Honestamente, no pensé actualizar tan rápido (leer con voz de Poo de Kung Fu Panda). Quedan solo 4 capítulos para que se termine esta historia, y puede parecer que quedan demasiados cabos sueltos. La realidad es que sí quedan bastantes cabos sueltos, no les voy a mentir, pero al mismo tiempo, lo he planeado así… aunque sinceramente me hicieron falta dos capítulos más en mi opinión, así tal vez este capítulo no se sentiría tan cargado.
Verán, la realidad es que la historia no termina en Kanto, seguro esto ya ha quedado claro desde hace mucho, pero es apropósito el que desvié la trama y me concentré en lo competitivo, que en todo el rollo de las conspiraciones. Después de todo, necesito un arco para hilar a la siguiente temporada, y eso es lo que comenzamos a explorar aquí. De entrada, me disculpo si este capítulo llega cargado, que digo cargado, cargadísimo de información, pero todo son preparativos para los siguientes tres capítulos, que seguirán una doble trama, la superficial, y la tras bambalinas, y el bombardeo de información hará de estos siguientes tres capítulos algo más digerible. Espero lo disfruten.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 46: El Camino a la Liga Pokémon.
Región Kanto. Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini. Tienda de Derek.
-¡Alguien deme señal en la cámara 23! ¡Rápido! –gritaba Derek, su tienda era todo un caos, mientras varios brigadistas intentaban buscar entre las cámaras trampa, a la cámara que Derek pedía- Vamos, vamos, vamos. ¿Qué tan difícil puede ser enfocar una cámara? –se quejó él, molestando a sus compañeros.
-¡Ya llegué! –exclamó Zawako a su llegada a la tienda de Derek, molestando al científico, que apuntaba a su pijama de Slowpoke, a la cabellera despeinada, e incluso a Omanyte, con su gorrito de noche para dormir- No me dieron tiempo de arreglarme esta vez –admitió Zawako nerviosa, cubriéndose con su bata, que al menos esa nunca faltaba.
-En nombre de la ciencia, paciencia… -se quejó Derek, mientras los brigadistas por fin lograron enfocar la cámara que les había pedido Derek. En ella se veía a algunas crías de Mewtwo alimentándose, y a un Dratini sobresaliendo del agua, solo superficialmente, lo suficiente para que se vieran sus ojos, y observar el arbusto de bayas Enigma de las cuales se alimentaba aquella cría de Mewtwo-. No está atacando. ¿Podrá ser que tu Dragonair…? –comenzó él.
-Eso espero… es el último trozo de evidencia que necesitamos… -respondió Zawako temerosa, y metiendo su mano en el bolsillo de su bata, encontrando la Escama Dragón, y acariciando la misma-. No lo ataques… no lo ataques… -en pantalla, la cría de Mewtwo notó a Dratini, quien no se movió, se mantuvo firme. El miedo comenzó a invadir a los brigadistas, si el conflicto entre Dratini y Mewtwo volvía a estallar, se corría el riesgo de que alguna especie se movilizara a alguna otra zona menos conflictiva. Había incluso mayor miedo en que los Dratini comenzaran a utilizar los túneles subterráneos a Puente Silencio, arruinando el esfuerzo de los brigadistas de declarar a la Zona Safari como un área natural protegida. La tensión aumentó cuando la cría de Mewtwo, curiosa, se acercó a ver a Dratini mejor, Dratini por su parte, resopló burbujas, divirtiendo a la cría de Mewtwo, que tomó una baya Enigma, y flotó lejos con ella. Solo entonces Dratini se acercó al arbusto de bayas Enigma, y arrancó las raíces que necesitaba, regresando a lo profundo del lago-. ¡Lo hizo! –lloró Zawako alegremente- ¡Mei transmitió el mensaje! ¡Ya no son enemigos! –celebró Zawako, los brigadistas celebraron de igual manera, Mizuki, entre todos, siendo la más agradecida en el grupo. El martirio había terminado, tenían lo que necesitaban.
-Y con esta evidencia, damos por finalizada la expedición a la Zona 5. ¡Buen trabajo todos! ¡Volvamos a casa! –los brigadistas exclamaron alegremente, después de casi un mes de acampar en la Zona 5, volvían a casa.
-Lo lograste… Mei… lo lograste… -se dijo a sí misma Zawako, aunque su momento de alegría se vio interrumpido abruptamente, cuando Christie tiró del cuello de su pijama-. ¡Ah! ¡Me caigo! –se quejó Zawako, mientras Christie la sacaba de la tienda de Derek, sumamente molesta- Era una emergencia… -se quejó Zawako.
-Nada de era una emergencia… que sea la última vez que sales en pijama a trabajar –reprendió Christie, empujando a Zawako hasta su propia tienda, y metiéndola dentro a empujones-. Por Arceus, ¿qué tienes en la cabeza, niña? Con la forma en que te expones, me preocupa sobremanera que viajes por toda una región con tu novio, teniendo tan poco pudor –reprendió Christie.
-Soy pudorosa, y qué tiene de malo que Yuuji me vea en pijama, ni que fuera como las tuyas –se fastidió ella mientras se cambiaba, fastidiando a Christie, quien se ruborizó por el comentario-. Además, es perfecto. Terminamos justo a tiempo para poder ver la competencia de la Liga Índigo. Compraré el vuelo más próximo –procuró Zawako, saliendo de su tienda ya vestida, y buscando en su celular-. Christie, ¿vienes conmigo? –preguntó.
-Obviamente, mi novio no me lo perdona si no me presento para verlo perder –admitió ella, Zawako hizo una mueca por la forma en que Christie hablaba sobre su novio, no sabiendo a quien se refería aún-. Será mi novio, pero jamás perderé la oportunidad de ver como aplastan a un Oak –se burló ella.
-¿Oak? –preguntó Zawako, la imagen de los dos Profesores Oak apareció en su mente, pero ninguno de ellos podía ser el novio de Christie. La figura de Rinji entonces se dibujó en su mente- ¡Eeeeeh! –gritó entonces ella, asustando a Christie de muerte- ¡Christie! ¡Le llevas 4 años! –se quejó Zawako, Christie comenzó a estirarle los cachetes con una vena saltada en su frente.
-¡No vuelvas a asustarme así! ¡Casi me da algo! ¡Si vuelves a hacerlo y no la libro por el susto, te acosaré desde la otra vida! –sentenció Christie, Zawako lloró por la imagen mental. Sin embargo, el castigo de Zawako no pudo continuar, ya que Christie notó a Derek llegando ante ellas.
-Zawako, ¿puedo pedirte si compras un boleto para mí también? Descuida, te lo pagaré –comentó Derek, Zawako y Christie parpadearon un par de veces por el comentario- También partiré a la Meseta Añil. Mi hija participará, ¿lo olvidaste? –preguntó él.
-¿La hija es real? –preguntó Christie monótonamente, Zawako le golpeó la costilla con el codo para hacerla callar- Óyeme que eso me dolió –se quejó Christie. Zawako la ignoró y se dirigió a Derek alegremente.
-Claro Derek, con gusto –comenzó Zawako, seleccionando los asientos en el vuelo más próximo-. Si no te incomoda, el vuelo más próximo sale hoy por la tarde… están algo caros, supongo que es por comprar el mismo día del vuelo –le mostró Zawako.
-Es natural, mucha gente importante se dirige en estos momentos a la Meseta Añil –acercó su identificación de entrenador Derek, pagando su parte-. Los entrenadores veteranos que han calificado, los entrenadores novatos que se inscribieron hace tiempo, los patrocinadores de los entrenadores y los que buscan a quien patrocinar. Incluso campeones de otras regiones interesados en saber sobre el nuevo representante de la Región Kanto para el campeonato mundial de este año –le recordó él.
-¿Nuevo representante de Kanto? –preguntó Zawako, Derek y Christie le dirigieron miradas de incredulidad, como si Zawako hubiera dicho algo tabú- ¿Qué dije ahora? –se preocupó ella.
-¿No lo sabes? Cada cuatro años es el Campeonato Mundial Pokémon –le explicó Christie, confundiendo a Zawako, Christie suspiró por el poco interés de Zawako en estos temas-. El Campeonato Mundial Pokémon es la competencia por excelencia que se lleva a cabo una vez cada 4 años, en la que compiten los entrenadores que ostentan el título de Campeones Regionales. El ser un Campeón Regional no es garantía de participación para este certamen ya que se debe ser el Campeón Regional Regente durante las fechas de dicho torneo. En otras palabras, cada 4 años hay más aspirantes a Campeones Regionales en todas las regiones, únicamente porque es durante esas fechas que el Campeón Regional puede acceder al Campeonato Mundial Pokémon, que se celebra un mes después de que acaban las ligas en todas las regiones. Este año, el Mundial se celebrará en la Región de Paldea, lo que significa que, quien sea Campeón Regional de Kanto al final del presente torneo, calificará automáticamente al Campeonato Mundial Pokémon –remarcó Christie.
-Por eso este año hay más patrocinadores interesados en los jóvenes talentos –comentó también Derek-. Todos quieren ser el patrocinador de quien se convierta en el Campeón Regional, y llevar su marca al Campeonato Mundial Pokémon. Por ello hay entrenadores, como mi querida hija, que retrasan sus viajes Pokémon para competir durante el año del mundial, aunque algunos dicen que es más fácil ser Campeón Defensor, Red lleva ya casi 25 años siendo el Campeón Regional después de todo, pero hay analistas que dicen que este año tendremos un nuevo Campeón Regional, la Liga Índigo se ha vuelto más competitiva, y se dice que mucho tiene que ver con la actualización de la Pokédex –explicó Derek, sorprendiendo a Zawako.
-La Pokédex es la que rige a los Pokémon autorizados a usarse en cualquier región, y por muchos años, el dominio de los Campeonatos Mundiales estuvo regido por Unova y Galar, siendo todas las demás regiones catalogadas como débiles a comparación –le explicó Christie-. Pero, los analistas dicen que, gracias a la actualización a inicios de año de la Pokédex, y diversas mini-actualizaciones subsecuentes, el nivel de la Liga Kanto ha crecido tanto, que los ojos del mundo están, en este momento, puestos en Kanto. Por vez primera se piensa que el Campeón de Kanto podrá competir seriamente contra los campeones de regiones como Unova y Galar, quienes han monopolizado el campeonato mundial, salvo una excepción, ya que hubo antes una Campeona de Sinnoh que, contra todo pronóstico, logró alzarse con el Campeonato Mundial –terminó Christie, y solo entonces, Zawako comprendió la enorme valía de su aportación.
Ciudad Azafrán. Aeropuerto Internacional de Ciudad Azafrán.
Dentro del Aeropuerto de Ciudad Azafrán, la música de un piano comenzó a resonar con fuerza, lo que no pasaba muy a menudo, pero por las fechas, se montaban espectáculos especiales en todos los aeropuertos a manera de despliegue turístico para todos los que llegaban a visitar la región por las fechas de la Liga Pokémon.
Inversionistas, entrenadores famosos, comentaristas, y demás personalidades, llegaban de todas las regiones a Kanto con el único objetivo de descubrir a quien pudiera convertirse en el nuevo Campeón Regional, siendo este año, el año del mundial, el que atraía más derrama económica a la región. Derrama económica que en esos momentos Looker maldecía para sus adentros, mientras esperaba en la fila mirando a su reloj, a que fuera su turno de obtener una mesa para el restaurante del aeropuerto.
-Llevamos tres horas esperando… -se fastidió Looker, Anabel a su lado, ya temblaba por estar cargando a Lila, quien no estaba dormida, pero se había cansado de estar parada-. Te digo que deberíamos usar nuestras influencias para entrar al restaurante –se quejó Looker.
-Solo faltan dos mesas más y seguiremos nosotros. Además, no tenemos tantos fondos como antes, ni niñeras para Lila –le recordó Anabel, Lila parpadeó un par de veces, sin comprender de lo que hablaban sus padres-. Te dije que traerla nos entorpecería las misiones –susurró ella.
-Y yo te dije que te estabas perdiendo de los mejores años de tu hija –se defendió Looker-. Una vez que nos recuperemos un poco económicamente, podremos contratar a una niñera y seguir con nuestras misiones como antes. Lo único que digo, es que la misión actual es tan importante, como para perdérnosla por ahorrar dinero –se quejó Looker.
-Si no es por ahorrar dinero, es por seguridad. ¿Qué haremos si ella me reconoce? Todo está perdido si eso ocurre, y no voy a someter a Lila a tal peligro –se quejó Anabel, Looker tan solo se estiró la cara con molestia-. Y hablando de la reina… -se fastidió Anabel, Looker se arregló el cuello de su gabardina, y ambos se colocaron gorra y lentes oscuros, a Lila incluso le tocó tener que usar los mismos, mientras el par de detectives entraba en modo de vigilancia.
-Comienzo a odiar ser una miembro del Alto Mando –escucharon ambos. Caminando en dirección al restaurante iba Sabrina, la miembro del Alto Mando y actual cabeza del Equipo Rocket de Johto, además de ser una famosa actriz, que no pasó desapercibida por los muchos paparazi que llegaron para tomarle fotos y preguntarle por su nueva película, forzando a Sabrina a posar.
-¡Ah! ¡Mira mamá, es Bella! ¡De la Bella y el Garbodor! –exclamó Lila emocionada, Looker y Anabel entraron en pánico- Es mi princesa Pokéstudio favorita. ¿Puedo pedirle un autógrafo? –pidió ella emocionada.
-No Lila, no puedes… -agregó Anabel, Lila infló sus mejillas, apunto de soltarse en llanto-. Lila, vamos a jugar un juego, se llama: "la que hable primero pierde". Comenzamos ya –ofreció Anabel, Lila, emocionada, se tapó la boca queriendo derrotar a su madre, Anabel entonces continuó con la vigilancia desde la fila.
-Es suficiente –escucharon ambos, Looker comenzó a ponerse nervioso, mientras Koga, vistiendo un traje formal, llegaba junto a Sabrina y la tomaba de la cintura-. El viaje ha sido cansado, y lo que menos necesita mi esposa es que la molesten. Daremos entrevista en la conferencia de prensa de la Meseta Añil. Hasta entonces, no más preguntas –pidió Koga, los paparazis intentaron entrevistar a Sabrina de todas formas, pero ella, fastidiada, iluminó sus ojos, y de pronto, los paparazis dejaron de acosarla, de hecho, se quedaron allí parados sin decir nada-. No debiste hacer eso –se quejó Koga.
-Si no hiciera eso de cuando en cuando, jamás tendría un segundo para mí sola, o para ti. ¿Recuerdas el escándalo mediático que fue nuestra segunda boda? –sonrió Sabrina, Koga sonrió de igual manera, el par entonces pasó a la fila, pasando a un lado de Looker y Anabel, quien tapaba la boca de Lila nerviosamente, pero el par de miembros del Alto Mando ni les prestó atención ya que, al ser famosos, ya tenían reservación, por lo que los dejaron pasar sin hacer fila al restaurante.
-Es todo, ya no voy a perder más el tiempo –se quejó Looker, preocupando a Anabel, mientras se dirigía a la familia a quien ya iban a acomodar en una mesa, y le ofreció un fajo de billetes al jefe de la familia-. Es tuyo si me sedes el puesto –ofreció Looker, el jefe de familia aceptó, y Looker, Anabel y Lila, entraron al restaurante, donde Looker ofreció un segundo fajo a otro mesero-. Mesa al lado de ellos, y es tuyo –pidió Looker.
-¡Looker! –se quejó Anabel, Lila celebró su victoria, aunque Anabel seguía tapándole la boca- Estás gastándote todos nuestros fondos –insistió Anabel preocupada.
-Me gastaré los fondos que sean necesarios para derrocar al Equipo Rocket –le susurró Looker-. Cuida a Lila, iré a disfrazarme –comentó Looker, Anabel intentó quejarse, pero el mesero ya llevaba a Anabel a su mesa, cerca de la mesa a la que llevaban a Sabrina y a Koga, quienes se reunieron con alguien quien ya estaba comiendo.
-¡Hello my friends, we meet again! –exclamó el Teniente Coronel Surge, con su camisa negra desabotonada y mostrando sus pectorales, lo que forzó a Sabrina a retroceder, mientras el armatoste ignoraba sus quejas, y la atrapaba a ella y a Koga en un abrazo- ¡It's been a while, where should we begin? –continuó él emocionado.
-Deja de cantar y suéltame –se quejó Sabrina, Surge la ignoró y siguió abrazándolos a ambos con fuerza- ¡Surge! ¡Te estoy dando una orden! –insistió ella, su paciencia llegando a su límite, por lo que Surge accedió- ¡Y deja de hablar Tesalio! ¡Estamos en Kanto! ¡Habla Kantones! –insistió ella molesta.
-No te veía tan molesta desde el día de tu boda, la segunda quiero decir –se burló Surge, apenando a Sabrina. Surge entonces miró directamente a Koga-. Tu hija estuvo en Kanto, mis espías la vieron con el chico –comentó Surge.
-Imposible, Janine jamás se dejaría espiar por personal militar tan deficiente –se fastidió Koga, tirando de la silla de Sabrina, y pidiéndole sentarse. Ella aceptó las cortesías de forma elegante, y se dejó acomodar-. La única forma en que Janine se haya dejado descubrir, es si hubiera querido ser descubierta. Y con chico, imagino que te refieres al hijo de la bruja –dedujo Koga, Surge apuntó a Sabrina, quien se molestó.
-¡La otra bruja! No espera… ¿me estás llamando bruja? –iluminó sus ojos Sabrina, Surge se escandalizó y movió la cabeza en negación- De cualquier forma, esto es un problema. Si mi hijastra está planeando lo que creo que está planeando, va a arruinar nuestros planes –se quejó Sabrina, cuando un mesero les trajo la carta a los tres, un mesero al que Koga observó con detenimiento, pero quien se apresuró a retirarse, manteniendo la atención de Koga.
-Ese mesero… -comenzó Koga, Sabrina le dirigió la mirada, iluminó sus ojos, y Koga esperó- ¿Viste algo? –preguntó él, Sabrina pensó al respecto- Si no viste nada, eso también significa algo importante –se tronó los nudillos Koga.
-Es solo un mesero extranjero. Todos sus pensamientos son en Kaliense, y repasa recetas de cocina con la palabra Croissant repitiéndose una y otra vez, nada fuera de lo común –le comentó ella, posado su atención en su menú. Koga se frotó la barbilla, sospechando de todas formas, pero confiando en las habilidades de su esposa-. A todo esto, me importa más la postura que vamos a tomar con respecto a ya saben quién, que si mi hijastra está planeando cosas, o si el hijo de Máxima estuvo con ella –aseguró Sabrina, y Koga regresó a la conversación. Mientras tanto, Looker, actuando como mesero, se dirigió a la mesa de Anabel y Lila.
-Su menú, señorita –ofreció el mesero a Anabel en su mesa, quien suspiró aliviada-. Tranquila, incluso Koga no podría ver a Looker bajo el disfraz –susurró el mesero, entregando a Anabel un arete, mismo que se colocó-. Te necesito concentrada –susurró Looker.
-Lo sé… solo que no me gusta hacer esto con Lila presente –respondió Anabel mientras señalaba en su menú, y Looker pretendía que tomaba la orden-. Lo siento cariño, buenas noches –susurró Anabel, pasando su mano frente a Lila, y durmiéndola.
-Sentí algo… -habló Sabrina en la mesa, poniendo nerviosos a Looker y a Anabel. Koga buscó al mesero que le había llamado la atención, Looker comenzó a actuar como mesero nuevamente, dirigiéndose a una mesa distinta, y tomando ordenes, Koga estuvo por ir a buscar al mesero, cuando Sabrina lo tranquilizó-. Olvídalo… sé exactamente lo que sentí –se quejó ella.
-¡Hola! –celebró alguien, quien llegaba a la mesa del trio- Un viejo conocido de los tres, quien llegaba con un cabestrillo, sus lentes oscuros, y una genuina sonrisa en su rostro- Tiempo sin vernos. ¿Cómo trata la vida a mis viejos amigos? Escuché que volvieron a casarse, mis felicitaciones -se burló Blaine.
-¡Blaine! –se alzó Surge a abrazarlo, lastimando a Blaine por su brazo. Surge se separó y volvió a cantar, emocionado- ¡Feels like forever! –prosiguió Surge, Koga y Sabrina se pusieron de pie de igual manera, y ofrecieron sus manos a Blaine, quien estrechó con su brazo sano los mismos.
-Así que, no te funcionó… -se burló Koga, deprimiendo un poco a Blaine-. Es una pena, el nuestro funciona perfectamente. ¿No es así amor? –sonrió Koga.
-Funciona perfectamente… lo suficiente para perdonarte por todo lo que hiciste –sonrió Sabrina malévolamente-. Tú sigues… trabajando para él, ¿no es verdad? –agregó Sabrina, divertida, como si hubiera encontrado a un viejo rival.
-Leer mi mente no te servirá de nada, querida Sabrina –se burló Blaine-. Tengo billones de ojos, pero vivo en la oscuridad, tengo millones de orejas, pero sólo 4 lóbulos, No tengo músculos, pero gobierno dos hemisferios, tengo una visitante, pero no encuentra, más que acertijos –sonrió Blaine.
-El cerebro –suspiró Koga molesto, Blaine aplaudió alegremente-. Y aún si se lo lees, no puedes entenderlo, es el tipo de persona que es Blaine, pero si quieres mi consejo, no está en nuestra contra, somos el mal menor, y Blaine solo quiere estar en el lado que le permita realizar su investigación. Puedes confiar en él –dedujo Koga.
-¿El cerebro? –se rascó la nuca Surge, sin entender lo que ocurría- No entiendo, ¿por qué el cerebro tiene billones de ojos? –se preguntó Surge, Blaine pensó en explicarle, pero dedujo que, de todas formas, él no lo entendería.
Ruta 23. Recepción del Camino Victoria.
-¡Solo los entrenadores que cuenten con 8 Medallas de Gimnasio avaladas por el Consejo de Líderes de Gimnasio de la Región Kanto, pueden pasar a través de estas puertas! –enunció el guardia frente a las puertas metálicas con las 8 medallas oficiales de Kanto adornando la misma, impidiendo el paso a Yuuji, Amaya y Rinji, quienes acababan de aterrizar tras encontrar a varias patrullas de Fearow entrenados impidiéndoles el paso por sobre la montaña- ¡Identificaciones oficiales y medallas! ¡Uno por uno! –pidió el guardia, a su lado, un Magnezone centellaba de forma amenazante en caso de que alguno de ellos quisiera pasarse de listo.
-Primero las damas –se adelantó Amaya tras regresar a su Pidgeot a su Pokébola-. Amaya de Bosque Verde –entregó su identificación Amaya, y mostró sus Medallas de Gimnasio. El oficial escaneó las mismas, y brindó acceso a Amaya, permitiéndole entrar, ella coquetamente se adelantó, sacando el pecho, orgullosa.
-Rinji de Pueblo Paleta –enunció Rinji tras regresar a su Charizard a su Pokébola, y mostrando sus medallas al guardia, quien escaneó las mismas, y también permitió a Rinji entrar. Después siguió Yuuji quien, tras regresar a Aerodactyl, se acercó con su identificación, y con Torchic al hombro.
-Yuuji de Ciudad Lavacalda en la Región Hoenn –mostró Yuuji, el guardia se sorprendió, y miró a Torchic en el hombro de Yuuji-. Tiene un permiso especial –lo tomó Yuuji, y le dio la vuelta rudamente a Torchic, quien graznó molesto por el mal trato. El oficial asintió y pidió las medallas, Yuuji le mostró las mismas, y permitió a Yuuji pasar-. Aquí estamos… el Camino Victoria –suspiró Yuuji nerviosamente.
-Y demasiado retrasados –se molestó Rinji, mirando a Amaya directamente, quien caminaba frente a ambos-. Si alguien no se hubiera tardado tanto en arreglarse, pudimos haber salido más temprano, y estar a medio camino del Camino Victoria a estas alturas –se quejó él.
-Una chica tiene que estar bien presentable –respondió Amaya, quien entonces se detuvo, y miró a uno de los puentes de madera sobre sus cabezas, donde las antorchas iluminaban a un entrenador que esperaba sentado a varios metros de distancia-. Rinji… -comenzó Amaya preocupada.
-Vaya, así que los patéticos de mis compañeritos lograron clasificar –escucharon los tres, mientras el entrenador en la cima se burlaba, Yuuji alzó la mirada de igual manera, y recordó al entrenador, la Nido Bola en su cinturón inclusive, vibró con molestia-. Les tomó demasiado tiempo el completar el reto de gimnasio, Rinji, Amaya –llamó el entrenador desde la cima.
-¡Sato! –se quejó Rinji al verlo- ¿Calificaste a la Liga Índigo? No habíamos escuchado de ti desde la reunión en Ciudad Lavanda a la que no asististe –recordó Rinji la reunión con el Profesor Oak que los vio partir, Sato, el entrenador original del ahora Venusaur de Yuuji, se concentró en mirar a Yuuji y a su Torchic.
-Así que, mi reemplazo resultó no ser tan patético –se burló Sato-. Y dándote respuesta, Rinji, terminé el viaje hace dos meses, ya he realizado incluso mi registro, solo vengo al Camino Victoria a entrenar y fortalecer a mis Pokémon, para aplastarlos a la primera oportunidad. Aunque, realmente ninguno de ustedes es una amenaza, solo son unos mocosos debiluchos que siempre han vivido bajo mi sombra –insultó Sato, Rinji y Amaya se mordieron los labios con molestia, Yuuji solo los ignoró a todos y comenzó a adentrarse en el Camino Victoria-. Oye extranjero. Regrésate mejor a tu rancho en Hoenn. En Kanto no nos gustan los extranjeros queriendo acaparar ligas ajenas porque son unos fracasados en sus regiones –insultó.
-¡Retráctate! –defendió Rinji, sorprendiendo a Yuuji- No le hagas caso, Yuuji. Sato es un idiota, a nadie le importa que seas un extranjero en nuestra región –le comentó Rinji.
-Exacto, eres bienvenido a competir en Kanto –agregó Amaya alegremente-. Sato solo está tratando de meterse contigo porque es un brabucón que siempre menosprecia a los demás –defendió también Amaya.
-Los perdedores defendiendo a los perdedores, no me sorprende –declaró Sato nuevamente-. Escucha esto, Yuuji. La razón por la que dejé a este par de perdedores a su suerte, es porque querían tanto a sus Pokémon, sin importar lo débiles que fueran, que no pensaban en el ámbito competitivo. ¿Eres tú igual que este par de perdedores Yuuji? Oh, es verdad, adoptaste a mi patético Bulbasaur, ¿no es así? Tenía buenas defensas, pero nada más. Por eso lo abandoné –se burló Sato, la Nido Bola de Venusar tembló nuevamente, pero Yuuji posó su mano sobre la misma.
-Creo que, si vamos por este camino, llegaremos más rápido –comenzó Yuuji, ignorando rotundamente a Sato, Rinji y Amaya parpadearon un par de veces, confundidos-. Se siente una corriente de viento algo húmeda, seguro hay un rio subterráneo, si lo seguimos, nos guiará al camino a la cima de la montaña –aseguró Yuuji.
-¡Oye! ¡Te estoy hablando! –se quejó Sato, Yuuji comenzó a caminar sin importarle. Amaya y Rinji intercambiaron miradas, y sonrieron- Ya veo lo que pasa, tienes miedo, miedo de un verdadero entrenador con verdaderos Pokémon poderosos que te aplastarán si nos topamos en la Liga Pokémon, eso si es que llegas, patético entrenador de segunda que… -continuó él.
-Por aquí, Mac me dio algo de entrenamiento de brigadista, esta piedra tiene musgo, lo que significa que hay agua cerca –continuó Yuuji, Amaya y Rinji lo siguieron, mientras Sato continuaba gritando insultos, mismos que Yuuji no respondía-. ¿Qué les dije? ¡Escucho un rio! –continuó Yuuji, aunque Amaya y Rinji no lo escuchaban- Hay que esforzarse en escucharlo porque el chirrido de Dodrio afónico que viene de arriba no permite escuchar bien, pero si prestan atención, lo escucharán –sonrió Yuuji.
-Dodrio afónico, me encanta –se burló Amaya, esforzándose por escuchar-. ¡Lo escucho! ¡Lo escucho! ¡Podemos cruzar el rio sobre Blastoise para ahorrar tiempo! –comentó Amaya alegremente, mientras Sato de fondo seguía gritando, sin que nadie le prestara atención, salvo unos Golbat que se cansaron de sus gritos, y ahuyentaron a Sato- Buen trabajo ignorando las tonterías de Sato –sonrió Amaya.
-¿De quién? –fingió Yuuji, Amaya y Rinji se rieron con él- Dejando las bromas de lado, no me importa en absoluto lo que los demás digan de mí. Yo conozco perfectamente mi propia valía, y conozco perfectamente la valía de mis amigos –sonrió Yuuji, Amaya le regresó la sonrisa, y Rinji sorbió con fuerza mientras se daba la vuelta-. ¿Estás llorando? –agregó Yuuji frívolamente.
-Se me metió un ¿qué te importa? Al ojo –respondió Rinji, Amaya sudó frio por aquello, pero liberó a su Blastoise de todas formas, Rinji seleccionó una de sus Pokébolas también, liberando a un Kingler bastante grande, lo que sorprendió a Yuuji, quien no recordaba haber visto a alguno todavía-. Te llevaría, pero, aunque mi Kingler es fuerte, no hay mucho espacio –comentó él.
-Sube Yuuji, a menos que quieras que Poliwrath te lleve como princesita –se burló Amaya desde encima de Blastoise, Yuuji accedió, y subió al Blastoise de Amaya-. Liga Índigo, aquí van los nuevos tres entrenadores más fuertes de toda Kanto –comentó ella, y el grupo comenzó el viaje sobre el rio.
Ciudad Fucsia. Zona Safari. Oficinas de Control.
-¡Eevoli! –exclamó Zawako alegremente una vez que llegó a las oficinas de Control junto con Christie, Mizuki y Derek, ignorando a todos los demás como al Profesor Baoba, o a Jacxon quien había llegado con ánimos de regañar a los recién llegados por alguna razón, pero la prioridad de Zawako estaba clara, ver a su Espeon después de un mes sin poder verla, y tras encontrarla, la encontró perezosamente descansando sobre el refrigerador del comedor, y bostezando pese a la llegada de Zawako, quien extendía los brazos para abrazarla- ¿No me extrañaste? –comenzó Zawako con lágrimas en sus ojos, pero sin previo aviso, Espeon se había lanzado a ella, y la había derribado, frotándose contra la mejilla de Zawako y haciéndole cosquillas- ¡Esa fue una broma muy cruel! ¡Pero estoy tan feliz de verte! –abrazó Zawako a Espeon, al menos hasta sentir los tentáculos de Omanyte, quien colocó uno sobre la mejilla de Zawako, otro sobre el rostro de Espeon, empujó, separándolas a ambas, se metió en medio, y las jaló cerca, lo que molestó a Espeon, aunque Omanyte estaba muy divertido mientras exclamaba algo que Zawako tradujo como: "el circulo de la hermandad".
-Por los ánimos de Zawako, tal parece que la expedición salió a pedir de boca –comenzó el Profesor Baoba, Zawako se puso de pie, reverenció, y buscó en su mochila, entregando un expediente y una memoria USB al profesor-. ¿Es lo que creo que es? –preguntó.
-La documentación completa para ingresar a la Zona Safari a la Comisión Internacional de Áreas Naturales Protegidas –le explicó ella-. Lamento si no he logrado declarar a los Mewtwo y a los Dratini como especies protegidas aún. Para poder declararlas como tal, hace falta realizar estudios poblacionales, lo que requeriría de mucho tiempo, y mi instrucción, desde que el Profesor Samuel Oak me la otorgó, fue la de actualizar la Pokédex para inicios de la Ceremonia de Inauguración de la Liga Pokémon… quisiera quedarme más tiempo y terminar el trabajo, pero… -se preocupó Zawako.
-Has hecho más de lo que una bióloga con tu formación sería capaz de hacer –admitió el Profesor Baoba, Zawako se apenó un poco al respecto-. Tienes el aval del Profesor Samuel Oak, y de su nieto, Gary Oak. Y con estos resultados, me complace haberte dado, pese a tu falta de estudios, una oportunidad. La Zona Safari, estaría agradecida de contar con tu apoyo para terminar esta investigación cuando tu trabajo a con el Profesor Oak termine –ofreció el Profesor Baoba, sorprendiendo a Zawako.
-¿Me está ofreciendo una planta? –preguntó ella curiosa, y el Profesor Baoba asintió, Zawako viró a ver a Derek en pánico, Derek solo viró el rostro sin querer opinar, pero sin quejarse de todas formas- Pero… no he terminado mis estudios. El plan de estudios para mi formación requiere de al menos tres años más de estudios, y un año de prácticas de campo y tesis para… -intentó explicar Zawako.
-El año que pasaste actualizando la Pokédex por toda Kanto, cuenta como práctica de campo –comenzó alguien, llamando la atención de Zawako, quien se dio la vuelta sorprendida, y encontrando a Gary Oak, tomando un café, y trabajando en su computadora en un escritorio cercano-. Además, considero el reporte que has recabado, una tesis adelantada –extendió la mano el Profesor Oak, y el Profesor Baoba le entregó la documentación, Zawako entró en pánico, su estudio había entrado en evaluación directa-. Es verdad que te faltan años de estudios para considerarte una Bióloga Pokémon Certificada, pero mientras trabajes para mí, y sigas dando lo resultados esperados, puedo oler un futuro brillante en esta carrera para ti, Zawako –admitió él.
-¿De verdad…? –comenzó Zawako sorprendida, y nerviosa de lo que estaba escuchando- ¿Me cree de verdad capaz? Pero… no tengo los estudios, ni la personalidad. Además de que, no sé si mis habilidades… -comenzó ella, dando entender que hablaba sobre sus capacidades, pero realmente, a sus adentros, Zawako se refería a su habilidad especial de hablar con los Pokémon-. No sé si es justo… -admitió.
-Si un papanatas como un Oak puede verlo, cualquiera puede, Zawako –agregó Christie molesta, Gary sintió una vena saltarse en su frente, y encaró a Christie con desprecio-. Hola suegrito… -se burló ella.
-¡No me llames suegrito! –se fastidió Gary- Pero, dejando a los bultos que no importan en esta conversación de lado –agregó él, fastidiando a Christie-. Y pese a que estoy satisfecho por los resultados que has aportado, yo soy más estricto que el viejo. Evaluaremos esta información, mientras nos dirigimos a la Meseta Añil, y por cierto… ¿Por qué te separaste del inútil de tu novio si bien sabías que él tenía la Pokédex para la actualización? –reprendió Gary, Zawako entró en pánico, Derek entonces se molestó.
-¡Usted es el Profesor Oak! ¿¡No puede lanzar la actualización usted mismo!? –apuntó Derek, la palabra incompetencia se dibujaba detrás de él, como si todos, sin encasillarse a sí mismo, fueran unos incompetentes.
-Resulta que mi viejo puso condiciones muy claras para este proyecto. Las actualizaciones solo pueden provenir de los tres Pokédex especiales que él entregó a los entrenadores que iniciaron su viaje desde Pueblo Paleta –explicó Gary, Derek azotó su frente contra una pared, lo que preocupó a Zawako-. Una la tiene la hija del Campeón Regional, otra la tiene mi hijo, y la tercera le fue entragada a un entrenador patrocinado muy habilidoso, y en quien confiábamos para enfrentar a los Pokémon más peligrosos, pero este entrenador abandonó a su Pokémon, se le retiró la Pokédex, y se entregó la misma a Yuuji por la necesidad de mi viejo de continuar con el proyecto, ya que alguien, al parecer, no tenía las habilidades de entrenadora pertinentes para valerse por sí misma, y debía quedarse, el 100% del tiempo, al lado de esa Pokédex –recriminó Gary de forma acusatoria.
-Lo entiendo… profesor… pero si Yuuji esperaba a que yo terminara, se perdía la competencia de la Liga Índigo al faltarle aún tres medallas –explicó Zawako, aunque Gary, evidentemente, seguía molesto-. Le… le aseguro que ya soy una entrenadora competente. Podré cuidarme sola la… próxima… vez… -recordó Zawako, Espeon la miró preocupada, sabiendo perfectamente lo que ella estaba pensando-. Aún soy su discípula, ¿verdad? –preguntó, Gary asintió- Si ya he terminado mi trabajo aquí… entonces… -comenzó ella.
-Viajarás a la siguiente región una vez que dé a inicio la siguiente temporada por supuesto –sonrió Gary, Zawako estaba feliz de saber que aún tenía trabajo, pero al mismo tiempo, todo parecía indicar que las cosas no saldrían como ella planeaba-. Ya he iniciado los trámites con el Profesor Elm en la Región Johto, se está preparando una Pokédex especial para ti esta vez. Después de todo, ya eres una entrenadora competente, ¿no es así? –preguntó él.
-En realidad… Profesor Oak, yo quería… -intentó decir, Gary esperó, pero Zawako repensó las cosas-. La Región Johto… me parece bien… -admitió tímidamente, Gary alzó una ceja sin comprender lo que ocurría, pero donde el Profesor Samuel Oak indagaría, Gary encontraba una pérdida de tiempo, y él odiaba perder el tiempo, por lo que continuó leyendo la tesis de Zawako, mientras bebía su café, y regresaba a su propio trabajo.
-Zawako… -reprendió Christie, molesta-. Si había un momento para decir: "por favor envíeme a la Región Hoenn", era ese. Da igual la región para él mientras sigas dando resultados –le susurró Christie, pero Zawako lo negó.
-No… no puedo seguir dependiendo de Yuuji. Él tiene sus objetivos, yo tengo los míos –recordó Zawako, y aunque en un principio a Christie le pareció que Zawako había tomado la decisión por timidez, la realidad era que lo había hecho con madurez-. Aunque me duela admitirlo, el viaje de Yuuji por Kanto no fue más que un capricho mío. Consiguió sus medallas para hacerse fuerte, y derrotar a alguien especial. Las cosas cambiaron un poco, pero ese era el momento en que él debía regresar a Hoenn… en su lugar, continuó su viaje anclado a que yo no podía cuidarme sola, y de no ser por la discusión que tuvimos, él no se hubiera ido por su cuenta, y me habría continuado cuidando –admitió ella, Christie se sorprendió por la nueva madurez de Zawako, y decidió no decir nada al respecto-. Yo también debo encontrar mi camino, seguiré trabajando para el Profesor Oak, aún si eso significa tener que viajar por Johto, y no por Hoenn… me temo que eso también significa, Profesor Baoba, que no puedo aceptar la oferta de una planta, y me temo que eso también significa que debo regresarle a Amonite y a Aoi –se desprendió Zawako a Omanyte de su cabeza, y lo miró con dulzura, y tomó también la Safari Bola de su Lapras-. Esta parte… duele más de lo que cree. Cuide a Amonite y a Aoi por favor –abrazó Zawako a Omanyte, y entonces intentó entregárselo al Profesor Baoba.
-Umm… me temo que no puedo aceptarlo. A ninguno de los dos de hecho –admitió él, Zawako parpadeó un par de veces, y lo miró confundida-. Resulta que, una de las misiones de la Zona Safari es entregar a sus brigadistas un Pokémon de brigada. En ninguna parte de las políticas organizacionales se dice algo sobre devolverlo –comentó Baoba, Mizuki asintió detrás del profesor, como Jefa de la Brigada Marítima, ella tenía también que aceptar aquella decisión-. Y sobre Omanyte, como parte de la responsabilidad de nuestra labor de investigación, y al ser un Pokémon fabricado genéticamente, es nuestra responsabilidad el asegurarles hogares responsables, con personal que pueda hacerse cargo de ellos de la forma pertinente, no importa si están en una reserva natural, o con un entrenador Pokémon, mientras tenga su sensor, y podamos monitorearlo todo el tiempo –continuó él, y Derek se acercó con una pequeña inyección, tomó un tentáculo de Omanyte, y le implantó un chip, lo que molestó a Omanyte, quien atacó a Derek con su Poder Ancestral, cosa que Baoba ignoró-. Podemos entregar a Omanyte, a personas responsables que se hagan cargo de él. Cuídalo bien, Zawako –sonrió el Profesor Baoba.
-¿¡De verdad!? –respondió ella, y el Profesor Baoba asintió- ¡Muchas gracias! ¡De verdad muchas gracias! ¿Oíste, Amonite? ¡Puedes viajar conmigo! –se alegró Zawako, Omanyte celebró alzando sus tentáculos, Espeon solo espetó algo, que molestó a Zawako- No seas vulgar, discúlpate con Amonite en este instante –declaró, pero entonces recordó a las personas a su alrededor-. Quiero decir… -agregó preocupada.
-Yo no escuché nada –guiñó el ojo el Profesor Baoba, Mizuki sonrió, Jacxon se cruzó de brazos, y Derek se rascó la cabeza, sin saber a lo que se referían. Zawako sonrió, conmovida, y miró a Christie emocionada, quien sonrió de igual manera.
-Mamá… espero que estés feliz de saber… que no fui rechazada por mi habilidad… -se dijo Zawako a sí misma, y abrazó a su Omanyte con fuerza- ¡Debemos irnos! ¡El vuelo a la Meseta Añil sale en tres horas! ¡Vamos Christie! ¡Derek! ¡Profesor! –llamó Zawako emocionada.
-Ya voy, Zawako, ya voy –se quejó Christie, mientras era jaloneada por Zawako, quien desesperadamente quería comenzar el viaje a la Meseta Añil-. No entiendo por qué la prisa… aunque, creo que tienes que documentar al marisco este –apuntó ella.
-¡No le digas marisco! ¡Amonite no es comestible! ¡Eres igual de grosera que Yuuji! ¡No todo Pokémon que veas es comida! –reprendió Zawako, Christie la ignoró, Omanyte solo exclamó que, seguramente, estaba bien sabroso.
Ciudad Azafrán. Aeropuerto Internacional de Ciudad Azafrán.
-¡Fue un desastre! –se quejaba Sabrina en su mesa de restaurante, ya algo pasada de bebidas alcohólicas. El Alto Mando de Kanto al parecer había entrado en confianza, y se había entregado a la bebida, más por culpa de Surge que de nadie más. Looker, actuando como mesero, atendía mesas cercanas con sombrías intenciones, ya molesto por no estar recibiendo información importante alguna. Anabel, en su mesa, comía postres igualmente molesta, ya llevaban dos horas, y no se hablaba de operación alguna del Equipo Rocket- ¡Lo más vergonzoso de mi vida! ¡Mi Venomoth y el Venomoth de Koga vistiendo como novia y novio, tirando de la cola de mi vestido! ¿Por qué eres tan cursi? –se fastidió Sabrina.
-Admítelo, te gustó el detalle, la sonrisa de ver a nuestros primeros Pokémon tan felices por nuestro segundo matrimonio, es un recuerdo que atesoraré por siempre –se burló Koga, Sabrina se apenó a niveles insospechados, Surge, frente a ambos, se sonaba la nariz, poniendo nervioso a Blaine por la cantidad de servilletas usadas.
-¡Fue hermoso! –lloraba Surge, Blaine sudaba frio por sus reacciones- Lloré como no tienes una idea. Mi mejor amigo y mi amor platónico, casándose. Debiste haber estado allí con nosotros Blaine –continuaba llorando Surge.
-Ya bebiste suficiente, Surge, y no tienes idea del miedo que me da el ver a Sabrina toda apenada, como una chica de secundaria enamorada –agregó Blaine, Sabrina se cubrió el rostro, y soltó un chillido de vergüenza mientras pataleaba, mismo que fue música para los oídos de Koga, pero que lanzaba choques eléctricos por la espina de Blaine-. Recuérdenme nunca permitir a Sabrina embriagarse otra vez –se quejó Blaine.
-¿Bromeas? Es el mejor sentimiento de todos –colocó su brazo Koga alrededor de los hombros de Sabrina, apenándola aún más-. Desde niños siempre daba miedo. De no ser por su actitud pedante y repelente, tal vez ella hubiera sido mi primera esposa. Imagina mi sorpresa, durante la primera reunión anual del Equipo Rocket a la que se dignó a ir, que tomó confianza para beber gracias al armatoste que quería cortejarla, y solo me abrió las puertas a mí para invitarla a salir sin que pudiera rechazarme, porque el alcohol no la dejaba pensar bien –se burló él.
-¡Basta! ¡No me recuerdes cosas tan penosas! –se defendió Sabrina. En la mesa de Anabel, la agente especial azotó la frente en su mesa, desesperada por no obtener más que información inútil, aunque el chisme estaba bueno de todas formas, lo que la ayudaba a seguir con el espionaje- ¡Es suficiente! ¡Si van a burlarse de mí, mejor hablemos de cosas de trabajo en lugar de mi vida amorosa! –sentenció Sabrina.
-¿Cómo vamos a hablar de cosas de trabajo contigo en este estado? –se quejó Blaine, Koga sonrió y miró a Sabrina, quien comenzó a frotarse la frente, y a respirar tranquilamente. En segundos, Sabrina había regresado a ser la misma de siempre, como si jamás se hubiera embriagado del todo- ¿Cómo hiciste eso? –se impresionó Blaine.
-La capacidad cerebral de Sabrina es tal, que puede forzarse a sí misma a recuperar la sobriedad con tan solo proponérselo –le explicó Koga, Blaine encontró aquello demasiado interesante, Sabrina solo le dirigió una mirada fulminante-. Sabrina solo se permite embriagar porque el estrés de ser la líder del Equipo Rocket, mientras mantiene su doble vida como actriz, la mantienen en un estado bastante deplorable –explicó él.
-Suficiente –enunció Sabrina, decidida a encaminar la conversación a la dirección que realmente le importaba-. Sobre nuestras operaciones. No me agrada en absoluto que Janine haya conseguido la Púa Tóxica antes que nosotros. ¿Qué pasa si la situación se sale de control como pasó con los Mewtwo? –comentó ella.
-A estas alturas, tal vez no podamos evitarlo –les explicó Blaine, acomodándose los anteojos, y mirando de reojo en dirección a Anabel, quien se incorporó, sabiendo que comenzarían a hablar de algo importante, Blaine entonces sonrió para sí mismo-. El caso de los Mewtwo se salió de control. Sé de buena fuente que se acerca una actualización de la Pokédex que dejará inservibles nuestras operaciones en Kanto. Cuando esa actualización se realice, Mewtwo será de conocimiento popular, y no solo eso, hay una investigación pendiente para que sea declarado una especie protegida de acceso limitado, arruinando el monopolio que planeábamos tener al fabricarlos en masa –les explicó.
-Entonces, encontramos a la persona que se encarga de actualizar la Pokédex, y la exterminamos –se tronó los nudillos Surge, preocupando a Looker y a Anabel, quienes espiaban la conversación-. Tengo entendido que el joven Oak espera por una de sus ayudantes en Ciudad Fucsia. Seguro en estos momentos ya se han reunido. Puedo tener a un agente con un Electrode listo, y boom. Bióloga bebé e investigación destruidas –aseguró Surge.
-Oh no, yo no lo recomiendo –comenzó Blaine, sorprendiendo a sus compañeros, y a los detectives-. Giovanni está esperando esa actualización, la necesita para sus planes –les comentó Blaine, Looker y Anabel prestaron atención especial a aquello-. Él está compitiendo en la presente Liga Pokémon, ya incluso ha realizado su registro –les explicó.
-Estoy un poco oxidado en las operaciones de Kanto –aceptó Koga-. Pero hasta yo sé que Giovanni aún tiene carpetas de investigación abiertas. ¿Porque el muy arrogante estaría interesado en convertirse en Campeón Regional? –se quejó Koga.
-Bueno, es la perfecta cortina de humo, ¿no lo creen? –comenzó Blaine- Giovanni tiene a la Policía Internacional Pokémon de su lado, ellos desestimarán todos los cargos, pero mientras eso ocurre, su reputación como hombre de negocios está por los suelos, nadie quiere hacer negocios con las compañías de Giovanni por miedo a verse involucrados con un criminal, la mayoría incluso ya se ha declarado en banca rota. Pero, si Giovanni se convirtiera en Campeón Regional, y al mismo tiempo es declarado inocente… –sonrió él.
-Los avaros patrocinadores comenzarán a hacer negocios con él nuevamente, y Giovanni, un hombre arruinado, sospechoso de ser un criminal buscado, se convierte en un hombre libre, con una historia inspiradora y de superación personal, y con miles de patrocinadores queriendo negociar con él –dedujo Sabrina, y Blaine asintió-. Giovanni recupera su fortuna… y probablemente intente recuperar al Equipo Rocket –comentó ella.
-Exactamente, a menos que cooperemos con él –les explicó Blaine, y los tres lo miraron con curiosidad-. Diferente de ustedes que escaparon a Johto y a Unova, yo me quedé. Por un tiempo me mantuve oculto y escapando de los remanentes del Equipo Rocket, hasta que encontré a Giovanni, viviendo en Bosque Verde, con Red –les explicó, Sabrina se sorprendió por aquello-. Tus escudos mentales sobrevivieron. Red aún no recuerda nada, y sigue pensando en Giovanni como su querido amigo –les explicó.
-Eso no es posible… mis escudos mentales en la mente de Red debieron haberse desvanecido… a menos que alguien los haya mantenido por mí –admitió Sabrina, Blaine se frotó el bigote-. ¿¡El Mewtwo Original sigue vivo!? –se quejó Sabrina.
-Y derritiéndome el brazo –le mostró Blaine, Surge se asqueó al ver a Blaine mostrar la piel derretida de su brazo-. Mantuve a Red amnésico para ayudar a Giovanni con su plan. Me reuní con él, negocié con él. Nosotros lo ayudamos a convertirse en el Campeón Regional, y él te permite continuar siendo la líder del Equipo Rocket, siempre y cuando continuemos trabajando para él buscando crear al Pokémon perfecto, el arma definitiva –agregó él.
-¿Y por qué, Blaine, habría yo, la Líder Actual del Equipo Rocket, quien te recuerdo logró crear todo un imperio criminal en la Región Johto, muy superior a todos los patéticos intentos de Giovanni por hacerse con el control de la región, debería acceder a que un vejestorio que no pudo siquiera mantener el liderazgo de su organización, siga a cargo? –preguntó ella molesta, Koga compartía aquella postura. En cuanto a Surge, él solo iba con la corriente.
-Da la casualidad, Sabrina, de que Giovanni no murió en la caída del cuartel general –le recordó Blaine-. Nos guste o no, seguimos a su merced. Él sigue teniendo contactos en la Policía Internacional Pokémon, y posee todos nuestros registros criminales –miró Blaine a Surge, quien se preocupó-. Él tiene los registros militares de Surge, sobre el cumplimiento de sus órdenes cuestionables durante la guerra –le recordó Blaine, Surge se molestó por aquello-. Él tiene negocios con los clanes Ninja que, precisamente, quieren la cabeza de Koga, y no dudará en romper el tratado de protección, y entonces veremos si Koga es tan buen ninja como dice ser –continuó él, y Koga enfureció, poniéndose de pie, y encarando a Blaine-. Pero, si tu propia vida no te importa, ¿qué tal la vida de tu hija, no de Janine, sino de tu hija con Sabrina? –le recordó Blaine, sacando del bolsillo de su chaqueta una foto, una foto que aterró a Sabrina, ya que en esta se veía a su hija, tocando el piano, y con su maestra, una conocida de Sabrina, vistiendo un traje con un R en su pecho-. Giovanni, todo este tiempo, ha sabido dónde está… y con quien está… -le reveló él.
-¡Hana! –se sobresaltó Sabrina, observando la fotografía, y viendo a la mujer en el fondo, su maestra y tutora, una persona que Sabrina pensaba de confianza, y que solo entonces se daba cuenta de que no lo era- ¿De qué lado estás, Blaine? –se quejó Sabrina, iluminó sus ojos, pero Koga la detuvo.
-Blaine solo está del lado de Blaine, Sabrina –respondió por él Koga, tranquilizando a su esposa-. Pero da la casualidad de que Blaine no siente desprecio por nosotros, incluso me atrevería a decir que nos encuentra divertidos. Eres un viejo sentimental –sonrió Koga.
-Detalles, detalles –admitió Blaine-. Siempre se ha dicho que la única forma de salir del Equipo Rocket, es en un ataúd. Los cuatro vimos la caída del cuartel general con los mismos ojos, los ojos de la liberación, pero resultó no ser tan sencillo. Mientras Giovanni siga con vida, el Equipo Rocket seguirá existiendo –reveló Blaine, molestando a Sabrina aún más-. Puede perder compañías enteras, perder todas sus herramientas e inventos, incluso a sus administradores y a su ejército de Pokéclones. Pero, mientras él tenga la información que necesita, siempre encontrará la forma de que otros hagan su trabajo sucio. El Equipo Rocket de Kanto habrá quedado en el olvido, pero Giovanni quiere asegurarse de que el Equipo Rocket nunca se extinga, y tú, Sabrina, has pasado todas sus pruebas. Has demostrado tener la iniciativa, la ambición, y la sed de poder que Giovanni tanto necesita para mantener al Equipo Rocket a flote. Él te permitirá ser la líder, serás la mujer más poderosa en el mundo, siempre y cuando, siempre se le dé a Giovanni lo que él quiere –le comunicó Blaine.
-¿Y qué pasa si decido que no deseo subordinarme ante nada ni nadie? –amenazó ella, nuevamente sus poderes psíquicos haciéndose presentes, haciendo temblar la mesa- Soy la segunda psíquica más grande del mundo, solo superada por Olympia de la Región Kalos… sin mencionar que, diferente de ella, poseo al Pokémon más poderoso que existe, y no dudaré en usarlo en contra de Giovanni, quien será fulminado si se atreve a tocar a mi hija –amenazó.
-Posees el Pokémon producido en masa más poderoso que existe –le recordó Blaine-. Un Mewtwo debilitado por medios artificiales claro, no más fuerte que cualquier otro Mewtwo, salvo el Mewtwo Original, a quien solo yo puedo dar órdenes, con lamentables consecuencias, además –le mostró nuevamente su brazo Blaine-. Y un único Mewtwo creado en igualdad al Mewtwo Original, el Mewtwo Omega en honor al preciado cristal que nos dio tantos problemas, tu Mewtwo, en comparación, es risible –aseguró Blaine.
-Tenemos el Y –enunció Koga, interrumpiendo a Blaine, quien asintió sabiendo aquello-. Con el Y, podemos restaurar el poder del Mewtwo de Sabrina. Además, soy el mejor ninja que existe, puedo poner a salvo a mi hija yo mismo –aseguró él.
-Podrías, tal vez, ¿vale la pena arriesgarse? –preguntó Koga- Sin mencionar que, Sabrina podrá tener el Y, pero Giovanni, posee el X –aseguró Blaine, Sabrina entró en pánico tras aquella revelación-. Fabriqué el X con una debilidad por supuesto, pero de nada sirve si el Mewtwo Omega es el Mewtwo perfecto. Un enfrentamiento entre Mewtwo Omega, contra un Mewtwo de fabricación en masa, no sería competencia alguna –admitió Blaine.
-¿Qué has hecho? –se molestó Koga- Hicimos un trato. Tú conservabas el X, yo conservaba el Y. Giovanni no se quedaba con nada. ¿Qué pudo haberte hecho cambiar de opinión? –se preguntó Koga, Blaine, con una mueca de dolor, bajó la cabeza- No me digas que… -miró Koga al brazo de Blaine, y él asintió-. Todo tiene sentido ahora… no lograste acceder al poder del X. Necesitabas a un usuario que sí pudiera, Giovanni –dedujo él.
-Esa es solo parte de la verdad, Koga… bien lo dijiste antes, Blaine solo se interesa por Blaine –admitió Blaine-. Pero no es la única verdad. Con Giovanni vivo, aún si logro salvar mi vida restaurando al Mewtwo Original, mis crímenes pesan, y pesan demasiado. Si se ventila la verdad de todo lo que he hecho, todo terminó, terminaré preso, lo que he de decir no es conveniente, si tomamos en cuenta que el restaurar la deplorable genética del Mewtwo Original, salvará su vida… pero también extenderá la mía –terminó, Sabrina y Koga lo comprendieron, Surge solo se rascó la cabeza confundido.
-Oigan, no es justo, yo nunca entiendo nada –se quejó Surge-. Dejen de hablar como criminales mafiosos de película taquillera de alto presupuesto. ¿Blaine es amigo o enemigo? –preguntó Surge ya desesperado, Koga suspiró, inmensamente molesto.
-Blaine creó al Mewtwo original usando su propio material genético para llenar los huecos dejados atrás por el paso del tiempo sobre el fósil de Mew que se utilizó para clonar a Mewtwo –le explicó Koga, Surge asintió-. El problema surgió cuando Blaine se dio cuenta de que el Mewtwo Original se derretía como todos los clones que terminaron dando origen a la especie de Ditto, y que a él le pasaba lo mismo, como puedes ver por su brazo –continuó Koga, Surge volvió a asentir-. Es entonces que Blaine se dio cuenta de que su experimento los había unido, a Mewtwo Original y a él, a compartir una misma vida. Si Blaine muere, Mewtwo Original muere, si Mewtwo Original se derrite, él se derrite, o se transforma en un Ditto, no lo sabemos con certeza –explicó él.
-Después de la explosión de Isla Nueva, que cobró la vida de tantos científicos, incluido al Doctor Fuji, Giovanni capturó al Mewtwo Original, quien se reveló nuevamente, y escapó, o al menos esa es la versión que nos contaron, la verdad, es que Blaine lo liberó –dedujo Sabrina, Surge volvió a asentir, comprendiéndolo-. Giovanni entonces ordenó la creación de los Mewtwo de producción en masa, más débiles que el Mewtwo Original, por lo que el plan cambió de tener a un solo Mewtwo súper poderoso, a un ejército de Mewtwo más débiles, pero manejables –continuó ella, Surge volvió a asentir.
-Pero los Mewtwo de producción en masa no resultaron ser tan buenos como Giovanni esperaba –continuó Blaine-. Ordenó la prueba de campo del incidente Groudon, y se decepcionó tanto, que insistió en volver al plan original de clonar un Mewtwo inmensamente poderoso. Yo lo convencí, gracias a presenciar el poder del Groudon Primigenio, de usar el poder de Groudon, la Regresión Primigenia, para crear una Mega-Piedra capaz de restaurar el poder de los Mewtwo de producción en masa, al nivel del Mewtwo Original. Al menos eso fue lo que yo le dije, la realidad es que la energía que desprenden las Mega-Piedras, que alteran la fisionomía y genética de los Pokémon, eran perfectas para que yo pudiera reescribir el código genético del Mewtwo Original al que estoy unido, y salvar la vida de ambos –resumió Blaine, Surge volvió a asentir.
-Giovanni autorizó los experimentos –continuó Koga-. Volvimos por el Omega para que Blaine creara las Mega-Piedras usando su energía. Lo que no sospechábamos, era que todo era parte del plan de Blaine para poner al Equipo Magma en contra del Equipo Rocket, retrasó deliberadamente la creación de las piedras, para dar tiempo a Máxima de eliminar sistemáticamente al Equipo Rocket en la Región Kanto –Surge ya había vuelto a confundirse, pero asintió de todas formas.
-Se encienden las bengalas, Koga descubre las verdaderas intenciones de Blaine –continua Sabrina, Surge asiente, pero ya no entiende nada-. Obliga a Blaine a crear el Y para nosotros, y él se queda el X. Yo obtengo al Pokémon que Giovanni tanto quería, me apropio del Equipo Rocket, y Blaine obtiene el X, necesario para restaurar su código genético, y el del Mewtwo Original, los Mewtwo de producción en masa escapan, Koga y yo huimos a Johto, te escapas a Unova, y todos vivimos ilusamente pensando que Máxima asesina a Giovanni… -terminó ella.
-Pero no ocurre, Giovanni escapa gracias al Mewtwo experimental, el clon perfecto del Mewtwo Original, sin el problema de los huecos genéticos, y sobrevive –continuó Blaine-. Con Giovanni vivo, todos esperamos su venganza, pero esta nunca llega. En su lugar, Giovanni se concentra en crearse una reputación. Él sabe que, si compite en la Liga Índigo, nosotros, el Alto Mando, estamos obligados a aparecer. Así que yo tomo la iniciativa, y me presento ante él con una oferta de paz, el X –terminó Blaine.
-Giovanni, pese a todo, obtiene lo que quiere… -terminó Koga, los tres observan a Surge, y Surge pretende que ha entendido todo-. Y ahora tiene al Pokémon más poderoso de todos a su disposición, un Pokémon capaz de hacerle frente incluso a Groudon Primigenio. A Giovanni no le interesa si los Mewtwo de producción en masa se convierten en Pokémon conocidos y de uso público, él tiene al más poderoso de todos, y ni Sabrina, con el Y, puede cambiar eso… eso nos deja con pocas alternativas. Con todo lo que Giovanni tiene en su poder, puede arruinarnos la vida, sin importar que el Equipo Rocket ahora sea leal a Sabrina, él nos tiene donde quiere –finalizó Koga.
-Ah… -fue la respuesta de Surge, el trio lo miró con desdén-. Oigan, sí entendí, no me miren así –se defendió Surge-. Entonces… ¿trabajamos para Giovanni otra vez? –se rascó la nuca, desviando la atención de su ignorancia.
-¡Pon atención! ¡Soy la líder del Equipo Rocket! –resumió ella, Surge se sintió regañado- Y lo seguiré siendo… mientras se cumplan las exigencias de Giovanni… ¿qué quiere esta vez el muy imbécil? –se quejó ella.
-Muy imbécil no es si nos tiene trabajando para él otra vez –se quejó Surge, Sabrina decidió ignorar aquel comentario-. Oigan, oigan, quiten las caras largas. Estábamos riendo y celebrando nuestra reunión como los buenos amigos que somos. ¿Acaso no podemos tener eso, incluso trabajando para el malo malote? –preguntó.
-Lo único que puedo decirte, Surge, es que si hacemos exactamente lo que Giovanni quiere, podrás vivir la vida que te plazca –admitió Blaine-. Y lo que Giovanni quiere de momento, es que las funciones del Equipo Rocket en Johto continúen como Koga y Sabrina han planeado. De hecho, él planea ayudar –prosiguió Blaine, extrayendo un frasco de su bata, y colocando el mismo en la mesa. El frasco contenía alguna especie de pieza de barro grisáceo, Koga al parecer, fue el único en el grupo en reconocer lo que era-. Estamos de vuelta en el negocio del tráfico Pokémon, les guste o no, este es un regalo de Giovanni. De ahora en adelante, su misión es poner a trabajar a este bebé, supongo que saben qué hacer –entregó Blaine.
-¿Solo eso? –se quejó Sabrina, Koga se estremeció e intentó explicarle- Sé perfectamente lo que es esto. Pero, aunque hay un mérito económico muy grande, no es algo que no hayamos pensado nosotros mismos, solo nos has adelantado la tarea. Cual es… el verdadero deseo de Giovanni, no me hagas perder el tiempo –Blaine sonrió, y sacó un segundo objeto de su bolsillo, un libro, lanzando el mismo a la mesa.
-¡No es posible! –se impresionó Koga, Sabrina reaccionó con la misma sorpresa, Surge, nuevamente, no entendió absolutamente nada. En realidad, ya ni hacía el esfuerzo por entender, concentrándose más en sacarse la cerilla de los oídos-. Blaine… esto es totalmente diferente a clonar a un Mewtwo de un fósil de Mew. Esto… no existe… -insistió Koga.
-Es su tarea que exista… -respondió Blaine sonriente-. Y tengo al genetista perfecto para esta tarea. El resto, ustedes tendrán que arreglárselas. Yo ya he transmitido el mensaje de Giovanni –aseguró Blaine.
-Umm… -comenzó Sabrina, pensativa, pero una sonrisa malévola se le dibujó en sus labios-. Ese es el Giovanni al que recuerdo. Considéralo hecho –aceptó ella, se puso de pie, y tomó sus cosas, Koga se paró de igual manera, y ofreció su brazo para Sabrina, quien lo tomó sonriente, una sonrisa de satisfacción que dejaba ver que la reunión había sido de su agrado-. Sobre convertirse en Campeón Regional, dile que no se la pondré fácil. Aún me queda algo de dignidad –terminó ella, retirándose, Blaine se frotó el bigote, y asintió.
-¿Qué? ¿Ya terminamos? ¿No podemos charlar como los buenos amigos que somos en lugar de concentrarnos en conspiraciones que al parecer solo Blaine y Sabrina entienden? ¿Qué clase de conversación fue esa? Ni que estuviéramos en algún programa de suspenso –se fastidió Surge.
-Ya, ya, yo me quedo a charlar contigo un rato, solo déjame ir al baño –le comentó Blaine, tomando su bastón, poniéndose de pie, y caminando en dirección a los baños, pasando al lado de Looker-. Muelle 23. S. , tres días tras la coronación del Campeón Regional –susurró Blaine, sorprendiendo a Looker, Blaine siguió su camino, y pasó por la mesa de Anabel, quien fingió que comía su helado, aunque este ya se había derretido-. Buen provecho… -sonrió Blaine, y continuó con su camino.
-¡Mesero! –llamó Anabel, Looker rápidamente se dirigió a atender a Anabel, y metido en su papel, comenzó a recoger los postres- Lo sabe… sabe que lo estamos siguiendo… -comentó ella en un susurro.
-Lo sé, pero nos ha dado información muy valiosa –comentó Looker, alzándose con su bandeja-. Escuché la conversación, solo mintió una vez. Mintió cuando dijo que Blaine solo se preocupaba por Blaine. Está de nuestro lado –aseguró.
-¿Cómo lo sabes? –preguntó Anabel preocupada, virándose para ver a Surge de tanto en tanto, esperando que no sospechara nada, pero Surge solo se columpiaba en su silla aburrido- Podría ser una trampa. No podemos confiar en él –insistió.
-No puedo leerlo completamente, es demasiado listo. Pero por donde yo lo veo, él es el que controla las piezas de ajedrez, y nosotros somos sus piezas –le aseguró Looker, molestando a Anabel-. Si él hubiera querido delatarnos, lo habría hecho. En su lugar manipuló la conversación para que todos ellos hablaran con completa confianza. Así que, hasta descubrir lo que Blaine realmente quiere, y esta supuesta operación en Johto, somos sus peones –admitió.
-No me gusta… -se quejó Anabel, Looker tuvo que continuar en su papel de mesero, y regresó a atender otras mesas-. Realmente no me gusta… cuando pensábamos que todo estaba resuelto, que el Equipo Rocket estaba vencido… terminamos descubriendo que son más fuertes y organizados que nunca –miró Anabel con preocupación a Lila, quien seguía durmiendo en su silla-. No debí haberme descuidado… no debí haber pensado, que podía llevar la vida de una madre… ¿qué vamos a hacer ahora? –se preocupó ella.
Ciudad Fucsia. Aeropuerto Internacional de Ciudad Fucsia.
-Última llamada para el vuelo 1923 con destino a la Meseta Añil, pasajeras Zawako Sycamore, y Ágata Christie Tercera, favor de pasar al área de abordaje. Las puertas están por cerrarse –voceaba la encargada en la zona de abordaje, ya vacía debido a que el resto de pasajeros ya había ingresado al avión con destino a la Meseta Añil, el vuelo estaba próximo a salir, pero dos pasajeras ya registradas no se encontraban a bordo-. No creo que vengan, hay que sacar sus equipajes de la aeronave –comentaba la encargada a sus compañeros.
-¡Espere! –gritó de pronto Christie, ya sumamente molesta, y tirando de una Zawako que se resistía colgándose de cada columna que podía alcanzar, solo que Christie le hacía cosquillas recién se aferraba a algo, y forcejeaba con Zawako para dirigirse a la zona de abordaje- ¡Ágata Christie Tercera, y Zawako Sycamore… listas para abordar! –insistía Christie.
-¡Ya lo pensé mejor! ¡Tengo tres días para llegar! ¡Iré en camión! –se defendía Zawako, pero Christie continuaba forcejeando, y al parecer era más fuerte que Zawako, por lo que logró jalonearla hasta la recepción, donde la encargada miró a las pasajeras nerviosa- ¡Al menos déjenme subir a la cabina con un Pokémon! ¡En las caricaturas dejaban a un niño y a su Pikachu subir juntos! ¡Eevoli! –lloraba Zawako.
-¡Esa es una caricatura! ¡Los Pokémon van con el equipaje o dentro de sus Pokébolas! ¡Entiéndelo de una vez! –insistió Christie, tomando su identificación, y quitándole su cartera a Zawako para entregar la de ella, aunque Zawako se liberó y comenzó a correr, solo que Christie la tacleó al suelo- ¡Ah no! ¡Eso sí que no! ¡Zawako! ¡Es solo un avión! –agregó furiosa.
-¡Lo sé! ¡Traté de mentalizarme! ¡Pero no sabía que Lusamine no iba a poder transportarme a Siesta! –se defendió ella- ¡Es imposible que suba a un avión sin un Igglybuff que me ayude a tranquilizarme! –lloró ella.
-Oh, ¿ese es el problema? –comentó la encargada sonriente, y Zawako asintió con sus ojos ahogados en lágrimas- No te preocupes, a muchos les da miedo volar. Para estos casos, contamos con Pokémon entrenados para servir a tus necesidades. Azafata Wigglytuff –llamó la encargada. De detrás del mostrador salió una Wigglytuff vestida como azafata, quien se acercó a Zawako y le ofreció su mano- Verás, la piel de un Wigglytuff es… -comenzó ella.
-¡Tan suave que no puedes dejar de frotarla! ¡Kya! –respondió Zawako, quien ya había tomado la pata de Wigglytuff, sintiendo todas sus mortificaciones perderse en el suave frote de las patitas de Wigglytuff, quien sudó frio por las reacciones de Zawako- ¡Wigglytuff es el mejor Pokémon para terapias del miedo! ¡Una se olvida de todos sus miedos abrazando a un Wigglytuff! ¡El problema es que cuando empiezas no puedes parar! ¡ERES TAN SUAVE! –continuó Zawako, frotando todo el pelaje de Wigglytuff, que se infló por la estática.
-Lamento que tengan que ver esto… -se preocupó Christie, la encargada sonrió alegremente, y permitió a Christie, y a una divertida Zawako que continuaba acariciando el pelaje de Wigglytuff, entrar por el túnel de abordaje-. No puedo creerlo, Zawako, los Pokémon de asistencia son para personas que realmente los necesitan. Ya pronto cumples 15, actúa como una señorita de tu edad… -se quejó Christie, Zawako la miró con molestia, le tomó la mano, y forzó a Christie a tocar a Wigglytuff-. ¡TAN SUAVE! –comenzó ella.
-¿¡VERDAD!? –respondió Zawako, Wigglytuff suspiró incomodada, pero llevó a ambas chicas dentro del avión, y a sus respectivos asientos, sentándose junto a ellas, quienes se abrazaban de Wigglytuff en todo momento. Wigglytuff incluso tuvo que colocarles sus respectivos cinturones a cada una- Suavecito… suavecito… -continuaba Zawako alegremente.
-No puedo creer que tuvieran que llamar al Wigglytuff de asistencia por ti –se fastidió Derek, sentado en el asiento pasando el pasillo principal, justo al lado de los asientos de Zawako y Christie-. Le juro Profesor Oak, que genuinamente lo intento, pero mientras más la conozco más me molesta –admitió Derek.
-Aja… -fue la respuesta de Gary, quien no había despegado la mirada del informe de Zawako desde que comenzó a leerlo, impresionando a Derek, quien ya había visto a Gary recomenzar su lectura al menos unas 7 veces, preocupándolo cuando Gary volvió a abrir la primera página del informe, y volver a empezar a leer- He leído esta tesis varias veces ya… pero no tiene sentido… el comportamiento de los Mewtwo… se me figura demasiado estable… -susurró para sí mismo Gary, pensativo, y olvidando por completo que Derek estaba a su lado-. El Mewtwo que recuerdo… no podía ser domado tan fácilmente… -prosiguió, pero entonces recordó a Derek, se viró para verlo, y este pretendía estar dormido, Gary entonces sudó frio al ver a Zawako y a Christie abrazando a la azafata Wigglytuff-. ¿Por qué hay un Pokémon de asistencia especial en el avión? –preguntó Gary.
-Bueno… eso es porque… -comenzó Zawako nerviosa, el avión comenzó a moverse, y ella aterrada se abrazó con fuerza a Wigglytuff, lo que fue la respuesta a la pregunta de Gary, quien sudó frio.
-Aún no despegamos… el avión solo se acerca a la zona de despegue –comentó Gary, pero Zawako ya apretaba tan fuerte a Wigglytuff, que se había inflado en su asiento-. Tengo una duda, Zawako, sobre tu tesis –comenzó él, distrayendo la atención de Zawako, y permitiendo a Wigglytuff respirar-. Los Mewtwo… ¿no mostraron tendencias agresivas? No, eso no es lo que quiero preguntar… lo que quiero preguntar es si observaste en los Mewtwo un comportamiento atípico a un Pokémon silvestre… algo… más humano… -preguntó Gary, Zawako pensó al respecto.
-La conclusión del estudio… es que los Mewtwo son una especie más sociable, y probablemente más avanzada que cualquier Pokémon que conozca en términos de sus relaciones sociales –comenzó ella, Gary se cruzó de brazos, y razonó al respecto-. Si le soy sincera… pienso que los fines para los cuales clonaron a estos Pokémon… no eran para traer de vuelta a Mew… ¿entiende a lo que me refiero? –comentó Zawako.
-Lo sé… tenían una finalidad militar –Zawako asintió, ambos conocían la verdad sobre los Mewtwo, ambos conocían el peligro de dar a conocer esta información. La preocupación de Zawako inclusive, la había hecho olvidarse de que estaba sobre un avión-. En tu tesis sostienes que Mewtwo pretende tomar el mismo nicho ecológico de Mew… pero Mew se extinguió hace muchos años… su nicho ecológico ya no es necesario –comentó él.
-Profesor Oak… por favor no me pida que acepte que los Mewtwo son una especie que no debería de existir –pidió Zawako, deprimida, Gary pensó al respecto-. Sé cuál es su conclusión… he hecho todo lo que he podido por cambiar su opinión. No sería justo. Los humanos trajeron de regreso a la especie, los humanos deben entonces responsabilizarse, y encontrar la forma de que esa especie pueda vivir –insistió ella.
-Va en contra de todo principio biológico… -le respondió él, Zawako lo sabía, intentó hablar, pero el avión comenzó a tomar velocidad, forzando a Zawako a gritar de terror y a abrazarse con fuerza a Wigglytuff, el grito fue tal que también asustó a Derek, quien no pudo pretender seguir dormido-. Discutiremos esto en la Meseta Añil –fue todo lo que Gary dijo, mientras Zawako se desmayaba por el miedo.
Pero, pese a que la discusión entre Zawako y Gary había terminado, Derek meditó al respecto. Él sabía que Gary veía peligro en la publicación de la tesis de Zawako. Ella tenía buenas intenciones, pero el trabajo de Gary como el Profesor Regional, era tomar la decisión correcta, no la más sentimental, y Derek sabía que él se decantaría por la alternativa más comprensible, el exterminio de los Mewtwo.
Camino Victoria (Tres días más tarde).
-¡Animo Nidoking, Golpe Venenoso! –ordenaba Yuuji, se veía cansado, y bastante sucio, su Nidoking no se veía muy diferente, mientras se lanzaba en contra de un Staryu, quien había respondido a la agresión de Nidoking con un giro rápido, resistiendo el ataque de Nidoking, quien retrocedió molesto- Vaya, para ser un Pokémon que no ha llegado a su evolución final, es bastante fuerte –se alegró Yuuji.
-Demasiado si me lo preguntas –comentó Rinji, igual de mugroso que Yuuji, y con su Charizard fuera de su Pokébola- ¡Puño Trueno sobre Staryu, Charizard! –ordenó él, se encontraba en una batalla doble junto a Yuuji, enfrentando a un par de entrenadoras veteranas.
-¡Usa Señuelo, Clefable! –ordenó una de las entrenadoras, en su abrigo negro y de cabellera castaña, muy segura de sí misma. Clefable respondió utilizando Señuelo, y atrayendo el Puño Trueno de Charizard, salvando a Staryu de ser electrocutado- ¡Termínalo hermana! ¡No quiero su Golpe Venenoso noqueando a mi linda Clefable! –pidió ella.
-¡Staryu, usa ataque Psíquico sobre Nidoking! –ordenó la otra entrenadora veterana, Nidoking fue impactado, pero resistió el ataque de todas formas- ¡Ese Nidoking es demasiado fuerte! ¡No puedo derribarlo! –comentaba ella.
-¡Recupérate rápido! ¡Clefable usa sustituto! –pidió la primera entrenadora Veterana, y cuando Nidoking la atacó, solo alcanzó a golpear su sustituto, que se deshizo de inmediato- ¡Rápido hermana! –pidió ella.
-¡Staryu, Recuperación! –pidió la segunda, su Staryu recobró salud, el Charizard de Rinji impactó con Puño Trueno, pero Staryu logró resistirlo, el par de hermanas celebró la combinación, Yuuji y Rinji se fastidiaron.
-¡Eso no es posible! ¡Recibió un Puño Trueno de lleno! –se quejó Amaya, quien no estaba combatiendo, pero había estado observando el combate- ¡Hagan algo par de tontos! ¿Van a dejar que un Staryu los derrote? –se quejó Amaya.
-Rinji, tiene un Mineral Evolutivo –comentó Yuuji, Rinji se impresionó, y ambas entrenadoras se preocuparon-. Como Staryu no ha alcanzado su forma final, le equiparon un Mineral Evolutivo para duplicar sus defensas, por eso Puño Trueno no lo noqueó, y mientras Clefable continúe usando Señuelo, ellas tendrán la ventaja de recuperarse –le comentó.
-Entonces ese era el truco, yo me encargo. Charizard, regresa –pidió Rinji, mientras Nidoking recibía el ataque de Escaldar de Staryu, y un Destello Lunar de Clefable, aunque resistió ambos ataques-. ¡Ve Fearow, usa Ladrón! –ordenó Rinji, su Fearow se lanzó a Staryu, y de un picotazo le arrebató el Mineral Evolutivo- Ahora Fearow tiene sus defensas potenciadas –presumió Rinji.
-Y no solo Staryu ya es más vulnerable, sino que, como Fearow también puede volar, no hay por qué limitarse. ¡Nidoking! ¡Terremoto! –ordenó Yuuji, Nidoking azotó su cola con fuerza contra el suelo, derribando tanto a Staryu como a Clefable.
-Los ganadores de la batalla de 4 contra 4. Yuuji y Rinji –apuntó Amaya orgullosa, mientras las hermanas hacían corajes por haber sido derrotados, Rinji entonces le pidió el Mineral Evolutivo a su Fearow, y le entregó el mismo a la dueña de Staryu.
-Fue una buena batalla, tu Staryu tiene un nivel muy alto –declaró Yuuji, la chica sonrió a duras penas mientras entregaba su dinero de premio-. Si estuviera evolucionado en un Starmie, su ataque Psíquico hubiera resultado ser más destructivo, y no sé si Nidoking hubiera logrado resistirlo –admitió Yuuji.
-Ni me lo recuerdes –agregó la entrenadora deprimida-. Debí haber aprovechado aquella vez en la Tienda Departamental de Ciudad Azulona, pero no, ilusamente pensaba que venderían Piedras Agua en cualquier tienda. La competencia de la Liga Pokémon empieza en un mes, y a los entrenadores inscritos se nos prohíbe salir de la Meseta Añil… -lloró ella-. Seré la única entrenadora tan patética que llevará a un Pokémon que no ha alcanzado su forma final a la competencia –se preocupó ella.
-No seas destructiva, hermana –comentó la chica del Clefable. Yuuji entonces comenzó a buscar en su mochila, sacando de su interior una Piedra Agua-. ¡Mira hermana! –se alegró la chica, mientras Yuuji le ofrecía la Piedra Agua.
-¿Eh? ¿Porque? –preguntó la chica con el curioso Staryu a su lado, mientras Yuuji sonreía de oreja a oreja- ¿Me la estás regalando? –preguntó ella curiosa.
-Bueno, mi novia tenía un Eevee que no sabía en qué evolucionar, así que compré esta y muchas otras piedras hace bastante tiempo, y terminé por no usarla –le explicó Yuuji-. Si a ti te sirve, adelante –ofreció él, Amaya y Rinji solo suspiraron por lo cabezota que era Yuuji.
-¿Estás seguro? ¿Y si terminamos enfrentándonos en la Liga Índigo y resulta que te estás complicando la batalla al darme acceso a un Starmie? –se preocupó ella, pero tuvo una idea- ¡Te la cambio por mi Mineral Evolutivo! –ofreció ella- De esa forma sentiré que es justo. ¿Qué opinas? –guiñó el ojo.
-Umm… me tientas, me tientas… no tengo muchos utensilios de batalla. Trato hecho –ofreció él, la chica le entregó el Mineral Evolutivo, y ella alegremente le dio la Piedra Agua a su Staryu tras recibirla de Yuuji, Staryu entonces evolucionó en un Starmie, alegrando a la chica-. Aunque, no me sirve de mucho, todos mis Pokémon ya evolucionaron a su forma final –recordó Yuuji.
-Eres un idiota –se quejó Rinji, mientras la chica festejaba-. ¿Saben qué tan lejos queda la salida? Llevamos tres días aquí, y el tiempo se nos agota –se quejó Rinji.
-Están de suerte, si siguen por este túnel encontrarán la salida en unos minutos –señaló la chica del Clefable, Amaya, Rinji y Yuuji se alegraron, Torchic incluso lloró de la emoción y salió revoloteando por sí mismo, molestando a Yuuji, quien salió corriendo detrás de él tras regresar a su Nidoking.
-¡Oye que no te mandas solo! ¡Ven aquí! –se quejó Yuuji, corriendo tras Torchic, quien activó su habilidad Impulso, saliendo disparado aún más rápido, y forzando a Yuuji a correr más rápido intentando seguirle el paso. Tras unos instantes, la luz del final del túnel cegó un poco a Yuuji, y un grito femenino se dejó escuchar.
-¡Aaaaah! –gritó Zawako, quien se encontraba al final del túnel, y fue derribada por Torchic tras este salir disparado a toda velocidad- ¿Torchic? –preguntó Zawako sorprendida, y mientras Espeon regañaba a Torchic por lo imprudente que había sido- Eso significa que… ¡Yuuji! –se alegró Zawako, saltando y derribando a Yuuji, Amaya y Rinji llegaron también, agotados.
-Hola amor –escuchó Rinji, quien se apenó, Amaya solo sintió una vena saltársele en la frente-. ¿Amaya? –comentó Christie nerviosa, la rubia se viró y le dio la espalda a Christie- Esto es incómodo –aceptó ella.
-Ni me lo digas –respondió Rinji, quien entonces se apenó al ver a Zawako bombardeando a Yuuji con besos en su mejilla-. ¿Me toca uno de esos? –preguntó Rinji divertido.
-No en público, yo sí tengo autocontrol. Zawako, me avergüenzas –reprendió Christie, Zawako se separó sumamente alegre de volver a ver a Yuuji, Torchic y Espeon también se reunieron, Espeon alzó la patita, Torchic alzó una de sus patas para estrechar la de Espeon, pero perdió el equilibrio y cayó de pico, la burla de Espeon no se hizo esperar.
-Algo me dice que no es coincidencia que estuvieran esperando al final del túnel –se puso de pie Yuuji, limpiándose el uniforme, Zawako bailoteó un poco, mientras se ruborizaba-. ¿Cuánto tiempo llevas esperándome aquí? –preguntó preocupado.
-Llegamos hace tres días, y Zawako no hace más que salir del hotel durante sus descansos, a esperarte aquí –le explicó Christie, Yuuji no alcanzó a comprenderlo-. Zawako lleva tres días en reuniones continuas con Derek y el Profesor Oak, discutiendo sobre actualizar o no la Pokédex –declaró Christie.
-¿Papá está aquí? –preguntó Rinji, pero el aura sombría que ahora rodeaba a Christie era respuesta suficiente- Christie… por favor trata de llevarte bien con mi padre, o las reuniones familiares van a ser bastante molestas –pidió Rinji, quien sintió el aura maligna de Amaya también, quien lloró un poco por el coraje-. Amaya… -intentó decir él.
-¡No quiero escucharlo! –se defendió ella- En todo caso, ya que los tres cruzamos el Camino Victoria, vayamos a realizar el registro. Mamá y Papá ya deben de haber llegado también, y quiero ir a encontrarme con ellos y entrenar para aplastarlos –se burló Amaya.
-Tan dulce que eras, molesta, pero dulce, ahora solo eres un fastidio –declaró Yuuji, Amaya se molestó y pegó frentes con él, Yuuji empujó, Rinji los empujó a ambos, y los tres comenzaron a discutir, lo que preocupó tanto a Zawako como a Christie.
-Si tu novio golpea al mío, yo lo voy a golpear a él –se quejó Christie, y Zawako asintió, otorgando su permiso-. Oigan, mejor se apresuran, la última vez que revisamos las listas solo quedaban 7 puestos disponibles –comentó Christie, el trio de entrenadores se escandalizó, y comenzaron a mirar en todas direcciones-. Derecho, el edificio rojo, no tiene pierde –apuntó Christie, los tres entrenadores corrieron dentro del edificio, aunque Yuuji tuvo que regresar por Torchic, y correr lo más rápido que pudo para alcanzar al otro par. Los tres entraron por la puerta al mismo tiempo, pero se empujaron, y jalaron unos a otros, queriendo ser los primeros en inscribirse.
-¡Basta los tres, aún quedan lugares disponibles! –reprendió la Enfermera Joy encargada de la Meseta Añil, el trio dejo de pelear, y miraron a la enfermera, quien sudó frio, pero comprendió la razón de sus miradas, y se quitó la peluca, escandalizando a Zawako y a Christie, y confirmando las sospechas de los otros tres-. ¿Satisfechos? –preguntó mientras se colocaba la peluca, y los tres asintieron- Sus identificaciones, Pokédex y medallas –pidió la Enfermera Joy, el trio entregó su documentación, y la Enfermera Joy realizó el registro-. Felicidades, los tres han quedado inscritos. Bienvenido sean a la Meseta Añil y a la competencia de la Liga Pokémon. ¡Enhorabuena! –terminó ella, el trio de entrenadores se emocionó, y compartió un abrazo grupal, incluso comenzaron a saltar emocionados mientras celebraban, lo que comenzaba a apenar a Zawako y a Christie, quienes fingieron que no los conocían, aunque, de todas formas, y tras intercambiar miradas, tanto Zawako como Christie rieron con fuerza. A la distancia, una bella mujer de cabellera dorada atada en una coleta, veía al trio, y sonreía para sí misma.
-Qué bueno que has logrado hacer buenos amigos, Amaya –se dijo la mujer, quien deseaba ir a hablar con la chica, pero decidió no interrumpir el momento, y continuar su camino a la zona de restaurantes del edificio, donde se reunió con un joven de cabellera azul que trabajaba frenéticamente en su computadora, y con otra persona que en esos momentos leía un periódico, y acariciaba a su Persian-. Me disculpo Giovanni, pasé por el buffet, pero no encontré frutas de estación. ¿Cómo te sientes? –preguntó la mujer.
-Yellow, Yellow, Yellow, no es necesaria tu preocupación, me estoy alimentando perfectamente –se quejó Giovanni, quien disfrutaba de una taza de café-. Dime, ¿llegó ya tu hija? Sería un honor el enfrentarme en batalla a la hija del Campeón Regional, y de la heredera del Bosque Verde –agregó Giovanni con una sonrisa genuina.
-A veces quisiera que mi querida Amaya no hubiera seguido los pasos de su padre, se ha vuelto algo violenta, y muy poco femenina… aunque esa última parte está muy mal que siquiera la mencione –aceptó Yellow, Giovanni tan solo sonrió alegremente.
-Ah, Red me contó al respecto, sobre el cómo pasó años pensando que eras un chico –sonrió Giovanni, Yellow se apenó mientras recordaba su juventud-. Hablando del Campeón Regional. ¿Dónde está? ¿Sigue en esa molesta reunión con el Profesor Oak? –preguntó Giovanni.
-Ha estado muy estresado últimamente –aceptó Yellow-. Tiene algunos meses que siento la incertidumbre en su corazón. ¿Discutieron, señor Giovanni? Tiene un tiempo que solo el verlo llena el corazón de Red de angustia. No me gusta verlos pelear –admitió ella.
-Vamos Yellow, incluso los mejores amigos discuten de vez en cuando –agregó Giovanni, sorbiendo de su taza de café-. Y yo soy, después de todo, el mejor amigo de Red –finalizó, mirando al trio de amigos que celebraba todavía en la recepción, y que ya se había ganado el regaño sonoro de la Enfermera Joy.
Arena Principal de la Liga Pokémon.
-Red… -la más grande de las Arenas de Batalla de la Liga Pokémon, se encontraba por encima de otras 4 arenas, que representaban a la Arenas de Batalla donde el Alto Mando juzgaba a aquellos merecedores de convertirse en Campeones Regionales. Era el estadio más amplio de todos, en donde se encontraba la antorcha olímpica, aún apagada ya que no se había inaugurado aún la competencia de la Liga Pokémon, antorcha que Red, el Campeón Regional, observaba preocupado-. Sé que no eres de muchas palabras, pero necesito saber tu opinión –prosiguió Gary Oak, llegando al centro de la Arena de Batalla, donde Red se encontraba, y perdía su vista en la antorcha apagada-. Este lugar me trae recuerdos. Aquí nos enfrentamos hace tantos años por el título de Campeón Regional, título que has retenido hasta ahora –se alegró Gary, Red suspiró-. Lo lamento… no debí mencionar la palabra recuerdos… sé que te fastidia no recordar ciertas cosas… -se disculpó Gary, Red solo movió su cabeza en negación-. Lo he hablado con Zawako… ella se opone rotundamente, pero yo siento que lo mejor es eliminar a los Mewtwo, no aceptarlos… Zawako es joven, se deja influenciar por sus sentimientos, aunque tal vez quien no tiene suficientes sentimientos soy yo, se supone que sea el Profesor Regional, quien debería mantener el equilibrio biológico de mi región… pero… por vez primera no estoy seguro. Tal vez sí tengo más sentimientos de los que pensé –miró Gary a la antorcha apagada, Red solo suspiró, pero no dijo nada-. Tal vez lo mejor sea, no realizar la actualización hasta no estar seguros –admitió Gary, y Red, al menos asintió esta vez-. Tanto trabajo para nada, pero supongo que es lo mejor –se rascó la nuca él.
-Oh no… eso no lo puedo permitir –enunció alguien desde las sombras para sí mismo, Derek, quien había ido a espiar al Profesor Oak y al Campeón Regional-. Tengo el archivo, y gracias a la llegada de Yuuji, también tengo la Pokédex… no se preocupe, amo Blaine… esa actualización, se realiza le guste o no al Profesor Regional… -agregó Derek divertido, mirando la USB que Zawako le había proporcionado.
Esta historia continuará…
