Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Sobreviviré, buscaré un hogar; Entre los escombros de mi soledad. Paraíso extraño donde no estás tú, y aunque duela quiero libertad; aunque me haga daño... - Sobreviviré, Monica Naranjo.

Casi no había visto a Vegeta después de nuestra charla aquella noche, y sin embargo algo cambió entre nosotros. Es como si sintiera que el saiyajin, al menos conmigo se portaba más, como decirlo educado; menos prepotente, al menos cuando estábamos solos, lo cual me alegra, él está tan solo... que creo podría llegar a ser su amiga.

Yo no creo que él sea malo, pienso que es víctima también de lo que le tocó vivir, creo que si le muestro qué es la amistad, tal vez poco a poco pueda cambiar. Aunque soy realista no deja de ser un orgulloso arrogante, así que tampoco me hago muchas ilusiones de que el principito engreído cambie de la noche a la mañana.

Bulma estaba tan metida en sus pensamientos que no escuchó cuando Yamsha llegó a la corporación. Justo un día antes en la noche se había topado a Vegeta nuevamente en el comedor y se sentó junto a él a comer sin decir palabra alguna. En realidad le gustaba su compañía, con él los silencios no eran incómodos, así que le sorprendió que nuevamente el decidiera abrir plática, pero más le sorprendió el tema del mismo – Así que siempre si decidiste regresar con la sabandija- dijo él, y yo solo le dije -ajá, ya llevamos mucho tiempo juntos y solo fue un malentendido menor- honestamente no sé porque sentí la necesidad de justificar mi decisión, Vegeta me miró y casual me dijo – Bueno al menos así ya no me molestarán tus llantos nocturnos y me dejarás dormir en paz- soltó mientras yo me ponía roja, no sabía que me había escuchado llorar, luego agregó –Supongo que no fue tan grave lo que te hizo, entonces no entiendo por qué todo el escándalo- me dijo en tono burlón, yo solo atiné a decirle - ¡Ush Vegeta!, deja de andar espiándome- toda colorada, mientras él se reía y me decía -terrícola no pienses ideas que no son, yo no tengo la culpa de que seas tan escandalosa, y te recuerdo que mi habitación está al lado de la tuya, así que se escucha perfectamente tu voz chillona, de todas formas supongo ya no habrá más de tus patéticos lloriqueos y que ya todo será felicidad para ti ¿no? – Me decía dándome una mirada arrogante y antes de poder contestarle me dijo – Como sea, solo espero no escuchar próximamente tus lloriqueos fastidiosos, y si un día te cansas de tu mascota... avísame con gusto me puedo deshacer de ella- me decía mientras terminaba de comer y me lanzaba una mirada divertida.

Vaya, cuando quiere vegeta puede ser muy animado y amigable, el problema con él es que nunca se sabe cuándo estará de buen humor, aunque me sorprendió, ya que el orgulloso príncipe muy a su estilo y leyendo entre líneas me dio su apoyo. Me emociona saber que tal vez solo tal vez me empiece a considerar su amiga.

Yamsha buscaba a Bulma dentro del jardín de la corporación, hacia allá lo había dirigido la Sra. Briefs. Allí la halló sumida en sus pensamientos, se veía tan hermosa y el aún no creía en su buena fortuna de haber sido perdonado por semejante ninfa, ¡cómo la amaba! Aun así él sabía que el perdón no era del todo completo. Desde aquella situación ella no se había dejado tocar más allá de pequeños besos y abrazos.

Mientras se dirigía rumbo a su novia, él pensaba - Y en lo que ella me perdona completamente y vuelve a mí en cuerpo y alma, seguiré frecuentando a la bella Youmi. Simplemente es hermosa y uno es hombre y tiene necesidades, pero no quiero apresurar a Bulma con estas. Una vez que ella vuelva al cien a mí no volveré a ver a nadie más, por mientras Youmi no duda en complacerme- Me acerqué por la espalda a besarla en la mejilla, mientras la abrazo, ella volteó y sus ojos brillaron al verme ¡Kami! Es un ángel, la mujer digna de ser la novia del mejor beisbolista que existe.

-Hola preciosa- Le dijo Yamsha - ¿cómo va tu día?, tu mamá me dijo que te hallaría descansando aquí, ¿todo bien? – le decía mientas la abrazaba. Ella solo asintió con la cabeza y dijo – Solo estoy frustrada por algunas cosas en el laboratorio, nada importante, solo necesito despejarme- decía mientras le devolvía el cariñoso abrazo a su novio y le daba un tierno beso.

Noté que el insecto estaba en la casa, sentí su desagradable ki debilucho por lo que decidí tomarme un descanso y empezar con la siguiente fase de mi plan, esto iba a ser muy divertido.

Salí por agua y decidí como quien no quiere la cosa pasear por el jardín, sabía que allí los hallaría.

-Ah, terrícola con que aquí estas, como siempre de holgazana- le dije mostrando mi sonrisa más arrogante - ¡Ush Vegeta, ya te dije mi nombre es BULMA! B-U-L-M-A – Decía muy enojada, realmente disfruto molestarla jajaja se vuelve más divertida. -Como sea- contesté – Prometiste tenerme los guantes mejorados desde hace una semana y aún no los veo, creía que alardeabas ser la mejor, pero ya veo que mejor le digo a tu padre que me ayude – dije sonriendo y parándome, cruzando los brazos en una típica pose mía. En eso el insecto que ya esperaba en cualquier momento explotara, dijo - ¿Cómo te atreves maldito simio en hablarle así a Bulma?, más respeto para ella imbécil- jajajaja listo había picado el anzuelo, acto seguido lo ignoré y seguí hablando con la humana – ¿Y bien mujer? ¿Vas a ser capaz de acabar con mis guantes pronto? - cuestioné y antes de que ella contestara el insecto no se contuvo más y explotó en mi contra.

¡Argh! Todo iba perfecto hasta que ese a maldito mono se le ocurrió aparecerse, de verdad lo detesto, no sé cómo Bulma puede pensar que es inofensivo. No soporté más al ver como ese idiota ni se dignada a contestarme y me ignoraba, enfrente de Bulma, ¡maldito!

-¡Oye tú! – le grité, -me tienes harto con tus desplantes maldito príncipe de la nada – Vegeta solo volteó a verme lanzándome una mirada arrogante mientras me dijo, - Yo contigo no tengo nada de qué hablar Sabandija, creo que fui muy claro la vez pasada- dijo riéndose y agregó – Solo ocupo que la humana me diga si piensa cumplir su palabra o no con mis guantes - y antes de que Bulma pudiera decir nada le dije – Estoy harto de ti, ¿cómo te atreves a faltarle así el respeto?, lárgate de una vez maldito imbécil- el maldito mono ya más serio me dijo – Ten cuidado como me hablas sabandija, luego te asustas y terminas desquitándote con los más débiles que tú- me dijo con un dejo de desprecio, haciendo referencia a mi pelea con Bulma, canalla como se atreve a decir tal cosa, maldito imbécil, así que no aguanté más y con todo el valor que pude reunir le dije – No eres más que un psicópata, una basura espacial, lárgate de una vez de la casa de Bulma no te queremos aquí, ya te hemos aguantado lo suficiente y no tenemos por qué seguirte soportando, ¡LARGATE!- le grité rojo de la furia.

Él volteo a verme visiblemente molesto mientras mostraba una sonrisa con todos sus dientes, pensé que había logrado hacerlo enojar lo suficiente para que mostrara su verdadera cara psicópata y que por fin Bulma podría presenciar quien era en verdad ese malnacido, pero canté victoria antes de tiempo.

El muy bastardo dijo algo que me sacó de balance – Yo no tengo nada que hablar contigo insecto, la invitación vino de la mujer- y volteó a verla ignorándome – Bulma- le dijo sorprendiéndome porque era la primera vez que le escuchaba llamarla por su nombre – Tú y yo ya hablamos y aclaramos lo que pasó aquel día, si aun así no estás cómoda con mi presencia aquí, quiero que seas tú quien me lo diga, y si en verdad estoy generándote tantas molestias, no impondré mi presencia más aquí, solo que tenía el entendido que era un huésped tuyo. Si ya no soy más bienvenido aquí solo dímelo y te libero de nuestro trato y me voy en este instante. Y si crees que mi comportamiento aquel día merece que pida una disculpa a la sabandija parada aquí al lado por dañar su frágil hombría, lo haré- Dijo el muy bastardo, me di cuenta en ese punto que ese maldito mono era más astuto de lo que esperaba.

Tan pronto Vegeta dijo esas palabras, entendí que decía las cosas muy enserio, toda la discusión fue de tan improviso que tardé algunos minutos en reaccionar. ¿Quién se cree Yamsha que es para hablarle así a un huésped mío? Cierto que Vegeta no es de fácil trato, pero él no lo estaba molestando, todo esto fue generado por Yamsha, y yo no iba a dejar que él tomará decisiones por mí. Jamás he dejado que nadie pase sobre mí y mis decisiones y esta no sería la excepción.

- ¡Basta! - Grité -Tú- dije señalando a Yamsha - ¿Cómo te atreves a hablarle así a un huésped mío? Vegeta no te está haciendo nada- grité a un desconcertado Yamsha que me miraba con angustia – Pero Bulma yo...- intentó decir - Pero nada- le interrumpí- Vegeta no te estaba diciendo nada malo- dije más que enojada a mi intento de novio - Y tú- dije señalando a Vegeta- Ya te dije que tus guantes estarán a final de la semana, cumpliré mi palabra- Le dije a un sorprendido saiyajin, que al parecer no esperaba que una débil humana le gritara .

-Yo no te he corrido y nuestro trato sigue, si quieres romper el trato es porque tú quieres. Sabes que eres bienvenido, para seguir viviendo aquí el tiempo que creas conveniente - Termine de decirle viéndolo altaneramente.

Jajajajaja el insecto era más predecible de lo que creía, con tan solo pisar un poco su ego lo llevé a donde quería, y la humana me sorprendió. Sacó más carácter de lo que esperaba de ella. Aunque sabía que ya tenía contra la cuerdas a la sabandija, decidí presionar más la herida cuando en un nada inocente movimiento dije – Muy bien humana, las cosas están claras entonces, dejaré pasar esta vez las cosas con el insecto- y volteé a verlo – Lamento que mi presencia te moleste tanto pero tendrás que aguantarla, para que veas que quiero poner de mi parte, enfrente de la mujer te digo que, mientras no te metas conmigo no te daré ninguna paliza y tampoco usaré a mis saibaman contra ti- dije de la forma más inocentemente cínica posible. Vi la cara de enojo de la humana, que sabía que estaba divirtiéndome a costa de ese insecto y me dijo en tono de advertencia – Vegeta compórtate- yo solo me reí y dije antes de irme de ahí – Está bien mujer, me voy, te dejo seguir divirtiéndote con tu mascota, aun así mi oferta que te hice la vez anterior para cuando te aburras de ella... sigue en pie- dije entre risas en lo que me iba... jajajaja definitivamente salió mejor de lo que planeé.

Una vez que ese malnacido se largó volteé a ver a Bulma dolido, ¿porque había contradicho a lo que dije? ¿Es que acaso no le importaba mi opinión? He sido muy paciente en ese tema y creo que esta postura permisiva de mi parte debe acabar ahora mismo, pensé más que enojado.

-Bulma basta, no te estoy preguntando, ese saiyajin se va hoy mismo de aquí- dije en tono molesto y autoritario – No voy a permitir que siga aquí exponiéndote al peligro- más tarde en decirlo que en ser sorprendido por una cachetada en mi cara, sorprendido y dolido por esta acción volteé para ver a una desafiante Bulma.

Había sentido que todo era surreal desde el altercado entre Vegeta y Yamsha.

Seguía furiosa por como Yamsha se dirigió a Vegeta, admitámoslo, solo gracias a que el principito tenía palabra y andaba de buen humor no mandó al otro mundo a mi idiota novio, ¿Cómo carajos se le ocurría hablarle así? Vegeta es mucho más fuerte que él, yo casi temí que lo iba a matar, pero como supuse antes y lo confirmé ahora sus principios y orgullo son mayores, para romper por esa tontería, un acuerdo que aparte le beneficia: tiene casa, comodidades y la tecnología de la mejor empresa de este mundo, así como los conocimientos a su disposición de los dos mejores científicos de este planeta.

Apenas estaba calmándome lo suficiente como para poder hablar con el idiota de Yamsha, cuando se atreve a exigirme la salida de vegeta de mi casa, ¿Desde cuando Yamsha cree que tiene el derecho de hablarme así?, no lo soporte más y terminé golpeándolo, para luego decirle – Suficiente Yamsha, no sé qué te has creído, pero tú no me vas a ordenar nada. He dicho mi última palabra, Vegeta es mi invitado y se quedará en la corporación Capsula, te guste o no.

Yo no necesito de ti para que me cuides de él, es más, aunque quisieras no podrías defenderme de él. El único que podría es Gokú y él está de acuerdo conmigo, en que Vegeta viva aquí. Vete ahora por favor y no vuelvas hasta que no cambies tu actitud, te he perdonado mil veces, pero no voy a permitir que pases por sobre mis decisiones-

Miré a Bulma dolido, sabía que no había forma de hacerla entrar en ese momento en razón y que lo mejor era irme de ahí, ¡Maldito Saiyajin! Sé que todo este numerito lo hizo para vengarse de mí, pero esto no se quedará así.

Yamsha salió molesto de la corporación, sabía que no tenía caso seguir discutiendo o terminarían las cosas peor para él.

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Amé este pequeño altercado. Ustedes no?

El príncipe saiyajin puede ser muy astuto...