, está en manos del Líder de Gimnasio el decidir… técnicamente un empate no es una victoria, pero tampoco es una derrota –le explicó ella.
-Lo que me deja básicamente en el mismo punto, sin saber qué hacer –se fastidió Leaf, y con el estadio aún en silencio, se dirigió a Yuuji-. En mi libro, no me venciste, Yuuji de Ciudad Lavacalda de la Región Hoenn –declaró Leaf, Yuuji se deprimió, bajó la cabeza, y asintió-. Pero… -interrumpió su propio veredicto Leaf, un rubor muy evidente se le había dibujado en el rostro-. No haber ganado tampoco, se siente incluso peor que una derrota para mí. Es por esta razón que, como Líder de Gimnasio de Ciudad Azulona, y siendo yo quien tiene la última palabra en esta decisión, te encuentro merecedor, Yuuji de Ciudad Lavacalda de la Región Hoenn, de reclamar la Medalla Arcoíris… y la TM19, Giga Drenado –aceptó Leaf, para sorpresa de Yuuji, y el público se entregó en una ovación, solo que Yuuji no reaccionaba-. Es tuya… tómala… -le ofreció Leaf sonriente.
-Pero… no te vencí… -bajó el rostro Yuuji-. ¿Qué clase de entrenador sería… si aceptara una medalla del empate, cuando otros sí te han vencido en batalla? –se preocupó Yuuji, Leaf comprendió las dudas de Yuuji, quien se negó a aceptar la medalla.
-¡Acepta la maldita medalla! –escuchó Yuuji, se dio la vuelta, y recibió un tremendo golpe por parte de Rinji, además de una patada de parte de Amaya- ¡No te atrevas a hacerte el señorito soberbio en estos momentos! –recriminó Yuuji.
-Estoy tan molesta… tan molesta… tan molesta… -se decía a sí misma Amaya una y otra vez-. ¿¡Por qué diantres todos compiten con semejante seriedad contra ti!? ¡Ella me habría aplastado si me hubiera combatido de esa manera! –apuntó Amaya de forma acusatoria, sobresaltando a Leaf.
-¡Mi madre tiene muchas estrategias! ¡Pero jamás utiliza tantas en un mismo combate! –enfureció Rinji- ¡Acepta la maldita medalla! ¡Voy a aplastarte en la Liga Pokémon! ¡No permitiré que no participes sabiendo que mi madre fue a todo contra ti y no conmigo! ¿Por qué? –preguntó Rinji a su madre, quien se rascaba la nuca apenada.
-¿Por qué? No lo sé, Yuuji solo me molesta y quería aplastarlo –admitió Leaf, fastidiando a Yuuji, quien la miró con incredulidad de lo que acababa de escuchar-. ¿Me aceptas la medalla si confieso que, probablemente, fui un poco más dura contigo de lo que normalmente soy? –sonrió ella apenada.
-Por supuesto que la acepta –interrumpió Anabel, llegando orgullosa a la arena de batalla-. Es una orden, acepta la medalla, Yuuji, te la has ganado –sonrió ella, Yuuji suspiró, y le arrebató la misma a Leaf de las manos con una sonrisa burlona.
-Así que… ¿la tercera mejor entrenadora de toda Kanto me consideró una amenaza? –agregó Yuuji divertido, molestando a Leaf- Gracias… Leaf… por la oportunidad, juro que no te vas a arrepentir –reverenció Yuuji, Leaf sonrió entonces, y Erika se acercó a Yuuji, entregándole a Torchic, quien saltó emocionado y llorando-. ¡Lo logramos chicos! ¡Lo logramos! –celebró Yuuji, y sus Pokémon, maltratados y cansados, celebraron de igual manera, todos abrazando a Yuuji, al menos hasta que Arcanine se levantó, lo derribó, y comenzó a lamerle el rostro- ¡No, Arcanine! ¡Qué asco! –se molestó Yuuji.
-Increíble que un sujeto como este haya logrado calificar –se fastidió Rinji, pero de igual manera, comenzó a sonreír-. Voy a aplastarte en la Liga Pokémon –sonrió él, decidido a poner fin al viaje de Yuuji él mismo.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-¡Lo consiguió! –celebró Zawako emocionada, saltando en su lugar con Omanyte sosteniéndose de su cabeza intentando no caerse, su Dragonair celebraba de igual manera- ¡Lo consiguió! ¡Lo consiguió! ¡Lo consiguió! –continuó Zawako alegremente, y abrazando a su Dragonair.
-Zawako, parece que fueras tú la que ganó la liga, y es aún más extraño considerando que hace unos momentos eras un paño de lágrimas –se preocupó por ella Christie, Zawako bajó la cabeza apenada, aunque alcanzó a sonreír de todas maneras-. Como sea, creo que te entiendo, cuando mi novio me venció, aún si aún no era mi novio, yo también me emocioné por él –admitió ella, y Zawako, al escuchar aquello, intentó preguntar, pero Ryuki se le adelantó.
-Es curioso, yo también estoy impresionado por el repentino cambio de actitud –se cruzó de brazos Ryuki, y miró a Zawako fijamente, quien se apenó un poco, pero asintió-. Parece que la victoria de Yuuji te ha dado mejores ánimos –aseguró él.
-Sí… -aceptó ella-. La verdad es que… yo admiro mucho a Yuuji, él es una inspiración para mí, por lo terco que es, lo obstinado que es, lo cabeza dura que es… -admitió Zawako, lo que preocupó a quienes la escuchaban-. Yuuji puede verlo todo perdido, y de todas formas va a lanzarse a buscar la forma. Así que, yo haré lo mismo… Maestro Ryuki, quisiera pedirle una revancha pronto –pidió Zawako, su Dragonair asintió sintiéndose motivada de igual manera.
-Tsk… es un pequeño fastidio, pero, ¿Quién soy yo para negarme? –respondió Ryuki, y Zawako dio un par de saltos alegremente- Mañana, y puedes usar al resto de tus Pokémon… te enfrentaré como enfrenté a Yuuji, en una batalla de gimnasio privada –ofreció Ryuki, y el nerviosismo de Zawako regresó-. Quien sabe… tal vez tenga una medalla lista para ti –terminó él, y se retiró de la tienda, dejando a Zawako pensativa, quitándose a Omanyte de la cabeza, y observándolo, dudando de que fuera útil para aquella batalla.
Esta historia continuará…
