Atención: este capítulo contiene escenas violentas que pudieran perturbar la sensibilidad de algunas personas. Leer bajo su propia responsabilidad.
Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Linda, abrázame con fuerza y ayúdame a olvidarla, si no quiero ver en ti, la sombra de otra, las manos de otra, los besos de otra... -Linda, Miguel Bosé.
Me sentía pletórico de emoción, todo iba saliendo acorde a lo que siempre deseé y más. No solo existían más saiyajines aparte de Radditz, Nappa y yo, también existían hembras saiyajines, lo cual garantiza que mi estirpe seguirá. No necesito de los débiles y patéticos humanos para poder continuar con mi legado.
Tengo a mis fieles seguidores creando el nuevo lugar donde comenzará mi reinado de terror, también la tengo a ella, quien fiel a su raza sentimental me seguirá a donde vaya, mi fiel esclava. Jajajajaja ella me proporcionará las mejores tecnologías además de que tengo a mi disposición ese orbe de barro donde vive, ese lugar me dará todas su riquezas y bonanzas a manos llenas. Una vez que venza y elimine al imbécil de Kakaroto, no habrá absolutamente nadie que se interponga en mi camino... Yo vegeta IV seré el emperador del universo.
Todo cuánto he deseado se está logrando... Cómo príncipe de los saiyajines pronto tendré mi tan amada venganza, mataré al malnacido de clase baja que se atrevió a avergonzarme y a robarme mi momento de gloria contra Freezer, una vez que lo elimine adicionaré al vergonzoso mestizo de ese clase baja: Gohan, a mi próximo ejército, al final el hijo de ese insecto ya tiene la perfecta edad para ser entrenado como soldado, y como plus adicional haré desaparecer tal cual se pisa a una pulga a la arpía esa que tiene como esposa la sabandija de Kakaroto, no soporto su insolencia, se parece en carácter a Bulma.
El saiyan frunció el entrecejo, otra vez esa maldita hembra terrícola metiéndose en su pensamiento sin permiso, ella no era nadie salvo un cuerpo que fornicar, pensó con arrogancia el príncipe.
Kale aguardaba de pie esperando a que el príncipe decidiera volverle a hablar, haciendo una reverencia que dejaba al descubierto parte de sus atractivos visuales, sus frondosos pechos.
Él la miró con lujuria descarada mientras le decía - Napa me ha contado que desde que los encontraron has estado interesada aguardando mi llegada para conocerme - dijo con una sonrisa segura el príncipe. Ella sonriente contestó – Que guerrera de nuestra raza no estaría interesada en conocer un hombre como su majestad-
El príncipe estaba más que dichoso, porque el camino para forjar su imperio se iba abriendo a sus pies. Así que fiel a su forma de ser para no perder tiempo le dijo directamente - Así que te interesaría ser la futura reina de nuevo Vegita- Ella volteó a verle dándole una sonrisa llena de coquetería y complicidad -Si su majestad está conforme con lo que ve, me encantaría sí- fue su sugerente respuesta.
Vegeta se sentía osado, por lo que se acercó a ella y la tomo de la mandíbula antes de decirle en tono bajo pero amenazante - ¿Estás segura de eso? Una vez que se haga no podrás retractarte y me pertenecerás. Serás la reina sí, pero deberás obediencia tu rey, además deberás pasar por el combate saiyajin en el cual deberás mostrarme que eres digna del puesto que deseas, ¿deseas pasar por ese infierno? Porque no te lo pondré fácil- susurró en tono suave y gélido el príncipe.
Kale simplemente sonrió y le dijo – Por ser su reina majestad, estoy dispuesta a todo – Vegeta sonrió y volteó a ver a Nappa, dándole la espalda a la saiyajin. -Nappa, de ser así prepara todo para que el combate se lleve a cabo en 2 semanas más, al existir otra hembra Saiyajin, quiero que ambas tengan un combate previo ese día. Si cómo Kale asegura es la más fuerte, no tendrá ningún inconveniente en derrotar a la otra guerrera antes de enfrentarse a su futuro rey-
Cuando Paragus y Kale se retiraron, Vegeta se dirigió a sus dos secuaces –¿Y bien?- fue todo lo que preguntó, aunque ellos ya sabían que quería escuchar su príncipe. Fue Napa quien empezó- En un inicio como te dije pensé que esos dos eran pareja, pero si lo fueron debió ser largo tiempo atrás, pues el olor de él no está para nada en ella ni tampoco posee ninguna marca- decía serio Nappa. Radditz más imprudente como siempre dijo – Yo dudo que haya pasado algo entre esos dos, la hembra es demasiado orgullosa y remilgada, no aceptó ningún tipo de insinuación- Dijo a modo de queja. Vegeta solo se rio -Es una saiyajin de clase alta, imbécil no una ramera de las que solías visitar en los asteroides de paso- fue lo que dijo a modo de regaño Vegeta.
-En cualquier caso, ambos coincidimos que en efecto, ahora es el mejor momento para buscar a tu futura compañera príncipe y puedan procrear al heredero. Además la mujer es orgullosa si, pero es un excelente ejemplar para dicha tarea- indicaba Nappa.
Hablaban de la futura reina como quien habla de mercancía para un día intercambio. Radditz y Nappa lo alentaban a seguir con ese plan, ellos no conocían en realidad las tribulaciones que el corazón del príncipe estaba pasando.
El príncipe creció creyendo que entre sus padres nunca hubo como tal amor, solo un convenio. Por eso cuando Freezer mató a su madre enfrente de su padre, este no hizo un solo movimiento de conmoción, simplemente miró con desdén donde estaba el cuerpo de la que fuera su reina y no dijo absolutamente nada.
Nunca entendió que a pesar de las apariencias en el fondo su padre amaba más que todo en la vida a su madre, la reina. Y a pesar de que sintió una gran rabia y dolor al ver a ese déspota bastardo que mató frente a él a su más grande amor no movió un solo dedo ni hizo amago de que le importara, todo por proteger a su raza y a su hijo. Consciente de la maldad y fuerza de quien los sometía nunca permitió exponer su debilidad. Y de esa forma educó a su hijo para que creciera despreciando los sentimientos blindándolo de estos y así evitarle futuras debilidades frente al tirano.
El príncipe vio lo que ocurrió a su madre, era todavía un niño quien se había escondido y veía todo desde fuera de una ventana, aún recordaba el dolor lacerante que sintió al verlo y la rabia de no ver una sola reacción en la cara de su padre. Cuando por fin el tirano se retiró y el pudo enfrentar a su padre solo pudo verlo con su típica máscara de la realeza. Cuando trato de reclamarle vio el desprecio en su mirada y lo golpeó fuertemente indicándole lo mucho que lo avergonzaba por ser tan débil.
A partir de ahí el rey se volvió más distante y frío con el pequeño príncipe, Vegeta siendo un niño jamás entendió que su padre en su desesperación trató de protegerlo de la única forma posible manteniéndolo alejado de los sentimientos, sabía que tarde o temprano el tirano buscaría llevarse al príncipe y precisamente por eso se mantenía frío y distante de su heredero. Era la única forma de que el tirano no notara que la mayor debilidad del rey era su hijo.
Y era por eso que se resistía tanto a la sentimientos que la terrícola despertaba en su persona, le hacía necesitarla y temer el dolor de la pérdida, lo hacía sentir vulnerable, pero ya no era ningún crío. No podía darse el lujo de tener en el sentimientos tan vergonzosos.
Sintiendo por fin la pesadez del viaje, les hizo saber su impaciencia. Nappa solo asintió y procedió a retirarse, Vegeta se fue junto con Radditz quien le mostraría sus aposentos los cuáles fueron previamente preparados y eran los más cómodos y lujosos de ese lugar.
Una vez solo Vegeta sonrió, todo iba saliendo bien para él. El Príncipe estaba más que orgulloso, era joven y su destino parecía tomar un mejor rumbo que antes.
En un intento por ser quien había sido antes: Un saiyajin despiadado y sin sentimientos. Decidió negar y enterrar en lo más profundo de su ser los sentimientos vergonzosos que tenía por la terrícola, decidió olvidarlos, olvidarse de la promesa de ella y del híbrido que crecía en su vientre.
Decidió tomar por compañera a una hembra de su especie, más fuerte y con más potencial. Pero en el corazón no se manda, él podría engañar a todos e incluso a él mismo durante el día. Sin embargo al final, en la obscuridad de la noche su alma y su mente clamarían por el único ser que despertaba en él sensaciones que jamás conoció que le evocaban aquel dulce eco de memorias de antaño que de forma distante le recordaban el amor a su madre.
La hechicera de los ojos azules, el único ser que calmaba a su alma atormentada, que con su amor remedaba poco a poco las heridas de su corazón, que con su magia cubría con dulzura y candor cada una de las heridas que habitaban en él.
No entendería el verdadero dolor y la soledad hasta que cosechara el fruto de las semillas que estaba plantando. Cuando perdiera a ese ángel, cuando solo existiera vacío y soledad frente a él.
En ese momento aprendería que el poder por el poder no significa nada cuando has perdido lo que más anhelas, eso lo descubriría muy tarde el orgulloso príncipe, cuando la suerte ya estuviera echada y fuera imposible corregir sus errores.
Los días pasaron volando, Vegeta estaba reunido junto con los demás Saiyajines en una especie de area de lucha, donde esperaban para ver la pelea entre Caulifla y Kale. A parte del príncipe Saiyajin estaban presente sus dos aliados, Radditz y Nappa, pero también Tooma, Toteppo y Paragus. Este último era un enigma, siempre estaba al lado de Kale, como si fuera su sombra; pero fungía simplemente como su guardián o eso es lo que siempre indicaba, además su olor no estaba sobre ella, así que todos simplemente aceptaban como cierto lo que él decía.
Caulifla se ajustaba los guantes mientras esperaba ansiosa el combate. Realmente le daba igual el hecho de que peleaba por el puesto para ser la reina de lo que quedaba de su raza. El príncipe, aunque atractivo no era de su interés. Era una Saiyajin muy particular ya que a pesar de ser tan pragmática y fría como el resto de su raza. Intuía de cierta forma que no importaba quien ganase ese combate y ocupara el puesto de reina, algo le decía que ese nombramiento solo sería lo oficial, pero jamás llegaría a ocupar el lugar real al lado del rey.
No sabía por qué, pero tenía una extraña sensación de que ese puesto ya estaba ocupado. Se odiaba así misma cuando tenía esa clase de presentimientos fuera de lógica, que la hacían avergonzarse como guerrera, pero en el fondo estaba segura de que era cierto.
Ella simplemente ansiaba el combate para medirse con la engreída de Kale, en el fondo la detestaba, por ser tan condescendiente con ella y tratarla como alguien débil. No era tonta, sabía perfectamente que Kale le ganaba en fuerza, era una guerrera poderosa de clase alta. Pero tenía la esperanza de lograr darle buenos golpes. Además, el combate era cuestión de orgullo.
A una señal de Nappa, ambas guerreras entraron en un círculo delimitado por piedra volcánica. Quien fuera sacada del círculo o perdiera el conocimiento en batalla quedaría descalificada y la ganadora tendría la batalla con el príncipe para reclamar su lugar como futura reina y consorte.
Tan pronto Nappa lo indicó la pelea comenzó. La misma fue bastante interesante, como era esperado Kale fue la ganadora; sin embargo, fue más difícil de lo que consideró en un inicio. Aunque ganadora, el resultado la dejó con un sabor agridulce y sabía que en su momento Paragus, su mentor le llamaría la atención por el pobre desempeño que tuvo. Lo cual le dejaba con un dejo amargo de derrota, aunque fuera la ganadora. No era el mejor presagio para la pelea que luego le sucedería.
Durante la pelea entre las guerreras Saiyajin en un inicio Kale fanfarroneó y comenzó a jugar con su rival, en su afán por coquetear y lucirse ante el príncipe, quien sólo veía toda la pelea con arrogancia y mostrando una de sus habituales sonrisas ladinas.
Por voltear a verlo de reojo, no se percató de que su compañera solo estaba haciendo su propio espectáculo también, dejándola creer que le estaba ganando fácilmente, cuando Caulifla notó el descuido de Kale aprovechó para rápidamente darle un puñetazo en la boca del estómago, que la mandó directo al suelo y comenzó a golpearla sin piedad, sin darle oportunidad de defenderse.
Caulifla era perfectamente consciente de la diferencia de poder entre ellas y sabía que, no debía desaprovechar la situación para poder humillar un poco a Kale, antes de que se recobrara de la sorpresa y terminara por vencerla. Simplemente quería dañar el orgullo de esa altanera saiyajin un poco antes de ser vencida.
Vegeta al ver el movimiento de Caulifla sonrió, notaba perfectamente la diferencia de poder entre ellas y sabía que definitivamente era mejor opción Kale tanto por fuerza como por belleza, aun así, le divirtió la astucia de esa guerrera de clase baja, que estaba dándole un fuerte golpe al orgullo de la futura reina. Lo cual lo hizo reír fuerte, haciendo más dolorosa la humillación de Kale.
Cuando Kale por fin pudo recuperarse del ataque sorpresa, estaba más que molesta y juntando una bola de energía, la lanzó sobre Caulifla, quien al esquivarla descuidó la ubicación de su contrincante; Kale de un golpe rápidamente la mandó al suelo para después golpearla y sacarla sin miramientos del círculo, logrando que la otra guerrera quedara descalificada.
Sin darle mucho tiempo a reponerse Vegeta entró al círculo se plantó en el suelo con las piernas abiertas y los brazos cruzados, sonrió y cerró los ojos. Esperaba bastante confiado, en lo que Nappa daba la señal para comenzar la pelea donde Kale reclamaría su derecho a ser considerada reina.
Como todo en la cultura Saiyajin, el protocolo para escoger una futura reina era un proceso despiadado y cruel, tanto así que después de que la guerrera más fuerte venciera a las demás oponentes, debía enfrentarse al rey para reclamar su derecho al trono, donde claramente aún con su poder alto de pelea, sería sometida en una pelea cruenta y salvaje, donde sería reclamada por parte del futuro Rey, como su consorte.
A pesar de lo poderosa que la guerrera Saiyajin era y que si bien podía representar un problema para los otros saiyajins de clase alta al enfrentarse en una pelea cuerpo a cuerpo; definitivamente no era digna rival del príncipe y eso Vegeta lo sabía de sobra.
Y aunque la guerrera estaba consciente de la diferencia de poder, no dimensionaba la diferencia tan abismal entre ellos ya que el príncipe Saiyajin astutamente siempre mantenía su ki más bajo de lo que usualmente era el real.
Cuando Nappa dio la señal, la guerrera se preparó. Se sentía molesta por la humillación que la saiyajin de clase baja le hizo. Aunque la venció fácilmente sabía que ese tropiezo no debió existir y que pagaría caro eso, ya que desde ese preciso instante Vegeta se comenzó a burlar de ella. Tanto así que, en ese momento aun cuando la pelea había empezado el ni se inmutaba y seguía ahí parado con los ojos cerrados, simplemente provocándola.
Aún recordaba la disputa verbal que tuvo con su tutor y protector Paragus. Días antes, después de la audiencia con el príncipe de los Saiyajins, Paragus se acercó a Kale cuando ya estaban a solas nuevamente y le dijo - ¿Estás segura de esta decisión? Aún no es tarde podemos irnos y buscar un planeta donde asentarnos y comenzar nuestro nuevo imperio- Ella volteó a ver a su mentor con cara de desprecio y altaneramente le respondió – No digas estupideces, claro que estoy perfectamente segura del paso que daré. Desde que era niña mi destino era ser la Reina, mi padre siempre me lo dijo y estaba en pláticas con el padre del príncipe, el rey Vegeta. Ya habían acordado que si seguía entrenando fuertemente sería la favorita para ocupar el lugar de la reina. Ha sido mi prerrogativa de nacimiento y la cumpliré- Contestaba una Kale orgullosa y pagada de sí misma
- No lo entiendes porque no has sido más que un lacayo siempre, si quieres irte estás en tu derecho, no te detendré, pero los planes están saliendo como se esperaban- Paragus veía a su protegida, cuánto había crecido. Seguía teniendo el mismo carácter y orgullo de cuando la conoció siendo ella prácticamente una niña. Aunque ahora era una bella mujer, seguía siendo joven y quería comerse el mundo a manos llenas, el error que la juventud siempre da.
Paragus sabía que el orgullo la cegaba y no lograría convencerla, aun así, le dijo – Sabes que jamás te dejaría a tu suerte; seguiremos con el plan entonces, solo recuerda que el príncipe de los Saiyajin no es como los demás Saiyajines, es muy astuto y frío. Nunca lo olvides, puede hacerte creer que tú tienes el control y descubrirás al final que jamás fue así. Mantente siempre con la guardia alta -
Esa fue la maldita discusión que había tenido Kale con su protector días atrás y ahí estaba ella ahora haciendo el ridículo y perdiendo el control. En un intento por recuperar parte de este, se precipitó al ver que el príncipe seguía ahí parado de brazos cruzados cerrando los ojos no prestándole atención.
Deliberadamente la ignoraba y ella en su molestia picó el anzuelo. Se abalanzó sobre el príncipe asestándole un golpe en el estómago y otro más en la cara. Ella ya sonreía creyendo que por fin había logrado hacer que él la tomara en serio, al hacerlo darse cuenta de que ella si era una rival para temer.
Grande fue su sorpresa cuando solo escucho la malvada risa del Peliflama, quien comenzó a carcajearse, su risa venía fuertemente cargada de desprecio por ella.
-Vaya, vaya, vaya ¿De verdad eres tan estúpida para creer que tus pobres y débiles golpes me harían algo? - decía el príncipe con un dejo de desprecio en su voz. Mientras el resto de los Saiyajines a su alrededor simplemente se reían de ella.
Eso era lo que más la molestaba, esos malditos saiyajines de clase baja se burlaban de ella; ella que era muy fuerte y que incluso podía darle perfectamente batalla aun Radditz y tal vez a un Nappa.
Estaba harta de que la hicieran de menos por ser mujer y le iba a mostrar a su futuro rey quien era ella. Molesta y cegada por la ira, no notó precisamente que estaba cayendo a las fauces del lobo. Eso era lo que pretendía Vegeta, hacerla cabrear tanto que en lugar de manejar una estrategia simplemente se dejara ir sin pensar y poder darle así una paliza para que aprendiera su lugar de una vez por todas en este nuevo reino.
Paragus veía todo impotente. Sabía perfectamente que era lo que el príncipe estaba haciendo, provocando a la guerrera y esta estúpidamente estaba cayendo en su trampa. Si, era cierto que ella era muy fuerte, pero seguía siendo muy joven y jamás tuvo que enfrentarse en una guerra real. Todo el combate siempre era con él o en planetas de un poder bajo. Siempre se aseguró de mantenerla alejada del radar de freezer. Pero sabía que el príncipe al haber estado con ese maniaco había aprendido el arte de quebrar a las personas mentalmente antes de atacar.
A diferencia de ella que lo veía todo como un juego, él podía darse cuenta del demonio al que estaban tentando y sabía que pronto Kale también lo aprendería. Pero nada podía hacer más que estar a su lado y apoyarla en ese proceso. Esa noche él estaba consciente de que su protegida aprendería una lección sin igual de humildad.
A partir de ese punto, todo pasó muy rápido. Kale comenzó a pelear con Vegeta el solo la esquivaba y no sacaba ni una quinta parte de su poder real, solo estaba jugando con ella, cansándola.
La guiaba hacia él, dejaba que creyera que lo estaba cercando y cuando ella se preparaba para darle el golpe con fiereza, el príncipe simplemente con un brazo detuvo el ataque de la guerrera, Volteó a verla y riéndose con su típica risa altanera y de desprecio solo le dijo – Me he cansado de jugar contigo, hora de enseñarte quien manda aquí- Fue todo lo que el príncipe dijo antes de desaparecer y aparecer por detrás de la guerrera quien ni alcanzó a reaccionar cuando ya era lanzada a velocidad increíble al suelo, ni siquiera le dio chance de ser impactada contra este cuando un guerrero saiyajin apareció frente a ella de nuevo con una sonrisa cruel le dio otra patada antes de que ella alcanzara a impactarse con el suelo, con tremenda fuerza fue lanzada de nuevo a los aires.
La guerrera cual muñeca rota ni siquiera alcanzo a gritar, iba siendo lanzada como muñeca de trapo por los aires, sin posibilidad de poder defenderse y en una fracción de segundo el príncipe volvió a aparecer frente a ella y le volvió a lanzar otra patada que cayó de lleno en el estómago de la saiyajin; El príncipe siguió con este juego de patearla y antes de que impactara al suelo volverla a patear. Como si fuera un juego de pin pon donde el príncipe jugara contra el príncipe mismo y ella fuera la pelota que pateaba.
Después de minutos que para él fueron super cortos y para la guerrera eternos, llenos de diversión para él y llenos de dolor, sufrimiento y vergüenza para ella, el príncipe por fin la pateó más fuerte si era posible y dejó que se estrellara contra el suelo.
Todos miraban impactados la escena salvaje, en un principio todos los Saiyajines se habían divertido viendo como su futuro rey se entretenía humillando un poco a la que sería su futura reina, en parte eso los divertía ya que a excepción de Paragus, ninguno de los presentes tenía simpatía por esa soberbia Saiyajin, que cada que podía les recalcaba lo poderosa que era ella, pero que como vieron no era nada al lado del príncipe.
Sin embargo, poco a poco quedaron en silencio asombrados por la crueldad y el enorme poder que tenía su futuro rey, en un santiamén el príncipe de los Saiyajines había ganado todo el respeto de esos guerreros, pero también su temor ya que veían que no sería fácil cometer un error y ser perdonados.
Kale sentía que había pasado horas en constante agonía, cuán errada estaba, no habían sido ni 5 minutos que tardó el príncipe en demostrarle su enorme superioridad. Cuando por fin fue estrellada contra el suelo, sentía la mayoría de sus huesos rotos, apenas si podía gruñir y gemir del dolor, pero evitó hacerlo, suficiente con la horrorosa humillación que había recibido de su futuro rey.
Vegeta se sentía dichoso, hacía tanto que no había humillado a alguien de esa forma que estaba cruelmente disfrutándolo. Sentía que el cruel saiyajin retornaba, aquel que se había adormecido, producto del constante y suave tacto de la humana.
Se acercó a la futura reina que, seguía tirada en el suelo sin poder moverse, después de la golpiza con la que arremetió contra ella. La tomó del cabello para levantarla así del suelo y dijo -Miren todos a su futura reina, ha peleado con dignidad, la más fuerte de las guerreras y aun así ha aprendido que su lugar es a los pies de su rey. Que nunca se te olvide Kale – Dijo en forma cruel Vegeta mientras se reía - y que nunca se les olvide a ninguno de ustedes quien soy yo- dijo el príncipe saiyajin riendo, acto seguido aventó a los pies de Paragus el cuerpo casi inconsciente de la guerrera, y le dijo - llévala al servicio médico, cuando esté en condiciones llévala a mi cuarto, para que reclame lo que me pertenece- Acto seguido Vegeta se fue rumbo a sus habitaciones, dejando a todos los saiyajines inclusive a sus compañeros sorprendidos por lo despiadado que era y por el enorme poder que poseía...
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Que piensan de la actitud de Vegeta?
Tal vez ahora estén un poco confundidas (os) por su actitud actual y odiándolo ampliamente (y a una servidora de paso) pero todo tiene un punto.
Agradezco a todos los que siguen esta historia muchas gracias a todas(os) ustedes es grato saber que la gustó va siendo de su interés saludos a Karenina, Calay, airyisabel, belen y Mila.
Y se que fue un capítulo altamente fuerte, me fue difícil poder hacerlo ya que pasan muchas cosas que me generan conflicto pero que son parte importante del desarrollo de esta historia, me encantaría saber que opinan de este capítulo.
