Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Fueron promesas cuentos de cristal. Frágil tu modo de amarrarte de mí, lo he visto todo no me puedes mentir... - Besos de Ceniza, Timbiriche

Durante la cena todo iba divino, nos dábamos la comida en la boca, y nos dábamos tiernos besos, hasta que algo llegó de nuevo a su mente y se quedó serio, mirando un punto al vacío. Cosa que no pasó desapercibida por mi - Yamsha, cariño ¿está todo bien? – Pregunté desconcertada por el rápido cambio en su mirada, cuando el volteó seguía serio, pero endulzó la vista – No es nada, preciosa, pero he pensado últimamente, y aun no entiendo el motivo que tuviste para decidir darle alojamiento a ese psicópata. Después de todo el daño que ha hecho, creo que no fue la mejor de tus decisiones linda- Estaba desconcertada por lo que dijo Yamsha, de todos los escenarios que pasaron por mi mente, de lo que pudiera estar pensando él, en ninguno de ellos estuvo que me hiciera dicha pregunta. ¿Qué tenía que ver que le haya dado alojamiento a Vegeta? ¿porqué de pronto él me cuestionaba mis decisiones? Además, si mal no recuerdo me vi forzada a invitarlo porque Gokú técnicamente confió en él, y pensaba dejarlo deambular por la tierra sin vigilancia alguna, mientras se preparaba para su "encuentro amistoso". Técnicamente me vi forzada a ofrecer mi casa y mi tecnología a ese tipo, para de alguna forma mantenerlo vigilado.

¿Y que tenía esto que ver? ¿Como encajaba esta pregunta con mi relación con Yamsha y con la estupenda cita que estaba teniendo, hasta unos minutos atrás?

Sabía que Yamsha esperaba algún comentario de mi parte, pero honestamente no sabía bien que se proponía con esta charla. ¿Qué fue lo que pasó para que de repente preste atención al principito gruñón? Hasta ahora jamás hizo amago de importarle que él estuviera en mi casa, salvo hoy que se quedaron solos unos minutos ¿Le habrá dicho algo Vegeta? Pero ¿Qué pudo decirle para ponerlo así? Volteé a ver a mi novio quien todavía me veía como aguardando una respuesta, y traté de sonar lo más dulce y serena al contestar.

– Bueno cielo, recordarás que me vi en la necesidad de ofrecer mi casa a ese lunático de Vegeta; ya que no sé si escuchaste pero, ambos Saiyajines se preparan para tener algún tipo de enfrentamiento y Gokú estaba muy entusiasmado con la idea; tanto así que pensaba dejar a ese bárbaro sin vigilancia. Dejándolo que entrenara a sus anchas en nuestro mundo, por eso le ofrecí a ese tipo que se quedara en mi casa, ya sabes cómo es Goku, no mide el riesgo y aunque Vegeta se ha portado relativamente tranquilo, sin las comodidades que le otorgamos pudiera haber ya hecho daño a la Tierra y a sus habitantes. Conoces a Gokú, tan fresco e inocente, y tan emocionado por las peleas que creo habló antes de pensar y cuando vi, ya estaba involucrada en eso-

Yamsha se me quedó viendo mientras escuchaba lo que le decía y solo dijo - Lo sé linda, sé que Goku a veces no mide las consecuencias de sus actos, como invitar a ese psicópata a vivir en la tierra, pero Bulma, ¿Has pensado realmente que pasaría si ese tipo se llegara a enojar realmente y no estamos cerca Gokú o yo o alguno de los guerreros Z, y te llegara a dañar? ¿a ti o a tus padres? –

Miré a Yamsha y solo vi en sus ojos preocupación genuina por mí, así que le acaricié la barbilla y le dije – Te agradezco cielo que te preocupes, y aunque ese tipo es un ególatra y narcisista, dudo mucho que vaya a lastimarnos. Cuando me vi forzada por Gokú, a extender la invitación le dejé las reglas claras entre ellas que no podía ni dañar menos matar a personas, animales o extraterrestres que no fueran enemigos o una amenaza para la tierra, mientras viviera en mí casa; y hasta el día de hoy ha cumplido. Por lo que he visto, como príncipe que cree que es, tiene muy arraigado mantener en alto su orgullo, y es precisamente por eso que no creo que haga algo. Un tipo así que ha dado su palabra, no creo que vaya a rebajarse a incumplir su promesa y manchar su orgullo- comenté mientras veía a Yamsha a los ojos, el volteó a ver el lago y alzó la vista al cielo analizando mis palabras y argumentos.

Creo sinceramente que estaba sopesándolo, le escuche suspirar y mirar de nuevo al frente al lago mientras otro silencio inundaba nuestra mesa. Comencé a ponerme nerviosa, no entendía bien de donde había salido toda esta situación con Vegeta, de repente lo escuché suspirar de nuevo y lo vi cerrar los ojos y menear la cabeza, se acercó a mí, me miró y me dio un beso en el cachete antes de decir – discúlpame un momento Bulma, necesito tomar aire - y se paró y se alejó de la mesa...