Comienza la cuenta regresiva, estamos entrando en la recta final de los viajes por Kanto, y preparando el terreno para lo que será la próxima gran aventura. ¿De qué tratará la siguiente temporada? ¿Qué región visitaremos? Bueno la región es algo obvio, la temática no lo es tanto, así que, a partir de este capítulo nos acercamos al cierre de Kanto, y comenzamos con la apertura de la siguiente temporada, comenzando a marcar las pautas de lo que sigue, mientras al mismo tiempo nos acercamos al cierre de la presente línea argumental. Porque, aunque las temporadas siempre deben ser auto conclusivas, a mí me contrataron por nueve regiones y contando, así que esto no se termina en Kanto, les guste o no. Pero basta de monólogos de complacencia personal, me despido de momento con la mención de que, para evitar capítulos con demasiada información acomodadas en pláticas de mucho texto, mejor vamos a hacer estos últimos capítulos un poco más largos y acomodar el mucho texto en varios puntos de vista, dividiendo, como en sus inicios, a la historia de Zawako y Yuuji, de la de Looker y Anabel. Espero que lo disfruten.
liuterazagi: Así como terminar Kanto rápido, pues sí, en parte es eso, en parte es que necesito comenzar el nuevo arco argumental, encaminando a la trama al inicio del mismo, y ando con un ojo en la competencia de la Liga Índigo, y el otro en forjar el camino para la siguiente región, por eso el sentimiento de "prisa", no me gustaría que los siguientes capítulos fueran batalla, batalla, batalla, charla de comedor, un chiste, batalla, batalla, batalla, otro chiste, y así, por lo que me decanté a adelantar algo de trama, puede parecer que hago trampa, pero los animes lo hacen todo el tiempo, vas derrotando al enemigo final y por otra parte ya está moviendo sus piezas el nuevo. Si Zawako se atrevía a desafiar a Gary actualizando ella misma sin su consentimiento, la pobre pierde su trabajo, no, hay más de por medio, todo el tiempo alguien ha estado moviendo los hilos tras bambalinas, y los sigue moviendo, ya me está gustando el papel de Blaine como el malo, tal vez sí lo deje malo, quien sabe, solo Blaine sabe lo que Blaine quiere. En fin, espero disfrutes de este capítulo.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 47: La Liga Índigo, Parte 1.
Región Kanto. Meseta Añil. Hotel Índigo.
-¡Este lugar es increíble! –recién había terminado la inscripción de Amaya, de Rinji, y de Yuuji, pero el trio de entrenadores que por fin había calificado para su primera competencia de la Liga Pokémon, seguía sumamente emocionado, con Amaya corriendo por los pasillos del Hotel Índigo, con Rinji y Yuuji pisándole los talones, y unas contrariadas Christie y Zawako siguiendo al grupo tranquilamente- ¡304, este es mi cuarto! –apuntó ella tras llegar al cuarto marcado, ingresó su llave magnética, y abrió la puerta del mismo.
-¡305! –ingresó Rinji también a su cuarto, y admiró el mismo, sumamente emocionado. Ambos cuartos, el de Amaya y el de Rinji, eran exactamente iguales, contando con una cama, un estudio con computadora, baño de tina, closet, mini comedor, y en el caso del de Amaya un balcón, mientras que el de Rinji no contaba con uno al estar del otro lado del pasillo- No tengo balcón, pero tengo un sillón de descanso –celebró Rinji.
-¡Entonces muérete de envidia, tengo la mejor vista de todas! –se burló Yuuji desde la puerta de su habitación, llamando a Amaya y a Rinji a la habitación 306. Ambos, curiosos, fueron a la misma, dejando a Christie y a Zawako en el pasillo, confundidas, pero entraron a la habitación de Yuuji, encontrando a Torchic anidando en la cama de Yuuji, agotado, Espeon subió a la cama muy poco interesada en el balcón de Yuuji de igual manera, mientras el trio de entrenadores miraba por fuera del balcón de Yuuji, y a la pequeña ciudad deportiva que era la Meseta Añil, bellamente iluminada por las luces nocturnas-. ¡Desde aquí se ve el estadio principal! ¡Les apuesto que se verá genial cuando la antorcha esté encendida! –celebró él.
-Tienes la misma vista que yo, poca cosa –agregó Amaya, pero Yuuji la ignoró, y comenzó a recargar su espalda contra la baranda, aterrando a Amaya, y a Zawako, quien corrió a tomar del brazo de Yuuji, quien al parecer no tenía instinto de supervivencia.
-¿¡Qué haces!? –gritó Zawako, aferrada al brazo de Yuuji- ¡No hagas eso, me aterran las alturas! ¡Regresa adentro! –se molestó Zawako, tirando de Yuuji hasta meterlo de regreso en la habitación- ¿¡En qué estabas pensando!? –se quejó ella.
-A ti te aterra todo –declaró Yuuji, molestando a Zawako-. ¡Estaba pensando en lo increíble que debe verse desde el piso más alto! ¡Tengo que ir a verlo! –agregó Yuuji, tomando a Torchic de su cama, despertando al pobre que lo único que quería era dormir- ¡Cierran por favor! –prosiguió él.
-¡Oye espérame que yo también quiero ver! –agregó Rinji, Amaya compartía la misma emoción, Christie y Zawako intercambiaron miradas, y suspiraron por lo infantil que era el grupo, pero salieron tranquilamente de la habitación de Yuuji, y a los elevadores, donde Yuuji presionaba una y otra vez el botón del elevador de forma desesperada.
-¡Lo vas a descomponer! –se quejó Zawako, Yuuji ya alzaba y bajaba el pie desesperado, pero ambos elevadores iban de bajada- No tienes que verlo todo desde ya, el hospedaje dura todo un mes –insistió Zawako, cuando Yuuji salió corriendo a las escaleras- ¡Yuuji! –se fastidió ella mientras veía a Yuuji tomar las escaleras- ¿Estás loco? –continuó ella, Amaya y Rinji intercambiaron miradas, y corrieron por las escaleras igualmente- ¡Están dementes los tres! –reprendió Zawako.
-Si solo hubieran esperado un minuto más… -continuó Christie, mientras las puertas del elevador se abrían-. Después de usted –invitó Christie, Zawako entró junto a su Espeon, y el elevador comenzó a subir-. Aunque, no puedo culparlos, debe ser en extremo gratificante que, después de tanto esfuerzo, seas recompensado con un mes de hospedaje mientras da a inicio el torneo de la Liga Pokémon –sonrió Christie, un poco entusiasmada por el sentimiento que le brindaba aquel pensamiento.
-Puede ser, pero no hay razón para ser tan infantiles –prosiguió Zawako, salió del elevador, y apenas lo hizo, Yuuji pasó frente a ella corriendo, con Amaya y Rinji detrás, el trio sumamente agotado- ¡De nada te sirvió! ¡Llegamos igual de rápido! –se quejó ella, aunque se aterró inmediatamente al llegar a la terraza, que era un mirador estilo parque, y Zawako sentía pánico por las alturas.
-¡Ven a ver Zawako! –gritó Yuuji emocionado, a lo que Zawako respondió moviendo su cabeza en negación un buen número de veces- Ah sí… el vértigo… -recordó Yuuji, virándose para ver a Torchic-. Mira esto amigo… no pasó como lo habíamos planeado, pero aquí estamos… nuestra primera Liga Pokémon –sonrió Yuuji emocionado, mirando por encima de la baranda, desde la cual se veía la arena principal, seguido de las cuatro arenas de batalla del Alto Mando, y finalmente, la arena de batalla de la defensa del título, y el contenedor del fuego sagrado que pronto se encendería para dar a inicio a las competencias. Torchic sin embargo, bajó la cabeza, algo triste-. ¿Qué ocurre amigo? –preguntó Yuuji.
-¿Tú que crees? –comenzó Zawako, se había acercado lo más que había podido por su miedo a las alturas, pero se negaba rotundamente a mirar por la baranda, manteniendo la vista a sus pies- Torchic está triste porque tu primer experiencia en la Liga Pokémon, no es con él a tu lado –tradujo Zawako, Torchic volvió a bajar la cabeza.
-Eso es verdad… -admitió Yuuji, pensativo-. ¡Pero eso lo hace aún mejor! –comentó él, a Torchic se le marcó una vena por el comentario- ¿No lo ves? ¡Es perfecto! ¡Podremos regresar a Hoenn con la experiencia suficiente, y convertirnos en campeones de nuestra región natal! ¡Para entonces ya tendremos la experiencia para desempeñar nuestro mejor papel allí! –aseguró Yuuji, Torchic lo entendió, y se sintió entusiasmado.
-Claro, porque de aquí no sales campeón –insultó Rinji, Yuuji lo encaró y pegó frentes con él-. De aquí el campeón será Kantones, y lo estás viendo frente a tus narices –aclaró Rinji sonriente.
-Así es –tomó Amaya a Yuuji del rostro, lo que escandalizó a Zawako-. La campeona está frente a tus narices –sonrió Amaya de forma desafiante, Zawako se molestó aún más, y Christie se cubrió la boca a tono de burla.
-¿¡Óyeme qué crees que haces!? –se quejó Zawako, empujando a Amaya aún lado- ¡Te estás pasando! ¡Ten algo de decoro! ¡Y enfrente de mí además! –se quejó Zawako, Christie comenzó a reírse aún más fuerte, y Espeon abrió el hocico a sus anchas- ¿Qué? –preguntó, Christie apuntó, Zawako se dio la vuelta, y notó lo cerca que estaba del borde- ¡Aaaaah! –gritó ella, abrazándose de Yuuji.
-No te vas a caer, yo te sostengo –comentó Yuuji, pero Zawako ya tenía los ojos bien cerrados-. Vamos, solo un vistazo –pidió él, incluso Torchic se frotó contra su rostro, animándola, por lo que Zawako abrió los ojos, y observó las arenas de batalla con una mezcla de miedo y admiración-. No hubiera llegado tan lejos sin ti. Lo sabes, ¿verdad? –sonrió él, Zawako se apenó, y su corazón dio un vuelco, aunque no supo identificar si era de vergüenza o de miedo.
-Bu-bueno… si quieres agradecérmelo… puedes invitarme algo rico de cenar… -pidió ella, Yuuji parpadeó un par de veces, pero asintió, tomando su mano, y guiándola de regreso al hotel-. Y quiero postre –sonrió ella.
-Lo que quieras, tuve suficientes victorias en Camino Victoria, no me esperen despierto –se burló Yuuji, despidiéndose de sus rivales, Amaya entristeció un poco sabiendo lo que estaba por pasar, Christie lo notó, y tuvo una idea.
-Oh, ni locos los dejamos a solas –tomo Christie la mano de Amaya y la mano de Rinji-. ¡Yuuji ya dijo que él invita! ¡Vamos todos! –se alegró Christie, Yuuji se escandalizó, y comenzó a hacer cuentas- ¿No habías ahorrado suficiente en el Camino Victoria? –se burló ella.
-¿Por qué tengo que pagar yo por todos, malos quintos? ¡Pero para que te quede claro, si me alcanza! –se quejó Yuuji, Zawako tiró de su ropa, y Yuuji se viró para verla- Lo siento si no puede ser una cena privada –se disculpó él.
-No es eso, a los entrenadores calificados la Liga Pokémon les paga los consumos, solo pagarás por mí y por Christie –admitió Zawako, Yuuji suspiró aliviado-. Pero quiero postre fino en compensación –pidió, Yuuji asintió, y el grupo fue a cenar, divertidos y emocionados por las competencias que estaban por comenzar.
Habitación 306.
Mientras el grupo de entrenadores que celebraba su inscripción se dirigía a los comedores, la habitación de Yuuji había sido intervenida. Las cámaras de seguridad del pasillo inclusive habían sido intervenidas, por lo que la persona dentro de la habitación de Yuuji se apresuraba, temeroso de ser descubierto, a conectar su laptop, y a la misma conectaba su USB y la Pokédex de Yuuji, mientras un Magmar montaba vigilancia.
-Vamos, rápido, maldito vejestorio –se quejaba Derek, intentando iniciar la Pokédex de Yuuji, buscando entre su menú algo que le diera una idea sobre el cómo realizar la actualización-. Si el idiota del novio de Zawako puede usar esta cosa, obviamente un científico con mis credenciales debería de poder… -continuaba Derek molesto, cuando en la pantalla de su laptop se abrió una ventana de conversación, con Blaine apareciendo en la misma-. Amo Blaine, estoy un poco ocupado en estos momentos –agregó Derek mientras continuaba navegando en el menú de la Pokédex de Yuuji.
-Puedo verlo, pero no disponemos de tiempo suficiente, voy a tomar control de tu computadora –comenzó Blaine, la computadora de Derek entonces comenzó a realizar la carga gracias a Blaine, extrayendo la documentación de la USB, y llenando los registros de la Pokédex-. Tardará únicamente unos minutos. Más te vale que una vez que se realice la carga, no dejes ni rastro de tu presencia –prosiguió Blaine.
-No se preocupe por eso –le respondió Derek, observando la carga llevándose a cabo-. Lo que me preocupa, mi señor Blaine, es lo que el Profesor Oak pueda opinar al respecto cuando se entere. ¿Cómo sabe que no va a desmentir la actualización? –preguntó él.
-El Profesor Oak estará demasiado ocupado para desmentir cualquier cosa, mi estimado colega Derek –le respondió Blaine sonriente-. Después de todo, el Profesor Oak es alguien que mantiene el interés por la protección de la biodiversidad por encima de una simple competencia deportiva. Él elegirá, y elegirá a nuestro favor –aseguró Blaine. La carga de la Pokédex continuaba, por lo que Derek aprovechó para seguir indagando al respecto.
-Eso espero, señor Blaine, porque estoy seguro de que el Profesor Oak será la primera persona en enterarse de la actualización –continuó Derek, cuando de pronto Magmar comenzó a mover su cola de un lado al otro, preocupando a Derek-. Maldición… alguien viene… -se preocupó Derek, intentó desconectarlo todo, pero Blaine se le adelantó.
-Tranquilo Derek, es un amigo –aclaró Blaine, cuando Magmar, intimidado, se hizo a un lado, mientras un gigante entre los hombres entraba en la habitación-. Derek, te presento a mi colega de trabajo, el Teniente Coronel Surge –presentó Blaine.
-Así que, este es el científico bebé del que me hablabas –comentó Surge, presumiendo sus músculos-. Ustedes los nerds son todos iguales, blandengues y asustadizos –enunció Surge, abriendo bien la puerta, y dejando a alguien pasar, una chica de cabellera rosada, lentes redondos, y algo preocupada.
-¿Por qué está el Teniente Coronel Surge aquí, amo Blaine? –preguntó Derek temeroso, su Magmar compartía el mismo miedo- ¿Y quién es ella? ¿Qué está ocurriendo? –preguntó él, Blaine tan solo sonrió de oreja a oreja.
-Oh, no tienes de qué preocuparte, Derek… Mary tan solo viene a cobrar un favor –aseguró Blaine, mientras Mary, la locutora de radio ascendida a reportera, colocaba una grabadora frente a Derek. Al mismo tiempo, Surge sostenía una cámara profesional, mientras sonreía de oreja a oreja. Tras unos instantes de confusión, Mary dio a inicio a una entrevista espontanea.
-Buenos días Kanto –comenzó ella, con un tono de voz ligeramente deprimido, aunque un gentil codazo de Surge fue suficiente para que ella recordara su papel en todo esto, y continuara con un discurso más enérgico-. ¡Bueeeeenos días Kaaaaanto! ¡Les habla Mary, su reportera y DJ preferida para KR Noticias, noticias de interés regional, trayéndoles en exclusiva, las ultimas noticias relacionadas con la última actualización de la Pokédex previo a la competencia de la Liga Pokémon! ¡Me encuentro en estos momentos con Derek, un importante colaborador y científico genetista, quien nos hablará sobre lo más importante a destacar para esta, la versión 3.2! Dígame, señor Derek, ¿es verdad que, en esta actualización, se está anexando a un Pokémon más al listado de Pokémon permitidos para la competencia actual de la Liga Pokémon de Kanto? –preguntó ella, Derek trastabilló, miró a Blaine en la computadora, miró a Mary, a su Magmar, y por ultimo miró a Surge, quien se tronó los nudillos en ese momento.
Comedor del Hotel Índigo (A la mañana siguiente).
El sonido de una bandeja metálica cayendo al suelo, y algunos vasos y vajillas rompiéndose en medio del comedor del Hotel Índigo, no fue suficiente para apartar la mirada de los curiosos, quienes en esos momentos observaban desde sus mesas mientras desayunaban, a la pantalla de los televisores que en esos momentos daban la noticia sobre la sorpresiva actualización de la Pokédex, al momento de que se mostraban registros, tanto de fotografía como de video, sobre los Mewtwo. Zawako, quien en esos momentos caminaba con su bandeja ahora en el suelo por la sorpresa, se había quedado paralizada en medio del comedor, su autoestima por los suelos, mientras Derek, aquel a quien ella defendió por tanto tiempo, y de quien todos le habían advertido, se presentaba en una entrevista pre-grabada con Mary, dando a conocer aquella noticia que el Profesor Oak aún se debatía entre presentar o no.
-No es… posible… -lloró Zawako, aterrada. Yuuji, quien era el único que no prestaba atención a la noticia tras haber escuchado la bandeja caer y ver a Zawako entrando en un estado de shock, corrió en dirección a ella y la abrazó con fuerza, mientras a Zawako comenzaba a darle un ataque de pánico por lo que estaba ocurriendo. Torchic, sobre la cabeza de Yuuji, se frotó repetidamente contra la mejilla de Zawako, intentando tranquilizarla. Espeon estaba angustiada, y rascaba la pierna de su entrenadora intentando que ella reaccionara, pero Zawako tenía la mente perdida en múltiples escenarios destructivos, mientras su mundo se desmoronaba, sintiéndose responsable por lo que estaba ocurriendo.
-Zawako, reacciona, Zawako –pidió Yuuji, sacudiéndola un poco, ya para ese momento, Christie, Amaya y Rinji se habían percatado de lo que estaba ocurriendo, y juntos ayudaron a limpiar el desastre, y a llevar a Zawako ante una mesa, mientras ella miraba a Derek en pantalla, en entrevista pre-grabada con Mary.
-Mewtwo es un Pokémon que, aunque creado artificialmente, viene a cubrir un nicho ecológico en la Zona Safari dejado atrás por el Pokémon Mew tras extinguirse –continuaba Derek con la entrevista. Para ese momento, incluso Gary había llegado al comedor, y miraba con desprecio a la televisión mientras buscaba a Zawako por todas partes, encontrándola abrazándose el pecho, y respirando muy pesadamente, mientras sudaba, hiperventilándose. Espeon a su lado, intentaba llamar su atención en el idioma Pokémon, pero esta vez, los oídos de Zawako estaban cerrados firmemente. La voz de Espeon no llegaba a sus oídos-. Actualmente se trabaja en la Zona Safari para recopilar información referente a sus números, así que no podemos limitar el uso de los Mewtwo en combate en caso de que alguien haya capturado a alguno antes de dar a conocer esta información –admitió él.
-Lo que básicamente significa que, en caso de que haya algún afortunado, puede usarlo libremente en la actual competencia de la Liga Pokémon –continuó Mary en la entrevista, Gary ya había llegado junto a Zawako, y hacía señas con las manos a las enfermeras en el lugar para que se acercaran, y ayudaran a Zawako a salir de su estado de shock-. Pero díganos una cosa, señor Derek. Hasta ahora, es la primera vez que tenemos una entrevista con usted, y no figura entre los miembros autorizados por el Profesor Gary Oak como miembro del equipo de trabajo autorizado para dar información sobre las actualizaciones de la Pokédex. ¿Tiene alguna forma de comprobar que, efectivamente, está contemplado dentro del grupo de trabajo y, por consiguiente, está autorizado a dar esta información? –preguntó Mary, los ojos de Zawako se abrieron hasta sus límites, y estos se humedecieron aún más.
-Bueno… mientras es cierto que no pertenezco al grupo de trabajo autorizado por el Profesor Gary Oak… -comenzó Derek, el corazón de Zawako ya se partía con cada palabra-. Puedo demostrar que la Bióloga en Jefe en el proyecto de investigación realizado dentro de la Zona Safari, efectivamente me ha brindado el crédito correspondiente, por lo que, en representación de la Bióloga en Jefe, Zawako Sycamore, estoy autorizado a revelar los frutos del trabajo que he desempeñado –tras aquella mención, Zawako se desmayó, y azotó su frente contra la mesa con fuerza, aterrando a sus amigos.
-¡Zawako! –comenzó Yuuji preocupado, mientras las enfermeras intentaban reanimarla. Las enfermeras incluso bombardeaban a los presentes con preguntas para intentar ayudar a Zawako- ¡No sé si es alérgica a algún medicamento! ¡Nunca me ha dicho que lo sea! –respondió Yuuji a las preguntas, Espeon ya estaba inmensamente desesperada, y rascando las piernas de Zawako intentando hacerse escuchar.
-Zawako, ¿me escuchas? –comenzó Gary, también bastante preocupado, Christie y Amaya ya lloraban asustadas, Rinji intentaba tranquilizarlas a ambas, pero mientras Zawako no reaccionara, todo era inútil- ¡Yuuji! ¿Le ha pasado esto a Zawako antes? –preguntó Gary.
-No conmigo, pero sí me ha contado que ha llegado a desmayarse por el estrés, pero tiene bastantes años de eso –explicó Yuuji. Al Zawako no reaccionar ante el medicamento que le ofrecían, las enfermeras mandaron llamar a unas Chansey, quienes llegaron con una camilla, subieron a Zawako a la misma, y la llevaron a emergencias médicas, impidiendo a Yuuji el seguir a la camilla.
-¡Si no tiene relación directa con el paciente, no puede acompañarnos! –enunció la Enfermera Joy, prohibiéndole a Yuuji el acompañar al grupo a una sala de emergencia- De momento, tampoco podemos permitir que sus Pokémon la acompañen, por favor cuide de ellos –pidió la Enfermera Joy.
-Yo la acompañaré, soy su jefe –aclaró Gary, la Enfermera Joy asintió, y Gary miró a Yuuji con detenimiento-. Te mantendré informado, trata de tranquilizarte. La ceremonia de la Liga Pokémon ya pronto empieza, y si no estás junto al resto de participantes para la inauguración, te sacarán de la misma –le comentó Gary.
-¿¡Cree que me importa la competencia en este momento!? –preguntó Yuuji preocupado, cuando sintió la mano de Zawako sobre la propia, Zawako había logrado recuperar el conocimiento, aunque parecía aún tener complicaciones para respirar- ¡Zawako! –se preocupó Yuuji.
-Solo ve, yo estoy bien –susurró Zawako, su Espeon intentó saltar a la camilla, exclamó algo en el idioma Pokémon, y Zawako abrió nuevamente sus ojos como platos, pero sonrió de todas formas-. Estoy bien… Eevoli… aún te escucho… -admitió ella, Espeon se tranquilizó un poco por aquello- Quédate con Yuuji… por favor –pidió ella, las enfermeras entonces se la llevaron a urgencias médicas, seguidas de Gary, quien viró una última vez a ver a Yuuji, tranquilizándolo.
-Yuuji… -comenzó Christie preocupada, y levantando a Espeon en brazos, quien lloraba por Zawako-. Tranquilo Yuuji, Zawako va a estar bien… -intentó animarlo Christie, Yuuji por su parte, tomó a Torchic, se lo entregó a Amaya, y comenzó a caminar por el comedor- ¡Yuuji, para! ¿Qué vas a hacer? –preguntó Christie preocupada.
-¡Alto! ¡No vayas a hacer una locura! –pidió Rinji, siguiendo a Yuuji. Amaya y Christie, preocupadas, siguieron a ambos con Torchic y Espeon en brazos- ¡Yuuji! ¡Quiero vencerte en la arena, no que te descalifiquen por violento! –lo sujetó del brazo Rinji, pero Yuuji se lo quitó de encima, y siguió caminando por el comedor hasta encontrar a Derek, tronándose los nudillos al verlo. Derek lo notó, lo había estado viendo desde que Zawako entró en shock, y comenzó a temer por su integridad física.
-¡Fue increíble papá! –escuchó Yuuji a medio camino en dirección a la mesa de Derek, cuando notó a una chica, muy parecida físicamente a Zawako, pero con el cabello negro, y usando unos lentes redondos y opacos- ¡No puedo creer que hayas ayudado en una actualización tan importante! –continuaba la chica, emocionada, Yuuji tan solo cerró sus manos en puños, se mordió los labios, y se quedó mirando a Derek fijamente.
-Ah, gracias Melody, pero yo solo apoyé… -comentó Derek, intercambiando miradas entre ver a su hija, y ver a Yuuji-. Créeme que el crédito que me merezco, es muy poco. Y si hubiera tenido oportunidad, le habría dejado el anuncio a alguien más –enunció Derek, sudando frio por la furiosa respiración de Yuuji, quien estaba lo que seguía de furioso- ¡Insisto en que no debí ser yo quien diera el anuncio, sino alguien más! –exclamó Derek preocupado.
-¿Por qué estás tan agitado? Fue un anuncio increíble papá –continuaba la chica. Rinji ya estaba aferrado a la espalda de Yuuji, e intentaba jalar de él para alejarlo de Derek, pero Yuuji se lo quitó de encima, y siguió mirando a Derek con molestia, llegando incluso a ignorar que Derek estaba charlando con su hija, y azotar sus manos contra la mesa, espantando a la chica-. ¡Aaaaah! ¿Qué te pasa? –se quejó Melody.
-Hola, Derek… -lo miró Yuuji directamente, Derek estaba inmensamente intimidado- Veo que no mentías sobre tu hija, y eso que nadie te creía, solo Zawako. En realidad, nadie jamás te creyó absolutamente nada de lo que decías, solo Zawako confiaba en ti, y mira como le pagaste. Por cierto, mucho gusto, soy Yuuji –ofreció su mano Yuuji a Melody, quien sudó frio, pero asintió y la estrechó-. Tu padre y yo nos conocemos, no muy bien, pero hemos entablado algunas conversaciones, y creo que ambos, tanto él como yo, tenemos una idea muy clara de lo que piensa el otro, y lo que es más preciado para el otro. Así que… Derek… espero que hayas disfrutado rompiendo los sueños y aspiraciones de la persona más cercana a mí, es una lástima que yo no tenga forma de pagarte con la misma moneda… o tal vez sí… al menos tengo una posibilidad entre 304, ¿no lo crees? –amenazó Yuuji, Derek sudó frio, y tragó saliva- En fin, muy buena suerte, Melody, estaré esperando, ansioso, por ver si hay una posibilidad de ser tu oponente. Espero no seas muy duro conmigo si eso pasa –declaró Yuuji, y se retiró, dejando a Melody confundida.
-Oye, oye, Yuuji, espera… dame un segundo Melody, ya regreso… ¡oye! -comenzó Derek, siguiendo a Yuuji, quien lo ignoró rotundamente, Rinji inclusive lo dejó pasar, sabiendo el estado volátil en que se encontraba- Espera, Yuuji. No creerás que hice todo esto por odio a Zawako, ¿o sí? No serías tan cruel como para… -intentó mediar Derek.
-¿Cruel? –sonrió Yuuji, dándose la vuelta, y con una mirada intimidante y destructiva, que rondaba a la locura, dibujada en su rostro- ¿Cruel yo, señor Derek? No sabes de crueldad… pero es posible que vayas a llegar a conocer sobre el significado de la crueldad. 1 entre 304, Derek, tal vez más, tal vez menos. Supongo que sabremos las posibilidades hoy después de la ceremonia de inauguración. Pero te aseguro, que si ese 1 entre 304 se cumple… vas a conocer sobre la crueldad… y yo también voy a destruir todo lo que amas, esa… es una amenaza… jamás… en la vida… vuelvas a meterte con Zawako… ¿te quedó claro? –amenazó Yuuji, y Derek asintió- Bien… me da gusto que todo haya quedado claro… ahora… si me disculpas. Tengo un entrenamiento matutino que hacer, quemar energía, tu sabes –sentenció Yuuji, y se retiró.
-Alto allí –pidió Christie, Yuuji la empujó a un lado-. Que grosero. ¡Yuuji! –intentó detenerlo Christie, pero Yuuji ya había tomado su mochila, y a su Torchic de brazos de Amaya, dispuesto a salir a entrenar para bajar su coraje.
-Tranquila, yo voy con él. Mantenme informado sobre Zawako –pidió Rinji, Christie asintió, y cuando Yuuji salió del hotel a correr, Rinji lo siguió de cerca-. ¡Espérame! ¡Voy contigo! –pidió Rinji, y corrió tras Yuuji.
Sala de Urgencias.
-Afortunadamente, todo parece haber sido un simple episodio aislado por el estrés. Nada de qué preocuparse, solo asegúrese de que tome una de estas cada 8 horas, muchos líquidos, y una de estas para el chichón por golpearse con la mesa –le explicaba la Enfermera Joy al Profesor Oak, dentro de la sala de urgencias con Zawako ya despierta, y mirando las noticias, esperando que se repitiera la entrevista. Gary solo leyó la receta médica, y asintió-. La mantendremos un par de horas en observación solo por precaución, pero creemos que no hay riesgo de una recaída. ¿Quiere que informemos a alguien del estado de la paciente? –preguntó ella.
-Ah… sí… en el restaurante había unos chicos con ella. Dos chicas rubias, un pelirrojo, y uno de pelo negro y cara de "te voy a golpear" –comentó Gary, la Enfermera Joy aparentemente reconoció al de la última descripción-. Sus nombres son Christie, Amaya, Rinji y Yuuji, a cualquiera de ellos está bien –pidió Gary.
-Los buscaremos –comentó la Enfermera Joy, y se viró para ver a Zawako, quien miraba a un Chansey fijamente, mientras el Chansey hacía ademanes y hablaba con ella en el idioma Pokémon-. Chansey, déjala, ella no te entiende –comentó la Enfermera Joy, y ante el comentario, Zawako se deprimió-. ¿Dije algo malo? –preguntó la enfermera.
-No… nada… -respondió Zawako. La Enfermera Joy asintió, y se retiró junto a su Chansey, dejando a Zawako sola con el Profesor Oak-. Profesor… yo… -intentó decir Zawako, cuando Gary la detuvo con un movimiento de su mano.
-No es tu culpa –le comentó él, Zawako asintió y bajó la mirada-. Algo así no ocurre por accidente. Sabía que Derek tenía una copia de tu investigación, lo que no procuré era que él, de alguna forma, realizara la actualización y además tuviera preparado una exclusiva con la cadena de noticias más importante de toda Kanto. Admito que, cuando me enteré y vi en mis registros que la información había sido cargada desde la Pokédex de Yuuji, me enfadé bastante, pensaba que habías actualizado sin mi consentimiento –comentó él.
-¡Eso nunca! –comenzó Zawako preocupada- Jamás haría tal cosa como faltarle al respeto de esa manera, Profesor Oak. Admito que yo deseaba que se realizara esa actualización, pero no de esta forma, no sin su permiso –le explicó ella, y Gary asintió, comprendiéndolo-. ¿Estoy en problemas? –preguntó ella.
-No estás en problemas. Ya te he dicho que no es tu culpa –aclaró él, Zawako asintió, aunque el sentimiento de culpabilidad continuaba, y se presionaba el vendaje sobre su frente para distraer sus pensamientos autodestructivos reemplazándolos con el dolor de su chichón-. No hagas eso… -reprendió Gary-. De cualquier forma, aún podemos remediar esta situación. Si bien la Liga Pokémon ya debe estar publicando los resultados de la actualización y autorizándolos, como Profesor Regional que soy, yo tengo la última palabra. Solo debo contactar a los medios e informar que Derek tendrá aval de estudio, pero no tiene las credenciales para autorizar absolutamente nada. Sobre la actualización, también puedo retirarla con la ayuda de Bill –comenzó él, sacando su celular, cuando de pronto, una llamada entró-. Esto me parece demasiada coincidencia –se quejó Gary, salió al pasillo, miró a los alrededores, y tras no encontrar a nadie, contestó-. Aquí Oak… -comenzó Gary, Zawako continuó picándose el chichón, pero pronto se estremeció por las reacciones del Profesor Oak-. ¿¡Qué has dicho!? –preguntó Gary, miró a Zawako, y ella parpadeó un par de veces, confundida- Comprendo… eso… definitivamente es muy importante. Tomaré el primer vuelo que encuentre, gracias… -colgó la llamada Gary, suspiró, y se frotó los ojos, cansado ya de tantos problemas.
-¿Ocurrió algo, profesor? –preguntó Zawako, Gary pensó al respecto, presentía que algo andaba mal, se veía en su rostro, Zawako podía verlo también. Gary, sin embargo, tras ver el estado actual de Zawako, atinó a sonreír.
-Tras meditarlo un poco, he decidido dejar las cosas aquí así como están –le explicó él, lo que no fue del agrado de Zawako-. Es verdad que yo hubiera preferido retrasar la actualización de la Pokédex, y también es verdad que Derek merece alguna clase de castigo por hacer lo que hizo, pero de momento, no hay nada que podamos hacer. De cualquier forma, la inscripción a la Liga Pokémon ha terminado, ninguno de los entrenadores actuales puede salir de la Meseta Añil e intentar hacerse con un Mewtwo, y aunque pudieran, la Zona Safari no lo permitiría. Me comunicaré con el Profesor Baoba para darle algunos consejos al respecto –admitió él.
-Bueno… supongo que está bien… -comenzó Zawako, Gary solo colocó la receta médica de Zawako junto a la cómoda al lado de su camilla, además del medicamento pertinente-. ¿Está seguro de que todo está bien, Profesor Oak? Yo de verdad… lamento mucho todo esto… no debí involucrar a Derek en la investigación –admitió ella.
-No pienses así, gran parte del resultado es porque decidiste trabajar en equipo –le explicó Gary, Zawako lo miró fijamente, confundida-. En este trabajo, muchos biólogos son celosos de su información, y por eso no avanzamos. En tu caso, elegiste compartir el crédito, y eso consiguió que formaras una tesis muy buena –le explicó Gary, Zawako sonrió por aquello-. El problema no es lo que tú hiciste, sino lo que hizo Derek. Ya veré la forma de que pague por su pequeña travesura. De momento, tengo una emergencia que atender en Johto, así que dejemos el tema de la actualización para después. Después de todo, si lo que me informaron es cierto, vamos a tener mucho trabajo, así que recupérate, necesito a mi mejor asistente lista para lo que viene –sonrió él.
-¿Después de todo esto, me considera su mejor asistente? –preguntó Zawako, Gary asintió, ella se mostró conmovida al respecto- Haré todo lo que pueda por enmendar mis fallas, Profesor Oak. Juro no volver a defraudarlo –terminó ella, Gary no dijo nada, tan solo sonrió, y se retiró, y tras hacerlo entró una Chansey a la habitación, y ella alegremente comenzó a hablar con Zawako, solo que esta vez Zawako no reaccionaba como antes-. Más despacio, yo… no te entiendo… -se preocupó Zawako, aunque Chansey alegremente seguía hablando para sí misma-. Cha chansey chan… sey Chan… sey sey… -comenzó ella, la Chansey se detuvo, y miró a Zawako con confusión-. Así no era… ¿verdad? –agregó triste, y extrayendo una pequeña libreta de su bata, leyendo la misma, y dirigiéndose a Chansey una vez más-. Chan chansey chan, sey chan sey chan sey sey. Estaré bien, no te preocupes. Chan sey sey chansey. Y perdón por el acento tan raro… -terminó ella, Chansey la miró preocupada, tomó el huevo de su bolsa, y se lo obsequió-. Gracias Chansey, pero no creo que este huevo pueda curar lo que acabo de perder… -admitió Zawako con tristeza- Ah… es cierto… los Pokémon… no entienden la palabra gracias… -terminó ella, y se recostó viendo al techo de su habitación.
Ciudad Deportiva de la Meseta Añil.
-Ya para, ¿quieres? Sé que el odio es tu combustible, y que puedes seguir por horas solo porque sientes mucho odio en estos momentos, pero yo ni odio tanto, ni puedo seguir siguiéndote el paso –suplicó Rinji mientras corría tras Yuuji, quien trotaba respirando ya también pesadamente, visiblemente agotado-. Yuuji… sé que estás enojado. Yo también estoy enojado… pero… si sigues dejándote cegar por la ira… no solo el trabajo de Zawako se habrá desperdiciado… sino el tuyo también –intentó razonar Rinji.
-¿Y qué esperas que haga? ¿Dejar que un idiota como Derek se salga de la suya sin castigo? ¡Solo espero que esa tal Melody me toque de oponente! ¡La humillaré a tal nivel que el imbécil de su padre deseará jamás haberle hecho eso a Zawako! –se fastidió Yuuji, golpeando un árbol cercano a puño cerrado, lastimándose la mano en el proceso.
-¡Eres un imbécil! ¡Mírate nada más la mano! –se quejó Rinji. Torchic, sobre la cabeza de Yuuji, también recriminaba a Yuuji por lo que había hecho- Tarado, siéntate y déjame verte la mano –empujó Rinji a Yuuji a una banca, y comenzó a inspeccionarle la mano, apretando la misma, y forzando a Yuuji a hacer muecas de dolor-. Bien hecho tarado, te rompiste la mano –se quejó Rinji, Yuuji solo le quitó la mano a Rinji-. ¡Si quieres que Zawako se sienta mejor! ¡Deja de darle más preocupaciones! ¿Qué es eso de casi descalificarte por atacar a una persona? Es más, ¿cómo se te ocurre siquiera pensar en atacar a alguien físicamente en primer lugar? Y puedes actuar todo malote y decir que vas a humillar a esa tal Melody por darle una lección a Derek, pero, ¿qué culpa tiene ella? –resumió Rinji, Yuuji solo bajó la cabeza, entristecido- Y vas y te rompes la mano golpeando árboles. ¿Qué culpa tiene el árbol? –sentenció él.
-¡Ya entendí! ¡Déjame en paz! –se quejó Yuuji, Rinji solo lo miró con molestia, ambos entonces se tranquilizaron- Tienes razón… ¿qué culpa tiene Melody de que su padre sea un patán? Es solo que… le dije a Zawako una y otra vez que no confiara en ese tal Derek –se quejó Yuuji.
-Zawako confía en las demás personas, y algunas veces va a equivocarse. Eso no significa que siempre se va a equivocar, tuvo razón contigo, ¿o no? –enunció Rinji, aquello llamó la atención de Yuuji- A veces solo necesitas que alguien confíe en ti, para demostrar que puedes devolverles la confianza a los demás. No todos van a ser recíprocos siempre, algunos van a defraudarla y a lastimarla, como ahora. Está vez se equivocó, y está pagando el precio, pero lo que menos necesita Zawako es que llegue un cabezota como tú con un "te lo dije", a hacerla sentir incluso peor –recriminó Rinji, Yuuji solo suspiró, y bajó la cabeza, asintiendo-. Yo sé lo que es enojarte porque le hagan daño a alguien que aprecias, yo también aprecio a Zawako, y también estoy enojado, pero no por eso voy a ir por allí, siendo un animal desquiciado y destructivo, hiriéndome a mí mismo y a los demás que nos preocupamos por ti, tarado –apuntó él, Yuuji se molestó un poco, pero suspiró, tranquilizándose.
-Para ser un enano egocéntrico y molesto… tiendes a ser bastante convincente… -aceptó Yuuji de forma hostil, pero para fortuna de Rinji, al parecer él estaba más tranquilo-. Tienes razón… aún si hay una posibilidad entre 304 de que Melody termine siendo mi oponente, ella no tiene la culpa… -admitió él, y Rinji asintió-. Lamento haberme comportado como un patán –admitió.
-Ya estoy acostumbrado –aceptó Rinji, Yuuji sonrió un poco-. Pero oye, tienes que hacer algo con esa ira tuya. Podría llegar a ser altamente destructiva –le apuntó Rinji con suma molestia.
-Oh, créeme, yo sé de iras destructivas –se burló el, cuando el dolor de su mano regresó, y terminó apretándose la misma-. Sabes… creo que sí me rompí algo… aw, aw… -se quejó Yuuji, Rinji solo soltó aire con molestia, se puso de pie, y con un movimiento de su cabeza le indicó a Yuuji que lo siguiera rumbo al hotel, cuando los parlantes en el parque comenzaron a dar un anuncio.
-A todos los entrenadores Pokémon calificados para la Liga Índigo, se les solicita en la arena principal. La ceremonia de inauguración está por dar a inicio, repito, la ceremonia de inauguración está por dar a inicio –terminó el anuncio, Yuuji y Rinji intercambiaron miradas, y ambos corrieron en dirección a la Liga Pokémon.
Liga Pokémon. Estadio Principal de la Liga Pokémon.
-Hablo enserio, Christie, no necesito que me lleven en silla de ruedas –comenzó Zawako, a quien contra su voluntad Christie empujaba por los túneles para el público. Espeon se mantenía sobre las piernas de Zawako, preocupada e intentando hacer conversación con Zawako, quien pese a los intentos de Espeon, la ignoraba y prefería hacer conversación de Christie, aunque Espeon comenzaba a molestarse.
-Tonterías, la Enfermera Joy, pese a no ser una enfermera para humanos, dijo que no debías esforzarte por un tiempo… -respondió ella, empujando la silla de ruedas por la rampa de acceso, dándose cuenta de que, por lo empinado de la misma, esta simplemente no subía-. ¡Así que! ¡Como tu amiga me veo en la obligación de cuidar de ti! ¡Yo te llevo! –continuó Christie empujando, pero no subían para nada.
-¡Tarado, esta es la rampa de accesos a visitantes! –escucharon ambas, y las preocupaciones de Zawako regresaron, igual hicieron las de Christie- ¡Te dije que no era por aquí! –se quejó Rinji sonoramente, y agotado por tanto correr.
-¡Y yo te dije que te adelantaras sin mí mientras me ponían los vendajes! –le apuntó Yuuji con su mano vendada, y el par comenzó a discutir en medio del puente de acceso a visitantes, Christie y Zawako intercambiaron miradas de preocupación, pero fue Christie quien estalló en coraje, llamando la atención de ambos.
-¡Par de tontos! ¡Se equivocaron de entrada! –reprendió Christie, Yuuji la ignoró al ver a Zawako en silla de ruedas y con vendajes en su frente, Zawako reaccionó con sorpresa de igual manera al ver a Yuuji con su mano derecha cubierta de vendajes.
-¿¡Qué te pasó!? –se quejaron ambos, pero antes de que cualquiera pudiera responder, la última llamada para el inicio del evento fue anunciada, y tanto Rinji como Yuuji se escandalizaron- ¡Luego me cuentas! –interrumpió Yuuji, empujando de la silla de Zawako hasta la salida del túnel, donde frenó de golpe, casi lanzando a Espeon por los aires, solo que Zawako la atrapó antes de que saliera disparada- ¡Por aquí Rinji! ¡Encontré un acceso! –continuó Yuuji, corriendo hasta la parte de enfrente, y saltando la barda hasta meterse en la arena.
-¿¡Qué haces idiota!? –se quejó Rinji, observó a Christie, luego a donde Yuuji había saltado, y Rinji lo siguió, saltando también a la arena- ¡Si nos expulsan te voy a…! –escucharon ambas, se asomaron, y vieron a unos oficiales perseguir a Yuuji y a Rinji, el par se ruborizó por lo que estaban presenciando, pero se alegraron cuando, tras dar explicaciones, los oficiales guiaron al par al túnel correspondiente tras haberlos reprendido por llegar tarde, y por su imprudencia.
-A veces me pregunto, el por qué estamos saliendo con semejantes cabezas huecas –se dijo a sí misma Christie, y Zawako asintió preocupada-. Bueno, ambos ya vieron que el otro, aunque algo lastimado, se encuentra bien –continuó ella, empujando de la silla de ruedas hasta el espacio de minusválidos, autorizado para Zawako por su situación, y donde Christie podía sentarse por ser su acompañante-. Aunque… ¿saltar a la arena? Definitivamente mientras más tiempo pasa, más me preocupo por el coeficiente intelectual de Yuuji –admitió ella.
-No es tan menso… solo es algo… -intentó decir Zawako, Christie esperó el calificativo-. Mira Eevoli, ya va a comenzar –cambió el tema Zawako, Christie suspiró contrariada, y Espeon, se viró a ver a Zawako, preocupada, y colocando su pata sobre su mano-. Es-estoy bien… créeme… -comentó Zawako, desvió la mirada, y encontró a algunos entrenadores visitantes con sus Pokémon, una niña charlaba con su Gloom alegremente, aunque Zawako sabía que la conversación normalmente era unilateral, y que Gloom contestaba cualquier cosa que la niña no entendería, pero normalmente Zawako sonreía al escuchar a los Pokémon responder a sus dueños, solo que esta vez no sonreía. Intentó nuevamente, buscando a otro entrenador y a su Pokémon, no tardó en encontrar a un entrenador intentando separar a las dos cabezas de un Doduo, que peleaban por algo, Zawako no podía comprender por qué, sabía que los Doduo peleaban por cosas insignificantes todo el tiempo, y normalmente aquellas discusiones le dibujaban una sonrisa en el rostro por lo tontas que eran, pero no está vez, ella no escuchaba lo que Doduo decía, y por más que quisiera negarlo, Espeon sabía que Zawako no podía escucharla como antes.
Las luces principales del estadio entonces se apagaron, y el estadio entró en silencio, mientras las luces auxiliares del estadio comenzaban a iluminar el centro de la arena de batallas, donde una maestra de ceremonias, vistiendo pantalón rojo de vestir, abrigo del mismo color, y llevando un chaleco debajo de este último de color negro y un pañuelo de seda blanca alrededor del cuello, se hizo presente con un espectáculo de pirotecnia que daba inicio a la ceremonia de inauguración. El cabello de la mujer era rubio, pero con rayos naranjas, rojos y blancos que hacían la ilusión de que se tratara de fuego ondeante, con un bastón en su mano terminando en una Pokébola y usando la misma de micrófono, dio inicio a su presentación.
-¡Buenas noches Kanto! ¡Y bienvenidos a la Setentaicincoava exhibición de la Liga Índigo! ¡Mi nombre es Teresa Goodshow, Presidenta y Maestra de Ceremonias de la Liga Índigo de la Región Kanto! –celebró ella, y el público se entregó en ovación, más y más juegos artificiales se hicieron presentes, en un ostentoso espectáculo que causaba cierto dolor de cabeza a Zawako- ¡En este escenario hemos visto a muchas jóvenes promesas competir en torneo por el derecho a convertirse en Campeones Regionales! ¡La Liga Pokémon es el último desafío de los entrenadores! ¡La mayor exhibición de habilidad y la puerta de entrada para convertirse en Entrenadores Pokémon Profesionales! ¡Y este año los ojos del mundo están puestos en Kanto! ¡Siendo este el último año que se celebrará una batalla por la defensa del título contra el Entrenador Legendario, Red! –presentó Teresa, más juegos artificiales se hicieron presentes, y el estadio ovacionó con fuerza, mientras Red, el Campeón Regional, entraba en la arena, saludando al público, y viéndose humilde en jeans, camisa roja y gorra, muy diferente a la Maestra de Ceremonias, que se molestó por ver a Red en tales fachas-. ¿Enserio? ¡Dejé un traje listo para ti en tu camerino! –reprendió la mujer, quien recordó que su micrófono seguía encendido, y retomó la presentación, pese a la risa de los presentes- ¡Con ustedes, el campeón que ha retenido su título por casi 20 años! ¡Red de Pueblo Paleta! –presentó nuevamente, Red esperó el micrófono, pero ella, molesta por no verlo utilizar el traje que le había preparado, se rehusó a dejarlo hablar, y continuó con la ceremonia- Red fue coronado como campeón hace casi 20 años, en los tiempos de mi abuelo, Charles Goodshow, como director y maestro de ceremonias. Mi abuelo ya no está, pero fue feliz de ver el Legado de la Liga Pokémon brillar con fuerza en Red. Y este año, pase lo que pase, Red dejará la silla vacante para el entrenador que llegue a enfrentarlo, o se retirará como un Campeón Invicto, y tendremos que esperar un año más para tener a un Nuevo Campeón Regional. ¡El día de hoy el nuevo Campeón Regional podría estar desfilando frente a ustedes! ¡Den la bienvenida a los retadores! –presentó ella, las luces del estadio se encendieron en su totalidad, y el público logró ver a los entrenadores, acomodándose en filas alrededor de toda la arena, todos mirando en dirección a Red.
Las pantallas en el estadio recorrieron a los entrenadores, algunos bastante jóvenes, más incluso que Yuuji, otros mayores y veteranos, entre los cuales el que más sobresalía era Giovanni, todos, incluso este último, reverenciando en dirección a Red.
-¡304 participantes! –comenzó nuevamente Teresa, asegurándose de siempre tener la atención del público, mientras el número 304 aparecía en pantalla- ¡Divididos en 16 bloques de 19 participantes cada uno! –continuó ella, en pantalla, el número 304 se dividió en 16 rectángulos conteniendo el número 19 en su interior- ¡Los 19 participantes en cada bloque se enfrentarán en batallas programadas a lo largo de toda una semana, obteniendo un puntaje dependiendo del resultado! ¡3 puntos la victoria, 1 punto el empate, 0 la derrota! ¡El entrenador que obtenga más puntos durante los 18 enfrentamientos de 3 contra 3, calificará a la siguiente ronda de eliminación directa! –prosiguió ella, en pantalla, los 16 cuadros con el número 19 en su interior, fueron acomodados en un tablero de torneos, donde los 16 entrenadores ganadores competían en bloques separados, en un esquema de torneos más simplificado- ¡En esta etapa las batallas son de 4 contra 4 a eliminación directa! ¡Los 8 entrenadores ganadores entrarán a los octavos de final, a partir de allí todas las batallas son de 6 contra 6! –enunció, en pantalla se simularon algunos enfrentamientos, marcándose con líneas rojas los ganadores y definiendo a los 8 ganadores- ¡De 8 avanzarán a los cuartos, de cuartos a semifinales, y finalmente, a la final! ¡El entrenador vencedor se alzará como Campeón del Torneo! ¡Pero para convertirse en Campeón Regional esto no es suficiente! ¡Si deseas convertirte en Campeón Regional, deberás pasar por ellos! ¡El Alto Mando! –la presentación continuó.
En medio del escenario las luces apuntaron a 4 puntos alrededor del centro donde Teresa y Red se encontraban. Una explosión de llamas comenzó a la derecha de Red, una eléctrica a su izquierda, una explosión de humo morado frente a él, y destellos violetas detrás, cuando la pirotecnia y los efectos especiales desaparecieron, Blaine, Surge, Koga y Sabrina, alzaron los brazos y recibieron la ovación del público. Los rostros de alegría del Alto Mando sin embargo, se ahogaron cuando todos encontraron a Giovanni entre los presentes.
-¡El Alto Mando! –presentó Teresa- ¡Para llegar al Campeón Regional, el entrenador vencedor en el torneo, deberá enfrentar primero en batallas consecutivas al Alto Mando, y por ultimo al Campeón Regional, coronándose por fin como el nuevo campeón, y entrando al Salón de la Fama! –tras haber dado las instrucciones del formato del torneo, algunos oficiales de la Liga Pokémon comenzaron a dar instrucciones, pidiendo a los entrenadores acomodarse en dos bloques, a derecha e izquierda de la arena, dejando un largo pasillo. Blaine y Surge se acomodaron a la izquierda, Koga y Sabrina a la derecha, y Red, en el centro, esperó orgulloso- ¡El camino a convertirse en Campeón Regional no es fácil! ¡Para conseguirlo la flama de la victoria debe arder con fuerza en tu corazón, e incinerarlo todo a tu paso! ¡Con ustedes, el Fuego Inmortal! ¡Tesoro de la Liga Pokémon por más de 75 años de encuentros! ¡El Fuego de Moltres! –presentó ella, por el pasillo entró entonces una corredora, sudorosa y cansada, y con la antorcha olímpica ardiendo con fuerza, con un fuego muy hermoso, diferente a cualquiera que se hubiera visto antes.
-¿Fuego de Moltres? –preguntó Zawako desde su silla de ruedas, mirando a Christie fijamente, ella sonrió y asintió- ¿Es en verdad el fuego de Moltres? No será un fuego cualquiera y se inventan lo de ser fuego de Moltres solo por mercadotecnia, ¿o sí? –preguntó ella.
-Baja la voz, o harás enojar a alguien –susurró Christie, Zawako se cubrió la boca, apenada-. Puedo asegurarte que el fuego de Moltres es genuino, y pronto verás por qué –aseguró Christie, Zawako prestó atención, la antorcha fue entregada a Red, quien reverenció aceptando la misma, y comenzó a caminar con la antorcha a las escaleras en la parte inferior del estadio, subiendo las mismas, y llegando hasta el plato que contendría el fuego sagrado.
-¡La competencia de la Liga Pokémon edición número 75, queda oficialmente inaugurada! –exclamó la Maestra de Ceremonias, Red lanzó la antorcha dentro del plato, y este estalló con fuerza, formando con sus flamas un par de alas ardientes que impresionaron a todos los presentes, mientras el graznido de Moltres se hacía presente, llenando de calidez el corazón de los presentes. Zawako logró sentir esa calidez, y en las flamas juraría haber visto a Moltres mismo, batiendo sus alas y graznando con fuerza. La calidez liberada por aquel graznido, logro encender en el pecho de Zawako un fuego que aquella misma mañana se había apagado.
-Siento… -comenzó Zawako, pegando su mano en su pecho-. Una calidez inexplicable… este es, genuinamente, el Fuego de Moltres –sonrió ella, a sus palabras reaccionó Espeon, quien al parecer preguntaba algo a Zawako-. Ah… pues verás, se siente como si tu propia alma hubiera sido vuelta a encender… no sé explicarlo… un momento… -se dirigió Zawako a Espeon, quien abrió sus ojos de par en par, y comenzó a llorar-. Pude oírte… pude… -volvió a decir Zawako, virándose en todas direcciones, buscando a Gloom, quien exclamaba alegremente y extendiendo sus brazos, abrazando el calor-. Los escucho… -continuó ella, se viró a ver a Doduo, quien ya no discutía, y en su lugar graznaba alegremente, acicalando a su otra cabeza-. Los escucho… -continuó Zawako, se puso de pie, aunque el esfuerzo la mareó, y Christie se vio obligada a sujetarla-. Los escucho a todos… ¿cómo? –preguntó ella, mirando al fuego, y el fuego la miró de vuelta, graznando, en la mente de Zawako, el graznido fue directamente a ella, mientras Moltres, viviendo dentro de la flama, continuaba incinerando su flama interna.
-¡El espíritu guardián de Kanto! ¡Moltres! ¡Está presente! ¡Que su flama incinere sus corazones, y les de la sabiduría de lograr todos sus objetivos! –prosiguió Teresa, posando como toda Maestra de Ceremonias excéntrica, en pantalla, los nombres de los 304 concursantes comenzaron a aparecer, moviéndose alrededor de la pantalla, y en dirección a alguno de 16 cuadros, acomodándose, y dando inicio al primer sorteo, el sorteo de la fase de grupos- ¡Los 16 grupos, del A al O, han sido seleccionados! ¡En sus Pokédex deberán estar recibiendo en este momento, la información referente a sus respectivos bloques! –apuntó Teresa, entre el grupo, Yuuji miró a su Pokédex, Rinji a su lado hizo lo mismo.
-Grupo C, número 12 –le mostró Yuuji a Rinji, quien asintió, y mostró su Pokédex a Yuuji-. Entonces estamos en grupos distintos, incluso opuestos, estás en el Grupo M, no hay forma de enfrentarnos hasta los octavos –comentó Yuuji mientras analizaba la posible trayectoria del torneo, ambos entonces buscaron a Amaya en los grupos.
-¡Y ahora! ¡El primer combate de la temporada! ¡En el Grupo A! ¡Amaya de Bosque Verde! ¡Contra Edison de Ciudad Plateada! –declaró Teresa, la pantalla mostró a los miembros del Grupo A, y desplegó sus nombres en orden del 1 al 19, siendo Amaya la número 1, y Edison el número 2. Los reflectores buscaron a ambos entre los grupos, y el público se entregó en ovación para los presentes- ¡Que se despeje la arena! ¡El combate inaugural comienza inmediatamente! –terminó ella.
-¿¡Eeeeeh!? ¡Espera! ¿¡Que!? –declaró Amaya, mientras el resto de entrenadores se retiraba, dejando a Amaya confundida, y junto a otro entrenador, de cabello castaño y espinado, tez ligeramente bronceada, y con un parecido a cierto exlíder de gimnasio- No esperaba ser el combate inaugural –aceptó ella, acercándose al centro de la arena, donde Teresa esperaba para hacer los honores.
-Yo tampoco –admitió el entrenador, algo confundido, y mirando a la Maestra de Ceremonias de forma sospechosa-. Espere… no tendrá algo que ver con quien es mi padre, ¿o sí? –preguntó él de forma curiosa, Amaya parpadeó un par de veces.
-Oh, para nada –declaró Teresa de forma burlona-. Esto es un espectáculo chico, obviamente el combate inaugural tenía que presentar a la hija del Campeón Regional Actual, y a alguna otra celebridad como, por ejemplo, el hijo de un antiguo Líder de Gimnasio –aceptó Teresa, Amaya y Edison comprendieron la situación, el primer combate se había decidido en la mesa- ¡Se elegirá con un tiro de moneda a quien inicia! ¡Amaya, Pokébola o Pikachu! –mostró la moneda que usaría Teresa, y Amaya nerviosamente eligió la cara con el Pikachu- ¡Lanzamiento! –continuó de manera excéntrica, atrapando la moneda, y revelando la misma a las cámaras- ¡Pikachu! ¡A iniciar la retadora Amaya! ¡La primera batalla del Grupo A será una batalla de 3 contra 3 con sustituciones permitidas! ¡Yo misma seré la jueza! ¡Buena suerte entrenadores! –terminó Teresa, caminando fuera de la arena, y dejando a Amaya y a Edison intercambiando un apretón de manos, mientras el resto de entrenadores, dentro de los vestidores ya, observaba todo desde las pantallas de los mismos.
-Me siento estafada, yo quería planear mi primera batalla con cuidado –se molestó Amaya, recorriendo su mano contra sus Pokébolas, y eligiendo una tras llegar a su parte de la arena- ¡Comencemos entonces, Parasect! –llamó Amaya, Zawako prestó atención a Parasect, logrando escuchar la voz del mismo, alegrándose, aunque perturbándose por lo que había escuchado, sacando sus notas, y realizando anotaciones, lo que confundía a Christie.
-Usar a un tipo Bicho contra el hijo de un Exlíder de Gimnasio que se especializaba en el tipo Roca no me parece la mejor opción. ¡Ve Steelix! –liberó Edison, el inmenso Pokémon se hizo presente, siendo este inclusive de un tamaño muy superior a la del Steelix promedio, lo que impresionó a los presentes- Te aconsejo tomarte el combate enserio y elegir bien a tus Pokémon –agregó él orgulloso.
-Elegí al Pokémon correcto. ¡Parasect, Espora! –comenzó Amaya, su Parasect comenzó a sacudirse, soltando esporas que rodearon a Steelix, quien se quedó dormido inmediatamente, preocupando a Edison- ¡Ahora, Parasect, regresa! –pidió ella.
-Oh, parece que Amaya tenía la intención de aprovecharse de Espora, uno de los ataque de aflicción de estado más efectivos –comenzó Teresa, quien además de ser la jueza, fungía como comentarista del encuentro, mientras Amaya seleccionaba una segunda Pokébola, y lanzaba la misma-. Amaya ahora ha elegido a un Dugtrio, uno de los Pokémon más rápidos de Kanto, aunque de defensas muy pobres. Dormir a Steelix, uno de los Pokémon más lentos de la región, pero con las Defensa más alta, es una estrategia magistral para este inicio de combate –prosiguió Teresa, molestando un poco a Amaya.
-No es la gran cosa… solo una estrategia de lo más simple tomando en cuenta que no me dieron tiempo para prepararme para este combate… -se apenó Amaya, pero continuó con su enfrentamiento-. ¡Dugtrio, Terremoto! –ordenó Amaya, su Dugtrio comenzó con el ataque, los postes de protección se alzaron alrededor de la arena de batallas, y mitigaron el daño en dirección a la audiencia, pero Steelix, en medio de la arena, no corrió con la misma suerte.
-¡Steelix! ¡Despierta ya! –se quejó Edison, pero su Steelix, aún con tan tremendo golpe, continuaba dormido- Mejor cambiaré por un tipo Agua –se dijo Edison a sí mismo, intentando llamar a su Steelix, cuando se dio cuenta de que la luz de llamado de su Pokébola no regresaba a Steelix-. ¿Qué ocurre? –preguntó sorprendido, Amaya intentó explicar, cuando Teresa habló primero, interrumpiéndola.
-¡Oooooh! ¡La habilidad de Dugtrio, Trampa de Arena, se ha activado alrededor de Steelix! –comenzó Teresa, dando las explicaciones, y fastidiando a Amaya, quien quería dar las mismas- Mientras Dugtrio se encuentre en el campo, los Pokémon que no sean de tipo Volador o no posean la habilidad Levitar, quedarán atrapados en la nube de Arena de Dugtrio, previniendo que las Pokébolas atraviesen las partículas de arena y sustituyan a sus Pokémon! ¡No se esperaba menos de la hija del Campeón Regional regente! –celebró ella.
-¡Si no podemos escapar, más te vale despertar Steelix! ¡Cola de Hierro ahora! –pidió Edison, su Steelix por fin despertó, y furioso, atacó a Dugtrio con su cola brillando intensamente. Tristemente para él, al Steelix ser demasiado lento, fue impactado por un segundo Terremoto, aunque sorpresivamente para Amaya, Steelix resistió el mismo, y terminó por impactar su Cola de Hierro- Steelix es el Pokémon con la mayor Defensa en toda Kanto, aún con la fuerza física de… -intentó decir, cuando Teresa interrumpió.
-¡Y Steelix vence! ¡Tal vez si Dugtrio hubiera asestado un tercer Terremoto las cosas hubieran resultado diferentes, pero no está vez! ¡Steelix, el de la Defensa perfecta! ¡Es quien ríe al final! –celebró ella, Amaya y Edison suspiraron incomodados.
-No empezamos tan bien como me esperaba, así que tendré que terminar esto de forma contundente. ¡Blastoise! –llamó Amaya, su Blastoise se materializó, y con su tremendo peso hizo temblar la tierra- ¡Hidro Bomba! –ordenó, mientras Blastoise realizaba el ataque, Edison ya estaba sustituyendo, así cuando el ataque de Blastoise se hizo presente, impactó a un Pokémon capaz de resistir el mismo- Una sustitución, por un tipo Agua además –sonrió Amaya. Tras disiparse el ataque de Blastoise, un arillo en el cuello de Seadra se accionó, liberando agua, y rodeando a Seadra hasta envolverlo en una esfera de agua que le permitió flotar sobre la arena.
-¡Para los que son nuevos en las competencias de la Liga Pokémon, a algunos Pokémon de agua se les dificulta competir en tierra firme! –comenzó Teresa, y en pantalla, aparecía una imagen del aditamento alrededor del cuello de Seadra- Por muchos años esto impidió a los entrenadores el traer a sus queridos Pokémon a los enfrentamiento, además de forzar en algunos casos a la construcción de arenas especiales. Bueno, pues eso no va más, a los Pokémon registrados con capacidades diferentes para el combate terrestre se les ha dotado de un Anillo de Flotación, tecnología de Silph Co. Creada específicamente para estos torneos. El Anillo de Flotación crea una esfera de agua alrededor del Pokémon, y la mejor noticia de todas es que no reemplaza al utensilio de batalla, de esa forma, mis queridos participantes, su Pokémon favorito no tiene que ser dejado atrás, pueden traerlo a combatir con seguridad. ¿¡No es increíble la Liga Índigo!? –celebró Teresa.
-¡No interrumpas mi batalla para hacer un comercial! –se quejó Amaya- Blastoise no necesita de ayudas para combatir en tierra, y más importante, no necesita de un aditamento de batalla para vencer a un Seadra –prosiguió Amaya, su cuerpo emanando energía azul, misma que sorprendió a los presentes, mientras Blastoise brillaba con la misma energía- ¡Aura Esfera ahora! –pidió Amaya, Blastoise concentró su energía, y disparó la misma.
-¡Seadra, Aguzar! –pidió Edison, los ojos de Seadra brillaron intensamente, y recibió el ataque de Aura Esfera de Blastoise, que hizo bastante daño, preocupando a Edison- ¿Estás bien Seadra? –preguntó él, su Seadra asintió.
-¡Oooooh! ¡Damas y caballeros, lo que acabamos de ver es increíble! –continuó con la narración Teresa- ¡Blastoise acaba de usar Aura Esfera, una técnica que no todos los Blastoise son capaces de aprender! ¡Solo aquellos manipuladores del Aura pueden ordenar a sus Pokémon a utilizar un ataque como Aura Esfera! ¡Todo parece indicar que Amaya, como bien dice la leyenda sobre los nacidos en Bosque Verde, es capaz de liberar el potencial oculto de sus Pokémon! –reveló Teresa, el público ovacionó emocionado, y aplaudió para Amaya. Al parecer, el objetivo de Teresa de convertir la ceremonia de inauguración en un espectáculo, se había logrado- ¡Pero no hay que quitarle mérito a lo logrado por Edison, quien pese a no tener un Pokémon evolucionado hasta su última etapa, está dando tan grandiosa batalla! ¡Aguzar examina los puntos débiles del Pokémon contra el que se usa, asegurando que el próximo ataque sea un Golpe Crítico, lo que nos hace deducir que la habilidad de Seadra es Francotirador, que aumenta el daño de un Ataque Crítico en un 225%! –enunció, molestando a Edison.
-¡No estés ventilando las estrategias de los demás! –se molestó Edison, pero Amaya, tranquilamente, y contrario a lo que Edison pudiera pensar, se negó a la sustitución- ¿Tan segura estás de la fortaleza de Blastoise que te niegas a sustituir pese a aquello? ¡Bien! ¡Me aprovecharé de eso entonces! ¡Seadra, Pulso Dragón! –pidió Edison.
-¡Blastoise, Manto de Espejo! –ordenó Amaya, Edison se puso nervioso, mientras Seadra conectaba su ataque, y Blastoise brillaba como un espejo rosado, absorbiendo el daño crítico, que hirió a Blastoise bastante, pero tras haber recibido aquel ataque, Blastoise liberó un potente torrente de energía rosada, que disparó a Seadra por los cielos, derrotándolo.
-¡Increíble! ¡Blastoise no solo logró resistir un ataque al 225%! ¡Sino que, gracias a Manto Espejo, ha reflejado el daño al doble en dirección a su oponente! ¡Seadra acaba de recibir el equivalente a un Pulso Dragón de tipo Psíquico con un 450% de poder! –exclamó Teresa emocionada- Sin embargo, ¿Podrá Blastoise continuar? Blastoise apenas y se ve en condiciones –apuntó Teresa a Blastoise, que respiraba pesadamente.
-Blastoise está en las condiciones en que debe estar –aseguró Amaya, Blastoise rugió con fuerza, un aura azulada lo rodeaba, aumentando la fuerza de Blastoise, y poniendo nervioso a Edison, mientras Amaya, cruzada de brazos, miraba a su oponente con arrogancia-. Torrente está ahora activo, lo que significa que… -intentó decir Amaya.
-¡Lo que significa que los Ataques de Tipo Agua de Blastoise serán potenciados en un 50%! –interrumpió Teresa, lo que ya estaba fastidiando demasiado a Amaya- ¡Sumado a que Blastoise al ser un tipo Agua ya potencia sus ataque del mismo tipo, cualquier Pokémon de Edison que sea llamado a la batalla recibirá una Hidro Bomba con una fuerza al 200%! ¡Llamar a Steelix sería básicamente entregar una victoria a Amaya ya que Steelix está entre los Pokémon más lentos de Kanto! ¿Qué hará Edison? –preguntó Teresa emocionada.
-Ese Blastoise es demasiado fuerte… -susurró para sí mismo Edison, nervioso-. Amaya es toda una bestia, de todos los oponentes a los que pude enfrentar, ella debe ser la mejor de todas. Solo me queda una alternativa, ¡Atacar con mi Pokémon más rápido y esperar a que pueda vencerte! ¡Ve, Kabutops! –llamó Edison, el poderoso Pokémon fósil cayó con sus cuchillas listas- ¡Cuchillada Nocturna! –ordenó Edison, Kabutops preparó su cuchilla.
-¡Regresa Blastoise! –llamó Amaya, molestando a Edison- ¡Parasect, resiste! –pidió Amaya, mientas Kabutops se lanzaba con su cuchilla oscura, impactando a Parasect, quien resintió el ataque, y fue lanzado varios metros hacia atrás.
Dentro de los vestidores, y viendo las pantallas, Yuuji reaccionó con sorpresa, y sonrió, Rinji no comprendió lo que forzaba a la sonrisa de Yuuji, quien recordó a una débil Amaya llorando y quejándose, de que era imposible vencer a un Pokémon que se suponía que no existía, admirando a la Amaya actual, poderosa, y determinada, que no se dejaba intimidar por la evolución del mismo Pokémon que hacía un año había doblegado a Amaya.
-¡Giga Drenado, Parasect! –ordenó Amaya, Kabutops fue más rápido, e impactó con sus cuchillas, hiriendo a Parasect, quien resistió el ataque y comenzó a absorber la vitalidad de Kabutops, recuperando su energía, a momento que la de Kabutops se agotaba, y caía rendido.
-¡En un impresionante giro de los acontecimientos, Parasect, gracias a sus buenas defensas, logró doblegar a Kabutops, un Pokémon bastante equilibrado en Ataque y Velocidad, pero con muy podres defensas y una debilidad por 4 al tipo Hierba –celebró Teresa, el público ovacionó a Amaya, mientras Edison, tomaba su última Pokébola- ¡Este combate está decidido damas y caballeros, a Edison solo le queda Steelix, y aunque esté empatado en velocidad con Parasect, no está empatado en velocidad con Blastoise! ¡Si Blastoise conecta una Hidro Bomba potenciado con su habilidad Torrente, Steelix quedará derrotado! ¡No culparía al retador de rendirse si así lo quisiera! –prosiguió ella, forzando a Edison a morderse los labios.
-¿¡Rendirme!? ¿¡Cuando he llegado tan lejos!? –se molestó Edison, Teresa se preocupó por sus reacciones- ¡Sin importar qué, veré todas mis batallas hasta el final! ¡Steelix! –llamó Edison, su Pokémon volvió a materializarse- ¡Colmillo Ígneo! –sorprendiendo a todos, Steelix esta vez actuó primero que Parasect, golpeando con un ataque increíblemente fuerte, y derribando a Parasect.
-¡Admirable! –celebró Teresa, mientras Amaya llamaba de regreso a Parasect- ¡En lugar de rendirse, Edison de Ciudad Plateada ha decidido seguir adelante! ¡Se aplaude el esfuerzo, e incluso ahora hay una ligera posibilidad! –continuó ella, mientras Amaya liberaba a su Blastoise- ¡Si el Blastoise de Amaya falla su Hidro Bomba, por la pobre salud de Blastoise, un ataque bien conectado de Steelix podría hacer la diferencia! –explicó ella.
-No, eso no va a pasar –comenzó Amaya, su aura haciéndose presente nuevamente, igual que la de Blastoise, por lo que Edison supo que era todo-. Yo no creo en la suerte. ¡Me decanto por el ataque contundente y preciso! ¡Blastoise, Aura Esfera! –el aura de Amaya y Blastoise se unió, y liberó el ataque ineludible, dejando sin posibilidad a la duda. Steelix cayó vencido, y Amaya se alzó con la victoria.
-¡Ya está! ¡Con un ataque ineludible y contundente! ¡Amaya de Bosque Verde ha decidido no dejarlo a la suerte! ¡Logrando su primera victoria en la Liga Índigo! –señaló Teresa a la pantalla, donde se mostró a Amaya como la ganadora, seguido de la tabla del Grupo A, que se actualizó en directo, bajando a Edison hasta el final de la tabla con 0 puntos y una derrota, y subiendo a Amaya hasta la cima con una victoria que le daba 3 puntos- ¡Felicidades a Amaya del Bosque Verde! ¡Muchas gracias por tan increíble combate inaugural en este hermoso escenario! ¡A partir de mañana, los entrenadores recibirán notificaciones para presentarse a sus respectivos enfrentamientos en las arenas circundantes a este recinto! ¡Tres batallas por día durante los próximos seis días hasta dar vuelta a todos los entrenadores en su grupo! ¡En caso de que algún entrenador no cuente con puntos suficientes para calificar por el primer puesto, se les pide de cualquier forma tener sus batallas con la finalidad de acomodarlos en el ranking! ¡Mucha suerte, y que gane el mejor! ¡La ceremonia de la Liga Índigo da por concluidas sus actividades del día! ¡Muchas gracias por acompañarnos! –terminó Teresa, y se tomó la garganta, sintiéndose afónica, y retirándose. Los presentes en el estadio comenzaron a retirarse también, todos menos Zawako quien, aun habiendo disfrutado de la batalla de Amaya, miraba a la antorcha con el fuego de Moltres, sumamente agradecida de la segunda oportunidad que ella juraba que el Pokémon Legendario le había otorgado, al volver a incinerar la flama de su interior.
Balcón Privado del Estadio Principal.
-Al Cesar lo que es del Cesar, aquello ha sido una batalla inaugural bastante impresionante, aunque predecible –tras haber formado parte del desfile de inauguración, lo que solo había hecho para mantener apariencias, Giovanni se había retirado hasta un palco privado contratado por Archer, para observar la batalla que tomó a lugar desde la comodidad de un sillón bastante cómodo, con una copa de vino tinto en su mano izquierda, y su mano derecha acariciando a su Persian-. Esa tal Teresa Goodshow realmente hace honor a su nombre, no como el viejo que tenía a la Liga Kanto en una situación deplorable, siendo la liga menos competitiva del mundo, solo por encima de la Liga de Alola que, por cierto, es la más reciente de todas –declaró él.
-Nadie confiaba en Teresa Goodshow en absoluto para levantar el nivel de la Liga Índigo, mi señor –admitió Archer, como siempre trabajando en su computadora-. Cuando Teresa regresó de su viaje de estudios de intercambio de Galar para atender al funeral del difunto Charles Goodshow, nadie imaginó que tomaría las riendas de la empresa inspirada por el, en ese entonces, Director Rose de la Liga de Galar, e implementara sus ideas en la Liga Kanto. El éxito de Teresa fue tal que parte del Comité de la Liga Pokémon, más tradicionalista, decidió independizarse. Gracias a eso ahora la Liga de Kanto y la Liga de Johto son ligas Independientes. Fue un acierto el invertir en ambas –admitió él.
-Por supuesto que lo fue, básicamente soy el dueño de la Liga Johto, lo que vuelve el convertirme en el Campeón de la Liga Índigo aún más importante –bebió de su copa Giovanni-. Imagina el poder que podría tener con mi influencia en la Liga Johto y con el Comité de Líderes de Gimnasio de Kanto viéndose obligado a obedecer a todos mis caprichos. Tengo tanto poder adquisitivo como lo tenía antes, con ciertas desventajas, al requerir mantener el aspecto de niño bueno, ya no se me permiten ciertos placeres. Extraño mi casino, y la compañía de mis Pokéchicas –sonrió Giovanni, Archer se apenó un poco al escuchar aquello-. Dejando aquello de lado, todo parece indicar que no tendré competencia importante en el Grupo H. ¿Quiénes son estos don nadie? –preguntó Giovanni divertido.
-Le pido que no se confíe, amo Giovanni, aún si no hay entrenadores muy sobresalientes en su grupo, algunos de ellos son veteranos –pidió Archer, ganándose la mirada arrogante de Giovanni, por lo que tuvo que replantearse las ideas-. De cualquier forma, es más que obvio que ninguno de ellos tiene el potencial de preocuparle –corrigió él.
-Por supuesto que no –admitió Giovanni, mirando a la antorcha brillante en medio de la arena principal. Sus ojos, igual que los ojos de todos los que habían presenciado la inauguración, eran incapaces de ver al Pokémon anidado en el interior de las flamas-. Dime entonces, Archer, ¿hay entrenadores además de esa chica, Amaya del Bosque Verde, que deban preocuparme? –preguntó entre sorbos de su vino.
-No me atrevería a admitirlo, mi señor –comenzó él-. Sin embargo, hay un grupo de entrenadores problemáticos que son de interés, sus resultados y porcentajes de victorias son mayores a los de la mayoría, fuera de los veteranos, claro está –le mostró su pantalla Archer, y Giovanni se viró para observar la misma-. Dudo que cualquiera de ellos sea tan fuerte como Amaya, la hija del Campeón Regional es una prodigio, con una habilidad inexplicable de liberar el potencial oculto de cualquier Pokémon –aseguró.
-Igual que su madre, solo que, diferente de Yellow, Amaya salió a su padre, y no solo es capaz de despertar el potencial oculto de sus Pokémon, sino que puede utilizarlo a su voluntad en batalla –admitió Giovanni, mirando la imagen de Amaya en pantalla-. Indudablemente, una persona capaz de forzar a sus Pokémon a la perfección estadística, y comandarlos correctamente, la hacen la más poderosa de los retadores. Es una lástima que yo tenga exactamente las mismas habilidades, pero con un Pokémon indestructible –sonrió él, presionando una tecla, y desplegando a otro entrenador-. Entonces, ¿el hijo del Profesor Regional también tiene tan buenas estadísticas? –preguntó Giovanni.
-Impresionantes, a decir verdad –le comentó Archer-. No tendrá un historial tan bueno como el de Amaya, pero posee un estilo más analítico y tranquilo. Por su experiencia como hijo del Profesor Regional, tiene memorizadas todas las habilidades y ataques en el haber de cualquier Pokémon perteneciente a la Liga Índigo, además de un número de Pokémon capturados muy amplio, todos en su etapa definitiva –continuó Archer, Giovanni pasó por el listado, impresionado-. Un genio por estudio propio, muy bien preparado, estudia a todos sus oponentes. Estaría por encima en el ranking incluso de Amaya si no hubiera acumulado un número muy significativo de derrotas en Ciudad Lavanda, aunque después de eso, no tiene ni una sola derrota –aseguró.
-Impresionante –aceptó Giovanni, haciendo una comparativa entre Amaya y Rinji-. Pero, en una batalla entre ambos, estoy más que seguro de que Amaya saldría avante. Es el mismo caso que Red y Gary en su tiempo, ambos muy cerca el uno del otro, pero el primero con un potencial ligeramente superior. ¿Hay más en tu listado? –preguntó Giovanni.
-El tercer integrante de seleccionados por el Profesor Samuel Oak, su nombre es Sato de Ciudad Carmín –le explicó Archer-. En el Grupo B, con un porcentaje de victorias del 100%, al parecer se compromete con encontrar a los Pokémon más poderosos, y no acepta batallas sin conocer primero a su rival. Su estilo de batalla es violento, y se caracteriza por entrenar brutalmente a sus Pokémon hasta que estos alcanzan los niveles de esfuerzo necesarios antes de enfrentar a cualquier entrenador. Atrapa al Pokémon más fuerte de una manada, lo entrena hasta el agotamiento, potenciándolo hasta su máximo esplendor, y solo entonces le permite combatir. Eso sumado a una colección de TMs envidiable, lo convierte en uno de los retadores más fuertes que están inscritos –le explicó Archer.
-Y, sin embargo, en tu análisis está en tercer puesto –se frotó la barbilla Giovanni, mirando los Pokémon de Sato, y sus técnicas de batalla-. Eso lo explica todo… interesante. Para un entrenador inexperto, este tal Sato es invencible, pero tiene fallas muy pronunciadas en su estilo de batalla. Pero, un 100% de victorias indican que incluso Leaf perdió contra él en el primer intento –se impresionó Giovanni.
-Es correcto. En realidad, Sato fue el único entrenador que logró vencerla indistintamente de que ella procurara detener a cualquiera siguiendo el Camino de la Medalla –le comentó Archer-. En otras palabras, fue el único entrenador cuya última medalla de Gimnasio no fue la de Leaf, sino la de Priam, ya que logró convencer a Ryuki de enfrentarlo sin la TM13 conteniendo a Rayo Hielo –le explicó Archer.
-Un historial bastante interesante –admitió Giovanni, buscando el siguiente registro. Había otros entrenadores en el top ten de Archer, Edison estando inclusive en el noveno, pero no fue hasta llegar al décimo, que Giovanni se detuvo-. El chico… no podía faltar en esta lista –sonrió él.
-Yuuji de Ciudad Lavacalda, no tenemos más información que esa, el chico tiene los registros protegidos, no sabemos la verdadera identidad de su madre, sobre el padre, lo dedujimos sobre la marcha, pero no figura en ningún registro de nacimiento –recordó Archer, y Giovanni asintió-. Como entrenador tiene un porcentaje de derrotas ligeramente inferior al de sus victorias, estando en un 60-40 casi perfecto –le mostró las estadísticas Archer-. Sin embargo, hay algo muy importante a destacar. Por alguna razón, los entrenadores a los que se enfrenta, tienden a comportarse de manera errática con él –le explicó Archer.
-¿Errática? –preguntó Giovanni, Archer pensó en una forma sencilla de explicárselo, se mostraba pensativo mientras intentaba definirlo- Solo escúpelo, Archer. Si hay un entrenador al que deseo humillar, y ver sus sueños destruidos, es ese… tal vez no pueda vengarme de su madre porque la bruja es una escurridiza… una harpía seductora y maligna que me evade incluso ahora. Pero a su vástago, nada me haría más feliz que humillarlo y extinguir la flama de sus aspiraciones –sentenció mientras cerraba su mano frente a su rostro, como si envolviera al fuego de Moltres entre sus dedos.
-Parece no ser el único en despreciar al chico –admitió Acher, ganándose la atención de Giovanni-. El chico al parecer tiene la peculiaridad de molestar a todos a los que se enfrenta. Simplemente quieren verlo derrotado, los fastidia de alguna forma. No sé si es su personalidad, o se deba a que básicamente, al ser el heredero de un culto familiar, creció bajo las energías primigenias del Omega, el Prisma Rojo, lo que hace que todos a su alrededor se comporten de forma violenta cuando él está cerca, como ira primitiva, aunque esto es solo una teoría –admitió Archer pensativo.
-Una teoría con una base muy convincente –admitió Giovanni, recordando con desprecio, con destellos en su memoria, a la mirada maligna y cruel de Máxima, quien desde aquel incidente con las Bengalas se había convertido en una especie de pesadilla personal de Giovanni, que deseaba castigarla a como diera lugar-. Conozco ese sentimiento perfectamente… esa ira… el deseo de colocar mi mano en su cuello y aplastárselo hasta que deje de respirar… oh… la satisfacción que me daría el ver como la vida se escapa de sus ojos escarlata como el fuego… -declaró, sus palabras escandalizaron a Archer, Giovanni tan solo movió su cabeza un buen número de veces, disipando aquellos pensamientos, y mientras se acomodaba la corbata-. Pero no es prudente… al menos hasta ahora no he tenido la necesidad de hacerle eso a nadie… directamente, para eso tengo esbirros –admitió él, Archer sudó frio-. A lo que me refiero, Archer, es que no es descabellado que las energías del Prisma Rojo hayan contaminado a ese chico para que todos lo odien. Pero, indistintamente, es su potencial como entrenador el que me interesa –admitió.
-Eso es lo que me impulsó a ponerlo en la lista, amo Giovanni –aceptó Archer-. Gran parte del equilibrio entre victorias y derrotas de Yuuji se deben a que todos los que se enfrentan a él, sienten ese extraño impulso de ir a por todo –le explicó, llamando la atención de Giovanni, mientras Archer le mostraba en la computadora las estadísticas de Yuuji, mismas que impresionaron a Giovanni-. Estas estadísticas de batalla no mienten… el nivel de exigencia de cada batalla de Yuuji ha sido mayor al del resto de entrenadores. Yuuji es un caso que solo había visto en otro entrenador, el Líder de Gimnasio Koichi quien, contra todo pronóstico, logró derrotar a Sabrina, ya en ese entonces una Miembro del Alto Mando, y recobrar la licencia de su Gimnasio… un entrenador que fuerza a los demás a subir su nivel de batalla, que se adapta a las situaciones, que genera estrategia. El porcentaje de derrotas de Yuuji, no es porque sea un mal entrenador, sino más bien porque logra hacer que los entrenadores a su alrededor encuentren su verdadero potencial. El crecimiento del que Yuuji es capaz, fue suficiente para que empatara en una Batalla de Gimnasio de 5 vs 5 contra Leaf que fue a con todo. Estamos hablando de un entrenador que igualó a la tercer mejor entrenadora de Kanto, quien no se midió en lo absoluto. Lo he puesto en el décimo puesto únicamente, porque sus porcentajes están muy parejos. Mi conclusión es que, al igual que con Koichi, no se debe subestimar a este entrenador –terminó Archer, y aquello, dibujó una gran sonrisa en Giovanni.
Afueras del Hotel Índigo.
-¡Uwah! –se quejó Yuuji, abrazándose a sí mismo, Amaya y Rinji, quienes esperaban con él afuera del Hotel Índigo, le dirigieron miradas de curiosidad- Acabo de sentir el desprecio de alguien recorrerme toda mi columna vertebral. Es como si alguien deseara mi completa destrucción y planeara castigarme por algo que, probablemente, sí es mi culpa –declaró él.
-Estás describiendo al 100% de la gente que tiene la desdicha de conocerte –insultó Rinji, Yuuji se fastidió y le dio un coscorrón, con su mano vendada tristemente, por lo que Yuuji terminó en el suelo arrodillado, mientras Rinji de igual manera se sobaba la cabeza-. ¡Eres un salvaje! ¡No me sorprende para nada que la gente te desee el mal! –insultó Rinji, encaró a Yuuji, y ambos pegaron frentes. Torchic, perezoso y anidado sobre la cabeza de Yuuji, dejó salir aire en señal de molestia, pero la pereza solo le duró unos instantes cuando, tras escuchar el rechinido de la silla de ruedas de Zawako, Torchic se emocionó, pataleó unas cuantas veces sobre la cabeza de Yuuji, rasguñándolo, y saltando de la cabeza de Yuuji en dirección a Zawako, aplastando a Espeon en el proceso.
-¡Uff! ¡Hola Torchic! –abrazó Zawako, Espeon le dirigió una mirada maligna, mientras Torchic se frotaba contra Zawako, inmensamente feliz de verla. Yuuji se apresuró al lado de Zawako, y juzgó a Christie con la mirada, culpándola por el estado de Zawako.
-A mí no me mires así, la Enfermera Joy dijo que Zawako debía pasar al menos tres días en silla de ruedas por el golpe que se dio en la cabeza –le apuntó Christie-. Dile Zawako –pidió ella, pero Zawako charlaba alegremente con Torchic, emocionada de poder volver a escuchar la voz de los Pokémon-. Zawako, no dejes a tu novio en ascuas –se quejó ella.
-Lo siento, es solo que estoy de muy buen humor –declaró ella alegremente, aunque no tardó en ver el vendaje alrededor de la mano derecha de Yuuji-. El buen humor se fue… ¿qué hiciste? ¡Déjame ver! –pidió Zawako, tirando de la mano de Yuuji, quien se quejó por el dolor- ¡Te rompiste la mano! –se quejó ella.
-Mira rueditas, que a mí no me andes juzgando –apuntó Yuuji a su silla de ruedas, molestando a Zawako, y forzando a Torchic a saltar en defensa de Zawako, dándole de picotazos contra su cabeza-. ¡Oye, basta! –se quejó Yuuji, tomando a Torchic, y hundiéndolo en su axila, aplicándole una llave.
-Un día cuando Torchic evolucione, se va a cobrar todas las llaves que le haces, pobrecito –defendió Zawako, Yuuji solo la miró fijamente, lo que la apenó-. ¿Qué? –preguntó ella nerviosa.
-¿Estás bien? –preguntó Yuuji, Zawako se apenó, pero asintió mientras abanicaba sus piernas sobre su silla de ruedas- El golpe en tu cabeza me preocupa, pero también me preocupa todo eso con la actualización de la Pokédex… no sueles tomarte esas cosas bien –admitió.
-No me lo tomé bien, es verdad… -aceptó Zawako, pero suspiró de todas formas, liberando el estrés acumulado-. Pero, recibí ayuda inesperada de un Pokémon Legendario, gracias a eso me siento mucho mejor –mencionó Zawako, Yuuji parpadeó un par de veces, pero Zawako se apresuró a cambiar la conversación-. Por cierto, felicidades por tu victoria, Amaya. No cualquier Blastoise puede utilizar Aura Esfera –sonrió ella.
-Ah, bueno, esa se supone que era sorpresa para más tarde en la competencia, pero me agarraron mal preparada, tenía que asegurar esos 3 puntos –admitió Amaya, algo apenada, y mirando su Pokédex-. Aunque gracias a eso, les llevo a todos una gran ventaja, actualmente soy el primer lugar –agregó ella emocionada.
-Suerte es lo que tienes –agregó Rinji molesto-. Mientras todos mañana tendremos 3 combates, agotando a nuestros Pokémon, tú solo tendrás 2 por haber adelantado uno –se quejó Rinji, Yuuji prestó atención a sus palabras-. Esto no es como pasearte por una ruta y enfrentarte a todos esos entrenadores molestos bajo el lema "cuando nuestros ojos se cruzan", y te lanzan tres Rattata y dos Weedle, esta es una competencia de alto rendimiento. Todos los entrenadores a los que nos enfrentemos, incluso el más débil, ha conseguido las 8 Medallas de Gimnasio. Lo que significa que sus Pokémon, como los nuestros, tendrán un desgaste muy superior al que normalmente han sentido –admitió él, tomando la Pokébola de su Charizard, y mirándola fijamente-. Si queremos avanzar, y enfrentarnos en algún momento, tenemos que cuidar de nuestros Pokémon y probablemente rotarlos con algunos que tengamos depositados para darles un descanso apropiado –declaró él.
-Ya lo había pensado –meditó Yuuji al respecto-. Además, si otro entrenador en nuestro grupo presencia nuestras batallas, puede preparar una estrategia contra nuestros Pokémon. Manteniendo una rotación constante, podríamos mantener el elemento sorpresa, o confundir sobre nuestras estrategias –continuó él.
-La información de nuestros Pokémon está dentro de la base de datos de la Liga Pokémon de todas formas, por lo que cualquiera puede ver nuestro equipo actual y los Pokémon que poseemos –le explicó Amaya, mostrando la información del equipo de Yuuji en pantalla-. Lo único que no podemos ver son las técnicas, y no hay información sobre las habilidades. Puedes incluso ver los Pokémon de otros entrenadores en otros grupos diferentes al tuyo –le explicó mientras movía su dedo por la pantalla cambiando de entrenador, hasta que, al llegar a una pantalla en específico, la Pokédex se congelada, y no desplegaba la información-. ¿Qué ocurre? ¡Mi Pokédex! –se preocupó Amaya, pensando que lo había descompuesto, Yuuji notó el rostro de la persona en pantalla, reconociéndolo como Giovanni, aún si no lo había conocido en persona, gracias a los registros del Equipo Magma.
-Solo reinícialo –le comentó Yuuji, presionando el botón blanco de la Pokédex de Amaya, hasta que el aparato volvió a iniciarse, permitiendo a Amaya el volver a respirar, aliviada de que todo volvía a funcionar-. Volviendo al tema, no tengo tantos Pokémon depositados, pero llamaré a Lusamine para pedirle algunos cambios, ya que requerirán entrenamiento. Estoy especialmente ansioso de ver a cierta bola de pelos –sonrió Yuuji, cuando de pronto, la tierra a sus pies comenzó a temblar, el grupo intercambió miradas, y todos dirigieron su atención a una nube de polvo que se alzaba a lo lejos, y con cierto Pokémon furioso en medio de una rabieta-. ¡Un Primeape! ¡Espera! ¡Ese no es cualquier Primeape! –apuntó Yuuji, preparándose para el impacto, y fue derribado por la tacleada de Primeape, quien lo miró furioso desde arriba- Puedo explicarlo… espera, ¿tú que haces aquí, tocino ambulante? –insultó Yuuji, y de pronto Primeape y él estaban rodando por el suelo intercambiando llaves de lucha libre.
-¡Primeape! ¡Detente! ¡Ya me cansé de perseguirte! –escuchó Zawako a Lusamine, aunque intercambiaba miradas entre verla llegar, y ver a Yuuji mordiéndole el brazo a Primeape para zafarse de su llave de lucha libre, lo que terminó con Primeape también regresándole la mordida- Oh, encontraste a Yuuji, por cierto, hola Zawako. ¿¡Zawako!? ¿¡Qué te pasó!? –apuntó Lusamine escandalizada, cuando comenzaron a escucharse los ridículos pasitos de un par de Pokémon rosados y redondos, que corrían con lágrimas en sus ojos, sin ser tan pesados como para causar un temblor ni por asomo similar al de Primeape, tratándose en este caso de una mini estampida causada por Cleffa e Igglybuff, quienes también corrían torpemente en dirección a Zawako, con sus bracitos extendidos, y mientras lloraban sonoramente.
-¡Aw! ¡Pixie! ¡Siesta! –extendió sus brazos Zawako, sus Pokémon saltaron, Igglybuff flotando con el viento hasta brazos de Zawako, Cleffa estrellándose de cara al suelo por no poder flotar y saltar antes de tiempo- Aw, Siesta, yo también te extrañe. ¡Ven Pixie! –extendió su mano Zawako, pero entonces se puso nerviosa al ver los ojos malignos de Cleffa, mientras Igglybuff reía desde las rodillas de Zawako con un rostro similar- ¿Qué está pasando? –preguntó Zawako, Cleffa saltó a sus piernas, empujó a Igglybuff, y abrazó a Zawako, aunque momentáneamente ya que Igglybuff tiró de la orejita de Cleffa, forzándola a voltearse, y ambas empezaron a golpearse de forma infantil.
-Y se llevaban tan bien ideando planes para escaparse del laboratorio juntas e ir a buscarte… -se quejó Lusamine, Zawako la miró sorprendida, y después viró a ver a Yuuji, ya bastante mallugado por los golpes de Primeape, pero recibiendo de Primeape un abrazo mientras con ojos llorosos se aferraba a su entrenador.
-Ya, yo también te extrañé, y no, no te deposité porque no te quiera, Nidoking estuvo más tiempo depositado que tú, te deposité porque ya eras muy fuerte –intentó reconfortarlo Yuuji, pero Primeape seguía llorando, y sorbiendo porcinamente mientras se restregaba en el pecho de Yuuji-. Si, si, te quiero mucho también… -admitió Yuuji, escuchando un disparador de cámara, y mirando a Lusamine tomándole fotos-. ¿Qué haces aquí, Lusamine? –preguntó él molesto.
-Que rudo, un: "gracias por traerme a mis Pokémon, Lusamine", hubiera quedado mejor –se quejó ella, y apuntó a sus espaldas, donde un camión de carga llegaba, con el logotipo de la Fundación Aether, y llevando en su interior a todos los Pokémon depositados tanto de Yuuji como de Zawako, quienes se asomaban por la ventana de cristal del camión y forcejeaban unos con otros.
-Ya voy, ya voy –se quejaba Bill, el conductor del camión, caminando hasta la parte trasera del mismo, y abriendo la puerta, siendo arrollado entonces por Beedrill, Gengar, Flareon, Jolteon, Oddish, Venomoth, y por último, un Tangela que sorprendió a todos los presentes, menos a Yuuji, quien ya la conocía, aunque la Tangela no lo conocía a él aún.
-¡Varicolor –exclamaron los 4 al unísono, aunque las reacciones específicamente de Zawako, tuvieron que esperar al ser casi derribada de su silla por Oddish y Venomoth, Jolteon solo saludó a Espeon, quien le regresó el saludo, alegre de verlo. Por la parte de Yuuji se vio algo similar a lo vivido con Primeape, con Beedrill recriminando el ser depositado, a Flareon no le importó mucho, pero faltaba alguien, Gengar, que en lugar de ir a saludar a Yuuji, se apareció atravesando las piernas de Zawako, asustándola, aunque no tardó en ser reprendido por Jolteon quien, aunque se negara a seguir las ordenes de Zawako, de todas formas, la apreciaba.
-Aw, sus Pokémon los extrañaron mucho –se burló Lusamine, Zawako y Yuuji la miraron rodeados de sus Pokémon-. Esta, es la razón por la que vinimos personalmente a la Liga Índigo, en lugar de ver el campeonato por televisión –extrajo un parche de su bolsa Lusamine, un parche para la ropa con el logotipo de la Fundación Aether-. Aunque tu uniforme es negro, yo hubiera preferido que fuera blanco, pero así son las cosas. ¿Te queda espacio en el hombro? –preguntó Lusamine.
-¿Otro patrocinio? ¿Por qué siempre patrocinan a los malos? –se quejó Amaya, Yuuji pensó en defenderse, pero el Primeape en modo meloso le impedía siquiera ponerse de pie- Ya enserio, ¿cómo es que tú tienes tres patrocinadores? Muchas veces los entrenadores no pueden encontrar a uno solo, y tú tienes tres. ¡Tres! –recriminó.
-Y con tan pocos Pokémon además –se molestó Rinji, fastidiando a Yuuji aún más-. De manera que tu equipo de soporte lo constituyen un Beedrill, un Primeape, un Gengar, un Flareon y un Tangela varicolor. No me pareces muy bien preparado para alguien con tres patrocinios –insistió Rinji.
-¿Quieres que te aplaste con mis Pokémon de soporte? –se defendió Yuuji, poniéndose de pie, pero la mano de Primeape lo forzó a regresar a sentarse en el suelo, para seguir siendo abrazado- Un momento, si todos ellos están aquí, y aún tengo a mis seis Pokémon, ¿eso significa que tienen permiso especial como Torchic? –preguntó Yuuji.
-No exactamente, solo significa que el rancho Pokémon que tú visitas es móvil, y te permite entrenar con todos tus Pokémon al mismo tiempo –declaró Lusamine orgullosa-. Además, mi espalda ya no tendrá que soportar más castigos de esa forma, me veré joven, pero mis achaques todavía no se han normalizado a mi cuerpo actual –se quejó ella, ni Zawako ni Yuuji comprendieron sus quejas.
-Por eso te digo que hacen falta más estudios –le recordó Bill, deprimiendo a Lusamine-. Solo ignórenla. Por diversas razones, rara vez se le permite a Lusamine salir del laboratorio. Ella insistió, usando el patrocinio de excusa, en venir aquí a promocionar a la Fundación Aether. Así que sí, Yuuji, puedes disponer de todos tus Pokémon, pero funciona en ambos sentidos, nosotros podemos disponer de los tuyos para exhibiciones. Pero no te preocupes, no afectaremos a tus elecciones de combate –declaró él.
-Si bueno, sé de un Pokémon que no me va a dejar volverlo a depositar –miró Yuuji a Primeape, quien acariciaba su cabeza como si Yuuji fuera su mascota-. Me parece perfecto, a partir de mañana, todos comenzaremos a entrenar juntos. Te demostraré, Rinji, que la fortaleza de mis Pokémon radica en la calidad, no en la cantidad –exclamó él, Primeape, Beedrill, Gengar y Flareon exclamaron alegremente, y entonces miraron a Tangela, quien no sabía cómo reaccionar-. Contigo tendré más trabajo, pero descuida, sé que harás un buen papel –le sonrió Yuuji, Tangela asintió, aunque algo nerviosa.
-¡Entonces, comencemos con el entrenamiento de tus Pokémon, Yuuji! –comenzó Zawako, llevando a todos sus Pokémon sobre su silla de ruedas, lo que forzaba a Christie a temblar mientras empujaba de su silla de ruedas- Para que tus Pokémon puedan estar en las mejores condiciones, es indispensable su buena alimentación. ¡Déjamelo a mí! –declaró Zawako entusiasmada, aunque sus Pokémon comenzaron a discutir sobre quien debía viajar en el regazo de Zawako, todos menos Jolteon, quien la quería, pero de lejitos- Oigan… basta, Pixie, deja de jalarle el copete a Siesta, Siesta, no patees a Eevoli, Eevoli, no muerdas la hoja de Kaori, ayúdame Sphinx, Ion, pon algo de orden –pidió Zawako, mientras sus Pokémon se peleaban sobre ella por continuar siendo el centro de su atención.
-Ah… es tan relajante… ya no son mi problema –admitió Lusamine orgullosa, y sintiéndose renovada por no tener responsabilidades a con los Pokémon de la Fundación Aether.
Ciudad Carmín. Puerto de Ciudad Carmín. Muelle 23.
-Te perdiste de una ceremonia de inauguración bastante entretenida, demasiada pirotecnia en mi opinión, pero entretenida a final de cuentas. A Lila le gustó bastante –en los muelles de Ciudad Carmín, Looker mantenía vigilancia desde la playa, utilizando sus binoculares para observar a los barcos que llegaban a puerto, mientras escuchaba en sus audífonos la voz de Anabel, quien no lo acompañaba en aquella misión de vigilancia-. De la emoción, Lila comenzó a pedirme que la entrenara para convertirla en una Entrenadora Pokémon, le pregunté sobre su carrera de detective, ya vez que ella estaba tan terca de querer ser una detective como su padre, ella dijo que haría ambas cosas. Ojalá tuviera su energía –admitió Anabel.
-Es joven, no sabe lo que pide –le respondió Looker, quien entonces caminó debajo del puente de madera en que realizaba su vigilancia, evitando ser descubierto por una brigada de policías, quienes mantenían el puerto libre en todo momento-. ¿Lila ya se durmió? Necesito que revises una placa policial –miró Looker por sus binoculares, leyendo con los mismos el número de placa de la Oficial Jenny que lideraba la brigada nocturna por el camino contiguo al puente en que Looker se ocultaba-. PCC-OJ229 –enunció Looker.
-Lila ya está acostada, viendo la repetición de la ceremonia de inauguración, no creo que se duerma pronto –le respondió Anabel, Looker hizo una mueca al respecto-. PCC-OJ229, Elizabeth Norrinton, 7 años en la fuerza, 3 siendo una Jenny –le comentó Anabel, Looker asintió para sí mismo-. Y sí, es la misma Jenny que investigó la explosión del Gimnasio de Ciudad Carmín causada por nuestro querido amigo Surge, y en la que Máxima se vio involucrada –agregó.
-Curioso… una Jenny corrupta, ¿quién lo diría? –se quejó Looker, observando gracias a sus binoculares el como la Oficial Jenny usaba su identificación policiaca para ordenar a unos trabajadores del muelle a retirarse, mientras un par de sus oficiales tomaban sus lugares, y sus uniformes-. Te voy a pasar otras dos placas… PCC-OR795, y PCC-OR478 –enunció Looker.
-Ya voy Lila, mami está ocupada –escuchó Looker, no solo a Anabel, sino a Lila, quien al parecer tenía sed y quería agua, pero Anabel de todas formas buscó la información que Looker necesitaba-. Ambas placas están reportadas como bajas por oficial perdido en acción –le comentó Anabel.
-Muy perdidos no están, o los estoy viendo, o ya duermen con los Magikarp y estos son unos impostores –comentó Looker, accionando un botón en sus binoculares, tomando una fotografía de los oficiales, y de la Oficial Jenny tras quitarse su peluca y ponerse un uniforme que encontró en un casillero dentro de las oficinas de los guarda faros-. Te estoy enviando unas fotografías para que cotejes la identidad de los oficiales, quiero saber si concuerdan con los dueños de las placas –pidió Looker, del otro lado de la línea se escuchaban las teclas de la computadora de Anabel.
-Identidad confirmada, son ellos, se ven muy sanos para ser desaparecidos en acción –le comentó ella, y el sonido de sus teclas continuó escuchándose-. Aquí hay algo curioso, ambos oficiales habrían solicitado su traslado desde el puerto de Ciudad Olivo en la Región Johto –comenzó Anabel, y Looker prestó atención a aquello-. Aquí dice que pertenecían a la unidad de fuerzas especiales y espionaje de la ciudad… ¿por qué personajes con puestos tan importantes pedirían traslado como simples oficiales portuarios? –preguntó ella.
-Se me ocurre una palabra que empieza con "Ko", y termina con "ga", y que no tiene una "n" en el medio para referirse a un baile vacacional de Alola –agregó Looker, observando a los oficiales, y el cómo comenzaban a transmitir utilizando la radio del tablero de control.
-¿No estarás deduciendo más por desprecio a Koga que porque realmente haya una conspiración ocurriendo en estos momentos amor? Blaine dijo que lo que fuera que pasara, pasaría 3 días después del final de la competencia de la Liga Índigo –le recordó Anabel-. ¿Por qué realizas una vigilancia infructífera? Hay tres policías corruptos presentes, gran cosa, los hay en todas partes. Estamos hablando de Kanto, la región más corrupta de todas –le recordó.
-Blaine nos dio la información a medias –le comentó Looker, decidido-. Nos dio un muelle, un barco, y una fecha. El muelle y la fecha son inamovibles, pero el barco, ese tiene un itinerario y, curiosamente, a Blaine se le pasó mencionar que dicho barco llegaba hoy a puerto de Ciudad Carmín, proveniente de la Región Sinnoh –le explicó Looker, y tras aquello, el sonido de una sirena se dejó escuchar, y un barco comenzó a atracar en puerto, un barco cuyo nombre Looker buscó en su casco-. S.S. Aqua… -enunció Looker tras leer la inscripción-. Blaine nos dio la fecha de salida del barco desde el Puerto de Ciudad Carmín… pero no nos dio la fecha de llegada. Sea lo que sea que están planeando, comienza ahora –le explicó Looker, guardó sus binoculares, y comenzó a dirigirse al muelle al cual llegaba el barco.
-Looker, ya probaste tu punto, el barco llegó, estará en puerto por al menos un mes. Retírate y pide refuerzos, no vayas solo –le pidió Anabel, pero Looker estaba decidido, y ocultándose de las brigadas de oficiales que rondaban los alrededores, desconociendo si eran también oficiales corruptos, o solo oficiales que mantenían vigilancia buscando posibles polizontes-. Looker, no hagas algo estúpido –le pidió ella.
-Te recuerdo, Anabel, que llevo haciendo este trabajo durante ya casi 30 años. No necesito refuerzos –le comentó Looker, aunque sintió una vibración en su cinturón-. Está bien, eres mi refuerzo Croagunk –recordó Looker, sosteniendo su Ultra Bola, que había vibrado en descontento-. Descuida Anabel, Croagunk no se tomará las cosas tan enserio, pero tú lo entrenaste. No importa lo que pase, puedo solucionarlo –agregó él.
-Quiero pensarlo, pero… -intentó decir Anabel, mientras Looker llegaba por fin al muelle donde los marineros dentro del S.S. Aqua se preparaban para algo, solo que Looker no sabía para qué-. Solo… prométeme que no vas a actuar sin saber exactamente a lo que te enfrentas –pidió ella.
-Oh… sé perfectamente a lo que me enfrento… -respondió Looker, ocultándose detrás de unas cajas, y tomando sus binoculares para ver a los marineros sobre el barco, con un uniforme que Looker conocía muy bien. Looker entonces accionó sus binoculares-. Te estoy enviando una foto –le comentó Looker.
-El Equipo Rocket… -respondió Anabel tras ver la foto, Looker se mordió los labios con molestia-. Pero… pensé que el Equipo Rocket aún operaba en Johto, y tú me dices que el S.S. Aqua viene de Sinnoh… déjame revisar… -continuó ella, Looker escuchaba las teclas, mientras continuaba observando al Equipo Rocket movilizarse, cada vez más cerca de él, por lo que retrocedió, bajó por el borde del muelle, y se quedó colgado, sudando por el esfuerzo, mientras los miembros del Equipo Rocket pasaban por frente a las cajas detrás de las cuales se ocultaba-. En el itinerario del S.S. Aqua publicado en línea dice que el crucero permanecerá en puerto para un mantenimiento completo, y que zarpará justo en la fecha que nos dio Blaine en dirección a la Región Johto, con parada obligada en Ciudad Olivo –explicó ella.
-Lo que sea que Blaine… quería que viéramos… -comenzó Looker, haciendo un esfuerzo por volverse a subir al muelle, y rodando de costado-. Arceus… sí me falta condición… te decía… lo que sea que Blaine quiere que veamos, tiene que ver con la partida del S.S. Aqua a la Región Johto… ¿Cuál fue su parada anterior? –preguntó él.
-Ciudad Pradera –respondió Anabel, Looker se acomodó nuevamente detrás de las cajas, y meditó al respecto-. Pero… esa es una parada peculiar. El S.S. Aqua es un crucero de lujo que visita los puertos turísticos más importantes de Kanto, Johto, Teselia y Alola… es la primera vez que visita un puerto de la Región Sinnoh. ¿Qué significa? –preguntó.
-Que no visitó ese puerto por turismo –tomó sus binoculares Looker, mirando dentro del barco, y a unos miembros salir corriendo asustados, mientras un rugido se dejaba escuchar en el interior del barco-. Algo transportan… algo grande y muy molesto… -prosiguió Looker, mientras veía a algunos miembros del Equipo Rocket llamar a unos Magnamites de sus Pokébolas, y atacar a una figura bastante alta, que por los destellos eléctricos Looker no consiguió ver bien-. Sea lo que sea está muy enfadado, te estoy enviando el sonido de lo que grabé a falta de una buena imagen –continuó Looker, presionando sus visores.
-Suena… enojado… -fue todo lo que Anabel dio-. Es el sonido de un rugido de Pokémon, estoy cotejando el sonido con la base de datos de Pokémon conocidos… sin coincidencias en Sinnoh… sin coincidencias en Johto… sin coincidencias en Kanto… ya corrí el escaneo en el resto de regiones… no hay coincidencias… Looker… no creo que sea un Pokémon ordinario… sea lo que sea, no tiene registro en ninguna base de datos… -admitió ella.
-Solo espero no estar en medio de otro caso estilo Mewtwo –comenzó Looker, cuando una luz llamó su atención, la luz de los faros de un camión de carga, que llegaba con su cargamento cubierto por una lona negra-. Bueno, bueno, bueno… todo comienza a tomar sentido –comenzó Looker, asomándose solo superficialmente, mientras la Oficial Jenny caminaba en dirección al camión que recién llegaba, y recibía a los recién llegados-. Tomaré fotografías, pero debo mantenerme en silencio… están demasiado cerca –susurró Looker, mientras observaba.
-¿Cuántos encontraste? –preguntó la Oficial Jenny, aunque sin su peluca pudiera pasar por un civil cualquiera, de la camioneta bajó un hombre vestido de repartidor, quien saludó a la Oficial Jenny con una sonrisa.
-Fue una buena cacería –le respondió el hombre, mientras Looker miraba a los alrededores, y usando las sombras como velo, se dirigió a la parte trasera del transporte de carga, subiendo por debajo de la lona, y observando el cargamento- La planta de energía estaba llena a rebosar de ellos, son alrededor de unos 20 los que traigo, pero hay otros tres cargamentos listos –le comentó el hombre, mientras Looker, se molestaba por lo que veía.
-Anabel… aquí Looker… es un caso de trata de Pokémon –le explicó Looker, mirando con tristeza a los decaidos Voltorb y Electrode dentro de sus jaulas, quienes miraron a Looker con miedo y debilidad. Looker acercó la mano por a través de los barrotes, el Voltorb lo notó y se retrajo, intentó lanzar un ataque, pero estaba agotado-. No tienen energía… están totalmente descargados… -le susurró Looker, el sonido de unos pasos lo alertó, por lo que Looker terminó moviéndose por entre las jaulas, hasta ocultarse detrás de un asustado Electrode, que se movió, golpeando los barrotes, y alertando a la persona afuera-. Tranquilo amigo, no te haré daño, solo no me delates –pidió Looker, mientras la Oficial Jenny alzaba la lona, y aluzaba con su lámpara su interior.
-Oh, también encontraste Electrode. Debió haber sido todo un problema el descargarlos –se burló la Oficial Jenny, bajó la lona, y continuó con su conversación con el contrabandista de Pokémon, mientras Looker acariciaba al triste Electrode, quien se alegró de recibir algo de cariño tras ser abusado tanto por el Equipo Rocket.
-Tranquilo amigo… vas a salir de esta… lo prometo… -susurró Looker, y seguido a su comentario, se escuchó el sonido de un motor-. Anabel… voy a entrar… -comentó Looker, sobresaltando a Anabel del otro lado de la línea.
-¿Tú solo? –preguntó Anabel preocupada, mientras las vibraciones de la camioneta hacían chocar a los Voltorb con los barrotes, abollándolos un poco, y lastimándolos- Looker, ya discutimos esto, ya no tienes la edad para operaciones de infiltración, no solo al menos –pidió ella con preocupación.
-Anabel, ¿sabes por qué me volví detective? –preguntó Looker, acariciando a un Voltrob, quien pegó su cuerpo contra la mano de Looker, deseando sentir aquellas caricias nuevamente-. Me convertí en detective, porque amo a los Pokémon, y planeo castigar a todos quienes les hagan daño… así que, no me pidas que me quede de brazos cruzados, mientras hay Pokémon sufriendo a mi alrededor –pidió Looker, quien comenzó a agudizar sus oídos, escuchando el sonido de cadenas, y sintiendo que toda la camioneta vibraba, o al menos eso le pareció a Looker, cuando vio lo que parecía ser la punta de una grúa, incrustándose en la madera a su derecha e izquierda, y jalar, lo que comenzó a darle una sensación de vértigo a Looker, y a los pobres Voltorb y Electrode-. Ya es muy tarde de todas formas… me están subiendo por grúa al barco –se asomó Looker por la apertura formada por el gancho de la grúa, y comenzó a tomar fotos de otros Pokémon que logró ver en la proa mientras lo subían-. ¿Estás viendo lo mismo que yo? –preguntó Looker.
-Desearía no hacerlo… –respondió Anabel con tristeza. Looker tomó una foto, y Anabel logró ver a unos Scyther enjaulados, sus cuchillas unidas con cinta de ducto, sus alas igualmente amarradas a sus abdómenes, y sus hocicos amordazados-. Es horrible –continuaba Anabel, Looker tomó otra foto, los Growlithe más tristes que uno podría imaginar se encontraban respirando pesadamente en sus jaulas, la mayoría apenas unos cachorros, todos jadeando, sedientos-. ¿Por qué los mantienen en estas condiciones? –preguntó Anabel, por su tono de voz Looker sabía que estaba llorando, él tomó otra foto, y el corazón de Anabel no lo soportó más- Basta, no puedo seguir mirando –pidió ella, en la foto había una familia de Sneasel. El color oscuro de sus pieles estaba opaco, el plumaje sobre sus orejas despeinado y escaso de lustre, las garras de todos los Sneasel estaban atadas. Una última foto de Looker reveló a una familia de Stantler, atados de pesuñas para evitar que patearan, ante las imágenes, Anabel simplemente no pudo más-. Sácalos… Looker… tienes que sacarlos… -pidió ella.
-Lo intentaré… pero no aún… -le respondió Looker, su alrededor se sacudió con fuerza, la grúa había terminado de bajarlos-. Anabel, me contactaré contigo en cuanto esté a salvo. Necesito movilizarme –enunció Looker, miró la lona abrirse, y se escondió detrás de los Electrode quienes, tras recibir cariño de Looker, intercambiaron miradas, asintieron, y en cuanto los miembros del Equipo Rocket subieron para bajar las jaulas, se lanzaron contra ellos, golpeando sus jaulas, que cayeron y aplastaron a los miembros del Equipo Rocket-. Gracias –susurró, Looker, mientras otros miembros del Equipo Rocket iban en auxilio de sus compañeros heridos, solo para que más cajas les cayeran encima, sepultándolos, y permitiendo a Looker buscar un lugar para ocultarse dentro del barco.
-¡Gruoooh…! –escuchó Looker, se ocultó, y buscó el sonido que había escuchado antes, como un poderoso rugido, de un Pokémon inmenso, y que resistía los destellos eléctricos que le propinaban los Magnamite. Looker solo podía ver la silueta oscurecida del Pokémon gracias a la luz que emanaban las descargas de los Magnamite, que no podían apaciguar al furioso Pokémon.
-¡Imbéciles! –escuchó Looker, buscó a la dueña de la poderosa voz femenina, y encontró a una bella mujer de cabellera plateada y ondulada, a quien Looker le tomó una foto- A este no lo podrán doblegar con los Magnamite, déjenmelo a mí. ¡Victreebel! –ordenó ella, llamando a su Pokémon, de un tamaño descomunal comparado con otros Victreebel que Looker había visto antes- ¡Hojas Navaja Victreebel! –ordenó la mujer, a quien Looker logró tomarle una segunda foto antes de volver a ocultarse, y escuchar los gritos de dolor del Pokémon, que cayó derrotado contra el suelo- ¡Llévenlo a contención! ¡Ahora! ¡Y esta vez manténganla sedada o algo! ¡Es la última de su especie tarados! –escuchó Looker, mientras los miembros del Equipo Rocket intentaban sujetar al Pokémon, y terminaban con su ropa cubierta de barro- Comuníquenme con el amo Koga, díganle que hemos recibido la ofrenda de paz de Giovanni –continuó la mujer, retirándose, Looker aprovechó para seguir a los miembros del Equipo Rocket dentro del barco, ocultándose al ver que todos los miembros dejaban un rastro de lodo tras de sí.
-Anabel, estoy dentro… te envié una foto, creo que he visto a esa mujer antes… -prosiguió Looker, los rugidos del Pokémon volvieron a escucharse, débiles, aunque bastante sonoros-. El Pokémon del que te mandé audio… esa mujer dijo que era el último de su especie, pero no he logrado verlo bien –comentó Looker, mientras seguía las huellas del Equipo Rocket por el interior del barco.
-¿El ultimo de su especie? –preguntó Anabel curiosa, pero tecleando frenéticamente- Aquí está… Karen, miembro del Alto Mando de Johto… todo parece indicar que, nuevamente, todos los caminos llevan a Johto amor –se quejó Anabel, Looker continuó el camino con cuidado por los pasillos del barco, y descubrió que las cámaras de vigilancia estaban apagadas, lo que le pareció bastante curioso a Looker, pero que servía a sus planes, mientras seguía las huellas del Equipo Rocket hasta una zona de carga en específico, afuera de la cual Looker esperó cruzando la esquina, hasta que dos miembros del Equipo Rocket salieron por la puerta.
-¡Y esta vez no le des de comer! ¡Ya nos causó demasiados problemas Konan! –se quejaba uno de los miembros del Equipo Rocket- ¡Todos los Pokémon deben recibir únicamente el alimento suficiente para sobrevivir! ¡Nada más! –insistió el furioso miembro.
-¿¡Qué parte de "es la última de su especie", no entendieron tarados!? –se molestó el aparente cuidador del Pokémon ultimo de su especie, a quien los miembros del Equipo Rocket ignoraron- Es mi responsabilidad mantener a los Pokémon débiles, pero vivos. ¿A quién creen que van a recriminar si el espécimen se muere de hambre? –se quejó.
-¡Solo asegúrate de que esto no vuelva a pasar, Konan! –le apuntó el otro miembro del Equipo Rocket, y ambos comenzaron a retirarse. Looker esperó al momento preciso, y entró en el cuarto al que habían ingresado al Pokémon.
-Hola Konan, te hablan de recursos humanos, es momento de que te tomes unas vacaciones. ¡Croagunk, Golpe Venenoso! –ordenó Looker tras liberar a su Pokémon, el sorprendido agente del Equipo Rocket fue impactado, y derribado, noqueado de un solo movimiento- Muy bien hecho pareja, ahora ayúdame a quitarle la ropa, prepararé mi maquillaje –comenzó Looker, mientras Croagunk comenzaba a desnudar al agente del Equipo Rocket. Looker comenzó a quitarse el abrigo, cuando se sorprendió de lo que veía a su alrededor. Todo el lugar era un almacén, en el que había cientos de cientos de Pokémon, todos débiles, algunos incluso moribundos, y en el medio de todos ellos, una inmensa jaula, con un Pokémon de ojos brillantes y amarillos que sobresalían de su silueta oscura, y rugía con fuerza pese a las cadenas que le sostenían de sus extremidades-. No me considero una persona religiosa, pero por Arceus… creo que ya entendí por qué no había ningún registro del rugido de este Pokémon, Anabel… -comenzó Looker, mientras el Pokémon azotaba sus garras contra los barrotes, y encaraba a Looker directamente-. ¿Te suena el nombre… Ursaluna? –preguntó Looker, posó su mano sobre la frente del Pokémon, y este, comprendiendo que Looker no representaba una amenaza, lloró, y se frotó contra la mano de Looker, sumamente triste- Tranquila amiga… si yo no puedo sacarte de aquí… te juro que alguien lo hará… tranquila… -la tranquilizó Looker, y todos los Pokémon, dentro de sus jaulas, lloraron a manera de súplica, deseando también algo de cariño.
Está historia continuará…
