Mira nada más… quien me viera siendo consecuente con mis actualizaciones, y actualizando una vez a la semana. ¿No se nota que ya quiero salir de Kanto? Cuando empecé a escribir esta historia mi esposa apenas visitaba Kanto e iba escribiendo sobre la marcha sus vivencias, bueno pues ella ya casi sale de Alola, así que voy muy retrasado. En fin, este capítulo se trata más de Zawako, como debe de ser, lo disfruté mucho a decir verdad, pero algo me dice que voy a dormir en el sofá cuando mi esposa lo termine de leer. En fín.
liuterazagi: Lo único que te voy a adelantar sobre la región de Johto, si es que quieres visitarla con nosotros también, es que la actualización de la Pokédex, y las repercusiones medioambientales que serán el tema central de la siguiente temporada, serán tan exageradas, que va a parecer más la región Sinnoh que la región Johto. Indagaré más en esto después, pero la Pokédex de Johto, es la Pokédex más incompleta de todas le pese a quien le pese, por lo que parecerá una temporada actual que una revisita por Johto. He dicho más de lo que planeaba decir, jajaja. Por cierto, agrega a Annihilape a la mezcla, ya que la Pokédex de Johto es Kanto 2.0. Por cierto 2, siento tu dolor respecto a Dunsparse, me parece un insulto garrafal.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 45: El Llamado de los Dragones.
Región Kanto. Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-¿Eh…? –probablemente Zawako podía pensar en cientos de maneras distintas para iniciar una conversación, pero en esta ocasión, esa fue su expresión de inicio para la misma. Se encontraba dentro de su tienda, frente a la laptop de trabajo que le habían proporcionado, y en medio de una video llamada que recién había sido respondida, más no por su novio, que era a quien había estado llamando, sino por una chica, Amaya, quien miraba a Zawako desde el otro lado de la línea con una sonrisa malvada en su rostro- ¿Me equivoqué? ¿No es este el número de Yuuji? –preguntó ella confundida, y buscando en su celular el número que había marcado, mientras Omanyte, como siempre a su lado, la miraba confundido.
-¡Es correcto! ¡Este es el número de Yuuji! –exclamó Amaya felizmente, y tras la revelación, Zawako palideció. Estaba llamando al número de teléfono de su novio, pero su novio no había respondido a la llamada. En su lugar, había contestado Amaya, lo que abría un abanico de posibilidades que mantenían a Zawako boquiabierta temiendo lo peor, mientras Amaya continuaba sonriente en pantalla.
-¡Quítate! –escuchó Zawako entonces a Yuuji, y vio como rudamente tumbó a Amaya de la silla en la cual tomaba la video llamada, posándose él frente a la pantalla y con Torchic en brazos- Zawako… no es lo que crees… -enunció él, se le veía cansado y sudoroso, probablemente producto de otra sesión de ejercicios matutina, pero en esos momentos, Zawako no podía obviar nada, había entrado en modo de ataque.
-Tienes 10 segundos para explicarte… -respondió Zawako de forma sombría, tan sombría que a Yuuji le dio escalofríos. Yuuji comenzó a intentar explicarle, cuando Amaya lo pateó lejos de la pantalla, derribándolo, y forcejeando con él, incrementando la confusión de Zawako, mientras Rinji se sentaba en la silla tras levantarla.
-¡Hola! –saludó Rinji alegremente- Por más que desearía verte gritarle sus verdades a Yuuji, te explico, el muy tonto no encontró hospedaje, se está quedando conmigo, Amaya es nuestra vecina de habitación, y pensó que sería divertido molestar a Yuuji contestando a su video llamada mientras él se recuperaba de su sesión de ejercicio con Anabel –le explicó Rinji.
-¡Quítate tú también! –se escuchó el grito de Yuuji, y de pronto en pantalla se vio a Amaya caer sobre Rinji y derribarlo, al parecer, Yuuji se la había lanzado encima tras haber resultado ser más fuerte que ella.
-¡Salvaje! ¡A las mujeres no se les trata así! –defendió Rinji, queriendo golpear a Yuuji, quien en su lugar lo atrapó en una maniobra de sumisión y lo lanzó a un lado también, antes de volver a tomar la silla, acomodarla, y sentarse- ¡Eres un bestia! –se quejó Rinji.
-¡Me rompiste una uña! –se quejó Amaya, Yuuji solo le dirigió una mirada fulminante, una que incluso la intimidó a ella- Me lo merezco… no te molestaré más… -admitió ella, Yuuji asintió, y tanto Amaya como Rinji terminaron sentándose en la cama detrás de Yuuji, esperando a que él se desocupara de su video llamada, aunque Amaya saludaba a Zawako desde el fondo.
-Lamento que hayas tenido que ver todo eso… pero Rinji insistió en no dejarme acampar en la Ruta 07 otra vez –le explicó Yuuji mientras acomodaba a Torchic a su lado, ya noqueado por la zarandeada reciente, Zawako parpadeó un par de veces, pero se limitó a asentir, aunque algo confundida-. No te vez como el pequeño rayo de luz matutino de siempre. ¿Qué pasa? –preguntó Yuuji.
-Oh Arceus, no me digas que esa es tu melosa forma de romanticismo –se quejó Amaya, fastidiando a Yuuji-. ¿Qué le ves a este sujeto de todas formas, Zawako? Te mereces a alguien mejor –se burló ella.
-Disculpa. Los que no tengan pareja, ahórrense sus comentarios y pasen al departamento de quedados –insultó Yuuji, Amaya se molestó e intentó recriminarle a Yuuji, solo que Rinji logró taparle la boca e intentar calmarla, lo que en turno resultó en ella comenzando a quejarse de que todo era culpa de él-. Solo ignóralos –pidió Yuuji.
-No creo que sea algo tan sencillo de hacer en realidad… -agregó ella un tanto incomodada, y con su ceja temblándole por las constantes interrupciones-. Puedo llamarte después, cuando estés menos ocupado con tus amigos –agregó ella.
-¿Amigos ellos? Si apenas los conozco –insultó Yuuji, ganándose las miradas de odio del par-. Olvídate de ellos, ¿te presumo? ¡Por fin lo conseguí! –admitió Yuuji emocionado, mostrándole a Zawako la Medalla Arcoíris- Aunque no gané realmente… en realidad no pude derrotar a Leaf y todo terminó en un empate, pero ella decidió que podía obtener la medalla –le explicó Yuuji.
-Lo sé, vi el combate, debo decir que fue uno de mis favoritos –agregó ella alegremente, aunque Yuuji intuía que algo andaba mal, ya que Zawako se notaba nerviosa en esos momentos-. Felicidades… por haber calificado a la Liga Índigo… -agregó ella.
-Aún me falta la inscripción –le explicó Yuuji, ganando un poco más de atención por parte de Zawako-. Estos dos no me están esperando de a gratis. Resulta que hay algo llamado el Camino Victoria. Según entiendo, cada región tiene el suyo. Básicamente, entrenadores calificados como no calificados acampan en los alrededores de la Liga Pokémon en un intento por eliminar a la competencia antes de llegar al área de inscripción. Rinji dice que algunos de los entrenadores son contratados incluso por los administradores de la liga para filtrar a los entrenadores, pero otros son, o amigos o familiares de algún concursante, o simplemente gente que les encanta molestar a los demás y ver el mundo arder. Amaya y Rinji esperan que cruce el Camino Victoria con ellos para que entre los tres nos ayudemos a calificar –le explicó Yuuji.
-¿Eh? ¿Quieren decir que ninguno de ustedes se ha inscrito? –preguntó Zawako sorprendida, tanto Amaya como Rinji desviaron sus respectivas miradas, sintiéndose apenados por aquello- ¡Pero si solo quedan cinco días para el fin de las inscripciones! ¿Qué les tomó tanto tiempo? –preguntó Zawako preocupada.
-El tarado de Rinji nos hizo perder dos meses en Ciudad Lavanda –acusó Amaya, Rinji se apenó por aquello- Yo perdí mi tiempo por ilusa. Pero fuera de eso, ambos decidimos esperar a Yuuji. Descuida, con los tres viajando por el Camino Victoria, está claro que nos inscribiremos a tiempo –aseguró Amaya con tranquilidad, aunque Zawako ya hacía cálculos tomando en cuenta las distancias entre ciudades, preguntándose a su vez si cinco días serían suficientes.
-Zawako, olvídate de eso… -pidió Yuuji, Zawako se frotó la frente y asintió a duras penas-. Te noto estresada. ¿Qué ha ocurrido? ¿Todo va bien con tu investigación? –preguntó curioso, Amaya y Rinji decidieron dejar de interrumpir, notando también los bajos ánimos de Zawako.
-La… investigación va bien… -admitió ella distante-. Tenemos metraje suficiente para demostrar que los Mewtwo no solo se alimentan, sino que cuidan de sus crías en el interior de la Zona 5. Además de que tenemos una teoría muy significativa, aunque sin evidencias de momento, sobre la importancia de esta zona para los Mewtwo… todo parece ir bien. Derek trabaja en la tesis a presentar, mientras yo lleno los formularios necesarios para la actualización de la Pokédex, en realidad ya casi termino, pero… -interrumpió momentáneamente ella, preocupando a Yuuji. Zawako lo notó, y sabiendo que Yuuji tenía sus propios problemas, decidió apresurar el paso-. Los Dratini aún no han dejado de atacar a los Mewtwo. Usé mis habilidades para convencer a Mewtwo-01 de intervenir a con los suyos y que dejen a los Dratini en paz, pero los Dratini no quisieron escuchar el mismo mensaje –la última parte la mencionó en voz baja, aunque Amaya ya tenía una idea sobre las habilidades de Zawako-. Si los Dratini no dejan de atacar a los Mewtwo, estos volverán a defenderse, y todo comenzará nuevamente. Para que eso no pase, Mei tiene que convertirse en la alfa de los Dratini, pero mientras no venza a Ryuki en una batalla 4 contra 4, él no me lo va a permitir –resumió ella.
-Espera, ¿qué? –se quejó Yuuji, Zawako miró a Amaya y a Rinji detrás de Yuuji, el par ya se había acercado para escuchar mejor, Yuuji lo notó-. Rinji… sé que es tu habitación, pero necesito unos minutos a solas con Zawako, ¿les importaría? –sentenció Yuuji, Amaya y Rinji intercambiaron miradas, pero asintieron y comenzaron a retirarse, Torchic también comenzó a retirarse cabizbajo, cuando Yuuji lo tomó de la cola- Tú no, payaso –se quejó Yuuji, pero volvió a posar su atención en Zawako-. Me temo que voy a necesitar que indagues más al respecto –pidió Yuuji, Zawako asintió, y por fin le contó a Yuuji a mayor lujo de detalle lo que había ocurrido. Para cuando ella terminó de explicarle, la ceja de Yuuji ya le temblaba-. Déjame ver si entiendo… debes combatir a los Pokémon de Ryuki, en los cuales se incluyen a dos Dragonair, un Dragonite, y un Charizard que, por cierto, puede Mega-Evolucionar… ¿es así? –preguntó.
-Es así… -respondió ella-. Pero no es lo único. Para que los Dratini acepten a Mei como la alfa en el cardumen, ella debe además vencer al Dragonair de Ryuki al que tanto admiran, aunque no sé si debería ser más importante el vencer al Dragonite de Ryuki. ¿Verán los Dratini a Dragonite como el alfa? –se preguntó Zawako.
-Olvídate del rival a vencer de Mei, lo importante es que ella debe ser la que quede en pie después de todo esto –le recordó Yuuji, a lo que Zawako asintió-. Lo que más me interesa saber es, ¿cómo vas a hacer que esa cosa derrote a cualquiera de los Pokémon de Ryuki? –apuntó Yuuji a Omanyte, quien se molestó, aparentemente comprendiendo lo que Yuuji había dicho, lo que sorprendió a Zawako cuando Omanyte respondió con un "cuando quieras hermano", mientras movía sus tentáculos de forma amenazante.
-¡Es por eso que necesito de tu ayuda! –agregó Zawako, cerrando sus manos en forma de plegaria, y preocupando a Yuuji- ¡Tiene que haber una manera de poder vencer a Ryuki, y si alguien puede idear una estrategia para ello, eres tú! –suplicó ella.
-Pones demasiada fe en mí –se preocupó Yuuji, Zawako tan solo siguió suplicándole con la mirada, lo que lo apenó, por lo que terminó accediendo-. Está bien, pensaré en algo… déjame pensar… Ponyta, Lapras, Omanyte y Dragonair… ¿verdad? ¿No puedes pedir que te transfieran a otro Pokémon, como a Jolteon? –preguntó Yuuji.
-El Profesor Baoba es el único que puede firmar permisos especiales, y no me permitirá ingresar a Jolteon, ya lo había pensado, él podría ayudarme con Charizard –agregó ella preocupada-. Tampoco puedo pedirle a Ryuki que realice la batalla fuera de la Zona Safari ya que necesito que los Dratini vean a Mei competir –agregó ella.
-Jolteon entonces está fuera de discusión, pero Nidorina si puede entrar –recordó Yuuji, Zawako lo pensó, y tras recordar que los Nidorina habitaban la Zona Safari de forma silvestre, sonrió pensando que sus posibilidades aumentaban-. No te emociones tanto, Nidorina no tiene la fuerza para derrotar a los Pokémon de Ryuki, pero indudablemente es mejor que llevar a Ponyta, ya que sus ataques tienen una genuina desventaja contra los tipo Dragón –admitió Yuuji.
-¿Estás seguro? Quiero decir, me alegraría mucho volver a ver a Needle, pero no sé si sea lo suficientemente fuerte. Además, si reemplazo a alguien, ¿no debería reemplazar a Amonite? –preguntó Zawako, lo que molestó a Omanyte, quien alzó sus tentáculos con un "me ofendes hermana", que preocupó a Zawako- Lo siento, Amonite, lo digo sin ofender, pero no creo que tú puedas hacer mucho, repito, sin ofender –se disculpó Zawako.
-En realidad… -comenzó Yuuji, sonriente, una sonrisa que le dio cierta esperanza a Zawako-. Pienso que Omanyte es la mejor opción para derrotar a Charizard –le comentó Yuuji, Zawako se sorprendió por lo que estaba escuchando, y apuntó a Omanyte con sorpresa. Sí… y tal vez, con ayuda de Lapras y Omayte… sí… creo que tengo algo, pero solo puedo acercarte a la solución que estás buscando, el resto depende de ti, y en lo efectivo que sea tu entrenamiento previo a enfrentar a Ryuki –le explicó Yuuji.
-¿Entrenamiento? Yuuji, jamás he usado a Aoi o a Amonite en batalla, dudo que cualquier entrenamiento pueda ayudarme en estos momentos –agregó ella, cuando notó la mirada fulminante de Yuuji-. Pero… -intentó decir.
-Sin peros, puedes hacerlo, solo debes confiar en ti misma, y tu propia confianza contagiará a tus Pokémon –insistió Yuuji, Zawako no pudo evitar sentirse regañada, pero asintió-. Ahora, voy a darte algunas sugerencias, pero el cómo las utilices depende de ti. No puedo solucionarte el problema de golpe, pero sí puedo darte algunas ideas. Solo que, para que puedas poner en práctica estas ideas, necesitas comenzar a entrenar cuanto antes, ¿lo entiendes? –preguntó Yuuji, y Zawako asintió, esperando a las recomendaciones de Yuuji.
Ciudad Azulona. Hotel Esquina del Juego. Afueras de la habitación de Rinji.
-No escucho nada… -se quejaba Rinji con la oreja pegada a la puerta de su habitación, esperanzado en poder escuchar los consejos que Yuuji daba a Zawako en esos momentos, pero sin tener suerte.
-¿Cómo que no escuchas nada? Yuuji es demasiado sonoro al hablar. Hazte a un lado –empujó Amaya, pegó su oreja a la puerta, pero más tardó en hacerlo, que Yuuji en abrir la misma, por lo que cayó de bruces contra el suelo- ¿Terminaste? –agregó ella apenada.
-Terminé, par de metiches –sentenció Yuuji, aunque se veía preocupado-. Quiero pensar en que Zawako es lo suficientemente lista para armar el rompecabezas de la estrategia que le di… pero la dependencia de esta estrategia por Omanyte me perturba… -admitió él.
-Ahora yo tengo curiosidad por saber el cómo un Omanyte va a derrotar a un equipo de Pokémon tipo Dragón –se preguntó Rinji, pero Yuuji no le dio respuesta, y en su lugar tomó su mochila, y comenzó a dirigirse a los elevadores con Torchic, nuevamente, sobre su cabeza. Amaya y Rinji intercambiaron miradas, y comenzaron a seguirlo-. Oh vamos, ¿una pista? –pidió Rinji sonriente.
-Si son tan listos, ¿por qué no piensan ustedes en la respuesta? Yo no voy a compartirles mis estrategias, aunque, de todas formas, no tengo Pokémon con la combinación de técnicas apropiada para esta estrategia –admitió Yuuji, Amaya y Rinji solo comenzaron a intentar razonar la posible estrategia, pero Yuuji se limitó a ignorarlos, y a llegar al comedor del hotel, buscando a Looker y a Anabel, encontrándolos fácilmente gracias a Lila, cubierta de todo tipo de golosinas, y corriendo por el comedor con Looker persiguiéndola.
-¡Te dije que nada de dulces para Lila tan temprano por la mañana! –se quejaba Anabel desde su mesa, mientras Looker continuaba persiguiendo a su hija con exceso de azúcar en las venas- Por Arceus, eres el mejor detective del mundo, ¿cómo te dejaste convencer por una niña de 5 años? –se quejó ella.
-Probablemente no debí de enseñarle a Lila técnicas de negociación –admitió Looker, por fin atrapando a Lila, y recibiendo las miradas molestas de algunos comensales. Looker decidió ignorarlos a todos y pretender que nada pasaba, en especial tras ver a Yuuji y a sus rivales llegando-. Y allí está el entrenador con un pésimo margen de victorias en Ciudad Azulona –se burló Looker, fastidiando a Yuuji.
-¡Torchic! –celebró Lila, evidentemente aún con exceso de azúcar en su ser. Yuuji bajó a Torchic de su cabeza, y se lo ofreció a Lila, quien alegremente lo tomó y salió corriendo con él a jugar en alguna parte.
-¿Cómo te sientes? ¿El entrenamiento matutino fue demasiado para ti? –preguntó Anabel, tomando de su mesa un jugo verde, mismo que Yuuji miró con asco- Bebe, debes mantener tu imagen. Otros no tienen el lujo de tener a una entrenadora personal –agregó ella.
-¿Qué Giratinas es esto? –se preocupó Yuuji, tomando el batido verde, y tomando del mismo tras taparse la nariz, lo que no ayudó a Yuuji a resistir el horrible sabor- Es demasiado acido –se quejó él, Anabel lo ignoró claro está, y se sentó en su lugar junto a Lila, que ya jugaba a las comiditas con Torchic y le ofrecía dulces, que muy probablemente no debía comer, pero Yuuji estaba tan perturbado por el sabor de la bebida que apenas y ponía atención-. ¿Cuánto va a durar este régimen tiránico? –se quejó él.
-¿Quieres comer cosas deliciosas? Entonces entrena lo suficiente para que puedas darte el lujo –le apuntó Anabel-. Mira este abdomen –enunció mientras se alzaba un poco la blusa, apenando a Rinji, y molestando a Amaya por su reacción pervertida, Yuuji solo la miró con desdén-. Me veo bella y esbelta, pero como todo lo que me viene en gana. Eso es porque me entreno proporcionalmente a lo que como –le explicó ella.
-Lo que termina con ella en sesiones tiránicas de entrenamiento para bajar todas las pastas y golosinas que se come –comentó Looker, mientras comía algunas frituras-. Eso de ejercitarse dependiendo de lo que comes no es un buen consejo –aseguró él.
-Tú deberías ejercitarte más seguido, cariño –agregó Anabel molesta, y pellizcando los gorditos de Looker, quien ya tenía tiempo que se había descuidado un poco-. El que tengas un metabolismo envidiable, no te da derecho a descuidar tu figura, hasta tu metabolismo tiene límites –le recordó ella.
-Oye, ya me casé y tuve una hija, en mi libro ya cumplí con mi parte del proceso de cortejo. Ahora sigue el disfrutar la vida comiendo lo que me dé la gana –admitió él, pero la mirada fulminante de Anabel lo forzó a replantearse aquello-. Ahora que, por otra parte, es importante mantener una buena salud, en especial a mi edad –admitió él-. De todas formas, lo más difícil es comenzar, y no eres el único que necesita de estos entrenamientos. El de tus Pokémon es igual de importante, los uniformes de los Entrenadores Pokémon son uniformes deportivos por una razón –le recordó.
-Lo sé, lo sé, salí a correr con ellos, obligado por cierto, por la mañana, y estoy inmensamente cansado por ello –se quejó él-. Me va a costar acostumbrarme a esto. ¿Puedo por favor desayunar algo decente y no solo un jugo verde de dudosa procedencia? –preguntó.
-Tal vez yo también debería dedicarme a entrenar mi cuerpo –susurró Amaya para sí misma, Rinji tan solo ignoró la conversación, sabiendo que Amaya le exigiría aquello también, incluso si no eran novios- ¡Me pondré más hermosa para que sientas remordimiento por haberme rechazado! –se quejó ella.
-Ya deja eso, ¿quieres? –se fastidió Rinji- Dejando lo del ejercicio y si los entrenadores deberían o no hacerlo de lado. Yuuji, nos quedan cinco días para las inscripciones a la Liga Índigo, incluso a vuelo de Pokémon, vamos contra reloj –le recordó Rinji.
-Déjame desayunar y después nos preocupamos por el tiempo –se quejó Yuuji, tomando un plato y dirigiéndose al bufet del hotel, Amaya y Rinji lo siguieron con sus respectivos platos-. Sobre lomos de Charizard y Aerodactyl, podemos volar al oeste en dirección a Ciudad Verde e incluso seguir a la Ruta 22 y a las oficinas de la Liga Pokémon. No nos tomará mucho el llegar –agregó tranquilamente, y mientras se servía de desayunar-. También tienes un Pokémon volador para llevarte, ¿no es así Amaya? Si no, puedes viajar conmigo y Aerodactyl, sirve que Rinji y su Charizard nos siguen el paso –comenzó Yuuji con las hostilidades, Rinji intentó responder a las mismas, cuando Amaya habló primero.
-Gracias por la oferta, pero Pidgeot puede llevarme, sin mencionar que, si Aerodactyl no está acostumbrado a llevar a dos jinetes, podríamos caernos –le recordó ella, Yuuji recordó sus primeros días de brigadista, y el cómo se hizo amigo del arnés de su Pokémontura-. Pero, aunque Pidgeot puede viajar por aire por dos semanas sin descanso, yo no puedo soportar tanto tiempo, además de que la Ruta 22 es una zona de exclusión aérea –le comentó ella, lo que llamó la atención de Yuuji.
-Obviamente la Liga Pokémon va a obligar a los entrenadores a viajar por dentro del Camino Victoria para depurar concursantes –comentó Rinji tras ver la mirada de molestia de Yuuji-. No puedes llegar a la Liga Pokémon así como así, no si planeas participar. Los entrenadores debemos registrarnos en la recepción de la Liga Índigo en la Ruta 22, y acceder a la Ruta 23 y al Camino Victoria, para formalizar nuestro registro en la recepción de la Meseta Añil. Solo a los visitantes no concursantes se les permite utilizar otros medios para llegar. ¿Qué vives bajo una roca y no te enteras? –preguntó Rinji, molestando a Yuuji.
-Dependiendo de los entrenadores a los que nos enfrentemos, podríamos tardar hasta tres días en cruzar el Camino Victoria, por lo que hay que ir bien preparados –agregó Amaya, mirando a sus nuevos compañeros de viaje-. Será mejor que nos sigas el paso, Yuuji. Rinji y yo nos entrenamos junto a Sato para realizar ese viaje, y por diversas circunstancias, hemos decidido realizarlo contigo y no con él. No nos retrases –terminó ella.
-Si viajamos juntos, es una cortesía, yo no los necesito para llegar por mi cuenta –respondió él, y las malas vibras volvieron a crecer entre el trio de entrenadores, que más que amigos eran rivales, y sus energías de desafío comenzaron a intimidar a los presentes en el comedor.
-Dejen de pelearse –reprendió Anabel, llegando para mitigar los ánimos-. Trata de trabajar con ellos, Yuuji, queda muy poco tiempo para tentar a la suerte. Y ustedes dos, tampoco ayudan. Si ya saben cómo se pone, ¿para que lo incitan? –insistió ella, y el grupo tuvo que admitir que el tiempo se les venía encima, y acceder.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-¡Tienes que ir más rápido, Aoi! –a orillas del lago, y en una zona un poco más alejada de lo habitual del campamento, Zawako se encontraba dando órdenes a su Lapras, que surcaba por el lago haciendo círculos mientras intentaba ir cada vez más rápido. El Dragonair de Zawako estaba fuera de su Ultra Bola, y mantenía a los Dratini alejados del lugar en el cual Lapras entrenada, siguiendo las órdenes de Zawako y esforzándose como no se había esforzado antes. Después de todo, Lapras jamás había tenido entrenamiento de batalla alguno- ¡Descansa Aoi! –pidió Zawako, su Lapras, cansado por el esfuerzo, así lo hizo- Es como Yuuji dijo, al ser un Pokémon entrenado para ser un brigadista, tu condición es mejor de la que pensé. Solo debes acostumbrarte, y de seguro que lo consigues –celebró Zawako, entusiasta, Lapras exclamó alegremente-. Por tu parte, Amonite, tienes que esforzarte más. No es posible que ya te hayas cansado –reprendió Zawako a su Omanyte, que se mantenía encerrado en su concha, y negándose a salir-. Vamos Amonite, Om anyte om. ¿Dónde está tu valor? ¿Anyte any om Oman? Sé que puedes hacerlo si te lo propones. A noma oman om ano m Oman nyte –pidió ella.
-Así que aquí estabas –exclamó Christie, llegando al lugar no tan secreto de entrenamiento de Zawako, sorprendiendo a la chica-. Perdóname que te lo diga, pero esa no es la forma apropiada de entrenar. Si quieres subir el nivel de batalla de tus Pokémon, Gengar y yo podemos ayudarte –enunció preparando su Ultra Bola Christie.
-¡No, Gengar no! –pidió Zawako aterrada, preocupando a Christie- Christie, siento que olvidas el pequeño detalle de que, aunque te quiero mucho, no comparto para nada tu fascinación por los Pokémon de tipo Fantasma que, además, siempre me están molestando –se quejó ella.
-Te molestan porque eres fácil de molestar. ¿No has oído el dicho de que, si no le prestas atención a lo paranormal, lo paranormal no te la presta a ti? –le preguntó Christie- Sé que ya tuvimos la discusión sobre los Pokémon Fantasma y que ellos no son realmente fantasmas, pero de todas formas aplican los mismos principios. Te molestan porque es divertido y se los dejas fácil –le recordó ella.
-¡A mí no me parece para nada divertido! –se quejó Zawako- Solo mantén a Gengar dentro de su Pokébola. Yuuji tiene un Gengar, y sé de primera instancia que un Gengar estorba más de lo que ayuda –sentenció Zawako.
-Tu desprecio por los Pokémon Fantasma me parece hiriente. Ya llegará el día en que un Pokémon Fantasma se encariñe de ti, y tú tendrás que soportar su amor –ante la amenaza, Zawako comenzó a ponerse nerviosa-. Pero dejando eso de lado, sé que entrenas, pero Derek ha estado buscándote para definir los puntos finales de la tesis. Está bastante desesperado, solo quedan cinco días para el fin de las inscripciones. Dijo algo sobre la última posibilidad de actualización de la Pokédex –terminó.
-Lo sé, lo sé, le he estado enviando informes preliminares al Profesor Oak, pero él no dará el visto bueno hasta ver la tesis final –respondió ella nerviosa, y Christie notó el tremendo nivel de estrés con el que Zawako estaba lidiando en esos momentos-. No puedo usar Doble Equipo como en Greninja Shippuden, necesito dedicarle tiempo a cada cosa. Y en estos momentos, necesito que Aoi y Amonite aprendan la técnica que necesito para la estrategia que sugirió Yuuji –se fastidió Zawako.
-¿Greninja Shippuden? Zawako, no sabía que eras fan de esas cosas –recriminó Christie, como si sintiera decepción por los gustos de Zawako-. Dejando eso de lado, ¿realmente crees que puedes vencer a Ryuki? El observar los combates de Yuuji y pedirle consejos no es suficiente. Tus Pokémon necesitan el nivel correcto también –insistió Christie.
-Lo sé, y por eso necesito que me ayudes –pidió Zawako, Christie apuntó a su Ultra Bola, y sacó la lengua recordándole a Zawako sobre el Pokémon dentro de su Ultra Bola-. No con Gengar. Escucha, Yuuji dijo que Aoi tendría un nivel adecuado para el enfrentamiento con Ryuki, tomando en cuenta que fue entrenado como un Pokémon pensado para los Brigadistas de la Zona Safari, y por mis conversaciones con Aoi, y los movimientos que sabe, Yuuji tenía razón. Según Derek además, el nivel de Mei y el del Dragonair de Ryuki no varía bastante, eso me deja con Amonite que, en definitiva, no tiene el nivel correcto, ni la motivación, y con una vacante en mi equipo ya que Pyrita además de no tener el nivel suficiente, es de tipo Fuego, lo que me pone en desventaja –le explicó Zawako, todo aquello Christie lo comprendía hasta cierto punto-. Lo que necesito ahora, además de que Aoi y Amonite aprendan la técnica que Yuuji sugirió, es a Needle, pero no puedo ir y regresar a Control, entrenar a Aoi y a Amonite, y cumplir con Derek, todo al mismo tiempo. Así que necesito de tu ayuda, dile a Derek que recopilaremos el resto de la tesis una vez haya tenido mi combate con Ryuki, y pídele a Jacxon en Control que se comunique con Lusamine de mi parte para que me envíe a Needle –suplicó Zawako mientras le entregaba a Christie su Pokédex.
-¿Needle cual era? La verdad es que lo de los motes Pokémon no es algo que comparta contigo, en realidad creo que lo complica todo –hizo memoria Christie, Zawako estuvo por quejarse y defender la existencia de los motes, cuando Christie habló primero-. Ah, ya recuerdo, Nidorina –recordó ella, y Zawako asintió-. Pero Zawako, no has usado a Nidorina en mucho tiempo. ¿Qué pasa si no tiene el nivel suficiente? –preguntó ella.
-Nidorino se siguió entrenando, y actualmente es el Pokémon más fuerte de Yuuji –le recordó Zawako, pero aquello no convencía a Christie-. En la sociedad de los Pokémon, específicamente en la sociedad de la familia evolutiva de Nidoran, el más fuerte de la madriguera debe estar acompañado de la más fuerte de la madriguera. El Nidoking de Yuuji se entrenó esperando el día de regresar con Yuuji, Nidorina debió entrenarse también para estar a su nivel. Así que, Nidorina debe tener el nivel correcto, y yo voy a hacer exactamente lo mismo que hizo Yuuji para su reto de gimnasio doble… tomar todas las herramientas a mi disposición, para nivelar el campo de batalla –le explicó Zawako, extrayendo de su bata una Roca Luna, impresionando a Christie-. Esto… nivelará el campo de batalla… después de todo, Nidoking es el rey, y necesita de una reina a su lado –guiñó el ojo Zawako.
-De manera que, planeaste lo de que ambos tendrían un Nidoran específicamente para llegar a este final –se burló Christie, Zawako se apenó sobremanera e intentó excusarse, pero Christie la detuvo-. No necesito explicaciones para saber que, desde el campamento de Alola, ustedes par de cursis ya habían imaginado toda una vida juntos. Te traeré a la reina, descuida –admitió ella.
-¡No fue desde Alola! No espera, eso no es lo que quería decir. ¡No fue un plan elaborado para confesarme sin confesarme! ¡De todas formas Yuuji arruinó ese plan hace mucho! –se defendió ella, pero Christie ya la estaba ignorando, y sus Pokémon la miraban todos con sonrisas burlonas- ¿Qué es tan gracioso? ¡A dar vueltas Aoi! ¡Tú también Amonite! –reprendió Zawako colorada, y con sus lentes empañándose por el aumento de su temperatura corporal. Sus Pokémon intercambiaron miradas, pero de todas formas volvieron al agua a seguir entrenando- Aw… soy una boba… ahora estoy pensando en cursilerías. ¡Yuuji tiene la culpa por arruinarme el plan con su confesión directa! Aunque fue muy lindo el que tomara la iniciativa. ¡No, no, no, no! ¡Debió pensar en algo más romántico que solo confesarse en un tren bala! ¿Qué estoy pensando? ¿Cómo si Yuuji tuviera ese tipo de consideraciones a conmigo? Umm… ya me deprimí… -se quejó ella, y volvió a concentrarse en su entrenamiento.
Ciudad Azulona. Afueras del Centro Pokémon.
-¡Wachoo! –estornudó Yuuji, demasiado sonoramente, tanto que inclusive lanzó a Torchic por los aires mientras Yuuji intentaba amarrarse el arnés de su Pokémontura. Amaya y Rinji hacían lo propio con Pidgeot y con Charizard, queriendo emprender el vuelo tan pronto como les fuera posible. Looker, Anabel y Lila estaban con ellos, junto a sus maletas, y esperando un taxi.
-Cuando alguien estornuda así de fuerte, es porque su novia está hablando mal de él a sus espaldas –comenzó Lila, Looker y Anabel la miraron curiosos-. Es lo que Emma siempre decía cuando estornudaba bien fuerte –explicó ella.
-Zawako hablando mal de Yuuji, no me sorprende. Seguro se está quejando de lo poco romántico y tarado que eres –insultó Amaya, Rinji rio de igual manera, Yuuji tan solo los miró a ambos con desdén.
-Mira quedada, que soy lo suficientemente romántico para haberme conseguido ya una novia –se defendió él, Amaya por supuesto que se molestó, intentó ir a propinarle un golpe a Yuuji, pero ya se había colocado su arnés, y solo terminó tirando de Pidgeot con fuerza, haciéndole perder el equilibrio a ambos-. Además, no porque planees algo por años significa que te va a resultar –admitió Yuuji, subiendo a su Aerodactyl.
-Espera, ¿años? –preguntó Rinji, subiendo a lomos de su Charizard- ¿Quieres decir que planeaste confesártele a Zawako por años? –preguntó Rinji, Yuuji asintió.
-Zawako dijo que te le confesaste de la nada en el tren bala. ¿Qué parte de eso fue planeado por años? –se quejó Amaya, ya arreglándose sobre su Pidgeot. Anabel paró orejas, y canceló el servicio de taxis que había contratado, lo que no pasó desapercibido por Looker, quien notó que Anabel había cancelado únicamente por su deseo de chisme.
-¿En un tren bala? Y luego el descerebrado soy yo –se apuntó a sí mismo Rinji. Una vena ya se saltaba en la frente de Yuuji-. ¿No podías invitarla a cenar y después confesarte? ¿Cómo que en un tren bala? –se burló Rinji.
-Búrlate todo lo que quieras, planear algo tan a largo plazo como lo que yo estaba planeando no funciona con personas como Zawako. Cuando lo del tren bala pasó, fue porque ella ya estaba en un nivel de negación tal que requirió de una intervención directa y que no dejara lugar a malas interpretaciones –le explicó Yuuji, Amaya y Rinji intercambiaron miradas de incredulidad, incluso Aerodactyl, que ya había levantado a Torchic del suelo tras ser noqueado por el estornudo y pretendía entregárselo a Yuuji mientras sujetaba a Torchic por su cabeza, miraba a Yuuji con incredulidad por el comentario-. ¡Estoy diciendo la verdad! –se molestó él.
-Claro, claro… te creemos –agregó Amaya sonriente, Rinji compartía la misma actitud burlona-. Seguro planeaste confesarte bajo la luz de la luna, en medio de una playa, con 100 Luvdisc dibujando un corazón en el mar –se proyectó Amaya, lo que puso nervioso a Rinji.
-Tal vez eso hubiera sido más sencillo, que encontrar al mismo Minior que nos unió para pedírselo usándolo como propuesta para que fuera mi novia –se apenó Yuuji, Amaya se quedó boquiabierta por lo que acababa de escuchar, Rinji no lo comprendió, ya que a él no le habían contado la historia.
-¿¡Qué!? –se quejó Amaya, ruborizada- ¿El Minior negro? ¿El que ambos vieron en Alola? ¿Estamos hablando del mismo Minior negro? –preguntó Amaya, Yuuji asintió, Amaya trastabilló, pero entonces comprendió bastantes cosas- Retiro lo dicho… hiciste bien con lo del tren bala… nunca te hubieras confesado si esperabas a lo del Minior negro –aceptó ella.
-Para tu información… estuve bastante cerca, pero se me atravesó un Cleffa –se quejó Yuuji, Rinji seguía inmensamente confundido-. Ahora, si ya se cansaron de ridiculizarme con cursilerías, y de metichar mi vida amorosa –declaró mientras miraba a Anabel, quien fingió demencia, y volvió a pedir transporte-. Ya va siendo hora de que nos vayamos. Soy optimista en cuanto al tiempo, pero prefiero no arriesgarme. Vámonos, Aerodactyl –pidió Yuuji, Aerodactyl obedeció, y mientras aleteaba, Yuuji ajustó a Torchic dentro de su rompe vientos, y le colocó unos Googles de Seguridad para ayudarle a soportar el viaje.
-Si Yuuji hubiera capturado a ese Minior negro… me moriría de ternura viendo la cara de emoción de Zawako –se imaginó Amaya, un aura rosada y llena de romanticismo la rodeaba, pero logró concentrarse, y ordenar a su Pidgeot a seguir a Yuuji.
-Mujeres –se quejó Rinji-. Lo bueno es que Christie no es así de melosa, me moriría de vergüenza si tuviera que hacer algo tan meloso para ella –admitió Rinji, ganándose la mirada de molestia de Amaya-. ¡Ya supéralo! ¿Quieres? –se preocupó Rinji, y ordenó a su Charizard a seguir a Aerodactyl rumbo al oeste.
-¡Qué romántico! ¿Te imaginas, Looker? ¡Si tan solo Yuuji hubiera logrado encontrar a ese Minior negro! –agregó Anabel emocionada, Looker tan solo sudó frio por ver a Anabel tan emocionada. Lila por otra parte, miró a su madre, miró a su padre, y reaccionó con curiosidad.
-¿Cómo se confesó papi a mami? –preguntó, Anabel y Looker sintieron sus respectivas espinas congelarse, y Anabel se coloreó de escarlata por el recuerdo- ¿Papi consiguió un Minior negro? –preguntó Lila.
-Bueno… Lila… es difícil de explicar… -comenzó Looker, cuando sintió la mirada penetrante y repleta de vergüenza de Anabel-. Verás… yo nunca… bueno… en realidad tu madre… -intentó decir Looker.
-¡Ah! ¿¡Entonces yo fui la primera!? –le apuntó Anabel, Looker sudó frio, y asintió- Eso quiere decir que… ¿pasé todo un año sin recordar que me había confesado? ¿Por eso eras tan insistente? –preguntó ella nerviosa.
-Oye, no es mi culpa que te diera amnesia, y tampoco ayudaba en absoluto el hecho de que te hicieras la difícil intentando forzarme una confesión, después de que tú te habías confesado –reprendió Looker, Anabel estaba más roja que nunca, recordando todo aquel martirio, Lila por su parte, no entendía nada en absoluto-. Sabes qué, Lila, esa es historia para otra ocasión. Tal vez algún día te la cuente… a ambas… porque tu madre seguro querrá escuchar varias cosas vergonzosas de sus días de estudiante –se burló Looker.
-Espera, espera, fue antes del primer reseteo, o del segundo… -se preocupó Anabel, Looker no respondió-. ¡Looker! ¡Debo saberlo! ¡Looker! –insistía ella, molesta y avergonzada.
-¿De qué sirve el que te diga cómo ocurrieron las cosas, si estamos casados de todas formas? –la ignoró Looker, por su forma de comportarse, Anabel sabía que algo le estaba ocultando, algo que ella había olvidado, y le mataba no saberlo, por lo que Anabel bombardeó a Looker de preguntas, mientras él insistía que esa era historia para otra ocasión.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. Oficinas de Control.
-¿Needle? ¿Cuál era Needle? –en las oficinas de Control, Christie realizaba la llamada telefónica que le había encargado Zawako, con la Espeon de Zawako acostada sobre sus piernas mientras Christie le frotaba el vientre, lo que parecía agradarle mucho a Espeon, quien se había convertido en la mascota de la mayor parte de brigadistas en ausencia de Zawako. A la llamada había contestado Lusamine quien, al parecer, había estado bastante ocupada cargando algunas cajas con alimento Pokémon. En pantalla no solo era posible verla sudorosa y desalineada por el esfuerzo, lo que, aunque Christie no la conociera tan bien, era evidente que no era natural en ella, incluso se veían algunas de sus prendas desgarradas en algunas secciones, como si hubiera peleado con alguien, o con algo- Ah, Nidorina, ¿verdad? La pobre ha estado tan triste desde que Yuuji me pidió el enviarle a Nidorino, déjame ver si está por aquí. ¡Needle! –llamó Lusamine, confundiendo a Christie.
-¿Estar por allí? ¿No estoy comunicándome a la Fundación Aether? La fundación famosa en todo el mundo por rehabilitar a Pokémon abandonados con un porcentaje de éxito impecable. ¿Cómo que estar por allí? –preguntó Christie confundida.
-Estamos en medio de una pequeña mudanza provisional, los Pokémon no están dentro de sus hábitats. Ahora vuelvo. ¡Needle! –continuó Lusamine, saliendo de pantalla, y tras hacerlo, un par de Pokémon se apropiaron de la computadora, y pegaron sus rostros, y la mayor parte de sus cuerpos, a la pantalla, haciendo señales como si gritaran por ayuda, especialmente tras haber reconocido a Espeon, quien perezosamente se alzaba del regazo de Christie y miraba a la pantalla con una mezcla de pereza y molestia.
-¿Y este par de malvaviscos preciosos? Hola cositas bellas –agregó Christie saludando a Cleffa y a Igglybuff, quienes interrumpieron sus suplicas para saludar alegremente por unos segundos, antes de volver a entrar en modo pánico y comunicarse con Espeon, quien sudó frio por lo que aparentemente había escuchado en el idioma Pokémon.
-¡Oigan! ¡No jueguen allí! –reprendió Lusamine, tomando a ambos Pokémon en sus brazos- Solo son los Cleffa e Igglybuff de Zawako, son unas ternuras, pero se apropian de los video teléfonos a la primera oportunidad –reprendió Lusamine, y momentos más tarde, una descarga de electricidad centelló a sus espaldas, seguido de los gritos histéricos de Primeape quien, aparentemente, estaba luchando contra Jolteon de fondo-. ¡Basta! ¡No otra vez Primeape! Siento que tengas que ver esto, Christie, pero la Fundación Aether es un pequeño caos en estos momentos. De hecho, no sé cómo voy a sobrevivir al viaje sin Nidorina ayudándome. Ya fue muy difícil mantener el control sin Nidorino –se quejó Lusamine.
-¿Viaje? ¿Planean llevarse a los Pokémon a alguna parte? –preguntó Christie, en pantalla una llamarada se dejó ver, Flareon se unía a la batalla en el fondo, y al poco tiempo se les unió Beedrill también, y Oddish, que solo quería ver al mundo arder al parecer, Lusamine hiso una mueca de preocupación, pero esta se vio pronto apaciguada por el gruñido de Nidorina, quien llegó a poner orden. Christie notó el como todos los Pokémon en pantalla, al parecer, respetaban a Nidorina, y dejaron de combatir, todos menos Primeape quien volvía a hacer corajes, pero a quien Nidorina convenció a base de gruñidos de ir a hacer su rabieta a otra parte, lo que Primeape hizo mientras refunfuñaba aun sumamente molesto.
-Muchas gracias, Nidorina –reverenció Lusamine, la educada de Nidorina le regresó la reverencia, pero entonces Lusamine entró en pánico-. ¿Puedo cambiar la opinión de Zawako sobre pedirme a Nidorina? ¿Qué tal Venomoth? –suplicó Lusamine, tomando a Venomoth de alguna parte por fuera de la pantalla, quien tenía un pañuelo en sus garras, como si hubiera estado limpiando algo.
-Tengo la Pokédex de Zawako justo aquí, ello me garantiza acceso a sus Pokémon –le recordó Christie, para tristeza de Lusamine, quien no quería dejar a Nidorina ir-. Ya me parecía bastante extraño que el Nidoking de Yuuji fuera tan fuerte. Nidorino y Nidorina mantenían el orden entre los Pokémon de Yuuji y Zawako dentro de la Fundación Aether –dedujo Christie.
-Solo Nidorino podía calmar a Primeape, desde que se fue, todo le molesta a Primeape. Nidorina ha hecho todo lo que puede pero, aun así, diario Primeape le da una paliza a alguien. El viaje a la Meseta Añil va a ser toda una pesadilla –lloró Lusamine, Christie parpadeó un par de veces ante aquella mención-. Por cierto, si puedes comunicarte con Zawako, ya que hay pésima señal, dile que esta es la última transferencia que podré hacerle hasta llegados a la Meseta Añil, pero una vez allí, tanto Zawako como Yuuji tendrán acceso a todos sus Pokémon –sonrió Lusamine.
-Ya entiendo, van a aprovechar a la Meseta Añil para promocionar a la Fundación Aether, y los Pokémon de Zawako y Yuuji son los Pokémon muestra –dedujo Christie, y Lusamine asintió, Cleffa, Igglybuff y Venomoth posaron como si sacaran el pecho, el resto de Pokémon, de fondo, ya iniciaba una nueva discusión con Primeape, a quien Nidorina nuevamente intentaba tranquilizar, aunque esta vez tenía a Beedrill de su lado, por lo que la situación amenazaba con salirse aún más de control-. Casi siento pena por ti en estos momentos, pero… necesito a Needle –pidió Christie.
-¡Rayos! –se quejó Lusamine, tomando la Pokébola de Nidorina- Nidorina, vas con Zawako –enunció Lusamine. Ante la mención de su entrenadora, Nidorina celebró, y dejó a Primeape y a Beedrill discutir, esta vez con la combinación de Jolteon y Flareon del otro lado, mientras Oddish, divertido, comenzaba a apostar vallas con el resto de Pokémon en el laboratorio, cosa que Lusamine ignoró mientras trabajaba en la computadora-. Iniciando transferencia –agregó ella, colocando la Pokébola de Zawako dentro del sistema de transportación, ante las miradas curiosas de Cleffa y de Igglybuff, quienes vieron la Pokébola desaparecer, y a Christie momentos más tarde, recibiendo la misma, mientras Espeon, alegremente, la olisqueaba-. Y con esto doy por terminadas las transferencias. Dile a Zawako que la veré en una semana –guiñó el ojo Lusamine.
-Le pasaré tu mensaje –aceptó Christie, sudando frio cuando en pantalla notó a Igglybuff inflada y flotando detrás de Lusamine tocándole el hombro, antes de desinflarse y ocultarse, por lo que Lusamine se viró buscando a quien la había llamado, momento que aprovechó Cleffa para meterse en la transportadora, e Igglybuff para intentar enviar a Cleffa.
-¡Buen intento! ¡Pero no! –se quejó Lusamine, atrapando a Cleffa y a Igglybuff, antes de colgar la llamada, dejando a una Christie confundida, y un tanto preocupada por lo que había presenciado.
Ciudad Verde. Centro Pokémon de Ciudad Verde.
Un trio de Pokémon voladores aterrizó a las afueras del Centro Pokémon de Ciudad Verde, donde una enfermera y su Chansey tomaban un descanso, y compartían unos emparedados, emparedados que la enfermera de cabello castaño y su Chansey no pudieron disfrutar, ya que los poderosos vientos de los aletazos de los Pokémon que en esos momentos bajaban, terminaron por arruinar el descanso de la enfermera y de su Chansey, quienes lloraron de impotencia al ver sus emparedados en el suelo.
-¡Oh no! ¡Nuestro almuerzo! –se quejó la enfermera, que hizo algunas muecas de descontento, pero tomó aire, tranquilizándose, tomó una peluca rosada, y se arregló la misma, caminando entonces con Chansey llorando detrás de ella por sus emparedados caídos, en dirección al trio de entrenadores, quienes miraron sorprendidos a la Enfermera Joy terminar de acomodarse su peluca- Uno de ustedes va a pagarme esos emparedados. ¿Tienen reservación? –preguntó la Enfermera Joy con su habitual sonrisa.
-Ah no, espera, espera, espera, ¿qué acabo de ver? –preguntó Yuuji, tanto Amaya como Rinji se acercaron también, todos poniendo a la Enfermera Joy nerviosa con la mirada- ¿Es una peluca? ¿Acabas de ponerte una peluca? –preguntó Yuuji curioso.
-¿Realmente creían que todas las Enfermeras, no solo de Kanto, pero de todas las regiones, se llaman Joy y se ven exactamente igual? Joy es un puesto de trabajo, somos la mascota de los Centros Pokémon –agregó la Enfermera Joy, quitándose la peluca, ante lo cual el trio intercambió miradas de shock, como si hubieran descubierto una conspiración Pokémon muy bien resguardada-. Ya que eso ha quedado aclarado –volvió a acomodarse la peluca la Enfermera Joy, mientras Chansey llegaba con el listado de reservaciones-. ¿Yuuji de Ciudad Lavacalda? ¿Rinji de Pueblo Paleta? ¿Amaya de Bosque Verde? –preguntó ella, el trio de entrenadores, aún perturbado por el descubrimiento, asintió y mostró sus credenciales- Todo parece en orden. Son 150 créditos por mi emparedado por favor –recriminó entones de forma sombría, por lo que el trio pagó lo necesario-. ¡Bienvenidos al Centro Pokémon! ¡Chansey, comida para los Pokémon! La de Aerodactyl es especial, tráelo del depósito –pidió ella.
-Entonces… -comenzó Yuuji nervioso, mientras se retiraba a las puertas del Centro Pokémon, mismas que se abrieron de forma automática, y los dejaron entrar-. ¿La Enfermera Joy siempre ha sido una mascota del Centro Pokémon? –preguntó Yuuji a Amaya y Rinji, mientras liberaba a Torchic de su rompe vientos, Amaya y Rinji no supieron responderle.
-¡Bienvenidos al Centro Pokémon! –escucharon los tres, encontrando a otra Enfermera Joy en el mostrador, por lo que el trio se asomó por la ventana, donde la anterior Enfermera Joy aún alimentaba a los Pokémon- ¿Pasa algo? Oh, ya veo, están sorprendidos por ver a dos Joy. Ya que estamos en fechas de fin de temporada de la Liga Pokémon, tuvimos que contratar a más Enfermeras Joy para atender a la demanda de visitantes –sonrió la Enfermera Joy.
-Espera –pidió Yuuji, la Enfermera Joy parpadeó un par de veces, pero asintió-. ¿Es una peluca? –apuntó Yuuji, la Enfermera Joy miró en varias direcciones, buscando niños presentes, y al no encontrarlos, se quitó la peluca, escandalizando al trio nuevamente mientras mostraba su cabellera oscura-. He vivido engañado… -se quejó Yuuji.
-Si lo pensamos con detenimiento… es una mejor explicación que la alternativa, Rinji pensaba que había una fábrica de clonación de Enfermeras Joy –susurró Amaya, apenando a Rinji. Yuuji no pudo siquiera burlarse, la idea también pasó por su mente.
-Nuestros Pokémon –ofreció Rinji, quitándose el cinturón de Pokébolas, y mostrado su credencial, la Enfermera Joy alegremente comenzó a realizar el registro-. Me pregunto si la Oficial Jenny también es una imagen corporativa –se preguntó Rinji, mirando el poster de una Oficial Jenny bajo la leyenda "Jenny Wants you", como herramienta de reclutamiento.
-Por seguridad, mejor dejamos de indagar al respecto, no me gustaría descubrir algún secreto de estado y que me desaparezcan antes de competir –comentó Yuuji, quitándose el cinturón de Pokébolas, y entregando su identificación, ante la mirada sombría de la Enfermera Joy, que puso nervioso a Yuuji.
-Sigue caminando y no digas nada, nos están observando –miró la Enfermera Joy a las cámaras, Yuuji, nervioso, comenzó a sudar frio-. ¡Es broma! ¡Me encanta la cara de todos cuando descubren que Joy es solo una imagen corporativa! Por cierto, se acabó el alimento especial para Aerodactyl a tu nombre, ¿quieres ordenar más? –preguntó ella, Yuuji asintió- Tu firma aquí –pidió ella, Yuuji accedió-. Gracias por su pago. Sus Pokémon estarán listos en unos minutos. El que sigue –pidió la Enfermera Joy.
-Ah… gracias… -fue todo lo que Yuuji pudo decir, y se hizo a un lado, permitiendo a Amaya entregar a sus Pokémon-. Iré al área de video teléfonos. Quiero ver cómo está Zawako –comentó Yuuji.
-Nos veremos en el comedor entonces. No dejes que te atrapen las Joy –se burló Amaya, Yuuji se fastidió, pero decidió ignorarla, Amaya entonces miró a la enfermera fijamente-. ¿Hay un límite de estatura? Me gustaría ser una Joy –comentó ella emocionada.
-Te falta algo más que estatura para ser una Joy –apuntó Rinji al pecho de la enfermera, quien se cubrió la boca divertida, Amaya por su parte, pateó a Rinji con fuerza-. Espera Amaya, era una broma, una broma –intentó defenderse Rinji, pero el daño ya estaba hecho. Yuuji encontró la situación divertida, pero procuró llamar a Zawako ignorando el escándalo.
-Que bien, estás en tu tienda –sonrió Yuuji al ver a Zawako, quien al parecer estaba agotada por estar concentrándose en varias cosas al mismo tiempo-. No te vez muy bien –comentó Yuuji preocupado.
-Tengo un ojo en el trabajo y el otro en el entrenamiento –le respondió Zawako, haciéndose a un lado para dejar ver a Omanyte, entrenando dentro de una tina de agua, intentando nadar lo más rápido que podía y en círculos-. ¿Llegaste a Ciudad Verde? –preguntó ella.
-Vamos llegando, comeremos algo, y continuaremos el viaje. Amaya dice que es mejor si acampamos dentro del Camino Victoria. Dice que no llegaremos a tiempo si no lo hacemos –le explicó Yuuji, mientras una Enfermera Joy pasaba por la zona de video llamadas, por lo que Yuuji se sintió espiado-. Acabo de descubrir una conspiración secreta, pero puede esperar. ¿Cómo va el entrenamiento? ¿Lapras y Omanyte aprendieron el movimiento? –preguntó Yuuji.
-Aoi al parecer lo ha comprendido, sigue practicando en el lago junto con Mei. Amonite es más perezoso, por lo que pedí una tina para mantenerlo vigilado mientras practica, pero dudo que aprenda el movimiento a tiempo –admitió Zawako, Omanyte, en su tina, se molestó, salió de la tina, y exclamó en el idioma Pokémon-. Está bien, hermano, está bien. Lo tienes dominado –agregó ella intranquila-. Tristemente, por mi trabajo, no me he podido concentrar bien en diseñar una estrategia, solo estoy guiándome por los consejos que me diste –admitió ella.
-Ten confianza en ti misma, encontrarás la solución en medio de la batalla –sonrió Yuuji, tranquilizando un poco a Zawako-. Enfrentar a Ryuki no es fácil. Seguro se dará cuenta de la estrategia a medio camino. Trata de confundirlo de alguna manera, invéntate una estrategia que divierta la atención de tu estrategia principal –aconsejó Yuuji.
-Yuuji… tú eres el que pensó en esta estrategia, que además es demasiado rebuscada. ¿Cómo quieres que me invente otra estrategia si apenas entiendo la tuya? –se quejó Zawako- Además… ¿Cuál es mi merito si gano a raíz de una estrategia ajena? –se quejó Zawako.
-Al menos ya estás pensando en ganar –aclaró Yuuji sonriente, Zawako notó aquello, y se impresionó-. Normalmente dirías algo más parecido a: "haré lo que pueda, pero…" seguido de alguna excusa sobre el por qué no podrías hacer algo. Sigues siendo un poco derrotista con: "¿Cuál es mi merito si gano con una estrategia ajena?" pero oye, no mencionaste la derrota en ningún momento –terminó él.
-Son solo frases aleatorias, yo de verdad no… -intentó decir Zawako, cuando notó a Yuuji taparse los oídos en pantalla-. ¿Qué estás haciendo? –preguntó ella divertida.
-¡Si no lo oigo no lo estás diciendo! –enunció Yuuji, Zawako volvió a reír divertida- ¡Repite después de mí! ¡Voy a ganar! –agregó Yuuji alegremente, Zawako hizo una mueca al respecto- ¡Dilo! –insistió Yuuji.
-No seas ridículo… -se defendió ella apenada, pero Yuuji siguió insistente-. Voy… a ganar… -agregó apenada, Yuuji fingió no escuchar bien, y paró orejas-. ¡Basta! ¡Me da pena! –se quejó ella, pero Yuuji no dijo nada, solo siguió en su pose- ¡Voy a ganar! –accedió ella, y Yuuji se cruzó de brazos, y asintió, como maestro orgulloso de su discípulo- Pero dígame, sensei. ¿Cuál es mi merito si gano utilizando su estrategia? –preguntó ella curiosa.
-Ah, como Magikarp que salta por la cascada imita a Magikarp que salta por la cascada, todos siempre imitan a otros, pero solo Magikarp más determinado, evoluciona al final de la cascada –comentó Yuuji, fingiendo la voz de un viejo sabio, aunque nada de lo que dijo tenía sentido-. Todos imitamos a otros intentando encontrar nuestro propio estilo. Leaf lo dijo, aunque de forma diferente. Todas tus experiencias pasadas, forjan a quien eres ahora. ¿Qué importa si sigues el consejo de alguien más? Al final encontrarás tu propio estilo, estés imitando a alguien o no. Además, ¿cómo vas a estarme imitando si yo no tengo un Omanyte, un Lapras, o un Dragonair? –se burló él.
-Pero voy a imitarte en más sentidos de los que crees –aclaró Zawako, mostrándole una Roca Luna a Yuuji, quien silbó comprendiendo lo que ella planeaba-. ¿Crees que tenga oportunidad? –preguntó ella curiosa.
-¿Qué importa lo que yo crea? Lo que importa es lo que tú creas –le recordó Yuuji, lo que puso algo nerviosa a Zawako-. Pero, para que quede claro de todas formas, yo sí creo en ti, Torchic aún lo duda, pero a nadie le importa la opinión de Torchic –insultó Yuuji, Torchic se viró a verlo con molestia, y enunció algunas cosas en el idioma Pokémon-. No hablo idioma holgazán –prosiguió Yuuji.
-Eres un maestro en el idioma holgazán –se burló Zawako, sonriente-. Por cierto, esas fueron palabras muy dulces Torchic. Tor chic chic tor tor –agregó Zawako, Torchic sacó el pecho orgulloso-. Voy a ganar… definitivamente voy a ganar –admitió Zawako para sí misma, alegrando a Yuuji, cuando de pronto, una luz azulada y un viento muy fuerte se dejó sentir del lado de la pantalla de Zawako, y momentos más tarde, Zawako estaba bañada, mientras Omanyte caía dentro de la tina totalmente mareado- ¡Lo consiguió! –agregó Zawako emocionada.
-¡Es perfecto! –celebró Yuuji, y Zawako reaccionó emocionada, levantando al mareado de Omanyte, y bailando con él por su tienda hecha ya un pequeño desastre por el agua- Ahora el resto depende de ti. Perdona si no puedo ver tu gran batalla, pero ya me contarás en la Meseta Añil todos los detalles –acercó Yuuji el puño a la pantalla.
-¡Sí! –aceptó ella, acercando su puño a la pantalla de igual manera, por lo que ambos pretendieron que chocaban los mismos- Llegando a la Meseta Añil… por fin nos volveremos a ver en persona –sonrió ella, apenando a Yuuji.
-Si bueno… ya debo irme… -comenzó Yuuji algo ruborizado, y mientras veía a la Enfermera Joy acercarse, seguramente para decirle que sus Pokémon ya estaban sanos-. Nos están escuchando, Yuuji fuera –se despidió él.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.
-¿A qué está jugando? –se quejó Zawako, sintiéndose divertida, pero entonces regresó su atención a Omanyte- Estoy orgullosa de ti, Amonite. ¿Crees estar listo? –preguntó, la respuesta de Omanyte fue estirar dos de sus tentáculos, y flexionarlos como si estuviera flexionando sus músculos- ¡Muy bien! –agregó emocionada.
-¡Señorita Bióloga en Jefe! –entró de improviso Derek a la tienda de Zawako, llamándole la atención- ¿Qué rayos pasó aquí? Todo está mojado. ¡Mis notas! –se quejó Derek, encontrando sus notas mojadas sobre la mesa de trabajo.
-Tranquilo, señor Derek, ya terminé de digitalizar la información –le mostró Zawako una memoria USB-. He terminado de complementar la información sobre los Mewtwo, con los videos obtenidos, y la información que ambos hemos recabado, esta es su copia –le entregó Zawako.
-¿Ah sí? ¿Y estamos seguros de que no me estás entregando una versión sin darme el crédito correspondiente, y que la tuya, que es la que vas a subir en la actualización, no me tiene referenciado por ninguna parte? –agregó Derek a la defensiva.
-No lo engañaría, pero si quiere le presto mi memoria de Hello Skitty para que haga su propia copia, pero no me la pierda, me gusta mucho Hello Skitty, y es de edición limitada –le comentó Zawako, sacando su USB de su bata de laboratorio, y entregándosela a Derek, la USB tenía la forma de un Skitty vestido en un mameluco rosado.
-No… eso no será necesario –respondió Derek perturbado-. ¿Qué edad me dijo que tenía? ¿No está ya grandecita para tener ese tipo de herramientas de trabajo? –se quejó Derek, y por vez primera, recibió una mirada de molestia tal de parte de Zawako, que Derek se mostró intimidado.
-No hay edad para ser fan de Hello Skitty… retráctese por favor… -sentenció Zawako, Omanyte inclusive comenzó a temblar sintiendo peligro. Derek pensó en qué decir, cuando Christie entró en la tienda.
-Tengo a Needle, Zawako… -comenzó Christie, cansada por el viaje y mientras se frotaba las posaderas-. Nunca… jamás… volveré a viajar sobre un Tauros. ¡Oh que bella USB de Hello Skitty! –cambió de ánimos Christie.
-¿Verdad que sí? ¡Amo a Hello Skitty! –continuó ella emocionada- Pero, dejando eso de lado. ¡Gracias por traer a Needel! ¡Ve, Needle! –liberó Zawako, y Nidorina se estiró alegremente, pero, tras ver a Zawako, sus estiramientos pasaron a segundo plano, sus ojos se humedecieron, y saltó a brazos de Zawako- ¡Needle! ¡Te extrañé tanto Needle! ¡Qué feliz me hace volver a verte! –celebró Zawako, Nidorina se comunicó en el idioma Pokémon, y Zawako asintió-. Yuuji y Nidoking no están conmigo en estos momentos, pero te prometo que pronto vamos a ir a verlos –le comentó ella, Nidorina bajó la cabeza apenada- Oh vamos, yo también estoy separada de mi pareja, pero ya los volveremos a ver. De momento –sacó Zawako la Roca Luna de su bata nuevamente, y Nidorina la miró maravillada-. ¿Quieres? –preguntó ella, Nidorina asintió, y tomó la misma con su hocico, comenzando a evolucionar, tristemente aún en brazos de Zawako, por lo que, cuando Nidoqueen reemplazó a Nidorina, Zawako terminó aplastada- Needle… me muero… -se quejó Zawako, Derek y Christie entraron en pánico, y ayudaron a Zawako a salir de debajo de Nidoqueen-. Ya respiro… -tomó aire ella.
-¿Cómo se te ocurre? ¡Pudiste romperte algo! –se quejó Derek, Zawako sonrió apenada, pero entonces admiró a su Nidoqueen, quien estaba sumamente feliz por haber evolucionado. Zawako se alegró de igual manera, y abrazó a Nidoqueen con fuerza- Espero que al menos hayas tenido la precaución de analizar los ataques de tu Nidoqueen, antes de evolucionarla, ya que no aprende nada más tras evolucionar –se quejó Derek, Zawako se aterró tras recordar aquello.
-Averigüémoslo… -comentó Christie, extrayendo la Pokédex de Zawako, y escaneando a Nidoqueen, antes de entregarle el artefacto a Zawako, quien observó la información en el mismo-. Nada mal, pero nada sobresaliente al mismo tiempo. Nidoqueen no parece tener técnicas muy eficaces contra el tipo Dragón, y su mitad de Tierra no afecta a Charizard, te recuerdo que Charizard puede volar –apuntó ella.
-Si Ryuki va a todo en su batalla, ese no es problema –sonrió Zawako-. Además, creo que Yuuji sabía que lo deduciría yo misma y no me dijo nada, mira –apuntó Zawako a una técnica en su Pokédex, Christie leyó la misma, y pensó al respecto-. Junto a esta otra técnica, en combinación con Amonite, creo que ya entiendo el cómo se siente Yuuji diseñando estrategias, creo que puede fusionar –explicó ella.
-Zawako… no quiero ser la mala cuando es obvio que por vez primera estás entusiasmada, pero… esa es una estrategia que depende de la suerte bastante –la miró Christie con molestia, Derek dedujo la estrategia también y asintió un buen número de veces, Zawako comenzó a deprimirse, y a preocuparse, lo que Christie notó, por lo que suspiró-. Aunque… Yuuji diría algo como: "si tengo suerte es porque yo mismo la forje", seguido de un: "una estrategia que tome en cuenta el factor suerte sigue siendo una estrategia", además de que, habiendo perdido contra él utilizando una estrategia similar, bueno… soy prueba directa de que es posible –admitió.
-No es como que tenga una estrategia mejor, además –comentó Derek, Zawako tuvo sentimientos encontrados sobre lo que Christie y Derek decían, pero ya estaba convencida de tentar a la suerte-. Más te vale ganar. Te recuerdo que mi hija participará en la Liga Índigo, y no pienso perderme su participación –apuntó Derek.
-Lo sé, lo sé, ya tengo suficiente presión –suspiró Zawako, tomando su Pokébola, y regresando a Nidoqueen a la misma-. Es hora… estoy lista… -comenzó ella, pero comenzó a temblar de la nada. Christie la miró con molestia al respecto, levantó a Omanyte, lo colocó en brazos de Zawako, y comenzó a empujarla fuera de la tienda.
-¡Ryuki! ¡Zawako dice que ya está lista! –enunció Christie, empujando a Zawako por todo el campamento. Ryuki, recostado contra un árbol, alzó la vista, y notó a Christie empujando a Zawako en dirección a la orilla del lago, por lo que sudó frio- Es lo más lista que va a estar –admitió Christie.
-Eso parece… -respondió Ryuki, se puso de pie, se limpió el pantalón, y perezosamente se dirigió a las orillas del lago, donde el Lapras de Zawako, y su Dragonair, comprendieron que el momento había llegado. Ponyta, pastando a los alrededores, trotó tranquilamente junto a Zawako, por lo que Christie dejó a Zawako con él, quien siguió con los empujones usando su cabeza para acercar a Zawako a la orilla-. ¿Segura que estás lista? –preguntó Ryuki, preocupado.
-Estoy lista… -declaró ella, aunque temblaba demasiado-. Tengo una estrategia… y no puedo fallar con ella… estoy lista, de veras –continuó ella, Ryuki suspiró, pero sacó una de sus Ultrabolas.
-Está bien… -comenzó Ryuki, mirando a lo profundo del lago, y encontrando a los Dratini, curiosos y expectantes-. Ya que este encuentro no es un encuentro de gimnasio, tengo permitida la sustitución a como me plazca. No es que piense utilizarla, solo quiero aclarar que no es una competencia como la competencia por una medalla de gimnasio. Necesitamos un juez –comentó Ryuki.
-Soy la juez –alzó la mano Christie, caminando en medio de ambos. Zawako miró a Christie, y detrás de ella logró ver a todos los brigadistas, Mizuki incluida, todos interesados en el combate, aunque muy pocos sabían lo que estaba en juego-. Damas, caballeros, y Pokémon. La presente, es una batalla oficial bajo los estatutos de la Liga Pokémon, sin repercusiones ante el comité de Líderes de Gimnasio. La presente batalla se tratará, únicamente, como una competencia ajena a las batallas de gimnasio. Presenten el premio –pidió Christie, Ryuki tomó su identificación de entrenador, y pactó un premio, Zawako recibió la notificación, y aceptó el mismo, aunque no dejaba de temblar-. La oferta ha sido aceptada. El combate será de 4 contra 4, sustituciones permitidas. Inicia el retador, Ryuki –apuntó Christie.
-Ah, como me hace falta música de fondo, pero supongo que puedo imaginármela –seleccionó una de sus Ultra Bolas Ryuki, y optó una pose, como si tocara una guitarra de aire-. ¡Bríndame un espectáculo que sacuda el alma de los Dragones, aspirante a Maestra Dragón! ¡Ve Dragonair! –llamó Ryuki, liberando a uno de sus Dragonair, precisamente al mismo Dragonair que los Dratini veían, actualmente, como su alfa, por lo que los Dratini celebraron al verlo.
-Comencemos entonces… -cerró sus manos Zawako contra su Pokébola, determinada-. ¡Sé que no es un Pokémon Dragón, pero mírenla bien, Dratini! ¡Los Pokémon, unidos en equipo, pueden hacer la diferencia! ¡Ve, Needle! –llamó Zawako, su Pokébola estalló, y Nidoqueen se hizo presente, impresionando a Ryuki- ¡Needle, usa Halago! –comenzó Zawako, Nidoqueen así lo hizo, comenzando con un cantico dulce, muy al estilo de los Pokémon de Zawako, mismo cantico que comenzó a confundir a Dragonair.
-¿Una estrategia de confusión a inicio de combate? Hablando de técnicas desesperadas –comentó Ryuki, aunque notó en la mirada de Zawako que el miedo se había perdido-. Oh… parece que tienes una personalidad múltiple. Esa mirada me recuerda un poco al chico, pero él tiene más entrenamiento. ¡Dragonair, Cola de Agua! –ordenó Ryuki, su Dragonair se impulsó con su cola, rodeó la misma de agua, y bajó ignorando su confusión. Para fortuna de Zawako, Nidoqueen logró leer los movimientos de Dragonair, y evadir el ataque.
-¡Bien hecho Needle! ¡Púas Toxicas ahora! –enunció Zawako, Christie se impresionó, mientras estaba en batalla, Zawako parecía una persona totalmente diferente, incluso segura de sí misma. Nidoqueen, orgullosa, abrió su hocico y lanzó varias esferas espinosas al lado del campo de batalla de Ryuki, llenando el campo de Púas Venenosas, mismas en las que Dragonair, aunque estuviera confundida, no caía tras verlas en el suelo.
-Umm… así que esa es la estrategia maestra que planeaste. Debilitar a mi Dragonair con confusión y envenenar al resto de mis Pokémon –pensó Ryuki al respecto, Zawako no dijo nada, tan solo esperó-. Sería una estrategia preocupante… si tuvieras un Pokémon con una habilidad para aprovecharse de las Púas Toxicas, algo como esto: Cola Dragón –ordenó Ryuki, Dragonair se liberó de su confusión, sin haberse impactado una sola vez, se lanzó en dirección a Nidoqueen, y latigueó con fuerza, rodeando a Nidoqueen con energía de tipo Dragón, que reaccionó con las Pokébolas de Zawako, y lanzó a Nidoqueen de regreso a su Pokébola, haciendo estallar una de las Pokébolas de Zawako, que estaba vacía, siendo esta una de sus dos Safari Bolas-. Señorita Juez… -se cruzó de brazos Ryuki.
-Cola Dragón ha sido utilizado –comenzó Christie-. Siguiendo los estatutos contenidos en el libro de reglas de la Liga Índigo, la retadora queda obligada a la sustitución aún si la Pokébola afectada se encuentra vacía. Envíe al Pokémon afectado por favor –pidió Christie.
-Amonite, es tu turno –pidió Zawako, Omanyte respondió estirando dos de sus tentáculos, y flexionando, como queriendo mostrar musculo, pero fallando miserablemente-. La Safari Bola que estalló fue la de Amonite –continuó Zawako, mirando a Christie, Omanyte, aunque a paso lento, se dirigió al campo de batalla-. ¡Ataque de Arena, Amonite! –ordenó ella.
-¡Omanyte no es una amenaza! ¡Comencemos con Danza Lluvia! –pidió Ryuki, Dragonair comenzó a hacer brillar la esfera en su pecho, llamando a la lluvia aun cuando Omanyte comenzaba a reunir arena para aventarle a Dragonair al rostro, lo que ya preocupaba a Christie, quien veía a Zawako muy poco preparada para este enfrentamiento, apenándose de lo patético que se veía Omanyte inclusive, lanzándole la arena a Dragonair al rostro- Me divierte este pobre intento, a decir verdad. Aún con un Ataque de Arena, la lluvia potenciará el próximo ataque de Dragonair. ¡Trueno! –pidió Ryuki.
-¡Regresa Amonite! –llamó Zawako, regresó a Omanyte a su Safari Bola, y reemplazó por Nidoqueen, quien recibió el ataque de Trueno, pero no se vio afectada- Nidoqueen es resistente a Trueno al ser mitad Tierra, y aunque Dragonair aún tenga Acua Cola, gracias al Ataque de Arena de Amonite, estoy segura de que Needle podrá esquivarla. Eso deja a Cola Dragón, que no es tan fuerte, para ordenar la sustitución, y créeme Ryuki, con las técnicas actuales de Needle, aún sin tener algo muy eficaz, Dragonair está atrapado en una estrategia de frenado –sonrió Zawako, orgullosa.
-¿Una estrategia de frenado? ¿Cómo la que usó Yuuji ayer contra Leaf? –recordó Christie al Nidoking de Yuuji, haciendo frente al Vileplume de Leaf, lo que repitiéndose con Nidoqueen y Dragonair, fue una clara referencia de dónde sacó Zawako la idea- Ciertamente, con las técnicas de Dragonair y Nidoqueen, parece que Zawako está preparada para una estrategia de frenado, donde ambos Pokémon se atacarán continuamente hasta que el más débil físicamente caiga –se susurró a sí misma Christie, imaginando el desenlace de esa batalla-. Con la visión de Dragonair mermada por el Ataque de Arena de Omanyte, y con Zawako utilizando Halago para confundir a Dragonair, es posible que Zawako realmente esté preparada para una estrategia de frenado, pero… Dragonair sabe Acua Cola, y está lloviendo. Un solo impacto, tal vez dos, y Ryuki podría salir muy fácilmente de la estrategia de frenado. La pregunta es si Ryuki se arriesgará, o sustituirá, pero si sustituye… -recordó Christie las Púas Venenosas.
-Ya entiendo, no está mal. Aunque tu estrategia tiene demasiados huecos, no es tan completa como las que Yuuji puede fabricarse de la nada –continuó Ryuki, tomando su Ultra Bola, y llamando a Dragonair-. Por ejemplo, un Pokémon Volador no será atrapado por las Púas Venenosas. ¡Ve Charizard! –llamó Ryuki, lanzando su Ultrabola alto, y liberando a Charizard, quien voló evitando las púas.
-¡Needle, Tóxico! –ordenó Zawako, Nidoqueen abrió el hocico, y lanzó el veneno, que impactó a Charizard, sorprendiendo a Ryuki- ¡Lo tenemos! –celebró Zawako alegremente, Ryuki se molestó un poco- Es verdad que Charizard puede volar y evadir las Púas Toxicas, Ryuki, y es precisamente lo que quería, que enviaras a Charizard sin Mega-Evolucionarlo, ya que Mega Evolucionar a Charizard significaba que sería vulnerable a Púas Toxicas ya que, por el peso de sus músculos, permanece más tiempo en el suelo que el Charizard normal –sonrió ella.
-Chica lista, pero igual podía llamar a otro de mis Dragonair, quien tienen la habilidad de mudar su piel, y liberarse del veneno de las Púas Toxicas, o a Dragonite, que también puede volar –se cruzó de brazos Ryuki, a lo que Zawako asintió.
-Lo sé, pero el mudar de piel les toma trabajo y no siempre logran hacerlo a tiempo, no podías arriesgarte –continuó Zawako, orgullosa-. La otra amenaza era Dragonite, pero no me consideras amenaza suficiente para usarlo, por lo que sabía que te verías forzado a enviar a Charizard. Las batallas también son psicológicas, el qué piensa un entrenador de ti también es factor –enunció Zawako orgullosa.
-Esta chica… -suspiró Christie, impresionada-. Ya sabía que Zawako se transformaba cuando entraba en batalla, pero no pensé que aprovecharía la imagen que todos tenemos de ella, para su propio beneficio. Ryuki cayó en una estrategia tan simple solo por subestimar a Zawako –reconoció Christie.
-Oh, ya no planeo subestimarte –sonrió Ryuki-. Lo admito, me sorprendiste. No me esperaba una estrategia así, te han aconsejado bien –descubrió Ryuki, Zawako sudó frio-. Aunque no toda la estrategia es de Yuuji, puedo verlo, él no te hubiera sugerido utilizar mi percepción de ti como estrategia, eso fue enteramente tuyo. Bien Charizard –continuó Ryuki, sacando su Piedra Llave de su bolsillo, ya que esta vez no llevaba su guitarra-. Démosle a la niña lo que quiere. ¡Libera la sangre de tus ancestros, y revela tu verdadera forma! –comenzó Ryuki, Mega-Charizard X rugió con fuerza, y frente a los atónitos Dratini, la sangre de los dragones se hizo presente, transformando a Charizard en uno de ellos-. ¡Garra Dragón! –ordenó.
-¡Mordisco Needle! –ordenó Zawako, para sorpresa de todos, Nidoqueen mordió primero, intimidando a Mega-Charizard X- Olvidas que vi el combate de Yuuji, Ryuki. Sé que Mega-Charizard X favorece el Ataque sobre la Velocidad. Yuuji hizo los cálculos. Resulta que Needle favorece la Velocidad por sobre el Ataque, lo que significa que Needle es más rápida –sonrió ella.
-Toxintimidación –dedujo Christie, sorprendida, y recordando haber visto a Yuuji utilizar una estrategia de Paraintimidación antes, e incluso a Zawako contándole sobre las estrategias de Yuuji-. Esta chica… no sé si la estrategia se la dio Yuuji, pero es claro que lo usa de referencia –sonrió ella.
-¡Needle, Halago! –prosiguió Zawako, era evidente que la estrategia de Zawako estaba diseñada específicamente para terminar con Mega-Charizard X antes que con los demás, logrando además confundirlo, pero ganándose un Garra Dragón al rostro, por lo que Nidoqueen fue el primer Pokémon en caer.
-Toxintimidación, ¿verdad? Esa estrategia solo podía funcionar con Charizard, ya que Dragonair tiene la habilidad de cambiar de piel y curarse a sí mismo. Sin mencionar que, al parecer, la lluvia también estaba dentro de tus planes. Me engatusaste a usar a Mega-Charizard X bajo la lluvia para debilitar los ataques de tipo Fuego –dedujo Ryuki.
-¡No es lo único que planee! ¡Amonite! –ordenó Zawako, Omanyte se movió velozmente a la arena de batalla, impresionando a Ryuki- ¡La habilidad de Omanyte es Nado Rápido, y el agua de lluvia es justo lo que necesitaba también para utilizar la técnica que acabamos de aprender! ¡Amonite, Remolino! –aprovechando la lluvia, Omanyte alzó los tentáculos, y comenzó a reunir el agua formando el Remolino, mismo que lanzó en Dirección a Mega-Charizard X, atrapándolo, y dibujando una sonrisa en Ryuki.
-Aprovechando también el clima que yo mismo traje, nada mal –alabó Ryuki-. Sin mencionar que, la mezcla de confusión, daño residual de Torbellino, y la lluvia, tienen bastante debilitado a Mega-Charizard X, al mismo tiempo que me impide la sustitución. Estoy lo que sigue de sorprendido, terminaste con mi Pokémon más fuerte con una estrategia muy bien calculada –admitió Ryuki, notando que Charizard se golpeaba a sí mismo por la confusión-. Has observado a Yuuji muy de cerca, todas estas estrategias… -comenzó él.
-Son estrategias que he visto a Yuuji utilizar de una u otra manera… -admitió Zawako, con su mano al pecho-. Después de todo, Yuuji es una inspiración para mí. ¡Y me ha ayudado a ser una mejor persona! ¡Amonite, Protección! –ordenó, Omanyte se concentró, y rodeó a sí mismo con una esfera de energía mientras se metía en su concha.
-Y para colmo me hace perder un tiro. Comienzas a molestarme –admitió Ryuki, cuando notó a Mega-Charizard X perder la Mega-Evolución, y caer derrotado-. Felicidades, Zawako, imitando a Yuuji has conseguido algo impensable… no… hace falta más que solo la imitación para vencer a mi Mega-Charizard X. Hay algo en ti que brilla con fuerza, justo como brilla en Yuuji. Ustedes dos, se complementan y se superan uno a otro, es una combinación envidiable. Pero se acabó. Usaste todas tus cartas para detener a Charizard, ahora solo quedan los Dragones puros, ¡Ve Dragonair! –llamó Ryuki, enviando al Dragonair Varicolor, quien terminó envenenado por las Púas Tóxicas- ¡Huracán! –ordenó Ryuki.
-¡Protección! –pidió Zawako, Omanyte volvió a meterse a su concha, resistiendo el ataque nuevamente- Eso no funcionará una tercera vez –se preocupó Zawako, mientras Dragonair cambiaba su piel, liberándose del envenenamiento- ¡Solo nos queda atacar! ¡Poder Ancestral! –pidió Zawako, Omanyte reunió la energía violeta, y lanzó rocas que levantó del suelo en dirección a Dragonair, quien recibió los golpes con suma facilidad. Omanyte además celebró alzando sus tentáculos, mientras una energía arcoíris lo rodeaba- ¡Todos los atributos de Amonite se han potenciado! –celebró ella.
-Golpe de suerte, pero aún con ese aumento, no es suficiente. ¡Dragonair, Aliento de Dragón! –ordenó Ryuki, Omanyte fue impactado, y pese al aumento de estadísticas, fue derrotado- Tu Omanyte era rápido, pero no lo suficiente –enunció Ryuki.
-Pero mi siguiente Pokémon, sí tiene el nivel necesario –enunció Zawako levantando al noqueado de Omanyte del suelo, y mirando a su Lapras, quien asintió-. ¡Yo te elijo Aoi! ¡Rayo Hielo! –ordenó ella, Lapras no tardó en realizar su ataque, que impactó al Dragonair de Ryuki, derribándola- ¡Sí! –celebró Zawako.
-Parece que es hora de tornarnos aún más serios –tomó Ryuki otra Ultra Bola, y por la mirada de Ryuki, Zawako sabía que él estaba molesto, aunque parecía divertido-. ¡Ve Dragonite! ¡Trueno! –pidió Ryuki, aprovechando que la lluvia aún caía.
-¡Remolino Aoi! –pidió Zawako, lo que confundió a Ryuki. Lapras lanzó el ataque, y atrapó a Dragonite en el Remolino, pero no pudo hacer nada por evitar el ser golpeado por el Trueno, que debilitó a Lapras bastante- ¡Resiste, Aoi! ¡Usa Canto Mortal! –declaró Zawako.
-¿Cómo? –se preocupó Ryuki- ¡Trueno, Dragonite! –pidió, Dragonite así lo hizo, un segundo Trueno impactó a Lapras, quien se mostraba ya demasiado cansado- Inaudito… me atrapó en otra estrategia distinta esta vez –se impresionó Ryuki.
-La única estrategia que Yuuji me sugirió… el resto, lo planifiqué por observarlo todo este tiempo –admitió Zawako, sudando frio, mientras Lapras intentaba mantenerse en pie-. La habilidad de Dragonite es la Escama Especial. Mientras Dragonite tenga salud completa, puede usar su Eescama Especial una vez para debilitar el primer ataque que recibe. Incluso si usaba Rayo Hielo, Dragonite lo hubiera resistido con suma facilidad, diferente de Dragonair que no cuenta con esa habilidad. Después de todo, Ryuki está preparado para resistir los ataques de tipo Hielo –sonrió ella, mientras energías fantasmagóricas rodeaban a Dragonite-. Así que, por más nivel que Aoi tenga, de cualquier forma, caerá ante Dragonite, lo que dejaba a Mei a merced de Dragonite y el Dragonair Alfa. Usando Remolino combinado con Canto Mortal sin embargo… -sonrió ella.
-No puedo sustituir, y estoy a merced de Canto Mortal –dedujo Ryuki, esta vez sudando frio, Christie estaba igualmente impresionada, y recordando su propia estrategia que usó contra Yuuji, que seguro sirvió de inspiración para que Yuuji le instruyera a Zawako sobre el cómo hacer la propia-. Ustedes dos, realmente, están llenos de sorpresa. ¡Trueno Dragonite! –pidió Ryuki, Dragonite obedeció.
-¡Gota Vital, Aoi! –ordenó Zawako, Lapras derramó una lágrima, y comenzó a restaurar su energía. El Trueno de Dragonite impactó primero, impidiendo a Lapras recuperarse, y así, Lapras cayó- ¡Aoi! –se preocupó Zawako, corriendo a orillas del lago, y frotando la frente de Lapras- Lo hiciste bien, Aoi –sonrió ella, y miró a su Dragonair, quien asintió-. ¡Terminemos con esto, Mei! –agregó Zawako orgullosa, Dragonair extendió sus alas, y salió del lago.
-Has trazado una buena estrategia, pero, aun así, no será suficiente. Dragonite es más rápido que tu Dragonair –enunció Ryuki, muy seguro de sí mismo, Zawako se mordió el labio, pero asintió-. Dragonite, ¡Carga Dragón! –ordenó Ryuki.
-¡Agilidad Mei! –ordenó ella, Dragonair comenzó a moverse rápidamente, aumentando su velocidad, y en el último momento, evadió a Dragonite- ¡Sí! –celebró Zawako, Dragonite y Ryuki se molestaron, y las energías fantasmagóricas de Canto Mortal se activaron, derribando a Dragonite, sin que Zawako enunciara un solo ataque en su contra.
-¿Qué ocurrió? –se preguntó a sí misma Christie, sobresaltada- Acaso… Zawako… ¿apostaste y ganaste? –preguntó Christie sorprendida, comprendiendo que Zawako había buscado una estrategia con un tremendo factor de suerte.
-Sin importar que… no podía derrotar a Dragonite… pero, solo había una técnica que Dragonite podía utilizar para derrotar a Mei… Carga Dragón… una técnica muy poderosa, pero fácil de evadir –suspiró Zawako, como si hubiera liberado todo su estrés, mientras veía a Dragonite, derrotado-. Yuuji dijo, que no había Pokémon en mi equipo que pudiera derrotar a Dragonite… ni siquiera Aoi. Por eso mi única esperanza era Canto Mortal, pero un solo golpe de Dragonite, y estaba vencida… -admitió Zawako, comenzaba a temblar-. Y si de alguna forma, y de milagro, Mei resistía Carga Dragón, lo que era muy poco probable… seguía el Dragonair alfa, quien tiene un nivel más alto que Mei, y por ello, es más rápida –admitió ella.
-Así que… estamos aquí por un tiro de moneda que salió a tu favor –dedujo Ryuki, cruzándose de brazos tras llamar de regreso a su Dragonite-. Trueno y Huracán, aún con la lluvia, no hubieran logrado debilitar a tu Dragonair… solo Carga Dragón podía… sabiendo que era la única técnica que podía utilizar, confiaste en que Dragonair podría evadirlo, y no solo eso… usaste Agilidad… -la miró con molestia Ryuki.
-Mei es ahora más rápida que tu Dragonair… -declaró Zawako, mientras Ryuki llamaba a su Dragonair-. Tu Dragonair es más fuerte que el mío… un solo golpe de tu Dragonair basta para derrotar a Mei, pero… si Mei atacara primero al ser más rápida… hay una posibilidad. ¡Lo único que Mei necesita es ser más rápida! ¡Mei! ¡Carga Dragón! –ordenó Zawako.
-¡No te creas la gran cosa porque tuviste suerte! ¡Carga Dragón! –ordenó Ryuki, ambos Dragonair se lanzaron el uno contra la otra, el Dragonair de Zawako obteniendo la ventaja en velocidad, e impactando al de Ryuki, que no consiguió conectar el suyo- Inaudito… -comenzó Ryuki, mientras su Dragonair era lanzado al interior del lago- Vencido por un golpe de suerte… bueno… la suerte… también es una estrategia. ¿No es así? –sonrió Ryuki, mientras el Dragonair de Zawako caía también al agua, y se mantenía a la defensiva, pero el Dragonair de Ryuki no reaccionaba- Felicidades, Zawako… Maestra de Dragones… -admitió Ryuki, haciendo inclusive una reverencia en dirección a Zawako.
-¿Gané? –se preguntó Zawako a sí misma, incrédula, todos los presentes estaban sin habla, y miraban a Christie, quien no daba crédito a lo que acababa de ocurrir, pero tras unos instantes, reaccionó.
-¡La ganadora del combate! ¡Zawako Sycamore de Ciudad Romantis! –presentó Christie, los presentes comenzaron a aplaudir y a felicitar a Zawako, ella se alegró por supuesto, corrió en dirección a Dragonair y la abrazó con fuerza, mientras reía alegremente. Pero, al cabo de unos minutos, la risa de Zawako se transformó en llanto, mientras la realización de lo que significaba su victoria se hacía presente, mientras los Dratini se acercaban a la orilla, y llamaban a Dragonair con débiles chillidos, mientras Zawako abrazaba con fuerza a su Dragonair, y Dragonair comenzaba a llorar de igual manera.
-Mei… te quiero mucho… Mei… -lloró Zawako, abrazando a Dragonair con más fuerza, mientras Dragonair la rodeaba con su cola, empapándola un poco, pero eso a ella no le interesaba, ella solo sabía que, gracias a su victoria, había perdido a una valiosa amiga, y las insistencias de los Dratini tras de ella, hacían de la despedida algo más dolorosa ya que Zawako prefería que el momento se extendiera lo más que le fuera posible, pero sabía que los Dratini no lo permitirían-. Cuídate mucho… Mei… te prometo que… sin importar que… -comenzó ella, tomando su Ultrabola con ambas manos, y comenzando a tirar de ella con fuerza-. ¡Sin importar qué nos volveremos a ver! ¡Mei! –continuó ella, rompiendo la Ultrabola, lo que significaba la liberación de su Dragonair, quien lloraba, y teniendo cuidado por su cuerno, frotó su frente contra la cabeza de Zawako- Cuida de tu familia… Mei… -alcanzó a sonreír una última vez, Dragonair entonces se separó de Zawako, aunque mirándola a ella y a sus amigos una última vez. A Lapras, quien sonreía por Dragonair, a Nidoqueen a quien Zawako liberó para que pudiera despedirse, y quien estaba feliz por ella aunque apenas y se conocieran, a Ponyta que se resguardaba de la lluvia, pero había sido testigo de toda aquello, y a Omanyte, quien lloraba a cascadas, mientras estiraba sus tentáculos queriendo acariciar a Dragonair una última vez, lo que Dragonair le concedió, antes de cantar llamando a los Dratini, quienes en cardumen se reunieron con ella, y la siguieron a las profundidades del lago cuando tras un salto, Dragonair se sumergió, dejando una estela de burbujas brillantes, como si de sus lágrimas se tratasen-. ¡Te quiero mucho Mei! ¡Cuídate! –terminó Zawako, y se secó las lágrimas, sabiendo que esto era por lo que Dragonair la había buscado, aceptando a su vez su destino.
-Zawako… -interrumpió Ryuki, sosteniendo un objeto frente a Zawako, mismo que ella miró con curiosidad entre ojos llorosos, distinguiendo una especie de escama-. Con este amuleto, la Escama Dragón, te condecoro como iniciada en la senda de la Maestría Dracónica. Tómala, y los Dragones por todas las regiones, atenderán a tu llamado –le sonrió Ryuki, lo que confundía a Zawako, pero encontrando en su corazón un nuevo llamado, y en honor a su Dragonair, tomó la Escama Dragón, la apretó en su mano, y la pegó a su pecho-. Antes te dije que los Maestros Dragón no eligen serlo, simplemente lo son… pero… si has cambiado de parecer, y deseas saber más sobre lo que significa ser una Maestra Dragón… tu siguiente maestro no está en Kanto… sino en Johto… -prosiguió él-. Si quieres convertirte realmente en una Maestra de Dragones… busca a Clair, la Matriarca de los Dragones –terminó Ryuki, liberando a su Charizard, y subiendo a su lomo-. Sé que estás cansado amigo, pero no planeo quedarme a que me restrieguen mi derrota a la cara. Nos vamos –se despidió Ryuki, volando lejos con su Charizard.
-¿Johto? –preguntó Zawako, mirando la Escama Dragón en su mano, que brillaba bellamente con el sol del mediodía- Si quiero ser una Maestra Dragón… debo ir a Johto… pero… Yuuji no va a Johto… -meditó ella al respecto, mientras Christie se acercaba a ella, sin saber cómo dirigirse a ella-. ¿Qué debería hacer? En estos momentos, mi corazón me duele, y no puedo concentrarme… ¿debería ir a Johto, y seguir un sueño que no buscaba? –se preguntó ella.
-Eso depende… el sueño que no buscabas, ¿llena algo en ti? –preguntó Christie, mirando al lago del Valle de los Dratini, mientras Zawako apretaba la Escama Dragón con fuerza- Yo pienso que Ryuki tenía razón… los Maestro Dragón no eligen serlo… ellos atienden al llamado, y muy seguramente, en Johto, un Dragón te está llamando –aceptó ella, y a oídos de Zawako, una canción, la canción de una bestia de los mares, resonó con fuerza.
Esta historia continuará…
