Disclaimer: HP no me pertenece
Un consorte Black
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Casa ahora era el lugar que Malfoy había creado.
Tenía suaves paredes de un color crema suave, cojines con bordados elegantes y muebles sencillos de madera. Los retratos, las cabezas de los elfos habían desaparecido (incluso ese retrato gritón de la tía de Sirius) y ahora habían fotos que Harry había tenido hasta ahora en un cajón y probablemente Malfoy había encontrado mientras limpiaba; todos enmarcados y colocados en las paredes. Harry con sus dos mejores amigos, con los gryffindors, con Luna, sus padres, sus padres jóvenes con Remus y Sirius... Los Weasley. Todo era sobre Harry. En la pared de enfrente estaban las fotos de Malfoy con sus amigos, con sus padres... con los pavo reales, en su escoba... Había un tapete nuevo que a simple vista sabías que era suave, y probablemente estaba pensado para ser usado de manera que uno pudiera sentarse en él frente a la chimenea, quedarse dormido en el piso, o simplemente caminar descalzo (cosa que Harry creía el otro no hacía). Uno que otro espejo, cuadros de algunos paisajes, cortinas, flores... Todo era hogareño, no lo que esperarías del hogar de los Black, pero sí del de Harry, y quizá, del de Malfoy.
Grimmauld Place lucía calmada, animada y lo recibió por primera vez tranquilamente.
Kreacher también lo hizo y cuando lo miró, sonrió emocionado.
-El amo ha venido por fin a admirar el trabajo del consorte. El consorte ha trabajado duramente y ha preguntado a Kreacher sobre los gustos del amo. Consorte se ha esforzado mucho. Sé que amo amará el trabajo duro del consorte.
-¿Por qué lo llamas tanto consorte?
-Amo Draco es el consorte Black. Merece el título más que nadie-exclamó con firmeza, probablemente sabiendo que Harry salía con Ginny antes. Merlín incluso el elfo sabía todo lo que Neville le había dicho. -Ha hecho mucho por la fortuna familiar y la casa. Casa está contenta, la fortuna está creciendo. Siguientes Black no tendrán qué preocuparse. Harry Potter trae buena fama y Casa Malfoy trae pureza, experiencia e inteligencia. Ama Walburga estaría complacida. Casa ha hecho una gran elección.
Harry miró a su compañero.
-¿Amo Draco- comenzó sintiendo una extrañeza al llamarlo por su nombre- está haciendo crecer la fortuna?
-¡Si! Amo Draco está administrando las bóvedas y ha unido nuevamente sus negocios a la Casa Black. Casa Black está nuevamente activa.
Activa...
-¿No lo estaba?
El elfo bajó las orejas.
-Amo Sirius y amo Harry no estaban administrando nada, ni negociando. Familias sangre puras se olvidaron de los negocios Black. Negocios Black no tenían un representante.
-Oh...
-Pero ahora amo Draco, es decir, el Consorte está aquí. El Consorte está usando la biblioteca. Está enlazando la propiedad con la Mansión Malfoy. Casa está siendo orientada por Mansión. Casa volverá a ser lo que era.
Notando que Malfoy parecía molesto por el ruido, asintió y le pidió silencio, decidido a preguntar al consorte como la Mansión guiaba a la Casa Black.
Kreacher no pareció ofendido por ello, notando inmediatamente que el amo lo hacía en bienestar del consorte. Apareció un té en la pequeña mesa de la sala, justo frente a donde Draco dormía, espero pacientemente que Harry tomara asiento, antes de ofrecerle unas galletas.
-Gracias-exclamó Harry tomando una, mirando al rubio dormido, y se preguntó si debía dejarlo dormir en el sofá o llevarlo a una habitación.
-¿Debería llevarlo a dormir en una cama?-preguntó casi en un susurro.
Kreacher asintió.
-Oh si. Habitación de los amos está arriba.
Harry asintió y lanzó un hechizo al rubio para levitarlo. Kreacher pareció decepcionado.
-Así no, amo Potter-exclamó.- Amo no debe tratar al consorte como un invitado más. Amo debe cargar al consorte.
Harry tartamudeó.
-¿Qué?
-Amo debe llevar a consorte.
-Él... él pesa mucho-exclamó Harry nervioso, sin saber si realmente hablaba en serio el elfo. Al notar la determinación del otro, supo que lo hacía.
-Bien-respondió doblando las mangas de su túnica.-¿Puedo al menos lanzar un hechizo aligerador?
-Consorte probablemente lo aprobaría-exclamó firmemente el elfo-siga al elfo, amo.
Harry miró extrañado al elfo, quien parecía tener un buen humor inusual, a la habitación que le mostraba.
Cuando entró, se quedó con la boca abierta. La habitación, al igual que el resto de la casa era sencilla pero había algo en ella que le hizo a Harry sentirse protegido.
Quizá porque había dormido mucho tiempo en casas ajenas y esta era la primera vez que una habitación parecía simplemente suya.
-Esta es...
-Esta es la habitación de los Amos. Consorte la ha armado pacientemente pensando en cosas que ambos podrían disfrutar. Ha arreglado otras habitaciones para los invitados, por supuesto, pero duerme aquí.
-¿Él arregló su habitación para que me guste?
El elfo lo miró confundido.
-La habitación principal de los amos es para ambos amos.
-Pero mi habitación era...
-La habitación del heredero está en reparaciones. Estará lista para cuando amo tenga heredero, oh si.
-¿Espera, qué?
- Habitación que Amo Harry ocupaba era la habitación del Amo Sirius cuando era joven, la habitación del heredero. Cuando amo Sirius declaró que amo Harry sería su heredero le heredó la habitación, y él usó la habitación de los amos. Ahora que amo Harry se ha casado con amo Draco, ambos deben tomar la habitación de los amos.
¿Heredero? ¿Compartir habitación?
Retrocedió rápidamente.
Esto estaba siendo demasiado rápido.
-Veré el resto de la casa- murmuró rápido, pensando inmediatamente en huir.
-Kreacher cobijará a amo- exclamó el elfo y Harry no respondió, así que él decidió continuar. Simplemente invocó una manta y lo tapó. Apenas el otro sintió la calidez, se acurrucó en ella y Harry no pudo evitar pensar que el otro era... guapo. Por supuesto que lo sabía, bufó; pero por ley de la naturaleza no admitías que tu enemigo escolar era apuesto. Decidió bajar, y mirando la mesa frente a donde el slytherin había caído dormido, pensó que probablemente Malfoy había estado escribiendo las cartas, si todo el pergamino frente a él decía algo. Empezó a ordenar los papeles con calma, y cuando vio su nombre se sorprendió, ya que él había ya recibido la suya.
Curioso, miró hacia las escaleras, como si se asegurara que Malfoy siguiera inconsciente, y luego a la carta. Entonces leyó.
Estimado consorte:
Cuando un nuevo líder toma posesión de la Casa Familiar, se enorgullece de mostrar a las familias más cercanas a ellos la propiedad recién adquirida, y, a la vez, demostrar simpatía y una muestra de afecto a sus amigos más cercanos, renovando viejas alianzas familiares y realizando otras. Por tanto he, decidido entre varios eventos y he decidido que una fiesta de té sería conveniente para celebrar la renovación de la propiedad familiar. Nos permite estar en un espacio abierto, por si llegamos a hechizarnos, y estar rodeado de plantas, para que Longbottom hable por horas. Respecto a las alianzas...
La carta no continuaba, así que Harry supuso que el otro se había bloqueado, y había decidido que Harry no necesitaba una carta en realidad.
Era su casa, era tonto tener que ser invitado.
Estimado consorte
Sin embargo, el título todavía era un poco... se sonrojó levemente.
Junto a la carta había una lista de asistentes:
Alianzas de ambos
Lovegood. (Me agrada)
Chang (Ex novia de Potter pero con un gran futuro en el Ministerio- me agrada)
Boot (?)
Hanna (Bien)
Alianzas de Potter
Hermione Granger
Weasley x 9 - (¿Y si invitamos a un Weasley como el domador o el mayor? Siendo sinceros Potter llenaría el cuarto de puros Weasley)
Neville Longbottom
Andrómeda Tonks (¿No es muy mayor?)
Alianza de los Malfoy
Las Patil
Theodore Nott
Pansy Parkinson
Blaise Zabini
Adrián Pucey
Millicent Buldstrode
Las Carrow
Las Greengrass
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Pendientes:
-Encargar los aperitivos -ok
-Escoger los diferentes té.-ok
-Revisar las alergias y preferencias de cada huésped.
-Terminar los jardines.-ok
-Hacer inventario de las Bóvedas familiares.
-Investigar las fuentes de ingresos de los Black.-ok
-Ponerse al día con los deberes de Hogwarts
-Asistir a la reunión con el Señor McMillian
Y la lista seguía y seguía.
¿Ser el líder de una casa era tan... difícil?
Recordando nuevamente a su compañero, Harry supuso que estaba agotado, y decidió dejarlo descansar. Salió a los jardines, y lo que vio, lo sorprendió tanto como lo conmovió. Las rosas azules resplandecían hermosas, pero lo que más atrajo a Harry fueron los lirios en medio de estas. Como si las rosas estuvieran acomodadas para protegerlas. El jardín tenía unos pequeños zócalos, probablemente como en casa de Malfoy, pero también tenía un árbol con un columpio.
Harry sintió su pecho apretarse cuando notó que Malfoy había hecho muchas cosas pensando en él. Las flores que representaban a su madre, las fotografías... Silenciosamente caminó hacia el árbol y se sentó en el pequeño columpio. Sabía que si exploraba aún más la casa, encontraría más cosas; y no estaba seguro de cómo agradecerle al otro todo lo que había hecho sin hacerlo enfadar nuevamente, o cómo disculparse por su comportamiento anterior.
Se preguntó si, hubiera logrado vivir con Sirius, la Casa hubiera llegado a ser así.
No.
Si Draco tenía razón, las casas eran muy parecidas a sus dueños, y juntar a Harry y Sirius hubiera tomado tiempo en hacer un balance. Y aunque la casa hubiera podido llegar a ser cariñosa en algún momento, jamás hubiera llegado a ser como ahora. Las Casas eran un reflejo. Y este era el reflejo de Malfoy, intentando llevar las paces con Harry. Espacios cálidos, tranquilos, protectores.
Elegantes, pero sencillos.
No supo cuanto se quedó ahí, pero cuando lo notó, Malfoy se estaba acercando a él.
-Potter.
-Malfoy.
-Yo- exclamaron al mismo tiempo y para su sorpresa, Malfoy rió.
-Empieza... -susurró.
-Lamento haberte ofendido con mis palabras. Hablé con Neville y él me explicó cómo mis decisiones, mientras estás en esta posición te afectaría. Supongo que no pensé en cómo te estaría yendo hasta ahora, o como ofendía tus costumbres sangre puras que ahora parece que ni estaba entendiendo bien, así que yo solo asumí…
-Está bien-susurró Draco, interrumpiendolo, como si no quisiera hablar de cómo la guerra lo había afectado -¿puedo?
Harry lo miró extrañado, y luego notó que el columpio era lo suficientemente grande para los dos. Incómodo, le hizo un lugar. Malfoy caminó despacio y se sentó.
-He estado pensando en disculparme también-murmuró el otro y Harry notó, por primera vez, que la relación que tenían había dejado de ser incómoda, molesta, y se había vuelto desconocida, frágil. Frágil, como el rubio parecía en este momento. Había estado tan molesto, tan ocupado tras la guerra, pensando en todo lo que perdió que no pensó en cómo Malfoy también había perdido cosas y cómo estas lo habían afectado. No tenía un buen apellido que presumir, ni contactos influyentes a los cuales acudir. Su padre estaba arrestado. Los negocios familiares ahora tendrían que ser administrados por él. Su Mansión había sido sede de ese loco y había vivido con el hombre que le provocaba pesadillas a Harry por meses, con la varita en su garganta y en la de sus padres.
Ese chico, frente a él, era Malfoy, pero era diferente.
Harry también lo era.
Antes se miraban, se maldecían, se pegaban y hechizaban… se burlaban del otro. Parecía natural encontrarse una y otra vez, observar obsesivamente al otro. Incluso salvarlo del fuego maldito se había sentido así… natural. Que Malfoy no los acusara cuando estuvieron con Bellatrix lo había sorprendido, pero en el fondo sabía que el otro no lo haría. Que tenía un límite. Que no era capaz de tales atrocidades.
Él no era como su padre o su tía. Él había sido como su madre.
Si ellos no peleaban, si no se agredían, si no se burlaban del otro o le decían palabras hirientes...
¿Entonces qué les quedaba?
Solo la parte donde cuidaban uno del otro, respondió su mente.
-Y creo que fue realmente desconsiderado de mi parte echarte de tu propia casa-continuó el otro. Harry lo escuchó y entonces rió, haciendo que el otro frunciera el ceño.
-¿Te divierten mis disculpas?
-No, no-respondió el otro más relajado- es solo… estaba siendo completamente imbécil y me lo merecía. Me lo merecía-repitió-haz hecho un gran trabajo.
-Gracias.
-Entonces, ¿fuiste a ver a Malfoy Manor? Ahora administras dos casas.
Draco suspiró.
-Si, lo hago. Entre una casa abandonada y una destruida no sé cual es peor.
-Estoy seguro que podrás hacerlo, si necesitas que te ayude o hable con alguien solo dímelo. No solo con los asuntos de la casa Black, sino también con la casa Malfoy. Es lo mínimo que puedo hacer, si lograste que mi casa dejara de echarme.
Los ojos grises lo miraron sorprendido.
-Pero... si tú… si empiezas a ayudarme estarás confirmando mi posición dentro de la Casa Black. Me estarás aceptando.
Harry lo miró extrañado.
-¿No debería? Eres el consorte.
-Ni siquiera tienes idea de lo que significa-exclamó el otro mirando al frente, malhumorado. Sin querer que su esperanza crezca.
Él sabía que tarde o temprano dejaría la Casa Black, que este lugar Potter querría dárselo probablemente a Ginevra. Probablemente en este momento Granger tenía la nariz metida en los libros para liberar a su amigo o estaba preguntando de aquí para allá, acusando a Draco de manipular algo. Él sabía...sabía que todo lo que estaba haciendo, invirtiendo aquí, le pertenecería a alguien más.
Apretó sus manos, pensando en su mansión, y cómo había ido a verla para explicarle su situación. Cómo ésta había empezado a ayudarlo y como se estaba encariñando con esta casa. Como se había arrodillado para limpiarla, cuando tiempo había pasado arreglándola.
Crear lazos con esta casa era poner parte de su corazón en ella.
Y perderlo, porque no se quedaría.
-Entonces explícamelo-pidió Harry y el Malfoy menor lo miró - Yo no te elegí, pero tú tampoco me elegiste. Los dos estamos atrapados en este enlace, así que lo he pensado y creo que podríamos trabajar juntos, como un equipo, hasta que bueno… la casa decida separarnos, creo. Te daré tu lugar, prometo no conseguirme a un amante-murmuró con una expresión extraña y un tono de promesa.
Draco respiró aliviado.
-¿Entonces, estás aquí para ayudarme?
-Si
-Bien-murmuró Draco- porque aún tengo mucho trabajo.
Harry, involuntariamente, sonrió y se puso de pie.
-Vamos-exclamó animado.
Por primera vez desde que la casa los unió, Draco pensó que esto no era tan malo.
