Disclaimer: Masashi Kishimoto… mil gracias por darnos tanta tensión entre Naruto y Sasuke, de otra manera, no estaría escribiendo fics sobre ellos.
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Notas de la autora: Pido perdón por haber demorado tanto en actualizar, pero hay veces en que simplemente se me escapan las historias. Me pasó aquí, que no supe como seguir porque hay tanto que quiero contar pero no encontraba la forma de hacerlo. Espero haber escogido la mejor.
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Las luces del amor
Capítulo 12: Esperanza
Kakashi solo era un delincuente reformado que se aferraba desesperadamente a la esperanza de salvar a Naruto del cruel destino que lo esperaba, en cambio, Jiraiya era la única persona que tenía conocimientos médicos. Se sentía en desventaja ante la clara brecha que los separaba y a pesar de eso, admitía que Jiraiya tenía razón.
¿Valía la pena todo el esfuerzo? Estaba consciente de que se desperdiciarían recursos valiosos para ambos refugios. Prometió, muy a su pesar, que abandonaría la idea de salvarlos si las cosas no funcionaban, pero muy en sus adentros pensaba en romper su promesa si era necesario.
Iba a ponerse de pie para ir en búsqueda de lo que fuera necesario para empezar con las experimentaciones, sin embargo, el sonido de la puerta azotándose lo detuvo en seco. Su sistema de alarma se encendió y estuvo a punto de correr hacia las jaulas para tratar de defender a los muchachos, pero la voz agitada y llorosa de Jiraiya lo detuvo en el sitio.
—Tsunade… —pronunció el mayor sin poder ocultar su emoción. —. ¿Eres tú? ¿Dónde…
La mujer, que vestía ropas un tanto elegantes como para encontrarse en medio de un apocalipsis, corrió hacia los brazos del otro, haciéndolo callar. Se quedaron en ese abrazo por prolongados minutos, sin atreverse a decir más por miedo a descubrir que aquello era algo irreal.
—¿Qué pasó? —Se atrevió a preguntar Jiraiya cuando por fin tuvo el valor de soltarla. —. ¿Estás bien? Pensé que estabas…
—No seas tonto ¿En verdad me crees tan débil?
—Cuatro años Tsu —Volvió a rodearla con sus brazos y la mujer se dejó llevar. —. Desapareciste por cuatro años y…
Kakashi se aclaró la garganta para recordarle a Jiraiya que seguía allí.
—¿No se te olvida algo? —No le sabía bien interrumpir la escena, pero tenía asuntos más importantes que resolver. —Naruto y Sasuke no tienen demasiado tiempo.
—¿Qué está sucediendo? —preguntó la mujer.
A Jiraiya le hubiera encantado mandar a callar a Kakashi y enfocarse en Tsunade, pero en vez de eso respiró profundamente.
—Tenemos un par de infectados. —Miró en dirección a Kakashi mientras asentía en un afán de transmitirle que la mujer era confiable. —Es muy injusto lo que te voy a pedir, pero. Por favor, tienes que ayudarnos. —Jiraiya se alejó un poco para poder mirarla a los ojos. Todavía no podía creer que la tuviera enfrente.
Tsunade miró a Jiraiya, sus ojos expresaban duda.
—¿Puedes hacerlo? —La voz desesperada de Kakashi la impulsó a actuar.
Tsunade se dirigió hacia las jaulas y sintió un poco de compasión al notar que los infectados eran aún muy jóvenes. Verlos dormir profundamente la conmovió.
—¿Cuánto tiempo llevan infectados?
—No más de dos semanas.
—¿Cómo siguen vivos? Se supone que los infectados no comen,no beben. Deberían estar muertos a menos que se les haya puesto sueros. —Tsunade no veía ningún suero por los alrededores.
—Comieron. —dijo Kakashi, un poco temeroso, recordando la escena en el refugio.
—No había visto esto antes. ¿Cómo lograste alimentarlos?
—Te lo explico luego —Kakashi miró a la mujer tratando de hacerle entender que no quería hablar de eso. —. Dime lo que necesitas y te lo traeré.
Tsunade asintió.
—Estaba guardando esto para después, pero… —Por un momento pensó en las palabras que diría para luego sacar tres ampolletas de su bolso. —. Aún es un suero experimental y tiene sus riesgos.
—¿Qué es eso?
—Una posible cura, aunque.
—¿Aunque? —Kakashi se aproximó hacia ella.
—Todavía es muy inestable. Tiene un porcentaje de éxito muy bajo.
—Voy a correr el riesgo.
Mientras Tsunade preparaba las jeringuillas y las ampolletas para administrarle el suero a los dos jóvenes, Jiraiya miraba el trozo de papel que Tsunade había utilizado para explicarles el funcionamiento del virus y movió la cabeza imaginando todo el horror que los infectados debían estar sufriendo dentro de sus cabezas y sus cuerpos.
¿Quién estaría lo suficientemente loco para darle esteroides al virus de la rabia?
Viendo las fórmulas en el papel, se daba cuenta que solamente un genio podría haber potenciado la rabia con la oxitocina y no contento con eso, había encontrado la forma de que afecte a la amígdala del cerebro, lugar en donde se alojan los miedos. Eso lo explicaba todo. Si tu cuerpo empezaba a segregar oxitocina junto a otras hormonas que provocan el enamoramiento, la amígdala en el cerebro se activaba automáticamente disparando los miedos preexistentes y allí acababa todo, mejor dicho, empezaba todo. La naturaleza del ser humano es deshacerse de cualquier factor o elemento que le provoque miedo. Era algo tan simple y tan complejo al mismo tiempo que si no fuera porque la raza humana estaba al borde de la extinción, Jiraiya se pararía a aplaudir semejante descubrimiento.
—¿Cómo sabes todo esto? —preguntó Kakashi al tiempo que se sentaba junto a Jiraiya, todavía conmocionado por lo que estaba sucediendo.
—No es momento de dar demasiadas explicaciones, pero ¿Recuerdan el brote de rabia que se dio en…
—Si, en la selva amazónica. Muchas especies estuvieron al borde de la extinción porque era una cepa que se extendía rápido. —Jiraiya completó la frase.
—Estábamos buscando la cura y… De pronto todo se torció. Las empresas que nos patrocinaban empezaron a ver el beneficio en la extinción.
—Claro, sin especies que proteger, la explotación del petróleo y la deforestación sería mil veces más fácil.
—Exacto —Tsunade se sentó en la silla junto a Kakashi, quien parecía un poco perdido ante la charla que estaban manteniendo los dos adultos. —. Entonces tuvimos que buscar financiación por parte del gobierno y todo estaba resultando bien hasta que Madara Uchiha ganó las últimas elecciones y prácticamente nos quitó el financiamiento de nuevo.
—Espera… ¿No se supone que Madara era liberal? No tiene sentido.
—No solamente no era liberal, sino todo lo contrario. No he conocido a nadie tan... —Tsunade apretó los dientes en un intento de calmarse. —. El gobierno de Madara se vendió ante las grandes empresas y cuando obtuvo todo lo que necesitaba de ellas, las traicionó y puso en marcha su propio plan. Nos brindó absolutamente todos los recursos económicos que necesitábamos con una condición.
—Me da miedo preguntar, pero ¿Cuál era la condición?
—Crear una cura contra la homosexualidad.
—¡Malditos hijos de puta! —Kakashi se levantó con fuerza ante la última frase y se dirigió hacia las celdas.
—¿Y qué hicieron ustedes? —Jiraiya apretó los puños.
—¿Qué más íbamos a hacer? Nos negamos rotundamente, o al menos la mayoría. Muchos pensamos en renunciar en ese momento al laboratorio, pero ni siquiera nos dieron la oportunidad de abandonar el instituto. Nos encerraron y nos amenazaron con ir tras nuestros seres queridos si pensábamos en… No sé, en hacer cualquier cosa.
—¿No había nada que pudieran hacer?
—Lamentablemente no —Se quedaron en silencio por unos cuantos segundos y Tsunade, al ver que Jiraiya no se atrevía a seguir preguntando, decidió seguir con el relato. —. Orochimaru, que fue uno de los pocos que no se opuso a la condición, rápidamente se posicionó a la cabeza del proyecto. No solamente creó una supuesta solución para la homosexualidad, sino que se atrevió a ir un paso más allá. ¿Amor interracial? Viértelo en la fórmula ¿Matrimonios entre distintas clases sociales? agrégale dos gramos. —dijo de forma irónica.
—¿Orochimaru? ¿Estamos hablando del mismo Orochimaru miedoso y torpe que conocíamos?
—Estamos hablando del mismo. De torpe y miedoso no tenía absolutamente nada.
—¿Cómo nos vamos a dar cuenta si la vacuna funcionó? —Kakashi volvió a sentarse en el asiento libre.
—Si en diez minutos no han despertado con sus instintos asesinos más potenciados, podemos decir que ha funcionado, pero si despiertan con un ataque de violencia…
—Ya veo. —Kakashi se sentía cansado, tanto que apoyó la cabeza sobre la mesita que tenían al frente.
—Lo que no entiendo —dijo Jiraiya mientras miraba a Tsunade. —, es porqué solamente tienes sueros experimentales. Digo, debido a la naturaleza del virus, debería haber una cura. Las cosas podían salirse fácilmente de control.
—Ese es el problema. No hay una cura, o al menos no una como tal. —Miró las ampolletas vacías sobre la mesa.
—No puedes estar hablando en serio.
Tsunade tomó nuevamente la hoja de papel para ofrecer una explicación más detallada. Explicó que el virus se alojaba en la amígdala del cerebro, provocando alteraciones en las emociones y el comportamiento de las personas infectadas. La dificultad radicaba en que el virus era extremadamente difícil de detectar y combatir, ya que en la mayoría de los casos no generaba anticuerpos y estaba protegido por la barrera hematoencefálica, que limita el paso de sustancias al cerebro. También les dijo que el suero experimental que tenía consigo era una combinación de antivirales y un compuesto que temporalmente abría la barrera hematoencefálica, permitiendo que los antivirales lleguen al virus y lo eliminen de manera efectiva.
—¿Por qué lanzarían un virus sin una cura?
—Porque a Madara se le estaba acabando el tiempo. Con todas las decisiones que estaba tomando, se acercaba un golpe de estado. Si no actuaba lo antes posible, quizás no tuviera una oportunidad tan limpia y rápida para esparcir el virus.
—¿Cómo esparció el virus? —La frase fue suficiente para captar la atención de Kakashi, quien alzó la cabeza.
—No estoy al tanto de todos los detalles, pero ¿Conocían la marca "Clan Uchiha"? Creó una nueva compañía supuestamente para ampliar el mercado lo que abrió paso a una submarca de gama baja. Allí esparció el virus.
—¿Madara estaba a la cabeza de esa empresa?
—No, pero si su primo, Fugaku Uchiha.
—No puede ser cierto… Hiro tenía razón. —En los últimos días había pensando muchísimo en sus amigos y una gran oleada de culpa invadió su ser al creer que todas esas teorías eran los delirios de un drogadicto. —. Entonces la idea era eliminarnos por completo.
—Claro, esa era la idea principal. Querían crear un nuevo orden mundial, pero no esperaban que todo saliera completamente mal para ellos.
—¿A qué te refieres? —Jiraiya se inquietó.
—De alguna manera, el virus infectó no solamente a los que comieron la carne económica, sino que todo el mundo se vio envuelto. Hubo un incidente en uno de los búnkeres construidos para proteger a la élite. Recibimos la señal de auxilio desde el ID de Fugaku y aunque el equipo de seguridad del laboratorio logró rescatar a unos pocos de dentro del búnker, creemos que Fugaku escapó por miedo a las represalias.
—Eso es imposible —La voz ronca de Sasuke interrumpió la conversación. —. Fugaku Uchiha está muerto.
La repentina interrupción hizo sobresaltar a los presentes.
—¿Cómo sabes eso? —Jiraiya se aproximó a la celda con cautela, con la única intención de comprobar si los ojos del joven aún seguían esparciendo luces.
—Lo mató Itachi. Mi hermano se encargó de acabar con la vida de nuestros padres. —Los ojos del muchacho ya no tenían rastros de las luces, en vez de eso, se podía ver un par de lágrimas estancadas en sus párpados inferiores.
Continuará
No tienen idea del martirio que fue escribir este capítulo, es quizás el que más me ha costado en toda mi vida de ficker, y no, no fue porque ya no me sintiera inspirada ni nada por el estilo, pero ustedes lo acaban de ver. Tuve que ponerme a investigar sobre virus, inmunidad e incluso temas sociales y políticos para poder tener una base sólida para armar toda esta conspiración. Si, cuando empecé este fic ya tenía una idea de lo que quería hacer, pero no me iba a meter a escribir sobre cualquier cosa que se me viniera a la mente.
Espero que hayan disfrutado de este capítulo. Recuerden que me pueden encontrar en facebook con el nombre "Chisheccid fanfics" allí podrán encontrar adelantos de mis historias, chismecitos y nuevos proyectos. También tienen la oportunidad de pedirme cualquier tipo de fic, allá en mi página podrán encontrar todas las bases.
Nos vemos prontito.
